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sábado, 11 de enero de 2020

La Ministra Arancha

Malas noticias para Euskal Herria desde el ámbito de la investidura de Pedro Sánchez... el inquisidor Fernando Grande Marlaska continuará con la cartera de Ministro de Interior.

Lo anterior lo cita Naiz en este artículo en el que se nos habla de la designación de una vasca para ser la titular de la cartera del Ministerio de Exteriores. O sea, será la persona encargada de lidiar con todo el tema de los fallos del TJUE a favor de los represaliados políticos catalanes electos como eurodiputados.

Lean ustedes:


Sorpresa en la conformación del Gobierno Sánchez. Una tolosarra con amplio curriculum en Naciones Unidas y la Organización Mundial del Comercio será ministra de Exteriores: Arancha González Laya tiene 50 años, es muy poco conocida en Euskal Herria (está fuera desde 1992) y no ha tenido adscripción política clara.

La nueva ministra de Asuntos Exteriores, UE y Cooperación en el Gobierno de Pedro Sánchez será Arancha González Laya, actual directora ejecutiva del Centro de Comercio Internacional, una agencia conjunta de las Naciones Unidas y la Organización Mundial de Comercio, han confirmado fuentes del Palacio de la Moncloa.

Nacida en Donostia en 1969 y jurista de formación (estudió Derecho en la Universidad del Opus Dei), González Laya fue portavoz en la Comisión Europea (2002-2005), con el francés Pascal Lamy cuando era comisario de Comercio y posteriormente jefa de gabinete de éste durante su mandato de la Organización Mundial del Comercio (OMC).

Su infancia la pasó primero en Beizama y desde los seis años en Tolosa, que es de donde se siente. Luego estudió en Iruñea y más tarde hizo un posgrado en Madrid.

En Euskal Herria es muy poco conocida, porque de hecho reside fuera desde 1992. Ha trabajado sobre todo en Ginebra y Bruselas.

Es euskaldun por el entorno de su infancia (si bien de familia castellanohablante), aunque en una entrevista hace casi una década afirmó que tenía el conocimiento del idioma «oxidado». Se trata de uno de los seis idiomas que puede hablar, junto a francés, inglés, alemán, italiano y castellano. Su nombre lo escribe en su cuenta de Twitter con «ch»: Arancha.

No hay tenido cargos en representación de partidos, ni trayectoria institucional en Euskal Herria, ni se le conoce adscripción política clara.

Como directora ejecutiva del Centro de Comercio Internacional, durante el pasado año se esforzó en alertar de los efectos de un eventual «Brexit duro».

En la esfera diplomática y comercial en que se ha movido hasta la fecha, González Laya es reconocida por su impulso a la igualdad de género. En una entrevista reciente en ‘Expansión’, indicaba que «creo que sigue habiendo un poso importante en la sociedad española de no entender la cuestión de la discriminación de la mujer, y una parte es en la economía. Si en España hubiera igualdad entre hombre y mujer en la economía, el PIB crecería anualmente en un equivalente a 6.000 euros por persona. Hay toda una serie de medidas que todavía se tienen que tomar para eliminar la discriminación y mejorar nuestra economía, en cuotas, en educación y conciliación, y el tema de la violencia contra la mujer debe estar dentro».

Es una de las pocas frases que pueden dar una pista sobre sus prioridades de momento. Pedro Sánchez sí había apuntado su intención de dar un claro perfil económico a esta cartera de Exteriores, tradicionalmente muy política, como demuestra su anterior titular: Josep Borrell.

Grande-Marlaska y Robles, sí: Delgado, no

Los titulares de las carteras principales del Ejecutivo se están dando a conocer este viernes, a medida que se confirman. Además de Arancha González Laya en Exteriores se ha certificado la continuidad de Fernando Grande-Marlaska en Interior y Margarita Robles en Defensa.

Faltan conocer dos ministerios de gran relevancia política: el de Administración Territorial (o la denominación que adopte) y el de Justicia, donde no estará Dolores Delgado, titular hasta la fecha.

Los nombres de los ministros y ministras comenzaron a confirmarse de manera oficial este jueves. Sánchez contará con cuatro vicepresidencias: Carmen Calvo (Presidencia, Relaciones con las Cortes y Memoria); Pablo Iglesias (Derechos Sociales y Agenda 2030); Nadia Calviño (Economía y Transformación Digital); y Teresa Ribera (Transición Ecológica y Reto).

Además, la ministra de Educación y Formación Profesional, Isabel Celaá; el ministro de Ciencia, Pedro Duque: la de Industria, Reyes Maroto; y el de Agricultura, Luis Planas, mantendrán sus cargos en el próximo Ejecutivo, al igual que José Luis Ábalos (Transportes y Movilidad), mientras que la actual ministra de Sanidad, María Luisa Carcedo, y el titular de Cultura, José Guirao, no continuarán en el Gobierno.

Un catalán en Sanidad y Ministerio de Seguridad Social

Dos nuevos nombres son los de el catalán Salvador Illa, nuevo ministro de Sanidad y hasta ahora secretario de Organización del PSC –que además ha sido uno de los negociadores del acuerdo PSOE-ERC–, y José Luis Escrivá, que asume un nuevo ministerio llamado Seguridad Social, Inclusión y Migraciones.

Asimismo, ya el jueves Moncloa hizo oficial el resto de nombramientos de los ministros de Unidas Podemos: Irene Montero, en Igualdad; Yolanda Díaz, Trabajo; Manuel Castells, Universidades y Alberto Garzón, Consumo.







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viernes, 16 de agosto de 2019

Miarritze Como Sede del Neoliberalismo

Desde Naiz traemos a ustedes este artículo de opinión inspirado en la ya inminente cumbre del G7 en Miarritze:


Félix Placer Ugarte | Teólogo

Por decisión presidencial francesa, Biarritz va ser durante tres días la sede  del grupo que reúne siete países relevantes por su poderío económico, militar y político en el panorama mundial. Faltan Rusia, excluida en 2014 por su anexión de Crimea, y China, países integrados en el G-20. Desde ellos la globalización económica mundial impone sus leyes dentro del denominado «orden mundial» capitalista neoliberal. Teniendo en cuenta que el G-7 acapara el 64% de la riqueza mundial, las decisiones de este grupo tienen importancia decisiva en el planeta. Sin embargo sus políticas económicas han creado un alto nivel de desigualdad injusta que  les ha beneficiado en su desarrollo, generando alarmantes situaciones de pobreza, desequilibrio y degradación  ecológica que los ‘«Objetivos del Desarrollo del Milenio» (PNUD), promovidos por  la ONU, no logran solucionar.

Alarmados por esta situación que pone en peligro sus intereses mercantiles y financieros, esta Cumbre se ha marcado como objetivo afrontar  la desigualdad en diversos niveles mundiales, continentales y regionales y combatir sus causas. Necesitan, promover la capacidad adquisitiva del 80% de la humanidad, sumida en diferencias injustas; pero siempre dentro de los parámetros dominantes del capitalismo mundial que los  países del G-7 abanderan.

A pesar de poseer, junto al FMI, BM, OMC enorme capacidad financiera y medios estratégicos, este poderoso grupo no ha resuelto, los más urgentes  problemas; mas bien ha acrecentado la desigualdad con niveles nunca sufridos por la humanidad, al mismo tiempo que ha acumulado inmensas riquezas al servicio de una minoría. Estamos ante una flagrante injusticia cuyos principales responsables –estos siete países más ricos– no se plantean abordar en profundidad en la Cumbre de Biarritz. En efecto, la injusta desigualdad que han provocado es un problema sistémico y no puede resolverse únicamente con la acomodación de algunas estructuras. Lo afirmó con toda claridad el papa Francisco: «Hay que decir no a una economía de la exclusión e iniquidad… es una economía que mata…». Afrontar las desigualdades actuales con honestidad implica, por tanto un cambio de sistema que el G-7 no se propone pues es la base de su bienestar y desarrollo injustos.

Con arrogantes afirmaciones, sus interesadas promesas y políticas maquiavélicas han afianzado la fuerza de una insostenible productividad, con daños ecológicos ya irreversibles, con un mercado donde todo se compra y todo se vende bajo la dictadura de las multinacionales y para beneficio de unos pocos y con unas finanzas manipuladas al servicio de los dividendos de los inversores capitalistas.

Para proteger esta Cumbre del G-7 y recibir con seguridad a sus mandatarios, mientras 500 personas inmigrantes rescatadas son rechazadas en los puertos mediterráneos de la UE, Biarritz va quedar blindada y asegurada, con un enorme despliegue policial francés y la colaboración de  policía española y  ertzaintza.

Las reacciones no se han hecho esperar y numerosos grupos de Euskal Herria han organizado una contracumbre  de denuncia, con conferencias, y manifestaciones, expresando su radical desacuerdo y oposición a esa política y al poder que representan y, por supuesto, a la elección de ese bello y emblemático lugar de la costa vasca para su reunión. Sus protestas, unidas a las de muchos otros grupos de Europa y del mundo contra la globalización capitalista y sus discriminatorios mercados, proponen y luchan por un nuevo paradigma, basado en la comunicación plural, economía compartida y política justa que favorezca la autogestión, la autodeterminación de los pueblos, la organización autónoma de los nuevos sujetos éticos. Indignados ante esta situación y motivados por la solidaridad, la reciprocidad, la igualdad de géneros, la cooperación, el comercio justo y la sostenibilidad de la naturaleza esquilmada, exigen una  política mundial que dé prioridad al desarrollo sostenible frente al crecimiento ilimitado, a lo cualitativo (calidad de vida) frente a lo cuantitativo (nivel de vida), a la solidaridad frente a la competitividad; a una democracia económica desde la justicia y equidad para todos los países.

Desde la histórica experiencia de una larga lucha por la libertad, la igualdad, la soberanía, la solidaridad, las movilizaciones en Euskal Herria promovidas por el «G-7 Ez» proponen otras relaciones entre estados y pueblos, otro modelo socioeconómico, otra política guiada por criterios ecosociales, feministas, igualitarios y solidarios, promotores de un bien común local y universal.

