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lunes, 9 de febrero de 2026

Otegi Responde a Rufián

Gabriel Rufián es un político con muchas tablas y mucho temple, catalanista de una sola pieza.

Por su parte, Arnaldo Otegi es un hombre fraguado en las trincheras de la resistencia vasca en contra de la brutal represión españolista.

Coinciden en su defensa de los derechos de las clases trabajadoras de los pueblos del estado español.

Pero difieren en otros puntos.

De eso nos habla esta nota publicada en Noticias de Gipuzkoa:


Otegi responde a la alianza conjunta de izquierdas que sopesa Rufián

El portavoz de ERC abre la puerta a una confluencia electoral de las izquierdas del Estado español

El secretario general de EH Bildu, Arnaldo Otegi, ha afirmado este lunes que no cree que la propuesta del portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, para aunar a los partidos a la izquierda del PSOE sea factible, y ha reiterado la oferta de una lista conjunta de cara a unas futuras elecciones generales "con un programa de mínimos" y con el objetivo de "hablar como pueblo".

En una entrevista concedida a Euskadi Irratia, Otegi ha señalado que las elecciones autonómicas en Aragón han mostrado que la apuesta del PP "ha salido mal porque ha bajado", Vox ha tenido "un incremento evidente" y el resultado de la Chunta Aragonesista ha sido "destacable, porque evidencia la tendencia al alza de las fuerzas progresistas de kilometro 0".

"Obvio" incremento de la derecha

El secretario general de EH Bildu ha lamentado que, frente al "obvio" incremento de las derechas, "en el Estado español no son capaces de entender lo que en Euskal Herria aprendimos hace tiempo, y es que, en este momento histórico en el que el autoritarismo crece, lo que se debe hacer es una articulación social y popular lo más amplia posible".

En este sentido, ha considerado que "no" es factible la propuesta de Rufián, ya que, "aunque no lo digo por este caso, a veces parece que los objetivos individuales se ponen por encima de los colectivos". Además, ha asegurado que en EH Bildu "nunca hemos hablado con ERC, ni con Gabriel Rufián, ni en el Congreso, ni en las relaciones oficiales que tenemos, y ya tenemos establecida nuestra posición ante unas elecciones generales".

"Creemos que las elecciones da una oportunidad a Hego Euskal Herria (Euskadi y Navarra) para hablar como pueblo. Desgraciadamente, la tendencia es hablar como partido, y por eso planteamos la propuesta de una lista única, con un programa simple, para que luego cada uno haga su tarea en el Congreso, y, gane la extrema derecha o el PSOE y la izquierda, este país le diga con una sola voz qué es lo que quiere", ha explicado.

Candidatura conjunta

Así, Otegi ha lamentado que, "con todo el respeto", los argumentos utilizados hasta el momento por el presidente del EBB del PNV, Aitor Esteban, para rechazar la propuesta de EH Bildu de una lista conjunta son "muy débiles".

"Por un lado, dice que en su momento hicimos un vídeo en el que les llamábamos fascistas, y yo ya pedí perdón personalmente, por lo que ese argumento no sirve. Por otro lado, dice que después no estaríamos de acuerdo en políticas fiscales, industriales, económicas o sociales; vale, tenemos diferencias, pero también las tienen con el PSE y llevan 40 años gobernando juntos", ha explicado. 

Por todo ello, el secretario general de EH Bildu ha insistido en que, "si vamos al Bernabéu, queremos ir con la selección vasca, no cada uno a jugar su partido", y por eso ha reiterado que los argumentos del PNV para rechazar su oferta son "bastante débiles".

"En este país siempre estamos hablando del derecho a decidir. Pues el Estado español nos va a poner urnas en Tudela y en Hondarribia, y tenemos dos opciones: ir como partido o ir como país. Nosotros somos favorables a ir como país", ha insistido. 

 

 

 

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martes, 3 de febrero de 2026

«Más Descentralización»

Naiz nos presenta este artículo acerca de una encuesta realizada recientemente por Electomania.

En lo que respecta a Hego Euskal Herria y a Cataluya, no hay sorpresa alguna:


El 45% en el Estado español quiere «más descentralización» y un 16% una confederación

Una encuesta de Electomania hecha a mediados de mes muestra que menos de la mitad desea un Estado más centralizado y que solamente siete de cada cien desean que el sistema siga sin cambios. En Euskal Herria, Barcelona y Lleida gana la opción confederal con derecho a decidir.

Daniel Galvalizi

El modelo territorial del Estado español ya no protagoniza las cabeceras ni es el tema prioritario como lo era en los tiempos más álgidos del ‘procés’ en Catalunya. Ha descendido hasta la casi irrelevancia en el tope de las preocupaciones de los votantes, según la base de datos del CIS. Sin embargo, que no sea una máxima prioridad no significa que esté resuelto o que no haya un debate al respecto.

Eso mismo exhibe un reciente trabajo demoscópico de la consultora Electomania, la cual en su segmento de trabajo Electopanel suele preguntar a voluntarios en todo el Estado sobre algunos temas específicos sobre los que, además, no pregunta el CIS. Por ejemplo, hace dos años hizo un estudio sobre la preferencia entre un sistema de monarquía constitucional o república en el que la segunda opción ganaba claramente, y en Euskal Herria, donde más.

En este caso, Electomania ha hecho un análisis, a cargo de Rodrigo Panero y Miguel Díaz, con un cuestionario ya no sobre el sistema de organización del Estado español sino sobre las preferencias sobre la forma que debería tener las relaciones de sus regiones y naciones con el Estado.

Según la opinión de la consultora una vez concluido el análisis, el Estado español cuenta con «una mayoría social favorable a reordenar el modelo territorial» y con «importantes bolsas de apoyo a fórmulas federales y confederales», aunque también con un importante núcleo a favor de reforzar la centralización.

En una primera pregunta en donde se plantean solo opciones de ir a más, a menos o quedarse en una situación igual, lo que gana es claramente un sistema descentralizado, con el 52 %. De esa proporción, tan solo 7,1 % desea que el Estado de las Autonomías se quede como está, mientras que casi 45 % demanda una mayor descentralización. El 48% anhela una recentralización de competencias.

Las circunscripciones electorales en las que la respuesta positiva a descentralizar más resulta más alta son Bizkaia (77,4 %, seguido de cerca por Gipuzkoa (70,7%) y Girona (70%). Le siguen Araba, Barcelona, Nafarroa, Lleida, Tarragona, Pontevedra, A Coruña, Ourense, Granada y Huesca.

De las otras regiones con identidades nacionales en disputa, como el Pais Valencià, Illes Balears y Canarias, solo en el archipiélago mediterráneo la opción de recentralizar competencias supera a las de descentralizar y mantener el esquema actual.

En una segunda fase de preguntas, en las que se pregunta qué tipo de modelo de relación entre las naciones y regiones y el Estado central se desea, las opciones dadas a los encuestados han sido: un Estado de Autonomía con más centralización, un Estado muy centralizado sin comunidades autónomas, un esquema de confederación con derecho de autodeterminación aceptado entre las partes, y un Estado federal.

Curiosamente, en la mayoría de las circunscripciones las opciones más elegidas han sido Estado federal y Estado confederal, incluso algunas de la meseta castellana, cuyas élites, dirigentes y medios de comunicación suelen ser más cercanos al nacionalismo español. La única en donde la forma más votada ha sido la de cancelar el Estado de las Autonomías ha sido Badajoz (30,7%).

Confederación con derecho a decidir

En las que la opción de una confederación con derecho a decidir es la más anhelada destacan los tres herrialdes de la CAV (en estos la opción sumada de confederalismo y federalismo supera el 70%), Nafarroa, Barcelona y Lleida; en tanto que el Estado federal es el preferido en Girona, Tarragona, Canarias, València, toda Galiza menos Lugo, Granada, Zaragoza, Asturies, e incluso circunscripciones castellanas como Valladolid y Ciudad Real. 

Una curiosidad: la provincia más poblada, Madrid, capital del Estado y bastión principal de poder de los sectores más jacobinos, registra un 38 % de voluntades a favor de un esquema federal o confederal, aunque allí las dos propuestas recentralizadoras acumulan el 55%.

El informe ha tenido en cuenta a la hora de elegir a sus encuestados (unos 1.600) las cuotas por territorio, género, edad y formación según aparece en el censo electoral, señala Electomania en su ficha técnica. Las preguntas han sido realizadas entre el 16 y el 23 de enero de este año.

 




 

 

 

 

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martes, 27 de enero de 2026

Entrevista a Xabi Iraola

El nombramiento de Xabi Iraola como coordinador general de Sortu tiene vueltos locos a los socios que administran la CAV. El carca injerencista Iñaki Injerencista, tan deseoso de una invasión militar total a Venezuela, se ha rasgado las vestiduras diciendo que Sortu ha fagocitado a EA y a Alternatiba. Iker Andueza, por su parte, insiste ahí donde le preguntan en su muy cipaya tesis afirmando que Sortu, al estar más preocupada por la autodeterminación del pueblo vasco que por cualquier otro tema, no ha hecho nada en favor de los derechos sociales y laborales de ese pueblo al que representan en la instituciones del estado.

