Un blog desde la diáspora y para la diáspora
Mostrando las entradas con la etiqueta Túnez. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Túnez. Mostrar todas las entradas

sábado, 13 de diciembre de 2025

Egaña | Frantz Fanon y la Descolonización

Este texto que Iñaki Egaña dedica a la corta pero trascendente trayectoria de Frantz Fanon nos ayudará a enteder a personajes tan nefastos como al sociata Eneko Andueza y su disonancia cognitiva así como al jeltzale Bingen Zupiria y su apuesta por dotar con completa impunidad a la Ertzaintza.

Aquí lo traemos a ustedes desde su página en Facebook:


Frantz Fanon y la descolonización

Iñaki Egaña

En el centenario del nacimiento de Frantz Fanon, los foros y recuerdos a su breve aportación ideológica y práctica a las luchas de liberación -murió de leucemia con 36 años- han inundado los foros del Sur Global, con escasa relevancia en Occidente, heredera de la metrópoli supremacista que diseñó un planeta a su medida expoliadora. Europa era civilización y el resto salvajismo o barbarie. Fanon fue una de las referencias de nuevo cuño no exclusivamente marxista, como Che Guevara, Patrice Lumumba, Ho Chi Min, Amílcar Cabral o Nelson Mandela que renovaron el pensamiento revolucionario, introduciendo nuevos conceptos, en particular el de la descolonización y una trayectoria hasta nuestros días que ha derivado en un neologismo: decolonización. Un término que tiene que ver no solamente con la ruptura a la subordinación de la metrópoli, sino también con la superación del legado eurocentrista, soportado por mecanismos culturales, sociales, de género, artísticos, universitarios… Una desvinculación de las jerarquías impuestas históricamente por las elites occidentales que afectan tanto al Sur como a las sociedades secundarias del Norte Global.

Fanon, nacido Martinica (aún hoy integrada República francesa), de origen afrocaribeño, combatió al nazismo en la Segunda Guerra mundial resultando herido, con posterioridad fue candidato comunista a las legislativas francesas y concluyó sus estudios de psiquiatría en Lyon. Sus primeros trabajos ya estuvieron relacionados con los trastornos mentales, lingüísticos, físicos y sexuales causados por la violencia colonial. Para Fanon, la colonización, sustentada en el racismo, transportaba al colonizado a su despersonalización y a convertirse en un ser "infantilizado, oprimido, rechazado, deshumanizado, aculturado, alienado". Trabajó desde 1953 en un hospital mental argelino, pero con la guerra de liberación fue expulsado y residió en Túnez, donde formó parte de los órganos directivos del FLN. Renunció a su nacionalidad francesa y cambió su nombre por el de Ibrahim Omar Fanon. Murió unos meses antes de la independencia de Argelia.

En la década de 1960, la influencia de Fanon en Euskal Herria fue colosal en la izquierda revolucionaria independentista, apenas perceptible en su homónima revolucionaria vasca que consideraba la lucha de clases una cuestión estatal y en otros casos universal, siguiendo la tendencia que descolonización era una cuestión únicamente en liza en los entonces llamados pueblos del “Tercer Mundo”. La paradoja de esa influencia estaba en el hecho de que en la biblioteca de Fanon, donada por sus herederos y en la actualidad en Argel, contenía 1.400 libros de los que únicamente dos tenían referencia vasca y ambos con relación a la psiquiatría. El primero de Julián Ajuriaguerra, hermano del presidente del PNV durante el franquismo, y el segundo la tesis doctoral de Luis Martín-Santos, también psiquiatra y militante del PSOE en clandestinidad. Aunque la influencia de Fanon en Euskal Herria fue notoria en la renovación del corpus ideológico revolucionario, en especial de ETA, su conocimiento aparente de nuestro país era escaso.

Contaba en cierta ocasión Peixoto que a los militantes que ingresaban en ETA les entregaban dos libros para su formación. Uno era “Vasconia”, de Federico Krutwig y el otro “Los condenados de la tierra” de Fanon, que apareció en Paris en 1961 (en su versión en castellano en México en 1963 y tras levantarse su prohibición en el Estado español por la editorial Txalaparta) y prologado por Jean Paul Sartre quien a su vez haría la introducción de “El Proceso de Burgos” de Gisèle Halimi, ya en 1970. El contacto, a través del exilio, con gentes que habían participado en el gran debate que dividió a la metrópoli, y que destapó el corcho para las esencias más reaccionarias y chauvinistas francesas con motivo de la descolonización de Argelia, fue un suceso clave como referencia para aquellos militantes de la organización armada. Al igual que Mao Zedong que había calificado a los peones del imperialismo como "tigres de papel", Fanon declaraba que la utopía estaba al alcance de la mano.

La primera aportación teórica importante de Fanon, en el caso vasco, se refería al carácter de Europa y a la suposición de ser cuna civilizatoria y el centro magnético sobre el que giraba el globo terrestre. Alejándose de algunas de las líneas maestras del marxismo, afirmaba que la liberación nacional sin transición era posible. Esta, obviamente no era la situación socio-económica de Hego Euskal Herria, con una oligarquía vasca alrededor de Neguri como motor del "milagro" franquista. Pero la simple renovación de la teoría insurreccional sirvió como referencia innovadora.

La segunda aportación, ya presente en Lin Piao, Mao o el Che tenía su foco en la violencia como método revolucionario indispensable para la emancipación. Las fórmulas de resistencia pacífica se mostraban como ineficaces y en la mayoría de las ocasiones asumidas por los Estados coloniales. Fanon decía al respecto: "La descolonización es siempre un fenómeno violento". Y esa contribución fue notoria en numerosas publicaciones de ETA, entre ellas “Carta a los intelectuales” (“Euskadi no necesita una Revolución-Política o una Revolución-Económica sino una Revolución Integral. Una revolución que afecte al arte, a la cultura, a la filosofía e incluso a la escala de valores de la sociedad”) o “La insurrección en Euskadi”. Una tercera se ocupaba de las actitud de los colonizados, los llamados “Tío Tom” en EEUU (la crítica en el caso vasco a la inoperancia jeltzale). Y una cuarta referida veladamente a la concepción leninista del partido como vanguardia de la revolución, sin renegar de la organización: "la noción de partido es una noción importada de la metrópoli". Apostaba por un frente. En 2017, siguiendo una estela ya no tan paradójica, Mireille Mendès, Fanon de soltera e hija de Frantz Fanon, se convirtió en una artesana de la paz más en el proceso vasco, asistiendo al acto final de desarme de ETA en Baiona.

 

 

 

° 

jueves, 24 de marzo de 2022

Las Otras Infancias Desplazadas

Ahora que las redes sociales están llenas de fotografías y videos de niños ucranianos siendo recibidos en hogares, parques infantiles y escuelas, sería conveniente recordar a esas infancias que no han contado con la suerte de tener a su favor toda una campaña publicitaria.

Desde Naiz traemos a ustedes este esclarecedor reportaje a ese respecto:


Al ritmo actual serían necesarios 30 años para repatriar a los niños de campamentos en Siria

Save the Children ha alertado este miércoles de que serían necesarios 30 años para la repatriación de todos los niños que se encuentran en campamentos de desplazados en el Kurdistán sirio si continúa el ritmo actual, entre las denuncias sobre el deterioro de la situación de estas instalaciones.

Cuando se cumplen tres años de la toma de la ciudad de Baghuz, último bastión del grupo yihadista Estado Islámico, por parte de las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), cuyo principal integrante es la milicia kurda Unidades de Protección Popular (YPG) y que cuenta con apoyo de una coalición internacional encabezada por EEUU, la ONG Save the Children ha lanzado la voz de alarma sobre la situación en los campamentos de desplazados.

La organización no gubernamental ha manifestado que las condiciones en los campamentos de Al Hol y Roj «son duras e inseguras», recordando que en 2021 murieron más de 70 niños en el primero, incluidos ocho que fueron «asesinados». En estos campamentos residen cerca de 18.000 niñas y niños de nacionalidad iraquí y 7.300 de otros 60 países.

La directora de respuesta de Save the Children en Siria, Sonia Khush, ha recalcado que «los niños han estado atrapados en estos campos terribles desde hace al menos tres años, algunos incluso más». «Con el ritmo al que van los gobiernos, veremos a algunos niños llegar a la madurez antes de poder abandonar estos campamentos y volver a casa», ha criticado.

Por ello, la ONG ha reclamado a sus gobiernos que aceleren cuanto antes los esfuerzos para repatriar a estos menores y a sus familias.

Idris: «Estoy encadenado aquí»

«Siento que estoy encadenado aquí. Me siendo deprimido cuando pienso en mi vida aquí. Vivo con la esperanza de volver algún día a mi país», explica Idris, un niño tayiko de once años cuyo padre le trasladó a Siria cuando tenía tres años.

En una situación similar se encuentra Maryam, una niña francesa de doce años que reside en el campamento de Roj. «Llevamos aquí cuatro años. Echo de menos mi casa en Francia. Todo lo que hago es soñar con que volveremos algún día», declara.

Hiba, una niña tunecina de doce años que vive desde hace tres en Al Hol con su madre y sus cuatro hermanos, relata que «la idea de quedarse aquí durante años la vuelve loca», según recoge la ONG. «Deseo poder gritar y que se me escuchara en Túnez. A veces lloro para dejar que todo esto salga», resalta.

En este sentido, Sonia Khush ha manifestado que el personal de Save the Children estuvo recientemente con una niña francesa de catorce años que ha sido enviada al menos tres veces a un hospital para recibir tratamiento: «Cada una de las veces, los doctores la enviaron de vuelta al campamento afirmando que no tienen recursos o capacidades para tratarla, así que está tumbada en su tienda, 24 horas al día, miserable y sin ninguna esperanza».