Las conclusiones de las Jornadas del grupo Herria 2000 Eliza, bajo el lema «ez, ez dut nahi holako zibilizaziorik», fueron en esta misma línea reclamando otra economía guiada por criterios ecológicos y solidarios. Hace falta potenciar otra política donde el feminismo sea referente decisivo en una sociedad de iguales, sin discriminaciones de género. Abogaban, en definitiva, por otra civilización de justicia, igualdad y paz para todos los pueblos.

Ante la abrasadora invasión del poder capitalista, representada en el G-7 y su cumbre, un viento de libertad desciende desde las verdes montañas de la tierra vasca hasta la costa labortana y la  brisa de la solidaridad de los pueblos recorre sus acantilados llevando hasta Biarritz lo que el despliegue policial no puede detener, un irrintzi de libertad y de justicia. Es el clamor de Mari, la simbólica dama vasca, que defiende y protege su Ama Lur, que  reclama la igualdad, que cuida con vivificadora sensibilidad femenina a sus gentes y moviliza la liberación solidaria de los pueblos de la tierra.






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lunes, 12 de agosto de 2019

Comunicado del G7-Ez!

Desde la página de Ara Info traemos a ustedes este comunicado por parte de la plataforma G7-Ez!:


Más de medio centenar de colectivos sociales, movimientos populares, partidos y sindicatos vascos, de ambos lados del Bidasoa, la muga entre Iparralde y Hego Euskal Herria, se han unido en la plataforma G7-EZ! para dar una respuesta política, contundente y pacífica a la cumbre que se celebrará entre el 24 y el 26 de agosto en Biarritz y que reunirá a los mandatarios de los siete países con más poder económico y militar del globo. Un arcoíris militante se desplegará en Euskal Herria con decenas de actos durante una contra-cumbre cuyo lema es "Defendamos nuestras alternativas".

Iker González Izagirre

“Por otro mundo alejado del capitalismo y de la dictadura de las multinacionales; contra la destrucción de nuestro planeta; por un mundo radicalmente feminista; que respete la diversidad y la libertad de los pueblos, por un mundo descolonizado y sin discriminaciones; por una democracia social y con los mismos derechos para todos y todas; por un mundo justo basado en la solidaridad entre los pueblos, acabando con las guerras y el imperialismo; por la abolición de las fronteras para los seres humanos”.

Estos son los siete grandes ejes que vertebran el programa de la contra-cumbre que la plataforma vasca G7-EZ!, junto a la plataforma internacional Alternatives G7 -en la que participan organizaciones como ATTAC o Ecologistas en Acción, además de sindicatos franceses y distintas entidades sociales-, organiza del 21 al 23 de agosto en Irun y Hendaia como respuesta a la cumbre del G7 y bajo el lema “Defendamos nuestras alternativas”.

Un total de 70 conferencias con ponentes de Euskal Herria y de la comunidad internacional, talleres y actividades culturales que tendrán varios escenarios descentralizados, entre ellos el edificio Ficoba, el museo Oiasso y el centro cultural Palmera Montero en Irun y el cine Les Varietes, la zona del puerto (Caneta) y la escuela pública de Hendaia. También se habilitará una zona de acampada, desde el 19 de agosto, con las “necesidades básicas” cubiertas (agua, aseos, electricidad, comida…) para acoger a las y los activistas, que contará con un servicio de autobuses a Hendaia e Irun.

El sábado 24, fecha en la que comienza la reunión de G7 en Biarritz, las movilizaciones seguirán en la localidad labortana con la celebración de una gran manifestación que partirá a las 11.30 horas en dos columnas, desde Pausu y la playa. Por último, el domingo 25, hacen un llamamiento a la “desobediencia civil” para secundar las “concentraciones insumisas” que tendrán lugar, de 12.00 a 16.00 horas, en siete puntos de la variante en Biarritz, Bidarte así como en las localidades de Angelu y Baiona -cerca del perímetro de seguridad-, para conformar lo que han llamado Zona Arcoíris “ante sus zonas roja y azul” y protestar “por la prohibición de movilizarse”.

“Un punto de encuentro entre activistas locales e internacionales”

La contra-cumbre pretende ser “un punto de encuentro entre activistas locales e internacionales en torno a las luchas que han marcado el año y para construir futuras movilizaciones”. Más allá de la lucha contra las imposiciones del G7, la contra-cumbre servirá para “compartir soluciones concretas en favor de una política mundial eficaz contra las desigualdades, la pobreza y la destrucción ecológica y climática”, explican sus convocantes dejando claro que “el G7 no es bienvenido” y que rechazan “frontalmente sus políticas injustas y discriminatorias”. Por ello, apuestan por “la construcción de un mundo basado en un nuevo modelo radicalmente diferente”.

Además, tiene la particularidad de realizarse en Euskal Herria, un territorio en el que la solidaridad, la voluntad de construir un mundo distinto y la resistencia frente al capitalismo, el heteropatriarcado y el imperialismo están vivas y fuertemente enraizadas. “La cumbre del G7 se celebrará en un pueblo con carácter e historia singular, en un pueblo llamado Euskal Herria. Un pueblo que quiere tejer alianzas y realizar un trabajo en común con otros pueblos del mundo y con todas aquellas personas que luchen en esa dirección”, apuntan las organizaciones convocantes.

La plataforma G7-EZ!, formada por más de 50 entidades sociales, militantes, políticas y sindicales, se define como “la mayoría sindical vasca; las redes cooperativas que abogan por la economía social transformadora y solidaria; el movimiento feminista que lucha todos los días por un sistema donde los cuidados estén el centro y todos los trabajos sean reconocidos; el movimiento ecologista que defiende un modelo sostenible frente a los que nos siguen condenando a un estado de emergencia climática; las que defienden que el territorio tiene que estar organizado según las necesidades de la población y apostando por la democratización del urbanismo; las que defienden la soberanía como único modo de caminar hacia la justicia social; las que luchan por todos los derechos para todas las personas independientemente de donde hayan nacido, por la universalidad de los servicios públicos y por construir procesos emancipatorios colectivos”.

“El G7 carece de legitimidad”

Biarritz, punto habitual de las vacaciones para miles de personas, vive su verano más extraño de la historia. Allí, bajo la imposición del presidente francés Emmanuel Macron, se celebrará del 24 al 26 de agosto la cumbre del G7 en la que participarán también el presidente de Estados Unidos, Donald Trump; el primer ministro británico, Boris Johnson; el primer ministro canadiense, Justin Trudeau; la canciller alemana, Angela Merkel; el primer ministro japonés, Shinzo Abe; el presidente italiano, Giuseppe Conte; además de autoridades de la Unión Europea y estados invitados, como Chile o el español.

Una cumbre que simboliza la superioridad de las potencias occidentales, “siendo su principal objetivo la toma de compromisos para eternizar el capitalismo y profundizar en el neo-liberalismo”, denuncian desde G7-EZ!. “Estos siete pirómanos, cada vez más autoritarios y bélicos, se reunirán con el fin de perpetuar el sistema al servicio de los más ricos y de las multinacionales. Es momento de parar el incendio que sufre el planeta. Es necesario movilizarse en Euskal Herria para oponernos con nuestras ideas, nuestras alternativas y nuestras luchas. Se trata de una situación de emergencia ecológica y social”, inciden.

Así, la plataforma critica que el G7 ha sido cuestionado desde su inicio por carecer de legitimidad: “Apoyando el libre comercio, la desregulación y la austeridad presupuestaria, los estados del G7 -junto con el FMI, la OMC y el Banco Mundial-, han impulsado las desigualdades sociales hasta niveles a los que jamás habían llegado en los últimos cien años”. Ha sido cuestionado incluso la supuesta eficacia de esas cumbres, “debido a la inestabilidad internacional, a la combinación de diferentes crisis, a la fuerza de los intereses capitalistas y a medidas que no van a la raíz del problema”. Por encima de todo, las cumbres del G7, que despilfarran enormes cantidades de dinero (500 millones de dólares en 2018), “no son más que operaciones de comunicación”.

Todos los años, queriendo hacer frente a las críticas sobre su legitimidad, el G7 adelanta temas de actualidad e invita al debate a los agentes de la sociedad civil. En realidad, quienes lideran el G7 nunca han cumplido sus promesas. “Las declaraciones finales que siguen a cada cumbre recogen hermosos objetivos que nunca se traducen en medidas concretas. Los ejemplos son innumerables: ayudas al desarrollo (Escocia 2005); paraísos fiscales (Irlanda 2013); defensa de los derechos de las personas migrantes y refugiadas pero, anteponiendo los intereses de los estados, endurecimiento del control de fronteras (Italia 2018)”.

Desobediencia civil y pacífica ante el recorte de libertades

La plataforma G7-EZ! viene advirtiendo que durante el transcurso de las cumbres las libertades públicas se ven enormemente recortadas, libertad de circulación y derecho de manifestación, por ejemplo. De hecho, para la de Biarritz, el Gobierno español ha acordado con el Ejecutivo galo el envío de un macrodispositivo de seguridad compuesto por al menos 1.000 agentes de policía y guardia civil, a los que hay que sumar los 4.000 ertzainas desplegados por el Gobierno vasco -nada menos que la mitad de sus efectivos-, con campo base en Irun.

Esto, sumado a los controles policiales y las restricciones de circulación por algunas carreteras vascas, agravará también las ya complejas condiciones de tránsito en la frontera en plena operación retorno de las vacaciones de verano.

Por su parte, el Estado francés tiene preparado un dispositivo de otros 10.000 gendarmes, militares y policía judicial, además de haber instalado ya barracones prefabricados especiales para posibles detenidos en el aparcamiento del palacio de Justicia de Baiona, a ocho kilómetros de Biarritz y a unos 30 de Irun. Todo, a pesar de haber anunciado que no habrá detenciones preventivas.

