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lunes, 15 de mayo de 2017

Recordando el Muro Popular de Donostia

Mientras el estado español sigue machacando el presente y futuro de la juventud vasca, desde ese sector se alza la voz para informar que se seguirá en la lucha.

Les presentamos este reportaje dado a conocer por Naiz:


Aitor Olaizola, Oier Lorente y Adur Fernández, recientemente excarcelados | Los donostiarras Aitor Olaizola, Oier Lorente y Adur Fernández fueron condenados por su militancia política y detenidos en abril de 2013, junto con otros cinco compañeros. Nos cuentan su experiencia tras haber recuperado recientemente su libertad.

Iraia Oiarzabal

El 19 de abril del año 2013, cuando apenas había amanecido, efectivos de la Ertzaintza irrumpieron violentamente en el Boulevard donostiarra para arrestar a seis jóvenes independentistas condenados por su actividad política. Adur Fernández, Oier Lorente y Aitor Olaizola son tres de ellos. Recientemente han recuperado su libertad, tras haber cumplido íntegramente la pena que se les impuso. Nos reunimos con ellos en el mismo lugar del que fueron sacados a la fuerza, pero con el apoyo de cientos de personas que uniendo sus brazos conformaron un sólido muro popular.

Los tres donostiarras recuerdan aquellos momentos como una «montaña rusa de emociones». Hablan de tensión, rabia, agradecimiento... «No me salen más que palabras bonitas y positivas. Es verdad que tenía un lado negativo, pero muchos lados positivos. La parte activa de ciudadanos y ciudadanas de toda Euskal Herria, la capacidad de respuesta hacia unas detenciones que suponían ir a la cárcel por una militancia activa, cosa que se vio que la gente repudiaba», comenta Lorente.

Desde el kiosko de la plaza donostiarra, Fernández remarca cómo cambia la percepción de los espacios y los acontecimientos. «El espacio me parece mucho más pequeño cuando lo veo ahora. En el tiempo que estuvimos aquí había txokos para todo lo que se hacía... Ahora veo el espacio y me parece flipante. Todo son buenas sensaciones. Lo que más me viene a la mente es el esfuerzo brutal de la gente que estuvo aquí».

Recordando todas aquellas emociones, no olvidan a sus cinco compañeros condenados en la misma causa que aún permanecen en prisión. Señalan que momentos como los vividos aquellos días hacen que se estrechen los lazos y el compañerismo. También destacan la generosidad de sus seres queridos. «Para ellos era un momento duro; nosotros al final teníamos asumido que nos iban a detener y meter en la cárcel. Pero para ellos, que nos arrancasen así, de esa manera, es muy duro», comenta Olaizola.

Protegidos por el pueblo

El reencuentro tras su liberación ha servido también para valorar la dinámica emprendida en el Aske Gunea de Donostia y que siguió después en Ondarroa, Gasteiz y Loiola, aunque insisten en que se alimentaba de experiencias anteriores, como la que impidió la detención de Aurore Martin. «Cuando planteamos todo esto era una defensa de nuestra militancia. Fue como ratificar y dar empuje a toda nuestra trayectoria política», apunta Olaizola.

«El día de la detención tenía la sensación de una fuerza del copón y de que todo había salido bien aunque íbamos a la cárcel y ese era nuestro final. Nosotros hicimos lo que pudimos, pero fue la gente que se acercó la que lo hizo posible», señala Fernández. Sobre los muros populares que vinieron después cree que «sí se veía que podía ser el camino o una pequeña aportación que podíamos hacer de cara a los juicios políticos. Quedaban decenas de personas pendientes de juicio, muchos no han tenido que entrar. No habrá sido imprescindible, pero sí creo que fue un momento clave», aclara.

«El análisis que hacíamos cuando estábamos preparando cómo responder a nuestro posible encarcelamiento en el año 2013 tenía en cuenta que desde 2010 había habido un cambio de escenario político en Euskal Herria, sobre todo por el cambio de estrategia dado por la izquierda abertzale. Estábamos hablando de que había que vaciar las cárceles y, al contrario, seguían llenándolas con los juicios políticos», explica Olaizola. Frente a ello, había una gran frustración por los continuos encarcelamientos. «Se veía en la gente ganas de responder, pero no acertábamos con el modelo. Como militantes de la izquierda abertzale intentamos hacer nuestra aportación al cambio de estrategia y llevar a cabo la desobediencia y los muros populares», relata.

Esa iniciativa se vio después en otros escenarios. De hecho, al mes de ser detenidos tuvo lugar el muro popular de Ondarroa para evitar la detención de Urtza Alkorta. «Adur y yo estábamos en Zaballa y tuvimos ocasión de conocer a Urtza. Veíamos un hilo conductor y que posiblemente estábamos acertando en el modelo de respuesta a todos estos ataques a los derechos políticos y civiles», expresa Olaizola. Fernández añade que «hasta entonces las detenciones y operaciones eran gratuitas e incluso se vendían muy bien en televisión como necesarias contra el terrorismo. Y sin embargo en ese momento era ya imposible vender cómo tantos ‘terroristas ’podían estar protegidos por el pueblo».

Sociedad activa

Tras un ciclo en el que cientos de ciudadanos fueron detenidos y encarcelados por causas políticas, los tres donostiarras sitúan la operación que se llevó a cabo contra ellos en 2007 y que siguió con la condena impuesta en 2013 en el incipiente cambio de escenario. «La operación policial se planteaba en medio de una oleada de operaciones y represión que suponía aniquilar la actividad política. Nos tocó a nosotros. Sirvió para que diferentes encausados pudieran unirse para buscar una respuesta. Pocas causas terminaron en condenas, lo cual valoro positivamente por todo el trabajo que ha hecho la sociedad vasca», manifiesta Lorente.

«Querían anular la militancia política y a la juventud vasca. Fue bastante brutal. Tuvo incluso una repercusión emocional en los jóvenes a la hora de implicarse en la actividad política», añade Fernández.

Olaizola también tiene claros los objetivos de su detención: «nos detienen en ese contexto de venganza total. En la izquierda abertzale empieza el debate y nos liberan justo cuando se decide el cambio de estrategia política. Ahora, diez años después recobramos la libertad en otra fase de intentar ahondar en el cambio de estrategia», sostiene.

Llegados a este punto, aplauden la activación de la sociedad civil producida estos últimos años y abogan por seguir trabajando en esta línea. «Se plantea un nuevo escenario en Euskal Herria y parece que las cosas o cambian rápido o no se está haciendo nada. Creo que tenemos que intentar vencer esa perspectiva cortoplacista», comenta Lorente.

Olaizola incide en la actitud de bloqueo de los estados, principalmente el español, y también se muestra crítico con la falta de voluntad del PNV por propiciar cambios. Respecto a Madrid afirma que «posiblemente nos hemos quedado cortos al calibrar su deseo de venganza. Con el tema de los presos está claro cómo están jugando con la vida. Están dejando morir a la gente en las cárceles y nos va a costar más de lo que esperábamos. Pero se han puesto en marcha nuevas dinámicas para acelerar todo esto», destaca Olaizola.

