Un blog desde la diáspora y para la diáspora
Mostrando las entradas con la etiqueta Australia. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Australia. Mostrar todas las entradas

miércoles, 11 de febrero de 2026

El Euskera de Elordi

Se reporta que el actor vasco-australiano Jacob Elordi, quien aún cosecha réditos por su participación en la película 'Frankenstein' de Guillermo del Toro, ha dicho sus primeras palabras en euskera dentro del marco de la gira promocional de 'Wuthering Heights'.

Algo nos dice, por la elección de palabras, que se ha visto el video de la joven euskaldun titulado 'El euskera es el idioma más bonito del mundo'.

Independientemente de ello, aquí la nota de Deia al respecto:


Las primeras palabras de Jacob Elordi en euskera

Comentarios en euskera, corazones, guiños al Athletic... las reacciones al comentado vídeo

Oihana Ezeiza 

Lo habíamos escuchado hablar con acento australiano, lo habíamos visto conquistar Hollywood… pero lo que nadie esperaba era escuchar a Jacob Elordi hablando en euskera. Y ha pasado.

Durante la promoción de Cumbres Borrascosas, que llega a los cines este 13 de febrero, el actor de raíces vizcainas, que comparte protagonismo con Margot Robbie y Hong Cha, se dejó llevar en una entrevista con Los40 y terminó pronunciando algunas de las palabras más bonitas y románticas de la lengua vasca.

Sí, hay vídeo

En el reel que ya corre como la pólvora por redes, Jacob Elordi reconoce entre risas que quizá ya era hora de dejar de preguntarle por sus raíces vascas… pero no sin antes regalarnos el momento que muchos estaban esperando: escucharle hablar en euskera por primera vez. 

Reacciones

Uno de los grandes momentos del vídeo es cuando el actor pronuncia "I like ‘musu’. Para quienes no lo sepan, musu significa beso". Entre las palabras que le muestran y que despiertan su interés también se encuentran 'laztana', 'maitemindu, 'bihotza'... Y las reacciones no se han hecho esperar. 

Comentarios en euskera, corazones, guiños al Athletic... porque no es la primera vez que Jacob Elordi hace referencia a su conexión con Euskadi, pero sí es la primera que se le escucha decir palabras en euskera públicamente.

 

 

 

° 

sábado, 14 de junio de 2025

Egaña | Cambio Ciclo 6.0

Les traemos el más reciente texto de la pluma de nuestro amigo Iñaki Egaña, quien lo ha compartido en su perfil de Facebook y con el que nos invita a una profunda reflexión:


Cambio Ciclo 6.0

Iñaki Egaña

Hace unos días Bake Bidea y Artesanos por la Paz anunciaron el fin de su trayectoria, la conclusión de un ciclo, aunque reconocieron que aún queda un largo camino para lograr una paz “duradera y justa”. En el lenguaje político, estamos habituados a utilizar el recurso del cambio de ciclo, para confrontar sucesos inesperados, cisnes negros que rompen el hilo de los eventos habituales. La política se ha convertido en algo previsible y cuando llega un accidente, parece que todo salta por los aires. Con la burbuja inmobiliaria de las subprime de 2007-2008, por ejemplo, supusimos que el mercado hipotecario se corregiría, pero hoy, los indicadores nos señalan que estamos en otra que algún día estallará. Con la pandemia de la Covid, conjeturamos que la sanidad pública saldría reforzada y sin embargo, Osakidetza sigue dando muestras de todo lo contrario. Resultó también curioso que mientras sus defensores señalaban que la Transición fue el periodo que iba “de la dictadura a la democracia”, algunos dirigentes del PSOE alargaron su recorrido hasta el fin de ETA, en 2011. Es decir, nada menos que 35 años, un periodo demasiado largo para calificar una mutación. En todos estos ejemplos expuestos, unos y otros conformaron la expresión “cambio de ciclo”.

Quizás hubiera sido más adecuada la idea que lanzó hace ya más de una década el filósofo esloveno Slavoj Zizek, señalando que estos saltos son acontecimientos: “algo traumático, perturbador, que parece suceder de repente y que interrumpe el curso normal de las cosas”. La afirmación tendría también sus matices, porque en los tres ejemplos que he citado (Burbuja, Covid y fin de ETA”), los acontecimientos no surgieron de la nada, como sería el descubrimiento de una civilización alienígena milenaria y desarrollada bajo el subsuelo del bosque de Irati o las pampas argentinas. En todos ellos, y en otros tantos, las señales nos indicaban que el acontecimiento estaba por arribar.

Por eso, en muchas ocasiones me he preguntado si estos ciclos no eran muchísimo más largos de lo que siempre dictamos en nuestros trabajos. Quizás la longitud temporal sea una visión más oriental -me refiero a la descripción geográfica del planeta- pero con la supremacía racial, la soberbia Occidental y el apagón informativo a lo que nos llega del Este en lo relativo a cuestiones políticas y económicas, la información es más bien escasa. A pesar de que cerca del 60% de la humanidad habita en Asia. Gracias a la tecnología, sin embargo, cualquier curioso puede saltar el obstáculo. Y he de añadir que esa intromisión me ha permitido acceder al análisis de Wang Wen, profesor y decano del Instituto de estudios financieros de la Universidad Renmin de China, con el que me he sentido sorprendido y, quizás, es pronto para asimilarlo, dispuesto a apuntalar su reflexión. Llegué a Wang con una lectura previa que me dejó perplejo. El informe de 2024 sobre los aspectos más críticos (importantes) de la investigación científica mundial que realiza anualmente el Instituto de Política Estratégica de Australia. De 64 tecnologías identificadas como estratégicas, China lidera 57, EEUU 5 y Corea del Sur 2. Hace dos décadas, EEUU lideraba 60 de las 64 tecnologías, muchas de ellas también militares.

La tesis de Wang apunta a que esos cambios de ciclo son, según sus palabras, de siglos. Y que un cambio sin precedentes se está abriendo paso en el planeta, un vuelco total de relaciones, de escenarios y de liderazgos. Para justificarlo atrasa su análisis nada menos que 500 años. Me dirán que me guía cierta deformación profesional y los jóvenes aducirán que nos estamos adentrando en la época de los dinosaurios. Pero continúen con la propuesta y entenderán la lógica.

En el siglo XVI se produjo lo que llamamos la época de los descubrimientos, de las conquistas, lo que encumbró a Europa a convertirse en la civilización por antonomasia. El resto eran salvajes. Hoy, el declive de Europa y de todos sus valores saltan a la vista. El siglo XVII fue el del inicio de la tecnología que se iría inflando con la mecánica e industrialización, más tarde la electrificación, la informática y las redes, para alcanzar nuestros días con la Inteligencia Artificial, que barrerá todo lo anterior. El siglo XVIII fue el del inicio de los sistemas democráticos. Gran vocablo. Todos hablamos de democracia. Sin embargo, esos sistemas han entrado en una gran deflación, prostituidos de su significado original. El XIX fue el de las Academias y Universidades. En la actualidad, por el contrario, las universidades occidentales que enseñan economía no tienen ni repajolera idea de qué se cuece en el mercado, las de sociología ídem, las de ciencias políticas únicamente miran al pasado, etc. Y el siglo XX fue el del Sistema Internacional que se asentó en el llamado Atlántico Norte, hoy desplazado por el Pacifico Occidental (China, Vietnam, Indonesia, Corea, Japón y el despliegue de Siberia). Este deslizamiento se ha querido vender en nuestros medios como una guerra comercial, cuando en realidad se trata de un declive, el de nuestro escenario. Todos estos ciclos o siglos fueron liberando al ser humano de actividades físicas, en especial tras la mecanización. Y ahora, con la supremacía en progresión aritmética de la Inteligencia Artificial, lo que alcanzará será la liberación del cerebro.

En la transformación sin precedentes surgirán monstruos, -ya lo han hecho- se agravarán conflictos, y surgirán nuevos haciendo bueno el dicho de “morir matando”. ¿Qué papel nos tocará a la comunidad de Euskal Herria en este cambio civilizatorio sin precedentes? No soy vidente y desconfiaría de cualquiera que se proclamara como tal. Pero, sin duda, este declive de Occidente, a pesar de nuestra mochila, nos va a arrastrar incluso en nuestro acervo histórico, pegado al territorio global al que pertenecemos. Cambios tácticos, como hasta ahora, pero llega la hora de una nueva reformulación estratégica que tampoco me atrevo siquiera a atisbar.

 

 

 

° 

viernes, 14 de febrero de 2025

Vascos y la Disolución de la URSS

Esta pieza en la historia deportiva de Euskal Herria bien se merece la etiqueta Kurlansky.

La traemos a ustedes desde Noticias de Gipuzkoa, lean y entenderán:


Los últimos vascos que visitaron la Unión Soviética

El equipo de fútbol sala de la sociedad deportiva Goierri de Urretxu y Zumarraga arrancó con mucha fuerza. A los pocos años de crearse, visitaron Rusia. Estando ellos allí, se firmó la disolución de la Unión Soviética.

Asier Zaldua

El 8 de diciembre de 1991, los presidentes de Rusia, Ucrania y Bielorrusia firmaron el Tratado de Belavezha, que proclamaba la disolución de la Unión Soviética y el establecimiento en su lugar de la Comunidad de Estados Independientes (CEI). Los últimos vascos en visitar la Unión Soviética no fueron los miembros de una delegación del Gobierno Vasco, un grupo de empresarios, el Baskonia, la Real o el Athletic; sino un equipo de fútbol sala: el Goierri de Urretxu y Zumarraga. Fueron a la Unión Soviética y salieron de allí unos días después de ser proclamada su disolución.

Pero, ¿qué hacía un equipo de fútbol sala de pueblo en la Unión Soviética de Gorbachov, Yeltsin y compañía? La sección de fútbol sala de la sociedad deportiva Goierri había sido fundada unos pocos años antes. En muy poco tiempo alcanzaron un gran nivel y les surgió la oportunidad de ir a la Unión Soviética. 

