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viernes, 11 de octubre de 2024

El Hilo Conductor

Naiz nos comparte el hilo conductor que tres artículos de la hemeroteca de Egin sacan a relucir.

Lean ustedes:


De Corcuera a Wert pasando por el himno, leyes españolas contra derechos vascos

Un día como hoy de 1991 daba el paso decisivo la 'Ley Corcuera' o 'Ley Patada en la Puerta', en la misma fecha de 1997 un decreto de Aznar imponía el himno español en Euskal Herria y otro 10 de octubre –ahora de 2012– el ministro Wert admitía que su objetivo era «españolizar alumnos». No es difícil trazar un mismo hilo conductor entre las tres.

Ramon Sola

Tres nombres: José Luis Corcuera, José María Aznar y José Ignacio Wert. Tres áreas muy sensibles: la seguridad ciudadana, los símbolos nacionales y la educación. Tres respuestas vascas muy potentes, tanto en las Cortes estatales como en las calles. Y una misma fecha: 10 de octubre.

Efectivamente, en este mismo día de 1991, 1997 y 2012 dieron un paso decisivo tres normas (técnicamente dos leyes y un decreto) que remarcaban el dominio estatal sobre Euskal Herria y allanaban con derechos fundamentales. Hoy su grado de vigencia es diferente, pero todas han dejado huella. Repasémoslas en orden cronológico: esta fue su génesis, sus objetivos, su desarrollo y las reacciones generadas.

Corcuera anticipó la mordaza

Antes de la 'Ley Mordaza' (2015) fue la 'Ley Patada en la Puerta' (1991). Las dos normas llevan la denominación oficial de Ley de Seguridad Ciudadana, pero pronto encontraron un sinónimo más popular y definitorio. Aquella del Gobierno González fue también bautizada con el nombre de su promotor, el ministro del Interior, José Luis Corcuera.

Aquel 10 de octubre la 'Ley Corcuera' pasó el Rubicón en el Congreso, al desestimarse las seis enmiendas a la totalidad presentadas por muy distintos grupos. Así empezaba su crónica en 'Egin' el corresponsal en Madrid Alberto Cruz: «En un debate crispado, con insultos y descalificaciones a diestro y siniestro, el Gobierno impuso su proyecto de Ley de Seguridad Ciudadana...»

Al PSOE le echaron una mano PNV y CiU, que terminarían validando la norma con algunos ajustes. No tocaban lo sustancial, lo que más escándalo había generado por la regresión de derechos que acarreaba. Por un lado, el artículo 20.2, que establecía que la Policía podría detener y llevar a comisaría a quien se negara a identificarse, algo hasta entonces vetado. Por otro, el 21.2, que facultaba a entrar en domicilios sin orden judicial en determinados supuestos (de ahí la «patada en la puerta»). Este segundo sería anulado por el Tribunal Constitucional dos años después, precipitando la dimisión de Corcuera. El primero perviviría hasta la fecha.

En aquel debate del Congreso, el propio PP se situó contra las medidas, en un evidente intento de horadar al Gobierno González porque luego se aprovecharía de la senda abierta con la Ley Mordaza de Rajoy. Desde las formaciones vascas destacaría el rechazo de EA a través de Joseba Azkarraga, quien veía en la ley «el mayor atentado contra el Estado de Derecho desde la aprobación de la Constitución», además de «involución autonómica» por no respetarse atribuciones vascas en esta materia de seguridad ciudadana. Iñaki Anasagasti, por contra, anticipaba ya la validación jelkide final.

Aquella norma fue justificada por el Gobierno del PSOE como un intento de combatir el narcotráfico, aunque para las fuerzas de izquierda su pretensión era recortar derechos en general y, más específicamente, atacar la oleada de huelgas en aquellos meses. Por eso señalaban específicamente la trayectoria de Corcuera, que había llegado a la cúpula política desde responsabilidades sindicales.

Criado en Portugalete y extrabajador de Altos Hornos, de aquella época solo mantenía una radicalidad aplicada ahora en sentido contrario y desplegada con unas formas muy bruscas. Terminaría dejando el PSOE y apoyando al PP. También ha salido impune de episodios de guerra sucia como las cartas-bomba a representantes de HB. Al llegar al Ministerio mantuvo como número 2 a Rafael Vera, que acabaría condenado por los GAL.

El himno español, más allá de la Copa

Seis años después, este mismo 10 de octubre la noticia llegada de Madrid sería la aprobación de un decreto del Gobierno Aznar que establecía que el himno español debería escucharse en los actos autonómicos que contaran con la presencia de altos representantes del Estado.

Apenas una semana después se preveía la inauguración del Museo Guggenheim de Bilbo, con Juan Carlos de Borbón como asistente, por lo que la medida conllevaba plena actualidad además de la carga política de fondo.

La mayoría política vasca se alineó contra esta imposición, aunque con muy diferentes tonos en su mensaje. El lehendakari entonces, José Antonio Ardanza, consideró que «el decreto no es positivo, porque hay que tener en cuenta que el himno, como las banderas, pertenece al mundo de los símbolos y los sentimientos, y ese himno está muy mezclado con unos determinados recuerdos que para algunos están muy vivos». Abogó directamente por el 'pase foral': «Ya está ocurriendo que muchas veces no se aplica la 'Ley de Banderas' y nadie se escandaliza».

Para Carlos Garaikoetxea, líder de EA, «solo falta que reinstauren las clases de Formación del Espíritu Nacional. En cualquier caso, esto hará comprender a algunos por qué algunos nacionalistas rehúsan acudir a actos oficiales presididos por los máximos responsables del Estado español».

Desde HB, Rufi Etxebarria anticipó que «no respetaremos ese himno porque es un símbolo de represión». Lo ligó con el interés de legitimar «las visitas de territorios ocupados» y lo situó como una «medida totalmente anacrónica».

Mientras tanto, José Ramón Jáuregui (PSE) contemporizaba: «Tiene que hacerse con la suficiente prudencia e inteligencia como para no provocar problemas en temas de cierta sensibilidad territorial». Y Carlos Iturgaiz (PP) amenazaba: «Tendrán que aceptarlo».

Con el paso de los años, el peso de esta cuestión del himno, como la de las propias visitas reales que lleva pareja, se ha ido diluyendo. Las mayores polémicas ni siquiera han ocurrido en Euskal Herria, sino en las finales coperas de fútbol en que diferentes aficiones vascas han protagonizado sonoras pitadas.

Wert, «españolizar» desde las aulas

Este mismo día de 2012, la frase de un ministro español en el Congreso puso en alerta a Euskal Herria y Catalunya. Se estaba poniendo en marcha la luego llamada LOMCE, Ley de Mejora de la Calidad Educativa, y el titular de Educación, José Ignacio Wert, se quitó la careta en el fragor del debate, al reconocer que el objetivo de la norma sería «españolizar a los alumnos catalanes».

La llama del escándalo prendió tan rápido que Wert intentó desdecirse a medias el mismo día. No obstante, en una entrevista a Europa Press en 2019 subrayaría esto: «Sigo pensando que hay que españolizar a los niños catalanes en los términos en los que en su día lo dije».

Las respuestas estudiantiles fueron fulminantes, con movilizaciones en las calles vascas y catalanas, e incluso una huelga general educativa en Euskal Herria en marzo de 2014 (la cocción de la norma aún sería lenta).

Cuando el Gobierno Aznar puso letra pequeña a la ley, la frase de Wert cobró pleno sentido: a partir de entonces sería el Estado quien definiría los contenidos y criterios de evaluación de las asignaturas troncales y los criterios de evaluación de las específicas; el euskara, catalán y gallego quedarían relegados a las materias de especialidad, no como troncales; tanto Religión como su alternativa serían evaluables y contarían para la media del curso y optar a una beca...

El PP acabó aprobando la norma en solitario. Y la Ley Wert siguió vigente hasta la aprobación de la Lomloe en 2020, esta vez con los votos de PSOE, UP, ERC, PNV y Más País, más la abstención de EH Bildu, JxCat y BNG. Un mal menor y un último sarcasmo por parte del PP, al denunciar su portavoz en el Congreso que esta Lomloe «está totalmente ideologizada».

 

 

 

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jueves, 3 de diciembre de 2020

La LOMLOE Cojea

La educación de los vascos no puede ni debe ser decidida en Madrid, las batallas en contra de la LOMCE de Wert fueron épicas en ese respecto.

Establecido lo anterior, les compartimos este texto publicado por Naiz:


Lomloe: la alternativa a lo peor sigue siendo mala

Las transformaciones que nuestros sistemas educativos necesitan sin demora, no van a venir de la enésima Ley Orgánica que se apruebe en Madrid

Bel Pozueta e Ikoitz Arrese | EH Bildu

Decir que estamos ante una pandemia sin precedentes en nuestra historia reciente y ante un grave problema con repercusión social no es para nada una novedad en los tiempos que corren. Tampoco lo es afirmar que en estos momentos difíciles nuestras carencias y fortalezas han salido a relucir; las de todas. Además del sistema sanitario, han quedado en evidencia, también, las carencias de los sistemas educativos…

El actual modelo educativo y sus respectivos sistemas educativos –nos referimos tanto al español, como al de la Comunidad Autónoma Vasca, como al de Nafarroa– no responden a las necesidades que nos surgen ni a los retos que como sociedad tenemos y que seguirán surgiendo a lo largo del siglo XXI. Es más, ante las problemáticas y situaciones creadas a raíz del Covid-19 se ha reafirmado que las carencias que el modelo educativo padece vienen de años atrás y son estructurales.

