Un blog desde la diáspora y para la diáspora
Mostrando las entradas con la etiqueta República Dominicana. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta República Dominicana. Mostrar todas las entradas

domingo, 15 de marzo de 2020

Fidel Fresnedo

Rafael Trujillo se fue a la tumba guardando el secreto de lo sucedido al representante del gobierno vasco en el exilio Jesús Galíndez

Según la película que se hizo acerca del llamado Caso Galíndez el gobierno estadounidense estuvo involucrado en su asesinato y desaparición en favor del régimen español pues el diplomático vasco era una molestia para ambos dictadores a quienes Washington apoyaba en su desquiciada cruzada en contra del socialismo.

Deia nos relata un episodio en el que al más puro estilo Kurlansky, otro vasco antifranquista jugase un papel importante en contra del dictador dominicano.

Lean ustedes:


El marino bilbaino Fidel Fresnedo, amigo del legendario Jesús Galíndez, tripuló una expedición contra el dictador dominicano

Iban Gorriti

Murió casi el mismo día que su hijo, pero a 7.193 kilómetros de distancia y con el Atlántico de por medio. Se llamaba Fidel Fresnedo y falleció en Caracas. Su hijo perdió la vida en Tudela y su esposa, Juanita Rotaeche, conoció la muerte de su marido horas después de perder al menor entre sus brazos.

Fresnedo fue un reconocido marino bilbaino. Hizo historia al tripular en 1947 una fracasada expedición para derrocar al dictador Rafael Leónidas Trujillo, que gobernó la República Dominicana entre 1930 y 1961, año en el que fue asesinado.

Miren es hija de aquel matrimonio. Reside en Catalunya. A día de hoy, evoca las palabras que Jesús de Galíndez publicó en su libro Presencia Vasca en América. Vinculado desde su juventud al PNV, Galíndez fue asesor del también jeltzale Manuel de Irujo, ministro de Justicia. Obligado al exilio tras la Guerra Civil, Galíndez vivió durante algo más de 6 años en la República Dominicana, entre 1939 y 1946. Su estancia en el país caribeño coincidió con la férrea dictadura de Trujillo.

Galíndez detalló en su libro que Fresnedo formó parte de la expedición que trató de derrocar a Trujillo y que fue denominada como Expedición Cayo Confites. Se preparó en Cuba principalmente por dominicanos exiliados.

Algunos de esos exiliados hicieron saber a Galíndez del plan que se iba a llevar a cabo. En su libro, Galíndez explica que Fresnedo participó "con un nombre falso" y que su misión era "transportar armamento en un barco para la expedición", publicó quien, según sus compañeros de partido, acabó siendo "secuestrado y asesinado por secuaces del dictador Trujillo" en 1956, si bien su cadáver nunca apareció.

En 1948, un año después de la fracasada expedición, Fresnedo se reunió con Galíndez en Nueva York. Fue entonces cuando le detalló el marino todos los pormenores de la fracasada iniciativa.

Siete años más tarde, Fresnedo murió y Galíndez, al conocer la muerte de su amigo en 1955, escribió sobre el capitán lo siguiente. "Fue uno de tantos vascos que en 1936 lucharon por la libertad de su patria y después se desparramaron".

Al fallecimiento del marino, se unió el de su hijo mayor, Iker. De hecho, la noticia de la pérdida del padre llegó a Euskadi horas después de la muerte del menor de 15 años en Tudela. Lo comunicaba el diario ABC. "Natural de Caracas era alumno interno del colegio San Francisco Javier. La muerte se ha debido a una hemorragia interna, por indigestión", informaba y continuaba peor: "La madre asistió a su hijo en las últimas horas y cuando se disponía a comunicar a su patria el fatal desenlace, le fue entregado un cablegrama en el que se le participaba la muerte repentina de su esposo, capitán de la Marina mercante de aquel país".

En el mismo centro estudiaba otro hijo del matrimonio, de 13 años. El rector ordenó luto para que "todos puedan asistir a los funerales que se celebrarán en sufragio de las almas del joven y de su padre".

La tercera hija de Fresnedo, Miren, desde Catalunya echa la vista atrás al recordar la vida de sus padres. Así, narra que Fidel nació en 1905 y terminó los estudios de capitán de la Marina Mercante en 1936.

"Tengo entendido, aunque no he encontrado registro, que fue tripulante en el buque prisión Cabo Quilates, de triste y luctuoso recuerdo", señala en conversación con este diario. Esta embarcación pasó luego a llamarse Buque Ibai. "Aita fue primer oficial del mismo, según datos facilitados por Sabino Arana Fundazioa", agradece. Esta embarcación realizaba singladuras, en plena guerra, desde Argentina a puertos de Europa, trayendo provisiones, armamento...

La madre, Juanita Rotaeche, por su parte, nació en Bilbao el 24 de noviembre de 1908. Cuando estalló la guerra se encontraba en Valencia. Partió a Bilbao en un barco. En junio de 1937 parte de la familia buscó el exilio en el barco Habana, desde Santurtzi a La Pallise. "Viajaron ama, su madre y sus dos hermanas gemelas y primas Azcarreta. A continuación, partieron a Bretaña, donde se dedicaron a recoger guisantes", explica su hija.

El matrimonio se casó la víspera del cumpleaños de la novia en 1938 en Le Saint-Charles de Biarritz. "Fueron a Venezuela a finales del 38 o principios del 39, por sus propios medios". Tuvieron tres hijos: Iker Gorka, Aitor y Miren Begoña. "Mi hermano Iker fue el primer vasco nacido en Caracas en el exilio, según consta en un escrito", señala Miren. En la capital venezolana, Fidel fue gerente del Club Paraíso y entró a formar parte de la Flota Mercante Grancolombiana. En Nueva York, acostumbraba a comer en el Jai Alai con Valentín Aguirre o Galíndez.






°

martes, 10 de marzo de 2020

El Otro Hemingway

Mucho se ha escrito acerca de la estrecha relación de escritor estadounidense Ernest Hemingway y su relación con Euskal Herria. Mucho hay de historia sí, pero también mucho hay de mito.

Desde el portal de El Norte de Castilla traemos a ustedes un magnífico reportaje que nos muestra el lado oscuro de esa admiración que Hemingway cultivase hacia los vascos en un momento muy particular de la historia.

Lean por favor:


Documentos de la CIA y el FBI revelan las absurdas correrías en el Caribe del escritor, que embarcaba pelotaris para intentar que lanzaran granadas con sus cestas al interior de los submarinos nazis

Óscar Beltrán de Otálora

En 1942, Ernest Hemingway y un grupo de vascos protagonizaron en Cuba lo que se antoja podría ser una de las historias más grotescas de la Segunda Guerra Mundial. El escritor se llevó a dos cestapuntistas en su barco para intentar hundir submarinos nazis lanzándoles granadas con la cesta de mimbre. Esta misión formaba parte de una fantasía del autor norteamericano: había creado un grupo de espías 'amateurs' con los que quería vencer a Hitler desde el Caribe, y a los que envolvió en una serie de aventuras disparatadas. Hoy, setenta años después, una investigación realizada por este periódico desvela por primera vez algo que jamás se ha publicado en las biografías del Nobel.

Con sus correrías, Hemingway estuvo a punto de cargarse una auténtica red de espías vascos vinculada al FBI, que controlaba a agentes nazis ocultos en Bilbao, en distintos países hispanoamericanos y en el corazón de Estados Unidos. Las alertas se encendieron en los servicios secretos norteamericanos, que desacreditaron al escritor y le vigilaron de forma constante. Días antes de suicidarse, en 1961, Hemingway se quejó del férreo control al que le sometía el FBI. Ya se sabía que el acoso era cierto, pero ahora hay un posible porqué.

