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miércoles, 10 de julio de 2019

¿Miarritze Olímpica?

No queremos la cumbre del G7.

Pero deseamos que Miarritze sea sede olímpica.

Ahí lo dejamos para la reflexión.

Aquí la nota de Naiz:


El presidente de la Mancomunidad Vasca, Jean-René Etchegaray, ha enviado una carta al comité organizador de los Juegos Olímpicos París 2024 por la que traslada el respaldo de la institución de Ipar Euskal Herria a la candidatura de Biarritz como una de las sedes que estaría dispuesta a acoger las pruebas de surf.

Etchegaray se ha dirigido al presidente del comité organizador, Tony Estanguet, para trasladar el apoyo oficial de la Mancomunidad Vasca a la candidatura que comparte la villa de Biarritz con las localidades landesas de Hossegor, Capbreton y Seignosse.

Etchegaray remarca que la candidatura patrocinada por Biarritz se basa en la experiencia en la organización de eventos internacionales y cita expresamente los Campeonatos del Mundo por Naciones de Longboard que se celebraron en Biarritz en 2017 y que han vuelto a recalar en la ciudad balnearia este mismo año.

Al tiempo, el presidente de la Mancomunidad Vasca justifica ese apoyo a la candidatura de sede olímpica como expresión del compromiso adoptado por la institución que preside «en favor de la preservación de los océanos y del desarrollo de la llamada economía azul, que constituye uno de los cuatro ejes prioritarios en materia de desarrollo económico marcados por nuestra institución», señala.

Etchegaray expresa que Ipar Euskal Herria es un auténtico vivero de actores que de manera estable prestan una labor esencial para el ecosistema del surf «por lo cual acoger este evento cobra pleno sentido para este territorio», añade.

«Nuestro territorio ha hecho de la transición ecológica y energética un vector esencial, y somos un territorio pionero a escala hexagonal en políticas en favor de la calidad del agua y el respeto al mar», completa Etchegaray en el correo destinado a respaldar las aspiraciones olímpicas de Biarritz.

El dossier con la candidatura oficial debe ser remitido como muy tarde el 30 de setiembre próximo al comité organizador, que comunicará su decisión allá por diciembre.





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domingo, 25 de enero de 2015

La Merecida Oficialidad

Les compartimos esta entrevista publicada en Noticia de Álava:


“Para quien se siente vasco poder competir como Euskal Herria es algo muy grande”

Probablemente nada más simbólico que el tira y afloja, la paciencia y la fortaleza que exige la soka-tira para la obtención de la oficialidad, extraordinario hito deportivo que ha logrado el premio SAF.

César Ortuzar

“Orgulloso y feliz” por el premio que la Sabino Arana Fundazioa otorgará hoy a la Federación Vasca de Herri Kirolak por la consecución de la oficialidad por parte de la Federación de soka-tira, Bernardo Ureta, Urpe, máximo dirigente de la vasca, asume que el premio es para “todos los que durante cuarenta años han luchado sin descanso con la idea de que Euskal Herria sea reconocida internacionalmente y pueda competir de igual a igual”.

¿Qué supone la oficialidad para ustedes?

-De primeras, para la Federación vasca como tal, se trata de un reconocimiento a algo que llevábamos buscando durante más de cuarenta años. Hemos estado cuarenta años de despacho en despacho persiguiendo este sueño. Hemos insistido, insistido e insistido. El trabajo ha sido duro y muy largo para conseguir la oficialidad. No estamos hablando de dos o tres años buscando esto, hablamos de una historia larguísima. Hasta ahora, la Federación de Soka-tira siempre que había ido a campeonatos de la TWIF (Federación Internacional de Soka-tira), que es una asociación de soka-tira a nivel mundial, siempre fue bajo la denominación de Spain. Aunque siempre empleamos simbología vasca en los uniformes. Ahora, por fin, hemos conseguido cerrar un libro, pero aquí no acaba la historia. Empezamos un nuevo capítulo: ser miembro de pleno derecho no solo en las competiciones internacionales sino también en los lugares donde se toman las decisiones.

¿Entiende que la oficialidad, en cualquier caso, va más allá del ámbito meramente deportivo?

