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sábado, 31 de mayo de 2025

Egaña | Europa, Per Se

Inspirado en la fundación del asentamiento romano en la ciudad que hoy en día se conoce como Pamplona pero que nosotros denominamos Iruñea - la capital de todos los vascos - nuestro amigo Iñaki Egaña ha redactado el siguiente texto, mismo que ha puesto a disposición en su página de Facebook:


Europa, per se

Iñaki Egaña

Parece que ahora 2.100 años, el cónsul romano Cneo Pompeyo Magno fundó la ciudad de Pompelo sobre la vieja Iruñea, asentamiento vascón. Desde entonces, la configuración del territorio que hoy conocemos como Euskal Herria, pasó numerosas vicisitudes administrativas. Fue colonizado, resistió oleadas de invasiones, generó resistencias y, con los siglos, se convirtió en un crisol de culturas y en una singularidad europea, dando lugar a mitos y narrativas -algunos ciertos, otros fabulados-, que captaron la atención de viajeros y escritores que la convirtieron en la Shangri-La de Occidente. Superada la época romántica, la actualidad y la perspectiva nos permite acuñar los valores que han mantenido más o menos cohesionada a una comunidad que sigue siendo singular en Europa, a pesar de esos códigos culturales y sociales que nos uniformizan y nos convierten en replicantes de modelos prefabricados a lo largo del planeta. Ubicados en el sur de Europa, cada vez somos más europeos, a pesar de la paradoja de esta afirmación.

Durante las últimas décadas nos consideramos, a veces con cierta soberbia, el ombligo del mundo. En 2015, Serge Portelli, magistrado de la Corte de Apelación de Versalles, leyó en público un manifiesto por la paz en Euskal Herria, señalando que se trataba de “el último conflicto armado en Europa”. En esa época, Kiev lanzó una ofensiva contra los territorios de Dombás, tras el golpe de Estado de Ucrania de la élite neoliberal europea, el conocido como Euromaidán, anunciando una nueva brecha. El lema del territorio vasco como el último reducto bélico de baja intensidad, pasó a las anécdotas de la historia. Somos parte de Europa, indudablemente, pero apenas el 0,20% de su territorio, el 0,43% humano. También el 0,49% territorial de la Unión Europea, el 0,71% de su población. Euskal Herria tiene la superficie de Eslovenia, el doble que Líbano o el triple que la Palestina arrasada. Y los mismos habitantes que Puerto Rico, Moldavia o Namibia, tres veces los de Luxemburgo. Añadir que la Unión Europea es el 5.6% de la población mundial, que su edad media es de 44.7 años y que su índice de natalidad es de 1,24 mientras el planetario llega a los 2,27. Una sociedad envejecida, camino de convertirse en un reducto nostálgico de aquello que fue, gracias, sobre todo, a la colonización.

Hoy, en ese reordenamiento mundial, Europa, y con ella quienes la disputamos un espacio de dignidad, se ha convertido en un territorio secundario, en gran parte debido a su papel subordinado a la que fue su colonia estrella, los Estado Unidos. Durante años, fue modelo susceptible de exportación: menores desigualdades que en otros lugares del planeta, calidad de vida, sanidad, educación, alta esperanza de vida, diversidad para el ocio… el eufemístico estado del bienestar. Evitábamos sumergirnos de dónde venían los parabienes. Un pequeño espacio planetario que se había convertido en la pirámide de una organización social aparentemente equilibrada y avanzada.
Las raíces, sin embargo, ensombrecían los logros. Europa se había convertido durante siglos en la primera potencia mundial. Construida sobre los rescoldos de las guerras, fue un producto genuino de ellas. Centenares de conflictos armados internos construyeron la “diversidad” europea. Jamás hubo en el planeta un espacio tan bélico. Guerras dinásticas, de conquista, religiosas, supremacistas. El estado natural de Europa ha sido la guerra, y su extensión al planeta. Que nadie se extrañe de las decisiones de la Unión Europea en elevar su producción armamentística y volcar sus misiles hacia supuestos enemigos. No sabe hacer otra cosa.

Esa permanencia levantisca le dio la superioridad planetaria que acudió de su armamento, del inicio de la industrialización, del control de las vías marítimas, apoyada por una religión monoteísta que se convirtió en azote del diferente, elevando a la máxima categoría el racismo. De esos mimbres surgió la colonización europea del planeta, decenas de genocidios en nombre de un color, de un dios construido a medida, de unas elites extractivas ávidas de multiplicar sus beneficios. Las mayores matanzas mundiales de la historia fueron provocadas, precisamente, por Europa. Y no únicamente por Hitler, más recientemente. Hoy, con un territorio ya esquilmado en siglos anteriores, Europa sigue debiendo su posición al expolio del resto del planeta. Sin embargo, en una crisis de crecimiento, de sobreacumulación, de agotamiento de los recursos, en los límites superiores del neoliberalismo por encontrar nuevos nichos, su alter ego (EEUU) le ha relegado a un papel subsidiario. Es la competencia y la sumisión.

Y esta carrera en la privatización del Estado, las instituciones han dejado de funcionar. Lo hemos percibido con las tendencias de Macron, Merz. Von der Leyen y otros, por cierto, cada uno con su propia agenda. Europa no se ha parado a pensar y recapacitar su posición en el nuevo orden mundial, sino que, por el contrario, ha vuelto a las andadas, a construir un enemigo a su medida, (Rusia, como lo concibieron Napoleón o Hitler) para regocijo de sus elites. La guerra, el armamento, describen que ese ADN está vivo. Lo acaba de demostrar en el apoyo al genocida Netanyahu, como lo hizo entre las negociaciones de Turquía de marzo de 2022 entre Ucrania y la Federación de Rusia, cuando pactado un acuerdo de paz, EEUU y la Unión Europea lo vetaron apostando por la continuidad de la guerra.
El racismo, el colonialismo y el supremacismo nunca abandonaron a Europa. Su pasividad frente a Tel Aviv, incluso tras el tiroteo israelí a la delegación diplomática (incluida Francia y España), nos muestra que comparte esas claves de limpieza étnica. La que propone Von der Layen para expulsar a migrantes a otros países. Renegamos de esta Europa que trata a al pueblo como a un negocio, con el consiguiente excedente humano. Pero para bien y para mal, somos europeos. Nos toca con las fuerzas de esa comunidad que nos hace fuertes, revertir Europa y repensar el planeta en clave de humanidad.

 

 

 

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domingo, 6 de febrero de 2022

Entrevista a Toni Padilla

La semana que culmina nos trajo una gran alegría en el tema futbolístico; el Athletic de Bilbao derrotó y eliminó al Real Madrid. O sea, un equipo canterano en el que no militan jugadores extranjeros ha terminado por demostrar que en el futbol nada está escrito y que presentarse en la cancha con un equipo español entre comillas en que que la mayoría de los titulares provienen de ligas de otros países no garantiza absolutamente nada.

Es precisamente en ese tenor que traemos ante ustedes desde Naiz esta entrevista en la que se habla de futbol, de geopolítica y de identidad.

Adelante con la lectura:


«La historia nos enseña que todo cambia y que el fútbol siempre es un escenario»

Toni Padilla | Periodista y escritor | Responsable de la sección de deportes del diario ARA durante más de una década, Toni Padilla también colabora en Gol Televisión, Movistar+, Catalunya Radio, RAC1 y TV3 y es uno de los fundadores de Panenka. En NAIZ charlamos con él en torno a su última publicación: «Un historiador en el estadio»

Beñat Zarrabeitia

En su nueva obra, Toni Padilla combina sus dos principales pasiones, «el periodismo y la comunicación con la historia». «Yo siempre me defino como periodista e historiador frustrado», dice el catalán. «No acabe la carrera, antes de apuntarme al último curso me salió la oportunidad de firmar mi primer contrato como periodista y como íbamos cortos de dinero me quedé con él». Comenta que sus dos grandes fijaciones siempre han sido cómo usar el fútbol para contar historias o al revés, «y el libro pretende un poco eso, usar el fútbol como excusa para hablar de conflicto históricos y actuales».  

La obra está centrada en el siglo XX, periodo en el que el fútbol se convierte en el fenómeno de masas que conocemos, pero abarca 40 historias desde 1860 hasta nuestros días: un hecho social, cultural e histórico que permite contar lo sucedido en diferentes sitios del mundo.

Cada capítulo se refiere a un club de fútbol que existe o existió y que está ligado a un conflicto. Hay uno del siglo XIX, casi todos son del siglo XX y también los hay del siglo XXI. Las más modernas se refieren a las manifestaciones contra el gobierno chino en Hong Kong o a la también relativamente reciente guerra en el Donbass. Asimismo, sale el conflicto del Alto Karabaj, que se ha alargado en diferentes contiendas, estábamos inmersos en el proceso de redacción del libro se produjo la ofensiva azerí que, entre otras cosas, provocó que Azerbaiyán recuperase el control sobre la ciudad de Agdam tras haberla perdido en los noventa, un enclave en el que tenía su sede el Fk Qarabag, otro de los protagonistas del libro. La historia va cambiando, al final, me da la sensación de que cuando un país atraviesa una época de cierta estabilidad parece que las cosas van a estar siempre así cuando los procesos históricos demuestran que los cambios son constantes. No hay más que ver cómo a clubes relativamente importantes en tiempos recientes, la historia les ha pasado por encima. El caso más significativo es el del Shakhtar Donetsk, que ganó una UEFA en 2010 contra el Werder Bremen o llegó a cuartos de la Champions con un equipo muy consolidado, pero, de repente, estalló la guerra y lleva ya bastantes años jugando como club exiliado porque no puede jugar en el Donbass debido al conflicto que se está produciendo allí. La historia nos enseña que todo cambia, todo fluye y que, al final, el fútbol siempre es un escenario.

