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viernes, 24 de noviembre de 2023

Visibilizar el Abuso a Menores

La Comunidad Autónoma Vasca ha dado un paso más en la prevención y erradicación de esa terrible lacra social que es el abuso sexual infantil, principalmente el que se perpetra al interior de las instituciones religiosas mismas que, por contar con poderosos grupos de presión en los diferentes estados, han gozado de la más total impunidad en el tratamiento de las denuncias.

Aquí lo que informa El País:


Euskadi acuerda un marco para prevenir los casos de abusos sexuales a menores y reparar a las víctimas

El Parlamento vasco aprueba un informe que plantea crear un registro de víctimas y abusadores y dedica uno de los apartados a las víctimas de la Iglesia, a la que se le solicita que indemnice a los afectados

Mikel Ormazabal

El Parlamento vasco ha aprobado por unanimidad un informe para la prevención, verdad y reparación en los casos de abusos sexuales a menores que las víctimas celebran como “un gran paso adelante” que pone fin a décadas de “vacío institucional y social que ha rodeado a esta violencia”. “Nadie nos veía, no existíamos. Ahora hemos dejado de ser invisibles”, afirma Iñigo Zabala, que siendo niño sufrió abusos sexuales por parte de su padre. El informe establece la necesidad de contar con una ley integral vasca de infancia y adolescencia que proteja a las personas que padecen esta problemática y configura un marco de actuaciones dirigidas a detectar y perseguir con más eficacia los casos que se produzcan en el futuro.

El trabajo iniciado en mayo de 2019 en la comisión de Derechos Humanos e Igualdad de la Cámara de Vitoria, reunida en 32 ocasiones durante cuatro años, ha culminado con la aprobación de un estudio que pretende acabar con el “silencio impuesto” a los menores víctimas de abusos sexuales y reconoce “la verdad de lo padecido por todos ellos”. “Sabemos lo que ha supuesto para muchas de ellas tener que reabrir la herida una y otra vez, esperamos que con este informe y las propuestas y compromisos que vayan a emanar de él sientan una parte de la respuesta institucional que llevan tiempo esperando”, señala el acuerdo parlamentario tras recibir el testimonio de más de 60 víctimas, especialistas y juristas.

La realidad de los abusos sexuales en Euskadi revela que solo el 10% de los casos denunciados llegan a enjuiciarse. El resto se quedan archivados, normalmente por falta de pruebas porque “el testimonio del menor no es concluyente o no es considerado válido”. Estudios recientes muestran que entre el 10% y el 20% de la población en España ha sufrido algún tipo de abuso de este tipo. Alrededor del 84% de los abusadores son conocidos en mayor o menor grado por los menores afectados, se recoge en este estudio.

Juan Cuatrecasas, padre del joven que siendo menor sufrió abusos sexuales de un profesor del colegio del Opus Dei de Bizkaia, afirma que “es necesario seguir luchando contra el silencio que ha existido en torno a este problema y que muchas veces ha sido impuesto precisamente por los pederastas y sus entornos”.

El informe del Parlamento autónomo, aprobado en pleno este jueves, aboga por “acabar con este silencio”, sacar a la luz los casos que se han dado y activar medidas para que no se vuelvan a producir. Los grupos parlamentarios recomiendan actualizar y mejorar los protocolos que atienden esta problemática con la implicación de todos los ámbitos de la administración pública, y se cita a la escuela, la sanidad, los servicios sociales, la Ertzaintza y la justicia.

En uno de sus apartados se hace referencia a las víctimas de la Iglesia, a la que se le solicita un “reconocimiento del daño ocasionado”. A las instituciones religiosas y seglares se les plantea que deberían analizar “la justicia restaurativa” y, en su caso, “la puesta en marcha de indemnizaciones” económicas. Cuatrecasas, que preside la asociación Infancia Robada, pide que la Conferencia Episcopal Española (CEE) “empiece a hacer los deberes” porque un sector de la Iglesia pone “palos en la rueda” pese a que el Papa Francisco ha pedido “tolerancia cero” ante estos abusos. Precisamente, la CEE ha anunciado este viernes que está trabajando en la elaboración de un plan de reparación integral a las víctimas de abusos por parte de miembros de la Iglesia que incluye indemnizaciones económicas.

Euskadi se compromete a crear “un registro específico sobre víctimas de abuso sexual en la infancia” que no existe en la actualidad. Este registro tendría que recoger “datos anonimizados”, tales como “el área de la que procede la notificación, la sanitaria, la escolar, la familiar, el tipo de abuso sexual que se ha notificado, el territorio histórico en el que se ha dado a conocer, así como el estado en que se encuentra y nivel de intervención”.

También aboga por abrir en las tres capitales vascas juzgados de instrucción especializados en estos delitos, “siguiendo el modelo del Juzgado de Las Palmas de Gran Canaria”, así como “impulsar estructuras judiciales y fiscales especializadas en violencia contra la infancia que se encarguen de las causas penales por delitos cometidos contra niños y adolescentes”.

“Es un informe completo y muy positivo, aunque puede tener alguna carencia”, opina Cuatrecasas, quien anima a otros parlamentos regionales a tomar ejemplo del paso que han dado los legislativos de Navarra y el País Vasco. “Tratamos de acabar con el silencio para que de una vez se sepa y haya una concienciación social de que [la pederastia] es un problema que ha existido y probablemente seguirá existiendo”, dice ante los periodistas. Y confía en que estas medidas sirvan para que “las víctimas, en vez de tener un palo en la rueda, tengan una alfombra roja cuando denuncian”.

El informe recomienda asimismo “establecer un sistema público de acceso universal para un tratamiento terapéutico debidamente especializado” que atienda a niños, adolescentes y personas adultas que fueron víctimas.

 

 

 

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domingo, 20 de diciembre de 2009

Rebelión Clerical en Euskal Herria

Es bien sabido que a lo largo de la historia el pueblo vasco ha tenido que sufrir las decisiones tomadas desde el Vaticano. Una y otra vez los sucesores de San Pedro han tomado partido con los que buscaron y buscan sojuzgar a uno de los pueblos más antiguos de Europa. Los fallos en contra de lo reyes navarros están ampliamente documentados, más recientemente, el apoyo total por parte de una sucesión de Papas a Francisco Franco coadyuvó a la cortina de humo que ocultó los crímenes del sangriento dictador en contra de los vascos. La cosa no ha parado ahí, los últimos dos Papas, defensores de las ideas más retrógradas y referentes primarios de la ultra derecha tan bien han causado daño al pueblo vasco ya sea por acción o por omisión.

Esta nota en Gara nos muestra que las cosas siguen igual, una total disonancia entre el Vaticano y los vascos ha sido puesta en evidencia:

El plante sin precedentes del clero guipuzcoano llegará hasta Roma

La convulsión en el seno de la Iglesia guipuzcoana no cesa. Las gestiones de Juan María Uriarte -que se despide el 2 de enero con una misa en el Buen Pastor- ante su comunidad diocesana, pidiendo «prudencia y templanza» ante el nombramiento de José Ignacio Munilla, no han logrado frenar el plante de la mayoría del clero. Tras la declaración de los párrocos, se trabaja en otra dirigida a Roma para que recapacite.

Agustín Goikoetxea |

La comunión lograda por Juan María Uriarte con su rebaño llevó a la mayor parte de los párrocos, arciprestes, profesores y directores de distintos secretariados y áreas a confiar en las gestiones del de Fruiz ante la curia vaticana para buscar un sucesor «de consenso». Los contactos ante el cardenal ezpeletarra Roger Etchegaray no dieron los frutos deseados y los rumores que muchos en Gipuzkoa no querían dar por ciertos se confirmaron.

La reacción no se hizo esperar tras el jarro de agua fría que supuso el 21 de noviembre el anuncio de Roma de que José Ignacio Munilla Aguirre pasaba a ser el nuevo pastor de la diócesis. Comenzaron los contactos para elaborar un manifiesto del clero pero, según fuentes conocedoras del proceso, las discrepancias en cuanto al contenido del escrito lo retrasó hasta el pasado martes, 15 de diciembre. Quienes no perdieron el tiempo fueron los 259 cristianos guipuzcoanos que dos días después de que se hiciera pública la designación del prelado ultraconservador presentaron una declaración que suma ya alrededor de 2.200 adhesiones.

Desde todos los ámbitos se ha destacado el importante apoyo cosechado por el documento, cuyo espíritu pudiera ser compartido por el 90% del clero del herrialde, resaltan algunos religiosos. «Hay cargos que no han firmado por no estar de acuerdo en alguno de los puntos del manifiesto por considerarlo templado o porque no firman nunca ninguno o porque no ven que sea efectivo el hacerlo», argumentan.

No serán los únicos escritos contra la elección de Munilla que se prevén, ya que se trabaja en otro dirigido a Roma para que recapacite ante el divorcio que se puede producir en el seno de la Iglesia guipuzcoana entre su nuevo pastor y la comunidad a la que debe dirigir. Existe entre algunos sectores la esperanza de que se repita el caso de la renuncia en marzo de Gerhard María Wagner, de 54 años, como obispo auxiliar de Linz, aceptada por Benedicto XVI.

El prelado austríaco fue criticado por amplios sectores religiosos y políticos por considerar «satánico» a Harry Potter, calificar la homosexualidad de enfermedad y proclamar que el hucarán "Katrina'', que devastó Nueva Orleans, era «un castigo divino». «Es muy difícil que el caso se repita», subrayan, incidiendo en que el retorno de Munilla se enmarca en una estrategia global de asimilación de la Iglesia vasca a los postulados de la española de Rouco Varela.