Dentro de las cuestiones pendientes en torno a las consecuencias del conflicto, hacen hincapié en la necesidad de abordar la cuestión de los presos. «Creo que se habla mucho de ellos y no se les escucha tanto. Hay mucho debate de cómo hacer las cosas, qué pasos tienen que dar... Pedimos unidad en el colectivo y junto a la izquierda abertzale y para eso es imprescindible que fuera también el apoyo sea unánime. Si el objetivo es que todos vuelvan a casa, tenemos que ir a una», afirma Fernández.

La entrevista termina como empezó, con el agradecimiento a todas las personas que se implicaron con su causa y con otras tantas en este país. Y abogan por seguir con el «trabajo de hormiga: «Ni las consecuencias del conficto ni el proceso de liberación de Euskal Herria se van a solucionar en despachos ni en instituciones a no ser que haya una presión popular».






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jueves, 21 de mayo de 2015

La «Proporcionalidad» de Lakua

Visto lo visto durante la dura actuación por parte de la Ertzaintza en Gasteiz traemos a ustedes este artículo de Gara con el que damos seguimiento a este tan terrible como innecesario episodio en el día a día de la CAV:


Gasteizko Harresia presentará a finales de esta semana las denuncias interpuestas por los heridos en el muro de la Virgen Blanca, construido para defender a Zaldibar, Robles y Esteban.

Ion Salgado

Gasteizko Harresia pedirá responsabilidades al Departamento de Seguridad de la CAV por la actuación de la Ertzaintza en el muro popular de la Virgen Blanca, donde se dieron cita cientos de personas para defender a Igarki Robles, Ibon Esteban y Aiala Zaldibar, tres jóvenes condenados a seis años de prisión por la Audiencia Nacional.

«La violencia empleada por la Ertzaintza no tiene justificación. 18 personas fueron detenidas, la inmensa mayoría por echarse pintura naranja o por encadenarse a los condenados. Y 70 fueron atendidas en el puesto de salud. Dos de ellas fueron hospitalizadas, y tres perdieron el conocimiento», denunció ayer Zigor Oleaga, integrante de Gasteizko Harresia.

Al termino de una concentración, anunció que a finales de esta semana presentarán las denuncias recopiladas por los abogados, que se encargaron de prestar asistencia legal a los heridos. Asimismo, indicó que las personas que deseen interponer una denuncia pueden enviar su relato a la dirección hhsalaketak@gmail.com. «Tenemos decenas de testimonios de excesos policiales, pero sabemos que tenemos aún muchos por documentar», añadió.

Pese a los golpes recibidos, Oleaga avanzó que seguirán ejerciendo la desobediencia para defender los derechos civiles y políticos. «Tenemos que acabar con las políticas de excepción, con los tribunales de excepción, con la tortura, con la dispersión, y con nuevas leyes. Si no lo hacemos, se sumarán nuevas injusticias a las del pasado y a las del presente», destacó.

Piden comparecencias

Por otro lado, aplaudió la actuación de los bomberos de Gasteiz, que se negaron a colaborar en la retirada de las pancartas. A este respecto, citar que EH Bildu solicitó ayer la comparecencia del alcalde, Javier Maroto, en la Comisión de Servicios a la Ciudadanía para que ofrezca explicaciones ante la posible apertura de expediente disciplinario a los bomberos.

Asimismo, el grupo parlamentario de EH Bildu en la Cámara de Gasteiz pidió la comparecencia de la consejera de Seguridad, Estefanía Beltrán de Heredia, porque «la Ertzaintza actuó de forma absolutamente desproporcionada contra el muro popular, a pesar de la actitud radicalmente pacífica de las personas allí congregadas».

«Todo el mundo ha podido ver imágenes de puñetazos, patadas y agresiones gratuitas que demuestran los excesos que cometieron los agentes para practicar las tres detenciones, como lo prueba el hecho de que haya habido 70 personas heridas», destacó el parlamentario Julen Arzuaga, que criticó al portavoz del Ejecutivo autonómico, Josu Erkoreka, por defender que la actuación policial fue proporcionada. «Es un insulto a la inteligencia», añadió.

Lejos de Euskal Herria, el eurodiputado de EH Bildu, Josu Juaristi, denunció en el pleno del Parlamento europeo la detención de Robles, Esteban y Zaldibar, así como la de Bergoi Madernaz, Ainhoa Villaverde, Xabat Morán y Marina Sagastizabal, arrestados por la Ertzaintza hace dos semanas. También explicó la función del Aske Gunea, y denunció la actuación de la Ertzaintza, que «golpeó brutalmente a decenas de jóvenes para proceder a la detención de esas tres personas».

«Ya es hora de superar esta situación. De desterrar para siempre los juicios políticos en tribunales de excepción, y de recuperar los derechos civiles y políticos para todas las personas», concluyó.

Lakua: «Actuó con el máximo de proporcionalidad posible»

El portavoz del Gobierno de Lakua, Josu Erkoreka, defendió ayer la actuación de la Ertzaintza en la detención de tres jóvenes vascos. Para ello recurrió, como es habitual, al recurso de que la Policía autonómica cumplía órdenes de la Audiencia Nacional. Pero añadió también que la actuación policial fue «proporcional» a la resistencia encontrada, lo que produjo una airada respuesta en las redes sociales.

Erkoreka afirmó textualmente que «la Ertzaintza desempeñó la función que le corresponde, la tarea que tiene encomendada. Existía una orden judicial de identificación y detención de tres personas en concreto, con respecto a las cuales recae una resolución judicial. Y la Ertzaintza cumplió su función ejecutando la orden de detención. Y cumplió esa función con el máximo de proporcionalidad posible, habida cuenta de la resistencia existente por parte de un grupo organizado de personas que estaba impidiendo objetivamente que se cumpliera la resolución por parte de la Policía autónoma».






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jueves, 9 de abril de 2015

Desobedecer es Necesario

El pueblo vasco está en movimiento y resiste los embates del fascismo español. El fascismo español, sabedor de que cuenta con el contubernio de la UE cada vez sofoca más el derecho de la sociedad a manifestar su desacuerdo en el espacio público.

En ese sentido, les presentamos este texto dado a conocer por Gara:


Maialen Begiristain, Txerra Bolinaga, Joseba Alvarez, Aiala Zaldibar, Walter Wendelin | Eleak y Libre

La nueva Ley de Seguridad Ciudadana propuesta por el Ministro de Interior Jorge Fernández Díaz es una ley totalmente antidemocrática y ad hoc contraria a los movimientos sociales. Según el ministro de Interior, gracias a esta nueva Ley se defenderán mejor los derechos civiles y libertades públicas de la ciudadanía y se garantizará mejor la seguridad de las personas, además de impedir la realización de actos ilegales, violentos y vandálicos.