«Están quitando la ciudadanía a sus madres»

«Estos niños no han hecho nada malo, pero en lugar de ser libres para ser niños, ir a la escuela, jugar, vivir en un ambiente seguro y tener acceso a un cobijo decente, sanidad, comida nutritiva y agua potable, están atrapados en condiciones precarias a miles de kilómetros de sus casas y corriendo riesgos todos los días», ha denunciado.

«En lugar de llevarlos a casa, los gobiernos están rechazando sus responsabilidades. Están afirmando que no tienen responsabilidades con estos niños. Están quitando la ciudadanía a sus madres para evitar que vuelvan y forzándolas a adoptar la más cruel de las decisiones: quedarse con sus hijos en los campamentos o mandarlos a casa para no verlos nunca más», ha señalado.

La semana pasada, dos niños y sus madres fueron repatriados a Suecia, mientras que en febrero once niños fueron repatriados a Países Bajos y otros cuatro a Suecia, todos ellos con sus madres. La ONG ha aplaudido estos hechos, si bien ha incidido en que no son suficientes.

«Estos procesos llevan tiempo, por supuesto, pero cada minuto de más que se gasta es un minuto de más para los niños que viven en condiciones desesperadas. Cuanto más tiempo se deje a los niños pudriéndose en Al Hol y Roj, harán frente a más peligros. ¿Cuándo asumirán su responsabilidad los líderes y los llevarán a casa?» se ha preguntado Kush.




°

viernes, 19 de febrero de 2021

Entrevista a Iñigo Mijangos

Desde Deia traemos a ustedes esta entrevista con el capitán del Aita Mari, misma que pone al centro del escenario el drama que se vive día a día en el Mediterráneo, ese drama migratorio provocado por las hasta hoy estrategias geopolíticas predatorias de Occidente.

Lean:

Iñigo Mijangos: "Lo que se necesita es crear corredores humanitarios, no barcos de rescate"

Ni el invierno ni la pandemia frenan el éxodo migratorio entre Libia e Italia. El 'Aita Mari' viaja a la zona para dar cuenta del drama existente y prestar el auxilio necesario

Iraitz Astarloa / Unai Beroiz

El 'Aita Mari' vuelve de misión con dos meses de retraso sobre los planes iniciales previstos.

—Sí, al principio, con el tema del cuaderno de estabilidad y todo lo que es la reforma y, sobre todo, el papeleo, luego los temporales, el accidente del capitán... Todo eso nos ha ido retrasando.

¿Cambia en algo su misión en el Mediterráneo respecto a lo que tenían proyectado en diciembre?

—No, realmente es una continuación de aquello. Lo que hicimos fue dejar en suspenso temporalmente hasta finales de enero que ya la tripulación estaría de nuevo fresca y estaríamos listos para partir.

¿Cuál es la misión?

—Salimos trece personas a bordo, ocho tripulantes profesionales y el resto son voluntarios y nuestra idea es acercarnos a lo que denominamos a la zona SAR (en inglés, Search and Rescue), frente a las costas libias para hacer la observación en esa zona para relatar qué es lo que está pasando. Tardaremos unos cinco días aproximadamente si no hay novedades, que no debería haberlas porque es una trayectoria sencillita. Calculamos que estaremos un mes, un mes y poco dependiendo de la cuarentena que nos obliguen a hacer en Italia.

¿Cómo está la situación en la zona?

—Sigue saliendo gente. Nos consta porque vamos recibiendo información periódica, hace poco ha habido una información de Alarmphone con el último informe de actividad de diciembre y allí sigue habiendo tráfico. Libia es un país en guerra y salen con intención de llegar. Ahora los barcos salen un poco más preparados porque saben que no hay ONG y su intención es llegar bien a Malta o bien a la zona de Lampedusa. Decir que salen más preparados significa que salen con algo más de gasolina y más comida, pero siguen siendo barcos absolutamente precarios para la navegación, sin ningún tipo de instrumentación y sin nada. Obviamente en invierno los días son más cortos, hay ventanas de buen tiempo más pequeñas y cualquier problema en ese tipo de barcos con una situación tan precaria, lógicamente desemboca en una desgracia.

En pleno invierno, ¿la mortalidad se dispara en la ruta mediterránea?

—Normalmente la mortalidad en invierno es mucho mayor que en verano. Alarmphone suele hacer algunas estimaciones, pero es muy difícil porque no sabes cuánta gente sale ni cuánta gente se pierde en el camino. Antes, organizaciones como Acnur publicaban esos datos pero ahora han dejado de hacerlo en esa política de opacidad y Alarmphone sí que trata de reflejar unas estadísticas pero hay que coger todo eso con mucha cautela.

¿Y cuál es la situación para los barcos de rescate como el 'Aita Mari', que tratan de dar cuenta de lo que ocurre en el mar?

—Ahora acaba de salir el Ocean Viking otra vez, pero es el único barco que hay, con capacidad para 270 personas. Lo que pasa es que con todos los requisitos de seguridad en los barcos de rescate, por un lado está muy bien porque es bueno, pero hay una segunda lectura detrás de todo eso y es que todas esas exigencias lo que hacen es complicar mucho nuestra labor y en algunos casos, como en el caso de Italia, es una mala utilización de la normativa de seguridad de los buques y de la burocracia. La necesidad en la zona es hacer pasajes humanitarios, hacer corredores humanitarios, no que haya ni un barco de rescate ni siete. Lo que hay que hacer es cambiar la metodología y el sistema. La parte asistencial de nuestra labor es casi anecdótica porque lo que hacemos es poner encima de la mesa un problema que te otra forma se mantiene oculto.

En el pasado han tenido muchos problemas para lograr puerto una vez se producen los rescates. ¿Qué perspectivas tienen a este respecto?

—Creo que con los nuevos certificados que se han hecho en base a las exigencias de Italia y las últimas experiencias que ha habido con el Open Arms y la última arribada del Ocean Viking hace una semana en puerto italiano, todo eso parece que ha cambiado, Italia da un puerto mucho más rápido. Supongo que responderá a las acciones de la Unión Europea de dar respuesta a las exigencias de Italia o la situación doméstica del propio país, no lo sé, pero las perspectivas son más positivas. Los últimos tres desembarcos que se han hecho en Italia se ha solicitado puerto y en 24 horas se ha concedido. Han sido procedimientos más previsibles y no como hasta ahora, que era todo incertidumbre.

¿Cómo es la situación una vez llegan a Italia?

—Italia tiene unos mecanismos de acogida más organizados o estructurados que en Grecia y, aunque también están los hotspot, los centros de identificación y de registro, parece que tiene un sistema más razonable. Es algo más parecido a España, donde hay un periodo relativamente corto donde la gente está en estos centros y, aunque no conozco mucho al detalle, les darán orden de expulsión o les dejarán una documentación provisional para permanecer en el país. A partir de ahí entra esa segunda fase que ya corresponde a otros agentes denunciar y que es toda esa miseria que se genera con la precariedad, toda esta gente que permanece sin documentación en el país y que al final son víctimas de los abusos en los trabajos, caen en redes de prostitución, etcétera. Eso ya es otro capítulo diferente.

¿Toda la tensión que en los últimos meses ha habido en la ruta canaria ha permitido aliviar en parte la situación del Mediterráneo?

—Sí que todas las rutas son vasos comunicantes y al final, cuando se cierra una ruta se abre otra y siempre se produce un trasvase de flujos. Era obvio lo que se iba a producir en Canarias, lo que pasa es que responde también a otros síntomas de la política exterior europea y cada uno tiene sus particularidades aunque son vasos comunicantes. Sabemos la situación interna que hay en Marruecos, la presión que hace a España para que a través de España se presione a la Unión Europea para sus posiciones en el Sáhara. Pero eso ya es otra cosa, pero sí que Marruecos hace uso de un flujo de personas que intentan pasar a través de su costa. Pero muchas de las personas que han pasado en esta última crisis de Canarias eran ciudadanos marroquíes que Marruecos potenció y forzó de alguna manera. Pero sí que se da un trasvase de flujos de cierta manera, aunque más que a través de Canarias, el flujo que ha habido ha sido a través de Túnez. Mucha gente de Libia ha pasado a Túnez y de ahí a Lampedusa. Ha habido un gran incremento de ese flujo pero como no se cuenta, nadie lo sabe. Institucionalmente no figura en ningún sitio que ha habido ese flujo, lo sabemos quienes estamos monitorizando esto.

Una vez concluya la misión, ¿cuáles son los planes del 'Aita Mari'?

—Nuestra intención es dejar el barco en Almería, o en Burriana (Castellón) o igual alternando un puerto y otro, pero sí que mantendríamos el barco en el Mediterráneo porque tener que bordear la península cada vez que salimos de misión nos retrasa mucho. Y con respecto al futuro, somos una asociación, dependemos de la voluntad de los socios. Ahora estamos en un proceso de renovación de órganos, como toca cada dos años, y ahí se determinará en la junta y en función de la voluntad de los socios lo que vayamos a hacer.

En estos años de andadura, ¿han sentido el respaldo del pueblo vasco?

—Sí. Creo que en eso hay una diferencia entre las voluntades políticas y las sociales. Y en Euskadi notamos mucho apoyo y es una satisfacción, sin duda. 


