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viernes, 1 de julio de 2022

Entrevista a Ion del Amo

La izquierda abertzale, desde sus inicios, siempre habló en favor de la emancipación de la clase trabajadora, así, sin más.

Quien haya leído teoría socialista o anarquista entenderá que, liberada la clase trabajadora del yugo de la clase dominante se desvanecerán las coordenadas dentro de las cuales se mantiene la opresión sobre la clase trabajadora. Una de esas coordenadas es la conceptualización misma del estado decimonónico europeo; con sus fronteras, sus constituciones, sus himnos, sus banderas, sus héroes, sus mártires, su mitología.

Liberar a la clase trabajadora significaba -y significa- liberar a la clase trabajadora vasca, tan sencillo y a la vez, para muchos, tan complejo.

Hoy, quienes desde la izquierda nacionalista española desdeñaron a la izquierda abertzale se encuentran incómodos pues resulta que desde EH Bildu se ha emplazado al "gobierno más progresista en la historia de España" compuesto por Podemos e Izquierda Unida a garantizar derechos a la clase trabajadora del estado español. O sea, los calificados puerilmente por socialistas y comunistas españolistas como "separatistas vascos" están reventando las costuras implementando a nivel estatal lo que muchos insistieron solo deseaban a nivel "regional".

En ese sentido, La Marea ha publicado esta entrevista en la que tanto el que pregunta como el que responde intentan dar pie con bola, tirando balones a los tejados. Por ejemplo, esa insistencia en "el baile de las siglas" sin mencionar que tanto durante la dictadura como durante "la transición" y "la democracia" los partidos vascos fueron salvajemente reprimidos, pues bueno, retrata nítidamente.

Aquí se las dejamos, para su análisis y debate:


La receta Bildu

El desleimiento progresivo del laberinto de siglas y vocablos que ha sido la izquierda independentista vasca se ha convertido en una sola y potente fuerza que, además, ha permitido sacar adelante medidas clave del Gobierno. El último ejemplo, la ley de memoria democrática.

Pablo Batalla Cueto

En la sede de Alternatiba, en la plaza de la Casilla de Bilbao, no hay ikurriñas, ni arranobeltzas. Su decoración la componen un pequeño cuadro de Angela Davis, otro de Rosa Luxemburgo y una exposición de carteles de la Asociación Trans de Andalucía. No es el repertorio simbólico que alguien esperaría encontrar en el local de un partido soberanista, cofundador, en 2011, de la coalición Bildu, y en 2012, de Euskal Herria Bildu.

Ello nos habla de la diversidad de este haz que agavilla también a la abertzale Sortu, la socialdemócrata Eusko Alkartasuna y un número creciente de independientes, varios de los cuales pertenecieron a la extinta Aralar. Sus militantes emplean con frecuencia la expresión frente amplio, y lo es ciertamente, a la escala vasconavarra, este río cuyos varios afluentes reciben, a su vez, caudales más pequeños: Gorripidea –sucesora de Zutik, unión, en su día, del maoísta EMK y la trotskista LKI–, por ejemplo, entró en la coalición a través de Alternatiba.

Podría haberse esperado, en 2011-2012, que el mucho abarcar poco apretase, y aquella convergencia de fuerzas dispares estuviera condenada a la disgregación. La tendencia, sin embargo, es la contraria: el desdibujamiento de los contornos de las fuerzas fundadoras; el desleimiento progresivo del laberinto de siglas y vocablos eusquéricos que ha sido la cartografía de la izquierda independentista vasca en una sola y potente fuerza, y que en la última legislatura se ha convertido en el salvavidas del Gobierno de coalición de PSOE y Unidas Podemos.

El último ejemplo de ello es la ley de memoria histórica, que EH Bildu se ha comprometido a apoyar a cambio de cinco medidas que serán incluidas en el texto, como el reconocimiento de las víctimas de torturas hasta 1983 o la declaración del Fuerte de San Cristóbal como Lugar de Memoria. «Son medidas que tendrán reflejo en una ley más completa, más ambiciosa y más respetuosa con los derechos humanos», dijo en una rueda de prensa la portavoz del Bildu en el Congreso, Mertxe Aizpurua.

Ion Andoni del Amo Castro (1974) llegó a EH Bildu procedente de las filas de Aralar. Sociólogo de profesión, le preguntamos por algunas de las claves del éxito de la coalición, y también por las tensiones internas que su crecimiento genera.

¿Quién vota a EH Bildu?

Es un voto bastante joven y, en Vizcaya y Guipúzcoa, no muy urbano, sino vinculado a ciudades medias o pequeñas. En Álava, se invierte: EH Bildu es potente en Gasteiz. Y es un voto en el que se mezclan desde perfiles ideologizados hasta un voto sin entusiasmo a lo que se ve como lo menos malo o uno de un perfil más socialdemócrata o socialista o de izquierda que nacionalista radical, que ve en EH Bildu la alternativa más real a lo que hay.

En los últimos años, se detecta una feminización de la imagen del partido similar a la que se da en el Sinn Féin irlandés. ¿Es deliberada? ¿Persigue dulcificar la imagen de EH Bildu, frente al imaginario de tipos duros que caracterizaba a la vieja izquierda abertzale?

En gran parte, sí. El hito fundamental en este sentido fue cuando se escogió a tres cabezas de lista mujeres en las anteriores autonómicas: Maddalen Iriarte por Guipúzcoa, Miren Larrion por Álava y Jasone Agirre por Vizcaya. Se trataba, en efecto, de amabilizar la imagen, algo que ha sido casi una obsesión en los últimos años dentro de EH Bildu, y que ha provocado tensiones. No solo se buscaban mujeres, sino perfiles no excesivamente ideologizados, independientes, de carga política baja. De todas maneras, lo del partido feminizado hay que relativizarlo: la figura del padre, del padrino –Arnaldo Otegi–, sigue teniendo mucho peso político. Él hubiera sido el candidato a lehendakari en aquellas autonómicas si no lo hubieran incapacitado.

Algún interlocutor de estos días me ha comentado su parecer sobre cómo la ilegalización benefició paradójicamente a la izquierda abertzale. Con mucha gente incapacitada para formar parte de listas en 2011, hubo que buscar nuevas caras.

Se realzó a la gente que venía de Eusko Alkartasuna, Alternatiba o Aralar, así como a independientes; en muchos casos, gente joven. Y era gente que, al no estar tan condicionada como candidatos anteriores, era capaz de generar discursos más frescos, con un vocabulario menos fosilizado, con otros contenidos que no fueran solo euskera, presos e independencia. Algo que en los partidos políticos suele costar mucho, que es la renovación interna, aquí vino paradójicamente forzado por la ilegalización, efectivamente.

EH Bildu es hoy capaz de conquistar feudos de otros partidos que parecían inexpugnables. Estamos en uno de ellos: Durango, que lo había sido del PNV. ¿Cómo se consiguió?

Trabajando temas nuevos e implicándose en plataformas ciudadanas; conectando con problemas concretos de la ciudadanía, como la demanda de un parque para los terrenos liberados por el tren. Se hicieron procesos de los que hacen los sociólogos: ir a los barrios, organizar asambleas, hablar con la gente e identificar sus problemas. Se creó un clima de alternativa y sucedieron cosas curiosas, como ganar en el barrio de San Fausto, donde hay sobre todo gente descendiente de la emigración española de los años sesenta y que tradicionalmente había votado socialista.

Frente a la preocupación de la vieja izquierda abertzale por controlar estrechamente los movimientos sociales a los que se vinculaba, ¿ahora la tendencia es a colocarse detrás de ellos?

Hay esa tendencia y hay la contraria; gente que dice que si no controlas estrechamente las plataformas, te las arrebatará Podemos. Hay dos formas de ver EH Bildu.

Un interlocutor de estos días me comentaba off the record su sensación de que está cerca de suceder, si es que no sucede ya, que vote a EH Bildu gente del entorno de víctimas de ETA.

Puede llegar a pasar. Algunas cosas se han superado mucho más rápido de lo que se pensaba: en cuanto la etapa de la lucha armada se acabó, la gente, que llevaba harta de ella mucho tiempo y con ganas de dejarla atrás, la dejó atrás como si hubieran pasado veinte años, cuando habían pasado cinco. Pero, para que lo que comentas pase, EH Bildu tendría que ser más valiente a la hora de abandonar ciertos tabúes, algo que todavía le cuesta. Reconocer que la violencia estuvo mal. Arnaldo Otegi ha llegado a acercarse a ese discurso; el problema es que eso todavía cruje en determinados sectores de la izquierda abertzale. Hay que ir con pies de plomo y eso limita la capacidad de crecimiento hacia determinados sectores. Hay el miedo de que eso pueda desenganchar a algunos sectores, pero yo creo que son mínimos los sectores que se desengancharían, que los que hay ya están desenganchados, y que la ganancia sería mayor. En Durango rompimos tabúes acudiendo a homenajes de víctimas y otras cosas que EH Bildu se negaba a hacer.