Están nerviosos, los unos y los otros, sabedores de que en la CAV tanto ellos como el PP y Vox siguen perdiendo votantes.

Dicho lo anterior, les presentamos esta entrevista que Iraola ha concedido a Naiz:


«A esta generación le toca poner las bases del Estado vasco» 

Xabi Iraola | Nuevo coordinador general de Sortu | Iraola (Igeldo, 1993) transmite confianza y autenticidad al hablar. Se nota que conoce bien el movimiento del que toma uno de los cargos claves. Respeta mucho las genealogías y a la vez conecta con la militancia más joven. Valora mucho la reflexión colectiva. Está deseando ponerse manos a la obra.

Iñaki Soto

¿Su nombramiento supone un cambio generacional?

Creo que sí. Pero no por mí, sino porque la izquierda abertzale demuestra así su capacidad de renovación, de integrar a más generaciones a la lucha de liberación nacional. Además, indica que sabe dar confianza a las y los militantes jóvenes. En ese sentido, el cambio no lo represento solo yo; hay otras dos personas en la Secretaría Nacional de mi edad, y dos que son aún más jóvenes.  

Su generación puede ser puente entre una que cambió la estrategia y la que construirá otra cultura política. ¿Cómo se gestiona ese legado?

La nuestra es una generación que ha vivido muchos finales, pero también muchos inicios, primeras partes de muchos procesos y proyectos. Yo mismo fui parte de la creación de Ernai, por ejemplo. La primera vez que voté fue por Amaiur. Quiero decir que hoy en día EH Bildu y EH Bai son la primera fuerza del conjunto del país, pero hace 15 años todavía estaban en fase de creación.

En ese sentido, sí que nos puede tocar hacer de puente. Frantz Fanon dijo que cada generación tiene que descubrir su misión, cumplirla o traicionarla. Desde mi punto de vista, es hora de descubrir cuáles son nuestras misiones.

Veo tres grandes retos que hay que abordar con valentía y confianza. El primero es renovar el proyecto nacional vasco y unirlo a los retos que tenemos en todo el mundo: la crisis climática, la migración, las desigualdades, la digitalización… En segundo lugar, cuando la extrema derecha quiere expandir la antipolítica, desde la izquierda debemos reconectar con su auténtico sentido transformador. Eso conlleva trabajar con el pueblo, con la gente. Por último, a esta generación le toca construir las bases del Estado vasco. Desde ya, debemos de empezar a pensar en todos los ámbitos, siendo y pensando como Estado. Y como vascos.

Sonia Jacinto decía que, aunque la renovación es clara, ella se sentía de la misma generación que Otegi. Enmendando la pregunta previa, quizás esa perspectiva no sirva… 

Porque lo que son nuevos son los tiempos, más allá de las generaciones. Muchas veces, en política, se destaca esta o aquella generación. Hay algo de razón en eso, porque al final cada generación tiene sus propias perspectivas, sus maneras de vivir la vida, la militancia… Pero lo que de verdad es nuevo aquí y ahora es el momento histórico. A nivel global, y en Euskal Herria. 

Precisamente, yo pondría en valor algo que he vivido de una forma muy natural en este movimiento: el trabajo militante intergeneracional. Claro que somos una nueva generación, pero pertenecemos a una escuela política. Somos hijos e hijas de toda la trayectoria de la izquierda abertzale, de la gente que ha militado y sigue militando en este movimiento. Es verdad que, por época, mi militancia está unida al cambio de estrategia, pero esa transmisión es muy importante. Más ahora, cuando intentan alejar la vida y la militancia de la gente joven. Mantener ese espíritu supone un aprendizaje mutuo. 

¿Cómo ha vivido el congreso?

Más que el proceso formal, destacaría el debate. Hemos planteado una ponencia, una reflexión para responder al momento político y al balance de los últimos 10 o 15 años. Partiendo de ahí, había que identificar los retos y el momento político actual, plantear nuestra apuesta a través de esa reflexión. Ese proceso ha sido gradual y acumulativo. Tanto en las asambleas como a través de las enmiendas parciales, hemos ido enriqueciendo y ampliando la reflexión inicial. Con debate, reflexión compartida y confianza, ha sido nuestra militancia la que le ha dado forma. Hemos puesto una base, pero ahora hay que demostrar que lo que dice la ponencia es posible. Vamos a poner todas las fuerzas en ello.

¿En qué cambia el modelo de militancia?

Pienso que lo que planteamos no es tan nuevo. En realidad, está en el ADN de la izquierda abertzale. Por eso, la militancia más experimentada ha entendido muy bien lo que se planteaba. Simplemente, hemos decidido que nuestro trabajo militante principal lo tenemos que hacer fuera de nuestras estructuras. Si entendemos que el latido liberador del país va más allá de Sortu, que el proceso de liberación nacional pasa por espacios y dinámicas que van más allá del partido, eso nos lleva a plantear que las y los militantes de Sortu hagamos nuestra aportación desde esas dinámicas, con otra gente. A veces nos cuesta, pero creo que hay que dar el paso de trabajar con gente que piensa diferente. 

En la resolución aprobada el sábado, decimos que una sola organización no puede liderar un país. Y que si pudiera, tampoco sería deseable. Nosotros queremos liberar este país con la gente y con otros sectores. Desde la humildad, aportando, siendo uno más en esas dinámicas… El mayor cambio que planteamos ahora es ese, que hay que ahondar en el trabajo en común con otra gente.

Además de la militancia, ¿cómo evoluciona la función colectiva de dirección?

En serio, creo que uno no se puede autoproclamar dirección. Dicho de otra forma, esa autoridad no se obtiene por escribir en una ponencia que se es dirección. Creo que la autoridad, la capacidad de dirigir, se gana. Y hoy en día ese poder se gana haciendo las mejores propuestas y los mejores planteamientos. Sortu no ambiciona ser dirección en ese sentido tradicional, por así decirlo, sino que quiere aportar a esa tarea. Teniendo en cuenta la madurez que tiene hoy en día el proceso de liberación nacional, esa dirección, en todo caso, se va a hacer de manera colectiva, entre muchos y muchas. Ojalá podamos aunar diferentes planteamientos y perspectivas. En todo caso, será desde la humildad y desde nuestra posición política histórica, que es algo que solamente podemos aportar nosotras. 

Su dirección tiene un elemento renovador y un componente continuista. ¿Qué buscan con esta combinación?

El término continuista tiene una connotación negativa que no comparto. Creo que este es el mejor equipo para afrontar los retos que tenemos y por eso destacaría la parte de renovación. No solo en términos de edad, que es evidente, ni de género, que también –es la primera vez que en la dirección habrá más mujeres que hombres–. Sobre todo me refiero al origen militante o a la trayectoria de cada uno y cada una de mis compañeras. Hay gente que viene de ámbitos políticos muy diferentes, incluso ideológicos o culturales. Cuando el proceso de liberación nacional necesita traer otras perspectivas y esas culturas diferentes, por su dinamismo, este es un equipo de presente con una clara proyección a futuro.

Tiene 32 años, ¿cómo vive los episodios de nostalgia?

Personalmente, no me condicionan. Somos un movimiento de liberación nacional con muchas décadas de lucha, que por delante le queda otro tanto, y nos ha tocado luchar en este contexto histórico y bajo estas condiciones. Una de las mayores virtudes de la izquierda abertzale ha sido adecuar su lucha y renovarse. Otra virtud es la apertura estratégica que ha mantenido en el tiempo. Buscar siempre el modo de que el proceso de liberación nacional avance.

Arnaldo Otegi suele decir que la izquierda abertzale acierta cuando está donde no se le espera. Vamos a demostrar otra vez eso, enganchando a nuestra gente y sorprendiendo a los adversarios. La base estratégica que estamos desarrollando estos últimos años está dando frutos. Y creo que va a dar muchos más, pero no a la izquierda abertzale como tal, sino a Euskal Herria y al proceso de liberación. 

Porque, volviendo a la pregunta, nosotras no estamos para pensar si nos gustaría vivir en otro tiempo o en otro sitio. Estamos aquí para liberar a este país y nuestras reflexiones siempre van en ese sentido: identificar el momento histórico y plantear los caminos que nos parecen más adecuados para seguir avanzando.

Euskara, migración… sus intereses y responsabilidades han estado relacionadas con el nervio del país. ¿De dónde vienen esas inquietudes? 

Mi trayectoria está unida a esa manera de entender la política como algo transformador. Desde esa visión, hay que afrontar los debates con antelación, plantearlos de forma radical, con sus peligros y sus virtudes, con sus opciones. Hay que tener el compromiso de mirarle al país a la cara y creo que debates como el euskara o la migración hay que abordarlos con valentía y confianza, para que este pueblo pueda avanzar.

