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domingo, 14 de abril de 2019

El Terrorismo de Iñigo Urkullu

Iñigo Urkullu ha hecho todo lo posible por proveer con inmunidad a Francisco López y a Rodolfo Ares por ser los autores intelectuales en el asesinato de Iñigo Cabacas.

Ahora, Iñigo Urkullu es culpable él mismo de un acto de terrorismo de estado en contra del pueblo al que dice representar.

Son varios los heridos en la carga que la Ertzaintza ha protagonizado en sintonía con la presencia de la ultraderecha en Bilbo, una de ellas ha resultado con fractura de mandíbula.

La Ertzaintza cargadndo ayer como la Policía Nacional lo hiciera en contra de los catalanes el 1° de octubre de 2017.

Las cloacas del régimen por debajo del suelo ético de Urkullu.

Aquí lo que nos reporta Naiz:


Una joven permanece ingresada en el Hospital de Basurto después de que un proyectil disparado por la Ertzaintza impactase en su rostro en el transcurso de las cargas que tuvieron lugar el sábado para disolver a las personas que protestaban ante un acto político de Vox en el Palacio Euskalduna. Esta bilbaina, de 19 años, tiene la mandíbula fracturada por dos puntos.

Agustín Goikoetxea

La vecina de Bilbo permanece en el centro hospitalario aguardando a que disminuya la inflamación que tiene en la cara, a raíz del impacto del proyectil disparado por un agente de la Brigada Móvil, para ser operada; inicialmente, será el lunes. En una primera observación, explican sus familiares, los médicos han encontrado una doble fractura de mandíbula en la parte derecha del rostro, lo que obliga a una intervención quirúrgica, barajándose la posibilidad de que tenga que implantársele una placa.

Tras la muerte de Iñigo Cabacas por el impacto de una pelota de goma, los ertzainas comenzaron a utilizar proyectiles de foam, teóricamente mucho más precisos y menos lesivos, siguiendo la estela de los Mossos d'Esquadra, aunque desde distintos colectivos se ha advertido del carácter letal de esas balas. Fuentes de la Ertzaintza han informado a NAIZ que los agentes emplearon el material adscrito a la Brigada Móvil con lanzadores de 45 milímetros.

La joven, relatan, llegó consciente a Basurto, a donde fue trasladada por una ambulancia. Fue la propia víctima la que requirió el auxilio a un ertzaina de paisano para que llamase a los servicios de emergencia.

A llegar al hospital, viendo la gravedad de sus heridas, y tras una primera exploración, le proporcionaron medicación para rebajar la inflamación, paso previo a que se le practique cualquier operación con cirugía abierta. La herida, que está consciente y puede hablar, espera que mañana lunes pueda ser intervenida.

La víctima, según sus explicaciones a NAIZ, había acudido a manifestarse «pacíficamente» ante el mitin que ofreció Santiago Abascal en el Palacio Euskalduna. Según su relato, la actuación policial comenzó con una carga por parte de un grupo de ertzainas contra los antifascistas que estaban en la zona del parque de Doña Casilda Iturriza al haberse arrojado algunas piedras, a los que siguieron el otro grupo en que se había dividido la barrera inicial de la Brigada Móvil. Donde ella estaba, asegura, no se arrrojó ninguna objeto a los agentes.

Le vio al agente

Al ver que las cargas se extendían, se dio la vuelta y comenzó a correr para huir del lugar. En ese momento, en medio del ruido de las detonaciones, los gritos y las carreras, vio como un ertzaina le apuntaba con su arma a la cara, moviendo ella instintivamente la cabeza. A pesar de ello, notó el fuerte impacto del proyectil y a continuación, comenzó a sangrar.

En ese instante, alarmada, reclamó el auxilio de los ertzainas. «Comencé a decir que, por favor, me ayudasen, que me dolía mucho. Ellos me trataron como una puta mierda», se queja. Consciente de que estaba herida, la joven les espetó a los miembros de la Ertzaintza por su actitud, apuntándoles a que alguno de sus hijos pudiera estar en aquella movilización. «Tú te lo has buscado por estar aquí, es lo que me respondieron», ha recordado hoy desde la habitación del Hospital de Basurto.

«Me apuntó a la cara», insiste la víctima desde Basurto mientras sus familiares buscan pruebas gráficas de lo que sucedió entre los medios de comunicación y particulares que cubrieron la protesta. Apuntan a que estudian interponer una denuncia, incidiendo en el hecho de que el disparo se efectuó a la cabeza a una distancia no superior a los 10 metros. «Según tenemos entendido, la normativa sobre el uso de este material no permite disparar directamente a las personas, sí al suelo», manifiestan.

Hoy mismo, el alcalde de Bilbo ha calificado los incidentes ocurridos en los aledaños del Euskalduna como «absolutamente intolerables, indecentes y sobran absolutamente». Juan Mari Aburto ha dicho que la Ertzaintza y la Policía Municipal estuvieron «a la altura de las circunstancias», calificándolo de «notable».

Detenidos en libertad

Los cuatro detenidos en los incidentes del sábado, que han sido puestos a disposición judicial hoy, han quedado en libertad por decisión del juez de guardia de Bilbo. Los cuatro arrestados, dos hombres y dos mujeres, estaban acusados de desórdenes públicos.

La quinta detenida, una mujer, arrestada por «atentado a la autoridad», fue puesta en libertad por la propia Ertzaintza la noche del sábado, han informado fuentes del Departamento de Seguridad.






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viernes, 29 de marzo de 2019

Antes que Iñigo, Xuban

Hala Bedi trae a nosotros este reportaje en el que se nos trae al presente el caso de Xuban Nafarrate, otra de las víctimas, junto con Iñigo Cabacas, de Rodolfo Ares y Francisco López - quienes hasta la fecha han contado con el contubernio de Iñigo Urkullu -:


Se cumplen siete años desde que el joven Xuban Nafarrate resultara herido en la cabeza como consecuencia de un pelotazo disparado por la Ertzaintza durante la Huelga General de marzo de 2012. Estuvo ingresado seis días, temiendo, en momentos, entre la vida y la muerte; una semana después, Iñigo Cabacas era asesinado. En ninguno de los dos casos se ha hecho justicia.

29 de marzo de 2012. Un día soleado en Gasteiz, como aquel 3 de Marzo de 1976. Una nueva jornada de Huelga General convocada por la mayoría sindical vasca y posteriormente secundada también por el resto de sindicatos.

‘Martxoko Iraultza’. El movimiento juvenil de Gasteiz se encuentra en uno de sus puntos más álgidos. Tras una sentada pacífica el 3 de Marzo, un 8 de Marzo con una participación más numerosa que en anteriores ocasiones y una huelga de estudiantes, llegaba la Huelga General contra la reforma laboral del gobierno popular de Mariano Rajoy.

Semanas calentando las movilizaciones, semanas de asambleas… Era el Gazte Bloke. Jóvenes de diferentes ideologías y diferentes identidades, dejaba sus diferencias a un lado con un objetivo claro: poner su granito de arena para acabar con el sistema capitalista. Un planteamiento, a priori, destructivo, pero que dejaría un poso constructivo a medio y largo plazo.

Piquetes desde primera hora de la mañana. En las cocheras, a las 06:00, ya se vivieron las primeras cargas policiales. La Ertzaintza venía “calentada”: las imágenes de las cargas policiales desproporcionadas en Gasteiz las anteriores semanas se habían movido en las redes sin cesar.

Entre piquete y piquete, manifestaciones improvisadas se daban cita en diferentes partes de la ciudad. En una de ellas, se encontraba Xuban Nafarrate, joven gasteiztarra, que como otros miles, decidió salir ese día a la calle. Sin embargo, su desenlace sería otro diferente al del resto. Terminaría en el hospital.

