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domingo, 7 de diciembre de 2025

El Disonante Cognitivo Andueza

Nos decía Simone de Beauvoir que en cualquier situación de opresión "el opresor no sería tan fuerte si no tuviese cómplices entre los propios oprimidos".

Dentro de esa complicidad podemos encontrar hoy en día a todas las vascas y todos los vascos que al día de hoy militan en el PSE-EE y en el PSN, a quienes poco o nada les importo el que su partido fuese encontrado culpable de haber instrumentalizado a los GAL a partir del BVE y demás grupos paramilitares españolistas operando en Euskal Herria.

Cínicos ellos, sitúan su posicionamiento en contra de los derechos civiles, políticos y culturales de su pueblo en supuestos principios "socialistas", sin explicar que es lo que tiene que ver el socialismo con la negación de el derecho a la autodeterminación de los pueblos, posicionamiento este de la negación que es en los hechos es piedra angular del colonialismo con todo y su componente extractivista, algo muy españolista y que atiende a la sigla E de su partido a nivel estatal.

Y para cínicos nadie más y nadie menos que Eneko Andueza, actual socio de los jeltales en la administración de la CAV, quien ahora se compromete al reconocimiento de sus propias víctimas (mismas que por ejemplo niega su compinche Alberto Alonso desde Gogora), porque recordemos que tanto él como sus demás correligionarios del PSE-EE y del PSN son tan responsables políticamente como lo son Felipe González, José Barrionuevo, Rafael Vera o Ricardo García Damborenea de los actos de terrorismo de estado y crímenes de lesa humanidad como lo son el hostigamiento, el secuestro, la tortura, la incomunicación, la ejecución extrajudicial y el régimen carcelario extraordinario diseñado expresamente en contra de los presos políticos.

Así que ya veremos en que termina esta andanza por parte de Andueza en el País del Nunca Jamás. Esperemos que no termine en una burla para las víctimas, porque ni Maider García ni nadie merece eso.

Aquí lo que nos informa Naiz:


Andueza se compromete a llevar a Madrid la demanda de reconocimiento de las víctimas de los GAL

En un encuentro con Maider García, hija de Juan Carlos García Goena, muerto por los GAL, Andueza asume la necesidad de reconocimiento. Asegura que acompañará a Gacía a Madrid en busca de ese reconocimiento.

En un encuentro promovido por el diario ‘El Correo’ entre Maider García, hija de Juan Carlos García Goena, muerto en un atentado de los GAL en 1987, y el secretario general del PSE, Eneko Andueza, este último afirma que nunca ha tenido «problemas en reconocer que aquello nació en un Gobierno socialista», que «hubo gente del partido que lo puso en marcha y fueron condenados y nos mancharon, mancharon nuestras siglas».

Tanto es así, que Andueza afirma que «yo también me he sentido víctima de esas personas –los cargos condenados por el GAL– porque chocan con mis principios y valores, como persona y como socialista». No se siente «responsable», pero sí quiere «quitar esa piedra de la mochila». Andueza entiende que todas las víctimas «tienen derecho a la justicia, la verdad y la reparación».

García considera que toca a su generación avanzar y sitúa el encuentro en ese contexto. Recuerda que ella ni siquiera sabe quién mató a su padre cuando ella tenía cinco años, y cómo eso torturó hasta su muerte a su madre, Laura Martín.

En un momento de la entrevista, aparece la cuestión del reconocimiento. García tiene claro que sería importante que el líder del PSOE [en este momento, Pedro Sánchez] reconociera el daño causado. Así explica su postura la hija de García Goena: «Sí, pero si lo hace de forma pública. Ese es el reconocimiento. No hay mayor ejercicio de memoria que ese. Sería de un sanador… Me quitaría un enorme peso. Y me diría a mí misma que ya está, que mi pelea ya ha terminado. Que ya he sufrido bastante».

Ante esas palabras, Andueza se viene arriba y asegura que «yo me comprometo a acompañarla en ese camino, hablando con quien sea en Madrid». «Si yo puedo hacer algo para mitigar ese dolor, cómo no lo voy a hacer», sentencia.




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sábado, 27 de febrero de 2021

Gil de San Vicente | Diecinueve Notas sobre Europa

Se acerca el 45 aniversario de la masacre de obreros vascos en Gasteiz, perpetrada por un régimen que pocos años después recibiría un lavado de rostro para ser impuesto con la careta de democrática monarquía parlamentaria, asegurando así la más completa impunidad para los crímenes de lesa humanidad cometidos en muchas ocasiones por quienes un día formaban parte de la cúpula de una sanguinaria dictadura y poco después eran los padres fundadores de una transición impoluta hacia una supuesta democracia.

Pues bien, a Iñaki Gil de San Vicente no se le escapa nada y se inspira en ese hito en la historia de lucha del pueblo vasco para poner los puntos sobre las íes europeístas.

Lean, el texto ha sido dado a cononcer en portal de Rebelión:


Diecinueve notas para el debate sobre Europa, sobre la maldita Europa

Iñaki Gil de San Vicente

Este debate pertenece a los actos en memoria de la insurrección del pueblo obrero de Gasteiz que tuvo su punto álgido en la masacre del tres de marzo de 1976, durante la cual fueron asesinados cinco trabajadores. Con mucho acierto, se ha pensado que es necesario ubicar aquella barbarie en la dinámica capitalista que nos ha traído a la situación actual, como base para prepararnos para lo que se avecina. Como está organizado por Askapena haremos especial hincapié en los contextos, causas y efectos internacionales.

La situación en Euskal Herria y en concreto en Gasteiz era de avance múltiple de la lucha de liberación nacional de clase. Debemos insistir en el contenido de clase trabajadora porque, desde hace unos años a esta parte, se intenta por todos los medios negar el papel decisivo del proletariado en la caída de la dictadura e impedir pese a todo que la mal llamada «transición» fuera incluso más reaccionaria de lo que es: sin la lucha nacional de clase sostenida desde finales de la década de 1960 el franquismo se hubiera perpetuado con un maquillaje mucho más tenue y superficial, más burdo, que el resultante de una cobarde «transición».

El franquismo había pedido la entrada en la CEE en 1962, pero fue rechazada, lo que era visto como una señal inequívoca de su «espíritu democrático», por las fuerzas antifranquistas que habían puesto sus esperanzas en que la CEE o como se decía: «la entrada en Europa», terminaría de enterrar al dictador. Ortega y Gasset dijo aquello de que «España es el problema, Europa la solución». Poco a poco, las burguesías europeas estrechaban lazos: se había dejado atrás la Unión Aduanera de 1968, en 1973 hubo una significativa ampliación y se empezaba a pensar en las primeras elecciones al Parlamento europeo para 1979. Pero mientras tanto, el 27 de septiembre de 1975 la dictadura asesinó a cinco revolucionarios. Aunque las protestas en Europa fueron masivas, algunos Estados propusieron un aislamiento del franquismo, pero la Comunidad Económica Europea –una proto-UE– permaneció impasible y en silencio, junto con EEUU y el Vaticano, preparaba la supuesta «transición». Para el 3 de febrero de 1976 estaba claro que, como en 1945-53, el imperialismo no toleraría la libertad en una zona geoestratégica decisiva: la península Ibérica.

Desde finales de la década de 1960 Europa Occidental se enfrentaba a serios problemas: profunda crisis económica agravada desde 1973; crisis de orden y de legitimación del poder por la oleada prerrevolucionaria iniciada entonces; crisis de prestigio del eurocentrismo ante la fuerza de las guerras antiimperialista con su ejemplo ilusionador en las izquierdas europeas que también se abrían a nuevas injusticias, etc.; a esto se unía el que la URSS aún no había agravado su descomposición interna… En respuesta, la CEE avanzaba en la unificación represiva sin olvidar, desde luego, la militarización total impuesta por la OTAN para atacar a la URSS e impedir cualquier proceso revolucionario en la Europa capitalista.

La revolución portuguesa de 1973 no debía incendiar el resto de la península Ibérica y la OTAN con su brazo socioeconómico, la CEE, incluso llegaron a planear una invasión de Portugal con la ayuda española, pero no hizo falta porque la II Internacional y otras fuerzas como el PCP abortaron la emancipación, como lo volverían a hacer en el Estado español entre 1975-82. La entrega española del pueblo saharaui al feroz Marruecos, negociada por la CEE, EEUU y España, en 1976 reafirmaba la unidad de intereses del imperialismo y la planificación político-militar, que no sólo económica, en todas sus decisiones, dada la importancia del Sahara por su ubicación geográfica. Por no extendernos, fue en 1975 cuando el gobierno socialdemócrata alemán lanzó la ofensiva anti obrera monetarista, que luego sería llamada neoliberal, que se extendería por el mundo desde sus inicios en Brasil a finales de la década de 1960, y sobre todo, en Chile desde el golpe fascista de Pinochet, y en Alemania Federal.