Pello [Otxandiano] dice que cuando más avanzamos es cuando unimos el impulso comunitario, ese tesoro que tenemos como pueblo, con los recursos institucionales del país. Nuestro trabajo es multiplicar y fortalecer esa unión.

¿Le ha marcado ser de Igeldo?

Claro [sonríe]. Igeldo es un pueblo que no es tratado como tal y que en muchos aspectos ha sido abandonado. Hemos aprendido a construirlo desde el trabajo comunitario, esa idea del «hazlo tú». Ahí «herrigintza» es exactamente eso, hacer pueblo. Ese es el contexto político en el que yo he aprendido a ser militante. Y en esas sigo. 

Habla del impulso comunitario, ha mencionado el utopismo… ¿Cómo se canalizan?

Alba Garmendia, en su libro ‘Etxeko leihoak unibertsora’, dice que una cosa es la utopía y otra los cambios reales que podemos hacer aquí y ahora. Me parece muy acertado, porque a veces recurrimos a la utopía para tapar nuestras carencias políticas. Por supuesto, la utopía es un espacio que hay que trabajar desde la política, la cultura… Creo que Sortu tiene que moverse en esos dos planos: por un lado, tiene que imaginar escenarios que hoy no son posibles, pero que pueden serlo a futuro y, por otro, la política está para plantear cambios concretos y reales, sin excusas. 





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lunes, 26 de enero de 2026

Lertxundi | Soberanía, Autodeterminación y Violencia Selectiva

Los jeltzales están muy molestos porque, según ellos, Sortu no desplegó la ikurriña en un acto reciente, mostrando solo la bandera navarra y el Arrano Belta, siendo lo anterior una mentira pues en todos sus actos la izquierda abertzale coloca las tres banderas en lugares bien visibles. 

Como lo dijimos anteriormente en este blog de la diáspora vasca y para la diáspora vasca, Euskal Herria tiene una historia de identidad y resistencia tan rica y tan profunda que a diferencia de otros pueblos buscando autodeterminación, el nuestro tiene banderas de las cuáles escoger.

También andan muy molestos los sociatas, quienes esgrimen como argumento que la izquierda abertzale no ha contribuido al avance de los derechos sociales y laborales de la clase trabajadora vasca, lo cual resulta falso pero no por lo que Eneko Andueza quiere dar a entender, sino por no ha sido solo el pueblo vasco el beneficiario del avance de dichos derechos, sino todos los pueblos del estado español, algo de lo que no pueden presumir los sociatas.

Así que, aclarado lo anterior, les presentamos este artículo de opinión publicado en la sección Iritzia de Naiz:


Soberanía, autodeterminación y violencia selectiva: una lectura nabarra del derecho de los pueblos 

Nestor Lertxundi

I. Nabarra y la confusión contemporánea

Existe una confusión profundamente arraigada en el lenguaje político y mediático cuando se habla de Nabarra. Para unos es una comunidad autónoma o una provincia española; para otros, una provincia más dentro de Euskal Herria. Ambas definiciones, sin embargo, comparten un mismo error de base: ninguna responde a lo que históricamente ha sido Nabarra.

Nabarra no nace como una provincia ni como una entidad cultural subordinada, sino como un Estado europeo con continuidad histórica, instituciones propias, derecho público y una proyección territorial definida durante siglos.

La desaparición de Nabarra del mapa político no fue el resultado de una decisión democrática ni de un proceso natural, sino de una ocupación progresiva y compartida por las monarquías española y francesa, con la legitimación ideológica del Vaticano, que fragmentó su territorio y anuló su soberanía.

El espacio histórico nabarro, documentado en fuentes medievales y modernas, se extendía desde Calatayud hasta Foix, desde Toulouse hasta las cercanías de Bordeaux, y alcanzaba el litoral occidental hasta Castro Urdiales. Reducir hoy Nabarra a una comunidad administrativa contemporánea es un ejercicio de amnesia histórica deliberada.

Nombrar correctamente a Nabarra no es un gesto identitario ni folclórico: es un acto de precisión histórica y de honestidad política.

II. Nabarra como sujeto político preestatal

Antes de la consolidación del Estado moderno centralizado, el espacio baskón-nabarro desarrolló formas de organización política basadas en la comunidad vecinal. El auzo no era únicamente una unidad social, sino una institución con significado jurídico y político. La auzokrazia (termino que surge dentro del paradigma nabarro en sustitución del conocidísimo democracia prostituido y corrompido), constituía un sistema de autogobierno en el que las decisiones fundamentales eran adoptadas por la comunidad, y los cargos −como el auzapeza− eran elegidos por los propios vecinos, sin mediación de poderes externos.

Este modelo no responde a una idealización romántica del pasado, sino a una constatación histórica: la soberanía no residía en un centro abstracto, sino en la comunidad organizada.

La ruptura de este sistema no se produce de forma natural, sino como consecuencia de procesos de imposición externa: la cristianización apostólica romana, la introducción de estructuras patriarcales jerárquicas y, posteriormente, la conquista militar y jurídica. A partir de ese momento, la fragmentación comunal se consolida también en el plano legal, desplazando la soberanía del auzo al aparato estatal.

Lejos de desaparecer, el sujeto político baskón se rearticula históricamente. Tras las invasiones visigodas y otros procesos de presión externa, emerge primero en el ámbito pirenaico, luego en el Reino de Iruñea y finalmente bajo el Reino de Nabarra. No se trata de fundaciones ex nihilo, sino de reconfiguraciones sucesivas de un mismo cuerpo político que conserva una lógica propia diferenciada del Estado moderno homogéneo.

III. Lengua, prohibición y poder

La primera prohibición conocida y documentada del uso del uskara en Nabarra ocurre en Huesca y data del año 1349. En ese año, el concejo o ayuntamiento de Huesca emitió unas ordenanzas municipales que prohibían a los intermediarios del mercado (los corredores o corredors) usar el uskara (llamado entonces basquenç) en las transacciones comerciales en el mercado de la ciudad, junto al árabe y al hebreo, imponiendo el uso del romance aragonés bajo multa de 30 sueldos si no se cumplía.

Esta ordenanza de 1349 es considerada la primera regulación explícita contra el uso de la lengua de Nabarra en un ámbito público documentado en la historia europea.

Este trabajo propone una lectura crítica de dicha paradoja desde un marco histórico y político específico: Nabarra, entendida no como una invención decimonónica ni como un residuo folclórico, sino como un sujeto político preexistente, dotado de formas propias de organización comunitaria, jurídica y territorial.

IV. Euskal Herria como espacio plural

A partir de este marco, se plantea una reflexión sobre Euskal Herria no como Estado homogéneo, sino como espacio lingüístico, cultural y político plural, históricamente compuesto por múltiples comunidades con denominaciones, instituciones y grados de autonomía diferenciados.

Euskal Herria ha sido frecuentemente reducida a un mapa etnográfico o administrativo, especialmente desde las clasificaciones lingüísticas del siglo XIX. Sin embargo, en términos históricos y filológicos, Euskal Herria designa ante todo la tierra del euskara, no un Estado unitario ni una nación homogénea. Esta distinción es fundamental para comprender la pluralidad interna del espacio vasco.

Las fuentes literarias y testimoniales muestran una diversidad de denominaciones territoriales que coexisten sin anularse: Gipuzkoa es nombrada como Euskel Herria, la Alta y Baja Nabarra como Uskal Herria, Lapurdi como Heskual Herria, Zuberoa como Üskal Herria. Estas denominaciones no son meras variantes dialectales, sino expresiones de comunidades políticas concretas insertas en un mismo continuo lingüístico.

Autores como Axular, al referirse a «Euskal herria da; Araba, Bizkaia, ipuzkoa... eta bertze aunitz gehiago», o expresiones populares como el bertso atribuido a Xempelar −gu gara Euskal Herriak− apuntan a una concepción plural del sujeto colectivo. Euskal Herria no aparece como un Uno indivisible, sino como una constelación de pueblos y territorios unidos por la lengua, pero no subsumidos en una soberanía nacional única.

Esta pluralidad entra en tensión con los proyectos nacionalistas modernos, que tienden a homogeneizar símbolos, relatos y fronteras. La identificación entre nación, Estado y símbolo produce una neutralización de la diversidad interna y una despolitización de las formas comunales históricas.

V. La autodeterminación como ficción jurídica y la violencia interna

El llamado «derecho de autodeterminación de los pueblos» se presenta habitualmente como un principio jurídico universal, pero en la práctica funciona como una falsedad puesta sobre el papel, un enunciado vacío destinado a contentar a no se sabe bien quién, sin voluntad real de aplicación coherente.

Si un pueblo pretende autodeterminarse de forma efectiva −da igual la vía concreta, porque el derecho a hacerlo es previo− y aplicar políticas sociales y económicas propias, necesariamente distintas de las de las supuestas «democracias» que lo mantienen sometido, entra de inmediato en una zona de conflicto real.