Reconstruir esta historia ha sido posible gracias a los archivos del FBI y de la CIA desclasificados de forma parcial en los últimos años. Desde los ochenta, es posible consultar la documentación que la primera de estas organizaciones reunió sobre el escritor. Pero, hace dos años, los servicios secretos norteamericanos colgaron en su página web la información sobre el 'Basque G project', una red de agentes vascos tutelada por el lehendakari Agirre que colaboró en la lucha contra los nazis a ambos lados del Atlántico. Las dos tramas se cruzan por la adoración que Hemingway sentía hacia los vascos, de quienes se rodeó mientras vivía en Cuba.

Los hechos se desencadenaron en 1942, cuando el escritor era ya una celebridad mundial. Algunas de sus novelas, como 'Fiesta' (1926), que convirtió Pamplona en una meca para los norteamericanos, 'Adiós a las armas' (1929), 'Las verdes colinas de África' (1935) o 'Tener y no tener' (1937) habían cosechado un éxito global, que ratificó en 1940 con la publicación de 'Por quién doblan las campanas', a punto de ser llevada a la gran pantalla en Hollywood cuando arranca esta historia.

Sus crónicas sobre la Guerra Civil española, que cubrió como corresponsal, también habían sido celebradas en EE UU. Para entonces, Hemingway había creado un modelo de 'macho alfa' sin precedentes. Sus héroes de ficción son hombres físicamente insuperables pero atormentados. Beben, se pelean, cazan animales salvajes, torean, acometen cualquier gesta para esconder las heridas del alma. Es en ese contexto en el que el escritor se aísla en Cuba.

La oficina del FBI en La Habana elabora su primer informe sobre Hemingway en octubre de 1942. Aficionado a la pesca en alta mar, había conseguido convencer al embajador de Estados Unidos en la isla, Sprouiller Braden, para que le permitiese crear su propio 'ejército privado'. Entre otros, estaba compuesto por los pelotaris Patxi Ibarluzea, de Markina, y Félix Areitio, de Ermua. También se embarcaron en la aventura el cubano con familia en Vitoria Paco Garay y el bilbaíno Juan Duñabeitia, apodado 'Simbad el Marino'. El grupo se completaba con antiguos marines estadounidenses. En la mente del escritor, dos objetivos: crear una red de espías, a la que bautizó como 'Crook Factory', y ejecutar la operación 'Friendless' –sin amigos–, con la que pretendía salir a buscar sumergibles alemanes en las aguas del Caribe. Para ello, había convertido su yate, 'El Pilar', en un arsenal flotante.

En el número de la revista 'Marine Corps History' editado en el verano de 2018 –que analiza el plan de Hemingway– se explica la táctica que pretendía llevar a cabo. Consistía en atraer a un submarino, algo supuestamente factible, ya que en ocasiones salían a la superficie para asaltar pesqueros en busca de agua dulce. En cuanto el 'U-boat' abriese sus escotillas, los jugadores de jai alai lanzarían granadas con sus cestas para intentar meterlas al interior de la nave. Si así no conseguían hundirla, el grupo de Hemingway se enfrentaría a los nazis con ametralladoras y cargas explosivas. El teniente coronel de los Marines y amigo de Hemingway John Thomason, al que consultaron la operación, resumió: «No es imposible... solo es una locura».
Combustible gratis

Al parecer, la oficina naval estadounidense dio el visto bueno a la idea porque creía que, si en algún momento salía bien, la publicidad habría sido enorme. Suponían que elevaría la moral de las tropas. Pero Hemingway jamás se topó con un submarino. Según sus críticos, su verdadera intención era disponer de combustible gratis para salir a pescar con su barco. La cobertura de sus pretendidas misiones bélicas era ideal para burlar el racionamiento imperante.

El contexto le fue favorable para hacer prosperar su plan. En diciembre de 1941, los japoneses habían atacado Pearl Harbor y Estados Unidos había entrado en guerra con Alemania. Cuba se había convertido en uno de los lugares más sensibles del Caribe, al tratarse de un puerto clave para los navíos que cruzaban el Atlántico. La isla era un hervidero de espías; muchos de ellos, exiliados de la Guerra Civil española.

En La Habana se mezclaban nacionalistas vascos con miembros del partido comunista y falangistas. Hemingway buscó a sus informantes entre los republicanos españoles. Según los memorándums del FBI, reclutó a 26 personas en establecimientos hosteleros y bares. Con lo que oían y veían, elaboraba informes que remitía a la embajada de EEUU. Todo eran rumores sin confirmar, palabrería de un escritor que jugaba a ser un hombre de acción. Alertó de un golpe de Estado contra el presidente cubano Fulgencio Batista que jamás se llevó a cabo; denunciaba la presencia de fascistas en el puerto que nadie podía comprobar... El FBI, al tanto de la operación, aseguró que sus datos «carecían de valor».

La banalidad del Hemingway 'espía' se tornó peligrosa el 9 de diciembre de 1942. Ese día, según la información desclasificada recientemente, se adentró en el mayor lío de toda su vida. El escritor comunicó a la embajada que, mientras 'patrullaba' en su yate, había visto al barco español 'Marqués de Comillas' abastecer a un submarino del Tercer Reich en alta mar. Los diplomáticos estadounidenses alertaron a la Policía cubana y, en cuanto el buque atracó en La Habana, se interrogó a la tripulación y a los pasajeros. Nadie había visto nada. En principio, otra chapuza de Hemingway.

Muy pocas personas en el mundo sabían entonces que el 'Marqués de Comillas' era clave en la historia de la Segunda Guerra Mundial. El barbero de a bordo, Valeriano Peña, era un agente nazi encargado de cruzar mensajes entre las dos costas del Atlántico. En el barco se había llevado a cabo una operación secreta que sólo conocían los más altos mandos del FBI y la OSS, la oficina que dio origen a la CIA. Un pasajero se había declarado franquista convencido en una conversación con Peña, que no dudó en reclutarle para su organización.

Este hombre era José Laredogoitia, un pastor de la localidad vizcaína de Urduliz que había fracasado en su intento de labrarse un futuro en Estados Unidos. Emigró en 1912 a Idaho, pero allí no tardó en meterse en todo tipo de problemas legales. En 1941, cuando conoció al barbero nazi, estaba siendo deportado de Estados Unidos a España por pagar con cheques sin fondos. Cuando el 'Marqués de Comillas' desembarcó en Bilbao, el pastor fue conducido a las oficinas secretas de la Abwehr, el espionaje alemán, en la ciudad. Los jefes de la inteligencia germana en España le consideraron un 'mirlo blanco'.

Los documentos de la CIA revelan que Laredogoitia fue entrenado como espía por los expertos nazis en la capital vizcaína. Aprendió a utilizar la radio, a descifrar códigos, a utilizar tinta invisible... Su adiestramiento tenía como objetivo la creación de una red de espías en EEUU, pero también mantener contacto con la trama alemana en países como Colombia, Venezuela y Brasil. Lo que hizo Laredogoitia en 1942, en cuanto cruzó el Atlántico como agente secreto, fue contactar con el Gobierno vasco en el exilio y traicionar a los nazis.

El lehendakari Agirre, afincado en esos momentos en Nueva York, era la cabeza del Servicio Vasco de Información, una amplia red de exiliados vascos que se había puesto a disposición de las agencias de inteligencia norteamericanas para luchar contra el fascismo. Su joya de la corona era Laredogoitia, que no tardó en convertirse en un agente doble y en sabotear a los alemanes. Su papel resultó determinante durante toda la contienda para desbaratar la estrategia de la Kriegsmarine, que buscaba hundir los convoyes que viajaban de Estados Unidos a Europa.

Al lado del Servicio Vasco de Información, la organización de Hemingway no era más que un grupo de párvulos. Y, en su inconsciencia, el escritor volvió a jugar con fuego. En enero de 1943, trasladó a la embajada estadounidense que había recibido un importante soplo: al bar Basque de La Habana había llegado una caja con documentos secretos del fascismo internacional, «una información vital sobre el espionaje» en la isla.