Aquel viaje fue toda una aventura, tal y como recuerdan el entrenador José Manuel García Etxaniz Pitxi y los delegados Juan Luis Ayuso y Carlos Adrados Potax. Fue este último el que unos pocos años antes había propuesto crear un equipo de fútbol sala. “Entrenaba a las cadetes del Urola de balonmano y vi que en Hernani, Donostia, Pasaia... el fútbol sala tenía mucha fuerza. Yo participaba en los torneos de fútbol sala de esta zona con mi cuadrilla y vi que muchos equipos federados de Donostia no eran mejores que nosotros. Propuse a los del Goierri crear un equipo de fútbol sala y organizamos un torneo en el frontón Zelai Arizti de Zumarraga para captar a los mejores jugadores”.

Pinturas Urretxu, primer patrocinador

El primer patrocinador fue Pinturas Urretxu. Debutaron en el frontón Uranzu de Irun contra el Pastelería Agirre y se impusieron por 0 a 6. En la temporada 1988-1989 subieron a la Liga Vasca y en la siguiente a División de Honor. En la 1991-1992 el fútbol sala se unificó y pasaron a Segunda División. 

Se mantuvieron en la élite durante cinco años, pero cuando entró dinero en el fútbol sala, fueron para abajo. Que les quiten lo bailado... y los vodkas bebidos en Rusia. “La Federación Española recibió una invitación para jugar en Rusia y nos informaron de ello. Necesitábamos un millón y medio de pesetas para viajar allí, pero como la Diputación nos debía 1,4 millones por jugar en División de Honor, decidimos ir. Le pedimos al Ayuntamiento de Urretxu que nos adelantara el dinero y accedió”. 

Vodka para desayunar

Les ofrecían vodka hasta para desayunar. “Había que brindar sí o sí, para no hacerles un feo. Hasta que Pitu (Jorge Andueza) se dio cuenta de que el que proponía los brindis, un mafioso local, brindaba con agua. En cuanto al traductor, era de la KGB. Lo supe de allí a unos años, cuando fui a San Petersburgo con la selección de Euskadi femenina. Nos pusieron el mismo traductor y me confesó que en la visita del Goierri le había enviado la KGB. Le hizo mucha ilusión volver a encontrarse conmigo, pues nos habíamos portado muy bien con él: antes de irnos, le dimos todos los dólares que nos habían sobrado”, cuenta García Etxaniz. 

El Goierri hizo un gran papel también en lo deportivo. “Participaron equipos de Australia, Georgia, Siberia, Ucrania... Nos clasificamos terceros. Nos tocó jugar la semifinal contra un equipo ruso y el árbitro pitó descaradamente a favor de ellos. En el partido para el tercer puesto, decidimos protestar. Antes de empezar el partido, Luis Miguel Arrizabalaga bailó el aurresku. Y cuando el árbitro pitó el inicio del partido, nos quedamos quietos. Los rivales metieron un gol y seguimos quietos. Cuando pasó un minuto, pasamos al ataque. Conseguimos ganar el partido”. Los rusos son duros, pero los urretxuarras no se quedan atrás... 




°

miércoles, 8 de enero de 2025

Elordi y Scott

Desde la diáspora vasca felicitamos al actor vasco-australiano Jacob Elordi por su consolidación como actor.

Esto con respecto a su nuevo proyecto cinematrográfico de la mano de Ridley Scott lo ha dado a conocer Naiz:


El actor de origen vasco Jacob Elordi protagonizará la próxima película de Ridley Scott

El actor de origen vasco Jacob Elordi protagonizará la próxima película de Ridley Scott, ‘The Dog Stars’, ya que el principal candidato, Paul Mescal (‘Gladiator II’), tenía problemas de agenda para asumir este compromiso, según informe ‘Variety’.

Tras protagonizar ‘Gladiator II’ en el papel de Lucio, Paul Mescal iba a volver a rodar a las órdenes de Ridley Scott en uno de sus próximos proyectos, ‘The Dog Stars’. Pero parece ser que la apretada agenda del actor no lo permitirá y según las últimas informaciones, será el actor de origen vasco Jacob Elordi quien ocupe su lugar en la cinta.

Según informa ‘Variety’, el actor de ‘Euphoria’ y ‘Priscilla’ ya está en conversaciones para protagonizar el filme de Scott, una cinta de ciencia ficción en la que una pandemia ha arrasado el planeta y que será el siguiente que el cineasta aborde después del biopic de los Bee Gees que prepara para Paramount.

Inicialmente, el papel de esta aventura postapocalíptica iba a recaer sobre Mescal, pero el protagonista de ‘Aftersun’ ya tenía en su horizonte las películas sobre los Beatles que dirigirá Sam Mendes y en las que se rumorea que encarnará a Paul McCartney, por lo que Scott era consciente de que su participación en ‘The Dog Stars’ no estaba asegurada.

Proyectos de Elordi

Por otro lado, cabe decir que Elordi tampoco cuenta con una agenda precisamente despejada y es que el intérprete tiene pendiente de rodar la última temporada de ‘Euphoria’, así como la adaptación del clásico de Emily Brontë ‘Cumbres borrascosas’, que protagonizará junto a Margot Robbie. Dirigida por Emerald Fennell, está previsto que la cinta comience su producción en la primera mitad de este año.

Si finalmente Elordi llega a un acuerdo para ocupar el lugar de Mescal en ‘The Dog Stars’, el actor encarnará a Hig, un piloto que sobrevive a una mortal pandemia y se debe enfrentar a unos carroñeros llamados segadores en un mundo posapocalíptico.

Basada en la novela de ciencia ficción La constelación del perro, escrita por Peter Heller, la cinta de Scott contará con un guion de Mark L. Smith (‘Twisters’, ‘El renacido’) y Christopher Wilkinson (‘Géminis’).




°

jueves, 21 de noviembre de 2024

Diáspora Vasca Estelar

A la lista de actores que han dejado marca tanto en la pantalla de plata como en la pantalla chica que nos presenta este artículo de la sección Cinemanía del portal de 20Minutos podríamos agregar al peso pesado Benicio del Toro.

También se podría reforzar con actrices como Michonne Bourriague quien encarnara a la cazarrecompensas Aurra Sing en el universo de Star Wars o también como Natalia Tena, con papeles importantes lo mismo en la saga de Game of Thrones - como Osha - que en la saga de Harry Potter como - Nymphadora Tonks -, con su debut en About a Boy en el que se le lista como Nat Gastiain Tena.

No olviden que el nuestro es un blog de la diáspora vasca y para la diáspora vasca, presente lo mismo en Chile que en Australia, Estados Unidos, Puerto Rico o Inglaterra.

Así que, adelante con la información:


Pedro Pascal, Jessica Chastain, Jacob Elordi y otras estrellas de Hollywood con sangre vasca

Janire Zurbano

"Ella es vasca, ¿no? Dicen que los vascos viven en la venganza: cuando odian a alguien es hasta la muerte, y pasa lo mismo con el amor". Se lo decía Diane Venora a Richard Gere en Chacal en 1997. Gere, un exterrorista del IRA, colaboraba con una ex-etarra (Mathilda May) con la que había mantenido una relación.

La industria norteamericana ha mostrado al pueblo vasco en producciones como Chacal o McGyver tirando de topicazos. Lo que no tanta gente sabe es que, entre sus estrellas internacionales, hay muchas que descienden del norte de España, como Pedro Pascal, uno de los intérpretes más solicitados de la industria, o Jacob Elordi, que ha presumido de su herencia vasca.

Estas son las celebridades por cuyas venas corre sangre euskaldun.
 
Pedro Pascal

Es el hombre del momento, el actor más querido y apreciado en las colinas de Hollywood, el 'gladiador' que seguirá adueñándose de la pequeña y gran pantalla en 2025. Además de volver a verlo en la segunda temporada de The Last of Us en primavera, se estrenará en el MCU con The Fantastic Four: First Steps el 25 de julio.

Pero además de talentoso, es risueño, divertido y encantador, como demuestra en cada entrevista que concede. Solo nos faltaba descubrir que tiene sangre vasca para adorarlo aún más, si eso es posible. Lo contó el mismo en una entrevista concedida a El País en 2017: "Mi abuelo era vasco y mi abuela de Mallorca". Aunque nació en Chile, su familia es originaria de España y Pascal vivió en nuestro país en su juventud: "Casi me quedo el resto de mi vida".

Jacob Elordi

En agosto de 2020, en plena pandemia, Jacob Elordi se hizo viral por una entrevista para GQ en la que aclaraba que tiene ascendencia vasca, que no española, como su apellido bien indica. En el minuto 5:50 del vídeo que hay sobre estas líneas, el australiano entra en su perfil de Wikipedia, donde lee los primeros párrafos: "Elordi nació en Brisbane, Queensland, Australia, el 26 de junio de 1997, de John y Melissa Elordi. Tiene dos hermanas. Es de ascendencia española".

Elordi se apresura a explicar: "Eso no es verdad. Tengo ascendencia vasca, que es un pequeño lugar entre Francia y España". "Mi abuelo me estrangularía si supiera que pone 'ascendencia española', así que...", asegura mientras corrige el dato en la página. Las reacciones en redes no se hicieron esperar, con los tuiteros poniéndole ikurriñas o una txapela en varios montajes, y bromeando con que el actor es todo un independentista.

Aubrey Plaza

Aunque nació en Delaware, EE UU, el padre de Plaza es puertorriqueño, hijo de inmigrantes españoles; en concreto, del norte de España. Durante la promoción de Agatha, ¿quién si no?, la actriz reveló en Fotogramas: "Tengo sangre vasca. Creo que tengo una especie de historia ancestral de brujas en mi familia", contaba: "Nunca podré estar segura, pero estuve en el norte de España, cerca de San Sebastián, y escuché hablar de Zugarramurdi".

