Un blog desde la diáspora y para la diáspora
Mostrando las entradas con la etiqueta Chile. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Chile. Mostrar todas las entradas

viernes, 30 de enero de 2026

Festival Musical por Palestina

Hace unas semanas, durante su concierto del 9 de enero de 2026 en el Estadio Nacional de Santiago, Chile, Bad Bunny rindió un emotivo homenaje al cantautor y activista Víctor Jara, interpretando con mandolina su himno “El derecho de vivir en paz”. El gesto ocurrió precisamente en el histórico recinto, utilizado como centro de detención durante el golpe de estado de Pinochet y su posterior dictadura.

Pues bien, pareciera ser que los máximos representantes del estilo musical caracterizado por su frivolidad de pronto, están tomando consciencia de lo que ocurre en las sociedades de las cuáles surgieron y a las cuáles les dieron la espalda en su obsesiva búsqueda de fama y dinero.

¿Por qué lo mencionamos?

Porque ahora ha sido Rosalía quien, dejando de lado su papel protagónico en la embestida mediática en contra de los derechos sociales, políticos, sexuales y reproductivos de las mujeres, se ha subido al escenario a cantar en solidaridad con el pueblo palestino. En ello, Rosalía se ha colocado por encima del mismísmo Joan Manuel Serrat, rábido defensor del sionismo junto a Joaquín Sabina.

Hablamos de un escenario en el que se ha contado con la presencia del internacionalista vasco Fermin Muguruza.

Lean ustedes la reseña provista por Naiz:


Muguruza, Rosalía, Guardiola, Amaia, Llach... en un gran festival por Palestina en Barcelona

La cultura catalana se ha reunido este jueves en el Palau Sant Jordi de Barcelona para reclamar el fin del genocidio y la libertad de Palestina en el concierto Manifest x Palestina, un acto protagonizado por figuras como Rosalía, Pep Guardiola, Bad Gyal, Amaia, Fermin Muguruza o Eduard Fernández.

La iniciativa Manifest x Palestina ha dado un nuevo aldabonazo internacional en favor de Palestina este jueves noche desde Barcelona con un gran festival que ha reunido a 20.000 personas y ha tenido participación vasca. Desde una plaza cualquiera del Mediterráneo escenificada en el pabellón de Montjuic, el actor Eduard Fernández ha abierto la velada con una conversación con el 'fixer' gazatí Kayed Hammad, quien se ha dedicado a relatar las condiciones penosas que hoy viven sus paisanos mientras se terminaba de llenar el lugar.

En cuanto han dado las 20:00 horas, Pep Guardiola ha tomado la palabra: «Las bombas quieren provocar silencios, que miremos a otro lado, que no demos un paso adelante. Es por eso que nos tenemos que implicar», ha exclamado el entrenador del Manchester City, antes de sentenciar que «todo esto va solo de humanidad, que es lo que está faltando hoy en Palestina».

Las primeras notas musicales han llegado en la voz de la cantante palestina Lina Makoul, quien ha insistido en que solo la creación lleva a la felicidad, justo antes de unirse a la chilena Ana Tijoux, en un giro del pop dulce y reivindicativo al rap sureño 'Somos Sur', repleto de demanda y rebeldía.

«Palestina está viva en cada padre, en cada madre y en cada niño; en cada canción y en cada grito de solidaridad. Por eso pido que sigáis clamando por Palestina», ha rogado a su vez Natalia Ahmad Abu-Sharar, parte de la comunidad Palestina de Catalunya, antes de que se materializara la conexión entre Euskadi, Cataluña y Palestina con Fermin Muguruza, 'Yalah Yalah, Ramallah' y la demanda de «Boicot a Israel».

Un prólogo, dos actos y un epílogo

Tras esto, el blues desértico de Tinariwen, atrapado entre turbantes y envuelto en puesta de sol, ha servido para dar visibilidad a los distintos conflictos en los que está inmerso hoy el pueblo tuareg, mientras que una performance de La fura Dels Baus ha servido como cierre de este prólogo.

El silencio del inicio del primer acto ha quedado roto por el violín de la madrileña Laura Pacios, acompañado por un ensamble a caballo entre el jazz y el flamenco, para que luego la navarra Amaia Romero, sola con su piano en el centro de la plaza mediterránea, dejara caer un velo de ternura en un pabellón salpicado de las estrellas que han formado los miles de linternas de los miles de teléfonos móviles de los miles de asistentes al son de 'Nadie podría hacerlo' y 'Tengo un pensamiento'.

Por su parte, las voces del catalán Xavi Sarrià y de la activista de origen sirio Salma Alhakim se han unido en 'HAYAT / VIDA / حياة', un grito a la vida y la libertad del pueblo palestino; igual que han hecho las de Guillem Gisbert, líder de Manel, y Mushkaa, hoy en silla de ruedas tras lesionarse la rodilla, en '1 CUMBIA AMB EL GUILLEM (1v1)', antes de cerrar el primer acto con un «Puta Israel».

La convicción pop de la palestino-jordana Zeyne ha abierto el segundo acto y ha arrancado uno de los «Free Palestine» más sonoros de la velada, al que ha seguido la dulce 'La symphonie des éclairs' de la francesa Zaho de Sagazan y la balada por el fin de la guerra de la noruega Aurora Aksnes.

Rosalía canta 'La perla' por sorpresa

En medio de la reivindicación ha llegado la sorpresa, cuando las pantallas del Sant Jordi han anunciado a Rosalía, lo que ha desatado que cientos de los sentados en las sillas dispuestas en la pista del pabellón se abalanzaran contra la primera fila.

La catalana, que había recibido críticas estos meses por no posicionarse sobre el genocidio, ha aparecido secundada por cinco músicos, entre guitarras y palmas, para cantar 'La perla' y agradecer a la organización del Manifest x Palestina la invitación al acto.

La irrupción de Rosalía ha servido como antesala al momento urbano de la velada, inaugurado por el 'Primark' de La Zowi y sublimado por Bad Gyal, que primero en solitario ha puesto en pie el Sant Jordi con su 'Fiebre', y luego, acompañada de Morad, ha tirado por 'Así soy'.

Por su parte, el cantante de La Florida, siempre identificado con la causa palestina, ha pedido al público ondear sus banderas entre los versos de ‘Soñar’, a la vez que reclamaba la libertad de la región.

Clamor por la libertad de Palestina

La calma, agradecida en la solemnidad de esta clase de actos, ha regresado con Clara Peya, quien, sentada al piano, ha guiado a Elisabet Casanovas, Laia Manzanares y Miki Esparbé mientras denunciaban los abusos sistemáticos de Israel, un discurso que ha dado entrada a Arab Barghouti, hijo de Marwan Barghouti, encarcelado desde hace 24 años.

Si hay un ejemplo en Cataluña de resistencia cultural, ese es sin duda la Nova Cançó, y Lluís Llach, uno de sus mayores exponentes, quien acompañado de Gemma Humet y Alguer Miquel ha entonado su combativa 'Abril 74'.

El epílogo que ha cerrado las más de tres horas y media de Manifest x Palestina ha comenzado con Oques Grasses sentados en un banco susurrando su preciosa 'La gent que estimo', en uno de los últimos actos en que se espera se pueda ver a la banda de Osona antes de su retiro.

Tras esto, y a demanda del activista (y colaborador de ‘7K’’ David Fernàndez, los cientos de miles de asistentes al Palau Sant Jordi han alzado las cartulinas que reposaban en sus asientos, creando así una bandera Palestina gigante, antes de que Anna Andreu con la 'Canción de Jinete' de Paco Ibáñez y el Ovidi Gran Cor con 'Diguem no' de Raimon pusieran punto y final a la velada cerca de la medianoche.

Todos los beneficios del concierto se destinarán a impulsar y reconstruir proyectos culturales en Gaza y Cisjordania, canalizados a través del PPAN (Palestinian Performing Arts Network) y centros culturales independientes como el Lajee Center (Camp de Refugiados de Aida) y el Dar Qandeel (Tulkarem).




🎼

jueves, 20 de noviembre de 2025

Guerra | La Cara B de Franco

En favor de la memoria, esa que tanto manipulan quienes quieren blanquear su figura, traemos desde Naiz este retrato esclarecedor del dictador español - y españolista - Francisco Franco:


La cara B de Franco: estudiante mediocre, con un solo testículo y apodado ‘Paquita, la Culona’

Francisco Franco es considerado «caudillo por la gracia de Dios» por la derecha o dictador sanguinario por el resto del mundo. Pero el general golpista tenía también una cara B menos conocida en la que emerge un estudiante mediocre, con un solo testículo y que fue apodado ‘Paquita, la Culona’.

Pello Guerra

Un estudiante mediocre, con un solo testículo y que fue apodado ‘Cerillita’ y ‘Paquita, la Culona’. Estos son algunos de los datos que integran la menos conocida cara B de Francisco Franco, el sanguinario dictador fallecido hace 50 años.

Franco nació el 4 de diciembre de 1892 en El Ferrol en el seno de una familia vinculada con la Armada española. Sus padres eran muy diferentes, ya que Nicolás era liberal y simpatizante de los masones, mientras que Pilar era conservadora y religiosa.

Tras tener cuatro hijos, el matrimonio fracasó y el padre se marchó a Madrid, donde vivió una segunda vida hasta que falleció en esa ciudad en febrero de 1942. Siendo ya dictador, Franco organizó y presidió su entierro, al que no permitió que asistiera Agustina Aldana, pareja de su progenitor durante 35 años.

A raíz del abandono del padre, Pilar tuvo que hacerse cargo de la prole, lo que le ganó la adoración de su hijo Francisco quien, siguiendo su ejemplo, fue conservador y ultrarreligioso, al tiempo que odiaba todo lo que representaba su padre, el liberalismo y la masonería, con esta última como una de sus grandes obsesiones.

El 251 de 310

El segundo hijo del fallido matrimonio era un niño introvertido, enclenque y de voz aflautada que quería seguir la tradición familiar e ingresar en la Marina, pero que no logró entrar en la Escuela Naval del Ferrol.

Si no podía ser en el mar, el militarizado Franco se decantó por el Ejército de Tierra, y con 14 años se inscribió en la Academia de Infantería de Toledo. A causa de su baja estatura y su complexión débil, sus compañeros le llamaban ‘Cerillita’.

Franco no era un estudiante brillante, como lo evidencia el hecho de que en su promoción fue el número 251 de 310, es decir, estaba muy por debajo de la media.

