martes, 21 de mayo de 2019

«Arbeit Macht Frei» en Lezo

La prensa española - y sus filiales vascas -, esa que tanto se ufanó por la detención de Josu Urrutikoetxea en una localidad enclavada en los Alpes franceses no ha dicho nada, absolutamente nada, con respecto a la declaración por parte de la ONU en la que se deja claro que Gorka Lupiáñez fue torturado por Madrid durante el periodo de incomunicación posterior a su detención.

Leído lo anterior, el amable lector entenderá porque tampoco va a leer acerca de lo que se denuncia en este reportaje de Naiz ni en las páginas de ABC ni en las de El País, vaya, tal vez en las de Público.

Así que adelante, para que el mundo se entere en donde se encuentra la raíz del actual régimen español:


«Arbeit macht frei» se leía en la siniestra placa que presidía la entrada a muchos campos de concentración o exterminio nazis. Literalmente, significa «El trabajo libera». Semejante lema suponía una ironía sangrienta para los prisioneros que eran explotados hasta la muerte en aquellos recintos siniestros. Pero lo de que el trabajo forzado «redime» de los supuestos delitos cometidos ya lo había proclamado, y llevado a la práctica, el franquismo.

Gotzon Aranburu

En todo el Estado español, miles de presos y represaliados experimentaron en sus carnes la crueldad del régimen nacido tras la victoria en 1939 del bando sublevado, en forma de trabajos forzados, palizas e incluso ejecuciones. No pocos de estos episodios se dieron en Euskal Herria y van saliendo a la luz. Por ejemplo, en Lezo.

Es desapacible el tiempo esta mañana de sábado, la lluvia no cesa, pero las personas que nos hemos apuntado a la visita guiada del grupo Etxetxo a los escenarios donde tuvieron que trabajar y (sobre)vivir los esclavos del franquismo vamos bien equipadas y en un par de horas estaremos de nuevo al abrigo de nuestras casas. Muy distinto debía de ser el panorama para aquellos hombres en los que se cebó el régimen franquista; dormían en hoyos practicados en el suelo, con hojarasca como colchón y como manta. Solo cuando sus captores comprendieron que de seguir así iban a perder valiosa mano de obra se dignaron a levantar unos barracones. Los restos de estas edificaciones han soportado mal que bien el paso de los años, cubiertos de maleza. Ahora salen de nuevo a la luz y enfrentan al visitante a una realidad ocultada, vergonzosa para quienes cometieron aquellos desmanes y necesitada de reconocimiento y reparación para quienes los sufrieron.

En realidad, la reparación ya es imposible, pues según los investigadores del grupo Etxetxo Lezoko Memoria Historikoaren Elkartea no queda nadie con vida de aquellos esclavos. El último del que tenían noticia ha sido Sebe Sistiaga, fallecido este pasado 10 de mayo a los 97 años de edad. Otros, como el bilbaino Luis Ortiz Alfau, tuvieron tiempo de denunciar incansablemente a aquel régimen siniestro y a sus esbirros. Luis lo hizo hasta su muerte, registrada el pasado marzo a los 102 años de edad. Es posible, claro, que a lo largo del Estado español viva todavía algún trabajador forzado de los de Lezo, pero no hay constancia.

Ni el verde intenso ni las flores que crecen por doquier en las riberas de la carretera que sube de Lezo hasta el alto de Guadalupe, para descender luego hasta Hondarribia, consiguen borrar de la mente del visitante otras imágenes, las de las penalidades sufridas aquí mismo por miles de presos y que nos desgrana el guía de Etxetxo, Joxe Luix Agirretxe. Para empezar, hubo quien no salió con vida de estos parajes; a tiros fueron muertos Fidel Martínez (gijonés, 25 años, el 26 de febrero de 1940), Carlos Corral (jienense, 25 años, el 13 de mayo de 1940) y Adolfo Gutiérrez (santanderino, 22 años, el 3 de setiembre de 1946). Una de estas muertes fue especialmente cruel: el preso se había alejado unos pocos metros de su barracón, con intención de hacer sus necesidades, pero un centinela interpretó que se fugaba y dio la voz de alarma. Otro soldado disparó y mató al preso. Al menos otros cuatro presos murieron a consecuencia de un desprendimiento de tierras cuando trabajaban en la zona de Erroteta.

Hasta 1948

¿Quiénes eran, cómo llegaron a esta franja montañosa del Cantábrico, aquellos hombres? Hay que retrotraerse a 1937, cuando los sublevados contra la República dan a conocer su «Decreto del Nuevo Estado», en el que se contemplan los Batallones de Trabajadores, que se formarán con presos de guerra (80%) y militares del bando nacional (20%), encargados estos últimos de organizar y vigilar a los primeros. La función de los presos será aportar su fuerza de trabajo en distintas obras y fábricas, siempre ayudando a los sublevados. Tres años más tarde, su nombre cambia a «Batallones Disciplinarios de Soldados Trabajadores», y en estos se integran también los jóvenes que habían cumplido el Servicio Militar con la República desde 1936 hasta 1939, «mili» que por no ser considerada válida en la nueva situación tienen que repetir. Aunque en diciembre de 1942 fueron disueltos la mayor parte de los BDST, hasta 1948 existieron aquellos formados por presos con condena y reclutas desafectos al régimen.

Los «esclavos» de Lezo fueron agrupados en cuatro batallones, alcanzando un número cercano a los 3.000 hombres. El grupo Etxetxo, incansable en su búsqueda de testimonios verbales y escritos, ha puesto ya nombre y apellido a 1.500 de aquellos presos, y todavía le resta un batallón completo por identificar. Al igual que en el norte de Nafarroa, Irun, Oiartzun… en Lezo los Batallones de Trabajadores, en sus sucesivas variantes, fueron destinados en su mayor parte a la construcción de infraestructuras. En concreto, fue con su trabajo forzado como se abrió el tramo de carretera entre Erroteta y la iglesia de Guadalupe, la actual GI-3440. Otro grupo importante tuvo como labor la construcción de los búnkeres de la línea «Vallespín» en Gaintxurizketa, pues el naciente régimen temía un ataque aliado desde el Estado francés, temores que se demostraron infundados. «Setas de vanguardia» les llamaban, por su peculiar forma, a aquellos inútiles búnkeres.

Los castigos, en el casco urbano de Lezo

Lo cierto es que en Lezo y sus alrededores se concentraban en los años de la primera posguerra miles de hombres a los que de alguna manera había que organizar y alojar. Todo indica que sus guardianes ponían más empeño en la primera de las labores, la de organizar su explotación, que en la segunda, proporcionarles albergue y un trato humano. Los testimonios recogidos por Etxetxo coinciden en citar a un tal ‘Pinocho’ como militar especialmente cruel, con poco que envidiar a los temibles SS de los campos de concentración nazis. Algunas fuentes indican que habría sido él quien disparó al preso arriba citado, el protagonista de un inexistente intento de fuga. Palizas y escarmientos públicos eran su especialidad; aunque las víctimas de su saña trabajaran en el monte, los castigos se aplicaban en el casco urbano de Lezo, a la vista de los vecinos, se supone que con ánimo ejemplarizante.

Explotados, mal alimentados, mal cobijados… no resulta extraño que las enfermedades se cebaran en los trabajadores forzados. Uno de ellos se haría famoso con el paso de los años: Marcelino Camacho, uno de los fundadores y primer secretario general del sindicato Comisiones Obreras (1976-1987). Camacho contó en su libro de memorias que llegó a Jaizkibel en enero de 1942 y que su batallón, el 94, fue destinado a construir la citada carretera. «Apenas llevaba una semana en el campamento cuando tuvieron que trasladarme a la enfermería por una fiebre que me consumía. Eran fiebres tifoideas. Tras permanecer entre la vida y la muerte durante 42 días me trasladaron al Hospital Disciplinario de Zumaya, donde mi estado empeoró, hasta el punto de que en determinado momento me dieron por muerto y me bajaron a la morgue. Afortunadamente, en el último momento se dieron cuenta de que aún respiraba y volvieron a subirme a la habitación. Pocos días más tarde, la fiebre desapareció».

Años más tarde, ya fallecido Camacho, familiares suyos visitaron Lezo y mostraron su agradecimiento por la labor de desentrañamiento de la verdad histórica llevado a cabo en la localidad.