«Munilla no es de los que se echan atrás, tiene las cosas claras, sabe cuál es su misión en San Sebastián y está dispuesto a cumplirla, aunque ello le lleve al martirio», aseguran desde los círculos más próximos al que fue párroco de Zumarraga. Los hay que llegan a pedir a Juan María Uriarte que trate de apagar el incendio provocado por el Vaticano en Gipuzkoa, conscientes de que «un obispo no es nadie sin sus sacerdotes».

Uriarte, decepcionado

Uriarte, actual administrador apostólico hasta la consagración episcopal de Munilla el 9 de enero en el Buen Pastor, «está cansado y decepcionado porque su vía 'diplomática' ha fallado y porque su freno al clero no ha traído nada. Deja -explican- una nefasta herencia después de pedir confianza».

La diócesis, señalan desde su propio seno, es «una olla a presión por la fallida espera». Además, los ataques desde sectores reaccionarios españoles se han intensificado tras el documento de los párrocos, con descalificaciones personales a algunos de los que rubrican el escrito. «Es lógico que, ante la magnitud del plante sin precedentes del clero por el nombramiento, mucha gente recurra al ataque personal. El problema no es el clero que se planta, sino el motivo que le ha llevado a ello», comenta el franciscaso Joxe Arregi.

Una de las reacciones más sobresalientes al documento de la mayoría de los curas guipuzcoanos ha sido la de la Cadena Cope -emisora de la Conferencia Episcopal Española (CEE)- que elaboró una editorial de apoyo a Munilla. Así, la radio que ha sido azote de todo lo que huele a vasco y progresista se preguntó si «es de recibo que un grupo minoritario, aunque importante de presbíteros, presente sus inquietudes a los medios en lugar de buscar el diálogo personal con su obispo».

La voz de la CEE que preside Antonio María Rouco Varela dice que los párrocos no pueden «pretender representar el sentir de la diócesis, y menos aún oponer resistencia a un nombramiento episcopal, formal y materialmente intachable». La COPE defiende con firmeza la designación efectuada por Joseph Ratzinger, diciendo que «lo demás son falacias que pretenden encubrir, bajo la apariencia de una pretendida pureza evangélica, intereses de otro tipo».

Para el profesor de Teología en la Universidad de Deusto, «el verdadero atentado contra la comunión eclesial es el propio nombramiento del obispo, una auténtica provocación deshonesta». Además, como cada vez que se produce una designación polémica por parte del Papa, la raíz del problema la sitúa en el sistema vigente de elección de los obispos.

En una carta abierta al propio monseñor, Arregi llegó a plantear a Munilla que «su nombramiento me parece un abuso hiriente y una burda provocación», añadiendo en su reflexión pública que «todo nos hace pensar que su designación responde a una oscura estrategia largamente diseñada y fríamente aplicada. Todo hace pensar que de Roma vino lo que a Roma fue -sucede siempre, y esta vez quizá más-, que su nombramiento se sitúa dentro de la política vaticana de restauración de la Iglesia preconciliar, que su destino en San Sebastián ya estaba previsto cuando le nombraron obispo de Palencia hace tres años, que su candidatura ha sido impuesta sobre otras por las poderosas influencias de monseñor Rouco Varela en los dicasterios curiales y en los palacios del Vaticano».

La vuelta de los alzacuellos

Una de las consecuencias del manifiesto de esta semana puede ser, aventura otro sacerdote consultado por GARA, «la venida de curas de la línea Munilla para hacer gobernable este 'reducto'». Al margen de los manifiestos, en el seno del clero se barajan otras iniciativas, como la convocatoria de reuniones para reflexionar acerca del futuro de la diócesis en la cuarentena de unidades pastorales -unidades de coordinación entre parroquias que tienen afinidades- en que se divide Gipuzkoa.

Se espera una llegada de curas provenientes del Seminario Mayor San Ildefonso de Toledo, donde José Ignacio Munilla se formó por no compartir la línea del seminario de Donostia. Uno de los hombres del nuevo prelado, según indican desde la comunidad católica guipuzcoana, es el sacerdote diocesano Joseba González, que imparte sus enseñanzas en el Instituto Superior de Ciencias Religiosas Pio X de Donostia.

El futuro de la diócesis es incierto. Hay quien aventura que los religiosos, por ejemplo, retornarán a colegios y otras instituciones de las que salieron para servir a la maquinaria eclesial guipuzcoana. Lo que dan por seguro es que, a partir del 9 de enero, se vivirán momentos «convulsos». «Surgirá el debate, las reacciones, gente que tirará la toalla, quienes se vayan a misiones y también -subraya alguno de los firmantes del manifiesto- quienes intenten responder desde sus convicciones y entre en movimientos en movimientos pluralistas como Eliza Gara,...», comentan.

El papel de laicos y mujeres en la nueva estructura de la diócesis es un gran interrogante, partiendo de los principios teológicos que rige la práctica del nuevo obispo.

Polémica por el ordenador de Munilla con datos confidenciales

Una de las voces más críticas con el nombramiento de José Ignacio Munilla ha sido el teólogo Joxe Arregi. El franciscano ha destapado esta semana la caja de los truenos al recordar que no son pocos en la diócesis guipuzcoana que conocen que, en 2004, cuando fue designado prelado de Palencia «olvidó» en su ordenador de la parroquia del Salvador, en Zumarraga, una carpeta con el nombre de «mafia», que contenía «conspiraciones» y «maniobras eclesiales turbias», así como «fichas» de algunos de sus compañeros de presbiterio. Mandó a una persona «para hacer una copia y borrarla» pero fue sorprendida.

Las declaraciones las hizo en una entrevista a catalunyareligio.cat. «Fue una larga y distendida conversación de hora y media», explica el profesor de la Universidad de Deusto. Arregi aclaró en contacto con GARA que «yo no acuso a nadie, sino que simplemente denuncio un hecho que considero grave. La gravedad no consiste en que un cura tenga en el ordenador parroquial una carpeta en que recoja los documentos y los informes que le parezcan. Lo grave es que -subraya- tras el nombramiento, todo adquiere la pinta de ser una trama que venía de lejos, y eso es lo que denuncio».

El franciscano confiesa que tuvo conocimiento de esa carpeta de varias fuentes «que me resultan absolutamente fidedignas, pero nunca revelaré sus nombres, ni tengo intención de aportar más datos ni de enredarme en esa cuestión». Añadió que la existencia de esa carpeta «es conocida de mucha gente desde hace tiempo. No estoy absolutamente seguro de que el hecho de hacerlo público sea correcto, pero me parece que la gravedad de la situación eclesial planteada lo requería. No hay Iglesia donde hay tramas ni donde hay miedo».


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martes, 2 de septiembre de 2008

Nueva Movida Mediática de Garzón

El clown Baltasar Garzón vuelve a las andadas, al presentir que su balandronada aquella que incluía a Pinochet se ha quedado sin gas decide volver a la pista principal del circo mediático haciendo como que él sí que va a juzgar al franquismo (en un muy conveniente 30 años después).

Hace apenas unos días una asociación del estado español le recriminó que anduviera en Colombia buscando fosas comunes con los restos de las víctimas mortales de los compinches de su amiguete Álvaro Uribe, sagaz como una hiena ahora nos sale con esto de la "dignidad" y la "memoria".

Aquí la nota al respecto publicada en La Jornada:

Solicita a alcaldes datos para identificar a enterrados en fosas comunes

Inicia el juez Garzón investigación sobre desapariciones en la dictadura franquista

Armando G. Tejeda (Corresponsal)

Madrid, 1º de septiembre. El juez de la Audiencia Nacional española, Baltasar Garzón, emitió hoy una providencia –dictamen– con la que dio el primer paso para dar respuesta a un reclamo añejo y negado hasta ahora de forma sistemática: que la justicia española esclarezca los hechos ocurridos durante la Guerra Civil (1936-1939) y la posterior dictadura de Francisco Franco (1939-1976), al menos en lo que se refiere a las ejecuciones y desapariciones forzadas de unas 30 mil personas.

El magistrado solicitó información a la Conferencia Episcopal Española (CEE), a los ayuntamientos de Córdoba, Sevilla, Madrid y Granada, a los ministerios del Defensa y del Interior, al Archivo General de la Administración, al Centro Documental de la Memoria Histórica y al Valle de los Caídos, el monumento donde está enterrado Franco y otros falangistas, además de milicianos republicanos sometidos a trabajos forzados y esclavismo y que es controlado por un abad.

Todos los datos que proporcionen podrían ser clave para conocer los nombres de las personas sepultadas en decenas de fosas comunes del país a consecuencia de la represión franquista. El juez también requiere las circunstancias y fecha en que se dieron esos entierros y si constan en algún registro.

El dictamen fue emitido después de que cuatro asociaciones para la recuperación de la memoria histórica y el sindicato anarquista CNT presentaron querellas ante Garzón para que abra diligencias en torno al paradero de sus afiliados y allegados.

Las asociaciones de familiares y víctimas de la represión franquista trabajan desde hace 10 años en restituir el honor y la memoria de las miles de personas que se cree están sepultadas en fosas comunes de las 17 comunidades autónomas. Ahí fueron enterrados los milicianos republicanos y los opositores al régimen fascista.

La intención es que sus seres queridos recuperen la “dignidad” y sea un ejercicio de “memoria” de lo que ocurrió en este país.


