Un blog desde la diáspora y para la diáspora

lunes, 28 de febrero de 2022

El CNI y Pablo González

Desde que se dio noticia de su detención en Polonia supusimos que en el tema había gato encerrado.

Nos referimos al reportero vasco Pablo González.

Ahora que Público nos informa que la misma CNI involucrada en el tema del imán de Ripoll visitó a la familia de González ya no nos queda duda, el fascismo europeo trabaja de forma conjunta y lo que menos necesita ahora que todo ha volado por los aires en Ucrania es periodismo de verdad.

Lean lo que se nos informa:


El CNI visitó a familiares del periodista Pablo González entre su interrogatorio en Ucrania y su detención en Polonia

El abogado del periodista y colaborador de 'Público' detenido en Polonia explica que las autoridades justifican su detención en que creen que "ha realizado acciones contra el Estado polaco". A inicios de febrero, fue acusado de "prorruso" en Ucrania y obligado a salir del país. Ahora cubría desde la frontera la crisis humanitaria tras la invasión.

Esther Rebollo

Pablo González es un periodista y politólogo vasco afincado en Polonia, nacido en Moscú por los asuntos derivados de la Guerra Civil española y un reconocido estudioso del entorno postsoviético; de hecho está cursando el doctorado en la Universidad del País Vasco, donde participa habitualmente en el podcast GeopolitikaZ IT/GI, en el que analiza asuntos de política internacional relacionados con el Este de Europa.

El pasado 6 de febrero el reportero fue detenido durante varias horas por los servicios de seguridad ucranianos en Kiev. Aún no había comenzado la invasión rusa. Se encontraba en el Donbás, junto a otros compañeros periodistas, con los que realizaba la cobertura informativa para varios medios, entre ellos Público. A Pablo González no le había dado tiempo a gestionar la acreditación militar para cubrir el frente de la guerra en el Este de Ucrania; por eso, mientras uno de sus compañeros se adentró en la zona de conflicto, él y su otro colega fotoperiodista decidieron hacer un reportaje sobre la población de la zona fuera del área de guerra.

Fue entonces cuando recibió una llamada inesperada: eran los servicios secretos ucranianos que le pedían que se personara lo más pronto posible en Kiev para acudir a un interrogatorio. Los tres reporteros viajaron hasta la capital para atender esa petición. Pablo González entró al centro de detención y avisó a sus colegas: "Si en dos horas no he salido, anunciáis mi detención por las redes sociales". Así lo hicieron.

Durante el interrogatorio, Pablo González fue acusado de "prorruso", le achacaron haber trabajado para el diario Gara y resultó sospechoso porque su tarjeta de crédito es de Laboral Kutxa (Caja Laboral), una entidad financiera vasca. Esas pruebas, además de su dominio perfecto del idioma ruso y su conocimiento de la región, bastaron para hacer esa acusación. La consecuencia es que le "invitaron"  verbalmente a marcharse del país en un plazo de tres días, aunque el Gobierno de Ucrania nunca dictó una orden de expulsión.

Las visitas del CNI

El reportero explicó su caso a la Embajada de España en Kiev y conversó con el cónsul general en la capital ucraniana, mientras Público realizaba gestiones con el Ministerio de Asuntos Exteriores. Al tiempo que esto sucedía, agentes del CNI se personaban en la vivienda de familiares y allegados suyos en Euskadi y Catalunya para hacerles todo tipo de preguntas: estaban interesados en conocer todo sobre su vida y trayectoria para comprobar si efectivamente era "prorruso". Los agentes también les advirtieron de que había sido acusado de trabajar en Gara, "un medio pro-ETA y subvencionado por Rusia" e incluso de "pasar información a Rusia".

En declaraciones a Público, una de las personas visitadas por el CNI explica que "la situación fue surrealista, de película"; no daba crédito a lo que le estaba ocurriendo. El reportero, cuando tuvo conocimiento de esas visitas (todavía en Ucrania), hizo las maletas y salió inmediatamente del país, aconsejado incluso por diplomáticos españoles en Kiev.

Pablo González viajó a Euskadi, donde permaneció varios días sin noticias del CNI ni de ningún otro organismo de seguridad de España o de otro país, hasta que comenzó la invasión de Rusia a Ucrania. La mañana del 25 de febrero, cuando el mundo despertó con la noticia de la invasión, Pablo González viajó a Varsovia para desde allí dirigirse a la frontera, a la espera de que empezaran a llegar los refugiados que ya se sabía iban a huir de esa guerra: "Tengo que volver a Polonia para ganarme el pan", dijo entonces a Público el periodista freelance. Desde ese mismo día el reportero ha cubierto la crisis migratoria derivada de la invasión.

En la madrugada de este lunes, 28 de febrero, agentes de los servicios de seguridad polacos (ABW, por sus siglas en polaco) irrumpieron en el hotel donde se alojaba en la localidad de Rzeszow, en la frontera con Ucrania, y se lo llevaron detenido.

Cuando se cumplen 24 horas de su detención, González no se ha podido comunicar con su abogado ni con sus familiares. La última vez que Público estuvo en contacto con él fue el domingo día 27, en torno a las 20 horas; en dicha conversación comentó que se retiraba al hotel a descansar. González solo ha podido hacer una llamada con la que puso en alerta a su abogado, Gonzalo Boye.

Las autoridades polacas "me dicen que mi cliente habría participado en actividades contra el Estado polaco", ha explicado a Público el abogado, tras reconocer que no ha podido recabar mucha más información al respecto. Por su lado, las autoridades españolas piden tiempo para averiguar cuáles han podido ser las razones de la detención. Para Boye está claro: "La detención de Ucrania está relacionada con la detención en Polonia, necesitamos transparencia para que se conozca este caso de violación a la libertad de expresión".

Uno de los periodistas que acompañaron a González a su viaje a Ucrania comentó a Público que su detención solo se entiende por una petición de seguimiento de los servicios de inteligencia ucranianos a los de España y luego a los de Polonia.

En el momento de publicar este artículo, el CNI no había respondido a los requerimientos de información por parte de Público en relación a las visitas que recibieron los allegados de Pablo González tras su primera retención en Ucrania.




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‘Atlas Etnográfico de Vasconia’ Digitalizado

Naiz nos comparte esta información acerca de la digitalización de un acervo muy particular.

Lean ustedes:


El ‘Atlas Etnográfico de Vasconia’ ya está disponible en formato digital

El estudio, que analiza el modo de vida de los vascos del siglo XX, ha sido adaptado a una versión digital. La investigación, comenzada hace más de 40 años, cuenta con ocho tomos y más de 8.000 páginas.

Ander Zabalza

La fundación Labayru y Etniker Euskalerria han creado la versión digital del ‘Atlas Etnográfico de Vasconia’, un estudio que pretende arrojar luz sobre el modo de vida tradicional de los vascos del siglo XX. Para ello, la fundación se ha valido de encuestas realizadas en más de 70 pueblos, cuyos resultados se recogieron en un atlas de ocho volúmenes, que ahora se ha llevado a formato digital.

El proyecto se ha presentado en Itsasmuseum y han acudido el diputado general de Bizkaia, Unai Rementeria; la diputada foral de Euskara, Cultura y Deporte, Lorea Bilbao; el presidente de Petronor, Emiliano Lopez Atxurra, junto a Igone Etxebarria, directora de Labayru Fundazioa, y Francisco Javier Zubiaur, vicepresidente de los Grupos Etniker Euskalerria.

La versión digital, que ha sido retrasada debido a la pandemia, sigue la misma organización de los ocho volúmenes físicos, y separa la información en diferentes ámbitos: Alimentación, Casa y Familia, Juegos Infantiles, Medicina, Nacimiento, Ritos Funerarios, Ganadería y Agricultura. Para adaptarlo a la web, usan un sistema de navegación parecido al de Wikipedia, pudiendo saltar de un tema a otro, con el objetivo de prestarle servicio tanto a expertos como a aficionados.

En 2017 se presentó la versión en papel del ‘Atlas Etnográfico de Vasconia’, un proyecto que comenzó en los años setenta de la mano de Jose Miguel Barandiaran, quien al ver la rápida industralización de nuestro territorio, decidió aplicar una metodología de trabajo clara para reflejar con objetividad y «dejar constancia de las esencias de la vida tradicional secular de nuestras gentes», ha explicado Zubiaur.

Más de medio centenar de poblaciones han sido analizadas en varios ámbitos, utilizando el testimonio de «más de 700 integrantes por cada volumen». Ello ha dado como resultado las 8.000 páginas impresas y aun resta material recogido para otros siete volúmenes que «es de esperar puedan ser recogidos en el futuro».

La iniciativa cuenta con la ayuda de la Diputación de Bizkaia, Gobierno de Lakua y el Gobierno de Nafarroa. Asimismo, la digitalización ha sido principalmente financiada por la empresa Petronor.

El estudio, aunque trate sobre la vida de las vascas y vascos, no está todavía en euskara. Aun así, las entradas de los capítulos más importantes se pueden encontrar en castellano, inglés y euskara. Esto se debe, según ha explicado Etxebarria, a que es un trabajo que comenzó a redactarse en los años ochenta y «al haber comenzado en castellano, se continuó así». Ha aclarado que traducirlo todo es un trabajo muy complejo, pero que están haciendo el esfuerzo para llevarlo adelante: «Ojalá lo lleguemos a publicar en euskera. Es una inversión de dinero muy importante».

La digitalización del ‘Atlas Etnográfico de Vasconia’ tiene diversos objetivos. Por un lado, convertirse en una colección de referencia del patrimonio de Euskal Herria y así, servir al ámbito educativo para canalizar la transmisión del patrimonio. Igualmente, pretende servir de portal para la difusión y consulta de la vida, creencias y costumbres de Euskal Herria de una manera sencilla. Además, se quiere difundir el patrimonio y el carácter de los vascos al mundo.

Está disponible en atlasetnografico.labayru.eus.

 

 

 

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El Mundo del Revés

En el marco del escenario abierto por la incursión militar ordenada por Vladimir Putin en Ucrania, desde Cubainformación traemos a ustedes este análisis acerca de las flagrantes inconsistencias que se perciben solo cuando se toman en cuenta datos que van más allá de lo que nos dice la prensa burguesa.

Adelante con la lectura:


El derecho de autodeterminación según la OTAN

José Manzaneda | Coordinador de Cubainformación

¿Se imaginan que el presidente de Cuba, por televisión, amenazara a los transportistas privados con suspender sus licencias, o con adjudicarles un antecedente criminal que les afectará en su futuro sustento económico?

Lo ha hecho el primer ministro de Canadá. Y no pasa… nada. En Ottawa, para acabar con las protestas de los camioneros, la policía arrestó a 190 personas e incautó cerca de 80 vehículos. Empleó gas pimienta, granadas aturdidoras y caballos, y activó un centenar de controles para impedir el acceso al centro de la ciudad. ¿Han leído en algún medio la palabra “represión”?