Aunque apenas se conserva en Lezo documentación sobre los Batallones de Trabajadores, sí se cuenta con un testimonio de excepción, el del baserritarra Mikel Salaberria Kortaberria, que siendo niño fue testigo de lo que ocurría en el entorno de su caserío, Martizkone. Así se ha sabido que en un primer periodo, en 1939, los forzados dormían en agujeros excavados en tierra, con hojas de árboles como colchón. Mikel, que ahora cuenta 87 años de edad pero disfruta de una memoria envidiable, recuerda nombres y procedencias de los presos, pues estos pasaban todos los días al lado de su caserío y le daban conversación. «Los había canarios, andaluces, asturianos, santanderinos… y vascos, claro. Los primeros que trajeron, los del 39, pasaban un hambre terrible. Nosotros teníamos entonces un manzanal bastante grande y los pobres se comían todas las manzanas que daba, hasta la última. Una vez se cayó de un carro de intendencia una caja llena de tomates, pequeños y muy verdes todavía, y se rompió; casi antes de que tocaran el suelo ya se los habían comido», indica Mikel.

En cualquier caso, el episodio más espeluznante sobre el hambre que sufrían los presos y del que fue testigo Mikel ocurrió en un local de Lezo en el que trabajaban varios de ellos. No es apto para estómagos delicados, pero aquí va: los presos sabían que bajo unas maderas apiladas en el lugar había un nido de ratas, y las hicieron salir de su escondrijo: según salían, las mataban con un golpe de pala y las arrojaban al caldero donde preparaban la comida. Una de las ratas consiguió esquivar los palazos, pero un preso se arrojó sobre ella y consiguió atraparla. El roedor le mordió en la mano, pero a su vez el preso mordió a la rata en la cabeza, la mató, y la añadió al caldero.

Joxe Luix Agirretxe, del grupo Etxetxo, ha guiado hoy al grupo, sendero arriba desde el casco urbano de Lezo hasta los barracones de Iparragirre. Impresiona toparse en medio del bosque con los agujeros, ya muy colmatados, en que dormían los presos. Pocos metros más allá, rodeados de una vegetación exhuberante, aparecen las primeras edificaciones, con los muros en bastante buen estado, pero sin tejado: «Eran de madera y el tiempo los ha hecho desaparecer» explica en euskara Luix, que va contando a los visitantes el ímprobo trabajo llevado a cabo durante los últimos tres años para limpiar de vegetación y sacar a la luz estos barracones, testimonio de la crueldad de régimen franquista.

1.500 presos identificados

Resulta difícil de entender que este complejo, verdadero campo de concentración, haya permanecido completamente desaparecido de la memoria popular de Lezo hasta hace un puñado de años. Fue el testimonio de Mikel Salaberria el que obligó a recordar, a retrotraerse a aquel negro período. «Ha habido miedo, mucho miedo. En un momento dado se dejó de hablar de los ‘trabajadores’ y luego, silencio total. Cuando Mikel nos contó lo que había en medio del bosque, cubierto de vegetación y oculto por los árboles, no llegábamos a creerle. Pero nos hizo un plano mental de los barracones, que pasamos a papel, y empezamos a buscar. Era como él decía. Y así empezó la investigación y recuperación» señala Joxe Luix.

Juan Antonio Sáez García, experto en construcciones militares, ha sido también de gran ayuda para los voluntarios de Etxetxo, que ya han identificado a 1.500 de los presos que pasaron por Lezo, localidad que en aquel entonces contaba con 2.000 habitantes. Sáez indica en un artículo titulado ‘La defensa del sector guipuzcoano de la frontera pirenaica durante el franquismo: los campamentos militares en 1951’ que el complejo de barracones de Erroteta se transformó en Campamento Lezo Bajo, mientras que el de Iparragirre se convirtió en Campamento Lezo Alto. En este último destaca el especialista el enorme edificio destinado a dormitorio de tropa: «Un barracón de 120 metros de longitud y 6 metros de ancho». Se trata del barracón destinado originalmente a albergar a los presos.







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lunes, 20 de mayo de 2019

De Katniss a Daenerys

Circula en redes:

Sinsajearon a Daenerys la Rompedora de Cadenas

El peligro de convertir a Daenerys Targaryen en la grotesca caricatura en la que acostumbran convertir a los luchadores sociales quienes mueven los hilos de la cultura hegemónica occidental se venía anunciando desde hace varios capítulos.

La caída de gracia de la Madre de los Dragones la redujo a la trágica figura en la que convirtieron a la Sinsajo al final de la saga de Los Juegos del Hambre.

Katniss renunció a toda opción de convertirse en emancipadora de su gente optando por la maternidad, o sea, la oportunidad de cumplir con su rol como mujer buena y abnegada al darle hijos a un individuo del que se había enamorado por lástima.

Así mismo, a quien estaba destinada a romper la rueda del poder la acuchilló el hombre a quien amaba, un feminicidio en toda regla pues los poderosos hombres de Westeros no le iban a perdonar a una mujer expresar su ira de la manera que lo había hecho, mucho menos después de haber amenazado con "liberar" a su manera a las gentes que habitaban las tierras desde Winterfell hasta Dorne.

Tras siete temporadas construyendo pieza por pieza a uno de los personajes femeninos más interesantes de la pantalla chica, los productores optaron por sentenciar a Daenerys a no estar presente al momento de la llegada del "The End". Sí, justo cuando el feminismo había encontrado en la figura de la última de los Targaryen un ejemplo de reivindicación de las mujeres, desde HBO se decidió arrasar con esta percepción. Enviaron el mensaje temprano, a eso obedece que ya en el inicio de la Séptima Temporada un personaje recién llegado a la trama, Euron Greyjoy, el más macho de los machos en los mares conocidos y por conocer, aniquilara el entramado de sororidad que Daenerys había tejido con Missandei, Yara Greyjoy, Olena Tyrelll, Elarya Sand y las Serpientes de Arena. La dejaron sola con su traductora, rodeada de hombres viejos y sabios, muy sabios, masculinamente sabios.

Como en los relatos de Disney, ahora a la Khaleesi le correspondía tener como némesis a otra mujer, una malvada y desalmada Cersei.

Pero antes, tenía que enfrentar el rencor de otro grupo de mujeres, el comandado por Sansa Stark y su letal hermana Arya, la infantil pero valiente Lyanna Mormont y la siempre leal Brienne de Tarth. Ya desde su llegada a Winterfell le quedaba claro a Dany que no contaría con el incondicional apoyo por parte del clan femenino de su nuevo amado, el hasta entonces Jon Snow. La misma Missandei lo pudo percibir, al ser odiada hasta por las hijas de las granjeras a las que habían llegado a defender tras un larguísimo viaje.

No era suficiente, la Renacida del Fuego estaba parada en el borde y había que empujarla, hacerla descender a la locura de su padre y de su hermano Viserys. En rápida sucesión murieron su más leal acompañante, Jorah Mormont, y su hijo, Rhaegal.

Ya solo faltaba el empellón final y, con Cersei como agente catalizador... rodó la cabeza de Missandei.

Era todo lo que se necesitaba, la Rompedora de Cadenas no era la persona idónea para gobernar sabiamente a los Siete Reinos, se necesitaba a alguien con pene, se necesitaba Aegon Targaryen, hijo del único vástago cuerdo del Rey Loco y de Lyanna StarK.

Y enviaron a una niña a envenenarla.

Las campanas que anunciaban la rendición de King's Landing resonaron inútilmente, la Nacida de la Tormenta era para esos momentos una bestia sedienta de sangre, urgida de destrucción... quemadora de niños inocentes, insistimos, inocentes.

Y los hombres sabios decidieron terminar con su vida.

Y hasta su hijo Drogon entendió que el Trono de Hierro la había vuelto loca.

Y su lugar lo ocupó el más sabio de los hombres, uno con poderes místicos, uno en el que se condensaba la historia de todos los hombres sabios.

Porque quien sabe la historia lo controla todo.

Y Daenerys será borrada de la historia... como todas las mujeres que han tenido el atrevimiento de querer liberar a sus pueblos.






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Lupiáñez Fue Torturado

Una vez más una instancia internacional encuentra al régimen español culpable de practicar la tortura en contra de ciudadanos vascos.