El libro lo que pretende también es responder a esos comentarios que siempre recibo y que me dicen que  «no mezcles fútbol y política». Y yo lo que digo es que no tengo intención de mezclar nada, yo quiero contar las cosas como son. Si a alguien le gusta un fútbol despolitizado, lo respeto y me parece incluso que puede ser muy noble, ya que jugar únicamente por pasión podría ser muy bonito, pero no es así. El fútbol está politizado por los de arriba y por los de abajo, por los que mandan y por los que no mandan, por los poderosos y por los más pobres. Si alguien no lo quiere ver es su problema. Es un tema que hemos vivido nosotros con las finales entre el Athletic y el Barça, la gente decía que «es que politizáis el fútbol» porque se iba a pitar el himno. A mí me parece lícito que alguien esté en contra de que se abuchee un himno pensando que hay otras formas de protestar, pero el primer acto político es que haya un himno o que la competición se llame Copa del Rey. Podría ser la Copa de la Federación, como ocurre en Inglaterra, o la Copa de España, igual que pasa en Italia, pero aquí es Copa del Rey y eso ya es un acto político. De repente, vemos a gente que únicamente ve la politización cuando atacan sus ideales, cuando la realidad es que está presente de manera constante, incluso con símbolos muy evidentes como la existencia de un mundial de selecciones que casi siempre representan a entidades políticas.

Ha optado por relatos muy poliédricos: se ha adentrado en la parte más romántica y mística de los relatos para encontrar también flagrantes contradicciones.

Yo creo que somos nosotros y nuestras contradicciones y el fútbol nos lleva a eso, a tenerlas. Una de las cosas que más me obsesionaba era cómo contar las historias. Hay libros muy buenos sobre deporte o fútbol ligados a procesos históricos, pero que escritos por la óptica de un historiador pueden ser excesivamente académicos. Me he tomado la licencia de utilizar la primera persona, algo que siempre genera un poco de polémica. Yo entiendo que si he ido a un campo, me he encontrado con un aficionado radical que ha estado en peleas y al verlo me acojono un poco o al cruzarme con los ultras del Ferencvaros húngaro me he sentido en medio de una manifestación neonazi en la que pienso que «aquí voy a pillar», la mejor forma de contarlo es hacerlo en primera persona. He intentado que sea un relato coral, con voces de futbolistas, entrenadores, periodistas, aficionados o expertos. En los temas en los que ya no queda nadie vivo he querido hablar con un historiador para contextualizarlo y que los capítulos sean más poliédricos y tengan más corazón.

Da la impresión de que ha buscado rutas secundarias. El equipo más conocido sobre el que ha escrito es el Bayern, pero el resto son rutas alternativas.

Es cierto. El único debate que hubo con la editorial fue en torno a la opción de introducir algunos clubes más famosos. Para hablar de países con una gran tradición futbolística he elegido a entidades muy pequeñas, en Argentina he utilizado el Atlanta o en Brasil he hablado de un club que ya no existe como el Radar para tratar la historia del fútbol femenino. Podía haber elegido el Vasco de Gama o el Botafogo, pioneros en la lucha contra el racismo, o al Corinthians por su Democracia Corinthiana. Sin embargo, tenía ganas de que quedase muy equilibrado, que el lector encontrarse historias de todas las décadas, desde clubes muy poderosos hasta más modestos o amateurs, fútbol masculino y fútbol femenino.

Me he ido por caminos un poco más secundarios, en parte, porque hay algunos clubes muy fascinantes como el Celtic, Corinthians o Sant Pauli cuyas historias las han contado muy bien otros periodistas e historiadores y no quería ser repetitivo. Como homenaje a grandes maestros como Simon Kuper con su «Fútbol contra el enemigo», no quería hablar de cosas que gente cómo él las ha relatado de forma brillante. He buscado esas otras autopistas para mostrar que el fútbol es tan bonito que en cualquier rincón del mundo hay historias que valen la pena. Si yo te digo ahora, fríamente, que te voy a contar la historia del campeón de Jordania, la gente va a pensar que ese tío es un loco, pero el capítulo merece una oportunidad porque se podrá aprender mucho sobre un Estado tan complejo. Se basa en mi experiencia, tuve la suerte de estar ahí y, nada más llegar, el taxista que pillé en el aeropuerto y luego me llevó por todo el país me dijo que «los jordanos no existen, somos todos palestinos». De repente, te encuentras con que tú, desde tu casa, crees que sabes lo que hay en un lugar como Jordania y cuando llegas allí te das cuenta de que no tienes ni la más remota idea.

La mayoría de la gente no sabe, por ejemplo, que en Líbano hay un equipo de Hezbollah

El Al Ahed. Yo también tarde mucho en descubrirlo, saber que un partido político, organización de lucha que para muchos Estados como EEUU o Israel es terrorista, tiene un equipo que gana la liga te sorprende mucho. Esto es algo que te habla de cómo se politiza el fútbol. Han fichado a jugadores extranjeros, ha habido un entrenador español como Daniel Giménez, y ellos únicamente piensan en el fútbol. Es algo muy interesante, ver cómo gente que llega a un sitio mediante una oferta de trabajo, comienza a ver símbolos como las imágenes de los mártires y pasa a ser un agente político. Les aconsejan que no digan una cosa u otra porque podía molestar a los militantes, la verdad es que algunas cosas darían para una serie de humor. Un Ted Lasso en Oriente Próximo.

40 historias marcadas por conflictos, algunos netamente bélicos, también de identidad, raza o género. En el caso catalán aparece el Júpiter, pero ¿en algún momento ha tenido la tentación de incluir al Barcelona, Espanyol o Girona en ese otoño de 2017?

Sí, el debate existió porque la editorial me planteó la posibilidad, pero admito que creo que lo dejé fuera por pereza. Yo me pasé aquellos días escribiendo dos páginas sobre el tema y el libro lo entendía como un punto de fuga. El hecho de tener que escribir algo relacionado con el Barcelona, mentalmente me hacía decir que no, la obra debía ser un refugio respecto a la actualidad deportiva de un club que ha marcado mi vida personal durante los últimos 14 años y ya me tocó hacerlo lo suficiente el 1 de octubre. Un día que fue horrible para trabajar porque la última cosa que yo quería hacer era tener que cubrir un partido entre el Barça y el Las Palmas. Además, había otra cosa, yo había planteado la obra basándome en grandes conflictos que han marcado mucho la historia y que todos tienen el denominador común de que son sitios en los que se ha producido incidentes graves o guerras con gente que ha muerto. Entendía que poner el caso catalán era sacarlo un poco de su contexto, ya que el problema y el debate están ahí pero afortunadamente aquí nadie ha perdido la vida. También me planteé la cuestión escocesa, pero tampoco lo puse.

En el Estado español he trabajado los casos del Júpiter y la dictadura de Primo de Rivera y el de la Unión Española de Chile. Era un punto que quería que saliese, tuve la oportunidad de ir a Santiago de Chile y creía que tenía un mensaje muy bueno para los nacionalistas españoles recalcitrantes, que muchos de ellos están ahora en contra de la inmigración, y decirles que toda nación o pueblo, sea Estado o no, ha emigrado y que los españoles también lo hicieron. La historia de cómo se vivió la Guerra Civil española en Chile me pareció muy significativa. Quería darle centralidad porque en los últimos 100 años vemos cómo cada vez más gente tiene que escapar de sus países. Cuando se habla la cuestión de las fronteras, de acoger o no a refugiados y migrantes, cabría decir que eso también nos pasó a nosotros. A ver si así cambia un poco la perspectiva.

La cuestión de los refugiados y el exilio es una temática recurrente en el libro, ha mencionado al Shakhtar, pero también cuenta las historias del Panionios o el Anorthosis...

El Panionios con una guerra de 1921, el Anorthosis con un conflicto de 1974 y el Shakhtar con una contienda actual, siempre ha habido refugiados. Yo no sé cómo acabará la cuestión en el Donbass, no tengo una bola de cristal y mi trabajo es contar el presente y el pasado, del futuro no quiero hablar porque no forma parte de mis atribuciones, pero sí que ves un fenómeno que se repite: mucha gente marcha de su casa pensando en que va a volver. Estoy convencido de que en el Shakhtar piensan eso, pero desconozco si eso ocurrirá. Lo que sí que sé es que en 1974, tras la invasión turca, debido a la importancia estratégica de su puerto, casi toda la población de Famagusta, entonces la segunda ciudad de Chipre con un 70% de población griega, se llevó la llave de su casa pensando que iba a volver. Sin embargo, todavía no han vuelto. La nueva generación de hinchas del Anorthosis ha nacido en Limasol o Nicosia, no ha estado nunca en Famagusta, aunque la han podido ver desde la distancia, y siguen pensando en regresar pero esto es algo que se ve muy lejano.