Unido a esto, las principales burguesías europeas deseaban avanzar en una cierta unificación monetaria que les diera más autonomía con respecto al poder enorme del dólar. De hecho, el dólar había dirigido desde Walt Street buena parte del proceso europeo occidental desde 1944 y se había reforzado ese telecontrol desde 1959. O sea: dólar, OTAN y embajadas: la trilogía del poder estadounidense sobre la CEE. El detonante fue la decisión yanqui de 1973 de abandonar la paridad dólar-oro debido a la angustiosa situación de sus reservas y economía, débiles ya para sostener los crecientes gastos de la agresión salvaje al heroico pueblo vietnamita. Pero este juvenil deseo europeo no ha fructificado apenas, no sólo por las decisiones yanquis para seguir controlando las finanzas mundiales, sino por la debilidad política de la UE: el propio Banco Central Europeo ha insistido en la separación entre euro y política, y dado el poder decisivo a EEUU. Se dice que el covid-19 sí va a forzar una unificación monetaria y fiscal europea… al servicio de euro Alemania.

El pueblo trabajador no podía esperar nada de la CEE, como se demostró en el golpe de Estado 23 de febrero de 1981 supervisado a distancia por la OTAN y EEUU, y, sobre todo, desde la llegada del PSOE al Gobierno a finales de 1982 que inmediatamente lanzó cuatro ataques:

Uno, la guerra de contrainsurgencia y el Plan ZEN, los GAL y la guerra psicológica, en la que la experiencia de la OTAN y los servicios de varios Estados de la CEE fueron decisivos, junto a las mafias. Por ejemplo, las nuevas formas de tortura, la creación de la Ertzaintza y EITB como fuerzas de orden y manipulación, la dispersión de las prisioneras y prisioneros desde 1987 en adelante, la irrupción de la droga como arma de exterminio psicosomático…

Dos, la política de desindustrialización y empobrecimiento obedeciendo órdenes no públicas aún del FMI y de la CEE, pero que lo serían pocos años después, de modo que se fue destruyendo el espinazo industrial de la llamada «cultura del hierro» que había sostenido las bellas y sobrecogedoras luchas obreras y populares desde 1966 desde la histórica huelga de Bandas en adelante.

Tres, la esclavización impuesta mediante la entrada forzada en la OTAN en 1986 y la consiguiente militarización oficial del territorio, porque ya lo estaba en la práctica mediante el campo de tiro de Bardenas y los proyectos de hacer de la depresión del Ebro una gran retaguardia protegida por el Pirineo en la crisis prebélica de mediados de la década de 1980 que estuvo a punto de estallar en guerra entre la OTAN y el Pacto de Varsovia.

Y cuatro, la extinción definitiva de toda utopía de reunificación nacional entre Hegoalde e Iparralde [sur y norte del País Vasco, respectivamente] dentro de la CEE porque esta se creó, entre otros objetivos, también para defender la integridad territorial de sus Estados al margen de la suerte de las naciones que oprimen internamente. Aunque los reformismos, subpoderes y gobiernillos varios regionalistas y autonomistas dispongan de las llamadas «regiones transfronterizas», «euro-regiones», etc., para justificar su aceptación de la Unión Europea, en realidad podemos parafrasear el dicho cristiano: cada burguesía en su Estado y la OTAN en la de todos.

El rechazo canario, catalán y vasco a la OTAN mostraba lo enclenque que era el mito creado desde 1948 sobre este ejército imperialista destinado, al menos, a tres cosas: destrozar a la URSS, impedir procesos revolucionarios en Europa y aumentar el control yanqui de Europa no solo mediante sus poder económico-financiero sino también el militar. La oleada prerrevolucionaria iniciada en 1968 tuvo muy claro ya entonces que CEE y OTAN eran inseparables, como lo demostraría de nuevo la dramática experiencia italiana, por citar un ejemplo. Esta identidad era una de las razones que explicaban el euro escepticismo al alza, siendo otras el rechazo al método autoritario de avanzar en la centralización, los recortes de derechos y libertades, etc., durante la década de 1980.

La implosión de la URSS en 1989-91 y el Tratado de Maastricht de 1992-93 contrarrestaron un poco el euro escepticismo, pero enseguida volvió porque Maastricht multiplicó el ataque neoliberal interno y la ferocidad de la OTAN para destruir Yugoslavia a lo largo de una serie de guerras de extrema crueldad en las que la OTAN bombardeó la embajada de China en Belgrado: una advertencia para el futuro que ahora se entiende en su aterrador significado, como veremos. La OTAN había prometido a Gorbachov que, si la burocracia disolvía la URSS, el imperialismo cejaría en los ataques al Este que habían empezado ya en 1945. Fue una de tantas mentiras, como se vio de inmediato en la destrucción de Yugoslavia, luego en las llamadas «revoluciones naranjas» y en la estrategia de crear bases de la OTAN lo más cerca posible de Moscú. A la vez, el euroimperialismo, que no hizo nada para impedir la primera guerra contra Irak, que presionaba fuertemente a Cuba e Irán, que controlaba amplias zonas del Sahel, ayudó en el golpe de Estado de 2002 contra la Venezuela bolivariana dirigida por Chávez.

Simultáneamente y dentro de este contexto agresivo, la UE fue adaptando el Tratado de 1992-93 a las nuevas necesidades del capital europeo en 1999 en Amsterdam, en 2000 en Niza y en 2007 en Lisboa, oficializado en 2009 en plena crisis mundial que, como es lógico, impedirá que se lleven a la práctica las grandilocuentes declaraciones sobre los derechos ciudadanos, etc. Basta recordar las sucesivas movilizaciones sociales que, por poner una fecha, se recrudecen desde 1995 en Bélgica y continúan con vaivenes hasta el estallido francés de 2010. A la vez, la ofensiva hacia el Este, tomó fuerza desde 2004 mejorando las lecciones de la larga política provocadora aplicada con descaro desde la década de 1980, potenciando regímenes reaccionarios, comprándolos con euros y dólares, para que reprimieran a las fuerzas progresistas y de izquierda, y aceptasen tropas de la OTAN que la acercaran lo más posible al interior de Rusia. No olvidemos la intervención de servicios secretos y tropas camufladas europeas en la invasión yanqui de Afganistán desde 2001, en la segunda guerra contra la debilitada Irak en 2003, etc.

La crisis de 2007-08 reforzaba los ataques internos a los derechos sociales y democráticos, y el endurecimiento del euro imperialismo supervisado por EEUU. Para 2011 las duras exigencias de los occidentales estaban hundiendo en el hambre a amplios sectores del «tercer mundo», generando tensiones sociales que el imperialismo aprovechó en donde pudo para atacarlos. Lo hizo aplicando un método básico muy antiguo mejorado con las «revoluciones naranjas» y que ha recibido varios nombres: «intervención humanitaria», «guerra preventiva», «híbrida», «de cuarta generación», etc. En 2011 EEUU y la UE atacaron Libia y Siria buscando su aniquilamiento y balcanización. La primera fue destruida, pero Siria resistió salvando parte de su territorio gracias a Rusia e Irán. Los servicios secretos de la UE, siempre activos en Siria y Libia, también actúan, aunque con más disimulo contra pueblos golpeados de múltiples formas: kurdos, palestinos, yemeníes… También ayuda a mantener dictaduras como la egipcia y estudia si es conveniente y posible balcanizar Líbano, y ayuda a Marruecos en su guerra contra el pueblo saharaui. ¿Y qué decir con respecto a Venezuela, Cuba…?

Exceptuando tensiones puntuales creadas por Trump, la UE ha colaborado y colabora fielmente con EEUU en el saqueo del mundo y recibe una parte del botín. No le presiona para acabar con la asfixia a Irán, por ejemplo, y le ayuda a redoblar las sanciones a Rusia. Pero la decadencia relativa yanqui unida a la fuerza creciente de China y Rusia más los Estados que se le van sumando o acercando, todo ello en la gravedad de una crisis global nunca conocida antes, ha puesto a la UE en un serio aprieto. La OTAN se expande por el mundo, con su propio nombre en Colombia y puede que en México como puertas de entrada en Nuestramérica; con otros nombres en Oriente Medio para cercar a Irán e Irak, y en Asia para cercar a China y Corea del Norte, y vigilar Vietnam y el Mekong. Un esfuerzo gigantesco iniciado hace tiempo que exige masas inimaginables de capital. Hasta ahora la UE se ha resistido a aumentar mucho su gasto en armas, pero ya Obama y luego Trump le exigieron hacerlo. La UE utiliza al «demócrata» Biden, alias «el bombardero», para justificar su rearme a costa del empobrecimiento de sus poblaciones, al igual que Japón, Australia, Corea del Sur, etc., en el otro extremo del mundo.

