Un blog desde la diáspora y para la diáspora
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lunes, 4 de julio de 2022

Baskonia... y Punto

Y bueno, ya que estamos con lo de las entrevistas, aquí les traemos esta otra desde Noticias de Navarra en la que se arroja luz sobre un tema muy interesante para los vascos, incluyendo los de la diáspora.

Adelante con la entrevista:


“El nombre del país de los vascos no puede ser mutante o estar lleno de sinónimos”

Ha publicado un ensayo titulado 'Baskonia. Una solución al problema del nombre del país de los baskos', donde defiende el uso de esta denominación

Jesús Barcos

Iñaki Azkoaga (Arrasate-Mondragón, 1952) es un sociólogo y escritor que ha investigado sobre una cuestión nominal pero importante, que crepita cada cierto tiempo. En 2017 escribió, Vasco, ¿cómo se llama tu país? Ahora ha publicado con la editorial Beta Baskonia. Una solución al problema del nombre del país de los baskos, donde en 216 páginas constata la diversidad de nombres existentes, analiza sus puntos fuertes y débiles, y alimenta el debate ante un abanico de nombres “muy sugerente pero poco útil para la identificación inequívoca del país”.

Azkoaga propone Baskonia como denominación más idónea o que reúne más ventajas. “He aplicado una metodología lo más científica posible, homologada en ciencias sociales, y he llegado a unas conclusiones. Sobre eso versa el libro, que se presentó en Pamplona el 14 de junio en la librería Katakrak. Azkoaga estuvo acompañado del escritor y colaborador de este periódico, Aingeru Epaltza. El autor ha seleccionado seis denominaciones para el territorio vasco: Euskadi, Euskal Herria, Navarra, Waskonia, Baskonabarra y Baskonia, y ha analizado sus pros y contras. En todo caso, este sociólogo recuerda que “al final, quien estandariza un nombre país son los propios ciudadanos, porque son los que realmente lo utilizan”.

Se podría pensar que sobre todo la pugna nominal ha estado entre Euskadi y Euskal Herria. Baskonia no asoma apenas.

–A lo largo de la historia hemos tenido múltiples nombres y denominaciones. Haciendo una lista de esta multiplicidad, seleccioné seis, entre los cuales están Euskadi y Euskal Herria. Cuando nuestros planteamientos han sido básicamente políticos, creo que ha faltado la profundización necesaria. Es verdad que Euskal Herria tiene una larga historia, pero en stricto sensu, como idea primigenia, Euskal Herria es Euskaldunen Herria, el país de los euskaldunes. ¿Y quién es euskaldun? El que habla euskera. Ahí tenemos ciertas limitaciones. No hay que olvidar que en 1545 Etxepare escribió Linguae vasconum primitiae, el primer libro escrito en euskera, y allí aparece bascoac antes que euskaldun.

Otro término muy utilizado es País Vasco. Pero cada opción tiene sus connotaciones políticas o sociales. Y genera mayor o menor sentimiento de pertenencia.

–El nombre del País Vasco ahora tan extendido no hay que olvidar que tiene unos trescientos años, no más. Cuando en Francia se empezó a denominar a sus diferentes zonas Pays, y emergió Pays Basque, y eso se trajo al sur de los Pirineos.

País Vasco vendría a ser una traducción de Euskal Herria.

–Se ha considerado equivalente. Creo que hemos caído en contradicciones, porque no precisamos muy bien los conceptos. Por ejemplo, el Estatuto de Autonomía del País Vasco o Euskadi. Pero el País Vasco es más que las tres provincias de la Comunidad Autónoma. Ocurre lo mismo en Iparralde con Pays Basque. Las partes pequeñas han cogido el nombre del todo, y eso se debería definir mejor, porque nos armamos unos cirios tremendos, provocan enfrentamientos y malentendidos que hay que superar. Por eso lo primero es coger un nombre para el ámbito cultural conjunto.

Para cualquier territorio o comunidad donde se aspira a una cierta vertebración, el nombre es capital para generar sentimiento de pertenencia o identidad política o cultural.

–Lo que no se puede tener es un nombre mutante o que tiene cantidad de sinónimos. Si no hay un nombre sobre eso no se puede construir nada.

¿Estamos muy marcados por decisiones tomadas en la Transición que merecen un debate?

–Sí, totalmente, me parece que la época actual es buena, porque estamos todos más tranquilos. Se puede hablar de este problema con mucha mayor tranquilidad, sin tantas tiranteces. Quizás en Navarra es donde pueda haber todavía cierta tirantez, pero yo creo que también eso está bajando ostensiblemente.

Entre sus denominaciones finalistas, una era Navarra y la otra Baskonabarra. Respecto a esta última, más allá de la grafía, fue un término habitual en el tardofranquismo. Tal vez a lo mejor evitaba suspicacias.

–A mí en primer lugar en mi estudio salió la denominación Baskonia, y en segundo lugar, a muy pocos puntos, porque lo he cuantificado, Baskonabarra, denominación a la que veo muchas virtudes. Baskonabarra me parece una opción muy buena. Si hay que llegar a consensos y hablar distendidamente, y si se prefiriese Baskonabarra, yo desde luego o tendría ningún inconveniente. Hay un artículo bastante interesante de Ángel García-Sanz Marcotegui, titulado Una identidad proscrita, la vasconavarra, publicado en Diario de Noticias en 2015.

