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miércoles, 1 de abril de 2026

Gernika Pide el 'Guernica'

Circula un reel en redes sociales en el que se hace la mención de que Gernika no fue arrasada durante una batalla durante los meses que siguieron al alzamiento fascista, sino que la villa fue arrasada con el objetivo de servir como experimento belicista para los nazis. También se aduce que en el relato oficial del españolismo se culpó a los propios vascos de haber quemado la villa.

En ese contexto, compartimos este artículo que Deia ha publicado acerca de la solicitud para mover el mural 'Guernica' de Pablo Picasso de su muy indigna locación en el Museo Reina Sofía de Madrid a la villa de Gernika. También recordemos que en años recientes el españolismo ha insistido en que Picasso no se inspiró en el bombardeo para pintar su obra.

Lean ustedes:


Gernika se suma a la petición de traslado del 'Guernica' de Picasso

La villa foral reitera su histórica reivindicación para la cesión temporal del cuadro en un acto institucional en el que se ha alzado la voz contra la guerra

Eguzkiñe Salterain

Este 1 de abril es la fecha marcada como el final de la Guerra Civil Española en 1939. En este contexto, el Ayuntamiento de Gernika-Lumo ha querido expresar su 'No a la guerra' y el respeto al derecho internacional, como ha recordado el alcalde José María Gorroño, "Gernika es un pueblo de paz y reconciliación y queremos expresar nuestro rechazo a la violencia y crear conciencia en apoyo a las víctimas y en la defensa de los valores democráticos". 

De esta manera, la villa foral ha querido volver a situar el mensaje pacifista en el espacio público con la colocación de dos paneles de gran formato (4 metros de ancho) en la fachada del Ayuntamiento con el lema 'No a la guerra', en una intervención que apela al papel de Gernika como símbolo internacional frente a la violencia.

 El primer edil advirtió además de las consecuencias globales de los conflictos armados. “Las guerras generan un desequilibrio global que se traduce en hambre, pobreza, exilio y muerte en muchos lugares del mundo”, ha señalado, para subrayar a continuación la voluntad del municipio de “mandar un grito desde aquí en favor de la paz, la reconciliación y los derechos humanos”.

'Guernica Gernikara', histórica y persistente reivindicación

Además de las declaraciones centradas en el significado de la efeméride y en la vigencia del discurso contra la guerra en el contexto actual, Gorroño ha aprovechado la ocasión para sumarse a la petición del Gobierno Vasco y recordar el lema 'Guernica Gernikara', en relación con el futuro del 'Guernica', actualmente expuesto en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. 

Tal y como ha recordado "dentro de 25 días recordaremos el bombardeo, y el 'Guernica' de Picasso llegó del Museo Moma de Nueva York al Casón del Buen Retiro de Madrid en 1981. El pueblo de Gernika sigue reclamando bajo el lema 'Guernica Gernikara' que el cuadro regrese. De hecho, tenemos una reproducción en cerámica como homenaje a las víctimas del bombardeo, las cuales según el Lehendakari Agirre y el alcalde Jose Labauria ascendió a más de 1.654 muertos, y mas del 85 % de Gernika quedó destruido en llamas".

Cabe recordar, que el lema 'Guernica' Gernikara' es una histórica y persistente reivindicación del municipio donde se ha que se ha recordado en numerosas ocasión con exposiciones y todo tipo de iniciativas. 

Una reivindicación muy arraigada que se incluye en la reproducción gernikarra, porque como destacan “es nuestro cuadro”, y porque según han subrayado, "refleja el dolor de nuestro pueblo desde las entrañas y al igual que Picasso hizo suyo nuestro dolor, los gerniqueses hacemos nuestro el cuadro que representa la masacre y la injusticia". Y añaden: "¿Quién mejor para contarlo que el pueblo de Gernika? No hay mejor sitio que el de la memoria para observar el cuadro y para que quienes se acerquen puedan escuchar y comprender de primera mano el significado del mismo". 

 

 

 

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sábado, 14 de febrero de 2026

Reconocimiento Oficial

Desde Naiz traemos a ustedes este artículo con respecto al comunicado llevado a cabo por la Euskal Herriko Torturatuen Sarea en el marco de la conmemoración del Día Contra la Tortura:


La Red de Personas Torturadas de Euskal Herria exige nuevos pasos en su reconocimiento oficial

La Red de Personas Torturadas de Euskal Herria pide, a los 45 años de la muerte de Joxe Arregi, una nueva ley en Araba, Bizkaia y Gipuzkoa para que se reconozca a todas víctimas del Estado. Al Gobierno de Nafarroa le exigen que lo haga más allá del franquismo y la transición, ya que esperan cientos.

Agustin Goikoetxea

En el contexto del Día contra la Tortura, medio millar de personas torturadas que participan en la red creada en Euskal Herria ha llevado a cabo este sábado a la mañana en la Escuela de Ingeniería de Eibar una asamblea tras la que han emplazado a la sociedad vasca y a las «altas instituciones» del país a que reconozcan que «las fuerzas de seguridad del Estado español han torturado de manera sistemática, que nos han torturado», han enfatizado sus portavoces Leire Gallastegi y Metxe González.

Un año después de la presentación pública de la Red en el Kursaal donostiarra, han insistido en que «es tiempo de reconocimiento». Lo han hecho recordando que hay más de 5.000 casos documentados mediante diferentes investigaciones «y, a todos ellos, se les debe ofrecer mecanismos oficiales de reconocimiento y reparación». Han subrayado que se trata de «un requisito esencial para construir una convivencia democrática sólida».

«Se debe dar reconocimiento oficial a cada una de nuestras dolorosas vivencias. La violencia del Estado sufrida no puede permanecer invisible ni quedar al margen de ningún acuerdo social o marco de convivencia democrática», han defendido.

Llamada a los agentes políticos

Consideran «imprescindible» que se adopten nuevas medidas en ese reconocimiento, donde agentes políticos del país deben jugar su papel, ya que se trata de «una obligación democrática». «La tortura no es un asunto del pasado, sino una herida que permanece abierta y debe ser reconocida y reparada», han incidido.

Para ello, se han dirigido en concreto a los Gobiernos de Gasteiz e Iruñea, exigiéndoles que den pasos efectivos en ese reconocimiento. Al de Lakua le piden, por ejemplo, que reforme la ley autonómica para el registro oficial de todas las víctimas del Estado, «ampliando el periodo y promoviendo las iniciativas y consensos políticos necesarios para garantizar un mecanismo integral de reconocimiento y reparación».

«Hemos sido miles las personas que hemos sufrido tortura en Araba, Bizkaia y Gipuzkoa, y el proceso para hacer posible el reconocimiento de todas nosotras se está dilatando en exceso», se han quejado. De ahí que demanden «determinación» para que el proceso de reconocimiento de las miles de personas que durante décadas han sufrido tortura política «pueda desarrollarse en su totalidad y sin más obstáculos».

Para avanzar en ese camino, tras la asamblea de Eibar, han anunciado que la Red va a empezar a registrar en la ventanilla del Ejecutivo de Lakua todas las solicitudes de reconocimiento que puedan reunir desde 1960 a 2014, «hasta el último caso de tortura vinculado al conflicto vasco». Esa tarea, han adelantado, será vehiculizada a través de Egiari Zor Fundazioa.

Al Gobierno navarro, le exigen que reconozca a las cientos de personas que fueron torturadas «más allá del franquismo y la transición», asumiendo, en este sentido, las responsabilidades correspondientes.

La Red de Personas Torturadas de Euskal Herria ha reiterado que «es tiempo de reconocimiento» y que este proceso no puede retrasarse más. «Si queremos construir en Euskal Herria un futuro basado en la verdad, la justicia, la reparación, las garantías de no repetición y una memoria completa: es el momento de esclarecer por qué nos torturaron, quién autorizó esta práctica y cómo se permitió», han expuesto.

Han finalizado esa comparecencia masiva destacando que «es hora de asumir responsabilidades públicas y poner fin a la impunidad de la tortura política».




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Fallece la Garzonesca Murillo

Justo en el día en el que en Euskal Herria se conmemora el Día Contra la Tortura, ha fallecido uno de los pilares de la represión más brutal desde el ámbito judicial en contra del pueblo vasco, Ángela Murillo.

Fiel a la escuela del 'todo es ETA' de Baltasar Garzón, Murillo protagonizó algunas de las acciones más grotescas y aberrantes que puedan ocurrir en un juzgado.

Aquí lo que nos informa Naiz:


Fallece la jueza Ángela Murillo, protagonista de varios juicios contra la izquierda abertzale

La magistrada Ángela Murillo, primera mujer en ingresar en la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, en 1993, ha fallecido a los 74 años de edad. Protagonizó algunos de los juicios más mediáticos de los últimos años y, entre ellos, varios de casos de persecución de la izquierda abertzale.

La magistrada Ángela Murillo, primera mujer en ingresar en la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, en 1993, ha fallecido este viernes a los 74 años de edad.

Ángela Murillo, jubilada desde septiembre de 2024, pasó 31 años a este tribunal, protagonizando algunos de los juicios más mediáticos de los últimos años, como el caso Nécora, los de las tarjetas black o la salida a bolsa de Bankia o la célula de Al-Qaeda en el Estado español.

Al jubilarse hace algo más de dos años, confesaba que el de Bankia era el que mejor recuerdo le había dejado pero en Euskal Herria dejó en la memoria varios casos de persecución a la izquierda abertzale.

Uno de los más conocidos fue cuando le respondió «por mí como si bebe vino» a la abogada Jone Goirizelaia cuando le preguntó si su defendido, Arnaldo Otegi, podía beber agua, ya que se encontraba en huelga de hambre.

Esta actitud de Murillo supuso que el Tribunal de Estrasburgo anulase la condena por el «caso Bateragune», al estimar que la jueza no garantizó la imparcialidad necesaria ya que el Supremo, al revisar un juicio anterior contra él por «enaltecimiento del terrorismo», consideró que la magistrada prejuzgó a Otegi al preguntarle si «condenaba rotundamente la violencia».