El escritor, ya probablemente fuera de control ante sus continuos fracasos, ordenó a los miembros de su red que robasen la caja y la llevasen a la residencia diplomática. Así lo hicieron, pero, cuando al día siguiente abrieron el paquete, todo lo que encontraron fue «una edición barata de la vida de Santa Teresa de Jesús». Hemingway, que presenció la escena, montó en cólera y acusó al servicio secreto norteamericano de haber dado un cambiazo. Los agentes reaccionaron con ira y Hemingway se acobardó. «Dijo que todo era un chiste», se puede leer en los documentos del FBI.

El historiador David Mota, uno de los mayores especialistas sobre el Gobierno vasco en el exilio y estudioso del Servicio Vasco de Información, asegura que el 'Marqués de Comillas' era «un barco convertido en un nido de espías». Reconoce que aún no se ha analizado en profundidad la relación entre los deslices de Hemingway y la verdadera red secreta que estuvo a punto de poner al descubierto. Si hubiera seguido adelante, quizás habría desmantelado sin saberlo el mayor esfuerzo de guerra del FBI y la OSS en Latinoamérica. Aunque algunas fuentes especulan con la posibilidad de que el libro de Santa Teresa que apareció en la caja del bar Basque quizás si fuera fruto de un cambiazo.

«Hay muchas cosas que no se saben de lo que sucedió aquellos años en Cuba con el espionaje vasco», sostiene Mota. Algunos detalles de la información que el FBI acumuló sobre Hemingway siguen siendo materia reservada. Un ejemplo: el servicio secreto norteamericano se refiere en algunos papeles a los datos que le facilitó un «confidente vasco», pero su nombre aparece tachado.
Batalla administrativa

David Mota mantuvo una batalla administrativa con el Departamento de Justicia norteamericano para conseguir la desclasificación de esa documentación. Perdió. En abril del año pasado, su petición fue rechazada. «Es muy difícil de explicar que a estas alturas no se quiera hacer pública toda la información sobre aquellos acontecimientos históricos», reprocha. Una de sus hipótesis es que, entre los colaboradores de la red vasca cuyas actividades se mantienen ocultas, se encuentra Jesús Galíndez. Este representante del Gobierno vasco en el exilio y agente secreto del FBI fue raptado en 1956 en Nueva York por sicarios del dictador dominicano Leónidas Trujillo. Su cuerpo jamás apareció. Se sospecha que fue torturado y arrojado al mar para que le devorasen los tiburones. Muchas de sus actividades son hoy en día una incógnita.

Con el episodio del 'Marqués de Comillas', Ernest Hemingway pudo comprometer la auténtica trama de espías mientras se entretenía en su yate con los pelotaris vascos. Y no tardó demasiado en dar otro paso en falso. En el verano de 1943, comentó a sus allegados que estaba dispuesto a contar en un libro sus relaciones con el servicio secreto. El FBI, enterado de sus propósitos literarios, intensificó su vigilancia, temeroso de que si Hemingway escribía esa obra en plena contienda bélica podría poner a disposición de los nazis datos que les permitirían deducir que tenían un agente doble infiltrado en sus filas.

La guerra terminó dos años después, pero no los controles sobre Hemingway. El departamento dirigido por J. Edgar Hoover siguió elaborando informes sobre sus andanzas. Los archivos desclasificados muestran cómo los espías vigilaban sus movimientos: desde sus relaciones con Hollywood a sus peleas con otros escritores. En enero de 1961, casi veinte años después del incidente de La Habana, el FBI todavía redactó un dosier sobre el tratamiento médico al que estaba siendo sometido el escritor. «Un hombre puede ser destruido, pero no derrotado», había escrito el autor de 'El viejo y el mar' (1952). Pero, para entonces, Hemingway era un hombre derrotado, y su épica sobre el 'macho alfa' se había venido abajo.

El alcohol y los accidentes habían dejado su cuerpo en ruinas. Además, estaba atrapado en una profunda depresión que intentaron curarle con electroshocks en la clínica Mayo. En junio de 1961 comenzó a decir a sus amigos que era víctima de una persecución implacable del FBI. El editor y novelista A.E. Hotchner fue a visitarle a su casa de Ketchum, Idaho, y lo que vio allí le asustó. Según relató más tarde en un libro, el premio Nobel se comportaba como un paranoico que no quería hablar en voz alta porque estaba seguro de que habían puesto micrófonos en su casa y en el coche. En cada bar al que entraba creía reconocer a un agente que le espiaba. Al pasar por alguna sucursal bancaria de noche decía a sus colegas que el FBI estaba allí dentro revisando sus cuentas. Nadie le creyó. Sus amigos y su familia estaban convencidos de que había perdido completamente el juicio. El 2 de julio, Ernest Hemingway cogió su escopeta favorita y se voló la cabeza.

Casi veinte años después, la desclasificación de algunos documentos del FBI desveló que las sospechas de Hemingway podían ser exageradas, pero no infundadas. Su muerte tuvo lugar en Idaho, la región norteamericana que había acogido a la colonia vasca desde el siglo XIX. En el Estado fronterizo de Montana se había ocultado Laredogoitia. El agente doble de Urduliz, el hombre que quizás Hemingway estuvo a punto de descubrir, se retiró a vivir a un rancho comprado con el dinero que le pagaron los norteamericanos y los nazis durante la guerra. El destino les deparó caminos bien distintos desde que se cruzaron en La Habana en 1942.

El FBI, sobre Hemingway: «Es un egocéntrico que reacciona de forma violenta a las críticas»

Una evidencia de la colisión entre el espionaje aficionado de Hemingway y la trama profesional del FBI, el OSS y los agentes vascos es una carta firmada por J. Edgar Hoover en diciembre de 1942, cuando ya se ha producido el incidente en el que Hemingway dice haber visto al barco 'Marqués de Comillas' abastecer a un submarino nazi. Hoover, que con el tiempo llegaría a ser el hombre más temido de Estados Unidos, pide a sus hombres en la embajada de La Habana que se aseguren de que el escritor no recibe ningún dato sobre las operaciones en marcha y que le desacrediten. «Cualquier información sobre la falta de fiabilidad de Hemingway como informante debe hacerse llegar de forma discreta al embajador», escribe el director del FBI. Un informe posterior de uno de sus hombres en La Habana entra ya en cuestiones personales. «El escritor es un egoísta egocéntrico que reacciona de forma violenta a cualquier crítica a su trabajo o sus ideas», escribe.






°

martes, 6 de agosto de 2019

Cronopiando | Una Ocurrencia

Ahora que tenemos manadas violando con total desparpajo, amparados por un más que defectuoso sistema de justicia patriarcal, le compartimos este Cronopiando de Koldo Campos:

Una ocurrencia

Koldo Campos Sagaseta | Cronopiando

Hace unos veinte años, trabajando en el periódico dominicano El Nacional, me encontré un día con una de esas noticias que explican con dolorosa precisión cómo es que se manifiesta el machismo y su criminal violencia.

El chófer de un camión cargado de varillas que iba de Santo Domingo a Barahona, detuvo el vehículo en la carretera, en medio del campo y, junto a su ayudante, secuestraron a una mujer a la que, unos kilómetros más lejos, violaron y abandonaron desnuda, herida y atada a un árbol. Horas después la campesina era rescatada con vida y los hombres arrestados cuando se disponían a hacer el trayecto de vuelta.

No habían salido con su camión a violar mujeres. Estaban trabajando. Simplemente, se les ocurrió, les pareció muy buena idea y la ejecutaron con la misma tranquilidad con la que haces un alto en cualquiera de los tantos puestos de comida que hay a lo largo de la carretera y te llevas una longaniza ahumada para el camino, un par de cervezas y, ya de paso, a la mujer que te ha servido. Y chófer y ayudante tampoco eran amigos. De hecho, era la primera vez que viajaban juntos y el ayudante apenas tenía una semana trabajando para esa empresa. Tiempo suficiente para que dos extraños en la cabina del camión compartan nombres, edades, cervezas… y la ocurrencia de secuestrar y violar a una mujer.

