Un blog desde la diáspora y para la diáspora

viernes, 3 de julio de 2020

Egaña | Cerises. Cerezas. Gereziak

Les recomendamos mucho este texto que Iñaki Egaña ha dedicado a los recientes resultados electorales en Iparralde, texto que ha publicado en su perfil de Facebook:


Iñaki Egaña

La Comuna de París fue uno de esos episodios de los que nos enorgullecemos de sentirnos humanos, fighters por la justicia universal, comprometidos con la eterna pelea de clases. Nuestro compatriota Prosper-Olivier Lissagaray nos dejó un bello relato, amargo pero épico, del levantamiento popular. La contrarrevolución liderada por Thiers, con una calle que le homenajea en Baiona, entre otras localidades, provocó uno de los manifiestos más contundentes de Marx.

La atracción revolucionaria fue universal, incluida la que produjo en nuestro pequeño país, entonces conspirando en armas, desde el carlismo, contra la monarquía alfonsina. Al norte de la muga, sin embargo, un desconocido Abad Ullah, natural de Etiopía y vecino de Hendaia, se fugó hacia las barricadas parisinas. Fue detenido por la contrarrevolución y ejecutado de inmediato. Había sido el criado del euskaltzale Antoine Abbadie, creador del símbolo del Zazpiak Bat, cuyo palacio majestuoso se alza en el camino de Hendaia a Sokoa.

Ullah fue uno de los 30.000 insurrectos ejecutados. Otros marcharon hacia el exilio, y varios centenares deportados a la otra punta del mundo, a Nueva Caledonia. De aquella heroica matxinada nos quedó una melodía escrita unos años antes por Jean Baptiste Clément y dedicada posteriormente a una enfermera muerta en la llamada “Semaine sanglante”, la de las ejecuciones en masa.

Les temps de cerises” se convirtió en una balada revolucionaria sin contener una sola letra dedicada a la rebelión. Amor, sufrimiento: “cerezas de amor vestidas iguales, cayendo bajo la hoja en gotas de sangre”. La comunera Louise Michel, deportada también al Pacífico, popularizó su tonadilla. Corto es el tiempo de las cerezas, pero grande la esperanza.

Más de 125 años después, una población vasca, protagonizó un nuevo episodio de nuestra historia local y universal. No tanto por razones revolucionarias, musicales o literarias. Sino por todo lo contrario. A veces tengo la impresión de que el bucle medieval se haya asentado en algunos escenarios. El proyecto de la Comuna tuvo lugar en 1871, el que voy a relatar en 2019, lo recordarán de inmediato.

Milagro, a la sombra de la desembocadura del río Aragón en el Ebro, ubicada en la merindad de Olite, tiene una reconocida fama por la calidad de sus cerezas. Una población remolachera que en los tiempos de la República vivía en la miseria, en cuevas también, y fue fuertemente reprimida cuando el golpe franquista: 78 ejecuciones y 10 desapariciones.

Desde hace poco más de dos décadas, Milagro, para hacer honor a su fama, celebra la llamada Fiesta de la Cereza. Este año la covid se ha encargado de anularla. El año pasado, sin embargo, entre una alcaldesa que se iba (Yolanda Ibáñez, UPN) y el que llegaba (José Ignacio Pardo, PSOE), montaron una exaltación militar propia de repúblicas bananeras. En pleno debate sobre los restos del dictador, el lobby terrateniente histórico de Milagro organizó una obra teatral bien real.

Y así la fiesta se convirtió en un acto castrense, con el discurso de Pedro Pejenaute un coronel riojano de origen marcillés "Mi padre sentía el calor de su patria, los acentos de su madre y el nombre de su Navarra cuando escuchaba la jota, cuando pisaba estas calles y cuando respiraba este aire". Tristes tópicos, clichés de analfabetos. Un Pejenaute, por cierto, traidor a un sector de su saga familiar, perseguida y ejecutada en Milagro por sus ideas socialistas.

En esta mascarada de la cereza, el alcalde socialista Pardo entregó 30 cerezas de oro y de plata a otros tantos agentes y miembros de la Policía, Guardia Civil y Ejército. Fue una fiesta del calado posterior de Marcilla, auspiciado por el coronel jefe de la Guardia Civil en el Viejo Reyno, Santiago Martín Gómez, hasta hacia bien poco miembro durante más de diez años de las GAR de Logroño, aquellas que actuaban como fuerzas de intervención rápida en Hego Euskal Herria. De nuevo la naturaleza colonial.

Hay cerezas de otras gamas. Es en una población en el territorio de Lapurdi, donde la cereza tiene un color especial, negro dicen, y cuya tradición se remonta al menos hasta 1750. Antes de los cantos revolucionarios comuneros de París, antes de las renovaciones remolacheras de Milagro. Su cultivo especializado nos endulza con hasta tres variedades: xapata, beltxa y peloa.

A orillas del Errobi, los crómlech de Mehatxe y las ruinas del castillo navarro, nos evocan Itsasu, Itxassou en lengua de Moliere. La población de las cerezas del “gateau basque”. Hace ya un tiempo, en 1963, se celebró en Itsasu el primer Aberri Eguna al aire libre desde la guerra, al margen de la disciplina del PNV. Lo convocaron Enbata y ETA. Un hito histórico de esos que se agolpan en nuestra memoria colectiva.

Diversas personas llegadas de Europa y huidas del sur vasco certificaron la “Carta de Itsasu”, un compromiso de futuro que, en el 50 aniversario fue renovado por los supervivientes de aquel documento: “Exigimos en un futuro de la Europa Unida, la formación de una región política, administrativa y culturalmente autónoma, que reúna a las siete provincias vascas, unión a federarse con las demás entidades europeas”. Eran los tiempos en los que Michel Labéguerie cantaba aquello de “Gu gira Euskadiko gaztedi berria”.

El pasado domingo, Francia y por extensión también Ipar Euskal Herria, celebraba la segunda vuelta de sus elecciones municipales. En la lapurdina Itsasu, de forma inesperada según aseguran, ganó la candidatura abertzale liderada por el que será nuevo alcalde, Michel Hiribarren. Un guiño simbólico a aquellos pioneros de 1963 que plantaron entonces un retoño del árbol de Gernika, otro de nuestros símbolos comunitarios.

Cambian los tiempos, las generaciones se disuelven en savia nueva, pero existen una serie de esfuerzos universales que permanecen como un legado inmutable. De forma imperceptible a veces, como las briznas primaverales que polinizan cada estación. Con paciencia. A pesar de las cerezas de oro de Milagro.






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Los Indiferentes... los Tibios... los Neutrales

Desde el portal de Nació Digital traemos a ustedes este texto.

Va con dedicatoria a ya saben quienes.

Adelante con la lectura:


«Odio a los indiferentes. Estoy seguro de que guardan en el pecho un corazón muerto. Odio a los tibios, a los neutrales»

Jonathan Martínez

Odio a los indiferentes. Me molesta su tibieza bienpagada y ese infame contorsionismo que les permite caer siempre en la mitad exacta de la nada. Odio a los que hacen oídos sordos. Odio a los que malgastan sus ojos mirando siempre hacia otro lado. Odio a los que nunca dicen esta boca es mía por miedo a que les arrebaten lo que nunca les será concedido.

Odio el lujo de la cobardía. Odio a los paladines de la tierra de nadie. No soporto sus lamentos televisivos, sus torres de marfil, sus tribunas de mármol y esa inagotable falacia de los extremos que se tocan. Huéspedes perpetuos del vacío, dóciles dueños de su amo, los indiferentes colonizan las pantallas, las frecuencias de radio, el papel mojado de los periódicos más vendidos y más comprados.

Odio a los indiferentes porque legitiman la barbarie. Los escucho pontificar en nombre de las libertades y solo puedo pensar en cuánto me disgustan sus togas de jueces impostados. Hablan en nombre de la democracia pero extienden la alfombra roja para que desfile la tiranía. Hablan de pluralidad mientras se difunde el veneno de una sinrazón uniforme. Hablan en nombre del respeto pero suministran combustible a los que han convertido la discordia en un negocio.

Odio a los apáticos, a los tristes, a los bienqueda. Odio a los repartidores de veneno, a los monaguillos de la mentira, a los lobos transformistas que se visten de corderos para mendigar simpatías. Odio a los que exigen nuestra indiferencia. A quienes nos reclaman que el mal campe a sus anchas sin el freno de la indignación colectiva.

Si eres neutral ante la injusticia, has elegido el bando del opresor. Si un elefante aplasta la cola de un ratón, tu neutralidad caerá a favor del elefante. Son palabras que pertenecen a Desmond Tutu pero que ya pertenecen un poco a todo el mundo. El rincón más abrasador del infierno está reservado para aquellos que permanecen neutrales en tiempos de gran conflicto moral. Son palabras de Martin Luther King contra la invasión de Vietnam y ahora que lo pienso no hemos aprendido nada.

Odio a los cómodos repartidores de consejos. Odio a los falsos predicadores que lavándose las manos se desentienden y evaden. Odio a los indiferentes porque vivir quiere decir tomar partido, escribía Antonio Gramsci antes de que un tribunal fascista lo sepultara en una celda entre la rabia de los unos y la indiferencia de los otros. Tomar partido hasta mancharse, escribía Gabriel Celaya.

Odio a los indiferentes. Estoy seguro de que guardan en el pecho un corazón muerto. Odio a los tibios, a los neutrales. Porque la neutralidad es la forma más cobarde de tomar partido.







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La Reforma Laboral del UPPPSOE

Desde Público traemos a ustedes información acerca de la "simancada" con la que Pedro Sánchez ha faltado a su principal promesa de campaña.

