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sábado, 3 de enero de 2026

Egaña | El Año que Ingresa

Con Nuestra América despertando con la terrible noticia del ataque estadounidense y reportes no confirmados del secuestro de Nicolás Maduro y su esposa, les presentamos este texto que nuestro amigo Iñaki Egaña ha publicado en su perfil de Facebook:


El año que ingresa

Iñaki Egaña

Los malos augurios se ciernen sobre el planeta, las perspectivas del desvanecimiento de los valores y de la empatía que nos hizo evolucionar como humanidad son tan dominantes que nos hacen recordar otros periodos similares de la historia que concluyeron en tragedia. Los más optimistas aducen, sin embargo, que el planeta jamás ha sido un lugar mejor que ahora: progreso sin precedentes en alimentación, educación, alfabetismo, salud, conflictos, renta per cápita y esperanza de vida. Es cierto y quizás un consuelo. Los realistas apuntan a que esta tendencia ahonda, en cambio, en desigualdades, que el autoritarismo, nazismo y racismo se están reproduciendo velozmente y que hay zonas del planeta en claro retroceso, que el mundo es finito, que el nivel de vida del Norte Global lo acabará ahogando y que valores éticos y derechos humanos se han caído de la escala de medición cuando parecían asentados. La primera línea de los más pesimistas, con el apoyo de algunos realistas, es única: el hongo nuclear. Una razón que no tiene letra pequeña. El avance técnico y la extraordinaria proliferación atómica rasgará en algún momento los límites de la disuasión, superando el umbral, y nos abocará a un invierno nuclear. Volver a empezar. Con los escasos supervivientes pugnando espacio con las cucarachas.

El pasado 2025 había concluido con una noticia desapercibida para la mayoría. Lejos de nuestro entorno, en Cananea (Sonora, México), concluía una huelga de mineros que se había prolongado durante 18 años. Probablemente la más longeva de todos los tiempos. Convenio con acuerdo que restauraba seguridad social, pensiones, indemnizaciones y rehabilitación de los derechos laborales anteriores a 2007 a 650 mineros y 53 viudas de los que se quedaron por el camino. Fue un acuerdo político con el Gobierno mexicano y no con la empresa dirigida por la segunda fortuna del país, Germán Larrea, que mantuvo abierta la mina de cobre con migrantes llevados de Centroamérica al estilo de aquella de Bandas de Etxebarri, el conflicto laboral más largo del franquismo. Noticia para la esperanza, en un medio internacional desmovilizado, con varias lecciones, entre ellas la de la intervención pro activa gubernamental en la dinámica de las elites económicas, la de la eficacia de la paciencia revolucionaria y la de la necesidad de unir fuerzas alternativas en momentos de debacle general.

La convocatoria de un nuevo año en realidad es un invento humano, en esa medición que impuso la fecha aproximada del nacimiento de un mesías apropiado por culturas dominantes. Representa nuestra organización y clasificación colectiva, pero no un borrón y cuenta nueva. Por ello, es más propicio citar ciclos y tendencias más que saltos temporales. Y las inclinaciones ahí siguen, acentuadas por el avance estacional. Los acontecimientos internacionales e inmediatos de 2026 tienen que ver por los mismos que cerraron el año anterior. ¿Habrá suspensión de pagos en EEUU (también en Japón) o por el contario acudirá China, el único estado posible en hacerlo, a comprar bonos del tesoro y de esa manera evitar el tsunami del default norteamericano? ¿El conflicto bélico por delegación que desarrolla la OTAN en Ucrania contra la Federación de Rusia se convertirá en una guerra directa de Bruselas contra Moscú ante el desgaste humano de Kiev? ¿Se abrirá definitivamente el melón de la sustracción de activos de más países que no se alineen con el hegemón de las últimas décadas como ya se ha hecho en estos años? ¿Atacará Tel Aviv de nuevo y con mayor intensidad a Líbano e Irán para desestabilizar sus gobiernos y proseguir la extensión de su proyecto supremacista por el conjunto de Oriente Medio? ¿Venezuela, Taiwan, frentes de guerra? ¿Desaparecerá definitivamente el acuerdo de Bretton Woods y con ello la tiranía del dólar?... Preguntas a decenas. Algunos analistas hablan de paradigmas, otros de “momento peligroso”, término que lo citó ya en 2022 Josep Borrell, entonces Alto Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad. Momento peligroso “desde el fin de la Guerra Fría” para el Norte Global, que había celebrado el “fin de la historia” declarado por Francis Fukuyama.

Con estas cuestiones en ciernes, haciendo visual el efecto mariposa (el aleteo de un insecto en Hong Kong puede provocar un huracán en Nueva York), la acción vecina condicionará nuestro futuro. Las veleidades bélicas de Macron, Starmer y Merz -salvar sus economías a través de la industria militar- y sus debilidades (¿quién puede asegurar que no serán sustituidos en 2026?), marcarán el calendario. Las elecciones municipales de marzo en el Estado francés serán un buen termómetro para medir la tendencia ascendente de apoyo electoral al proyecto soberanista abertzale. Las autonómicas en el Estado español en el primer semestre de 2026 (Aragón, Castilla y Andalucía), el lawfare contra el Gobierno central, la constatación de que el PSOE sigue siendo un partido del Régimen del 78 y el fuego amigo ¿contribuirán a la caída del Ejecutivo de Sánchez sin agotar la legislatura y a la llegada de una nueva gerencia de exterminio (incluido el euskara y con la identificación de antifascista con terrorista) en la Moncloa? Cada vez parece más cerca.

En casa, el control del relato, prioridad también mundial, tendrá sus derivadas y se anuncia un choque de narrativas, las contrarias avaladas por “la mentira no es ilegal” (Miguel Ángel Rodríguez) y el cierre de filas de las grandes corporaciones mediáticas manteniendo la impunidad. En 2026 temas como la desaparición de Pertur, las matanzas en Jurramendi y Gasteiz o las torturas a Amparo Arangoa (con secuestro incluido de las imágenes), cumplen medio siglo, lo que provocará un relato “oficial” falsificado o negacionista frente a la objetividad deseada. La práctica de las izquierdas vecinas, enredadas en detalles secundarios y obviando lo principal, debería servir también de experiencia de qué caminos no tomar. ¿Está preparado nuestro proyecto soberanista para semejantes retos, cambios y alternativas?

 

 

 

 

viernes, 28 de noviembre de 2025

El Gesto Alemán

Noticias de Gipuzkoa cubre las reacciones de la visita del presidente alemán Steinmeier a Gernika por parte de los sobrevivientes y los descendientes de quienes ya han partido:


Emilio Aperribai, superviviente del bombardeo de Gernika: "Hoy es un día de emoción y agradecimiento por el gesto de Alemania"

El tono emotivo protagoniza la visita del presidente alemán, Frank-Walter Steinmeier, a la villa foral para rendir homenaje a las víctimas del bombardeo y a sus familias y pedirles perdón

Eguzkiñe Salterain

Emoción, contención, solemnidad y algo de indignación han sido alguno de los sentimientos que se han percibido en Gernika-Lumo este viernes al mediodía. La llegada del presidente alemán, Frank-Walter Steinmeier, el primer jefe de Estado germano que ha visitado la villa foral para homenajear y pedir perdón a las víctimas y a sus familias por el bombardeo ocurrido el 26 de abril de 1937, ha sido un acontecimiento histórico lleno de simbolismo que ha provocado diferentes reacciones entre las y los gernikarras, de los cuales quien más quien menos, todos tienen recuerdos de lo que sucedió hace 88 años, algunos como supervivientes y otros porque lo saben por lo que les han contado sus padres y abuelos.

Este viernes por la mañana Crucita Etxabe y María del Carmen Agirre, dos de las supervivientes de aquel ataque aéreo, se acercaban ya desde bien temprano con sus familiares al Cementerio de Zallo, donde han visitado la capilla para acudir después al acto institucional, con la presencia del presidente alemán, el lehendakari y Felipe VI. 

Otro superviviente presente en el acto ha sido Emilio Aperribai, que ha acudido acompañado de su hija Monika. Visiblemente emocionado y nervioso ha atendido amablemente a los medios de comunicación señalando la importancia de que Steinmeier haya acudido en persona oficializando desde Gernika la petición de perdón de Alemania a las víctimas del bombardeo de la Legión Cóndor alemana y la Aviación Legionaria italiana que, con el apoyo de las tropas franquistas, asoló hace 88 años la villa foral durante la Guerra Civil.

“Hoy es un día de emoción y agradecimiento”, ha manifestado. “Me parece muy positivo y agradecemos muchísimo la visita". Aperribai, que cuando ocurrió el bombardeo tenía solo 8 meses, se ha mostrado orgulloso de que el primer mandatario alemán haya estado en Gernika-Lumo. “Es muy significativo y lo ponemos en valor, es renovar de nuevo la voluntad del perdón que ya hizo Herzog (Roman) en el 97. Es afianzar esta voluntad” remarcaba su hija Monika, al tiempo que señalaba que lo que no valoran tan positivamente es la presencia de Felipe VI. "El Estado español nunca ha pedido perdón y al fin y al cabo la monarquía es heredera del franquismo y nunca se ha mostrado en contra de lo que sucedió”. 

 Este viernes, los actos en Gernika han empezado con más de una hora de retraso porque el monarca español ha salido de Madrid más tarde de lo esperado. En cualquier caso, no se ha suspendido ninguno de los actos programados, puesto que el presidente alemán tenía muy claro que quería escenificar todo su apoyo a las víctimas del bombardeo y a sus familiares.

Aprender la lección

Emilio Aperribai agradecía esta petición de perdón del jefe del Estado alemán y agradecía el apoyo del Gobierno vasco por haber hecho posible este homenaje. Además, este superviviente del bombardeo se ha mostrado esperanzado que lo ocurrido entonces "sirva de lección para que no ocurra en ningún otro sitio más", aunque ha lamentado que hoy haya personas en lugares como Gaza y Ucrania que tengan que enfrentarse a situaciones tan trágicas como la que le tocó vivir a él.

Por otra parte, también ha habido familiares de víctimas que, pese a estar de acuerdo con el homenaje y acto simbólico, han optado por no acudir al cementerio, en parte porque las medidas de seguridad y el protocolo no han puesto las cosas fáciles para acercarse al camposanto de Zallo. 

