Un blog desde la diáspora y para la diáspora

sábado, 7 de febrero de 2026

Desmantelar la Educación Pública

Las cosas no van bien ni para la educación pública ni para la integración social en el oasis vasco.

Les invitamos esto que denuncian desde las páginas de El Salto:


El desmantelamiento silencioso de la escuela pública vasca

El Departamento de Educación, liderado por Begoña Pedrosa, ha puesto en marcha una maquinaria de cierres que afecta, de forma casi exclusiva para este curso, a la escuela pública. 

Iñigo Basaguren-Duarte

La planificación educativa en la CAV ha entrado en una fase crítica que amenaza con alterar irreversiblemente el ADN de nuestra red pública. Bajo términos amables y técnicamente asépticos como “integración”, “reordenación” o “fusión de proyectos”, el Departamento de Educación, liderado por Begoña Pedrosa, ha puesto en marcha una maquinaria de cierres que afecta, de forma casi exclusiva para este curso, a la escuela pública.

El reciente anuncio de que doce centros de Bizkaia —en Bilbao, Basauri, Getxo y Leioa— se convertirán en tan solo seis escuelas el próximo curso no es un ajuste técnico; es una declaración de intenciones política que prioriza el ahorro presupuestario y la supervivencia de la red concertada sobre la calidad y la cercanía de lo público.

Proceso unilateral “en la sombra”

La unilateralidad ha sido la marca de la casa en este proceso. Según explican desde ELA, el sindicato no tuvo confirmación de estas fusiones hasta que las decisiones ya estaban tomadas y publicadas. La desconfianza es total: “En la comisión de planificación de finales de octubre preguntamos por los rumores; nos dijeron que en Araba iba a haber dos fusiones, pero nos ocultaron las de Bizkaia y Gipuzkoa”, denuncian. Para la central sindical, este oscurantismo responde al miedo del Departamento a quedar en evidencia ante la opinión pública.

Por su parte, STEILAS coincide en este diagnóstico de falta de democracia interna, señalando que el Departamento ha actuado unilateralmente y sin compartir la información, presentándose en los centros con la decisión ya tomada: “No ha habido reuniones reales, solo decisiones unilaterales; en los casos donde ha habido choque con los centros, no se ha dialogado, se ha impuesto”.

Esta política de hechos consumados es una quiebra de la confianza institucional. La transparencia no es publicar una nota de prensa cuando la decisión ya está tomada y es irrevocable; la transparencia es compartir los datos de planificación y las alternativas antes de que el decreto esté sellado. Lo que el Gobierno llama “cocina” educativa es, para las comunidades afectadas, un aviso de desahucio sin posibilidad de recurso. Esta falta de transparencia es el síntoma de una administración que gestiona la educación de espaldas a quienes la sostienen día a día.
La falacia de la rentabilidad para medir derechos en hojas de cálculo

El argumento central del Gobierno Vasco es la supuesta falta de eficiencia ante el descenso demográfico. Sin embargo, aplicar criterios de economía de escala a la educación es un error conceptual de base. La educación no es una empresa logística donde se optimizan almacenes; es un pilar de la cohesión social. Desde STEILAS son tajantes: “La educación es un servicio público y la rentabilidad debería quedar fuera de la ecuación”.

Denuncian que el Departamento de Educación aplica una política privatizadora que trata de “igualar” lo público y lo concertado en una misma “bolsa”, cuando sus naturalezas son opuestas. “Lo que el Departamento llama 'integraciones', nosotros lo llamamos cierres”, sentencian, advirtiendo de que la verdadera estrategia es blindar la red concertada frente al descenso demográfico.

En este sentido, ELA coincide en que el argumento de la segregación es una “excusa” que no se sostiene. Para el sindicato, el problema es de inversión: “No quieren invertir, y la verdadera forma de combatir la segregación es bajar los ratios, no cerrar escuelas”. Advierten, además, de que el descenso de la natalidad debería ser visto como una “oportunidad única para fortalecer la red pública” y acercar la inversión educativa de la CAV a los estándares europeos, en lugar de utilizarlo como coartada para recortes.

En Algorta, blindan la concertada a costa de lo público

Uno de los puntos más sangrantes es el agravio comparativo entre redes. Es aquí donde la retórica oficial sobre la “equidad” se desmorona frente a los datos. Si hay un ejemplo que resume la denuncia sindical es el de Algorta. Mientras el Departamento justifica la fusión de Larrañazubi y San Inazio por falta de “rentabilidad”, se da la paradoja de que la red concertada cercana sigue expandiéndose. Mientras en Algorta fusionan dos escuelas públicas se amplía la ikastola San Nikolas, que es concertada. El objetivo real es la supervivencia de la concertada a costa de lo público.

Esta dinámica no solo debilita la red pública, sino que perpetúa las desigualdades. Para STEILAS, la segregación tiene hoy una base legal: “La segregación es legal en Euskadi, tiene una base jurídica que permite que estas desigualdades estructurales se perpetúen”.

El cierre de centros públicos no hace sino agravar este problema, empujando a las familias hacia un modelo de competencia que desvirtúa la escuela de cercanía. Es una forma de “desahuciar” lo público para que lo privado crezca sobre sus cenizas. Esta estrategia de “tierra quemada” no hace sino alimentar la segregación estructural: al cerrar escuelas públicas de barrio, se empuja a las familias hacia una red concertada que a menudo utiliza mecanismos de selección encubierta.

La desertificación escolar es la muerte del barrio

Más allá de los datos, hay una dimensión sociológica que el discurso institucional ignora: la escuela como corazón del barrio. La escuela pública de proximidad es, a menudo, el último espacio de encuentro común en sociedades cada vez más atomizadas. Al convertir las escuelas en “macro-centros” alejados de las viviendas, se despersonaliza la educación.

Una escuela que cierra es una plaza pública que se vacía. El miedo de las familias, como reconoce incluso la dirección del centro Tomás Camacho de Bilbao, es el miedo a perder una comunidad pequeña donde sus hijos se sienten seguros. La “distribución artificial” de la que habla la consejera Pedrosa se combate generando confianza en lo público a través de la excelencia y la cercanía, no convirtiendo el mapa escolar en un tablero de ajedrez donde las piezas se mueven por ahorro logístico.
El impacto en el empleo y el conflicto laboral

Por último, el conflicto laboral es el reflejo de esta gestión deficiente. Aunque el Departamento asegura que no habrá pérdida de puestos de trabajo, los sindicatos aportan datos que contradicen esa versión. STEILAS pone el foco en la experiencia reciente: “En el centro unificado tras la fusión de Padre Orbiso y Umandi en Gasteiz ya han desaparecido cuatro puestos de trabajo”. Esta realidad genera incertidumbre para los trabajadores interinos que, según ELA, “corren un riesgo de perder su empleo” con la reducción de líneas.

ELA advierte además que la administración solo parece reaccionar bajo presión: «Solo negocian en ciclos de huelga; sin movilización, la unilateralidad es la norma».
Ratios frente a recortes como última trinchera de lo público

Este proceso de fusión de centros públicos al que estamos asistiendo deja una reflexión de fondo: la CAV está perdiendo la oportunidad de oro que brinda la demografía para transformar su sistema educativo. Donde el Departamento de Educación de Begoña Pedrosa ve “falta de rentabilidad”, las comunidades educativas ven la posibilidad de tener aulas con menos alumnos y más recursos.

La solución no es “parchear” escuelas abandonadas a su suerte tras años de falta de inversión. La solución es apostar por la Escuela Pública como eje vertebrador, eliminando la competencia con la concertada y priorizando la equidad. Mientras el Departamento de Educación siga cocinando planes de espaldas a la comunidad educativa, la escuela pública seguirá siendo la víctima de una gestión que prioriza los números frente al alumnado.




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50 Años de la Nueva Cocina Vasca

Desde el portal de La Vanguardia traemos a ustedes este reportaje que hace honra el legado de la cocina vasca a la gastronomía mundial.

No les deseamos una buena lectura, les deseamos buen provecho:


50 años después, el legado más importante de la Nueva Cocina Vasca no es una receta

El movimiento impulsado en los años 70 transformó la gastronomía española al priorizar el producto, la colaboración entre cocineros y una nueva forma de entender la tradición culinaria

Iker Morán

“No nos sentamos a fundar nada. Todo aquello lo hicimos de una manera totalmente anárquica, sin saber lo que iba a suponer en el futuro.” Así recuerda Pedro Subijana los primeros pasos de lo que acabaría siendo la Nueva Cocina Vasca y que allanó el camino para el boom de la alta gastronomía española que vino después. El legado de este movimiento, que cumple este año su primer medio siglo de historia, sigue muy vivo, más allá de las dos o tres recetas que siempre se mencionan al recordarlo.

La revolución blanca de las perolas. Así bautizó el periodista Xavier Domingo de Cambio 16 lo que en 1976 pusieron en marcha Juan Mari Arzak, Subijana, Luis Irizar, Ramón Roseta o José Juan Castillo entre otros. “Era un momento de transición política, de ilusión por cambiar las cosas, pero también muy duro. Para la prensa fuimos algo positivo de lo que hablar y nos ayudaron mucho”, recuerda Subijana, el único de todo el grupo fundacional que sigue cada día en la cocina de su restaurante.

La historia es de sobra conocida. La “Iª Mesa Redonda sobre Gastronomía” organizada por Grupo Gourmets en Madrid a finales de 1976 permitió a Arzak y Subijana, entre otros, conocer a Paul Bocuse y entrar en contacto con la Nouvelle Cuisine francesa. Después le visitaron en su restaurante de Lyon, donde pasaron unos días. Subijana lo recuerda con claridad.