Aquí, desde la página de EiTB, una actualización del caso que involucra al represaliado político Gorka Lupiáñez:


El preso durangués denunció haber sido víctima de una violación con un palo, palizas, pinchazos en la columna vertebral, más de 50 sesiones de bolsa al día, privación de sueño y amenazas de muerte.

El Comité de Derechos Humanos de la ONU ha dictaminado que el preso de ETA Gorka Lupiáñez sufrió torturas durante su detención en régimen de incomunicación en 2007.

Según una declaración emitida por esa instancia en Ginebra, formada por un grupo de 18 expertos independientes, "España ha violado los derechos humanos" de Lupiáñez, por lo que ha instado al Estado español "a garantizar justicia y reparación para el demandante". Asimismo, el Comité ha pedido a España que cese las detenciones en régimen de incomunicación, "que crean un contexto más propicio a la tortura".

Lupiáñez denunció  ante el Comité de Naciones Unidas al Estado español en junio de 2015. Según su testimonio, los hechos denunciados se iniciaron en diciembre de 2007, cuando agentes de la Guardia Civil lo detuvieron en la localidad vizcaína de Berriz.  Denunció que los éstos y otros agentes le sometieron durante ocho días a malos tratos y torturas tanto en el cuartel en La Salve de Bilbao como en la Dirección General de la Guardia Civil en Madrid y en los consiguientes traslados.

Afirmó haber sido víctima de palizas, pinchazos en la columna vertebral, intentos de ahogamiento con bolsas de plástico en su cabeza, privación de sueño, amenazas de muerte y otros abusos.

La Guardia Civil defendió en su día que estas denuncias eran falsas y "un recurso habitual" entre los detenidos en relación con ETA.  España argumentó que "el régimen de incomunicación siempre se realiza con control judicial y está sujeto a supervisión médica diaria del detenido", según el dictamen hecho público.

Las autoridades españolas defendieron ante la instancia de la ONU que Lupiáñez fue "tratado de forma correcta" y "reconocido a diario por un médico forense" que no encontró huellas de las vejaciones que ha denunciado.

Sin embargo, el Comité de Derechos Humanos ha admitido el testimonio de Lupiáñez y ha recordado hoy que "la tortura no puede justificarse bajo ninguna circunstancia, ni siquiera por motivos de seguridad nacional", en palabras de la experta Tania Abdo Rocholl, una de los miembros del Comité.

El Comité ha dicho que espera que España le informe en un plazo de 180 días sobre las medidas que va a tomar en respuesta a su dictamen, de conformidad con el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos que ratificó en 1985.

El pasado 12 de abril la Audiencia Nacional condenó a Lupiáñez a 50 años de prisión por secuestrar en Francia a una familia española formada por una pareja y su hijo de 4 años, con el fin de robar su autocaravana.






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De Dragones y Votos Virtuales

Ayer domingo 19 de mayo se dio por terminada la que es laureada como la serie de televisión más exitosa en la historia de ese medio globalizado de entretenimiento.

Es tan profunda la huella que ha dejado que incluso Euskal Herria tiene un recorrido turístico de las locaciones que  prestó para la filmación de la misma, desde Gaztelugatxe en la costa de Bizkaia hasta las bombardeadas Bardenas en Nafarroa, pasando por la Zumaia de los Ocho Apellidos Vascos en Gipuzkoa.

Pues bien, el final de la serie ha inspirado este texto dado a conocer por Gara:


Raimundo Fitero

Maldita necesidad de poner un titular cuando uno siente la necesidad imperante de entrar en materia sin preámbulos ni consideraciones previas. Todo viene a cuento de una serie televisiva a la que un servidor no le ha prestado nunca demasiada atención porque me parece que utiliza lenguajes, situaciones, personajes que escapan a mi seguridad interpretativa de la vida y las relaciones entre los seres humanos, el poder y lo irracional, “Juego de Tronos”. Vale, de acuerdo, no debería confesar mis limitaciones ni mis fobias, pero aquí viene lo bueno.

Termina la serie, o eso han dicho, y a los muy fans de la misma, no les ha gustado lo sucedido en esta última temporada, ni el final, por lo que han creado un movimiento dedicado a cambiar el final de la serie. ¿Se entiende de lo anterior? Indignados, cabreados, se movilizan para que se alteren las relaciones de poder en una ficción. Esto da pie a dogmatismos y oportunismos, pero en una primera instancia, resulta que hay unos cientos de miles, quizás millones de seres humanos, formados académicamente, con un grado de inteligencia entre normal y superior a la media, que les interesa más, lo virtual, la ficción, que la realidad de su entorno que, en teoría, les afecta más.

Se puede interpretar de dos maneras, como un triunfo de la ficción, de la misma serie, o como un fracaso global de una parte de la sociedad que, si acaso y no está claro, va y vota, pero que no es capaz de intervenir de manera activa para cambiar algo su realidad política cercana, la de su calle, su barrio, su pueblo, su ciudad, su herrialde o su país. Vivimos en lo exterior, como nuestra inteligencia que nos la proporciona un aparato que es además nuestro chivato a bancos y policías. Esto está pasando. Y por hoy nada más. Me voy a llorar porque se acaba “Big Bang Theory”. Y eso sí es grave.






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Cronopiando | Entre Togas y Puñetas

El régimen  español se reinventa a sí mismo y ahora se premia con un galardón en la lucha contra la violencia de género.

El despropósito no ha escapado al entrenado ojo de Koldo Campos:

Entre togas y puñetas

Koldo Campos Sagaseta | Cronopiando

El premio a la “personalidad” más destacada en la lucha contra la violencia de género que otorga el Observatorio de Género del Consejo General del Poder Judicial ha recaído este año en la reina Leticia. Al parecer, “siempre ha manifestado su preocupación por las mujeres maltratadas” y su actividad ha servido “para dar mayor visibilidad al problema de la violencia de género y doméstica”. ¿Alguien da más?

El próximo año la elegida tal vez sea la infanta Leonor pero, al margen de la consideración que nos merezcan los méritos de las galardonadas, indigna sobre todo el premiador y sus hediondos antecedentes. Septiembre del 2010. Mientras las presas vascas Sandra Barrenetxea y Aniaitz Ariznabarreta denunciaban haber sido conducidas hasta Madrid semidesnudas, entre golpes, tocamientos y amenazas de violación y el Tribunal Europeo de Derechos Humanos condenaba al Estado a indemnizar al preso vasco Mikel San Argimiro por no investigar denuncias de torturas como golpes, la “bolsa” y vejaciones sexuales, en esos mismos días, el Observatorio de Género entregaba el premio a la Guardia Civil y al Cuerpo Nacional de Policía por su lucha contra la violencia de género. El acto lo presidian la ministra de Igualdad, Bibiana Aido; el ministro de Interior, Pérez Rubalcaba; el ministro de Justicia, Francisco Caamaño; el presidente del Consejo General del Poder Judicial, Carlos Dívar; el presidente del Consejo General de la Abogacía Española, Carlos Carnicer; el fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido y otras honorables togas y puñetas.






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domingo, 19 de mayo de 2019

Bietan Jarraitu

Deia trae a nosotros este reportaje que nos habla acerca del anagrama de la - hoy desaparecida - organización antifascista vasca ETA aprovechando que se conmemora un aniversario más del natalicio de su creador, Félix Likiniano.

Aquí la información:


El libertario Félix Likiniano regaló a ‘Peixoto’ en el exilio una talla con la serpiente y el hacha grabada por él, símbolo que la banda hizo suyo

Iban Gorriti

ETA puso fin a su historia recuperando la talla de madera original de los años 60-70 que derivó en el conocido y perseguido anagrama de la organización. Ahora se cumplen 110 años del nacimiento de la persona que la cinceló. Fue el histórico anarquista antifranquista Félix Likiniano (Eskoriatza, 1909). De corazón arrasatearra, el libertario regaló su obra en la que aún se puede leer un texto que dice bietan jarraitu, a la postre lema reducido a bietan jarrai. “Se la entregó a Peixoto”, aseguran fuentes consultadas por DEIA.

Por su parte, la periodista Pilar Iparagirre, natural de Idiazabal, explica que Likiniano “quería una barbaridad a Etxabe, Txomin, Peixoto, Gautxo, Zigor y gente así. Recuerdo que repetía: cuando les vi a éstos, respiré”. La autora de una biografía del cenetista agrega que “cuando empezó a llegar la gente de ETA a Biarritz, donde vivía, se puso contentísimo. Aquellos jóvenes eran como él había sido, seguían su misma ruta”.

