martes, 10 de diciembre de 2019

Manu Etxebarria

Desde las páginas de Deia traemos a ustedes esta semblanza de un gran aliado de la lingua vasconum.

Lean por favor:


Manu Etxebarria recoge los testimonios orales de los municipios de Gorbeialdea

Susana Martín

Consigue trasladar al lector de sus libros al mágico mundo de las leyendas, los mitos y las costumbres ancestrales vascas. Conversar con él es todo un aprendizaje. Habla, explica y transmite información de manera apasionada pero también sencilla y didáctica. Y es, sobre todo, un gran defensor del euskera. Doctor en Filología Vasca, miembro del grupo Etniker-Bizkaia de Etnografía de José Miguel de Barandiaran y miembro Correspondiente de Euskaltzaindia, Juan Manuel Etxebarria es natural de Zeberio aunque desde hace cuatro décadas reside en Galdakao. Como investigador también en el campo de la etnolingüística, defiende la gran riqueza de la lengua vasca. “Nuestras enciclopedias vivientes se están yendo y una de mis labores ha sido recoger y plasmar en libros su sabiduría y sus testimonios. Lo que recojo del pueblo, lo devuelvo al pueblo de forma literaria”, afirma.

De hecho, su tesis doctoral fue, precisamente, una investigación etnolinguística del valle de Zeberio titulada Zaberio Haraneko euskararen azterketa etno-linguistikoa, publicada como libro en 1988. “En esa época de estudiante, me di cuenta de que en Zeberio teníamos un euskera muy rico y muy puro, sobre todo en el barrio de Uriondo de donde es mi ama. Es una isla de 25 casas donde la lengua se ha conservado muy arcaica”, explica. Como vecino del valle y como estudioso de la materia, “tenía el deber de demostrar esa riqueza lingüística de Zeberio y sus pueblos colindantes al resto de Euskal Herria” y lo hizo con un trabajo de fin de carrera cuya dirección fue firmada por Koldo Mitxelena.

1975 fue otro año clave para Juan Manuel Etxebarria. Ander Manterola, fundador y director del Instituto Labayru, le introdujo en el equipo Etniker Bizkaia, el Departamento de Etnografía de la fundación que por entonces dirigía el emblemático José Miguel Barandiaran. Manu, como le conocen y llaman sus allegados, asumió el papel de informante de Zeberio para el Atlas Etnográfico de Euskal Herria. “En una de las reuniones le conté a Barandiaran unos mitos recogidos en Gorbeialdea y le parecieron tan interesantes que me aconsejó seguir con esa tarea”, recuerda. Así lo hizo y el resultado de un intenso trabajo de campo desarrollado entre 1975 y 1995 fue la publicación del libro titulado Gorbeia inguruko etno-ipuin eta esaundak, una recopilación de cerca de 200 mitos y leyendas obtenidos gracias a las entrevistas realizadas, grabadora en mano, a medio centenar de informantes de diez pueblos de Gorbeialdea.

Dos décadas después, Juan Manuel Etxebarria amplió y completó ese arduo trabajo de investigación con Gorbeia inguruko etno-ipuin eta esaundak II, publicado en 2016 y que, a través de sus 800 páginas, recoge 450 mitos y leyendas obtenidas “tras recorrer 23 pueblos de Gorbeialdea y realizar entrevistas a 102 informantes”, precisa. En esa obra, Zeberio es protagonista en 164 relatos mientras que los restantes 286 fueron transmitidos a Etxebarria por vecinos de los municipios de Arratia y Galdakao, Zaratamo, Arrankudiaga, Laudio, Arrigorriaga, Bilbao o San Miguel de Basauri.

Pero su obra literaria es mucho más amplia con títulos tan sugerentes como Gorbeiatarrak, Bizkaialdeko ipuin-esaundak, Gure fabulak (bertsoz), Iaun Zuria, Txorien zoria, Eguberri eta Gabon ipuinak, Zeberioko kantak, la novela Biziak bizilan basada en los diálogos de una abuela con su nieto, Etxea Ipuin Eskola dirigida al público infantil o Euskal Urtea Ohituraz Betea que recoge las costumbres y tradiciones populares que se celebran a lo largo del año. Y es que para este prolífico autor “la lengua no se puede separar de la cultura. Cultura es lo que se va cultivando y la lengua es el vehículo de comunicación” que él utiliza para seguir recogiendo la sabiduría popular.






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lunes, 9 de diciembre de 2019

YouTube | Un Violador en Tu Camino (Euskaraz)

Ya antes les habíamos compartido la réplica al performance de las mujeres chilenas titulado 'Un violador en tu camino' llevada a cabo en Donostia. También les hemos informado acerca de lo sucedido en Turquía donde el régimen de Erdogan ha decidido actuar en sintonía con su estilo, reprimiendo a los cientos de mujeres reunidas en Estambul.

Pues bien, ahora es el turno de Bera desde donde nos llega en su versión al euskera:

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Un violador en tu camino ( Euskaraz) Bera. Euskal Herria.

Patriarkatua juez
Epaitzen gaituna sortzez
Ta gure zigorra
Bortxa, nahiz ikusi nahi ez.

Patriarkatua juez
Epaitzen gaituna sortzez
Ta gure zigorra
Bortxa, ikus liteke errez

Feminizidioa
Zigorgabe ni hiltzen nauena
Desagertzen gaituzte
Ta bortxatzen gaituzte

Ta errua ez zen neria,
ez non nengoen, ez nola jantzia (4)

Bortxatzailea nor zen? Zu!
Bortxatzailea nor da? Zu!

Txakurrak dira
Epaileak
Estatua
Presidentea   

Estatu zapaltzailea
Harro ta bortxatzailea   
Estatu zapaltzailea
Arra ta bortxatzailea

Bortxatzailea nor zen? Zu!
Bortxatzailea nor da? Zu!

