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martes, 8 de enero de 2019

Cross Internacional Zornotza 2019

En el rubro de los deportes, ahora que inicia el 2019, traemos a ustedes buenas noticias por conducto de Deia:


Trihas Gebre encabeza un podio con tres atletas de Euskal Herria y el jovencísimo keniata Stanley Waithaka domina el Cross Internacional de Zornotza

Jokin Victoria de Lecea

El Cross Internacional de Zornotza se presentó como el más europeo de los últimos años. Dentro del calendario de la Federación Europea de Atletismo, el cartel de inscritos cogió brillo con atletas provenientes del viejo continente. Pero estas incorporaciones novedosas no cambiaron la tónica habitual. Fueron los corredores de origen africano los que coparon el cajón más alto del podio en las dos carreras principales. En la categoría masculina, en un podio cien por cien proveniente de África, el primer puesto fue para el keniata Stanley Waithaka, que superó en un emocionante sprint al ugandés Oscar Chelimo. Asimismo, en la carrera de mujeres se vivió un momento histórico para la prueba y para el atletismo de Euskal Herria. Tres participantes vascas ocuparon las tres primeras posiciones. La donostiarra Trihas Gebre, la gran favorita, confirmó que está en un grandísimo estado de forma y ganó con una exhibición, yendo en solitario desde el primer kilómetro. A continuación, a casi un minuto llegó la alavesa Elena Loyo y tercera fue la navarra Maitane Melero.

La carrera zornotzarra quiere recuperar su brillo de antaño. La élite del atletismo mundial ha pasado por Jauregibarria y en sus 65 años de historia se encuentra la huella dejada por 49 campeones mundiales u olímpicos. El Cross Internacional de Zornotza está en plena recuperación y este año dio otro paso más al entrar en el calendario europeo de campo a través. Lejos de quedarse ahí, apostó por formar un cartel con las mejores corredoras femeninas estatales, creando un simulacro perfecto de lo que puede ser el Campeonato de España y en la categoría masculina hizo una apuesta por la juventud internacional. Tres atletas africanos menos de veinte años aparecieron en Amorebieta y demostraron que pueden tener un hueco en las mejores pruebas del mundo dentro de un futuro no muy lejano.

El alto nivel de la prueba lo dejó claro Gebre con su exhibición. La atleta de origen etíope corrió con una rabia especial. Maitetxu llegó a Amorebieta después de una semana complicada para ella. El Memorial Juan Muguerza de Elgoibar no quiso invitarla y la donostiarra no pudo correr en una de sus pruebas favoritas, la que considera como la carrera de su casa. La organización elgoibartarra tomó otro camino y alegó motivos deportivos para no contar con ella. Así, Gebre quiso dejar claro que por falta de calidad no se quedó sin invitación. Corrió con valentía y muchísima ambición. En solitario tras atacar en el primer kilómetro y sin bajar el ritmo en ningún momento. Destrozó a todas sus rivales y rondó el minuto de ventaja sobre Loyo, que aprovechó la falta de barro y con un buen ataque afianzó su segundo puesto.

Juventud extrema

En la categoría masculina la emoción la pusieron los jovencísimos atletas africanos, promesas del continente con potencial de ser figuras cuando definan sus distancias definitivas. En una carrera que se corrió desde el inicio a un ritmo de tres minutos por kilómetro, solo Waithaka, Chelimo y Boit estuvieron a la altura. Aunque el primero de ellos siempre tuvo una marcha más. A sus 18 años, el keniata se desenvolvió a la perfección a la hora de diseñar la táctica de la carrera. Corrió como todo un veterano. Siempre tranquilo, no tardó en darse cuenta de que era el más fuerte del día, pero lejos de venirse arriba y realizar un temerario ataque, esperó a su momento. Waithaka corrió todo el rato en cabeza y se adaptó a los ritmos impuestos por sus rivales, que fueron cayendo poco a poco. Al final, a poco más de un kilómetro lanzó su ataque definitivo y llegó a meta controlando la situación hasta que apareció Chelimo con un inesperado ataque final. El ugandés pasó toda la carrera en tercera posición, dando sensación de que no podía más y haciendo la goma constantemente. Sin embargo, sacó fuerzas de flaqueza para adelantar a Boit y quedarse a centímetros de llevarse la txapela.

Fernández, primer vasco

También tuvo su hueco de honor en el podio Iván Fernández. El atleta de Gasteiz acabó como el mejor vasco del día y volvió a rendir a gran nivel en una disciplina que a la que tiene mucho cariño y que hasta hace poco había dejado un poco de lado debido a su preparación enfocada en el maratón. Con el Mundial de Cross en el calendario de este año, el alavés vuelve a sus orígenes y quiere ganarse una plaza para estar en Dinamarca.

Clasificaciones

1. Trihas Gebre 30:36

2. Elena Loyo a 52”

3. Maitane Melero a 54”

4. Teresa Urbina a 55”

5. Zulema Fuentes-Pila a 1:01



1. Stanley Waithaka 31:58

2. Oscar Chelimo m.t.

3. Solomon Boit a 5”

4. Jeroen D’Hoet a 59”

5. Oussim Oumaiz a 1:00






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martes, 10 de octubre de 2017

Librarse del "Empoderamiento"

Por fin alguien pone en su lugar a la farsante Oprah Winfrey y su corifeo de tontas útiles. 

El empoderamiento nunca liberará a la mujer de las garras del capitalismo heteropatriarcal, eso debe quedar bien claro.

Les invitamos a leer este texto imprescindible publicado por The New York Times:


Rafia Zakaria

Con solo 100 dólares puedes empoderar a una mujer en India. Esta módica cantidad, según el sitio web de la organización India Partners, le proporcionará a una mujer una máquina de coser de su propiedad, lo cual le permitirá dar el primer paso en su camino al empoderamiento.

O puedes enviarle un pollo. La cría de aves, según Melinda Gates, empodera a las mujeres en países en vías de desarrollo al permitirles “manifestar su dignidad y tomar el control”.

Si los pollos no son tu herramienta preferida de empoderamiento, Heifer International sí lo será, pues por 390 dólares le entregará una canasta empresarial a una mujer en África. La canasta incluye conejos, peces jóvenes y gusanos de seda.

La hipótesis que subyace tras estas donaciones es la misma: el empoderamiento femenino es un tema de índole económica que puede separarse de la política. Así pues, es posible que un benévolo donador de Occidente que ofrezca máquinas de coser o pollos resuelva el problema y libere, así, a las mujeres de India (o de Kenia, Mozambique o de cualquier lugar del Sur Global) de una vida de aspiraciones sin poder.

El empoderamiento no siempre fue sinónimo de paquetes de empresario emergente. Tal como Nimmi Gowrinathan, Kate Cronin-Furman y yo escribimos en un artículo reciente, las feministas del Sur Global comenzaron a incluir el término en el repertorio léxico del desarrollo a mediados de la década de los ochenta. Aquellas mujeres comprendían el “empoderamiento” como la tarea de “transformar la subordinación de género” y eliminar “otras estructuras opresoras”, así como la “movilización política” colectiva. Lograron parte de sus objetivos cuando la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer, realizada en 1995, adoptó “una agenda para el empoderamiento de la mujer”.

No obstante, a veintidós años de esa conferencia, el “empoderamiento” se ha convertido en una palabra de moda entre los profesionales del desarrollo en Occidente pero se eliminó su aspecto más relevante: el de la “movilización política”. En su lugar queda una definición limitada y contrita expresada a través de la programación técnica que busca mejorar la educación o la salud, sin hacerle mucho caso a los problemas de equidad de género más profundos. Este “empoderamiento” despolitizado es positivo para todos, menos para las mujeres a las que supuestamente debe ayudar.

Al entregar pollos o máquinas de coser, las feministas de Occidente y las organizaciones para el desarrollo pueden identificar a las mujeres no occidentales que han “empoderado”. Pueden exponer a las depositarias de sus esfuerzos en conferencias y presentarlas en sitios de internet. Los profesionales del desarrollo pueden apuntar a las sesiones de capacitación, los talleres y las hojas de cálculo llenas de “productos finales” a modo de evidencia de otro proyecto exitoso de empoderamiento.

En este sistema no caben las complejidades de las depositarias. Las mujeres no occidentales son reducidas a sujetos mudos y pasivos a la espera de su rescate.

Veamos, por ejemplo, los proyectos de avicultura de la Fundación Gates. Bill Gates insiste en que, dado que los pollos son animales pequeños que pueden criarse cerca de casa, son muy apropiados para “empoderar” a la mujer. Pero los investigadores no tienen datos de que la entrega de pollos genere ganancias económicas a largo plazo, y mucho menos de que propicie la emancipación o la equidad para la mitad de la población.

