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viernes, 5 de febrero de 2016

América Latina sin Formación Ideológica

A quienes estén desconcertados por lo sucedido en Argentina y Venezuela, les compartimos este texto publicado en la página de Al Mayadeen:
El descuido de la formación ideológica, causa de los retrocesos en gobiernos progresistas en América Latina
Para el fraile dominico brasileño, Frei Betto, una de las causas principales de los retrocesos en gobiernos progresistas en América Latina es el descuido en la formación ideológica de la sociedad.

A su juicio, no se trata de un fenómeno nuevo ni propio del continente, pues ya se había dado en la antigua Unión Soviética y en el resto de Europa del Este.

Durante su participación en la II Conferencia Internacional Con todos y para el bien de todos, dedicada a José Martí, Betto defendió esos criterios a la luz del pensamiento político y antimperialista martiano.

Señaló que la región avanzó mucho en los últimos años, se logró elegir jefes de Estado progresistas, conquistar conexiones continentales importantes como la alianza bolivariana, Celac, Unasur, pero se cometieron errores.

Precisó que uno de ellos fue descuidar la organización popular, el trabajo de educación ideológico y “allí entra en juego José Martí porque él siempre se preocupó por el trabajo ideológico”, agregó.

Según el teólogo de la liberación, los retrocesos en una sociedad desigual significan que hay una permanente lucha de clases. “No podemos engañarnos, pues no se garantiza el apoyo popular a los procesos dando al pueblo sólo mejores condiciones de vida, porque eso puede originar en la gente una mentalidad consumista”, aseveró.

El problema está -afirmó Betto- en que no se politizó a la nación,  no se hizo el trabajo político, ideológico, de educación, sobre todo en los jóvenes, y ahora la gente se queja porque ya no puede comprar carros o pasar vacaciones en el exterior.

En su opinión, hay un proceso regresivo porque no se ha desarrollado una política sostenible, no hay una reforma estructural, agrarias, tributarias, presidenciales, políticas. “Encauzamos una política buena pero cosmética, carente de raíz, sin fundamentos para su sustentabilidad”.

Al referise a Brasil, espera que no pase lo peor, el regreso de la derecha al poder. Según su análisis, eso depende mucho de Dilma en los próximos dos o tres años. “Pero lamentablemente, por lo pronto, no hay señal de que va a cambiar la política económica que hace daño a los más pobres y favorece a los más ricos”, afirmó.

Aseveró que el consumismo y la corrupción están matando la utopía en pueblos de nuestra América, como Argentina y otros, porque -señaló- la gente no tiene perspectivas de sentido altruista, solidario, revolucionario, de la vida, se va hacia el consumismo, y eso afecta toda perspectiva socialista y cristiana, que es desarrollar en la gente valores solidarios. “La solidaridad es el valor mayor tanto del socialismo como del cristianismo”, subrayó.

Betto insistió en que en eso radica la falla en gobiernos progresistas. En su opinión no se hizo un trabajo de base, de formación ideológica de la gente.

Agregó que la educación para el amor, para la solidaridad, es un proceso que hay que desarrollar pedagógicamente, y como eso no se cuidó desde un primer momento, ahora se afrontan las consecuencias lamentablemente.

Al abordar el proceso de distopía, es decir, los intentos de presentar la utopía como algo del pasado, reiteró que en los países  como Brasil o Venezuela, los gobiernos se equivocaron al creer que garantizar los bienes materiales  equivalía a  garantizar condiciones espirituales, y no es así.

Betto -en el caso de Cuba- expresó que el gobierno revolucionario, que ha hecho un trabajo ideológico de educación política con el pueblo, ha sido demasiado paternalista.

Explicó que la gente ha mirado a la revolución como “una gran vaca que  le da leche a cada boca”, pero con eso no se moviliza a la gente para un trabajo más efectivo en  la consolidación ideológica relacionada, por ejemplo, con  la producción agrícola e industrial.

Consideró que, aunque admite poder equivocarse, la dependencia de la Unión Soviética llevó a Cuba a acomodarse un poco, y hoy importa  del 60 al 70 por ciento de productos especiales de consumo y eso convirtió prácticamente en una nación que exporta servicios médicos, educadores, profesionales e importa turistas para conseguir más divisas.

Educación política, participación, compromiso efectivo con la lucha, adecuación de la teoría y la práctica, es lo correcto y ahí están los ejemplos de Martí, de Fidel Castro que han vivido dentro del monstruo, como el caso de Martí,  y el de Fidel que proviene de una familia latifundista y se convirtió en revolucionario.

¿Qué pasó en la conciencia de José Martí y de Fidel Castro, quienes  tenían la oportunidad de hacerse un lugar en la burguesía, pero tuvieron una dirección evangélica para los pobres y asumieron la causa de la liberación?, se preguntó.

La respuesta es la que va a indicarnos el camino que vamos a seguir para evitar que el futuro de América Latina sea de nuevo un lugar de mucha desigualdad, de mucha pobreza, porque corremos el riesgo de ser de nuevo neocolonia de Estados Unidos y de Europa Occidental.

Enfatizó que no es fácil vivir en un mundo en el que el neoliberalismo proclama que la utopía está muerta, que la historia ha terminado, que no hay esperanza ni futuro, que el mundo siempre va a ser capitalista, que siempre va a haber pobres, miserables, y ricos, y que, como en la naturaleza, siempre va a haber día y noche y eso no se puede cambiar.

Betto señaló que la derecha se une por interés, y la izquierda por principios, y cuando la izquierda pierde los principios. Y agregó: Cuando la izquierda viola el horizonte de los principios y va por los intereses, le hace el juego a la derecha.

La tarea de la izquierda es movilizarse en la línea de una alta formación política y por ese camino es que debemos trabajar, sentenció.

Sobre las restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos, expresó que la Isla debe lograr cómo establecer buenas relaciones con Estados Unidos y administrar bien la suspensión del bloqueo sin tornarse vulnerable a la seducción capitalista.

Mostró su preocupación cuando ve a los jóvenes cubanos irse del país para aprovechar la ley de ajuste porque es señal de que la gente está corriendo contra el tiempo para tornarse ciudadano de Estados Unidos, “porque en el momento en que termine el bloqueo esa ley va abajo”. Pero Cuba tiene que preguntarse por qué jóvenes formados en la revolución quieren ser ciudadanos de Estados Unidos?

 “El peligro que hay aquí, dice, es que la revolución la ven esos jóvenes como un hecho del pasado y no un desafío del futuro, y cuando la gente la ve como un hecho del pasado ya mira las cosas no por sus valores, por su horizonte revolucionario, sino por el consumismo”.

El socialismo, aseguró, ha cometido el error de socializar los bienes materiales, y no socializó suficientemente los bienes espirituales, porque un pequeño grupo podía tener sueños de cosas distintas que se podían hacer, y los demás los han tenido que aceptar.

 “El capitalismo lo hizo al revés, socializó los sueños para privatizar los bienes materiales… Y ahí llega el sufrimiento de los jóvenes que ponen en su vida cuatro cosas: dinero, fama, poder y belleza, y cuando no alcanzan ninguno de esos parámetros van siempre a los ansiolíticos, las drogas, viene la frustración de los falsos valores, la cual viene siempre desde donde hemos puesto nuestra expectativa”, concluyó.








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martes, 8 de diciembre de 2015

Se Frenó el Avance Latinoamericano

Esta vez no han necesitado golpes de estado (lo cual no quiere decir que en la práctica del poder no vayan a recurrir al salvajismo característico de la derecha lationamericana) para hacerse del destino de estados que avanzaban hacia la equidad social. 

No, esta vez solo han necesitado de los medios de comunicación canallas para sembrar el miedo y la incertidumbre de la gente comodina que no está dispuesta a ningún tipo de sacrificio pero que además adolece de una memoria muy corta y convenenciera. 

Los próximos meses verán el asalto en contra de lo logrado en los últimos lustros. 

¿Quienes pagarán las consecuencias?

Los de siempre.

Los que en las urnas han regresado a la derecha opresora al poder. Los que carecen de conciencia de clase.

Siguiendo con la tónica del día, acá les presentamos la editorial de La Jornada con respecto a lo sucedido en Venezuela:



La presidencia de Nicolás Maduro y el proyecto chavista sufrieron una significativa derrota política en las elecciones legislativas del pasado domingo, en las que la coalición oficialista Gran Polo Patriótico Simón Bolívar (GPPSB) experimentó un retroceso que lo coloca en minoría en la Asamblea Nacional. En contraste, las oposiciones, aliadas en la Mesa de Unidad Democrática (MUD), lograron hacerse con un completo control del Legislativo, que implica las dos terceras partes de la cámara, con lo que están en capacidad de remover a los ministros del Tribunal Supremo de Justicia y a los rectores del Consejo Nacional Electoral, promover referendos y reformas constitucionales, destituir al vicepresidente de la república y someter a consulta tratados, convenios y acuerdos internacionales.

En la práctica, esta mayoría opositora puede cambiar las leyes que dan sustento a los programas sociales del chavismo en materia de trabajo, vivienda, abasto, alimentación y salud, liquidar las relaciones comerciales, tecnológicas y culturales con Cuba y, en el extremo, llamar a una nueva asamblea constituyente; en suma, introducir un viraje político e institucional sin precedentes con respecto al programa de transformaciones políticas, económicas y sociales emprendido a partir de 1999, cuando Hugo Chávez llegó por primera vez a la presidencia.

Aunque al término de los comicios tanto el presidente Maduro como la dirigencia de la oposición hicieron llamados a la unidad nacional y a la reconciliación, el hecho es que la derrota del chavismo gobernante ocurre en un país polarizado y dividido, y que la convivencia entre un Ejecutivo progresista y un Legislativo dominado por la derecha neoliberal –hegemónica en la MUD, por más que en ella participen otras corrientes– difícilmente habrá de ser armónica. En otros términos, los comicios del domingo y su resultado no parecen un buen punto de partida para superar la crisis en que se encuentra la nación sudamericana. De hecho, algunos de los líderes opositores han reconocido que el éxito electoral de su formación no va a traducirse en una normalización económica a corto plazo.

La reconciliación nacional parece incluso más improbable, tanto en lo institucional como en las calles. Los principales jefes de la oposición no ocultan su profundo rechazo a las políticas sociales y populares del gobierno bolivariano. Por su parte, los núcleos populares del chavismo no olvidarán fácilmente que la victoria de la oposición fue en buena medida construida –sin ignorar las insuficiencias, los errores y el desgaste del régimen– mediante una guerra económica y financiera y sendas campañas de desestabilización política y de descrédito internacional emprendidas con el activo respaldo del gobierno estadunidense, de las derechas españolas y latinoamericanas y de medios internacionales que distorsionaron en forma sistemática la situación interna venezolana.

Por otra parte, la derrota electoral del chavismo tendrá un impacto regional en un entorno en el que los principales proyectos gubernamentales con énfasis social y defensores de la soberanía nacional se encuentran en franco retroceso: hace unas semanas el kirchnerismo perdió la presidencia en Argentina y Dilma Rousseff se encuentra políticamente acorralada en Brasil. En tal circunstancia resulta inevitable un fortalecimiento regional de las tendencias oligárquicas y neoliberales que durante tres lustros fueron sometidas y mantenidas a raya en buena parte del subcontinente.