Libertad de prensa en Europa. El canal público alemán Deutsche Welle ha despedido a cinco periodistas de Palestina y Líbano, por mostrar las atrocidades de la policía y el Ejército de Israel. El argumento, el de siempre: su supuesto “antisemitismo”. Libertad de prensa en América Latina. Lourdes Maldonado, periodista mexicana que, hace dos años, había denunciado, ante el propio presidente de su país, que temía por su vida, ha sido asesinada en Tijuana. En Colombia, el periodista Julián Martínez, autor del libro “ChuzaDAS”, que destapó una parte de la actividad criminal del ex mandatario Álvaro Uribe, acaba de sufrir un atentado contra su vida. Pero donde no se puede ejercer el periodismo, nos dicen, es… en Cuba.

La gran prensa y el “anticastrismo” se pasaron años diciendo que la economía de Cuba estaba cerrada al mundo. Ahora hay una ley específica para la inversión extranjera en la Isla y una amplia cartera de oportunidades, pero el Gobierno de EEUU, con el apoyo del “anticastrismo”, persigue y sanciona a toda empresa inversora. Y la prensa… calla.

¿Cuántas veces hemos leído sobre la supuesta “homofobia institucional” en Cuba? Ahora, en 70 mil asambleas vecinales repartidas en toda la Isla, la población debate el nuevo Código de las Familias, que incluirá nuevos derechos, como el llamado “matrimonio igualitario”. Fuerte contraste con los proyectos de ley que, en el estado de Florida (EEUU), limitan derechos de la comunidad LGBTI. Contraste sobre el que no leerán una palabra en la prensa corporativa.

Y seguimos en Florida donde, por ley, en los colegios se deberá enseñar sobre el “peligro de la ideología comunista”. Hay al menos 155 leyes, en 34 estados de EEUU, que imponen al profesorado qué pueden y qué no pueden decir sobre política, racismo, género u orientación sexual. En Virginia y Dakota del Norte, por ejemplo, está prohibido explicar en el aula qué es la llamada “teoría racial crítica”, la que liga el racismo con el sistema social imperante en EEUU. Pero –recuerden- donde se “adoctrina” es… en Cuba.

112 millones de personas vieron la final de la Super Bowl (de fútbol americano) celebrada en Los Ángeles. Que no podía empañarse por la “mala imagen” de unos campamentos de personas sin techo, ubicados muy cerca del estadio. Así que allá fue la policía y los desalojó. Se calcula que 90 mil personas viven bajo puentes en el condado de Los Ángeles. Pero luego nos hablan de Cuba y Venezuela.

El bombardeo mediático occidental nos transmite que el gran agresor militarista, hoy, es Rusia, cuyo gasto militar es el 8 % del de EEUU, que ha participado en 58 intervenciones militares y 28 golpes de estado, y cuyo ejército ha lanzado, en los últimos 20 años, una media de 46 bombas cada día. Según la organización World Beyond War, con el 3% de su presupuesto militar se podría acabar con el hambre en el mundo.

Por cierto, hablando de guerras, intervenciones y soberanía: ¿se acuerdan de la encendida defensa, por parte de gobiernos como el de Alemania, del derecho de autodeterminación de Croacia y Eslovenia, hasta forzar su ruptura con Yugoslavia? ¿Y de las bombas de la OTAN sobre Belgrado “guiadas” por la autodeterminación de Kosovo? ¿Por qué ahora, entonces, Alemania, EEUU y la Alianza Atlántica se oponen a la autodeterminación del Donbass, cuya población votó en un 90 % por su separación de Ucrania y que ha solicitado la protección militar de Rusia? Son los intereses y el cinismo occidental, legitimados por un gigantesco y obsesivo aparato de propaganda mediática.

Por cierto, este jueves hubo nuevos bombardeos de Israel sobre Siria. ¿Se habían enterado?

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Video | El derecho de autodeterminación según la OTAN

 

 

 

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Zabalza y los «Crímenes sin Resolver»

Esta editorial que Naiz dedica al reconocimiento como víctima de la violencia estatal a Mikel Zabalza se la dedicamos a la eurodiputada jacobina Agnès Evren y su cohorte de apologistas del terrorismo de estado español:


El reconocimiento por parte del Gobierno de Lakua de que Mikel Zabalza murió a consecuencia de la tortura crea una paradoja: lo admitido no supone ninguna revelación para la inmensa mayoría de la ciudadanía vasca, pero al mismo tiempo sí constituye un hecho novedoso. Es lógico preguntarse, por tanto, para qué sirve esta decisión.

Sirve obviamente a los destinatarios directos; los ocho hermanos y hermanas de Mikel. Explicaron ayer en el baserri familiar qué es lo que les aporta y qué no. No hay más que añadir al respecto, solo seguir acompañándoles en estos 36 años de dolor y en sus demandas legítimas.

Sirve también para poner en evidencia a tribunales e instituciones. Después del fracasado intento inicial de colar una versión oficial inverosímil, en estas décadas se ha instalado otra mentira: la de que era imposible saber cómo murió. El informe de la comisión de valoración lo desmonta; lo mataron torturándolo en Intxaurrondo, no solo porque no pudo ocurrir otra cosa una vez desmentida la farsa del túnel de Endarlatsa, sino porque hay múltiples indicios y un contexto entero que lo prueban.

Debe servir también al propio autor del reconocimiento, para cambiar el prisma sobre estos casos de violencia en que sí existe una verdad, aunque no sea judicial. Es difícil obviar que recientemente Teleberri rectificó que la muerte de Rosa Zarra fuera producto de un pelotazo de la Ertzaintza argumentando que no hay sentencia que lo constate. Tampoco la hay, ni la habrá, con Mikel Zabalza.

Tendría que servir, más allá de todo ello, para fortalecer la verdad como catalizador de resolución y de convivencia. Por ejemplo, quienes ven inviable una Comisión de la Verdad tienen aquí una lección a analizar, porque esta comisión de valoración ha ejercido una función análoga con objetividad, profesionalidad y resultados. Y quienes solo esgrimen «crímenes sin resolver» para plantear venganzas deberían mirarse en el espejo de la familia Zabalza Garate.




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Cronopiando | «No Podemos Hacer Como si no Pasara Nada»

Muchos son los que hipócritamente se han manifestado en contra del BDS hacia Israel. Insisten en que no se puede mezclar deporte con política... o arte con política... o cultura con política... o turistear con política.

Pero de pronto llega la intervención militar rusa en Ucrania... y todo cambia. En las últimas horas hemos sido testigos de una avalancha de boicots y cancelaciones en contra de todo lo que sea ruso.

De esa hipocresía nos habla el Cronopiando de Koldo Campos publicado por Naiz:


«No podemos hacer como si no pasara nada»

Koldo Campos Sagaseta | Cronopiando

El mundo del deporte se manifiesta de esta manera ante la guerra en Ucrania. En consecuencia, se suspenden partidos de fútbol y otras competencias deportivas, se adoptan medidas contra equipos rusos, se expulsa a deportistas de ese país... Y es que «no podemos hacer como si no pasara nada» pero no es verdad porque sí se puede, sí se puede mirar para otro lado. ¿Quién dice que no? ¡Claro que se puede hacer como que aquí no pasa nada! De hecho, hace años que el mundo del deporte lo viene haciendo cuando consiente que el Estado de Israel participe en las competencias deportivas europeas como si fuera un estado europeo más y hasta prohibiendo, incluso, que el público pueda manifestar su repudio a un régimen que sigue ocupando Palestina, asesinando gente, robando sus recursos, levantando muros y a pesar de decenas de resoluciones de condena de Naciones Unidas. Y no pasa nada. El Hapoel y los Macabeos van y vienen por Europa sin que haya muestras de rubor, sonrojos o mayores escrúpulos y declaraciones.

Cuando los rusos se retiren de Ucrania y esta larvada guerra que ahora nos han enseñado a mirar termine, Israel seguirá bombardeando Gaza y Siria; Francia y Reino Unido, junto a Arabia Saudita seguirán bombardeando Yemen, y nos apresuraremos a celebrar un mundial de fútbol en un vergonzoso escaparate de oriente medio en cuya construcción han muerto miles de trabajadores y en el que las mujeres siguen siendo nadie.

(Preso politikoak aske)

 

 Y bueno,acompañamos este Cronopiando con este texto:

 

Del muro de David Pavón-Cuellar

¿Por qué no pondré la bandera de Ucrania en mi foto de perfil de Facebook?

1. Porque es la bandera de un país que no requiere mi insignificante apoyo simbólico, porque reservo este apoyo para los más débiles, porque Ucrania ya es apoyada en los hechos o al menos en las palabras por los mayores poderes económicos y políticos del mundo.

2. Porque la gran víctima de esta guerra es el pueblo de Ucrania, un pueblo que no me parece representado por su bandera, una bandera que no es para mí todavía un símbolo de sufrimiento, lucha y resistencia, como sí lo es la bandera palestina.

3. Porque soy internacionalista y no creo en las banderas nacionales, porque las considero parte del problema de lo que está sucediendo en Ucrania, porque solamente las acepto cuando trascienden lo que son y representan de algún modo el internacionalismo, como sucede con la bandera palestina.

4. Porque no quiero mostrar un pacifismo selectivo, porque la población blanca y europea de Ucrania me preocupa tanto como la de otros países que han sufrido ataques análogos, porque no puse antes otras banderas como las de Siria, Iraq, Afganistán, Yemen, Somalia, Pakistán y Libia, donde solamente los bombardeos aéreos estadounidenses causaron al menos 22000 muertes de civiles en los últimos años, 4931 sólo en 2017.

5. Porque sentiría que debo agregar las banderas de Luhansk y Donetsk en consideración a los civiles asesinados y torturados por el Regimiento Azov y por otros agrupamientos neonazis del Ejército de Ucrania.

6. Porque es actualmente la bandera del único país del mundo que ha incluido legal y abiertamente a batallones y regimientos neonazis en su ejército regular.

7. Porque no puedo evitar asociar la bandera de Ucrania con el racismo, la xenofobia, el antisemitismo, el supremacismo blanco, la xenofobia y los demás “ideales” de los ultraderechistas que la utilizan intensivamente dentro y fuera de Ucrania desde hace unos ocho años.

8. Porque es la bandera de uno de los dos únicos países, Ucrania y Estados Unidos, que votaron contra la resolución de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para condenar la glorificación del nazismo en diciembre de 2021.

9. Porque se ha convertido en la bandera del pacifismo amnésico y acéfalo de quienes rechazan cualquier comprensión de lo que ocurre, quienes consideran tan sólo un eslabón sin pensar en la cadena, quienes condenan la invasión rusa de Ucrania sin siquiera aludir al expansionismo de la OTAN.

10. Porque prefiero ser considerado insensible, dogmático, extremo, rígido, “campista” o cualquier otra cosa desagradable antes que alzar la bandera de Ucrania para demostrar que profeso un pacifismo concebido como actitud humana y personal abstracta, entre moral y psicológica, apolítica y pretendidamente neutra, que responde a la despolitización y psicologización de los sujetos en la sociedad neoliberal.

11. Porque desconfío por principio de todo lo promovido por los poderes mediáticos dominantes.

12. Porque intento compensar la influencia de los poderosos medios europeos y estadounidenses, como CNN, BBC, Washington Post, El País o Le Monde, con otros medios tan sesgados como ellos, pero con un sesgo más abierto, más torpe, menos astuto, menos insidioso y por ello menos peligroso.

13. Porque soy comunista y la bandera de Ucrania es la de un país cuyo gobierno declaradamente anticomunista ha prohibido cualquier opinión favorable al comunismo, ha disuelto el Partido Comunista y ha perseguido a sus miembros.