Gustavo ha recordado como a su madre los bombardeos le destrozaron la casa y tuvieron que cruzar a Francia. "Ama estuvo con el grupo Elai Alai en París, pero el resto de la familia izekos, osabas y amama estuvieron en el refugio del Pasealeku”. En opinión de este vecino de Gernika, además de pedir perdón se debería “reparar el daño causado, no solo actos simbólicos. Ya que lo destruyeron todo, podrían impulsar la industria y podrían aportar centros tecnológicos o de educación; ya que este es un lugar histórico, podrían crear centros históricos”.

Además, se ha mostrado indignado con la ausencia del presidente del Gobierno español y la presencia de Felipe VI. “Aunque mandó Franco, los ejecutores fueron alemanes, pero aquí hoy tenía que haber estado Sánchez. Aunque digan que eran de la República, como ellos están mandando deberían haber venido aquí. En cuanto a lo del rey, me parece una payasada porque viene a hacer el numerito. Lo primero que tendría que hacer es ir a la Casa de Juntas, ponerse de rodillas y jurar los fueros, y después reconocer que somos una nación sin Estado".

Ha sido, en definitiva, un día lleno de emoción que se ha resumido en el protocolario acto institucional, donde al toque de las cinco campanadas, Frank-Walter Steinmeier ha realizado de manera solemne la ofrenda floral, y con un minuto de silencio roto solo por la coral de Gernika-Lumo interpretando de fondo la obra 'Gernika', de Pablo Sorozabal.

 

 

 

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sábado, 6 de septiembre de 2025

Al Cantamañanas Castaño

El video en el que se comparan las declaraciones de un tal Juanma Castaño, las primeras con respecto a la expulsión de Rusia de todos los eventos internacionales derivado de su intervención militar en Rusia para contener la masacre de civiles que durante más de un lustro había estado llevando a cabo el filofascista régimen ucraniano, las segundas con respecto a las muestras de solidaridad en favor del pueblo palestino, mismas que alcanzaron la cúspide al paso de la Vuelta a España por las herrialdes de Nafarroa y Bizkaia, se hizo presente en redes sociales nada más terminar de verter estas últimas.

Entendamos que a ellos les obsesiona hablar de manuales precisamente porque cada una de sus declaraciones y cada una de sus omisiones provienen precisamente, de un manual.

Ahora bien, desde este blog editado desde la diáspora y para la diáspora queremos agregar algo a lo establecido por Spanish Revolution en su misiva; nunca hubo manifestaciones masivas ni celebraciones a favor del asesinato de guardias civiles, concejales, policías y militares.

Al contrario, lo que hubo en Hego Euskal Herria fueron protestas en contra de lo que señala Castaño. ¿O acaso ya olvido todas las garantías con la que contaban para manifestarse los de Basta Ya? 

Ahora bien, sí que se puede hablar de manifestaciones y celebraciones masivas en Euskal Herria, como las realizadas en favor del colectivo de presos políticos vascos, víctimas de estrategias represivas que incluyeron a lo largo de décadas la tortura, la dispersión, el aislamiento, el doble computo, la negativa a la obtención de régimen de segundo o tercer grado, la Doctrina Parot y un largo etcétera. Cada enero, precisamente en Bilbo, decenas de miles de personas han marchado unidas por esa causa.

Otro gran festejo es Korrika, iniciativa en la que de nuevo, miles y miles de vascos se unen en favor del fortalecimiento y la normalización del euskera.

Dentro del contexto de estas dos últimas manifestaciones populares es que se gestaron las muestras de internacionalismo con el pueblo palestino y su martirio a manos del ente israelí que, utilizando el hambre como arma de guerra, ha enviado un pelotón ciclista a una operación de blanqueamiento mediático.

Y eso es lo que está tratando de criminalizar el tal Juanma Castaño, la capacidad del pueblo vasco para organizarse, primero, y para manifestarse, después.

Dicho lo anterior, los dejamos con la misiva:



Señor Castaño, lo suyo no es una opinión aislada. Es la traducción radiofónica del mismo veneno que alimenta la ultraderecha: mezclar sin pruebas, sembrar sospechas y criminalizar a quienes protestan contra un genocidio equiparándolos con terroristas.

Lo escuchamos en El Partidazo: “Algunos de esos que llevaban banderas de Palestina seguro que hasta no hace mucho celebraban el asesinato de guardias civiles, de concejales, de policías o de militares”. Y lo dijo sin pestañear, como si la irresponsabilidad de acusar colectivamente a manifestantes de ser cómplices de ETA fuera un detalle menor. Pero no lo es. Es una calumnia masiva y un insulto a la inteligencia.

Usted, que hace años aplaudía la exclusión de Rusia del deporte internacional “porque la paz es lo primero”, ahora se permite insinuar que pedir la salida del equipo Israel de La Vuelta es “extorsión”. ¿En qué quedamos? ¿La paz era lo primero o solo cuando convenía? ¿La seguridad de los ciclistas le preocupa más que la seguridad de miles de niños y niñas masacrados en Gaza?

Porque no se equivoque: la protesta en Bilbao no iba contra la bicicleta, sino contra la normalización de un Estado que bombardea hospitales, arrasa escuelas y viola el derecho internacional a diario. Que un equipo con el nombre de Israel compita como si nada ocurre es parte de la maquinaria propagandística de un gobierno genocida. Y que usted llame a quienes denuncian eso “extorsionadores” es ponerse de su lado.

Dice usted que “ya hemos dicho que hay que respetar las pancartas, los gritos, las protestas”. Y en la misma frase lanza la sombra del terrorismo sobre quienes portaban banderas palestinas. Eso no es respeto, es la estrategia del miedo. La misma que usaron durante décadas para desacreditar huelgas, encierros, piquetes y movilizaciones: asociar toda protesta con violencia.

El problema, señor Castaño, es que usted no es un opinador cualquiera en una barra de bar. Usted habla en una emisora nacional, con decenas de miles de oyentes, y su palabra amplifica prejuicios, fabrica titulares y legitima a quienes criminalizan la solidaridad con Palestina. Su discurso es munición para los que ya persiguen a activistas, para los que sueñan con ilegalizar la protesta, para los que confunden la crítica política con delito.

Lo suyo no es periodismo deportivo. Es propaganda blanqueada con la excusa del ciclismo. Y con ello no solo desinforma: degrada la profesión y se alinea con el poder que más daño hace hoy al derecho internacional.

Sepa algo, señor Castaño: los manifestantes de Bilbao no son terroristas, son la conciencia viva de un país donde demasiados periodistas ya han elegido mirar hacia otro lado. Lo suyo no fue una metedura de pata. Fue una toma de partido. Y no precisamente del lado de la verdad ni de la justicia.

 

 

 

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jueves, 4 de septiembre de 2025

El Apologista Aburto

Cuando estás completamente disociado con respecto a la realidad tangible que te rodea, llevas a cabo declaraciones tan poco afortunadas como las de Juan Mari Aburto, el mismo que se puso tan puritano en 2017 en contra de la decoración de la txosna de Hontzak.

Porque de no estar disociado, entonces se acaba de declara apologista del genocidio que se perpetra en contra del pueblo palestino al posicionarse en contra de quienes, en Bilbao, dijeron no al blanqueamiento deportivo del entre sionista.

Lean lo que nos informa Naiz:


Aburto arremete contra los manifestantes «incívicos» y «quienes se felicitan por lo ocurrido»

Juan Mari Aburto arremete contra los manifestantes «intolerables» que dejaron sin final a la etapa de La Vuelta de Bilbo. «Perjudicaron la imagen de esta villa y llevaron su protesta lícita a comportamientos ilícitos y reprobables», manifiesta el alcalde, quien critica a la oposición por su postura.

Agustin Goikoetxea

El alcalde de Bilbo ha esperado a este jueves para valorar lo sucedido la víspera en el final de la etapa de La Vuelta, donde en una decisión inédita la dirección de la carrera ciclista acordó que no terminara en Gran Vía ante la masiva protesta contra la presencia del equipo Israel-Premier Tech. Ha sido una respuesta medida, en la que Juan Mari Aburto se ha solidarizado con Palestina y ha criticado la violencia de Israel en Gaza para después considerar que «un grupo de incívicos e intolerantes» perjudicó la imagen de la villa a escala internacional, aunque ha reconocido que la protesta era «lícita».

Las declaraciones del primer edil han ido en sintonía con las del lehendakari Imanol Pradales, quien en una entrevista en RNE ha calificado de «incívicas y poco pacíficas» las protestas contra el genocidio que tuvieron lugar el miércoles en la capital vizcaina.

En su valoración, que ha concitado el interés de numerosos medios, Aburto ha tratado de nadar y guardar la ropa. «Estamos contra el genocidio que está sufriendo el pueblo palestino, sobre todo, en Gaza», ha comenzado, asegurando que se solidarizan con Palestina, al tiempo que critican la violencia por parte de Israel y condenan «los asesinatos de Hamas contra el pueblo israelí», con referencia también a Ucrania.

«Bilbao es un municipio sin mordazas, sin medias tintas y como siempre hemos condenado todo tipo de violencia, empezando por aquellas que nos han tocado sufrir aquí mismo, sin ir más lejos», ha añadido el primer edil, que ha aclarado que era una valoración del Gobierno municipal PNV-PSE.

«Ayer tuvimos la oportunidad de dar al menos en Europa una imagen de un pueblo solidario y humano, pacifista, contrario a todas las violencias, reivindicativo, pero respetuoso y de ciudad acogedora y organizadora de grandes eventos por el bien y beneficio de esta villa», ha señalado.

«Un grupito»

A partir de ahí, ha arremetido contra «un grupito que no nos representa en ningún sentido». «Reclamar, protestar, reivindicar, por supuesto que sí. En eso nos podemos encontrar y nos vamos a encontrar, pero usar la violencia poniendo en riesgo la seguridad, la salud y hasta la vida de los ciclistas, no, no, no», ha insistido.

Aburto ha dicho que muchos aficionados al ciclismo le trasladaron «su pesar y su enfado por esos incidentes que dejaron a Bilbao sin fin de etapa». «Incluso personas que estaban en la protesta me trasladaron que se marcharon al ver el cariz violento que estaban tomando», ha asegurado.

A partir de ahí, ha mandado distintos mensajes. El primero al trabajo de los equipos de las diferentes áreas municipales que han trabajado 7 meses para hacer posible el operativo de La Vuelta. «Tendremos más eventos y más oportunidades de demostrar al mundo que somos una ciudad con una excelente capacidad organizativa», ha prometido.