La historia del Panionios es tremenda porque actualmente todavía para hablar de la identidad de muchos helenos hay que hablar de esa trágica guerra de 1921. Hablo de dos clubes griegos refugiados porque el Anorthosis es un club greco-chipriota con una identidad nacional griega y pasaporte chipriota. Eso en el marco de un país rarísimo, ya que cuando nació nadie quería su existencia, los chipriotas lo que querían era unirse con Grecia, lo que se conoce como la «enosis», pero les obligaron a tener un estado independiente. Es curioso lo que pasa en Europa, hay gente que quiere crear un Estado independiente y no les dejan, los chipriotas querían unirse con Grecia y les obligaron a tener un Estado independiente.

Hablar del exilio y pueblos que se expanden por el mundo es hacerlo del Erbil kurdo.

Es una tierra complicadísima. Hay dos capítulos que más o menos hablan de esta zona: el del Erbil y el del Assyriska sueco, el equipo de los asirios o los caldeos. Una de los grupos nacionales más antiguos del mundo, para el que existen problemas a la hora de definirlos concretamente, y que sufrió el intento de genocidio por parte del Estado Islámico. La historia del Assyriska es complicadísima, un club escandinavo fundado por un grupo nacional sin Estado que se extiende por Irak, Siria y Turquía, que son cristianos pero no de las sensibilidades que nosotros conocemos y encima se encuentran divididos entre ellos, hablando una lengua que es más antigua que cualquiera de las latinas y que han padecido mil conflictos.

En el caso de los kurdos es un poco lo mismo, cuando pude trabajar el tema del Erbil, había acabado la violencia y era un buen momento, decían que iban a ser el Dubai de la zona. Sin embargo, la violencia volvió y se reprodujeron las divisiones internas entre los kurdos. Desde la distancia, pensamos que son un grupo uniforme, pero hay muchas diferencia políticas, regionales o religiosas. Es una zona que me apasiona, aunque lea mucho sobre ella o la haya visitado, necesitas mucho más para entenderla. A veces, me da rabia que alguien en un único tuit te intente contar la realidad de un país porque cuando vas allí, rascas y aparecen más capas, te sientes más ignorante pero también más fascinado. Al final, es lo que nos pasa también a nosotros, cuando alguien llega a Barcelona o Bilbao con una idea muy clara y piensa que aquí todo es sangría, paella o felicidad, le empiezas a hablar de los mil conflictos, las guerras, las lenguas, los dialectos o el concepto de identidad y se sorprenden. Esto es algo que pasa en todo el mundo y el fútbol es una gran arma para contarlo.

También figuran conflictos como el irlandés, a través de la historia del Derry City, el equipo del norte que tuvo que integrarse en la liga de la República de Irlanda. Algo que reafirma su identidad nacional pero que tuvo que exiliarse competitivamente debido a la persecución unionista.

Sí, es muy curioso. Me gusta coleccionar mapas antiguos, ves uno del Imperio Austrohúngaro en 1910 y los nombres de las ciudades no se parecen en nada porque cada una de ella se podría pronunciar en rumano, alemán, húngaro o yidis. En Derry podemos comprobar la importancia de los nombres, ya que la ciudad oficialmente es Londonderry, denominación claramente unionista, pero la mayoría de la gente forma parte de la comunidad republicana es Derry. A la gente de la ciudad le gustaría tener el pasaporte irlandés y que toda la isla fuese una, pero todavía no lo han conseguido políticament. Algo que, entre comillas, sí que ha logrado su equipo de fútbol. Un club que pugnaba por los títulosy que tuvo que dejar de jugar porque cada partido acababa en incidentes, tanto en casa como fuera. De hecho, estuvo a punto de desaparecer, algo que ya le pasó al primer gran equipo de la comunidad católica de Irlanda del Norte como fue el Celtic de Belfast. En su caso desapareció tras una fuerte agresión a sus aficionados en los años cuarenta durante un partido contra el Linfield. En protesta, dijeron que sin seguridad no competirían y no pudieron volver a saltar al campo. Con el Derry City casi sucede algo parecido, su estadio de Brandywell está en el Bogside, uno de los sitios más duros durante los Troubles, pero finalmente se llegó a un acuerdo para que pudiese jugar en la liga de la República de Irlanda.  Además, hace pocos años, el Institute, el equipo de la parte protestante de Derry, subió a Primera. Por tanto, tres años atrás, teníamos una ciudad europea en cuyo seno había dos clubes jugando en competiciones de dos países diferentes. Esto creo que es algo que no sucedía desde la existencia del Muro de Berlín, técnicamente Derry no está dividida en dos, no existe una frontera aunque lo parezca, y el río ejerce como línea divisoria. Me parece un viaje delicioso, cuando vas allí, escuchas las historias que la gente cuenta de los años setenta y se te pone la piel de gallina.

Cita el río como punto de separación en Derry, algo que también ocurre en la ciudad bosnia de Mostar: La voladura del puente sobre el Neretva supuso una de los hechos más símbolicos de la Guerra de los Balcanes, una destrucción que separó comunidades, evidencio la ruptura en una ciudad multicultural y que también afectó de forma notable al Velez Mostar.

Lo que también impacta mucho es cómo en ocasiones como hay símbolos que quedan ocultos en una buhardilla esperando poder volver. Tanto Mostar como Yugoslavia vivieron una época feliz en los setenta y en Bosnia hay cierto consenso de ello aunque no se considera que existiese una libertad plena. Hay mucha yugonostalgia, algo que casi responde a un estado anímico al recordar esos años en los que la gente se mezclaba, había rock & roll y buen fútbol. Sin embargo, de repente, estalló todo y lo que hizo la comunidad croata de Mostar, que hasta entonces animaba al Velez, es desempolvar los símbolos del Zrinjski. Un equipo que ya había existido, pero que desapareció en 1945. Así, 50 años después, un club muerto volvió a renacer. Deciden que no pueden apoyar más al Velez porque es un símbolo de multiculturalidad, de izquierdas y que sus enemigos también siente como suyo. Entonces optan por recuperar su club 100% croata y, además, debido a la ubicación del frente de la guerra, se quedan con el estadio, cambian su color rojo por el blanco, derriban un monumento con una estrella roja para instalar una cruz católica gigante y todo esto provoca que el Velez se quede muy desconectado. Al contar la historia de Bosnia podíamos referirnos a croatas, serbios y bosnios, pero aquí también figuras muy interesantes como esas personas que están en medio, las que quizá cuyo padre es bosniaco y su madre serbia. De hecho, en Mostar hay muchos croatas que siguen siendo hinchas del Velez.

Las fidelidades a un equipo son muy particulares y cuando generalizamos nos equivocamos. Por ejemplo, al hablar del Celtic contra el Rangers, se dice eso de católicos contra protestantes y es falso. No todos los protestantes son del Rangers, porque todas las familias escocesas son de herencia protestante. Por tanto, el resto de equipos también son protestantes entre comillas. En el Celtic, se definen como católicos porque esto es una formula que se decía antiguamente para diferenciar a quien tenía sangre irlandesa, pero la mayoría de sus hinchas diría que son ateos aunque en sus pubs mezclen fotos del Papa, el Che Guevara y el IRA. Muy católicos de ir a misa no son.

El Bayern es el club más conocido del libro: por un lado, están las referencias a las figuras de Elkan o Laudauer y, por otro, la resignificación del propio club gracias al trabajo de los historiadores. Una entidad que tampoco está libre de contradicciones como se ha visto en su reciente asamblea con la protesta de muchos hinchas en contra del acuerdo de patrocinio con Catar.

Es un club fascinante, son los que mejor han sabido encontrar un equilibrio entre fútbol moderno y tradicional, entre valores y el ganar. No es un equilibrio perfecto, lo que has mencionado de Catar es buena muestra de ello, la mayor parte de la entidad sigue en manos de los socios, aunque debido a la legislación alemana también cuenta con accionistas gigantes como Adidas, Audi o Allianz, todos ellos multinacionales con sede en Baviera. Es un equilibrio realmente curioso, lo ganan todo, son prepotentes a nivel deportivo, pero siempre pienso que podían ser mucho más imbéciles. Tienen una hinchada muy progresista, sus ultras están hermanados con los del Sant Pauli, y esas comparaciones que hace la gente con el Madrid no son reales, el Bayern es el Bayern. La afición no olvida los valores ahora que vuelve a subir la extrema derecha. Han decidido reivindicar que fue uno de los clubes que plantó cara al nazismo, que entre sus fundadores había muchos judíos, que su presidente Landauer fue una de las primeras las personas ligadas al fútbol que fue detenido por ser homosexual y en el Mundial de 2006 organizaron visitas al campo de concentración de Dachau para decir que es necesario tener memoria. Cuando podrían estar repitiendo una y otra vez lo buenos que son, van a la asamblea y le dicen de todo a Oliver Kahn y a los accionistas por el acuerdo con Catar. Me hubiera gustado ver algo similar en una asamblea del Fútbol Club Barcelona, donde existió debate con el tema de Catar pero que acabó asumiéndose como algo que tocaba. Sin embargo, en el Bayern casi acaban a palos, fue maravilloso en su caos.

