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lunes, 5 de diciembre de 2022

Egaña | Morts pour la Patrie

Iñaki Egaña pone la historia de la Primera Guerra Mundial y su impacto en Euskal Herria en su justa medida mediante este texto publicado en su perfil de Facebook:


Morts pour la patrie

Iñaki Egaña

El 11 de noviembre se conmemoraba en Francia el armisticio que llevó al fin de la Primera Guerra mundial. Han pasado 104 años desde que en aquel paraje hoy desconocido para nosotros del norte francés se firmó el fin de una guerra tan inútil como sangrienta. Hoy, la población del armisticio tiene apenas poco más de 40.000 habitantes, Compiègne. La firma en su sede puso fin a una tragedia que desde Hego Euskal Herria nunca hemos sabido calibrar en su justa medida. A menudo suelo referirla como la mayor penalidad que hemos pasado los vascos en la historia reciente. Mayor que la de la guerra del 36.

La solemnidad con la que se celebra cada año el aniversario del fin de la guerra, a pesar del transcurrir del tiempo, impresiona. Han sucedido cuatro o cinco generaciones de la sarracina, pero los ecos de aquella gran mortandad, sobre todo juvenil, aplacan aún el ánimo. Estremece, asimismo, leer la lista de fallecidos en cada pueblo de Ipar Euskal Herria, jóvenes cuyo único recuerdo es el nombre que ha quedado relatado en una inscripción común. Murieron en Verdún y en otros escenarios ajenos al país, marcados por la frase lapidaria de “Morts pour la patrie”. Más de 6.000, el 3% de la población. El 25% en la mayoría de los pueblos del interior si únicamente contabilizaríamos a los jóvenes. Los heridos se registraron por decenas de miles.

Este año, una pancarta en Pausu con el vocablo de la patria tachado y sustituido por la palabra Francia, es decir que transformaba la inscripción de “Morts pour la patrie” por la de “Morts par la France” más el añadido de “Frantziak erailak” ha provocado una virulenta reacción de los alcaldes de Urruña y Hendaia, Filipe Aramendi y Kote Ezenarro. El primero de EHbai y el segundo del PSF. Han considerado la pancarta insultante y han defendido ese relato inamovible, a pesar de las ironías que nos dejó al respecto Pierre Lemaitre y que le llevó a ganar el Goncourt. La grandeza de Francia, el chauvinismo de su clase política y la narración de la construcción de la identidad francesa son intocables, como la Constitución española de 1978.

La Primera Guerra mundial fue un acontecimiento desgarrador que sirvió para dividir a la clase obrera europea. La consecuencia más dramática fue la de ocho millones de muertos en cuatro años. De esa cantidad, casi un millón y medio de los fallecidos tenían nacionalidad francesa, es decir, el 10% de la población activa. La deserción e insumisión fueron una de las señas de la guerra en Ipar Euskal Herria.

A medida que la guerra se iba cobrando víctimas, la deserción subió de tono hasta convertirse en un problema de envergadura para el Ejército francés: entre 8.000 y 12.000 vascos, según las fuentes, desertaron. Las medidas se sucedieron una tras otra, se cerró incluso la frontera, se acusó de espías a los insumisos, se ejecutó a alguno de ellos bajo esa acusación, se censuró la correspondencia, se controló y reprimió a los familiares que pasaban de visita la muga hacia el sur, se pagaron sobresueldos a los gendarmes más diligentes y, finalmente, el Ministerio de la Guerra francés negoció con su homónimo español para que los desertores detenidos fueran deportados al Marruecos español. Una nueva tragedia.

No fue, sin embargo, la primera ni la última guerra a la que incorporaron a los jóvenes vascos. En 1883 tuvieron que ir hasta China para defender el pabellón francés. La aventura colonial francesa en el Yunang, que continuaría con la conquista de territorios hasta el delta del Mekong, fue una pesadilla para los que sufrieron la campaña. En 1854, otro grupo de vascos fue enviado hasta Crimea, defendiendo la tricolor francesa, cuando las autoridades de París, en colaboración con Gran Bretaña y el Imperio Otomano, desataron una estúpida guerra contra Rusia. En 1870 otro puñado de jóvenes se vería involucrado en el conflicto de Napoleón III y Prusia. En 1914 fue el clímax con su incorporación a los batallones franceses en la Primera Guerra mundial. Todavía y después de la Segunda Guerra mundial, algunos serían embarcados a Indochina (1946) y Argelia (1954) para defender el honor colonial.

Me estremece también el recuerdo únicamente numérico y esa referencia sublime a la Gran Guerra. Porque la sombra francesa ha sido muy alargada. Vicent Etchemendy, de Arrosa, murió a comienzos de 1947 después de haber participado en las campañas de Siria y Turquía bajo la bandera tricolor francesa. También fue la crónica de Pierre Lafargue, de 21 años y natural de Biarritz, que en enero de 1950 murió combatiendo bajo la bandera francesa en Indochina.

El hijo del pelotari Iñaxio Echebeste, campeón de Francia y vecino de Sara, murió en la guerra colonial de Argelia. León Lajournade, de la localidad bajonavarra de Uharte, siendo veterano de Indochina, murió años después en Argelia, en una emboscada en Seddou. Jean Sallaberremborde, del caserío Etchart de Muskildi, fue otro de los 103 vascos que murieron en Argelia. Otras contiendas, como la de Corea, inmersas en las tensiones de la Guerra Fría, también tuvieron sus víctimas vascas. Edouard Fernandez, natural de Baiona, murió en Corea, en “lucha contra el comunismo”, a finales de 1951.

El servicio militar obligatorio, el alistamiento forzoso fueron la base del nacionalismo francés. Ni la toma de la Bastilla, ni la Marsellesa, ni les Bleus de fútbol cohesionaron a una sociedad diversa tanto como lo hicieron el relato de “las guerras heroicas” y, sobre todo, el hecho colonial. Miles de nuestros jóvenes murieron por un proyecto ajeno.

Se ha intentado unir el dolor por aquella perdida colectiva con la creación de un sentimiento nacional. Una cuestión a revisar, como bien hicieron los autores de la pancarta de “Morts par la France”. “Eskuara baizik etzakiten haiek” cantaba Gorka Knorr a los muertos vascos de la Gran Guerra. Todo nuestro respeto y recuerdo a ellos. Pero que no nos hagan la trampa del trilero. Lo siento por el rey navarro Enrique, pero París no vale siquiera una misa.

 

 

 

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martes, 12 de abril de 2022

Entrevista a Elena Zaslavskaya

Agradecemos mucho a los de Tercera Información por haber compartido esta entrevista en la que se derruyen muchas de las concepciones equívocas referentes al conflicto en el este europeo entre Rusia y Ucrania.

Adelante con la lectura:



Elena Zaslavskaya –poeta, escritora, periodista– nació en Lisichansk en 1977. Es autora de 9 libros de poemas y 5 libros para niños. Miembro de la Unión de Escritores de la República Popular de Lugansk y de la Unión de Escritores de Rusia, publica activamente en Rusia y en el extranjero. Su obra se ha traducido al alemán, francés, español, inglés, lituano y búlgaro.

Hablamos con Elena, que lleva ocho años viendo y narrando el conflicto desde su poesía, sus redes sociales y su trabajo en Lugansk, para conocer su opinión sobre los últimos acontecimientos en Donbass.

Elena, ¿cuál crees que es, en pocas palabras el origen del conflicto?

En Ucrania, después del colapso de la URSS, una parte significativa de la población estaba formada por rusos. Sin embargo, en Ucrania solo se ha allanado el camino hacia un estado-nación unitario. En 2014, los rusos se quedaron sin oportunidad legal de preservar su cultura en Ucrania. Para ser ciudadano de Ucrania, era necesario abandonar el idioma nativo, si era el ruso; la memoria histórica, la amistad con Rusia.

Después del golpe de Estado en febrero de 2014, Ucrania adoptó una serie de proyectos de ley discriminatorios contra la lengua y población rusas y lanzó una operación punitiva contra el Donbass, donde no apoyaba la política centralista de Kiev.. Diré, francamente, que Ucrania comenzó a bombardear Donbass,a disparar contra ciudades y pueblos inocentes, pacíficos, utilizando incluso aviones, armas prohibidas, misiles, bombas de fósforo. La agresión militar ucraniana fue respondida por las fuerzas de la milicia popular de las Repúblicas de Donbass, de la República Popular de Lugansk y la República Popular de Donetsk. Durante 8 años, hasta el 24 de febrero de 2022, Ucrania no estableció negociación ninguna con los líderes del Donbass, ni proporcionó alternativas a una solución militar al conflicto. Quién siembra vientos… recoge tempestades.

¿Qué crees que es necesario para lograr la paz?

Ucrania debe reconocer que los residentes de Donbass y Crimea tienen derecho a tener sus propias opiniones, sus propias opciones políticas. Ucrania debe respetar los derechos de la población rusa en su territorio, el derecho a la educación en su propio idioma y el derecho a la libre determinación de sus territorios.

El presidente ucraniano Volodymyr Zelensky puede detener el derramamiento de sangre si reconoce la elección de Donbass y Crimea, prohíbe las organizaciones de ultraderecha nacionalista en Ucrania, y garantiza los derechos de los rusos en el este país. El desacuerdo de Zelensky con estas propuestas muestra una vez más que Ucrania es un estado nacionalista que no respeta los principios democráticos básicos.

¿Hay posibilidad de reconciliación?

La reconciliación no solo es posible, sino que sucederá, con seguridad. Esta guerra ha abierto los ojos de muchos ucranianos al hecho de que no son amos de su propia tierra, sino rehenes de nacionalistas armados. El ejército ucraniano evita de todas las maneras posibles la evacuación de civiles de la zona de combate: no informa sobre los corredores humanitarios acordados, y dispara contra aquellos que intentan irse. Además, el ejército ucraniano atacó varias ciudades liberadas con misiles Tochka U. Los ataques no estaban dirigidos a objetivos militares, sino a zonas residenciales y lugares concurridos. Quizá esta experiencia ayude a los ucranianos a darse cuenta de que no vale la pena defender a un estado nazi y que necesitan construir sus vidas sobre otros cimientos.

¿Cómo te imaginas el escenario del posconflicto?

