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sábado, 21 de febrero de 2026

Rostro y Ojos

Con ustedes la cobertura a la IV Conferencia Municipalista de EH Bildu que Aritz Intxusta ha llevado a cabo.

La traemos a ustedes desde Naiz:


Otegi, a todos los concejales de EH Bildu: «Sois el rostro y los ojos de la República Vasca»

EH Bildu celebra este sábado en Burlata su IV Conferencia Municipalista, que tiene a la vivienda como eje central. Arnaldo Otegi, secretario general, ha dado las gracias a los cargos municipales por su compromiso voluntario con el que están construyendo la República Vasca.

Aritz Intxusta

La conferencia municipalista de EH Bildu se desarrolla en la casa de cultura de Burlata y ha arrancado con la intervención de Berta Arizkun, la alcaldesa. Antes de lanzar su discurso, ha solicitado a todos un minuto de silencio por la mujer que falleció el viernes por la tarde a manos de su pareja en la localidad vecina de Sarriguren, la primera víctima mortal de la violencia machista en Euskal Herria en 2026. 

Sobre un escenario flanqueado por pantallas gigantes ampliando al orador, fondo morado y con la presencia de una ikurriña y una bandera de Nafarroa, Arizkun ha reivindicado a Burlata como un municipio de acogida. Ha recordado que primero recibió a migrantes de otros territorios del Estado, como Castilla o Extremadura, y ahora está viviendo un segundo proceso en el que llegan personas de otras partes del mundo. Los vecinos que nacieron en estados diferentes al español ya suponen un 23% de los habitantes de Burlata. 

La alcaldesa del que se ha convertido ya en el cuarto municipio de Nafarroa más poblado ha abogado por un municipalismo que aminore las desigualdades que genera la migración y que combata la xenofobia. En este sentido, ha puesto en valor el servicio de atención al migrante que se creó en 2016 y que «hoy es referencia» para todo el herrialde.

Arizkun ha señalado que EH Bildu se ha hecho con la alcaldía gracias a un gran esfuerzo comunitario de sus militantes, que consiguieron que en 2023 la coalición fuera el partido más votado y obtuviera, además, los mejores resultados de su historia. 

Además, la alcaldesa ha recordado que Burlata ya tiene la declaración de zona tensionada de alquiler y ha reclamado políticas valientes para hacer frente al problema de la vivienda. 

Arnaldo Otegi defiende el municipalismo emancipador

También Otegi, en su turno de intervención, ha recordado a la primera víctima mortal de la violencia machista. Ha manifestado que, ya en su intervención en el Velódromo, declaró que Euskal Herria no será libre mientras la mitad de la población sienta miedo. Y también ha señalado que los hombres tienen una doble responsabilidad en la lucha frente a la violencia contra la mujer, animando a acabar con las «complicidades» a la hora de justificar comportamientos machistas.

El secretario general de EH Bildu ha asegurado que la formación soberanista ve el futuro con confianza, con tranquilidad y alegría. 

Otegi ha definido a EH Bildu como «un colectivo militante de voluntarias y voluntarios que trabaja por construir la República Vasca, una alternativa social y nacional para este país. Es un espacio que tiene la capacidad de leer el momento político no en términos inmediatos, sino estratégicos». 

En lo que ha parecido una crítica velada a la vaga propuesta lanzada por Gabriel Rufián y el entorno de Más Madrid, el líder de EH Bildu ha reclamado «serenidad y vista a largo plazo», recordando que las siguientes elecciones en Euskal Herria llegan en marzo, cuando los tres territorios de Ipar Euskal Herria elegirán a sus responsables municipales. 

«Hay debates que se sobreponen, sobre todo en los medios de comunicación, que hablan de un ciclo político marcado permanentemente por el interés electoral. Algunos ya están en campaña electoral», ha asegurado.

Ha calificado al municipalismo en Euskal Herria como un movimiento que ha buscado la libertad nacional del pueblo vasco, recordando que pronto se van a cumplir 150 años desde la abolición foral. «Somos un país de naturaleza foral –ha asegurado–. Los fueros eran nuestra Constitución». 

Así, ha mencionado el papel que jugaron los ayuntamientos en la aprobación del Estatuto de Lizarra de 1931, que proponía un estado vasco integrado en la II República. 

La izquierda frente a la derecha

Frente al discurso de que la política ya no se distribuye en torno al eje izquierda-derecha, Otegi ha reivindicado que esa diferencia sigue existiendo. «Para mí hay una diferencia sustancial entre las derechas y las izquierdas: donde las izquierdas ven necesidades sociales que hay que atender, las derechas ven vectores de negocio para poder incrementar sus niveles de capital». 

Tras agradecer nuevamente el trabajo militante de los cargos locales, que son hoy «el rostro y los ojos de la República Vasca del futuro», el secretario general de EH Bildu ha asegurado que el camino a seguir pasa por llevar a cabo políticas sociales que son «el adelanto de las que haríamos en una república vasca de iguales».

«Cuando nos convertimos en ayuntamiento o en ciudad o en barrio y atendemos las necesidades de los más vulnerables y de las grandes mayorías sociales y populares, estamos haciendo un país mejor y nos estamos haciendo mejores como personas», ha asegurado Otegi. 

Trabajo a puerta cerrada

Una vez terminado el acto de apertura, más de 300 cargos de EH Bildu han proseguido con la jornada de trabajo centrada en vivienda, pero ya sin presencia de los medios de comunicación.

En concreto, la conferencia municipalista continuaba con la exposición de experiencias en materia de vivienda en distintas ciudades pioneras en este ámbito. 

Estaba prevista la intervención del concejal de Helsinki (Finlandia) Paavo Arhinmala y el concejal de Sant Cugat del Valles Francesc Duch (Catalunya) en una mesa redonda sobre política de vivienda, en la que también tomarían parte la alcaldesa de Azpeitia, Nagore Alkorta, y el concejal de Iruñea, Joxe Abaurrea.

 

 

 

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viernes, 30 de enero de 2026

La Vasconia Romanizada

El descubrimiento de la Mano de Irulegi ha tomado una nueva dimensión con la exposición que se ha montado en Iruñea para mostrar la transición que se vivió en el espacio geográfico en el que habitaban los vascones al momento de la llegada de los romanos.

Derivado de lo anterior les compartimos este reportaje publicado en Noticias de Navarra:


'De Irulegi a Pompelo': ¿cómo vivían los vascones antes de la romanización?

Los orígenes de la ciudad de Pamplona se redescubren en una "ambiciosa" exposición en Civivox Pompelo en la que se recrea a escala real la casa donde se halló la Mano de Irulegi

Paula Etxeberria Cayuela 

¿Cómo vivían los poblados vascones en nuestro territorio antes de la romanización y durante aquel proceso que supuso la universalización y la globalización? ¿Qué elementos configuraban su identidad?

Es lo que invita a descubrir la "ambiciosa" exposición presentada este jueves 29 de enero en el recién estrenado Civivox Pompelo, De Irulegi a Pompelo. Los orígenes de la ciudad; una muestra en la que se exhiben por primera vez piezas de la Edad del Hierro halladas en el yacimiento de Irulegi y en la que se recrea a escala real la casa donde se halló la famosa Mano.

Enmarcada en la celebración del 2.100 aniversario de la fundación romana de Pamplona por parte de Cneo Pompeyo Magno, la exposición traslada al público al siglo I antes de nuestra era, y le invita a un recorrido por las tradiciones y costumbres del poblado vascón que la habitaba y por la influencia romana que llega.

Visitable hasta el 27 de septiembre

El alcalde de Pamplona, Joseba Asiron Sáez, la concejala delegada de Cultura, Fiestas y Deporte, Maider Beloki Unzu, el catedrático de Filología Clásica de la Universidad de Barcelona, Javier Velaza Frías, y el arqueólogo y director de la excavación de Irulegi, Mattin Aiestaran de la Sotilla, han presentado este mediodía la muestra, que se inaugurará oficialmente este viernes 30 de enero a las 18 horas y se abrirá al público el sábado.

Comisariada por la Sociedad Ciencias Aranzadi en colaboración con investigadores de diferentes centros universitarios, se podrá visitar, hasta el 27 de septiembre, de lunes a sábado, de 11.30 a 13.30 horas y de 18 a 20.30 horas. Los domingos y festivos permanecerá cerrada.

Tras la presentación, se ha realizado un recorrido por la exposición para descubrir algunas de las piezas más destacadas que se muestran, como la reconstrucción a escala real en el centro de la exposición la casa en la que se localizó la Mano de Irulegi. En esa visita han participado, además, el catedrático de Lingüística Indoeuropea de la Universidad de País Vasco, Joaquín Gorrochategui Churruca, la arqueóloga de la Université de Pau et des Pays de l’Adour Oihane Mendizabal Sandonís, y el alcalde del Valle de Aranguren, Manolo Romero Pardo, quien ha pedido a las instituciones y en concreto al Ayuntamiento de Pamplona "apoyo económico cuanto antes para poder poner en valor el Palacio de Góngora" y posibilitar que "en dos o tres años acoja de forma permanente las piezas que ahora se muestran en esta exposición".

Los orígenes de Pamplona

Con la fundación romana de la ciudad, Pamplona, como núcleo urbano, entra en los anales de la historiografía clásica. No obstante, las raíces de la vieja Iruña son mucho más profundas y beben directamente del acervo y la tradición del pueblo vascón y su cultura.

Esta exposición pretende retratar un momento decisivo en la historia de Pamplona, el de la incorporación del pueblo vascón a la República romana en el siglo I antes de nuestra era. Hasta ese momento, el territorio estaba organizado en poblados fortificados, como el de Irulegi, que funcionaba como un centro dinámico de agricultura, ganadería y metalurgia. 

 La muestra se enmarca dentro del contexto histórico del conflicto de la Guerra de Sertorio (82-72 antes de nuestra era), una guerra civil entre el pueblo romano que afectó al territorio vascón. Consecuencia de ello, el poblado de Irulegi sufrió una destrucción violenta y desapareció, tal y como demuestran las evidencias arqueológicas excavadas durante años, tras sufrir un incendio.

