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lunes, 10 de febrero de 2020

Cronopiando | "Los de Siempre"

Inspirado en los hechos del vertedero de Zabalza nuestro amigo Koldo Campos nos comparte este texto:

“Los de siempre”

Koldo Campos Sagaseta | Cronopiando

Para los bienpensantes hombres de provecho, de misa y chiquiteo, “los de siempre” eran la piedra en el zapato. Y es que se oponían a todo. Eran “los de siempre” cuatro idiotas que, hoy todavía, se creen todo lo que oyen, a los que llenan la cabeza de tonterías y con los que no se puede ni hablar -los sigo oyendo- porque, si fuera por ellos, todavía estaríamos en las cavernas calentándonos alrededor del fuego.

Casi es una enfermedad, un tic nervioso, pero cada vez que los bienpensantes hombres de provecho avistan algún divino proyecto que reparta empleo y bonanza a manos llenas entre este pueblo desagradecido, ahí aparecen de nuevo los mismos cuatro idiotas a decir que no, que no quieren centrales nucleares, ni hacer de Belagua la mayor estación de esquí del Pirineo, que no quieren el fracking ni la minería a cielo abierto, que no quieren la pesca de captura, que no quieren la incineradora, ni que siga en Itoiz temblando la tierra, ni los cazas de guerra volando y disparando en las Bardenas, ni trenes de alta voracidad en los que emigrar en menos tiempo, ni contaminación, ni maltratos animales, ni deforestación, ni cambio climático…

Son otra vez los mismos, los de siempre, aquellos cuatro idiotas a los que no escuchaba nadie, que decían que el amianto es un peligro, que el amianto mata.

(Preso politikoak aske)





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jueves, 4 de julio de 2019

Borrell y la Diplomacia Eurofascista

¿Está usted escandalizado por la detención de la capitana alemana Carola Rackete?

¿Piensa que  Matteo Salvini es la excepción a la regla en una Europa realmente preocupada por el bienestar de los migrantes y por la defensa a ultranza de los derechos humanos?

Lea usted este artículo de Naiz acerca del nuevo cargo al que ha accedido el pendenciero ultraespañolista de nombre Josep Borrell - socialista de los buenos según Vargas Llosa - y podrá reconocer su error:


Solo mirando a estos últimos meses, el nuevo jefe de la diplomacia europea ha dado portazo en la televisión alemana, molestado a la «enemiga» Rusia, indignado con su banalización del genocidio de los indios americanos y protagonizado un Neymar en el Congreso. Pero no conviene caricaturizar a Josep Borrell.

Ramón Sola

Y es que dentro del «hooligan» español elevado a la categoría de jefe de la diplomacia europea por el acuerdo de este martes hay una mezcla del fallecido Rubalcaba y del renacido Sánchez: un político al servicio del Estado y un superviviente a reveses.

Lo que obviamente no anida dentro de Josep Borrell es un espíritu diplomático. Ni tampoco el «seny» al que aludía la pancarta con la que retornó a primera línea política en 2017, en las movilizaciones de Sociedad Civil Catalana, de la mano de los líderes de Ciudadanos Albert Rivera e Inés Arrimadas. Pero el caso es que Borrell siempre reaparece cuando el Estado lo necesita para el combate. Y lo hace en modo boxeo, no esgrima.

Desde ese retorno no ha dejado de acaparar polémicas, más allá del frente catalán, en el que uno de los episodios más sonado fue el «piscinazo» en el Congreso al denunciar que el diputado de ERC Jordi Salvador le había escupido al pasar, lo que se mostró falso. Pero el más potente políticamente fue el abandono del plató de la televisión alemana en el que no aguantó una serie de preguntas incisivas sobre el derecho a decidir de Catalunya y las cargas del 1-O. «Hay que pararles los pies», se jactó Borrell de su «espantada».

Que Borrell muestre una actitud chulesca en la pantalla tampoco tiene que ver con el entrevistador: en pleno «procés», en la víspera del Pleno del Parlament 10 de octubre, se mostró desconcertantemente impertinente en La Sexta, pese a que las preguntas de Antonio García Ferreras eran complacientes.

En una charla en una universidad madrileña a finales del pasado año, el ministro de Exteriores español volvió a sembrar la polémica al afirmar que en «en Estados Unidos lo único que hicieron fue matar a cuatro indios», banalizando así un genocidio en toda regla. Y poco después motivó una petición de explicaciones de la diplomacia rusa al calificar a este país como «nuestro viejo enemigo».

Barrena y Guadalajara

Formas al margen, este ilerdense de nacimiento pero afincado en Madrid (comenzó su carrera en el Ayuntamiento de Majadahonda en 1979 y ya era secretario de Estado cinco años después) es ante todo un furibundo jacobino. Y ello supone un plus para alcanzar altos cargos en la Europa de los estados; antes de esta nominación ya presidió el Parlamento Europeo entre 2004 y 2007.

Desde esa posición prohibió por ejemplo la entrada a Pernando Barrena, que como representante de la Mesa para el Acuerdo constituida en Euskal Herria para abrir vías de resolución iba en diciembre de 2005 a realizar allí una serie de contactos políticos. Caprichos del destino, el pasado 26M ambos han sido elegidos eurodiputados, uno por EH Bildu dentro de la coalición Ahora Repúblicas y otro como cabeza de lista del PSOE.

Borrell justificó aquel veto en la atribución de relación entre Batasuna y ETA que sustentaba la ilegalización. Sin embargo, no había tenido empacho en acompañar en 1998 hasta la puerta de la cárcel de Guadalajara a José Barrionuevo y Rafael Vera, condenados por los GAL. Felipe González les dio el último abrazo, pero tanto Borrell como el entonces líder del PSOE, Joaquín Almunia, estuvieron también en primera línea. «La solidaridad con estos compañeros va irrenunciablemente unida a nuestro proyecto de futuro», dijo en aquel tiempo el próximo jefe de la diplomacia europea.

Hasta entonces, Josep Borrell había sido noticia en Euskal Herria sobre todo por su impulso al cuestionado proyecto del pantano de Itoitz, desde el Ministerio de Obras Públicas que lideró entre 1991 y 1996, los años claves del conflicto. Lo dejó justo después del sabotaje que cortó los cables y paró las obras un año, tras llamar «comando» al grupo de solidarios y sentenciar que «esto ya es un problema de orden público, no ecológico».

Hombre de Estado

Por debajo o por encima de lo anterior, la trayectoria de Borrell muestra su condición de hombre de Estado. Cuando se consume su nueva responsabilidad, que lleva aparejada la vicepresidenta de la Comisión, pondría la guinda a un curriculum en el que ha sido de todo y en muy diferentes áreas (primero Hacienda, luego Obras Públicas, más tarde Exteriores...). Constan sus buenas relaciones con la Monarquía (se asegura que fue Felipe de Borbón quien instó a Pedro Sánchez a hacerle ministro de Exteriores) y también con PP o Cs, hermanados en el frente anticatalán. Ello le sitúa en una posición y una escala muy similares a las del recientemente fallecido Alfredo Pérez Rubalcaba.

Otros lo comparan con Sánchez por la resiliencia mostrada en esta carrera. Igual que el presidente español, ha tenido victorias internas épicas y resurrecciones inesperadas. En 1998 ganó las primarias del PSOE para ser candidato al Gobierno español frente al aparato que apostaba por el entonces secretario general, Almunia (55% y 45% respectivamente), si bien renunciaría antes de las elecciones de 2000 por el fraude fiscal de un colaborador. De ahí Borrell saltaría a Europa, de Europa a las «puertas giratorias» (consejo de administración de Abengoa en 2009) y de estas a Catalunya cuando el interés de Estado lo requirió de nuevo, para escalar nuevamente primero a Madrid y luego a Bruselas.

Inmigración, Rusia, Irán, Estados Unidos o Venezuela son algunas de las carpetas que tendrá delante Borrell, en una tarea diplomática que habitualmente exige finura y no puños. Dará que hablar seguro. Pero mejor no tomárselo a broma.






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martes, 7 de mayo de 2019

El «Napartheid»

Les recomendamos altamente este reportaje publicado por Gara que nos proporciona una auténtica radiografía del panorama político navarro reciente:


Primero se le llamó «búnker», luego «régimen», en Iruñea «barcinato»... Hace justo 20 años, UPN reforzaba su control institucional con potentes victorias en Nafarroa e Iruñea y CDN y PSN como avalistas. Empezaba una era de autoritarismo y represión extremas.

Alberto Matxain

El 13 de junio de 1999 se celebraron elecciones municipales y forales. ETA llevaba 9 meses en tregua, el acuerdo de Lizarra-Garazi estaba vigente. Aquel día Euskal Herritarrok logró unos resultados sin precedentes en Nafarroa (47.271 votos y 8 parlamentarios) y se convirtió en la segunda fuerza del Ayuntamiento de Iruñea (con 18.465 votos y 6 concejales). Pero UPN arrasó: con un 42,37% de votos, y gracias a un acuerdo con CDN, Miguel Sanz repitió como presidente del Gobierno. En Iruñea obtuvo 12 concejales. Los 4 votos en blanco del PSN permitieron a una exconsejera de Sanz aún muy poco relevante políticamente, Yolanda Barcina, acceder a la Alcaldía.

UPN gobernó Nafarroa ininterrumpidamente desde 1996 (antes también de 1991 a 1995) y ostentó la Alcaldía de Iruñea desde 1999 hasta 2015. Hace cuatro años, fuerzas políticas condenadas durante décadas a un «apartheid» político obtuvieron unos resultados electorales históricos y consiguieron, por fin, superar la capacidad de veto del PSN y formar gobiernos de cambio en las instituciones más importantes de Nafarroa.

Este doble reportaje recoge algunos de los hitos del auge, la crisis y el colapso de la hegemonía institucional de la derecha navarra, hegemonía que se basó en la abrumadora superioridad electoral de UPN (que llegó a acercarse peligrosamente la mayoría absoluta) y en el apoyo del PSN, títere de Ferraz, además del CDN de Juan Cruz Alli.