Duerme tranquila niña inocente,
sin preocuparte del bandolero,
que por tus sueños dulce y sonriente
vela tu amante carabinero.

Bortxatzailea nor da? Zu!
Bortxatzailea nor da? Zu!
Bortxatzailea nor da? Zu!
Bortxatzailea nor da? Zu!






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Narcotráfico en la CAV

Aquello del Informe Navajas cobra nueva vida en Euskal Herria y se entrelaza con el tema del narcotráfico en Galiza.

De ellos nos habla esta reseña literaria dada a conocer en Público:


El periodista Ahoztar Zelaieta publica un trabajo que describe el funcionamiento de la redes del narcotráfico en Euskadi y sus vinculaciones con policías, políticos y banqueros. Apunta además hacia la "impunidad judicial" que rodea estos casos.

Danilo Albin

Hacía falta más de una mano para levantar tanto peso. 95 kilos, concretamente. De speed para ser más exactos. Ocurrió en 2006, fue una de las mayores incautaciones de esa droga en España y entre los detenidos hubo dos agentes de la Ertzaintza. Por este caso y por otros similares, el periodista y criminólogo Ahoztar Zelaieta ha decidido titular su último libro con un término que no deja lugar a dudas: “El narco-oasis vasco”.

Por partes. Lo de “oasis” viene por aquellas afirmaciones sobre lo diferente que resulta Euskadi, sobre todo cuando de hablar de males se trata. Lo de “narco” apunta al corazón de esta historia que acaba de publicar la editorial Txalaparta. Una historia repleta de alijos, narcotraficantes, policías, políticos… “Capos del narcotráfico y mafias policiales con impunidad política”, abunda el subtítulo de este libro.

Zelaieta recupera así un tema, el de los grandes comerciantes de la droga y sus cómplices en suelo vasco, sobre el que ya había trabajado en otras etapas de su carrera. “Tengo fuentes personales a un lado y otro de la ley. He podido hacer investigación pura y dura, partiendo sin ninguna idea preconcebida de lo que me iba a encontrar”, afirma el autor a Público. De ahí, precisamente, las “sorpresas” que fueron surgiendo en su camino y que ahora atraviesan las páginas de este libro. “He quedado muy satisfecho con el resultado”, apunta algunas horas antes de una presentación en una librería de Vitoria.

“A través de la historia de un bilbaíno asociado a la mafia italiana de Nueva York, este libro nos presenta la foto de familia de los capos vascos del narcotráfico, narco-agentes y confidentes policiales que gozan de anonimato mediático, rodeados de una aureola de impunidad política y judicial”, describe la editorial Txalaparta.

En tal sentido, señala que el trabajo de Zelaieta permitirá comprobar “cómo, desde hace varias décadas, las redes gallegas del narcotráfico cuentan con una infraestructura estable en Euskal Herria y las organizaciones mafiosas han sacado provecho de una cierta permisividad institucional, cuando no connivencia, para perpetuarse en el liderazgo de la delincuencia organizada que opera en el Estado español”.

“Mientras el foco mediático señalaba a Galicia y Andalucía como origen del tráfico de droga en Europa, Euskal Herria, sin abrir telediarios, protagonizaba récords en alijos, convirtiéndose en un enclave internacional estratégico”, apunta Txalaparta. De ahí que Zelaieta hable en haya titulado uno de los capítulos de su libro con el término "euskal-fariña", en relación a los vínculos entre narcos vascos y gallegos.

En ese contexto, la editorial subraya que “mientras las viejas redes vascas del narcotráfico no acaban de morir por sus conexiones con los aparatos del Estado, las nuevas organizaciones no terminan de nacer y se diversifican, copando otros negocios lucrativos como los clubes de alterne, que hacen de nuestro país un pequeño oasis”.

"Colaboradores necesarios"

“Hay que analizar por qué ocurre esta historia”, explica Zelaieta. En ese sentido, el periodista ha indagado sobre “quiénes eran los colaboradores necesarios”. “Está muy bien contar quién, dónde y cuándo, pero lo dificultoso es preguntarse por qué, cómo y para qué. Para tratar de resolver esas preguntas más complicadas, comprobé que había una implicación de narco-confidentes muy potente en Euskadi”, relata.

El autor señala que la red de narcotráfico en Euskadi, hoy considerada como “estratégica” por los expertos, también cuenta con la participación de lo que ha denominado como “narco-agentes”. Se refiere así a aquellos miembros de las Fuerzas de Seguridad del Estado que “han hecho carrera en el narcotráfico teniendo destino en Euskadi”. Además, ha analizado la relación de narco-agentes que “han aparecido en otras redes, tanto de Galicia como de Andalucía” para comprobar “qué relación habían tenido con el País Vasco”. Su conclusión: “muchos de ellos han hecho carrera” en este territorio.

"Label vasco"

Otro concepto que aparece en este libro es la “narco-política”. De hecho, se citan casos de políticos de distintas formaciones que fueron detenidos por su vinculación con este asunto. Asimismo, Zelaieta apunta en su trabajo que “el crimen organizado con label vasco patrocina eventos organizados por ayuntamientos, financia la construcción de frontones, invierte en clubs deportivos de élite y su mecenazgo es clave para el desarrollo de competiciones deportivas que incluso puntúan para campeonatos internacionales”. Bienvenidos al narco-oasis.






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Ankara es un Macho Violador

Réplicas y versiones modificadas de 'Un violador en tu camino' se han repetido una y otra vez desde que el video del performance chileno se viralizara en redes sociales.

Pero hasta ahora, los cuerpos represivos de los distintos estados en donde se había escenificado se habían abstenido de actuar en contra de las mujeres y niñas participando en las mismas.