Se encargó también del macro juicio 18/98 contra militantes de la izquierda abertzale, donde mostró su desprecio a los encausados vascos, como recogió Iker Bizkarguenaga, quien siguió de primera mano el macrojuicio del 18/98.

Murillo también fue la encargada de presidir la vista del sumario 13/13, dirigido contra la asistencia de abogados a presos vascos. Este juicio estuvo marcado por la denuncia de irregularidades en el procedimiento. Pese a ello optó por continuar con la vista.

«Mítines, aquí no», les soltó a dos anarquistas chilenos acusados de atentar contra la basílica del Pilar de Zaragoza.

En el juicio por el atentado mortal de ETA contra el edil de UPN de Leitza José Javier Múgica, la juez Murillo llamó directamente «cabrones» a los enjuiciados Xabier García Gaztelu, Oskar Zelarain, Andoni Otegi y Juan Carlos Besance.

Agencias españolas han descrito este hostigamiento en los obituarios como «fruto de su espontaneidad», su «gracejo extremeño» y su «carácter campechano» que «creaba un ambiente relajado en sala».

Cuando se jubiló, aseguró que no le da pena irse y que sentía la satisfacción del deber cumplido, de haber hecho siempre lo que «le dio la gana», y se jactó de no haber recibido nunca presiones de ningún tipo,

Pionera en la carrera judicial, fue la primera en presidir, en 2008, una sección de lo Penal de la Audiencia Nacional, la cuarta, que abandonó en septiembre de 2024 al jubilarse tras emitir sus últimas resoluciones.

Una de ellas dirigida a enmendar la primera sentencia del caso Tándem, referido a los negocios de espionaje de Villarejo.

 

 

 

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jueves, 12 de febrero de 2026

Entrevista a Gabriel Rufián

Gabriel Rufián, como buen independentista catalán, siempre ha sido solidario con el pueblo vasco y con la lucha de otros pueblos en el mundo, como el palestino... o incluso el español.

Solo por eso, merece el beneficio de la duda con respecto al planteamiento que ha presentado para hacer frente al crecimiento de la derecha nostálgica del franquismo.

Es por ello que compartimos con ustedes esta entrevista concedida a El País:


Gabriel Rufián: “Soy independentista, pero tengo miedo como demócrata”

El portavoz de ERC en el Congreso promete hacer “todo lo posible” para frenar a la derecha. Y asume los riesgos políticos: “Si me cuesta el cargo, peores trabajos he tenido”

Sergio C. Fanjul | Xosé Hermida

Gabriel Rufián (Santa Coloma de Gramenet, 44 años) asegura que no pretende saltar a la política nacional ni encabezar una confluencia de todas las izquierdas del Estado. Pero el portavoz de ERC en el Congreso se dice con miedo ante un futuro gobierno de toda la derecha y por eso quiere hacer “todo lo posible” para que las formaciones soberanistas promuevan esa iniciativa. Sin arredrarse por los riesgos que corre: “Si me cuesta el cargo, peores trabajos he tenido”, dice.

Pregunta. ¿Qué es exactamente lo que propone?

Respuesta. Lo vengo diciendo desde el verano: si las fuerzas soberanistas, independentistas, desde Bildu a BNG, Compromís, Adelante Andalucía, ERC, podemos inventarnos algo para no dejar huérfana a la gente progresista del resto del Estado que no quiere votar al PSOE, me parece que es nuestra responsabilidad y casi negligente no hacerlo. ¿Y por qué? Porque lo que viene no es lo de siempre. Vienen ilegalizaciones, encarcelamientos, cierres de medios de comunicación, imputaciones a periodistas que no sean de la cuerda… Cosas muy chungas, como estamos viendo en otros sitios. Sé que esto probablemente me quemará, que en Cataluña van a escribir que esto es porque tengo miedo, me van a echar, que no voy a repetir… Pero en la calle se creen lo que digo, porque soy uno de los que tiene miedo. Y quien crea que lo que quiero es hacer de [Íñigo] Errejón o de Yolanda Díaz o no me conoce o me quiere vender como algo que no soy.

P. ¿Hay más gente detrás de esto o es solo una reflexión personal?

R. En los partidos lo habitual es decir “no, hombre, esto se tiene que hablar dentro”. Pero cuando tú hablas de algo fuera, casi siempre primero se habla adentro. Y los partidos muchas veces se mueven en base al ruido que hay afuera. Yo noto cierta lentitud o miopía hacia lo que está pasando. En Cataluña mucha gente no es consciente del peligro que hay. 

P. ¿No es sorprendente que un independentista haya ganado su popularidad en toda España?

R Para mí la clase trabajadora de Cornellá y de Vallecas es la misma. Y si puedo llegar a representar a esa gente, como lo he hecho estos seis años, es un orgullo y no me hace menos independentista. He dicho que nadie debe renunciar a lo que es, ni a sus siglas, ni a su proyecto. Soy catalán, independentista, pero tengo miedo como demócrata. Y voy a intentar hacer todo lo posible para frenar lo que viene. Ha habido un discurso independentista que en un momento dado quizá era excluyente, incluso ofensivo para con el resto. Se aprendió de eso y gente como yo estamos diciendo cosas más positivas.

P. Parece difícil llevar esto a la práctica.

R. Respeto a la gente de Sumar, creo que Pablo Iglesias es el mejor de nuestra generación, que Irene Montero es maravillosa… Pero esto tiene que ser ideado por formaciones soberanistas, no desde un despacho de una universidad de Madrid. Porque siempre ha pasado lo mismo y no funciona. Nosotros ya tenemos firmado un acuerdo de coordinación con BNG y Bildu y nos presentamos a las europeas de forma conjunta. Se trata de intentar avanzar en algo que ya existe. Y cuanto más se hable del cómo o del quién, menos se hablará del qué. O lo hacemos o nos pasan por encima. 

P. ¿Es verosímil en Cataluña una lista conjunta de ERC y Comunes?

R. Joan Tardà [exportavoz de ERC en el Congreso] lo ha verbalizado abiertamente: en Cataluña también tiene que haber una confluencia de fuerzas políticas de izquierdas. El cómo se lo dejo a las cúpulas de los partidos.

P. No parece que ni la dirección de ERC, ni Bildu, ni BNG estén por la labor.

R. A veces la dirección de ERC responde a titulares. En el congreso nacional una facción liderada por [Joan] Tardà presentó enmiendas que se votaron. Y Oriol Junqueras votó a favor. Es exactamente lo que estoy diciendo ahora.

P. No ganó.

R. Pero se votó y lo votó el presidente. Es falso eso de que yo estoy solo. ERC siempre ha tenido esta pulsión. Ya hace 90 años ayudó a otras formaciones de izquierdas del Estado.

P. ¿El reclamo independentista ha perdido fuerza? ¿Necesitan buscar otras banderas?

R. Sería renunciar a lo que somos. Tenemos que seguir defendiendo la autodeterminación de nuestros pueblos, pero entender también que la gente come cada día. Y contrarrestar cierto relato mágico que dice que con la independencia todo se arreglará. Pues depende. Evidentemente, si Cataluña tiene todos los recursos irá mejor. Pero si gobierna un partido de derecha o de ultraderecha y se recorta…

P. Hay quien interpreta que quiere dar el salto a la política estatal y encabezar esa confluencia.

R. Cuanto más diga que no, más se va a decir que sí. Humildemente, creo que he verbalizado lo que está en la calle. Y si me voy a mi casa, ya he hecho mucho más en política de lo que pensaba. Lo que no quiero es irme a casa pensando: “Te dedicaste a leer el argumentario que te pasaban”. Aquí estamos para pensar, aunque nos cueste el cargo. Si me cuesta el cargo esto, peores trabajos he tenido.

P. Una parte del independentismo no lo considera pata negra.

R. La pureza es para el aceite de oliva. Hay un independentismo de derecha, reaccionario, incluso fascista, que reparte carnets de catalán, igual que aquí reparten carnets de español. La diferencia entre Nogueras [Míriam, portavoz de Junts en el Congreso] y Ayuso es la bandera. Pero defienden las mismas políticas reaccionarias. 

P. En Instagram se encuentran todo el rato vídeos suyos, es uno de los grandes oradores ahí ahora mismo. ¿Qué importancia le da a eso?

R. La gente no se lo cree, pero no entro nunca en Instagram. El Twitter sí que lo manejo yo y en TikTok tengo un amigo que me cuelga los vídeos. Para mí el poder digital es el más importante actualmente y el que decanta la balanza, para bien y para mal. Es mucho más poderoso que cualquier otro: mediático, policial, judicial, político. El ejemplo paradigmático es, aparte de toda la mierda que vende la ultraderecha, el nuevo alcalde de Nueva York [Zohran Mamdani], que se declara abiertamente socialista y musulmán, y que gracias al poder digital y tres cosas muy sencillas —transportes públicos y comida y vivienda para todos— ganó las elecciones.

P. Ha destacado como orador, y buena parte de su discurso llega gracias a fragmentos en las redes. ¿Piensa en eso a la hora de escribir un discurso?

R. Yo nunca he hecho un curso de oratoria, ni de teatro. Pero soy obsesivo y pienso constantemente en mi trabajo y en mis discursos, que escribo yo. Me encantaría encontrar a alguien que escribiera como yo, porque me ahorraría mucho trabajo. Durante una época fui comercial y tenía un minuto para explicarme. Igual me viene de ahí. Marc Giró me dijo una cosa maravillosa: “¿Sabes por qué los hombres blancos, heteros y normativos hablan tan lento? Porque nadie nunca os interrumpe”. Yo intento no dar chapas. 

P. Pero le gusta leer grandes discursos de otras épocas.

R. Siempre. Soy un enfermo de la oratoria y he leído toda mi vida discursos de grandes oradores y oradoras. Salvador Seguí, Azaña, en su momento Rubalcaba… y otros de ahora. Me fijo mucho, aunque no esté del todo de acuerdo con las ideas. 