Como dijo el presidente ruso, con la desmilitarización completa y la desnazificación de Ucrania.

¿Cuál es tu opinión sobre el papel de la mujer, desde tu propia experiencia?

En la guerra, la agenda de género no es relevante. Para estar en contra del nazismo, contra el hecho de que se mate a personas de otras opiniones políticas, de otra cultura, no importa si se es mujer u hombre. En la guerra, es importante no solo sobrevivir, sino entender que la vida de otras personas depende de ti: la de tus camaradas, tus hijos, tus compatriotas. Y en la guerra, las mujeres, como los hombres, se movilizan, dependiendo del lugar donde estén. Las mujeres ahora también están luchando en el frente y en la retaguardia, sean una enfermera, un maestro, una poeta como yo o un francotirador en primera línea.

¿Qué opinas de la violencia contra las mujeres durante este conflicto?

La guerra de Ucrania con Donbass ha dejado a muchos niños y niñas huérfanos y a muchas mujeres viudas. La vida cotidiana, tan frágil, ha sido barrida por el fuego de la artillería enemiga. El ejército ucraniano ha cometido muchos crímenes de guerra, incluso contra mujeres.

¿Y qué piensas sobre la propaganda, los bulos y las noticias falsas?

Sé cómo los medios de comunicación occidentales retratan el conflicto entre Ucrania y Donbass, así como la operación especial de Rusia para desnazificar Ucrania. La imagen es extremadamente unilateral, plagada de manipulaciones, de censura directa: los sitios web de Rusia y Donbass están bloqueados, la transmisión de canales rusos está prohibida. Por lo tanto, agradezco esta la oportunidad de hablar sobre lo que está sucediendo aquí, en las páginas de esta publicación.

¿Y por último, qué papel tienen los movimientos de mujeres y los papeles políticos que tienen en esta guerra?

En el mundo occidental, el movimiento feminista ya no está a la vanguardia del progreso. Las mujeres son llamadas “cuerpos menstruantes”, son excluidas del proceso cultural por hablar en Twitter como J.K. Rowling, o injustamente apartadas de espacios como el deporte, como ocurrió recientemente con la patinadora artística rusa Kamila Valieva. ¡Y el movimiento feminista no hace nada para protegerlas, sino que se solidariza con sus perseguidores! Por lo tanto, el papel del movimiento feminista en Occidente es puramente decorativo: justifica el deseo de poder de ciertos grupos que se esconden detrás de los intereses de las mujeres.

En la guerra, cuando se mira la muerte de frente, todos estos juegos y disputas por el estatus en la jerarquía social pierden su significado. Y el propósito de salvar, ayudar y apoyar se vuelve lo único importante.

 

 

 

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martes, 29 de marzo de 2022

Un Periodista Vasco Incomunicado

Desde Naiz traemos a ustedes este artículo de opinión dedicado al rehén que la Unión Europea mantiene secuestrado en Polonia sin que al régimen borbónico franquista parezca preocuparle en lo más mínimo.

Lean por favor:


Pavel y Europa

Dabid Lazkanoiturburu

Cuando el periodista Pablo González sufre ya el segundo mes prisionero y prácticamente incomunicado, resulta especialmente doloroso reflexionar sobre las sinrazones que pueda esgrimir Polonia para justificar semejante ataque a la libertad de información y a los derechos humanos que asisten a todas las personas, incluidos los periodistas.

Es evidente que el trabajo periodístico de «Pavel» en Ucrania le puso en el punto de mira del servicio secreto de aquel país. La retención y amenaza de expulsión a manos del SBU semanas antes del inicio de la invasión rusa de Ucrania fue el prolegómeno a su detención posterior en la frontera polaca.

Pablo estuvo en la revuelta del EuroMaidan, estuvo en Crimea en el levantamiento pro-ruso y el consiguiente referéndum de independencia y cubrió, para GARA y para otros medios, la guerra del Donbass desde ambos frentes, lo que debería hacer, si fuera posible, todo periodista.

A los ejércitos, a los gobiernos (y no solo a Ucrania y a Rusia) no les gusta nada que la prensa ponga voz y cara a su enemigo y prefieren el modelo del periodista empotrado, tan utilizado por el Ejército estadounidense en Irak y en Afganistán, y tan útil para ocultar el desastre de sus invasiones y ocupaciones.

Pavel asistió entonces al debate sobre si el EuroMaidan fue fiel a su origen o desembocó en una suerte de golpe de Estado amparado con entusiasmo por la UE y que supuso el relevo en la cúspide del poder de unos oligarcas más cercanos a Rusia por otros oligarcas alineados con Occidente.

Lo hizo sin esa contundencia maniquea tan satisfecha de sí misma como ignorante. Porque a Pablo González le interesan los hechos, esos que deberían sustentar todos los análisis.

Como cuando descubrió, cuando cubría con otros periodistas la crisis en Crimea, que los misteriosos «soldados verdes» sin identificación alguna que custodiaban el citado referéndum eran, en realidad, soldados rusos de incógnito que velaban por lo que en realidad fue un proceso de anexión a Rusia.

En las novelas sobre espías abundan los agentes dobles y las tramas más rocambolescas, pero que un «agente al servicio de Rusia», que es de lo que parece que acusan a Pavel, destape la estrategia de su país mentor superaría cualquier ficción si la acusación no fuera lo que es, una cruel mentira.

Pero, más allá de Ucrania y su drama, que dura años, por no decir siglos, puede haber una «explicación» complementaria sobre su detención y encarcelamiento.

Pablo González ha cubierto, también para Efe, las protestas de la oposición y de colectivos como el LGTIB  polacos contra el Gobierno de Varsovia. Un Gobierno, el del integrista católico PiS de los Kaczynski, que rivaliza con la Rusia ortodoxa y ultraconservadora de Putin en la guerra cultural que asola al mundo.

Esa Polonia xenófoba e iliberal que, por lo menos hasta la guerra en Ucrania, estaba en el punto de mira de la UE por sus ataques a la independencia judicial, a la oposición y a la libertad de expresión.

Pavel, deberían recordar en Bruselas y en Madrid, es un preso de Europa, en el sentido más ontológico y hasta moral del término geográfico. Y está preso en Europa.






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lunes, 21 de marzo de 2022

Zelensky Émulo de Aznar

Las así llamadas democracias occidentales se volcaron por completo en apoyo del comediante Volodimir Zelensky tan pronto los primeros misiles rusos hacían trizas el costoso material bélico que la OTAN había venido almacenando en Ucrania como parte de la constante amenaza en contra de Moscú.

Ha llegado el turno por parte de Zelensky de demostrar cuan democrático es y lo ha hecho a la manera de José María Aznar y Baltasar Garzón, inhabilitando once partidos políticos.

Pero no ha quedado ahí, además de todo, ha aprovechado para demostrar que también es todo un halcón en la mesa de negocaciones. Con sus principales ciudades en estado de sitio y sin la capacidad de enviar ayuda por tierra desde Kiev a ninguna de las localidades asediadas por las tropas rusas, ha salido a decir que no reconoce el derecho a la autodeterminación de Donbass ni el de Crimea.

Por último, en el artículo de Naiz donde se nos informa de todo lo anterior, también nos anuncian que una versión girasolada de los "cascos blancos" ya opera en Ucrania; el Batallón Azov destruye algo e inmediatamente después se dice que fue Rusia. De librito, vaya.

Lean por favor:


Zelensky suspende la actividad de once partidos y rechaza reconocer la independencia del Donbás

El presidente de Ucrania, Volodimir Zelensky, ha anunciado la suspensión de la actividad de once partidos mientras dure la ley marcial por sus vínculos con Rusia. Además, ha descartado reconocer la independencia del Donbás y la soberanía rusa sobre Crimea.

Zelensky ha suspendido la actividad de once partidos de la oposición, mientras en Mariúpol, el Ayuntamiento ha denunciado el ataque a una escuela de arte que servía de refugio a más de 400 personas.

«El Consejo Nacional de Seguridad y Defensa ha decidido, dada la guerra a gran escala y los vínculos de algunas estructuras políticas con este estado (Rusia), suspender cualquier actividad de una serie de partidos políticos durante el período de la ley marcial», ha explicado Zelensky en un vídeo difundido de madrugada en los canales oficiales del Gobierno ucraniano.

En concreto, los partidos cuya actividad ha sido suspendida son Plataforma de Oposición - Por la Vida, Partido Sharia, Nuestro, Oposición de Izquierda, Unión de Fuerzas de Izquierda, Estado, Partido Socialista Progresista de Ucrania, Partido Socialista de Ucrania, Socialistas y Bloque de Vladimir Saldo.

Zelensky, que pertenece al partido Servidor del Pueblo, ha señalado que el Ministerio de Justicia ya ha recibido instrucciones de tomar de inmediato medidas integrales para prohibir las actividades de estos once partidos políticos.

«Quiero recordar a todos los políticos de cualquier campo: la guerra muestra muy bien la escasez de ambiciones personales de aquellos que intentan poner sus propias ambiciones, su propio partido o carrera por encima de los intereses del Estado, los intereses del pueblo», ha señalado el presidente ucraniano.

El líder ucraniano ha advertido de que «cualquier actividad encaminada a escindirse o colaborar no tendrá éxito» y recibirá «una respuesta difícil».

Rechaza la independencia del Donbás

Asimismo, ha insistido en que está preparado para negociar con el presidente ruso, Vladímir Putin, pero ha descartado reconocer la independencia del Donbás y la soberanía rusa sobre Crimea.

En una entrevista con la CNN, el mandatario ha afirmado tajante que no asumirá «ningún compromiso que afecte a la integridad territorial y a la soberanía» de Ucrania.

Ataque a una escuela

Mientras, el Ayuntamiento de Mariúpol ha denunciado este domingo un ataque ruso contra una escuela de arte que servía de refugio a más de 400 personas, muchas de las cuales se encuentran todavía bajo los escombros.

El ataque tuvo lugar el sábado contra la Escuela de Arte G12, situada en el distrito de la Margen Izquierda de la ciudad, de acuerdo con las autoridades.

«Se sabe que el edificio ha sido destruido y los civiles todavía están bajo los escombros. Se está especificando información sobre el número de víctimas», dice el mensaje, publicado este domingo en la cuenta de Telegram del Ayuntamiento.