Asimismo, ante el auge de fórmulas pro estadunidenses, como la que representan el presidente electo argentino, Mauricio Macri, y los opositores venezolanos, cabe preguntarse por el destino de foros internacionales como la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (Alba) e incluso la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), concebida e impulsada en la década anterior por los gobiernos progresistas de la región como un espacio en el que Washington no pudiera ejercer una influencia decisiva como la que posee en la Organización de Estados Americanos (OEA).





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miércoles, 30 de septiembre de 2015

Raúl Castro en la ONU

Los compas del Movimiento Mexicano de Solidaridad con Cuba nos han enviado la transcripción del texto que Raúl Castro ha dirigido a las naciones del mundo.

Aquí lo tienen:

Palabras de Raúl Castro en la Asamblea General de la ONU

Distinguidos Jefes y Jefas de Delegaciones:
Señor Secretario General de las Naciones Unidas:
Señor Presidente:
Hace setenta años que, en nombre de los pueblos, los miembros de esta organización suscribimos la Carta de las Naciones Unidas. Nos comprometimos a preservar a las generaciones venideras del flagelo de la guerra y a edificar una nueva forma de relacionarnos bajo la guía de un conjunto de propósitos y principios, que debían augurar una época de paz, justicia y desarrollo para toda la humanidad.

Sin embargo, a partir de entonces, han sido constantes las guerras de agresión, la intervención en los asuntos internos de los Estados, el derrocamiento por la fuerza de gobiernos soberanos, los denominados “golpes suaves” y la recolonización de territorios, que han sido perfeccionados con formas de actuar no convencionales, con el empleo de nuevas tecnologías y esgrimiendo supuestas violaciones de los derechos humanos.

Es inaceptable la militarización del ciberespacio y el empleo encubierto e ilegal de las tecnologías de la información y las comunicaciones para agredir a otros Estados, como también lo es que se distorsione la promoción y protección de los derechos humanos, utilizándolos de forma selectiva y discriminatoria para validar e imponer decisiones políticas.

A pesar de que la Carta nos llama a “reafirmar la fe en los derechos fundamentales del hombre, en la dignidad y el valor de la persona humana”, el disfrute de los derechos humanos continúa siendo una utopía para millones de personas.

Se niega a la humanidad el derecho a vivir en paz y su derecho al desarrollo. Es en la pobreza y la desigualdad donde deben buscarse las causas de los conflictos, generados por el colonialismo y el despojo de las poblaciones autóctonas, primero, y más tarde por el imperialismo y el reparto de esferas de influencia.

El compromiso asumido en 1945 de “promover el progreso social y elevar el nivel de vida” de los pueblos y su desarrollo económico y social, sigue siendo una quimera, cuando 795 millones de personas sufren hambre, 781 millones de adultos son analfabetos y 17 mil niños mueren cada día de enfermedades curables, mientras que los gastos militares anuales en todo el mundo ascienden a más de 1,7 millones de millones de dólares.

Con sólo una fracción de ese monto podrían solucionarse los problemas más acuciantes que azotan a la humanidad

Incluso, en los países industrializados ya prácticamente desaparecieron las “sociedades de bienestar”, que se nos presentaban como el modelo a seguir. Los sistemas electorales y los partidos tradicionales, que dependen del dinero y la publicidad, son cada vez más ajenos y distantes de las aspiraciones de sus pueblos.

El cambio climático pone en peligro la existencia de la especie humana, y los Estados deben asumir responsabilidades comunes pero diferenciadas, ante la inobjetable realidad de que no todos los países somos responsables por igual, ni despilfarramos los recursos naturales y humanos en un consumismo irracional e insostenible.

Las consecuencias del cambio climático son especialmente devastadoras en los pequeños países insulares en desarrollo e imponen una tensión adicional a sus frágiles economías. Lo mismo sucede en África, con el incremento inexorable de la desertificación.

Nos solidarizamos con nuestros hermanos caribeños y demandamos que se les dé un trato especial y diferenciado. Apoyamos a los países africanos y reclamamos para ellos un tratamiento justo, transferencia de tecnología y recursos financieros.

Señor Presidente:

Con la creación de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) y, particularmente, con la firma por los jefes de Estado y de Gobierno, en enero del 2014, de la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, ha quedado demostrado que, por encima de nuestras diferencias, podemos avanzar hacia la unidad y la consecución de objetivos comunes en el marco de nuestra diversidad.

En la Proclama, reafirmamos el compromiso inquebrantable con los principios de la Carta de las Naciones Unidas y el Derecho Internacional y de resolver las diferencias de forma pacífica, así como la convicción de que el pleno respeto al derecho inalienable de todo Estado a elegir su sistema político, económico, social y cultural, constituye una condición esencial para asegurar la convivencia pacífica entre las naciones. Reclamamos que estos principios sirvan también de base a las relaciones de otros Estados con nuestra región.

La República Bolivariana de Venezuela contará siempre con la solidaridad de Cuba frente a los intentos de desestabilizar y subvertir el ordenamiento constitucional, y destruir la obra iniciada por el compañero Hugo Chávez Frías y continuada por el presidente Nicolás Maduro Moros a favor del pueblo venezolano.

De igual manera, va nuestra firme e irrestricta solidaridad a la República del Ecuador, a su Revolución Ciudadana y a su líder, Rafael Correa Delgado, que se ha convertido en el blanco del mismo guión de desestabilización aplicado contra otros gobiernos progresistas de la región.

Nos solidarizamos con las naciones del Caribe que solicitan justas reparaciones por los horrores de la esclavitud y la trata de esclavos, sobre todo en un mundo en el que la discriminación racial y la represión de las comunidades afrodescendientes han ido en ascenso.

Ratificamos nuestra convicción de que el pueblo de Puerto Rico merece ser libre e independiente, luego de más de una centuria sometido a la dominación colonial.

Nos solidarizamos con la República Argentina en su legítimo reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas, Sandwich del Sur y Georgias del Sur.

Reiteramos nuestro apoyo solidario a la Presidenta Dilma Rousseff y al pueblo de Brasil en la defensa de sus importantes logros sociales y de la estabilidad del país.

Reafirmamos nuestro rechazo a la intención de extender la presencia de la OTAN hasta las fronteras de Rusia y a la imposición de sanciones unilaterales e injustas contra esa nación.

Saludamos el denominado acuerdo nuclear con la República Islámica de Irán, que demuestra que el diálogo y la negociación son la única herramienta efectiva para solventar las diferencias entre los Estados.

Renovamos nuestra confianza en que el pueblo sirio es capaz de resolver por sí mismo sus diferencias y demandamos que cese la injerencia externa.

Una solución justa y duradera al conflicto del Medio Oriente exige, inexorablemente, el ejercicio real del derecho inalienable del pueblo palestino a construir su propio Estado dentro de las fronteras anteriores a 1967 y con su capital en Jerusalén oriental, lo que enérgicamente apoyamos.

Durante las últimas semanas nos han impactado las imágenes de las oleadas migratorias hacia Europa, que constituyen una consecuencia directa de las acciones de desestabilización que la OTAN promovió y ejecuta en países del Medio Oriente y África del Norte, y del subdesarrollo y la pobreza imperante en países del continente africano. La Unión Europea debe asumir, de manera plena e inmediata, sus responsabilidades con la crisis humanitaria que ayudó a generar.
Señor Presidente:

Tras 56 años de heroica y abnegada resistencia del pueblo cubano, quedaron restablecidas las relaciones diplomáticas y las embajadas en las respectivas capitales.

Ahora se inicia un largo y complejo proceso hacia la normalización de las relaciones que se alcanzará cuando se ponga fin al bloqueo económico, comercial y financiero contra Cuba; se devuelva a nuestro país el territorio ocupado ilegalmente por la Base Naval de Guantánamo; cesen las transmisiones radiales y televisivas y los programas de subversión y desestabilización contra Cuba, y se compense a nuestro pueblo por los daños humanos y económicos que aún sufre.

Mientras persista, continuaremos presentando el proyecto de resolución titulado “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba”.

A los 188 gobiernos y pueblos que han apoyado aquí y en diversos foros internacionales y regionales nuestra justa demanda, les reitero el eterno agradecimiento del pueblo y el gobierno cubanos por su sostenido respaldo.

Sr. Presidente:

Cuba celebra, con profundo compromiso, el 70 aniversario de la Organización de las Naciones Unidas. Reconocemos que en estos años se ha intentado, pero no se ha hecho lo suficiente, para proteger a las generaciones presentes y futuras del flagelo de la guerra y su derecho a un desarrollo sostenible, sin exclusión. La ONU ha de ser defendida del unilateralismo y profundamente reformada para democratizarla y acercarla a los pueblos.

Como señalara en esta misma sala hace 15 años el compañero Fidel Castro Ruz, Líder Histórico de la Revolución cubana- y cito: “Cualquiera comprende que el objetivo fundamental de las Naciones Unidas, en el siglo apremiante que comienza, es el de salvar al mundo no solo de la guerra sino también del subdesarrollo, el hambre, las enfermedades, la pobreza y la destrucción de los medios naturales indispensables para la existencia humana, ¡Y debe hacerlo con premura antes de que sea demasiado tarde!”- fin de la cita.

Podrá contar siempre la comunidad internacional con la sincera voz de Cuba frente a la injusticia, la desigualdad, el subdesarrollo, la discriminación y la manipulación; y por el establecimiento de un orden internacional más justo y equitativo, en cuyo centro se ubique, realmente, el ser humano, su dignidad y bienestar.

Muchas gracias.




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viernes, 17 de abril de 2015

Declaración de la VII Cumbre de Panamá

Por correo electrónico nos han hecho llegar este documento que ponemos a su disposición:

VII Cumbre de Panamá 2015

Cumbre de los Pueblos, Sindical y de los Movimientos Sociales de Nuestra América

Declaración final


Nosotros, los Pueblos de Nuestra América, convocados en la Cumbre de los Pueblos, Sindical y de los Movimientos Sociales reunidos en la Universidad de Panamá entre los días 9, 10 y 11 de 2015, con más de 3,500 delegados/as representando a centenares de nuestras organizaciones obreras, sindicales, campesinas, pueblos originarios, estudiantiles, de mujeres, sociales y del movimiento popular.

En el marco de un debate unitario, fraterno y solidario, los participantes en conferencias y en las 15 mesas de trabajo de la Cumbre de Los Pueblos

DECLARAMOS:

Nosotros, los Pueblos de Nuestra América, expresamos nuestro firme respaldo a la Proclamación de América Latina y el Caribe como Zona de Paz y libre de colonialismo, tal como fue acordado por unanimidad por todos los Gobiernos de Nuestra América en Enero de 2014 por la Segunda Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC).

En tal sentido, rechazamos el acoso militar, agresiones y amenazas de toda índole que despliega Estados Unidos y sus aliados estratégicos contra nuestra Región a través de Bases Militares, Sitios de Operaciones e instalaciones similares, que sólo en los últimos 4 años han pasado de 21 a 76 en Nuestra América, 12 de ellas en Panamá y exigimos la derogación del pacto de Neutralidad, que permite la intervención militar norteamericana a la República de Panamá.

Iraq, Afganistán, Somalia, Palestina, Mali, República Centroafricana, Siria, Ucrania, Nigeria, Pakistán, Congo, Mauritania, Libia, y Yemen son sólo algunas de las más recientes intervenciones militares norteamericanas con su secuela de muerte y desolación. No queremos dicha situación en Nuestra América.

