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viernes, 8 de noviembre de 2019

El Euskadi Pedalea Alto

Noticias de Gipuzkoa trae a nosotros noticias esperanzadoras desde el ámbito del ciclismo vasco:


La Fundación Euskadi competirá en 2020 como pro team con la idea de dar la talla y soñar con el tour a medio plazo

César Ortuzar y Borja Guerrero

“¡Sí, se puede! ¡sí, se puede!” irrumpen desde el Euskalduna las voces entusiastas en el jolgorio mitinero de Podemos cuando Pablo Iglesias lanza sus arengas y responde el coro de fans. La política, con sus fieles y su cantos en plena campaña. El sí se puede es la versión española del célebre Yes we can de la campaña de Barack Obama. Una soflama que posee el efecto contagio de los cánticos de las plazas y de las gradas de fútbol que esperan la remontada. El canturreo acompaña a un puñado de metros la mañana en la que se presentó el resurgimiento de la Fundación Euskadi, que no apela al sí se puede en su discurso, pero en su hilo argumental late esa idea de rescatar la marea naranja y aquellos maravillosos años. “Ojalá dentro de unos años la Fundación regrese a donde estuvo y, ¿por qué no?, terminar donde empecé. El sueño es recuperar todo aquello que tuvimos, pero es complicado”, aludió Mikel Landa, presidente de la Fundación en la presentación del proyecto para 2020, si bien se trata de un proyecto con amplio margen de maniobra. “Es un proyecto para cuatro o cinco años”, resolvió Jesús Ezkurdia, mánager de la formación.

El sí se puede de la Fundación Euskadi arrancó con la proyección de un vídeo vintage, con la imagen de Roberto Laiseka venciendo cuando el Euskaltel aún no era naranja

En 2020 la formación rodará como UCI Pro Team, en la segunda escala del ciclismo. Será el momento de dar el salto de categoría bajó la dirección de Jorge Azanza en la carretera. En ese tránsito, que comenzará con el Tour de San Luis en Argentina y que rodará en paralelo en la Challenge de Mallorca, punto de arranque de la campaña en Europa, respirarán las primeras pedaladas de la Fundación Euskadi. “Todavía hay que asentar el proyecto, ir poco a poco pero consiguiendo resultados cuanto antes. Hay que competir y seguro que lo vamos a hacer”, determinó Landa, que fijó el primero objetivo en abril, en la Itzulia, donde el equipo naranja espera “dar la talla” con un “equipo compacto, bonito, para buscar resultados”, expresó Azanza, que dirigirá una formación de 20 corredores.

A partir de ese hito y con la Clásica de San Sebastián como otro punto de encuentro, el Euskadi peleará por estar en la Vuelta, todo un reto, un asunto mayor. Más sí cabe con la nueva configuración del ciclismo. “Queremos dar motivos en la carretera” para poder tener una invitación para la Vuelta, apuntó Ezkurdia. En el horizonte pespunta, empero, El Dorado, que no es otro que la carrera entre las carreras: el Tour de Francia.

La Grande Boucle es un deseo en forma de sueño. El 2023, la fecha en la que parece que el Tour podría hacer escala en Euskal Herria, es el punto de fuga que ondea en el horizonte de la formación. “Ojalá tengamos el nivel para poder estar”, lanzó Landa, ilusionado con la idea de teñir de naranja las cunetas del hexágono. “Para cualquier aficionado vasco, disfrutar del Tour aquí es el algo muy grande”, aludió. La confluencia de la carrera por antonomasia con el equipo que impulsó la marea naranja sería el maridaje perfecto. El ¡sí se puede! del futuro. El Euskadi entra en órbita.






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lunes, 14 de octubre de 2019

El Deporte Como Negocio

Desde las páginas de Naiz traemos a ustedes este texto que nos pone a reflexionar acerrca de la importancia del deporte:


Ibon Cabo Itoiz

El deporte necesita de referentes entre la población practicante o simplemente entre las y los espectadores. No hay modalidad de éxito y de fama que se precie que no tenga un mínimo de canales de televisión detrás y un número de exitosos deportistas al frente.

Esto arrastra de por sí a políticos, periodistas y gente de mal vivir. Todo el mundo quiere una foto o un evento al lado de alguien que a los ojos de la gente este identificado con una serie de valores: éxito, seriedad, caballerosidad, superación, trabajo en equipo… muchos de los valores de la filosofía de vida moderna coexisten alrededor del deporte.

En los últimos días nos han comunicado desde el Gobierno Vasco y Elkargo de la intención de dos de las tres principales autoridades de Euskal Herria de querer traer la salida del Tour de Francia y de querer contar con alguna etapa más en nuestro territorio. Así el ciclismo se convierte de nuevo en esperanza tras algunos años de frustración. Aún así, no puedo evitar hacerme la pregunta, ¿es este intento un nuevo caso de internalización del negocio o de recuperar nuestra filosofía deportiva de pueblo?

El coste de traer el Tour oscila según el medio entre los 650.000€ y los dos o tres millones en función de diversas variables. En su momento, cuando el equipo ciclista Euskaltel Euskadi estaba en la élite y acumulaba éxitos, la marea naranja invadía literalmente las faldas de los Pirineos. Con el cambio de gobierno y la llegada del PSE a la dirección de deportes, el Euskaltel cambió de filosofía. Así un equipo que representaba a una tierra se convirtió en uno más y despareció. Surgieron después algunos intentos de recuperar ese espacio como lo ha sido el recientemente desparecido Euskadi Murias. Finalmente, vuelve a ser la Fundación ciclista Euskadi quién se pone al mando del proyecto y tratará desde la segunda división de llegar a tiempo para la posible llegada del Tour.

El pacto bilateral Urkullu Etchegaray revela que el deporte si es filosofía de Estado. Sin embargo, hay formas y formas de afrontarla. Hay quién pretende hacernos creer que un evento de uno, dos o tres días es parte del motor económico de un país y hay quienes creemos que los eventos deportivos deben ser fruto de la política deportiva que hay detrás. En toda la exposición mediática hay un territorio que ha quedado fuera: Nafarroa. Es muy significativo que tanto en la presentación del intento como desde el gobierno foral de la comunidad no haya habido ni una sola mención al evento. Así es como lo que debería ser política de estado se queda en un segundo plano.

El deporte es indiscutiblemente uno de las expresiones culturales de un pueblo. La falta de referencias en este ámbito desde la caída de Euskaltel Euskadi es un hecho también. El deporte de élite y el patrocinio público son inseparables pues el patrocinio privado está parado en toda Euskal Herria. Sin embargo, gastar para no cultivar como si diera igual traer ciclismo que toros es pan para hoy y hambre para mañana. Euskal Herria necesita de nuevo un equipo en la élite deportiva con corredores nacidos o formados en los siete herrialdes. Un equipo masculino y otro femenino para más señas.

Así pues, ante la internalización del deporte hay que trabajar para cultivar lo local. Una etapa es efímera, los rastros de un equipo perduran generación tras generación y crean marcas blancas que nos identifican y nos ayudan a sobrevivir ante un mundo cada vez más extraño. Nuestros influencers deben estar en nuestra propia idiosincrasia. Que no se olviden en Elkargo también de esto.


Y bueno, casi que como anillo al dedo, esto:


Siete medallas para Euskal Herria en el International Welsh Open de Halterofilia de Gales
La Euskal Selekzioa se colgó siete medallas en el International Welsh Open de Halterofilia de Cardiff, capital de Gales, donde este pasado fin de semana se ha enfrentado a selecciones de toda Europa en categorías sub’15 masculino, y sub’17, junior y senior, masculino y femenino.

Los siete galardones cosechados por el equipo de doce halteras vascos desplazados hasta Cardiff fueron los siguientes: oro en la categoría de 55 kilos masculino para Koldo Galiano; plata en 55 kilos masculino para Jon Kepa Kortajarena; plata en 73 kilos masculino para Igor Sasiain; plata en 64 kilos femenina para Garoa Martínez; bronce en la categoría de 73 kilos masculino para Peter Cubillo; bronce en 81 killos masculino para Álvaro Jiménez; y bronce en la categoría de 64 kilos femenina para Susana Dávila.