Además, ha compartido la decisión adoptada por la dirección de la carrera. «Fue la mejor por el bien de la seguridad de los corredores», ha apuntado.

Luego se ha dirigido a los miles de aficionados al ciclismo que disfrutaron de la etapa, «que sufrieron la frustración de no poder ver el desarrollo final». «Hemos sido siempre un ejemplo de afición a nivel mundial, la marea naranja», ha dicho, añadiendo que espera que lo que sucedió no empañe su apoyo al deporte de la bicicleta.

No ha faltado el respaldo a Ertzaintza y Policía Municipal «por tratar bien a quienes se comportan bien y por cuidarnos al resto de quienes se comportan mal».

A la oposición en el Consistorio les ha dicho que espera y desea que esta misma mañana «se abran a condenar y reprobar la actitud incívica e irresponsable de las personas que rompieron vallas, lanzaron octavillas y pusieron en peligro la seguridad con banderas con palos largos». «Perjudicaron la imagen de esta villa y llevaron su protesta lícita a comportamientos ilícitos y reprobables», ha enfatizado.

El alcalde se ha dirigido en especial «a aquellos que siempre callan en estas situaciones, que culpan a las policías o a este gobierno municipal, los que nos han acostumbrado a ver cómo tiran la piedra y esconden la mano y encima se felicitan por lo ocurrido».

¿Referentes de qué?

Aburto les ha advertido que si no lo hacen, «señalaremos a esos representantes municipales que se ponen al lado de quienes insultan al alcalde», impiden un evento en nuestra ciudad e incluso se mofan de nosotros diciendo que lo de ayer demuestra que somos un referente». «¿Referente de qué? Vergüenza ajena me dan esas palabras y esas exaltaciones en redes sociales por lo conseguido ayer, recuerdan a otros tiempos no tan lejanos», ha afirmado.

El alcalde también ha tenido de nuevo palabras para las personas que se manifestaron «pacífica y cívicamente en contra del genocidio de Israel en tierras palestinas», a quienes han expresado su «reconocimiento más sincero».

Por contra, ha cuestionado a los «incívicos e imprudentes causantes de la decisión final de la etapa» si «de verdad el objetivo era solidarizarse con Palestina y denunciar la participación del equipo que lleva el nombre de Israel».

Tras expresar sus dudas de que fuera así, ha opinado que «no consiguieron ese objetivo, ya que hoy son reconocidos mundialmente por ser un grupo de incívicos e intolerantes, que serán recordados como los grandes héroes de cargarse la buena imagen de Bilbao, de Euskadi y de la afición al ciclismo en un evento de esta ciudad, y además por privar al resto de la ciudadanía de un evento deportivo».

«Ayer vimos cómo algunas personas que supuestamente clamaban en contra de la muerte de tantas vidas humanas palestinas parecía no importarles poner en riesgo la seguridad, la salud y hasta la vida de unos ciclistas cuya única defensa es un casco de carrera. Y esperan que la sociedad bilbaina permanezca callada ante esas actitudes violentas e irrespetuosas. Pues este alcalde, este equipo de gobierno, no. Acepto las protestas cívicas, pero no las conductas incívicas, violentas y peligrosas. No en nombre de Bilbao», ha concluido.

Para Etxanobe, «lamentable»

Por su parte, la diputada general de Bizkaia, Elixabete Etxanobe, ha calificado de «lamentable» lo sucedido en el fin de La Vuelta en Bilbo. Ha asegurado que se solidarizan con lo que está pasando en Gaza y condenan «enérgicamente la barbarie que está perpetrando el gobierno de Israel», «aun así» estima que estas reivindicaciones «tienen su espacio y no deben, en este caso, perjudicar a otro tipo de eventos que nada tiene que ver con la misma».

Etxanobe ha incidido en que lo acontecido «daña la imagen del territorio y Euskadi» y «echa por tierra» el trabajo de las instituciones en la promoción de Bizkaia para atraer eventos culturales y deportivos de nivel.




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viernes, 8 de agosto de 2025

Egaña | El Deep State Español

No entender como funcionaba realmente el estado español fue lo que llevó a que algunas personas, como por ejemplo, el Subcomandante Marcos del EZLN, realizaran declaraciones muy poco afortunadas.

En el afán de que se entienda mejor, les compartimos este texto de nuestro amigo Iñaki Egaña que él ha publicado en su muro de Facebook:


El Deep State español

Iñaki Egaña

Estamos acostumbrados, más en los últimos años, a definir el Estado profundo (Deep State en la nomenclatura anglosajona) como el poder oculto que domina el planeta. Cubículos que se desperdigan por los países más desarrollados y que marcan la tendencia en el devenir económico, militar y político. En los últimos meses, el debate sobre su actividad se ha disparado en EEUU tras el advenimiento de la segunda legislatura de Trump, llegando a excusar al presidente de sus verdaderas intenciones, y disculpándolo del no cumplimiento de sus propósitos: el fin de la guerra en Ucrania, la difusión de los documentos del Caso Epstein, su acercamiento a la Federación rusa para distanciarla de China… Supuestamente, Trump ha sido engullido por el Deep State que finalmente marca objetivos. La deriva ha activado seguidamente otra estrambótica, en los lindes con las teorías conspiranoicas que desde la pandemia de la Covid se han disparado exponencialmente. Los terraplanistas se han alineado con los defensores de la tesis que los aviones fumigadores fueron los causantes de la pandemia, todas las vacunas contienen un chip de espionaje, el gran remplazo o el pornomarxixmo. La verdad es que Trump les ha dado alas con su verborrea, pero estos falsarios no tienen que ver en absoluto con el pensamiento crítico. Sus narrativa acusa a unas determinadas sociedades secretas, algunas de ellas incluso procedentes de exoplanetas, de ser los causantes del desorden mundial. Los QAnon de la política, expandidos como escarabajos por los cinco continentes.

El Deep State es, por el contrario, una estructura bien real. No únicamente en EEUU, sino también, entre otros, en el Estado español. Y si en Occidente sus objetivos tienen que ver habitualmente con mantener la supremacía militar y sobre todo económica, en el Estado español se añade una tercera característica, la emotiva. Podría parecer una anomalía que ya avanzado el siglo XXI -con la robótica, la IA y la manipulación del ADN en puertas-, lo sentimental tenga valor político. Pero así es. Lo dijo hace una centuria el fundador de Falange: “España es una unidad de destino en los universal”. Y bajo este argumento, con el que fue creado el escenario para identificar a los enemigos modernos, las élites oscuras, las del Estado profundo, marcaron los adversarios, a los que añadieron un plus de hostilidad. Que somos nosotros, registrados ya al nacer como “rojos” y “separatistas”.

El Estado profundo español ya fue definido durante los últimos años del franquismo con una expresión que a los de nuestra generación nos resulta habitual, aunque a las siguientes les pueda parecer anacrónico: “poderes fácticos”. Entonces se identificaban como los militares, la banca, la iglesia y las grandes corporaciones económicas. Los aduladores de la Transición apuntaban que, con la llegada de la democracia borbónica, esos poderes fácticos desaparecieron. No lo creo. Sucede que los hemos identificado con otros apelativos: Policía Patriótica, UCO, CNI (bajo batuta militar los tres), el Ibex 35, medios de comunicación (rescatados por la Banca todos ellos), la Judicatura… En una expresión acertada, Fonsi Loaiza identificaba a estos hombres (el género es unanimidad) como los habituales del palco del equipo de fútbol español por excelencia: “El Palco del Real Madrid funciona igual que el de las cacerías de Franco, la máxima expresión del poder simbólico”.

Charles Pasqua, aquel empresario metido a ministro del Interior francés de nefasto recuerdo para la comunidad de Ipar Euskal Herria, que inauguró la “entrega en caliente” de Policía a Policía de centenares de refugiados que luego eran torturados en Madrid, definió su actividad justificándola con la Razón de Estado. La IA describe esta razón de Estado como una “preocupación superior” (a saber a qué se refiere con “superior”), que “puede necesitar derogar ciertas reglas jurídicas y morales, especialmente en circunstancias excepcionales”. Esta vez la IA lo ha pillado a la perfección. Cristóbal Montoro podría justificar su defensa precisamente con este argumento. Ya lo hicieron diversos gobiernos hispanos en las últimas décadas al sur de la muga, aludiendo a la excepcionalidad. También se justificaron, con éxito, los estafadores que defraudaron a la Hacienda que dirigió Cristóbal Montoro. Llevaron sus fortunas a paraísos fiscales para evitar el pago del llamado “impuesto revolucionario” que exigía ETA. La inviolabilidad del Borbón, sellada por la Constitución española que integraba los pilares de la España decimonónica, fue revocada cuando su abdicación. Entonces, apareció de una chistera una ley orgánica ad hoc, que contó con el apoyo del PP y del PSOE, y que concedía aforamiento al monarca saliente. Exiliado desde 2020 en Abu Dabi, ese aforamiento es suficiente para que ningún togado se atreva a meterle mano cuando retorna a la Península Ibérica para participar en algún sarao explícitamente preparado por sus acólitos.

Ese Estado profundo que trata de preservar los valores económicos ha saltado a la palestra con la Hacienda Patriótica creada o mantenida por el citado ex ministro Cristóbal Montoro, tal como sucedió con el caso de José Manuel Villarejo y la trama de la Policía Patriótica. La Iglesia vaticana que recibió la ayuda de 35.000 inmatriculaciones (1.500 en Hego Euskal Herria) o la validez de la jurídica Doctrina Botín, excepto para juzgar a los imputados de Euskaldunon Egunkaria son también ejemplos recientes. En el Procés catalá, la actividad del Estado profundo se mostró también con claridad, desde la actuación primera del monarca sustituto, con un discurso levantisco hasta el apaleamiento de votantes y quema de urnas por agentes de la autoridad.

La práctica nos demuestra que, en los temas de comer, quien ordenan líneas políticas son aquellos que Dionisio Ridruejo definió como “la verdadera comunidad nacional”. Me atrevo a citarlos: togas, tricornios, alcantarillas, gabardinas y parqués bursátiles.

 

 

 

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sábado, 21 de junio de 2025

Egaña | Enfocando a los Criminales

Iñaki Egaña nos aclara el panorama con respecto a la banda criminal conocida como Organización del Tratado del Atlántico Norte, por sus siglas, OTAN.