El nuevo oficial intentó paliar su condición de estudiante mediocre mostrándose especialmente temerario en la guerra que libraba el Estado español en África a comienzos del siglo XX, a la que se incorporó en 1912.

En ese conflicto se empezó a ganar fama de afortunado, ya que, por lo general, salía bien librado a pesar de los riesgos que asumía en los combates, lo que hizo que la población marroquí dijera que tenía ‘baraka’, buena suerte, algo que la propaganda franquista no se cansaría de repetir a lo largo de su vida.

Pérdida de un testículo

A lo que no se dio publicidad fue a lo que sucedió el 29 de junio de 1916, durante la conquista de El Blutz, un pequeño poblado cercano a Ceuta. Ese día, la ‘baraka’ no le sonrió como siempre y el capitán Franco cayó herido mientras lanzaba a sus hombres con un fusil con la bayoneta calada contra el enemigo para evitar ser embolsados.

Varios disparos alcanzaron al oficial de 23 años en el bajo vientre y, a consecuencia de esas heridas, perdió un testículo, convirtiéndose en monórquido, como Napoleón o Adolf Hitler, tal y como descubrió su urólogo, el doctor Antonio Puigvert, según reveló su nieta muchos años más tarde.

Tener solo un testículo no entraña ser estéril, pero en el caso de Franco sí que debía de ser así, según la misma fuente. Entonces, ¿cómo es posible que tuviera una hija?

Franco se casó en octubre de 1923 con Carmen Polo, una joven de la alta sociedad de Oviedo a cuyo padre no le hacía ninguna gracia que su hija uniera su destino a un militar africanista de futuro incierto, a pesar de que para entonces ya era muy conocido y de que ofició de padrino de la boda el rey español del momento, Alfonso XIII.

Carmen, ¿hija de su hermano Ramón?

Tres años más tarde se supone que nació su hija Carmen, aunque no hizo una aparición pública hasta 1936. Además, no se conocen fotografías de la madre embarazada, ni de Carmen Polo y la pequeña juntas durante su primera infancia, a pesar de la notoriedad que tenía la familia del ascendente Franco, que en 1925 alcanzó el grado de general con 33 años.

La explicación a estos llamativos vacíos sería que, en realidad, Francisco y Carmen no eran los padres de la criatura, sino Ramón, el hermano del general, según lo han llegado a asegurar el escritor aristócrata José Luis de Villalonga y el falangista Ángel Alcázar de Velasco.

Ramón Franco se había convertido en un héroe popular tras ser uno de los tripulantes del Plus Ultra, el primer vuelo entre el Estado español y Sudamérica, realizado en 1926. De ideología republicana, se casó con Carmen Díaz Guisasola, de la que se divorció para contraer matrimonio civil con Engracia Moreno, con la que tuvo una hija, Ángeles. 

De acuerdo con la versión de Villalonga y Alcázar de Velasco, en realidad, la pequeña Carmen habría nacido en 1928 y sería fruto de la relación del aviador y una prostituta gallega apodada La Gaviota y La Garza, por sus largas piernas, a la que Ramón conoció en Algeciras en el burdel La Inglesa y del que la sacó para llevarla a su casa.

La prostituta se quedó embarazada y murió a los cinco días del parto, y Carmen Polo habría decidido hacerse cargo de la niña para frenar un nuevo escándalo en torno a la vida de su cuñado, tan parecida a la de su suegro Nicolás Franco y tan alejada del ideal de familia tradicional que tanto se empeñó en cultivar el generalísimo cuando se hizo con el poder.

De hecho, el dictador nunca aceptó el segundo matrimonio de Ramón y se dedicó a vilipendiar a su ‘cuñada’ Moreno una vez fallecido su hermano, cuando llevaba a cabo una misión aérea para el bando sublevado en octubre de 1938.

El aviador se había sumado a los militares golpistas siguiendo la estela de Francisco, que fue uno de los últimos generales en unirse a la sublevación, a pesar de que posteriormente fue su gran beneficiario.

Seis días antes de la fecha elegida para el golpe de Estado, Franco se mostraba reacio a secundar la rebelión contra la República al considerar que no contaba con suficientes apoyos y podía fracasar. Ese modo de proceder cauteloso exasperó al general Mola, que desde Iruñea estaba dirigiendo la asonada, y le llevó a apodar a Franco ‘Miss Islas Canarias 1936’, ya que en esos momentos estaba destinado en el archipiélago.

Sacrificar el bigote

Finalmente, el gallego se decidió a dar el paso y se presentó en Marruecos gracias a la ayuda inglesa, que le trasladó al continente desde las Canarias a bordo del avión Dragon Rapide para hacerse cargo de la rebelión en el protectorado.

En un intento por no ser reconocido, se afeitó su característico bigote, una «pérdida» que otro destacado general golpista, Queipo de Llano, calificó como «el principal sacrificio que hizo Franco el 18 de julio».

Queipo no le tenía muchas simpatías a Franco, ya que se consideraba por encima de él y, en la intimidad, le llamaba ‘Paquita, la Culona’, porque era bajo y rechoncho, y por su voz atiplada.

Este general no era el único cabreado con su compañero de conspiraciones contra la República, ya que Franco se la jugó a todos nombrándose a sus espaldas jefe de Estado por tiempo ilimitado en el Boletín Oficial, cuando lo acordado por la cúpula militar sublevada era que sería jefe de Gobierno y solo mientras durara la guerra.

Era un modo de proceder muy suyo, ya que llegó a decir que «si se toma el mando, hay que recibirlo como si fuese para toda la vida», y que no sorprendió a otro general, Miguel Cabanellas, que le conocía muy bien de la época africana.

Este último había advertido al resto de mandos sublevados de que «si se le da España, va a creerse que es suya y no dejará que nadie lo sustituya en la guerra ni después de ella hasta su muerte». Visto lo sucedido a posteriori, está claro que sabía cómo se las gastaba.

Ya como generalísimo, al principio de la guerra llegó a decir que en un mes estaría oyendo misa en Madrid, ciudad que terminaría resistiendo dos años y medio. Sin embargo, más adelante imprimió un ritmo tan lento a las operaciones militares que exasperaba a sus aliados alemanes, pero que le sirvió para aplicar una sistemática y brutal represión con el objetivo de erradicar toda resistencia a su régimen.

El ‘mesías’ Franco

Esa ayuda de las dictaduras nazi alemana y fascista italiana fue representada en un particular belén elaborado con ninots en la Valencia todavía republicana durante la contienda y que aparece en una de las filmaciones que sobre la guerra del 36 guarda la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA).

En el mismo, se ve a Franco como un hormonado niño Jesús y con ese Queipo de Llano que tan poco le apreciaba como un pastorcillo más adorándole con sus característicos bigotes. También aparece Cabanellas como una especie de San José y una pareja de la Guardia Civil custodiando el conjunto.

Hitler, Mussolini y un Baltasar con aires árabes que recuerdan a la Guardia Mora son unos reyes magos ataviados con capas adornadas con la esvástica, el fascio y la media luna, y que llevan como ofrenda aviones y tanques al particular ‘mesías español’, que terminó creyéndose «un enviado de Dios», según aseguró años más tarde su ‘presunta‘ hija.

El apoyo de Berlín al que hacía referencia de manera sarcástica el belén valenciano se lo quiso cobrar Hitler a Franco durante la Segunda Guerra Mundial. Después del encuentro que mantuvieron el 23 de octubre de 1940 en Hendaia, el dictador español aseguró que se había resistido como gato panza arriba ante la insistencia de su homólogo alemán de que combatiera a su lado contra los Aliados.

Pero esa fue otra burda mentira del régimen ya que, en realidad, Franco estaba dispuesto a entrar en la guerra a cambio de recibir el Marruecos francés y otros territorios africanos, armamento y alimentos. Unas peticiones que Hitler consideró desmedidas, porque «su ayuda cuesta más de lo que vale», y que le exasperaron, ya que llegó a decir que antes de volver a tratar con el gallego, «prefiero que me saquen una muela».

Al igual que al dictador nazi, a Franco le gustaba pintar y el cine, como lo acreditan las más de 2.000 películas que llegó a ver en la sala privada que tenía en su residencia oficial de El Pardo. También le encantaba grabar películas domésticas y cuando empezaba a hacerse conocido, salió interpretándose a sí mismo en la película ‘Lamalcasada’, de 1926.

Ese gusto por el séptimo arte le llevó a escribir el guión de la película ‘Raza’, aunque lo firmó como Jaime de Andrade. La verdadera autoría se destapó en 1964, cuando Franco solicitó el ingreso en la SGAE por ser obra suya. En 1922 ya había hecho sus primeros pinitos con la pluma al escribir ‘Diario de una bandera’, una crónica sobre sus comienzos en la Legión.

Además, redactó medio centenar de artículos periodísticos que firmó con el pseudónimo de Jakim Boor y que tenían como principal objetivo atacar a la siempre presente en su mente masonería.

Aspirante al Nobel de la Paz

Ese ramalazo de escritor no le supuso ningún reconocimiento, aunque en 1964 el Colegio de Gestores Administrativos de Madrid le propuso nada menos que para el premio Nobel de la Paz, que evidentemente no le fue otorgado.

Era una época en la que su esposa se había convertido en el terror de los joyeros. A Carmen Polo, que era apodada ‘La Collares’ por su afición a las largas cuentas de perlas, le encantaba pasearse por las joyerías a la caza de piezas que le llamaran la atención para desgracia de los propietarios del establecimiento de turno, que no se atrevían a cobrarle por ser la esposa de Franco. Para paliar las pérdidas, los joyeros llegaron a crear un fondo común con el que afrontar esas particulares requisas.

De esta manera fueron pasando los años para un dictador omnipresente en el NO-DO al que terminó afectándole el párkinson. Esta dolencia se le diagnosticó a mediados de los 60 y a partir de ese momento, se le fue viendo cada más decrépito, hasta el punto de que se dormía en las audiencias.

Sus médicos necesitaban activarle y que hiciera ejercicio, algo que nunca le entusiasmó demasiado, ya que Franco siempre practicó actividades que no le exigieran demasiado esfuerzo físico, como la caza o la pesca. Así que para conseguir que caminara, le ponían marchas militares, que le empujaban a desfilar por sus habitaciones como en los dorados tiempos de África.

