sábado, 31 de agosto de 2019

Egaña | Defcon Uno

Con ustedes el aporte de Iñaki Egaña a lo que se ha publicado alrededor de la Cumbre del G7 en la sitiada Miarritze:


Iñaki Egaña

Los más de 20.000 policías y militares que nos han envuelto en los días de la celebración del G7, al margen de su labor “preventiva”, han cumplido otra función, no menos destacada. Trataban de imponer un espacio de inquietud, intranquilidad y temor, frente a una hipotética agresión de la que se dejaron caer retazos. Ahí estaban las posibilidades: los antisistema desbocados, los anti-especistas, el wahabismo suní, las feministas radicales los nostálgicos de la lucha armada o los narcotraficantes despechados, entre decenas de riesgos.

Llevamos décadas soportando el peso de una interpretación perversa según la cual los contrarios a los fastos aduladores del capitalismo, aunque sean parte del mismo, pertenecemos al mismo espacio aliado. El movimiento ocupa como alternativa a la locura urbana tiene que aguantar la incorporación mediática de parásitos que están más cerca del propio sistema que de la involución política. La escuela de Aznar y sus seguidores equipararon a la disidencia armada vasca con los iluminados sunitas que aspiran con su inmolación al afecto de las huríes.

Las maniobras para cubrir la reunión del G7 en Biarritz han ido en estas dos líneas, crear terror entre la población: qué viene el coco. Pero no el espectro de los padres del crimen organizado (Trump, Macron, Merkel and company), sino los de la contra, los antisistema para entendernos. Y la segunda, meter en el saco de la disidencia a todos los que no adulen y presenten la pleitesía correspondiente a los siete mandatarios.

La primera de las interpretaciones es la que me interesa para el presente artículo. Porque integrar más de 20.000 policías en un espacio reducido, cerrar la frontera a los vehículos pesados, cegar las salidas de la autopista, interrumpir la sanidad, prohibir la circulación de peatones y congelar, en definitiva, la vida durante unos días, es crear una psicosis extraordinaria. Una psicosis de que lo que puede pasar es excepcional.

Lo sobrevenido en Biarritz no es sino un acontecimiento más en una tendencia que se manifiesta diariamente. Por poner un ejemplo que me enardece cada vez que lo oigo. Se ha convertido en una cuestión relevante el hecho de anunciar en nuestra comunidad la alerta, con diversos colores que habitualmente surcan el amarillo y el naranja, sobre cuestiones meteorológicas. Las noticias al respecto adquieren una relevancia fantástica, interrumpiendo emisiones televisivas o radiofónicas.
Pero resulta que las noticias a las que hacen referencia son las de siempre. Es decir, que en invierno de vez en cuando nieva en las montañas, ocasionalmente en las zonas más bajas. Que cuando las nubes acumulan gotas finalmente lloverá y que cuando se forman los cumulonimbos, se anuncia tormenta. Es la naturaleza misma pero hoy, al parecer, la lluvia, el viento, la nieve es signo de gran preocupación y de la máxima alerta.

Nos están convirtiendo a la vida cotidiana en un mercado permanente de alarmas inducidas en favor del constreñimiento de las libertades y de acotarnos a todos los hombres y mujeres en una esquina de la plaza, para tenernos permanentemente acojonados. La presencia policial en Biarritz, y junto a ella toda la parafernalia montada, ha sido lisa y llanamente un estado de excepción y de sitio escandaloso, con el agravante de que de esa manera condicionan la socialización de nuestro relato. Desaparecen las críticas a la organización criminal (G7) en los medios, y los mismos adjudican su interés a esos comercios que atrancan sus escaparates por “temor a los antisistemas” o a los camioneros que pierden 50 euros por cada hora de retraso por el cierre de la frontera, en la misma lógica capitalista que imponen la invasión policial.

Recuerdo que hace sólo una década nos enviaron señales apocalípticas sobre la expansión de una grave pandemia que iba a acabar con una parte de la humanidad. Como anunciamos nuestras dudas sobre la alarma creada al respecto, nos llevaron al terreno emocional, el de que jóvenes y niños serían los más vulnerables. La OMS entró en el juego y apuntó a que la “gripe asiática” nos iba a devorar. México, en la otra punta del mundo, cerró todas las escuelas. Y comenzó el espectáculo.

La alerta creada por la pandemia llevó al Gobierno autónomo de Gasteiz a comprar ese mismo año 60 millones de mascarillas y 50 millones de pares de guantes. España compró 37,1 millones de vacunas contra la cepa de la gripe y Francia 94 millones de dosis. Fue una pandemia, o mejor una alerta pandémica, inducida por los lobbies farmacéuticos que provocó unos beneficios desorbitados de sus empresas. La mortandad mundial de ese año debida a la gripe fue inferior a la de años precedentes y posteriores. Pero nos tuvieron acogotados durante varios meses.

El sociólogo alemán Niklas Luhmann, que nos dejó hace 20 años cuando la estrategia alarmista aún no estaba tan depurada, esbozó varios de estos apartados en su debate con Habermas: los individuos no son los protagonistas de los sistemas sociales, sino las comunicaciones. Comunicaciones, por otro lado, binarias: bueno/malo, legal/ilegal, gobierno/oposición… Luhmann sugería que la alarma permanente tenía por objetivo construir problemas donde no los había.

Así hemos llegado a un estadio irreal, matizado en todas sus facetas por ese nivel que las fuerzas armadas de Washington (el modelo a seguir por nuestros gobiernos estatales y autonómicos) llamaron con el acrónimo de Defcon (Condición de Defensa) y tiene cinco niveles. En Francia, la escala paranoide comprende cuatro niveles, y en España tres.

Y así, la alarma continuada se ha convertido en el objetivo número uno. Como ejemplo para avalar mi argumentación les sugiero que entren en la página de Presidencia del Gobierno español sobre Seguridad Nacional que se actualiza con las alarmas más notables. Una visión mundial. De las últimas 20 alarmas, 4 sobre el G7, 3 sobre el brote de listeriosis, una sobre el ébola en el Congo… y dos sobre la situación meteorológica. Nada del resto.






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Iratxe y Ushuaia

¿Recuerdan todo aquel asunto del bebé bretón de nombre Fañch?

Bueno, pues en ese extraño bucle formado en el punto de encuentro entre el patriarcado - que insiste en adjudicarle género a los nombres "diferentes" - y el eurocentrismo - que frunce el ceño ante las palabras de los idiomas minoritarios - ha quedado atrapada una familia de Urruñaga.

Les invitamos a leer este reportaje publicado por Infobae:


Verónica Benaim

"Un día el viento trajo tu nombre y guiada como dentro de un sueño emprendí un viaje para encontrarte", señala el libro Mi nombre es Ushuaia. Ese texto fue uno de los tantos elementos que usó Iratxe Ortiz de Mendibil, una mujer de 41 años que está a punto de dar a luz en un pequeño pueblo del País Vasco, en su larga lucha por cumplir su sueño: llamar a su hija con el particular nombre de una de las ciudades más australes del mundo.

En la mente de Iratxe la palabra Ushuaia suena desde hace muchos años, cuando en España se emitía por la televisión local un programa de aventuras llamado El conquistador del fin del mundo. Se trataba de una suerte de reality show que fue rodado en 2005 en la capital de la provincia de Tierra del Fuego, Argentina.

La meta de cada emisión -un imponente juego de supervivencia grabado en escenarios naturales- consistía en que los 16 participantes provenientes del País Vasco llevaran la ikurriña (es decir, la bandera vasca) hasta el Faro Les Éclaireurs en la Bahía de Ushuaia.

Por aquellos tiempos el pequeño pueblo de Urrúnaga, que no llega a los 100 habitantes, se paralizaba cuando se emitía el programa televisivo no sólo por la participación de conocidos, sino también por las imágenes de los hermosos paisajes que se mostraban de la ciudad argentina. Y es que ambos lugares comparten una característica similar: la foto del nevado, montañoso y frío invierno.