En EH Bildu, recogiendo el sentir mayoritario de las comunidades educativas de Euskal Herria, defendemos firmemente la educación como elemento básico, vertebrador y cohesionador de la sociedad.  La educación tiene el deber de ser inclusiva, compensadora de las desigualdades y adaptada curricularmente a las características del alumnado, para garantizar su pleno desarrollo académico, lingüístico, cultural, y también, como no, social. En definitiva, la educación tiene que cuidar y ayudar al alumnado a ser personas felices.

Y con estas convicciones, nos encontramos en plena tramitación de la enésima ley orgánica educativa, la Lomloe, de la mano de la ministra Celaá, la cual conocemos bastante bien en nuestras tierras. ¿Pero, cómo debería una fuerza soberanista y de izquierdas, como EH Bildu, actuar ante esta ley? La respuesta es fácil: con criterios educativo-pedagógicos, competenciales y sociales, sin ninguna duda.

Cuando la alternativa a la Lomce, es la Lomloe, tal y como se nos plantea, poco más tenemos que añadir. Se nos ofrece una alternativa mala a una ley que era peor. Y en los términos actuales, EH Bildu no será quien dé un sí a esta reforma. Una vez más, ha quedado claro, que una alternativa educativa avanzada, competencialmente plena y socialmente justa, pasa por que en cada territorio tengamos pleno derecho a decidirlo todo, también, en cuanto a nuestros sistemas educativos se refiere.

Somos conscientes de que la ley que hoy en día nos rige es la Lomce. Y nos reafirmamos en nuestro compromiso de hacer todo lo posible, y todo lo que esté en nuestras manos –como firmamos en el Congreso ya en el 2013– para derogar lo antes posible esa ley que el exministro Wert nos impuso con el único objetivo de intentar adoctrinarnos en su ideología sexista, viejuna y centralista.

¿Por qué decimos que la Lomloe es mala? Porque quiere suplantar una ley del 2013 (Lomce) con las bases de una del 2006 (LOE), sin fijar una perspectiva educativa-pedagógica que mire hacia el 2030. No es una ley moderna e innovadora. No permite dar un giro de 180 grados y poner el modelo educativo en las coordinadas de los países más avanzados de Europa en esta materia como Estonia, Dinamarca, Países Bajos o Finlandia.

¿Por qué no plantear una descentralización de las competencias, dotando realmente de autonomía a los centros? ¿Por qué no implicar de forma vinculante a los ayuntamientos fomentando así la ‘Educación Km0’? ¿Por qué no dar cambios de calado y vertebrar el sistema en una sola red público-comunitaria donde la participación de toda la comunidad sea el eje central? ¿Por qué no bajar las ratios? ¿Por qué no garantizar por ley que la inversión no sea inferior al 6% del PIB? Estas son preguntas que nos hacemos. Y que, en definitiva, corroboran que no se van a dar cambios estructurales.

Pero tampoco se han querido afrontar temas, que históricamente, han sido reclamados tanto por nuestras comunidades educativas como por parte de la izquierda independentista. No se ha aceptado la obligatoriedad de un programa integral, transversal y específico de coeducación como puede ser Skolae. No se ha aceptado que la religión salga definitivamente de las aulas, ni que el currículum lo decidan nuestras propias instituciones. No se ha aceptado que Felipe VI, por lo tanto, deje de firmar nuestras titulaciones; que el ciclo 0-3 sea totalmente gratuito; ni que centros con ánimo privatizador reciban ayudas públicas. Entre muchas otras cosas, tampoco se ha aceptado que cada comunidad autónoma podamos decidir libre y democráticamente sobre nuestros sistemas educativos, sin perjuicio de lo que las leyes orgánicas del Estado español puedan imponernos.

Y, a pesar de ello, estos días estamos asistiendo a una pataleta por parte de la derechona, representada por PP, Ciudadanos, Navarra Suma y el fascismo, que quieren mantener sus privilegios, siguiendo fomentando la educación privada, elitista, segregadora, católica, adoctrinadora y totalmente españolista centralizadora.

Ante esta realidad, no va a ser EH Bildu quien defienda la Lomloe. Con responsabilidad, hemos presentado y negociado más de 135 enmiendas tanto con los partidos que conforman el Gobierno español como con el resto de partidos del bloque de la investidura. Consiguiendo algunos avances, sí, pero no los necesarios para que la Lomloe tenga nuestro aval. Somos conscientes de que sin la Lomloe, lo que nos queda sigue siendo la Lomce del PP. Quedan semanas de negociaciones y debates, para la votación definitiva tras su paso por el Senado.

Llegados a esta fase, seguimos teniendo más que claro, que las transformaciones que nuestros sistemas educativos necesitan sin demora, no van a venir de la enésima Ley Orgánica que se apruebe en Madrid. Vendrá, sin duda, tras los debates que hagamos y acuerdos que lleguemos aquí, en las instituciones de Euskal Herria. Porque las que creemos que necesitamos una transformación educativa-pedagógica y apostamos por construir un sistema educativo público soberano, sabemos que la mejor alternativa será la que decida y construya la comunidad educativa de nuestros territorios sin injerencias.




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sábado, 21 de noviembre de 2020

Entrevista a Josune Gorospe

El tema ha estado sonando fuerte y desde la distancia hemos podido ser testigos de la extraordinaria defensa que del idioma catalán han llevado a cabo Gabriel Rufián y otros integrantes de los partidos soberanistas catalanes.

Hablamos de la LOMLOE, también conocida como "Ley Celaá", un punto y aparte con respecto a la "Ley Wert" de tan infame recuerdo.

Hoy, desde Noticias de Gipuzkoa, traemos a ustedes la postura vasca al respecto por medio de esta entrevista.

Adelante con la lectura:


"El modelo vasco tiene encaje en la LOMLOE, aunque todas las leyes de Educación de Madrid nos parecen invasivas"

Josune Gorospe sostiene que el debate político y social sobre la nueva ley de Educación ha girado en torno a temas que en Euskadi no generan conflicto

Beatriz Sotillo

Josune Gorospe, portavoz de Educación del Grupo Vasco en el Congreso de los Diputados, explica que el PNV, que votó a favor de la LOE y en contra de la ley Wert, apoya la modificación de ésta última –la Lomloe, más conocida como ley Celaá– porque, aunque la considera "invasiva", anula los aspectos más lesivos de la ley Wert y permite el encaje del sistema educativo vasco.

La Lomloe ha contado con el apoyo del Grupo Vasco pero usted asegura que es una ley invasiva.

–Todas las leyes de Educación de Madrid, por definición, nos parecerán invasivas, pero lo importante es que nuestro sistema tenga encaje en ellas, ya que en caso contrario volveríamos a estar en una situación complicada en la que cualquiera puede judicializar nuestras políticas educativas. En este proyecto de ley hemos intentado matizar y continuamente hemos ido metiendo enmiendas para que se tengan en cuenta las competencias de las comunidades autónomas y la singularidad de los derechos históricos. Lo hemos incluido en un montón de párrafos porque queríamos que nuestra singularidad estuviera recogida en el texto.

Uno de los temas que ha generado controversia ha sido la regulación de los centros concertados. ¿Afecta al modelo vasco?

–En el texto de la ley se recoge la coexistencia de las dos redes, la pública y la concertada, que es como se ha estructurado el sistema educativo vasco, por eso consideramos que nuestro modelo tiene engarce en la ley. No obstante, presentamos una enmienda y, al final del proceso, una transaccional que negociamos con todos los grupos, porque pensamos que el punto 3 del artículo 109, que recoge la programación de la oferta tanto de los centros educativos públicos como concertados, se podía afinar.

Desde la oposición política al Gobierno español se acusa a la nueva ley de restringir la libre elección de centro.

–Empezamos nuestra intervención en el pleno de votación del proyecto diciendo que, por un lado, queríamos la defunción de la ley Wert y, por otro, que ninguna ley de Educación que se haga en Madrid es nuestra ley. La ley del Estado es para todo el Estado y nosotros hemos ido desarrollando modelos y sistemas educativos radicalmente distintos. Nuestro modelo de concertada, por ejemplo, es un modelo con tradición histórica, con apego al territorio y con un reconocimiento por la sociedad vasca. Tiene modelos pedagógicos de excelencia y trabaja en ámbitos que para nosotros son estratégicos. Con esto quiero decir que no nos pueden confundir, trasladando o pretendiendo trasladar a Euskadi problemas que no son nuestros, problemas que tienen en otros lugares porque han desarrollado otros modelos educativos. La libre elección es una de esas cuestiones que se han puesto en solfa y, sin embargo, está reconocida en el artículo 84 y en otros. La libre elección sigue recogida en la ley.