Año 2000: la ruptura del Acuerdo de Lizarra-Garazi dio comienzo a una nueva fase de confrontación. ETA atentó con fuerza tras dar por finalizada la tregua; la izquierda abertzale fue ilegalizada y sacada de las instituciones, sus direcciones y militancia fueron perseguidas y gran parte de las «herrikos», cerradas; el Gobierno Aznar aprobó la Ley 7/2003, que derivaría en 40 años de cumplimiento íntegro para los presos vascos; "Egunkaria" fue cerrado por orden de la Audiencia Nacional y tuvo lugar el macrojuicio 18/98. En este contexto, y basándose en el endurecimiento de ese «apartheid» político, institucional y sindical a las fuerzas abertzales y de izquierdas, UPN desarrolló unas políticas agresivas de imposición de infraestructuras y una guerra cultural contra el euskara, los símbolos y la cultura vasca y contra las expresiones de autoorganización ciudadana en general.

La Policía Municipal, clave

Una de las bases del sistema de Barcina, que sería alcaldesa desde 1999 hasta 2011, fue el modelo de Policía Municipal. Recién tomada la vara de mano, fichó como jefe del cuerpo a Simón Santamaría, hasta entonces responsable de seguridad de Volkswagen. Nacido en Marruecos, comandante del Ejército de Tierra español, durante los 15 años que estuvo al frente de la Policía Municipal Simón Santamaría fue haciendo de ella un cuerpo militarizado, represivo y de choque, que actuó contra el movimiento popular y, en especial, contra la juventud organizada de la capital navarra. También contra colectivos vulnerables como las minorías étnicas, como denunció reiteradamente SOS Racismo. La trayectoria del cuerpo fue sumando actuaciones violentas y decenas de denuncias, especialmente a partir del desalojo del Euskal Jai. El 5 de agosto de 2008 María Ángeles Amador, vecina de la Rotxapea de 52 años, murió días después de recibir un porrazo en la cabeza. Una agente fue juzgada y, posteriormente, resultó absuelta.

Las políticas de UPN se caracterizaron por la negación del diálogo para resolver conflictos sociales, la imposición y la represión. A finales de julio de 2001, el Ayuntamiento de Iruñea dio inicio a las obras de construcción del parking de la Plaza del Castillo ignorando las 25.000 firmas que la Plataforma en Defensa de la Plaza del Castillo había reunido demandando un referéndum. Hubo disturbios masivos durante varios días, no menos de 60 detenciones y numerosos heridos, y potentes movilizaciones. A finales de setiembre, unos 20.000 vecinos de Iruñea participaron en el referéndum organizado por la plataforma. Finalmente, a pesar del fuerte rechazo que generaron las obras, el parking fue construido.

En 2002 el Ayuntamiento prohibió la instalación de las txoznas sanfermineras, vigentes desde la «transición» con conflictos puntuales como el derribo con excavadora ordenado por el alcalde Alfredo Jaime en 1991, en espacios cercanos a Alde Zaharra. En la comisión de txoznas participaban 27 colectivos del más amplio espectro de la izquierda navarra, que lograban financiación y ofrecían un espacio festivo alternativo en el que el fin de semana de fiestas podían llegar a juntarse hasta 20.000 personas. Agotada la vía jurídica, el 4 de julio un centenar de voluntarios intentó montar las txoznas pero la Policía lo impidió, cargando e hiriendo a tres personas. La noche anterior al txupinazo hubo una protesta ruidosa en la plaza del Ayuntamiento. También un operativo poco convencional: además de los antidisturbios de la Policía española, decenas de encapuchados recorrieron las calles de Alde Zaharra con porras, barras de hierro y cadenas, protagonizando un número indeterminado de agresiones y sembrando el pánico. Hubo una detención. No se hizo público ningún balance de heridos. La hemeroteca apenas recoge los hechos, el inicio de los sanfermines lo eclipsó completamente.

Perdido el espacio festivo, el gaztetxe Euskal Jai albergó una barra de algunos de los colectivos hasta que, en 2004, el gaztetxe sería desalojado.

Al día siguiente, Markos Erro, concejal de Euskal Herritarrok, resultó agredido por concejales de UPN cuando intentaba sacar la ikurriña en el balcón del Ayuntamiento durante el txupinazo. En la calle San Saturnino hubo un cuerpo a cuerpo entre agentes de la Policía española de paisano y un grupo de personas que se dirigían a la plaza del Ayuntamiento con ikurriñas. Acusados de haber participado en el choque, en agosto 7 jóvenes fueron detenidos y encarcelados. El pulso en torno a la presencia de la ikurriña o de pancartas reivindicativas en el txupinazo venía de atrás, pero el Ayuntamiento endureció su actitud, generando innecesariamente situaciones de violencia, detenciones, etcétera, prácticamente todos los años.

Por otro lado, mediante la Ley de Símbolos acordada por UPN y PSN, en vigor desde abril de 2003, el Gobierno de Nafarroa perseguía con celo la presencia de la enseña vasca en los ayuntamientos navarros, contrastando con la remarcable pereza con la que afrontaba la presencia de símbolos franquistas que dicha ley también prohibía.

Acoso y derribo al euskara

El Gobierno también endureció su ya de por sí restrictiva política linguística. La plataforma Oinarriak impulsó una ILP con el objetivo de superar la Ley del Vascuence y promulgar una norma que posibilitara la normalización del euskara. 48.246 personas apoyaron esa ILP con su firma, superando largamente las expectativas de sus promotores. Ante esta demostración de fuerza, el presidente del Gobierno, Miguel Sanz, declaró que la iniciativa «puede ser rebatida por quienes tenemos 150.000 votos detrás que nos están pidiendo una revisión de la Ley del Vascuence en sentido contrario». En febrero de 2001, Oinarriak y Hautetsiak reunieron a 27.000 personas en una de las manifestaciones más grandes habidas en Nafarroa hasta la fecha, y en diciembre a otras 10.000. Pero no se consiguieron resultados significativos. Sanz reaccionó con un decreto absolutamente restrictivo, que puso al euskara en la Administración muy por debajo del inglés, el francés y hasta el alemán.

El movimiento estudiantil también pujó con fuerza a favor del euskara en el ámbito de la UPNA, topándose con la actitud represiva del rector Antonio Pérez Prados (posteriormente parlamentario de UPN). Entre junio de 2001 y abril de 2002 se produjeron tres encierros de estudiantes y profesores, dos en favor de una mayor implantación del euskara en la educación y otro en contra de la LOU. Pérez Prados hizo frente a los tres encierros llamando a la Policía española, que realizó un total de 210 detenciones. En el último, la Policía española se ensañó, sacando a rastras de malas maneras a los estudiantes. Dos tuvieron que ser hospitalizados. En protesta, el movimiento estudiantil convocó una huelga en la UPNA que fue ampliamente secundada: 2.000 estudiantes se manifestaron en protesta por lo sucedido. Pérez Prados no dimitió, pero perdió las siguientes elecciones rectorales. Fue elegido Pedro Burillo, sensiblemente menos autoritario que su predecesor. Tampoco hubo avances en materia de euskara en la UPNA.

2003, otra vuelta de tuerca

Las siguientes elecciones municipales y forales fueron en 2003. Por primera vez, la izquierda abertzale participó ilegalizada. En Nafarroa, la candidatura Autodeterminazioarako Bilguneak sumó unos 20.000 votos nulos. Este veto benefició a UPN, que, además de subir ligeramente en votos, se acercó a la mayoría absoluta, obteniendo 23 escaños de 50 en el Parlamento y 13 concejalías de 27 en el Ayuntamiento de Iruñea. UPN no sufrió ningún desgaste por sus políticas autoritarias, y, gracias a un nuevo acuerdo con CDN, sin necesitar siquiera al PSN, se encontró en una situación inmejorable para seguir desarrollándolas.

El llenado del pantano de Itoitz estaba proyectado para ser llevado a cabo justo después de elecciones. Con un enorme apoyo local, los Solidarios con Itoitz organizaron una resistencia desobediente y no violenta. La Policía Foral se empleó a fondo para sacar a las personas bunkerizadas en las casas de Itoitz y Artozki. Un centenar de personas fueron detenidas. Finalmente, los pueblos se desalojaron y las casas terminaron demolidas. Veinte años de lucha contra el pantano concluyeron en enero de 2004, con el comienzo del llenado del embalse.

Superada la resistencia en Itoitz, UPN y PSN declararon la guerra a los gaztetxes de Iruñerria. En abril de 2004 la Guardia Civil desalojó el de Barañain por orden del alcalde (del PSN). En agosto, el emblemático Euskal Jai fue desalojado y derribado. Le siguieron una gran cantidad de okupaciones y desalojos. En el contexto de las elecciones de 2007, la dinámica Piztera! desarrolló una potente campaña de acciones de desobediencia civil a fin de denunciar la represión. Finalmente, tras el fracaso de la okupación del palacio Marqués de Rozalejo en mayo de 2007, tras 23 desalojos, más de 150 detenciones y con dos centenares de personas en espera de juicio, un joven encarcelado y una docena en riesgo de serlo, el movimiento juvenil se vio superado. La okupación como medio para conseguir un local se agotó. Parte del movimiento juvenil de Iruñerria buscó alternativas (alquiler de locales, utilización de instalaciones vecinales), mientras que otros sectores simplemente se dispersaron. El único gaztetxe que sobrevivió fue el de Zizur.

Durante todos estos años la guerra cultural desatada por UPN también se cebó con la celebración del Olentzero, la Korrika, los medios en euskara y GARA, las fiestas de los barrios, las peñas, Gora Iruñea, las ikastolas, la captación de ETB, etcétera, de las formas más diversas: acoso policial, tasas, multas, prohibiciones, retirada de subvenciones a medios en euskara, veto a GARA en las bibliotecas, impago de ayudas públicas a las ikastolas de la zona no vascófona, denegación de permisos, de licencias de radio, de espacios para charlas, ruedas de prensa, recogidas de firmas...

Por otro lado, el Gobierno de Nafarroa mantuvo una posición de total alineamiento con el Estado en lo concerniente al conflicto, y se situó al lado del PP contra el proceso de diálogo entre ETA y el Gobierno de Zapatero. Convocó en 2007 una movilización bajo el lema “Fuero y libertad. Navarra no es negociable”, consiguiendo reunir unas 50.000 personas. Y es que esa era la función principal de ese «apartheid»: garantizar la inviabilidad de un proyecto nacional vasco.