P. ¿Está la política demasiado teatralizada?

R. Creo que siempre ha existido una violencia verbal, mediática, política. A Suárez un poco más y le echan a pedradas de La Moncloa, y a Zapatero. Casi siempre sucede cuando gobierna la izquierda, que es cuando se dice eso de que “nunca hemos estado tan mal”. ¿La teatralización? Tenemos que intentar ser publicistas de lo que decimos, en el mejor sentido. ¿Por qué la derecha puede hablar de “la España que madruga”? Eso lo entiende todo el mundo. Pero nosotros no podemos decir “una familia, una casa”. Vamos a intentar competir en eso, para que se nos entienda. La gente no está para pensar en el fetichismo de la mercancía [de Marx] o para leer los Cuadernos de la cárcel de Gramsci, sobre todo si tiene a El Xocas diciendo que los impuestos son un robo.

P. ¿Está habiendo una derechización del sentido común que deja poco margen a decir cosas de izquierdas?

R. Estoy de acuerdo con eso, pero creo que hay que ir más allá. La ventana se ha movido. Pero yo creo que está de moda ser un chungo, ser mala gente.

P. El malismo.

R. El hijoputismo. Es lo que está de moda. Y están pasando cosas terribles: la deshumanización que ha generado ver cómo se destripaba a niños en Gaza con bombas… y la gente presumía de ello. Eso se vota. Cuando [Isabel Díaz] Ayuso habla de “plataforma de frustrados” hablando de familiares de las víctimas de las residencias de Madrid, eso se vota. Lo de Trump… Ser mala gente te da votos. Ahora, también es responsabilidad nuestra: es un mal negocio decir a la gente que es idiota o que es fascista. Yo me niego a eso. La izquierda ha sido incapaz de darle un horizonte de futuro a la gente y la gente cuando no vota futuro, vota pasado, aunque sea un pasado inventado.

P. ¿Qué ofrecer a tantos jóvenes varones que optan por la ultraderecha?

R. La vivienda es clave, creo que muchos chavales que viven en una habitación que les cuesta lo mismo que a su padre el piso hace 10 años se van a poner a ver al youtuber de turno que les va a decir que la culpa la tiene su vecino, no su casero. El hecho de que la izquierda no solo no haya puesto fin, sino que haya fomentado esta especulación salvaje, explica muchas cosas. Mamdami ha ganado las elecciones con tres cosas muy sencillas. Hay que ir a la raíz del problema: que se deje especular con la vivienda y con la comida. 

P. Ha decidido tratar al agitador Vito Quiles con ironía, conversando por la calle… ¿Es el modo de enfrentarse a la ultraderecha mediática?

R. Es mera supervivencia. Quizás sea la persona que más les tiene encima. Si no les sale el primer vídeo bien, te siguen persiguiendo. Yo hice la reflexión y me puse en el lugar de mis compañeros del cole, progres, que no tienen ni pajolera idea de quién es Javier Negre, Bertrand Ndongo, ni Vito Quiles… Mal negocio sería tirarle el micro, agredirle o insultarle. Me dirían que por qué trato mal a ese chaval. Es justo lo que buscan. La gente no tiene tiempo de tener la información que nosotros tenemos. He tratado con mucho fascista en mi vida, así que entendí que la ironía y el sarcasmo era lo que les jodía. Como decía la Pantoja: “Dientes, dientes”.

P. Se le ha acusado de ser muy duro en las comisiones de investigación.

R. La primera vez que interrogué a Aznar, en 2017, un periodista, con el que ahora tengo buena relación, dijo: “Tiene la mirada de los asesinos del ISIS justo antes de degollar a un occidental en el desierto”. Ahí ya entendí de qué iba esto. Yo había estado frente a corruptos, ladrones, pero nunca había estado frente a alguien por cuya irresponsabilidad había muerto gente, como [Carlos]Mazón. En esa comisión yo venía de estar con mucha carga emocional, por haber estado hablando con familiares de las víctimas, y le tenía que decir lo que era: un negligente y un psicópata. Entonces, ¿soy duro? Pues muchísima más dura es la realidad. Y conozco el coste: artículos diciendo que soy tarado, hablando del decoro parlamentario…

P. ¿Qué es hoy ser de izquierdas y qué tendría que hacer la izquierda para salir adelante frente a la ola reaccionaria?

R. Me dijeron el otro día una frase maravillosa: ser de izquierdas es que la gente crea que si se cae por la calle, tú le vas a coger. Si piensas en Abascal, en Feijóo o en Ayuso… es que te van a pisar. Al final ser de izquierdas, tampoco hace falta filosofar mucho, es pensar en el otro. Igual que ser patriota: pensar en el otro. El otro es la patria.

P. ¿En términos políticos?

R. Si tú no garantizas unas mínimas condiciones vitales, de qué te sirven los grandes datos macroeconómicos. Si quieres comprar una vivienda que no sea para vivir, que te frían a impuestos para quitarte esas ganas de hacerte el rico con un derecho. Si usted se quiere hacer rico, compre otra cosa, no compre una vivienda. Frenar también los precios a según qué alimentos. Deberíamos haber legislado sobre eso. Y si no lo hacemos, pues nos iremos al carajo.

P. ¿Se puede parar esa ola reaccionaria?

R. Soy pesimista, que al final es una forma de realismo. Sería extraterrestre por mi parte decir que no están a las puertas y que es posible frenar a una perspectiva de voto de 200 y pico diputados. Pero mi responsabilidad es intentarlo. También me da la sensación de que hay mucha gente que quiere que sus proyectos políticos crezcan en base al sufrimiento que conllevará la entrada a esa gente. Yo me niego. Por ejemplo, al independentismo le iría mejor con un gobierno de PP y Vox. Sí, pero yo me niego a crecer en base al sufrimiento de la gente. Y ese “cuanto peor, mejor” no es solo patrimonio del independentismo. 

 

 

 

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miércoles, 11 de febrero de 2026

Defender la Ikurriña en Idaho

Allá en 2013, el conocido y reconocido vasco-estadounindense David Bieter se apresuró a publicar un artículo en el que asumía, sin cortapisas, el relato del régimen español con respecto al proceso de desarme, desmovilización y reinserción de ETA; que se trataba de una total derrota policíaca. Al mamotreto Bieter lo tituló 'Rise and Fall of ETA".

Los argumentos utilizados en aquel texto acercaron a Bieter más a su identidad estadounidense - adoptando esa falsa superioridad ética con la que se pronuncian ante procesos internacionales - que a su identidad vasca.

Leer el texto llevaba a cualquiera a pensar que a Bieter le urgía agradar a José María Aznar y a Javier Rupérez.

Trece años después, a Bieter le ha quedado medianamente claro que Madrid, como Roma, no paga a traidores.

Por medio de Noticias de Gipuzkoa traemos a ustedes seguimiento con respecto al intento por ilegalizar la ikurriña en Idaho, específicamente, en Boise:


La diáspora vasca responde a la polémica en EEUU: “La ikurriña fue legal en Idaho antes que en Euskal Herria”

La diáspora vasca acoge con enfado la decisión de los republicanos de prohibir izar la ikurriña en edificios oficiales

Jurdan Jurdan Arretxe 

Enfado y ganas de trabajar por que la ikurriña siga siendo legal en los edificios oficiales de su casa, Idaho (EEUU). Así acogió la diáspora vasca de este estado la decisión de la comisión de Asuntos Estatales de dar luz verde a la tramitación que prohibirá, entre otras, izar la tricolor en las sedes institucionales. Así lo aseguró la investigadora Gloria Totoricagüena Egurrola, que recordó que la ikurriña "fue legal antes en Idaho que en Euskal Herria".

Su voz no es cualquiera. Una de las siete hijas de un matrimonio que emigró de la recién bombardeada Gernika-Lumo en abril de 1937, compareció en la Cámara de Representantes de Idaho. Allí puso voz al sentir de la diáspora, y también de muchos vascos y vascas que ven con asombro la iniciativa estadounidense.

Identidad plural

"Mis padres dedicaron sus vidas a enseñarnos a mis seis hermanos y a mí a mantener nuestra identidad vasca y al mismo tiempo nuestra identidad americana", espetó a los 14 electos de la comisión, ante quienes defendió que "se puede ser más de una cosa a la vez. Tenemos estos derechos y queremos protegerlos para nosotros y para otros en nuestro país", añadió en referencia a las muchas mayorías que viven en EEUU.

"En 1780 los fundadores de este país enviaron a John Adams al País Vasco a estudiar las leyes de la sociedad vasca y nuestras constituciones", repasó Totoricagüena, que explicó que el que sería segundo presidente de los EEUU "encontró más de 500 años de gobierno representativo democrático".

"Tienen elecciones democráticas para el Parlamento, para elegir a su presidente, sus alcaldes...", enumeró la investigadora, antes de mostrar en su atril una ikurriña y hacer a los parlamentarios una interpelación directa: "Esta es nuestra bandera, la bandera que ondea en nuestro ayuntamiento (de Boise)". 

"Durante 100 años ha ondeado en varios ayuntamientos, parques, edificios residenciales y otros edificios históricos del Estado de Idaho. Estamos muy orgullosos de ella", señaló sobre un símbolo que "crea comunidad. No así este proyecto de ley y su lenguaje. Hablamos de tener un símbolo bajo el cual reunirnos y que otros que no son vascos puedan unirse a nuestra comunidad". 

¿Una ley contra Boise?

Totoricagüena se pronunció así el lunes, cuando la comisión deliberaba dar luz verde a la conocida como Ley 561, que enfrenta a republicanos y demócratas, en especial, la alcaldesa de Boise, Lauren McLean. “Impulsan la ley para evitar que una sola ciudad ondee una sola bandera”, denuncia la primera edil sobre lo que en el fondo esconde una batalla ideológica más que la izada de un emblema u otro, y la debida neutralidad de las instituciones oficiales. Y detrás de ello, o por encima, la lucha entre un Parlamento de mayoría republicana (61 a 9) y que tendrá elecciones en noviembre, frente a una Alcaldía demócrata que afrontará sus comicios en 2027. 

El origen de esta polémica se encuentra en la propia capital de Idaho, que decidió mantener izada la bandera LGTBIQ+ más allá del denominado Mes del Orgullo. Los republicanos se opusieron y aprobaron una ley para que solo se pudieran izar emblemas oficiales. Hecha la ley, hecha la adaptación: el Ayuntamiento de Boise declaró oficial dicha bandera y la mantuvo.

