Un blog desde la diáspora y para la diáspora
Mostrando las entradas con la etiqueta Euskal Bidea. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Euskal Bidea. Mostrar todas las entradas

lunes, 6 de enero de 2025

Egaña | La Sede Vasca en París

Con respecto al edificio en París que albergó la sede del gobierno vasco en el exilio traemos a ustedes este recuento que ha preparado nuestro amigo Iñaki Egaña para Naiz:


La sede vasca en París; el cierre de un ciclo histórico

Adquirida en 1936, recuperada tras la ocupación nazi, perdida de nuevo por la donación de París al franquismo, la historia de la sede del Gobierno Vasco resume los duros avatares de décadas de exilio, traiciones y alianzas estatales. El PNV cierra el círculo casi un siglo después.

Iñaki Egaña

En diciembre de 1979 retornaba a Euskal Herria Jesús María Leizaola, el que había sido desde 1960, a la muerte del lehendakari José Antonio Agirre, presidente del Gobierno Vasco en el exilio. Entonces se cerró un ciclo y comenzó otro; el de la recuperación del patrimonio arrebatado a las formaciones políticas y sindicales por la dictadura de Franco.

Durante años, la pugna política y judicial fue desigual. Algunos grupos recuperaron físicamente la mayoría de sus antiguos locales, otros lo hicieron vía indemnización. Hubo también «hermanos menores», como ANV y CNT, que vieron sus peticiones impugnadas.

La sede central del Gobierno Vasco en el exilio, un palacete ubicado en el número 11 de la Avenida Marceau, una arteria que sale del Arco del Triunfo para concluir en el Sena, fue la joya de la corona. Desde 1951 estaba en poder del Gobierno de Franco, que ubicó en su espacio la Embajada española. Y, a partir de 1991, una vez reformada, fue sede del Instituto Cervantes.

Desde 1980, el PNV pleiteó política y judicialmente para recuperar su propiedad. En todas las circunstancias perdió el envite. Incluso, el abogado Miguel Castells llevó la cuestión al Tribunal de Estrasburgo. Los jueces volvieron a dar la razón al Gobierno español. Hasta hace dos semanas, cuando un acuerdo político devolvió la titularidad al PNV, tras, al parecer, un pacto previo jeltzale con el anterior Gobierno central, entonces liderado por Mariano Rajoy.

Gamboa, Bilbao, De la sota...

El inmueble fue adquirido en 1936 por Marino Gamboa, delegado vasco en Londres, nacido en Filipinas, de nacionalidad norteamericana y residente provisional en Bilbo. Gamboa, empresario y afiliado al PNV, participó en la creación de varias empresas durante la guerra, entre ellas la marítima Howard Tenenes Ltd, destinadas a la compra y contrabando de armas para el Ejército vasco.

En 1939, cuando terminó la guerra civil en el Estado español, Gamboa vendió el antiguo hotel de la Avenue Marceau a una sociedad llamada Finances et Entreprises, compuesta por ocho accionistas, entre los que destacaba el norteamericano David P. Barnett, quien poseía el 83,33% de su capital. El 22 de octubre de ese mismo año, Barnett cedía sus acciones a Jon Bilbao, delegado entonces del PNV en Boise (EEUU). Y la sociedad alquiló el hotel a la Liga Internacional de Amigos de los Vascos, que cedió una parte del mismo al Gobierno Vasco.

Jon Bilbao, que todavía no había cumplido 25 años, era el hombre de confianza del lehendakari Agirre (sería su padrino de boda) y fue nombrado poco más tarde subdelegado del Gobierno Vasco en Nueva York, a la sombra de Manu de la Sota. Su biografía es apasionante por cuanto a su labor política habría que añadir su aporte a la historiografía vasca. Y las paradojas de la época... A pesar de ser uno de los agentes más significados que trabajó para la CIA y el Departamento de Estado norteamericano, fue expulsado del Estado francés y del español por su labor antifranquista, al igual que su esposa, Marta Saralegui.

A partir de 1939, los locales de París fueron la sede del Gobierno Vasco y de la Liga Internacional de Amigos de los Vascos, cuyo secretario era Ernest Prezet, vicepresidente de la Comisión de Exteriores del Senado francés. El lehendakari Agirre residió en sus instalaciones hasta la entrada del Ejército nazi en París, y huyó entonces hacia Bélgica y Suecia, estableciéndose en EEUU con la ayuda nuevamente de Jon Bilbao y retornando a la sede de Marceau en 1946.

Incautación y brutal represión

Con la invasión alemana de París, la Gestapo y los servicios secretos españoles se hicieron cargo de la delegación vasca. En nombre de la embajada española, los funcionarios Pedro Urraca, Francisco Serrano y Pedro Macías se incautaron de la sede. Y este embargo provocó la confiscación de numerosa documentación que dejó la puerta abierta a una brutal represión en Hego Euskal Herria.

La Gestapo y los agentes españoles pusieron los papeles de la delegación en manos de la Policía franquista, que actuó en consecuencia: torturas, cárcel y la ejecución del jeltzale gasteiztarra Luis Álava Sautu. Durante años, la historiografía sobre la época ha pasado de puntillas sobre el tema, porque aquel descuido tuvo responsables y generó un controvertido debate interno en el seno del PNV sobre la responsabilidad de quién o quiénes debían haberlos destruido o, en su caso, trasladar los archivos que cayeron en poder franquista. Aquel informe interno desvelaba que una persona de la delegación era en realidad un traidor (no se refirió a ella como «infiltrado», sino como «traidor», «una traición sórdida y subalterna»).

De aquellos agentes franquistas, el de mayor triste recuerdo fue Urraca, vallisoletano, hijo de guardia civil, crecido en Euskal Herria y trasladado a París por el embajador franquista, el bilbaino José Félix Lequerica.

El 15 de octubre de 1947 Urraca fue condenado a muerte, en rebeldía, por un tribunal galo que lo acusó de espionaje en favor de la Alemania de Hitler. Había detenido antes a Lluís Companys, que sería ejecutado. Arropado por el Gobierno de Franco, Urraca, siguió trabajando para el Gobierno franquista en tareas policiales y de espionaje.

Antes de su jubilación, Madrid lo envió a Bélgica para espiar a los primeros refugiados de ETA, en la década de 1960. Falleció en 1989, tras negar el Estado español su extradición al francés en numerosas ocasiones.

En 1944, la sede de Marceau fue recuperada por un grupo de guerrilleros, cuando los nazis abandonaron París. La noticia se trasladó a Xabier Landaburu, vicelehendakari, que había permanecido en la capital francesa durante toda la ocupación. Landaburu la recuperó para el Gobierno Vasco, pero la Embajada franquista protestó airadamente.

Entre los argumentos, el Estado español utilizaba el soporte de una ley franquista de 1940 y la resolución de la Cámara Primera del Tribunal Civil de la Seine que, en julio de 1943, decidía que todos los bienes de Finances et Entreprises pertenecían al Estado español.

La expulsión de 1951

Fue en el verano de 1951 cuando el Gobierno francés expulsó sorpresivamente al Gobierno Vasco de su sede parisina. El proceso judicial, que parecía claro a favor del Gobierno Vasco, se decantó a favor del Gobierno falangista, cuando el dictador Francisco Franco anunció que cerraría el instituto y el liceo francés en Madrid si no se desalojaba al Ejecutivo vasco de su sede de la Avenida Marceau.

El chantaje surtió efecto. El lehendakari Agirre declaró, a la expulsión: «Salimos de este edificio expulsados por la fuerza pública, en ejecución de una sentencia que califica al Gobierno Vasco de ‘ladrón’, sentencia obtenida durante la ocupación alemana bajo la protección del enemigo».

En el Estado español, los medios se mostraron exultantes con la incautación. “Abc” resumía una visión compartida tanto por franquistas como por republicanos franceses: «La devolución de este inmueble es para nosotros un síntoma evidente: la política de la nación vecina ha cambiado de orientación».

Un joven ministro del Interior llamado François Mitterrand, colaboracionista con los nazis y, 30 años después, presidente de Francia con el Partido Socialista, se encargaría de hacer efectiva la orden de desalojo.

El cierre, incautación y donación al Gobierno franquista de la sede de París provocó una grave crisis de identidad sobre las alianzas vascas, una profunda sensación de soledad e incomprensión política y un problema de financiación para encontrar una nueva.

El Gobierno Vasco haría un llamamiento urgente a todas las colonias vascas para lograr fondos para una nueva sede. El traslado fue realizado al número 50 de la calle Singer (París, XVI), un edificio de tres plantas que en 1965 sería derribado.

Desde entonces y hasta la repatriación del lehendakari en 1979, Jesús Mari Leizaola residiría provisionalmente en un semisótano del mismo edificio.




°

sábado, 6 de mayo de 2023

El Euskera Escrito

La Mano de Irulegi volvió locos a los españolistas hace unos meses. Ellos quisieran despertar un día y encontrarse conque ni Euskal Herria ni los vascos ni el euskera nuncha existieron.