Pero en eso llegó el brutal y misógino carnicero turco Recep Tayyip Erdoğan y con él toparon.

Naiz nos informa acerca de la embestida policial sufrida por las manifestantes en Estambul:


La Policía ha cargado en Estambul contra una marcha de mujeres que cantaban la canción «Un violador en tu camino», popularizada en las protestas de Chile y que se ha extendido por el mundo como himno contra la violencia machista y su amparo institucional. La Policía turca, que ha considerado la letra «inaceptable», ha detenido al menos a seis mujeres.

La Policía ha dispersado hoy una marcha de centenares de mujeres que se habían congregado en Estambul para cantar la canción «Un violador en tu camino», que se ha popularizado en las recientes protestas en Chile, y se ha extendido al resto del mundo.

Aproximadamente 300 mujeres se han reunido en el barrio de Kadiköy, en el lado asiático de Estambul, para emular el performance del grupo chileno LasTesis, que se ha convertido ya en un himno contra la violencia machista en numerosos países del mundo, desde Chile y Perú hasta India.

Al acabar de cantar una versión en turco de la canción, la Policía requisó el megáfono a las manifestantes, que optaron por repetir la canción en su versión original en español, pero ya sin medios técnicos.

Según ha explicado un policía a las coordinadoras de la marcha, la Policía considera inaceptable la letra de la canción.

«No hemos podido hacer LasTesis en español. Es una pena. Vinimos a gritar contra la violencia del patriarcado y nos han atacado», ha denunciado una de las manifestantes.

La Policía ha cargado varias veces para dispersar a las manifestantes y ha detenido a seis mujeres, según Efe, mientras el grueso de las participantes intentaba continuar con la protesta retirándose a calles cercanas.

La canción de LasTesis, un grupo compuesto por cuatro mujeres de Valparaíso, se ha representado en los últimos días en protestas desde Chile a Bogotá, Nueva York, Madrid, París y Nueva Delhi, y también en Euskal Herria.

Con frases como «el patriarcado es un juez que nos juzga por nacer y nuestro castigo es la violencia que no ves», la canción denuncia la doble victimización de las mujeres por parte de sus agresores y de las instituciones que no actúan al respecto.

En Turquía, la violencia machista está muy presente en el debate político. Colectivos feministas y de izquierda acusan al Gobierno del AKP, conservador y de orientación islamista, de no atacar las raíces de la violencia y de mantener un discurso patriarcal.






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domingo, 8 de diciembre de 2019

Derechos Históricos del Pueblo Vasco

Desde Noticias de Gipuzkoa les compartimos este artículo de opinión en el que el autor desguaza el fraseado con el que el PNV y sus socios del PSE pretender reformar el Estatuto.

Lean ustedes:


Juanjo Álvarez

Pese a quienes niegan tal realidad, Euskadi es una nación política que emerge tras un proceso de institucionalización y a partir de un hecho social que trae causa a su vez de la nación cultural de Euskal Herria. La nación política no se limita al ejercicio de esos Derechos Históricos. Los Derechos Históricos han contribuido a configurar la nación vasca y suponen el elemento legitimador de nuestro poder constituyente: el hecho singular que nos permite ir creciendo como nación.

Precisamente por eso, el articulado del nuevo Estatuto debería aferrarse a estos dos elementos: a los Derechos Históricos, como elemento de continuidad jurídica que permite preservar la singularidad del hecho político de Euskadi en el marco constitucional y al carácter instrumental de la nación, que debería ser una constante en la elaboración del nuevo Estatuto, evitando caer en debates nominales o simbólicos (sin afirmar que sean irrelevantes, por supuesto) en detrimento de las cuestiones de fondo. Es decir, si el Estado no está dispuesto a reconocer de jure el hecho político de Euskadi como nación, debemos asegurarnos de que el nuevo Estatuto permita continuar avanzando en ese reconocimiento de facto.

¿Y el derecho a decidir? Decidir, en un mundo complejo e interdependiente como el contemporáneo, es, siempre, codecidir. Y toda codecisión comporta reconocimiento, responsabilidades y exigencias recíprocas para quienes la comparten. De ahí que las sociedades plurales, sean comunidades estatales o sub-estatales, articulan su pluralismo interno mediante mecanismos de codecisión, estableciendo vínculos acordados que solo se pueden modificar de manera pactada.

No hay sociedad democrática sin respeto a la legalidad, pero tampoco si esa legalidad impide su eventual reforma de acuerdo con un principio democrático de modificación de la realidad vigente abierto a incorporar nuevas demandas y obligaciones de acuerdo con los cambios de valores que se van produciendo en una sociedad en continua transformación. Este nuevo Estatuto deberá responder, precisamente, a la necesidad de renovar, actualizar y proteger el autogobierno, al tiempo que se incorporan a su articulado nuevas realidades políticas y sociales que se han ido planteando en los últimos años.

El equilibrio entre el principio de legalidad y legitimidad democrática implica necesariamente negociar y pactar el proceso que se deberá seguir para el ejercicio de ese derecho a decidir.

¿Qué es lo realmente importante, el nuevo Estatuto político o el reconocimiento del derecho a decidir y la consiguiente celebración de la consulta o referéndum sobre la secesión o la independencia? No estamos ahora ante un proceso de acumulación de fuerzas en torno al derecho a decidir para que la vía sin salida que suponga el Estatuto político que incluya este derecho por la negativa del Estado se transforme en vía vasca de hecho para ejercer el derecho a la independencia en un intento de emulación de la vía catalana en un horizonte de confrontación. Frente a tal estrategia, el gran reto es intentar conseguir entre nosotros, los vascos, un consenso sólido en torno a un gran proyecto de autogobierno.