-Sí, no solo se trata de poder competir. Somos la primera selección vasca oficial que tiene el reconocimiento internacional de pleno derecho. A parte de competir con la selección vasca, con su nombre, bajo la ikurriña, nosotros tenemos asiento, voz y voto en la TWIF y eso es lo más importante. Somos uno más. Ahora podemos acudir a las diferentes reuniones o asambleas de la TWIF siendo uno más. A la misma altura de los demás. Gracias a la oficialidad podemos competir bajo la denominación de Euskal Herria-Basque Country, en la distintas especialidades, tanto en tierra como en goma, y además estar en el lugar donde se toman las decisiones, siendo partícipes de ello. Eso es un gran triunfo.

¿Es un sueño hecho realidad?

-Pues sí, para el que se siente vasco poder competir como Euskal Herria es algo muy grande. No es ir en contra de nada, en plan No soy español. Se trata de que queremos que se nos reconozca internacionalmente y eso es lo que hemos conseguido.

¿Es la oficialidad la gran victoria del deporte vasco?

-Yo creo que sí. Lo que hay que dejar claro y, en eso los medios de comunicación tenéis que hacer un gran trabajo, es que cuando hablamos de federaciones internacionales, estas no existen. La FIFA (Federación Internacional de Fútbol) no es una federación y el COI (Comité Olímpico Internacional) tampoco lo es. Se tratan de empresas privadas con sus propios estatutos y normas de competición y sus normativas disciplinarias. Dentro de sus estatutos dicen cómo hay que competir. Se trata de adaptarse a lo que dicen ellos, a sus normas. Ellos ponen las reglas y si cumples, puedes competir. Estar dentro o no, lo deciden esas empresas, no lo hacen ni los Estados ni las constituciones, aunque evidentemente existen presiones. Para nosotros es un orgullo que una organización internacional, una empresa privada, nos acepte y que se pueda abrir el camino en el futuro para otras selecciones. Para el tema de fútbol, por ejemplo no hay que hablar con Madrid, hay que hablar con Blatter, con la FIFA, porque son ellos los que al final deciden quién entra y quién no.

¿Después de tantos reveses, de cuarenta años de lucha, esperaban ser aceptados?

-Sinceramente, no. Porque cuando de por medio existe política y dinero siempre hay trabas de distintas instituciones, organismos... Incluso del Gobierno español para qué vamos a engañarnos. Se ha estado mareando la perdiz, pasándose la pelota de unos a otros. La ley del deporte de 2012 daba la opción: si una disciplina que estaba representada en un ámbito territorial pero no estaba representada en el ámbito estatal podía ser representada a sí misma en competiciones internacionales. En 2012 llegó la ley del deporte vasco y pudimos alegar que la ley nos ampara. A pesar de ello, fue la TWIF, después de varias consultas a otros organismos, la que decidió en una votación interna dar luz a nuestro ingreso. No ha sido tan fácil. La última palabra era de la TWIF. Temíamos otro rechazo. El permiso lo tiene que dar la TWIF.

¿De dónde sacaron las fuerzas para insistir una y otra vez?

-En esta historia hay mucho de cabezonería. Lo típico: le dices a un vasco que hay un muro grueso y que es incapaz de tirarlo y va de cabeza. Además de insistir, hay que ser paciente en este tipo de cosas. Si te dicen que no, tienes que seguir y encontrar los resquicios legales. Luego había un caldo de cultivo que era que los equipos de soka-tira competían a nivel internacional desde hacía mucho tiempo. Además siempre ha habido sabía nueva, gente con ganas de hacer cosas y sacar esto adelante. Eso también ha sido muy importante. Pero esta lucha tan dura también ha dejado a clubes fuera. No todos han tenido la misma paciencia para esperar esta oportunidad. En algunos pueblos se echaba en cara a los equipos que competían bajo el nombre Spain, si bien nunca se ha llevado ropa o simbología. Lo que me fastidia es que esos mismos no decían nada a los futbolistas que competían internacionalmente y que como no pueden hacerlo con Euskal Herria, lo hacen con España. Creemos que competir a nivel internacional como Euskal Herria puede ser un estímulo para que surjan nuevos equipos y resurja la soka-tira. Antes se competía bajo la denominación Spain sí o sí y en algunos pueblos que tenían equipos eso no gustaba y la gente lo fue dejando. La política lo ha enturbiado todo. La cuestión era que si querías competir a nivel internacional, (jueves y viernes se compite por equipos, por clubes, como si se tratara de la Champions League, y el fin de semana por selecciones) que para los deportistas es uno de los mayores estímulos, lo tenías que hacer bajo el rótulo de Spain y eso suponía negar el origen de uno.

