lunes, 16 de septiembre de 2019

Timmermans y el Caso Altsasu

Hemos estado enfocados hacia el asunto del macrosumario 11/13.

Naiz trae a nosotros este artículo que nos ayuda a volver la vista hacia el caso Altsasu.

Lean ustedes:


Una delegación de Altsasu Gurasoak ha mantenido este lunes encuentros con los grupos de Los Verdes y Izquierda Unitaria Europea. Philippe Lamberts, uno de los líderes verdes, se ha comprometido a abordar el tema en su reunión el martes con el máximo responsable en asuntos jurídicos de la UE: Frans Timmermans.

Aritz Intxusta

Quizá el mayor logro político de Altsasu Gurasoak en el plano internacional fue la carta de Timmermans (comisario europeo de la Mejora de la Legislación, Relaciones Interinstitucionales, Estado de Derecho y Carta de los Derechos Fundamentales) en la que se comprometió a seguir personalmente el desarrollo del caso y que se redactó en septiembre de 2017. Este martes, Lamberts le recordará esta promesa en un encuentro previamente fijado.

Lamberts ha anunciado su decisión tras escuchar en comisión a las portavoces de Altsasu Gurasoak la tarde de este lunes. El encuentro con el grupo de Los Verdes ha sido muy satisfactorio, según ha comunicado a NAIZ Bel Pozueta, que ha acudido allí junto a Edurne Goikoetxea. «Han asistido entre 150 y 200 responsables, entre eurodiputados y asesores. Les hemos contado el caso, hemos denunciado esta injusticia y les hemos hecho dos peticiones concretas: que fijen el caso en su agenda y le hagan un seguimiento».

Pozueta ha explicado que el Europarlamento se ha renovado, por lo que se hacía necesario volver a poner en situación a los responsables. La portavoz, que ha atendido la llamada de NAIZ antes justo del encuentro con el grupo de la Izquierda Unitaria (GUE-NGL), ha mostrado su satisfacción también porque en el pleno está prevista una pregunta oral sobre el caso. «Será la primera vez que se hable del caso en el plenario. Hay eurodiputados que todavía no lo conocen y, por eso, resulta un paso muy importante».

La visita de estas dos madres coincide con la celebración de la vista en el Tribunal Supremo en la que se estudiarán los recursos a la sentencia. Esto sucederá el miércoles. No es descartable que el sentido del fallo de la TS, que muy probablemente pondrá punto final a la batalla en tribunales, se conozca el mismo día de la vista.






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Josu Enfrentará Proceso en Prisión

Desde Gara traemos a ustedes esta actualización en el caso de Josu Urrutikoetxea quien recientemente fuese sometido a una intervención quirúrgica larga e irresponsablemente atrasada.

Lean ustedes:


La Corte de Apelación de París acordó ayer tarde mantener en prisión a Josu Urrutikoetxea, convaleciente de una intervención quirúrgica, tras analizar las cuatro peticiones, concernientes a dos euroórdenes y dos demandas de extradición, presentadas por su defensa. Hoy tiene nueva cita, en el Tribunal Correccional.

El histórico dirigente de ETA Josu Urrutikoetxea acudió ayer tarde a la primera de la larga lista de comparecencias judiciales que le esperan este otoño.

La Corte de Apelación de París analizó en esa vista vespertina las demandas de puesta en libertad condicional interpuestas por la defensa del vecino de Ugao en el marco de dos procedimientos de euroorden y otros dos de extradición emitidos por las autoridades españolas.

Según informó la enviada de Mediabask, Goizeder Taberna, los abogados de Urrutikoetxea, Laure Heinich-Luijer y Laurent Pasquet Marinacce, recalcaron el delicado estado de salud del militante, que tras ser intervenido el 2 de setiembre de una dolencia de próstata fue devuelto a la cárcel, al tiempo que evidenciaron varios defectos del procedimiento y notificaciones fuera de plazo, entre otras cuestiones.

En la sesión de ayer, la defensa de Urrutikoetxea se vio respaldada por la presencia del abogado vasco Iñaki Goioaga. No fue el único en desplazarse hasta el tribunal parisino, ya que entre el público también se pudo ver a monseñor Jacques Gaillot y a una delegación de EH Bai (Eneko Aldana) y EH Bildu (Jasone Agirre). En declaraciones a los medios en los pasillos del Palacio de Justicia, los representantes abertzales destacaron el papel jugado por Josu Urrutikoetxea para llevar a buen puerto el proceso de resolución.

Pese a que Urrutikoetxea dio al tribunal su palabra de que, de ser liberado, acudiría a los juicios pendientes, el tribunal secundó al abogado general, que abogó por retenerle en prisión. Ello pese a que el 19 de junio la citada instancia acordó la libertad bajo vigilancia de Urrutikoetxea en relación a los dos asuntos que tiene pendientes con la justicia gala, concretamente las condenas en rebeldía que le fueran impuestas en 2010 y 2017.

Causa relativa al periodo Oslo

El Tribunal Correccional abordará hoy el examen de la segunda de esas causas, que concierne a hechos que se produjeron en el periodo 2010-2013 cuando Urrutikoetxea estaba en Oslo, como parte de la delegación de ETA que trabajó la apertura de un proceso de negociación que no llegó a materializarse pero sí dio lugar a contactos con personalidades internacionales, incluidos enviados de Madrid.

En el primer análisis de la causa, en junio, los abogados de Urrutikoetxea apuntaron a defectos de forma que, en parte, reconoció también el fiscal.

Mientras, las demandas de entrega cursadas por la Audiencia Nacional española, una por «crímenes de lesa humanidad» y otra en relación a la llamada «causa de las herriko taberna», deben ser estudiadas por la sala de instrucción del Tribunal de Apelación de París a partir del próximo 16 de octubre.

No tienen fecha de análisis todavía las causas relativas a atentados que datan de la década de los 80 y que Madrid ha activado ahora de cara a conseguir la entrega de Urrutikoetxea.

Xabier Goienetxea acercado desde la cárcel parisina de Fresnes a la de Mont-de-Marsan

La asociación Etxerat confirmó ayer la llegada de Xabier Goienetxea a la prisión de Mont-de-Marsan procedente de Fresnes.

La ministra gala de Justicia, Nicole Belloubet, de visita la semana pasada en Baiona, ya dio a entender que en breve se reanudarían los traslados, una vez adoptada la decisión de levantar el estatus DPS a más presos vascos.

Coincidiendo con esas declaraciones de la titular del ministerio con el que mantiene un espacio de trabajo una delegación de electos y sociedad civil de Ipar Euskal Herria, Sortuko Presoen aldeko Batzordea daba a conocer que seis prisioneros han recibido últimamente la notificación sobre el levantamiento del DPS.

Detenido junto a Iñaki Reta en Ortzaize en 2015, cuando ambos desarrollaban tareas dirigidas al desarme de ETA, Goienetxea fue condenado por esos hechos a siete años de cárcel, aunque finalmente se le fusionó la pena con la primera condena, de 14 años, que recibió en el juicio relativo a la muerte del policía galo Jean-Serge Nérin.

Tras el traslado de Goienetxea, de los 38 vascos recluidos en el Estado francés, 13 –cinco hombres y 8 mujeres– se encuentran en prisiones que no sean Lannemezan y Mont-de-Marsan.






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El Acuerdo de los 47

Naiz nos reporta que el juicio a los 47 del macrosumario 11/13 no ha durado ni 25 minutos saldándose con un acuerdo, mecanismo que ya ha sido usado con anterioridad.

Aquí la información:


La vía del acuerdo se ha impuesto para cerrar el último macrojuicio del «todo es ETA», que ha marcado los últimos 20 años en Euskal Herria. Los 601 años de petición fiscal han sido rebajados muy sustancialmente y evitando la cárcel a la práctica totalidad de los 47, que habían apostado por esta fórmula dentro del impulso a una «agenda de soluciones».

Aitor Agirrezabal-Ramón Sola

El juicio a los 47 solidarios con los presos vascos que amenazaba con volver a llenar  cárceles se ha resuelto en una sesión de apenas 25 minutos, en la que los acusados han reconocido los hechos del modo más escueto posible (con un «bai») y la Fiscalía ha rebajado las penas hasta cotas que no implican ingreso en prisión (quizás sí deban hacerlo durante algunos meses Arantza Zulueta y Jon Enparantza, a los que se otorga el grado de «dirigentes» en el relato de las acusaciones).

Con este acuerdo se cierra un ciclo de 21 años de macroprocesos políticos amparados en la tesis del «todo es ETA». Tras el apoyo masivo recabado en Bilbo el sábado, los 47 ciudadanos vascos imputados habían acudido a la Audiencia Nacional haciendo una clara apuesta por esta vía del acuerdo, que ha sido verbalizada por Ibon Meñika a la entrada. Los 47 sitúan esta solución en la necesidad de facilitar una «agenda de soluciones» con carácter general, que incluya también lógicamente la cuestión de los presos en la que se han implicado y que les ha llevado al banquillo.

Las acusaciones particulares ejercidas por AVT o Dignidad y Justicia no han cuestionado la posición de la Fiscalía, con lo que se ha superado también otro de los riesgos que encerraba esta fórmula.

Con ello, la condena queda fijada en tres años y seis meses para la abogada Arantza Zulueta; dos años y siete meses para el también letrado Jon Enparantza; y dos años de cárcel o menos para los otros 45. El presidente del tribunal, Alfonso Guevara, ha dado la vista por terminada para las 10.30. Y los 47 podrán volver a Euskal Herria.

Solidaridad a las puertas de la Audiencia

Antes de entrar a la Audiencia Nacional de San Fernando de Henares, los 47 han recibido el calor de familiares, amigos, representantes de EH Bildu, ERC y Junts per Catalunya, así como del grupo solidario organizado en Madrid. Todavía agradecidos por la respuesta ofrecida en la manifestación del pasado sábado en las calles de Bilbo, han cruzado las puertas de los juzgados devolviendo los aplausos que llegaban desde el otro lado de la calle.

