El Colegio de Abogados de Bizkaia ha acogido esta tarde un acto de «solidaridad, fraternidad y revindicación democrática» con el pueblo de Catalunya, según palabras de la portavoz de Gure Esku Dago, Zelai Nikolas. Los vicepresidentes de la ANC y Òmnium, Agustí Alcoberro y Marcel Mauri, han agradecido la iniciativa y han dado cuenta de la situación actual en Catalunya.@zalduarizMañana se cumplen cuatro meses desde que los presidentes de la ANC y Òmnium Cultural, Jordi Sànchez y Jordi Cuixart, fueron encarcelados, una ocasión que Gure Esku Dago ha aprovechado para celebrar en el Colegio de Abogados de Bizkaia un acto de solidaridad con el pueblo catalán en el que han participado los sucesores de los dirigentes encarcelados, Agustí Alcoberro (ANC) y Marcel Mauri (Òmnium).Este último ha agradecido el cariño vasco, que ha asegurado llega también a las celdas de los presos políticos catalanes. Ha sido franco a la hora de reconocer que «la sociedad catalana no estaba mentalmente preparada para la represión» y ha explicado que están haciendo un «curso acelerado» en el que aprenden mucho de lo ocurrido en Euskal Herria».Pero también ha sido claro a la hora de subrayar que «la represión no nos puede hacer olvidar nuestros objetivos políticos, porque eso significa que ganan ellos». Con todo, Mauri ha recordado que, a diferencia del 11 de setiembre de 1714 –en la Diada se conmemora una derrota–, «ahora no hemos perdido». «Tampoco hemos ganado», ha reconocido.Mauri ha mostrado su comprensión hacia los partidos políticos y ha situado la prioridad en recuperar las instituciones y ensanchar el apoyo a la la República catalana.«Una victoria inevitable»Como historiador que es, al vicepresidente de la ANC, Agustí Alcoberro, le ha tocado hacer un breve repaso cronológico desde la sentencia contra el Estatut de 2010 hasta estos días. Ha recordado que «la República ya ha sido proclamada» y que las fuerzas catalanas «ya no son independentistas, sino republicanas». Pero tampoco ha tratado de engañar sobre la situación actual, que ha calificado de «tristeza e indignación».Ha criticado que el PP, con solo 4 diputados de 135 en el Parlament, esté gobernando Catalunya desde Madrid, y ha reivindicado que, pese a las dificultades del momento, en la sociedad catalana «se ha producido un cambio irreversible». «Dos millones y pico de catalanes ya no se sienten parte del Estado español, y esa es la llave de la victoria. No será fácil, no sé cuando sucederá, pero cuando la mayoría ha hecho un salto así, la victoria inevitable», ha concluido Alcoberro.Frenar la involución democráticasZelai Nikolas, por su parte, ha expresado su «estima y apoyo» a los dirigentes catalanes encarcelados, «personas que por querer formar una República catalana por vías democráticas y pacíficas, están viendo vulnerados sus más elementales derechos». «Desde aquí os mandamos un fuerte abrazo, para vosotros y para vuestras familias. Us volem a casa», ha añadido.La portavoz de Gure Esku Dago también ha considerado que «la cuestión de los presos no es más que la punta del iceberg» y ha lamentado que «lo que se siente como normal y democrático en Catalunya o Euskal Herria es ilegal e incluso delito para el Estado español». «Estamos ante una grave involución democrática, está en nuestras manos que no haya retrocesos y aunar las suficientes fuerzas para ello», ha concluido.Las cosas por su nombre: fraude de leyEl discurso más jurídico ha corrido, en nombre de Erabakizaleak, a cargo de la jurista Irantzu Perello, que ha denunciado que se está dando una mutación constitucional «sin la reforma legal pertinente». «Una reforma regresiva, inaceptable en el campo de los derechos fundamentales, se nos está demostrando que no hay separación de poderes».Perello ha recordado además que en 2005 Zapatero sacó del código penal el delito de referéndum, por lo que ha reivindicado que, aunque pueda ser inconstitucional, «convocar un referéndum es totalmente legal». Ha concluido su intervención rechazando las acusaciones de rebelión y sedición contra los dirigentes catalanes, recordando que la violencia, según auto del propio juez Pablo Llarena vino por parte del Estado –algo de lo que, para cerrar el círculo, el juez culpa a los dirigentes catalanes–. «Esto tiene un nombre, y es fraude de ley», ha concluido.El acto ha sido conducido por Iñigo Santxo, también del colectivo Erabakizaleak, formado por juristas de diferentes sensibilidades acerca del derecho a decidir. Ha presentado al grupo de trabajo y ha recordado que «existen paralelismos entre lo que pasó aquí y lo que pasa ahora en Catalunya». De hecho, recordó que antes de que se empezase a hablar de Lawfare –«utilización de la justicia con una finalidad política»–, aquí ya se aplicaba, y puso como ejemplo el cierre de “Egin” en 1998.