Para mantener el flujo del dinero, la industria del desarrollo ha aprendido a crear medidas que indican mejoras y éxitos. Las estadísticas de USAID en Afganistán, por ejemplo, se concentran en la cantidad de niñas “inscritas” en escuelas, aunque su asistencia sea escasa o no siempre se gradúen. Los grupos que promueven la avicultura miden el impacto de los pollos a corto plazo y el aumento transitorio del ingreso familiar, en lugar de tener en cuenta los cambios sustanciales en la vida de las mujeres a largo plazo.

En esos casos, hay una tendencia a evadir la realidad de que, sin un cambio político, es imposible eliminar las estructuras que discriminan a la mujer y de que cualquier avance que se logre será insostenible. Los números nunca mienten, pero sí omiten.

En ocasiones, las organizaciones para el desarrollo vuelven invisible a la mujer con el fin de cumplir con sus discursos. Un trabajador que se encontraba con un grupo que lucha contra del tráfico de personas en Camboya le contó a una de mis colaboradoras sobre el video que una organización occidental realizó para recaudar fondos. Cuando se preparó a una mujer para el video, la rechazaron porque su imagen no correspondía con la de la sobreviviente desamparada que esperaban ver los donadores.

Cuando las mujeres no occidentales ya tienen identidades políticas sólidas, a veces se busca eliminar esa identidad, aunque eso signifique devolverlas a los roles de los que el empoderamiento debía rescatarlas. En Sri Lanka, una exmilitar del grupo Tigres de Liberación de la Patria Tamil le comentó a una colega mía que a muchas excombatientes les habían ofrecido clases de repostería, estilismo y costura. Una funcionaria del gobierno confesó que, a pesar de los años de programas de capacitación, ella jamás había visto que ninguna de esas mujeres viviera de ejercer esos oficios.

Es tiempo de cambiar el discurso del “empoderamiento”. Los programas de las organizaciones para el desarrollo deben evaluarse con base en su capacidad de permitir a las mujeres aumentar su potencial para la movilización política, de modo que puedan generar una equidad de género sostenible.

En el escenario global, un retorno a este modelo original de empoderamiento requiere que se deje de reducir a la mujer no occidental a su condición de víctima: la sobreviviente de una violación, la viuda de guerra, la niña novia. Debemos acabar con la idea de que las metas y las agendas del desarrollo deben ser apolíticas.

El concepto de empoderamiento de la mujer necesita un rescate inmediato y urgente de las garras de quienes buscan ser los salvadores de la industria para el desarrollo. En el núcleo del empoderamiento de la mujer yace la exigencia de una hermandad global sólida, en la que ninguna mujer sea relegada a la pasividad y al silencio, ni a que sus opciones se limiten a tener una máquina de coser o un pollo.





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miércoles, 15 de febrero de 2017

Entrevista a Said Bouamama

Han pasado un par de meses desde que el Comandante se ha despedido de nosotros.

Aquí les compartimos esta entrevista publicada en Investig'Action en la que se habla acerca de uno de sus legados:


Alex Anfruns / Raffaele Morgantini

Enero de 1966, La Habana: Los pueblos y dirigentes políticos revolucionarios del Tercer Mundo se reúnen en la llamada Conferencia Tricontinental, organizada por Ernesto Che Guevara, Fidel Castro, Ho Chi Min, Amílcar Cabral y Mehdi Ben Barka. Desde la conferencia de los no-alineados en Bandoung en 1955, los movimientos de liberación nacional proliferaron sin conseguir la creación de un frente común internacionalista y anti-imperialista. La conferencia de La Habana apuntaba en aquel entonces a rebasar aquella carencia sobrepasando las diferencias ideológicas uniendo a todos los pueblos y a todos los movimientos en lucha. ¿Cuál ha sido el legado que nos ha dejado la Tricontinental y por qué volver a hablar de ella hoy en día? El Diario de Nuestra América ha entrevistado a Said Bouamama, autor del libro “La Tricontinental: Los pueblos del Tercer Mundo al asalto del cielo”, con el fin de profundizar sobre los elementos clave de aquel acontecimiento histórico.

El Diario de Nuestra América: En 1966, en el momento de la conferencia Tricontinental, el mundo se encontraba en plena guerra fría, es decir, en un momento histórico decisivo. Por otro lado, la situación está al rojo vivo en el llamado “Tercer Mundo” debido al surgimiento de movimientos de liberación nacional ¿Cuál es el lugar de la conferencia Tricontinental en medio de toda esta coyuntura histórica?

Said Bouamama: El proyecto de la conferencia Tricontinental aparece en un contexto marcado efectivamente por la guerra fría pero también por la transición del sistema colonial al sistema neocolonial. La lucha armada en países como Kenya, Argelia, Cameroun, Angola, etc…ponen en guardia a las potencias coloniales frente a un posible alineamiento generalizado, lo que las arrastra a promover procesos de independencia ficticios, manteniendo así la dependencia existente. El proyecto Tricontinental madura entonces en un contexto en el que quedan en evidencia las “traiciones” de los nuevos estados aparentemente independientes contra la lucha de los pueblos. Por ejemplo, Lumumba fue asesinado gracias a la complicidad de algunos de estos estados. Por otro lado, Francia defendió en la ONU la guerra sucia de Argelia gracias al apoyo de estos estados africanos llamados “independientes”.

Una nueva conciencia militante surge gracias a esta situación: en primer lugar, ya no se trata de que cada pueblo dominado se enfrente a una sola y única potencia colonial, al contrario, ahora deben enfrentarse al imperialismo, es decir, a todo un sistema de dominación a nivel mundial; en segundo lugar, ya no se trata únicamente de luchar por una independencia de tipo político, sino de  luchar para lograr una independencia económica real; todas estas transformaciones de conciencia política permiten el acercamiento a las luchas que se están llevando a cabo en  America latina, donde los pueblos se enfrentan desde hace décadas al nuevo rostro de la dominación imperialista, a saber, el neocolonialismo. Todas estas luchas en los tres continentes se desarrollan al mismo tiempo, y como consecuencia de esto se constituye el proyecto de una lucha común Tricontinental. Si bien es cierto que la Tricontinetal fue promovida por “líderes” como Fidel, Ben Barka, Ho Chi Min, Cabral, el Che, etc…debemos pensar también que la situación mundial había llegado a un momento donde era inevitable la creación de un frente de lucha común.

Para los pueblos que estaban en lucha en aquel momento, La Tricontinental abrió una nueva ola de esperanza, ¿Constituyó también un peligro real para las élites y las potencias imperialistas?

El sistema imperialista mundial se había enfrentado en muy pocas ocasiones a un frente unido de esa importancia, por lo que sí había un peligro real. Conocemos muy bien las reacciones que tuvieron todas las potencias imperialistas del momento, tanto las fuerzas políticas que defendían al sistema capitalista, los propios Estados o los grandes medios de comunicación dominantes. Fruto de esta amenaza se desarrolló una estrategia global con la intención de destruir por la violencia las bases humanas y políticas de aquel proyecto de solidaridad intercontinental.

La contra-revolución funcionó de cuatro formas diferentes: primero, asesinato de decenas de líderes y miles de militantes; segundo, apoyo y promoción de golpes de estado contra regímenes progresistas; tercero, ofensiva propagandística inédita (apoyo a ONG instrumentalizadas, prácticas de “formación” en los USA o Europa para sindicalistas, militantes  asociativos o políticos, becas de estudio etc…); y cuarto, creación y formación de servicios secretos en los “países amigos” y grupos paramilitares contra-revolucionarios en los países hostiles.

Nunca habíamos conocido una contra-ofensiva tan amplia y dotada de unos medios financieros tan elevados desde la revolución de 1917. Las potencias imperialistas nunca se habían unido de una manera tan sólida frente a este “enemigo común” que constituía la Tricontinental.

El contexto internacional no ha cambiado mucho Desde los años 60 ¿Sigue siendo hoy legítimo hablar de la existencia de un Tercer Mundo?

En cierto sentido, el contexto ha cambiado completamente pero también ha continuado siendo el mismo. Las formas han cambiado, pero no el fondo. Lo que cambia son las condiciones del combate y no el combate en sí mismo. Ha habido cambios como la desaparición de los “países del Este” que han supuesto el fin del desequilibrio bipolar surgido de la segunda guerra mundial, y esto dificulta más la lucha de los pueblos. También ha habido una aparición de un “Sur dentro del Norte” en los países dominantes debido a su empobrecimiento, y también un “Norte dentro del Sur” en los países dominados debido a la aparición de clases dominantes enlazadas con el imperialismo. Sin embargo, los países que dominan el sistema económico siguen siendo los mismos que antes, y los que tienen economías dependientes también. De igual forma, siguen existiendo los mismos mecanismos que se encargan de promover la dominación (Intercambio desigual, mecanismo de la deuda, imperialismo cultural etc…). Los pueblos de África, Asia y América Latina siguen todavía hoy enfrentados al mismo dominio de entonces, a los mismos enemigos, al mismo sistema imperialista. En este sentido queda una “comunidad de destino” y una base material para el llamado “tercer mundo”.