Aquí el texto que nos ha compartido en Facebook:


Enfocando a los criminales

Iñaki Egaña

El 13 de marzo de 1986, la Bolsa de Bilbao registró su mayor subida histórica en una sola jornada. Un aumento de 12,71 puntos. Para un observador en el tiempo, la euforia de la crecida exagerada correspondería al afianzamiento del poder político, económico y militar de nuestro país, tras un acontecimiento democrático. La víspera, Hego Euskal Herria había llamado a las urnas a sus vecinos, tal y como en el Estado español, para preguntar si deseábamos entrar en la OTAN: 434.553 hombres y mujeres de Nafarroa Garaia, Araba, Gipuzkoa y Bizkaia habían dicho “Sí, quiero”. Como si se tratara de un contrato matrimonial. Si el mismo observador se quedara en esa primera línea, su interpretación sería errónea. Porque en las siguientes estrías encontraría que 828.721 vascos habíamos dicho “No quiero” y 706.311 se habían abstenido. Es decir, que únicamente uno de cada cinco integrantes del censo vasco peninsular se sumaba a los antojos bélicos de quienes detentaban las riendas en lo político, económico y militar.

El equilibrio entre potencias fue el argumento de los favorables a la integración. La OTAN había surgido en 1949 y para hacer frente a su propósito expansivo, el bloque soviético instituyó el Pacto de Varsovia en 1955. Con la caída del Muro de Berlín y el desmoronamiento de la URSS, el Pacto de Varsovia firmó su defunción y la OTAN, en contra de la lógica de bloques, continuó su despliegue territorial hasta nuestro días. La OTAN ya operaba en Euskal Herria, a pesar del trámite del referéndum de 1986, particularmente con la base de Gorramendi (Elizondo) desde 1959, el campo de tiro de entrenamiento de las Bardenas -en especial para los bombarderos que descargarían napalm y el agente naranja en Vietnam- y la Stay-Behind (conocida como Red Gladio) que, al margen de sus objetivos globales, participó en operaciones encubiertas de guerra sucia y espionaje contra la disidencia vasca. El año del “No quiero” a la OTAN fue el mismo de la incorporación del Estado español a la Unión Europea. En esa ocasión no hubo referéndum.

Aquel músculo antimilitarista vasco fue la clave del “No quiero”. Abarrotaron con su actividad, las calles, las urnas, e implosionaron el movimiento popular. Fue asimismo el germen de la insumisión y deserción al servicio militar en el Ejército, que llevó a prisión a cerca de mil jóvenes vascos, esta vez también de Ipar Euskal Herria, cuyos ciudadanos no habían tenido la oportunidad de expresar su opinión sobre la OTAN. El Estado francés, aunque con matices, había sido uno de sus fundadores.

En el mundo anglosajón se emplea la expresión “soft and hard power”, que correspondería al poder “blando” y al “duro”, que por cierto no tienen por qué ser antagónicos. Los gobiernos salidos de las urnas serían los que componen el “poder blando”. En la teoría, son capaces de conformar consensos y habilitan la diplomacia. El “poder duro”, en cambio, funciona a otra escala. Imposición, coerción y autoridad. Sin reglas, o mejor con las suyas, que modelan las relaciones internacionales. En muchas ocasiones, aquellos que ostentan el poder blando son simples correveidiles de los halcones (Walt Street, La City, el departamento de defensa de EEUU…), tanto en lo económico como en lo militar. Trump, Mertz, Macron, Netanyahu, Starmer… son señores de la guerra elegidos en las urnas. Voceros del poder duro, trasladado al público.

Mark Rutte, secretario general de la OTAN, ha declarado recientemente: "Es hora de adoptar una mentalidad de guerra". En 2025, la Alianza, como en décadas, está marcando la agenda mundial. Finalizó el pasado año su actividad con entrenamientos militares a gran escala, con la novedad de que los ejercicios Steadfast Noon, de prácticas nucleares, los realizaron cerca de la frontera rusa. En 2022 boicotearon el acuerdo de paz en Estambul acordado por Moscú y Kiev para concluir con el conflicto de Ucrania, después del Euromaidán de 2014. Este año, Israel ha bombardeado Siria, Líbano, Irán y Yemen, junto al genocidio de Palestina. EEUU bombardeó masivamente Siria hace unos meses, antes del cambio de régimen, y luego Yemen. El ataque sionista contra Irán desde hace unos días y los ataques contra bases nucleares estratégicas de Rusia este mismo mes de junio, se han producido en medio de negociaciones simultáneas. No hay lugar a la diplomacia. La OTAN quiere mantener su posición de privilegio mundial, participando en todas estas acometidas, con inteligencia propia, sus satélites y sus ejércitos. Apuestan por un modelo planetario a su medida.

Si la OTAN concibió su identidad como un espacio territorial anticomunista, la caída del bloque soviético difuminó su naturaleza. Hoy, es obvio que los enemigos que marca, no están tan relacionados con la ideología sino con la hegemonía territorial y económica. Valores que están presentes en la historia de la humanidad desde tiempos pasados, sin que la evolución haya mejorado la tendencia de las elites. La construcción del enemigo, las acciones preventivas -términos modernos- son similares a las expansionistas del colonialismo o las campañas de ocupación de territorios. Saqueo de recursos y supremacía racial.

Por ello, aquel músculo popular que mostramos en la década de 1980, en particular alrededor del referéndum, no debería ser únicamente un poso histórico, sino también una experiencia que señale objetivos. Es evidente que en estos cuarenta años han sucedido infinidad de cambios, incluso estructurales. Que otras luchas entonces secundarias se han transformado en prioritarias. Igualdad de género, cambio climático, migración masiva, defensa de las minorías… Exigir la paz hoy, como entonces es, sorprendentemente, un acto revolucionario. Coreábamos, junto a Anje Duhalde, aquello de “Bakezalek gara. Bakea nahi dugu”. Su eco nos persigue. Y hoy, entrando en el segundo cuarto del siglo XXI, nuestros antagonistas continúan siendo los halcones de la OTAN y sus compinches bursátiles. El “No quiero” sigue de actualidad.

 

 

 

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miércoles, 11 de junio de 2025

Hablando de Pelota Vasca

Habrá que revisar la hemeroteca de Marca para ver si en su momento el siempre atingente Tomás Campos denuncio las peligrosas puertas que se abrían en el baloncesto 3x3 o en el softbol.

¿A qué nos referimos?

Lean esto que se ha suscitado a partir de la insistencia por parte de los de UPN por mostrarse más papistas que el papa, no solo en el lacerante tema de la tortura, sino también en el de la oficialidad del equipo de pelota vasca de la CAV.

Aquí lo que nos comunica Naiz:


UPN insiste contra la vasca y la ministra le recuerda un España-Madrid y un Ucrania-Nafarroa

UPN ha vuelto a tomar el liderazgo político contra la oficialidad de la selección vasca de pelota llevando el tema al Senado, donde la ministra Pilar Alegría le ha dado réplica citando algunos antecedentes que no levantaron tanto escándalo mediático en Madrid.

La ministra español de Educación, Formación Profesional y Deportes, Pilar Alegría, ha dicho este martes sobre el primer partido internacional de cesta punta que disputaron hace una semana las selecciones española y vasca que fue «una decisión exclusivamente federativa».

Alegría ha respondido así en el pleno del Senado a una pregunta de la senadora de UPN, María Caballero, sobre cómo valora el Gobierno que en la Liga de Naciones de cesta punta de Gernika ambas selecciones compitieran «de igual a igual».

La pregunta se refería al primer duelo oficial entre ambas selecciones desde la admisión de la Federación Vasca como miembro de la Internacional, celebrado el pasado 4 de junio en el Jai Alai de Gernika en categoría femenina y al que siguió otro en masculina al día siguiente.

UPN ha aludido a que esta decisión fue recurrida por la Federación Española (FEPelota) ante el Tribunal Arbitral del Deporte (TAS) y se encuentra aún pendiente de resolver por parte del organismo con sede en Lausana. La formación derechista navarra ha tomado gran protagonismo en el litigio desde la asamblea del 28 de diciembre en Iruñea que aprobó la oficialidad. Ha llegado incluso a marcar el paso a la posición de la Federación Española.

Caballero ha señalado en el Senado que este enfrentamiento entre ambas selecciones se ha producido gracias a que el PSOE, «necesitado de votos», introdujo esa posibilidad en la Ley del Deporte.

La senadora navarra ha considerado «un desatino y una cesión sin precedentes al independentismo» esa modificación legal, que a su juicio ha causado una «herida profunda en el deporte español» que espera que se pueda solucionar cuando cambie el Gobierno español.

Alegría: «Hablamos de pelota vasca»

En su respuesta, Alegría ha recordado que la Liga de Naciones fue un acto que organizó la Federación Internacional de Pelota Vasca en colaboración con la Federación de Euskadi y en la que también participó la Federación Española.

«Pongamos las cosas en su sitio, estamos hablando de pelota vasca, de pelota vasca», ha repetido Alegría, que ha puesto ejemplos de otros torneos en los que se dieron circunstancias similares y «no pasó absolutamente nada».

En concreto ha citado que hace unas semanas en Marsella se disputó un torneo internacional de baloncesto 3x3 en los que jugaron España y Madrid y hace unos meses, en Viladecans, otro internacional de sóftbol, con Ucrania y equipos de ámbito autonómico, entre ellos precisamente el de Nafarroa.

«Nosotros vamos a seguir con el diálogo y con el respeto a la ley, la confrontación y el lío se lo dejamos a ustedes», ha afirmado la ministra.




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sábado, 31 de mayo de 2025

Egaña | Europa, Per Se

Inspirado en la fundación del asentamiento romano en la ciudad que hoy en día se conoce como Pamplona pero que nosotros denominamos Iruñea - la capital de todos los vascos - nuestro amigo Iñaki Egaña ha redactado el siguiente texto, mismo que ha puesto a disposición en su página de Facebook:


Europa, per se

Iñaki Egaña

Parece que ahora 2.100 años, el cónsul romano Cneo Pompeyo Magno fundó la ciudad de Pompelo sobre la vieja Iruñea, asentamiento vascón. Desde entonces, la configuración del territorio que hoy conocemos como Euskal Herria, pasó numerosas vicisitudes administrativas. Fue colonizado, resistió oleadas de invasiones, generó resistencias y, con los siglos, se convirtió en un crisol de culturas y en una singularidad europea, dando lugar a mitos y narrativas -algunos ciertos, otros fabulados-, que captaron la atención de viajeros y escritores que la convirtieron en la Shangri-La de Occidente. Superada la época romántica, la actualidad y la perspectiva nos permite acuñar los valores que han mantenido más o menos cohesionada a una comunidad que sigue siendo singular en Europa, a pesar de esos códigos culturales y sociales que nos uniformizan y nos convierten en replicantes de modelos prefabricados a lo largo del planeta. Ubicados en el sur de Europa, cada vez somos más europeos, a pesar de la paradoja de esta afirmación.