14. Porque no dejo de ser latinoamericano y estoy en solidaridad con el pueblo palestino, por lo que jamás podría levantar la misma bandera que ha sido cínicamente blandida y alzada en estos días por los gobiernos estadounidense e israelí, por los apologistas españoles del colonialismo y por el gobernador británico de las Islas Malvinas.


 

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Entrevista a Alejandro Torrús

Por medio de Naiz retomamos uno de los hitos más desgarradores de la Guerra de España, la fuga de presos de la prisión franquista de Ezkaba.

Y lo hacemos de la mano de esta entrevista a Alejandro Torrús:


«La fuga desafía la lógica y habla de la determinación e inteligencia de los presos del fuerte»

Alejandro Torrús | Periodista y escritor | Una reconstrucción histórica cargada de rigor y empatía es lo que ofrece Alejandro Torrús en su libro sobre la histórica fuga del fuerte de Ezkaba de Iruñea en 1938. Los presos, las mujeres que les ayudaban y los familiares que buscan sus restos son los protagonistas de un relato crudo e intenso.

Pello Guerra

Torrús es jefe de Opinión del diario ‘Público’ y, durante años, ha sido responsable de la información relacionada con la memoria histórica en el mismo medio. El siguiente paso en esa trayectoria ha sido plasmar el empeño por rescatar a las víctimas del franquismo en su libro ‘La gran evasión española’, publicado por Penguin Random House.

En su obra, recrea las extremas condiciones de ‘vida’ de los 2.500 presos encerrados en el penal, la histórica fuga de 795 reclusos el 22 de mayo de 1938 y la feroz cacería desatada por la fuerzas franquistas a través del testimonio de los prisioneros, con un atractivo estilo narrativo para llegar al público más amplio posible.

En la introducción de su obra, señala que es un ejercicio de divulgación sobre la fuga del fuerte de Ezkaba de 1938, pero después cita varios libros que han tratado lo sucedido. A pesar de la existencia de esos estudios, ¿esta gran fuga todavía sigue siendo una gran desconocida?

Sí, sin duda. La inmensa mayoría de la población todavía desconoce esta historia. Incluso hay muchas personas, interesadas en la Guerra Civil española, que no conocen este capítulo sucedido en Pamplona. Las investigaciones publicadas hasta ahora, como las realizadas por Félix Sierra, Fermín Ezkieta o Amaia Kowasch, han sido fundamentales para conocer la fuga que sucedió en 1938 y a ellos referencio continuamente mi trabajo. Mi objetivo, en todo momento, era intentar construir una obra y dar forma a un relato que pudiera reunir las investigaciones realizadas hasta ahora y llegar a un público que normalmente no consume ensayos vinculados a la recuperación de la memoria democrática.

También recalca que en su relato de esos hechos usa la ficción, pero que no estamos ante un libro de ficción. ¿Podríamos hablar de una recreación histórica con rigor, pero también con literatura?

Así intento explicarlo en la introducción del libro. Como decía antes, el objetivo era intentar llegar a un público no habitual en publicaciones de memoria democrática. Para eso, he intentado crear un relato que dé vida y movimiento a los testimonios de los supervivientes, a las investigaciones antes citadas y a los datos que recogen los documentos oficiales que se conservan. Había que conseguir que fuera con ritmo y que pudiera retener a los lectores. Para ello, he tenido que echar mano de la recreación, de imaginar cómo se pudieron dar algunas situaciones siempre basándonos en los propios testimonios y recuerdos de los protagonistas.

A través de diversos presos del fuerte, explica las durísimas condiciones de vida del penal y cómo fue la fuga. ¿Es prácticamente un relato personal, aunque de tipo coral?

La idea es que fuera una historia de vidas. Mi propósito, siempre que encaro el reto de contar una historia relacionada con víctimas de la Guerra Civil o de la dictadura, es que el propio relato incorpore las historias de vida de los protagonistas. Sus nombres, lugares de nacimiento, oficio o incluso el nombre de sus padres. El fascismo acabó con sus vidas y los lanzó a cunetas para borrar sus nombres de la historia. Ahora, el reto es que la información vinculada a la recuperación de la memoria no se limite a la apertura de una u otra fosa con X número de cuerpos recuperados. Hay que intentar recuperar la vida de estas personas, darlas a conocer e impedir que el franquismo consiga su objetivo de borrarlas de las páginas de la Historia.

¿Cómo ha conseguido ponerse en la piel de los protagonistas de esa gran evasión?

Ha sido un proceso de documentación a través de los testimonios que dejaron los protagonistas a Félix Sierra e Iñaki Alforja, y de las memorias o entrevistas que dejaron varios presos. No sé si lo he conseguido. Sí sé que esa era la intención desde el máximo respeto a los protagonistas y sus descendientes. Creo que contar la historia desde el punto de vista de los presos permitía conectar con la empatía del lector y hacerlo más partícipe de esta historia.

Las mujeres también están muy presentes en su relato a pesar de que ellas no eran presas del fuerte. ¿Qué difícil papel les tocó jugar en esta terrible historia?

Allá donde había un penal, cárcel o campo de concentración franquista había mujeres haciendo todo lo necesario para salvar la vida de los hombres de dentro. Ya fuera a través de comida, ropa, medicamentos o moviendo cielo y tierra para dar con el contacto adecuado que pueda salvar la vida del preso. Creo que esta historia de resistencia de las mujeres, organizadas en redes para ayudar a los presos, a la vez que mantenían a sus familias, ha sido infravalorada. Muchas veces escuchamos relatos de amigos que recuerdan perfectamente qué tipo de represión, lugar y motivo sufrió el abuelo, mientras que desconocen en absoluto las heroicidades de las abuelas, que también sufrieron represión para la supervivencia tanto de los presos como del resto de las familias. En este sentido, la investigación de Amaia Kowasch es fundamental. Es un trabajo magnífico que desvela la transmisión patriarcal de la memoria.

Los descendientes y familiares de los presos también tienen un papel muy destacado y lo que supone que se llegue a localizar los restos e identificar a sus seres queridos abatidos en la fuga. ¿De esa manera consiguen cerrar de alguna manera lo sucedido?

La idea a desterrar es que los crímenes que se cometieron durante la Guerra Civil y la dictadura son hechos del pasado sin ningún tipo de vinculación con el presente. Creo que la fuga de presos de San Cristóbal se dio en 1938, pero sigue siendo presente. Ese presente se muestra a través de las vidas de hijas, nietos o sobrinas que aparecen en este libro y que han luchado durante muchos años para conseguir recuperar no sólo los cuerpos de los suyos, sino también por dar a conocer sus vidas. Creo que la fuerza que lleva a una familia a buscar a sus muertos es única e irrepetible. Cada familia que he conocido tiene una motivación concreta para emprender una pelea que no siempre se comparte entre todos los miembros de la familia. Cerrar heridas, evidentemente, es uno de estos motivos, pero no es el único. A veces, incluso, no hay una herida que cerrar. Se trata únicamente de una muestra de respeto y amor hacia un familiar al que nunca conociste, pero que no merece permanecer en una cuneta hasta el final de los tiempos. En otros casos, como el de Paula, que cuento en el libro, también se trataba la demostración empírica de que su padre jamás la abandonó. Que no regresó a casa porque lo fusilaron antes y no porque la hubiera abandonado.

¿Cómo es posible que un puñado de presos en unas condiciones infrahumanas consiguiera hacerse con el control de uno de los penales franquistas más seguros?

No lo sé. Desafía a la lógica y nos habla de la determinación, inteligencia y organización de los presos que estuvieron en el fuerte de San Cristóbal y muy especialmente de los implicados en la preparación de la fuga.

¿Las incógnitas sobre lo que ocurrió con el líder de la fuga, Leopoldo Pico, le dan un halo de misterio a lo sucedido?

Un ingrediente más, sin duda, que nos permite hacernos una idea de cuánto nos queda todavía por conocer y descubrir de esta fuga. Sin embargo, y por desgracia, es habitual en este país que los cuerpos de los protagonistas de las historias de lucha y resistencia de la Guerra Civil estén desaparecidos. En este sentido, el caso es similar a lo sucedido en el resto de la geografía del país. Es necesario poner en marcha a nivel estatal un plan ambicioso para recuperar a todos los desaparecidos de la guerra y la represión franquista. Un plan que no dependa del color del gobierno en cada comunidad autónoma o gobierno central. Ya han desaparecido muchos cuerpos. No podemos permitirnos tener más lagunas sobre nuestra propia historia.

En su libro recuerda algunos paralelismos de la fuga de Ezkaba con la evasión de soldados británicos en la Segunda Guerra Mundial que dio pie a la conocida película ‘La gran evasión’. Pero también que hay muchas diferencias entre una y otra.

Sí, evidentemente hay muchas diferencias entre una y otra fuga. El tipo de prisionero es diferente. En la película, hablamos de militares con experiencia en combate y unas condiciones no muy deplorables. En el fuerte de San Cristóbal, hay un gran número de zapateros, jornaleros o maestros que no habían tocado un arma en su vida y no sabían ni qué era un frente de guerra. Hoy por hoy, la hipótesis principal del motivo de la huida es la del hambre y la necesidad de huir del lento caminar hacia la muerte que significaba estar preso en el fuerte de San Cristóbal.

En su obra también aboga por que el fuerte, que sigue siendo propiedad del Ejército a pesar de su abandono, se convierta en lugar de memoria. ¿Cree que llegará ese día?


Quiero creer que sí. Es de suponer que el mantenimiento del edificio es muy costoso para el erario y que sería, todavía más costosa, su rehabilitación y actualización para convertirse en un lugar de memoria. Sin embargo, se me ocurren pocos lugares mejores que el fuerte para explicar a las nuevas generaciones un trozo de la historia del país, de Navarra y de lo que fue la lucha contra el fascismo y la represión franquista.

 

 

 

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domingo, 27 de febrero de 2022

La Resolución y el Camino Abierto

Desde Noticias de Navarra traemos a ustedes más información acerca del reconocimiento como víctima del nacionalismo español, misma que el gobierno de la CAV ha hecho de Mikel Zabalza.

Dicho reconocimiento se le ha entregado en forma de resolución a los familiares de Mikel durante el homenaje llevado a cabo en su pueblo natal. Sobra decir que solo es el inicio de un nuevo derrotero para la familia de Mikel pues lo que continúa es lograr que se juzgue a los autores intelectuales y materiales de esta atrocidad, de estar vivos, claro.

Aquí los detalles:


Por el derecho a la verdad y la justicia para Mikel Zabalza

El Gobierno vasco entrega a su familia en su Orbaizeta natal la resolución que le reconoce como víctima de la violencia institucional, después de fallecer en 1985 tras ser detenido por la Guardia Civil

Carlos C. Borra

La muerte de Mikel Zabalza tras ser detenido por la Guardia Civil el 26 de noviembre de 1985 y llevado al cuartel de Intxaurrondo fue irracional e injusta, sobre todo por estar provocada por los aparatos del Estado mediante el "abuso de poder" y el "uso ilegítimo de la fuerza". Desde entonces, el clamor por la verdad y la justicia para Mikel ha sido una constante en la sociedad vasca pero se ha encontrado con un muro, levantado por el propio Estado, de desinformación, ocultamiento, desidia y un "formalismo obstruccionista". Ese muro se ha agrietado con la entrega, por parte del Gobierno vasco a sus ocho hermanos, de la resolución que le reconoce como víctima de una flagrante violación de los derechos humanos.