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miércoles, 9 de octubre de 2019

Fundación Euskadi Asciende

Vaya, el ciclismo vasco está en un subibaja a últimas fechas.

Tras el anuncio de la desaparición de Euskadi Murias nos llega esta nota con respecto al nuevo equipo naranj, la Fundación Euskadi:


El equipo vasco recibió ayer la confirmación oficial por parte de la Unión Ciclista Internacional (UCI).

El equipo Fundación Euskadi recibió ayer la confirmación oficial por parte de la Unión Ciclista Internacional (UCI) de que la próxima temporada formará parte de la categoría Continental Profesional, la segunda división del ciclismo.

«Tras recibir la aprobación de la UCI, la Fundación Ciclista Euskadi ya ha confirmado a sus socios que formará parte de la nueva categoría UCI ProTeam. En las próximas semanas daremos más detalles sobre los aspectos deportivos y sociales del proyecto», anunció la entidad.

La Fundación Euskadi, presidida desde 2017 por Mikel Landa, es uno de los 17 equipos confirmados por la UCI para 2020 en esta segunda categoría en las que también aparece el Caja Rural navarro.

El anuncio se produce pocos días después de que se certificara la desaparición del Euskadi Murias y cuando está sobre la mesa la posibilidad de que el Tour de 2023 arranque desde Hego Euskal Herria.

Nieve renueva por dos años

Mikel Nieve (Leitza, 1984) seguirá dos temporadas más en el equipo australiano Mitchelton-Scott, donde ha competido las últimas dos temporadas.

El navarro ha corrido con este equipo dos veces el Giro –con una victoria de etapa en el de 2018–, una el Tour y otra la Vuelta, donde se clasificó en el top-10 a pesar de partir como gregario de Esteban Chaves.

Tra confirmarse su renovación, Nieve reconoció que llegar a este equipo fue «un gran cambio y el año pasado comencé a correr bastante tarde y perdí muchos días con el equipo debido a un accidente. Este año, he tenido un año completo. Ahora tengo más confianza con todos y disfruto. Me siento realmente bien aquí».

Por su parte, Matt White, director deportivo principal del Mitchelton, valoró que «Mikel ha sido muy fiable estos dos años que ha estado con nosotros y obviamente nos encantaría continuar esa relación durante el tiempo que quiera seguir compitiendo«.

Añadió que «tenemos un grupo joven aquí y es genial tener un chico con tanta experiencia. Dirige con el ejemplo, es un tipo muy muy sólido», concluyó.

Landa, en la Milán-Turín

Por otra parte, Mikel Landa, todavía en Movistar, será junto a Alaphilippe (Deceuninck), Valverde (Movistar, los colombianos Bernal (Ineos) y López (Astana), Fuglsang (Astana), Adam Yates (Mitchelton) o el nuevo campeón del mundo, el danés Pedersen (Trek), uno de los participantes más destacados en la Milán-Turín, que alcanza hoy su edición número 100.

La clásica más antigua del mundo, que celebró su primera edición en 1876, abrirá el tríptico de otoño italiano, que continuará el jueves con el Gran Piamonte y que culminará el sába- do con el Giro de Lombardía, conocido también como “La clásica de las hojas muertas”.






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lunes, 30 de septiembre de 2019

Euskadi-Murias sin Patrocinador

Desde el ámbito del ciclismo vasco traemos a ustedes malas nuevas.

Aquí el artículo de Noticias de Gipuzkoa:


Tras nacer en 2014, ha logrado dos etapas de la Vuelta y ser el referente del ciclismo vasco

A falta de la extremaunción que dé por finalizada la aventura del Euskadi-Murias, el recorrido del equipo vasco ha servido para subrayar la valentía de una idea: devolver al ciclismo vasco al escaparate. La traumática desaparición del Euskaltel-Euskadi, símbolo y banderín de enganche del ciclismo vasco y de la afición, generó un vacío que el Euskadi-Murias, entusiasta y rebelde, cubrió con dignidad. La formación, humilde en su génesis, nació en 2014 bajo la batuta de Jon Odriozola, la cabeza visible del proyecto, y el respaldo de la empresa Murias, que ha apostado con fuerza por dar estabilidad al equipo y promover una formación que rescató en buena medida al ciclismo vasco. El Euskadi-Murias, que disputó su primera carrera en la Challenge de Mallorca de 2015, ha servido de correa de transmisión y de trampolín para impulsar a numerosos corredores, la mayoría de Euskal Herria, que de otra manera difícilmente encontrarían acomodo en profesionales.

A pesar de la modestia, en el Euskadi-Murias siempre contemplaron la idea de crecer. El equipo fue ambicioso desde sus inicios a pesar de los imponderables;la ausencia de un soporte económico poderoso que empujara la determinación de sus corredores. Imanol Estévez logró el primer triunfo del equipo en marzo de 2016. Ese logro otorgó visibilidad a un proyecto serio que enraizó en el humus del ciclismo a base de trabajo. Sobre esa arquitectura se expandió el Euskadi-Murias, que corrió tres campañas en la categoría Continental antes de saltar a Continental Profesional. Era el paso necesario. Sin apoyo institucional, uno de las reclamaciones desde la dirección del proyecto, continuó adelante contra viento y marea.

Tras agotar la etapa como formación Continental, elevó el listón. En esos dos cursos sobresalen las victorias logradas en la Vuelta. En su primera grande, Óscar Rodríguez tocó el cielo con un triunfo en La Camperona. Eso ocurrió el pasado año, en el que el conjunto vasco también se hizo con el Tour de Turquía, una cita WorldTour. Si en lo deportivo el rendimiento era satisfactorio, el músculo financiero siempre fue el quebradero de cabeza. El notable rendimiento deportivo no ha encontrado su reflejo en el apoyo financiero necesario. La idea de fusión con la Fundación Euskadi tampoco prosperó. En agosto la situación era delicada, pero pareció subsanarse en la Vuelta. El triunfo de Mikel Iturria en Urdazubi contenía un mensaje esperanzador, así como el discurso de la cena de cierre de la Vuelta en Madrid. Sin embargo, la imposibilidad de cerrar un patrocinador pone punto final a la bella historia del Euskadi-Murias.






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martes, 9 de abril de 2019

Unidad Ciclista

Ha dado inicio la Itzulia en su edición 2019 y desde Deia nos llegan noticias acerca de una propuesta que puede revolucionar al ciclismo vasco:


Jon Odriozola: "La afición necesita un proyecto como este para seguir cumpliendo los sueños de todos"

Con el objetivo de "crecer y unir", el Euskadi Murias anunció hoy en Zumárraga, localidad donde se inicia la Itzulia, la unión de dicha formación y la Fundación Euskadi "para trabajar juntos y ser más fuertes en el futuro inmediato".

Jon Odriozola, mánager deportivo, y Javier Lasagabaster, miembro del Comité Ejecutivo, ofrecieron una rueda de prensa en Zumarraga para celebrar la presencia del equipo en la Itzulia y anunciar el nacimiento de un nuevo proyecto.

"Queremos que el ciclismo vasco esté en lo más alto en los próximos cinco años y estamos en un momento clave y decisivo en nuestro plan estratégico. El objetivo es crecer y unir, por eso hemos presentado a la Fundación Euskadi una propuesta formal para la unión del ciclismo vasco, una confluencia al 50% bajo la marca de la 'Fundación Euskadi", señaló Lasagabaster.

Para el directivo

Para el directivo del Euskadi Murias la unión "es el mejor camino" y considera que es un escenario "más que plausible y que es muy posible llevarlo a la práctica".

Las dos partes han mantenido dos intensas reuniones en los últimos meses. "Creemos firmemente en la fuerza de la unión; aunar fuerzas, es vital, para juntos competir al máximo nivel en los próximos años y porque pensamos que puede ser algo excepcional", afirmaba", En su intervención, Lasagabaster subrayó la filosofía del equipo Euskadi-Murias.