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domingo, 24 de febrero de 2008

El Cruzado

Cuando uno se refiere al PSOE y el PP como la izquierda y la derecha del franquismo no está uno recurriendo a un adorno editorial, es la pura verdad. Si no me creen, lean el siguiente escrito aparecido en Rebelión:

La cruz de Zapatero

Ander Iturriotz
Berria

Traducido para Rebelión por Daniel Escribano

La Conferencia Episcopal española, en el marco de la campaña españolista y ultranacionalista que lleva desde hace tiempo, ha pedido a los creyentes cristianos que no voten al PSOE: dicen que quien negocia con ETA no merece la confianza de los españoles. Esta sugerencia no resiste en modo alguno un examen analítico: también el PP negoció con ETA y Aznar llegó a llamar a la organización armada Movimiento de Liberación Nacional Vasco. Por tanto, si están prohibidos el PSOE y el PP, ¿cuál deberá ser la opción de los españoles nacionalistas? No parece que lo pueda ser IU, desde luego. ¿Tendrá que ser alguno de los partidos ultras, falangistas y xenófobos que recomendó Fernando Sebastián? (ex arzobispo de Pamplona, que elogió, cuando aún ostentaba el cargo, la asunción de la «doctrina cristiana» por parte de diversas fuerzas de extrema derecha [n. del t.]). No, aunque legitime el voto a todos esos partidos, el partido de los obispos españoles es el PP. Habrá que pensar, por tanto, que negociar políticamente con ETA no está absolutamente bien o mal, es decir, que la bondad o maldad de esa negociación política es relativa: si negocia el PSOE, mal; si, en cambio, lo hace el PP, bien. La Iglesia que hace una encendida defensa de la moral absoluta, en consecuencia, decide el bien y el mal según sus intereses, según unos intereses determinados histórica e ideológicamente: aquí, la construcción de España.

La precampaña que le ha hecho la Iglesia al PP no ha tenido gran respuesta dialéctica por parte del PSOE: Zapatero se ha reunido con el nuncio del Vaticano para protestar ante Roma, pero no mucho más; ni siquiera ha mencionado los privilegios que tiene la Iglesia católica en España.

Pero ha habido, sí, otro tipo de respuesta, una respuesta simbólica muy clara: la semana pasada mismo el PSOE organizó un mitin en Toledo, concretamente dentro de una iglesia. Eligieron un lema significativo: Motivos para creer, e hicieron, de paso, una fotografía aún más significativa: Zapatero en el altar, para que las cámaras de televisión y fotógrafos le enfocaran desde abajo, y detrás, una cruz grande y brillante. Zapatero tenía el amparo del dios cristiano, tal y como lo podría haber tenido el PP.

El PSOE ha adoptado este escenario e imágenes directamente de los manuales de persuasión de los Estados Unidos. Allí la estructura religiosa es un marco publicitario importante. Todos los políticos se reúnen con todas las confesiones y sectas y participan en sus misas y liturgias. Es decir, la fotografía se enmarca en ese ambiente. La imagen de la cruz, la fuerza de la simbología, el enfoque, la espiritualidad, el juego de luces y sombras, la emotividad - que, por lo demás, también Goebbels conocía y aplicaba - es pura copia: la misma imagen mimética suelen utilizar todos los candidatos de uno y otro partido en los Estados Unidos. La distancia, la diferencia, entre el diseño de las campañas es cada vez menor entre Europa y América; allí y aquí se utiliza la misma mercadotecnia.

Alguien podría decir que ese escenario e imagen no se compadece con un partido socialista laico. Pero en campaña todo vale, si es para obtener el éxito y la victoria. Para Zapatero siempre ha valido todo. Los catalanes y los vascos - de un modo más dramático - conocemos bien ese talante de Zapatero, esa otra cruz de Zapatero: nos ha tenido largo tiempo bajo engaño, hemos seguido el guión que quería, sin percatarnos de que estábamos comprometidos con un guión. Un encantador de serpientes, habría dicho Platón.

* Ander Iturriotz es profesor de sociología

Berria, 23 de febrero de 2008


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domingo, 10 de febrero de 2008

El Vaticano Contra El Clero Vasco

El franquismo de hoy cuenta con el mismo formidable aliado del franquismo de ayer, el Vaticano.

Lean esta nota aparecida en Diario Vasco:

Política

El Vaticano da un golpe de timón para despolitizar la Iglesia vasca

Pedro Ontoso

  • Roma impulsa nombramientos de obispos alejados de la línea de las diócesis en una clara desautorización de los equipos de Uriarte y Setién
  • Pretende abrir las parroquias a los pujantes movimientos conservadores

SAN SEBASTIÁN.DV. El nombramiento de Mario Iceta Gavicagogeascoa, natural de Gernika pero con una carrera eclesiástica alejada del País Vasco, ha provocado una profunda preocupación en los círculos de gobierno de la Iglesia de Euskadi, donde se interpreta como un «golpe de mano» del Vaticano en la remodelación de la cúpula episcopal, que modificará el estilo y el discurso eclesial. La promoción, hace ahora dos años, del donostiarra José Ignacio Munilla Aguirre, formado también al margen de los seminarios vascos, fue ya una señal del nuevo ciclo. «Vuelven los exiliados de la Iglesia vasca y lo hacen con galones», coinciden quienes ya hablan de que se avecina una etapa convulsa con repercusiones de calado, tanto de carácter ideológico como eclesiológico.

Todas las fuentes consultadas por este periódico coinciden en que se refuerza la ciaboga para «despolitizar» la Iglesia vasca, una operación que viene de atrás, con el 'tempo' y la 'finezza' de Roma, que no habla con palabras sino con gestos. Y el hecho de premiar con la mitra de obispo a sacerdotes 'outsiders', en detrimento de líderes del clero local, se califica de «auténtico sopapo» a los equipos apadrinados por Setién y Uriarte.

«Roma quiere cortar la línea de la Iglesia vasca porque no está conforme con tanto nacionalismo», concede un cura guipuzcoano. Este análisis es matizado, sin embargo, por un intelectual nacionalista muy pegado a la religión: «El Vaticano busca un reequilibrio en una sociedad muy secularizada y en la que a la Iglesia se la escucha más cuando habla de política que cuando habla de Dios. Europa se ha convertido en tierra de misión y el País Vasco, también. Significa menos política y más mensaje religioso».

En Cataluña ya se ha aplicado un esquema parecido para rebajar el perfil nacionalista de su jerarquía. Se cumplen los requisitos mínimos -origen, apellidos y lengua- «pero sin esa sensibilidad especial con la tierra, que aquí siempre se ha valorado», resalta un intelectual, que compara a la nueva generación de obispos con los 'cuneros' de la política. «Pero si fueran nacionalistas, los admitirían aunque hubieran estado toda la vida en Roma», reprocha un líder social que califica de «pobre» esa lógica y aplaude «la jugada estratégica» del Vaticano. «Fuera del nacionalismo eclesial también hay Iglesia», defiende tras muchos años en los movimientos de base, aunque en el horizonte se barrunten otras batallas en el campo doctrinal.

«Si los criterios para nombrar obispos son políticos vamos por muy mal camino», advierte un profesor cercano al nacionalismo. «¿En qué se basan para desautorizar una línea pastoral cuando la crisis de vocaciones afecta a todas las diócesis?», se pregunta. «¿Exceso de nacionalismo? ¿Pero no es nacionalismo español el de Rouco o Cañizares?», insiste, al tiempo que defiende que Blázquez cuenta con una nómina de colaboradores capacitados para ser sus auxiliares. «Iceta va a caer como un meteorito», previene.

«Frustración»

La promoción de personas como el claretiano Xabier Larrañaga, con un perfil de «extremo centro», pero incardinado en la realidad de Vizcaya, era la apuesta de la mayoría del clero y la curia. Su desplazamiento ha provocado una sensación de «frustración» en esos ámbitos, donde las ternas propuestas siempre han sido ocupadas por «gente de casa». Pero quienes han seguido muy de cerca la evolución histórica de las diócesis sostienen que esta operación no arranca ahora, sino que hay que mirar hacia atrás.

Según el análisis de estos observadores, en el Vaticano, sobre todo con Juan Pablo II, no gustaba nada el proyecto pastoral vasco iniciado en 1968 con obispos como Cirarda y Uriarte, más avanzado y de mayor corresponsabilidad con los agentes civiles, y de pronunciamientos sobre la realidad sociopolítica. «El nombramiento de Larrea como obispo de Bilbao fue la primera señal. Su nombre no figuraba en la terna del Consejo del Presbiterio y fue impuesto. Ese giro se confirmó con la salida de Uriarte a Zamora. Y luego llegó Blázquez. Ahora, Mario Iceta, que no ha querido ser seminarista ni sacerdote en Bilbao, porque se supone que no ha estado de acuerdo con la línea pastoral de aquí, sí acepta venir de obispo».

La cantera local sigue relegada en el banquillo. Se reprocha que se viene prescindiendo de generaciones de sacerdotes vascos para ser obispos. La última, la que fue formada entre los años 70 y 80 en los seminarios de Euskadi, contó con personas «que son punteras en España. Esto es un sopapo en toda regla al clero de aquí», claman portavoces de la cultura nacionalista con visible enfado, sabedores de que la política vaticana de exclusión de candidatos diocesanos ha quedado clara.

Sin embargo, en otros ámbitos se recuerda, precisamente, la endogamia que ha caracterizado a «las iglesias de Euskadi», cada una con su propia tradición y sus propias peculiaridades. «Los obispados han blindado su territorio para evitar infiltrados, seminaristas de un talante que no respiraban por el nacionalismo y sacerdotes que venían de otras sensibilidades. Muchos se han formado fuera porque, bien ellos, o bien sus mentores, no se sentían representados por esta jerarquía. Ha sido un error excluir o marginar a los nuevos movimientos, más conservadores, pero con más fuerza y con el apoyo de Roma», critican algunos formadores.