La experiencia histórica demuestra que la autodeterminación solo es tolerada cuando no altera las estructuras económicas, geopolíticas y de poder preexistentes. Un pueblo puede ser autorizado a independizarse si mantiene las mismas políticas esclavistas de su antiguo colono; pero si pretende salirse de la rueda, romper con el negocio y alterar los equilibrios materiales, será aplastado.

Por ello, la autodeterminación no se decide en el plano moral ni jurídico, sino en el plano de la correlación de fuerzas. Para autodeterminarse de verdad no basta con la razón ni con el derecho: se necesita capacidad material de defensa, un ejército potente y apoyos internacionales fuertes y leales, es decir, compañeros de lucha.

En ausencia de estos elementos, el derecho de autodeterminación queda reducido a una consigna retórica.

En este marco, el ejercicio histórico de la autodeterminación revela un patrón selectivo: Estados que acceden a la independencia invocando dicho derecho tienden, una vez constituidos, a negarlo a sus propias minorías internas. Esta contradicción no es accidental, sino estructural: el Estado moderno requiere homogeneidad territorial, lingüística y política para su funcionamiento.

VI. Experimento mental: autodeterminación y dominación interna

En este contexto, cabe plantear un experimento mental: supongamos que Nabarra reconoce la soberanía de un nuevo Estado de Euskal Herria. En el interior de este Estado recién creado, determinadas comunidades −por ejemplo, Roncal o Trebiñu− reclaman su propia autodeterminación o son objeto de represión por razones políticas, culturales o lingüísticas.

Si dicha represión deriva en crímenes de lesa humanidad contra población civil, la cuestión deja de ser territorial y pasa a ser ética y política.

El problema central no es la legitimidad inicial de la independencia, sino la conducta del nuevo Estado frente a sus comunidades. Cuando la autodeterminación se convierte en instrumento de dominación interna, pierde su carácter emancipador y reproduce las lógicas que pretendía superar.

VII. Soberanía, protección de civiles y límites del Estado

La soberanía estatal no puede ser entendida como un escudo absoluto frente a la responsabilidad política. La protección de la población civil constituye un límite material a la soberanía. Cuando un Estado no solo es incapaz de proteger a su población, sino que se convierte en agente de violencia sistemática, se rompe el fundamento mismo de su legitimidad.

Desde esta perspectiva, el papel de Nabarra no sería el de un poder intervencionista que niega la soberanía de Euskal Herria, sino el de un actor político que reconoce que la soberanía no puede ejercerse contra las personas. La prioridad no es la integridad territorial ni la coherencia simbólica del Estado, sino la vida, la dignidad y los derechos de las comunidades concretas.

Este enfoque desplaza el eje del debate: no se trata de decidir quién tiene razón histórica sobre un territorio, sino de establecer si un proyecto estatal puede justificarse cuando se sostiene sobre la violencia contra parte de su propia población.

Si hacemos un análisis de la autodeterminación selectiva muestra que la independencia, por sí sola, no garantiza ni la justicia ni la libertad. Sin estructuras políticas que reconozcan la pluralidad interna y sin límites efectivos al poder estatal, todo nuevo Estado corre el riesgo de convertirse en un nuevo opresor.

La soberanía, en última instancia, no puede situarse por encima de las personas. Allí donde un Estado −viejo o nuevo− ejerce violencia contra sus propias comunidades, pierde la legitimidad que dice defender. Desde esta premisa, la tradición política nabarra ofrece no una nostalgia del pasado, sino una herramienta crítica para repensar el futuro de los pueblos y sus derechos.

 

 

 

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viernes, 23 de enero de 2026

«Una Memoria Propia»

Naiz publica esta nota en la cual se da a conocer el Centro Zabaltzen, iniciativa de LAB para la preservación de la memoria desde la propia experiencia del pueblo vasco.

Adelante con la información:


LAB pone en marcha el Centro Zabaltzen para «mantener la memoria de la clase trabajadora»

LAB ha aprovechado la presentación de los actos convocados con motivo del 3 de Marzo para anunciar la puesta en marcha del Centro de Documentación Zabaltzen, una herramienta diseñada hace dos años que tiene por objeto «mantener una memoria propia como clase trabajadora».

Ion Salgado

LAB ha puesto en marcha el Centro de Documentación Zabaltzen, una iniciativa surgida hace dos años, con motivo del 50 aniversario del sindicato, que tiene por objeto «mantener una memoria propia como clase trabajadora y como sindicalismo de transformación». En el mismo se pueden encontrar textos, carteles e imágenes, tanto de la central abertzale como de las luchas en las que ha participado. 

En una comparecencia pública organizada para presentar los actos del 3 de Marzo, Igor Arroyo ha manifestado que «es importante ese trabajo de divulgación, y también queremos hacer un reconocimiento a aquellas personas, a aquellos militantes, que han mantenido viva la memoria de la masacre de Gasteiz».

«Porque ahora vemos que, afortunadamente, hay reconocimiento social, político e institucional, pero durante mucho tiempo ha sido la gente trabajadora, los militantes sindicales, muchos de ellos militantes del sindicato LAB, los que han mantenido la memoria de esos sucesos», ha apuntado antes de anunciar la celebración de un acto nacional el día 3 de marzo, a las 10.00, en el Palacio Europa. 

«Queremos hacer un reconocimiento a la gente que ha mantenido con ese trabajo de hormiga, que ha mantenido viva la memoria», ha señalado, y ha incidido en que «es necesario preservar la ambición que tenían los trabajadores y las trabajadoras hace 50 años, que es la ambición de crear una sociedad sin explotación de ningún tipo».

Huelga del 17 de marzo

Ha destacado que «en Europa y en el Estado español el sindicalismo se limita a realizar su labor dentro del espacio que le dejan a nivel institucional. Pero aquí no. Aquí tenemos un sindicalismo de contrapoder, un sindicalismo sociopolítico». «En Euskal Herria el sindicalismo tiene la voluntad y la capacidad de impulsar cambios políticos y sociales. Y eso es lo que vamos a plantear precisamente en la huelga general del 17 de marzo», ha añadido.

«En la huelga general del 17 de marzo vamos a plantear que no nos conformamos con negociar convenios a nivel de empresa o a nivel de sectores, sino que queremos cambios generales a favor del conjunto de la clase trabajadora. Y así como en el 3 de marzo el reparto de la riqueza estaba en la base de las huelgas y las movilizaciones, ahora también planteamos en el centro del debate la necesidad de repartir la riqueza», ha subrayado.

«En un momento en el que se está demostrando que los recursos del planeta son finitos, en un momento en el que las élites están intentando imponer una salida autoritaria a la crisis sistémica, en este momento decimos alto y claro que en Euskal Herria hay necesidad y posibilidad de hacer otro camino, de avanzar hacia una sociedad más justa, hacia la transición ecosocial, hacia el reparto del empleo, de los cuidados y la riqueza», ha sentenciado.




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miércoles, 24 de diciembre de 2025

Embarrados

No podía ser de otra manera, las fobias y complejos por parte de los altos mandos del PNV y del PSOE en contra de la izquierda en general y de la izquierda abertzale en particular han terminado por imponerse al momento de gestionar la amenaza de exterminio por parte de Javier de Andrés en contra de los votantes de EH Bildu.

Aquí lo que informa Naiz acerca de la respuesta por parte de estos partidos a las amenazas abiertas por parte de Javier de Andrés y medianamente veladas, por parte de Ekain Rico:


La Mesa responde con un mensaje genérico al anuncio de «exterminio» de Javier de Andrés

La Mesa del Parlamento, con el apoyo de PNV y PSE, y el voto en contra de EH Bildu, ha respondido con un mensaje genérico a la petición de amparo de este grupo después de que el PP le anunciara en el pleno del jueves su próximo «exterminio como formación política».

Iñaki Iriondo

En el pleno del pasado jueves, el presidente del PP de la CAV, Javier de Andrés, tras recordar la condición de primer partido en el Estado y en Europa, anunció que EH Bildu es una «anomalía» y que «serán exterminados de Euskadi como fuerza política». Tras ello, Pello Otxandiano remitió un escrito a la Mesa del Parlamento para que reprobaran estas palabras, ampararan a su grupo parlamentario e incluso contemplaran alguna sanción contra el parlamentario del PP.

Sin embargo, la Mesa, con el apoyo de PNV y PSE y el voto en contra de EH Bildu, se ha limitado ha lanzar un mensaje genérico en el que ni siquiera se menciona a Javier de Andrés ni el objeto de la petición de amparo. En una nota afirma que «la Mesa del Parlamento Vasco, ante reiteradas situaciones producidas en los últimos tiempos, considera que el debate respetuoso y constructivo, alejado de cualquier expresión o actitud que busque la crispación o el menoscabo personal, es, además de un valor en sí mismo, indispensable para preservar la la integridad de la vida parlamentaria y la confianza de la ciudadanía en sus instituciones».

Eraitz Saez de Egilaz, coordinadora del grupo parlamentario de EH Bildu y secretaria segunda de la Mesa, ha mostrado su desacuerdo con la posición de PNV y PSE, que considera insuficiente. Además, cree que normaliza lo ocurrido en el pleno, que entiende que fue un punto de inflexión, y que blanquea al las palabras de Javier de Andrés.