Teniendo en cuenta la situación que encontramos hoy en el “Tercer Mundo” ¿Piensa que hoy en día sería imaginable la reconstitución de una nueva Tricontinental?

Nunca se reproducen de forma idéntica los modelos de luchas emancipatorias. Cada experiencia es fruto de los contextos y de las posibilidades de una época, y las de hoy ya no son las mismas de las que hubo en la década de los 60 y 70. Sin embargo, seguimos enfrentados a las mismas dificultades y a los mismos enemigos, y seguramente a corto o a largo plazo podemos esperar que esta situación nos lleve a nuevos ejemplos de solidaridad Tricontinental. Tenemos experiencias emancipadoras recientes, cuyos líderes (Sankara, Chavez, Morales etc…) siempre han hablado de una unidad necesaria de las luchas de los tres continentes. Por eso la importante repercusión que ha tenido en África algunas experiencias como el ALBA. Inevitablemente esto nos llevará a nuevas experiencias de luchas comunes, y quién sabe si a una Tricontinental del siglo XXI.

¿Cuál sería el interés que tendríamos en conocer la historia de la Tricontinetal en el contexto europeo actual, caracterizado por la crisis de valores?

La historia de la igualdad y la emancipación se va construyendo a largo plazo. Se va formando poco a poco, con avances y retrocesos, con victorias y derrotas que, en el transcurso de la historia han ido dibujando un progreso innegable, cuyas etapas han sido la abolición de la esclavitud, la abolición de la colonización directa, del apartheid etc…Las clases dominantes están muy interesadas en borrar de nuestra memoria los momentos que ha habido de ofensivas, avances y victorias de los pueblos y de las clases dominadas. Lo que suele decirnos la ideología dominante sobre la pobreza, las guerras, y los dramas que afectan a los pueblos de los tres continentes, es que simplemente se deben a cuestiones culturales. Así se encargan de ocultar las causas sistémicas fundamentales sobre cuestiones económicas, políticas y culturales. Y así, tratan de difundir un sentimiento de impotencia y fatalidad para desarmar y desanimar a la lucha. Contra esto es muy importante conocer las luchas que ha habido en el pasado, es un poderoso antídoto. Y debe ser uno de los factores importantes para la contra-ofensiva de los dominados.

¿Por qué la Tricontinental le dio tanta importancia al desarrollo de su identidad a través de la creación de visuales y carteles de gran calidad artística?

Este material de lucha tiene una importancia primordial ya que tienen la voluntad de llegar al pueblo y no solamente a las “élites”. A través de la pancarta, el dibujo, el cine etc…lo que se pretende es llegar a las masas populares y no solamente a los militantes organizados. También se pretende recalcar la importancia que tiene el combate cultural como parte fundamental de la lucha social y política. Prueba de ello tenemos la utilización de iconografía popular en las pancartas (armas tradicionales, ropa tradicional etc…). En este sentido se trata de luchar contra la tendencia de “desvalorización de uno mismo” y la “vergüenza de uno mismo”, sentimiento que trata de difundir el sistema de dominación para legitimarse y perpetuarse.

¿Qué pueden aprender las nuevas generaciones, particularmente las de los países del sur, acerca de este periodo histórico?

En mi opinión, las nuevas generaciones tienen mucho que aprender de la experiencia de la Tricontinental. Aquella experiencia puede ayudarnos a no volver a reproducir algunos errores que se cometieron. Sin embargo, muchas de las adversidades que se encontraron en aquellos tiempos siguen siendo las mismas hoy en día, y  por eso pueden constituir una valiosa ayuda ya que estas han sido confrontadas, reflexionadas y teorizadas en el momento de la Tricontinental. Encontramos también una dimensión subjetiva importante. El conocimiento de las luchas pasadas crea las condiciones subjetivas de una esperanza y una voluntad política, contribuye a romper el sentimiento de impotencia paralizante para crear un sentimiento de potencia colectiva y solidaria. Así pues, conocer el pasado nos permitirá situar en el buen lugar la escala de la lucha que debemos llevar a cabo. La ruptura con la dependencia solo es posible a través de la existencia de una solidaridad Tricontinental. Las victorias de las fuerzas populares en un país no bastan para hacerla irreversible. La solidaridad Tricontinental forma parte de las condiciones de emancipación en cada uno de los países. El internacionalismo no es una opción sino una necesidad.

Más allá del renombre póstumo de algunas personalidades como el Che o Ben Barka, sus ideas y aquellas de otros pensadores revolucionarios son todavía relativamente poco conocidas. ¿Cuáles fueron los ejes principales de su visión del mundo?

Me sería imposible resumir en unas pocas líneas la riqueza de los aportes de estas personalidades tan importantes en la historia de la Tricontinental. Pero podríamos citar algunas algunos: 1) Entendimiento de la dominación como un sistema mundial y global, que necesitaría a su vez de una solidaridad mundial de las clases y de los pueblos dominados; 2) Análisis de los mecanismos contemporáneos de dependencia que siguen siendo todavía los mismos (deudas, cooperación etc…) 3) Comprensión de la independencia y de la soberanía incluyendo las dimensiones económicas y culturales; 4) Análisis de la constitución de nuevas clases después de las independencias que nos llevarían no solo a luchar contra el imperialismo sino también contra estas clases sociales internas ligadas al mismo; 5) Una teoría de la necesidad de una “Violencia revolucionaria” en algunos de los contextos; 6) Comprensión de la dominación cultural como eje principal de la reproducción del sistema de dominación; etc…Podríamos poner muchas otras aportaciones en evidencia, pero estos son suficientes para mostrar que los actores de la Tricontinental llevaban un proyecto global de ruptura total con el sistema imperialista.

Traducción : Enrique Cebrian







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jueves, 4 de febrero de 2016

Hollywoodense Ardid Publicitario

Ese tremebundo momento en el que te das cuenta que el supuesto boicot convocado por la actriz Jada Pinkett-Smith y el director Spike Lee a una entrega de premios descrita como racista por ellos no se trata mas que de una treta más para atraer público a la ceremonia de entrega de los Oscares.

Vean:




Ante ustedes, la portada a tres páneles del número más reciente de la revista Vanity Fair.

¿Por qué se las presentamos?

Pues bien, aquí les va:

La prensa dio a conocer el reclamo de Jada el 18 de enero del año que recién inicia. Para finales del mismo mes o inicios de febrero - desconocemos la fecha exacta del lanzamiento al mercado, parece que es mañana viernes 5 -, la revista Vanity Fair nos muestra a un grupo de actrices que se han unido al boicot convocado por la esposa de Will Smith y por el director de excelentes cintas como Malcolm X y 25th Hour - ambos por cierto pasando por un tremendo bache en sus respectivas carreras - alegando que por segundo año consecutivo la premiación es "demasiado blanca" (#OscarsSoWhite). Algo bastante curioso pues el gran ganador de la edición 2015 y gran favorito de este año es el director mexicano de origen vasco Alejandro González Iñárritu, quien por mexicano es considerado según los estándares estadounidenses, miembro de una minoría. Si a eso le agregamos ya como anécdota que a Iñárritu le apodan cariñosamente en el ámbito del cine El Negro pues ya usted decidirá.

Vestidas en riguroso negro - ¿de verdad? ¿tan obvio debe ser?-, y con la más que obvia ausencia de la propia Jada Pinkett-Smith podemos ver a Jane Fonda, Cate Blanchett, Jennifer Lawrence, Viola Davis, Charlotte Rampling, Brie Larson, Rachel Weisz, la mexico-keniana Lupita Nyong’o, Alicia Vikander, Gugu Mbatha-Raw, Helen Mirren, Saoirse Ronan y  Diane Keaton. La realización de la imagen corrió a cargo de Annie Leibovitz, extraordinaria fotógrafa que colabora con regularidad con esa revista y con otras como Playboy.

Dicho lo anterior y puesto que Vanity Fair está apostando por una visión incluyente de la industria cinematográfica nos podrían explicar... ¿dónde quedaron las actrices latinas/hispanas? ¿y las asiáticas? 

No están, no aparecen, fueon tan obviadas por la revista como también fueron obviadas por Jada y Spike.

Pero eso no es todo... ¿Nos pretenden decir que esta portada fue preparada en apenas doce días?

Ellos mismos, en sus propias películas, nos han dicho que las revistas preparan el material de cada número con meses de anticipación. Correcto, estamos dispuestos a aceptar que también están preparados para aprovechar un botepronto pero, aún así, quien haya estudiado los principios básicos de la fotografía comercial estará enterado que lo que vemos en la portada no es exactamente lo que captó la cámara de Annie, no estimados internautas, lo que vemos en la portada de hecho es el resultado de un largo proceso de photshop.