Ushuaia quedó, entonces, como un lugar muy especial en la memoria de Iratxe, muy fanática de aquel programa, que siempre pensó en elegir nombres muy significativos para sus hijos.

En pareja desde hace 17 años con Víctor Viteri Urquiaga, tienen una niña de 9 años llamada Ainhize y un niño de 6 años que lleva el nombre Egoitz.

"Nuestra primera niña tiene el nombre de un pequeño lugar situado en el País Vasco francés", explica a Infobae la mujer y recuerda: "Estando embarazada viajamos a esa zona vasco-francesa y conocimos el pueblo y su entorno, nos gustó mucho y por eso decidimos ponerle ese nombre a nuestra primera hija".

"En cuanto a mi hijo, preferimos un nombre más local, autóctono y por eso Egoitz, que es de origen vasco y quiere decir casa u hogar", comenta.

Cuando supo que iba a ser madre por tercera vez -y que esperaba una niña- no tuvo muchas dudas: iba a cumplir su viejo anhelo de llamar Ushuaia al bebé.

Una búsqueda que cruzó el oceáno

Como sabía que  las reglas del Registro Civil cambiaron en los últimos tiempos –inscribió Ainhize sin problemas hace casi una década, pero luego hubo modificaciones en la legislación– la mujer fue a hacer averiguaciones. Así comenzó una gran aventura internacional.

Es que Iratxe se encontró con la negativa de una jueza, quien le pidió que justificara que Ushuaia –palabra de origen yamana, uno de los pueblos originarios de Tierra del Fuego, que significa bahía profunda o bahía al fondo– era un nombre femenino.

A partir de ese momento, su búsqueda cruzó el Oceáno Atlántico hasta que llegó a un libro de ilustraciones publicado en la Argentina.

A través de internet, su primera búsqueda llegó a una nota que se publicó en el portal Ushuaia Noticias donde se entrevistó a Sol Cófreces, la ilustradora que presentaba un libro llamado "Mi nombres es Ushuaia" en la Feria del Libro en Buenos Aires. Con esa publicación Iratxe volvió al Registro Civil, pero no tuvo éxito.

Desde ese momento, los contactos entre España y Argentina comenzaron como una cadena de gente que busca gente a través de las redes sociales.

"Desde Twitter busqué todo lo relacionado a Ushuaia, hablé con mucha gente, hasta que encontré un portal de información sobre Tierra del Fuego con el que me puse en contacto. Ellos me dijeron que conocían a una chica que llevaba ese nombre en la provincia y fueron quienes se pusieron en contacto con ella y ella, a su vez, conmigo", relata.

Con mucha perseverancia, finalmente, Iratxe dio con aquella persona que le habían mencionado. Se llamaba Soledad y en su documento de identidad la palabra Ushuaia figuraba como tercer nombre. La joven, que nació y vive en la capital fueguina, colaboró sin pensarlo.

"En el intercambio de mensajes me dijo que su madre tuvo problemas para poder ponerle ese nombre y que le tuvo que inscribir como Soledad Tolkar Ushuaia. Luego me mandó el DNI por email para que pudiera llevarlo al Registro Civil de acá", recuerda Iratxe.

En la Argentina, la ley 18.248 de 1969 que establecía las normas para la inscripción de nombres de las personas naturales fue derogada por el Código Civil y Comercial de 2014, vigente desde agosto de 2015. A partir del nuevo Código, "los padres o quienes ellos autoricen eligen el pronombre, podrán inscribir hasta tres que no sean apellidos ni prenombres extravagantes y que pueden ser aborígenes o derivados de voces aborígenes autóctonas y latinoamericanas".

Con el antecedente en la mano, y esta vez sin que nada la detuviese, la mujer de la pequeña localidad cercana a la ciudad de Vitoria-Gasteiz, en el País Vasco, logró finalmente la aceptación de la jueza.

Ahora Iratxe, que trabaja en una automotriz alemana de vehículos de alta gama, lleva un embarazo de casi 8 meses. Tiene fecha de parto el 21 de septiembre, cuando en la Argentina comienza la primavera y del otro lado del océano arrancará el invierno. Esa estación que le recuerda el viento, los picos nevados y el frío de un lugar lejano y añorado. Después de tanta búsqueda su bebé será honrada con el nombre que tanto soñó.






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Las Cosas por su Nombre

Retomando el tema del uso como rehenes que Madrid hace de los presos políticos vascos, al más puro estilo medieval, les compartimos este texto dado a conocer por Naiz:


Javier Sádaba | Filósofo

La prisión permanente revisable se votó hace cuatro años y entró en vigor un poco mas tarde. A lo que parece, hasta el momento solo se ha aplicado a un reo. La introducción de este tipo de castigo se justificó diciendo que se ajusta a la Corte Penal Internacional y se hacía equiparable a lo que existe en la mayor parte de países que nos rodean. Por otro lado, se eliminaba la legislación anterior en la que el judicialmente culpable podía estar encarcelado 30 y hasta 40 años. La lista de delitos graves, que ha sido aumentada, no es lo suficientemente clara como para saber si un determinado delito cae o no entre los penados con esta pena máxima. Además, los modos de revisión varían de tal forma que algunos sostienen que en España en vez de disminuir el tiempo encerrado lo aumentaría. Inmediatamente se han enfrentado dos posturas en relación a esta nueva ley. Unos desean que se derogue y otros, por el contrario, que continúe e incluso que se endurezca. Uno de los que más se ha implicado en su derogación ha sido y es, precisamente, el PNV.

Entrar en la discusión, mas allá de los datos jurídicos, tiene algo de laberíntico. A los que defiende con uñas y dientes una concreta ideología es difícil convencerles de nada, como lo es a los fieles de los partidos políticos, que opinarán y actuarán en función de la mayor rentabilidad electoral, y entrar en el clásico de si hay que legislar en frío o en caliente es como dar vueltas en un tiovivo. Más importante es señalar que, si bien el que cumple condena ha perdido la libertad, el bien más preciado, que diría Don Quijote, mantiene otros de los derechos que tomamos como fundamentales. Por ejemplo, no torturarle, no humillarle, no deshumanizarle con aislamientos intolerables o que no pueda tener contactos adecuados con sus familiares. Tampoco habría que olvidar que es ya casi un tópico afirmar que la justicia es un avance porque supera la bárbara venganza. No es un tópico, sin embargo y aunque suene a incorrecto, señalar que incluso en la justicia más pura hay huellas de venganza. Qué diríamos de la impura.

Más allá de lo dicho, me interesaría señalar algunos aspectos en relación a los presos de ETA. El colectivo Sare esta haciendo esfuerzos constantes para que, cosa elemental, se les apliquen aquellos aspectos concretos que tienen que ver con la legislación española. No se está pidiendo más. Ni la luna, solo lo que esta legislado. Por ejemplo, que sean atendidos debidamente los enfermos, que accedan al grado penitenciario que les corresponda y, cosa esencial, que se les acerque a cárceles lo más próximas a su lugar de residencia. Esto se pide una y otra vez y no hay eco sino sordera. De este modo los familiares, que no tienen arte ni parte en lo que se dirima en el ámbito judicial tienen que recorrer kilómetros y kilómetros para visitarles. Con todo lo que ello implica en dinero, inseguridad vial, problemas laborales y familiares y un largo etcétera que a la vista está. Todo sigue, a lo que parece y sin embargo, igual. Me atrevería a sugerir algunas de las razones que explican esta actitud de no atenerse a sus mismas leyes.