Ante este monumental despliegue policial, las plataformas G7-EZ! y Alternatives G7 hacen un llamamiento a “toda la gente de Euskal Herria y del mundo” a participar en las movilizaciones y a hacerlo de una forma “contundente pero pacífica”. “Durante varios días se impone un verdadero estado de sitio y una asfixiante ocupación policial. ¿Por qué tendríamos que admitir todo eso sin dar ninguna respuesta? Ya nadie cree en la eficacia del G7. Ya nadie lo acepta. Es un enorme despilfarro de dinero público, y la mejor salida es su disolución”, concluyen.

Personal voluntario y ayuda económica

La plataforma G7-EZ! ha denunciado un intento de “criminalizar” las protestas generando alarma social y “todo tipo de trabas y prohibiciones” por parte de las autoridades españolas y francesas para desarrollar el programa. “Tras prohibirnos la disposición de espacios públicos nos hemos visto obligados a organizar las conferencias en una entidad privada”. En este sentido, explican que estos impedimentos “han dificultado y encarecido” la organización general de la contra-cumbre, por eso invitan a cualquier persona, colectivo o cooperativa a “realizar, en la medida de lo posible, una donación económica“. También solicitan ayuda de personas voluntarias para trabajar en el desarrollo de los actos y apelan a trabajadoras y trabajadores, comercios y empresas a “rechazar toda colaboración o participación” en la organización de la cumbre del G7.






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viernes, 12 de julio de 2019

LAB Dice No al G7

Desde La Haine traemos el comunicado que LAB acerca de las movilizaciones en contra del G7 ha celebrarse en Miarritze en agosto entrante:


LAB Sindikatua

Los días 24, 25 y 26 de agosto, Biarritz acogerá la cumbre del G7, grupo constituido en tiempos de la guerra fría por siete Estados que tienen un enorme poder económico, político y militar (EEUU, Alemania, Reino Unido, Francia, Italia, Japón y Canadá). El capital tiene su agenda propia y la cita de Biarritz es muy importante en ese sentido. La citada cumbre tiene un objetivo concreto, concretamente, darle un nuevo impulso a las decisiones tomadas en las últimas décadas en beneficio de la élite económica, así como seguir profundizando en las políticas neoliberales. Quieren hacernos creer que se tomarán decisiones en nombre de las y los trabajadores, pero la realidad es que niegan la palabra a la clase trabajadora, por lo que las decisiones serán en detrimento de nuestras condiciones laborales y de vida, teniendo que padecer posteriormente las consecuencias.

La lucha entre la vida y el capital está siendo muy dura. Vivimos una crisis holística con muchas vertientes. Y el capitalismo está respondiendo con más capitalismo, cada vez de forma más cruel, cada vez de forma más salvaje, para que unos pocos sigan enriqueciéndose cada vez más. Continúan explotando la vida para que la acumulación de capital incremente y siga en manos de unos pocos. ¿Y eso cómo se hace? Precarizando y empobreciendo a la tierra, a los cuerpos y a las y los trabajadores, así como mercantilizando derechos básicos en favor de intereses políticos, económicos y financieros de los de siempre. Por eso decimos que nos encontramos en una lucha entre la vida y el capital.

Hoy por hoy, existen tres agendas globales: la del neoliberalismo, la del fascismo y la de la emancipación social. Las dos primeras responden a los intereses del capital y están entrelazadas. El capitalismo responde a la crisis sistémica con más capitalismo y el fascismo encuentra ahí su lugar. Caminan hacia el autoritarismo y la dominación extrema.

Para responder a las dos primeras agendas, nuestro reto es articular y alimentar la tercera. Tenemos el reto de aglutinar el sector ciudadano más amplio posible en favor de un nuevo modelo que sitúe la vida y la naturaleza en el centro. Solo a través de la emancipación social lograremos el derecho a decidir sobre nuestras vidas y pueblos y conseguiremos garantizar la libertad de las personas. Por ello, es imprescindible aunar movilizaciones y alternativas.

La vida está en juego, tanto las nuestras como todos los asuntos materiales ligados a ella: pensiones, relaciones laborales, política energética, desarrollo teconológico, sistema educativo, modelo de ocio… Estos temas tienen un impacto directo en nuestras vidas, en nuestras condiciones de trabajo. Y de todos estos temas hablará el G7. De todos modos, El G7 no es más que un eslabón más de la gobernanza global, que es un pulpo con numerosos tentáculos (OMC, G20, FMI, BM…). En este sentido, resultarán claves conectar la lucha diaria con la dimensión global y proponer nuevas alternativas de cara al futuro.

El actual modelo tiene fecha de caducidad. Surgirá otro modelo, de eso no hay duda, pero… ¿a medida de quién? ¿Ese camino quién lo guiará? Ese es el campo de juego. ¿Se tratará de una transición ecosocialista guiada por las y los trabajadores o se restablecerá el modelo neoliberal en beneficio del capital?

En Euskal Herria, tenemos respuesta para frenar la agresión del capital y caminar hacia otro modelo. Tenemos alternativa y tenemos determinación. Ya estamos recorriendo el camino: además de destacar las luchas del movimiento feminista y las personas pensionistas, también debemos remarcar las luchas de la clase trabajadora, puesto que miles y miles de trabajadoras y trabajadores están peleando, en los centros de trabajo y en la calle, por un trabajo y una vida dignas. Asimismo, frente al fascismo, se ha fortalecido la solidaridad de clase; un ejemplo de ello es la dinámica popular surgida en favor de unas condiciones de vida dignas para las personas refugiadas y migrantes.

Nada más tener conocimiento de que el G7 se reuniría en Euskal Herria, diferentes movimientos sociales, partidos políticos y sindicatos de Hego e Ipar Euskal Herria pusimos en marcha la plataforma G7 EZ! Construyendo otro mundo desde Euskal Herria. El sindicato LAB se ha implicado desde el principio y se lo ha tomado como un reto político propio. Dicho esto, si queremos responder como pueblo al capitalismo heteropatriarcal salvaje que representa el G7, tenemos que situar a las y los trabajadores en la primera línea. Estamos elaborando nuestra aportación al nuevo modelo que sitúe en el centro a la vida y a la naturaleza (estrategia socioeconómica), por lo que resulta de vital importancia articular en la calle la mayoría favorable a ese modelo.

No obstante, para lograr el cambio social es necesaria la soberanía, es decir, plena capacidad para tomar nuestras propias decisiones de forma libre. En el contexto del G7, queremos situar la soberanía y el derecho de autodeterminación de los pueblos en el centro para que las élites económicas, las entidades financieras y las transnacionales, es decir, la minoría que acumula la mayoría del capital, no tengan el monopolio de decisión. Por lo tanto, estamos ante el reto de articular la mayoría social en favor de otro modelo.

Para terminar, cabe recordar que la cumbre del G7 se realizará en Biarritz, en Euskal Herria, donde estamos construyendo el futuro desde nuestra propia historia, por lo que debemos aprovechar esta cita internacional para dar proyección a nuestro pueblo y para profundizar en las alianzas internacionales.

En Euskal Herria, responderemos con una movilización ciudadana, a convocatoria de la plataforma contra el G7. Entre Irun y Hendaia, construiremos un espacio para las alternativas, denominado Alternatiben Lurraldea, con el fin de reunir al mayor número de personas.



Texto completo en: https://www.lahaine.org/fO37






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miércoles, 17 de abril de 2019

La Inversiones de la UE en Cuba

Vaya vaya, justo cuando pensamos que este día nunca llegaría.

Miren lo que se ha publicado en El País:


"La UE se verá obligada a recurrir a todos los instrumentos a su disposición", se subraya en una carta dirigida al secretario de Estado Mike Pompeo

Bernardo de Miguel

La Comisión Europea ha amenazado por escrito al Gobierno de Donald Trump con una posible denuncia ante la Organización Mundial de Comercio (OMC) si confirma su intención de reactivar las sanciones contra empresas europeas que tengan inversiones en Cuba. La medida unilateral estadounidense amenaza los intereses de compañías españolas, en particular del sector hostelero, que podrían afrontar la petición de indemnizaciones en EE UU por haber invertido en propiedades que fueron confiscadas a ciudadanos estadounidenses. Bruselas advierte a Washington, en una carta dirigida al Secretario de Estado a la que ha tenido acceso EL PAÍS, que activará todas las represalias posibles, incluida la posibilidad de que las empresas estadounidenses también sean confiscadas en suelo europeo para compensar los perjuicios que sufran las empresas europeas en Cuba.

La creciente tensión comercial entre la UE y EE UU se encuentra a punto de reabrir el frente de la isla de Cuba, cerrado desde hace 20 años por un acuerdo entre Bruselas y Washington para eximir a los inversores europeos en la isla de posibles sanciones estadounidenses contra La Habana.

La ofensiva de Donald Trump sobre Cuba entrará en una nueva fase este miércoles, cuando la Administración estadounidense planea abrir las compuertas a un alud de denuncias de individuos contra empresas que hacen negocios en la isla. Europa ya ha lanzado una advertencia preventiva contra el riesgo de provocar una peligrosa escalada de litigios, sanciones y confiscaciones que afecten a empresas de ambos lados del Atlántico.

Bruselas ha amenazado a EE UU con presentar una denuncia ante la Organización Mundial de Comercio si reactiva las sanciones, según una carta remitida al Gobierno de Donald Trump por Federica Mogherini, vicepresidenta de la Comisión Europea y alta representante de Política Exterior de la UE, y por Cecilia Malmström, comisaria europea de Comercio.

Pero la primera andanada comunitaria, en forma de misiva a la que ha tenido acceso EL PAÍS, va más allá del mero conflicto internacional ante la OMC. Y advierte a Washington de que desencadenará "un ciclo autodestructor de reclamaciones" si anula la exención de sanciones que disfrutaban las empresas europeas con intereses en Cuba.

"La UE se verá obligada a recurrir a todos los instrumentos a su disposición, incluida la cooperación con otros socios internacionales, para proteger sus intereses", subrayan Mogherini y Malmström en una carta que tiene a Mike Pompeo, secretario de Estado de EE UU, como destinatario.