Así, apoyamos las Declaraciones de la Secretaría General de UNASUR que solicita la exclusión de todas las bases militares en nuestra Región de Paz y la afirmación de que ningún país tiene derecho a juzgar la conducta de otro ni muchísimo menos a imponerle sanciones o castigos por cuenta propia.

Nosotros, los Pueblos de América, respaldamos al pueblo cubano y su Revolución, saludamos el regreso a casa de los cinco héroes cubanos, producto de la solidaridad internacional y de la lucha incansable de su pueblo. Exigimos, junto con todos los pueblos del Mundo, el levantamiento inmediato e incondicional del bloqueo genocida contra la República de Cuba por parte del Gobierno de los Estados Unidos y el cierre inmediato de la base militar de Guantánamo, sin más condición que la del respeto a las Leyes Internacionales y a la Carta de las Naciones Unidas.

Nosotros, los Pueblos de América, expresamos, nuestro apoyo incondicional e irrestricto a la Revolución Bolivariana y al gobierno legítimo encabezado por el compañero Nicolás Maduro.

Por tanto rechazamos la injusta, injerencista e inmoral Orden Ejecutiva del Gobierno de los Estados Unidos que ha pretendido señalar a la República Bolivariana de Venezuela como una amenaza a su seguridad nacional y que ya ha merecido el rechazo unánime de todos los países de Nuestra América.

Nosotros, los Pueblos de América, reafirmamos que Puerto Rico es una Nación Latinoamericana y Caribeña, con su propia e inconfundible identidad e historia, cuyos derechos a la Independencia y la Soberanía son violados por una tutela colonial impuesta hace más de un siglo de forma arbitraria por parte del imperialismo Norteamericano, por esa lucha histórica por lograr la soberanía y autodeterminación de Puerto Rico, muchos y entre ellos purgan cárceles como Oscar López Rivera, del cual exigimos su inmediata libertad.

Nosotros, los Pueblos de América, reiteramos nuestro apoyo solidario y esperanzado a los Diálogos por la Paz en Colombia, que se realizan entre el Gobierno de Colombia y las FARC-EP, solicitamos la apertura de una mesa similar con el ELN con el fin de transitar en la construcción de un proceso de paz firme y duradera con Justicia Social. Saludamos las gestiones realizadas por distintos gobiernos para facilitar el éxito de este proceso.

Nosotros, los Pueblos de América, reiteramos nuestro apoyo permanente e incondicional a la República Argentina en sus gestiones para la recuperación de las Islas Malvinas, así mismo, nuestro respaldo al Estado Plurinacional de Bolivia en su justa y postergada aspiración de una salida propia al Mar. Reclamamos el inmediato retiro de las tropas de ocupación en Haití, acción que permitirá su autodeterminación. Exigimos al gobierno de México la presentación con vida de los 43 estudiantes normalistas desaparecidos forzosamente en Ayotzinapa.

Nosotros, los Pueblos de América, manifestamos la necesidad imperiosa de la construcción y profundización de una sociedad nueva, con justicia social y con equidad de género, con la participación activa de los jóvenes y de los diferentes actores sociales, con la solidaridad como un principio fundamental para el desarrollo integral y soberano de nuestros pueblos. Hoy existen en Nuestra América algunas lacayos del imperialismo que intentan sostener e imponer al modelo neoliberal como la solución a los problemas y necesidades de nuestros pueblos, modelo que ha demostrado ser el más eficaz instrumento para profundizar la pobreza, la miseria, la desigualdad, la exclusión y la más injusta distribución de la riqueza que se conoce.

Ante esta situación manifestamos y convocamos a luchar y defender nuestros recursos naturales, la biodiversidad, la soberanía alimentaria, nuestros bienes comunes, la madre tierra y la defensa de los derechos ancestrales de los pueblos originarios y las conquistas y derechos sociales. La lucha por el empleo, el trabajo y salario digno, la seguridad social, las pensiones, la negociación colectiva, la sindicalización, el derecho de huelga, la libertad sindical, salud ocupacional, los derechos económicos y sociales, el respeto a los migrantes y afro descendientes, la erradicación del trabajo infantil y esclavo, justicia con equidad de género.

Todo esto es y será posible si trabajamos en unidad y con el objetivo de construir correlación de fuerzas que permita sustituir del poder al bloque dominante por uno social y político que defienda los intereses de nuestros pueblos.

A 10 años de la derrota del ALCA reafirmamos nuestra lucha contra las nuevas formas de tratados de libre comercio TLC, TPC, TISA, la Alianza del Pacífico. Así también seguimos sosteniendo que la deuda externa de nuestros países es incobrable e impagable por ilegítima e inmoral.

Nosotros, los Pueblos de América, saludamos los procesos de integración que priman la autodeterminación y la soberanía de nuestros pueblos, procesos como ALBA y la CELAC, procesos que han fortalecido la unidad latinoamericana. Creemos necesario complementar estos procesos con la participación de organizaciones sociales, sindicales, populares, para fomentar aún más una integración desde y para los pueblos.

11 de abril de 2015

Ciudad de Panamá, Panamá


Intervenciones


Rafael Correa en la VII Cumbre de las Américas: https://www.youtube.com/watch?v=fYWk6jEgucw

Evo Morales en la VII Cumbre de las Américas: https://www.youtube.com/watch?v=qb6gQDNCVqA&feature=youtu.be

Nicolás Maduro en la VII Cumbre de las Américas: https://www.youtube.com/watch?v=Oz_q6ZoLkSg

Cristina Fernández de Kirchner en la VII Cumbre de las Américas: https://www.youtube.com/watch?v=KLHJeagZJiY

Barack Obama en la VII Cumbre de las Américas: https://www.youtube.com/watch?v=_lbX0cxL-r4

Enrique Peña Nieto en la VII Cumbre de las Américas: https://www.youtube.com/watch?v=EixNDQzV3rA&feature=youtu.be

Intervención en la Cumbre de los Pueblos: https://www.youtube.com/watch?v=iPyUWh1QETE&feature=youtu.be






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miércoles, 8 de abril de 2015

Obama ante Nuestra América

El administrador designado por la oligarquía estadounidense para cuidar sus negocios, el "presidente" que puede, visitará nuestra comarca del mundo.

Esta vez encuentra a Nuestra América más unida que nunca.

Les compartimos este texto que nos han enviado nuestros amigos del Movimiento Mexicano de Solidaridad con Cuba:

 

De Punta del Este a Panamá, el fin de la exclusión de Cuba

Barack Obama había nacido hacía solo cuatro días cuando Ernesto “Che” Guevara fustigó públicamente la política hostil de Estados Unidos hacia Cuba durante una cumbre interamericana, reiteró la disposición de Fidel Castro a dialogar para resolver las diferencias en pie de igualdad y conversó en secreto con un enviado de Washington.

Más de medio siglo después, el ahora mandatario estadounidense asumió el reto de acercarse a su vecino país caribeño, superar enfrentamientos, rencores y tensiones mutuas e iniciar el aún incierto proceso de normalización de relaciones bilaterales.

Este 10 y 11 de abril se encontrará frente a frente en Ciudad de Panamá con el presidente cubano Raúl Castro en la VII Cumbre de las Américas.

Guevara habló en la reunión del Consejo Interamericano Económico y Social de la Organización de Estados Americanos (OEA), el  8 de agosto de 1961, como delegado del gobierno cubano de Fidel Castro, a quien acompañó en la guerrilla que el primero de enero de 1959 derrocó al dictador Fulgencio Batista.

Ese encuentro, realizado en el balneario uruguayo de Punta del Este,  fue el último el que participó Cuba en el concierto interamericano, ya que sería suspendida de la OEA en enero de 1962, en una medida que el organismo levantó oficialmente en junio de 2009.

En la Conferencia de Punta del Este, Estados Unidos formalizó la  Alianza para el Progreso, una propuesta que el presidente John Kennedy (1961-1963) había lanzado meses antes y que nació para contrarrestar la influencia de la Revolución cubana en la región, tras el fracasado intento de su gobierno de invadir la isla, en abril de aquel mismo año.

Al margen de esa reunión, el argentino Guevara sostuvo, el 17 de agosto, un encuentro confidencial en Montevideo con Richard Goodwin, asesor especial para asuntos latinoamericanos de Kennedy, considerado por medios cubanos como el primer contacto directo de alto nivel entre autoridades de ambos países desde la ruptura de las relaciones bilaterales en enero de 1961.

Cinco días después, la Casa Blanca aseguró en un comunicado que esa conversación fue solo un encuentro casual durante un coctel, en el que Goodwin se limitó a escuchar.

Desde entonces, la historia bilateral registra varios intentos frustrados de acercamiento, hasta que ya retirado del poder Fidel Castro, en 2006,  su hermano y sucesor y Obama sorprendieron el 17 de diciembre con el anuncio de su decisión de restablecer las relaciones diplomáticas.

De ahí que buena parte de la atención hacia la VII Cumbre de las Américas se concentre en los dos gobernantes. Obama acude por tercera vez desde 2009 a este foro del que Cuba estuvo excluida hasta ahora y al que llega como resultado de una estrategia diplomática que condujo al   respaldo unánime de la región a su reinserción y a fraguar el deshielo con Estados Unidos.

El politólogo y ensayista cubano Carlos Alzugaray considera al respecto que también hay que tener en cuenta la creciente autonomía de la región. “Se puede decir que Estados Unidos ha perdido la iniciativa y espacio de maniobra” al sur del río Bravo o el río Grande, opinó a IPS.

Tras la  primera Cumbre de las Américas, en 1994, en la ciudad estadounidense de Miami, estas citas pasaron a exhibir una América Latina cada vez menos proclive a las ofertas de Estados Unidos, con un punto de quiebre en la proyectada Área de Libre Comercio de las Américas (Alca), que protagonizó la primera década de encuentros  y quedó enterrada en otro de ellos.

Fue en la IV Cumbre, en la ciudad argentina de Mar del Plata en 2005, cuando el país anfitrión y otros sudamericanos rechazaron el intento de Estados Unidos y Canadá de imponer el Alca en la agenda. Entonces, habían pasado a gobernar en el sur del continente líderes de centro izquierda o izquierda, como el venezolano Hugo Chávez (1999-2013), quien llamó a convertir la reunión en “la tumba del Alca”.

Como contrapropuesta, Chávez, junto con Fidel Castro,  impulsó la creación en diciembre de 2004 de  la hoy llamada Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), integrada por Venezuela, Cuba, Nicaragua, Bolivia, Ecuador, Dominica, Antigua y Barbuda, Santa Lucía, Granada y San Cristóbal y Nieves.

Tres años después nació la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) con la idea de favorecer un desarrollo más armónico, equitativo e integral de la región, conformada por Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Guayana, Paraguay, Perú, Suriname, Uruguay y Venezuela.

Con la excepción de Estados Unidos y Canadá,  todos los países del área integran desde 2011 la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac). Este foro consagró la plena reinserción de Cuba a la concertación política regional, sin la presencia de Canadá y Estados Unidos.

A este nuevo contexto internacional que arropa a la isla, Alzugaray suma las transformaciones internas que lleva a cabo el gobierno de Raúl Castro desde 2008 para modernizar su modelo socialista de desarrollo y los “cambios globales con la creciente presencia de China, en primerísimo lugar, y de Rusia, en la región”.

Pero la Cumbre de Panamá, llamada a satisfacer formalmente la demanda regional del fin de la exclusión de Cuba de la cita de los 35 estados independientes de América y dar un paso significativo en la normalización de La Habana y Washington, tendría que desplazar su atención  hacia la crisis entre Estados Unidos y Venezuela.