“Cuando volvimos a Donostia pensamos que estaba todo un poco desdibujado. Llamamos a colegas del entorno y nos juntábamos cada quince días en el restaurante. Cada uno intentaba hacerlo un poco mejor, y así empezamos a hacer cosas juntas. No teníamos conciencia de lo que iba a suponer aquello en el futuro. Eso solo se ve con el tiempo, mirando hacia atrás”.

Más allá del pastel de cabracho

“Aquella revolución gastronómica sigue muy presente como una forma de entender la cocina. Se asentaron valores que hoy parecen incuestionables: el cuidado extremo del producto, su tratamiento respetuoso, la búsqueda del sabor auténtico y el ensalzamiento de la materia prima por encima de artificios innecesarios”, apunta Joxe Mari Aizega, director del Basque Culinary Center.

Y es que medio siglo es suficiente tiempo atrás -que dice Subijana- como para valorar el legado e ir más allá de las recetas que todo el mundo conoce y repite cuando se habla de la Nueva Cocina Vasca. Sí, el pastel o pudín de cabracho de Arzak, versionado y popularizado, es la estrella. Hay muchas más, claro. Los crepes de txangurro, el pastel de verduras con salsa de setas.

O la lubina a la pimienta verde que durante 17 años estuvo en la carta de Akelarre y de la que Pedro Subijana confiesa que acabó un poco harto. Los cliente no, porque, de hecho, es un plato que se mantiene en Espazio Oteiza, situado junto a su restaurante y donde se sirven clásicos de la casa.

Pero sería un error intentar entender la influencia de esta Nueva Cocina Vasca como una sucesión de recetas. “La honestidad en el manejo del producto y la defensa de lo que somos es el gran legado”, defiende el chef guipuzcoano.

“No se trataba de romper con la tradición, sino de depurarla, de hacerla más clara, más elegante y más fiel al sabor original. Ese enfoque es quizá el “plato más icónico” que dejó aquella revolución”, remarcan desde el Basque Culinary Center.

De hecho, conceptos que ahora suenan tan actuales -y a veces manoseados- como cocina de producto, territorio o sostenibilidad ya eran parte de las ideas fundacionales de este movimiento. “El no desperdicio, la reutilización, el reciclaje… Todo eso lo teníamos metido en la cabeza. Guardábamos los restos orgánicos para los caseríos, reutilizábamos botellas…”, recuerda Subijana.

Dignificar la profesión

Lo que supuso esta revolución y cómo cambió la cocina de todo el país es parte del programa de formación del Grado en Gastronomía y Artes Culinarias del Basque. ¿Pero los jóvenes aspirantes a chef conocen la nueva cocina vasca? “Conocen realidad actual, pero no siempre el proceso que la hizo posible”, explica Aizeaga.

De nuevo, el tema trasciende de lo gastronómico. “Lo incluimos como parte del aprendizaje porque consideramos que es un ejemplo claro de la capacidad transformadora de cocineros y cocineras comprometidos con su entorno y su tiempo y demuestra que la gastronomía puede ser una herramienta de cambio cultural, social, incluso económico”, remarca el responsable de esta universidad vasca que se ha convertido en referencia mundial.

Subijana -que tuvo un programa de cocina durante muchos años en ETB, la televisión pública vasca- Arzak y Karlos Arguiñano, también parte de ese movimiento de la nueva cocina vasca, son seguramente tres los primeros cocineros del país en ser conocidos por el gran público.

Algo que ahora parece habitual, pero que en aquel momento era otro de los cambios que trajo consigo la Nueva Cocina Vasca. “También supuso la dignificación de la profesión. Antes se veía a los cocineros como gente de mala vida”, recuerda Subijana. El trabajo en equipo y la generosidad es, según el chef, otro de los puntos claves a la hora de repasar el legado que llega hasta nuestros días.

¿Ha eclipsado la revolución posterior gestada alrededor de El Bulli la importancia de la Nueva Cocina Vasca? Subijana da la vuelta al tema para, precisamente, destacar todo lo contrario como otra de las aportaciones de estos cocineros. ”Creo que pudo haber un choque de egos, pero ocurrió todo lo contrario. Hubo mucha generosidad. Juan Mari y yo íbamos juntos todos los años una semana a El Bulli, a estar con Ferran y con su equipo. No chocamos, colaboramos”.

Pero incluso antes, ese espíritu ya estaba ahí. “Después de las comidas hablábamos con los clientes y les explicábamos lo que queríamos hacer. Así, casi sin darnos cuenta, se creó una nueva forma de colaboración entre cocineros, de ayuda mutua, que no existía hasta entonces”, recuerda Subijana.

El tiempo, 50 años nada menos, aporta la perspectiva necesaria para entender que la cocina y la gastronomía tal y como la conocemos hoy en día se moldeó con las ideas de aquel grupo de jóvenes cocineros. Pese a ello, sorprende que en un país donde se publican cada semana libros de cocina que nadie espera ni quiere, no hay uno actual que recoja toda esta historia.

“Hay recetarios, pero muy poco análisis histórico. La memoria es muy frágil y si no se pone negro sobre blanco, se pierde”, concluye el chef, que asegura que se ha hablado muchas veces de hacer un documental, pero nadie se ha animado. Ojalá estos 50 años sean la excusa que hacía falta.

 

 

 

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jueves, 5 de febrero de 2026

Nueva Absolución a Iparragirre

Los medios de comunicación afines al régimen español acostumbran usar, a la fecha, una muletilla que oculta una verdad lacerante; los presos de ETA.

Dicha muletilla no solo es un atentado en contra de los principios propios del ejercicio periodístico, es también un atentado a la semántica. Lo anterior por una sencilla razón, su lectura indicaría que ETA mantiene a personas privadas de su libertad. Imposible, de entrada, porque ETA ya no existe.

¿Pero qué oculta la muletilla?

La calidad de preso político que se debe adjudicar a quienes, acusados de pertenencia a ETA o de coadyuvar con la organización antifascista hoy fuera de funciones, se encuentran privados de su libertad.

¿Y que les confiere esa calidad de presos políticos que el régimen español insiste en no utilizar?

Acciones como las emprendidas en contra de Marixol Iparragirre, la más reciente descrita a continuación en este artículo de Naiz:


La AN vuelve a absolver a Iparragirre por un caso que el Supremo insistió en juzgar de nuevo

El empecinamiento de los tribunales españoles en forzar condenas contra la presa vasca Marixol Iparragirre ha vuelto a quedar en evidencia. La AN la ha absuelto por falta de pruebas de un atentado en Oviedo del que ya había sido exculpada, pero que el Supremo insistió en juzgar otra vez.

La Audiencia Nacional (AN) ha absuelto nuevamente a la presa vasca Marixol Iparragirre de un atentado de ETA con granadas perpetrado el 21 de julio de 1997 contra una comisaría de Oviedo ante la falta de pruebas en su contra y al concluir que ya fue juzgada en el Estado francés por los mismos hechos.

En el fallo, al que ha tenido acceso Europa Press, la Sala de lo Penal afirma que «debe apreciarse la excepción de cosa juzgada europea». Y en paralelo, indica que «del análisis de la prueba relevante practicada en el acto del juicio no resulta la existencia de prueba de cargo suficiente para enervar la presunción de inocencia».

La sentencia, fechada en diciembre de 2025, llega después de que el Tribunal Supremo ordenase en abril de 2023 redactar una nueva al alegar «importantes grietas de motivación» en la que fue dictada por la Audiencia Nacional en enero de 2021.

Entre medias, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) concluyó (en setiembre pasado) que Iparragirre no podía ser enjuiciada en el Estado español por los mismos hechos por los que ya fue condenada por los tribunales especiales de París, aunque dejó en manos de la Audiencia Nacional aclarar si se daba esta circunstancia en el caso.

La Sala de la AN, en un fallo ponencia del magistrado José Ricardo de Prada, analiza un informe de inteligencia que apuntaba a Iparragirre como responsable de ETA. Ese documento, indican los jueces, «no proporciona la corroboración externa cualificada que permitiría afirmar, con el grado de certeza exigible, que la acusada ordenó el atentado de Oviedo o entregó el material para su ejecución».

La sentencia deja claro que «el informe de inteligencia no puede operar como elemento sustitutivo de la corroboración que falta», puesto que «admitirlo equivaldría a invertir el orden lógico del razonamiento probatorio, haciendo descansar la condena en una elaboración policial que no puede superar, por sí sola, la ausencia de hechos-base probados con garantías».

La Fiscalía pidió condena

Cabe recordar que la Fiscalía pidió condenar a Marixol Iparragirre por tres «asesinatos en grado de tentativa», «estragos» y «lesiones» por este atentado contra la comisaría de Buenavista de Oviedo, que no causó víctimas mortales.

El Ministerio Público sostenía que la presa vasca entregó en una fecha indeterminada de 1997 a Kepa Arronategi y Eneko Gogeaskoetxea, integrantes del 'comando Katu', material explosivo, detonadores, temporizadores, granadas, dos pistolas y un subfusil «con indicación expresa de que las granadas fueran usadas de forma inmediata en la campaña de atentados» de ese verano.

Este era uno de los doce juicios a los que se enfrentaba Marixol Iparragirre en la Audiencia Nacional española, después de que las autoridades francesas la entregaran en 2019 tras cumplir allí casi 20 años de prisión.

 

 

 

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martes, 3 de febrero de 2026

«Más Descentralización»

Naiz nos presenta este artículo acerca de una encuesta realizada recientemente por Electomania.

En lo que respecta a Hego Euskal Herria y a Cataluya, no hay sorpresa alguna:


El 45% en el Estado español quiere «más descentralización» y un 16% una confederación

Una encuesta de Electomania hecha a mediados de mes muestra que menos de la mitad desea un Estado más centralizado y que solamente siete de cada cien desean que el sistema siga sin cambios. En Euskal Herria, Barcelona y Lleida gana la opción confederal con derecho a decidir.