¿Y Nabarra? ¿Cuáles son sus puntos fuertes y débiles?

–Nabarra, según planteo en el libro, es un nombre totalmente adecuado para la Comunidad Foral. Mejor sería Nabarra Alta, porque aunque la Baja hoy día no tiene ninguna entidad, es una zona cultural, sí que la Nabarra Alta le debe un respeto. El nombre tiene un montón de aspectos positivos, pero quizás no tantos para todo el ámbito cultural. Es una marca que se ha mantenido en el tiempo. Y esa es una ley de las marcas, si prevalece de forma continuada y es muy usada durante mucho tiempo, funciona muy bien. Además, tiene otra ventaja que le refuerza, que el gentilicio femenino y el nombre coinciden. En cualquier caso, en todo hay una significación cultural y política. El decir Nafarroa Euskadi da fue una actuación bastante negativa para todos. Ahora no vayamos a decir Euskadi Nafarroa da. Hay una especie de barrera que deberíamos tratarla con mucho cuidado y mucha sutileza.

¿Escribir Nabarra es una forma de puente entre euskaldunes y no euskaldunes, en vez de Nafarroa o Navarra?

–Sí y no. Sí, porque solucionaría el tema y sería homogéneo para todos. Hay armoriales del año 1300 y por ahí, donde se escribe Nabarra con b. Y libros de armas donde también aparece así. Nabarra ha sido un término utilizado. No tiene contradicción con la etimología de la palabra, entre otras cosas, porque no está muy clara. Hay autores que dicen una cosa, otros otra, y no está muy definida. Ahí hay cierta discusión. Nabarra con b permitiría acercarse al euskera, y el euskera también tendría que dar otro paso, que Nafarroa pasase a ser Nabarra, porque en muchas zonas de Navarra durante un montón de tiempo, cuando yo era joven, era más reconocido Naparra. Nafarroa se generalizó con el euskera batua, y nos hemos acostumbrado a este nombre y se ha estandarizado. Creo que un esfuerzo aproximador a las dos lenguas nos vendría muy bien.

El tudelano Xabier Zabaltza Pérez-Nievas, profesor de la UPV hace muchos años defendía la opción de Vasconia, con v y con c.

–Muchísima gente a lo largo de la historia ha defendido el término, pero ha sido defendido por historiadores o filólogos, y ha quedado un poco limitado al mundo más académico e intelectual y no ha saltado al debate. Por ejemplo, Campión lo escribía con b y con k. Lo que pasa esa que en aquella época salió el nombre de Euskadi.

Un término, el de Euskadi, que parecía hace tiempo indiscutible.

–Lo que pasa es que no es inclusivo. Hay mucha gente que no quiere saber nada de ese nombre. Otro tema que tiene es que la coordinación entre el gentilicio, el nombre del idioma y el nombre del país solo concuerda en euskera. Ese es un tema que tenemos que pensar bien. Tenemos que pensar que en todas las lenguas del mundo, excepto el euskera, la nuestra, es bask. Si nosotros somos vascos y la lengua es vasca, lo lógico es que el nombre del país coordine, como Baskonia o Baskonabarra.

 

 

 

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viernes, 24 de abril de 2009

Saldise : Unidad Soberanista

Desde su blog Soberanía de Navarra nuestro amigo Iñigo Saldise nos regala con esta cápsula histórica que nos ayuda a entender claramente quienes somos y que es lo que necesitamos hacer para recuperar nuestra soberanía:

Iñigo Saldise Alda

Unidad Soberanista


Si algo nos ha perdido a nosotros los vasco(ne)s, a lo largo de la historia, siendo el pueblo con la lengua más antigua de Europa, es la falta de unidad total en torno al único Estado que crearon nuestros antepasados, y a su vez nos sirvió como representación en el concierto político europeo y por ende mundial, es la falta de unidad política total. La falta de esta unidad, en torno a dicho Estado, ha significado a la postre, la dilapidación de la soberanía propia y por consiguiente, la pérdida de nuestra libertad ancestral.

Coincidiendo con la caída del imperio romano, y pudiéndola enmarcar dentro del movimiento denominado de los baguada, los diferentes pueblos que conforman la nación vascona, se sublevaron de manera particular a la autoridad romana, con el único objetivo de buscar la recuperación de la independencia, la cual solo se había dado en los tiempos prehistóricos, pero sin que se diera realmente una verdadera unidad política, al actuar de manera diferenciada.

Esta unidad política, realmente no se alcanzó hasta tomar el control político de la denominada marca o ducado de Vasconia, el cual fue precisamente creado, y a su vez impuesto al pueblo vascón, por los reyes franco-merovingios, entre los años 601-602, con el único motivo de controlar a la totalidad de la nación vascona. Tras tomar el control los vascones de dicho ducado, no es hasta Eudon el Grande, cuando se intenta una declaración firme de independencia con respecto al reino franco, la cual viene dada al autotitularse Eudon, como rey de los vascones, desafiando frontalmente a la autoridad carolingia.