Fuera de Europa también existen clubes de una trascendencia gigantesca en sus países, es el caso del Al Ahly egipcio, una entidad muy vinculada a lo que se conoció como la Primavera Árabe.

Cuando se produjo la tragedia de Port Said, con la muerte de los 74 mártires entre la hinchada del Al Ahly, al principio se habló de la violencia en el fútbol, pero hay que contextualizar. En una ciudad con bases militares, feudo del ejército, donde la afición del Al Ahly había sido clave para plantar cara a los villanos de Mubarak, aquello fue una venganza en toda regla. El papel de las hinchadas unidas, junto con la del Zamalek, para defender a los manifestantes que estaban en la plaza Tahir me parece una idea muy bonita con un final muy triste.

Para hablar con hinchas del Al Ahly tuve que hacer conexiones encriptadas porque querían proteger sus identidades, están asustados y hasta este año no han empezado a volver a los estadios. Constatando un poco la complejidad del momento, la mayor parte de esos aficionados eran jóvenes muy demócratas, pro-occidentales, poco religiosos y que defendieron esa plaza en la que confluyeron desde comunistas hasta los Hermanos Musulmanes, que luego tendrían el poder. Una muestra de dicha complejidad es algo que no sale en el libro, ya que ha pasado hace escasas semanas, es que otro de los grandes símbolos de Al Ahly como elemento de rebelión fue Mohamed Aboutrika. Su mejor jugador y gran opositor a Mubarak, defensor de la causa palestina aunque muy islamista, lanzó un discurso desde Catar como comentarista de Bein Sports en contra de los homosexuales y de las campañas en pro de los derechos que se realizan en el fútbol europeo. Al escucharlo, me dolía la barriga. El mismo Aboutrika que con sus manos manchadas de sangre intenta salvar la vida de los hinchas del Al Ahly que llegan acuchillados al vestuario del equipo tampoco encarna los valores de dichos aficionados. Fue un poco como la caída del Sah de Persia en Irán, primero estaban unidos, desde islamistas a comunistas, derribaron un régimen tiránico y después se pelearon entre ellos.

Hay sendas referencias al fútbol femenino, es muy especial lo sucedido con el Kerr Ladies en Inglaterra después de la I. Guerra Mundial, una experiencia que se percibe como una amenaza.

En ambos casos, también en el del Radar brasileño, se produce un hecho muy significativo: hay una norma escrita ex profeso contra el fútbol femenino. En Inglaterra, en diciembre de 1921 regresa la normalidad tras la I. Guerra Mundial, la Federación ve que el fútbol femenino está llenando estadios de 30.000 o 40.000 personas y ve peligrar el negocio del masculino. Entonces, crean una norma que dice que cualquier estadio que albergue partidos de mujeres quedará excluido de ser sede de la Primera División masculina. Estaban enviándolas a campos pequeños y consiguieron cortar de raíz una época dorada del fútbol femenino inglés. Un tiempo en el que equipos formados por obreras que trabajan en las fábricas en el refuerzo de la guerra y que empiezan a ir a los estadios para mostrar su valor. En Brasil, directamente aprobaron una ley en los años cuarenta cuando las mujeres empiezan a llenar campos. El impulsor fue Jose Fuzeira, un predicador loco que empieza a presionar al gobierno dictatorial diciendo que era una vergüenza que las mujeres estuviesen jugando en vez de haciendo hijos. El tipo era un fanático religioso, estaba como un cencerro y creía en la reencarnación de Juana de Arco en Judas Iscariote. Le hicieron caso y promovieron una ley que decía que las mujeres no podían participar en actividades deportivas que pusiesen en riesgo su salud. Esa era la excusa, para ellos el papel de la mujer era estar en casa, parir y cuidar de los hijos. Crearon ese falso mantra que decía que si las mujeres recibían un golpe practicando un deporte colectivo se iban a estropear y con esa ley se prohibió el fútbol femenino hasta los setenta. No obstante, el Radar de Río de Janeiro rompía la ley, jugaba partidos de fútbol-playa en Copacabana.

 

 

 

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lunes, 16 de diciembre de 2019

El Nazi Ucraniano Zozulya

Ahí está, lo hemos dicho con todas las palabras, que para eso existe la libertad de expresión, por mucho que la Ertzaintza esté en desacuerdo.

Y no, libertad de expresión no significa que unos estemos a favor del respeto a la dignidad humana mientras otros estén en contra. Lo primero es una opinión fundamentada en lo más ético de la sociedad, lo segundo es apología de las peores lacras que aun nos lastran.

Ahora bien, los seguidores de este blog -y sus detractores- tienen bien entendido que Españistán es diferente y que incluso ahora los militantes del nazismo están protegidos de cualquier tipo de acusación o criticismo pues son ahora considerados un grupo vulnerable.

Dicho lo dicho, les compartimos este suceso que involucra al jugador ucraniano fascista Roman Zozulya y que se denuncia desde el portal de Spanish Revolution:


Xan Pereira Castro

El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, se mostró en 2017 «orgulloso» de la afición del Rayo Vallecano, después de que rechazara el fichaje del jugador ucranio Roman Zozulya por su presunta filiación racista después de salir a la luz imágenes del delantero posando con simbología nazi y fascista. «Era un neonazi», ha dicho Iglesias. Aseguraba Iglesias que es «muy saludable» que los seguidores del equipo de Vallecas «no se lleven bien con un señor que, si eres homosexual o negro, considera que eres inferior».

Según el líder de la formación morada, Vallecas es «un barrio donde los derechos humanos son fundamentales, hay que respetar la dignidad de un equipo popular». Un grupo de hinchas del Rayo Vallecano se había manifestado contra el fichaje de Zozulya por su  filiación neonazi e Iglesias le mostró su apoyo. Incluso los empleados llegaron a reconocer que cometieron un error contratando a un futbolista cuyo militarismo nacionalista manifiesto contradice los valores de la comunidad que representa el Rayo. “Este es un barrio obrero, como nuestra afición”, repetían. En toda España no hay un club con más conciencia de clase.

“Él mismo se ha manifestado en Twitter”, explicaba en esa época Ángel Domíngez, presidente de la ADRV y la peña Planeta Rayista, “colgando fotos de Stepán Bandera, el más representativo de los colaboracionistas nazis ucranios de la Segunda Guerra; haciéndose fotos con el Batallón Azov; fotos con símbolos de Pravy Sektor, el grupo neonazi ucraniano… Él ha financiado estos colectivos. Debe ser consecuente con la información que traslada a través de las redes”.

Tras la polémica, Zozulya explicó que era defensor del ejército ucranio en el conflicto con los prorrusos, pero negó que simpatizara con el nazismo. “Si algo así pasase en España, no dudarían en defender a su país”, se justificó, a la vez que afirmó que temía por la seguridad de los suyos. “El fútbol es mi vida, pero si tengo que elegir entre el fútbol y mi familia, la decisión es bastante evidente”. En el verano de 2017, el delantero fichó por el Albacete, donde ha encontrado su sitio. Este domingo era la primera vez que pisaba el estadio vallecano, ya que en el curso anterior que ambos equipos coincidieron (2017-18) se había quedado en casa para evitar problemas.

Tras su frustrado pase al Rayo por su filiación fascista, Zozulya volvía a su club de origen, el Betis, y desde ahí acabaría fichando por el Albacete Balonpié.

Suspendido por cánticos antifascistas

Ayer, el partido entre el Rayo Vallecano y el Albacete se suspendió en el descanso con 0-0 después de que la afición local definiese a Román Zozulya, delantero ucranio del Albacete. “¡Zozulya eres un nazi!”, ¡Puto nazi! o “¡fuera de Vallecas!”, coreó parte de la afición franjirroja durante la primera mitad del encuentro. En el descanso, ambos equipos decidieron no volver al césped y el árbitro procedió a la suspensión, la primera en un partido de LaLiga por insultos.

Durante el choque, Zozulya se mostró tranquilo, en apariencia ajeno a todo el ruido. Cuando su equipo enfilaba los vestuarios, el ucranio acercó la mano a una oreja como respuesta a los cánticos. Mientras, Néstor Susaeta, exjugador del Rayo, pedía prudencia a los aficionados. “Yo ya he parado dos veces, haced lo que creáis necesario”, decía el árbitro a los jugadores del Albacete mientras todos se retiraban.

Durante toda la semana previa, desde el Rayo se pidió a la afición que respetase al jugador. “Solo pido respeto para Zozulya. Cada uno puede opinar, pero con respeto. Si Vallecas tiene que opinar, que lo haga con respeto. Solo me importa que Zozulya es un buen delantero, el resto no me interesa”, declaró Paco Jémez, entrenador rayista.

