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domingo, 14 de abril de 2019

El Terrorismo de Iñigo Urkullu

Iñigo Urkullu ha hecho todo lo posible por proveer con inmunidad a Francisco López y a Rodolfo Ares por ser los autores intelectuales en el asesinato de Iñigo Cabacas.

Ahora, Iñigo Urkullu es culpable él mismo de un acto de terrorismo de estado en contra del pueblo al que dice representar.

Son varios los heridos en la carga que la Ertzaintza ha protagonizado en sintonía con la presencia de la ultraderecha en Bilbo, una de ellas ha resultado con fractura de mandíbula.

La Ertzaintza cargadndo ayer como la Policía Nacional lo hiciera en contra de los catalanes el 1° de octubre de 2017.

Las cloacas del régimen por debajo del suelo ético de Urkullu.

Aquí lo que nos reporta Naiz:


Una joven permanece ingresada en el Hospital de Basurto después de que un proyectil disparado por la Ertzaintza impactase en su rostro en el transcurso de las cargas que tuvieron lugar el sábado para disolver a las personas que protestaban ante un acto político de Vox en el Palacio Euskalduna. Esta bilbaina, de 19 años, tiene la mandíbula fracturada por dos puntos.

Agustín Goikoetxea

La vecina de Bilbo permanece en el centro hospitalario aguardando a que disminuya la inflamación que tiene en la cara, a raíz del impacto del proyectil disparado por un agente de la Brigada Móvil, para ser operada; inicialmente, será el lunes. En una primera observación, explican sus familiares, los médicos han encontrado una doble fractura de mandíbula en la parte derecha del rostro, lo que obliga a una intervención quirúrgica, barajándose la posibilidad de que tenga que implantársele una placa.

Tras la muerte de Iñigo Cabacas por el impacto de una pelota de goma, los ertzainas comenzaron a utilizar proyectiles de foam, teóricamente mucho más precisos y menos lesivos, siguiendo la estela de los Mossos d'Esquadra, aunque desde distintos colectivos se ha advertido del carácter letal de esas balas. Fuentes de la Ertzaintza han informado a NAIZ que los agentes emplearon el material adscrito a la Brigada Móvil con lanzadores de 45 milímetros.

La joven, relatan, llegó consciente a Basurto, a donde fue trasladada por una ambulancia. Fue la propia víctima la que requirió el auxilio a un ertzaina de paisano para que llamase a los servicios de emergencia.

A llegar al hospital, viendo la gravedad de sus heridas, y tras una primera exploración, le proporcionaron medicación para rebajar la inflamación, paso previo a que se le practique cualquier operación con cirugía abierta. La herida, que está consciente y puede hablar, espera que mañana lunes pueda ser intervenida.

La víctima, según sus explicaciones a NAIZ, había acudido a manifestarse «pacíficamente» ante el mitin que ofreció Santiago Abascal en el Palacio Euskalduna. Según su relato, la actuación policial comenzó con una carga por parte de un grupo de ertzainas contra los antifascistas que estaban en la zona del parque de Doña Casilda Iturriza al haberse arrojado algunas piedras, a los que siguieron el otro grupo en que se había dividido la barrera inicial de la Brigada Móvil. Donde ella estaba, asegura, no se arrrojó ninguna objeto a los agentes.

Le vio al agente

Al ver que las cargas se extendían, se dio la vuelta y comenzó a correr para huir del lugar. En ese momento, en medio del ruido de las detonaciones, los gritos y las carreras, vio como un ertzaina le apuntaba con su arma a la cara, moviendo ella instintivamente la cabeza. A pesar de ello, notó el fuerte impacto del proyectil y a continuación, comenzó a sangrar.

En ese instante, alarmada, reclamó el auxilio de los ertzainas. «Comencé a decir que, por favor, me ayudasen, que me dolía mucho. Ellos me trataron como una puta mierda», se queja. Consciente de que estaba herida, la joven les espetó a los miembros de la Ertzaintza por su actitud, apuntándoles a que alguno de sus hijos pudiera estar en aquella movilización. «Tú te lo has buscado por estar aquí, es lo que me respondieron», ha recordado hoy desde la habitación del Hospital de Basurto.

«Me apuntó a la cara», insiste la víctima desde Basurto mientras sus familiares buscan pruebas gráficas de lo que sucedió entre los medios de comunicación y particulares que cubrieron la protesta. Apuntan a que estudian interponer una denuncia, incidiendo en el hecho de que el disparo se efectuó a la cabeza a una distancia no superior a los 10 metros. «Según tenemos entendido, la normativa sobre el uso de este material no permite disparar directamente a las personas, sí al suelo», manifiestan.

Hoy mismo, el alcalde de Bilbo ha calificado los incidentes ocurridos en los aledaños del Euskalduna como «absolutamente intolerables, indecentes y sobran absolutamente». Juan Mari Aburto ha dicho que la Ertzaintza y la Policía Municipal estuvieron «a la altura de las circunstancias», calificándolo de «notable».

Detenidos en libertad

Los cuatro detenidos en los incidentes del sábado, que han sido puestos a disposición judicial hoy, han quedado en libertad por decisión del juez de guardia de Bilbo. Los cuatro arrestados, dos hombres y dos mujeres, estaban acusados de desórdenes públicos.

La quinta detenida, una mujer, arrestada por «atentado a la autoridad», fue puesta en libertad por la propia Ertzaintza la noche del sábado, han informado fuentes del Departamento de Seguridad.






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miércoles, 6 de marzo de 2019

Ignominioso Testimonio del Torturador

El torturador Diego Pérez de los Cobos ha "testificado" en contra de los implicados en el juicio al Procés y como no podía ser de otra manera, ha hecho lo que siempre ha hecho, glorificar la violencia española. Recordemos como uno de sus cachorros rompió los dedos de una catalana frente a las cámaras que le grababan.

Debiera ser precisamente él, Pérez de los Cobos, quien debiera estar en un banquillo siendo enjuiciado en La Haya - Nüremberg no está disponible - por la desmedida violencia desatada en contra de los catalanes que el 1° de octubre acudieron a ejercer su democrático derecho a emitir su opinión por medio de una papeleta en una urna.

Aquí lo que se nos reporta desde El Diario:


La Fiscalía consigue con Pérez de los Cobos su mayor puntal para la rebelión en lo que va de juicio; la defensa de Forn no logra hacerle entrar en contradicciones

Oriol Solé Altimira / Pedro Águeda

"Pasividad absoluta", "insuficiente", "inadecuado", "ineficaz". Dureza inédita en el juicio del procés contra el dispositivo policial de los Mossos d'Esquadra el 1-O. El encargado de desmontar pieza a pieza el operativo de los Mossos ha sido el coordinador policial para impedir el referéndum, el coronel de la Guardia Civil Diego Pérez de los Cobos, que ha tildado de "estafa" el dispositivo de la policía catalana porque, a su juicio, "estuvo más encaminado a facilitar la celebración del referéndum ilegal que a impedirlo".

Pérez de los Cobos ha cumplido con precisión su cometido de testigo clave de la Fiscalía para sustentar la supuesta rebelión por la que se piden decenas de años de cárcel a los dirigentes catalanes. En el juicio del procés, los Mossos no son la fuerza de un alzamiento violento. Su papel en el plan rebelde, según la Fiscalía, pasó por someterse al interés al político del Govern y no cumplir la orden para impedir el 1-O mediante una inacción predeterminada y a sabiendas de que suponía desoír al TSJC.

El coordinador policial del 1-O ha confirmado las tesis de la Fiscalía en su totalidad. Ha descrito con contundencia el "alineamiento" entre Mossos y Govern para facilitar la votación en vez de impedirla, con mención especial al major Josep Lluís Trapero, al que ha acusado de "poner palos en las ruedas en todo". Ni Xavier Melero, el único abogado de las defensas que logró borrar la sonrisa a Soraya Sáenz de Santamaría, ha podido abrir siquiera una rendija en el muro en el que se ha convertido la declaración del coronel.

Además, Pérez de los Cobos ha abundado en la segunda pata de la rebelión, la violencia y el “alto grado de agresividad y hostilidad” y los "casos de violencia muy graves" en algunos centros de votación contra los agentes de Policía Nacional y Guardia Civil, de los que Pérez de los Cobos ha alabado el "uso exquisito de la proporcionalidad" que hicieron, que a su juicio provocó el 1-O no hubiera cargas policiales.
Los Mossos, con la votación antes y después del 1-O

La colaboración de los Mossos con la votación, según Pérez de los Cobos, fue antes, durante y después del 1-O. De hecho, en contra de lo sostenido por los Mossos, ha negado que el número dos de Trapero, Ferran López, le entregara el 29 de septiembre las pautas de actuación de la policía catalana para impedir el 1-O. "No es cierto", ha zanjado Pérez de los Cobos a preguntas de Melero. Es el principal argumento defensivo de la cúpula policial catalana, que alega que Pérez de los Cobos critica ahora un dispositivo al que dio el visto bueno antes del 1-O.

Desde el viernes 29 de septiembre, ha continuado el coronel, las patrullas de Mossos que visitaron más de 2.000 colegios avisaron a los allí concentrados de que si el 1-O había “masas de ciudadanos” en los centros, la policía no usaría la fuerza. Esto permitió, ha añadido el coronel, que se sucedieran las llamadas de los políticos y entidades independentistas a acudir a los colegios e "imposibilitar” así la actuación policial.

Ha añadido que los propios Mossos concretaron que si había en los colegios gente mayor, niños o personas vulnerables, la actuación todavía sería más difícil. Y el 1-O fueron precisamente "abuelos y niños como vanguardia de los parapetos que se colocaron" en algunos colegios el 1-O, según el coronel.

