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viernes, 27 de septiembre de 2019

Juventud Vasca y Medio Ambiente

En una semana que se caracterizó por una serie de ataques desde la derecha y desde el izquierdismo en contra de Greta Thunberg la juventud vasca ha tomado calles y plazas para hacer saber que ellos también están preocupados por el daño al medio ambiente.

Aquí la crónica de Naiz:


Ante los ayuntamientos de Bilbo e Iruñea, en el Boulevard de Donostia, en la Plaza Nueva de Gasteiz, en Baiona... miles de estudiantes se han echado a calle este mediodía en Euskal Herria para exigir acción contra el cambio climático. Ha habido una acción también en las polémicas térmicas de Castejón.

N. Goti - I. Iriondo - M. Díaz

En movilizaciones coloridas y de tono festivo, miles de jóvenes estudiantes han llenado este mediodía plazas en Iruñea o Gasteiz para alertar de la necesidad urgente de medidas contra el cambio climático. Es parte de una huelga mundial que está teniendo amplio impacto.

En Donostia se han concentrado en el Boulevard, donde se les ha sumado el actor Javier Bardem, y también han mostrado sus reivindicaciones en Baiona y otras capitales de euskalde.

A las manifestaciones se suman algunas acciones como la protagonizada por activistas de Mugitu! que se han subido a las térmicas de Castejón para extender pancartas contra esta instalación y contra el TAV.

La Guardia Civil ha intervenido para hacerles descender, dado que se había encadenado en las alturas de esta planta, que es la que más CO2 genera en toda Nafarroa y cuyo segundo grupo fue declarado además ilegal por el Tribunal Supremo según han recordado.

Bilbo: «Si no hay solución, habrá revolución»

En lo que respecta a las movilizaciones, cientos de estudiantes se han concentrado ante el Ayuntamiento de Bilbo respondiendo a los llamamientos que acompañan la huelga general convocada hoy para exigir medidas ante la emergencia climática.

«Ez dago denborarik, ez dago B planetarik», «Sin naturaleza no tendremos futuro» o «Krisi klimatikoa kapitalismoa da» son algunos de los lemas que han mostrado los participantes. Llegados de distintas localidades, han participado en la movilización con un sinfín de carteles y reflexiones confeccionados por ellos mismos.

Se han coreado lemas como «Ni un grado más, ni una especie menos», o «Si el planeta fuera un banco, ya lo hubieran rescatado», entre otros.

Portavoces de la Alianza por la Emergencia Climática de Bizkaia han resaltado que lo que se demanda es «que se declare de forma inmediata la emergencia climática y que se tomen medidas concretas para reducir a cero las emisiones netas de gases de efecto invernadero».

Durante su intervención, respondida en distintos momentos por aplausos de los participantes, han destacado que «la crisis climática es consecuencia de un modelo de producción y consumo que se ha demostrado ser inapropiado para responder a las necesidades de todas las perosnas, que pone en riesgo a nuestra supervivencia e impacta de manera injusta en las poblaciones más pobres y vulnerables del mundo».

Desde la alianza, que cuenta con el apoyo de 300 organizaciones ecologistas, sindicatos y colectivos feministas y de pensionistas, han criticado la actitud del Gobierno de Lakua, por la diferencia entre su discurso y su apoyo a proyectos como la inicineradora o la ampliación de la Supersur. Han denunciado, asimismo, la posición de PNV y PSE ante las mociones que se han presentado en distintos ayuntamientos por su actitud «negacionista». Según han precisado, solo cuatro ayuntamientos, entre los que se encuentran los de Durango y Urduña, han aprobado los textos, presentados en 30 ayuntamientos.

Finalmente, una manifestación ha recorrido el centro de Bilbo con lemas como «Borroka da bide bakarra», «Si no hay solución habrá revolución» o «Este sistema es una mierda».

Esta tarde está convocada otra manifestación, a las 19.00 horas, desde la explanada del Guggenheim.

Iruñea, Gasteiz y Donostia

En Iruñea, la concentración ha tenido lugar en la Plaza del Ayuntamiento, donde se han congregado cientos de personas, mayoritariamente jóvenes, portando pancartas en defensa de la vida en el planeta.