sábado, 17 de febrero de 2018
GED Amb Catalunya
viernes, 28 de marzo de 2008
Entrevista a Mariano Ferrer
"Mucha gente no quiere creer que el poder le está fallando"
Àlex Romaguera | Illacrua
Traducido para Rebelión por Daniel Escribano
El rodillo de la Audiencia Nacional ha dinamitado la presunción de inocencia y la garantía de un juicio justo. Bajo la construcción ficticia de una imputación carente de pruebas, la alta instancia obedeció el pasado mes de enero al impulso político de enchironar a todo el entramado civil de la izquierda abertzale. Mariano Ferrer, portavoz de la plataforma de apoyo a los imputados por esta causa, conocida como macroproceso 18/98, disecciona lo que ha supuesto un grave atentado a las libertades básicas. Primer director del diario Egin y prolífico analista de la realidad vasca, Ferrer (San Sebastián, 1939) apela al sentido crítico contra esta magna injusticia, que espera que sirva para que nos rebelemos ante los enormes déficits de nuestro sistema democrático.
¿Cuál es el estado de ánimo después de la sentencia?
Si nos evadimos del realismo en que estamos instalados, parece increíble que se haya producido y que haya interesado a tan poca gente.
¿No ha sido posible convencer a todo el mundo?
La experiencia del límite es terrible. Y más en Euskadi, donde si bien la población comparte perfectamente los espacios sociales, en determinados asuntos hay una profunda impermeabilidad. De aquí la tristeza de no llegar a la mayoría con la idea de que el juicio suponía un atentado contra el derecho de las personas y los principios democráticos. Porque no lo olvidemos: la gente ha sido juzgada por su ideología, no por su actuación.
¿El proceso ha servido para acercar a sectores desavenidos?
Ha permitido mejorar la cultura democrática y reforzar vínculos, pero sólo entre quienes hemos querido escucharnos. De hecho, en la plataforma hemos coincidido imputados y otros que no estamos amenazados por la acción de la justicia. Ponernos de acuerdo fue difícil.
¿Costaba consensuar el mensaje?
Personalmente, creía que debíamos hablar de juicio justo, centrándonos en el hecho de que nadie puede negar al otro un juicio justo, por muy criminal que sea la persona, a la cual debe garantizarse una sentencia proporcional. Pues bien, sectores de la plataforma discreparon de este planteamiento porque consideraban ofensivo el mero hecho de que se celebrara un juicio. Llegar a la confluencia nos dio una mirada a la realidad más coherente y ello atrajo a personas hasta entonces alejadas.
¿Ha faltado, empero, transversalidad?
La historia de este pueblo es tan dura que mucha gente ha bajado la persiana y ha dicho que, de determinadas cosas, no quiere oír hablar.
¿Los socialistas se han blindado por no aceptar que el juicio se producía con el PSOE en el gobierno?