(Preso politikoak aske)






°

viernes, 26 de junio de 2015

La Txapela como Norte

Ante el sensible fallecimiento de Peiko Solabarria desde Naiz han rescatado esta misiva en la que un grupo de represaliados vascos expulsados por el régimen español manifestaban su admiración y cariño por este gran luchador.

Lean:


Carta publicada el 30 de abril de 1997 en ‘Egin’, firmada por los cinco integrantes del Colectivo de Deportados Vascos en Santo Domingo: Eugenio Etxebeste, Iñaki Arakama, Pello Gantxegi, Belén González y Angel Iturbe.

Colectivo de Deportados Vascos en Santo Domingo (1997)

A cada cual le ha tocado su sambenito en esta sufrida pero jocosa vida, y a ti, nuestro querido Periko, te ha tocado el de portador de txapela. A unos y otros, contemporáneos tuyos, generación posterior, o juventud actual, nos basta observar esa prenda que, con tanta originalidad y dignidad llevas sobre la azotea, para identificar tu persona y los múltiples compromisos humanos y políticos que comporta. La txapela es un aditamento de nuestro vestir tradicional, útil y práctico. Sirve para protegernos de los chaparrones, sirve para resguardar nuestra mirada del deslumbrante sol, sirve para mantener caliente o fresca la cabeza según convenga a cada coyuntura, sirve para que las ideas no se nos escapen en volutas de aire estratosférico; también sirve para el traslado de los grillos recogidos en el monte y para sustituir al guantelete medieval cuando se trata de aplicar alguna cachetada en el templo de la calle, al que se lo merece, lo que popularmente se llama boinazo. De todos estos usos, y posibles abusos, identificaríamos tu usanza, más con los primeros que con los segundos, y ello sencillamente por desconocimiento de causa respecto a tu afición al naturalismo o a tu pronto talante. Pero en tu caso, la retrataríamos, sobre todo, como un hábil preservativo de resfriados reformistas y como un fiel tótem de tu pertenencia al pueblo trabajador y a los ideales de liberación nacional y justicia social.

Donde va Perico, va su txapela, y viceversa. ¡Ahí está la txapela de Periko!, ya estará el hombre haciendo alguna de las suyas. Y en efecto, las suyas -que orgullosamente son las nuestras- han sido muchas y muy variadas. Desde enrolarse a las filas del clero consecuente, hasta codearse en el tajo con la flor y nata del aroma langile, pasando por la complicidad clandestina, por las detenciones y encarcelamientos –prisión concordataria incluida– , y llegando, finalmente, a la lucha política en puestos de responsabilidad del MLNV como Mahaikide de HB. Tantas cosas habrá hecho, que quizás es el único personaje que ha tenido la osadía humana y cuasi-divina de «casarse» tres veces: con Cristo, con el pueblo, y con una txabala llamada Begoña.

Así como Bizkaia tiene el faro de Machichaco, Euskal Herria entera tiene la txapela de Periko, para orientarse y no perder el rumbo correcto de la singladura que le lleve a buen Puerto. Los largos años de compromiso y militancia esgrimidos en tu haber, son un puente de rectitud y confianza hacia quienes seguimos creyendo con fe y esperanza que la Causa de la Libertad bien vale toda una vida.

Voces amigas, allende los mares, venciendo la distancia y los huracanes que nos separan físicamente de nuestra querida Euskal Herria, nos han comentado el empeño de homenajearte. Nos imaginamos que a ti, al igual que a nosotros, eso de ser portada informativa y centro de atención, aunque sea justificado y de buena fe, no te hará ninguna gracia. Pero ya sabes aquello de saber estar a las duras y a las maduras. Respecto a lo primero lo has demostrado con creces. En esta ocasión, te ha tocado lo segundo, y esperamos que el «mal trago» lo puedas ingerir a sorbitos de buen catador.  Por nuestra parte, como «doctores tiene la santa madre…», nos hemos plegado a su mandato y gustosamente nos queremos sumar al apologético acto solidario a través de estas líneas. Bien sabes que nos gustaría estar a tu lado, compartiendo la alegría del momento, estrechando corazones en un unísono latido, pero por mor de causas y efectos habremos de conformarnos con dedicarte nuestra presencia espiritual, nuestro afecto encarcelado y nuestro reconocimiento moral. Somos conscientes de la multitud de compañeros y compañeras que sabrán rodearte de cariño y fraternidad. Que sabrán sintetizar tus virtudes y defectos, tus dichas y tristezas, en ese marco de gran humanidad del que eres digno representante. En todos ellos depositamos nuestra confianza y la delegación de nuestra ofrenda.

Periko, te necesitamos, el Pueblo necesita de un semillero como el tuyo, que dé sentido y haga realidad el poema «hay hombres que luchan un día y son buenos, hay quienes luchan una semana y son mejores,…, hay quienes lucha toda la vida, esos son los imprescindibles».

En un mundo donde el reino de las tinieblas parece imponerse sobre el reino de la luz sólo podemos afirmar que no hay razón para dudar de la existencia del camino correcto. Puede que ciertos focos se hayan extinguido y que otros se multipliquen alumbrando atajos infames, pero nuestra certeza de que el camino sigue ahí, de que es preciso caminarlo, y al mismo tiempo, hacer camino al andar, es la mejor garantía de nuestra victoria final. Tu ejemplo de pundonor, sacrificio y valentía es la mejor guía, la mejor farola para, desde la fábrica, la universidad, el instituto, el taller, la oficina, el andamio, la zanja, la cocina, el caserío, el pesquero,…, la cárcel, el exilio o la deportación, los hombres y mujeres de Euskal Herria, sepamos y podamos aportar nuestro granito de arena y cemento para transformar nuestra actual sociedad y construir el modo de vida y el marco político de una Euskal Herria Libre, Unificada, Independiente y Euskaldun.

Periko, antes de reintegrarnos al anonimato de tu borroka cotidiana, sólo nos resta añadirte que sigas siempre fiel al norte de tu txapela, que la sigas llevando con la misma humanidad y altruismo de siempre, y que únicamente, cuando llegue el feliz día de la emancipación para el Pueblo y los Trabajadores, te desprendas de ella para que emprenda el definitivo vuelo en el viento de la Libertad.






°

jueves, 26 de marzo de 2015

¿Mayas Vascos?

Vaya vaya vaya, si un artículo se merece la etiqueta Kurlansky Arzalluz ese debe ser este dado a conocer en el portal de La Razón:


Un estudio de la Universidad de Oxford, en Reino Unido, ha encontrado las huellas genéticas de la trata de esclavos y la colonización de América hace cientos de años. La mayoría de la ascendencia europea en las poblaciones hispanas/latinas de América continental procede de los españoles, con una pequeña pero distinta contribución genética de los vascos en poblaciones continentales de América del Sur, incluyendo los mayas en México.

El origen genético europeo más común en los afroamericanos y los barbadenses viene de Gran Bretaña, según esta investigación realizada mediante la comparación de los genes de los actuales norteamericanos y sudamericanos con las poblaciones africanas y europeas. El equipo, que incluyó a investigadores de la 'University College London' (UCL), en Reino Unido, y la Universitá del Sacro Cuore de Roma, Italia, analizó más de 4.000 muestras de ADN recogidas de 64 poblaciones diferentes, que abarcan múltiples localizaciones en Europa, África y las Américas.