Agradecimiento al compromiso de Zulueta y Enparantza

Una vez la sesión ha terminado, han abandonado la Audiencia Nacional y la abogada navarra y encausada Amaia Izko ha atendido a los medios de comunicación para valorar el acuerdo alcanzado: «Veníamos a este juicio condicionadas y condicionados por la excepcionalidad del caso y de un tribunal como la Audiencia Nacional. Esa excepcionalidad ha permitido que nos hicieran unas peticiones fiscales fuera de toda lógica y medida, lo que nos ha hecho temer unas condenas muy graves».

Izko ha reiterado ese objetivo que han subrayado durante estos últimos meses: que nadie tuviese que ir a prisión: «Es cierto que hay dos personas que tendrán que volver a prisión para cumplir cinco meses. A pesar de ello, hemos decidido de manera colectiva pero basándonos en la voluntad de estas personas, en su compromiso y decisión de sacrificarse en lo personal para posibilitar esta situación», ha apuntado.

Los 47 quieren dejar de mirar a ese pasado en el que les anclaba este juicio y han puesto la mirilla en el futuro. Un futuro cercano que pasa por solucionar la situación de quienes todavía están en prisión: «Nuestra voluntad es contribuir para impulsar verdaderas vías de solución, poniendo el foco en la situación urgente de los presos y presas vascas».






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domingo, 15 de septiembre de 2019

Cruel Inercia de Décadas

Les presentamos la editorial de Gara inspirada por la masiva movilización de ayer en Bilbo en solidaridad con los 47 encausados del 11/13:


La maquinaria judicial es implacable y, una vez que se pone en marcha, es difícil de parar. Como con cualquier institución, la costumbre va creando cultura, y la repetición, inercia. En el caso de la judicatura española y los procesos políticos contra ciudadanos vascos, esa inercia parece irrefrenable. En el conflicto político vasco, la ley ha sido la guerra por otros medios. Ha sido parte central de una estrategia para «acabar con ETA», y para terminar con «todo».

¿Qué es «todo»? Toda disidencia, todo sentimiento ajeno al pura o prioritariamente español… «Todo» es hacer política desde unos postulados independentistas y socialistas, aunque sea pacífica y democráticamente. «Todo» es la ternura y la solidaridad con los presos. En definitiva, «todo es ETA» es la estrategia del Estado español para combatir toda conciencia crítica con un régimen que tiene, empezando por esa misma judicatura, una genealogía franquista imborrable.

Así, en Euskal Herria se han criminalizado hechos y pensamientos que, no ya en otros países, sino en el mismo Estado español pero en otros territorios, no pasaban de ser faltas o multas. Los mismos hechos eran una cosa u otra dependiendo de si los cometían vascos o no. Se han elevado las penas por encima de las de los estados que tienen cadena perpetua. Se han endurecido las condiciones de las condenas hasta grados cercanos a contextos bélicos. Esa es la inercia de décadas.

El de Altsasu es el caso más reciente e hiriente. Tristemente, el juicio que mañana comienza en la Audiencia Nacional en Madrid contra 47 ciudadanos y ciudadanas vascas por defender los derechos de los presos y presas vascas coge el testigo de esa injusticia. El Estado recupera así la inercia amortiguada pero vigente de esa parcialidad, de ese derecho del enemigo, de esa guerra.

Con un factor clave que diferencia a este macrosumario de otros anteriores: la coartada oficial desapareció ante los ojos de todo el mundo; ETA se deshizo el 3 de mayo de 2018. Mañana, incluso en Madrid, será 16 de septiembre de 2019. El tribunal, la Fiscalía, las acusaciones y la Policía tendrán que argumentar no contra la violencia política, ni siquiera contra el independentismo vasco, sino contra el tiempo y el espacio.

Cuidado, son capaces. Acaban de juzgar a los líderes del independentismo catalán acusándolos de violencia. Nadie puede sostener sin mentir que en el 1-O hubo más violencia que la policial. Ellos lo han hecho, ante sus tribunales, sin pudor.

47 vidas de 47 vascos y vascas

Son casi cincuenta personas las que mañana se desplazarán a Madrid para sufrir un proceso demencial. En realidad, son muchas más personas. Las mayores afectadas son sus familias, su entorno más cercano. Pero también lo son sus compañeros y compañeras de trabajo, los chavales y chavalas que van a clase de sus hijos e hijas, su vecindario… El impacto de un proceso así en un pueblo tan pequeño es bestial.

La vasca es una sociedad de tres millones de personas que intenta avanzar y superar una historia plagada de luchas y sufrimientos. Luchas y sufrimientos reales. Violencia real y múltiple, ni inventada ni unívoca, ejercida y sufrida por diferentes sectores de la sociedad, padecida por muchas personas. Uno de sus principales retos es sanar, construir una convivencia nueva, un escenario en el que todos los derechos de todas las personas sean respetados. Para eso necesita vaciar las cárceles, no tener más presos y presas. Juicios como este intentan dificultar esas perspectivas, esos consensos.

Un proceso así afecta también a los representantes políticos de los encausados, desde sus concejales y alcaldes hasta sus parlamentarios y lehendakaris. No deberían mirar para otro lado. No pueden abandonar a sus conciudadanos ante una injusticia así. Políticamente, además, otro macrosumario como este en este momento rebate el relato oficial sobre el conflicto y la normalidad democrática. España no es normal, no quiere serlo.

El macrosumario 11/13 no tiene sentido, no responde a la búsqueda de la justicia, ni a la reparación de un daño, ni a castigar unos hechos concretos. Responde a una pulsión punitiva, represiva, vengativa. Responde a una voluntad ajena a la justicia. Frente a esa inercia, las dinámicas que se han abierto en pueblos y barrios de todo el país o la manifestación de ayer muestran que la sociedad vasca no quiere quedar atrapada en esas inercias estatales. También que frente a valores como la crueldad o el castigo, apuesta por la solidaridad.






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Iriarte | Para la Libertad

Desde Naiz traemos a ustedes este texto de Maddalen Iriarte en el que se delinea el curso de acción de EH Bildu:


Maddalen Iriarte | Portavoz de EH Bildu en el Parlamento de Gasteiz

El Parlamento elegido en 2016 por la ciudadanía de Araba, Bizkaia y Gipuzkoa agotará su mandato en un año. Y al hacer balance es imprescindible preguntarse lo que en una sociedad moderna debe guiar las decisiones políticas: ¿vivimos mejor que hace tres años? O lo que es lo mismo: ¿se han ampliado nuestros derechos y libertades, los de todas y todos que vivimos en este país? ¿Son mejores los servicios públicos que recibimos? ¿Puede la gente joven estudiar, irse de casa de sus padres, decidir tener hijos? ¿Han mejorado los sueldos y las condiciones laborales? ¿Estamos las mujeres más cerca de una situación de igualdad real? ¿Pueden las personas mayores vivir dignamente con la pensión que cobran? ¿Pagan realmente más impuestos quienes más dinero tienen? ¿Se respetan nuestros derechos lingüísticos mejor que hace tres años? ¿La siguiente generación heredará un país más limpio, más justo, más solidario? ¿Hemos avanzado en el respeto a los derechos humanos?

Son todas estas cuestiones las que deben guiarnos a la hora de tomar nuestras decisiones, desde el sentido de nuestro voto hasta las acciones aparentemente menos políticas, que van desde qué y dónde compramos hasta qué medio utilizamos para informarnos o a quién le contratamos la luz de casa. Se trata de contestar a una pregunta aparentemente sencilla: ¿somos más libres?

La representación de EH Bildu en los parlamentos de Iruñea y Gasteiz, en el Europeo y en las Cortes españolas jamás ha perdido de vista esa perspectiva.

Con ese afán, el Parlamento de Gasteiz acordó una propuesta para la actualización del estatus político y jurídico de Araba, Gipuzkoa y Bizkaia que en pocos meses debería recibir un fuerte empujón al finalizar el trabajo encargado a cinco juristas para que plasmen en un texto articulado las bases y principios aprobados en el Parlamento. Esas bases cuentan con el apoyo pleno de la representación del 60% del electorado y llega a más del 70% en determinados aspectos por mucho que determinados medios y ámbitos de pensamiento insistan de manera interesada en que no representan a la mayoría del país. Es probable que no haya otro proyecto político en toda Europa que aglutine tal nivel de apoyo.

Pero siendo importantes los números, no lo es menos recordar la esencia que plasman esas bases, que no es otra que reconocer al Pueblo Vasco como sujeto político y, en consecuencia, establecer una relación de bilateralidad efectiva con el Estado español. Una relación de igual a igual que no dé cabida a la imposición y que disponga de un régimen de garantías suficiente para que esa relación sea respetada, algo que no ocurre hoy en día.

EH Bildu aspira y trabaja por la independencia de Euskal Herria y, hoy por hoy, es la única formación política que defiende esa opción abiertamente. Lo hacemos con el convencimiento de que es imprescindible para responder a las necesidades de todas las personas.

Mientras tanto, trataremos de ensanchar las cotas de libertad que ha conquistado este pueblo a lo largo de la historia. Es lo mínimo que debemos a quienes nos antecedieron en esa lucha por la libertad y a los que en el futuro cogerán ese testigo.

La incierta situación económica y política no debe llevarnos a retrasar nuestras reivindicaciones. Euskal Herria merece mucho más de lo que tiene. No hemos llegado hasta aquí para conformarnos con ser dos comunidades autónomas españolas y una colectividad francesa. El momento es ahora.






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Muere el Sicario Delle Chiaie

Desde las páginas de Público traemos a ustedes este reportaje de la autoría de Alejandro Torrús en el que se nos ofrece una fotografía a detalle de uno de los sicarios con cuyos servicios contaron tanto el franquismo como las dictaduras del Cono Sur.

Lean, para que quede claro cuan profundos son los lazos de complicidad del fascismo global:


El fascista italiano Stefano Delle Chiaie participó en acciones de guerra sucia en Italia, en la España franquista y en las dictaduras de Latinoamérica. "Se ha ido a la tumba sabiendo cosas de la matanza de Atocha", lamenta Enric Juliana. Soledad Gallego, directora de 'El País', fue la primera en demostrar con imágenes su presencia en España y recibió amenazas. "Infundía miedo con la mirada", dice la viuda de uno de sus compañeros. 