Pero la realidad les va a seguir recordando lo contrario.

Aquí lo más reciente con respecto al euskera escrito en un reportaje publicado por Deia:


Descubriendo nuevos textos en euskera

La labor investigadora sobre el euskera liderada por el mundo académico aporta descubrimientos al mundo de la lingüística, la historia, la cultura y la identidad, entre otros. Esta vez, unos documentos que confirman su uso en documentos oficiales

Nere Jone Intxaustegi Jauregi

El euskera no ha tenido un estatus de idioma oficial hasta el siglo XX, hecho que explica su casi nula utilización en la documentación antes de esa centuria. No hay que perder de perspectiva que la imposición del castellano como lingua franca desde la Edad Media y, especialmente, desde la Edad Moderna, supuso que otros idiomas llegasen a ser considerados bárbaros y salvajes. De hecho, quien deseaba realizar carrera profesional en la Monarquía, tanto de los Austrias como de los Borbones, debía conocer la lengua castellana.

Ese estatus de idioma oficial significó la redacción obligatoria en castellano de la documentación pública y privada en los territorios que formaban parte de la Corona de Castilla. El ordenamiento jurídico de Bizkaia –por aquel entonces, el Señorío de Vizcaya– estaba conformado por distintas obras, como son los textos fundacionales de las villas –en muchos casos, el Fuero de Logroño de 1095 fue la base–, el Cuaderno de Juan Núñez de Lara (1342), las Ordenanzas de Gonzalo Moro (1394), el Fuero de Avellaneda (1394), el Fuero Viejo (1452), o el Fuero Nuevo (1526), y todos ellos están escritos en castellano.

 Por su parte, unas actas recogían la información sobre todo lo acontecido en las Juntas Generales, y ellas reflejan que el idioma utilizado era el castellano, si bien en muchas ocasiones, como sucedió en abril de 1562 con el escribano Pedro Ortiz de Iturriaga, los escribanos tuvieron que traducir al euskera la documentación que se leía en voz pública o muchas cuestiones discutidas con el corregidor en esas reuniones, ya que parte de los representantes de las localidades vizcaínas solo hablaban euskera. Es más, en julio de 1620 se discutió y se obligó el conocimiento de la lengua castellana a los asistentes de las Juntas, pero como seguía habiendo representantes que no lo hablaban, en abril de 1625, los delegados de Muxika, Ereño y Berriatua fueron sancionados y enviados a la cárcel por necesitar traducción.

Finalmente, los contratos de matrimonio, donaciones, compraventas o testamentos también estaban escritos en castellano, e igualmente hubo casos en los que se recoge que los escribanos tuvieron que traducir “a lengua bascongada” la documentación. Esas traducciones eran necesarias porque, como indicó Juan Madariaga Orbea, profesor de la UPNA, la mayoría de la población vizcaína era monolingüe vasca: en el año 1600 entorno el 87% de la población de Bizkaia solo hablaba euskera, mientras que en 1800 era el 83,1%. Y, como bien señala Andrés Urrutia, presidente de Euskaltzaindia, esta coyuntura de monolingüismo vasco en lo oral, pero lengua castellana en lo escrito, se repitió a lo largo de las centurias hasta que, a partir del siglo XIX y de una manera muy gradual, el euskera empezó a ser utilizada como lengua escrita. Además, en palabras de César Gallastegi, profesor en la Universidad de Deusto, esta dualidad lingüística no supuso un enfrentamiento social porque los dos idiomas tenían un uso muy específico y, por lo tanto, un espacio concreto: el euskera en el ámbito personal y oral, mientras que el castellano en la producción escrita.

Este binomio no significa que no existiese documentación escrita en euskera. De hecho, los archivos así lo reflejan y, según nos acercamos al siglo XIX, la cifra de documentos escritos en lengua vasca aumenta; eso sí, sin poder realizar una equiparación con la documentación redactada en castellano. Además del uso oficial del castellano en lo escrito, muchas de las labores de traducción e interpretación ya indicadas que hacían los escribanos, las solían realizar de una manera oral, por lo que no solían escribir en euskera. Sin embargo, como se ha mencionado, sí hubo documentos redactados en euskera.

Por ejemplo, se pueden nombrar los siguientes dos documentos redactados en euskera: el Cuestionario de Zollo del año 1770, encontrado y publicado por los investigadores Eneko Zuloaga y José Alfonso Antequera, en el cual se puede leer las preguntas realizadas a testigos durante un juicio, o la Legislación de la Hermandad de 1805 de Lezama, publicada por el ya mencionado César Gallastegi. Estos dos documentos están en el Archivo Histórico Foral de Bizkaia, localizado en la calle María Díaz de Haro, en Bilbao, y en este mismo archivo hay más documentación escrita en euskera, que se procede a presentar y explicar a continuación.

Antes de centrarme en esos documentos, me gustaría agradecer públicamente el servicio, ventajas y comodidades que en este archivo ofrece el personal, encabezado por Julen Erostegi. En este caso, por el permiso otorgado para realizar y publicar las fotografías de estos documentos.

Orduña y su breve diccionario

Orduña, la única ciudad vizcaína estrictamente hablando, tuvo desde la Edad Media unas ordenanzas que recogieron, entre otros, la organización y el funcionamiento de la localidad. La existencia de una Aduana, donde se pagaban los impuestos de los productos que entraban a Castilla, la convirtió también en un centro importante de comercio.

En el Archivo Foral se puede encontrar un Libro de Cuentas de propios y rentas de la ciudad que abarca los años 1666-1686. En las dos últimas páginas, hay un breve diccionario; de hecho, solo se recogen algunas palabras escritas en castellano y que comienzan con las letras A y B, y a su lado la traducción al euskera. Como se puede ver en las fotografías, es posible leer palabras como abajo-vean, ablador-verbalduna, aceite-orioa, aqui-emen, asno-astoa, baca-beya, barba-biçarra, barriga-sabella, boca-aoa, o buey-ydia. No ha de sorprendernos esa grafía: la Real Academia de la Lengua Española se fundó en el año 1713, mientras que la fundación de Euskaltzaindia data de 1918; es decir, estas instituciones no existían cuando se escribió ese diccionario, de ahí que no se respeten las normas de ortografía vigentes en la actualidad ya que no existían. Por eso, los escribanos de la época, es decir, los encargados de la redacción de la documentación solían escribir a su libre albedrío. Por otra parte, que el escribano necesitase un diccionario para traducir palabras al euskera refleja, precisamente, el monolingüismo en euskera mencionado anteriormente o, al menos, el no dominio de la lengua castellana por parte de la población, a la que el escribano debía traducir y explicar lo que estaba escribiendo en castellano que, como ya se ha indicado, era el idioma empleado en la redacción de documentación de carácter oficial.

Otxandio y el texto denunciado

Fue en 1828 cuando Pedro José de Zabaleta, quien ejercía de médico en Portugalete, denunció a Tomás de Zaldibar, miembro del regimiento de Otxandio, y Cipriano de Larrea, cirujano y vecino de Amorebieta. Les acusaba de injurias y calumnias. Para ello, en el juicio que se celebró, presentó como prueba un texto en euskera y en verso, cuya autoría era desconocía, pero que Zabaleta atribuía a Larrea. En el proceso judicial se recogió diversas veces un libelo escrito en euskera; es decir, el texto en el que la figura de Zabaleta quedaba denigrada. Además, también aparece una versión bilingüe del texto, y eso es lo que recogemos a continuación –y en las fotografías–, respetando la grafía del texto original.

Texto en castellano

Don Pedro de Zabaleta
medico afamado
admirablemente ha dado
gusto en Zornoza

En el juego de abladurias
el mui listo
olbidando como esta
el pulso del enfermo

Parece que ha prentendido
la plaza de Ochandiano
estando acompañado (q quiere decir
recomendado) de carta de Basaguren

Esta ponderado
deque es mui sabio
parece que hade igualar
al asno del molino

El que quiera traher
por medico a este al Pueblo
merece que le den en su trasero
dos mil azotes

Texto en euskera

Don Pedro de Zabaleta
Medicu famatua
arrigarri emondu
Zornotzan gustua

Barriqueta jocuan
da mutil listua
astunic nola daguan
gaisuaren pulsua


Pretenditu emendu
Ochandioco Plaza
acompanaturi dauala
Basagurenen carta

Ponderaturic dago
dala gustis jaquinsua
igualatuco emendu
errotaco astoa

Au ecarri nai duenac
Medicu errira
ipurdian bialitusque
azoteac bimilla

Como puede leerse, la figura de Pedro de Zabaleta no sale bien parada en la descripción que se hace sobre su persona en este texto, ya que aparece descrito como poco profesional en el ámbito de la medicina y cuidado de enfermos, de ahí su denuncia contra quienes él creyó que le estaban denigrando y calumniando. Asimismo, es reseñable las denominaciones de las localidades, donde se puede leer la designación actual.