Las autoridades de Mariúpol acusaron el viernes a Rusia de otro bombardeo contra un refugio del Teatro Dramático de la localidad, que habría sepultado a más de 1.300 civiles en su interior. Unas 130 personas han sido rescatadas hasta el momento de allí, si bien el sábado las operaciones transcurrieron con particular lentitud por la intensidad de los combates.

Sin embargo, el Ministerio de Defensa de Rusia negó cualquier tipo de implicación en lo ocurrido y acusó directamente al Batallón Azov, un grupo paramilitar neonazi, de ser responsable de esta «nueva provocación sangrienta».

 

 

 

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sábado, 5 de marzo de 2022

Iñaki Gil de San Vicente, Ucrania y la OTAN

Con ustedes, desde la página Liberación, esta entrevista a Iñaki Gil de San Vicente dedicada al tema del conflicto bélico en Ucrania, mismo que después de 8 años de estar larvando, saltó por los aires hace unos días.

Adelante con la lectura:



Arnaldo Pérez Guerra  

1° La actuación militar y estratégica de Rusia en Siria, desde hace ya varios años, en abierta y frontal lucha contra el terrorismo financiado por EEUU, Israel, Arabia Saudita, algunos países de la Unión Europea y las monarquías de Oriente Medio, fue un fuerte golpe en la mesa del imperialismo capitalista… ¿La intervención de Rusia en Ucrania reafirma esta pérdida de hegemonía del imperio?

«Cada uno de los cinco objetivos básicos de la intervención defensiva rusa en Ucrania  y todos ellos en conjunto, muestran la progresiva debilidad del imperialismo que ha cometido el error de creer que Rusia iba a seguir pasiva tras ocho años de incumplimiento de los acuerdos de Minsk mirando hacia otro lado para no ver los crímenes ucranianos en Donbass, tras tres décadas de incumplimiento de las promesas de la OTAN de no cercarla militarmente, y tras casi dos siglos de presiones y de guerras del colonialismo y del imperialismo contra ella. Los objetivos son:

Uno, abortar el plan de entrada de tropas de la OTAN en verano de 2022 en Ucrania para invadir el Donbass y preparar un ataque a Rusia a finales de ese año, como ha admitido Azárov, ex Primer Ministro ucraniano. Dos, reconocer las repúblicas populares de Donbass cuya población lleva sufriendo ocho años de duros ataques terroristas ucranianos en medio de la indiferencia de la UE, de EEUU y de la ONU. Tres, que la OTAN retroceda a los límites negociados en los ’90 porque su avance va destinado a aplastar rápidamente a Rusia si no se arrodilla ante EEUU. Cuatro, reforzar sus fuerzas económicas y militares ante las más que previsibles exigencias del imperialismo contra Eurasia y otros continentes. Y cinco, sentar a EEUU a una mesa de desarme.

Los cinco objetivos se expresan en los cuatro puntos presentados en las negociaciones con Ucrania: reconocer la independencia de las repúblicas populares del Donbass; reconocer que Crimea es parte de Rusia; desmilitarizar Ucrania y en especial su nuclearización; y desnazificar Ucrania.

Estos objetivos básicos refuerzan la bifurcación ya abierta en 2015 cuando Rusia pasó a defender a Siria y el imperialismo empezó a perder aquella guerra que él había provocado. Hay que recordar que la burguesía rusa, que hundió en la miseria a los pueblos de la ex URSS, creía que el imperialismo le recibiría con los brazos abiertos. Primero cedió a sus exigencias rebajándose a espectáculos humillantes del borracho Yeltsin; desde fines de los ’90 algunos sectores y sobre todo los militares comenzaron a inquietarse por la voracidad insaciable de EEUU, por la destrucción de Yugoslavia, la guerra de Chechenia y de Iraq…, por los planes desde 2004 para instaurar un nuevo orden en Oriente Medio como se vería en 2011 con su brutalidad en Siria, Libia….

La gota que colmó el vaso, fueron los oscuros planes de EEUU para Ucrania desde 2004, oficializados en  2014 y confirmados en 2019 con el informe de la Rand Corporation[1]. Recordemos que en 2019 Trump preparó la invasión de Venezuela desde sus cuatro costados y que, como vimos en un texto de no hace mucho[2], algunos imperialistas comprendieron que Rusia nunca cedería pacíficamente Ucrania. Los crímenes impunes contra las repúblicas populares del Donbass y el aumento de sus fuerzas nazis y otanistas, aceleraron este giro sobre todo en la población rusa. Fue entonces cuando el sector dominante de la burguesía, dirigido por Putin, empezó a prepararse reorientando su economía limpiándola en lo posible, reforzando el ejército, etc.; también defendió a Siria y siguió estrechando lazos con China, Irán, Cuba, Venezuela y otros países, lo que enfureció a EEUU al ver que Rusia reforzaba la tendencia de cambios en las relaciones internacionales en beneficio de los pueblos y en detrimento de Occidente. Por el contrario, el bloque minoritario de la burguesía rusa se identificaba con el imperialismo creyendo que éste seguía teniendo la fuerza suficiente como para amedrentar a Putin e incluso derribarlo.

Durante 2020-21 la acelerada derechización otanista de Ucrania, su voluntad de armarse nuclearmente y el simultáneo incremento del militarismo agresivo de EEUU en medio de la pasividad colaboracionista de la UE y el plan de guerra para verano-invierno de 2022 al que nos hemos referido arriba, han demostrado a ese sector burgués que debía dar el primer golpe defensivo para no cometer el desastroso error de 1939-41 ante Hitler. Si bien el imperialismo de 2022 no tiene el poder global de 1945-75, cuando la derrota que le infringió Vietnam confirmó que era menos fuerte de lo que aparentaba como se había demostrado en China, en Corea, en Argelia, en Cuba… Si bien su recuperación entre 1990-2007 ha sido pasajera y ahora es grave como ha quedado visto en su derrota en Afganistán.

Pero siendo verdad esto no lo es menos que aún dispone de enormes fuerzas destructivas aunque la audacia del golpe defensivo ruso en Ucrania vuelve a mostrar que esa fuerza militar no es tan aplastante como lo era hace setenta años, aunque las burguesías y los reformismos se hayan posicionado directa o indirectamente a favor de la extrema derecha ucraniana, podrida y nazi.

Aunque el imperialismo no es tan fuerte ya, ahora las contradicciones capitalistas son cualitativamente más destructivas que en 1941, y por eso el riesgo de supervivencia se extiende a Eurasia y al mundo: el cerco a China, Irán, Venezuela, Cuba y en general a cualquier Estado digno, plantea la urgencia de avanzar en un sistema de relaciones internacionales menos injusto que el imperialista creado en 1945-48, retocado y ampliado posteriormente. Decimos que menos injusto porque es literalmente imposible que haya una fraternidad internacional mientras exista el capitalismo. Este punto es central y lo iremos desarrollando en otras respuestas porque no debemos cometer dos errores garrafales: uno, olvidar que Rusia es capitalista, y otro, olvidar que el contraataque imperialista vendrá antes o después, es más, ya se está lanzando».

2° Hoy asistimos al paroxismo de mentiras y manipulación del imaginario colectivo. La mentira como un arma de la guerra híbrida… El cerebro como campo de batalla del siglo XXI, en una “guerra cognitiva” –como lo reconoce la propia OTAN-, que incluye la creación de “neuroarmas”…

«Lo que planteas es totalmente cierto pero, en realidad, ha habido paroxismo manipulador desde el surgimiento de la propiedad privada. Una de las primeras manipulaciones conocidas fue la versión faraónica de la batalla de Qadesh entre egipcios e hititas hace 3.300 años. Otro brillante ejemplo de astuta manipulación es el famoso discurso de Pericles tal cual lo escribe Tucídides hace 2.400 años. De hecho, el término manipulación viene del latín ‘manipulo’ que era la unidad básica de infantería dirigida, controlada, manipulada por un oficial ya hace 2.200 años. Acordémonos del papel de las religiones, de la educación, la prensa en todas sus formas, la propaganda de guerra, etc. Lo que ahora ocurre es que la burguesía utiliza la psicología, el psicoanálisis, etc., unidos a la radio y al cine, luego a la televisión. Más adelante, la llamada sociedad de consumo, al desarrollo de las nuevas tecnologías de la comunicación y los avances de la neurociencia, etc.  

Ahora bien, nada de esto tendría tanta efectividad si no fuera por la generalización del fetichismo de la mercancía y la progresiva desmaterialización del dinero en su forma física unida a la expansión del capital-ficticio. En la medida en que ellos aumentan, aumenta a su vez la eficacia manipuladora y alienante de la burguesía. La alienación es la primacía del valor de cambio sobre el valor de uso, lo que hace que al desmaterializarse el valor de cambio la alienación se extienda a toda la cotidianeidad porque el dinero desmaterializado aparenta ser incontrolable, azaroso e independiente de la persona a la que termina dominando. Esta indefensión multiplica la efectividad de las técnicas manipuladoras arriba vistas que nos remiten siempre a la existencia previa de la dictadura del valor y del trabajo abstracto.

Las izquierdas cometen el error de no combatir radicalmente el secreto de la represión, o sea la doctrina represiva del imperialismo que nos remite al atroz terror visible como ‘ultima ratio’ para mantener la propiedad capitalista de las fuerzas productivas, aunque sí denuncian sobre todo las nuevas tácticas represivas y menos las estrategias y los sistemas que las encuadran. Tampoco luchan radicalmente contra el valor y contra el trabajo abstracto bases del fetichismo de la mercancía y la desmaterialización del valor de cambio y de la generalización del capital-ficticio, aunque sí denuncian las sofisticadas técnicas de disciplinamiento, control, teledirección, etc., que el capital desarrolla. Estos errores facilitan la tendencia al alza del autoritarismo, del neofascismo y del nazismo».