Para poder asegurar los objetivos marcados por la nueva Ley, se han definido, entre otras cosas, tres niveles de faltas y 45 tipos de comportamientos, todos ellos castigables. El análisis de las propuestas deja claro que todos corresponden a diferentes tipos de acciones concretas organizadas por los organismos populares y presentes habitualmente en el desarrollo de las protestas sociales. Cabe destacar las relativas a la no comunicación de las concentraciones y manifestaciones; a la ocupación de instalaciones públicas, edificios institucionales o de interés artístico; la escalada o el asedio de las mismas, dificultando la salida y entrada a las mismas; a las que ponen en peligro la seguridad ciudadana, los escraches a personalidades, el insulto a los trabajadores públicos, especialmente a los dependientes de las Fuerzas Armadas y FSE; impedir o condicionar la celebración de actos públicos u oficiales así como filmar y emitir imágenes de las actuaciones de la Policía.

Resumiendo, quieren anular toda disidencia y todo recurso a la desobediencia civil. La nueva Ley castiga la libertad de expresión y deja en manos de la policía la interpretación delictiva o no de los hechos.

La conclusión es clara, la mencionada Ley es un nuevo instrumento para la imposición de un modelo social cada vez más injusto. De manera resumida, podemos afirmar que es una ley que fomenta la conculcación de los derechos civiles y políticos fundamentales, da más poder a la Policía y, además, fortalece su inmunidad. En dos palabras, es un arma dura y expansiva en contra de toda disidencia, diseñada para limitar nuestras actitudes, nuestros métodos de lucha y la construcción de un nuevo modelo social al que aspiramos.

Esta Ley fortalecerá la conculcación de los derechos civiles y políticos que venimos sufriendo durante los últimos años, especialmente la relativa al derecho de protesta y construcción de un modelo social alternativo al impuesto como son: el derecho a libre reunión, manifestación y organización, el derecha a la libre expresión, el derecho a recibir un trato digno, el derecho a decidir…

Y todo ello es debido a que frente a la fuerte reacción social generada por la crisis global del sistema, este, en lugar de buscar garantizar los derechos individuales y colectivos, pretender garantizar únicamente su «seguridad». En lugar de fomentar una legislación garante de los derechos civiles y políticos, está desarrollando una «política preventiva» que los limita y reduce Y, muchas veces, todo ello se realiza en nombre de la denominada lucha antiterrorista.

Es una vulneración de derechos que viene produciéndose en todas las democracias occidentales, especialmente después del 11S. Pero esa crisis es aún mayor en el caso del Estado español, donde a la crisis general hay que sumarle la suya propia.

Durante estos últimos años es cada vez más habitual encontrar en la Audiencia Nacional, además de los grupos de vascos y vascas inculpadas en los macrosumarios políticos, a ciudadanos y ciudadanas vascas también inculpadas personalmente por haber participado en huelgas, por trabajar en la defensa de los derechos de los presos y presas, por haber dado alguna rueda de prensa con acusaciones contra la corrupción, por haber solicitado algún permiso de manifestación o haber participado en alguna de las celebradas en contra del TAV, por haber creado un medio de comunicación alternativo e informar a la ciudadanía, por haber defendido la articulación de la desobediencia, por no haber leído suficientemente los límites en algún artículo de opinión, por haber participado en actos de Eleak o Libre…

Están haciendo enormes esfuerzos para desactivar la calle como espacio público de protesta. Quieren que la calle deje de ser el espacio para la comunicación, para la lucha, para las relaciones. La calle ha sido históricamente el espacio utilizado por la ciudadanía para poner límite al poder institucional o ha sido el lugar para fortalecer la transformación de la realidad social. Y así debe de seguir siendo.

Por todo ello, consideramos que en Euskal Herria es más necesario que nunca fortalecer el movimiento social en defensa de los derechos civiles y políticos. Y, para ello, debemos potenciar el debate y la reflexión. Solo conseguiremos nuestro objetivo si luchamos y trabajamos todos y todas juntos de manera colectiva y activa también en la calle.

Tenemos que recuperar entre todas y todos nuestros instrumentos de lucha, la libertad de expresión, de manifestación, de reunión… a la manera en que cada uno o cada una lo considere más oportuno.

En ese camino, el movimiento Eleak y las personas que a nivel local están trabajando en las dinámicas de Libre, y que así lo han deseado, estamos realizando un debate que concluirá el próximo día 11 de abril en Donostia, en el marco del Konpromiso Eguna, en el II Aniversario del Aske Gunea, con el objetivo de fortalecer el movimiento vasco en defensa de los derechos civiles y políticos, fusionando el trabajo de todos. Es tiempo de poner freno al desmantelamiento de los derechos y de los instrumentos sociales que nos pertenecen creando un muro popular. Un muro popular firme, alegre y combativo que haga frente a ello, a esta política. La nueva Ley de Seguridad Ciudadana nos brinda una nueva oportunidad para ello. Nos encontraremos en el camino. El 11 de abril, todos y todas a Donostia.






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viernes, 3 de octubre de 2014

Aske Gunea por Urtzi y Telle

Les compartimos esta convocatoria a la movilización social en favor de los represaliados políticos vascos Jon Telletxea y Urtzi Martínez. La misma ha sido publicada en Naiz:


Llaman a formar un Aske Gunea el 11 de octubre en apoyo a Jon Telletxea y Urtzi Martínez

La plataforma Grebalariak Aske! ha anunciado ante el Palacio de Justicia de Bilbo la convocatoria de un Aske Gunea para el próximo 11 de octubre en la plaza San Pedro de Deustua en apoyo a Urtzi Martinez y Jon Telletxea, huelguistas condenados a 2 años y medio de cárcel y que han anunciado que no se presentarán voluntariamente en prisión.

Juanjo Basterra
Este jueves termina el plazo voluntario de ingreso en prisión para Urtzi Martínez y Jon Telletxea, condenados a dos años y medio de cárcel por haber participado en la huelga general del 29 de marzo de 2012, pero ambos han decidido tomar «el camino de la desobediencia».

En un acto celebrado ante el Palacio de Justicia de Bilbo, se ha leído una carta en la que ambos se reafirman en la lucha por «otro modelo económico» y por una «Euskal Herria libre, socialista y feminista».

Además, han enviado un saludo al conjunto de Euskal Herria por el apoyo que están recibiendo.

Ante esa «injusticia», como han explicado en la rueda de prensa, el Aske Gunea del 11 de octubre servirá para «solidarizarnos con Urtzi y Telle», como popularmente se les conoce, y «seguir reivindicando otro modelo socioeconómico».

El encuentro comenzará a las 10.00 y terminará con una gran concentración a las 14.00. Durante esas horas «habrá diferentes gestos solidarios». Contará con el apoyo del movimiento feminista, sindicatos, agentes socioeconómicos, formaciones políticas, movimiento juvenil, entre otros.

La plataforma Grebalariak Aske!, acompañada por representantes de los sindicatos y colectivos sociales que convocaron la huelga general y de políticos, ha mostrado públicamente la solidaridad con Urtzi y Telle y ha reiterado que el juicio «fue un gran montaje policial, basado en pruebas manipuladas por la Ertzaintza y testimonios sin sentido».

Los asistentes también han coreado consignas como «Grebalariak aske!», «Urtzi, Telle, askatu!» o «Urtzi, Telle, maite zaituztegu!».