La invasión musulmana de Europa, a través del estrecho de Gibraltar, que significó la caída del reino visigodo de existente en la Península Ibérica, cuya monarquía era enemiga acérrima de los vascones, supuso un duro golpe a las pretensiones de Eudon y sus descendientes, los cuales logran sobrevivir de manera independiente al cobijo de las faldas del Pirineo, territorio ancestralmente vascón.

Estos vascones libres e independientes, comenzaron a ser llamados navarros, los cuales mostraron su poderío estratégico y político, al derrotar a las tropas francas de Carlomagno el 15 de agosto del año 778, ocasionándoles la única derrota conocida al mejor ejército de Europa de la época, simplemente como represalia a la acción militar franca, que significó la destrucción de la muralla de la ciudad de los vascones, Iruñea.

En aquella batalla, acudieron no solo los vascones libres o navarros, sino que también socorrieron vascones supuestamente no libres o bajo sometimiento franco e incluso vascones musulmanizados, los banu qasi, dejándonos para la posteridad una fecha de la cual sentirnos orgullos, pues demuestra la continua búsqueda de la libertad a lo largo de la historia llevada a cabo, por el pueblo del idioma más antiguo de Europa.

Continúa...


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viernes, 27 de marzo de 2009

Respuesta a Del Burgo

Este texto nos ha sido enviado por el autor del blog Araba Nafar Estatua y con el mismo responde a lo dicho por del Burgo con relación al evento público realizado por la plataforma Nabarra Bizirik! en días pasados:

Es evidente, que el blog de Alava estado de Nabarra y sus comentarios representan una autentica menudencia de poder al lado de la maquinaria apabullante del imperialismo español y Frances. existimos y tenemos fuerza , cuando alguien como tu nos lee.

Siguiendo con el pataleo perpetuo que nos caracteriza, realizemos un pequeño viaje al Presente, para conocer nuestra historia. Si he dicho bien al presente.

Para que nos hagamos una idea de los que representó el poder de la invasión del Reino Estado de Nabarra por el Reino de Castilla, podemos encontrar las respuestas de dos maneras:

La primera rebuscando en las historia de Nabarra, que magnifica herramienta para ello es Internet y la multitud de blogs empeñados en recuperar la memoria histórica de aquella injusticia, que tanta calamidad nos ha traído a las generaciones posteriores

Y la segunda es prestar atención a las noticias que en pleno siglo XXI aparecen sobre el contencioso “ vasco-navarro “ que tras 500 años después de la conquista sigue sin solucionarse y sin poder finalizarse.

Si a los Reyes Castellanos les dijeran, que después de haber conquistado Alaba y tras 809 años de sumisión, todavía aún no han logrado someter a los Nabarros, no podrían creérselo.

Solo buscar en los medios de comunicación pro-invasores, y encontraremos las mil y una respuestas a la manipulación que delante de nuestras narices, realizan con nuestra historia, los españoles disfrazados de Navarros.

Jaime Ignacio del Burgo escribió:

POR LA INDEPENDENCIA DE NAVARRA

La nueva versión camaleónica del nacionalismo vasco trata de aprovechar la conmemoración del quinientos aniversario de la incorporación de Navarra a la Corona de Castilla que tendrá lugar entre los años 2012 y 2015

Varios cientos de personas se manifestaron el 28 de junio en Pamplona para reclamar la independencia de Navarra. Aunque los convocantes de la manifestación defienden la integración de nuestro antiguo Reino en Euskadi o Euskal Herria –con el pretexto de que en realidad al Estado navarro le fueron arrebatados los territorios vascongados- , se trata de una nueva versión camaleónica del nacionalismo vasco.

Navarra tenía una clara vocación española desde su nacimiento como reino y a pesar de que tras la muerte de Sancho VII el Fuerte tuvo que soportar una serie de dinastías francesas……………………..

El cambio de dinastía fue altamente beneficioso para Navarra, no sólo porque supuso el reencuentro definitivo del pueblo navarro con el resto de la comunidad española de la que por naturaleza y sentimientos formaba parte, sino porque pacificó el reino acabando con el enfrentamiento entre beamonteses y agramonteses, fortaleció las instituciones del reino (las Cortes y la Diputación del Reino), y permitió un alto grado de desarrollo económico y cultural………………

Como podemos observar no tiene desperdicio sobre todo las frases en negrita. Esto que acabamos de leer es real, ha pasado hace unos días no hay trampa ni cartón, es manipulación y mentira pura y dura. La negación no tiene escrúpulos.

Si esto está pasando hoy, que quien más o menos conoce algo de la historia o tiene fácil acceso a la misma, que mentiras no nos habrán contado sobre nuestra historia.

En definitiva estas declaraciones si solo se le oyen al señor del burgo, es superpeligroso, puesto que quedan en las hemerotecas y pasan de generación en generación siendo paradigmas, como ha ocurrido con la historia que nos han contado.

Pero para desmentirlo y denunciarlo ante la verdad de la historia estamos nosotros, los defensores del Paradigma Nabarro, que rescatamos de la historia, las raízes del conflicto vasco-navarro que se inicia tras la conquista violenta del las tierras del Reino de Nabarra por parte de los Castellanos. Nosotros somos los herederos de aquel estado independiente que crearon los pueblos vascos y que todavía seguimos reivindicando. Nosotros si somos defensores de la grandeza de Nabarra del sentimiento de navarros, de la historia de Nabarra y de todos sus derechos y fueros.