En un primer momento la muerte alimenta al capital porque la industria de la matanza de hombres, como la denominaban Marx y Engels, sirve para activar al inicio la economía, pero a la larga es un despilfarro improductivo. La UE asume ese despilfarro por tres motivos: produce miedo y obediencia lo que le facilita la sobreexplotación interna imprescindible para salir de la crisis; multiplica la fuerza para la explotación externa, imperialista; y las pérdidas a medio y largo plazo las pagaran las clases y pueblos explotados, no la burguesía. La industria cultural produce en masa obras que legitiman y banalizan las violencias injustas: hay que adoctrinar a la juventud obrera para que acepte ser carne de cañón que muera por el capital y hay que amedrentar al proletariado para que no se subleve. La militarización del sistema educativo es parte sustancial de esta esta estrategia que la UE intenta mantener en secreto. Los recortes de libertades realizados con la excusa del covid-19 refuerzan la dinámica liberticida previa y generan mansedumbre ante el futuro. La tolerancia oficial frente al racismo y al fascismo, el desprestigio de toda cultura no occidental y los intentos nunca abandonados de unir los «valores cristianos» con los «valores occidentales» buscan lo mismo.

El deshielo de los Polos y el calentamiento global trastocan las doctrinas militares. La OTAN ha militarizado Noruega para bombardear Rusia por el Océano Ártico, creando un peligro más grave que el existente hasta finales de la década de 1980 y puntos de ataque desde el Mar Báltico hasta el Mar Negro: de aquí la importancia vital para Rusia de Kaliningrado, Bielorrusia, Donbás y Crimea, así como la alianza con Irán y la muy difícil neutralización de Turquía. Muy recientemente, el Pentágono post-Trump ha declarado que aumentan las posibilidades de una guerra contra Eurasia. Hay una distancia entre lo posible, lo probable y lo real, pero esa distancia se acorta, hay mucho más poder de aniquilación que hace un tercio de siglo y la Gran Depresión actual es cualitativamente más grave que las anteriores y que todas las crisis precedentes.

A los enormes gastos militares hay que sumar el gigantesco endeudamiento para salir de la crisis sociosanitaria, que se suma a la deuda ya existente. El desbarajuste de la UE en la compra y reparto de las vacunas contra el covid-19 está forzando el debate sobre la necesidad de la unidad financiera, del control tributario, de una mayor centralización del poder decisorio, en definitiva. Hay intereses diferentes al respecto, según la fuerza económica de cada país, pero tarde o temprano se terminará imponiendo la ley tendencial de la concentración y centralización de capitales, proceso vital por otra parte para contener la sangría de la crisis. No hace falta decir que Alemania, con el apoyo de los llamados «países frugales», es la potencia dominante y que llegado el momento y si hiciera falta, no dudará en exigir disciplina como la impuesta al pueblo griego para que pagase la deuda contraída por su burguesía. Por tanto, que nadie crea que el BCE va a regalar euros sin intereses, algunos de los cuales no serán directamente económicos, sino políticos y hasta militares.

Las naciones oprimidas, a las que se nos impide por la fuerza el disponer de nuestro propio Estado, somos las más golpeadas por las medidas capitalistas para salir de esta tercera Gran Depresión y de la crisis sociosanitaria. El caso palestino es trágico, es inhumano, ante el cual la UE permanece pasiva para no enfadar a Israel. Los esfuerzos para ocultar al conocimiento público la calidad y baratura de las vacunas rusa, china y cubana, y las claudicaciones ante la prepotencia chulesca de la farmaindustria imperialista muestran cómo la UE supedita la vida de los pueblos a la salud del capital. Las naciones oprimidas y más sus clases trabajadoras estamos indefensas ante las prioridades que imponen los Estados y las secretas condiciones de pago de la deuda que han aceptado. La UE no se suma a la propuesta de Sudáfrica y de cada vez más fuerzas mundiales de una vacuna abierta y gratuita, y el Gobierno español, llamado «progresista», rechaza el elemental derecho de acabar con las patentes de los medicamentos y vacunas.

La UE al igual que EEUU, saben que si no quieren quedar relegadas a segundo plano, deben abrir una nueva fase histórica sostenida de acumulación ampliada de capital, lo cual es imposible sin una dura sobreexplotación, porque sólo el trabajo vivo produce valor y beneficio, y sin un conjunto de guerras regionales más o menos salvajes pero que eviten el holocausto nuclear. Esta es la ilusión de la OTAN y de la industria militar lanzada a crear armas «inteligentes», de guerra electrónica y nucleares tácticas. La militarización del espacio estratosférico es real e imparable. Pero Europa vuelve a tener miedo pánico ante una guerra que muy probablemente derive en un cataclismo total. Rusia ha advertido que mantiene la estrategia de destrucción mutua asegurada, que se activará en poco tiempo, porque sabe que la OTAN es superior en recursos a medio y largo plazo si no recibe pronto ayuda de China: de ahí el pacto militar entre ambas potencias que se necesitan mutuamente.

¿Es nueva esta situación en la historia europea? No. Salvando las distancias espacio-temporales y sus ritmos y niveles, el capitalismo europeo se ha desarrollado, además de por sus leyes tendenciales endógenas, también en base a la dialéctica entre explotación, guerra y nuevas hegemonías. O sea, la dialéctica entre fuerzas productivas y relaciones sociales de producción que ha tomado expresión jurídica en tres grandes reordenaciones que cerraban fases viejas y abrían nuevas, que se imponían después de tremendas guerras que a su vez respondían a las contradicciones socioeconómicas inherentes al capital, sobre todo a su ley tendencial de concentración y centralización: el Tratado de Westfalia de 1648, el Congreso de Viena de 1815, las negociaciones entre EEUU y la URSS en 1943-45, y el Tratado de Maastricht de 1992-93 y sus adecuaciones posteriores que han entrado en crisis entre otras razones porque no pudo imponerse mediante una dura guerra, sino mediante presión económica y guerras «menores».

¿Cómo será la quinta reordenación, si la hay? Dependerá de la lucha de clases en sus múltiples expresiones. ¿Cómo hacer que sea un avance decisivo hacia el socialismo, como empezó a serlo en 1917? Organizando, extendiendo y venciendo en la lucha revolucionaria. La «democrática» y maldita Europa chorrea sangre por todos sus poros, debemos acabar con tanto dolor e injusticia, con esta Europa maldita.

EUSKAL HERRIA, 25 de febrero de 2021 




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sábado, 11 de abril de 2020

Vísperas del Amerri Eguna 2020

Estamos en vísperas del Amerri Eguna 2020, una celebración de la identidad vasca marcada por la pandemia del SARS CoV-2.

Desde EiTB traemos a ustedes este artículo en el que se da cuenta de las posturas asumidas por los distintos partidos políticos frente a la convocatoria por parte de Euskal Herria Batera.

Como es costumbre, los jeltzales han optado por distanciarse de la corriente reivindicativa apostando por la soberbia como respuesta a la mano extendida. Para empeorar la postura del PNV baste con ver las declaraciones por parte de Idoia Mendia, vocera de sus socios en el gobierno de la CAV.

Aquí la información:


En una situación sin precedentes, partidos y sindicatos han mostrado sus diferencias y propuesto sus propias reivindicaciones, aunque la iniciativa Euskal Herria Batera ha logrado aglutinar a algunos.

El Aberri Eguna de 2020 va a ser especial, sin precedentes, ya que se celebrará en pleno confinamiento este 12 de abril. Lo que sí tiene precedentes es la división entre los partidos. Mientras que EH Bildu, Podemos Euskadi y LAB se han unido a la iniciativa popular Euskal Herria Batera, PNV y ELA lo celebrarán cada uno a su manera, y PSE-EE y PP no lo harán.

Varias personas han promovido la iniciativa Euskal Herria Batera que ha llamado a celebrar este año el Aberri Eguna, el 12 de abril, "unidos", en balcones y ventanas con el objetivo de defender el derecho a decidir de la comunidad vasca y reinvindicar la nación vasca.

En un comunicado hecho público, Euskal Herria Batera ha opinado que la actual situación de confinamiento por el coronavirus "nos abre la oportunidad de celebrar el día de la nación vasca con un gesto realizado simultáneamente en toda Euskal Herria, al tiempo que rendimos homenaje y mostramos nuestras condolencias a las víctimas de la crisis y manifestamos nuestra gratitud a quienes nos están cuidando".

Para ello, ha animado a "celebrar el Aberri Eguna 2020 en toda Euskal Herria formando un mosaico fotográfico y cantando a coro en balcones y ventanas". Un mosaico con fotografías "en las que cada persona o familia exprese sus deseos", que estará disponible en las redes sociales el mismo mediodía del Aberri Eguna.

EH Bildu y su homóloga en Iparralde EH Bai se adhirieron a la iniciativa, defendiendo que los vascos tienen "entre manos una herramienta para hacer frente a las consecuencias de la globalización y el neoliberalismo: la soberanía" que, según señalan, les garantizará "seguir vivos como pueblo y, al mismo tiempo, disponer de recursos para construir una sociedad más justa".