Los organizadores de la protesta han destacado que la movilización es importante, pero que resulta necesario tomar acciones en el ámbito personal como el reciclaje o un uso menor del vehículo privado.

También han instado a las instituciones a tomar medidas para hacer frente a la emergencia climática, como el abandono de los combustibles fósiles, y han llamado a participar en la manifestación que tendrá lugar a las 18.00 desde la Plaza del Castillo.

En Gasteiz, también cientos de personas han llenado la Plaza Nueva en la convocatoria para demandar medidas que frenen la emergencia climática. Gritos de «Ni un grado más, ni una especie menos» o «No hay planeta B» se han escuchado durante la concentración, en la que se podían ver multitud de carteles elaborados por los propios manifestantes.

La movilización ha dado continuidad a las huelgas que han protagonizado los estudiantes en los centros de Secundaria, Bachiller, Universidad y FP.

Entre los manifestantes también han podido verse grupos de adultos, aunque eran claramente minoritarios.

Por lo que respecta a Donostia, el protagonista absoluto ha sido el actor Javier Bardem, dado que se ha sumado a la protesta aprovechando su presencia en Zinemaldia. Los estudiantes que se han manifestado por el Boulevard lo han recibido y despedido con fuertes aplausos. Bardem posado con una pequeña pancarta amarilla con el lema "Emergencia climática. Solución ya", firmada por Greenpeace, organización con la que colabora.






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lunes, 9 de septiembre de 2019

La Sequía Global que Viene

Desde Gara traemos a ustedes este texto con el que el autor busca crear conciencia acerca del gran reto que tenemos ya encima:


Una cuarta parte de la población mundial vive en países donde los recursos hídricos existentes apenas logran cubrir sus necesidades y cada año consumen más del 80% del agua existente tanto en la superficie como en acuíferos subterráneos. Euskal Herria no está entre ellos, pero la crisis climática y su efecto sobre las precipitaciones, así como la historia reciente, obligan a estar alerta.

Iker Bizkarguenaga

La imagen del pantano de Ullibarri-Ganboa apenas sin agua y con la tierra cuarteada todavía permanece en la retina de mucha gente en este país, ya que fue una de las expresiones más perturbadoras de la terrible sequía que se produjo entre 1989 y 1991. Un problema grave que afectó sobre todo a Araba y Bizkaia y que ocasionó, por ejemplo, cortes de agua de hasta doce doras en el área metropolitana de Bilbo. Peor fue en localidades como Ermua, donde llegaron a tener limitado el suministro a seis horas diarias. Un millón y medio de personas se vieron afectadas por las restricciones, que quizá por primera vez nos permitieron tomar conciencia de lo importante que es la buena gestión del líquido vital y relativizar conceptos como «buen tiempo». La situación fue tan angustiosa que llevó a las autoridades a proponer medidas desesperadas, como trasvases, nuevos embalses y sondeos, e incluso hubo más de una procesión en la que se rogaba que por favor lloviera.

Fue un episodio inusual, pero la congoja con la que vivimos aquella sequía forma parte de la cotidianidad de una cuarta parte de la población mundial –unas 2.000 millones de personas–, que reside en zonas con un estrés hídrico extremo. Esa es la norma en diecisiete países, según el último estudio del Instituto de Recursos Mundiales (WRI), que analiza la situación de 189 estados en su atlas www.wri.org/aqueduct/, según el cual el Norte de África y Oriente Medio son las regiones del planeta donde el riesgo de quedarse sin agua es mayor. Doce de los países que encabezan la lista se ubican en esas dos zonas geográficas, en las que la agricultura, la industria y el consumo humano gastan más del 80% de las reservas totales de agua.

Aunque por población, el país más importante de ese grupo es India, con más de 1.300 millones de habitantes, muchos de los cuales se las ven y se las desean para acceder a agua potable. Eso está pasando por ejemplo en Chennai, la capital de Tamil Nadu y cuarta ciudad más grande del país, que padece una grave crisis hídrica después de dos años en los que casi no ha llovido en la época de los monzones, y donde en junio se declaró el «día 0», el punto en que todas las reservas se han agotado. Desde entonces, millones de personas sobreviven gracias a agua acarreada desde otros lugares en grandes camiones y a pozos clandestinos, a menudo insalubres, y la escasez ha sido causa de tensiones y peleas con víctimas mortales.

