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viernes, 25 de octubre de 2024

Recordando a Monseñor Laboa

Desde Naiz traemos a ustedes esta semblanza biográfica de uno de sos vascos que pertenecen por derecho propio en el libro de Mark Kurlansky titulado 'La Historia Vasca del Mundo".

Adelante con la lectura:


Monseñor Josetxo Laboa, embajador del Vaticano y de su amada Euskal Herria

El 24 de octubre de 2002 moría en Donostia monseñor José Sebastián Laboa, pasaitarra y nuncio apostólico del Vaticano en diversos países y anfitrión de jefes de Estado en su última etapa. Una larga enfermedad ponía fin a la vida intensa de uno de los más prestigiosos diplomáticos de la Santa Sede.

Fermin Munarriz

Conocí a monseñor Laboa en vísperas de la invasión estadounidense de Panamá en 1989 en la Nunciatura -embajada del Vaticano- que él dirigía en la capital centroamericana. Eran momentos de mucha tensión e incertidumbre en el país. Y la Nunciatura vaticana era uno de los centros neurálgicos de la información. Según se hablaba en la ciudad, por allá pasaban todos los canales. El nuncio era una institución.

Como periodista enviado de 'Egin', solicité un encuentro con las lógicas reservas, que se deshicieron en el momento que atravesé la puerta verjada de la embajada y vi a un señor menudo en el porche con guayabera y un crucifijo al cuello con los brazos abiertos como quien recibe a su hijo después de largo tiempo: «iBienvenido, paisano!»

No era nada personal. Con el tiempo y nuevos encuentros pude constatar que aquel Josetxo –para los cercanos– Laboa era así, pero, especialmente, con los suyos, los de su tierra. «Gente de palabra», decía.

Efectivamente, por aquella embajada pasaban todos los circuitos de los mensajes –eso que se llaman últimos intentos antes de una guerra– que se cruzaban el gobierno del general Manuel Antonio Noriega –la presa que se quería cobrar EEUU–, los opositores de todo calibre, los enviados de EEUU, los diplomáticos...

Invasión de Panamá

Llegó la invasión anunciada y con ella uno de los momentos más críticos de la carrera de monseñor, nacido en Pasai Donibane en 1923 y con una vocación de «cura de pueblo» que se torció al ejercer estudios de Teología y de Derecho en las más prestigiosas universidades pontificias y una inteligencia privilegiada que le llevaron hasta el lugar donde se cuece la diplomacia vaticana. Esa tan reputada que no tiene prisa, porque se considera una institución «ad eternatis», eterna. Fue el entonces cardenal Montini, posteriormente Papa Pablo VI, quien lo ubicó en las tareas para internacionalizar el cuerpo diplomático.

De nuevo en Panamá, el Comando Sur de EEUU, que estaba dentro, en la zona del canal, lanzó a sus marines a invadir el país y apresar al incómodo Noriega al precio que fuera. El 20 de diciembre de 1989 tomaron Panamá por las bravas en un baño de sangre en busca del general, pero no lo encontraron. ¿Dónde estaba? Cuatro días más tarde, se supo: refugiado en la Nunciatura, con el beneplácito de monseñor Laboa. Tomó una decisión que él mismo consideraba arriesgada y hasta cuestionable desde el punto de vista de la diplomacia: enviar un coche para recoger a Noriega y llevarlo al lugar seguro de la embajada, territorio del Vaticano. Siempre defendió esa actuación desde el sentido pastoral de querer evitar una tragedia mayor. Solo en los dos primeros días de invasión ya habían muerto más de 1.200 personas.

Los estadounidenses se tomaron a mal el atrevimiento y rodearon el recinto con tanques y francotiradores y la amenaza de arrasar. No les funcionó y optaron por emitir a todo volumen música rock heavy las 24 horas del día en torno a la Nunciatura para ablandar la frágil resistencia.

Si la situación era de por sí delicada, faltaba un detalle no menor para la historia: ante la inminencia de una situación caótica en la que peligraban las vidas de todo el mundo, el nuncio invitó a refugiarse el primer día de la invasión a los deportados vascos que se encontraban en el país. Debía protegerlos y así se lo hizo saber por teléfono a su amigo y presidente español, Felipe González, que no salía de su asombro. «Son paisanos».

«Los cojones bien puestos»

El asedio a la embajada duró diez días y dejó una imagen memorable: el general Marc Cisneros, jefe del Ejército de EEUU y comandante de la invasión, ante la entrada verjada de la Nunciatura rodeada de tanques, exigiendo a un Josetxo Laboa vestido con guayabera clara y su crucifijo que entregara a Noriega y sus leales ante el pretexto de una toma de rehenes. La alternativa era asaltar el recinto. El nuncio se negó en rotundo y le dijo que el Vaticano solo facilitaría la salida de Noriega mediante un acuerdo legal que garantizara su vida y siempre que se entregara por voluntad propia. La respuesta de Cisneros fue en tono castrense: «Monseñor, tiene usted los cojones bien puestos».

Noriega se entregó el 3 de enero y días más tarde los deportados vascos pudieron salir a un tercer país. Monseñor Laboa siempre lo recalcó: «Hice todo con el Evangelio en la mano». Y así se lo reconoció el Papa Juan Pablo II, que le felicitó por su tarea y encomendó nuevos retos…

Quienes conocieron a Laboa coinciden en destacar su humanidad, su astucia, su habilidad… Seducía con la inteligencia, con su dominio de las situaciones y su liderazgo, con su cultura, con la capacidad de hacer sentirse cómodos a sus interlocutores: el más alto estadista o el más humilde de los paisanos. Y siempre mostraba el orgullo de pertenecer a su patria lejana. Todos los días leía algún fragmento en euskara después de caminar 12 kilómetros.


Según sus palabras, el secreto de la diplomacia era el «sentido común» y «ser auténtico». Lo decía un embajador de alto nivel que nunca pasó por la Escuela Diplomática vaticana y salía airoso de las misiones delicadas. Llegaba aprendido.

Tenaz, afable y con un refinado sentido del humor, igualaba al grande y al menor. Todos apreciaban la figura protectora de un Laboa que detallaba con precisión en un diario los avatares de su vida y que hoy reposa, seguramente, en alguna estantería familiar de Pasaia a la espera de la luz.

Panamá no fue la única prueba de fuego para el diplomático vasco. De allá fue destinado a un Paraguay convulso tras la dictadura de Stroessner y, más tarde, tras pasar por Malta, recaló en otra plaza difícil, la Libia de Gadafi. Contra lo previsto, el líder de la revolución lo recibió con admiración y respeto. Una antigua conversación casual con bebidas del país sobre Donostia y Pasaia con el embajador libio en Panamá había allanado el camino. Meses después, el pequeño y sonriente Laboa consiguió abrir la primera representación vaticana en el país de Gadafi.

Pero Laboa no se olvidaba de los suyos. Además de los altibajos de la Real Sociedad, seguía los acontecimientos de su país con la nostalgia del viajero errante. Siempre sacaba en su conversación aquel Pasaia de sus amores que dejó atrás de joven. Localidad a la que llevó de visita en 1954 al entonces cardenal Angelo Roncali, futuro Papa Juan XXIII, que se alojó en la casa familiar de los Laboa.

Propuesta de mediación en la autovía

Presumiblemente, alguna gestión discreta le llevó a hablar con el lehendakari Ardanza en la Navidad de 1990 sobre el cariz que tomaba el tema de la autovía entre Nafarroa y Gipuzkoa, que ya dejaba muertos. Unos meses más tarde, en mayo de 1991, desde Paraguay, Laboa hacía pública su disposición a mediar en el conflicto. Puso condiciones técnicas de viabilidad y de autorización de la Santa Sede. La Coordinadora Lurraldea aceptó días más tarde la mediación. Fue la parte española, con González a la cabeza, la que desechó esa opción de esperanza. En declaraciones a 'Egin' aquel mes, Laboa dejó su sello de identidad: «Por el País Vasco estaría dispuesto a hacer lo que sea».

La última vez que vi a monseñor fue en el Vaticano, unos meses antes de su muerte. El longevo obispo y entonces miembro de la Sagrada Congregación para la Causa de los Santos estaba pletórico y se manejaba con maestría en el recinto pontificio. «No hago milagros, pero sé quien los hace», decía con su fina ironía en aquella corte en la que era también el encargado de recibir a los jefes de Estado de todo el mundo que llegaban a la Santa Sede.

Lo de los milagros quizás era verdad, o al menos lo parecía. Pero una vez despachada la agenda oficial, se volvía a sentir a gusto con los paisanos. Lo decía con ojos vivaces ante la mirada sobria de otro vasco universal, el jesuita y director de Radio Vaticano Inazio Arregi: «¡Vamos a comer los mejores espaguetis del Vaticano!». En la comida no podía faltar otra de sus aficiones, contar anécdotas de una vida intensa. Vaya este pasadizo relatado por él como muestra de consideración a un personaje inigualable:

Laboa trató en persona al general De Gaulle cuando era presidente de la República francesa. «Altanero y arrogante», decía. Y también al que entonces era su primer ministro y luego presidente, George Pompidou. Un día de agosto, en plena canícula, Pompidou entró en el apartamento presidencial de De Gaulle y se encontró a este completamente desnudo. «¡Mon dieu!» (¡Dios mío!), exclamó. Y De Gaulle le contestó: «En la intimidad puede llamarme 'mi general'».

 

 

 

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lunes, 21 de octubre de 2024

Un Nuevo Tiempo

El 20 de octubre, pero de 2011, la organización antifascista vasca ETA anunciaba el final de la lucha armada, haciendo saber su compromiso con su propio proceso de Desarme, Desmovilización y Reinserción. No olvidemos a que punto Madrid intentó descarrilar dicho proceso, apostando por la violencia, como ha sido costumbre en contra del pueblo vasco por hace ya muchas décadas.

Aquí lo que ha publicado Naiz para señalar la fecha:


ETA anuncia el cese definitivo de su actividad armada, la noticia que marcó un nuevo tiempo

Hoy es 20 de octubre y, sin duda, llega un día histórico para Euskal Herria. ETA pone fin a medio siglo de violencia, en lo que supone la consecución de una decisión deseada por la sociedad vasca. Se abre un nuevo tiempo y, con él, florecen nuevas oportunidades.