Así que, insistimos, el cacareado boicot a la nívea blancura de los Oscars es, después de todo, un simple ardid publicitario.

Quedaría por averiguar cuánto le han pagado a Jada y a Spike por este gran favor a la industria que les hizo ricos y famosos... y que poco se preocupa por el destino de los jóvenes afroestadounidenses apenas sobreviviendo en el panorama planteado para ellos por el brutal y discriminatorio neoliberalismo, ese del que Hollywood es inigualable promotor... y maquillista.

Por cierto, para desmayo de Jada, supuestamente molesta por el menosprecio de la Academia a su marido por no nominarlo por su papel como el doctor Bennet Omalu en la película Concussion, Leonardo diCaprio sigue cosechando premios. Insistimos, Jada debiera ir a Bilbo este fin de semana a escuchar a Angela Davis para que así entienda lo que realmente está en juego con la comunidad afroestadounidense. 

De Spike qué podemos decir, parece que se olvidó del legado de lucha y dignidad del gran Malcolm X... paradójicamente.






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sábado, 12 de diciembre de 2015

El Que a Hierro Mata

Hace unas semanas denunciábamos el acto de racismo por parte de Disney en contra de los actores maoris que interpretan a los Fett -y por lo tanto a los clones- cuando decidieron dar el papel de un Storm Trooper renegado al actor inglés John Boyega quien petulante incluso lanzo su ahora infame reto: "váyanse acostumbrando". Con el rumor que se destapó meses más tarde con respecto a la elección de actor -dejando fuera a Temuera Morrison y a Daniel Logan- para interpretar al propio Boba Fett en una película derivada (spin off) ya Disney lo dejaba claro, estaban apostando por el "tokenismo" al cual recurren los medios masivos de comunicación yankis para ocultar las grandes deficiencias de ese país con respecto a los derechos sociales y garantías individuales de la población afroestadounidense.

Pues bien, resulta que en China le han dado a Disney una cucharada de su propio chocolate.

Lean esta nota publicada en SDP:

Tachan de racista cartel chino de Star Wars

En el cartel de China algunos personajes son minimizados y otros eliminados por ser de raza negra.

Todos están hablando de las ligeras diferencias que existen entre el cartel original de la séptima película de la saga Star Wars al que se dio a conocer en China, debido a que algunos personajes interpretados por actores de raza negra son minimizados o borrados, lo que ha causado polémica y acusaciones de racismo en el mundo.

En la versión china del póster, el actor John Boyega, uno de los protagonistas de "El despertar de la fuerza", aparece sensiblemente más pequeño y arrinconado que en el original, mientras que Maz Kanata, personaje interpretado por la actriz también negra Lupita Nyong'o, ha sido borrado completamente.

Por si fuera poco, desaparecen a Chewbacca y el actor hispano Oscar Isaac, aunque son los que más críticas han generado entre aficionados a la saga dentro y fuera del país asiático, especialmente en redes sociales.

“Es injusto criticar a las audiencias chinas por un caso individual”, afirmaba al Global Times el crítico de la Asociación de Cine de China, Chen Qiuping.

Vale la pena mencionar que esta será la primera vez que un filme de la franquicia se verá en las grandes pantallas comerciales de China, ya que las seis anteriores no obtuvieron en su día el permiso necesario de las autoridades censoras de este país, aunque sí pudieron verse excepcionalmente el pasado verano en gran pantalla durante el Festival de Cine de Shanghái.

Cartel chino:



Cartel original:




Paradójicamente también han desaparecido del poster la actriz mexico-keniana Lupita Nyong'o y el actor guatemalteco Oscas Isaac, con los cuales Disney por fin tomaba en cuenta a la población "hispana".

Pero para que no se quejen mucho ni se rasguen las vestiduras, justo como preguntábamos acerca de actores de origen "hispano" o "latino" que hubiesen participado en la saga de Star Wars -dicen que Diego Luna estará en otra película derivada acerca de unos pilotos rebeldes- más allá del muy tangencial papel del portorriqueño Jimmy Smits como el senador Bail Organa, siendo la respuesta ni uno solo, ahora preguntamos, ¿cuantos artistas "orientales" -así les llaman en Estados Unidos, de veras-  han estado en un papel protagónico en los filmes de George Lucas?

Ni uno solo.

Entonces los chinos, los japoneses, los coreanos, los vietnamitas et al podrían muy bien acusar a Hollywood de exactamente lo que se está acusando a los distribuidores chinos de la nueva película en la saga de Star Wars.

Como ven, la cuestión tiene varios ángulos y fueron los propios estudios cinematográficos estadounidenses con su apuesta a lo "políticamente correcto" y a su versión manipulada y sesgada de esa medida que busca equidad laboral denominada "acción afirmativa" lo que les ha metido en este embrollo.

John Boyega, vete acostumbrando.




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martes, 24 de noviembre de 2015

Baigorri el Quieto Refugio

El drama de los refugiados ha cobrado matices muy particulares a últimas fechas en Europa. Pero una vez más, en ese rincón casi olvidado que es Euskal Herria se abren las puertas a quienes huyen de la barbarie creada por el imperialismo neoliberal.

Les compartimos este reportaje publicado en Noticias de Gipuzkoa:

Los rostros de los refugiados que llegan a Euskal Herria

Siete inmigrantes se instalan en Baigorri para pasar unas semanas y preparar su porvenir
Cambian una zona de guerra por la quietud de la localidad bajo navarra de Baigorri, con un paso intermedio por la denominada jungla de Calais, donde miles de extranjeros sobreviven desde hace semanas en condiciones inhumanas en un campo de concentración improvisado. Un cambio drástico, si comparamos los días de guerra con la tranquilidad de este valle ubicado entre los montes de Iparla y Oilarandoi. Es un capítulo mas de la odisea de siete hombres que pasan sus primeros días en Euskadi tras instalarse el viernes en un centro de vacaciones en Baigorri. Son siete hombres que viajan solos y que han rechazado irse al Reino Unido, optando por el plan que busca ubicar durante el invierno a estos refugiados en distintas regiones. Dos son de Sudán, otros dos de Eritrea y los otros tres de Afganistán, Tajikistán y Kenia.

El Gobierno francés pretende ayudar a estas personas que sobreviven en condiciones más que deplorables y mejorar, al mismo tiempo, la seguridad en los accesos de los túneles del Canal de la Mancha. Bernard Cazeneuve, ministro galo de Interior, decidió hace unos días poner en marcha durante el invierno un dispositivo de acogida para las 4.000 personas que se encuentran en Calais. El Ayuntamiento de Baigorri ha decidido acoger a un máximo de 50 refugiados hasta mediados de febrero. París se hará cargo de los gastos y cuenta ya con una partida de 200.000 euros, que será gestionada directamente por el colectivo Aterbea de Iparralde, Cruz Roja y otros organismos humanitarios.

Uno de los refugiados, que prefiere mantener su anonimato, llega de Darfur. En su huida de una zona de conflicto ha tenido que atravesar África, Libia, Italia y Francia. Asegura que el viaje en autobús que duró 12 horas entre Calais y Euskal Herria no fue nada comparando con la pesadilla que supuso atravesar el Mediterráneo en un barco en el que hubiera podido perder la vida en cualquier momento. Lo resume con la palabra que para él define lo peor: “Bad”. Excepto la última, cada etapa le ha supuesto un importante desembolso económico. Sobre esta cuestión, este hombre de 23 años prefiere no dar más explicaciones sobre la cantidad que tienen que pagar. De su país natal, sólo evoca episodios de violencia. En un inglés muy limitado dice estar harto de tener que hacer frente a tantos problemas, poniendo en riesgo su vida de forma permanente. En su familia no es el único que optó por marcharse, ya que su hermana también se encuentra en la “jungla” de Calais. El joven espera que ahora ella también pueda acogerse a la hospitalidad de Baigorri. Al subirse al autobús en Calais, no sabía adónde iba exactamente aunque desde anteayer tiene claro que será más agradable pasar el invierno en casas modernas con calefacción.

De hecho, esta es la típica comunidad de vacaciones en Iparralde. Casas blancas con contraventanas rojas que destacan en el bucólico paisaje verde. Un auténtico palacio para personas acostumbradas a dormir en el suelo en un campamento improvisado en el que tan sólo se ofrecía una comida al día. En Baigorri, cada uno desayuna y cena en su vivienda individual ya que tan sólo las comidas reúnen a todos los huéspedes. Los jóvenes, que saludan ya con un sonriente “Egun on!”, participan en actividades como excursiones, partidos de pelota y danzas vascas.

El joven de Darfur sabe que no podrá ir al Reino Unido, por lo que tratará de construir un futuro mejor en el Estado francés, donde compatriotas suyos están ya afincados, por ejemplo, en Burdeos, Toulouse o París. Los demás también tienen unas semanas para pedir asilo en el país de René Cassin, padre de la declaración de derechos humanos.