¿Qué sintió al recibir la noticia de que ya eran una selección a todos los efectos?

-Un escalofrío. Tuve que leer la noticia tres o cuatro veces en Internet para creerlo. No me lo creía. Ahora, con los pies en el suelo, varios meses después de que se nos aceptara como miembros de pleno derecho, es el día que siento mucha alegría como vasco, pero también me da mucha vergüenza porque ningún partido político ha sido capaz de mandar un escrito a la Federación Vasca felicitándonos por lo conseguido. Ningún movimiento de los que existen en Euskal Herria en favor de las selecciones vascas ha mandado ningún escrito a la Federación vasca en señal de agradecimiento. Esto ha sido un trabajo de muchas personas durante cuarenta años. Personas que han pasado por aquí, que se han quemado, que lo han intentado todo y se merecen un reconocimiento. Se han hecho infinidad de reuniones para sacar esto adelante y las personas que han acudido a los distintos organismos lo han pagado de sus bolsillos, quitándose días de sus vacaciones, también los deportistas. Competir no es gratis. Por ejemplo, la gente que va al Tour tiene que pagar una pasta para competir. En todas las competiciones hay que pagar para competir. Esto no es gratis.

¿Los triunfos saben mejor cuando uno compite con los colores que desea?

-Sí, claro. Pero a la vez ha habido mucho nerviosismo. Nos esperábamos mejores resultados, aunque tampoco nos podemos quejar. Llega un momento en el que estás tirando a tope, con la adrenalina por las nubes, y de repente te giras y ves la ikurriña y es que no te lo crees. Te tienes que pellizcar porque no parece real.

¿Es un plus a la hora de competir hacerlo defendiendo la camiseta que uno quiere?

-Yo creo que sí. Y espero que sea un estímulo para que resurjan los equipos que se han quedado por el camino, que resurjan de sus cenizas como el ave fénix. Para la gente que ha seguido compitiendo durante estos años hacerlo como Euskal Herria es un aliciente.

¿Cuenta el sentimiento a la hora de tirar?

-Pienso que no es lo mismo competir bajo una bandera u otra. Hacerlo como Basque Country es un plus, no hay duda.

¿Cree que son el principio de un cambio más profundo?

-Creo que sí. Diferentes federaciones que podían pensar en tirar la toalla pueden ver que el cambio es posible. Da igual que lo hayamos conseguido nosotros en soka-tira, eso es lo de menos, somos los primeros, pero eso no significa que seamos los mejores. Esto puede servir de acicate para que otros también lo consigan y sigan perseverando en la idea. También es cierto que hay que tener la cabeza y los pies en el suelo por mucho que el corazón vuele. Hay que hacer las cosas bien, con paciencia. No se trata de hacer más o menos manifestaciones sino de hablar con quien haya que hablar. La clave es convencer a los organismos internacionales, que no dejan de ser empresas privadas, para poder ser aceptado. Por ejemplo, la FIFA reconoce a Galés, Escocia e Irlanda, además de Inglaterra para sus competiciones. Para la FIFA, Gran Bretaña puede ir desglosada a la hora de competir porque así lo dicen sus normas. Sin embargo, un galés que quiera participar en unos Juegos Olímpicos tiene que ir bajo el pabellón de Gran Bretaña porque el COI tiene otros estatutos. Si ese galés al que acepta la FIFA quisiera competir en los Juegos Olímpicos tendría que convencer al COI porque se trata de otra organización. A ellos no les vale que se les diga: Es que la FIFA nos deja. La FIFA y el COI son distintos.

¿Opina que las instituciones pueden hacer más en favor de la oficialidad de las selecciones vascas?

-Creo que sí. Al fin y al cabo, si no tienes el apoyo de la instituciones... Imagine que los vecinos de un bloque quieren un jardín para el barrio, pero el barrio lo componen cincuenta edificios, pues necesitas la unión de todos los bloques. Y si en el ayuntamiento de turno no existe un concejal que apoye ese proyecto, alguien que lo impulse, pues al final acabarás haciendo una manifestación: mucho ruido y pocas nueces. Para conseguir grandes cosas hay que olvidarse de la política y tocar las puertas que hay que tocar. Si mezclamos política y deporte, apaga y vámonos.