En algún momento se habló de la preocupación de la dirigencia de la izquierda abertzale con el crecimiento en su seno del movimiento antivacunas.

Las movilizaciones de Bizitza tomaron mucha fuerza, sobre todo a raíz del pase COVID, y efectivamente hubo preocupación, porque la gente que aparecía en esas movilizaciones era en gran parte votante, si no militante, de EH Bildu. Había distintos perfiles: gente que viene del naturismo, del rollo hippy, del ecologismo esotérico, etcétera, pero también otro conjunto movido por la nostalgia del radicalismo, que es lo mismo que alimenta a GKS. Encontraban aquí un sustituto de radicalidad; algo que enlazaba con clichés de los años ochenta: «televisión, manipulación», «mentiras oficiales», cierta conspiranoia que (con parte de verdad: realmente había mentiras oficiales) fue característica de los discursos de la izquierda abertzale en los ochenta, etcétera.

¿También confrontación con el Estado que determinaba las normas para el combate de la pandemia y con la Policía encargada de aplicarlas?

Sí. Aquí hay un problema de fondo, y es que EH Bildu no ha conseguido ofrecer una radicalidad nueva; una radicalidad no sectaria, sino abierta y pragmática, pero capaz de movilizar y de evitar que surjan cosas raras que funcionen como sustituto de radicalidad.

¿Se corre también el riesgo de una idealización de los años de plomo por gente joven que no los conoció?

En el tema de la música, Simon Reynolds publicó Retromanía, un libro sobre la nostalgia en el pop. Cuando surgieron el reguetón, el trap, etcétera, dejó de haber retromanía. A falta de un discurso de alternativa potente, la gente se entrega a la nostalgia. Está la memoria, que siempre está bien, y la nostalgia, que idealiza un momento del pasado como lo que no fue, descartando sus lados negativos, y es reaccionaria. Sucede un poco eso y el problema no es tanto que el discurso se suavice, como que le falta ambición; que termina por no ser valiente; que se vacía de contenido. La dulcificación se ha hecho muchas veces buscando perfiles políticos bajos, y eso es un error.

 

 

 

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martes, 21 de junio de 2022

Diálogos Improbables en Iruñea

Celebramos el compromiso que los integrantes del Foros Social Permanente han mostrado con el proceso de paz, reconciliación y convivencia iniciado hace ya más de una década por la sociedad vasca a contrapelo de la estrategia represiva desplegada por Madrid en su negativa por reconocer los derechos civiles y políticos de esa nación histórica conocida como Euskal Herria.

Tan a contrapelo ha ido el pueblo vasco que incluso Madrid se ha visto forzada a redoblar sus esfuerzos por retorcer el relato, insistiendo en reducir el conflicto a un tema netamente policía, relato en el que además los victimarios mutan para convertirse en víctimas.

Pues bien, por medio de este reportaje publicado por Naiz les invitamos a informarse acerca de lo ocurrido en Iruñea en favor de la verdad histórica.

Adelante con la lectura:


Diferentes trayectorias pero el mismo alegato contra «el relato único»

En el Palacio Condestable de Iruñea han cohabitado relatos diferentes sobre el conflicto vasco. En una mesa redonda organizada por el Foro Social Permanente, Santiago Cervera, Txelui Moreno, Merche Sánchez y Patxi Zabaleta han generado un nuevo marco de debate en torno a la memoria.

Ibai Azparren

El Foro Social Permanente dio inicio en diciembre a una nueva dinámica titulada ‘Diálogos improbables’ con el fin de «desatar el que denominamos el nudo la memoria crítica inclusiva». Para dar un «nuevo paso» en esa dirección, presentó un ciclo de cuatro coloquios entre diferentes, uno de ellos celebrado este martes en el Palacio Condestable de Iruñea y que ha roto con inercias sólidamente encasilladas, teniendo en cuenta la familia política de los ponentes y sus respectivas visiones respecto al conflicto vasco.

Santiago Cervera (exparlamentario de UPN y PP), Txelui Moreno (exconcejal de HB), Merche Sánchez (exedil del PSN en Atarrabia) y Patxi Zabaleta (exparlamentario de Aralar) han sido los escogidos para dialogar sobre memoria inclusiva, desde la búsqueda de aquello que los une más que lo que los separa.

Por lo tanto, partiendo de esa enorme pluralidad de relatos, es evidente que hay visiones muy diversas sobre las diferentes violencias, pero, en la mesa redonda moderada por Eneko Calle, todos los ponentes han reconocido ese relato poliédrico que, según Zabaleta, es «inevitable» pero a su vez «compatible» con la «pluralidad ideológica» y hasta con la «amistad entre personas que piensan diferente».

En esa misma línea, Moreno ha recalcado que «va haber tantos relatos como personas han vivido el conflicto», y ha recordado que cuando hubo un solo relato fue precisamente en el franquismo. En este sentido, ha reconocido la validez de un relato como el de Sánchez o Cervera, y la violencia directa o indirecta que vivieron, como en su caso, concejales del PSN o UPN.

No obstante, y sin trazar paralelismos, ha señalado que nunca se ha reconocido «las torturas, que por pertenecer a un sindicato como LAB no pudieses trabajar en una fábrica o la propia persecución». «Sufrimiento ha habido, pero vamos a conocer todos los relatos, los miles de relatos que existen», ha apostillado.

También Cervera, que actualmente vive en Madrid y se encuentra alejado de la política, ha coincidido en que no cabe un relato único, y ha revelado una reunión que mantuvo con el propio Moreno, en 2011, cuando formaba parte de la Mesa del Congreso español. «Se me propuso mantener una reunión con Txelui en un momento en que parecía importante desarrollar algún tipo de diálogo. Pedí un coche que no era el mío, aparecí sin móvil y luego trasladé el contenido de esta reunión. Estas cosas vienen bien, no se puede pensar que existe un solo relato», ha explicado.

Para el expresidente del PPN, en los partidos políticos «te tienes que ajustar» a lo que dice el aparato y «no se acepta heterodoxia», algo que genera «nichos». «Tú buscas un trozo de lo que te interesa, pero un ejemplo de que no puede haber un solo relato es incluso el fin de ETA. Para Mayor Oreja, no han desaparecido sino que han transmutado, y otros del PSOE dicen que han sido derrotados», ha añadido.

Mirada atrás

El deshielo entre diferentes sensibilidades ha dado pie asimismo a echar la mirada atrás e incluso a hacer autocrítica, un paso necesario, de acuerdo con Zabaleta, pero «siempre mirando al futuro». «La izquierda abertzale es autocrítica porque ha tomado decisiones y ha adoptado principios de una manera clara, pero la paz siempre llega demasiado tarde, no solo para los que son objeto de la violencia sino para todos», ha resumido.

Sin pasar página, Moreno ha reconocido «muchos errores», pero también ha vaticinado que «algún día sabremos el porqué de muchas cosas, por qué no salió Argel o Loiola». Respecto a la declaración final de ETA, el exportavoz de la izquierda abertzale ha recordado que «se dirigieron a las víctimas y Rosa Lluch dijo que fue mucho más de lo que yo pensaba, pero por la otra parte no hemos oído nunca nada. Silencio, persecución y venganza», ha remarcado.

Sánchez ha señalado que «nosotros ya tendíamos puentes, pero nos los dinamitaban todos», y ha reconocido que «era difícil convivir» teniendo en cuenta su cargo. «Llegué en 1999 al Ayuntamiento de Burlata y, tras la ruptura de la tregua, nos pusieron al PSOE y UPN en el mismo bando. Hablábamos muy poco de política y yo echaba de menos eso, debatir con las concejalas de UPN porque no pensábamos lo mismo. Fue un aprendizaje», ha detallado.

Más diálogo para avanzar

Partiendo de esa enorme pluralidad de relatos, la pregunta que ha lanzado Calle es cómo asentar la convivencia democrática. Para Sánchez, «no se puede olvidar lo ocurrido porque tendemos a repetirlo». De esta forma, ha emplazado a «no llevarlo como mochila» y ha encauzar el conflicto mediante más diálogo.

Cervera, por su parte, ha cargado contra el dogmatismo, especialmente cuando sirve para «descalificar al contrario». De acuerdo con Sánchez, además, ha destacado la importancia del diálogo y ha reclamado «intentar entender las posiciones ajenas».

De cara a avanzar en términos de convivencia, Zabaleta ha puesto sobre la mesa «el papel emblemático de las víctimas». «En el momento en el que Gladys del Estal, Tomás Caballero, Germán Rodríguez se reconozcan juntos como víctimas, se le dará al sociedad un mensaje de pluralidad y libertad», ha indicado.