Últimas ideas

Desde mayo de 2022, Euskaltzaindia ha realizado una exposición itinerante llamada Hitzak Lege y que ya ha estado en las capitales vasco-navarras. En ella, es posible ver y leer distintos textos histórico-jurídicos o escuchar audios en euskera, todos ellos relacionados con los siete territorios históricos vascos. Por otra parte, este artículo ha publicado dos textos vizcaínos también escritos en euskera. No hay que descartar que salgan a la luz más documentos históricos en euskera, lo que ayudará no solo a enriquecer la historia de esta lengua milenaria, sino también nuestro conocimiento sobre nuestra sociedad y sus prácticas en el pasado.

La autora: Nere Jone Intxaustegi Jauregi

Doctora en Historia (EHU/UPV, 2017) y doctora en Derecho (UPNA, 2020). Trabaja como profesora de Historia del Derecho en la Universidad de Deusto e investiga sobre historia social e institucional vasca en los siglos XVI-XVIII.




°

martes, 25 de mayo de 2021

El Coloquio de Josu

Desde Naiz traemos a ustedes este artículo que detalla algunas de las participaciones de quienes tomaron parte en el coloquio en donde también ha estado presente Josu Urrutikoetxea.

Adelante con la lectura:


Llamamiento a completar las tareas pendientes para asentar una paz justa y duradera

El panel dedicado a Euskal Herria dentro del coloquio «Dialogar entre enemigos» organizado en la Asamblea Nacional francesa ha permitido analizar la vía vasca a la paz pero sobretodo los ponentes han coincidido en la necesidad de completar las tareas pendientes en materia de presos y víctimas.

Maite Ubiria

El llamamiento ha sido lanzado, primero por el propio Josu Urrutikoetxea, al advertir de que las posibilidades que ofrece la llamada vía unilateral llega a su límite y dejar sentado que es una prioridad abordar las cuestiones pendientes, particularmente las relativas al reconocimiento de víctimas y a la situación de personas presas, refugiadas o deportadas.

Brian Currin, una de las referencias internacionales del proceso de resolución vasco, ha debido reconocer que «no tengo razones para sentirme optimista» en relación a la implicación de los estados en la resolución sobre las consecuencias del conflicto.

No obstante se ha mostrado más esperanzado sobre «las capacidades de la sociedad», con referencia en este caso a Ipar Euskal Herria, para encontrar «caminos». Y se ha respaldado en el precedente de que Euskal Herra fuera capaz de construir un proceso de paz «de espaldas, y por momentos, incluso en contra de la voluntad de los estados».

Currin, que ha explicado que fijó la vista en el caso vasco a raíz de que «en 2004 me contactara en Sudáfrica una delegación de la izquierda abertzale», ha hablado de hitos esenciales como la Declaración de Bruselas (2010), para detenerse en el «avance» que implicó la vuelta a a actividad política legal de la izquierda abertzale, pero no en otro de los capítulos que «estuvo desde el principio encima de la mesa, como fue que en un determinado estadio, esa negociación permitiera dar salida a la cuestión de los presos».

Currin ha repasado las gestiones desarrolladas por el Grupo Internacional de Contacto - no ha olvidado citar las dificultades con que se encontraron primero esos facilitadores, como luego los verificadores por la falta de implicación de los estados - cara a mantener una implicación por mínima que fuera de todas las partes en el esquema de resolución y ser depositario del aval necesario para abordar las cuestiones ligadas a la normalización política y en la fase más avanzada al desarme.

Currin: «Hay que tratar las consecuencias del conflicto»

Como los otros ponentes Currin ha hecho hincapié en el compromiso con abrir «de manera unilateral, una transición desde la violencia hacia la paz» demostrado a lo largo del tiempo por la izquierda independentista, pero sobretodo ha avalado la labor desarrollada por la sociedad vasca.

Y, poniendo como ejemplo a Sudáfrica, ha afirmado que en su país «se pagan las consecuencias de no haber abordado las consecuencias del conflicto» algo que ha estimado clave y que ha considerado que no puede obviarse cara a asentar paz y construir la paz en Euskal Herria.

El compromiso para hacer posible el desarme por los Artesanos de la Paz, pero también los distintos acuerdos impulsados desde entonces por el Foro Social para «avanzar desde amplios consensos en las cuestiones pendientes» han sido remarcados, a lo largo del coloquio, por varios de los ponentes.

La representante de la Fundación Berghof, Véronique Dudouet, ha aprovechado su intervención para recalcar que hay que completar el esquema DDR que figura en los estándares de resolución de conflictos, y al doble emplazamiento realizado por el propio Urrutikoetxea ha añadido una petición dirigida a los electos que han seguido la sesión de debate en la Asamblea Nacional francesa.

«Respetar el estatus de los antiguos negociadores»

«A sabiendas de que por las características de este proceso, y debido a la no implicación al uso de los estados la aplicación de la justicia tradicional es más difícil, les pide a ustedes, electos, que trasladen a los gobiernos la necesidad de abordar la cuestión de la víctimas, pero también del retorno de presos y exiliados o la cuestión del estatus de los antiguos negociadores -alusión al doble procesamiento al que hace frente Urrutikoetxea en el Estado francés- esenciales para construir la paz y la democracia», ha expresado.

Veronique Dudouet ha considerado clave tanto la labor de ONG, sociedad vasca, pero ha dado gran valor al trabajo realizado en el «ámbito interno», que permitió, «que nadie pudiera sentirse alejo a lo acordado, al haberse votado las decisiones, como ocurrió con la decisión clave de la disolución».

La profesora Caroline Guibet ha glosado durante su intervención los distintos procesos de negociacion, sin dejar de hacer alusión a los incumplientos de los acuerdos y a la consiguiente quiebra de confianza que han marcado las relaciones entre las partes y que «han alargado la salida del conflicto armado».

Sin embargo se ha detenido en abordar la transición que implica «pasar de enemigo adversario» y de dar algunos elementos para la construcción de una nueva convivencia.

«Las medidas contra ex negociadores solo contribuyen a alimentar una lógica de construcción del enemigo y no ayudan a construir la convivencia; es más, hacen preguntarse si en realidad no encubren el objetivo de hacer perdurar una determinada hegemonía territorial o ideológica» ha puesto de manifiesto.

La falta de implicacion de los estados no han ayudado a cumplir con las expectativas marcadas en clave de reconciliación por los Acuerdos de Aiete, ha destacado la profesora.

De la dimensión armada a la histórica, por un relato inclusivo

«El conflicto vasco ha pasado, en cierta medida, de la dimensión armada a la histórica, pero a futuro es clave abordar correctamente esa dimensión de memoria y también de construccion de un relato compartido, que deje la voz a todos los implicados, también los que están en los bordes y no en el discurso hegemónico que sigue imperando en el Estado español», ha estimado.

Voluntad política e impulso social son claves para esa construcción de la paz justa y duradera, según la profesora. «No va a ser fácil dar marcha atrás en la historia, pero eso solo se puede hacer, sin imponer, sin excluir, contando con todos y todas», ha remachado, en el debate, el propio Urrutikoetxea.

«Kofi Annan nos dijo que el camino nos llevaría 20 años» ha recordado, ya al final del panel, su dinamizadora, la senadora socialista, Frédérique Espagnac.

«Hay impaciencia, hay heridas profundas en el caso de familias de víctimas y presos, pero creo que al más alto nivel los responsables politicos deben ser conscientes del desafío que tenemos frente a todos nosotros, y que deben ser conscientes de que hay que aceptar riesgos. Personalmene sé lo que es pagar un precio, en el periodo del Gobierno Hollande, pero no debemos olvidar que, finalmente, Manuel Valls salió del gabinete, y llegó un primer ministro, Bernard Cazeneuve, que se atrevió, y tras aquella larga noche en que estábamos ahí, sin saber con certeza lo que pasaría, llegó una histórica jornada de desarme».

 

 

 

°

viernes, 16 de noviembre de 2018

Juegos de Guerra en Astigarraga

Una vez más el estado español "muestra el músculo" en Euskal Herria. 

En Noticias de Gipuzkoa nos informan acerca de la reacción causada por los juegos de guerra llevados a cabo en Astigarraga:


Un grupo de militares se ejercitó en pleno centro y entonó expresiones machistas como “no hay huevos para vencerla”

La diputada de EH Bildu Marian Beitialarrangoitia ha registrado una batería de preguntas en el Congreso de los Diputados para que el Gobierno central “explique y detalle” los pormenores del ejercicio que un grupo de 35 militares realizó este pasado martes en las calles de la localidad de Astigarraga.

Marian Beitialarrangoitia explicó que los militares llevaron a cabo el ejercicio “acompañados de música militar y cantando canciones que incluían expresiones machistas como no hay huevos para vencerla, en alusión al Ejército español”.

La representante de la coalición soberanista consideró “inadmisible” que los militares “campen a sus anchas por las calles de Euskal Herria mientras entonan cánticos machistas” y se preguntó si no tienen “suficientes instalaciones para hacer ejercicio” en los cuarteles de Loiola, en Donostia.