¿Pasa lo mismo con el debate sobre la lengua vehicular?

–El concepto de lengua vehicular, esa inclusión que hizo Wert con la voluntad, según dijo, de españolizar al alumnado catalán, desaparece. Lo que dice la ley es que se avanzará en lo que se recoge en la Constitución, los estatutos de autonomía y la normativa correspondiente. Nosotros, que defendimos hasta el final nuestra enmienda, decíamos que donde no hubiera otra lengua oficial, la lengua vehicular fuera el castellano y queríamos un reconocimiento expreso de que en aquellos sitios donde los estatutos de autonomía recogen la existencia de una lengua oficial propia, esa fuera la lengua vehicular. No conseguimos suficiente apoyo. No obstante, lo que estaba en la ley Wert desaparece y nos parece un avance. Además, en distintos puntos del proyecto de ley hemos incorporado el concepto de lengua propia, lo que es importante.

¿Se puede decir que la Lomloe conlleva avances en materia de lenguas propias?

–Al final, con unas cosas y otras, consideramos que las distintas lenguas tienen más espacio, más reconocimiento, y ese estatus de lengua propia tiene presencia en varios puntos del proyecto de ley gracias a nuestras enmiendas. Vamos a seguir reivindicando que hay que avanzar en el reconocimiento de las lenguas propias y que puedan desplegarse de manera efectiva.

Al valorar esta nueva ley educativa usted ha destacado que acaba con la 'ley Wert'.

–Es importante recordar que los agentes del sistema educativo rechazaron con contundencia la ley Wert, que era absolutamente invasiva. A todos nos suenan algunos de sus aspectos más perjudiciales, como las reválidas. También es cierto que en Euskadi algunos de estos elementos más nocivos se pudieron sortear gracias al marco Heziberri. En general, la ley Wert ha sido una espada de Damocles para el sistema educativo vasco, ya que podías sortear algunas limitaciones pero estabas sujeto a una posible judicialización.

Algo que ya pasó.

–Ocurrió con el tema de las becas. En Euskadi teníamos un sistema de becas financiado exclusivamente con presupuesto vasco y desde Madrid nos dijeron que no podíamos ir más allá de lo establecido en el Estado. La ley Wert condicionó nuestro sistema de becas, que es parte del éxito de nuestro modelo educativo, y que nunca antes había tenido problemas.

¿Cree adecuado llamar 'ley Celaá' a la nueva regulación?

–Yo la llamo Lomloe, porque la referencia es la Ley Orgánica de Educación, la LOE. Esta es una actualización, una modernización de la ley, que incorpora, por ejemplo aspectos de políticas de igualdad, que son importantes y en los que también trabajamos desde otros ámbitos. También están muy presentes aspectos de cohesión social y se aborda el tema del abandono escolar, que en el Estado constituye un grave problema. Nosotros tenemos una tasa de abandono escolar por debajo del 7%, pero en el Estado supera el 17%.

La división en el Congreso no augura un buen arranque de la ley.

–En nuestra intervención en el pleno apelamos a los dos grandes grupos para que aprendan a hablar y acordar leyes, porque eso les llevaría a hacer marcos más genéricos.

 

 

 

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martes, 24 de marzo de 2020

Ética Anarquista y SARS CoV-2

Desde la sección de blogs de Público traemos a ustedes este escrito que ahonda en la propuesta anarquista para enfrentar la gran amenaza del SARS CoV-2:


Enrique Javier Díez Gutiérrez

"Solo juntos lo conseguiremos". "Este virus lo paramos unidos". "Es el momento de ayudarnos unos a otros"… Todos y todas hemos oído este tipo de mensajes, que se han repetido, desde el inicio de la crisis del coronavirus.

¿Aprenderemos la lección una vez que pase la crisis?

En la escuela, "educar para cooperar" es un principio básico, que se ha venido planteando y proponiendo desde infantil hasta la Universidad (hasta que llegó la LOMCE, con su "competencia estrella" del emprendimiento neoliberal).

Pero ¿y el resto de la sociedad? ¿Educa para cooperar? Puesto que "para educar se necesita a toda la tribu", como ahora todo el mundo recuerda.

Lo cierto es que el mensaje que han recibido constantemente nuestros niños, niñas y jóvenes, ha sido, hasta ahora, el de la competencia individualista del modelo neoliberal. Un mantra ideológico, eje esencial del capitalismo. Un mantra constante y persistente que se repite en los medios de comunicación, se ensalza en el deporte, se induce en el trabajo, se insiste en la economía…

Sorprende este dogma tan extendido y difundido por la agenda mediática, política y económica, cuando los seres humanos preferimos cooperar a competir en nuestra vida diaria, especialmente cuando buscamos el bien común. Esto es lo que ha demostrado el estudio antropológico de la universidad de Oxford que ha encabezado titulares en todo el mundo por la universalidad de sus hallazgos.

Sorprende cuando incluso desde la biología, la prestigiosa académica Lynn Margullis, una de las principales figuras en el campo de la evolución biológica, muestra que todos los organismos mayores que las bacterias son, de manera intrínseca, comunidades. Cómo la tendencia es hacia el mutualismo y cómo "la vida no conquistó el planeta mediante combates, sino gracias a la cooperación". Cómo nuestra evolución no ha sido una competición continuada y sanguinaria entre individuos y especies. Sino que la vida conquistó el planeta no mediante combates, sino gracias a la cooperación. De hecho, los nuevos datos están descubriendo una naturaleza que cuestiona radicalmente la vieja biología: "de cooperación frente a competencia, de comunidades frente a individuos", como concluye Sandin. La tendencia fundamental en la dinámica de la vida, de toda clase de vida, por lo tanto, es la simbiosis mutualista, la cooperación universal.

Estas investigaciones confirman lo que ha planteado uno de los grandes pensadores de la economía colaborativa: Kropotkin. Frente al darwinismo social, el anarquista ruso Kropotkin, demostraba que el apoyo mutuo, la cooperación, los mecanismos de solidaridad, el cuidado del otro y el compartir recursos son el fundamento de la evolución como especie del ser humano.

Esta realidad, que se nos vuelve obvia en momentos de crisis como ésta, contrasta con los principios y propuestas que rigen el núcleo y finalidad esencial del capitalismo neoliberal: el individualismo competitivo.

Apoyar al grupo, apoyarnos en la comunidad, contrasta con ese dogma de "libertad individual" al margen del bien común. La solidaridad, el no dejar a nadie atrás, choca con la competitividad que predica el neoliberalismo económico. El relato del "hombre" hecho a sí mismo, competitivo e individualista, que no le debe nada a nadie y que busca conseguir su "idea de éxito" para enriquecerse y olvidarse de las dificultades, suyas y de los demás. Mito difundido por el populismo empresarial norteamericano y que la ideología neoliberal y neoconservadora ha traducido en la escuela a través del mantra del emprendedor. Ideología que mantiene como dogma de fe esencial que la competencia por la riqueza y el poder es el único motor que mueve al ser humano.

Estamos comprendiendo, porque lo estamos comprobando y constatando con esta crisis, que esta ideología neoliberal, que reivindica regularnos mediante "la mano invisible del mercado" es una postverdad, una fábula, una invención que no tiene fundamento real. Que cuando vienen mal dadas, cuando nos jugamos lo vital y esencial de las sociedades, necesitamos el amparo del grupo, de la comunidad, de la solidaridad colectiva para superar las crisis.

Es entonces cuando nos lamentamos, tardíamente, de los recortes de miles de millones que se han hecho en la sanidad pública o en la educación pública. Nos arrepentimos de no haber invertido en suficientes residencias públicas de mayores (las privadas tienen como finalidad obtener beneficios). Nos damos cuenta del error que es no tener ya una banca pública que sostenga la economía y la inversión pública para generar nuevos empleos que sustituyan a los que los "temerosos mercados" van a destruir.

La ideología neoliberal siempre ha sido muy clara: aplicarse a sí mismos el capitalismo de "libre mercado" (subvencionado siempre) cuando obtienen beneficios, para repartírselos entre los accionistas. Pero reclamar el socialismo y la intervención del Estado para que se les rescate cuando tienen pérdidas (hemos rescatado a la banca con más de 60.000 millones de euros, a Florentino Pérez con el Castor, a las autopistas…). Es lo que hacen también ahora, con esta crisis. Aunque a algunos les sigue sorprendiendo todavía que estos "creyentes" exijan más medidas de rescate y de intervención del Estado, renegando de su fanático credo en el "libre mercado" y su "mano invisible".

A ver si aprendemos por fin. Y superamos el dogma neoliberal y el sistema económico capitalista y avanzamos hacia un sistema económico e ideológico basado en el bien común, la cooperación, la justicia social, la equidad y la solidaridad.