3° Si se puede hablar de “guerra en Ucrania” ésta realmente comenzó en 2014 o incluso antes… Volodymyr Zelensky, comediante de extrema derecha con apoyo de nazis y neonazis, instalado como gobierno rusófobo por EEUU y sus vasallos de Occidente, empujando a la rebelión del Donbass y Crimea, además del golpe de Estado de 2014 en Kiev, que derrocó al gobierno de Viktor Yanukovytch, y la petición de las repúblicas populares de Donetsk y Lugansk de ser reconocidas por Rusia, las atrocidades y el genocidio cometidos por los batallones nazis ucranianos contra los habitantes del este de Ucrania desde hace 8 años y más, y los constantes bombardeos del Donbass silenciados por Occidente y las Naciones Unidas, el irrespeto de los acuerdos de Minsk, las peticiones de Rusia no escuchadas e ignoradas  deliberadamente… ¿Podríamos pensar que el imperialismo y EEUU tenían un plan armado desde hace años para acosar, debilitar, y atacar a Rusia, pensando también en Irán y China…?

«Hemos hablado arriba del informe de la Rand de 2019 en el que se planificaba lo central de la nueva ofensiva contra Rusia, pero es sólo uno de los más recientes elaborados por el Pentágono. Desde comienzos del siglo XIX las sucesivas potencias hegemónicas en Occidente y desde comienzos del siglo XX el imperialismo japonés, han ansiado debilitar, derrotar y trocear Rusia para saquearla a placer. EEUU ya pensó balcanizar el imperio zarista a comienzos de la Primera Guerra Mundial (IGM) y en 1918 doce potencias capitalistas que se había matado entre sí poco antes, invadieron la URSS para descuartizarla. En el otro texto que hemos recomendado antes –Sumisión, OTAN y Guerra–  se ofrece un resumen más extenso de la agresión de la OTAN hacia el Este europeo.

La totalidad de los análisis conservadores y reformistas utilizan el método burgués de «lucha entre Estados», o entre «bloques de poder» que es parcialmente válido pero que se queda en la superficie coyuntural descontextualizada e inmediatista, lo que les permite no tocar las contradicciones del capitalismo, acusar al inexistente «imperialismo ruso» y llegar al insulto rusófobo contra el mismo Putin. Muchos de los análisis de izquierdas sólo llegan a enumerar la larga lista de agresiones a Rusia pero apenas van a la raíz: la crisis de acumulación capitalista está forzando al máximo los ataques a Rusia para crear las condiciones que le permitan más adelante presionar con extrema dureza a Eurasia y en especial a China. Otros muy diminutos sectores, algunos anarquistas, etc., se hunden en simplismos pasmosos haciendo juegos de palabras con términos como fascistas, nazis, imperialistas, etc., que multiplican la confusión y despiste.

Las crisis son inevitables en el capitalismo y cada vez son más frecuentes en el tiempo, más interrelacionadas y más feroces. La actual tiene componentes nuevos en comparación con las anteriores, por eso la alternativa imperialista es de una gravedad destructiva nunca vista hasta ahora. El desarrollo del marxismo nos ofrece el arsenal intelectual básico para comprender lo esencial de esta crisis: en 1845-48 se demostró que las fuerzas productivas se transforman dialécticamente en fuerzas destructivas, que el brujo burgués ha conjurado fuerzas infernales que no puede controlar sino con medidas salvajes que permitan reiniciar una nueva fase expansiva que, por cuanto pura dialéctica, preparan las condiciones para posteriores crisis más destructivas.

Desde aquí en adelante se desarrollaron la ley general de la acumulación del capital, la ley tendencial de la caída de la tasa media de ganancia, la teoría del imperialismo, la crítica de la militarización y de la industria de la matanza humana, la demostración de que el capital sólo vive si mata, si convierte el trabajo vivo en trabajo muerto, la teoría de la aniquilación de la fuerza de trabajo y de la tierra, la hipótesis del exterminismo como «última fase» del capitalismo, etc. Todas ellas llevan en su interior la influencia de la lucha de clases.

La imparable agresión Occidental al Este se intensifica porque estas contradicciones generan una crisis con nuevos contenidos y formas en lo histórico-genético, pero esencialmente igual en lo genético-estructural del sistema de producción capitalista desde la revolución industrial de finales del siglo XVIII. A la presión objetiva del irracionalismo del capital se le añade la irracionalidad de los altos mandos del imperialismo, de la OTAN, para aplicar «soluciones de fuerza». La primera Gran Depresión de 1873-1900 generó la IGM y una posterior oleada revolucionaria; la segunda Gran Depresión de 1929-39 creó la Segunda Guerra Mundial (IIGM) y otra oleada de luchas por todo el mundo.

La tercera Gran Depresión de 2007 hasta ahora, está creando las condiciones para la Tercera Guerra Mundial (IIIGM) que de desencadenarse tendrá dos primeros escenarios fundamentales: Indo-pacífico y China; y Europa y Rusia. Si la guerra saltase a su forma nuclear, entonces EEUU sufriría en sus carnes la guerra, y si llegase la nuclearización total posiblemente se generase una tercera oleada de luchas en el resto de continentes. Tengamos en cuenta que la economía capitalista flota a la deriva en un océano de sub-crisis: deuda, globo financiero, caída de la producción de valor y caída de los beneficios, inflación, empobrecimiento relativo y absoluto, hambrunas, caos sanitario, calentamiento global con sequías e inundaciones, agotamiento de recursos… una debilidad estructural que limita mucho a las burguesías hacer concesiones que frenen el malestar social al alza.

Por esto, la OTAN aún no se decide a sacrificar carne obrera en el matadero ucraniano en beneficio de nazis corruptos hasta la médula, y por eso organiza escuadrones internacionales de criminales al estilo de los voluntarios de las Waffen-SS a los que Rusia ya ha advertido que no les va a reconocer el estatus internacional de prisioneros de guerra cuando sean apresados. Existen indicios de que tropas especiales de la OTAN entrenan y ayudan a nazis ucranianos, y se sabe que EEUU prepara a terroristas islámicos en At-Tanf, base militar en terreno usurpado a Siria, trasladados luego a Ucrania. La OTAN, que tiene en Polonia una especie de centro de mando, avisa al ejército ucraniano de los movimientos de las tropas rusas observados por sus satélites espía.

Por tanto, reducir las lecciones de esta estremecedora brutalidad capitalista a una simpe «lucha entre Estados» o de «bloques», que es parcialmente cierto, pero negando u ocultando que en sí dependen de la contradicción antagónica entre el capitalismo realmente existente y el fantasma del comunismo, es decir, negando que lo que mueve la historia es la lucha de clases, es retroceder al idealismo más ignorante y peligroso. Partiendo de aquí, lo que sucede en sureste de Europa es la forma particular en la que se muestran estas leyes universales, dialécticas y tendenciales -nunca determinista ni mecanicista-  de las contradicciones inherentes al capital; y lo que sucede en Ucrania, Donbass, Crimea, etc., son otras tantas expresiones singulares de esa particularidad euro-regional más amplia que a su vez se subsume en la totalidad de la tercera Gran Depresión».

4° ¿Qué significa “desmilitarizar y desnazificar” Ucrania para el gobierno de Vladimir Putin? ¿Qué papel juegan en Ucrania Dimitro Yarosh, Andrei Biletsky, el Batallón Azov, Pravy Sektor, Igor Kolomoiski, entre otros? ¿Cómo se está fijando militar y estratégicamente la actuación de las tropas rusas en Ucrania, Donbass, Bielorrusia, Crimea…?

«Para el gobierno de Putin y para la burguesía rusa, desmilitarizar y desnazificar significan cosas antagónicas en el fondo pero algo parecidas en la superficie si la comparamos con lo que significan para los comunistas y el proletariado ruso. Esta diferencia sustantiva pero a la vez con cierta coincidencia adjetiva refleja la dialéctica de la compleja y contradictoria  -«en cada nación existen dos naciones»-realidad nacional capitalista en cuando expresión de la contradicción expansivo/contractiva inherente al concepto simple de capital. Podemos utilizar con alguna precaución el símil del diástole/sístole del corazón, que se expande y se contrae. En la diástole, en la expansión, el capital obtiene beneficios gracias a la explotación asalariada garantizada por su Estado-nación burgués; y en la contracción, en la sístole, el capital acumula en sus arcas parte de ese beneficio con las garantías de seguridad que le ofrece su Estado-nación burgués.

La burguesía rusa necesita proteger su Estado-nación porque es el lugar más seguro para acumular su capital, tanto del extraído al explotar al pueblo trabajador ruso como del extraído por la venta al exterior y por las pocas transnacionales, etc. El imperialismo quiere debilitar al extremo o destruir su Estado-nación para quedarse con sus recursos y para eso utiliza a Ucrania como base de ataque. Su desmilitarización es la única garantía de que no vuelva a producirse otro ataque nuclear devastador que necesitaría sólo 300 segundos para pulverizar Moscú y otras ciudades e industrias. Pero le resulta igualmente necesaria la desnazificación porque los criminales nazis no tienen escrúpulos para, con la ayuda de la OTAN, rearmar y remilitarizar Ucrania y atacar Rusia, rompiendo todo lo firmado, como han incumplido los acuerdos de Minsk, por ejemplo.

El proletariado consciente añade otro problema más: él es la nación trabajadora, el verdadero pueblo ruso, y sabe que Putin es un capitalista, pero que ahora está defendiendo Rusia buscando relaciones internacionales libres de la dictadura imperialista, llegando a acuerdos con pueblos atacados por EEUU. Esta coincidencia de intereses tácticos no debe anular su independencia político-estratégica de clase que debe reafirmarse en todo momento, estando atento a cualquier posible traición burguesa que, según la suerte de la guerra, venda, traicione a Putin entregándolo incluso a Occidente, para así negociar una rendición con EEUU y la OTAN. El proletariado sabe que un sector de la burguesía quería antes de la guerra y lo quiere ahora aliarse con EEUU, que la oligarquía ya ha empezado a protestar contra la guerra defensiva porque pierde dinero con ella y porque tiene miedo a que el proletariado se radicalice como en las dos guerras mundiales anteriores.

El proletariado consciente que ha hecho del Partido Comunista la segunda fuerza de Rusia, sabe que si vence el imperialismo y entra la derecha pro-occidental con sus bandas nazis, el partido y los sindicatos serán ilegalizados, serán destruidas las condiciones de vida que ha logrado recuperar parcialmente gracias a sus luchas, retrocediéndose a las sombrías condiciones impuestas por la burguesía en los ’90. Por esto tiene un interés común con Putin en salvar la independencia nacional aunque, como proletariado, necesita que el actual ejército ruso vuelva a ser aquél Ejército Rojo revolucionario que ahora arme al Donbass y a las masas antifascistas de Ucrania, que las hay. Necesita que Rusia vuelva a ser una república soviética en la que no existan neonazis como existen hoy en día porque el socialismo anulará las bases objetivas y subjetivas para su existencia. No quiere un Estado burgués para la acumulación de capital sino un Estado obrero que impulse la revolución comunista internacional en el mismo proceso de su auto-extinción, simultánea a la desaparición del trabajo abstracto, del valor y del valor de cambio, y por tanto del fetichismo de la mercancía.