La actriz se desplazó a la localidad navarra, cercana a la frontera con Guipúzcoa, por su posible lazo familiar con el lugar: "Es un pueblo pequeño en la frontera entre Francia y España, y hay un sistema de cuevas donde las brujas se reunían en la Edad Media, cuando en Europa se cazaba a las brujas. Tengo la sensación de que parte de mi familia podría venir de Zugarramurdi".

John Leguizamo

Aunque nació en Bogotá, el actor de filmes como Romeo + Julieta y El incidente, o series como The Mandalorian se fue a EE UU con tan solo cuatro años. Sin embargo, siempre se ha enorgullecido de pertenecer a la comunidad latina dentro de la estigmatizante industria de Hollywood y ha mencionado su origen vasco.

El programa Finding Your Roots (vía Today) confirmó sus orígenes indígena (Muisca) y europeo, sobre todo español. Previamente, él mismo se había ocupado de aclarar que su apellido es vasco. "Leguizamo no es italiano, es vasco, de mis ancestros colonizadores en el norte de España", aclaró en Twitter en 2011.

Robert Aramayo

A sus 32 años, este británico se ha colado en dos de las sagas fantásticas más ambiciosas de la última década: Juego de tronos (fue Ned Strak de joven) y Los anillos de poder, donde da vida al elfo Elrond. Conviene seguirle la pista ahora que la Tierra Media parece haberle abierto las puertas del mercado mainstream.

Aunque nació en Londres, su apellido, clara referencia al pueblo alavés de Aramaio, delata su origen euskaldun. Aunque no sabemos mucho sobre su familia, EITB confirmó que su abuelo paterno era Pedro Aramayo, nacido en Donostia.

Jessica Chastain (aunque ella reniegue)

EITB también ha revelado que los bisabuelos paternos de la pelirroja, Antonio Monasterio Astoreka y Ramona Egurrola Basáñez, eran originarios de Lekeitio, Vizcaya, y Navarra. Su nieto, Michael Monasterio, nació en EE UU y abandonó a su familia cuando Chastain era una niña, razón por la que ella reniega de él (se puso el apellido de su madre). Probablemente por eso negó su ascendencia vasca a su paso por El hormiguero en 2017.

Pablo Motos y su equipo prepararon un juego en honor al origen de la actriz que consistía en la traducción de los títulos de sus películas al euskera, pero ella rechazó cualquier vínculo con el País Vasco ("A lo mejor tendré por ahí algún bisabuelo vasco, puede ser", fue lo único que dijo). En 2021, visitó la tierra de sus antepasados durante el Festival de San Sebastián y se alzó con la Concha de Plata por su interpretación en Los ojos de Tammy Faye.

Héctor Elizondo

"Tengo que levantar peso. Soy vasco". Lo dice Héctor Elizondo (Pretty Woman, Princesa por sorpresa) en la película Lo dice Georgia, situada en Idaho, un estado 'colonizado' por los vascos.

Aunque Elizondo se crio en Nueva York, su padre, Martín Elizondo y Echevarría, nacido en Puerto Rico, nació en un barco que viajaba de Euskal Herria a Puerto Rico. "Elizondo es un apellido vasco", explicó en Los Angeles Times en 1997: "La familia de mi madre era española, mis padres tenían en común el nombre español. No todo el mundo en Puerto Rico tiene eso". 




°

viernes, 7 de junio de 2024

La Identidad Vasca de Jacob

El nuestro es un blog de la diáspora vasca para la diáspora vasca.

Es ademas una ventana hacia las comunidades en las cuáles habitamos desde hace varias generaciones, ya sea en México, Argentina o Australia.

Dicho lo anterior, procedemos a compartirles este artículo dedicado a la identidad vasca el actor australiano Jacob Elordi.

Lean ustedes:

 

El actor de origen vasco Jacob Elordi presume de sus raíces con un bonito gesto

El intérprete australiano, popular por sus papeles en 'Euphoria' y 'Saltburn', ha reivindicado su procedencia en redes

Aitor Ruiz

Jacob Elordi es uno de los actores más cotizados de la actualidad. El intérprete, famoso por su participación en series como 'Euphoria' y 'Saltburn', ha vuelto a presumir de su origen vasco mediante las redes sociales.  El joven, de nacionalidad australiana, reivindica siempre que tiene ocasión sus raíces euskaldunes, y así lo ha vuelto a hacer recientemente.  

El actor cuenta en su perfil de Instagram con nada más y nada menos que casi 14 millones de seguidores. En una de sus últimas publicaciones, ha hecho gala de su conexión vasca.

Orgullo vasco

En sus últimas stories subidas a Instagram, Jacob Elordi ha compartido con sus ‘followers’ una imagen de un mapa de Euskal Herria y la ikurriña, acompañada de la pintura a del famoso cuadro 'Guernica', de Pablo Picasso, pintado en París​ en el verano de 1937.

Un bonito gesto con sus raíces por parte del australiano, que, sin embargo, no es la primera vez que alude a su procedencia euskaldun. El intérprete, uno de los nombres del momento en Hollywood, ya habló sobre su vínculo con las tierras vascas en una entrevista concedida a la revista GQ en 2020.  

Una curiosa anécdota

Según explicó Elordi, navegando en Wikipedia, vio una reseña suya y se percató de que en su origen ponían que era español. Algo que no le gustó nada, tal y como matizaba: “Eso no es cierto. Yo desciendo de vascos, que son un pequeño pueblo que se ubica entre Francia y España”, indicaba.

“Mi abuelo me estrangularía si supiera que en Wikipedia pone 'ascendencia española'”, decía Elordi en aquel vídeo. Por ese motivo, el australiano decidió corregir ese detalle de la publicación de Wikipedia, donde ahora figura su identidad vasca.

Su padre, John, emigró de Euskadi al país de Oceanía con tan solo 8 años. Probablemente, su abuelo también podría haberlo hecho, pues más de 2.000 vascos se desplazaron allí el pasado siglo para trabajar en las plantaciones de cañas de azúcar y tabaco.

Polémico incidente

Hace unos meses, Jacob Elordi vivió un tenso enfrentamiento con la prensa. Según ‘The Daily Telegraph’, medio de comunicación australiano, el intérprete salía de un bar del hotel Clovelly, en Sydney. En ese momento, fue abordado por Joshua Fox, del programa ‘The Kyle and Jackie O Show’, de KIIS FM

El productor se habría acercado al actor mostrándole un recipiente con una etiqueta en la que se podía leer “agua de baño de Jacob Elordi”. Se trataba un regalo de cumpleaños para la copresentadora del programa, Jackie O.

Elordi le habría pedido a Fox que eliminara las imágenes que había grabado, pero este se negó. Entonces, el actor y dos de sus acompañantes arrinconaron presuntamente a Fox contra una pared en una actitud muy violenta.

“Pensé que algo grave iba a suceder porque no podía moverme. Estaba rodeado. Jacob se dio la vuelta, me empujó contra la pared y me puso las manos en la garganta”, relató Fox.

¿Quién es Jacob Elordi?

Jacob Elordi (1997), nacido en Brisbane, Australia, es un actor de cine y televisión. Su carrera despegó con el papel de Noah Flynn en la comedia romántica de Netflix 'The Kissing Booth', también llamada ‘Mi primer beso’'(2018).

Gracias a la buena acogida de esa película, también participó en las posteriores secuelas, lanzadas en 2020 y 2021.

 Uno de los papeles más destacados y aclamados por la crítica es el de Nate Jacobs en la serie de HBO ‘Euphoria’, que se estrenó en el año 2019. En esta serie, interpreta a un adolescente complejo y problemático.

Asimismo, la película ‘Saltburn’ (2023) ha sido uno de los últimos proyectos de Elordi.



.
.


Video | Jacob Elordi Replies to Fans on the Internet | Actually Me | GQ





°

miércoles, 30 de marzo de 2022

22.Korrika en el Mundo

Por fin la pandemia ha amainado lo suficiente para que Korrika recobre su formato habitual, por lo que de nuevo resonarán los pasos de miles de personas al ritmo del tipi tapa.

Y no será solo en Euskal Herria, como en ya varias ediciones anteriores, el testigo recorrerá diferentes rincones de la faz del planeta, ahí donde haya integrantes de la diáspora vasca.

Aquí lo que nos informa Etxepare:



Bajo el lema ‘Hitzekin’, que hace referencia a ‘hitz’ –palabras– y ‘ekimen’ –acciones–, la marcha a favor del euskera Korrika recorrerá las calles de ciudades de todo el mundo. Una vez más, Etxepare Euskal Institutua se suma a la carrera organizada por AEK para llevar la actividad, así, fuera de los límites de Euskal Herria. De esta forma, miembros de euskal etxeas (centros vascos) y alumnos/as y profesores/as de la red de lectorados universitarios del Instituto han organizado diversas actividades. En total, serán 21 las iniciativas internacionales de Korrika.

La edición número 22 de Korrika tendrá lugar del 31 de marzo al 10 de abril. En 11 días recorrerán alrededor de 2.500 kilómetros por todo el País Vasco, con salida en Amurrio y llegada a San Sebastián.

Las iniciativas relacionadas con la carrera que Etxepare ha ayudado a organizar tendrán lugar en 21 ciudades del mundo; 12 se harán en ciudades europeas (Alemania, Reino Unido, Polonia…); siete en América del Sur y del Norte, principalmente en Estados Unidos y México; en Asia y Oceanía, las euskal etxeas y universidades han organizado eventos en Tokio y Sídney.

Los centros vascos de todo el mundo han organizado un total de 14 actividades relacionadas con Korrika. Etxepare Euskal Institutua trabaja con esos centros tanto a través del programa Euskara Munduan como mediante el envío de material didáctico. Por otro lado, la red universitaria con la que trabaja habitualmente el Instituto –centros en los que se fomenta la enseñanza del euskera y la cultura vasca- ha organizado otras 12 actividades.