También estuvo dirigido a "facilitar, en vez de impedir" el 1-O el despliegue de los Mossos el día de la votación. La patrulla de dos mossos que se personó en los colegios "no sirvió para nada" y era "absolutamente insuficiente" para cumplir con la orden judicial que exhortaba a incautar urnas y papeletas y cerrar colegios. Se permitieron libranzas de agentes y se articularon "extraños mecanismos" en los que antes de intervenir, los casi 6.000 mossos de cada colegio debían pedir permiso hasta a tres centros de control. La petición de los Mossos a las 9:00h. del 1-O para que la Policía interviniera en 233 centros, ha abundado, fue "sospechosa", ya que incluyó de un plumazo a más de 200 centros y no se hizo colegio por colegio.

Además de reiterar en varias ocasiones la “pasividad absoluta” de los Mossos d'Esquadra para facilitar el 1-O en vez de impedirlo, Pérez de los Cobos ha recordado que en diez u once colegios agentes de la policía catalana “intentaron obstruir físicamente” a la Policía Nacional. Incluso ha afirmado que “en algunos casos” eran los propios mossos los que no solo retiraban el material, sino que “sujetaban” las urnas para que los ciudadanos votaran.

Fue el mismo 1-O por la mañana, ha concretado a preguntas de Melero, cuando, ante la pasividad de la policía catalana con el inicio de la votación, el coronel perdió su confianza con los Mossos. "El factor detonante fue la actuación nula de Mossos d'Esquadra, que hay una pareja de mossos en cada colegio sin ningún tipo de actividad, y que la actividad ilegal [en referencia a la votación] se está desarrollando con normalidad", ha aseverado.

No obstante, Pérez de los Cobos ha dicho que ya sospechaba y tenía dudas desde hacía tiempo. Y es que el coronel ha explicado que antes de dimitir en verano de 2017, el exdirector de los Mossos Albert Batlle le dijo que con Forn al frente de la conselleria de Interior "los Mossos se dedicarían a garantizar el voto de los ciudadanos con libertad y seguridad". Fue el detonante de la dimisión de Batlle, ha agregado.
Trapero, señalado

Y una vez tocó dar cuenta a la magistrada del TSJC de su labor para frenar la votación, Pérez de los Cobos ha acusado a la policía catalana de no decir toda la verdad con la cifra de 99 centros cerrados que reportó el 1-O. Y es que según Pérez de los Cobos, esos centros se cerraron al final del día, no al inicio, e incluso votantes y policías llegaron a "acordar", según su versión, la entrega de las urnas y papeletas.

El autor de ese informe fue Trapero, al que Pérez de los Cobos ha acusado en varias ocasiones de su declaración de usar como "excusa" la frase de la magistrada que ordenaba a los cuerpos policiales impedir el 1-O garantizando "la convivencia ciudadana" para no cumplir con la orden para incautar urnas y papeletas.

"La suma de todo esto convierte el dispositivo [de los Mossos] en una estafa", ha remachado Pérez de los Cobos, que no ha dudado en señalar el objetivo de la supuesta estafa: "Dar normalidad institucional a una actividad ilegal. No hay más apariencia de normalidad que un local con gente haciendo colas y una pareja de policías durante toda la jornada".

Es más, el operativo de los Mossos solo sirvió para "diseminar la fuerza" de los tres cuerpos policiales, a criterio del coronel. Y es que según Pérez de los Cobos, si hubieran actuado juntos, Policía, Guardia Civil y Mossos podrían haber cumplido con la orden judicial para impedir el 1-O. Pero la policía catalana quebró los planes.

Trapero, principal señalado por Pérez de los Cobos, no se podrá defender de todas estas acusaciones hasta que sea juzgado en la Audiencia Nacional también por rebelión, que será una vez el Supremo dicte sentencia. Sí comparecerá en el juicio del Alto Tribunal como testigo, aunque con la posibilidad de no contestar a aquello que le pueda perjudicar en el juicio que tiene pendiente. Es decir, a casi todo.






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martes, 5 de marzo de 2019

Nieto el Apologista del Terror

Recién compartíamos con ustedes una nota acerca del informe secreto de los Sanfermines de 1978.

Hemos tenido que esperar todos estos años para que por fin se arroje luz sobre los terribles sucesos de la jornada que ha quedado grabada en la memoria colectiva del pueblo vasco. Brutal represión que el régimen español no ha dudado en ocultar cuando se desgarra las vestidura hablando de víctimas. 

No olvidemos que en aquellos tiempos los medios de comunicación no estaban tan altamente sofisticados y que por lo tanto cualquier funcionario del régimen podía salir a decir lo que quisiera.

Pero hoy estamos en pleno siglo XXI y las tecnologías de la comunicación han interconectado al planeta de tal forma que cualquier suceso en cualquier lugar del mundo puede ser dado a conocer a nivel global de forma inmediata a través de las redes sociales.

Así que salir a hablar como si de 1978 se tratara en un tribunal no es mas que muestra de lo que siempre hemos argumentado en este blog: que el actual régimen español no es mas que la continuación de lo que se gestó en Madrid, Berlín y Roma allá en 1936.

Y es que eso es precisamente lo que ha salido a testificar un tal José Antonio Nieto con respecto a la brutal represión sufrida por el pueblo catalán el 1° de octubre de 2017, una de la que fue testigo el orbe entero y que de hecho fue inmediatamente denunciada por los observadores europeos que asistieron a dicha jornada.

Aquí lo que se reporta desde Naiz:


El exnúmero dos del Ministerio español de Interior José Antonio Nieto ha cargado en el Supremo contra los Mossos d’Esquadra, a cuya «inacción» ha atribuido «el peor escenario», que, según sus palabras, obligó a Policía española y Guardia Civil a aplicar el «mínimo imprescindible» uso de la fuerza. Este martes sigue el juicio con la declaración, entre otros, del exdelegado Enric Millo y del coordinador del dispositivo policial, el coronel de la GC Diego Pérez de los Cobos.

En la testifical más larga hasta el momento en el juicio al independentismo catalán, el ex secretario de Estado de Seguridad ha asumido la responsabilidad del dispositivo para impedir el 1-O y ha desvelado que tres días antes ofrecieron sin éxito al Govern de Carles Puigdemont que se simulara una votación «en plazas o lugares abiertos», para reconvertirlo en una movilización independentista.

A diferencia del expresidente Mariano Rajoy y del exministro Juan Ignacio Zoido, que se desentendieron del dispositivo policial del 1-O, Nieto ha asumido la responsabilidad última de su puesta en marcha.

Ha negado que hubiese directrices políticas, ni de ninguna otra instancia, para que a partir del mediodía, cuando las imágenes de votantes ensangrentados llenaban los informativos, los agentes dejaran de utilizar la fuerza, como habían hecho hasta entonces sin que «técnicamente» se hubiesen producido cargas.

Nieto ha denunciado la «ineficacia y ausencia» de los Mossos, ya que a su juicio «no tenían el más mínimo interés» en coordinarse con las Fuerzas de Seguridad de Estado ni en cumplir las órdenes judiciales para impedir el 1-O, por lo que la Policía y la Guardia Civil se quedaron solas ante un «nivel de resistencia mayor» al previsto de los favorables al referéndum, lo que desembocó en algunas situaciones de «violencia».

«Si los Mossos de forma clara y evidente hubieran manifestado su voluntad de cumplir el mandato judicial, el referéndum no se hubiese celebrado, estoy convencido de que se habría desconvocado», ha asegurado Nieto.

En este sentido, ha advertido de que la «alineación» del mayor Josep Lluís Trapero –pendiente de ser juzgado por rebelión en la Audiencia Nacional– con el Govern era «total», aunque confiaron en que los demás mandos de los Mossos no darían la «espalda» a la orden de impedir el 1-O, si bien ha añadido que «desgraciadamente no fue así».

Nieto ha señalado que las protestas del 20-S supusieron un «punto de inflexión», ya que la ausencia de antidisturbios de los Mossos creó en los concentrados frente a la Consellería de Economía la sensación de que «no había límites». Ha citado el «destrozo» de los vehículos de la Guardia Civil como una muestra «importante» de la «violencia» que a su juicio allí se dio.

En la primera sesión en que no han podido comparecer por falta de tiempo todos los testigos citados –cinco de nueve–, ha intervenido también el presidente del Parlament, Roger Torrent, que ha defendido la actuación de su antecesora, Carme Forcadell, ya que está convencido de que «no podía hacer otra cosa que admitir a trámite las propuestas» de los grupos «sí o sí».

De haberse encontrado en su misma situación, Torrent ha precisado que hubiese hecho lo mismo porque lo que se trató con las denominadas leyes de desconexión el 6 y 7 de septiembre de 2017 era de permitir que los ciudadanos de Catalunya pudiesen «decidir libremente su futuro» y ha asegurado: «Tengan presente que volveremos a votar».

Pese a ello, ha reconocido que la Ley de Transitoriedad nunca fue efectiva, sino que pretendía buscar una «solución política», buscar un espacio de diálogo entre el Gobierno español y la Generalitat, crear un «espacio multilateral» en el ámbito de la Unión Europea y dar seguridad a los ciudadanos y de las instituciones catalanas.

Por el contrario, el entonces vicepresidente segundo de la Mesa del Parlament Jose María Espejo-Saavedra (Cs), ha asegurado que sus compañeros independentistas en este órgano manifestaban que «no tenían por qué hacer caso a las advertencias del Constitucional», ya entendían que el tribunal «no estaba por encima de las mesas de los Parlamentos».