Pide «perdón» ya muerto

A pesar del empeño de sus médicos, los problemas de salud se fueron agravando hasta que a primeros de noviembre de 1975 fue ingresado en la Ciudad Sanitaria de La Paz. En su habitación tenía la reliquia del brazo incorrupto de Santa Teresa y hasta le llegaron a llevar el manto de la Virgen del Pilar.

Toda esa ayuda divina no le sirvió de nada y el 20 noviembre terminó falleciendo, dejando un testamento en el que aseguraba que «pido perdón a todos como de todo corazón perdono a cuantos se declararon mis enemigos sin que yo los tuviera como tales. Creo y deseo no haber tenido otros que aquellos que lo fueron de España, a la que amo hasta el último momento y a la que prometí servir hasta el último aliento de mi vida».

A su entierro solo asistió un jefe de Estado, otro militar golpista, el chileno Augusto Pinochet. Era el acompañante más apropiado para el último viaje de aquel estudiante mediocre, enclenque y de voz aflautada que terminó convirtiéndose en uno de los dictadores más sangrientos de la historia.





💀

martes, 12 de agosto de 2025

Bernaola | Diáspora

La reciente celebración de la edición 2025 del Jaialdi en Boise ha sido la inspiración para este texto dedicado a la diáspora vasca, mismo que ha sido publicado en la sección de Opinión de Naiz. Y pues nada, solo mencionar que definitivamente sí que hay otras diásporas vascas además de la estadounidense.

Adelante con la lectura:


Diáspora 

Iñaki Bernaola

Pocas veces se ha dado tanto pábulo a la actividad desarrollada por la llamada diáspora vasca como en las recientes celebraciones llevadas a cabo en la localidad de Boise (Idaho, EEUU), a donde han acudido varias personalidades de la administración y del mundo académico, así como diversas figuras el mundo cultural vasco. Es bien sabido que el origen de la diáspora suele guardar relación con la necesidad de huir de la pobreza, de los conflictos bélicos o, sin más, con la necesidad de buscar horizontes más propicios. Todos los países europeos tienen su diáspora, casi siempre con origen en los siglos XIX y primera mitad del XX.

Los vascos tenemos una diáspora abundante; a veces, como en el caso citado, profusamente conocida, y otras no tanto. De hecho, en la diáspora vasca, como supongo que en cualquier otra, puede encontrarse de todo. Pero en nuestro caso, el indicador más claro de pertenencia a la misma son los apellidos. Los vascos tenemos la suerte de que, a la hora de buscar nuestros orígenes, los apellidos nunca fallan.

Cuando era joven compartía con algunos amigos la afición por la guitarra. Era la época del boom de los cantautores sudamericanos. Nosotros sentíamos predilección por las milongas de José Larralde, tanto por la apariencia de gaucho con que aparecía en las portadas de sus discos como por el contenido de las canciones, pero, sobre todo, porque eran relativamente fáciles de interpretar, mucho más que las de Atahualpa Yupanqui, al contrario que Larralde no hijo de padre vasco, sino de madre, con las que mal que bien todavía podíamos arreglarnos.

Pero quien se llevaba la palma de popularidad en aquella época era el chileno Víctor Jara. Había una canción suya dedicada a un tal Luis Emilio Recabarren, que fue el fundador del Partido Comunista Chileno. No era Luis Emilio el único vasco significativo de Chile: ahí tenemos también al sangriento dictador Augusto Pinochet Ugarte.

Es probable que muchos lectores no sepan quién es Máxima Zorroguieta. Nada menos que la reina de los Países Bajos, esposa del actual rey Guillermo y nuera de la anterior reina Beatriz, la cual abdicó en favor de su hijo. Vivió durante su juventud en Argentina. Y volviendo a los Estados Unidos, es sabida la existencia de políticos con apellido vasco pertenecientes al ala más reaccionaria de dicho país, cuyos nombre omito por elemental prudencia.

Creo que en ningún sitio se ha dado tamaña solidaridad con los presos y refugiados vascos como en Uruguay. En el año 1994 se produjeron en dicho país grandes manifestaciones en favor del derecho de asilo para los vascos huidos. No hace falta señalar quién es uno de los personajes más carismáticos de toda la historia de Uruguay: el expresidente Pepe Mujica.

Un compañero mío de estudios nos invitó a pasar unos días en casa de sus tíos en París. Su tía fue uno de los niños vascos evacuados durante la Guerra Civil. En Francia debió de tener contactos con el maquis, y acabó casándose con un comunista manchego superviviente del campo de exterminio de Mauthaussen. Por su casa parisina pasaban montones de comunistas, algunos también hijos de la diáspora vasca, como por ejemplo Agustín Gómez de Segura Pagola, otro niño evacuado que llegó a ser futbolista en el Torpedo de Moscú y dirigente del Partido Comunista de España, del cual acabó distanciándose por desacuerdos con la línea eurocomunista de Santiago Carrillo. El último exponente de la diáspora vasca que quiero mencionar reviste enorme actualidad: el periodista Pablo González, descendiente también de niños vascos evacuados a la Unión Soviética.

Como he dicho antes, en la diáspora puede encontrarse de todo. Y por ello es importante que, dentro de ese abanico, nos quedemos con aquello que más nos interesa. Porque no nos engañemos: a quien más le importa la diáspora es al país de procedencia.

En un libro de entrevistas a Pepe Mujica recién editado por GARA, este se quejaba de que la mayoría de los medios de comunicación estén en manos del capital. Tenía razón, no solo porque los medios dan una versión determinada de los hechos reales, sino sobre todo porque crean un mundo virtual propio. Ese mundo virtual además no lo crean solo los medios, sino también la cultura, el arte, el cine... incluso las marcas de alimentos y bebidas a la vista en los estantes del supermercado. Hoy en día, además, la importancia del mundo virtual en nuestras vidas es enorme, comparada con el estrecho marco del mundo real de cada individuo.

No sé qué tipo de diáspora le interesa a nuestro país. Si sé, por el contrario, a cuál se le concede más espacio en nuestro mundo virtual. Tal es así que, vistos los recientes acontecimientos, me ha asaltado la duda de si el efecto subsiguiente ha sido reforzar la imagen vasca en los Estados Unidos, o reforzar la imagen de los Estados Unidos en el País Vasco.

Yo intentaría prestar más atención a otras diásporas y a otros personajes ligados con ellas. Aunque solo sea para que no parezca que los únicos que tienen diáspora vasca son los yanquis.

 

 

 

° 

sábado, 29 de marzo de 2025

Egaña | Lo Que no se Ve no Existe

Les recomendamos la lectura de este texto que Iñaki Egaña ha publicado en su perfil de Facebook, les ayudará a entender la actitud asumida por Gogora con respecto a las "víctimas" nazis, franquistas, falangistas y fascistas.

Adelante con la lectura:


Lo que no se ve no existe

Iñaki Egaña

Esta semana, auspiciado por Naciones Unidas, se ha celebrado el “Día Internacional del Derecho a la Verdad en relación con Violaciones Graves de los Derechos Humanos”. Una declaración tan solemne que sólo su denominación parece que dé vértigo. En este periodo en el que las fakenews se han apoderado de la información/desinformación, la verdad es casi un privilegio. No podemos fiarnos de lo que difunden las redes, debemos contrastar lo que dicen la mayoría de los medios de comunicación y, en este ejercicio, nos vamos relajando por el esfuerzo que supone, atendiendo únicamente a aquellos en quienes confiamos, política o emocionalmente. Sufre con ello el espíritu crítico, que va desinflándose, aflojándose el debate y agrandando la brecha. Cada vez las trincheras son más profundas.

Al margen de esta primera consideración, el enunciado de Naciones Unidas refiere a hechos del pasado. Afectados también por la tendencia presente y, sobre todo, por esas enormes barricadas instaladas por los dueños del relato, acunados en ocasiones por los amos de la información, la hegemonía de Hollywood y franquicias, academias de la historia, universidades, o editoriales cuyos consejos de administración están repletos de banqueros que marcan el pulso político. Parecería que vivimos en un mundo diverso, repleto de fuentes, pero a la gran mayoría nos llega únicamente lo generado por tres o cuatro referentes. Lo excepcional alcanza con cuentagotas.

Y esa evidencia agranda una expresión, “lo que no se ve no existe”, como aquella vieja frase bíblica de Tomás, “si no lo veo, no lo creo”. Nuestra experiencia en el contexto de las últimas décadas es demasiado abultada. Enorme. En febrero de 1999, el Parlamento de la CAV, con los votos de EA, PNV y Euskal Herritarrok (la marca entonces de la izquierda abertzale), propuso la creación de una ponencia que “examine la situación de todas las víctimas que de la violencia generada en nuestro país”, dentro de la Comisión de Derechos Humanos del Parlamento de Gasteiz. Algunos pensamos, ingenuamente, que esta ponencia sería la avanzadilla de una esperada Comisión de la Verdad, ya desarrollada en otros escenarios del planeta, como Chile, Sudáfrica o Argentina, en situaciones recientes, también de vulneraciones de derechos humanos.

Pero aquella propuesta se quedó en agua de borrajas. PP, PSOE e IU propusieron inmediatamente una comisión paralela para acoger únicamente a las “víctimas del terrorismo”, entendida esta como un organismo encargado de recoger a las causadas por las organizaciones armadas vascas, en particular ETA. IU matizó más adelante que en el concepto terrorismo incluía también a las víctimas causadas por el Estado. Pero PSOE y PP, que firmarían poco después un Pacto Antiterrorista, excluyendo al resto de fuerzas, se mostraron contarios a un reconocimiento global. Especialmente Carlos Urquijo, entonces delegado del PP en la Comisión de Derechos Humanos, que señaló que “no todas las víctimas son iguales”, incluyendo a las de todas las vulneraciones de derechos humanos del Estado en un amplio cajón: “el de los verdugos”. Y esa ha sido una tendencia que ha continuado durante los últimos 25 años, con pequeños avances que han hecho del camino para las mismas, un sendero repleto de obstáculos.

Estos reconocimientos, a medida que han ido avanzando, topan con un gran muro. El de la verdad. Si algo no se ve, no existe. Y esta sentencia está avalada por la experiencia cercana y lejana. La primera constatación es la de matar al mensajero. En los meses que se ha ido consumando el genocidio israelí en Gaza y Cisjordania, las fuerzas de Netanyahu han matado a 210 periodistas. A Lauaxeta lo fusilaron por acompañar a un periodista belga a comprobar que la quema de Gernika no había sido provocada, como decían las fuentes franquistas, por una horda rojo-separatista, sino por la Legión Cóndor nazi. A Xabier Galdeano, periodista de Egin, lo remataron después de cubrir las protestas en Baiona por la muerte de Benoit Pecasteings por los GAL.