En primer lugar, el manto de silencio que cubre lo que acabo de decir. No se verá casi una letra en los medios de comunicación generalistas y que son los que llegan a mayor número de personas. Informarán cualquier banalidad o silenciarán un desfalco. En este caso, por el contrario, es como si esa parte de la realidad hubiera sido amputada. En segundo lugar, y está en relación con lo anterior, la indiferencia de la gente que en cuanto toca algo que cree que le puede causar el más mínimo problema pone como escudo el miedo. Lo correcto y lo correctísimo lleva aquí no solo a no dialogar sino, sencillamente, a no hablar. Y en tercer lugar, esa voltereta que han dado algunos con favor logístico para decir lo que quieran y con aplauso de no pocos, ciertos de estos sedicentes izquierdistas. Y es que ahora que ha desparecido ETA se lamentan de que no es que haya desparecido, sino que ha crecido puesto que está en las instituciones del país. Es un despropósito, pero funciona.

No tengo, obviamente, ninguna fórmula para romper ese cerco. Y si la tuviera sería, dado el terreno embarrado en el que nos movemos, echar flores en el mar. Ojalá me equivoque y venza la cordura. Pero, mientras tanto, ejerzamos la virtud de llamar a las cosas por su nombre.






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jueves, 29 de agosto de 2019

Las FARC Retoman Lucha Armada

El régimen colombiano nunca renunció ni a las armas ni a la violencia, tal como el estado español, prefirieron apostar por el terrorismo de estado incumpliendo así con lo acordado en La Habana.

Cubainformación publica este artículo en el que da a conocer el comunicado por medio del cual las FARC anuncian su retorno a la lucha armada.

Lean ustedes:


"Anunciamos al mundo que ha comenzado la segunda Marquetalia (lugar de nacimiento de las FARC hace más de medio siglo) bajo el amparo del derecho universal que asiste a todos los pueblos del mundo de levantarse en armas contra la opresión", afirma Márquez en el vídeo divulgado en internet.

Público / EFE

Más información




El que fuera número dos de la guerrilla colombiana de las FARC, alias "Iván Márquez", cuyo paradero se desconoce desde hace más de un año, reapareció este jueves en un vídeo junto con otros exlíderes de ese grupo para anunciar "una nueva etapa de lucha" armada.

"Anunciamos al mundo que ha comenzado la segunda Marquetalia (lugar de nacimiento de las FARC hace más de medio siglo) bajo el amparo del derecho universal que asiste a todos los pueblos del mundo de levantarse en armas contra la opresión", afirma Márquez en el vídeo divulgado en internet, en el que aparece al lado de una veintena de hombres armados con fusiles.

Entre quienes le acompañan se puede ver a Seuxis Paucias Hernández, alias "Jesús Santrich" y a Hernán Darío Velásquez, alias "El Paisa", que hace meses dejaron de cumplir sus compromisos con la Justicia Especial para la paz (JEP).

"Nunca fuimos vencidos ni derrotados ideológicamente. Por eso la lucha continúa. La historia registrará en sus páginas que fuimos obligados a retomar las armas", señala en otro aparte del manifiesto leído en el vídeo de 32 minutos y con fecha 29 de agosto de 2019.

En la grabación, el jefe guerrillero dice que hablan desde algún punto en la zona del río Inírida, situado en la región amazónica del sureste del país, cerca de las fronteras con Venezuela y Brasil.

Márquez fue jefe del equipo negociador de las FARC en los diálogos de paz de La Habana y designado senador por el partido de la antigua guerrilla, cargo que no asumió porque a mediados de abril de 2018 se trasladó a un espacio de reunión de excombatientes en Miravalle, en el departamento de Caquetá (sur), donde se le vio por última vez en compañía de "El Paisa".

El disidente, que en el vídeo se ve vestido de verde militar y con una pistola en la cintura, asegura que la decisión de volver a las armas "es la continuación de la lucha guerrillera en respuesta a la traición del Estado al acuerdo de paz de La Habana" y asegura que buscarán alianzas con la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN).

"Buscaremos coordinar esfuerzos con la guerrilla del ELN y con aquellos compañeros y compañeras que no han plegado sus banderas que tremolan patria para todos", afirma.

Márquez ya había criticado varias veces desde la clandestinidad la dejación de armas por parte de las FARC, lo que calificó de "error".

En el manifiesto leído dice que esa insurgencia, que toma el nombre y símbolos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), no tiene como objetivo soldados ni policías "respetuosos de los intereses populares", sino que será "esa oligarquía excluyente y corrupta, mafiosa y violenta que cree que puede seguir atrancando la puerta del futuro de un país".

No cumplir lo pactado

En ese sentido asegura: "Una nueva modalidad operativa conocerá el Estado. Sólo responderemos a la ofensiva".

Igualmente prometen su "desmarque total de las retenciones con fines económicos", en una aparente referencia a los secuestros, pero buscarán "el diálogo con empresarios, ganaderos, comerciantes y la gente pudiente del país, para buscar por esa vía su contribución al progreso de las comunidades rurales y urbanas".

Márquez agrega que desde la firma de la paz, que tuvo lugar en noviembre de 2016, "y del desarme ingenuo de la guerrilla a cambio de nada" no se detiene la matanza de líderes sociales y de exguerrilleros y culpa al Estado de no cumplir lo pactado.

"En dos años, más de 500 líderes y lideresas del movimiento social han sido asesinados, y ya suman 150 los guerrilleros muertos en medio de la indiferencia y la indolencia de un Estado", expresa.

Enseguida añade: "Todo esto, la trampa, la traición y la perfidia, la modificación unilateral del texto del acuerdo, el incumplimiento de los compromisos por parte del Estado, los montajes judiciales y la inseguridad jurídica, nos obligaron a regresar al monte".

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Mientras haya voluntad de lucha habrá esperanza de vencer







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miércoles, 28 de agosto de 2019

Lecciones de la Contracumbre

Desde Naiz traemos a ustedes este texto acerca de la contracumbre a la del G7 en Mirarritze:


Miguel Angel Llamas Montoya «Pitu» | Periodista de Ahotsa.info

Tras la contracumbre contra el G7, se hace necesaria una reflexión sobre lo ocurrido en Irun-Hendaia y en las movilizaciones y actividades organizadas por la Plataforma G7Ez.

Antes que nada, es imprescindible hacer un análisis del contexto en el que el G7 venía a Lapurdi: Euskal Herria se encuentra inmersa en un «proceso de paz» impulsado por el cambio de estrategia de la izquierda abertzale y su apuesta por las vías exclusivamente democráticas; el G7 venía protegido por miles y miles de policías de todos los colores que han impuesto un estado de excepción en el que cualquier movimiento contestatario iba a ser reprimido, extendiendo el miedo con un mensaje claro: no vengáis a Ipar Euskal Herria, no salgáis a la calle a protestar.

En este contexto, la apuesta de G7Ez plataforma era demostrar que existen alternativas al capitalismo salvaje y tratar de dar una respuesta a la ocupación militar lo más multitudinaria posible. Para ello, y fruto de las relaciones y complicidades tejidas durante meses con sectores muy diversos, se organizaron una serie de conferencias y actividades de alto nivel y calidad que contaron además con toda la infraestructura necesaria para que miles de personas pudieran participar en ellas: Ficoba, locales y espacios públicos en Hendaia, el campamento en Urruña... Que todo esto transcurriera de forma normalizada a pesar de la gran presencia policial y de la llegada de cientos de personas ajenas a la organización interna de los actos, exigía un gran esfuerzo militante. En sí mismo, esto ponía a prueba la capacidad de la plataforma, y es un reflejo de que la organización popular es capaz de ser una alternativa al capitalismo.