Eso ha influido. Pero el blindaje viene sobre todo porque mucha gente no quiere creer que el poder le está fallando. Piensa que actúa con buen fin y que respeta las reglas.
¿La falta de crítica hace que se acepte la condena?
Intervienen dos elementos. Por una parte, la fatiga de la sociedad con relación a ETA y la sensación de que este mundo no acepta ninguna de las oportunidades para resarcirse, razón por la cual «tienen lo que se merecen». Eso crea un ambiente que Garzón aprovecha para construir la acusación según la cual «todo es ETA» y que, si actúa, es porque alguien le ayuda. Y, por otro lado, cuando muere Miguel Ángel Blanco, Aznar comienza una deriva absolutista con el objetivo de eliminar a los nacionalistas de la escena política, lanzando sobre ellos que «la violencia de ETA existe porque la sustentan».
¿Con el PSOE en el poder no cambian las cosas?
Incluso se endurece la represión. Debe recordarse que, cuando el PP sale del gobierno, pierde los poderes ejecutivo y legislativo, pero no el judicial. Y eso le permite impulsar actuaciones judiciales que limitan la actividad del ejecutivo socialista y que derivan en una interpretación restrictiva de la ley por parte de los jueces que controla. Entonces, ante eso, el sector más duro del PSOE, que en política antiterrorista y territorial es igual al PP, toma el timón y se apunta a la espiral represiva con el temor de que, si no lo hace, lo hará la derecha.
En esta estrategia, ¿qué ha pesado más, la falta de voluntad política o los intereses electorales?
La falta de proyecto. Llega al poder sin plan de gobierno y, de entrada, sale del paso con la retirada de las tropas de Iraq y otras medidas cubiertas con pátina democrática. Pero cuando coge el Estatuto catalán como vía para engancharse al proceso de paz vasco aprovechando la disposición inequívoca de Batasuna de encarrilar el problema comete un error grave. Piensa que puede conducir el proceso al margen de un PP dedicado a vender la idea de que los socialistas han usurpado el poder y que, detrás del 11-M, está ETA.
¿Actúa sin cálculo?
Y eso provoca que el PP le marque los tiempos, hasta el punto de que no tiene el coraje para imponer un cambio en Navarra, donde, atemorizado ante el discurso de Rajoy según el cual Nafarroa Bai pone en peligro la unidad de España, acaba regalando el poder a la derecha. En definitiva, el PP le gana la partida; y no tan sólo se niega a secundar un eventual entendimiento para desbloquear el conflicto vasco; pone a trabajar a todos los jueces para que la izquierda abertzale no actúe políticamente, al revés de lo acordado en las conversaciones de paz.
domingo, 17 de febrero de 2008
Erabaki : Entreguistas y Encubridores
Ayer, hoy, mañana
Del PNV y sus comparsas no espero otra cosa que la persecución, pero ¿de los impulsores de Erabaki? ¿Nos piden que mañana depositemos nuestra confianza en los «jauntxos» que llevan siglos traicionándonos?
Jesus Valencia | Educador Social
El 18 de enero hizo su presentación pública la plataforma social Erabaki. El lema, en apariencia sugestivo, me dejó indiferente. Aleccionado por la vida, profeso una fe casi ciega en quienes refrendan con hechos lo que proclaman. Y no concedo ni un gramo de confianza a quienes dicen una cosa y hacen la contraria. Erabaki iniciaba aquel día su andadura; muchos de sus impulsores, presentados como «agentes sociales», mantienen conocidos vínculos con el PNV; los tentáculos de la «casa» son largos y las hipotecas que generan, fuertes.