Algo parecido ocurrió el año pasado en Ciudad del Cabo, a pesar de que Sudáfrica no se encuentra entre los países con estrés hídrico extremo, y tampoco entre los 27 que padecen un estrés alto –aquellos que consumen entre el 40% y el 80% de su agua–, sino que está un escalón por debajo, donde la WRI habla de estrés medio-alto (20-40%).

Pero es que hay países, sobre todo aquellos de gran dimensión, donde conviven situaciones climatológicas muy distintas –no es igual Santa Fe que Seattle, Anádyr que Astracán–, y de hecho existen «bolsas de estrés hídrico extremo o alto» en casi todas las regiones del planeta. También en la Europa septentrional, donde aparecen marcadas en rojo zonas de lugares tan insospechados como Alemania, el Estado francés e Inglaterra.

Más llamativo es lo de Bélgica, que aparece en el número 23 de la lista, entre Marruecos y México. Y es que a causa de su elevada densidad de población y a su posición geográfica, este país fresco y de lluvia abundante tiene serios problemas medioambientales. Un informe de 2003 indicó que el agua de los ríos belgas tenía la peor calidad de toda Europa, y la situaba a la cola de 122 países analizados. Hay que tener en cuenta, en este sentido, que el estrés hídrico no mide el nivel de precipitaciones, sino el balance entre el agua disponible y el que se consume.

El Estado español, el que más gasta

Con todo, al margen del caso belga y de bolsas más o menos importantes como la de la conurbación de Londres, en nuestro continente son los estados más meridionales los que peor lo tienen, con Grecia (26), el Estado español (28), Portugal (41) e Italia (44), en el grupo de estrés alto, junto a Andorra. El país de los Pirineos está nada menos que en el puesto 21. El Estado español se encuentra en el mismo bloque que Afganistán (27), Argelia (29), Túnez (30) y Siria (31), con zonas en el centro y el sudeste peninsular en situación extrema. Se estima que en 2030 el 65% de su población sufrirá las consecuencias del estrés hídrico, un dato alarmante que choca con este otro: el Estado español es el lugar de Europa que más agua consume en los hogares, con una media de 250 litros por persona y día.

No es tan cruda la situación en Euskal Herria, que se encuentra en su mayor parte en una franja que atraviesa el norte peninsular y que marca un área de estrés medio-alto. Igual que Sudáfrica. Aunque, sin ser EEUU o Rusia, nuestro pequeño país también cuenta con zonas climatológicamente diversas, y el árido sur de Nafarroa está en el bloque de estrés alto del centro de la Península. Y curiosamente, Ipar Euskal Herria se encuentra en una situación parecida, ya que WRI la sitúa en una bolsa de estrés alto, como casi todo el espacio justo al norte de los Pirineos.

Teniendo en cuenta que los modelos prevén una reducción de las precipitaciones por la crisis climática, y con los precedentes existentes, no estamos para bajar la guardia.

Eficiencia, inversión, reutilización

«El estrés hídrico es la crisis más grande de la que nadie habla», considera el presidente de WRI, Andrew Steer, quien advierte de consecuencias como inseguridad alimentaria, inestabilidad financiera, conflictos y movimientos migratorios. A su juicio, no atajar este problema a tiempo «será muy caro en vidas humanas y medios de subsistencia».

¿Y cómo atajarlo? No hay recetas mágicas, pero sí pautas de actuación. Por ejemplo, mejorar la eficiencia agraria, ya que el uso abusivo e ineficiente de sistemas de irrigación es causa de gran parte de la pérdida global de agua. WRI también propone invertir en infraestructuras como tuberías y plantas de tratamiento que minimicen las fugas, así como humedales y cuencas que permitan mantener el agua, y fomentar una política de tratamiento, reutilización y reciclaje.