Esperemos que la salida de esta crisis sea "una oportunidad" para ello. Que el "solo juntos lo conseguiremos" no se olvide tras ella. Y que, después del coronavirus, haya un auténtico Pacto de Estado, consensuado por todos, que blinde y destine cantidades escandalosas de nuestros presupuestos a la Sanidad Pública, a la Educación Pública, a los Servicios Sociales Públicos, a las Pensiones Públicas... Que aprendamos de una vez por todas que el capitalismo y la ideología neoliberal que lo sostiene es tóxico para la especie y el planeta. Y que, sin ayuda mutua, sin cooperación, sin solidaridad y justicia social estamos abocados a la extinción como especie y como planeta.






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lunes, 13 de enero de 2020

Entrevista a Oskar Matute

El revire que ha hecho Oskar Matute al pepero Adolfo Suárez Illana durante el debate de investidura de Pedro Sánchez en el que le ha comparado con un juez del concurso televisivo La Voz ha quedado para la historia. Humor ante el posicionamiento de odio por parte de los representantes del trifachito.

Hoy les dejamos con esta entrevista que Matute ha concedido a El Diario:


"Una sociedad no se construye en términos de una convivencia positiva si no se hace desde el reconocimiento a las víctimas. Y eso es algo que en el Estado español no tienen demasiado interiorizado", señala

Maialen Ferreira

Oskar Matute (Barakaldo, 1972) es desde 2009 líder de Alternatiba, uno de los cuatro partidos políticos que integraron EH Bildu en 2012. Los otros tres son Sortu, Eusko Alkartasuna y Aralar, este último disuelto en 2017. Durante su trayectoria política Matute ha sido miembro del Parlamento Vasco y del Congreso de los Diputados –cargo que ocupa actualmente como diputado de EH Bildu–. Antes de eso, también fue parlamentario por Ezker Batua (Izquierda Unida) y fue uno de los insumisos que hace ya 30 años plantaron cara al sistema y dijeron "no" a la mili, además de pertenecer al movimiento social de carácter pacifista Lokarri.

Matute ha protagonizado esta semana uno de los discursos que más polvareda han levantado durante el debate de investidura de Pedro Sánchez, una intervención que, según describe, estuvo "medida y ajustada al tiempo político que desde la izquierda soberanista independentista" tenían que trasladar, a pesar de las múltiples críticas que ha recibido desde la derecha. Durante la entrevista Matute muestra cierta esperanza ante la posibilidad de que dos de los temas que más defiende su partido –el fin de la dispersión de los presos y el derecho a decidir–registren novedades con la llegada del nuevo Gobierno progresista de coalición del PSOE y Unidas Podemos.

Tras su intervención en el debate de investidura le han llamado "filoetarra" y algunos diputados se levantaron y se fueron. ¿Cómo se sintió?

Bien. Que tenga el poder o el efecto de desalojar a Vox de las instituciones me parece positivo, pero vamos, no soy tan engreído. Imagino que era una táctica para intentar que no tuviera eco lo que teníamos que decir. Yo hice lo que tenía que hacer. Creo que la intervención estuvo medida y estuvo ajustada al tiempo político y las necesidades que desde la izquierda soberanista independentista teníamos que trasladar con un mensaje claro al conjunto del Estado español. Un mensaje que desgraciadamente pocas veces llega y que cuando llega, llega distorsionado. De ahí vienen todas esas descalificaciones gruesas, sobre "filoetarra", "terrorista", "asesino", así como otras cosas que me regalan en las redes sociales. Pero bueno, yo estoy tranquilo. Al final uno tiene que tiene que rendir cuentas ante su conciencia y ante poca gente más y tengo la conciencia muy tranquila.

Además, Adolfo Suárez Illana les dio la espalda a usted y a su compañera Mertxe Aizpurua...

Yo creo que con eso muestran la dificultad que tiene la derecha para aceptar la pluralidad ideológica. La derecha española actual nace y bebe de las fuentes de la derecha española de principios del siglo XX y a nadie se le debe olvidar que se alineó con el régimen y con el alzamiento fascista. No ha hecho esa transición democrática. No ha hecho ese paso democrático y, por lo tanto, yo creo que tienen desde ese tiempo hasta ahora una dificultad evidente para aceptar la pluralidad ideológica. Este señor no hizo sino expresar con su acción que la derecha española tiene serias dificultades para aceptar la democracia, la libertad de expresión y para aceptar la pluralidad ideológica. No me preocupa demasiado. Me parece positivo que hayan sido muchas las personas que han podido ver cuál es su talante.

Usted forma parte de Aternatiba, fue miembro del colectivo cívico y pacifista Lokarri y siempre ha rechazado la violencia. En su discurso en el Congreso pidió en nombre de EH Bildu "verdad, justicia y reparación" para todas las víctimas: las de ETA, las del GAL, las del Batallón Vasco Español...

Sí, pero no es novedoso que yo haya sido todas esas cosas y tampoco es novedoso que yo dijera en nombre de EH Bildu "verdad, justicia y reparación". De hecho, puse el ejemplo del acto en memoria de las víctimas que se celebra cada 10 de noviembre en el Parlamento vasco, donde EH Bildu está presente y no el Partido Popular. Eso ayuda a que en Euskal Herria se entienda cuál es nuestra posición, que luego puede ser compartida o no.

Lo que probablemente ha sido novedoso ha sido escucharlo, porque mucha gente lo ha oído por primera vez. Es verdad que determinados medios de comunicación, no todos por fortuna, ejercen un cierto muro de silencio respecto a nuestras posiciones. Les viene mejor para caracterizarnos de una determinada manera, una especie de Leviatán que diría Abascal respecto a nosotros, porque eso les ayuda en su estrategia de polarización y en la estrategia de patriotismo ultra que mantienen en el Estado español. Pero no hice más que reflejar lo que EH Bildu ha venido diciendo desde su propia fundación, y es que nosotros, desde el respeto, queremos verdad, justicia y reparación para las víctimas. También para las de ETA, porque en EH Bildu también asumimos que la violencia de ETA generó daños y generó dolor, aunque resulte novedoso en el Estado español, y que esas víctimas tienen tanto derecho como cualquier otra víctima a encontrar espacios de verdad, justicia y reparación.

Es más, creo que una sociedad no se construye a futuro en términos de salud, en términos de una convivencia positiva, si no se hace desde el reconocimiento a las víctimas y desde el respeto a la verdad, justicia y reparación. Eso es algo que en el Estado español, por cierto, no lo tienen demasiado interiorizado. No hay más que ver las declaraciones de Pablo Casado en diferentes ocasiones que se le han mencionado la memoria histórica y la necesidad de dar más pasos en la identificación de las más de cien mil personas enterradas en las cunetas del Estado español por ser víctimas de la represión franquista. Casado dice que no hay que mirar al pasado, que eso sería remover el pasado y que eso no es positivo. Nosotros no queremos ese modelo para Euskal Herria. Creemos que lo que ha pasado tiene que conocerse en toda su amplitud y, evidentemente, es la sociedad y cada una de las personas que la integran la que tendrá que hacer su juicio de valor sobre cuales son las formaciones o las líneas de pensamiento que más se amoldan a lo que a lo que cada persona crea que fue lo correcto.

¿Considera que en España se tiene una imagen distorsionada o errónea de lo que es su partido?

Sí, pero no lo digo desde la posición de un aficionado a un equipo que no sabe ver más que por sus colores. No lo digo en una clave vanidosa ni egocéntrica de EH Bildu. Supongo que todos los partidos tendrán alguna queja o algún motivo de reproche por cómo les entiende la sociedad o cómo los medios trasladan lo que son, pero es evidente que si ante lo que dije en el Congreso, que se ya se había dicho en boca de diferentes portavoces de EH Bildu a lo largo de los años, se despierta esa expectación, es porque no se sabía. Y si no se sabía, habrá que preguntarse por qué algo que era evidente aquí no se sabía más allá del Ebro.

¿Y por qué no se sabía?

Pues probablemente porque allende el Ebro los medios de comunicación mayoritarios no quisieron prestar atención a eso que veníamos diciendo durante mucho tiempo porque quizás les distorsionaba el relato que llevan tiempo construyendo. Ese relato de malos y buenos, ese relato de demócratas y violentos, ese relato de la dualidad absoluta entre el bien y el mal.

Se han abstenido en la investidura de Pedro Sánchez. ¿Por qué han tomado esa decisión?

Por coherencia política. Nosotros creemos que EH Bildu ha cometido muchos errores y seguramente cometemos algunos más, pero creemos que en nuestro haber está no habernos equivocado nunca ni de trinchera ni de adversarios. En mi intervención señalé con claridad que nuestro voto de abstención era un voto coherente porque pensamos lo que decimos y decimos lo que hacemos, y en ese sentido yo creo que somos transparentes. Habíamos dicho en campaña electoral que vivimos tiempos difíciles en los que el fascismo o el neofascismo está empleando una nueva táctica que es la de intentar crecer y penetrar desde las instituciones, desde el institucionalismo formal, para luego derrumbarlo y que ante esa realidad, nuestro compromiso antifascista se ponía en primer lugar. Eso lo intenté reflejar en la intervención.