Es necesario además recordar que la intervención del presidente del PP se produjo sin atender al reglamento, puesto que no había pedido el uso de su turno de palabra, y además la presidenta permitió que hablara después del parlamentario de EH Bildu y respondiendo a su intervención, lo que es absolutamente irregular.

La petición de EH Bildu y la respuesta de la Mesa

Después de lo ocurrido en el pleno, EH Bildu presentó un escrito ante la Mesa asegurando que lo afirmado por Javier de Andrés era una amenaza que va mas allá del debate político y pidió, por tanto, que el Gobierno de la Cámara hiciera una declaración formal de amparo a su grupo y de rechazo a lo dicho por el PP, adoptando las medidas sancionadoras que sean precisas.

La última petición a la Mesa fue que «se adopten las medidas necesarias para que este tipo de hechos no vuelvan a producirse en el seno del Parlamento Vasco, garantizando que el debate político se desarrolle desde el respeto, la convivencia democrática y los valores básicos de esta institución».

Y la respuesta de la Mesa, como dice en el párrafo reproducido más arriba, pide un «clima» que sea «respetuoso y constructivo, alejado de cualquier expresión o actitud que busque la crispación o el menoscabo personal», que «debe ser un rasgo identitario y verdadero patrimonio de esta Cámara, consolidando una trayectoria de civismo parlamentario que debe prevalecer, en todo momento, sobre la legítima discrepancia ideológica».

Añade que «en consecuencia, se apela a la responsabilidad compartida del conjunto de parlamentarias y parlamentarios para, evitando dinámicas que desvirtúen la función representativa, garanticen que la palabra siga siendo la única herramienta válida para el contraste de pareceres y la búsqueda del bien común».

Crítica de Eraitz Saez de Egilaz

Hecha pública ante los medios la posición de la Mesa, la secretaria segunda y coordinadora de EH Bildu, Eraitz Saez de Egilaz, ha comparecido ante la prensa para mostrar su desacuerdo y calificarla de insuficiente.

«Creemos seriamente –ha afirmado– que las palabras que dijo De Andrés del Partido Popular el jueves en este mismo Parlamento no son normales y no se pueden normalizar. En ese sentido estamos en desacuerdo, en un desacuerdo total, con el acuerdo que ha tomado la Mesa del Parlamento Vasco. Creíamos necesario que teníamos de alguna manera que dar pie a otro tipo de amparo».

Ha recordado cuál fue la petición de EH Bildu y afirmado que creen que «se han querido normalizar y de alguna manera también blanquear las palabras de De Andrés del jueves pasado y que algunos, en este caso tanto el PNV como el PSE, tienen que decidir y tienen que dar explicaciones sobre ese blanqueamiento. Lo que pasó el jueves en este Parlamento fue un punto de inflexión».

Ha insistido en que «se quiere normalizar cuando fue un ataque directo a EH Bildu. PNV y PSE tienen capacidad suficiente y ambición democrática sobre cómo tenemos que actuar. Creíamos que plantearían algo más ambicioso y tomarían medidas», ha concluido Eraitz Saez de Egilaz.

El PNV dice que no quiere «barro»

Antes de inicio del pleno sobre presupuestos y de la reunión de la Mesa, el portavoz del PNV, Joseba Díez Antxustegi, ha hecho declaraciones ante los medios a la entrada del Parlamento en las que ha emplazado a los partidos políticos a «bajar el tono y el volumen, dejar el ruido y el barro a un lado» para centrarse «en lo que le importa a la gente».

Díez Antxustegi ha concluido que «si otros quieren perderse en el barro, en el ruido y en la disputa partidista que lo hagan, pero este país no está para esperar a nadie y nosotros vamos a seguir adelante».

Respeto al reglamento

Que el parlamentario del PP Javier de Andrés y el del PSE Ekain Rico salieran a responder a Arkaitz Rodríguez, de EH Bildu, cuando no habían pedido la palabra y obtuvieran la ventaja de intervenir después de él fue consecuencia de dos incumplimientos del reglamento y del orden del día de la propia sesión plenaria. En primer lugar, la presidenta les dio la palabra sin haberlo pedido cuando debían, algo que solo hicieron Sumar, EH Bildu y PNV. Y, después, se permitió que se rompiera el orden de intervención que, como estaba escrito, era «de menor a mayor».

Por otra parte, sobre el acuerdo de la Mesa de este mediodía, ha habido al menos algún medio de comunicación que a las 12.06 aseguraba que «El Parlamento Vasco rechaza amparar a EH Bildu por las palabras de Javier de Andrés. PNV y PSE-EE cierran filas y descartan la solicitud de amparo de la coalición soberanista tras las declaraciones de la semana pasada del presidente del PP vasco en las que auguraba su ‘exterminio político’». A esa hora seguía el pleno de aprobación de los presupuestos y la Mesa todavía ni se había reunido. Está compuesta por dos miembros del PNV, dos de EH Bildu y 1 del PSE. Los socios tienen mayoría absoluta.

 

 

 

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sábado, 13 de diciembre de 2025

Estévez | Orígenes del Nacionalismo en Euskal Herria

Para quienes confunden el derecho a la autodeterminación de los pueblos, en nuestro caso, a la de las naciones históricas, con el entramado ideológico que construyen los imperialismos con el único fin de justificar su supremacismo identitario impuesto mau militari dentro de fronteras artificiales trazadas en mapas a modo, les compartimos este texto publicado en Noticias de Gipuzkoa:


Orígenes del nacionalismo en Euskal Herria

Con motivo de la edición por Nabarralde de este libro he realizado varias presentaciones, cuyo texto resumo

Xosé Estévez

Con motivo de la edición por Nabarralde de este libro he realizado varias presentaciones, cuyo texto resumo. Nací, casi en la agonía de la Edad Media, en una pequeña villa del sur de la provincia de Lugo, Quiroga, perteneciente a la nación gallega.

Si el poeta germánico Rilke afirmaba que la patria está en la infancia y el escritor portugués Pessoa aseveraba que se situaba en la lengua, no niego que ambas afirmaciones alimentaron mis raíces infantiles. Manifestaba el poeta Ovidio: “No sé por qué dulce encanto la tierra natal a todos nos cautiva y nos impide olvidarla”. Mi niñez transcurrió bajo la sombra de la estricta educación del nacionalcatolicismo y de la severa autocracia del Perenne vigía de occidente, que blandía flamígera espada contra los enemigos de España: la famosa confabulación judeo-masónica-comunista-separatista. 

 En los recantos sedimentarios de la memoria se halla siempre la reafirmación de la lengua como elemento fundamental de la identidad galaica, a pesar de las acusaciones de paletismo y de haber sufrido en determinada época el clásico complejo del colonizado, que tan bien describe Albert Memmi en El retrato del colonizado. Decía Séneca: “Nadie ama su patria porque es grande, sino porque es la suya”. El que pierde sus raíces, pierde su identidad y sin ella no se puede andar por el mundo, digan lo que digan los cosmopolitas de salón. Algunos afirman que el nacionalismo se cura viajando. Puedo asegurar por experiencia particular que tal afirmación no es cierta. Yo tomé conciencia plena de mi identidad nacional en territorio extranjero, concretamente en el predio de la señora Ayuso Entzun. La querencia a la propia nación no es una herida, es una mansa caricia en forma de beso, que no se cura con la hiel del odio, sino con la miel del amor. Si no la sientes, la patria no existe.

Hacia 1965 ingresé en las filas del nacionalismo y entré en contacto con vascos, estudiantes en la ciudad del oso y el madroño. Conocí a una bella donostiarra de ojos verde-esmeralda, estudiante de Económicas en la capital del Reino, y por obligado imperativo del trabajo y el dulce yugo del amor recalé en Euskal Herria en 1973.

Reconozco que al nacimiento de este estudio ha contribuido la infusión en mi ADN de un doble amor, a mi patria originaria, Galiza, y a la adoptiva, Euskal Herria. La riqueza del mundo se halla en la variedad de pueblos como el mosaico en la multiplicidad de teselas y desde la ventana de una pequeña nación se puede observar la belleza del universo.

Si alguien dijo que no se podía servir a dos señores, seguramente no se equivocó. Pero no tuvo en cuenta que un verdadero patriota de una nación oprimida puede ser seducido por dos amores: apreciar cumplidamente su patria primigenia y prendarse de la prohijada acogedora. Amar lo propio nunca implica despreciar lo ajeno. El bertsolari, Xabier Amuritza manifiesta con meridiana claridad este doble sentimiento en una estrofa que me dedicó con motivo del ingreso en la RSBAP: 

Galizan sustraiak,
adarrak Euskadin;
Zuhaitz bikainagorik
ez ziteken egin.