No a los pies, no al cuerpo. Las pelotas de goma, las mismas que una semana después acabaría con la vida de Iñigo Cabacas, eran las responsables. La Ertzaintza, a pocos metros, le disparaba a bocajarro a la cabeza. Plazara Gasteiz, lo explicó en un vídeo.

El responsable de la Consejería de Interior, Rodolfo Ares, el político que llevará siempre sobre sus espaldas la responsabildad por la muerte de Cabacas y actuaciones como la que se produjo contra Nafarrate. A su salida del hospital, el joven gasteiztarra recordó que él no era un héroe, sino una víctima de un “sistema corrupto, que por suerte puede contar lo que le hicieron”. “Le podía haber pasado a cualquiera, y eso es lo que tenemos que denunciar para que no vuelva a pasar. Por desgracia ya sabemos cuál es siempre la conducta represiva de la policía”.

Las cargas se prolongaron. El mismo día 29 pero también el 30 de marzo, viernes. En una concentración convocada por el 15M, los agentes cargaron deteniendo a varias personas que participaban en la movilización en apoyo al joven.

Sin perdón

El consejero de Interior del Gobierno de Lakua defendió  la actuación de los ertzainas en el caso de Xuban Nafarrate. Sostuvo que se hirió al caerse y habló de una campaña contra la Policía autónomica. Jamás se le pasó por la cabeza pedir disculpas, ni mucho menos dimitir. Un digno defensor del conocido como “suelo ético”.

Ares no tuvo reparos en defender la actuación de la Ertzaintza durante la huelga general del 29 de marzo. La versión aportada por la familia y los amigos de Xuban dista totalmente del relato ofrecido por el responsable de Interior, que defendió la actuación de la Ertzaintza en toda la jornada y afirmó que la lesión del joven, que padeció un derrame cerebral, fue consecuencia de una caída mientras intentaba huir de la Policía.

“Sin esperar a la investigación culpan a la Ertzaintza de todo lo malo, con calificativos absolutamente inaceptables. No se puede tolerar, como ocurrió en Bilbao el pasado sábado, que se acuse a la Ertzaintza de ‘Policía asesina’, o que se les llame ‘perros’ y ‘cipayos’”, manifestó el consejero y dirigente del PSOE.
Desmontaje

Joseba Nafarrate, aita de Xuban,  mantuvo que el consejero de Interior del Gobierno de Lakua, Rodolfo Ares, “faltó gravemente a la verdad” al defender la actuación de la Ertzaintza. El aita del joven herido mostró ante la Comisión de Interior del Parlamento autonómico un video que contrapuso a la versión aportada por Ares y con el que ratificó que su hijo cayó al suelo tras escucharse un disparo.

Algo que contradice el relato aportado por el consejero de Interior, que dos semanas antes defendía defendió que la ‘salva’ -un disparo sin pelota- se produjo tras la caída del joven gasteiztarra. Además, durante su intervención ante los representantes políticos presentes en la comisión, Joseba Nafarrate, que calificó de “imprudentes y temerarias” las palabras del consejero, explicó que su hijo “cayó impulsado hacia atrás y escorado hacia la derecha”. Una idea que encaja con el dictamen médico, donde se detalla que Xuban sufrió un traumatismo craneoencefálico por “agresión” a nivel del lóbulo parietal izquierdo.

Esta lesión no encaja con el informe elaborado por la Ertzaintza, que sostiene que las heridas son consecuencia de una caída fortuita mientras Xuban trataba de escapar, y echa por tierra los testimonios aportados en un primer momento por los cuatro ertzainas presentes en el operativo, que declararon haber reducido al joven antes de disparar la salva.
Ararteko

La investigación abierta de oficio por el Ararteko sobre las intervenciones de la Ertzaintza en las que resultó herido de muerte Iñigo Cabacas en Bilbo y con graves lesiones Xuban Nafarrate en Gasteiz supuso un fuerte varapalo para el Ejecutivo de Lakua. En su resolución de 52 páginas dada a conocer, Iñigo Lamarca afirmaba que el uso de la fuerza en ambas actuaciones policiales no estuvo “justificado” y criticando la “falta de colaboración” de Interior.
Archivos constantes

El Juzgado de Instrucción Número 2 de Gasteiz consideró  que las lesiones del joven no se corresponden con las de un pelotazo. Según el auto, las lesiones que sufrió Nafarrate “no se corresponden con el impacto de una pelota de goma” y , por el contrario, “pudieron ser causadas por el tropiezo y la posterior caída que el joven sufrió cuando se alejaba de la Ertzaintza corriendo para intentar saltar la valla de un centro escolar”.

Sin embargo, la causa fue archivada sin haber tomado declaración a todos los testigos aportados por el joven gasteiztarra. Es más, la magistrada imputó a Nafarrate y a otras dos personas que participaban en la huelga una falta de desobediencia a la autoridad.

Más tarde, en 2013, la Audiencia de Araba reabrió la investigación del pelotazo. Pero no tuvo un largo recorrido: en 2015 el auto ratificaba el argumento del Gobierno Vasco y de la juez de instrucción, que consideró que las lesiones de Nafarrate no eran compatibles con una pelota de goma lanzada por la Ertzaintza y sí con un tropiezo y posterior caída.

Unas pelotas de goma que han terminado con la vida de Cabacas y dejando una senda de centenares de personas heridas, muchas de ellas graves.

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sábado, 23 de febrero de 2019

El Bidón de Durana

Les presentamos la editorial de Gara dedicada al actuar de la Ertzaintza que ha llevado a la detención de Galder Barbado y Aitor Zelaia.

Queda muy claro que las opciones para Estefanía Beltrán de Heredia solo son dos, o atajar el actuar de la Ertzaintza al criminalizar a jóvenes por su filiación política o, de estar involucrada, dimitir. 

Aquí el planteamiento:


El atestado de la Ertzaintza sobre un bidón con material inflamable hallado en Durana, un fake news en toda regla, ha inducido claramente al encarcelamiento de los jóvenes alaveses Aitor Zelaia y Galder Barbado. Resulta curioso que en el mismo se aluda a los hechos de Altsasu como elemento que intenta dar continuidad a ETA, cuando ni la Audiencia Nacional los calificó de «terrorismo» en su polémica y desmesurada sentencia condenatoria. Porque lo que es Altsasu puro es precisamente este atestado, con el que la Ertzaintza, como en su día la Guardia Civil, busca elevar la gravedad objetiva de los hechos y criminalizar a sus presuntos autores a partir de sus afinidades políticas.

Sobre la base de estas actuaciones policiales tergiversadas y a una Audiencia Nacional siempre tan dispuesta a llenar cárceles, tan escandaloso hoy es el encarcelamiento de los jóvenes de Altsasu como el de estos dos de Amurrio y Gasteiz. En este último caso se suma además un plus de gravedad política; si de la Guardia Civil siempre cabe esperar una actuación de guerra destinada a perpetuar el pasado, a la Ertzaintza la ciudadanía vasca le exige una actuación aséptica y apolítica, y más después de que la propia consejera de Seguridad afirmara tras la sentencia de Iñigo Cabacas que miraban hacia el futuro y que en su «autocrítica» revisarían procedimientos y formas de hacer.

Interpelada ayer por este caso en el Parlamento de Gasteiz, Estefanía Beltrán de Heredia prefirió por contra recurrir a la habitual defensa corporativa de cualquier actuación policial, primero intentando eludir la valoración y luego defendiendo la catalogación de los hechos de Durana y Amurrio, que hace que hoy dos jóvenes estén presos por un bidón y un expolicía pasee libre tras disparar y esconder un arsenal. Fuera ya de la tribuna pública, a la consejera le toca una reflexión: si la Ertzaintza ha jugado a la política a sus espaldas, es su responsabilidad atajarlo; porque si lo hubiera hecho con su aval, debería dimitir.