Los actos realizados en Ficoba han transcurrido dentro de lo esperado, también la multitudinaria manifestación celebrada entre Hendaia e Irun. En ese sentido, la valoración de la plataforma G7Ez ha sido muy positiva. Sin embargo, han decidido suspender algunos actos al entender que no había garantías suficientes para la seguridad de las personas que iban a participar en ellas. Horas antes de tomar esta decisión, se habían producido graves incidentes en el campamento. Algunas personas ajenas a la plataforma G7Ez se enfrentaron a la policía que estaba en las inmediaciones del campamento el sábado por la noche, creándose una situación de peligro para todas aquellas que estaban ya durmiendo en el recinto. Dos días antes se habían producido incidentes parecidos y la policía a punto estuvo de desalojarlo. La mediación de la plataforma G7Ez lo impidió.

Grupos al margen de la plataforma G7Ez y algunos chalecos amarillos han criticado la apuesta de la plataforma para que sus actos fueran en todo momento pacíficos y optaron por la acción directa sin evitar el enfrentamiento con la policía. Pero la gran presencia policial y el escaso número de personas que reunían hicieron imposible que estas acciones tuvieran éxito: la marcha que el jueves salió desde el campamento para tratar de cortar la autopista en Urruña fue interceptada por la policía y acabó con varios detenidos y cargas en las inmediaciones del campamento; la manifestación del sábado en la capital labortana no pudo rebasar los férreos controles impuestos por la policía alrededor de Baiona Ttipia, y había casi tantos periodistas como manifestantes en la marcha; otras movilizaciones al margen de la plataforma sólo han reunido a varias decenas de personas totalmente controladas por la policía francesa, como ocurrió el domingo en Bidart. Todo esto demuestra que la estrategia de estos grupos no era mas que un brindis al sol, una apuesta sin base real, un castillo de naipes que a la mínima se venía abajo. Otra vez más, los grupos con eslogans más revolucionarios y de ultraizquierda han demostrado su falta de realismo y de capacidad para hacer política con mayúsculas. Eso sí, sus críticas a la plataforma G7Ez acusándoles de colaboracionistas y fascistas se escuchaban en todas las asambleas.

Por cierto, totalmente inaceptables las pintadas y desperfectos en el campamento levantado con infraestructura del movimiento popular y en las casas cercanas al recinto, las faltas de respeto en las asambleas, las agresiones y amenazas a periodistas que cubrían algunas movilizaciones, la agresión sexista que se produjo el día anterior de la contracumbre... Además, se descubrió que al menos había una persona infiltrada en un grupo que venía desde Francia. Seguro que había más, y no me extrañaría que fuera alguna de esas personas que en todo momento estaba instigando a realizar acciones violentas. La historia nos demuestra que los aparatos del Estado utilizan estas infiltraciones para dirigir a los movimientos revolucionarios a locas apuestas estratégicas. Porque ya sabemos que algunos ambientes, el más revolucionario es aquel que se muestra más radical, aunque lo que diga carezca de realismo.

Hay quienes en redes sociales hacían comparaciones entre la cumbre de Biarritz del 2000 y esta, añorando los incidentes que se produjeron aquella vez. Ni el dispositivo policial ha sido el mismo (ahora ese tipo de incidentes no hubieran sido posible) ni la apuesta de la contracumbre era ofrecer esa imagen. La frustración de algunos elementos superrevolucionarios vascos que no han sido capaces de ni siquiera de movilizarse contra la presencia del G7 se dirige ahora a criticar a la izquierda abertzale, pilar básico en la organización de esta contracumbre. Pero es pura frustración, ni más ni menos. Prácticamente, ninguna organización situada en lo que denominamos «disidencia de la izquierda abertzale» ha convocado movilizaciones ni se les ha visto por Iparralde.

Yo creo que la izquierda abertzale y su proyecto político anticapitalista sale reforzado tras el G7. También a mí me hubiera gustado que las movilizaciones fueran más contundentes y multitudinarias, pero no hay que perder de vista el contexto, marcado por esa militarización de todo el territorio. Y lo importante, en esta ocasión, era transmitir que existe una alternativa al capitalismo que lideran estos países y tejer alianzas con los sectores políticos que están en esta misma clave, proyectando a toda la sociedad una imagen de seriedad y de credibilidad de la que carecen quienes se mueven en los mismo ghettos políticos de hace 20 años. Cuando el sistema capitalista se muestra más cruel que nunca y su cuestionamiento crece en amplias capas de la sociedad, es cuando más necesaria se hace la oferta de una alternativa real. Y ahí, la izquierda abertzale ha sido la protagonista indiscutible.

Para acabar, quiero agradecer a la organización de la contracumbre el trabajo realizado y las facilidades que nos han dado a los y las periodistas que cubríamos los actos, eskerrik asko!






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Eusko Selekzioa vs Argentina

En el camino hacia la oficialidad se ha luchado con denuedo para que el once vasco se enfrente a las selecciones que conforman el grupo de élite internacional.

Pues bien, parece ser que por fin se ha logrado ese objetivo.

Miren lo que reporta As desde su portal:


La albiceleste no podrá contar con Messi, sancionado recientemente por sus declaraciones en la Copa de America este pasado verano.

Javier Lekuona

La Federación Vasca de fútbol acaba de anunciar que disputará un amistoso en San Mamés el domingo 13 de octubre. Y será contra Argentina, doble campeona del Mundo.  Ya lo hizo en 1922 cayendo 4-0 en Buenos Aires.

El campo del Athletic acogerá el choque más importante de la selección vasca en su historia después de cruzarse con rivales de poca enjundia internacional últimamente. La noticia se ha producido tras una reunión de hoy miércoles en la que ha estado presente el Director de Deportes del Gobierno Vasco, Jon Redondo. El apoyo del ejecutivo de Lakua es total y absoluto. El último compromiso del conjunto de Javier Clemente fue en este pasado mes de mayo, el día 30, contra Panamá en tierras americanas. El choque tuvo muy poco seguimiento ya que se disputó de madrugada en España. Terminó con empate a 0 goles. Lo jugaron futbolistas como Herrerín, Balenziaga, Iñigo Martínez, Aduriz, Bustinza, Manu García, San José o Larrazabal entre otros.

Todos los clubes vascos bendicen la operación y cederán a sus jugadores para el evento. Osasuna también. Y otras entidades como el Leganés que tradicionalmente cuenta con bastantes futbolistas vascos. Muchos colectivos aprovecharán el partido para reivindicar la oficialidad de la selección pero, por ahora, todo se reducirá a un partido contra un país que tiene una amplia colonia vasca.






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martes, 27 de agosto de 2019

Uharte Abertzale

Miren la noticia que nos llega desde la Uharte secuestrada por la sociata Amparo López con la ayuda de Navarra Resta, misma que traemos a ustedes por conducto de Naiz:


Alfredo Arruiz, de EH Bildu, vuelve a ser el alcalde de Uharte tras el pleno celebrado a primera hora de hoy. La dimisión de la alcaldesa del PSN Amparo López y la renuncia de su número dos, Manuel López, a recoger el acta de concejal han dejado un empate en la votación de hoy, por lo que Arruiz vuelve a ser alcalde al encabezar la lista más votada en mayo.

El pleno convocado para volver a designar Alcaldía ha arrancado a las 08:30, bajo una gran expectación. Tanto que el salón de plenos se ha quedado pequeño y mucha gente lo ha tenido que seguir desde los pasillos. Y el PSN ha llegado sin representantes, después de que el número dos de la lista del PSN en el Ayuntamiento de Uharte, Manuel López, quien debía sustituir a la exalcaldesa Amparo López tras su dimisión, no haya tomado posesión de su acta como concejal, tal y como anunció este sábado.

Esto ha impedido repetir la operación urdida en junio para desbancar a EH Bildu, que fue la fuerza más votada en mayo. Entonces, siendo la única concejala y de modo totalmente extraordinario, Amparo López fue aupada a la Alcaldía por Navarra Suma y Grupo Independiente de Huarte (GIH), con el único fin de descabalgar al grupo soberanista de izquierdas. Amparo López decidió después dejar el cargo para ocupar un puesto en el organigrama del Gobierno de María Chivite. Con ello devolvió la pelota al tejado de su partido, y más concretamente se la pasó a Manuel López, el número 2. Pero este ha declinado también recoger el acta.

