Un blog desde la diáspora y para la diáspora
Mostrando las entradas con la etiqueta Georgia. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Georgia. Mostrar todas las entradas

viernes, 7 de junio de 2019

El Fascinante Euskera

Desde el portal de El Confidencial traemos a ustedes este artículo acerca del euskera, la lingua navarrorum, el idioma que le da identidad a los vascos:


Aunque separados geográficamente, los armenios y los vascos comparten muchas palabras. ¿Estamos más cerca de conocer las raíces del idioma más misterioso de Europa?

Ada Nuño

Es el idioma en el que todo suena raro y tiene su propio día (el 3 de diciembre), sus primeras palabras escritas datan del siglo I d.C. y el rumano es la lengua romance que más se le parece, pues, como ella, tiene declinaciones y participios en 'tu'. Hablar del euskera es fascinante y da para rellenar páginas, pues es probablemente uno de los lenguajes más misteriosos del mundo.

Su particularidad es conocida por todos: es la única lengua aislada de Europa, es decir, que no tiene ninguna relación o conexión lingüística conocida con ningún otro idioma (vivo o desaparecido). Se desconoce su origen, al igual que el de sus hablantes, aunque muchos lingüistas aseguran que tuvo una importante influencia en las lenguas romances. Las teorías son muchas, algunas sostienen que los vascos son autóctonos de la península Ibérica. Otras, sin embargo, hablan de raíces afroasiáticas o incluso caucásicas, relacionadas con los georgianos y los armenios. Esta última es la que nos concierne.

¿Qué podría tener en común con el País Vasco esa pequeña región tan lejana como es Armenia, entre Europa Oriental y Asia Occidental? En el centro de San Sebastián, a pocos pasos de la entrada de la Catedral del Buen Pastor, una estela o 'khachkar' se erige conmemorando el centenario de la matanza masiva de armenios por los grupos otomanos. La camaradería entre dos grupos étnicos tan separados geográficamente sin duda llama la atención, pero lo cierto es que, aunque distantes, ambos pueblos comparten una desconcertante cantidad de palabras y elementos gramaticales.

Muchos armenios creen que las similitudes no son una casualidad. Son defensores acérrimos de que, contrariamente a la teoría de que los vascos surgieron en la península Ibérica, sus raíces se encuentran entre Georgia y Azerbaiyán. Es una idea que se remonta varios siglos atrás y que afirma los vínculos lingüísticos, toponímicos, mitológicos e incluso de ADN entre las dos etnias. Algo no exento de polémica, más si tenemos en cuenta que en 2001 el lingüista armenio Vahan Sargsyan publicó varios libros y estudios sobre el tema, incluyendo un diccionario armenio-vasco.

Sin embargo, en 2015, las pruebas del genetista de poblaciones Mattias Jakobsson, de la Universidad de Uppsala, en Suecia, echaron por tierra esta teoría cuando su equipo encontró fuertes coincidencias de ADN entre los esqueletos de los agricultores neolíticos ibéricos, que datan de hace 5.500 años aproximadamente, y los vascos de hoy en día, según la revista 'Science'. Pero el descubrimiento no ha traído el cierre. Los investigadores también reconocieron que no podían "descartar por completo la posibilidad de que el euskera tenga sus orígenes en un lenguaje de cazadores-recolectores que se conservó y extendió cuando la agricultura lo hizo por toda la Península", lo que deja sin resolver el misterio.

Son muchas las palabras que ambos países tienen en común, especialmente las relacionadas con la agricultura. 'Ardi' (oveja) o 'urti' (acuífero) son ejemplos de ello. Justin Calderón, de la BBC, decidió hacer una prueba para ver cuántas palabras compartían ambos idiomas. "Pregunté a un autóctono de San Sebastián por una lista de palabras armenias, para ver si conocía alguna. Solo señaló 'ardi', aunque me dijo que el resto le sonaban aunque le parecían antiguas. Después hice lo mismo con varios amigos armenios en Bayona y el resultado fue muy parecido. Parece que la conclusión es que ambos idiomas comparten palabras que ya se encuentran obsoletas. No forman parte de ninguno de los dos lenguajes actuales".