Los cánticos en Vallecas arreciaron desde el principio, provenientes sobre todo del fondo donde se ubican los Bukaneros, los aficionados de izquierda del Rayo.

Nunca se suspendió por insultos racistas

La suspensión sienta un precedente, algo que no sucedió anteriormente con los cánticos racistas a jugadores como Eto’o, Ronaldo, Dani Alves e Iñaki Williams.

Dani Alves y Neymar han sido víctimas de situaciones racistas con los plátanos. Y de los plátanos a los monos, una forma vejatorio en la que los fascistas llaman a los jugadores negros. «Eres un mono, Marcelo eres un mono», es el cántico que ha tenido que escuchar en más de una ocasión el segundo capitán del Real Madrid.

Paulao tuvo que escuchar como su propia afición le insultaba cuando estaba en el Betis, a Kameni fue la afición radical del Atlético de Madrid la que le dedicó un «Salta la valla, Kameni salta la valla».

Y todavía hay más en el mismo fútbol español. En un partido entre el Elche y el Granada se vivió un episodio para el olvido en el que Nyom fue insultado por la grada del Martínez Valero. Los cánticos racistas acabaron con la paciencia de un Nyom que lanzó el balón a los aficionados, siendo castigado por ello con una tarjeta amarilla.

El exbarcelonista Samuel Eto’o, tanto en su etapa como jugador como tras colgar las botas, se ha mostrado como un gran activista contra el racismo, y lo demostraba sobre el campo. En un encuentro entre el Barcelona y el Zaragoza, cansado de los insultos de carácter racistas, Eto’o decidió abandonar el campo y a él se sumó Ronaldinho. Entre el árbitro de aquel choque y Rijkaard les convencieron para que continuasen jugando. En el Coliseum Alfonso Pérez recibió insultos racistas que acarrearon una multa de 6.000 euros al Getafe.







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sábado, 18 de noviembre de 2017

Cospedal y Cipollino

Fácil de provocar, fácil de engatuzar.

La insoportable Dolores Cospedal ha pagado los platos rotos tras la insistencia por parte de Madrid de culpar a Moscú por el proceso independentista catalán.

Lean ustedes esto que dio a conocer El Diario:


"¿Desde cuándo saben que Puigdemont tiene relaciones con Rusia?", pregunta la ministra

La agencia de noticias rusa Sputnik  ha difundido este viernes una broma de la que ha sido víctima la ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal, en la que dos humoristas que se hacen pasar por miembros del Ministerio de Defensa de Letonia le informan de que el expresident catalán Carles Puigdemont es un espía ruso apodado Cipollino.

En el vídeo de la conversación, recogido por Europa Press, el humorista ruso Alexéi Stoliarov se identifica como el ministro letón de Defensa y se ofrece a Cospedal a compartir con ella información de los servicios de inteligencia de Letonia sobre el papel de Rusia en el conflicto catalán.

Entre otras cuestiones, informa a la ministra española de que el expresident Puigdemont trabaja "para la Inteligencia rusa desde hace tiempo" y que su apodo es Cipollino. Asimismo, le indica que el 50% o de los turistas rusos que viajan a Cataluña son, en realidad, "del servicio especial de Rusia". "¿El 50%?", pregunta incrédula Cospedal.

En varios momentos de la conversación, en la que también interviene el humorista Vladímir Kuznetsov, se ofrece la ayuda de Letonia, incluida la participación del Ejército, y la colaboración para abordar la información lograda por los servicios secretos de países vecinos y Ucrania con el objetivo de evitar que la situación en Cataluña termine en un escenario similar al de Donbás en Ucrania.
Ayuda militar letona

"Quisiera que lo tomara en serio. En cualquier caso estamos dispuestos a apoyarles con el desplazamiento de nuestro Ejército en el territorio de Barcelona en plazos muy cortos", le dice el humorista a la ministra, que a lo largo de la conversación agradece la información recibida y se compromete a trasladársela al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, con el objetivo, incluso, de un posible encuentro personal.

Sobre la situación en Catalunya, la titular de Defensa señala en la conversación que está "algo más controlada" y recuerda que las "mentiras" del independentismo catalán se "están desenmascarando en toda Europa". "Pero es importante que se conozca toda la verdad", dice sobre la posible colaboración rusa con el ex Govern catalán.

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viernes, 5 de mayo de 2017

Kiev Recurre a Privilegio Madrileño

Durante lustros el régimen borbónico franquista ha utilizado un doble rasero con respecto a las herramientas con la que las instituciones supranacionales europeas han dotado a sus estados miembros. Mientras que por un lado se niega a aplicar medidas humanitarias con respecto a los presos políticos vascos como lo son el descuento en las condenas por el tiempo pasado en el sistema carcerlario de otro país, el acercamiento a sus lugares de origen o la reducción de condenas evitar lo que es caracterizado como cadena perpetua, por el otro, se aprovechan de las euroórdenes para hostigar a los represaliados políticos que se refugian en otros países para escapar de la inquisición.

Pues bien, ahora otro régimen fascista recurrirá a estas euroórdenes para exportar medidas represivas: Ucrania.  Y claro, para ello recurre al mismo artero artificio al que han recurrido los españolazos durante tanto tiempo, acusar de terrorista a todo aquel que se atrevar a oponer cualquier tipo de resistencia en contra de sus designios supremacistas.

Lean ustedes este reportaje dado a conocer en Público:


Kiev ha pedido a la Unión Europea la detención y extradición a Ucrania por “terrorismo” de 50 militantes antifascistas -siete de ellos españoles- por participar en un acto solidario en la región de Donbass, bajo control ruso.

Joan Cantarero

De “acto terrorista” ha calificado el gobierno ucraniano la visita cursada por un grupo formado por medio centenar de militantes comunistas europeos, que ha participado en la “Caravana Antifascista al Donbass”, desde el pasado 29 de abril hasta hoy 5 de mayo.

Tal iniciativa ha sido calificada por las autoridades ucranianas como “una violación de sus fronteras” y por lo tanto consideran a sus participantes como autores de un delito de entrada ilegal en su país con fines criminales. En la actualidad la región del Donbass está bajo control de las autoridades rusas, aunque el ejercito ucraniano mantiene una tensión bélica sobre las principales ciudades para intentar recuperar este territorio.

En este contexto de solidaridad con los habitantes de la región se organiza esta caravana desde hace tres años, impulsada por el grupo musical “Banda Bassotti”, todo un referente de la izquierda italiana y europea. A estas caravanas se han sumado otras organizaciones como la Brigada Rubén Ruiz Ibárruri, de Madrid y la Unión Sindical de Base, de Italia, que aportan nuevos integrantes.
Un viaje de riesgo

Para acceder a la zona de conflicto los participantes de la caravana han de viajar hasta Moscú y de allí desplazarse posteriormente hasta Rostov en avión. Una vez en el destino les aguarda un convoy para iniciar el último tramo hasta las ciudades a visitar, como Lugansk, Donestck, Stajanov o Gorlovka, cargados de medicinas, juguetes, alimentos, ropa de abrigo y calzado. Durante su estancia se presta ayuda personal, médica y entretenimiento para sobrellevar el día a día.

Detener a la eurodiputada Eleonora Forenza

En este sentido las autoridades ucranianas consideran que tal iniciativa solidaria supone una entrada ilegal en su territorio. Por esa razón solicitan a la Unión Europea la detención y extradición inmediata a Kiev a todos los participantes en esa visita “a la región temporalmente ocupada de Donbass” para “ser procesados por violación de la legislación antiterrorista ucraniana”.

En esta ocasión el Ministerio de Exteriores de Ucrania envió el pasado 28 de abril un escrito a las autoridades italianas muy exigente y difícil de atender. El gobierno de Ucrania sabía que, entre los integrantes de este grupo plurinacional formado por comunistas italianos, españoles, británicos, griegos y alemanes, se encontraba también la eurodiputada italiana Eleonora Forenza, portavoz de cultura y comunicación de Refundazione Comunista y miembro del Grupo de Izquierda Unitaria del Parlamento europeo, donde están integrados los cuatro eurodiputados de Izquierda Unida.

En la misiva oficial -según un comunicado hecho público por la portavoz de exteriores de Kiev Maryana Betsa- “pedimos a las autoridades italianas que la arrestaran [a la eurodiputada] y al resto del grupo antes de llegar físicamente al Donbass”.

Los 50 participantes en esta tercera edición de la Caravana Antifascista al Donbass llegaron esta mañana a Moscú, tras finalizar los nueve días de estancia en la zona de conflicto. A lo largo del día el grupo se dividirá para viajar cada a uno a sus respectivos destinos. Coincidiendo con ello el gobierno ucraniano ha reclamado a los gobiernos europeos la detención de todas los participantes “nada más lleguen a sus respectivos destinos”, que están previstos para hoy, según ha podido saber este periódico.