Por ello, interpeló al Ejecutivo de Pedro Sánchez para saber “qué piensa hacer para erradicar ese tipo de prácticas”. “¿Le parece normal al Gobierno que los militares corran por la mitad de la calle en el centro de Astigarraga, obstaculizando el tráfico?”, le preguntó.

La portavoz de la formación soberanista también mostró interés para conocer si se tramitó alguna petición para ello en el Ayuntamiento del municipio guipuzcoano o ante el Departamento de Interior del Gobierno Vasco.

“¿Les notificó a las autoridades locales que iban a ocupar sus calles y carreteras para hacer ejercicio?, ¿No le parece al Gobierno que este tipo de actuaciones no hacen más que contribuir a la escasa aceptación del Ejército en Euskal Herria?”, concluyó.






°

lunes, 6 de julio de 2015

La Necesaria Crítica y Autocrítica Post-Electoral

Tras todo proceso electoral, sea cual haya sido el resultado en las urnas, debe de existir un periodo de crítica y autocrítica al interior de los partidos políticos y a partir de ello llevar a cabo los ajustes que sean necesarios. En el caso de esta nota publicada en Deia, el asunto tiene que ver tanto con EA como con EH Bildu.

Aquí lo tienen:

Urizar reconoce la necesidad de cambios en EH Bildu pero sin perder su actual esencia

El líder de EA descarta convertir la coalición en un partido convencional
El secretario general de Eusko Alkartasuna, Pello Urizar, reconoció ayer la necesidad de introducir cambios en EH Bildu para mejorar la “eficiencia, la transparencia y la participación” en esta coalición, a la que pertenece EA. Urizar, en todo caso, descartó que EH Bildu vaya a dejar de ser una coalición para convertirse en un partido convencional, ya que considera que las cuatro formaciones que la integran seguirán existiendo y mantendrán sus propias estructuras.

Urizar realizó estas declaraciones tras tomar parte en Gasteiz en una convención de EA destinada a analizar la forma de profundizar en el llamado ‘polo soberanista’, proyecto surgido en 2008 con el objetivo de aunar fuerzas entre los partidos vascos favorables a la autodeterminación. El líder de EA recordó que aquella propuesta se planteó en un momento en el que “los unionistas o constitucionalistas campaban a sus anchas en las instituciones vascas”.

Urizar se refería, de esta forma, a la situación vivida en la pasada legislatura en Euskadi, en la que -sin representación de la izquierda abertzale en el Parlamento autonómico- el PSE logró acceder al Gobierno vasco con el apoyo del PP. En la actualidad, tal y como destacó, la situación ha experimentado “un cambio”, en la que la representación y el poder institucional de las formaciones constitucionalistas se ha reducido de forma “drástica”.
Hacer una reflexión
Urizar subrayó que el polo soberanista -que culminó con la integración de Sortu, Aralar, EA y Alternatiba en EH Bildu- ha logrado superar el “reto” con el que se puso en marcha. No obstante, reconoció que ahora es necesario iniciar una “reflexión” sobre el futuro de este proyecto. Así, destacó que EH Bildu “es la herramienta que necesita Euskal Herria” para avanzar por la vía del soberanismo y para construir un “modelo social” de país. Sin embargo, reconoció que es importante establecer algunos cambios, con el fin de mejorar la “eficiencia, la participación y la transparencia” de la coalición. “Eusko Alkartasuna -según explicó- trabaja ya en este objetivo y el resultado de esta reflexión se conocerá en los próximos meses”. Aunque no precisó el carácter concreto de las modificaciones que sería necesario impulsar, Urizar descartó que EH Bildu vaya a dejar de ser una coalición para convertirse en un partido convencional. También rechazó que vayan a desaparecer las formaciones que integran EH Bildu. “Seguirá siendo una coalición formada por los cuatro partidos”, zanjó.

Catalunya
Urizar también se refirió al descenso en el porcentaje de partidarios de la independencia de Catalunya que reflejan las últimas encuestas. A su juicio, entre los factores que pueden haber influido en esta situación, podría encontrarse la crisis interna sufrida en CiU. Sin embargo, a juicio de Urizar las elecciones catalanas del 27 de septiembre depararán “un resultado favorable” a las formaciones independentistas.

Asimismo, el líder de EA lamentó que en Euskadi el PNV no mantenga el mismo “compromiso” que las formaciones nacionalistas catalanas en defensa de una “vía vasca” para la independencia.





°

jueves, 7 de mayo de 2015

ETA da Otro Paso a la Paz

Y mientras Madrid se preocupa por anuncios publicitarios e insiste en exportar la represión a los países afines a su política fascista, ETA continúa dando pasos firmes para cimentar el proceso de paz.

Aquí esta nota publicada en Naiz:


ETA sigue con el proceso de sellado y apuesta por «un diseño compartido de desarme»

ETA muestra su disposición a «hacer un diseño compartido de desarme» en un comunicado llegado a GARA y NAIZ. Propone consensuar en Euskal Herria una hoja de ruta para resolver todas las consecuencias del conflicto a partir de elementos válidos como las recomendaciones del Foro Social, la «Vía Vasca para la Paz» de EH Bildu o la propuesta Zuzen Bidean de Lakua.
GARA publicará mañana un extenso comunicado de ETA en el que destaca su disposición a implicarse en «un diseño compartido de desarme». Y confirma además que continuará con el proceso de sellado de su armamento que está llevando a cabo desde inicios de 2014, pese a la obstrucción de los estados. El manifiesto parte de la crítica y rechazo contundente a la propuesta hecha al respecto por Lakua el pasado 21 de diciembre, apenas una hora después de que la Comisión Internacional de Verificación diera cuenta de algunos avances. ETA considera que aquella intervención tuvo como objetivo dañar el proceso en marcha y la posición de la izquierda abertzale, y además descarta el plan por no considerarlo viable y por basarse en «un esquema de vencedores y vencidos».

No obstante, ETA incide en que Lakua tiene un papel que jugar en este terreno si efectivamente está a favor de la resolución. Y le incluye junto al resto de agentes políticos y sociales vascos en la propuesta de una hoja de ruta global para resolver las consecuencias del conflicto, en la que se incluiría ese «diseño compartido de desarme». Para ello estima válidos algunos elementos de estos últimos meses, como las recomendaciones del Foro Social, la Declaración de Baiona, la propuesta Zuzen Bidean de Lakua, la «Vía Vasca para la Paz» de EH Bildu, la iniciativa de EPPK y el propio proceso de sellado iniciado por ETA junto a la Comisión Internacional de Verificación.

El comunicado será publicado íntegramente en la edición de mañana de GARA.





°

lunes, 27 de abril de 2015

Paz a Cuatro Carriles

Para que luego no digan que no se aportaron ideas para la paz y la reconciliación.

Les compartimos esta nota publicada en Naiz:

EH Bildu propone la «excarcelación condicional anticipada» en su ‘Vía vasca para la paz’

En un acto celebrado en el Parque de la Ciencia y la Tecnología de Gipuzkoa la coalición ha presentado una hoja de ruta muy concreta en torno a las consecuencias del conflicto, estructurada en cuatro carriles paralelos: víctimas y memoria, personas presas y huidas, desarme y desmilitarización. El objetivo es buscar consensos en Euskal Herria, tanto con la ciudadanía como con sus instituciones, para desatar los nudos pendientes en este terreno.

Iraia Oiarzabal
Tres meses después de la presentación en Ficoba de ‘Euskal Bidea’, la vía vasca hacia la independencia, EH Bildu ha dado otro paso concretando ahora su posición sobre las consecuencias del conflicto, centrada también en lo que cree que debe hacerse en este país. Detalla cuál es su planteamiento exacto en torno a víctimas, presos, desarme y desmilitarización, en un documento de cuatro páginas que puede dar pie a numerosos consensos. En su intervención final, el presidente de Sortu, Hasier Arraiz, ha destacado que se trata de propuestas realizables, para lo que ha apelado a la voluntad de la ciudadanía, partidos políticos e institituciones de cara a lograr acuerdos.

Del documento, destacan aportaciones como la concreción de la apuesta por «un proceso de reintegración de las y los presos vascos por cauces legales y con una aplicación individualizada, para lo cual será necesario poner en marcha un plan de ‘excarcelación condicional anticipada’».

Esta propuesta entronca con las recomendaciones hechas al respecto por el Foro Social y también con la iniciativa desplegada por el Colectivo de Presos Políticos Vascos (EPPK). EH Bildu propone que este programa requiera a las personas presas «mostrar su compromiso con el nuevo escenario abierto en Euskal Herria y renunciar a las vías violentas. Asimismo deberá haber por su parte un reconocimiento del daño causado como consecuencia de su actuación», añade. El planteamiento en este carril, no obstante, no solo apela a las personas presas sino que compromete también a instituciones vascas y estatales, dado que se apuesta por la asunción de las competencias penitenciarias, el traslado de los presos a Zaballa e Iruñea o la eliminación de las medidas de excepción carcelaria.

Para las personas huidas se considera que hará falta «una legislación específica» para facilitar el retorno de quienes tengan causas pendientes.