Según el pensamiento de esta autora, Likiniano, a quien llegó a conocer, “nunca abandonó la auténtica militancia, me refiero a la lucha armada. Jamás dejó la acción de lado”. Sin embargo, diferentes investigadores consultados coinciden en que Félix no fue miembro del movimiento de liberación. No fue un etakide. Fue, sin quererlo, el autor de la serpiente y el hacha, metáfora del bietan jarraitu primigenio: del sigilo del animal y de la fuerza del instrumento.

En estos días, con la detención de Josu Urrutikoetxea, ha vuelto a salir aquella talla en los medios de comunicación. ¿Pero quién fue Félix Likiniano al margen de esta curiosidad? Considerado como una de las figuras más importantes del anarquismo vasco, apostó por la unión del mundo abertzale, teoría que, por ejemplo, granó con el pensador Federico Krutwig, de Getxo.

Nació en Eskoriatza en 1909 y falleció en Biarritz, donde asentó su residencia, en diciembre de 1982. Aunque el dato ha pasado desapercibido en sus biografías, según el historiador Josu Chueca, el afiliado a CNT acabó en el campo de concentración francés de Gurs. “Sí, es uno de los 6.000 nombres que doy en mi libro”, confirma en referencia a Gurs: el campo vasco (Txalaparta, 2007).

En la ficha que este doctor en Historia custodia hay diversas curiosidades no conocidas. Félix Likiniano Heriz estuvo en Gurs en 1939. La tarjeta de la época informa de que había sido teniente durante su lucha en Catalunya y de profesión albañil. “Le archivan como militante de ANV, no de CNT”, precisa el investigador. La credencial comunica, además, que antes estuvo interno en el campo de Saint-Cyprien. “En Gurs estuvo en el conocido como campo de los vascos, en el islote C”, aporta.

Con anterioridad, el arrasatearra luchó en la Guerra Civil y durante los primeros instantes del golpe de Estado militar se enfrentó a los sublevados contra la Segunda República ya en la defensa de Donostia. El objeto era cortar el avance en la calle de Urbieta junto a sus compañeros de CNT.

Más adelante, cuando la columna del comandante republicano Pérez Garmendia, que había salido a defender Gasteiz, regresó desde Eibar, hicieron replegarse a los golpistas hasta Loiola. En el ataque a aquellos cuarteles, Likiniano lideró el asalto al depósito de armas. Participó, además, en la defensa de las líneas en la frontera de Gipuzkoa y Nafarroa.

Y a partir de entonces abandonó las tierras vascas. Continuó su antifascismo armado en Aragón, Catalunya y Francia, integrado en la resistencia gala contra la ocupación nazi. Retornó a la muga, formando parte del maquis y se refugió en Biarritz. Décadas más tarde, junto a su compañera sentimental, la también anarquista Soledad Casilda Hernáez, acogió a personas de diferentes ideologías en su hogar labortano.

Fue entonces cuando conoció a miembros de Euskadi Ta Askatasuna (ETA), a quienes regaló aquella talla que tenía grabada por sus propias manos, ya que era escultor y también pintor. La organización decidió hacerla suya.

Polifacético

Desde CNT Bilbao ensalzan la figura de su compañero. El miembro del Grupo de Memoria Histórica Iñaki Astoreka valora a este diario que la vida de Likiniano “fue una constante lucha por sus ideales, la CNT y el anarquismo, como modelo de justicia, solidaridad y por la abolición de todo aquello que sonase a explotación del hombre por el hombre”. Agrega que “su amplia trayectoria, circunscribiéndonos al periodo de la sublevación militar y la consecuencia del fascismo incluida, se resume en su decisiva participación en la defensa de Donostia, la posterior lucha en Aragón y Catalunya y la resistencia contra el nazismo en Francia. Como decía Félix: hay que utilizar la fuerza para defenderse y la inteligencia como fuerza”, enfatiza.

Su compañero de sindicato, el tesorero de CNT Bilbao José Ignacio Orejas, juzga que Likiniano es “una persona difícil de catalogar. Era polifacética y poli-ideológica. Estuvo allí donde había gresca y buscaba afán de protagonismo. Quería ser el perejil en todas las salsas del exilio. Una personalidad de sentimiento cenetista, pero también de patriotismo vasco”, zanja.






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El Abrazo de Durango

Desde el portal de Rebelión traemos a ustedes este texto que sirve como vehículo de una reflexión muy importante inspirada por la actividad contrasistema llevada a cabo el pasado 5 de mayo en Durango:


Juan Hernández Zubizarreta | Ongi Etorri Errefuxiatuak y OMAL (Observatorio de Multinacionales en América Latina)

El pasado 5 de mayo miles de personas nos reunimos en Durango (Bizkaia) con un doble motivo: denunciar la barbarie silenciosa que se va asentando en Europa, por un lado, y expresar un encuentro entre iguales, sin importar la raza, el país de origen, la situación administrativa o si tienen o no “papeles”, por el otro. En todo momento estuvo presente la denuncia radical de las causas que provocan los desplazamientos forzados, así como la solidaridad como expresión de encuentro y reivindicación.

Es pronto para hacer un balance de lo ocurrido el pasado 5 de mayo, dada su dimensión, escala y proyección internacional. No obstante, aquí van algunas reflexiones que confiemos ayuden a fortalecer nuestras estrategias de lucha de cara al futuro.

Un primer elemento a tener en consideración es el carácter novedoso de la movilización. Hemos intentado superar las clásicas maneras de “manifestarnos” en nuestra tierra, y hemos conseguido enlazar la firmeza de la denuncia con la emoción y la construcción de simbología propia. En definitiva, un nuevo punto de encuentro entre formas históricas de hacer y espacios para mostrar nuestros sentimientos y nuestra solidaridad.

Bajo esta premisa, pusimos en marcha 8 columnas que atravesaron el pueblo de Durango acompañadas de dos voces que leían los nombres de las 35.000 personas asesinadas en el Mediterráneo en las últimas décadas. La música, el silencio, la solemnidad, el caminar con las manos entrelazadas, el abrazo inicial entre una mujer vasco-palestina y una superviviente del bombardeo franquista de Durango, etc. conformaron un conjunto de actos y símbolos, un todo, difícil de precisar en palabras, pero lleno de radicalidad y de solidaridad entre iguales.

Las diferentes columnas representaban la conjunción de causas que provocan los desplazamientos forzados, así como los quehaceres cotidianos de los movimientos sociales: feminista; ecologista-baserritarra; pensionista; cultura y euskera; sindicalista; antimilitarista; Euskal Herria tierra de acogida.

Y una última columna sobre la memoria de las personas desaparecidas en el Mediterráneo, en el desierto del Sahara, etc., encabezada por 30 compañeros y compañeras con el rostro tapado, que representaban un grito silencioso por el reconocimiento de las miles de personas desaparecidas. Explicitaban el dolor de quienes han perdido a sus seres queridos -sin registro alguno y sin posibilidad de despedirles con dignidad- y que no encuentran amparo efectivo de ningún tipo. Ni memoria, ni verdad, ni justicia, ni reparación.

De este modo, el mensaje que trasladaron es que no podemos olvidar el dolor emocional y la destrucción en vida de millones de personas cuyo único delito es intentar sobrevivir. ¿Cómo se puede evaluar tanto sufrimiento? Cuando perdemos a un ser querido, a uno solo, sentimos que el tiempo y el espacio alcanzan otra magnitud, por eso no queremos que los datos y los análisis empañen -en ningún caso- la verdadera dimensión de lo que pretendíamos representar en esta columna. Ponerles rostro y voz a esas personas debe ser primordial en todo acto de solidaridad y de denuncia.

Por eso les recordamos en silencio y nos cogimos de las manos gentes de todo lugar y condición, como gesto que refleja lo que nos une y no lo que nos diferencia. También, como forma de construir simbólicamente alianzas desde abajo y por las de abajo, que nos permitan enfrentarnos al crecimiento de las ideas neofascistas.