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martes, 7 de febrero de 2017

Acerca de Roman Zozulya

El blog Marxismo-Leninismo ha dado a conocer este texto que ha sido enviado a los seguidores del equipo de futbol español Rayo Vallecano tras darse a conocer las consecuencias de su negativa al fichaje del jugador ucraniano Roman Zozulya:


Compañeros.

Nosotros, los comunistas ucranianos de la Unificación Borotba, expresamos nuestro agradecimiento por vuestra posición de principios con respecto al futbolista ucraniano Roman Zozulya.

Efectivamente, R. Zozulya es un nacionalista ucraniano que nunca ocultó sus convicciones, ya que en Ucrania actual esto sólo le ayudó en su carrera. El apoyó el golpe en Kiev, en el cual los hinchas de extrema derecha de los equipos del fútbol ucraniano formaban parte de los grupos de choque. El club de futbol “Dnepr” al que pertenecía Zozulya es propiedad de uno de los mayores capitalistas ucranianos, Igor Kolomoisky, quien subsidió a los hinchas neonazis, responsables de la matanza del 2 de mayo del 2014 en Odessa y otros numerosos crímenes sangrientos.

Zozolya todos estos años apoyó la guerra contra el Donbass, haciendo colectas para el ejército y los batallones nacionalistas. Se filmó en el video promocional del batallón “Azov”, ampliamente conocido por su ideología nazi y racista, que ahora forma parte del Ministerio del Interior. Vadim Troyan, uno de los líderes del “Azov”, dirige actualmente la policía nacional. En este video Zozulya llama a continuar la guerra hasta la victoria final.

También tomó parte en el acoso y persecución del conocido veterano del fútbol ucraniano Victor Leonenko. Después de enterarse que Leonenko criticó su juego en un partido, Zozulya publicó en su Fb una foto de Victor con la cinta de San Jorge – símbolo de la Victoria en 1945 – acompañado de la pregunta ¿porqué no es movilizado al ejército? Y por último: Zozulya nunca ocultó sus simpatías por S. Bandera – líder de los colaboracionistas de OUN, fieles admiradores de la dictadura de F. Franco.

La izquierda ucraniana conoce y respeta la historia de “Rayo Vallecano”, un club con tradición de espíritu de clase del conocido barrio obrero de Madrid. Sabemos que los aficionados del “Rayo” durante muchos años desarrollaban iniciativas sociales y brindaban solidaridad y apoyo a los que luchaban contra la explotación y discriminación, así como rechazaban a los nazis en las calles de la capital. Vuestro acto, que puso en su lugar a R. Zozulya, tiene mucho significado para los comunistas ucranianos que resisten al régimen más derechista de Europa actual. Después del Maidan las organizaciones comunistas fueron perseguidas y brutalmente excluidas de la legalidad política. Algunos militantes fueron asesinados, los locales de los partidos destruidos, muchos activistas detenidos y maltratados, otros fueron víctimas de los ataques de la extrema derecha, muchos tuvieron que abandonar el país o pasar a la clandestinidad.

La ley de la “descomunización” permitió oficialmente ilegalizar los partidos comunistas, la simbología de izquierdas y la misma ideología como tal. Miles de los monumentos de la época soviética de gran valor histórico-cultural fueron destruidos. En el centro de Kiev fue vandalizada la tumba colectiva de los obreros de la fábrica “Arsenal”, asesinados por los nacionalistas durante la revolución. Se cambiaron los nombres a centenares de calles, plazas, ciudades y pueblos que llevaban nombres de destacados revolucionarios y partizanos antifascistas.

Las reformas neoliberales y el monstruoso aumento del costo de productos y servicios, consecuencia de los préstamos usureros del FMI, han arrojado a millones de personas a la miseria y a la migración. Irónicamente, el club “Dniepr” donde jugaba Zozulya pronto se va a cerrar, ya que su dueño, el oligarca Kolomoisky (que aumentó su fortuna gracias a la guerra civil) no quiere pagar sus deudas, incluidos los entrenadores españoles.

Estas son las consecuencias del poder de los nacionalistas. Vuestra protesta contra el reaccionario Zozulya ayuda en la lucha contra este régimen. Los nacionalistas ucranianos están indignados con vuestra actitud – los mediass de la derecha presentan a los aficionados del “Rayo” como agentes de Moscú y gente inculta e ignorante de un arrabal obrero, influenciada por la propaganda comunista. Pero hay mucha gente que comprende que en España muchos ven en la protesta contra Zozulya una sonora bofetada al extremismo y el rechazo al chovinismo y militarismo.

Somos conscientes que sobre vosotros hoy se ejerce una enorme presión. Se hace uso de la calumnia y distorsión de los hechos, se intenta camuflar la ideología real de Zozulya y presentar a los “Bucaneros” como delincuentes peligrosos – cuando es el régimen ucraniano quién llegó al poder gracias a los hinchas de la extrema derecha que asesinan y violan en la guerra del Donbass. Comprendemos, que los propietarios de vuestro club piensan en su beneficio y que se unirán a esta presión junto a los capos de la asociación de la Liga del fútbol y la prensa, que miente sobre los hechos de la tragedia ucraniana. Pero estamos convencidos que vuestra justa causa, que es observada por toda la afición antifascista europea, triunfará.
¡Abajo el chovinismo, racismo, clericalismo y el capitalismo!

¡Viva la República!
¡No pasarán!

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Nota de la Red: A continuación os dejo con el vomitivo artículo de El País que relaciona la rebelión de la afición del Rayo Vallecano con la “propaganda rusa”, para al final del mismo elevar a Stephan Bandera a “destacada figura del nacionalismo ucraniano”, “héroe independentista” (sic), del que Zozulya, tal y como reconoce El País, es un gran admirador. ¿Y quién era Bandera?. Un colaborador de los nazis, lider político del ejército insurgente ucraniano (UPA), que en su lucha contra la URSS sería integrado en la Werhmacht y las SS. Las “hazañas” de la UPA fueron de genocidio. Destacó por asesinar 150.000 judios en Baiy Yar (Kiev), a miles de prisioneros de guerra soviéticos (ucranianos, rusos, bielorrusos…), a miles de gitanos y en Volhynia (Polonia) asesinaron a más de 100.000 polacos, hombres, mujeres y niños, desarmados. Estas fueron las aportaciones de la UPA en su “lucha” por la “liberación e independencia” de Ucrania, cuyo jefe político era el citado Bandera, del cual Zoizulya es fan. Sin embargo, El País hace propaganda de neonazis y colaboradores del nazismo como si fueran inocentes y “heróicos” nacionalistas que “luchan por su país” (sic), bombardeando a la población civil del Donbass y destruyendo toda su infraestructura básica (hospitales, edificios, escuelas, etc). Es tan “imparcial” El País que no encontraremos una sola mención a la unanimidad de la afición del Rayo contraria a fichar un jugador que públicamente ha mostrado su ideología neonazi y racista, rechazo mostrado durante toda la semana y en el partido contra el Almería (exigiendo la dimisión del presidente del club, Presa). La culpa, como diría Pío Moa, los historiadores franquistas, Inda o Marhuenda, de los rusos. Ahí va el vomitivo articulillo:


El fichaje del delantero por el Rayo se frustró sin pruebas fehacientes de que tenga vínculos neonazis

Carlos Torralba

El futbolista ucranio Roman Zozulya fue rechazado este miércoles del Rayo Vallecano por su presunta ideología nazi y financiación de grupos paramilitares ultraderechistas, pese a no haber pruebas fehacientes. Los medios estatales rusos— principalmente la agencia de noticias Sputnik y el canal de televisión Russia Today (RT)— han llevado a cabo una campaña de desinformación para sociar el nacionalismo ucranio con la ideología neonazi, presente en algunos miembros de ciertas milicias progubernamentales, pero no extendida unánimemente entre los voluntarios leales a Kiev que combaten contra las milicias prorrusas en el este de Ucrania.

Nacido en Kiev, Zozulya se ha mostrado sin tapujos como un ferviente nacionalista, defensor de recuperar militarmente el Donbás— la cuenca minera que agrupa las provincias rebeldes de Donetsk y Lugansk—. Zozulya jugaba en el Dnipro Dnipropetrovsk cuando se desató el conflicto. Dnipropetrovsk, la tercera ciudad del país, se convirtió en uno de los focos, al ser la vanguardia de la operación militar encaminada a recuperar el territorio arrebatado por los rebeldes.

La odisea de Zozulya en España comenzó en agosto, cuando aterrizó en Sevilla para fichar por el Betis. El delantero, internacional con las categorías inferiores desde los 15 años, llegó al aeropuerto de San Pablo con una camiseta que lucía el escudo ucranio, un símbolo que diversos medios españoles relacionaronerróneamente con el Batallón Azov, una unidad de voluntarios de extrema derecha— en origen un grupo paramilitar, hoy integrado en el Ejército—. La cuenta de YouTube de este grupo colgó un vídeo, presente en muchas otras cuentas, en el que Zozulya defendía, sin nombrar al batallón, “la victoria de la nación” frente a “la claudicación”.