Como en ediciones anteriores, Etxepare Euskal Institutua se ha sumado este año a Korrika para difundir el mensaje a favor del euskera por todo el mundo. Además de promocionar Korrika a nivel internacional, ha organizado un concurso de vídeos entre alumnos/as de las euskal etxeas y de la red universitaria, y patrocinará el recinto ‘Korrika Munduan’ en la plaza Zuloaga de San Sebastián, el 10 de abril, último día de la marcha.





°

lunes, 14 de marzo de 2022

Suprema Falla Inglesa Contra Assange

Traemos a ustedes una actualización en el caso Julian Assange con malas noticias, Londres ha procedido a remover uno de los últimos obstáculos para la entrega de Assange a los Estados Unidos.

Aquí la información:


El Supremo británico rechaza el recurso de Assange e Interior decidirá sobre su extradición

El Tribunal Supremo británico ha desestimado la petición del fundador de WikiLeaks Julian Assange para recurrir su extradición a Estados Unidos, donde está acusado de espionaje y podría enfrentarse a una pena de hasta 175 años de prisión por la publicación de documentos oficiales clasificados.

En diciembre de 2021, el Tribunal Superior de Justicia de Inglaterra y Gales dio luz verde a la extradición de Assange y este lunes el Supremo, última instancia judicial, ha rechazado tramitar más recursos, por lo que la decisión final será de la ministra británica del Interior, Priti Patel, ha informado este lunes la propia WikiLeaks.

El Supremo ha rechazado la admisión a trámite de recursos porque la solicitud no ha planteado «un argumento legal debatible», según recoge el diario británico ‘Daily Mail’.

Además, cierra la vía abierta en enero por la jueza Vanessa Baraitser, quien alegó que no se debía autorizar la extradición de Assange, ciudadano australiano, por riesgo de suicidio.

Este revés para Assange llega apenas unos días después de que su pareja, Stella Moris, anunciara que se le permitiría casarse con Assange. La ceremonia está prevista para el 23 de marzo, apenas unas semanas antes del tercer aniversario de la detención del activista tras su salida de la Embajada ecuatoriana al retirarle el asilo el Gobierno entonces liderado por Lenín Moreno. Desde entonces está en una celda de alta seguridad en la prisión de Belmarsh.

El fundador de WikiLeaks fue permanecía refugiado en la Embajada ecuatoriana desde 2012 para evitar ser extraditado inicialmente a Suecia, donde tenía pendiente una investigación por presuntos delitos sexuales, finalmente desestimados. En Estados Unidos se enfrenta a 17 cargos de espionaje y un cargo adicional de pirateo.

El caso no tiene precedentes en Estados Unidos bajo la normativa original, la Ley de Espionaje de 1917. Muchos académicos consideran que la ley, que nunca se ha utilizado para enjuiciar a un periodista hasta ahora, plantea problemas constitucionales preocupantes porque infringe los derechos de la Primera Enmienda a recibir y publicar información.




°

sábado, 7 de agosto de 2021

Egaña | Votantes en Fuga

Si uno echa un vistazo a las opciones electorales que han tenido los estadounidenses (demócratas vs republicanos) o los españoles (PP vs PSOE) uno se puede llegar a preguntar si de hecho los poderes fácticos han estado apostando por terminar este experimento al que se ha dado por llamar democracia -basta ver que en el estado español creen con fe ciega que la democracia retornó en 1978-, mismo que les trajo sus dividendos en el pasado pero que parece serles incómodo en el presente.

Deseosos de ahondar en el tema, traemos a ustedes el texto que Iñaki Egaña a dado a conocer en su perfil de Facebook:


Votantes en fuga

Iñaki Egaña

La escasa participación electoral en las elecciones regionales francesas de junio de este año, han mostrado una tendencia que se repite en otros procesos en las que los electores son llamados a las urnas para expresar su intención de voto. La noticia es llamativa porque se ha convertido en tendencia, agudizada probablemente por los efectos de la pandemia, como sucedió en la Comunidad Autónoma del País Vasco, en el pasado año, cuando uno de cada dos electores se quedó en casa y no participó en la apuesta electoral.

La reflexión es necesaria porque quienes logran superar barreras, primeros puestos o meterse en la negociación para el reparto de parcelas de poder, lo hacen según el apoyo popular mostrado en las urnas, no sobre el apoyo del conjunto de la población. Lo que significa que los abstencionistas van a sufrir la impronta de los “vencedores” relativos que se apropian de una mayoría popular que, matemáticamente, está adulterada. Para que se me entienda. En las elecciones al Gobierno autónomo de Gasteiz de 2020, Urkullu recibió el 39% de apoyo electoral, una cifra importante sin duda, aunque, en cambio, un 19,5% del censo electoral.

La opción abstencionista, a pesar de lo que digan quienes son beneficiados por ella, aleja el ejercicio democrático que significa depositar un voto o una opción en una urna. Y no por los que lo hacen, que demuestran de forma explícita su propósito, sino por los que no lo hacen, que de esa forma proclaman en una medida vaga bien es verdad, su desapego por un sistema que está mandando un mensaje diáfano al electorado: vote a quien vote, el día a día va a seguir siendo parecido al anterior. En resumen: el abstencionismo es un fenómeno electoralmente marginal pero cuantitativamente significativo.

Alardear de una o varias opciones políticas como causantes del abstencionismo desde opciones revolucionarias, parece que, en la actualidad, no tiene sentido. Un abstencionismo activo supondría, por simpatía, una alternativa social y política paralela de gran calado que, en los escenarios donde sucede, no parece ser hegemónica. Lo que no significa que no sea importante, sino que debiera ser decisiva para ser un contrapoder efectivamente capaz de desequilibrar el modelo.

Me refiero, por ejemplo, a las llamadas revoluciones naranjas o las primaveras árabes, ambas con efectos similares. La máxima gatopardiana, cambiar algo para que todo siga igual. De distinta manera se pueden analizar otras insurrecciones actuales, como el Paro Nacional en Colombia, la llamada Revolución de Primavera de Myanmar contra el golpe de Estado o la rebelión estudiantil y popular en Chile, donde los objetivos pasan, también, por las urnas, a pesar de que las finalidades de los subversivos vayan más allá de un nuevo proceso constituyente.

Quizás el caso de Chile sea algo más especial, donde el voto dejó de ser obligatorio en 2012, lo que supuso que desde entonces, la participación no haya superado el 50%, con datos extremos como las últimas consultas de mayo de 2021 donde seis de cada diez chilenos no votaron. La obligatoriedad en el voto, con una multa nada desdeñable en algunos casos de no ejercerse, eleva la participación a más del 90% en estados tan distantes como Australia o Bolivia. Y hacer campaña abstencionista es considerado delito.

El abstencionismo en las sociedades modernas está sustentado en otra serie de factores que tienen mucho que ver con el agotamiento de un modelo que en su tiempo fue innovador para enfrentar a las elites económicas. Por eso, los primeros sufragistas de las democracias liberales fueron exclusivamente hombres blancos con ciertos ingresos. Mujeres, capas marginales, jóvenes, negros y otras comunidades distribuidas en categorías raciales no tenían derecho al voto. Por la creencia que podrían modificar el estatus de mayorías y minorías que beneficiaba al poder habitual, pero también por el convencimiento de que los derechos civiles no correspondían a toda la sociedad, sino al escaparate de la misma.

Esa creencia de que el voto de minorías o mayorías silenciadas (mujer) modificaría el escenario, lo era para ambas tendencias, derecha e izquierda. Es histórica la oposición de ciertos sectores de la izquierda española a conceder el voto femenino durante la Segunda República española. Mario Salegi contaba en sus memorias que, militando en esa época en el Partido Comunista, en las previas a las elecciones hicieron campaña activa y callejera para evitar el voto femenino que suponían reforzaría a las derechas.

Hoy, a pesar de lo que pueda parecer, hay un acrónimo que identifica el interés por la política parlamentaria y, por extensión, el actor electoral, tanto el que va a presentarse a unas elecciones intermedias, como el que va a votarle. Se trata del WEIRD (Western, educated, industrialized, rich & democratic). Las elecciones locales de EEUU, donde hay que apuntarse previamente para ser elector, jamás pasan del 40% de participación. En 2014, las elecciones de mitad de periodo en EEUU batieron un récord federal, con un 36% de participación, un 28% en Nueva York, la más baja desde 1942, en plena guerra mundial. Sin embargo, la participación en la pugna que en 2020 enfrentó a Donald Trump con Joe Biden, “ascendió” hasta el 65%, la más alta desde 1908.

La participación electoral en la elección del Senado de Egipto en 2020 fue del 14%, la de las legislativas en Argelia de junio de 2021 del 30%. Pero no es el desapego de territorios fuera del área occidental lo más destacable, como si los regímenes políticos no fueran con ellos, sino la reflexión sobre las causas de ese alejamiento de las urnas. En uno y otro escenario.

¿Hay realmente cansancio electoral? ¿únicamente votan los Weird y sus aledaños? ¿Son los sistemas realmente proporcionales? ¿El coste de la campaña es definitivo en el resultado? ¿Tiene el pueblo cauces para ejercer su soberanía constitucional? Las preguntas podrían llenar otro artículo. Al igual que las respuestas. Urgen reflexiones.

 

 

 

°

lunes, 14 de junio de 2021

El Estilo Berasategui

Desde las páginas de la Cadena Ser traemos a ustedes los logros de Alberto Berasategui en las canchas de tenis del mundo, un deporte en el que los vascos han escrito auténticas epopeyas.

Lean:


Alberto Berasategui, el único vasco que ha jugado una final de Roland Garros

El tenista de Arrigorriaga jugó la final de Roland Garros de 1994 y llegó a ser séptimo de la ATP

Iñigo Markinez

Que un tenista profesional golpee a la bola siempre con la misma cara de la raqueta, tanto si lo hace de derecha, drive, como del revés, es algo muy extraño. Alberto Berasategui (Arrigorriaga, 28/06/1973) llegó a la final de Roland Garros con esa manera tan peculiar de manejar la empuñadura. Con esa forma de golpear, el tenista lograba unos ángulos imposibles, sobre todo en tierra batida, ya que, como dice Nadal “la pelota bota, mientras que en pista rápida se desliza”.