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lunes, 22 de septiembre de 2014

Inicia Juicio Contra Jóvenes

EiTB trae a nosotros este artículo acerca del inicio del juicio a los 28ak.

Lean ustedes:


La jueza ha suspendido el juicio momentáneamente cuando los acusados le han dado la espalda y han mostrado unos carteles en los que se leía "resolución ya".

La Audiencia Nacional ha reanudado a las 11:45 horas el juicio a 28 jóvenes vascos acusados de pertenecer a Segi, de los que cinco no han comparecido, después de tres cuartos de hora de suspensión acordada por la presidenta de la Sala, Ángela Murillo.

La magistrada había ordenado al comienzo de la vista la busca y captura de los cinco imputados que no se han personado a las diez de esta mañana en la sede de la Audiencia Nacional en San Fernando de Henares (Madrid), donde se celebra el juicio, así como su ingreso en prisión durante el tiempo que dure el mismo.

Posteriormente, ha suspendido provisionalmente la vista cuando iba a proceder al interrogatorio de los acusados al levantarse todos ellos con carteles en los que se leía "resolución ya" y con camisetas con la leyenda en euskera "Libre. De la solidaridad al compromiso".

Ángela Murillo ya ha advertido al comienzo de la vista que suspendería la misma si se producía alguna alteración y que estaba dispuesta a reanudarla a las doce de la noche.

Finalmente la ha reanudado a las doce menos cuarto del mediodía, pero sin público en los tres primeros días del juicio. Los interrogatorios han comenzado entonces, y los acusados han decidido responder solo a las preguntas de la defensa. Además, en las declaraciones de los jóvenes, se han repetido las denuncias de tortura y el rechazo a las declaraciones realizadas en periodo de incomunicación.

La magistrada ha explicado que ordenaba la detención y el ingreso en prisión de los cinco acusados ausentes al existir riesgo de fuga como lo demuestra su incomparecencia en el juicio.

Se trata de los acusados Xabier Arina Etxarte, Imanol Salinas Ijurko, Irati Tobar Eguzkitza, Jazint Ramírez Cruz e Igarki Robles Martines del Campo, que se encontraban en el 'Aske Gunea' montado en Loiola.

La Fiscalía solicita una pena de seis años de prisión para cada uno de ellos por integración en organización terrorista.

La Ertzaintza ha detenido esta noche estos cinco jóvenes tras una operación que ha durado más de dos horas y media.

'Aske Gunea', en Loiola

Los acusados que no han acudido al juicio han ofrecido una rueda de prensa desde el 'Aske Gunea' de Loiola en el que han anunciado que "queremos hacer nuestra pequeña aportación en este juicio que comienza hoy, aportación para que finalicen los juicios contra las ciudadanas de Euskal Herria y nos situemos en clave de resolución".

"Desde la humildad, queremos poner nuestro granito de arena con este Aske Gune. Queremos fortalecer el muro popular que debemos crear en Euskal Herria para acabar con los juicios y en pro de la resolución del conflicto, para hacer frente a las trabas de los estados español y francés, y para impulsar este proceso democrático", han explicado.

"Las encausadas, las 28, sabemos que seremos juzgadas, que nuestro juicio no se anulará, pero esto quiere impulsar la paralización de cualquier juicio político que se pretenda celebrar en el futuro", han añadido, antes de asegurar que "estamos hartas, por eso pedimos a toda la ciudadanía de Euskal Herria a que se acerquen a Loiola y a que aporten cada una desde su ámbito".

Absueltos

La Audiencia Nacional absolvió a 40 jóvenes, juzgados entre el pasado octubre y febrero, acusadas de pertenecer a Segi. Según el juez del caso, llevaban a cabo acciones de contenido político y no estaban vinculados ni a Segi ni a la violencia callejera. En dos sentencias (36 fueron juzgados en primer lugar y después otros cuatro), la sala sosuvo que los jóvenes actuaban bajo la cobertura de la plataforma denominada Gazte Independentistak, colectivo del que no consta que "dependiera de ETA ni que ésta diseñara su estrategia y actividades" y tampoco se ha acreditado que Segi la controlase.






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domingo, 19 de mayo de 2013

Las Cartas de la Izquierda

Les invitamos a leer este texto para la reflexión y el debate, mismo que ha sido publicado en Gara:


Del análisis de la situación política italiana, el autor pasa a señalar un proceso de deslegitimación de la democracia «de baja intensidad» existente a nivel global. Ante la cada vez mayor el distancia entre la ciudadanía y la toma de las decisiones y la creciente escasez democrática, consistente en procesos electorales cada cuatro años como único modo de participación, cree que la ciudadanía y los partidos políticos han de «extraer lecciones que nos preparen para enfrentar el futuro de la mejor manera posible», y advierte de que a la derecha, para gobernar y mantener el poder, le son suficientes los votos, pero la izquierda debe «convencer, formar, proponer alternativas», acumular fuerza política.

Gonzalo Fernandez Ortiz de Zarate | Alternatibako Mahai Internazionalista

El culebrón postelectoral al que Italia ha asistido en los últimos tiempos, motivado por la irrupción del Movimiento 5 Estrellas y el desbarajuste consiguiente entre los partidos tradicionales al elegir presidente podrían ser analizados simplemente como una anomalía más en un país con una democracia peculiar.

No obstante, y analizado el caso italiano en clave histórica y mundial, podríamos llegar a defender la idea de que la onda expansiva generada por este movimiento osado, radical, complejo e indefinido iría más allá. Así, se insertaría en un amplio y profundo proceso de creciente deslegitimación de la democracia de baja intensidad en la que vivimos a nivel global, que es incapaz de satisfacer los intereses de las grandes mayorías y de dar respuesta a los deseos globales de participación, justicia y paz. Este proceso habría llegado con fuerza a Europa.

En este sentido, cada vez es mayor el alejamiento entre la ciudadanía y la toma de las decisiones importantes; cada vez es más notoria la escasez democrática de una participación entendida como elección de representantes cada cuatro años; cada vez es más evidente la primacía de las empresas y de los mercados sobre las personas y los gobiernos; cada vez, también, se constata la deslegitimación en la que han caído los partidos políticos como instrumento de masas y vehículo de defensa de propuestas transformadoras y emancipadoras.

Así, el modelo de la democracia liberal-representativa y sus agentes fundamentales -los partidos- están siendo cada vez más cuestionados, y la población llega incluso a entender el entramado institucional-electoral generado en torno a dicho modelo como algo irrelevante e incluso contrario a sus intereses. En esta clave se entienden por ejemplo alguno de los más significativos procesos de cambio en América Latina: muchas de las iniciativas más alternativas -Bolivia, Ecuador y Venezuela- comparten un origen al margen de los partidos tradicionales, de sus agendas estrechas y de su cultura política miope, y proponen nuevas formas de participación al margen del enfoque liberal, incluso llegando a enfrentarse con la llamada partidocracia. Al mismo tiempo, observamos que son diferentes movimientos sociales los que a lo largo y ancho del mundo están protagonizando las luchas de transformación y aglutinando en torno a nuevas agendas a importantes sectores populares.