Un mes más tarde, las dudas han ido a menos y los recelos a más. Proclame Erabaki lo que quiera y cuente con los respaldos que consiga; algunos de ellos, bastante corrosivos, por cierto. La nueva plataforma social se ha marcado un objetivo difícil de alcanzar: seducirnos para que depositemos nuestra confianza en «la casa»; será el PNV, y su largo cortejo de alabarderos, quien garantizará a este maltratado pueblo su derecho a decidir. Propuesta bastante chocante desde una perspectiva histórica. Los 30 años de esta maldita transición han sido ilustrativos; la burguesía vasca, liderada por el PNV, ha corregido y aumentado el sometimiento cortesano que sufrimos desde hace siglos. Elites vascas que no tuvieron ni tienen otro proyecto que el medro; ajenas a las tribulaciones de su pueblo -al que desprecian- y entregadas a los dictados de la Corte, a la que se someten. Ayer y hoy, visitadores incansables de las dependencias palaciegas para reiterar y dejar constancia de la sumisión que practican. Saben que su honor y sus prebendas penden de los hilos que maneja Madrid y que quien hoy te encumbra, mañana te pude defenestrar (el nuevo agente social Atutxa sabe mucho al respecto). Señoritos de actitud servil que, hoy como ayer, nos siguen dejando desvalidos frente a los atropellos imperiales. De ellos dijo Felipe II que eran «muy leales, fidelísimos vasallos y necesarios para la conservación de la monarquía» ¿S. XVI o s. XXI?
La pérdida de los Fueros supuso otra fuerte crisis de identidad para nuestro pueblo. Las elites vascas actuaron ante el problema foral con la misma ruindad con que hasta entonces: desastrosas defensoras de los intereses comunes. Mientras las clases populares daban la cara para oponerse a los sucesivos contrafueros en que incurría la corona, ellos jaleaban al Rey y ejecutaban los excesos regios con más rigor que la propia Corte. Sólo denunciaban el contrafuero cuando eran ellos los afectados. La historia de los jauntxos sumisos es muy actual. El tripartito no mueve, ni moverá un dedo, ante los terribles desafueros que se están cometiendo en estos días; sólo cuando tres de los suyos se han visto ligeramente amenazados, ha reaccionado con afectada dignidad. ¿Siglo XXI o s. XIX?
Si el ayer es clarificador, no lo es menos el hoy. El 10 de febrero, miles de personas quisieron reclamar en Bilbao su elemental derecho a ser ciudadanas. Las élites vascas, fieles a Madrid, movilizaron a cientos de hombres armados para ejecutar la política represiva del PSOE («El PNV es nuestro colaborador incondicional en estas estrategias», dijo Zapatero). El mismo día, a la misma hora y en la misma convulsionada Euskal Herria, estas elites colaboracionistas proclamaban, con exquisitez palaciega, su compromiso con el derecho a decidir. Palabras bellas y hechos miserables. Del PNV y sus comparsas no espero otra cosa que la persecución, pero ¿de los impulsores de Erabaki? ¿Nos piden que mañana depositemos nuestra confianza en los jauntxos que llevan siglos traicionándonos? Los impulsores de la iniciativa no han procedido como «agentes sociales». Actuaron como cómplices del entreguismo y encubridores de la represión.
martes, 12 de febrero de 2008
Las Dos Caras de Erabaki
Para los que no ven la contradicción en esto aquí les presento un escrito al respecto publicado en Gara:
Erabaki?
Ramón Sola
Aunque la capacidad de sorpresa parezca agotada a estas alturas, hay mensajes escuchados en la vorágine de los últimos días que no pueden dejar de provocar estupor. Por ejemplo, la afirmación de Zapatero ante sus correligionarios del PSOE de que «hoy estamos más cerca del fin de la violencia». O la apuesta de Erkoreka por volver a Loiola cuando el PNV salió corriendo con el PSOE y cerró la puerta. O palabras necias a las que es mejor hacer oídos sordos, como las de Azkuna llamando «matones de taberna» a manifestantes con las manos vacías y no a policías armados hasta los dientes. O las del Tribunal Supremo español cuando dice que es mejor no suspender de momento a EHAK para garantizar el pluralismo político.