Y cuando los mensajeros son demasiados, los valedores de la mentira (acabamos de conocer las resoluciones de la Comisión de Valoración del Gobierno de la CAV sobre Rosa Zarra y los cuatro jóvenes acribillados en la bahía de Pasaia que contradicen las versiones oficiales de entonces, así como las de torturas del Gobierno foral navarro), queda el recurso habitual: cierre de fuentes o desaparición de las mismas. La Ley de Secretos Oficiales ronda por el conjunto de las investigaciones populares. Pero si hace falta, los responsables dan un paso más y destruyen las evidencias. Ya hicieron desaparecer las órdenes de Emilio Mola de los archivos militares para mantener la mentira del bombardeo de Gernika. Martin Villa, en la Transición, hizo quemar dos millones de fichas de disidentes antifranquistas. De la sede del Gobierno civil de Nafarroa Garaia “desaparecieron” los expedientes de las razias contra los maquis que cruzaban la muga pirenaica. Y hoy, los expedientes que han cumplido 50 años y son accesibles por ley, llegan mutilados, tachados o minimizados. ¿Cómo acceder a la verdad, sin fuentes? ¿Cómo será el futuro cuando los testigos directos hayan desaparecido biológicamente y los jóvenes investigadores únicamente tengan acceso a los archivos amputados? ¿Qué credibilidad les ofrecerá la Inteligencia Artificial, colmada de fuentes corrompidas?

La evidencia nos indica que la búsqueda de la verdad tiene prisa. Que las necesidades, si queremos construir un relato equilibrado, son acuciantes, vista, además, esa ofensiva negacionista que se mantiene e incluso se agranda. Esta semana, asimismo, un multitudinaria manifestación frente a la sede del Gobierno argentino, encabezado por el negacionista Javier Milei, le ha ensartado: “La memoria es nuestra herramienta”. Pero para avivar esa memoria necesitamos la verdad. La nuestra ya la conocemos. Pero para confrontar, necesitamos acceder a esa otra, la que hoy ocultan.

 

 

 

°

martes, 25 de marzo de 2025

Deportados Vascos en la Memoria

Hay revisionistas que insisten en desvincular a la España de Francisco Franco de la Alemania de Adolf Hitler.

Afortunadamente, ahí están los hecho históricos para demostrar lo contrario.

Ejemplo de ello, los 253 vascos deportados a campos de exterminio nazis tras su participación en la movilización en contra de la sublevación fascista comandada por Francisco Franco y Emilio Mola.

Acerca de ese terrible momento en la historia de Euskal Herria traemos a ustedes este artículo publicado en El Diario:


Nace la Coordinadora por la Memoria de la Deportación Vasca para recordar a 253 vascos en campos de concentración nazis

La coordinadora ha sido creada para “formentar la memoria” de estos deportados y ponerse en contacto con los familiares para que reciban “un reconocimiento que hasta ahora no han tenido”

Maialen Ferreira

José María Azurza Osategui, de Donostia, fue deportado el 3 de abril de 1941 al campo de concentración nazi de Mauthausen y murió el 28 de octubre de ese mismo año. Glorialdo Laza Sarachaga, nacido en Sestao, también fue deportado a Mauthausen el 21 de enero de ese año y murió el 6 de julio. Menos conocidos son los nombres de los campos de concentración nazis de Dachau, a 13 km al noroeste de Múnich, en Baviera, Sachsenhausen, ubicado en la población de Oranienburg, en Brandeburgo o el campo de concentración de Neuengamme en el distrito homónimo de la ciudad de Hamburgo, pero todos ellos también albergaron a vascos deportados allí entre 1940 y 1945. 

En total, 253 personas nacidas o residentes en Euskadi fueron deportadas, de las cuales murieron 113 y se salvaron 125. No se tienen datos de las 15 restantes. Solo hubo 10 mujeres y los 243 restantes fueron hombres, aunque se trata de un reparto “no concluyente”, según ha detallado este lunes en Bilbao Anton Gandarias, sobrino de Anjel Lekuona, exiliado en la Guerra Civil y fusilado en un campo de concentración nazi. El campo de concentración de Mauthausen es el más representativo de la deportación de los vascos. “Desempeñó un papel devastador con el apéndice de Gusen. Casi la mitad de los deportados y dos tercios de los fallecidos fueron asesinados en el lugar”, ha recordado Gandarias.

Lo ha hecho durante la presentación de la Coordinadora por la Memoria de la Deportación Vasca (1940-1945) creada para “fomentar la memoria” de estos deportados y ponerse en contacto con los familiares para que reciban “un reconocimiento que hasta ahora no han tenido”. “Este horror es desconocido. Tal y como se conoce en Europa, este episodio no forma parte de nuestra memoria colectiva”, han rinsistido En la coordinadora, que presidirá el propio Ganarias, forman parte el colectivo Amical de Mauthausen y otros campos y de todas las víctimas del nazismo de España, el colectivo La ilusión de Renteria, el grupo de trabajo Hradischko 1945 Flossenburg, Kepa Ordoki – Memoria Historikoa Bidasoan elkartea, la Asociación Republicana Irunesa Nicolás Guerendiain y los investigadores Etxahun Galparsoro y Joxe Mari Mitxelena. 

Su objetivo es que las víctimas y su s familiares reciban “reconocimiento institucional” y se designen “lugares de memoria para los deportados” en la Comunidad Autónoma Vasca y Comunidad Foral de Navarra. Para ello, ya han puesto en marcha los primeros contactos y junto con el Instituto Vasco de la Memoria (Gogora) se impulsará el proyecto ‘Memoria de la Deportación 1945 – 2025’. Se tratará, según han destacado de “un paraguas de apoyo y coordinación de todas las iniciativas”.

“Más de doscientas personas de Euskadi sufrieron el horror de la deportación entre 1940 y 1945 por defender la democracia en años anteriores. Para entender cómo los vascos llegaron a los campos de concentración del Tercer Reich, es necesario recordar la guerra de 1936, porque es el origen y la causa de la deportación», ha explicado, el historiador y miembro de la coordinadora, Etxahun Galparsoro, que ha detallado que ”la resistencia del frente norte se mantuvo hasta octubre de 1937“. ”Cientos de personas llegaron en barco a la costa de Francia, desde donde fueron enviadas a Cataluña. La guerra duró para ellos hasta febrero de 1939. Los miembros de la resistencia se convirtieron en exiliados en el mayor éxodo jamás registrado en la Península Ibérica. Estos exiliados fueron encerrados por el gobierno de Francia en los campos de “internamiento” que se abrieron en las playas de Argelès-sur-Mer, Saint Cyprien y Le Barcarès. A lo largo de 1939, las autoridades francesas ofrecieron tres opciones: Volver a la España de Franco, exiliarse en otros países (México, Chile, Argentina o Venezuela) o autorizar la contratación en sectores agrarios o industriales, en un contexto de amenaza de guerra“, ha recordado. 

Según Galpasoro, la situación cambió drásticamente cuando Alemania invadió Polonia en septiembre de 1939 y Francia declaró la guerra a Alemania. “El Estado francés necesitaba personas para la guerra y presionó para que los exiliados entraran en el ejército a través de diferentes opciones: La Legión Extranjera, los Regimientos de la Marcha de Voluntarios Extranjeros (RMVE) o las Compañías de Trabajadores Extranjeros (CTE). La mayoría de los exiliados de origen vasco se unieron a las compañías de trabajadores para colaborar en las operaciones de fortificación fuera del frente. En mayo de 1940, poco más de un mes y medio después de los enfrentamientos, la armada alemana Wehrmacht conquistó Francia. Los miembros de las Compañías de Trabajadores Extranjeros fueron detenidos y trasladados a los campos de detención provisionales del denominado frontstalag, a escasos kilómetros del frente, y posteriormente a los stalags”, ha señalado.

A partir de agosto de 1940, los presos con nacionalidad española fueron separados del resto y comenzaron a ser entregados a las SS. Estos prisioneros fueron introducidos en trenes y enviados a un destino incierto. “En ese momento, los republicanos apresados en Francia perdieron su condición de prisioneros de guerra para pasar a ser deportados políticos. El 6 de agosto de 1940 comenzaron a deportar vascos a los campos de concentración de Alemania, con la llegada a Mauthausen, y duró hasta el 6 de mayo de 1945, cuando el último grupo fue liberado en el campo satélite de Ebensee”, ha indicado.

Según ha explicado el historiador, la deportación de los vascos a campos de concentración tuvo dos fases: entre agosto de 1940 y principios de 1942, para los que en 1939 tuvieron que integrarse en el ejército francés y posteriormente se convirtieron en prisioneros de guerra; y desde principios de 1942 hasta mayo de 1945, cuando se deportaron a los resistentes que lucharon contra la ocupación alemana de Francia. “En este periodo llegaron por primera vez los exiliados. Los presos de Mauthausen fueron liberados el 5 de mayo de 1945. Pero al día siguiente, los soldados americanos entraron en Ebensen. En teoría, un centro satélite del anterior, pero en realidad era un campo real en el que había unos 18.000 prisioneros vivos. En este centro se liberó al grupo de los últimos vascos y con él se puso fin a la deportación nacionalsocialista”, ha aseverado. 

La Coordinadora por la Memoria de la Deportación Vasca une así a colectivos con una larga trayectoria en materia de memoria histórica y que, en el tema de la deportación han llevado a cabo seis exposiciones, cuatro libros y publicaciones, 29 conferencias, nueve homenajes, dos reconocimientos institucionales, instalaciones de símbolos, hermanamientos entre pueblos y viajes a los campos de concentración, entre otras actividades. “Aunando capacidades y esfuerzos, queremos llevar a primera línea una realidad que ha quedado relegada. Es imprescindible para pedir la verdad, la justicia y la reparación de las personas que sufrieron la deportación”, ha concluido Gandarias.




°

miércoles, 18 de diciembre de 2024

El Victimario Victimista Garzón

Lo que nos faltaba, el promotor de la tortura como método de castigo preferido en contra de los defensores de los derechos civiles y políticos del pueblo vasco así como el arquitecto de lo que hoy se conoce como lawfare en contra de muchas instituciones vascas y catalanas... se dice víctima de lo que él mismo coadyuvó a crear.