Los siete refugiados explican que su primer contacto con Baigorri fue de lo más agradable, recibidos por una treintena de vecinos con el alcalde a la cabeza. Las miradas y sonrisas y los partidos de fútbol que ya han comenzado entre educadores, vecinos y refugiados favorecen la comunicación y crean momentos muy emotivos que demuestran que el idioma no es barrera entre las personas.

En los próximos días, si así lo desean, otros 43 refugiados más podrían llegar a esta localidad bajonavarra. Cientos de baigorriarras no olvidan que sus allegados emigraron a América y que la localidad acogió hace unas décadas a decenas de vascos del sur del puerto de Izpegi. En 1993, en plena guerra de los Balcanes, 130 bosnios llegaron al centro de ocio de Baigorri y cuatro familias que apostaron por integrarse en un ambiente euskaldun continúan viviendo en pueblos de la comarca. La experiencia muestra que la humanidad no entiende de fronteras, colores o religiones y que la diversidad enriquece a todos. Incluso en el pueblo de fuertes convicciones y valores que canta Zer litzateke Baigorri euskaldun ez balitz? (¿Qué sería Baigorri si no fuera euskaldun?)






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lunes, 6 de abril de 2015

Si tiene Nombre, Existe

Les compartimos este texto publicado en el blog Noticias y Anarquía:

Nombrar lo intolerable: la acumulación primitiva y la reestructuración de la reproducción

Silvia Federici
La reestructuración de la economía mundial ha adoptado cinco estrategias básicas para dar respuesta al ciclo de luchas sociales que entre los años sesenta y los setenta transformaron la organización de la reproducción y las relaciones de clase. Primero, se ha producido una expansión del mercado de trabajo. La globalización ha producido un salto histórico en el tamaño del mundo proletario, tanto mediante un proceso global de «cercamiento» que ha provocado la separación de millones de personas de sus tierras, sus trabajos y sus «derechos consuetudinarios», como mediante el aumento del empleo de las mujeres. No es sorprendente que la globalización se nos aparezca como un proceso de acumulación primitiva, que ha asumido formas variadas. En el Norte, la globalización ha asumido la forma de la deslocalización y la desconcentración industrial, así como de la flexibilización, la precarización laboral y el método Toyota o JIT [Just In Time, «justo a tiempo»]. En los antiguos países socialistas, se ha producido la desestatalización de la industria, la descolectivización de la agricultura y la privatización de la riqueza social. En el Sur, hemos sido testigos de la «maquilización» de la producción, la liberalización de las importaciones y las privatizaciones de las tierras. El objetivo, de todas maneras, era el mismo en todas partes.

Mediante la destrucción de las economías de subsistencia y la separación de los productores de los medios de subsistencia, al provocar la dependencia de ingresos monetarios a millones de personas, incluso a aquellas imposibilitadas para adquirir un trabajo asalariado, la clase capitalista ha relanzado el proceso de acumulación y recortado los costes de la producción laboral. Dos mil millones de personas han sido arrojados al mercado laboral demostrando la falacia de las teorías que defienden que el capitalismo ya no necesita cantidades masivas de trabajo vivo, porque presumiblemente descansa en la creciente automatización del trabajo.

Segundo, la desterritorialización del capital y la financiarización de las actividades económicas, posibilitadas por la «revolución informática», han creado las condiciones económicas por las que la acumulación primitiva se ha convertido en un proceso permanente, mediante el movimiento casi instantáneo del capital a lo largo del planeta, al haber derribado una y otra vez las barreras levantadas contra el capital por la resistencia de los trabajadores a la explotación.

Tercero, hemos sido testigos de la desinversión sistemática que el Estado ha llevado a cabo en la reproducción de la fuerza de trabajo, implementada mediante los programas de ajuste estructural y el desmantelamiento del «Estado de bienestar». Como se ha mencionado anteriormente, las luchas llevadas a cabo durante los años sesenta han enseñado a la clase capitalista que la inversión en la reproducción de la fuerza de trabajo no se traduce necesariamente en una mayor productividad laboral. Como resultado de esto, surgen ciertas políticas y una ideología que resignifica a los trabajadores como microemprendedores, supuestamente responsables de la inversión en ellos mismos y únicos beneficiarios de las actividades reproductivas en ellos materializadas. En consecuencia se ha producido un cambio en los ejes temporales existentes entre reproducción y acumulación. Los trabajadores se ven obligados a hacerse cargo de los costes de su reproducción en la medida en que se han reducido los subsidios en sanidad, educación, pensiones y transporte público, además de sufrir un aumento de los impuestos, con lo que cada articulación de la reproducción de la fuerza de trabajo ha devenido un momento de acumulación inmediata.

Cuarto, la apropiación empresarial y la destrucción de bosques, océanos, aguas, bancos de peces, arrecifes de coral y de especies animales y vegetales han alcanzado un pico histórico. País tras país, de África a las islas del Pacífico, inmensas áreas agrícolas y aguas costeras ―el hogar y los medios de subsistencia de extensas poblaciones― han sido privatizadas y hechas accesibles para la agroindustria, la extracción mineral o la pesca industrial. La globalización ha revelado, sin lugar a dudas, el coste real de la producción capitalista y de la tecnología lo que hace imposible hablar, tal y como Marx hizo en los Grundrisse, de «la gran influencia civilizadora del capital» que surge de su «apropiación universal tanto de la naturaleza como de la relación social misma» donde «la naturaleza se convierte puramente en objeto para el hombre, en cosa puramente útil; cesa de reconocérsele como poder para sí; incluso el reconocimiento teórico de sus leyes autónomas aparece solo como una artimaña para someterla a las necesidades humanas, sea como objeto del consumo, sea como medio de la producción».

En el año 2011, tras el derrame de petróleo de BP y el desastre de Fukushima ―entre otros desastres producidos por los negocios corporativos―, cuando los océanos agonizan, atrapados entre islas de basura, y el espacio se ha convertido en un vertedero además de en un depósito armamentístico, estas palabras no pueden sonar más que como ominosas reverberaciones.

Este desarrollo ha afectado, en diferentes grados, a todas las poblaciones del planeta. Aun así, como mejor se define el Nuevo Orden Mundial es como un proceso de recolonización. Lejos de comprimir el planeta en una red de circuitos interdependientes, lo ha reconstruido como un sistema de estructura piramidal, al aumentar las desigualdades y la polarización social y económica, y al profundizar las jerarquías que históricamente han caracterizado la división sexual e internacional del trabajo, y que se habían visto socavadas gracias a las luchas anticoloniales y feministas.

El centro estratégico de la acumulación primitiva lo ha conformado el mundo colonial, mundo de plantaciones y esclavismo, históricamente el corazón del sistema capitalista. Lo llamo «centro estratégico» porque su reestructuración ha proporcionado los cimientos y las condiciones necesarias para la reorganización global del mercado de trabajo. Ha sido aquí, de hecho, donde hemos sido testigos de los primeros y más radicales procesos de expropiación y pauperización y de la desinversión más ingente del Estado en la fuerza de trabajo. Estos procesos están perfectamente documentados. Desde principios de los años ochenta, como consecuencia de los ajustes estructurales, el desempleo en la mayor parte de los países del «Tercer Mundo» ha crecido tanto que la USAID [Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional] podía reclutar trabajadores ofreciendo tan solo «comida por trabajo». Los salarios han caído de tal manera que se ha comprobado que las trabajadoras de las maquilas tienen que comprar la leche por vasos o los huevos y tomates por unidad. Poblaciones enteras se han visto desmonetarizadas, al mismo tiempo que se les ha arrebatado las tierras para concedérselas a proyectos gubernamentales o a inversores extranjeros. Actualmente, medio continente africano se encuentra bajo emergencia alimentaria. En África Oriental, del Níger a Nigeria y hasta Ghana, el suministro de electricidad ha desaparecido, las redes eléctricas nacionales han sido desarticuladas, obligando a aquellos que tienen dinero a comprar generadores individuales cuyo zumbido llena las noches, dificultando el sueño de la gente. La sanidad estatal y los presupuestos de educación, los subsidios a los agricultores, las ayudas para las necesidades básicas, todas ellas han sido desmanteladas, reducidas drásticamente y suprimidas. En consecuencia, la esperanza de vida está descendiendo y han reaparecido fenómenos que se suponía que el capitalismo había borrado de la faz de la tierra hace mucho tiempo: hambrunas, hambre, epidemias recurrentes, incluso la caza de brujas. En aquellos lugares en los que los «planes de austeridad» y la apropiación de tierras no pudieron concluir su tarea, la ha rematado la guerra, abriendo nuevos campos para la extracción de crudo y la recolección de diamantes o coltán. Y en lo que respecta a la población objetivo de esta desposesión, se han convertido en los sujetos de una nueva diáspora, que arroja a millones de personas del campo a las ciudades, que cada vez más se asemejan a campamentos. Mike Davis ha utilizado la frase «planeta de ciudades miseria» en referencia a esta situación, pero una descripción más correcta y vívida hablaría de un planeta de guetos y un régimen de apartheid global.