Alejandro Torrús

Sucedió el martes. La prensa italiana anunció la muerte con 82 años de Stefano Delle Chiaie. Su nombre es prácticamente desconocido para la inmensa mayoría de la población. De hecho, el fallecimiento apenas tuvo eco en la prensa española. Sin embargo, luchadores antifranquistas leyeron la noticia con una leve sonrisa entre los labios. "Un hijo de puta menos", dijo a este periodista un expreso político de la dictadura, que acto seguido celebraba haber sobrevivido al que, sin duda, podría haber sido su verdugo en la etapa final del régimen.

Como este hombre, muchos otros luchadores sonreirían en Italia, Venezuela, Argentina o Bolivia. Delle Chiaie había pasado por todos estos países y no precisamente de turismo. Era un neofascista italiano. Un criminal al servicio de las dictaduras latinoamericanas de los años 70, como la de Pinochet en Chile o Videla en Argentina; de la Policía franquista de Conesa o Billy el Niño; de los servicios secretos de Carrero Blanco; y, antes de todo esto, un terrorista italiano vinculado a las grandes matanzas y atentados que sufrió el país traspalpino entre finales de los 60 y mediados de los 70. Pero la sonrisa del militante antifranquista es amarga. "Otro que se va al otro barrio sin rendir cuentas y sin explicar todo lo que sabe", dice otro expreso a Público. Y es que Delle Chiaie fue, sobre todo, un fascista dispuesto a todo en su guerra contra el comunismo. Un soldado al servicio del fascismo, que, en no pocas ocasiones, actuó al servicio de servicios secretos europeos, latinoamericanos y bajo el amparo de la CIA.

Teresa Rilo lo conoció bien. Coincidieron en multitud de cenas y eventos. Ella es la viuda del sicario francés de extrema derecha Jean Pierre Cherid, que estuvo a sueldo de las cloacas del Estado español para hacer lo que la Policía no podía hacer: guerra sucia. "Delle Chiaie era un hombre que infundía miedo. No por su aspecto, que era más bien repulsivo: de baja estatura, cargado de espaldas, cabello negro y ralo, y los ojos saltones. Su fuerza radicaba en su voz opaca y áspera, capaz de provocar un estremecimiento aunque estuviera regalando un halago. La firmeza con la que pronunciaba las palabras podría haber bastado para que un ejército de mil hombres le hubiera obedecido sin rechistar. Su carisma era lo que me asustaba. En Madrid vivía como un rey y contaba con la protección, e incluso la admiración, de los gerifaltes políticos de la época. Decía mi marido que había tenido hilo directo con el mismísimo Carrero Blanco".

De hecho, tal y como escribe el historiador Eduardo González Calleja, Delle Chiaie se entrevistó con Carrero Blanco entre finales de 1972 e inicios de 1973, con el fin de concertar una audiencia con el mismo Franco, quien autorizó a los italianos a desarrollar labores políticas en el país. El 12 de septiembre de 1973, un día después del golpe de Estado de Pinochet en Chile, Delle Chiaie volvió a reunirse con el vicepresidente del gobierno español. Les acompañaría Borghese, acusado en Italia de planificar un golpe de Estado que fue cancelado a última hora en diciembre de 1970. Los dos italianos se comprometieron a colaborar con el Servicio Central de Documentación de la Presidencia del Gobierno (SECED), que les proporcionaría protección e infraestructura. Era el inicio de una bonita amistad a la que se sumaría el Partido Español Nacional Socialista (PENS) creado a fines de 1969 bajo los auspicios de los servicios secretos de Carrero Blanco y el enigmático Servicio de Coordinación, Organización y Enñace (SCOE), grupo policial paralelo afincado en la Dirección General de Seguridad franquista que estaba dirigido por Roberto Conesa y su mano derecha, Antonio González Pacheco, alias Billy el Niño.

La viuda Teresa Rilo estaba, por tanto, en lo cierto. Su testimonio lo escribió en la obra Cherid, un sicario en las cloacas del Estado, que firma conjuntamente con la periodista Ana María Pascual y que fue publicado en abril de 2019. Rilo pensaba que su marido y el resto de sus 'amigos' trabajan junto a la Policía. Y eso no podía ser malo. Pero se equivocaba. Podía ser terrorífico. De hecho, era lo más parecido a una película de terror, odio y muerte. El testimonio de Rilo sitúa a Delle Chiaie en España desde, aproximadamente, 1970. El fascista italiano era reclamado por las autoridades italianas por su posible participación en el golpe de Estado fallido de 1970 en Italia protagonizado por el mencionado Borghese. También, entre otros, por el atentado de Piazza Fontana en 1969, donde murieron 17 personas. Era el líder y fundador, además, de la organización Avanguardia Nazionale tras una escisión del Movimiento Social Italiano. Pero las autoridades españolas le dieron cobijo. Su trabajo era realizar operaciones provocativas al servicio de varias facciones extremistas del régimen franquista.

La primera vez que hubo evidencia documental e incontestable de la presencia de Delle Chiaie actuando en territorio español fue en los sucesos de Montejurra. Era el 6 de mayo de 1976 y se celebraba la primera concentración masiva de los carlistas con Franco muerto. Los carlistas, cuyo legítimo heredero era Carlos Hugo Borbón-Parma, habían girado hacía posiciones socialistas y junto al PCE, entre otros, participaba de la Junta Democrática. Carlos Hugo era una opción diferente para una futura monarquía parlamentaria sin el rey Juan Carlos, heredero de Franco. Acudieron al monte 10.000 simpatizantes de Carlos Hugo. Por contra, su hermano menor, Sixto, rechazaba los postulados socialistas, se mantenía en el tradicional Dios, patria, rey y aquel día fue a Montejurra acompañado de los ultraderechistas con la inestimable ayuda de un sector de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad, que, por ejemplo, reservaron la habitación de hotel donde se quedaron los fascistas. El grupo había viajado un día antes que el resto. Había tomado posiciones y cuando llegó el momento dado provocaron los enfrentamientos con los partidarios de Carlos Hugo. Pero la situación se fue de las manos. Uno de ellos sacó una pistola y disparó. Murieron dos simpatizantes de Victor Hugo.

"Detrás de Montejurra estaba la mano de parte de los servicios secretos españoles de la época. Hay quien afirma, incluso, que también estaba la mano de Manuel Fraga, que en aquel momento era el ministro de Gobernación. Lo que sí queda claro es que la intención de aquel ataque era eliminar al carlismo como una posible opción de futuro. Lo que transmitió aquel suceso a la ciudadanía española es que el carlismo era un avispero, con facciones enfrentadas que se matan a tiros. Recordaba demasiado a la Guerra Civil", explica a Público el periodista y director adjunto de La Vanguardia Enric Juliana.

La Justicia, de hecho, nunca inició una investigación rigurosa, los únicos tres detenidos fueron puestos en libertad meses después con la Ley de Amnistía de 1977 y el ministro Manuel Fraga se limitó a señalar que se trataba de una fatídica lucha fratricida. Sin embargo, algo salió mal. Hubo fotos que mostraban al grupo de los agresores. También muchas voces que comenzaron a señalar la presencia de italianos y argentinos fascistas en el grupo de Sixto. La periodista de Cuadernos para el Dialogo entonces y directora de El País en la actualidad Soledad Gallego comenzó junto a José Luis Martínez una investigación para averiguar si eran ciertos estos rumores.

"Nos fuimos a Pamplona a investigar el asunto. Conseguimos una fuente que nos dijo que algunos de ellos tenían relación con una pizzería de Madrid que se llamaba L´appuntamento. Así que volvimos a Madrid y alquilamos una habitación en una pensión que había frente a la pizzería, muy cerca de Plaza de España. Pusimos una cámara en el balcón y fotografiamos a todo el que entraba y salía. Después, fuimos a Roma y un periodista italiano, de la revista Panorama, nos confirmó que, entre ellos, estaba Delle Chiaie y otros muchos fascistas italianos que supuestamente estaban huidos y en paradero desconocido. Es decir, la Policía española decía que no sabía dónde estaban pero nosotros los fotografiamos entrando y saliendo tranquilamente de una pizzería que estaba en el centro de Madrid. Es evidente que debían tener protección. Al día siguiente de publicar la información, la pizzería se cerró. Nunca más abrió", recuerda Soledad Gallego para Público.

La investigación de Gallego y Martínez tuvo dos consecuencias. Una, el Ministerio de Gobernación les ofreció escolta policial por las amenazas recibidas por un grupo de fascistas italianos "muy peligrosos" y cuya amenaza era creíble para la Policía. Los periodistas la rechazaron. "Una parte de la Policía protegía a estos fascistas italianos, mientras que otra parte se ofrecía a protegernos de los fascistas italianos", detalla Gallego. La segunda consecuencia fue el fin de la verdadera casa de los fascistas italianos en Madrid. La pizzería L' appuntamento era el centro de la vida de los fascistas italianos y ahora había quedado al descubierto gracias al trabajo de Martínez y Gallego. 

Una pizzería, centro de oscuros negocios

Teresa Rilo habla largo y tendido de las reuniones y encuentros que se producían en esta pizzería, el hogar "de una gran familia donde mandaba el capo Delle Chiae". Explica que el objetivo del negocio era "blanquear el dinero que se obtenía por la venta de armas o por cualquier otra actividad ilícita" llevada a cabo por los hombres del italiano, al que describe "como líder indiscutible de la Internacional Negra", es decir, de la Internacional fascista, una "amplia red de terroristas fascistas" que cooperan entre sí por un objetivo común: acabar con el comunismo y que celebró al menos una cumbre en Barcelona. Por aquella pizzería, además, Teresa Rilo vio desfilar y mantener encuentros a los policías Roberto Conesa y su mano derecha Antonio González Pacheco, conocido como Billy el Niño. También a Isidro y José Luis, dos abogados de Fuerza Nueva; y al líder de los Guerrilleros de Cristo Rey, Mariano Sánchez-Covisa.