Ariane Kamio

Hubo quien no se fiaba de lo que aconteció tres días antes en la Conferencia Internacional de Aiete, incluso el sector más reaccionario intentó desprestigiarlo al considerar que solo respondía a cálculos políticos de la izquierda abertzale. El recelo –o el miedo a que la iniciativa por la resolución del conflicto y sus consecuencias llegara hasta el final– por la Declaración a la que dieron lectura seis reconocidos expertos internacionales era absurdo, pues podía intuirse que la comitiva encabezada por Kofi Annan no había venido hasta Donostia a darse un paseo por La Concha o a degustar pintxos por la Parte Vieja. El emplazamiento fue claro y ETA se apresuró a cumplir con la parte que a la organización le tocaba. A las 19.00 de la tarde del 20 de octubre de 2011 se realizaba un anuncio que pasaría a la historia: «ETA ha decidido el cese definitivo de su actividad armada». Sin duda, una decisión que disipaba cualquier duda y que, por encima de todo, hacía que un nuevo ciclo se abriera paso definitivamente en Euskal Herria.

Esta determinación marcaba con claridad un antes y un después, avanzando por la senda marcada por la iniciativa política de la izquierda abertzale desde dos años atrás, ya que fue entonces cuando se impulsó el debate interno que concluyó con una apuesta marcada por las vías políticas, pacíficas y democráticas. Hasta la fecha, desde Madrid se le había intentado quitar credibilidad, pero esta apuesta política ya había obtenido gran apoyo tanto en la sociedad vasca como en la comunidad internacional.

Al comunicar esta decisión, ETA subrayaba el concepto de que «en Euskal Herria se está abriendo un nuevo tiempo político. Estamos ante una oportunidad histórica para dar una solución justa y democrática al secular conflicto político. Frente a la violencia y la represión, el diálogo y el acuerdo deben caracterizar el nuevo ciclo», señalaba el comunicado que fue difundido esa misma tarde en las ediciones digitales de GARA y 'Berria', así como en las respectivas páginas de la BBC y de 'The New York Times'.

La noticia se produjo pocas horas antes de la muerte del líder libio Muamar Gadafi tras el último asalto de las tropas del denominado Consejo Nacional de Transición a su ciudad natal, Sirte. Gadafi fue capturado y linchado inmediadamente. Una noticia que tuvo una gran repercusión internacional, pero el anuncio histórico de ETA también tuvo gran eco dentro y fuera de las fronteras de Euskal Herria.

ETA surgió en 1958, por lo que cumplía ya más de medio siglo de vida. Su primera acción mortal -no premeditada- fue el tiroteo que costó la vida a un guardia civil en Benta Handi (Tolosa), una acción en la que también perdió la vida su activista Txabi Etxebarrieta. El enfrentamiento armado prolongado durante más de 50 años dejó más de 1.300 víctimas mortales. En su último 'Zutabe', ETA asumía 2.606 acciones y la muerte de 774 personas, mientras que, según datos facilitados por Euskal Memoria, en ese periodo la represión estatal ligada al conflicto acabó con 474 vidas.

Apelación a los gobiernos

La Declaración de Aiete instaba a los gobiernos español y francés a entablar diálogo, y ETA también realizaba la misma apelación a ambas administraciones «para abrir un proceso de diálogo directo que tenga como objetivo la resolución de las consecuencias del conflicto y, así, la superación de la confrontación armada. ETA, con esta declaración histórica, muestra su compromiso claro, firme y definitivo».

El segundo llamamiento de la organización armada iría dirigido a la ciudadanía vasca. «En adelante, el camino tampoco será fácil», advertía, al tiempo que animaba al pueblo a implicarse en el proceso que se abría «hasta construir un escenario de paz y libertad», y anticipaba su convicción de que «cada paso, cada logro será fruto del esfuerzo y de la lucha» de la ciudadanía. El tiempo demostró posteriormente que esos presagios se cumplirían: y es que fue precisamente el compromiso ciudadano el que llevó a la organización armada a su desarme.

Era, seguramente, la noticia que expresaba de forma más nítida el comienzo de un nuevo tiempo y estar a la altura de estos acontecimientos era una obligación, un gran compromiso, que GARA no podía eludir. Y qué mejor que acudir al arte, a nuestros artistas, a quienes cuentan nuestra historia, hacen memoria, generan nuevos universos, para mostrar a la sociedad vasca que aquel 20 de octubre sería un día para la historia.

El ejemplar del día siguiente cruzaba dos fronteras bien distintas y se realizó transitando rutas inusuales en este oficio, viajando entre el ejercicio periodístico más responsable y la intención de reunir esa épica –y esas emociones– a través de la inestimable colaboración de José Luis Zumeta. Y así se explicaba dentro de esa misma edición el trabajo realizado por el artista usurbildarra.

 

 

 

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sábado, 4 de febrero de 2023

Egaña | La Guerra del Fin del Mundo (I)

Les invitamos a leer este esclarecedor texto de la autoría de Iñaki Egaña:

 

La guerra del fin del Mundo (I)

Iñaki Egaña

A finales del XIX en Brasil, una población acogotada por la miseria y una sequía pertinaz se enfrentó, liderada por un mesías, Antonio Conseilhero, a los terratenientes defendidos por un ejército de 15.000 soldados. Los militares los arrasaron. Esta historia fue recogida épicamente por Euclides da Cunha en “Los Sertones”. Para el paisanaje pobre de Canudos fue el fin de la eternidad. Mario Vargas Llosa recogió el episodio bajo el título que da pie a este artículo en un libro intrigante, con una gran tacha: la del plagio.

Otro nobel, José Saramago, le acusó de haber realizado en su “Guerra del fin del mundo”, una “copia pésima y cruel” de “Los Sertones”. Han pasado años de los hechos, menos de sus ediciones en libros, original y plagio, pero ambas cuestiones siguen presentes en la repetición constante de la historia, con nombres y escenarios diferentes, pero con fondos similares.

Los europeos estamos en una guerra, copia pésima y cruel, que diría Saramago, de otros conflictos anteriores o simultáneos, documentados hasta el aburrimiento o callados por la lejanía o el color de los contendientes. Guerras balcánicas, chechenas, del Golfo, Afganistán o las desconocidas africanas. Las consecuencias de las de Somalia, Chad, Sudán del sur, Libia y Congo siguen siendo devastadoras mientras se suman Tigray-Etiopía, Malí, Níger, Burkina Faso y Mozambique al margen de un Oriente Medio donde la muerte insiste y persiste en Siria, Yemen y en el genocidio contra el pueblo palestino. Los conflictos actuales nos hablan de multicrisis alimentaria, energética, sanitaria y migratoria. Sin embargo, engrasamos las máquinas de matar mientras en el escaparate afirmamos defender los derechos humanos. Copias perpetuas.

La segunda cuestión, la de guerra de fin del mundo, no tiene nada de frívola. Olvidamos lo mortífero que resulta un conflicto y sus consecuencias. Cuando en 2014, Kiev, castigó militarmente a lo que supuestamente era parte de su territorio, Ucrania Oriental, la atención general fue tan escasa como superficial. El Donbás quedaba lejos. La invasión y ofensiva rusa sobre Ucrania, hace ahora un año, devolvieron y revolvieron la atención porque ya éramos “parte del conflicto”, porque la Unión Europea aplicó y ha seguido con miles de sanciones contra Moscú y porque la OTAN está organizando y dirigiendo sobre el terreno la guerra convencional que persiguió.

Nuestra percepción está condicionada por medios que abiertamente se manifiestan seguidores de Zelensky. Con una propaganda de guerra que alienta la continuidad hasta la derrota del “enemigo”, de Rusia, como si se tratara de una serie televisiva. Von Clausewitz dejo dicho que “la guerra es la continuación de la política por otros medios” y tras el empecinamiento en la prolongar la de Ucrania se esconden motivos espurios. Un conflicto bélico enfrenta estrategias y tecnologías. Por eso nunca va a existir un final feliz porque una vez comenzada la invasión, Rusia no puede perder la guerra, al menos de forma convencional.

¿Por qué no puede perder la guerra? Porque si el Kremlin se encontrara alguna vez a punto de perder la guerra convencional, es muy probable que utilizase el estilo Hiroshima o Nagasaki para romper el tablero. Ucrania sería barrida por una tormenta nuclear en el mismo borde de una Unión Europea que sigue a pies juntillas los intereses de Washington. Si finalmente lo acaba necesitando nadie renuncia a utilizar algo que posee y le ha costado lo suyo, Rusia tampoco. Me dirán que el control y los tiras y aflojas sobre la central nuclear de Zaporiyia demostraron un equilibrio e intento mutuo de no ir a más. Pero, no estaba en juego la victoria o la derrota total y, por otro lado, ¿quién sería capaz de afirmar rotundamente que esos misiles que se escapan sorteando escudos al botón matemático, como ya ha sucedido, no caigan accidentalmente en Moscú o Varsovia desatando una histeria incontrolada?

Las consecuencias de la guerra ya están siendo idénticas a las que Mike Davis llamó “Los holocaustos de la era victoriana tardía” para definir los fenómenos naturales que acabaron con más de 30 millones de personas en China, Egipto e India mientras las potencias europeas, siguieron con sus planes de explotación y expolio utilizando mano de obra semiesclava y robando recursos. Dicen que así se incubó el subdesarrollo y el desequilibrio entre Euro-EEUU y el resto del mundo. Pueblos colonizados en guerra, atrapados por la ambición de la metrópoli. Ayer Londres, hoy Washington provocando estados fallidos por doquier. Una elite que especula con las consecuencias.

Y mientras, desde este lado de la barricada, la respuesta a estos latrocinios, a la propia guerra, es todo lo tibia que no habría que desear. Es cierto que en 1986 los vascos, junto a catalanes y canarios, dijimos “No” a la OTAN en un referéndum en el que España apostó por el “Si”. Fue parte de nuestra singularidad. En marzo harán 37 años de aquella decisión colectiva. Demasiado tiempo para las generaciones posteriores. El recuerdo no sirve para mover posiciones, en todo caso para ayudar a hacerlo. Hace falta una renovación activa.

El papel, sin diplomacia de altos vuelos que lo acompañe, es un recurso limitado. No tenemos un estado como para alcanzar esos peldaños, somos un pueblo pequeño, dividido territorialmente y atrapado en esa Unión Europea y su válido militar. ¿Cómo enfrentar a esa maquinaria ultra pro Zelensky sin que parezca que apoyamos a un Putin que se cree relevo de la Rusia zarista? No podemos caer en esa tentación, pero nuestro silencio está desdibujando la singularidad y la idiosincrasia de la que hemos hecho gala durante décadas. Ya es hora de recuperarla, si hace falta plagiando al antimperialismo de siempre y a nosotros mismos:” Yankee go home”, “OTAN Ez, Euskal Herria Bai”. Hoy, España alimenta la guerra con la OTAN que rechazamos. Euskal Herria debe levantar la voz nuevamente, confrontar por la paz y contra los perros de la guerra. 