"Nos quedaba como deuda pendiente reconocer los orígenes previos de nuestra ciudad antes de la llegada de los romanos, poner en valor que era un mundo vivo, con un sustrato cultural propio, y eso se reivindica en esta exposición", ha dicho Asiron.

En este sentido, Maider Beloki ha añadido que "la historia de Pamplona no comienza con Roma, sino que se enriquece con ella". 

Un mundo abierto e interconectado

En el recorrido generado a través de los siete espacios en los que se estructura la exposición De Irulegi a Pompelo. Los orígenes de la ciudad, se refleja que esa Pamplona previa a la fundación romana era ya "un mundo en contacto con grandes civilizaciones del Mediterráneo, un mundo abierto e interconectado", ha comentado el arqueólogo y director de la excavación de Irulegi, Mattin Aiestaran de la Sotilla.

"Tenemos que dejar de pensar que eran territorios estancos, aislados, donde no había comercio. El Mediterráneo era ya desde final de la Edad del Bronce una auténtica autopista por la que circulaban el comercio, las ideas, el pensamiento, la escritura, la literatura...", ha puntualizado Javier Velaza Frías.

Así, los elementos, objetos y recreaciones que se muestran nos hablan "de contactos, de mestizaje, de mezcla".

"Había una identidad compartida. Los romanos tenían una cultura política muy potente y allí donde llegaban imponían determinadas cosas, pero no otras; imponían una Administración, una forma de Estado, pero no una religión ni una lengua", ha subrayado Javier Velaza.

La vida en guerra

Irulegi es en esta exposición paradigma del momento que se aborda. "No tenemos claro que lo que se ha hallado ahí se encuentre en otro poblado similar. Ahora mismo hay 58 poblados identificados desde la Edad del Hierro, pero ninguno ha sido investigado como lo ha sido Irulegi, así que carecemos de punto de comparación en toda la Cuenca de Pamplona. Habrá que esperar unos cuantos años para ver si se excavan otros poblados, y si se conservan tan bien, y se puede establecer una comparación a nivel de urbanismo", ha explicado Mattin Aiestaran.

La recreación de la casa en donde apareció la Mano de Irulegi

    Una réplica fiel: La reconstrucción de la casa donde se halló la Mano de Irulegi (una de las tres viviendas que se han excavado hasta ahora en el poblado), con su porche, establo y estancia de hogar, es la parte más atractiva y llamativa de la exposición, y se ha realizado de la manera más fiel posible. A través de escaneos 3D se ha podido hacer una reconstrucción completa y con un gran nivel de detalle. Se han utilizado piedras de la Cuenca de Pamplona; la techumbre, que es de gran importancia, la han creado "los últimos teitadores de El Bierzo (artesanos tradicionales de las zonas montañosas especializados en construir y reparar cubiertas vegetales, conocidas como 'teitos' o 'teitas', utilizando paja de centeno), y alfareros/as y etnógrafos/as han participado con sus conocimientos y su talento para realizar recreaciones cerámicas.

Se ha localizado en las excavaciones abundante material bélico que pone de manifiesto que quienes habitaban Irulegi vivían en guerra. La exposición muestra piezas como un puñal y su vaina, unos proyectiles de honda y abundantes puntas de flecha, etcétera. Armas individuales que pudieron pertenecer tanto a soldados romanos como a guerreros vascones, que servían en esa guerra civil como tropas auxiliares.

Además, se pueden ver piezas de la vida cotidiana de este poblado, que acercan a la realidad de una comunidad que atesora conocimientos específicos en la ganadería, la metalurgia, la alfarería y también la escritura. Se exponen, por ejemplo, una jarra de bronce, piezas de adorno o cerámicas de la Edad del Hierro.

Todos estos materiales hablan de una hibridación entre dos culturas, una mezcla de la cultura indígena de quienes habitaban en el poblado vascón y la nueva cultura romana que llega al territorio.

Moneda y escritura propias

En la exposición también se hace hincapié en la importancia de la moneda y la escritura que transformaron el territorio vascón durante su integración en el mundo romano entre los siglos III y I antes de nuestra era. Las ciudades, como sekia o iaka, llegaron a emitir sus propias monedas de plata y bronce, utilizando símbolos como el jinete y leyendas en su propia lengua. Algunas de estas monedas se exponen en la muestra.

La escritura supuso una revolución tecnológica que permitió al poblado vascón desarrollar un signario propio conocido como ‘vascónico’, que utilizaba signos únicos para representar su lengua. El hallazgo más excepcional es la Mano de Irulegi. La exposición presenta las últimas investigaciones sobre esta pieza que se puede contemplar en el Museo de Navarra.

Un proyecto en equipo

    Comisariado: La exposición ha sido comisariada por la Sociedad Ciencias Aranzadi en colaboración con investigadores de diferentes centros universitarios, como la Universidad Pública de Navarra, la Universidad del País Vasco, la Universidad de Burgos, la Universitat de Barcelona, la Université de Pau et des Pays del Adour o la Université de Bordeaux.

    Piezas expuestas: El departamento de Cultura del Gobierno de Navarra ha colaborado cediendo piezas arqueológicas recuperadas en el yacimiento de Irulegi, además del Ara de Larrahe recuperada en Larunbe. Además, se exponen otras piezas cedidas específicamente para la muestra, provenientes de otros museos y entidades como el Museo San Telmo, el Museo de Historia de Cataluña, el Museo Bibat de Vitoria-Gasteiz, el Centro de Colecciones Patrimoniales de Gipuzkoa - Gordailua, los ayuntamientos de Atharratze y Hazparne.

Aras y estelas romanas

El general Pompeyo fundó la ciudad de Pompelo, acelerando el nuevo modelo urbano que actuó como el principal motor de globalización, que transformó la economía, la religión y el lenguaje, integrando a las élites locales en la administración romana a través de la concesión del derecho latino y la ciudadanía.

Mientras que el latín se impuso como lengua oficial, provocando la desaparición de la mayoría de lenguas indígenas, el vascónico-aquitano logró perdurar. 

En el ámbito espiritual, los nuevos cultos convivieron pacíficamente con las creencias ancestrales. En la muestra se exponen también aras y estelas romanas que hablan de ese proceso de hibridación de culturas.

Las piezas han sido cedidas por otros museos y entidades. La estela de Andrearriaga procede del Museo San Telmo, el Ara de Helasse, del Museo Bibat (Vitoria-Gasteiz); el Ara de Herauscorritsehe, del Ayuntamiento de Atharratze; la estela de Hazparne de localidad vascofrancesa y los miliarios de Mugarriluze de Auritzberri-Espinal. 

 

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Video |  Exposición ‘De Irulegi a Pompelo. Los orígenes de una ciudad’

 

 

 

 

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lunes, 26 de enero de 2026

Puente y Lugar de Memoria

El puente de Irun es uno de los puntos de encuentro entre Hegoalde e Iparralde, entre la Euskal Herria continental y la Euskal Herria peninsular.

Es también espacio en el que confluyen las metrópolis que mantienen su ocupación sobre el pueblo vasco.

Pues bien, ese puente es a partir de hoy, según nos informa Noticias de Gipuzkoa, un lugar de memoria.

Lean ustedes:


El Puente Avenida de Irun, declarado Lugar de Memoria Democrática

El viaducto que tras el golpe de estado de 1936 sirvió para muchos como puerta de libertad, es ahora reconocido como "símbolo de unión en tiempos de conflicto"

E.P. / N.G. 

El Puente Avenida de Irun, también conocido como Puente Internacional, ha sido oficialmente declarado Lugar de Memoria Democrática tras el acuerdo de 21 de enero de la Secretaría de Estado de Memoria Democrática y una vez se ha materializado su publicación este lunes en el BOE.

El Acuerdo de declaración de Lugar de Memoria Democrática se realiza de conformidad con lo establecido en la Ley 20/2022, de 19 de octubre, de Memoria Democrática, y en la Ley 39/2015, de 1 de octubre, del Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas, según recoge el Boletín Oficial del Estado. 

Esta resolución, contra la que cabe recurso, conlleva que el espacio se inscriba con carácter definitivo en el Inventario de Lugares de Memoria Democrática.

Nuevas medidas en el puente

Por otra parte, establece una serie de medidas de protección y difusión, como impulsar la realización de recursos audiovisuales y digitales explicativos y la promoción de instalación de placas, paneles o distintivo memorial interpretativo por parte de la Administración General del Estado, así como de señalización de punto de reconocimiento de las víctimas con finalidad conmemorativa, de homenaje, didáctica y reparadora.

También se integrará el Puente Avenida, inaugurado en 1915, en los circuitos internacionales que respondan a situaciones de construcción de memoria democrática semejantes. 

"La puerta a la libertad"

Según señaló el Ayuntamiento de Irun en su solicitud, recogida por el BOE, "El Puente Avenida, construido para facilitar el paso a Hendaya, fue para los iruneses y para muchos de los que huían de la barbarie del golpe de estado de 1936 el lugar que abría la puerta a la libertad; el espacio en el que muchos exiliados y exiliadas iniciaban una dura andadura escapando de las fuerzas franquistas, como aquellos miles de iruneses e irunesas que escaparon, cruzándolo, del fuego que asoló la ciudad de Irun aquel 4 de septiembre de 1936". 

Símbolo de unión

"Esas imágenes de niños, adultos y personas mayores, cargando con colchones y bolsas donde llevaban las pertenencias que habían podido rápidamente coger de sus casas antes de escapar de las llamas resultan imborrables", añadió.

Además, en el acuerdo publicado en el BOE se explica que "este puente es un símbolo de cooperación franco-española y ha tenido un rol importante en la historia fronteriza de ambos países, sirviendo no solo como vía de comunicación, sino también como lugar de encuentros diplomáticos y símbolo de unión en tiempos de paz y de conflicto".





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miércoles, 21 de enero de 2026

«Euskal Erdia»

Regresamos a Naiz para continuar con el seguimiento al fallo por parte del Tribunal de Arbitraje Deportivo con respecto a la oficialidad de los equipos de pelota vasca en competiciones internacionales.
normativa solo permite un único cambio.