El otro elemento tenía que ver con las consideraciones de clase. Tenemos muy presente que las condiciones de vida materiales de nuestra gente tienen que ser salvaguardadas tanto como seamos capaces de hacerlo. Por tanto, yo creo que había dos elementos fundamentales –el antifascismo y la visión de clase– suficientes como para entender que EH Bildu se abstuviera en esa votación para permitir que se articulará un gobierno que evitara el riesgo de unas terceras elecciones en las que la ultraderecha pudiera seguir creciendo hasta el punto de poder articular una mayoría de gobierno. Así lo entendieron también nuestras bases, porque nuestra consulta a las bases sí era vinculante. Por eso lo hicimos.

¿Le importa un comino la gobernabilidad de España?

A mí quién gobierne en España me puede importar relativamente poco. Lo que sí que me importa mucho es qué hacen desde los Gobiernos de España en forma de leyes y marcos legales para construir políticas que afectan a nuestra gente. Y cuando digo "nuestra gente", hablo de todos los ciudadanos del País Vasco o Euskal Herria, voten lo que voten. Para los vascos y las vascas no es lo mismo que se derogue la reforma laboral o que se mantenga, no es lo mismo que se derogue la LOMCE o que se mantenga, no es lo mismo que se derogue la ley mordaza o que se mantenga, no es lo mismo que las pensiones suban un 0,25 o que se suban al IPC, aunque nosotros pidamos más. Es evidente que no es lo mismo.

Si salgo a la calle y le pregunto a la gente por su día a día, me van a hablar de sus condiciones de trabajo, si son dignas o si no lo son. Me van a hablar de miedo a que sus hijos no encuentren un futuro de dignidad laboral aquí y tengan que ir a buscarlo fuera, me van a contar que tienen serias dificultades para poder llegar a fin de mes, para poder pagar la hipoteca o el alquiler. Y todo eso es algo que en muy buena medida se decide en el Congreso de los Diputados. Por tanto, no, no me es indiferente lo que allí se decida y nuestra posición como EH Bildu fue muy clara: nosotros evitamos un Gobierno de la derecha extrema y la ultraderecha y damos una oportunidad con nuestra abstención a un Gobierno que dice que quiere hacer cosas que entendemos que pueden rectificar la políticas de recortes y de agresiones salvajes a la clase trabajadora y a las clases populares en Euskal Herria y también en el Estado español.

Ahora bien, si ese Gobierno no pasa de las palabras a los hechos, si ese Gobierno no es capaz de empezar a revertir los recortes en derechos sociales, laborales, económicos y culturales que hemos vivido durante la última década, pues nos tendrá enfrente, pero eso es algo que seguramente no le sorprende a ningún votante de EH Bildu ni a ninguna persona de este pueblo.

Algunos los llaman "socios de Sánchez", imagino que para EH Bildu tampoco es agradable ese término.

No, porque no somos socios de Sánchez. Nosotros no tenemos ningún acuerdo oculto con Pedro Sánchez y, por tanto, no podemos ser socios si no hay un acuerdo. Son socios aquellos que acuerdan algo y deciden llevarlo a efecto y para tal cosa se comprometen. Nosotros ya dijimos que eso no existía, que lo que ha habido es una primera toma de contacto con el Partido Socialista de normalización de relaciones porque creemos que el PSOE se había aislado de nosotros, cuando en realidad nosotros somos la segunda fuerza política de este país, de Euskal Herria, y era algo bastante inconcebible, pero no ha habido de momento nada más.

Nosotros tenemos vocación de ser interlocutores y de representar a una parte muy importante de la sociedad vasca, la que componen las mayorías sociales y sindicales de este país, que están clamando por una agenda social vasca que probablemente no se mide en kilómetros sino en derechos, y que probablemente está más pendiente de la limitación de los precios del alquiler, de la reforma laboral, de la LOMCE, de la ley mordaza, de las pensiones, de la igualdad efectiva entre mujeres y hombres, que de cuántos kilómetros de Alta Velocidad se consiguen, que es un poco lo que parece que le preocupa a otras formaciones nacionalistas. A nosotros nos preocupa esa agenda social y eso es lo que vamos a pelear y lo que vamos a intentar llevar adelante, y para eso tenemos que tener interlocución y la tendremos con quien está en el Gobierno.

Gabriel Rufián dijo una frase que me pareció muy acertada: a nosotros no nos hace coincidir con el Partido Socialista el afecto ni el enamoramiento. Nuestras posiciones confrontadas con el Partido Socialista son históricas y van a seguir existiendo en tanto que no cambie su naturaleza y la nuestra no va a cambiar. Y también lo dije desde la tribuna: nuestros sueños no caben en sus leyes. Lo que nos ha hecho coincidir o mantener estrategias que permiten un objetivo común ha sido el pavor a esa derecha y esa ultraderecha. Como decía Rufián, no nos hemos unido por amor ni por encantamiento, sino por pavor y por miedo a la derecha y a la ultraderecha.

¿Considera que con el nuevo Gobierno será más fácil que se produzcan cambios que favorezcan la situación de Euskadi?

Lo que parece claro es que con el Partido Popular y con Vox podríamos esperar poquita cosa. Si hablamos del derecho a decidir, podemos esperar no ya sólo la negación, sino una recentralización y un autoritarismo atroz y probablemente una mayor persecución de las expresiones que abogan por la capacidad que entendemos desde EH Bildu que tiene este pueblo para decidir libre y democráticamente lo que quiera ser. Con PP y Vox en el Gobierno esto se iba a poner bastante complicado. Ni que decir ya con una situación de excepcionalidad que se aplica para los presos y presas vascas. No hay nada que parezca indicar que con el Partido Popular y con Vox pudiéramos poner fin a la dispersión o dejar de soportar una política de excepcionalidad penitenciaria que poco tiene que ver con el respeto escrupuloso a los derechos humanos. O en materia social, por su vinculación o su sumisión al Ibex35 –no digo que el Partido Socialista no pueda tenerla también, pero desde luego la que el Partido Popular y Vox tienen es muy evidente-, tampoco parece que pudiéramos esperar grandes avances en materia de recuperación de derechos sociales, económicos y laborales.

Por tanto, sabiendo lo que no podíamos esperar de una alternativa de gobierno que pudieran encabezar las formaciones de derecha extrema y de ultraderecha, lo que nos queda por ver es hasta dónde son capaces de llegar los que dicen que no quisieran hacer eso.

¿Confía en que la receta del nuevo Gobierno para los dos aspectos de los que ha hablado, que son el fin de la dispersión de los presos vascos y el derecho a decidir, va a ser diferente?

Esperemos. De la ultraderecha sabíamos qué podíamos esperar, de estos queremos saber qué podemos esperar. Si son capaces de romper la dinámica de judicialización de la política y de autoritarismo y represión como fórmulas de contestación a demandas populares importantes, como estamos viendo en Catalunya, pero como vivimos en Euskal Herria, si este nuevo Gobierno decide no hacer nada diferente a lo que ya se ha hecho, nos va a tener enfrente. Si este nuevo Gobierno decide abrir un marco nuevo para intentar resolver los problemas desde la óptica de lo político, nosotros vamos a estar dispuestos a intentarlo y si se consigue, no tendremos ningún reparo en felicitar a aquellos actores que hayan conseguido hacer de la política una herramienta eficaz para solucionar los problemas de la gente y no para crear más problemas a la gente. Si, por el contrario, no se atreven o no les dejan los poderes fácticos hacer nada, pues lo que podremos es decirle a la gente de Euskal Herria, a cada mujer y hombre de Euskal Herria, que nosotros lo intentamos, pero que en el Estado español el problema para entender la plurinacionalidad no sólo es un problema que afecte a las gentes de la derecha, sino que, por desgracia, afecta al conjunto de las formaciones del sistema político español.

Si hubiese continuado en Izquierda Unida, quizás estaría en las quinielas para ser ministro.

No creo, porque no creo que yo tuviera esa disposición. Yo nunca quise salir de Euskadi cuando estaba en Izquierda Unida porque creía que la política más útil era la política que podía hacer por mi país y para mi país. Y cuando estaba en Izquierda Unida también eran conocidas mis posiciones soberanistas. Por tanto, no estoy hablando de una conversión, al estilo de Saulo de Tarso o San Pablo, cayéndome de ningún caballo. En Ezker Batua defendía posiciones soberanistas siempre y las defendía también en los órganos federales de Izquierda Unida. Eso lo conocen quienes interactuaron conmigo, que son muchas de las figuras de esa época. Y diría exactamente lo mismo que digo ahora.