Y no olvidemos por ningún momento que dejó escuela en las patéticas figuras de Fernando Grande Marlaska, Carmen Lamela, Eloy Velasco y tantos más.

Lean esto que nos informa Spanish Revolution:


Baltasar Garzón y el sistema judicial actual

El exjuez denuncia el uso político de la justicia y anuncia una batalla legal por recuperar su puesto

Han pasado 25 años desde que Baltasar Garzón, desde la Audiencia Nacional, logró que Augusto Pinochet fuese detenido en Londres. Aquel caso, que marcó un antes y un después en la aplicación de la justicia universal, demostró que los crímenes de lesa humanidad no quedaban amparados por las fronteras nacionales. Sin embargo, hoy esa idea de justicia parece tambalearse ante la realidad política y judicial de un mundo en conflicto.

El caso Pinochet enseñó que la impunidad puede romperse, pero los avances son frágiles. En países como Ucrania o Palestina, los crímenes de guerra parecen quedar atrapados en un limbo jurídico. La jurisdicción universal, diseñada como el último refugio para las víctimas, choca contra muros políticos. El Tribunal Penal Internacional emite órdenes de arresto, pero los líderes de las potencias occidentales deciden arbitrariamente qué dictadores merecen persecución y cuáles deben ser protegidos.

Garzón no duda en señalar esta hipocresía. Lo hace en una entrevista en El País. Estados Unidos, que nunca ha reconocido al Tribunal Penal Internacional, aplaude las órdenes de arresto contra Putin, pero ignora las emitidas contra Netanyahu. Francia, Alemania o el Reino Unido, países que impulsaron la creación del Tribunal, ahora lo socavan cuando los intereses estratégicos lo demandan.

“La justicia universal fracasa cuando se politiza, pero no por ello debemos dejar de aplicarla”, insiste Garzón. Casos como el de Hissène Habré, el dictador chadiano condenado en Senegal, muestran que es posible avanzar, aunque cada paso implique una lucha titánica contra intereses económicos y políticos.

El sistema judicial español y el fantasma del 'lawfare'

Más allá de las fronteras, Garzón dirige ahora sus críticas al sistema judicial español, un terreno que conoce de cerca y que, según él, está lejos de ser independiente. “Hoy tengo mis dudas, más que razonables, sobre el sistema judicial español”, afirma el exjuez, quien fue expulsado de la carrera judicial en 2012 tras ser condenado por prevaricación en el caso de las escuchas ilegales en la trama Gürtel.

El término ‘lawfare’, que describe el uso del derecho como arma política, define bien su experiencia personal. Garzón recuerda cómo fue sometido a tres procesos judiciales, en los que las estructuras políticas y judiciales conservadoras, según denuncia, actuaron coordinadamente. En 2021, el Comité de Derechos Humanos de la ONU reconoció que su condena fue arbitraria y carente de previsibilidad penal, pero esto no le ha permitido recuperar su posición.

“Cuando te centras en la persona y no en los hechos, caes en el derecho penal del enemigo”, explica Garzón, aludiendo a un sistema donde la investigación parece perseguir al individuo, como en el caso reciente de Begoña Gómez, esposa del presidente Pedro Sánchez.

La instrumentalización del derecho no solo es evidente en los casos mediáticos, sino también en las investigaciones prospectivas que, según Garzón, carecen de base jurídica sólida. “Hay decisiones judiciales que siempre van en un mismo sentido, y eso no es casualidad,” señala con dureza.

Una lucha personal por la justicia

A sus 69 años, Garzón no abandona la batalla. Ha anunciado que reclamará al Tribunal Supremo la restitución de su condición de juez, argumentando que su expulsión fue el resultado de una interpretación jurídica que, con el tiempo, ha demostrado ser válida y sustentada por principios internacionales.

Para Garzón, su lucha personal no es solo una cuestión de honor, sino un reflejo de un sistema judicial que, en sus palabras, “se enfrenta a una deriva peligrosa, donde la justicia se utiliza como arma en lugar de como herramienta de equidad.”

Sin embargo, la vida lo ha llevado a reinventarse como abogado y defensor de causas internacionales. Desde la defensa de Julian Assange hasta su compromiso con el bufete Guernica 37, Garzón sigue siendo una figura polarizante, capaz de generar tanto admiración como rechazo, pero siempre comprometido con sus principios.

La justicia no puede depender de quién esté en el poder ni de los intereses geopolíticos del momento. Ese sigue siendo el gran reto.

 

 

 

°

lunes, 25 de noviembre de 2024

Entrevista a Peña y Gorostiaga

Una de ellas fue torturada por una dictadura, la de Pinochet. La otra, fue torturada por una democracia, la de Juan Carlos I.

Y es que por alguna razón, la democracia española se parece mucho, tal vez demasiado, a las dictaduras.

No se podría entender su extendido uso de la tortura en contra del pueblo vasco sin aceptar entonces que de democracia la española tiene muy poco.

Establecido lo anterior, les compartimos esta entrevista publicada por Naiz:


«Hay que aprovechar los momentos políticos favorables para la denuncia de la tortura»

Rita Peña fue torturada y encarcelada en Chile. Participó en la comisión Velach para el reconocimiento de la tortura. La navarra Mariló Gorostiaga también fue torturada y encarcelada. Ambas han participado en las jornadas de Iruñea y hablan con NAIZ de las semejanzas y diferencias de ambos procesos.

Martxelo Diaz

¿En qué consistió la comisión Valech en Chile?

RITA PEÑA: Cuando se termina la dictadura y comienza el Gobierno transicional de Patricio Aylwin en 1990, se abre un espacio político muy adecuado. Había mucha presión internacional, se logró que las Fuerzas Armadas se fueran a sus cuarteles, ... Se aprovechó. Se empezó a tratar el tema de los derechos humanos. Primero se creó la comisión Rettig, que vio todos los casos de detenidos desaparecidos y de ejecutados políticos. Posteriormente, vino la comisión Valech, que se encargó de torturados y expresos políticos, como es mi caso. Pero caímos en una trampa, porque mucha gente fue torturada y no fue presa. Fueron torturados en lugares secretos. Los torturaban y los soltaban. Los expresos políticos estábamos en libertad, pero no participamos en las negociaciones de la comisión. Quedamos fuera. Se hizo esencialmente con gente de las iglesias que había trabajado en derechos humanos. Cuando ellos emitieron su informe, los expresos emitimos otro informe diciendo que faltaban cosas.

La comisión Valech I tuvo un plazo de investigación de casos, del 2003 al 2004. Fue muy acotado. Todos los casos de tortura son muy complicados de tratar. Hay gente que por diversos motivos no quiere hablar. Había gente que decía que no se vendía por el dinero de las compensaciones. También hubo gente que no se enteró porque vivía en zonas aisladas. Otros no lo habían reconocido siquiera en su familia. Un caso extremo es el de alguien que fue violado o violada, pero que no lo había contado a su pareja. Además, la cantidad de gente torturada y presa es mucha. Tuvo que haber entrevistado al menos a 32.000 personas, que fueron las reconocidas. El momento político era favorable y el porcentaje de reconocidos era del 90%. Terminó la comisión y llegaron nuevos casos, pero ya no entraron. Fueron más de 200. Se cerró y se cerró. Se fue el avión.

La comisión emitió un informe que tiene muchas cosas importantes, como el reconocimiento. Hasta el momento se sabía que había víctimas de tortura, pero la derecha, por ejemplo, decía «algo habrán hecho» o que las Fuerzas Armadas lo hicieron para salvar el país. En lo jurídico, se logra también que nos devuelvan el derecho al voto, que lo teníamos anulado. También se borraron los antecedentes, que eran una traba para postularse a un trabajo. En lo económico, se estableció una pensión chiquita, unos 250 euros. Pero es algo. En lo educacional, se fijaron becas para quienes eran estudiantes cuando fueron detenidos. Con el correr de los años, fueron poniendo cortapisas. También se dieron beneficios para optar a una vivienda básica. Junto a todo ello, el Gobierno tuvo que reconocer lo sucedido.

Todas estas cosas suponen negociaciones políticas, en las que nosotros no participamos. En este contexto, dijeron que las víctimas de la tortura no querían hacer públicos sus datos. Se estableció un secreto de 50 años. Las familias de los desaparecidos y ejecutados necesitan conocer qué sucedió con sus allegados. Y esa información estaba, pero no se hizo pública porque así se negoció con la derecha y con las Fuerzas Armadas. Se sumó a los pactos de silencio. Como expresos hemos levantado muchas veces el tema y hemos dicho que no somos nosotros los que no queremos que esta información se divulgue.

Hay diferencias con el proceso que se ha seguido en Nafarroa, pero también similitudes.

MARILÓ GOROSTIAGA: Sí. Nosotros, como Red de Personas Torturadas, tampoco hemos participado en la elaboración de la comisión ni de la ley, aunque sí hemos tenido conocimiento de cómo han ido las cosas. Aquí la ley no se ha centrado tanto en el tema económico, aunque hay unas indemnizaciones, pero no pensiones.

Lo de los 50 años me ha dejado impresionada. Es evidente que quieren que siga la impunidad y que los victimarios no aparezcan con nombres y apellidos. La Red no busca tanto conocer eso, sino el reconocimiento de que aquí se torturó y de que se torturó de forma sistemática. Personalmente, cada uno puede decidir si quiere llevar a la Justicia su caso o no. Y le apoyaríamos, pero el objetivo de la Red no es ese. Nuestra función es que la sociedad sepa qué paso.

Por ello, nos parece importante pasar por la comisión que se ha creado porque deja constancia de lo sucedido. No queremos que luego se quede en un cajón. Queremos que la sociedad conozca esa realidad. Hasta hace poco era una cuestión que estaba escondida y de la que nadie quería hablar. Hoy en día se ha reconocido oficialmente. Hay más de 150 casos presentados y se sigue avanzando.

¿Es un proceso demasiado lento?