Los contactos y conexiones de Delle Chiae con policías españoles, como Conesa o Billy el Niño son de sobra conocidos. Los confirman periodistas como Enric Juliana, Gregorio Morán o Ana María Pascual. También los ojos de Teresa Rilo. "Se ha ido a la tumba sabiendo cosas de la matanza de Atocha. Ha quedado para la historia que el atentado lo organizó un grupo ultra vinculado al sindicato de Transportes, pero puede que tuviese algo más", subraya el periodista Enric Juliana. La también periodista e investigadora Ana María Pascual va un poco más lejos. Afirma que Carlos Cicuttini, un fascista italiano del equipo de Delle Chiaie, fue el cuarto pistolero del salvaje atentado contra los abogados laboralistas. "Se conoce su participación directa en el atentado por un informe de los servicios secretos italianos filtrado a la prensa en 1990", narra a este periódico.

Lo que Delle Chiaie sabía o no sabía de la matanza de Atocha, no obstante, se lo ha llevado a la tumba. Antes, había soltado alguna pista. En 1987, cuando estaba detenido en Bolonia, afirmó a El País que la matanza de los abogados laboralistas fue instigada por determinados sectores de la policía española que frecuentaban la pizzería L´appuntamento, una acusación que implicaba a Antonio González Pacheco, alias Billy el Niño, y a Conesa. Pero, misteriosamente, nadie en España abrió una investigación para indagar qué sabía y qué no sabía este terrorista italiano sobre las cloacas españolas. "Trabajaron mucho juntos. Billy el Niño y Conesa tenían vínculos con este grupo de italianos y tenían una vida muy agitada por la noche en clubs de alterne", apunta Gregorio Morán, que señala que poco después de los atentados de Atocha los italianos comienzan a abandonar España. Ya no era segura para ellos. Otros sectores de la Policía querían poner punto y final a esta infame historia. 

El abrazo con Pinochet

Pero a Delle Chiaie y al resto de fascistas italianos nunca les faltó trabajo. En los días posteriores al funeral de Franco el italiano tuvo oportunidad de encontrarse con el dictador chileno Augusto Pinochet, que había acudido al mismo. El encuentro ha sido recogido por el Doctor en Historia Mario Amorós, que acaba de publicar la biografía más completa del dictador chileno. Se vieron en el Hotel Ritz de Madrid. Un año antes se habían visto en Santiago de Chile. "Según la declaración a la justicia italiana de Vincenzo Vinciguerra, miembro también de Avanguardia Nazionale, Pinochet saludó a Delle Chiaie con un abrazo y estas palabras: 'El viejo no se nos quiso morir'", escribe Amorós. Se referían a Bernardo Leighton, opositor al régimen y miembro del Partido Demócrata Cristiano, que fue ametrallado por fascistas italianos en Roma.

Así, con España en plena transición hacia la democracia, Delle Chiaie y los suyos continuaron trabajando para las dictaduras del Cono Sur. A veces, incluso antes de que se diera el golpe de Estado, para crear las condiciones de violencia propicias para imponer una dictadura. Eran los años del Plan Cóndor, responsables de seis servicios policiales de dictaduras sudamericanas  (Chile, Argentina, Uruguay, Bolivia, Paraguay y Brasil) acordaron colaborar con el objetivo último de eliminar actividades subversivas en la zona. Es decir, acabar con toda oposición. "De este modo se practicaron numerosas detenciones y traslados ilegales, amén de no pocos atentados", describe González Calleja. Todo ello con el apoyo de la CIA, tal y como se pudo comprobar tras la desclasificación de documentos de la agencia norteamericana en noviembre del año 2000. Después de Chile, llegaría Argentina, también a Bolivia. Pero las dictaduras fueron acabando y se iban acabando los lugares donde huir.

"A comienzo de la década de los 80, en el periodo de crisis de las dictaduras del Cono Sur, la actividad política de los neofascistas italianos sufrió un proceso de inversión hacia la delincuencia común. Un ejemplo elocuente lo representa Delle Chiaie, que según algunas fuentes actuó como intermediario entre la mafia siciliana y los productores de cocaína de Bolivia", prosigue González. En este país, Delle Chiaie obtuvo un papel importante como 'consejero' político del dictador Luis García Meza. De hecho, él y sus hombres formaron 'Los novios de la muerte', una formación paramilitar dependiente del Ministerio del Interior e influida por el criminal de guerra nazi Klaus Barbie. El grupo, además de para el Gobierno, también trabajó para el narco Roberto Suárez, descrito como el rey de la coca.

Pero la dictadura boliviana también cayó. Delle Chiaie buscó refugio en Venezuela. Después en Miami y, de allí, en Caracas. Y siguió viajando. La Policía italiana le seguía los talones por múltiples atentados en Italia en la década de los 60. Finalmente, el 27 de marzo de 1987 fue detenido en la capital venezolana. "Fue una agente de Policía quien lo inmovilizó con una llave y detuvo. Después de toda una vida considerando a las mujeres como poco más que un florero, la Policía consiguió pararle los pies gracias a una mujer", detalla Ana María Pascual. Pero no sirvió para mucho. Tras dos años en prisión preventiva y nueve procesos judiciales en su contra, Delle Chiaie quedó en libertad el 20 de febrero de 1989. Constituyó la Lega Nazional Popolare, que fue disuelta poco después tras su fracaso electoral. 

Un producto de la Guerra Fría y de los restos del fascismo

La figura de Delle Chiaie y del resto de neofascistas italianos, sin embargo, no se puede entender bien sin comprender el contexto histórico, el agitado panorama político en Italia. Por una parte, una República italiana asentada sobre la base del antifascismo y con una izquierda socialista y comunista fuerte con posibilidades de ganar las elecciones. Ante esta situación, una parte de los servicios secretos con el apoyo de la CIA conspiraron para sembrar el terror y realizar atentados de 'falsa bandera' para atribuirlos a la extrema izquierda. Un informe del Congreso americano reveló que 100 millones de dólares de la época fueron a parar a Italia para apoyar a la Democracia Cristiana, pero también a los servicios secretos, cuyos jefes mantenían lazos con el neofascismo. "Tampoco hay que perder de vista la importancia de las Brigadas Rojas, un grupo de actividad terrorista de extrema izquierda", matiza Juliana.

Por otro lado, está el factor de la Guerra Fría y la lucha contra el comunismo. Fue en este contexto internacional en el que estos grupúsculos fascistas entraron en comunión con servicios secretos de países occidentales, algunos democráticos, como Italia, y otros bajo dictaduras de extrema derecha, como España o Portugal, dictaduras latinoamericanas y la ayuda exterior de secciones de la CIA. El origen de este extraño matrimonio de servicios secretos, CIA y grupos fascistas se pueden situar en la conocida como Operación Gladio, que tal y como explica Juliana, era una red secreta que trabajaba bajo la hipótesis continúa de que los comunistas preparan un golpe en los países de Occidente para hacerse con el poder. "La red debía servir de apoyo para luchar contra el comunismo y dar respuesta en caso de amenaza o golpe. Y hay serias sospechas de que Delle Chiaie formaba parte de esta red", explica el director adjunto de La Vanguardia.

La red Gladio, según relata González Calleja en su investigación, había sido creada oficialmente en noviembre de 1956 bajo el doble patronazgo de la OTAN y la CIA. Su objetivo era estar preparados para una eventual invasión de la URSS a los países occidentales, pero con la estabilización de la Guerra Fría en los 60 desvió sus objetivos al entorpecimiento de la actividad política legal de los partidos comunistas y a apoyar las tramas del terrorismo neofascista con la aquiescencia o tolerancia de algunas agencias estatales de seguridad. La red fue disuelta el 23 de noviembre de 1990 tras la caída del comunismo. Pero, antes, en 1970 la doctrina del Estado Mayor americano ya reflejaba en el Field Manual la prescripción de intervenciones clandestinas en países extranjeros, a través de atentados que debían atribuirse a grupos izquierdistas con el objetivo de "desestabilizar para estabilizar".

Así, es en el marco de esta red Gladio con países que no estaban en la OTAN, como España, donde cabe encuadrar los encuentros de Delle Chiaie con Carrero Blanco en España. Pero estos y otros muchos asuntos están todavía por investigar a la espera de que España abra, como ya ha hecho Estados Unidos, sus archivos para los investigadores.

Delle Chiaie, sin embargo, murió este pasado martes. A los 82 años. Murió de viejo. Nunca tuvo que dar explicaciones por su papel en España. Por su papel en Latinoamerica. Por el dolor. Por el terror. "Me dio rabia enterarme de su muerte. Una vez más constatamos que el muro de impunidad levantado en la transición deja impunes a criminales repugnantes como este".






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sábado, 14 de septiembre de 2019

Solidaridad con los 47ak en Bilbo

Naiz trae a nosotros la crónica de la multitudinaria muestra de cariño y solidaridad que se ha manifestado en favor de los 47 procesados del macrosumario 11/13 por las avenidas, calles y plazas de Bilbo.

Nosotros hemos agregado algunas fotos compartidas en la página 47ak Herrian de Facebook.

Lean ustedes:


Alrededor de 50.000 personas, según la estimación de NAIZ, se han manifestado esta tarde en Bilbo en contra del macrojuicio que arrancará el lunes en Madrid contra 47 ciudadanos vascos por su defensa de los derechos de los presos. En la marcha, que ha superado todas las previsiones, ha participado una plural representación del ámbito político y sindical y de agentes de dentro y fuera de Euskal Herria.

Nerea Goti

«Giza Eskubideak. Askatasuna. Etorkizuna: Herrian» es el lema de la pancarta que ha abierto la marcha en Bilbo en solidaridad con las 47 personas encausadas en el sumario 11/13 y que serán juzgadas a partir del lunes en Madrid en un nuevo macrojuicio por su actividad en defensa de los derechos de presos y refugiados vascos, en campos como el derecho o la salud.

Ejemplo del plural respaldo a la movilización es el mismo grupo de personas que han portado la pancarta, como el bertsolari Jon Maia, el médico Jesús Perez de Viñaspre, el actor Aitor Merino, el profesor de la UPV Mario Zubiaga o los periodistas Beatrice Molle o Ion Telleria, entre otros.