Dicha entrega se ha celebrado en su Orbaizeta natal, lugar que ha acogido muchos homenajes en estos más de 30 años, pero el de esta mañana ha tenido una carga extra de emoción. "También hoy hubiera sido un día muy especial para vuestros aitas Miguel y Garbiñe", ha asegurado la consejera de Igualdad, Justicia y Políticas Sociales, Beatriz Artolazabal, que ha recordado el empeño de la amatxo por encontrar a su hijo y por defender su dignidad ante la "farsa y el montaje de su desaparición y muerte". "Hoy seguro que descansarán un poquito más en paz", ha añadido.

Artolazabal ha sido la encargada de dar a los hermanos de Mikel el dictamen de la comisión que decidió por unanimidad a favor de reconocerle como víctima, y la resolución de Lakua que lo hace efectivo. Durante el acto junto al caserío familiar, al que también ha acudido la consejera de Relaciones Ciudadanas del Gobierno navarro, Ana Ollo Hualde, y que ha incluido una ofrenda floral, Artolazabal ha destacado que se ha dado un "significativo paso en el camino de la verdad de Mikel Zabalza". Ello ha sido posible gracias a que las instituciones y los ciudadanos vascos "decidimos apostar firmemente por el camino de la memoria, la verdad, la justicia, el reconocimiento y la reparación". La Ley 12/2016, sobre la violencia de motivación política, ha sido la forma de vehicular este anhelo.

No es el final del camino

Además de la justicia, la otra aspiración es por tanto la verdad, a la que ha contribuido la Comisión de Valoración con un exhaustivo trabajo que incluyó una visita al lugar donde, según la versión oficial, se habría perdido la pista de Mikel. Se trata de Endarlatsa, con un túnel, un ventanuco y un terraplén hacia el río Bidasoa mediante los que se quiso enterrar con el relato de una supuesta huida su verdadero y fatídico destino, que incluyó estar casi tres semanas desaparecido. Artolazabal ha agradecido a la presidenta de la comisión, Juana Balmaseda, que ha estado presente en el acto, la labor realizada, y ha citado un párrafo del dictamen: "han quedado suficientemente acreditados tanto los hechos ocurridos como la implicación en los mismos de los agentes del Estado, la Guardia Civil".

Tras subrayar que "todas las víctimas de la violencia y de vulneraciones de derechos son víctimas de primera", en contraposición a los intentos por ocultar lo sucedido, Beatriz Artolazabal ha advertido de que "no es el final del camino" y ha reclamado que "se haga efectivo su derecho a la justicia". El propio dictamen recuerda que estos hechos no han prescrito, ya que la extensa instrucción judicial se prolongó hasta 2010. Por ello, asegura que la muerte de Zabaleta "exige que se reactiven todas las vías para el total esclarecimiento de los hechos, y en su caso, el reconocimiento, la autocrítica y la asunción de responsabilidades por parte del Estado".

 

 

 

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Homenaje a Natalio Cayuela

Hemos estado compartiendo información con ustedes acerca del homenaje que se ha hecho a Mikel Zabalza tras su reconocimiento por parte de Lakua como víctima de la represión españolista.

Pues ha habido otro homenaje -aunque no oficial como el anterior- y esta vez se ha honrado la memoria de Natalio Cayuela, uno de los 53 de Valcaldera y hermano de Enrique, quien se escondiera en el reloj de la estación de autobuses de Iruñea para salvar la vida. Ambos son víctimas de la locura sanguinaria desatada por el españolismo en Nafarroa tras el levantamiento militar dirigido por Emilio Mola y Francisco Franco, mismo que fue auspiciado por El Vaticano, la Italia fascista de Mussolini y la Alemania nazi de Hitler.

Han participado en el homenaje integrantes de la diáspora vasca chilena, descendientes de Enrique Cayuela.

Aquí lo que nos relata Noticias de Navarra:


Homenaje de las peñas de Osasuna y Real a los represaliados rojillos tras el Golpe del 36

Presidentes y representantes de ambas aficiones han compartido mesa y mantel con familiares de Natalio Cayuela en la previa del encuentro en el Reale Arena

Javier Leoné

La Federación de Peñas de Osasuna y la de la Real Sociedad han homenajeado, en la previa del encuentro que ambos equipos disputan esta tarde en el Reale Arena, a familiares de las personas vinculadas al club navarro que sufrieron la represión franquista tras el Golpe de 1936. Lo han hecho en una sociedad de Donostia, donde han entregado diversos obsequios a los familiares chilenos de Natalio Cayuela, presidente de Osasuna durante dos mandatos (1923-24 y 1928-35) y fusilado en la gran matanza de Valcardera (1936).

La delegación chilena ha estado comandada por José Weinstein Cayuela, exministro de Cultura de Chile y nieto de Enrique Cayuela, hermano de Natalio que protagonizó el episodio de esconderse medio año en el reloj de la vieja estación de autobuses de Pamplona para escapar después de la represión. Junto a él, que el pasado viernes participó en la presentación en el Senado del libro sobre Natalio Cayuela elaborado por el colectivo Osasuna Memoria, han estado su esposa, Cecilia, los hijos de ambos, Simón e Irina, así como dos hijos de su hermano Marisa, Milena y Esteban. En resumen, un nieto y cuatro bisnietos de Enrique Cayuela.

El presidente de la Federación de Peñas de Osasuna, Benjamín Rekarte, ha sido el encargado de entregar un ramo de flores y un par de montajes con imágenes de Natalio y Santiago Cayuela, ambos fusilados en el 36, y del exterior y el interior del reloj de la estación de autobuses de Pamplona, el lugar donde se escondió y sobrevivió Enrique Cayuela, amén de una bufanda de Osasuna.

Rekarte ha destacado el trabajo que está desarrollando desde hace tres años Osasuna Memoria para rescatar del olvido a todos los represaliados durante la Guerra Civil y ha querido hacer extensivo el homenaje a todos ellos y sus familiares. Además, ha vuelto a solicitar a la directiva de Osasuna un homenaje para ellos en El Sadar.

Los familiares de Enrique Cayuela se han mostrado tremendamente agradecidos por el tributo antes de compartir mesa y mantel con representantes de las peñas de Osasuna y Real Sociedad, capitaneadas estas últimas por su presidente, Josetxo Olalde.




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Homenajean a Zabalza en Orbaizeta

Lakua ha reconocido a Mikel Zabalza como lo que realmente es, una víctima del terrorismo de estado que el régimen español desató en Euskal Herria desde las primeras horas del levantamiento militar allá en 1936.

Así, Mikel ha podido ser homenajeado sin la amenaza de violencia por parte de las fuerzas policíacas que siempre ha caracterizado a los homenajes a los caídos por la represión policíaca española en contra del independentismo vasco.

Lean esto que les traemos desde Noticias de Navarra:


Orbaizeta acoge el primer homenaje a Mikel Zabalza tras su reconocimiento institucional como víctima del Estado

Los Gobiernos de la CAV y Navarra reivindican su reparación cuando se cumplen 36 años de su desaparición y muerte bajo custodia de la Guardia Civil

A. Irisarri

El caserío familiar de Lorentxo, pegado a la fábrica de armas de Orbaizeta, ha acogido la mañana de este domingo el homenaje a Mikel Zabalza, vecino de la localidad muerto por torturas a manos de la Guardia Civil en 1985.

El acto institucional del Gobierno de la CAV y el Gobierno de Navarra y con presencia de los familiares se produce justo después de que la comisión de Derechos Humanos de la CAV haya reconocido oficialmente a Zabalza como víctima de torturas policiales y violencia estatal, un hito teniendo en cuenta que el de Zabalza ha sido uno de los casos más escandalosos pero paradójicamente más silenciados por los poderes del Estado.

Un reconocimiento que también se va a hacer por parte del Gobierno de Navarra, una vez se ponga en marcha la comisión de reconocimiento de víctimas que ha estado suspendida hasta ahora por los recursos judiciales de PP, Vox y Ciudadanos, y que ya han sido rechazados de plano, pero que han tenido la ley paralizada durante muchos meses.

En el acto han estado presentes la consejera de Justicia de la CAV, Beatriz Artolazabal y Ana Ollo, consejera de Relaciones Ciudadanas del Gobierno foral. Además, también han estado el director general de Paz y Convivencia, Martín Zabalza, y la directora de la Oficina de Atención a las Víctimas, Blanca Burusko.

Artolazabal, en su intervención, ha celebrado que la ley vasca de víctimas haya amparado un reconocimiento largamente ansiado, y que busca aliviar el desconsuelo vivido por la familia desde 1985. Una manera de acabar con las "víctimas de primera y de segunda".

Precisamente, otra de las intervenciones ha corrido a cargo de Juana Balmaseda, letrada de la comisión que ha dictaminado el reconocimiento como víctima de Zabalza. Balmaseda ha dicho que la intención no es hacer de jueces y de juezas, sino extender la justicia, que va mucho más allá de las sentencias judiciales, a un caso hiriente y ocultado por los poderes del Estado.

En las conclusiones de la comisión, queda acreditado que Mikel Zabalza murió tras su detención a manos de la Guardia Civil, que maltrató al navarro tal y como acreditan los testimonios de testigos y las investigaciones posteriores. En el acto también ha estado el forense Paco Etxeberria.

Después ha sido el turno para la familia. Las hermanas de Zabalza, Idoia y Lourdes, han pronunciando en euskera y castellano un discurso emocionante y lleno de dolor por la herida abierta tras 36 años, pero que el reconocimiento oficial ayuda de alguna manera a aliviar. "Ojalá hubiesen podido verlo nuestro aita y nuestra ama, a quienes hubiese aliviado algo la amargura con la que se fueron", han dicho, entre lágrimas, en el momento más emocionante. Ambas han agradecido el apoyo social de todo este tiempo, y ahora también el apoyo institucional de los gobiernos de Navarra y la CAV.

No obstante, las hermanas subrayan que este es el comienzo de un camino que todavía queda por andar, ya que la familia no renuncia al esclarecimiento y la investigación judicial de los hechos pese a los dos reveses que ha sufrido el caso, archivado sin llegar a practicar la instrucción.

Después, la consejera de la CAV entregó en mano a los familiares el dictamen de la comisión, y tuvo lugar un aurresku de honor ante el monolito a Mikel Zabalza. Terminó el acto con una ofrenda floral.

Tras el acto, la consejera Ollo celebró el reconocimiento de Zabalza, reafirmó el compromiso del Gobierno foral con el reconocimiento a todas las víctimas de vulneraciones y adelantó que el Ejecutivo foral va a seguir el mismo camino, una vez se constituya la comisión de reconocimiento de víctimas que ha estado paralizada por los recursos de PP, Vox y Ciudadanos a la ley foral de víctimas, y que la justicia ya ha rechazado.