Cierto que siempre ha habido contestación a esta democracia devaluada, y gentes y organizaciones que la desbordaban. No obstante, el cansancio y la desidia frente a este modelo corrupto e injusto es creciente, así como la necesidad de sustituirlo por otras formas de entender la democracia, la participación, el poder. Por ello, tanto la ciudadanía como los partidos políticos -hijos de ese modelo- debemos extraer lecciones que nos preparen para enfrentar el futuro de la mejor manera posible.

Asistimos en la actualidad a un proceso de devaluación de la ya de por sí devaluada democracia. Por un lado, vemos cómo en Italia todos los partidos defensores del sistema -derechistas, liberales, socialdemócratas- se unen para garantizar la gobernabilidad del país, esto es, mantener el statu quo del que viven. Esta unión de las derechas es algo a lo que asistiremos cada vez más a menudo en cualquier latitud, intentando frenar los vientos del cambio; por otro lado, la represión, la criminalización de la protesta y la violencia institucional parecen ir en aumento, al mismo ritmo que las desigualdades aumentan y que la gente se organiza en la defensa de sus derechos. Los asesinatos políticos a lo largo y ancho del mundo (Guatemala, México, Colombia, etc.), así como la criminalización en el Estado español de la Plataforma contra los Desahucios, o la detención de varios jóvenes vascos por parte de la Ertzaintza por su militancia política son sólo algunos ejemplos de esta nueva fase vinculada a la crisis y al intento de los poderosos de mantener sus privilegios, cueste lo que cueste. No podemos perder de vista esta realidad cada día más presente.

Ante esto, la izquierda debe extraer otra lección fundamental de este diagnóstico sobre la democracia: el juego electoral-institucional, pese a mantener en la actualidad una relevancia notable, cuenta con profundas grietas, está profundamente deslegitimado, por lo que cada vez representa menos para la sociedad. Si nos contentamos con priorizar básicamente la estrategia electoral-institucional, sus ritmos y sus dinámicas, corremos el riesgo de acabar como los músicos que seguían tocando cuando el Titanic se hundía.

Pretendemos ganar jugando solo -o sobre todo- a un juego en el que la derecha ha amañado las cartas, cuando cada vez parece más claro que los campos donde se producen los cambios son múltiples y diversos, y donde las cartas son también diversas. A la derecha le vale con votos para gobernar y mantener el poder, a la izquierda le hace falta algo más que votos: le falta convencer, formar, proponer alternativas; le falta acumular fuerza política. Esas deben ser nuestras cartas, ese es nuestro juego, y eso no solo -ni fundamentalmente- se hace desde las instituciones -aunque también-.

La ola que pudiera arrasar este modelo de democracia de baja intensidad puede no distinguir entre agentes, incluso podría llevarse por delante a aquellos más honestos si no son capaces de entender el momento y ampliar sus miras. Por ello debemos ampliar la democracia, también en las instituciones donde estamos: en primer lugar, priorizar de manera estructural y permanente la puesta en marcha de experiencias de democracia directa y participativa allí donde sea posible, siendo importante el qué y el cómo, y sin miedo al resultado: en última instancia, la democracia directa es en sí un ejercicio de izquierdas; en segundo lugar, fomentar las herramientas de la desobediencia civil activa (gran ejemplo de la juventud vasca en el Aske Gunea); en tercer lugar, y de manera estratégica, dedicar esfuerzos, recursos y tiempo a la articulación con movimientos sociales, generando espacios y agendas de confianza y entendimiento real. En definitiva, superar y desbordar -antes de que nos desborden- los estrechos marcos de esta democracia decadente, ofreciendo a la ciudadanía formas de democracia más emancipadoras. La democracia es de izquierdas, reclamemos esta bandera.






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lunes, 22 de abril de 2013

AVP-EKE y Arbelaitz

Una vez más la Ertzaintza como instrumento de represión del pueblo vasco.

Les invitamos a leer este comunicado publicado por Naiz:


La Asociación Vasca de Periodistas-Euskal Kazetarien Elkartea (AVP-EKE) ha expresado su «indignación y preocupación» por el trato dado por la Ertzaintza al periodista Lander Arbelaitz en Aske Gunea durante el operativo que concluyó con la detención de seis de los ocho jóvenes condenados por el Tribunal Supremo.

La Asociación Vasca de Periodistas-Euskal Kazetarien Elkartea (AVP-EKE) ha expresado su solidaridad a Lander Arbelaitz, redactor jefe de Argia.com que fue agredido por la Ertzaintza el pasado viernes por la mañana en Aske Gunea.

La asociación ha mostrado su «indignación y preocupación» por el trato que le dio la Ertzaintza y ha recordado al Departamento de Seguridad de Lakua y «a la sociedad en general» que «una decisión como esta solamente está justificada para evitar que los periodistas obstaculicen gravemente la tarea de los policías o pongan en riesgo sus vidas», y «esas circunstancias raramente se dan en una concentración pacífica».

Ha defendido que «en una sociedad democrática, los periodistas deben poder moverse con libertad para garantizar el derecho a la información de la ciudadanía».

La Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) ha respaldado el comunicado de AVP-EKE.






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sábado, 20 de abril de 2013

Egaña | Lecciones de Solidaridad


Se ha escrito un capítulo más en el lúgubre tomo "Todo es ETA" del represor Baltasar Garzón. Sumisos ante las órdenes emitidas desde La Zarzuela y retransmitidas desde La Moncloa, los inquilinos de Lakua han enviado a la ertzaintza a continuar aplicando medidas de apartheid en contra de los derechos políticos del pueblo vasco. Un pueblo que como ya resulta bastante obvio, no puede ser vencido, ni por propios ni por extraños.

He aquí un texto al respecto por parte de Iñaki Egaña:

Iñaki Egaña
Durante un par de semanas, los vecinos de Donostia hemos podido asistir a un hecho sorprendente en esta decadente sociedad europea que nos acompaña cada mañana. En el Boulevard, nombre pretencioso para un espacio que hace cerca de cien años quiso asemejarse a las avenidas parisinas y a su glamour aristocrático, se ha levantado un «Aske Gunea», algo así como un territorio libre. Solidario para más señas.
Llama la atención que, junto a la sobriedad del antiguo Casino, bajo la sombra de un kiosco erigido para amenizar la melancolía de la reina Cristina y sobre un parking que trituró los restos de la antigua muralla, se haya constituido una comunidad que aspira a la revolución, una tribu navajo en sus afectos, un grupo acholi ugandés en su afición a la danza.
No rompe, sin embargo, con la historia. Apenas unos metros hacia el Cantábrico, las huellas de la batalla contra el fascismo, decenas de agujeros en la arenisca de las paredes municipales. La esquina, también, en la que Iñaki Kijera murió, apenas con 18 años, por el disparo de un verdugo de uniforme, cuando protestaba, paradojas hasta en la muerte, por la actividad parapolicial exterminadora en Iparralde.
El objeto de la iniciativa actual estaba relacionado con un motivo de adhesión. En este Estado gobernado por bribones y corruptos, se puede robar al por mayor, matar siendo agente de la autoridad, cazar elefantes sin más licencia que la divina, engañar a decenas de miles de jubilados con bonos preferenciales, incluso colocar a los amigos en las instituciones y consejos de administración. Con impunidad. Pero no se puede pelear contra la injusticia, meter el dedo en el ojo canallesco.
Ocho jóvenes donostiarras han sido condenados a seis años de prisión por hacer política. De la de verdad. Popular, sin lucro. Sin cámaras, ni flashes. El Supremo español les ha enviado a prisión, ajustándose, dicen, a la legalidad vigente. Una legalidad injusta. No han sido los primeros y, probablemente, tampoco serán los últimos. España se jacta de tener entre rejas a directores de diarios, militantes a favor de la amnistía, asociados de partidos y sindicatos, disidentes en general. Para honra de su marca internacional.
La solidaridad con los jóvenes, cuyo futuro inmediato ha sido cercenado, ha mostrado, aquí también, un país diferente. Aske Gunea se ha convertido en un lugar gestionado por jóvenes, en su mayoría, con el apoyo de mayores y foráneos. El fin del escenario estaba señalado, su detención, pero aún así el apoyo no ha decaído.
Durante días, unos y otros han ido inundando las mesas de pan, vino y libertad. De libros y de café. De versos desde el escenario, de abrazos interminables desde las escaleras, de besos al anochecer en esta primavera que va exagerando los jardines de colores. A primeras horas, un grupo de amigos, a veces desconocidos, acompañaba a los jóvenes desde sus casas al escenario libre. Por la noche, la vuelta.
Decía la exsandinista Gioconda Belli que la «solidaridad es la ternura de los pueblos». Siempre me ha parecido una expresión pasmada. Aprovecho este hueco temporal para mi reflexión. Mario Benedetti escribió, en cambio, en un juego de palabras un tanto ajustado, aquella nueva explicación para el SIDA: Síndrome de Insolidaridad Dócilmente Adquirida. Me quedo, por despecho, con esta idea, que se acerca más a la realidad de esta sociedad decadente europea que a la perfumada de Belli.
Hay, a pesar, excepciones. Y la nuestra, nuestro país, nuestra juventud, es una de ellas. Aske Gunea ha sido un oasis en medio de desierto que nos proponen los jinetes azules. Un alivio porque ha mostrado que no sólo los espacios geográficos pueden ser liberados sino lo que es más importante, que las mentes pueden ser territorios libres.
No quiero mecerme en historias viejas, porque la lección de solidaridad ha sido reciente. Está viva. No puedo evitarlo, en cambio, la pluma se desliza hacia la comparación de nuestra juventud con otras anteriores. De compromiso. De solidaridad. Hacia las ofertas que nos llegaban desde aquellos pioneros, por utilizar la expresión de un ya desaparecido poeta zuberotarra.
Me sugieren decenas de nombres que pusieron al servicio de la causa lo que Txabi Etxebarrieta apuntaba como única posesión realmente efectiva de cada uno, la vida. Apenas había cumplido Txabi 23 años cuando mató y murió en una emboscada. Con un libro de poemas de Neruda en el bolsillo: «He dejado en la puerta de muchos desconocidos, de muchos prisioneros, de muchos solitarios, de muchos perseguidos, mis palabras».
Evito, sin embargo, acercarme al calor de las letras que componen sus nombres, ni siquiera el alias con sus amigos. Una gran pesadumbre me abraza en los días más aciagos. La sensación de que jamás lograré rescatar del olvido la extraordinaria fuerza de hombres y mujeres que lucharon, como nuestros jóvenes de hoy, por una sociedad justa. Que lo dieron todo para abrir un camino aún sin desbrozar. Queda, por tanto, seguir los renglones.
Atisbo, en medio de esa niebla que se desliza desde Igeldo y queda atrapada en los muelles a la vera de Urgull, algunas gestas a las que la crónica oficial desdeña. Los muertos no importan, sobran, acaba de sentenciar un catedrático de Historia, participe del anterior Gobierno autonómico de Patxi López. Añade que la memoria está ganando la batalla a la historia. Y eso parece un demérito para ese Estado inalterable que permite la continuidad de los banqueros al frente de los parlamentos.
Me duelen en el alma Joseph Abeberry, alcalde de Ziburu, y Léon Lannepouquet, alcalde de Hendaia, detenidos en junio de 1944. Conocían los pasos de la Gestapo tras ellos. También las amenazas. Si huían la daga caería sobres sus familias. Y ambos, junto a una veintena de compañeros, decidieron solidarizarse con los suyos. Se mantuvieron firmes hasta que sus casas fueron allanadas de madrugada, y no por el lechero precisamente. Todos ellos murieron en campos de exterminio, entre ellos Abeberry en Mauthausen y Lannepouquet en Dachau.
El inevitable recurso al pasado agranda el presente. Se podrán poner ejemplos puntuales en Europa, se nos podrá decir que no somos el centro del universo, que el asfalto agrieta la juventud y la quinta glaciación amenaza desde la modernidad. He convivido en las comunas de Christiania en Copenhague, he debatido sobre modelos en Val Susa junto a los solidarios italianos contrarios al monstruo ferroviario, he amanecido discutiendo sobre autogestión con ocupas en Hamburgo. Mi curiosidad me llevó a la Puerta del Sol en la partida de la marcha del 15M a Bruselas.
Pero, como habría señalado Pierre Loti, ha sido en casa donde he aspirado el salitre rebelde. Donde he reconocido la fuerza del compromiso. Me he sentido parte de un proyecto solidario. Un proyecto político que nada tiene que ver con angustias existenciales, ni con los huecos de fin de semana ayudados por pastillas homeopáticas.
La solidaridad con los jóvenes donostiarras, la solidaridad de los jóvenes donostiarras, encierra ese plus que jamás van a poder entender quienes enlatan la vida en un proceso darwinista e inevitable. Aquí estamos, justamente, para cambiar la naturaleza injusta de las cosas, la injusta naturaleza misma.
Esa es precisamente la esencia de la rebelión, la semilla revolucionaria. Por eso, por ello, el horror del enemigo, la manipulación de los dueños de los medios que abren portadas e informativos destacando la insolencia juvenil. Defienden sus posiciones como lo han hecho desde siempre, con el dinero, el derecho a pernada y un ejército (pongan o quiten la mayúscula) de vasallos.
Sé que no es un consuelo, que las noches son muy largas y que la juventud arde entre los barrotes. Pero seguiremos siendo solidarios con estos ocho compañeras y compañeros. Allá donde estén. Allá donde los trasladen. Con un hermoso y solidario abrazo del tamaño de los objetivos por los que luchan. De la extensión de la propia juventud. Porque, como diría Camus, atrás quedaron los tiempos de la nostalgia, atrás la inocencia. Y es que la lección de nuestra juventud sólo nos puede hacer cada vez más ambiciosos.



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miércoles, 17 de abril de 2013

Protección de 24 Horas

Gara trae a nosotros este reportaje acerca de la creatividad que se está empleando para asegurar el máximo de protección a los jóvenes vascos hoy represaliados políticos.