El derecho a decidir de los vascos y las vascas ha de entenderse como un punto de encuentro, como un derecho a pactar porque el acuerdo es el modo como se organizan las sociedades avanzadas, de las que Euskadi forma parte. La voluntad de pacto se ha de realizar en el seno de la sociedad vasca y hacia fuera. El autogobierno se basa en el principio de que todas las identificaciones nacionales presentes en la sociedad vasca tienen igual legitimidad y el derecho a ser integradas en los procedimientos de decisión, todas deben hacer esfuerzo integrador de sus respectivas posiciones, todas deben moverse para el logro de un fin tan necesario como deseado por la ciudadanía vasca.






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Reestructurar la Democracia

El tema de la desigualdad generada por el neoliberalismo sigue siendo una preocupación prioritaria. En ese sentido, les compartimos esta editorial de Gara:


La intuición indica que, en general, los ricos participan en las elecciones más que los pobres y que respaldan en las urnas a los partidos que mejor defienden sus intereses. Es decir, votan a partidos de derecha y de orden. De este apoyo las clases altas obtienen un mayor beneficio del sistema político y económico. En Euskal Herria el análisis de los datos electorales confirma estas hipótesis y señala que las derechas, con todas sus diferencias pero también con todas sus similitudes, adquieren su ventaja de este esquema: según crece la renta crecen la participación y el porcentaje de voto de las opciones conservadoras.

Este patrón se repite con leves variaciones en Bizkaia, Gipuzkoa y Nafarroa. Si bien no se puede contrastar por falta de datos, sería sorprendente que no se reprodujese en Araba –incluso en Ipar Euskal Herria–. Es una tendencia global de la que la sociedad vasca no está exenta.

Esta realidad tiene graves consecuencias. El sistema político expulsa a las capas más pobres del ejercicio del voto y en consecuencia de la representación institucional. Las rentas más altas están mejor representadas, mientras que las más bajas ni están representadas ni son tenidas en consideración, de no ser como problema. Por ejemplo, en Bizkaia, en las secciones más ricas el 10N votaron 20.059 personas más que en las más pobres. De esos 15 puntos de diferencia la mayoría de votos fueron para fuerzas conservadoras y de la derecha.

Tal y como ha señalado el investigador Braulio Gómez, los y las pobres no pueden formular un mandato, y por lo tanto tampoco premian o castigan las políticas, ni siquiera las que les afectan. Si no participan en la parte más sencilla y débil de la actividad democrática, las elecciones, es muy difícil que estos sectores se vean llamados a ejercer otras formas de participación.

El análisis de los resultados de las últimas elecciones –y siempre ponderando que se trata de comicios estatales–, no solo confirma algunas hipótesis, también aplaca otra opiniones. Por ejemplo, la idea de que los pobres gustan del veneno que los mata, por así decirlo, votando en masa a favor de la derecha. Este supuesto no tiene mayor fundamento, pero resulta atractivo para ciertas retóricas con un fondo clasistas. Esta idea también le interesa a la ultraderecha, porque con las profecías ocurre como con la enfermedad o la locura, que de tanto reclamarlas se acaban desarrollando. Sin ir más lejos, es cierto que en el bloque de mayor pobreza Vox tiene mejores resultados que en el resto del tramo, hasta llegar a las rentas más altas, donde recupera porcentaje.

Acrecentar la riqueza política y repartirla mejor

La desigualdad en política empobrece el sistema. Hacen falta políticas públicas que promuevan una participación que sirva además para combatir la pauperización y la precariedad de amplias capas de la sociedad vasca.

Estos datos deberían hacer reflexionar a los partidos. Lo más probable es que las fuerzas conservadoras ya estén ahí. En términos generales, son cuestiones importantes para proyectar cómo evolucionará el voto. Se cruza con temas como el declive demográfico y la migración; los cambios potenciales en los sentimientos de pertenencia nacional y cómo afectarán a la barrera étnica del voto; la influencia del feminismo; la renovada relevancia de las candidaturas, la campaña y las tecnologías; o una hipotética bajada de la edad para votar.

Este análisis también tiene gran importancia en Euskal Herria para los ejes izquierda-derecha y nacionalidad. La izquierda tiene un compromiso con los intereses de las mayorías y la igualdad que le obliga a pensar en cómo lograr un crecimiento en la participación, una mejor representación y una mayor politización.

Desde el punto de vista nacional, de cara a la decantación de sectores en procesos plebiscitarios, los cambios aquí pueden ser relevantes. La implicación de las capas más pobres en la política puede elevar la participación. Estos sectores serán sensibles a quienes compartan su poder con ellos y ellas, en pie de igualdad. En el resto de segmentos, es probable que una visión democráticamente más rica y socialmente más inclusiva favorezca al independentismo. Sobre todo cuando la alternativa es la imparable tendencia autoritaria, opresiva y favorecedora de la desigualdad del Estado español. La idea de un Estado vasco decente, de una sociedad que acrecenta su riqueza y la reparte mejor, es atractiva no solo para quien no tiene nada, sino para quien piensa que hay que promover el reparto de todo para la mayoría, garantizando derechos efectivos y no solo formales.






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El TAV y Nafarroa

La lucha en contra del Tren de Alta Velocidad en Euskal Herria nos remite a las movilizaciones populares en contra de las plantas nucleares (Lemoiz a Garoña), el uso militar de Errege Bardea, la presa de Itoiz, la práctica extractiva del fracking en Araba y más recientemente la incineradora de Zubieta, entre otras.

¿Cómo olvidar por ejemplo a los tartalaris de Yolanda Barcina?

Por ello y porque sigue siendo un problema en ciernes, desde Naiz traemos a ustedes este reportaje:


La fundación Sustrai analiza en un informe los problemas que genera el que las vías del TAV a su paso por Nafarroa pueda llevar a su vez pasajeros y mercancías. Unas dudas que también aparecen en documentos de la CEOE, Fedea y el Centro Español de Logística.