Aquí la información:


Mitxelena pide que se respete la oficialidad de la Federación Vasca y «que no haya más juicios»

Un día después de que la oficialidad de la Federación Vasca de Pelota quedara consolidada por una resolución del TAS, su presidente, Joxemari Mitxelena, ha pedido a la Federación Española respeto por el fallo jucidial: «Queremos jugar los partidos en la cancha, no en los tribunales».

Marcel Pena

El presidente de la Federación Vasca de Pelota, Joxemari Mitxelena, se ha mostrado satisfecho por la resolución del TAS que reconoce y consolida la incorporación del organismo que preside en la Federación Internacional de Pelota Vasca, al mismo tiempo que ha pedido a la Federación Española que respete este fallo. «Esperemos que vuelva la normalidad en los despachos y no haya más procesos judiciales, para que todos podamos ir de la mano por el bien de la pelota vasca», ha deseado.

En una rueda de prensa celebrada este miércoles en la sede de la Federación Vasca de Pelota en Abadiño, Mitxelena ha comparecido acompañado de Itsaso Zubizarreta, miembro de la junta directiva, y el abogado Juan Carlos Soto, «artífice» de esta victoria en los despachos, según ha declarado el presidente. En su turno de palabra, el letrado ha afirmó que «no existe ningún miedo» en el seno del organismo a que la oficialidad de la Vasca pueda ponerse en entredicho, ya que la resolución dictada por el TAS «es un laudo jurídicamente muy contundente».

Por ello, ambos se han mostrado confiados en que la resolución será firme. Por un lado, Mitxelena ha dicho que, incluso con un cambio de Gobierno en Madrid, no temen un nuevo proceso judicial. Por su parte, Soto ha recordado que el TAS está formado por árbitros de «altísimo nivel», que están acostumbrados a dirimir litigios en el mundo del fútbol, por lo que para llegar a esta decisión ha habido «mucho debate interno». «No sería inteligente meter el dedo en el ojo a la FIPV», ha manifestado sobre la posibilidad que la Española cuestionara su decisión.

«Hemos jugado el partido, lo hemos hecho bien y creo que el resultado se va a consolidar. Si alguien todavía tenía dudas, se ha confirmado que somos una nación deportiva», ha destacado el abogado. Así, ha valorado positivamente que, a partir de ahora, los pelotaris vascos tengan la posibilidad de decidir con qué selección jugar. Eso sí, Mitxelena ha apuntado que un jugador que haya jugado en la Selección española puede pasar a jugar con la Vasca, y viceversa, aunque la normativa solo permite un único cambio.

Nueva relación con la Española

Al inicio de su exposición, Mitxelena ha pedido respeto «como Federación independiente que somos, al mismo nivel que la misma Federación Española, la Francesa, la Argentina o la Mexicana», en alusión a la postura que pueda tomar a partir de ahora el organismo presidido por Javier Conde. «Durante un año hemos competido oficialmente en la cancha. Y no solo eso, sino que también hemos organizado torneos oficiales sin ningún problema. La única duda que ha habido ha sido en los despachos. Esperemos que vuelva la normalidad y no haya más procesos judiciales, para que todos podamos ir de la mano por el bien de la pelota vasca», ha reclamado.

En este sentido, ante el nuevo escenario que se planta entre ambas federaciones, ha avanzado que cada uno tendrá «su estructura competitiva y torneos oficiales». Sobre la posibilidad de que ambos calendarios se solapen, Mitxelena ha quitado hierro al asunto, explicando que pueden coincidir «con España, pero también con Francia, Argentina o México».

El presidente ha explicado que no existe ningún problema entre la Vasca y los miembros de la Federación Española, «ni con los pelotaris, ni con los directores técnicos, ni con los seleccionadores», si bien ha dejado un recado para su homólogo español: «Aquí el único que nos cerró la puerta el 29 de enero de 2025 fue el señor Conde, que prometió muchas cosas y luego ha hecho todo lo contrario. Espero que ahora no haga lo mismo. Yo estaré encantado de sentarme con él y jugar los partidos en la cancha, no en los tribunales».

En lo que respecta a la Federación Cubana –apelante en un primer momento junto a la Española y que posteriormente retiró su recurso–, ha dicho que actualmente la relación es «muy buena», como demuestran las reuniones mantenidas durante los últimos meses y el hecho de que la Selección caribeña viviera a Euskal Herria para jugar partidos en Bilbo y Barakaldo. «Creo que estuvieron muy a gusto, los tratamos bien y ahora mismo estamos contentos con ellos», ha revelado Mitxelena.

¿Selección de «Euskal erdia»?

Sobre la posible incorporación de pelotaris de Nafarroa y de Iparralde en la Euskal Selekzioa, Mitxelena ha explicado que podrán jugar en el caso de que hayan estado tres años de su vida empadronados en Araba, Bizkaia o Gipuzkoa, siempre y cuando tengan nacionalidad española, un «hándicap» en el caso de los jugadores de Ipar Euskal Herria. «He tenido que escuchar que si en lugar de Euskal Herria es ‘Euskal erdia’… Todos tienen la posibilidad, la puerta está abierta», ha afirmado el presidente.

En este sentido, ha apuntado que la propuesta original de la Federación Vasca era que pudieran formar parte de la Euskal Selekzioa cualquier pelotari de los siete herrialdes que así lo deseara. Sin embargo, en el caso francés, solo existe una única Federación para todo el Estado, por lo que negaron este punto. Sí que existió una negociación con la Federación Navarra, por la cual finalmente se estableció este periodo de tres años: «Pidieron a la Federación Internacional que fueran, como mínimo, cinco años, mientras que nosotros proponíamos que sólo fuera uno. Finalmente, acordamos un punto medio: tres años».

FIPV: «Se cierran 11 meses de calumnias»

La FIPV ha asegurado que el fallo del TAS en el que declina su jurisdicción para resolver la reclamación de la Federación Española contra el reconocimiento de la Vasca pone fin a 11 meses de calumnias e injuria.

«Tras 11 meses de calumnias e injurias por parte de distintos sectores, cerramos este capítulo con el convencimiento que la FIPV reafirma su compromiso con el respeto a sus Estatutos, con la autonomía del movimiento deportivo internacional, y con los valores de diálogo, inclusión, pluralidad y universalidad que caracterizan a la Pelota Vasca como deporte global», ha afirmado.

En un comunicado hecho público este miércoles, la FIPV ha reiterado que «continuará trabajando en favor del desarrollo y la unidad de la Pelota Vasca a nivel mundial, desde el respeto institucional y el marco normativo que rige a nuestra organización».

 

 

No se entiende la actitud mierdera por parte de la delegación cubana, pero bueno, no les alcanzó.

 

 

 

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domingo, 18 de enero de 2026

Exposición ‘Odisea 1937’

Desde las páginas de Deia traemos a ustedes información adicional acerca de 'La Roseraie', esa hazaña construida por el pueblo vasco mientras luchaba a muerte en contra del españolismo fascista.

Lean ustedes:


Una exposición para la memoria: ‘La Roseraie’

A raíz de la Guerra Civil, miles de hombres y mujeres de toda edad y condición se vieron abocados a una verdadera odisea que se prolongó durante años. Gracias a los fondos fotográficos y documentales de varias familias ha sido posible rescatar su memoria del olvido colectivo y recogerla en la exposición ‘Odisea 1937’

Aitor Miñambres y Mauro Saravia 

El golpe de estado del 18 de julio de 1936, llevado a cabo por militares y civiles contra el Gobierno de la República y que derivó en un conflicto bélico, irrumpió en la vida vasca de manera contundente y despiadada. En Nafarroa y Araba la sublevación tuvo éxito, mientras que en Gipuzkoa fue sofocada y en Bizkaia no llegó a producirse. En todo el territorio gubernamental hombres y mujeres se movilizaron para hacer frente a la insurgencia, bien en el frente de guerra o bien en el servicio de retaguardia. Durante ese verano Gipuzkoa caía en poder de los rebeldes que amenazaban con apoderarse también de Bizkaia. 

Con la creación del Gobierno de Euzkadi, el 7 de octubre de 1936, bajo la presidencia de José Antonio Aguirre, la organización de la defensa del territorio vasco experimentó un fuerte impulso: se militarizaron las milicias de voluntarios y se llamó a filas a los jóvenes aptos para la guerra; se dotó, dentro de una gran escasez, de armas y pertrechos a los gudaris y milicianos de los batallones vascos; y se decidió levantar un cinturón fortificado en torno a Bilbao para su defensa.

Por otra parte y a fin de atender a los heridos en combate, el Gobierno Vasco, a través de la Sanidad Militar, creó una efectiva red hospitalaria, consiguiendo salvar la vida de la mayoría de ellos.

La guerra arreció con más fuerza a partir del 31 de marzo de 1937, con la ofensiva enemiga sobre Bizkaia. Las tres semanas previstas por los franquistas para tomar Bilbao se convertirían en tres meses, culminando el 19 de junio de ese año. Para entonces, habían sido movilizados los hombres de 19 a 35 años, resultando heridos miles de ellos. Tal fue el caso del galdakaotarra Manuel Arrumbarrena, de 21 años, miembro del Batallón 9 Fulgencio Mateos y herido en Otxandio el 31 de marzo. Manuel fue trasladado al hospital de sangre habilitado en el edificio de la Sociedad El Sitio de Bilbao, donde la amputaron la parte inferior de la pierna izquierda y después, en mayo, fue enviado al Hospital de Valdecilla, en Santander, para continuar su tratamiento. Suerte parecida sufrió semanas más tarde el erandiotarra Federico González, también de 20 años, miembro del Batallón 48 Jean Jaures y herido en Artxanda el 15 de junio. Federico fue trasladado al Hospital de Basurto y, ante la caída inminente de Bilbao, fue evacuado al hospital habilitado en el Hotel Rhin de Santander para ser atendido del balazo que le había recorrido todo el antebrazo izquierdo. Para ellos, la odisea había comenzado.