Lean por favor:


Nada más trascender la tramitación de la orden de detención e ingreso en prisión emitida por la Audiencia Nacional contra los ocho jóvenes donostiarras, a mediodía cientos de personas se acercaron ayer hasta el Askegunea del Boulevard para arroparles con más fuerza si cabe. Eleak insistió en que «no les dejaremos solos» y anunció que el muro popular se mantendrá activo las 24 horas del día. El objetivo es «evitar que se los lleven mediante la resistencia pasiva».

Muy agradecidos por todas las muestras de solidaridad y apoyo recibidas hasta el momento, los ocho jóvenes de Donostialdea condenados a seis años de prisión acusados de pertenecer a Segi pidieron ayer a la ciudadanía un «ultimo esfuerzo», poco después de que trascendiera que la Audiencia Nacional había ordenado la detención e ingreso en prisión de todos ellos. Por lo tanto, los jóvenes podrían ser detenidos en cualquier momento, tal y como ocurrió el pasado miércoles con Ekaitz de Ibero.

Nada más conocerse la noticia -se extendió rápidamente por las redes sociales-, Askegunea recibió a cientos de personas. Este foro público de lucha pasiva y reivindicación es, desde la semana pasada, el punto de encuentro para protegerlos.

Desde Eleak, Txerra Bolinaga pidió lo mismo que solicitaron los jóvenes, y adelantó que a partir de ese momento Askegunea se mantendrá activo durante las 24 horas del día para que los ocho condenados estén continuamente acompañados tanto por familiares, amigos y personas que deseen ayudarles. «Nuestra idea es hacer una resistencia pasiva y evitar que se los lleven», dijo, tras insistir en que «no se van a quedar solos».

Desde el Boulevard se animó a la gente a acudir con los sacos de dormir, y a última hora de la tarde los ánimos hacia las personas que pretendían hacer noche al raso eran una constante tanto en la calle en las diferentes redes sociales.

Como se viene haciendo cada día desde la semana pasada, a las 12.00 tuvo lugar la concentración. En la cita de ayer se reunieron alrededor de 600 personas. Por la tarde se volvió a convocar otra concentración, igualmente muy respaldada. Paralelamente se celebró otra en la Virgen Blanca de Gasteiz.

«Hartazgo»

Al respecto, Bolinaga consideró que «ha quedado clarísimo» el compromiso de la gente a la hora de apoyar a estos jóvenes, haciendo referencia al «hartazgo» que sienten ante las detenciones de personas por «poner en práctica unos derechos civiles y políticos que deberían de estar respetados en una democracia».

En representación de EH Bildu, Joxean Agirre dijo que la orden de encarcelamiento va en la misma dirección que «la ofensiva política y judicial» que advierte en el PP y la Audiencia Nacional, es decir, «para trasladar la sensación de que estamos en la situación política pretérita, cuando todo el mundo sabe que nos encontramos en un nuevo ciclo en el que una de las violencias que marcaban el escenario político ya no existe».

La nueva organización juvenil Ernai también tomó esa posición, y lamentó que el Estado español siga «contestando con recetas antiguas» a realidades nuevas. La organización juvenil consideró que tanto el juicio como las órdenes de detención «son un paso atrás en el camino de la resolución». Como respuesta pidió a la ciudadanía «llenar día y noche Askegunea».

En mayo, vista del recurso de cinco navarros en un caso similar

Eleak confirmó ayer que la vista del recurso interpuesto por cinco jóvenes navarros condenados por ser miembros de Ekin y Segi se celebrará el próximo mes de mayo.

En este juicio fueron procesadas nueve personas. De ellas, cuatro fueron absueltas, dos se encuentran en prisión y las otras tres están en libertad provisional.

Eleak también recordó el caso del joven de Antsoain que será juzgado en mayo «en un juicio basado en declaraciones obtenidas bajo tortura», así como el de los jóvenes de Burlada «que fueron juzgados en febrero con la misma base».






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jueves, 11 de abril de 2013

Zipaios sin Suelo Ético

Les compartimos el comentario editorial que Gara le ha dedicado a la Ertzaintza tras su vergonzosa y temeraria actuación en Donostia:


La violenta intervención de ayer de la Ertzaintza para proceder a la detención de Ekaitz de Ibero indica que, efectivamente, queda mucho por hacer en la búsqueda de la paz y de la convivencia. Y también que la ponencia que desde hoy abordará esta cuestión en el Parlamento de Gasteiz debería incluir en su agenda, sin más dilación, un debate sosegado sobre el futuro de la Policía autonómica y sobre el modelo policial que requiere este país. Porque lo ocurrido en la capital guipuzcoana es inaceptable; lo sería en cualquier circunstancia y mucho más en el contexto actual.

La consejera de Seguridad, Estefanía Beltrán de Heredia, fue reconvenida por el PP y el PSE cuando al poco de acceder al cargo anunció una nueva forma de proceder de la Ertzaintza, más "próxima" al ciudadano, acorde a los nuevos tiempos. Desde entonces, los hechos han demostrado que este cuerpo policial es el de siempre, el que viene siendo desde que sus mandos políticos decidieron hacer de él una fuerza de choque contra los sectores más comprometidos de la sociedad vasca. Sigue siendo la Policía que carga contra obreros y revienta piquetes en las huelgas generales; la que entra de noche en gaztetxes para amedrentar a jóvenes; la que ha hecho de la violencia y la prepotencia su carta de presentación. Una Policía que acoge en su seno a elementos cuya inquina hacia un sector social concreto les incapacita, o debería hacerlo, para ejercer su trabajo. La misma que mató a Iñigo Cabacas e hirió de gravedad a Xuban Nafarrate, la que apaleó a los familiares de Joxean Lasa y Joxi Zabala. Una Policía a la que nunca le ha preocupado saber dónde está su suelo ético.

Es destacable, además, que la carga se produjo en un espacio dedicado al apoyo de ocho jóvenes condenados por su militancia política. Erraba Iñigo Urkullu cuando hace unos meses sostenía que ya nadie iba a ser perseguido por sus ideas. En Euskal Herria, ser consecuente con determinadas ideas sigue pagándose con cárcel, y es su Policía la encargada de que el cobro se efectúe.





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La "Victoria" de Urkullu

Desde Gara traemos a ustedes un reportaje que retrata en toda su ignominia al lehendakari 3/7:


La Ertzaintza detuvo ayer de manera violenta al antiguotarra Ekaitz de Ibero. Eran alrededor de 10.45. Es el primer operativo policial tras la sentencia emitida el pasado lunes por el Tribunal Supremo.

Oihane Larretxea - Imanol Intziarte

El ambiente en el Askegunea del Boulevard donostiarra era tranquilo cuando agentes de la policía autonómica rodearon al centenar de personas que se encontraban en este espacio público de «resistencia pacífica» y que sirve de apoyo y protección a los jóvenes que han sido condenados por el Tribunal Supremo a seis años de cárcel por su actividad política en Segi.

Aunque De Ibero fue absuelto en este caso, ha sido detenido para cumplir la condena de cuatro años y tres meses que le fue impuesta en un juicio anterior.