Lean por favor:


La portavoz de Bildu en el Congreso acusa al secretario general del Grupo Socialista, Rafael Simancas, de "retorcer" el reglamento de la comisión de reconstrucción para repetir la votación en la que había apoyado la derogación de la reforma laboral del 2012; en la nueva votación, los socialistas votaron en contra.

Alexis Romero

La polémica protagonizada el miércoles por el PSOE con su rectificación en el compromiso para derogar la reforma laboral del PP ha dejado tocadas las relaciones entre los socialistas y el grupo de EH Bildu en el Congreso. Fue precisamente la formación vasca la autora de la enmienda en la que defendían, en el grupo económico de la comisión de reconstrucción de la Cámara Baja, la necesidad de suprimir la reforma laboral aprobada en 2012 por el Gobierno de Mariano Rajoy.

En un primer momento, el PSOE, que está representado en el grupo de reactivación económica por el diputado Pedro Casares, votó a favor de la enmienda de Bildu, en connivencia con el acuerdo firmado a tres (los socialistas, Unidas Podemos y el partido vasco) el pasado mes de mayo. Sin embargo, casi una hora después de esa primera votación, el secretario general del Grupo Socialista, Rafael Simancas, entró en la sesión del grupo de trabajo y tomó la palabra para solicitar a la Mesa del órgano la repetición de la votación de la enmienda de Bildu.

La mesa finalmente ordenó repetir la votación, gracias al apoyo del PP a los socialistas, y el PSOE cambió el sentido de su voto para rechazar la derogación de la reforma laboral. "Ayer el PSOE salvó y apoyó la reforma laboral del PP. El PSOE volvió a dar la espada a la ciudadanía y a la clase trabajadora para alinearse con la derecha. Demostró la poca fiabilidad que tiene, lo poco que vale su palabra. No cejaremos en nuestro compromiso con ampliar los derechos laborales de las mayorías sociales", ha asegurado este jueves la portavoz de Bildu en el Congreso, Mertxe Aizpurua.

La diputada vasca ha ofrecido una rueda de prensa para valorar el movimiento del PSOE en la comisión, una posición que a Bildu, ha asegurado, le causa "estupor". Aizpurua ha acusado a Simancas de "retorcer el reglamento" de la comisión "en una votación de dudosa legalidad y que se produjo en contra del criterio del letrado" que da asistencia al grupo de trabajo de reactivación económica.

El plan de trabajo aprobado para la comisión de reconstrucción establece que "finalizado el debate del tema, se someterán a votación ponderada tanto las enmiendas presentadas como el texto final. A propuesta de Grupos Parlamentarios que representen la mayoría de la Cámara, se podrá revisar un aspecto concreto de un tema ya debatido y votado, a la luz de lo tratado en debates sucesivos o en las comparecencias de Comisión". El grupo que apoyó al PSOE en la repetición de la votación fue el del PP.

Fuentes de Bildu aseguran en este sentido que "revisar un tema" no es lo mismo que "repetir una votación" y por este motivo, Aizpurua ha anunciado que están "analizando jurídicamente lo que ocurrió" el miércoles por su "dudosa legalidad". En mayo, tras la aprobación de una de las prórrogas del estado de alarma (en la que Bildu se abstuvo), la formación vasca anunció que habían llegado a un acuerdo por el que el PSOE y Unidas Podemos se comprometían a derogar la reforma laboral.

Unas horas después, y a pesar de la existencia de un documento que recogía la firma de los tres portavoces (Aizpurua, Adriana Lastra por el PSOE, y Pablo Echenique por Unidas Podemos), los socialistas mandaron una nota de prensa de madrugada a modo de rectificación en la que incidían en que se "anulaba" el primer acuerdo y en la que remitían a su programa político, que no hablaba de una "derogación integral" de la reforma de Rajoy.

"Este escenario complica cualquier futuro de izquierda"

"Nos tememos que el PSOE ha decidido apostar por la derecha, por pactar con el PP y Ciudadanos. Este escenario complica mucho cualquier futuro en términos de izquierda o progresista. Hemos dado oportunidades a este Gobierno, pero lo que vemos hace difícil este camino. No permitiremos que la crisis la pague la gente. El PSOE ha perdido credibilidad para afirmar lo que yo estoy afirmando", ha insistido Aizpurua.

La portavoz de Bildu ha anunciado que su enmienda para derogar la reforma laboral volverá a estar sobre la mesa este viernes, cuando la comisión de reconstrucción tiene que cerrar sus conclusiones, que posteriormente, a finales de julio, irán al Pleno del Congreso. "El viernes llevaremos de nuevo la derogación de la reforma laboral y esperamos que tanto el PSOE como el PNV rectifiquen en su postura, si no la palabra del PSOE no tendrá ninguna validez".

Aizpurua también ha lamentado que Unidas Podemos no apoyara algunas de sus enmiendas que ayer se rechazaron en el grupo de reactivación económica, aunque ha puesto en valor que sí votara a favor de la derogación de la reforma laboral o del impuesto a las grandes fortunas. "Para nosotros el pacto continúa vigente. Hay un documento firmado y sellado. Podemos apoyó ayer nuestra petición de derogación de la reforma laboral y la ha defendido siempre, pero no apoyó algunas de nuestras cuestiones, y las políticas tibias no sirven para convencer, siquiera, a la derecha".







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Oihan, Jokin y Adur a Casa

Nos deja un sabor agridulce en el paladar pues sabemos que nunca debieron haber sido procesados y mucho menos haber pasado un solo día en una celda.

Pero tres de los jóvenes -usados cruelmente como chivos expiatorios por una vengativa y violenta Madrid- de Altsasu por fin están en casa, con los suyos.

Aquí lo que nos reporta Naiz:


Adur, Jokin y Oihan salen de prisión y ya pueden volver a Altsasu tras acceder al tercer grado han salido esta mañana de la prisión de Zaballa después de obtener el tercer grado que les permite acceder a los permisos correspondientes tras más de tres años y medio en la cárcel.

Ramírez de Alda, Unamuno y Arnanz, quienes recibieron las condenas más altas del Tribunal Supremo por el ‘caso Altsasu’, han salido de la cárcel de Zaballa y, tras más de tres años y medio, podrán volver a casa para pasar el fin de semana.

Al acceder al tercer grado, que se confirmó ayer mismo, los presos saldrán los fines de semana de la cárcel y solo acudirán para dormir entre semana.

Desde hoy han pasado a estar en una situación similar a la que accedieron el pasado diciembre Iñaki Abad y Aratz Urrizola, mientras que otros dos, Jon Ander Cob y Julen Goikoetxea, todavía permanecen en segundo grado en la prisión de Zaballa. Una octava altsasuarra, Ainara Urkijo, no entró en la cárcel al ser su condena inferior a dos años.

«Hoy a disfrutar y mañana otra vez al trabajo»

En declaraciones a los medios de comunicación, Koldo Arnanz, de Altsasu Gurasoak, ha reconocido que cuando recibieron ayer la noticia el «tartamudeo» era «total», «casi no acertábamos a hablar». «La sensación es muy fuerte», ha relatado tras afirmar que su hijo Oihan decía al salir: «hay mundo, detrás de estas paredes hay mundo».

Ha insistido que en desde el principio han luchado contra esta «injusticia» y que su objetivo es que esto «acabe cuanto antes».

«Mientras no salgan Julen y Jon Ander, que son los que quedan por desgracia ahí dentro, seguiremos en la brecha peleando hasta conseguirlo», ha afirmado Arnanz. «Hoy a disfrutar y mañana volver otra vez al trabajo», ha descrito.

En la misma línea se ha manifestado Antton Ramírez de Alda, quien ha reconocido que hoy ponen fin en «positivo» a una etapa de un proceso largo y «tremendamente injusto». «Es una pena» porque les han «robado una parte de su vida», ha asegurado.

Ha añadido que todavía queda «trabajo por hacer» y ha agradecido la solidaridad recibida en todo este proceso.




Agridulce también porque ellos tres saben que sus otros compañeros seguirán encerrados más tiempo.






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miércoles, 1 de julio de 2020

Urrutikoetxea Enfrentará Procesos Libre

Triste el papel que está jugando el estado jacobino en la etapa más complicada del proceso de paz y reconciliación iniciado por la sociedad vasca hace ya nueve años.

Dan dos pasos para atrás, uno al frente, medio lateral. Es un baile demencial que significa incertidumbre y dolor para decenas de familias a las que los avances en el proceso de Desarme (completado), Desmovilización (completada) y Reintegración (pendiente) de ETA no se han materializado en cambios positivos dada la apuesta españistaní por la perpetuación de la violencia.

Aquí lo que reporta Naiz con respecto al caso Urrutikoetxea:


La sala de instrucción de la Corte de Apelación de París ha acordado esta noche la puesta en libertad bajo control judicial del preso vasco Josu Urrutikoetxea, que podrá esperar fuera de prisión a la celebración de los procesos pendientes. La sala ha rechazado horas antes la entrega por «crímenes de lesa humanidad» en relación al atentado de Barajas (2006).

Maite Ubiria

Los abogados de Josu Urrutikoetxea han defendido esta tarde la cuarta demanda de excarcelación a espera de juicio de Josu Urrutikoetxea. Y en esta ocasión, el fiscal no se ha opuesto a que el exmilitante de ETA deje atrás los muros de la prisión de La Santé, a la que ha vuelto de momento tras la vista de hoy, y en la que permanece desde su detención el 16 de mayo de 2019 en la localidad de Sallanches, en los Alpes franceses.