Obama emitió el 9 de marzo  un decreto que declara al gobierno de Venezuela,  presidido por Nicolás Maduro, como una amenaza para la seguridad de Estados Unidos, e impone sanciones a algunos de sus funcionarios, en una medida rechazada por la mayoría de países latinoamericanos.

“Ningún país tiene derecho a juzgar la conducta del otro ni muchísimo menos a imponerle sanciones o castigos por su propia cuenta”, advirtió el secretario general de la Unasur, el expresidente colombiano Ernesto Samper. En su opinión, el unilateralismo impedirá a Washington mantener buenas relaciones con América Latina.

“En estas condiciones, va a ser muy difícil que Estados Unidos pueda articular una estrategia hacia la región que tenga en cuenta los intereses latinoamericanos y caribeños y la natural adaptación a los cambios”, reforzó Alzugaray.

A su juicio, Obama cometió “un grave error” en la antesala de una cita que iba a ser la del reencuentro hemisférico. “La región respaldará mayoritariamente a Cuba y a Venezuela”, vaticinó.





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miércoles, 28 de enero de 2015

Raúl en la Cumbre de la CELAC

Los compañeros del Movimiento Mexicano de Solidaridad con Cuba nos han enviado esta transcripción del discurso ofrecido por Raúl Castro en la Cumbre de la CELAC:

Palabras de Raúl en la III Cumbre de la CELAC

Discurso del General de Ejército Raúl Castro Ruz, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, en la III Cumbre de la CELAC, Costa Rica, el 28 de enero de 2015, “Año 57 de la Revolución”.

Estimado Presidente Luis Guillermo Solís;
Estimadas Jefas y Jefes de Estado o de Gobierno de América Latina y el Caribe;
Estimados Jefes de Delegaciones e invitados que nos acompañan:

Nuestra América se ha adentrado en una época nueva y ha avanzado, desde la creación de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, en sus objetivos de independencia, soberanía sobre sus recursos naturales, integración, construcción de un nuevo orden mundial, justicia social y democracia del pueblo, por el pueblo y para el pueblo. Existe hoy un compromiso con la justicia y el derecho de los pueblos superior al de cualquier otro período histórico.

Juntos, somos la tercera economía a nivel mundial, la zona con la segunda mayor reserva petrolera, la mayor biodiversidad del planeta y con una alta concentración de los recursos mineros globales.

Desarrollar la unidad en la diversidad, la actuación cohesionada y el respeto a las diferencias seguirá siendo nuestro primer propósito y una necesidad ineludible, porque los problemas del mundo se agravan y persisten grandes peligros y recios desafíos que trascienden las posibilidades nacionales e incluso subregionales.

En el último decenio, las políticas económicas y sociales y el crecimiento sostenido, nos permitieron enfrentar la crisis económica global y posibilitaron una disminución de la pobreza, el desempleo y la desigual distribución de ingresos.

Las profundas transformaciones políticas y sociales llevadas a cabo en varios países de la región han traído la dignidad a millones de familias que han salido de la pobreza.

Pero la región de América Latina y el Caribe es aún la más desigual del planeta. En promedio, el 20% de los hogares con menores ingresos capta el 5% de los ingresos totales; 167 millones de personas sufren todavía de la pobreza, uno de cada cinco menores de 15 años vive en la indigencia y la cifra de analfabetos supera los 35 millones.

La mitad de nuestros jóvenes no tienen educación secundaria o noveno grado de enseñanza, pero en el sector de menos ingresos no la completa el 78%. Dos tercios de la nueva generación no llegan a la universidad.

Crecen las víctimas del crimen organizado y de la violencia que amenazan la estabilidad y el progreso de las naciones.

¿Qué pensarán las decenas de millones de marginados acerca de la democracia y los derechos humanos? ¿Cuál será su juicio sobre los modelos políticos? ¿Qué opinarán acerca de las leyes electorales? ¿Es esta la sociedad civil que toman en cuenta los gobiernos y las organizaciones internacionales? ¿Qué dirían si se les consultara sobre las políticas económicas y monetarias?

Poco tienen que mostrar a nuestra región, en estos aspectos, muchos de los Estados industrializados donde la mitad de sus jóvenes están en el desempleo, se descarga la crisis sobre los trabajadores y los estudiantes a los que se reprime, mientras se protege a los banqueros, se impide la sindicalización, se paga inferior salario a las mujeres por trabajo igual, se aplican políticas inhumanas contra los inmigrantes, crece el racismo, la xenofobia, el extremismo violento y tendencias neofascistas, y donde los ciudadanos no votan porque no ven alternativa a la corrupción de la política o saben que las promesas electorales se olvidan muy pronto.

Para alcanzar la llamada inclusión social y la sostenibilidad ambiental, tendremos que crear una visión propia sobre los sistemas económicos, los patrones de producción y consumo, la relación entre el crecimiento económico y el desarrollo y, también, sobre la eficacia de los modelos políticos.

Debemos superar las brechas estructurales, asegurar educación gratuita y de alta calidad, cobertura universal y gratuita de salud, seguridad social para todos, igualdad de oportunidades, lograr el ejercicio pleno de todos los derechos humanos por todas las personas.

Dentro de tales esfuerzos, será elemental deber la solidaridad y la defensa de los intereses del Caribe y, en particular, de Haití.

Se precisa un nuevo orden económico, financiero y monetario internacional, donde tengan cabida y prioridad los intereses y necesidades de los países del Sur y de las mayorías, donde no prevalezcan los que impone la concentración del capital y el neoliberalismo.

La Agenda de Desarrollo después del 2015 debe ofrecer soluciones a los problemas estructurales de las economías de la región y generar los cambios que conduzcan al desarrollo sostenible.

Es también imprescindible construir un mundo de paz, sin el cual es imposible el desarrollo, regido por los Principios de la Carta de las Naciones Unidas y del Derecho Internacional.

La firma por los Jefes de Estado y Gobierno de la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, significó un paso histórico y ofrece una referencia para las relaciones entre nuestros Estados y con el resto del mundo.

La solidaridad en Nuestra América será decisiva para hacer avanzar los intereses comunes.

Expresamos enérgica condena a las inaceptables e injustificadas sanciones unilaterales impuestas a la República Bolivariana de Venezuela y a la continuada intervención externa dirigida a crear un clima de inestabilidad en esa hermana nación. Cuba, que conoce todas esas historias profundamente por haberlas padecido durante más de 50 años, reitera su más firme respaldo a la Revolución Bolivariana y al Gobierno legítimo conducido por el presidente Nicolás Maduro Moros.

Nos unimos a la República Argentina en su reclamo de las islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes. Apoyamos a la nación suramericana y a su Presidenta Cristina Fernández, que enfrenta los ataques de los fondos especulativos y las decisiones de cortes venales, violatorias de la soberanía de ese país.

Reafirmamos la solidaridad con el pueblo y gobierno de Ecuador, que preside Rafael Correa, en apoyo a sus demandas de reparación por los daños ambientales provocados por la trasnacional Chevron en la amazonia ecuatoriana.

Como hemos dicho en otras ocasiones, la Comunidad estará incompleta mientras falte Puerto Rico. Su situación colonial es inadmisible, y su carácter latinoamericano y caribeño no admite lugar a dudas.

En el proceso de paz de Colombia, son significativos los acuerdos alcanzados por el Gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia – Ejército del Pueblo en la Mesa de Conversaciones que se desarrolla en La Habana. Nunca antes se había avanzado tanto en la dirección de alcanzar la paz. Cuba, en su condición de garante y sede de estas conversaciones, proseguirá brindando las facilidades necesarias y contribuyendo en todo lo posible al fin del conflicto y la construcción de una paz justa y duradera en la hermana Colombia.

Daremos resuelto apoyo, como hasta ahora, al justo reclamo de los países del Caribe de reparación por los daños de la esclavitud y el colonialismo, así como nos opondremos resueltamente a la decisión de privarlos de recursos financieros imprescindibles con pretextos tecnocráticos al pretender considerarlos de renta media.

Saludamos los excelentes progresos alcanzados en el Foro CELAC-China y en los vínculos de la región con el grupo BRICS.

Reiteramos la preocupación por los enormes y crecientes gastos militares impuestos al mundo por Estados Unidos y la OTAN, así como el intento de extender la agresiva presencia de esta hasta las fronteras de Rusia, con la cual tenemos históricas y fraternales relaciones, mutuamente provechosas. Declaramos enérgica oposición a la imposición de sanciones unilaterales e injustas contra esa nación.

La creciente agresividad de la doctrina militar de la OTAN y el desarrollo de guerras no convencionales, que ya han tenido devastadoras consecuencias y graves secuelas, amenazan la paz y la seguridad internacionales.

Para Cuba, el principio de igualdad soberana de los Estados y de autodeterminación de los pueblos es irrenunciable.

La Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas debe usar sus facultades para preservar la paz y la seguridad internacionales ante los dobles raseros, excesos y omisiones del Consejo de Seguridad.

No debe esperar más para asegurar su plena membresía a Palestina, a la que expresamos la solidaridad del pueblo y gobierno cubanos. Debe cesar el veto en el Consejo de Seguridad para garantizar impunidad a los crímenes de Israel.

África, donde están también nuestras raíces, no necesita consejos ni intromisión, sino transferencia de recursos financieros, tecnología y trato justo. Siempre defenderemos los intereses legítimos de las naciones con las que luchamos hombro con hombro contra el colonialismo y el apartheid y con las que sostenemos fraternales relaciones y cooperación. Siempre recordaremos su invariable solidaridad y apoyo.

La voz de Cuba defenderá sin descanso las causas justas y los intereses de los países del Sur y será leal a sus objetivos y posiciones comunes sabiendo que Patria es Humanidad. La política exterior de la Revolución cubana seguirá siendo fiel a sus principios.

Estimadas y estimados colegas:

El pasado 17 de diciembre, regresaron a su Patria los luchadores antiterroristas cubanos Gerardo Hernández, Ramón Labañino y Antonio Guerrero, que junto a Fernando González y René González son para nosotros motivo de orgullo y ejemplo de firmeza.

El Presidente de Estados Unidos reconoció el fracaso de la política contra Cuba aplicada por más de cincuenta años y el completo aislamiento que ha provocado a su país; el daño que el bloqueo ocasiona a nuestro pueblo y ordenó la revisión de la obviamente injustificable inclusión de la isla en la Lista de Países Patrocinadores del Terrorismo Internacional.

También ese día, anunció la decisión de restablecer las relaciones diplomáticas de Estados Unidos con nuestro Gobierno.

Estos cambios son el resultado de casi siglo y medio de heroica lucha y fidelidad a los principios del pueblo cubano. Fueron también posibles gracias a la nueva época que vive nuestra región, y al sólido y valiente reclamo de los gobiernos y pueblos de la CELAC.

Han sido una reivindicación para Nuestra América que actuó en estrecha unidad por este objetivo en la Organización de las Naciones Unidas y en todos los ámbitos.

Precedidos por la Cumbre del ALBA en Cumaná, Venezuela, los debates sostenidos en el 2009 en la Cumbre de las Américas en Puerto España, Trinidad y Tobago, llevaron al Presidente Obama, recién electo, a plantear un nuevo comienzo con Cuba.