Aritz Intxusta

Solo el 4,6% de las mercancías se mueven por tren en el Estado español según el Tribunal de Cuentas Europeo. Los datos de la CNMC apuntan una estimación similar, las toneladas netas de mercancías que transportaba el tren suponían el 1,9% de las que se movían en carretera y, en cuanto al índice de toneladas por kilómetro, el indicador se quedaba en el 4,3%. Esto, según expone la Fundación Sustrai, supone que este modo de transporte (el más fácilmente electrificable y, por tanto, el más sostenible) tiene un enorme margen de mejora. El ferrocarril supone el 18% del transporte de mercancías a nivel Europeo y el ratio es todavía mejor en países como Austria (48%), Suecia (28%) o Alemania (23%).

Aunque el Estado español está acometiendo la mayor transformación de su red viaria en dos siglos, Sustrai sostiene que va por mal camino, pues la compatibilidad de los viajeros y las mercancías en Alta Velocidad (que es el modelo casi en exclusiva por el que ha apostado) resulta terriblemente compleja.

En primer lugar, las vías preparadas para las mercancías son más caras de construir y de mantener. El sobrecoste de la obra de una línea de mercancías es un 30% superior al de una vía de viajeros (hay que habilitar andenes, apeaderos y modificar características del trazado). En cuanto al mantenimiento, la estimación realizada por Alejo Etchart, Roberto Bermejo y David Hoyos calculan un encarecimiento de entre el 10% y el 20%.

Los obstáculos reales

La complejidad de compatibilizar las vías responde a criterios físicos bien sencillos. Quizá el más difícil de abordar es que los trenes de viajeros van a una velocidad mucho mayor, por lo que se hace necesario implantar apeaderos en los que se orillen los mercancías y dejen pasar a los viajeros.

Un segundo problema es que los trenes de mercancías pesan bastante más y esto afecta al paralelaje de los raíles. La idea es que los trenes de viajeros puedan alcanzar los 300 km/h y eso exige unos parámetros de alineación muy exigentes. De otro modo, viajar a esas velocidades conlleva peligros.

Un tercer factor es el aerodinámico y que se da al cruzarse unos trenes con otros. Sería un efecto similar a los vientos que se generan en carretera al cruzar o adelantarse coches y camiones y que obligan a aferrar el volante de los turismos con mayor fuerza. En el caso de los trenes, el mercancías, más lento, largo y pesado, se parece más al camión. Esta dificultad se hace más acusada en túneles y viaductos.

La traslación de esta problemática al trazado concreto del TAV encuentra obstáculos añadidos. Los apeaderos para que los mercancías dejen paso a los viajeros, por ejemplo, no están bien planteados. Lo idóneo es que un tren de mercancías tenga una longitud de 750 metros (para maximizar la compatibilidad con Europa). Son trenes demasiado largos. En el caso de Nafarroa los apeaderos aceptarían una largura máxima de 500 o 550 metros. En La Rioja, Gipuzkoa y Bizkaia la capacidad de los apeaderos resulta incluso menor.

Puntos de carga

Pasar a un modelo de tren de mercancías requiere de la existencia de conexiones entre las industrias que demandarían el servicio y las instalaciones ferroviarias. Esto jamás se desarrolló y tampoco se ha planteado para el TAV. En el Estado hay 236 de estas instalaciones, mientras que en el Estado francés superan las 2.000.

Bajando esta problemática a Nafarroa, la Ciudad del Transporte (el puerto seco que se construyó en Imarkoain) preveía una ampliación para adaptarla a trenes, aunque seguiría sin admitir esa largura de 750 metros. Sin embargo los planes parecen haber cambiado y la zona que, en principio, habría de dedicarse a los andenes, podría acabar siendo destinada a una nueva planta de residuos a petición de la propia Mancomunidad de Iruñea.

Hay otros indicios que apuntan a que el verdadero plan es que las mercancías sigan viajando por las vías convencionales. Sustrai cita el ejemplo de la ampliación de los apeaderos para mejorar el transporte de mercancías en la línea convencional Miranda de Ebro-Bilbo. Esto probaría que la intención real es que las mercancías sigan viajando por la red antigua.

Por otro lado, la fundación destaca el informe de Comptos de 2016 en el que se cuestiona el cálculo de los costes del Tren de Alta Velocidad en Nafarroa y en el que se habla abiertamente de que el trazado no estaba pensado para poder acoger trenes de mercancías. En particular, la línea que va de Castejón hasta Iruñea.

Sin servicio para Landaben

Sustrai hace una análisis también de las diferentes propuestas que se han elaborado dentro del "Consorcio Alta Velocidad-Comarca de Pamplona" y concluye que ninguna de ellas menciona una conexión con Landaben y la planta de VW, de lo que se deduce que la principal empresa exportadora de Nafarroa seguiría moviendo su producción por las vías antiguas. «Entendemos que las dificultades para compaginar mercancías y pasajeros en las líneas de Alta Velocidad hace que la planificación que se ha realizado tienda a mantener las vías de tren convencional para el uso casi exclusivo de mercancías, y usar la Alta Velocidad solo para pasajeros», conluye la fundación.

Y, en último lugar, también está la experiencia de lo que está sucediendo en el resto del Estado, donde mayoritariamente funcionan los de viajeros. Estas redes parecen condenar a Nafarroa en tanto que la conexión sur de su corredor desemboca en una vía con ramales en dirección Barcelona y Madrid. Ninguna de las dos direcciones admite trenes de mercancías. Y llevar mercancía hasta Castejón resulta del todo inútil.

