miércoles, 18 de abril de 2018

Las Luces Siguieron Apagadas

A medida que avanza el auto de fe en contra de los jóvenes de Altsasu acusados de terrorismo por una trifulca de bar, emergen detalles que van dejando bien claro el calado del montaje policíaco y mediático al que han sido sometidos desde las horas posteriores a aquel 15 de octubre.

Madrid quiere más rehenes para mantener el bloqueo en contra de la posibilidad abierta para la paz y la reconciliación hace ya más de seis años y no va a reparar en detalles para lograrlo.

Aquí lo que se nos reporta desde Deia en la tercera jornada de la farsa:


G.N.

Naira N., una de las camareras del bar Koxka de Alsasua, donde el 15 de octubre de 2016 se produjo un altercado donde resultaron heridos dos guardias civiles y sus parejas, ha declarado este miércoles en la Audiencia Nacional que en la noche de los hechos no notó "ningún ambiente hostil" en el local, y que no vio ninguna pelea ni "ninguna cosa extraña, estoy segurísima de ello", ha añadido.

"No vi un pasillo de gente en el que agredieran a nadie, en el espacio entre puertas caben diez personas agobiadas, unas seis en condiciones normales". Asegura que en la zona en la que las víctimas dijeron haber sido agredidas con más profusión, entre las dos puertas de entrada del bar, caben como máximo diez personas, y no 25 o 30, como manifestaron las víctimas. Explica que el teniente y su novia eran clientes habituales y que eran personas "muy educadas".

Naiara ha indicado que sí llegó a ver fuera del bar al sargento enzarzándose con otras personas y confirma que Jokin Unamuno fue detenido. Se enteró de lo que ocurrió, añade, por su jefe. Sitúa a Ohian Arnaz dentro del bar;por el contrario, dice que Adur Ramírez o Jon Ander Cob no estaban.

También ha relatado que cuando hay peleas en el bar, "bajan la música y encienden las luces". Pero añade que aquella noche no tuvieron que hacerlo porque ella, personalmente, no vio "nada". "Yo me enteré a finales de agosto de que ese chico (el teniente) era guardia civil".

La tercera sesión del juicio que se sigue en la Audiencia Nacional contra ocho jóvenes de la localidad navarra ha comenzado a las 10:00 horas. El Ministerio Público pide para los jóvenes entre 12 y 62 años de cárcel. A siete de ellos les achaca cuatro delitos de lesiones terroristas y, a la única acusada, amenazas terroristas.

Iosu Muñoz, jefe del Koxka en el momento de los hechos, ha relatado seguidamente que tampoco vio ninguna pelea en el bar, sino un tumulto en la calle cuando ya se dirigía a casa. Ha asegurado que la novia del teniente le insultó, posiblemente al confundirle con otra persona, y que intentó ayudar al guardia a incorporarse cuando estaba en el suelo.

El testigo ha asegurado que ha recibido amenazas a raíz de estos hechos, porque su bar ha salido "en la tele". "Me han llamado para hacer reservas a nombre de Franco", dice. Desconoce si los padres de María José han recibido también amenazas, "no los conozco físicamente", apunta.






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