En segundo término, destacaríamos que quienes hablaron en nombre de las diferentes columnas fueron mayoritariamente mujeres. Sus discursos combinaron la radicalidad de la denuncia con la emoción de sus palabras, y su abrazo fue el preludio del abrazo colectivo posterior. Además, la presencia del euskera fue natural y muy contundente a lo largo del desarrollo de todo el acto. Estos dos hechos fueron fruto de la construcción colectiva del acto de Durango. Ni más, ni menos.

Tercera reflexión: las miles de personas que se acercamos a Durango el 5M demuestran la capacidad de movilización y el músculo activista que sigue vivo en estas tierras. Entre estas cinco mil personas fueron muchas las migrantes llegadas de diferentes pueblos de Euskal Herria, lo que nos permite profundizar en la idea de solidaridad horizontal y en el encuentro entre iguales. Llegaron de Artea, Arrigorriaga, Bermeo, Gernika y de otros pueblos y barrios de Euskal Herria, donde la solidaridad se ha transformado en proyectos concretos de construcción de comunidad y de vida cotidiana contra el racismo y la xenofobia. Como señala Yayo Herrero, se trata de aprovechar el trabajo de los movimientos sociales pueblo a pueblo, barrio a barrio, que cada día pone la base empírica capaz de transformar diferentes experiencias en políticas públicas.

En esta línea, fue muy significativa la variedad y mezcla de edades y generaciones, lo que resulta especialmente llamativo, además de muy esperanzador para quienes pensamos que esta es una carrera de muy largo recorrido. También recordamos la necesidad de transitar de la “tranquilidad de las conciencias” hacia la “toma de conciencia”, desbrozando nuevos caminos para que quien se acerca a la solidaridad por compasión transite hacia la solidad por justicia.

Otra reflexión significativa, la cuarta: el carácter autogestionado y autofinanciado del acto. La gente y las organizaciones sociales han sido las únicas protagonistas de lo ocurrido en Durango. Además, la horizontalidad en la toma de decisiones, el consenso y el carácter deliberativo de todas y cada una de las actividades es una seña de identidad muy reseñable.

En quinto y último lugar, destacamos la lógica de proceso y su escala internacional: la abrazada de los pueblos, las personas y los derechos humanos no es un hecho aislado, forma parte de una red de movilizaciones de carácter internacional y en el seno del Estado Español. Más de 35 ciudades y más de 250 organizaciones forman parte de la articulación de múltiples abrazos a lo largo del continente europeo.

Todo ello en el marco de unos contenidos expresados en el manifiesto que han guiado la campaña y que se centran en dos ideas-fuerza: el combate contra el neofascismo y la defensa de los derechos de las personas migrantes y refugiadas.

¿Por qué movilizarnos contra el neofascismo? Porque creemos que en la coyuntura europea nos encontramos ante un escenario donde el autoritarismo extremo de los gobiernos europeos y de las instituciones comunitarias está dando paso a un nuevo espacio neofascista donde poco a poco se van consolidando hechos que dinamitan los derechos humanos y la vida misma.

Vemos con estupor como se instala la necropolítica, es decir, dejar morir a miles de personas inocentes, racializadas y pobres; las prácticas racistas; las deportaciones en masa; los tratamientos excepcionales a determinados colectivos; la fragmentación de derechos según categorías de personas; la criminalización de la solidaridad y de la pobreza; la persecución de la disidencia; el agravamiento de las prácticas coloniales; las agresiones sexuales y crímenes machistas; las expropiaciones colectivas por medio del pago de la deuda externa; las expulsiones de millones de personas donde el nivel del mar se está, literalmente, “comiendo” la tierra habitada o donde las empresas transnacionales amputan sus recursos naturales etc. Todas estas prácticas se convierten en regla y no en excepción.

Además, no podemos olvidar que el racismo ha formado parte de las políticas coloniales históricamente, y que estas políticas han regulado la distribución de la muerte y han hecho posible lo que Mbembe denomina la larga noche del mundo africano postcolonial. Así, en numerosos países se están apuntalando las bases programáticas de la xenofobia, mediante la construcción de restricciones manifiestas respecto a quien pertenece a la comunidad nacional y quien no, lo que provoca la exclusión legal del “extranjero pobre”.

En el momento de escribir estas líneas aparece una doble noticia: por un lado, mueren más de setenta personas en el naufragio de una patera frente a la costa de Túnez. Por el otro, el barco Mare Jonio de la plataforma humanitaria Mediterráneo Saving Humans ha desembarcado 30 personas rescatadas este jueves en suelo italiano. La Guardia de Finanzas ha incautado el buque humanitario.

¿Cómo tipificamos estos hechos? ¿Cómo calificar el plan del gobierno español de enero 2019, que contempla evitar el patrullaje activo de Salvamento Marítimo en las costas mediterráneas e impedir que zarpen los barcos de ONG dedicados al rescate? A partir de ahí, el gobierno delega su responsabilidad en Marruecos, Libia y en Salvini. Ha decidido quién es fácilmente sustituible y quién no. Las personas migrantes "irregulares" no resultan rentables ni electoral, ni políticamente. Este plan es, sin duda, una práctica neofascista.

Los gobiernos y las instituciones no sólo están eliminando y suspendiendo derechos, también los están reconfigurando y decidiendo quienes son sujetos de derecho y quienes quedan fuera de la categoría de seres humanos. Eso provoca una nueva etapa en la destrucción del sistema internacional de los derechos humanos. Y todo ello tiene una profunda conexión con la lógica colonial y racista de diferentes derechos para diferentes categorías de personas. En esta línea, la frontera expulsa y filtra migrantes dando lugar a la guerra entre pobres, a limbos jurídicos, laberintos burocráticos, mercados clandestinos de visados versus recuperación de la categoría de ser humano y espacios de no derecho.

Parece que los valores de los años 30 han resucitado, y la teoría nazi de Goebbels de proteger a los humanos de los infrahumanos regresa con toda su fuerza, de la mano de regímenes formalmente democráticos y bajo la estela de un nuevo neofascismo.

En Durango hemos construido un nuevo eslabón en la articulación de redes locales, estatales y europeas en la defensa de los derechos de las personas migrantes y contra el neofascismo. Nos esperan nuevas iniciativas, y de entrada, el próximo verano denunciaremos la cumbre del G7 en Euskal Herria. A su vez, la Caravana Abriendo Fronteras volverá a emprender su ruta de denuncia y solidaridad. Durango demuestra que, pese a la asimetría de la lucha, nos estamos preparando para defender la vida de manera radical.







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Aprender o No Aprender

Insistimos, tiempos electorales en Euskal Herria significa tiempo de ataques en contra del euskera por parte de los sicarios en la nómina del Estado Español.

Aquí lo que nos trae hoy Naiz:


Amaia Zubieta Garciandía

En la campaña electoral se ha colado el mantra de la supuesta «imposición de la enseñanza del euskera», que ha sido también una constante obsesión de la derecha a lo largo de la legislatura. Ha llegado hasta el punto de plantearse en sus sesgadas encuestas como uno de los problemas de Navarra, tal como relataba un lector del “Diario de Noticias” en una carta al director.

A mí no me preocupa tanto la obvia falsedad de la acusación, a ello nos han acostumbrado algunos partidos cuando se trata el tema del euskara, sino la respuesta que dan las y los representantes del cuatripartito.

A nadie se le ocurre decir que a las alumnas y alumnos de Navarra se les impone el aprendizaje de las matemáticas, las ciencias sociales o el inglés, materias todas ellas, junto con otras, que todo el alumnado debe cursar obligatoriamente. Sin embargo, aunque en Navarra tenemos la inmensa fortuna de contar con dos lenguas propias, solo a una parte del alumnado se le garantiza el aprendizaje de una de ellas, el euskara, en mayor o menor grado. Por ello, me enfado cada vez que oigo o leo como se niega enfáticamente que se pueda plantear la obligatoriedad del aprendizaje del euskara. En mi opinión, el que la enseñanza de esta lengua no forme parte del currículum básico del alumnado navarro es un acto de irresponsabilidad.

Por supuesto, las madres y padres, además de educar en el hogar, pueden y deben participar activamente en el ámbito educativo: hacer propuestas sobre políticas educativas a través de las federaciones, debatir fórmulas organizativas en los centros, formular sus opiniones críticas... Pero no se debe dejar en sus manos la «libertad de elegir el currículum», o mejor dicho, no se pueden arrogar «el derecho a que sus hijas e hijos no aprendan determinados contenidos» que se materializa, de momento, en el supuesto derecho a no aprender euskara y a no participar en Skolae, es decir, a no recibir una educación afectivo sexual ni en igualdad.