Comisión Independiente de Desarme

En este terreno, EH Bildu plantea una «secuencia» con estos pasos: «culminar a la mayor brevedad posible el proceso de sellado y verificado de los arsenales de ETA», «crear una Comisión Independiente de Desarme junto con la participación de organizadores facilitadoras internacionales», darle cobertura con «la participación constructiva de los gobiernos de la CAV y Nafarroa y los partidos políticos y agentes sociales de toda Euskal Herria» y lanzar desde ahí «un proceso controlado, ordenado y consensuado que culmine con la destrucción de los arsenales de ETA».

La coalición insiste igualmente en que es necesario que «la variable de las armas desaparezca definitivamente de la ecuación del conflicto vasco» Y a ese respeto considera necesaria la retirada de las FSE. Articula su propuesta en varios pasos, planteando por ejemplo que los criterios de «repliegue escalonado» se aprueben en los parlamentos de Iruñea y Gasteiz y se acuerden luego con el Gobierno español. El proceso no acabaría con ello, porque se ve necesario también que «las fuerzas de policía vasca» garanticen los derechos humanos y superen «las malas prácticas del pasado».

Base de datos y Comisión de la Verdad

En lo que atañe a las víctimas y la memoria, EH Bildu pone como punto de partida que todas las víctimas tienen los mismos derechos, por lo que aboga por elaborar una base de datos con todas las vulneraciones producidas. Pero también apuesta por una Comisión de la Verdad que comparta sufrimientos y cierre heridas mutuas. «Nos parece fundamental para que lo ocurrido no vuelva a repetirse en el futuro», indica.

En este camino, se propone que tanto los partidos como los ámbitos de gobierno impulsen reflexiones prácticas y «ejercicios críticos encaminados a reconocer todo el daño causado». Y que se elabore «un plan transversal para la salvaguarda de los derechos humanos, con la ayuda de las instituciones y otros agentes».





°

lunes, 20 de abril de 2015

El Futuro es de Lucha

Les presentamos este texto publicado en Gara:

 

Debemos avanzar más

Joxemari Olarra | Militante de la izquierda abertzale

El mantenimiento de la unidad de España a través de una pluralidad de comunidades autonómicas, muchas de ellas invenciones interesadas, y la gestión política con alternancia de dos fuerzas mayoritarias han sido desde la restauración de la monarquía dos de los ejes sobre los que se viene desplazando el Estado español.

Cerca de cuatro décadas después de aquello que llamaron «transición», la fórmula de gestión política que pivote sobre dos fuerzas mayoritarias se muestra tocando a su fin tal y como venía funcionando hasta ahora. La tendencia actual en España se inclina hacia un escenario en el que no exista una brecha tan formidable entre los dos partidos españoles mayoritarios y el resto de las formaciones. Con la aparición de Podemos y Ciudadanos pujando por representar el desplome del bipartidismo, todo indica que la oferta política en el catálogo español se diversifica.

No deja de ser curioso que estos dos partidos españoles emergentes que pretenden transformar el hasta ahora esclerótico teatro político español huyan de autodefiniciones ideológicas y confiesen estar por encima de los esquemas clásicos de derecha-izquierda, ubicándose en un peculiar limbo desde el que buscan tener acceso a los caladeros de votos de PP y PSOE, a los de ambos y por ambas partes, además de colocar a IU en peligro de extinción. Y puede ser que esta calculada ambigüedad de laboratorio político les estuviera funcionando. Así lo aseguran algunos sociólogos y analistas políticos; y así podría deducirse de los movimientos de voto en las recientes elecciones andaluzas.

En el marco de esta crisis del Estado español, los procesos soberanistas catalán y vasco han experimentado un potente fortalecimiento. Catalunya avanza con decisión y firmeza hacia el reconocimiento de su voluntad soberana, que tendrá el punto de inflexión en sus elecciones del 27 de septiembre. El posicionamiento de la ciudadanía catalana sacudirá los cimientos de la España que desprecia la soberanía de las naciones.

Los vascos estamos llamados a ser la otra sacudida que hunda esos cimientos de la imposición española. Las particularidades de Euskal Herria hacen que nuestra vía a la soberanía vaya más retrasada que en Catalunya porque aún no hemos cerrado el ciclo histórico anterior para centrarnos debidamente en este.

Lamentablemente, Euskal Herria aún no está en la agenda; pero no dudo que pronto estaremos escritos en ella con la tinta indeleble de la Vía Vasca-Euskal Bidea hacia la soberanía. El previsible cambio de régimen en Nafarroa debe ser la primera inscripción solemne en ese libro de ruta a la libertad.

En estas coordenadas que están modificando el terreno político clásico de España el Estado querrá reubicarse para salir de la situación de crisis generalizada por la puerta más conveniente en tiempo y forma a sus intereses. Desde algunos grupos mediáticos se han venido mostrando partidarios de una gran coalición entre PP y PSOE a modo de fórmula de salvación nacional. Ahí se enmarcaría también la reunión de septiembre entre Pedro Sánchez y representantes del Ibex-35.

No obstante, en estos primeros meses de 2015 se observan movimientos que podrían hacer pensar que tal vez los poderes reales del Estado contemplen alguna otra fórmula más actualizada a los nuevos equilibrios de fuerzas que se vislumbran en las diferentes citas electorales que jalonan este año.

Poniendo los pies en Euskal Herria, que es nuestro marco para el avance hacia la independencia, es inevitable detener la mirada en el PNV y analizar y prever cuáles podrían ser sus objetivos en este contexto de crisis del Estado, de camino a la soberanía y de inminentes elecciones municipales y forales.

En principio, lo que la formación jelkide busca es quedar por encima de EH Bildu en ayuntamientos y diputaciones con un objetivo doble. Por una parte, el PNV no quiere perder ni un ápice de la cota de poder que ostenta, algo lógico en cualquier partido político. Sin embargo, la cuestión es que ese objetivo se proyecta hacia el segundo, que es dedicarlo a condicionar el proceso soberanista para ralentizarlo más aún e incluso desviarlo por caminos que lo distorsionen hasta diluirlo en la nada de una negociación insustancial con Madrid. Y eso sí que es un problema.

El PNV es perfectamente consciente de que EH Bildu y el conjunto del movimiento soberanista es lo único que le puede hacer mover incluso hacia situaciones que lleva tiempo evitando. Los burukides siguen muy cómodos en su hamaca con vistas a España y , por el momento, no dan muestras de querer implicarse en proceso alguno por la dignidad nacional y la soberanía de Euskal Herria. Solo el empuje del independentismo podrá hacer que el PNV se vea en la tesitura de tomar parte en la vía vasca a la soberanía. De ahí que la formación jelkide intente por todos los medios erosionar electoralmente a EH Bildu, en la idea de que frenarnos en ese terreno de expansión se convertiría en su bandera de negociación con Madrid para perpetrar con el Estado algo cosmético que deje Euskal Herria como está.

El PNV no está por la labor de moverse hacía la soberanía, no tiene ni la más mínima intención de arriesgar en ese camino; y mucho menos a riesgo de una pérdida de áreas de poder que le hicieran marchitar los laureles de «gran partido vasco» e interlocutor con España para negociar la nada.

De cara a las elecciones, el PNV piensa que es el único partido sin competencia e incluso que puede atraer a votantes tradicionales del PP y PSOE desde el planteamiento del voto útil, y también como papeleta anti EH Bildu, la única que puede detener el avance del independentismo y frustrar la ruptura con España.

Todo apunta a un escenario postelectoral con dos fuerzas principales; PNV y EH Bildu o viceversa. Que nadie dude que el PNV buscará sintonías y cambalaches con el PSOE para restar espacio a EH Bildu, a lo que se unirá el PP de gratis.

Siendo así y vistos los objetivos jelkides, no queda más que una opción para quienes quieran poner Euskal Herria en un camino sin paso atrás en el que ir llevando iniciativas para la recuperación de la soberanía nacional.

Como ya he señalado, Euskal Herria no esta aún en la agenda del Estado. Es más, hay un contubernio político-mediático para evitarlo y que el proceso político no avance. Es difícil encontrar en los medios de obediencia española algo que apunte matices positivos mientras que para cualquier infamia anti vasca enchufan a plena potencia el ventilador de la ignominia.

Es imprescindible colocarnos en la agenda del Estado para que nuestro proceso resulte ineludible. Los catalanes nos están dando una lección práctica de cómo se puede condicionar un escenario político para que incluso los tibios e indolentes acaben no teniendo más remedio que tomar partido por la soberanía, por la independencia.

En Euskal Herria esa fuerza determinante esta en nosotros. Debemos convertirnos en la palanca del movimiento soberanista, la herramienta por la cual la vía vasca se extienda por toda la sociedad y se fortalezca en su seno.

En nuestra fuerza está la única garantía de que quienes hoy titubean frente a la soberanía y se proponen acuerdos indignos con España desistan de esa pretensión y se unan al proyecto común de la construcción de la Euskal Herria libre.