Es el caso de José Ignacio Munilla, ahora obispo muy activo en Palencia, que fue promocionado tras varios años en una parroquia de Zumarraga. Cuando fue ordenado sacerdote estuvo un año en el 'dique seco' porque se había formado en el Seminario Mayor de Toledo, cuna del integrismo religioso, y licenciado en Teología en Burgos. Es cierto que se trata de un prelado muy conservador, vasco y euskaldun. «No contaba para nuestros pastores, pero Roma se ha fijado en él», subrayan.

Y es que la Iglesia vasca, con la mayor parte del clero en tiempo de descuento por razones de edad y con los seminarios vacíos, no puede soportar un futuro sólo con la cantera. Las voces más críticas acusan a la línea oficial de la ausencia de vocaciones y la fuga de laicos, en algunos territorios con un movimiento de apostolado mortecino. En su última pastoral de Adviento, en diciembre, Monseñor Uriarte firmaba un diagnóstico muy acertado: «La práctica religiosa decrece bastante aceleradamente. La juventud, en su gran mayoría, se muestra poco sensible a la fe y casi alérgica o indiferente a la Iglesia. La doctrina eclesial es no sólo discutida, sino rechazada por mentalmente dogmática y moralmente rígida. El crédito moral de los pastores ha descendido drásticamente».

Envejecimiento

Los datos son demoledores. Dos de cada tres sacerdotes vascos están jubilados y la edad media de los restantes se aproxima a los 60 años. Los seminarios sólo cuentan con 6 alumnos, frente a los 108 inscritos en Cuenca, los 90 de Toledo o los 70 de Castellón, por citar feudos conservadores.

El propio Blázquez ha trasladado a su equipo de manera reiterada la necesidad de abrirse a otras sensibilidades -él lo llama «una eclesialidad holgada-, lo que en las diócesis vascas provoca sarpullidos cada vez que son nombradas. «Pero llenan seminarios e iglesias», argumentan los observadores, al tiempo que anticipan, de manera muy gráfica, que «pronto veremos más cleryman y menos jerseys de lana y camisas de leñador a cuadros» en las parroquias de Euskadi.

Blázquez nunca ha hecho ascos a los nuevos movimientos. Incluso se lleva muy bien con algunos de ellos. ¿Cuál es el papel del obispo de Bilbao y presidente de la Conferencia Episcopal Española en toda esta 'movida'?», se preguntan en los círculos eclesiales. En este punto, la unanimidad no es la tónica dominante por la propia opacidad del prelado abulense. Aunque a la mayoría les cuesta creer que el nombramiento de Iceta sea el de un candidato impuesto. En la terna trasladada a la Nunciatura, figuraban los nombres de Iceta y de Larrañaga. ¿La inclusión de este último era por cubrir el expediente o era la apuesta del titular de Bilbao? «Blázquez es un prelado muy obediente y si lo ha decidido el Papa, lo acepta porque es la voluntad de Dios», sostiene un miembro de la diócesis que cree conocerlo muy bien.
Pero son mayoría quienes interpretan que Blázquez es una de las piezas en la operación de cambio de la Iglesia vasca, a la que llegó con el mismo estigma de ser uno 'de fuera', y en la que sigue, doce años después, «con un equipo de colaboradores, pero sin demasiada gente de confianza». Blázquez, dicen, enseña sus cartas. En esta hora, incluso, recuerdan un episodio «significativo» y poco conocido: Blázquez viajó al País Vasco, cuando todavía era obispo de Palencia, en calidad de delegado pontificio, para realizar un informe sobre el seminario de Bilbao. «¿Cuáles fueron las conclusiones de aquél informe?», se preguntan ahora.

Recelos con Blázquez

El recelo a su posición ha subido enteros en los últimos días. «Con la nota sobre las elecciones y este nombramiento, los márgenes de confianza de que gozaba se han resentido», asegura alguien que ha trabajado muy cerca del obispo de Bilbao. «Blázquez mantenía su credibilidad con dos balones de oxígeno: su talante de consenso frente a posiciones como las de Rouco o Cañizares y su papel de colchón entre la jerarquía española y la vasca a la hora de propiciar el diálogo para la paz», argumenta. En esa línea, Iceta llega para reforzar su posición como un pilar más sólido en el que apoyar su tarea.

Quienes trabajan cerca del Obispado mantienen que la curia abrazará el pragmatismo y colaborará con el nuevo obispo auxiliar, aunque la incógnita que se abre es hasta dónde llegará su tarea. Se trata de una persona muy joven, bien formada, con experiencia en la gestión de las cuentas y con mucha capacidad de trabajo. Hasta ahora, Blázquez dejaba esa actividad en manos de miembros cualificados, heredados de la época de Uriarte. Pero lo que parece claro es que Iceta viene para mandar.

Las fuentes consultadas consideran que el nuevo ciclo en la Iglesia vasca no se visualizará a corto plazo. Iceta y Munilla, los obispos más jóvenes de España, necesitan un poco de rodaje. Sobre el futuro de Blázquez, y pendientes de lo que pueda pasar en las elecciones para renovar el Episcopado, los interlocutores no se atreven con más especulaciones, -«dura más de lo que pensábamos»-, aunque creen que ahora deberá quedarse «un tiempo» para arropar a su auxiliar. En el caso de Munilla, ya se daba por hecho que su nombramiento como obispo de Palencia era de ida y vuelta. Monseñor Asurmendi, en Vitoria, no da problemas, y Navarra, siempre tan cerca del proyecto eclesial vasco, ya ha sido blindada con monseñor Francisco Pérez, antes arzobispo castrense.

El de Gipuzkoa es un caso especial. Uriarte alcanza la jubilación en junio y la prórroga de su mandato es una incógnita. Su antecesor, Setién, se fue pronto, después de amarrar su nombramiento, una vez fracasada su mediación ante personalidades vascas en el Vaticano para pasar el báculo a José Antonio Pagola. Algunos analistas conceden que en este caso Roma podría abrir la mano para dejar a «un obispo de aquí», pero sin fuerza en el conjunto del Episcopado vasco. «No se puede hacer una Iglesia vasca al margen de Roma e inmune a la española», sentencian.


Esto explica por que Zapatero estuvo de acuerdo en que no se retiraran los homenajes a Franco de las propiedades de la Iglesia Católica. Los favores se pagan con favores.

¿Que pensará de todo esto el juntaletras Juan Torres?

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sábado, 9 de febrero de 2008

Imperialismo Español de Cuba a Nabarra

Este escrito ha sido publicado en Gara:

Floren Aoiz | Escritor

Me parece oír gritar ¡viva Weyler!, ¡viva Cuba española!

Cuba, año 1878. Ya había prendido la llama de la insurrección independentista tras muchos años de insensibilidad y arrogancia de la metrópoli. Sin embargo, había problemas y divisiones en las filas de los alzados en armas y la correlación de fuerzas militares era favorable a los colonialistas españoles, que lograron imponer una salida que cerraba las puertas a la independencia de la isla. Se llegó a un acuerdo conocido como la Paz del Zanjón, en el que los rebeldes capitulaban, renunciaban a la independencia, aceptaban la autoridad española sobre la isla y la libertad para los esclavos se limitaba a los combatientes. Muchos creyeron ver finiquitado el independentismo cubano: la paz parecía haberse logrado sin pagar «precio político».

Nada más lejos de la realidad. 20 años más tarde Cuba se sacudía el yugo español, y el otrora invencible imperio recibía un varapalo tan formidable que todavía hoy se conoce como «El Desastre del 98». La Paz del Zanjón no logró sus objetivos. Ni siquiera la claudicación de una parte del movimiento rebelde impidió que renaciera y tomara nuevos bríos el sueño de libertad de la Isla. No fueron, digan lo que digan los historiadores españolistas, ni las enfermedades, ni el clima, ni la intervención de los EEUU al final de la guerra las razones del desenlace. Lo determinante fue la decisión de los cubanos de ser libres. Una determinación en la que pesaron mucho los errores, abusos y horripilantes crímenes de guerra cometidos por los españoles.

Cuando vio que la Paz del Zanjón ni era paz ni era nada, el Gobierno de Madrid envió a Cuba a Weyler, un precursor de la moderna guerra de exterminio, que se aplicó a fondo creando campos de concentración, prohibiendo la zafra y ejecutando el desplazamiento forzado masivo de campesinos. En cierta ocasión, un alcalde le hizo ver que las poblaciones desplazadas sufrían hambre. Y él, entonces, contestó: «Dice usted que los reconcentrados mueren de hambre, pues precisamente para eso hice la reconcentración».

Hubo, claro está, quien celebró los éxitos de esta estrategia, y juzgó inminente el final del movimiento independentista. Todo valía para acabar con el «terrorismo» de los insurgentes. Creían que aquellas atrocidades dejarían sin agua al pez rebelde, pero en realidad, los crímenes -ejecutados por Weyler siguiendo órdenes del Gobierno español, no lo olvidemos- no sólo no sirvieron para frenar al independentismo, sino que contribuyeron a hacerlo tan fuerte que terminó por vencer.

Significativamente, quien aconsejó que se enviara a Cuba a Weyler fue su antecesor, Martínez Campos, al que se atribuye un talante conciliador. El propuso que se hiciera una guerra de exterminio, y se hizo. Era el mismo que auspiciara años antes la Paz del Zanjón. Guerra total y operaciones liquidacionistas no eran, por tanto, sino las dos caras de la misma moneda: todo menos aceptar que Cuba fuera independiente. Como dijera Cánovas en 1896: «Es una guerra de conservación de nuestro territorio, es una guerra de integridad de la Patria».