Las claves

“No es cuestión de hacer manifestaciones sino de tener los pies en el suelo, hacer las cosas bien y hablar con quien haya que hablar”

“Esto puede servir de acicate para que otras federaciones que podían pensar en arrojar la toalla sigan perseverando en la idea de la oficialidad”

“No es ir en contra de nadie, se trata de que queremos que se nos reconozca internacionalmente y eso es lo que hemos conseguido”




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martes, 10 de septiembre de 2013

Soroa | Traición a Madrid

La pluma afilada de Maite Soroa pone de manifiesto el colectivo rasgado de vestiduras llevado a cabo en la Madrí cañí tras darse a conocer el dictamen de la COI.

Aquí les traemos el texto desde las páginas de Gara:


Maite Soroa

Mamma mia, ¡de qué guasa venían ayer los periódicos madrileños! Tras el morrocotudo sopapo a la candidatura de Madrid 2020, la depresión es tan de caballo que parece que, esta vez sí, se van a bajar del burro y a darse cuenta de lo que son: un Estado con la credibilidad por los suelos y que genera dudas universales sobre su viabilidad. Y una, que en el cafesito mañanero con sus amigas percibió que la alegría y el recochineo inundaban el ambiente de este país, leyó la prensa madrileña con traviesa sonrisa. Información y comentario monotemático, autocrítica cero y teorías conspirativas, tongos y traiciones a tutiplén.

El diario ultrafacha de «La Razón» llevaba como titular un acusador «Traicionados por el COI» que lo dice todo. «Las previsiones económicas desmontan al COI» afirmaba a continuación, como dando a entender que la situación económica es boyante y que el hecho de que tres candidaturas hayan supuesto tres fracasos es algo así como una maldición o un mal de ojo. Y sin tiempo para la reflexión o la autocrítica, se preparan para la siguiente. Se sacaban una encuesta debajo de la manga y ni cortos ni perezosos afirmaban que «siete de cada diez españoles lucharían por Madrid 2024». Son así...

En el mismo periódico no faltaba el tufillo racista para vengar la humillación de ver que Estambul pasó por delante de Madrid. El inefable Martín Prieto escribía en su columna: «que nos hayan colocado a la par y por detrás de Estambul es befa». Un escarnio, una burla... Les ahorro los argumentos que son de muy mal gusto.

El «Abc», con la alcaldesa de Madrid, Ana Botella, (que tantas risas ha regalado en Buenos Aires) a toda plana tiraba en dirección contraria al afirmar que «Madrid congela su gran sueño» y no presentará su candidatura para 2024. Editorializaba con un «con la cabeza bien alta» y en sus páginas interiores no faltaba la arenga futbolera del «¡vamos, vamos!». Aunque una también encontró algo sensato en el vetusto diario. Su columnista Ignacio Camacho lo dice bien claro: «el papel que se nos concede en el juego de influencias y equilibrios es el de una comparsa distinguida y un socio amable nada decisivo».

España, una comparsa irrelevante. Nada más que adjuntar.






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sábado, 7 de septiembre de 2013

Los Olímpicos de 'Cobri'

En este artículo publicado por Gara su autor, Alberto Pradilla, arrastra por la calle de la amargura las veleidades olímpicas españolazas.

Lean:


Madrid conocerá hoy si su tercer intento de organizar unos Juegos Olímpicos tiene éxito. El Gobierno español se ha volcado en un proyecto que tratan de vender como «low cost», pero que insiste en profundizar en el modelo del «pelotazo» que provocó la crisis.