Ante esta respuesta se sitúa la iniciativa del representante Hill, que busca que permanezcan solo las banderas oficiales anteriores a 2023, cuando el Consistorio sumó la bandera LGTBIQ+. La primera propuesta incluía la opción de algunas excepciones, como la ikurriña en un estado donde la migración vasca y la diáspora se dejan notar, pero en la reformulación de la propuesta de ley (la primera vuelta de tuerca decayó por empate a 7 representantes), eliminó cualquier excepción. 

 

 

 

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lunes, 9 de febrero de 2026

Segundo Grado para Garikoitz Aspiazu

Los españoles están un tanto cuanto sorprendidos de que el preso político vasco Garikoitz Aspiazu haya recurrido a la legislación española como parte de su reinserción a la sociedad.

Tanto él como decenas más podían haber accedido a dichas medidas contempladas por el andamiaje jurídico español de no ser porque contra ellos se han aplicado medidas de excepción, mismas que, paradójicamente, son los que los califican como presos políticos y no como presos comunes.

El caso es que dichas medidas les fueron negadas sistemáticamente, o han sido recurridas por las instancias del régimen tras haber sido concedidas. Lo anterior en detrimento del componente de Reinserción que forma parte del proceso de DDR de ETA.

Así que, establecido lo anterior, les compartimos la información provista por El País:


Txeroki sale de prisión en régimen de semilibertad tras el permiso concedido por el Gobierno vasco

El exjefe de ETA podrá salir de lunes a viernes, pero tendrá que volver a la cárcel para pasar las noches

El exjefe de ETA Garikoitz Aspiazu Rubina, alias Txeroki, ha salido este lunes, poco antes de las ocho de la mañana, de la prisión de Martutene, en San Sebastián, según ha informado Europa Press. Su salida tiene lugar después de que el Gobierno del País Vasco le concediera un permiso para estar de lunes a viernes fuera de la cárcel, aunque con la obligación de dormir en el centro penitenciario.

La autorización se produce a propuesta de la junta de tratamiento de la cárcel donostiarra, que planteó la aplicación a Txeroki del artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario. Esta medida de semilibertad no supone alcanzar el tercer grado, sino que se trata de una fórmula intermedia de la que se han beneficiado otros condenados por terrorismo.

Las fuentes consultadas por EL PAÍS precisan que es una modalidad del segundo grado que se contempla para que los reclusos puedan preparar su incorporación a la sociedad a través de un trabajo en una empresa o de actividades de voluntariado.

Aunque el exjefe de ETA ya disfruta del permiso autorizado por el Gobierno vasco, la Fiscalía de la Audiencia Nacional tendrá que emitir un informe no vinculante sobre la medida. Finalmente, será el Juzgado Central de Vigilancia Penitenciaria de dicho tribunal el que deberá determinar si puede disfrutar o no del mencionado permiso. Si lo deniega, quedará sin efecto.

La medida de semilibertad tiene lugar después de que Txeroki fuera trasladado en 2024 desde la prisión francesa de Lannemezan al centro de reclusión de Martutene. En 2011, fue condenado a 377 años de prisión por la Audiencia Nacional; en Francia cumplía varias penas que suman más de 30 años.

En 2015 fue condenado por la Audiencia Nacional a nueve años de prisión por ordenar un atentado con coche bomba perpetrado el 26 de agosto de 2007 en Oropesa (Castellón). Tres años después, volvió a ser condenado en España a 18 años de prisión por intentar matar con un paquete bomba en enero de 2002 a la delegada de Antena 3 en el País Vasco María Luisa Guerrero.

El Gobierno vasco ha concedido 111 terceros grados a presos de ETA desde que en octubre de 2021 asumió la competencia de la gestión de las tres cárceles vascas, según una respuesta parlamentaria de la consejera de Justicia y Derechos Humanos, la socialista María Jesús San José, a una pregunta de la única representante de Vox en la Cámara autonómica, Amaia Martínez. Según el recuento realizado en octubre pasado, en las prisiones vascas había 119 reclusos de la banda terrorista (104 hombres y 15 mujeres). El centro penitenciario acogía a 53 presos, la de Martutene 44 y la de Basauri (Bizkaia) 22.

 

 

 

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Otegi Responde a Rufián

Gabriel Rufián es un político con muchas tablas y mucho temple, catalanista de una sola pieza.

Por su parte, Arnaldo Otegi es un hombre fraguado en las trincheras de la resistencia vasca en contra de la brutal represión españolista.

Coinciden en su defensa de los derechos de las clases trabajadoras de los pueblos del estado español.

Pero difieren en otros puntos.

De eso nos habla esta nota publicada en Noticias de Gipuzkoa:


Otegi responde a la alianza conjunta de izquierdas que sopesa Rufián

El portavoz de ERC abre la puerta a una confluencia electoral de las izquierdas del Estado español

El secretario general de EH Bildu, Arnaldo Otegi, ha afirmado este lunes que no cree que la propuesta del portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, para aunar a los partidos a la izquierda del PSOE sea factible, y ha reiterado la oferta de una lista conjunta de cara a unas futuras elecciones generales "con un programa de mínimos" y con el objetivo de "hablar como pueblo".

En una entrevista concedida a Euskadi Irratia, Otegi ha señalado que las elecciones autonómicas en Aragón han mostrado que la apuesta del PP "ha salido mal porque ha bajado", Vox ha tenido "un incremento evidente" y el resultado de la Chunta Aragonesista ha sido "destacable, porque evidencia la tendencia al alza de las fuerzas progresistas de kilometro 0".

"Obvio" incremento de la derecha

El secretario general de EH Bildu ha lamentado que, frente al "obvio" incremento de las derechas, "en el Estado español no son capaces de entender lo que en Euskal Herria aprendimos hace tiempo, y es que, en este momento histórico en el que el autoritarismo crece, lo que se debe hacer es una articulación social y popular lo más amplia posible".

En este sentido, ha considerado que "no" es factible la propuesta de Rufián, ya que, "aunque no lo digo por este caso, a veces parece que los objetivos individuales se ponen por encima de los colectivos". Además, ha asegurado que en EH Bildu "nunca hemos hablado con ERC, ni con Gabriel Rufián, ni en el Congreso, ni en las relaciones oficiales que tenemos, y ya tenemos establecida nuestra posición ante unas elecciones generales".

"Creemos que las elecciones da una oportunidad a Hego Euskal Herria (Euskadi y Navarra) para hablar como pueblo. Desgraciadamente, la tendencia es hablar como partido, y por eso planteamos la propuesta de una lista única, con un programa simple, para que luego cada uno haga su tarea en el Congreso, y, gane la extrema derecha o el PSOE y la izquierda, este país le diga con una sola voz qué es lo que quiere", ha explicado.

Candidatura conjunta

Así, Otegi ha lamentado que, "con todo el respeto", los argumentos utilizados hasta el momento por el presidente del EBB del PNV, Aitor Esteban, para rechazar la propuesta de EH Bildu de una lista conjunta son "muy débiles".

"Por un lado, dice que en su momento hicimos un vídeo en el que les llamábamos fascistas, y yo ya pedí perdón personalmente, por lo que ese argumento no sirve. Por otro lado, dice que después no estaríamos de acuerdo en políticas fiscales, industriales, económicas o sociales; vale, tenemos diferencias, pero también las tienen con el PSE y llevan 40 años gobernando juntos", ha explicado. 

Por todo ello, el secretario general de EH Bildu ha insistido en que, "si vamos al Bernabéu, queremos ir con la selección vasca, no cada uno a jugar su partido", y por eso ha reiterado que los argumentos del PNV para rechazar su oferta son "bastante débiles".

"En este país siempre estamos hablando del derecho a decidir. Pues el Estado español nos va a poner urnas en Tudela y en Hondarribia, y tenemos dos opciones: ir como partido o ir como país. Nosotros somos favorables a ir como país", ha insistido. 

 

 

 

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ETA Anticristiana

A falta de ases desde la derecha españolista se ha optado por usar el comodín de ETA a cada oportunidad que se presente.

Ya lo hizo Feijóo en contra de Oskar Matute con la DANA de Valencia como marco.

Ahora lo hace Mayor Oreja en su defensa de los "valores cristianos".

Aquí lo que nos informa Naiz al respecto:


Jaime Mayor Oreja dice que «ETA se creó para terminar con las ideas cristianas»

Jaime Mayor Oreja afirmó la pasada semana en Mallorca que «ETA se creó para terminar con las ideas cristianas», a lo que añadió que «cuando nació ETA la represión franquista era muy leve y no se perseguía a los nacionalistas como nos han hecho creer».

Iñaki Iriondo

Durante años se extendió la teoría de que «ETA nació en un seminario», enmarcada bien en el libro amarillo de Álvaro Baeza que lo vendía como «el gran secreto». Pero incluso años antes de este sacacuartos, desde la derecha española siempre se apuntó al clero vasco como concomitante con la organización armada. La personificación más habitual de este tipo acusaciones fue el obispo José María Setién, fallecido ya en 2018.

Y ahora resulta que hay que revisar toda esta teoría porque Jaime Mayor Oreja, al que desde la prensa mallorquina se le ha nombrado «experto en ETA», acaba de hacer público que «ETA se creó para terminar con las ideas cristianas». Esta no la habíamos visto venir.

Jaime Mayor Oreja es en la actualidad presidente de la Fundación Neos, que se define a sí misma como «un movimiento de la sociedad civil que defiende la alternativa cultural basada en los fundamentos del humanismo cristiano como solución para una sociedad que ha perdido el rumbo». Explica que su nombre «surge de las iniciales de los cuatro puntos cardinales» y añade que «nuestro símbolo es una brújula».

Presentación en Mallorca

Y para presentar esta fundación, el Círculo Mallorquín –fundado en 1851– invitó la semana pasada a Palma de Mallorca a Jaime Mayor Oreja, que dijo cosas que nunca se le escucharon mientras fue ministro de Interior. Ante decenas de personas, que según las crónicas locales llenaron la sala donde se celebró el acto, afirmó que ETA no se creó para hacer frente al franquismo. «Era un movimiento político y cultural que se creó para terminar con las ideas cristinas. Cuando nació ETA la represión franquista era muy leve y no se perseguían a los nacionalistas como nos han hecho creer», aseguró.