Moreno ha abogado por respetar todos los proyectos y ha reivindicado incluso el derecho a poder perder, algo inviable en el Estado español. «Nos dijeron que sin violencia se podría hablar de todo, pero luego Catalunya no pudo votar democráticamente», ha señalado, y, por tanto, ha apostado por una severa «democratización».




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miércoles, 12 de enero de 2022

Disuelto el Partido Napartarra

Desde la página de Noticias de Navarra traemos a ustedes este artículo que compartimos con la intención de que quede registro en este blog de lo ocurrido con el Partido Nacionalista Navarro, ya extinto, que en su momento aportó lo suyo al complicado escenario político de Nafarroa.

Lean:


Adiós al Partido Napartarra: el nacionalismo navarro de los 80 que reivindicaba el Estado soberano

La Audiencia Nacional disuelve por inactividad el Partido Nacionalista Navarro-Napartarra de José Estornés Lasa y José Luis García Falces. Defendía el derecho a conocer "la verdad sobre el pasado de Navarra, Estado soberano hasta 1839"

Ibai Fernandez

El Partido Napartarra fue un querer y no poder. Una de las muchas experiencias electorales surgidas en el contexto de la transición en el que las múltiples corrientes sociales, políticas e ideológicas, con sus liderazgos, matices y doctrinas buscaron consolidar un espacio institucional propio. Una apuesta por un ideario navarrista desde la concepción vasca de Navarra, basada en la reivindicación histórica del viejo reino y su soberanía. Pero el proyecto no cuajó, y ahora ha sido extinguido por la Audiencia Nacional por falta de actividad.

El Partido Nacionalista Navarro, también conocido como Partido Napartarra, fue una de las muchas siglas que trataron de hacerse hueco en aquel bullicioso y concurrido mapa electoral. Algunas tuvieron sus años de gloria y otras todavía son hegemónicas a día de hoy. Pero la gran mayoría quedaron por el camino y son hoy un resto casi arqueológico de aquellos años. Según un estudio reciente dirigido por la profesora de la UPV Coro Rubio Pobes (El laberinto de la representación), entre 1875 y 2020 hasta 403 siglas diferentes se han disputado la representación política en Navarra y la CAV.

El nacionalismo navarro

Es el caso conocido del Partido Napartarra, fundado en 1982 por dos históricos militantes del PNV, el historiador y escritor José Estornés Lasa (Isaba, 1913-San Sebastián, 1987) y el destacado euskaltzale José Luis García Falces (Pamplona 1920-2003). El Partido Napartarra, del que también formaría parte el estellés José Gómez de Segura, se presentó oficialmente en 1982, aunque había echado a andar un par de años antes.

Según recoge la Gran Enciclopedia Navarra, el fin fundacional del partido era "la reconstrucción de la identidad de Navarra" desde un nacionalismo navarro de raíz historicista. Los napartarras propugnaban así "el derecho de todo navarro a conocer desde la escuela la verdad sobre el pasado de Navarra, Estado soberano hasta 1839 y la auténtica naturaleza de los Fueros".

El Partido Napartarra era además contrario al Amejoramiento del Fuero que en aquellas fechas se negociaba en Madrid, y abogaba por la restitución foral plena "Esta restitución o reintegración foral debe hacerse por vía de verdadero pacto, es decir sin supeditación a las Cortes Generales del Estado, lo cual es contrario a la esencia misma del Fuero", afirmaban en sus principios fundacionales, en los que se consideraba además "irrenunciable" el derecho de Navarra "a la reunificación voluntaria de los territorios históricos".

Extinción judicial

El Partido Napartarra apenas tuvo recorrido en un contexto polarizado entre el nacionalismo vasco y el foralismo españolista, y pronto quedó en fase de inactividad. Estornés Lasa falleció en San Sebastián pocos años después, mientras que García-Falcés mantendría su militancia vinculado al sindicato ELA y, más tarde, afiliado a Aralar.

Desde 2015, una reforma de la Ley de Partidos obliga a todas las organizaciones inscritas en el Registro de Partidos Políticos a adaptar sus estatutos a la nueva normativa. El objetivo es expurgar "los aproximadamente 4.200 partidos inscritos en el Registro" actualmente sin actividad. Con ese objetivo la Abogacía del Estado presentó en agosto pasado un recurso contencioso-administrativo en el que solicitaba su extinción como partido.

Todo el proceso judicial se ha desarrollado sin que el Partido Napartarra se haya personado en el mismo, por lo que el pasado 9 de diciembre la Audiencia Nacional resolvía su extinción. Nadie ha recurrido y el Partido Napartarra es ya historia de Navarra.

 

 

 

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sábado, 12 de junio de 2021

Egaña | Juventud Criminalizada

Desde Facebook traemos a ustedes el análisis que realiza Iñaki Egaña centrado en la más reciente embestida por parte del franquismo borbónico en contra de la juventud vasca.

Y para que se entienda, las muchas de arena por parte de la Ertzaintza en contra de lo que supuestamente es su propio pueblo no se compensa con esa de cal que le dieron a Cake Minuesa.

Adelante con la lectura:


Juventud criminalizada

Iñaki Egaña

Después de un proceso burocrático que comenzó en junio de 2018, en febrero del pasado año, justo unas semanas antes de la detección de la pandemia, el Gobierno del Ejecutivo de Urkullu presentaba el Proyecto de Ley Vasca de Juventud. Llegaba con 40 años de retraso, porque el Gobierno de Gasteiz tenía la facultad de haberlo redactado desde el segundo minuto de la aprobación del Estatuto de la Moncloa (1979).

Desde 2011, el Viejo Reyno adoptó su Ley Foral de la Juventud y un año después, en 2012, el Gobierno de Patxi López intentó sacar adelante su Ley Vasca de Juventud, pero el PNV, junto al PP y otros, la tumbaron. Los jeltzales, que presentaron una enmienda a la totalidad, la consideraron “demasiado genérica”. La izquierda abertzale, excepto Aralar, estaba ilegalizada. La CAPV es la única autonomía del Estado español sin ley de juventud.

En la exposición de motivos del Proyecto actual, en fase de debate, enmiendas y modificaciones en el Parlamento Autonómico, no se alude a las causas del retraso, a pesar de que se identifican problemas inherentes a la condición biológica de las personas jóvenes: precariedad, contratos y becas fraudulentas, acceso a la vivienda… Lo que produce a la juventud, según el Proyecto de Ley, “un retraso en completar la transición a la vida adulta”.

Simultáneamente al debate sobre la futura Ley, Gaindegia ha editado un estudio sobre juventud y vivienda en el que los datos de emancipación son realmente preocupantes, fruto de las condiciones estructurales y la especulación sistémica sobre derechos supuestamente amparados por las constituciones que nos confinan a los vascos, la francesa y la española. El diario madrileño El País, paralelamente, ha publicado días atrás un trabajo demoledor, con el territorio español de marca, titulado “Cómo es ser joven en 2021”. El titular, la frase de un entrevistado, es sintomático: “La vida me va con retraso”.

En la cercanía de la Comunidad Autonomía Vasca, el debate apenas ha trascendido al exterior. Beatriz Artolazabal, la consejera de Justicia, Igualdad y Políticas Sociales que lo presentó en sociedad, lo consideró un hito porque tenía como objetivo la emancipación de los jóvenes (sic). El proyecto es genérico, sin medidas concretas que podrían ayudar a esa transición a la “vida adulta”.

A pesar de este escaso eco, quien se ha puesto el buzo para socializarlo ha sido Josu Erkoreka, consejero de Interior, que está intentando repuntar el escaso interés social a través de la actividad de su policía. Y lo hace marcando esas jornadas que se advierten, con el probable rodillo PNV-PSOE que abortará las enmiendas parciales y a la totalidad que ya ha anunciado la oposición, EHBildu en particular.

El juego policial ha entrado dentro de una dinámica nuevamente trumpista, la de marcar escenarios ficticios para modificar la percepción de la realidad. No es nada nuevo, pero nos estamos acostumbrando a una forma de hacer política que hasta ahora se balanceaba en excepciones y en esta última legislatura se ha convertido en norma. Las mentiras de Urkullu y Erkoreka parecen no sonrojar a sus autores, convencidos de la lealtad de su socio de Gobierno, el PSE-PSOE, y de la solidez de sus aliados mediáticos, en especial de la propiedad del ente público vasco.

La estrategia del despiste esgrimida en esta ocasión por el Gobierno de Urkullu ha ido pareja a la utilizada con la marcha de Iberdrola de su supuesto escenario natural vasco a Guadalajara y el comodín de Corrugados y Azpeitia. Erkoreka ha entrado en el debate de la Ley Vasca de Juventud criminalizando a un sector de quienes están “en transición hacia la vida adulta”. Precisamente al sector de la juventud ligado a la izquierda abertzale, Ernai. Organización a la que ha llevado a la fiscalía por un pretendido odio a la Policía Autonómica. El apoyo de sus medios aliados a la noticia fue de vergüenza ajena, con la mezcla de imágenes atemporales, para señalar un objetivo: Ernai es una organización violenta.