Los comunistas saben que una de las razones fundamentales de la implosión de la URSS fue la imperceptible tarea de zapa, de desmoralización y de recuperación de la ideología burguesa impulsada por el avance del fetichismo de la mercancía al calor del avance de la «segunda economía», la mercantil, dentro de la planificación estatal, así como por el pudrimiento ético-político y socioeconómico de la casta burocrática ansiosa en convertirse en burguesía. Por esto necesitan impedir que la guerra la gane el imperialismo y esa oligarquía vendida porque entonces la represión les impedirá combatir al peor capitalismo imaginable y a sus tácticas de manipulación que ensalzan el fetichismo paralizante, que es la mejor arma anticomunista que existe.

La historia aconseja a los comunistas que nada más ganar intensifiquen los esfuerzos para conquistar el poder en Rusia como la única garantía de que el imperialismo no lance otra invasión, y de que la larga guerra económica sea ganada rápidamente y con los menores costos por una sencilla razón: las gigantescas fuerzas liberadoras que desatará el nuevo poder soviético. Es por esto que al proletariado le interesa una guerra defensiva en Ucrania lo menos dura, lo más respetuosa y visible que se pueda. Es innegable que Rusia no aplica todo su enorme potencial destructivo, que intenta minimizar lo más posible los daños colaterales indeseados a la población civil, y que busca facilitar la rendición honrosa del ejército ucraniano. También es innegable que la OTAN busca que la guerra se prolongue indefinidamente, tema al que volveremos».

5° Curiosamente Burisma Holding es la mayor empresa privada de petróleo y gas de Ucrania, y Hunter Biden, segundo hijo del presidente Joe Biden de EEUU –al que Putin alude cuando habla de una «banda de drogadictos»-  es un “importante” miembro de dicho holding empresarial. Burisma explota yacimientos petrogasíferos en la zona… Si producto de las sanciones contra Rusia que está adoptando la Unión Europea se interrumpe el acuerdo con Rusia para el gasoducto Stream 2, serán beneficiadas precisamente las empresas transnacionales de gas y petróleo de Estados Unidos y de Europa… Y Ucrania posee uno de los mayores yacimientos de gas de esquisto de Europa, entre otros recursos. Además, desde 2019 Hunter Biden es investigado por el principal fiscal federal en Delaware, EEUU, por “evasión de impuestos y lavado de dinero”…

«La corrupción es consustancial a la economía dineraria, mercantil, anterior al capitalismo, pero es bajo la burguesía que la corrupción ha escalado cotas increíbles precisamente porque es la forma más directa de obtener ganancias sorteando las trabas que dificultan el proceso de producción, distribución, venta y realización. La ingeniería financiera y las artimañas legales permiten a la burguesía saltarse su propia ley dentro de unos márgenes consensuados: quien rompe el consenso es reprendido. El segundo hijo de J. Biden ha roto el pacto tácito y es escarmentado por sus hermanos de clase que son más astutos que él en sus corrupciones.

El colonialismo y el imperialismo pudren con oro, explotación y sangre los pueblos que invadían e invaden: Ucrania es uno de tantos ejemplos. Los invasores sobornaban a los clanes, castas y clases enriquecidas para que hicieran de mamporreros contra su propio pueblo, también en Ucrania donde su presidente Zelenski está siendo investigado por corrupción. Esta lacra reinará omnipotente en Rusia si vence su burguesía pro-occidental. Putin sabe que Rusia jamás se recuperará si no introduce dosis de limpieza, orden y luz en su economía y administraciones, pero la limpieza plena sólo la puede lograr un nuevo poder soviético que haya aprendido del peligro mortal de la burocratización.

EEUU mediante el segundo hijo de su actual presidente, ha tomado ventaja en el saqueo de Ucrania, igualmente exprimida por otras burguesías occidentales. El imperialismo en su conjunto hizo otro tanto con la destrucción de Yugoslavia, Irak, Libia, en parte de Siria, etc., y lo intentó en China, Rusia, Corea, Argelia, Cuba, Vietnam, Venezuela, Irán, Afganistán, Bielorrusia, Kazajistán, etc., fracasando gracias a que estos pueblos están decididos a defenderse con violencia desesperada cuando sea necesario. La lección que debemos extraer es que la corrupción siempre beneficia al imperialismo».

6° Algo importante y de actualidad que se debiera decir y agregar…

«La OTAN busca alargar lo más posible este conflicto para, en primer lugar, debilitar a Rusia y calibrar su voluntad y capacidad de resistencia a medio plazo, asegurar la posesión definitiva de Ucrania, destrozar las repúblicas populares del Donbass, un mal ejemplo para el proletariado y amenazar directamente a Bielorrusia, otro mal ejemplo, que resistió el ataque anterior. Simultáneamente, para analizar las medidas de China y de otros países rebeldes, sus reacciones internas y externas, sus contactos con otros países, etc. Alemania y Europa ya están sumisas y utilizan el conflicto para disciplinar a sus clases trabajadoras, rearmarse y enriquecer a EEUU.

Las presiones sobre Turquía y Grecia aumentarán por los lugares estratégicos que ocupan, siempre vigiladas por Israel. El Cuerno de África, Oriente Medio e Irán por el Este también son objeto con control severo por los aliados de EEUU, y por el Oeste,  Marruecos, Canarias, Andalucía, Portugal y el Estado español son piezas claves para asegurar la confluencia de los ejes logísticos sur-norte y oeste-este.

Especial importancia tiene para el imperialismo asegurarse la fidelidad de la India no sólo porque es un polvorín social muy inquietante para el futuro del capitalismo, sino también por su creciente poder en el Indo-pacífico, ya que Australia, Japón, el sur de Corea, etc., son incondicionales de EEUU. La India es más importante porque además puede neutralizar a Pakistán y su área circundante, amenazando directamente a China. Los lazos de India con Rusia son un dolor de cabeza y de dinero para EEUU y las intenciones de una parte de la burguesía india para negociar acuerdos con China son otro obstáculo para el imperialismo.

Ningún continente quedará libre de la creciente presión imperialista para formar una alianza contrarrevolucionaria. Colombia incrementa ahora su valor estratégico para EEUU que ve con inquietud cómo Brasil puede elegir de nuevo a Lula, por lo que a buen seguro que ya está urdiendo nuevos golpes duros o blandos, judiciales o militares para recuperar el control de Brasil, tanto más cuanto que parece que México, Argentina, Chile, Honduras, Bolivia… no se pliegan totalmente a las exigencias de Washington. Hay que decir que cada vez cobra más importancia para EEUU el control de la costa pacífica desde México a la Patagonia porque China, Rusia, Irán, etc., refuerzan sus marinas de guerra, porque el bloqueo naval de China desde el Pacífico exige el control de esas costas.

Para concluir, todo lo anterior vuelve a mostrarnos el error de la izquierda occidental que ha abandonado la teoría de la guerra y de la violencia, imprescindible para entender las contradicciones capitalistas y en especial la teoría marxista de la crisis. Además de otras incapacidades causadas por ese abandono, ahora esa izquierda se encuentra desbordada por los acontecimientos en Ucrania y en el mundo. Se ha olvidado que de la misma forma en que la guerra es la continuación de la política por otros medios, la política es a su vez la continuación de la guerra por otros medios.

En situaciones de crisis profundas y largas, la unidad procesual entre política y guerra, entre violencia y política, siempre determinadas a mayor o menor distancia por la economía, aparece al desnudo. Pero el mérito radica en seguir la evolución ascendente de esa unidad en paralelo a la agudización de las contradicciones que la impulsan. Cuando se abandona la teoría de la violencia y la guerra como partes de la teoría general de la crisis, una de las grandes aportaciones marxistas a la cultura, entonces y para intentar llenar con algo el vacío cognitivo y la nada intelectual, se recurre a los tópicos de la «lucha entre Estados», «bloques de poder», etc., y también al pacifismo que deviene en inmoralidad si es absoluto y estricto ante toda injusticia. Tópicos que, como la lógica formal, sirven para arrastrarse por la superficie estática de los problemas aislados, pero incapaces de penetrar en la gravedad extrema de la crisis».

 

 

 

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jueves, 18 de enero de 2018

Eje Antirruso Madrid-Riga

Con respecto al artículo de Público que les presentamos a continuación queremos hacer dos prescisiones:

Primero, recordemos que si los Aliados retuvieron en el poder a Francisco Franco y su caterva de asesinos fue porque así convenía a su estrategia geopolítica en contra de la Unión Soviética. Las bombásticas declaraciones por parte de Ike Eisenhower con respecto a la expulsión del fascismo de suelo europeo quedaban así reducidas a miserables balandronadas. Han pasado casi tres décadas del colapso soviético, pero pareciera que Madrid permanece atrapada en un bucle tiempo espacio que la sitúa en su propia Guerra Fría.

Segundo, Europa celebró por todo lo alto la autodeterminación de Letonia, Lituania, Estonia y las otras ex-repúblicas soviéticas, lo cual - entendemos que fue dentro del contexto de la Guerra Fría - contrasta con la actitud de esa misma Europa con respecto a la declaración de independencia de Catalunya. Que Alemania, Inglaterra, Italia o el estado francés hayan guardado silencio cómplice ante la actitud tomada por el estado español se puede entender, pero que países como las tres repúblicas bálticas así como Chequia, Eslovaquia, Eslovenia, Macedonia, Bosnia, Croacia, Montenegro, Moldavia, etc. también lo hayan hecho, añade insulto a la injuria.

Planteado lo anterior, les compartimos esta joya de la patéticamente pírrica cruzada españistaní en contra de Rusia... país capitalista, por cierto.

Aquí la información:


El ejército que España envió al país, con la mayor capacidad de combate que ha desplegado nunca en el exterior, costó 63 millones de euros solo en 2017. El despliegue se produjo sin la autorización del Congreso, como ordena la ley.