Así, de la votación de hoy ha salido un empate a seis votos entre Arruiz e Iñaki Crespo (GIH), pero la Alcaldía es para el representante de la coalición soberanista al haber sido la lista más votada en las elecciones de mayo.

Uharte, localidad de Iruñerria con casi 6.000 habitantes, tiene un consistorio con trece ediles. EH Bildu ganó las elecciones con facilidad, logrando 1.372 votos y cinco concejalías. Le siguió el GIH, con 924 sufragios y cuatro actas; Navarra Suma tuvo 469 y dos; y Geroa Bai, 409 y una concejalía. Para desbancar a EH Bildu se necesita por tanto una mayoría de siete votos, que solo puede lograrse sumando los de GIH, Navarra Suma y PSN, y que en la actualidad se ha quedado reducida a seis.

Tras su elección, Arruiz ha llama a «acabar con el sainete» y «quitar al pueblo del foco». Asimismo, ha apelado a un consenso entre diferentes y ha asumiodo que la legislatura será «difícil» por el juego de mayorías. El nuevo alcalde se reunirá hoy mismo con el equipo técnico para tratar el tema de la escuela infantil y ha avanzado encuentros con la empresa que gestiona el centro y con los afectados.

Por su parte, Iñaki Crespo ha cargado tintas contra el PSN por no presentarse. Les ha acusado de esconderse y se ha mostrado «decepcionado», mientras que el edil de Navarra Suma ha hablado de «apaño y trapicheos».






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Trump y Macron en Miarritze

El suceso no deja de recordarnos aquella reunión en la que Adolf Hitler le pusó los puntos sobre las íes a Francisco Franco en Hendaia.

Dicho lo anterior, les traemos este reporte de Naiz concerniente al cierre de la Cumbre del G7 en Miarritze:


La cumbre del G7 se ha cerrado en Biarritz con una comparecencia conjunta de Macron y Trump, en la que este se ha mostrado dispuesto a reunirse con Irán y abierto a aflojar en la guerra comercial con China. Todo ello, ha añadido, tras «día y medio de unidad» en la villa vasca.

A la espera de los movimientos siempre imprevisibles de Donald Trump, la escenificación final de la cumbre del G7 en Biarritz apunta a que Emmanuel Macron ha conseguido apaciguar al mandatario estadounidense en dos de los asuntos más preocupantes de la esfera geopolítica y económica: la tensión nuclear con Irán y la guerra comercial con China.

En la comparecencia final de ambos gobernantes, el anfitrión y el mandamás de este G7, Trump ha dicho estar dispuesto a reunirse con su homólogo iraní, Hasán Rohani, «si las circunstancias son correctas» y ha añadido que tiene «buenas sensaciones» con Irán porque «no es el país que era» cuando él llegó a la Casa Blanca.

La puerta a una eventual reunión entre Trump y Rohaní la había abierto minutos antes Macron al afirmar que «se dan las condiciones» para que se produzca ese encuentro y que espera que se pueda cerrar «en las próximas semanas». El francés se apunta así un tanto, aunque sin concreción alguna, después del golpe de efecto de traer a Biarritz el sábado al ministro de Exteriores iraní, durante un par de horas.

Sobre la guerra comercial con China, el mandatario de Washington ha afirmado que es el gigante asiático quien «quiere hacer un trato» y él está dispuesto «si es un buen acuerdo para EEUU». Y también ha dicho desear un acuerdo económico con la UE, aunque ha ironizado en este punto con que Bruselas «es muy dura, pregúntele a Theresa May».

En cuanto a Rusia, Macron ha anunciado que en setiembre se prepara una cumbre sobre Ucrania en la que participarían los dos gobiernos junto al francés y al alemán. Y Trump ha dejado la puerta a invitar a Moscú al G7 (retomando así el G8 sin Putin acepta) a la próxima cumbre, que acogerá Estados Unidos.

Antes de esta rueda de prensa final, por la mañana, el presidente francés ya había encarrilado otro de los temas estrella de esta cumbre en territorio vasco: los incendios del Amazonas. El G7 movilizará 20 millones de dólares para contribuir a sofocarlos, según ha dicho, aunque en el comunicado final se habla de 10.

Concluye con esto la cita anual de este club de gobiernos que ha traído a Euskal Herria a estos siete presidentes y otros altos mandatarios políticos y económicos invitados, provocando un bloqueo policial total durante más de dos días.






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Música y Resistencia

Los altermundistas que se acercaron a Euskal Herria con motivo de la celebración de la Cumbre del G7 en Miarritze fueron huéspedes de una tierra con un largo historial de resistencia en contra del imperialismo.

Eso es lo que más preocupaba tanto a Madrid como a París, ya que el muro de mentiras fabricadas para desvirtuar la lucha del pueblo vasco por su autodeterminación perdería su efectividad. Activistas de toda Europa tendrían la oportunidad de conocer de primera mano los frutos de largos años de lucha en todos los ámbitos que hoy preocupan a la sociedad. La detención de Joseba Álvarez dejó en claro esta preocupación por parte de las dos metrópolis. 

Pues bien, para hablar de una de las raíces de este presente de insumisión traemos a ustedes esta reseña publicada en Gara:


El sociólogo Jakue Pascual (Donostia, 1961) firma la segunda entrega de “Movimientos de Resistencia”, un díptico publicado por Txalaparta que aporta un profundo análisis de los años 80 en Euskal Herria a través de la música, radios libres, gaztetxes y fanzines.

Koldo Landaluze

El proyecto literario ‘Movimientos de resistencia’ surge, en palabras de Jakue Pascual, sobre todo de una necesidad, «la de intentar dejar constancia de unos episodios fundamentales para entender lo que aconteció en Euskal Herria en los 80. Creí necesario devolver el protagonismo a quienes participaron en los distintos engranajes que hicieron posible la mecánica combativa que tuvo su epicentro en las calles y que fue impulsada por una juventud proveniente de diferentes ámbitos políticos que fueron coincidentes en su idea común de subvertir lo establecido».

«Nunca antes se produjo semejante eclosión de ideas e iniciativas en Euskal Herria –sigue Pascual–, lo que se tradujo en un status de constante búsqueda de vías de todo tipo para expresar un desconcierto o una reivindicación. Los fanzines, radios libres y conciertos se encargaron de amplificar un caudal de discursos que, si bien se afincaban en el descontento social, se asentaban en un arraigado pilar político y en una necesitad de rebeldía».

Y todo ello en una escenografía tan apasionante y convulsa como fue la del 80, una década prodigiosa sobre la que el autor «quería aportar una visión global en torno a diferentes pasajes de una época determinante en Euskal Herria. La base de este trabajo bebe en parte de la tesis “Movimiento de Resistencia Juvenil de los años 80 en Euskal Herria. Análisis teórico-empírico de un caso reciente de manifestación del espectro del antagonismo social”, que presenté en la UPV/EHU hace nueve años». Un trabajo muy extenso y denso–-3.000 páginas–, en el que Jakue Pascual abordó esa corriente telúrica y radical que abogó por encontrar un lenguaje común y, dentro de la propia complejidad y disparidad de sus discursos, siempre dentro de las vías de lo alternativo.

Según el autor, «lo alternativo asomó con fuerza dentro de un contexto social y económico muy convulso, en el que se dieron cita diferentes vertientes del movimiento contracultural de resistencia juvenil y que se plasmó en la ocupación de gaztetxes, viviendas, publicaciones de fanzines y emisiones a través de ondas libres. A todo ello se sumó una banda sonora que encontró en el punk, el rock en sus muy diversas formas, el ska y el reggae la paleta de colores que requería semejante cuadro».