Alberto llegó a estar considerado como una de las mejores derechas del mundo. 1994 fue un año mágico, donde alcanzó la final de Rolan Garros frente a Sergi Bruguera. Con apenas 20 años, el tenista vasco se posicionaba en el panorama tenístico internacional. Varios entrenadores trataron de cambiar esa manera tan diferente de empuñar la raqueta, aunque acabaron desistiendo.

Todo comenzó en la pequeña localidad de Arrigorriaga, a apenas 10 kilómetros de Bilbao. A los seis años, Alberto ya estaba jugando con una raqueta frente a la pared de la iglesia. Su primer club, el Kiroleta de Bakio, le sirvió de trampolín para trasladarse a Barcelona, a la escuela del padre de Sergi Bruguera.

Comenzó a ascender puestos en la clasificación de la ATP y a clasificarse para finales de prestigio. En 1993 ganó en Sao Paulo su primer torneo profesional. A lo largo de su carrera venció en 14 torneos y llegó a alcanzar el puesto número 7 en el ranking mundial, lo que le sirvió para jugar el Master.

Palmarés

1993, São Paulo;

1994, Niza, Stuttgart, Umag, Palermo, Atenas, Santiago y Montevideo;

1995, Oporto;

1996, Bolonia, Kitzbühel y Bucarest;

1997, Palermo;

1998, Estoril.


Además, ganó un ATP Dobles, en 1997 en Barcelona (junto a Burillo). En cuanto a la Copa Davis, Alberto debutó en Seúl.

Andre Agassi fue uno de los referentes de Alberto. El americano criticó a Alberto Berasategui diciendo poco menos que no era normal que un tenista que solo ganaba en tierra batida pudiera clasificarse para el Masters. Años después, Alberto Berasategui venció al propio Agassi sobre una superficie rápida, ni más ni menos que en la pista central de Australia. Agassi le felicitó y reconoció lo mucho que había mejorado el tenista vasco en ese tipo de superficie.

Si su llegada a la élite del panorama internacional le cogió demasiado joven, su retirada también le llegó demasiado pronto. Con 28 años, y debido a los calambres que cada día se hacían más insoportables, Berasategui abandonó las pistas. “Me retiré muy joven, pero no tanto por las lesiones. No es que me lesionara más que los demás. Lo que ocurría es que me acalambraba más de lo normal. Mi estilo de juego me obligaba a correr más kilómetros que el resto de jugadores. Además, en aquel entonces no teníamos los fisios que hay hoy en día y no seguía la alimentación como tendría que haberlo hecho. Varios años perdí en Roland Garros por culpa de los calambres, caí puestos en el ranking y decidí dejarlo”, afirma el extenista. Tras su retirada ha continuado ligado a este deporte, primero como comentarista de televisión, después como entrenador de Feliciano López y, actualmente, como asesor en el Master de Madrid.




°

domingo, 2 de agosto de 2020

El Abuelo de Jacob

Que interesante sería si todos en la diáspora vasca actuasen como el vasco australiano Jacob Elordi.

Y no nos referimos a sus capacidades histriónicas.

Nos referimos al hecho de que haya defendido su identidad euskaldun.

En lo que se refiere a la diáspora vasca y el apego de las generaciones subsecuentes, la realidad es muy diferente y, desgraciadamente, por lo general pierden la identidad al mostrar sus padres más interés por amasar fortunas que por mantener el vínculo de sus hijos con su tierra de origen.

Jacob es una muy bienvenida excepción y Euskal Kultura ha hecho eco de su logro.

Lean:


Jacob Elordi es un actor australiano (Brisbane, 1997), de moda por su papel de Noah Flynn en la popular serie de Netflix The Kissing Booth (El primer beso). Esta misma semana (ver este sábado 1 de agosto artículos en inglés y en español) la prensa se hacía eco de la queja del actor porque en su entrada en Wikipedia aparecía como "de ascendencia española" y él afirma que no es así, que él es "de ascendencia vasca". Eso ayer sábado, porque rápidamente Wikipedia reaccionaba y cambiaba el texto.

Tomando en consideración sus dos quejas --también pedía que se recogiera que tiene tres hermanas y no dos como decía Wikipedia--, Wikipedia en inglés recoge ahora mismo que el actor "es de ascendiente vasco" (Elordi is of Basque descent. He has three older sisters), mientras la edición en español no recoge en el momento de redactar esta nota ninguna entrada con su nombre.

“Mi abuelo me estrangularía si supiera que pone que tengo ascendencia española”, había afirmado el actor.





°

lunes, 30 de marzo de 2020

SARS CoV-2: Causalidad y Cualidad

Para entender mejor todo el tema del SARS CoV-2, la cepa causante del COVID-19, popularmente conocido como coronavirus, traemos a ustedes este extraordinario reportaje publicado en las páginas de El Diario:


El principal peligro que enfrentamos es considerar al nuevo coronavirus como un fenómeno aislado, sin historia, sin contexto social, económico, cultural.

Ángel Luis Lara

1.

En octubre de 2016 los lechones de las granjas de la provincia de Guangdong, en el sur de China, comenzaron a enfermar con el virus de la diarrea epidémica porcina (PEDV), un coronavirus que afecta a las células que recubren el intestino delgado de los cerdos. Cuatro meses después, sin embargo, los lechones dejaron de dar positivo por PEDV, pese a que seguían enfermando y muriendo. Tal y como confirmó la investigación, se trataba de un tipo de enfermedad nunca visto antes y al que se bautizó como Síndrome de Diarrea Aguda Porcina (SADS-CoV), provocada por un nuevo coronavirus que mató a 24.000 lechones hasta mayo de 2017, precisamente en la misma región en la que trece años antes se había desatado el brote de neumonía atípica conocida como "SARS".

En enero de 2017, en pleno desarrollo de la epidemia porcina que asolaba a la región de Guangdong, varios investigadores en virología de Estados Unidos publicaban un estudio en la revista científica "Virus Evolution" que señalaba a los murciélagos como la mayor reserva animal de coronavirus en el mundo. Las conclusiones de la investigación desarrollada en China acerca de la epidemia de Guangdong coincidieron con el estudio estadounidense: el origen del contagio se localizó, precisamente, en la población de murciélagos de la región. ¿Cómo una epidemia porcina había podido ser desatada por los murciélagos? ¿Qué tienen que ver los cerdos con estos pequeños animales alados? La respuesta llegó un año más tarde, cuando un grupo de investigadores e investigadoras chinas publicó un informe en la revista Nature en el que, además de señalar a su país como un foco destacado de la aparición de nuevos virus y enfatizar la alta posibilidad de su transmisión a los seres humanos, apuntaban que el incremento de las macrogranjas de ganado había alterado los nichos de vida de los murciélagos. Además, el estudio puso de manifiesto que la ganadería industrial intensiva ha incrementado las posibilidades de contacto entre la fauna salvaje y el ganado, disparando el riesgo de transmisión de enfermedades originadas por animales salvajes cuyos hábitats se están viendo dramáticamente afectados por la deforestación. Entre los autores de este estudio figura Zhengli Shi, investigadora principal del Instituto de Virología de Wuhan, la ciudad en la que se ha originado el actual COVID-19, cuya cepa es idéntica en un 96% al tipo de coronavirus encontrado en murciélagos a través del análisis genético.

2.

En 2004, la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, más conocida como FAO por sus siglas en inglés, señalaron el incremento de la demanda de proteína animal y la intensificación de su producción industrial como principales causas de la aparición y propagación de nuevas enfermedades zoonóticas desconocidas, es decir, de nuevas patologías transmitidas por animales a los seres humanos. Dos años antes, la organización por el bienestar de los animales Compassion in World Farming había publicado un interesante informe al respecto. Para su elaboración, la entidad británica utilizó datos del Banco Mundial y de la ONU sobre industria ganadera que fueron cruzados con informes acerca de las enfermedades transmitidas a través del ciclo mundial de producción de alimentos. El estudio concluyó que la llamada "revolución ganadera", es decir, la imposición del modelo industrial de la ganadería intensiva ligado a las macrogranjas, estaba generando un incremento global de las infecciones resistentes a los antibióticos, así como arruinando a los pequeños granjeros locales y promoviendo el crecimiento de las enfermedades transmitidas a través de los alimentos de origen animal.

En 2005, expertos de la Organización Mundial de la Salud, la Organización Mundial de Sanidad Animal, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos y el Consejo Nacional del Cerdo de dicho país elaboraron un estudio en el que trazaron la historia de la producción ganadera desde el tradicional modelo de pequeñas granjas familiares hasta la imposición de las macro-granjas de confinamiento industrial. Entre sus conclusiones, el informe señaló como uno de los mayores impactos del nuevo modelo de producción agrícola su incidencia en la amplificación y mutación de patógenos, así como el riesgo creciente de diseminación de enfermedades. Además, el estudio apuntaba que la desaparición de los modos tradicionales de ganadería en favor de los sistemas intensivos se estaba produciendo a razón de un 4% anual, sobre todo en Asia, África y Sudamérica.

A pesar de los datos y las llamadas de atención, nada se ha hecho para frenar el desarrollo de la ganadería industrial intensiva. En la actualidad China y Australia concentran el mayor número de macrogranjas del mundo. En el gigante asiático la población de ganado prácticamente se triplicó entre 1980 y 2010. China es el productor ganadero más importante del mundo, concentrando en su territorio el mayor número de "landless systems" (sistemas sin tierra), macroexplotaciones ganaderas en las que se hacinan miles de animales en espacios cerrados. En 1980 solamente un 2,5% del ganado existente en China se criaba en este tipo de granjas, mientras que en 2010 ya abarcaba al 56%.