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martes, 8 de enero de 2019

Reactivan el Caso Cabacas

El esperpento jurídico que representa la sentencia en el juicio del Caso Cabacas en contra de los efectivos de la Ertzaintza que participaron en el operativo donde murió Iñigo no puede ser el punto final de esta historia.

La defensa de la familia Cabacas ha pasado a la acción, como nos muestra esta información dada a conocer por Naiz:


La familia de Iñigo Cabacas ha presentado un escrito en la Audiencia de Bizkaia en el que solicita que se deduzca testimonio a seis ertzainas entre los que se encuentran Jorge Aldekoa y Ugarteko. La acusación particular reclama responsabilidades por la «deficiente investigación policial» señalada por el tribunal en la sentencia que condenó a un mando por la carga mortal.

Manex Altuna

La sentencia de la Sección Primera de la Audiencia de Bizkaia que condenaba a un mando de la Ertzaintza por la carga que causó la muerte de Iñigo Cabacas por un pelotazo, criticaba la «deficiente investigación policial» realizada desde la misma noche en que se produjeron los gravísimos hechos.

Asimismo, recogía textualmente que «lamentablemente», esas carencias en el modo que se debieron llevar adelante las pesquisas ha tenido «relevancia» en todo el proceso.

La sentencia citaba de forma expresa algunos aspectos como la «no realización de una inspección ocular en el momento de los hechos», «no haber preservado la zona tras el incidente» y «no haber recogido y analizado todas las armas empleadas aquella noche en el lugar».

En base a esta sentencia, la abogada de la familia Cabacas, Jone Goirizelaia, ha solicitado que se deduzca testimonio y se cite a declarar en calidad de investigados a seis agentes de la Ertzaintza. Entre ellos se encuentra Jorge Aldekoa, jefe de la Ertzaintza y responsable de la comisaría de Bilbo cuando mataron a Iñigo Cabacas. Aldekoa presentó su dimisión semanas después de conocerse la sentencia.

También reclaman la imputación del ertzaina Iñaki Larrea, agente que realizaba las labores de Ugarteko desde la comisaría de Deusto y que ordenó «entrar con todo». Larrea presentó una demanda contra NAIZ, GARA, su director Iñaki Soto y su periodista Iñaki Iriondo, y contra la abogada de la familia de Iñigo Cabacas, Jone Goirizelaia. La sentencia absolvió a todos los demandados.

Además de Aldekoa y Larrea, reclaman la imputación de Raúl Alberto Otaola, subjefe de la Ertzaintza en la capital vizcaina, el responsable del búnker aquel día, y el instructor y el secretario que se encargaron de realizar el atestado policial por la muerte de Iñigo Cabacas.

También podría haber un séptimo agente al que se le reclamen responsabilizades. En el escrito, la abogada de Cabacas pide al Departamento de Seguridad del Gobierno de Lakua que facilite al juzgado el número profesional del agente que aparece en una grabación en la que dice que sería el encargado del atestado y que podría ser el jefe de investigación de la Ertzaintza.

Además de un posible delito de «encubrimiento», la defensa de la familia Cabacas entiende que los ertzainas podrían haber cometido también un delito «por imprudencia profesional grave».






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domingo, 30 de diciembre de 2018

La Impecable Armería de Bilbo

Ha pasado el juicio y al final se ha agregado un acto más de estulticia en contra de la impartición de justicia frente a los crímenes de estado. Rodolfo Ares feliz de contento.

Desde Gara traemos a ustedes este reportaje acerca del tema del arsenal de armas no letales en la armería de la Ertzaintza en Bilbo y los protocolos supuestamente establecidos con respecto al manejo del material antes y después de cada operativo:


Una nueva fuente de la Ertzaintza insiste en que el búnker de la comisaría de Bilbo «tenía en su armero y almacén un orden impecable». GARA ya publicó en junio de 2014 un testimonio similar. Sin embargo, la versión oficial es que la noche que mataron a Iñigo Cabacas las escopetas y pelotas se entregaron, limpiaron y repusieron sin ningún control.

Iñaki Iriondo

La versión oficial dicta que la noche del 5 de abril de 2012, tras las cargas con pelotas de goma que hirieron mortalmente a Iñigo Cabacas, al volver a la comisaría, las escopetas y los macutos con pelotas y cartuchos se amontaron en el búnker sin ningún control. Las escopetas se limpiaron y el material se repuso sin atender a si las armas habían sido o no disparadas. Esta actuación no solo contradice el más elemental sentido común, sino también los reglamentos de la propia Ertzaintza. Y, además, una nueva fuente interna desmiente a este diario que ese fuera el proceder habitual en la Comisaría de Bilbo, asegurando que «tenía en su armero y almacén un orden impecable».

La imagen de caos en el búnker puede ser parte de una estrategia interna de la Ertzaintza que –según se lee en la sentencia de la Audiencia Provincial de Bizkaia sobre la muerte de Iñigo Cabacas– «desde el momento en que se van dando cuenta de que se ha producido un herido, van acomodando o preparando su versión para evitar responsabilidades».

No hay registro de aquel día

Los manuales policiales establecían un riguroso control del material antidisturbios que salía de las comisarías y se utilizaba posteriormente. Todo ello debía constar en un libro de registro, con la firma del armero e informes del responsable del operativo dando cuenta de «los hechos y circunstancias concretos que han motivado la actuación».

Sin embargo, como informó GARA el 21 de abril de 2013, no existe el registro preceptivo del uso de escopetas y pelotas la noche en que la Ertzaintza hirió a Iñigo Cabacas, sin que en aquel momento pudiera determinarse si no se cumplimentó ningún documento aquella noche o desapareció mas tarde.

Con posterioridad, el agente 8144, armero de la Comisaría de Bilbo, declaró ante la jueza que en aquel tiempo no se hacía ningún control sobre el material utilizado en las cargas policiales. Simplemente se colocaban en cada furgoneta tres juegos de escopetas y sacas con pelotas y se recogían al regreso, sin hacer constar en los formularios correspondientes si las escopetas se habían utilizado o no, cuántas pelotas se habían disparado y quién era el portador de cada una de las armas.

Por contra, este diario publicó en junio de 2014 que personas que conocían el funcionamiento interno de la Ertzaintza y de la comisaría de Bilbo no creían que esto fuera posible. Aseguraban que «desde hacía años» el control era exhaustivo y se apuntaba todo.

Solo desde fuera puede creerse

Tras la sentencia por la muerte de Iñigo Cabacas, el descontrol en el búnker de la Comisaría de la Ertzaintza de Bilbo se ha convertido en verdad judicial, aunque ello conllevara un reproche del tribunal.

Ante ello, una fuente de la Ertzaintza, con quinquenios en el cuerpo, ha transmitido recientemente a GARA que «ese proceso no se ha llevado con desorden en ninguna comisaría. Mucho menos en la de Bilbao, donde históricamente podía haber decenas de intervenciones a la semana».

«Todo lo contrario», incide. «La Comisaría de Bilbao tenía en su armero y almacén un orden impecable, que hace inadmisible e imposible que no se supiera inmediatamente qué agentes dispararon y cuáles no».

Esta fuente añade que únicamente «alguien ajeno a la Ertzaintza puede creerse que en aquel turno de trabajo de abril de 2012, en la comisaría de Bilbo no se anotó en los libros de armero a qué agentes se les entregaban las escopetas, con su número correspondiente en la culata, y los macutos precintados con las bolas de goma y los cartuchos impulsores, también con su número pintado en el exterior de cada macuto».

La adopción de estas medidas de control se justifica también por la propia seguridad de los agentes que han de utilizar ese material.

Tanto a esta fuente como a otras anteriores les sorprende que si el caos en el búnker era tal, nunca se tomaran medidas disciplinarias al respecto y se aupara al nagusi de la comisaría a jefe de la Ertzaintza.