Espejo-Saavedra ha criticado la tramitación «irregular» de las leyes de desconexión por parte de los grupos independentistas, en la que ha dicho que «se decidió suprimir todos los trámites» y se «retorció» el reglamento de la Cámara.

En la misma línea, el entonces secretario segundo de la Mesa David Pérez (PSC) ha resaltado que había una advertencia «severa» por parte del Constitucional para que no tramitaran iniciativas independentistas y ha sostenido que la Mesa lo tendría que haber acatado.

Han corroborado este criterio el ex letrado mayor del Parlament Antonio Bayona y el secretario general Xavier Muro, quienes han sostenido que la Mesa tenía que impedir la tramitación de las iniciativas en los casos en que su contradicción con la ley fuese «palmaria y evidente».






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domingo, 17 de febrero de 2019

Abuso Sexual Eclesial en la CAV

Pareciese que solo se requería de un caso en firme para que como efecto dominó se destapara en toda su dimensión la lacra del abuso sexual infantil en el ámbito eclesiástico de Euskal Herria.

Les invitamos a leer esto que se denuncia desde El Diario:


"Muchos no se atreven a denunciar hasta ver que hay otros casos similares y puede ocurrir que entonces ya está todo prescrito"

Iker Rioja Andueza / Maialen Ferreira

La Iglesia católica encara una semana decisiva. Los cimientos de la magnífica arquitectura del Vaticano se pueden tambalear si el papa Francisco y los representantes episcopales de todos los países, que se reunirán en los próximos días en Roma, no fijan una postura proactiva para investigar los abusos sexuales a menores en la institución. Tampoco en esto Euskadi es una isla. Cada vez salen a la luz nuevos casos de lo ocurrido en colegios, grupos de tiempo libre o instituciones religiosas. Y saldrán más. Aunque no haya una estadística clara, las denuncias están creciendo, según confirman fuentes judiciales y policiales. Pero la incógnita sigue siendo la misma: ¿tiene medios la Justicia para proteger a las víctimas? Éste es el mapa de los abusos sexuales conocidos en la Iglesia vasca.

Salesianos: Don Chemi, siempre con un niño encima

Bilbao bulle las últimas semanas con la cascada de denuncias contra un profesor del colegio de los Salesianos de Deusto conocido como Don Chemi. Son tantas como 29, aunque el goteo es casi diario y hay cifras no coincidentes según las distintas fuentes. La Ertzaintza confirma haber recibido 25 avisos según su gabinete de prensa y hay 3 más ante la Guardia Civil y una ante los Mossos d'Esquadra. Las recibidas por la Policía vasca ya están siendo enviadas al juez conforme se van recibiendo. Algunas estimaciones hablan ya de 150 casos potenciales. La novedad de las últimas horas es que las miradas se han posado también sobre otros tres sacerdotes del centro, uno de los cuales llegó a ser director.

En verdad, José Miguel San Martín o Chemi dejó el centro -entonces masculino, ahora mixto- hace casi tres décadas. Su carrera profesional desde entonces es errática, plagada de negocios extraños y títulos académicos cuestionables. Los hechos que ahora han salido a la luz datan de entre 1975 y 1990, pero siguen marcando la vida actual de las víctimas.

Una de ellas accede a contar su historia. Se llama José Antonio y supera ahora la cuarentena. Agarra con firmeza una taza de café en un local de Bilbao. Ha contado su padecimiento en muchas ocasiones en las últimas semanas, pero no rechaza narrarla una vez más. San Martín -cuenta- abusó de él cuando era un escolar de Primaria. Y no precisamente de manera aislada. "Al principio no sabía lo que era. Al final temblaba", se sincera un hombre al que ahora "le cuesta entrar en una iglesia" y que, desde luego, no lleva a sus hijos a un centro religioso aunque su familia siga siendo practicante.

"Chemi siempre tenía un niño encima", ironiza para añadir que todo el mundo debería dar el paso de denunciar aunque su vivencia "sea ligera". "Es duro, pero luego tienes el subidón de hacer las cosas bien", explica. Se cuentan por decenas los exalumnos de Salesianos que comparten un grupo de Whastapp y que se están movilizando. Él mismo reniega de no haberlo hecho antes. Hizo un primer intento hace 13 años y ha sido ahora cuando otros afectados de muchos cursos diferentes al suyo se han ido sumando. Incluso han habilitado un correo electrónico (abusos.salesianosdeusto@gmail.com) para seguir recabando información. En Salesianos quedan todavía dos personas de aquella época y "seguro que tenían conocimiento", defienden. José Antonio apela también a los compañeros de trabajo de Don Chemi para que colaboren, si bien ahora la investigación se centra en cuántos docentes podrían estar implicados.

Ante semejante contundencia en las denuncias -incluso hubo una protesta en la calle-, el colegio emitió un comunicado en el que reconoció que conocía esta realidad en 1989 e, implícitamente, que poco o nada hizo más allá de dejar constancia de que al año siguiente San Martín ya no era profesor. "En el estado actual de la investigación interna hemos constatado que a finales de 1989, la dirección del centro, tuvo conocimiento de dos casos", se podía leer en la nota difundida, en la que se incluía un mensaje de solidaridad con las víctimas. Se da la circunstancia de que hay una denuncia de abusos producidos en 1990, lo que signficaría que la desidia del centro propició más víctimas.

Gaztelueta, la connivencia del Opus Dei

El caso más sonado en los últimos años ha sido el de los abusos sexuales sufridos por un antiguo alumno del colegio masculino del Opus Dei en Leioa, llamado Gaztelueta. Tras años de pelea, la familia logró en el otoño de 2018 una sentencia condenatoria de la Audiencia Provincial de Bizkaia que consideran ejemplarizante. El profesor, en este caso Chema (José María Martínez Sanz), se expone a 11 años de prisión por propasarse de manera reiterada con la víctima, que en el momento de los hechos tenía 10 y 11 años y que todavía hoy continúa con secuelas.

El fallo judicial, contundente en su redacción tanto como en sus medidas previstas, ha sido recurrido ante el Tribunal Supremo, que deberá resolver las apelaciones en los próximos meses. Ése es precisamente el asidero al que se ha agarrado el colegio del Opus Dei para insistir en la inocencia de Martínez Sanz hasta el punto de atacar a la víctima y a su familia en una rueda de prensa convocada expresamente después de conocerse la sentencia de primera instancia. "No existe ninguna prueba", enfatizó el director de Gaztelueta, Imanol Goyarrola, que llegó a permitir el acceso de las cámaras al lugar donde se produjeron las agresiones sexuales con el ánimo de desmontar el testimonio del joven denunciante. Antes, en el juicio, habían colaborado económicamente con la defensa del docente.

Juan Cuatrecasas, el padre del exalumno hoy ya adulto, se ha convertido en un icono de la lucha contra los abusos sexuales en la Iglesia en España. Estos días prepara en Madrid su participación en los actos convocados en Roma con motivo de la cumbre eclesiástica. Llevarán sus protestas y reivindicaciones hasta el Vaticano con una intensa agenda paralela y aspiran a verse con el papa. Uno de sus caballos de batalla es denunciar la revictimización de los menores abusados, como la de su hijo. 

Las elecciones paran la reforma de las prescripciones

En el caso de Salesianos, el gran problema es que todas las denuncias son de hechos tan antiguos que ninguna tendría visos de prosperar con la actual legislación en la mano. "La lucha va encaminada a que los plazos de prescripción sean a los 50 años y no a los 30 años. Es una de nuestras banderas", abunda Cuatrecasas. Se abogada en el juicio del 'caso Gaztelueta', Leticia de la Hoz, declaró a 'Deia' que "muchos no se atreven a denunciar hasta ver que hay otros casos similares y puede ocurrir que entonces ya está todo prescrito".

"No puede ser que unos delitos de esta naturaleza se queden sin condena", añade. "En el derecho anglosajón hay una tendencia hacia la imprescriptibilidad. En Estados Unidos depende del lugar, pero también hay estados en los que la hay", apostilla Cuatrecasas, que lamenta que con la disolución de las Cortes Generales decae una propuesta de endurecimiento del Código Penal en este sentido.

Los límites de la acción de la Justicia

En este contexto, el Gobierno ha pedido información a todas las Fiscalías para conocer cuántas investigaciones hay en marcha. Fuentes judiciales consultadas por este periódico indican sobre esta cuestión que sería imposible obtener una estadística cerrada. En primer lugar porque el marco temporal es amplísimo, con casos de hace 30 ó 40 años que se conocen ahora. Y, en segundo lugar, porque los aplicativos informáticos no disciernen si el delito lo ha cometido un sacerdote, un policía o un médico.

Lo que sí es cierto, según estas fuentes, es que el volumen de investigaciones de este tipo de casos ha crecido en los últimos tiempos. También de agresiones sexuales al margen del contexto religioso, con casos con víctimas de tan sólo meses de edad en guarderías públicas. La eterna duda sigue vigente: ¿hay más casos o se denuncia más? Parece que realmente es más de lo segundo. Contribuye a ello la mayor sensibilidad social, la difusión de los casos en los medios de comunicación y el trabajo discreto de la Fiscalía con todo tipo de instituciones, también eclesiásticas, para impulsar las denuncias. “Hay cosas tan graves que no se puede mirar para otro lado. No vale con el ‘no me lo creo’”, coinciden víctimas e investigadores.