Podemos Euskadi también se ha unido a la iniciativa popular, y ha hecho un llamamiento para que la gente salga a sus ventanas y balcones este próximo domingo a las 20:00 horas, aplaudiendo como todos los días, y reivindicando "con un irrintzi a quienes hacen posible ese aberri que entiende que todas las personas, más allá de su color, de su religión, de su género o de su procedencia, son ciudadanas y ciudadanos importantes y necesarios para seguir construyendo en común".

La formación morada ha asegurado que "por encima de banderas, o de identidades diferentes está la gente", y por eso cree que es "importante" secundar la convocatoria.

LAB, en su manifiesto con motivo del Aberri Eguna de este domingo, uniéndose a Euskal Herria Batera, ha reivindicado "soberanía popular, para poner la vida en el centro" y ha acusado al lehendakari, Iñigo Urkullu, y a la presidenta navarra, María Chivite, de defender "un autogobierno a la medida de la patronal".

Por otra parte, personalidades como el expresident de Cataluña Carles Puigdemont y la vicepresidenta del Sinn Féin Michelle O’Neill se han sumado al llamamiento de la plataforma Euskal Herria Batera para el Aberri Eguna, que se celebra este domingo.

Asimismo, el histórico líder del Sinn Féin Gerry Adams también ha apoyado esta iniciativa, a la que también se han sumado representantes de las asociaciones catalanas ANC y Ómnium Cultural.

Los impulsores de esa iniciativa han informado de que, además de Gerry Adams, han recibido el apoyo de la presidenta de la ANC, Elisenda Paluzie, el portavoz de Ómnium Cultural, Marcel Mauri, y Shona McAlpine de Scottish Independence Convention, junto a "11 representantes más de diferentes naciones del mundo" (Galicia, Kurdistán, Sahara…).

Euskal Herria Batera presentó la semana pasada su llamamiento para celebrar el Aberri Eguna este año, que apuesta por mostrar "condolencias a los familiares de los muertos en esta crisis y mostrar nuestro orgullo por todos los trabajadores que se están enfrentando al coronavirus".

La iniciativa "ha recibido un gran apoyo por parte de partidos, sindicatos y agentes sociales, y también mediante fotos que publican en redes sociales o en el mosaico de la página web de Aberri Eguna 2020".

El PNV, por su parte, ha realizado un llamamiento a colocar este próximo domingo la ikurriña en los balcones (al igual que en la iniciativa Euskal Herria Batera) para festejar la 88 edición del Aberri Eguna, recordar a las personas fallecidas a causa del coronavirus, y expresar la gratitud "de la nación vasca a las mujeres y hombres que combaten la pandemia desde la primera línea".

El lema elegido para este año por el PNV es el de 'Euskadi Aurrera. Lortuko Dugu!’, y ha destacado que "cuidar y proteger a vascos y vascas es hoy la prioridad" de su partido y, además, es "la mejor manera de construir nación, de garantizar nuestro futuro como pueblo".

Sin embargo, los jeltzales no han querido unirse a la iniciativa Euskal Herria Batera.

El sindicato ELA anunció qu easume el compromiso de luchar por la autoderminación en este momento de pandemia, como la articulación de una respuesta sindical que suponga "una salida distinta a esta crisis, en términos de solidaridad".

PSE-EE y PP no lo celebran

Idoia Mendia, la secretaria general del PSE-EE, espera que "nadie pretenda el próximo domingo, Día del Aberri Eguna, hacer sentir a los vascos que es "el pueblo elegido" porque ya se ha demostrado que "no han sido tocados por un dedo divino" que les "libre de los males", como de la epidemia del coronavirus. "Los socialistas vamos a seguir mimando los espacios de encuentro, pluralidad y convivencia", ha asegurado.

El candidato a lehendakari de la coalición PP+Cs, Carlos Iturgaiz, ha criticado que el PNV "pretende señalar a los no nacionalistas" con su llamamiento a celebrar "el Aberri Eguna de los balcones" con ikurriñas y, en este sentido, le ha acusado de "utilizar" la pandemia de coronavirus para "hacer política de exclusión".






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lunes, 16 de marzo de 2020

Soto | Nosotras a lo Nuestro

Les traemos el comentario editorial que Iñaki Soto dedica a Pedro Sánchez y su 155 con camuflaje sanitario así como la histérica y poco racional respuesta por parte de los Gunga Din jeltzales.

Lean:


Iñaki Soto

Lo que toca a la sociedad vasca y a sus dirigentes ahora es concentrarse en frenar la velocidad de propagación del Covid19. Es nuestra prioridad política y social. Que diga Pedro Sánchez misa. Aquí, desde las enfermeras hasta la última familia que está en su casa en tierras vascas no tenemos ni tiempo ni energías que perder con sus delirios de policía proselitista.

Si hubiese otras opciones, podríamos discutir, pero es que no las hay. Eso no quita que convenga ver en qué punto de nuestra historia sociopolítica estamos, con coronavirus incluido.

Anoche, en el PNV, desde el Gobierno hasta su último vocero, se tomaron muy mal los desprecios de Pedro Sánchez en su comparecencia para enumerar las medidas contra el Covid19. Resultó evidente que el Gobierno de Lakua le había pedido algo, lo que sea –como mínimo que no les mezclase con Catalunya–, y que Sánchez había decidido seguir con su plan de autoritarismo centralista. El mensaje en Twitter de Iñigo Urkullu comentando que no va a comentar la comparecencia del presidente español es impresionante. Me llama mucho la atención que la ristra sea de enfado contenido y que guarde para el último mensaje, en euskara, la dignidad: «Koordinazioa ez da menpekotasuna» (coordinación no es subordinación).

Las redes se activaron para criticar las decisiones del Gobierno español, definiéndolas como un «155 sanitario o encubierto». Sin embargo, ese enfado de los cargos jeltzales pronto se convirtió en rabia hacia EH Bildu. Ha habido quien ha afirmado que Otegi estará de acuerdo con el mensaje de Santiago Abascal apoyando a Sánchez. Hay que recordar que Ortuzar y Esteban habían encaminado hacia ahí su ira los días anteriores. Hasta el paroxismo. Ya durante el día, ediles del PNV se habían dedicado a menospreciar de manera concertada las cadenas de solidaridad que se están organizando en pueblos y barrios a través del movimiento juvenil para dar asistencia a las personas mayores y necesitadas. En fin.

El caso es que, si el desplante de Moncloa fuese semejante ultraje y fuese un 155 encubierto, el PNV lo tenía fácil. Romper con el PSE y buscar un acuerdo nacional con EH Bildu. Hay que recordar que los números dan en Gasteiz y en cientos de pueblos. Lo tienen fácil.

No hay peligro. O, mejor dicho, el único peligro real en este momento es el maldito virus. Incluso, puestos a las peores en clave especulativa, que no se le ocurra al Gobierno español utilizar esta crisis para imponer marcialidad española en nuestras calles. Sus agentes no están preparados para conocer nuestra inventiva sociocultural. Nos íbamos a reír, lo cual tampoco estaría mal en esta situación de confinamiento casi general. Es decir, siempre que no estuviésemos trabajando, sacando dinero o haciéndonos unas mechas californianas, excepciones de las medidas decretadas por Moncloa.

Vascos y vascas, que diría Ibarretxe, ánimo con lo nuestro, que es de todos. El Covid19 no entiende de fronteras, pero en nuestras manos está ser recordados como un pueblo ejemplar. A cuidarse y a mejorar ese humor, que solo llevamos un día y medio.






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domingo, 18 de agosto de 2019

Los Tranchetes de Loza

Ya sabemos que para ser delegado del régimen borbónico franquista en la CAV el perfil requiere a una persona de muy baja ralea, un homínido dispuesto a violentar el día a día de la sociedad vasca de la forma que más le plazca.


Pero el extremo al que ha llegado el sociata Jesús Loza usando como pretexto el tema de los recibimientos es simplemente nauseabundo.

Lean lo que nos informa Público:


Jesús Loza considera que esto es posible visto el "odio que aún existe" y la "cantidad de niños y chavales" que acuden a los últimos recibimientos a presos etarras celebrados para "exaltar a los terroristas y legitimar su actividad sin una autocrítica".

En una entrevista publicada este domingo por el diario El Correo, Loza se muestra pesimista sobre el futuro al ver este tipo de homenajes donde se recibe a los etarras a su salida de prisión "como si fueran campeones del cuatro y medio o del manomanista", algo que califica de "absolutamente grave" porque "humilla a las víctimas", "legitima el terrorismo y pone en riesgo la estrategia fundamental de no repetición" de lo sucedido.