"Nuestra apuesta es ser un modelo de equipo de cantera, ser el mejor equipo de cantera del mundo, y queremos hacerlo con la Fundación Euskadi porque creemos que es posible y que todo va a ser mucho más fácil para los dos".

Lasagabaster hizo un llamamiento a "las instituciones, las empresas, los medios de comunicación y la afición para que nos ayuden que esa tarea de la confluencia sea posible y viable. La unión hace la fuerza y las dos partes nos enfrentaríamos a un escenario más amable".

" Necesitamos trabajar desde ya, aunque respetamos al máximo sus tiempos, con buena voluntad y cariño para construir un proyecto de futuro que tenga sentido y sea sostenible. Este es un barco en el que entra mucha gente".

En este sentido mandó un mensaje al Gobierno Vasco y a las diputaciones de Araba, Bizkaia y Gipuzkoa.

"Somos el único equipo vasco deportivo de élite que no recibe una sola subvención de nadie. Somos de todas partes y aspiramos a representar a Euskadi en todo el mundo. Solo pedimos con cariño, compresión y respeto que reconsideren sus posiciones para llevar el nombre de Euskadi a lo más alto, tal y como lo hemos hecho hasta ahora".

Jon Odriozola, director deportivo, destacó el inicio de un ciclo de "cinco años maravillosos", del que se mostraba "orgulloso".

"La afición necesita un proyecto como este para seguir cumpliendo los sueños de todos. Por eso estamos es un punto de inflexión, un momento de dar un impulso a este proyecto y para seguir creciendo y alcanzar metas como el Tour de Francia; es posible porque hemos demostrado que se puede conseguir. Entre todos tenemos que valorar hacia dónde queremos ir".

Por último, Lasagabaster destacaba "el esfuerzo enorme del Grupo Murias para competir con máxima dignidad" en estos cinco años, y mostraba el agradecimiento del proyecto "a toda la gente que ha colaborado con nosotros en estos cinco años, todos forman parte del éxito".






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viernes, 18 de enero de 2019

Presente y Futuro de la Fundación Euskadi

El equipo ciclista Euskadi Murias fue portador de excelentes noticias a lo largo del año pasado gracias a sus logros en sus distintas participaciones.

Pues bien, hoy, por medio de Marca, traemos a ustedes información acerca de el trabajo de zapa realizado en favor de este deporte por parte de la Fundación Euskadi:


Mikel Landa, orgulloso de un proyecto con equipos femenino y sub23

Fernando Llamas

La Fundación Euskadi cumple 25 años y presentó este miércoles en Hernani las novedades de su segunda temporada con Mikel Landa de presidente. El corredor del Movistar, recién llegado de Gran Canaria, se reunió ayer de buena mañana con los muchachos de los equipos Continental y Sub23 asociados a la Fundación Euskadi. Tardó su tiempo en ceñirse calcetines, manguitos, medias y el resto de las prendas de abrigo, por falta de costumbre después de sus entrenamientos isleños, y recorrió unos 110 kilómetros por carreteras vascas y navarras. A las siete de la tarde, en el auditorio de la Fundación Orona, en Hernani, a dos pasos de San Sebastián, se presentaban sus equipos.

Las asociaciones con personas, entidades e instituciones empiezan a dejarse notar. El hecho de que Caja Laboral entre modestamente en la promoción de la base o, simplemente, que una gran empresa como Orona sea el escenario de la presentación del equipo ya es un guiño de que algún día puede forjarse desde aquí algo sólido y trascendente.

"No son grandes aportaciones económicas, pero buscamos empresas que se identifiquen con nosotros. Caja Laboral apuesta mucho por el desarrollo del ciclismo en Euskadi y agradecemos su apoyo", dice Landa a MARCA. "Con Orona también mantenemos una relación muy buena, ojalá se enganchara la ciclismo y que dentro de unos años podamos hacer otra presentación aquí".

La gran novedad es la nueva formación de chicas. Todo un paso adelante que el alavés explicó a la concurrencia. "Nuestra base está creciendo. La idea del grupo femenino estaba hace tiempo. Había un problema para que las chicas que querían ser ciclistas y no podían serlo, sobre todo en Álava. Pero la Fundación abarca toda Euskadi y hemos aprovechado los recursos para sacar el equipo". Ellas y los Sub23 no llevarán el maillot naranja, sino un nuevo diseño de Etxeondo en el que destaca el nombre de Laboral Kutxa, que ha decidido echar una mano para apoyar una base más ancha que suministre en el futuro ciclistas de calidad al conjunto profesional. La colaboración con el club Goierriko es fundamental.

"Ha sido un año de mucho trabajo. La Fundación sigue creciendo, quizá no en resultados pero sí por la base, que hemos fortalecido. Esperamos que dentro de unos años este trabajo dé sus frutos", recalcó el ciclista del Movistar Team, a la sazón presidente de la Fundación Euskadi desde hace poco más de un año.

El bautizo de 2018 no fue como el ciclista se esperaba, en coincidencia con su frustrante y problemática temporada personal en lo deportivo. "Ahora somos más realistas. Hace un año todo eran sueños. Con mucha ambición. La temporada nos mostró la realidad. Hemos encontrado dificultades y obstáculos, pero los hemos salvado y estamos aquí otra vez, con una Fundación más fuerte que el año pasado y con más esperanzas", vaticinó.

Diez más un préstamo

Jorge Azanza dirige el equipo Continental, de acceso al profesionalismo, con 10 ciclistas, pero ya en Mallorca, donde Landa competirá con el Movistar contra su equipo naranja, comenzará la temporada el colombiano Sergio Higuita, del que hablan maravillas de cómo escala. "Nos va a aportar mucho", subraya Landa. Es un préstamo, pues el ex ciclista del Manzana Postobón se enrolará en el equipo WorldTour Education First a partir de julio. Mientras tanto el equipo vasco dará guerra con él y con Diego López, Mikel Alonso, Gotzon Martín, Peio Goikoetxea, Txomin Juaristi, Dmitry Zhigunov (Lizarte), Jokin Aranburu, Antonio Jesús Soto (Lizarte) y Unai Cuadrado.

Edu Santas, el campeón paralímpico, competirá vestido de naranja en Sub23, perfectamente asimilado a la plantilla de 20 corredores, con Mikel Barandiaran, Arkaitz Sukia, Aitor Garmendia, Jon Arakama, Aritz Urra, Xabier Berasategi, Iñaki Murua, Ailetz Lasa, Imanol Álvarez, Unai Iriba, Xabier Mikel Azparren, Ander Amonarriz y Xabi Murgiondo, Asier Etxeberria, Julen Latorre, Mikel Paredes, Gaizka Sotil, Iker Ballarin y Eneko Aramendia. La dirección técnica correrá a cargo de Mikel Gaztañaga.

El conjunto femenino del proyecto Fundación Euskadi, dirigido por Ángel Urreta, lo componen Ainara Sanz, Isabel García, Paula Suárez, Elena Cuenca, Miriam Gardachal, Paula Lanz, Nahia Eraña, Uxue Albizua, Jone Otaola y Zuriñe Otaola.






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lunes, 26 de noviembre de 2018

Ciclismo Vasco a la Baja

Noticias de Gipuzkoa nos trae este reportaje en el que se detalla el estado de salud del ciclismo vasco profesional.

No es nada agradable.

Aquí la información:


A poco más de un mes para el inicio de la competición, los dorsales vascos pierden una notable presencia en el profesionalismo respecto a este curso

César Ortuzar

Cuando una historia dispone de números que la apuntalen, la certifiquen y le otorguen solidez, no suele ser el relato más bonito ni emotivo. Si un Excel, con ese aspecto frío, metódico y tan pulcro de columnas y celdas, todo tan ordenado, puede resumir lo que se percibe en un ejercicio de imaginación o en un somero repaso de memoria, la historia deja de ser una tendencia o una sensación para convertirse en un asunto serio, subrayado por las inflexibles aristas que traza la realidad. El ciclismo vasco vive un proceso de encogimiento, arrugado y achatado desde que Euskaltel-Euskadi fuera un recuerdo estupendo, parte del feliz suvenir de la memoria colectiva. De aquel vergel, un paraíso naranja, queda en el WorldTour, de pie y ondeando, una gran generación de corredores. Son la punta de lanza de un pelotón que está perdiendo peso de forma sensible en el conglomerado internacional del ciclismo, que hace tiempo que eliminó fronteras y enfatizó su carácter global.