Para complementar la publicación, queremos compartirles este video del cantante francés Atef Sedkaoui, dedicado a las víctimas del imperialismo que están muriendo frente a las costas de Lampedusa:

.
.

sábado, 31 de octubre de 2020

Antonio Guezuraga Besanguiz

Y ya que estamos hablando de vascos y de viajes espaciales, les presentamos estos apuntes biográficos publicados por El Diario que también se merecen la etiqueta Kurlansky:


Antonio Guezuraga Besanguiz, de las playas de Argelia en el 42 al Apollo 11

Este natural de Busturia fue ingeniero jefe de la NASA y participó en la misión que llevó a Armstrong y Aldrin a la luna

Asociación Sancho de Beurko

¿Cómo es posible que un chico de una localidad pequeña de Bizkaia, de apenas unos cientos de habitantes, consiguiese llegar a ser uno de los ingenieros jefes de la NASA, logrando poner al primer hombre en la superficie de la luna? Esta es la historia de Antonio Guezuraga Besanguiz.

Antonio nació el 10 de junio de 1919 en Busturia, a orillas del Cantábrico. Sus padres fueron Lucio Guezuraga Ateca, nacido el 13 de diciembre de 1893 en Axpe, Busturia, y Estefana Besanguiz Echevarria, nacida el 26 de diciembre de 1892 también en Busturia. Según nos ha relatado el hijo de Antonio, Robert Guezuraga Uriarte, “la madre de Antonio lo llevó a Bilbao, lo subió a un barco cuyo destino final sería Nueva York y le dijo que cuando llegara buscara vascos en la ciudad, y lo ayudarían. Allí es donde conoció a mi madre, María Uriarte”.

Tras viajar al puerto francés de Le Havre llegó a Nueva York el 29 de junio de 1936 en el barco SS Normandie. Tenía 17 años. En la ciudad de los rascacielos residía su padre desde 1924. Más de dos semanas después, el 18 de julio de 1936, el golpe militar contra el gobierno electo desató una guerra en España que duró tres largos años. El hermano mayor de Antonio morirá durante la guerra.

Sus estudios de ingeniero marino y su incipiente carrera en la marina mercante fueron interrumpidos por la Segunda Guerra Mundial (SGM). Aun no siendo ciudadano estadounidense fue alistado por el Ejército de EEUU el 9 de enero de 1941 en Jamaica, Nueva York. Unos meses más tarde, en septiembre, Antonio obtuvo la ciudadanía americana, sirviendo durante la guerra en dos regimientos de infantería correspondientes a otras tantas divisiones: los regimientos 39º (de la 9ª División “Old Reliables”) y 411º (de la 103ª División “Cactus”). Su experiencia durante la guerra fue amplísima e incluyó los teatros de operaciones norteafricano y europeo.

Tras llegar a Argelia el 8 de noviembre de 1942 comenzó un periplo que le llevó a participar en las campañas de Argelia (siendo de los primeros combatientes estadounidenses en luchar en suelo extranjero) y Túnez, donde su unidad adquirió un rol más activo al liderar las operaciones de combate cubriendo el avance de la 1ª División Blindada, contribuyendo a doblegar a los alemanes en el epílogo norteafricano en mayo de 1943. Después desembarcaría en Sicilia, donde libraron ocho días de feroz lucha por Troina. Trasladados al Reino Unido para preparar la invasión de Francia, llegaron a Normandía el Día D+4, tomando parte en la lucha por la península de Contentin y librando durísimos combates que le llevarían a progresar hasta el sur de París y más tarde a Bélgica. A partir del 19 de septiembre de 1944 su unidad se vio envuelta en los terribles combates del bosque de Hurtgen y después en la batalla de las Ardenas. Luego fueron enviados a Renania, desde donde progresaron hacia el interior de Alemania. En fecha indeterminada, al final de la guerra en Europa o justo después de la misma, se incorporó al 411º Regimiento de Infantería, que tuvo el gran honor de enlazar con las tropas norteamericanas que luchaban en Italia al atravesar los Alpes a través del paso del Brennero, uniendo ambos frentes y llegando hasta Vipiteno el 4 de mayo de 1945.

Antonio fue licenciado con honores el 14 de agosto de 1945 con el rango de técnico de cuarto grado. Su especialidad era la mecánica de automóviles, por la que recibió la insignia de conductor, a la que añadió una barra de mecánico, pero también vería acción con la infantería, obteniendo la prestigiosa insignia que acreditaba su entrada en combate. Sus condecoraciones incluían la Medalla de Buena Conducta, la Medalla de Servicio de Defensa de Estados Unidos, la Medalla de Servicio de Europa, África y Medio Oriente y la Estrella de Bronce, que le fue concedida en febrero de 1945. En palabras de su hijo Robert, “Antonio amaba EEUU y le sirvió durante más de 50 años”.

Después del fin de la guerra Antonio se casó con María Uriarte Ateca, nacida en 1920 en Brooklyn, Nueva York, de padres inmigrantes vascos, Pedro Uriarte, nacido en Abadiño, Bizkaia, en 1891, y Eulalia Ateca Yspizua, nacida en Busturia en 1890. Tuvieron dos hijos durante un breve matrimonio al fallecer María tras el nacimiento de Robert. Los niños fueron enviados a Busturia donde crecieron en casa de la madre de Antonio, regresando a Nueva York en 1957, año en el que Antonio contrajo matrimonio con Eleonora Gregoratti, nacida en Luisiana de padre austriaco y madre italiana. Eleonora había servido como enfermera de la Armada de EEUU en el Pacífico durante la SGM. “Ella fue un gran modelo a seguir para mí”, nos comentó Robert.

Antonio volvió a la vida marítima, trabajando, en un inicio, para empresas navieras civiles. En marzo de 1947, se unió al sistema de transporte de tropas del Ejército de EEUU (USAT) con base en el Puerto de Nueva York, trasladando soldados y mercancías a Alemania e Italia, progresando rápidamente en su carrera de ingeniero. Cuando el buque Golden Eagle, en el que trabajaba como segundo ingeniero asistente desde 1949, fue transferido al Área Atlántica del Servicio de Transporte Marítimo Militar (MSTSLANT; posteriormente conocido como el Comando de Transporte Marítimo Militar) en 1950, Antonio decidió continuar siendo parte de la tripulación, iniciando una nueva aventura en su vida. Sirvió a bordo de varios buques Navales de EEUU (USNS) entre Nueva York y Europa, principalmente. A bordo del USNS Buckner recibió una mención especial por sus grandes dotes como ingeniero jefe, cargo que ya ocupaba desde 1952.

Sirvió también en el USNS Vanguard (T-AGM-19; anteriormente conocido como USNS Muscle Shoals, AGM-19), un barco de instrumentación de alcance de misiles reconvertido en 1965, y que en 1966 fue transferido al Servicio de Transporte Marítimo Militar. Diseñado para ser una estación de seguimiento de misiles en alta mar, participó en la serie de pruebas del Proyecto Apollo y en 1969 continuó en estas funciones. Posteriormente participó en el programa Skylab y en el proyecto de prueba estadounidense-soviético Apollo-Soyuz.

Pero sin duda lo más notable fue la participación de Antonio en el programa espacial Apollo, con el que la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) pretendía poner un hombre en la luna. Antonio trabajó como un ingeniero jefe más de la NASA hasta 1984.

Fue seleccionado como el Empleado Marino del Año por el MSTSLANT en 1969. A su vez fue también elogiado públicamente por Michael Collins, piloto del módulo de mando del Apollo 11, uno de los tres hombres que fueron a la luna (16-20 de julio de 1969), junto al comandante Neil Armstrong y al piloto del módulo lunar Edwin “Buzz” Aldrin. Collins reconoció la contribución individual de Antonio, por su labor en el USNS Vanguard, para hacer de esa misión un éxito.

Collins escribió sobre Antonio, “Su contribución fue un factor esencial en el éxito del Apolo 11”. Consecuentemente, la NASA le otorgó el premio “Silver Snoopy” por su excelencia profesional en febrero de 1970. (Antonio era entonces miembro de la Oficina de Naves de Instrumentación en el Centro de Vuelo Espacial Goddard, en Greenbelt, Maryland). También participó en el Proyecto de Prueba Apollo-Soyuz, la primera misión espacial tripulada internacional que tuvo lugar del 15 al 24 de julio de 1975. Por su trabajo en esta primera misión conjunta en el espacio exterior también recibió una mención especial por parte de las tripulaciones de Estados Unidos y la Unión Soviética.

La excepcionalidad de un joven emigrante llegado al país con tan solo 17 años se mide por los logros que a lo largo de su vida Antonio cosechó. Su madre Estefana no solo le embarcó hacia el Nuevo Mundo, sino que le posibilitó explorar un sinfín de oportunidades que la vida le brindó, ayudando a que el sueño de caminar sobre la superficie de la luna se hiciese realidad. Junto a sus habilidades en la ingeniería le acompañaron a lo largo de su vida sus habilidades sociales y lingüísticas, ya que no solo hablaba euskera, sino que también sabía leerlo y escribirlo. Según nos relata su hijo Robert, “Estaba muy orgulloso de eso, especialmente durante la época de la dictadura de Franco en España”. Además, hablaba con fluidez en inglés, español, italiano y alemán. Antonio falleció a la edad de 72 años el 10 de abril de 1992 en Brevard, Florida. Poco imaginaba (¿O sí?) Armstrong cuando dijo aquello de “un pequeño paso para el hombre, un gran salto para la humanidad” que en realidad estaba describiendo a los miles de pasos que a su vez dieron otros tantos hombres y mujeres que facilitaron que se pudiese llegar a la luna. Entre ellos, un muchacho de Busturia. Uno de los nuestros. 