La desinformación de RT ha defendido que la ideología neonazi está muy presente en Ucrania y especialmente entre los voluntarios que luchan en el frente contra las milicias prorrusas. Los partidos que representan la derecha más radical obtuvieron en torno a un 6% en las últimas elecciones ucranias, una cifra inferior a la que han cosechado otras formaciones de ideología similar en países miembros de la UE. “La propaganda rusa vinculó el Maidán con el auge de los neonazis, un mito que se ha desmontado en cada cita electoral”, asegura Borja Lasheras, director en Madrid del Centro Europeo de Relaciones Exteriores. “Estos grupos radicales tienen una visibilidad mayor que su representación política”, matiza.

El futbolista ha colaborado activamente —a través de aportaciones económicas y cediendo su imagen—, con el Ejército Popular (Narodna Armiya, en ucraniano), una fundación-milicia de voluntarios que ha sido premiada recientemente por el Ministerio de Defensa. Zozulya también fue condecorado por el Gobierno de Petró Poroshenko con una medalla “por el servicio realizado en favor de las Fuerzas Armadas”. El delanterosubastó su medalla de finalista de la Europa League y destinó la recaudación a cubrir las necesidades de los niños en las localidades situadas en el frente. Hace unas semanas, el canterano del Dinamo de Kiev donó un dron al Ejército.

La embajada de Ucrania en España ha emitido un comunicado en el que expresa su “profunda preocupación” por las acusaciones injustas de nazismo y paramilitarismo, y añade que están “muy orgullosos de tener jóvenes tan patrióticos y valientes” como él. El ministro de Exteriores ucranio, Pavlo Klimkin, aseguró este domingo en Twitter que el caso Zozulya es un “ejemplo de cómo la propaganda rusa puede manipular en todos lados”.

Las cuentas de Zozulya en las redes sociales evidencian su fuerte sentimiento nacionalista. El atacante, internacional absoluto desde los 20 años, no ha ocultado nunca su admiración por Stepán Bandera, una figura destacada y controvertidadel nacionalismo ucranio. Héroe independentista y anticomunista en el oeste del país y títere nazi para el este rusófilo.

No hay pruebas de que el futbolista haya usado símbolos o banderas filonazis. Tampoco ha hecho comentarios racistas o antisemitas, ni el saludo fascista a los ultras de su equipo, como sí hicieron el italiano Paolo Di Canio, que se definía a sí mismo como fascista; el griego Giorgios Katidis, que fue expulsado de la selección nacional de forma vitalicia; o el controvertido gesto antisemita del exmadridista Nicolas Anelka, que la ministra de Deportes francesa calificó de “repugnante”.

El juicio popular y sumarísimo al que parte de la afición rayista sometió a Zozulya le mantendrá apartado de los terrenos de juego españoles al menos hasta agosto. Un plebiscito al que nunca se hubiera visto expuesto de no haber estallado la guerra en Ucrania en 2014. Contienda en la que los Bukaneros, los ultras del Rayo que encabezaron la repudia al delantero, se posicionaron claramente desde el principio a favor de los separatistas prorrusos. Lo previsible es que el seleccionador ucranio— el balón de oro y expolítico Andrei Shevchenko— quien ya ha salido en su defensa, sí que le convoque, pese a la falta de ritmo competitivo, para los partidos de marzo en Croacia y Finlandia.






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sábado, 20 de agosto de 2016

Vasquitos al Servicio de George Soros

El quien es quien en el mundo -o sea, quien es aliado de Washington y quien no- desde la perspectiva de uno de los oligarcas que más influencia tiene en los avatares que nos está tocando vivir estos días.

Les invitamos a leer este artículo de los compas de Borroka Garaia Da! publicado en La Haine:

George Soros en Euskal Herria

Borroka Garaia Da!
Empecemos por lo básico por si todavía queda algún despistado. ¿Quién es George Soros? Cuando se habla de ese 1% que concentra la riqueza y el control mundial, se estaría hablando entre otros de George Soros. Empresario y magnate estadounidense de origen húngaro con una fortuna estipulada en decenas de miles de millones de dólares que obviamente no los ha conseguido vendiendo perritos calientes bajo el sueño americano sino especulando.

George Soros, entre muchas otras hazañas, jugó un papel importante en la desintegración de la URSS, en la destrucción e invasión de Yugoslavia o más recientemente en la desestabilización de Siria o en la subvención del golpe de estado en Ucrania. Algo que incluso él mismo ha reconocido. Prácticamente se podría decir que los intereses de Soros van de la mano de la CIA y EEUU en defensa de un capitalismo global controlado por la oligarquía y plutocracia yankee.

Y aquí es donde entra Soros el "filántropo". Oficialmente que se sepa, han sido más de 8.000 millones de dólares los que "ha donado" en los últimos años en más de 100 países a «causas relacionadas con la educación, la salud pública y los derechos humanos». Claro que aquí hace falta chuparse el dedo para tragar con ello. En realidad el dinero de Soros ha sido utilizado para crear una basta red de confidentes, colaboradores y organizaciones tapadera. ¿Con qué objetivo? Especializarse en "Causas justas" e "izquierda alternativa" a modo de caballo de Troya del capitalismo y el imperialismo. Es decir, la creación e impulso de supuesta disidencia al sistema controlada por el sistema. La famosa "oposición controlada". En la socialdemocracia encontró su filón de oro, especialmente en la europea.

Todo esto no ha sido ningún misterio ya que la lógica dictaba desde hace tiempo que muchos giros euroatlantistas , mucha cobertura a guerras imperialistas, mucho de mover algo para que no se mueva nada y nunca culminar, respondían a un mar de fondo nada claro que contaba con un impulso del propio sistema. Siendo uno de sus frentes directamente el direccionar y controlar al progresismo para mantener el orden social existente y la hegemonía del capitalismo en el mundo, y si es necesario mediante el movimiento social y lo "alternativo".

Esta semana DCLEAKS (http://soros.dcleaks.com) ha filtrado miles de documentos que han sido hackeados de la intranet de los departamentos de las organizaciones de George Soros desde al menos el 2008, especialmente de la Open Society Foundation (Fundación para una Sociedad Abierta), creada para financiar a organizaciones de todo el mundo. Cierto es que pese a que ya se podía intuir este tipo de funcionamiento, la realidad supera a la ficción.

Listados de cientos de organizaciones y ONGs subvencionadas y controladas económicamente, análisis geoestratégico sobre cualquier rincón del mundo donde EEUU pueda meter baza (y que de hecho así ha sido), seguimiento de políticos y listados de captación con sus listas negras. Toda una red de funcionamiento a escala global que da vértigo pero que al mismo tiempo pone luz sobre cómo manejan las piezas en el tablero para que la influencia de EEUU se mantenga.

Mientras que aún se está leyendo la gran cantidad de material que ha sido filtrado, han transcendido ya algunos datos. Algunos relacionados con Euskal Herria. En el documento llamado "Aliados confiables en el Parlamento Europeo (2014 - 2019) estarían nombrados directamente parlamentarios vascos de PSE, PNV o UPyD como Maite Pagazaurtundua, Izaskun Bilbao, Iratxe Garcia o Eider Gardiazabal. (De 227 personas del parlamento europeo sobre un total de 751 son nombrados como aliados confiables algo más de la mitad de parlamentarios del GUE , Alde, y Verdes. Prácticamente la mayoría de la esfera progresista institucional europea e implicando a destacados militantes y lideres del PSOE, Podemos e izquierda Unida del estado español).

Entre las listas negras que por ahora van transcendiendo hay una relacionada con "formadores de opinión" y según los departamentos de George Soros contrarios a los intereses de EEUU en relación a Rusia. En esa lista estarían incluidos algunos internacionalistas de Euskal Herria, Asier Blas (profesor de la UPV y colaborador de Argia) o la plataforma vasca de apoyo a Donbass.

Texto completo en: http://www.lahaine.org/george-soros-en-euskal-herria



¿Habrá vertido una lágrima George Soros por Omran Daqneesh?






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sábado, 23 de julio de 2016

De Ondarroa a Lugansk

La solidaridad antifascista vasca no reconoce fronteras, lo mismo se puede encontrar a brigadistas vascos en los campamentos saharauis de Tinduf que en Gaza o en Chiapas. Donbass no podía ser la excepción.

Aquí les presentamos esta nota publicada en Ara Info:

2,5 toneladas de ayuda humanitaria llegan al Donbass

Éste trabajo es el resultado de la acción conjunta de Euskal Herria-Donbass Komitea, la Asociación de Solidaridad Aragón-Donbass, Comité Andalucía-Donbass y la Asociación Blagoe Delo
El pasado lunes, 11 de julio, el Comité de Solidaridad Euskal Herria-Donbass cargó en Ondarroa (Bizkaia) un camión repleto de material humanitario con destino al Donbass. Ese mismo día el cargamento llegó a Madrid y al día siguiente ya había despegado hacia su destino.

El cargamento llegó a su destino en Lugansk esta semana. “Desde Euskal Herria, gracias a la colaboración con Euskal Herria-Donbas Komitea del movimiento antifascista, a Vesta, a varios gaztetxes y diferentes asociaciones e iniciativas, pudimos enviar la cantidad de 1850Kg de material humanitario de todo tipo (higiénico, ropa, material escolar, sanitario, etc…), entre lo que se encontraba también la aportación del Comité Andalucía-Donbass”, informa el Comité de Solidaridad Euskal Herria-Donbass.