Al inicio de la marcha, la abogada Amaia Izko, una de las 47 personas encausadas, ha mostrado la satisfacción del colectivo ante una respuesta en las calles de Bilbo que ha superado las previsiones. Ha destacado , además, que la ola de solidaridad en Bilbo es también un pronunciamiento contundente de la sociedad vasca contra un proceso judicial «que está fuera de tiempo, de lugar y fuera de medida, injusto y absolutamente infundado».

La letrada navarra ha destacado también que las personas reunidas en Bilbo «vienen a decir aquí que quieren seguir mirando al futuro, avanzando, y que no aceptan estrategias que nos llevan al pasado, que nos encadenan», un mensaje de resolución que el lunes quieren hacer llegar al inicio del juicio en Madrid.

Más de 60 autobuses

Más de 60 autobuses llegados de distintos puntos de Euskal Herria han trasladado a centenares de personas hasta la Casilla, donde se han podido ver a numerosos representantes del ámbito de la política y del sindicalismo vasco, pero también agentes llegados de fuera de Euskal Herria.

En la marcha ha participado una amplia representación de EH Bildu, entre ellos su coordinador general, Arnaldo Otegi, junto a las parlamentarias Maddalen Iriarte y Bakartxo Ruiz y la diputada en Madrid Mertxe Aizpurua, entre otros cargos. Ha estado también Tinixara Guanche, de Elkarrekin Podemos, y Anjels Puyol y Patricia Sierra, en representación de la ANC catalana. Desde el Foro Social, ha acudido Agus Hernan.

La movilización ha contado también con la adhesión de los sindicatos vascos y de la Ejecutiva de CCOO, tal y como comunicó días atrás la citada central.

Una delegación de la plataforma que se ha creado en Madrid en contra del macrojuicio ha participado también en la marcha. Según han explicado a NAIZ, el lunes estarán también en el juicio acompañando a los encausados, al tiempo que preparan un acto para recabar nuevos apoyos contra este proceso.

A lo largo de la manifestación, en la que se han coreado lemas como «Euskal presoak etxera» y «Ez, ez, epaiketarik ez», se han podido ver también mensajes de apoyo a los presos políticos catalanes y a los jóvenes de Altsasu, dos realidades que también han sido puestas sobre la mesa por varios agentes que han participado en la movilziación, en relación con el carácter antidemocrático del Estado español.

Tras recorrer Autonomía y Hurtado de Amezaga, la manifetsación ha llegado a su tramo final para concluir en el Ayuntamiento, donde Amaia Zufia y Ana Mezo han leído el manifiesto elaborado por Jon Maia que ha recabado numerosas firmas de apoyo.

Han recordado que las y los 47 ciudadanos vascos encausados en este proceso se enfrentan a una petición fiscal de un total de 601 años de cárcel y que «el juicio que pretende castigar a estas 47 personas y su trabajo está fuera de tiempo y lugar, tanto ahora como antes, además de chocar con los deseos de paz y de justicia de la ciudadanía vasca.

«No debemos inventar nuevas cadenas ni queremos nuevos nudos que nos aprieten todavía más», han manifestado.

La movilización se ha cerrado con bertsos de Jon Maia y Maite Txurruka y Urtzi Ibero han interpretado el tema musical creado ante este macrojuicio.













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La ONU y el Guernica de Picasso

Aún recordamos como en  ruta hacia la segunda invasión de Irak por parte de Washington se procedió a ocultar la réplica del 'Guernica' de Pablo Picasso que se encuentra en la sede de la ONU en Nueva York mientras Colin Powell mentía al mundo con respecto a las armas de destrucción masiva que supuestamente almacenaba el gobierno de Saddam Hussein.

Pues bien, una vez más la ONU se ve envuelta en un escándalo que incluye a la icónica obra en contra de la barbarie fascista.

Pareciera ser que han decidido sumarse a la campaña revisionista implementada por Madrid que busca implantar en el ideario popular una repulsiva mentira, que lo de Gernika no sucedió y que la obra de maestra de Pablo Picasso no puede estar inspirada en hechos que nunca tomaron lugar.

Lean ustedes lo que se denuncia desde el portal de Nueva Cultura:


Los abajo firmantes hemos visto con estupefacción que en la reseña sobre el Guernica de Picasso de la página web de las Naciones Unidas se señala literalmente que “en enero de 1939, el Guernica se exhibió temporalmente en la galería como forma de protesta artística contra las atrocidades de la República durante la Guerra Civil española”.

Consideramos un absoluto despropósito y de una extrema gravedad que en la página web de dicho organismo internacional se publique esa información falsa, y se obvie que la obra de Picasso fue una denuncia contra las atrocidades del fascismo en España, y fué precisamente el Gobierno de la República quien encargó al artista, a través del Director General de Bellas Artes, Josep Renau, dicha obra.

Además, en la reseña se incluyen otros datos erróneos como el referido a los deseos de Picasso sobre el retorno del Guernica a España. No solo deseaba que la obra volviese a su país cuando se establecieran “las libertades públicas», sino con la vuelta de la República a España.

Por ello, exigimos una rectificación inmediata en la página web de Naciones Unidas, en todos los idiomas, para que tan digno organismo no difunda informaciones tan alejadas de la realidad.







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Egaña | Ho Chi Minh

Desde su perfil de Facebook traemos a ustedes este vital texto de la pluma de Iñaki Egaña:


Iñaki Egaña

Ha pasado medio siglo desde la muerte de uno de los mayores iconos del siglo XX y de la historia de la lucha de emancipación del género humano. Se llamaba Nguyen Sinh Cung, pero le conocemos con uno de sus numerosos alias de la clandestinidad. Ho Chi Minh. Fue subversivo, guerrillero y presidente de la República Democrática de Vietnam. También era poeta lo que añade un plus a la complicada misión humanista en la liberación, matar al enemigo, aniquilarlo para evitar su victoria.

Cuando se produjo su muerte, The Beatles acababa de concluir las interminables grabaciones en estudio de su álbum Abbey Road. La marihuana enloquecía a una estirpe de jóvenes, los ecos de Mayo del 68 condenaron a ser adultos a un extenso grupo de adolescentes, la irreverencia alzó las faldas de las mujeres y hasta algunos curas se hicieron obreros. Es lo que ha quedado en la historia escrita por numerosos seguidores de gentes como Andy Warhol, en esa frivolización constante del pasado. Pero lo cercano era en blanco y negro.

En nuestro ambiente, Vietnam era el centro del universo. Aunque nos constaba localizarlo en el mapamundi. Apenas nos llegaban los ecos de las protestas contra la guerra en Washington, algunas noticias enrevesadas a través de Radio Pirenaica y la acústica de una revolución mundial que el Che Guevara lanzó a los pueblos del mundo: hay que crear uno, dos, tres Vietnam.

Pero Vietnam, una vez punteado en una esquina del plano terrestre eurocéntrico, estaba muy lejos. Entonces, el planeta parecía de mayor tamaño que el actual. La globalización tan citada no estaba siquiera en los manuales futuristas de los estrategas militares. Internet… ¿qué es eso? Cruzar la muga por Irun, Dantxarinea o Luzaide exigía un paso previo por comisaría, donde nos escrutaban de arriba abajo, buscaban entre bambalinas y decidían, semanas o meses más tarde, si nuestro currículo político estaba limpio como para acceder al pasaporte.

Mientras esperábamos a la resolución de los papeles para viajar, la radio nos golpeaba en los primeros compases matutinos, cuando aún no éramos capaces de descifrar si la noche nos dejaba o el día anunciaba. Una radio que no ofrecía noticias, sino “partes”, como si la guerra del 36 no hubiera terminado jamás, o la fría que firmaron Truman y Stalin fuera universal. Aquellos partes, a pesar de la lejanía, nos inquietaban: “violentos combates en el delta del Mekong”.

Con el paso del tiempo, y con esa conciencia que íbamos adquiriendo a golpe de martillo (y no es una metáfora, el martillo lo utilizaban algunos torturadores para romperte los dedos), supimos cuál era la diferencia, quienes eran los buenos y quienes los malos. Hoy, la duda ofende. Pero entonces, lo único que nos guiaba era la intuición. Y esa intuición, a golpe de martillo, era más certera que decenas de enigmáticos textos revolucionarios ajados por calcos híper utilizados.

Los buenos eran los vietnamitas del norte, los comunistas, los de Ho Chi Minh y también los vietcong del sur, infiltrados desde los túneles de Cu Chi. Los malos, los franceses, que habían arrasado Indochina y sus sucesores, los norteamericanos de Lyndon Johnson y las marionetas de Van Thieu. El balance final lo confirmó: tres millones de vietnamitas muertos, 60.000 norteamericanos. La lista de desaparecidos, 45 años después del fin de la guerra, se eleva a 80.000, la mayoría vietnamitas.

Conocí la música de otro poeta en un medio más cercano, tanto en el tiempo como en el mapa geográfico. Se llamaba Víctor Jara, era chileno, y cantaba con sentimiento político, como tantos de aquella generación. Lo detuvieron, torturaron y mataron unos milicos que, ya no creo en las causalidades a estas alturas de la vida, se exiliaron en EEUU. Y Jara deletreaba mientras rasgaba la guitarra una canción que tituló “El derecho de vivir en paz”: “El derecho de vivir poeta Ho Chi Minh, que golpea de Vietnam a toda la humanidad. Ningún cañón borrará el surco de tu arrozal”.

Así que eran tantos recuerdos los agolpados en mi mochila juvenil que me dije: en el cincuenta aniversario de la desaparición del Tío Ho, como le llamaban sus paisanos, me voy a visitar ese escenario que nos hizo, al menos a unos cuantos, hombres y mujeres con conciencia. Ya con pasaporte. Y aterricé hace ya unas semanas, en Hanoi, donde aguanté en la fila que niños y mayores cargaban sin cartuchos sino con mucha paciencia, para visitar a quien fue Ho Chi Minh, el poeta que otro poeta encerró en una poesía que atravesó océanos.