°

lunes, 4 de noviembre de 2019

Woods | Revolución Mundial

Se viven horas convulsas en varios países del mundo y desde la página de La Izquierda Socialista traemos a ustedes este texto en el que se analizan las fuerzas revolucionarias en acción:


Alan Woods   

«Un fantasma recorre Europa». Con esta famosa frase, los autores del Manifiesto Comunista proclamaron el comienzo de una nueva etapa en la historia de la humanidad. Fue en 1848, un año de agitaciones revolucionarias en Europa. En la actualidad, un fantasma recorre, no sólo Europa, sino el conjunto del globo. Es el fantasma de la revolución mundial.

La revolución mundial no es una frase vacía. Describe con precisión la nueva etapa en la que estamos entrando. Tomemos como ejemplo lo sucedido en los últimos 12 meses. Francia, Irán, Sudán, Argelia, Túnez, Hong Kong y Chile han vivido agitaciones revolucionarias, protestas antigubernamentales han conmocionado a Haití, Ecuador, Irak y Líbano, protagonizando manifestaciones de masas en las calles y huelgas generales que dejaron paralizados a sus respectivos países.

En Francia, el movimiento de los chalecos amarillo tomó a todos por sorpresa. Antes de este levantamiento masivo, el «centro político» liderado por Emmanuel Macron parecía tenerlo todo bajo control. Sus reformas (en realidad contrarreformas) se estaban llevando a cabo sin problemas. Los líderes sindicales se comportaban de manera responsable (es decir, capitulando). Esta situación fue interrumpida bruscamente cuando las masas tomaron las calles de Francia siguiendo las mejores tradiciones revolucionarias de su país, y sacudieron al gobierno hasta sus cimientos. Este movimiento de millones de personas pareció surgir de la nada, como un rayo en un día de sol.

Así sucedió en Hong Kong. Cualquiera que tenga alguna duda sobre el potencial revolucionario que existe hoy en día debería prestar mucha atención a estos acontecimientos. Los hombres de Pekín y sus agentes locales parecían tenerlo todo controlado. Sin embargo, un poderoso movimiento de masas de millones desafió a una terrible dictadura en las calles. Y al igual que el movimiento en Francia, éste pareció emerger de la nada.

Y lo mismo ha sucedido con todos los movimientos de masas que han estallado en un país tras otro. Si se tratara de uno o dos países, se podría objetar que se trata de fenómenos accidentales: episodios transitorios, de los cuales no se pueden sacar conclusiones generales. Pero cuando exactamente el mismo proceso ocurre en un país tras otro, no es posible descartarlo como si fueran un accidente. Más bien, estos desarrollos son una manifestación del mismo proceso general, que refleja las mismas leyes y tendencias subyacentes.
Desarrollos revolucionarios en América Latina

La victoria de Mauricio Macri en las elecciones presidenciales de Argentina de 2015 se anunció como una prueba más de la «ola conservadora» que barría América Latina. Pero las recientes elecciones ponen fin a los sueños económicos de Macri y sus amigos “empresarios”.

El hombre que prometió «pobreza cero» terminó su mandato con un desplome del peso argentino y una tasa de inflación anual del 56 por ciento. El número de personas que viven por debajo del umbral de pobreza aumentó del 29% al 35%. Un préstamo de emergencia del FMI no fue suficiente para restablecer el equilibrio.

Si hubiera habido una dirección clara del movimiento obrero, el gobierno de Macri podría haber sido derrocado por un movimiento revolucionario desde abajo. Así demostraron los recientes acontecimientos en el país vecino. En Chile, una explosión de ira popular estalló tan sólo una semana después de que el odiado gobierno de Piñera declarara el estado de emergencia, la militarización de las calles y el toque de queda. Pero ni la represión brutal, ni la tortura, ni el toque de queda, ni las concesiones falsas detuvieron un movimiento que está adquiriendo características insurreccionales.

Este movimiento comenzó cuando los estudiantes de secundaria lanzaron una protesta contra los aumentos de las tarifas del Metro de Santiago. Pero se transformó rápidamente en un movimiento nacional dirigido al derrocamiento de todo el régimen. Fue la culminación de 30 años de recortes, privatizaciones, ataques a la clase trabajadora, desregulación y aumento de la desigualdad.

El viernes 25 de octubre, más de un millón de personas se manifestaron en la capital. Esta movilización se repitió en ciudades y comunas de todo el país. Un total de más de dos millones de personas salieron a las calles. Este no es un caso aislado. Anteriormente a lo ocurrido en Chile, vimos una explosión revolucionaria similar en Ecuador, donde el movimiento, que comenzó como una protesta contra el paquete del FMI impuesto por el presidente Lenín Moreno, se convirtió en una insurrección nacional que obligó al gobierno a huir de la capital Quito y cerrar la asamblea nacional.

Al igual que en Chile, este movimiento ha alcanzado proporciones insurreccionales que plantean abiertamente la cuestión de la toma del poder. La pregunta central en esta situación no gira en torno a esta o aquella reforma, sino a ¿quién manda? El gobierno declaró el estado de emergencia y ordenó a la policía y al ejército aplastar la rebelión, dejando un muerto, docenas de heridos y cientos de arrestos. Pero ante el levantamiento de las masas, todos los instrumentos normales de represión estatal han demostrado ser impotentes.

La capital Quito fue abandonada por el gobierno. El miércoles 9 de octubre, una poderosa huelga general paralizó el país y una gran marcha de entre 50.000 y 100.000 manifestantes se dirigió nuevamente al palacio presidencial de Carondelet, abandonado rápidamente el día anterior por el presidente Moreno. Por unos momentos, el movimiento tomó el control de la Asamblea Nacional también vacante, con la intención de instalar una Asamblea del Pueblo.

Es una prueba muy llamativa del colosal potencial revolucionario que existe, no sólo en Chile y Ecuador, sino a escala mundial.
Líbano

Al otro lado del mundo, en Oriente Medio, parecía que la reacción había triunfado decisivamente en todas partes. La revolución árabe parecía estar muerta y enterrada. Sin embargo, las fuerzas de esa gran revolución están nuevamente en marcha una vez más.

En Líbano, un país de no más de seis millones de habitantes, más de dos millones han salido a las calles. También en el Irak devastado por la guerra, decenas de miles han estado luchando contra los militares y paramilitares en las calles. En Líbano e Irak, poderosas protestas masivas han provocado la caída de sus primeros ministros tras apenas unas pocas semanas de lucha.

Durante años, los regímenes reaccionarios se han apoyado en las divisiones sectarias de la sociedad entorpeciendo la lucha de clases, pero estas tácticas ya no funcionan. Los movimientos de protesta están poniendo en evidencia las contradicciones de clase. Las demandas en las calles reclaman empleo, educación, atención médica y el fin de los escandalosos robos y la corrupción de las élites. En Jordania, en 2018, una huelga general y protestas masivas generalizadas condujeron a la caída del primer ministro Hani Mulki.

Lenin dijo que la política es economía concentrada. Todos los ejemplos mencionados hasta aquí corroboran esa declaración. Por supuesto, los problemas económicos no son el único elemento en la ecuación. Pero qué duda cabe de que la combinación de una crisis económica aguda y décadas de corrupción por parte de una clase de sanguijuelas adineradas y sus títeres políticos es lo que empuja a la sociedad al límite.

El Líbano es un buen ejemplo. Tiene una de las relaciones deuda/PIB más altas del mundo. El desempleo se acerca al 25 por ciento, y decenas de miles de jóvenes cualificados se ven obligados a abandonar el país cada año debido a la falta de oportunidades. Todos estos factores son una receta para una explosión social.

Los principales partidos políticos que dividieron el país en líneas sectarias durante la Guerra Civil todavía están en el poder hoy, derrochando los fondos públicos y acumulando déficits presupuestarios año tras año. Parecía que esto nunca cambiaría, pero un poderoso movimiento revolucionario, que abarca todo el país, ha estallado en Líbano, cambiando dramáticamente la situación política.

Manifestaciones masivas arrasan el país desde el 17 de octubre. La lista de quejas es larga, entra las cuales se incluyen la corrupción rampante, la falta de servicios públicos y la crisis económica cada vez más grave. Los bancos han permanecido cerrados por temor al colapso financiero, cientos de miles de manifestantes han bloqueando carreteras y llenado plazas.

Las protestas han surgido de forma espontánea y completamente desorganizadas; ninguna organización se ha puesto al frente porque se trata realmente de una revolución popular. Personas de diferentes sectas religiosas, clases sociales y antecedentes políticos han salido a las calles para expresar su indignación por el mal manejo actual de la economía y exigiendo la caída del régimen cleptocrático.

Aunque los manifestantes provienen de diferentes orígenes políticos, les une su hartazgo ante el ataque a sus niveles de vida. En última instancia, esta rabia proviene de una creciente división económica entre el 10 por ciento más rico del Líbano (que está formado por los políticos gobernantes y las élites corporativas) y los trabajadores.

El creciente descontento alcanzó un punto de inflexión en un enorme movimiento de masas de dos millones de personas que se extendió por cada provincia, superando todas las divisiones sectarias. Personas de todas las religiones se han unido al movimiento. Sin ninguna organización o dirección política, las masas revolucionarias se han enfrentado a la opresión violenta para luchar contra sus gobernantes ladrones.

Al igual que en Ecuador y Chile, el gobierno trató de acallar las protestas con el uso de gases lacrimógenos por las fuerzas armadas, varias imágenes y videos de violencia policial contra manifestantes aparecieron en las redes sociales. Los partidarios del movimiento libanés de Hezbolá y su aliado político, Amal, atacaron a los manifestantes en el centro de Beirut.

