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domingo, 22 de septiembre de 2019

Agur eta Ohore Louis

Naiz nos comunica que un aliado del pueblo vasco ya no está entre nosotros:


Louis Joinet, jurista francés de mucho prestigio implicado en los últimos años en la causa vasca hasta el punto de haber sido denunciado en la Audiencia Nacional por Covite, ha fallecido a los 85 años

Ramón Sola

Louis Joinet ha muerto a los 85 años tras una larga carrera en la judicatura (y tangencialmente en la política) francesa, una gran aportación al paradigma de resolución de conflictos en el ámbito internacional y una importante implicación en Euskal Herria en los últimos años, tanto para la cuestión del desarme como para la de los presos.

Su figura tomó relevancia pública aquí como uno los artífices principales de la Conferencia de París de junio de 2015, en la que un centenar de personalidades francesas demandaron avances en el proceso vasco. Ejerció como presidente de aquella sesión.

Unos meses después, en octubre, entrevistado por GARA, expuso su convicción de que «la ley debe interpretarse en favor de la paz, no para la represión». Y desveló entre otras cosas que había jugado un papel de «facilitación interna en ETA». Ello hizo que apenas tres días después Covite le denunciara en la Audiencia Nacional considerando que de la entrevista se desprendía que «obstaculizó la detención de etarras huidos».

La querella no amilanó a Louis Joinet, que el 8 de abril de 2017 participó en los actos de Baiona que envolvieron la culminación del desarme de ETA. Bajo un intenso calor que delató que se encontraba ya en un estado físicamente débil, el exmagistrado leyó la declaración impulsada por los Artesanos de la Paz en francés (junto a Susana George, que lo hizo en inglés; Estitxu Eizagirre, en euskera; y Fernando Armendáriz, en castellano).

Aquella movilización lanzó un «orain presoak» como hilo conductor de la siguiente fase, y también en ella el jurista fallecido ha tenido potente implicación. Lo prueba la disposición a acoger en su domicilio a Josu Urrutikoetxea, hecha saber al tribunal que evaluaba su puesta en libertad o no en junio pasado.

La opción de control judicial requería que el preso tuviera un domicilio conocido y con garantías jurídicas, y Joinet se declaró dispuesto a ponerlo, aunque finalmente el tribunal decidió dejar preso a Urrutikoetxea.

Luis Joinet también ha seguido muy de cerca y desde hace años los casos de otros presos vascos como Lorentxa Beyirie, a quien se niega la libertad condicional.

Estuvo también junto a los 11.000 vascos que en diciembre de 2017 protagonizaron una marcha histórica a París para reclamar que se afrontara la cuestión de los prisioneros.

De Miterrand a la Justicia Transicional

En el ámbito jurídico francés e internacional, la carrera de Louis Joinet ha dejado también muchos hechos relevantes. Así, durante parte de la presidencia de Francois Miterrand ejerció como su asesor para cuestiones jurídicas.

Antes, en 1968, había fundado el Sindicato de la Magistratura francés, de carácter progresista, que sigue siendo una referencia importante en la actualidad.

Y más tarde, en 1997, estableció para la ONU los llamados «principios Joinet» por los que se le considera uno de los padres de la Justicia Transicional. En estos últimos años ha pertenecido al Comité de Expertos de Naciones Unidas para estas cuestiones.

Mediante notas de prensa o las redes sociales, distintas asociaciones y organizaciones, como Bakebidea, el Foro Social o EH Bai, han mostrado sus condolencias por la muerte de Joinet y han resaltado su labor en favor de la paz en Euskal Herria. El sindicato de la magistratura también ha mostrado su pesar por la pérdida de uno de sus «fundadores históricos».






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lunes, 17 de diciembre de 2018

Crónica de una Paz Bloqueada

Traemos a ustedes una actualización en el Caso Ortzaize por medio de este reportaje dado a conocer por Gara:


Terexa Lekunberri, Grazi Etxebehere y Jef Mateo comparecerán el lunes ante el tribunal de París, que los juzgará por «asociación de malhechores», pero su preocupación se centra más en «difundir nuestro mensaje» que en las penas a las que se enfrentan.

Haritz Larrañaga

Como buena anfitriona, Grazi Etxebehere nos recibe en su casa y pone en marcha la cafetera. Sentados a la mesa la esperan Terexa Lekunberri y su esposo Jef Mateo, vecinos que viven a escasos 200 metros de sus casa. Los cafés ya están listos, pero antes de empezar Etxebehere coloca encima de la mesa las fotos de los que «no han podido venir» (Xabier Goienetxea e Iñaki Reta están presos) y reconoce que «su detención me afectó mucho».

Con la chimenea encendida al fondo, Lekunberri empieza a narrar cómo vivieron sus detenciones el 7 de julio de 2015. «Estábamos en el exterior de la casa celebrando las buenas notas que había sacado mi hijo Bixente, cuando de repente apareció una furgoneta blanca y descendieron unos hombres armados».

«Mi hermana pensó que era una broma que le querían hacer sus amigos a mi hijo, pero nosotros sabíamos a que venían, así que rápidamente les dijimos que teníamos a dos personas en casa, y se le cambió la cara de golpe, nuestros invitados se quedaron de piedra, no esperaban algo así de nosotros», prosigue Mateo.

El asalto a la casa fue «muy violento». A la vez que reducían a la pareja ortzaiztarra y sus invitados, derribaron la puerta de atrás y tomaron la casa donde se encontraban sus dos hijos y los dos presuntos miembros de ETA. Mientras la Policía registraba todo entre gritos constantes, los hijos fueron obligados a permanecer tumbados en el suelo. Mateo recuerda con alivio que «Bixente aún no había cumplido 18 años, si no también hubiera sido detenido y trasladado a París».

A las diez de la noche, después de dos horas angustiosas, fueron liberados los hijos e invitados. Mientras tanto en el exterior vecinos y amigos se concentraban para mostrar su solidaridad. Algunos cantaban, otros tocaban la txalaparta y también hubo cargas de la Policía. El apoyo de los vecinos no cesó hasta las seis de la mañana, momento en el que finalizó el registro y se llevaron a los detenidos a la comisaría de Baiona.

Implicación de la sociedad civil

Etxebehere se encontraba en Iruñea cuando tuvo conocimiento de las detenciones. «Lo primero que sentí fue una angustia muy grande, porque la responsable era yo. Iñaki Reta y Xabi Goienetxea estaban en mi casa, y mis amigos se hicieron cargo de ellos por ayudarme a mí mientras estaba fuera». Etxebehere admite que «al principio no sabía qué hacer», pero una vez que conoció que la Policía también entró en su casa no se lo pensó dos veces y llamó a la emisora Irulegiko Irratia para que tuvieran conocimiento de que iba a presentarse en el lugar.

Paradójicamente, la misma Policía que la buscaba no le dejó volver a casa, momento que la prensa aprovechó para hacer unas preguntas a Etxebehere: «Hoy he escuchado lo que dije aquel día y me he quedado asombrada porque creo que no hablé tan mal», dice medio en serio medio en broma.

La imagen de Graxi vestida de blanco y con el pañuelo rojo sanferminero al cuello se expandió a toda velocidad en redes sociales y algunos medios convencionales, pero las imágenes no fueron lo único que calaron. Sobre todo impactaron las palabras de Etxebehere advirtiendo que «es responsabilidad de todos construir la paz». Hicieron mella en mucha gente que veía con resignación que «el proceso de paz no avanzaba».

«Algunas personas que luego tomaron compromisos concretos para que se diera el desarme que culminó el 8 de abril en Baiona me dijeron que decidieron hacer algo después de escuchar mis declaraciones», admite Etxebehere. todavía hoy un tanto «sorprendida» por la repercusión que tuvieron aquellas palabras cargadas de sinceridad.

Aquellas frases reflejaban en qué punto se encontraba el proceso de paz. Mateo alude al contexto en el que fueron detenidos: «Una vez que ETA dejó de actuar parecía que ya se había acabado todo, pero la gente veía que la policía seguía deteniendo gente, por lo tanto el bloqueo era cada vez más evidente».

Cambio de estrategia en París

Los argumentos de Etxebehere ante la prensa también tuvieron eco en los calabozos de la Policía, dado que en parecidos términos declararon los demás arrestados. Lekunberri explica que «durante los días que estuvimos detenidos nos hicieron miles de preguntas, miles. Les repetíamos que ETA no iba a volver, que nosotros éramos civiles comprometidos con la paz, que había que trabajar en esa dirección y que ellos también debían sumarse al tren en vez de poner obstáculos»

Pese a que el Gobierno francés «parecía seguir como si nada hubiera cambiado», en opinión de Etxebehere sí hubo cambios considerables. A su parecer, «el hecho de que pudiéramos ser asistidos por nuestros abogados y que fuéramos puestos en libertad tras pasar delante del juez supuso una novedad, no se había dado ningún caso parecido antes, y se repitió cuando hicieron la operación de Luhuso».