El vuelo y el brillo de Markel Irizar (Trek), Mikel Landa e Imanol Erviti (Movistar), Pello Bilbao, Omar Fraile, Ion y Gorka Izagirre (Astana), Mikel Nieve (Mitchelton), Jonathan Castroviejo (Sky) y Víctor de la Parte (CCC) no puede obviar un escenario opaco a sus espaldas. Los citados pertenecen a una generación a la que el relevo parece cada vez más complejo. Con las despedidas del icónico Igor Antón (Dimension Data) y del reciente adiós del laborioso David López (Sky), los ciclistas vascos tienen menos huella en el WorldTour, del que también se ha desprendido Beñat Intxausti. El vizcaino enlazará con el Euskadi-Murias, que junto a la Fundación Euskadi son las puertas de acceso al profesionalismo, un tránsito cada vez más dificultoso, donde asomar se asemeja a un aventura y asentarse invita a enfrentarse a un desafío colosal.

Los números, puñeteros, son despiadados y revelan que el pelotón vasco ha perdido 13 efectivos para encarar la próxima campaña en las tres categorías del ciclismo en las que tiene presencia. No es una cifra menor y contribuye al pensamiento general del debilitamiento de la cantera vasca después de varios años de rosas y champán a rebufo del Euskaltel-Euskadi, nodriza del ciclismo de Euskal Herria durante dos décadas. El pelotón vasco se adentra por una carretera repleta de espinas. A las mencionadas despedidas de Igor Antón y David López después de longevas carreras, se les han de añadir las retiradas obligatorias en las otras categorías del ciclismo que no cuentan con el glamour del WorldTour y donde el desplome ha sido muy pronunciado.

apenas tres altasEs en este escenario, con menor repercusión, donde se acumulan las despedidas ante la imposibilidad de progresar o simplemente enraizar en las distintos escalones del ciclismo, se impone el peso de la realidad, tan terca ella. Ricardo García, Egoitz Fernández y Jon Ander Insausti cuelgan la bicicleta después de una campaña en la Fundación Euskadi. No seguirán en el Euskadi-Murias ni Aitor González ni Beñat Txoperena. El resto es un goteo con Mikel Elorza (Inteja), Oskar Malasaetxebarria (Massi), Josu Zabala (Caja Rural) y Jokin Etxabe (Interpro). En el recuento de bajas, se significan por su lado oscuro, las de Igor Merino e Ibai Salas, ambos ciclistas del Burgos-BH. Los vizcainos abandonan el ciclismo sin honores, por la puerta de atrás, señalados por la mancha del dopaje y con sendos castigos de cuatro años sin poder competir. Salas recurrirá la sanción.

El problema se intensifica en la medida en el que el reemplazo de las piezas perdidas se queda muy corto respecto a las apariciones para 2019. Salen del escaparate trece ciclistas y entran solo tres. El balance es de menos diez. Desolador. Si bien en estructuras como el Euskadi-Murias y la Fundación Euskadi prevalece por mayoría la presencia de ciclistas vascos, son apenas tres los nombres que accederán al profesionalismo. Con las plantillas prácticamente cerradas y cubiertas en todos los frentes, puesto que el arranque de la próxima campaña está a poco más de un mes vista, solo han encontrado acomodo Jokin Aranburu y Unai Cuadrado, procedente ambos del AMPO, en la Fundación Euskadi y Urko Berrade, que llega del Lizarte, en el Euskadi-Murias. El pelotón menguante.






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domingo, 25 de noviembre de 2018

Murias a un Paso del Tour

Por medio de Noticias de Gipuzkoa traemos a ustedes buenas noticias con respecto al Euskadi-Murias, resultado de los logros obtenidos durante el 2018:


El equipo de Odriozola también intentará participar en la París-Niza y en la Dauphiné

U. M.

Es un primer paso, pero importante. Ahora solo queda esperar. El Tour de Francia ha abierto las puertas a Euskadi-Murias y la formación vasca ha formalizado ya su solicitud de preinscripción para la edición del año que viene. Amaury Sport Organisation, que organiza las principales carreras del campeonato internacional, ha dado acceso a su calendario, incluida la grande boucle, al equipo encabezado por Jon Odriozola después de rendir a gran nivel la pasada temporada. El Euskadi-Murias se ha inscrito en la ronda francesa y está por tanto en la preselección de equipos participantes, siendo conscientes de la dificultad de disputar la carrera más mediática del mundo.

“Este año vamos a dar otro paso más en el crecimiento del equipo. El Tour nos empieza a tener en cuenta y a valorar y nos da la opción de formalizar la invitación. La solicitud está hecha y estamos en la preselección, sabiendo que será complicado. La plataforma de ASO, además, nos invita a mandar las solicitudes a todas sus carreras; es un paso muy importante. En ese sentido, estamos muy satisfechos porque vemos que nuestro sueño de regresar al Tour de Francia está cada vez más cerca”, destacó Odriozola. El triunfo de Óscar Rodríguez en la Vuelta a España, el segundo puesto de Edu Prades en el Tour de Yorkshire y el triunfo del catalán en el Tour de Turquía, una carrera con la que ASO colabora, han ayudado al impulso del proyecto del Euskadi-Murias. En total, la formación Continental Profesional compitió en diez países, España, Francia, Colombia, Portugal, Italia, Gran Bretaña, Noruega, Luxemburgo, Bélgica y Turquía, además de en las pruebas de casa, destacando la Itzulia y la Clásica San Sebastián.

ASO ha abierto la puerta de su calendario al conjunto vasco que se ha inscrito también en carreras como París-Niza y Critérium Dauphiné, por lo que aspira a aumentar la calidad de las pruebas en las que participará la próxima temporada.






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domingo, 30 de septiembre de 2018

El Futuro Próximo de la Fundación Euskadi

En El Correo se ha publicado este artículo que nos da a conocer las nuevas más recientes con respecto al equipo ciclista vasco Fundación Euskadi:


La entidad presidida por Landa garantiza su continuidad, ayudará a la cantera vasca y creará un equipo femenino en 2019

J. Gómez Peña

Cuando el corazón decide lanzarse a una aventura suele elegir el camino de la pasión. A esa palabra, 'pasión', suele acompañarle la imagen del fuego. Color naranja. Desde 1993 la Fundación Euskadi mantiene viva esa hoguera que ha dado calor durante casi tres décadas a varias generaciones de ciclistas vascos. Hace un año, la entidad estuvo a punto de ver cómo se extinguía ese fuego. Miguel Madariaga, el fuelle que había soplado desde el principio, apenas sostenía en vida las brasas. Le salvó uno de los productos de su cantera, Mikel Landa.

El corredor alavés, que acababa de ser cuarto en el Tour, salió al rescate de la entidad. Ahora la preside. Y, con la ayuda de un grupo de exciclistas y de Jesús Ezkurdia, prepara ya el segundo año de esta segunda vida de la Fundación. Será, como definen sus responsables, la temporada de «la consolidación». Pisan tierra firme. A la espera de dar en un futuro próximo el salto a la segunda división del ciclismo mundial, abonarán la cantera, desde las escuelas a la categoría sub'23, y van a poner en marcha un equipo femenino.

«Estamos para echar una mano al que lo necesite», ofrece Jorge Azanza, director deportivo del Euskadi continental, que este año ha estrenado categoría profesional. Con el apoyo de otro excorredor, Aitor Galdós, la Fundación está en contacto con escuelas ciclistas. «Queremos aportar nuestra experiencia, nuestros medios. Colaborar con los más pequeños y también con los sub'23», explican. El objetivo es cimentar la base, la pirámide que luego coronarán figuras como hoy es Landa.