Yo creo que el Gobierno de España es una cosa que tiene que afectar de manera muy directa a quienes tengan un sentimiento identitario español, pero a quienes no tenemos el sentimiento identitario, aún no siéndonos indiferentes, no nos parece lo más relevante. Mi papel en el Congreso de los Diputados es dar voz a miles de mujeres y hombres de Euskal Herria que apuestan por un modelo de sociedad y de país construido desde aquí y para aquí, por nosotros y por nosotras, equivocándonos o acertando o equivocándonos y acertando, porque de todo habrá, pero desde la libertad de saber que lo que hacemos lo hacemos porque hemos conseguido el bien más preciado que puede tener un ser humano, que es la libertad. Eso lo he mantenido siempre a lo largo de mi trayectoria vital y lo mantendría ahora. Por tanto, no creo que yo sonara para ninguna quiniela de ministrables.






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lunes, 1 de julio de 2019

Supremamente Wertiano

Madrid ha consumado un asalto más a la educación vasca arremetiendo en contra de las becas que otorga el gobierno de la CAV.

Deia ha publicado este reportaje donde se explica en que consiste todo el asunto y como el Tribunal Supremo avala lo hecho por un ministro vilipendiado por sus acciones en contra de la educación:


El Alto Tribunal considera que invade las competencias del Estado y ataca la igualdad de oportunidades del alumnado

Idoia Alonso

El Tribunal Supremo (TS) volvió a tumbar parte del sistema de becas de Euskadi. En esencia, la sentencia del Alto Tribunal establece que la legislación orgánica del Estado está por encima de la normativa vasca en esta materia pese a tener competencia exclusiva en Educación y aunque las becas corren a cargo de los Presupuestos vascos y no de los Presupuestos Generales del Estado.

Desde que en 1989 se materializó la transferencia de enseñanza, Euskadi es la única comunidad que autofinancia las ayudas al estudio. Esta particularidad es el núcleo de la estrategia del Gobierno vasco para defender su política de becas frente al decreto de José Ignacio Wert que en 2014 endureció el acceso de las ayudas y que Euskadi no aplicó, por lo que Gobierno Rajoy recurrió en aras de salvaguardar la “igualdad de oportunidades” de todo el alumnado del Estado, aunque en el trasfondo del recurso estaba la recentralización de la educación.

Precisamente, el hecho de que las becas dependan de los fondos aportados por la Hacienda General del País Vasco “para coadyuvar a solventar” la falta de estabilidad financiera que originó el decretazo Wert es el argumento esgrimido por dos de los seis magistrados de la Sala Tercera del TS para votar en contra de la sentencia. No obstante, el fallo considera que “un sistema de becas paralelo al del Estado basándose en su propia financiación conduciría a que los estudiantes dependiendo del lugar de residencia, no tendrían las mismas oportunidades” al tiempo que “favorecería a los de regiones con mayor disponibilidad financiera” lo cual generaría “importantes desigualdades en el acceso” a la educación en función del lugar de nacimiento.

Dicho en plata, según el TS, el sistema vasco de becas atenta contra el principio de igualdad de oportunidades, generando estudiantes de primera y de segunda. Y es que según esta tesis, quienes llegan de otras comunidades no pueden acceder a las becas vascas, ya que sus familias no tributan en Euskadi. Pero la moneda no tiene por qué caer del lado vasco ya que el gasto medio por becario vasco en Bachillerato y Formación Profesional (FP) fue de 368 euros el curso 2016-17, frente a los 1.286 euros en el resto de comunidades. Y eso es así porque Euskadi financia ambos ciclos posobligatorios y el resto del Estado, no.

¿Y ahora qué? El Departamento de Educación del Gobierno vasco guardó ayer silencio a la espera de que sus servicios jurídicos analicen la sentencia, que lleva fecha del 22 de mayo. Tampoco aclaró qué incidencia tendrá el fallo en el alumnado -de FP y Bachillerato- que desde 2014 ha recibido una beca o si en adelante la política vasca de becas se adaptará a la estatal. El fallo también podría tener una derivada política, ya que en la primera reunión que mantuvieron la consejera de Educación, Cristina Uriarte, y la ministra Isabel Celaá, ambas acordaron “trabajar conjuntamente para dar una solución” a los recursos presentados por el Gobierno de Mariano Rajoy contra el sistema de becas vasco. A la vista está que el Gobierno de Pedro Sánchez no ha retirado los recursos, pese a que el PSE es socio del Ejecutivo Urkullu.

El recurso interpuesto por la Abogacía del Estado no ha paralizado nunca el sistema y no conlleva la obligatoriedad de devolver las ayudas concedidas a las familias. En primera instancia, los tribunales ya se pronunciaron sobre una parte de estos recursos, la correspondiente a las becas no universitarias del curso 2014-15, dando la razón a los postulados del Ejecutivo central, por lo que el Gobierno vasco presentó un recurso de casación ante el Tribunal Supremo. Ese año, el Ejecutivo de Gasteiz destinó 53 millones de euros a becas no universitarias, lo que posibilitó que se concediesen 123.702 ayudas para material escolar y 61.284 para comedores.

Diferencias

Hasta aquí, la esencia de la sentencia. El fallo pone en solfa los elementos que diferencian las becas vascas del resto y que generan desigualdades: los umbrales de renta para acceder a una ayuda, las cuantías y los criterios académicos. La norma vasca eleva los umbrales de renta de las familias, lo que amplía el número de beneficiarios aunque la cuantía de la ayuda sea menor. El nivel de ingresos para poder acceder a una beca del Ministerio son de 7.200 euros anuales, el más bajo, 10.600 euros y 13.900 euros. En Euskadi hay tres umbrales de renta que varía en función de los hijos. En la convocatoria de este año los umbrales de tres miembros, con un hijo, son 17.567, 22.820 y 34.353 euros, lo que favorece que las clases medias puedan acceder a las ayudas. Para obtener la beca en FP y Bachillerato no se puede superar los umbrales 2 y 3.

Este planteamiento no responde a una razón filantrópica, sino estrictamente económica, porque el nivel de renta de las familias de Euskadi es un 18% superior a la media del Estado. Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística, la renta media de un hogar español es de 28.417 euros, frente a los 35.049 euros de un hogar vasco. Además, las cuantías de las becas son diferentes. Desde 2014 la cuantía de la beca del Ministerio es fija para todo el mundo, 1.500 euros, y un variable de 60 euros. En Euskadi, en cambio, existen distintos conceptos y distintas ayudas: material escolar, enseñanza, comedor, desplazamiento y residencia.

El umbral que no se puede sobrepasar varía según el tipo de beca, etapa y el número de miembros de la familia. Según el Consejo Escolar de Euskadi, en el curso 2016‐-17 el umbral de una familia de cuatro miembros para solicitar beca de comedor para un alumno o una alumna de Primaria, ESO, Bachillerato o FP fue de 27.069 euros anuales y para beca de material escolar, de 40.796. El curso 2016‐-17 el 35,7% del alumnado recibió beca de material, y el 20,7% del alumnado de 2 a 16 años recibió beca de comedor. El porcentaje de beca en Gipuzkoa es inferior a la media vasca, mientras que en Bizkaia es superior en tres puntos en comedor. Además Lakua da ayudas a familias monoparentales que el Ministerio no contempla. Y también hay distintos criterios académicos. Euskadi no exige el reintegro de la beca por la inasistencia a un 80% de las horas lectivas o a la no superación del 50% de las asignaturas, tal y como exige el decretazo Wert.






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domingo, 28 de abril de 2019

Otro Joven de Altsasu Detenido

En lo que parece un ciclo de violencia estatal interminable, EiTB nos reporta que se ha llevado a cabo la detención de otro joven en Altsasu, su nombre, Beñat Zelaia. O sea, igual que sucede en Amurrio, el estado encuentra la manera de continuar violentando la vida diaria de los vecinos de esas localidades.

Aquí la información:


Tras declarar, ha quedado libre a la espera de juicio. Ikasle Abertzaleak ha realizado una concentración en Alsasua. Sortu ha denunciado la detención "casualmente en víspera de las elecciones".

Esta tarde ha quedado en libertad el joven que la Guardia Civil había detenido horas antes en Alsasua en relación a los incidentes ocurridos el 26 de abril de 2016 en el Campus de Leioa de la Universidad del País Vasco (EHU-UPV), según ha denunciado la organización juvenil Ikasle Abertzaleak en las redes sociales. IA ha utilizado también las redes para informar poco después de las 18:30 horas de que el joven ha quedado en libertad, a la espera de juicio.

El 26 de abril de 2016 Ikasle Abertzaleak convocó una manifestación en el campus de Leioa bajo el lema "Ikasleon aurkako erasorik ez" (no a los ataques contra los alumnos) en protesta por las medidas disciplinarias que se habían adoptado contra varios alumnos que habían participado el mes anterior en el encierro contra la LOMCE llevada a cabo en la Universidad de Ingenieros de Bilbao. La manifestación terminó con incidentes y la Ertzaintza identificó a seis personas a las que acusó de intentar entrar a la fuerza en el Rectorado y herir a un vigilante en el asalto. Ikasle Abertzaleak denunció que 15 alumnos también sufrieron diversas lesiones provocadas por los guardas de seguridad y la Ertzaintza.