El tribunal describe que la Ertzaintza preparó su versión para evitar responsabilidades

El tribunal que condenó a uno de los mandos de la Ertzaintza por la muerte de Iñigo Cabacas ya describe en su sentencia no solo «la deficiente investigación» llevada a cabo para posibilitar el esclarecimiento de los hechos, sino que «desde el momento en el que se van dando cuenta de que se ha producido un herido, van acomodando o preparando su versión para evitar responsabilidades».

Los jueces «echan en falta» que desde esa misma noche, sabiendo que había un herido por pelota de goma, la Ertzaintza no acometiera «una serie de actuaciones de comprobación mínimas, como es la recogida de todas las armas que fueron utilizadas en el lugar, lo cual no era difícil pues cada furgoneta tenía asignadas una serie de armas y había designados una serie de escopeteros».

La sentencia critica textualmente que «en lugar de esto se recogieron las armas, sin establecer a quién se habían asignado o quién las había usado, se limpiaron de inmediato y se impidió cualquier prueba que pudiera realizarse sobre ellas».

Pero no solo hay fallos de investigación que se puedan atribuir a una mala práctica, sino también actuaciones deliberadas para eludir responsabilidades penales con la muerte de una persona de por medio.

Hay constatación de que son muchos más los agentes que dispararon que los que lo admitieron en la investigación, y así lo reconocieron miembros de la propia Policía autonómica en la fase de instrucción. El tribunal asegura sobre algunos de los extremos que declararon los acusados en el juicio que «sabemos que esto no es cierto». También consideran que los testimonios de algunos de los agentes que acudieron a la vista oral como testigos «están cargadas de subjetividad, de un ánimo de eludir responsabilidades y de cierto espíritu corporativo que les resta credibilidad de manera evidente», añadiendo que «muchos de ellos niegan hechos o circunstancias que se producían junto a ellos o que se pueden ver con claridad en las imágenes».

Precisamente la nueva fuente de la propia Ertzaintza a la que hace referencia esta información se rebela contra el hecho de que «se pueda segar una vida delante de decenas de policías presentes y no se consiga esclarecer lo ocurrido». Insiste en que «con decenas de los mejores testigos posibles, esta muerte no se ha esclarecido».

Y añade que lo ocurrido no se debió a una situación de desorden, sino a una forma de actuar que se ha mantenido durante años, con «cosas que se han hecho mal» hasta acabar con la vida de Iñigo Cabacas y también en los seis años posteriores a su muerte.






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jueves, 27 de diciembre de 2018

Armas "No Letales"

Les compartimos esta editorial de Gara en la que se hace un recuento de las víctimas de la represión policial en la Europa de los Derechos Humanos y las armas no letales:


Lola Villabriga, de 18 años, perdió dos dientes y sufrió una fractura en la mandíbula el pasado 18 de diciembre en Biarritz, al recibir el impacto de un flash-ball lanzado por la Policía en las movilizaciones contra la reunión de preparación del G7 en la localidad labortana. Antoine Boudinet, baionarra de 26 años, perdió la mano el 8 de diciembre en Burdeos, al estallarle una granada lacrimógena lanzada por la Policía en una movilización múltiple en la que coincidieron activistas contra el cambio climático y los chalecos amarillos. El 29 de noviembre la sociedad vasca asistió atónita a la sentencia que ratificó la impunidad de quienes ordenaron disparar la pelota de goma que mató a Iñigo Cabacas el 5 de abril de 2012.

Son tres hechos que, en el lapso de un mes, han puesto de manifiesto algunas de las graves deficiencias en los modelos policiales existentes a ambos lados del Pirineo. En su vertiente más superficial –pero no por ello menos importante–, se observa un grave problema con las armas supuestamente «no letales» que la Policía tiene a su disposición. El debate sobre las pelotas de goma sigue aflorando cada cierto tiempo, como si la muerte de Cabacas no fuese suficiente para demostrar su peligro mortal. Las granadas lacrimógenas y los flash-ball, por su parte, acaban de demostrar su carácter altamente lesivo.

Con todo, siguen siendo máquinas, objetos inertes hasta que un policía las toma en sus manos. Retirar las armas más peligrosas es un paso importante a la hora de minimizar daños, pero no habrá cambio de calado hasta someter a un urgente examen la cultura policial imperante en los cuerpos de seguridad que operan en Euskal Herria. Villabriga fue herida cuando grababa la actuación policial en un lugar en el que no había disturbios. Los audios del caso Cabacas dejaron en evidencia la insana y sectaria obsesión de Ugarteko con la herriko. Más allá de las armas, el problema de fondo radica en una cultura policial que criminaliza la protesta, convierte al manifestante en enemigo y trata toda disidencia como un problema de orden público.






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jueves, 20 de diciembre de 2018

La Caradura de Estefanía y Alexia

Mira que hay que tener caradura para ir ante una comisión parlamentaria y declarar alegremente que una institución represiva que incluso practica el waterboarding en público ha cambiado a mejor tras el asesinato a mansalva del joven Iñigo Cabacas.

Pero más caradura que Estefanía Beltrán de Heredia tiene la sociata Alexia Castelo quien, sabedora que el farragoso proceso se empantanó aún más dada la impunidad provista por Iñigo Urkullu a Rodolfo Ares en todo el asunto, no olvidemos que precisamente el brutal evento se presentó durante el mandato espurio de Francisco López y después de la declaración del cese el fuego indefinido por parte de ETA.

Establecido lo anterior, les invitamos a leer este artículo de EiTB:


La consejera de Seguridad ha comparecido en una comisión parlamentaria, a petición de EH Bildu, para analizar la sentencia del caso Cabacas. Manuel Cabacas ha acusado a Beltrán de Heredia de "mentir".

La consejera de Seguridad del Gobierno Vasco, Estefanía Beltrán de Heredia, ha asegurado hoy que la Ertzaintza "ha aprendido de sus errores" tras el homicidio de Iñigo Cabacas y ha cambiado "a mejor" después de acometer una profunda transformación para evitar que "nada semejante se pueda repetir".

La consejera de Seguridad ha comparecido en una comisión parlamentaria, a petición de EH Bildu, para analizar la sentencia por homicidio en 2012 del joven aficionado del Athletic Iñigo Cabacas como consecuencia de un pelotazo de goma durante una carga de la Ertzaintza tras un partido europeo disputado en Bilbao.

Días después de conocerse la sentencia dimitió el jefe de la Ertzaintza, Jorge Aldekoa, que declaró en el juicio como testigo y que cuando ocurrieron los hechos era el responsable de la comisaría bilbaína.

La consejera ha insistido en que desde que accedió al cargo hace seis años continuó con el proceso que ya había comenzado para modificar la forma de actuación en la gestión del orden público y la estructura organizativa.

Así, ha relatado que se han cambiado los modos de actuar de la Brigada Móvil y por ejemplo se ha puesto en marcha un nuevo protocolo de actuación en situaciones de desórdenes públicos para actuar directamente sobre los infractores y minimizar los "daños colaterales a otras personas".

"Si algo simboliza el cambio producido es que desde diciembre de 2012 no se han vuelto a utilizar pelotas de goma", ha manifestado.

Ha reprochado a EH Bildu que le acuse de poner trabas y obstruir la investigación. "Es absolutamente falso", "saben que desde el Departamento se ha aportado toda la información" solicitada por el juzgado.

Ha acusado a la coalición de utilizar "medias verdades" y tergiversar la información y ha sugerido a la izquierda abertzale que debería transitar hacia una situación "de convivencia, de diálogo y de normalización". Y sobre la dimisión de Aldekoa ha dicho que "es un gesto que le engrandece".

La comparecencia ha sido seguida en una sala contigua por los padres de Iñigo, Manuel y Josefina, que han llegado a la Cámara acompañados por su abogada, la parlamentaria de EH Bildu Jone Goirizelaia.