Alberto Pradilla

Proponemos un nuevo modelo de Juegos ajustados a la austeridad. El 80% de las infraestructuras están ya construidas». Esta es la idea-fuerza que la alcaldesa de Madrid, Ana Botella, ha tratado de vender a los responsables del Comité Olímpico Internacional (COI) en su carrera por organizar los Juegos Olímpicos de 2020. Después de los intentos fallidos de 2012 y 2016, la primera edil, que sustituyó a Alberto Ruiz Gallardón y gobierna sin ni siquiera haber sido refrendada en las urnas, se ha sumado al «sostenella y no enmendalla» del doblemente malogrado sueño olímpico. Y eso que, con cada intento, la situación económica se ha hundido cada vez más. Un contexto que no supone ningún problema para los promotores de Madrid 2020, que han intentado convertir la debilidad en virtud y presentar su candidatura como una iniciativa «low cost» que apenas tendrá impacto negativo en las cuentas públicas del Ayuntamiento más endeudado del Estado español. Como en el caso de Eurovegas, el otro macroproyecto estrella de los gobierno del PP (que dirige el Consistorio y la Comunidad) se aferra al cuento de la lechera de los futuros empleos y el supuesto beneficio económico a través de inversiones y turismo. No están solos. En este caso, tanto PSOE como los dos grandes sindicatos (UGT y CCOO) se han sumado a un proyecto que, tal y como denuncian sus críticos, solo incide en el modelo especulativo que provocó el hundimiento económico del Estado. Hoy, en Buenos Aires, el COI anunciará si Madrid hace bueno el dicho de «a la tercera va la vencida» o si, por el contrario, es superada por Tokio o Estambul. Pese al derroche propa- gandístico de espíritu deportivo, la candidatura tiene más que ver con la cultura del pelotazo de la «marca España» que con el atletismo, el tenis o la natación.

Según los presupuestos presentados por el Ayuntamiento, Madrid apenas gastará 1.670 millones en infraestructuras de aquí a la celebración de las Olimpiadas. Claro, que estos cálculos no son del todo reales. En primer lugar, porque no contabilizan todos los fondos desembolsados desde que se presentó la primera candidatura. En segundo, porque todas las experiencias previas demuestran que una cosa son las cuentas sobre el papel y otra bien distinta lo que terminan dilapidando las cuentas públicas. «Habitualmente, el coste real suele superar el 170% de lo presupuestado, por lo que el gasto podría dispararse hasta los 7.000 millones», explica Mariano González, miembro de Ecologistas en Acción, citando un estudio elaborado por la Universidad de Oxford que certifica la tendencia al sobrecoste y la ruina registradas en anteriores citas olímpicas. Hasta el momento, y según los datos oficiales, el gasto en nuevas obras supera los 8.000 millones. Y eso que Madrid está sometido a un plan de ajustes que reduce las inversiones a cero. No obstante, la suma total es incalculable. Una opacidad a la que colabora la Administración, que se niega a ofrecer auditorías sobre cuánto se ha gastado realmente, tal y como recuerda González.

El modelo de la Caja Mágica

«Madrid 2020 es la continuidad de la política de construccción de infraestructuras innecesarias. Parece que existía un consenso sobre el hecho de que los aeropuertos sin aviones o las estaciones de AVE sin pasajeros eran la causa de la actual situación económica. Sin embargo, seguimos en la misma lógica», advierte González. No hace falta más que analizar los nombres de los patrocinadores para hacerse una idea de los intereses que priman en el macroevento. Por ejemplo, el de las grandes constructoras. Entre las empresas que han dado su aval a la candidatura se encuentran Villar Mir y el grupo OHL, Sacyr Vallehermoso o FCC. Todas, constructoras que aparecen en los «papeles de Bárcenas» como donantes a la contabilidad paralela del PP. Como en el caso de la financiación irregular de la derecha española, no parece que estas grandes compañías aporten sus fondos por amor al espíritu deportivo, sino que aspiran a recuperar su inversión a través de las concesiones para el desarrollo de infraestructuras. No en vano, Ayuntamiento, Comunidad y Estado se reparten los gastos y confían en que, de cara al futuro, podrán ceder la gestión a compañías privadas. Claro que, para ello, el estadio o pabellón debe generar beneficio, algo que no siempre ocurre. Así que, en caso de que nadie esté interesado, es la propia Administración la que se hace cargo. Aunque ni siquiera tenga usuarios. Para las empresas, la jugada es ganar o ganar.

El mejor ejemplo de ello es la denominada Caja Mágica, uno de los proyectos estrella inaugurado en 2009, que ha acogido el masters de tenis, y actualmente más que infrautilizado. Fue adjudicado a FCC, vinculada con Luis Bárcenas a través de su expresidente, José María Mayor Oreja (hermano del exministro del Interior español), quien reconoció al juez Pablo Ruz haber entregado al extesorero del PP 600.000 euros en dinero negro en el año 2011. Pese a que el proyecto del estadio multiusos ubicado en el barrio de San Fermín se presupuestó en 120.000 millones, su coste total terminó disparándose hasta los 294 millones, es decir, un 250% más de lo previsto. No solo la construcción lo ha convertido en un proyecto ruinoso. Actualmente, apenas acoge alguna cita deportiva anual y, el resto del tiempo, permanece vacía, acumulando gastos de mantenimiento, tal y como denuncia Jorge García Castaño, concejal de IU en la capital española. «Los vecinos no lo pueden utilizar y cuando se celebra algún evento, se ven perjudicados por problemas de movilidad o de aparcamiento», ratifica Nacho Murgui, presidente de la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de la Comunidad de Madrid.