M.G.: Es complejo. Partíamos de no tener absolutamente nada. En Nafarroa, hemos sido las propias personas torturadas las que hemos creado la Red y hemos trabajado para que esto se reconozca. ¿Que va despacio? Cuando pasas de nada a algo, ya notas que es un avance. Por supuesto, ni la ley es la que hubiéramos querido, porque notamos carencias, ni vemos que sea la panacea para el reconocimiento y la reparación. Parece que la ley está pensada para una compensación económica, pero la gente lo que quiere es el reconocimiento de que hubo tortura y que se señale quién permitió eso y que esa situación no se puede volver a dar. Si quieres tener una sociedad en plena convivencia democrática, no puedes consentir que se torture a la gente en base a unas ideas políticas o en defensa de una forma de gobierno. La tramitación es lenta y los recursos son limitados, pero nos reconforta el hecho que se esté dando.

R.P.: Que se esté dando es importante. Cuando hay un momento político que abre la oportunidad hay que aprovecharlo. Como dice una amiga, cuando se saca la tranca de la puerta tenemos que empujar. Si la comisión fuera hoy en día, en Chile no hubiéramos logrado nada. Se hizo una segunda Valech 2, en otro momento político. Si en la primera se reconocía al 90%, en la segunda solo se reconoció al 20%. El momento político es importante.

M.G.: Lo que nosotros esperamos es que todo el resultado del trabajo de la comisión sea permanente y duradero. Que sea tan fuerte que si hay un cambio de gobierno, que se puede dar, sea irreversible. Sí que hemos tenido reticencias desde el principio. Pasar por delante de una comisión no es fácil. Es muy difícil presentar pruebas porque la tortura se basa en la impunidad. Te presentas ante unas personas que no sabes si te van a creer. Es como un examen. Y revivir esas cosas puede hacer mucho daño. Lo puedes tener guardado en tu memoria, pero enfrentarte a ello años después es muy duro.




°

jueves, 21 de noviembre de 2024

Diáspora Vasca Estelar

A la lista de actores que han dejado marca tanto en la pantalla de plata como en la pantalla chica que nos presenta este artículo de la sección Cinemanía del portal de 20Minutos podríamos agregar al peso pesado Benicio del Toro.

También se podría reforzar con actrices como Michonne Bourriague quien encarnara a la cazarrecompensas Aurra Sing en el universo de Star Wars o también como Natalia Tena, con papeles importantes lo mismo en la saga de Game of Thrones - como Osha - que en la saga de Harry Potter como - Nymphadora Tonks -, con su debut en About a Boy en el que se le lista como Nat Gastiain Tena.

No olviden que el nuestro es un blog de la diáspora vasca y para la diáspora vasca, presente lo mismo en Chile que en Australia, Estados Unidos, Puerto Rico o Inglaterra.

Así que, adelante con la información:


Pedro Pascal, Jessica Chastain, Jacob Elordi y otras estrellas de Hollywood con sangre vasca

Janire Zurbano

"Ella es vasca, ¿no? Dicen que los vascos viven en la venganza: cuando odian a alguien es hasta la muerte, y pasa lo mismo con el amor". Se lo decía Diane Venora a Richard Gere en Chacal en 1997. Gere, un exterrorista del IRA, colaboraba con una ex-etarra (Mathilda May) con la que había mantenido una relación.

La industria norteamericana ha mostrado al pueblo vasco en producciones como Chacal o McGyver tirando de topicazos. Lo que no tanta gente sabe es que, entre sus estrellas internacionales, hay muchas que descienden del norte de España, como Pedro Pascal, uno de los intérpretes más solicitados de la industria, o Jacob Elordi, que ha presumido de su herencia vasca.

Estas son las celebridades por cuyas venas corre sangre euskaldun.
 
Pedro Pascal

Es el hombre del momento, el actor más querido y apreciado en las colinas de Hollywood, el 'gladiador' que seguirá adueñándose de la pequeña y gran pantalla en 2025. Además de volver a verlo en la segunda temporada de The Last of Us en primavera, se estrenará en el MCU con The Fantastic Four: First Steps el 25 de julio.

Pero además de talentoso, es risueño, divertido y encantador, como demuestra en cada entrevista que concede. Solo nos faltaba descubrir que tiene sangre vasca para adorarlo aún más, si eso es posible. Lo contó el mismo en una entrevista concedida a El País en 2017: "Mi abuelo era vasco y mi abuela de Mallorca". Aunque nació en Chile, su familia es originaria de España y Pascal vivió en nuestro país en su juventud: "Casi me quedo el resto de mi vida".

Jacob Elordi

En agosto de 2020, en plena pandemia, Jacob Elordi se hizo viral por una entrevista para GQ en la que aclaraba que tiene ascendencia vasca, que no española, como su apellido bien indica. En el minuto 5:50 del vídeo que hay sobre estas líneas, el australiano entra en su perfil de Wikipedia, donde lee los primeros párrafos: "Elordi nació en Brisbane, Queensland, Australia, el 26 de junio de 1997, de John y Melissa Elordi. Tiene dos hermanas. Es de ascendencia española".

Elordi se apresura a explicar: "Eso no es verdad. Tengo ascendencia vasca, que es un pequeño lugar entre Francia y España". "Mi abuelo me estrangularía si supiera que pone 'ascendencia española', así que...", asegura mientras corrige el dato en la página. Las reacciones en redes no se hicieron esperar, con los tuiteros poniéndole ikurriñas o una txapela en varios montajes, y bromeando con que el actor es todo un independentista.

Aubrey Plaza

Aunque nació en Delaware, EE UU, el padre de Plaza es puertorriqueño, hijo de inmigrantes españoles; en concreto, del norte de España. Durante la promoción de Agatha, ¿quién si no?, la actriz reveló en Fotogramas: "Tengo sangre vasca. Creo que tengo una especie de historia ancestral de brujas en mi familia", contaba: "Nunca podré estar segura, pero estuve en el norte de España, cerca de San Sebastián, y escuché hablar de Zugarramurdi".

La actriz se desplazó a la localidad navarra, cercana a la frontera con Guipúzcoa, por su posible lazo familiar con el lugar: "Es un pueblo pequeño en la frontera entre Francia y España, y hay un sistema de cuevas donde las brujas se reunían en la Edad Media, cuando en Europa se cazaba a las brujas. Tengo la sensación de que parte de mi familia podría venir de Zugarramurdi".

John Leguizamo

Aunque nació en Bogotá, el actor de filmes como Romeo + Julieta y El incidente, o series como The Mandalorian se fue a EE UU con tan solo cuatro años. Sin embargo, siempre se ha enorgullecido de pertenecer a la comunidad latina dentro de la estigmatizante industria de Hollywood y ha mencionado su origen vasco.

El programa Finding Your Roots (vía Today) confirmó sus orígenes indígena (Muisca) y europeo, sobre todo español. Previamente, él mismo se había ocupado de aclarar que su apellido es vasco. "Leguizamo no es italiano, es vasco, de mis ancestros colonizadores en el norte de España", aclaró en Twitter en 2011.

Robert Aramayo

A sus 32 años, este británico se ha colado en dos de las sagas fantásticas más ambiciosas de la última década: Juego de tronos (fue Ned Strak de joven) y Los anillos de poder, donde da vida al elfo Elrond. Conviene seguirle la pista ahora que la Tierra Media parece haberle abierto las puertas del mercado mainstream.

Aunque nació en Londres, su apellido, clara referencia al pueblo alavés de Aramaio, delata su origen euskaldun. Aunque no sabemos mucho sobre su familia, EITB confirmó que su abuelo paterno era Pedro Aramayo, nacido en Donostia.

Jessica Chastain (aunque ella reniegue)

EITB también ha revelado que los bisabuelos paternos de la pelirroja, Antonio Monasterio Astoreka y Ramona Egurrola Basáñez, eran originarios de Lekeitio, Vizcaya, y Navarra. Su nieto, Michael Monasterio, nació en EE UU y abandonó a su familia cuando Chastain era una niña, razón por la que ella reniega de él (se puso el apellido de su madre). Probablemente por eso negó su ascendencia vasca a su paso por El hormiguero en 2017.

Pablo Motos y su equipo prepararon un juego en honor al origen de la actriz que consistía en la traducción de los títulos de sus películas al euskera, pero ella rechazó cualquier vínculo con el País Vasco ("A lo mejor tendré por ahí algún bisabuelo vasco, puede ser", fue lo único que dijo). En 2021, visitó la tierra de sus antepasados durante el Festival de San Sebastián y se alzó con la Concha de Plata por su interpretación en Los ojos de Tammy Faye.

Héctor Elizondo

"Tengo que levantar peso. Soy vasco". Lo dice Héctor Elizondo (Pretty Woman, Princesa por sorpresa) en la película Lo dice Georgia, situada en Idaho, un estado 'colonizado' por los vascos.

Aunque Elizondo se crio en Nueva York, su padre, Martín Elizondo y Echevarría, nacido en Puerto Rico, nació en un barco que viajaba de Euskal Herria a Puerto Rico. "Elizondo es un apellido vasco", explicó en Los Angeles Times en 1997: "La familia de mi madre era española, mis padres tenían en común el nombre español. No todo el mundo en Puerto Rico tiene eso". 




°

jueves, 3 de octubre de 2024

Roitman | La España de Reyes y Cortesanos

Demoledor este texto que Marcos Roitman ha dado a conocer en las páginas de La Jornada con la negativa por parte del estado mexicano a invitar a Felipe Borbón a la investidura de la Doctora Claudia Sheinbaum como Presidenta de México.

Disfruten la lectura:


La España de reyes y cortesanos

Marcos Roitman Rosenmann

El tatarabuelo de Felipe VI, Alfonso XIII, poco antes del advenimiento de la Segunda República, (1931) decidió ampliar su corte. Nombró duques, condes y grandes de España. No sería la primera ni la última vez que un monarca acudiera a dicha práctica. Títulos nobiliarios a cambio de lealtad. Presidentes de gobierno, entrenadores de futbol, empresarios y literatos son bendecidos con títulos nobiliarios. Durante los tres siglos de ocupación española en territorios de América Latina, conquistadores y colonizadores, mutaron de aventureros a virreyes y archiduques, acrecentando la fortuna de Austrias y Borbones. Juan Carlos I y Felipe VI siguen la tradición.