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viernes, 27 de mayo de 2022

Acoger a las Otras Infancias

La infame campaña mediática en favor de Ucrania, esa que ha incluido un premio del supuestamente apolítico certamen Eurovisión -nos dicen que con los votos del público, ese mismo público que hace 4 años premió a la concursante israelí al mismo tiempo que la entidad sionista bombardeaba inmisericordemente a la población de Gaza- o más recientemente la aparición estelar del pésimo comediante y aún peor presidente ucraniano Volodymyr Zelensky en el Festival de Cannes sepultó bajo toneladas de fake news a los niños refugiados de los conflictos generados por Europa en África y Oriente Medio.

Pues bien, Noticias de Araba trae a nosotros este artículo con el que, afortunadamente, se habla acerca de esas otras infancias.

Adelante con la lectura:


Una llamada a la acogida urgente de los refugiados 'olvidados'

Ongi Etorri Errefuxiatuak y Mugak Zabalduz buscan traer a Euskal Herria niños acogidos en los campos de Grecia con patologías graves

Carlos Mtz.

En plena oleada migratoria derivada de la guerra en Ucrania, Ongi Etorri Errefuxiatuak y Mugak Zabalduz no se olvidan de las críticas condiciones en las que se encuentran centenares de niños que viven en los campos de refugiados de Grecia, tras huir de otros países en conflicto como Siria, Irak o Afganistán.

Especialmente, cuando se trata de menores afectados por graves problemas de salud, que se unen a las precarias condiciones de estos espacios o a la falta de asistencia sanitaria y alimentación digna.

Ahora que las instituciones de la Unión Europea y sus gobiernos están mostrando una "sensibilidad" inédita con las personas desplazadas, ambos colectivos creen que es el momento de acabar con el "indigno" trato que sufren estos refugiados de segunda, a los que se cierra fronteras, se deriva a terceros países como Turquía, Marruecos o Libia o, en el peor de los casos, mueren en mares como el Mediterráneo.

"Con garantías"

Para ello, acaban de impulsar una iniciativa para poder traer este próximo junio a Euskal Herria, "con garantías", a todos los menores con graves problemas de salud "que sea posible" y ahora se encuentran refugiados en los campos de Grecia.

Por un lado, Ongi Etorri Errefuxiatuak y Mugak Zabalduz solicitan en su propuesta autorizaciones de residencia temporal "por circunstancias excepcionales" para estos menores, "por razones humanitarias".

Reclaman además corredores humanitarios para permitirlo, poniendo como ejemplo la experiencia de la comunidad madrileña de Sant'Egidio, que a su juicio "puede ser un referente útil".

Por otro lado, ambos colectivos van a impulsar una Iniciativa Legislativa Popular (ILP) para dar luz verde a la regularización extraordinaria de personas extranjeras que se encuentran en esta situación.

"No estamos hablando gratuitamente", manifestó ayer Agus Gorbea, portavoz de Ongi Etorri Errefuxiatuak, durante la presentación de esta iniciativa en el centro cívico El Campillo de Gasteiz.

Entre 25 y 40

Según las cifras que maneja el colectivo, no menos de entre "25 o 40" menores en grave situación de salud serían susceptibles de ser acogidos en la CAV o Navarra.

Niños que, según el propio Gorbea, se encuentran en una condiciones "sanitarias, higiénicas y de todo tipo" de "gran vulnerabilidad", y muchos de ellos con enfermedades "crónicas, complejas y potencialmente mortales".

Ambas entidades van a socializar su propuesta con sindicatos y movimientos sociales para dotarla "de un cuerpo más amplio" y han remitido sendos escritos tanto a los diferentes grupos políticos de los parlamentos de Gasteiz e Iruña como al Ministerio de Interior con el objetivo de recabar su "compromiso" con esta reivindicación.

Por el momento, los colectivos únicamente han podido reunirse con parlamentarios de EH Bildu y Elkarrekin Podemos.

"En papel mojado"

Según recordaron tanto Gorbea como la también integrante de Ongi Etorri Errefuxiatuak, Arantza Gutiérrez, la decisión adoptada el 4 de marzo por la UE de activar el régimen de protección temporal para personas desplazadas y otras iniciativas institucionales, como la firma por parte del Estado español –en 2018– del Pacto Mundial para una migración segura, ordenada y regular, han quedado "en papel mojado salvo para las personas que llegan desde Ucrania".

El colectivo aseguró que la primera es "una decisión ajustada a derecho" y que apoya la acogida "digna" de las personas que vienen solicitando asilo desde el Este de Europa, pero reivindica el mismo trato para personas que "huyen de situaciones similares".

El Post-it

Informes de Medicus Mundi. Ongi Etorri Errefuxiatuak puso ayer sobre la mesa dos datos demoledores, extraídos de sendos informes de la ONG Medicus Mundi sobre la situación de los campos de refugiados de Grecia. Solo en el campo de Moria –año 2020– había más de 140 niños con enfermedades graves y sin tratamiento, mientras que seis de cada diez personas refugiadas que llegaban a una de las clínicas de Medicus Mundi en el país heleno presentaban ideas suicidas.

 

 

 

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martes, 5 de abril de 2022

Zelensky Tropieza con Gernika

Con esto que nos informa Naiz nos queda más que claro que el peón otánico ucraniano Volodimir Zelensky no sabe mucho de historia que digamos pues se ha atrevido a comparar lo que ocurre hoy en su país como resultado de sus aspiraciones con lo sufrido por la población civil vasca a manos de los fascistas españoles, italianos y alemanes allá en 1936 tras el alzamiento militar auspiciado por El Vaticano.

Más aún, Zelensky desconoce que la mayoría de sus aliados españoles son descendientes ideológicos de quienes mandaron bombardear Otxandiano, Durango y Gernika buscando así vengarse de la resistencia antifascista montada por el Eusko Gudarostea.

Y entonces, por su ignorancia y su desconocimiento del panorama político del estado español Zelensky se despacha con la analogía de Gernika y termina perdiendo adeptos entre los receptores de su mensaje, como nos muestra claramente el tuit de Hermann Tertsch al respecto. Cosmopaletismo puro el del antiguo comediante.

Así que, dicho lo anterior, les dejamos con la información:


Zelensky relaciona las bombas que cayeron en Gernika en 1937 con las que hoy caen en Ucrania

Ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, Zelensky ha reclamado este lunes que Rusia sea considerado «responsable» de «los peores crímenes de guerra». Poco después, ante el Congreso español ha subrayado que «estamos en abril de 2022» pero parece «abril de 1937» cuando Gernika fue atacada.

En menos de media hora, el presidente de Ucrania ha enlanzado por videoconferencia este lunes su intervención ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas con su discurso en el Congreso de los Diputados ante los parlamentarios del Estado español.

En una alocución de apenas diez minutos, que ha comenzado pasadas las 17:20 horas, Volodímir Zelensky ha repasado la situación que vive su país desde que el 24 de febrero fuera invadido por las tropas rusas.

En ese contexto, ha comentado cómo están sufriendo los ucranianos los bombardeos y ha hecho referencia al que tuvo lugar en Gernika hace 85 años: «Estamos en abril de 2022 pero parece abril de 1937, cuando el mundo se enteró de lo que estaba pasando en una de sus ciudades, Gernika».

Su mención a Gernika, ha provocado numerosas reacciones en la red, destacando que los antecesores ideológicos de quien hoy han aplaudido al presidente ucraniano tienen contradicciones.

 




Zelensky se pregunta para qué sirve la ONU

Anteriomente, ante el Consejo de Seguridad de la ONU, Zelensky ha acusado a Rusia de cometer «los peores crímenes de guerra» desde la Segunda Guerra Mundial y ha afirmado que las Fuerzas Armadas rusas han enviando a «cientos de miles» de ucranianos a Rusia desde el inicio de la guerra.

El presidente ucraniano ha pedido incluso la expulsión de Rusia del Consejo de Seguridad, aunque este país es miembro permanente y tiene derecho a veto sobre cualquier iniciativa o declaración planteada en el mismo.

«¿Cuál es el propósito de esta organización? Mantener la paz y procurar que se defienda, pero la Carta de Naciones Unidas se viola ya desde el Artículo I, así que, ¿qué sentido tienen el resto?», se ha preguntado Zelenski ante el Consejo de Seguridad, el cual podría disolverse «si no pueden hacer nada a parte de hablar».

«Si seguimos así, mi país solo podrá depender de sus propias armas y no del Derecho Internacional, podrían simplemente cerrar sus puertas; si no, actúen, la Carta de Naciones Unidas tiene que activarse nuevamente, para que el veto no se convierta en un derecho a la muerte», ha enfatizado.

Zelenski ha afeado a Naciones Unidas no solo no estar haciendo lo suficiente en la guerra de Ucrania, sino también en otros conflictos, como los de Libia, Somalia, Afganistán o Yemen. Y ha aventurado que, «si las tiranías hubieran recibido respuesta, ya se podría haber garantizado una paz honesta».

«El mundo podría haber sido distinto y quizás no hubiéramos visto una guerra en mi país», ha conjeturado el presidente ucraniano, quien ha comenzado su intervención recordando cómo «todo el mundo ha visto» lo que Rusia ha hecho en la ciudad de Bucha.

Unos crímenes, ha relatado, que se han registrado en una docena de ciudades y localidades desde que Rusia decidió iniciar la guerra hace ahora 41 días. «La geografía cambia, pero la crueldad es la misma», ha dicho.

«Esto no es muy distinto de otras organizaciones terroristas, como el Estado Islámico, pero aquí hablamos de un miembro del Consejo de Seguridad de la ONU que está destruyendo un país independiente y libre», ha añadido.

Rusia no avanza más rápido «por salvar al máximo de civiles»

Durante su turno de palabra, el embajador ruso ante Naciones Unidas, Vasili Nebenzia, ha afirmado que las fuerzas rusas no están avanzando más rápido en Ucrania porque tratan de «salvar al máximo número de civiles» y ha comparado la actitud de sus soldados con lo que hicieron los estadounidenses en Irak y Siria, donde «aplastaban ciudades sin compasión».