En esa labor de siembra se enmarca la creación de un equipo femenino. Surgió de una necesidad. Había varias corredoras en Álava que tenían que desplazarse a otros territorios para encontrar un maillot. «Al principio pensamos en hacer un equipo de cadetes, pero luego empezaron a llamarnos más chicas y vamos a llegar hasta las sub'23», apuntan. «Bueno, vamos a cumplir 26 años de vida como Fundación. Ya era hora de tener un equipo femenino». Euskadi naranja. En femenino. A esta red tejida con ese hilo en la cantera se une la colaboración con la Universidad del País Vasco, con técnicos y estudiantes del Instituto Vasco de Educación Física.

Cuando en el verano de 2017 Mikel Landa se echó al hombro el peso de la Fundación, lo hizo con una meta: «Que las nuevas generaciones tengan las oportunidades que tuve yo cuando empecé». El ciclista de Murgia fue becario de la entidad presidida entonces por Madariaga. Luego pasó por el Orbea -equipo filial- y se hizo profesional con el Euskaltel-Euskadi. De naranja. Ahora, en paralelo a su carrera ciclista en el Movistar, mantiene vivo este fuego. Y lo alimenta. «A lo largo de esta primera temporada al frente de la Fundación ha habído algunas frustraciones, pero poco a poco han llegado los resultados. Van saliendo las cosas. Y eso me llena. Me motiva a seguir adelante», asegura.

«Puertas abiertas»

Al fondo se ve una valla que aún no se ha podido saltar: la creación de un equipo Profesional Continental, con acceso a carreras como la Itzulia y la Vuelta a España. «Nos lo planteamos, pero no estábamos todavía preparados», asumen Landa y sus colaboradores. «Hemos sido sinceros con los posibles patrocinadores. No era el momento. Y hemos dejado esas puertas abiertas», añaden. En el inicio, en los años noventa, el primer equipo Euskadi estuvo varias veces a punto de hundirse. Por eso, ahora, no quieren lanzarse al agua sin tener garantizado llegar a la orilla. Hay tiempo. «Este proyecto se ha consolidado. Nos hemos afianzado. Tenemos estabilidad y vamos a ayudar a crear esa pirámide con la cantera vasca. Esto crece y está abierto a todos», subrayan.

Trabajan con paciencia de campo. Jacques Anquetil y Raymond Poulidor se odiaron tanto como se necesitaron. Sin uno no había otro. Cuando se jubilaron del ciclismo se reconciliaron. En torno a una mesa, echaron unos tragos, jugaron a las cartas y acabaron hablando de lo suyo: el campo. Nacieron agricultores. Supieron darle tiempo al tiempo. Tratar la tierra, sembrarla, abonarla y aguardar a que todo brote. Las firmas Orbea y Etxeondo, que forman el núcleo del ciclismo vasco, reafirman su apuesta por este proyecto que se ampliará en 2019 con el apoyo a clubes de cantera y la formación de una escuadra femenina. Juntos subirán otro escalón para llegar un día, pisando tierra firme, a la élite del ciclismo mundial. «Soy optimista», dice Landa.

Ibai Azurmendi coloca a la cantera naranja en Innsbruck

El Mundial sub'23 disputado ayer en Innsbruck vio el rostro de un corredor de la Fundación Euskadi, Ibai Azurmendi, miembro de la selección española. El menudo ciclista navarro atacó en la segunda subida al puerto de Igls. A final, terminó en el puesto 36 y fue el segundo clasificado del equipo español, que logró meter a Jaime Castrillo en la sexta plaza. Azurmendi ha debutado este año en la categoría profesional con la Fundación Euskadi. Es de Leitza, como Mikel Nieve y el pelotari Oinatz Bengoetxea, que le llama 'Pantani'.

Datos de interés

Creación. En 1993, para fomentar el ciclismo vasco. Comenzó a competir en 1994 presidida por Miguel Madariaga.

1ª victoria. Agustín Sagasti, en la Vuelta País Vasco 1994.

Figuras. Roberto Laiseka, Igor González de Galdeano, Joseba Beloki, David y Unai Etxebarria, Iban Mayo, Haimar Zubeldia, Samuel Sánchez, Igor Antón, los Izagirre, Mikel Nieve, Mikel Landa.






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lunes, 9 de abril de 2018

El 2-3 Vasco en la Itzulia 2018

La esperanza de regresar a los circuitos ciclistas de mayor relevancia está en aumento tras los resultados obtenidos durante la Euskal Herriko Itzulia 2018.

En Mundo Deportivo hacen una valoración de lo logrado por Mikel Landa e Ion Izagirre:

Doblete vasco en el podio 14 años después

Landa e Ion Izagirre repiten las posiciones de Mayo y Etxebarria en 2004, cuando escoltaron a Menchov
Endika Río
El ciclismo vasco se mantiene en plena forma. Lo constató de nuevo en la Itzulia. Hay materia prima para poner patas arriba cualquier cita del World Tour. En casa corren con hambre y se nota. Roglic tuvo escolta euskaldun en el podio final. Mikel Landa ocupó el segundo lugar del cajón después de intentarlo a la brava durante los dos últimos días. Ion Izagirre fue tercero. El de Ormaiztegi, que perdió 51’’ en Zarautz, ha ido de menos a más a lo largo de la semana.

La guinda le corresponde a Omar Fraile. El del Astana alzó los brazos el viernes en Eibar. Las tres provincias vascas pudieron degustar el éxito. Sin olvidar el estreno del Euskadi Murias en la elite. Los chicos de Xabier Muriel se han filtrado en varias escapadas durante la Itzulia y se han dejado ver. Otro paso adelante en su crecimiento.

El doblete que firmaron Landa y Ion Izagirre era algo inédito desde 2004. Han pasado 14 años desde la última vez que dos corredores euskaldunes pisaron a la vez el podio final de la Vuelta al País Vasco. En aquella ocasión fueron Iban Mayo y David Etxebarria. En una situación idéntica a la actual, puesto que la txapela se la enfundó el ruso Denis Menchov. El de Igorre acabó segundo y el de Abadiño fue tercero. Ambos compartían andanzas en el Euskaltel. El podio se movió en un suspiro. Mayo se quedó a 21’’ del ganador y Etxebarria, a 22’’.

Landa es la primera vez que se encarama al cajón de la Itzulia. Para Ion Izagirre, sin embargo, es la tercera. Aunque no ha conseguido escalar de la tercera plaza. El de Ormaiztegi también fue ‘bronce’ en 2015 y en 2017. Parece abonado. El siguiente paso para los corredores vascos será la txapela: ser profetas en su tierra. Ningún hombre de la casa se ha impuesto en la Itzulia desde 2003, cuando ganó Mayo.

La edición de la Vuelta al País Vasco que concluyó ayer en Eibar también ha batido otro registro de hace años. El 1’09’’ que Roglic sacó a Landa es la mayor diferencia entre el primer y el segundo clasificado desde 2002, cuando Aitor Osa aventajó en 2’36’’ a David Etxebarria. Desde entonces, el liderato siempre se ha movido en menos de un minuto. Únicamente se estuvo cerca de romper la tradición en 2010, cuando Intxausti se quedó a 58’’ del ganador Horner.

La de 2002 fue una Itzulia que se decidió de forma sorprendente. Aitor Osa y Bingen Fernández se metieron en una fuga en la tercera etapa, camino de Altsasu, y se plantaron en meta con un minuto y medio de renta respecto a los demás escapados y con casi cuatro minutos con el pelotón. Una ventaja que fue más que suficiente para el de Deba, que remató la faena en las jornadas posteriores.

La organización buscó un cambio en la presente Vuelta al País Vasco. Optó por adelantar la contrarreloj al jueves para finalizar en el Santuario de Arrate y darle una mayor emoción. Además incluyó bonificaciones. La crono de Lodosa, a diferencia de otros años, estaba diseñada para especialistas. Así lo aprovechó Roglic.