Durante las últimas décadas nos consideramos, a veces con cierta soberbia, el ombligo del mundo. En 2015, Serge Portelli, magistrado de la Corte de Apelación de Versalles, leyó en público un manifiesto por la paz en Euskal Herria, señalando que se trataba de “el último conflicto armado en Europa”. En esa época, Kiev lanzó una ofensiva contra los territorios de Dombás, tras el golpe de Estado de Ucrania de la élite neoliberal europea, el conocido como Euromaidán, anunciando una nueva brecha. El lema del territorio vasco como el último reducto bélico de baja intensidad, pasó a las anécdotas de la historia. Somos parte de Europa, indudablemente, pero apenas el 0,20% de su territorio, el 0,43% humano. También el 0,49% territorial de la Unión Europea, el 0,71% de su población. Euskal Herria tiene la superficie de Eslovenia, el doble que Líbano o el triple que la Palestina arrasada. Y los mismos habitantes que Puerto Rico, Moldavia o Namibia, tres veces los de Luxemburgo. Añadir que la Unión Europea es el 5.6% de la población mundial, que su edad media es de 44.7 años y que su índice de natalidad es de 1,24 mientras el planetario llega a los 2,27. Una sociedad envejecida, camino de convertirse en un reducto nostálgico de aquello que fue, gracias, sobre todo, a la colonización.

Hoy, en ese reordenamiento mundial, Europa, y con ella quienes la disputamos un espacio de dignidad, se ha convertido en un territorio secundario, en gran parte debido a su papel subordinado a la que fue su colonia estrella, los Estado Unidos. Durante años, fue modelo susceptible de exportación: menores desigualdades que en otros lugares del planeta, calidad de vida, sanidad, educación, alta esperanza de vida, diversidad para el ocio… el eufemístico estado del bienestar. Evitábamos sumergirnos de dónde venían los parabienes. Un pequeño espacio planetario que se había convertido en la pirámide de una organización social aparentemente equilibrada y avanzada.
Las raíces, sin embargo, ensombrecían los logros. Europa se había convertido durante siglos en la primera potencia mundial. Construida sobre los rescoldos de las guerras, fue un producto genuino de ellas. Centenares de conflictos armados internos construyeron la “diversidad” europea. Jamás hubo en el planeta un espacio tan bélico. Guerras dinásticas, de conquista, religiosas, supremacistas. El estado natural de Europa ha sido la guerra, y su extensión al planeta. Que nadie se extrañe de las decisiones de la Unión Europea en elevar su producción armamentística y volcar sus misiles hacia supuestos enemigos. No sabe hacer otra cosa.

Esa permanencia levantisca le dio la superioridad planetaria que acudió de su armamento, del inicio de la industrialización, del control de las vías marítimas, apoyada por una religión monoteísta que se convirtió en azote del diferente, elevando a la máxima categoría el racismo. De esos mimbres surgió la colonización europea del planeta, decenas de genocidios en nombre de un color, de un dios construido a medida, de unas elites extractivas ávidas de multiplicar sus beneficios. Las mayores matanzas mundiales de la historia fueron provocadas, precisamente, por Europa. Y no únicamente por Hitler, más recientemente. Hoy, con un territorio ya esquilmado en siglos anteriores, Europa sigue debiendo su posición al expolio del resto del planeta. Sin embargo, en una crisis de crecimiento, de sobreacumulación, de agotamiento de los recursos, en los límites superiores del neoliberalismo por encontrar nuevos nichos, su alter ego (EEUU) le ha relegado a un papel subsidiario. Es la competencia y la sumisión.

Y esta carrera en la privatización del Estado, las instituciones han dejado de funcionar. Lo hemos percibido con las tendencias de Macron, Merz. Von der Leyen y otros, por cierto, cada uno con su propia agenda. Europa no se ha parado a pensar y recapacitar su posición en el nuevo orden mundial, sino que, por el contrario, ha vuelto a las andadas, a construir un enemigo a su medida, (Rusia, como lo concibieron Napoleón o Hitler) para regocijo de sus elites. La guerra, el armamento, describen que ese ADN está vivo. Lo acaba de demostrar en el apoyo al genocida Netanyahu, como lo hizo entre las negociaciones de Turquía de marzo de 2022 entre Ucrania y la Federación de Rusia, cuando pactado un acuerdo de paz, EEUU y la Unión Europea lo vetaron apostando por la continuidad de la guerra.
El racismo, el colonialismo y el supremacismo nunca abandonaron a Europa. Su pasividad frente a Tel Aviv, incluso tras el tiroteo israelí a la delegación diplomática (incluida Francia y España), nos muestra que comparte esas claves de limpieza étnica. La que propone Von der Layen para expulsar a migrantes a otros países. Renegamos de esta Europa que trata a al pueblo como a un negocio, con el consiguiente excedente humano. Pero para bien y para mal, somos europeos. Nos toca con las fuerzas de esa comunidad que nos hace fuertes, revertir Europa y repensar el planeta en clave de humanidad.

 

 

 

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sábado, 17 de mayo de 2025

Egaña | Protocolo de Estambul

Las personas que están viendo la serie de Andor en Disney+ se están quedando sorprendidas al ver con que facilidad un régimen autoritario puede desplegar una campaña de manipulación mediática, haciendo parecer a sus víctimas como victimarios, tal como se muestra en la escena de la masacre, que bien podría haber estado inspirada en la masacre de Gasteiz el 3 de marzo de 1976.

Pues bien, como fruto de la campaña mediática en contra del pueblo vasco, Madrid pudo desplegar todo tipo de prácticas represivas en contra del pueblo vasco, mismas que pueden y deben ser consideradas como componentes de una estrategia de terrorismo de estado tendiente a la supresión de todo tipo de derechos para las vascas y los vascos que caían en las redes de las diferentes instancias del régimen heredero directo del franquismo.

En fechas recientes ha sorprendido la absolución de la represaliada política vasca y víctima de tortura Iratze Sorzabal y justo hace unas horas les compartíamos la entrevista a Benito Morentin con respecto a este caso, misma en la que hace mención al Protocolo de Estambul.

Pues bien, para ahondar en ese tema en particular, el Protocolo de Estambul, desde Facebook traemos a ustedes este texto de nuestro amigo Iñaki Egaña:


Protocolo de Estambul

Iñaki Egaña

No se trata de las negociaciones que se anuncian entre la Federación Rusa y la Ucrania de Zelensky. Menos aún de la bajada de persiana de los kurdos del PKK, tras 40 años de resistencia armada, a la que por cierto Erdogan ya ha puesto peros. Sino de otra iniciativa, esta vez científica, con supuesta validez jurídica (lo escribo con lo del “supuesto” porque a pesar de su entrada en vigor desde el 4 de diciembre de 2000 tras refrendo de la Asamblea General de Naciones Unidas, algunos estados, entre ellos Francia y España, han mirado para otro lado). Aunque conocido como Protocolo de Estambul, su enunciado oficial dice que es el “Manual para la investigación y documentación eficaces de la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes”. La Unión Europea lo ratificó también, posteriormente.

Han pasado 25 años y aún policías, fiscales, jueces y sobre todo medios de comunicación siguen en babia, interesadamente. Reconocer la tortura sistemática no parece estar en la agenda de quienes llevan las riendas de los estados. Para ello y en el caso español, su ministerio de Justicia difundió el Decreto Real que en uno de sus párrafos afirmaba: “También la versión revisada del Protocolo de Estambul presentada en Ginebra el 29 de junio de 2022 muestra el papel fundamental que cumplen los expertos forenses en la investigación de la tortura y del maltrato. Sus recomendaciones constituyen un estándar internacional más que debe aplicarse en nuestro país tanto en los institutos de medicina legal y ciencias forenses como en todas las instituciones que puedan asistir a personas privadas de libertad”. Como habrán leído a mitad del texto, la frase es bien concisa, con el soporte además del ministerio de Justicia: “debe aplicarse en nuestro país (España)”.

Ante la dificultad de demostrar las torturas y la sofisticación progresiva de los torturadores y sus métodos, y tras tres años de trabajo en común, grupos en los que participaron médicos, psicólogos, juristas y expertos en derechos humanos que representaban a más de 40 organizaciones, incluyendo varias asociaciones como Amnistía Internacional, Human Rights Watch, Unión de los Médicos de Turquía o el Grupo de Médicos por los Derechos Humanos de EEUU publicaron un primer informe, en 1999. Ahí surgió el nombre: Protocolo de Estambul. En 2000, la Asamblea General de Naciones Unidas lo aprobaba.

Años más tarde, en 2005, una redada policial de las llamadas “preventivas” concluyó con varios jóvenes de Gernika en comisaría. Maite, una de las detenidas, presentó una denuncia por torturas que afectaba a cinco policías nacionales (cuatro hombres y una mujer, que fueron identificados). Desde entonces, el Juzgado de Instrucción número 30 de Madrid, desestimó por dos ocasiones la denuncia. Finalmente fue aceptada y el juicio contra los cinco agentes se celebró en diciembre de 2010. Y por primera vez, al menos en Euskal Herria, los abogados de la denunciante presentaron como soporte de la acusación, la realización del Protocolo de Estambul a Maite, cuyos resultados eran concluyentes: había sido torturada. No mentía. Los jueces, sin embargo, absolvieron a los agentes. Según sentencia, “Es posible que los hechos denunciados sean radicalmente falsos, para vengar su detención con falsas acusaciones". El tribunal añadía que "existen motivos para dudar de la credibilidad subjetiva de la denunciante" al tiempo que otorgaba valor a la declaración de dos agentes "con amplia experiencia en la lucha contra el terrorismo" que dijeron en el juicio que ETA "alecciona a sus militantes sobre la conveniencia de presentar denuncias por torturas sistemáticamente". El comodín de esa diligencia que jamás han exhibido.