Dado que la migración ha fluido en general de África y Europa a las Américas en los últimos cientos de años, el equipo comparó los "donantes" de Africa y las poblaciones europeas con las poblaciones "receptoras" americanas para rastrear desde dónde vinieron los antepasados de los actuales norteamericanos y sudamericanos. "Hemos encontrado que el perfil genético de los estadounidenses es mucho más complejo de lo que se pensaba", afirma el líder del estudio, el profesor Cristian Capelli, del Departamento de Zoología de la Universidad de Oxford.

Las islas caribeñas de Puerto Rico y la República Dominicana son genéticamente similares entre sí y distintas de las otras poblaciones, lo que probablemente refleja un patrón de migración diferente entre el Caribe y América continental. En comparación con los sudamericanos, los que viven en los países del Caribe (como Barbados) tuvieron una contribución genética más grande de África.

Los antepasados de los actuales Yoruba de Africa Occidental (uno de los mayores grupos étnicos de África) realizaron la mayor contribución de los genes procedentes de África a todas las poblaciones americanas actuales. La proporción de ascendencia africana varía en todo el continente, desde prácticamente cero (en el pueblo maya de México) al 87 por ciento en los actuales habitantes de Barbados.

Los habitantes del sur de Italia y Sicilia también proporcionaron una contribución genética europea significativa a Colombia y Puerto Rico, en línea con la historia conocida de los emigrantes italianos a las Américas a fines del siglo XIX y principios del siglo XX. Uno de los grupos afroamericanos de Estados Unidos tenía ascendencia francesa, de acuerdo con la histórica inmigración francesa en el colonial sur de Estados Unidos.

La proporción de genes de Europa frente a las fuentes africanas varió considerablemente de un individuo a otro dentro de las poblaciones receptoras. El equipo de investigación analizó muestras de ADN recogidas de personas en Barbados, Colombia, República Dominicana, Ecuador, México, Puerto Rico y afroamericanos en Estados Unidos y empleó una técnica llamada análisis basado en el haplotipo para comparar el patrón de genes en estas "poblaciones beneficiarias" con llas poblaciones donantes en las zonas de América a donde fueron los migrantes.

"En primer lugar, agrupamos subconjuntos de personas en Africa y Europa que eran genéticamente similares y utilizamos esta resolución para encontrar qué combinaciones de estos grupos resultaron en la tipo de mezclas que ahora vemos en las personas a través de las Américas", relata el autor del estudio, Francesco Montinaro, del Departamento de Zoología de la Universidad de Oxford.
El euskera, presente en la colonización

"Podemos ver el enorme impacto genético que la trata de esclavos tuvo sobre las poblaciones americanas", subraya otro de los investigadores, Garrett Hellenthal, del Instituto de Genética de UCL."La mayoría de los afroamericanos tienen ascendencia similares a los Yorubas en Africa occidental, lo que confirma que la mayoría de los esclavos africanos vinieron de esta región", añade. Y continúa: "En las zonas de las Américas históricamente bajo el dominio español, las poblaciones también tienen ascendencia en relación con lo que es ahora Senegal y Gambia. Los registros muestran que alrededor de un tercio de los esclavos enviados a la América española en el siglo XVII vino de esta región y podemos ver muy claramente esta evidencia genética en los americanos actuales".

Estos hallazgos genéticos también descubren la migración previamente desconocida. "Encontramos una contribución genética clara de los vascos de hoy en los mayas de hoy en día en México -apunta el profesor de la Universidad de Oxford Cristian Capelli-. Esto sugiere que el euskera también participó en la colonización de las Américas, llegando con los conquistadores españoles o en oleadas posteriores de la migración".

"Las diferencias de ascendencia europea entre la población de las islas del Caribe y del continente estadounidense que encontramos también se desconocían previamente. Es probable que estas diferencias reflejen distintos patrones de migración entre el Caribe y América continental. Estos resultados muestran cómo de poderoso puede ser un enfoque genético cuando se trata de descubrir patrones ocultos de ascendencia. Esperamos usar el mismo método para buscar otras poblaciones con diversas contribuciones genéticas, como los brasileños", concluye Capelli.



O sea, a los vascos les correspondió poblar la Península de Yucatán durante la Colonia Española cuando antes se pensaba que solo habían participado en el norte de lo que hoy es México.






°

jueves, 12 de febrero de 2015

Cronopiando | La Confesión de un Crédulo Ateo

Les invitamos a leer este muy particular Cronopiando: 

La confesión de un crédulo  ateo

Koldo Campos Sagaseta | Cronopiando

Cuando allá por los años sesenta la Teología de la Liberación fue abriéndose espacio en el llamado tercer mundo, tuvo el Vaticano la ocasión de redimir sus pecados, la oportunidad de retomar sus cristianos orígenes, y la posibilidad, en consecuencia, de extender el evangelio y multiplicar su nómina de fieles. Pero ni el Vaticano quiso expiar sus culpas, ni se interesó en variar  su curso, ni le preocuparon las secuelas de su torpeza.

Esa Iglesia que, como  escribiera Pedro Casaldáliga en su prefacio al libro “Eclesiología” de Fernando  Bernabé López (Nano) “creyendo, confesando y cantando el encuentro vivo con el  Dios Amor y el programa revolucionario de su Hijo” se ganaba el respeto de las comunidades en la que se integraba compartiendo el pan y el vino, también el  hambre y la sed, se acabó convirtiendo en el peor enemigo de Roma.

Como bien  describía el propio Nano en una de sus certeras humoradas, “la Iglesia es una:  santa, católica, apostólica… y uniforme”. No se admiten ni toleran disidencias.  Por si no fueran suficientes las dificultades que la Teología de la Liberación  debía enfrentar, una amenazaba su eclosión. Y no era la violencia de regímenes  militares, la persecución de Estados corruptos o la ambición de burguesías  temerosas de un poder popular aún más consciente, sino Roma.

El éxito que  jamás tuvieron, por sanguinarios que fueran sus métodos, los gobiernos que han  hecho del infierno algo más que un futuro destino, lo tuvo el Vaticano censurando opiniones, desautorizando actos, trasladando ejemplos, castigando conductas, clausurando encuentros…

Frente a la curia romana, la teología de  la liberación no encontró más defensa que la obediencia debida. La misma que  llevó a Ernesto Cardenal, de rodillas frente a Pablo VI en la Plaza de la  Revolución de Managua, a inclinar la cabeza, besar el anillo papal y escuchar en  silencio los exabruptos que, por ejemplo, no tuvo Su Santidad, días antes, para  Duvalier en Haití o para Pinochet en Chile.

El espacio que hubiera ocupado la  Iglesia pasó a ser pasto de otras denominaciones religiosas y sectas de todo  tipo financiadas, en muchos casos, por transnacionales y Estados  delincuentes.

Claro que, ni la historia ha terminado ni la Teología de la  Liberación ha desaparecido. Es más, no tengo la menor duda de que, si alguna  vez, y que cada quien ponga la fecha que más le cuadre, sigue habiendo sobre la  faz de la tierra una iglesia, ésta será plural, de todos y de todas; practicará  la solidaridad, no la especulación; estimulará el conocimiento, no el analfabetismo; fomentará la crítica, no el adocenamiento; defenderá la justicia, no la razón de Estado; ejercerá el Amor, no el odio… Y hasta podría ser en Roma,  aunque sólo sea para que, como dicen algunos, Dios tenga la oportunidad de visitar, por fin, el Vaticano.

Y lo digo yo que no creo en la otra vida, pero  que si algún día me desdigo y termino aceptando la certeza de una eternidad para  la que hoy no me basta la fe, será porque piense que vidas tan generosamente  entregadas a las mejores causas de los seres humanos, como la del padre jesuita  y dominicano Regino Martínez, no tendrían sentido sin esa prolongación de la  existencia donde se vean cumplidos los mejores sueños y anhelos de todos, porque  algo así debe ser la otra vida.