Daniel Galvalizi

El modelo territorial del Estado español ya no protagoniza las cabeceras ni es el tema prioritario como lo era en los tiempos más álgidos del ‘procés’ en Catalunya. Ha descendido hasta la casi irrelevancia en el tope de las preocupaciones de los votantes, según la base de datos del CIS. Sin embargo, que no sea una máxima prioridad no significa que esté resuelto o que no haya un debate al respecto.

Eso mismo exhibe un reciente trabajo demoscópico de la consultora Electomania, la cual en su segmento de trabajo Electopanel suele preguntar a voluntarios en todo el Estado sobre algunos temas específicos sobre los que, además, no pregunta el CIS. Por ejemplo, hace dos años hizo un estudio sobre la preferencia entre un sistema de monarquía constitucional o república en el que la segunda opción ganaba claramente, y en Euskal Herria, donde más.

En este caso, Electomania ha hecho un análisis, a cargo de Rodrigo Panero y Miguel Díaz, con un cuestionario ya no sobre el sistema de organización del Estado español sino sobre las preferencias sobre la forma que debería tener las relaciones de sus regiones y naciones con el Estado.

Según la opinión de la consultora una vez concluido el análisis, el Estado español cuenta con «una mayoría social favorable a reordenar el modelo territorial» y con «importantes bolsas de apoyo a fórmulas federales y confederales», aunque también con un importante núcleo a favor de reforzar la centralización.

En una primera pregunta en donde se plantean solo opciones de ir a más, a menos o quedarse en una situación igual, lo que gana es claramente un sistema descentralizado, con el 52 %. De esa proporción, tan solo 7,1 % desea que el Estado de las Autonomías se quede como está, mientras que casi 45 % demanda una mayor descentralización. El 48% anhela una recentralización de competencias.

Las circunscripciones electorales en las que la respuesta positiva a descentralizar más resulta más alta son Bizkaia (77,4 %, seguido de cerca por Gipuzkoa (70,7%) y Girona (70%). Le siguen Araba, Barcelona, Nafarroa, Lleida, Tarragona, Pontevedra, A Coruña, Ourense, Granada y Huesca.

De las otras regiones con identidades nacionales en disputa, como el Pais Valencià, Illes Balears y Canarias, solo en el archipiélago mediterráneo la opción de recentralizar competencias supera a las de descentralizar y mantener el esquema actual.

En una segunda fase de preguntas, en las que se pregunta qué tipo de modelo de relación entre las naciones y regiones y el Estado central se desea, las opciones dadas a los encuestados han sido: un Estado de Autonomía con más centralización, un Estado muy centralizado sin comunidades autónomas, un esquema de confederación con derecho de autodeterminación aceptado entre las partes, y un Estado federal.

Curiosamente, en la mayoría de las circunscripciones las opciones más elegidas han sido Estado federal y Estado confederal, incluso algunas de la meseta castellana, cuyas élites, dirigentes y medios de comunicación suelen ser más cercanos al nacionalismo español. La única en donde la forma más votada ha sido la de cancelar el Estado de las Autonomías ha sido Badajoz (30,7%).

Confederación con derecho a decidir

En las que la opción de una confederación con derecho a decidir es la más anhelada destacan los tres herrialdes de la CAV (en estos la opción sumada de confederalismo y federalismo supera el 70%), Nafarroa, Barcelona y Lleida; en tanto que el Estado federal es el preferido en Girona, Tarragona, Canarias, València, toda Galiza menos Lugo, Granada, Zaragoza, Asturies, e incluso circunscripciones castellanas como Valladolid y Ciudad Real. 

Una curiosidad: la provincia más poblada, Madrid, capital del Estado y bastión principal de poder de los sectores más jacobinos, registra un 38 % de voluntades a favor de un esquema federal o confederal, aunque allí las dos propuestas recentralizadoras acumulan el 55%.

El informe ha tenido en cuenta a la hora de elegir a sus encuestados (unos 1.600) las cuotas por territorio, género, edad y formación según aparece en el censo electoral, señala Electomania en su ficha técnica. Las preguntas han sido realizadas entre el 16 y el 23 de enero de este año.

 




 

 

 

 

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La DANA y el Comodín de ETA

Han estado circulando los videos del enfrentamiento que han sostenido el catalán Gabriel Rufián y el vasco Oskar Matute con el españolista carpetovetónico Alberto Núñez Feijóo, a quien se ve desplegando la chulería y el cinismo que caracteriza a quienes saben que las instituciones del estado español están hechas a la medida de quienes, como él, han perpetuado el franquismo hasta la fecha.

Ha ocurrido durante una sesión de control con respecto a la DANA en Valencia y a su pésima gestión por parte de su compinche de partido, Carlos Arturo Mazón Guixot, quien esa fatídica noche se fue de juerga aún a sabiendas de lo que se avecinaba.

Pues bien, desde Naiz traemos a ustedes la relatoría completa de lo visto en los videos:


Comisión de la dana: Feijóo enfanga con ETA y la tragedia de Adamuz y reivindica a Mazón

El líder del PP se encara con dureza con Oskar Matute y Gabriel Rufián y discute con los portavoces de PNV y Junts, en una comparecencia cuyo pleno ha parecido por momentos un patio de escuela. También se deja abrazar por Vox, que no le hace ninguna pregunta.

Daniel Galvalizi

«Creo que vengo a mi primera sesión de control», ha dicho esta mañana de lunes Alberto Núñez Feijóo a la prensa en un pasillo de la segunda planta del Congreso, segundos antes de entrar a la Sala Prim, en la que se esperaba su comparecencia. Su media sonrisa e ironía han sido el prólogo perfecto para lo que acabarían siendo casi cuatro horas de riña, insultos cruzados y griterío entre diputados.

Un desafiante presidente del PP ha enfangado el pleno utilizando como bazas especialmente a ETA, cuando buscó pelea con Oskar Matute (EH Bildu), y al accidente ferroviario en Adamuz, mencionando incontables veces la necesidad de que dimita el ministro de Transportes, Oscar Puente, y echando en cara a los grupos parlamentarios del bloque de investidura que son «valientes con un presidente dimitido pero cobardes con un presidente en ejercicio».

También, como era de esperar, se ha encargado de machacar («su mantra», como ha dicho el diputado de Junts) con la idea de que el mayor responsable de lo sucedido era el Gobierno central, que la Confederación Hidrográfica del Júcar no dio la información que tendría que haber dado y que consideraba insólito que él compareciera antes que la exvicepresidenta tercera, Teresa Ribera (también ha cargado contra Defensa Civil y el servicio meteorológico).

Pero como le ha remarcado el diputado de Sumar Nahuel González, Feijóo «no ha dejado de abrazar a Mazón» en toda su comparecencia y de hecho, lo ha reivindicado como «el único que ha asumido responsabilidades», mientras que en el Gobierno central «no dimite nadie». Ha respondido que como líder del partido no pidió la dimisión del expresident de la Generalitat porque la reconstrucción estaba en marcha y, en su último minuto antes de concluir, se ha preguntado: «¿De verdad el problema es que este señor [Mazón] debía estar allí o aquí a las 7 o a las 8?».

Patio de escuela

La primera en hacerle preguntas ha sido la diputada por Compromís, Agueda Micó, con quien los interrogantes y respuestas han derivado en una discusión agria casi de manera inmediata, cuando la valencianista ha leído las competencias del presidente del PP según su carta orgánica para preguntarle por qué no pidió la dimisión de Mazón al frente del PP valenciano.

«Usted tiene que velar por los valores del partido. ¿Por qué no le pidió a Mazón el día siguiente de la dana que subiera el nivel de emergencia para que fuera el Estado el que se hiciera cargo? ¿No tenía capacidad de sugerir o vehicular las decisiones? ¿Para qué sirve el líder del PP entonces?», ha dicho Micó, quien también ha cargado contra Feijóo por sus mensajes de texto al expresident: «Usted no le dio indicaciones sobre la emergencia, pero sí le dijo sobre cómo ejercer la comunicación política». 

Tras tacharlo Micó de «cómplice de la gestión homicida» de Mazón (lo que ha disparado las quejas y golpes en mesa de los diputados del PP), ha sido el turno de Javier Sánchez Serna (Podemos), quien también ha hecho hincapié en que en los mensajes que Feijóo entregó a la jueza que investiga la gestión de la dana él le hace sugerencias sobre comunicación: «Le dijo eso después que Mazón comentara que habría decenas de muertos. ¿No cree que el foco era otra cosa?».

El líder de la oposición se ha defendido contraatacando y ha dicho que ya le gustaría «saber cómo son los mensajes de la vicepresidenta tercera» y además ha recordado que esa noche estaba compartiendo «una cena institucional con un ministro del gobierno de España». Serna ha ignorado ese dato y Feijóo lo ha frenado: «¿Me ha oído lo que dije? ¿No quiere preguntarme sobre eso?».

Idoia Sagastizabal (PNV) ha comenzado preguntando por los «datos verificables» con los que contaba en las primeras horas de la tragedia y sobre su conocimiento de la normativa en emergencias. «¿Creen que el líder de la oposición tiene que tener conocimiento de las las leyes de emergencia de todas las CCAA?», ha respondido Feijóo, tras lo que se han enzarzado en lo que cada uno creía que era coherente conocer para un jefe de la oposición.

La estrategia de dilatar el tiempo de los portavoces ya era evidente y Sagastizabal, visiblemente molesta, le ha dicho que «aquí cada uno viene cuenta su propia película» y que su labor era «analizar las discrepancias y entender quién está mintiendo o diciendo la verdad».