En Cartagena, Colombia, en el 2012, se produjo una fuerte discusión con un planteamiento unánime y categórico contra el bloqueo, ocasión en que incitó a un importante dirigente norteamericano a referirse a la misma como el gran fracaso de Cartagena o desastre —fue el término exacto— y se debatió sobre la exclusión de Cuba de estos eventos. Ecuador, en protesta, había decidido ausentarse. Venezuela, Nicaragua y Bolivia plantearon que no asistirían a otra Cumbre sin Cuba y recibieron el apoyo de Brasil, Argentina y Uruguay. La Comunidad del Caribe asumió igual postura. México y las restantes naciones se pronunciaron asimismo.

El presidente panameño, Juan Carlos Varela, antes de su toma de posesión, hizo saber con determinación que invitaría a Cuba, con plenos derechos e igualdad de condiciones, a la VII Cumbre de las Américas y así lo hizo. Cuba inmediatamente declaró que asistiría.

Se demuestra la certeza de Martí cuando escribió que “un principio justo, desde el fondo de una cueva, puede más que un ejército” (Aplausos).

A todos los presentes les expreso la más profunda gratitud de Cuba.

A los 188 Estados que votan contra el bloqueo en las Naciones Unidas, a los que hicieron similar reclamo en la Asamblea General, Cumbres y Conferencias internacionales y a todos los movimientos populares, fuerzas políticas, parlamentos y personalidades que se movilizaron incansablemente con ese objetivo, les agradezco sinceramente a nombre de la Nación.

Al pueblo de Estados Unidos que manifestó creciente oposición a la política de bloqueo y hostilidad, de más de cinco décadas, también le reitero nuestro agradecimiento y amistosos sentimientos.

Estos resultados demuestran que gobiernos que tienen profundas diferencias pueden encontrar solución a los problemas mediante un diálogo respetuoso e intercambios, basados en la igualdad soberana y la reciprocidad, en beneficio de sus respectivas naciones.

Como he afirmado reiteradamente, Cuba y Estados Unidos debemos aprender el arte de la convivencia civilizada, basada en el respeto a las diferencias entre ambos gobiernos y en la cooperación en temas de interés común, que contribuya a la solución de los desafíos que enfrentan el hemisferio y el mundo.

Pero no se debe pretender que, para ello, Cuba tenga que renunciar a sus ideales de independencia y justicia social, ni claudicar en uno solo de nuestros principios, ni ceder un milímetro en la defensa de la soberanía nacional.

No nos dejaremos provocar, pero tampoco aceptaremos ninguna pretensión de aconsejar ni presionar en materia de nuestros asuntos internos. Nos hemos ganado este derecho soberano con grandes sacrificios y al precio de los mayores riesgos.

¿Acaso podrían restablecerse las relaciones diplomáticas sin reanudar los servicios financieros a la Sección de Intereses de Cuba y su Oficina Consular en Washington, cortados como consecuencia del bloqueo financiero? ¿Cómo explicar el restablecimiento de relaciones diplomáticas sin que se retire a Cuba de la Lista de Estados Patrocinadores del Terrorismo Internacional? ¿Cuál será, en lo adelante, la conducta de los diplomáticos estadounidenses en La Habana respecto a la observancia de las normas que establecen las Convenciones Internacionales para las Relaciones Diplomáticas y Consulares? Es lo que nuestra delegación ha dicho al Departamento de Estado en las conversaciones bilaterales de la semana pasada y se requerirán más reuniones para tratar estos temas.

Hemos compartido con el Presidente de Estados Unidos la disposición de avanzar hacia la normalización de las relaciones bilaterales, una vez que sean restablecidas las relaciones diplomáticas, lo que implica adoptar medidas mutuas para mejorar el clima entre ambos países, resolver otros problemas pendientes y avanzar en la cooperación.

La situación actual abre, modestamente, una oportunidad al hemisferio de encontrar nuevas y superiores formas de cooperación que convienen a las dos Américas. Ello permitiría resolver acuciantes problemas y abrir nuevos caminos.

El texto de la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz constituye la plataforma indispensable para ello, incluido el reconocimiento de que todo Estado tiene el derecho inalienable a elegir su sistema político, económico, social y cultural, sin injerencia en ninguna forma por parte de otro Estado, lo que constituye un principio irrenunciable de Derecho Internacional.

El problema principal no ha sido resuelto. El bloqueo económico, comercial y financiero, que provoca enormes daños humanos y económicos y es una violación del Derecho Internacional, debe cesar.

Recuerdo el memorándum del subsecretario Mallory, de abril de 1960, que, a falta de una oposición política efectiva, planteaba el objetivo de crear en Cuba hambre, desesperación y sufrimiento para provocar el derrocamiento del gobierno revolucionario. Ahora, todo parece indicar que el objetivo es fomentar una oposición política artificial por medios económicos, políticos y comunicacionales.

El restablecimiento de las relaciones diplomáticas es el inicio de un proceso hacia la normalización de las relaciones bilaterales, pero esta no será posible mientras exista el bloqueo, no se devuelva el territorio ilegalmente ocupado por la Base Naval de Guantánamo (Aplausos), no cesen las trasmisiones radiales y televisivas violatorias de las normas internacionales, no haya compensación justa a nuestro pueblo por los daños humanos y económicos que ha sufrido.

No sería ético, justo ni aceptable que se pidiera a Cuba nada a cambio. Si estos problemas no se resuelven, este acercamiento diplomático entre Cuba y Estados Unidos no tendría sentido.

No puede esperarse tampoco que Cuba acepte negociar los aspectos mencionados por nuestros asuntos internos, absolutamente soberanos.

Se pudo avanzar en esta reciente negociación porque nos tratamos recíprocamente con respeto, como iguales. Para seguir avanzando, tendrá que ser así.

Hemos seguido con atención el anuncio del Presidente de Estados Unidos de algunas decisiones ejecutivas para modificar ciertos aspectos de la aplicación del bloqueo.

Las medidas publicadas son muy limitadas. Persisten la prohibición de créditos, del uso del dólar en nuestras transacciones financieras internacionales; se impiden los viajes individuales de norteamericanos bajo la licencia para los llamados intercambios “pueblo a pueblo”, se condicionan estos a fines subversivos y se impide también que viajen por vía marítima. Continúa prohibida la adquisición en otros mercados de equipos y tecnologías que tengan más de un 10% de componentes norteamericanos y las importaciones por Estados Unidos de mercancías que contengan materias primas cubanas, entre muchísimas otras.

El presidente Barack Obama podría utilizar con determinación sus amplias facultades ejecutivas para modificar sustancialmente la aplicación del bloqueo, lo que está en sus manos hacer, aun sin la decisión del Congreso.

Pudiera permitir en otros sectores de la economía todo lo que ha autorizado en el ámbito de las telecomunicaciones con evidentes objetivos de influencia política en Cuba.

Ha sido significativa su decisión de sostener un debate con el Congreso con el objetivo de la eliminación del bloqueo.

Los voceros del gobierno norteamericano han sido claros en precisar que cambian ahora los métodos, pero no los objetivos de la política, e insisten en actos de injerencia en nuestros asuntos internos que no vamos a aceptar. Las contrapartes estadounidenses no deberían proponerse relacionarse con la sociedad cubana como si en Cuba no hubiera un gobierno soberano (Aplausos).

Nadie podría soñar que la nueva política que se anuncia acepte la existencia de una Revolución socialista a 90 millas de la Florida.

Se quiere que en la Cumbre de las Américas de Panamá esté la llamada sociedad civil y eso es lo que Cuba ha compartido siempre. Protestamos por lo que ocurrió en la Conferencia de la Organización Mundial de Comercio en Seattle, en las Cumbres de las Américas de Miami y Quebec, en la Cumbre de Cambio Climático de Copenhague, o cuando se reúne el G-7 o el Fondo Monetario Internacional, donde se le situó detrás de cercas de acero, bajo una brutal represión policial, confinada a decenas de kilómetros de los eventos.

Claro que la sociedad civil cubana asistirá y yo espero que no haya restricciones para las organizaciones no gubernamentales de nuestro país que obviamente no tienen ni les interesa tener ningún estatus en la OEA pero sí cuentan con el reconocimiento de la ONU.

Espero poder ver en Panamá a los movimientos populares y las Organizaciones No Gubernamentales que abogan por el desarme nuclear, ambientalistas, contra el neoliberalismo, los Occupy Wall Street y los Indignados de esta región, los estudiantes universitarios y secundarios, los campesinos, los sindicatos, las comunidades originarias, las organizaciones que se oponen a la contaminación de los esquistos, las defensoras de los derechos de los inmigrantes, las que denuncian la tortura, las ejecuciones extrajudiciales, la brutalidad policial, las prácticas racistas, las que reclaman para las mujeres salario igual por trabajo igual, las que exigen reparación por los daños a las compañías trasnacionales.

Sin embargo, los anuncios realizados el 17 de diciembre han concitado reconocimiento mundial y el presidente Obama ha recibido por ello muy amplio apoyo en su país.

Algunas fuerzas en Estados Unidos tratarán de abortar este proceso que comienza. Son los mismos enemigos de una relación justa de Estados Unidos con América Latina y el Caribe, son los que entorpecen las relaciones bilaterales de muchos países de nuestra región con esa nación. Son los que siempre chantajean y presionan.

Sabemos que el cese del bloqueo será un camino largo y difícil que requerirá del apoyo, la movilización y la acción resuelta de todas las personas de buena voluntad en Estados Unidos y en el mundo; de la aprobación por parte de la Asamblea General de las Naciones Unidas, en su próxima sesión, de la resolución que reclama ponerle fin y, muy en particular, de la acción concertada de Nuestra América.

Estimadas Jefas y Jefes de Estado y Gobierno:
Estimados amigos:

Felicitamos a Costa Rica, al Presidente Solís y a su gobierno por la labor desarrollada al frente de la CELAC. Damos la bienvenida y prestaremos pleno apoyo al Ecuador y al Presidente Correa que presidirá la Comunidad en el 2015.

Muchas gracias.






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jueves, 27 de noviembre de 2014

Transiciones

Tras leer este artículo de Cubainformación nos ha quedado un muy mal sabor de boca.

¿Cómo es posible el gobierno de Cuba se haya prestado a organizar una conferencia en la que se permitió a un alto cargo del régimen borbónico franquista propagar las mentiras de la supuesta transición democrática en el estado español?

¿Se ha olvidado La Habana que Madrid es uno de los aliados más fieles de Washington en su particular cruzada en contra de Cuba?

¿No se han enterado en Cuba todas los crímenes de lesa humanidad que se han ocultado con esa mascareta de una supuesta llegada de la democracia?

Y encima, el asunto ha sido utilizado... para atacar a Cuba.

¿De verdad no entienden que con los españoles no se puede ceder un milímetro?

Lean:


José Manzaneda | Coordinador de Cubainformación

El Ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel García-Margallo, se entrevistó en La Habana con varios representantes del Gobierno cubano. Pero no fue recibido por el Presidente Raúl Castro, lo que ha sido calificado por los grandes medios españoles como “plante”, “plantón” o “desplante”. Algunos buscaban retorcidas explicaciones, como el canal Antena 3: “La entrevista con el Presidente cubano –explicaba una de las presentadoras del informativo- no figuraba en el programa oficial, pero se daba por descontada. El motivo del desplante tendría su origen en la conferencia pronunciada el día anterior, en la que Margallo hizo un detallado recorrido por la transición española y dijo que se podía aplicar a Cuba, aunque no citó a la Isla directamente”.