Y lo digo yo que no creo en la Iglesia, pero  que si algún día me arrepiento de tanta agnóstica ignorancia y acabo  agradeciendo esa divina referencia en la que todos los seres humanos seamos por  fin iguales, será porque termine apreciando, finalmente, que ejemplos como el  que brinda Pedro Casaldáliga supieron transformar el más empobrecido y miserable  infierno de este mundo en la más hermosa y humana fiesta de la solidaridad,  porque algo así debe ser la Iglesia.

Y lo digo yo que no creo en Dios, pero  que si algún día reconduzco la incredulidad que hoy manifiesto y termino  convirtiéndome en otra oveja más de su rebaño, será porque me confirmen su  existencia conductas tan honestas y desprendidas como las de Helder Cámara,  Leonardo Boff, Patxi Larrainzar, Jesús Lezaun, Arantxa Aguirre, Aparecida de  Sousa, Ellacuría, Arnulfo Romero, García Laviana, María Marciano, Ernesto  Cardenal y tantas y tantos sanadores de almas que han predicado el amor allá  donde más se hace preciso su arraigo, y la justicia donde más urge su gobierno,  porque algo así debe ser Dios.






°

martes, 25 de noviembre de 2014

Cronopiando | Cronología para el Futuro

En su Cronopiando Koldo no comparte una muy particular línea del tiempo:

Cronología para el futuro

Koldo Campos Sagaseta |  Cronopiando

-Siglo XVI.- María Lejars publica “La igualdad de los hombres y las mujeres”.

-1789.- Decenas de miles de mujeres, al grito de “libertad, igualdad, fraternidad” marchan por París exigiendo el derecho de las mujeres a votar.

-1791.- Olimpia de Gouges, redacta y presenta ante la Asamblea Nacional francesa una declaración que postula la dignidad de las mujeres y el reconocimiento de sus derechos y libertades. A Olimpia de Gouges el intento le cuesta la vida en la guillotina. A sus compañeras les vale ser recluidas en hospicios para enfermas mentales.

-1792.- La inglesa Mary Wollstoncraft publica “Reivindicación de los derechos de la mujer” insistiendo en que la mujer no sólo existe para el placer del hombre y en que debe recibir el mismo trato en educación, derechos políticos y laborales.

-1866.- El primer congreso de la Asociación Internacional de Trabajadores aprueba la resolución relativa al trabajo profesional de una mujer desafiando la tradición de que el lugar de las mujeres es el hogar.

-1889.- La dirigente alemana Clara Zetkin defiende el derecho de la mujer al trabajo y su plena participación social, durante el congreso fundador de la II Internacional Socialista.

-1908.- En Nueva York más de 130 mujeres mueren luego de que, por orden de los patronos, “desconocidos” incendiaran la fábrica textil en la que se habían encerrado en reclamo de iguales derechos laborales que los hombres.

-1952.- Naciones Unidas instituye el 8 de marzo como Día internacional de la Mujer en recuerdo de las mujeres asesinadas en Nueva York en 1908.

-1979.- La Asamblea general de la ONU aprueba la “Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer”, a la que se adhieren un largo centenar de países.

-1981.- Se celebra en Bogotá el Primer Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe que elige el 25 de noviembre como fecha conmemorativa del Día Internacional de la No Violencia Contra la Mujer, en homenaje a las hermanas Mirabal, asesinadas en República Dominicana por esbirros trujillistas.

-2014.- Todos los días, en cualquier país, a cualquier hora, siguen siendo asesinadas mujeres por el delito de ser. Cuanto más es su empeño en tener vida propia más se empeña el macho en darle muerte ajena. Más que la carretera o el cáncer, a las mujeres las mata su condición. Ningún terrorismo es más mortífero que el que enluta la crónica diaria del mundo con mujeres a las que sólo su muerte convierte en noticia. Casi al mismo tiempo, en Turquía, el presidente Recep Erdogan asegura que la igualdad entre hombres y mujeres es contra natura; en el Estado español, Antonio Reig Pla, obispo de Alcalá, afirma que el feminismo ha infectado la sociedad y compara el aborto con el holocausto.







°

jueves, 20 de noviembre de 2014

El Recuerdo de Argel

Desde Gara traemos a ustedes este excelente ejercicio de memoria histórica:


El libro "Josu Muguruza. El sueño que no truncaron las balas" recoge un periodo crucial en la historia reciente del pueblo vasco, uno de cuyos hitos principales fueron las conversaciones de Argel entre ETA y el Gobierno español. Para explicar sus coordenadas, los autores del libro han contado con el testimonio de Eugenio Etxebeste, «Antton», quien encabezó la delegación vasca en la mesa de diálogo. Este texto -que recoge, en su integridad, dicho testimonio- constituye un documento de indudable interés, pues es la primera vez que el representante de ETA en aquellas conversaciones realiza una lectura integral de todo aquel episodio.

Eugenio Etxebeste Arizkuren | «Antton»

Transcurridos 25 años, y desde la serenidad y ecuanimidad que marca la distancia en el tiempo, diría que de Argel -de lo que se denominaron Conversaciones Políticas de Argel entre el Estado español y ETA- se ha hablado profusamente. En bastantes ocasiones con desconocimiento de causa, y en otras tantas, desde la perversión intrínseca a los intereses y razones de Estado, gestionados desde los respectivos gobiernos españoles y adláteres autonómicos de la CAPV y Nafarroa.

La excepción que confirma esta regla ha solido llegar, a cuentagotas, de la mano de quienes, ya sea como interlocución o como mediación, participamos de aquel evento, y hemos ensayado narrar e interpretar su significado, situándolo en la realidad de aquel contexto espacio-temporal desde donde se afrontaba el contencioso político y las vías de su resolución.

Me gustaría aprovechar la oportunidad que se me brinda para actualizar un «recuerdo» que sigue formando parte activa, al igual que Lizarra-Garazi, Anoeta-Loiola, Aiete-Oslo, de unas experiencias demostrativas de la voluntad permanente del Movimiento de Liberación Vasco. El compromiso por dilucidar -por la vía del diálogo, la negociación y el acuerdo- el contencioso político que enfrenta históricamente a los estados español y francés con las legítimas reivindicaciones de libertad y soberanía plena de Euskal Herria.

Más que un mojón

En primer lugar, de Argel cabe destacar que no fue un mojón en el marco del enfrentamiento, sino todo un proceso diplomático, político y militar, que comenzó en 1986 y culminó el 10 de agosto de 1997 con el desmantelamiento de la interlocución de ETA en Santo Domingo y la entrega de dos de sus representantes a Madrid para su encarcelamiento.

Un proceso de diez años durante los cuales las conversaciones de Argel, propiamente dichas, abarcaron dos años escasos, los comprendidos entre los primeros contactos exploratorios de Txomin en 1987 (Argote, Sancristóbal y cía) y los subsiguientes de superación de las vías policiales (Ballesteros) y seudo-políticas (Elgorriaga) en 1987-88, y que culminaron en la mesa política de 1989, donde se sentaron Vera y Eguiagaray de parte hispana, Maka, Belén y yo mismo de parte de ETA, y representantes del Gobierno de Argelia como anfitriones y mediadores.

Conocido y público es el resultado de ruptura de la tregua bilateral entre el Estado español y ETA, que amparaba el marco de las conversaciones políticas. Una ruptura provocada por la cerrazón fascistoide de un Gobierno español incapaz de asumir el principio democrático de búsqueda de «una solución política negociada» al contencioso histórico (frase propuesta por el general y delegado personal del presidente, Chadli Bendjedid, y aceptada por ambas partes en la mesa oficial de conversaciones) y temeroso de aceptar la formación de una mesa de partidos políticos para abordar un foro de diálogo superador de la etapa de confrontación político-militar y el protagonismo bélico de las partes involucradas. Una ruptura de compromisos cuya lógica se pondría en evidencia al descubrirse que parte de la interlocución española la integraban miembros del GAL.