Desde aquella primera vez, el Protocolo de Estambul ha sido ninguneado por jueces, fiscales y medios de comunicación. El caso de Iratxe Sorzabal fue paradigmático. En 2020, la Corte de Apelación de París dio validez al Protocolo de Estambul, apuntando incluso no contar con elementos que le permitieran descartar la existencia de torturas en España. Rechazó la euroorden contra Sorzabal que finalmente concluyó extraditada. Las presiones y naturaleza policial y judicial hispanas hicieron su efecto, como también en los dos juicios que la condenaron en la Audiencia Nacional, en los que el Protocolo de Estambul fue considerado papel mojado. Sin embargo, en un tercer juicio del mismo tribunal, la constatación de las torturas ha sido relevante. Una decisión, sin duda, histórica.

Y así ha sido notorio que durante estas dos últimas décadas, jueces y medios de comunicación han obviado incluso denigrado el Protocolo de Estambul. Con un único fin: tapar la tortura, lo que aporta un grado de complicidad en su ejecución sistemática. En 2014, un juez llegó a dictar en sentencia, contra jóvenes vascos, que la aplicación del Protocolo de Estambul “Nos lleva a la consideración de que tal medio probatorio carece de la suficiente entidad” y que su fin es el de “desvirtuar el principio de presunción de inocencia en la actuación de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado”.

Tras el reconocimiento de las torturas a Sorzabal por parte de la Sección Segunda de la Sala Penal de la Audiencia Nacional, hay otro peldaño de momento insalvable: la mayoría de medios de comunicación. Con motivo de los reconocimientos de decenas de torturados en la CAV y en la CFN, la noticia ha sido redactada maliciosamente con el añadido de “supuestos torturados”. ¿Cómo es posible que la validación oficial de dos instituciones del Estado como son el Gobierno autónomo vasco y el Gobierno navarro no tengan “entidad” en estos casos? El reconocimiento es oficial. Ya el IVAC certificó al menos 200 torturados a los que aplicó el Protocolo de Estambul. Su validez universal parece ser que vale para Ankara, Pretoria o Washington. Pero no así para las cabeceras de numerosos medios que, una vez más, se alían con criterios que algún juez, en su sano juicio, calificaría que coquetean con la delincuencia.

 

 

 

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sábado, 26 de abril de 2025

Aniversario 88 del Bombardeo de Gernika

Desde Naiz traemos a ustedes la crónica de la conmemoración del bombardo a Gernika aquel 26 de abril de 1937:


Gernika recuerda el «atroz» bombardeo de 1937 e insta a Italia a admitir su responsabilidad

Con motivo del 88 aniversario del bombardeo fascista que destruyó Gernika, el alcalde de la villa, José María Gorroño, ha instado al Estado italiano a reconocer su participación en aquella «atroz» masacre y «responsabilizarse» así de sus actos. La memoria, principal protagonista en la localidad.

En el marco de los actos para conmemorar el 88 aniversario del bombardeo de Gernika este sábado se ha celebrado la entrega de los Premios por la Paz y la Reconciliación que, en esta edición, han recaído en el secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, y el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF).

Desarrollada en el Frontón Jai Alai, la cita ha sido organizada por el Ayuntamiento en el transcurso de la conmemoración con motivo del 88 aniversario del bombardeo de la localidad, acaecido el 26 de abril de 1937.

El alcalde de la localidad, José María Gorroño, ha instado al Estado italiano a reconocer su participación en el «atroz bombardeo» de 1937 y «responsabilizarse» así de sus actos.

Asimismo, ha pedido «alzar la voz en memoria de quienes murieron» en 1937. «No al olvido, no a la repetición», ha reclamado.

La entrega de galardones ha contado con la asistencia, entre otros, del alto representante de la Alianza de Civilizaciones de Naciones Unidas (Unaoc), Miguel Ángel Moratinos, así como de la delegada del Gobierno en la CAV, Marisol Garmendia, y de las consejeras vascas Ibone Bengoetxea y María Jesús San José y parlamentarios de distintos partidos.

Ausencia de Zapatero y Guterres

Finalmente, el expresidente del Gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero, cuya presencia estaba anunciada por los organizadores, no ha podido asistir a la cita por enfermedad.

Tampoco ha podido recoger personalmente el galardón António Guterres al haber asistido al funeral del papa Francisco en el Vaticano. En nombre de quien también fuera primer ministro de Portugal ha recogido el premio Miguel Ángel Moratinos.

El alto representante de Unaoc ha leído varias citas de Guterres en las que ha reclamado la paz como «premio supremo para toda la humanidad».

Equipo Argentino de Antropología Forense

Por parte del Equipo Argentino de Antropología Forense, nacido en 1984 con el objetivo de esclarecer las desapariciones forzadas de la dictadura argentina (1976-1983), ha sido su directora, Mercedes Salado, la encargada de recibir el galardón.

En su intervención, ha recordado a las víctimas de la represión y «el cierre perverso de fronteras», y ha incidido en que el derecho a la verdad «nunca debió ser negado».

Por su parte, Gorroño ha instado a Italia a reconocer su participación en el «atroz bombardeo» y «responsabilizarse de sus actos».

Creados en 2025, los Premios Gernika han contado entre sus galardonados durante los últimos años al expresidente de Uruguay, José Mujica, o el premio Nobel por la Paz, Adolfo Pérez Esquivel.

Violín de Hiroshima

Como avance a los actos conmemorativos del bombardeo que se celebran este sábado, el Árbol de Gernika ha sido testigo esta mañana de un recital muy especial. La joven música japonesa Rino Yoshimoto ha interpretado dos canciones con el violín que sobrevivió a la bomba nuclear que hace 80 años impactó en la ciudad de Hiroshima.
 
La presidenta de las Juntas Generales de Bizkaia, Ana Otadui Biteri; el responsable de la ONG Kids' Guernica, Minoru Watanabe, e integrantes de la Mesa de la Cámara vizcaína, han escuchado los dos temas que la joven prodigio ha interpretado bajo la sombra del roble. Se trata de ‘El cant dels ocells y uno de los himnos antibelicistas más famosos de Japón como es el ‘What the dead man left behind’.

La joven violinista japonesa, con solo 21 años de edad, ha cautivado al público de todo el mundo desde su precoz debut en solitario en 2019 en el Carnegie Hall de Nueva York y en el Musikverein de Viena. Con un amplísimo y sorprendente repertorio ya ha actuado con orquestas en Japón, Austria, Bulgaria, Grecia, EEUU e Italia.
 
Sirenas

A las 15.45, se ha escuchado el toque de sirena con el que cada año se rememora el momento en que se produjo el bombardeo sobre la villa. En Pasileku, ha sido activada por representantes del pueblo palestino, mientras que en Astra, los protagonistas han sido los miembros de la Coordinadora Vasca para la Memoria de la Deportación.

En nombre de estos últimos, invitados por Lobak –proyecto cultural impulsado por los nietos de los supervivientes del bombardeo–, Anton Gandarias ha agradecido que hayan contado con ellos para un día como hoy.

«Gernika es uno de los ejemplos más notables de los abusos sufridos por el pueblo vasco, uno de los puntos de partida de un camino represivo», ha declarado el presidente de la asociación y sobrino del deportado Angel Lekuona.

Ofrenda y responso

Porteriormente, y bajo la lluvia, que ha hecho su aparición, se ha llevado a cabo, en el cementerio de Zallo, el responso y ofrenda floral a los fallecidos en aquel ataque al municipio. Numerosos representantes institucionales han acudido a los actos, junto a familiares de las víctimas y supervivientes, así como vecinos de la localidad vizcaina.

La representación institucional ha estado encabezada, además de por el alcalde de Gernika, por la vicelehendakari Ibone Bengoetxea, la consejera de Justicia y Derechos Humanos, María Jesús San José, la presidenta del Parlamento de Gasteiz, Bakartxo Tejeria, la presidenta de las Juntas Generales de Bizkaia, Ana Otadui, la diputada general de Bizkaia, Elixabete Etxanobe, la delegada del Gobierno español en la CAV, Marisol Garmendi, o el ya citado Miguel Ángel Moratinos.

También han acudido al homenaje representantes de los partidos políticos vascos.

En el cementerio no ha estado lehendakari Imanol Pradales, quien ha recordado este día en la red social Linkedin. Ha destacado que, 88 años después, sigue de actualidad «el choque entre el autoritarismo y la democracia», por lo que ha advertido de que todavía es necesario defender «firmemente» los principios de la «paz, la tolerancia y la dignidad humana».

Gaza y Ucrania

Durante el acto, se ha dado lectura a un texto en el que se ha recordado la «destrucción total» de Gernika por las bombas de la Legión Cóndor y de la Aviación Legionaria, y se ha aludido a «otras ciudades en Ucrania, Gaza» y en otras partes del mundo «donde hay miles de víctimas inocentes producidas por las guerras».

«Estas flores que ofrecemos hoy desde Gernika, no son solo para recordar y poner en el centro a nuestras víctimas, sino también para recordar a esos otros Gernika del siglo XXI, esos pueblos y ciudades y esas personas inocentes que fallecen cada día bajo el sinsentido de todas las bombas y el terror», han añadido.

Además, han advertido de que «el diablo de la guerra y de la sinrazón no descansa» porque «pasa el tiempo y de vez en cuando vuelve a asomarse al mundo, para asustar, matar y destruir». Han lamentado que «estos últimos días» se han vuelto a escuchar «mensajes preocupantes sobre el rearme, la militarización, con la excusa de la seguridad y metiendo miedo en el cuerpo».

«Debemos hacer frente a este discurso con la no violencia, la paz y mucho diálogo, no con más políticas armamentísticas y de guerra que fomenten el sufrimiento de las personas. No nos queda más que seguir realizando un trabajo incansable a favor de la paz», han concluido.

Tras hacer sonar las campanas de la Iglesia de San Juan, como lo hicieron hace 37 años, los asistentes han depositado ramos de flores en recuerdo a las personas fallecidas durante el bombardeo y después han cerrado la ofrenda con un aplauso a los supervivientes, precedida de un aurresku de honor.

Ya por la noche, la tradicional marcha con velas recorrió las calles de la localidad.