Pero más estupefacción todavía que todo esto provoca parte de la fotografía del domingo en el Palacio Kursaal.
La iniciativa Erabaki, no cabe duda, habrá atraído a gente de buena fe, que entiende que la demanda del derecho a decidir es justa y que requiere impulso social. De acuerdo. Entre ellos, sin embargo, estaban dirigentes como Iñigo Urkullu, presidente del PNV, o la portavoz de Lakua, Miren Azkarate. Y hace falta estómago -o flema- para aplaudir afirmaciones razonables como «el derecho a decidir abre camino a la paz, basada en la no-violencia» mientras se encomienda a la Ertzaintza ejecutar la decisión... de Madrid y ejercer la sí-violencia sobre ciudadanos vascos. Exactamente a esa misma hora, a sólo cien kilómetros.
La novedad no estaba en la carga de Bilbo. Esa imagen, por desgracia, se ha visto demasiadas veces. La novedad está en la foto del Kursaal. ¿Qué hacen Urkullu o Azkarate en una iniciativa por el derecho a decidir que aspire a ser sincera? ¿Cómo va a creerse alguien que son capaces de impulsar una demanda tan seria y profunda cuando no son capaces ni de permitir -no digamos ya apoyar- una manifestación contra el veto a dos partidos vascos? ¿Cuál es su derecho a decidir en un país en que toleran que ni siquiera uno pueda votar a quien quiera? ¿Cuál en un lugar en el que dar una rueda de prensa se paga con cárcel? ¿Qué grado de compromiso venden si no son capaces ni de defenderse a sí mismos de las condenas de Madrid, como muestra el «caso Atutxa»?
El abrazo al derecho a decidir de Urkullu o Azkarate no se lo cree nadie en este país. Su Erabaki es mucho más limitado. Acaba justo en las elecciones, primero en marzo y luego en las autonómicas. Donde, por cierto, si la izquierda abertzale siguiera vetada al PNV igual no le salen las cuentas...
lunes, 21 de enero de 2008
La Mesa
Encima de la mesa y debajo
Pello Urzelai | Berria | Traducido para Rebelión por Daniel Escribano
El aparato para ilegalizar está preparado. Puede ponerse en marcha en cualquier momento. Será decisión de la autoridad política, puesto que la autoridad judicial actúa a las órdenes de los informes policiales. Si el proceso de ilegalización de EAE-ANV y EHAK no ha empezado antes es por cálculos políticos. Por una parte, en este momento está claro que la prioridad del Gobierno de España y el PSOE es dejar a la izquierda abertzale fuera de las elecciones. Por eso, porque quieren cerrar todas las puertas, están dispuestos a ilegalizar a EAE-ANV y EHAK. El retraso del inicio del proceso podría tener como objetivo dejar el menor tiempo posible para organizarse a la alternativa que pudiera crearse. De consuno con ello, parece que el PSOE quiere yuxtaponer lo máximo posible la ilegalización con la campaña electoral y que el proceso sea lo más mediático posible. Ello con un doble objetivo: contrarrestar una parte de la campaña del PP y reducir al PNV la oportunidad de atraerse electorado de la izquierda abertzale. Sin embargo, parece que entre las prioridades del PNV no está la atracción de votos del entorno de la izquierda abertzale. Le da más importancia a ser «necesario» en Madrid. Por eso los dirigentes Iñigo Urkullu y Andoni Ortuzar se han mostrado dispuestos a negociar y pactar con quien gane las elecciones a las Cortes españolas, también si gana el PP.