La escenificación de este supuesto trae consigo otra pretensión, que conocemos de sobra de tiempos pretéritos. Los violentos son mentes incapaces de reflexionar en términos democráticos, les va la bronca porque la llevan en el ADN. Son propensos a destruir, en vez de a construir. Y están en la base de la mayoría de males que aquejan a nuestro país. Por eso, cuando el bipartito Urkullu-Mendia, se cepille las 56 enmiendas a la Ley Vasca de Juventud, su argumentación se deslizará hacia la irrelevancia de las mismas, por proceder de un sector previamente criminalizado.

No soy adivino, pero seguro que en los días del debate público asistiremos a la presencia de figurantes aparecidos de no se sabe dónde, representantes de una juventud también figurante. Hasta Urkullu, aconsejado por sus asesores, entre ellos Jonan Fernández, recordará, aunque parezca inverosímil, que él también fue joven, militante de esa nostálgica organización de hijos de funcionarios autonómicos, llamada EGI.

Hay otra razón en los movimientos de Erkoreka para criminalizar al sector juvenil de la izquierda abertzale. Que tiene que ver con la actuación de su Policía. No deja de tener su aquello el hecho de que en una época en la que se ha disparado la actividad mamporrera de la Ertzaintza, no sólo contra los jóvenes, sino también contra trabajadores despedidos o de empresas en crisis, su responsable crea detectar un sentimiento de odio hacia la misma. La Policía Autonómica y la mayoría de sus sindicatos, ha echado un órdago al departamento de Interior. Quieren barra libre, como la de la Guardia Civil en España, impunidad y palmaditas en la espalda.

Es lo que hay. Una y otra vez con las cantinelas sobre el pasado y la falta de reconversión de la izquierda abertzale, en especial de su juventud. ¿Dónde guarda la credibilidad Erkoreka? Porque va a resultar que los que añoran el pasado son esa cuadrilla de dinosaurios que nos acotan siempre en términos policiales. Y es que siguen teniendo pavor a la palabra. 




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lunes, 14 de octubre de 2019

Malvender Bienes Públicos

Los militantes del PP y del PSOE en Hego Euskal Herria saben muy bien que el territorio vasco es un botín. Ahora bien, en lo que respecta a la CAV, para llevar a cabo sus fechorías, siempre han recurrido a la élite local vasca parapetada en el PNV.

Gara trae a nosotros esta editorial que deja al descubierto uno de los tantos actos de corrupción conjunta entre los jeltzales y sus amos (¿socios?) borbónico franquistas:


Es difícil saber qué tiene que pasar en Euskal Herria para que una noticia adquiera rango de escándalo. Sin embargo, el «oasis vasco» corre el peligro de convertirse en una isla descapitalizada, privatizada y sin conexiones ni por tren ni por internet. La más que posible reventa por parte de Euskatel de la red vasca de fibra óptica, que en su momento y por impulso político se privatizó por un precio irrisorio, y que en siete años ha multiplicado su precio, es una de esas noticias que en cualquier lugar política y económicamente avanzado traerían cola. A estas alturas, ni siquiera el Grupo Vocento es capaz de impactar con una noticia así, que queda diluida en medio de la complacencia, una maquinaria perfecta de humo y la permanente comparación con un Estado español decadente, corrupto y subdesarrollado en diversas áreas.

Cómo malvendieron una infraestructura vital

El 13 de agosto de 2012, lunes, en comisión, con la izquierda abertzale ilegalizada y apenas dos semanas antes de convocar elecciones, PSE, PNV y PP decidieron malvender y privatizar la red pública vasca de fibra óptica. Se opusieron EA y Aralar.

Por la venta se sacaron 68 millones de euros, a cuenta de perder una infraestructura tecnológica estratégica. Para poner las cosas en perspectiva, el Gobierno de Gasteiz tiene un presupuesto que ronda los 12.000 millones anuales. Por ejemplo, en deuda pública se gastan 1.320 millones al año. Para llevarlo a cosas tangibles, con esos 68 millones se cubre el gasto de medio año de la radiotelevisión pública. Un detalle: nadie sabe cuánto invirtieron las administraciones vascas en construir esa red. Teniendo en cuenta que Euskatel pagaba 3,5 millones al año por su uso, en estos siete año se hubiese recuperado más de un tercio de esa suma, 24 millones y medio, y la infraestructura seguiría siendo pública.

En definitiva, fue una operación económicamente ridícula y estratégicamente nefasta. PNV, PSE y PP la defendieron al considerar que revalorizaba las acciones de Euskaltel y, con ello, el patrimonio público del Gobierno de Gasteiz. Los abertzales de izquierda denunciaron que era una trasferencia de valor de lo público a manos privadas y a intereses particulares. Así se ha demostrado.

Pongamos que en las motivaciones del establishment vasco había auténtica nobleza. Aun así, el resultado es que como consecuencia de sus decisiones políticas se han malvendido recursos, patrimonio e infraestructuras. Mirando a la cuenta de resultados, la fama de buenos gestores es discutible. En este contexto, de poco vale traer a pasear a grandes economistas como Mariana Mazzucato si luego se cae en todos los pecados del capitalismo que ella denuncia y no se asumen los errores.

Mentir está fatal

En esta semana, tanto el lehendakari Iñigo Urkullu como el portavoz del Gobierno, Josu Erkoreka, han pretendido engañar a la opinión pública vasca. El lehendakari lo ha hecho en la tribuna parlamentaria, en relación a su postura sobre la huelga del Metal y en reacción a las críticas de la oposición. En una de las dos ocasiones, bien cuando se alineó con la patronal, bien cuando aseguró no haber dicho lo que dijo, el lehendakari no acertó. Bastaba con que en el Parlamento hubiese dicho que se equivocó, que no quería decir eso. O que sí, y que lo defiende. Lo que no puede es sostenerlo y a la vez negarlo. Ni acusar al resto de mentir. Sorprende un gesto así en un lehendakari que se ha caracterizado por su rigorismo católico. No se puede estar en misa y repicando.

En el caso del portavoz de Lakua y en relación al affaire Euskaltel, Erkoreka antes de nada delató al lehendakari Patxi López, con cuyo partido paradójicamente gobiernan, como responsable último de haber privatizado la red vasca de fibra óptica. Para ello, primero negó la participación de su partido en aquel negocio y luego aseguró que todas las fuerzas la habían apoyado, algo que es falso en el caso de los soberanistas de izquierda.

Una mala semana la tiene cualquiera. Pero los representantes del PNV deberían reflexionar y enmendar esta tendencia a arrancar con una falsedad y luego ver qué pasa. Se trata de una costumbre arraigada en la cultura política española. Sus socios deberán pensar por qué les deben tanta lealtad, si en el fondo les tratan tan mal. Y sus oponentes deberán diseñar una alternativa que pasa por exigir responsabilidades y plantear alternativas para que la patronal no tenga semejante poder político y para que en el impulso económico público rijan los valores de país y sociedad. Ahí sí se puede competir.






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jueves, 14 de diciembre de 2017

Venezuela Aurrera

En la página de Correo del Orinoco dan a conocer el refrendo que ha llevado a cabo un grupo de colectivos internacionalistas vascos para con Venezuela, que asediada, continúa firme en la senda revolucionaria tal como ha quedado demostrado en las urnas una vez más.

Lean ustedes:


La Plataforma “Venezuela aurrera”, compuesta por 29 colectivos, partidos y sindicatos vascos de Euskal Herria, quiere felicitar al pueblo de Venezuela por la jornada y los resultados de las elecciones municipales que han tenido lugar el pasado domingo 10 de diciembre.

La alta participación de votantes en la tercera cita electoral en 5 meses, junto a la importante victoria conseguida por las fuerzas bolivarianas, son las claves de una victoria que reafirma el compromiso del pueblo bolivariano con el legado de Hugo Chávez Frías, además de representar una contundente respuesta frente a los intentos de intervención, desestabilización, bloqueo y demás amenazas del imperialismo.

Venezuela quiere vivir en paz y ser la protagonista de su propio destino y nuestro compromiso es acompañarla.

La Plataforma “Venezuela aurrera” de solidaridad esta conformada por: Alternatiba, Aralar, Arbol Euskal Herria, Askapena, Asodemuc, Bachue (Kolonbiako Errefuxiatuak Euskal Herrian), Cine de Base, “La Puebla” Zirkulu Bolivartarra, Emigrados sin Fronteras, Ernai, Euskadi-Cuba elkartea, Ezker Anitza-Izquierda Unida, Gazte Komunistak, Gazte Komunisten Batasuna (GKB), Giltza, Ikasle Abertzaleak, Ikasle Ekintza, Inti Kokone, IPES-GITE, LAB, Komite Internazionalistak, Marcha Patriótica Euskal Herrian (Colombia), Bakea eta Duintasuna / Paz con Dignidad, PCE-EPK, Resumen Latinoamericano, Revista “Encuentros”, SODePAz, Sortu./ Consulado.