Si además tenemos en cuenta que, mediante la deuda y el ajuste estructural, los países del «Tercer Mundo» se han visto obligados a desviar la producción alimentaria del mercado doméstico al mercado de exportación, convertir tierras arables y cultivables para el consumo humano en terrenos de extracción mineral, deforestar tierras, y convertirse en vertederos de todo tipo de desechos así como en campo de depredación para las corporaciones cazadoras de genes, entonces, debemos concluir que, en los planes del capital internacional, existen zonas del planeta destinadas a una «reproducción cercana a cero». De hecho, la destrucción de la vida en todas sus formas es hoy tan importante como la fuerza productiva del biopoder en la estructuración de las relaciones capitalistas, destrucción dirigida a adquirir materias primas, «desacumular» trabajadores no deseados, debilitar la resistencia y disminuir los costes de la producción laboral.

Hasta qué punto ha llegado el subdesarrollo de la reproducción de la fuerza de trabajo mundial se refleja en los millones de personas que frente a la necesidad de emigrar se arriesgan a dificultades indecibles y a la perspectiva de la muerte y el encarcelamiento. Ciertamente la migración no es tan solo una necesidad, sino también un éxodo hacia niveles más altos de resistencia, un camino hacia la reapropiación de la riqueza robada, como argumentan Yann Moulier Boutang, Dimitris Papadopoulos y otros autores. Esta es la razón por la que la migración ha adquirido un carácter tan autónomo que dificulta su utilización como mecanismo regulador de la reestructuración del mercado laboral. Pero no hay duda alguna de que si millones de personas abandonan su país hacia un destino incierto, a cientos de kilómetros de sus hogares, es porque no pueden reproducirse por sí mismas, al menos no bajo las condiciones necesarias. Esto se hace especialmente evidente cuando consideramos que la mitad de los migrantes son mujeres, muchas con hijos que deben dejar atrás. Desde un punto de vista histórico esta práctica es altamente inusual. Las mujeres son habitualmente las que se quedan, y no debido a falta de iniciativa o por impedimentos tradicionalistas, sino porque son aquellas a las que se ha hecho sentir más responsables de la reproducción de sus familias. Son las que deben garantizar que sus hijos tengan comida, a menudo quedándose ellas mismas sin comer, y las que se cercioran de que los ancianos y los enfermos reciben cuidados. Por eso cuando cientos de miles de ellas abandonan sus hogares para enfrentarse a años de humillaciones y aislamiento, viviendo con la angustia de no ser capaces de proporcionarles a sus seres queridos los mismos cuidados que les dan a extraños en otras partes del mundo, sabemos que algo dramático está sucediendo en la organización del mundo reproductivo.
Debemos rechazar, de todas maneras, la afirmación de que la indiferencia de la clase capitalista internacional frente a la pérdida de vidas que produce el capitalismo es una prueba de que el capital ya no necesita el trabajo vivo. Más cuando en realidad la destrucción a gran escala de la vida ha sido un componente estructural del capitalismo desde sus inicios, como necesaria contrapartida a la acumulación de la fuerza de trabajo, acumulación que inevitablemente supone un proceso violento. La recurrente «crisis reproductiva» de la que hemos sido testigos en África durante las últimas décadas se encuentra enraizada en esta dialéctica de acumulación y destrucción de trabajo. También la expansión del trabajo no contractual y otros fenómenos que deberían ser considerados como abominaciones en un «mundo moderno» ―como las encarcelaciones masivas, el tráfico de sangre, órganos y otras partes del cuerpo humano― deben ser leídas dentro de este contexto.

El capitalismo promueve una crisis reproductiva permanente. Si esto no ha sido más visible en nuestras vidas, por lo menos en muchas partes del Norte Global, es porque las catástrofes humanas que ha causado han sido en su mayor parte externalizadas, confinadas a las colonias y racionalizadas como un efecto de una cultura retrógrada o un apego a tradiciones erróneas y «tribales». Sobre todo durante la mayor parte de los años ochenta y noventa, los efectos de la reestructuración global apenas se notaron en el Norte, excepto dentro de las comunidades de color, o bien se presentaron como alternativas liberadoras frente a la regimentación de la rutina de 9 a 17, si no anticipaciones de una sociedad sin trabajadores.

Pero observado desde el punto de vista de la totalidad de las relaciones capital-trabajo, este desarrollo demuestra el esfuerzo continuo del capital de dispersar a los trabajadores y de minar los esfuerzos organizativos de los obreros dentro de los lugares de trabajo. Combinadas, estas tendencias han abolido los contratos sociales, desregulado las relaciones laborales, reintroducido modelos laborales no contractuales destruyendo no solo los resquicios de comunismo que las luchas obreras habían logrado sino amenazando también la creación de los nuevos comunes.

También en el Norte, los ingresos reales y las tasas de empleo han caído, el acceso a la tierra y a los espacios urbanos ha disminuido, y el empobrecimiento e incluso el hambre se han extendido. Treinta y siete millones de personas en Estados Unidos pasan hambre, mientras que el 50 % de la población norteamericana, según un estudio de 2011 pertenece al segmento de población de «bajos ingresos». Añadamos a esto que la introducción de la tecnología, supuestamente diseñada para ahorrar tiempo, lejos de reducir la duración de la jornada laboral la ha extendido hasta el punto de que en algunos países como Japón se han vuelto a ver personas muriendo por exceso de trabajo, mientras que el tiempo de ocio y la jubilación se han convertido en un lujo. El pluriempleo es, hoy en día, una actividad necesaria para muchos trabajadores en Estados Unidos, mientras que personas de sesenta a setenta años, viendo que les han retirado las pensiones, están regresando al mercado de trabajo. Aún más significativo es el hecho de que estemos siendo testigos del desarrollo de una fuerza de trabajo vagabunda, itinerante, compelida al nomadismo, siempre en movimiento, en camiones, tráileres, autobuses, buscando trabajo allá donde aparezca una oportunidad, un destino que antes se reservaba en Estados Unidos solo a los temporeros que recogían las cosechas de los cultivos industriales, cruzando el país como pájaros migratorios.

Junto con el empobrecimiento, el desempleo, las horas extras, el número de personas sin hogar y la deuda, se ha producido un incremento de la criminalización de la clase trabajadora, mediante una política de encarcelamiento masivo de la clase obrera que recuerda al Gran Encierro del siglo XVII, y la formación de un proletariado ex-lege, constituido por inmigrantes indocumentados, estudiantes que no pueden pagar sus créditos, productores o vendedores de mercancías ilícitas, trabajadoras del sexo. Es una multitud de proletarios, que existen y trabajan en las sombras, que nos recuerda que la producción de poblaciones sin derechos ―esclavos, sirvientes sin contrato, peones, convictos, sans papiers― permanece como una necesidad estructural de la acumulación capitalista.

Especialmente crudo ha sido el ataque producido sobre la juventud, particularmente sobre la de la clase trabajadora negra, potenciales herederos del Black Power, a los que nada les ha sido concedido, ni siquiera la posibilidad de un empleo seguro o del acceso a la educación. Sin embargo también para muchos jóvenes de clase media su futuro está en duda. La educación se consigue a un alto precio, provoca endeudamiento y la probable imposibilidad de devolución de los créditos estudiantiles. La competición por el empleo es dura, y las relaciones sociales son cada vez más estériles ya que la inestabilidad impide la construcción comunitaria. No sorprende pues que, entre las consecuencias sociales de la reestructuración de la reproducción, haya habido un incremento del número de suicidios juveniles, así como un repunte de la violencia contra las mujeres y los niños, incluyendo el infanticidio. Es imposible, entonces, compartir el optimismo de aquellos que, como Negri y Hardt, han argumentado en los últimos años que las nuevas formas de producción creadas por la reestructuración global de la economía ya proveen la posibilidad de formas más autónomas y más cooperativas de trabajo.