Fueron los años del auge de UPN, tiempos oscuros de resistencia, retroceso y frustración para el movimiento popular navarro. Era un escenario completamente diferente al actual, con ETA actuando y condicionando las políticas vasca y española, con la izquierda abertzale ilegalizada, una represión desmedida y una UPN sólida y pujante que, con el inestimable apoyo de PSN y CDN, pasaba por encima de toda expresión popular. El tejido social y militante le hizo frente como pudo, organizando resistencias realmente ejemplares, cosechando también grandes fracasos y viendo como UPN salía fortalecido elección tras elección y como las instituciones le iban acotando por la fuerza los márgenes de acción. Pero en los años 2008 y 2009 dos puntos de inflexión empezarían a sentar las bases de lo que por aquel entonces era sencillamente inimaginable...






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viernes, 6 de enero de 2017

Iñaki García Koch

Ahora que estamos dedicando algunas publicaciones acerca de la defensa del entorno utilizado para el beneficio comunitario, a quienes recuerdan la gesta por la defensa de Itoiz, les compartimos esta elegía publicada en Facebook:


Manuel Nogueras Corral

Iñaki fue uno de los Solidarios con Itoiz que, mediante un sabotaje audaz en la primavera dichosa de 1996, lograron paralizar durante meses las obras de la macropresa que amenazaba el valle y que, desgraciadamente, terminó realizándose tiempo después. A consecuencia de aquella acción, cumplió una dura condena de prisión que sobrellevó con dignidad y coraje.

Me acabo de enterar de que ha muerto Iñaki García Koch.

Recuerdo la imagen de las rotaflex cortando los cables de la transportadora de hormigón. Recuerdo las chispas saltando en todas direcciones, en todas las televisiones. Recuerdo cómo nos animó aquello. Recuerdo la alegría intensa, el calor brutal de un horizonte de victoria. Nada fue, después, lo mismo.

Me acabo de enterar de que ha muerto Iñaki García Koch.

Cerrando los ojos, sonrío al ver el inmenso cariño, la amistad destilada entre la gente que vivió aquello. Sonrío al ver mis a queridos amigos y amigas con los ojos brillantes contando la acción. Sonrío al evocar la red de afecto con la que se les pudo proteger mientras se supo y se pudo. Sonrío porque no aprendí de ellos otra cosa que no fuera entrega, determinación, grandeza.

Me acabo de enterar de que ha muerto Iñaki García Koch.

No lo conocía personalmente. No hizo, nunca, falta. Nuestros compañeros comunes siempre me hablaron de él con una ternura vibrante que sólo es capaz de despertar la buena gente. Por eso tengo ahora un dolor intenso, por eso prefiero no pensar en nada que tenga que ver con la injusticia inmensa de algunas pérdidas.

Me acabo de enterar de que ha muerto Iñaki García Koch.

Echo mucho de menos el olor de la hierba recién cortada, echo de menos la humedad bajo los robles, la carretera sinuosa al lado del río, Agoitz, Iruñea, mis queridos camaradas. Me he quedado solo, ahora, en casa. No tengo ganas más que de llorar y pelear, maldita sea.

Eskerrik asko, Iñaki, beti gogoan.


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miércoles, 6 de abril de 2016

YouTube | #Itoiz20Urte

Les compartimos este micro-reportaje acerca del movimiento de resistencia en Itoiz, el mismo es una colaboración entre Ahötsa y La Haine:

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Se cumplen 20 años desde los cortes de los cables con lo que se transportaba el hormigón para la contrucción del pantano de Itoiz y que supuso la paralización momentanea de la obra. Ahotsa.info se ha reunido en el lugar de los hechos con algunas de las personas que realizaron esa acción directa para rememorar y analizar las consecuencias de aquella iniciativa.




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domingo, 2 de agosto de 2015

Egaña | Listas Negras

Desde las páginas de Gara traemos a ustedes este indispensable texto de la pluma de Iñaki Egaña;


Iñaki Egaña | Historiador

María José Beaumont fue elegida para el cargo de Seguridad y Justicia en el nuevo Gobierno de Navarra, después de las elecciones recientes que supusieron la caída del régimen surgido de la Transición. Su nombramiento activó de inmediato los resortes de los ordenadores de la Seguridad, esta vez española. Beaumont estaba en una lista de potenciales enemigos del Estado, por ejercer la abogacía en favor de colectivos y personas contra aquel proyecto delirante que fue el embalse de Itoiz.

La campaña contra su designación comenzó por las altas esferas. El omnipresente Jorge Fernández, que otorgó recientemente a «Nuestra Señora María Santísima del Amor» la medalla al mérito policial, fue el primero en avisar de los cuernos y el rabo de la abogada. Lucifer. Su séquito hizo el resto.

Beaumont forma parte de un Gobierno elegido en las urnas. Si la abogada hubiera sido elegida para una empresa privada u otra dependiente de alguna institución, la campaña en su contra hubiera alcanzado su objetivo. Las llamadas listas negras están, precisamente, para ejercer. En favor del principal lobby peninsular, el de la unidad del Estado.

Ejemplos hay a patadas. Me viene a la cabeza el del portero Eñaut Zubikarai, cedido en 2011 por su hoy exequipo, la Real Sociedad, al Hércules de Alicante. El hecho de que en esa época su padre fuera uno de los presos políticos vascos dispersos por España, activó una campaña en su contra. El superordenador Clara, antes Berta, o alguna de las 161 bases de datos que acumula el Ministerio del Interior, elevaron la alarma. Finalmente el Hércules rescindió la cesión de Zubikarai.

Recuerdo también aquella terrorífica lista de febrero de 1981, cuando un golpe de Estado controlado dejó en evidencia la existencia de las llamadas «listas de sangre» que iban a repetir las de Pinochet en el putsch contra Allende. Detenciones en campos de fútbol y plazas de toros españolas, clasificación de los prisioneros, y fusilamiento de cientos de personas. La «lista de sangre» de los vascos que hubieran sido afectados fue publicada en 1982. Una repetición, asimismo, de las de 1936, cuando 5.500 vascos fueron ejecutados por pelotones de voluntarios y guardias civiles, después de que sus nombres fueran señalados en inscripciones realizadas en despachos militares y civiles.

La existencia de listas negras tanto en el Estado español, como en el francés, en las que los vascos tenemos un rango de excepción, es evidente. En algún momento de nuestras vidas nos ha afectado, y hemos sido testigos en primera persona. No me refiero a cuestiones que, a pesar de su anormalidad, como el cambio climático o la vigencia de la sangre azul monárquica, aceptamos sin más. Me refiero a otras menos visibles que afectan a puestos de trabajo, visibilidad mediática, carrera profesional, etc. Esa lista interminable de vulneraciones de derechos humanos que acopiamos en las últimas décadas. Que siguen vigentes. Y que afectan, en su mayoría, a decenas de miles de hombres y mujeres de nuestro país que, en un momento u otro, se destacaron por su implicación en el proyecto emancipador de la izquierda abertzale.

Hace bien poco, y supongo que el caso habrá afectado a más de uno, un preso vasco salía de una cárcel francesa. Fue puesto en ese aeropuerto de Madrid que recibe el nombre del presidente hispano que lideró la denostada Transición, la que concluyó fijando los límites de la democracia con el golpe de Estado citado.

Mientras estuvo en prisión, la compañera del preso tenía abierta una cuenta en Deutsche Bank que opera en España a través de las sucursales de Correos. Una situación habitual, para que la familia enviara mensualmente un giro postal a la prisión con el que poder hacer frente a los gastos del internamiento. Hasta ese punto unas circunstancias normalizadas.

Sin embargo, a las pocas semanas de recobrar la libertad el entonces ex preso y su compañera normalizaron la cuenta poniéndola a nombre de ambos sin problemas. La sorpresa llegaría a los meses cuando recibió una carta de la dirección del Deutsche Bank en la que se le indicaba que, más o menos, era considerada persona non-grata como cliente, y que se le citaba para cancelar cuanto antes la cuenta de la que era titular en la entidad. Antzarrak ferratzera, es decir que se fuera a freír espárragos, en dicho castizo. Una evidencia más de cómo funcionan las listas negras.

En mi caso, y lo hago para no tirar la piedra y esconder la mano, la tradición de escribir en este medio, GARA, y anteriormente en “Egin”, ha supuesto que tenga constancia personal de ser uno de los miles de vascos que completa las listas negras. Desde medios hispanos progres, entre ellos aquel ya desaparecido en papel que se llamaba “Público”, hasta los locales subvencionados con la aportación de las arcas públicas.

Especialmente notoria fue, siguiendo con mi experiencia, la etapa en que Patxi López ejerció de lehendakari en la CAV. En cierta ocasión fui avisado in extremis para dar mi opinión sobre un acontecimiento conmemorativo de la II Guerra mundial, al fallar el titular para comentar la noticia. Era el informativo de la radio pública vasca. El técnico fue explícito: «eres quien eres y antes de entrar en antena necesito el visto bueno de mi jefe». Por una vez lo tuvo. Al parecer, la guerra mundial estaba lejos de las coordenadas conflictivas donde el pensamiento debía ser único.

Hace también poco, y vuelvo a la universalidad vasca, los llamados Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado no tuvieron reparo en admitir que barajaban una lista negra de 40.000 vascos que, a pesar de no haber sido procesados la mayoría jamás, no deberían tener derechos civiles. En los años anteriores, cualquiera de esos 40.000 era suficiente para «contaminar» listas electorales. ¡Qué pensar si esa lista fuera trasladada a la esfera privada! El Supremo español dijo que «no hay que confundir lo subjetivo con lo objetivo». Pero no para enmendar la circulación de la lista sino para rotundamente señalar que la misma era un «dato objetivo».

En Ipar Euskal Herria, la disidencia también ha colmado listados. Tenemos constancia de uno bien amplio, hecho público en 1988, cuando algunas prácticas poco ortodoxas de la PAF de Hendaia saltaron a los medios. De hecho, desde 1990 la PAF (Policía de Aire y Fronteras) fue descabalgada de la llamada «lucha antiterrorista».

En su defensa, la PAF convocó a una rueda de prensa y ofreció detalles reveladores. Los datos permitieron conocer la existencia de dos ficheros controlados aparentemente por la CNIL (Comisión Nacional Informática y de Libertades), un órgano administrativo que regulaba la situación de los ciudadanos franceses. Desde mayo de 1968, la prensa se había hecho eco de un programa llamado Safari en el que estarían «fichados» quienes supusieran amenaza para el Estado. Pero en esta ocasión, el informe permitió conocer que la PAF tenía su propio fichero de «terroristas vascos». En esa lista negra aparecían 7.656 ciudadanos vascos. Una cifra extraordinaria ya que, a modo de ejemplo, los votantes abertzales en las últimas legislativas francesas habían sido 6.756.