El esloveno se ha anotado el amarillo con poco más de un minuto de ventaja con Landa. Aunque la brecha pudo ser mayor porque el del Movistar redujo diferencias en una última etapa muy movida. Roglic había puesto tierra de por medio en el primer día en Zarautz y ratificó su condición de favorito en Lodosa, donde sacó 1’16 al de Murgia. Una losa, como se ha demostrado, imposible de levantar.






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miércoles, 28 de febrero de 2018

YouTube | Fundación Euskadi en 360°

El color anaranjado está de regreso en el ciclismo vasco y lo festejamos compartiendo este bonito video:

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#LaVuelta con Fundación Euskadi en 360 | Oiz - Getxo

Esperamos que disfrutéis de esta experiencia en 360 grados del Ciclismo Vasco de la mano de la Fundación Euskadi.

Hoy acompañamos a Txomin Juaristi txirrindulari de la Fundación Ciclista Euskadi capitaneado por su presidente Mikel Landa (Movistar Team) que esperamos vuelva a hacer soñar a la afición Vasca con un ciclismo al más alto nivel.

Damos un vuelta con por algunos rincones de Bizkaia con unas vistas magnificas ademas de la visita de rigor a Bilbao y su museo Guggenheim. Por ultimo hacemos una pequeña parada en el Asador Horma Ondo para recargar las pilas con una rica txistorra a la brasa.

#FundacionEuskadi
#AupaEuskadi
#ddikar

Revívelo en 360 !!






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sábado, 24 de febrero de 2018

Consolidación Anaranjada

En la página de Mundo Deportivo nos comparten este primer corte de caja del trabajo realizado por la formación naranja estos últimos meses en miras a colocarse entre los equipos grandes:


La Fundación Euskadi acaba de hacer un debut sobresaliente en el campo profesional midiéndose con los mejores equipos del mundo

Acaba de finalizar el primer bloque importante de carreras para el nuevo equipo y proyecto vasco profesional. Un proyecto ambicioso, en el que ilusiona su color naranja y donde el objetivo es volver a estar en las mejores carreras del ciclismo mundial como es el Tour de Francia.

Nada más ni nada menos, el equipo de Mikel Landa ya ha dado un pequeño salto con el debut en el profesionalismo para hacer del sueño una realidad; tener un equipo ciclista vasco en lo más alto.

Para ello, han sido 12 corredores jóvenes que ha dispuesto el equipo de Mikel y dirigido por Jorge Azanza para esta primera campaña. Estos son los 12 elegidos: Txomin Larrañaga (Marquina Jeméin), Iker Azkarate (Lazkao), Juan Antonio Lopez-Cózar (Granada), Egoitz Fernández (Santurce), Peio Goikoetxea (Ermua), Marc Buades (Mallorca), Ricardo García (Vitoria), Jon Ander Insausti (Mutiloa), Mikel Alonso (Urnieta), Gotzon Martin (Orozco), Ibai Azurmendi (Leitza) y Diego López (Estella).

La Challenge de Mallorca fue la primera toma de contacto del equipo en el profesionalismo. Debutaron todos los corredores a falta del Lazkaotarra Iker Azkarate, todavía hoy baja por enfermedad. Pelearon todos los días por estar delante con los mejores equipo World Tour (Movistar, Sky, BMC, Bahrain o Astana entre otras), y consiguieron ser protagonistas en dos escapadas y subirse al podio el último día con Txomin Larrañaga al adjudicarse la montaña y la combinada.

Después de la Challenge a Mallorca, han seguido compitiendo en el más alto nivel en las pruebas como la Volta Comunitat Valenciana, la Vuelta Murcia, Clásica Almería y la última esta pasada semana en la Vuelta Andalucía. Se han enfrentado a nombres como Alejandro Valverde, Chris Froome, Luis León Sánchez, Tim Wellens, Phillipe Gilbert o Bob Jungels, pero siempre, corriendo cada carrera sin miedo a perder y al ataque, exprimiendo todas sus fuerzas hasta el final y además siendo protagonistas en más de una jornada.

Ahora, una vez que ya han roto el hielo, van cogiendo ritmo de esta categoría y han probado el profesionalismo al máximo nivel, toca hacer un pequeño descanso y reponer fuerzas para las próximas citas del calendario. Poco a poco y mediante pedaladas, el sueño de ver a la Fundación Euskadi en lo más alto se está haciendo realidad.






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jueves, 19 de mayo de 2016

Entrevista a Imanol Estévez

El equipo ciclista Euskadi Murias está trayendo esperanza de que el ciclismo vasco regrese con fuerza al World Tour.

Así pues, les presentamos esta entrevista a Imanol Estévez dada a conocer por la página Biciclismo:


El ciclista del Euskadi Basque Country Murias, que consiguió la primera victoria del equipo, hace balance de la temporada y nos comenta sus objetivos en las próximas carreras. Para el vitoriano, el equipo ha rendido a un nivel "muy alto" y se plantea como grandes objetivos la Ruta del Sur y el campeonato nacional.

¿Qué valoración haces de la temporada del equipo hasta el momento? ¿Qué nota le pondrías?

Creo que el equipo ha rendido a un nivel muy alto, corriendo muchas carreras con equipos de la máxima categoría. Aun así, siendo un equipo joven, hemos dado la cara y hemos sacado muy buenos resultados. Está claro que ganar siempre es muy difícil, pero en casi todas las carreras tenemos corredores disputando las victorias y eso es algo que hay que tener muy en cuenta.

No creo que se pueda juzgar con un número la actitud del equipo. En mi opinión se están haciendo las cosas bien y, cuando se ha hecho algo mal, hemos aprendido de los errores.

¿Y desde el punto de vista personal?

Este año quería dar un paso más y estoy contento con mi primera parte de la temporada. Con esa victoria de etapa en Alentejo me quité un peso de encima, pero no quería que se quedara solo en eso.

En mis objetivos de esta primera parte, que eran las carreras de casa, tuve una sensación agridulce con un buen GP Miguel Induráin, pero después la salud no me ha respetado y me he visto obligado a levantar el pie para coger con ganas la segunda parte, que viene cargada de carreras y es donde creo que mejor voy a rendir en todo el año.

¿Qué supuso tu victoria en Portugal?

Una alegría inmensa. Mi primera victoria profesional y primera del equipo Euskadi Basque Country Murias. Poder brindarla a toda la afición vasca fue todo un honor.

¿Cuáles son tus objetivos para la segunda mitad de la temporada?

Mi preparación va a estar centrada en llegar bien a la Ruta del Sur, ya que es una carrera con equipos World Tour, una semana antes del Tour de Francia, y en la que cualquier buen resultado va a ser muy significativo para mi futuro y el del equipo. Además, la carrera se retransmite en Eurosport, lo que siempre da mucha más importancia a la carrera.

Después vienen los campeonatos de España, que es el tipo de carrera que me viene bien. Aunque sabemos que el peso de la carrera lo van a llevar Caja Rural y Movistar, intentaremos estar con ellos y luchar por el campeonato.

Después de los campeonatos, una vuelta en Portugal, Ordizia, Getxo y Vuelta a Burgos van ser las que estén en el punto de mira.

¿Sentís el apoyo de la afición?

Sí, pero necesitamos unirnos más que nunca para llevar adelante este proyecto.

El equipo ha corrido mucho este año en Francia. ¿Cómo se ve desde fuera este proyecto?

Yo solo he corrido una vuelta allí, pero la verdad es que la afición francesa nos trata de 10 y estamos muy bien acogidos, así que supongo que eso significa que nos tienen muy bien vistos.

¿Qué mensaje les mandarías a los aficionados al ciclismo?

Que podemos tener un equipo de aquí en la máxima categoría del ciclismo y que nosotros vamos a dar el cien por cien para conseguirlo.

¿Quién conseguirá la siguiente victoria del equipo?

Espero que yo (risas). Es broma, la victoria de cualquiera es la victoria del todos. Me gustaría que fuera Txope. Es mi compañero de habitación habitualmente y se merece una recompensa así.