Parece fácil, pero ya estamos tardando.

Lloverá distinto a causa de la crisis climática

Una de las consecuencias de la crisis climática es que se va a producir un cambio en la distribución de las precipitaciones, lo que afectará al agua disponible y al estrés hídrico.

Según apuntan algunos expertos, el calentamiento de la atmósfera tendrá consecuencias en el modo en que llueve en el mundo, ya que las precipitaciones no están distribuidas de forma aleatoria sino que hay puntos de corte que marcan por dónde se reparten. Y si esos cortes se desplazan, por ejemplo desde el Mediterráneo hacia el centro de Europa, ocurrirá que aumentarán las lluvias al norte de los Alpes mientras se reducirán al sur de esa cordillera. Por ejemplo, en Euskal Herria.

La situación se presenta especialmente crítica en la cuenca mediterránea, con niveles actuales de estrés hídrico preocupantes y donde se prevé, si la tendencia se mantiene, que en tres o cuatro décadas las lluvias caigan entre un 15% y un 20%.

Por contra, en el norte de Europa, el calentamiento hará que la lluvia reemplace a la nieve, ocasionando que se produzcan a menudo inundaciones en áreas muy extensas.






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jueves, 15 de agosto de 2019

El Pino Inmigrante

Este artículo de El Diario nos relata las tribulaciones y triunfos de un inmigrante muy particular, lean ustedes:


El pino radiata, una especie introducida por su rápido crecimiento, es hoy la conífera que más polución atmosférica absorbe en esta Comunidad Autónoma, según un nuevo estudio

Sara Acosta

Resulta paradójico que una especie de árbol foránea y muy criticada, el pino de Monterrey (Pinus radiata), original de California, sea la que más está contribuyendo a reducir la contaminación del aire en las ciudades y alrededores del País Vasco. "El Pinus radiata no está muy bien visto porque viene de fuera, pero es una especie perenne, tiene hojas todo el año y ese aspecto es fundamental para absorber la contaminación atmosférica", comenta Silvestre García de Jalón, investigador en el Centro Vasco de Cambio Climático (BC3) y uno de los autores de un nuevo estudio que cuantifica la polución que los árboles eliminan en esta Comunidad Autónoma.

Aparte de que su tejido permita absorber polución durante todo el año, la cuestión es que esta especie de pino "es el árbol más abundante en el País Vasco, con bastante diferencia respecto a otras especies", añade García de Jalón. Se introdujo para la industria de la madera.

Mediante modelos matemáticos, estos científicos han medido la cantidad de partículas y gases contaminantes que son retenidos y absorbidos por las hojas, ramas y troncos de los árboles y han analizado el efecto de cada uso de suelo, es decir, urbano, agrícola o forestal. El estudio revisa los contaminantes NO2 (que sale de los tubos de escape de los coches), SO2 (asociado a las fábricas y centrales térmicas), PM10 (de nuevo, los autos), CO y O3 (ozono, otra vez los vehículos y las industrias).

El principal resultado es que los bosques de coníferas, con una cubierta arbórea del 83,88%, son los que más contaminantes retienen, el 21% de toda la contaminación atmosférica. Estos bosques, curiosamente, resultan "fundamentales", no solo por la superficie que ocupan en la región –el 25%–, sino sobre todo porque la mayoría de las coníferas en el País Vasco mantiene las hojas durante todo el año. A estas coníferas, entre las que también se encuentran el pino salgareño (Pinus nigra), el pino silvestre (Pinus sylvestris) y el abeto de Douglas (Pseudotsuga menziesii), le siguen los bosques de especies frondosas, como los hayedos o encinares en capacidad para absorber la polución.

El análisis desvela un dato importante en este sentido: estos bosques disminuyen la polución porque se encuentran cerca de las ciudades. En total, los árboles en el País Vasco redujeron en 2016 hasta 9.325 toneladas de O3, 9.158 t de partículas PM10, 2.192 t de NO2, 608 t de SO2 y 174 t de CO.