De esa lista, el informe de la PAF puntualizaba que 1.848 eran simpatizantes de ETA, 1.223 de Iparretarrak, 37 de ETApm y 27 de los CCAA. Lo más sorprendente de estos datos residía en que de los «simpatizantes» de ETA, 1.452 eran «miembros legales de ETA residentes en España». Un eufemismo, sin duda, para ocultar que, en realidad, se trataba de ciudadanos de Hego Euskal Herria que habitualmente cruzaban la muga.

Si en 1981 en Madrid y en 1988 en Hendaia, las listas negras se confeccionaban a mano, ¿qué dimensión habrán adquirido en 2015, cuando la vida social y política está informatizada hasta límites insospechados?







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miércoles, 15 de julio de 2015

Inicia la Frackanpada

Euskal Herria está en movimiento en contra del fracking y en ese sentido compartimos con ustedes esta nota de Naiz:


La plataforma contra el fracking ‘Fracking Ez’ ha dado el pistoletazo de salida a la frackanpada en Subillana-Gasteiz. Las jornadas se alargarán hasta el próximo domingo y en el acto inaugural han querido homenajear el «poder del pueblo», reflejado en las más de 100.000 firmas recogidas contra el fracking.

La frackanpada se ha puesto en marcha esta mañana con un acto inaugural, que ha querido reconocer el «poder del pueblo» como motor y vehículo que ha hecho posible que la lucha antifracking «haya podido avanzar y confrontar con el lobby extractivista», tal y como han apuntado desde la organización.

«Podemos decir con orgullo que somos poderosas y poderosos, que tenemos poder porque tenemos el pueblo de nuestro lado», ha apuntado Mikel Otero, portavoz de Fracking Ez. Asimismo, un vecino de Subillana-Gasteiz ha recibido el reconocimiento representando la adhesión popular a la causa antifracking y en defensa del territorio.

Las jornadas tienen lugar después de que el Parlamento de Gasteiz haya aprobado una ley que dificulta mucho el uso de esta técnica en la CAV, tras una fuerte presión social, que se visualizó con las 103.589 firmas que pidieron su prohibición a través de la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) que se presentó en setiembre de 2014.

Tal y como han recordado, la acampada internacional se ha puesto en marcha con la colaboración de unos 100 voluntarios, la mayoría de Euskal Herria, pero también llegados desde distintos puntos del Estado español y otros países europeos.

Como representación internacional Rachel Thompson, activista antifracking de Manchester, ha participado en el acto naugural: «Sabemos que la siguiente etapa de la lucha será aún más difícil, pero trabajar juntos nos ayudará a construir un movimiento lo suficientemente fuerte como para mantener el fracking fuera de nuestras comunidades», ha apuntado.

El programa incluye 65 actividades de muy diverso tipo. Desde charlas, hasta talleres, proyecciones, teatro o conciertos. Se calcula que más de 100 personas oficiarán como ponentes, dentro de un foro sin precedentes a la hora de centrar la mirada en la reflexión sobre el fracking y las políticas extractivistas.

La actividad principal de hoy es una mesa redonda moderada por Juantxo Estebaranz, en la que tomarán la palabra Josu Torre Altonaga (Lemoizen aurkako Mungiako Plataforma), Gotzone Sestorain (Lurraldea Koordinakundea), Julio Villanueva (Itoitzekin Elkartasuna), Christine Maynard (Baxe-Nafarroako LEIA Mugimendua) y Mila Elorza (AHT Gelditu! Elkarlana).







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miércoles, 8 de julio de 2015

Valencia | En Defensa de Ama Lur

Les presentamos este texto publicado por Gara y que su autor a dedicado a la lucha contra el fracking en Euskal Herria:


Jesús Valencia | Educador Social

Desde hace años, una nueva amenaza planea sobre Euskal Herria: el fracking. Obsesión por arrancarle a la tierra los gases combustibles no convencionales que guarda. Aunque, para conseguirlo, haya que penetrarla con profundos taladros y reventar sus milenarias cavidades inyectando en ellas sustancias altamente contaminantes. Bastaba conocer nuestra idiosincrasia para intuir que tan descabellado propósito provocaría un nuevo zafarrancho. No nos hemos equivocado.

Nuestro pueblo –como todos los pueblos originarios– mantiene un vínculo ancestral con la tierra en la que se asienta y a la que se debe. Ama Lur, como su nombre lo indica, es «la madre» que nos ha ido alimentando al ritmo pausado y cíclico de equinocios y solsticios. En ella hemos encontrado las materias que necesitábamos para subsistir pero nuestro nexo umbilical con ella es más profundo. Es la matriz en la que se han ido gestando nuestra cultura, nuestras costumbres, nuestra toponimia, nuestra lengua. «Un país, decía la mapuche Moira Millán, nace del útero de la tierra».

Nada tiene de extraño que nuestro pueblo haya hecho de la defensa de Ama Lur uno de sus objetivos prioritarios. Lejos quedan aquellas remotas insurgencias autóctonas para ahuyentar a potenciales usurpadores foráneos; cualquier desfiladero era terreno propicio para emboscadas disuasorias y contundentes. Con parecidas preocupaciones amaneció el siglo XX, plagado de conflictos comunaleros; lo que era de todos no podía quedar en manos de adinerados que intentaban apropiarse de los terrenos comunales. En estos últimos sesenta años, el capitalismo ha intensificado sus dentelladas y los conflictos en defensa del medio también se han multiplicado. Episodios muchas veces cruentos y dolorosos han quedado incorporados a nuestra historia reciente: el rechazo a las cuatro centrales nucleares proyectadas en Euskal Herria, el agresivo trazado inicial de la autovía de Leizarán, la lucha tenaz contra Garoña y contra el demoledor TAV, el corte de blondines en Itoiz, el repudio al superpuerto de Pasaia y a la incineradora… Los impulsores del capitalismo tildan a quienes defienden la tierra como gentes obstruccionistas, contrarias al progreso y cerriles. ¡Ignorantes, ellos sí que son cavernarios! Su obsesión mercantilista los convierte en embrutecidos depredadores. Quienes se oponen a sus destrozos irreparables, son patriotas que anteponen la defensa del comunal a los egoistas intereses financieros.

En el actual movimiento anti fracking aprecio el espíritu de parecidas experiencias anteriores. Como aquellas, está contribuyendo a elevar el nivel de conciencia y movilización ciudadana; en cualquier farola, pared o taberna se puede encontrar el “Fracking ez” que alguna mano anónima y sensible se ha encargado de colocar. Incrementa el nivel de organización; desde que en diciembre de 2011 naciera la plataforma Fracking Ez Araba, se ha tejido una red de organismos similares que promueven la misma reivindicación en sus respectivos territorios. Ha creado cauces imaginativos de participación popular; en enero de 2013 la plataforma registró una Iniciativa Legislativa Popular que le comprometía a recoger 30.000 firmas; las firmas recogidas y festivamente entregas veinte meses más tarde sumaban 103.000.

Con criterio confluyente, la campaña ha trasladado el debate tanto a la calle como a las instituciones. Muchas de ellas han plantado cara al extractivismo salvaje; en febrero de 2013 se oyeron voces críticas en Bizkaia; en octubre del mismo año el fracking fue repudiado por el Parlamento navarro; posteriormente, las Juntas Generales de Gipuzkoa y de Alava también se mojaron. A nivel local, son numerosos los ayuntamientos que rechazan la «fracturación»: Sopela, la Ribera navarra, la Llanada y la Rioja Alavesa, el Valle de Aiara –por citar algunos– se han declarado libres de fracking. Algunos de ellos han decidido incluir el membrete anti extractivo en los impresos municipales.

La campaña está dejando al descubierto dos realidades destacables. La primera (lo mismo que ocurriera en los conflictos corraliceros), la ambiguedad de algunos políticos que dicen defender la tierra pero evidencian su servidumbre al capital. El jelkide Urtaran tuvo que dar un tirón de orejas a su formación: «El PNV debe mostrar su rechazo. El fracking es incompatible con la conservación del medio ambiente». La otra evidencia es nuestra condición de pueblo sometido. Las decisiones que adoptan nuestras legítimas instituciones en contra de la fracturación valen un puñetero carajo ya que la Metrópoli se encarga de invalidarlas. Pese a todo, la creciente presión popular está forzando la blandenguería de algunos políticos y consolida la defensa de nuestro subsuelo. En la defensa de Ama Lur y, al menos por el momento, Euskal Herria va ganando.

Uno de los rasgos más destacables del ecologismo vasco ha sido y sigue siendo su dimensión internacionalista; siempre ha establecido vínculos solidarios con gentes de otras latitudes que se veían envueltas en parecidos desafíos. Hasta los comunaleros de hace cien años hicieron buenas migas con jornaleros de Aragón y de la Rioja que soportaban iguales penurias e inquietudes. La actual campaña “Fracking Ez” no es una excepción. Muchas de sus iniciativas han confluido con activistas de otras nacionalidades. Todo hace suponer que las jornadas del 13 al 19 de julio van a compaginar ambos ingredientes: defensa apasionada de nuestra tierra y acogida amistosa a quienes, a lo largo del mundo, también se oponen al fracking.






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sábado, 4 de julio de 2015

Gladys por Siempre

El pueblo vasco preserva una relación muy especial con el espacio geográfico en el que se encuentra.

Es su Ama Lur. 

La joven vasca Gladys del Estal lo entendía así y eso la convirtió en enemiga del régimen español que recién había cambiado de piel.

En la página del Periódico Diagonal se ha publicado esta remembranza de Gladys:


El movimiento antinuclear vasco se vio sacudido por el brutal asesinato de la joven Gladys del Estal a manos de un guardia civil en 1979.

Martin Anso

El 3 de junio se cumplieron 36 años desde que el guardia civil José Martínez Salas mató de un disparo en la cabeza a la ecologista donostiarra Gladys del Estal. El hecho tuvo lugar en Tudela, a donde la joven había acudido para participar en la Jornada Internacional contra la Energía Nuclear.