«En relación a este época y lo que aconteció en Euskal Herria existen diferentes publicaciones y algunas de ellas son muy buenas, pero se concretan en zonas muy definidas de nuestra geografía –añade–. Creo que mi tesis fue la primera en apostar por dar una interpretación global que iba más allá de la lectural habitual y sobre todo muy local en torno a la no siempre bien avenida relación entre diversas corrientes del punk y el llamado Rock Radical Vasco».

Londres, Berlín y Euskal Herria

En cuanto a la mitificación de los 80, Pascual responde que «fue tal la eclosión que se vivió que, como es lógico, puede inspirar diferentes relecturas desde una óptica actual. Tal vez sea en el universo sonoro donde se encuentre un mayor poso relativo a ese sentimiento, pero la propia dinámica y testimonio de estos grupos certifica la riqueza de lo que ocurría. Grupos como La Polla, Barricada, Cicatriz o Eskorbuto enriquecieron el discurso porque siempre es necesario que existan diferentes lecturas, y con diferentes opciones políticas. Ejemplo claro es el gran eco logrado ahora por La Polla. Nadie puede poner en duda la plena vigencia que tiene el discurso abanderado por un Evaristo que siempre ha estado ahí, en primera línea. Pero en líneas generales, fue tal el impacto que logró Euskal Herria que, junto a Londres y Berlín, conformaron el referente alternativo de Europa», remarca.






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lunes, 26 de agosto de 2019

25 Años del Filtro

El pueblo vasco jamás olvidará la solidaridad mostrada por el pueblo uruguayo, solidaridad severamente reprimida por un régimen deseoso por complacer a una Madrid represiva y conculcadora de derechos entonces y hoy.

Desde Gara traemos este artículo que reseña la solidaridad internacionalista y el respeto a la memoria de Fernando Morroni y Roberto Facal:


Entrada la noche en Euskal Herria partía del Obelisco de Montevideo la marcha anual en recuerdo de «los hechos del Filtro». No es una edición más, como quedó claro anteayer en Hendaia, porque se cumplen 25 años desde que Fernando Morroni y Roberto Facal perdieron la vida por oponerse en la calle a la extradición de los refugiados vascos en huelga de hambre en el Hospital Filtro. No se ha hecho justicia, pero no les falta recuerdo ni cariño.

Ramón Sola

A las 22.00 de la pasada noche (15.00 en Uruguay) arrancaba en Montevideo la manifestación que año tras año desde 1994 reclama justicia por aquella actuación policial y parapolicial. Allí está una delegación de Askapena, organización que ya el viernes recordó a los dos fallecidos (Fernando Morroni y Roberto Facal) con un sencillo acto en el puerto de Hendaia, en el marco de la contracumbre del G7.

En un mensaje enviado para la ocasión, Norma Morroni –madre de Fernando y luchadora infatigable contra la impunidad en este caso– recordó que sigue sin hacerse justicia pese a que las últimas investigaciones extraoficiales han aportado el nombre del posible autor del disparo. En una entrevista a Radio Centenario de Uruguay esta misma semana, Morroni explicaba «es un policía de radiopatrulla que en ese momento era chófer de un comisario». En los carteles de denuncia de la época, este agente aparecía con un revólver y ahora ha trascendido que luego contó a «su gente» que «le vacié la pajera [arma] a ese gil [por Morroni]».

La identificación no supone que se haya actuado judicialmente contra él. Norma Morroni añade que se ha logrado reconstruir su recorrido estos años y el policía fue alejado a Argentina o el Estado español. Anuncia, no obstante, que perseverará: «Vamos paso a paso. Terminamos con la marcha, terminamos con los 25 años, con los compañeros y compañeras que nos acompañan, y después veremos qué se va a hacer, porque seguro que él se va a mantener escondido, le van a decir que no conteste y ya está, pero yo quiero que salte la tapita».

Fernando Morroni fue abatido por aquel disparo a la edad de 24 años; hoy tendría 49.

En el caso de Roberto Facal, aclarar el crimen es todavía más complejo. Siempre lo ha sido, porque en el primer momento se atribuyó el fallecimiento en las cercanías del Hospital Filtro a un incidente ajeno. Una vez aclarado que Facal también fue víctima de aquella acometida policial y parapolicial, la acción judicial está bloqueada por la inexistencia de familiares directos. «A nosotros no se nos permite acusar al no ser familiares, pero no nos olvidamos de Roberto y vamos a seguir por él», promete Norma Morroni.

En la entrevista, con su énfasis habitual Morroni evoca además todos aquellos años iniciales en que solo encontró puertas cerradas: «Fui al Ministerio un par de veces, primero a pedir los archivos de ese momento, que vienen a ser de la familia y no de ellos, y me dijeron que se habían extraviado, perdido. Yo les dije ‘escúchenme, en mi casa se pueden perder, se pueden romper, porque yo vivo en un rancho, la humedad, el frío, todo eso. Pero en un edificio como el Ministerio, esto es una burla’».

Los hechos de 1994

Mientras sigue el combate contra la impunidad, los actos de Hendaia y Montevideo dan fe de que Morroni y Facal siguen muy vivos en la memoria de ambos pueblos; el vasco y el uruguayo. En Euskal Herria dejó huella profunda aquella movilización masiva en defensa del derecho de asilo de unos militantes del otro lado del Atlántico.

La protesta fue in crescendo en aquel agosto y estalló cuando trascendió que los tres vascos que estaban hospitalizados en huelga de hambre en el Hospital Filtro de Montevideo iban a ser extraditados al Estado español. Una multitud se congregó para defender con sus propios cuerpos a Josu Goitia, Luis Mari Lizarralde y Mikel Ibañez, con consecuencias trágicas.

Norma Morroni ha mantenido la relación con aquellos vascos, algunos retornados a Euskal Herria y otros residentes en Uruguay. «Tenerlos cerca todavía nos da una fuerza bárbara», asegura en este 25 aniversario la madre de Fernando, que en sus visitas a Euskal Herria ha reivindicado la causa de los represaliados vascos, como hizo su hijo.






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El Franquismo a la ONU

Podríamos decir que en la ONU se han tardado un poquito en abordar el tema.

Ya dentro de 70 años podrán ponerse ha discutir acerca de los crímenes cometidos por el régimen del '78, a lo que acostumbran llamar "la democracia".

Aquí lo que traemos a ustedes desde Público:


Las entidades memorialistas preparan una cascada de recursos ante el Comité de Derechos Civiles y Políticos después de que el Constitucional haya comenzado a inadmitir las peticiones de amparo de víctimas e instituciones.

Eduardo Bayona

Las causas están comenzando a llegar al consejo, con sede en Ginebra, como consecuencia de la combinación de dos factores que están haciendo naufragar en cascada el recorrido judicial de las querellas y las denuncias en España.

Uno es la jurisprudencia establecida por el Supremo, el cual, en la sentencia por la que absolvía de prevaricación al exjuez Baltasar Garzón por haber puesto en marcha una investigación precisamente sobre el genocidio franquista, dictaminó que los delitos cometidos entre 1936 y 1977 por agentes de la autoridad y por funcionarios quedaban borrados por efecto de la Ley de Amnistía de 1977, una norma a la que los magistrados se refieren como “pilar básico e insustituible de la transición española”, o, en todo caso, estaban prescritos.

El otro es la posición que ha adoptado ante este asunto el Tribunal Constitucional, que ha comenzado a rechazar los recursos de amparo de varias de esas víctimas contra los sobreseimientos dictados por los jueces de Instrucción, con base en la doctrina del Supremo, con el argumento de que sus planteamientos jurídicos carecen de relevancia constitucional.

Eso ha ocurrido con al menos tres denunciantes de torturas a manos de Billy El Niño, con otros dos que imputan ese mismo cargo al expolicía asturiano Pascual Honrado y, también, con la causa impulsadas por el Ayuntamiento de Vitoria y la Junta General de ese territorio por la muerte de cinco obreros por disparos de la Policía Armada el 3 de marzo de 1976.