Feijóo ha citado el ejemplo de las inundaciones de Bilbo en 1983 y que el entonces presidente del Gobierno Felipe González «desplegó el ejército» inmediatamente, a lo que Sagastizabal le ha objetado: «El mando único en esa oportunidad lo tuvo todo el tiempo el lehendakari y además todavía no existía la ley de emergencias». Feijóo ha ironizado con su «sorpresa» por que los partidos aliados del Gobierno no pidan la dimisión del actual ministro de Transportes y Sagastizabal ha concluido expresando su decepción porque «vuelve a perder una oportunidad» de explicarse y solo quiere «implicar todo el tiempo al Gobierno de España».

El momento más candente ha llegado con Matute. Feijóo no ha esperado ni un minuto y ante la primera pregunta, lo ha confrontado: «¿Usted tiene alguna información para esclarecer los asesinatos de ETA pendientes de resolución?». «No, no la tengo, ya apareció el comodín de ETA», ha respondido Matute. «Escucharlo a usted hablar de mentiras y verdades es un insulto», ha añadido el líder del PP.

Allí han comenzado a hablar al mismo tiempo, con griterío del PP y de la izquierda hasta que la presidenta de la comisión, Carmen Martínez, ha intervenido y pedido que todos se atuvieran al tema de la dana. Sin éxito, porque Feijóo repetiría en otras tres oportunidades lo de ETA.

«Cuando sea presidente, no voy a blanquear a Bildu. No es ningún comodín», ha añadido, para embestir a continuación: «¿Usted me puede preguntar si estoy orgulloso de mi gestión? ¿Usted, que sigue instrucciones de Otegi?». Mas tarde ha agregado: «Escucharlo a usted hablar de cuerpos sin vida, es que me pone los pelos de punta». Martínez ha llamado al orden a Feijóo, en un hecho muy inusual para con los comparecientes en comisiones de este tipo (de hecho la representante del PP en la mesa de comisión se ha quejado argumentando no podía llamar al orden a alguien que declaraba no como diputado sino como líder partidario).

Matute, visiblemente cansado de las interrupciones y desviaciones, ha invitado a Feijóo a que presente un proyecto de ilegalización de EH Bildu. Feijóo también le ha echado en cara que el día de la tragedia «ha asaltado el Consejo de RTVE» con un pleno en el Congreso, a lo que Matute le ha recordado que su formación renunció a tener representación que por ley sí le corresponde en ese organismo. «Háganos un favor y siga eligiendo no ser presidente porque no quiere», concluyó.

Choque también con Rufián

En su turno, Gabriel Rufián (ERC) ha comenzado señalando «seis mentiras» que a su entender ha dicho Feijóo, quien lo ha llamado «colaborador necesario del Gobierno» y «demagogo», además de «cobarde con un presidente en ejercicio y muy valiente con uno dimitido».

La conversación no ha podido fluir porque los 20 minutos han sido una pelea constante en la que Feijóo acusaba a Rufián de no respetar a las víctimas de la tragedia ferroviaria, y el republicano le ha recordado que «su jefa Ayuso» llamó «plataforma de frustrados» a los familiares de los muertos en las residencias por el covid.

El griterío era tal que Martinez ha debido volver a interrumpir el pleno, y un diputado del PP le ha gritado «copia barata de Armengol». Estupefacta, le ha dicho que lo iba a llamar al orden y el diputado ha subido la apuesta: «Como presidenta deja mucho que desear».

Josep Cervera (Junts) ha mantenido un tono cordial pero que ha durado poco, además de que la comunicación se ha visto dificultada porque Feijóo se negó a utilizar pinganillo para entender catalán (de hecho, en un momento eso se hizo evidente). El líder del PP se ha quejado de que los soberanistas apoyen a Sánchez y ha defendido que «los únicos que asumieron responsabilidad» son los de la Generalitat valenciana. Ante la pregunta de Cervera, Feijóo ha defendido la permanencia de Mazón por más de un año después de la tragedia porque su partida «hubiera perjudicado la reconstrucción».

Sobre el final, el diputado de Vox Ignacio Gil Lázaro no ha hecho preguntas a Feijóo, ha pedido al PP que rompa todo vínculo con el PSOE y que convoque a una moción de censura con llamado a elecciones y ha dicho que el bloque de investidura lo convocó a comparecer para crear «morbo chismoso».

Por el PSOE ha preguntado la valenciana Marta Trenzano, con quien el ida y vuelta ya era insostenible. «¿Puede citar un solo recurso solicitado por la Generalitat que haya sido negado por el Gobierno central?», le ha preguntado, a lo que Feijóo ha responddio con la chicana de que «cobraron el IVA» a los que tenían coche damnificados. «Eligieron la desidia y la manipulación, como siempre, antes el partido que las víctimas», ha concluido la diputada.

Por el PP ha hablado la portavoz del grupo, Esther Muñoz, que ha hecho una frenética embestida contra la izquierda y el Gobierno y criticando a Rufián y Sagastizabal, y le ha permitido a Feijóo ser el último en tener la palabra al preguntarle «qué hubiera hecho» si fuera el presidente del Gobierno durante la tragedia.

Tras acabar uno de los plenos de comisión más broncos que se recuerdan en las Cortes, Génova ha dejado trascender que Feijóo estaba «muy satisfecho» con cómo había sido su labor y que había sido todo un intento de las izquierdas por ponerlo a él en el banquillo. «Ha sido un ensayo para cuando sea presidente», filtraban con ironía. Sin dudas, se ha tratado de una de las jornadas más desafiantes y furiosas desde que el expresidente de la Xunta volvió a Madrid. 




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domingo, 1 de febrero de 2026

Entrevista a Harrera

¿Les suena aquello de reinserción en un proceso de Desarme, Desmovilización y Reinserción como el que ha atravesado ETA?

Pues bien, el colectivo Harrera se ha dado a la tarea de enfocar sus esfuerzos precisamente en ese componente.

Porque si bien en el pasado lo importante era hacer acompañamiento al colectivo de presos y presas así como a sus familias víctimas de la dispersión y del aislamiento, hoy, lo crucial, es la de llevar ese mismo acompañamiento al retorno al tejido social del cual fueron arrancados durante tantísimos años.

A la luz de lo anterior, les compartimos esta entrevista publicada en Naiz:


«Ahora la solidaridad no es ir lejos, es acompañar a quien ha vuelto»

Maitane Sagastume y Egoitz Koto | Portavoces de Harrera | Harrera celebró este sábado en Durango su asamblea anual, cerca del objetivo de los 5.000 socios pero con la necesidad de seguir avanzando porque la necesidad asistencial «se multiplica». Detallan la situación, miran a largo plazo con propuestas y explican qué hacer «para no dejar solo a nadie».

Ramón Sola

¿Qué balance se hace del último ejercicio? Por resumirlo en términos de contabilidad, ¿han crecido más los ‘ingresos’, las nuevas aportaciones, o los ‘gastos’, las nuevas necesidades?

MAITE SAGASTUME: El balance es muy positivo. El año ha sido intenso y se ha intentado y creo que conseguido los objetivos que nos habíamos marcado en 2024. Básicamente para 2025 teníamos dos principales: uno, que la sociedad conociese el trabajo que realiza Harrera y a la vez tejer una red con las entidades sociopolíticas del país, y dos, reforzar todo el trabajo asistencial, que es la misión de Harrera. El refuerzo asistencial se ha concretado en llegar a más personas y ello ha incrementado los gastos. Pero podemos decir que haber dado visibilidad al trabajo que realiza Harrera ha hecho también incrementar los ingresos.

EGOITZ KOTO: Sí, en este momento se están dando muchos movimientos en las prisiones y a Harrera le está tocando buscar trabajos, voluntariados… Y lo teníamos claro, nadie se iba a quedar dentro por no tener una oferta de trabajo o lo que se requiera para salir. Eso ha supuesto mucho trabajo.

Antes, los presos y presas cumplían la condena y salían, ahora se puede empezar a salir antes de terminar la condena pero esas salidas están vinculadas a estudios, trabajos, voluntariados… y es Harrera quien ayuda a encontrar y gestionar todo esto. Así que el volumen de trabajo de Harrera se ha multiplicado, también sus gastos y sus ingresos.

Identifiquemos primero las necesidades: ¿cuántas personas están saliendo de prisión actualmente a la calle cada día y cuántas de ellas necesitan asistencia?

M.S: A día de hoy son 105 presos y presas las que enumera Etxerat. Es importante saber que aunque haya muchos y muchas pisando calle, siguen estando presas. Nos encontramos con amigos y amigas fuera y pensamos, ‘ostras, ya está, askatu dute!’, pero no...

Desde que se les aplica la legislación penitenciaria ordinaria existe una transición antes de llegar a la total libertad, que pasa por el llamado 100.2, que es básicamente que el o la presa sale diariamente por unas cuantas horas a trabajar, estudiar o a hacer un voluntariado. En esta situación hay 20 presos y presas. El tercer grado, un paso más, ya supone poder dormir en el domicilio de jueves a lunes. En esta situación a día de hoy hay 8 presos y presas. Luego tenemos a quienes están con la pulsera, que ya no tienen que volver a prisión; en esta situación hay 37 presos y presas.

A todos y todas ellas está ayudando Harrera. Y a tantos otros que, aun habiendo dejado atrás la cárcel, el exilio o la deportación, siguen necesitando ayuda.

Mencionan que cada una necesita su ‘traje a medida’, pero ¿encontrar vivienda y trabajo sigue siendo lo más difícil, visto el contexto general?

E.K: Para nosotras es básica la idea del traje a medida. Cada persona tiene una situación y unas necesidades particulares y Harrera pone todo su empeño en ayudar a cubrirlas. Las necesidades de la vivienda normalmente están resueltas por las propias familias, pero cuando no es así, el problema suele ser importante. Aun y todo, solemos darle solución apelando a la comunidad.