Loza opina que ha habido un "cambio clarísimo de estrategia" en la izquierda abertzale en los últimos meses en relación a estos recibimientos y recuerda que al dirigente de ETA Mikel Antza "no se le hizo ningún homenaje cuando salió en libertad, se le recibió en privado, que es como debe de hacerse" y sin embargo en julio sí se han homenajeado en público a dos presos.

"Antes (la izquierda abertzale) iba hacia la normalización progresiva y ahora vuelve a retrotraerse cinco años atrás. Es un claro paso atrás" y un retroceso "muy importante", describe Loza, quien también advierte de que estos homenajes "no ayudan en absoluto a la revitalización de la política penitenciaria" y pide autocrítica a la izquierda abertzale.

Loza reclama además al Gobierno Vasco que ponga los medios para evitar que los homenajes no se produzcan y recuerda que durante el ejecutivo de Patxi López "era habitual que la Ertzaintza retirara pancartas y fotos y no pasaba nada".

Sobre la investidura de Pedro Sánchez, Loza espera que en septiembre pueda haber un gobierno progresista "con un acuerdo programático con Unidas Podemos y con el apoyo del PNV" y mantiene el compromiso del Ejecutivo socialista de cumplir con las transferencias a Euskadi, aunque reconoce que habrá que "adecuar" el calendario fijado.




Ellos, los del los GAL, diciendo lo que ha dicho y tan campante.






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lunes, 5 de agosto de 2019

La Lección Navarra de Otegi

Continuando con el tema de la investidura de María Txibite como kalendari de Nafarroa traemos a ustedes este texto dado a conocer en la página de El Nacional:


Sergi Sol

La abstención de los cuatro diputados de EH Bildu en el Congreso, en la investidura de Pedro Sánchez, fue una declaración de intenciones, sin recorrido. El no acuerdo entre Podemos y PSOE hacía de la abstención de los diputados vascos, y de los catalanes, una decisión estéril.

Pero no así la abstención en la investidura de la socialista María Chivite en el Parlamento Foral de Navarra. Aquí, sí, la abstención, totalmente imprescindible, hizo posible que Chivite saliera escogida. EH Bildu adoptó esta decisión a pesar de haber sido excluida del gobierno navarro que los últimos años ha compartido con Geroa Bai, Podemos e Izquierda Unida. Todas estas fuerzas volverán a estar en el Gobierno de Navarra con un cambio más que significativo: el PSN sustituye a Bildu y presidirá el gobierno foral. La alternativa era provocar nuevas elecciones o bien un gran acuerdo entre el PSOE y Navarra Suma, la coalición de derechas que claramente fue la fuerza más votada a las elecciones a la comunidad foral.

La mesa política de Bildu adoptó esta decisión por amplio consenso, decisión que fue avalada por las bases con rotundidad, un 75 por ciento avaló una decisión que no era fácil ni cómoda. Los intestinos invitaban a rechazar la investidura de la candidata del PSOE. No en vano, el PSOE avaló, bendijo y defendió la ilegalización de la izquierda abertzale. El PSOE creó y financió a los GAL. El PSOE mantiene la política de dispersión de los presos vascos que ha causado decenas de muertes entre los familiares y amigos. También fue durante el mandato del PSOE cuando fue detenido y encarcelado Arnaldo Otegi, un hombre que se había significado como nadie por defender una resolución dialogada de un conflicto que había causado infinidad de víctimas y que trabajó como nadie para desterrar la lucha armada, para crear un nuevo paradigma, para sacar la izquierda abertzale de un callejón sin salida y de una inercia histórica. Lo pagó caro, seis años y medio de prisión. Y no eran los primeros, hasta en cinco ocasiones diferentes ha ingresado en la prisión Arnaldo Otegi. Dos con el actual ministro de Interior, Grande-Marlaska, de protagonista, compitiendo con Baltasar Garzón, otro de los que hizo carrera judicial impulsado por su actitud implacable contra el independentismo. En el mundo judicial español esta visceralidad se ha convertido en una de las vías para acelerar una carrera judicial hacia puestos de responsabilidad y, después, política, en las filas del PSOE, en este caso. Ser implacable se premia como nunca.

Es admirable el comportamiento de Arnaldo Otegi; hace política con mayúsculas el actual coordinador general de Bildu. Y es admirable el orden y pulcritud que exhibe Euskal Herria Bildu, los debates serenos en circunstancias tan difíciles, el pragmatismo, la inteligencia táctica y estratégica, la mirada larga. Otegi es un puntal y su capacidad de liderazgo ha tenido el reconocimiento que merecía, el liderazgo de la izquierda abertzale. También es un síntoma de madurez de un movimiento que ha sabido sumar y enderezar una estrategia que no sólo estaba en un callejón sin salida, era una ratonera para las futuras generaciones. No es casualidad que los republicanos catalanes y vascos tengan cada día más complicidades estratégicas, la evolución de la izquierda abertzale ha ayudado mucho a establecer sinergias y a mirar el horizonte con perspectiva, sin ser rehenes de la prisa que sacrifica cualquier objetivo ambicioso al corto plazo. Por vías muy diferentes, la izquierda abertzale se ha aproximado al planteamiento estratégico del republicanismo catalán y este ha empezado ahora a empaparse de la experiencia vasca, de los aciertos y errores, para afrontar el futuro valorando la correlación de fuerzas como punto de partida.

La apuesta estratégica en Navarra también podría ser errónea. También era muy legítima y comprensible la posición del 25 por ciento de la militancia favorable a votar no. Y, al mismo tiempo, es admirable el respeto de esta militancia contraria a la abstención ante la posición más pragmática que se ha impuesto, sin fisuras. La abstención no era una decisión fácil, significaba arriesgar y tantear un terreno ignoto, repleto de contradicciones. Han jugado y ha jugado a fondo. De momento, sólo hay que ver la reacción rabiosa de la derecha y de sus medios de comunicación. Si bien, hay que decir que, en este caso, a diferencia de la investidura española, el PSOE navarro ha buscado la abstención de la izquierda abertzale desde el primer momento y que Pedro Sánchez lo ha autorizado. Igual que ha autorizado e impulsado los acuerdos en el Ayuntamiento y la Diputación de Barcelona, en este caso para neutralizar a los republicanos, con complicidades muy significativas que lo han hecho posible.

En Navarra no mandará la derecha extrema que reclamaba al PSOE lealtad españolista. No habrá bloque constitucionalista, queda hecho añicos. Tampoco es que el gobierno entrante sea para tirar cohetes, ni por un casual. Pero abre un escenario que deja a la izquierda abertzale sin ningún cargo pero con un papel determinante en el Parlamento de Navarra y con un papel político a jugar, central, ante los que la querrían condenar al córner.






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domingo, 4 de agosto de 2019

Satisfacción Jeltzale por Chivite

Y mientras la ultraderecha española se desgañita insistiendo en que ETA ha llevado a María Chivite a la lehendakaritza de Nafarroa, los socios del PSOE en la CAV - ahora también en Nafarroa por conducto de Geroa Bai - se alegran de que el arenque rojo esté funcionando tan bien cuando en realidad han sido ellos los que han resultado beneficiados por lo acontecido.

Si no nos creen, lean esto que nos comparte El Diario:


Advierte a EH Bildu de que, pese a que quiera ser "determinante" para condicionar las políticas del Gobierno navarro, es "un actor más"

El portavoz del Gobierno Vasco y consejero de Gobernanza Pública y Autogobierno, Josu Erkoreka, ha criticado que Navarra Suma considere "antidemocráticos y rechazables" los votos de la izquierda abertzale, al facilitar, con su abstención, el nuevo Gobierno de coalición entre PSN, Geroa Bai y Podemos en Navarra, liderado por María Chivite, pero, "cuando le interesa", sean "válidos y positivos".

Además, ha advertido a la coalición soberanista de que, pese a que quiera ser "determinante" para condicionar las políticas del Gobierno navarro, es "un actor más", y no cree que las políticas del próximo Ejecutivo dependa "de lo que determine" su grupo, sino "de la estrategia que marque el conjunto" de fuerzas parlamentarias.

En una entrevista concedida a Europa Press, Erkoreka se ha referido a las críticas a los socialistas por "aceptar" la abstención de EH Bildu para la investidura de Chivite, y ha destacado que en Euskadi están "acostumbrados" a que el PP y la izquierda abertzale coincidan en sus votaciones "con intensísima frecuencia a lo largo de esta legislatura".

"Consideramos que el hecho de que formaciones políticas distintas aparquen sus diferencias y se sienten a negociar, a hablar y a pactar por el bien de la ciudadanía, es algo positivo y que debe situarse en el ámbito de la normalidad democrática", ha aseverado.

En este sentido, ha afirmado que se trata del "juego democrático", que se plasma en los parlamentos "a través de la conformación de mayorías". "Y esas mayorías son tan legítimas cuando tienen una conformación y cuando tienen otra", ha asegurado.