El presidente de Neos mostró «la convicción que tenemos de que la crisis que sufrimos no es política, económica, ni social. La crisis está en los fundamentos de la sociedad». Cuenta ‘Diario de Mallorca’ que Jaime Mayor Oreja destacó que «cuando el nacionalismo abraza a la sociedad, esta termina siendo de izquierda o de extrema izquierda» y como ejemplo de esta transformación se refirió a Catalunya y Euskal Herria. «El problema de Euskadi es la falta de fe. ETA fue un proyecto político que pretendía terminar con los principios cristianos», llegó a decir.

«ETA no ha desaparecido»

Según la crónica del acto, en el que Jaime Mayor Oreja estuvo acompañado de un exconcejal de Vox, comparó los movimientos políticos independentistas que han nacido en el Euskal Herria y en Catalunya, asegurando que «son lo mismo. Mientras unos sacuden el árbol los otros recogen las nueces».

En opinión de Jaime Mayor Oreja ETA no ha desaparecido. Acepta que han dejado la lucha armada, pero anuncia que los herederos de la organización terrorista en breve se harán con el poder en Nafarroa.

Ante un público que el periodista define como «entregado a sus ideas», habló de la violencia y recordó los actos que a su juicio cambiaron el rumbo de la historia del Estado español: el atentado contra Carrero Blanco y el 11-M. Refiriéndose a este último atentado, aseguró que a partir de él, que llevó al PSOE a recuperar el poder político, «Zapatero se abrazó a ETA y a partir de ese momento la mentira sustituyó al crimen».

Abismo, clima y fe

En la fundación Neos, Mayor Oreja está acompañado de María San Gil, que es su vicepresidenta. Ambos estuvieron recientemente en Bilbo presentado el informe ‘España en el Abismo’, que fue conducido por Rafael Carriegas, responsable de Neos en Bilbo.

Y para dentro de unas semanas se anuncia que se celebrará, también en Bilbo, el acto ‘Cambio climático y fe política: cuando discrepar se convierte en herejía’. En su presentación, la fundación afirma que «a lo largo del encuentro se abordará cómo el debate sobre el cambio climático ha ido adquiriendo rasgos propios de una ortodoxia política y cultural, en la que la discrepancia es frecuentemente descalificada o excluida del espacio público».

Jaime Mayor Oreja fue ministro de Interior hasta 2001, cuando el PP lo devolvió a la CAV para que, en tándem con el PSE de Nicolás Redondo Terreros, lograra asaltar Ajuria Enea. No lo consiguió.

Aguantó en el Parlamento de Gasteiz hasta 2004, cuando fue elegido diputado en el Congreso y a los pocos meses encabezó la candidatura del PP al Parlamento europeo. En la actualidad es presidente de la Red Europea de Ideas, el think tank creado por el grupo popular en el Parlamento Europeo para «encauzar el pensamiento del centro-derecha europeo».

 

 

 

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sábado, 7 de febrero de 2026

Entrevista a Ramón Zallo

Les recomendamos la lectura de esta entrevista a Ramón Zallo publicada en el portal de Viento Sur:


“Retrovisor y bisturí. Memoria crítica de una resistencia”

Begoña Zabala González

[La editorial Alberdania acaba de publicar el libro cuyo título encabeza este artículo. Un libro, el último por ahora, de Ramón Zallo, que es, efectivamente, la memoria de una resistencia. Una memoria personal, pero, como dice su autor, también, “una contribución a la memoria colectiva crítica de mi generación, una generación de izquierda y abertzale”, aunque esa experiencia militante “es distinta a la de la izquierda abertzale convencional desde la ruptura de 1970”.

Ramón Zallo ha sido y es un activista político y social, un revolucionario, con un sólido pensamiento crítico, libre y creativo que es la auténtica forma de serlo. Y ha sido y es, trabado con ello, un intelectual radicalmente democrático. Su actividad intelectual es su faceta pública más conocida, llena de conferencias, libros y artículos de los que en el libro se recogen referencias (desde que en 1995 escribió, junto a Pedro Ibarra, Comunidad, nación y federalismo, ha sido un colaborador muy habitual en  viento sur). Un intelectual con el que es indispensable reflexionar y conversar, sobre el pasado, el presente y las miradas al futuro de Euskal Herria, a sus debates y a sus compromisos, a sus confrontaciones y a sus encuentros, e incluso más allá de Euskal Herria. Conversación indispensable, también, sobre la(s) cultura(s) y las políticas culturales, territorios en los que su análisis riguroso y su pensamiento crítico, son una referencia muy importante.

De todo eso va la memoria de una resistencia vital, vivida con pasión, de Ramon Zallo que en este libro lo cuenta y analiza utilizando para ello el retrovisor y el bisturí. Habla de todo ello aquí conversando con Begoña Zabala.]

Begoña Zabala. De entrada, preséntanos el libro: qué te ha llevado a escribir este libro de memoria crítica personal y colectiva.

Ramón Zallo. Las circunstancias. Nunca tuve la intención de escribir unas memorias. Es más, decía que nunca las escribiría. Pero como escribí algunas páginas para tres grabaciones que me requirieron un testimonio y todo lo preparo por escrito, pensé en completarlas al constatar que una parte de mi generación política carecía de testimonios públicos explicativos sobre sus trayectorias especialmente en los años 70 y 80. Así pretende ser una memoria personal, pero también una contribución a la memoria colectiva crítica de mi generación, una generación de izquierda y abertzale. Especialmente la militante es bastante desconocida, y distinta a la de la izquierda abertzale convencional desde la ruptura de 1970. Tiene bastante de memoria política personal con retratos y debates de época. Por fuerza conjugo en primera persona, lo que me es completamente inhabitual. También le he añadido un tono de humor en algunos temas.

B.Z. Como género literario parece que cabalga entre la memoria y el pensamiento crítico, dentro de lo que se conoce como temas de ensayo. Pero no es un libro de historia, esto lo tienes claro.

R.Z. No es un libro de historia. Solo se trae a colación la vinculada a mi memoria. Es una peculiar intersección entre lo biográfico y lo ensayístico, incluyendo ocasionalmente artículos de prensa de antaño al hilo de la narrativa. También menciono cosas de mi vida en el campo -40 años- huertas, plantas y jardines, perros y gatos, txakoli, monte y la identificación de los pájaros. Mas rural que urbano en forma de vida, fui más urbano que rural en pensamiento.

En lo que se refiere a la estructura y contenido, está dividido en dos partes. La primera, desde 1965 a 1985, relata los años de militancia organizada. Fui detenido en varias ocasiones, con sus consiguientes maltratos, tuve varios juicios y viví un tiempo en la clandestinidad. En 1985, abandoné la militancia política organizada, pero no el activismo de las ideas y movimientos: universidad, por la paz, sistema mediático. En esa segunda larga etapa, desde el 85 hasta hoy, primero publiqué mi tesis doctoral y después me impliqué mucho más en la construcción democrática, progresista y euskaldun de la Euskal Herriko Unibertsitatea (Universidad del País Vasco). Se había fundado no hacía mucho: 1980. En 1990 volví a escribir sobre política.

Aunque los 20 primeros años fueron más duros y me marcaron más, los 40 siguientes fueron más fructíferos. Mi vuelco sobre la academia con 40 años de trabajos en ciencias sociales ha absorbido más dedicación, y el libro, al ser más de biografía y temática política, no lo enfatiza. Mis campos han sido la Economía de la Comunicación y la cultura y las Políticas Culturales y Comunicativas, sin abandonar por ello el análisis político en artículos, medios o libros.

De hecho, la militancia política organizada la sustituí en 1985 -tras el fracaso electoral de Auzolan, que no de Batzarre- por una militancia social e ideológica. En mi labor no había tema de actualidad que no analizara en los media. Era un francotirador, pero se hizo cierta escuela en la Universidad, o en la corta experiencia en el diario El Mundo del País Vasco (1994-1996), o en Elkarri. Me leían, veían u oían tirios y troyanos en Radio Euskadi o ETB. Me vi a mí mismo más como un educador y un militante social sin privarme de apoyar organismos (Elkarri) o montarlos (Elkarbide, Erabaki) estructuras que plasmaban esas ideas. El libro Euskadi o la Segunda Transición” (Erein, 1997) fue mi aportación de época, así como el libro que coordiné El País Vasco en sus encrucijadas: diagnósticos y propuestas (Ttarttalo 2008) con 32 universitarios/as robando la supuesta supremacía del españolismo en el pensamiento universitario. Dediqué mucho esfuerzo a teorizar el “tercer espacio”, un espacio de paz a través del dialogo y la negociación para acabar con la violencia y canalizar la cuestión nacional. Hay un momento en que ese pensamiento fue mayoritario. De alguna manera el acuerdo de Lizarra primero, y el preacuerdo de Loiola después, tienen un eco de aquellas tesis. La apuesta por el soberanismo con una relectura a la vasca de la experiencia y doctrina quebequesa, también llegó en esos años 2000.

B. Z. Sin duda, te ha servido, en parte, para hacer algo de balance de tu vida. ¿Sería un balance positivo, satisfactorio contigo mismo?

R. Z. No me puedo quejar, he tenido una vida rica, moralmente gratificante y sencilla; he hecho lo que tenía que hacer y mi libertad de pensamiento ha sido lo que más he protegido. Gracias a eso, aprendí a dialogar y a ser pluma de una inteligencia colectiva. Habré escrito más de 100 borradores de manifiestos colectivos que, luego, había que pulir colectivamente. Esa dedicación intensiva la han pagado en falta de atención a la vida familiar Maite y Doltza.