Además de sus estudios, Sustrai apoya su opinión en otros documentos. Así, recoge que la CEOE concluyó en 2009 que «la alta velocidad no es adecuada para el transporte de mercancías». La Fundación de Estudios de la Economía Aplicada (Fedea) publicó otro artículo en 2016 que defiende que el papel de las mercancías «ha tenido un papel secundario» en la implantación de la alta velocidad. Y, por último, otro documento de Centro Español de Logística que afirma tajantemente que «para que un tren vaya a 300 km/h hay que diseñar el conjunto vía-tren, y está pensado para que vayan viajeros».






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sábado, 7 de diciembre de 2019

'Un Violador en Tu Camino' en Donostia

Naiz trae a nosotros un recuento del fenómeno mundial en el que se ha convertido el performance del colectivo chileno Las Tesis:


Cuatro mujeres del colectivo feminista `LasTesis´, del puerto chileno de Valparaíso, prepararon una performance sin imaginar que su baile con un potente mensaje contra la violencia machista tendría un eco masivo en el Estado francés, Turquía, Barcelona y también Euskal Herria.

Mirando de frente, en filas y con voz firme, decenas de miles de mujeres de diferentes países han replicado la canción `El violador eres tú´. Empezó su recorrido mundial impulsado por los vídeos que desde las redes sociales comenzaron a viralizarse el 20 de noviembre, cuando se presentaron en las calles de Valparaíso, a 120 km. de Santiago, donde cinco días después traerían su intervención en el marco de manifestaciones por el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.

En menos de 48 horas, se había adaptado al francés y se representaba en las calles en Londres, Bogotá, Buenos Aires o Ciudad de México en un desafío claro y pacífico a la cultura machista. La canción también tiene su versión en euskara y se está representando en diversos pueblos de Euskal Herria, como ha ocurrido a mediodía de este viernes en la Plaza de la Constitución de Donostia.

Historias de abusos

En las redes sociales su estribillo sirvió para que miles de mujeres revelaran sus propias historias de abusos:

«Y la culpa no era mía (tenía 5 años), ni dónde estaba (en la escuela) ni cómo vestía (uniforme)… el violador eres tú», escribió en un tuit una de las tantas mujeres que contó su drama con un tema que también plantea que «el patriarcado es un juez que nos castiga por nacer y nuestro castigo es la violencia que no ves».

Protestas del 18 de octubre

`LasTesis´ prepararon esta intervención como una obra mayor dentro de una intervención artística sobre la violación y resolvieron adelantar su estreno después de las denuncias de abuso policial hacia mujeres en el marco de las protestas sociales que estallaron en Chile el 18 de octubre.

Casi dos semanas después de su estreno, sus creadoras están sorprendidas por el impacto mundial de su propuesta pero no por la forma en que se transformó en un mensaje universal.

«Al parecer, mundialmente percibimos las mismas sensaciones sobre nuestros cuerpos y experiencias de vida y finalmente esto se transforma como en un gran canto», agregó el grupo compuesto por las artistas Sibila Sotomayor y Dafne Valdés, la diseñadora Paula Cometa y la vestuarista Lea Cáceres, todas de 31 años.

También traemos a ustedes la réplica que tomó lugar en la Plaza Mayor de Madrid:

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Recordando a Karmele

Hace quince años la saña represiva del estado español se cobraba la vida de Karmele Solaguren.

Pero es que si hay algo que tiene el pueblo vasco es que arropa a los suyos y no olvida.

Aquí les compartimos esto que ha publicado Naiz:


Hace quince años falleció Karmele Solaguren cuando viajaba a Madrid para visitar a su hijo, que se encontraba en prisión preventiva. Sus vecinos le han rendido nuevamente memoria y se han conjurado a seguir luchando para acabar con el alejamiento y que no vuelva a suceder algo así de nuevo.

Aritz Intxusta

No en todos los sitios las fechas significan lo mismo. El día 6 de diciembre en Barañain está ligado al accidente de tráfico que segó la vida a Karmele Solaguren. Hace quince años que ocurrió, en las carreteras de Soria, cuando Solaguren viajaba a Alcalá-Meco a ver a su hijo Ekain. Las autoridades españolas lo habían detenido, torturado, puesto en prisión preventiva alejado a más de 500 kilómetros. Ekain Guerra finalmente fue absuelto. En 2007 el joven fallecería en un accidente de tráfico.

Un centenar de vecinos de Barañain se ha reunido esta mañana de viernes junto al monolito a Solaguren para realizar un acto en su recuerdo. Ha habido claveles rojos, canciones a la guitarra y se ha bailado un aurresuku.

El monolito consiste en un enorme panel de metal, en cuyo centro aparece la silueta de la madre fallecida. A su alrededor, hay distintos orificios. Mientras avanzaba la ceremonia dos vecinas del pueblo han ido cosiendo retales de tela alrededor de la silueta empleando estos agujeros. La acción ha sido realizada por los «lotzaileak» de este año –Marian y Marisa– una figura creada en torno a Solaguren y mediante la cual se distingue a un sector vecinal para que defienda la memoria de lo que sucedió y se comprometa a luchar contra el alejamiento. La cadena de retales fue una donación de la pareja de Solaguren. Son telas que ella usaba como aficionada a la costura.

Un libro para una lucha

Durante las distintas lecturas, los presentes han roto en aplausos cuando se ha leído el listado de las otras 15 víctimas mortales de la política de alejamiento. Se ha insistido en la importancia de conseguir reconocimiento para ellas. En el caso de Solaguren, el Ayuntamiento ya la ha reconocido, pero los que la han recordado esta mañana han insistido en que ahora toca el turno a los gobiernos de Nafarroa y el Estado.

Además, se ha anunciado la publicación de un libro que recoja la historia de lo sucedido y también cómo se ha intentando preservar la memoria. Cabe recordar que fueron necesarios 13 años de batalla para que el Ayuntamiento la reconociera como víctima, además de la propia lucha para levantar el memorial (que también ha sido objeto de ataques).