Esta explicación parece poco coherente, si tenemos en cuenta que la citada conferencia fue organizada por el propio Gobierno cubano, y su título anunciado no dejaba lugar a la sorpresa: "Vivir la transición. Una visión biográfica del cambio en España". Ningún malestar posible, por tanto, en el Gobierno cubano, que invitó a la conferencia –según el diario español El País- a cerca de “medio millar” de personas. Este medio –por cierto- trataba de poner el habitual toque de intriga, al subrayar que al acto solo se podía acceder “por rigurosa invitación y hasta la prensa acreditada tuvo problemas para acceder al salón”. Suponemos que el periodista de El País no ha asistido nunca a una conferencia en Madrid de un ministro extranjero, para poder conocer de cerca qué son “problemas de acceso” y qué significa acudir “por rigurosa invitación”.

Medios españoles aún más a la derecha añadían toques épicos a la citada conferencia del ministro. El ABC afirmaba que Margallo “aprovechó (...) para ensalzar la Transición española y su rumbo hacia las libertades”, en una “contundente y valiente defensa de la democracia”.

El mensaje único de toda la prensa española, sin excepción, ha sido que el ministro español lanzó un “guiño”, un mensaje implícito al Gobierno cubano. “Ninguna referencia expresa a Cuba –interpretaba la Enviada especial de Televisión Española Yolanda Álvarez- en una conferencia cargada de guiños”.

Porque, si hay algo incrustado en el imaginario mediático español –e impuesto en la opinión pública-, es el paralelismo entre la Revolución cubana y el franquismo español, cuyo final común e inevitable sería un “transición” a un supuesto sistema “democrático”. “El consenso, el pluralismo político o el deseo de concordia –oíamos en Televisión Española- son algunos de los valores de la transición española que Margallo ha destacado en Cuba, un país comunista que trata de actualizar su sistema económico pero donde de momento no se habla de reformas democráticas”. “A ver si España puede tener un cierto papel –declaraba a Antena 3 un profesor de la Universidad privada San Pablo, entrevistado en calidad de “experto”- en un proceso de supuesta democratización de Cuba”.

De ahí que la palabra “régimen” –término empleado como sustitutivo de “dictadura”-, de igual modo que fue empleado por el movimiento antifascista para señalar al franquismo, ahora es utilizado por los medios para denominar al Gobierno revolucionario cubano.

Pero, dejando a un lado la citada conferencia, el viaje del ministro español García-Margallo sí tuvo detalles de una insultante arrogancia. Porque ¿se imaginan que un Ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, en una rueda de prensa en Madrid, pidiera al Gobierno español la nacionalización de la banca, la paralización de los recortes sociales, o un aumento del sector público en la economía? Pues es exactamente lo que hizo José Manuel García-Margallo en La Habana: dictar lecciones a Cuba –entre otros aspectos- de lo que debe hacer con su economía. “España desearía un ritmo más rápido en las reformas económicas iniciadas en Cuba que den un margen mayor a la iniciativa privada y a la inversión extranjera”.

Esta intromisión reiterada en la política interna de Cuba sí puede explicar por qué el Presidente Raúl Castro –que ha recibido a cargos extranjeros de menor rango - no recibiera al ministro de Exteriores español.

Recordemos cómo García-Margallo, al asumir su cargo en 2011, aseguró que no viajaría a Cuba sin reunirse allí con la llamada “disidencia”. Hace unos días se desdecía, y lo justificaba por un “cambio de las circunstancias”. El propio García-Margallo reconocía en Onda Cero que tal “cambio de las circunstancias” no es otro que el fracaso del intento de aislamiento internacional a Cuba llevado a cabo por EEUU, España y la Unión Europea: “Desde el punto de vista internacional la situación ha cambiado de forma dramática. Cuba, que en el año 1996, cuando la Unión Europea adoptó la Posición Común, estaba aislada, hoy tiene un papel fundamental no sólo en el ALBA (países de la Alianza Bolivariana), sino también en UNASUR (Unión de Naciones Suramericanas), y ha presidido la CELAC (Comunidad de  Estados Latinoamericanos y Caribeños), que es el organismo regional con el que se entiende la Unión Europea”.

Mientras, siete expresos “disidentes” cubanos –siete- protestaban por este viaje ante la sede en Madrid del Partido Popular, al que acusaban de haberlos manipulado “para que nos peleáramos –palabras textuales- con el gobierno anterior (del PSOE)”. La fotografía de estas siete personas no solo refleja el poder de convocatoria de este supuesto “exilio opositor” cubano. También ilustra a la perfección el “cambio de las circunstancias” en la geopolítica española en relación a Cuba.


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domingo, 23 de febrero de 2014

Explicando Venezuela

Este escrito ha llegado a nosotros por correo electrónico:

Venezuela y la Unidad Latinoamericana

Jorge Luis Elizondo | Abogado y Profesor Universitario (UNR)

Los medios hegemónicos y algunos políticos de la oposición condenan al gobierno venezolano por lo que denominan la “represión de los estudiantes”, como  si fuera el responsable de la violencia y de las agresiones armadas que han  provocado a la fecha nueve muertos y numerosos heridos.

Observamos en los  últimos días algunos comentarios en los que se exhorta al Presidente Nicolás  Maduro a “abrirse al diálogo” y “reconocer la legitimidad de sus  opositores”.

En cuanto a legitimidades se trata, creo que en primer  lugar es necesario que la derecha venezolana reconozca la legitimidad de un  gobierno que ha sido elegido democráticamente en comicios transparentes, y del  proceso revolucionario que iniciara el Comandante Hugo Chávez en 1999. En lo que  respecta al reconocimiento de las fuerzas de oposición, el gobierno sólo puede reconocer a aquellas que se expresan a través de los mecanismos institucionales previstos por la Constitución Bolivariana y las leyes vigentes. Ningún país del  mundo puede reconoce legitimidad alguna a fuerzas que llevan adelante un proceso  de desestabilización tendiente a forzar la renuncia del Presidente o concretar  un golpe de Estado. Los ataques al Ministerio Público y a otros edificios que  son sedes del gobierno constituyen atentados contra las instituciones  democráticas; la creación de un clima permanente de guerra civil, demuestran que  no se trata de simples protestas, sino de un plan destinado a destruir las bases  del proceso de profundas transformaciones iniciado por Chávez en 1999.

El  periodista citado le dice a Nicolás Maduro que “existe una mitad del país que no  cabe en su proyecto de sociedad; se lo han dicho en las urnas”.

Me parece que  los que “no caben” en el proyecto de una sociedad más justa e igualitaria son  sólo las clases dominantes que temen se las despoje de sus privilegios; los que  se beneficiaron durante más de un siglo de la renta petrolera, mientras el  pueblo venezolano padecía hambre, desocupación, falta de vivienda y demás males  propios de la exclusión social. Por el contrario, la política de inclusión  social del chavismo ha hecho posible que Venezuela haya disminuido la pobreza de  un 64 % a un 24 % de la población, elacceso a la educación en todos sus niveles  y que los servicios médicos estén al alcance de todo el pueblo. Hay millones de  seres humanos y familias que estaban excluidos - y por lo tanto no cabían en el  proyecto neoliberal- que hoy sí tienen cabida y se abren masivamente a la  participación política y social.

Hay quienes aconsejan “moderar las  pasiones” y temen que Venezuela “pueda pasar a una confrontación más  catastrófica, de alcances impredecibles”.

En realidad, se ven forzados a  reconocer que Maduro y la revolución bolivariana cuentan con un caudal  mayoritario de la población; y temen que este proceso se profundice y finalmente  expropie a las clases dominantes, avanzando hacia el socialismo.

Los que se  escandalizan por el hecho de que la Revolución se defienda y aconsejan  “moderación” al Presidente elegido por los venezolanos son los mismos  medios  que nada dijeron cuando durante el “Caracazo”, del 27 de Febrero de  1989, la represión ordenada por el entonces Presidente Carlos Andrés Pérez  provocó la muerte de 800 venezolanos en las calles de Caracas. Son los mismos  que durante cuatro décadas se beneficiaron de las dictaduras y el neoliberalismo  implantados a sangre y fuego en América Latina, aún en el marco de un régimen  aparentemente democrático como el que tenía por entonces Venezuela.

El  respaldo al gobierno constitucional de Venezuela supone el reconocimiento del  derecho de éste a defenderse de un golpe de Estado en marcha, con los  ingredientes que son típicos de la preparación de un clima de violencia.

Como lo  demuestran los ejemplos de Chile de Allende (1973) y Argentina (1976), los  grupos económicos nacionales y transnacionales desatan la inflación, el  desabastecimiento,  la especulación, sabotajes de servicios públicos, etc.,  cuya responsabilidad siempre se imputa al gobierno, con el fin de alentar el  descontento social y justificar la violencia planificada por las clases  dominantes.  Los mecanismos son ya demasiado conocidos por los argentinos,  que hemos vivido recientemente varios episodios que sorprenden por su sucesión y  sincronización: la rebelión policial de Diciembre, el golpe de mercado de Enero,  finalmente contenido por el gobierno, y el desabastecimiento y la escalada de  precios de productos de primera necesidad destinada a hacer fracasar la política  de Precios Cuidados.

La derecha que expresa políticamente a los sectores  económicos más concentrados teme que Venezuela profundice su revolución en el  marco de un sistema incuestionablemente democrático, con plena vigencia de la  Constitución, con dieciocho elecciones ganadas por el chavismo. Pero  fundamentalmente les preocupa que el fervor revolucionario del pueblo venezolano  contagie a los demás pueblos de América; y que finalmente transitemos en unidad  el camino hacia la segunda y definitiva independencia.

Preocupa a EE UU y a  las corporaciones transnacionales que se consoliden la CELAC, la UNASUR, el ALBA  y el Mercosur, como el hecho de que Venezuela haya impulsado y continúe  potenciando estas experiencias de unidad de los pueblos de América y el  Caribe.  Los países de la CELAC representan un Producto Bruto Interno de  6,3 billones de dólares, la principal reserva petrolera del mundo (338.000  millones de barriles de petróleo), el tercer lugar en la producción de energía  eléctrica y la principal economía productora de alimentos. Existe la posibilidad  de coordinar el uso de las reservas a nivel de los países del UNASUR (que  alcanzan a la suma de 600.000 millones de dólares) para constituir un fondo  anticíclico destinado a ayudar a los países en caso de especulaciones  financieras que pongan en riesgo sus economías.

Pero es necesario que los  países de nuestra América den pasos decididos hacia el control de sus recursos  naturales: la tierra, el agua, el petróleo, la energía,  porque –de lo  contrario- los instrumentos regionales creados serán impotentes para enfrentar  la ofensiva del capital financiero en la búsqueda de nuevas posibilidades de  expansión.

El papel que jugara Hugo Chávez tanto en la creación de  estos instrumentos como en la desestructuración del ALCA, proyecto del  imperialismo que quedara sepultado en Mar del Plata en 2006, y su continuidad  política a través del gobierno de Maduro, y los riesgos de una intervención  extranjera, reclaman una solidaridad mucho más activa, porque se halla en  peligro no sólo la soberanía de Venezuela, sino la de todos los pueblos que han  iniciado procesos democráticos de transformación económica, social, política y  cultural. 






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martes, 6 de diciembre de 2011

Entrevista a 'Carlos'

'Carlos' no es para nada el que nos pintan los grandes consorcios de la información.