Hemos destacado el contexto de crisis general del Estado español. Estamos en el momento adecuado de abrirle otro frente activo junto a Catalunya. Somos dos pueblos con la soberanía arrebatada por el mismo Estado. Cada uno desde su frente pero con una energía común podemos abrir la tenaza de España y recuperar nuestra libertad.

Nuestra lucha llama ya a la puerta del futuro. A por ello.





°

viernes, 13 de marzo de 2015

Un Muy Sumiso Mojado

Urkullu ha vuelto a hacer de las suyas (claro, eso sucede cada vez que abre la boca).

Esta vez, como digno vocero de La Zarzuela, se ha referido a la Vía Vasca propuesta por la izquierda abertzale como "revolucionaria". El pobre Urkullu es tan denso que ha de pensar que la palabra es un epíteto pero bueno.

Lean esta nota publicada en Naiz:


Urkullu tilda de «revolucionaria» la Vía Vasca de EH Bildu y prefiere el «pacto con el Estado»

El lehendakari, Iñigo Urkullu, ha alertado de que la Vía Vasca que propone EH Bildu es un proceso «revolucionario» y de «insumisión» ante las instituciones, que tan sólo genera «incertidumbre e inestabilidad». Por ese motivo, frente a esta propuesta de la coalición soberanista se ha reafirmado en su proyecto para incrementar el autogobierno desde «el respeto a los procedimientos democráticos establecidos».

Urkullu ha respondido de esta forma a una interpelación que le ha planteado el representante de EH Bildu Pello Urizar en el pleno de control que celebra este viernes el Parlamento de Gasteiz.

Urizar ha defendido la propuesta de Vía Vasca que defiende su formación para que los vascos puedan «decidir por sí mismos» sobre todas las cuestiones que afectan a su futuro. Ha argumentado que, frente a las «injerencias» externas que consolidan un modelo «injusto» y que acrecienta las diferencias entre ricos y pobres, Euskal Herria debe tener capacidad para diseñar su propia modelo.

Además, ha reprochado al lehendakari que insista en que los cambios deban basarse en acuerdos «bilaterales» con el Gobierno de Madrid. «El PP y el PSOE ya han dejado claro que no habrá cambio; es la hora de hacer nuestro propio camino».

El lehendakari, por el contrario, ha censurado las bases sobre las que se asienta la Vía Vasca y ha subrayado que lo que plantea EH Bildu es «un proceso revolucionario» que incluye «actos de desobediencia e insubordinación» respecto a las instituciones, «incluidas las propias, como este Parlamento o el Gobierno vasco. Esta no es la vía vasca; es la vía revolucionaria, un itinerario incierto de inestabilidad política y social».

El lehendakari ha defendido la necesidad de alcanzar un acuerdo interno entre «las cuatro sensibilidades políticas» en el seno de la Ponencia de Autogobierno del Parlamento vasco, para luego someter dicho acuerdo al «refrendo» de la ciudadanía y a «un pacto posterior con el Estado».

Urkullu ha defendido la necesidad de «avanzar en términos de más soberanía y validar el derecho a ser consultados sobre la vertebración política respetando los procedimientos democráticos establecidos».





°

sábado, 7 de marzo de 2015

A Llenar el BEC

Les compartimos este llamamiento publicado en Naiz:

EH Bildu llenará el BEC el sábado 7 de marzo

La reunión en el BEC, será el punto de partida de una labor que tenemos que realizar todos los vascos y vascas que queremos ejercer el derecho a decidir, tanto en Euskal Herria, como en la Diáspora vasca.

César Arrondo | Observatorio de Naciones sin Estado (ONSE)
Ya es tiempo de poner en marcha la Vía vasca, para lograr nuestros objetivos soberanistas. No podemos seguir esperando que los Estados de España y Francia den pasos certeros para resolver el contencioso vasco. La resolución será unilateral, como lo están llevando adelante en Catalunya, cansados sus ciudadanos y ciudadanas, de golpear puertas que nunca se abren y encima la respuesta es agredir y descalificar.

Es tiempo para lograr la normalización política y la paz en Euskal Herria, más aún, cuando los estados no hacen más que judicializar la política y detener a quienes defienden a los acusados por una justicia para nada transparente y equitativa. Un ejemplo claro, es el juicio en el que entre otros militantes vascos, sentará en el banquillo de los acusados, al Presidente de Sortu y compañero de EH Bildu, el parlamentario Hasier Arraiz.

Todos los juicios tienen como único motivo, intentar detener el impulso de un movimiento soberanista que lucha por la construcción de un Estado vasco. En este sentido, la tarea más allá de lograr una unión abertzale, lo más amplia posible, se complementará con la articulación de una red que contenga a una mayoría social y política aún más amplia, que las estructuras partidarias en Euskal Herria.

Por lo antes enunciado, este sábado el fervor de nuestra militancia, debe decir presente en el BEC, en el convencimiento, que retornaremos a nuestras ciudades, comarcas y pueblos, como así también, a nuestros lugares de trabajo y de actuación social y colectiva, con la certeza que los vascos somos una Nación y tenemos derecho a tener un Estado, como cualquier Nación de la tierra. La tarea no será fácil, pero por nuestra rica historia, merece la pena, que todos y todas hagamos los esfuerzos necesarios. En tal sentido, nuestra militancia en Euskal Herria tendrá la labor de sumar para ampliar nuestra base soberanista allí, mientras nosotros daremos testimonio en la Diaspora del derecho que nos asiste a construir y poner en marcha una República Vasca en Europa.





°

domingo, 1 de febrero de 2015

Peso Muerto Jeltzale

Es un hecho ya hace tiempo pero la realidad que se vive en Euskal Herria exige mayor compromiso y menos palabrería hueca. Los jeltzales se han instalado en una hipócrita equidistancia que solo beneficia a Madrid y actúa en contra del pueblo al que dicen representar.

En ese tenor, les presentamos esta nota publicada por Naiz:
 

EH Bildu «seguirá adelante» sin «esperar» al PNV

El portavoz de EH Bildu, Hasier Arraiz, ha opinado que el lehendakari, Iñigo Urkullu, se está convirtiendo «en un auténtico problema» para la «colaboración y el acuerdo» entre el PNV y la coalición abertzale.

Hasier Arraiz ha criticado las últimas declaraciones de Urkullu durante una intervención ante los medios de comunicación en el receso de una de las primeras reuniones para socializar la Vía Vasca en el Aquarium de Donostia.

Arraiz ha manifestado que «no puede comprender» que, mientras la coalición abertzale «hace propuestas y más propuestas para tratar de llegar a espacios de colaboración» con el PNV, incluso en el terreno institucional, para conformar gobiernos «a favor del derecho a decidir», los jeltzales se limiten a «construir muros cada vez más altos».

«Urkullu no tiene ningún problema con el Estado español, su único problema, su única obsesión, parece ser EH Bildu», ha lamentado el dirigente abertzale.

Arraiz ha añadido que la actitud de Urkullu y del PNV es «la única forma que tienen de poder justificar lo injustificable, esos acuerdos que cada vez huelen peor con el PSE».

Pese al rechazo a su propuesta, el dirigente de EH Bildu ha advertido de que la coalición «ha tomado su propia decisión» y «seguirá adelante» sin esperar al PNV «ni a otros».

«Queremos hacer este camino, la vía vasca hacia la justicia social, hacia la soberanía plena, hacia un estado propio y lo vamos a hacer con quienes son nuestros aliados potenciales, la gente, la ciudadanía vasca», ha agregado.





°

domingo, 25 de enero de 2015

La Muga del 2015

Mientras unos se sientan a esperar instrucciones de La Zarzuela cómodos en sus poltronas del Ajuria Enea, otros no pasan un día sin dedicarlo a la autodeterminación de Euskal Herria.

Les presentamos esta crónica publicada en Naiz:



Euskal Herria 2015, hora de hacer real «el sueño de muchas generaciones»

FICOBA, a metros de la frontera, es el primer «mugarri». EH Bildu y EH Bai avanzaron allí su Vía Vasca hacia un Estado libre y con justicia social. Irá haciendo camino al andar, así que lo relevante ayer era subrayar que están en marcha. «Lo que muchas generaciones han soñado, lo vamos a vivir y a hacer», resumió Hasier Arraiz.

Ramón Sola

La afirmación de que «ahora es el momento» y toca llevar a la realidad las aspiraciones otrora más o menos utópicas de millones de vascos que nos precedieron fue el hilo conductor de Arraiz, en la intervención principal del acto de Ficoba. Un subrayado histórico que deja claro que la propuesta lanzada ayer por EH Bildu y EH Bai no es coyuntural, ni muchos menos electoral, sino el punto 0 de un trabajo que durará años para materalizar una ambición de siglos. «Vamos a completar ese viejo sueño, vamos con los pies en el suelo pero la mente en el horizonte», concluyó. La última palabra fue para los más de 400 asistentes, que rompieron en un solo grito: «Independentzia!»