Como nos recuerda Silvia Ribeiro, investigadora del Grupo de Acción sobre Erosión, Tecnología y Concentración (ETC), una organización internacional enfocada en la defensa de la diversidad cultural y ecológica y de los derechos humanos, China es la maquila del mundo. La crisis desatada por la actual pandemia provocada por el COVID-19 no hace más que desnudar su papel en la economía global, particularmente en la producción industrial de alimentos y en el desarrollo de la ganadería intensiva. Sólo la Mudanjiang City Mega Farm, una macrogranja situada en el noreste de China que alberga a cien mil vacas cuya carne y leche se destinan al mercado ruso, es cincuenta veces más grande que la mayor granja de vacuno de la Unión Europea.

3.

Las epidemias son producto de la urbanización. Cuando hace alrededor de cinco mil años los seres humanos comenzaron a agruparse en ciudades con densidad poblacional, las infecciones lograron afectar simultáneamente a grandes cantidades de personas y sus efectos mortales se multiplicaron. El peligro de pandemias como la que nos afecta en la actualidad surgió cuando el proceso de urbanización de la población se hizo global. Si aplicamos este razonamiento a la evolución de la producción ganadera en el mundo las conclusiones son realmente inquietantes. En el espacio de cincuenta años la ganadería industrial ha "urbanizado" una población animal que previamente se distribuía entre pequeñas y medianas granjas familiares. Las condiciones de hacinamiento de dicha población en macro-granjas convierten a cada animal en una suerte de potencial laboratorio de mutaciones víricas susceptible de provocar nuevas enfermedades y epidemias. Esta situación es todavía más inquietante si consideramos que la población global de ganado es casi tres veces más grande que la de seres humanos. En las últimas décadas, algunos de los brotes víricos con mayor impacto se han producido por infecciones que, cruzando la barrera de las especies, han tenido su origen en las explotaciones intensivas de ganadería.

Michael Greger, investigador estadounidense en salud pública y autor del libro Bird Flu: A virus of our own hachting (Gripe aviar: un virus de nuestra propia incubación), explica que antes de la domesticación de pájaros hace unos 2.500 años, la gripe humana seguramente no existía. Del mismo modo, antes de la domesticación del ganado no se tiene constancia de la existencia del sarampión, la viruela y otras infecciones que han afectado a la humanidad desde que aparecieron en corrales y establos en torno al año 8.000 antes de nuestra era. Una vez que las enfermedades saltan la barrera entre especies pueden difundirse entre la población humana provocando trágicas consecuencias, como la pandemia desatada por un virus de gripe aviar en 1918 y que tan sólo en un año acabó con la vida de entre 20 y 40 millones de personas.

Como explica el doctor Greger, las condiciones de insalubridad en las atestadas trincheras durante la Primera Guerra Mundial no sólo figuran entre las variables que causaron una rápida propagación de la enfermedad en 1918, sino que están siendo replicadas hoy en día en muchas de las explotaciones ganaderas que se han multiplicado en los últimos veinte años con el desarrollo de la ganadería industrial intensiva. Billones de pollos, por ejemplo, son criados en estas macrogranjas que funcionan como espacios de hacinamiento susceptibles de generar una tormenta perfecta de carácter vírico. Desde que la ganadería industrial se ha impuesto en el mundo, los anuales de medicina están recogiendo enfermedades antes desconocidas a un ritmo insólito: en los últimos treinta años se han identificado más de treinta nuevos patógenos humanos, la mayoría de ellos virus zoonóticos inéditos como el actual COVID-19.

4.

El biólogo Robert G. Wallace publicó en 2016 un libro importante para trazar la conexión entre las pautas de la producción agropecuaria capitalista y la etiología de las epidemias que se han desatado en las últimas décadas: Big Farms Make Big Flu (Las macrogranjas producen macrogripe). Hace unos días, Wallace concedió una entrevista a la revista alemana Marx21 en la que enfatiza una idea clave: focalizar la acción contra el COVID-19 en el despliegue de medidas de emergencia que no combatan las causas estructurales de la pandemia constituye un error de consecuencias dramáticas. El principal peligro que enfrentamos es considerar al nuevo coronavirus como un fenómeno aislado.

Tal y como explica el biólogo estadounidense, el incremento de los incidentes víricos en nuestro siglo, así como el aumento de su peligrosidad, se ligan directamente con las estrategias de negocio de las corporaciones agropecuarias, responsables de la producción industrial intensiva de proteína animal. Estas corporaciones están tan preocupas por el beneficio económico que asumen como un riesgo rentable la generación y propagación de nuevos virus, externalizando los costes epidemiológicos de sus operaciones a los animales, las personas, los ecosistemas locales, los gobiernos y, tal y como está poniendo de manifiesto la actual pandemia, al propio sistema económico mundial.

Pese a que el origen exacto del COVID-19 no está del todo claro, señalándose como posible causa del brote vírico tanto a los cerdos de las macrogranjas como al consumo de animales salvajes, esta segunda hipótesis no nos aleja de los efectos directos de la producción agropecuaria intensiva. La razón es sencilla: la industria ganadera es responsable de la epidemia de Gripe Porcina Africana (ASF) que asoló las granjas chinas de cerdos el pasado año. Según Christine McCracken, una analista en proteína animal de la multinacional financiera holandesa Rabobank, la producción china de carne de cerdo podría haber caído un 50% al final del año pasado. Considerando que, al menos antes de la epidemia de ASF en 2019, la mitad de los cerdos que existían en el mundo se criaban en China, las consecuencias para la oferta de carne porcina están resultando dramáticas, particularmente en el mercado asiático. Es precisamente esta drástica disminución de la oferta de carne de cerdo la que habría motivado un aumento de la demanda de proteína animal proveniente de la fauna salvaje, una de las especialidades del mercado de la ciudad de Wuhan que algunos investigadores han señalado como el epicentro del brote de COVID-19.

5.

Frédéric Neyrat publicó en 2008 el libro Biopolitique des catastrophes (Biopolítica de las catástrofes), un término con el que define un modo de gestión del riesgo que no pone nunca en cuestión sus causas económicas y antropológicas, precisamente la modalidad de comportamiento de los gobiernos, las élites y una parte significativa de las poblaciones mundiales en relación con la actual pandemia. En la propuesta analítica del filósofo francés, las catástrofes implican una interrupción desastrosa que desborda el supuesto curso normal de la existencia. Pese a su aparente carácter de evento, constituyen procesos en marcha que manifiestan, aquí y ahora, los efectos de algo ya en curso. Como señala el propio Neyrat, una catástrofe siempre sale de alguna parte, ha sido preparada, tiene una historia.

La pandemia que nos asola dibuja con eficacia su condición de catástrofe, entre otras cosas, en el cruce entre epidemiología y economía política. Su punto de partida se ancla directamente en los trágicos efectos de la industrialización capitalista del ciclo alimenticio, particularmente de la producción agropecuaria. Amén de las cualidades biológicas intrínsecas al propio coronavirus, las condiciones de su propagación incluyen el efecto de cuatro décadas de políticas neoliberales que han erosionado dramáticamente las infraestructuras sociales que ayudan a sostener la vida. En esa deriva, los sistemas públicos de salud se han visto particularmente golpeados.

Desde hace días circulan por las redes sociales y los teléfonos móviles testimonios del personal sanitario que está lidiando con la pandemia en los hospitales. Muchos de ellos coinciden en el relato de una condición general catastrófica caracterizada por una dramática falta de recursos y de profesionales sanitarios. Como apunta Neyrat, la catástrofe siempre posee una historicidad y se sujeta a un principio de causalidad. Desde comienzos del presente siglo, diferentes colectivos y redes ciudadanas han estado denunciando un profundo deterioro del sistema público de salud que, a través de una política continuada de descapitalización, ha llevado prácticamente al colapso de la sanidad en España. En la Comunidad de Madrid, territorio particularmente golpeado por el COVID-19, el presupuesto per cápita destinado al sistema sanitario se ha ido reduciendo críticamente en los últimos años, al tiempo que se ha desatado un proceso creciente de privatización. Tanto la atención primaria como los servicios de urgencia de la región se encontraban ya saturados y con graves carencias de recursos antes de la llegada del coronavirus. El neoliberalismo y sus hacedores políticos nos han sembrado tormentas que un microorganismo ha convertido en tempestad.

6.

En medio de la pandemia habrá seguramente quien se afane en la búsqueda de un culpable, ya sea en la piel del chivo expiatorio o en el papel de villano. Se trata, seguramente, de un gesto inconsciente para ponerse a salvo: encontrar a quien atribuir la culpa tranquiliza porque desplaza la responsabilidad. Sin embargo, más que empeñarnos en desenmascarar a un sujeto, resulta más oportuno identificar una forma de subjetivación, es decir, interrogarnos acerca del modo de vida capaz de desatar estragos tan dramáticos como los que hoy nos atraviesan la existencia. Se trata, sin duda, de una pregunta que ni nos salva ni nos reconforta y, mucho menos, nos ofrece un afuera. Básicamente porque ese modo de vida es el nuestro.

Un periodista se aventuraba hace unos días a ofrecer una respuesta acerca del origen del COVID-19: "el coronavirus es una venganza de la naturaleza". En el fondo no le falta razón. En 1981 Margaret Thatcher dejaba una frase para la posteridad que desvelaba el sentido del proyecto del que participaba: "la economía es el método, el objetivo es cambiar el alma". La mandataria no engañaba a nadie. Hace tiempo que la razón neoliberal nos ha convertido el capitalismo en estado de naturaleza. La acción de un ser microscópico, sin embargo, no sólo está consiguiendo llegarnos también al alma, además ha abierto una ventana por la que respiramos la evidencia de aquello que no queríamos ver. Con cada cuerpo que toca y enferma, el virus clama porque tracemos la línea de continuidad entre su origen y la cualidad de un modo de vida cada vez más incompatible con la vida misma. En este sentido, por paradójico que resulte, enfrentamos un patógeno dolorosamente virtuoso. Su movilidad etérea va poniendo al descubierto todas las violencias estructurales y las catástrofes cotidianas allí donde se producen, es decir, por todas partes. En el imaginario colectivo comienza a calar una racionalidad de orden bélico: estamos en guerra contra un coronavirus. Tal vez sea más acertado pensar que es una formación social catastrófica la que está en guerra contra nosotros desde hace ya demasiado tiempo.