Aquí les dejamos con esta entrevista dada a conocer en las páginas de Rebelión:


Indira Carpio Olivo y Ernesto J. Navarro | Periodistas intragables

Ilich Ramírez Sánchez -IRS- es un revolucionario venezolano secuestrado y retenido ilegalmente por el gobierno francés desde 1994. Practicó -practica- el internacionalismo contra los poderes que dominan al mundo: el imperialismo y el sionismo. Durante las décadas 70 y 80 del siglo XX, comandó operaciones armadas a favor de la liberación del pueblo palestino.

Autodeclarado marxista-comunista, IRS tiene 62 años. Nacido tachirense se nacionalizó palestino. Habla 6 idiomas y grita en la cara a sus captores: «Me cago en ustedes».

Actualmente tiene fuera de quicio a la camarilla de verdugos que «montaron» un nuevo juicio en su contra. «Soy un trofeo viviente del sionismo y el imperialismo estadounidense», nos confiesa.

A casi un mes del nuevo juicio al que hace frente y de que el Presidente venezolano Hugo Chávez girara instrucciones para ayudarlo, logramos entrevistar telefónicamente, con ayuda de su hermano Vladimir Ramírez Sánchez, a la leyenda viva de la lucha revolucionaria, al comandante Carlos.

– Hola compañero ¿cómo está?

IRS: Hola camaradas… aquí aguantando, aguantando.

– ¿Cuál es su opinión sobre aquellos compañeros que abandonaron la lucha revolucionaria y ahora son usados para declarar en su contra?

IRS: Primeramente, la lucha armada no es una opción. No creo que una persona normal pueda ser partidaria de la lucha armada. La lucha armada es una obligación impuesta por circunstancias históricas. Todo lo que se pueda hacer sin violencia hay que hacerlo sin violencia. Los primeros que tenemos que actuar contra la violencia somos la vanguardia revolucionaria armada que sacrificamos nuestras vidas y la de nuestros camaradas por estar allí, como punta de lanza contra el imperialismo y el sionismo. Eso tiene que estar claro.

Uno no puede decir simplemente «estoy con la lucha armada o estoy contra la lucha armada», porque la lucha armada es una necesidad histórica, una circunstancia objetiva que nos impone el enemigo para defender las causas justas.

Ahora, cuando una persona abandona la lucha armada no es necesariamente un traidor. Aunque la lucha armada se imponga en un momento determinado hay gente que no puede.

Que alguien diga que no aguanta más, que no puede seguir la lucha armada, no lo hace un traidor. Uno no puede obligar a que todo el mundo pertenezca a la vanguardia. Ha habido camaradas que no pudieron seguir en la lucha armada y se fueron. Eso no es vergonzoso.

Lo vergonzoso es salirse, denunciar y atacar por cobardía, por oportunismo. Eso es otra cosa.

Los que tenemos el honor de sacrificarnos en la vanguardia revolucionaria no tenemos por qué agachar la mirada. No todo el mundo tiene la capacidad de tomar las armas y batirse y combatir en las calles, en las montañas. Eso es objetivo ¿No?

– En ese sentido, ¿qué opinión le merece la retirada de Euskadi Ta Askatasuna ETA de la lucha armada revolucionaria, justo cuando gana las elecciones un gobierno declaradamente de extrema derecha?

IRS: Se da cuenta uno de lo que está pasando en la sociedad española.

El socialismo español actual ha puesto la cagada completa. Ha enviado tropas a Afganistán y retiraron a los soldados del sur de Irak, porque el ejército español no quería estar en Irak, en todo caso. Estaba trabajando como sirviente del imperialismo.

Ha puesto la cagada desde el punto de vista de la economía, ha arruinado al país con posiciones ultraliberales. Y ante eso, es normal que el pueblo reaccione. Si vamos a tener políticas de derecha, entonces tengamos un gobierno de derechas. Es lamentable y triste.

Ahora la cuestión de la lucha armada, yo no tengo los medios en mis manos, ni los detalles reales de lo que ocurre con la organización nacionalista revolucionaria ETA. Si hay que acabar con la lucha revolucionaria o continuar con la lucha armada, no les puedo decir.

Pero si se puede llegar al mismo objetivo de la independencia del País vasco, el norte y el sur de los Pirineos, sin violencia, es mejor ¿Por qué no? Si las condiciones están dadas para eso.

No puedo dar una opinión precisa porque no tengo todos los elementos, pero si tengo una relación personal histórica de muchos muchos años con el movimiento independentista vasco.

En todo caso, no voy a denunciar ni a los unos ni a los otros. No lo digo por oportunismo, sino porque uno no sabe lo que ocurre por dentro. Si yo estuviera fuera de la cárcel sabría más rápidamente la realidad. Sé que están divididos, lo que yo llamo ETA buena y ETA mala.

Ya veremos los resultados. Lo importante es lo que quiere el pueblo y si las condiciones están dadas para llegar a la independencia sin violencia, es mejor.

– En Francia es un escándalo su declaración en la que no se asume ni culpable, ni inocente de lo que se le acusa. Pero no lo es el secuestro del que es víctima y la ilegalidad de los juicios que le imponen ¿Qué puede decirnos al respecto?

IRS: Es un juicio torcido.

Primeramente, no hay jurado. Es una corte especial declarada por el Parlamento francés, una vaina así. De los primeros dos atentados se me acusa como instigador. Acá en Francia eso es inconstitucional: perseguir a alguien o juzgar a alguien por delitos cometidos antes de la existencia de la ley con la que se es juzgado.

Es decir, los atentados por los cuales se me señalan son anteriores a la ley que les permitiría juzgarme sin jurado, por ejemplo.

He presidido tribunales y cortes marciales revolucionarias durante 20 años y tengo cierta experiencia y lo primero que se le pregunta a alguien juzgado es cómo se declara: «¿Señor, ciudadano, comandante, usted se declara inocente o culpable?»

A mí nunca me preguntaron eso. Yo fui el que dije, haciendo una observación, a los días que comenzó la cuestión, «ustedes nunca me lo preguntaron». Para eso hay tres respuestas posibles: se declara uno inocente, culpable, o uno le dice «ME CAGO EN USTEDES» de una manera popular. Pero eso es menos grosero en francés que en español. Eso es algo así como «políticos, váyanse al carajo».

Yo no tengo por qué darles ninguna validez. Yo soy el que pregunta, porque lo que ellos me preguntan a mí son puras pendejadas. -¿Usted es usted, o no es usted?-, inquieren. -Si usted no sabe quién soy yo, entonces para qué me juzga, respondo. -¿Tiene algo contra mí?, les digo. Absolutamente nada.

Hay una decisión en Estados Unidos por la que tienen que acusarme de algo y juzgarme, situación que se repite durante 17 años y medio hasta ahora, para que no regrese a Venezuela.

Desde 1999 debí haber regresado a Venezuela. Pero por cuestiones judiciales interminables que siguen, siguen y siguen permanezco encerrado fuera de mi país.

¿Por qué mis asuntos judiciales no se han terminado? Es una cuestión completamente artificial que sólo es posible por la complicidad de altos funcionarios venezolanos, y no solamente en la diplomacia.

La diplomacia venezolana está completamente gangrenada. Hay traidores a la patria, allí.

El ejemplo más obvio, más claro y más evidente es el señor que nos han metido en Francia, casi diez años, como embajador: Jesús Arnaldo Pérez.

El tipo es un traidor a la patria.

Yo, siendo preso político no recibo ningún tipo de ayuda de este señor para cosas básicas que uno necesita acá.

El embajador, desde hace dos años ha sido nombrado encargado de la ASA (África-Suramérica) organismo que no sirvió para nada (1) y sigue siendo el embajador acá. Se montaron un mamotreto.

– ¿Por qué no quieren que regrese a Venezuela?

IRS: Hay gente en Venezuela que no quiere que yo regrese, por varias razones.

Por un lado, por el temor del mito del Comandante Carlos en comparación a Ilich Ramírez Sánchez, el ser humano. Ese mito no tiene nada que ver conmigo. Yo no soy supermán que voy a llegar a Venezuela a hacer la revolución en la revolución, que hay que hacerla. Esa es una cuestión necesaria en todo proceso revolucionario: gente que haga la revolución en la revolución.

Pero yo no tengo los medios, ni la capacidad, ni la organización para hacerlo. Eso no va a cambiar nada per se. Lo que sí molesta es que yo llegue y con mis declaraciones, actitudes y con mi denuncia pueda incomodar a muchas personas que, aunque no estén directamente implicadas en llenarse los bolsillos, se preparan para cuando Hugo Chávez muera, caiga o lo maten, para poder estar en las buenas con los estadounidenses. Eso es inaceptable.

Lamentablemente, el Presidente Chávez tiene un defecto, que no es vergonzoso, es su gran humanidad, su extrema humanidad. Es un hombre humano. Es una cuestión hasta incomprensible.

Él es un comandante del batallón de paracaidistas de Venezuela, es un comandante de primera línea, combatiente de vanguardia y es un tipo al que no le gusta la sangre, como a nadie debería gustarle; pero tú no haces revolución por las buenas.

La violencia revolucionaria es necesaria, sobre todo cuando se está en poder, para proteger la revolución, al pueblo.

Cuando una revolución pierde un país, los contrarrevolucionarios hacen todo sin límites. Somos nosotros los que ponemos los límites, en el sentido de límites humanos. El enemigo no tiene ningún límite humano. Está dispuesto a todas las bajezas y a todos los crímenes.

En este caso la excesiva humanidad del Presidente Chávez constituye un defecto. Él debió aprender de Fidel Castro, quien no vaciló en fusilar a los traidores, muchos de ellos comandantes de las guerrillas que se pasaban para el otro lado o que no eran de verdad revolucionarios. No se trata sólo de fusilar a los traidores, podrían apresarlos.

¿Por qué los que quisieron matar al Presidente, los traidores que dieron un golpe de Estado con la embajada estadounidense, ninguno está preso? Explíquenme eso.

Hay una falla allí del Presidente Chávez, está mal aconsejado.

– Ilich, ¿cómo califica la actuación de los órganos competentes, después de la última declaración del presidente Hugo Chávez, el 7 de noviembre de 2011, para garantizar sus derechos básicos?

IRS: Hermanos, todo ciudadano tiene derecho a tener un pasaporte, herramienta que no me va a servir mucho en la cárcel, pero es una cuestión simbólica.

El embajador acá, desde hace casi 10 años impide que me sellen el pasaporte.

Tengo un viejo pasaporte que me dio el expresidente Rafael Caldera. Si, señor. Lo tienen mis abogados. Y aunque ya no vale, el pasaporte prueba que soy venezolano.

Es la forma que tiene el embajador, y su gente en Venezuela, de probarle a los interesados en hundirme que ellos están con el imperio estadounidense y con los sionistas y no conmigo, ni con la revolución bolivariana. Esa es la cuestión.

El problema no soy yo, es la seguridad del pueblo venezolano y el futuro de la revolución bolivariana. Con gente así no se puede llegar a nada.

Tampoco estoy en el Registro Electoral. Todos los gusanos escuálidos de Miami están inscritos en el Registro Electoral y yo no. Repito, ¿cómo me explican eso?

Tengo entendido que incluso ha habido una asistencia financiera, pero mis abogados no han recibido honorarios en todo este tiempo.

Lo poco que me puede enviar mi familia no me alcanza ni para los gastos. Estamos en una situación terrible.