Tras siglos de resistencia, pasados ya tres años de la apertura de una nueva época con el fin de la lucha armada de ETA y en un contexto de crisis total de los estados que ha fortalecido la convicción de que «en España y en Francia no hay futuro para estos tres millones de vascos», la propuesta conlleva una rotunda demostración de voluntad por parte de las fuerzas soberanistas y de izquierda del país, agrupadas en estos frentes amplios al sur y al norte del Bidasoa. Tanto en el escenario de Irun como en las redes sociales se remarcaba que no solo es la hora, sino que «hay camino, bidea badago, il y a une voie». Lo han denominado Euskal Bidea y parte inevitablemente de la unilateralidad, tras haberse constatado largamente que en Madrid y París no hay disposición siquiera para vías intermedias, como recordó Ane Lopepe (EH Bai). Desde los bertsos iniciales de salutación se apuntaló esta clave: «Oparituko ez digutena guk eraikiko dugu».

Ante un auditorio expectante llegado de todo el país, Lopepe y Arraiz citaron las pautas básicas de esta propuesta sin necesidad de leer un solo extracto del documento, que lleva por título "La hora de la voluntad popular'' y fue entregado a la entrada en dos versiones: euskara-castellano y euskara-francés. Catorce páginas que esbozan una vía en la que «el camino a decidir no es la meta, es el camino», avisaron los intervinientes. Y en que no se trata de esperar para decidir en un día D indeterminado, sino de decidir desde hoy, precisamente para no esperar tanto. En consecuencia, esta Vía Vasca «no es una protesta ni una demanda, es un proceso de construcción», subrayó Lopepe. Y en el mismo se comprometen con el respeto total y absoluto a la voluntad popular.

Con todos los derechos

Poco tuvieron que esforzarse Arraiz y Lopepe para justificar la necesidad de soltar amarras con los dos estados. El presidente de Sortu y parlamentario de EH Bildu había comenzado recordando que Madrid ha enseñado estos días «su cara más oscura» ("Askoz hobe nago zu gabe'', le cantaron en un pequeño paréntesis entre los discursos). Pero añadió que los vascos siguen siendo ese pueblo que «canta y baila a ambos lados del Pirineo», como lo definió Voltaire, y un pueblo también que «tiene iniciativa política».

Se vieron gestos de asentimiento y satisfacción cuando Arraiz explicitó detalles como la apuesta por un «nuevo contrato» entre los partidarios del derecho a decidir que blinde todos los derechos para todas las personas, hoy sometidos a los atropellos de las políticas de Estado, tanto en lo político como en lo social. Se ovacionó el saludo a los nuevos aires que llegan a Europa desde las costas griegas. Y se escuchó con agrado que el derecho a decidir no es un solo una herramienta para hacer un Estado libre, sino también «para construir justicia social».

Ávidos de titulares en que encajar una propuesta tan abierta, los numerosos periodistas echaron mano rápido del boli cuando Arraiz explicó que este proceso no solo será unilateral, sino también «desobediente», y también cuando planteó que apuestan por «gobiernos locales, forales y autonómicos por el derecho a decidir». Hasier Arraiz lo ubicó entre los retos a corto plazo. El resto del camino tiene dirección y sentido, pero no etapas ni fechas, ya que EH Bildu y EH Bai saben que eso solo lo puede decidir la ciudadanía vasca, tejiendo consensos y formando mayorías ganadoras.

Si la Vía prospera, Ficoba tendrá un sitio en la historia como mugarri. De momento, ayer confluyeron ahí todos esos «sueños de generaciones enteras». Generaciones en las que no faltó quien dio todo por un objetivo ahora más al alcance que nunca, como remarcó Arraiz recitando el "Dana emon bear yako maite dan askatasunari'' de Lauaxeta. Ante él, veteranos dirigentes políticos, decenas de expresos, cientos de electos actuales y muchos jóvenes. Un pueblo ante otro futuro.

Grecia

«Un fantasma recorre Europa, el fantasma del comunismo», escribieron Marx y Engels. Arraiz lo actualizó ayer así: «El fantasma del cambio político recorre Europa, el neoliberalismo y los mercados sin corazón están muy nerviosos. Aupa Syriza!»

Escocia y Catalunya

En la presentación se aludió a los procesos escocés y catalán para añadir que a Euskal Herria se le quiere encerrar «bajo mil llaves». Frente a ello, se resaltó que el país cada vez piensa más por su cuenta y se revuelve con más fuerza ante las agresiones.





°

lunes, 16 de septiembre de 2013

Compromisos para la Euskal Bidea

Gara trae a nosotros este artículo acerca de la propuesta de diálogo lanzada por EH Bildu:


Considera que «es la hora» y apuesta por dar protagonismo a la ciudadanía y los agentes vascos para «la construcción compartida de nuestra casa». Prioriza un «estilo constructivo» de política

Agustín Goikoetxea - Ramón Sola

Tras una semana muy marcada por los avances en el proceso soberanista catalán, que se sigue con muchísimo interés en Euskal Herria, EH Bildu fija posición sobre esta cuestión. Ayer presentó en Bilbo un documento titulado "Vía vasca para la construcción compartida de nuestra casa'' en el que sitúa cómo cree que debe abordarse un proceso soberanista vasco y detalla sus compromisos concretos al respecto. La iniciativa se presenta cuando se acaban de cumplir el jueves quince años de la firma del Acuerdo de Lizarra-Garazi, efeméride que no se olvidaron de recordar.

La comparecencia reunió a distintos representantes de EH Bildu, pero también a otras personas referenciales en diferentes ámbitos. Y es que una de las características de esa «vía vasca» es el protagonismo que se pretende dar y buscar de la ciudadanía. Rebeka Ubera y Pernando Barrena explicaron que EH Bildu se compromete a convertir a las personas en el «sujeto principal» de este proceso y a compartir todo el recorrido con los agentes vascos. Tiene claro que «la casa ha de ser construida entre todas y todos los vascos, o de lo contrario no será nuestra casa».

Esta euskal bidea incluye otros compromisos significativos por parte de EH Bildu, en la medida en que afectan a la forma de hacer política. Así, anuncia la decisión de «priorizar un estilo constructivo de hacer política», «contemplar la transversalidad en todas las actuaciones públicas», «desarrollar actitudes que canalicen y hagan efectiva la diversidad» y «priorizar la solidaridad y el respeto entre todos y todas las que compartimos y no compartimos el horizonte de nuestra casa».

Derechos sociales

Como queda dicho, EH Bildu apuesta por compartir la construcción de esa euskal etxea entre todos («decidir qué clase de casa queremos construir, cómo la haremos, su arquitectura, los planos, los materiales, los tiempos, la organización, la distribución de habitaciones...»). Pero adelanta que su compromiso al respecto será que se trate de un espacio que «garantice los derechos sociales de la ciudadanía vasca», asentado también en la «igualdad de oportunidades» sin excepciones.

El documento remarca mucho el criterio de la «autoorganización». EH Bildu insiste en que esta vía vasca hacia la casa vasca tiene que ser consensuada. En consecuencia, la posición fijada ayer es básicamente una «mano tendida» y una «oferta para debatir ideas. No seremos nosotros y nosotras quienes decidamos su desarrollo, sino la ciudadanía vasca y los agentes políticos y sociales».

Sí se hace hincapié en que el contexto es de gran oportunidad, y a la vez de urgencia. «Ahora sí, por fin, ha llegado la hora de Euskal Herria. Si la dejamos pasar, los estados español y francés no harán lo mismo. Y está claro cómo actuarán si les dejamos la iniciativa». «Para poder irnos -enfatizó Barrena-, Euskal Herria necesita su propia vía, y aquí estamos para proponer la vía vasca a la soberanía».

No obstante, se asume en paralelo que el proceso soberanista deberá ser «progresivo», por lo que se apuesta por ir labrando consensos en terrenos como el rechazo a las imposiciones estatales, lo que permitirá a su vez ir conformando una alternativa y ser «cada día más dueños de nuestro futuro». También se admiten las dificultades que plantea la compleja situación derivada de la pluralidad territorial, un nudo que EH Bildu entiende que debe deshacerse «entre todos y todas democráticamente, dejando de lado cualquier tipo de división o anexionismo», obviamente también sin imposiciones externas y «respetando y aglutinando todas las diferentes sensibilidades, tiempos y modelos de actuación».

Los soberanistas de izquierdas estiman que existe músculo y determinación en el país para afrontar el reto presente y futuro. «Disponemos de un gran patrimonio como punto de partida, un pueblo que desea vivir en paz y en libertad, un pueblo que se siente capaz de autoconstituirse, autoorganizarse y autogobernarse», subrayaron.