Pero la investigación tiene límites más allá de las garantías propias de toda persona procesada. Un problema habitual es que con víctimas de tan corta edad en algunos casos es muy complicado que verbalicen lo ocurrido con precisión, por lo que es necesario que se logren pruebas fehacientes alternativas de los hechos. La intromisión en teléfonos, correos electrónicos o incluso en la vida interna de colegios es considerada una medida indagatoria excepcional y los jueces la autorizan solamente cuando son casos flagrantes. Esa sensibilidad de los instructores parece ir en aumento, según fuentes judiciales, pero voces como la de Cuatrecasas defienden que el camino todavía es largo.

'Scouts': denuncia del Obispado

La reacción ante las denuncias, en todo caso, no siempre ha sido como en Gaztelueta. El pasado diciembre el Obispado de Bilbao denunció ante la Fiscalía de Bizkaia a un presbítero de Uribe Kosta, Egoitz Arruza, por presuntos abusos sexuales a tres chicas, una de ellas menor de edad en el momento en que se produjeron los hechos. Arruza -al igual que las víctimas- era miembro de Euskal Herriko Eskautak y fue apartado de sus funciones con el argumento de tener "comportamientos inadecuados contra la libertad sexual".

Fuentes de la organización confirmaron en su momento a este periódico que los hechos se produjeron en 2015, 2016 y 2017. Al parecer, las tres chicas habrían recibido "tocamientos". Completadas las diligencias de investigación, la Fiscalía ha remitido el caso ya a un juzgado al hallar indicios de delito.

Desde Euskal Herriko Eskautak Bizkaia se limitan a reseñar que “la instrucción del caso judicialmente sigue sus cauces” y que “lo dejan en manos de la Justicia”. No quieren realizar valoraciones acerca de la situación general de la Iglesia, pero señalan que “el problema de los abusos sexuales ocurre en toda la sociedad” y que “es una realidad, una lacra, que puede ocurrir en cualquier ámbito”.

Otros casos: Kakux y los dominicos de Vitoria

En 2017 trascendió otro caso de relevancia y que afecta al vicario de la diócesis de Donostia, Juan Kruz Mendizabal, conocido como Kakux. El religioso admitió internamente haber abusado de dos menores y resultó 'condenado' por la propia Iglesia, lo que se tradujo en reclusión o ejercicios espirituales. Al parecer, los hechos se produjeron entre 2001 y 2005. Cuando el caso se hizo público, otras víctimas salieron a la palestra y denunciaron hechos que se remontaban muchos años atrás. De joven, Kakux también había estado destinado en Vitoria. La prescripción de los delitos impidió una condena penal.

En la parroquia de Los Ángeles de Vitoria también se produjo otro caso. Como en el caso de los Salesianos, se remonta a 1983. La víctima dio el paso de denunciar a un fraile dominico en 2010 ante el Obispado alavés. Pero hasta que no saltó a los medios de comunicación en 2014 nada se supo de esa alerta. No se abrió una investigación, se cuestionó la credibilidad de la víctima y se remarcó que, como mucho, el asunto estaría prescrito desde 1995. Muy cerca de allí, en el colegio San Viator, trabajó un religioso que fue detenido en 2010 en Chile acusado de hacer grabaciones pedófilas con menores.

"A mí me parecía importante que la historia se sepa. Si el tío no acaba en la cárcel, me va a joder. Pero sé que con la ley actual puede ser. Pero que no esté tan tranquilo. Vamos, que por la calle vaya agachado él y no yo. Que el miedo cambie de bando”, desea José Antonio, el denunciante de Salesianos.






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viernes, 15 de febrero de 2019

Las Ideas de Junqueras

Traemos esta actualización por parte de Naiz con respecto al juicio en contra de los derechos civiles y políticos del pueblo catalán personificados en la figura de los doce acusados por el régimen borbónico franquista:


Tras deliberar sobre las alegaciones planteadas, Ha llegado uno de los puntos álgidos del proceso contra los líderes independentistas: la declaración del presidente de ERC y exvicepresident de la Generalitat, Oriol Junqueras, que afronta la petición de pena más grave: 25 años.

@ibaiazparren

«Yo no voy a renunciar a mis convicciones democráticas y entiendo que las acusaciones no van a dejar de perseguirme por ello. Se me acusa por mis ideas. Estoy en un juicio político. Por ello no contestaré a las preguntas de las acusaciones». Así ha comenzado su declaración Junqueras, anunciando que solo iba a responder a las preguntas de su abogado, Andreu Van den Eynde.

El presidente de ERC ha declarado en castellano, después de que el juez Manuel Marchena no admtiera la traducción simultánea y sí la consecutiva. «Así me puedo dirigir además al conjunto de la sociedad española. He dicho muchas veces que amo a España», ha explicado Junqueras.

Respondiendo a las preguntas de Van den Eynde, Junqueras ha repasado su trayectoria profesional y ha explicado la ideología de su partido, ERC. «Antes que independentistas somos republicanos, y antes que reúblicanos somos demócratas. Y antes que demócratas somos buenas personas», ha afirmado. Asimismo, ha insistido en que «el derecho de autodeterminación es un derecho democrático», por lo que «nunca va a renunciar a él». En este sentido, Junqueras ha puesto varios ejemplos en los que se ha aplicado dicho derecho, como en Reino Unido, Suecia o Canadá. Respecto a este último ejemplo, ha recordado que «la respuesta del Tribunal Supremo canadiense fue admitir que hay que dar salida política a las reivindicaciones de los ciudadanos», algo que ellos siempre han intentado.

No obstante, ha lamentado la actitud del Estado español respecto al intento de llegar a una solución dialogada: «Nuestra disposición para encontrar una solución política sigue plenamente vigente pero la silla de delante siempre estuvo vacía». «Siempre hemos pedido una solución multilateral pero aquí trasladan la responsabilidad política a los tribunales», ha denunciado.

«Nada de lo que hemos hecho es delito»

Junqueras ha negado las acusaciones y los delitos de los que se le acusa: «Nada de lo que hemos hecho es delito. Nada. Es evidente que las acusaciones dirán lo que crean más oporturno; pero estoy absolutamente en contra, la argumentación de las acusaciones no se sustenta».
 Ha negado además cualquier vía violenta para conseguir la independencia, alegando que «cualquier objetivo noble puede resultar inmoral si los medios son indecentes».

En cuanto a la organización del referéndum del 1-O, el presidente de ERC ha declarado que «no se nos puede acusar de haber hecho nada de forma poco transparente», para a continuación reivindicar que «nuestra actividad política siempre ha sido legítima». Sin embargo, ha recordado que en la ley presupuestos se preveía una partida destinada a procesos participativos. Partida que, según ha explicado, «nunca se destinó al reférendum». «No se destinaron fondos públicos para el referéndum», ha insistido.

Sobre el día del referéndum de autodeterminación, Junqueras ha querido explicar que fue a votar a su colegio electoral, pero no pudo porque «los Mossos no dejaban hacerlo», por lo que tuvo que votar en otro centro, dado que el censo era universal. Respecto a la actuación de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, Junqueras ha denunciado la utilización de materiales que estaban prohibidos, como las pelotas de goma. «Toda la opinión internacional vio la violencia con la que se comportaron», ha subrayado. Además, ha denunciado que «cerrar locales electorales y hacerlo con la violencia que se hizo no era para impedir que se votara porque se podía votar en cualquier sitio». Aquella violencia, en su opinión, fue para «generar un ambiente de crispación».

A su juicio, la declaración de independecia «fue la respuesta al mandato dado por las urnas del 27-S y del 1-O». En virtud de ello y de cara al futuro, Junqueras ha subrayado que «solo podremos garantizar la convivencia si hay un reconocimiento de igual a igual», remarcando también que «la sociedad catalana quiere una solución política que después pueda votar».






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martes, 12 de febrero de 2019

La Rebelión Imaginaria

En El Diario se ha publicado este extraordinario reportaje acerca de la macabra fanfarronada españistaní que ha dado inicio hoy, el juicio a doce representantes del pueblo catalán sentados en el banquillo de la inquisición por defender los derechos civiles y políticos de su pueblo:


No hubo armas, no hubo tiros, no hubo explosivos y no son estas las únicas curiosidades de la "rebelión" catalana del 1 de octubre de 2017

Ignacio Escolar

¿Qué es el delito de rebelión? Responde el Tribunal Constitucional en una sentencia de 1987: "Por definición, la rebelión se realiza por un grupo que tiene el propósito de uso ilegítimo de armas de guerra o explosivos, con una finalidad de producir la destrucción del orden constitucional".

No hubo armas, no hubo tiros, no hubo explosivos y no son estas las únicas curiosidades de la "rebelión" catalana del 1 de octubre de 2017. Fue un "alzamiento público y violento" –según exige el Código Penal– que en realidad fue pacífico y discreto, porque cuando ese "golpe de Estado" estaba ocurriendo nadie lo tachó como tal. Ni el presidente del Gobierno Mariano Rajoy, que siguió negociando con los independentistas a través de varios mediadores. Ni su Consejo de Ministros, que no aplicó los mecanismos de respuesta que establece la Constitución ante una verdadera rebelión: el Estado de alarma, sitio o excepción. Ni tampoco la Fiscalía, que tardó un mes en llevar ese supuesto "golpe de Estado" ante los tribunales.

Si tras aprobar la declaración de independencia el Govern catalán hubiera dado órdenes a los Mossos d'Esquadra de tomar el control de los aeropuertos y estaciones de tren, asegurar las fronteras y expulsar a la Guardia Civil de la nueva República catalana por la fuerza de las armas, hoy los líderes independentistas se enfrentarían exactamente a la misma acusación: rebelión.

En vez de eso, tras declarar la independencia, se fueron a casa. Y aceptaron pacíficamente el 155 y la disolución del Parlament.