En cuanto al trabajo, es tan necesario como difícil de conseguir para quien ha pasado más de 20 años en prisión. Intentamos encontrar propuestas de trabajo adecuadas a las particularidades de cada uno.

Harrera dispone hace tiempo de un piso en Donostia y planteaban conseguir alguno más…

M.S: En este momento son tres pisos asistenciales gracias a la generosidad de toda nuestra red. Gracias a esto, quienes salen durante unas horas al día o su residencia familiar está en otro herrialde disponen de un lugar tranquilo donde comer, ducharse o simplemente descansar. Tenemos que darnos cuenta de que no todos los presos y presas que por ejemplo están en Martutene son de Donostia. Estos pisos hacen más llevadero este salir y volver a prisión.

Han comentado varias veces que las pensiones son el gran problema mirando a futuro, al tratarse personas que apenas han cotizado. ¿Aparece alguna solución nueva a la vista?

E.K: Una de las líneas de trabajo que la Asamblea ha dado por buena para 2026 es la de empezar a mirar a largo plazo. Me explico, se trata de un primer estudio para contabilizar a  todas las personas que hayan estado más de 5 años en el exilio o en prisión, y cuál es su situación de vulnerabilidad teniendo en cuenta dos vectores: la vivienda y la renta.

Hay mucha gente que por edad no va a poder cotizar los 15 años que se exigen como mínimo y que por eso no puedan cobrar una pensión. También hay quienes han cotizado 15 años pero la pensión contributiva es tan pequeña que no les permite subsistir. Por eso, Harrera necesita disponer de datos certeros que nos permitan saber cuántas personas y en qué cuantía necesitarán ayuda en un futuro.

Por otra parte, tenemos una propuesta por medio de la modificación de la ley de RGI  que permitiría a muchos y muchas tener derecho a recibir esta ayuda. Esta propuesta ha sido trasladada a todos los agentes políticos y sindicales en el marco de relaciones que hemos mantenido en 2025.

¿Tiene Harrera algún tipo de colaboración con el Departamento de Justicia de Lakua? ¿Ven sensibilidad hacia esta problemática tras el cambio de manos desde el PNV al PSE?

M.S: Como acabamos de decir, uno de los objetivos del año pasado era el de entablar relación con los partidos, sindicatos… de este país. Esto se ha realizado, es más, han sido invitados a la asamblea general. A todos con los que nos hemos reunido se les ha entregado un dossier en que identificamos dificultades de leyes y posibles modificaciones de decretos. Veremos qué frutos da. Por el momento la acogida y la relación son fluidas. 

¿Programas oficiales como Aukerak están funcionando?

M.S: La creación de Aukerak nos parece positiva. Otra cosa es si puede cumplir los objetivos para los que fue creada. A los presos y presas se les exige un contrato de trabajo para acceder al tercer grado. En principio, Aukerak debiera estar en condiciones de posibilitar esos contratos pero, a día de hoy, no tiene esa capacidad. 

‘5.000 baietz’ es el objetivo marcado en número de socios, ¿está lejos todavía? 

E.K: Se empezó el año con 3.200 y al día de la asamblea hemos llegado a los 4.820 bazkides. ¡A ver si con esta entrevista llegamos a los 5.000! [sonríe]. Es importante que la gente sepa que este colectivo va a seguir necesitando de Harrera durante décadas. Y eso supone que nuestra comunidad, nuestro pueblo, tiene que seguir practicando la solidaridad. Nos tenemos que ayudar y seguir ayudando. Las bazkidetzas se han multiplicado gracias a las presentaciones de Harrera en más de 80 pueblos y barrios a lo largo de 2025.

¿Qué tipo de aportaciones extras reciben? Al principio de Harrera se conocieron algunas donaciones, más recientemente han citado casos de personas que han dado a la asociación la indemnización recibida como víctimas de violencia estatal…

M.S: Este pueblo es solidario, eso se ve en las donaciones, lo estamos palpando. Este 2025 un particular ha donado parte de la venta de una vivienda y nos han dejado otras 3 en herencia. Una de las líneas de trabajo de 2026 será animar e impulsar el tema de las herencias. Hubo una carta en GARA el verano pasado de José Mari Esparza sobre la solidaridad después de una vida de lucha, creo que fue maravillosa y por ello vamos a trabajar en ello, para que aquellas personas que así lo deseen puedan seguir aportando aunque nos dejen.

Han abierto una línea de trabajo con Coiste, ¿por qué y para qué?

M.S: Partimos de situaciones y momentos históricos diferentes. Por tanto, no se trata de equiparar ni de copiar modelos. Dicho esto, Coiste es en Irlanda el equivalente a Harrera en Euskal Herria. Para nosotras es importante compartir experiencias y explorar posibilidades junto a Coiste, redoblar esfuerzos para gestionar mejor la problemática de los presos y presas tras la vuelta a casa. 

En la asamblea se ha tratado también una iniciativa conjunta con GEBehatokia ante Naciones Unidas. ¿De qué se trata?

E.K: Basándose en datos aportados por Harrera, GEBehatokia informó a Naciones Unidas sobre las dificultades que deben enfrentar las personas liberadas tras cumplir largas condenas en condiciones extremadamente duras. Se aportó un resumen de las dificultades a las que deben enfrentarse los presos y presas vascas una vez alcanzan la libertad, y el escaso apoyo institucional que pueda facilitar su vida con unos mínimos parámetros de calidad una vez cumplidas condenas, que en muchas ocasiones superan los 20 años. 

Tal y como viene a concluirse en el informe de Naciones Unidas, este trabajo debe ser impulsado y promocionado por las administraciones públicas, para poder dar así respuesta a las numerosas y diferentes necesidades de las personas una vez alcanzan su libertad. El hecho de ser mencionados en un informe de tan alto nivel supone un gran espaldarazo al trabajo que realiza Harrera.

¿Con qué argumento animarían a sumarse a Harrera a alguien que tenga posibilidades de ayuda y esté dudando entre varias causas diferentes?

M.S: Durante décadas este pueblo solidario cruzaba los muros cada semana: se han compartido miles de kilómetros, cansancio y dinero para no dejar solo a nadie. Este pueblo solidario ha arrimado el hombro para costear viajes interminables de hijas, amatxus, amigos... que llegaban a las visitas exhaustos pero felices. Ahora la solidaridad no es ir tan lejos, es quedarse cerca. Es acompañar a quien ha vuelto de la cárcel, el exilio o la deportación para reconstruir una vida digna.  

E.K: Quienes vuelven de la cárcel, el exilio o la deportación tienen necesidades concretas y este pueblo solidario tampoco les va a dejar solos ahora. Harrera canaliza esa ayuda pero es la gente, la buena gente, la que lo hace posible. Algunos apoyan cediendo viviendas, otras haciéndose bazkides. La cuota mínima son 60 euros anuales, es decir, 5 al mes. Hacerte socia es fácil, rápido y desgrava. Les planteamos que entren en harreraelkartea.eus y desde ahí se hagan bazkides.

 

 

 

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Un Monumento al Desacato

Navarra es el corazón mismo de Euskal Herria.

Es el ente pre-estatal que dio a los vascones unidad territorial, cultural, política, administrativa e identitaria, algo que no supo ver Mark Kurlansky cuando escribiese su obra 'La Historia Vasca del Mundo', algo que ya hemos comentado anteriormente.

Así como también ya hemos publicado anteriormente acerca de ese potente movimiento de reivindicación conocido como la Gamazada.

Pues bien, desde Noticias de Navarra, traemos a ustedes este interesante reportaje acerca del Monumento a los Fueros ubicado en el Paseo de Sarasate sito en Iruñea, capital de todos los vascos:


El Monumento a los Fueros

Situado en el paseo de Sarasate de Iruñea, se erigió en los primeros años del siglo XX, en respuesta al desacato que supuso la pretensión del gobierno de España de suprimir lo poco que quedaba de la antigua soberanía de Navarra, hecho que generó una masiva protesta de la sociedad. Nacido como monumento reivindicativo, para muchos su vigencia continúa como tal. Financiado inicialmente por suscripción popular, aún está pendiente de inaugurar

Víctor Manuel Egia Astibia

Como consecuencia de la aplicación de la ley incorrectamente llamada paccionada, Navarra perdió en 1841 su estatus de reino independiente, con sus propias cortes, gobierno, tribunales y administración, para pasar a ser una provincia española. Apenas conservó un poco de autonomía, su propio régimen fiscal y algunas instituciones, como la Cámara de Comptos. En mayo de 1893 el ministro de Hacienda del gobierno de Madrid, Germán Gamazo, trató de eliminar cualquier resquicio del pasado de Navarra como estado y en el artículo 17 de su proyecto de presupuestos, trataba de aplicar a Navarra las mismas contribuciones que al resto de las provincias españolas. La reacción de la sociedad navarra fue inmediata y comenzaron a llegar protestas de todos los rincones del territorio, tanto de diferentes entidades políticas, como de personas particulares; muchas también afincadas fuera de Navarra.

De esta forma, el 4 de junio de 1893 hubo una multitudinaria manifestación que, a los gritos de ¡Viva Navarra! y ¡Vivan los Fueros!, abarrotó las calles de Pamplona, terminando en la sede del Gobierno Civil, que en aquel año se encontraba en la Casa Alzugaray del paseo de Valencia. Prácticamente la totalidad de ayuntamientos, asociaciones, partidos y periódicos navarros apoyaron la protesta.

En una población total que rondaba los 300 000 habitantes, se recogieron hasta 125 000 firmas, en un documento al que se dio el nombre de Libro de Honor de los navarros. La protesta, conocida como Gamazada fue, de esta forma, absolutamente generalizada y movilizó a gran parte de la población de Navarra. Un ejemplo, puntual pero muy significativo, de dicha protesta fueron los versos que el poeta popular José Jarauta Joselico escribió para la representación festiva anual del paloteado en la localidad ribera de Monteagudo y que muchos años después recogió y publicó el historiador Jimeno Jurío, versos musicados y grabados posteriormente por el grupo de música popular Ortzadar kantari taldea.