Por aquellos años, mientras los campesinos cubanos eran masacrados por el Ejército español, una periodista y escritora española, Eva Canel, escribía desde Cuba lo siguiente: «Cubanas son las mujeres que en La Habana obsequian a nuestros soldados con entusiasmo arrojándoles flores y palomas, y gritando: ¡viva Weyler!, ¡viva Cuba española!, formando así contraste con aquellas que, titulándose 'hijas de Cuba', recogen dinero que se emplea en la dinamita que sirve para destruir la riqueza del suelo donde nacieron y para volar trenes llenos de mujeres y niños...».

Pero, ¿qué tiene que ver todo esto con las medidas represivas contra ANV, EHAK y la izquierda independentista vasca en general? Para quien no quiera verlo, nada, por supuesto. Para quien prefiera abrir los ojos, una invitación a no dejarse atrapar por el marketing represivo.

Las medidas que se están adoptando contra el independentismo vasco desde diferentes frentes han arrojado al suelo y pisoteado el escenario de cartón piedra del estado de derecho. Han quemado a Montesquieu en la hoguera de las furias inquisitoriales desatadas, y nada importan ya las formas. ¿División de poderes? ¿Igualdad ante la ley? ¿Presunción de inocencia? ¿Libertad de expresión? Por favor, basta ya de ingenuidad. Esto es el Reino de España y el jefe del estado fue designado por Francisco Franco, que llegó al poder tras un golpe de estado fallido que desencadenó un baño de sangre gracias a la ayuda de Hitler y Musolini. Basta con escarbar un poco, y bajo la falacia del patriotismo constitucional brillan yugos y flechas, cabalgan Pelayo y el Cid y se proyecta la una grande y libre. Todo ello bajo la bendición de Santiago Matamoros o la Conferencia Episcopal, que no es lo mismo pero es igual.

A ningún demócrata le puede extrañar que un estado que no ha encausado ni a una sola persona por los crímenes de una dictadura de cuarenta años, persiga con esta saña a los independentistas vascos. Es lógico. Si los jueces españoles persiguieran a los que fueron parte del aparato del estado franquista, ¡tendrían que perseguirse a sí mismos o a sus compañeros, a policías, militares y políticos!

¿Cómo van a escandalizarse ante la caza del independentista vasco quienes tragaron con la asombrosa metamorfosis del franquismo en monarquía parlamentaria? Si la transición postfranquista fue modélica, si el en su día secretario general del Movimiento Adolfo Suárez es el paradigma del demócrata, si Fraga es un entrañable político maduro, si los GAL fueron cosa de unos pocos policías y políticos corruptos, ¿quién a va rasgarse las vestiduras por la ilegalización de un partido ya demonizado por los grandes medios de comunicación y la clase política?

Yo no perdería el tiempo esperando gestos de dignidad por parte de los cómplices de esta sinrazón. Creo más conveniente analizar las razones de esta nueva escalada represiva y centrarnos en la cuestión de su eficacia. Estoy convencido de que este es el barrizal en el que se va a hundir.

La maquinaria represiva golpea y anuncia nuevos empentones porque como en Cuba, aquí no ha funcionado la Paz del Zanjón. Lo hace porque no ha colado y el Gobierno de Rodríguez Espartero, perdón, Zapatero, no ha logrado envolver en su abrazo del oso a la izquierda abertzale. Porque no ha sido capaz de hipnotizarla con unas cuantas promesas indefinidas sin compromiso alguno. Al presidente del Gobierno español no lo van a nombrar Duque de la Victoria. La gloria se le ha escapado de entre las manos.

Volvamos otra vez a la Cuba del siglo XIX. No todos los independentistas aceptaron de buen grado la Paz del Zanjón. Uno de ellos, Antonio Maceo, llegó a reunirse con Martínez Campos, que pretendía lograr que desistiera y se sumara al pacto. Maceo fue muy claro: «No estamos de acuerdo con lo pactado en el Zanjón; no creemos que las condiciones allí estipuladas justifiquen la rendición después del rudo batallar por una idea durante diez años y deseo evitarle la molestia de que continúe sus explicaciones porque aquí no se aceptan». Ante esta firmeza, Martínez Campos, bastante enojado, le preguntó: «Entonces, ¿no nos entendemos?», y Maceo respondió: «¡No, no nos entendemos!». Pronto se cumplirán 130 años de aquel encuentro, y todavía en Cuba se recuerda la frase. Aquello se conoce como la Protesta de Baraguá, Maceo es uno de los héroes de la independencia, y nadie grita ¡viva Cuba española!

O quizás sí. Cuando escucho las noticias sobre suspensiones, ilegalizaciones, prohibiciones, detenciones, encarcelamientos y nuevas amenazas, siento que todas estas medidas, que pretenden aparentar la fortaleza del Estado español, suenan a vivas a la Cuba española. Creerán estar inventando la fórmula definitiva para acabar con el independentismo vasco, seguro, porque lo han creído todos los que embarrancaron en los mismos arrecifes antes que ellos, pero se repiten sin originalidad.

Ahora, como en aquella Cuba, y volviendo sobre las palabras de Cánovas del Castillo, está sobre la mesa la integridad de lo que los nacionalistas españoles llaman su patria. Que incluía a Cuba hace 130 años. O, como decía la Constitución de Cádiz de 1812, era «la reunión de todos los españoles de ambos hemisferios». Pero no se puede encerrar a la fuerza eternamente a un pueblo en un estado que le niega el derecho a ser y decidir. Los imperios nacen y mueren, y el español hace mucho que ha quedado reducido a una mínima parte de lo que un día fue.

Se ha perdido una magnífica ocasión para encarrilar este conflicto por vías pacíficas y democráticas. Lo que pudo ser un proceso resolutivo que trajera la paz ha sido un fiasco decepcionante. Pero cuando una puerta se cierra quienes quieren soluciones buscan el modo de abrir otras. Y la sociedad vasca las encontrará y las abrirá.

Seguro.

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domingo, 3 de febrero de 2008

Anticlerical

Este escrito ha sido publicado hoy en la página de Rebelión:

Soy anticlerical

Javier Ortiz
Público

Los señores obispos matizan: ellos no sostienen que sea moralmente reprobable dar el voto a un partido que haya “dialogado” con terroristas; lo inaceptable –dicen– es votar a un partido que haya “negociado políticamente” con terroristas. Se ve que sus eminencias estaban pensando en el Gobierno de Adolfo Suárez, que negoció la desaparición de ETA político-militar concediendo a sus integrantes contrapartidas políticas. Porque, que yo sepa, los demás gobiernos de España han hablado con ETA de todo un poco (en Argel, en Zúrich, en Bayona, en Escandinavia, en Santo Domingo…), pero sin llegar jamás a nada concreto.

De todos modos, ¿quién establece dónde termina el mero diálogo y empieza ya la negociación política? ¿La Conferencia Episcopal?

Durante años tuve en la pared de mi despacho una vieja fotografía –muchos estudiosos de la Guerra Civil la recordarán– en la que se ve a varios generales y oficiales franquistas posando en la entrada de una catedral acompañados de unos cuantos obispos y clérigos que levantan el brazo (los obispos y los clérigos, no los militares) haciendo el saludo fascista. En total hermandad. Nadie puede acusar a la jerarquía católica española de entonces de haber negociado políticamente con una banda de golpistas criminales: se echó en sus brazos por puro amor, sin negociar nada. Pero, en cambio, el Vaticano sí negoció, y mucho, y muy políticamente, con las autoridades del III Reich. ¿Será inmoral votar a un partido que se lleva a partir un piñón con una Iglesia que negoció políticamente y colaboró con un régimen genocida?

He conocido a lo largo del tiempo a muchos curas, e incluso a varios obispos. Sé que entre ellos hay de todo: desde gente excelente y entregada a las causas más nobles hasta personajillos repulsivos, a quienes, si les das la mano, lo mejor que puedes hacer es ir a lavártela cuanto antes. No generalizo.

En castellano, la palabra “anticlerical” tiene dos posibles sentidos. Es anticlerical quien se enfrenta al clero en masa, sin distingos. No es mi caso. Pero también se define como anticlerical a quien rechaza que el clero trate de condicionar los asuntos políticos. Ése sí es mi caso.


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jueves, 14 de junio de 2007

Jon Sobrino

Este artículo ha sido publicado hoy en Gara:

El jesuita sancionado por el vaticano visita Euskal Herria

Jon Sobrino: «Clama al cielo cómo están América Latina y África»

A Jon Sobrino le preocupa mucho más que su cocinera en la Universidad de El Salvador no confíe en él que la «Notificación» con la que El Vaticano le llamó al orden en marzo pasado por dudar de la divinidad de Dios. Seguro. Estos días está de visita familiar en Euskal Herria y hoy hablará en una iglesia bilbaina sobre su mensaje, y el de otros como él, que incide en que «fuera de los pobres no hay salvación». Ayer, respondió a las preguntas de los periodistas.

Joseba VIVANCO | BILBO

«Extra pauperes nulla salus», es el mensaje que pregona y que tantos quebraderos de cabeza le ha granjeado ante la curia vaticana desde hace años, demasiados ya. «Fuera de los pobres no hay salvación», traducido del latín. Sin embargo, preguntado sobre si fuera de El Vaticano hay salvación, Jon Sobrino, como buen orador y lejos de polemizar de puertas afuera de la Iglesia a la que pertenece, prefiere esquivar la cuestión por esos `caminos del Señor tan inescrutables'. Es utópico intentar sacarle un sí o un no; es difícil arrancarle una respuesta escueta, y más el titular que uno trata de provocarle; pero en su oratoria es fácil encontrar comprometidos mensajes que aquí, en la sociedad occidental, se antojan predicados en el desierto.