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sábado, 2 de diciembre de 2017

Aralar Cierra la Cortina

Ya se había anunciado pero a partir de hoy sábado 2 de diciembre de 2017 es ya una realidad, el partido de la izquierda abertzale Aralar ha decidido su disolución en asamblea.

Creado como una opción política de izquierda y nacionalista, ofreció a sus militantes la oportunidad de posicionarse en contra de la violencia como medio para lograr la autodeterminación de Euskal Herria. Con ETA en pleno proceso unilateral de DDR -misma que muestra un compromiso con la paz y la reconciliación que hasta el momento no ha mostrado Madrid-, esa oferta es ya completamente innecesaria.

Aquí la información vía Naiz:


Con un apoyo del 92% de los delegados, Aralar ha oficializado su autodisolución en el congreso que ha celebrado este sábado en Iruñea, cerrando de este modo una trayectoria de 16 años como partido.

Martxelo Díaz

A pesar de la autodisolución como partido, Rebeka Ubera, hasta hoy secretaria general de la formación, ha destacado en su intervención que sus ideas y su compromiso seguirán vigentes. «Las ideas de Aralar ya existían antes de Aralar naciese y continuarán tras su disolución. El compromiso de la izquierda abertzale no se detiene», ha señalado. El símbolo del congreso, un punto y una coma, también hacen referencia a que un final, pero no definitivo.

Las primeras palabras de Ubera han sido «para todas las personas que han perdido la libertad o la vida por sus ideas políticas y han conocido el exilio».

Tras recordar la importancia del euskara y de tener una mirada a largo plazo, Ubera ha realizado un repaso de la trayectoria de Aralar, comenzando subrayando la valentía de Patxi Zabaleta en 2001 al impulsar el partido, pasando por el Acuerdo de Gernika y concluyendo en la puesta en marcha de EH Bildu. En este sentido, ha destacado el liderazgo de Arnaldo Otegi, presente en la sala del Baluarte en la que se ha celebrado el Congreso, y le ha pedido que en Euskal Herria pueda hacerse realidad lo que en Catalunya hicieron el 1 de octubre.

«Se me hace muy complicado el decirlo, pero Aralar ha llegado a su final». Así ha comenzado su intervención Patxi Zabaleta. Asimismo, ha querido dar las gracias a quienes durante todos estos años han sido compañeros de viaje de una u otra manera; también ha querido recordar a los rivales políticos. Por otro lado, en su intervención ha querido trasladar un saludo a «Oriol Junqueras y el resto de presos políticos».

Los derechos humanos, las políticas de izquierdas y la necesidad de articular la izquierda del abertzalismo y el derecho de autodeterminación han sido los pilares del discurso del último discurso de Zabaleta como presidente de honor de Aralar. Asimismo, ha hecho una referencia expresa a Nafarroa, destacando que se ha reconocido su derecho a decidir y que se ha producido un cambio en la sociedad, que es la garantía para que el cambio político sea estable y duradero.

«La disolución de Aralar en un paso que mira al futuro», ha destacado. «Nuestro camino siempre ha sido la construcción de la izquierda abertzale civil y plural. Ese camino lo realizará ahora EH Bildu», ha concluido Zabaleta.

Entre los invitados al congreso de Aralar, se encontraban Arnaldo Otegi y Gari Mujika (EH Bildu), Jakes Bortairu (Abertzaleen Batasuna) Pello Urizar y Miren Aranoa (EA), Unai Ugalde (PNV), Arkaitz Rodriguez y Miren Zabaleta (Sortu), Maria del Rio (Alternatiba), Txiki Muñoz (ELA), Igor Arroio e Imanol Karrera (LAB), Raul López (STEE-EILAS). También han acudido delegaciones de ERC, BNG, Compromis, PSM, HDP kurdo, Frente Polisari y la europarlamentaria letona de ALE-EFA Tatiana Zhdanok.






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domingo, 22 de octubre de 2017

Autodeterminación y Territorialidad Vasca

Vía La Haine les compartimos esta crítica a la estrategia perfilada por la izquierda abertzale con respecto a la estrategia soberanista con respecto a los tres territorios (¿cuatro si contamos Trebiñu?) en los que los estados colonialistas español y francés tienen dividido al pueblo vasco:


Borroka garaia da!

Después de una década militando en la organización juvenil del MLNV dejé de hacerlo en un momento dulce, justo cuando se iban a fusionar las dos organizaciones juveniles revolucionarias del norte y sur de Euskal Herria (también afectó el no querer tragarme el nuevo proceso de debate, y que nos vamos haciendo viejos). Hoy en día no existe una organización juvenil revolucionaria que abarque todo el territorio y posiblemente algunas razones tengan que ver con lo que está escrito más abajo y con los pesos que han tenido que soportar las nuevas generaciones gracias a los retrocesos de las viejas. La organización juvenil del norte en estos momentos está en proceso de refundación debido a en sus palabras, la falta de una linea política, la incapacidad de integrarse en las dinámicas de construcción a nivel local y a un modelo organizativo deficiente lo que en suma ha llevado a una escasa eficiencia política. También recuerdan que si bien no van a renunciar a cualquier avance que pueda lograr la nueva institución creada en Ipar Euskal Herria, en ausencia de las luchas que puedan subvertir hacia los objetivos, esta situación solo puede llevar a la asimilación y la normalización.

No se vosotros y vosotras pero cada vez veo más lejos al resto de Euskal Herria desde la parte oeste occidental vasca. La fragmentación histórica norte-sur puede que hoy sea la mayor en mucho tiempo, las barreras entre la CAV y la CFN parecen imperturbables, estando al parecer agotadas las voces que antaño pedían con fuerza la unificación de Euskal Herria sur, a lo que se une cierto provincianismo de nuevo cuño.

Euskal Herria es una nación muy pequeña en tamaño y en población como para andar así y ciertamente que no exista una expansión de estrategias nacionales y de organizaciones nacionales que abarquen todo el territorio dificulta el proceso de liberación nacional y social además de desdibujar el sujeto nacional. Que Euskal Herria es diversa no es ningún misterio pero solo existe una clase trabajadora vasca con un mismo interés objetivo que con dificultad se hará subjetivo si no existen marcos nacionales de intervención que abran espacio sin barreras y sin centralismos absurdos al marco autónomo vasco para la lucha nacional y de clases. Que en Euskal Herria existen diferentes ritmos, condiciones y características tampoco es un misterio pero eso en ningún caso significa que sea incompatible con el plano estratégico-organizacional nacional, al contrario, puede ser un impulsor diversificado de tal paradigma siempre y cuando no se entienda desde la centralización burocrática.

La territorialidad entonces, lejos de ser un objetivo a futuro es una práctica concreta actual que llevará por un camino u otro: A mayor disgregación basada en las fronteras institucionales internas impuestas por los estados o a la mayor unidad de la clase trabajadora vasca en control del territorio nacional que le pertenece y no a la propiedad privada de las instituciones españolas y francesas que gestionan el capitalismo, parlamentos autonómicos, diputaciones, mancomunidad y ayuntamientos incluidos. Todos ellos estructuras españolas o francesas del capital que de no llevar en ellos una dinámica de caballo de Troya nacional y social, de denuncia y sabotaje por su condición anti-democrática e impositiva llevándolas al límite, saltando sus recursos de contención y transfiriendo el poder fuera de sus muros no tienen otra alternativa que la integración, asimilación y disgregación nacional.

Durante los 90 se hizo un gran esfuerzo de cara a a una estrategia nacional también organizativa a muy diferentes niveles y las consecuencias en la construcción nacional y social tanto como en la conciencia fueron positivas. Eso no tuvo seguimiento por dos razones siendo la segunda la más importante: Primero porque fue atacada bestialmente por la represión y segundo porque una vez alcanzado el punto de inflexión de Lizarra- Garazi en vez de re-elaborar el siguiente paso lógico de la estrategia de construcción nacional y social , que no es otro más que la de poder popular nacional y social, estas reflexiones se fueron lentamente evaporando. Lizarra- Garazi no solo supuso un intento fallido por alcanzar un escenario de autodeterminación y solución al conflicto tras una etapa de ofensiva y construcción sino que al mismo tiempo dejó un poso de institucionalismo, electoralismo y pactismo, y de no readecuación de una estrategia revolucionaria que en esos momentos necesitaba de una ofensiva político-social, que se empezaba a dejar en manos de políticos y acuerdos alejados de las masas populares.