Así, pasadas las 22.15 la familia del hombre que leyó el último comunicado de ETA, el 3 de mayo de 2018, recibía la noticia de que este abandonará próximamente la prisión, como máximo a finales del mes de julio.

Sus allegados han confirmado a NAIZ que la excarcelación se materializará una vez que se confirme el domicilio en que residirá y se instale el dispositivo telemático de control. El proceso técnico deberá llevarse a carbo para el 20 de este mes y el 29, si todo va bien, el tribunal ratificará la decisión de excarcelación.

«Se trata del procedimiento habitual» ha destacado Egoitz Urrutikoetxea.

De 69 años de edad y convaleciente de una operación quirúrgica que le fue practicada, con una demora de tres meses, el pasado setiembre, Josu Urrutikoetxea deberá portar esta pulsera y verá su libertad de movimiento limitada. Podrá salir de la casa en que se hospedará en horarios concretos.

De esta forma, y con trece meses de retraso, París acuerda al vecino de Ugao la libertad provisional que ya le fuera aceptada por la sala de instrucción de la Corte parisina, con fecha de 19 de junio de 2019.

La Fiscalía, que hoy ha aceptado la excarcelación, que se materializará una vez completados los procedimientos cara a implementar la vigilancia electrónica, no sólo recurrió entonces aquella decisión, sino que, tal como denunció a posteriori la defensa de Urrutikoetxea, recurrió a la Dirección General de Seguridad Interior (DGSI) para, en medio de las presiones de las autoridades españolas, retener en prisión al exdiputado vasco.

Los abogados de Josu Urrutikoetxea, que esta tarde ha reiterado ante el juez que se opone a su entrega al Estado español, pidieron en dos ocasiones más la excarcelación por motivos de salud del preso, en el contexto de la pandemia.

Pese a apoyarse en partes médicos que desaconsejaban que Urrutikoetxea siguiera en prisión, máxime cuando en La Santé se detectaron varios casos de Covid19, los jueces rechazaron igualmente esas demandas de puesta en libertad.

No le entregarán por Barajas

La audiencia de hoy ha servido  además para que la Corte de Apelación deje sentado que no entregará a Urrutikoetxea para ser juzgado por «crímenes de lesa humanidad» en relación al atentado de ETA que costó la vida a dos ciudadanos latinoamericanos, en 2006, en Barajas. Un fallo muy relevante.

Sobre otro de los sumarios, el referido al atentado cometido en 1980 por ETApm –organización armada en la que nunca militó Urrutikoetxea– y que costó la vida al directivo de Michelin, Luis Hergueta, la Corte de Apelación gala sigue esperando a que la Audiencia Nacional española le aclare dudas sobre el plazo de prescripción.

El tribunal parisino abordará esa demanda y también la basada en el llamado «sumario de «Herriko Tabernak» el próximo 30 de setiembre.

En enero pasado el tribunal si se pronunció favorablemente a la extradición en la causa relativa al atentado contra la casa cuartel de Zaragoza (1987), acción que no le achacó a Urrutikoetxea a la hora de solicitar su entrega al Estado español, en 1996, una vez cumplida condena en el Estado francés.

Tampoco se le responsabilizó de ese atentado en que murieron once personas mientras Urrutikoetxea  estuvo en prisión en el Estado español hasta que, tras una decisión del Tribunal Supremo, salió en libertad en 2000.







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Enrique Araujo Hoyos

Desde el portal de El Diario traemos a ustedes esta magnífica pieza de memoria histórica vasca dada a conocer por la Asociación Sancho de Beurko.

Adelante con la lectura:

Enrique Araujo, libertario, montañero y humanista

Biografía del comandante del batallón Isaac Puente

Asociación Sancho de Beurko

Una de las biografías más interesantes que hemos tratado en este blog es la de Darío Enrique Araujo Hoyos, no solo por su marcado humanismo —como destacó su sobrino-nieto Edu Araujo, “valoraba, por encima de cualquier otra cosa, a la persona, a sus valores” (1) y también el contacto con la naturaleza, un modo de entender la vida que entroncaba de manera muy directa con lo que propugnaba tradicionalmente el anarquismo para el ser humano-, sino por la relevancia que llegó a tener en lo personal durante la pasada Guerra Civil como jefe del batallón de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT) n.º 3 Isaac Puente y oficial de Estado Mayor (EM) del Ejército vasco, además de por la firmeza de sus convicciones, que le llevaron a traspasar el apretado corsé de las ideologías, siendo admirador declarado del Lehendakari José Antonio Aguirre, hasta llegar a desvincularse, en los últimos años de su vida, de cualquier actividad política, momento en que aparece, de modo casi exclusivo, el montañero que siempre llevó dentro.

Nacido en 1912 en Sestao en el seno de una familia que tenía tres hijos varones (Enrique, Luis y León), su padre era un ingeniero que se había formado en Londres y trabajaba en la Constructora Naval, pero falleció joven y los muchachos pasaron de disfrutar de una situación acomodada a tener que trabajar a edad temprana. Enrique se formó como delineante y contable y también consiguió empleo en la misma empresa que su padre, la Naval de Sestao, en una época en la que había escuelas de aprendices y el salto a lo profesional se hacía desde dentro. Fue en ese momento temprano en el que creció su conciencia social, aunque la primera afiliación sindical que nos consta no fue la confederal, sino la socialista; así, el 6 de marzo de 1936 el Sindicato Obrero Metalúrgico de Vizcaya (Unión General de Trabajadores, UGT) solicitaba en su nombre la readmisión a su anterior puesto de trabajo (2), de donde sin duda había sido despedido a causa de su participación en las movilizaciones obreras.

También sus hermanos compartían esta militancia sindical, que no necesariamente política, pues ambos pertenecían a la UGT, organización con la que participarían en la Guerra Civil —Luis fue sargento de un batallón de milicias, mientras que León, el más joven, acabó tras el final de la contienda en el infame campo de Gurs, donde fallecería-, pero Enrique, que era decididamente anarquista, se incorporó al 3º Batallón de la CNT, que fue bautizado con el nombre del insigne médico libertario vasco Isaac Puente Amestoy (asesinado por los rebeldes el 1 de septiembre de 1936), llegando a ser nombrado comandante en sustitución de Manuel de la Mata. Félix Padín señalaría las especiales circunstancias en las que se formó este batallón en la escuela de ingenieros de La Casilla: “Lucarini, que organizaba las milicias [de la CNT], nos dijo que vais a llevar todo el deshecho que va quedando ya por ahí; tendréis que emplear mano dura para dominar a toda esta gente” (3). Araujo era el candidato perfecto para acometer semejante encargo, ya que era una persona de mucho carácter, determinación y gran resistencia física, enjuto y fibroso, y el Isaac Puente partió a la batalla de Villarreal bajo su mando, tomando parte, junto al de Acción Nacionalista Vasca (ANV) n.º 1 “Olabarri”, en los terribles combates por la posesión del pinar de Txabolapea —el más dramático de todas las operaciones-, donde ambos batallones perdieron unos 150 hombres, algunos de los cuales fueron ejecutados in situ por las tropas de Camilo Alonso Vega procedentes de Vitoria en auxilio de la guarnición cercada (4).

La especial idiosincrasia de los batallones de la CNT llevó a pensar a sus dirigentes en organizarlos a modo de estructura sindical en la que las compañías fuesen una suerte de “sindicatos, los batallones como federaciones locales y el comité del cuartel de Milicias Antifascistas de La Casilla como federación comarcal” (5), lo que terminaría dándose de bruces con la cruda realidad de la guerra, al igual que la propia utopía libertaria; de hecho, el general Llano de la Encomienda, jefe del Ejército del Norte de la República, ya había dispuesto a finales de enero de 1937 la organización de dos brigadas mixtas en el seno del Ejercito vasco para tomar parte en la ofensiva sobre Oviedo, siendo encuadrado el Isaac Puente en la segunda de ellas, para lo que fueron relevados de sus posiciones en el monte Oketa. La batalla comenzaría el 21 de febrero y Araujo se vio liderando a sus hombres en un ataque sobre Cimadevilla, de donde no consiguieron pasar, dejando 30 muertos en aquellas posiciones fuertemente fortificadas por los rebeldes. Cuando se acercó hasta su puesto de mando la enviada especial de CNT Norte a los frentes de Asturias, Cecilia G. de Guilarte, se encontró con el triste panorama de un batallón abatido y muy tocado por las bajas que, apenas recuperado de la catástrofe de Txabolapea en Villarreal, se enfrentaba a una nueva debacle en la que los heridos se contaban por decenas; Araujo se nos muestra en la entrevista vivamente emocionado:

 —¿Fue duro el ataque?

—Durísimo. Nunca sospeché que mis hombres pudiesen llegar a tal grado de valor. Se batieron como demonios. Tras duro forcejeo, arrebataron al enemigo dos ametralladoras “Okins” [Hotchkiss] en sus mismos parapetos. Cabalgando en una de ellas y vuelta hacia el enemigo, cayó uno de mis capitanes. Un tiro en la frente, como un rasguño apenas… ¡Y lo mataron! (6).