Entre los presentes estaba Ana Fernández, hermana de Sara, que también murió al visitar a un preso. Ella ha sido la que ha iniciado los cánticos de «Karmele gogoan zaitugu!», con los que se ha dado el acto por finalizado.






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Euskal Herria de Cemento

Deteniéndonos en el tema de la alerta medioambiental en general y en Euskal Herria en particular traemos a ustedes este vital artículo desde las páginas de El Salto:


Nuestros dibujantes de mapas han unido los tres sectores más destructivos que tiene el modelo capitalista actual: turismo, comercio de larga distancia y transporte. Si la porlanburguesía continúa dibujando nuestros mapas, los turistas del futuro, al entrar en Euskal Herria, miraran hacia abajo desde sus aviones y no verán más que un manto gris.

Asel Luzarraga

En este mundo capitalista cada estado impulsa un tipo de oligarquía. Dicho de otra manera, cada estado es el resultado del sueño de un tipo de oligarquía. Queda más claro en unos casos, más oculto en otros. Cuando Venezuela quedó en manos de una nueva oligarquía burocrática, comenzaron a llamarla boliburguesía. En Argentina, por ejemplo, se le podría decir agroburguesía a la oligarquía tradicional, y para la oligarquía chilena podríamos inventar el término terroburguesía, tal vez, pues en manos de dicha burguesía se combinan la minería y la explotación forestal, entre otras cosas. De una u otra manera, hay dos patas fundamentales para toda oligarquía: poder para definir el uso del territorio y control de los medios para justificar y fortalecer sus actividades. Por supuesto, en Euskal Herria también tenemos nuestra oligarquía dibujando desde hace tiempo nuestros mapas: la porlanburguesía (porlana es la forma popular para decir cemento en euskera).

El otro día, como de costumbre, escuchaba Euskadi Irratia durante el desayuno, a vueltas con ese viernes negro. Repentinamente, todas las voces apoyaban las tiendas pequeñas, todas querían defender al comercio de sus pueblos, incluso algún responsable político del modelo territorial. Y nosotras nos lo creíamos. O eso quisieran, al menos.

Si echamos la vista atrás, sin necesidad de retroceder demasiado, pues desde los noventa a esta parte el concepto de progreso de la porlanburguesía ha conocido, y aún conoce, una única dirección. Mientras no nos borren la memoria, recordaremos quiénes han impulsado sin tregua la apertura de grandes superficies comerciales, cada vez más grandes. Alejadas de los centros de pueblos y ciudades, cada vez más alejadas. Había que llenar de cemento todos los espacios vacíos, costara lo que costara; había que empujar a la gente fuera de sus ciudades y pueblos, a poder ser, en su coche privado. Harían falta carreteras más amplias y más rápidas, llenar los entornos de infraestructuras, facilitar la movilidad de la gente. Es decir, promover la obligatoriedad de moverse y extender ciudades-dormitorio.

Es imprescindible mantener a la población moviéndose constantemente de aquí para allá cuando quiere destruirse todo espíritu comunitario, desarticular todas las redes vecinales de apoyo mutuo e impulsar un individualismo "zombie" que nos deje desnudas ante el sistema. Tan importante como todo eso era, y es, que el proceso para construir un modelo de sociedad caliente los bolsillos de algunas.

Nuestra pequeña y bonita CAV está hace tiempo en manos de constructoras, y esas constructoras hace tiempo que se dirigen a fortalecer los intereses y las cuentas corrientes de los dueños de nuestro microestado vasco. No hay que escarbar mucho para encontrar en esas empresas apellidos conocidos.

Y así, cada día la imaginación gris de esa porlanburguesía es la que dibuja nuestros mapas. Para cuando nosotras abrimos los ojos, vemos desde el balcón un nuevo pedazo más grande de cemento. Todos los proyectos que retrasan esa vía al gris, como el barrio libre de Errekaleor, Tosu o cualquier espacio okupado autogestionado, es un obstáculo para ese fructífero progreso.

Durante las últimas décadas, detrás de eso que llamen efecto Guggenheim (para ser más exacto, debiera decir por delante, muy por delante), nuestra porlanburguesía ha encontrado otra ganga: el turismo. Con maestría, nuestros dibujantes de mapas han unido los tres sectores más contaminantes y destructivos que tiene el modelo capitalista actual: turismo, comercio de larga distancia y transporte. El último es el pilar de los otros dos. Sin abrir infraestructuras al transporte, nada se transporta. Sin transporte, no hay ni turismo, ni comercio de larga distancia. Pero también puede leerse de otra manera: sin turismo ni comercio de larga distancia, no haremos sentir la necesidad de fomentar el transporte, para poder tener después que construir las infraestructuras para facilitarlo. Y, cómo no, serán nuestras empresas quienes construyan todas esas infraestructuras.

Algunas, sobre todo esas pequeñas comerciantes, hace tiempo que empezaron a darse cuenta de que las grandes superficies que exige ese comercio de larga distancia se construían en su contra, que les ahogaban. Qué decir de nuestras baserritarras, tanto las que han logrado sobrevivir, como las que se han quedado en el camino, junto con muchas pequeñas comerciantes. Y, durante los últimos años, a mucha gente nos ha tocado empezar a sufrir las consecuencias del turismo.

En cuanto a lo último, un lugar paradigmático es Gaztelugatxe. Recuerdo cómo, cuando todavía vivía en Argentina, un verano que volví a Mundaka, invité a un gran amigo catalán que conocí en Buenos Aires a pasar las fiestas. Teniéndolo en casa, lo llevé a visitar uno de mis lugares más queridos, y ¡menuda sorpresa desagradable! Aquel que fuera para quienes vivimos en su entorno un lugar tranquilo, hermoso y pacífico, sin igual para escuchar con calma el humor del mar, estaba tomado por un ejército desconocido. ¡Y no era más que la avanzadilla de la invasión!