Washington planea dejar que, por primera vez, entre en vigor el Título III de la conocida ley Helms-Burton, según el cual ciudadanos de origen cubano pueden reclamar ante los tribunales estadounidenses las propiedades que les fueron confiscadas a raíz de la revolución de 1959 y que ahora pueden estar perfectamente bajo uso de inversores con intereses en la isla.

La ley Helms-Burton fue aprobada por la Administración de Bill Clinton en 1996. Pero el citado apartado, que permitiría tal cascada de pleitos (unos 200.000 según los cálculos de Reuters), nunca entró en vigor gracias, en gran parte, a la presión de Bruselas para defender, entre otras cosas, la importante presencia española en sectores como el hostelero. El impacto de las sanciones de EE UU puede hacerse sentir en las cadenas hoteleras españolas presentes en la isla, entre las que figuran Meliá, Iberostar, Barceló o NH. Los inversores españoles controlan el 71% de las habitaciones de hotel de la isla en manos extranjeras. Y la inversión española ronda los 300 millones de euros anuales.

EE UU optó por suspensiones sucesivas de la posibilidad de reclamación, aprobadas cada seis meses y decididas Gobierno tras Gobierno, independientemente de su color político. Una tregua que Trump parece dispuesto a terminar este miércoles aun a riesgo de provocar represalias por parte de un socio comercial tan fundamental para EE UU como la UE.

Mogherini y Malmström detallan en su carta los procedimientos que puede activar la Unión Europea para permitir que las empresas europeas recuperen cualquier daño económico que les causen las sanciones de Washington o las indemnizaciones a antiguos propietarios estadounidenses de bienes cubanos.

No por casualidad, las dos comisarias ponen como ejemplo el sector hostelero para avisar a Pompeo de las posibles repercusiones. "Si una cadena de hoteles estadounidense (...) reclama [compensación] a una cadena europea ante tribunales de EE UU (...), la europea podría reclamar la misma compensación a la estadounidense ante un tribunal europeo", avisan las comisarias.

El procedimiento, llegado el caso, permitiría confiscar bienes de las empresas estadounidenses en territorio de la UE para compensar a los perjuicios que sufran las empresas europeas. "Y hay que apuntar que la inmensa mayoría de los 50 mayores denunciantes, que suman el 70% del total del valor de las reclamaciones certificadas, tienen activos en la UE", concreta su amenaza la Comisión Europea.






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martes, 15 de enero de 2019

Rememorando la Batalla de Seattle

En la página de DesInformémonos han publicado este artículo en el que se nos recuerda el vigésimo aniversario del movimiento social anticapitalista que reunió en Seattle a altermundistas de distintos rincones del planeta.

En favor de la nostalgia, aquí la información:


20 años no es nada

Massimo Modonesi

Si de lucha y de antagonismo se trata, el siglo XXI empezó a finales de noviembre de 1999 en Seattle, exactamente diez años después de la caída del muro de Berlín.

En la llamada Battle of Seattle una multitud se movilizó en contra de la globalización capitalista neoliberal, impidiendo la realización de una cumbre de la Organización Mundial del Comercio (OMC). En el movimiento que allí tomó vuelo, se forjó una generación de militantes y se marcó un hito y un cambio de época en la historia de las luchas sociales alrededor de tres elementos que sobresalieron en aquellas jornadas de protestas callejeras: el antineoliberalismo altermundista, la forma multitudinaria-reticular y la combinación-renovación de los repertorios de acción.

Lo que más deslumbró fue la posibilidad-capacidad de convergencia de una pluralidad de los manifestantes, quienes lograban articular –aunque fuera temporalmente- sus diversas demandas, identidades y orientaciones políticas. Se juntaron sindicalistas, ecologistas, feministas, pacifistas, defensores de derechos humanos, religiosos, campesinos, indígenas, anarquistas, católicos, comunistas de matrices diversas, anticapitalistas, antineoliberales, reformistas, revolucionarios, jóvenes en su mayoría, muchos en su primera experiencia de movilización, pero también los de la generación anterior que no se replegaron a pesar de la derrota de los años 70 y 80. El altermundismo, llamado también “movimiento de movimientos”, fue, aun sea de manera efímera, “un mundo donde cupieron muchos mundos”. En efecto, como ha sido reconocido, el zapatismo fue una fuente de inspiración fundamental a nivel ideal pero también porque el EZLN convocó el primer encuentro del pueblo de activistas que se manifestó en Seattle y las luchas antineoliberales de inicio del siglo XXI: el llamado encuentro intergaláctico realizado en 1996 en la Selva Lacandona.

Esta temporal convergencia multitudinaria mostró la posibilidad y la potencia de la forma red, que Negri prefiere llamar enjambre. Pero después del deslumbre no tardaron en aflorar las zonas de sombra. En efecto, a pesar de irrumpir en el escenario y generar acontecimientos de ruptura, el formato reticular tiende a no durar ni estrecharse lo suficiente para asentar contrapoderes consistentes y persistentes. En cuanto el clima se hizo menos favorable, en los Foros Sociales que, desde 2001, surgieron de las experiencias de lucha altermundista, las diferencias identitarias e ideológicas y las dificultades y las discrepancias respecto de la construcción de la organización necesaria para sostener la movilización volvieron a aparecer como límites y no como riquezas. Esto fue particularmente evidente en el campo antineoliberal latinoamericano que, en la primera década del siglo XXI, después de haber sostenido un potente ciclo de luchas destituyentes, se fracturó entre una vertiente hegemonista que impulsó o apoyó a los llamados gobiernos progresistas y una vertiente autonomista que se reclamaba como la verdadera heredera del espíritu del movimientismo altermundista, pero que quedó fracturada y debilitada.

Las protestas de Seattle mostraron también la posibilidad de recuperar -renovándolos creativamente- repertorios de acción antiguos y clásicos (marchas, bloqueos, barricadas, consignas, etc.) además de aprovechar las nuevas tecnologías: usar el internet para convocar y difundir información; documentar las protestas a través de medios independientes, como la neonacida red Indymedia. En la batalla de Seattle, floreció el recurso a diversas formas de acción directa: en su mayoría masivas de protesta pacífica pero también tácticas de autodefensa, -de defensa del derecho a la protesta ante la represión- y otras propiamente confrontacionales o de corte insurreccional. Se notó la presencia de grupos neoanarquistas y, en particular, del que fue denominado Black Block. La violencia callejera, en gran medida respuesta a la represión, fue el pretexto para que los medios dominantes descalificaran el movimiento y legitimaran una indiscriminada escalada represiva que llegó a los extremos de la cumbre del G8 en Génova en 2001. Después del atentado a las Torres Gemelas y la Guerra de Irak, La reacción culminó, se asimiló el altermundismo al terrorismo para poder apretar aún más las tuercas de la criminalización y judicialización de la protesta.

Así se contuvo el impulso de un ciclo de protestas, contracumbres y Foros Sociales que, si bien continuaron, empezaron a perder capacidad de convocatoria e ímpetu de movilización. Hasta que, diez años después, en 2011 apareció otro ciclo de movilización (indignados, Occupy Wall Street, movimientos estudiantiles y primaveras árabes) con fuertes conexiones internacionales y otras resonancias que indicaban que el espíritu de Seattle seguía vivo y el viejo topo seguía cavando.

A nivel ideal y programático, el altermundismo contrapuso un nuevo internacionalismo de los oprimidos a la mundialización del capital, a la mercantilización de la vida, asociada al libre comercio, a la deuda, al poder de las empresas transnacionales y los organismos financieros internacionales. Si bien formuló pocas propuestas concretas (como, por ejemplo, la Tobin tax y otras hipótesis de reformas para frenar la financiarización) el solo enunciar que Otro mundo es posible -un mundo democrático participativo, en el cual se respete la vida, el trabajo y el medio ambiente- cerraba la época del pensamiento único y abría el debate sobre las alternativas, generando horizontes de visibilidad que rebasaran de la mera resistencia. Como suele ocurrir con los movimientos antisistémicos, más allá de sus efectos concretos inmediatos, con su sola aparición puso al desnudo el despotismo del capital y de las clases que lo detienen y lo manejan.

La generación de Seattle colocó una agenda de cuestiones y de problemas, inició una secuencia de ensayos y errores, esbozando y experimentando unos formatos que, con sus alcances y sus límites, siguen inspirando y sosteniendo gran parte de las luchas que brotan en nuestros días. Porque si, como cantaba Gardel, “veinte años no es nada”, no debe sorprendernos que, mientras siga el capitalismo neoliberal mundializado, no deje de rondar el espíritu antagonista de Seattle.





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sábado, 10 de marzo de 2018

Trump Desenmascara a Adam Smith

No existe nada más castrante que la inclusión de los librearancelistas liderados por Adam Smith en la lista de los grandes filósofos de La Ilustración.

El adiestramiento escolar, la historia según los vencedores y la industria del entretenimiento se han encargado de perpetuar, cínicamente, que la oportunidad de enriquecerse a costa del trabajo de otros es un acto de libertad y un derecho humano que deben ser protegidos por los marcos jurídicos de los distintos estados-nación contemporáneos. 

Para lograr lo anterior, se repite ad nauseum, como mantra, la gran mentira de la autorregulación de los mercados a través de la ley de la oferta y la demanda.

Pues bien, paradójicamente, a tontas y a locas, ha sido nada más y nada menos que el mediático habitante de la Oficina Oval Donald Trump quien ha terminado por desenmascarar como auténticos farsantes a Adam Smith y a todos sus seguidores.

Les invitamos a leer esta nota al respecto publicada por Naiz:


Donald Trump firmó anteayer el decreto por el que establece nuevos aranceles a las importaciones de acero y aluminio. Rodeado de trabajadores de ambos sectores cumple una de las promesas electorales que más debate ha provocado. La medida afecta a todos los países excepto a Canadá y Mexico, estados con los que está negociando una revisión del tratado libre comercio. Aduce razones de seguridad nacional para proteger la industria y los empleos estadounidenses; un argumento nuevo para la Organización Mundial del Comercio (OMC).