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jueves, 20 de marzo de 2025

Otegi en Radio Euskadi

Desde Naiz traemos a ustedes el recuento de los conceptos expresados por Arnaldo Otegi en una entrevista reciente en Radio Euskadi.

Aquí lo tienen:


Otegi: «¿Alguien cree que el futuro de Europa pasa por reducir gasto social y fabricar armas?»

Arnaldo Otegi ha dejado claro en Radio Euskadi que «EH Bildu no va a apoyar la aceleración del gasto militar, en absoluto» y ha dejado varias consideraciones relevantes sobre su visión de Europa. También se ha referido a la cuestión energética o a la migratoria. Y es optimista sobre el estatus.

Ramon Sola

El secretario general de EH Bildu, Arnaldo Otegi, ha sido entrevistado este jueves en Radio Euskadi, donde ha sido interpelado por cuestiones de plena actualidad como la reforma fiscal en ciernes, la cuestión migratoria, el debate energético o la escalada militar en Europa.

Ha instado a abordar esta última cuestión con máximo rigor: «Nosotros nos opusimos desde el inicio a la invasión rusa a Ucrania, pero también dijimos desde el inicio que escalar desde términos militares solo nos iba a conducir al abismo. En Europa nos queremos rearmar, ¿para qué? ¿Para reactivar la economía produciendo armas? ¿Para defender qué proyecto europeo? ¿Contra quién? Rearmarse en Europa siempre ha tenido un mal desenlace. No vamos a apoyar la aceleración del gasto militar, en absoluto».

En Euskal Herria también están proliferando los llamamientos a aprovechar la coyuntura para aumentar la producción militar, primero desde Zedarriak, luego desde Lakua y esta semana desde patronales como SEA: «Es un error en términos estratégicos. Se están tomando decisiones muy a la ligera y en términos tácticos», ha considerado, ligando esta apuesta con la evidencia de que «tenemos un problema con el coche eléctrico porque China nos ha adelantado por delante y por detrás». Así las cosas, se ha preguntado: «¿Hay alguien al volante? Antes había reglas de austericidio ¿y ahora no hay problema en gastar todo? ¿De verdad alguien cree que el futuro de Europa pasa por reducir gasto social y fabricar armas?».

Preguntado sobre si hay contradicción entre esta postura y la mantenida por la izquierda abertzale en la era de la confrontación armada, Otegi no ha eludido la cuestión, aunque ha considerado «forzado» ese planteamiento: «Siempre hemos sido antimilitaristas. Euskal Herria dijo que no a la OTAN. Nadie tiene derecho a utilizar al pueblo vasco en estrategias de la OTAN, y no porque lo diga EH Bildu, sino porque lo dijo este pueblo. Lo que me resulta chocante es que algunos ahora apuesten por la utilización masiva de la violencia», ha contraatacado.

Fiscalidad y trabajo

En la entrevista ha aparecido también la cuestión de la reforma fiscal en ciernes. Otegi reivindica que se lleve a cabo una modificación sustancial y no retoques, pero cree que se está tergiversando la finalidad objetiva. «La pregunta es: ¿Cómo sostenemos unos servicios públicos con necesidades que van a aumentar en términos exponenciales en los próximos años si la política fiscal no recauda lo suficiente? Esta revisión fiscal no responde a esa pregunta».

EH Bildu se ha reunido esta semana con Confebask. Al respecto, el líder de EH Bildu ha destacado la «lógica aplastante» de la demanda de «un SMI propio para nuestro país. Confebask se ha negado a sentarse con los sindicatos, cosa que nos parece absolutamente criticable. Ni es adecuado ni educado. ¿Absentismo? Estamos dispuestos a hablar de ese tema también, pero hay que recordar que aquí las bajas las dan los médicos. Este debate no hay que cogerlo por las ramas. Somos una izquierda que plantea derechos y también obligaciones, podemos hacer este debate en profundidad».

Al hilo de ello, ha aludido a los cambios profundos que se están produciendo sobre la relación de las personas con el trabajo. «Yo he conocido una situación industrial en Elgoibar en que la gente entraba a trabajar y tenía un horizonte laboral asegurado para toda la vida, una casa para vivir... y ahora los jóvenes no se encuentran con eso. Probablemente, ello está haciendo que la gente entienda que el trabajo ha dejado de ser lo que fue para anteriores generaciones».

Migraciones y energía

Sobre la cuestión migratoria, el secretario general de EH Bildu ha afirmado que Euskal Herria también debería tener la competencia que se va a transferir a Catalunya. Y ha denunciado el «marco alimentado por la derecha y la ultraderecha» sobre los menores. «Estamos hablando de niños y niñas, que en general han sufrido situaciones muy duras. Ayudar a la gente más necesitada nos hace mejores personas. Pero es que además resulta que Confebask dijo que hacen falta miles de personas para trabajar, ¿eso no es ‘efecto llamada’?».

Si se produjera esa transferencia, EH Bildu apoyaría «una política migratoria propia», bien diferente a la actual. Ha recordado que muchos de esos migrantes que vienen desde África hacia Europa pasan por este país: «Necesitamos competencias para la gente que se va a quedar y para la que tiene que pasar por nuestro territorio».

Otra cuestión abordada en Radio Euskadi ha sido la energética, al hilo de la renuncia de tres concejales de EH Bildu en Arratzua-Ubarrundia ante la constatación de que no podían parar un proyecto de Solaria. Esta es la visión de Arnaldo Otegi: «Somos favorables al despliegue de renovables en el conjunto de nuestro país, primero porque somos soberanistas: creemos que es bueno tener la máxima soberanía energética posible, tenemos una vulnerabilidad evidente ahí, y eso se puede hacer generando energía o comprando energía».

«En segundo lugar, ese despliegue se tiene que hacer de forma ordenada y hay gente que no ha hecho su trabajo: el Gobierno Vasco. No podemos dejar ese despliegue en manos de los ayuntamientos, hay 140 proyectos en los tres territorios y todo el mundo sabe que la mayoría no se va a hacer, pero eso está generando desazón. De esos 140, 90 son en Araba –ha añadido–, y esto no puede ser un debate desordenado, no puede ser el Far West en que un montón de empresas vienen a hacer su negocio. El trabajo lo tiene que hacer el Gobierno Vasco, esto no puede trasladarse a los pueblos, que además no tienen capacidad para determinar ni modificar los proyectos», ha remarcado.

Nuevo estatus e interlocución de EH Bildu

En otro orden de cosas, a Arnaldo Otegi se le ha cuestionado por unas recientes declaraciones de Eneko Andueza, líder del PSE, aceptando de algún modo que «Euskadi es una nación» aunque «no va a tener un Estado». Para Otegi, esas palabras «suponen un avance en el PSE. El camino a recorrer para alcanzar un estatus pasaba en nuestro caso por el reconocimiento de que somos una nación, a partir de ahí podemos empezar a avanzar».

Ve ahora «un problema añadido con el cambio en el PNV, pero no esperamos que haya dificultades en lo avanzado. Y también espero que podamos alcanzar un acuerdo en Nafarroa Garaia. Hay posibilidad de dar un salto», ha aseverado, incidiendo en que hace falta mantener la discreción.

La entrevista ha comenzado con una mención a la reciente reunión de EH Bildu, con el propio Otegi al frente, con el embajador de China. Ha ampliado el foco:  «En el último mes hemos visto que a la primera persona que ha recibido en su despacho el presidente de Uruguay es a Gorka Elejabarrieta, que también estuvo con Pepe [Mujica] y Lucía [Topolansky], Mertxe Aizpurua ha estado Pedro Sánchez, hemos estado con Jonathan Powell, que es un gran amigo nuestro... No hay otra fuerza que tenga el nivel de relaciones políticas que tiene EH Bildu».

 

 

 

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domingo, 16 de marzo de 2025

Palabra de Pablo González

Desde el portal de Naiz traemos a ustedes este texto de la pluma de Pablo González, el periodista vasco que fue secuestrado por Polonia al inicio de la intervención militar rusa en Ucrania acusándolo, sin prueba alguna, de espionaje.

Adelante con la lectura:


Persecución, derechos humanos y dobles estándares

Tras pasar casi dos años y medio en una cárcel de máxima seguridad y mientras mis derechos siguen siendo vulnerados en la Unión Europea, tomo la palabra.

Pablo González Yagüe | Periodista / Kazetaria

Ante todo, quiero agradecer el esfuerzo de tantas y tantas personas que se han volcado en la defensa de mis derechos básicos, aquellos que son inherentes a toda persona, empezando por la presunción de inocencia. A quienes habéis alzado la voz por mí, sin conocerme en su mayoría, sin entrar a valorar si soy culpable o inocente, pero sí reconociéndome como sujeto de derechos, a vosotras y vosotros, gentes de Sevilla, Madrid, Valencia, Valladolid, Galicia, La Rioja, Catalunya y, sobre todo, Euskadi: ESKERRIK ASKO, GRACIAS, GRÀCIES, GRAZAS.

Desde que recuperé la libertad, he sido objeto de un intento de linchamiento mediático. Se han difundido una enorme cantidad de mentiras e imprecisiones sobre mí, mi vida y el caso de espionaje abierto en mi contra en Polonia. No me cabe duda de que todo esto es una provocación destinada a asustarme, a blanquear a los servicios secretos de los países de la OTAN y a encubrir sus flagrantes violaciones de derechos humanos. Pero, sobre todo, buscaban provocarme.

Tal vez no todos sepan que, tras el intercambio, soy la única persona de todas las que fuimos liberadas cuyo caso no ha sido cerrado. El expresidente Biden firmó amnistías para los presos que salieron de sus cárceles, y varios países europeos encontraron fórmulas legales para liberar y exonerar a los suyos. Rusia hizo lo mismo. Solo en mi caso sigue existiendo un proceso zombi. Hacen todo lo posible para mantenerme lejos.

¿Por qué querrían hacer algo así? ¿Porque represento un peligro para la seguridad nacional de Polonia? Por supuesto que no. Simplemente, buscan mantenerme alejado como una voz crítica que conoce demasiado bien sus métodos. Alguien que también ha visto de primera mano cómo operan, en realidad, las democracias “pro-derechos humanos” en el espacio postsoviético: cómo provocan conflictos, suministran armas y, ante todo, acusan a los demás de cometer sus propios pecados.