No es un aniversario redondo, de los que acaban en cero o cinco, pero no por ello la organización Eguzki, surgida en 1987, fruto de la confluencia de los Comités Antinucleares de Euskadi con otros grupos, ha permitido que la fecha pase desapercibida, y, para ello, ha organizado un año más un acto de recuerdo en Donos­tia. Tampoco en Tudela ha faltado un homenaje, coincidiendo con una nueva edición de la marcha contra el polígono de las Bardenas.

Sabino Ormazabal, veterano mili­tante de los Comités Antinu­cleares, recuerda bien el contexto en el que se produjo la muerte de Gladys: “En marzo de 1979 había tenido lugar el accidente de la central de Harris­burg, uno de esos accidentes, con fusión parcial del núcleo incluida, que la industria insistía en calificar como imposibles, y que luego se han repetido con efectos devastadores en Chernobil y Fukushima. Ante la gravedad de los hechos, organizaciones de todo el mundo se reunieron en Suiza y decidieron declarar el Día del Medio Ambiente de ese año como Jornada Internacional contra la Energía Nuclear, tanto en su faceta civil como militar”.

Este último matiz es importante, porque es el que explica que Gladys se encontrara aquel día en Tudela. Y es que los Comités Antinucleares habían decidido centralizar aquella jornada en la capital de la Ribera, ya que, por una parte, estaba afectada por uno de los cuatro proyectos de centrales que amenazaban entonces el país (los otros eran los de Lemoiz, Deba e Ispaster, todos en la costa) y, por otra, por el campo de tiro militar de las Bardenas.

Aquel 3 de junio, miles de personas se concentraron en Tudela dispuestas a participar en una jornada festivo-reivindicativa, que contaba con autorización gubernativa. Una de aquellas personas era Gladys, de 23 años. Había llegado desde el donostiarra barrio de Egia en uno de los autobuses que ella misma había organizado. Porque Gladys era miembro del Grupo Ecologista de Egia. Sus amigas la recuerdan siempre activa: trabajaba como programadora informática, estu­diaba Quí­mi­cas, impartía educación ambiental a un grupo de chavales... “En fin, no paraba”.

Sin que a día de hoy se sepa exactamente por orden de quién o por qué, aquella jornada se tornó en tragedia. Los concentrados se hallaban junto al Ebro, disfrutando todavía de la comida al aire libre, cuando un mando de la Policía Armada les dio tres minutos para disolverse. Inmediatamente comenzaron los pelotazos y los botes de humo. La gente empezó a replegarse hacia el lugar donde habían aparcado los autobuses. En medio del caos provocado por la intervención policial, algunas personas, entre ellas Gladys, se sentaron en la calzada. “Un grupo de guardias civiles llegó abriéndose paso a culatazos –recuerda Fito Rodríguez, testigo de los hechos–. Uno de ellos, armado con una metralleta, se acercó a Gladys por detrás y sonó un disparo. Mientras les gritaba ‘¡estáis locos!, ¡estáis locos!’, la cogí entre los brazos. La sangre manaba a borbotones. En medio del caos y los golpes, una mujer que iba en coche paró. Metimos dentro a Gladys, como pudimos, y la llevamos al centro de salud. Pero ya era demasiado tarde”.

La versión oficial afirmaba que Gladys había forcejeado con el guardia para arrebatarle el arma y ésta se había disparado fortuitamente. Insistía también en la nacionalidad venezolana de la víctima. “No es más que un detalle de aquella tragedia –concede Rosa Estela, amiga de Gladys–, pero todavía me enerva recordarlo. Sus padres, Enrique y Eugeni, eran donostiarras que, como consecuencia de la guerra, habían terminado en Venezuela (Enrique había sido miliciano del batallón Meabe de las Juventudes Socialistas). Allí nació Gladys y, siendo aún una niña, la familia había regresado a Donostia. Pero los medios del régimen insis­tían en que era venezolana, como si quisieran dar a entender que era una ‘infiltrada’ pagada por el oro de Moscú o vaya usted a saber qué”.

La ola de repulsa por la muerte de Gladys fue inmensa, y la represión, feroz. Fue por aquellos días cuando, en el marco de una asamblea popular en Egia, se decidió rebautizar con el nombre de Gladys Enea el parque del barrio. El Ayuntamiento nunca ha aceptado oficialmente el cambio, pero, en atención a aquella decisión asamblearia, son muchos los donostiarras que hoy día denominan al parque Gladys Enea, y el primer acto de los homenajes en memoria de Gladys suele consistir precisamente en cambiar, siquiera simbólicamente, el nombre del parque.

Condenas menores

Tras aquellas trágicas jornadas de junio de 1979, vino un juicio que se saldó con una condena de 18 meses de prisión menor, por imprudencia, para el guardia José Martínez Salas, que, en la práctica, no llegó a pisar la cárcel. El episodio ni siquiera debió de empañar demasiado su hoja de servicios, pues unos años después fue condecorado en un acto que tuvo lugar precisamente en las Bardenas. Fito Rodríguez lo tiene claro: “¿Im­punidad? Toda. ¿Que si hay víctimas de primera y de segunda? Y de tercera y de cuarta y hasta de ínfima categoría, como Gladys”.

Desde aquel día de junio de 1979, los ojos del puente sobre el Ebro que fueron testigos de la muerte de Gladys han visto pasar mucha agua río abajo. El país ha cambiado y, con él, aquel pujante movimiento antinuclear que marcó una época. Pero no por ello las cuestiones que genéricamente cabe calificar como ambientales han dejado de estar en primerísima línea de la actualidad política y social vasca. Tras la paralización de Lemoiz, llegaron luchas tan notorias como la de la autovía del Leitzaran o el pantano de Itoiz, arropadas por un sinfín de iniciativas que no por haber alcanzado menor eco han dejado de ser fundamentales en la evolución del movimiento ecologista vasco, y en las que la memoria de Gladys no ha estado nunca del todo ausente. Al respecto, Arantza de Ocio, miembro de Eguzki, advierte: “Nosotros no rendimos culto a Gladys como si de una santa laica se tratase. Lo que hacemos es recordarla porque fue una de nosotros y nosotras y porque no debemos permitir que algo así se olvide. Pero sobre todo la recordamos porque las razones que la llevaron a Tudela aquel fatídico día siguen vigentes en las luchas actuales, ya sea contra la reapertura de Garoña, contra el TAV o contra el fracking. Nuestro recuerdo de Gladys no está anclado en el pasado, sino en el presente y, sobre todo, en el futuro, pues, como solemos repetir, no en vano la mataron por defender el agua, el sol y la libertad. ¿Y quién puede poner en duda que son valores de futuro que debemos preservar?”.







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lunes, 19 de agosto de 2013

Arias Cañete Hace Agua

Mentalidad colonialista, es la única forma en la que se puede explicar la actitud asumida por los funcionarios públicos del régimen borbónico franquista cuando de hablar acerca de la consecuencias que han generado en las naciones históricas sus arbitrarias decisiones .

Lean este claro ejemplo del que nos habla Gara:


El ministro Arias Cañete admite el despilfarro y falta de evaluación de costes, denunciada ya reiteradamente en el Canal de Navarra o Esa.

Ramón Sola

El ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete, anuncia una revisión amplia de la política hidrológica en términos equiparables a los que esgrimió José Blanco en 2010 para anticipar un fuerte recorte en el presupuesto de Obras Públicas. En una entrevista a Europa Press, Arias Cañete hizo hincapié en el despilfarro con que se ha actuado en esta materia y lo simbolizó en el caso de las desaladoras construidas en el Meditérraneo.

«Podían haber pensado primero el costo, segundo estimar la demanda y luego, derogar el Plan Hidrológico Nacional. Pero aquí, primero se deroga el plan, se optó por las desaladoras, que ahora yacen muertas de risa y tendremos que arreglar ese problema que es otro de los grandes problemas heredados», dijo Arias Cañete acusando de ello al anterior Gobierno del PSOE.

Detalló que pretende dedicar 2014 a empezar a formular un nuevo Plan y a iniciar la revisión de toda la política en este terreno. Y avisa Arias Cañete de que en este objetivo no se excluye «ninguna posibilidad». Asegura que el Gobierno español lo hará desde «la racionalidad y desde conocer cuáles son los recursos hídricos disponibles en cada uno de los ríos españoles».

Sí dejó claro que el Plan Hidrológico será «distinto» al anterior porque en aquella coyuntura existía un «apogeo de disponibilidad de fondos estructurales comunitarios», a diferencia del momento actual, por lo que se acudirá «mucho más a la participación público-privada» en los proyectos.

En una reflexión general, el ministro Arias Cañete opina que el tema del agua en el Estado español resulta «muy complicado porque todo el mundo, los estatutos de autonomía, las reservas de agua, los caudales ecológicos... han hecho muy complicadas las cosas».

Se queja, por ejemplo, de que en el Plan del Ebro Catalunya plantea caudales ecológicos que según dice obligarían a recortar los usos actuales de toda la cuenca en un 35% y que constituyen «caudales que no han existido nunca, ni cuando no había pantanos».

En Euskal Herria

Esta admisión genérica de los desmanes de la política hidrológica estatal coincide con las críticas formuladas desde Euskal Herria en los últimos años por la misma cuestión, con dos botones de muestra muy claros: el Canal de Navarra y el recrecimiento de Esa.

El Canal, impuesto en su día como justificación para la construcción del pantano de Itoitz que resultó enormemente polémico, estimaba inicialmente un gasto de 1.200 millones de euros, pero ya se han producido importantes desviaciones.

En enero de 2012 se daba a conocer la paralización de la segunda fase -entre Pitillas y la laguna de Lor- por falta de financiación. El proyecto está siendo continuamente modificado, «actualizado» según la dialéctica eufemística de los gobiernos español y navarro. Hace apenas dos semanas anunciaban un nuevo retoque que se firmará próximamente.

El consejero navarro José Javier Esparza, en su día alcalde de Agoitz, argumenta ahora que se trata de una obra «a largo plazo y cuyo impacto positivo se disfrutará en su totalidad en un plazo aproximado de 50 años».

La realidad palpable es que las cuentas de la primera fase tampoco le salen al Gobierno, ya que la crisis que afecta fuertemente al sector primario hace que muchos más agricultores de los previstos rechacen convertir sus terrenos en regadíos al superar los costes a los beneficios. Un estudio elaborado el pasado año por la Universidad de Zaragoza concluyó que el binomio Itoitz-Canal no es rentable.