El paradigma del pacto amistoso de Nabarra con España es una mentira mantenida durante siglos para despojarnos de nuestra memoria, nuestra identidad, de nuestros derechos, de nuestra independencia. Es una táctica empleada para hacernos olvidar que fuimos un Estado prospero e influyente en Europa y así despojarnos del principal argumento a la hora de reclamar nuestra independencia.

Una reinstauración de un estado no es lo mismo que crear un nuevo estado, es muchísimo más peligrosos para el ocupante, puesto que tiene base histórica y validez legal. Es por lo que llevan luchando los castellanos- españoles todos estos siglos, para que no nos agarremos a la ilegitimidad de las invasiones de nuestro estado reino.

Hoy en la actualidad si cabe, el ataque por parte de los ocupantes españoles es tan duro o mucho más que en la época de las ballestas y los cañonazos.

El pucherazo en las elecciones vascas, la ley de partidos, la elecciones en la comunidad Foral de Navarra, la política de ensañamiento con los presos y familiares etc. etc., son muestras más que evidencian del nuevo ataque cultural, político y económico que se esta propinando a nuestro pueblo.

Que nadie nos llame nostálgicos e idealistas por reclamar la reinstauración de Estado de Nabarra, lo pedimos a gritos porque nos están atacando por todos los frentes, legales e ilegales. Ahora más que nunca el pueblo Vascón debe mirar al pasado para aprender y pensar en el presente para crearse su futuro, de lo contrario y dada la fuerza y violencia que puede desarrollar el ocupante, nos acercaremos al comienzo de la desaparición del pueblo más antiguo de Europa.


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miércoles, 25 de marzo de 2009

Saldise : Bizkaia I

Este texto nos ha sido enviado por correo electrónico por parte de su autor:

Iñigo Saldise Alda

Bizkaia (I)
De comarca vascona a señorío castellano

Bizkaia era una comarca más englobada en el Ducado de Baskonia, durante las épocas de Otsoa I Lupo y su hijo Eudon I el Grande, siendo invadida y posteriormente saqueada junto a otras zonas occidentales vasconas, por parte de las tropas de Alfonso I de Asturias, quien se aprovecha de las luchas que comenzaron a sostener los vascones contra los francos, antiguos aliados por la incursión del ejército musulmán, al norte del Pirineo y que pretendían someter al pueblo vascón.

La alianza entre el rey de Oviedo, Ordoño I y el segundo rey de los navarros o vascones independientes, García Iñiguez, conocido por los musulmanes como el emir de los baskunis, no significa, de momento, un retorno de las comarcas occidentales vasconas al ya Reino de Pamplona. Concretamente en la comarca de Bizkaia son continuas las sublevaciones vasconas contra el poder astur, destacando entre ellas la que da lugar a la batalla de Arrigorriaga del año 870 contra el rey de Oviedo, Alfonso III.

La comarca de Bizkaia, junto a las demás zonas occidentales vasconas, se libera definitivamente de la imposición astur-leonesa, al formar parte del Reino de los navarros o vascones independientes durante el gobierno de Sancho I Garcés, quien mantiene la alianza con el rey astur-leonés, Ordoño II frente al poder militar musulmán de Abd Al-Rahman III.

Es durante el reinado de el señor de los vascones, el monarca navarro Sancho III el Mayor, quien tras casarse con la hija del conde Sancho de Castilla, firma con éste un tratado fronterizo en el año 1016, delimitando de una vez por todas, cuales son las tierras de los navarros y cuales la de los astur-castellanos, quedando la comarca de Bizkaia dentro del Reino de Pamplona.

"Una concordia y acuerdo acerca de la división del reino entre Pamplona y Castilla, como ordenaron Sancho conde de Castilla y Sancho rey de Pamplona, tal como les pareció. Esto es, desde la suma cima al río Valle Venarie, hasta el Grañe donde está el mojón sito y collado Muño, y desde Biciercas y desde siguiendo hacia el río Razon, donde nace; después por medio del monte de Calcaño, después por la cima de la cuesta y por medio de Galaza, y allí está el mojón, y hasta el río Tera, allí esta Garrahe, antigua ciudad abandonada, y hasta el río Duero. Don Nuño Álvaro de Castilla y el señor Fortún Oggoiz de Pamplona, testigos y confirmantes. Año 1016".*

La tenencia de la comarca de Bizkaia, recae por orden de el Mayor, en Fortún Galindones, que hasta entonces ostentaba la regencia de Naiara o Nájera. Posteriormente, la tenencia de Bizkaia pasa a manos de Eneko Lúpiz, el cual aparece en algunos documentos navarros, durante el reinado de Sancho III, con el título de conde, a pesar de ser un tenente o señor sin jurisdicción, ni dominio feudal.

Ante invasión de la parte occidental del Reino de Pamplona, realizada por las tropas castellanas tras la derrota navarra en Atapuerca el año 1054, Eneko Lúpiz, tenente de Bizkaia, se mantiene fiel al nuevo rey navarro, Sancho IV, a pesar de las promesas lanzadas por el invasor, Fernando I de León y Castilla.