A Oriol Junqueras la Fiscalía le pide 25 años de cárcel. Un asesinato se pena con entre 15 y 20 años de prisión.

La rebelión se juzga en Madrid

"¿Puede haber imparcialidad y serenidad si la causa de rebelión y sedición se manda a Catalunya?". Es la pregunta clave en el juicio al procés y que explica cómo hemos llegado hasta esta acusación de rebelión sin armas ni explosivos. La formuló, hace unos días, uno de los fiscales de la Audiencia Nacional, Pedro Rubira, que confesó al fin en público algo que piensan y dicen en privado muchos otros jueces y fiscales: que el independentismo había que juzgarlo en Madrid, no en Barcelona. Piensan estos juristas que los jueces del Supremo y la Audiencia Nacional son "imparciales" y "serenos" con los independentistas, pero los del Tribunal Superior de Justicia de Catalunya no.

Esta misma premisa es la que explica en gran medida el porqué de la rebelión. Fue esta misma reflexión la que llevó a la querella inicial al entonces fiscal general del Estado, José Manuel Maza. Fue el 30 de octubre de 2017 ante la Audiencia Nacional y el Tribunal Supremo. Sus subordinados de la Fiscalía de Catalunya ya habían presentado otra tras el Pleno del Parlament de los días 6 y 7 de septiembre que se instruía en el Tribunal Superior de Justicia y que dio pie a que la magistrada instructora ordenara impedir el referéndum previsto para el 1-O.

En la querella de Maza ya se defendía la conveniencia de sacar la instrucción penal y el juicio del "ámbito de la Comunidad Autónoma de Cataluña" en favor "de un tribunal de fuera de ese territorio" para evitar que los partidos independentistas "condicionaran" a los jueces. Como Rubira pero más fino: esto solo se podía juzgar de forma imparcial en Madrid.

Para llevar el caso lejos de los jueces catalanes, la clave estaba en la acusación. Si la Fiscalía solo hubiese denunciado los delitos de desobediencia grave a la autoridad –algo que sin duda ocurrió–, prevaricación –muy probablemente también– y malversación de fondos públicos –hay indicios, aunque el propio exministro de Hacienda Cristóbal Montoro lo desmintiese–, la querella se habría tenido que presentar en otro sitio: en el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya, no en el Tribunal Supremo.

Desobediencia, prevaricación, malversación. Son los tres delitos graves que sin duda merecen una investigación penal. También un severo reproche político, porque los líderes indepedentistas intentaron imponer a más de la mitad de la ciudadanía catalana una decisión unilateral de consecuencias transcendentales. Fue muy grave, pero rebelión no fue.

Acusar por rebelión era la forma de llevar el caso a Madrid. Así lo admitía, en privado, el propio fiscal general del Estado de entonces, el difunto José Manuel Maza, según cuentan distintas fuentes que en su momento lo hablaron con él.

Porque la acusación condiciona el tribunal. Y no todos son iguales porque los jueces que los conforman no alcanzan esos puestos con el mismo procedimiento. Al Tribunal Supremo español –y en algunos casos a la Audiencia Nacional– se llega por el nombramiento a dedo de un Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) nombrado a dedo por los partidos políticos. A los juzgados de primera instancia se llega por concurso y oposición.

Salvando las distancias, la maniobra de imputar por rebelión para cambiar el tribunal se parece mucho a la que hizo la Fiscalía ante la agresiones a varios guardias civiles y sus parejas en un bar en Alsasua. Allí la Fiscalía también vio un delito cuestionable, muy peculiar para una pelea de bar: el de terrorismo. Pero al acusar de terrorismo y juzgarse ese presunto delito, el tribunal competente fue la Audiencia Nacional. Sin la acusación por terrorismo, el juzgado competente habría sido uno de primera instancia en Navarra.

Más tarde, la Audiencia Nacional acabó absolviendo a los procesados de Alsasua del delito de terrorismo, pero los condenó a severas penas por atentado contra la autoridad, a pesar de que en ese momento los guardias civiles no estaban de servicio.

¿Habría sido la misma sentencia si los condenados de Alsasua hubiesen sido juzgados por el juez natural que les correspondía, el de Navarra?

Rebelión internacional

Sin la acusación por rebelión, el juicio del procés hoy se celebraría en el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC). Pero incluso si aceptamos pulpo como animal de compañía –y rebelión sin armas ni explosivos–, la competencia del Supremo para juzgar estos presuntos delitos es bastante cuestionable.

La gran mayoría de los procesados son aforados autonómicos. Y por tanto sus delitos se tenían que haber investigado y juzgado en el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya, no en el Supremo.

La única excepción a esta norma es cuando el delito se cometa fuera del lugar donde son aforados. Esto pasa, por ejemplo, con los delitos de tráfico, que el Supremo también juzga en el caso de aforados autonómicos cuando los pillan beodos al volante fuera de su comunidad.

Lo mismo ocurre con la rebelión, que de existir también fue un delito que se cometió en Catalunya. Para justificar que se ocupe el Supremo, los argumentos que utiliza el juez instructor, Pablo Llarena, son que las webs estaban fuera de España, que las urnas se compraron fuera de España y se escondieron en Francia, y que hubo observadores internacionales. Por tanto, con esa peculiar lógica, le toca juzgar el delito al Supremo y no al TSJC. Porque la rebelión violenta empezó con la compra de esas urnas fuera de Catalunya o con las webs sobre la votación.

Los fiscales rebeldes

El difunto José Manuel Maza no pensaba realmente que los independentistas catalanes hubieran cometido una rebelión, armada y violenta. Era una exageración que servía a otro propósito: sacar el caso de Catalunya. Pero en el Tribunal Supremo se encontró con varios fiscales que, con su legítimo criterio, sí están genuinamente convencidos de que ese delito se cometió.

La Fiscalía presentó la querella en el Supremo y allí tomó vida propia, pero después el PP quiso frenar. Desde el Gobierno de Rajoy presionaron, pero para aflojar en lugar de para endurecer. Para que el Tribunal Supremo dejase en libertad a Oriol Junqueras y otros líderes independentistas durante la campaña electoral de las catalanas y también después. Para que facilitase una solución política que buscaban los más sensatos del PP –hoy en retirada con el ascenso de Pablo Casado y el discurso de Vox– y que en el Gobierno creían que pasaba por apoyarse en ERC frente a la posición más dura de Puigdemont.

Ese PP de Mariano Rajoy intentó frenar, pero en la Fiscalía del Supremo, en la Sala de lo Penal, se encontró con dos damnificados por su política judicial.

La primera de ellos es la exfiscal general del Estado Consuelo Madrigal. El entonces ministro de Justicia Rafael Catalá no la quiso renovar al frente de la Fiscalía –pese a que se había comprometido a hacerlo– porque se negó a poner en marcha una purga en varios puestos claves de la Fiscalía. Entre otros nombramientos, el PP quería poner al frente de Anticorrupción al fiscal Manuel Moix –el preferido por Ignacio González– y también sustituir al fiscal jefe de la Audiencia Nacional, Javier Zaragoza.

Consuelo Madrigal se negó, y por eso en su lugar Catalá nombró a José Manuel Maza, que sí aplicó esa purga nada más llegar. Carambolas de la vida, uno de los damnificados por esa decisión fue Javier Zaragoza, que de fiscal jefe de la Audiencia Nacional pasó al Tribunal Supremo. Es otro de los fiscales que acusa en el juicio del procés junto con Madrigal.

Los fiscales rebeldes (frente al PP de Rajoy), la propia Sala Segunda del Supremo y el juez instructor, Pablo Llarena, se vieron después jaleados por la prensa, por el discurso del "a por ellos", por una corriente mayoritaria de la opinión pública española, muy enfadada por el pulso de los independentistas catalanes y su declaración de independencia unilateral. Los fiscales tenían pocos motivos para ceder a las presiones de ese Gobierno PP que apenas unos meses antes les había castigado.

Esa presión del PP de Rajoy se hizo bastante evidente en marzo de 2018, cuando el fiscal general del Estado que sustituyó a José Manuel Maza, Julián Sánchez Melgar, ordenó a los fiscales del Supremo que pidieran la puesta en libertad bajo fianza de uno de los principales imputados, Joaquim Forn. Uno de los fiscales del Supremo mostró su malestar explicando que el cambio de criterio respondía al "artículo 25 del Estatuto Orgánico del Ministerio Fiscal". Es el artículo que otorga al Fiscal General del Estado el poder de imponer su criterio sobre todos los demás.

Aun así, el Supremo no liberó a Forn y mantuvo la prisión sin fianza. Pero el episodio explica una parte importante de la historia oculta del procés. También el doble rasero del PP, que con mucho menos acusa al Gobierno de Sánchez de alta traición.

Imaginen, es un suponer, qué habría dicho Casado si la Fiscal General del Estado nombrada por Sánchez llega a ordenar a los fiscales del Supremo que pidan la libertad para uno de los independentistas en prisión provisional.

Casado miente (y también confiesa la verdad)

El propio Pablo Casado, este martes en el Congreso, ha resumido gran parte de lo ocurrido con una frase tan falsa como llena, a su manera, de verdad. "Gracias al Partido Popular los independentistas están siendo juzgados en el Supremo. Si no lo estarían ante el Tribunal Superior de Catalunya por magistrados nombrados por los partidos independentistas", ha dicho, con su conocido desparpajo, el presidente del PP.

La frase es en gran medida falsa, como suele ser habitual en sus discursos. Sorprende esa supina ignorancia por parte de un licenciado en Derecho con tanto "posgrado" de relumbrón. Los jueces del Tribunal Superior de Catalunya no son elegidos "por los partidos independentistas". Cada parlamento autonómico propone –que no elige– a uno de cada tres jueces de sus Tribunales Superiores entre juristas de reconocido prestigio. Pero es el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) quien escoge entre esa terna. Y también quien nombra a los dos tercios restantes.