Es en ese contexto cuando nace Aralar y plantea en referencia a la territorialidad la readecuación de la autodeterminación no entendida como única sino dividida en tres zonas territoriales dibujadas por los estados, es decir, tres diferentes autodeterminaciones institucionales que posteriormente se incardinarán en el tiempo con el “derecho a decidir” inventado por el PNV dejando el concepto de autodeterminación a un lado. Debido a esta perspectiva que tiene como base las instituciones autonómicas y la mera estrategia institucional con todo en dependencia, tampoco se hacía necesario ya ni las organizaciónes nacionales ni la estrategia nacional que en todo caso serían cosas del futuro o subsidiarias. La socialdemocracia abertzale que no partió con Aralar en su escisión, durante la década de los 2000 harían suyo este concepto de territorialidad y estrategia provincial institucional planteado por Aralar (así como todos los demás paradigmas, por ese motivo Aralar baraja ahora disolverse una vez hegemonizada toda la socialdemocracia abertzale).








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sábado, 16 de septiembre de 2017

Aralar Corre el Telón

Durante mucho tiempo fuimos duros críticos de Aralar, cuestionando una y otra vez su más que imposible apuesta por la neutralidad y la equidistancia en los años más algidos de la violencia estatal en contra del independentismo vasco.

Pero luego las cosas cambiaron y decidieron aglutinarse con el resto de las formaciones de la izquierda vasca conformando lo que hoy conocemos como EH Bildu.

Hoy nos enteramos por medio de Noticias de Gipuzkoa que están considerando cerrar su ciclo y que además invitan a las demás formaciones a hacer lo mismo.

Curiosamente nosotros invitaríamos tanto a la militancia de Aralar como de las demás formaciones política a continuar adelante pues necesitamos pluralidad de voces en la izquierda precisamente para encontrar respuestas al complicado panorama que nos presenta tanto el inmovilismo del estado español como incesante proceso de deshumanización por parte del neoliberalismo globalizado. Y no somos los únicos, ya lo había planteado José Mari Esparza Zabalegi hace poco más de un año.

Aquí la información:


Zabaleta confirma un paso que a su juicio también deberían dar los otros tres socios de la coalición: Sortu, EA y Alternatiba

Javier Núñez

La dirección de Aralar propondrá a sus militantes dar por terminada su “andadura política” al considerar ya “cumplidos” los objetivos por los que la formación fue creada en 2002. El partido que lidera Rebeka Ubera celebrará su congreso nacional a principios de diciembre, y la dirección ha hecho llegar la ponencia política a debatir en la que propone, precisamente, su “auto-disolución”. Si se aprueba esta decisión, los militantes de Aralar pasarían a ser afiliados de EH Bildu, en calidad de independientes.

El documento expone que la formación nació hace 15 años con la vocación de que “todas las personas, todas las ideas y todos los proyectos” tuvieran sitio en Euskal Herria. En este periodo, según afirman, se han esforzado por “actuar con coherencia, a pesar de no ser comprendidos en algunas ocasiones”. Asimismo, la dirección da por “cumplidos” los objetivos marcados, entre otros, la “creación de una izquierda abertzale civil y amplia” o “el fin de la lucha armada de ETA”. Así, considera que “es el momento de ceder el testigo a un nuevo instrumento que sea efectivo para la revolución social de los tiempos nuevos y para que se consiga llevar a efecto el derecho a decidir”. La ponencia cita como ese “nuevo instrumento” EH Bildu, que debe aglutinar a una izquierda abertzale “amplia y plural”.

Patxi Zabaleta, presidente y alma máter de la formación de la izquierda abertzale confirmó ayer en Radio Euskadi este paso que dará Aralar en diciembre y que, según manifestó, se puede producir después de que la izquierda abertzale oficial, por su parte, haya dado tres pasos fundamentales: la defensa y el reconocimiento de todos los derechos humanos, que haya mejorado la democracia interna y admita en su seno la existencia de corrientes ideológicas.

Según Zabaleta, el tema de la paz es fundamental, “con base en el reconocimiento de los derechos humano. La defensa de los derechos humanos es básica en la política”, defendió. Asimismo, el todavía presidente de Aralar considera que se han dado pasos en materia de “democratización interna” y, que dentro de las estructuras comunes de EH Bildu, se respeta la existencia de tendencias.

Según Zabaleta, ahora deben “reforzarse las estructuras de EH Bildu”, por lo que “los partidos que han conformado inicialmente esa organización tienen que plantearse” lo mismo que Aralar. “Los partidos son, al fin y al cabo, instrumentos, meros instrumentos”, aseguró el líder histórico de Aralar, para quien Sortu, Eusko Alkartasuna y Alternatiba deben seguir el mismo camino que, con toda seguridad, emprenderá Aralar a partir de diciembre.

Esta decisión dada a conocer ayer por Patxi Zabaleta fue acogida con el máximo respeto por la parlamentaria en la Cámara de Gasteiz y portavoz de a coalición soberanista en la capital alavesa Miren Larrion, para quien la disolución de Aralar como partido será un paso “para articular la EH Bildu del futuro”.

Larrion, sin embargo, mostró su absoluto respeto a la decisión adoptada por la dirección de Aralar, pero recordó que son las bases las que “deben hablar” y las que tendrán la última palabra con respeto al futuro del partido.

Hay que recordar que la articulación de EH Bildu como un partido único y no la suma de las cuatro formaciones que ahora integran la coalición fue el germen de la división que se vivió en Eusko Alkartasuna. Finalmente, Pello Urizar logró revalidar su liderazgo por tan solo catorce votos de diferencia con respecto al candidato alternativo, Maiorga Ramírez. Un resultado que supone, de facto, un empate técnico entre los dos sectores que confrontaron sus posiciones en las que la clave era el papel a jugar por EA dentro de EH Bildu. Ramírez, arropado por dirigentes históricos de la formación, entre ellos ni más ni menos que su fundador, Carlos Garaikoetxea, defendió la necesidad de seguir manteniendo la esencia propia de EA dentro de la coalición, pero nunca con la mente puesta en una disolución del partido para engrosar EH Bildu, opción por la que sí que apuesta la actual dirección de Aralar.

Quince años

La creación de Aralar está íntimamente ligada a la figura de Patxi Zabaleta. Los primeros pasos se dieron como corriente de opinión dentro de Euskal Herritarrok. Aquella corriente de opinión defendía una estructura política autónoma, que no estuviera condicionada por las decisiones o acciones de ETA y que priorizara la acción política; defendía que la salida al conflicto de Euskal Herria tendría que ser dialogada. Finalmente, para que pudiera darse una opción política dentro de estos parámetros, las personas que integraban la corriente decidieron crear un partido.

Aralar celebró su acto constitutivo el 29 de septiembre de 2001 en Altsasu y su congreso constituyente en junio de 2002, en el que Patxi Zabaleta fue elegido coordinador general. Se constituía así un partido que se definía como izquierda abertzale al tiempo que reprobaba el ejercicio de la violencia y abogaba por la acción exclusivamente política para la defensa de su ideología.

A lo largo de estos quince años Aralar ha pasado de estar frente a lo que denominaba como “izquierda abertzale oficial” a ser un gran defensor de la estrategia conjunta de EH Bildu. Un momento especialmente duro se produjo en mayo de 2012, cuando fueron expulsados del partido tres de los cuatro parlamentarios de la formación en la Cámara de Gasteiz -Aintzane Ezenarro, Mikel Basabe y Oxel Erostarbe- por haberse posicionado a favor de la creación de la Ponencia de Paz en el Parlamento Vasco, algo que no sucedió con Dani Maeztu, que apoyó las tesis de la dirección del partido.

En noviembre de 2014 Aralar celebró su último congreso, en el que Rebeka Ubera fue elegida secretaria general del partido, mientras que Patxi Zabaleta fue designado presidente honorífico.

Ponencia de la dirección

Objetivos cumplidos. La dirección de Aralar da por cumplidos sus objetivos, entre ellos “la creación de una izquierda abertzale civil y amplia” o “el fin de la lucha armada de ETA”.

Futuro. De este modo, los actuales dirigentes de la formación de la izquierda abertzale consideran que “es el momento de ceder el testigo a un nuevo instrumento que sea afectivo para la revolución social de los nuevos tiempos”.

Miltancia. Si se aprueba la ponencia que presentará la dirección de Aralar en el congreso de diciembre, la militancia pasará a engrosar las filas de EH Bildu en calidad de independientes.

Historia

Primer congreso. Aralar nació como una corriente interna dentro de Euskal Herritarrok. Ligada a la figura de Patxi Zabaleta, Aralar se mostró contraria a la subordinación de la izquierda abertzale oficial a las órdenes que emanaban de ETA. El primer congreso constitutivo se celebró en septiembre de 2001 en Altsasu y su primer congreso constituyente tuvo lugar en 2002, siendo elegido Patxi Zabaleta coordinador general.