Militantes del Partido popular, PSOE e Izquierda Unida pertenecen a la nobleza. Cayetana Álvarez y Peralta Ramos es la XV marquesa de Casa Fuerte; Esperanza Aguirre, ex presidenta de la comunidad de Madrid, es grande de España, y su alcalde, José Luis Martínez Almeida, se acredita conde de Navasqüés. Nicolás Sartorius y Álvarez de las Asturias Bohorques es hijo de los condes de San Luis, fue militante del Partido Comunista y fundador de Comisiones Obreras. El primer director general de Universidades con Felipe Gonzalez, Emilio Lamo de Espinosa Michels de Champourcin, es vástago del marqués de Mirasol y barón de Frignani; su hermano, ministro con Adolfo Suárez. Jorge Semprún, ex comunista, llega a la nobleza por parte de madre, emparentada con la condesa de Cabarrús y vizcondesa de Rambouillet. Otros ciudadanos adhieren a la sociedad cortesana recibiendo la Gran Orden y Cruz Isabel la Católica, Alfonso X El Sabio o la Real y Distinguida Orden Española de Carlos III.

Así, se puede entender el cierre de filas de gran parte de la élite política española, gobierno y oposición, acusando a México de patrocinar la cultura del odio, al ningunear al jefe de Estado una invitación para asistir a la toma de posesión de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. Pero hagamos memoria. Son cinco siglos de monarquía, los reyes forman parte del ADN del pueblo español. Si exceptuamos el breve interregno del periodo republicano, la primera (1873-1874) y la segunda (1931-1939), España se concibe como unidad en lo universal, cuna de la civilización occidental y los valores cristianos. La guerra hispano-cubana-estadunidense en 1898, supuso una crisis de identidad, perdió Puerto Rico, Cuba, Filipinas y la más grande de las Islas Marianas, Guam. Su imperio quedó en nada, causando un profundo dolor en la sociedad española, que perdura hasta nuestros días.

Alfonso XIII, cuyo reinado va desde 1906 hasta la proclamación de la segunda República, 1931, propuso un nuevo comienzo para recomponer el nacionalismo español, al cual adhiere la izquierda españolista de hoy. En 1918, el 12 de octubre de 1492 pasa a ser celebrado como el Día de la Raza. El dictador Francisco Franco le dio continuidad y en 1958, decide apellidarlo Fiesta de la Hispanidad. Tras la coronación de Juan Carlos I en 1975, y bajo la Constitución de 1978, el gobierno de Felipe González emite en 1987 el real decreto que establece el 12 de octubre como Día de la Fiesta Nacional. Su redacción no deja dudas del sentido imperial: "Simboliza las efemérides históricas en que España, a punto de concluir un proceso de construcción del Estado a partir de nuestra pluralidad cultural y política, y la integración de los reinos de España en una misma monarquía, inicia un periodo de proyección lingüística y cultural más allá de los límites europeos". Síntesis perfecta de la propuesta de Alfonso XIII, quien declaró, tras el desastre colonial, que el 12 de octubre del siglo XX, sería conocido como el nacimiento espiritual del imperio hispanoamericano. Así, se construye la leyenda rosa y exculpa a los monarcas de cualquier acto de violencia cometido en sus territorios de ultramar. La identidad de España no se cuestiona. El rey lo es por origen divino y es representante de la nacionalidad española. No hay más explicación. De ahí la pataleta, los insultos, descalificaciones y exabruptos con la decisión de no invitar al monarca a la toma de posición de la nueva presidenta de México. Como muestra, sirvan los improperios lanzados por el miembro de número de la Real Academia de la Lengua Española Arturo Pérez Reverte, quien refiriéndose a Claudia Sheinbaum y Andrés Manuel López Obrador como: "imbéciles, oportunistas, demagogos y sinvergüenzas o las cuatro cosas a la vez". En esta ocasión, Pedro Sánchez y el gobierno, calla y otorga.

En Chile, en la plaza de armas de su capital, luce la estatua del conquistador Pedro de Valdivia. La placa tiene la siguiente leyenda: "Al fundador de la nacionalidad chilena don Pedro de Valdivia. Obsequio de la colectividad española en homenaje al 150 aniversario de su independencia. Día de Santiago Apóstol 25 de julio de 1963". Presentar a Pedro de Valdivia como fundador de la nacionalidad chilena es una broma de mal gusto. Sus huestes violaron y esclavizaron a hombres y mujeres. Y el nombre de Santiago no tiene glamur. Mientras combaten españoles y araucanos, emerge la figura de Santiago apóstol espada en mano, causando la derrota de los indios. El mito del apóstol toma un nuevo cariz para pasar de Santiago matamoros a Santiago mataindios. Hoy muchos hacen su camino sin conocer la historia.

Los pueblos originarios han sido excluidos en América Latina, salvo excepciones, Bolivia y Ecuador, estados plurinacionales, como forjadores de identidad nacional. Resisten, sin perder su dignidad, luchando y sobreviviendo a los megaproyectos, las trasnacionales, y el capitalismo verde. El EZLN o los mapuches son ejemplo. Mientras el pueblo español considere la conquista y colonización la más grande gesta civilizatoria de la humanidad, llevada a cabo contra indios, infieles o simplemente homúnculos, los gachupines no albergan conciencia de haber cometido crímenes de lesa humanidad. Por tanto, ¿De que tendrán que disculparse? No hay razón alguna, ni siquiera para pensarlo. ¡Viva el rey!

 

 

 

°

viernes, 6 de septiembre de 2024

De Langara a Muniain

Desde el portal de TyC Sports traemos a ustedes un artículo que nos habla de la contratación de Iker Muniain por parte del San Lorenzo de Argentina, vinculándolo con el antecedente protagonizado por Isidro Langara.

Aquí la información:


Lángara y Zubieta, los vascos en San Lorenzo que preceden a Muniain

Los Gauchos de Boedo lograron uno de los máximos bombazos en el mercado de pases al concretar el arribo del ex-Athletic Club de Bilbao, un refuerzo de lujo que retrotrae a lo que fueron los pasos de dos históricos coterráneos que dejaron un gran recuerdo en la institución.

Ciro Frustaci Zaccaro

San Lorenzo sorprendió y logró hacerse con los servicios de Iker Muniain, que viene de ser capitán e ídolo del Athletic Club de Bilbao y llega por su deseo de jugar en el fútbol argentino. Un jugador oriundo de España, y más aún del País Vasco, no es común en estos tiempos en Argentina pero tampoco es una anomalía en Boedo, ya que supo tener en sus filas a dos grandes futbolistas que dejaron su huella por su pasó en el club: Isidro Lángara y Ángel Zubieta.

Producto del inicio de la guerra civil en España en julio de 1936, se suspendió el desarrollo de las competencias en la península ibérica (con el agregado de que Lángara estuvo preso por un tiempo, a manos de las fuerzas republicanas, luego de ser acusado de ser un soldado que participó en la Revolución Asturiana de 1934) y los dos futuros cuervos se unieron a un seleccionado conformado netamente por futbolistas vascos.

La idea era recorrer Europa y recaudar fondos para la subsistencia de sus coterráneos exiliados como también promover la causa republicana. Ya no importaba la concordancia en materia ideológica sino el salir de la zona de guerra, es así como se forma el elenco que sería bautizado como Euzkadi, con París como primer destino.

Este combinado vasco jugó por todo el viejo continente hasta que al llegar a Moscú se enteran de la caída de Bilbao y el sueño de volver a casa se volvía cada vez más lejano. Tanto Zubieta como Lángara (todo el plantel salvo tres jugadores) vuelven a Francia y ahí es donde toman un barco con destino a México, país donde mantuvieron vivo ese seleccionado del exilio hasta el 1ero de abril de 1939, día donde se declara el triunfo de Francisco Franco en la Guerra Civil de España. Ese suceso marcó el final del Euzkadi y sus integrantes se dividieron entre México y Argentina.

El primero en desembarcar en Boedo fue Zubieta, que debutó con la casaca azulgrana solo una semana después del final de la guerra, y Lángara le siguió solo un mes más tarde. No llegaron solos ya que muchos inmigrantes vascos arribaron al país y se hicieron hinchas del club para alentar a sus héroes locales en el otro lado del Océano Atlántico. El estreno de Lángara fue algo memorable, ya que a pocos días de su llegada a Argentina debutó y marcó ¡cuatro goles en 35 minutos! a River para desatar la locura del Viejo Gasómetro. Indicios de lo que estaba por llegar por parte del hombre de Pasajes que en su país natal supo vestir la camiseta de Real Oviedo, una historia de amor que fue inmortalizada en las paredes de Boedo.

Los caminos de los dos protagonistas se separaron en 1943, cuando Lángara vuelve a México pero su paso en San Lorenzo fue imborrable al marcar 110 goles en tan solo 121 apariciones. Sexto máximo goleador en la historia, con un envidiable registro de casi un grito por encuentro.

Zubieta tampoco se quedó atrás. El ex-Athletic Club de Bilbao permaneció 14 años en el club, se dio el gusto de ser campeón en 1946 (con aquel mítico equipo encabezado por el Terceto de Oro de Farro, Martino y Pontoni), realizó la histórica gira por España y Portugal (un regreso triunfal a su tierra que vivió como un campeonato propio) y se despidió con 359 partidos, el cuarto futbolista con más partidos en la institución. También ganándose el rótulo de ídolo y con su propio mural en Boedo, homenajeando su origen vasco.

Retornó a su país para colgar los botines y dirigir antes de volver primero a México y luego a Argentina, donde se radicó y vivió hasta su muerte en 1985. En cuanto a Lángara, tras ser campeón como jugador permaneció en el país norteamericano ya como entrenador, incluso contó con una experiencia al frente del Ciclón en 1955 como en Chile, hasta que volvió a España para quedarse en su adoptivo Andoain, dentro del País Vasco, en donde murió en 1992. No es casualidad que la presentación oficial de Muniain contase con un tributo a Lángara, hombre que marcó un antes y un después en la relación de Boedo con las tierras del flamante refuerzo, quien intentará hacer historia como supieron hacer sus coterráneos casi un siglo atrás.  

La emocionante carta de Iker Muniain a Isidro Lángara en su llegada a San Lorenzo

"Vasco, llevo poco tiempo aquí, en Argentina, pero te cuento que me hablaron de ti. Me dijeron que viniste huyendo de la guerra, que dejaste a tu familia, que estabas solo, que no te conocía nadie. Me contaron que al bajar del avión te dijeron: 'dale que entras' y en tu debut metiste cuatro goles. Escuché que te aplaudían hombres de traje y corbata, que hacías crujir los tablones y que ibas a meter 110 goles en total. Así empezaste a construir tu leyenda. Sé que Boedo fue tierra de vasco y de sus tangos, hace ya mucho tiempo. Y que Boedo siempre será tu lugar. El tiempo pasó. Ya no estás solo. No huís de nada. No eres desconocido. Ahora descasas en la historia del Ciclón y entendí por ahí que a los vascos nos quedan historias pendientes... Pero de eso me encargo yo".