Por comparar, los jueces del Tribunal Supremo son nombrados, todos ellos, por el CGPJ. ¿Y quién nombra a ese CGPJ? Los dos grandes partidos y especialmente el PP, que tiene la mayoría en este consejo desde hace años. Como explicó Cosidó en su famoso whatsapp, controlando el CGPJ controlas los nombramientos de todos los jueces importantes para el Partido Popular. También la Sala Segunda "desde detrás".

La Sala Segunda es la que exculpó a Pablo Casado por su máster regalado, y también la que está juzgando a los independentistas catalanes.

En su frase en el Congreso, Casado también confiesa que fue el PP –a través del supuestamente independiente fiscal general del Estado– quien maniobró para llevar el juicio del procés hasta el Tribunal Supremo. Y en su descalificación a los jueces del TSJ catalán da por bueno el pecado original de la justicia española: su dependencia política. Un problema que solo es criticable para el PP cuando depende de los demás.

Si es malo que jueces supuestamente "nombrados por los partidos independentistas" juzguen a los independentistas, ¿cómo de malo es que jueces nombrados por el PP juzguen las denuncias del PP contra sus rivales políticos, el máster regalado del presidente del PP o la corrupción del PP?






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domingo, 16 de diciembre de 2018

Casado el Ilegalizador

Lágrimas de nostalgia deben haber corrido por las mejillas de Jaime Mayor Oreja, Baltasar Garzón y Fernando Savater.

Por fin hay un pepero a la altura de las circunstancias, un émulo de Aznar que no se corta ante el proceso de paz unilateral gestionado por la sociedad vasca ni mucho menos ante el empuje republicano y emancipador catalán, un discípulo de Fraga Iribarne al que ni el desarme ni la disolución de la banda etarra han hecho crecer su arrugado corazón de Grinch ultraespañolista.

En Cáceres, en una de sus acostumbradas andanadas en contra del sociata Pedro Sánchez, ha exigido la ilegalización de todo aquello que sea separatista y respire, pero, a diferencia de los pusilánimes que se circunscribieron a la Zona Especial Norte el buenazo de Casado ha extendido el Todo es ETA a Catalunya.

Lean ustedes lo que nos reportan desde Deia:


El líder del PP, Pablo Casado, ha exigido hoy al Gobierno que aplique la ley de partidos e ilegalice a los Comités de Defensa de la República (CDR) y la organización juvenil Arran, por fomentar la "kale borroka" en Cataluña.

En un acto celebrado hoy en Cáceres, Casado ha indicado que la ley de partidos permite ilegalizar a aquellas formaciones políticas que "promuevan, alienten y justifiquen la violencia": "No es por sus ideas, es porque están justificando la violencia".

"Ahora que en Cataluña hay kale borroka, hay una batasunización callejera que es intolerable, hay que dejar muy claro que hay leyes en vigor que hay que cumplir (...) Aplique la ley de partidos, ilegalice a los CDR, ilegalice a Arran, anuncie una investigación sobre las CUP y sobre todo estudie qué está haciendo Torra en relación a esos movimientos", ha pedido al Ejecutivo socialista.

El líder del PP también ha propuesto que se modifique la ley de financiación de partidos políticos para que las organizaciones que alientan la violencia no reciban fondos públicos, tampoco los "partidos políticos que tengan acusados por sedición o rebelión".

"Hay partidos políticos en Cataluña que promueven de forma fehaciente la independencia, con métodos violentos, saltándose la legalidad, la Constitución y encima les pagamos con fondos públicos (...) su estrategia para romper", ha subrayado.

"No se puede seguir subvencionando con fondos públicos la deriva independentista de la Generalitat de Cataluña", ha añadido.
Casado ha criticado también que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quiera reunirse con el presidente de la Generalitat, Quim Torra.

"Sánchez no se da cuenta de que no se puede dialogar con aquellos que quieren destruir tu país (...) Señor Sánchez, no hay nada que dialogar con los independentistas de Cataluña. Aproveche su visita a Barcelona para decirles qué día empieza a aplicarse el 155, en qué momento se toma el control de los Mossos d'Esquadra y en qué momento se va a empezar a tomar las cuentas de la Generalitat", ha dicho.

En cuanto a la celebración del Consejo de Ministros el próximo 21 de diciembre en Barcelona, el máximo responsable del PP ha denunciado que se movilice a la Policía Nacional "como si fuera un partido de fútbol", y ha abogado por que el Ejecutivo "tome el control de los Mossos".

Casado, que ha asegurado que sólo el Partido Popular puede frenar el avance del independentismo, ha asegurado que Sánchez se ha comprometido a aprobar "lo que venga del Parlament de Cataluña".

"Me cargo la soberanía nacional, me cargo la Constitución, me cargo las Cortes españolas, es decir, me subordino a lo que diga el 20 % sobre el todo. (...) Es de extrema gravedad", ha apuntado.

"Es como decir 'yo voy a romper lo que dice la Constitución, lo que dice la lógica y voy a hacer caso a lo que digan los independentistas' por un mísero puñado de votos (....) para alargar su permanencia en la Moncloa, su uso del avión oficial y sus prebendas como presidente unos días más, es algo intolerable", ha incidido.

En Cáceres, adonde Casado ha participado en el acto de presentación de los candidatos extremeños a las elecciones autonómicas y municipales, el político popular ha prometido que si llega a la Moncloa impulsará la alta velocidad ferroviaria para Extremadura y defenderá el entorno rural.






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miércoles, 14 de noviembre de 2018

La Costosa Ocupación de Nafarroa

Ya otro día se hablará de los altos sueldos que se le paga a los que integran la casta política navarrica atrincherada en UPN, el PP y el PSOE, sueldos que se pagan con la única finalidad de tener a esta gentuza en las instituciones haciendo labor de zapa en favor de las políticas tardocolonialistas por parte de Madrid en Nafarroa, corazón mismo de una Euskal Herria, algo que ellos se empeñan en negar.

Por ahora y gracias a este artículo dado a conocer por Gara, nos concretamos a señalar el cuantioso costo que representa para los tributantes navarros el mantener una red de control -y represión- ya obsoleta ante los nuevos tiempos políticos que se viven.

Aquí la información:


La recuperación de las competencias de Seguridad Vial por parte de Nafarroa ya estaba prevista en el Plan Director de Policías. Un total de 103 policías forales son suficientes para cubrir la labor de los 220 guardias civiles adscritos a Tráfico. Este plan estima que harían falta 449 forales para sustituir al grueso de Policía española y Guardia Civil.

Aritz Intxusta

El Plan Director de Policía Foral ya previó el escenario de una recuperación plena de las competencias plenas de Tráfico y Seguridad Vial. Concretamente, fija en 103 los nuevos agentes de Policía Foral que serían necesarios para asumir la labor y calendariza ofertas públicas de empleo para sustituir a los guardias civiles destinados a esa labor. Dicho plan contempla también la posibilidad de que la Policía Foral se convierta en la única policía de Nafarroa, con las mismas competencias que Mossos o la Ertzainza, en el año 2021. De este modo, fija los plazos para ampliar la plantilla en consecuencia y cuantifica el coste de la misma. Y concluye que sacar a la Guardia Civil y a la Policía española de Nafarroa costaría 62.339.815 euros en cinco años (2017-2021). El dinero se recuperaría posteriormente con una reducción de lo que paga Nafarroa al Estado por el Convenio.

La conversión de la Policía Foral en la Policía que desarrolle su exclusividad en Nafarroa es una de las tres posibilidades que se contemplan y la más ambiciosa. Junto con ella, también se detalla una posibilidad «de supervivencia» en la que los forales se limitarían a seguir haciendo lo que han hecho hasta ahora. Para esta opción, con un coste de 18,7 millones de euros, bastaría con sacar 160 plazas (5o de ellas por el relevo generacional, 75 por el déficit estructural y 35 para poner en marcha una nueva comisaría en Erribera). Con todo, el anuncio de Uxue Barkos de que se asumirán las competencias plenas en Seguridad Vial y Tráfico hace que esta opción esté ya obsoleta.

El segundo de los escenarios planteados es el que Policía Foral asuma Tráfico y también las competencias de Medio Ambiente. En tal caso, a esa base de 160 agentes para que el cuerpo se mantenga tal cual habría que sumar los 103 puestos necesarios para controlar el Tráfico. El Plan Director habla de un «ahorro estratégico respecto a los efectivos de la Guardia Civil» del 46% (la Subsección de Tráfico cuenta con cerca de 220 agentes). La asunción de las competencias de Medio Ambiente resultaría mucho más sencilla, pues con solo 6 efectivos de Policía Foral podría sustituirse a todo el Seprona (un ahorro del 80% de los puestos). «El nivel de agentes de Tráfico y Medio Ambiente actual no será necesario equipararlo en número, sino en horas de actividad», explica el Plan Director. Por ello, expone que un despliegue centralizado evitará «duplicidades», lo que permite hacer lo mismo con menos agentes.

En suma, el coste de este escenario con Nafarroa asumiendo Tráfico y Medio Ambiente sería de 35,46 millones para dar entrada a un total 269 policías. La plantilla de Policía Foral, hoy situada en unos 1.050 agentes, pasaría a superar los 1.300.