Etxebehere traza una comparación muy reveladora para evidenciar el cambio de actitud que se produjo en la magistratura francesa: «Hace 30 años estuve seis meses en la cárcel por alojar a dos personas desarmadas, y esta vez se trataba de dos personas con dos armas pero me dejaron libre, ¡ya me dirás si no hubo un cambio!».

Aunque fue detenida dos días más tarde, Etxebehere quedó en libertad antes incluso que sus convecinos. «De vuelta a casa, en el trasbordo de trenes en Burdeos se presentó una tía mía que es monja y quería saludarnos. Fue ella quien nos dio la noticia, no nos lo podíamos creer», rememora Lekunberri con una sonrisa que reproduce «la felicidad que sentimos en aquel instante».

Pero no fue el único cambio que advirtieron los tres ortzaiztarras a su regreso. En palabras de Mateo «había mucha gente en la plaza, se produjo una ovación que no se cuánto duró, pero mucho, mucho, la gente no paraba de aplaudir, fue muy emocionante». Etxebehere señala a la pareja que tiene a su lado y constata: «Es que estos tocaban otras esferas. Allí había gente que normalmente no sale a manifestarse, y también estaban los que están siempre. Cada uno tendría sus razones, pero todos entendían que había que hacer algo para desbloquear el proceso».

Una semana más tarde, una manifestación recorrió las calles de Donibane Garazi para denunciar la represión y reclamar una solución. El lema de una pancarta que rezaba «Nik ere ene etxeko ateak idekiak ditut» («Yo también tengo las puertas de mi casa abiertas») se convirtió en el eslogan más repetido en las siguientes manifestaciones celebradas en Ipar Euskal Herria.

Lekunberri y Mateo no pudieron asistir, ya que entre las medidas impuestas, como tener que firmar en la comisaría de Donapaleu cada quince días o no poder salir del Estado francés, se les vetó el derecho a participar en manifestaciones o en actividades políticas. Etxebehere portó la pancarta de dicha manifestación, porque «a mí no me impusieron esa prohibición, aunque sí que me quitaron el pasaporte, pero tampoco lo necesito, y menos para moverme por Euskal Herria», subraya.

La importancia de «hacer»

De cara al juicio que comenzará mañana en París, los ánimos de cada uno difieren. Mateo y Lekunberri admiten estar nerviosos, pero Etxebehere se siente «asombrosamente tranquila», aunque advierte que «este fin de semana me tengo que mentalizar, porque no hay que olvidar que tenemos en frente a un Estado». Lekunberri se declara, sin embargo, más optimista: «Han pasado más de tres años en los que han ocurrido muchas cosas: las detenciones de Luhuso, el desarme del 8 de abril, el fin definitivo de ETA... El contexto es diferente, pienso que es más favorable».

Sin embargo a la hora de responder a la pregunta de qué es lo que más temen del juicio, los tres ortzaiztarras coinciden: «Tenemos la responsabilidad de divulgar un mensaje que sintonice y refuerce el proceso de paz. Si no fuera porque pensamos que el juicio puede valer como instrumento para hacer oÍr nuestra voz, no acudiríamos, no vamos para salvar nuestros culos».

Lekunberri, Mateo y Etxebehere también coinciden en otra cosa: «La buena conciencia de que hicimos lo que teniamos que hacer», dice con énfasis Lekunberri. «Los acontecimientos de después confirmaron lo que declaramos en los interrogatorios, íbamos en la buena dirección», reflexiona Mateo.

Etxebehere insiste en la importancia de hacer lo que cada uno cree que es correcto en cada momento. «Cuando lo haces no eres consciente de la importancia que tiene cada pequeña acción, no puedes calcular las consecuencias, pero lo haces porque hay que hacerlo, porque sin un paso no viene el siguiente. Sin Luhuso quizas no habría finalizado el desarme, y sin el desarme, quizas todavía no sería posible el final de ETA».

Secuencia de acontecimientos en 2015: Detenciones, registros y conferencias

28 de mayo

La Policia gala, junto con la Guardia Civil, halla un armamento de ETA en una casa de Biarritz y detiene a Nathalie Chasserieux, Enrique Lopez y sus respectivas parejas sentimentales.

6 de junio

ETA califica la operación de Biarritz de «ataque grave y directo» contra el «proceso de sellado» de sus depósitos de armas acordado con la Comisión Internacional de Verficación.

11 junio

Se celebra la Conferencia Humanitaria por la Paz en el Pais Vasco, en la Asamblea Nacional en París. 110 personalidades piden al Gobierno implicación en proceso de paz y que participe en el desarme de ETA.

7 de julio

Detenidos en Ortzaize Terexa Lekunberri y Jef Mateo junto a los presuntos mienbros de ETA Xabi Goienetxea e Iñaki Reta.

9 de julio

Detenida en Ortzaize Grazi Etxebehere y cargas de la Policía contra las numerosas personas que se acercan allí a mostrar su solidaridad con los últimos detenidos.

22 de septiembre

Detenidos en una casa de Baigorri Iratxe Sorzabal, David Pla, Ramon Sagarzazu y Pantxo Flores.







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viernes, 17 de febrero de 2017

El Foro Social Plantea Desarme Verificado

Ante la postura por parte de los regímenes de París y Madrid -este último ha llegado al extremo de criminalizar a adolescentes ante la indiferencia de la propia ONU- para obstaculizar el proceso de Desarme, Desmovilización y Reinserción por parte de ETA, una vez más es la sociedad vasca acompañada por estamentos progresistas de la comunidad internacional la que propone pasos a seguir en ese sentido.

Aquí les compartimos el artículo al respecto publicado en Gara:


Avanzando por la senda del acto de Aiete de octubre pero recogiendo los posicionamientos nuevos desde entonces (como el paso de ETA evidenciado en los hechos de Luhuso), el Foro Social ha detallado aún más sus propuestas para el desarme de la organización, con verificación internacioinal e implicación de gobiernos y parlamentos vascos.

Ramón Sola

En el acto celebrado en Aiete el pasado mes de octubre en el quinto aniversario de la Declaración, el Foro Social Permanente ya avanzó una novedosa propuesta para el desarme de ETA, que entre otras cosas conllevaba la implicación de los gobiernos y parlamentos vascos. Desde entonces se han desencadenado nuevos hechos y posicionamientos en este ámbito, especialmente la redada de Luhuso de diciembre que sacó a la luz tres cosas a la vez: que ETA había dado el paso de iniciar el desarme, que había una iniciativa civil en marcha para desarrollarlo, y que esta acción contaba con respaldo político muy mayoritario tanto al norte de Euskal Herria (manifestación de Baiona) como al sur (declaración conjunta en Bilbo).

En este contexto, el Foro Social Permanente difundió ayer un documento que viene a concretar un poco más sus propuestas al respecto. Como viene ocurriendo desde ese acto de Aiete, los estados español y francés son emplazados únicamente a no torpedear los pasos que se vayan dando. Se les reitera el llamamiento a «facilitar la destrucción de armas, municiones y explosivos, o al menos a no obstaculizarla. La actual política de impedir cualquier avance mediante arrestos, control de la Comisión Internacional de Verificación (CIV), etcétera, no hacen sino demorar y dificultar un proceso de desarme deseado por el conjunto de la sociedad vasca».

El protagonismo absoluto en esta tarea se sitúa en Euskal Herria, con el apoyo de la comunidad internacional. Dado que ETA ha revelado que ha concluido el inventariado, se plantea que hace falta «una Comisión de Monitoreo o Verificación» de la destrucción de armamento, que se constituiría «en base a la CIV» –que lleva ya cinco años y medio trabajando con expertos de primer nivel internacional–.

Dadas las necesidades de que el proceso de desarme ofrezca «seguridad» a la sociedad vasca, el Foro Social aboga en paralelo por «establecer en los parlamentos vasco y navarro mecanismos de enlace con la Comisión de Monitoreo o Verificación para hacer un seguimiento del proceso de destrucción y desarme. Se debería constituir una comisión de características similares con electos de Ipar Euskal Herria», apostilla.

«Similares mecanismos» se proponen desde los gobiernos de Lakua e Iruñea. «Dadas sus competencias en materia de seguridad y orden público en los territorios autonómicos respectivos, sería pertinente que pudiesen contar con mecanismos que certificasen el desarme completo en dichas jurisdicciones», sugiere el Foro.

Junto a ello, ve necesario «un marco de encuentro y enlace de los anteriores con la sociedad civil organizada». El propio Foro Social Permanente se presenta dispuesto a cooperar con todos los implicados.