A su juicio, "lo que no puede ser es que, cuando EH Bildu hace en el Parlamento lo que conviene e interesa a Navarra Suma, esos votos de la izquierda abertzale sean positivos, válidos y democráticos y, sin embargo, cuando hace lo contrario de lo que le interesa y desea, esos votos sean rechazables y antidemocráticos".

"En Euskadi estamos acostumbrados a que el Partido Popular coincida, lo digo con toda la ironía del mundo, con EH Bildu en las votaciones en el Parlamento, y ya creo que nadie se llama a andana y nadie crítica que esas coincidencias de voto sean antidemocráticas o reflejen una convergencia intolerable desde el punto de vista de la ética de la democracia", ha aseverado.

Por ello, considera que "esto está normalizado en Euskadi", y debería también superarse en "todos los foros y en todos los ámbitos de representación política".

Actuaciones del futuro gobierno

En respuesta a los dirigentes de EH Bildu, como Arnaldo Otegi o Adolfo Araiz, que han asegurado que su coalición condicionará "todas y cada una" de las actuaciones del Ejecutivo de Navarra, Josu Erkoreka ha dicho la formación de la izquierda abertzale puede expresar sus deseos, pero "hará lo que pueda hacer" en el Parlamento de la Comunidad Foral.

"Todos los grupos parlamentarios tienen derecho a conformar sus propias estrategias y expresar sus propios deseos sobre lo que les gustaría que ocurriese en el Parlamento navarro en la legislatura que entra. Lógicamente, a todos les gusta ser decisivos o influir de manera determinante en la conformación de las mayorías", ha añadido.

No obstante, ha apuntado que también el resto de formaciones políticas "están ahí" y, en función de lo que haga el resto, la formación de la izquierda abertzale "será o no determinante". "Es un actor más, ni el más relevante ni el menos, pero un actor más, como todos los demás", ha advertido.

El portavoz del Ejecutivo vasco ha apuntado que "es demasiado pretender" que el resto de partidos "vayan a estar quietos, dependiendo solo de lo que haga EH Bildu". "Por tanto, vamos a esperar a que empiece la legislatura, que es plural, está abierta y dará el juego que dé, pero no dependerá de lo que determine un grupo parlamentario, que, por supuesto, es respetable como todos los demás, sino de la estrategia que marque el conjunto de grupos parlamentarios. De eso resultará la conformación de unas u otras mayorías", ha insistido.

Satisfacción del gobierno vasco

Josu Erkoreka ha celebrado que, "después de varias semanas de una intensa negociación, las conversaciones hayan fructificado en un acuerdo que va a permitir a Navarra contar con un Gobierno estable, que responda ya a los desafíos sociales y políticos que tiene la Comunidad Foral". "El caso de Navarra es el ejemplo claro de que, cuando se quiere, se puede", ha apuntado.

En esta línea, ha recordado que las formaciones políticas que han llegado a un acuerdo para conformar el Ejecutivo navarro, PSN, Geroa Bai, Podemos y Izquierda-Ezkerra (aunque esta última fuerza política no se integrará en él), son "muy distintas en su origen, en su planteamiento ideológico, en su trayectoria y en sus estrategias, pero han hecho un esfuerzo necesario para poder aparcar las diferencias" y alcanzar un consenso, "que se ha plasmado en un programa de gobierno bastante completo y exhaustivo, que responde a las necesidades y demandas de la sociedad navarra".

En su opinión, "la noticia es buena porque una comunidad autónoma más se pone en marcha con un gobierno estable y con un programa que pone de manifiesto que, por muchas que sean las dificultades, la posibilidad es real y, cuando se quiere, se puede".

Convenios bilaterales

Erkoreka ha señalado que el Gobierno Vasco, en la medida en que tiene suscritos convenios bilaterales con el de Navarra "para establecer actuaciones de colaboración conjuntas en beneficio de nuestras respectivas ciudadanías", esperará a que se formalice la constitución de nuevo Ejecutivo para conocer a sus interlocutores, "y comenzar ya a retomar los asuntos que tienen que ver" con esta cooperación entre ambas Administraciones públicas.

"Tenemos una relación articulada en torno a un conjunto de convenios que contemplaban actuaciones compartidas y que eran francamente positivas para la ciudadanía de ambas comunidades. Lógicamente, esto habrá que contrastarlo con los responsables del nuevo Ejecutivo que se constituya, pero, en la medida en que se trata de marcos de cooperación interinstitucional positivos, supongo que habrá una voluntad también por parte del Gobierno de Navarra para darles continuidad", ha concluido.






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viernes, 2 de agosto de 2019

EL PSN es ETA

Pues bien, resulta que ni a María Chivite ni a Maite Esporrín les ha valido de nada mostrar tanto desdén hacia EH Bildu pues sus compañeros al otro lado del pasillo han decidido utilizar, entre sus bramidos, el naipe marcado con el hacha y la serpiente en contra de ellas.

Aquí la hilarante noticia dada a conocer por El Diario:


Cayetana Álvarez de Toledo se desplaza a Pamplona para comprobar con sus propios ojos cómo "Bildu/Batasuna" condiciona la política de la comunidad foral

Iker Rioja Andueza / Miguel M. Ariztegi

Minutos antes del mediodía, la nueva portavoz del PP en el Congreso de los Diputados, Cayetana Álvarez de Toledo, ha llegado al Parlamento de Navarra, que celebra este jueves las sesiones de investidura de la que será nueva presidenta foral, la socialista María Chivite. Era la invitada más esperada y camarógrafos, fotógrafos y redactores se han agolpado para conocer su análisis de la situación política. Ha estado acompañada en todo momento por Ana Beltrán, también desde fechas recientes en el núcleo duro de Pablo Casado. Beltrán es la presidenta del pequeño PP local, con sólo dos escaños de 50 dentro de la coalición Navarra Suma que lidera UPN y es diputada no por su tierra, sino por Madrid.

"Buenos días a todos, por decir algo", ha dicho Álvarez de Toledo, que ha calificado la investidura con un "homenaje público a ese mundo de ETA", ya que interpreta que "Bildu/Batasuna", en referencia a EH Bildu, será la formación política que marcará los próximos cuatro años en la política navarra. Chivite liderará una coalición del PSN con Geroa Bai (la marca navarra del PNV) y Podemos apoyada por Izquierda-Ezkerra y que superará los 'noes' de la derecha merced a la abstención de EH Bildu. Para la portavoz 'popular' es un ejemplo más de la traición de Pedro Sánchez a España y ha asegurado que ha viajado hasta Pamplona para poder comprobarlo con sus propios ojos.

Álvarez de Toledo, que traía algunas notas en un folio reciclado doblado en cuatro, ha hablado mucho de ETA -cuya trayectoria ha condenado con dureza Chivite justo en el arranque de su discurso de investidura- e incluso ha leído los nombres y apellidos de todos los socialistas asesinados por la banda terrorista, con algún error como cuando ha mencionado a "Elías Carrasco", en referencia al exedil en Mondragón, Isaías Carrasco.

También ha sido muy beligerante Beltrán, quien ha advertido de que Navarra puede ser una "provincia más" de Euskadi. Ha hablado igualmente de la imposición del euskara y de la ikurriña. Y del repliegue de la Policía Nacional y de la Guardia Civil, si bien son cuerpos que tienen competencias exclusivas en toda España. Y ha concluido que el PSN está accediendo a unas reivindicaciones abertzales que eran las mismas que planteaba ETA.

Álvarez de Toledo y Beltrán se han encontrado un momento en el vestíbulo de la Cámara con Javier Esparza, líder de UPN y de Navarra Suma. Antes, en un bar próximo al Parlamento, Esparza ha tenido un encuentro cordial con los dirigentes de EH Bildu Maiorga Ramírez y Bakartxo Ruiz, con los que incluso ha bromeado antes de tomarse un café con hielo junto a otros compañeros de partido. Esparza ganó con claridad las elecciones autonómicas de mayo. Logró 20 escaños por 11 del PSN de Chivite, pero los socialistas sí han logrado apoyos para superar esos votos en segunda votación.

Entre los invitados en Pamplona se ha visto también a Lorena Roldán, nueva líder de Ciudadanos en Cataluña y portavoz del partido de Albert Rivera. Los naranjas se estrenan en Navarra dentro también de la coalición con UPN. Roldán, en la línea del PP, ha calificado de "madre de todas las infamias" la investidura de Chivite y "entregar Navarra a Bildu". Ha dicho que el presidente Pedro Sánchez está "pactando con Batasuna para alcanzar el poder" y que le ha dado las llaves del viejo reino a Arnaldo Otegi.

Beltrán, Álvarez de Toledo y Roldán han puesto en valor esta fórmula de unidad entre las formaciones de la derecha probada en Navarra y han dicho que "es exportable" y la mejor "operación política" realizada en España para defenderla de nacionalistas y populistas.