Los seis jóvenes identificados aquel día iniciaron la dinámica Leioako 6ak aske (libertad para los 6 de Leioa) porque no aceptaban los cargos que se les imputaban: desórdenes públicos, desobediencia, atentado contra la autoridad, daños, lesiones e insultos. "La manifestación en la que participamos fue una iniciativa política, por lo que nos detendrán y juzgarán por un acto político" denunciaron en 2017.

Según ha podido saber Euskadi Irratia, el joven recibió una citación judicial para declarar sobre esta causa, pero no se presentó, ya que "no lo consideran legítimo" al entender que participaron "en una acción política". Hoy ha sido detenido por la Guardia Civil, a las 11:25, en un control rutinario de seguridad ciudadana, por una requisitoria del Juzgado número 4 de Getxo (Bizkaia).

Tras declarar, ha quedado en libertad a la espera de juicio.

Antes de su puesta en libertad, se ha celebrado una concentración en repulsa por la detención a las 17:00 horas delante del Ayuntamiento de Alsasua.

Sortu pide la "inmediata liberación" del joven

Tras conocerse la detención, Sortu ha hecho pública una nota en la que "exige la inmediata puesta en libertad del joven. Euskal Herria ha mostrado reiteradamente su deseo de vivir en paz y libertad. Y hoy de nuevo, la Guardia Civil ha actuado contra la juventud y contra Altsasu. Cuándo, y en la víspera de elecciones. No es casualidad. Esta detención deja en evidencia otra vez el deseo de enrarecer el ambiente político por parte del instituto armado".

"Sortu se reafirma en su compromiso de lucha por la paz y la convivencia democrática. Y para eso, la Guardia Civil tiene que irse de Euskal Herria" han concluido.

Denuncia del gaztetxe de Alsasua y el movimiento Ospa

Por otra parte, la asamblea del gaztetxe de Alsasua y el movimiento Ospa han emitido un comunicado donde han señalado que los estudiantes detenidos decidieron no presentarse voluntariamente al juicio, ya que "no lo consideran legítimo" al entender que participaron "en una acción política".

La asamblea del gaztetxe y Ospa aseguran en el comunicado que, "hasta que no cambiemos de raíz esta sociedad, la represión será una respuesta sistemática y estructural y, hasta que no acabemos con la lacra de la represión, será imprescindible desarrollar mecanismos para defendernos de la represión".






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miércoles, 24 de octubre de 2018

LAB Pide un Sistema Educativo Vasco

La CAV está expuesta a las embestidas neoliberales en contra de los derechos sociales de la población -no solo por las veleidades injerencistas de Madrid sino por las propias taras ideológicas del PNV- y LAB muestra su preocupación con respecto a uno de ellos: la educación.

Ante esto, lanza una propuesta y de eso nos habla esta nota por parte de Deia:


"Vamos hacia el objetivo de lograr consensos para construir el sistema que necesita Euskal Herria", ha añadido

La secretaria general de LAB, Garbiñe Aranburu, ha reivindicado hoy "el derecho de Euskal Herria a tener un sistema educativo propio" que, en su opinión, debería ser "gratuito" e "integral" y tener el euskera como "idioma principal".

Aranburu ha explicado en una rueda de prensa en Donostia que este sindicato está inmerso en la renovación de su proyecto sobre educación, por lo que ha puesto en marcha un proceso de reflexión participativo que compartirá con sus afilados.

La líder de LAB ha señalado que el proceso va más allá de la reflexión. "Vamos hacia el objetivo de lograr consensos con el fin de construir el sistema educativo que necesita Euskal Herria", ha añadido.

"Reivindicamos el derecho de Euskal Herria a tener su propio sistema educativo propio. Sin imposiciones como la Lomce. Queremos decidir aquí", ha recalcado.

En cuanto a las características que tendría que tener el nuevo modelo educativo que propone LAB figura que sea "gratuito, financiado con dinero público", e "integral, desde el nacimiento y a lo largo de toda la vida, con especial importancia en la etapa de 0 a 18 años".

Defiende también que sea "descentralizado" con "titularidad de los centros local y por comarcas" y que la comunidad educativa tenga la oportunidad de tomar decisiones sobre el proyecto educativo.

LAB plantea además un modelo educativo basado en el "curriculum vasco y en las pedagogías activas", que supere el "modelo de calificaciones y exámenes" y busque el desarrollo de competencias, al tiempo que garantice formación y condiciones laborales adecuadas para los trabajadores.

Aranburu ha opinado que hasta que se logre un "nuevo modelo de escuela pública para Euskal Herria" es necesario adoptar ya medidas de mejora como incrementar los recursos públicos destinados a la educación hasta alcanzar el 6 % del PIB, garantizar la laicidad y lograr que el alumnado cuente con un completo conocimiento del euskera.

La responsable de LAB en el sector de la Enseñanza, Maider Izagirre, por su parte, ha remarcado la importancia de la educación como "eje principal que sustenta el desarrollo social, económico y cultural de Euskal Herria".






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lunes, 19 de marzo de 2018

El Legado de Germán y Joseba

Seguimos en el tema de las víctimas no reconocidas por el estado español, víctimas cuyas familias no han conocido la justicia desde el día en que cayeron presas del terrorismo de estado hasta nuestros días.

Les compartimos este texto dado a conocer por Gara:


Lur Albizu Etxetxipia

En 1978 faltaban quince años para que yo naciera. Pero Germán Rodríguez tenía, más o menos, la edad que tengo ahora. Tengo clavados en la memoria los homenajes de los 8 de julio desde muy pequeña. Todos los años íbamos a recordar a German y Joseba. Siempre ha sido (y es) una cita sin excusas, anual, casi una tradición. No entendíamos, quizás, por qué mataron a German, qué pasó para que los sanfermines se suspendieran aquel año. Pero sabíamos que la policía lo había matado y que había sido una gran injusticia; que un pueblo lloraba y gritaba de rabia cada 8 de julio en la avenida Roncesvalles.

Lo que pasó en sanfermines del 78 no fue casualidad, como tampoco lo fue la masacre contra los obreros de Gasteiz en 1976. Tras la muerte de Franco, el Estado español puso en marcha la operación a la que han llamado transición. El objetivo era claro: girar hacia una democracia hueca, vacía e inexistente sin cambiar ninguna estructura estatal y ningún poder fáctico. Todo atado y bien atado.

Las luchas cruzaban de lado a lado Euskal Herria. Los movimientos populares y de trabajadoras hervían: huelgas generales, formas nuevas de organización, movilizaciones, calle, reivindicaciones… Algo se estaba cociendo y construyendo. España no lo podía permitir. Era hora de dar lecciones. Fraga ya lo dijo claro: «La calle es mía». Y así se lo iban a hacer ver a Euskal Herria.

Cumplieron con sus planes: en Gasteiz: «gasead la iglesia. Cambio. Hemos contribuido a la paliza más grande de la historia. Cambio. Por cierto, aquí ha habido una masacre. Cambio», y en Iruñea: «disparar con todas vuestras energías. No os importe matar». Ataques planificados, que buscaban muertos, que buscaban el castigo ejemplar. Atado y bien atado.

German era uno de los miles de jóvenes luchadores que estaban en la calle, no más, pero tampoco menos. Uno más de las que estaban luchando contra aquella gran farsa llamada transición. Desde 1978, no se ha declarado ninguna responsabilidad penal, política ni civil. No se ha reconocido la verdad, no se ha hecho justicia, no ha habido reparación. Este año se cumplen 40 años, y parece que se darán nuevos pasos.

Como joven, creo que tenemos la responsabilidad de tomar el testigo de las luchas que se gestaban en 1978 y que son tan necesarias hoy. El Estado está llevando a cabo más y más reformas y poniendo en marcha nuevas formas de represión: Ley Mordaza, los ataques y penas de cárcel contra libertad de expresión, reforma del Código Penal, el caso de los jóvenes de Altsasu, la aplicación del artículo 155, reformas laborales, LOMCE… La juventud de entonces luchaba contra el régimen de ayer y hoy, y ahora están luchando por unas pensiones dignas. Nos toca seguir trabajando y peleando.

No habrá mejor homenaje que seguir luchando día a día. German, Joseba, no os olvidamos. Seguiremos construyendo revoluciones. Frente a la impunidad, nuestra memoria sigue viva y vosotros seguiréis vivos mientras os recordemos, ¡hasta la victoria!






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sábado, 17 de marzo de 2018

Marchar por la Enseñanza Pública

Primero fueron los jubilados.

Después fueron las mujeres.

Ahora fueron los docentes.

Bilbo como escenario de la insumisión.

Algo se mueve Mr. Felipe VI.

Les compartimos esta nota dada a conocer por El Diario:


Miles de trabajadores de la enseñanza pública vasca no universitaria han salido hoy a las calles en manifestaciones celebradas en las tres capitales vascas, en una segunda jornada consecutiva de huelga que ha tenido un amplio seguimiento entre el personal docente.