Pocos días después de la gran manifestación, el escritor y dramaturgo pamplonés residente en Madrid Fiacro Iraizoz Espinal publicó en prensa un artículo en donde proponía la realización “de un monumento que a la vez que sirva de ornato a la capital, sea el altar donde nuestros hijos aprendan a adorar las sagradas libertades de nuestras veneradas instituciones…”. Y planteaba que, si la idea era del pueblo, también la financiación debía ser por suscripción popular. De la misma forma y el mismo día, el médico agoizko Manuel Jimeno solicitaba, al menos, la colocación de una placa conmemorativa en la fachada del Palacio de Diputación. Tanto la Diputación Foral como el Ayuntamiento de Iruñea recogieron la idea de Iraizoz y para el 16 de junio anunciaron que debía llevarse a efecto la realización del monumento, que sería financiado por suscripción popular.

Financiado por aportación popular

Reunidos en el Nuevo Casino de la capital, presidentes de sociedades recreativas, de centros culturales, directores de periódicos, representantes de Diputación y de diversos consistorios, decidieron apoyar el proyecto y abrir la suscripción popular. La cuota mínima establecida fue de 25 céntimos y la máxima de 25 pesetas, con la intención de que pudieran participar en la misma individuos de cualquier condición. Solo se admitían donativos mayores a sociedades, entidades bancarias, ayuntamientos o a residentes en el extranjero, a los que se suponía más adinerados. 

Otro momento de gran apoyo popular fue cuando, en la soleada mañana del 12 de febrero de 1894, representantes de Diputación se dirigieron en comitiva a la estación del Norte, para tomar el tren y llevar a Madrid la protesta y el libro de Honor con las 125.000 firmas. La población de Pamplona se echó a la calle, aplaudiendo y vitoreando al cortejo, y la prensa local tituló la crónica del momento como 'Un día solemne'.

Rápidamente se promovió un concurso de proyectos para el monumento y, finalmente, se aprobó el presentado por el arquitecto pamplonés Martínez de Ubago en junio de 1894. Aunque inicialmente se pensó colocarlo en la plaza de la Constitución, actual Plaza del Castillo, finalmente se decidió hacerlo delante de la fachada principal del Palacio de Diputación. El 27 de noviembre de 1895 se retiró la fuente-surtidor existente en el lugar y se comenzaron las tareas de cimentación, tareas que resultaron dificultosas pues en el lugar, fosos de las antiguas murallas, todo era material de relleno y no se encontraba la base sólida para apoyar los cimientos.

El arquitecto Manuel Martínez de Ubago

Manuel Martínez de Ubago Lizarraga, el diseñador de la obra, nacido en Pamplona en 1869, había estudiado arquitectura en la Escuela Superior de Madrid, titulándose en 1892. En los apenas once años que residió en Iruñea, además del Monumento a los Fueros, hizo algunas hermosas viviendas, siempre en estilo ecléctico, con toques modernistas, como las de la calle General Chinchilla 6, José Alonso 4, San Nicolás 72, o fachadas de comercios, como la farmacia Blasco o la joyería Idoate, todos ellos actualmente en aceptable estado de conservación.

Sin embargo, una vez destituido en Madrid Germán Gamazo como ministro de Hacienda, y una vez eliminada la amenaza de extensión a Navarra de los impuestos y fiscalidad vigentes en provincias, el interés por la obra se desvaneció un poco. La suscripción popular fue decayendo en cuantía y no obtuvo la recaudación esperada, liquidándose lo conseguido con las primeras obras. Al no contar con fondos, el proyecto tuvo que ser paralizado a finales de 1898. Se discutía quien debía continuar con la financiación, si el Consistorio de la ciudad o la propia Diputación. En abril de 1900 ya se hablaba en prensa del “monumento inacabable”. Finalmente, fue Diputación quien decidió reanudar las obras, con el apoyo en la dirección de obra del arquitecto Florencio Ansoleaga. 

La Diputación aportó, en su presupuesto de 1900, diez mil pesetas, en el de 1901, veinte mil y setenta mil en el de 1902. El incremento del coste previsto se debía especialmente a las distintas estatuas que adornaban el monumento. En concreto, solo la estatua de la matrona, que iba a culminar el monumento, estaba presupuestada en 27.000 pesetas. Para los Sanfermines de 1903 se desmontó el andamiaje y, aunque aún faltaban algunos remates, en la columna superior del monumento quedó grabada una inscripción con el año de 1903 como fecha de acabado. El coste total había sido de 200.000 pesetas. Ya en la primavera de 1904 ya la opinión pública exigía una fecha para su inauguración, pero Diputación daba largas, diciendo que debía elegirse una fecha clave, aniversario de algún hito importante de la historia de Navarra. Además, las placas de bronce con los distintos textos reivindicativos a colocar en cada frente estaban tardando más de lo debido y Diputación consideraba que aún no se había terminado todo. Se barajó como fecha el aniversario del 4 de junio de 1893, día de la gran manifestación contra las medidas del ministro Gamazo y que dio comienzo a todo el proceso, proponiéndose incluso como día de celebración permanente: la Fiesta Anual de los Fueros.

Finalmente, el 17 de marzo de 1905 fueron colocadas las cinco placas de bronce, considerándose como terminada la obra, doce años más tarde del inicio de los acontecimientos que habían originado su construcción. Sin embargo, la inauguración oficial no llegaba, numerosos escritos en la prensa local lo requerían, pero nunca había respuesta. Tampoco se prestó demasiado interés en su mantenimiento y las cinco estatuas de su base pronto comenzaron a ennegrecerse, con las consiguientes protestas ciudadanas. También hay quien se quejaba de que las personas se sentaran en su base haciendo tertulia o los niños se columpiaran en las cadenas de sus escaleras, considerándolo como algo inapropiado, costumbre que, por cierto, permanece un siglo más tarde. En marzo de 1909 y cuando estaba en proyecto el adecentamiento de la plaza del Castillo, que costó la supresión de la hermosa fuente de la Beneficencia diseñada por Paret a finales del siglo XVIII, el teniente de alcalde del Consistorio pamplonés, Eustaquio de Echave, hizo una propuesta formal de trasladar el Monumento a los Fueros al centro de la citada plaza. La idea no contó con el apoyo necesario para llevarse a efecto.

De 23,40 metros de altura y con una base realizada en piedra de Tafalla

El estilizado monumento tiene una altura total de 23,40 metros y está apoyado sobre una base o zócalo pentagonal de 18 metros de diámetro y uno de altura, realizado en piedra de Tafalla, contando con cinco escalinatas entre las cuales penden férreas cadenas que simbolizan el escudo de Navarra. En el centro de esta base se apoya el primer cuerpo, pentagonal, de cinco metros de altura, realizado en mármol de Almandoz y que posee en cada uno de sus ángulos columnas coronadas por sendas esculturas, que simbolizan el trabajo, la paz, la justicia, la autonomía y la historia. Las esculturas fueron realizadas en piedra de Angulema (Angoulême) por el escultor marmolista pamplonés Ramón Carmona Urrutia, que precisamente había aprendido su oficio en un taller situado junto al monumento, en el número 4 del paseo.

Como curiosidad decir que esculpió las figuras en el improvisado taller del coso de la plaza de toros de la ciudad. Además, en cada uno de los frentes de este primer cuerpo hay una placa en bronce con un pequeño texto explicativo, quizás mejor, reivindicativo. Tres son en castellano, uno de ellos en vasco y otro también en lengua vasca, pero en alfabeto ibérico. Precisamente la realización de este último texto, encargado al jesuita Padre Fita y que era algo más complicado de realizar, fue lo que demoró casi un año la terminación del monumento, recibiendo, además, muchas críticas por el resultado final. Todas las placas fueron fundidas en la fundición Masriera y Campius de Barcelona. El valioso y explícito mensaje escrito en nuestro idioma dice: Gu gaurko euskaldunok gure aitasoen illezkorren oroipean bildu gera legea gorde nai degula erakusteko, en castellano Nosotros los vascos de hoy nos hemos reunido aquí en memoria (recuerdo) de nuestros antepasados inmortales, para proclamar (mostrar) que queremos guardar nuestra ley. 

Por encima de este cuerpo, una columna pentagonal en piedra de la cantera de Lete, muestra en sus caras los escudos de las capitales de merindad, Estella, Sangüesa, Olite, Tudela y Pamplona/Navarra. Una columna de mármol rojo de Aizkorbe, con capitel está ornada con una pequeña placa en bronce que señala el año de construcción 1903 y sostiene la figura que culmina el monumento: la matrona foral. La estatua de bronce, también fundida en la barcelonesa Masriera, de cinco metros y medio de altura y tres mil kilos de peso, muestra a una mujer vestida al modo clásico, alegoría de Navarra, coronada en recuerdo al reino que fue. Lleva en su mano diestra una cadena rota, símbolo de la libertad conquistada y en la izquierda un pergamino que proclama la Ley Foral.

Su autor fue José María Martínez de Ubago, hermano de Manuel, que había diseñado el conjunto del monumento. Para ello utilizó como modelo a la joven pamplonesa Rosa Estefanía Oteiza que, se dice, fue pareja del autor, con el que tuvo tres hijos extramatrimoniales y a la que posteriormente abandonó. La rocambolesca historia de Rosa y el autor de la figura, ha sido contada y publicada por autores como Patxi Abasolo o Joseba Asiron, con algunas pequeñas variantes sujetas a sendas interpretaciones. En cualquier caso, la joven modelo, no reconocida como tal y olvidada durante muchos años, está ahora recuperando su protagonismo y dignidad. 