«Un mono con una metralleta»

El de la Caja Mágica es el gran ejemplo porque, pese al mantra propagandístico de que «el 80% de las infraestructuras ya están construidas (una cifra que Botella ha llegado a aumentar hasta el 90% en la misma rueda de prensa)», la realidad desmiente el panorama idílico. El Estadio Olímpico de la Peineta o el Centro Acuático siguen en obras. Además, quedan pendientes de ser edificados los pabellones de voleibol, gimnasia y hockey, la villa olímpica, así como reformar muchas de las infraestructuras. Unos proyectos todavía sin licitar y en los que los patrocinadores también hacen negocio. Como en el caso de los uniformes, en manos de El Corte Inglés, que también es uno de los donantes.

Las disyuntivas que provoca el hecho de lanzarse a una inversión de estas características cuando las finanzas están en números rojos solo son un reflejo de las prioridades. Y tanto el Consistorio como el Gobierno de Madrid han establecido las suyas. Esto puede apreciarse, por ejemplo, comparando el gasto anunciado por Ignacio González para sufragar las Olimpiadas con el tajo a la Sanidad propuesto por el consejero Javier Fernández-Lasquetty. Fue en la misma rueda de prensa, celebrada en diciembre de 2012, cuando el Ejecutivo madrileño anunció que destinaría 530 millones de euros para apoyar a los juegos, al tiempo que exigía unos recortes de 533 millones para un sistema de salud progresivamente privatizado. Este es un detalle que simboliza el impacto

No obstante, todas las contradicciones se solucionan apelando a tres elementos: las inversiones, los futuros empleos derivados de la construcción y el turismo y el elemento intangible, la «ilusión de un proyecto común». Lo de las inversiones, no está del todo claro. Lo del empleo, es refutado por estadísticas como la que remarca Jorge Moruno, que evidencia que, mientras que el turismo ha crecido en Madrid en los últimos tres años, los puestos relacionados con el sector se han desplomado. Así que solo queda el recurso a la «marca España». Lo resumía el presidente español, Mariano Rajoy, afirmando que «Madrid es la mejor candidatura, porque España es un país con mucho atractivo, buen tiempo, gastronomía, muchas cosas que ver y gente simpática». «Esto es como darle una metralleta a un mono y esperar a ver qué pasa después de haber comprobado previamente que disparaba sin control», refuta Moruno, que alerta de los intentos de «reflotar el modelo especulativo. Hoy es el día decisivo. Si el COI vuelve a tumbar la candidatura habrá que ver si hay un cuarto intento. Se juegan mucho dinero.

Cobri, la mascota no oficial que denuncia la corrupción que caracteriza al modelo español

Una mezcla entre Cobi, la mascota de los Juegos Olímpicos de Barcelona '92, y los sobres característicos de Luis Bárcenas se ha convertido en el símbolo de quienes vinculan la candidatura madrileña con la corrupción que caracteriza el modelo español. Se llama «Cobri» y su presencia comenzó a cobrar fuerza con las movilizaciones desarrolladas en Madrid para evitar el desahucio de una vivienda en la calle Ofelia, en el barrio de Tetuán. Desde entonces, tanto en Internet como en diversos actos de protesta, Cobri representa aquella parte de la ciudadanía de la capital española que antepone la defensa de los servicios públicos a la celebración de los fastos olímpicos. Ayer, por ejemplo, decenas de personas tomaron parte en un acto de protesta que también realizó sus particulares competiciones, entre las que se encontraban la «corrupción sincronizada» o el lanzamiento de ladrillo. Hoy, hasta el momento en el que el COI anuncie su decisión (que se espera hacia las 22.00 horas en el Estado español), también están previstas acciones reivindicativas.