En el caso del NO2, por ejemplo, se cuantificó una gran cantidad en los bosques al sur de las áreas metropolitanas de Bilbao y San Sebastián, que se explica por el desplazamiento de los gases NOx que salen de los coches en las zonas urbanas cercanas a estos bosques. "La contaminación se genera en áreas urbanas, pero a 20 kilómetros de ellas los valores de polución son bastante altos".

Sin embargo, los bosques no son los espacios más importantes para reducir la contaminación en la ciudad, sino los árboles que crecen en el lugar donde se encuentra la contaminación. "Para reducir la polución a través de las hojas y los tejidos de las plantas, estos son mucho más importantes en la ciudad que en las zonas rurales por su proximidad a la población", explican los autores.

De hecho, cuando se miran más de cerca los datos de contaminación por tipo de suelo, resulta que un solo metro cuadrado de arbolado en la ciudad reduce más contaminación que esa misma superficie en un bosque de las afueras. "Y esta diferencia sería aún mayor si se plantaran en la ciudad árboles perennes, pues los que suele haber en los núcleos urbanos son de hoja caduca", puntualiza García de Jalón. Si las hojas de los árboles se mantuvieran todo el año, la polución sería aún menor.






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viernes, 2 de marzo de 2018

Nevada Histórica en Euskal Herria

Les presentamos el reporte que Naiz ha publicado con respecto al espeso manto de nieve que ha cubierto la mayor parte de Euskal Herria en horas recientes:


Se han cumplido los pronósticos y el intenso frío ha dado paso a la nieve, que ha cubierto de blanco toda Euskal Herria, desde el interior hasta la costa. En las carreteras principales y secundarias la circulación se ha visto muy afectada y numerosos centros escolares y universitarios han suspendido sus clases. En el transporte aéreo, ferroviario, urbano e interurbano las afecciones han sido importantes. Un hombre ha muerto en Galdakao como consecuencia de una caída.

La madrugada amenzaba con nevadas en toda Euskal Herria y así ha sido. Los pronósticos se han cumplido e incluso la costa ha amanecido blanca. Bilbo, Donostia, Baiona y Hendaia no se han librado. Iruñea y Gasteiz y las localidades del interior, asimismo, han acumulado una importante capa de nieve. En Bizkaia ha sido la mayor nevada en las tres últimas décadas y Donostia no se veía tal gran cantidad de espesor de nieve desde 1996.

Las bonitas estampas de primera hora han dado paso a los problemas en las carreteras y los servicios de transporte de todo el país.

El Departamento de Seguridad ha prohibido el tráfico de camiones y no ha sido hasta el mediodía cuando se ha autorizado su circulación. En Ipar Euskal Herria también se han registrado numeros problemas en las carreteras. En la AP-8, entre Gipuzkoa y Lapurdi, se han formado colas kilométricas que han afectado sobre todo a vehículos pesados.

En Gipuzkoa, en la A-15, a la altura de Andoain, la Ertzaintza ha cerrado el tráfico en ambos sentidos después de un «grave» accidente. Ha quedado completamente reabierta al tráfico sobre las 12.30. También ha habido problemas en la AP-68 y en Araba se ha cerrado un tramo de 30 kilómetros de la A-1, entre Egino y Argomaniz, por una fuerte ventisca y por la presencia de hielo en la calzada, lo que ha hecho que se hayan quedado unos 200 vehículos atrapados. Se ha reabierto al tráfico hacia las dos de la tarde.

En la mayoría de puertos de montaña son necesarias las cadenas.

Problemas en los transportes

Todo ello ha generado la suspensión durante la mañana de muchos servicios de autobuses interurbanos. A ello se han sumado los retrasos en líneas de tren, en el metro de Bilbo, en la red de autobuses de las capitales y en los tranvías de Gasteiz y Bilbo. Los servicios ferroviarios también se han visto afectados.

En Bilbo, el Metro ha funcionado durante toda la mañana aunque con retrasos y aglomeraciones, pero va recobrando la normalidad y las frecuencias, según ha informado un portavoz de la compañía. Los servicios ferroviarios en Bizkaia de Renfe y EuskoTren están circulando pero con muchas dificultades y retrasos por la nieve y el hielo en los cambios de aguja.