Y como decíamos, tras su finalización, solo quedaba pendiente que las autoridades procediesen a su inauguración. Se llegó a preparar la ceremonia, se acuñaron medallas conmemorativas, pero el tiempo pasaba y no se llevaba a cabo. Los avatares políticos a lo largo de todo el siglo XX hicieron que las autoridades navarras y pamplonesas nunca mostraran un interés especial en hacerlo. Al cumplirse su centenario, ya iniciado el siglo XXI, se sometió el monumento a un remozado, limpieza y restauración. Hubiera sido el momento de retomar el tema de su inauguración. Pero el gobierno de UPN, con su entonces presidente Miguel Sanz al frente o la alcaldesa Yolanda Barcina del mismo partido, nunca lo tuvieron entre sus intenciones. Con la llegada en 2015 del nuevo gobierno de Geroa Bai se pensó que había llegado el momento... pero tampoco se hizo. Sigue sin ser inaugurado, aunque para muchos no por eso sea menos valorado, como símbolo de lo que fuimos y aún luchamos por recuperar.

 

 

 

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sábado, 31 de enero de 2026

Entrevista a Beñat Garaio

Y ya que estamos en el tema del euskera, tanto su enseñanza como la normalización de su uso, compartimos con ustedes esta entrevista publicada en Noticias de Gipuzkoa, misma en la que se menciona el empeño que se está poniendo en rescatar otra lengua, el maorí.

Aquí la entrevista:


“El apoyo social es clave para poder revitalizar el euskera”

Beñat Garaio | Sociolingüista e investigador | El vitoriano presentó el pasado jueves en Gasteiz los resultados de su investigación sobre la normalización lingüística del euskera y el maorí

Javier Alonso

Beñat Garaio Mendizabal fue premiado con el Eusko Ikaskuntza–LABORAL Kutxa Gaztea en 2023 por el proyecto de investigación sociolingüística “Kia ora, e hoa: māoriera eta euskararen biziberritze prozesuak elkarlotzen” —conectando los procesos de revitalización del maorí y del euskera—. Su objetivo era realizar un estudio comparativo entre los procesos de revitalización de Nueva Zelanda y Euskal Herria. Garaio nos explica de primera mano sus hallazgos y reflexiona sobre las claves que podrían aplicarse para impulsar el euskera.

¿Por qué decidió ir hasta Nueva Zelanda para realizar esta investigación?

Desde que retomé mi trabajo en el ámbito de la revitalización lingüística tenía muchas ganas de ir a Nueva Zelanda para investigar su proceso. Compartimos muchas cosas Aotearoa y Euskal Herria, pero al mismo tiempo las diferencias entre ambas realidades son muy notables, y esa combinación fue lo que despertó mi interés. Además, haber conseguido este premio hizo posible el viaje y me dio la oportunidad de trabajar con todas las garantías.

¿Cómo recibieron en Nueva Zelanda su investigación?

Despertó bastante interés. Durante casi dos meses viajé por las dos islas principales, hablé con personas de todos los ámbitos y perfiles, y compartimos experiencias sobre nuestros retos y logros. Fue una experiencia muy positiva y, además, los maoríes son una comunidad muy hospitalaria, con una cultura que valora la ceremonia y la acogida de los visitantes.

¿Qué supuso para usted ser galardonado con el premio Eusko Ikaskuntza–LABORAL Kutxa Gaztea?

En primer lugar fue un reconocimiento bonito al trabajo que venía realizando en años anteriores. Recibí el premio en 2023 y lo recuerdo como una etapa muy especial. Es un espaldarazo que te anima a seguir. Además, permitió cumplir un sueño que llevaba años persiguiendo y, gracias al apoyo de Garabide elkartea, pude realizar la investigación en las mejores condiciones posibles y con todas las garantías de éxito.

Revitalización de la lengua maorí

¿En qué punto se encuentra la revitalización del maorí?

El proceso de revitalización del maorí está en una fase muy interesante. Tras siglos de colonización y pérdida de hablantes, muchos indicadores sociolingüísticos muestran que esa tendencia se ha revertido y que la revitalización avanza a un ritmo alto. Esto ha generado mucha ilusión, confianza y autoestima dentro de la comunidad, que se siente animada a seguir consolidando y expandiendo la lengua.

¿Cuáles diría que son las principales fortalezas de ese proceso de revitalización?

Destacaría la reivindicación de sus derechos históricos y del maorí como lengua propia, el fuerte compromiso con su patrimonio, sus creencias y su cosmovisión, el papel central de las familias y la capacidad de la comunidad para liderar el proceso y tejer alianzas con actores muy diversos. Todo ello ha permitido que la revitalización tenga un impacto real y sostenible en distintos ámbitos sociales y culturales.

Similitudes entre el caso del maorí y el del esukera

¿Qué similitudes ve entre el caso del maorí y el del euskera? ¿Se pueden extraer conclusiones útiles para el trabajo que se hace aquí?

Los contextos son muy diferentes y no es fácil replicar procesos, pero ambas lenguas cuentan con un amplio apoyo social, no solo entre los hablantes. Además, en ambos casos la activación y organización comunitaria han sido clave para adaptarse a cada momento y poner en marcha proyectos de revitalización. También se aprecia la importancia de implicar a las familias y de generar redes de colaboración dentro y fuera de la comunidad.

Haciendo una comparación con el caso del euskera, ¿cuáles serían los principales retos en el proceso de revitalización?

Ellos tienen una conexión muy fuerte con su identidad, su cultura y su cosmovisión, lo que les ayuda a construir un imaginario colectivo sólido. En nuestro contexto europeo estamos algo más desconectados de la tierra y de nuestras tradiciones, y quizá sería interesante trabajar más ese vínculo. También destacan por una visión muy optimista del proceso, algo que en el caso del euskera a veces se ve eclipsado por debates y una mirada más pesimista.

¿Es suficiente el papel de la escuela para que haya más gente que hable euskera?

Aprender euskera en la escuela no garantiza que se utilice de forma habitual. Hay que intentar que el uso de la lengua pase de la escuela y los espacios formales al día a día de la comunidad. En Aotearoa priorizan la revitalización dentro de las comunidades y, sobre todo, de las familias. Desde ahí se expande hacia fuera y llega después a las escuelas. Es una estrategia más lenta y laboriosa, pero les permite crear grupos y familias con un compromiso y una competencia lingüística muy altos, y eso asegura la continuidad a largo plazo.

Futuro inmediato

En un mundo tan globalizado, ¿qué futuro ves para lenguas minorizadas como el maorí o el euskera?

El ritmo de desaparición de las lenguas es hoy más alto que nunca. No obstante, creo que, si somos capaces de dar una respuesta colectiva y apoyarnos en otras comunidades en nuestra misma situación, será posible frenar ese proceso. ¡Ojalá podamos revitalizar el mayor número posible de lenguas en los próximos años!

¿Cuáles son sus planes de futuro?

En estos años trabajando en el ámbito de la revitalización lingüística he disfrutado mucho y he participado en proyectos muy interesantes. También he tenido la suerte de investigar cuestiones tan relevantes como la situación de Aotearoa. Ahora mismo estoy centrado en otros temas y me gustaría tomarme un descanso de la investigación. Más adelante ya veré si existe la posibilidad de retomarla.

 

 

 

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GKS Moviliza contra el Fascismo

La prensa (tanto la vasca como la española) así como las plataformas antisistema han estado compartiendo esta actividad convocada por GKS y llevada a cabo simultáneamente en Bilbo y en Iruñea.

Lean ustedes:


Miles de jóvenes secundan en Bilbao y Pamplona el llamamiento de GKS a “crear un muro de contención contra el fascismo”

GKS considera “importante” que exista “un frente de clase que combata las reformas autoritarias y militaristas” que se llevan a cabo en la actualidad, por lo que ha animado “a todos aquellos que quieran de verdad hacer una aportación” a crear “un muro de contención de la clase trabajadora contra el fascismo”

Gazte Koordinadora Sozialista (GKS) -Coordinadora juvenil socialista- ha congregado este sábado en Bilbao y Pamplona a miles de personas, la mayoría jóvenes, que se han manifestado por las calles de la capital vizcaína para llamar a “crear un muro de contención contra el fascismo”. 

En Bilbao, la marcha ha dado inicio pasadas las 18.15 horas de la tarde, desde la plaza del Sagrado Corazón de la capital vizcaína, presidida por una pancarta en la que podía leerse el lema “Faxismoaren eta estatuen autoritarismoaren aurka gazte langileok borrokara!” (Contra el fascismo y el autoritarismo de los estados, jóvenes trabajadores a la lucha). Durante el trayecto, los manifestantes han coreado eslóganes asegurando que “la lucha es el único camino”, así como animando a “combatir el fascismo”, y han alzado la voz para animar a “la lucha comunista”. Además, han portado banderas de Palestina, así como enseñas comunistas y símbolos representativos de la lucha obrera, y han encendido bengalas.

Antes de comenzar la protesta, la integrante de GKS Aroa Arrizubieta ha asegurado que la organización juvenil ha “tomado las calles” este sábado en Bilbao y Pamplona “para demostrar que ante el autoritarismo de los estados” hay una juventud que “de verdad, tiene un compromiso real para hacer frente al fascismo”.

Según ha defendido, “ante la ofensiva política de la oligarquía y el nuevo fascismo que se está articulando”, resulta “imprescindible” que haya “grandes organizaciones comunistas” que le hagan frente. GKS considera “importante” que exista “un frente de clase que combata las reformas autoritarias y militaristas” que se llevan a cabo en la actualidad. Por ello ha animado “a todos aquellos que quieran de verdad hacer una aportación” a crear “un muro de contención contra el fascismo”. “Un muro de contención de la clase trabajadora”, ha precisado, a la vez que ha invitado, “a toda la juventud trabajadora” a “la lucha y a la organización”.