Carlos del Castillo

Diez meses después de que el contingente con mayor capacidad de combate que España ha enviado nunca al exterior se desplegara frente a la frontera rusa, el Congreso será informado por primera vez sobre él. No será la primera noticia que los diputados tengan de su misión, pues el ex ministro de Exteriores José Manuel García Margallo deslizó en diciembre que estas tropas formaban parte del acuerdo al que España llegó con Letonia para que este país no reconociera la independencia de Catalunya.

El miércoles 24 de enero la ministra María Dolores de Cospedal comparecerá ante los diputados de la comisión de Defensa y ofrecerá los primeros detalles del pequeño ejército que España tiene en el país báltico. En la documentación preparatoria de la sesión enviada a los diputados se ha revelado ya un dato sobre él: las tropas desplegadas en la frontera rusa de Letonia tuvo un coste para las arcas públicas de 63,4 millones de euros solo en 2017.

El contingente se desplegó en marzo y se trata de un batallón mecanizado formado por seis carros de combate Leopardo —los más grandes y potentes de las Fuerzas Armadas, siendo la primera vez que se desplazan a una misión internacional—, catorce blindados Pizarro, doce transportes oruga acorazados, varios vehículos de combate de zapadores, una sección de armas de apoyo con morteros y misiles anticarro Spike y una unidad de drones. Todos ellos con sus respectivos combustibles adaptados al frío extremo y operados por 321 militares españoles preparados para el combate. "A diferencia de otras misiones, las tropas españolas no harán patrullas, sino que se limitarán a estar listas para intervenir", corrobora Defensa. Intervenir contra Rusia, puesto que Letonia teme una posible invasión después de que Vladimir Putin se anexionara Crimea e invadiera con tropas extraoficiales la zona oriental de Ucrania.

El envío de las tropas a Letonia se produjo sin la autorización del Congreso, a pesar de que la Ley de Defensa Nacional establece que "corresponde" a esta cámara aprobar "con carácter previo, la participación de las Fuerzas Armadas en misiones fuera del territorio nacional". Mariano Rajoy se limitó a dar el visto bueno vía Consejo de Ministros, ocultando en la publicación oficial del organismo el país de destino de las tropas y los detalles de su misión.

No es la primera vez que este Ejecutivo del PP manda tropas fuera de España sin la autorización del Congreso. Este mismo lunes se conoció que Cospedal ha doblado la presencia española en Mali (de 140 militares a 280) sin esperar a la aprobación de la cámara, que tiene previsto hacerlo a finales de enero. La excusa de la conservadora para saltarse la ley en esta ocasión es que España debe relevar a Bélgica en el mando de la misión el 31 de este mes. Esperando al debate parlamentario no se habría podido completar a tiempo el despliegue, que incluye 15 vehículos blindados Lince y tres RG-31. Los militares españoles que refuerzan la misión ocuparán muchos puestos clave que dejarán los belgas y su llegada no podía esperar.

En el caso del despliegue en Letonia, el Ejecutivo asegura que España solo está cumpliendo con sus compromisos como socio de la OTAN. La realidad es que se trata de un despliegue voluntario (en el que solo están participando la mitad de los miembros de la Alianza Atlántica) y que España tiene el segundo mayor contingente en suelo letón entre todos los participantes. Además, Rajoy ya ha anunciado que aspira a liderar las fuerzas internacionales en el país, por lo que tendría que aumentar el despliegue y ser la nación con mayor presencia.

Guardia contra Rusia por la unidad de España

El verdadero motivo para este despliegue lo explicó el exministro Margallo, presidente de la comisión mixta Congreso-Senado de Seguridad Nacional. Interrogado por el diputado de En Comú Podem Felix Alonso Cantorné, Margallo reveló que las tropas españolas se desplazaron suponían el intercambio de un trueque diplomático con Letonia. A cambio, el país báltico, que se había mostrado proclive a apoyar los resultados de un referéndum de autodeterminación en Catalunya, aceptaba hacer oídos sordos ante las aspiraciones de los soberanistas.

"Nosotros, cumpliendo con nuestro deber de socios leales y fiables, hemos colaborado con esfuerzo militar", reveló el ex jefe de la diplomacia española, afirmando que "en justa contrapartida a esos esfuerzos" el Gobierno expresó que "la defensa de la Constitución era prioritaria". "No entenderíamos ni entenderemos que un Gobierno que sea socio nuestro haga un ataque frontal a la integridad territorial", comunicó Margallo a sus homólogos bálticos.

El exministro había explicado que ambas delegaciones habían puesto encima de la mesa sus intereses antes de la reunión. "La prioridad del Gobierno español, al que yo representaba, era mantener la unidad de España y la vigencia de la Constitución. Las cuestiones que preocupaban a los países bálticos se enfocaban en Rusia", explicitó Margallo, siendo así el autor, quizá involuntario, de la primera entrada en acta parlamentaria del motivo real del despliegue.







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viernes, 27 de octubre de 2017

El Puente Diplomático Moscú-Barcelona

Los mandamases de la oligarquía española, santa patrona tanto de Felipe Borbón y Franco como de sus achichinles en los partidos políticos "unionistas" están muy molestos con la decisión por parte de Moscú de tender un puente diplomático con Barcelona.

Y es que mientras las declaraciones por parte de diferentes gerifaltes tanto de los estados centrales europeos como de las instituciones supranacionales del Viejo Continente paracen estar alineadas con los intereses españoles, es obvio que hay quienes ya exploran vías alternativas para dar salida al estancamiento.

Por cierto, desde América Latina le recordamos a españolazos y españolitos que eso del reconocimiento es bastante relativo y no tiene nada que ver con los procesos fast track que se han dado con respecto a ciertas declaraciones unilaterales de independencia (DUI) que se generaron a partir de el colapso de la Unión Soviética, reconocimientos inusualmente veloces si se toma en cuenta cuanto tardaron en llegar para las diferentes naciones americanas desde que los procesos de independencia iniciaran con Haití y culminaran con Cuba. Y ya ni hablar del reconocimiento de ese abominable engendro europeo implantado por la fuerza en el Levante conocido como Israel, estado artificial como pocos, sin justificación histórica, identitaria o cultural alguna, como no es el caso de la mencionada Catalunya o de otras naciones sin estado como Euskal Herria, Corsica, Breizh o Escocia.

Dicho lo anterior, les invitamos a leer esta artículo publicado en El País:


Medóev llegó a Barcelona el lunes con una agenda privada, se reunió con empresarios y abrió una oficina de interés de Osetia del Sur

David Alandete

Uno de los políticos afines a Vladímir Putin, fundamental en la estrategia rusa de anexionarse territorios de antiguas repúblicas soviéticas, ha visitado Barcelona esta semana con la intención de establecer lazos entre la órbita del Kremlin y una posible Cataluña independiente, según fuentes de la inteligencia española. Dimitri Medóev, funcionario osetio afín a Moscú y ministro de facto de Exteriores de la república irredenta de Osetia del Sur estuvo de visita oficial en Cataluña lunes y martes y abrió una oficina para establecer relaciones bilaterales.

Medóev llegó a Barcelona el lunes con una agenda privada, se reunió con empresarios y abrió una oficina de interés de Osetia del Sur (53.000 habitantes) para “promover las relaciones bilaterales en el campo de los asuntos humanitarios y culturales”, según anunciaron ayer medios públicos rusos, como el portal Sputnik. Estos citan a Medóev en el acto de inauguración de esa nueva embajada, recalcando el paralelismo entre el caso catalán y el de las repúblicas prorrusas teóricamente independientes y en realidad anexionadas por Moscú: “Hace 26 años, el propio pueblo de Osetia del Sur llevó a cabo los mismos pasos políticos decisivos en el camino hacia la formación de su propio Estado”.

Osetia del Sur y Abjasia (240.000 habitantes) proclamaron su independencia de Georgia en los noventa y, un cuarto de siglo después, solo han sido reconocidas como Estados por Nicaragua, Venezuela y, por supuesto, Rusia, que lo hizo en 2008 tras haber asistido logística y militarmente en su emancipación. En 2014, Rusia y Abjasia firmaron un acuerdo de cooperación para crear agrupaciones militares y policiales comunes. Según cálculos del Gobierno de Georgia, Moscú cuenta con 10.000 soldados propios repartidos en Abjasia y Osetia del Sur.

El ministro de facto Medóev visitó antes de Cataluña las regiones italianas de Lombardía y Véneto, justo cuando celebraban un referéndum para pedir a Roma más autonomía. Allí Medóev se reunió con diversas autoridades regionales y locales. Ni el Gobierno catalán ni las autoridades separatistas de Osetia del Sur confirmaron o desmintieron ayer si hubo alguna reunión con altos funcionarios o legisladores catalanes.

El 25 de septiembre, antes de la celebración del referéndum ilegalizado por el Tribunal Constitucional, las autoridades separatistas de Osetia del Sur emitieron un comunicado en el que pedían respeto “al derecho de soberanía de la ciudadanía de Cataluña” y advertían de que “la represión y los dobles raseros son inadmisibles”.

Rusia no solo ha apoyado la ruptura de Georgia cuando ese país de 3,7 millones de habitantes se acercaba a Occidente. Hizo lo propio en 2014 con Ucrania (42,5 millones de habitantes) al anexionarse directamente la península de Crimea cuando aquel país depuso a sus gobernantes prorrusos.

Guerra digital

En años recientes, Rusia ha invertido una gran cantidad de recursos en medios propagandísticos como RT y Sputnik y en una verdadera guerra digital en redes sociales con la que ha fomentado divisiones en las elecciones de Estados Unidos el año pasado y Francia y Alemania en este. Según publicó EL PAÍS, perfiles prorrusos con gran seguimiento en las redes sociales han compartido informaciones a favor de la independencia de Cataluña en semanas pasadas, en algunos casos haciéndose eco de noticias falsas o manipuladas.

Junto a temas habituales en las redes informativas prorrusas, como Ucrania, Donald Trump o Siria, desde septiembre se ha colocado de forma frecuente Cataluña y todo lo que tiene que ver con el proceso de independencia, según las herramientas de medición digital de la Alianza para Asegurar la Democracia, un proyecto creado por el German Marshall Fund después de que las agencias de inteligencia norteamericanas comenzaran a investigar la influencia de Rusia en la elección de Donald Trump.