La tercera opción sería que Policía Foral asumiera también las competencias en exclusiva en Seguridad Ciudadana. Para ello, harán falta sumar 180. Eso daría una cifra de 449 nuevos agentes, hasta completar un cuerpo de 1.500 efectivos. El Plan Director no llega a dar una cifra exacta sobre cuántos agentes de Guardia Civil y Policía española sobrarían, pero sí dice que «bajo el principio de efectividad, la asunción de competencias supone un ahorro estratégico también para la actividad de Seguridad Ciudadana, por absorción de funciones destinadas a las FCS del 64%». En otras palabras, si Policía Foral aumentara su plantilla en 180 efectivos para cubrir las competencias de Seguridad Ciudadana, se anularían 500 plazas de guardias civiles y policías españoles.

Esto no supondría la desaparición total de estos cuerpos, pues seguirían teniendo competencias en fronteras, antiterrorismo, DNI y poco más. Las mismas que hoy mantienen en Catalunya y la CAV.

Orain Bai y las «pasarelas»

El inicio de esta transformación por la asunción de las competencias de Tráfico implica plantearse de dónde saldrán esos nuevos policías. La apuesta del Plan Director es abastecerse vía ofertas de empleo. Sin embargo, UPN y PSN proponen reconvertir en forales a los guardias civiles sobrantes, activando una «pasarela» entre estos cuerpos. La abstención en comisión de dos parlamentarios de Orain Bai (Rubén Velasco y Carlos Couso) permitirá que, mañana jueves, se vote una enmienda al respecto durante la votación de la Ley de Policías.

Esta abstención sentó mal en el resto del cuatripartito, entre otras cosas, porque la Ley de Policías no trata este asunto concreto. Donde de verdad se entrará en esta cuestión es en la Junta de Transferencias entre los gobiernos navarro y español.

En respuesta a las críticas recibidas, Orain Bai difundió en los medios una versión anterior del Plan Director de Policías. En ese borrador, se cita la posibilidad de emplear pasarelas para integrar a guardias civiles y policías españoles hasta un 15% de las nuevas plazas de foral. Sin embargo, una redacción posterior cambió el borrador en este punto al que se agarra Orain Bai. La única pasarela que se fija para la Policía Foral es con Policía Municipal y, en caso de abrirse otras pasarelas, se ampliarían a todos los cuerpos policiales, no únicamente esos dos.

Ocho comisarías para sustituir a una red de 53 cuarteles obsoletos

La desmesurada presencia policial en Nafarroa, con tres cuerpos con similares competencias, se explica en un pacto incumplido por parte del Estado. Desde 1994 la Policía Foral ha ido creciendo en efectivos y ampliando su red de cuarteles: Tutera (2002), Zangoza (2005), Tafalla (2006), Lizarra (2006), Altsasu (2007) y Elizondo (2007). Solo falta por completar esta red un último cuartel para dar servicio a Erribera.

El acuerdo era que Policía española y Guardia Civil procedieran a un repliegue en consecuencia para evitar duplicidades. En 2009, se estableció un acuerdo entre Miguel Sanz y el Gobierno central para que la Policía Foral llegara a los 1.200 agentes y los otros cuerpos se replegaran. Pero el Gobierno español se negó a ponerlo en práctica agarrándose a la lucha contra ETA, pues «insistían en la necesidad de mantener efectivos de la Guardia Civil en las carreteras e investigación», según el propio Sanz.

Así, el proceso de ampliación paulatina del cuerpo no fue correspondido por la retirada de efectivos de las FCSE. En 2009 había 2.294 agentes de Policía y Guardia Civil y, este año, casi 2.600. En el caso de la Guardia Civil, su despliegue lo componen 1.820 guardias repartidos por 53 cuarteles (34 de ellos solo abren solo por la mañana). Si se traspasan las competencias, su red de 1.200 agentes rurales se sustituirá por los acuartelamientos modernos de Policía Foral, en virtud del repliegue retrasado hasta este momento.

La ineficiente gestión de recursos policiales: el caso de Sanduzeai

En Nafarroa las competencias funcionan como en las películas policíacas americanas con el FBI y la comisaría del distrito: se queda con el caso el que primero llega al lugar de los hechos. Y este método no cumple con ningún requisito de racionalidad en la utilización de los recursos.

Este año en Nafarroa ha sido particularmente negro. No había habido tantas víctimas en crímenes violentos desde el año 1996 (diez muertes) y la división en tres cuerpos de los efectivos quedó muy en evidencia. El cuestionamiento más fuerte surgió por la tardanza en salir de los agentes de la Guardia Civil de Kaseda, tras un tiroteo con tres muertos a apenas 150 metros del cuartel (ya que el acuartelamiento solo abre por la mañana y el suceso tuvo lugar por la tarde). Pese a todo, la gestión de otro crimen en el barrio de Sanduzelai refleja todavía mejor estas deficiencias.

El 5 de agosto a las 14.18 horas el teléfono de emergencias de SOS Navarra recibió un aviso por una fuerte discusión en un piso. La alerta se trasladó al Centro de Mando y Coordinación de Policía Foral y este avisó al resto de cuerpos (tal y como fija el protocolo). Los primeros en personarse fueron los municipales de Iruñea y, tras ellos, la Policía Nacional. Minutos después, aparecieron los forales. También llegaron ambulancias y bomberos.

La situación en el lugar era que un varón con antecedentes por violencia y drogas que había matado de un disparo a su suegro con el que había mantenido una fuerte discusión. Esta persona continuaba atrincherada en el piso con un arma de fuego. Se hizo preciso, por tanto, contactar con un negociador y un grupo de operaciones especiales.

La Policía Foral cuenta con especialistas en negociación y una unidad preparada para situaciones así. De este modo, el cuerpo navarro ofreció estos efectivos a la Policía española que había llegado antes, pero este último declinó la oferta. Prefirió esperar a que llegaran sus GEOS desde Madrid. Por este motivo, la operación para neutralizar al hombre y recuperar el cadáver del piso se dilató durante casi cuatro horas, esperando a la llegada de los policías madrileños.

Afortunadamente, el hombre esperó sin dañarse a sí mismo o a otras personas durante todo este tiempo. Fue detenido a las 20.40 horas. Seis horas y 20 minutos después del aviso.






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lunes, 12 de noviembre de 2018

La Audiencia y el Lobo

Compartimos este reportaje de Público recordando a los visitantes a este blog que en este mismo momento hay un grupo de presos y exiliados políticos catalanes acusados de atentar en contra de la unidad de la Sacrosanta España, atentando en contra de la memoria de Francisco Franco con urnas y boletas, repetimos, urnas y boletas. 

Que también hay siete jóvenes de Altsasu encarcelados tras haber sido acusados de terrorismo tras un montaje policial generado por una trifulca de madrugada en un bar en la cual estuvieron involucrados dos agentes de la Guardia Civil y que la derecha española no ha dudado en presentarse en dicha localidad para hacer escarnio de este sinsentido.

Que existe una "unidad didáctica" que habla de terrorismo pero que omite a los grupos paramilitares -parapoliciales- organizados y financiados por un estado de clara ideología fascista.

Que desde la caverna mediática y desde las filas de los diferentes partidos políticos afines al régimen se ha insistido en llamar "Lobo Solitario" a Manuel Murillo Sánchez.

Aquí la información:


Tanto el juez Fernando Andreu como la jefatura de la Fiscalía de la Audiencia Nacional estuvieron al corriente desde el primer momento de la detención del franquista que tenía un arsenal y planeaba matar a Pedro Sánchez, pero decidieron no investigar el caso. Mes y medio después, cuando 'Público' desveló la noticia en exclusiva, la Audiencia negó conocerla, pero acabó retractándose 24 horas más tarde porque el desconocimiento era un escándalo aún mayor que el de haberse inhibido.

Carlos Enrique Bayo / Patricia López

Primero, pasaron 14 horas, desde que estalló la exclusiva de Público, antes de que la Audiencia Nacional negase rotundamente haber tenido conocimiento ninguno de que un vigilante privado franquista, con licencia de armas y larga práctica de tiro olímpico, había sido detenido mes y medio antes con un arsenal de armas largas y de guerra tras buscar cómplices para asesinar al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

Después, transcurrieron otras 24 horas desde ese desmentido increíble –pues suponía o bien la más grave descoordinación de la Fiscalía que se haya conocido en España o una irresponsabilidad temeraria por parte de los fiscales y jueces implicados en el caso en Terrassa (Barcelona)– hasta que la propia Audiencia Nacional se volvió a poner en contacto con el medio al que había comunicado su desmentido inicial para retractarse de plano: no sólo conoció perfectamente el asunto desde el primerísimo momento, sino que incluso lo debatieron y valoraron tanto los fiscales del alto tribunal como uno de sus magistrados más veteranos, con 16 años de experiencia en esa instancia judicial.

Y, en esas 24 horas, prácticamente la totalidad de los medios de comunicación, comentaristas y tertulianos dieron por bueno el falso desmentido de la Audiencia y pusieron en la picota a Público, cuya información incluía literalmente este párrafo:

En cuanto a las diligencias judiciales, pasaron del Juzgado de Guardia –el 2 de Terrassa, ese día– al de Instrucción Nº3 porque la Audiencia Nacional rechazó el caso, considerando que no se trataba de una amenaza terrorista, sino meramente una "proposición de homicidio de autoridad", con "tenencia ilícita" de un "depósito de armas".

El único error de ese párrafo era que el juzgado de guardia ese día era el 4, y no el 2. Y la única otra imprecisión en esa larga exclusiva, con innumerables detalles correctos del caso, era atribuir 63 años de edad al detenido –Manuel Murillo Sánchez–, cuando en realidad cuenta 62 años. Ambos fallos, atribuibles a la memorización de los hechos por las fuentes empleadas por este diario para desentrañar un caso que había sido mantenido en absoluto secreto durante 50 días.