No obstante, la ruptura de Argel solamente significó el desmantelamiento de una base territorial, pues los contactos políticos continuaron -vía «botijero» (enviado especial de Ministerio de Interior español) y vía intermediarios internacionales (Fundación Carter, Pérez Esquivel...)- durante ocho años, con los mismos interlocutores de ETA, en Santo Domingo. Y continuaron dentro del espíritu latente en Argel, de ahí mi calificativo de «proceso» a lo que constituyó toda una experiencia y una gran oportunidad desaprovechada en el marco de la resolución de conflictos en parámetros democráticos.

Consecuencia del enfrentamiento

En segundo lugar, ya en el terreno propiamente político, el proceso de Argel fue fruto de una derivada en la confrontación político-militar, donde las partes beligerantes -es decir, ETA y el Estado español- llegaron al convencimiento de que había que explorar un nuevo frente, en este caso dialogante y diplomático.

Cada parte interiorizó que las vías de enfrentamiento político-militar habían alcanzado límites de agotamiento, en una espiral de acción-represión, evidenciando contradicciones que eran insoportables desde parámetros sociopolíticos y pendiendo la sombra del empate infinito en la correlación de fuerzas políticas y militares predominantes en el ámbito del conflicto. Ello propició la determinación de resituar las piezas del tablero, afrontando un pulso cara a cara, en un escenario de distensión, con las armas enfundadas, y en un territorio teóricamente neutral.

Indudablemente, cada parte buscaba un objetivo. ETA, desbloquear el enquistado proceso del torbellino bélico, brindando su disposición para favorecer la apertura de una vía democrática (mesa de partidos, voluntad y decisión popular) encaminada a la resolución negociada del contencioso político. Y el Estado español (con la colaboración del francés), dándose tiempo para ensayar llevar la «guerra de contradicciones» al escenario social y político imponiendo, por riguroso orden de aparición, los pactos anti-ETA de Madrid-Vitoria-Pamplona.

Movimientos dispares, como puede constatarse, donde la ausencia de voluntad española para reconocer la existencia del conflicto político y la consiguiente negación a desarrollar un marco democrático de soluciones llevaron también emparejados la presión coactiva y el trato de rehenes que se dispensó a la interlocución de ETA, aplicando la política de vendetta, primero con su secuestro (retención indebida de una persona para un fin) en Santo Domingo y, posteriormente, con su traslado manu militari a cárceles españolas.

El Estado español, una vez obtenido el rédito de desgaste con los repetidos escarceos de contactos, quiso liquidar el «problema», el coste político que le había supuesto sentarse en una mesa con ETA (reconocimiento tácito de su naturaleza como agente político), borrando escenarios y desactivando testigos comprometedores.

Una práctica recurrente que, en el ámbito de las experiencias negociadoras, ha conocido dramáticas formas de solventar el «problema» eliminando al mensajero. Ahí está el caso de Santi Brouard, asesinado en el marco de los contactos planteados por el embajador francés Guidoni, y el de Josu Muguruza, asesinado en el contexto de impulsar nuevas iniciativas para retomar las conversaciones políticas mantenidas en Argel.

Toda una filosofía

En tercer lugar, y a modo de conclusión, añadiría que Argel supuso toda una filosofía de resolución de conflictos. Se aplicaron bases técnicas y metodología política (interlocuciones, mediadores, territorio neutral); se constituyó una mesa de conversaciones políticas sobre la distensión bilateral de los protagonistas (ETA-Estado español); se desarrollaron líneas de análisis respecto a las causas del conflicto y las consecuencias de la confrontación político-militar; y, sobre todo, se perfilaron elementos y mecanismos (mesa de partidos, proyección institucional y ejercicio de decisión popular vasco) para debatir y abordar un proceso de negociación integral de cara a la solución democrática del contencioso político.

Pero falló la esencia, la «voluntad política», para desarrollar toda esa filosofía al servicio del interés democrático, el reconocimiento del problema y la búsqueda de su solución.

Así, el Estado español (con la colaboración del francés) utilizó Argel para la reorganización de sus fuerzas sociales y políticas (pactos de Ajuria Enea y Pamplona) como sustento y punta de lanza para la continuación de su estrategia opresora. Tampoco le importó incumplir los compromisos adquiridos ante el mediador internacional (Argelia), sabiendo de antemano que las razones de Estado e intereses económicos suelen prevalecer sobre actitudes de solidaridad y buenos oficios políticos.

En definitiva, acabó mostrando su faz más prepotente, entendiendo que había avanzado en exceso jugando a la táctica del diálogo, y retornando a la cómoda trinchera de la violencia prerrogativa y monopolio exclusivo del Estado.

Y a ETA le faltó cintura, paciencia y, sobre todo, confianza en las propias fuerzas que componían el conjunto del Movimiento de Liberación Nacional. No supo aguantar el tirón del Estado y cayó en la trampa de tratar de igualar el pulso militar. Le faltó asimilar, en toda su magnitud, lo que significaba la apertura de un nuevo frente de lucha, es decir, la incorporación del «frente negociador» en la estrategia político-militar. Un nuevo frente, destinado a servir de medio y herramienta para conducir a la lucha hacia unas vías de construcción del marco democrático, desde donde afrontar la resolución integral del contencioso político.

En resumen, Argel tuvo una gran virtud filosófica y el gran defecto de no querer, no poder o no saber aplicar los necesarios recursos sociales, políticos, culturales e incluso económicos para trasladar esa filosofía al campo concreto de la práctica política resolutiva.

Por tanto, una gran oportunidad desaprovechada para el proceso revolucionario vasco y para el conjunto del movimiento emancipador y democrático del Pueblo Vasco.

Pero de las experiencias también se aprende y, afortunadamente, hoy la lucha de liberación nacional y social continúa su rumbo de progreso. El conjunto de la izquierda abertzale ha sabido adaptar su estrategia política y organizativa al nuevo ciclo político, desarrollando iniciativas en el campo de las alianzas, acumulando fuerzas en clave de proceso democrático e impulsando foros internacionales en el área de la resolución del conflicto.

En definitiva, hoy al igual que ayer, la lucha organizada continúa siendo la clave y la única garantía para que la nave de quienes creemos en un futuro soberano en paz y libertad prosiga avanzando hasta alcanzar su puerto definitivo, la República Socialista vasca.

Libro y DVD se presentan hoy en Donostia

El libro publicado por GARA "Josu Muguruza, el sueño que no truncaron las balas'' será presentado hoy, justo en víspera del aniversario del atentado mortal del Hotel Alcalá, en un acto en Donostia. Será a las 19.00 en Doka, Donostiako Kafe Antzokia, situado en la calle Escolta Real del barrio del Antiguo, y con entrada libre para cualquier persona interesada.

En el mismo acto, tras la presentación del libro escrito por los periodistas Mikel Zubimendi e Iñaki Altuna, se proyectará además el documental "Zohardia'', elaborado por Lander Iruin y Markel Andia, que ya se pudo ver el lunes en Bilbo y que refleja igualmente la vida de Josu Muguruza. Ambos trabajos, con importante aportación documental y de testimonios, no solo se limitan a la figura del dirigente de la izquierda abertzale, sino que repasan aquel periodo clave en la historia vasca reciente.

Tanto el libro como el DVD se distribuirán el fin de semana, sábado y domingo, con GARA. Ha sido editado tanto en euskara como en castellano. El precio es de 11,95 euros (9,95 para suscriptores).






°

miércoles, 12 de marzo de 2014

Cronopiando | Cuento Caribeño

La infalible pluma de Koldo Campos nos vuelve a regalar un texto de antología:

Cuento caribeño
Koldo Campos Sagaseta | Cronopiando

Este cuento caribeño en tres actos y un epílogo es parte de la historia  de Puerto Rico, República Dominicana y Haití, tres pueblos antillanos destinados  a encontrarse.

Acto I

El boricua se dio la vuelta y, al observar al dominicano a sus  espaldas, escupió al cielo y denunció a gritos: “Los dominicanos nos están  invadiendo…”.