En el curso de la pandemia, las autoridades políticas y científicas nos señalan a las personas como el agente más decisivo para detener el contagio. Nuestro confinamiento es entendido en estos días como el más vital ejercicio de ciudadanía. Sin embargo, necesitamos ser capaces de llevarlo más lejos. Si el encierro ha congelado la normalidad de nuestras inercias y nuestros automatismos, aprovechemos el tiempo detenido para preguntarnos acerca de ellos. No hay normalidad a la que regresar cuando aquello que habíamos normalizado ayer nos ha llevado a esto que hoy tenemos. El problema que enfrentamos no es sólo el capitalismo en sí, es también el capitalismo en mí. Ojalá el deseo de vivir nos haga capaces de la creatividad y la determinación para construir colectivamente el exorcismo que necesitamos. Eso, inevitablemente, nos toca a la gente común. Por la historia sabemos que los gobernantes y poderosos se afanarán en intentar lo contrario. No dejemos que nos enfrenten, nos enemisten o nos dividan. No permitamos que, amparados una vez más en el lenguaje de la crisis, nos impongan la restauración intacta de la estructura de la propia catástrofe. Pese a que aparentemente el confinamiento nos ha aislado a los unos de los otros, lo estamos viviendo juntos. También en eso el virus se muestra paradójico: nos sitúa en un plano de relativa igualdad. De algún modo, rescata de nuestra desmemoria el concepto de género humano y la noción de bien común. Tal vez los hilos éticos más valiosos con los que comenzar a tejer un modo de vida otro y otra sensibilidad.






°

domingo, 22 de marzo de 2020

Anarquismo ante el Coronavirus

Desde la página de Kaos en la Red traemos a ustedes una forma "diferente" de enfrentar la pandemia del virus SARS CoV-2.

Lean con detenimiento por favor:


El capitalismo en crisis, el totalitarismo en ascenso... estrategias de resistencia

Crimethinc   

La pandemia no va a pasar en las próximas semanas. Incluso si las estrictas medidas de confinamiento logran reducir el número de infecciones a lo que era hace un mes, el virus podría reanudarse su propagación exponencial nuevamente tan pronto como se suspendan las medidas. Es probable que la situación actual continúe durante meses (toques de queda repentinos, cuarentenas inconsistentes, condiciones cada vez más desesperadas), aunque casi con certeza cambiará de forma en algún momento cuando las tensiones en su interior se desvanezcan. Para prepararnos para ese momento, protejámonos a nosotros mismos y a los demás de la amenaza que representa el virus, analicemos las preguntas sobre el riesgo y la seguridad que plantea la pandemia y confrontemos las desastrosas consecuencias de un orden social que nunca fue diseñado para preservar nuestro bienestar.

Ser en primer lugar.

Sobrevivir al virus

Las antiguas formas anarquistas de organización y seguridad tienen mucho que ofrecer cuando se trata de sobrevivir a la pandemia y al pánico que está causando.

Forme un grupo de afinidad

La perspectiva de la cuarentena nos dice mucho sobre cómo ya vivíamos. Aquellos que viven en familias unidas o en casas colectivas alegres se encuentran en una situación mucho mejor que aquellos en matrimonios rotos y aquellos que tienen grandes casas vacías para ellos solos. Este es un buen recordatorio de lo que realmente importa en la vida. A pesar de los modelos de seguridad que están representados por el sueño burgués de la propiedad de viviendas nucleares familiares y la política exterior de Estados Unidos que lo refleja, la unión y la atención son mucho más importantes que el tipo de seguridad que depende de cercar al mundo entero.

El «distanciamiento social» no debe significar un aislamiento total. No estaremos más seguros si nuestra sociedad se reduce a un grupo de individuos atomizados. Eso no nos protegería del virus ni del estrés de esta situación ni de la toma de poder que los capitalistas y las autoridades estatales se están preparando para llevar a cabo. Por mucho que los ancianos estén en riesgo por el virus, por ejemplo, las personas mayores ya están peligrosamente aisladas en esta sociedad; cortarlos de todo contacto con otros no preservará su salud física o mental. Todos debemos estar integrados en grupos muy unidos de manera que maximicemos tanto nuestra seguridad como nuestra capacidad colectiva para disfrutar de la vida y tomar medidas.

Elija un grupo de personas en las que confíe, idealmente personas con las que comparte la vida cotidiana, todas las cuales comparten factores de riesgo y niveles de tolerancia al riesgo similares. A los efectos de sobrevivir al virus, este es su grupo de afinidad , el componente básico de la organización anarquista descentralizada. No necesariamente necesita vivir en el mismo edificio con ellos; Lo importante es que puede reducir sus factores de riesgo a aquellos con los que todos comparten y se sienten cómodos. Si su grupo es demasiado pequeño, estará aislado, y eso será especialmente un problema si se enferma. Si su grupo es demasiado grande, enfrentará un riesgo innecesario de infección.

Hablen entre ellos hasta que lleguen a un conjunto de expectativas compartidas sobre cómo se comprometerán con el riesgo de contagio. Esto podría ser desde un aislamiento físico total hasta recordar usar desinfectante para manos después de tocar superficies en público. Dentro de su grupo, siempre y cuando nadie tenga el virus, aún puede abrazar, besar, preparar alimentos juntos, tocar las mismas superficies, siempre y cuando esté de acuerdo con el nivel de riesgo que está colectivamente listo para tolerar y comunicarse sobre él cuando surge un nuevo factor de riesgo.

Esto es lo que los anarquistas llaman cultura de seguridad: la práctica de establecer un conjunto de expectativas compartidas para minimizar el riesgo. Cuando tratamos con la represión policial y la vigilancia del estado, nos protegemos compartiendo información según sea necesario. Cuando tratamos con un virus, nos protegemos controlando los vectores a lo largo de los cuales se pueden propagar los contagios.

Nunca es posible evitar el riesgo por completo. El punto es determinar con cuánto riesgo se siente cómodo y comportarse de tal manera que si algo sale mal, no se arrepentirá, sabiendo que ha tomado todas las precauciones que consideró necesarias. Al compartir su vida con un grupo de afinidad, obtiene las mejores partes de precaución y convivencia.

Formar una red

Por supuesto, su grupo de afinidad por sí solo no será suficiente para satisfacer todas sus necesidades. ¿Qué sucede si necesita recursos a los que ninguno de ustedes puede acceder de manera segura? ¿Qué pasa si todos se enferman? Debe estar conectado a otros grupos de afinidad en una red de ayuda mutua, de modo que si algún grupo de la red se abruma, los demás pueden acudir en su ayuda. Al participar en una red como esta, puede hacer circular recursos y apoyo sin necesidad de exponerse al mismo nivel de riesgo. La idea es que cuando las personas de diferentes grupos dentro de la red interactúan, emplean medidas de seguridad mucho más estrictas, para minimizar el riesgo adicional.

La frase «ayuda mutua» se ha utilizado mucho últimamente, incluso por parte de los políticos . En su sentido propio, ayuda mutuano describe un programa que brinde asistencia unidireccional para otros como lo hace una organización de caridad. Más bien, es la práctica descentralizada de atención recíproca a través de la cual los participantes en una red se aseguran de que todos obtengan lo que necesitan, para que todos tengan razones para invertir en el bienestar de los demás. No se trata de un intercambio de ojo por ojo, sino más bien de un intercambio de atención y recursos que crea el tipo de redundancia y resistencia que puede mantener a una comunidad en tiempos difíciles. Las redes de ayuda mutua prosperan mejor cuando es posible construir una confianza recíproca con los demás durante un largo período de tiempo. No es necesario que conozca o incluso le guste a todos los demás en la red, pero todos tienen que dar lo suficiente a la red para que, en conjunto, sus esfuerzos creen una sensación de abundancia.

El marco de reciprocidad puede parecer que se presta a la estratificación social, en la que las personas de clases sociales similares con acceso similar a los recursos gravitan entre sí para obtener el mejor retorno de la inversión de sus propios recursos. Pero los grupos de diferentes orígenes pueden tener acceso a una amplia gama de diferentes tipos de recursos. En estos tiempos, la riqueza financiera puede resultar mucho menos valiosa que la experiencia en fontanería, la capacidad de hablar un dialecto particular o los lazos sociales en una comunidad de la que nunca pensó que se encontraría dependiendo. Todos tienen buenas razones para extender sus redes de ayuda mutua lo más lejos posible.

La idea fundamental aquí es que son nuestros vínculos con los demás los que nos mantienen seguros, no nuestra protección contra ellos o nuestro poder sobre ellos. Los preparadores que se han centrado en construir una reserva privada de alimentos, equipo y armas están colocando las piezas en su lugar para un apocalipsis de cada uno contra todos. Si pones toda tu energía en soluciones individuales, dejando que todos los que te rodean luchen por su propia supervivencia, tu única esperanza es superar la competencia. E incluso si lo haces, cuando no haya nadie más para encender esas armas, serás el último que quede, y esa arma será la última herramienta a tu disposición.

Cómo nos relacionamos con el riesgo

La aparición de un nuevo contagio potencialmente letal nos obliga a todos a pensar en cómo nos relacionamos con el riesgo. ¿Por qué vale la pena arriesgar nuestras vidas?

Al reflexionar, la mayoría de nosotros concluiremos que, en igualdad de condiciones, arriesgar nuestras vidas solo para seguir desempeñando nuestro papel en el capitalismo no vale la pena. Por otro lado, podría valer la pena arriesgar nuestras vidas para protegernos, cuidarnos, defender nuestra libertad y la posibilidad de vivir en una sociedad igualitaria.