Y en último lugar se apuesta por «informar y tratar con instancias europeas e internacionales sobre el proceso de destrucción y desarme», desde la convicción de que «es una buena noticia para el conjunto de la ciudadanía europea».

Antecedentes positivos

El documento hace un repaso de lo avanzado hasta ahora, desde el 28 de setiembre de 2011 en que se constituyó la CIV (antes incluso de la Declaración de Aiete) hasta los últimos hechos de Luhuso que constatan que se ha abierto la fase del desarme de ETA, después de un complejo proceso de sellado e inventariado que se puso en marcha a inicios del año 2014.

Entre los elementos positivos que pone sobre la mesa el Foro Social Permanente figura esta posición de ETA, pero también el rotundo apoyo de los electos de Ipar Euskal Herria (600 de todas las tendencias políticas han emplazado a París); la declaración de Bilbo del 22 de diciembre en que PNV, EH Bildu, Geroa Bai, Podemos Nafarroa y la mayoría sindical tomaban posición y compromisos; la disposición expresada por Lakua desde 2014 en favor de un «cierre ordenado»; o la declaración de la Conferencia de París de junio de 2015 que instaba a las autoridades españolas y francesas a implicarse en positivo.

Frente a todo ello está la realidad de los obstáculos impuestos por ambos estados, que han hecho –según el Foro– que todo este proceso «se haya venido demorando en el tiempo». Con todo, destaca que se haya llegado al inicio de la fase de desarme y que haya un liderazgo civil de fondo en todo ello.

Llegados a este punto y con estas condiciones objetivas, la propuesta se plantea desde la premisa de que «urge diseñar, desarrollar y culminar un proceso de desmantelamiento y desarme» y que hace falta una implicación multilateral para conseguirlo.

Actores con quienes se reúne

En este informe el Foro Social Permanente da a conocer además con qué agentes se ha reunido. No está entre ellos David Pla, delegado de ETA para la resolución, preso en París, dada la negativa del juez a permitirlo.

Sí se ha entrevistado, «al más alto nivel», con el Gobierno de Lakua y el de Iruñea, así como con la presidenta del Parlamento navarro. Por lo que respecta a las formaciones políticas, subraya que ha solicitado reuniones a todas. En la CAV se ha sentado con PNV, Podemos, EH Bildu, Sortu, PSE y Ezker Anitza-Izquierda Unida; en Nafarroa, con Geroa Bai, Podemos, EH Bildu, PSN e I-E.

Por lo que respecta al ámbito sindical y social, entre sus interlocutores están ELA, UGT, LAB, CCOO, Steilas, ESK, EHNE, Sare, Etxerat, Baketik, Ahotsak, Egiari Zor, Gernika Gogoratuz, Gernika Batzordea, Bilgune Feminista, Mundubat... junto a «numerosas personas a título individual».

Las conclusiones de esta ingente tarea de interlocución son positivas: «Constatamos que hay acuerdo entre todos los actores en avanzar en un proceso de desarme completo mediante la destrucción de los arsenales de ETA», «debe hacerse en un plazo razonable y con un calendario acordado» y «debe ser internacionalmente verificado y dar seguridad de su realización al conjunto de la sociedad vasca y sus instituciones, así como a los estados involucrados».

Las aportaciones de Urkullu y Ayrault

El Foro Social añade un par de apuntes concretos en referencia a dos tomas de posición institucionales. La primera es la propuesta del lehendakari de la CAV, Iñigo Urkullu, al Gobierno español de una «participación delegada» en el proceso de desarme, verbalizada en varias entrevistas en diciembre. El Foro lo considera positivo, aunque matiza que esta apelación a Madrid «debería incluir un acuerdo de garantías de seguridad hacia todos los participantes en el proceso».

La segunda se refiere a las declaraciones del ministro de Exteriores francés, Jean-Marc Ayrault, el 10 de febrero en Biarritz, y que insinuaban una apertura. El Foro Social Permanente dice querer ver «un gesto» pero asegura que los datos de que dispone sobre la voluntad de París van en sentido contrario. «¿Habla a título particular o como representante del Gobierno? –pregunta a Ayrault–. Si representa un cambio de posición, desde la sociedad civil estamos dispuestos a acompañarlo».

Criterios «para seguir avanzando»

Seguridad para con la población

«Hablamos de un proceso de destrucción de armas, municiones y explosivos, por su naturaleza peligrosos (...) No se puede hacer de cualquier manera. Hay que evitar riesgo alguno».

Control completo de armas y explosivos

«Un proceso así exige que haya un control sobre el armamento y explosivos para que se pueda dar seguridad de que el mismo es completo y nada ha quedado sin control. Es en interés de la sociedad que las armas y explosivos sean completamente destruidos y no terminen en terceras manos».

Transparencia en la medida de lo posible

«El proceso, por tratarse de desarme de organizaciones ilegales, debe ser llevado a cabo por personas huidas de la justicia, y requiere de grandes medidas de discreción y seguridad sobre el cuándo, el quién o el cómo. Sin embargo es necesario que al mismo tiempo haya transparencia sobre el qué».

Sostenibilidad en el tiempo y calendario

«Si deseamos un proceso controlado y que dé seguridad a la sociedad, esto implica que sea sostenible en el tiempo, sin dilaciones indebidas. Ciertamente este tema está relacionado con otros aspectos como la seguridad pero es necesario tenerlo en cuenta».

Entorno seguro para los involucrados

«No hay proceso de desarme en el mundo que se haya realizado mientras las personas involucradas o las facilitadoras corran el riesgo de ser detenidas, apresadas o algo peor».

Legitimidad de los actores, mandatos claros

«Los procesos de desarme requieren de participación externa y ello exige que los mismos tengan mandatos claros, acordados entre las partes. Así, en el caso de la CIV, su primer mandato fue verificar el alto el fuego y posteriormente verificar la puesta de fuera de uso operativo de armas, explosivos y municiones».

Consentimiento y voluntad de los afectados

«Los procesos de desarme suelen ser procesos voluntarios en los que las organizaciones armadas por propia voluntad, dentro o no de más amplios procesos, consideran llegado el momento de dar ese paso. Sin el consentimiento de los directamente afectados no estamos hablando de un proceso de desarme. Es el carácter voluntario el que da solidez al proceso, dado que es reflejo de una voluntad decidida de dar fin a un ciclo».

Monitoreo internacional

«El propio carácter de los procesos violentos implica que pasos como el desarme solo puedan darse en la mayoría de las ocasiones con una involucración internacional que garantiza un desarrollo neutral del mismo. La participación de terceras partes neutrales facilita estos procesos».

Participación de la sociedad civil

«Consideramos que un proceso de desarme es un proceso de tal alcance y significación para un país que ha vivido y vive la violencia y la polarización que ello conlleva, que la participación de la sociedad, de un modo u otro, con el objetivo que pueda certificar su cumplimiento, es un valor en sí mismo».







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domingo, 12 de junio de 2016

Entrevista a Philippe Texier

Les compartimos esta entrevista al magistrado Philippe Texier con respecto al trato que París le da a los presos políticos vascos, la misma ha sido publicada en Gara:

«Los jueces franceses deberían tener en cuenta el contexto actual y no lo hacen»

Cuenta con una larga trayectoria profesional en la que ha participado -y sigue haciéndolo- en procesos de paz tan complejos como El Salvador, Colombia o Palestina. Es, entre otros, asesor del Tribunal Supremo francés y de la Federación Internacional de Derechos Humanos. Ahora se ha incorporado al grupo de juristas que analizará la situación de los presos políticos vascos en el Estado francés.

Arantxa Manterola
Los defensores de presos vascos en el Estado francés afirman que entre los profesionales de la judicatura hay un desconocimiento bastante generalizado de su situación. ¿Es realmente así?

Sí. Evidentemente los que trabajan en el País vasco norte están más al corriente, pero los demás no, porque esas situaciones dependen más bien de los jueces de aplicación de penas. Se desconoce, en particular, el tema del alejamiento de los presos de sus familias.

¿Ese desconocimiento podría considerarse normal o el hecho de que en el fondo haya una cuestión política favorece esa falta de interés?

Es difícil contestar a eso. Considero que es más bien falta de conocimiento. No creo que por parte de los jueces haya una actitud claramente política, aunque quizás en algunos casos sí se dé esa circunstancia. Pero, en general, no me atrevería a decir que se trate de una falta de interés voluntaria.

Sin embargo, entre los que están más o menos al corriente, la cuestión de la vulneración de los derechos fundamentales de los presos no parece levantar ampollas...