“Vamos a comenzar a llevar esos casos de torturas al Consejo de Derechos Humanos de la ONU”, que es el encargado de supervisar la aplicación del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, ratificado por España en abril de 1977, medio año antes de aprobar la Ley de Amnistía, explican fuentes de Ceaqua, la Coordinadora Estatal de Apoyo a la Querella Argentina contra crímenes del franquismo.

El Supremo abre una gatera a los comités de la ONU

¿Y qué puede ocurrir si el criterio de la ONU es contrario al del Supremo y el Constitucional y concluye que los crímenes del franquismo deben ser investigados?

Los dictámenes del consejo, similares a las que el Comité de Derechos Económicos ha emitido en varios casos de desahucios, son, sobre el papel, de obligado cumplimiento. Sin embargo, en España topan con un vacío legal que dificulta su aplicación: el Estado carece de un mecanismo que los convierta en resoluciones ejecutivas de manera automática, por lo que su eventual aplicación, que la Abogacía del Estado recomienda desestimar, queda en manos de cada juez.

Los juzgados las reciben con un informe en ese sentido desde el Ministerio de Asuntos Exteriores, al que llegan a través de la oficina española ante la ONU. “Hay bastantes reticencias a aplicarlas”, señalan desde Ceaqua.

No obstante, el Supremo abrió en junio del año pasado una puerta a modificar esa situación al determinar que “la inexistencia de un procedimiento específico de ejecución de los dictámenes” de ese tipo de comités “es en sí mismo un incumplimiento de un mandato legal y constitucional por parte España”, ya que “el derecho internacional y las obligaciones internacionales contraídas por España son derecho que el Estado, como Estado democrático de derecho, debe respetar y aplicar efectivamente de manera que los derechos y libertades que la Constitución y los tratados internacionales celebrados por España proclaman, sean reales y concretos”.

Las obligaciones de España y el antecedente de 1946

El catedrático de Derecho Cesáreo Gutiérrez, de la Universidad de Murcia, considera que, tras esa sentencia, los dictámenes de los organismos de la ONU son de aplicación directa en España “sin que sea preciso adoptar [antes una] normativa expresa en este sentido”.

“Los tratados sobre derechos humanos, en particular aquellos que crean órganos internacionales de control, son derecho español si nuestro país se vincula a ellos y deben ser cumplidos”, anota, para añadir que “las decisiones de esos comités, en particular si España ha reconocido su competencia, deben ser aplicadas por los órganos del Estado” y “tenerse en cuenta como elementos interpretativos de los derechos y libertades reconocidos por nuestra Constitución”.

No hay antecedentes sobre la posición de ese organismo sobre los crímenes del franquismo, aunque sí existen tres posicionamientos previos de la ONU favorables a la investigación.

Dos de ellos provienen del relator para la promoción de la verdad, la justicia, la reparación y las garantías de no repetición, Fabián Salvioli y de su antecesor, Pablo de Greiff, partidarios, respectivamente, de "garantizar el acceso a la justicia de las víctimas de la dictadura franquista" y de “privar de efecto las disposiciones de la Ley de Amnistía que obstaculizan todas las investigaciones y el acceso a la justicia sobre violaciones graves de los derechos humanos cometidas durante la Guerra Civil y el franquismo".

La otra figura en la resolución que la Asamblea de Naciones Unidas aprobó el 12 de diciembre de 1946, en la que señala que “en origen, naturaleza, estructura y conducta general, el régimen de Franco es un régimen de carácter fascista” que “fue impuesto al pueblo español por la fuerza” y “en gran parte gracias a la ayuda recibida de la Alemania nazi de Hítler y de la Italia fascista de Mussolini”.
Otras sesenta denuncias y querellas en los tribunales

Mientras tanto, otros ocho asuntos han entrado ya en el Constitucional en busca de su amparo. Se trata de las denuncias y querellas de cinco víctimas de Billy El Niño en Madrid, de una de Benjamín Solsona, miembro de la Brigada Político Social de Valencia, de la querella del Ayuntamiento de Pamplona por los asesinatos, desapariciones y torturas en la ciudad y de la denuncia del consistorio de Durango por los bombardeos de la aviación italiana. Las cuatro audiencias provinciales han ratificado el archivo de las causas.

Otras nueve querellas interpuestas por ayuntamientos e instituciones han sido archivadas por los juzgados de instrucción, informaron fuentes de Ceaqua; en algunos casos, con ratificación posterior de la Audiencia. Son las de las localidades guipuzcoanas de Elgueta y Mondragón, la burgalesa de Miranda de Ebro, las cuatro de la Diputación de Guipúzcoa, la de Zaragoza y la de Barcelona por la muerte de Salvador Puig Antic.

Los recursos presentados contra alguno de esos sobreseimientos, como ha ocurrido en la capital aragonesa, incluyen alusiones a esa sentencia del Supremo y a los posicionamientos de los relatores de la ONU, algo que puede servir de base a las audiencias para plantear consultas de constitucionalidad.

Por otra parte, los tribunales todavía no se han pronunciado sobre otras tres causas, las impulsadas por los ayuntamientos de Rivas-Vaciamadrid, Bergara y Eíbar, en un listado de iniciativas institucionales que incluye también la causa por los bombardeos italianos sobre Barcelona. Paralelamente, cinco víctimas de Billy El Niño y diez del capitán Jesús Muñecas están esperando a que se manifiesten las audiencias de Madrid y de Guipúzcoa, mientras un juzgado de València ha acumulado en una causa cinco denuncias contra Solsona.

Por último, en los tribunales hay otras 19 denuncias presentadas: seis contra Billy El Niño, la última de ellas de hace apenas un mes; una contra el exministro Rodolfo Martín Villa, en este caso por los sucesos de los sanfermines de 1978, y otras doce por el fusilamiento de otras tantas personas en Paterna.






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Objeto y No Sujeto del G7

Compartimos con ustedes la editorial que Naiz dedica al tema de la Cumbre del G7 que toma lugar en territorio vasco:


El tiempo pasa, pero hay cosas que no cambian; la misma costa vasca en que pusieron sus ojos las monarquías española, francesa o inglesa hace un siglo es hoy de nuevo sede de esa versión moderna de la aristocracia geopolítica llamada G7. Los valores evolucionan, pero hay vicios que permanecen perennes: la prepotencia, el autoritarismo, también la falta de sentido del rídiculo.

Sería díficil concluir qué es más sonrojante de esta cumbre de Biarritz: si la pantomima que supone la propia existencia del club de mandatarios venidos a menos, si la estulticia de reunirlo en un cuello de botella junto a una frontera, si el contradictoriamente estúpido título de ‘‘Trabajando por un capitalismo más justo’’, si el despliegue que concentra en torno a Biarritz a más de 20.000 policías y militares, que son casi tantos como personas residen en esa localidad...

Puestos a elegir, tomemos como síntoma este último elemento. En primer lugar, porque supone la evidencia de que el pretendido gigante tiene pies de barro; asusta, sí, pero a la vez siente miedo en el mundo lleno de incertidumbres que él mismo ha creado; prefiere blindarse que acercarse a la ciudadanía a la que dice representar y servir. Y en segundo lugar, porque ese despliegue policial es el símbolo de la mal llamada violencia legítima, es la extensión del poder entendido y ejecutado de la peor forma posible, de la más pobre.

Euskal Herria, objeto y no sujeto

Desde su prepotente sentido de la política, no se atisba una intención especial en haber escogido Euskal Herria como sede de este obsceno cónclave, más allá del valor paisajístico y de los gustos de Emmanuel Macron. El caso es que una buena parte del país ha sido secuestrada, sin preguntar a nadie, para albergar una cumbre que le es absolutamente ajena y totalmente indeseada.