Gran crisis. Aralar vivió su gran crisis con la división en el grupo parlamentario en la Cámara de Gasteiz. Aintzane Ezenarro, Mikel Basabe y Oxel Erostarbe defendieron la creación de la Ponencia de Paz, y no así Dani Maeztu, que se alineó con la tesis de la dirección. Ezenarro, Basabe y Erostarbe fueron expulsados de la formación.

EH Bildu. La asamblea de Aralar aprobó, con un 93,5% de votos a favor, entablar negociaciones con la izquierda abertzale, EA, Alternatiba y Abertzaleen Batasuna para concurrir juntos en las futuras elecciones en EH Bildu.

Último congreso. En noviembre de 2014 Rebeka Ubera fue elegida secretaria general de Aralar y Patxi Zabaleta fue designado presidente honorífico.






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miércoles, 2 de agosto de 2017

Goian Bego Kepa

Seis años desde que se iniciara el proceso de paz unilateral.

Tres meses y días desde que culminara el desarme de ETA dentro de su proceso de DDR.

Vascos siguen muriendo en cautiverio a cientos de kilómetros de distancia de sus familias.

Les compartimos esta terrible noticia dada a conocer por EiTB:
 

Según Instituciones Penitenciarias, Del Hoyo ha fallecido de un infarto 'mientras hacía deporte'. Por su parte, Sortu ha responsabilizado de la muerte 'a la política penitenciaria de excepción'.

El preso vasco Kepa del Hoyo, de 46 años, ha fallecido en la cárcel de Badajoz tras sufrir un ataque al corazón.

Según Instituciones Penitenciarias, la muerte de Del Hoyo se ha registrado "mientras hacía deporte" debido a una "parada cardiorrespiratoria".

Detenido en 1998, Del Hoyo fue acusado de pertenecer a ETA. La Audiencia Nacional le condenó a 25 años de prisión por facilitar a ETA información que sirvió para que varios miembros liberados de la banda armada asesinaran en Basauri en septiembre de 1997 al policía Daniel Villar Enciso.

En total se encontraba cumpliendo una condena acumulada de 30 años de cárcel.

Sortu: "Política penitenciaria de excepción"

Sortu ha realizado una comparecencia ante la prensa esta tarde en San Sebastián, donde su portavoz Arkaitz Rodriguez ha denunciado el fallecimiento de Del Hoyo ya ha responsabilizado a la "política penitenciaria de excepción" de su muerte.

Rodriguez ha recordado que Del Hoyo llevaba cumplidos 20 años de los 30 a los que había sido condenado y que, por lo tanto, "en base a la legislación española debía estar en la calle". "Kepa permanecía preso debido a unas legislación de excepción correspondientes a una estrategia de guerra", ha añadido.

El portavoz de Sortu ha criticado que los 20 años que Del Hoyo permaneció en prisión lo hizo "dispersado y aislado" y que esa situación produce "consecuencias consabidas" como son el "estrés" y las "enfermedades".

El dirigente abertzale ha repetido que el Estado español utiliza una "estrategia de guerra" y ha resaltado que, frente a la misma, la izquierda abertzale pretende "continuar trabajando el camino de la paz y la libertad".

Asimismo, ha anunciado que el municipio vizcaíno de Galdakao acogerá el próximo sábado una movilización en recuerdo de Kepa del Hoyo. Para la jornada de este martes, a partir de las 19.00 horas, se desarrollarán movilizaciones en todos los municipios vascos, así como un homenaje en el tanatorio de Galdakao el miércoles.

Aralar: "Nunca debió haber ocurrido"

Aralar, formación integrada en EH Bildu, ha afirmado que el fallecimiento del preso Kepa del Hoyo es un hecho grave que "nunca debió de haber ocurrido".

En un comunicado, la formación ha mostrado su solidaridad y apoyo a familiares y amigos de Del Hoyo, y ha sostenido que una situación de este tipo demuestra que el Estado español debe derogar "urgentemente su política y leyes de excepción".

"Debe ser una prioridad continuar con la construcción de la paz, y para ello es necesario respetar todos los derechos humanos tomando como base la democracia, en el camino para superar las consecuencias del conflicto", ha valorado.

A su juicio, en el actual contexto es "un paso urgente a realizar" el acercar a todos los presos y "liberar a aquellos y aquellas que estén enfermas, antes de que sea tarde". "La paz y la democracia necesitan una sociedad sin presos políticos", ha concluido.

Otegi: "No es una muerte natural"

El coordinador general de EH Bildu, Arnaldo Otegi, ha afirmado que "hoy ha muerto, han matado, a un abertzale a 750 kilómetros de su casa en una prisión española".

Otegi ha asegurado, en declaraciones a los periodistas en Elgoibar (Gipuzkoa), que ésta no ha sido una "muerte natural" ya que "no se puede entender" este fatal desenlace "sin hablar de decenas de años de encarcelamiento, de dispersión, de malos tratos, de huelgas de hambre y de luchas incesantes por mejorar las condiciones de vida en las cárceles".

"Hoy es un día de esos en los que tristemente a uno le apetece más hablar con las tripas que con la cabeza pero desde EH Bildu consideramos que también en estas situaciones dolorosas" hay que actuar con "responsabilidad", ha dicho. Por este motivo, Otegi se ha querido dirigir en primer lugar a los familiares del fallecido para expresarles su apoyo y cercanía en este momento dramático".

En términos políticos, el coordinador general de EH Bildu ha hecho un llamamiento a acordar "una hoja de ruta" entre los sindicatos, el movimiento popular y los partidos políticos vascos con la excepción del PP que, en su opinión, es "el mayor responsable de lo que ocurrido por mantener una política" penitenciaria "cruel".

"Hace tiempo que urge una hoja de ruta poner en libertad a todos los presos políticos vascos y para que vuelvan los refugiados y deportados", ha concluido Otegi.






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domingo, 18 de junio de 2017

EH Bildu Renueva Coordinación

Por medio de Ara Info les traemos este artículo acerca de la renovación de la coordinación general de EH Bildu:


La militancia de EH Bildu ha respaldado con un 84% de apoyos la dirección integrada por Arnaldo Otegi, Garikoitz Mujika, Ainhoa Beola, Koldo Catasñeda, Maider Carrere y Josu Juaristi, mientras que el documento político y los estatutos de la formación han recibido el apoyo de más del 93% de los votos efectuados. Otegi ha reivindicado a EH Bildu como "abertzale y de izquierdas" y como "la alternativa de cambio frente a la revolución conservadora"

Arnaldo Otegi ha sido elegido como primer coordinador general de EH Bildu, en el Congreso de refundación que la formación política vasca ha celebrado este sábado en Bilbo. La candidatura que se presentaba a la dirección o Mesa Política de EH Bildu como nuevo partido, liderada por Otegi, ha contado con el respaldo del 84% de los simpatizantes que han votado, 2.144 apoyos.

El censo estaba compuesto con 4.901 personas que se habían inscrito previamente a través de internet y de ellos, 2.625, es decir un 54%, han participado en la elección de la Mesa Política, que encabeza Otegi, con Gari Mujika de director general, además de Ainhoa Beola (Programa), Koldo Castañeda (Comunicación), Maider Carrere (Organización Interna) y Josu Juaristi (Internacional).

Por otra parte, se han votado de manera individual otros representantes de la Mesa Política que han logrado el respaldo mayoritario, superando en todos los casos el 80% de los votos. Así, estarán en mesa los cuatros coordinadores territoriales, que son Ibon San Saturnino (Araba), Asier Vega (Bizkaia), Unai Larreategi (Gipuzkoa) y Jon Garai (Nafarroa), y cada uno de los partidos socios de la anterior coalición tendrá un representante.

Asimismo, participarán los coordinadores y portavoces de los grupos parlamentarios: Bakartxo Ruiz y Adolfo Araiz (Nafarroa); Unai Urruzuno y Maddalen Iriarte (Parlamento vasco) y Marian Beitialarrangoitia (Congreso/Senado español).

Otegi reivindica a EH Bildu como “la alternativa de cambio frente a la revolución conservadora”

En su primera intervención como coordinador general, Otegi ha agradecido a las bases de la nueva formación su amplio apoyo y ha destacado el “enriquecimiento” que supone “la suma de culturas políticas diferentes”, reivindicando “sin complejos” el carácter abertzale y de izquierdas de EH Bildu.

En este sentido, ha subrayado: “Somos abertzales. Hace tiempo que no se utiliza la expresión, pero la reivindicamos. Y somos de izquierda, de una izquierda plural que va desde la socialdemocracia hasta planteamientos comunistas. Somos abertzales y de izquierdas, y por eso queremos la independencia y el socialismo”.