Gracias a su lealtad, tras la muerte de Eneko Lúpiz, le sucede en la tenencia su hijo Lope Iñiguez, quien se adhirió en el año 1076, tras el magnicidio del rey navarro en Peñalen, al monarca castellano Alfonso VI cuando este ocupa rápidamente las tierras de la Rioja, lo que le vale recibir el título castellano de señor de Vizcaya, título que recayó tras su muerte en su primogénito, Diego López de Haro.

Tras la muerte del rey de Pamplona, Alfonso I el Batallador, Lope Díaz de Haro, señor de Vizcaya, entra junto a las tropas castellanas de Alfonso VII en las tierras navarras, recuperando así las posesiones que le habían sido otorgadas a su abuelo tras su traición al Reino de Pamplona, que momentáneamente habían sido recuperadas para el reino vascón por el Batallador. A la muerte de Alfonso VII, rey de Castilla, el señor de Vizcaya vuelve a rendir vasallaje a su sucesor e hijo Sancho el Deseado, obteniendo por ello un nuevo título, el de Alferez Real de Castilla, como aparece desde 1158.

*Cartulario de San Millán de la Cogolla, doc. 166.

BIBLIOGRAFÍA

CAMPIÓN, Arturo. Obras completas, 1983
CLAVERÍA, Carlos. Historia del Reino de Navarra, 1971
JIMENO JURIO, José Mª. Historia de Navarra. Desde los orígenes hasta nuestros días, 1980
LACARRA, José Mª. Historia política del Reino de Navarra desde sus orígenes hasta su incorporación a Castilla, 1972
LACARRA, José Mª. Historia del Reino de Navarra en la Edad Media, 1976
MONTERUBIO DEL POZO, Rosa. Santa Mª la Real de Nájera, la piedra labrada como un exquisito bordado, 2001
MORET Y ALESON. Annales del Reyno de Navarra, 1980
NARBAITZ, Pierre. Navarra o cuando los vascos tenían reyes, 2007
SAGREDO, Iñaki. Navarra. Castillo que defendieron el Reino, Tomo I, II y III, 2006 y 2007
SERRANO, Bixente. Navarra. Las tramas de la historia, 2006
SORAUREN, Mikel. Historia de Navarra, el Estado Vasco, 1999
URZAINQUI, Tomás. La Navarra marítima, 1998
URZAINQUI, Tomás. Navarra, sin fronteras impuestas, 2002
URZAINQUI, Tomás. Navarra Estado europeo, 2003
VILLANUEVA, Antonio. Señores de Vizcaya, caballeros de Castilla, 2006
VV.AA. Historia Ilustrada de Navarra, 1993


Para mayor información objetiva acerca de la historia de Nabarra favor de visitar el blog de Iñigo Saldise titulado Soberanía de Navarra.

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miércoles, 18 de marzo de 2009

Saldise : El Escudo del Pueblo III

Aquí tienen una entrega más por parte de Iñigo Saldise con respecto a su serie relativa al Fuero navarro:

Iñigo Saldise Alda

El escudo del pueblo (y III)

La defensa de los Fueros vasco-navarros a lo largo del siglo XIX, se vio reflejada en dos nuevas guerras carlistas. En el año 1875, el autoproclamado Carlos VII de España, jura los Fueros ante el árbol de Gernika, un juramento que no olvidará hasta el final de sus días. Un año después finalizará la III guerra carlista.

Nada más terminada la contienda, el presidente del consejo de ministros español, Cánovas del Castillo, citó a los representantes de las Diputaciones vascas. Cánovas estaba decidido a introducir, acogiéndose a lo dispuesto en el artículo II de la ley española del 39, las modificaciones necesarias para acomodar los Fueros a la "unidad constitucional" del reino de España.

Las posibilidades de alcanzar un acuerdo se disiparon pronto. Si la fe del proyecto político del ministro español estaba manifiesta por su incompatibilidad con la exclusión fiscal y militar de las provincias vascongadas, hizo que los representantes de las Diputaciones vascongadas no renunciaran a ninguno de los fundamentos del régimen foral, pero en las cortes españolas, los parlamentarios vascongados no encontraron ningún apoyo a sus reclamaciones y los Fueros vascongados fueron abolidos por la ley española del 21 de julio de 1876.

El siguiente objetivo español fue el de abolir el Fuero residual existente en el antiguo Reino de Navarra, que tras la imposición por parte española de la ley paccionada del año 1841, solamente consistía en algunos asuntos fiscales y administrativos, los cuales eran gestionados por la Diputación provincial de Navarra.

El ministro de hacienda español, Germán Gamazo, intentó mediante la ley de presupuestos españoles de los años 1893 y 1894, suprimir cualquier autonomía fiscal existente en la residual administració n Foral de Navarra. Este proyecto de Gamazo desencadena un nuevo e intenso movimiento en defensa de estos Fueros residuales.