Las personas que en esos momentos participaban en las actividades programadas -LAB acababa de ofrecer una charla-, intentaron en vano proteger al joven, rodeándolo, tal y como se había acordado en la asamblea popular celebrada la víspera.

Los agentes emplearon entonces la fuerza para obligarles a levantarse. «Nos han rodeado para no dejarnos escapatoria. Era como una ratonera», explicaba un joven. Entre gritos de «Ekaitz askatu!» la Policía autonómica se llevó en un vehículo a este vecino del Antiguo para que ingresara en prisión.

Golpes contra gritos

La Ertzaintza reaccionó con golpes, patadas y porrazos a los gritos de apoyo de los presentes, que reclamaban su puesta en libertad y el fin de los juicios políticos contra la juventud vasca. Se registraron varios heridos, como un joven que recibió un fuerte golpe en la cabeza. Perdía bastante sangre de la herida y fue conducido al hospital, al igual que un hombre aquejado de un fuerte dolor en el brazo. Al parecer lo tenía roto.

Además de los daños personales se registraron daños materiales, al derribar los agentes las carpas habilitadas en este espacio para acoger diversas actividades.

Tras custodiar el Boulevard durante unos veinte minutos, los agentes de la Policía autonómica se marcharon. No así las dos ambulancias que se encargaron de atender a las personas heridas.

Al rato se supo que algunos de los agentes se personaron en el Hospital Donostia con la intención de identificar a los heridos que pudieran acercarse hasta el centro sanitario para ser atendidos.

El Departamento de Seguridad de Lakua aseguró que cinco agentes de la Ertzaintza sufrieron contusiones «como consecuencia de los forcejeos ». Según el Ejecutivo autonómico, las personas reunidas en el Boulevard «se han revuelto violentamente» y los ertzainas tuvieron que «recurrir a las porras y a las defensas personales».

«Seguiremos»

En el Boulevard vivieron momentos de tensión y también de tristeza al ver que se llevaban «a un amigo», pero el resto de jóvenes condenados, los ocho castigados por el Tribunal Supremo a seis años de cárcel, mostraron entereza y animaron a seguir resistiendo, luchando pacíficamente y movilizándose.

«Estamos bien de ánimos, aunque todo esto resulta duro, claro; sentimos impotencia al ver que se han llevado a Ekaitz, a un buen amigo... pero lo dicho, seguiremos con nuestro planteamiento, que es la resistencia pasiva», relataba a GARA Oier Lorente, uno de los condenados.

La concentración que cada día se celebra -y seguirá celebrándose- en ese mismo punto a las 12.00 se llevó a cabo tal y como estaba previsto.

Ayer fue muy concurrida, ya que la noticia de la detención de De Ibero corrió como la pólvora en las redes sociales y vía SMS. La rabia era palpable. Los gritos de «Ibero askatu!» y «Euskal gazteria aurrera!» fueron una constante. Miembros de Eleak y EH Bildu también secundaron la concentración.

«El suelo ético»

Desde Sortu Gipuzkoa, su portavoz Joxean Agirre «condenó» la detención de Ekaitz de Ibero y la actuación de la Ertzaintza, preguntando al PNV «de Egibar y Urkullu» si este tipo de actuaciones constituyen «el suelo ético que pretende impulsar en el Parlamento vasco, en la ponencia de paz que está a punto de iniciarse».

Al igual que hicieron los jóvenes concentrados en Askegunea, Agirre animó a la ciudadanía a que se movilice y proteste para evitar que «se lleven» al resto de los ocho jóvenes y levantar un muro popular.

La organización juvenil Ernai resaltó que la Ertzaintza ha tardado menos de 24 horas en entrar a golpes y «destrozar» el espacio denominado Askegunea con el objetivo de detener a uno de los jóvenes.

«El ejército del PNV ha vuelto ha mostrar su actitud violenta y fascista. Los encausados se reunieron con el concejal donostiarra Eneko Goia y le explicaron su planteamiento, pero en vano. Ceder ante la vengativa justicia española y pegar a los jóvenes de aquí, ese es su estilo», dijo.

Ayuntamiento y Diputación critican el arresto y reiteran su respaldo a los condenados

El Gobierno municipal de Donostia denunció tanto la detención de Ekaitz de Ibero como «el empleo de la violencia por parte de la Policía autonómica, que ha forzado al menos la asistencia hospitalaria de tres ciudadanos». A su juicio, la Erzaintza puso «en riesgo la integridad de las personas allí reunidas» y causó «un pánico injustificado en el centro de la ciudad».

«Actuaciones como la vivida se enmarcan en una senda diametralmente opuesta y caduca» al proceso de paz y normalización, ya que suponen «fotografías del pasado que todos y todas deseamos desterrar», añadió. La Alcaldía que dirige Juan Karlos Izagirre reiteró tanto «su solidaridad y apoyo» a los jóvenes condenados como «su adhesión a las movilizaciones de protesta».

«Todos los derechos para todas las personas. Emplazamos a todos los grupos políticos y a la sociedad donostiarra en general a acompañar con la práctica diaria esa simple pero profunda afirmación», concluyó la nota municipal.

También el diputado general de Gipuzkoa, Martin Garitano, mostró su apoyo a De Ibero y manifestó que «es inaceptable que haya jóvenes que vayan a la cárcel por su actividad política». Garitano anunció que hoy por la mañana tomará parte en uno de los grupos de apoyo a los jóvenes condenados, que a diario les recogen en su domicilio para acompañarles hasta el Boulevard. Concretamente participará en la columna de Gros, desde donde la comitiva se dirigirá hasta Askegunea. Allí hará declaraciones a los medios.

El joven llamó desde Martutene para agradecer el apoyo

En torno a medio millar de personas se dio cita a las 19.30 para tomar parte en la concentración que cerró una agitada jornada en un Boulevard repleto de pancartas para denunciar la sentencia judicial y la detención de Ekaitz de Ibero por parte de la Ertzaintza. Los condenados portaron el lema «Ekaitz askatu. Euskal gazteria aurrera», mientras se coreaban lemas por la libertad de los presos y contra la actuación de jueces y policías. Tras su carga matinal, la Ertzaintza no se dejó ver en exceso, tan solo una furgoneta a la entrada de la calle Elkano.

El momento más emotivo tuvo lugar cuando un allegado de Ekaitz de Ibero logró contactar por teléfono con el joven del barrio del Antiguo, que llamó desde la cárcel de Martunene. El móvil se conectó a la megafonía para que los presentes pudieran escuchar de su propia voz que se encontraba bien y que quería dar las gracias por todo el apoyo recibido.

Posteriormente, De Ibero habló en privado con algunos de sus compañeros, que hoy volverán a pasar la jornada junto al kiosko -si no ha sucedido nada durante la noche-, a la espera de que la Policía autonómica les lleve a la fuerza a prisión. Los condenados agradecieron el esfuerzo de las personas que les acompañan. «Cuando vengan trataremos de aguantar sentados todo los que se pueda. Hoy han sido diez minutos. Sabemos que no es fácil, pero seguiremos aquí y agradeceremos que se reúna el máximo de gente posible», manifestaron.






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