Aun así, el asalto a nuestra reproducción no ha pasado incontestada. La resistencia ha adoptado diferentes formas y muchas de ellas se han mantenido en la sombra hasta que se han convertido en fenómenos de masas. La financiarización de todos y cada uno de los aspectos de la vida cotidiana mediante el uso de las tarjetas de crédito, préstamos, endeudamiento, especialmente en Estados Unidos, debe plantearse desde este punto de vista como una respuesta al declive de los salarios y a un rechazo a la austeridad impuesta por ello, más que simplemente un producto de la manipulación financiera. En todo el mundo, está creciendo un movimiento de movimientos, desde los años noventa; este ha desafiado todas y cada una de las facetas de la globalización ―mediante manifestaciones masivas, ocupaciones de tierras, construcción de economías solidarias y de otros métodos de desarrollo de los comunes. Más importante todavía, la reciente expansión de levantamientos masivos prolongados y movimientos en la estela «Occupy», que a lo largo del último año han barrido gran parte del mundo, desde Túnez y Egipto, pasando por la mayor parte de Oriente Medio, hasta España y Estados Unidos, ha abierto una brecha que permite entrever que la idea de una gran transformación social parece posible de nuevo. Tras años de aparente aceptación de la situación actual, en los que nada parecía capaz de parar los efectos destructores de un orden capitalista en declive, la Primavera Árabe y la expansión de acampadas a lo largo de Estados Unidos, uniéndose a los muchos asentamientos ya formados por la creciente población de sin techo, muestra que los de abajo se están movilizando de nuevo, y que una nueva generación se dirige a las plazas decidida a reclamar su futuro, eligiendo formas de rebelión que pueden potencialmente tender puentes entre las principales brechas sociales.



Tal vez así puedan entender un poco más lo sucedido a los estudiantes de la escuela normal de Ayotzinapa en México, lo que hace Bokko Haram en Nigeria, la brutalidad del Estado Islámico en Siri e Irak o el reciente ataque a la universidad ubicada en la localidad de Garissa en Kenia.






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miércoles, 8 de octubre de 2014

25 Años de Euskadi-Cuba

Se dice fácil, pero ya ha pasado un cuarto de siglo.

No hay pueblo más solidario que el pueblo cubano, sí, pero no muy lejos a la saga está el pueblo vasco. No es de extrañar pues que estos dos pueblos se encuentren hermanados en la lucha y en la solidaridad.

Les presentamos esta nota publicada en Rebelión:

Este domingo 5 de octubre, en el Kafe Antzokia de Bilbao, en un emotivo acto que reunió a más de 300 personas, se realizó la celebración del 25 aniversario de la asociación de amistad Euskadi-Cuba, creadora, entre otros proyectos, del medio Cubainformación. En el acto, conducido por Oihana Pascual y Daniel Gutiérrez, se hizo un recuerdo especial al periodista y sociólogo Joseba Macías, miembro de esta asociación y fallecido hace exactamente un año. Y se reconoció, en el contexto de la guerra mediática contra Cuba, la labor profesional de periodistas como Ramón Bustamante (Radio Popular), Begoña Yebra y Roge Blasco (Radio Euskadi), Mirari Isasi (diario Gara) y Gorka Andraka (97 Irratia), así como de personas que han apoyado desde diferentes ámbitos la labor de Euskadi-Cuba, como Gonzalo Fernández, actual coordinador de Hegoa e impulsor de la llamada Estrategia Vasca de Cooperación con Cuba.
En la gala se realizó la presentación del disco CD-DVD “Seguimos en pie”, en homenaje a los cinco cubanos antiterroristas condenados en EEUU a largas penas de cárcel desde 1998. Producido por la Asociación Valenciana de Amistad con Cuba “José Martí”, cuyo representante Manuel Lleonart explicó la génesis del proyecto, recoge canciones interpretadas por los cubanos Ismael de la Torre y Orlis Pineda, y por el chileno Lucho Roa, a partir de poemas de uno de Los Cinco Héroes cubanos que continúa en prisión, Antonio Guerrero. El DVD también recoge animaciones en video de Rosa Bernal a partir de los dibujos de su hermano, el artista plástico Paco Bernal.
También hubo espacio para la danza cubana con el grupo Sierra Maestra, con las bailarinas Barbara D´Wolff e Igdiara Espinosa y el cantante Armando Brunet. Los bertsolaris Nuria Cortada e Iker Uribarren acercaron la tradición oral del bertsolarismo del País Vasco -improvisación en verso similar al llamado repentismo cubano-. Y los citados trovadores cubanos Ismael de la Torre y Orlis Pineda pusieron la guinda musical a la velada.
Estuvieron presentes delegaciones de las organizaciones políticas Sortu, Aralar, Alternatiba, PCE-EPK (Partido Comunista de Euskadi), Eusko Alkartasuna, Ezker Anitza-Izquierda Unida, Gorripideak, Equo, Gazte Komunistak y Gazte Komunisten Batasuna, y entre los cargos políticos los miembros del Parlamento Vasco por EH Bildu Diana Urrea e Iker Casanova, así como Ana Etxarte y David Lopategi, concejales por dicha formación de izquierdas en el Ayuntamiento de Bilbao. En representación oficial de Cuba, estuvieron presentes los representantes de la Embajada de Cuba en Madrid Alejandro González García, 2do. Secretario, y Yaneth Facio Pérez, Consejera de Prensa, así como Raimundo Pino, delegado del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP). También acudió Yolanda Rojas Urbina, Cónsul General de la República Bolivariana de Venezuela en Bilbao, junto a Vanessa Elechiguera y Christie Russell, también por este Consulado.
Entre los colectivos sociales, estuvieron presentes las asociaciones de cubanas y cubanos residentes en Euskal Herria “Desembarco del Granma” y “Sierra Maestra Euskadi”, la FACRE (Federación de Asociaciones de Cubanas y Cubanos en el Estado español), Komite Internazionalistak, Askapena, Osaginez, 97 Irratia, Paz con Dignidad, el Comité Solidario con la Ucrania Antifascista de Bizkaia, la Asociación Cultural Antón Makarenko de Educación Popular, la Fundación Mundubat, el Colectivo de Refugiados y refugiadas de Colombia Bachue, Reas-Euskadi, Incyde, el proyecto Ventana al Valle, Hegoa, la asociación Berdinak, la Asociación valenciana de Amistad con Cuba “José Martí”, la Asociación Rioja-Cuba, la Asociación Hispano-cubana “Bartolomé de las Casas” de Madrid y la Coordinadora Estatal de Solidaridad con Cuba de Madrid.
Las palabras centrales del acto corrieron a cargo de Lázaro Oramas, que enfatizó el carácter político de la solidaridad de Euskadi-Cuba, desarrollada a través de sus diferentes herramientas: la sensibilización, la información alternativa, la cooperación al desarrollo o la ayuda material y humanitaria. A lo largo de la velada fueron proyectados varios videos con saludos para Euskadi-Cuba. El primero, el del actor y activista Willie Toledo. El segundo, una felicitación de históricos combatientes de la Revolución cubana: Harry Villegas Tamayo, alias 'Pombo', quien luchó a las órdenes del Che Guevara en Cuba, el Congo y Bolivia; Victor Dreke, combatiente del Ejército Rebelde y miembro de la guerrilla del Che en el Congo; y Elgin Fontaine, combatiente del Ejército Rebelde a las órdenes de Camilo Cienfuegos.
En otro de los momentos emotivos de la noche, se proyectó un video-saludo de los dos héroes cubanos -de los conocidos como Los Cinco Héroes- que hoy se encuentran en libertad, René González y Fernando González, así como de Olga Salanueva, esposa de René y activista de la lucha internacional por Los Cinco. En un cuarto video, se escucharon los saludos de la diputada cubana y Presidenta del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos Kenia Serra Puig, así como del Vicepresidente Primero de esta institución Elio Gámez, de Raimundo Pino, delegado para España y Portugal, y de Iroel Sánchez, bloguero y también colaborador del ICAP.
En la jornada, se pudieron contemplar las exposiciones “Cuba: la isla solidaria” –sobre los programas de cooperación Sur-Sur de Cuba con otros países del llamado Tercer Mundo- y “Mujeres: una revolución en la Revolución”. También se proyectaron los cuatro spots producidos por Euskadi-Cuba por sus 25 años, bajo los títulos de “Euskadi-Cuba, 25 años: Voces diversas con la Revolución cubana”, “Todas las formas de solidaridad con la Revolución cubana”, “Solidaridad con Cuba, el país más solidario del mundo”,y “Apoyando el ejemplo de la Revolución cubana”. Finalmente, un emotivo video con grabaciones y fotografías de la actividad pública e interna de la asociación provocó alguna lágrima entre las personas más veteranas.

En este enlace se puede ver el video del evento el cuál también se encuentra en YouTube:

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Y desde este blog les decimos, con muestras de ternura, lealtad, congruencia y fraternidad... no todo está perdido.



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martes, 5 de noviembre de 2013

Vandepitte | «De Gadafi a Al Qaeda»

Les compartimos este artículo dado a conocer por Investig'Action:


¿Estados Unidos está verdaderamente en guerra contra el terrorismo en África o, por el contrario, lo suscita para servir a sus intereses?

Marc Vandepitte

Un Estado que se tambalea

El 11 de octubre el primer ministro libio fue secuestrado brutalmente para ser liberado horas después. Este secuestro es sintomático de la situación en el país. El 12 de octubre estalló un coche bomba cerca de las embajadas de Suecia y Finlandia. Una semana antes fue evacuada la embajada rusa tras ser invadida por hombres armados. Hace un año pasó lo mismo en la embajada estadounidense. Encontraron la muerte el embajador y tres de sus colaboradores. En el pasado otras embajadas también fueron tomadas como objetivo.