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Chivite y los Bramidos

Desde Naiz traemos a ustedes este artículo de opinión acerca de la investidura de María Txibite como kalendari de Nafarroa:


No pasará a la historia por su contenido el discurso de investidura de María Chivite, pero quizás sí por su trascendencia: el PSN cambia de socios tras casi 40 años y deja tocado de muerte eso que hemos llamado Régimen. Agentes y hasta territorios tienen ante sí algo ignoto.

Ramón Sola

Solo oyendo los rugidos de la derecha se capta la trascendencia de lo que se está ventilando hoy y mañana en el Parlamento navarro. El Régimen ha muerto y Navarra Suma no se ha bastado para reemplazarlo. A Esparza se le ha agriado la macedonia con la que intentó preservar el festín, a la desesperada. Del quesito de Sanz, ni hablamos. El PSN se ha salido de ese redil, cada vez más estrecho y opresivo. Era cuestión de tiempo, quizás, pero sobre todo de crear las condiciones políticas. Ese el gran triunfo del soberanismo de izquierdas, más allá de la votación del martes.

Conviene repasar la historia aunque sea muy a vuelapluma. Son 37 años desde que Urralburu, Arbeloa y compañía fundaran el PSN (escindiéndolo del PSE) para blindar el estatus de Nafarroa junto a UPN. Son 28 años desde que fue desbancado por UPN-PP y se autolimitó al papel de muleta de la derecha, creando eso que hemos llamado Régimen y que ahora tocará rebautizar. Son 23 años desde que el tímido desmarque de Javier Otano (Gobierno de coalición PSN-CDN-EA con IU como apoyo externo) fue finiquitado por los poderes fácticos con la tranquilidad de quien tira un castillo de naipes de un soplido. Son 12 años desde que Ferraz mandó parar en el «agostazo» que abrió los ojos a todos, incluidas esas bases del PSN que en la última noche electoral gritaban «con Esparza no». Son 8 desde que Barcina humilló a Jiménez mandando un motorista con su cese como vicepresidente. Y son 4 desde que el PSN descubrió con espanto que ya no servía ni como bisagra, que estaba ahogándose en el medio del río.

La victoria de Sánchez en Madrid ha dado una nueva oportunidad a ese partido, que ahora sí ha empezado a cruzar el Rubicón, aunque sea con tanto miedo como muestran la ridícula (y en parte falsa) exclusión a EH Bildu o el timorato discurso de hoy de Chivite. Si acaso, lo más rescatable son las alusiones a la igualdad entre gentes y territorios, las palabras sobre el euskara o las promesas de mismos derechos para todos. Y es que es eso, y no otra cosa, lo que diferenciaba a Régimen y Cambio. O derechos o derecha.

Si el PSN ha pasado su Rubicón, la secretaria general de Cintruénigo ha cruzado el Ebro, y acertará si supera también los puentes tendidos sobre el Arga. La cuestión territorial no es baladí en esta encrucijada histórica; en Erribera este cambio se va a entender mejor que el Cambio. Y la posición de cada agente, comenzando posiblemente por UGT y CCOO, también se va a modificar ante una realidad desconocida, un movimiento que mueve poco la superficie pero viene muy del fondo. El discurso de Chivite dejará muy poco eco, pero si se oye bramar a Esparza, Beltrán o Rivera, todo se entiende bastante mejor.



Ya dependerá del María Txibite y sus huestes si inauguramos la etiqueta PSN o si los seguimos llamando PSOE-GAL.






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miércoles, 31 de julio de 2019

¿Quién es María Chivite?

La galosa sociata María Txibite está a punto de emular la hazaña del falso ingeniero Francisco López en la CAV para convertirse en la nueva kalendari de Nafarroa.

¿Pero... quién es María Txibite?

Gara nos aclara la duda:


La votación sobre la abstención o el voto negativo a María Chivite se cerró a las 21.00 de ayer. La cabeza de lista del PSN pasó la noche deshojando la margarita a ver si la militancia de EH Bildu la quiere. O si no la quiere. Esta mañana lo sabrá. Mientras se despeja la incógnita, toca hacer retrospectiva sobre cómo ha llegado Chivite a este punto.

Aritz Intxusta

Chivite se ha colocado a un paso de ser la tercera presidenta mujer consecutiva de Nafarroa. Pero su currículum vitae no reluce con el mismo brillo que el de sus otras dos predecesoras. Parece que, más que ganárselo a pulso, Chivite es una delantera que supo estar cerca del área en el momento oportuno en el que se dio la posibilidad de chutar a gol. Ha visto su oportunidad y la está llevando hasta el final.

Yolanda Barcina, ejemplo de ambición pura y tenacidad, se convirtió en la primera presidenta de Nafarroa en 2011 rompiendo techos de cristal en la UPNA (primera vicerrectora), en el Ayuntamiento de Iruñea (primera alcaldesa, cargo en el que se mantuvo 12 años) y también como líder de un partido de corte netamente reaccionario y caciquil. Dentro de la Unión del Pueblo Navarro supo vencer el doble lastre de ser mujer y, además, haber nacido en Burgos.

Uxue Barkos, por su parte, llegó a lehendakari levantando un partido casi de la nada tras años zigzagueando entre las siglas de la permanente crisis interna de NaBai. Finalmente, se hizo con el liderazgo incuestionable de Geroa Bai, una formación de nuevo cuño sustentada en el PNV y que le encajaba como un traje a medida. Consiguió la Presidencia gracias a destacar con su oratoria dentro del Congreso español y vencer a un cáncer de pecho de los duros.

En contraposición, Chivite ha llegado hasta las puertas de la Presidencia sin grandes alardes. Pero también hay que destacar que su origen es más humilde, más de andar por casa, que el de Barcina y Barkos, que vienen de familias ciertamente acomodadas. La candidata a la investidura de este jueves nació en Cintruénigo cuatro décadas atrás. Es una de cinco hermanos y acabó marchándose por estudios de aquel pueblo de 7.800 habitantes que se encuentra a medio camino entre Corella y Fitero, cercano a la linde entre Nafarroa y la desangelada Rioja Baja. Cursó Sociología en la UPNA, aunque sin abandonar Cintruénigo del todo, pues su primer cargo institucional lo encontró como edil en ese Ayuntamiento, en el año 2003, después de haber acabado la carrera en Iruñea.

Toda la vida dedicada al PSN

Obviamente, Chivite se convirtió en concejal de Cintruénigo por el PSN. Toda su vida la ha dedicado a esas siglas. Se afilió al partido con 20 años y pronto entró en la Ejecutiva de las Juventudes. La cosa le venía de familia. Solía adornar sus currículums con una frase en la que aclaraba que es sobrina de Carlos Chivite, que fue secretario general del PSN en 2004 y 2008.

Es dudoso que esta aclaración sobre su parentesco con Carlos Chivite se incluyera para ganar puntos en el partido, sino que lo reflejó para que la gente dejara de confundirla con la hija del exsecretario general. Antes de proseguir con otros aspectos, cabe recordar que aquel Chivite fue el líder del PSN que perdió el pulso con Ferraz con el «agostazo» de 2007 (seis meses después falleció de un infarto cerebral).

Su único trabajo fuera del paraguas del PSN que consta en el currículum de Chivite es el de «consultora retail» para una ETT. A día e hoy, ninguna de las empleadas de esta empresa la recuerda, pues todas llevan allá menos de cuatro años.

Chivite no solo ha trabajado para el PSN, antes pasó por la UGT (2005-2007), donde hizo algunos trabajos relacionados con su formación. Chivite completó Sociología con un máster en RRHH y también es Técnica Superior en Prevención de Riesgos Laborales.

El año del «agostazo», cuando Chivite había cumplido los 29 años, entró en la primera línea política (si acaso entrar en el Parlamento navarro merece esta denominación). Repitió en la legislatura 2011 y, por tanto, dio su voto para ese gobierno de coalición entre UPN y PSN. Al poco, la cosa se puso fea y Barcina mandó a paseo a Roberto Jiménez, pero para entonces Chivite ya había dado el salto. A finales de 2011, resultó elegida senadora e hizo las maletas. En Madrid su oratoria gustó mucho. El partido decidió convertirla en portavoz en la Cámara Alta.

En parte, esta buena posición en el Senado le venía por la posición estratégica que mantenía el PSN, que entonces hacía frente común con el PSE. Cuando se desataron las guerras internas por el liderazgo del partido en 2016, aquellas de las que salió victorioso Pedro Sánchez, su primera apuesta fue Eduardo Madina. El navarro Santos Cerdán, fiel escudero de Sánchez desde el minuto uno, le ayudó a recolocarse en el nuevo partido.