Lo que habría que conseguir es que los jueces franceses se convenzan poco a poco de que los presos vascos son presos como los demás y que hay reglas que aplicar. Por ejemplo, el acercamiento a sus familias y, al cabo de cierto tiempo, la posibilidad de obtener la libertad condicional. Todo eso tiene que aplicarse y tengo entendido que no se hace. Por eso los jueces tendrían que enterarse del contexto político actual, es decir, que desde la Conferencia de Aiete de octubre de 2011 ETA se comprometió unilateralmente a abandonar la lucha armada. Los jueces deberían tenerlo en cuenta y no lo hacen.

Hace exactamente un año tuvo lugar la Conferencia de París, que fue considerada como un punto de inflexión para difundir la situación de los presos y también del proceso de resolución. De allí surge la idea de crear una comisión de juristas en la que usted participa. ¿Cuál es su objetivo?

El objetivo número uno es, precisamente, dar a conocer esta cuestión y la coyuntura actual en el medio jurídico (abogados, jueces, profesores de Derecho...). El segundo propósito es exigir a autoridades y magistrados que se aplique la ley común a los presos vascos, y la tercera meta, como objetivo a más medio plazo, es favorecer el proceso de paz. Por el momento no hay un proceso en marcha porque el Estado español no quiere saber nada y el francés es indiferente. Habría que intentar implicarlo y ver si el Estado español evoluciona. Quizás, ¿quién sabe?, con el nuevo gobierno que se forme tras las próximas elecciones...

Usted ha conocido otros procesos de cerca, como el de El Salvador o el de Colombia, y sabe que a menudo el tema de los presos es un arma para presionar a una parte del conflicto, algo que resulta bastante obvio también en el caso vasco. ¿Qué se puede hacer desde el ámbito judicial para romper ese círculo vicioso?

Creo que en Francia los jueces no pueden hacer directamente gran cosa a ese respecto. Lo que es importante es que las partes se sienten en torno a una mesa, hablen y tomen decisiones políticas porque, al fin y al cabo, se trata de decisiones políticas.

Si las hubiera, ¿podría la ley adaptarse a esas decisiones políticas?

En algunos procesos de paz, en base a la justicia transicional, se han dictado leyes específicas para adecuarse a dichos procesos. Creo que en el caso vasco no es necesario. Por ejemplo, si se aplica la legislación francesa se puede acercar a los presos a su entorno familiar sin ningún problema y, llegado el momento, también concederles las pertinentes libertades condicionales. Ahora esto no se hace por motivos políticos. Por eso insisto en que hay que acercarse a las autoridades políticas para tratar de convencerlas de que la situación realmente ha cambiado y mostrar, asimismo, que la mayoría de la sociedad civil vasca es favorable al proceso de paz. En el ámbito político del País Vasco francés, la inmensa mayoría también lo es y eso hay que tratar de difundirlo en todo el territorio francés.

Existen otras situaciones humanas muy graves de las que el Estado francés es directamente responsable, como la de los militantes vascos que deportó a otros países a mediados de los 80. ¿Estudiarán también ese tipo de cuestiones en la comisión?

Las primeras problemáticas que nos estamos planteando están más centradas en la situación penitenciaria de los presos vascos, pero es obvio que en cuanto se plantee la de los deportados también analizaremos esos casos y las posibilidades de intervención. Ahora nos encontramos en el punto de arranque. Esperemos que a partir de este encuentro [se refiere al celebrado ayer mismo a convocatoria de Bake Bidea y del Colegio de Abogados de Baiona] se unan a nuestro grupo más profesionales de la judicatura, tanto vascos como del resto del Estado. para poder abordar todas estas cuestiones.





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sábado, 27 de febrero de 2016

Foro Propone Monitorear Desarme

Pues que la anacrónica Madrid y la hipócrita París se niegan a facilitar el proceso de DDR para ETA, desde la sociedad civil vasca y la comunidad internacional se ha lanzado una propuesta para continuar con el mismo.

Aquí la nota publicada en Naiz:

Plantean una comisión de desarme con impulso vasco e internacional

Tras tomar en consideración el camino recorrido, las posiciones de los agentes y las opiniones de expertos, el Foro Social ha propuesto una vía que ya no mira al sellado e inventariado de armas, sino a su destrucción. Plantea una Comisión de Monitoreo con la implicación de instituciones, sociedad vasca y de la comunidad internacional.

Ramón Sola
El Foro Social promovido por organizaciones y ciudadanos vascos desde hace un lustro no se conforma con el bloqueo estatal a cuestiones como el desarme, y su última aportación es la propuesta lanzada ayer. La sesión monográfica celebrada en Gernika el último sábado de enero, con participación de expertos internacionales en resolución de conflictos, ha dado pie a una serie de conclusiones. Entre ellas hay un planteamiento concreto que apunta ya a una futura fase de «destrucción del armamento», para la que ven claro que se requiere «una Comisión de Monitoreo o Verificación del mismo».

Plantea constituirla sobre la base de la Comisión Internacional de Verificación (CIV), compuesta desde 2011 por personas de enorme experiencia en estos temas como Ram Manikkalingam y Ronnie Kasrils, pero yendo más allá tanto en la función como en la composición. El Foro Social recuerda en este punto que el mandato actual de la CIV se refiere estrictamente a la «verificación de un proceso unilateral de sellado y puesta fuera de uso operativo de armas, munición y explosivos».

De cara ya a una futura fase de destrucción de arsenales, «como paso previo» el Foro Social anima a la CIV a «continuar y culminar el proceso de inventariado y verificación del proceso de sellado y puesta fuera de uso operativo de las armas, municiones y explosivos de ETA». No obstante, junto a ello apuesta por integrar también en lo sucesivo a instituciones y sociedad civil vascas, así como a la comunidad internacional.

Iruñea y Gasteiz

Entrando al detalle, se propone establecer en los parlamentos de Iruñea y Gasteiz «mecanismos de enlace con esa Comisión de Monitoreo o Verificación, para hacer un seguimiento del proceso de destrucción y desarme» y se añade que «se debería constituir una comisión de características similares con electos de Ipar Euskal Herria», donde cabe recordar que hay una unidad de acción política casi total en este terreno de la resolución, al contrario de lo que ocurre en el sur.

El Foro Social aboga igualmente por la implicación de los gobiernos de Lakua y Nafarroa, y en este punto apostilla que «sería pertinente que pudiesen contar con mecanismos que certificasen el desarme completo en dichas jurisdicciones».

Respecto a la sociedad vasca, cree que se necesita «un marco de encuentro y enlace» con este proceso. El Foro Social y los organismos organizadores «muestran su disposición a cooperar».

«Buena noticia para Europa»

En cuanto a la comunidad internacional, lo que se propone es «informar y tratar con instancias europeas e internacionales sobre el proceso de destrucción y desarme», desde la consideración de que un proceso de destrucción de armas, explosivos y municiones es una buena noticia para el conjunto de la ciudadanía europea».

Frente a las apelaciones a la ciudadanía vasca y la comunidad internacional, la mención a Madrid y París apenas ocupa dos líneas de estos dos folios de conclusiones. El Foro Social se limita a «reiterar el llamamiento a los gobiernos español y francés a facilitar la labor de destrucción de armas, municiones y explosivos, o al menos a no obstaculizarlas».

Fuentes y recorrido

Estas conclusiones fueron leídas por los portavoces del Foro Social Peio Dufau (Bake Bidea) y Sabin Ibazeta (Gernika Batzordea), en una rueda de prensa en que también tomaron la palabra Anaiz Funosas, Aitzpea Leiozaola, Anne Marie Bordes y Agus Hernán, en nombre de diversas organizaciones que impulsaron la jornada del 30 de enero Gernika.

Explicaron que para llegar a este punto han tenido en cuenta, además de las recomendaciones ya realizadas en 2013 por el Foro Social, la Declaración de Baiona suscrita por representantes de todo el arco político en 2014, la declaración de la Conferencia de París de 2015, la propuesta del Gobierno de Lakua de diciembre de 2014 y las declaraciones realizadas a GARA por David Pla en condición de delegado de ETA para la resolución en diciembre pasado, así como la declaración anterior de esta organización en la que se aboga por «un diseño compartido de desarme».

Esta propuesta no se limita a su presentación, sino que será difundida y trabajada. Precisaron que la compartirán con partidos, sindicatos e instituciones, algunas de las cuales tienen un papel importante en este diseño. A preguntas de los periodistas, negaron que haya motivos para el pesimismo, pese a los casi cinco años de bloqueo estatal sobre esta cuestión. Y recordaron opiniones de los expertos como la necesidad de innovar para superar los obstáculos que surgen en estos procesos.

Cronología

Octubre 2011

La Declaración de Aiete insta a los estados a dar respuesta positiva a un eventual fin de la lucha armada de ETA y abordar consecuencias del conflicto, como el desarme. Sin embargo, Madrid y París declinan dialogar con ETA. El Gobierno Rajoy se limita a exigir la entrega de armas.