Durante muchos años, los movimientos chiítas respaldados por Irán podían esconderse detrás del conflicto que mantienen con Estados Unidos y los imperialismos saudita e israelí. Pero ahora son parte de la élite gobernante. Ante el creciente movimiento revolucionario, todos cierran filas para defender sus intereses de clase.

Los ataques contra los manifestantes finalmente sirvieron para desenmascarar su verdadera naturaleza reaccionaria. Así, la ira de las masas en Líbano también se dirige contra Hezbollah, el «Partido de Dios» chiíta que se hizo pasar por un defensor de los pobres y los oprimidos. Cuando su líder, Hassan Nasrallah, apoyó al gobierno libanés, consignas como la siguiente podían leerse en las calles:  «todos significa todos, Nasrallah es uno de ellos».

Finalmente, el primer ministro, Saad Hariri, se vio obligado a renunciar, diciendo que había llegado a un «callejón sin salida» después de 13 días de agitación. The Independent comentó:

“Las protestas han sumido a la clase política del Líbano en el caos. Por primera vez, el orden político sectario que ha gobernado esta nación del este del Mediterráneo desde el final de la guerra civil en 1990 se enfrenta a un movimiento de masas dirigido a su derrocamiento».

Continúa:

“Lo que comenzó como un estallido espontáneo de indignación por un nuevo conjunto de impuestos, rápidamente se convirtió en algo más grande. En lugar de atacar al gobierno o a cualquier líder político, los manifestantes se refirieron a la clase política corrupta del Líbano en su totalidad».

¿Suena familiar? ¡Por supuesto! Es exactamente el mismo proceso que hemos visto en Ecuador y Chile. Un movimiento que comenzó como una protesta masiva por demandas económicas inmediatas y concretas, se convirtió rápidamente en «algo más grande». Es decir, las masas, basándose en su propia experiencia, están comenzando a sacar conclusiones revolucionarias. Lo que se necesita no es esta o aquella pequeña reforma, sino una transformación de raíz: derrocar a «la clase política en su totalidad» ¡Pero eso es exactamente lo que significa una revolución!
Irak, Túnez, Sudán…

También en Irak, varias oleadas de protestas masivas, originadas en las áreas chiítas, han sacudido toda la estructura política. Desde el 1 de octubre, protestas masivas y radicales han sacudido el país. Comenzando esta vez en Bagdad, se han extendido rápidamente por todo el país. Las fuerzas armadas y la policía irakíes respondieron con extrema violencia, causando la muerte de al menos 150 personas (algunas fuentes afirman más de 300) y provocando más de 6.000 heridos. Sin embargo, la brutal respuesta no ha detenido las protestas.

Túnez se ha visto sacudido por olas de protestas masivas. En Argelia, un poderoso movimiento revolucionario derrocó al enfermo Buteflika y sacudió al régimen de arriba abajo. El régimen pensó que conseguiría mantener la paz social en 2011 tras el aumento drástico del gasto estatal.

En Sudán, vimos un movimiento de masas con un tremendo potencial revolucionario, que sacudió a los círculos gobernantes en toda la región. El empuje y la determinación de los jóvenes, especialmente de las niñas y mujeres sudanesas, fueron realmente inspiradores. La clase obrera sudanesa desafió al régimen convocando huelgas generales, que plantearon la cuestión del poder.

Lo mismo sucedió en Argelia. Todo esto muestra que la Revolución Árabe todavía posee enormes reservas sociales. Pero, ¿cómo se explican tales fenómenos? ¿Y qué representan? Los observadores superficiales y los empíricos quedan boquiabiertos por los acontecimientos que no anticiparon y para los que no tienen explicación. Los empíricos superficiales de la burguesía sólo miran la superficie de los acontecimientos (los «hechos»). No se molestan en mirar debajo de la superficie para descubrir los procesos más profundos que se dan en todas partes.
El proceso molecular de la revolución

Trotsky dijo una vez que la teoría es la superioridad de la previsión sobre la sorpresa. Las manifestaciones repentinas y violentas de descontento popular siempre toman por sorpresa a la burguesía y a sus «expertos». Esto se debe a que los «expertos» burgueses no tienen ninguna teoría (excepto la teoría de que toda teoría es inútil) y, por lo tanto, se sorprenden constantemente cuando los acontecimientos explotan repentinamente en sus caras.

Para llegar a una comprensión real de estos procesos subterráneos, el método del análisis dialéctico es absolutamente necesario. Los burgueses, naturalmente, no entienden la dialéctica; los reformistas aún menos, si eso es posible. No es necesario mencionar a las sectas a este respecto, ya que no entienden nada en absoluto. Su completa falta de perspectiva es la razón principal por la que todas están en crisis.

Trotsky acuñó un concepto extraordinario: «el proceso molecular de la revolución». Vale la pena reflexionar sobre su significado. Trotsky se refería a la dialéctica, y sin una comprensión de la dialéctica uno no puede entender nada. El proceso de cambio de la conciencia de las masas normalmente tiene lugar gradualmente. Crece lenta, imperceptiblemente, pero también inexorablemente, hasta que alcanza un punto de inflexión donde la cantidad se transforma en calidad y las cosas se convierten en su opuesto.

Durante largos períodos, se expresa como una lenta acumulación de descontento, ira, rabia y sobre todo, frustración, por debajo de la superficie. En todas partes, hay síntomas, pequeñas señales, que pueden ser entendidas por el observador entrenado. Dichas señales  son un libro sellado para el empírico duro de mollera, quien, aunque siempre insiste en «los hechos», no ve los procesos subyacentes más profundos.

El filósofo Heráclito expresó su desprecio por los empíricos con esta frase sarcástica: «Los ojos y los oídos son malos consejeros para gente de alma bárbara». La Biblia expresa la misma idea con diferentes palabras: «Ojos tienen, pero no ven”. Por muchos hechos y estadísticas que acumulen, nunca los entienden.
Gran Bretaña y Francia

Los cambios bruscos y repentinos están implícitos en la situación. Tales explosiones repentinas son un síntoma de la corriente subyacente de rabia acumulada y descontento de millones de personas, que en realidad se dirige contra el sistema. Son un síntoma claro de que el sistema capitalista ha llegado a un callejón sin salida a escala mundial.

Algunas personas podrían tratar de argumentar que los desarrollos revolucionarios, como los que hemos citado aquí, sólo son posibles en países pobres y económicamente subdesarrollados. Pero es completamente falso. La dialéctica nos enseña que, tarde o temprano, las cosas cambian a su opuesto.

Un excelente ejemplo de esto es Gran Bretaña. Hace sólo cuatro años, Gran Bretaña era considerado el país más estable de Europa, tal vez del mundo –ahora está patas arriba y es probablemente el país más inestable de Europa. La «madre de los parlamentos» alguna vez fue famosa por su tranquila serenidad, pero de repente se vio convulsionada por la crisis y la división. La calma se ha transformado en caos absoluto.

La sociedad británica está fuertemente polarizada de una manera que no se ha visto en mucho tiempo. Es esta polarización lo que más alarma a la clase capitalista y sus apologistas ideológicos, porque son muy conscientes del hecho de que tal polarización contiene dentro de sí los gérmenes de futuros desarrollos revolucionarios.

Desde la crisis de 2008-09, ha habido un proceso lento, una acumulación gradual de descontento. Representó una ruptura fundamental en toda la situación internacional. Una ruptura en todos los sentidos de la palabra. Ahora podemos ver el proceso molecular de la revolución del que habló Trotsky. Un proceso silencioso e invisible. Es algo intangible. No puedes poner tu dedo sobre él porque tiene lugar debajo de la superficie. Pero está ahí todo el tiempo, excavando como un topo.

En el pasado, el pueblo británico era considerado intrínsecamente conservador y orgánicamente impermeable a cualquier tipo de impulso revolucionario. Tenían instituciones sólidas que actuaban como un baluarte inexpugnable contra la revolución: el parlamento, la cámara de los Lores, la monarquía y el Estado de derecho. La gente respetaba estas instituciones, que garantizaban la paz social y la estabilidad política.

Ahora todas esas ilusiones reconfortantes se han hecho añicos. La vieja fe puesta en la democracia parlamentaria ha dinamitado. Existe una creciente desconfianza en los políticos y un desprecio por la élite de Westminster. Es muy peligroso para la clase dominante. Si las personas ya no se contentan con dar la responsabilidad de sus vidas y destinos a la casta de políticos y burócratas profesionales («las personas que saben»), algún día pueden decidir tomar el asunto en sus propias manos. Eso fue precisamente lo que sucedió, no hace mucho, en Francia.

En noviembre de 2018, el movimiento de los chalecos amarillos surgió de repente, aparentemente de la nada, con un gran número de personas comunes y corrientes saliendo a las calles. Eso mostró claramente que existe un potencial revolucionario. Incluso el Brexit, de una manera peculiar, muestra el mismo proceso. En muchos otros países existe la misma sensación: un profundo estado de ánimo anti-sistema. También vimos cómo la llamada izquierda no logró proporcionar una expresión organizada a ese estado de ánimo revolucionario.

Cataluña ha vivido igualmente un explosivo movimiento de protesta en octubre, tras conocerse la sentencia de los presos políticos, que actualmente están en la cárcel por su participación en la organización del referéndum de independencia en 2017. Las duras penas de prisión (juntas acumulan un total de más de 100 años) por el «crimen» de ejercer un derecho democrático, se encontraron con un estallido de furia e ira, cientos de miles salieron a las calles, bloqueando carreteras, líneas de ferrocarril y el aeropuerto de Barcelona.