Estoy sumamente agradecido a Euskal Herria, porque me regaló sustento, trabajo, cariño y familia y afianzó mi personalidad patriótica. Por eso, me declaro: gallego de nación, vasco de adopción, galeuzcano por convicción, solidario por vocación, español por imposición, social-cristiano de la liberación, humanista de corazón, desobediente a la sumisión, insumiso a la dominación, rebelde a la coerción, priscilianista por devoción, franciscanista por veneración, santiaguista por obligación y ucraniano-palestino por compasión. La compasión-padecer es hoy un valor revolucionario.

Cuando este gallego, consciente de su identidad nacional, sentó sus posaderas en la lujuriosa geografía vasca, procuró por todos los medios posibles en aquella época estudiar los orígenes y razones de la intensa conciencia nacional entre los habitantes de Euskal Herria, no sin disimular ciertas dosis de sana envidia y verdadera admiración. Pasado más de medio siglo, he logrado mínimamente atisbarlas. Como consecuencia de esa larga inmersión nació precisamente este libro, que surgió, por tanto, de un alarde de sincero afecto y de un desfile de asombrosa fascinación. Supone un homenaje a esta hermosa nación, que acogió hospitalariamente a emigrantes de otros pueblos.

En realidad esta obra es fruto de dilatados años de lecturas, de escrituras múltiples, de pesquisas varias y de una larga experiencia de impartición en aulas. He procurado dotarla de lógica cohesión cabal, de adecuada contextualización remota y próxima, de engarzada y escalonada secuencialidad cronológica y de interdependiente tensión dialéctica, siguiendo una metodología a caballo entre el marxismo heterodoxo inglés y la Escuela francesa de los Annales. Cualquier lance histórico es nieto de antecedentes lejanos, hijo de precedentes próximos y el parto final, a veces con cesárea, se produce a impulsos de un precipitante, en muchos casos anecdótico. En relación al nacionalismo vasco sólo puede comprenderse en una concreta tesitura, que denunciaba el navarro Hermilio de Oloriz (1854-1919), en La cuestión Foral, libro publicado en 1893, con estas palabras: “Es en extremo doloroso ver a un pueblo tomar lo ajeno por propio y lo propio por ajeno, actuando indiferente ante la pérdida de su personalidad”.

El pasado hay que interrogarlo, nunca negarlo, matarlo o enterrarlo. Por desgracia, alarmantes neofascismos, claros negacionismos, incuestionables genocidios y groseras invocaciones a sepelios en fosas amenizan el panorama cotidiano actual. Esta frase de Cicerón se puede trasladar al ámbito colectivo: “Si ignoras lo que ocurrió antes de que tú nacieras, siempre serás un niño”. La memoria es un pequeño paraíso que se agiganta con el tiempo y late con fuerza en el corazón.

Este invierno me proporcionó la oportunidad de revisar el tema, reflexionar sobre él, releer lo escrito, dotarlo de coherencia sistemática, incorporar hipótesis e incluir algunas aportaciones más o menos novedosas, especialmente referentes a la relación fuerismo-nacionalismo, a ciertas y desconocidas contribuciones de la diáspora y a la Gamazada. Previamente me atreví a incluir con más bien divulgativo, unas breves nociones, que creía pertinentes, sobre conceptos como nación y nacionalismo.

El nacionalismo no afloró de la nada, no nació por generación espontánea, ni descendió como el maná en el desierto, sino que transitó mansamente y eclosionó más agitadamente mediante un dilatado y, a veces conflictivo proceso, surgido inicialmente de un substrato previo de conciencia privativa y diferenciada. De este generoso sedimento aventaría El fuerismo, que suministró el bagaje ideológico y los argumentos identitarios, incorporados por el nacionalismo a su código esencial. También La Gamazada (1893-94). Ésta fue el auténtico ariete impulsor que precipitó la emersión del nacionalismo en Euskal Herria, por lo que el viejo reino se situaría como vanguardia instigadora del movimiento, aunque en la trayectoria posterior permanecería en los márgenes durante algún tiempo. El fuerismo y su decisiva influencia en el acervo identitario del nacionalismo, así como La Gamazada, como eficaz acelerador, quizás sean las aportaciones más novedosas, aunque también alisté una contribución inesperada. Me refiero a propuestas anteriores y/o coetáneas al Aranismo, elaboradas en la diáspora americana por vascos emigrados o exiliados, alguna de ellas tan original, totalmente laica, como la del masón Florencio de Basaldúa, radicado en Argentina, indicada por Óscar Álvarez.

Tampoco me olvidé de ideólogos prenacionales como Aita  Larramendi y otros más próximos como Agustín Chaho. No silencié, por supuesto, las proclamas reciamente fueristas de Sociedades Culturales, tales como la bilbaina Sociedad Euskalerria o la navarra Asociación Euskara. Recordé los manifiestos filoindependentistas en las carlistadas, la declaración de república independiente a cargo de las autoridades guipuzcoanas durante la Guerra de la Convención en 1794 y la propuesta de Estado Vasco (Nueva Fenicia) de los hermanos Garat entre 1803-1811. No ignoré en el primer nacionalismo la presencia de figuras heterodoxas, que se salieron del guion ortodoxo sabiniano, entre los que sobresalió Elías de Gallastegi Gudari, para algunos un claro precedente del nacionalismo revolucionario de los años 60.

Termino mis reflexiones sin desvelar más interioridades del libro, pues se enfadaría y me acusaría de violar en exceso su intimidad. La modestia me retrae de animarles a su lectura y la vanidad me incita a decirles que disfrutarán de ella.

Leer es vivir dos veces. Y, sobre todo para los que estamos en la prórroga y sin penaltis, se agradece, aunque, en ocasiones, vivir siempre también cansa. Decía el poeta catalán Joan Margarit: “El pasado aguarda por nosotros mañana”. 

 

 

 

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domingo, 30 de noviembre de 2025

Zaldua | Las Cuentas Pendientes de España

Desde la página de La Jornada traemos a ustedes la opinión de Beñat Zaldua con respecto a la visita del presidente alemán Frank-Walter Steinmeier y su acompañante Felipe Borbón y Grecia a Gernika para pedir perdón al pueblo vasco por el bombardeo, aderezado con un análisis de la rocambolesca actualidad política del estado español.

Adelante con la lectura:


Las cuentas pendientes de España con la historia

El presidente de Alemania, Frank-Walter Steinmeier, visitó por primera vez Guernica, villa vasca bombardeada en 1937 por la aviación de Hitler, y pidió perdón por ello. Foto Afp / archivo

Beñat Zaldua

Noviembre está echando toneladas de historia sobre la actualidad española. Ayer, el presidente de Alemania, Frank-Walter Steinmeier, visitó por primera vez Guernica, villa vasca bombardeada en 1937 por la aviación de Hitler, y pidió perdón por ello. Lo hizo al lado del rey español, Felipe de Borbón, que volvió a hacerse el loco para no asumir su parte de responsabilidad como heredero directo de la dictadura de Franco. 

De hecho, con la cara que sólo puede tener un Borbón, dio las gracias a Steinmeier por el acto de desagravio. Es decir, un alemán se siente responsable de lo que sus antepasados hicieron en Guernica, pero un español no. La diferencia entre ambos es una: en el primer caso hubo una ruptura con el régimen que cometió aquellos crímenes; en el segundo, no. 

Ocurre exactamente lo mismo con el pasado colonial español, ahora que el tema vuelve a estar de actualidad en México. Pedir disculpas siempre es más sencillo cuando uno no siente que esté traicionando a sus antepasados; cuando no hay línea directa, orgánica e incluso sanguínea con los responsables de crímenes pasados. 

El régimen franquista y el sistema de baja intensidad democrática actual, por llamarlo de algún modo más o menos elegante, no son la misma cosa. Afirmarlo es hacer el ridículo. Pero esa línea directa entre los poderes del pasado y del presente volvió a quedar de manifiesto el pasado 20 de noviembre, otra jornada en que las cuentas pendientes volvieron a ponerse encima de la mesa. Ese día se cumplió medio siglo de la muerte del dictador Francisco Franco, y el Tribunal Supremo quiso celebrarlo a su manera. 

La más alta institución del poder judicial, un estamento que pasó de la dictadura a la democracia como quien pasa de una habitación a otra sin siquiera cambiarse de ropa, decidió que el 20 de noviembre era un buen día para dar a conocer la condena –que no la sentencia– al fiscal general del Estado por un caso de revelación de secretos que no tiene ni pies ni cabeza. Un golpe de lawfare de manual con el que los jueces castigan a un Pedro Sánchez cuya mayoría de investidura –con partidos independentistas vascos y catalanes– se sitúa fuera de lo que la judicatura conservadora considera aceptable. 

De paso, confirman el carácter intocable de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, que aguarda el momento para merendarse al líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo. Fue la pareja de Ayuso, defraudador confeso, quien denunció al ya ex fiscal general, que ha acabado condenado sin pruebas por haber filtrado, supuestamente, la propuesta del denunciante para llegar a un acuerdo con la fiscalía en el caso que se sigue contra él por fraude fiscal. 