Febrero 2014

La CIV da a conocer, con prueba gráfica, que ETA ha dado inicio a un proceso de sellado e inventariado de armas con carácter unilateral. Madrid intenta restarle valor y credibilidad, con una intensa campaña mediática que incluye intentar ridiculizar la foto. Además, obliga a comparecer en la AN a los verificadores. París le emula.

Diciembre 2014

La CIV confirma que el proceso sigue, pero la misma tarde el Gobierno de Lakua expresa su disconformidad con el ritmo y el modo y presenta un plan propio.

Mayo 2015

ETA, que ya ha desmantelado antes sus estructuras para atentar, da a conocer nuevos avances en el sellado e inventariado, y añade su disposición a un «proceso compartido» de desarme en el que afirma que tiene en cuenta la posición del Gobierno de Lakua.



No permiten el desarme pero eso sí, exigen que músicos vascos y valencianos no se presenten en Madrid por su supuesto apoyo a ETA. Así se las gastan los impunes.





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jueves, 18 de febrero de 2016

Alaux Interpela a París

El inmovilismo de Madrid con respecto a la oportunidad de abrir un auténtico proceso de paz y reconciliación en Euskal Herria ha sido replicado tal cual por París, con lo que queda demostrado que de republicano nada y de jacobino mucho.

Pero hay quienes desde Iparralde levantan la voz ante esta ignominia.

Aquí la nota publicada en Naiz:

La diputada Sylviane Alaux (PS) interpela al Gobierno francés sobre el proceso de paz

Sylviane Alaux, diputada vasca del PS, ha llevado a la Asamblea Nacional la cuestión de la resolución del conflicto en Euskal Herria al interpelar al Ejecutivo francés sobre su postura y su implicación respecto al mismo.
Un día después de haber visitado a la presa gravemente enferma Lorentxa Guimon en la cárcel de Rennes, a donde acudió acompañada por el diputado de Bretaña Paul Molac, Sylviane Alaux ha puesto sobre la mesa la cuestión de la resolución del conflicto en Euskal Herria y ha traído a colación la Conferencia que se celebró en París el 11 de junio del año pasado.

Alaux ha recordado que en aquella participaron expresos y víctimas y que todas ellas coincidieron en la necesidad de avanzar en el proceso de paz. Ha incidido en que también se trataron «elementos impresincibles» como el acercamiento de los presos vascos o la revisión de sus condenas.

Además, ha subrayado la disposición que existe en Euskal Herria para seguir dando pasos en el proceso, aunque ha advertido de que no es posible su avance «sin la participación de los estados». «Pido al Gobierno que precise cuál es su actitud respecto al proceso de paz», ha cuestionado Alaux.

El ministro de Interior, Bernard Cazenauve, a quien iba dirigida la la interpelación, no ha estado presente en la sesión, por lo que la encargada de responder ha sido Clotilde Valter, secretaria de Estado de Formación Profesional, quien ha apuntado que la Declaración de París tenía cuatro puntos, uno de los cuales se refería a la implicación de los gobiernos.

En ese sentido, ha remarcado que la disolución de ETA y la entrega de armas son «condiciones imprescindibles», ya que, a su juicio, eso demostraría que «la decisión de dejar la lucha armada es verdadera».

Respecto a la petición de acercamiento, ha respondido a Alaux que se trata de «presos condenados por actos terroristas».

En su réplica, Alaux ha apelado a la necesidad de «sentarse todos alrededor de una mesa para analizar cómo se puede dar la entrega de armas y también para tomar decisiones sobre los presos».

Por último, la diputada del PS ha indicado que deben respetarse los derechos humanos de los presos y ha añadido que la sociedad vasca pide a los gobiernos de París y Madrid que se muevan.



Clotilde Valter, al mismo tiempo jacobina y definitivamente apologista del fascismo español, olvida convenientemente que los delegados de ETA para el desarme fueron arrestados en Baigorri, "Francia".





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viernes, 22 de enero de 2016

Gernika y el DDR

Les compartimos este reportaje acerca del encuentro que se realizará en Gernika para impulsar el DDR como parte del proceso de paz y reconciliación en Euskal Herria:

La sociedad civil debatirá en Gernika cómo lograr un «desarme ordenado»

Gernika acogerá el próximo sábado, 30 de enero, el III Foro Social para impulsar el proceso de paz. Se planteará cómo puede aportar la sociedad civil para sustentar un «desarme ordenado». «Queremos buscar soluciones para superar el bloqueo de los estados y para que ETA lleve a cabo el desarme en un periodo de tiempo razonable», explicaron.

Agustín Goikoetxea
Gernika pretende marcar otra vez un nuevo hito en el proceso de resolución después de no todas las recomendaciones que salieron de los anteriores foros sociales de Bilbo, Iruñea, Irun o Baiona –auspiciados por Lokarri y Bake Bidea– se hayan desarrollado en la práctica. Ahora, en la villa foral vizcaina, Bake Bidea, Uharan, Gernika Batzordea y Antxeta Irratia están convencidos de que muchos actores institucionales y de distinta naturaleza aportarán para darle un nuevo impulso y superar el bloqueo impuesto desde Madrid y París.

Anaiz Funosas, de Bake Bidea, reconoció que esos «pasos» que se definieron en las anteriores citas no han sido «suficientes» para activar el proceso, por lo que esperan que esta nueva edición del Foro Social sirva a los actores para proponer iniciativas que permitan avances. En todo caso, dejó claro que no se puede hablar de «fracaso» al referirse a la aplicación de los recomendaciones.

A su lado, Peio Dufau incidió en la importancia que, en su opinión, tiene que la sociedad civil determine cuál es el papel que está dispuesta a jugar. Confesó que el objetivo no es fácil aunque dijo estar seguro de que la sociedad será capaz de definir unas directrices que ayuden a activar un proceso de paz, tal y como desea una mayoría social.

El tema elegido en esta ocasión es el desarme, que entienden como «cuestión básica para el avance del proceso de paz». En la comparecencia de ayer en un céntrico hotel de Bilbo, Dufau y Sabin Ibazeta recordaron que poco se ha avanzado en ese ámbito, al menos públicamente, desde que ETA anunciase en febrero de 2014 el comienzo del proceso de sellado bajo la supervisión de la Comisión Internacional de Verificación (CIV). En mayo de 2015, a través de un comunicado, la organización clandestina señaló que iba a continuar con ese proceso y que estaba dispuesta a «un diseño compartido de desarme» dentro de una hoja de ruta de resolución de las consecuencias del conflicto, por lo que saludaban las recomendaciones salidas del Foro Social y otras.

«Encontrar soluciones»

«Queremos tratar esta cuestión –explicaron los promotores–, porque creemos que existen posibilidades para encontrar soluciones, ya que ETA ha mostrado su voluntad de dar pasos. En Ipar Euskal Herria, la Declaración de Baiona determina el desarrollo de este proceso, la Declaración de París hace hincapié en la necesidad de este proceso y el Gobierno Vasco ha puesto sobre la mesa una propuesta para el desarrollo de este proceso», recordaron.

Por ese motivo, los cuatro colectivos que impulsan la cita del sábado 30 en Gernika quieren «encauzar» la aportación de la sociedad civil «para fijar las bases de un desarme ordenado». Además, no pasan por alto el simbolismo de Gernika, válido para dar un nuevo empujón al proceso; ahí está el acuerdo suscrito en setiembre de 2010 por importantes agentes políticos, sociales y sindicales, que sentó bases para la realidad actual.

Están convencidos del papel de la sociedad para culminar un proceso de paz y, por ello, en la actual coyuntura consideran «esencial dar un nuevo aliento al Foro Social». Esa fue la conclusión a la que llegaron en julio de 2015 en la conferencia de Ficoba, en Irun. «Estamos más convencidos que nunca de la necesidad de darle un nuevo impulso, reforzando las recomendaciones en cada ámbito y haciendo las contribuciones que sean necesarias», subrayaron.

Gestos en Ipar Euskal Herria

Destacaron los distintos ritmos que se están dando en Ipar Euskal Herria –con algunos gestos– mientras en Hegoalde no se han logrado un consenso similar, algo que lamentaron aunque trataron de evitar el término «fracaso». Citaron la Declaración de Baiona del 24 de octubre de 2014 y la conferencia sobre Euskal Herria que tuvo lugar el 11 de junio de 2015 en la Asamblea Nacional, en París.

«Se trató de un día importante para demostrar el consenso de los representantes políticos en torno a la Declaración de Aiete, la participación de la sociedad civil y para hacer hincapié en la necesidad de la participación del Estado francés», argumentaron. Tampoco olvidaron remarcar, siguiendo con Ipar Euskal Herria, la constitución por parte de diferentes agentes de la inicitiva Bagoaz para la vuelta a casa de personas presas y huidas, que reunió el 9 de enero en Baiona a más de 8.000 personas, con el apoyo de electos de todos los partidos.