De la visita de Medóev sólo ha trascendido su reunión con empresarios rusos y osetios y la apertura de esta especie de embajada desde la que se van a fomentar, según el alto funcionario, las relaciones entre Cataluña y Osetia del Sur. El actual presidente de la república irredenta, Anatoly Bibilov, ha manifestado en repetidas ocasiones que su Gobierno sopesa la posibilidad de entrar a formar parte de la federación de Rusia y Bielorrusia, consumando lo que para muchos es una anexión con efectos similares a la de la península de Crimea.
Doble juego diplomático de Rusia

Aunque la diplomacia rusa ha mantenido públicamente que considera la crisis catalana un asunto estrictamente interno de España, el presidente ruso ha sido mucho más crítico. Vladímir Putin ha acusado a Europa de haber fomentado “de forma irreflexiva” y “sin reservas” la secesión de Kosovo, provocando ahora procesos similares en otras regiones. Para Putin, que hizo esas declaraciones en un foro político en Sochi la semana pasada, Kosovo fue la caja de Pandora de problemas posteriores. Al apoyar la independencia de Kosovo, “países prósperos y formados” como España habían puesto en riesgo “su frágil estabilidad”.

“Había que haber pensado antes sobre esto. ¿Acaso nadie conocía la existencia de contradicciones semejantes que se han prolongado durante siglos en el interior de la misma Europa? ¿Lo sabían, verdad? Lo sabían. Pero en otra época, de hecho, aplaudieron la desintegración de varios Estados, sin ocultar su alegría por ello”, dijo Putin. En realidad, España no ha reconocido hasta la fecha la independencia de Kosovo.






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sábado, 26 de julio de 2014

Uso y Abuso de la Autodeterminación

Desde este blog siempre hemos apoyado la autodeterminación del pueblo kurdo, sin ponerle fronteras impuestas al Kurdistán, o sea, independencia con integridad territorial, ya sea que resulten afectados Turquía, Siria, Irak o Irán.

También nos hemos colocado del lado de las milicias antifascistas luchando en el este de Ucrania, celebramos el movimiento de autodeterminación de Crimea, Donetsk, Lugansk y Donbass.

No deseamos para ellos nada más y nada menos que lo que deseamos para Euskal Herria.

Acerca de Kosovo, también hemos expresado nuestra opinión al respecto y hemos alertado acerca de un futuro estallido en los Balcanes cuando el UCK inicie la desestabilización del oeste de Macedonia y el norte de Grecia. Los albaneses están empecinados en la expansión de Albania, crear la Gran Albania a sangre y fuego, apoyados abiertamente por Washington.

Habiendo aclarado lo anterior, les compartimos este análisis publicado en inSurGente:

En teoría y en abstracto la mayoría reconocemos el Derecho de Autodeterminación de los pueblos pero en la práctica, a la hora de valorar situaciones y luchas concretas, es sorprendente ver la cantidad de posturas contradictorias existentes, tantas como dogmas e intereses diferentes.

En las últimas décadas, el Imperialismo Occidental que lideran la Unión Europea y Estados Unidos, sin duda el más salvaje y genocida de todo el planeta, ha incendiado diferentes zonas geográficas, y de una manera u otra, en la mayoría de conflictos está presente alguna lucha de liberación nacional. Esto ha creado situaciones complicadas, y al valorar esas situaciones podemos apreciar la cantidad de opiniones enfrentadas existentes, sobre todo en la izquierda.

La Unión Europea y los Estados Unidos

Es bastante fácil de entender la postura de estos Estados imperialistas; apoyan los procesos de autodeterminación que puedan debilitar a sus competidores, y consecuentemente rechazan los procesos que puedan perjudicar sus intereses y beneficiar a sus enemigos. En este aspecto no se les puede negar la coherencia.

Kosovo-Crimea

Comentaré dos ejemplos significativos para ilustrar esta afirmación: Kosovo y Crimea.

Un ejemplo: En 1999 y por supuestas “razones humanitarias” y para asegurar la independencia de Kosovo la OTAN bombardeó Yugoslavia durante 78 días, causando 2000 muertos y la destrucción de gran parte de las infraestructuras del país. El objetivo era claro: destrozar y desguazar un Estado aliado de la ya capitalista Rusia, muy débil en aquél momento.

Otro ejemplo contrario: En 2014, y como consecuencia directa del golpe de Estado fascista potenciado por la Unión Europea y Estados Unidos, Crimea que era parte de Ucrania desde 1954 celebra un referéndum por el que proclama mayoritariamente la independencia y solicita su anexión Rusia. Quienes tan alegremente bombardearon Yugoslavia se posicionaron radicalmente en contra de la decisión de Crimea. No hay que darle muchas vueltas: era Rusia la beneficiaria de este proceso y por lo tanto la UE y EEUU se posicionaron en contra.

Se pueden nombrar más casos de la postura contraria, pero por mencionar sólo los más conocidos: la UE y EEUU con el objetivo de debilitar a sus competidores apoyan las luchas del Tíbet, Chechenia o Kurdistán Sur (Irak. KDP-Barzani).

Y al contrario, y con todos los matices que se quieran, se posicionan en contra de las reivindicaciones de Kurdistán Norte (Turquía. PKK-Ocalan), Córcega, Euskal Herria, Cataluña o Palestina.

Como decía no es necesario dar demasiadas vueltas para entender todo esto: nuestros gobernantes de la Unión Europea y EEUU deciden su apoyo o rechazo de acuerdo con sus intereses políticos, económicos y militares, y no de acuerdo con ningún manoseado “derecho internacional”. Sin ninguna complicación teórica ni ética.

Más complicación supuestamente teórica existe en el campo de la izquierda. Digo supuestamente porque muchas veces de lo que se trata es de la aplicación del mismo o parecido esquema del Imperialismo Occidental pero a la inversa: algunos sectores de la izquierda se posicionan en contra de aquellos procesos que puedan beneficiar a la UE y EEUU y perjudicar a sus competidores, fundamentalmente Rusia y China. Y viceversa; estos mismos sectores de izquierda se posicionan a favor de aquellas luchas que perjudiquen al imperialismo Occidental. Todo ello, evidentemente, revestido con sesudos análisis supuestamente basados en el marxismo y la lucha de clases.

Las izquierdas

La izquierda “geoestratégica”

Con este nombre describo a los sectores de izquierda que para evaluar una reivindicación nacional utilizan una “geoestrategia” muy parecida a la situación histórica de guerra fría entre la URSS y el imperialismo occidental.

Tíbet, Chechenia-Cáucaso tal vez sean entre nosotros los más significativos, y en las últimas fechas y como consecuencia de la situación caótica de Irak, también el caso de Kurdistán Sur. Los mencionaré a continuación de una manera breve.

Tibet: Primero el imperio Mongol y después el chino dominaron el Tíbet hasta 1904, cuando fue invadido militarmente por Inglaterra. En 1907 los imperios ingles, chino y ruso firmaron un acuerdo por el que daban la soberanía a China.

Debido a la guerra interna en China el ejército de ese país abandonó El Tíbet en 1911, momento aprovechado por Mongolia y el Tíbet para proclamar sus independencias. En 1951 China de nuevo lo invade militarmente. En esos momentos el sistema económico y político en Tíbet era una teocracia feudal muy cercana al esclavismo, donde la mayoría de tierras era propiedad de los lamas.

Chechenia: durante los siglos XVIII y XIX iniciaron los zares rusos la colonización del Cáucaso. Desde entonces han sido continuas las guerras y sublevaciones. Algunas veces contra el Zar y a favor de la revolución bolchevique, otras en contra de los bolcheviques y a favor de los nazis…. La actual fase, dirigida por el yihadismo, es sólo el, por ahora, último eslabón de una larga cadena.

Kurdistán: En este caso se reflejan, mejor que en ningún otro, las contradicciones analíticas de la izquierda “geoestratégica”.

En 1923 mediante el Acuerdo de Lousana las potencias mundiales repartieron Kurdistán entre Irán, Irak, Siria, Turquía y la URSS. Tras la II Guerra Mundial se concretaron las actuales fronteras. Como curiosidad histórica; en 1946 en Irán y durante un año, apoyada por la URSS existió la República independiente kurda de Mahabad.

Hoy en día Turquía es miembro de la OTAN y aliado de Europa. Sin embargo Irán, Irak y Siria se han convertido en objetivos a batir para el Imperialismo Occiental. De acuerdo con la lógica “geoestratégica” se ve positiva la autodeterminación en el caso de Kurdistán Norte (Turquía) y se rechaza en los demás casos: Irán, Siria e Irak. En este último caso argumentando que el Gobierno autónomo dirigido por el KDP de Barzani es corrupto, apoyado por el imperialismo y que recibe la ayuda de Israel. Críticas que pienso son ciertas.

En casos como estos dos son dos los argumentos principales que se utilizan desde la izquierda en contra del derecho de autodeterminación de esos pueblos:

Argumento1: Les apoya el imperialismo occidental que saldría reforzado con esas independencias.

-Desde nuestro punto de vista de izquierda pedimos a esos pueblos sometidos que no se alíen con el Imperialismo Occidental, nuestro mayor enemigo…. Estaría bien que nos hicieran caso, pero ¿desde cuando han funcionado así la historia y las luchas de liberación nacional?

Cuando los españoles invadieron América recibieron la ayuda de los pueblos oprimidos por Aztecas e Incas. Esto no fue ni es una excepción; habitualmente la prioridad de los pueblos oprimidos es quitarse de encima el yugo de quien les oprime y para eso aceptan la ayuda de quien se la da. No reconocer eso no me parece muy dialéctico.

Tal y como Pizarro y similares hicieron en America es lógico que la UE y EEUU aprovechen las luchas de los pueblos oprimidos por sus competidores.

Por poner un ejemplo práctico, muy pocos en la izquierda cuestionan los derechos nacionales de los palestinos porque un sector importante, y para sacudirse la invasión inglesa y la colonización sionista, apoyase a los nazis en la II Guerra Mundial.

-Estoy de acuerdo en que actualmente las independencias de Chechenia y Tíbet debilitarían a Rusia y China. Pero eso ¿elimina sus derechos nacionales? ¿De quién es la responsabilidad de la actual situación? ¿Quién oprime a quién?