Lo cierto es que la oposición a los JJOO no ha cobrado la fuerza que adquirió, por ejemplo, hace cuatro años. También es cierto que las protestas contra la corrupción o en defensa de los servicios públicos se han multiplicado. Como señala Nacho Murgui, presidente de la Federación de Asociaciones de Vecinos, «la situación no ha cambiado» desde aquel segundo intento. Pese al intento de la candidatura de Madrid 2020 por minimizar su oposición (llegó a presentar una hilarante estadística donde situaba la adhesión al proyecto olímpico en un 91%, existe un amplio sector que no ve con buenos ojos la iniciativa. Aunque, como reconoce Jorge García Castaño, el discurso que defiende una futura reactivación de la economía también tiene muchos adeptos.

El gancho de los jugadores multimillonarios contrasta con el descenso de las inversiones en deporte de base

El supuesto escaso entusiasmo de Lionel Messi, jugador del F.C. Barcelona, a la hora de apoyar la candidatura de «Madrid 2020» ha constituido uno de los entretenimientos de la derecha mediática española durante los últimos días. Hasta que el jugador argentino no declaró su aval al proyecto fue objeto de una dura campaña en su contra. Los jugadores de élite, como Messi, constituyen uno de los ganchos de la propuesta. Eso sí, obviando cuestiones como que el propio Messi está vinculado a un supuesto delito fiscal por evadir a Hacienda la parte correspondiente a su inmenso salario. Junto a Messi, otras personalidades como Pau Gassol, jugador de la NBA, forman parte de la imagen pública. Un gusto por el deporte-espectáculo que contrasta con la falta de apoyo a los programas de base. Como denuncian en Ecologistas en Acción, las partidas se han desplomado un 30% en el último año. Una tendencia que, en medio de los recortes, no parece que vaya a cambiar.






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Fitero | No Puedo

Raimundo Fitero nos da un paseo a vuelo de pájaro sobre las inmundicias del estado español y del mundo en general con este comentario de opinión publicado en Gara:


Raimundo Fitero

Lo intento, pero me resulta imposible. Me juramento, hago una promesa ante mi teléfono portátil, pero sucumbo. Parece algo superior a mis fuerzas. Me rindo. No puedo sustraerme al circo político que nos rodea. Miro a la pantalla rectangular, busco una serie, un programa de entretenimiento, mis dibujos favoritos, incluso los programas de fútbol, pero nada me logra apartar del espectáculo mediático constante de un mundo que parece un conjunto de parques temáticos de la tragedia, el dolor o la simple paranoia. Tragicomedia cuando uno tiene el aire acondicionado funcionando. Tragedia sin matices cuando las moscas te comen las pieles secas de los labios.

En el caso de la financiación ilegal de la banda siguen sonando voces de ultratumba, sigue el goteo de detalles que deberían acorralar a una cuadrilla organizada para expoliar a las instituciones del Estado, para enriquecerse en nombre propio y superpuesto. Todo a una carta. Si el COI decide hundir en la miseria todavía más a la capital del reino de España y le concede la olimpiada de 2020, se creará un estado ficticio de euforia que tapará la miseria moral en la que chapotea un Estado en descomposición. Y la capital de ese reino, con olimpiada y casinos, estallará. Cualquier ortodoxo se frotaría las manos. Las contradicciones del sistema agotarán toda salida. Mientras tanto, se escucha a la alcaldesa hacer el ridículo. Todo son adhesiones interesadas. Cuando despierten tendrá la deuda mirándoles a la cara.

Pero lo que empieza a ser una de las mayores indecencias es el asunto de Siria. El discurso del Nobel de la Paz, Obama, es exactamente el mismo que el de Bush. Da miedo ver cómo existe por encima de cualquier otra consideración una soberbia imperialista que nos quiere salvar a todos de los malos, para caer en sus brazos. Nos defienden de todos, menos de ellos que son los realmente peligrosos.

Solamente hay una cosa que en estos días me solivianta más: la maldad intrínseca del sistema penitenciario, judicial y político español con los presos vascos y sus familiares. Están ejerciendo una venganza medieval. Lo que han hecho con Pablo Gorostiaga es de extrema crueldad. No les perdonará ni su puto dios.