La colaboración entusiasta de alguna institución vasca con este despropósito merece un aparte. Si la cifra oficial es cierta, y no hay por qué dudarlo, que 4.000 agentes de la Ertzaintza se hayan puesto a disposición de este dispositivo, superando con mucho cualquier proporción lógica incluso desde un prisma securócrata, requiere una explicación pública. ¿Por qué y para qué ese contingente? ¿A iniciativa propia o a demanda de quién? ¿Con qué coste presupuestario? Preguntas de sentido común e inevitables, porque ese despliegue lo ha autorizado el mismo gobierno que evitó un acuerdo presupuestario para evitar complementar pensiones a un mínimo digno o que está racaneando con la calculadora en su propuesta Share de reparto de inmigrantes.

El caso es que, con la acción de unos y la colaboración de otros, Euskal Herria –mucho más allá de Biarritz– ha acabado convertida en mero objeto para este inefable G7. Y es una pena que no haya tenido la capacidad y la altura, más allá de algunas voces concretas, de reivindicarse como sujeto político ante esos mandatarios. Toda crisis conlleva una oportunidad, y este G7 tan indeseable proporcionaba al país cierta opción de proyectarse políticamente, pero sus principales gobernantes la han despreciado, hasta el punto de usarla solo para venderse como buenos gestores de policía y tráfico.

Alternativas y poder

Una cumbre capitalista como esta de Biarritz conlleva también, obviamente, una interpelación al anticapitalismo, a la izquierda en general. La contracumbre celebrada de miércoles a viernes entre Irun y Hendaia ha mostrado la existencia de alternativas sobradas; algunas archiconocidas, otras en ciernes... y las que vendrán. El reto es articular fuerza en torno a ellas, lograr poder. Es aquí donde –y volver a la Policía es obligado– se puede resumir la fase histórica: el G7 carece de alternativas pero tiene poder (aunque menos del que cree); a su oposición le falta poder, aunque tenga alternativas.

Llegar a ese poder –entendido no como meros cargos institucionales sino como capacidad de transformación real– es un reto complejo pero indispensable, es el reto de este tiempo, un desafío que se puede abordar desde Euskal Herria en posición de ventaja gracias a la historia y el bagaje acumulados.

Este patético G7 a las puertas de casa no ha enseñado a la ciudadanía vasca realmente nada nuevo sobre el (des)orden mundial –nada que no se haya visto esta misma semana, sin ir más lejos, en el Mediterráneo, la Amazonia o Groenlandia–. Pero sí le da más razones, y ojalá más fuerza, para hacer palanca por otro mundo.






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domingo, 25 de agosto de 2019

Macron Pasea por Baiona

El movimiento altermundista ha vuelto a tomar las calles de Baiona en el marco represivo de la Cumbre del G7 en la vecina Miarritze.

Naiz trae a nosotros la crónica de los hechos:


Los movimientos ecologistas y altermundialistas Bizi, Alternativa y ANV-COP21, acompañados de unos 900 manifestantes, han mostrando en las calles de Baiona los retratos de Macron que han sido cogidos de los ayuntamientos del Estado francés desde febrero, de cara al G7.

Con siete retratos boca abajo detrás, se ha ofrecido una rueda de prensa en la que han participado personalidades del movimiento ecologista, en una Baiona bajo control policial absoluto.

En este acto de desobediencia civil no violento, sin autorización oficial, primero se han mostrado a través de las calles de Baiona Ttipia y al otro lado del Aturri siete de los 128 retratos «secuestrados» en ayuntamientos del Estado francés desde febrero.

Los militantes de Bizi, Action Non-Violente COP21 y Alternatiba, que los portaban, estaban acompañados por cientos de militantes. Después se ha celebrado una rueda de prensa para denunciar la innacción del Gobierno, y una vez terminada, los retratos se han envuelto y se guardarán de modo individual, en diferentes lugares, como hasta ahora.

Estas acciones han tenido lugar ante decenas de periodistas de todo el mundo.

El encuentro ante la prensa se ha organizado de cara al G7 que está teniendo lugar en Biarritz, con el objetivo concreto de denunciar la política medioambiental y social del presidente francés, y para que actue en ese sentido durante la cumbre internacional.

La acción y la rueda de prensa han tenido lugar en una ciudad que se encuentra bajo una gran presión policial, pero mucho menor que ayer por la tarde, cuando la Policía cerró el centro de la ciudad y cargó con numerosos detenidos y heridos.

Rueda de prensa

La rueda de prensa ha comenzado hacia las 10:30, media hora después de que se hubiesen descubierto los retratos. Tras la presentación de los militantes ha tomado la palabra personas conocidas en el mundo ecologista, social y altermundialista.

Así, en la mesa se encontraba Christiane Hessel, viuda del escritor Stéphane Hessel, escritor de la obra "Indignez-vous" ("Indígnense"), que ha recordado que la soberanía es del pueblo y que Macron «se encuentra en manos del pueblo».

También ha tomado la palabra el director de Greenpeace en el Estado francés, Jean-François Juillard: «Hemos visto despuntar el discurso de Macron, que después se ha convertido en desajuste, que cada se ha ido haciendo cada vez más grande, y que se ha convertido en un abismo».

Cécile Marchand –de Amigos de la Tierra, ANV-COP21 y Alternatiba– ha tildado al presidente de «bombero y pirómano», porque agrava la situación mientras dice luchar contra ella.

La escritora altermundualista Susan George ha denunciado a Macron por «el crimen de no asistir a una sociedad en peligro». Y ha añadido que «estamos en una guerra para hacer cambiar la manera de hacer funcionar nuestro mundo».

Pauline Boyer, miembro de Alternativa y ANV-COP21, ha declarado que «ante la inacción climática y social de Macron, cada vez más gente elige la desobediencia civil». Y una representante de Youth For Climate ha denunciado la política del Gobierno francés: «No nos pueden hacer creer que están haciendo lo máximo posible».

Tras ellas se alzaban siete retratos de Macron, entre los que se encontraban los retirados de los ayuntamientos de Biarritz y Ezpeleta, sede de la cumbre del G7 y localidad en el que están alojadas las «primeras damas».

En la mesa se podía leer: "G7: Macron champion du climat [esto último tachado] blabla!". En castellano: "G7: Macron campeón del clima [tachado] blabla!".

Paseo con los retratos

Los militantes ecologistas han comenzado la protesta a las 10:30 de la mañana recorriendo las calles del barrio de Baiona Ttipia, con pancartas de papel en las que estaban escrito «Clima, justicia social, ¿óonde está Macron?», en euskara, inglés, francés y castellano. Pero unos minutos más tarde, algunos de ellos han roto estos papeles para descubrir los retratos que se encontraban en su interior. Se han manifestado también a las orillas del río Errobi, y se han reunido en la plaza Paul Bert, para dar la palabra a las personas presentes en la rueda de prensa.

En esa marcha previa se han escuchado gritos como «Todos somos ‘descolgadores’ de retratos» y «Es un crimen contra la humanidad y la biodiversidad», todo ello ante decenas de medios de comunicación que les seguían en su marcha.

A las fotografías les acompañaban carteles con diferentes reivindicaciones como «Macron, muévete a favor del clima».

Bizi y ANV-COP21 llevan desde febrero quitando de los ayuntamientos del Estado francés los retratos de Macron. El primero fue en Biarritz, y desde entonces se han retirado 128, 12 de ellos en Ipar Euskal Herria.

El último fue el viernes en Irisarri, pese el fuerte control policial al que está sometida Ipar Euskal Herria y las Landas, así como algunas zonas de Gipuzkoa y Nafarroa. Mediante este último acto trataban de mostrar ante el «escenario internacional» lo que califican de «doble discurso de Macron en materia de justicia social y del clima».





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