¿Por qué los bolcheviques, y continuando con la invasión iniciada por los zares, no dieron la independencia a Chechenia tal y como les prometieron en la Revolución? ¿Por qué la actual Rusia capitalista ha eliminado a los líderes más moderados (Masjádov) dando a los yihadistas, apoyados por Arabia Saudí, el máximo protagonismo? No puedo creer que Rusia, con todos los medios que tiene, no podría encontrar una salida negociada y democrática beneficiosa para ambas partes. Y otro tanto de lo mismo con China y el Tíbet.

Seguir manteniendo la opresión nacional dentro de las fronteras estatales, además de ser fuente de alimentación para la reacción interna, se transforma en un arma en manos de los competidores externos.

Argumento 2: El proyecto político y social de la fuerza hegemónica de esas luchas nacionales es retrógrado.

-Doy por correcta esa valoración por lo que no la discutiré. Sí lo haré con la contradicción que a mi entender subyace a la misma.

Por un lado, y como ejemplo, las fuerzas hegemónicas en las luchas de Palestina y Afganistán contra Occidente e Israel son reaccionarias, pero muy pocos en la izquierda ponen en cuestión la legitimidad de sus luchas. Sin embargo con Chechenia, Tíbet o Kurdistán Sur la hegemonía de fuerzas reaccionarias se esgrime como argumento para rechazar su derecho de autodeterminación.

El problema fundamental, por lo tanto, no es si son proyectos retrógrados o no, sino que ese argumento se utiliza arbitrariamente para encubrir otras razones geoestratégicas.

-Por otro lado, se cae en un determinismo: algunos pueblos han nacido para ser “atrasados”. Aunque consigan su soberanía siempre seguirán siendo reaccionarios, nunca surgirán contradicciones ni lucha de clase interna creando proyectos y opciones de izquierda. Por lo tanto, mejor que sigan bajo el yugo actual, es el mejor camino para su progreso y avance al socialismo, según este razonamiento.
Izquierda “autodeterminista”

En Euskal Herria vivimos una lucha de liberación nacional que a los independentistas de izquierda nos ha dado una marcada sensibilidad con las luchas de otros pueblos. Esa sensibilidad nos lleva a aceptar con más facilidad y generosidad el derecho de Autodeterminación de otros pueblos, sin poner los a menudo insalvables obstáculos que establece la izquierda “geoestratégica”. Una sensibilidad que nos ha llevado algunas veces a apoyar casos bastante criticables; Kosovo por ejemplo.

Esta izquierda “Autodeterminista” con la que me identifico en general tiene a mi modo de ver otro aspecto criticable: el de en la práctica justificar en nombre de los derechos nacionales de los pueblos oprimidos las agresiones del Imperialismo Occidental contra sus Estados enemigos, tal y como hemos visto en Libia o Siria.

¿Cómo equilibrar la denuncia antiimperialista, es decir la solidaridad con el País que está bajo los ataques y bombardeos de la OTAN, es decir de los ataques de la UE y EEUU, y a la vez defender la legitimidad de las reivindicaciones nacionales de los pueblos sometidos por ese País agredido? Este es un nudo ideológico difícil de desatar.

Además de esto hay otro factor en la izquierda “autodeterminista”, concretamente en la Izquierda Abertzale, que en los últimos meses me ha sorprendido desagradablemente, ya que es la primera vez que veo algo así.

Proceso de Autodeterminación de las Repúblicas Populares de Donetsk y Lugansk

Como consecuencia directa del Golpe de Estado que en febrero impulsaron la UE y EEUU, en el Sureste de Ucrania realizaron en mayo referéndums de autodeterminación. Con gran participación popular decidieron cambiar su relación con Ucrania, en la que se plantean opciones federalistas, independentista y pro-rusas, y no solamente estas últimas como destacan los medios occidentales. En consecuencia proclamaron las Repúblicas Populares de Donetsk y Lugansk.

Al poco tiempo se iniciaron los ataques militares del Gobierno ucraniano apoyado por la OTAN y plagado de neonazis y contra esas Repúblicas.

Y la postura de la Izquierda Abertzale, al menos la de su altavoz público más referencial, el periódico Gara (Sortu y Askapena callan), ha sido la de criticar y desprestigiar estas Repúblicas Populares mientras están siendo agredidas militarmente.

Creo que no me equivoco si digo que esta es la primera vez que la Izquierda Abertzale rechaza un proceso de Autodeterminación. Los argumentos principales que Gara utiliza son los siguientes:

Argumento 1: lo que ocurre en Ucrania es un mero enfrentamiento interimperialista; ni unos ni otros.

No hay que ser ningún experto para ver que la actual situación de guerra en Ucrania es consecuencia directa de la intervención imperialista, que se inició a la par que el intento de golpe de Estado en Venezuela, de la UE y EEUU para crear una situación en las mismas fronteras de Rusia y además perjudicar su economía.

Además de eso, la postura de Rusia ha sido la de proponer negociaciones y acuerdos que han sido sistemáticamente boicoteados, con el objetivo de crear una situación de guerra y desestabilización, en línea con la doctrina del “caos creativo” que la UE y EEUU aplican por todo el planeta.

Aún más, actualmente las élites capitalistas rusas ya han dejado claro que no les interesa intervenir militarmente para salvar las Repúblicas de Donetsk y Lugansk, y que a día de hoy su máximo objetivo (por supuesto económico) es conseguir la estabilidad y el entendimiento con el Gobierno ucraniano.

Se argumenta que a los rebeldes del Donetsk y Lugansk les apoya Rusia. ¿Y a los rebeldes islamistas de Libia o Siria, que tan alegremente se les denomina revolucionarios, no les han apoyado y apoyan la OTAN, Turquía, las Monarquías del Golfo, y todo lo más retrógrado del planeta? Lo que se puede deducir de todo esto es que el apoyo o presencia rusa se nos hace más insoportable y retrógrado que el de la OTAN, Turquía o Arabia Saudí. Demasiadas coincidencias con los intereses de la Unión Europea.

Hay algo más; estamos viendo en el corazón de Europa unos escarceos que recuerdan peligrosamente lo que pudiera ser el inicio de una guerra planetaria. Y la izquierda vasca y europea, en su mayoría mirando a Palestina, Kurdistán, Sahara (procesos que también apoyo), etc. pero obviando con mantras ninistas un conflicto mucho más cercano y peligroso.

A estas alturas seguir manteniendo que todo es un simple enfrentamiento interimperialista no pasa de ser un mero pretexto para poner al mismo nivel al agresor y al agredido.

Argumento 2: los proyectos de las Repúblicas populares de Donetsk y Lugansk son retrógrados.

Se me hace totalmente sorprendente escuchar de la Izquierda Abertzale un argumento así para criticar un proceso de autodeterminación, precisamente cuando entre quienes luchan hoy en día en Donetsk y Lugans están comunistas, antifascistas e izquierdistas (1), algo inexistente en algunos procesos con los que nos hemos solidarizado en otros momentos.

Y argumento más sorprendente todavía si lo comparamos con la línea editorial que se mantuvo mientras la OTAN bombardeaba Libia: en las páginas de Gara pudimos ver un apoyo evidente y entrevistas a todo tipo de grupos islamistas y reaccionarios, incluido lo de llamar “revolucionarios” a islamistas y yihadistas.

Dicho de otro modo; Gara, y por tanto Sortu, están tratando, en nombre de una muy cuestionable “Primavera Arabe”, de “revolucionarios” a los Hermanos Musulmanes en sus múltiples versiones regionales, pero tratan de retrógrados a los rebeldes del Sudeste ucraniano a los que manipuladoramente se les denomina “pro-rusos” y entre los que se encuentran comunistas, izquierdistas y antifascistas. La contradicción es tamaño XXL.

¿Por qué en este caso, y sólo en este caso, se utiliza un argumento tan parecido al de la izquierda “geoestrategica”? ¿Es otra consecuencia de la mal disimulada rusofobia? ¿Tal vez querer evitar el enfrentamiento con los intereses (2)directos y cercanos del imperialismo de la Unión Europea? ¿Un nuevo dogma teórico?

Sea cual sea la razón hay una triste realidad: un proceso autodeterminista realizado en Europa está siendo aplastado militarmente y los muertos civiles, de toda edad y condición (3) son europeos, y entre nosotros el silencio, la falta de solidaridad o el intento de desprestigio son nuestra respuesta.

Para terminar

No, realmente no hay un Derecho de Autodeterminación universal que todo el mundo asuma, su aprobación está sometido a los intereses, dogmas teóricos o análisis estratégicos de cada cual. Es algo totalmente subjetivo e interesado. Y muchas de las veces incoherente.

A mi modo de ver, los pueblos ya guiados por fuerzas de izquierda o reaccionarias tienen derecho a la soberanía, a tomar las decisiones por su cuenta e incluso a equivocarse, a evolucionar. Me parece una condición básica para solucionar sus contradicciones y el desarrollo de la lucha de clases.

La opresión y la dependencia no han sido nunca bases sólidas para el socialismo, por el contrario, además de ser fuente de alimentación de la reacción interna, convierte en chauvinista a la clase trabajadora del Estado opresor y es una herramienta de agresión de potencias externas.

Por otro lado, defender el Derecho de Autodeterminación de lejanos pueblos me parece solidario y necesario, pero habrá que hacerlo de la manera que no acabe beneficiando ideológicamente al imperialismo Occidental mientras realiza sus masacres.

Y si además de eso obviamos o rechazamos los procesos más cercanos, los que tocan “las cosas de comer” del imperialismo europeo y yanki, como es el caso del Sudeste ucraniano, lo que esto denota que algo falla en nuestra teoría y práctica de izquierdas y revolucionaria.


(1) “Ayúdadnos a romper el bastión del fascismo en Ucrania” Donetseko Meatzarien Sindikatua. http://www.lahaine.org/index.php?p=78954

(2) “Itsu, mutu, gor”. Asier Blas
http://www.argia.com/argia-astekaria/2424/itsu-mutu-gor

(3) “Zenbat hil dira orain artean Eki-Ukrainako guduetan?” Pello Zubiria.
http://www.argia.com/albistea/zenbat-hil-dira-eki-ukrainako-guduetan







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