 

 

 

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Azote de «Nacionalismos»

No hay nada más triste que una persona con mente colonizada. Desafortunadamente Euskal Herria no es ajena a este fenómeno. De no existir vascos con mente colonizada, ya hace mucho que Euskal Herria fuese una nación libre y soberana. Pero los hay. Y para muestra, este del que nos comenta Naiz en esta nota:


Iturgaiz, azote de «nacionalismos», jura bandera (española) en el cuartel de Soietxe

El presidente del PP de la CAV, Carlos Iturgaiz, que lleva toda su carrera política renegando de los «nacionalismos y presentándose a sí mismo como «no nacionalista», ha sido una de las 248 personas que han prestado juramento o promesa ante la bandera de España esta mañana en el acuartelamiento de Soietxe, en Mungia.

Este acto de jura para personal civil ha estado presidido por el general Ignacio Olazábal Elorz, y se enmarca en las celebraciones que el regimiento ‘Garellano’ tiene programadas como conmemoración del 150 aniversario de su creación.

Tras la ceremonia, Iturgaiz ha felicitado al regimiento Garellano por la efeméride y ha agradecido «que centenares de vascos hayamos podido jurar hoy la bandera, honrarla y reconocerla como símbolo inequívoco de unidad de los españoles independientemente de dónde hayamos nacido. La bandera de España nos representa a todos».

También ha tomado parte en esta jura de bandera el subdelegado del gobierno español en Bizkaia, Vicente Reyes (PSE).

 

 

 

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Una de Cántabros Antifascistas

Somos un blog de izquierda y por antonomasia, antifascista e internacionalista. En ese sentido, es casi un deber compartir este importante reportaje dado a conocer por Público.

Más aún porque relata la lucha antifascista de los cántabros en el marco de la Guerra de España y la Segunda Guerra Mundial.

Lean por favor:


Los cántabros que lucharon contra los nazis en la resistencia francesa

Exiliados en Francia tras la guerra civil, muchos cántabros vieron cómo poco después un conflicto europeo tenía lugar ante ellos. Algunos optaron por combatir, integrándose en la resistencia que se oponía a los nazis. Un libro de reciente publicación recoge esta historia.

Marcos Pereda

Dicen que acabó la guerra, dicen que la guerra acabó. Del todo, para algunos, en abril del 39. Paulatinamente, antes y después, para los más. Aquí, en Cantabria, la primera parte ocurre por verano del 37. Intervención relámpago, casi. Previo a eso hubo cosas, claro. Y más tarde llegan muchas. Pero, sobre todo, verano del 37.

A partir de ese momento hay dos mundos en el mundo. El de quienes ganaron, el de los que han perdido. No busquen misericordias, no busquen perdones. Muchas, muchas personas marcharon hasta Francia, huyendo de lo que podría ser, huyendo de lo que ya sabían iba a ser. Entre 350.000 y medio millón, depende de a quién leas. Olvidados, incómodos, seres que el Gobierno francés acoge sin sonrisas, como un problema menor entre océanos de problemas grandes. A campos de refugio, a vivir como sombras los que de las sombras vienen.

Benito era fontanero. Allí, en Torrelavega, donde nació. Benito, Álvaro Benito Cayón, jugaba al fútbol. Boulevard F. C. de Torrelavega, un club que ya no existe. Tenía, también, ideas políticas, como (casi) todos en su tiempo. Prófugo del servicio militar en 1933, milicias voluntarias del 5º Regimiento republicano durante la guerra, huido a Francia más tarde.

Allí Benito se abrió paso gracias a su habilidad con las manos, a su experiencia en herramientas y latones. Wärme Aparatebau, dependiente del Ministerio de Armamento Nazi, porque Benito, como todos, saltó de un conflicto al de más allá. Era demasiado. No vine aquí para construir fusiles boches. Así que para 1942 (o 1943), Benito entra en contacto con la Resistencia.

Octubre de ese año, lo detienen, lo mandan a la cárcel, después a Compiègne, a lo que llamaban un espacio de tránsito. Más tarde, destino definitivo. El 16 de julio de 1944 a Álvaro Benito Cayón le cambian el nombre por el de prisionero número 37.204. Campo de concentración de Neuengamme. Murió en menos de doce meses, y fue incinerado allí mismo. Tenía 32 años. Porque la guerra arriba, como una tormenta que ves venir a lo lejos. No hay donde guarecerse, no hay refugio.

Año 1940. El mundo se vuelve a acabar para quienes llegaron de donde el mundo acabó. Al principio, los franceses no permitieron la formación de unidades propiamente españolas alistándose en el Ejército regular, así que las opciones para defenderse contra los nazis eran la Legión Extranjera o los Regimientos de Marcha de Voluntarios Extranjeros. Y aquí empiezan a aparecer cántabros.

Hubo, hubo muchos. Algunos realmente importantes, otros nombres al pie de la historia que, por un día, fueron trascendentes para las vidas de muchos, para las vidas de tantos. Hoy permanecen casi en el olvido. No para José Manuel Puente Fernández, que es especialista en arrancar biografías desde las garras de Leto. Ha escrito sobre cántabros en los campos de concentración, en la División Azul, sobre los bombardeos franquistas que hubo por la ciudad de Santander.

Ahora publica en la Editorial Librucos El exilio resistente. Cántabros en la Resistencia y la Francia libre (1940-1945), un compendio de biografías y hechos que estremecen. Uno de esos libros que no sabes si deseas recordar al detalle o descuidar para siempre.

A Luis le decían Pierre Martínez en aquella otra vida, la última, aunque él se apellidaba Ortiz de la Torre. Nació en El Astillero, un ojo a la Bahía, otro para Peña Cabarga. Familia liberal, favorable a la República, aunque con raíces en el carlismo aragonés. Combate con el bando leal, llega a ser teniente de milicias del 104º Batallón, Ejército del Norte. Cantabria, luego Asturias, hasta Catalunya más tarde. Después, exiliado. Leñador, luchador.

Resistencia desde el principio, cuentan que si hasta usó la sillita de su hijo, apenas bebé, para esconder armas y explosivos. Con aquello saltó por los aires el viaducto de Cacor, en plena Gironda. La Gestapo lo arresta en 1944, pero logra evadirse cuando ya estaba subido a uno de esos "trenes fantasma" (sin horarios, sin existencia, heraldos de olvido y muerte) que llevan a tantos hasta sitios de los de no volver.

Siguió en la lucha, siguió organizando sabotajes, asaltando cuarteles. Los galos le concedieron una Cruz de Guerra con estrella en bronce. Después volvió a su país, a continuar vivo, a organizar maquis. En Puertollano lo encontró la Policía, de Puertollano nunca regresa. Era el año 1947, el no había cumplido treinta y tres.

Los primeros ya estaban allí. Los primeros. Emigrados por el hambre y la miseria, tipos que un día dejaron atrás todo para buscar futuros distintos. Hablaban el idioma, habían encontrado un nuevo hogar, una nueva vida. Duele imaginar cómo recibirían a todos aquellos compatriotas, qué no reconocerían en sus ojos cansados, qué clase de sueños puedes conciliar por las noches después de ver esos mirares.

Los primeros ya estaban allí, digo. En 1940, cuando el discurso de De Gaulle, y la Cruz de Lorena, y todo eso. Cuando Francia eran dos Francias que en realidad era solo una Francia. Las llamadas fuerzas de la Francia Libre. Algunos llegan desde la Legión Extranjera. Juan Alcántara, por ejemplo, que luchó en Túnez, que fue herido en Argelia, que retornó vía el Port Vieux marsellés para entrar en la 1º División de la Francia Libre. Otros hacían labores de zapa. Pasar documentos, firmar exenciones, poner las tuercas mal en esta factoría donde todos lucen, ahora, esvástica.

Lucas Allende ya conocía la guerra. Este joven, natural de Maliaño, había solicitado ingreso en la 4º Compañía del 101º Batallón, Ejército del Norte. Cantabria, luego Gijón, Ribadesella, retrocediendo cada vez más ante el enemigo implacable. Primer salto a Francia, una pequeña embarcación, puerto de La Rochelle.

No descansa... tren hasta la frontera con Catalunya, entrar otra vez al conflicto, Frente del Ebro, derrotas, sinsabores. Cruza Le Perthus los primeros meses de 1939. Campos de refugiados en Francia, destino amargo. Él, que venía de combatir al fascismo, ve cómo son todos entregados a otro fascismo igual.

El Régimen de Pétain manda a muchos republicanos españoles hasta Brest, para que construyan submarinos que llevan cruz gamada en los flancos. Pasa que Lucas Allende era, a otros ratitos, solamente Lucas. Su alias con las Fuerzas Francesas del Interior.

Folletos, publicaciones clandestinas, recogida de fondos, también algún sabotaje en la propia fábrica, que allí son muy fáciles de fingir los accidentes. A Lucas lo detiene la policía secreta en 1944. Prisión de Pointaniou, Brest. Torturas de la Gestapo. La acusación es gorda: "Formar parte de un grupo de terroristas españoles".

Luego prisión de Rennes, Compiègne, más tarde Dachau. Prisionero número 74.133. Sobrevivió hasta la liberación por los estadounidenses, en abril de 1945. Pasó el resto de su vida en Francia. Hasta 1995, nada menos. Al fallecer podía llevar colgadas en su pecho once distinciones de la República Francesa. Era Caballero de la Legión de Honor, tenía la Cruz de Guerra, la Medalla Militar, la Cruz de Combatiente Voluntario por la Resistencia...Luego están los mitos.

Aquellos que aun se recuerdan en Francia, que son objeto de homenajes, que tienen sus plaquitas, sus afiches. La Nueve, por ejemplo. La Nueve era la Novena Compañía del Tercer Batallón, formada por el Cuerpo del Regimiento de Marcha del Chad. Una gran mayoría de españoles. Exiliados. Entre ellos, cántabros, por supuesto. Experiencia de combate en África, personajes curtidos, sin miedo. Instrucción en Marruecos, luego más en Gales, finalmente desembarco por Normandía. Y la Nueve que avanza. Liberación de Alençon, combates en Falaise, en Ecouché, en el bosque de Écouves. Y, finalmente, París.

A París entra la Nueve en vanguardia. Avanzan doscientos kilómetros en un solo día, reciben noticias de que la ciudad bulle con insurrección interna. El 24 de agosto empiezan a incursionar por el sur. Limours, Arparons, Puerta de Orléans. Al mando de Amado Granell, ese mismo día alcanzaron la plaza del Ayuntamiento. Dos jornadas más tarde acompañan a De Gaulle en el desfile victorioso.

No es el final, claro. Descansaron una semanita en París, luego parten hacia tierras de Alsacia. Pasan por el Marne, por el Mosela. Antes de llegar a Estrasburgo, en los combates alrededor de Lunneville o Azerailles, cae el cántabro Emiliano García Rodríguez, natural de Cabuérniga. Otra vez son avanzada entrando en la villa, otra vez continúan hacia el este.

Llegarán hasta el Nido del Águila. Allí donde dormía Hitler cuando quería respirar aire puro. A Faustino le llamaban Canica, o, a veces, Montañés. Faustino, Faustino Solana San Emeterio, tenía la frente despejada, la nariz grande, labios finos, tristes los ojos. Había nacido en Santander, y nació varias veces más durante la guerra. Durante las guerras. Primero, España; luego, Francia, a donde llegó cruzando montes fragosos allá por Andorra. Legión Extranjera, norte de África, tierras de polvo y sed para quien viene de entre nieblas. Luego se incorpora a las Fuerzas Francesas Libres de De Gaulle, integrándose en la 2º División Blindada. Leclerc al mando, ahí es nada.