Por su parte, las enfermeras de la Sanidad Militar vasca también lo daban todo en su puesto. La bilbaína Gotzone Aranzibia, recién titulada, tenía 18 años cuando comenzó a prestar servicio en el hospital de convalecencia Mentxaka de Leioa. Su odisea comenzó pocos días antes de la caída de Bilbao, cuando los heridos, sanitarios e instrumental fueron evacuados a Cantabria. Igual destino tuvo la enfermera bermeana Jone Bustinza, de 22 años y adscrita al hospital de convalecencia Lekumberri de Arrigorriaga, al ser evacuada con el resto del personal y pacientes a Carranza, primero, y al Hospital de Limpias después.

Mientras tanto, la guerra continuaba y la caída del frente norte se avecinaba inminente. Santander resistió solamente 12 días el embate del ejército franquista, cayendo el 26 de agosto. Previamente consiguieron dejar tierras cántabras las enfermeras vascas con 400 heridos, entre ellos Manuel Arrumbarrena, a bordo del mercante británico Bobi, que trasladó a estos refugiados hasta Francia. Por su parte, Federico González fue trasladado al hospital habilitado en la fábrica azucarera de Villaviciosa, Asturias. Con la liquidación del frente norte, Federico hubo de abandonar Gijón precariamente, en una pequeña lancha, siendo rescatados los tripulantes por un pesquero francés que les remolcó hasta Arcachon. El 13 de octubre de 1937 fue operado de su brazo herido en el barco hospital Habana, atracado en las cercanías de Burdeos. 

El 28 de junio de 1937 el Gobierno de Euzkadi en el exilio había alquilado el hotel La Roseraie de Bidarte para destinarlo a hospital y residencia para mutilados de guerra, bajo la dirección del doctor Gonzalo Aranguren. El centro disponía de la plantilla y medios necesarios para su cometido: 70 profesionales, 150 habitaciones, consultas, quirófanos y comedores. Dispuso de todas las especialidades médicas, desde cirugía general a odontología. Por sus instalaciones pasarían cerca de 800 soldados vascos, así como 850 civiles, hombres y mujeres. El centro también ofrecía cursos de formación profesional, desde ebanistería hasta electricidad, y de materias académicas como matemáticas y dibujo. Los pacientes internos tuvieron, así mismo, la posibilidad de ejercitar deportes como natación o pelota, a pesar de sus mutilaciones, ya que el centro disponía de piscina y frontón. También se formó una coral bajo la dirección de Gregorio Urbieta con 75 miembros. Así, a lo largo de los meses sucesivos, nuestros protagonistas permanecieron en La Roseraie: Gotzone y Jone como enfermeras, y Manuel y Federico como pacientes mutilados de guerra, pero no tardarían mucho en retomar su amargo periplo.

Con el final de la Guerra Civil, en abril de 1939, el Gobierno vasco dejó de tener entidad para regir La Roseraie, lo que llevó a tener que licenciar a numerosos heridos y hacerse cargo del centro la Liga Internacional de Amigos de los Vascos. Con el comienzo de la Segunda Guerra Mundial, cinco meses después, muchos de estos hombres pasaron a trabajar para los franceses en las fábricas de armamento cercanas. Finalmente, con la derrota de Francia a manos de la Alemania nazi, en junio de 1940, estos hombres y mujeres exiliadas debieron tomar la decisión de qué camino seguir: los cuatro escogieron, como menor de los males, entregarse a la España franquista antes que arriesgarse a un futuro muy incierto. Manuel y Federico pasaron la muga por Irún y fueron internados en el campo de concentración de Miranda de Ebro, para ser puestos en libertad vigilada en julio de ese año. Por su parte, Gotzone y Jone retornaron a sus domicilios sin sufrir persecución física, pero sin poder ejercer su profesión de enfermeras por no ser personas afectas a la dictadura franquista. Tendría que pasar la larga noche del franquismo para, cuarenta años después, ver reconocidos sus derechos laborales ellas o su estatus de mutilados de guerra ellos. Esta larga peregrinación de dolor marcó para siempre la vida de nuestros cuatro protagonistas y de tantos miles como ellos.

La exposición

Odisea 1937 es una exposición fotográfica que propone un recorrido visual y documental en torno al Hospital de La Roseraie y a la experiencia de miles de heridos, mutilados y refugiados vascos que, procedentes de Euskadi peninsular, llegaron a Iparralde para ser atendidos y poder recuperarse de sus heridas.

El recorrido de la muestra se inicia a partir de la donación de fotografías y documentación al Museo Memorial del Cinturón de Hierro de Berango, realizada por el hijo del combatiente Federico González Santiago. Una vez ordenado el material, este mostraba el periplo de Federico como si se tratase de una odisea, de ahí el nombre de la exposición, en alusión a La Odisea de Homero y a sus 24 cantos. Así, se procede a mostrar 24 fotografías acompañadas de información que contextualiza los hechos.

Odisea 1937 cuenta con dos comisarios –los autores de este reportaje–, cuyos roles se dividen en dos ámbitos. Por un lado, el contexto histórico, que desglosa antecedentes, datos y acontecimientos que marcaron la época y, por otro lado, la edición y presentación de las imágenes fotográficas, planteadas de forma específica para hacer coincidir los hechos históricos a través de un recorrido visual prescindiendo de juicios de valor y siendo un testimonio fiel de lo ocurrido.

Categorización, tratamiento documental y construcción

En primer lugar, toda la documentación recopilada debe ser escaneada para poder apreciar sus detalles y leer correctamente su contenido, respondiendo a diversas tipologías: libros de familia, retratos individuales y familiares, fotografías de residentes heridos, cartas médicas y personales, certificados oficiales e imágenes del personal sanitario, tratándose en todos los casos de documentación original con un valor histórico incuestionable. 

Examinado el conjunto, se procede a su categorización, proceso en el que surgen diversas dificultades técnicas y documentales: tamaños dispares, postales de origen pictórico, reducidas dimensiones y formatos fotográficos de 6 × 10 cm que, junto al paso del tiempo y al deterioro del soporte, dificultan la lectura y reproducción.

La exposición vio la luz, por primera vez, el 22 de octubre de 2024 en el Photomuseum de Zarautz con un único fondo documental. Posteriormente itineró por Erandio y Lemoa, donde comenzaron a aparecer familiares vinculados al hospital que cedieron nuevas imágenes. Gracias a ello, Odisea 1937 adoptó su estructura final, expuesta en la sede de las Juntas Generales de Bizkaia el 4 de septiembre de 2025, organizada en tres fondos documentales diferenciados: Federico González, combatiente del Ejército vasco; Manuel Arrumbarrena, también combatiente; y Gotzone Arancibia, enfermera del Hospital de La Roseraie. Recientemente se ha incorporado el fondo de Jone Bustinza, también enfermera del mismo centro.

La muestra, además de las fotografías de sus protagonistas, se acompaña de diversos recursos visuales y documentales. Entre ellos destaca una línea de tiempo articulada mediante fotografías acompañadas de textos, donde cada imagen se vincula a un texto explicativo que contextualiza un suceso concreto dentro del panorama histórico europeo del momento. 

Los autores

Aitor Miñambres Amezaga (Bilbao, 1969) es Licenciado en Máquinas Navales y director del Museo Memorial del Cinturón de Hierro de Berango. Ha investigado y publicado numerosos trabajos sobre la Guerra Civil en Euskadi. Asimismo, ha impartido numerosas conferencias sobre la misma temática en varias localidades y jornadas.
    
Mauro Saravia (Viña del Mar, Chile, 1982) es periodista, fotógrafo y profesor del Centro de Fotografía Contemporánea de Bilbao. Es especialista en memoria histórica y derechos humanos. Ha realizado diversas exposiciones a nivel estatal e internacional y su trabajo ha sido reconocido en numerosas ocasiones, siendo recientemente galardonado con el Fotopress, 44º Salón de Fotoperiodismo de Chile.

 

 

 

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viernes, 9 de enero de 2026

24.Korrika Paso a Paso

Desde Noticias de Navarra traemos a ustedes este reportaje acerca del recorrido que llevará a cabo la edición 2026 de Korrika:


La 24 Korrika, la más participativa de la historia con 2.175 kilómetros y 3.436 relevos

La marcha comenzará el próximo 19 de marzo en Atharratze y finalizará en Bilbao el día 29

Aitor Escabias

La maquinaria de la iniciativa más multitudinaria a favor del euskera ya tiene hoja de ruta. AEK ha desvelado los detalles técnicos y logísticos de la 24.ª Korrika, una edición que bajo el lema Euskara Gara recorrerá Euskal Herria del 19 al 29 de marzo de 2026. Lejos de ser un trazado aleatorio, la organización ha diseñado un recorrido de 2.175 kilómetros con una intencionalidad sociolingüística clara: iluminar lo que denominan "zonas de sombra" y conseguir que sea la más participativa de todas. En concreto tendrá 2.175 kilómetros y contará con 3.436 relevos de testigo. 

Atharratze será el lugar en el que se ponga en marcha el evento. Esta decisión no responde solo a la tradición de iniciar la carrera en el territorio donde terminó la anterior. Responde a una urgencia. La comarca de Basabürüa, en Xiberoa, presenta unos indicadores alarmantes. Según los datos que maneja la organización, basados en la última encuesta sociolingüística, la transmisión familiar del idioma se ha desplomado y su presencia en las escuelas no supera el 15%. 

Es un territorio que está perdiendo vascoparlantes a un ritmo superior al de cualquier otra zona en las últimas tres décadas. Korrika, que no pisaba estas carreteras desde 1985, busca con esta salida a las 15:30 horas del 19 de marzo sacudir la conciencia lingüística de una zona donde el uso habitual del euskera está desapareciendo del espacio público.

El recorrido

Desde el arranque en Xiberoa, la carrera no dará tregua durante 11 días y 10 noches, gestionando un total de 3.436 cambios de testigo. El itinerario por las capitales, que se alternan en cada edición, marca una agenda apretada para los corredores.