Jon Sobrino (Barcelona, 1938), está estos días de visita familiar en Euskal Herria y no retornará a El Salvador hasta dentro de un par de semanas. Esta tarde ofrecerá una conferencia que se espera multitudinaria en la capital bilbaina, pero ayer se sentó delante de los micrófonos en una rueda de prensa en la que, sobre todo, dejó patente que ni va «por libre» ni ha perdido un ápice de humildad en su labor.

El martes, Ricardo Blázquez, obispo de Bilbo y presidente de la Conferencia Episcopal Española, aconsejó al jesuita que «repiense lo que le ha dicho la Santa Sede», en referencia a su llamada de atención de marzo pasado «acerca de ciertas proposiciones que no están en conformidad con la doctrina de la Iglesia». Blázquez, que debería predicar con el ejemplo, le dijo que «es mejor caminar humildemente en la unidad y concordia de la fe que ir como un sublime aislado».

Como era inevitable, la primera cuestión que le fue planteada ayer a Sobrino fue la «fraternal petición» del obispo de Bilbo. En respuesta, el aludido dejó claro desde un primer momento que no busca polémicas ni sublimes titulares. «A mí no me gusta que estas cosas terminen en pequeñas batallas sobre quién ganó», puntualizó en referencia a su 'pugna' con la alta jerarquía católica y en respuesta a lo dicho por «el Blázquez» -como se refirió a él-, con el que sólo ha hablado una vez.

No obstante, quiso dejar claro lo siguiente: «Ni me siento sublime ni me siento aislado, y humildemente tenemos que caminar todos, desde el último sacristán hasta el obispo de Roma». Y añadió, en alusión a la "Notificación'' vaticana, que «si con decir que voy aislado se quiere decir que sea humilde y no soberbio para escuchar lo que dicen otros, tengo que decir que llevó 31 años recibiendo notificaciones y escuchando lo que otros teólogos, y también jerarcas de la Iglesia, dicen de mí».

Jon Sobrino quiso rendir ayer, como lo hará hoy, su particular homenaje a Ignacio Ellakuria, abatido a tiros por soldados del Ejército en la Universidad de El Salvador, en 1989, junto a siete personas más «cuyos nombres nunca salen en los titulares de prensa». Quiso rescatar, dijo, al «Ellakuria olvidado», el que denunció que «en este mundo hay pueblos crucificados» y que «esos pobres cruficados no esperan sólo que les bajemos de la cruz, sino que son una posibilidad de que los demás seamos más humanos».

«¿Ser humano es ser demócrata?», se preguntó. «Pues no lo creo. Porque ser humano es sentir cercanía con esos 3.000 millones de seres humanos que viven con menos de un dólar al día», respondió. En cambio, recriminó que si bien sigue muriendo mucha gente en el mundo «por causas históricas, sobre todo hay mucha gente que muere lentamente». Y puso como ejemplo los niños y niñas que agonizan de hambre cada día, no pudiendo evitar detenerse en la reciente reunión de los países más ricos del planeta en el G-8. «Gracias a ellos, a partir de ahora morirán unos pocos menos», ironizó. «Se dice que es porque no hay voluntad política, pero lo que hace falta es voluntad humana... y no la hay», se quejó.

Sobrino recuperó para la memoria la cumbre de obispos latinoamericanos que tuvo lugar en Medellín (Colombia) en 1968. El documento consensuado entonces comenzaba con la palabra «justicia», recordó. «Pues hoy, el continente latinoamericano, como el africano, están como cuando se reunieron los obispos en Medellín, están que clama al cielo, por eso es necesario volver allí, a Medellín, y al Jesús de Nazareth del siglo I».

Retomando el discurso de su amigo Ellakuria, compartió ayer con él su idea de que «estamos en una sociedad del capital gravemente enferma» o inmersos en un «egoísmo petrificado», como lo definió. La respuesta, defendió, es «oponer una civilización de la pobreza, que hace del trabajo, y no del capital, el motor de la historia, y una civilización de la solidaridad».

«Humanizar el mundo»

Jon Sobrino no es tan 'radical' en su discurso como Leonardo Boff o Juan José Tamayo, ni su oratoria es tan directamente crítica y sus reproches tan abiertos. No mencionó ni una sóla vez a la alta jerarquía eclesiática ni a la curia vaticana durante su menos de una hora de rueda de prensa. Sin embargo, dado su enfrentamiento teológico, algunos de sus intercalados mensajes bien pudieran interpretarse como severos reproches.

Así, el jesuita bilbaino sentenció que «si no se toma en serio la realidad que está abajo, no vendrá nunca la salvación, porque sólo desde abajo se puede humanizar el mundo». Sin embargo, como él mismo admitió, «hoy, los pobres son los despreciados».

¿Y la Teología de la Liberación? Algunos creen que la llamada al orden vaticana a Sobrino ha redescubierto, al menos en lo mediático y más allá de la Iglesia de los países más empobrecidos, esta teología repudiada por la jerarquía católica. Teólogos alemanes mostraban su apoyo hace un par de meses al propio Jon Sobrino y ahora lo acaban de hacer otros homólogos españoles. Ayer, el jesuita aclaró que «el problema no es `la Teología de la Liberación sí o no', porque mucho antes de que hubiese Teología de la Liberación, Jesús de Nazaret se lió la manta a la cabeza con las Bienaventuranzas y con Mateo, 25».

Tras advertir de que «el destino de las cosas no depende del destino de las palabras», en alusión al compromiso con los pobres de la última cumbre de obispos en Brasil, matizó que «mucho antes de que existiese la palabra Teología de la Liberación, hubo una palabra en el Éxodo cuando se dice que Dios dijo: 'He visto a un pueblo oprimido, he escuchado los clamores que les arrancan sus capataces'; y, entonces, Dios sigue y usa una palabrita: `... y he bajado a liberarlos'».


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martes, 22 de mayo de 2007

Al Mentiroso Barcepundit

Malas noticias para José Miguel Guardia y su séquito de propagandistas, su campaña por mantener viva la versión de José María Aznar y su manada de franquistas ha sido descarrilada una vez más.

Y es que el bloggero antes conocido como Franco Alemán, deseoso siempre por lamerle las botas a las ultra-derechas estadounidense e inglesa en un intento por ganar apoyo para con el Partido Popular y la retrógrada derechona española, ha mantenido viva desde el ataque del 11-M la conspiracy theory de que el PSOE, ETA y los Teletubbies son parte de un entramado para derrotar la heroica cruzada del Cid Azneador y su fiel escudero Mariano Rajoy.

Pues bien, la teoría conspirativa se derrumba, esto fué publicado hoy en La Jornada:

DPA , AFP

Madrid, 21 de mayo. "No existe ni un solo dato objetivo que vincule a (la organización armada vasca) ETA con el 11-M", aseguraron hoy peritos de la Unidad Central de Inteligencia de la policía española ante un tribunal de la Audiencia Nacional de España.

La frase fue pronunciada hoy en el tribunal que juzga a los 29 presuntos autores de los atentados en Madrid del 11 de marzo de 2004. Con esa declaración, cinco peritos dieron al traste con las "teorías de la conspiración" sobre esos hechos, como las ha llamado la prensa española, que pretenden establecer un vínculo entre los islamitas y los independentistas vascos.

La idea de que podría haber algún vínculo entre ETA y los autores directos de los atentados comenzó a oírse desde el día mismo en que ocurrieron los ataques, en los que murieron 191 personas y mil 500 resultaron heridas. Quienes las defienden son algunos miembros de la cúpula del Partido Popular (entonces en el gobierno, hoy en la oposición) y varios medios cercanos a esta agrupación, como el diario El Mundo -el segundo diario de información general más leído en España- y la cadena de radio COPE, de la Conferencia Episcopal.

Ya durante el proceso judicial, sin embargo, habían surgido varios indicios de que estas hipótesis podrían ser falsas. Alguno de ellos, según reportes de la prensa, provocó inclusive la risa de las víctimas que asistieron al tribunal.

Tal fue el caso, por ejemplo, de los interrogatorios a los que fue sometido Rafá Zouhier, uno de los marroquíes acusados. Preguntado por su relación con un ciudadano con un doble apellido vasco, Zouhier sólo alcanzó a pedir que le repitieran el nombre: "¿Gurruchetaqué?", preguntó.

Ahora, los agentes del servicio de inteligencia -algunos de ellos involucrados directamente en la elaboración de un expediente sobre la relación de ETA con el islamismo- confirmaron que "jamás ha habido ningún informe que vincule" a la organización armada vasca con las explosiones de Madrid.

Al tiempo que los peritos descartaban "la conspiración" en el "macrojuicio del 11-M", como dicho proceso judicial es conocido en España, los ocho acusados que se mantenían en huelga de hambre desde hace varios días en protesta por "la presión mediática y política" en torno del juicio, decidieron abandonar su protesta.

En un comunicado difundido a través de sus abogados, los presos explicaron que "con su gesto solicitan a todos los agentes políticos y mediáticos que, en la medida de lo posible, extraigan el objeto de debate del juicio de la arena política".


Le debes una disculpa al mundo por tu iniquidad Barcepundit.

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domingo, 29 de abril de 2007

De Santos a Santos

¿Quieren enterarse hasta donde llega la putrefacción en las clases política y eclesiástica españolas?