Apenas había regresado de Asturias el Isaac Puente cuando sucedió una situación que bien pudo acabar en tragedia si no hubiese sido por el sentido común de Araujo, que en medio del momento más tenso de las relaciones con los nacionalistas vascos se vio ante su encrucijada, de la que saldría marcado para siempre. Sucedió el 23 de marzo de 1937 durante la crisis que llevó a la intervención de todos los bienes del periódico CNT Norte y la detención de aquellos que se resistieron a la orden del departamento de Gobernación del Gobierno Vasco, incluyendo a representantes del comité regional de la CNT como Chiapuso y Rebolleda. Buena parte del batallón, en el que había prendido con facilidad la indignación por lo que consideraban un atropello que solo favorecía a los comunistas, se encaminó hasta Bilbao con las armas prestas y la resolución de usarlas, encontrándose con el batallón jeltzale Gordexola, al mando de Luis Urcullu, que las autoridades vascas habían enviado a su encuentro. Edu Araujo relata así el peligroso  incidente que llevó a su tío ante José Antonio Aguirre:

Para evitar el cierre de CNT Norte se dirige Araujo a Bilbao; se presenta Urcullu con un batallón y se tensa la situación. Pero la sangre fría de ambos hace que hablen y se pongan de acuerdo para ir juntos al encuentro del Lehendakari. Se presentan en el Hotel Carlton [sede de la presidencia del Gobierno Vasco], se calman los dos y Araujo es convencido por el Lehendakari, que al de poco tiempo le llama, ya que sabía que como delineante hacía planos del frente de batalla de los Intxortas. Le llevan al EM del Ejército vasco, siendo ascendido de comandante a teniente coronel. Aguirre vio en ello una jugada maestra [una suerte de concesión a la CNT] y a partir de entonces se desarrolló un vínculo basado en la lealtad personal.

Al final de la campaña de Santander, cuando los rebeldes se encontraban a las puertas de la capital de la Montaña, Araujo tuvo ocasión de mostrar una vez más la firmeza de su carácter y su determinación; a última hora del día 24 de agosto de 1937 recorría las oficinas del EM del general Gamir, jefe del Ejército del Norte, vacías salvo por la mujer del jefe de la 49ª División vasca, Ricardo Gómez, a la que decidió seguir en la creencia de que le llevaría hasta el muelle para coger algún barco que abandonase la ciudad, como así fue. Lo relata Vicente Talón, que indica como Araujo tuvo que hacerse sitio pistola en mano en el bote que la trasladaba hasta el vapor Asart, donde esperaba no solo su marido sino algunos relevantes comunistas vascos como Manuel Cristóbal Errandonea, Manuel Asarta, Tatxo Amilibia y otros que se habían asegurado un pasaje para abandonar Santander con rumbo a Asturias. Decidido a quedarse a bordo, Araujo entró en una violenta discusión con aquellos que le pedían explicaciones para subir al barco, hasta que llegó Cristóbal y se lo permitió, convencido de que el joven anarquista “estaba dispuesto a jugarse la vida”. Pero nuestro hombre, desatado, no se detuvo ahí; al ver a Amilibia, le espetó con dureza haber abandonado a su propio hermano Ramón, herido en la cabeza tras un accidente de automóvil, y al resto les acusó de dejar en tierra al teniente coronel Gállego, que sería fusilado por los rebeldes posteriormente (7).

Desembarcado en Asturias al final del frente norte junto al resto del pasaje, la pista de Araujo se pierde hasta su detención y encarcelamiento por las tropas franquistas, pero su nombre aparece en un listado de condenados a muerte conservado en la Fundación Sabino Arana (8). Contra todo pronóstico, pudo sobrevivir gracias a la intervención de su familia, que hizo gestiones para que un médico que estuvo con ellos en el Isaac Puente, llamado Ramón Imaz Arrospide, intercediese por él, quien no tuvo ningún problema en declarar a su favor estando destinado como alférez de la 5ª División de Navarra en Cella (Teruel) el 28 de enero de 1938. Decía en su declaración que Araujo no solo conocía su filiación tradicionalista, sino que le concedió un salvoconducto para circular libremente —lo que aprovechó para pasarse al otro lado-, parando varias denuncias contra él dirigidas a los responsables de la CNT y tratándole “con toda clase de atenciones” (9). El 2 de agosto de 1941, tras un largo periplo de campo en campo que le había llevado hasta la 3ª Agrupación de las Colonias Penitenciarias Militarizadas de Talavera de la Reina (Toledo), se le concedió la libertad provisional junto a otros 388 penados del régimen (10).

A pesar de que los Araujo lo habían perdido todo tras la guerra, Enrique regresó a su casa de Sestao, donde sin duda tuvo serias dificultades para conseguir empleo debido a su pasado, pero ello no le amilanó de seguir con su militancia anarquista, participando como delegado por su pueblo en el pleno regional de Euskadi que se celebró clandestinamente en Bilbao en 1947, siendo nombrado miembro del nuevo comité regional de la CNT, y ese mismo año fue detenido de nuevo (11). Tras el fallecimiento del Lehendakari José Antonio Aguirre el 22 de marzo de 1960, por quien sentía verdadera devoción, intentó llegar hasta San Juan de Luz para asistir a su entierro, atravesando la frontera en compañía de otro miembro de la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC) —organización en la que, al parecer, comenzó una suerte de militancia paralela en un momento en que comenzaba a fraguarse cierta oposición al régimen franquista en el seno de la iglesia católica-, pero fue detenido en Irún y desterrado a Soria, según relató a su amigo Francisco Alonso Uriarte (12). Edu Araujo relata que en el momento de ser detenido por los policías franquistas les dijo con orgullo que era el coronel Araujo e iba al entierro de Lehendakari Aguirre. “Para él —continúa Edu- la política era un compromiso social de base humanista. Mi tío era pura empatía y no era nada sectario. Yo considero que era demasiado humano para una guerra. Se incorporó de nuevo a la plantilla de la Naval de Sestao y fue tentado durante la fundación de ETA, pero no quiso saber nada”.

En los últimos años se dedicó a la montaña como pasión; siguiendo con el relato de Edu Araujo: “había pasado ya de los 70 cuando decidió subir al Naranjo de Bulnes en compañía de dos jóvenes, pero a la bajada se rompió una pierna. Cuando le llevaron al hospital le quisieron intervenir, pero no quiso, y se vino en tren con la pierna rota, aguantando aquellos dolores, y se operó en Cruces. Le dijeron que no volvería a andar más, pero lo consiguió”. Cerca de casa frecuentaba con algunos amigos la zona del alto de Galdames, en los montes de Triano, y todo ese cordal hasta el monte Eretza, donde compartía buenos ratos con la gente en el refugio de La Berenilla. “Mi tío se fijaba, te escuchaba, escrutando lo que hay detrás de cada persona. Era un estudioso de lo humano, para buscar un sentido a la vida, de lo bueno y lo noble de la gente”. Nunca se casó y tampoco tuvo hijos, permaneciendo en su casa de Sestao hasta que se fue a la residencia. Falleció el 11 de enero de 2005 en Santurtzi a la edad de 92 años. Su amigo y camarada del Isaac Puente Francisco Alonso, que le trató de cerca en los últimos tiempos, costeó una esquela en El Correo en la que glosaba su militancia y participación durante la pasada Guerra Civil en los frentes vascos en defensa de los ideales de democracia y libertad; unas palabras que, no por menos sentidas, quizás no definan tanto al hombre que creía en sus semejantes más allá de corsés e ideologías. Un humanista como solo un anarquista puede serlo y, sobre todo, alguien que fue verdaderamente libre en las montañas que tanto amaba.

(1) Entrevista de Guillermo Tabernilla en 2020.

(2) CDMH, DNSD-SECRETARIA, FICHERO, 4, A0131415.

(3) Entrevista para el documental “La batalla de Villarreal” (EITB, 2010)

(4) Josu Aguirregabiria. (2015). La batalla de Villarreal. Ofensiva sobre Vitoria-Miranda de Ebro. Noviembre y diciembre de 1936. Ediciones Beta: Bilbao. P. 96.

(5) Guillermo Tabernilla y Julen Lezamiz. (2007). Cecilia G. de Guilarte reporter de la CNT. Ediciones Beta: Bilbao. P. 138.

(6) CNT Norte del 26 de febrero de 1937. Citado en Guillermo Tabernilla y Julen Lezamiz. Op. Cit. P. 201.

(7) Vicente Talón: “Los vascos en la batalla de Santander. Junio-septiembre de 1937” en Memoria de la Guerra de Euzkadi de 1936 n.º 1. P. 26. El otro hermano de ambos, el diputado Miguel Amilibia, que huyó a Asturias en un submarino en el que viajaba el general Gámir, escribió en sus memorias que tanto él como Tatxo dejaron a Ramón en manos de un oficial del Ejército vasco llamado Arrastia. Hecho prisionero en Santander sobrevivió a dos condenas de muerte que le fueron conmutadas y pasó 20 años en la cárcel (Miguel Amilibia. [1978]. Los batallones de Euskadi. Txertoa: Donostia. Pp.  175-179).

(8) AN, FSA, GE 55/1. Según Edu Araujo tuvo dos condenas a muerte.

(9) Cortesía de Edu Araujo.

(10) BOE número 227.

(11) Pérez Conde, José. “Trabajos forzados en Talavera de la Reina durante la guerra civil y el franquismo (1936-1950)”. UNED. Universidad Nacional de Educación a Distancia (España) (2016). Tesis Doctoral.

(12) Entrevista de Guillermo Tabernilla en 2007.






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En Memoria de Federico Simón

El Correo ha dedicado este Obituario a la memoria de Federico Simón Salazar, artífice del PADI.

Les invitamos a conocer a esta persona que tanto bien hizo en favor de varias generaciones:


Terry Basterra

Es muy posible que no lo sepan, pero todas las personas menores de 37 años en Euskadi deben agradecerle su buena salud bucodental a la visión, energía y empecinamiento de una persona. Federico Simón luchó e insistió para convencer a los políticos de diferentes partidos de la necesidad e importancia de un programa que en sus primeros años de implantación en los 90 le llevó a enfrentarse con parte de sus colegas. Entonces no acababan de verlo claro. A día de hoy nadie duda de que el PADI es posiblemente la iniciativa más importante que se ha puesto en marcha en las últimas tres décadas en España en el ámbito odontológico.