Nebenzia ha repetido, como viene haciendo el presidente de su país, Vladimir Putin, que las fuerzas rusas «no llegaron a conquistar, sino a traer la paz que tanto necesita el Donbás. Para ello tenemos que eliminar, extirpar el tumor nazi que consume Ucrania y que tratará de consumir Rusia. Y eso lo lograremos antes o después», ha advertido.

Además, ha sostenido que las imágenes de la matanza  de Bucha no prueban que hayan sido cometidas por los soldados rusos, pues según su tesis es imposible que los cadáveres hayan estado tanto tiempo abandonados en las calles sin mayores señales de descomposición.

Y acá, los tuits de Hermann Tertsch:

 




 






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viernes, 18 de marzo de 2022

Cronopiando | Mejor que un Girasol

Nuestro amigo Koldo Campos le ha puesto una muy florida zacapela a quienes desde hace pocos días se han vuelto sumamente solidarios e internacionalistas, empatía por otros seres humanos que paradójicamente, no han mostrado para quienes en pateras tratan de cruzar el foso alrededor de la fortaleza europea.

Disfruten pues el aroma de las flores:


Mejor que un girasol

Koldo Campos Sagaseta | Cronopiando

Hermosa esa orquestada iniciativa de llenar de girasoles, flor nacional de Ucrania, todos los grandes medios y redes sociales, campaña a la que, al margen de alguna observación relacionada con la memoria, le auguro y le deseo éxito y que ojalá se extienda para que en los escaparates y de los balcones cuelguen los girasoles, y que se abran al sol en nuestros bosques, y que en Semana Santa sean girasoles y no palmas las que bendiga Dios. Y que por tu donación en Eroski la cajera te obsequie un girasol y que en vez de sartenes los bancos nos regalen girasoles.

Los girasoles son otra manera de decir no a la guerra de Ucrania y creo, sin desmerecer los girasoles, que ahí sí se debió ser algo más ambicioso en la altura de miras y, por ejemplo, mirar a Palestina, setenta años invadida y sin ser vista, cuya flor nacional, por cierto, es el lirio. Y van para 50, contando por lo bajo, los años que el Sahara lleva ocupado y cuya flor nacional, ya que de flores hablamos, es la acacia. La cafea arábica es la flor nacional de Yemen. La de Siria es el jazmín, la rosa es la de Iraq y la del granado es la flor nacional de Libia. Afganistán e Irán comparten el tulipán como flor nacional. La Mariposa sigue siendo, a pesar del bloqueo, la flor nacional de Cuba. ¿Mejor que un girasol… no habría sido un florero?

(Preso politikoak aske)

 

 

 

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jueves, 24 de febrero de 2022

Cronopiando | ¿Por Qué No?

Mientras usted lee estas líneas, Rusia machaca el entramado bélico ucraniano con bombardeos de precisión, desplegando el armamento que apenas y mostró en Siria.

Ni tardos ni perezosos, los bots lanzaron la campaña #PrayForUkraine en redes sociales. El fubtoblista ucraniano Roman Zozulya debe estar trémulo de emoción.

Era de esperarse.

Por nuestra parte, compartimos este texto de nuestro amigo Koldo Campos al que adjuntamos la imagen de lo que describen como una "persona intentando salir de una ciudad principal de Ucrania luego del despliegue militar ruso ordenado por Vladimir Putin".

Disfruten:


¿Por qué no?

Koldo Campos Sagaseta | Cronopiando

¿Y por qué Rusia no iba a tener derecho a montar también sus guerras preventivas, en defensa propia, al más genuino estilo americano tal y como el llamado “orden internacional” consiente y aplaude a Estados Unidos y a sus socios europeos? ¿Por qué Rusia no iba a poder mandar a sus soldados en misiones humanitarias como lo hace la OTAN? ¿Por qué no iba Rusia a poder titular su operación militar como “Libertad duradera” aunque ya  la usara EEUU en Afganistán, o tal vez “Odisea del amanecer” como llamó EEUU y sus socios europeos a la guerra  preventiva que desapareció a Libia del mapa?

¿Es que Rusia no tiene derecho a matar en nombre de la vida y hacer la guerra en nombre de la paz?

¿Por qué Rusia no iba a poder realizar “bombardeos de rutina” como acostumbraba EEUU en Iraq cada vez que su presidente era sorprendido en "relaciones impropias" con una becaria y se sentía obligado a aumentar su popularidad en base al recurso más efectivo: los bombardeos de rutina sobre el enemigo?

Además… ¿Y si hubiera armas de destrucción masiva en Ucrania, al margen de los milis de nazis que ha armado su gobierno con las armas suministradas por EEUU y sus serviles socios? ¿Le importa a alguien que desde hace años Yemen se desangre atacada por Arabia Saudita, otros países árabes y el apoyo de EEUU, Francia y Reino Unido? ¿Las sirenas que anuncian las bombas en Ucrania son diferentes a las que suenan en Gaza? ¿Es que se ignoraba que los daños colaterales tienen muñones también en Siria?

Por otra parte, ni las guerras ni los ejércitos son ya lo que eran. Y lo subrayó en su día la señora Chacón, joven ministra de Defensa española y socialista que, además de odiar los eufemismos, se declaraba pacifista y aseguraba que “actualmente los ejércitos también lo son”.

Habrá que confiar en que la respuesta de Putin a la provocación de la OTAN, al igual que los gobiernos europeos y Naciones Unidas le sugieren a Israel cada vez que bombardea Palestina, sea “proporcionada”. Y que no lo dude, si se lo dieron a Obama por “torcer el brazo a quienes no se avienen a entrar en razones", el próximo Nobel de la Paz será para Putin.

(Preso politikoak aske)

 

 

 

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lunes, 31 de enero de 2022

Madrid va a la Guerra

Hace 19 años el entonces presidente español José María Aznar se sumó gustoso a la aventura belicista iniciada por George W, Bush en Medio Oriente. Una nueva guerra en Irak se oteaba en el horizonte y Aznar estaba deseoso de significar al estado español como actor principal, para ello, se reunión con el antes mencionado mandatario estadounidense y con su contraparte inglés Tony Blair en las Islas Azores. Hoy, los tres son considerados como los autores intelectuales de millones de iraquíes en una guerra que no tenía nada que ver con los derechos humanos y todo que ver con el dominio sobre los hidrocarburos. Y por favor, no olvidemos ni por un momento el 11-M y las repercusiones que eso trajo para Euskal Herria.

Pues bien, hoy tenemos en el estado español el que ha sido descrito como "el gobierno más progre de la democracia" y resulta que... los muy progres no han dudado en acudir al llamado de los tambores de guerra de la OTAN en Ucrania.

Así que aquí les presentamos una valoración que ha sido dada a conocer en el portal de Rebelión:



El Gobierno español, una vez más, ha acudido solícito a reforzar las posturas más intransigentes de los EEUU, enviando nuevas unidades militares al teatro de operaciones de Ucrania: buques y aviones de combate que se unen así a las ya desplegadas anteriormente en los batallones multinacionales y a los aviones de caza en los países bálticos.

Se incorpora así a la histeria del grueso de los países de Europa oriental (a quienes la OTAN abrió sus puertas incumpliendo el compromiso de occidente con Gorbachov de no extenderla hacia el este a cambio de la reunificación de Alemania), verdaderos lacayos de los EEUU y sumisos al impulso del eje anglosajón en su obsesión por desguazar a la Federación Rusa como obstáculo a la expansión de los intereses del gran capital trasnacional. Anular su capacidad para mantener su soberanía es el primer paso hacia la conquista de su objetivo final: someter a China a la disciplina del libre mercado, pero siempre que sea bajo el control de los grandes fondos de inversión y de las trasnacionales.

Para conseguir su objetivo, EEUU viene espoleando a la OTAN en su hostigamiento a Rusia, desde que ésta se plantara ante las mentiras y los abusos que hiciera la OTAN de la Resolución de la ONU para contener las supuestas masacres de Gadafi contra el pueblo libio. Desde entonces, ha utilizado todos los medios para hacer ver que se trata de un enemigo que pone en riesgo nuestra seguridad, incluyendo constantes provocaciones en sus fronteras, fantasías sobre campañas de “desinformación” y la apelación a la violada integridad de Ucrania por la respuesta de las minorías étnicas rusas que no aceptaron el golpe de estado de los sectores ultraderechistas respaldados por EEUU.

Son las élites en los gobiernos más nacionalistas y ultraconservadores de los países de Europa oriental los que mejor se prestan al juego del hostigamiento contra Rusia, deseosos de ganarse un tratamiento privilegiado de sus mentores en el sistema de dominación mundial.

El gobierno español se suma así a las atrevidas maniobras de provocación muñidas por el eje anglosajón y los gobiernos más reaccionarios de Europa, echando más leña al fuego en el momento en que el riesgo de hecatombe mundial es más elevado que nunca.

Sorprende la presteza con que el gobierno español ha ofrecido más fuerzas para esta operación, en comparación con la prudencia mostrada por otros países europeos como Francia o Alemania, con una actitud más favorable al relajamiento de las tensiones y a la negociación de un esquema de seguridad al gusto de todos, incluyendo a Rusia.

La organización Veteranos Por la Paz España hace un llamamiento al Gobierno para que no se deje arrastrar por los impulsos belicistas del eje anglosajón, retire del teatro de operaciones las unidades allí desplegadas y desarrolle una agenda propia de política de seguridad basada en la diplomacia y el respeto a la Carta de las Naciones Unidas y sin adhesiones ciegas a las engañosas demandas de una potencia que ha demostrado sobradamente que no es la seguridad de Europa lo que le preocupa, sino seguir manteniendo la dependencia estratégica de ésta para garantizar su propia hegemonía.

Asimismo, exigimos que no se ponga en riesgo la vida de soldados españoles en una operación contra quien objetivamente no ha planteado ninguna amenaza contra España y que puede degenerar en una guerra total, absoluta y definitiva para toda la humanidad.

 

 

 

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miércoles, 1 de septiembre de 2021

Cronopiando | En EEUU Están de Preguntas

En su Cronopiando, nuestro amigo Koldo Campos le da una respuesta contundente a los estadounidenses que hoy se preguntan para que sirvió la mortífera ocupación de Afganistán... y es precisamente la respuesta que no quieren escuchar.