La clave es qué poner sobre esa mesa de negociación. «El reconocimiento del derecho que tiene un pueblo a ser nación», dijo ayer el presidente del Euzkadi Buru Batzar [máximo órgano del PNV (n. del t.)], Iñigo Urkullu, en una entrevista. Tras esas palabras, empero, hay matices. Estos días, los dirigentes del PNV han dejado claro que para negociar el voto favorable en la investidura no será condición la hoja de ruta de Ibarretxe ni el apoyo a la consulta popular. Por tanto, parece que a la hora de negociar el voto de la sesión de investidura el PNV no pondrá sobre la mesa la consulta que debería servir para desbloquear el conflicto.
Los precedentes deben ser tenidos en cuenta. «Si gana el PP tendremos que sacar el paraguas», dijo otrora Xabier Arzalluz en campaña. Al final, ganó el PP y pactó con el PNV. En aquel acuerdo se dejó a un lado la solución del conflicto. Cuando ganó Zapatero, los votos del PNV no eran tan necesarios. Zapatero tenía suficiente apoyo con ERC e IU. El PNV votó a favor de Zapatero en la sesión de investidura a cambio de nada, dando un voto de confianza al nuevo talante y al discurso favorable a la paz. A lo largo de la legislatura, a consecuencia de los altibajos de las relaciones con ERC, los diputados del PNV han sido más necesarios para el Gobierno de España (para aprobar presupuestos o rechazar la petición de reprobación de una ministra). No obstante, en estas negociaciones el PNV no ha puesto sobre la mesa el reconocimiento del derecho a decidir, sino los acuerdos en torno al concierto económico o al tren de alta velocidad.
Además, debe tenerse en cuenta que si Zapatero gana no será tan fácil apoyarle gratis, porque el crédito del nuevo talante y del discurso favorable a la paz se ha acabado. En palabras de Ortuzar, el verdadero Zapatero se conocerá a partir del 10 de marzo. Desde ese punto de vista, si la negociación fuera imposible, la hoja de ruta de Ibarretxe se detendría.
La iniciativa Erabaki. Antes de la llegada de las elecciones ─sin esperar a que pase la contienda electoral─ se ha puesto en marcha una iniciativa por el derecho a decidir. Diversas personas conocidas presentaron ayer un comunicado titulado Queremos decidir, decidiremos en nombre de 70 signatarios. Es un grupo de muchas mentalidades, por ejemplo, Julio Ibarra, Txaro Arteaga, Juan María Atutxa, Francisco Letamendia, Nestor Basterretxea, Juan Mari Bidarte, Ramón Zallo, Maite Aristegi, etc. Los ejes del comunicado están cerca de los aparecidos en el discurso pronunciado por Ibarretxe con motivo de la presentación de su hoja de ruta, aunque no se cita específicamente la consulta propuesta por el Gobierno vasco. La voluntad de ser dueño de su futuro y el deseo de decidir están completamente enraizados en todo el País Vasco y esta iniciativa es un reflejo de ello. Con todo, es llamativo que en la lista de nombres de impulsores de la iniciativa, con un par de excepciones, sólo aparezcan habitantes de Álava, Guipúzcoa y Vizcaya. ¿El deseo de decidir se limita a estas tres provincias?
El rostro de la tortura. La mayoría de quienes sufren tortura no pueden mostrarlo ni tener resonancia. Sus denuncias se cubren demasiado fácilmente y se olvidan. En el caso de Igor Portu, ha sido por la necesidad de tener que llevarlo al hospital y por el informe del examen médico que allí le hicieron por lo que su caso y el de Mattin Sarasola han tenido eco. Después del informe médico, la declaración de Portu ante el juez de San Sebastián, con la que coincide la de un testigo, la denuncia ante el juez Grande Marlaska, el testimonio aterrador de lo sufrido a sus abogados y la fotografía de sus heridas. En esa fotografía hemos podido ver el rostro de la tortura. Sin embargo, después del alboroto de los primeros días parece que, a pesar de que aparezcan más indicios, la mayor parte de la clase política quiere mirar hacia otro lado. Enseguida se enfría el discurso de tolerancia cero. Pero sin hacer frente a un sistema que permite ese tipo de malos tratos es imposible avanzar en una solución justa.