Al término de la intervención de la consejera, Manuel Cabacas ha acusado a Beltrán de Heredia de "mentir" porque a su juicio sí denegó pruebas a la jueza, no intentó colaborar con la justicia y porque ha mezclado a ETA en todo este asunto.

Ha anunciado a los medios de comunicación que la familia va a solicitar comparecer en la Cámara. "Que me mienta a mí a la cara, a ver si se atreve", ha remarcado.

Desde los grupos Julen Arzuaga (EH Bildu) ha considerado que la sentencia "demoledora" supone un "golpe para el Departamento y demuestra el "fracaso rotundo" del Departamento de Seguridad y la "deficiente" investigación que ha llevado a cabo sobre estos sucesos.

Iñigo Iturrate (PNV) ha reconocido que la muerte de Cabacas "ha sido la crisis más grave que ha tenido la Ertzaintza en toda su historia" y "el hecho que le ha provocado más daño".

Edurne García (Elkarrekin Podemos) ha opinado que en este caso existen responsabilidades políticas porque el modelo policial se decide en el ámbito político y ha considerado que la investigación dentro de la Ertzaintza ha sido "deficiente".

Alexia Castelo (PSE-EE) ha puesto en valor la mejora de los protocolos iniciados durante la legislatura de Patxi López.

Nerea Llanos (PP) ha lamentado que se haya instrumentalizado "políticamente" este caso para "cargar contra la Ertzaintza" pero ha reprochado a la consejera que pese a que Aldekoa estaba en "el punto de mira judicial" por este caso fuera nombrado jefe de la Ertzaintza.






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lunes, 17 de diciembre de 2018

Iñigo InJustizia

Los familiares y amigos de Iñigo Cabacas están indignados y con justa razón.

Hoy más que nunca y ante el esperpéntico desenlace del juicio se entiende que se trató de un crimen de estado, consecuencia de la criminalización durante décadas de las Herriko Tabernak.

Gara nos trae la reseña de la multitudinaria manifestación en Bilbo exigiendo verdadera justicia:


La manifestación que ayer recorrió Bilbo convocada por familiares y amigos denunció que hasta ahora no ha habido justicia para Iñigo Cabacas, pero la lucha sigue. Continúan sobre la mesa las demandas de justicia, reparación y garantía de no repetición para que quienes tienen responsabilidades políticas «recojan este guante», señalaron.

Nerea Goti

La manifestación convocada por la dinámica Justizia Iñigorentzat tras conocerse la sentencia de la Audiencia Provincial de Bizkaia reunió ayer a cerca de 4.000 personas en Bilbo, según el recuento de GARA y NAIZ. La marcha partió a mediodía del Palacio de Justicia. A la cabeza marcharon Manu Cabacas y Fina Liceranzu, padres de Pitu, que portaron la pancarta con el lema “Iñigo InJustizia”.

Junto a ellos estuvieron familiares y amigos, así como la parlamentaria de EH Bildu y letrada de la familia, Jone Goirizelaia. En la movilización participó, asimismo, el también parlamentario de la coalición soberanista, Julen Arzuaga, así como varios cargos electos de EH Bildu en Bizkaia.

Entre los manifestantes, algunos portaron petos blancos con la imagen de Pitu y mostraron pegatinas en las que podía leerse «¿Dónde están los culpables?». Muchos asistieron con banderolas con la fotografía del joven, que mostraron en alto a lo largo de prácticamente todo el recorrido.

Durante la manifestación, que concluyó ante la sede del Gobierno de Lakua, en Gran Vía 85, las peñas del Athletic Herri Norte y Piratak exhibieron también pancartas propias en demanda de justicia para Iñigo Cabacas. A lo largo de todo el recorrido, que en varios puntos contó con una notoria presencia de dotaciones antidisturbios de la Ertzaintza, no cesaron los gritos de «Justizia Iñigorentzat», «Herriak ez du barkatuko» o «Manu, Fina, herria zuekin».

Como colofón a la movilización, los portavoces de la dinámica Justizia Iñigorentzat Koldo Gutiérrez y Eneritz Zabala leyeron en castellano y en euskara, respectivamente, un comunicado en el que reconocieron que tras seis años y medio de espera, la sentencia ha dejado «el sabor amargo de la impunidad». Sin embargo, lejos de poner un punto y final a la lucha por que se haga justicia, reclamaron que se continúe trabajando para conseguir «verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición», e interpelaron directamente a la clase política para que «recoja el guante» y responda a la demanda ciudadana.

Toman como referencia el manifiesto que hicieron público en la antesala del juicio, y que está refrendado por un centenar de personas públicas referentes de diferentes ámbitos de la sociedad bilbaina y de Euskal Herria. En el documento se reclaman verdad, a fin de que «se conozca lo sucedido»; justicia, «para que los responsables hagan frente a sus responsabilidades sin ningún tipo de privilegio»; reparación para la familia; y garantías de no repetición.

«Creemos que hoy toda la sociedad vasca conoce lo sucedido, pero el resto de las peticiones las dejamos encima de la mesa para que las recojan y hagan algo con ellas», expusieron portavoces de la dinámica Justizia Iñigorentzat, instando a quienes tienen «responsabilidades políticas» a «recoger el guante».

Del mismo modo, ni allegados ni la acusación que ejerce la familia abandonan sus reclamaciones. «Por nuestra parte, y la de la acusación, utilizaremos todas las herramientas que estén a nuestro alcance para que esta injusticia no quede así», manifestaron.

«Cobertura política»

Tal y como recordaron los portavoces de la dinámica ciudadana, a falta de justicia, el juicio ha evidenciado al menos que la denuncia en la calle no iba desencaminada. «Los hechos son tozudos y, una vez más, nos han dado la razón», agregaron, aludiendo al relato de hechos que recoge la propia sentencia y que «reconoce punto por punto todo aquello que hemos denunciado».

Pese a todo, apuntaron que «no van a pagar aquellos que dispararon ni quien dio la orden», y tampoco «aquellos que les dieron cobertura política y que han perpetuado una policía que la ciudadanía ha dejado claro que no es su policía», destacaron. Según agregaron, «esa Policía mató aquel 5 de abril a Iñigo, aunque podíamos haber sido cualquiera de nosotros».

Al margen del papel de la Justicia, los allegados del joven basauriarra recordaron que aquel 5 de abril de 2012 «entraron con todo» pero no solo acabaron con la vida de Iñigo Cabacas. «Se rieron de él. Se rieron de todas las personas que estábamos allí, nos golpearon, nos amenazaron, nos humillaron y nos insultaron», señalaron amigos de Pitu, para agregar que «todo esto ha quedado grabado para su desvergüenza eterna».

En el mensaje final, Gutiérrez y Zabala apuntaron que «no contentos con esto, acto seguido decidieron limpiar todas las escopetas» y «mezclaron todas las pelotas», con lo que «destruyeron las pruebas». «Así se dio comienzo al camino de despropósitos que ha sido este proceso judicial plagado de irregularidades y de tratos de favor, que ha hecho imposible la identificación del autor del disparo que mató a Iñigo», indicaron.

«Otro modelo policial»

En este sentido, destacaron que el hecho de que no se haya podido identificar al autor material del disparo «no les exime de su responsabilidad, ni a los policías que han sido juzgados, ni a la Ertzaintza como cuerpo policial, ni ética ni jurídicamente conforme a la jurisprudencia, incluida la del Tribunal Europeo de Derechos Humanos».

La dinámica Justizia Iñigorentzat reclamó, por otra parte, que se abra un debate urgente en torno al modelo policial. Plantea esta cuestión recordando las razones apuntadas por el jefe de la Ertzaintza, Jorge Aldekoa, para explicar su dimisión, al reconocer que la sentencia hace referencia a «errores, malas praxis e inacciones» que interpelan directamente a la Ertzaintza y por ende al Departamento del Gobierno de Lakua.