Lean:


En EEUU están de preguntas

Koldo Campos Sagaseta | Cronopiando

Que una generación de estadounidenses se pregunte para qué se invadió Afganistán me parece una buena inquietud. Que se pregunten para qué han muerto desde el 2001 esos casi siete mil soldados propios en sus guerras, y que no son ni una cuarta parte de los 30 mil soldados estadounidenses que se suicidaron durante el mismo periodo, también es una buena inquietud, como preguntarse por qué se suicidan al año en EEUU más de siete mil veteranos de guerra o por qué dejan los “marines” tanta muerte ajena por donde pasan.

Años antes, otras generaciones se preguntaron para qué se invadió Vietnam, para qué Iraq,  Siria, Libia, para qué tantos países que, en algunos casos, han sido invadidos por Estados Unidos hasta en varias ocasiones.

Y tampoco estaría de más que se pregunten todas las generaciones de estadounidenses que queden por cuestionarse su “american way of life” para qué tantas armas, tantas bases militares estadounidenses (alrededor de mil) en más de un centenar de naciones distribuidas por todo el mundo, incluyendo Guantánamo, no obstante el rechazo de Cuba a  aceptar un acuerdo de más de un siglo que sonrojaría a la mafia.

Ojalá que la sociedad estadounidense, sin esperar a lo que le cuenten sus afamados medios de comunicación,  cuando termine de hacerse preguntas también comience a darse respuestas.

(Preso politikoak aske)

 

 

 

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viernes, 11 de junio de 2021

Entrevista a Izaskun Goienetxea

Desde el portal de Pakito Arriaran.org traemos a ustedes esta entrevista que pone de relieve el intenso trabajo realizado desde hace décadas por Askapena.

Adelante:


“La lucha internacionalista que desarrollamos siempre va a ser una aportación a la lucha de liberación de nuestro pueblo”

Creemos que la solidaridad no es algo neutro, ni etéreo, ni tampoco altruista, sino que la solidaridad tiene una profunda base política de la solidaridad entre pueblos,  entre pueblos trabajadores

Juanjo Basterra

Este fin de semana (de viernes a domingo) en Hernani Askapena ha organizado unas jornadas “Bizi elkartasun internazionalista” (“Vive la solidaridad internacionalista”) que analizarán el camino seguido por el internacionalismo vasco, para empezar, pero le seguirán aportaciones de Guillermo Paniagua sobre “Herramientas para un mundo internacionalista”. También representantes de Panafricanism Today explicarán el trabajo que desarrollan, a la vez que se escucharán las experiencias desde el Sáhara, a cargo de Garazi Hach Embarek, de  Rene Behoteguy (militante boliviano) y de miembros de la organización comunista griega KOE. Cerrarán, entre otros, representantes del Movimiento Sin Tierra de Brasil (MST) y la charla “Sin Cuba nada sería igual” con Milagros Acea (Cuba), Souradjou Ali (república de Benin) y José Manzaneda (Euskal Herria) de la asociación Euskadi-Cuba.

Izaskun Goienetxea, de Askapena, destaca que, tres décadas después,  “los valores del internacionalismo revolucionario, de alguna forma, se pueden poner en cuestión, hay ciertas prácticas de discursos en Euskal Herria que pueden poner en peligro todo el tema de lo que se viene haciendo, no solo desde Askapena, sino desde el movimiento internacionalista”. Se reafirma en mantener viva esa llama de “la lucha internacionalista que desarrollamos siempre va a ser una aportación a la lucha de liberación de nuestro pueblo” y anuncia que van a poner el foco desde este momento en Europa. “La UE es la estructura de dominación imperialista capitalista que defiende los privilegios de unos pocos y en ese sentido en términos de denuncia es el filo que vamos a trabajar desde Askapena”. Y destacó a Cuba, porque “sin Cuba no se entendería todo esto”.

Con estas jornadas en Hernani ponéis encima de la mesa lo que ha sido el internacionalismo vasco en 30 años, ¿qué balance hacéis desde Askapena?

Bueno, en primer lugar estas jornadas las hacemos sobretodo porque vimos que los valores del internacionalismo revolucionario, de alguna forma, se pueden poner en cuestión, hay ciertas prácticas de discursos en Euskal Herria que pueden poner en peligro todo el tema de lo que se viene haciendo, no solo desde Askapena, sino desde el movimiento internacionalista, que tiene más de 40 años de vida. Y frente a ese peligro, no solo frente a ese peligro sino por el tema de la pandemia, hemos visto claramente que el internacionalismo y la solidaridad entre pueblos es un elemento principal, intrínseco a la lucha de liberación de todos los pueblos e, incluso, como clase, porque al final el internacionalismo es una herramienta de la clase trabajadora.

En ese sentido, queríamos poner en valor todos esos elementos que nos aporta el internacionalismo y hacer esa labor de recordar por qué somos internacionalistas y tenemos que seguir siéndolo en esas coordenadas, y no otras. Es es la idea.

¿Cuáles son esos peligros que estáis viendo?

Bueno, sí que es verdad que estamos viendo un incremento de discursos muy vacíos de contenido, sin ir muchas veces al meollo, digamos, sin atinar mucho, sin pensar mucho el discurso. Discursos que tienen que ver con terminología ambigua, si me permites. En ese sentido, sí que nosotras vemos con preocupación, por ejemplo, el tema de Palestina cuando una campaña muy clara pide desde allá el boicot, las desinversiones y sanciones, hay muchos discursos que evaden y dan esquinazo a esta campaña frente a CAF (que colabora con la ocupación y apartheid israelí por la construcción del tranvía que unirá Jerusalén con las colonias ilegales israelíes). Son elementos que nos dan qué pensar, porque, al final, lo que se busca con algunos discursos y prácticas también es lo del café para todos, que agrade a todo el mundo, pero nosotras creemos que el internacionalismo siempre ha sido el grano en el culo de decir vamos a buscar las contradicciones y, sobre todo, desde Euskal Herria, qué podemos hacer que sea efectivo como solidaridad.

En el caso de Palestina, como ejemplo claro y evidente, es sumarnos a la campaña frente a CAF que, además, tiene el componente de que el Gobierno Vasco está dando dinero público, que se invierte en esa salvajada. Un poco el foco desde Askapena siempre ha sido buscar, más allá de criticar o de alguna forma dejar claro al imperialismo estadounidense y de la UE, cuáles son las estrategias y, de alguna forma, las complicidades que existen en Euskal Herria, llámese Gobierno Vasco, PNV, CAF o cualquier empresa que siga colaborando con el imperialismo.

La puntilla que desde Askapena tratamos de buscar es ésa. Más allá de Trump es malo, que ya lo sabemos, y Biden es igual, la cara amable si quieres, pero la idea es buscar las complicidades desde Euskal Herria, sobretodo, cómo podemos ser solidarias en términos de compromiso, de alguna forma, porque creemos que eso se está dejando de lado para dar cabida a discursos más amplios y más ambiguos.

¿Cuáles son los pilares básicos de Askapena después de treinta años de actividad internacionalista?

Uno de los pilares fundamentales es entender que la lucha internacionalista que desarrollamos siempre va a ser una aportación a la lucha de liberación de nuestro pueblo y que la mejor forma y la mayor aportación que podemos hacer como pueblo al resto de luchas del mundo es la propia liberación de nuestro pueblo. Eso es un elemento que Askapena siempre ha intentado trasladar.

‘Internazionalista garelako, lehen urratsa Euskal Herria’. Es importante, sin mirarnos al ombligo, que también a veces se puede mezclar, pero es un elemento principal de la forma de entender la solidaridad de ida y vuelta que desde la fundación de Askapena siempre se ha intentado transmitir al resto de organizaciones y del tejido asociativo de Euskal Herria. Creemos que la solidaridad no es algo neutro, ni etéreo, ni tampoco altruista, sino que la solidaridad tiene una profunda base política entre pueblos, entre pueblos trabajadores. En ese sentido, hay que entender que todo lo que hacemos por Palestina, Kurdistán, los refugiados, etc, todo lo que se haga en términos de solidaridad entre pueblos obedece a esa lógica de que cuanto mejor les vaya a ellos, mejor te irá a ti. Y, de alguna forma, buscar esas grietas del sistema nos ayuda a todas en términos globales en ese sentido.

Esa es una de las principales bases.

La solidaridad es una herramienta para hacer frente a las agresiones del imperialismo, del fascismo…

Sí, claro. Nosotras eso lo hemos tenido muy claro siempre. Desde la defensa, desde la soberanía de los pueblos, luego también identificando claramente cuáles son los intereses del sistema capitalista heteropatriarcal imperialista que residen en seguir desarrollando esa lógica de centro-periferia y, de alguna forma, el imperialismo responde a la lógica capitalista de seguir acumulando cuanto más y se seguir explotando y robando los recursos de las naciones y los pueblos de la periferia para seguir acumulando capital.

Para Askapena, cuando pasa la guerra en Libia, en Siria, etc tenemos que decir que no son conflictos internos como se nos quiso vender en su día, o en el Donbáss más de lo mismo, son intervenciones imperialistas en toda regla que buscan desestabilizar esa región porque, de alguna forma, en ese momento dado le podía convenir al imperialismo norteamericano que, entre otras cosas, busca aislar a China y Rusia. Sí que hay una visión geopolítica de esos conflictos, más allá de eso, el pilar fundamental de lo que se busca a través de las guerras es, lo que comentábamos antes, el expolio y el robo sistemático y continuado de los recursos naturales en diferentes partes del mundo, en esa periferia que comentamos, y siempre en beneficio de las élites capitalistas.

¿Habéis hecho una reflexión sobre el acuerdo que se ha producido en el G7 sobre el pago del 15% de los beneficios por parte de las multinacionales, aunque sé que es pronto porque se anunció el pasado viernes y todavía no se conoce el texto íntegro?

La verdad es que estamos con las jornadas y no le estamos haciendo mucho caso. Además somos una organización bastante chiquita y bastante tenemos. Como valoración inicial, he leído las declaraciones de Facebook, Amazon y Google, las grandes corporaciones, que no le hacen a ese acuerdo ninguna crítica, ningún feo, por lo que tampoco tiene que ser tan malo para las multinacionales, si lo van a aceptar como se plantea. Mucho más que eso tampoco me ha dado tiempo a analizar. No hemos hablado del tema, pero que no es ninguna panacea eso está seguro, que seguirán habiendo grietas. Eso será una manera de maquillar, pero no creo que ese acuerdo suponga ningún beneficio para el tejido local y seguirá fomentando esa acumulación. Porque a una multinacional que le pongas un porcentaje equis, si se lo puede permitir, va a seguir haciendo lo mismo, claro. No creo que sirva para gran cosa.