No obstante, el fraudulento desmentido de la Audiencia llevó a la interpretación generalizada de que el hecho no era tan grave como se pintaba, porque supuestamente ni los Mossos, ni los fiscales ni el juez se habían siquiera molestado en comunicárselo a ese tribunal, al que competen todos los actos de terrorismo. Conclusión que se difundió ampliamente sin que se examinase el auto de la Audiencia Provincial de Barcelona que confirmó tres días antes la prisión incondicional de Murillo por estar imputado de "un delito de conspiración para cometer atentado contra el Jefe del Gobierno español y de un delito de tenencia ilícita y depósito de armas, municiones y explosivos":



En ese auto, los tres magistrados de la Sección Décima de la Audiencia Provincial de Barcelona constatan, además, que "no le ha cabido duda al instructor de la seriedad del propósito del investigado de llevar a efecto el crimen planeado por el mismo, proponiendo el modo de llevarlo a cabo, el material con el que cuenta para ello, sus habilidades como tirador, lo certero que sería para privar de la vida a su objetivo, recabando sólo para asegurar su propósito información sobre el momento y el lugar en que se realizaría".

Así que la gravedad del caso era más que evidente, según al menos cuatro jueces (el instructor y los tres que suscriben el auto), y por tanto habría sido igualmente muy grave que no se hubiera informado de ello a la Audiencia Nacional. También la policía autonómica encargada de las investigaciones policiales, en su rueda de prensa para confirmar la exclusiva de Público, constató que el acusado tenía la "clara voluntad" de atentar contra el presidente, así como el armamento, la experiencia como tirador y "un claro compromiso y convencimiento" de que podía matar a Pedro Sánchez.

¿Cómo se podía entender, pues, que los investigadores policiales, fiscales y judiciales no hubieran alertado, ninguno, a la Audiencia Nacional? Pues así lo asumieron todos los periodistas y observadores, salvo los autores de la exclusiva, cuyas fuentes seguían insistiendo en que todo eso se presentó al alto tribunal pero rechazó el caso.

En esas 24 horas, letrados, fiscales, juristas y magistrados nos expresaron unánimemente su incredulidad y desconcierto frente a las protestas de ignorancia de la Audiencia. Así como su sorpresa de que se pretendiera demostrar ese desconocimiento por la ausencia de diligencias o comunicaciones por escrito desde Terrassa a Madrid, ya que en esos casos las consultas son siempre telefónicas para acelerar la toma de decisiones sobre diligencias urgentes.

"Cuando eso lo hacemos los jueces, también lo hacemos por teléfono", nos explicaba un veterano magistrado. "Porque, además, si tienes a un preso es un lío, ya que hay decidir de inmediato si se le envía a un centro penitenciario local o a otro en Madrid. Lo normal es que se pida al de juez guardia allí que consulte con los suyos, si me van a aceptar el caso y cómo lo ven".

"Y las consultas son telefónicas entre fiscales incluso para cosas más leves. Pero cuando ves que puede afectar a toda España, por ejemplo estafas que pueden ser cosa de la [Audiencia] Nacional… Entonces, efectivamente, antes de tomar una decisión evidentemente sí que necesitas esa opinión".

Lo normal es que sea Fiscalía la que se haga cargo de la comunicación, agrega un letrado, "porque sí que es verdad que tienen una unidad y una jerarquía que les obliga a coordinar. Pero, vamos, aunque sólo sea para informarse mutuamente… Y en un caso así es imposible que eso no lleve un “visto” de alguien superior a la fiscal jefe de Terrassa".

Pero ese "visto bueno" no se da por escrito, porque la necesaria celeridad obliga a prescindir de los trámites formales y "sólo se me ocurre que se presentase la consulta por escrito en el caso de que un fiscal tuviera problemas con su jefe y quisiera guardarse las espaldas", subraya un fiscal bregado en casos complejos.

"Formalmente, no tenemos una obligación de consultar... pero, vamos a ver: Tú, en un caso tan excepcional por supuesto que necesitas de entrada el visto bueno de tu jefe. Y le dices: ‘Tengo esto, voy a pedir prisión’… ¡Por supuesto! Y le preguntas: ¿qué más hacemos?... Incluso ‘¿qué nivel de información damos?'… Y eso ya pone en danza a portavoces y a jefes. Es poco creíble que el fiscal que está de guardia en ¡Terrassa!... Es que no es sólo por precaución, sino también por lealtad institucional. ¿Tú te imaginas que la Fiscal General del Estado, o sin más sus jefes directos, se enteren por la prensa de que hemos tenido un intento de asesinato del presidente?... ¡¡¡y con armas de guerra!!!"

Fuentes de la Fiscalía General del Estado, reconocieron a este diario que en esa institución es fundamental "la unidad de acción", por lo que cualquier duda que tenga un fiscal sobre a qué órgano corresponde la competencia de un caso concreto la plantea de inmediato a sus superiores jerárquicos, al Consejo Fiscal correspondiente o a la Fiscalía Técnica. En cualquier caso la coordinación entre todos los escalafones de la Fiscalía es prioritaria.

Así que todo fiscal tiene el deber jerárquico de informar a sus superiores de cualquier caso relevante, por lealtad institucional, y no cabe duda de que al fiscal que le tocó el del francotirador franquista dispuesto a cometer una magnicidio nunca le había caído entre sus manos un caso tan relevante.

"Llevo 20 años haciendo guardias con diversos fiscales", cuenta un juez de provincias, y no me imagino ni a uno que, teniendo semejante caso, no telefonee de inmediato a su jefe y le diga: “Espero órdenes”. Porque esto no es ninguna tontería. Es tan sumamente excepcional que son ellos, los jefes, los que tienen que plantear esa competencia o no. Porque, salvando las distancias, es el mismo conflicto que el de la competencia de la [Audiencia] Nacional en el delito de rebelión, ya que es el tribunal competente ante amenazas a los altos organismos de la nación. Y ¿cómo se va a excluir de ello a la Presidencia del Consejo de Ministros?"

Entre todos los juristas consultados, el veredicto es unánime: en un caso de conspiración para atentar contra una autoridad que es, ni más ni menos, el presidente del Gobierno, no puede caber duda a ninguna autoridad judicial de que es competencia de la Audiencia Nacional.

Más todavía, apunta otra magistrada, "están deteniendo por la presunta intención de “subvertir el orden constitucional” a gente que en realidad no lo pueden subvertir de ninguna manera. En cambio, éste quería matar a Pedro Sánchez porque iba a sacar a Franco del Valle de los Caídos. Y eso sí que es subvertir el orden constitucional: pretender volver al franquismo o al enaltecimiento de la dictadura".

Así que esas 24 horas de falsas protestas de ignorancia sembraron la estupefacción entre abogados, jueces y fiscales. Más todavía cuando la Fiscalía de la Audiencia Nacional afirmó que no había elaborado informe alguno sobre el francotirador supuestamente porque ni los Mossos ni el juez le dieron traslado del procedimiento para que informase al respecto, pero que una vez conociendo el asunto "evita por el momento pronunciarse sobre la naturaleza de los hechos sin perjuicio de que lo pueda hacer en un futuro".
La realidad era todo lo contrario de la versión inicial que difundió la Audiencia Nacional

Ahora bien, cuando la Audiencia Nacional pasó de fingir desconocimiento a admitir todo lo contrario, el shock fue sísmico:

No sólo fueron puntualmente informados tanto el tribunal como la Fiscalía, sino que el magistrado Fernando Andreu debatió el tema con el juez de guardia en Terrassa y los dos quedaron en que era la Fiscalía quien tenía quien resolver el caso, así que se lo pasaron para que decidiera a la institución que mes y medio más tarde aseveraba no haber sabido nunca nada del asunto.

La verdad, pues, fue que los fiscales de guardia que estaban en Terrasa y los que estaban en la Audiencia Nacional mantuvieron varias comunicaciones y que después de consultar con la jefatura de la Fiscalía de la Audiencia Nacional decidieron que el caso no era de su competencia y que por lo tanto la Audiencia Nacional no era competente para indagar los hechos. Ergo, habían estado mintiendo a la ciudadanía durante 24 horas. Evidentemente, a sabiendas.

Además, para quitarse de encima toda responsabilidad, el tribunal subrayó que "en cualquier caso era potestad del juez de Terrassa decidir si consideraba el caso como terrorismo y en ningún momento se inhibió para el caso fuese asumido por la Audiencia Nacional".

Esto último ya roza el ridículo. Que un juez de instrucción de provincias sea el que tiene la última palabra, cuando debate con un veterano magistrado de la Audiencia Nacional, sobre quién es competente para instruir una amenaza de magnicidio –que además es extraterritorial, puesto que el complot se efectúa en Catalunya pero el blanco está en Madrid– es más que absurdo. Es un despropósito.

"Eso no es así ni en sueños", afirma el magistrado más veterano de los consultados. "Ahí hay una relación patrón-marinero. Aunque formalmente el juez de Terrassa es independiente, es el de la Audiencia el que le argumenta que no es terrorismo y él, convencido o no, se lo queda".

Ahora bien, ¿por qué tanto empeño en no asumir el primer caso serio de lobo solitario que hemos padecido en España? ¿Por qué negaron haber tenido conocimiento de los hechos, como avergonzados de haber rechazado el asunto? Y ¿por qué se insiste en que un ultrafranquista, tirador entrenado y equipado con armas de guerra, no es terrorista aunque esté planeando asesinar al presidente del Gobierno?

La Audiencia Nacional tiene muchas cosas que explicar a la ciudadanía.






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