El Programa de Asistencia Dental Infantil es el legado que ha dejado este dentista vizcaíno fallecido el pasado sábado a los 68 años de edad. A pesar de tener ya una boyante consulta en Algorta, su convencimiento de que la salud dental debía ser también un derecho y no depender de la condición económica de cada persona le llevó en los años 80 a aparcarlo todo y marcharse al London Hospital para cursar un máster en salud pública oral. «En aquel momento a los que le conocíamos nos pareció un disparate, pero gracias a esa locura tenemos el PADI y nuestros hijos y nietos están libres de caries», recuerda José Manuel Aguirre, catedrático de Odontología de la UPV, universidad en la que también dio clases Simón.

El getxotarra era una persona que si creía en algo no tenía ningún inconveniente en nadar contracorriente. Y con el PADI consiguió, no sin esfuerzo y gracias a su carácter enérgico, que políticos y odontólogos acabasen compartiendo su visión y remasen todos en la misma dirección. «Durante los primeros años de implantación hubo cierta oposición por parte de los dentistas. Luego se ajustaron algunas cuestiones y nos fuimos sumando todos. A Fede le debemos que Euskadi tenga uno de los índices de caries infantil más bajos del mundo, con un 80% de los niños libre de ellas», destaca Leopoldo Bárcena, expresidente del Colegio de Dentistas de Bizkaia y amigo de Simón desde finales de los 70.

Juntos estudiaron Medicina en Leioa y se especializaron en Estomatología en Madrid -entonces aún no existía el grado en Odontología-. También compartió equipo de rugby en la facultad vizcaína con Simón, quien a posteriori fue nombrado jefe del Servicio Dental Comunitario de Osakidetza entre 1990 y 2017.

Para el estomatólogo Andoni de Juan no hay duda de que Simón «es una de las personas más importantes en la historia de la Odontología reciente en Euskadi y en España que marcó un antes y un después». El programa al que dedicó su vida ha sido copiado, con algunas variaciones, por buena parte del resto de comunidades autónomas. También impulsó la fluoración del agua corriente y la realización de estudios epidemiológicos bucales en Euskadi, como recuerda José Ramón Fernández, la persona que relevó hace tres años, tras su jubilación, a Simón al frente del PADI. «Consiguió que en las consultas de los pediatras se examine la boca como un organismo más del cuerpo al que hay que mimar». Con Simón se va un referente de firmes convicciones, que nunca quiso destacar a nivel público y que «peleaba hasta el final por todo lo que consideraba un beneficio social».






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Siguiendo el Río Irati

Desde las páginas de Naiz traemos a ustedes una entrega más de la serie de reportajes titulada 'Txangoak etxe inguruan' de la autoría Eguzki Agirrezabalaga.

En esta ocasión, volvemos a la muga entre la Euskal Herria peninsular y la Euskal Herria continental. Un rincón con un amargo recuerdo para el pueblo vasco.

Lean por favor:

En la foz de Irunberri, a través del antiguo tren Irati

Aves rapaces –especialmente, buitres leonados– dibujando majestuosamente círculos con sus elegantes alas entre los imponentes acantilados; un río de cristalinas pero frías aguas que, con paciencia, sigue esculpiendo las rocas a su paso; vestigios de un puente que, dicen, se levantó con ayuda del diablo; dos túneles en los que se adentraba el antiguo tren que comunicaba Irunberri con Zangoza... Quien siga la Vía Verde del Irati disfrutará, sin duda, de uno de los paisajes naturales más impresionantes y salvajes de Euskal Herria: la foz de Irunberri.

Eguzki Agirrezabalaga Iparragirre

Quien se acerque a la foz de Irunberri descubrirá, sin duda, un paisaje fascinante esculpido por la acción del río Irati a lo largo de millones de años, en el extremo occidental de la sierra de Leire, a los pies del Pirineo navarro.

La Vía Verde del Irati es una buena opción para adentrarse y disfrutar de este enclave natural, reserva natural desde 1987. La ruta discurre paralelo al río, a los pies de los acantilados del desfiladero, siguiendo un tramo del trazado del antiguo tren de vía estrecha que, entre 1911 y 1955, enlazaba Iruñea con Zangoza. Inicialmente, el motivo de la contrucción del ferrocarril fue la explotación forestal en los bosques de los Pirineos, pero rápidamente se convirtió en un trasporte puntero de pasajeros de los valles de la zona.

Avistamiento de rapaces

La Foz es una garganta estrecha, de 1.300 metros de longitud, cuyos acantilados alcanzan, en algunos puntos, 150 metros de altura. A la agreste fotografía natural de este tesoro geológico se añade, además, que en sus grietas anidan rapaces, entre ellos, buitres leonados, águilas, halcones e incluso quebrantahuesos. Igualmente, el cañón sirve de refugio a zorros, jabalíes, tejones y alimoches.

Quien siga las señalizaciones de la vía verde avanzará por el sendero, junto al río, y atravesará en dos ocasiones la rojiza roca caliza a través de dos túneles –de 206 y 160 metros de longitud– en los que aconsejan no adentrarse sin linterna, pues en su interior no hay luz natural.

El Puente del Diablo

Tras salir del segundo de los túneles, la ruta, ya en su tramo final, cerca de Ledea, recala en los restos del Puente del Diablo, levantado en el siglo XVI con un arco elevado de 15 quince metros sobre el río. Desde este punto se puede disfrutar de una inigualable vista longitudinal del desfiladero. El puente fue destruido por los franceses en 1812, durante la Guerra de la Independencia, y, según la leyenda, su nombre se debe a que su constructor solicitó ayuda al diablo para levantarlo. Curiosamente, también es conocido como «El Puente de Jesús».

Otra ruta circular

De todos modos, en la foz hay señalizada otra ruta, esta vez circular, que rodea el desfiladero por las laderas orientales y regresa al punto de partida por el interior de la garganta. Este segundo itinerario alcanza los 175 metros de desnivel, por lo que, en algunos puntos del recorrido, ofrece vistas curiosas del cañón, que parece cortado a cuchillo por el río Irati.

Centro de Interpretación de las Foces

En cualquier caso, antes de iniciar la ruta es aconsejable informarse del ecosistema de la zona. Y el lugar ideal para ello es, sin duda, el Centro de Interpretación de las Foces, ubicado en el casco urbano de Irunberri. Allá, a través de exposiciones, audiovisuales y simulaciones diseñadas con tecnologías avanzadas, sus responsables ayudan a los paseantes a familiarizarse tanto con este entorno natural de Irunberri como con el de otra impresionante foz navarra: la de Arbaiun, tallada por la erosión del río Zaraitzu.

Además, en el centro se pueden alquilar prismáticos para avisar mejor las enormes rapaces desde el mismo momento en que se encuentran suspendidas en el aire, en las buitreras, agazapadas entre los riscos, antes de lanzarse sobre su presa.

Durante el trayecto, hay zonas habilitadas para descansar, retomar fuerzas y almorzar tranquilamente y pozas para que los más valientes se refresquen con un chapuzón en sus frías aguas. Tampoco es extraño encontrarse con piragüistas descendiendo el río.






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martes, 30 de junio de 2020

El Cambio en Iparralde

Así como Gara ha dedicado una editorial al cansino escenario electoral en la CAV donde todo está atado y bien atado, también ha hecho espacio para dedicar una al vuelco que se ha presentado en Iparralde.

Lean por favor:


Los resultados de la segunda vuelta de las elecciones municipales en Ipar Euskal Herria han resultado espléndidos para las candidaturas abertzales y de izquierdas. Han sumado las alcaldías de Ziburu, Itsasu y Urruña a las de Ustaritze y Baigorri, además de estar presentes en los gobiernos de coalición de Hendaia y Senpere. Su influencia política también crece en el resto de municipios, desde Baiona hasta Maule, donde el comunista Louis Labadot deberá mirar a los abertzales de izquierda si quiere dar un cambio real y profundo a las políticas públicas de la capital de Zuberoa.

Es un cambio catártico. Por supuesto, es el resultado de un trabajo de años, sostenido e inteligente. De base, transversal e intergeneracional. Trabajo militante tradicional, pero con gran capacidad de adaptación. Endógeno, pensado desde y por el territorio, para la gente que lo habita. No solo pensar, no solo decir, sobre todo hacer. Trabajo, mucho trabajo. En relación a la clase política, los y las militantes abertzales han estado abiertas a hablar y cooperar con el resto de fuerzas. Aquellos representantes que han dado ese paso han podido comprobar que detrás hay una cultura política potente, honrada, eficiente y muy comprometida. Eso se ha transmitido socialmente. Gente de fiar, sacrificada y comprometida. El mandato compartido a favor de la resolución, del desarme y de los derechos de los presos es una buena muestra de esa forma de hacer las cosas.

En este sentido, el primer mensaje en redes sociales del alcalde de Baiona, Jean-René Etchegaray, fue para denunciar la injusta condena contra Mikel Barrios y para sumar su apoyo a la delegación que acompañó al joven iruindarra hasta las puertas de la prisión de Mont de Marsan. Qué contraste entre este lehendakari y otros. Si se les da una oportunidad, la altura de miras, el liderazgo, el compromiso y la honestidad son valores políticos contagiosos. El influjo de la militancia abertzale se nota y, pese a la partición y los acomplejados, se expande por todo el país.








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«Hola, soy una Muleta»

Se acerca el 12J y en la CAV los diferentes actores políticos ya se mueven en sus respectivos tableros.