Siguiendo la estela de aquel encuentro, el miércoles se ha convocado un seminario en la Sorbona. En esa prestigiosa universidad parisina se analizará el papel que presas y presos pueden desempeñar en procesos de paz y buscarán enseñanzas válidas del caso irlandés bajo la dinamización de Joana Etchart, del grupo de investigación de la Sorbona Monde Anglophone y el magistrado Serge Portelli. Este seminario cuenta con la participación de Kieran McEvoy, profesor de la Universidad de Belfast; Nicolas Ferran, jurista del Observatorio Internacional de Prisiones; Gabi Mouesca, exprisionero y expresidente de OIP; la abogada Xantiana Cachenaut; y Joana Haranboure, hija de «Txistor» Haranboure, que lleva 25 años en prisión.

El análisis del proceso en Colombia tendrá protagonismo

El Foro pretende buscar las claves para que la sociedad civil pueda aportar las bases para un «desarme ordenado» pero atendiendo a otras realidades como la de Colombia, donde se han ido dando avances significativos. «Nos parecía importante dedicarle un espacio, ya que se está transformando en una referencia importante y nos parece interesante discutir sobre los retos que enfrenta», manifestaron al presentar el programa.

En Lizeo Antzokia estarán el próximo sábado diferentes personas que conocen la realidad del proceso en Colombia y en Euskal Herria. Acudirá, por ejemplo, el abogado colombiano Carlos Alberto Ruiz Socha, así como la integrante de la Fundación Berghof, Veronique Dudouet, y Kristian Herbolzheimer, responsable de los proyectos colombianos de Conciliation Resources, para disertar sobre el papel que puede jugar la sociedad civil en el proceso de desarme.

A fin de describir el desarrollo hacia el desarme en Euskal Herria, se cuenta con Brian Currin, que hablará acerca de los pasos que se han dado desde el alto el fuego de ETA en enero de 2011 y la creación de la CIV hasta la actualidad.

También participará Alberto Spektorowsky, del Grupo Internacional de Contacto, que opinará sobre las lecciones que se pueden extraer de los Diálogos de Paz de La Habana entre el Gobierno colombiano y las FARC, de cara a tratar de implementarlas al proceso vasco.

ETA ya se declaró abierta «a analizar cómo se puede mejorar»

No es la primera ocasión en que el Foro Social aborda la cuestión del desarme, ya lo hizo durante los encuentros de Bilbo e Iruñea, en 2013. En las doce aportaciones recogidas y hechas públicas posterormente, en mayo de aquel año en el Palacio de Aiete, se aconsejaba «el diseño de un proceso controlado, ordenado y consensuado que culmine con el desmantelamiento de armas y estructuras militares de ETA», añadiendo la importancia de que desde el comienzo hubiese organismos facilitadores independientes «que den seguridad a lo realizado».

Quince meses después del acto de inicio de inventariado y sellado de su arsenal junto a miembros de la Comisión Internacional de Verificación (CIV), ETA emitió el 7 de mayo de 2015 un extenso comunicado en el que mostraba su disposición a «diseño compartido del desarme» y respondía a un planteamiento previo efectuado por el Ejecutivo de Lakua. La organización clandestina emplazaba a los agentes políticos y sociales vascos, «especialmente al Gobierno Vasco», a trabajar en esa línea.

ETA animaba en aquella comunicación a todos los partidarios de la resolución a «consensuar modos razonables de superar todas las consecuencias del conflicto», conformando «una hoja de ruta». Defendía que los agentes llamados a sumarse a la iniciativa no partían de cero. En ese comunicado citó expresamente «las recomendaciones del Foro Social, los procesos que están en marcha (el sellado del armamento de ETA o el camino político y jurídico que abrió la declaración de EPPK de diciembre de 2013, entre otros), la propuesta de Zuzen Bide de Lakua, la Declaración de Baiona y la ‘Vía Vasca por la Paz’ que acaba de presentar EH Bildu».

Al margen de la cuestión del desarme, el Foro planteó aportaciones en los ámbitos de las personas presas y huidas, derechos humanos, y verdad y memoria. Lo referido a represaliados es conocido, menos la propuesta de reformas legislativas que garanticen los derechos humanos, que una entidad independiente evalúe su situación, que la justicia se aplique teniendo en cuenta el contexto del proceso de paz y que se redimensione el número y la función de las Fuerzas de Seguridad del Estado.

Los integrantes del Foro trasladaron estas recomendaciones a instituciones y también a fuerzas políticas y a otros agentes, «con la aspiración de que sirvan para buscar nuevas soluciones» que por el momento no han llegado aunque se evita a toda costa pronunciar la palabra «fracaso».






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jueves, 7 de enero de 2016

Iparralde con Lxs Presxs

Se acerca la gran fecha, la cita en Bilbo y en Baiona para el 9 de enero en favor de lxs represaliadxs políticxs vascxs, en la iniciativa convocada por Bagoaz y Sare.

Aquí esta nota acerca de las adhesiones al norte de los Pirineos, publicada en Gara:

Electos de todos los colores alzan la voz ante el bloqueo y se unen al 9-E

Cinco parlamentarios, 21 consejeros regionales, 7 consejeros departamentales, 28 alcaldes y numerosos ediles se unen a las convocatorias de Sare y Bagoaz de este sábado y subrayan la importancia de participar en las mismas. Interpelan directamente al Gobierno francés y a su ministra de justicia Taubira para que se impliquen con la paz.

G. M. Zubiarrain
Una plural representación de electos vascos y franceses ha mostrado su adhesión a las manifestaciones convocadas por Sare y Bagoaz para este sábado en Bilbo y Baiona en demanda de la repatriación de los presos políticos vascos y a favor de los derechos, la resolución y la paz. Entre ellos se encuentran los principales cargos políticos de Ipar Euskal Herria así como los representantes de todo el espectro político, salvo el FN.

Tras recordar como hito la celebración, el pasado junio, de una Conferencia Humanitaria por la Paz en la Asamblea Nacional en el cual 110 personalidades francesas pidieron el impulso del proceso y una solución al tema de los presos, los 180 electos califican la situación actual de incompresible: «no se entiende que los presos continuen dispersados, que sus peticiones de libertad condicional sean rechazadas, que los presos gravemente enfermos como Lorentxa Guimon sigan en prisión», declaran tajantemente.

Lejos de echar balones fuera, afirman que «corresponde a todos» acabar con esta situación y por eso «nosotros, electos de todo color, nos unimos y llamamos a la participación» en las manifestaciones del sábado.

La declaración va más allá en las reivindaciones. Los firmantes también se unen a la Declaración de Baiona del 24 de octubre de 2014 en la que se trazaba una hoja de ruta precisa y global para superar el conflicto.

Interpelación

Volviendo al tema de los presos, los electos vascos y franceses piden a la ministra de justicia francesa, Christiane Taubira, que «pase de las palabras a los hechos» y acerque a los presos. La parlamentaria Colette Capdevielle fue tajante con el Gobierno de su partido: «no le pedimos gestos, sino que cumplan la ley». La consejera regional Alice Eiciaguezagar, por su parte, pidió abandonar de una vez por todas la «lógica antiterrorista» y se mostró determinante ante las reiteradas negativas de París: «seguiremos adelante con nuestras peticiones hasta que éstas sean atendidas».

Firman la declaración impulsada por Bake Bidea cinco parlamentarios (Sylviane Alaux, Colette Capdevielle, Frédérique Espagnac, Jean Lassalle y Paul Molac), 21 consejeros regionales provenientes de distintos departamentos de Aquitania-Poitou-Charente entre los que se encuentra el alcalde de Biarritz, Michel Veunac, los consejeros departamentales Christine Aragon, Fabienne Ayensa, Alain Iriart o Max Brisson, y numerosos alcaldes como Jean-Réné Etchegaray (Baiona), Bruno Carrere (Uztaritze), Maite Etxeberria (Ozaze-Zuhara), Jean Michel Coscarat (Baigorri) o Jean Marie Iputcha (Ezpeleta).

El también parlamentario centrista Jean Jacques Lasserre ha hecho saber su adhesión a toda dinámica impulsada por Bake Bidea pero no ha firmado la declaración.

Leiciaguecahar (E.E.- LesVerts), el alcalde de Lekorne, Lucien Betbedere, la edil lohizundarra Yvette Debarbieux y la parlamentaria Alaux fueron los encargados de leer la declaración.