B. Z. En tu libro relatas dos luchas destacadísimas de Euskal Herria en el ámbito ecologista, como son la de la central nuclear de Lemoiz y el macroproyecto cultural Guggenheim Urdaibai. La primera se sitúa casi en las primeras luchas ecologistas en Euskal Herria protagonizadas por un naciente y potente movimiento ecologista, y la segunda, de ahora mismo, donde el movimiento reivindicativo y de defensa de la tierra también ha sido central. ¿Quieres hacer paralelismos, distancias, discordancias y protagonismos de estos dos hitos movimentísticos?

R. Z. Hay continuidad en el propósito de defensa de la tierra y de la vida, y en el logro de parar ambos, pero hay mucha discontinuidad por contextos, tipo de conflictos, dimensión y madurez.

Lemoiz cabalgó el franquismo y la Transición, una democracia incipiente que no sabía manejarse, con una oposición muy masiva en Euskal Herria a la Central Nuclear, que era entendida como una amenaza colectiva para los núcleos urbanos próximos, incluido el Gran Bilbao, de imposible evacuación en caso de emergencia. Era una defensa elemental. De ahí que se apuntara ETA con atentados mortales y sabotajes, con el contradictorio efecto de reducir los apoyos sociales, pero, en cambio, asustó a las élites. Con todo, en el libro introduzco la hipótesis de que para cuando el presidente español Felipe González mandó parar (1984), a las eléctricas ya no les interesaba la sobreoferta de energía. Lo dijo Eguiagaray: que les salía más a cuenta cobrar indemnizaciones que continuar.

En cambio, la lucha contra el proyecto Guggenheim Urdaibai, se produce en el contexto de una democracia madura en normas e instituciones, en pleno rendimiento y sin marcos de violencias. El conflicto ha sido más territorial (Busturialdea) aunque con ecos para toda Euskal Herria. Aquí, la amenaza ha sido menos a la vida humana como a la naturaleza protegida -la Ley de Urdaibai (1988) suministraba una panoplia de normas para la defensa de eventuales desmanes- y a un modo de vida. En cambio, las aportaciones del movimiento opositor -ya que debate no ha habido al rehuirlo las instituciones- han sido especialmente ricas al combinarse las dimensiones ecológicas, económicas, urbanísticas, la legislación protectora de estuario, fauna y flora, la cuestión de los accesos, el estado del estuario, la financiación, la situación de okupa del Astillero… Aún no ha acabado (recuperación de la marisma y de la zona del astillero, Plan económico comarcal..) a pesar de la cancelación institucional declarada del proyecto por presión popular. Las “explicaciones” argüidas por las instituciones las desmonté, punto a punto, en esta misma revista.

B. Z. Aparece de forma recurrente en el libro el tema de los movimientos sociales, especialmente los nuevos movimientos, como se les llamó, pero también de las luchas sindicales. Destacas la importancia que han tenido en tu trayectoria y práctica política y social y también en los años de militancia, especialmente en la LKI. ¿Puedes comentarnos un poco el papel de los movimientos en Euskal Herria y su importancia para la transformación social y la estrategia política?

R. Z. Euskal Herria ha sido pródiga en crear movimientos sociales y sindicales con poder de influencia y de negociación, cuya influencia desbordaba el ámbito militante en el que operaban. Generaron una cultura política multisectorial (vecinal, feminismo, vivienda, ecología, internacionalista, movimientos por la paz, gobernanza…) y colectiva que empapó a todos los partidos, y a la ciudadanía. Fueron educadores colectivos y condicionado los programas y argumentaciones de todos los agentes. Junto a los nacionalismos, también el éxito de los movimientos, explica la marginalidad del fascismo por estos lares. Hicieron mucha pedagogía; contaban con cuadros y militantes formados, en aprendizaje permanente con las luchas y el seguimiento de las experiencias internacionales, dedicando a eso su energía. Su procedencia mayoritaria era la izquierda radical que, de forma temprana, se quedó fuera de las competiciones electorales y muchos prefirieron no dar el salto a los partidos con votos, para zambullirse en crear tejido social progresista y arraigado.

B. Z. Aunque midiéndolo en tiempo de años, has estado más años de independiente (con respecto a los partidos concretos) que de militante, los años de militancia aparecen con mucha enjundia en la historia, quizás por la época, o por la relativa importancia de las organizaciones, ETA, ETA VI y LKI. Coméntanos cómo ves el papel de estas organizaciones en esos tiempos, hasta que LKI se disuelve.

R. Z. Las veo como adelantadas e innovadoras en pensamiento político, que va calando en otros programas, especialmente en la Izquierda Abertzale con la que se tenían relaciones privilegiadas y de unidad de acción, ­de hecho, una alianza implícita bastante estable­ al margen del discurso sobre la coyuntura o sobre el rol de las violencias. La influencia sobre la Izquierda Abertzale en una visión democrática nacional de la cuestión vasca en claves de autodeterminación fue clara, así como en los discursos sociales que tardaron algo más en manifestarse en tanto la corriente se había monotemizado en la cuestión nacional y encajonado estratégica y tácticamente por la persistencia de ETA y el obligado esfuerzo antirrepresivo.

Se abrió paso la conciencia de que la legitimidad en una cuestión nacional viene de la democracia y de que la extensión de un proyecto nacional significa ir más allá de los perfiles culturales, idiomáticos o ideológicos de sus bases tradicionales, para ahondar en el patriotismo político que hunde sus raíces en el apoyo social, la voluntad mayoritaria y un proyecto ilusionante que, de todos modos, serían imposibles sin la base de una herencia cultural y territorial movilizadora y compartida.

B. Z. Con el tiempo que ha pasado ya desde el abandono de la lucha armada por parte de ETA y la evolución que han seguido EH-Bildu y Sortu, el análisis de las diferencias con la izquierda abertzale, y especialmente el análisis de la violencia política, desde tu perspectiva y la de la izquierda radical a la que haces referencia, parece que se puede relatar con más tranquilidad. Cómo ves desde esta perspectiva las diferencias que separaron a estos dos mundos y la supervivencia del tercer espacio, o algo parecido. O si no, más sencillo: Uno de los elementos de diferenciación de tus posicionamientos y los de tu corriente, fue esencialmente la violencia política dentro del conflicto vasco y su utilización, no solo por ETA sino por el Estado. ¿Puedes hacer una referencia a estas disidencias?

R. Z. ETA (VI) abandonó la lucha armada en 1970 aunque no las acciones puntuales de propaganda armada o de financiación. Apostó por la organización de cuadros y estructuras de los movimientos, o sea, la estructuración del tejido social de oposición al franquismo, para lo que las organizaciones armadas de acción intensa eran un inconveniente para la acción, organización y reclutamiento, pues una organización armada urbana requiere mucha militancia y entorno durmiente con mucha militancia durmiente no implicada en luchas. Tanto ETA Militar como ETA Político-Militar eran de la trinchera antifranquista, así que podías criticar o alabar una acción u otra, pero entendíamos su legitimidad como defensiva contra el tirano más allá de la utilidad, crueldad, proporcionalidad o impacto de cada acción. Tenía un efecto propagandístico de empoderamiento popular vicario: un “sí se puede”. Nuestro enfoque crítico con las acciones y la estrategia no era de denuncia de las organizaciones –eran del bando antifranquista- , y había cobijo para las escapadas de sus huidos; pero a partir de que se acaban la institucionalización vasca y la Transición, homologado el régimen del 78, con elecciones sucesivas de representantes, la entrada en Europa, incluido el triunfo del PSOE y desaparecida ETA (PM) en 1982 …- hay un punto de deslegitimación creciente de la lucha armada que viene acompañada de hitos duros como el asesinato de Yoyes o la bomba de Hipercor (indicando crueldad y falta de evaluación de las consecuencias), y de un mal cálculo sobre lo que se podía esperar de las conversaciones de Argel con la oposición añadida de todo el arco vasco alrededor de la Mesa de Ajuria Enea.

El Régimen del 78, como ya era evidente en los 90, no era un neofranquismo aunque estuviese trufado de dominación y violencia. Los 90 podían haber sido los del cierre, ya sea con paz por negociación (ahí estaba Elkarri) o, en el peor de los casos, paz por presos. La espiral que siguió fue, en cambio, de fuga hacia adelante con acciones más limitadas pero duras, traumáticas, contra electos, periodistas, y de más impacto emocional social. Se entra en un terrorismo selectivo. Yo ya no militaba en LKI. Personalmente respecto a ETA, ya no tengo solo un desacuerdo sobre la estrategia y su horizonte, sino que sus acciones tampoco pasan los filtros (justicia, proporcionalidad, ética, oportunidad, alternatividad, utilidad, acumulación de fuerzas). El sentido mismo de ETA estaba en cuestión. Mí crítica se globalizó sin dejar por ello de denunciar con igual énfasis los abusos del poder, torturas o la involución política o de facilitar una salida política. La pinza PP-PSOE puso en riesgo al nacionalismo entero, con dos momentos para una salida digna: el acuerdo de Lizarra (1998) para afrontar el antinacionalismo (desaprovechado) y el interesantísimo preacuerdo de Loiola (2006). Ambos rechazados por ETA. Quería más sin tener relación de fuerzas para ello.

B. Z. ¿Y el momento actual?


R. Z. Vivimos un unilateral y ya avanzado proceso de paz sustentado sobre renuncias de ETA (cese el fuego, entrega de armas y disolución), sí, pero también en el más que mejorado peso social de la Izquierda Abertzale. Hubo un armisticio por abandono, eso sí, forzado (o, si se quiere, por impasse militar y fracaso estratégico). El último y mejor cartucho se gastó en Loiola. Ahora el país se centra ya más en sanar heridas tras 40 años de violencias y que se construye sobre la triple vía del reconocimiento y reparación de las víctimas, la sanación de dolores vivos –presos, presas y exilio– y la construcción de discursos sobre lo ocurrido con pretensiones de fijarse en la memoria colectiva. Es el tiempo de la verdad, la justicia y la reparación para todas las victimas producidas en este largo conflicto y la canalización de la situación de las personas encarceladas. Queda pendiente un balance crítico y autocrítico de la trayectoria estratégica de todas las fuerzas políticas, especialmente desde la Transición. Tampoco fracasó el imaginario de base: la emancipación nacional. Al contrario, con la paz, recobró vida y margen social. Su corriente más afín, EH Bildu, no solo sigue siendo una parte poderosa, votada e imprescindible del país, sino que tiene un proyecto, y hace un esfuerzo de respetabilidad institucional.