Sin embargo, la semejanza entre ambos idiomas quizá tendría una explicación más sencilla de lo que pudiera parecer. Según Xabier Quintana, filólogo y director de Euskaltzaindia, el origen compartido no es tal. "No existe una evidencia sólida. Esas palabras compartidas entre el armenio y el euskera son seguramente antiguos préstamos del latín, celta u otros idiomas, lo que invalida la comparación". Insistió en que para que un estudio de este tipo puede tener éxito, se deben hacer comparaciones entre las formas antiguas de ambos idiomas para eliminar sus préstamos (en el caso vasco del latín, ibérico, etcétera, y en el armenio, del árabe o turco). Tampoco hay pruebas arqueológicas de presencia armenia en el País Vasco o Navarra.

Por lo tanto, parece que el origen del euskera seguirá siendo, por el momento, un misterio. Un raro tesoro que sin duda hay que preservar y que se seguirá estudiando hasta que, finalmente, se despejen todas las dudas al respecto sobre cómo surgió y se expandió hasta nuestros días. Un idioma que no desaparece, pues en los últimos 25 años ha ganado 223.000 hablantes.






°

domingo, 3 de febrero de 2019

Se Llama Petróleo... Oro... Coltán

En la página Pakito Arriaran se ha publicado este texto en el que se demuelen una a una las grandes falsificaciones que se utilizan en contra del gobierno de Nicolás Maduro:


Katu Arkonada   

La guerra híbrida que vive Venezuela ha tenido en la desinformación y manipulación mediática una de sus principales armas de combate. Leemos y escuchamos mentiras que analistas que nunca han estado en Venezuela repiten tantas veces que se convierten en realidad para la opinión pública:

Venezuela tiene dos presidentes. Nada más lejos de la realidad. La Constitución venezolana establece en su artículo 233 como falta absoluta del presidente su muerte, renuncia, destitución decretada por el Tribunal Supremo de Justicia, o la incapacidad física o mental decretada por una junta médica. Guaidó no tiene ningún argumento constitucional para autoproclamarse presidente, pues no hay falta absoluta del presidente, que tomó juramento tal y como lo establece la Constitución en su artículo 231: el 10 de enero y ante el Tribunal Supremo de Justicia.

Guaidó tiene el apoyo de la comunidad internacional. Más allá de la hipocresía de llamar comunidad internacional a Occidente, el 10 de enero en la toma de posesión de Maduro había representaciones diplomáticas de más de 80 países, desde Rusia a China, pasando por el Vaticano, la Liga Árabe y la Unión Africana. Esos países siguen manteniendo relaciones diplomáticas con el gobierno que encabeza Nicolás Maduro. Guaidó tiene el reconocimiento de los mismos países que el 10 de enero desconocían a Maduro: Estados Unidos y el Grupo de Lima (excepto México). Solo se han sumado Georgia (por su disputa territorial con Rusia), Australia e Israel.

Guaidó es diferente a la oposición violenta. Guaidó es diputado por Voluntad Popular, partido político que ya desconoció las elecciones presidenciales de 2013 y cuyo líder, Leopoldo López, está condenado por ser autor intelectual de La salida, que impulsó las guarimbas de 2014, con un saldo de 43 muertos y cientos de personas heridas.

La Asamblea Nacional es el único órgano legítimo. El artículo 348 de la Constitución venezolana autoriza al presidente a convocar a una Asamblea Constituyente, y el artículo 349 define que los poderes constituidos (Asamblea Nacional) no podrán en forma alguna impedir las decisiones de la Asamblea Constituyente. La decisión de convocar la Constituyente fue un acto de astucia del chavismo para sortear el bloqueo de la Asamblea Nacional que puede gustar o no, pero fue realizado con estricto apego a la Constitución.

Maduro fue relecto de manera fraudulenta, en unas elecciones sin oposición. Las elecciones del 20 de mayo de 2018 fueron convocadas por el mismo CNE con el que Guaidó llegó a ser diputado. Hubo tres candidatos de oposición que sacaron en conjunto 33 por ciento de los votos y se siguieron las normas acordadas en la mesa de diálogo realizada en la República Dominicana entre el gobierno venezolano y la oposición, con el ex presidente español Zapatero de mediador.