* Pello Urzelai es periodista político.
viernes, 18 de enero de 2008
Erabaki
Nueva plataforma
Casi un centenar de vascos procedentes de diferentes ámbitos presentan una iniciativa en favor del derecho a decidir
Alrededor de 80 hombres y mujeres procedentes de diferentes ámbitos de la sociedad vasca han puesto en marcha la plataforma Erabaki, una nueva iniciativa que pretende "abrir el camino a la normalización política", "elegir nuestro propio futuro en libertad" y "establecer sin imposiciones cómo deseamos vivir".
18/01/2008 12:46:00
BILBO-. Decenas de caras conocidas de diferentes ámbitos de la sociedad vasca han suscrito un manifiesto con el que apoyan el objetivo de impulsar a la ciudadanía de Euskal Herria en el camino hacia el derecho de decidir cuál será su futuro.
Partiendo de ese derecho a la decisión que cuenta cada ciudadano de este país, uno de sus objetivos marcados es "abrir el camino hacia la paz"; una paz "sustentada en la dignidad humana, en el respeto a las libertades democráticas fundamentales, en la justicia y en la defensa de todos los derecho humanos para todas las personas, sin excepción".
Además, los miembros de la nueva plataforma Erabaki intentarán abrir "el camino a la normalización política" desde "el respeto, la pluralidad y la libertad". Desde el respeto, "a las decisiones adoptadas por los ciudadanos"; desde la pluralidad "de sentimientos de pertenencia y de opciones políticas legítimas presentes en esta sociedad"; y desde la libertad, "para defender y materializar en igualdad de condiciones cualquier aspiración individual y colectiva, incluida la opción a disponer de un estado propio, por vías, única y exclusivamente políticas y democráticas".
Por último, el manifiesto recoge su intención de "decidir para elegir nuestro propio futuro en libertad" para "establecer sin imposiciones cómo deseamos vivir", para "decidir el marco político de relaciones que deseamos tener con el Estado español y con otros pueblo de Europa y del mundo", y para que "el pueblo vasco pueda proyectar su identidad política, económica y cultural, y ocupar el lugar que le corresponde en el ámbito internacional".
Primer acto en el Kursaal
Los firmantes del manifiesto creen que "la iniciativa ciudadana es un valor democrático y que cada vez más hay que ir creando espacios de participación nuevos en el que poder recoger el sentir de las gentes".
Por ello, han puesto a disposición de "todas las personas que se identifiquen con este manifiesto y quieran impulsarlo", una página web donde pueden mostrar su adhesión.
Además, han convocado a la ciudadanía vasca a un acto público que se celebrará el próximo 10 de febrero, a las 12.00 del mediodía en el Kursaal de Donostia. Con esta convocatoria pretenden convertirse en "una primera gran movilización ciudadana para que el derecho a decidir sobre nuestro futuro sea una realidad, cuanto antes".
domingo, 27 de noviembre de 2005
La Juventud de Euskal Herria
Léan este artículo:
ACUERDAN LA CREACIÓN DEL CONSEJO DE LA JUVENTUD DE EUSKAL HERRIA
El nuevo foro tendrá carácter «nacional, institucional, participativo, abierto y euskaldun»Más de 300 jóvenes de los siete herrialdes acordaron poner en marcha el Consejo de la Juventud de Euskal Herria, que tendrá carácter «nacional, institucional, participativo, abierto y euskaldun». Sus impulsores calificaron el día de ayer de «histórico» y resaltaron que «es el proyecto con mayor respaldo» que sale adelante en este y otros ámbitos. «Hemos sido capaces de poner los primeros cimientos de una institución que nos era imprescindible para el desarrollo de la juventud vasca», destacaron al término de la asamblea realizada en el auditorio de Barañain.