La primera capital, Maule, recibirá el testigo el mismo día de la salida, apenas una hora y cuarto después del inicio, a las 16:45. El reto físico y organizativo se hará patente en la primera madrugada, cuando la carrera llegue a Donibane Garazi a las 02:50 de la mañana del viernes 20 de marzo. 

El fin de semana llevará la marcha a Iruñea. La capital navarra verá entrar la carrera el domingo 22 de marzo a las 14:20, momento en el que el testigo recorrerá el Casco Viejo. Tras el paso por Navarra, la carrera saltará de nuevo hacia el norte para entrar en Baiona el martes 24 a las 20:30 horas.

El tramo final de la semana concentrará el paso por las capitales de la Comunidad Autónoma Vasca. Donostia recibirá a la Korrika el miércoles 25 de marzo, con una entrada madrugadora por Altza a las 08:15 y un paso por el centro al mediodía. Vitoria-Gasteiz tendrá su turno el viernes 27, con la llegada prevista para las 20:50 horas.

El ciclo de 11 días se cerrará el 29 de marzo en Bilbao. Siguiendo la alternancia de capitales, corresponde a la capital vizcaína acoger el final de esta edición. La entrada a la ciudad está prevista para las 07:20 de la mañana, pero el momento cumbre llegará a mediodía, cuando se lea el mensaje secreto que ha viajado oculto dentro del testigo durante más de dos mil kilómetros.

La aplicación de Korrika

Para esta edición, AEK ha reforzado el componente tecnológico. La aplicación oficial se convierte en una herramienta de control en tiempo real, permitiendo a los participantes geolocalizar la furgoneta para saber con exactitud si la carrera va con adelanto o retraso. Además de ofrecer videocrónicas diarias y sorteos semanales para los colaboradores, la app funcionará como un buscador avanzado para consultar el paso por cada pueblo o kilómetro concreto. El plazo para reservar los kilómetros, el método de financiación principal de esta iniciativa, se abrirá el próximo 1 de febrero. Hasta entonces, el recorrido ya es definitivo. 

 


 

 

 

 

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domingo, 28 de diciembre de 2025

Estévez | Las Matxinadas en Euskal Herria

Desde las páginas de Deia traemos a ustedes este texto de Xosé Estévez que abunda en un tema que ya se ha tocado anteriormente en este blog, el de las insurrecciones conocidas como Matxinadas. Pero el tema no queda ahí, Estévez lo extrapola a la situación que se vive actualmente en el mundo.

Aquí la información:


Las Matxinadas en Euskal Herria

Xosé Estévez

Me he decidido resumir esta obra editada por Txalaparta para hacerla divulgativamente asequible, con sabor de actualidad.

La sociedad vasca de la Edad Moderna presentaba paralelismos con otras sociedades del entorno, pero también ofrecía singularidades no sólo en virtud de la estructura económica, de su configuración social, de su evolución demográfica y de su trayectoria histórica, sino especialmente debido a su peculiaridad político-administrativa-institucional, la foralidad, de su cultura original, principalmente la lengua euskerica, de la persistencia del derecho pirenaico, de la resistencia a conquistas y dominaciones y de su situación dependiente de dos Estados. 

No convendría tampoco olvidar que esa sociedad vasca, aparentemente estable, mostraba una situación engañosa. Bajo el manto falazmente igualitario de la hidalguía universal se escondían desigualdades sociales. Es indubitable la existencia de campesinos con escasos predios o ninguno, sirvientes, morroi e incluso collazos. En la propia familia se podían producir diferencias entre el ostentador/a del mayorazgo y el resto de los hermanos, obligados a elegir la clerecía, la burocracia, el ejercicio de las armas, la emigración o la supeditación al jauntxo. Por otra parte, no cabe negar la existencia de una oligarquía dirigente, progresivamente detentadora del poder. Es interesante mencionar también los fuertes lazos de solidaridad comunal existentes en las poblaciones vascas. Y no deberíamos ignorar la lucha por el poder entre grupos oligárquicos en determinadas zonas.

Cualquier sociedad, por el hecho de serlo y estar conformada por seres vivos, incluye siempre una tensión latente. Si está veteada por una gran desigualdad y las posibilidades de superación de esa situación o de ascenso están bloqueadas o no existen canales neutrales para encauzar las disparidades, injusticias y reivindicaciones por las vías pacíficas (pleitos, concordias, acuerdos), los conflictos aparecen ineludiblemente. A veces los enfrentamientos se dirimían en los tribunales, pero no era lo habitual. Para que estallase un conflicto solapado en violencia abierta era preciso no solo un caldo estructural de cultivo, sino que, además, emergiesen precipitantes coyunturales y algún detonante, a veces anecdótico, para la eclosión final. Si añadimos que Euskal Herria estaba constreñida y dividida entre dos Estados, aún contando con la foralidad, que la dotaba de un margen notable de autogobierno, muchas tensiones derivaban o se originaban en motivaciones políticas. Por ello, los conflictos en Euskal Herria son muy complejos.

Sería pertinente establecer una triple gradación, tanto en la conceptuación como en la terminología. Las revueltas, motines, algaradas, levantamientos etc. formarían parte de un primer estadio, “de baja intensidad”, caracterizado por ser estallidos sociales, momentáneos, espontáneos, breves, que protestan contra un hecho concreto (impuesto, carestía, subida de precios....). La rebelión o la sedición supondría un levantamiento más persistente, dirigido contra las autoridades con el fin de dar un giro parcial al sistema de gobernar o sustituir algún cargo malquerido. Por último, la revolución conllevaría el intento consciente de transformar radicalmente el sistema social y de gobierno.

También sería necesario advertir que la explosión violenta de un conflicto precisa de un triple proceso secuencial. En primer lugar, unos condicionamientos estructurales de avasallamiento persistente. A ello habría que añadir algún fenómeno acosador coyuntural: malas cosechas, epidemias, precios altos de las subsistencias básicas etc., que actúan como engendradores e incrementadores del cabreo generalizado. Finalmente, un incidente azuza como catalizador y detonante del estallido violento. 

No es despreciable analizar el rumor y el pasquín como potencia histórica, puesto que actuaba como amplificador y difusor del conflicto, con fake news incluidas, como las actuales.

Nadie se lanza al ruedo de la disputa por espíritu de aventura, por afán de protagonismo o por avidez de esparcimiento. Cuando alguien inicia el camino de la contienda, es porque se halla impelido por ineludibles condicionamientos y por poderosísimas razones de toda índole.

En mi larga trayectoria como docente siempre apliqué a la hora de analizar cualquier acontecimiento histórico una metodología sencilla y lógica. Influyó en mi la metodología derivada de la escuela marxista heterodoxa inglesa y la integral de la Escuela Francesa. El procedimiento analítico adquirido integraba tres elementos a examinar: contexto o causas, desarrollo y consecuencias. Las primeras incluían las precondiciones estructurales de largo alcance, los factores coyunturales de medio e inmediato plazo y el detonante. El segundo paso contenía el desarrollo del conflicto que implicaba estudiar sus fases, objetivos, protagonistas, papel de los líderes, reivindicaciones, rumores etc. El último elemento a considerar eran las consecuencias: demográficas, económicas, sociales, políticas, ideológicas, logros, cambios, represión, damnificados, beneficiados etc.

En Euskal Herria durante los siglos XVI y XVII los conflictos en general se mantuvieron dentro de unos límites soportables en gran parte debido a lo que el historiador Thompson ha denominado “la economía moral de la multitud”, es decir, la existencia de una norma no escrita tradicional, según la cual los precios de los productos de primera necesidad, especialmente los cereales, debían ser justos y razonables.

En el siglo XVIII, sin embargo, se produjeron cambios notables que alteraron la situación. Entre ellos los siguientes:

La oligarquización creciente de los ayuntamientos y Diputaciones.

La venta y privatización de los bienes comunales concejiles, de los que disfrutaban libremente los vecinos mediante roturaciones, pastizaje, leña y carbón.

La liberalización de los precios de los cereales en 1765, que benefició a los especuladores y perjudicó a las clases más menesterosas.

Los enfrentamientos internos entre los diferentes grupos oligárquicos, principalmente la burguesía mercantil e industrial costera y los jauntxos rurales.

El paulatino endeudamiento y aumento de la presión fiscal por parte de los Ayuntamientos para realizar pagos extraordinarios, sobre todo los provocados por las guerras.

El intervencionismo centralista de las dos Coronas borbónicas, la española particularmente.

El control del contrabando, una importante fuente de ingresos para los habitantes de los territorios vascos, por parte de las Hacienda Real.

La eclosión revolucionaria de 1789 que penetró con mal pie en Euskal Herria en la Guerra de la Convención (1793-95). Los revolucionarios galos entraron a sangre y fuego en Iparralde. Invadieron por las armas gran parte de Hego Euskal Herria alardeando de ser ciudadanos libres e iguales. De la sorpresa se pasó a la confrontación.

Euskal Herria ha hecho gala, tanto en su fina epidermis como en el núcleo duro de su dilatado proceso histórico, de una afilada sensibilidad frente a injusticias, y agravios. Se ha dotado de una contumaz rebeldía ante cualquier intento de conculcación de sus derechos y ha hecho frente a las tentativas de dominación, conquista e imposición.

Este libro puede suponer un aviso a navegantes actuales, pues la historia suministra claves para entender el presente y encauzar el futuro. El caldo de cultivo de una algarada, revuelta o revolución es un mar en calma aparente. Pero, si bajo la superficie deambulan acechantes estos cuatro tiburones: desigualdad, opresión, pobreza e injusticia, y la coyuntura es idónea, cualquier detonante provoca la violenta respuesta. De todas maneras, en las democracias actuales, con unas clases medias enojadas e inermes ante los retos actuales y con un humor social exasperado, las alteraciones son mucho más complejas y más difíciles de analizar en su etiología, sintomatología, morfología. El fascismo contamina tanto que hasta los pobres quieren ser fascistas. Hay algo peor que vivir explotado y es votar por el explotador. Ciertamente el ascenso de neofascismos excluyentes, de liderazgos infamantes, de izquierdismos desorientados, de imperialismos agresivos, de colonialismos expoliadores, de neoliberalismos depredadores, de pseudodemocracias autocráticas, de teocracias solapadas, de nacionalismos subestatales ninguneados, de diferencias sociales crecientes y de democracias debilitadas existe un caldo de cultivo preocupante. El trumpismo es el nuevo covid infeccioso, de tal manera que la combinación de intimidación legal y extralegal, la subversión de la legitimidad, la exclusión institucional, el incremento del militarismo y el culto a la personalidad configuran un ecosistema donde la información crítica es tratada como sedición. Semeja que en el mundo actual hay dos modelos: o avanzar para atrás o retroceder para adelante.