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martes, 20 de octubre de 2015

Entre la Ley y la Paz

Vaya, miren nada más lo que nos informa este caballero acerca del proceso de desarme, desmovilización y reinserción de ETA en esta entrevista publicada en Gara: 


«La ley debe interpretarse en favor de la paz, no para la represión»

Consejero de los cinco primeros ministros durante el mandato de François Mitterrand. Experto independiente en el Comité de los Derechos Humanos de la ONU, y autor de los principios contra la impunidad también llamados “Principios Joinet”.

Idoia Eraso / G.M. Zubiarrain

Louis Joinet fue el Presidente de la Conferencia Humanitaria para la Paz en el País Vasco que tuvo lugar en junio en París. Un proceso que sigue de cerca desde hace casi cincuenta años. Invitado a Baiona para hablar sobre justicia transicional, también aprovechó la visita a Euskal Herria para reunirse con los familiares de la presa política Lorentxa Beyrie, que conoció en prisión hace años.

¿Cómo valora la repercusión que ha tenido la Conferencia de París?

Ha tenido mucho eco, esencialmente en País Vasco. Pero es necesario que el debate tenga lugar primero entre los vascos, y después entre los vascos, España y Francia. Y desde ese punto de vista es positivo.

Lo que ha sido muy positivo es que tuvo lugar en la Asamblea Nacional, no sé como funciona la democracia española, pero aparentemente les ha sorprendido. Entre nosotros no, todo diputado tiene acceso. Entre los participantes se encontraban parlamentarios, electos locales… tanto de la derecha, como de la izquierda.

¿Cómo explica usted que mientras en Ipar Euskal Herria los electos de la derecha y de la izquierda están a favor del proceso, los gobiernos no hagan nada para que el mismo avance?

Mientras no haya una voluntad real para que tenga éxito por parte de ambas partes, se puede lograr, pero será muy largo.

Conozco el proceso vasco desde antes de 1981, antes eramos antifranquistas y por lo tanto provascos. Ahora sé que hay una verdadera voluntad política interna a favor del proceso. Pero no consiguen salir de la clandestinidad, porque siguen estando perseguidos, y algunos han sido detenidos hace poco. Mientras tanto, ¿cómo hacer la paz? Esa es la cuestión de fondo.

Si un Estado manda a sus servicios secretos a continuar a espiar a los etarras... deberían tener una rama que verifique si se trata de una propuesta real o no. Porque los estados están muy influenciados por los servicios secretos; he trabajado con cinco primeros ministros y sé de qué se trata. Pero parece que no lo creen, está bloqueado.

¿Pero y si realmente sí lo creen pero no quieren hacer nada?

Incluso si creen en la voluntad, no quieren reconocerlo, tienen miedo de que les digan que andan maquinando con los terroristas. En España es más complicado porque hay una corriente política independentista, que no hay en Francia (quitando Córcega).

No tengo la respuesta concluyente, pero si una cosa está clara es que hasta que en España las elecciones no hayan pasado, no habrá nada. No quiere decir que el próximo gobierno sera más abierto, pero estamos en un momento clave.

Sobre el proceso de paz que gestionó en Nueva Caledonia, usted dijo: «Si hubiésemos utilizado la via legalista, nunca habría habido paz».

Sí, es lo que yo llamo «integrismo legalista». Es difícil, tengo amigos juristas que no lo comprenden, y dicen que es la ley la que debe de ganar. En mi opinión los derechos humanos son un medio, no el fin, he pasado toda mi vida en ello, y creo que el fin es la paz. La paz es como el amor, hay altos y bajos, pero es eso lo que hay que lograr.

Con el «integrismo legalista» ocurre, que se toca la paz con la punta de los dedos, vamos a besarnos (para continuar con la analogía), y en el último momento aparece un jurista que dice que es inconstitucional. Esa imagen del amor muestra que esa sed de paz es como el flechazo, no hay que dejarlo pasar. No es un argumento jurídico el que va a introducirse en la alcoba.

¿El tema vasco crea problemas diplomáticos entre el Estado francés y español, o el Estado francés no tiene problemas para seguir lo que le marca el Estado español?

No sé cuál es la postura del Gobierno francés, yo solo constato que detienen a los etarras en Francia, por lo tanto está mal informado sobre el proceso de paz. Es muy simple.

¿Cree usted que se utiliza la ley como un arma, para enfrentarse a ese proceso de paz en el que no creen?

Sí, cuando se detiene a la gente se aplica una ley. Todo proceso de paz supone que cada parte de un paso hacia la otra parte, y todavía no está maduro. Se ven claramente los pasos sobre los que se debería pensar, como acercar a los presos.

Es difícil pedir a los servicios secretos que informen sobre la paz y no sobre la guerra, pero es una gran experiencia que he adquirido. Cuando era consejero del primer ministro me confiaron ese trabajo. Cuando decidieron que iban a continuar con la represión, dijeron que también hacía falta una visión política de la violencia política, es lo que está en juego hoy en día. Se va a crear del final un problema.

La línea entre la legalidad y la ilegalidad es muy fina, y los dos estados dicen que hay que hacer lo que dicta la ley.

Haciendo referencia a mi experiencia en Chile, el rol del juez es interpretar la ley, y la ley puede interpretarse en los dos sentidos. Yo siempre he tratado, incluso como juez, de interpretar la ley teniendo en cuenta la legalidad futura. Cuando se está en un proceso de paz sincero, la ley debe interpretarse para que el proceso tenga éxito, y no para aplicar la represión. Es necesario que el amor llegue hasta los estados.

Yo he cometido inconstitucionalidades en el proceso de paz de Nueva Caledonia, pero había una sed de paz tan grande, de los dos lados… Cuando celebramos el acuerdo de paz a las cinco de la mañana con una copa de champagne, era un momento para llorar, era una noche de bodas (ríe).

Usted se define como facilitador. ¿Cuál es el trabajo de un facilicitador?

Es capital. Un negociador, tiene que elegir un campo, el negociador despoja un poco a la gente de la negociación. La negociación debe de hacerse entre la gente con intereses. Desde mi rol, facilito que se hablen.

La gente creía que me ocupaba de la negociación entre Francia y España, pero no, yo me ocupaba de la facilitación interna de ETA. Nunca he participado en negociaciones con el Gobierno español. Cuando me reuní con (Rafael) Vera, era porque quería verme, porque la gente de los servicios secretos debía de haberle informado. Pero no dije nada, no nos dijimos nada.

En el interior de un movimiento clandestino, y que está muy politizado, una decisión de acuerdo de paz no se puede tomar más que al nivel de la cúpula, dirección política. Pero una parte de la dirección está en el exilio, otra en prisión y la otra es clandestina, y hace falta que se encuentren, ese era nuestro trabajo: facilitar encuentros.

Yo no sé lo que se decían entre ellos, sacaba a algunos de la cárcel, me las arreglaba para que no detuviesen a los estaban en la clandestinidad. Logré que no hubiese micrófonos en la casa, pero como no tenían confianza, se iban a llamar a cabinas de teléfonos, cuando la casa no estaba bajo escucha y las cabinas sí, sin que yo lo supiese. Es una historia de locos.

¿Cómo se podría hacer avanzar el proceso?

Tal vez diría que el proceso de Aiete ha internacionalizado demasiado el proceso. Los estados detestan la internacionalización. Es necesario que si hay una negociación, haya un facilitador, o sino una pequeña comisión de no más de tres personas, como en Haiti. Y hacer madurar la voluntad de creer. Hace falta ese flechazo, que se puede desencadenar en cualquier momento, en un momento se cree. Vendrá, es ineluctable.

¿La internacionalización puede ser un problema?

Mi rol es hacer fructificar el aspacto internacional, para que vuelva aqui. Porque tendrá un efecto en el futuro. Lo de Aiete tuvo una utilidad, estuvo Koffi Annan. Haría falta que se implicase otra vez un poco, no públicamente, pero que pidiese tener un contacto con el Ministro de Asuntos Exteriores, o el embajador. Lo que hay que entender es que hay que implicar al Estado, que tenga él el problema. Yo tengo técnicas para eso.

La pasada semana hubo un encuentro sobre su vida profesional y la justicia transicional, en Baiona. ¿Cómo fue?

Fue histórico, porque era también el lanzamiento de una revista sobre la justicia transicional, en francés. La justicia transicional se ha convertido en un negocio de los anglosajones. No hay ninguna obra jurídica de alto nivel en francés, y el profesor Jean-Pierre Massias lo ha hecho, además está muy bien hecha. Yo era un experto del tema con los “Principios Joinet”.




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sábado, 11 de julio de 2015

Ayudar al Desarme

La organización antifascista vasca ETA está haciendo todo lo posible por continuar adelante con su procesos de DDR. París y Madrid, por contraparte, están intentando obstaculizar a toda costa que esto suceda pues quedarían expuestos ante la comunidad internacional por lo que realmente son, estados tardo colonialistas, conculcadores de los derechos colectivos de los pueblos bajo su dominio.