Enfrentados a la brutal represión policial, decenas de miles de manifestantes, principalmente jóvenes, se defendieron y contraatacaron con barricadas en llamas y batallas diarias durante toda una semana. Una huelga general tuvo lugar el 18 de octubre, en la que una gran multitud llegó hasta Barcelona, ​​organizada en cinco columnas diferentes que marcharon a pie desde diferentes partes de Cataluña. Los partidos nacionalistas pequeñoburgueses que han estado a la vanguardia del movimiento por una república catalana están cada vez más desacreditados, pero no ha surgido una dirección alternativa.

Estos son los temblores que anuncian el inminente terremoto. El ambiente de descontento de las masas, al no encontrar reflejo en las organizaciones de masas tradicionales, se expresa de diferentes maneras en diferentes países. Pero lo fundamental es el proceso irrefrenable de radicalización de las masas a escala global, que se expresa en violentos giros hacia la izquierda y la derecha. El proceso de radicalización se intensificará a medida que se desarrolle la crisis, provocando una polarización aún más aguda entre las clases y preparando el camino para explosiones revolucionarias aún más grandes.
La situación actual y las tareas de los marxistas

Los marxistas son optimistas por su propia naturaleza, pero nuestro optimismo no es algo falso o artificial. Se basa en análisis sólidos y perspectivas. Nos basamos en la solidez de la teoría marxista. Nuestra organización puede estar orgullosa de haberse mantenido absolutamente firme en los principios fundamentales y en el método dialéctico, lo que nos permite penetrar debajo de la superficie y ver los procesos más profundos que se desarrollan.

El período por el que atravesamos será visto como un momento de cambio fundamental, un punto de inflexión en toda la situación. No hace mucho esta afirmación parecía contradecirse por los hechos. La economía mundial parecía estar avanzando y, de hecho, los economistas burgueses destacan que esta es la recuperación más larga de la historia. Pero ahora los acontecimientos se aceleran a una velocidad impresionante. Sólo el método dialéctico del marxismo puede proporcionar una explicación racional de los procesos, invisibles a los ojos de los empíricos burgueses desesperanzados.

En muchos sentidos, la situación actual se asemeja a la decadencia y caída del Imperio Romano. Los banqueros y los capitalistas están constantemente haciendo alarde de su riqueza y lujo. El uno por ciento más rico del mundo está en camino de controlar hasta dos tercios de la riqueza mundial para 2030, ya que se sientan en billones de dólares, que no invierten en actividades productivas. La clase dominante es parasitaria y está completamente degenerada. Esto está avivando los fuegos de la ira y el resentimiento en todas partes.

Existe un enorme potencial para la difusión de las ideas marxistas, en lo que debemos concentrarnos principalmente. Debemos discutir los fundamentos: no los incidentes, sino la tendencia general. ¿Cuál es el hilo conductor en todas estas situaciones? Extrema polarización política y social. La lucha de clases está en aumento en todas partes.

Estamos creciendo y desarrollándonos, pero somos una fuerza demasiado pequeña para ser un factor decisivo en el desarrollo de los acontecimientos en el futuro inmediato. Desde nuestro punto de vista, no sería malo que las situaciones revolucionarias decisivas fueran pospuestas por un tiempo, por la sencilla razón de que aún no estamos preparados. Necesitamos tiempo para construir la alternativa revolucionaria.

Pero la historia avanza a su propio ritmo y no esperará a nadie. En un período como el presente, pueden ocurrir acontecimientos gigantescos antes de que estemos preparados. Los giros bruscos y repentinos están implícitos en la situación. Debemos estar preparados para enfrentarnos a grandes desafíos. Los trabajadores y jóvenes más conscientes ya están abiertos a nuestras ideas. Debemos encontrar el camino que nos lleve a estas capas y dar la espalda a aquellos elementos cansados ​​y desmoralizados. Cualquier rastro de escepticismo y rutina debe eliminarse de nuestras filas, para infundirse de un espíritu de urgencia de arriba a abajo.

Ésta es realmente una carrera contra reloj. Grandes acontecimientos pueden sobrepasarnos. Debemos estar preparados. Construir nuestra organización, atrayendo a nuestras filas a más gente y formándola lo antes posible. Es el único camino hacia el éxito. Ya nos hemos adentrado en el camino. Que nada nos distraiga de esta tarea. Que nuestro lema sea:

¡Viva la revolución socialista mundial!






°

viernes, 8 de marzo de 2019

Los 28 de Ryad

Las imágenes de la hambruna en Yemen son demoledoras. Pero nadie mueve un dedo para detener la masacre y las armas siguen fluyendo.

El caso del periodista descuartizado en un consulado turco hizo que muchos se desgarraran las vestiduras para después quedarse callados.

Los seis años de terror por parte de DAESH en Siria, Irak y Kurdistán ya han sido olvidados.

Antes que nada están los negocios y los Saud son socios comerciales de primera línea

Eso es lo único que le interesa a la Europa de las luces y los derechos humanos... y el Todos Somos Charlie.

Les invitamos a leer esto que se denuncia desde las páginas de Naiz:


Los 28 gobiernos de la UE han cedido finalmente a las presiones de Arabia Saudí y de EEUU y han excluido a Ryad de la lista de países con «alto riesgo» de financiación del «terrorismo» y de blanqueo de capitales. La decisión supone un ninguneo y una desautorización sin precedentes de la Comisión de Bruselas, que había propuesto incluir en la lista a la satrapía saudí y a otros países.

Los gobiernos de la Unión Europea han tumbado formalmente este jueves la lista «negra» elaborada por la Comisión de Bruselas de países con «alto riesgo» de financiación del «terrorismo» y blanqueo de capitales, en la que se incluía a Arabia Saudí.

Los Veintiocho arguyen que la lista «no fue establecida con un proceso transparente y sólido que incentive activamente a los países afectados a tomar medidas decisivas, al tiempo que respete el derecho a ser escuchados».

La lista estaba está compuesta por 23 países e incluía los doce países identificados previamente  por el Grupo de Acción Financiera contra el Blanqueo de Capitales (FATF), que son Bahamas, Botswana, Corea del Norte, Etiopía, Ghana, Irán, Pakistán, Sri Lanka, Siria, Trinidad y Tobago, Túnez y Yemen.

La Comisión Europea, con sede en la capital belga, propuso incluir a otros once países: Afganistán, Samoa Americana, Guam, Irak, Libia, Nigeria, Panamá, Puerto Rico, Samoa, Arabia Saudí e Islas Vírgenes Americanas.

Cuando la lista fue presentada públicamente el pasado 13 de febrero, la comisaria de Justicia de la UE, Vera Jourová, reconoció que se trataba de un tema «sensible» entre las capitales, pero mostró su confianza en que los Veintiocho no tumbaran finalmente la lista.

Su publicación despertó las críticas tanto de Ryad como de Washington, por el hecho de que el texto incluya también a Puerto Rico, Samoa Americana y las Islas Vírgenes Americanas. El Departamento del Tesoro de EEUU, en concreto, expresó en un comunicado «dudas importantes» sobre «la sustancia de la lista y el deficiente procedimiento».

Círculos diplomáticos eurocomunitarios confirman presiones por parte de la satrapía saudí a los Estados miembros durante la cumbre con la Liga Árabe que tuvo lugar en Egipto el pasado fin de semana, incluida una carta firmada por el mismísimo rey Salman y entregada a las delegaciones europeas.

Esta decisión, que ha sido adoptada por unanimidad, supone una desautorización en toda regla de la Comisión de Bruselas y obliga al Ejecutivo comunitario a presentar una nueva propuesta.






°

jueves, 11 de octubre de 2018

Legado de Lucha Futbolística

La importancia del vínculo entre el deporte y la identidad de un pueblo alcanza una dimensión vital cuando esta es amenazada por el colonialismo anacrónico y trasnochado de la clase dominante en la metrópoli.

Es por ello que desde siempre la lucha por la oficialidad de los deportistas vascos en justas internacionales ha estado al centro de la demanda de autodeterminación por parte de la sociedad vasca.

Dicho lo anterior y a un mes del partido frente al representativo de la asediada República Bolivariana de Venezuela, les presentamos este artículo dado a conocer por Deia:


Iribar, Irureta, Gorriz y Xabi Prieto recuerdan con DEIA sus experiencias con Euskadi, que vuelve a escena este viernes frente a Venezuela

Arkaitz Aramendia

Euskal Selekzioa, tras casi dos años de ausencia, volverá a escena el viernes en Medizorrotza. Lo hará, a partir de las 20.45 horas y con la ansiada oficialidad como meta, en un partido en el que medirá sus fuerzas contra Venezuela con el objetivo de lograr una importante victoria dentro y fuera del terreno de juego, habida cuenta de la necesidad de reenganchar a una afición que se espera acuda en masa al envite para apoyar a los hombres dirigidos por José Mari Amorrortu y Mikel Etxarri. La historia de la tricolor, no en vano, está marcada por el incondicional aliento de una hinchada de la que, a excepción de lo ocurrido en el último encuentro jugado en San Mamés en diciembre de 2016 ante Túnez, cuando apenas se dieron cita 15.000 espectadores, han podido disfrutar exjugadores de la talla de José Ángel Iribar (Zarautz, 1943), Javier Irureta (Irun, 1948), Alberto Gorriz (Irun, 1958) y Xabi Prieto (Donostia, 1983). Los cuatro, además de dejar su imborrable huella en la selección, recuerdan a la perfección el gran ambiente vivido en torno a cada choque y la emoción que supuso para ellos defender los colores del combinado vasco.