En cuanto al recrecimiento de Esa, que pretende triplicar su capacidad mediante la ampliación por la parte aragonesa, en 2001 se estableció un coste de 113 millones de euros en la adjudicación, que han crecido sucesivamente hasta 177, 208 y 376,8 en la última estimación del Gobierno español, reflejada en los presupuestos para este 2013. Las obras prácticamente no han avanzado desde la primera piedra, señalan los detractores del proyecto, pero el presupuesto ya se ha triplicado.

Los deslizamientos de la ladera que se vienen produciendo, y que obligaron a desalojar 60 casas en la localidad navarra de Esa en febrero, van provocado nuevos gastos. Se destinaron 17 millones a bulonar la pared, sin resultados, y ahora se anuncian otros 10. «Cosa que tocan, cosa que tiran y venga a gastar dinero para regocijo de las empresas», denunciaba en una entrevista a GARA Iker Aramendia, portavoz de Yesa + No.








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miércoles, 28 de mayo de 2008

Itoiz en Lucha

Gracia a Rebelión nos llega este video realizado por parte del Colectivo Solidario Con Itoiz:




La construcción del pantano de Itoitz (Euskal Herria) supuso la destrucción de varios pueblos de la zona. Esta es la historia de la lucha del colectivo Solidarios con Itoitz para evitarlo. El vídeo es del año 2003 y fue estrenado en 2007.


Son muchos los puntos en nuestro planeta donde el salvaje neoliberalismo está atacando a pueblos enteros, solo con nuestra solidaridad y nuestra resistencia entrelazada podremos detener este embate.


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viernes, 15 de febrero de 2008

Entrevista a John Kelly

Esta entrevista nos llega cortesía de Jaione de Vascos México:

John Kelly: "Nosotros cantábamos “Agur Jaunak” en momentos especiales, como algo simbólico, una muestra de respeto al publico, y paralelamente al pueblo Vasco"

John Kelly, voz principal de The Kelly Family, ha adquirido estos días un protagonismo especial junto a sus hermanos gracias a la masiva difusión del video en que aparece cantando el "Agur Jaunak" frente a una gran audiencia durante uno de sus múltiples conciertos internacionales.

EuskoSare se reunió con él y su esposa Maite Itoiz, famosa soprano, en una entrevista exclusiva en la que además nos hablan del proyecto musical en el que actualmente están trabajando.

John Kelly

1. ¿Cómo surgió la idea de cantar el "Agur Jaunak"?

Mi padre y mi madre emigraron de América en los 60, se asentaron como anticuarios en un pueblo al lado de Talavera de la Reina, donde nacimos algunos de nosotros. Yo fui el primer Kelly Toledano. Después de unos 8 años allí, un amigo nos convenció de irnos a vivir a Aragón, en el 75.

Estuvimos tocando en las fiestas de los pueblos de Aragón hasta que casualmente llegamos a Pamplona con nuestros instrumentos para ganarnos el pan. Entramos en un restaurante llamado “El mesón del Caballo Blanco” y cantamos varias canciones para los comensales. En el momento de ir a pasar el sombrero, un tal Andoni, que estaba sentado en una mesa nada menos que con Jorge Oteiza, el escultor, dijo a un grupo grande de comensales que cantasen para nosotros el “Agur Jaunak”. Se pusieron de pie y es entonces cuando las notas del “Agur Jaunak” fueron escuchadas por nosotros por primera vez. Tanto fue el impacto y la perfección de aquellas voces que mi padre acabo llorando de emoción. Aquel grupo de comensales era la “Coral de Cámara de Pamplona”. Aquel día mi padre se pregunto: ¿Dónde estoy? ¿A que tierra he llegado? ¿Quiénes son estas gentes?

Muy poquito tardo mi padre en comprar una casa cerca de Pamplona, ayudado por el mismo Andoni, y también abrió en la capital un bar con escenario donde todo tipo de artistas e intelectuales se reunían, llegando a tener tanto éxito que ya no teníamos tiempo ni para nosotros. Allí es donde conocimos a personajes importantes de la cultura vasca como Benito Lertxundi, el guitarrista Carlos Itoiz, cantantes, músicos, pintores como Félix Ortega, etc, incluso ahí conocí a mi mujer y compañera de espectáculo musical, la soprano Maite Itoiz, hija de Carlos, aunque era solo un bebe de un un año.

Un tiempo después decidimos darnos unas vacaciones y fuimos a Italia, pero aquel viaje duro 25 años más de lo previsto. Nos robaron todo excepto los instrumentos, y tuvimos que ponernos manos a la obra para sacar dinero. En nuestros viajes por toda Europa, siempre nos acompañaba el “Agur Jaunak”, que cantábamos a modo de recepción o despedida, casi siempre, en situaciones especiales.

Nuestro primer contrato discográfico, en el 78, en centro Europa, incluyó canciones como “Agur Jaunak” y “Boga boga” y tan solo un disco mas tarde nos pusimos numero uno en las listas de ventas de varios países.

A principios de los 80 mi madre cayo enferma de cáncer y abandonamos nuestra carrera en pleno éxito. Después de intentarlo todo para su recuperación, volvimos a nuestra casa en Navarra, con viajes constantes a las calles de Bilbao, Donosti, Vitoria, etc (entre el 81 y 82) para ganar dinero, ganarnos el pan y pagar su costoso tratamiento, pero a pesar de todos los esfuerzos, falleció.

Una vez mas, cantamos el “Agur Jaunak”, en su funeral, en Navarra, con ese significado de despedida y al mismo tiempo de bienvenida a su nueva “vida” mas allá.
Días antes, ella, sabiendo que iba a morir, nos dijo su ultimo deseo, una misión: “Seguid cantando, para el mundo entero” como algo muy importante que cumplir. Fruto de eso, a través de años muy duros, conseguimos cantar para más de 18 millones de personas en directo, en nuestros conciertos, y conseguir también que mas de 20 millones de personas comprasen nuestros discos. Y mas frutos que sigue dando, como esta sorpresa con Youtube y el “Agur Jaunak”.

Ojala mi padre pudiese verlo, pero falleció hace 6 años, acompañado también por las notas de esta canción en su funeral. Seria la última vez que la cantáramos con el grupo al completo. Hoy en día, estamos casi todos casados y con niños. Algunos también hemos seguido en la música en solitario sin olvidarnos del repertorio vasco.

2. ¿Alguna anécdota?

Después de volver de nuestro viaje por América, en el 86, fuimos a Paris. Una noche, a las 2 de la mañana, en frente de Notre dame, con la plaza completamente vacía e iluminada, decidimos despedirnos de unos íntimos amigos cantándoles el “Agur Jaunak” con el acordeón y nuestras voces. En ese momento, en una ciudad de 12 millones de habitantes, casualmente pasaba un señor acompañado por otras dos personas. Se pararon a cierta distancia y escucharon la canción. Nada mas terminar, se nos acerco ese señor, con lagrimas en los ojos y nos pregunto muy emocionado: “¿Que canción es esta? ¿Quiénes sois?” Y presentándose a si mismo dijo: “Soy Bruce Springsteen” Aquello estaba iluminado, pero aun así tuvimos que frotarnos lo ojos para darnos cuenta de que efectivamente era Bruce Springsteen, que cautivado por las notas del “Agur Jaunak” acabo dándonos hasta su numero de teléfono y dirección privada.

Aquello fue un desencadenante mas en nuestra vida, cuando un tiempo después nos volvimos a encontrar con el en uno de sus multitudinarios conciertos, en un estadio, 60.000 personas, aquello fue el empuje final para cumplir nuestro sueño. Llenar estadios. Tan solo 7 años después el sueño estaba cumplido.

Cuando cantamos el “Agur Jaunak” a esas grandes masas de gente, llevamos una gran historia a cuestas.

Para nosotros, el pueblo vasco fue una de las más importantes causas de un “efecto mariposa” que acabo siendo un huracán más allá de sus fronteras.

3. En tu relación con la gente del País Vasco, ¿qué es lo que más te ha llamado la atención?, ¿cómo los definirías?

Uno de los pocos pueblos que conozco (si no el único) que entre las nuevas generaciones existe un muy buen balance entre el orgullo hacia sus raíces y el avance hacia el futuro. El apoyo a la cultura, el respeto a los mayores, la naturalidad, el sentido del humor, saber reírse de uno mismo… (cosa que os une mucho a los irlandeses)

Cuando estoy solo y pienso en lo que Euskadi me ha inspirado y me ha dado, se me saltan las lágrimas.

4. Supongo que a estas alturas sois conscientes ya de ello pero, ¿cómo se vive que cerca de 60.000 personas en cuestión de una semana hayan visto el video de ”Agur Jaunak”?

Con sorpresa, (aunque con Youtube nunca se sabe cuando va a pasar una de estas) y me acuerdo mucho de mis padres y lo que lo habrían disfrutado, porque en realidad, esto es fruto de su sacrificio.

5. ¿Cómo lo han vivido tus hermanos?

Estan flipando.

6. Con el video Agur Jaunak muchos de los vascos se emocionaron, tanto los que viven en su tierra como los que están más alejados. ¿Cuándo cantaste la canción qué sentiste?

Nosotros cantábamos “Agur Jaunak” en momentos especiales, como algo simbólico, una muestra de respeto al publico, y paralelamente al pueblo Vasco. Siempre que la cantabamos habia una energia especial.

7. ¿Crees que el público, aunque sin entenderlo, lo siente? ¿Qué efecto causa?

Si, lo siente y mucho, algunos no conocían el texto pero aun así, parecía que sabían su significado y se emocionaban como si fuese algo que formase parte de ellos. El efecto era una tremenda energía entre el publico y nosotros. El lenguaje de la música es universal.

8. Sin duda alguna, la canción no deja indiferente a nadie ¿En algún sitio hay especial sensibilidad?

Cuando la cantábamos en las calles de Euskadi, el efecto era tremendo. La gente veía a esos rubios con aspecto nórdico cantando Su canción con tanto sentimiento que se veían muchas lagrimas y se podía leer el agradecimiento en sus ojos.

Maite Itoiz

9. Hemos vistos interpretaciones a dúo del Txoria-txori en lugares tales como Alemania ¿es necesario entender para sentirlo?