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sábado, 27 de febrero de 2016

Ciclismo Aficionado Vasco

Desde Noticias de Álava traemos a ustedes este artículo acerca de una nueva iniciativa tendiente a revivir el ciclismo vasco:


El curso vasco arranca en Zumaia agarrado a la esperanza tras la fructífera campaña de 2015

César Ortuzar

Cuando Gorka Gerrikagoitia piensa en el paraíso, se le cruzan un puñado de ciclistas correteando por Euskal Herria, por esas carreteras reviradas, erizadas, el paisaje verde, frondoso, el lugar idóneo para macerar como ciclista al calor de la cuneta. Dice el director de la Fundación Euskadi-EDP, uno de los ejes del ciclismo aficionado, que el escenario, los lugares no dejan de ser la fantástica postal que enmarca una competición exigente, numerosa, que cubre todo el almanaque, desde los pies de febrero hasta la cabeza de septiembre subidos a la grupa del Torneo Euskaldun, el Lehendakari, las vueltas y las clásicas, una manada extraordinaria. Euskal Herria es El Dorado, un reclamo inequívoco, el territorio en el que aprender a ser ciclista. “Euskadi es un paraíso para ser ciclista”, resuelve Gorka Gerrikagoitia. Hacia ese edén se dispara la nueva campaña aficionada vasca que estira el cuello en Zumaia y que salpicará medio centenar de carreras, una rampa de despegue ideal para los ciclistas que sueñan con trepar las escarpadas laderas que hacen cumbre en el profesionalismo, una compleja expedición.

Una mole que el pasado curso alcanzaron una decena de corredores vascos, una cifra importante que ha barnizado de verde esperanza el planeta amateur después del apagón de Euskaltel, que provocó un efecto rebote inmediato en las categorías inferiores, un socavón frío y sombrío. Afortunadamente, la aparición de Euskadi-Murias, que ha reclutado a cinco aficionados, la mitad del grueso de los neoprofesionales, y el cambio de paradigma en el ciclismo globalizado, -salir al extranjero como alternativa-, contribuyen a una radiografía más amable del universo amateur. “Sin duda, el hecho de que hayan pasado bastantes corredores a profesionales genera más ilusión y esperanza en los chavales.

La aparición de Euskadi-Murias ha sido “muy buena”, desgrana Álex García, director del Café Baqué-Campos, el equipo infinito, casi cuatro décadas apadrinando generaciones de ciclistas. “Tener la sensación de que puedes ser profesional, ese horizonte, es muy importante para los chavales. En ese sentido el año pasado fue muy bueno”, estima Iñaki Telleria, director de Ampo. Gorka Beloki, que lleva las riendas del Infisport-Araba, también cree que “tener salida” es un “gran aliciente” para los ciclistas, más si cabe en una categoría que se asemeja a un taller de alfarería, donde se moldea a los jóvenes para que puedan desenvolverse en los estantes del profesionalismo.

“Lo fundamental aquí es la formación”, coinciden todos las voces sobre el plan de estudios de la universidad del ciclismo. “A nosotros el patrocinador no nos presiona para que logremos victorias. Si ganas, perfecto, pero ese no es el objetivo que tenemos a priori”, subraya Iñaki Telleria, convencido de que la educación “tanto en el sentido competitivo como en el de personas” debe anteponerse a los resultados deportivos. “A todos nos gusta ganar, pero sabemos dónde estamos y nosotros tenemos que servir como trampolín y lugar de aprendizaje para los chavales”, agrega Gorka Beloki. “Se trata de ser una escuela de ciclismo, de ayudarles enseñándoles. Esta categoría es, sobre todo, de aprendizaje. Lo que intentamos a través de la Fundación Euskadi es sacar profesionales y que aprendan a trabajar, a ser ciclistas”, expone Gorka Gerrikagoitia. En Seguros Bilbao, que ha atado su destino al de la Sociedad Ciclista Punta Galea para cubrir todo el espectro de aprendizaje, desde escuelas hasta aficionados, no se despegan del mantra que encola el ciclismo amateur. “Si bien queremos ganar carreras, tenemos claro que nosotros miramos a la formación y al medio plazo. Siempre apostamos por la formación de los jóvenes. Tenemos muchas incorporaciones del campo juvenil”, apuntala Barranco. “Nuestra función es la de formar corredores que pueden pasar a profesionales”, desliza Manolo Azcona, al volante del Lizarte, la cantera del Movistar.

Alto nivel

Aunque en pleno proceso formativo, la colonia de jóvenes ciclistas, -muchos de ellos recién incorporados a la categoría desde juveniles-, acceden a un peldaño, el aficionado, “cada vez más profesionalizado”, destacan los directores a este periódico. La exigencia crece en todos los ámbitos del ciclismo amateur: desde la preparación, pasando por la nutrición o el cuidado de los detalles. “En eso creo que tenemos mucho que aportar. Una buena metodología es imprescindible para poder progresar y aprender”, alimenta Gorka Gerrikagoitia sobre la tendencia que impera en el amateurismo. La constante mejora eleva el nivel de la categoría, que concentra a un puñado de buenos corredores con futuro abierto de par en par. En la presente campaña, equipos como la Fundación Euskadi-EDP, Café Baqué Campos, Caja Rural, Lizarte o Seguros Bilbao se postulan como las cabeceras más potentes, aunque no las únicas capaces de dar salida a corredores con opciones. Caja Rural y Lizarte, filiales del Caja Rural y Movistar, respectivamente, están llamados a surtir a sus respectivas naves nodrizas.

Se esperan varios tripulantes. En las voces de los directores resuenan los nombres de Xabier San Sebastián, Egoitz Fernández, Jon Irisarri, Mikel Alonso o Iker Azkarate, entre otros, como dorsales importantes, ciclistas con capacidad para filtrarse en el profesionalismo si la corriente del río discurre con normalidad. “Hay mucho nivel en aficionados y hay muchos corredores a los que prestarles atención. Es una categoría con calidad”, relata Manolo Azcona, uno de los grandes clásicos entre los volantes aficionados. “Hay chavales que destacan más que otros, que se les ve que están a punto, que si tienen suerte estarán en profesionales”, calcula Álex García del Café Baqué-Campos. “Siempre se tapan los huecos, salen unos, pero llegan otros. Esto no para”, exponen a este diario los expertos. Matrioskas. Muñecas rusas. El reemplazo que no cesa. Abran paso.






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domingo, 6 de diciembre de 2015

Ciclismo Vasco Sale del Bache

La esperanza es lo último que muere.

Parece ser que los seguidores del ciclismo vasco volverán a las laderas de los Pirineos a animar a su equipo, pero esta vez en lugar de anaranjado el color a vestir será el verde fluor. La ikurriña y la bandera nabarra, la de los presos y el arrano beltza, conservarán sus colores.

Aquí este magnífico reportaje publicado en El Español:

El renacer del ciclismo vasco

Jon Odriozola y la constructora Murias lideran un proyecto bien visto por el Gobierno vasco que aspira a revivir el espíritu del Euskaltel. Bilbao podría estar pujando por la salida del Tour.

Fran Reyes
El pasado 23 de noviembre, un apretón de manos en París. Jon Odriozola, máximo responsable deportivo del equipo ciclista Murias Taldea, saluda a Christian Prudhomme, director general del Tour de Francia y cara visible de su empresa organizadora, ASO. Junto a ellos en la instantánea figura Francis Lafargue, relaciones públicas de la escuadra, figura clave del Banesto de Miguel Indurain.

Los tres protagonistas de la fotografía se reunieron durante toda la mañana con otros hombres fuertes de ASO para valorar la posibilidad de que Murias Taldea, equipo nacido en 2015 y encuadrado tanto en la temporada recién finalizada como en la próxima en la categoría Continental, tercera división del ciclismo mundial, participe en el Tour de Francia de 2018.