Una representació n de la Diputación de Navarra, se presenta en Madrid y se entrevista con Gamazo el 14 de febrero de 1894. La reunión está cargada de tensión y el ministro español de Hacienda amenaza a los representantes navarros, con suprimir enteramente el régimen foral. Los diputados no transigen y regresan a Navarra como héroes, siendo recibidos en Castejón por una muchedumbre, cifrada en unas 50.000 personas y donde se encontraban bastantes vascongados, siendo los más destacados los futuros fundadores de EAJ-PNV-PNB, Sabino y Luís Arana.

Un posterior enfrentamiento del ministro español Gamazo, con el jefe del partido liberal español, Sagasta, lleva a la dimisión del primero. Su sucesor en el ministerio de Hacienda español es Amós Salvador, quien paraliza la puesta en marcha la reforma ideada por su antecesor, lo que beneficia en gran media a las tesis navarras, salvaguardándose con ello, los últimos residuos del Fuero navarro.

Tras la "Gamazada", dentro del movimiento popular vascón que se había creado en defensa de los Fueros, los navarros decidieron perpetuar la memoria de lo que había sucedido, con la intención de que fuera transmitida a las generaciones posteriores. Para ello se construyó el monumento a los Fueros en Iruñea, ante el Palacio de Navarra, el cual hoy, más de un siglo después de su construcción, sigue sin ser inaugurado por las instituciones residuales del antiguo reino de Navarra.

El monumento a los Fueros se construyó mediante suscripción popular, por lo que se admitieron donativos de entre 25 céntimos de peseta y 25 pesetas. El diseño seleccionado fue el realizado por el arquitecto de Iruñea, Manuel Martínez de Ubago, y las obras concluyeron en el año 1903.

En el año 1982, tras votar cuatro años antes contra una nueva constitución española, los navarros sufrimos un nuevo ataque a lo poco que nos quedaba de Fueros. Esta vez, disfrazado bajo el término de Amejoramiento, y sustentada por la constitución no aceptada en Navarra del año 1978 y la impuesta ley paccionada del año 1841, las condiciones fiscales han sido duramente empeoradas a la sociedad de la denominada actualmente Comunidad Foral de Navarra o Navarra Reducida, incrementándose cuantiosamente y paulatinamente, el pago del tributo al reino de España disfrazado bajo el nombre de cupo, mientras que el reino de España, proporcionalmente y raquíticamente, cada vez revierte menos dinero en el territorio de los que aún y de manera residual, se nos conoce como navarros y navarras.


Este es el enlace a la segunda parte.

Este es el enlace a la primera parte.

Si esta información ha picado su curiosidad, no se olvide de visitar el blog de Iñigo titulado "Soberanía de Navarra" donde encontrará muchos datos interesantes.

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sábado, 14 de marzo de 2009

Saldise : El Escudo del Pueblo II

Con el escrito que presentamos a continuación Iñigo Saldise completa la historia del Fuero navarro que ya les habíamos presentado hace un par de días:

Iñigo Saldise Alda

El escudo del pueblo (II)

El Fuero General recopilado durante el reinado de Teobaldo I el Trovador, se basó substancialmente en los diferentes Fueros otorgados con anterioridad por diferentes reyes vascones, destacando principalmente la figura del rey navarro, Sancho VI el Sabio, quien otorgó Fueros tan importantes como el que aparece en el acta fundacional de la villa de Donostia, primer Fuero en derecho marítimo.

El Fuero navarro era realmente el fruto del pacto mantenido con lealtad y firmeza, entre la sociedad navarra y su legítimo gobernante, el cual ejercía el poder soberano del Estado y debía respetar las leyes propias del país de los vascones, solo realizándose mejoras al Fuero, para actualizarlo a las necesidades de la época, existentes en el pueblo navarro.

El Reino de Navarra ha sufrido numerosas invasiones a lo largo de su historia. La invasión castellana de 1076 realizada por el monarca Alfonso VI. Rápidamente el invasor castellano, tras presentarse junto a su ejército en Nájera y Calahorra jura el Fuero de cada lugar a continuación, para asentar la ocupación. A su vez, el caos existente en el Reino vascón tras el magnicidio de Sancho Garcés IV en Peñalen, facilitó la labor del invasor e instigador del magnicidio, todo hay que decirlo, quién compró a base de títulos nobiliarios a diferentes funcionarios navarros, aceptando el Fuero existente en cada comarca que supuestamente estos vascones defendían. El más significativo de estos tenentes desertores es Lope Iñiguez, cuya traición le valdría la concesión por parte castellana, del título de señor de Vizcaya.

Tras la invasión y el posterior asentamiento ocupación de la Alta Navarra por parte española, con tropas castellano-leonesas y aragonesas, los traidores a su patria, principalmente pertenecientes a la facción beaumontesa, intentan sin éxito total, que el rey español Fernando el Falsario, cumpla el Fuero, algo que desde el primer momento no logran ya que los españoles imponen la figura del virrey, dándose el contrafuero al gobernar a los navarros un extranjero.

Los navarros del norte del Pirineo, que se mantienen soberanos hasta el año 1620, mantienen a duras penas sus leyes ante el poder del reino de Francia, pero no es hasta el año 1789, año de la revolución francesa, cuando el Fuero que les amparaba es eliminado por los revolucionarios franceses, en beneficio de la gran Francia.