 

 

 

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sábado, 27 de diciembre de 2025

Bilbao Arena a Tope por el Euskera

Kontseilua ha sido la anfitriona de una acción en favor del euskera a la que han acudido miles de personas, muchas más de las que se tenía considerada por los organizadores del evento.

La asistencia de tantas personas envía un poderoso mensaje a quienes durante este año se han erigido como enemigos públicos del euskera; el PP, Vox, el TSJPV y CCOO.

Aquí lo que nos relatan desde las páginas de Noticias de Gipuzkoa:


Demostración de fuerza de miles de personas en Bilbao para impulsar el euskera

El evento celebrado en el Bilbao Arena, organizado por Euskaltzaleen Kontseilua y denominado 'Pizkundea', buscaba representar la fuerza y la unidad del compromiso social a favor del euskara

Javier Alonso

Alrededor de 6.000 personas se han congregado esta tarde en Miribilla para reclamar una nueva etapa para el euskera y un cambio profundo en las políticas lingüísticas. El Bilbao Arena ha rozado el lleno en un acto organizado por Euskalgintzaren Kontseilua, bajo el lema ‘Euskaraz bizitzeko pizkundea’ (renacimiento para vivir en euskera). Al encuentro acudieron representantes sociales, culturales, institucionales y políticos, además de ciudadanos llegados de distintos puntos de Euskal Herria. 

El inicio del acto se ha retrasado unos veinte minutos debido a la gran afluencia de público en los accesos al recinto. Finalmente, la cita ha arrancado con una ovación de apoyo a Palestina, dando paso posteriormente a una sucesión de intervenciones y actuaciones artísticas que han vertebrado una convocatoria concebida como espacio de reivindicación y encuentro.

Sobre el escenario se han sucedido las palabras de representantes de las entidades que integran Kontseilua —más de treinta organizaciones que trabajan por la normalización del euskera— y las actuaciones de actores, músicos y bertsolaris. El público ha participado de forma activa, acompañando con aplausos y cánticos un programa en el que han estado presentes, entre otros, Ramon Agirre, Miren Gaztañaga, Itziar Ituño, Gorka Urbizu, Maia Ibarne, Gontzal Mendibil, Flako Fonki, Ane Labaka y Sustrai Colina.

Emergencia lingüística

Durante el acto, Kontseilua ha alertado de la situación de “emergencia lingüística” del euskera y defendió la necesidad de dar un salto cualitativo en las políticas públicas. En su diagnóstico, la organización ha advertido del retroceso del número de hablantes en Iparralde y de la desconexión de una parte importante del alumnado navarro con la lengua. También ha señalado el impacto negativo de la globalización, la digitalización y el individualismo sobre las lenguas minoritarias, así como el efecto de recientes resoluciones judiciales contrarias a la oficialidad del euskera. 

Miembros de la dirección de Kontseilua, entre ellos Sèbastien Castet y Aize Otaño, han reclamado un cambio de paradigma en las políticas lingüísticas y medidas valientes ante la situación de emergencia que, a su entender, atraviesa el euskera. Entre sus propuestas, han insistido en la oficialidad de la lengua en todo el territorio de Euskal Herria, el refuerzo de la educación, la formación accesible para personas adultas, planes específicos para la población migrante y una apuesta decidida por el ámbito digital.

“Hacen falta un salto en las políticas lingüísticas. Ese es el camino para garantizar el futuro del euskera; profundizar en la justicia social y en la cohesión social”, han indicado. En esa línea, han pedido que “el euskera debe ser oficial en toda Euskal Herria, trabajar transversalmente a favor del euskera, generalizar el conocimiento y crear las condiciones para su uso normal”.

Durante su intervención, también han subrayado que existen bases sólidas para avanzar, al asegurar que “tenemos herramientas para ello: conocimiento acumulado por la actividad cultural vasca, capital humano y compromiso”. 

Por su parte, la secretaria general de Kontseilua, Idurre Eskisabel, se ha referido al malestar generado por lo que ha calificado como un ataque creciente contra el euskera y ha subrayado la demanda social de espacios para alzar la voz frente a la vulneración de derechos lingüísticos. En su discurso, ha puesto el acento en la necesidad de ir más allá de medidas puntuales y ha advertido de que “la normalización del euskera necesita una transformación social”, e insistió en que “es necesario un cambio profundo y duradero para que el euskera sobreviva”.

Según Eskisabel ese proceso solo sería posible si se apoya en “una base social amplia” y ha destacado el trabajo desarrollado en los últimos cinco años junto a agentes sociales para diseñar un acuerdo sociopolítico que impulse una nueva política lingüística. Ese documento, que ya cuenta con más de 140 adhesiones, apuesta por la generalización del conocimiento del euskera, la gratuidad de los procesos de euskaldunización y un refuerzo de las medidas públicas para garantizar su futuro. A su juicio, existe un amplio consenso social que debería aprovecharse cuanto antes para iniciar un nuevo renacimiento de la lengua. 

Además, Eskisabel ha defendido que la normalización del euskera constituye un proceso de transformación social profunda y ha recordado que la pérdida de lenguas responde a decisiones políticas y a relaciones de poder. 

Tras su discurso, la secretaria general de Kontseilua ha anunciado una nueva cita, prevista para el próximo 13 de junio de 2026 en Iruñea.

El evento ha terminado a las 19:15 horas con todos los artistas sobre el escenario cantando la canción ‘Euskal Herrian euskaraz’, acompañados por el público que se ha dado cita en el pabellón de Miribilla y que ha tributado una gran ovación como despedida. 


“Hace falta un salto en las políticas lingüísticas para garantizar el futuro del euskera” | Aize Otaño - AEK

“Hay que generalizar el conocimiento y crear las condiciones para el uso normal del euskera” | Sèbastien Castet - Confederación Vasca




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sábado, 20 de diciembre de 2025

El Magnicidio del Ogro

La página Storia politica di ETA e dei Paesi Baschi ha publicado fragmentos del libro con el que Eva Forest sembró pistas falsas acerca de la acción de ETA que acabaría con la vida del sucesor del dictador Francisco Franco, el Almirante Luis Carrero Blanco.

Aquí traemos a ustedes la información:


El magnicidio que cambió el rumbo de la historia

La vida del general Franco languidecía con más de tres décadas de dictadura a sus espaldas. El régimen era consciente de que un día, más temprano que tarde, llegaría el final del dictador y preparaba los resortes para prolongar más allá de su muerte los Principios Generales del Movimiento.
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Las Cortes españolas habían ratificado en 1969 al príncipe Juan Carlos de Borbón como sucesor del dictador en la Jefatura del Estado a título de rey. No obstante, la fidelidad del almirante Carrero al Movimiento y a su caudillo, y su habilidad para contener los equilibrios internos entre las familias políticas del franquismo y la oligarquía económica, le habían conferido con los años el estatus de hombre fuerte del régimen.
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Tras una intensa y meteórica carrera militar, Carrero Blanco se había convertido en hombre de confianza del dictador fascista desde el comienzo de su mandato hasta ir desplazando en la escala de gobierno a los más leales consejeros. Respaldó la sucesión monárquica del tirano y promovió una relativa renovación del franquismo desde cargos de alta responsabilidad como ministro (1951-67) y vicepresidente del Ejecutivo (1967-73). La decadencia física de Franco le aupó en junio de 1973 a la Presidencia del Gobierno, lo que le convertía en hombre fuerte del régimen tras la futura muerte del dictador y en la pieza fundamental sobre la que descansaría la continuidad del franquismo sin Franco.
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Pero para entonces un comando de ETA seguía ya sus pasos en Madrid. Un dato recibido a finales de 1972 puso a la organización vasca sobre la pista de aquel militar y político clave en la continuidad del régimen: asistía todos los días a misa de 9:00 en una céntrica iglesia.
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Tras comprobar la veracidad de la información y los hábitos invariables del almirante, la dirección de ETA decidió planificar el secuestro de Carrero Blanco y dar al Gobierno un plazo de 48 horas para excarcelar a todos los presos políticos, incluidos los que no eran vascos, con penas superiores a 10 años de cárcel, a cambio de su liberación.
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Las dificultades para garantizar una operación limpia y con éxito, además del nombramiento como presidente del Gobierno y nuevos datos descubiertos durante el seguimiento, hicieron desistir a la organización armada de sus planes iniciales y sustituirlos por otro: atentar directamente contra el hombre fuerte del régimen en el mismo corazón de la capital española.
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«Franquismo puro»

Para ETA, Carrero «simbolizaba mejor que nadie la figura del franquismo puro», según reflexionaban los autores del atentado en la conversación recogida en el libro «Operación Ogro» de la escritora Eva Forest.
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El militante identificado ficticiamente como Txabi, ofrecía el siguiente análisis de la organización armada sobre Carrero: «Hombre sin escrúpulos, montó concienzudamente su propio Estado dentro del Estado. (...) Fue convirtiéndose en el elemento clave del sistema y en la pieza fundamental del juego político de la oligarquía. Por otra parte, llegó a ser insustituible por su experiencia y capacidad de maniobra y porque nadie lograba como él mantener el equilibrio interno del franquismo».
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«Todo el mundo sabe que la oligarquía española contaba con Carrero para asegurar el paso `sin convulsiones' al franquismo sin Franco -proseguía Txabi-. Ahora bien, Carrero no era lo mismo que Franco y, por ello, la maniobra oligárquica debería buscar un segundo pilar. Es el propio almirante el que selecciona y patrocina la entronización de Juan Carlos, así la cosa parecía perfecta: había que promocionar a Juan Carlos cara a la opinión pública, y Carrero desde la sombra tendría el poder auténtico. Por lo tanto, eliminar a Carrero significa dejar coja la maniobra de desdoblamiento y, sobre todo, privar a la oligarquía del quizá único elemento capaz de asegurar la continuidad del régimen una vez desaparecida la figura del viejo dictador», concluye el análisis de ETA.
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Tras el cambio de planes, los cuatro miembros del Comando Txikia, asistidos por más efectivos de la organización, planearon la logística de una acción que ya habían bautizado como «Operación Ogro» por «la pinta de bruto» del almirante.