Fuera de Estados Unidos las críticas han sido unánimes, pero mientras algunos países latinoamericanos y algunas voces de la UE buscan alcanzar un acuerdo para evitar que se apliquen los aranceles a sus productos, otros –como los países asiáticos– plantean emprender acciones ante la OMC por violar sus normas. Y todos amenazan con aplicar aranceles a determinados productos norteamericanos, lo que podría derivar en una espiral de medidas de corte proteccionista que terminaría –algo en lo que todos coinciden– por perjudicar al crecimiento mundial y al empleo. Esta unánime previsión negativa de una guerra comercial no es óbice para que ningún país descarte la imposición de nuevos aranceles, en una lógica desconcertante en la que se prefiere que todos los sectores económicos resulten perjudicados por la escalada arancelaria a circunscribir el problema a unos sectores concretos.

Una vez más, detrás de estas medidas se halla el intento de frenar el poderío económico chino y unos crecientes excedentes en la producción de acero mundial. El año pasado fue la UE la que impuso sanciones a China para defender el acero europeo en una maniobra que fue aplaudida por todos sin excepción. Entonces no importaba el libre comercio porque se defendía la producción europea. Al final va a resultar cierto aquel adagio que definió el libre comercio como un proceso de sabotaje mutuo.





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jueves, 25 de enero de 2018

Boicot a Bacardí

Uno de los grandes fraudes cometidos por la gusanera miamense expuesto en las páginas de Cubainformación:


José Manzaneda

El libro “Ron Bacardí: la guerra oculta” y el documental “El secreto del murciélago” muestran las relaciones de la compañía Bacardí con la ultraderecha cubanoamericana de Miami. También la participación de su equipo de abogados en la redacción de la Ley Helms-Burton que, en 1996, recrudeció el bloqueo económico a Cuba.

Pero ni libro ni documental han sido objeto de noticias o reportajes en los grandes medios internacionales, más interesados en blanquear el oscuro historial de la empresa Bacardí y en optar a sus ingresos por publicidad.

Un reportaje de “El País digital” analizaba, hace unos días, la más reciente campaña promocional de esta firma, en un trabajo titulado “Havana Club apela a sus raíces cubanas en el exilio”. Un verdadero despropósito desinformativo.

Recordemos que, debido a las leyes del bloqueo contra Cuba, EEUU es el único lugar donde no puede comercializarse el ron cubano “Havana Club”, vendido en más de cien países por un consorcio entre la compañía privada francesa Pernod Ricard S. A. y la estatal cubana Cuba Ron S. A.

Pero si hay una compañía que ha hecho negocio con el bloqueo estadounidense a la Isla esa es Bacardí. Ubicada en Bermudas, Bacardí compró a la familia Arechabala, cuya fábrica de ron “Havana Club” fue expropiada por la Revolución, los supuestos “derechos” de la marca. Unos “derechos” inexistentes, ya que desde su nacionalización pertenecen al Estado cubano. Este además, y a pesar del bloqueo, renueva regularmente la marca “Havana Club” en la Oficina de Patentes de EEUU desde 1976.

Pero en 1999, gracias a sus vínculos políticos, Bacardí logró que el Congreso aprobara la llamada sección 211, que le permitió apoderarse en EEUU de la marca “Havana Club”. Esta legislación ad hoc fue condenada por la Organización Mundial del Comercio, pero ha permitido a Bacardí comercializar en territorio estadounidense un falso “Havana Club” fabricado en Puerto Rico.

La raíz cubana de este ron es nula. Pero para arreglarlo está… la publicidad. Una gran campaña, creada por la agencia BBDO de Nueva York y protagonizada por un conocido actor de cine, trata de convencer al público estadounidense de una enorme mentira: la supuesta “cubanidad” del “Havana Club” de Bacardí.

El diario español “El País” colaboraba con la confusión: “La popular marca de ron Havana Club” –decía, sin aclarar que no es el “Havana Club” cubano que conocen los lectores de “El País”, sino su falsificación para EEUU- hace “un homenaje a la cubanidad de los centenares de miles de isleños que tuvieron que dejar su país”.

“El País” repite y legitima así el mensaje victimista y panfletario de la empresa Bacardí, cuyo director de marketing defendía “la autenticidad que tiene nuestro ron al ser una marca de origen cubano que fue exiliada”. “Nos expulsaron, pero la patria vino con nosotros”, dice la campaña.

Por sus mentiras y su ejemplo de práctica empresarial mafiosa, amparada en lo más oscuro de la política estadounidense, hay una campaña internacional de boicot a todos los productos de la firma Bacardí.

Una campaña, que como el libro y el documental al que hacíamos mención, los medios jamás han prestado la menor atención. Mucho más centrada en mantener a Bacardí como un rentable cliente publicitario.

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lunes, 11 de diciembre de 2017

Nuevo Embate Neoliberal de la OMC

Desde la página de Komite Internazionalistak suenan la alarma con respecto a la implementación de nuevas estrategias neoliberales que serán impuestas a los estados por parte de la OMC, cuya cumbre ha iniciado en Argentina precisamente ayer.

Aquí la información:


Euskal Herriak TTIP eta CETA ez! y Euskal Herriko Eskubide Sozialen Karta

La agenda del capital en favor de la liberalización de los flujos de comercio e inversión globales sigue inexorable su curso: la Organización Mundial de Comercio (OMC) se reunirá del 10 al 13 de diciembre en Buenos Aires, en un intento por reflotar este instrumento para la gobernanza neoliberal tras el fracaso continuado de la llamada Ronda de Doha. Se busca así dar un nuevo impulso al viejo sueño de conformación de un gran mercado global desregulado al servicio de las grandes empresas transnacionales, a través de la firma de un acuerdo multilateral que recoja los principales hitos y elementos de la nueva agenda corporativa.

La OMC y la nueva oleada de tratados

Esta nueva intentona por situar a la OMC en el centro de la gobernanza económica neoliberal se enmarca dentro de una ofensiva más amplia con varios frentes complementarios. El más importante de ellos es la nueva oleada de tratados de comercio e inversión, que han subido a la palestra mediática en los últimos años, y que incorporan toda una serie de elementos novedosos, cada cual más lesivo para el interés de las capas populares. Son los llamados tratados de nueva generación.

La Unión Europea, y dentro de la misma el Estado Español de manera destacada, están jugando un papel de vanguardia en esta nueva ofensiva del capital. Así, el pasado 27 de octubre (el mismo día en el que se aprobaba la aplicación del artículo 155 contra el pueblo catalán) el senado español dio luz verde, con los votos de PP y PNV, a la ratificación del tratado CETA, entre la Unión Europea y Canadá. Un tratado-modelo a ojos de la UE, es decir, que recoge los principales dispositivos que se pretenden potenciar en esta nueva fase: eliminación de aranceles, mecanismos de resolución de las disputas entre empresas y estados (los famosos tribunales de arbitraje en los que empresas pueden denunciar a estados), y, sobre todo, la llamada convergencia regulatoria. A través de este mecanismo se pretenden armonizar, mediante la fijación de estándares a la baja, el conjunto de normativas que pudieran afectar a los flujos de comercio e inversión: derechos laborales, medio ambiente, servicios públicos, etc. Así, esta armonización a la baja tendría consecuencias inmediatas en nuestras vidas: destrucción de empleo, pérdida de derechos laborales, cuestionamiento de convenios colectivos, privatización de lo común y lo público (sanidad, educación, pensiones), obstáculos a la implementación de políticas dirigidas a lograr la igualdad entre mujeres y hombres, aumento de costes de medicamentos, disminución de los estándares de calidad alimentaria mediante la apertura de puertas a prácticas de procesamiento de alimentos prohibidos en la UE. Y un largo etcétera.

Europa está actualmente negociando tratados de este tipo con otros 25 países y organizaciones regionales, como Japón, Mercosur o la India entre otras. Destacan a este respecto dos acuerdos vitales, tanto por la importancia de sus firmantes a nivel político y económico, como por lo sensible de las materias que abarcan: TTIP y TISA. El primero, a negociar con los  Estados Unidos, fue definido como prioridad estratégica de la UE en 2015, pero está en un cajón actualmente por chocar con la agenda reaccionaria de Donald Trump, cuya estrategia definitiva respecto a este tipo de tratados está aún por tomar cuerpo. Aun así, el CETA abre las puertas de la UE a las principales multinacionales estadounidenses, a través de las filiales que gran parte de estas poseen en territorio canadiense. El segundo afecta a la gran tarta de los servicios, que representa casi el 70% de las actividades económicas de nuestra sociedad. Con el TISA el capital global quiere por un lado, que se eliminen las regulaciones que puedan obstaculizar su camino, para dejar el paso aún más libre a las corporaciones proveedoras de servicios transnacionales (importaciones, puertos, operaciones bancarias, movimientos de personas y mano de obra barata) y por otro, que los servicios públicos se abran aún más al mercado. Esta medida afectaría a ámbitos tan dispares como el comedor de una pequeña escuela gestionado con productos locales, hasta una administración que intentara remunicipalizar su servicio de aguas. En general constituye un ataque de enorme magnitud a la posibilidad de implementar una gestión mínimamente democrática de nuestros bienes y servicios comunes, como el transporte público o la educación, y no digamos a la posibilidad de ampliar la insuficiente oferta de servicios públicos de cuidados, imprescindibles para avanzar en términos de igualdad. Asimismo, la lógica única del máximo beneficio tendrá  un fuerte impacto en la protección de las consumidoras de los mismos.

En definitiva, estamos ante una ofensiva que, mediante una ininteligible sopa de letras que se negocia en la opacidad y el oscurantismo más absolutos, pretenden derribar los últimos resquicios del estado del bienestar, reduciendo nuestros derechos a meras mercancías en manos de una minoría. Y es en este marco donde surge la iniciativa de impulsar de nuevo la OMC como espacio de referencia de la agenda corporativa. Las personas y el planeta somos fichas de un tablero global, y la siguiente partida se juega en Argentina.