Al sur, Vascongadas y la Alta Navarra, ésta última parte del territorio vascón que todavía mantenía la denominación de Reino de Navarra, logran mantener un Fuero similar muy mermado. Ante el intento por parte de los llamados liberales españoles de eliminar completamente el Fuero que aún les protegía en materia económica e incluso de quintas militares, los vascongados y navarros optan por el pretendiente al trono español Carlos María Isidro de los Dolores.

Como bien nos dice Mikel Sorauren en su obra Fueros y carlistada, la sociedad vasco-navarra no defendía la opción de Carlos, sino que se decantó por este pretendiente ante su juramento de defender los Fueros vasco-navarros e incluso, si nos atenemos a observadores internacionales de la época, una parte de los carlistas vasco-navarros eran partidarios de la independencia, la cual se sustentaría en la figura del general Tomás de Zumalakarregi como rey de Navarra y señor de Vizcaya, según recoge en su trabajo el erudito José María Azcona.

Tras el traicionero abrazo de Bergara del año 1839, que ponía fin a la I guerra carlistas, En esta ley se aceptan todas las reformas políticas, institucionales, legislativas y judiciales que la monarquía liberal española, en detrimento de los Fueros vasco-navarros. La Alta Navarra dejó de ser oficialmente Reino y pasó a ser una de las 49 provincias españolas en que había dividido el reino español el ministro Javier de Burgos en 1833. Desaparece por tanto la figura del virrey, la institución de las Cortes de Navarra y se pierde la independencia legislativa y judicial.

Este proceso impositivo, fue abiertamente criticado por Ángel Sagaseta de Ilurdoz Garraza, último síndico de las Cortes, el cual sufrió el castigo, por parte española, al ser desterrado a Valencia. La imposición de las leyes españolas, en detrimento del Fuero navarro, supuso muchos cambios para la sociedad navarra. Se estableció el servicio militar obligatorio que produjo importantes y graves alborotos, las aduanas se trasladaron del Ebro a los Pirineos y se perdió la capacidad de emitir moneda propia. Sólo se mantuvieron algunos asuntos fiscales y administrativos siendo gestionados por la Diputación provincial.


Datos históricos como esto acerca del Fuero y otros temas pertinentes pueden ser encontrados en el blog Soberanía de Navarra.

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miércoles, 11 de marzo de 2009

Saldise : El Escudo del Pueblo

Este escrito de Iñigo Saldise describe una coyuntura muy especial en la historia de Nabarra para todos aquellos que quieran entender a cabalidad la vocación democrática del pueblo vasco:

Iñigo Saldise Alda

El escudo del pueblo (I)

En el año 824, los vascones libres e independientes, a los cuales se les conocía con el término político de navarros, alzaron como rey sobre un escudo a uno de los suyos, de nombre Eneko Aritza. Este acto político está cargadazo de gran simbolismo, ya que la confianza puesta sobre el monarca, se sustentaba en la confianza de aquellos que sujetaban el escudo, única manera de que el rey se levantara sobre el resto.

Posteriormente, con la entrada de una dinastía extrajera, ajena y extraña a las costumbres de los navarros, concretamente la dinastía normanda de los Champaña, el pueblo navarro exigió a su nuevo monarca el cumplimiento de las leyes propia de los naturales del país, por lo que Teobaldo I el Trovador, se vio en la obligación de recopilar las costumbres navarras en el Fuero General. Éste trabajo se llevó a cabo por juristas anónimos, no solo del país, entre los años 1234 y 1253.

El texto definitivo del Fuero General del Estado de Navarra, en forma de Reino, se fija a principios del siglo XIV, y se recoge en doce capítulos. Consecutivamente, los reyes Felipe III en 1330 y Carlos III en 1418 aprobaron amejoramientos de estas leyes navarras o Fuero, siempre con la intención de mejorarlas y nunca realizando modificaciones para empeorarlas.

Por lo tanto, decir Fuero es personificar y reseñar a las leyes y costumbres civiles, políticas, administrativas y/o económicas del Estado propio navarro y más esencialmente al régimen jurídico existente durante siglos en el Reino de Navarra, siendo la base de las libertades del pueblo navarro, ante la autoridad del monarca o jefe del Estado de Navarra, viéndose éste supeditado al cumplimiento de las leyes del pueblo.

La Junta de Infanzones de Navarra, que normalmente se reunía en Obanos, se constituyo en tiempos de Sancho II el Fuerte, quién la reconoció y ampliando sus competencias hasta el campo de la justicia, se dedicó en este periodo de nuestra historia, a ejercer las potestades civiles, políticas y jurídicas en sus más legítimas formas sociales, defendiendo el Derecho de identidad de Navarra y sus habitantes, ante las dinastías no propias del pueblo, como eran los Champaña y los Capeta.

Ésta Junta tiene más de 100 años de existencia y una rebelión activa contra la tiranía del poder real de más de 50 años, lo que avalan una voluntad de libertad, la cual solo mediante la utilización de la fuerza fue acallada y posteriormente silenciada. Lucharon por un autogobierno y buscaron alcanzar la propia soberanía navarra.