El dominicano giró sobre sus pasos, reconoció al haitiano y, ofuscado, delató la compañía: “Los haitianos nos están invadiendo…”.

El  haitiano también se dio la vuelta pero no encontró a nadie tras de sí.

Acto II

El boricua advirtió a sus espaldas al dominicano y, como si  hubiera perdido la memoria, desenvainó lengua y espantos y masculló su enojo:  “Esos malditos negros…”.

El dominicano sorprendió al haitiano y, como si  hubiera extraviado la razón, desenfundó miedos y engaños y rezongó su furia:  “Esos malditos negros…”.

El haitiano también se dio la vuelta pero no  encontró a nadie tras de sí.

Acto III

El boricua, que buscaba un culpable que explicara su suerte  mejor que su fracaso, al ver a sus espaldas al dominicano respondió indignado:  “Hatajo de vagos y delincuentes…”.

El dominicano, que también requería un  responsable de su infortunio a la medida, detrás de su destino sólo encontró al  haitiano y alegó irritado: “Hatajo de vagos y delincuentes…”.

El haitiano  también se dio la vuelta pero no encontró a nadie tras de sí.

Epílogo

Y así fue hasta que un día, un bendito día que todavía no ha  llegado, boricuas, dominicanos y haitianos, al mirar hacia atrás sólo  encontraron reflejadas sus alargadas sombras y no supieron distinguir una de  otra.







°

sábado, 8 de septiembre de 2012

Cronopiando | Diario Íntimo/51

Una oda a las redes sociales por parte de nuestro amigo Koldo y su infalible Cronopiando:

Diario íntimo de Jack el Destripador/51

Koldo Campos Sagaseta | Cronopiando

Cuando los años pasan tanto como pesan y el simple hecho de incorporarte al día, tras ocho horas de ensueño, es más una fatiga que un café, soy consciente de que mi vida profesional está llegando a su fin.

Hasta hace unos días les confieso que temía fueran a ser parte de la historia mis épicas andanzas, limitado a recordarlas e incapaz de acometer alguna nueva.

Incontables son las causas que me han apartado de mi oficio y, entre tantas, la competencia desleal de Estados asesinos, masacrando gente al por mayor, a veces de bala, de hambre, de rutina, desde el anonimato y la impunidad, ha sido una de las que más ha influido en esta jubilación anticipada que, lo reconozco, me negaba a aceptar.

También los grandes medios de comunicación y su infame campaña de descrédito a mi persona, incapaces de reconocer el genio de un virtuoso artesano del destripamiento como yo he sido, mientras agotan todos los elogios habidos, por más amplio que sea el inventario, ante destripadores ungidos como monarcas, presidentes, jerarcas religiosos, jueces, banqueros, empresarios y dueños de medios.

Los mismos medios de comunicación que, en connivencia con Scotland Yard, tejieron en mi juventud mi fama de misógino achacándome los numerosos asesinatos de mujeres a manos de esposos, amantes, ex maridos, vecinos… y forzándome a emigrar a la República Dominicana.

Para la puritana moral inglesa y su patriarcal sociedad, era preferible centrar todo ese horror en una sola persona que aceptar que detrás de cada cuchillo feminicida siempre hay más de una mano y que ningún crimen tiene más complices que el que le cuesta la vida a una mujer.

Pueden o no creerme pero jamás he levantado la mano o el cuchillo contra mujer o infante, así fuera ella prostituta o insoportable el maldito niño. Siempre me limité a destripar pederastas, proxenetas y diputados. También a algún que otro banquero, cura y abogado… bueno… sí, también a ciertos periodistas, funcionarios y cronistas de arte… y si la memoria no me falla, a dos o tres taxistas.

En cualquier caso, ya no soy el mismo. Me falta ese vigor que ahora no tengo y que parecía anticiparía mi retiro.

Pero hace unos días, que lo que sí conservo es la cabeza, cuando ya me daba por perdido, descubrí una manera eficaz y limpia de seguir desempeñando mi profesión. Un método infalible, discreto, seguro. Un método que me permite eliminar uno diario, dos, veinte…y sin esfuerzo, sentado frente a mi ordenador.

Hace dos años que amanecí como miembro de Facebook el día en que, aburrida mi hija, me hizo numerario. Y bien, de improviso, gentes que no conozco, gentes que no debiera haber conocido nunca y algún que otro sincero afecto, comenzaron a mandarme mensajes interesados en ser amigos míos. Yo a todos complacía, uno detrás de otro…aceptado… aceptado…aceptado.

Sé que a estas alturas algunos avezados lectores de mi diario ya deben haber descubierto la fórmula que he hallado para seguir ejerciendo mi oficio. Y sí, esa misma es. Luego de alcanzar la cifra de 1.300 amigos, entre íntimos y desconocidos, ahora me dedico a eliminarlos.

Sólo tienes que empezar a revisar la página de Facebook, en eso que también llaman Estado y en el que van sucediéndose toda clase de informaciones y elegir la que mejor te cuadre.

Alguien que, antes de comer, considera imprescindible ponerte al tanto de la ingesta que se propone y cuelga la fotografía del plato; otro que te aporta una noticia, otra más que cambia su foto de perfil… tolerables todos mientras no abusen. Hasta que aparece el pastor y, lo que es peor, en medio de un sermón. Porque acepto amigos religiosos, pero no les permito que me exijan darle gracias a Dios, y reiterarlo, además, en media docena de mensajes consecutivos y facilitarme una lista de vídeos cristianos donde apacentar mi alma y arrepentirme no sé de qué.

Ahí es que pulsó sobre la pestaña “Amigos” y en cuanto aparece la opción de “eliminarlo” la aprieto y la confirmo. Ya cayó uno. Y sigo mi fúnebre ronda por el amplio inventario de amistades facebook arriba y abajo… hasta que aparece el siguiente: un orondo padre de la patria dominicana, posando el impecable traje y la tricolor al pecho, junto al cuadro enmarcado de su mentor. Que conste que respeto todas las ideas políticas y, precisamente, porque las respeto es que mi decisión es tan inmediata como inapelable: ¡Eliminado! Si las ideas surgen del cerebro ahí no había cabeza, tampoco ideas. Por si fuera poco, no se conformaba con su fotografía como presentación y aprovechaba el espacio de mis amigos, a quienes también debo respeto, para glosar la figura de algún impresentable del pasado o del presente y animarme a secundar su nuevo proyecto sostenido y sustentable para la sociedad dominicana, esa misma que aseguraban llevar en el corazón y que terminan llevando en la cartera.

Hay una que sigue buscando a su gato… que ojalá lo encuentre; otra que se ha ido de vacaciones a Asturias… que le vaya bonito; denuncias con las que me identifico, mensajes que comparto… hasta que aparece un presunto amigo empeñado en mostarme el interior de su moderno vehículo, sus prestaciones, sus artilugios…y recuerdo que era el mismo que unos días antes me mostrara su sofisticada cámara fotográfica… ¡Eliminado!

No faltan tampoco, aunque sean escasos, quienes falten al respeto a Cuba, Venezuela o el País Vasco, a Palestina, al Frente Polisario, a cualquier justa causa que el mundo persiga. Reconozco que son los que con más ahínco elimino, hasta con saña. He llegado, incluso, a aceptarlos nuevamente como amigos sólo para poder eliminarlos otra vez.

Ya he conseguido llevar la inflación de amigos que padecía a poco más de mil, y sólo estoy empezando mi labor. Irán cayendo, uno detrás de otro, desde que se confíen y me salgan con vainas de esas inaceptables, con ofertas, con propuestas al olvido…

Dentro de algunos meses ya sólo me quedarán algunos pocos cientos, y en un año quizás apenas unas docenas, hasta que sólo queden mis amigas, mis amigos y Sara Pérez.






°