Solo lean este artículo aparecido en El Plural:

POLÍTICA

29/04/2007

Beatificará a otros 498 religiosos nacionales asesinados

La Iglesia sigue excluyendo a los curas vascos fusilados por Franco

ANDRÉS VILLENA

La Conferencia Episcopal Española está organizando una peregrinación multitudinaria a Roma, el próximo otoño, para que los fieles españoles asistan a la beatificación de 498 'mártires' de la Guerra Civil. Sin embargo, en la jerarquía eclesiástica sigue sin hacerse ningún comentario sobre los sacerdotes asesinados por los franquistas durante la contienda. De hecho, el portavoz episcopal, Juan Antonio Martínez Camino, dice desconocer si estos hechos sucedieron. La existencia de múltiples documentos acerca de estos asesinatos revela la descarada hipocresía de la máxima jerarquía religiosa de España.

La Iglesia reconoce que los casi quinientos religiosos que serán beatificados “murieron como mártires, como testigos heroicos del Evangelio”.

Doble rasero
Pero esta medida vuelve a poner de manifiesto el doble rasero con el que la Iglesia católica mide las víctimas de uno y otro bando de la Guerra Civil, independientemente de sus creencias o ideologías. La discriminación resulta más llamativa y escandalosa en esta ocasión, pues la Conferencia Episcopal se abstiene de nombrar a los religiosos asesinados a manos del Bando Nacional –o nacionalista-, comandado por el que a la postre se convertiría en dictador vitalicio, Francisco Franco. Los crímenes sufridos por el pueblo vasco representan un buen ejemplo de esta doble vara de medir.

Un libro incómodo
Basta con repasar ciertas partes del libro “Misión en España, 1933-1939”, escrito por el que fuera embajador de EEUU en España durante la Guerra Civil, Claude Bowers, para constatar que la alianza de fuerzas rebeldes contra el régimen republicano se cobró la vida de muchos religiosos del País Vasco.

Católicos fervorosos
Bowers repasa en el capítulo denominado “El martirio de los vascos”, las características de este pueblo, poco sospechoso de comulgar con los “rojos”: “Profundamente religiosos (…), en ninguna otra región es la catolicidad más profunda y sensible”. Su único error, por tanto, fue el de permanecer leales a la República: “Cuando estalló la rebelión, los vascos se alinearon inmediatamente con los leales. Sus iglesias continuaron funcionando como antes; sacerdotes y monjas se paseaban por la calle libremente”.

No había tal comunismo
Confirmado el catolicismo del pueblo vasco, quedaban menos motivos aún para entender su aniquilación: “Esta lealtad de los católicos vascos a la democracia ponía en un aprieto a los propagandistas que insistían en que los moros y los nazis estaban luchando para salvar a la religión cristiana del comunismo”.

¿Cruzada Nacional?
La retórica de la Cruzada Nacional se caía, por tanto, por su propio peso: Franco no atacó Euskadi “para salvar a la Iglesia, pues la Iglesia no estaba allí en peligro; ni para salvar a los curas, puesto que estos gozaban de la reverencia del pueblo, y realizaban su función en perfecta paz; ni para hundir al comunismo, pues los vascos no eran comunistas”.

Bombardeos a Iglesias
La contradicción entre lo hecho y lo posteriormente justificado encuentra un ejemplo sangrientamente culminante cuando Bowers narra el bombardeo sufrido por la población de Durango a manos de los nazis, contando este ataque desde el punto de vista de las parroquias de la localidad: “En la Capilla de Santa Susana, las monjas podían oír el ruido siniestro de los aviones volando muy bajo. Los aviadores nazis lanzaron toneladas de pesadas bombas. Una de ellas estalló sobre el tejado de la capilla de santa Susana y las monjas volaron literalmente en pedazos, mezcladas con trozos de las sagradas imágenes”.

En Santoña, quince más
El embajador estadounidense describe también la muerte de religiosos en el bombardeo de Gernika y, a continuación, recuerda la masacre de Santoña, a mano de los fascistas italianos. Fue en esta localidad donde se produjo uno de los mayores asesinatos de religiosos: “Habían sido ejecutados incontables prisioneros, incluidos 15 sacerdotes vascos”. Entre los fallecidos, destacan “Martín de Lecuona, cura auxiliar de la parroquia de Rentería (Guipúzcoa), fusilado el 8 de octubre de 1936; Gervasio de Albizu, cura auxiliar de la parroquia de Rentería (Guipúzcoa), fusilado el mismo día, y así, religiosos de otras parroquias, hasta llegar hasta quince”.

La Iglesia lo reconoce
El libro publicado por el embajador estadounidense muestra también la cobardía de la jerarquía católica a la hora de protestar por estos asesinatos: “Que los sacerdotes vascos fueron ejecutados fue reconocido por el cardenal Gomá en el significativo cambio de cartas en enero de 1937, entre Su Eminencia y el presidente José Antonio Aguirre (…). En su discurso del 22 de diciembre de 1936 Aguirre había expresado su asombro y pena ante el hecho de que la jerarquía española no hubiese formulado ninguna protesta contra la ejecución de sacerdotes por las autoridades rebeldes. En una carta abierta el diez de enero de 1937, Su Eminencia había contestado admitiendo las ejecuciones, pero manifestando que la “jerarquía no estaba callada en este asunto”, sino que la protesta no se había hecho pública, ya que su publicación habría sido “menos eficaz”.

¿Menos eficaz?
Existe un matiz de negra ironía en las palabras “menos eficaz”, pues la protesta secreta, si se hizo, no fue eficaz en modo alguno -los fusilamientos tuvieron lugar igualmente-. El autor del libro constata, además, haber sido incapaz de encontrar tal protesta secreta. Una protesta silenciosa, la del reaccionario Gomá, ignorada también, por cierto, por el portavoz de la Conferencia Episcopal, Martínez Camino

Hasta el Papa se quejó
Otra de las pruebas fue hallada al finalizar la Segunda Guerra Mundial, en el Ministerio de Negocios Extranjeros de la Alemania Federal, en el que “se cita un telegrama de la embajada nazi en Madrid (…) informando que ‘Franco se ha quejado enérgicamente al encargado de negocios italiano acerca de la actitud del Papa hacia el Gobierno nacionalista’ –refiriéndose al autodenominado Bando Nacional- y que el Papa se había quejado amargamente de ‘la ejecución de sacerdotes vascos católicos’. Este telegrama es del 27 de diciembre de 1936”.

Los curas, no sólo vascos
Pero no sólo fueron vascos los religiosos asesinados por nazis, fascistas italianos, falangistas y otras criaturas emanadas de la radicalización de la España más conservadora. El articulista y profesor Antonio Aramayona recordaba, hace algún tiempo, en El Periódico de Aragón, a otros religiosos asesinados por el Bando Nacional que no han obtenido ni obtendrán reconocimiento alguno por parte de la jerarquía eclesiástica española. El mallorquín Martín Usero o el aragonés José Pascual Duaso son algunos de los mencionados, culpables de delitos como repartir leche entre los pobres o dejar escapar a algunos republicanos de una muerte segura. Galicia, La Rioja o Castilla son otros lugares poco sospechosos de independentismo mencionados por Aramayona en los que se produjeron asesinatos de religiosos por miembros del bando franquista.

Setenta años después
Estos documentos y narraciones ponen de manifiesto que la “Cruzada” encaminada a salvar la religión católica de las amenazas comunistas no sólo apuntaba a los no religiosos, sino que había otras razones adicionales. Transcurridos setenta años de aquellos acontecimientos, la máxima jerarquía católica española sigue dando la espalda a estas víctimas, quizá por haberse mantenido leales a lo que era entonces el régimen constitucional y legal. Ante estos interrogantes, la Iglesia española prefiere dejar que los rumores se apaguen.


No es la beatificación lo que yo argumento, faltaba más faltaba menos, lo que yo demando es el reconocimiento de los religiosos vascos asesinados por las fuerzas leales a Franco como lo que son, víctimas del autoritarismo y la necedad de los españoles.

Y aún así la gente se pregunta (bastante hipocritamente por cierto) por qué los vascos no quieren nada que ver con España.

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martes, 28 de marzo de 2006

¿Quién Les Preguntó?

¿De cuando acá la opinión de represores y torturadores es tomada en cuenta?

Pues aunque usted no lo crea, una facción violenta en esa España colonialista, cristiana y una, opina que el que un grupo abandone la violencia es bueno.

Se puede leer en esta nota publicada por La Jornada:

Arrestan a 2 presuntos miembros del grupo en Bilbao

El cese el fuego de ETA es "buena noticia", afirma el ejército español

DPA, AFP Y REUTERS

Madrid, 27 de marzo. El jefe del Estado Mayor español, general José Antonio García González, aseguró que el ejército "sabrá dar ejemplo a la sociedad" frente al alto el fuego permanente decretado por la organización armada vasca ETA, que entró en vigor el viernes pasado.

En declaraciones al diario ABC, el general García González manifestó que el ejército recurrirá siempre a sus valores, a la lealtad, a la obediencia y al compañerismo. La decisión de ETA, añadió, "es una buena noticia, pero vamos a seguir escuchando, esperando y observando cómo se desarrollan los acontecimientos de cara al futuro".

El presidente de la Conferencia Episcopal Española, Ricardo Blázquez, pidió "unidad" a la clase política tras el alto el fuego de ETA, y reiteró la disposición de la Iglesia católica a contribuir con el proceso de paz que se anuncia en el País Vasco.