Te lo decía porque en esa polémica el presidente estadounidense Biden está quedando como el mejor, porque pide un 21% de impuesto de sociedades y los demás dan el 15%, aunque hace unos días el Financial Times decía que van a pagar el 15%, pero aquellas multinacionales que tengan unos beneficios que se incrementen por encima del 10%. Estas con la ingeniería fiscal que manejan siempre les será fácil eludir ese mínimo.

Y sino dividirán la empresa, la multinacional en los paquetitos que necesiten para no hacer frente a esos pagos. Ya buscarán, son expertos en hacer esas cosas.

¿Cuáles son las zonas más calientes en el mundo donde estáis poniendo el foco desde Askapena?

Desde el 2016 empezamos a plantear que está muy bien mirar a América Latina, al resto de regiones del mundo, pero la prioridad de Askapena tiene que centrarse en Europa. Hay muchas razones: el incremento del fascismo, la “fronterización”, la militarización de las fronteras, hay muchas razones para priorizar Europa tanto desde una perspectiva de denuncia como poner en contra al personal de la UE, que es digamos la estructura imperialista dominante, junto a diferentes entes como el Banco Europeo, etc. La UE es la estructura de dominación imperialista capitalista que defiende los privilegios de unos pocos y en ese sentido en términos de denuncia es el filo que vamos a trabajar desde Askapena.

También teniendo en cuenta que, en general, en Euskal Herria siempre ha habido un espíritu o una perspectiva bastante crítica de la UE. No digamos ya en el aspecto de la Europa de los Pueblos que llevamos diciendo veinte años, más bien, sabemos lo que no queremos y luego ya cómo se construye o qué tipo de solidaridad o de relación tenemos que tener entre pueblos no sabemos tanto, pero si es verdad que desde la mal llamada crisis de los refugiados, en general, ha habido un aumento, y con el tema catalán también, que de alguna forma la UE ha mostrado la cara de siempre, pero que ha reafirmado esa posición de que la UE ni es garante de ningún derecho para ningún pueblo ni para ninguna persona.

Ese sería un poco el foco donde nos queremos ubicar con el tema de la UE. En el ámbito más constructivo el intentar repensar o pensar sobre los modelos de integración que puedan existir en Europa entre pueblos.

Ahí tenemos una charla que vendrá una compañera de África para contarnos cómo hacen o cómo entienden la integración entre los pueblos africanos, desde el panafricanismo. La idea es seguir pensando, porque es verdad que a la izquierda siempre se nos ha criticado o se nos ha dicho eso de ‘cero propositiva’, que es todo contra, no se qué o no sé cuantos. Frente a esta UE, que sabemos que no es para nada un modelo ni democrático ni liberador para los pueblos y la clase trabajadora, pues bueno, buscamos intentar empezar a pensar qué tipo de modelo queremos, un poco por ahí va.

Esa sería la prioridad, evidentemente la coyuntura nos come y te vas a Palestina, porque el Medio Oriente sigue estando en zona incandescente desde hace muchos años, siempre lo ha sido por la importancia geoestratégica que tiene la región; América Latina sigue teniendo mucha importancia. Esos son las tres grandes regiones que intentamos abarcar en la media de lo posible desde nuestra pequeñez. Somos los que somos, llegamos donde llegamos y tenemos los recursos que tenemos.

En Europa, ¿qué sería lo prioritario y tenéis alguna actuación concreta?

Lo que antes he remarcado: el intentar crear un frente contra la Unión Europea es principal. Que haya un frente común, porque esto es una basura, esto no va a responder en ningún momento a la realidad de la clase trabajadora y con esto hay que acabar. De alguna forma, la prioridad a nivel europeo sí que la vemos desde la solidaridad entre los pueblos y, por lo tanto, desde el internacionalismo debemos señalar y crear un frente común contra la UE. Bien es verdad que desde la izquierda es más fácil unirse frente a algo que construir algo, pero que también es un problema. Sí que la idea es que a través de las brigadas, que retomaremos en el 2022 por seguir conociéndonos, porque sí que es verdad que conocemos más la realidad de los que esta pasando en Venezuela o en Bolivia frente a lo que pasa en Grecia o en Italia.

En este sentido, es prioritario conocernos, conocer las luchas que se están desarrollando en el continente y, sobre todo, en el Sur, que es un poco donde podemos encontrar un símil de alguna forma. Porque Europa es muy grande, podemos irnos a Rusia pasando por Portugal y acabar por Escandinavia. Es importante eso, conocer las realidades más cercanas y, aunque es verdad que la calidad de vida vasca no tiene comparación con los países del norte, no digo con cual, pero es verdad que a nivel sociopolítico y sociocultural tenemos mucho más que ver con el Sur que con el Norte. Es lo que pensamos en Europa: machacar, seguir machacando ideológicamente con el tema de la UE y empezar a plantear una alternativa frente a eso o, ¡ojo!, unas, que tampoco tiene porqué ser una, puede haber varias opciones.

Antes comentabas lo de integración panafricana, ¿qué pretendéis que se explique en esas jornadas?

Sí, la idea de esa charla va a ser la de contraponer dos modelos que van a ser: el panafricanismo desde una perspectiva popular y, por otro lado, la UE, como dos modelos totalmente antagónicos y contrapuestos de como se pueden hacer las relaciones en términos internacionales en una misma región. Esa es la idea y de alguna forma que desde el panafricanismo nos den algunas ideas y si nos sirve ese modelo de integración que plantean allá para el continente europeo. Es evidente que tal cual no se puede calcar, pero sí que puede haber similitudes y elementos compartidos de los que podemos aprender mucho. Es una experiencia más desconocida, porque aquí es más conocida el Alba y otros movimientos organizativos en términos sectoriales como la Vía Campesina o la Marcha Mundial de las Mujeres, pero la idea es si queremos empezar a plantear una integración o varias integraciones en el continente europeo, pues igual hay que empezar a mirar más allá de esos sectoriales y de las experiencias que conocemos, y mirar también por ejemplo hacia Africa que es la gran desconocida seguramente, junto a Oceanía.

¿La emigración de africanos hacia Europa igual desmonta esa integración que indicas?

No lo creo. Al final, quienes van a venir a las jornadas son gente de Suráfrica, Zimbawe, Ghana, Zambia…ese no es, en principio, el mayor flujo de emigración que está habiendo hacia Europa, el mayor flujo proviene del Norte de África. Frente a ese flujo migratorio lo que podemos hacer y decir desde Euskal Herria y desde Askapena, desde luego, es que flujos migratorios siempre han existido históricamente, otra cosa es que el robatorio y el expolio, junto con las guerras sin olvidar, se está multiplicando y está generando esa emigración. O sea que el foco no es tanto que vengan, sino por qué vienen, por qué tienen que abandonar sus lugares de origen y que el problema sigue estando en el sistema dominante y que de alguna forma, gracias o por culpa de ese expolio de esas guerras que se plantean desde el centro capitalista, tienen que emigrar esas personas.

¿Esa realidad la aprovecha el fascismo, que rechaza la emigración y está dando pie a actuar contra estas personas?

Sin duda. El fascismo está haciendo el trabajo como lo ha hecho durante décadas y en ese sentido aquí se tienen que empezar a plantear dinámicas de acogida y empezar a plantear donde empiezan los conflictos y comenzar a plantear qué papel tenemos nosotras como sociedad en que esos conflictos se puedan desarrollar también por culpa o implicación de empresas o entidades de aquí o de instituciones de aquí. Es verdad de que existen colectivos de solidaridad que acogen a refugiadas o emigradas, pero creemos que el puntito que falta es el trabajo de concienciación. Aquí hay un montón de empresas que tienen que ver con la industria armamentística y no estamos haciendo nada. No las van a desmantelar. De alguna forma, tenemos que ver dónde poner el foco. Desde Askapena, si bien no quitamos importancia al trabajo que se hace desde esos colectivos y de esos espacios de acogida, sí que creemos que tiene que haber esa otra visión o ese otro trabajo de denuncia y señalar a esas entidades que colaboran directamente con el imperialismo.

En las jornadas tocáis Cuba, ¿sin Cuba no se entendería todo eso, verdad?

Claro. Ese es un poco el final de las jornadas, cogemos el ejemplo de Cuba y aprendamos de ellos. Es decir, por eso “Euskal Herria lehen urratsa”, porque si Cuba no hubiera hecho su revolución no estaríamos hablando de que en cientos de países y lugares del mundo está habiendo ese internacionalismo llevado al extremo, porque ellos son un estado y nosotros todavía no. Es un elemento importante, no es un pequeño detalle, como los cubanos y cubanas desarrollan ese internacionalismo en las esferas más altas con todo el trabajo que se hace en la Enseñanza, etc. Cuba es el ejemplo del lema que desde Askapena llevamos a cabo de “Internazionalista delako, lehen urratsa”.  Euskal Herria mirémosnos en Cuba, teniendo en cuenta que Cuba está como está por culpa de un bloqueo criminal que sino sería el copón. Está sobreviviendo de alguna forma, está a flote gracias a la solidaridad internacionalista que existe entre los pueblos de América Latina y Caribe. Porque una vez que desapareció la Unión Soviética, para Cuba fue un gran golpe. Pero, de alguna forma, Cuba es el ejemplo perfecto para mirarnos en ese espejo, porque la aportación principal que podemos hacer como internacionalistas, como pueblo, es liderar nuestro futuro, pero con nuestras coordenadas, no es un cambio de banderas.

Cuba es un ejemplo con la pandemia, enviando médicos por el mundo.

En ese sentido, la pandemia ha puesto encima de la mesa también los diferentes modelos de solidaridad o cooperación que pueda haber en términos de Estado. Y como la UE dejó vendida a Italia y fueron los médicos cubanos los que fueron allá. Es la leche. Una integración supuesta que se llama UE no es capaz de poder responder a las necesidades sanitarias de un país que conforma la UE y tienen que ir los cubanos a pesar de que Italia tienen relaciones de interés con Estados Unidos, que es uno de los países que bloquea sistemáticamente a Cuba. Fue un momento interesante para ver y poner en la balanza qué hace Cuba y qué hacen otros Estados. En la UE también se han visto el robo de vacunas, y hemos visto que Israel estaba en el ajo.