Quizás los años, quizás el viaje, quizás la humedad del trópico… me emocioné. Y en esa prórroga a las puertas del mausoleo, esperando esos segundos para cruzar por el que fue Tío Ho, aterrizaron en mi mente los gemidos de cientos, miles de niños abrasados por el napalm, representados en aquella muchacha Phan Thị Kim Phúc, cuya fotografía desgarradora nos hizo aborrecer la guerra. Llegaron hasta mis oídos los rugidos espantosos de las hélices de los CH-47 o los motores de los B-52, recordados por Coppola en Apocalipse Now y el terror en el semblante de las madres que corrían despavoridas buscando a sus hijos.

Me llegaron los ecos de los abatidos en la matanza de My Lai, de los clamores de decenas de miles de mujeres y niñas violadas por soldados franceses y norteamericanos educados en escuelas civilizantes y en religiones caritativas. Me llegaron las imágenes de junglas desaparecidas por herbicidas mortíferos. Como aquel llamado “agente naranja” que habían fabricado Dow Chimical y Monsanto y que provocó más muertos que las catástrofes nucleares de Chernóbil o Fukushima. Aún hoy, décadas más tarde, miles de niños nacen deformes como efecto de una guerra que ni siquiera pueden ubicar en la tradición de su país.

Cincuenta años después me he rencontrado con el pasado a más de diez mil kilómetros de mi hogar. También con esa titánica tarea por revertir la historia de la humanidad, aciaga para la mayoría. Y sigo distinguiendo a la perfección a los buenos de los malos. Eskerrik asko Tío Ho.





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Telesforo Monzon eLab

Euskal Herria continúa abriéndose camino en la red de redes.

Les invitamos a leer esto que nos comparte Noticias de Gipuzkoa:


Se trata de un laboratorio de ideas, con sede en Bergara, que mira hacia un “Estado soberano y de derechos”

Anabel Dominguez

Un laboratorio de ideas dirigido a generar propuestas cualificadas en aquellas áreas de conocimiento estratégicas para el desarrollo de Euskal Herria. Así es Telesforo Monzon eLab, la iniciativa que nace al calor de la inspiración del histórico político abertzale Telesforo Monzón (Bergara 1904-Baiona 1981).

Sin olvidar “de dónde venimos” pero, sobre todo, con la mirada puesta “a dónde vamos”, hacia un “Estado soberano y de derechos”, Telesforo Monzon eLab euskal herrigintza laborategia tuvo ayer su puesta de largo en el mismo lugar que vio nacer al político, escritor y euskaltzale bergarés, la Torre Olaso, y bajo el paraguas de la Fundación Olaso Dorrea que custodia su legado.

El acto congregó a una nutrida representación del mundo de la política, entre los que se encontraban el coordinador general de EH Bildu, Arnaldo Otegi, y la portavoz parlamentaria de esta formación, Maddalen Iriarte, además del presidente de la ejecutiva jeltzale, Andoni Ortuzar, Juan María Atutxa, y los históricos dirigentes de la izquierda abertzale, Itziar Aizpurua y José Luis Elkoro. También asistieron referentes de la sociedad, la cultura y la empresa vasca como Koldo Tellitu, Paul Bilbao, Lorea Agirre y el presidente de Eusko Ikaskuntza, Iñaki Dorronsoro.

La presidenta y el director de la Fundación Olaso Dorrea, Iratxe Esnaola y Urko Aiartza, fueron los encargados de desgranar los detalles de un proyecto que nace con vocación de dar respuestas “del siglo XXI a los retos del siglo XXI”. “TM eLab es un espacio para la generación de capital relacional y conocimiento;un análisis estratégico prospectivo con capacidad propositiva”, precisaron.

Este nuevo laboratorio, que se fundamenta en los valores que guiaron la vida de Telesforo Monzon, mira al futuro con un horizonte claro: “Una Euskal Herria soberana, referencia internacional en cooperación y cohesión social. Un Estado vasco basado en libertades democráticas, igualdad de condiciones e inclusión social”.

Como misiones se marcan, dentro de un trabajo que aboga por la unidad y la colaboración del conocimiento, la de construir “la nueva narrativa del soberanismo” e influir “en el debate público sobre cuestiones estratégicas, proveer conocimiento de calidad, formar cuadros soberanistas y poner en red la inteligencia colectiva”.

Globalización, identidad...

De este modo, Telesforo Monzon eLab echa a andar para responder a los retos de Euskal Herria del siglo XXI. Globalización, identidad, bienestar, cohesión… son algunos de los ejes de trabajo que utilizarán como herramientas “la unidad y la colaboración” sobre todo, pero también “el compromiso, la apertura de miras, el rigor y la creatividad”. De momento, se ha constituido un grupo que abordará la política industrial y que estará dirigido por Joseba Garmendia. Se anuncia, asimismo, la creación de un segundo grupo para tratar las pensiones que liderará Helena Franco, y un tercero para profundizar en la biodiversidad y el cambio climático, que coordinará Unai Pascual.






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El Macrosumario 11/13

Las calles y plazas de Bilbo se llenarán con el cariño y la solidaridad que se mostrará hacia los 47 imputados en el macroproceso 11/13 con el que el régimen borbónico franquista intenta mantener vivo un conflicto que ya no existe en los parámetros en los que se mantuvo durante décadas.

Busca también castigar el acompañamiento que un pueblo asediado ha hecho de quienes han sufrido la represión de la metrópoli por haberse atrevido a desafiar la anacrónica cultura colonial con la que Madrid conduce sus asuntos con las naciones históricas aún bajo su yugo.

Este macroproceso se presenta, recordemos, a ocho años del inicio de un proceso de paz acompañado por la comunidad internacional, a dos años del desarme de ETA y a un año de la desmovilización de la organización antifascista.

Desde el portal de Rebelión traemos a ustedes este texto en el que se proveen detalles acerca de esta, la más reciente agresión en contra de Euskal Herria:


Begoña Zabala | Viento Sur

Las cifras que se manejan en este sumario son abrumadoras. Se trata del procesamiento realizado por la Audiencia Nacional a 47 personas. Aclaremos que son vascas, a las que la fiscalía les pide un total de 601 años. En peticiones individuales abarcan de 8 a 20 años. De la singladura del sumario se desprende que la instrucción se inició en el año 2013, si bien alguna de las personas había sido detenida y estaba procesada por hechos idénticos ya en el 2010, en otro sumario. Seis años más tarde, y a partir del 16 de septiembre, se celebrará la vista oral en los locales especiales habilitados para los macrojuicios en San Fernando de Henares (Madrid), con una duración que se prevé de tres meses.

Este procesamiento masivo se encuadra dentro de varias operaciones contra las organizaciones de apoyo y solidaridad con las presas y presos vascos Herrira, Jaiki Adi y Etxerat 1/, y también afecta a varios abogados y abogadas que actúan en la Audiencia Nacional y al grupo de interlocución del colectivo EPPK, de presas y presos vascos. En realidad, según ellas y ellos manifiestan, se está tratando de criminalizar la solidaridad. Y no solo eso, sino los cuidados que se realizan para estas personas, tan reivindicados ahora por el feminismo oficial. Cuidar a las personas presas por parte de los médicos, las abogadas, las sicólogas y sicólogos, las propias familias, los interlocutores, lo quieren considerar un delito. Y un delito o varios muy gordos.

Fue el juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco el que acordó procesar por pertenencia o colaboración con organización terrorista a los 47 acusados de integrar presuntamente el denominado frente de makos (cárceles) de ETA, bajo la cobertura de los distintos entes de los que formaban parte.

Actualmente, los imputados se encuentran en libertad provisional, teniendo que comparecer algunos de ellos cada quince días en sede judicial. Hay quien ha pasado tiempo en la cárcel, como la abogada Arantza Zulueta, que estuvo tres años, cuyo particular caso lo veremos más adelante. El comunicado realizado por los propios afectados señala de forma inequívoca los motivos del juicio: “Nos juzgan por organizar movilizaciones a favor de los derechos de los presos, por defenderlos en los juzgados, por realizar intermediaciones y por ser familiares de ellos”. Los delitos que se les imputan a estas personas son diversos: participación activa en organización terrorista, colaboración y financiación del terrorismo, enaltecimiento continuado de terrorismo y quebrantamiento de medidas cautelares 2/.

Si bien la petición mínima es de 8 años de prisión, esta solo se pide a una de las personas. Todas las demás, es decir, 46 personas, tienen una petición como mínimo de 11 años por participación en organización terrorista. Varias de ellas tienen una petición más alta por este delito al considerar su participación en grado de dirigente. Además, varias de ellas tienen petición de financiación del terrorismo y/o enaltecimiento continuado de terrorismo y/o quebrantamiento de medidas cautelares . En muchos casos llevan penas anexas de inhabilitación, especial y absoluta, y multas diversas.

En resumen, las penas de prisión serían la siguientes:

- 8 años para una persona.

- 11 años para diecisiete personas, afecta a los abogados principalmente.

- 12 años para seis personas, afecta sobre todo a los mediadores o facilitadores.

- 13,6 años para once personas, principalmente a los pertenecientes a Herrira.

- 14 años para dos personas.

- 14,5 años para tres personas.

- 14,6 años para una persona.

- 15 años para tres personas.

- 17 años para dos personas.

- 20,5 años para una persona.

Las personas imputadas

Si se analizan las personas imputadas por profesiones u organizaciones a las que se les acusa de pertenecer, en relación a sus actividades para con los presos, señalemos que la abogacía se lleva un importante número. Hay 13 personas que ejercen como abogadas y les solicitan 11 años a cada una. Una de ellas es el abogado y exsenador por la Comunidad Autónoma Vasca en Madrid, Iñaki Goyoaga. También se encuentra una abogada de larga trayectoria en las labores de defensa en la Audiencia Nacional, que actuó asimismo como abogada en el caso de algunos de los jóvenes imputados de Altsasu, Amaia Izko, actualmente concejala del Ayuntamiento de Iruñea por el grupo EH-Bildu. Hay otra abogada de extensa experiencia en la Audiencia Nacional, que es Arantza Zulueta, a la que se considera intermediaria y, por tanto, se le imputa participación activa en terrorismo en grado de dirigencia. Además, destacan 21 personas que son consideradas de Herrira, el colectivo de apoyo a los presos y presas vascas en el nuevo período que se inicia con el abandono de ETA de la lucha armada, a las que de forma sistemática se les imputa enaltecimiento del terrorismo y en muchos casos quebrantamiento de medidas cautelares.