Adiestramiento en Inglaterra, desembarco por tierras normandas, agosto de 1944. Montañés o Canica, avanza hasta liberar París, luego avanza hasta liberar Alsacia, más tarde continúa, y acaba llegando al Nido del Águila, en Berchtesgaden. Solo una casita, pero cuánto simbolismo. Quedó en Francia cuando llegó la paz. Trabajando de peluquero.

Muchos de los grupos de resistencia interna estaban vigilados e infiltrados por la Gestapo. Y surgen aquí nombres, nombres de estremecer. El comisario Poinsot, por ejemplo, que detuvo a docenas de personas por la zona de Burdeos. Primero interrogatorio. Tortura. Después, prisión. Un tren más tarde. Luego otro. Al final terminan en un campo de concentración nazi. Y así tantos.

Estaba otro asunto. El de actuar o no actuar. Los comunistas siempre fueron más activos. Sabotajes, destrozar vías férreas, cepillarnos a algunos nazis si nos los cruzamos de noche. Solo que esa visión no era mayoritaria, en contra de lo que pudiésemos pensar. Por cada soldado alemán muerto, respondían con represalias. Por cada raíl fuera de sitio había que trabajar horas adicionales.

Los aliados pensaban que la resistencia interna era útil, pero solo de forma "no drástica". Había cierto peligro de romper consensos en torno a lo importante. Pero, como decían los viejos revolucionarios, "la idea era coincidir frente a aquello que menos coincidíamos".

También espías, agentes secretos. Marina de la Vega, con su vida alucinante. O Matías Movellán, santanderino que estuvo en Berlín y, quizá, pasó información a los aliados desde la mismísima capital del Reich. O José Torres Martín, que formó parte de la red Vélite-Thermopyles, y cayó asesinado tras toparse con la sangrienta Brigada Jesser...

Gregorio Pérez Collado ya estaba en Francia. Cuando empezó todo, digo. Gregorio Pérez Collado, que nació en Santillana del Mar allá por 1881, fue emigrante al norte. En plena Gran Guerra, lo que son las casualidades. Burdeos, un obrador, sin lujos pero da para vivir. Hasta que llegan los otros. Los otros.

Mayo de 1940 y Gregorio se compromete con la Organización Especial del Partido comunista Francés. Un año más tarde entra en la estructura militar de los Franc-Tireurs et Partisans Français. Su suerte está echada. En 1942 lo detienen en su domicilio. A él, a su esposa, a los dos vástagos. Prisión de Fort-du-Há, interrogatorios, actividad clandestina, dinos todo lo que sepas.

Compiègne, más tarde, ya en manos alemanas. El 20 de enero de 1943 lo suben a un tren. Sachsenhausen como destino. Al bajar ya no le dicen Pérez Collado, sino prisionero 58.938. Tenía cincuenta y dos años, era condena segura. Once meses más tarde fallece allí. Será reconocido después como Mort pour la France.

Y los maquis. Que empezaron allí a llamarse de esa forma, que les dijeron "los del monte" acá. Huidos, fugados de la guerra, de la posguerra (con ese "pos" en minúscula muy chica), que pasaban frío y miedo entre las alimañas en noches que no tenían fin. Noches de ruido, que nadie sabe la cantidad de sonidos que hay por los cagigales hasta que escucha el silencio en ellos. Pues, en Francia, igual.

Los primeros fueron objetores al trabajo obligatorio, ese eufemismo nazi para "esclavitud". A plantas metalúrgicas, como José Girón Seisdedos, que nació en Suances. A bases de la Marina, como el santanderino Eduardo Casabona. Abandonaban la injusticia, buscaban refugio en sombras, cabañas abandonadas, en cuartos que no aparecen sobre los planos.

Golpes pequeños, casi anecdóticos en el gran teatro de la guerra. Golpes trascendentales. La sensación de que todo podía pasar en cualquier momento. Donde había soberbia, control, no existe ya. Peligro cierto para los nazis, que actuaron con dureza. A Girón lo pillaron por Saboya, año 1944. Destino Mauthausen. Logró sobrevivir hasta la liberación, y fue repatriado a Francia.

Manuel Hefler Rivero tenía un apellido galo y otro montañés, pero había nacido en Santoña, allá por 1884. Para la segunda mitad del siglo XX ya estaba en Francia, por el antiguo Languedoc. Funcionario francés (director de Policía en Madagascar, por ejemplo), estaba ya retirado cuando se produjo la invasión nazi.

Qué importa. Desde el principio entra a colaborar con los que no quieren colaborar. Sucede que era tipo con ascendente, con respeto por todos, con auctoritas... y eso le sumó la potestas. Elegido alcalde de Amelie-les-Bains en 1941. Los nazis arrugan el morro, los petanistas otro tanto. Pero había que mantener la ficción de "neutralidad", así que le dejaron hacer. E hizo.

Aprovechando su puesto Hefler comenzó a expedir y aprobar cartas de identidad para personas que no tenían derecho a ellas. Circular libremente por territorio francés, llegar hasta las fronteras vecinas. Esos papeles valían más que cualquier sueño en aquella tierra cruel.

También difundió prensa clandestina, refugió a miembros de la Resistencia, organizó una red de alojamientos para espías y aviadores aliados. Eso a la sombra. A plena luz Hefler negó varias veces las órdenes. No, no les daremos estos alimentos. No, no pueden ocupar estas viviendas. No, no les proporciono estos papeles. Estaba recorriendo una línea cada vez más frágil. Una que quebró en 1944, cuando la Gestapo lo arresta en su propio domicilio.

Acaba en Dachau, primero, en Bergen Belsen más tarde. Por febrero de 1945 no pudo más. Nadie sabe si lo inhumaron en una fosa común o su cuerpo acabó en un horno crematorio. El regreso imposible, titula José Manuel Puente el último capítulo de su libro. El regreso imposible. De Gaulle y su nuevo Estado Francés ofrecía a los combatientes de la resistencia rehacer vidas en Francia. Enrolar en el ejército o desmovilizar fuerzas, ellos escogen.

Algunos optaron por una de esas dos vías, pero otros no. Otros pensaban que aquello aun no acababa. Que quedaban fuerzas del fascismo por combatir. Aquellas que los expulsaron de su hogar, aquellas que aun seguían enseñoreando bárcenas y oteros. Así que optaron por trasladarse a zonas fronterizas, a la espera de que viejos aliados tomasen decisiones trascendentes. Decisiones que se dilatan, que nunca llegan. Están solos, es un hecho. Están solos, y seguirán estándolo.

No hubo ninguna posibilidad de regreso para el exilio español. Los viajes de vuelta, verificados por familiares o amigos, debieron esperar muchos años. Miedo a detenciones, a interrogatorios como aquellos que guardaban en su memoria.

Tenían medallas en el pecho, diplomas en las paredes, cartas firmadas por algunos de los hombres más importantes de Europa. Tenían, también, un enorme agujero aquí, donde se esconden los recuerdos de infancia.




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La Demencial Lógica Belicista

Jugadores ucranianos de hockey sobre hielo exigen que se expulse a todos los jugadores rusos de su liga. Lo mismo hacen jugadores ucranianos de basketball. Dos exboxeadores ucranianos afirman que se van a la guerra en contra de Rusia y ni tardo ni perezoso Arnold Scharzennegger los felicita por ello llamándoles "héroes". En Ucrania, filmando un documental, Sean Penn a lo Tomandante Borolas exige a Biden la intervención militar estadounidense pues en Ucrania se ubica la "punta de lanza democratizadora". YouTube demonetiza (sic) los canales rusos. La derecha mexicana exige el rompimiento de relaciones diplomáticas con Rusia. La final de la Champions ya no se jugará en San Petersburgo. El hashtag #PrayForUkraine cunde en las redes sociales mientras personas que aseguran que Juan Gabriel y Jenny Rivera están vivos colocan los colores amarillo y azul en sus perfiles de Facebook. Supuestos izquierdosos que ayer pedían la liberación de Julian Assange -quien se encuentra preso por haber dado a conocer los crímenes de lesa humanidad cometidos por Washington en Iraq- hoy publican fotos de refugiados ucranianos vestidos a la última moda, como si en Ucrania no existiesen militares ni paramilitares. El programa de comedia estadounidense SNL inicia su transmisión con un coro vestido a la usanza ucraniana y la leyenda "Prayer for Ukraine".

Insistimos, a todos aquellos que hoy se han vuelto politólogos y expertos en geopolítica... ¿saben que Estados Unidos ha mantenido un bloqueo criminal en contra de Cuba desde hace 60 años? ¿están enterados que también sofoca a Venezuela con medidas parecidas? ¿se enteraron que Madrid llevó a cabo una violenta operación policíaca en contra de los catalanes que intentaban llegar a las urnas el 1° de octubre de 2017 para participar en un referendum? ¿leyeron acerca de los 95 presos políticos vascos víctimas de tortura que aún están en cárceles españolas a pesar de que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos dictaminó en contra de las sentencias de cárcel emanadas de autoinculpaciones firmadas durante los cinco días de incomunicación a las que fueron sometidos esos presos? ¿han escuchado acerca de la entidad sionista que ocupa Palestina desde hace más de 60 años misma que a diario comete asesinatos y que periódicamente bombardea a la población civil que mantiene sobreviviendo a duras penas en bantustanes? ¿se han manifestado en contra del expansionismo militar de la OTAN, organismo que ya no debiera de existir?

Para acabar... es insultante tener que ver y leer tantas declaraciones supuestamente solidarias o "en nombre de la paz". Si no van a hacer algo al respecto, sugerimos continúen compartiendo memes de Bob Esponja.

Establecido lo anterior, les compartimos la editorial que Naiz le dedica al actual conflicto armado que tiene como escenario de guerra a Ucrania:



Hay gente en este mundo que cree que Rusia bombardee Ucrania va a mejorar las cosas en la región, va a traer más justicia y va incluso a acercar la paz, una paz verdadera. Como hay gente que cree que la única solución a este ataque es devolverlo con su misma moneda, bombardeando Moscú o eliminando a Vladimir Putin. Por supuesto que hay personas que no saben que actualmente están bombardeando Yemen o Palestina, y gente a la que no le importa ni lo uno ni lo otro. Que haya esa clase de personas no debería determinar lo que hay que defender ante una injusticia irresponsable como es el ataque ruso sobre Ucrania.

Hay gente que pensaba que la Rusia autoritaria que ha construido Putin era el legado de la Revolución bolchevique y que su proyecto era recuperar para el mundo ese otro bloque alternativo al atlantismo. Putin se lo ha desmentido esta semana, culpando de todas las desgracias del mundo a Lenin, a la nomenclatura soviética y, qué menos, al enemigo yanqui. Sorprendente, porque o bien desconoce lo que creía una parte importante de quienes le apoyaban o no le importa. Tampoco falta gente a la que lo que de verdad les gustaba del proyecto socialista no eran la igualdad y la libertad, sino el autoritarismo, el orden y el control.

Para algunos la palabra «oligarca» debe ir siempre acompañada del adjetivo «ruso». Quizás sea porque no conocen bien el sistema político ucraniano, infestado de mafiosos legislando en favor de sus intereses particulares. O porque desconocen que la palabra oligarquía significa un poder exacerbado en manos de unos pocos, es decir, la relación perversa entre una élite y un gobierno. En esa acepción, los oligarcas rusos y ucranianos no son tan distintos del establishment occidental. 