Como cantante, es necesario entender lo que se canta para poder transmitir verdaderamente el significado a través de la emoción. Como oyente… He visto gente que sin entender la letra se emocionaba hasta las lágrimas (en Brasil, por ejemplo). Pero todo el mundo se muestra muy interesado por el idioma y el significado del texto.

10. ¿cómo se vive la recepción del público hacia estos temas?

Con mucha emoción. El año pasado empezamos a darnos cuenta de que la gente coreaba el “Txoria txori” en nuestros conciertos en Alemania. Se habían aprendido la letra y hasta se les entiende! Tengo el plan de grabar al público cantando y enviárselo a Mikel Laboa para que oiga su “Txoria” con acento alemán. Tal es la respuesta que es muy posible que acabemos haciendo un disco con temas en euskera, como proyecto especial.

11. ¿Cuándo surgió “Tales from the Secret Forest”? Los sonidos parecen evocados de la fantasía, de lo natural.. ¿en qué está inspirado vuestro disco?

Surgió hace varios años, justamente a raíz de cantar el “Txoria txori” juntos delante de familiares y amigos y darnos cuenta de la reacción de la gente al oírlo. Fue entonces cuando decidimos emprender un proyecto musical en común. El disco esta inspirado en todas aquellas influencias que nos han rodeado a los dos. Folklore de nuestras tierras, música sinfónica y neoclásica mezclada con pop-rock y Folk- Rock, con coros épicos, toques góticos, electrónicos, música original de la Edad Media y renacimiento (sobre todo en nuestro espectáculo) y mucha fantasía, pues todo sucede en un bosque secreto en el que hadas y humanos se encuentran en la noche de solsticio y aprenden los unos de los otros.

12. Soís un dúo dentro y fuera de los escenarios ¿cómo surgió la relación?

Todo empezó en la puerta del bar Viana, en Pamplona. Mi padre frecuentaba el bar, que era regentado por la familia de John, pues allí se juntaban músicos, artistas, etc. Mi madre me llevo un día, yo solo tenia un añito, pero John lo recuerda muy bien. Al cabo de varios viajes de la familia de John por Europa, volvieron cuando yo tenía 6 años. Solía ir a jugar a Belascoain que era donde ellos vivían, en un caserón precioso. Un día, con 6 años, le dije a John “Me voy a casar contigo” No se si lo dije en estado de trance o que, pero el caso es que si que me case con el, hahhahah!!

Estuvimos 16 años separados debido a sus constantes viajes por el mundo y finalmente, en Alemania surgió el flechazo, ya con la edad apropiada para algo serio.
John dice que nunca olvido lo de “Voy a casarme contigo”.

13. ¿Qué proyectos teneís de cara a 2008?

Seguir con nuestras giras y conciertos, intentar traer aquí el espectáculo (contratadnos por favor!) y seguir con la promoción.

14. ¿En qué lugares podremos asistir a vuestros conciertos?

La mayoría de los conciertos son en Alemania, pero parece que el teatro Gayarre de Pamplona esta buscando fechas para encajarnos en su programa así que quizás sea posible vernos por aquí alrededor de Mayo.

John Kelly y Maite Itoiz

15. Por último, un mensaje para todos los vascos dispersos por el mundo

No olvidéis las preciosas canciones en euskera, transmitidlas, tienen algo tan especial que hace que otros pueblos abran su corazón en cuanto las escuchan, son mágicas. Y aunque no estéis aquí, os llevamos en el corazón, y seguiremos dándoos a conocer allí donde vayamos.

Ojala que nuestra música os haga sentir un poquito más en casa.


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domingo, 30 de diciembre de 2007

Ecos de Itoiz

Diez años y los problemas en Itoiz continúan, aquí una entrevista publicada en Rebelión con quienes recibieron severas penas carcelarias por tratar de detener los trabajos en el área.

30-12-2007

Entrevista con los Solidarios de Itoitz

«No vimos otra opción que cortar los cables»

Jasone Mitxeltorena
Gara

Hace dos semanas prescribieron las penas impuestas a los ocho Solidarios que paralizaron durante un tiempo las obras del pantano de Itoitz. Han pasado más de diez años desde aquellos hechos, diez años en los que el colectivo ha dado a conocer esta problemática a todo el mundo y en los que tres de aquellos activistas han pasado por prisión. Ahora han contado para GARA por qué lo hicieron y cómo ha sido su periplo desde entonces.

La crónica de los Solidarios sobre los hechos se inicia así: «El sábado 6 de abril de 1996, a las 7.15, acompañados por periodistas, ocho miembros de Solidarios con Itoitz provistos con sierras radiales, con las caras cubiertas y vistiendo monos con la inscripción 'Deconstrucciones Itoiz' paralizaron las obras del pantano». El tono del relato parece frío y distante, pero en ese momento cambiaban las vidas de los ocho activistas. Fueron detenidos y juzgados. Tras conocer la sentencia de cárcel, decidieron dar a conocer su lucha e iniciaron una gira por toda Europa. Serían los primeros en estrenar la Noria del Milenio de Londres, en diciembre del 1999, y también los únicos que han conseguido acceder a la cúpula de San Pedro, en el Vaticano. Durante meses se hicieron oír, pero después llegó una travesía del desierto: la clandestinidad, el exilio y, en tres casos, la cárcel. Casi nueve años largos y duros, en los que su lucha no ha cesado pero en los que el macroproyecto tampoco se ha detenido. En 2004 empezó el llenado del pantano, y próximamente se prevé la finalización de las pruebas, previo a la puesta en marcha definitiva. En este contexto ha tenido lugar la liberación de Julio Villanueva, tercer encarcelado por el sabotaje de 1996, y la confir- mación de la prescripción de la pena impuesta a otros siete solidarios. Es una buena nueva, pero no un punto final; ellos mismos alertan de que debe dar fuerzas para seguir luchando, ya que la situación «es más grave que nunca».

Cuatro de ellos se han reunido con GARA en Nabarreria, en el corazón de Alde Zaharra de Iruñea, donde pueden pasear de nuevo sin temor a ser detenidos. Los nombres son lo de menos, porque ante todo conforman un colectivo y huyen del protagonismo. Volviendo la mirada a aquel abril de 1996, enseguida recuerdan la campaña tanto mediática como política para criminalizar su batalla en defensa de ama lurra. En la cárcel supieron que empezaban a llamarles «ecoterroristas». «Durante quince días tuvo lugar un bombardeo que recreaba una alarma social ficticia. Nos querían mezclar con ETA, nos imputaban el paro laboral de los 300 trabajadores de la construcción del pantano... Se creó un ambiente que justificara un gran castigo aleccionador».

«El entonces presidente navarro Javier Otano llegó a declarar que nuestra acción obedecía a una estrategia 'político-militar'. De ahí a unas semanas le pillaron a él», citan recordando cómo el entonces líder del PSN tuvo que dimitir al destaparse que había titulado cuentas bancarias en Suiza.

«No había alarma social, ninguna», responden. Y concluyen que el tiro les salió por la culata a quienes impulsaron esta dinámica. La sociedad respondió de una manera totalmente distinta a la dictada por los grandes medios: Apuntan que en los dos meses que pasaron en prisión tras la acción de las Rotaflex recibieron unas 500 cartas de apoyo. «Teníamos miedo, incluso se hablaba de una petición de cárcel de 19 años [la del Gobierno navarro], pero al mismo tiempo, viendo la respuesta social, nosotros nos sentíamos fuertes. Esa respuesta es la que nos sacó de la cárcel; primero nos ofrecieron la libertad a cambio de pagar dinero, pero iniciamos una huelga de hambre por considerar que, habiendo sido nuestra actuación pacífica y pública, no debíamos pagar nada. Y nos dejaron en libertad. La lucha dentro de la cárcel, y el apoyo recibido fuera, son los que hicieron posible esa libertad. La sociedad lo vio claro», constatan. Años más tarde, entienden que el hecho de detenerles uno a uno fue también un síntoma del temor oficial a la respuesta de la sociedad.

Nada más conocer la sentencia, los Solidarios comenzaron una gira por Europa. «Considerábamos que había que sacar partido a lo que se había creado, y también que tanto nosotros como Europa teníamos mucho que decir», explican. «El principal objetivo era difundir la problemática del pantano y denunciar nuestra situación. Durante nueve meses, se realizaron nueve vistosas acciones y se dieron más de cien charlas. En la gira nos relacionamos con numerosos grupos que luchan a favor de la tierra; fue una experiencia rica de trueque y una oportunidad de compartir experiencias. La gira fue sustanciosa y tuvo un gran éxito; mucha gente conoció de primera mano la problemática de Itoitz, y los que ya la conocían se involucraron en su defensa. Les llegó tanto que empezaron a actuar por su cuenta. Se implicaron aquellos que se hallan a dos mil kilómetros de aquí, y eso es difícil: la gente tiende a deslegitimizar los problemas, y éstos en cambio, lo hicieron suyo. Muchos de los que conocimos en el camino se animaron a participar en las acciones».

Uno de los efectos de la gira fue que a la acampada realizada entre Erdozain y Ekai asistió gente de otras naciones: «Se consiguió internacionalizar la cuestión de Itoitz, extender el mensaje a todo el mundo».

Pese al éxito, reconocen que «aquello fue duro, se trabajó mucho, y supuso un gran gasto en recursos: La Policía incautaba todo el material tras cada acción». Y es que no era para menos: Subirse a la Noria del Milenio en Londres, acceder al acto de presentación del Foro Mundial del Agua celebrado en La Haya o llegar a la cúpula de San Pedro en el Vaticano no podía salir gratis. Pero lo hicieron. La acción de Londres, realizada junto a activistas que denunciaban una presa en Narmada (India), llegó a todo el mundo. La presentación del Foro del Agua tuvo que ser suspendida después de que varios miembros del colectivo se personaran en la sala desnudos. Los 80 representantes mundiales y periodistas de todo el mundo vieron a aquellos Solidarios «en pelotas», en alusión a la situación en que quedaban los habitantes del valle de Irati y, en general, muchos millones de personas de todo el globo con la mercantilización del agua. Y luego, Roma. «Nunca se había conseguido realizar una denuncia dentro del Vaticano. Además, era el año Jubileo, por lo que habían dispuesto a 1.500 policías más para seguridad. Era difícil entrar, y la gente de allí tenía miedo, aparte de que para ellos era un edificio sagrado, pero de todas formas nos ayudaron y la acción salió para adelante».