– ¿Y de parte de la Cancillería no hubo ninguna acción al respecto, después de las declaraciones del Presidente?

IRS: Tengo entendido que a la embajada le enviaron órdenes desde Caracas para que estuviera durante todo el día un funcionario aquí, tomando nota para luego informar sobre lo está pasando en este juicio, un juicio totalmente falso. Todo es mentira, cuestión que probamos.

Pero esta semana no se aparecieron más los diplomáticos. La semana pasada vinieron dos o tres veces. Es decir, están saboteando mi proceso.

Como no están presentes, entonces hacen recortes de la prensa burguesa que está contra nosotros.

Eso es una traición y son órdenes que vienen de Caracas, porque no pueden hacer eso por iniciativa propia. Y sí, hay gente decente aquí, hay diplomáticos buenos, bolivarianos, comprometidos, pero hay un problema grave y eso hay que denunciarlo públicamente.

Si una periodista, creo que de AFP (Agencia Francesa de Prensa) no hubiera hecho una pregunta a Chávez, él no estaría informado y creeería que a mí me están ayudando y dando toda la asistencia posible. Pero ninguna asistencia, ni ningún carajo. Por el contrario.

– Pero qué es lo que ocurre, ¿por qué no lo ayudan a usted y servimos como mediadores para la liberación de otras personas?

IRS: Eso no es posible ¿Se acuerdan de aquella contrarrevolucionaria, de esa enemiga del pueblo colombiano, llamada Ingrid Betancourt?

Bueno, Venezuela gastó millones de dólares, tomaron riesgos especiales. Personajes muy importantes de la política nacional se adentraron en la selva colombiana para ayudar a esta gente. Recibieron a la familia Betancourt en Miraflores antes del operativo y también después que salió en libertad. Esa mujer que es una contrarrevolucionaria.

Esa gente buena que tomó riesgos en la selva colombiana, no los escuálidos disfrazados de rojo, los quieren perseguir y arrestar Estado Unidos y la Corte Internacional por tratar de ayudar a Ingrid Betancourt.

A mí y a mi familia nadie nos ha ayudado en esta república. Ni a mi madre, ni a mis hermanos, tampoco a mi padre en su época, mucho menos a mis abogados. Y en este operativo gastaron millones de bolívares.

En respuesta a esa mediación quisieron vincular a Chávez con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia -Farc-, acusándolo de terrorista.

Y no hay movimiento revolucionario armado más antiguo del mundo que el colombiano. Se llaman así porque desde 1965 se cambiaron el nombre, pero empezaron a agruparse desde 1932 en las alturas del Salto Tequendama.

Yo conozco el sitio y he estado personalmente allí donde empezó la lucha en armas colombiana. Nosotros, incluso el movimiento bolivariano somos nada comparados con los colombianos. Esa gente tiene más de 70, casi 80 años de lucha armada. Hay que respetarlos.

No quiere decir que no comentan errores. No quiere decir que uno no tenga opiniones diferentes a las de ellos, inclusive criticarlos de manera adecuada, pero a esa gente hay que respetarla.

Los criminales son los de la burguesía colombiana, la que mató al libertador. Si somos bolivarianos ¿cómo podemos estar de acuerdo con la oligarquía colombiana?

Ahora, desde el punto de vista de las cuestiones políticas, incluso a a nivel económico, que el Presidente de Venezuela trate de calmar al Presidente colombiano es una cuestión diferente. No podemos criticarlo porque no sabemos en profundidad todo lo que está pasando.

Pero una cuestión está muy clara ¿Quién coño en Venezuela? Ni yo ni nadie, ni siquiera Douglas Bravo tiene la autoridad moral, ni histórica para criticar a los camaradas colombianos.

Somos nada comparados con ellos.

– El recientemente asesinado Alfonso Cano es un trofeo para la oligarquía colombiana…

IRS: El problema no es ni Alfonso Cano, ni ninguno de ellos, sino el pueblo colombiano y su vanguardia armada, campesinos que están luchando allí por sus derechos y que no tienen otra alternativa que seguir combatiendo.

A la burguesía colombiana hay que exterminarla. Son enemigos de la humanidad. Con esa gente no puede haber paz.

– Ilich, decíamos que Alfonso Cano es un trofeo para mostrar al mundo el poder de la burguesía colombiana Pero ¿para quién es un trofeo Ilich Ramírez Sánchez?

IRS: Soy un trofeo viviente para el imperialismo y para el sionismo.

Los abogados que se querellan contra mí en lo civil son todos militantes sionistas reconocidos, que molestan a diversas familias para que firmen un papel e inicien una causa contra mí. Es una cuestión infame y además es pública.

Eso ha pasado y el último caso fue anteayer. Todo ocurre con la complicidad de algunos venezolanos.

No tiene ni por qué haber juicio. El juicio es falso. No hay nada. Es solamente para retratarse, después de todo esto, me sacarán de la manga otra cosa.

– Según la óptica de su defensa y la suya propia, ¿cuál es la única acción que debe emprender el gobierno venezolano para contrarrestar esta farsa de juicio en las dos semanas que le restan?

IRS: En la realidad se trata de una cuestión práctica legal: una demanda de repatriación firmada por el Ministro de Interior y Justicia de Venezuela y se arregla por canales diplomáticos. Eso no se ha hecho y hace muchos años que debió haberse hecho.

Chávez dice lo que quiera y se limpian el culo con las declaraciones del Presidente.

Esos diplomáticos y esos tipos del Ministerio de Interior y Justicia no hacen su trabajo. No el Ministro, qué carajo sabe el Ministro. El Ministro está en otras cosas, en cuestiones políticas.

Hay expertos judiciales que saben lo que deben hacer, pero no lo hacen.

¿Cuándo se va a hacer una petición formal, pública firmada por el Ministro del Interior y Justicia demandando mi repatriación inmediata?

– Evaluando la cadena de mando, el Presidente gira instrucciones al Canciller que tiene como último responsable de ejecutar las acciones al embajador, pero por encima del embajador no está directamente el Canciller, está el vicecanciller para Europa, Temir Porras…

IRS: Si, parece que es un tipo con muy buena capacidad, de los pocos que quedan de los diplomáticos venezolanos de buen nivel. Pero en realidad yo no se qué está haciendo con mi caso. Nunca ha venido a verme.

Una vez vino a ver a Isabel (Coutant Peyre, esposa de IRS) un domingo. La vió, se tomó un café con ella un rato, habló aquí y allá y «que iban a mejorar mis condiciones de detención…» Y eso fue todo. Así que mis hermanos, ustedes tiene que averiguar qué está pasando allá. Pero te digo que ninguno de esos responsables ha venido a verme acá.

– ¿Y el embajador Jesús Arnaldo Pérez, tampoco le ha visitado?

IRS: Dos veces en 10 años y eso porque las dos veces lo convoqué yo.

Estamos en una situación clara: ésta gente no sólo me está poniendo en peligro a mí, sino que están poniendo en peligro la Revolución Bolivariana.

– ¿Hasta qué punto está en peligro la Revolución Bolivariana?

IRS: Por ejemplo, yo creo que al Presidente Chávez lo irradiaron.

Nosotros perdimos ya a Wadi Haddad (2), jefe histórico de las operaciones internacionales. Fue irradiado por un argelino traidor, que fue el mismo que irradió al Presidente Houari Boumedienne. El traidor era el jefe de la seguridad nacional de Argelia, era un coronel del ejército.

Estoy seguro de que hicieron lo mismo con el Presidente Chávez. Porque un tipo con buena salud, deportista y en buen estado y de repente le aparece una vaina así (se refiere al cáncer). Esa vaina fue una irradiación.

Y no fueron ustedes, ni yo. Fue una de las personas que está cerca de él la que lo hizo. No fue ni su hija, ni su hijo, ni su nieto ¿Quién? No sé.

Hay enemigos internos. Si por miedos, por complacer al enemigo externo se protege al enemigo interno, a los importantes no a los pendejos, entonces, ¿para dónde vamos, mis hermanos?

– ¿Qué diría Usted al pueblo venezolano en contraprestación a lo que nos dicen los que manejan la opinión pública francesa?

IRS: (Suspiro hondo) Quiero decirle al pueblo venezolano lo siguiente:

Cuando hay una revolución el miedo debe estar en el campo de los contrarrevolucionarios.

La escalada de violencia que experimenta Venezuela se debe a las infiltraciones de prácticas paramilitares ajenas a la realidad de mi país.

Y está claro que tienen una connotación política, porque arrecian después de la llegada del Presidente Chávez, primer hijo del pueblo que llega al poder en la historia de Venezuela.

Yo quisiera llegar a Venezuela solamente para encargarme de supervisar la seguridad del Estado. Yo quisiera encargarme de eso.

¿En cuántos países intervenimos para alertar a los jefes de Estado, a los ministros de interior sobre situaciones delicadas de terrorismo contrarrevolucionario para el pueblo, para ellos?

Y se lo digo, en Libia y en Irak nos escuchaban. No voy a dar más detalles.

Hay que acabar con los terroristas contrarrevolucionarios para que haya revolución.

Hay que reprender, reprimir a los enemigos del pueblo.

Hay que limpiar la gangrena que está comiendo y carcomiendo a la revolución y proteger a nuestro pueblo, eso es esencial y parece que no está ocurriendo de la manera apropiada. Espero poder regresar y encargarme de esa vaina. Yo si quisiera hacer eso. Tengo la experiencia.

Yo sería un buen consejero para el Presidente Chávez.

– ¿Qué piensa de la conformación de Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, CELAC?

IRS: En principio, estamos de acuerdo con eso. Pero no esperemos que eso vaya a tener resultados inmediatos, porque están todos los Estados representados, por tanto todos los gobiernos y muchos de los gobiernos latinoamericanos no son recomendables.

Pero yo creo que es un buen paso, una cosa buena, positiva.

Sin embargo, no hay que darle más valor de lo que tiene en la realidad.

Hay que luchar porque es un campo de trabajo muy importante, cómo no.

La CELAC debería ser una instancia para tratar de ayudar a los pueblos latinoamericanos a encontrar su independencia.

– ¿A quién le duele Ilich Ramírez Sánchez?

IRS: A mi madre, contra la cual hay una orden de detención desde el mismo año 1970, porque estaba enfermita y no pudo ir a responder una pregunta a unos policías franceses.

A mi madre y a la gente buena en Venezuela que me quiere, no tanto por lo que soy yo, sino por lo que represento.

– ¿A quién representa Ilich?

IRS: A los revolucionarios mundiales internacionalistas. Soy uno de los veteranos y no me he rajado, no he traicionado, no he sapeado y no lo haré nunca. Moriré al lado de la revolución. LES DEJO EL TESTIGO.


CONVOCATORIA 7/12/2011 4:00 PM Concentración frente a la Casa Amarilla para protestar por la falta de atención y la desobediencia a la orden del Presidente Hugo Chávez de colaborar con la defensa de Ilich Ramírez Sánchez.

Nota de los autores: Estamos convencidos de que la crítica y la autocrítica son necesarias para el avance de la revolución. Con ese espíritu está hecho este trabajo periodístico. NO AUTORIZAMOS A NINGÚN MEDIO DE COMUNICACIÓN PRIVADO, BURGUÉS, CAPITALISTA, DE DERECHA, A REPRODUCIR ESTA INFORMACIÓN, NI TOTAL NI PARCIALMENTE.






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