Euskal Herria qué presente y futuro tiene. Es un país bastante rico pero tiene pobreza, desigualdad, clase trabajadora más explotada, ¿cómo lo veis?

Si decimos que la mejor aportación a las luchas del mundo tiene que ser la propia liberación de nuestro pueblo pues ¡nos está costando! Por no entrar en el meollo, porque como Askapena no hablamos en estos términos, nos limitamos a nuestro ámbito, nosotras lo que sí vamos a apostar es por seguir construyendo una Euskal Herria internacionalista, para eso necesitamos un movimiento internacionalista fuerte, por eso las jornadas de este fin de semana profundizan en esa idea, qué es el internacionalismo, la necesidad del internacionalismo revolucionario y todos esos valores que hemos venido planteando no sólo desde el inicio de Askapena sino también previo, porque el internacionalismo vasco nace antes de que naciera Askapena. Creo que esa labor de reconocimiento tiene que existir también.

Desde nuestro prisma una Euskal Herria socialista y feminista tiene que ser sí o sí internacionalista y esa es la aportación que le vamos a poder hacer. Es verdad que no estamos en nuestros mejores momentos, ni como pueblo, ni como movimiento popular, ni como clase trabajadora, pero creo que, incluso de esta pandemia también podemos haber sacado bastantes enseñanzas y sí que es verdad que estamos en nuestras horitas bajas, pero tampoco nos fustiguemos. Es decir, lo que hay de resistencia, de construcción popular, lo que hay de poder popular creo que es de inmenso valor. Desde Askapena nuestra idea es seguir en la medida de lo posible fortaleciendo las luchas, dando también voz a esas luchas que son imprescindibles y que, de alguna forma, el poder popular sigue siendo la clave para nuestra propia supervivencia como clase y como pueblo. Nosotras tenemos muy claro que seguimos apostando por una Euskal Herria socialista, feminista y libre en todos los términos desde ahí, desde el poder popular y trayendo también las diferentes experiencias de poder popular que puedan existir alrededor del mundo, porque creemos que al conocer esas experiencias nos pueden dar impulso de que todo no es malo.

Hay cosas que estamos haciendo bien y bueno, el ejemplo, es que Askapena sigue viva. Más allá de que la Audiencia Nacional nos quisiera tumbar, podíamos haber desaparecido mucho antes o después de inacción o de lo que sea, pero de alguna forma el termómetro nos dice que tenemos camino por hacer y tenemos mucho que hacer como Askapena, y esa es un poco la aportación a este pueblo, que bien se lo merece también. A veces nos fustigamos un montón y es hora de tener un poco de amor propio.

Si quieres añadir algo, estás a tiempo.

No. Creo que donde nos movemos, y uniendo con la última pregunta, movimiento internacionalista y movimiento popular esa es la clave. Activación en todos los barrios y pueblos, cada uno desde sus luchas, pero también coordinados de alguna forma, porque también es verdad que tenemos la sensación de estar cada una como pollo sin cabeza y creo que desde la unidad se hace la fuerza, y eso lo sabemos. Y eso en el internacionalismo es lo que vamos a trabajar en los próximos meses y años de cómo fortalecer el movimiento internacionalista, entendiendo que cuando más fuerte es el movimiento internacionalista más fuerte va a estar la lucha de liberación de nuestro pueblo. Es un poco la aportación que como internacionalistas hacemos.




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viernes, 19 de febrero de 2021

Entrevista a Iñigo Mijangos

Desde Deia traemos a ustedes esta entrevista con el capitán del Aita Mari, misma que pone al centro del escenario el drama que se vive día a día en el Mediterráneo, ese drama migratorio provocado por las hasta hoy estrategias geopolíticas predatorias de Occidente.

Lean:

Iñigo Mijangos: "Lo que se necesita es crear corredores humanitarios, no barcos de rescate"

Ni el invierno ni la pandemia frenan el éxodo migratorio entre Libia e Italia. El 'Aita Mari' viaja a la zona para dar cuenta del drama existente y prestar el auxilio necesario

Iraitz Astarloa / Unai Beroiz

El 'Aita Mari' vuelve de misión con dos meses de retraso sobre los planes iniciales previstos.

—Sí, al principio, con el tema del cuaderno de estabilidad y todo lo que es la reforma y, sobre todo, el papeleo, luego los temporales, el accidente del capitán... Todo eso nos ha ido retrasando.

¿Cambia en algo su misión en el Mediterráneo respecto a lo que tenían proyectado en diciembre?

—No, realmente es una continuación de aquello. Lo que hicimos fue dejar en suspenso temporalmente hasta finales de enero que ya la tripulación estaría de nuevo fresca y estaríamos listos para partir.

¿Cuál es la misión?

—Salimos trece personas a bordo, ocho tripulantes profesionales y el resto son voluntarios y nuestra idea es acercarnos a lo que denominamos a la zona SAR (en inglés, Search and Rescue), frente a las costas libias para hacer la observación en esa zona para relatar qué es lo que está pasando. Tardaremos unos cinco días aproximadamente si no hay novedades, que no debería haberlas porque es una trayectoria sencillita. Calculamos que estaremos un mes, un mes y poco dependiendo de la cuarentena que nos obliguen a hacer en Italia.

¿Cómo está la situación en la zona?

—Sigue saliendo gente. Nos consta porque vamos recibiendo información periódica, hace poco ha habido una información de Alarmphone con el último informe de actividad de diciembre y allí sigue habiendo tráfico. Libia es un país en guerra y salen con intención de llegar. Ahora los barcos salen un poco más preparados porque saben que no hay ONG y su intención es llegar bien a Malta o bien a la zona de Lampedusa. Decir que salen más preparados significa que salen con algo más de gasolina y más comida, pero siguen siendo barcos absolutamente precarios para la navegación, sin ningún tipo de instrumentación y sin nada. Obviamente en invierno los días son más cortos, hay ventanas de buen tiempo más pequeñas y cualquier problema en ese tipo de barcos con una situación tan precaria, lógicamente desemboca en una desgracia.

En pleno invierno, ¿la mortalidad se dispara en la ruta mediterránea?

—Normalmente la mortalidad en invierno es mucho mayor que en verano. Alarmphone suele hacer algunas estimaciones, pero es muy difícil porque no sabes cuánta gente sale ni cuánta gente se pierde en el camino. Antes, organizaciones como Acnur publicaban esos datos pero ahora han dejado de hacerlo en esa política de opacidad y Alarmphone sí que trata de reflejar unas estadísticas pero hay que coger todo eso con mucha cautela.

¿Y cuál es la situación para los barcos de rescate como el 'Aita Mari', que tratan de dar cuenta de lo que ocurre en el mar?

—Ahora acaba de salir el Ocean Viking otra vez, pero es el único barco que hay, con capacidad para 270 personas. Lo que pasa es que con todos los requisitos de seguridad en los barcos de rescate, por un lado está muy bien porque es bueno, pero hay una segunda lectura detrás de todo eso y es que todas esas exigencias lo que hacen es complicar mucho nuestra labor y en algunos casos, como en el caso de Italia, es una mala utilización de la normativa de seguridad de los buques y de la burocracia. La necesidad en la zona es hacer pasajes humanitarios, hacer corredores humanitarios, no que haya ni un barco de rescate ni siete. Lo que hay que hacer es cambiar la metodología y el sistema. La parte asistencial de nuestra labor es casi anecdótica porque lo que hacemos es poner encima de la mesa un problema que te otra forma se mantiene oculto.

En el pasado han tenido muchos problemas para lograr puerto una vez se producen los rescates. ¿Qué perspectivas tienen a este respecto?

—Creo que con los nuevos certificados que se han hecho en base a las exigencias de Italia y las últimas experiencias que ha habido con el Open Arms y la última arribada del Ocean Viking hace una semana en puerto italiano, todo eso parece que ha cambiado, Italia da un puerto mucho más rápido. Supongo que responderá a las acciones de la Unión Europea de dar respuesta a las exigencias de Italia o la situación doméstica del propio país, no lo sé, pero las perspectivas son más positivas. Los últimos tres desembarcos que se han hecho en Italia se ha solicitado puerto y en 24 horas se ha concedido. Han sido procedimientos más previsibles y no como hasta ahora, que era todo incertidumbre.

¿Cómo es la situación una vez llegan a Italia?

—Italia tiene unos mecanismos de acogida más organizados o estructurados que en Grecia y, aunque también están los hotspot, los centros de identificación y de registro, parece que tiene un sistema más razonable. Es algo más parecido a España, donde hay un periodo relativamente corto donde la gente está en estos centros y, aunque no conozco mucho al detalle, les darán orden de expulsión o les dejarán una documentación provisional para permanecer en el país. A partir de ahí entra esa segunda fase que ya corresponde a otros agentes denunciar y que es toda esa miseria que se genera con la precariedad, toda esta gente que permanece sin documentación en el país y que al final son víctimas de los abusos en los trabajos, caen en redes de prostitución, etcétera. Eso ya es otro capítulo diferente.

¿Toda la tensión que en los últimos meses ha habido en la ruta canaria ha permitido aliviar en parte la situación del Mediterráneo?

—Sí que todas las rutas son vasos comunicantes y al final, cuando se cierra una ruta se abre otra y siempre se produce un trasvase de flujos. Era obvio lo que se iba a producir en Canarias, lo que pasa es que responde también a otros síntomas de la política exterior europea y cada uno tiene sus particularidades aunque son vasos comunicantes. Sabemos la situación interna que hay en Marruecos, la presión que hace a España para que a través de España se presione a la Unión Europea para sus posiciones en el Sáhara. Pero eso ya es otra cosa, pero sí que Marruecos hace uso de un flujo de personas que intentan pasar a través de su costa. Pero muchas de las personas que han pasado en esta última crisis de Canarias eran ciudadanos marroquíes que Marruecos potenció y forzó de alguna manera. Pero sí que se da un trasvase de flujos de cierta manera, aunque más que a través de Canarias, el flujo que ha habido ha sido a través de Túnez. Mucha gente de Libia ha pasado a Túnez y de ahí a Lampedusa. Ha habido un gran incremento de ese flujo pero como no se cuenta, nadie lo sabe. Institucionalmente no figura en ningún sitio que ha habido ese flujo, lo sabemos quienes estamos monitorizando esto.

Una vez concluya la misión, ¿cuáles son los planes del 'Aita Mari'?