Casi todo el mundo ve claramente que detrás de este conflicto hay intereses económicos. Siempre los hay. La cuestión de la energía es central, tanto cuando se dispara la guerra como cuando hay paz. Sin embargo, dependiendo del lado del que se situen, algunos solo verán esos intereses en uno de los extremos del gasoducto.

Cuando por primera vez en décadas los líderes de potencias nucleares amenazan abiertamente  con sus arsenales, mucha gente se entretiene debatiendo en internet sobre armamentos o tácticas que no dominan, sobre minucias. La amenaza nuclear debería traer un debate serio. Desgraciadamente, existe un pacifismo naif que ha renunciado a entender el mundo y que no va más allá de desear la paz en el mundo. En este sistema capitalista la frivolidad se encarna en todo tipo de versiones.

Algunos pensaban que la historia iba a terminar con la caída del bloque soviético. Por eso, daba igual que EEUU y la OTAN se adueñasen de territorios fronterizos como si del Risk se tratase. Muchos estados han apoyado que se violasen una y otra vez los tratados internacionales, las normas de la guerra y de la paz. Hay gente que se sorprende de que Rusia haga lo que EEUU ha hecho una y otra vez en las últimas décadas. Para algunos hay imperialismos buenos. Como niños responden que «no es lo mismo» ante dos situaciones equiparables, y casualmente la diferente siempre es la suya. Porque que EEUU ponga misiles en Polonia es como si Rusia los pusiese en México: inaceptable desde todo punto de vista.

Aspirar a otros valores y exponer otra agenda

Hay gente a la que le da igual la gente. Personas que a miles de kilómetros, desde sus confortables vidas, defienden que se bombardeen ciudades. Hay quienes desprecian que la gente huya de la guerra. Hay personas que son despiadadas en la lejanía y cobardes en las distancias cortas. Hay gente a la que le gusta simplificar las cosas complejas –dividir todo en dos y elegir uno–, y a la que le gusta hacer complicado lo sencillo –que hay cosas que no están bien y que son casi universales–. Ojo, que todo el mundo puede ser, seguramente, esa clase de gente en uno u otro momento: parcial, incoherente, frívola, egoísta, ridícula, cruel, cobarde… Pero todo el mundo puede no serlo, o al menos intentarlo.

Porque si se buscan la justicia, la igualdad y la libertad, hay que intentar por todos los medios no ser esa clase de personas, de gente, de sociedad, de pueblo. Se pueden entender las causas de esta situación geopolítica –se puede incluso discrepar–, estar en contra de la guerra, demandar un cese y un repliegue de las fuerzas armadas, un desarme, que se retomen las negociaciones y que se alcance un pacto justo y realista para todas las partes. Se puede ser esa otra clase de gente, humanista y solidaria, sin dejarse pisar por nadie y sin pisar a nadie. Eso pasa ahora por decir no a la guerra y por traducir esa demanda a una política utópica y a su vez eficaz.




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Un Reloj con Legado Antifascista

Hace unos meses les compartimos información acerca de la saga vivida por Enrique Cayuela. Hoy, desde Naiz, traemos para ustedes esta interesante actualización al respecto:


El reloj de Osasuna. La Estación Municipal de Autobuses de Iruñea y la represión fascista

Mikel Uharte

El pasado 13 de enero el el Ayuntamiento de Iruñea aprobó declarar el reloj de la antigua Estación de Autobuses espacio de memoria, solicitando al Gobierno de Nafarroa su inclusión en esa red, con el objetivo de convertirlo en un símbolo contra la barbarie fascista y la guerra.

Enrique Cayuela, secretario municipal, y su vecino, Ramón Díaz-Delgado, Catedrático de Instituto, lograrían salvar sus vidas tras la represión desatada durante el golpe de julio de 1936 escondidos en el reloj de la fachada principal de la antigua Estación de Autobuses de Iruñea.

Desvelamos aquí nuevos datos relativos a ese espacio de la Estación, donde se produjeron otros episodios represivos -el doble de lo que le correspondía teniendo en cuenta la media de la ciudad- dirigidos contra personas afiliadas a organizaciones de izquierdas, republicanas y nacionalistas vascas. Además, muchas de ellas estaban o habían estado vinculadas a Osasuna, convirtiéndose en víctimas olvidadas de su ciudad.

Estación Municipal de Autobuses, primera en el Estado español

En 1923, el arquitecto municipal Serapio Esparza realizó la primera propuesta para su ubicación. Unos años más tarde, en 1929, La Estellesa presentó su propio proyecto a través de una propuesta firmada por su secretario, Manuel Irujo, diputado foral y, apenas dos años más tarde, diputado en el Congreso de Madrid en representación del PNV y que, durante la guerra, fue nombrado ministro sin cartera primero, y de Justicia después, por el Gobierno de la República.

Tras un largo proceso administrativo, el Ayuntamiento, presidido por el alcalde republicano Nicasio Garbayo, y de mayoría republicana-socialista, con concejales como Ernesto Llamazares, Mariano Sáez Morilla o Florencio Alfaro, impulsó definitivamente el proyecto. A última hora, se propuso añadir tres alturas al edificio con cien habitaciones económicas, que terminarían siendo sesenta y seis viviendas sociales, de ese modo se amortizaba el coste de construcción.

Las obras salieron a concurso presentando propuestas los constructores Del Guayo, Huarte y Compañía, Eguinoa Hermanos y Martín Goñi e ingenieros. Una comisión del Colegio Vasco-Navarro eligió la firmada por el arquitecto José Alzugaray, de la constructora Del Guayo, con un presupuesto total de 1.400.000 pesetas, que aprobó la Comisión municipal. Huarte presentó alegaciones, pero su recurso no prosperó.

En abril de 1933 se iniciaron las obras y, a lo largo del año, se aprobaron y firmaron reglamentos, tarifas, contratos, arriendos de locales con las firmas del alcalde Garbayo, el secretario municipal Cayuela y la participación de varios concejales republicanos. 24 líneas y casi tantas compañías de autobuses se establecieron con destino a las principales localidades y comarcas navarras, además de a ciudades como Donostia, Gasteiz, Bilbo y Zaragoza.

El tradicionalista Tomás Mata, elegido en agosto de 1934 nuevo alcalde al perder la mayoría del pleno la conjunción republicano-socialista tras determinarse la incompatibilidad del concejal republicano Joaquín Arteaga y el socialista Sáez Morilla, se estrenó inaugurando el 17 de noviembre de 1934 el trabajo de su predecesor. Primer edificio del Estado en incluir las taquillas y las dársenas de la estación en el mismo edificio, y de los primeros de Europa. Una solución para las comunicaciones y transportes, centralizando los autobuses y microbuses de la ciudad.

La elección del reloj de la fachada, también por concurso y con un presupuesto de licitación máximo de 10.000 pesetas, contó con dos propuestas. La de la firma Siemens, que presentó un moderno catálogo alemán, y la del relojero local, Joaquín Roldán. Fue este último el elegido, a propuesta del ingeniero municipal, José Berazaluce. Firmó el acta, el alcalde en funciones, Florencio Alfaro, y certificaba la misma el secretario municipal, Enrique Cayuela.

La entrañable Estación, para iruñshemes y visitantes y casi nonagenaria, alberga historias como el bombardeo sufrido en noviembre de 1937. Ahí están las fotos, bien conocidas, que retratan los daños materiales ocasionados por el ataque de la aviación republicana en el transcurso de la guerra civil. Sin embargo, los episodios que presentamos a continuación han sido prácticamente desconocidos hasta ahora.

Bar-Restaurante de la Estación

Ildefonso Zalabardo era un conocido camarero y hostelero en Iruña en los años 20 y 30. Él fue el elegido para llevar el Bar-Restaurant. Tenía mucha experiencia con bares como El Txoko, el España, el Gau Txori (Burgalés) o el Bar Osasuna (Calle Bergamín 7), que traspasó a su mujer, María Pita. En este último tenían lugar reuniones deportivas, se compraba prensa deportiva estatal y extranjera, y era lugar de reunión de los hinchas locales para seguir a través de la radio los partidos de Osasuna fuera de casa y también de inicio de pruebas ciclistas, por ejemplo. Incluso Ildefonso realizaba donaciones al club.

El contrato del nuevo Restaurant en la Estación se firmó el 19 de octubre de 1934, para el 15 de noviembre debía estar abierta. El canon anual fue de 12.060 pesetas (la calefacción estaba incluida) y se estableció un periodo de concesión de ocho años. Abría temprano hasta que llegara el último autobús, los desayunos consistían en un café con leche y bollo por cuarenta céntimos, el cubierto era una sopa, potaje variado con tocino o chorizo, y un plato de pescado o carne, pan y vino por dos pesetas y cincuenta céntimos y también un servicio de platos variados.

El coñac tenía un precio de cincuenta céntimos y el anís, un poco más barato, de cuarenta y cinco. Los niños de las cantinas escolares podían desayunar y almorzar gratis. Era el Consistorio el que regulaba y establecía estas condiciones, horarios y precios, indicando, entre otras cosas, que la cafetera debía ser de marca Omega expréss, cuatro canillas y una máquina registradora estatal.

Un local nuevo, moderno; una nueva ilusión, en un espacio convertido en ir y venir de personas, de pequeñas mercancías, de paquetería, de tráfico de personas, ideas y proyectos; con un mural que acompañaba a otro reloj con los símbolos del zodíaco encima de las taquillas de La Montañesa. Ese espacio de espera y de refrigerio se anunciaba en la Guía de la Estación a color junto a las líneas y horarios de autobuses, publicada por la Imprenta Bengaray.

Algunos de los nuevos vecinos del edificio empezarían a conocerse y quizás a alternar en el bar-restaurante, varios de ellos, compañeros de un nuevo proyecto político, Izquierda Republicana. Como Enrique Cayuela y Ramón Díaz-Delgado, ¿tomarían café juntos? ¿coincidirían al salir de casa? ¿o al ir a tomar el autobús para trasladarse a Irun, de donde era María Luisa Arzac, la mujer de Enrique?

Apenas año y medio después de la inauguración del bar y restaurante, el proyecto se mostró económicamente inviable. Zalabardo pensó en abrir una puerta directa al andén, pero su solicitud fue denegada. El 4 de abril de 1936, cuando los ingresos eran insuficientes, no cubría gastos, el Madrid CF, con sus figuras, Errasti, Emilín y su capitán Ricardo Zamora, llegó a Iruñea en tren (y no por autobús) y de ahí al Nuevo Hotel. En San Juan se esperaba récord de taquilla. La prensa madrileña señalaba a un Osasuna favorito. «¡Aúpa Rojos!», escribían los diarios locales. Ese mismo día, Ildefonso decidió solicitar la rescisión del contrato y Osasuna perdía estrepitosamente.

Publicidad que anunciaba una vida moderna

También salió a concurso la gestión publicitaria de la Estación. Allí encontramos a Eladio Zilbeti. Con experiencia en el impulso del deporte moderno, activista de la vida cultural, social y política en Iruñea, había demostrado tener dotes para la imagen y la publicidad: él fue quien quince años antes había dado la idea del nombre Osasuna. Al inicio de la República se presentó a las elecciones municipales por el PNV y, un par de años después, participó en la fundación de ANV, donde coinciden varios personajes del mundo del fútbol navarro, como Pablo Archanco, Martín Goñi o Benigno Arbea. 