«Sea cual sea la respuesta del resto de agentes, EH Bildu mantendrá su palabra»

"Vía vasca para la construcción compartida de nuestra casa" llega en un momento de sensaciones contradictorias en Euskal Herria. En el lado positivo de la moneda, ahí están las expectativas despertadas por los procesos catalán o escocés y por la aguda crisis estructural del Estado español. Sin embargo, en la otra cara aparecen realidades igualmente evidentes, como las dificultades para llevar a término el proceso de resolución del conflicto armado y la pervivencia de dificultades internas irresueltas (sobre todo las relativas a la territorialidad, a las que alude el documento), a las que se suma la reciente decantación del PNV por un pacto con el PSE sobre claves continuistas con el actual estatus político y socioeconómico.

Así las cosas, resulta claro que en Euskal Herria no existe una hoja de ruta más o menos definida para un proceso al estilo de lo que sí existe en Catalunya y Escocia, con procedimientos e incluso fechas ya tasados. Y tampoco se atisba por el momento un acuerdo político para lanzar algo similar (al estilo de lo que pudo ser en origen el Pacto de Lizarra-Garazi, del que esta semana se han cumplido quince años).

En consecuencia, el documento de EH Bildu se limita a marcar una dirección y un terreno sobre el que ir avanzando, con la advertencia de que «en una situación como esta, tanto el inmovilismo como la resignación serían suicidas para Euskal Herria».

El texto deja claro que no se trata -o no exclusivamente- de una propuesta, sino más bien de una exposición de voluntad y también de compromisos detallados. Con un espíritu de mano tendida para pactarlo todo, la coalición la trasladará ahora a los agentes vascos para debatirla y consensuarla. Pero aquí se introduce ya el apunte de que «sea cual sea la respuesta, EH Bildu mantendrá su palabra. Aunque haya quien prefiera otro tipo de sintonías, nuestra mano permanecerá tendida y proseguiremos con todas nuestras fuerzas en el empeño de la construcción de la casa de toda la ciudadanía vasca».

Dicho en pasivo, se concluye que la apuesta de EH Bildu no será vetada, condicionada ni diferida por ningún agente vasco que entienda que no cabe o que no es momento de iniciar un proceso soberanista vasco.

Con este planteamiento de base, la coalición soberanista y de izquierdas asume de modo expreso que «no pretendemos inventar nada nuevo. Más bien hemos querido dar una respuesta actual a una antigua reivindicación, intentando representar los deseos de la mayoría de la ciudadanía vasca».






°

jueves, 3 de junio de 2004

Enseñanza del Euskera en México

Desde la diáspora vasca recibimos felices la noticia de que dos universidades de México estarán incluyendo el aprendizaje del euskera a su respectivo estudiantado.

Más aun al saber que una de ellas será la UNAM, prestigiosa casa de estudios que fue fundada por dos integrantes de la diáspora vasca. Justo Sierra quien además del Méndez por línea materna se encuentran apellidos como Ibarra y Echazarreta así como Joaquín Eguía Lis, uno de los ocho signantes del acta constitutiva de la Sociedad San Ignacio de Loyola, precursora del Centro Vasco de la Ciudad de México. Además, durante siete años, Eguía Lis fue director del afamado Colegio de Las Vizcaínas.

Aquí la información publicada por La Jornada:


Universidades de México apoyan la defensa del lenguaje vasco

La UNAM y la Iberoamericana firmarán acuerdos para la enseñanza del euskera

Blanche Petrich

Durante los ocho años de gobierno del Partido Popular en España tomó vuelo el alegato contra el anhelo de los vascos de rescatar su lengua, el euskera; un afán que desde el gobierno aznarista, secundado a veces por el PSOE, se descalificó como una pretensión "racista" de imponer en el País Vasco el "monolingüismo".

Miren Azkárate, ministra de Cultura y portavoz del gobierno vasco, rechaza este argumento tajantemente. "Con ese discurso se trató de ocultar que lo que pretendía Madrid era imponer el monilongüismo español. Nosotros trabajamos por lo contrario, la búsqueda del plurilingüismo, en concordancia con la naturaleza pluricultural del Estado español que consagra la Constitución".

La vocera del lehendakari Juan José Ibarretexe confía en que con la llegada del socialista José Luis Rodríguez Zapatero al gobierno del Estado español ese "talante" de beligerancia contra el nacionalismo vasco haya cambiado y permita un clima más abierto a la reforma del estatuto autonómico que propone el gobierno vasco. "Aunque en el terreno de la cultura ejercemos todas las competencias autonómicas, buscamos con un nuevo pacto evitar que Madrid trasgreda con leyes secundarias los acuerdos firmados".

En el País Vasco, lo mismo que en Cataluña y en Andalucía, señala Azkárate, se está a la espera de una definición de Rodríguez Zapatero sobre las reivindicaciones autonómicas para reformar el pacto constitucional. "Ya veremos; ya se verá cuando finalmente el nuevo presidente del gobierno conceda la entrevista al lehendakari que Aznar le negó durante cuatro años".

Una lengua rara

Como sea, los euskaldunes han logrado un renacimiento de este singular idioma, proscrito durante los largos años del franquismo, al grado de que hoy lo habla 60 por ciento de los jóvenes menores de 25 años en la comunidad autonómica vasca. Y ahora, después de promover por décadas la vascofonía, el gobierno vasco se lanza a impulsar la lengua originaria entre las numerosas colonias del país vasco emigradas a América. Para ello, la ministra de Cultura y portavoz del gobierno de Alava, Miren Azkárate, se encuentra en México para firmar acuerdos de cooperación con la UNAM y la Universidad Iberoamericana para el aprendizaje del vasco.

El acuerdo con la UNAM tiene un contenido más amplio: buscar la incorporación de asignaturas mexicanas en universidades de Euskadi.

En este esfuerzo transfronterizo de la vascofonía funciona ya un plan piloto en Argentina, donde 600 alumnos estudian este idioma.

Alguna vez el novelista vasco Bernardo Atxaga llamó a su lengua "rara, como un puerco espín"; un idioma que estuvo proscrito durante el franquismo y que en su nuevo renacimiento ha vuelto a echar raíces, al grado de que hoy, en el País Vasco, la matrícula en colegios que imparten todo su programa pedagógico en vasco, con el castellano sólo como una materia más, acapara 60 por ciento, mientras que los planes de estudio que tienen el español como idioma oficial y el vasco como lengua extranjera sólo atraen 10 por ciento de las inscripciones. Resultado: hoy, según las encuestas oficiales, 60 por ciento de los jóvenes menores de 20 años en la comunidad autonómica vasca son totalmente bilingües.

De las venturas y desventuras del vasco habla la ministra Azkárate en entrevista con La Jornada. El euskera, una lengua sin raíces conocidas, quizá la más antigua de Europa, empezó a declinar desde fines del siglo XIX. A principios del siglo XX, explica, era el idioma de los campesinos y los pescadores. A diferencia del catalán, había perdido raíces en la burguesía y la intelectualidad. Con el nacimiento del Partido Nacionalista Vasco y la fundación de la Academia de la Lengua Vasca en 1918, el euskera experimenta un primer renacimiento en el que prolifera la novela, la poesía y el teatro. El triunfo del franquismo en la Guerra Civil abortó este brote incipiente. Los escritores vascos sobrevivieron en el exilio -México, Venezuela, Argentina- y enviaban clandestinamente algunos ejemplares de la editorial Ekin al terruño. En los 50, a contracorriente de la represión de la pluralidad cultural, empezaron a funcionar las primeras ikastolas, escuelas vascas, que desde luego eran ilegales.

En las ikastolas, los métodos pedagógicos eran más potentes que los que existían en los colegios religiosos, y los padres de familia empezaron a preferir la educación bilingüe para sus hijos. Cuando llegó la democracia, este sistema escolar autóctono había cobrado carta de naturalización en el País Vasco.

Las primeras encuestas que se realizan a fines de los setenta y principios de los ochenta revelan que en las siete provincias vascas (siete en el Estado español, incluida Navarra y tres en Francia) la población vascoparlante no llega ni a 20 por ciento. Generaciones enteras habían perdido el idioma original de su tierra. Una década después, nuevas encuestas dan fe de la tenacidad de los vascos en su anhelo de recuperar esa pieza de identidad de las familias, incluso de los cientos de miles de emigrantes que llegaron durante el franquismo al próspero Euskadi. El promedio alcanzaba ya 25 por ciento y hasta 30 por ciento en las provincias más tradicionales, Guipúzcoa y Vizcaya.

La curva de edad revelaba también los tiempos de la dictadura. Entre los mayores de 65 años el euskera era una lengua aún viva. Entre los 40 y 65 casi se había olvidado. Pero se percibía un claro repunte entre los jóvenes menores de 25 años, 50 por ciento de ellos totalmente bilingües.

En 1999 el Congreso vasco, en Vitoria, aprueba el plan general de promoción de la lengua vasca. Su estrategia persigue tres objetivos: "ganar vascoparlantes"; lograr la aplicación del euskera en el mundo empresarial, comercial, científico, técnico y en las nuevas tecnologías y asegurar la calidad de la lengua.

-¿Cuál es la clave de este éxito en el renacimiento de una lengua que agonizaba?

-Sencillo -señala Miren Azkárate-: los vascos lo entendieron como un valor propio, como un patrimonio que querían conservar. 




°