BARAÑAIN - Más de 300 jóvenes de los siete herrialdes acordaron ayer por unanimidad crear el Consejo de la Juventud de Euskal Herria, que tendrá carácter nacional. Bajo el lema «Guk erabaki, guk eraiki», la Asamblea de la Juventud consiguió reunir a una amplia representación de agentes y movimientos juveniles. Precisamente, en el acto final celebrado en el Auditorio de Barañain Alex Marañon resaltó «el acuerdo logrado entre todos los agentes para poner en marcha un instrumento de estas características, tan necesitado por la juventud vasca». Segi, EGI, Gazte Abertzaleak o LAB-Gazteak, representantes del Consejo de la Juventud de Nafarroa, de asambladas y más de un centenar de organismos del ámbito juvenil han participado en el proceso de creación.
Ayer muchos de ellos se dieron cita en Barañainpara ver los primeros frutos de su trabajo. Entre los invitados figuraban miembros de Udalbiltza o del Consejo de Desarrollo Nacional y el director del Departamento de la Juventud del Gobierno de Lakua. Entre las au- sencias, citaron la de Udalbide y el Ejecutivo de Nafarroa.
Marañon definió el día de ayer como algo «histórico y grande». «Hemos sido capaces de poner los primeros cimientos de una institución que nos era imprescindible para el desarrollo de la juventud vasca», destacó. En ese sentido, insistió en que es «el proyecto con mayor respaldo» que sale adelante en este y otros ámbitos.
Uno de los objetivos de este Consejo será convertirse en «referencia y punto de encuentro entre los jóvenes de los siete herrialdes» y realizar una defensa activa de sus derechos.
Unido a esto último, incidirá en las vulneraciones que se hayan producido, que estarán recogidas en un informe anual. Al mismo tiempo, hará hincapié en las iniciativas posibles para garantizar el reconocimiento de los derechos.
Para el Consejo que tomará cuerpo ahora, resultará «imprescindible» profundizar en las relaciones con los consejos de la juventud ya existentes en Nafarroa y la CAV y acordar con ellos proyectos comunes. También fomentará las iniciativas que sean «primordiales» para la juventud porque, según resaltaron, «no es bueno estar siempre pidiendo, y por ello el Consejo asumirá la responsabilidad de impulsar aquellos proyectos que sean necesarios para los jóvenes».
Entre los propósitos fundacionales se recoge el carácter «institucional, nacional, participativo, abierto, euskaldun, colectivo y alegre» del Consejo. En el apartado relativo a las funciones, cabe destacar que será el encargado de organizar cada año la Asamblea de la Juventud así como de actualizar los diagnósticos, «manteniendo un estrecho vínculo con el resto de organismos, agentes y jóvenes que no estén organizados».
Una de las principales herramientas de trabajo será la Carta de Derechos de la Juventud que define a la juventud vasca como «un colectivo amplio y plural integrado por jóvenes de las siete provincias sin distinción por motivos de origen, etnia, color, sexo, orientación sexual, lengua, religión o ideo- logía, y que comparte intereses comunes en cuanto al desarrollo de este pueblo».
Añade que «para poder llevar a cabo distintos proyectos vitales, tiene derecho a que le sean reconocidos y aplicados todos aquellos derechos económicos, sociales, culturales y lingüísticos. Todos esos derechos no han de ser condicionados a una situación política o económica concreta; han de ser garantizados sea cual sea la situación».
Si la tarea realizada hasta ahora ha sido ardua, no lo será menos la que desarrollarán en los próximos meses. El logotipo es la imagen de un retoño. «Esperamos que se convierta en un frondoso árbol con profundas raíces», manifestó Marañon.
Toda la información sobre el camino andado en el último año y los diagnósticos y aportaciones están ya disponibles en www.gaztebilgunea.org.
Udalbiltza y Batasuna felicitaron el paso dado por los jóvenes y desearon que puedan dar frutos en el futuro.