Recordó Gutiérrez párrafos textuales de la argumentación de Aldekoa, en la que reconoce la evidencia de que «ninguno de los múltiples actores» que pudieran responsabilizarse de lo ocurrido habían «transitado suficientemente el camino del cambio», además de exponer que se repitió «el ritual de enfrentamiento al que estábamos acostumbrados». «Si efectivamente estamos ante todo esto que asume Adekoa públicamente», planteó Gutiérrez, «¿por qué no estamos debatiendo sobre el modelo policial que necesita este país y por qué se les permite seguir ‘repitiendo el ritual de enfrentamiento al que están acostumbrados’, que va dejando regueros de heridos y finalmente un muerto?».

Aldekoa «llega tarde» y falta más gente

Preguntado por los medios sobre la dimisión de Jorge Aldekoa antes del arranque de la manifestación, Koldo Gutiérrez, integrante de la dinámica Justizia Iñigorentzat y amigo de Pitu, apuntó que la noticia les llegó «por sorpresa» y destacó la «autocrítica» que el ahora exjefe de la Ertzaintza hace sobre la «mala praxis» y los protocolos de la Policía autonómica. Gutiérrez valoró, no obstante, que no es el único responsable que debiera dimitir» y señaló a su responsable superior, la consejera de Seguridad de Lakua, Estefanía Beltrán de Heredia, y a otros cargos policiales que no han sido imputados, como el que hacía función de Ugarteko. «Hay otros actores que deberían haber dimitido», insistió.

Sobre esta cuestión, en el comunicado que cerró la movilización los convocantes consideraron «un escándalo» que haya tardado más de seis años y medio en marcharse y que no lo hagan también «Ugarteko, Estefanía Beltrán de Heredia y todo aquel que tenga algún cargo de responsabilidad». Recordaron los portavoces de la iniciativa popular que la propia Beltrán de Heredia puso a Aldekoa al frente de la Ertzaintza después de haberse producido la muerte de Iñigo Cabacas, tras la que existe «toda una cadena de responsabilidades». Todas las personas que ocupan esa cadena «deben dimitir», reclamaron familiares y amigos del joven de Basauri. «Poco nos parece una dimisión frente a un escándalo de este tamaño» manifestaron, a la vista de las circunstancias que han rodeado la investigación del caso y el reconocimiento expreso de malas praxis y rituales de «enfrentamiento».






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domingo, 16 de diciembre de 2018

Sacapela de Otegi a Urkullu

En la página República han publicado un condensado de todos los sanbenitos que Arnaldo Otegi ha colgado en la patética figura de Iñigo Urkullu.

Lean ustedes:


El coordinador general de EH Bildu, Arnaldo Otegi, ha dicho que el “maletero del viejo coche que conduce el PNV” se está llenado de cosas que ponen “muy en duda su honestidad”, su capacidad de gestión y su proyecto de país, y ha augurado que la coalición gobernará Euskal Herria “sin ningún género de duda”.

Otegi ha intervenido en el acto de presentación del candidato de esta formación a la Alcaldía del municipio alavés de Amurrio, Iñaki Ibarluzea.

Ha contrapuesto la honestidad de EH Bildu con la del PNV tras recordar las recientes dimisiones de cargos en el Gobierno Vasco como el de la directora general de Osakidetza, María Jesús Múgica, por las irregularidades en la Oferta Pública de Empleo del Servicio Vasco de Salud, y el del jefe de la Ertzaintza, Jorge Aldekoa, por el caso Cabacas.

También ha hecho referencia al caso De Miguel, un proceso judicial en el que varios exdirigentes del PNV están imputados por corrupción.

“Nosotros estamos orgullosos de que en décadas de gestión institucional no nos han pillado nunca trincando el dinero público“, ha remarcado Otegi.

En relación con la fallida negociación de los presupuestos vascos de 2019 entre el Gobierno Vasco y EH Bildu, el líder de la coalición ha señalado que el “viejo PNV” cree que puede plantear las mismas políticas del siglo XX y se equivoca.

“No tiene ni hoja de ruta, ni luces largas ni proyecto de país para hacer frente a una fase histórica en la que hay muchas cosas en juego”, ha subrayado.

El lehendakari Iñigo Urkullu, ha proseguido, ha entrado en el club de los presidentes “incapaces” de sacar las cuentas públicas porque es incapaz de negociar y el “viejo PNV”, ha insistido, no tiene más proyecto que el de mantener intactos los intereses y privilegios de una minoría.

“Aquí hay dinero para trenes, para cupos, para rescates bancarios pero no para la gente“, ha lamentado.

Ha destacado que la izquierda independentista ha conseguido llevar a una mesa de negociaciones presupuestarias las reivindicaciones de la gente, las “cosas de comer“.

“Si en este país feministas, pensionistas, independentistas, los que luchamos por la libertad de presos y por la soberanía somos capaces de ir juntos. Las políticas sociales y económicas van a cambiar. No tenemos absolutamente ninguna duda”, ha insistido.

EH Bildu, ha advertido, “no se va a reformar por mucho que se empeñen”. “Hemos nacido en este país para llevar el proceso de liberación nacional y social hasta sus últimas consecuencias y seguiremos por muchos viejos PNV que pretendan engañar a la gente diciéndoles que no hay alternativa en este país”, ha recalcado.






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sábado, 1 de diciembre de 2018

El Bucle Represivo Vasco-Español

Les compartimos esta reflexión de Iñaki Soto acerca de la insultante sentencia dictada al culminar el juicio por el Caso Cabacas y comparando lo insultante de la situación al compararla con el caso de Mikel Iribarren, la misma ha sido publicada por Gara:


Algo grave pasa si resulta difícil ver las diferencias entre la Policía española, los políticos y la judicatura en Iruñea en 1991, por un lado, y la Ertzaintza, el Gobierno de Lakua y los tribunales en Bilbo en 2018, por otro.

Iñaki Soto | Director de Gara

Recuerdo como si fuese ayer cuando nos dejaron entrar a ver a Mikel Iribarren a la UCI. Lo vimos a través de un cristal, era como una momia entubada y en aquel momento todavía luchaba por vivir. Le habían disparado a corta distancia con un bote de humo.

Era la Policía española, era Iruñea, era 1991. Era el conflicto en pleno apogeo, una «guerra de baja intensidad», pero fatídica como toda guerra.

Aquel caso marcó a una generación como ejemplo de violencia policial e impunidad. Pero, repito, era la Policía española, era Iruñea, era 1991.

La noche en la que Iñigo Cabacas murió de un pelotazo lanzado a bocajarro, en aquel callejón no había más guerra que la que existe en la cabeza de muchos ertzainas, tal y como se ha visto en el juicio. Fue esa visión sectaria la que provocó la carga, la barbaridad que terminó en tragedia. Todo lo que viene después tiene que ver con la impunidad que la Policía, todas las policías, han tenido en Euskal Herria durante estas décadas.

De hecho, en la parte policial, política y judicial no ha habido tanta diferencia con aquel 1991. El resumen es «perro no come perro». Evidentemente, la gran diferencia con el caso de Iruñea, aparte del contexto, es que Iñigo murió.

Aquellos días de 2012 imaginé lo que estaban pasando los padres y amigos de Cabacas. Luego los he conocido y he sufrido con ellos. Ayer, tras esa infame sentencia que les da la razón y les quita la justicia, volví a llorar al pensar en Manu y Fina.

Habéis hecho lo que debíais, habéis sido los únicos. Habéis marcado la gran diferencia entre el coraje y la cobardía.