Ahora se está de nuevo al alcance de un hipotético acuerdo entre las fuerzas vascas un “nuevo estatus político” – tengo casi terminado un libro sobre el soberanismo y el nuevo estatus desde el punto de vista político y jurídico- pero ese acuerdo no parece tener tiempo de consolidación y habilitación ante el ascenso de la derecha extrema y la extrema derecha que tienen vetado el tema. ¡Ojalá me equivoque!

B. Z. Has tenido una experiencia gubernativa con el tripartito, cuando menos interesante, que hace un paréntesis en tu dedicación universitaria. Da la impresión de que limitaste mucho tu quehacer en los temas a tu especialidad de cultura y medios de comunicación.  ¿Haces un balance positivo de ello?

R. Z. Así es. Fueron 7 años intensos. Los que nos hemos educado en una cierta izquierda no entramos en gobiernos que no sean de izquierdas El de Ibarretxe era de centro (PNV y EA) y de izquierda (Izquierda Unida/Ezker Batua), o sea de centro izquierda pero de una gran valentía en temas democráticos. Aunque mi puesto era de asesor (de cultura), y aunque tenía categoría de viceconsejero, exigí no estar en la línea ejecutiva y decisional. Y así fue. Trabajé en mi especialidad: políticas culturales y comunicativas. Todo un campo para aplicar mis tesis y propuestas. Preparé informes, decretos, resoluciones, leyes, el Plan Vasco de Cultura, la coordinación permanente interinstitucional, normativa audiovisual que sentó precedentes hasta hoy, decreto y concurso de Televisión Digital Terrestre Local (incluido Hamaika). En general me hicieron caso y si algunas cosas no salieron fue por cortocircuitos del PNV, no del gobierno. El balance, aunque agridulce, es positivo. Ayudé en los ratos libres a la apuesta soberanista. En esa etapa también eché una mano apoyando el Plan Ibarretxe o en el caso del diario  Egunkaria. Me volví a la Euskal Herriko Unibertsitatea a tiempo, estaba cambiando todo el sistema de comunicación con el alumnado y la docencia. Conseguí, con cierta torpeza, adaptarme.

B. Z. Y también te metes en el diario El Mundo del País Vasco en un momento de una política editorial en el medio muy favorable a tesis negociadoras en el conflicto vasco.

R. Z. El Mundo del País Vasco se fundó en 1991. Tres años después lo dirigía Melchor Miralles quien, mandatado por Pedro Jota Ramírez y siguiendo las 100 ideas para la regeneración democrática de Javier Ortiz (subdirector de la edición central del diario) era partidario de la consulta democrática para el País Vasco y de la negociación para la paz.  Entramos entre otros Mariano Ferrer, Pedro Ibarra, Iñaki Lasagabaster y yo al Consejo Editorial de El Mundo de País Vasco de 1993 a 1995. Los editoriales y artículos pasaron a ser favorables al derecho a decidir y a la negociación con ETA para la paz. Duró la experiencia dos años y pico, con un éxito imponente y un pico de ventas de 28.000 ejemplares en Euskal Herria. Hasta que el comandante Pedrojota mandó parar y se alió del todo con Aznar. Nos fuimos porque cambió la línea y la autonomía del medio. Ya solo era látigo del PSOE de González con el asunto GAL y otros, dejándole un poco de margen, poco, a la Izquierda Unida de Anguita.

B. Z. Hay un tema en el que estás muy implicado que es el de las presas y presos políticos vascos. Y te implicas marcando la decepción por la continuidad de las medidas excepcionales contra estas personas. ¿Cómo ves el tema de las cárceles y la actuación del gobierno central y de los autonómicos afectados? Y claro unido a esto, están los temas de verdad, justicia y reparación.

R. Z. Me apunté como colaborador de SARE desde el principio. Entiendo que la salida de las personas presas es central para la pacificación y convivencia del país y que el modo en que se produjo el final de ETA, por desestimiento, autodesarme y sin negociación por no haber interlocución, ha tenido que derivar en que sea la sociedad la que facilite el proceso, echando mano de la movilización y de la negociación así como de los recursos jurídicos de reducción de penas y de beneficios penitenciarios que la ley ordinaria habilita. Es un tema que va para largo. El primer éxito fue el fin de la dispersión y del alejamiento. Todas las personas presas están en Eukal Herria, salvo 2 en Lannemezan (Francia). Hay 120 presos y presas. Aunque los terceros grados son numerosos, y el cumplimiento de penas desde casa (37) también. Hay otras 36 a las que pudiendo aplicárseles los beneficios del tercer grado no se los aplican. Las resistencias están en las derechas, que se engorilarán en las siguientes elecciones. Por su parte, no ayudan, más bien lo contrario, las asociaciones de víctimas de ETA – creyentes en la ley del talión– y mucho menos la mayoría de los aparatos de Estado y judicial que instalados en la vendetta, impugnan o retrasan las decisiones técnicas de las Juntas de Tratamiento.

 

 

 

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jueves, 5 de febrero de 2026

Nueva Absolución a Iparragirre

Los medios de comunicación afines al régimen español acostumbran usar, a la fecha, una muletilla que oculta una verdad lacerante; los presos de ETA.

Dicha muletilla no solo es un atentado en contra de los principios propios del ejercicio periodístico, es también un atentado a la semántica. Lo anterior por una sencilla razón, su lectura indicaría que ETA mantiene a personas privadas de su libertad. Imposible, de entrada, porque ETA ya no existe.

¿Pero qué oculta la muletilla?

La calidad de preso político que se debe adjudicar a quienes, acusados de pertenencia a ETA o de coadyuvar con la organización antifascista hoy fuera de funciones, se encuentran privados de su libertad.

¿Y que les confiere esa calidad de presos políticos que el régimen español insiste en no utilizar?

Acciones como las emprendidas en contra de Marixol Iparragirre, la más reciente descrita a continuación en este artículo de Naiz:


La AN vuelve a absolver a Iparragirre por un caso que el Supremo insistió en juzgar de nuevo

El empecinamiento de los tribunales españoles en forzar condenas contra la presa vasca Marixol Iparragirre ha vuelto a quedar en evidencia. La AN la ha absuelto por falta de pruebas de un atentado en Oviedo del que ya había sido exculpada, pero que el Supremo insistió en juzgar otra vez.

La Audiencia Nacional (AN) ha absuelto nuevamente a la presa vasca Marixol Iparragirre de un atentado de ETA con granadas perpetrado el 21 de julio de 1997 contra una comisaría de Oviedo ante la falta de pruebas en su contra y al concluir que ya fue juzgada en el Estado francés por los mismos hechos.

En el fallo, al que ha tenido acceso Europa Press, la Sala de lo Penal afirma que «debe apreciarse la excepción de cosa juzgada europea». Y en paralelo, indica que «del análisis de la prueba relevante practicada en el acto del juicio no resulta la existencia de prueba de cargo suficiente para enervar la presunción de inocencia».

La sentencia, fechada en diciembre de 2025, llega después de que el Tribunal Supremo ordenase en abril de 2023 redactar una nueva al alegar «importantes grietas de motivación» en la que fue dictada por la Audiencia Nacional en enero de 2021.

Entre medias, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) concluyó (en setiembre pasado) que Iparragirre no podía ser enjuiciada en el Estado español por los mismos hechos por los que ya fue condenada por los tribunales especiales de París, aunque dejó en manos de la Audiencia Nacional aclarar si se daba esta circunstancia en el caso.

La Sala de la AN, en un fallo ponencia del magistrado José Ricardo de Prada, analiza un informe de inteligencia que apuntaba a Iparragirre como responsable de ETA. Ese documento, indican los jueces, «no proporciona la corroboración externa cualificada que permitiría afirmar, con el grado de certeza exigible, que la acusada ordenó el atentado de Oviedo o entregó el material para su ejecución».

La sentencia deja claro que «el informe de inteligencia no puede operar como elemento sustitutivo de la corroboración que falta», puesto que «admitirlo equivaldría a invertir el orden lógico del razonamiento probatorio, haciendo descansar la condena en una elaboración policial que no puede superar, por sí sola, la ausencia de hechos-base probados con garantías».

La Fiscalía pidió condena

Cabe recordar que la Fiscalía pidió condenar a Marixol Iparragirre por tres «asesinatos en grado de tentativa», «estragos» y «lesiones» por este atentado contra la comisaría de Buenavista de Oviedo, que no causó víctimas mortales.

El Ministerio Público sostenía que la presa vasca entregó en una fecha indeterminada de 1997 a Kepa Arronategi y Eneko Gogeaskoetxea, integrantes del 'comando Katu', material explosivo, detonadores, temporizadores, granadas, dos pistolas y un subfusil «con indicación expresa de que las granadas fueran usadas de forma inmediata en la campaña de atentados» de ese verano.

Este era uno de los doce juicios a los que se enfrentaba Marixol Iparragirre en la Audiencia Nacional española, después de que las autoridades francesas la entregaran en 2019 tras cumplir allí casi 20 años de prisión.

 

 

 

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martes, 3 de febrero de 2026

La DANA y el Comodín de ETA

Han estado circulando los videos del enfrentamiento que han sostenido el catalán Gabriel Rufián y el vasco Oskar Matute con el españolista carpetovetónico Alberto Núñez Feijóo, a quien se ve desplegando la chulería y el cinismo que caracteriza a quienes saben que las instituciones del estado español están hechas a la medida de quienes, como él, han perpetuado el franquismo hasta la fecha.

Ha ocurrido durante una sesión de control con respecto a la DANA en Valencia y a su pésima gestión por parte de su compinche de partido, Carlos Arturo Mazón Guixot, quien esa fatídica noche se fue de juerga aún a sabiendas de lo que se avecinaba.