Iribar, quien al igual que Irureta ejerció como seleccionador después de formar parte como jugador del Euskadi 4-1 Irlanda de 1979 en la antigua Catedral, hace hincapié en que vestir la elástica de la tricolor en aquel partido fue “una ilusión cumplida” que se realizó además “dentro de un programa en favor del Euskera”. “Fue todo un éxito”, señala el Txopo, mientras que Irureta califica también como “muy emocionantes” los recuerdos relacionados con aquel encuentro, dado que “fue muy emotivo jugar en el regreso de la selección a los campos después de muchos años y ver San Mamés con tantas ikurriñas”. En calidad de exseleccionador, Iribar apunta que durante los dieciocho años que estuvo en el banquillo “cada partido era una ilusión y recuerdo sobremanera cuando después de muchos años salimos fuera para jugar en Venezuela en 2007. Fue un viaje entrañable, bonito y salió todo de maravilla. El partido fue además muy interesante, quizás de los mejores que hemos hecho y el ambiente fue extraordinario, con el campo lleno”.

Le relevó en el banquillo en 2011 Irureta, pero solo durante unos meses. El irundarra, a quien no se le ha olvidado la victoria lograda en mayo de ese mismo año en Estonia (1-2), salió del Athletic tras las elecciones a la presidencia del club y entendió que debía dejar la selección porque “me pareció más honesto que siguiera alguien vinculado al Athletic o a la Real como Etxarri”. Se fue, eso sí, con pena, como reconoce diecisiete años después. “Me dio pena, porque era muy emotivo ponerse esa camiseta o la indumentaria de seleccionador por todo lo que conlleva. A día de hoy conservo algún chándal y chamarras de entrenamiento de la selección que guardo y me pongo a veces”, resalta asimismo Irureta, quien subraya en relación al choque del viernes ante Venezuela que “hay que intentar recuperar estos partidos, porque son acontecimientos muy bonitos y la selección nacional tiene un gran nivel deportivo”.

“Me parece muy interesante que cada año se sigan jugando uno o dos partidos”, manifiesta Iribar, quien añade que seguir saltando al verde “es una manera de mantener encendida esa llama y, aunque sea puntualmente, reivindicar la oficialidad que queremos muchos vascos”. A las palabras del legendario exguardameta rojiblanco se abraza Gorriz, mítico exjugador de la Real Sociedad que defiende que “será difícil, pero nunca hay imposibles y siempre hay que seguir intentándolo, porque sería muy bonito conseguirlo”. El irundarra, que tuvo la oportunidad de fajarse con la selección de Euskadi en 1990 contra Rumanía en San Mamés (2-2), recuerda que “ellos tenían una selección muy buena y hubo un ambientazo increíble en el campo”. “Yo también estoy muy orgulloso de haber jugado aquel partido. Tengo la foto en casa con la camiseta verde de la selección y, aunque no era un partido oficial, el recuerdo que tengo es de un encuentro muy bonito”, reflexiona el propio Gorriz.

Homenaje a Xabi Prieto

Más cercana en el tiempo asoma la participación de Xabi Prieto con Euskal Selekzioa. El excapitán de la Real, que decidió colgar las botas al término de la pasada temporada, figura con un total de catorce partidos como el jugador que más veces ha defendido el escudo de la tricolor, motivo por el cual será homenajeado el viernes en Mendizorrotza y que le hace especial “ilusión”. “Siempre es bonito que se acuerden de uno y que te hagan un homenaje. Se agradece y quedará en el recuerdo, al igual que haber llevado el brazalete de la selección y haberla representado en momentos que siempre han sido muy especiales”, advierte Xabi Prieto, cuyos principales recuerdos con la selección corresponden al primer partido que jugó en Anoeta “delante de mi familia y de mis amigos cuando tenía 20 años” y a los envites disputados “fuera de Euskal Herria”.

“Nosotros no hemos llegado a poder jugar ningún partido oficial, pero ojalá que con trabajo e insistencia, los más jóvenes puedan disputar algún día partidos oficiales con la selección”, apunta el donostiarra, quien espera que el viernes se viva “un gran día” en Gasteiz. Lo mismo desean Gorriz, Irureta e Iribar, convencido de que no será necesario hacer un llamamiento especial a la afición para que acuda a Mendizorrotza a presenciar un partido en el que espera que el campo “se llene, haya un gran ambiente y se consiga la victoria”. “La gente de Gasteiz estará animada además después de que el Alavés ganara 1-0 al Real Madrid”, señala Irureta, persuadido de que “hay que seguir” buscando la oficialidad a corto y medio plazo, porque, en su opinión, “alguna vez se dará esa oportunidad de competir de manera oficial”;mientras que Gorriz incide en que “todos los partidos de la selección son importantes, porque si algún día se puede conseguir algo, es con el apoyo de todos y demostrando esa ilusión por ver jugar a Euskadi”.






°

miércoles, 10 de octubre de 2018

La Huella de la Eusko Selekzioa

La Eusko Selekzioa volverá a pisar la grama de un estadio después de lo que ha parecido una larga ausencia. Y es que el manejo trapichero por parte del PNV no ha beneficiado en nada a la integración de un equipo que incluya a jugadores de todas las herrialdes ni mucho menos a la consolidación de la ansiada oficialidad en torneos internacionales.

Ilusiona pues que este partido no se juegue en diciembre sino en fecha FIFA y que sea ante el seleccionado de la hermana República Bolivariana de Venezuela.

Dicho lo anterior, les presentamos este reportaje para la nostalgia dado a conocer en las páginas de Deia:


Iribar, Irureta, Gorriz y Xabi Prieto recuerdan con DEIA sus experiencias con Euskadi, que vuelve a escena este viernes frente a Venezuela

Arkaitz Aramendia

Euskal Selekzioa, tras casi dos años de ausencia, volverá a escena el viernes en Medizorrotza. Lo hará, a partir de las 20.45 horas y con la ansiada oficialidad como meta, en un partido en el que medirá sus fuerzas contra Venezuela con el objetivo de lograr una importante victoria dentro y fuera del terreno de juego, habida cuenta de la necesidad de reenganchar a una afición que se espera acuda en masa al envite para apoyar a los hombres dirigidos por José Mari Amorrortu y Mikel Etxarri. La historia de la tricolor, no en vano, está marcada por el incondicional aliento de una hinchada de la que, a excepción de lo ocurrido en el último encuentro jugado en San Mamés en diciembre de 2016 ante Túnez, cuando apenas se dieron cita 15.000 espectadores, han podido disfrutar exjugadores de la talla de José Ángel Iribar (Zarautz, 1943), Javier Irureta (Irun, 1948), Alberto Gorriz (Irun, 1958) y Xabi Prieto (Donostia, 1983). Los cuatro, además de dejar su imborrable huella en la selección, recuerdan a la perfección el gran ambiente vivido en torno a cada choque y la emoción que supuso para ellos defender los colores del combinado vasco.

Iribar, quien al igual que Irureta ejerció como seleccionador después de formar parte como jugador del Euskadi 4-1 Irlanda de 1979 en la antigua Catedral, hace hincapié en que vestir la elástica de la tricolor en aquel partido fue “una ilusión cumplida” que se realizó además “dentro de un programa en favor del Euskera”. “Fue todo un éxito”, señala el Txopo, mientras que Irureta califica también como “muy emocionantes” los recuerdos relacionados con aquel encuentro, dado que “fue muy emotivo jugar en el regreso de la selección a los campos después de muchos años y ver San Mamés con tantas ikurriñas”. En calidad de exseleccionador, Iribar apunta que durante los dieciocho años que estuvo en el banquillo “cada partido era una ilusión y recuerdo sobremanera cuando después de muchos años salimos fuera para jugar en Venezuela en 2007. Fue un viaje entrañable, bonito y salió todo de maravilla. El partido fue además muy interesante, quizás de los mejores que hemos hecho y el ambiente fue extraordinario, con el campo lleno”.

Le relevó en el banquillo en 2011 Irureta, pero solo durante unos meses. El irundarra, a quien no se le ha olvidado la victoria lograda en mayo de ese mismo año en Estonia (1-2), salió del Athletic tras las elecciones a la presidencia del club y entendió que debía dejar la selección porque “me pareció más honesto que siguiera alguien vinculado al Athletic o a la Real como Etxarri”. Se fue, eso sí, con pena, como reconoce diecisiete años después. “Me dio pena, porque era muy emotivo ponerse esa camiseta o la indumentaria de seleccionador por todo lo que conlleva. A día de hoy conservo algún chándal y chamarras de entrenamiento de la selección que guardo y me pongo a veces”, resalta asimismo Irureta, quien subraya en relación al choque del viernes ante Venezuela que “hay que intentar recuperar estos partidos, porque son acontecimientos muy bonitos y la selección nacional tiene un gran nivel deportivo”.

“Me parece muy interesante que cada año se sigan jugando uno o dos partidos”, manifiesta Iribar, quien añade que seguir saltando al verde “es una manera de mantener encendida esa llama y, aunque sea puntualmente, reivindicar la oficialidad que queremos muchos vascos”. A las palabras del legendario exguardameta rojiblanco se abraza Gorriz, mítico exjugador de la Real Sociedad que defiende que “será difícil, pero nunca hay imposibles y siempre hay que seguir intentándolo, porque sería muy bonito conseguirlo”. El irundarra, que tuvo la oportunidad de fajarse con la selección de Euskadi en 1990 contra Rumanía en San Mamés (2-2), recuerda que “ellos tenían una selección muy buena y hubo un ambientazo increíble en el campo”. “Yo también estoy muy orgulloso de haber jugado aquel partido. Tengo la foto en casa con la camiseta verde de la selección y, aunque no era un partido oficial, el recuerdo que tengo es de un encuentro muy bonito”, reflexiona el propio Gorriz.