En el caso de Mikel Iribarren la justicia tardó 17 años en llegar y una vez más vino de Estrasburgo. Los abogados de Iribarren fueron José Luis y Mari Jose Beaumont, la actual consejera de Presidencia, Función Pública, Interior y Justicia del Gobierno de Nafarroa. Es decir, la responsable de la Policía Foral.

Algo así es inimaginable en Lakua hoy en día. Se han rendido ante el lobby policial. El lehendakari Urkullu no ha tenido un gesto humano a la altura. La diferencia que marcan es entre los suyos y los otros.







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viernes, 30 de noviembre de 2018

La Aberrante Sentencia

Les presentamos la reflexión que hace Ramón Sola con respecto a la aberrante sentencia con la que ha culminado el kafkiano juicio del Caso Cabacas:


Ramón Sola

La sentencia del ‘caso Cabacas’ es el colofón malvado a un proceso perverso a más no poder. Ni quien ordenó cargar ni quien disparó el pelotazo que mató al joven han sido condenados; el primero ni siquiera estaba en el banquillo. Y el único castigo recae precisamente contra quien hizo al menos un intento de evitarlo. Quienes han buscado esta resolución pueden felicitarse: bingo. Solo se les escapó una cosa: GARA y NAIZ, los que difundieron los audios, la verdad.

Que la verdad de los hechos y la verdad judicial a menudo no casan es una realidad mil veces evidente, especialmente en Euskal Herria. En el ‘caso Cabacas’, triste consuelo, quienes escriban la historia verdadera de este país tendrán al menos una certificación de qué y cómo pasó todo en el callejón de María Díaz de Haro. Obviamente no será la sentencia dictada en noviembre de 2018 por la Audiencia Provincial de Bizkaia, sino los audios difundidos en abril de 2013 por dos medios vascos llamados GARA y NAIZ.

Quienes trabajamos en esta casa pensamos aquella mañana que eso sin duda marcaría un antes y un después en el esclarecimiento de esta tragedia. ¿Ingenuidad? Quizás. ¿Temeridad? Seguro. ¿Aportación a la verdad? Sin duda. Los cada vez más desprestigiados tribunales, con apoyos puntuales institucionales y mediáticos que merecerán un análisis más pausado, se movieron rápido. ‘Ugarteko’, el que ordenó tajante y reiteradamente «entrar con todo», fue exonerado antes del juicio, contra toda lógica. De entre los escopeteros, que sería imposible determinar quién lanzó aquel pelotazo fatal a bocajarro estaba cantado. Podían haberlo dejado ahí, en que, como sin reparo alguno ha planteado la fiscal, una muerte así no es delito. Pero eso habría evidenciado ante los ojos de cualquiera que el caso quedaba absolutamente impune. Y si hacía falta un chivo expiatorio, ¿quién mejor que el oficial 3389, el que no quería cargar, el que no disparó, el que ni siquiera salió de la furgoneta? Por si acaso, con una condena de dos años que no le hará entrar en prisión. Como dijo ‘Ugarteko’ aquella noche, ahora sí, todo controlado.

¿Todo? No. Queda la tenacidad de unos padres que han conseguido llegar a la sala de vistas contra viento y marea. Queda la conciencia de cada cual. Y quedan esos audios, el único detalle que se les escapó, lo primero que se juzgó, antes incluso que el pelotazo mortal. Unos audios que hoy no solo son una gran aportación periodística y la prueba de la verdad, sino también los sonidos que delatan hasta dónde pueden llegar la desvergüenza y la impunidad.






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martes, 20 de noviembre de 2018

¿Justicia Independiente?

Les pasamos al costo esto que ha publicado Deia:


Un total de 126 jueces y fiscales de los 335 que ejercen sus funciones en la Comunidad Autónoma Vasca (un 37,6%) han respaldado este lunes la huelga convocada por las asociaciones de la Judicatura y Fiscalía en exigencia de una "Justicia independiente" y mejoras profesionales, según han informado a Europa Press el Tribunal Superior de Justicia y la Fiscalía Superior del País Vasco.

De los 239 miembros de la Magistratura que trabajan en Euskadi, 86 se han adherido al paro (49 en Bizkaia, 14 en Alava y 23 en Gipuzkoa), lo que supone un 35,98%. Por su parte, un total de 40 fiscales de los 96 que ejercen en la Comunidad Autónoma Vasca han parado (un 41,6%), de los cuales 28 lo han hecho en Bizkaia, seis en Gipuzkoa y seis en Alava.

Miembros de la Magistratura y del ministerio público de Euskadi se han concentrado en esta jornada en las diferentes sedes judiciales, a las 13.00 horas, en el tercer paro que han realizado, hasta el momento, en todo el ámbito estatal.

El acto de protesta más secundado ha sido el celebrado ante el Palacio de Justicia de Bilbao, al se han sumado alrededor de medio centenar de jueces y fiscales, encabezados por el juez decano de Bilbao, Aner Uriarte, que portaban una pancarta en la que se leía: 'Por la dignidad de la Justicia, reclamamos medios dignos. En defensa de la ciudadanía, pedimos una Justicia independiente y libre de injerencias políticas'.

En las concentraciones se ha leído el comunicado suscrito por la Asociación Profesional de la Magistratura (APM), Asociación Judicial Francisco de Vitoria (AJFV), Juezas y Jueces para la Democracia (JJpD), Foro Independiente Judicial (FIJ), Asociación de Fiscales (AF), Unión Progresista de Fiscales (UPF), y Asociación Profesional Independiente de Fiscales (APIF), que también convocaron el pasado 22 de mayo la segunda huelga de estos colectivos en el Estado, que fue la primera que hicieron de forma conjunta.

El texto critica que estos días se asista a "un nuevo episodio en el permanente cuestionamiento del Estado de Derecho". "Una vez más, sin el mínimo respeto por el Poder Judicial ni por el Poder Legislativo, se anuncia un acuerdo entre algunos partidos políticos sobre el próximo presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial, hechos que se producen en el marco de una situación insostenible en la carrera judicial y fiscal que ha llevado a todas las asociaciones de jueces y fiscales a la huelga", apunta.

Por ello, destaca que, en este momento, "recobran especial importancia" sus reivindicaciones sobre independencia judicial, medios materiales, retribuciones y condiciones de trabajo "dignas", y creación de plazas, que suponen "poderosas razones" que llevan a los miembros de las carreras judicial y fiscal a mantener sus movilizaciones.

"Hoy, más que nunca, los jueces y fiscales tenemos que salir a defender el Estado de Derecho y la separación de poderes. Un CGPJ elegido por las fuerzas políticas va a generar siempre dudas sobre la independencia de la Justicia, con el riesgo evidente de mermar la confianza de los ciudadanos en sus instituciones y, en última instancia, en el propio Estado de Derecho", añade.

En esta línea, apunta que "la huelga celebrada en el día de hoy es una ocasión idónea para demostrar a la sociedad que los jueces y fiscales" defienden "una absoluta separación de poderes, un CGPJ independiente, y una carrera judicial y fiscal con unas condiciones profesionales dignas y al servicio de los derechos de los ciudadanos". 



Dos palabras: Caso Cabacas.



 



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jueves, 25 de octubre de 2018

Lakua Inmiscuida en Caso Cabacas

Lo hemos sabido desde siempre, a cambio de mantener a la izquierda abertzale a raya, el PNV ha llevado a cabo un siniestro pacto de no agresión con el PSOE y el mismo incluye que el Caso Cabacas no llegue al punto en el que se responsabilice a Rodolfo Ares o a Francisco López por la muerte de un joven aficionado al fubtol en la Euskal Herria del proceso de paz unilateral y el anuncio del cese el fuego definitivo por parte de ETA, la Euskal Herria que según Madrid, había por fin cambiado las balas por urnas, la Euskal Herria sin violencia.