Así como estar completamente aislado no es más seguro para los ancianos, tratar de evitar el riesgo por completo no nos mantendrá a salvo. Si nos limitamos estrictamente a nosotros mismos mientras nuestros seres queridos se enferman, nuestros vecinos mueren y el estado policial nos quita hasta el último vestigio de nuestra autonomía, no estaremos más seguros. Hay muchos tipos diferentes de riesgo. Probablemente esté llegando el momento en que tendremos que repensar qué riesgos estamos dispuestos a asumir para vivir con dignidad.

Esto nos lleva a la cuestión de cómo sobrevivir a todas las tragedias innecesarias que los gobiernos y la economía global nos están acumulando en el contexto de la pandemia, sin mencionar todas las tragedias innecesarias que ya estaban creando. Afortunadamente, las mismas estructuras que nos permiten sobrevivir juntos al virus también pueden equiparnos para enfrentarlos.

Sobrevivir a la crisis

Seamos claros: el totalitarismo ya no es una amenaza situada en el futuro. Las medidas que se implementan en todo el mundo son totalitarias en todos los sentidos. Estamos viendo decretos unilaterales del gobierno que imponen prohibiciones totales de viaje, toques de queda las 24 horas, verdadera ley marcial y otras medidas dictatoriales.

Esto no quiere decir que no debamos implementar medidas para protegernos mutuamente de la propagación del virus. Es simplemente reconocer que las medidas que varios gobiernos están implementando se basan en medios autoritarios y una lógica autoritaria. Piense en la cantidad de recursos que se invierten en el ejército, la policía, los bancos y el mercado de valores que en la atención médica pública y los recursos para ayudar a las personas a sobrevivir esta crisis. Todavía es más fácil ser arrestado por merodear que hacerse una prueba para detectar el virus.

Así como el virus nos muestra la verdad sobre cómo ya vivíamos, sobre nuestras relaciones y nuestros hogares, también nos muestra que ya vivíamos en una sociedad autoritaria. La llegada de la pandemia solo la hace formal. Francia está poniendo a 100,000 policías en las calles, 20,000 más que los desplegados en el punto más alto de las protestas de los chalecos . Los refugiados que necesitan asilo están siendo rechazados a lo largo de las fronteras entre los Estados Unidos y México y entre Grecia y Turquía. En Italia y España, bandas de policías atacan a corredores en calles vacías.

En Alemania, la policía de Hamburgo ha aprovechado la situación para desalojar una tienda de refugiados autoorganizada que había estado en pie durante varios años. A pesar de la cuarentena, la policía en Berlín sigue amenazando con desalojar una barra colectiva anarquista. En otra parte, la policía vestida con uniformes de soldados de asalto pandémicos allanó un centro de refugiados.

Lo peor de todo es que todo esto ocurre con el consentimiento tácito de la población en general. Las autoridades pueden hacer prácticamente cualquier cosa en nombre de proteger nuestra salud, hasta matarnos.

A medida que la situación se intensifique, es probable que veamos a la policía y al ejército empleando una fuerza cada vez más letal. En muchas partes del mundo, son los únicos que pueden reunirse libremente en grandes cantidades. Cuando la policía comprende el único cuerpo social que puede reunirse en masa, no hay otra palabra que «estado policial» para describir la forma de sociedad en la que vivimos.

Ha habido señales de que las cosas iban en esta dirección durante décadas. El capitalismo solía depender de mantener a un gran número de trabajadores disponibles para realizar labores industriales; en consecuencia, no era posible tratar la vida de manera tan barata como hoy en día. A medida que la globalización y la automatización capitalistas han disminuido la dependencia de los trabajadores, la fuerza laboral global se ha desplazado de manera constante hacia el sector de servicios, haciendo un trabajo que no es esencial para el funcionamiento de la economía y, por lo tanto, menos seguro y bien pagado, mientras que los gobiernos se han vuelto cada vez más dependientes de violencia policial militarizada para controlar los disturbios y la ira.

Si la pandemia continúa el tiempo suficiente, probablemente veremos más automatización (los autos autónomos representan menos amenaza de infección para la burguesía que los conductores de Uber) y los trabajadores desplazados se dividirán entre las industrias de represión (policía, militares, seguridad privada), contratistas militares privados) y trabajadores precarios que se ven obligados a asumir un gran riesgo para ganar unos centavos. Estamos acelerando hacia un futuro en el que una clase privilegiada conectada digitalmente realiza trabajo virtual de forma aislada mientras un estado policial masivo los protege de una subclase prescindible que asume la mayoría de los riesgos.

El multimillonario Jeff Bezos ya ha agregado 100,000 empleos a Amazon, anticipando que su compañía llevará a las tiendas locales a la quiebra. Del mismo modo, Bezos no dará a sus empleados de Whole Foods vacaciones pagadas a pesar del riesgo constante que enfrentan en el sector de servicios, aunque les dará un aumento de $ 2 hasta abril. En resumen, todavía considera que sus vidas no valen nada, pero admite que sus muertes deberían pagarse mejor.

En este contexto, es probable que haya revuelta. Es probable que veamos algunas reformas sociales destinadas a aplacar a la población, al menos temporales para mitigar el impacto de la pandemia, pero que llegarán junto con la violencia cada vez mayor de un estado que nadie puede imaginar prescindir, en la medida en que se malinterpreta como el protector de nuestra salud.

De hecho, el estado mismo es lo más peligroso para nosotros, ya que impone la distribución drásticamente desigual de recursos que nos obliga a enfrentar distribuciones de riesgo tan desequilibradas. Si queremos sobrevivir, no podemos simplemente exigir políticas más equitativas, también tenemos que deslegitimar y socavar el poder del estado.

Estrategias de resistencia

Con ese fin, concluiremos con algunas estrategias de resistencia que ya están despegando:

Huelgas de alquiler

En San Francisco, el colectivo de viviendas Station 40 ha liderado el camino al declarar unilateralmente una huelga de alquileres en respuesta a la crisis:

“La urgencia del momento exige una acción decisiva y colectiva. Estamos haciendo esto para protegernos y cuidarnos a nosotros mismos y a nuestra comunidad. Ahora más que nunca, rechazamos la deuda y nos negamos a ser explotados. No soportaremos esta carga para los capitalistas. Hace cinco años, derrotamos el intento de nuestro propietario de desalojarnos. Ganamos por la solidaridad de nuestros vecinos y amigos en todo el mundo. Una vez más estamos llamando a esa red. Nuestro colectivo se siente preparado para el refugio en el lugar que comienza a medianoche en toda el área de la bahía. El acto de solidaridad más significativo para nosotros en este momento es que todos hagan una huelga juntos. Te respaldaremos, como sabemos que tendrás la nuestra. Descansa, reza, cuídate el uno al otro ”.

Para millones de personas que no podrán pagar sus cuentas, esto es una virtud de la necesidad. Innumerables millones que viven de un cheque de pago al siguiente ya han perdido sus empleos e ingresos y no tienen forma de pagar el alquiler de Abril. La mejor manera de apoyarlos es que todos nos declaremos en huelga, haciendo imposible que las autoridades apunten a todos los que no pagan. Los bancos y los propietarios no deberían poder seguir beneficiándose de los inquilinos e hipotecas cuando no hay forma de ganar dinero. Eso es solo sentido común.

Esta idea ya ha estado circulando en muchas formas diferentes. En Melbourne, Australia, la sucursal local de Industrial Workers of the World está promoviendo una Promesa de Huelga de Renta de COVID-19 . Rose Caucus está pidiendo a las personas que suspendan los pagos de alquiler, hipoteca y servicios públicos durante el brote. En el estado de Washington, Seattle Rent Strike está pidiendo lo mismo. Los inquilinos de Chicago también amenazan con una huelga de alquileres. Otros han circulado documentos pidiendo una huelga de alquiler e hipoteca.

Para que una huelga de alquileres tenga éxito a nivel nacional, al menos una de estas iniciativas tendrá que ganar suficiente impulso para que un gran número de personas esté segura de que no se quedarán en alto si se comprometen a participar. Sin embargo, en lugar de esperar a que una sola organización de masas coordine un ataque masivo desde arriba, es mejor que estos esfuerzos comiencen a nivel de base. Las organizaciones centralizadas a menudo se comprometen temprano en el proceso de lucha, socavando los esfuerzos autónomos que dan poder a tales movimientos. Lo mejor que podríamos hacer para salir de esta experiencia más fuerte sería construir redes que puedan defenderse independientemente de las decisiones desde lo alto.

Huelgas laborales y de tránsito

Cientos de trabajadores en los astilleros del Atlántico en Saint-Nazaire se declararon en huelga ayer. En Finlandia, los conductores de autobuses se negaron a aceptar pagos de los pasajeros para aumentar su seguridad contra el contagio y protestar contra los riesgos a los que están expuestos, lo que demuestra en el proceso que el transporte público podría ser gratuito.

Si alguna vez hubo un buen momento para que la clase trabajadora en apuros y precaria mostrara fuerza a través de huelgas y paros laborales, este es el momento. Por una vez, gran parte de la población en general simpatizará, ya que la interrupción de los negocios como de costumbre también puede disminuir el riesgo de propagación del virus. En lugar de buscar mejorar las circunstancias individuales de empleados particulares a través de aumentos salariales, creemos que lo más importante es construir redes que puedan interrumpir los negocios como de costumbre, interrumpir el sistema en su conjunto y apuntar hacia la introducción revolucionaria de formas alternativas de vida y relativo. En este punto, es más fácil imaginar la abolición del capitalismo que imaginar que incluso en estas circunstancias, podría reformarse para satisfacer todas nuestras necesidades de manera justa y equitativa.

Revueltas de prisiones

Las revueltas en las cárceles brasileñas e italianas ya han dado lugar a varios escapes, incluidos escapes masivos. El coraje de estos prisioneros debería recordarnos a todas las poblaciones objetivo que se mantienen fuera de la vista del público, que sufrirán más durante catástrofes como esta.

También puede inspirarnos: en lugar de obedecer órdenes y permanecer escondidos mientras el mundo entero se convierte en una matriz de celdas de prisión, podemos actuar colectivamente para escapar.






°