La marcha ha atravesado la Gran Vía bilbaína hasta la Plaza Circular, a la que se han ido sumando, durante el recorrido, cientos de personas, especialmente jóvenes. Una vez llegada a la Plaza Circular, la manifestación ha proseguido por la calle Buenos Aires hasta llegar al Ayuntamiento, donde ha finalizado. Cuando los manifestantes han llegado a la explanada del Consistorio, el puente del Ayuntamiento se encontraba totalmente ocupado por los participantes. 

Por su parte, en Pamplona, la movilización ha salido, sobre las 19.00 horas desde la Plaza de la Libertad, donde se ubica el Monumento a los Caídos. Precisamente, este viernes dos miembros de GKS se colgaron de este edificio para exigir su derribo y llamar a participar en la manifestación de hoy. Encabezaba la marcha una pancarta con el lema 'Faxismoaren eta estatuen autoritarismoaren aurka gazte langileok borrokara!' (Contra el fascismo y el autoritarismo de los estados, jóvenes trabajadores a la lucha).

La manifestación ha recorrido la Avenida Carlos III hasta Merindades, para continuar por la Avenida Baja Navarra, Plaza Príncipe de Viana, Yangüas y Miranda, calle Padre Moret, calle José Alonso, calle Taconera para finalizar en el Bosquecillo, donde se había instalado un escenario. A lo largo del recorrido se han ido desplegando otras pancartas con críticas a Donald Trump, Von der Leyen, Nettanyahu, Vito Quiles e Isabel Día Ayuso. Además, se han coreado consignas como 'Contra el fascismo, organización', 'No a la guerra de los capitalistas' o 'Los Caídos demolición'.

En declaraciones previas a los medios de comunicación, Joanes Velázquez, miembro de GKS, ha destacado que “miles de jóvenes de toda Euskal Herria hemos tomado las calles contra el fascismo y el autoritarismo de los estados, demostrando que existe una generación joven dispuesta a plantarles cara”. Ha manifestado que “ante la ofensiva política de la oligarquía y el nuevo fascismo que están intentando imponer, hay que crear grandes partidos comunistas”. En este sentido, ha defendido que “debemos unir un frente de clase compuesto por organizaciones proletarias y movimientos populares para hacer frente a las reformas autoritarias y militaristas de los estados”. Así, desde GKS han tendido la mano “a individuos y colectivos a formar parte del grupo de contención contra el fascismo” y han llamado a “la organización y a la lucha a la juventud trabajadora”.




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Terapia de Grupo

Desde las páginas de Noticias de Navarra traemos a ustedes este reportaje acerca de una iniciativa muy particular en favor del euskera, una que trasciende edades.

Lean ustedes:


Nunca es tarde para aprender euskera

Trece profesores imparten clases de euskera gratuitas a 220 estudiantes / El único requisito para todos es estar jubilado

María Olazarán

El euskera como terapia de grupo, como agente socializador, como herramienta para combatir el Alzheimer “y que el disco duro no se oxide”. La lingua navarrorum, una “asignatura pendiente” para muchas personas en Navarra y que, cuando llegan a la jubilación, quieren recuperar para, por ejemplo, poder hablar con sus biliobak (nietos). Todas las mañanas, varias aulas del Condestable y del espacio Plazara!, ambos en la calle Mayor de Pamplona, se llenan de gente veterana para hablar en euskera. 

“La única condición para poder forma parte de esta iniciativa, tanto para los profesores como para el alumnado, es estar jubilado. Los estudiantes tienen derecho a recibir clase de euskera gratuita y los docentes tenemos derecho a impartirlas y no cobrar nada”, resume con gracia Alejandro Vicente, natural de Salamanca que llegó a Pamplona con 10 años y comenzó a estudiar euskera a los 30. “Cuando me jubilé Ángel me dijo que necesitaban profesores. Yo no tengo título, pero me animé y llevo cuatro años. Lo que nos une a todos es nuestro cariño y amor por el euskera”, afirma.

Esta iniciativa comenzó hace quince años “cuando un grupo de jubilados se juntó en el Casco Viejo con la intención de organizar clases de euskera”, recuerda Javier Mangado, exprofesor de Secundaria y otro de los docentes implicados. “Encontraron a tres profesores José Manuel Alemán, Xabier Irigarai y Patxi Erdozain. Este último pertenecía a la asociación Sasoia, lo que les facilitó la solicitud de locales para impartir las clases. Al principio empezaron con deficiencias, incluso sin calefacción”, relata Mangado, que se jubiló en septiembre de 2012 y un mes después ya estaba dando clases. 

Poco a poco, la bola fue creciendo y en la actualidad están trece profesores y unos 220 estudiantes (en torno al 60% son mujeres). “Tenemos 14 grupos desde 1º hasta mintzakide (conversación) y suelen ser de unas 15 personas, salvo los que empiezan de cero que están 20-25 personas”, explican Mangado y Vicente. Las clases se imparten en horario de mañana, en días alternos (lunes-miércoles o martes-jueves), hora y media cada día. Y son totalmente gratuitas.

Para inscribirse no se necesita realizar ningún examen. Es suficiente ponerse en contacto con la Asociación Sasoia y quedar con ellos. “Les preguntamos si ha estudiado algo de euskera y le situamos en un nivel. Y luego vemos si hay que subir o bajar”, señala  Vicente. La organización, reconoce Mangado, “es un poco anarca. Somos de ritmo caribeño, de terapia familiar y de grupo”. Como todos están jubilados, muchos alumnos realizan uno o dos viajes durante el curso con el Imserso y faltan a clase. “Esto no es como la escuela de idiomas, es algo voluntario, activo. Se trata de estar a gusto. El objetivo no es sacar el C1 sino recuperar o acercarse a la lingua navarrorum que les permita, por ejemplo, relacionarse con sus nietos”, señala Vicente.

Este profesor tiene tres principios que traslada a su alumnado. “El primero es aumentar la relación social del grupo. El segundo combatir el Alzheimer y para ello hay que aprender algo nuevo, como es el idioma. Y el tercero es hablar en euskera. Más que aprender euskera, es hablar, como sea pero hablar”, remarca. 

También hay algunos estudiantes, afirma Mangado, que vienen para “alfabetizarse”. “Son personas que saben hablar perfectamente pero no que no saben escribir ni leer en euskera”, dice. Otras, apunta Ángel, alumno, “sí tienen mucho interés en aprender bien la lengua. Quizá no como para sacarse un título, pero sí quieren hablar y escribir correctamente”.

Queremos, apunta Paco Unzué, otro de los profesores implicados, “dar la oportunidad a todas esas personas que durante su juventud o etapa laboral no pudieron apuntarse a clases de euskera a que puedan hacerlo ahora, al llegar a la jubilación. Y que satisfagan así ese objetivo que tenían desde hace años”. También se apuntan personas que lo dejaron hace 40 años y deciden volver a intentarlo.

Maneras de socializar

Las razones que llevan al alumnado a apuntarse a estas clases son diversas. Para muchas personas, como Mª Carmen Royo o Marina, el euskera ha sido siempre “una asignatura pendiente”. “Mi primer contacto fue con 16 años y lo intenté muchas veces, la última en 2009. Y siempre fue un desastre por distintos motivos, en parte por creerme incapaz o por falta de tiempo”, reconoce Royo. “Pero ahora, a mis 66 años, aparece mi nieto euskaldun, de Goizueta, y he vuelto. Llevo desde septiembre y estoy muy motivada”, asegura.

Marina, con familia en Tolosa, también le tenía ganas al euskera. “En cuanto me jubilé, un mes de diciembre, en enero ya estaba estudiando. Es mi terapia ocupacional para que el disco duro no se oxide, es un motivo para levantarme por la mañana, coger la bici y venir. Me permite socializar. Me gusta relacionarme con cosas que me gustan y el euskera me encanta así que me relaciono con ella”, resume.

Ángel, Marian, Herminio y Andoni también están encantados con las clases de euskera. Los dos primeros empezaron de 0 y aunque Herminio dice que lleva diez años y no sabe “hablar”. Sus irakasles niegan la mayor. “Claro que sabes”, afirman con rotunidad. “Quizá sepa más gramática que hablar. Me cuesta mucho porque tengo que traducir todo”, reconoce Herminio, natural de Valladolid que llegó a Pamplona con 10 años. “Siempre había tenido interés y al jubilarme estuve cuatro años en la universidad de mayores y después me apunté a euskera”.

A Marian, donostiarra, le ocurre lo contrario. “Entender y hablar mejor, pero no puedo con los verbos”, asegura. Su compañero Andoni recuerda que “empezó a estudiar euskera hace mucho años, cuando trabajaba de funcionario y tenía facilidades”. De hecho coincidió con Alejandro en clase “y ahora él esta de profesor y yo sigo de alumno. Estoy atascado (se ríe)”. 

Todos los estudiantes agradecen la dedicación desinteresada del profesorado y también a la asociación Sasoia. “Vimos la necesidad de llevar el euskera a la gente mayor. Vamos a otro ritmo y quizá la escuela de idiomas se nos hace demasiado exigente. Logramos saltar toda la burocracia para buscar locales y ahora el ayuntamiento nos ayuda más”, reconoce Ángel, que añade que “gracias al boca a oreja la gente se ha ido enterando de que hay clases de euskera gratis a un ritmo ajustado a nuestra edad”.

Cada vez son más y aún "tenemos posibilidad de crecer”, pero necesitan profesores con ganas de subirse al barco. “Es nuestra principal muga”, reconoce Mangado, que anima a profesores u otros profesionales jubilados a sumarse a este proyecto. Y su colega Unzué invita también a la gente a apuntarse y descubrir que “el euskera no es tan raro o difícil como lo pintan”.  

 

 

 

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