Si la clase obrera no apuesta decididamente por un cambio de raíz -y eso incluye a los ambivalentes pensionistas que salen combativos a las calles lunes tras lunes pero luego mansamente votan por los mismos en la intimidad de la urna- entonces todo seguirá exactamente igual.

En ese sentido, Gara nos ofrece este análisis de la situación:


Las muletas existen desde siempre. Hay evidencia de que se utilizaban ya en el Egipto de los faraones. Francamente, tampoco es el invento más creativo de la humanidad. Un cojo trata de buscar un punto de apoyo externo casi de forma natural, y un palo no necesita demasiada elaboración. Pese a ello, ni corto ni perezoso, un ingeniero francés llamado Emile Schlick patentó por primera vez la muleta el 23 de octubre de 1917. «Hola, he inventado la muleta».

En política, las muletas tampoco son nada nuevo. Una tribu, un rey, un conquistador, un conspirador, un político, un partido… casi siempre necesitan alianzas con entidades menores para apoyarse en su camino al poder. En el caso de la CAV, la entente entre PNV y PSE, cojo y muleta, ha adquirido una carta de naturaleza de tal tamaño que los de Idoia Mendia están en disposición de acudir a la oficina de patentes y darle una vuelta de tuerca a Schlick. «Hola, soy una muleta».

En teoría de juegos, se habla de equilibrio cuando ninguno de los jugadores tiene incentivos para cambiar de estrategia. Ni PNV ni PSE los tienen a día de hoy. Los primeros, claro está, porque por muy fuertes e invencibles que se presenten, nunca han logrado una mayoría absoluta. Parte del embrujo de la política en la CAV –la última muestra ha sido la gestión de la pandemia– es que el PNV actúa como si tuviera 38 diputados en Gasteiz. No los tiene.

Es más debatible por qué el PSE no encuentra incentivos para dejar de ser un punto de apoyo y reivindicarse como partido autónomo. Puede ser la falta de ambición política, la posibilidad de repartir cargos y decidir sobre una ínfima porción del presupuesto público, o el prestarse como moneda de cambio para blindar el apoyo del PNV en Madrid, que es donde al fin y al cabo el PSOE se juega las habas. Puede ser, probablemente, una mezcla de todos estos elementos.

Pero también juega su papel la ausencia de una alternativa articulable a día de hoy. Una de las características que convierten la del 12 de julio en una cita más o menos aburrida es que lo que tiene que ocurrir para que haya un cambio ya ha ocurrido en términos electorales. Y volverá a ocurrir, muy probablemente. Las urnas ya han dado su visto bueno a otros equilibrios, pero esas aritméticas no se han articulado políticamente.

¿Qué queda entonces? Mucho camino por recorrer para reforzar electoralmente y hacer viable políticamente esa alternativa. Paciencia y perspectiva como antídoto contra el fatalismo, Ipar Euskal Herria como remedio contra la resignación, y como brújula un recordatorio: un cojo apenas sabe andar sin muleta.








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lunes, 29 de junio de 2020

Triunfos Abertzales en Iparralde

Naiz ha publicado esta nota en la que se mencionan los avances que la izquierda abertzale ha tenido en Iparralde durante el proceso electoral de ayer domingo 28:


La victoria de Jean-René Etchegaray en Baiona y las alcaldías logradas por los abertzales de izquierda en Ziburu, Urruña e Itsasu en una jornada histórica para el soberanismo son algunas de las muchas notas destacadas en la segunda vuelta de las elecciones municipales de Ipar Euskal Herria.

Iñaki Altuna

Jean-René Etchegaray (53,8%) seguirá siendo alcalde de Baiona durante los próximos años al imponerse en la segunda vuelta a la lista de Henri Etcheto (46,2%), del Partido Socialita.

Etchegaray ganó con facilidad la primera vuelta, pero las expectativas de Etcheto habían subido para este domingo. Las segundas vueltas las carga el diablo. Al final, Etchegaray ha ganado y podrá aspirar, si así lo decide, a seguir presidiendo la Mancomunidad de Ipar Euskal Herria.

Después de que la alcaldía de Angelu quedara despejada en la primera vuelta, como sucedió en la gran mayoría de las localidades de Ipar Euskal Herria], la otra ciudad del BAB donde se concentraba mucha de la atención de esta jornada era Biarritz. Finalmente se ha impuesto la derechista Maider Arosteguy.

Estaba en juego también la capital de Zuberoa. En Maule ha ganado la lista del comunista Louis Labadot, con lo que termina el mandato del alcalde Michel Etchebest.

Jornada histórica para los abertzales

El municipio de Ziburu tendrá a partir de ahora un alcalde abertzale, Eneko Aldana. Jamás había ocurrido antes. También Urruña tendrá un primer edil abertzale, Philippe Aramendi. Tampoco había sucedido nunca. Son dos localidades de más de 6.000 y 9.000 habitantes, respectivamente. No son pueblos pequeños como los que abundan en Ipar Euskal Herria.  Tanto en Ziburu como en Urruña las alcaldías son arrebatadas a la derecha.

Itsasu también ha sido para una candidatura abertzale. Esta victoria era menos esperada que las dos anteriores. La localidad, de más de 2.000 habitantes, es un símbolo para el abertzalismo, pues fue donde el movimiento Enbata celebró el primer Aberri Eguna en Ipar Euskal Herria con la lectura de la denominada Carta de Itsasu. Un hito del movimiento abertzale. La simbología en este caso resulta también evidente.

Además, los abertzales han logrado mantener en esta segunda vuelta la alcaldía de Uztaritze, que lograron hace seis años en otro hito histórico. Capital de Larpudi en su día y con más de de 6.000 habitantes, Uztaritze tendrá de nuevo como alcalde a Bruno Carrere.

En algunas localidades se cumplieron las previsiones, como en el caso de Hendaia, donde ganó Kotte Ezenarro coaligado para esa segunda vuelta, entre otros, con los abertzales, y en otras había más dudas, como en Senpere. La apuesta de los abertzales también ha salido bien en esta última localidad, donde han llegado coaligados con el hasta ahora jefe de la oposición y futuro alcalde, Dominique Idiart. Han logrado desplazar al alcalde Pierre-Marie Nousbaum, de derechas.

Hoy también se decidían los ayuntamientos de Azkaine, Aldude, Amenduze-Unaso, Bidaxune, Bildoze-Onizepea, Bokale, Landibarre, Larraine y Urketa. El resto de localidades se dilucidaron en la primera vuelta.







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sábado, 27 de junio de 2020

Sin Aplausos para Pedraza

Los que se han negado a que se investigue a fondo el tema de los documentos desclasificados de la CIA que vienen a hacer válida la tesis acerca de la persona que se esconde detrás de la designación Sr. X de los GAL se siguen pensando que son los demócratas más demócratas del mundo entero.

Han hecho feos a la presencia de EH Bildu en el homenaje que en el Congreso de los Diputados de Españistán se hace a quienes perdieron la vida en acciones armadas por parte de la ya desaparecida organización antifascista ETA.

Aquí lo que nos informa EiTB:


Esteban (PNV) e Iñarritu (EH Bildu) se han sumado, puestos en pie, al minuto de silencio que se ha guardado, pero ninguno de los dos ha aplaudido el discurso efectuado por Ángeles Pedraza.

El Congreso de los Diputados ha celebrado este sábado el tradicional homenaje a las víctimas del terrorismo sin la presencia de algunas de las asociaciones.

Ni el Colectivo de Víctimas del Terrorismo (COVITE), que no ha acudido nunca desde que en 2010 se instauró este homenaje bajo el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, ni la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) ni tampoco la Asociación Plataforma de Apoyo a las Víctimas del Terrorismo (APAVT) han asistido al acto.

La novedad está en la ausencia de la AVT, que por vez primera se desmarca porque consideran que el Gobierno español da "protagonismo político y reconocimiento a los herederos del brazo político de ETA", al citar el pacto de reformas legislativas relevantes o la nueva política penitenciaria con "41 acercamientos" de presos a Euskal Herria. En su lugar, la AVT ha leído un manifiesto en la Plaza de las Cortes.

COVITE siempre alega las mismas razones para no asistir, como señala su presidenta Consuelo Ordoñez. "Homenajear a las víctimas del terrorismo en una institución en la que tienen representación partidos políticos que justifican la existencia de ETA y que no condenan la violencia terrorista es un ejercicio de cinismo".

Al acto han asistido representantes de las altas instituciones del Estado español, portavoces y parlamentarios de ambas cámaras, pero como ya pasó en 2019 no ha estado el partido de ultraderecha Vox por considerarlo un acto "de agravio" a las víctimas ya que, a su juicio, "no pueden homenajear a las víctimas ni Bildu, que aplaude a los asesinos, ni los socios de Bildu: PSOE y Podemos".

Postura de PNV y EH Bildu

El portavoz del PNV en el Congreso, Aitor Esteban, y el diputado de EH Bildu Jon Iñarritu se han sumado, puestos en pie, al minuto de silencio que se ha guardado en memoria de las víctimas, pero ninguno de los dos ha secundado el aplauso que ha recibido las palabras de la a vicepresidenta de la Fundación Víctimas del Terrorismo, Ángeles Pedraza.

Pedraza ha exigido que no se utilice la aritmética parlamentaria como "coartada para blanquear" a EH Bildu, a quien ha pedido no reconocer como "actor político" por no haber condenado los atentados de ETA.

EH Bildu ha señalado que con la asistencia este sábado del diputado Jon Iñarritu al homenaje a las víctimas del terrorismo, la coalición reitera "el compromiso inequívoco a favor del reconocimiento y de la reparación de todas y cada una de las víctimas, sin excepciones ni exclusiones".