Sin salir de los tribunales españoles, esta semana ha arrancado otro juicio que rasca en el pasado. En el banquillo de los acusados se sientan Jordi Pujol, presidente de Cataluña durante una eternidad que va de 1980 a 2003, sus siete hijos y una decena de empresarios. Se les acusa de asociación ilícita y de haber acumulado un patrimonio millonario mediante el cobro de comisiones a cambio de adjudicaciones de obra pública. La familia lo atribuye a una herencia del padre del ex presidente, pero lo cierto es que los indicios de corrupción son abrumadores, lo cual no debiera impedir ver el trasfondo político del caso. 

Pujol lo fue todo en la política catalana durante casi un cuarto de siglo. Fue el constructor de ese sistema por el cual Cataluña ganaba competencias a cambio de garantizar la estabilidad del Estado, garantizando que todo se desarrollaba dentro del cauce autonómico. En Madrid lo odiaban y lo necesitaban. Fue la máxima expresión, en Cataluña, del régimen que siguió a la muerte de Franco. 

El caso que ahora se juzga empezó a fraguarse en 2012, año de la primera gran manifestación independentista catalana, cuando la policía al servicio directo del gobierno de Mariano Rajoy y su ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz, arrancó unas investigaciones prospectivas que buscaban minar el auge soberanista. En su miope lectura de la situación, en Madrid siempre interpretaron que el deseo de los catalanes por la independencia fue resultado de años de cesiones a los gobiernos de Pujol. No en vano, eran sus herederos políticos quienes ahora trataban de pilotar la ola independentista. 

Ha pasado una década larga desde entonces, el proceso catalán acabó y Pujol es un anciano de 95 años con deterioro cognitivo, pero el ánimo vengativo de los tribunales españoles lo mantiene en la causa. No lo quieren castigar por corrupto, eso hace tiempo que lo podían haber hecho, sino porque creen que así castigan a la Cataluña que, hace una década, abandonó el consenso del 78, igual que ahora castigan a Sánchez por el mismo motivo. Pujol, sin embargo, es la quintaesencia de aquel régimen esencialmente corrupto. 

La paradoja, por lo tanto, está ahí para quien quiera disfrutarla: quieren castigar a Jordi Pujol para castigar el giro independentista, pero no hay condena posible al ex presidente catalán sin condena indirecta al sistema que emergió tras la muerte de Franco.




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sábado, 29 de noviembre de 2025

Asumir Responsabilidades por la Tortura

Damos seguimiento al tema de la tortura como método de represión por parte del régimen español en contra del pueblo vasco con este artículo de Naiz acerca del reclamo por parte de la Euskal Herriko Torturatuen Sarea:


Torturados reclaman asumir responsabilidades e impulsan el acto del 14D por Zabalza

El 40 aniversario de Mikel Zabalza y la iniciativa para reactivar su caso de Raúl Fuentes han sido saludadas por Torturatuen Sarea. Remarcan que ya es hora de que se asuman responsabilidades por esta lacra y se deje de lado la impunidad. Y animan al acto del 14D.

Una representación de las personas integrantes de la Red de Personas Torturadas de Euskal Herria-Torturatuen Sarea ha comparecido este sábado en el Boulevard de Donostia para dar eco a dos hechos de plena actualidad: el 40 aniversario de la muerte de Mikel Zabalza en Intxaurrondo y la decisión del preso Raúl Fuentes de pedir la reapertura de su caso de torturas tras el dictamen de la ONU que le reconoce y lo declara imprescriptible.

Sobre este último paso, han remarcado que «respaldamos la decisión que ha tomado Raúl, ya que es una iniciativa que abre nuevas vías hacia la verdad, la justicia y la reparación en nuestra lucha por el reconocimiento colectivo de la tortura». Le trasladan su apoyo al igual que a Iratxe Sorzabal y Peio Alcantarilla, que han emprendido actuaciones judiciales similares en las últimas semanas. «Estamos contigo y esperamos que este camino sirva para abrir grietas en el muro de impunidad construido para ocultar la responsabilidad que diferentes aparatos del Estado español han tenido en la aplicación de la tortura política», han indicado Amaia Urizar y Enkarni Blanco como portavoces.

Junto a ello han calificado el caso de Zabalza como «uno de los ejemplos más estremecedores de esa impunidad». «Nadie puede negar ya que Mikel Zabalza murió a consecuencia de las torturas sufridas en el cuartel de Intxaurrondo. Ha sido reconocido como víctima de la violencia del Estado en las principales instituciones del sur de Euskal Herria. Sin embargo, estos reconocimientos no han permitido aún esclarecer plenamente el relato de lo sucedido: qué ocurrió exactamente, dónde, quiénes fueron los responsables y cómo actuaron. Cuarenta años después, estas preguntas siguen sin respuesta oficial, y consideramos que ha llegado el momento de asumir responsabilidades públicas».

La situación no se agota en Fuentes, Sorzabal, Alcantarilla y Zabalza, ni mucho menos, han proseguido Urizar y Blanco, torturadas en diferentes décadas: «Esa misma impunidad atraviesa también el caso de las miles de personas que han sufrido torturas en Euskal Herria. Por ello, desde la Red de Personas Torturadas de Euskal Herria reclamamos el reconocimiento de todos los casos de tortura, reivindicación que consideramos imprescindible porque constituye la base para poder garantizar verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición».

Dicho todo esto, han marcado una fecha: dentro de dos semanas, el domingo 14 de diciembre, la plantilla de D-Bus llevará de vuelta al Boulevard de Donostia el autobús de la dinámica dedicada a Mikel Zabalza. «Aquí no está el conductor, ¿dónde está?», preguntaba la pancarta que, hace 40 años, los compañeros de entonces desaparecido colgaron del autobús en una marcha que llegó hasta el Ayuntamiento donostiarra. «Con la voluntad de volver a representar aquella movilización, recibiremos al autobús y daremos fin a la dinámica con un acto central en el Boulevard de Donostia», han explicado. Será ese 14 de diciembre, coincidiendo con los 40 años de la ‘aparición’ del cadáver en las aguas del Bidasoa, a las 12.30.




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domingo, 23 de noviembre de 2025

Comprometerse «Contra el Fascismo»

Desde Naiz les compartimos la valoración que Arkaitz Rodríguez hace de la manifestación Askatasun Haizea ocurrida ayer por las calles de Bilbo:


Arkaitz Rodriguez llama al resto de fuerzas a comprometerse «contra el fascismo»

Tras mostrarse «muy contento» con la manifestación de ayer en Bilbo, el secretario de Acción Política de EH Bildu, Arkaitz Rodríguez, ha hecho este domingo un llamamiento al resto de fuerzas a comprometerse «contra el fascismo».

A comprometerse «contra el fascismo» ha hecho un llamamiento este domingo el secretario de Acción Política de EH Bildu, Arkaitz Rodríguez, tras el éxito de la manifestación celebrada ayer en Bilbo.

Rodríguez ha realizado declaraciones ante los medios este domingo en Donostia, donde ha afirmado que en la manifestación se constató que «este país es un país movilizado, comprometido y con profundos valores antifascistas».

Así, ha trasladado que desde EH Bildu se muestran «muy contentos» con el resultado porque «Euskal Herria ha vuelto a estar a la altura». «Ayer se volvió a constatar que este país es un país movilizado, comprometido y con profundos valores antifascistas», ha añadido.

Pactos en la dirección contraria

Respecto al «momento histórico» actual, al que ha calificado de «grave», ha expresado que «PP-Vox es una alianza residual en este país afortunadamente, a la cual no se le debería dejar ningún resquicio de protagonismo, ni cuota de poder».

«Asistimos atónitos y preocupados a cómo el PNV y el PSE pretenden alcanzar acuerdos con el PP. Este país no se lo merece, como es la designación del Ararteko», ha manifestado, para añadir que se trata de pactos «que van dirección contraria al mandato democrático y a los valores hegemónicos en este pueblo».

En ese sentido, ha reiterado que su formación «adoptará los compromisos que sean necesarios" para evitar que "el fascismo, ese bloque reaccionario, alcance el poder». «EH Bildu es garantía y espacio de encuentro para todas aquellas personas que nos encontramos en el punto de mira del fascismo: nacionalistas-abertzales, euskaltzales, feministas», ha concluido.




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sábado, 22 de noviembre de 2025

30 Mil Vientos de Libertad

Desde la página de Orain traemos a ustedes su cobertura de la manifestación Askatasun Haizea convocada por EH Bildu, misma que ha dejado claro que Euskal Herria ha sido, es y seguirá siendo, una trinchera antifascista:


Otegi: "Somos seguridad para el presente y garantía de futuro para las mayorías sociales de Euskal Herria"

La manifestación convocada por EH Bildu ha finalizado con la intervención del secretario general de la coalición, quien ha subrayado que se compromete a “asumir todas las decisiones políticas e institucionales que hagan falta y a poner al pueblo por delante de las siglas”.

Alrededor de 30 000 personas se han manifiestado este sábado en Bilbao en una marcha convocada por EH Bildu para reivindicar "la identidad nacional y la soberanía del pueblo vasco" y subrayar que Euskal Herria será un "foco de resistencia antifascista" en un contexto en el que el que se extienden "el autoritarismo y el fascismo".