Otegi ha advertido de la “revolución conservadora y neoliberal” en marcha en Euskal Herria. “No todos los recortes llegan de Madrid o Bruselas, también llegan desde Gasteiz”, ha añadido. A este respecto ha situado a EH Bildu como “la revolución democrática” y “la única alternativa viable de cambio en Euskal Herria”. “No vamos a apoyar ninguna política neoliberal”, ha apostillado.

En su discurso ha tenido palabras de agradecimiento para Irlanda y Catalunya. “La batalla que se libra en Catalunya es también nuestra batalla. Estaremos con vosotros, a las duras y a las maduras”, ha manifestado dirigiéndose a los y las representantes de ERC y CUP presentes en el acto.

En el Congreso también ha estado presente una delegación aragonesa de Puyalón de Cuchas, formada por su Secretario General, Daniel Lerín, y el responsable de Política Internacional, Txema Royo.

Inicio de una nueva etapa

Además de designar la dirección del nuevo partido, el Congreso ha aprobado con el 93% de votos de las personas asistentes el documento político que recoge su proyecto para los próximos años y ha respaldado mayoritariamente los estatutos, que han sido debatidos internamente en las últimas semanas. Asimismo, ha designado a los componentes de la Comisión de Cuentas y de Garantías.

Euskal Herria Bildu planteó esta cita como el inicio de una nueva etapa en que la formación de la izquierda abertzale supere la fórmula de coalición de partidos, para dotarse de órganos propios con capacidad ejecutiva, como cualquier partido al uso.

Bildu se fundó hace seis años como coalición electoral entre Sortu, Eusko Alkartasuna y Alternatiba, y poco después se transformó en EH Bildu con la incorporación de Aralar.

Tras el Congreso, los cuatro partidos seguirán existiendo y teniendo representación en EH Bildu, pero la formación contará con sus propios militantes, que podrán no ser afiliados de ninguno de los partidos socios, y con órganos directivos propios elegidos por las bases, no por los partidos.






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miércoles, 7 de junio de 2017

De Sortu a EH Bildu

EH Bildu evoluciona y las exigencias propias de esta adaptación sientan las bases para la toma de decisiones en favor de los planteamientos de la izquierda abertzale.

En ese sentido, les compartimos esta información dada a conocer por Naiz:


Arnaldo Otegi ha informado que, tras conocer su candidatura acordada por los cuatro partidos que conforman EH Bildu para convertirse en el coordinador general de la coalición, puso su cargo de secretario general de Sortu a disposición del Consejo Nacional del partido a finales del pasado mes de mayo. Su decisión está basada en el «respeto que se le debe a un nuevo sujeto político» al considerar que ambos cargos son «incompatibles».

En una rueda de prensa celebrada en Donostia, Arnaldo Otegi, acompañado de Miren Zabaleta y otros representantes de Sortu, ha explicado su decisión de abandonar la Secretaría General del partido, que ya comunicó al Consejo Nacional, que la ha avalado, ante la posibilidad de que sea elegido coordinador general de EH Bildu por las bases.

Otegi ha señalado que la propuesta para que sea coordinador general de EH Bildu, que cuenta con el aval de las ejecutivas de los cuatro partidos que integran la coalición (Sortu, EA, Aralar y Alternatiba), tendrá que ser ratificada por «la gente, los militantes comprometidos», que serán quienes quieren que «esta sea la plancha que dirija el nuevo sujeto o no».

En este sentido, ha apelado a la gente porque «cualquiera puede inscribirse y votar en este proceso», que «debiera de servir de ejemplo a todas las izquierdas en Europa», porque «la izquierda solo se puede construir desde el compromiso y desde la decisión que toma la gente de cómo la quiere construir y a quién quiere situar en los cargos de dirección».

Además, ha apuntado que esta propuesta tiene «consecuencias para Sortu» y, por ello, planteó, en el último Consejo Nacional de la formación, a finales de mayo, que «mantener los dos cargos era incompatible», en primer lugar, porque, a su juicio, no es «conveniente» la «acumulación» de cargos, «menos en la izquierda», y eso supondría «una especie de hiperliderazgo» del que quiere «huir».

En segundo lugar, ha señalado que, «por el respeto que se debe a un nuevo sujeto político, partido, coalición o movimiento que quiere ser plural, agrupar y convertirse en la casa común de la izquierda soberanista del país, el cargo de coordinador general no podía ser compatibilizado con el de secretario general de Sortu».

Zabaleta ha explicado que el Consejo Nacional de Sortu dio «por buena» la propuesta de Otegi, al entender «muy positivo» que optara a coordinar EH Bildu avalado por las fuerzas fundadoras de la coalición y que era «incompatible» mantener los dos cargos.

Según ha indicado, para Sortu, el proceso emprendido por EH Bildu es «importante», porque «va a suponer la creación de un nuevo sujeto político, con unas nuevas características» y la coalición «tiene que dar forma a la izquierda soberanista del siglo XXI en Euskal Herria», así como ser capaz de «aglutinar a los amplios sectores, personas y agentes que apuestan por la democracia, por la soberanía, la justicia social y la paz en Euskal Herria» y es «un instrumento estratégico para lanzar un proceso soberanista garantista en Euskal Herria».

Por otro lado, ha señalado que el pasado 1 de abril, cuando comenzó el proceso de refundación de EH Bildu, los partidos políticos que integran la coalición dieron «un paso muy importante», al decidir ceder" parte de su soberanía «a las bases y a las personas que conforman EH Bildu», porque esta, «más allá de una suma es una síntesis de ideas de diferentes plural, que tiene que tener una nueva manera de organizarse para ser un sujeto con identidad y forma de organizarse propia».

También ha realizado un llamamiento, tanto a las bases de Sortu, como a todas las personas que «en Euskal Herria comparten el ideario de mínimos puesto sobre la mesa». Además, ha defendido que «el papel de los partidos políticos sigue siendo importante», porque «reflejan la pluralidad en la que queremos construir EH Bildu» y cada uno «tiene su discurso y cultura política propia que no hace más que sumar en un proyecto político conjunto».

Zabaleta ha incidido en que la pluralidad de EH Bildu también procede de todas las personas y sectores que «de manera independiente» quieran sumarse a la coalición soberanista. Por otro lado, en lo que respecta al nuevo Secretario general de Sortu, ha explicado que el objetivo de esta formación es que se elija y ratifique en la Conferencia política de setiembre.

Para ello, de manera previa, «el Consejo Nacional de Sortu propondrá a una persona de las elegidas dentro del equipo nacional en el congreso celebrado el pasado enero y lo propondrá a disposición de la militancia».

Preguntado por el congreso de EA celebrado el pasado fin de semana en el que la formación liderada por Pello Urizar acordó un documento político que articula la permanencia del partido en EH Bildu, Otegi ha afirmado que son «legítimas todas las opiniones respecto a qué naturaleza o qué dirección y contenidos se tienen que garantizar para construir la casa común de la izquierda soberanista vasca».

«Llevamos mucho tiempo debatiendo cuál tiene que ser la fórmula que tiene que habilitar que muchos sectores se sumen a un proyecto emancipador como es el de EH Bildu y, en ese sentido, hemos trabajado eso con la anterior dirección de EA ratificada en este congreso, y tenemos clara una cosa, que, desde nuestro punto de vista, la fórmula de coalición, de suma de partidos, es una fórmula que hay que superar», ha explicado.

Asimismo, ha puntualizado que eso «no supone que los partidos políticos tengan que desaparecer, que no tengan que mantener su perfil, ni que no tengan que tener sus espacios de autonomía absoluta para plantear lo que consideren oportuno».

«Pero somos conscientes de que hay miles de personas en el país que se identifican con el proyecto de EH Bildu y no se identifican ni con Sortu, ni con Alternatiba, ni con Aralar, ni con EA», ha manifestado.

Por tanto, ha indicado que, para Sortu, «la coalición estricta es una fórmula superada», y ha considerado que «no va haber ningún problema» para abordar un modelo que «permita estar cómodo a todo el mundo», pero que «supere el marco estricto de una coalición hecha entre partidos».

Nuevas adhesiones

Cuestionado por los periodistas si EH Bildu podría integrar a nuevas formaciones, ha apuntado que, «si alguna organización planteara su entrada, sin duda», pero, para ello, «algunos la garantía que querían poner es que tiene que haber consenso entre las cuatro organizaciones fundadoras». «Nuestro deseo es que se puedan incluir y sumar sectores, organizaciones y todo el mundo tiene las puertas abiertas en EH Bildu», ha afirmado.

Finalmente, se ha mostrado «convencido» de que «sectores nuevos se van a incorporar a este proyecto». «No sé en cuanto tiempo, pero estoy convencido de que estamos construyendo un proyecto muy ilusionante, sólido, que cree que tiene los mimbres suficientes como para construir el refugio de la izquierda soberanista vasca, de la gente», y que, «en este esfuerzo de suma, habrá nuevos sectores que se vayan incorporando» frente a lo cual estarán «muy contentos».






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