Por primera vez, EH Bildu ha estado representada en "un lugar preeminente" compartiendo espacio con el resto de representantes de los partidos políticos que se han sumado a este reconocimiento.

Por su parte, la portavoz parlamentaria del Partido Popular, Cayetana Álvarez de Toledo, ha hecho un llamamiento a la “movilización ciudadana y a la movilización de los demócratas para que EH Bildu no tenga representación parlamentaria, ni en las instituciones locales ni en las instituciones nacionales". Arnaldo Otegi y Oskar Matute han respondido a Álvarez de Toledo a través de Twitter:









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Víctimas de Tortura Revictimizadas

Así que mientras el estado español muestra de manera diáfana su apuesta por la violencia al arropar a Felipe González tras la crisis provocada por el tema de los documentos desclasificados de la CIA y el estado francés a su vez retrocede en el camino a la paz y a la reconciliación al negarse a respetar los derechos de los presos políticos aún en celdas de sus centros penitenciarios... en Euskal Herria se continúa el titánico esfuerzo por arrojar luz sobre el tema de la tortura.

En ese tenor, les compartimos este texto publicado en Gara:

Deudas y responsabilidades por asumir

Ixone Fernandez | Egiari Zor Fundazioa

El pasado año el Parlamento Vasco aprobó por unanimidad una Proposición No de Ley presentada por Elkarrekin Podemos que solicitaba al Gobierno Vasco la celebración, cada 26 de junio, del Día Internacional en apoyo a las Víctimas de la Tortura.

Una delegación de Egiari Zor compuesta por distintas personas víctimas de la tortura acudió a la cámara de Gasteiz aquel día. Entonces valoramos que considerábamos positivo contar con un nuevo mecanismo institucional de este tipo, que ayudaría a situar el drama de la tortura en el mapa de la verdad del sufrimiento vivido en Euskal Herria, siempre y cuando no quedara en algo meramente simbólico y se adoptaran al mismo tiempo medidas efectivas para el reconocimiento y reparación de las víctimas de la tortura, y se asumieran responsabilidades.

Hoy, 26 de junio del 2020, no hay celebración alguna prevista. Cierto es que la crisis sanitaria generada por la covid-19, y el hecho de encontrarnos inmersas de lleno en la campaña electoral con un Gobierno en funciones dificultan la situación. Lo comprendemos. Continuaremos atentas para ver si, efectivamente, los compromisos adquiridos por el anterior Gobierno del lehendakari Urkullu, como la celebración oficial de este día, se mantienen.

Lo que sí sabemos es que de momento no se ha adoptado medida alguna de otro tipo. Ningún partido político de los que contribuyeron a crear legislaciones de excepción que permitían la incomunicación de las personas detenidas, ha rectificado sus posiciones.

Los jueces, responsables de la aplicación de la incomunicación, de la prórroga de la detención, y de la integridad de las personas detenidas, continúan sin esclarecer por qué no investigaron de manera eficaz las denuncias de tortura. Los médicos forenses, pieza clave para encubrir esta práctica y permitir impunidad, no han hecho autocrítica de las razones que les llevaron a ocultar lo que estaba sucediendo en las comisarías. Y los medios de comunicación que no sólo silenciaron las evidencias de múltiples casos de tortura, sino que además orquestaron campañas de desprestigio contra personas que fueron víctimas de gravísimas vulneraciones de derechos humanos, no han corregido sus posiciones.

Tampoco ningún Gobierno ha asumido todavía su responsabilidad. Si la tortura ha sido posible, es porque existía un pacto de Estado que la posibilitaba. Todo un engranaje perfectamente diseñado donde la impunidad era la clave para que esta práctica ilegal permaneciese vigente durante décadas.

A nosotras y nosotros no nos torturaron unos pocos guardias civiles, policías nacionales o ertzainas que, motu proprio, se colocaron por encima de la ley. Nos torturaron unos policías que actuaban en el marco de una estrategia de Estado.

Es por ello que hoy interpelamos al Gobierno Vasco. A ese Gobierno que aceptó la celebración de forma oficial de este día. Según certifica el “Informe sobre la tortura en Euskadi”, que lleva la firma del Gobierno Vasco en su portada, por lo menos 336 casos de tortura fueron llevados a la práctica por la Ertzaintza durante los Gobiernos del PNV. Existen, por lo tanto, responsabilidades políticas que asumir. Y existen medidas de reconocimiento y reparación que se pueden poner en marcha de inmediato; las víctimas de la tortura llevamos demasiados años esperando.

Consensos articulados sobre la celebración de días como hoy deberían facilitar estos pasos, imprescindibles para garantizar el pleno ejercicio de la memoria democrática sobre la que debemos construir la convivencia futura. Es una deuda histórica no sólo con las víctimas, sino también con la propia democracia.








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París Retrocede

París retrocede y con ello hace insalvables los obstáculos en el camino hacia la paz y la reconciliación en Euskal Herria.

De alguna manera, esta actitud por parte del régimen jacobino provee con un marco de referencia aún más preocupante al cierre de filas por parte de la clase política española alrededor de la tétrica figura de Felipe González.

Lean lo dado a conocer en las páginas de Naiz:


La delegación vasca, que el lunes mantuvo una reunión con el Ministerio francés de Justicia, ha emitido hoy un comunicado en el que resalta que las últimas decisiones que emanan de los tribunales «implican un riesgo real para el proceso de paz». En tono grave, constata «el agotamiento de un ciclo» y advierte de la necesidad de perfilar otra estrategia para «romper el muro que hoy bloquea el camino» avalada por la mayoría social y política de Ipar Euskal Herria.

Maite Ubiria

La reunión mantenida el lunes con el Ministerio de Justicia francés no arrojó avances y el tono del comunicado emitido hoy por la delegación vasca no ofrece dudas sobre el «momento grave» que atraviesa el proceso de diálogo que, tras meses en suspenso, se ha retomado esta semana.

La actitud de la Fiscalía Antiterrorista de recurrir la liberación acordada por el juez para Jakes Esnal, un preso con 30 años de cárcel a sus espaldas, y el criterio del mismo Ministerio público, seguido en ese caso por el juez, de volver a encarcelar al militante iruindarra Mikel Barrios, desde 2018 en libertad condicional, «ponen en grave riesgo el proceso», a juicio de la delegación vasca.

El grupo integrado por electos y miembros de la sociedad civil remarca que en la reunión se expresaron «de forma clara y firme sobre la necesidad de superar el actual bloqueo, ya que la credibilidad misma del proceso está en juego», y añade que sus interlocutores les escucharon pero «no dieron ninguna señal que apunte a un cambio de rumbo en la política penal concerniente a los presos vascos».

La actitud de la Fiscalía, dependiente del Gobierno, hace pensar a la delegación en una falta de voluntad política a la vista de esa falta de un encuadre global que permita desatascar los casos pendientes, sin dejar por ello de valorar los avances conseguidos, principalmente con los acercamientos de presos, en los dos últimos años.

«La reunión era necesaria y no tardaremos en saber si ha tenido resultado», completa la delegación que, en la línea de lo apuntado en sus últimas comparecencias públicas, remarca que «es evidente que estamos al final de un ciclo» y considera que, para que el proceso que se puso en marcha en octubre de 2011, con la Conferencia de Aiete, pueda llegar hasta sus últimas consecuencias, «habrá que abordar una nueva estrategia, que no pasa por seguir andando, sino más bien por romper los muros que bloquean el camino».

Contra el sabotaje al proceso de resolución

Tras reclamar que «no se sabotee el proceso de paz» y no sin antes recordar al presidente francés, Emmanuel Macron, su compromiso de acompañar el proceso vasco para «que la historia no se repita», la delegación llama a la sociedad vasca a abordar los nuevos desafíos «todos unidos y desde el respeto a la pluralidad».

La primera cita de una nueva etapa de movilización se dará este mismo sábado en Donibane Lohizune, donde se desarrollará una cadena humana en la que el ruido de las cacerolas dará a entender que hará falta subir el tono para que se abran los oídos en París.







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La Arboleda

Continuamos con la serie de magníficos reportajes de la autoría de Eguzki Agirrezabalaga Iparragirre que han estado siendo publicados en Naiz con este que nos habla de un lugar poco conocido acá en la diáspora:


La Arboleda es un lugar especial por varios motivos, pero, sobre todo, porque invita al visitante a rastrear en su interesante pasado minero, a pasear entre los restos de las antiguas explotaciones que, a cielo abierto, abastecían con toneladas de materia prima a los Altos Hornos de Sestao, a disfrutar de los encantos de un funicular casi centenario que sigue comunicando Larreineta con el antiguo enclave minero y a contemplar el valle desde una perspectiva privilegiada.

Eguzki Agirrezabalaga Iparragirre

En trapagaran, a 398 metros sobre el nivel del mar, en las laderas de los montes de Triano y Galdames. Allá es donde está enclavada La Arboleda, cuna de la minería industrial reconvertida hoy en espacio de ocio y esparcimiento que ha sustituido las antiguas explotaciones en lagunas artificiales y zonas verdes a las que recurren los vecinos y visitantes a pasar un rato agradable.

Funicular centenario

Hay varias opciones para ascender hasta La Arboleda pero, sin duda, el funicular es la más atractiva y más utilizada entre quienes se acercan por primera vez. Se trata de un ferrocarril diseñado para salvar grandes pendientes que fue inaugurado el 25 de setiembre de 1926 con el fin de transportar mercancías mineras –incluso camiones y autobuses– entre las zonas altas de Trapagaran y el valle.