 

 

 

°

domingo, 1 de septiembre de 2024

Entrevista a Iñaki Galdos

La diáspora vasca en Estados Unidos ha dado amplias muestras de saber llevar lo vasco más allá de las paredes de sus eusko etxeas. Desafortunadamente no han sabido o no ha querido influir de manera más asertiva en la política exterior estadounidense con respecto al derecho a la autodeterminación de Euskal Herria, como sí lo supieron hacer los irlandeses en su momento.

Desde las páginas de Noticias de Guipuzkoa traemos a ustedes esta entrevista que no arroja luz sobre un hito muy particular, protagonizado por entonces jóvenes de Boise.

Aquí la tienen:


"Los jóvenes de Boise escribieron una página importante en la historia de Euskal Herria con la diáspora vasca"

Iñaki Galdos | Autor del libro ‘Abentura bat baino askoz gehiago’ | Se cumple medio siglo desde que 90 personas procedentes de Estados Unidos llegaron a Oñati a un campus organizado por la Universidad Estatal de Boise, en Idaho. Una propuesta que supuso un punto de inflexión en la diáspora vasca.

Jorge Napal

Con motivo de la efeméride, el político nacionalista Iñaki Galdos ha publicado el libro Abentura bat baino askoz gehiago, en el que el autor recorre aquel pasaje de la historia en el que intervinieron personajes de renombre, como Telesforo Monzón, Koldo Mitxelena o Txillardegi.

¿Qué supuso aquella aventura?

Quienes participaron en aquella experiencia, que ya peinan canas y pasean a nietos, decían eso mismo, que fue una aventura. En realidad, creo que fue algo más. Inmersos en aquella aventura, aquellos jóvenes de Boise no se estaban dando cuenta de que a su vez estaban escribiendo una página muy importante en la historia de la relación de Euskal Herria con la diáspora vasca de Estados Unidos.

¿En qué contexto social nació en Oñati aquel campus tan importante para el devenir de la diáspora?

La propia diáspora se encontraba en periodo de transición y comenzaba a abrirse a nuevas experiencias más allá de los viejos esquemas, del pastoreo y todo lo folklórico. A pesar de las dificultades internas, en 1973 se creó la North American Basque Organizations, comúnmente conocida como la NABO, la agrupación de casas vascas que trabajan conjuntamente para promocionar el patrimonio vasco en los Estados Unidos. Fue un hito muy importante, al que se sumó la creación de un centro de estudios vascos en Reno (Nevada), y otro en Idaho.

Una época en la que empezaron a florecer muchos estudios vascos en la diáspora.

Sí, y también comenzó a despertarse cierto interés por la política. La dictadura de Franco estaba dando sus últimos y dramáticos coletazos, como lo atestiguan las dos ejecuciones mediante el garrote vil en marzo del 74 y el fusilamiento de dos miembros de ETA. En aquel contexto, comenzó a despertarse cierto interés y preocupación, que emerge con el Juicio de Burgos. Surgieron así nuevas inquietudes. A pesar de las reticencias y de las viejas inercias de la diáspora vasca, comenzaban a tener cabida otros campos de interés.

¿Por ejemplo?

El interés por el euskera, por ejemplo. Siempre se ha dicho que las terceras generaciones son las que retornan. Hay una primera generación que pasa las penurias, una segunda que acostumbra a olvidarse de las raíces, y una tercera que conecta con sus abuelos. Es un esquema que siempre se repite, como también ocurrió en este caso.

Y esa tercera generación es la que se sumó a la aventura en Oñati.

Sí, por el influjo de dos antecedentes. En concreto, dos cursos de verano para jóvenes americanos organizados en 1970 en Ustaritz, y nuevamente en 1972 en Ustaritz y Arantzazu. Allí había acudido como alumno de cultura vasca Pat Bieter, que fue el alma mater de toda la experiencia que se iba a vivir. Un día, bajando desde Arantzazu a Oñati, a ver el pueblo, se encontró con el edificio de nueva construcción de los agustinos de San Lorenzo. ¿Por qué no organizamos un año académico entero en este edificio?, se preguntó.

¿Y cuál era la propuesta?

El esquema era ofertar un curso organizado por Boise State University en el extranjero, en el que la cultura y la lengua vasca tuvieran mucha importancia. Entre 1972 y 1974 Pat Bieter comenzó a mover el tema, e inició una travesía muy dura, ya que tuvo que vencer muchas reticencias.

Superando viejas inercias

¿Por parte de quién?

Tuvo que convencer a la propia Universidad de Boise de que aquello era factible. Las instituciones académicas de Idaho también tuvieron que aceptar el proyecto, y fue necesario vencer las reticencias de la propia diáspora, que seguía funcionando con las viejas inercias y había gente que no lo veía claro.

Aquí también eran tiempos convulsos…

Sin duda. De hecho, las grandes reticencias surgieron en Euskal Herria. Comenzaron a circular entonces rumores de que en realidad se trataba de una tapadera de la CIA. Las reticencias iban más allá de cuestiones políticas. Hubo quien se opuso por recelos relacionados con las drogas e incluso por cuestiones de índole sexual, ya que algunos hablaban de la promiscuidad de los americanos. Se respiraba por todo ello cierto antiamericanismo, con el telón de fondo de todo lo ocurrido en Chile y Vietnam.

De modo que Pat Bieter, principal artífice del curso, tuvo que hacer mucha labor diplomática.

Fue necesaria, sin duda. Y la gota que colmo el vaso llegó del sector más reticente, encabezado por Javier Zumalde El Cabra -ex dirigente de ETA- que puso a finales de agosto cuatro bombas donde iban a alojarse. Fueron momentos muy intensos. De hecho, cuando llegaron los alumnos a Oñati el 2 de septiembre de 1974, lo hicieron en dos autobuses escoltados por la Guardia Civil.

¿Y los alumnos qué decían?

En aquella época no sabían nada. Eran chavales de 19 y 20 años más bien ajenos a todo aquello. La verdad es que luego la integración en el pueblo fue rápida. El problema vino después. Cuando todo parecía ya superado, el diario francés France Soir saltó diciendo que en Oñati había una base de la CIA. Y así, en enero y febrero de 1975, volvió la polémica, de la que se hicieron eco todos los medios.

¿Y cómo se recondujo ese nuevo contratiempo?

De nuevo Pat Bieter se las vio y se las deseó para convencer a la gente de que todo aquello era mentira. Paralelamente vino a Barcelona un exdirigente de la CIA a presentar un libro, quien a preguntas de un periodista dijo que era posible que existiera esa base en Oñati. Nuevamente, más polémica.

¿Y qué pensaban los vecinos de Oñati de tanta polémica?

En el pueblo pronto se dieron cuenta de que aquello no era más que un curso universitario, y que además era de agradecer porque se trataba de alumnos que venían a estudiar euskera. Pero es cierto que hubo momentos tensos con una correspondencia muy dura entre Telesforo Monzón y Jon Bilbao, uno de los artífices del grupo. Telesforo estaba de acuerdo en que vinieran, pero exigía garantías de que no se iban a dejar utilizar por el régimen de Franco. Txillardegi en otra carta le dice a Pat Bieter que vengan, pero que lo hagan siendo amigos de la resistencia vasca y dándose cuenta de que “esto es Palestina y no la Costa Azul”.

Llama la atención semejante revuelo ante lo que no dejaba de ser un curso académico.

Exactamente, un curso que estuvo a punto de suspenderse dos veces. Pero continuó adelante, y se repitieron cuatro nuevas experiencias. Al final en Oñati se ofertaron cinco cursos académicos de la Universidad de Boise, hasta el cierre del campus en 1980.

Embajadores de Euskadi en el exterior

¿Y por qué no continuó la propuesta?

Bueno, se puede decir que murió por causas naturales, una vez que comenzó a despegar la UPV/EHU. Le encargaron entonces a Carmelo Urza -Tambor de Oro de San Sebastián por ello- que diseñara algo nuevo que sustituyera a la experiencia del campus de Oñati. Y en 1983 nació la USAC, el programa creado en Reno de la mano de vascos norteamericanos, cuyo propósito era que los estudiantes pudieran venir al país, conocer la cultura vasca y al mismo tiempo completar sus estudios. Miles de estudiantes han pasado ya por los dos campus del programa en Donostia y Bilbao, convirtiéndose después en embajadores de Euskadi en el exterior.

De modo que la experiencia de Oñati tuvo una influencia decisiva en la diáspora vasca.

Lo dicen los propios historiadores. Señalan que aquella experiencia cambió en las nuevas generaciones la manera de ver Euskal Herria, ya que empezaron a descubrir el país de otra manera, viendo su realidad social y política. En realidad, conocer a fondo el país supuso para algunos de ellos cierto choque, ya que tenían una imagen de Euskal Herria absolutamente idealizada, casi bucólica, que no se correspondía con lo que fueron encontrando. Para la diáspora vasca fue un punto de inflexión, tuvo mucha importancia.

¿Y qué queda de todo aquello?

Se han creado familias mixtas con gente de allá y de aquí. En otoño e invierno de 1975 se produjeron las dos primeras bodas entre gente de Oñati y de Boise. Muchos americanos de aquella época, de los que vinieron cuando eran chavales, dicen que para ellos Oñati es poco menos que un lugar de peregrinación. Hay lazos de unión importantísimos entre Oñati y Boise, como lo demuestra el hecho de que en la ciudad de Idaho se celebran desde 1980 los bailes del Corpus de Oñati.

¿Qué actos hay previstos con motivo del aniversario?

Van a venir bastantes americanos. El día 6 se presentará el libro, que ha sido editado por el Ayuntamiento de Oñati y se convierte en una crónica de lo que ocurría entonces en Euskal Herria. Un pasaje de la historia en el que intervinieron personajes de renombre, como Telesforo Monzón, Koldo Mitxelena, Txillardegi, Julio Caro Baroja o Ion Oñatibia, que fue profesor de todos los cursos. Además, el día 8 el Gobierno Vasco ha organizado en Oñati el Día de la Diáspora, y se inaugura una exposición que va a permanecer durante un mes.





°