Siempre me he manifestado en contra de su proyecto de uniformización de los pueblos, de su intento de estandarizarnos y despojarnos de nuestra identidad. Programas como USAID y otros similares han trabajado arduamente en ello. Lo he denunciado y, por eso, he sido señalado. Ahora que sale a la luz la realidad de esas organizaciones, muchos se sorprenden. Pero cuando yo lo advertía, me tachaban de conspiranoico.

Solo para recordar: Polonia me tuvo durante dos años y medio en el módulo de aislamiento. Sufrí registros diarios, tanto personales como en mi celda. Me sometieron a un trato denigrante, obligándome a desnudarme y hacer sentadillas. Solo podía salir una hora al día para pasear por un cubículo de 3,5 por 6,5 metros. Mi celda tenía una ventana que no se abría, lo que provocaba una ventilación deficiente y la formación de humedades y hongos en las paredes. Además, la ventana era opaca, impidiéndome ver el exterior. Os invito a pasar 23 horas diarias en esas condiciones, solo por experimentar. No es muy agradable.

El contacto con mis familiares, especialmente con mis hijos menores de edad, era por carta. Fiscalía me negó las llamadas telefónicas o por vídeo, ya que en sus palabras ¡yo podría transmitir a mis hijos información secreta en código y así influir en el caso! Por el mismo motivo todo mi correo era censurado. Muchas cartas no me llegaron nunca. Otras, las que sí lo hicieron, eran traducidas primero, leídas en fiscalía y servicios secretos y solo tras eso llegaban a mis manos. De esta manera lo normal es que una carta me llegara al cabo de 2-3 meses tras ser echada al buzón. Es decir que para comunicarme con mis hijos carta-respuesta necesitaba unos 4-6 meses.

Perdí 20 kilos en los primeros meses en prisión antes de empezar a recibir ayuda. El menú gratuito era absolutamente insuficiente. Dos terceras partes de las calorías que consumía en prisión las obtenía de la compra que podía hacer de una lista muy limitada de productos. Sin esa ayuda proporcionada por mi familia, amigos y gente a la que no le era indiferente, hubiera pasado hambre y mi salud se hubiera resentido aún más. La salud psicológica tampoco ayudaban a cuidarla. Pedí varias veces hablar con el psicólogo, pero esas charlas eran bastante deprimentes. Así, en una me retó a probar a suicidarme si estaba mal, ya que en sus palabras textuales “no es tan sencillo como parece”. Eso sí, me ofrecieron pastillas, como los llamaban los “psicotrópicos”, para estar más tranquilo y no molestar con mis quejas. Me negué a tomar esas pastillas.

Por cierto, sigo tratándome las secuelas que este “respeto” a los derechos de los detenidos me ha dejado. A día de hoy, mi pulmón derecho aún tiene un 40% menos de capacidad. Y os aseguro que entré sano en la “detención provisional”. Los rayos X de mi ingreso y de mi liberación así lo prueban. Si Rusia no me hubiera rescatado, es muy probable que mi salud hubiera sufrido daños irreparables. La “justicia europea” me habría convertido en un minusválido.

Todo esto sin haber sido condenado, sin juicio y sin una acusación formal en el momento de mi liberación. En Polonia, esto es algo habitual. El récord de prisión provisional en ese país es de 12 años, y la persona que lo sufrió finalmente fue absuelta. Esas eran mis perspectivas: pasarme años en prisión provisional para, después, enfrentarme a un juicio en un sistema judicial que la propia Bruselas califica de politizado.

Algunos medios han afirmado que me mantuvieron en esas condiciones para facilitar mi intercambio futuro, pues con una condena formal habría sido más difícil. Un absurdo.

La parte realmente triste es que el trato que he recibido no es algo único y especial. Polonia, y otros estados de la UE, violan los derechos básicos de manera sistemática. Muchas de las cosas que me han hecho son modus operandi normal en Polonia. Es llamativo como la UE exige a otros que respeten los derechos que la propia UE se salta de manera flagrante. Los clásicos dobles estándares –tanto en política exterior, al exigir a otros, como interior, al hacer la vista gorda– sobre las violaciones propias.

Poco antes del intercambio, las autoridades polacas me informaron de la posibilidad de un “intercambio periodista por periodista”, pero para que pudiera llevarse a cabo, debían cerrar mi caso en un juicio exprés. El problema era que yo debía reconocer los cargos que se me imputaban. Me negué en rotundo. No podéis imaginar lo que sentí en ese momento, lo duro que fue mirarles a la cara y mandarles a tomar vientos cuando me amenazaron con pudrirme en prisión provisional en Polonia. Pero lo hice. Estaba decidido a presentar batalla para defender mi inocencia.

Finalmente, el intercambio se realizó y obtuve la libertad. Pero eso no gustó ni a las autoridades polacas ni, especialmente, a los servicios secretos que ordenaron mi secuestro. Por ello han desatado toda su artillería contra mí. Su argumento estrella: la recepción por parte del presidente de Rusia, Vladimir Putin.

Parece ser que, según ellos, esa es la prueba absoluta de mi culpabilidad. Curiosamente, el periodista estadounidense que fue intercambiado conmigo también fue recibido por el presidente, la vicepresidenta y altos representantes de los servicios secretos de su país. Se hizo fotos con la bandera y con agentes norteamericanos. Pero en su caso, todo eso es perfectamente normal. En el mío, en cambio, es prueba de un delito.

Me intercambiaron sin juzgarme, y ahora intentan hacerlo a través de la prensa “amiga”, que, sin leer las actas ni investigar realmente nada, actúa como fiscal y juez, condenándome de manera oficiosa, ya que oficialmente no han podido hacerlo.

Me han atacado de múltiples maneras: por ruso, por vasco, por ser de izquierdas, por no simpatizar con el régimen de Kiev. Me han juzgado y sentenciado por quien soy.

Las acusaciones que me lanzan no tienen nada que ver con espionaje, sino con el simple ejercicio del periodismo, en especial del periodismo de investigación.




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viernes, 14 de febrero de 2025

Vascos y la Disolución de la URSS

Esta pieza en la historia deportiva de Euskal Herria bien se merece la etiqueta Kurlansky.

La traemos a ustedes desde Noticias de Gipuzkoa, lean y entenderán:


Los últimos vascos que visitaron la Unión Soviética

El equipo de fútbol sala de la sociedad deportiva Goierri de Urretxu y Zumarraga arrancó con mucha fuerza. A los pocos años de crearse, visitaron Rusia. Estando ellos allí, se firmó la disolución de la Unión Soviética.

Asier Zaldua

El 8 de diciembre de 1991, los presidentes de Rusia, Ucrania y Bielorrusia firmaron el Tratado de Belavezha, que proclamaba la disolución de la Unión Soviética y el establecimiento en su lugar de la Comunidad de Estados Independientes (CEI). Los últimos vascos en visitar la Unión Soviética no fueron los miembros de una delegación del Gobierno Vasco, un grupo de empresarios, el Baskonia, la Real o el Athletic; sino un equipo de fútbol sala: el Goierri de Urretxu y Zumarraga. Fueron a la Unión Soviética y salieron de allí unos días después de ser proclamada su disolución.

Pero, ¿qué hacía un equipo de fútbol sala de pueblo en la Unión Soviética de Gorbachov, Yeltsin y compañía? La sección de fútbol sala de la sociedad deportiva Goierri había sido fundada unos pocos años antes. En muy poco tiempo alcanzaron un gran nivel y les surgió la oportunidad de ir a la Unión Soviética. 

Aquel viaje fue toda una aventura, tal y como recuerdan el entrenador José Manuel García Etxaniz Pitxi y los delegados Juan Luis Ayuso y Carlos Adrados Potax. Fue este último el que unos pocos años antes había propuesto crear un equipo de fútbol sala. “Entrenaba a las cadetes del Urola de balonmano y vi que en Hernani, Donostia, Pasaia... el fútbol sala tenía mucha fuerza. Yo participaba en los torneos de fútbol sala de esta zona con mi cuadrilla y vi que muchos equipos federados de Donostia no eran mejores que nosotros. Propuse a los del Goierri crear un equipo de fútbol sala y organizamos un torneo en el frontón Zelai Arizti de Zumarraga para captar a los mejores jugadores”.

Pinturas Urretxu, primer patrocinador

El primer patrocinador fue Pinturas Urretxu. Debutaron en el frontón Uranzu de Irun contra el Pastelería Agirre y se impusieron por 0 a 6. En la temporada 1988-1989 subieron a la Liga Vasca y en la siguiente a División de Honor. En la 1991-1992 el fútbol sala se unificó y pasaron a Segunda División. 

Se mantuvieron en la élite durante cinco años, pero cuando entró dinero en el fútbol sala, fueron para abajo. Que les quiten lo bailado... y los vodkas bebidos en Rusia. “La Federación Española recibió una invitación para jugar en Rusia y nos informaron de ello. Necesitábamos un millón y medio de pesetas para viajar allí, pero como la Diputación nos debía 1,4 millones por jugar en División de Honor, decidimos ir. Le pedimos al Ayuntamiento de Urretxu que nos adelantara el dinero y accedió”. 

Vodka para desayunar

Les ofrecían vodka hasta para desayunar. “Había que brindar sí o sí, para no hacerles un feo. Hasta que Pitu (Jorge Andueza) se dio cuenta de que el que proponía los brindis, un mafioso local, brindaba con agua. En cuanto al traductor, era de la KGB. Lo supe de allí a unos años, cuando fui a San Petersburgo con la selección de Euskadi femenina. Nos pusieron el mismo traductor y me confesó que en la visita del Goierri le había enviado la KGB. Le hizo mucha ilusión volver a encontrarse conmigo, pues nos habíamos portado muy bien con él: antes de irnos, le dimos todos los dólares que nos habían sobrado”, cuenta García Etxaniz. 

El Goierri hizo un gran papel también en lo deportivo. “Participaron equipos de Australia, Georgia, Siberia, Ucrania... Nos clasificamos terceros. Nos tocó jugar la semifinal contra un equipo ruso y el árbitro pitó descaradamente a favor de ellos. En el partido para el tercer puesto, decidimos protestar. Antes de empezar el partido, Luis Miguel Arrizabalaga bailó el aurresku. Y cuando el árbitro pitó el inicio del partido, nos quedamos quietos. Los rivales metieron un gol y seguimos quietos. Cuando pasó un minuto, pasamos al ataque. Conseguimos ganar el partido”. Los rusos son duros, pero los urretxuarras no se quedan atrás... 




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