Homenaje a Xabi Prieto

Más cercana en el tiempo asoma la participación de Xabi Prieto con Euskal Selekzioa. El excapitán de la Real, que decidió colgar las botas al término de la pasada temporada, figura con un total de catorce partidos como el jugador que más veces ha defendido el escudo de la tricolor, motivo por el cual será homenajeado el viernes en Mendizorrotza y que le hace especial “ilusión”. “Siempre es bonito que se acuerden de uno y que te hagan un homenaje. Se agradece y quedará en el recuerdo, al igual que haber llevado el brazalete de la selección y haberla representado en momentos que siempre han sido muy especiales”, advierte Xabi Prieto, cuyos principales recuerdos con la selección corresponden al primer partido que jugó en Anoeta “delante de mi familia y de mis amigos cuando tenía 20 años” y a los envites disputados “fuera de Euskal Herria”.

“Nosotros no hemos llegado a poder jugar ningún partido oficial, pero ojalá que con trabajo e insistencia, los más jóvenes puedan disputar algún día partidos oficiales con la selección”, apunta el donostiarra, quien espera que el viernes se viva “un gran día” en Gasteiz. Lo mismo desean Gorriz, Irureta e Iribar, convencido de que no será necesario hacer un llamamiento especial a la afición para que acuda a Mendizorrotza a presenciar un partido en el que espera que el campo “se llene, haya un gran ambiente y se consiga la victoria”. “La gente de Gasteiz estará animada además después de que el Alavés ganara 1-0 al Real Madrid”, señala Irureta, persuadido de que “hay que seguir” buscando la oficialidad a corto y medio plazo, porque, en su opinión, “alguna vez se dará esa oportunidad de competir de manera oficial”;mientras que Gorriz incide en que “todos los partidos de la selección son importantes, porque si algún día se puede conseguir algo, es con el apoyo de todos y demostrando esa ilusión por ver jugar a Euskadi”.





°

miércoles, 13 de junio de 2018

El Sueño Mundialista Vasco

Son varios los organismos internacionales que han permitido al Estado Español continuar con su designio genocida en la Euskal Herria peninsular. Paradójicamente, una de estas instituciones es la FIFA.

Así es, mientras la FIFA permite que países como Escocia, Irlanda del Norte, Gales y otros compitan paralelamente al once de Inglaterra, en el caso de los vascos, los catalanes, los bretones, los corsos, et al, no se les  ha concedido la oficialidad, escudándose mezquinamente en las posturas adoptadas por Madrid y París.

Mañana inicia la edición 2018 del evento deportivo más importante del mundo, superior inclusive a los Juegos Olímpicos... el Mundial, mismo que será llevado a cabo en Rusia.

Son muchos los vascos que, habiendo visto jugar a la Euskal Selekzioa año tras año en temporada decembrina, especulan acerca del papel que un once vasco desempeñaría en la máxima justa futbolística del orbe. Y es que cada cuatro años ven como jugadores nacidos en territorio vasco o en la diáspora terminan jugando el mundial portando los colores bien del estado francés, bien del estado español... e incluso, recientemente, de Venezuela. 

Pero todavía no se cumple el sueño de verlos saltar a la grama representando a su pequeño terruño para enfrentar a gigantes como la máxima potencia Alemania o sus eternos escoltas Brasil, Argentina, Italia o Inglaterra.

Para abonar al sentimiento, les compartimos este artículo dado a conocer en las página de Deia, mismo en el que el autor se da el lujo de dejar en la banca del once vasco a jugadores de Nafarroa e Iparralde:


Con el mayor evento futbolístico del mundo a punto de comenzar, y muchos vascos atentos a lo que ocurre en Rusia, conformamos la hipotética selección tricolor, un elenco con jugadores de relevancia continental

Mikel Reina

El Mundial comienza mañana y la futbolera Euskadi estará pendiente del mayor acontecimiento de fútbol del planeta. En el territorio vasco, este deporte es religión. Prueba de ello dan los aficionados asistiendo a los estadios cada fin de semana para ver a cuatro clubes que representan a Euskadi en la máxima categoría estatal. En el caso de la cita internacional de Rusia, no habrá tal representación al menos íntegra, puesto que con España jugarán cuatro jugadores procedentes de Euskadi. Esto puede invitar a los vascos a hacer cábalas sobre qué papel desempeñaría en el Mundial una selección conformada totalmente por futbolistas vascos. ¿Quiénes serían los elegidos para jugar con el combinado vasco? ¿Qué papel protagonizarían?

Nos hemos puesto en el papel del seleccionador, para ofrecer posibles respuestas tratando de evaluar el nivel que podría ofrecer el equipo. Para empezar, en Rusia ya hay cuatro vascos internacionales, integrantes todos ellos de la convocatoria de la selección española. Kepa Arrizabalaga se presenta como el portero del futuro en la meta de la selección estatal. El joven guardameta del Athletic ha explotado esta temporada, despertando el interés de los grandes clubes de Europa, como es el Real Madrid. A Álvaro Odriozola también se le ha vinculado con el equipo blanco, uno de los más prestigiosos del Viejo Continente. Las veloces incursiones por la banda del lateral derecho de la Real Sociedad le han dado un puesto en la convocatoria por delante de otros de la talla de Sergi Roberto. Nacho Monreal y César Azpilicueta copan con sus equipos, Arsenal y Chelsea, respectivamente, las posiciones altas de la competitiva Premier League. Ambos jugadores han disputado competiciones europeas siendo pilares defensivos en los esquemas de sus técnicos. Estos cuatro jugadores citados, sin duda, aportarían nivel a Euskadi en la cita rusa.

Con dichas elecciones la tricolor ya presentaría una zaga de Champions. A ella se podrían sumar jugadores de la talla de Yuri Berchiche, escogido, por ejemplo, por el técnico del París Saint-Germain para medirse al campeón Real Madrid. La defensa se podría completar con jugadores que han debutado con la elástica de España, como son Yeray Álvarez e Iñigo Martínez. Se trataría de un muro defensivo de muy alto nivel.

En la medular Euskadi podría juntar a dos jugadores que militan en clubes de referencia mundial, Ander Herrera, en el Manchester United, y Javi Martínez, en el Bayern de Múnich. La sala de máquinas se vería equilibrada por la experiencia europea de Asier Illarramendi, junto con otro elenco de centrocampistas que han recibido antes o después la llamada de la selección estatal, como Mikel San José, en siete ocasiones, Beñat Etxeberria, en cuatro, u Óscar de Marcos, en una. Además, están pidiendo paso jóvenes que han tenido importancia en las categorías inferiores de España: Mikel Merino y Mikel Oyarzabal. El mediocentro pretendido por Athletic y Real Sociedad ha jugado con componentes de la actual convocatoria como Saúl Ñiguez y Marco Asensio. El extremo de la Real ha llamado la atención de media Europa con sus catorce goles y ocho asistencias el pasado curso. En la zona de tres cuartos entran los peloteros en acción. Ahí la selección de Euskadi dispone de diferentes perfiles. Por una parte, la lucha y la entrega de un guerrero como Raúl García, un jugador que sabe lo que es disputar partidos importantes. El contrapunto podría ser la magia de Iker Muniain. El futbolista del Athletic ha sido pieza clave en la sub’21 de España, incluso llegando a debutar con la absoluta. Muniain es el segundo jugador con más partidos disputados en la categoría sub’21 española. Una zona de creación con pasado y futuro.

Pero para ganar partidos en el Mundial hace falta gol, y la selección de Euskadi tendría dinamita en la delantera, dos jugadores veteranos con experiencia en Eurocopas y Mundiales: Aritz Aduriz y Fernando Llorente. El Benjamin Button del Athletic jugó con España la Eurocopa de 2016 en Francia. A pesar de sus 37 años, Aduriz ha marcado veinte goles esta temporada, siendo Pichichi de la Europa League. Fernando Llorente, sin embargo, viene estando muy cotizado por clubes europeos de renombre. De hecho, tras dejar el Athletic ha militado en la Juventus y el Tottenham. Para un juego más veloz, cabría la posibilidad de Iñaki Williams. Una auténtica bala que, de momento, hace oídos sordos al interés de que despierta en diferentes puntos de Europa. La faceta ofensiva estaría cubierta con alternativas y jugadores contrastados.

Una vez planteado el posible equipo se puede recurrir a los antecedentes más recientes. El clásico partido amistoso de navidades de la selección de Euskadi ha sido una tradición entre los futboleros vascos. En esos encuentros se ha podido ver en nivel ante selecciones de todo el mundo, cosechando muy buenos resultados. El último rival de Euskadi, un partido celebrado en 2016, fue Túnez. Una escuadra que contó entre sus filas con siete jugadores de la actual convocatoria para el Mundial de Rusia, y los vascos vencieron 3-1. Citar que Túnez fue a su vez el último rival de España antes de comenzar el torneo;los de Lopetegui ganaron 1-0 con un gol en los últimos minutos. Euskadi también ha ganado a Uruguay, primer campeón de la Copa del Mundo, y lo ha hecho en dos ocasiones (5-1 y 2-1). Asimismo, Nigeria, otra asidua en los torneos internacionales, se llevó una manita en San Mamés. La tricolor ha doblegado a países que estarán en Rusia, como Serbia (4-0) y Perú (6-0).

Un clásico en Navidad ha sido el Euskadi-Catalunya, dos territorios que aportan jugadores importantes a la selección de España. De hecho, los tres catalanes de la convocatoria de Lopetegui son fundamentales: Alba, Piqué y Busquets. Precisamente ese fútbol de posesión que practica España viene derivado del estilo de La Masía. En estos enfrentamientos directos, Euskadi nunca ha perdido contra Catalunya. El balance es de tres empates y una victoria.






°