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viernes, 22 de agosto de 2008

Navarra en Londres 2012

El compañero Iñigo Saldise nos hace llegar este justo reclamo olímpico:


Iñigo Saldise Alda

Lo importante es participar


Pierre de Frédy, barón de Coubertin, es conocido como el padre de los Juegos Olímpicos Modernos, que dieron comienzo, oficialmente, en el año 1896 en la hermosa y clásica ciudad de Grecia, Athína. Con ello se cumplía el sueño de este noble francés, que consistía en unir en una extraordinaria competición, a todos los deportistas del mundo, bajo el código de la unión y la hermandad, sin ningún ánimo de lucro y sólo por el deseo de alcanzar la gloria. El competir por el competir y con una frase que dejó para la posteridad:

“Lo importante es participar”

En este año 2008, se han realizado los juegos número XXIX en Beijing, república popular de China. Ni en ella, ni en ninguna de las anteriores, el Estado de Navarra ha podido participar y todo por ser una colonia española y francesa, tras las diferentes ocupaciones militares realizada por ambos estados imperialistas, a lo largo de la historia del Estado de los vasco(ne)s, anteriores a la creación de los Juegos Olímpicos Modernos.

Por el contrario, han sido numerosos los atletas vasco(ne)s a lo largo de la historia de estos JJ.OO., que han participado en ellos, incluso los hay, que han ganando medallas. Dejando a un lado a los vascos de la diáspora y mirándolo fríamente y desde una relativa distancia, a parte de ser unas medallas que provocan una gran admiración hacia sus personas por parte del resto del pueblo vasco(n), debido a su gran trabajo y esfuerzo, son también contraproducentes ese mismo pueblo, debido a que son medallas de esos imperios extranjeros que nos niegan la libertad y facilitan además, la colonización que sufrimos los naturales del país.

Es posible que muchos de esos vasco(ne)s, se sientan y sean realmente españoles, pero también es cierto, que si dichos deportistas se niegan a competir por esos imperios extranjeros que ocupan el Estado navarro, son automáticamente sancionados por sus respectivas federaciones, siendo éstas debidamente reafirmadas por los organismos internaciones pertinentes.

Es cierto que el sueño de todos los deportistas es participar, competir e incluso ganar, incluido en ese sueño a los vasco(ne)s de esta parte de Europa, en los Juegos Olímpicos, por ser el mayor exponente en la competición deportiva mundial. Por ello, estoy convencido además, que nuestros atletas se guardan muy mucho, de realizar actos soberanistas o independentistas, ya sean ondeando las banderas de su Estado ocupado o realizando unas declaraciones de política soberanista, debido a las represalias que sufrirían provenientes del reino de España y de la república de Francia, que serían ratificadas por los organismos internacionales, del que está excluido nuestro Estado.

Así por tanto, debemos seguir trabajando para que en un futuro próximo, concretamente durante los Juegos Olímpicos de London 2012, nuestros atletas entren por fin orgullosos y orgullosas al estadio olímpico en el día de la inauguración, marchando sonrientes tras la bandera roja de nuestro Estado, Navarra.




Recordemos que Taiwan y Hong Kong sí compiten con sus propias delegaciones, solo para que vean el olímpico desprecio que tienen Francia y España hacia Navarra (Euskal Herria).


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miércoles, 25 de junio de 2008

Lakua y Beijing '08

Otra vez los encomenderos de La Moncloa en la CAV hacen el trabajo por el que se les remunera tan magníficamente.

Esta nota ha sido publicada hoy en Gara:


¿Quién no quiere a Euskal Herria en Beijing'08?

La federación de Wushu-KungFu mantiene una larga trayectoria de compromiso con el reconocimiento de las selecciones vascas. Desde que dejara de formar parte de la federación de judo, ha tratado de hacer un camino propio, tanto en el ámbito estrictamente deportivo como en el apoyo a las iniciativas -entre otras la de Udalbiltza- para conseguir el reconocimiento a sus deportistas del derecho a competir como parte de la selección vasca. Dentro de ese camino, Beijing'08 era un objetivo obvio: el Wushu-KungFu es un arte marcial surgido en China y que tendrá la consideración de deporte de exhibición en los ya cercanos Juegos Olímpicos. En vista de que el único requisito que plantea el reglamento de la internacional para que una selección pueda participar es que cuente con el apoyo de una federación, incluso de ámbito local, parecía que el horizonte de la presencia de los deportistas vascos estaba despejado. Sin embargo, según denunciaron ayer, la dirección de deporte del Gobierno de Lakua no les ha dado ese aval o apoyo que les permitiría competir bajo pabellón vasco. Todo el obstáculo parece estar en la querella de reconocer o no al Wushu-KungFu como federación diferenciada de la de judo. Esa disputa administrativa no parece razón suficiente como para privar a la ciudadanía de ver a Euskal Herria en los Juegos Olímpicos.


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