Pues bien, desde Naiz traemos a ustedes la relatoría completa de lo visto en los videos:


Comisión de la dana: Feijóo enfanga con ETA y la tragedia de Adamuz y reivindica a Mazón

El líder del PP se encara con dureza con Oskar Matute y Gabriel Rufián y discute con los portavoces de PNV y Junts, en una comparecencia cuyo pleno ha parecido por momentos un patio de escuela. También se deja abrazar por Vox, que no le hace ninguna pregunta.

Daniel Galvalizi

«Creo que vengo a mi primera sesión de control», ha dicho esta mañana de lunes Alberto Núñez Feijóo a la prensa en un pasillo de la segunda planta del Congreso, segundos antes de entrar a la Sala Prim, en la que se esperaba su comparecencia. Su media sonrisa e ironía han sido el prólogo perfecto para lo que acabarían siendo casi cuatro horas de riña, insultos cruzados y griterío entre diputados.

Un desafiante presidente del PP ha enfangado el pleno utilizando como bazas especialmente a ETA, cuando buscó pelea con Oskar Matute (EH Bildu), y al accidente ferroviario en Adamuz, mencionando incontables veces la necesidad de que dimita el ministro de Transportes, Oscar Puente, y echando en cara a los grupos parlamentarios del bloque de investidura que son «valientes con un presidente dimitido pero cobardes con un presidente en ejercicio».

También, como era de esperar, se ha encargado de machacar («su mantra», como ha dicho el diputado de Junts) con la idea de que el mayor responsable de lo sucedido era el Gobierno central, que la Confederación Hidrográfica del Júcar no dio la información que tendría que haber dado y que consideraba insólito que él compareciera antes que la exvicepresidenta tercera, Teresa Ribera (también ha cargado contra Defensa Civil y el servicio meteorológico).

Pero como le ha remarcado el diputado de Sumar Nahuel González, Feijóo «no ha dejado de abrazar a Mazón» en toda su comparecencia y de hecho, lo ha reivindicado como «el único que ha asumido responsabilidades», mientras que en el Gobierno central «no dimite nadie». Ha respondido que como líder del partido no pidió la dimisión del expresident de la Generalitat porque la reconstrucción estaba en marcha y, en su último minuto antes de concluir, se ha preguntado: «¿De verdad el problema es que este señor [Mazón] debía estar allí o aquí a las 7 o a las 8?».

Patio de escuela

La primera en hacerle preguntas ha sido la diputada por Compromís, Agueda Micó, con quien los interrogantes y respuestas han derivado en una discusión agria casi de manera inmediata, cuando la valencianista ha leído las competencias del presidente del PP según su carta orgánica para preguntarle por qué no pidió la dimisión de Mazón al frente del PP valenciano.

«Usted tiene que velar por los valores del partido. ¿Por qué no le pidió a Mazón el día siguiente de la dana que subiera el nivel de emergencia para que fuera el Estado el que se hiciera cargo? ¿No tenía capacidad de sugerir o vehicular las decisiones? ¿Para qué sirve el líder del PP entonces?», ha dicho Micó, quien también ha cargado contra Feijóo por sus mensajes de texto al expresident: «Usted no le dio indicaciones sobre la emergencia, pero sí le dijo sobre cómo ejercer la comunicación política». 

Tras tacharlo Micó de «cómplice de la gestión homicida» de Mazón (lo que ha disparado las quejas y golpes en mesa de los diputados del PP), ha sido el turno de Javier Sánchez Serna (Podemos), quien también ha hecho hincapié en que en los mensajes que Feijóo entregó a la jueza que investiga la gestión de la dana él le hace sugerencias sobre comunicación: «Le dijo eso después que Mazón comentara que habría decenas de muertos. ¿No cree que el foco era otra cosa?».

El líder de la oposición se ha defendido contraatacando y ha dicho que ya le gustaría «saber cómo son los mensajes de la vicepresidenta tercera» y además ha recordado que esa noche estaba compartiendo «una cena institucional con un ministro del gobierno de España». Serna ha ignorado ese dato y Feijóo lo ha frenado: «¿Me ha oído lo que dije? ¿No quiere preguntarme sobre eso?».

Idoia Sagastizabal (PNV) ha comenzado preguntando por los «datos verificables» con los que contaba en las primeras horas de la tragedia y sobre su conocimiento de la normativa en emergencias. «¿Creen que el líder de la oposición tiene que tener conocimiento de las las leyes de emergencia de todas las CCAA?», ha respondido Feijóo, tras lo que se han enzarzado en lo que cada uno creía que era coherente conocer para un jefe de la oposición.

La estrategia de dilatar el tiempo de los portavoces ya era evidente y Sagastizabal, visiblemente molesta, le ha dicho que «aquí cada uno viene cuenta su propia película» y que su labor era «analizar las discrepancias y entender quién está mintiendo o diciendo la verdad».

Feijóo ha citado el ejemplo de las inundaciones de Bilbo en 1983 y que el entonces presidente del Gobierno Felipe González «desplegó el ejército» inmediatamente, a lo que Sagastizabal le ha objetado: «El mando único en esa oportunidad lo tuvo todo el tiempo el lehendakari y además todavía no existía la ley de emergencias». Feijóo ha ironizado con su «sorpresa» por que los partidos aliados del Gobierno no pidan la dimisión del actual ministro de Transportes y Sagastizabal ha concluido expresando su decepción porque «vuelve a perder una oportunidad» de explicarse y solo quiere «implicar todo el tiempo al Gobierno de España».

El momento más candente ha llegado con Matute. Feijóo no ha esperado ni un minuto y ante la primera pregunta, lo ha confrontado: «¿Usted tiene alguna información para esclarecer los asesinatos de ETA pendientes de resolución?». «No, no la tengo, ya apareció el comodín de ETA», ha respondido Matute. «Escucharlo a usted hablar de mentiras y verdades es un insulto», ha añadido el líder del PP.

Allí han comenzado a hablar al mismo tiempo, con griterío del PP y de la izquierda hasta que la presidenta de la comisión, Carmen Martínez, ha intervenido y pedido que todos se atuvieran al tema de la dana. Sin éxito, porque Feijóo repetiría en otras tres oportunidades lo de ETA.

«Cuando sea presidente, no voy a blanquear a Bildu. No es ningún comodín», ha añadido, para embestir a continuación: «¿Usted me puede preguntar si estoy orgulloso de mi gestión? ¿Usted, que sigue instrucciones de Otegi?». Mas tarde ha agregado: «Escucharlo a usted hablar de cuerpos sin vida, es que me pone los pelos de punta». Martínez ha llamado al orden a Feijóo, en un hecho muy inusual para con los comparecientes en comisiones de este tipo (de hecho la representante del PP en la mesa de comisión se ha quejado argumentando no podía llamar al orden a alguien que declaraba no como diputado sino como líder partidario).

Matute, visiblemente cansado de las interrupciones y desviaciones, ha invitado a Feijóo a que presente un proyecto de ilegalización de EH Bildu. Feijóo también le ha echado en cara que el día de la tragedia «ha asaltado el Consejo de RTVE» con un pleno en el Congreso, a lo que Matute le ha recordado que su formación renunció a tener representación que por ley sí le corresponde en ese organismo. «Háganos un favor y siga eligiendo no ser presidente porque no quiere», concluyó.

Choque también con Rufián

En su turno, Gabriel Rufián (ERC) ha comenzado señalando «seis mentiras» que a su entender ha dicho Feijóo, quien lo ha llamado «colaborador necesario del Gobierno» y «demagogo», además de «cobarde con un presidente en ejercicio y muy valiente con uno dimitido».

La conversación no ha podido fluir porque los 20 minutos han sido una pelea constante en la que Feijóo acusaba a Rufián de no respetar a las víctimas de la tragedia ferroviaria, y el republicano le ha recordado que «su jefa Ayuso» llamó «plataforma de frustrados» a los familiares de los muertos en las residencias por el covid.

El griterío era tal que Martinez ha debido volver a interrumpir el pleno, y un diputado del PP le ha gritado «copia barata de Armengol». Estupefacta, le ha dicho que lo iba a llamar al orden y el diputado ha subido la apuesta: «Como presidenta deja mucho que desear».

Josep Cervera (Junts) ha mantenido un tono cordial pero que ha durado poco, además de que la comunicación se ha visto dificultada porque Feijóo se negó a utilizar pinganillo para entender catalán (de hecho, en un momento eso se hizo evidente). El líder del PP se ha quejado de que los soberanistas apoyen a Sánchez y ha defendido que «los únicos que asumieron responsabilidad» son los de la Generalitat valenciana. Ante la pregunta de Cervera, Feijóo ha defendido la permanencia de Mazón por más de un año después de la tragedia porque su partida «hubiera perjudicado la reconstrucción».

Sobre el final, el diputado de Vox Ignacio Gil Lázaro no ha hecho preguntas a Feijóo, ha pedido al PP que rompa todo vínculo con el PSOE y que convoque a una moción de censura con llamado a elecciones y ha dicho que el bloque de investidura lo convocó a comparecer para crear «morbo chismoso».

Por el PSOE ha preguntado la valenciana Marta Trenzano, con quien el ida y vuelta ya era insostenible. «¿Puede citar un solo recurso solicitado por la Generalitat que haya sido negado por el Gobierno central?», le ha preguntado, a lo que Feijóo ha responddio con la chicana de que «cobraron el IVA» a los que tenían coche damnificados. «Eligieron la desidia y la manipulación, como siempre, antes el partido que las víctimas», ha concluido la diputada.

Por el PP ha hablado la portavoz del grupo, Esther Muñoz, que ha hecho una frenética embestida contra la izquierda y el Gobierno y criticando a Rufián y Sagastizabal, y le ha permitido a Feijóo ser el último en tener la palabra al preguntarle «qué hubiera hecho» si fuera el presidente del Gobierno durante la tragedia.

Tras acabar uno de los plenos de comisión más broncos que se recuerdan en las Cortes, Génova ha dejado trascender que Feijóo estaba «muy satisfecho» con cómo había sido su labor y que había sido todo un intento de las izquierdas por ponerlo a él en el banquillo. «Ha sido un ensayo para cuando sea presidente», filtraban con ironía. Sin dudas, se ha tratado de una de las jornadas más desafiantes y furiosas desde que el expresidente de la Xunta volvió a Madrid. 




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