De todo este listado de personas hay un joven abogado que en el momento de la detención pertenecía a la organización Herrira y nos ofrece su particular testimonio. Tenía 25 años cuando le detuvieron y actualmente es abogado del sindicato LAB y pertenece a la ejecutiva del mismo. Transcribimos de forma literal parte de su relato:

“Yo empiezo a trabajar en Herrira en el momento en el que ETA declara el cese definitivo de su actividad armada, en 2011. Es en este contexto en el que la gente se ilusiona, pues ve que hay expectativas de que el conflicto se pueda resolver y dejar un poco el sufrimiento a un lado. Entonces, cuando yo era joven (tenía 25 años, ahora tengo 31), se enciende un montón de dinámicas en los pueblos y en los barrios a favor de los presos. O sea, se hacen las movilizaciones más grandes por los presos y hay un ambiente en general a favor de las personas presas y exiliadas. Así entro en esta organización, que surge nueva, que se basa sobre todo en el activismo social. Una de las primeras dinámicas fue encerrarme en la catedral de Iruñea, junto con más compañeros y compañeras, pidiendo la liberación de un preso gravemente enfermo, Josu Uribetxeberria, que ya murió.

Cuando me detiene la guardia civil, me comunican los cargos y me dejan en libertad, con obligación de firmar cada 15 días en sede judicial: integración en organización terrorista, financiación del terrorismo y enaltecimiento del terrorismo. Luego me añaden quebrantamiento de medidas cautelares. Total: 14 años y medio, 4.800 euros de multa y varios períodos de inhabilitación.

Es curioso que en mi caso, y también en varios de los otros, me pide la fiscalía un año de prisión por quebrantamiento de medidas cautelares. Esto no tiene sentido, pues si se quebranta el cumplimiento de medidas cautelares vas directamente a la cárcel, por estar en situación de libertad provisional. Con las medidas cautelares que nos impusieron nos impiden participar, tanto activa como pasivamente, en movilizaciones a favor de las personas presas. Nos impiden, igualmente, salir del Estado español sin autorización judicial.

Y en mi caso debo acudir quincenalmente a firmar al juzgado”.

Uno de los casos más llamativos es el de la abogada Arantza Zulueta. Esta histórica abogada defensora de presos y presas vascas tiene una petición de 14 años por un único delito de pertenencia a organización en grado de dirigencia, acusándola de pertenecer al grupo de intermediadores o facilitadores. Permaneció más de tres años encarcelada, tres de ellos en celda de aislamiento, y en una entrevista realizada con ocasión de la muerte de Xabier (Antxo) Rey, que se quitó la vida precisamente en la misma cárcel en la que ella estuvo, la de El Puerto de Santamaría, Cádiz, da unas pinceladas de la experiencia sufrida en la celda de aislamiento:

“Las galerías (de aislamiento) suelen tener cuatro o hasta diez celdas. En mi caso había cuatro. La cuarta celda es donde amarran a los presos con correas y los tienen ahí horas, días, lo que quieran, hasta que ellos consideren que ya está tranquilo, que ha obedecido sus órdenes, que está sumiso. Se completa la galería con un patio de 20 metros por 5, un auténtico callejón, totalmente vallado y rejado por arriba, con un baño sin puerta. Siempre son bajos, así que la humedad es muy grande. Tienes limitados los efectos personales, desde cortaúñas a cepillo de dientes, cepillo de pelo... En el patio estás completamente sola. Cuando vuelves a la celda te puedes encontrar con que ha habido cacheo y está todo patas arriba. No hay teléfonos, así que para la llamada te sacan a otro sitio en el que estás rodeada de funcionarios. Y el resto del tiempo lo pasas en la celda sin ninguna actividad. Te van dando la comida a través de una rejilla a la altura de la cintura. A esto se añaden tensiones, gritos, eres testigo de maltratos...; en fin, todo lo que supone un sitio de castigo.

Lo que más mella te hace es que no puedes compartir nada, no hay risa, ni vacile, no tienes un abrazo, ni una palabra agradable, hasta que una vez a la semana vas al locutorio. Nunca nadie te sonríe siquiera, y estas cosas merman mucho cuando estás sola. Se trata de una continua búsqueda de romperte como persona, de que te sientas un animal y no una persona. Así que la pelea más dura en la cárcel a veces es por ser una persona. Y aquí entran tácticas como la de decirle buenos días y buenas noches al funcionario que te abre o cierra la puerta, para que vea que eres una persona. Tras pasar por esta experiencia te ves muy reflejada en todas esas personas que piden limosna en la calle y que dan los buenos días a quienes pasan, los miren o no. Es una forma de decirles: no soy un perro que está aquí tumbado.

Para hacer frente a esta situación el deporte y la gimnasia los llevaba a rajatabla. Y luego se trata de buscar algo que te ilusione, como los estudios. También me daba ánimos la pequeña satisfacción que sentía al escuchar por los altavoces que a Txema Matanzas o a cualquier otro kide (compañero) lo llamaban a locutorios para la visita. Aunque no los podía ver, piensas que están ahí y yo soy parte de ellos.

Algo vital en cárceles como Puerto III, en que muchos funcionarios son como robots, es que en los malos momentos puedas decirte a ti misma: hoy estoy jodida, pero no podéis conmigo. Existe la necesidad de reafirmarte continuamente como persona y como militante. La persona presa necesita solidaridad y cobertura social. Eso es muy importante: cartas, visitas... Que te sientas parte de un pueblo y parte de un proyecto.

Además está el caso del alejamiento y las penurias que impone a las familias. Mi padre tiene Alzheimer, así que no vino a verme. La madre, Arantza, tampoco pudo venir por la lejanía, salvo en los traslados a cárceles de Madrid, por diligencias”.

La valoración política

Situado este macrojuicio en un cambio claro del período que se inicia con el abandono unilateral de la actividad armada por parte de la organización ETA, seguida y amparada por la intermediación internacional y nacional del desarme definitivo, para terminar por la desaparición de la propia organización, este proceso se ve de forma muy negativa por los afectados. Imanol Karrera, procesado por pertenecer a Herrira, hace unos comentarios al respecto, que los viene repitiendo en todas las entrevistas:

“Hay dos palabras que definen muy bien esta actuación y es que este macrojuicio es una injusticia totalmente anacrónica. Son dos elementos, injusticia y anacronismo. Injusticia porque es una barbaridad que gente que ha organizado movilizaciones en favor de los derechos de las personas presas y exiliadas con muchos sectores de la sociedad, con personalidades, con agentes sociales, que por hacer eso te pidan catorce años y medio de cárcel; o que por dar asistencia jurídica a los presos, que es algo básico en cualquier democracia, asistir a las personas presas, que les pidan once años de prisión, o a los médicos y sicólogos por hacer sus asistencias, o, incluso, las personas que tienen designadas para poder trasladar sus iniciativas y compartirlas con la sociedad. Eso es una auténtica injusticia, no tiene sentido. Y penalmente el tiempo nos ha dado la razón, pues hoy se daría la paradoja de que cuarenta y siete personas podríamos ir a la cárcel por pertenecer a una organización que no existe.

Luego resulta que es anacrónico, porque no se corresponde con la realidad. Pasan seis años, desde la detención, no existe la organización a la que dicen que perteneces, y lo que hay, además, es una cosa esencial, es que ha desaparecido un sufrimiento, y la fase que hay en este país va en otra dirección: construir el futuro, todos los derechos para todas las personas.

Dicen que estás en una organización Herrira, que sucede a otras anteriores y que está bajo la dirección de ETA. Pero aquí quiero remarcar que la guardia civil en sus propios informes, que son los que se van a utilizar para nuestro juicio, reconoce que no hay nada que vincule Herrira y ETA, o sea, no hay absolutamente nada. Y más adelante la guardia civil reconoce que hace la operación policial contra Herrira y suspende sus actividades porque entiende que el nivel de movilización que está consiguiendo en favor de los derechos de las personas encarceladas es muy alto. Entonces eso es lo que quiere abordar. O sea, el Estado español, lo que hace a través de jueces y policías es evitar que se puedan dar pasos a través de una solución que traiga un futuro en paz.

Y lo que también es llamativo es la detención de las abogadas, los médicos y sicólogos, que las detienen porque están haciendo una tarea que esas mismas personas la siguen haciendo durante estos años y siguen asistiendo a los presos, porque es lo que en una sociedad democrática y de derecho tiene que corresponder”.

La abogada Amaia Izko, concejala en la actualidad del Ayuntamiento de Iruñea, realiza una valoración desde su perspectiva y su larga experiencia de muchos años en la profesión:

“A nosotras de lo que se nos acusa es de haber realizado nuestra actividad profesional normal, esto es, la asistencia a presas y presos políticos en las cárceles, la defensa en la Audiencia Nacional y en los juzgados de vigilancia, por orden, o dentro de una estrategia diseñada, dirigida, por ETA. Para sostener esa acusación está, de un lado, efectivamente, la actividad profesional que siempre hemos realizado, sin esconderlo nunca, de forma absolutamente visible. Y la otra pata de la acusación ellos la sostienen en un informe de la guardia civil en el que se dice que toda esa actividad se interpreta que ha sido realizada en apoyo a ETA, en apoyo a sus actividades y dentro de una estrategia marcada por ella. Para esto lo que hace es básicamente interpretar documentos –mezclando documentos de hace muchos años con documentos de ahora– y concluye de la forma siguiente: como existió el frente de makos (cárceles) que era una pieza de ETA y eso está juzgado y condenado, pues estos de ahora son exactamente lo mismo. Porque fueron son, porque lo que dijeron en aquellos documentos lo dicen en los de ahora... Esa es la interpretación. El sumario al que se hace referencia, contra Askatasuna, fue en el año 2001-2002. Las sentencias vendrían más tarde, fueron en el 2008, 2009. Pero todos los documentos que utilizan como base de esa imputación son anteriores.