Buenos Aires: Una cita ineludible para los pueblos

La cumbre de la OMC de diciembre en Buenos Aires ocupa un lugar central en los intentos de consolidación de esta estrategia al servicio de las empresas transnacionales. Se trata de ampliar al espacio multilateral lo que hasta ahora se ha venido desplegando a traves de acuerdos bilaterales. Es, por tanto, un salto cualitativo que amenaza nuestros derechos y la soberanía popular, y es fundamental articular una respuesta a la altura de la magnitud del ataque.

Efectivamente, el capitalismo heteropatriarcal, a través de instituciones antidemocráticas como la OMC o el Fondo Monetario Internacional (FMI), operando de tú a tú junto con estos tratados de comercio e inversión, trata de fortalecer las bases de un modelo en el que somos simple mercancía, y una agenda, la de su modo de vida hegemónico. La desregulación de las finanzas, la reducción de nuestros derechos, la militarización, la xenofobia, la mercantilización de todos los aspectos de la vida, hacen peligrar nuestra propia supervivencia como ya peligra la de millones de personas, sumergidas en sus guerras económicas, desplazadas o en exclusión, que directamente “no sirven” desde la óptica del sistema.

En este enloquecido Monopoly aparece una nueva calle en disputa: el comercio electrónico y la posesión de datos. Este es precisamente uno de los objetos de discusión que se priorizarán en la Cumbre de la OMC de diciembre. En Buenos Aires se van a intentar dibujar las lineas maestras de estos nuevos mercados, promoviendo una amplia liberalización de los mismos. Esto afecta a ámbitos tan dispares como la no restricción del movimiento de datos personales y su posesión (para su mercantilización, o para la compra de tierras, por ejemplo), el recorte de libertades en nombre de la seguridad, el expolio del conocimiento o el control de las tecnologías.

En definitiva, la Cumbre de Buenos Aires es un hito central dentro de toda una estrategia para aumentar los espacios de mercantilización de la vida, al servicio de las cuentas de beneficios de unas pocas grandes corporaciones. En un contexto de crisis multidimensional como el que vivimos (alimentaria, de cuidados, económica, medioambiental…), las decisiones que se tomen en esta cumbre sólo agravarán más esta situación, pues supondrán una vuelta de tuerca a un modelo que es precisamente el que nos ha traído hasta aquí.

Hoy, los pueblos debemos de ser determinantes en esta lucha por la vida misma. Saliendo a la calle, fortaleciendo otras formas de vivir basadas en la solidaridad, la igualdad, el cuidado colectivo de la vida, la autogestión y el apoyo mutuo, reforzando los poderes locales y desobedeciendo la lógica criminal de los mercados y de sus cómplices. Para ello tenemos una primera cita con la movilización frente a esta Cumbre de la OMC, también desde Euskal Herria.









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domingo, 15 de mayo de 2016

Austria y el Bloqueo a Cuba

Desde el Movimiento Mexicano de Solidaridad con Cuba nos hace llegar esta nota que pone en evidencia la extraterritorialidad de las medidas imperialistas aplicadas por Washington en contra de la isla:

TNT Express suspende servicios de mensajería a Embajada de Cuba en Austria

La empresa TNT Österreich, filial en Austria de TNT Express N.V. (Países Bajos), comunicó por escrito a la Embajada de Cuba en Austria, a través de su Oficina de Servicio al Cliente, la suspensión definitiva de los servicios de mensajería internacional que habitualmente ofrecía a esta sede diplomática, debido a que la empresa ha sido adquirida por la compañía estadounidense FedEx Corporation.

La comunicación añade que como consecuencia de lo anterior, y “sobre la base de las directrices establecidas” (por Estados Unidos), TNT no podrá recibir más encargos de Cuba ni de otros países que son objeto de sanciones por parte de ese país.

La Embajada de Cuba en Austria denuncia ante la opinión pública este hecho, que demuestra una vez más que el bloqueo estadounidense contra Cuba permanece vigente en toda su magnitud y alcance extraterritorial, afirma una nota de la sede diplomática.

La aplicación de tales medidas contra Cuba es ilegal, tanto en territorio de Austria, como de la Unión Europea en general. El Consejo Europeo adoptó el 22 de noviembre de 1996 el Reglamento (CE) no. 2271/96, “relativo a la protección contra los efectos de la aplicación extraterritorial adoptada por un tercer país y contra las acciones basadas en ella o derivadas de ella”. En virtud de este Reglamento, el Parlamento austriaco adoptó la Ley 117/1997, el 22 de octubre de 1997.

Resulta improcedente que a pesar de las leyes antídoto vigentes; del rechazo unánime de la Unión Europea, de la Organización Mundial del Comercio y de las Naciones Unidas a la política de bloqueo contra Cuba, existan aún empresas europeas que desconozcan estas realidades y acepten la aplicación de medidas coercitivas extraterritoriales, que afectan a países, personas jurídicas y naturales.

La Embajada de Cuba añade que los servicios de mensajería que TNT ofrecía a la misión diplomática y que ahora son cancelados, se encontraban relacionados con trámites consulares. Esta decisión de TNT plantea una afectación a los servicios consulares que esta misión diplomática brinda a ciudadanos austríacos, croatas y eslovenos, así como a la comunidad cubana residente en dichos países.






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jueves, 7 de noviembre de 2013

Halcón de Nombre Fuat Tanlay

Desde la página de Investg'Action traemos a ustedes esta misiva por parte de Bahar Kimyongür en la que expone los crímenes del régimen turco de Erdogan en general y la persecución que sufre por parte de Fuat Tanlay en particular.

Lean por favor:

"Un halcón del régimen de Erdogan me persigue"

Bahar Kimyongür

Desde 2005 a 2009, el régimen Turco de Erdogan tuvo como embajador en Bélgica a un señor llamado Fuat Tanlay. Su misión diplomática coincidió con el proceso anti-terrorista y la orden de extradición de los cuales fui objeto tanto en Bélgica como en los Países Bajos. En 2009, Fuat Tanlay fue nombrado consejero-jefe de asuntos exteriores del primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan. Actualmente, su nombre reaparece en mi expediente de extradición español. ¿Pura coincidencia?

A pesar del poco interés que tiene la justicia española en extraditarme a Turquía por haberme manifestado pacíficamente en el Parlamento Europeo, el régimen de Erdogan sigue embistiendo contra mi persona con provocaciones y hostigamientos totalmente inverosímiles y ridículos.

En efecto, la justicia turca quiere ahora mi cabeza por una carta que escribí en mayo del 2007 y que dirigí al, por aquel entonces, embajador turco en Bélgica, el señor Fuat Tanlay.

Cuando leamos este texto en el que me declaro (con un toque provocador) como un patriota de mucha mayor talla que el propio embajador de Turquía, los defensores de la libertad de expresión se emocionarán al conocer el hecho de que, según el clan Erdogan, exponer una opinión como la que expongo es sinónimo de terrorismo por lo que indudablemente merezco ser castigado severamente.

Tampoco se sorprenderán en cuanto se enteren de que este “diplomático” a quien dirijo la carta, hizo en el 2009 una declaración en un periódico turco diciendo que: “Inchallah, Bélgica llegue a sufrir el yugo del terrorismo”.

El señor Tanlay justificó este pequeño desliz debido a su gran desesperación al contemplar la supuesta apatía con la que la justicia belga estaba llevando mi caso.

La verdad es que este “diplomático” turco no podía soportar verme en libertad.

Después de una acción organizada el 2 de octubre de 2009, provocada por la visita de Ahmet Davutoglu a Bruselas, en la que tuve por cierto un dialogo directo con el ministro turco, el mencionado embajador turco declaró a su vez que yo “podría haber aparecido en la sala de conferencias armado”.

Fuat Tanlay es un auténtico halcón del régimen y una vez cumplida su labor en Bélgica fue nombrado consejero principal de asuntos exteriores del primer ministro Erdogan.

Es por lo tanto, cómplice directo del apoyo incondicional por parte del régimen de Erdogan al terrorismo internacional que sacude hoy en día a Siria.

El hecho de que mi carta dirigida al sr. Tanlay aparezca en el expediente de extradición español confirma dos cosas; la primera, que el clan Erdogan es capaz de utilizar todo tipo de manipulaciones fraudulentas para conseguir encarcelar a sus oponentes y la segunda, que evidencia la clara belicosidad del régimen de Ankara en asuntos de política extranjera.

Adjunto a continuación la carta que escribí al sr. Tanlay y que apareció en el expediente de extradición español; documento que justificaría mi condena a 15 años de cárcel en Turquía.

Carta abierta a don Fuat Tanlay, embajador de la República de Turquía en Bélgica

Bruselas, 8 de mayo de 2007

Señor,

Soy plenamente conocedor de la enérgica reacción que ha tenido con respecto a mis opiniones, pero también contra la redacción del periódico flamenco “De Standaard” por haber permitido expresarme en sus páginas.

Después de haberle leído, he advertido que muy a mi pesar, todos sus ataques no han hecho sino confirmar las ideas preconcebidas que tenía de usted, es decir, la de un mero comerciante que, desde su tiendita de la calle Montoyer [dirección de la embajada de Turquía en Bruselas], intenta vendernos una imagen seductora y edulcorada de un país como Turquía que, tanto usted como yo, conocemos muy bien.

Empezaremos pues por su alegato sobre la no-violencia el cual considero intelectualmente deshonesto.

En efecto, señor Tanlay, sabe usted tan bien como yo que la violencia por parte de los oprimidos puede constituir un papel positivo y progresista en el desarrollo de la historia. Solo hace falta echar la vista atrás hacia nuestro pasado, para darnos cuenta de ello.

Por ejemplo, si Mustafa Kemal Atatürk consiguió fundar la República Turca, fue gracias a la Guerra de Liberación, y, a pesar de todos los desacuerdos que tengo con él, con su ideología, su forma de gobernar o con el trato que tuvo hacia las minorías étnicas; debo admitir mi respeto hacia uno de sus logros, el de haber dado una clara lección a las fuerzas colonizadoras y el de haber devuelto la dignidad a la región de Anatolia.