La propuesta de Eladio fue elegida entre cuatro para la gestión de los espacios para la publicidad de la Estación por 10.018 pesetas y cuatro céntimos. 37 recuadros para carteles en andenes y 19 en los espacios subterráneos, con un porcentaje del alquiler como contribución.

Había creado una agencia de publicidad, única en la ciudad, que se llamaba Tirren, donde desarrolló iniciativas varias y novedosas: un Concurso de Escaparates para el comercio local, participó en la creación de Radio Navarra, organizó el viaje a Barcelona para las semifinales de Copa a escasas fechas del golpe militar del 36 y anunciaba la venta de pequeños pupitres para los aparatos telefónicos en el hogar. ¿Qué imagen habría dado la Estación si el Ayuntamiento no hubiera rechazado su propuesta para colocar un gran cartel en la fachada, con letras rojas y luces de neón? Sin duda, era un adelantado a su tiempo.

Enseguida afloraron las discrepancias y el Ayuntamiento incumplió los contratos firmados y sus condiciones. Con motivo de la Feria de Ganado de 1935, el Consistorio colocó carteles anunciadores y Eladio consideró que afectaba a su gestión en exclusiva. Presentó una queja y, tras no obtener respuesta, decidió presentar una demanda. La resolución judicial de 18 de diciembre de 1936, a los cinco meses de empezada la guerra, decretaba la rescisión del arriendo, añadiéndose una nota a lápiz: «Se supone desaparecido el Sr. Cilveti», imponiéndole una condena de 4.915,72 pesetas a abonar al Ayuntamiento.

Triste final para el hostelero y el publicista; la represión sobre el vecindario del edificio

Ildefonso fue detenido el 11 de agosto, trasladado a la prisión de Iruñea y, días después, asesinado en Valcardera el 23 de agosto de 1936, junto a los hermanos Natalio y Santiago Cayuela, y otros 48 compañeros. Mientras sucedían estos hechos y sobre los que tuvieron conocimiento, Enrique y su amigo Ramón, permanecieron escondidos en el reloj, cuyo mecanismo se encontraba a escasos metros del bar, y donde la policía señalaba el lugar como la «zurdería», en clara referencia al ambiente de los parroquianos, usuarios y viajeros de la Estación.

Tras su asesinato y el cierre del Bar Osasuna, María Pita, su mujer, se dedicó a fregar suelos, pero como las deudas apretaban, solicitó reabrir el mismo, lo que le acarreó nuevos problemas, tras verse involucrada en una trampa a resultas de la cual fue detenida y desarticulada una red para evadir personas clandestinamente a través de la muga. Pasó bastante tiempo en la cárcel y, al parecer, en el espacio del bar se abrió una comisaría.

En cuanto a Eladio, tres días después de perder el contrato de la Estación, fue localizado y encarcelado, siendo asesinado el 17 de enero de 1937 en Etxauri. Evidentemente, no fue la causa de la demanda, pero coincidió. Es probable que pudiera estar relacionado con alguna de las redes clandestinas de evasión de personas al Estado francés. Un viejo conocido suyo, Isabelo Iribarren, fundador de Osasuna como él y taxista con plaza en la Plaza del Castillo, aparecía implicado, junto a camareros del Bar Dena Ona y del Kutz, en una red de fuga de «rojos», según informes de la Falange, que podría relacionarlo con los huidos del reloj.

Los casos de Ildefonso y Eladio no fueron los únicos episodios de represión. Hubo más. El edificio estaba habitado mayoritariamente por personal municipal (jardineros, barrenderos, telégrafos, un secretario del Ayuntamiento, concejales, un catedrático de instituto…). La policía, los militares, falanges y carlistas realizarían varios arrestos en sus viviendas.

Entre los solicitantes y arrendados también encontramos personas que fueron acusadas de crear redes de evasión vinculadas con el Partido Comunista, como Argimiro Archanco, condenado a 30 años, hermano del osasunista Pablo y del que fuera alcalde de Pamplona y presidente de Osasuna en la post guerra, Antonio Archanco. Bastante curioso es el caso del arbizuarra Martín Flores, al que la Falange calificaba como «peligroso comunista» en según qué expedientes, siendo exculpado en otros de todas las acusaciones que se vertían sobre él por el jefe carlista y dueño y señor de vidas humanas, Benito Santesteban. Lo cierto es que vivía en el 2º piso entre Enrique y Ramón y, según cuentan algunos expedientes, se dedicaba al contrabando de armas y servía con una ambulancia en el Bando Sublevado, sin perder nunca el contacto con personas relacionadas con organizaciones de izquierdas.

Entre los que pudieron escapar, además de Enrique Cayuela y Ramón Díaz-Delgado, lograron hacerlo el empleado de la Diputación, José Goñi Urriza, o el maestro Carlos Menaya, que fue inhabilitado y sufrió destierro; otros fueron detenidos y encarcelados como Arturo Rubio, el veterinario Florencio Grávalos, el ingeniero Julián Berazaluce, Carlos Alfaro González, el barrendero Bartolomé Ruiz, Francisco Navaridas o el arbitrio Adrián Izco; Bernardino Vidaurre fue destituido de su cargo público y varios empleados municipales resultaron inhabilitados, como los arbitrios Víctor Arlegui, Arturo Borruel, Antonio Conesa, Fermín Rosagaray, el encargado Isidoro Artica, el peón Carmelo Echarri; otras inhabilitaciones laborales fueron las de Eduardo Aguerralde, Agustín Goñi, Tomás Moya o Germán Yoldi; y los asesinatos del concejal Florencio Alfaro o Enrique Astiz. Todos ellos aparecen como solicitantes de vivienda y/o con contrato firmado.

Como ya hemos visto, Eladio e Ildefonso eran osasunistas como también Enrique y su familia, o Martín Goñi, uno de los que optaron a realizar la obra, presidente de ANV, jugador y directivo del club rojillo, también encarcelado, como el vecino Luis Desojo, jugador de Osasuna o vicepresidente como el concejal Florencio Alfaro, y directivos, como el abogado Enrique Astiz, Serapio Esparza y el ingeniero Berazaluce.

El reloj, entre la tragedia y la esperanza

Enrique y Ramón se han convertido en los topos más famosos de Iruñea. Son los protagonistas del escondite del reloj que, a su vez, se ha convertido en un guiño a la historia. Añadiremos que Enrique firmó el arriendo (alquiler) de la vivienda el 26 de septiembre de 1934 por 140 pesetas mensuales y Ramón Díaz-Delgado tres después por 135 pesetas mensuales.

Y para quien quiera conocer la historia, cómo se escaparon, a dónde fueron, qué fue de sus vidas, de sus familias, cuáles fueron sus sueños personales y colectivos, la vida en Chile o por qué eran de Osasuna, recomendamos “Y el tiempo se detuvo. Natalio Cayuela, Osasuna y Justicia”, un libro de Eduardo Martínez Lacabe y Osasuna Memoria.

Los hermanos de Enrique Cayuela, Josefina, Santiago, Natalio y la esposa de este último, Amparo Sandoval, vivían en la Avenida San Ignacio número 7, a escasos cinco minutos de la Estación de Autobuses. Lo hacían en otro edificio no menos icónico para los pamploneses, el de Seguros La Vasco-Navarra (actualmente Zara). En cuanto supieron del asesinato de Natalio y Santiago, las trágicas muertes, la angustia, el dolor y el desconsuelo, volarían de una casa a otra.

Las tres mujeres de la familia quedaron solas. Josefina sin sus hermanos, Amparo, viuda, y María Luisa Arzac, con su marido escondido en el reloj, angustiado por la pérdida violenta de sus dos hermanos. Los contactos de los Cayuela, con una red de amistades y compañeros muy extensa, incluso entre algunos de los que apoyaron el golpe, propiciaron la salida del escondite del reloj.

«La lámpara está a salvo» es la señal escrita para avisar a la familia de que todo ha salido bien. Ramón y Enrique, junto a un grupo de exiliados navarros, se fotografían junto al mar de Biarritz en enero de 1937. Elegantes, sonrientes. La procesión va por dentro: casi trescientas personas han sido asesinadas en Iruñea en el momento en que se obtiene esa instantánea.

Con la salida de los Cayuela y los Díaz-Delgado del inmueble municipal, llegan nuevos inquilinos. Como Modesto Font, el gobernador civil puesto a dedo por Emilio Mola, el que firmara las libertades de los que serían asesinados en Valcardera, el que departía amistosamente con Natalio en el palco de los partidos de Osasuna, que el 11 de junio de 1937 se trasladó a vivir al número 6, 4º izquierda con una renta de 105 pesetas mensuales, justo encima del reloj.

En toda esta enrevesada historia de coincidencias y casualidades, las hijas de Valeria Beaumont, la joven asistenta que trabajaba en la casa de los Cayuela, y que colaboró a ocultar a Enrique Cayuela y Ramón Díaz-Delgado, nos ha contado que quien fuera marido de Valeria, Salvador Rey Legasa, trabajó desde 1928 hasta 1965 con Joaquín Roldán, el relojero.

Finalmente...

En marzo de 1937 la familia Irisarri se trasladó al piso que ocupaban los Díaz-Delgado. Xabier era un niño y recuerda a su ama muy preocupada, pegada a la ventana. Su aita, nacionalista y republicano, salvó la vida gracias a la intervención de un amigo.  Recuerda cómo años después eliminaron el escudo republicano de Nafarroa de la fachada. Sin embargo, no conocía la historia que albergaba el reloj al que se accedía desde su cuarto de estar.

Es de justicia y debemos subrayar el papel de María Luisa Arzac, Josefina Cayuela, Amparo Sandoval, Valeria Beaumont y Guillermina Rodríguez, determinantes en el plan de escondite y escapatoria. La historia y el éxito de la misma, sin ellas, hubiera sido imposible. No estaría mal que el colectivo Geltoki que, a día de hoy, tiene como objetivo la promoción de la economía social y solidaria, tributara un homenaje a María e Ildefonso; alguna pequeña referencia a ellos, como a Eladio. Sería un buen acto de memoria.

El reloj ya es un guiño a esta historia fascinante. Alguien dijo el verano pasado: «¡Mira! ¡El reloj de Osasuna!». Tenemos la oportunidad de dotar al símbolo de este contenido para que recuerde lo que pasó en Iruñea aquel infausto verano en que los fascistas decidieron eliminar a quienes no apoyaban su causa. Un símbolo con el que se puedan identificar las generaciones futuras, para que nunca más se repita y nunca más marque la hora de una nueva llamada a la infamia.

Xabier Irisarri conoció recientemente a los Cayuela de Chile, los nietos de Enrique, y, al tiempo que descansa y lucha por su salud, está orgulloso de que en la que fuera su casa de niño ocurriera esta historia. El escondite del reloj, de haber ocurrido en un escenario similar en Londres o en Berlín, es casi seguro que un artista como Banksy o un cineasta como Wim Wenders, lo hubieran reflejado en sus producciones. ¿A qué espera Osasuna? ¿A qué espera la ciudad de Iruñea?

 

 

 

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