En Venezuela no hay democracia. Desde 1998 se han producido cinco elecciones presidenciales, cuatro elecciones parlamentarias, seis elecciones regionales, cuatro elecciones municipales, cuatro referendos constitucionales, y una consulta nacional. 23 elecciones en 20 años. Todas con el mismo sistema electoral, considerado el más seguro del mundo por el ex presidente estadounidense Jimmy Carter.

En Venezuela hay una crisis humanitaria. Sin ninguna duda que en Venezuela hay ahora mismo una crisis económica impulsada por las ordenes ejecutivas de Obama y Trump declarando a Venezuela peligro para la seguridad nacional de Estados Unidos, con sanciones que han impedido la compra de alimentos y medicinas.

Esa crisis ha provocado una migración económica a la que se ha pretendido disfrazar de exilio político, algo que los datos desmienten (entre enero y agosto de 2018 la Comisión Mexicana de Ayuda al Refugiado recibió 3 mil 500 solitudes de asilo de venezolanos, por un total de 6 mil 523 solicitudes de refugio de ciudadanos hondureños, casi el doble).

En Venezuela se violan los Derechos Humanos. Analicemos las cifras de las guarimbas de 2017: 131 personas muertas, 13 de las cuales por disparos de las fuerzas de seguridad (hechos por los que hay 40 miembros detenidos y procesados); nueve efectivos de las diferentes policías y Guardia Nacional Bolivariana asesinados y cinco personas quemadas vivas o linchadas por la oposición. El resto de muertos en su mayoría lo fueron mientras manipulaban explosivos o intentaban saltarse barricadas de la oposición.

En Venezuela no hay libertad de expresión. Las imágenes de estos días de Guaidó dando declaraciones rodeado de micrófonos de medios nacionales e internacionales desmienten tal afirmación.

La comunidad internacional está preocupada por el estado de la democracia en Venezuela. A la comunidad internacional, representada por Estados Unidos y el Grupo de Lima, no le preocupan los presos torturados en Guantánamo; no le preocupan los defensores de derechos humanos que a diario son asesinados en Colombia; no le preocupan las caravanas de migrantes que huyen de la doctrina del shock neoliberal en Honduras, y no le preocupan las relaciones de los hijos de Bolsonaro con las milicias paramilitares que asesinaron a Marielle Franco.

No, nadie juzga las graves violaciones de derechos humanos en esos países del Grupo de Lima y su aliado Estados Unidos. Lo que se esconde detrás de esa preocupación no se llama democracia.

Se llama petróleo, se llama oro, se llama coltán.






°

lunes, 20 de noviembre de 2017

De Tbilisi a Eibar

Sí que sí, esta definitivamente es una de esas entradas que hacen brillar la etiqueta Kurlansky Arzalluz.

Hace apenas un par de semanas les compartíamos la nota acerca de tres chavales húngaros que habían estado de visita en Euskal Herria para hacer un recorrido muy futbolístico por Bilbo, Iruñea, Donostia y Gasteiz.

Pues bien, ahora por medio de Naiz les compartimos esto:


Una delegación georgiana participará en los actos conmemorativos por el 80 aniversario de la selección vasca, que realizó en 1937 una histórica gira por la antigua Unión Soviética, que incluyó dos partidos en Georgia.

«Nos reuniremos con futbolistas en activo y con los descendientes de aquellos futbolistas vascos que vinieron a la URSS en 1937», ha explicado a la agencia EFE Lasha Goduadze, conocido periodista deportivo georgiano que encabeza la delegación.

Goduadze asegura que se sintió muy feliz cuando recibió la invitación para visitar Bilbo y Eibar, adonde viajará el martes, con su libro «Historia iniciada por los vascos», donde relata el impacto en el fútbol georgiano de dicha selección.

De hecho, el libro recuerda que los dos partidos disputados en Georgia por la selección vasca fueron los primeros encuentros internacionales jugados por futbolistas georgianos.

La delegación georgiana presenciará el 23 de noviembre al partido entre el Athletic de Bilbao y el Hertha Berlín de la Europa League.

El Dinamo Tiflis georgiano disputó su primer partido internacional el 24 de julio de 1937 ante el combinado vasco, encuentro que cayó del lado de los vascos por 0-2, con goles del legendario Isidro Lángara, autor de 17 goles en la gira soviética, y de Mináev en propia puerta.