A Urkullu no le importa la forma en la que Francisco López se hizo con el poder en la CAV, no le importa el Apartheid ni las medidas de excepción en contra de las diferentes formaciones políticas de la izquierda abertzale que fueron criminalizada e ilegalizadas una tras la otra. No, lo que le importa es seguir agradando a la oligarquía vasca y si para ellos tiene que reforzar el manto de impunidad del que gozan los autores intelectuales y materiales del asesinato de Iñigo, pues que así sea.

Les invitamos a leer esto que denuncia Gara:


Una de las ertzainas que participó en el dispositivo policial la noche en que una bala de goma hirió fatalmente a Iñigo Cabacas reconoció ayer que se reunió con mandos de la Policía autonómica y abogados del Gobierno de Lakua para preparar su declaración en la instrucción. La vista, larguísima, estuvo protagonizada por agentes de la Ertzaintza.

Iker Bizkarguenaga

Habían transcurrido más de seis horas de sesión cuando la agente 7422 fue llamada a declarar. Ella, dijo, era una de las ertzainas que iban en la furgoneta número 14, comandada por el suboficial 5351, que está imputado en esta causa. Su testimonio iba en la línea del de otros policías, pero incluyó elementos que no habían citado ninguno de sus compañeros, como que varias personas encapuchadas, o «tapadas», habían aparecido desde el fondo del callejón de María Díaz de Haro y les habían lanzado de todo en un momento de calma. «Una lluvia de objetos contundentes», sostuvo, con la voz quebrada. Y así continuó su testimonio, por la senda esbozada desde la defensa, cuando la abogada de la acusación particular le preguntó si antes de testificar en la fase de instrucción se había reunido con mandos de la Ertzaintza y con abogados del Gobierno de Lakua para preparar su declaración. Y dijo que sí.

Ahí acabó su testimonio, con la confesión de un conchabeo institucional que dejó perplejos a los asistentes. No es frecuente escuchar algo así en un juicio.

Aunque, a esas alturas, probablemente más de uno habría puesto en duda que los testigos estuvieran cumpliendo escrupulosamente su obligación de decir sólo la verdad: nadie oyó a ningún mando ordenar disparar; todos dijeron que antes de tirar pelotas lanzaron salvas de advertencia; y apenas vieron a alguien lanzar un tiro. No más.

«Le habéis matado»

Con todo, la sesión verpertina estuvo marcado por la declaración de la agente 7422, que llegó a asegurar que cuando tuvo conocimiento de que había un herido de gravedad «sólo quería que llegara la ambulancia», hasta el punto de que fue corriendo, «con escudo y todo», a indicar al vehículo medicalizado dónde tenía que ir: «es aquí, es aquí». Sin embargo, también a preguntas de Jone Goirizelaia, admitió que algunos de quienes se encontraban atendiendo a Iñigo Cabacas le habían increpado, gritando «le habéis matado» y «sois unos asesinos». Y precisamente, testigos que han afirmado haberse dirigido a los uniformados en esos términos han denunciado que fueron golpeados por una mujer ertzaina.

El callejón de Kirruli es una «zona hostil»

El agente 12293 iba en la mismo coche que el 12003, pero además de dar una versión muy distinta del ambiente que había en la plazoleta de María Díaz de Haro, declaró que no pararon en el callejón donde se halla la herriko porque se trata de una «zona hostil». En la primera sesión uno de los suboficiales imputados se refirió a la gente que había en ese entorno como «radicales». Ese tipo de adjetivos muestra el modo en que los ertzainas percibían a las personas que estaban en ese lugar, de celebración, y el ánimo con el que fueron a Kirruli.

El encargado del búnker limpió los peloteros nada más recibirlos

La exdirectora de la Academia de Arkauti declaró el lunes que existen unos protocolos, no sólo para definir cómo hay que utilizar el material antidisturbios sino también para hacerse cargo de ese material, saber cuánto se ha utilizado y quién lo ha hecho. El encargado del búnker de Bilbo, sin embargo, dijo ayer no tener conocimiento de tal manual e hizo un relato sobre cómo actuó aquella noche que, si fuera cierto, y no es fácil creerlo, diría mucho y mal sobre el rigor profesional de la Policía autonómica.

Aseguró que había repuesto las pelotas en las sacas sin contar cuántas habían sido disparadas, y sin saber de dónde habían salido. También dijo que había limpiado las escopetas en cuanto las recibió, las que fueron usadas y las que no, sin distinciones. Esgrimió que no sabía que con una de ellas habían malherido a una persona.






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miércoles, 24 de octubre de 2018

Ugarteko Capotea Acusación

¿Qué más podíamos esperar de un individuo que intentó extorsionar a la madre y al padre del joven que perdió su vida como consecuencia de su irresponsable actitud de tropa de ocupación colonial?

¿Qué podíamos esperar de alguien que gustosamente pisoteó el derecho de una víctima a tener representación legal?

¿Qué podíamos esperar de un arrogante individuo que incluso llegó al extremo de atacar la Libertad de Prensa?

Pues bien, Iñaki Larrea, sabiéndose arropado por el sistema y protegido tanto por el PNV como por el PSOE ha optado por dar capotazo al asunto y pasar la culpa a un subordinado.

Dando seguimiento al Caso Iñigo Cabacas, les compartimos esta nota de Naiz:


Iñaki Larrea Arrutia, el ertzaina conocido como ‘Ugarteko’, ha declarado como testigo al inicio de la sexta sesión del juicio por la muerte de Iñigo Cabacas. El agente ha admitido que dio la orden de intervenir y «entrar con todo para asegurar la zona», pero ha negado que la forma en que se hiciese fuese responsabilidad suya y ha señalado al oficial al mando en la zona, uno de los juzgados durante este proceso.

El ertzaina Iñaki Larrea Arrutia, denominado ‘Ugarteko’ y jefe del operativo de la Ertzaintza en la noche del 5 de abril de 2012, durante el que resultó herido mortalmente por una pelota de goma el aficionado del Athletic Iñigo Cabacas, ha admitido en el juicio que dio la orden de intervenir y «entrar con todo para asegurar la zona y cortar los incidentes», pero no la forma en que debía hacerse, que según él era responsabilidad del mando en la zona, el oficial 3389 que se sienta en el banquillo de los acusados.

En su declaración ante la Audiencia Provincial de Bizkaia, ‘Ugarteko’, que se encontraba en la comisaría de Deustu, ha explicado que su trabajo consiste en asignar recursos cuando se producen incidentes y da órdenes de coordinación. Así, ha precisado que la potestad es del mando que está en el lugar y que los oficiales son los que tienen el mando sobre su furgoneta. En este sentido, ha asegurado que él en ningun momento da «una orden de cómo hacer las cosas».

En un audio, el agente 12003 dice que en la zona de la herriko «no hay incidentes, nada». ‘Ugarteko’ responde que «corte los incidentes». En relación a estos hechos, a preguntas de la acusación, ha afirmado que «en otros canales», le decían que «había incidentes».

Según ha asegurado, cuando da la orden de «entrar con todo para asegurar la zona», intentaba ser «bastante expeditivo» y le estaba trasladando al mando de la furgoneta que «tiene suficientes recursos para neutralizar los incidentes». «No le digo qué material tienen que usar», ha precisado.

Asimismo, ha señalado que la orden de disparar la tiene que dar el mando y debe informar al centro de coordinación de que está disparando. ‘Ugarteko’ ha añadido que el mando en la zona de los incidentes le informó de que estaba en la furgoneta sin salir, que les estaban lanzando objetos y que no estaban interveniendo.

En este sentido, ha manifestado que, «ante la inacción del mando», fue cuando dio la orden de «entrar y asegurar la zona». Asimismo, ha afirmado que intentó que el oficial al mando bajara de la furgoneta porque se habían bajado sus agentes y que «no sabía qué estaba pasando». No obstante, ha insistido en que,«en ningún momento» dio la orden de «cómo hacer las cosas».






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