Dos días después, el programa de radio británico The Cycling Podcast difundía el rumor de que Bilbao estaba “pujando” para acoger la salida de la etapa inicial de un Tour de Francia, lo que se conoce como una Grand Départ. La de 2016 tendrá lugar en La Mancha francesa; la de 2017 iba a suceder en Londres, pero la capital británica rechazó pagar la mareante cifra de 48 millones de euros y ahora parece que será Dusseldorf quien se quede el evento por sólo 6,2. Dinamarca quería la Grand Départ de 2018 y estaba dispuesta a invertir en ella 12 millones; sin embargo, Prudhomme estuvo en Copenhague la semana pasada y citó al país a la puja por la salida de las ediciones de 2019 ó 2020.

Acoger una Grand Départ supondría un esfuerzo económico enorme para las instituciones vascas. La complejidad del reto es mayor si se añade el factor de que, en febrero del año pasado, Bilbao votó en contra de acoger un final de etapa del Tour de Francia que hubiera costado tres millones de euros.

Sí parece más cercana la posibilidad de que la Vuelta a España pase por Euskadi tras su espectacular retorno a Bilbao en 2011, secundado por la salida de una etapa desde Vitoria este mismo año. La próxima edición tendrá una jornada con final en Navarra que podría partir desde territorio vasco. Para la siguiente ya hay una propuesta de etapa en Bilbao por parte de la organización de la gran ronda española según publicó El Correo.
Naranja, ikurriña y verde flúor
Dos semanas antes de esa foto de París, otra en Lakua, sede del Gobierno vasco. A la derecha está Jon Odriozola. Junto a él Cristina Uriarte, Consejera de Educación, Política Lingüística y Cultura; Alberto Unanua, número uno de la constructora Murias; y Jon Redondo, Director de Deportes. Acaban de anunciar que Murias Taldea cedería gratuitamente el nombre del equipo a la marca turística regional, Euskadi-Basque Country, recibiendo explícitamente el apoyo de un ejecutivo que hasta entonces no se había implicado con la élite de un deporte de gran raigambre en la zona y tiene unas elecciones previstas para 2016.

Desde 2012, el ciclismo vasco ha vivido un triste bache. El emblemático equipo Euskaltel dejó de ser gestionado por la Fundación Euskadi de Miguel Madariaga, que arrancó el proyecto en 1994 desde la modestia hasta colocarlo en el World Tour, primera división del ciclismo. No obstante, una serie de movimientos terminaron con aquel Euskaltel siendo gestionado por primera y única campaña en 2013 por una empresa cuya cabeza visible era Igor González de Galdeano y que murió ese invierno en circunstancias enturbiadas por una salvación no consumada por parte de Fernando Alonso. Ninguna otra compañía, vasca o no, acudió al rescate de un conjunto emblemático y querido por la afición, que había teñido durante años las cunetas con su incondundible color naranja.

Sin patrocinios de entidad, Madariaga recuperó la equipación con los colores de la ikurriña que había caracterizado a la Fundación en sus inicios y continuó dos años más como Continental hasta optar esta temporada por abandonar el profesionalismo y descender a la categoría sub23.

A su alrededor, decenas de proyectos ciclistas vascos morían antes de nacer, incapaces de encontrar una empresa que confiara en ellos. Entre ellos, el de Jon Odriozola. “’No es el momento’, nos decían, ‘para patrocinar un equipo ciclista’. Les interesaba, pero no creían que fuera la situación óptima e invertían en otras actividades”.

“Realmente era un momento poco propicio para el patrocinio”, explica Xabi Álvarez, consultor y socio del bufete de abogados Lawesome. “Por un lado, el clima económico provocó recortes en el presupuesto de marketing de muchas empresas, lo cual ha hecho que se resienta el patrocinio en todos los deportes. El sector industrial, históricamente predominante en País Vasco, estaba sufriendo; las empresas están virando hacia la tecnología y la innovación, pero éste es un ecosistema en formación que tardará un poco en estar preparado para acometer grandes inversiones en publicidad. Por otra parte está la imagen del ciclismo: por temas como el dopaje, patrocinarlo parecía tener mucho riesgo. La gran afición a la bicicleta que tiene la sociedad vasca es aquí un arma de doble filo: es más sensible a lo positivo, pero también a lo negativo”.

Ante esta tesitura, el mismo Jon Redondo decidió apoyar a uno de estos proyectos, el que llevaba Odriozola bajo el brazo desde hacía varios años. La idea era sumar esfuerzos de varias entidades para sacar a las carreteras un equipo de categoría Profesional (segunda división del ciclismo) ya en 2015. En septiembre del año anterior todo parecía listo y, de repente, se desvaneció.

Fue entonces que la constructora Murias decidió apostar por Odriozola. “Estábamos involucrados en el proyecto que impulsaba Redondo y nos dio mucha pena que fuera a quedar en nada, así que decidimos dar el paso adelante aunque fuera en un nivel más bajo”, explica Javier Etxarri, director ejecutivo del proyecto Murias Taldea que, vestido de verde flúor, ha dejado una imagen excelente en su debut en el profesionalismo.
El peso del nombre

“Estamos logrando dar la vuelta a la tortilla”, cuenta feliz Odriozola a EL ESPAÑOL. “Una vez el proyecto está en marcha se están sumando e interesando personas, empresas e instituciones. Hemos dejado de pedir y empezado a trabajar, demostrando qué hacemos y qué sentido tiene”. Ahora, su reto es crear ese nuevo Euskaltel. “Era necesaria una apuesta y Murias ha realizado la suya. A partir de ahí debemos generar un consenso para que vayamos todos a una. En este proyecto debe estar todo el ciclismo vasco”. “Eso ya lo hemos tenido nosotros”, responde Madariaga. “Hemos trabajado 23 años para que el ciclismo vasco se una en torno a nosotros, y seguimos en esa línea”.

La pregunta incómoda es por qué Murias no aporta su dinero a la Fundación Euskadi sino que emprende un proyecto que ha dado sus primeros pasos en solitario. Lo explica Etxarri: “Aunque entendemos que la Fundación Euskadi ha hecho maravillas a lo largo de su existencia, nosotros queríamos entrar con un proyecto propio que nos permitiera mostrar nuestro modelo de gestión”.
El proyecto de Murias ha terminado por reemplazar al de la Fundación, un proceso que se ha consumado con esa denominación de Euskadi-Basque Country-Murias Taldea que adquirirá en 2016. “El nombre de Euskadi lleva 25 años luciéndolo por todo el mundo la Fundación Euskadi”, lamenta Madariaga; “no entendemos que lo vayan a utilizar y tampoco hemos pedido explicaciones de ello”. Al gobierno vasco no le costará un euro este patrocinio. “La iniciativa de cederles el nombre del equipo fue propuesta de Murias y el interés fue mutuo”, resume Odriozola.

La relación entre Fundación y Murias es tensa y cordial a la vez. Se dicen abiertas a la colaboración, pero en privado parecen rehuir el necesario primer paso. En la esfera pública, Madariaga no tiene problema en desear lo mejor a Odriozola: “Ojalá hubiera cuatro Murias”. Odriozola, por su parte, no ha tenido reticencias para pasar a profesional a uno de los ciclistas curtidos por Madariaga, Mikel Iturria.

El futuro para los de verde flúor se antoja espléndido. Murias está encantado con su inversión. “Una persona normal no se pondría una camiseta de la constructora Murias para hacer deporte. No obstante, mucha gente siente ilusión y orgullo cuando se pone la camiseta del equipo ciclista Murias. Buscábamos fortalecer nuestra imagen y lo hemos logrado”, cuenta orgulloso Etxarri.

La expectativa es sumar más patrocinadores en breve. Mientras tanto, en 2016 acometerán, además del cambio de nombre, el reto de participar en varias carreras de ASO y solicitar una excepción a la federación internacional para que les permita participar en la Vuelta al País Vasco, donde por normativa no deberían estar presentes. El rumor es que cambiarán de bicicletas, pasando de la alavesa BH a la vizcaína Orbea, extremo que no ha sido confirmado por ninguno de los entrevistados ni por un portavoz de esta última empresa consultado por EL ESPAÑOL. En 2017, el objetivo es la Vuelta a España; en 2018, regresar a ese Tour de Francia del cual Euskadi nunca debería haberse ausentado.





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