Todo ese material fue trasladado en camión a Madrid gracias a la Asociación de Solidaridad Aragón-Donbass, que costeó el transporte. Una vez en Madrid la asociación Blagoe Delo añadió 700Kg de ayuda recaudada y gestionó el envío aéreo hasta Moscú.

Las cerca de 2,5 toneladas de ayuda humanitaria “recogida por la colaboración internacionalista de diferentes colectivos de solidaridad con el Donbass fueron recogidas en Moscú por el Ministerio Ruso de Emergencias y llevada hasta Lugansk”, señalan.

“A este momento hemos conseguido llegar con mucho esfuerzo, pero es cierto que en el trabajo de la solidaridad internacionalista hemos tenido siempre apoyo. El envío de este cargamento no es el final de ninguna etapa, sino la demostración de que con voluntad y trabajo todo es posible”, concluyen afirmando que seguirán trabajando para enviar más ayuda al Donbass.





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viernes, 29 de enero de 2016

Eloy y la Operación Valle

La nota publicada en Naiz que están por leer confirma que el régimen español se considera en estado de guerra a favor del fascismo y en contra del internacionalismo.

A lo que ya habíamos denunciado con respecto al movimiento de solidaridad para con los kurdos ahora se viene a sumar el hecho que los detenidos también son acusados de trabajar en favor de la resistencia que desde Donbass se está llevando a cabo en contra de la homicida campaña militar de Kiev en Novorrusia.

Aquí la tienen:

Los nueve detenidos (uno de ellos de Bilbo) el pasado miércoles acusados de formar parte de «la estructura de captación, adiestramiento e integración en el aparato militar» del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), pasarán hoy ante el juez de la Audiencia Nacional española Eloy Velasco.

El juez de la Audiencia Nacional española Eloy Velasco tomará hoy declaración a los nueve detenidos, acusados de «formar parte de una estructura dedicada a captar combatientes para el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) y enviar a militantes a Ucrania para luchar en el bando prorruso», según señala la agencia Efe apuntando a fuentes jurídicas.

El magistrado decidirá si decreta el ingreso en prisión provisional o la puesta en libertad de los acusados, que fueron detenidos en la denominada operación 'Valle' por presuntos delitos de «pertenencia a organización criminal y colaboración con organización terrorista». Uno de ellos fue detenido en Bilbo, cinco en Madrid y tres en Valencia.

El Ministerio del Interior español afirmó que los acusados «componían un grupo dedicado a proporcionar infraestructura a los individuos que querían viajar al extranjero e integrarse en las filas de las Unidades de Protección Popular (YPG)».




O sea, Felipito el Borbonsito cumple a rajatabla el mandato dado por Ike Eisenhower a Francisco Franco.





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sábado, 28 de febrero de 2015

Madrid y su Fascismo de Siempre

Hoy nos queremos reír abiertamente de todos aquellos militantes de izquierda que le han dado la espalda al pueblo vasco alegando que el PSOE es muestra de que el estado español es una democracia.

Y abiertamente le decimos a todas aquellas organizaciones de izquierda que tildaron como "banda de asesinos" a los militantes de ETA que con su actitud facilitaron que se perpetuara en el poder un régimen heredero del franquismo, por lo tanto, del fascismo europeo de los años 30 del siglo pasado, un fascismo que nunca se fue, un fascismo que hoy asesina despiadadamente en Donbass pero también en Ceuta y en Melilla.

Hoy como ayer, Madrid se muestra aliada del fascismo nazi. En su momento envió a la División Azul a invadir la Unión Soviética junto con las tropas de Hitler, hoy hace el trabajo sucio para los neonazis del Maidan, el genocida régimen que desde Kiev asola a la ciudadanía de Novorrusia.

A todos ellos, les dedicamos esta nota publicada en Kaos en la Red:


El estado autoritario español detiene a ocho personas por ejercer activamente la solidaridad antifascista en el Donbass

La Policía Nacional ha detenido este viernes a ocho personas, que habían regresado al estado español, como presuntos autores de diversos delitos cometidos por su integración y actividad en los grupos de resistencia antifascista que han combatido a las milicias neonazis y a las tropas del ejército ucraniano en el Donbass.

Los detenidos están acusados de delitos de cooperación o complicidad en asesinatos y homicidios llevados a cabo por los grupos y batallones a los que se unieron durante su estancia en territorio ucraniano, así como tenencia y depósito de armas y explosivos. La Policía estima también que sus actividades pueden ser constitutivas de delitos que comprometen la paz o la independencia del Estado, al tratarse de españoles que al participar en el conflicto armado violentan la neutralidad que España ha de mantener en relación con la comunidad internacional.

Detenciones para culpabilizar a los “antifascistas”

Estas acusaciones están “completamente alejadas de la realidad”, según declaraciones de Agustín Ríos, un portavoz del Comité de Apoyo a la Ucrania Antifascista de Madrid, en declaraciones a Sputnik Nóvosti. El portavoz confirmó a esta agencia que los detenidos pertenecen todos a las milicias del Donbás.

Sin embargo, Ríos señala que también hubo combatientes españoles en el bando de Kiev, por lo que estas detenciones le parecen llevadas a cabo con “un doble rasero” que “intenta culpabilizar a los antifascistas”.

Dos de los detenidos hablaron para ‘Público’

Los arrestados regresaron recientemente a España desde Ucrania, adonde se desplazaron en 2014 para incorporarse a las milicias antifascistas en el bando que lucha por la independencia de las regiones ucranianas de Lugansk y Donetsk.

Las detenciones, en el marco de la operación Danko, aún abierta, se han producido sobre las seis y media de la mañana. Los detenidos son R.M.P., A.A.M., A.I.B., S.B.V., A.R.S., B.L.M., H.A.P. y D.S.A. Dos de ellos fueron arrestados en Madrid capital y el resto en la localidad madrileña de Alcorcón, así como en Gijón, Cartagena, Barcelona, Cáceres y Pamplona.

Dos de los detenidos atendieron a Público justo después de desembarcar en Ucrania, donde acudieron para “combatir al fascismo”, formando parte de las llamadas “brigadas internacionales” que se organizó la milicia de la República Popular de Donetsk. Uno de ellos militó en las juventudes de IU de Gijón y el otro milita en los Colectivos de Jóvenes Comunistas de Cartagena, la rama juvenil del Partido Comunista de los Pueblos de España.

Esta operación, que culmina diversas investigaciones de la Comisaría General de Información de la Policía dirigidas por la Fiscalía, es fruto de unas diligencias del Juzgado Central de Instrucción número 1 de la Audiencia Nacional.



O sea, en el operativo cayeron españoles, vascos y catalanes internacionalistas y antifascistas.

Desde este blog nos declaramos en solidaridad con estos ocho héroes.



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miércoles, 5 de noviembre de 2014

La UE y el Fascismo Ucraniano

Les compartimos esta denuncia acerca de la letal estrategia fascista ucraniana en contra de la población antifascista de Novorrusia, la misma ha sido publicada en la página denominada El Ciudadano:



Activistas vascos: “Sentimos vergüenza por la política de la UE respecto a Ucrania”

El periodista y activista anti-Maidán Lur Gil Rey explicó que la resistencia en Ucrania es contra el fascismo, porque esta lucha “sabe reunir a todos los sectores” contra esta ideología totalitaria.

Ibai Trebiño Montero, miembro de Comité Vasco de Solidaridad con Donbass, sostuvo que en su labor en el este de Ucrania para “sacar la verdad” trabajan en solidaridad con la región porque se trata de “una masacre que está sufriendo pueblo no solo ruso, sino también ucraniano en el este de Ucrania”.

“Nos sentimos culpables de las acciones que adoptan nuestros gobiernos. Sentimos profunda vergüenza de la Unión Europea, de cómo se está financiando esta masacre, cómo siguen siendo fiel siervo de EE.UU. y que encima los medios lo encubren”, aseguró. “Para nosotros es muy importante romper ese bloque mediático, sacar a las calles la verdad sobre el este de Ucrania”, remató el activista español.

Los periodistas aseveraron que viajan al este de Ucrania para “romper el bloque mediático” y que les “han dado oportunidad de venir para contar a nuestro pueblo lo que está sucediendo allí”. Trebiño Montero explicó que tienen intención de “conocer a la gente, conocer los dramas humanos que ha vivido la gente que ha sido bombardeada, masacrada, asesinada indiscriminadamente”.

Por su parte, el periodista y activista anti-Maidán Lur Gil Rey explicó que la resistencia en Ucrania es contra el fascismo, porque esta lucha “sabe reunir a todos los sectores” contra esta ideología totalitaria. En este sentido hizo un paralelismo con la Guerra Civil en España donde se reunió la resistencia con el grito ‘¡No pasarán!’, recordó. “El mismo grito hemos oído en Donbass y es símbolo de esta resistencia antifascista y antiimperialista”, constató.




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