Desde entonces, año a año, el caudal de gente se a duplicado, triplicado, cuadruplicado. Se lo habían cargado para siempre. ¡Gracias, Juego de tronos! Muchas gracias, porlanburguesía, por vuestros denodados esfuerzos de estos años para joder sin remedio este entorno nuestro. Ahora nos encontramos bajo el antepenúltimo ataque, preparando las trincheras, mientras nuestras señoras y señores del porlan pretenden llenar de piedra y cemento un paraje único que toda la población debería proteger. Todo para facilitar que las turistas puedan gozar del placer individualista en su coche privado.

Para poder ir en un pis-pas desde Guggenheim a Gaztelugatxe, y desde Gaztelugatxe a las bodegas alavesas al ritmo que exige el turismo rápido devoralotodo. El turismo-instagram. Una presión humana que Gaztelugatxe no puede soportar. Que nadie si sorprenda si dentro de unos años en torno a ese aparcamiento surge, como de la nada, un proyecto para abrir algún espacio comercial, para que las turistas lo tengan todo en un solo espacio, sin necesidad de cansar demasiado las piernas, que ya se van a cansar suficiente esquivando otras turistas camino a la ermita.

Por supuesto, allí podrán comprar vinos de la Rioja Alavesa y queso Idiazabal, junto a pimientos rojos traídos de Perú y espárragos traídos de China, ya que sin su mano de obra hiper-explotada no hay paraíso en Euskal Herria. Estos últimos años hemos truncado ligeramente los planes de esa porlanburguesía, al liberar Santa Catalina en Mundaka de sus zarpas… Para que esas zarpas cayeran sobre Bermeo.

¡Ojalá no venga sobre nuestro Urdaibai lo sucedido a otros lugares que han caído antes bajo la fiebre corrupta de Occidente! Por ejemplo, Latinoamérica ha sido saqueada durante siglos por sus ricos recursos, y no parece que el saqueo vaya a detenerse. Han sido esos recursos abundantes, tanto los subterráneos como aquellos sobre su superficie, la perdición de las poblaciones originarias de ese continente; los últimos hasta nuestras fechas, la quinoa y el aguacate en su superficie, para que en el norte global nos hagamos tranquilamente veganas, si lo deseamos, y el litio bajo tierra, para que no se les agote la energía a los automóviles eléctricos verdes que Tesla va a producir en Alemania. En nuestra tierra, al parecer, han encontrado un recurso inmaterial para saquearnos: nuestro paisaje. ¿No terminará siendo su belleza la tumba de Urdaibai?

Recuerdo cómo hace un par de décadas, sin que nadie supiera de dónde venía la idea, la porlanburguesía saco de su chistera una preocupación de quienes vivimos en el entorno de Urdaibai. Un día, de repente, en una especie de publirreportaje que no era noticia, aparecieron en pantalla la mayoría de los alcaldes de Urdaibai (todos los de determinado partido, uno de ellos, cómo no, el señor Rementeria que se convertiría más tarde en nuestro Jaun Zuria), expresando todos la misma preocupación: el carácter de Reserva de la Biosfera de Urdaibai era un freno para el desarrollo económico de la comarca.

Era un gran obstáculo para que la gente encontrara trabajo en ella. Se trataba del primer globo-sonda para comenzar a roer los niveles de protección que trae consigo la declaración de Reserva de la Biosfera. Para introducir en la mente de las habitantes de la comarca una idea: esta comarca no pude quedarse al margen de nuestro modelo de desarrollo; si queréis trabajo, tendréis que mirar para otro lado ante todas las tropelías que vamos a cometer.

Junto a ello se escuchaban, cada vez más cerca, los tambores de guerra del Guggenheim, y en poco tiempo quitaron un buen pedazo a la tierra en torno a Lamiaran, para encajar una pequeña área industrial. Y planeando en el aire, las infraestructuras para poder meter el turismo hasta la cocina: una autovía para llegar rápido desde Bilbao y Donostia, un puente enorme para cruzar fácilmente Urdaibai… (la mayoría proyectos que aún no se han llevado a cabo, pero que vienen de épocas franquistas). Ese es, y no otro, el progreso de la porlanburguesía: el odio a lo verde.

Siendo su excusa la necesidad de crear puestos de trabajo, es curioso observar cómo se han vaciado durante estas décadas los caseríos del entorno. Cerca de esa área industrial tenemos algunos abandonados, que parten el corazón a quien lo tiene. ¿Para qué fomentar la economía cercana? ¿Para qué hacer viables los caseríos de la zona de Urdaibai? ¿Para qué alimentarnos de lo que se cultiva en nuestros montes? Eso no fomenta la necesidad de cemento. Quitando algunas cosillas como el Eusko label, el Km 0 y otros fuegos artificiales para lavarse la cara, nos han metido (y nosotras hemos entrado alegres y jubilosas) en la senda de la dependencia absoluta, y no parece que estemos dispuestas a retroceder. El pueblo que no es capaz de producir lo que come está entregado al capital. Poco me importa si ese capital lleva txapela o visera.

Quienes nos quieren vender el TAV pintado de verde nos dicen que se preocupan por la emergencia climática. Seguro que incluyen en la partida para enfrentar el calentamiento global el propio aparcamiento de Gaztelugatxe. Si la porlanburguesía continúa dibujando nuestros mapas, los turistas del futuro, al entrar en Euskal Herria, miraran hacia abajo desde sus aviones contaminantes y no verán más que un manto gris hasta un océano también cada vez más gris. Que estén tranquilas, el Gobierno Vasco o la Diputación enseguida destinarán una partida a pintar todo el cemento de verde.






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