Los y las manifestantes han marchado bajo el lema "Askatasun haizea (Viento de libertad)" en contra del fascismo y en la que se ha recordado a los últimos fusilados del franquismo.

La marcha "antifascista" ha partido de la plaza de La Casilla pasadas las 17:30 horas tras hacer sonar la adarra, con representantes de esa formación portando la pancarta como Oskar Matute, Peio Otxandiano, Arkaitz Rodríguez y Arnaldo Otegi, que ha intervenido en el acto celebrado al finalizar el recorrido ante el Ayuntamiento.

Tras los dirigentes políticos han marchado familiares de Txiki y Otaegi, fusilados en 1975, junto a familiares de miembros del FRAP fusilados, que fueron las últimas víctimas del franquismo.

También se ha recordado a "otras víctimas del terrorismo del Estado" como Santi Brouard y Josu Muguruza.

En su intervención, Otegi ha asegurado que el régimen franquista dejó "atados los límites de la reforma" y que las reglas de la transición "estaban trucadas" para "consolidar el supremacismo nacional, la única nación española, el capitalismo y la impunidad para los sectores que sostuvieron durante 40 años la dictadura".

Ha instado a "cambiar esas reglas" y "construir un escenario diferente", al tiempo que ha advertido de los riesgos del actual momento histórico y que "se podrían poner en peligro nuestras instituciones, nuestro autogobierno y nuestra lengua nacional".

“Son cada vez más los sectores populares que nos dan su confianza. Hasta habernos convertido en la primera fuerza política de este país. No vamos a defraudar esa confianza. Somos seguridad para el presente y garantía de futuro para las mayorías sociales de Euskal Herria”, ha señalado.

Por lo tanto, ha dicho, “EH Bildu se compromete a asumir todas las decisiones políticas e institucionales que hagan falta y a poner al pueblo por delante de las siglas”.

En ese sentido, Otegi ha indicado que asumirán los compromisos políticos e institucionales que hagan falta “con las fuerzas políticas y sindicales del país, para hacer frente al autoritarismo”.

También ha subrayado que asumen el compromiso de que EH Bildu “ni está ni estará en la equidistancia o la ambigüedad política con respecto al autoritarismo de las derechas”. “Si de nuestros votos depende, no habrá nunca en ningún lugar ningún gobierno de derechas extremas”, ha concluido.

 





 

 

 

 

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jueves, 20 de noviembre de 2025

Del Infierno al Milagro

El irresponsable pensamiento metafísico de una gran mayoría de los españoles y uno que otro vasco despistado ha quedado plasmado en las declaraciones que Pedro Sánchez ha realizado con respecto al estado español posterior a la muerte del dictador Francisco Franco hace exactamente diez lustros.

Para Pedro y quienes piensan como él, las estructuras del franquismo simplemente se diluyeron en el éter, permitiendo el "milagro de una democracia plena".

Esto y más puede usted leer en este artículo de Naiz:


Romper con la monarquía o defender «un milagro», reacciones en este 20-N

El 50 aniversario de la muerte de Franco ha generado diversas reacciones en el arco político, con formaciones que han exigido romper con «la herencia» de la dictadura que representa la monarquía española o con Pedro Sánchez llamando a defender «el milagro de la democracia».

El arco político ha reaccionado ante el 50 aniversario de la muerte del dictador con formaciones exigiendo romper con «la herencia» de ese régimen totalitario que representa la monarquía española y con Pedro Sánchez llamando a defender «el milagro de la democracia».

Las más críticas han sido EH Bildu, ERC y BNG, que han exigido esa ruptura con la monarquía parlamentaria por sus vínculos con el franquismo para avanzar «hacia un futuro de auténtica libertad y democracia», a la vez que han criticado los «actos oficiales» del Gobierno español que buscan «blanquear el pasado y legitimar en el presente una institución anacrónica».

«Reafirmamos nuestra voluntad de construir repúblicas libres, democráticas y justas, donde la soberanía resida realmente en la ciudadanía», han afirmado en una declaración conjunta.

Para EH Bildu, ERC y BNG, que no participarán en ningún acto institucional coincidiendo con la fecha, la monarquía española «no nació de la voluntad popular ni del ejercicio libre y democrático de la ciudadanía», sino de «una decisión impuesta por el dictador Francisco Franco», que designó a Juan Carlos de Borbón como su sucesor «a título de rey».

Designación «a dedo»

Esta designación «a dedo», según han criticado, se llevó a cabo «sin consulta ni legitimidad democrática» y «marcó la recuperación de una institución anacrónica, hereditaria y vitalicia, incompatible con principios democráticos esenciales».

EH Bildu, ERC y BNG han señalado que la monarquía ha funcionado desde la muerte de Franco «como pilar fundamental para la continuidad de las estructuras de poder del régimen franquista» y «como mecanismo de preservación de la unidad del Estado frente a los derechos nacionales y sociales de nuestros pueblos».

«Cinco décadas después, la monarquía española sigue siendo un estamento que no responde a los valores republicanos de libertad, igualdad y democracia que tanto los ciudadanos y ciudadanas de nuestras naciones como las mayorías sociales del Estado anhelan», han apuntado.

Al mismo tiempo, han indicado que «el mantenimiento de la estructura heredada del franquismo constata que no habrá verdadera democracia mientras la Jefatura del Estado no sea elegida por el pueblo y se niegue el derecho a decidir de las naciones catalana, vasca y galega»

En el mismo sentido se ha expresado Podemos, que ha criticado que la monarquía «fue la heredera política» del franquismo, cuyo «legado sigue presente también en grandes fortunas, medios y cúpulas judiciales».

Su secretaria general, Ione Belarra, ha asegurado a través de la red social X que el «franquismo nunca murió porque sus crímenes nunca fueron juzgados» y, ante los 50 años de la muerte del dictador, van a empujar «con más fuerza» para que en el Estado español se instaure una república como modelo de Jefatura del Estado.

El PNV denuncia «velos intencionados»

El PNV ha denunciado lo que considera han sido «olvidos y velos intencionados» producidos tras la muerte del dictador al no haberse producido una «ruptura».

En rueda de prensa en Bilbo con motivo del aniversario, el presidente jeltzale, Aitor Esteban, y la portavoz en el Congreso español, Maribel Vaquero, han recordado a las víctimas y las décadas de «lucha por traer las libertades, la democracia y el autogobierno».

En este sentido, Esteban ha advertido de que, tras la muerte del dictador, se dio una transición que ha impedido cambiar «estructuralmente» algunas cuestiones.

«Ha habido muchas cosas que no se han tocado y un sustrato que se ha mantenido. Una historia que se ha contado y de la que ahora descaradamente sacan pecho tras el sufrimiento que trajeron», ha descrito en referencia a Vox.

Y ha censurado que continúe en vigor la Ley de Secretos Oficiales, de 1968, cuya reforma lleva planteando el PNV en el Congreso desde 2016.

Por su parte, el parlamentario de Sumar, Jon Hernández, ha recordado a «los miles de hombres y mujeres que lucharon contra la dictadura» y que durante cuatro décadas «se sacrificaron» para que el Estado español disfrute «hoy de libertades y de una democracia limitada».

A su llegada al pleno del Parlamento de Gasteiz, Hernández ha recordado que gracias a estos ciudadanos, es posible «que hoy se pueda discutir sobre cuestiones políticas» en instituciones como la Cámara vasca. «Hoy tenemos libertades y democracia limitada gracias a todas esas personas que lucharon contra la dictadura», ha subrayado.

Sánchez: «Una historia casi única»

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, también ha recordado el aniversario haciendo un llamamiento a «defender la democracia española», que califica de «casi un milagro», ante quienes considera que «idealizan» regímenes autoritarios y sienten nostalgia del franquismo.

Según ha escrito en un artículo en ‘El diario’, el paso de una dictadura «represiva» a la democracia «plena» fue, afirma, «una historia de éxito casi única», una «excepcionalidad» que hizo que «España pasase de ser un país pobre y aislado a uno próspero e integrado en el mundo».

«Se trata de un logro excepcional que muy pocos han conseguido. De entre casi cien países con más de diez millones de habitantes, solo cuatro han seguido un camino similar en los últimos cincuenta años. Una excepcionalidad que no podemos permitirnos olvidar», ha recalcado.

Aunque dice que es justo reconocer a quienes «desde posiciones de responsabilidad tuvieron la visión política y el espíritu de concordia necesarios para encauzar una democracia aun frágil», pide no olvidarse de los trabajadores, las mujeres y los jóvenes que conquistaron los derechos.

«La democracia no cayó del cielo, no nació de una coincidencia feliz ni de un consenso súbito entre élites convencidas de que el cambio era inevitable», sino que fue «el pueblo español el que tiró hacia adelante en los momentos de duda» y «arrancó» los derechos que posteriormente se plasmaron en la Constitución.




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