Chivite compatibilizó ser senadora con una concejalía en Eguesibar, localidad de Iruñerria donde se afincó. Pero no terminó la legislatura y dimitió para no pactar con EH Bildu cuando salió adelante la moción contra un alcalde acosado por escándalos de corrupción. Probablemente fue en esos años cuando alcanzó su pico salarial (78.484,3 euros), ya que sumaba las dietas de concejal a su cargo de senadora, según la página de transparencia del PSOE.

Chivite sustituyó a Roberto Jiménez en 2014. Unos meses antes se había impuesto a su rival, la crítica Amanda Acedo, que le disputó ser cabeza de lista. Lo hizo por un 58% de los votos.

Finalmente, las elecciones navarras de 2019 coincidieron con el momento de mayor popularidad de Sánchez como adalid frente al Trifachito. Arrastrada por ese tirón, Chivite quedó segunda en las elecciones sin hacer grandes alardes. Le toca chutar a gol. Que entre la pelota o no, lo decide EH Bildu.






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lunes, 29 de julio de 2019

Esparza Zabalegi | «Divide et Impera»

Desde las páginas de Gara traemos a ustedes la opinión de Jose Mari Esparza Zabalegi con respecto a la disyuntiva que enfrenta la militancia de EH Bildu con respecto a la investidura como kalendari de Nafarroa de la galosa sociata María Chivite:


Jose Mari Esparza Zabalegi | Editor

Estos días un espectro recorre Navarra: es el espectro de EH Bildu y la decisión que sus bases van a tomar sobre el nuevo Gobierno foral. En vano los partidos y la prensa simulan ignorarlo. Saben que son la clave y que pueden serlo los próximos cuatro años. Tras ser la primera fuerza municipal en las pasadas elecciones, tienen además la llave, insoslayable, para la futura gobernanza. No podían aspirar a más, esos demonios rojoseparatistas.

Muchos camaradas están enfadados y quieren votar NO a la candidatura de Txibite. No les faltan razones y las comparto. Esa chulería de no querer hablar con EH Bildu cuando han hablado con ETA, con Herri Batasuna y con el sursum corda siempre que su interés, y solo su interés, se lo ha aconsejado. Ese servilismo a Madrid, que ha convertido sus «Casas del Pueblo» en la versión civil del «Todo por la Patria» militar. Esa posibilidad de restarles poder en un momento en que el PSN se puede deslizar hacia la irrelevancia política. Esa náusea de votar al partido más felón y falso de Navarra; con más dirigentes corruptos; con más sumisión al poder; con más promesas quebrantadas. Y con más muertos y torturados bajo la alfombra, tanto en sus etapas de mando, como en la socapa cotidiana de 30 años. Su ministro Marlaska sabe mucho de eso. Su fundador, el Señor X, el que más. Repugna el PSOE porque la hipocresía es odiosa y el rechazo que genera supera al de la propia ultraderecha: Poncio Pilatos no engaña; son los Judas quienes le hacen el trabajo sucio. ¿Cómo no tener ganas de tirar de la cadena y verlos desaparecer por el sumidero?

El resto de miembros del «futuro» Gobierno tampoco han hecho mucho para que EH Bildu se abstenga. Ese dar por descontado que la izquierda abertzale seguirá siendo el único partido dispuesto a posibilitar gobiernos sin pedir nada a cambio, como en Iruñea en 1979, en el Plan Ibarretxe de 2004, en Gasteiz en 2015, en Navarra en 2015 o en Madrid en 2019. Esa descarada exclusión a un socio leal de la pasada legislatura sin informarle siquiera sobre los cabildeos con PSN. Ese exigir Geroa Bai repartos de poder ahora, cuando ellos lo han ejercido en exclusiva durante la legislatura anterior. Ese dar por hecho que durante cuatro años va a continuar ese chantaje del «vótame-pero-no-me-hables». ¿Cómo no va a haber ganas de mandarlos al carajo? Las bases de EH Bildu se sienten chuleadas y les sobran razones.

Tampoco EH Bildu ha gestionado bien el cabreo de los suyos. La sospecha de que la dirección estaba por dar paso al cuatripartito ha contribuido a la idea generalizada de que el nuevo Gobierno era un hecho, dando por obvia su abstención. Así, remembrando a Telesforo Monzón, hemos visto a la EiTB eufórica, tocando campanas y anunciando el nuevo Gobierno cuando nadie ha hablado aún con el campanero.

Pese a todas las razones de mis camaradas, no tengo ninguna duda: hay que votar por la abstención para que el cuatripartito gobierne. En la balanza, hay razones más poderosas que las que piden las tripas.

Una: Para Nafarroa, y por lo tanto para EH Bildu, es menos malo un gobierno cuatripartito, con IU, Podemos y Geroa Bai, que uno de PSN y UPN. Mejor si estuviera EH Bildu, pero la realidad manda. Una vez más, donde no se puede segar, se espiga.

Dos: Por vez primera, en 30 años, el Régimen está dividido. UPN, Diablo de Navarra y todo el cortijo foral, arde. Su única esperanza es que nosotros votemos en contra o que de Madrid llegue otro Agostazo. La teoría de los tres quesitos que iba a garantizar mil años de navarrismo está rota. Sin poder, la derecha navarrespañola va a seguir el mismo camino a la nada que sus hermanas vascongadas. Es primordial agrandar la brecha entre los constitucionalistas. Apartar del poder al enemigo más fuerte. Como hicieron los anarquistas en 1936, que por sacar a sus presos posibilitaron el triunfo del Frente Popular y votaron a quienes los habían machacado poco antes.

Tres: EH Bildu se queda con 31 de mano. Y libre para todo: para recordar todos los días a Txibite y a sus comanditarios que están ahí por nuestra santa voluntad (en eso coincidiremos con Esparza); para advertir que no habrá ningún cheque más en blanco; para dar luz verde o roja a todo cuanto apoye o contradiga el cambio iniciado en 2015. Txibite tendrá que dejar su chulería madrileña y se sentará a hablar, nadie lo dude, o tendrá que volver a la caverna con UPN.

Cuatro: porque creo, aunque abrigo alguna duda, de que EH Bildu va a aprovechar esa privilegiada situación para hacer la oposición que no pudo hacer en la legislatura anterior; que va a sacar a la calle todo su potencial movilizador y que, apoyado en su músculo popular, se va a cobrar en el Parlamento navarro cuantos agravios le han hecho hasta ahora. Y cobrarlo en la única moneda que maneja: avanzar hacia una Nafarroa libre y comunal.

Divide y vencerás, nos dijo César, Napoleón... y Maquiavelo. Hoy tenemos las tijeras en la mano.






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sábado, 20 de julio de 2019

De Logroño a Iruñea

Acerca del tema de la formación de gobierno en Nafarroa traemos a ustedes este texto dado a conocer por Naiz:


Martxelo Díaz

Tras semanas en las que en Nafarroa se han registrado negociaciones para intentar articular una mayoría alternativa a la derecha excluyendo a una fuerza como EH Bildu que resulta imprescindible para evitar que políticas como Skolae, por ejemplo, pasen a la historia, ahora algunos hablan de pinza. Una expresión, por cierto, ya utilizada en el mismo sentido en el Parlamento de Gasteiz.

El jueves tocaba organizar las comisiones del Parlamento para toda la legislatura. Y se produjo una votación no habitual, pero tampoco insólita. Navarra Suma y EH Bildu votaron juntas. El argumento de esta inusual unión era que querían garantizar la proporcionalidad de las comisiones frente a un intento del bloque de 23 de convertirse en 26 por arte de magia. Es decir, PSN, Geroa Bai, Podemos-Ahal Dugu e I-E buscaban una mayoría que no tienen. Esperaban lograrla mediante el método de que EH Bildu se tragara un sapo, que asumiera un acuerdo del que había sido excluido.

La votación del jueves dejó en evidencia que el bloque de 23 no es mayoritario, sino que tiene frente a él 27 parlamentarios. ¿Puede ser un avance de lo que puede pasar en la votación de la investidura de María Chivite?

En las últimas semanas, a los dirigentes del PSN se les ha preguntado infinidad de veces cómo piensan lograr la abstención de EH Bildu, que necesitan irremediablemente para que Chivite sea la nueva presidenta. «No hablamos con EH Bildu», han repetido machaconamente.

La realidad es la que es y no la que les gustaría a algunos. El bloque de 23 no suma los apoyos suficientes. EH Bildu es imprescindible para articular una mayoría alternativa a la derecha. No parece lógico hacer alarde de la exclusión (a no ser que sea para contentar a Ferraz) y confiar en «la responsabilidad» de que EH Bildu haga lo que tenga que hacer «por el bien de Navarra» mientras se insiste en humillarles en público.

Logroño está a 88 kilómetros de Iruñea. Aunque escuchando a algunas dirigentes del PSOE riojano parece que se encuentre a años-luz.

Igual alguno se lleva un disgusto con el que no contaba por mantener posturas del pasado que en Nafarroa no se entienden. Es una opción que quizás deberían remediar.






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