—Nuestra intención es dejar el barco en Almería, o en Burriana (Castellón) o igual alternando un puerto y otro, pero sí que mantendríamos el barco en el Mediterráneo porque tener que bordear la península cada vez que salimos de misión nos retrasa mucho. Y con respecto al futuro, somos una asociación, dependemos de la voluntad de los socios. Ahora estamos en un proceso de renovación de órganos, como toca cada dos años, y ahí se determinará en la junta y en función de la voluntad de los socios lo que vayamos a hacer.

En estos años de andadura, ¿han sentido el respaldo del pueblo vasco?

—Sí. Creo que en eso hay una diferencia entre las voluntades políticas y las sociales. Y en Euskadi notamos mucho apoyo y es una satisfacción, sin duda. 


Para complementar la publicación, queremos compartirles este video del cantante francés Atef Sedkaoui, dedicado a las víctimas del imperialismo que están muriendo frente a las costas de Lampedusa:

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jueves, 9 de enero de 2020

El Asedio Yanki a Irán

Desde Granma traemos a ustedes este reportaje en el cual se delinea el panorama alrededor del asesinato del general iraní Qasem Soleimani -azote del ISIS/DAESH- por órdenes directas del gerente yanki Donald Trump.

Lean por favor:


Una vez más, Estados Unidos es causante de un conflicto de carácter internacional, con incalculables consecuencias para la paz y la seguridad en el planeta. Los dardos imperiales apuntan hoy a la República Islámica de Irán

Enrique Moreno Gimeranez

«Las guerras mienten. Ninguna guerra tiene la honestidad de confesar: “yo mato para robar”. Las guerras siempre invocan nobles motivos: matan en nombre de la paz, en nombre de Dios, en nombre de la civilización, en nombre del progreso, en nombre de la democracia. Y si por las dudas, si tanta mentira no alcanzara, ahí están los grandes medios de comunicación dispuestos a inventar enemigos imaginarios para justificar la conversión del mundo en un gran manicomio y un inmenso matadero», expresaba hace unos años Eduardo Galeano.

Su frase adquiere plena vigencia en nuestros días. Una vez más, Estados Unidos es causante de un conflicto de carácter internacional, con incalculables consecuencias para la paz y la seguridad en el planeta. Los dardos imperiales apuntan hoy a la República Islámica de Irán. El pasado viernes, el presidente estadounidense, Donald Trump, autorizó un bombardeo en Bagdad, capital de Irak, en el que murieron el comandante de la Fuerza Quds de los Guardianes de la Revolución de Irán, Qasem Soleimani, y el subcomandante de las Unidades de Movilización Popular de Irak, Abu Mahdi al-Mohandes.

El pretexto en esta ocasión para cometer esta acción agresiva, unilateral, injustificada y violatoria del Derecho Internacional y de la soberanía irakí, fue explicado por la propia Casa Blanca a través de un mensaje en su cuenta oficial en Twitter: «Bajo la dirección del Presidente, el Ejército de ee. uu. ha tomado medidas defensivas decisivas para proteger al personal de EE.UU. en el extranjero al matar a Qasem Soleimani, jefe de la Fuerza del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Iraní Quds», una organización que en el tuit Washington no perdió la oportunidad de calificarla de terrorista.

Irán respondió este martes con un ataque de al menos una decena de misiles contra la base aérea de Al Asad en Irak, que alberga fuerzas estadounidenses. El Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica de Irán (cgri) confirmó la autoría del ataque, mientras que la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Stephanie Grisham, aseguró que: «Somos conscientes de los informes de ataques contra instalaciones estadounidenses en Irak. El Presidente ha sido informado y está monitoreando la situación de cerca y consultando con su equipo de seguridad nacional».  Donald Trump confirmó en Twitter que ofrecerá declaraciones en la mañana de hoy. 

La administración Trump, con el ataque a Soleimani, pisoteó de nuevo la Carta de las Naciones Unidas e invocó la «protección de su personal en el exterior», como en otras oportunidades ha empleado artimañas para agredir a «sus anchas», sin presentar pruebas contundentes: explosión del Maine (guerra contra España e intervención en Cuba en 1898), incidente del golfo de Tonkín (Vietnam), lucha contra el terrorismo (Afganistán), supuestas armas de destrucción masiva (Irak), supuesta «democratización» (Libia) y un supuesto ataque con armas químicas (Siria), entre otros tristes episodios en el expediente bélico estadounidense.

¿Qué razones han impulsado al Gobierno de ee. uu. a desatar ahora esta grave escalada contra Irán? Sin duda alguna, las acciones recientes de la Casa Blanca están motivadas por intereses imperiales de política externa e interna.

¿Por qué Irán?

Tras la Revolución Islámica de 1979, las relaciones entre Washington y Teherán han estado caracterizadas por un dramático retroceso y por la hostilidad. En la actualidad, tanto Estados Unidos como su más importante aliado en esta área geográfica –Israel–, enfrentan un desfavorable contexto regional para sus ambiciones políticas, económicas y militares, que limita su influencia.

En el plano geopolítico, Irán es un actor clave en el Oriente Medio,  cuenta con sólidas relaciones con Rusia y ostentaba el apoyo de Europa tras la retirada unilateral de Estados Unidos del acuerdo nuclear con la nación persa. Por otra parte, las prósperas relaciones entre Irak e Irán, especialmente tras el asesoramiento militar de Teherán al Ejército irakí y a las Unidades de Movilización Popular (Al-Hashad Al-Shabi) que enfrentan al Estado Islámico o Dáesh, no agradan ni a Washington ni a Tel Aviv.

De esta manera, el asesinato selectivo de Qasem Soleimani constituye una demostración de fuerza imperial, un intento desesperado por «recuperar terreno» en la estratégica zona y un mensaje en aras de «contener a Irán» y prevenir el avance de Hezbolá (importante organización de resistencia del Líbano).

No puede obviarse, ni por un instante, qué está en juego en la región: enormes reservas de petróleo y gas, y el control de puntos geográficos de gran trascendencia en el comercio mundial. Irán posee las cuartas reservas de petróleo y está en los primeros lugares de las de gas a nivel mundial. Además, la nación persa es el segundo productor de la Organización de Países Exportadores de Petróleo, después de Arabia Saudita; y comparte con Catar el mayor campo de gas del mundo, South Pars-North Dome. Recientemente, el Gobierno iraní anunció el hallazgo de nuevas reservas petroleras, de gran trascendencia en el área. Estos recursos despiertan el apetito imperial.

No menos relevante resulta el papel geopolítico de Irán, al ser un importante centro de comunicación entre Oriente Medio, Asia Central y Asia del Sur. La cercanía a vías comerciales internacionales como el estrecho de Ormuz –por donde pasa casi el 20 % del petróleo del mundo y aproximadamente el 35 % comercializado por mar–, el canal de Suez, el golfo Pérsico y el golfo de Omán, entre otros, ratifican al país persa como un enclave estratégico.

En materia comercial, Teherán es un importante actor en el proyecto chino de la nueva Ruta de la Seda, de interés cardinal para Beijing, pero que generaría importantes cambios geopolíticos, si pone fin al dominio económico de Estados Unidos mediante el comercio en divisas nacionales y no en dólares.

China y los países de Asia Central tendrán acceso al Golfo Pérsico a través de los ferrocarriles iraníes. En este sentido, el recorrido de un tren en 2016 con 32 contenedores de productos comerciales tardó 14 días desde la provincia costera de Zhejiang (este de China) hasta Teherán, atravesando Kazajistán y Turkmenistán.

«Esta ruta es comparable y compatible respecto al transporte marítimo, que por lo general tarda entre 25 y 30 días hasta el puerto iraní de Bandar Abbas y otros siete días hasta Teherán, mientras que por ferrocarril ha llegado en 14 días y el costo también es eficaz en comparación con el transporte aéreo de carga», destacó Sadaf Sabaghian, directora comercial de la compañía iraní ptv.

Por tanto, el ataque de Estados Unidos a Irán es también un golpe al megaproyecto chino y a sus infraestructuras, y Washington ya ha desatado una guerra comercial y arancelaria contra el gigante asiático, en busca de la hegemonía económica planetaria.

Todos estos factores, unido a la pérdida de influencia del Gobierno de Trump en Oriente Medio tras la decisión de la evacuación de casi todas las tropas de su país de Siria, debido a la Operación Fuente de Paz (acción militar iniciada por Turquía el 9 de octubre de 2019 en el norte de Siria), excepto las localizadas cerca de los campos petroleros, confirman que ee. uu. ha cambiado su táctica para recuperar su poderío.

La jugada política al interior de la Casa Blanca

Con el bombardeo a Bagdad y el asesinato selectivo del comandante de la Fuerza Quds de los Guardianes de la Revolución de Irán, Qasem Soleimani, el Presidente estadounidense, Donald Trump, persigue dos objetivos preliminares al interior de su país.

Por un lado, en un contexto electoral marcado por un juicio político en curso en su contra, aunque incrementa las críticas de los demócratas, desvía la opinión pública de este hecho hacia una razón mayor y de seguridad nacional. Así, debilita el escándalo político de su administración.

El especialista en Geopolítica Eduardo Martínez, citado por RT, señala que «con el ataque a Soleimani, Trump quiere asegurarse la reelección». Con este conflicto bélico, Trump se muestra como un líder desafiante y con fortaleza ante su nación, y con esta estrategia busca agenciarse un nuevo triunfo electoral.

«Un Presidente en guerra jamás es cambiado en EE.UU. A Trump, un conflicto que se plantee en forma extensa, lo habilita para seguir en el poder (…). Bush [hijo] tenía severas críticas al cierre de su primer mandato, y fue reelegido a mitad de una guerra [invasiones de Irak y Afganistán]», refiere Eduardo Martínez. «La idea es “apoyar a quien nos defiende”, y eso les resultó a todos los presidentes», agrega el experto.

Varias ecuaciones, tal vez, no fueron tomadas en cuenta por los halcones imperiales: la «dura venganza» vaticinada por Irán y el Eje de la Resistencia al agresor, el Parlamento de Irak con una resolución que pone fin a la presencia de tropas extranjeras, entre ellas los militares de la coalición lidereada por EE.UU., o la reducción de Teherán de sus compromisos en el marco del acuerdo nuclear de 2015.

¿Calculó el gobierno de Trump el costo de esta nueva contienda? ¿Subestimó la respuesta? ¿Llevará la Casa Blanca a una nueva guerra en la volátil región de Oriente Medio? Quedan muchas preguntas y respuestas de un conflicto internacional que nunca debía haber comenzado.






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