En realidad, antes de entrar de lleno en el tema, me gustaría tener la oportunidad de llevar a cabo un diálogo fructífero con usted. Es decir, me gustaría que se alejase un poco de su tiendita y se quitase el disfraz que lleva, para que nos encontremos en un lugar neutral donde yo por mi parte me comprometeré a quitarme la boina del DHKP-C que algunos magistrados Belgas se han esmerado en colocarme encima de mi cabeza.

También aprovecho para comentarle que se ha precipitado usted un poco al acusarme de terrorista, ya que mi condena por terrorismo acaba de ser revocada.

De todas formas, si me he dignado a hablar con usted a pesar de todas nuestras infinitas diferencias ideológicas, es porque creo que a pesar de todo, ambos compartimos un mismo fin; el de querer apoyar a nuestro país en el extranjero para que sea conocido y querido.

La verdad es que, si no me hubiese sumergido en la historia contemporánea de Turquía, si no hubiese investigado la dura realidad en la que viven nuestros pueblos, ni vivido las prácticas brutales de las autoridades de nuestro país, ni llevado a cabo mi examen de conciencia, ni hubiese hecho el esfuerzo de repensar una nueva sociedad opuesta al régimen actual, entonces y solo entonces, quizás podría haber sido uno de sus colegas. La suma de todas estas diferencias pueden efectivamente, conllevar carreras diametralmente opuestas. Sin embargo nada hacía prever que me iba a desviar hasta el punto de que usted me llegaría a calificar de terrorista.

En los años 80, como casi todos los adolescentes turcos víctimas de la inmigración, yo también sufrí las consecuencias de mi doble identidad (o incluso triple, ya que mis padres provenían de la provincia arabo parlante de Hatay), por la xenofobia e incluso, por ridículo que parezca, por la frustración de ver tanta derrota en competiciones internacionales como Eurovisión o en los partidos de fútbol de la selección. Todas estas derrotas eternas alimentaron en mí una profunda ansia de revancha contra toda aquella Europa invencible y poderosa.

Reviso los ocho goles que nos metió el Reino Unido en 1988 a nuestro equipo rojo y blanco, soldados bajitos y rapados contra al poder Británico.

Todavía quedaba muy lejos nuestra era futbolística actual, llena de jóvenes efebos musculosos, jugando en los equipos de Estambul, peinados extravagantemente y poseedores de grandes triunfos internacionales.

Nuestros coches, los pequeños “Fiat”, rebautizados en “Murat” por las fábricas Tofas eran feos, nuestras películas de acción de “Yesilçam” (nuestro Hollywood nacional) eran realmente mediocres con efectos especiales totalmente penosos.

Estaba celoso de este occidente cargado de arrogancia y opulencia, y sobre todo cuando viajaba a Turquía donde me veía confrontado cara a cara con la insostenible indigencia de nuestro pueblo.

Gracias en parte a mi ignorancia, llegué incluso a despreciar a los pobres, a rechazar los barrios malolientes y ruidosos llenos de vendedores ambulantes y pitidos de coche por todos lados. Y eso que yo provengo de una familia campesina de clase baja. Sin embargo, felizmente, y gracias a mi interés por los problemas sociales de Turquía y a los orígenes de la miseria de nuestro pueblo, puse un punto y final a mi auto fobia pueril.

Y al final, fueron todos estos problemas los que se convirtieron en el verdadero manantial de mi orgullo patriótico, mientras que la mayoría de los turcos de mi edad prefierían canalizar su frustración de perdedores desraizados a través de un nacionalismo radical y arrogante, vengativo y reaccionario al grito de « En Büyük Türkiye », “Turquía es la más grande”.

A medida que iba descubriendo más acerca de la realidad bipolar de Turquía, me veía más identificado con mis orígenes procedentes de la “Turquía de abajo”.

Y de esta manera aprendí a amar todo aquello que el poder intentaba disimular, erradicar o acallar.

Amé la diversidad en unos tiempos donde el poder imponía la uniformidad.

Amé la fraternidad a pesar de que el poder proclamaba que “el único amigo del turco, es el turco”.

Amé la humildad, mientras el poder alardeaba su poderío militar haciendo recuento de sus numerosos enemigos: los enemigos exteriores eran todos países limítrofes y los enemigos interiores eran los Kurdos, los comunistas, los Armenios, los Alevíes etc...

Me interesé por las novelas, los poemas, las canciones y películas prohibidas, primero por curiosidad y después por la belleza de sus mensajes.

Y cuanto más aprendía sobre nuestra historia y sobre el trato que recibían nuestros patriotas, nuestros revolucionarios, nuestros demócratas, más me daba cuenta de que servir al régimen actual era sinónimo de traición a la patria.

Fue en los versos de nuestro ilustre poeta Nazim Hikmet donde descubrí el significado de la patria, en aquellos versos que dice:

“Si la patria son vuestras mansiones
Si es lo único que encontramos en vuestras cajas fuertes y en vuestras chequeras, la patria
Si la patria es morir de hambre en las calles,
Si la patria es tiritar de frío como un perro y retorcerse de paludismo en verano,
Si significa beber nuestra sangre escarlata en las fábricas, la patria,
Si la patria son las uñas de vuestros grandes terratenientes,
Si la patria es catecismo armado de lanzas, si patria es el ataque de la policía,
Si son vuestros créditos y remuneraciones, la patria
Si la patria son las bases americanas, las bombas americanas, los cañones americanos,
Si la patria no es evadirse de nuestro sombrío pasado
Entonces, soy un traidor a la patria”

Seguramente encontrará mis referencias y propuestas demasiado ideológicas.

Pero dígame señor Tanlay, ¿acaso nuestro compromiso al lado del imperialismo americano nos ha proporcionado algún beneficio a lo largo de los últimos 60 años?

Quitándole la propiedad a los campesinos, empobreciendo a los pobres y enriqueciendo a los ricos.

Dejando morir 790 soldados de una guarnición de 4500 soldados turcos en la guerra de Corea, donde la vida de un turco no significaba nada para Washington.

O persiguiendo a nuestros poetas, filósofos y profesores en nombre de la “lucha contra el comunismo”. Algunos tan valiosos como Sabahattin Ali (asesinado en 1948), Enver Gökçe, Nazim Hitkmet, Rifat Ilgaz, Müeyyet Boratav, Behice Boran, Mihri Belli, Arif Damar (en esta época el DHKP-C todavía no existía).

O asesinando a nuestros estudiantes, Vedat Demircioglu el 24 de julio de 1968 tirándolo por una ventana, o a Taylan Özgur el 23 de septiembre de 1969 disparándole por la espalda.

O asesinando a nuestros estudiantes Duran Erdogan, Ali Turgut Aytaç convirtiendo el 16 de Febrero de 1969 en nuestro “domingo sangriento.”

O asesinando a nuestros estudiantes Mehhmet Cantekin el 19 de septiembre de 1969, o a Mehmet Büyüksevinç el 8 de diciembre o a Mehetoglu el 14 de diciembre de 1969, unos estudiantes que decidieron protestar legítimamente contra la presencia de la sexta flota americana en el Bósforo (en esta época el DHKP-C todavía no existía).

O regalando nuestros recursos naturales, nuestros minerales, nuestras cosechas a las compañías extranjeras

O favoreciendo la aparición de una oligarquía codiciosa, parasitaria y hostil que apoyó los golpes militares de 1971 y de 1980.

O desentendiéndonos de los países del sur, del tercer mundo o de los que estuvieron en plena ola de descolonización. O incluso combatiendo a los nuevos gobiernos nacionalistas o anticoloniales ensuciando nuestra querida Turquía con su anexión a la OTAN en 1952, instalando bases americanas como la de Incirlik con el Pacto de Bagdad de 1955.

Supongo que argumentará que se trataba de defenderse de la “amenaza soviética”.

De hecho, para mí, la “amenaza soviética” no era mucho peor que el arrodillarse ante el Tío Sam a cambio de un puñado de dólares. Y es que hablando claramente, el imperio Americano es y ha sido el más agresivo y sanguinario de la historia. No tengo más que mencionar Hiroshima, Nagasaki, Corea, Vietnam o Irak con la certeza de que usted reconocerá estos crímenes atroces de vuestro “aliado estratégico”.

Por otro lado, la ayuda que proporcionó Lenin fue clave para el triunfo de Mustafa Kemal Atatürk en la Guerra de Liberación, y es más, en los decenios siguientes, los acuerdos comerciales con La URSS en industria siderúrgica, textil, energética, refinamiento del petróleo o la industria del vidrio fueron mucho más equitativos y correctos que los nuevos tratados firmados hoy en día con los Yankees, que han convertido a Turquía en una auténtica Neo-Colonia.

Tampoco he querido jamás una relación estrecha o una subordinación de Turquía hacia la URSS (tampoco el DHKP-C), de hecho, el socialismo tal y como fue aplicado en la URSS está lejos de ser el modelo ideal de la sociedad a la que aspiro.

En definitiva, deberíamos haber preservado nuestra independencia, unirnos al grupo de los países no-alineados y porque no, constituirnos como el epicentro del antiimperialismo.

Esta es la vía que eligió el DHKP-C pero que fue combatida por el poder neo-colonial de Ankara utilizando el terror.

De hecho, para contentar las inquietudes americanas, los dirigentes turcos no dudaron a la hora de sacar a relucir los cañones, las horcas o la tortura contra nuestra juventud, nuestros trabajadores, nuestros campesinos o nuestros escritores.

El 30 de marzo de 1972 ejecutaron a Mahir Cayan y a nueve compañeros.
El 6 de mayo de 1972 ahorcaron a Denis Gezmis y a dos compañeros.
El 18 de mayo 1973 torturaron hasta la muerte a Ibrahim Kaypakkaya.

Nuestros gobiernos por otro lado, tampoco han sido muy dóciles con las minorías étnicas.