Un kilómetro es lo que separa Larreineta de La Arboleda, que actualmente alberga varias zonas recreativas, instalaciones deportivas, un impresionante mirador natural y el Centro de Interpretación Medio Ambiental Peñas Negras, donde se puede obtener información detallada sobre los itinerarios que han sido trazados para conocer y disfrutar tanto del entorno natural como de los vestigios de la antigua explotación minera.

Centro de interpretación Peñas Negras

Concretamente, Peñas Negras expone fotografías que muestran gráficamente la transformación que experimentó el paisaje del barrio de La Arboleda a raíz de la explotación de las minas. Existen decenas de rutas señalizadas que recorren las entrañas de esta zona minera; cada cual deberá elegir la que más le interese.

En el barrio –un entramado de estrechas y pequeñas calles–, se conservan aún algunas de las casas de madera de la época minera, casas levantadas posteriormente a los primeros barracones de hojalata –«cuarteles» construidos por los adinerados y explotadores propietarios de las minas– donde se hacinaban los mineros en condiciones lamentables tras duras jornadas de trabajo a cambio de un salario insignificante. Esos edificios de llamativos colores recuerdan hoy los orígenes de La Arboleda, fundada en 1877 para dar cobijo a las miles de personas que dejaron sus lugares de origen para trabajar en las minas. El barrio llegó a alcanzar los 5.000 habitantes.

Entre sus calles, una escultura homenajea a los barrenadores y un edificio que aún se mantiene en pie recuerda las huelgas –entre ellas, la Gran Huelga de 1890– que secundaron los trabajadores de las minas en reivindicación de la mejora de sus penosas condiciones laborales. Fue la primera huelga general de la historia vasca. Y dicen que supuso el inicio del movimiento obrero en Euskal Herria.

Meatzaldea Goikoa

Pero, además de vestigios mineros, lagunas artificiales y zonas verdes, La Arboleda también acoge arte. Concretamente, un conjunto escultórico al aire libre conocido como Meatzaldea Goikoa recopila, desde hace varios años, obras de diversos escultores vascos realizadas, todas ellas, con hierro y piedra.

Quien, tras disfrutar de los encantos de La Arboleda, disponga de tiempo para prolongar la ruta puede añadir a su itinerario dos escalas más que la Ruta de Hierro incluye en su itinerario: el Museo minero de Gallarta y la Ferrería del Pobal de Muskiz, que describe la transformación del mineral en diferentes objetos cotidianos.

Museo de la Minería y El Pobal

En el Museo de la Minería, emplazado en un antiguo matadero, se exponen útiles y herramientas, barrenos empleados en la perforación, vagonetas y restos del tranvía aéreo que transportaba el mineral. Exhibe, igualmente, una colección de cuadros y abundante documentación sobre la minería con la que disfrutarán, muy especialmente, los visitantes más curiosos.

Y quien se acerque a El Pobal tendrá la oportunidad de adentrarse en la ferrería mejor conservada de Bizkaia; en una fábrica hidráulica en la que se trabajaba el mineral del hierro para convertirlo en metal y elaborar todo tipo de herramientas (rejas de arado, martillos, azadas, picachones...) y útiles de uso doméstico, entre otros. Su conjunto lo conforman la ferrería (carboneras, taller y fragua), la presa y el canal por donde discurría el agua que movía los pilones y martillos.

Eso sí, lo que no debe faltar, en ningún caso, al final de cualquier itinerario para conocer La Arboleda es un buen plato de alubias. Se ha convertido en toda una tradición.






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viernes, 26 de junio de 2020

Egaña | Mentes Colonizadas

Iñaki Egaña dedica este texto a profundizar en las lacras sociales que el asesinato a sangre fría del afroestadounidense George Floyd ha terminado por poner en evidencia no solo en los Estados Unidos sino en el resto del mundo.

Aquí se los presentamos:


Iñaki Egaña

La muerte, a manos de la Policía, de George Floyd en Minneapolis, al otro lado del planeta, ha provocado una reacción en cadena que se ha trasladado al menos a escenarios donde la convivencia entre las personas con pigmentación diversa ha sido motivo clasista.

En realidad, el concepto de racismo es un neologismo. Hasta hace bien poco, la supremacía de unos colores sobre otros, sin reparos religiosos o éticos, era causa natural. La naturaleza estaba dirigida por una estirpe blanca, con sus máximas expresiones en las sedes reales, en el Vaticano y en las gobernanzas del llamado Primer Mundo.

El racismo fue la base teórica de la esclavitud. Los indios americanos, como las mujeres hacen miles de años, no tenían alma según las proclamas de la iglesia católica, autora del manifiesto moral que ha regido durante más de diez siglos a esta parte de la humanidad en la que vivimos. Los millones de negros extraídos de África para convertirlos en América en trabajadores del algodón, eran mera mercancía. Lo exótico lo ponían los jauntxos vascos, también tratantes, con sus criadas de facciones lejanas.

Parece mentira, pero así fue. La primera declaración universal sobre los “prejuicios raciales” se publicó en 1978, ayer como quien dice, de la mano de Unesco. No hubo, sin embargo, un cambio radical. La eugenesia que tan vivamente defienden los supremacistas sociales, tuvo paralelamente su recorrido con la aparente marcianada del genetista Robert Graham, por cierto, en 1991 Nobel de Biología, que abrió un banco de esperma exclusivo para listos, eminencias científicas. Y mientras, en Sudáfrica, el apartheid era norma de estado. Legalidad soportada por su constitución.

Los tiempos del racismo no han pasado. Hace unos días, Najat El Hachmi, escritora catalana de origen amazigh, nos dejaba un panorama desolador. Todos somos racistas, en una u otra medida: “Con los racistas clásicos no me peleo. La condescendencia paternalista resulta mucho más difícil desactivar. Nos infantilizan, nos folclorizan, nos exotizan, alaban las diferencias que nos presuponen, nos encierran en una esencia de bondad y deciden por nosotros como tenemos que ser otros e incluso cómo tenemos que ser antirracistas”.

La respuesta a la muerte de Floyd ha abierto un nuevo frente: colonialismo es sinónimo de racismo. Y viceversa. Y para ello, en cientos de localidades se han levantado protestas contra esa pléyade de dirigentes colonialistas, protagonistas de un holocausto más salvaje y sostenido que el dirigido por Hitler, pero silenciado por los dueños de la historia. Protagonistas que merecen el respeto de la comunidad blanca del siglo XXI, a través de estatuas en su nombre, calles, institutos, colegios, centros públicos o hijos predilectos.

Las protestas han provocado una iniciativa novedosa, legitima a todas luces. Un toque de atención que hace buena la cita castiza de que “vemos la paja en el ojo ajeno y no la viga en el nuestro”. Estatuas del criminal belga Leopoldo II, del conquistador Cristóbal Colón, del “misionero” Fray Junípero Serra, del presidente Theodore Roosevelt, del esclavista Edward Colston, del fundador de los scouts Robert Baden-Powell, del líder británico Winston Churchill, incluso del escritor Cervantes, han sido atacadas o retiradas de sus pedestales. Una campaña mundial se refugia en el lema de tres “T”s: Topple The Racists (derribar a los racistas). O colonialistas que es lo mismo.

Ya lo percibimos desde la infancia: una estatua no es sólo un elemento decorativo. Su simbología es tan sencilla que no hace falta tener estudios primarios o universitarios para comprender que con ella se homenajea a la persona representada. Idéntica reflexión con otros símbolos, en el callejero o en la nomenclatura cívica.

En la cercanía vasca, las expresiones de esta política supremacista nos ahogan a diario. Lo peor, es que no somos conscientes de que justo abrir la puerta de nuestra vivienda por la mañana, ya estamos dejando entrar una interpretación sesgada y racista de nuestra historia. Una interpretación que prima lo criminal sobre lo humano.

En unas pocas líneas del pedestal de la estatua del almirante donostiarra Antonio Oquendo, está resumida precisamente la naturaleza de ese proyecto genocida: “Heroico soldado, cristiano piadoso, que al declinar el poderío de España supo mantener en cien combates el honor de la patria”. La cantinela de tiempos dictatoriales ha sobrevivido a tres gestiones en la alcaldía de la capital guipuzcoana (PSOE, EHBildu y PNV) como si fuera parte del decorado natural, junto al salitre del cantábrico, la ranita meridional de Igara y el marco incomparable.

Nuestro callejero, por ejemplo, está rodeado de cientos de militares exterminadores, de santos que no fueron sino verdugos de culturas, de reyes e infantes que tuvieron más soltura con la pólvora que nosotros con el bolígrafo. Ciertas parroquias deberían ser tratadas como lo son los campos de exterminio, museos del horror. La biblia, la espada y la viruela fueron las armas del racismo, del colonialismo.

Prim que mató a miles de rifeños tiene anchos espacios entre nosotros. Aun no entiendo como Rabat no ha denunciado en La Haya su presencia simbólica. Todavía no comprendo cómo Ankara no ha protestado al municipio de Bilbao por esa apología cristiana y humillante de mantener en su callejero el nombre de la llamada “Batalla de Lepanto”. Hechos que contrastan con el límite que se otorga a placas o recuerdos de gudaris, resistentes o referentes sociales.

No son los únicos ejemplos. Estamos rodeados de muestras de un pasado colonial y un presente neocolonial que se han asentado entre nosotros, poniendo a prueba nuestra supuesta revisión del pasado, nuestro supuesto progresismo que logró la abolición de la esclavitud, la igualdad de géneros. Que después del Holocausto, y para cauterizar el futuro, fue capaz de alumbrar una Declaración Universal de Derechos Humanos para apuntar que, hasta entonces, no habíamos sido tales. Es decir, humanos.






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