Ante la gran expectación causada, los georgianos se animaron a pedir al Kremlin que los vascos se quedaran en Tiflis unos días más para jugar un segundo partido el 30 de julio.

Eso sí, ésa vez el rival de la selección vasca ya no fue el Dinamo, sino un combinado de los mejores futbolistas de la república, lo que no impidió que los visitantes ganaran de nuevo (3-1) con dos tantos de Lángara y uno de Emilio Alonso.

Los vascos disputaron nueve partidos en la URSS, de los que ganaron siete, empataron uno y perdieron otro, ante el Spartak Moscú, pero fue en Georgia donde fueron mejor recibidos, tanto en Tiflis como en otras ciudades de la zona.

La gira de la selección vasca, que fue organizada con el fin de recaudar fondos para la causa republicana, arrancó en abril de 1937 en Europa y terminó en América Latina, donde varios de los jugadores se acabarían quedando.






°

sábado, 4 de noviembre de 2017

El Vino Une a Iparralde con Georgia

Por medio de la página Swiss Info nos venimos a enterar que el Ortzaitze se ha rescatado el antiguo proceso vitivinicola creado hace miles de años en el territorio de lo que hoy en día es Georgia, esa república al que los vascos llevaron el futbol moderno allá en 1936.

Aquí les dejamos con la nota:


Nueve tinajas de barro de un metro de alto y uno de ancho reposan junto a las barricas de madera de la bodega de los esposos Riouspeyrous, en pleno País Vasco francés, donde hacen vino como en Georgia, cuna de la antigua viticultura.

Michel Riouspeyrous emplea desde hace tres años estas "dolias" (del latín "dolium", o jarra) de 400 litros de capacidad y 100 kilos de peso para elaborar vino con parte de la producción del Dominio Arretxea, en Irouléguy, ocho hectáreas de cultivos bio y biodinámicos en las montañas vascas.

Hace 8.000 años, "los georgianos utilizaban grandes recipientes en forma de ánforas ovoides llamadas 'krevi', que se enterraban. Nosotros hemos modificado su diseño porque queríamos una herramienta accesible y que contribuya a la belleza de la bodega", explica el viticultor sonriendo.

"Creo que tienen un look tajín", apunta su "compinche" Luc de Conti, propietario del Château Tour des Gendres de Bergerac (sudoeste), quien también participa en esta original experiencia.

"Los vinos se expresan de forma diferente [...]. La porosidad de la tierra aligera los taninos", analiza.

¿El resultado es mejor que el de un vino producido de forma tradicional? "No es una competición. Produce un registro diferente, eso es todo", zanja Riouspeyrous.

Una semana de cocción

Este experimento no habría sido posible sin la pericia de los alfareros Goicoechea, en Osses, cerca de Irouleguy, quienes crean desde 1960 colecciones de alta calidad, tanto clásicas como contemporáneas.

Luc de Ponti, Michel Riouspeyrous e Iñaki Goicoechea vigilan el recorrido del camión con seis dolia que está a punto de salir de la alfarería con destino a Bergerac.

"Hace tres años, Michel y Luc vinieron a enseñarme su dolium. Nos sentamos a la mesa, con papel y lápiz, y ahí comenzó todo", recuerda Iñaki apasionado, rememorando los desafíos que hubo que superar.

"El tamaño de las dolia no permite la fabricación automatizada, hay que fabricarlas a mano", con "buena arcilla, una arcilla más pura que la empleada para las piezas de decoración", por ejemplo.

Para unas piezas de ese tamaño, "el secado tarda un mes -en caso contrario, se producen fisuras-, y una cocción una semana. El espesor de la tinaja es de 3 centímetros y necesita una temperatura que aumente lentamente", añade el alfarero, quien "ya no cuenta las dolia que acabaron en el desguace".

Otro aspecto técnico importante para el éxito de estas dolia es "la forma del cuello concebido por Luc de Conti", subraya Iñaki Goicoechea.

Se trata de un cuello en forma de chimenea que facilita la adición regular de vino durante la crianza para compensar la evaporación o la absorción por el recipiente, al evitar que penetre en la tinaja una cantidad de oxígeno demasiado grande.

"Gracias a esta chimenea, se ve impactada alrededor de 10 cm² de la superficie, mientras que en un barril con una abertura más grande, entra en contacto con el exterior una gran superficie", explica el alfarero.