Tras insistir en que el anuncio del grupo armado generó alegría, Blázquez indicó que las víctimas de las acciones etarras son "el testimonio doliente de la violencia padecida".

Al respecto, el presidente de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), Francisco Alcaraz, afirmó que algunas víctimas de ETA se declararon "dispuestas a hacer justicia por propia mano", si etarras presos son liberados de manera anticipada.

En declaraciones al diario El Mundo, el dirigente de la AVT consideró que eso "sería un grave error, porque estaríamos cayendo en el mismo cáncer de los terroristas" de ETA, responsable de la muerte de 814 personas en 38 años de lucha por la independencia del País Vasco.

No obstante, también rechazó toda medida de clemencia en favor de los 680 miembros de ETA detenidos en España y Francia.

De acuerdo con el semanario español Cambio 16, el cese el fuego fue resultado de "varios años" de contactos entre dirigentes socialistas vascos con Batasuna, coalición ilegalizada por Madrid al considerarla brazo político de ETA.

El presidente del Partido Socialista de Euskadi, Jesús Eguiguren, y el ex consejero de Trabajo del gobierno vasco, Francisco Egea, fueron "los mediadores que hicieron madurar la paz", junto al portavoz de Batasuna, Arnaldo Otegi, quienes se reunieron a partir del 14 de marzo de 2004, tras la victoria socialista en las elecciones generales que llevaron a José Luis Rodríguez Zapatero a La Moncloa.

Otras figuras claves fueron el secretario general del sindicato nacionalista vasco LAB, Rafael Diez Usabiaga, y el jefe de ETA, Josu Urrutikoetxea, quien logró poner de acuerdo al sector duro de la organización con los partidarios de iniciar el camino hacia la paz.

También los "deportados de ETA" en América Latina presionaron para que la organización armada vasca declarara un alto el fuego permanente que llevara a un eventual proceso de paz, lo que podría permitirles su vuelta a España, afirmó la radio privada Cadena Ser, que citó fuentes de la lucha antiterrorista.

Los "deportados" son miembros de ETA que tras haber cumplido una pena de cárcel, en su mayoría en Francia, se fueron a un tercer país, además de aquellos que no tienen ninguna deuda con la justicia española pero tienen voz en la organización separatista.

En este contexto, el rey Juan Carlos I sostuvo hoy un encuentro con el presidente francés Jacques Chirac, durante el cual hablaron sobre la tregua de ETA y la lucha contra el terrorismo, en el primer día de la visita de Estado de los monarcas españoles a París.

El rey exaltó la "ejemplar" colaboración policial y judicial que mantienen los dos países. "Mucho nos ha ayudado Francia en este duro y largo desafío" que representa el terrorismo, apuntó.

Además del terrorismo, Juan Carlos I y Chirac abordaron temas como las inversiones, la migración, las relaciones con América Latina y el diálogo mediterráneo, entre otros.

Dos presuntos miembros de ETA fueron detenidos en Bilbao, sospechosos de estar relacionados con un comando que hirió a dos policías en septiembre de 2003 en el País Vasco.


Se me olvidaba, la nota contiene algo con respecto a una acción que demuestra la buena voluntad con la que la clase política está tomando este llamado por parte de ETA a retomar el camino de la paz.

¿Cuantos años estarán los dos de Bilbo sin que se les finquen cargos?

¿Morirá alguno de ellos de un paro cardiaco?

¿Hasta donde tendran que viajar sus familiares para verlos?

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viernes, 14 de octubre de 2005

Partido Nacionalista Español

A los del PNV ya se les olvidó lo que significa la V en las siglas de su partido. Ahora resulta que lo suyo es la autodeterminación de los españoles.

¿Cómo más podría uno explicarse esta locura?

Lean ustedes, apareció en Gara:

El PNV quiere construir un Estado español «abierto y plurinacional»


En una rueda de prensa en Sabin Etxea convocada para repasar la actualidad política, Josu Jon Imaz se mostró ayer preocupado por la «involución que supone el histriónico debate» que se ha generado en torno al proyecto de reforma del Estatut catalán, y advirtió que el Estado español «será un Estado plural o, a la larga, no será Estado».

BILBO

El presidente del PNV utilizó la comparecencia para denunciar la existencia de «una concepción jacobina, uniformista y centralista del Estado» y advertir, en consecuencia, que si se establece «que no cabe otra nación que no sea la española, se deja sin alternativas a quienes sienten una identidad nacional diferente. Ellos son los separadores», concluyó Imaz.

A esas posiciones «jacobinas» contrapuso la pretensión de su partido, que, según destacó, pasa por «implicarse en la construcción de un Estado abierto, plurinacional y tolerante, un Estado en el que participemos desde el reconocimiento de las diferentes identidades y naciones que existen en su seno». Y es que, a su parecer, «la alternativa de ruptura, la alternativa de falta de convivencia, es la de aquellos que entienden que sólo se puede convivir en un Estado a partir de la aceptación de una única identidad nacional. Entonces, ¿a los que no tenemos esa identidad nacional que nos va a pasar? ¿Cómo podemos compartir ese proyecto? Nuestra apuesta es la de la integración, de la convivencia y el respeto a la plurinacionalidad».

En esa línea, agregó que el PNV apelará a la «responsabilidad en el discurso, en los mensajes y en ser capaces todos, desde el respeto a la diferencia, de crear y articular proyectos comunes de convivencia».

Tras alabar las palabras del presidente de la Conferencia Episcopal, Ricardo Blázquez, en las que afirmaba que «hay que recobrar un espíritu en la clase política similar al que existió en la época de la transición», Imaz afirmó que para articular un proyecto de convivencia es necesaria «la solidari- dad entre pueblos y el respeto y reconocimiento del otro».

El líder jeltzale insistió en que «la búsqueda de soluciones para el llamado conflicto vasco no se simplifica, precisamente, cuando las concepciones uniformizadoras y jacobinas salen y se despiertan cada mañana. Si el camino va a ser el que marcan esas voces, vamos a tener problemas para definir proyectos de acuerdo e integración». Ante ello, expresó su confianza en «la madurez cívica y política de la sociedad española».

Acuerdos integradores

De hecho, instó a la ciudadanía del Estado español a «promover una concienciación colectiva que refuerce la idea de que en este Estado vivimos diversas naciones, que algunos tenemos una identidad nacional propia; ésa es la única vía para que podamos convivir».

Imaz señaló que su partido, «en coherencia con los principios que defiende, buscará acuerdos integradores en la sociedad vasca. Trabajaremos en ese camino y consideramos indispensable que el actual clima no avance porque, desde luego, va a ser un camino dificultoso para todos».

En su opinión, «es posible, necesario y democrático» que las formaciones vascas dialoguen para buscar la resolución. De hecho, dijo ver a la mayoría de ellas con esa voluntad.

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sábado, 8 de enero de 2005

Con la CEE Hemos Topado

El nacionalcatolicismo, piedra angular ideológica sobre la que se construyeron los Principios del Movimiento Nacional a los que Juan Carlos I juró lealtad .

Y como tal hoy somos testigos del cierre de filas por parte del episcopado español con los dos partidos políticos mayoritarios del estado, el Partido Popular y el Partido Socialista Obrero Español.

Lo anterior, para quienes repiten ad nauseum aquello de que a la muerte del sanguinario dictador Francisco Franco se vivió un proceso de transición hacia la democracia en el estado español.

Porque es importante recalcar que dicho cierre de filas obedece al planteamiento por parte del Parlamento de la CAV para rediseñar el encaje político de esa comunidad (que no de Euskal Herria) en el conjunto del estado toda vez que prevalece la opinión de que el Estatuto de Gernika ha quedado superado.

O sea, domuit vascones, alerta que ahí vienen los vascos.

Lean ustedes lo que reporta La Jornada:


Rechazan obispos españoles el plan soberanista vasco

Rechazo de PSOE y PP

Los obispos españoles rechazaron hoy el plan soberanista impulsado por los nacionalistas moderados vascos, que aboga por la libre asociación de la región al Estado español, al argumentar que es "inadmisible" alterar la Constitución vigente.

"La Constitución (de 1978) es hoy el marco jurídico ineludible de referencia para la convivencia (...) Pretender unilateralmente alterar este ordenamiento jurídico en función de determinada voluntad de poder (...) es inadmisible", afirmó la Conferencia Episcopal Española en comunicado titulado Sobre nación y nacionalismos.

Los obispos señalaron que "cuando las naciones (regiones autonómicas españolas) están legítimamente vinculadas por lazos históricos, familiares, religiosos, culturales y políticos a otras naciones dentro de un mismo Estado, no puede decirse que gocen de derecho a soberanía política".

El Plan Ibarretxe -denominado así por el apellido del presidente del gobierno vasco, Juan José Ibarretxe- busca remplazar el estatuto de autonomía vigente según la Constitución, y otorgar más competencias al País Vasco en seguridad social, fiscalidad y justicia, e introduce la nacionalidad vasca.

"Resulta moralmente inaceptable que las naciones pretendan unilateralmente una configuración política de la propia realidad y, en concreto, la reclamación de la independencia en virtud de su sola voluntad", afirmó el episcopado al recordar nueve puntos de su instrucción pastoral de 2002 titulada Valoración moral del terrorismo en España, sus causas y consecuencias, en que aborda la situación política en el País Vasco.

El Parlamento español abordará la iniciativa vasca entre febrero y marzo próximos, pero se prevé sea rechazada, toda vez que los dos principales partidos españoles, el Socialista Obrero Español (del presidente José Luis Rodríguez Zapatero), y el opositor Popular se han manifestado en contra. 




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