Alquilaron un semisótano en la calle Claudio Coello de Madrid, por la cual pasaba diariamente el presidente del Gobierno tras asistir a misa matutina. La coartada de falso escultor del inquilino que hacía ruido permitió a los activistas vascos cavar un túnel subterráneo en condiciones extremadamente complicadas hasta el centro de la calzada, donde colocaron tres potentes cargas explosivas.
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La visita inminente del secretario de Estado de EEUU, Henry Kissinger, a Madrid, con el consiguiente reforzamiento de la vigilancia, obligó al Comando Txikia a retrasar la fecha de la acción, que se fijó definitivamente para el 20 de diciembre, el mismo día en que comenzaba el juicio del Proceso 1001 contra los dirigentes del sindicato ilegal Comisiones Obreras.
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El 20 de diciembre de 1973, poco después de las 9:30 de la mañana, el Dodge Dart oficial del presidente del Gobierno español circulaba por la calle Claudio Coello tras su salida de misa. Los miembros del comando de ETA esperaban apostados en la confluencia de esta calle con Diego de León. Cuando el coche alcanzaba el punto previsto, uno de los activistas detonó la carga explosiva mediante un cable tendido a distancia, a lo que siguió un ruido sordo y una enorme polvareda.
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La explosión alcanzó de lleno al vehículo presidencial, que se elevó unos veinte metros de altura, golpeó una cornisa del contiguo convento de jesuitas y cayó en el interior de su patio. El presidente, su conductor y uno de los escoltas murieron. En la calle quedaba un inmenso socavón.
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La acción tuvo un importantísimo impacto internacional y unas inmediatas consecuencias políticas. Con la muerte del presidente se derrumbaban también los planes inmediatos de continuidad de la dictadura; el régimen acababa de perder a su principal valedor y se mostraba vulnerable.
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Un trepidante relato de la mano de Eva Forest

Solo ocho días después del atentado, ETA convocaba a la prensa internacional en un lugar secreto de Burdeos. Cuatro militantes encapuchados se presentaban ante los periodistas como los autores materiales de la acción y explicaban los pormenores de la misma con detalle. En realidad, podría tratarse de un ardid para despistar a la Policía y proteger a los ejecutores reales, que todavía permanecían escondidos en Madrid, según relatan en el libro «Operación Ogro. Cómo y por qué ejecutamos a Carrero Blanco».
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Apenas cuatro meses después de la acción, la escritora Eva Forest tuvo la oportunidad de entrevistar a los autores directos del atentado. A través de una extensa conversación, los cuatro miembros de ETA, identificados bajo los nombres ficticios de Txabi, Jon, Iker y Mikel, desgranan las circunstancias de la operación, sus motivaciones y sus análisis, en lo que el tiempo ha convertido ya en un clásico de la literatura política.
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El libro vio la luz ese mismo año 1974, todavía en plena dictadura de Franco, de la mano de las editoriales Ruedo Ibérico (París) y Mugalde (Hendaia) y firmado con el seudónimo Julen Agirre. Por razones obvias, el volumen circuló de manera clandestina, al menos hasta su primera edición legal también en Hego Euskal Herria, en 1979 (editorial Hordago), de la que la actual edición de Gara ha tomado algunos fondos documentales como base para la actualización de la infografía que acompaña al relato.
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La edición de «Operación Ogro» publicada por «Punto y Hora» en 1983 con motivo del 10º aniversario desveló la auténtica identidad de la autora de la obra: Eva Forest. Una década más tarde se publicó definitivamente el último capítulo del libro, en el que se relata el refugio del comando en Madrid tras la acción y su huida a Euskal Herria, que había permanecido inédito hasta entonces.
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La actual edición de Gara de «Operación Ogro» es la decimoctava de este título, uno de los más reimprimidos de la producción editorial vasca. La presente edición recoge, además del trepidante relato de la acción por boca de sus protagonistas, gráficos sobre la ubicación y el desarrollo de los hechos, la transcripción de las conversaciones policiales por radio tras la explosión y amplia documentación, como los cuatro comunicados de ETA, la carta de rectificación del lehendakari en el exilio Jesús María Leizaola, el análisis elaborado por el propio Comando Txikia o los informes redactados por la Policía política portuguesa. A estos elementos -algunos de ellos comunes a ediciones anteriores-, se suma en este caso un pliego con fotografías de la época y del acontecimiento. La obra ha sido prologada para esta ocasión por el escritor Alfonso Sastre, compañero de la fallecida Eva Forest.
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Título: «Operación Ogro. Cómo y por qué ejecutamos a Carrero Blanco»
Autora: Eva Forest
Prólogo: Alfonso Sastre
Editorial: Baigorri Argitaletxea
Paginación: 240 páginas
Video | Operación Ogro

 

 

 

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El Legado de un Cráter

Un aniversario más de la acción de ETA que terminó con la vida del delfín de Francisco Franco, el Almirante Luis Carrero Blanco.

Aquí traemos a ustedes este relato publicado en la página de Facebook titulada Storia politica di ETA e dei Paesi Baschi:


El cráter del régimen

El 20 de diciembre de 1973 hacía una mañana gélida en Madrid. A las 9.35, un Dodge Dart negro avanza por la calle de Claudio Coello, en el barrio de Salamanca de Madrid, junto a un edificio de los jesuitas. En su interior se encuentra el presidente del Gobierno y delfín de Franco, almirante Carrero Blanco, acompañado de su chófer y un inspector de policía. A la altura del número 104, el coche se ve obligado a torcer a la derecha porque un Austin en doble fila le obstaculiza el paso. En ese momento, a las 9.36, Jesús Zugarramurdi, Kiskur, da la señal a su compañero José Miguel Beñarán, Argala, que, subido a una escalera y camuflado con un mono de electricista, aprieta el botón.
Al instante, el suelo se abre y el coche de Carrero con sus dos acompañantes se eleva 35 metros, salta por encima del edificio y se estampa en el alero del patio interior del convento. Se produce un gran estruendo, caen cascotes y se levanta una gran polvareda. En medio de la confusión, Kiskur y Argala gritan “¡gas! ¡gas!” mientras salen corriendo en dirección a la calle de Diego de León. En la esquina con Lagasca les espera al volante de un automóvil el tercer miembro del comando, Javier Larreategi, Atxulo. El coche enfila hacia la glorieta de Rubén Darío, y delante de la Escuela de Policía, en la calle de Miguel Ángel, los de la ETA cambian de vehículo y se dirigen a su refugio en la calle del Hogar de Alcorcón (Madrid), donde se esconderán durante varios días.

Mientras, en los alrededores de Claudio Coello el caos es total. Carrero, al que tardan minutos en localizar, muere a las 10.15 en el hospital. Lo mismo sus dos acompañantes. Los servicios de información no confirman la autoría del atentado hasta las cinco de la tarde. A las once de la noche, ETA, en un comunicado emitido por Radio París, lo reivindica, y una hora después lo confirma el vicepresidente del Gobierno, Torcuato Fernández-Miranda.

Los tres militantes de ETA permanecerán escondidos hasta fines de mes en el refugio de Alcorcón, del que les sacará su contacto en Madrid, Eva Forest. Un camión les trasladará luego a Hondarribia (Gipuzkoa). Desde allí alcanzarán Francia tras cruzar el río Bidasoa.

La historia de este atentado se remonta al año 1972. Ángel Amigo, militante de ETA entonces, detenido en 1973 y productor de cine desde 1980, con numerosos documentales y premios a sus espaldas, comenta que Argala, a sus 23 años, se había convertido en persona de confianza de los líderes de aquella ETA: Eustakio Mendizábal, Txikia; Txomin Iturbe e Iñaki Múgica Arregui, Ezkerra. 

Durante 1972 viajaba con frecuencia a Madrid con la triple pretensión de establecer contactos con la izquierda española, montar infraestructuras y tantear las posibilidades de atentar en la capital para quitar presión sobre su organización en Euskadi.

Argala encuentra lo que buscaba en Eva Forest, casada con el dramaturgo Alfonso Sastre, disidentes del Pce. Comparten la simpatía por los movimientos de liberación — en Vietnam, Latinoamérica, Palestina... — y Argala les convence de que ETA está inmersa en esa lucha antiimperialista, dice Amigo.

Eva Forest ofrece a Argala una información muy valiosa: Carrero, el sucesor de Franco, vicepresidente del Gobierno entonces, acude diariamente a misa, a la misma hora, en los jesuitas y solo va acompañado de un escolta. Cuando Argala lo confirma en persona, se queda perplejo.

Amigo recuerda que en 1977 Eva Forest — fallecida hace seis años — le contó que escribió un relato del atentado, Operación Ogro, salpicado de pistas falsas para proteger a los participantes del atentado, entonces en la clandestinidad. Forest lo redactó con la participación de los miembros del comando, tan solo tres meses después del atentado, en la villa de Marc Legasse, en Ciboure (Francia), y lo publicó con el seudónimo de Julen Aguirre. Una de esas pistas falsas contaba que el comando huyó por Portugal cuando la realidad es que permaneció oculto en Madrid varios días.

Ella misma se camufló tras otra pista falsa. Para protegerse, creó un personaje literario al que atribuye la cita con Argala en la cafetería Mindanao, en la calle de San Francisco de Sales de Madrid, y la información sobre las sorprendentes rutinas de Carrero. De ese personaje nace la leyenda de que fue la CIA la que inspiró el atentado. Una leyenda porque en ningún documento de la CIA desclasificado existe referencia alguna al atentado, insiste Amigo. Sin embargo, proliferan los libros que señalan la autoría intelectual de la CIA.