Luc de Conti apunta una última ventaja, nada desdeñable, de la crianza a la georgiana. "¡Es más rápida!", dice alzando una botella de 50 cl de Château Tour des Gendres 2014, la primera cosecha macerada en un dolium, comercializada a 17 euros.

"¡Un vino licoroso blanco criado en 18 meses, en lugar de 36 meses en barrica!", celebra el viticultor.






°

miércoles, 7 de junio de 2017

El Futbol Une a Georgia y Euskal Herria

Esta anécdota que llega a nosotros por conducto de la página EuroSport le hubiese fascinado no solo a Mark Kurlansky y al propio Xabier Arzalluz sino también al mismísimo Eduardo Galeano pues lo que relata quedó fuera de su icónico libro El futbol a sol y sombra.

Resulta que los georgianos deben el desarrollo de su futbol a la visita que hiciera en 1937 la mítica selección vasca de Isidro Langara y compañía.

Lean ustedes:


Un libro en el que se relata el impacto en el fútbol georgiano de la selección vasca que realizó hace 80 años una histórica gira por la antigua Unión Soviética, fue presentado hoy en la sede del Ministerio de Deportes, en Tiflis.

"Historia iniciada por los vascos", es el título del libro escrito por Lasha Goduadze, periodista deportivo georgiano, que quería homenajear al equipo vasco en el 80 aniversario de dicha singladura.

El libro cuenta la historia de los 771 partidos internacionales disputados por el Dinamo Tiflis, símbolo del fútbol georgiano y campeón de la antigua Recopa de Europa en 1981.

El primero de esos partidos internacionales del Dinamo, que había alcanzado la final de Copa soviética en su primer temporada en la elite (1936), tuvo como rival precisamente al combinado vasco el 24 de julio de 1937.

"El Estado tiene planes de realizar una importante inversión en el renacimiento del fútbol georgiano. El futuro de nuestro fútbol tiene unos sólidos cimientos históricos colocados por los vascos", señaló.

Ese primer partido cayó del lado de los vascos por 0-2, con goles del legendario Isidro Lángara, autor de 17 goles en la gira, y de Mináev en propia puerta.

Ante la gran expectación causada, los georgianos se animaron a pedir al Kremlin que los vascos se quedaran en Tiflis unos días más para jugar un segundo partido el 30 de julio.

Eso sí, ésa vez el rival de la selección vasca no fue el Dinamo, sino un combinado de los mejores futbolistas de la república, lo que no impidió que los visitantes ganaran de nuevo (3-1) con dos tantos de Lángara y uno de Emilio Alonso.

"Los vascos abrieron hace 80 años para Georgia y el resto de la URSS toda la riqueza táctica del fútbol. ¡Fue una magnífica lección!", comentó a Efe por su parte Revaz Dzodzuashvili, jugador del Dinamo y de la selección georgiana.

En su opinión, "gracias a los vascos tuvo lugar la integración de los futbolistas georgianos en el mundo del fútbol a nivel mundial".

En Georgia existe una peña del Athletic de Bilbao dirigida por el empresario Lasha Dzhordzhadze, quien adelantó a Efe que se ha dirigido a la federación para que organice un partido de veteranos entre el Dinamo y el Athletic de Bilbao.

Mientras, el histórico futbolista georgiano y campeón olímpico con la URSS en 1988, Guela Ketashvili, comentó que "ya hace muchos años que es aficionado" del equipo vizcaíno.

"Los vascos son muy parecidos a los georgianos. Somos igual de abiertos y temperamentales", señaló a Efe.

Los vascos disputaron nueve partidos en la URSS, de los que ganaron siete, empataron uno y perdieron otro, ante el Spartak Moscú, pero fue en Georgia donde fueron mejor recibidos, tanto en Tiflis como en otras ciudades de la zona.

Quizás porque en su momento en la república caucásica se popularizó la teoría de que los vascos estaban ligados con los antiguos pobladores de Georgia, que en los tiempos remotos también era llamada Iberia.

La gira de la selección vasca, que fue organizada con el fin de recaudar fondos para la causa republicana, arrancó en abril de 1937 en Europa y terminó en América Latina, donde varios de los jugadores se acabarían quedando.






°