Al igual que en Irak y Afganistán, la intervención occidental en Libia ha instaurado un Estado que se tambalea. Desde la evicción y asesinato de Gadafi la situación de seguridad del país está lejos de estar controlada. Los atentados a políticos, activistas, jueces y servicios de seguridad son moneda corriente. El gobierno central apenas ejerce el control del país. Milicias rivales imponen su ley. En febrero el gobierno de transición se vio obligado a reunirse en unas tiendas de campaña tras haber sido expulsado del parlamento por unos rebeldes encolerizados. El barco que se hundió cerca de Lampedusa, lo que provocó que se ahogaran 300 refugiados, provenía de Libia, etc.

Libia tiene las reservas más importantes de petróleo de África, pero a consecuencia del caos que reina en el país la extracción de petroleo se ha detenido prácticamente. Ahora el país tiene que importar petróleo para garantizar sus necesidades eléctricas. A principios de septiembre se saboteó el aprovisionamiento de agua en Tripoli, lo que provocó escasez de agua en la capital.

Bases para terroristas islamistas

Pero lo más inquietante es la yihadización del país. Los islamistas controlan territorios enteros y colocan hombres armados en los controles de las ciudades de Bengasi y Derna. El personaje de Belhadj lo ilustra perfectamente. Este ex (por así decirlo) miembro destacado de Al Qaeda estuvo implicado en los atentados de Madrid en 2004. Tras la caída de Gadafi se convirtió en gobernador de Tripoli y envió a cientos de yihadistas a Siria para luchar contra Assad. Actualmente trabaja en la instauración de un partido conservador islamista.

La influencia de la yihadización se extiende mucho más allá de las fronteras del país. El ministro tunecino de Interior considera que Libia es “un refugio para los miembros norteafricanos de Al Qaeda”. Tras el desmoronamiento del poder central libio varios tipos de armas pesadas han caído en manos de todo tipo de milicias. Una de ellas, el Libyan Islamic Fighting Group (LIFG), cuyo dirigente era Belhadj, llegó a una alianza con los rebeldes islamistas de Mali. Estos, junto con los tuaregs, lograron apropiarse del norte de Mali durante algunos meses. La importante toma de rehenes en un centro de extracción de gas en Argelia el pasado mes de enero se hizo partiendo desde Libia. Hoy la rebelión siria se controla desde Libia y la mancha de aceite yihadista se extiende hacia Niger y Mauritania.

Gracias a la CIA

A primera vista parece que Estados Unidos y Occidente están preocupados por este aumento de la actividad yihadista en el norte de África. A ello hay que añadir también Nigeria, Somalia y más recientemente Kenia. Pero si se observa más atentamente, la situación es más complicada. Una alianza entre, por una parte, las fuerzas especiales francesas, británicas, jordanas y cataríes, y por otra grupos rebeldes libios hizo posible la caída de Gadafi. El más importante de los grupos rebeldes libios era ciertamente el Libyan Islamic Fighting Group (LIFG), que figuraba en la lista de las organizaciones terroristas prohibidas. Su líder, el antes mencionado Belhadj, tenía a sus órdenes a entre dos y tres mil hombres. Su milicia tuvo derecho unos adiestramientos estadounidenses justo antes de que empezara la rebelión en Libia.

No es la primera vez que Estados Unidos lo hace. En la década de 1980 se ocupó de la formación y dirección de combatientes islamistas extremistas en Afganistán. En la década de 1990 lo volvió a hacer en Bosnia y diez años después en Kosovo. No hay que excluir que los servicios de información occidentales estén implicados directa o indirectamente en las actividades terroristas de los chechenos en Rusia y de los iugures en China.

Estados Unidos y Francia simularon sorprenderse cuando los tuaregs y los islamistas ocuparon el norte de Mali, pero no era sino una fachada. Incluso podríamos preguntarnos si no lo provocaron, como ocurrió en 1990 con Irak respecto a Kuwait. Teniendo en cuenta la actividad de Al Qaeda en la región, cualquier especialista en geoestrategia sabía que la eliminación de Gadafi provocaría un recrudecimiento de la amenaza terrorista en el Magreb y en el Sahel. Dado que la caída de Gadafi fue provocada en gran parte por las milicias yihadistas, a las que dirigió y formó Estados Unidos, podemos empezar a plantearnos una serie de importantes preguntas. Para más detalles al respecto, remito a un artículo anterior mío.

Agenda geopolítica

En todo caso, a Estados Unidos le conviene la amenaza terrorista islamista en la zona y en otras partes del continente. Constituye la excusa perfecta para estar presente militarmente e intervenir en el continente africano. A Washington no se le escapa que China y otros países emergentes están cada vez más activos en el continente y debido a ello constituyen una amenaza para su hegemonía. China es hoy el principal socio comercial de África. Según el Financial Times , “desde hace tiempo es controvertida la militarización de la política estadounidense tras el 11 de septiembre puesto que en la zona se considera que es un intento por parte de Estados Unidos de reforzar su control de las materias primas y de contrarrestar el papel comercial exponencial de China”.

En noviembre de 2006 China organizó una cumbre extraordinaria sobre cooperación económica a la que asistieron al menor 45 jefes de Estado africanos. Precisamente un mes después Bush aprobaba el establecimiento del Africom. Africom es el contingente militar estadounidense (aviones, barcos y tropas) consagrado al continente africano. Lo vimos actuar por primera vez en Libia y en Mali. Actualmente Africom está activo en 49 de los 54 países africanos y Estados Unidos tienen bases o instalaciones militares permanentes en al menos diez países. La militarización de Estados Unidos en el continente no hace más que extenderse. Reproducimos a continuación un mapa de su presencia en el continente en estos dos últimos años. El mapa es bastante elocuente.

En el terreno económico los países del Norte pierden terreno frente a los países emergentes del Sur y sin duda este es también el caso en África, un continente rico en materias primas. Cada vez parece mas evidente que los países del Norte lucharán por medios militares contra este reequilibrio, lo cual promete para el continente negro.


Traducido del neerlandés al francés por Thomas Halter para Investig’'Action y del francés al español por Beatriz Morales Bastos para Rebelión






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martes, 4 de diciembre de 2012

El Gesto de Iván Fernández

Esta es una publicación que realmente se merece la etiqueta Kurlansky Arzalluz pues le dice al mundo entero la madera de la que está hecho el pueblo vasco.

Lo que ha hecho el gasteizarra Iván Fernández debe ser una lección de ética para todos y cada uno de nosotros.

Aquí lo que informa El Correo:


El atleta del equipo Bikila se negó a adelantar al ganador, el keniata Abel Mutai, que se había parado por error y al que condujo hasta la meta

No siempre gana el que llega primero. El atleta vitoriano Iván Fernández nunca podrá decir que venció el XXI Cross Hiru-Herri que se celebró este domingo en el Parque de la Nogalera y en el estadio de El Soto de Burlada, junto a Pamplona. Sin embargo, pocos podrán negar que el corredor del club Bikila es el protagonista absoluto de este carrera. De hecho, hacer segundo por detrás del medallista olímpico Abel Mutai (bronce en 3.000 obstáculos en Londres) ya es como para sentirse satisfecho, aunque fue Fernández quien ganó esta misma prueba el año pasado. Pero es que la hazaña del alavés va a conseguir que el sentimiento de orgullo se extienda entre todos los vecinos de Vitoria.

Fernández, en un gran gesto, se negó a adelantar a Mutai en la línea de meta, donde el corredor olímpico celebraba su triunfo antes de tiempo al creer que ya había cruzado la línea, que estaba situada sin embargo a unas decenas de metros por delante de donde Mutai pensaba. Fernández, que venía lanzado mientras el keniata saludaba al público, pudo superarle en la recta final y dejarle con un palmo de narices, pero prefirió que la justicia deportiva saliera vencedora de ese cross y, en lugar de adelantarle, le guió para que Mutai cruzará la línea de meta por delante de él.

El gesto no pasó desaparcibido para los presentes. Tal y como relata hoy en su crónica el 'Diario de Navarra', al poco de afrontar la línea de llegada en el estadio, Mutai se frenó pensando que ya había llegado al final. Fernández, que llegaba segundo, en vez de adelantarlo, empujó al atleta hasta línea de meta por lo que el africano ganó una carrera que había merecido, pero que pudo perder por un despiste. En tercer lugar, a 7 segundos, llegó Dani Mateo, atleta soriano del club F.C. Barcelona, entrenado por Abel Antón. El gesto de Iván Fernández, uno de los grandes atletas alaveses, es un ejemplo para todos.


También ha quedado grabado en video:

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