«Hemos pasado otra forma de cárcel»

El eco del corte de cables -el vídeo sobre el mismo se proyectó en todos los rincones de Euskal Herria y más- y sus consecuencias -las obras se paralizaron durante un año, y el coste directo del sabotaje se cifró en torno a mil millones de las antiguas pesetas- pasaron una importante factura a los ocho Solidarios. Desde entonces han pasado muchos años, que evidentemente han sido duros para ellos. «Tienes que dejarlo todo atrás. Si tienes un estrecho contacto con la tierra, es más duro aún. Se da un corte con las raíces. Es una situación que no es legal, y ello dificulta el día a día, es difícil conseguir recursos. Es otra forma de cárcel; te aleja de tu entorno».

Además, está el temor constante, una realidad que no les importa admitir: «El miedo a ser capturado es a veces insoportable. La tensión, el estrés...». De todas formas, con la fuerza que impregna todo su discurso, recalcan que «intentas buscar y encontrar aspectos positivos. Hay buenos momentos; conoces a mucha gente, las relaciones son profundas e intensas... Tienes dos opciones: O te sumes en una depresión, que por una parte es normal, o sales para adelante de una u otra forma. Es una lucha interna».

También subrayan la importancia de ser conscientes de lo que hicieron, de los hechos que desencadenaron esta condena: «Si lo hicimos, es porque realmente no vimos otra oportunidad», concluyen.

La manera en que afronta cada uno esa situación es totalmente personal. Uno de los solidarios explica que «yo me había hecho a la idea de ir a la cárcel, y tuve que hacerle frente a otro modo de vida. Ahí emerge el instinto de supervivencia». Otro destaca lo duro que ha sido no participar en la defensa de los pueblos: «Fue una gran resistencia. Se actuó con una dignidad plena, y aunque fue duro, también se demostró gran fuerza».

En una mirada retrospectiva, recuerdan que «como grupo, hemos sido un colectivo 'alegal'. Desde hace ocho años hasta ahora, ocho miembros se hallaban en situación de busca y captura; encarcelados, exiliados o en la clandestinidad. Ha sido una situación curiosa, hemos sido un colectivo `nebuloso'. Además de afectarnos personalmente, también ha incidido en el grupo, y se ha notado en el carácter del colectivo. La mitad del grupo éramos `ilegales'. El colectivo se constituía en dos bloques: Los `alegales' y los 'ilegales', `a' e `i', pero ninguno con `l' de `legal'».

EL corte de cables: Un ataque estudiado, transparente y sin violencia física

El corte de los cables llegó en un momento muy significativo de la lucha contra el pantano. La Audiencia Nacional había dado la razón a la Coordinadora de Itoiz y había determinado que el proyecto era ilegal. Sin embargo, a quien exigió la fianza para detener las obras fue a la oposición. Una fianza inasumible: 24.000 millones de pesetas. Solidarios con Itoitz ya era un grupo conocido por sus constantes acciones de denuncia. Pero ninguna había alcanzado tal impacto y repercusión.

Hubo más aspectos reseñables. Varios medios de comunicación estuvieron presentes en los hechos, con lo que el sabotaje adquirió el carácter de «público»: pese a ser una época en la que no existían herramientas como el actual Youtube, las imágenes saltaron a todo el mundo. Los autores habían optado por dar esta caracterización al sabotaje, por lo que convocaron a un reducido número de medios para que la presenciaran y transmitieran abiertamente sus pormenores. Eso suponía, entre otras cosas, «no ocultar nuestra responsabilidad».

Aquellos días se celebraba en Itoiz una acampada de protesta contra el pantano. La Semana Santa fue la fecha elegida por los autores del sabotaje para tener «plena seguridad de que nadie se encontraba trabajando en las obras», explican los Solidarios. «La acción consistió en cortar los seis cables del sistema de transporte de hormigón a cualquier punto de la presa. Unos cables de 800 metros de longitud, de 62'5 milímetros de grosor y que soportaban pesos de hasta 140 toneladas. La obra se desarrollaba a un ritmo de 4.200 metros cúbicos de hormigonado diario (equivalente a 700 camiones) a través de ese sistema; sin duda, era el corazón de la obra», aseguran en la crónica. Probablemente arriesgaron su vida: debido a la enorme tensión de los cables, un golpe fortuito al cortarlos hubiera resultado fatal.

En cuanto al guarda de seguridad, al contrario de lo que se determinó en la sentencia -y tal y como atestigua un video que muestra el momento en que ese vigilante es reducido-, se detalla que «fue maniatado y se le arrebató su arma reglamentaria, que fue depositada en el techo de su garita de vigilancia. Este guarda no sufrió agresión alguna, siendo el único que no maltrató a los ocho detenidos, y que incluso se preocupó por ellos cuando los vio tan malheridos por la paliza que les dieron otros guardas jurados». Asimismo, añaden que «en el video grabado por los periodistas puede observarse cómo este guarda jurado cae de bruces al suelo al pisar la cuerda que aún llevaba enrollada en el pie», por lo que desmienten que fueran miembros de Solidarios quienes le agredieran.

Los golpeados, en realidad, fueron ellos. Los guardas de la empresa Protecsa se ensañaron contra los autores de la acción, ante la impasible presencia de la Guardia Civil, según relataron tanto los Solidarios como los periodistas presentes. A estos últimos se les obligó a mirar para otro lado en ese momento, pero pudieron comprobar después los daños sufridos por los activistas. La jueza ordenó, días más tarde, que uno de ellos fuera atendido en el hospital, ya que tenía un tímpano roto. Todos fueron encarcelados en Iruñea, y denunciaron los malos tratos sufridos. Los periodistas presenciales que dieron a conocer los hechos también denunciaron haber sido objeto de presiones. Días después, «desconocidos asaltaron la oficina de `Euskaldunon Egunkaria' en Iruñea».

Cronología: 12 años de lucha 1995

Nace el grupo Solidarios con Itoitz, que realiza acciones como encadenarse en el balcón del Palacio de Nafarroa, ocupar el despacho del director general de Medio Ambiente, tapiar la sede de la CHE en Iruñea, colgarse de los cables que transportan el hormigón en Itoitz, o parodiar la presentación del proyecto de construir una central nuclear en Pitillas.

6/IV/1996

Ocho activistas de Solidarios cortan los cables, lo que acarrea la paralización de las obras.

9/IV/1996

El juez ordena prisión incondicional para los ocho participantes de la acción de sabotaje.

20/IV/1996

20 de abril: Más de 10.000 personas se manifiestan en apoyo a los encarcelados en Iruñea, Bilbo, Donostia y Gasteiz, convocados por Eguzki.

7/VI/1996

Tras dos meses en la cárcel, los ocho activistas de Solidarios son puestos en libertad.

24/VIII/1996

Miembros de Solidarios «acampan» en el Monumento a los Fueros de Iruñea para denunciar el veto policial a una acampada en Itoitz.

14/V/1997

El Gobierno de Nafarroa pide 19 años de cárcel para cada uno de los ocho autores del corte de los cables. La acusación particular pide tres años de cárcel.

9/III/1998

Comienza el juicio en la Audiencia de Iruñea.

15/IV/1998

El tribunal condena a cada solidario a cuatro años y diez meses de prisión por «detención ilegal» de un vigilante jurado de las obras.

26/X/1999

Miembros de Solidarios se cuelgan de la Noria del Milenio de Londres.

26/XI/1999

Solidarios se suben al tejado del Palacio de la Paz de La Haya.

25/II/2000

25 de febrero de 2000: Solidarios se encaraman a la cúpula del Vaticano, en Roma, coincidiendo con el «Año Jubileo».

JUNIO DE 2001

Iñaki García Koch es detenido en un control en León. Pasaría tres años en la cárcel.

MARZO DE 2004

Ibai Ederra se convierte en el segundo detenido y encarcelado por el sabotaje de 1996.

AGOSTO DE 2007

Julio Villanueva es arrestado en Iruñea para cumplir condena al acudir a renovar el carnet.

DICIEMBRE DE 2007

Los tribunales admiten que el plazo de cumplimiento de condena ha prescrito. Villanueva queda libre y el resto de acusados, exonerados de ir a prisión.

Manifestación en febrero y afán de unir esfuerzos

Los ocho participantes en el sonado sabotaje están en libertad, pero sin olvidar que en el caso de Ibai Ederra esa situación sigue estando condicionada, y que otros dos compañeros siguen teniendo pendiente tramitar la prescripción de las penas. El retorno, en cualquier caso, ha supuesto un respiro y energía para el colectivo, y, tal y como aseguran, «refuerza la lucha contra el pantano, que sufría un desgaste por la represión».

La oposición a Itoitz es amplia, como reconocen: «Distintos agentes, cada uno en su ámbito, participan en ella. Han subido nuevas gentes al tren, y es el momento más difícil para el proyecto: Además de la sociedad, la misma tierra lo cuestiona», dicen en referencia a los constantes terremotos en la zona. Recuerdan que la puesta en marcha se anuncia para marzo, por lo que «ahora es el momento de pararlo y vaciarlo». Y subrayan la situación de los vecinos: «Están peor que en la cárcel; sobre ellos pende la espada de Damocles, viven bajo el riesgo de una catátrosfe, con el miedo de cuándo caerá el monte, que pasará... Psicológicamente es algo muy difícil de llevar».

Pese a la situación en que se han hallado, aseguran que «no ha habido un cese en la lucha, nuestra situación era parte de la lucha, y las ganas siempre han estado en nosotros. Si en este momento el pantano está lleno, pues habrá que seguir por otro camino. No hemos ni ganado, ni perdido. Si haces algo, igual conseguirás algo, pero si no haces nada más que esperar a que se caiga el pantano... entonces es seguro que se acaba». Por ello creen más necesario que nunca «la unión entre todos los que participamos en esta lucha». En ese sentido, valoran positivamente el manifiesto firmado por más de diez colectivos que exigían el vaciado de Itoitz, la paralización de las obras del recrecimiento de Esa, y nuevas políticas en torno al agua. El colectivo explica que para aunar fuerzas y reforzar lazos, han organizado una manifestación para el 23 de febrero.


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