Ni existe ni puede existir un «derecho a no aprender». Por el contrario, se debe garantizar a las alumnas y alumnos «el derecho a aprender» la equidad de género y el euskara. Se les debe ofrecer el máximo de recursos y posibilitar los elementos necesarios para poder conseguir una ciudadanía respetuosa y crítica, y una sociedad democrática y cohesionada.

La oficialidad del euskara en todo el territorio sería un elemento facilitador para dejar de cuestionar la conveniencia del conocimiento de esta lengua pero, mientras esta no se materialice deberíamos de dejar de hablar en términos de imposición/libertad y utilizar otros más adecuados, como patrimonio lingüístico y equidad. El reto para la próxima legislatura debería ser ofrecer a todo el alumnado navarro la oportunidad de aprender en o el euskara sin que ni sus familias ni determinadas fuerzas políticas sean quienes les otorguen o nieguen esa posibilidad.







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sábado, 18 de mayo de 2019

Sectarismo Niniísta en Iruñea

El gran problema de los niniístas - ni de izquierdas ni de derechas, centro le llaman ellos - es que en realidad son  sectarios en su falta de definición.

Y en el pecado llevan la penitencia, lo cual queda demostrado de forma patente en este análisis pre-electoral dado a conocer por Naiz:


En Iruñea tres candidaturas ideológicamente muy cercanas se disputan un pequeño nicho electoral. Este hecho dificulta la reedición del Cambio.

Alberto Matxain

El Cambio en las instituciones más importantes de Nafarroa descansa sobre cuatro pilares: el centro-derecha abertzale amplio (Geroa Bai), la izquierda abertzale amplia (EH Bildu) y los dos pilares que conforma la izquierda de matriz estatal (IE y Podemos). Diferencio estas dos últimas a pesar de que comparten espacio ideológico por una razón muy simple: IE la forman Izquierda Unida y Batzarre, dos partidos minoritarios de larga trayectoria en Nafarroa. Su alianza dura ya ocho años, tiene su electorado y está sobradamente consolidada. El «espacio post-15M», cuya principal referencia es Podemos, es otra cosa. Es una enorme fuerza electoral que estos cuatro últimos años se ha mostrado profundamente frágil e inestable en el Estado, en Nafarroa y también en Iruñea.

IE y Podemos se presentan separadas tanto en Nafarroa como en la capital. Teniendo en cuenta el precedente de las elecciones andaluzas, parece una decisión razonable. Pero en Iruñea no se presentan dos candidaturas de izquierda de matriz estatal, sino tres. Y eso sí que es peligroso para el Cambio, tal y como refleja un reportaje publicado por GARA.

Podía haber pasado lo mismo en Nafarroa, ya que Podemos sufrió una escisión. Pero el nuevo partido liderado por Laura Pérez decidió no presentarse. UPN, C's y PP, por su parte, han aprendido la lección de 2015 y se presentan unidos: si lo hubiesen hecho hace cuatro años, al Cambio no le habrían dado los números, ni en Iruñea ni en Nafarroa. Pero Vox también se presenta, y su posible irrupción en el Parlamento o en el Ayuntamiento de Iruñea podría dificultar a Navarra Suma el acuerdo que necesita con el PSN para volver a gobernar.

Que en Iruñea se presenten dos candidaturas del espacio post-15M es incomprensible. Esa fragmentación hace que aumente el riesgo de que alguna de las candidaturas no llegue al 5% de votos requeridos para lograr el primer concejal. De hecho, hace que aumenten las posibilidades de que IE, Podemos y Aranzadi-Equo se queden a las puertas de conseguir representación. Si cada uno de ellos saca 4.000 votos, hipótesis poco probable pero no imposible, ninguno de ellos obtendrá un solo concejal y 12.000 votos de izquierda irán directos a la basura.

Un tiro en el pie en toda regla que afecta a toda la ciudadanía que apuesta por el Cambio. En una Iruñea tan polarizada y con una derecha tan fuerte, cada voto, cada uno de los catorce concejales que conforman la mayoría absoluta del Cambio es imprescindible.






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Macron en Miarritze

Por medio de este artículo en Naiz nos venimos a enterar que La Zarzuela ordenó a la Guardia Civil que orquestara la detención de Josu Urrutikoetxea a pocas horas de que el presidente francés, Emmanuel Macron, estuviese de visita en Euskal Herria en preparación a la cumbre del neoliberalismo a celebrarse en agosto.

Así de cínico puede ser el colonialismo intra-europeo.

Aquí la información:


De visita en Biarritz, donde se reunirá en agosto con los líderes del mundo agrupados en el G7, Macron no esquivó los temas de la agenda vasca como el proceso de paz, los presos o el euskara. Puso en valor el modelo de resolución, especialmente la implicación de los electos y agentes locales, y anticipó que el Estado acompañará ese movimiento: «Seguiremos dando pasos».

El presidente francés, Emmanuel Macron, visitó ayer Euskal Herria. Llegó a Biarritz, tres meses antes de la celebración del G7 que entre el 24 y 26 de agosto reunirá en la villa labortana a los dirigentes de EEUU, Canadá, Alemania, Francia, Italia, Japón y Reino Unido. Fue una visita con grandes medidas de seguridad en el que el jefe del Estado evocó notablemente el tema de las máximas medidas seguridad que se prevén para un evento en el que, según adelantó, los grupos autónomos de los Black Blocks ya se han dado cita.

A pesar de las «restricciones necesarias» y el afán de «dar seguridad a los comerciantes», a quienes prometió que Biarritz no se convertirá en una «villa muerta» y tomada por fuerzas armadas en plena temporada de verano, dio su palabra de que habrá «mucha clientela, calma entre los habitantes y ausencia de destrucción en las calles».

No obstante, tanto en la conferencia de prensa que ofreció en el casino Bellevue de Biarritz como en la comida previa que tuvo con los electos de Ipar Euskal Herria, cuestiones como la de los presos, el proceso de paz, el euskara y su enseñanaza a través de la inmersión lingüística se hicieron presentes. También fue preguntado sobre la detención del histórico militante de ETA, Josu Urrutikoetxea, y las políticas de excepción aplicadas a los presos vascos, notablemente a los tres militantes de Ipar Euskal Herria, Jon Parot, Jacques Esnal y Frederic Haramboure, que llevan más de 30 años en prisión.

Interpelado por los electos que lidera Jean-René Etchegaray, presidente de la Mancomunidad de Ipar Euskal Herria, que durante años han realizado una labor de interlocución discreta y constante con el Elíseo, el presidente francés no pudo ni quiso esquivar los temas urgentes que la delegación vasca le puso sobre la mesa.

«Un ejemplo que el Estado debe acompañar»

«La cuestión vasca es un tema de auténtico interés para mí», declaró un Macron que se explicaba por primera vez sobre esté tema en territorio vasco y se mostró encantado de poder hacerlo en esta ocasión ante la prensa. «Cuando observó el desarrollo de estos últimos años, para mí el País Vasco es un ejemplo de resolución de un conflicto y de dejar atrás las armas». Reconoció la labor y puso en valor un modelo: el de la implicación de los electos locales, el trabajo que han realizado en la reconciliación e incluso en el proceso de desarme. «El deber del Estado –concluyó– es el de acompañar este movimiento. No debemos dejar que la Historia se equivoque, hay que acompañarla».

Presos: «Seguiremos dando pasos»

El presidente francés comenzó a marcar su posición en este tema en el que la delegación vasca viene denunciando un «bloqueo» en los últimos meses, manifestando lo siguiente: «Pienso que la reconciliación política y dejar las armas no valen una amnistía y no me concierne a mi decidir la amnistía que sea para los españoles (en alusión a los presos vascos que no tienen nacionalidad francesa), que en todo caso, es el quid de la cuestión».

Hizo hincapié en el trabajo de reparación de la memoria y abogó por «entender y atender a las familias de las víctimas, por respetarlas en su dolor y repararlo. Creo que no hay un verdadero proceso de paz si no hacemos ese trabajo». Dicho eso, elogió la labor de la ministra de Justicia, «un trabajo extremadamente fino, diligente, en el marco de la ley y respetando las decisiones de la Justicia» y añadió que «para arreglar las cosas, en relación con los electos, las familias de las víctimas y de los presos, y para facilitar los acercamientos, se ha hecho mucho estos últimos meses, de manera calmada, yo diría que técnica. Vamos a seguir así».