Así, a todas nos acusan por integración en organización terrorista y es la única acusación. Y nos piden once años a cada una de nosotras. Yo empecé en esto en el año 1996. Al principio, con la pretensión de defender y llevar causas penales, tanto en la Audiencia Nacional como en Iruñea, pero con el inmensísimo trabajo que en pocos años hubo en la Audiencia Nacional, me he dedicado exclusivamente a esta, a visitar las cárceles, a ir a ver a los presos, con ese inmenso costo de kilometraje y tiempo que supone. O sea que llevo 22 años. Y no me han detenido nunca, hasta esta vez. Y es, casualmente, cuando ETA ha dejado la actividad armada.

Y eso lo estamos comentando, pues no es el primer ataque contra el movimiento de asistencia y apoyo para los derechos de los presos, pero ahora, si cabe, es más extremo, más grave, porque se nos acusa de seguir la estrategia de una organización que ya había declarado unilateralmente que dejaba toda su actividad armada y que su único fin a partir de 2011 era desaparecer. Y en ese tiempo, precisamente, a partir de 2012 nos acusan a nosotros de formar parte de una estrategia terrorista y violenta y demás de ETA. Precisamente cuando estaba en proceso de desaparecer como luego se ha visto. Y por eso también subrayamos que tanto el operativo contra Herrira como contra nosotros, como contra médicos, familiares e intermediarios y facilitadores tenía el objetivo de entorpecer ese final de ETA, esa desaparición, y entorpecer el hecho de que el colectivo hiciera una apuesta decidida por esa desaparición y una apuesta decidida por buscar soluciones en un nuevo ciclo. Ese es el verdadero objetivo de nuestras detenciones. Contra Herrira claramente, porque estaba haciendo todo ese trabajo de activación social. Y contra quienes estábamos asistiendo al colectivo, para acogotar de alguna forma, bloquear al colectivo, dejarle sin oxígeno y no permitirle que hiciese esa reflexión ni que avanzase hacia la búsqueda de soluciones”.

La solidaridad

Tan pronto como se conoció la noticia de la fecha de la celebración del juicio oral, empezó una iniciativa de solidaridad importante. En una rueda de prensa las personas encausadas dieron a conocer las cifras de las peticiones del fiscal y las posibles condenas, a lo que sigue casi de inmediato la elaboración de un manifiesto para su difusión y apoyo. En el mismo también se convoca a una manifestación para el 14 de septiembre, la antevíspera del inicio del juicio. Las firmas de apoyo se inician con gente que muestra la diversidad del apoyo y el compromiso constante de muchas personas conocidas en los ámbitos culturales, deportivos, profesionales de la medicina y la abogacía, profesorado de la universidad, activistas de movimientos sociales. En la propia página se puede ver el listado completo, que se inicia con dos bertsolaris muy conocidos y de ejercicio solidario patente con las presas y presos: Jon Maia y la exdiputada del Congreso en Madrid Onintza Enbeita. Destacamos algunas personas, sobre todo por su variedad y diversidad: Begoña Errazti (expresidenta de EA), Juan José Ibarretxe y Carlos Garaikoetxea (expresidentes de la Comunidad Autónoma Vasca), Toti Martínez de Lezea, escritora; Mikel San José, jugador del Athletic; Juan Kruz Lakasta, periodista; José Mª Arrate, expresidente del Athletic; Irati Jiménez, escritora; Nora Cortiñas, Madres de la Plaza de Mayo, Línea Fundadora; Pako Letamendia, profesor de la Universidad del País Vasco; Hassana Aalia, refugiada saharaui; Roberto Moso, músico y periodista; Ane Muguruza, familiares de represaliados, y Jaime Pastor, politólogo y editor de viento sur.

En estos términos se escribe la parte central del comunicado:

“La sociedad vasca quiere avanzar y para afrontar el futuro con las mejores garantías es necesario cerrar las heridas y resolver los nudos del pasado. No debemos inventar nuevas cadenas ni queremos nuevos nudos que nos aprieten todavía más. No necesitamos piedras en el camino ni queremos que se abran nuevas heridas y se genere más dolor. No cabe duda de que nuestro pueblo mira a las soluciones, quiere ir hacia adelante y no está dispuesto a aceptar situaciones que nos hagan retroceder.

La convivencia, la paz y la justicia son tesoros muy preciados para cualquier sociedad, también lo son para la nuestra. Debemos responder a ese deseo de la sociedad vasca y parar los procesos creados y puestos en marcha en el marco de una lógica de conflicto, para que no contaminen el presente que estamos construyendo.

Queremos construir una nueva sociedad y estamos convencidas de que los valores y la sensibilidad respecto a los derechos fundamentales forjados durante estos años son los cimientos sobre los que construirla: el respeto a todos los derechos humanos de todas las personas, los derechos colectivos, la solidaridad, la empatía y la convivencia. El futuro es la casa común que tenemos que construir entre todos y todas, por la vía del diálogo y el respeto de todos los derechos”.

Preguntada por la rápida extensión de la solidaridad frente a este macrojuicio, precisamente a los criminalizados por el ejercicio de la solidaridad, y en relación principalmente al sector jurídico, Amaia Izko contesta esto:

“La gente más cercana de profesionales, la abogacía más cercana, nos muestra sin ninguna duda su solidaridad. Es cierto que este mundo de la abogacía es, desde el punto de vista institucional, retrógrado, conservador, muy difícilmente posicionable... Entonces no hemos entrado en lo que son instituciones oficiales. Eso sí, hemos encontrado muchísimo apoyo en los compañeros y compañeras y además destacamos que en el manifiesto que hemos lanzado para firmar y corre por las redes sociales está encontrando un apoyo muy grande de colectivos de abogados y abogadas catalanes. También compañeras de Madrid que están sobre el tema, los de la Asociación Libre de Abogadas y Abogados de Madrid y aquí desde luego todos los compañeros de la abogacía que está más cercana, que no ejerce de una manera tan tradicional, que ejerce más de cara a los derechos humanos, más de cara a quienes sufren distintas opresiones..., nos remite una solidaridad total.

Yo pienso que la Audiencia Nacional y la fiscalía, creo que también apoyadas por algunos sectores del Estado, lo que quieren es crear la apariencia o dar la sensación de que aquí no ha cambiado nada. Y entonces las recetas que se han de imponer son siempre recetas represoras. Eso es lo que pretenden, porque les interesa, efectivamente, que aquí no evolucione la sociedad, no evolucionemos hacia soluciones y yo creo que también, en gran manera, porque quieren justificar su existencia y mantener el poder que les da una institución como la Audiencia o como la fiscalía. Además, creo que en nuestro caso esto tiene también un poco de venganza. Creo que claramente se nos está pasando una factura por haber sido una pieza molesta para el Estado desde nuestro ejercicio de la abogacía y la reivindicación de los derechos humanos, en los tribunales de aquí y también en los tribunales europeos. Esto tiene mucho de venganza”.

Desde el análisis de su experiencia, Imanol Karrera, que ha militado en Herrira, contesta a la extensión de la solidaridad:

“La solidaridad que estamos recibiendo es fruto del trabajo que hicimos hace ahora seis años. O sea, si Herrira consiguió algo fue romper con una filosofía y plantear algo que ponía en el centro los derechos de las personas presas y exiliadas. Y ahí logró un consenso mayoritario en la sociedad con todo el espectro político, salvo con el PP. Partido que sí que nos recibía y con el que estuvimos reunidos, por ejemplo, con Maroto, en privado. Todo el mundo nos reconocía en la interlocución. El juez de aquellos tiempos, Bermúdez, en el Colegio de Abogados de Bizkaia dio una charla junto con el IRA para hablar de la situación penitenciaria de los presos y de las posibles soluciones. Nosotros hicimos también una interlocución con todos los partidos en el Congreso de Madrid. Creo que toda esa gente con la que trabajamos de manera sincera creía, porque así lo estábamos haciendo en la práctica, que lo que estábamos diciendo era otra filosofía, que era una aportación a la paz. Esa gente cuando ve que nos quieren encarcelar, hasta con 20 años y medio, como es el caso de Francisco Balda, se dan cuenta de que es una barbaridad y entonces se remueven y muestran su enfado y su preocupación contra este juicio y nos dan su adhesión. En solo una semana más de 8.000 adhesiones al manifiesto. Entonces es muy gratificante. Ya estamos poniendo en marcha la campaña y la respuesta de mucha gente es siempre sí.

Ahora mismo se dan elementos que se han dado antes, es decir, elementos de enfados de la gente porque entiende que es una injusticia y porque ven que el sistema judicial español no responde. Es heteropatriarcal, eso lo vimos en el caso de la Manada, a pesar de que ahora se haya maquillado un poco. No responde a las necesidades ni a la justicia social que se pide. En el caso de los jóvenes de Altsasu la condena es totalmente injustificada y vengativa y es absolutamente parcial. Y yo creo que en nuestro caso se mezcla efectivamente un ánimo de no querer solucionar nada, es decir, la cuestión de los presos, que es algo que lo tiene muy bien agarrado el Estado, ellos tienen la llave de las cárceles. Y saben que ahí se puede dar la solución, abandonar definitivamente todos los sufrimientos. A mí me gusta una definición, y es que son enemigos de la paz, es decir, no quieren la paz”.

Los llamados no pueden ser más contundentes y directos. Las respuestas están siendo igualmente impresionantes por el número y por la cualidad de las personas que se suman y que recogen. No es que las actividades que han realizado sean reprobables o supuestos de delitos, sino que esta actividad solidaria está recibiendo el premio de su propia filosofía: la solidaridad como sistema de convivencia y de paz.

Notas

1/ Herrira (Al Pueblo) es una organización de apoyo y solidaridad con el colectivo encarcelado.

Jaiki Adi (Levántate) es una asociación de personal de asistencia sanitaria y sicológica para asistencia en las cárceles al colectivo de presas y presos. Etxerat (A Casa) es una asociación de familiares de presas y presos.

2/ Esta información está disponible en la página https://11-13makroepaiketa.eus/ donde se detallan las personas, con su petición y la organización o actividad por la que son imputadas.

Begoña Zabala forma parte de la redacción de viento sur


Podeis encontrar más información sobre este juicio en: https://11-13makroepaiketa.eus/es/inicio/

Ver también el video-reportaje de Ahotsa.info sobre el sumario 11-13:


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