El que fue jefe de los servicios secretos del País Vasco — el embrión del Cesid — entre 1972 y 1979, el general Ángel Ugarte, ya retirado, es rotundo: “El atentado contra Carrero Blanco lo ejecutó ETA con logística de los comunistas españoles”, en alusión a Eva Forest y su red de relaciones de la izquierda en Madrid. “Los etarras no sabían moverse bien en Madrid y fue Forest, muy bien relacionada en la capital, la que les hizo de guía”.

Otro argumento de peso que desmonta la hipótesis de la CIA como inspiradora del atentado es la actitud de ETA, añade Amigo: “Cuando Argala informa a los jefes de ETA — Txikia, Txomin y Ezkerra — de sus pistas sobre Carrero, lo que se plantean no es matarle, sino secuestrarle para conseguir a cambio la liberación de los 150 presos que tenía ETA”.

A fines de 1972, Argala, acompañado de Ignacio Pérez Beotegi, Wilson, y de Javier Larreategi, Atxulo, se instalan en Madrid para preparar el secuestro. Como son conocidos, la dirección de ETA, para justificar su ausencia, dice que están sancionados.

Calculan que para secuestrar a Carrero y neutralizar a su escolta dentro de la iglesia necesitarán tres comandos de cuatro personas. Alquilan casas nuevas y una tienda de ropa próxima al estadio Santiago Bernabéu con la pretensión de retener al secuestrado. Esos movimientos culminan en abril. Pero en abril ETA sufre dos contratiempos. La tienda de ropa es asaltada una noche por unos cacos, lo que les obliga a abandonarla, y Txikia, su jefe, muere en un enfrentamiento con la policía en Algorta (Bizkaia).

Tras el fallecimiento de Txikia, en mayo, la dirección de ETA tiene la osadía de convocar una reunión en Getafe (Madrid) para estudiar sus consecuencias. En esos meses, el trasiego de dirigentes y liberados de ETA a Madrid es constante, cerca de treinta. Así, para sustituir la tienda de ropa, construyen un zulo en un piso en la calle del Hogar de Alcorcón que ha proporcionado Forest, con la pretensión de encerrar allí a Carrero. Con Antonio Durán, albañil y exmilitante del Pce, trabajan en el zulo hasta una decena de militantes con Argala de capataz.

Ugarte, entonces jefe de los servicios secretos en el País Vasco, cree que “hoy sería impensable. La policía y la Guardia Civil tenían entonces un gran desconocimiento sobre ETA. La información era muy elemental y no había coordinación. Se despreciaba el peligro de la banda. Es falso que desde arriba se dejara hacer el atentado. Nadie se enteró de sus preparativos y puedo asegurar que nos cogió desprevenidos a nosotros y al régimen, que entonces estaba preocupado, sobre todo, porque Franco se moría”.

Ángel Amigo confirma, por su propia experiencia, cómo aquella policía solo utilizaba la represión, y no la información. Coincide con Ugarte en que a Txikia lo mataron cuando lo podían haber detenido. Y recuerda una anécdota surrealista cuando le detuvo la Guardia Civil en 1973. Le preguntaron “por dónde venían”, y al contestarles que “indistintamente”, le sacudieron hasta que dijo que “por los dos lados”, porque la respuesta anterior era de “intelectuales”.

El 9 de junio, ETA se encuentra con la sorpresa de que Franco nombra a Carrero presidente del Gobierno, lo que empuja a su dirección a aplazar hasta septiembre su decisión. Deciden que ese mes regrese el comando a Madrid, al que se le bautiza Txikia en homenaje al líder muerto. Wilson se queda en Francia por discrepancias internas y le sustituye Kiskur, que acompañará a Argala y a Atxulo con un nuevo responsable: Josu Urrutikoetxea, Josu Ternera.

El comando confirma que el ascenso de Carrero complica el secuestro al redoblarle la escolta. ETA se inclina por el atentado, pero duda cómo hacerlo. Ezkerra se traslada a Madrid para comunicarlo al comando. Al no ser ya necesaria tanta gente, abandonan todos los pisos menos los de Aluche y Alcorcón. El comando realiza algunas acciones para familiarizarse con Madrid: el 25 de septiembre asalta una armería y el 2 de octubre roba un fusil a un soldado de guardia en la Capitanía de Madrid, en la calle Mayor.

Es Argala quien despeja las dudas sobre cómo ejecutar el atentado. Al inicio de noviembre ve que en el 104 de la calle de Claudio Coello, por la que circula Carrero todos los días, se alquila un bajo. Vio enseguida el tipo de atentado. Excavar un túnel desde dentro hasta el centro de la calle y colocar allí un explosivo que haría saltar a Carrero a su paso. La dirección acepta la propuesta.

Para justificar el ruido para excavar el túnel desde el bajo alquilado. A fines de noviembre, Txomin y Ezkerra se trasladan a Madrid y comunican al comando que se ejecute la acción antes de fin de año. Excavan el túnel, con muchas dificultades, entre el 7 y el 15 de diciembre, aprovechando la experiencia de Argala, que en 1970 excavó en las cercanías de la prisión de Burgos otro túnel para tratar de liberar a los presos etarras. Ezkerra y Txomin traen los explosivos. Fijan la fecha para el 19 de diciembre, pero la retrasan al 20 porque se anuncia que ese día visita Madrid el secretario de Estado norteamericano, Henry Kissinger, y la Embajada norteamericana está muy cerca del lugar del atentado. Ese cambio hará coincidir el atentado con el inicio del Juicio 2001 contra los líderes de Comisiones Obreras, pero ETA no lo tiene en cuenta. Los días 17 y 18, los tres miembros del comando, que se quedan solos en Madrid, aprovechan para hacer las maletas y realizar un simulacro de la acción.

El 20 de diciembre, a las ocho de la mañana, visitan por última vez el agujero de Claudio Coello para colocar las cargas: 75 kilos repartidos en forma de “T”. Desde las nueve de la mañana, los tres miembros del comando se colocan en su posición para esperar a Carrero. A las 9.35 ven su coche enfilar la calle y un minuto después salta por los aires.





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viernes, 19 de diciembre de 2025

Egaña | Miriam Nurnberg

Desde Facebook compartimos este texto que Iñaki Egaña dedica a la memoria de Miriam Nurnberg quien, junto a Mario Salegi, dedicó décadas a la lucha por la autodeterminación de Euskal Herria, llevando a cabo esta tarea desde las entrañas mismas de la bestia.

Adelante con la lectura:


Miriam Nurnberg

Iñaki Egaña

Esta semana ha fallecido en Nueva York a la edad de 100 años, Miriam Nurnberg, viuda y pareja del refugiado y activista vasco Mario Salegi desde 1952. Cuando se casaron, Mario contaba con 34 años y ella, procedente de una familia judía diezmada por el holocausto, 27. Salegi, antiguo militante comunista durante la república española, abandonó su formación para afiliarse a ANV y realizar la guerra en el Batallón Eusko Indarra. Tras la victoria del franquismo, trabajó para los Aliados en redes de espionaje, hasta que un barco norteamericano le trasladó a Nueva York. Hizo la Segunda Guerra Mundial en la campaña del Ejército de EEUU en el Pacifico. A su regreso, y después de contactar con la diáspora vasca, conoció a Miriam en un homenaje a las Brigadas Internacionales en Nueva York y a partir de entonces, compartieron todo tipo de actividades, públicas y clandestinas, por la causa vasca. Con la llegada del macartismo, ambos fueron expulsados a México. Miriam acabada de concluir el doctorado en Químicas.

En 1959, cuando la caza de brujas se aligeró volvieron a Nueva York, Miriam se colocó en la Universidad de Columbia y con los años, trabajaría en los laboratorios de varios premios Nobel. Fundaron un comité llamado “Democrática Spain” en el que participaron entre otros, Waldo Franck, Arthur Miller y Julio Álvarez del Vayo, con la finalidad de recaudar fondos para la resistencia al franquismo, con sede en la librería que Mario abrió en Broadway, Ibero American Books. En 1964, la librería recibió la visita de dos agentes del FBI que señalaron que la misma era una tapadera de ETA. Al parecer, la agencia había detectado una entrevista previa entre Salegi y Txillardegi en Bruselas.

Un año después y tras presiones españolas, la librería tuvo que cerrar sus puertas. Tras un contacto posterior con Julen Madariaga, crearon un comité vasco, con el objetivo de obtener fondos para ayudar a los presos vascos y ya con el Proceso de Burgos en 1970, ambos participaron activamente en las protestas em Nueva York, junto a jóvenes de la Euskal Etxea y de la diáspora irlandesa. Mario comenzó a viajar asiduamente a Ipar Euskal Herria, donde estableció contacto con los refugiados de la época: Peixoto, Argala, Txapela, Makazaga, Ezkerra, Txiki… y comenzó a distribuir los boletines de ETA (Zutik y Hautsi) en EEUU.

La organización le puso un nombre figurado y se transformó en Carlos Legazpi. Entre Mario y Miriam, desde el comité vasco, enviaban mensualmente centenares de cartas a la diáspora vasca, activistas y universidades, distribuyendo publicaciones y solicitando fondos para la causa. A partir de 1977, Mario y Miriam viajaron regularmente a Euskal Herria en periodo vacacional, convirtiéndose, el resto del año, su casa de Nueva York en refugio para quienes se preparaban para iniciar su formación o recorrido vital en EEUU: María Zamacola, Bernardo Atxaga, Ainhoa Arteta, Mirentxu Purroy…

Las conversaciones se hacían eternas y en los debates políticos, Mario ponía la pasión y Miriam le reflexión estratégica. Las cenizas de Mario fueron aventadas en un monte de Euskal Herria en 2005, y las de Miriam, por deseo expreso, lo serán en el mismo lugar, ya en la primavera de 2026.

 

 

 

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