Detención de Urrutikoetxea, ¿lapsus o presagio?

El presidente francés no pasó por alto la detención del histórico dirigente de ETA, Josu Urrutikoetxea. «Sé que esta persona leyó el comunicado del fin de ETA. Pero, sin embargo, ha cometido graves delitos y ha sido condenado a prisión. La Policía francesa, en el marco de la cooperación con la Policía y la Justicia española que le es propio, no puede volver a juzgar esos delitos. En el marco de esa cooperación esta persona ha sido detenida y entregada a la Justicia española para que cumpla sus penas».

No obstante, estas palabras de Macron no se ajustan a la verdad. Urrutikoetxea, encarcelado desde la noche del viernes en la prisión parisina de La Santé, es cierto que tiene una condena a ocho años en Francia. Pero no ha sido condenado en España, no tiene ninguna sentencia condenatoria en su contra. Y aun y todo, el presidente francés anuncia que será entregado. ¿Qué significa este error? ¿Un lapsus que tiene cualquiera o el presagio de una entrega que ya estaría atada entre los dos Estados?

Euskara: «Un espacio, sí, pero sin inmersión»

Finalmente, Macron se pronunció también sobre la enseñanza del euskara en Ipar Euskal Herria. «Mi deseo –explicó– es que el Gobierno continúe en el establecimiento de un diálogo constructivo con las asociaciones, los electos y las familias para dotar de medios a la lengua vasca para que tenga su espacio».

En relación a la cuestión de su inmersión en la enseñanza pública, aunque no se mostrara favorable a ese desarrollo, precisó que «soy partidario de que no demos marcha atrás cuando estas prácticas ya están instaladas y muestran un grado de satisfacción». Unas manifestaciones que contradicen las de la ministra de Cohesión Territorial y relaciones con las colectividades, Jacqueline Gourault, que declaró que era «anticonstitucional» enseñar lenguas como el euskara en la educación pública, unas palabras ante las que Macron no parece muy convencido.






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Egaña | Europa

Son tiempos electorales y se decidirá quien representa a quien en Bruselas.

En Euskal Herria, tierra negada por tirios y troyanos, también se acudirá a las urnas.

Les compartimos este texto que Iñaki Egaña ha publicado en su perfil de Facebook:


Iñaki Egaña

Desplazado por las hegemonías económicas, acogotado por el ascenso del neoliberalismo, anticuado en la modernización cultural, inoperante en la gestación de equilibrios geoestratégicos, pereciendo con los efluvios del pasado y, sobre todo, cayendo en el error atávico de considerarse en centro del universo, el Viejo Continente jadea de agotamiento. Lo queremos por que formamos parte de su territorio. Porque nuestros antepasados se dejaron la piel entre sus rastrojos, florestas y asfaltos. Porque nuestros nietos hostigarán las sendas que cuartean sus valles.

Antes de ser una denominación geográfica, península de ese gran continente que llamamos Eurasia, fue seducida por Zeus, el dueño del Olimpo, y convertida en la primera dama de Creta. Esparció sus semillas y sus tres hijos, Minos, Radamantis y Sarpedón, en un sueño que aún alcanza nuestros días.
¿Pero qué sería de Europa sin sus hombres y mujeres? Un trozo de tierra, piedras abrasadas por antiguos volcanes, pizarras volteadas por terremotos esporádicos, praderas enlodadas por la lluvia, bosques aromatizados por la fragancia de musgos, enebros y moras. La nada. Porque el territorio toma relevancia con nuestra presencia, con las canciones de nuestros jóvenes, con la templanza de nuestros mayores.

Y esa Europa habitada, calurosa y fría, reaccionaria pero también revolucionaria, belicosa y pacífica, obstinada y remisa, intransigente y tolerante, solidaria, jacobina, implacable, humana… es nuestra patria. La de un pequeño país que dividieron con una muga ficticia, que aplacaron con idiomas extraños y que negaron hasta su parte del Olimpo de la que descendieron sus progenitores, Aitor y Amaia.

Hace unos días Europa evocaba compungida el aniversario de uno de sus hitos más vergonzosos. La liberación de los prisioneros del campo de exterminio de Mauthausen, uno de los iconos del nazismo, del holocausto. Y entre fastos, volandas hispanas y discursos acartonados, recordé a mis amigos, a mi familia que nunca conocí, vascos como mis hijos, algunos del norte del Bidasoa, otros del sur, de quienes no hay siquiera una placa de reconocimiento a su tragedia.

Porque no tuvieron la suerte de pertenecer a esa elite mediática que, al parecer, es la única con derecho a subrayar sus apellidos. Y los cito porque ellos también fueron gaseados en Mauthausen, ahondando ese desasosiego que me acompaña desde que recuperé sus nombres: Jean Astagarre (Mitikile), Bernard Castoreo (Irulegi), Beñat Daguerre (Baiona), Pierre Elgoyen (Aloze), Javier Escartin (Donostia), Jean Espel (Sohüta), Antonio Heppe (Bilbo), Josemari Irusta (Deba), Arthur Lecuona (Biarritz), Gerardo Moro (Barakaldo), Jean Oddos (Ündüreiñe), Juan Redondo (Donostia), Gustavel Subsol (Baiona)…

Hace unos días, asimismo, en un entorno más reducido, se celebraba el 74 aniversario de la caída del nazismo en Europa. La toma de Berlín por el Ejército Rojo, ese que tuvo más de 9 millones de sus solados muertos en la contienda, defendiendo un territorio que sufrió la pérdida de otros más de 23 millones de civiles, hombres, mujeres y niños, la mayor tragedia jamás ocurrida en nuestro Viejo Continente.

Y nuevamente me ahogó la congoja del recuerdo de los nuestros, de los niños de ese pequeño país que elevaron a la categoría de poesía nuestros bardos Iparragirre, Xaho o más recientemente Maialen Lujanbio o Amets Arzallus. De aquellos niños que salieron en un barco de nombre caribeño y años más tarde, apenas con 15 o 16 años murieron en la defensa de Leningrado. Sé que es una petulancia acordarse de apenas una veintena de nombres en un entorno como el asedio de Leningrado en el que murieron más de un millón de personas. Pero son mi familia y yo también reivindicó el derecho de llorar a los míos.

La mayoría nacidos en Bilbao: Julio de la Fuente, Enrique Echevarría, Jesús Erice, Enrique Escudero, Julio Fernández, Epicuro García, Antonio García Lacunza, Francisco Gómez, José Luis González, Juan José Iriondo, Josemari Laparra, Pedro López, Ignacio Moro, Pedro Nieto, Antonio Ochoa, Marcelino Peña, Teodoro Pérez, Manuel Pérez, Manuel Renovales, Ramón Rial, Arsenio Rivas, Jesús Salazar, Alejo Vela, Cayetano Velasco… Apenas unos niños.

Por eso también y, sobre todo, Europa es mi patria. Mi sueño. Como la de tantos otros, italianos, rusos, bávaros, escandinavos, bretones, griegos, escoceses, búlgaros, irlandeses, bohemios, eslovenos, flamencos, letones, moldavos, corsos, franceses o españoles. No debemos juzgar a los pueblos por sus gobiernos y elites económicas y sé de sobra que entre esos estados que tanto daño y con tanta prepotencia nos han tratado, las excepciones de sus súbitos han dignificado la condición humana.

Me refiero, entre otros, a ese manido concepto que a veces empleamos para referirnos a “españoles” y “franceses”. No hacemos justicia si generalizamos. Porque aún resuenan los ecos de mil y un batallas contra los tiranos, protagonizadas por hombres y mujeres en los campos de Castilla, en los peñascos de León, en las calles empedradas de París, en las minas de Asturias o en los montes de Vercors.

La solidaridad con nuestros presos se fraguó en decenas de lugares anónimos, comités en Puerto de Santa María, iglesias en Vallecas, viviendas repartidas por trayectos eternos. El compromiso militante, como el de Txiki, llegó desde lugares como Zalamea de la Serena y hasta en el barranco Gérgal de Almería supieron del precio de ser vasco.