Acuérdese usted de los “acontecimientos del 6 y 7 de septiembre de 1955”, las conocidas como “noches de cristal” donde las comunidades Griegas y Armenias de Estambul fueron atacadas. O las matanzas de Kahramanmaras de 1978, de Corum de 1980 y de Sivas de 1993, que apuntaron a las comunidades Alevíes.

Ni que decir de las persecuciones ancestrales contra nuestros hermanos Kurdos.

Es cierto que el PKK ha cometido crímenes imperdonables. Pero esto no nos impide que compartamos el sufrimiento del pueblo Kurdo privado hoy y siempre de sus derechos básicos, ni que rechacemos totalmente la destrucción de miles de pueblecitos Kurdos a manos del ejército Turco, ni que olvidemos las decenas de dirigentes kurdos como Cheikl Said o Seyid Riza ahorcados por defender su derecho a una vida digna, ni que nos indignemos por la barbarie de los militares que coleccionaban las orejas de los resistentes Kurdos que habían muerto en combate o ejecutados.

¿Porqué no reconocemos que el pueblo Kurdo no goza de los mismos derechos? ¿Porqué los Kurdos no pueden enseñar en su propio idioma? Esta es la única posibilidad para que su cultura e identidad no desaparezca...Sabemos tanto usted como yo que una lengua condenada a su desuso está condenada a muerte. Y con ella la cultura de los pueblos que la hablan. Y con ella, el pueblo mismo.

Hoy en día, incluso la burguesía turca y la organización de empresarios turcos (la TÜSIAD) están cansados de tantos años de inestabilidad en las provincias kurdas y del obcecamiento de las autoridades en negar los derechos fundamentales del pueblo Kurdo.

Porqué acusamos a las ONG por defender los derechos de las minorías, como hace por otro lado también el patronato? Tendría usted entonces que acusar también a su vez a sus superiores de “separatistas”.

Por otro lado, estoy totalmente en contra de las acciones que perpetraron algunas organizaciones nacionalistas Armenias como Tachnak y Hintchak que cometieron crímenes imperdonables contra campesinos, turcos y kurdos.

Pero estoy de lejos mucho más indignado con el régimen de Ankara que continúa negando lo evidente, es decir la “desarmenización” brutal de Anatolia que fue minuciosamente programada por el gobierno otomano de 1914. Este genocidio evidente fue el resultado de muchos años de masacres anti-armenias de 1895-1897 y de 1909.

Como usted sabe, Enver Pacha y Talat Pacha, ministros de guerra y del interior del antiguo régimen, organizaron en abril de 1915, una deportación masiva de miles de mujeres, niños y viejos armenios, asirios y caldeos por el desierto sirio.

Y como usted sabe también, aquella deportación trajo ejecuciones, saqueos, torturas y violaciones.

Durante la segunda guerra mundial, la supuestamente neutral Turquía, aunque estaba aún dirigida por el partido republicano del pueblo (CHP) de Mustafa Kemal Atatürk, se alió hasta tal punto con la Alemania nazi que incluso adoptó algunas de sus prácticas racistas e indecentes, abrió por ejemplo un campo de concentración en la región de Askale en la provincia de Erzurum; uno para los armenios y otro para los “no musulmanes” que no hubiesen podido pagar el impuesto sobre los bienes (el conocido como “varlik vergisi”).

Durante muchos años, bastantes políticos de alto rango se jactaron del plan de exterminio contra el pueblo armenio, como el nazi Nihal Atsiz. Hoy sin embargo nadie se acuerda.

Siguiendo con esta cierta hipocresía en cuanto a este genocidio, en marzo del pasado año, el gobierno de Erdogan organizó por todo lo alto una ceremonia que inauguraba la restauración de la iglesia armenia de la Santa Cruz, al borde del lago de Van.

Pero nadie se creyó todo este cuento, nadie había olvidado tampoco el asesinato dos meses antes del periodista armenio Hrant Dink a manos de un adolescente manipulado por los servicios secretos. Ni tampoco habían olvidado el episodio de odio acaecido contra los armenios y contra todos los demócratas que, proclamaron durante el funeral de Hrant Dink, “todos somos armenios”.

Todos estos episodios tan trágicos de nuestra historia nos ilustran pues que nuestros gobiernos siempre han impuesto su autoridad contra los oprimidos a través de la violencia y el ejército.

Para justificar todas estas atrocidades, como buenos demagogos y manipuladores, los gobiernos “civiles” y militares de nuestro país han reducido a la oposición al nivel de simples terroristas. Han confundido deliberadamente las causas y las consecuencias como quien ataca a un pobre en lugar de atacar a la pobreza, como quien ataca al justiciero en lugar de a la injusticia.

A pesar de todo, al igual que tantos millones de ciudadanos turcos, como Mahir, Deniz, y tantos miles de militantes asesinados, al igual que esos centenares de prisioneros en huelga de hambre que murieron o quedaron mutilados, al igual que las decenas de miles de trabajadores que fueron el último 1 de Mayo a manifestarse a pesar del miedo causado por el terror policial, a pesar de todo esto, tengo el sueño de una Turquía soberana, próspera, justa, humilde, fraternal liberada de ese Jano con una cara con turbante y otra militar.

Estamos hartos de que la sociedad esté dividida con una base religiosa.
Hartos de que nos impongan un integrismo laico a punta de pistola.
Hartos del nacionalismo clasista que sobrepone la “raza de los señores” turcos por encima de los demás pueblos.
Hartos de estar dentro del eje de la vergüenza manejado por el imperialismo americano.
Hartos de que busquen nuestra salvación en los clubs de los todo poderosos: Unión Europea y sus consorcios.
Hartos de estar sometidos al FMI, al Banco mundial y a la Organización mundial del comercio.
Hartos de la política de importación intensa en detrimento de nuestros pequeños productores.
Hartos de que vendan lo mejor de la industria turca al sector privado.
Hartos de que privaticen la sanidad, la educación, los puertos, los bancos, las empresas de telecomunicación.
Hartos de que el tránsito de gas Irakí, Azarí o Kazarí pase por territorio turco reduciendo a nuestro país a un mero corredor energético aprovechado por el estado sionista en contra del pueblo Palestino.
Hartos de que se destruyan las casas de los pobres para construir mansiones para ricos.
Hartos de que las víctimas del terremoto de 1999 estén obligados a vivir en casas prefabricadas o en tiendas de campaña
Hartos de la mano blanda que tenemos en temas de urbanismo mientras que en Estambul hay que derruir más de 26000 edificios que están en alto riesgo de derrumbe por un posible seísmo incluso de baja intensidad.
Hartos de abandonar a nuestra juventud al paro, al crimen, a la delincuencia, a las drogas, a la prostitución y a los movimientos fascistas.
Hartos de que nuestros obreros sean la carne de cañón de las guerras entre empresarios y que acaben muriendo víctimas de la ausencia de medidas de seguridad en sus trabajos.
Hartos de que despidan a los trabajadores que quieren afiliarse a los sindicatos.
Hartos de que lleven a los sindicatos a juicio para intentar disolverlos.
Hartos de que los sindicalistas sean ninguneados, excluidos o despedidos.
Hartos de los atentados contra los locales de asociaciones democráticas.
Hartos de que se prohíban conciertos.
Hartos de la censura, del arresto de periodistas y de que cierren programas de radio.
Hartos de que los torturadores y los escuadrones de la muerte del estado estén impunes.
Hartos de que disparen contra los manifestantes o que los asfixien con gases lacrimógenos.
Hartos de la tortura preventiva en las cárceles.
Hartos de que envíen al ejército y las bandas de fascistas para boicotear a los “izquierdistas” en las conferencias de prensa, los funerales o en las distribuciones de octavillas.
Hartos de que profanen las tumbas de nuestros militantes muertos por una Turquía libre.
Hartos de que nuestros mares, ríos y acuíferos estén contaminados.
Hartos de los programas de telebasura que nos idiotizan a marchas forzadas.

Ahora que nos hemos liberado aunque sea por un momento de los intereses de nuestros campos, ¿dígame usted señor Tanlay, que pensaría de una Turquía libre de toda esta corrupción, todos estos crímenes y todos estos malfuncionamientos? Acaso Turquía no sería así más humana?

Si todas estas políticas antipopulares no hubiesen sido llevadas con tanta terquedad y obstinación, piensa usted que la juventud se habría alzado en armas contra el poder en 1970?

Por una vez en su vida, le invito a ponerse en el lugar de la gente que odiáis.

Nuestra historia nos ha enseñado que ni las soluciones policiacas ni militares, ni los llamamientos al odio y a la venganza ayudan en algo a nuestra patria.

Por cierto, su demanda de auxilio y ayuda del 21 de Abril a través del diario “Hürriyet” a las organizaciones turcas de Bélgica ha sido tan irresponsable que la extrema derecha turca ha llevado a cabo algunos de sus llamamientos incendiando algunas asociaciones kurdas y asirias, o linchando a demócratas turcos en Bruselas.

Lo que padecemos los turcos de Bélgica, es precisamente el hecho de estar sometidos a su directiva y a su agenda, o incluso de que nos utilicen como sus rehenes. No piensa usted que ya es hora de dar a nuestros compatriotas que viven en Bélgica la oportunidad de conocer la realidad de nuestro país, lejos de tantos eslóganes vacíos y de tanto prejuicio? O dar a las comunidades Anatolia la posibilidad de que convivan en paz y harmonía lejos de su racionalidad diplomática calculadora? O darles la oportunidad de que se vuelvan a apropiar de su historia, la que comparten con el resto de los trabajadores del mundo y con los de sus países de origen?

Soy consciente de que seguramente la botella que he lanzado al océano de su indiferencia encallará en algún peñasco puntiagudo.

Pero también soy consciente de que este océano está lleno de pequeños peces vivos de deseo de justicia, libertad y conocimiento, como los que nos contaba el iraní Samad Behrangi. Y sé que un día, una multitud enorme de pequeños pececitos rojos tomarán el relevo y nadarán hacia una nueva Turquía. Una Turquía valiente, libre, humilde, próspera y fraternal.

Un cordial saludo.







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