La historia, lo saben muy bien los mandamases en ambas metrópolis, es implacable y, si bien su relato tergiversado de la lucha del pueblo vasco por su autodeterminación es el que priva entre los líderes de opinión, saben muy bien que los datos duros y contrastables darán al traste con ese relato en favor de los hechos históricos.

Desde Gara traemos a ustedes este artículo acerca de lo sucedido en Iparralde en horas recientes:


Ortzaize fue de nuevo ayer escenario de la detención de una de sus vecinas. Se trata de Grazi Etxebehere que, de vuelta de Iruñea, se presentó en su casa al enterarse de que la Policía se encontraba en ella. Reconoció que fue ella quien albergaba a Reta y Goienetxea y pidió la liberación de sus amigos a quienes exculpó de toda responsabilidad.

La quinta detención de la operación policial iniciada el martes al anochecer en Ortzaize tuvo lugar ayer por la mañana, prácticamente ante las cámaras. Grazi Etxebehere llegaba hacia las 10.00 a los alrededores de su casa donde la Policía francesa procedía al registro en presencia del alcalde de la localidad bajonavarra. Lo hacía ataviada de blanco y rojo «porque vengo de Iruñea donde me he enterado por la prensa que la Policía había ocupado mi casa» declaró a los medios de comunicación que, junto a varias personas y vecinos, estaban concentrados ante la barrera de la Gendarmería que cortaba el camino de acceso a la casa.

Ella misma tuvo que esperar después de identificarse a que los responsables policiales de la operación le hicieran entrar en la misma. Durante la espera, la enfermera recientemente jubilada y muy conocida en todo el valle respondió a las preguntas de los periodistas. Lo hizo con emoción y firmeza.

Con emoción porque, según manifestó, «mi máxima preocupación son Jef y Terexa [los dueños de la casa donde fueron detenidos los dos presuntos militantes de ETA el martes] que acogieron por amistad conmigo a esas dos personas para que yo me fuera unos días a Iruñea. Ellos lo hicieron únicamente porque yo se lo pedí y espero de todo corazón que los saquen pronto de ese agujero y vuelvan con sus dos hijos a casa».

Etxebehere reconoció sin ambages que albergó a Iñaki Reta y Xabier Goienetxea porque considera que hay que «aportar» al proceso de paz. «La solución no es la vía policial. Estamos en un proceso de paz y hace poco en la misma Conferencia de París se ha hablado de la necesidad del desarme. Yo no he hecho más que ayudar a una organización, a unas personas que quieren proceder al desarme. No me arrepiento de ello» dijo con rotundidad.

Llevar el proceso hasta el final

La ortzaiztarra fue más lejos en sus declaraciones. «Creo que todo militante tiene que comprometerse dentro de sus posibilidades para hacer que este proceso llegue hasta el final. Se han dado pasos muy importantes para resolver el conflicto en Euskal Herria y hay que seguir hasta conseguirlo. (...) Espero haber puesto mi pequeña piedra. Soy consciente de lo que me espera ahora pero me voy con una gran serenidad interna, muy enriquecida por las personas que he tenido la suerte de conocer y muy fortalecida» afirmó.

Hacia las 11.00 dos gendarmes le conminaron a pasar la barrera y, entre gritos de ánimo de los presentes, accedió a su casa donde, tal y como informaron las agencias de noticias, la Policía habría hallado dos pistolas pertenecientes a Reta y Goienetxea.

Grazi Etxebehere fue posteriormente trasladada a la comisaría de Baiona donde se encuentran también los otros cuatro detenidos.

Continúan las muestras de apoyo y las manifestaciones de protesta por los arrestos

La operación policial ha generado una gran movilización en el valle bajonavarro de donde son originarios los tres ortzaiztarras detenidos. Además de sus vecinos, muchas personas venidas de otros puntos de Ipar Euskal Herria se han unido a las protestas ya que tanto Grazi Etxebehere como Jef Mateo y Terexa Lekunberri son muy conocidas en todo el territorio.

Precisamente, los trabajadores del Instituto Cultural Vasco (Euskal Kultur Erakundea) donde trabaja esta última como antropóloga ha hecho pública su «extrema conmoción» por el arresto de su compañera y ha expresado su «total solidaridad» tanto a Lekunberri como a su familia, al tiempo que «subraya su gran profesionalismo, su lealtad y sus profundas cualidades humanas».

Como lo hicieran el miércoles 350 vecinos en Elorrio y 600 en Errenteria de donde son originarios Reta y Goienetxea, también ayer hubo movilizaciones para reclamar la liberación de los detenidos. Así, 400 personas se manifestaron en Errenteria y 600 en Ortzaize, movilización que repetirán hoy a las 19.00. Han llamado a la comparencia masiva del sábado a las 10.30.






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miércoles, 1 de julio de 2015

EPPK Invita a Unir Fuerzas

Desde Naiz traemos a ustedes esta nota acerca de las más recientes declaraciones por parte del colectivo de presos políticos vascos EPPK:


Marixol Iparragirre y Mikel Albisu, como portavoces de EPPK, han ofrecido una entrevista a la revista ‘Argia’, donde apuntan a la necesidad de «unir fuerzas y no separarlas» en la lucha por los derechos de los presos. Asimismo, marcan como líneas rojas «dar la espalda a la lucha, arrepentirse y delatar».

Los portavoces de EPPK Marixol Iparragirre y Mikel Albisu, en una entrevista publicada en ‘Argia’, hacen un repaso de la actualidad del proceso que vive Euskal Herria y subrayan la importancia de los presos políticos vascos en este camino. Así, han remarcado que es indispensable sumar todas las fuerzas en favor de los derechos de los presos, en lugar de dividirlos. «Se ve una preocupación especial sobre el asunto de los presos. Vemos con preocupación la tendencia a utilizar al Colectivo, por un lado y por otro se tira hacia los presos para tratar de sacar beneficio. Hay que sumar las fuerzas existentes, no separarlas. Necesitamos unidad, también entre todos aquellos luchando y trabajando en favor de los presos. Incluso todas estas fuerzas serán pocas», apuntan.

Por otro lado, en cuanto a la política carcelaria y la solución del conflicto, hablan de trabajar en una lógica de «ganador-ganador», pero acusan a los Estados francés y español de tratar de imponer una lógica de «ganador-perdedor». Así, apuntan la necesidad de ir dando pasos para acabar con esta situación. «Hay que ir paso a paso, sumando fuerzas, lo primero es crear una mayoría social en Euskal Herria contra el destierro y la dispersión», reiteran.

Entienden que, «con las leyes impuestas en ambos estados» no saldrán en libertad. «Amnistía es que en consecuencia de superar las razones que nos trajeron a prisión, no haya más presos políticos». Sin embargo, subrayan que desde el cese de la actividad armada de ETA «el odio y la venganza institucional actúa de forma intensa y sorprendente». En este sentido, hacen un llamamiento a tomar como referencia los procesos de paz de Irlanda y Sudáfrica y al papel que los presos jugaron en ellos.

Pese a ello, rechazan su papel de víctimas: «Somos militantes políticos. Pero ello no quita que en este conflicto nosotros y la gente cercana a nosotros también hayan sido perjudicados. Muchos de nosotros hemos sido torturados o hemos perdido a nuestros familiares». Por ello, apuntan a la necesidad de que no haya más perjudicados por el conflicto armado como parte indispensable de la solución.

Conferencia de París

La entrevista gira, y preguntados por la insistencia del Estado español en que los presos deben pedir perdón, recuerdan que ya han reconocido el sufrimiento de todas las partes, pero consideran dicha exigencia lejos de un proceso de paz: «Exigir nuestro arrepentimiento y perdón como peaje para nuestra libertad va en contra de una solución verdadera». Así, apuntan a que sus únicas líneas rojas son «dar la espalda a la lucha» que emprendieron, «arrepentirse» y «delatar».

Igualmente, sitúan esta estrategia en el intento de que la izquierda abertzale se niegue a sí misma. «Los estados siempre han pensado que somos el eslabón más débil y que golpeándonos a nosotros acabarán con la izquierda abertzale y así con el proceso de liberación de Euskal Herria. Durante muchos años les hemos enseñado lo equivocados que están», subrayan.

Hacen referencia a la conferencia de paz de París, donde no permitieron su participación. «Haber aceptado que estuviésemos allá sería un gesto fuerte en la dirección de solucionar el conflicto». Y tampoco olvidan que la Audiencia Nacional ha citado a declarar a familiares de presos: «Tiene el único objetivo de hacer daño. En su debilidad, esta medida castiga a los familiares».







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