Llegan nuevamente elecciones locales, forales… europeas. Tenemos un modelo económico que nos oprime. Una Europa robada, sumisa a las directrices de quien se proclama gestor único del planeta. Y, en este escenario, volveré a depositar mi voto en una urna porque sigo soñando con esa Europa distinta, con esos valores que me transmitieron unas y otros, comprometidos con voltear el futuro. Un voto republicano, internacionalista, solidario, antifascista, abertzale y de izquierdas.






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jueves, 16 de mayo de 2019

El Genocidio Yugoslavo

¿A qué punto Spain is different?

Pues va un pequeño recordatorio de lo que realmente sucedió en Yugoslavia cuando las naciones sin estado que la conformaban decidieron ir por su propio camino como consecuencia del efecto dominó causado por la caída del Muro de Berlín - a eso a lo que hoy llaman balcanización- y que llevó incluso a la creación manu militari de la entidad artificial conocida como Kosovo.

Les invitamos a leer este reportaje dado a conocer en el portal de News Front:


Aleksandra Stanic

Serbia planea realizar una investigación científica sobre los efectos de la campaña de la OTAN de 1999 en Yugoslavia y demostrar que existe una conexión entre las deplorables tendencias de salud pública y el daño causado por las bombas de la OTAN.

Según los oncólogos serbios, el número de pacientes con cáncer en el país está aumentando y la tasa de mortalidad entre ellos está aumentando. La situación con infertilidad, enfermedades autoinmunes y trastornos mentales en Serbia también es alarmante.

«Veinte años después del bombardeo de Yugoslavia, estamos viendo un aumento en las enfermedades oncológicas, principalmente las sistémicas, como los linfomas y la leucemia, y luego los tumores cancerosos sólidos. Y lo más trágico es que, en comparación con el promedio europeo, tenemos 2.5 veces más niños con cáncer «.

Así es como se ve el «historial médico» de una nación dos décadas después de la «operación humanitaria» de la OTAN contra la República Federativa de Yugoslavia (FRY), según la profesora Danica Grujicic, PhD, Directora del Departamento de Neuro-oncología en el Centro Clínico de Serbia . El cáncer, sin embargo, no es el único problema en aumento.

«El segundo problema son las enfermedades autoinmunes. Hoy en día, no hay un lugar libre en la Clínica de Alergología e Inmunología. No era así antes», dijo el profesor Grujicic a Sputnik. Además, según Grujicic, la situación con la infertilidad empeoró después de que el país fue bombardeado.

«Tenemos un aumento del 100% en la infertilidad masculina. Si antes tomó 100 parejas que estaban recibiendo tratamiento para la infertilidad: en el 40% de los casos hubo un problema con la mujer, en el 20% con el hombre y en el 40% no fue claro cuál era el problema. Hoy, el 40% son problemas con las mujeres, el 40% con los hombres y en otro 20% se desconoce la causa «, explicó.

En Serbia, 20,000 personas mueren de cáncer cada año y más de 30,000 personas se enferman. Se gastan más de 60 millones de euros al año en medicamentos para pacientes con cáncer en Serbia, mientras que hace seis años se asignaron 9,6 millones de euros. Esto se muestra en los datos publicados por la Sociedad de Cáncer de Serbia sobre la base de información de la Agencia de Estadísticas Republicanas y el Instituto de Salud Pública de Serbia «Dr. Milan Jovanovic Batut».

Según el oncólogo Slobodan Cikaric de la Sociedad del Cáncer, el porcentaje de muertes por cáncer es uno de los más altos de Europa, en parte como consecuencia del bombardeo.

«Para los tumores sólidos que constituyen el 95% de todos los cánceres, son cáncer de pulmón, cáncer de mama, próstata, cerebro, cáncer ginecológico, etc., el período latente varía de 10 a 30, incluso 30 años. Lo que significa que es aún no ha terminado. Los efectos del uranio empobrecido pueden durar otros 10 años «, dijo el experto.

Según el psicólogo Zarko Trebjesanin, quien trabajó con niños durante el bombardeo, el estado mental de muchos serbios también cambió después de la agresión de la OTAN. Alrededor del 8,8% sufre el trastorno de estrés postraumático.

Un estudio entre la población civil reveló un número significativo de problemas mentales y psicológicos que son consecuencia directa del bombardeo.

«Es indicativo que entre 10 y 15 años vemos un gran aumento en la ingesta de sedantes, lo que deja en claro la gravedad de las personas que están traumatizadas. Por supuesto, no creo que haya un aumento solo aquí, pero quizás aquí esté creciendo». más intensamente. Vemos una gran cantidad de personas que están constantemente en un estado de excitación nerviosa o en completa apatía «, explicó Trebjesanin.

La relación causa-efecto de los bombardeos y la creciente tasa de ciertas enfermedades entre los serbios ahora está siendo investigada por un organismo coordinador bajo el patrocinio del Ministerio de Protección Ambiental de Serbia que se formó hace casi un año

Todo tipo de especialistas: médicos, químicos, expertos militares se ocuparán de recopilar y analizar datos históricos y de campo. Los estudios se llevarán a cabo de acuerdo con una metodología internacional reconocida, y si se convertirán en la base para presentar una demanda contra la OTAN: esta decisión será de las autoridades.

El neurocirujano Danica Grujicic está seguro de que Serbia tiene el deber de toda la humanidad y otros países afectados por las invasiones agresivas de la Alianza a investigar las consecuencias y demostrar su vínculo con el bombardeo, incluido el uso de uranio empobrecido:

«Serbia es el único país que puede hacer esto; ni la pobre Libia, ni Siria, ni Irak, ni Afganistán. Por lo tanto, tenemos que hacer esto para todo el mundo, para mostrar qué crimen es. Después de todo, deliberadamente «bombardeó todos estos objetivos, que estaban marcados como de alto riesgo en el mapa. Es decir, usted sabe que está causando un desastre ambiental y aún bombardea. ¡Espere, es un genocidio! ¡La OTAN es una organización genocida!».






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«Héroe de la Retirada»

Josu Urrutikoetxea es uno de los artífices del proceso de DDR de ETA. De su mano y la de muchos otros se pudo llegar al desarme y a la desmovilización.

Desmovilización.

Esa que los propagandistas llaman Disolución.

Lo que Jesús Eguiguren, involucrado en un proceso anterior, ha denominado «héroe de la retirada».

Aquí lo que nos comenta Naiz con respecto a la reacción de Eguiguren al conocer la noticia de la detención de Urrutikoetxea:


El expresidente del PSE Jesús Eguiguren, quien participó en el proceso de diálogo de 2006 como representante del Gobierno español, ha manifestado su «sorpresa» por la detención de Josu Urrutikoetxea, al que ha definido como «héroe de la retirada» de ETA: «Pensaba que le habían dejado en paz o que había encontrado refugio seguro».

Entrevistado por Radio Euskadi tras el arresto del histórico militante de ETA Josu Urrutikoetxea en los Alpes franceses, Jesús Eguiguren se ha mostrado sorprendido por la operación policial.

«Me había habituado a la idea de que, o bien los servicios de seguridad sabían donde está y lo dejaban en paz, o bien había encontrado refugio seguro», ha explicado.

Eguiguren, que conoció a Urrutikoetxea tanto en su etapa de parlamentario en Gasteiz como cuando integró la delegación negociadora de ETA en Suiza y Noruega, cree que, «en la práctica», la detención no va a tener «consecuencias políticas».

El expresidente del PSE ha destacado que Urrutikoetxea fue una «pieza clave» en el proceso que condujo al fin de ETA, tanto es así que le ha definido como «héroe de la retirada».

En ese sentido, tras recordar que fue él quien leyó el comunicado en el que la organización anunció el fin de su trayectoria como en las conversaciones que mantuvieron en 2006, Eguiguren ha subrayado que Urrutikoetxea tenía la «voluntad» de acabar con el terrorismo», aunque en aquel tiempo, ha añadido, «no tenía respaldo suficiente».

Por último, ha afirmado que en estos días le han retrotraído a lo vivido años atrás, tanto por la detención como por el reciente fallecimiento de Alfredo Pérez Rubalcaba, ministro de Interior de José Luis Rodríguez Zapatero, con quien Eguiguren tenía que «negociar paralelamente» a la conversaciones con ETA.






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