Bizkaibus ha suspendido los servicios en Ezkerraldea, Arratia y Durangaldea.

En Gipuzkoa, Lurraldebus también ha tenido que suspender sus servicios en varias líneas, al igual que Dbus en la capital. Los retrasos han sido generalizados. A partir del mediodía, la mayoría de los servicios de Lurraldebus se han restablecido y han recobrado la normalidad. La Diputación ha anunciado que a los usuarios que no han llegado esta mañana a sus destinos se les reembolsará el dinero.

Las colas de vehículos en la zona de Biriatu, en la AP-8 en Irun han llegado a alcanzar los diez kilómetros de longitud en sentido Lapurdi.

Muchos centimetros de nieve en Nafarroa

En Nafarroa se encuentran afectadas la N-121-A, donde está restringido el tránsito para vehículos pesados desde los túneles de Ezkaba, y cortada para los vehículos pesados desde el pk. 44 en sentido Iruñea. La AP-15 tiene restringido el tránsito para vehículos pesados desde Marcilla.

En la red secundaria están cerradas la NA-718 que une Lizarra y Olazti por el puerto de Urbasa, y la subida a San Miguel de Aralar, desde Baraibar. Además son necesarias las cadenas en numerosas carreteras del norte.

En Iruñerria el colapso también ha sido generalizado.

En Araba han cerrado la A1 entre Argomaniz y Egino por la nieve y la fuerte ventisca. Antes, un camión y un coche han sufrido un accidente. En Gasteiz, tanto los autobuses urbanos como el tranvía circulan por la ciudad pero no con normalidad, ya que se han registrado retrasos importantes en todas sus líneas.

En la red secundaria hay varios puertos cerrados al tráfico como Bernedo, Opakua y Herrera. En el resto se pide precaución y se precisan cadenas en la mayoría.

En Ipar Euskal Herria, la nevada también ha afectado mucho al transporte público. Los servicios Hegobus y Chronoplus y el transporte escolar se han suspendido en todo el Departamento de Pirineos Atlánticos, tal y como informa Kazeta.eus.

Cancelaciones y retrasos en los aeropuertos

Las intensas nevadas han provocado que el aeropuerto de Loiu no haya tenido actividad en toda la mañana, sin salidas ni entradas de aviones. La actividad se ha reanudado a las 11.00, tras limpiarse las pistas.

En Noain, cinco vuelos que tenían salida o llegada a ese aeropuerto han sido cancelados, mientras que el de Lufhansa procedente de Frankfurt ha sido desviado a Loiu.

En cuanto al aeropuerto de Foronda, los vuelos de mercancías han operado con normalidad durante la noche y sólo uno que tenía como destino esta infraestructura ha tenido que ser desviado a Lisboa. Para hoy no hay previstos vuelos de pasajeros y los de carga están saliendo y llegando pero con retrasos.

El aeropuerto de Biarritz también ha tenido que suspender sus operaciones debido a la nieve acumulada. Y en Hondarribia han sido anulados dos vuelos con destino Madrid y al menos uno procedente de la capital española.

El Departamento de Salud de Lakua, por su parte, ha recomendado que las personas que tengan citas no urgentes o demorables que no acudan a los hospitales o centros de salud por los problemas de acceso que puedan registrarse.

Un fallecido en Galdakao

En Galdakao, un hombre ha fallecido tras resbalar y sufrir una caída.

La alerta naranja por nieve se ha desactivado este mediodía, aunque sigue en vigor el aviso amarillo por fuertes rachas de viento de componente sur de unos 100 kilómetros por hora que provocará una subida de temperaturas que este jueves llegará a máximas de 17 grados.






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jueves, 2 de julio de 2009

Tremenda Granizada en Gazteiz

Nuestro amigo Juanlas quien publica el blog País Vasco - IBasque nos ha enviado estas fotos de la granizada en Gazteiz:










La llegada de los Jinetes del Apocalipsis Constitucionalista con Francisco Javier López a la cabeza más esto nos augura el fin de los tiempos para Euskal Herria.