Según los datos del Gobierno Vasco, con información del 95 por ciento de los centros, la huelga ha sido secundada por el 43,7 % de los 26.000 profesores convocados, un seguimiento algo superior al de la huelga de ayer -42,9 %, según sus datos-, mientras que los convocantes -los sindicatos ELA, Steilas y LAB- han cifrado la respuesta en un 75 % entre este colectivo.

Más irregular ha sido la respuesta en los otros sectores convocados (educación especial, cocina y limpieza y haurreskolas -escuelas infantiles de 0 a 3 años-), en este caso sólo por ELA y Steilas, ya que LAB se desmarcó de la convocatoria general.

Según los convocantes, el llamamiento ha sido seguido por un 65 % de los trabajadores en cocina y limpieza, un 60 % en educación especial y un 30 % en haurreskolas (escuelas infantiles de 0 a 3 años).

Por su parte, el departamento de Educación ha cifrado el seguimiento en el 26,06 % en educación especial, el 18,3 % en cocina y limpieza, y el 14 % en las haurreskolak.

En el marco de esta nueva jornada de huelga, que no apoyan los sindicatos CCOO y UGT, miles de trabajadores se han manifestado en las capitales vascas en demanda de aumentos salariales, una plantilla mayor y con más estabilidad, cubrir las bajas desde el primer día, bajar el ratio de alumnos por aula y no aplicar la Lomce en Euskadi, entre otras reivindicaciones.

Los convocantes han señalado que el Gobierno Vasco debe "tomar nota" y convocar la mesa de negociación de las condiciones laborales del personal docente con "contenidos reales" y también, según ELA y Steilas, las que afectan a los otros colectivos a los que estos sindicatos ha llamado a la huelga.






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sábado, 25 de marzo de 2017

Hegoalde Movilizada Contra la LOMCE

Desde que los centros del poder en Europa decidían privatizar y reducir a su mínima y más tecnificada expresión a la educación universitaria, ya deben de haber sabido que en su reducto, los insumisos vascos no iban a querer nada que ver con ello.

Madrid aplicó lo que se le ordenó... y Hegoalde se ha manifestado en contra una y otra vez.

Por medio de Deia se nos entrega una crónica de las manifestaciones más recientes:


Medio centenar de jóvenes provocan incidentes en la UPV/EHU en una huelga desigual

Idoia Alonso

Miles de estudiantes de bachillerato y la universidad secundaron la huelga y las manifestaciones convocadas por Ikasle Abertzaleak en las tres capitales de Euskadi en contra de la Lomce, Heziberri y los objetivos de la Unión Europea 2020. La jornada comenzó con algunos incidentes en los campus de Leioa y Gasteiz de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU) protagonizados por medio centenar de jóvenes encapuchados integrados en los piquetes informativos, aunque no requirieron la intervención de la Ertzaintza, según la consejera de Seguridad, Estefanía Beltrán de Heredia.

El objetivo de las acciones, como el vuelco de contenedores y mobiliario, pintadas o el lanzamiento de petardos, era impedir el normal desarrollo de la actividad académica y obstaculizar el tráfico de entrada a la universidad. No obstante, según la UPV/EHU, la incidencia del paro “ha sido reducida” si bien en algunos centros “se ha apreciado una menor asistencia de la habitual”.

Las manifestaciones discurrieron sin apenas incidentes por el centro de Bilbao, Donostia, Gasteiz e Iruñea. Solo se vivió algún momento de tensión en la marcha de la capital alavesa, donde algunos de los manifestantes lanzaron canicas, huevos y pintura. No hubo carga policial. Y en Bilbao, la Ertzaintza identificó a un joven y detuvo a otro que llevaba piedras y tirachinas en la mochila. Esta es en resumidas cuentas la foto de la jornada de huelga estudiantil de ayer, una cita que había despertado la preocupación de las instituciones después de los graves altercados protagonizados por grupos radicales en la UPV/EHU las últimas semanas.

En la jornada convergieron distintas reivindicaciones, desde gritos contra la Lomce y Heziberri o en contra de los recortes en educación a mensajes anticapitalistas y antisistema. Juventud cabreada. Los estudiantes, sobre todo de Bachillerato, tomaron ayer el relevo de los docentes y profesionales de limpieza y comedor de la etapa preuniversitaria que el miércoles también pararon para denunciar los recortes y en contra la Lomce.

El seguimiento en la universidad fue más desigual. A través de un comunicado, la UPV/EHU aseguró que la incidencia de la huelga “ha sido reducida” en los distintos campus. Según la institución, que en los últimos meses ha sido la diana de grupos radicales, la actividad académica se desarrolló ayer “con normalidad, si bien es cierto que en algunos centros se ha apreciado una menor asistencia de la habitual”. El equipo rectoral condenó los altercados de primera hora y agradeció el comportamiento de la comunidad universitaria en un día que estaba señalado en rojo a nivel seguridad. “Como universidad -afirma la nota- rechazamos este tipo de acciones que, no tienen otro objetivo que generar daños materiales en bienes públicos y provocar un efecto mediático y propagandístico de muy corto recorrido”. Según la UPV/EHU, los incidentes de ayer fueron llevados a cabo “por un muy reducido número de personas”. Por último, la institución quiso “agradecer expresa y públicamente al alumnado y personal universitario que, con gran sentido cívico, han contribuido a minimizar los daños y a permitir que la normalidad académica no se vea perturbada”.

Ayer también fue un día de resaca de la huelga del miércoles en la enseñanza no universitaria, que obtuvo un significativo respaldo por parte de la comunidad educativa. El Departamento de Educación del Gobierno vasco rechazó haber “manipulado” los datos sobre el seguimiento de la huelga y denunció las “graves acusaciones” que han realizado algunos sindicatos . Aseguró que es “absolutamente falso” que se haya manipulado dato alguno, por lo que se ratificó en las cifras oficiales sobre el seguimiento de la huelga: un 41%, frente al 75% que sostienen ELA, LAB y Steilas.






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martes, 21 de marzo de 2017

Defensa de la Educación en la CAV

A nadie engañó aquel par de reportes en contra de la educación en la CAV en los cuáles se insistía que los niños y jóvenes vascos están en desventaja con respecto a sus pares del estado español, lo sabíamos parte de la estrategia por parte del régimen para desmantelar nuestras instituciones educativas.

Se equivocaron, y una vez más, tal como nos deja ver este artículo publicado en Deia, los sectores implicados ya se están movilizando en contra de esta nueva embestida:


La rectora de la UPV, Nekane Balluerka, ve con “preocupación” el paro tras los últimos altercados

I. Alonso

La mayoría sindical del sector educativo -Steilas, ELA y LAB- ha convocado mañana una huelga general en la enseñanza en contra de los recortes y la aplicación de la Lomce, mientras que Ikasle Abertzaleak ha organizado para el jueves una jornada de paro estudiantil en la universidad pública. Tras los altercados de las últimas semanas protagonizados por grupos de jóvenes violentos, la rectora de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU), Nekane Balluerka, reconoció ayer que ve con “preocupación” la huelga y reivindicó que “no se use como excusa para que la convivencia se vea afectada”.

Balluerka se reunió ayer junto con el resto del equipo rectoral, con la presidenta del Parlamento Vasco, Bakartxo Tejeria, a la que agradeció la declaración institucional aprobada la pasada semana por la Cámara para condenar los incidentes que se han producido en las últimas semanas en instalaciones de la UPV/EHU. Preguntada por si teme que se puedan reproducir estos altercados en la jornada de huelga universitaria en contra de la Lomce, la rectora aseguró que ve con “preocupación” esta movilización. “Tenemos la confianza en que se respete la convivencia y en que se hagan las movilizaciones de forma pacífica”, subrayó Balluerka.

Asimismo, cuestionada por si se responde con “impunidad” a los jóvenes que protagonizaron los incidentes de las últimas semanas, la rectora rechazó este término tras defender que la universidad “es un espacio para la libertad”. Tras agradecer la invitación de la presidenta del Parlamento, Balluerka abogó por “estrechar lazos” entre ambas instituciones.

LAB, ELA y Steilas han llamado al paro mañana a todo el profesorado, educadoras de educación especial, haurreskolas y cocina y limpieza por la “construcción” de un nuevo sistema educativo que conlleve la “mejora” de las condiciones laborales del sector. Los sindicatos exigen que las plantillas aumenten al menos en 2.000 personas porque la tasa de interinidad es de un 57% en las haurreskolas, de un 58% entre las educadoras de educación especial y de un 38% entre el profesorado. Además denuncian que las bajas no se cubren en la mayoría de los casos hasta pasados cinco días.

Los profesionales de la enseñanza no universitaria se quejan porque su poder adquisitivo se ha reducido un 15%, la ratio de alumnado ha aumentado un 10% y además no se dota a los centros de los recursos necesarios. Asimismo critican que los presupuestos destinados a educación continúan reduciéndose. Para llegar a la aportación de 2009 habría que invertir 167 millones más; las bajas por enfermedad se penalizan económicamente ya que en las bajas superiores a los 21 días se pierden entre 400 y 500 euros.






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