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sábado, 24 de enero de 2009

Temporal en Euskal Herria

No, no nos estamos refiriendo a una nueva escalada de violencia por parte del estado español en contra de Euskal Herria, esta vez nos referimos al clima que de acuerdo con este artículo de Gara se ha puesto un tanto cuanto complicado:

TEMPORAL

Alerta máxima ante el "fenómeno metereológico adverso más fuerte"

Si las previsiones han acertado, es posible que para cuando el lector o la lectora esté leyendo estas líneas amplias zonas de la costa vasca, y también del interior de Euskal Herria, se hayan visto afectados por una borrasca que desde el Departamento de Interior de Lakua no dudaron en calificar como la "más fuerte" de la historia. Vientos de hasta 150 km/h y olas de hasta catorce metros de altura, ése es el inquietante panorama que presentaban los mapas del tiempo.

GASTEIZ-. El Departamento de Interior de Lakua ha activado el Plan de Protección Civil ante la llegada de una profunda borrasca con vientos que podrían alcanzar los 150 km/h, y olas de hasta 14 metros de altura. La entrada de este fenómeno metereológico se preveía para la tarde-noche de ayer, y la alerta roja iba a permenecer activada, al menos, hasta primeras horas de esta mañana. El aviso, en cualquier caso, permacenerá vigente al menos hasta mañana, cuando la intensidad del viento huracanado podría remitir.

La viceconsejera de Interior, María del Yermo Urquijo, compareció a mediodía para anunciar que nos encontramos ante el fenómeno metereológico adverso "más fuerte" que este país haya vivido nunca, señalando que el único precedente similar que se recuerda ocurrió en 1999, pero que no fue tan importante como éste. Según Del Yermo, la probabilidad de que llegue a estos lares es de un 70%, y la hora crítica prevista se situaba entre las seis de la tarde de ayer y las seis de esta madrugada, especialmente a partir de medianoche por lo que fue activado el nivel «máximo» de alerta.

Asimismo, a pesar de que todas las miradas estaban situadas en la costa, la viceconsejera avisó de que este fenómeno metereológico también va a afectar al interior, especialmente a poblaciones, como Gasteiz, que estén situadas en mesetas, sin protección frente al viento.

Desde las diez de la mañana de ayer estuvo reunida la Mesa de Crisis, en la que participa el propio Departamento, así como las diputaciones, ayuntamientos de Gasteiz, Bilbo y Donostia y una representación del Gobierno español en la CAV. Los consistorios y otros organismos de servicio público. Interior ha pedido a la población que se mantenga informada y adopte medidas de protección.

Así, aconsejan que se cierren y aseguren las ventanas, retirar objetos que puedan caer a la calle, asegurar andamios, revisar las condiciones de seguridad de gruas, evitar salidas al monte y actividades recreativas en la costa y alejarse de la playa y de los paseos costeros. Asimismo, en caso de andar por la calle, se pide alejarse de cornisas, muros y árboles, tomar precauciones delante de edificios en construcción o en mal estado, y si se tiene previsto viajar, procurar evitar desplazamientos por carretera. En Nafarroa, el Ayuntamiento de Iruñea ha hecho unas recomendaciones similares, y en Ipar Euskal Herria la alerta naranja decretada durante la mañana pasó a roja a media tarde. En el litoral, se han tomado medidas para prevenir desbordamientos de ríos

¿Histórica?

Aunque esta borrasca ha sido calificada como histórica, existen precedentes de fuertes temporales en la costa de Euskal Herria. En marzo del pasado año un fuerte temporal que azotó la costa vasca dejó tras de sí numerosos destrozos en poblaciones como la capital donostiarra u otras como Bermeo. Frente al puerto de Bilbo se midieron olas de hasta 12 metros y en el cabo de Matxitxako las rachas de viento alcanzaron los 119 km/h o los 96 km/h en Lekeitio.

Una situación meteorológica parecida, -ciclogénesis explosiva, la llaman, la misma que hundió a la Armada Invencible de Felipe II- fue la que echó a pique hace una década al pesquero pasaitarra "Marero" y al fondo del mar a sus ocho tripulantes.

Desde 1983, año de las catastróficas inundaciones en buena parte de Euskal Herria, entre los acontecimientos meteorológicos más revelantes que hemos sufrido está la tormenta Lottar, del 27 de diciembre de 1999, que también tocó la costa vasca, aunque sin los graves daños que dejó en Europa -cien muertos o 400 millones de árboles caídos-. Fue, precisamente, en las mismas fechas que la tragedia del buque "Marero", pero un año después.

El 20 de diciembre de 1998 una ciglogénesis -"más que explosiva, 'bomba'", como la definió la meteoróloga de Igeldo Margarita Martín- engulló a este buque en el caladero conocido como "La bañera". Vientos con alguna racha de 126 km/h y olas de 14 metros fueron el resultado visible más extremo de un situación meteorológica muy cabreada.

Pero si hemos de remontarnos a una situación extrema desconocida por estos lares desde hace mucho tiempo, ésa fue la que desencadenó el huracán del 14 y 15 de febrero de 1941, una intensa borrasca que entró por Galiza y tocó tierra con destrozos que se reprodujeron a decenas de kilómetros hacia el interior del litoral vasco. En todo el siglo XX no se ha registrado por aquí algo igual. En Donostia, la velocidad del viento llegó a los 180 km/h y en Gasteiz 103.

Desde entonces, situaciones que se aproximaron a aquella contundencia ocurrieron con el temporal del 11 de diciembre de 1978, con el ciclón tropical Hortensia a principios de octubre de 1984 -144 km/h en la capital donostiarra- y la violenta borrasca Martin -que dejó rachas de 141 km/ en Punta Galea, 151 en Lekeitio, 130 en Zumaia o 126 en Bilbo-, apenas 24 horas después del paso de su "hermana" Lottar, a finales de 1999.

¿Volverá a ocurrir algo de aquello? Según el investigador Domingo Rasilla, en base a los datos de rachas máximas de viento en Santander, estadísticamente no sería antes de 2040 cuando volvamos a vivir algo similar a lo del huracán de 1941.

Olas y viento se esperaba que fueran los protagonistas de esta pasada noche. El temporal costero de marzo del año pasado fue calificado en algún medio de comunicación como el más dañino de la última década. Hubo olas de 10 metros de altura significante en Pasaia, un registro que ni mucho menos supera algunos de los registros habidos en las últimas décadas.

Olas de hasta 25 metros

Tomando como referencia el puerto exterior de Pasaia, tenemos que no es raro que en algún momento de cada año se alcancen alturas por encima de los 11 metros. Para anoche se anunciaban olas de hasta 14 metros, pero es que en febrero de 1973 ya las hubo; en el mismo mes del año siguiente hubo de 16,8 metros; de 19,2 en febrero de 1972 y olas de unos estremecedores 25,4 metros el 2 de diciembre de 1976. Mucho más cerca en el tiempo, el 2 de junio de 2003, en la costa de Iparralde se detectó una ola gigante que pudo llegar a los 20 metros.

Respecto al intenso viento anunciado no sólo para esta madrugada sino para la jornada maturina de hoy, el récord en cuanto a rachas de viento en Euskal Herria lo detentan los 216,7 km/h registrados en Jaizkibel el 27 de febrero de 2004.

Más recientemente, en noviembre de 2006 la estación meteorológica de Euskalmet en Urduña, a 934 metros de altitud, contabilizó una racha de 210 km/h. El 7 de febrero de 1990 se midieron en Matxitxako 190 km/h.

Dentro de esta estadísticas de rachas de viento, sin duda quedó en los anales meteorológicos vascos la registrada durante la visita papal a Euskal Herria el 6 de noviembre de 1982. En Igeldo se alcanzaron los 184 km/h, con velocidades medias superiores a los 100 km/h.

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sábado, 28 de enero de 2006

Nieve en Busturia


Ovejas corren sobre un campo cubierto de nieve en la localidad vasca de Busturia. Fuertes nevadas an cerrado varias carreteras secundarias en Euskal Herria mientras que bajas temperaturas se pronostican en las vecinas Catalunya y España el domingo.

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