Los infanzones navarros, a diferencia de los grandes barones del Reino, contaban con un tribunal propio, alcanzando rentas que la corona, en manos ajenas al país, ambicionaba. Esta institución independiente y fuera del estamento oficial, precisamente por su malestar con la corona, se creo para defender sus intereses mutuos en contra de los atropellos de los ricos-hombres próximos al poder Real y contra los malhechores en general, que atormentaban al pueblo navarro.

La Junta de Infanzones de Navarra, tenía el derecho de emitir sentencias y ejecutar justicia, mientras que para Goñi Gaztambide, esta Junta es una de las primeras instituciones democráticas del mundo.

El rey Teobaldo I el Trovador, consideró a la Junta de Infanzones como subversiva y que usurpaba las funciones públicas. Teobaldo II el Joven, tuvo las mismas consideraciones y como bien nos señala Pello Esarte, durante estos reinados, la Junta fue perseguida con censura eclesiástica y reiteradas multas. A pesar de ello, los infanzones continuaron su trabajo en post de las libertades navarras, desde la clandestinidad.

Al comienzo de estas Juntas, todos sus miembros eran infanzones de la Alta Navarra, no contando constancia de la participación de la Merindad de Ultrapuertos hasta el año 1298. En los documentos de la reunión celebrada en Iruñea, de 23 de Agosto de ese año, aparecen representantes de Donibane Garazi, de Cize, Arberu, Oses y Baigorri, al igual que del Baztan, lo que demuestra que este movimiento se extendió por todo el Reino, a pesar de su persecución inicial de los primeros monarcas de la dinastía de Champaña

El 1 de Septiembre de 1307 tuvo lugar una reunión, todavía más amplia de la Junta. A esta se le unieron los prelados y nobles, junto a los diputados de las villas, para responder conjuntamente a cuatro cartas escritas en Toulouse por el rey de la dinastía Capeta, Luís I el Obstinado, demandándole ante su impertinencia, su inminente presencia en Iruñea, para jurar el Fuero de Navarra, si quería ser alzado sobre el escudo como rey de los navarros.

Con la entrada de la dinastía francesa de los Capeta, se incentivó aun más la lucha, siendo ésta más abierta contra el poder autoritario de unos monarcas afincados en el extranjero, concretamente en su trono francés, despreciando una y otra vez las leyes propias del Estado de los navarros.

La Junta de Infanzones de Navarra, nos dejó un gran lema en su escudo y sello: "Pro libertate patria gens libera state", que viene a decir lo siguiente: En pie los hombres libres, por la libertad de la patria.


Para mayor información como esta no se olviden de visitar el blog Soberanía de Navarra.

Con respecto a los Infanzones de Obanos hace un par de años reprodujimos esta nota con respecto a la estela en su honor localizada en Amaiur.

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miércoles, 25 de febrero de 2009

Españolistas Sensibleros

Este escrito lo hemos encontrado en el blog Berriak Egunkaria bajo el título "Papanatismo de los fascistas navarros":

La Plaza Euskalherria

José Mari Esparza

Estos días estamos viendo cómo, con los votos del PSOE, UPN, IU y posiblemente CDN, se intenta cambiar el nombre a la plaza Euskalherria de Berriozar. Según explicaba el portavoz del PSOE, lo hacen para que la plaza "sea de todos", ya que la denominación actual "puede herir algunas sensibilidades políticas". Por lo visto anteriormente, incluso durante los siete años de alcaldía del PSOE, no hería dichas sensibilidades.

La excusa es ridícula pero les da igual. Al PSOE le ha costado 30 años darse cuenta de que tenía todas las calles y plazas de Navarra llenas de nombres franquistas y nunca le pareció que herían sensibilidades. Todos vivimos en calles y plazas que no coinciden con nuestras ideas y, sin embargo, no proponemos su cambio, por respeto precisamente a otras sensibilidades y tradiciones. Yo mismo nací en la calle Concepción, vivo en la calle Santa Lucía y trabajo en la calle San Isidro. Y no he visto, ni falta que hace, que los laicos del PSOE o IU se preocupen de ponerme nombres más acordes con mis creencias.

El tema es otro, ya lo sabemos. Se trata de dar un golpe de piqueta más al edificio de la identidad navarra, quitarle todo cuanto recuerde su milenaria pertenencia a Vasconia y seguir apuntalando el chiringuito de 1978, que rompió con una tradición y con una conciencia del ser navarro que ni siquiera el franquismo se había atrevido a cuestionar.

Euskal Herria ya existía para los navarros mucho antes que España para los españoles y con unos límites mucho más precisos. Tuvo que ser la forma que llamaron a su tierra los vascones, posiblemente antes del nacimiento del castellano. En 1564 aparece escrito por vez primera y, en 1571, vuelve a aparecer "Heuskal herria", que Lizarraga traduce como "pays des Basques" en la dedicatoria en francés que hizo a la reina Juana de Navarra. En 1643 un navarro, Axular, define sus límites, que son los mismos de la lengua: "Naffarroa garayan, Naffarroa beherean, Çuberoan, Lappurdin, Bizcayan, Guipuzcoan, Alaba herrian". España, mientras tanto, era tan grande "que nunca se ponía el sol", y tan imprecisa que sus límites se iban encogiendo año tras año. Precisamente Portugal acababa de dejar de ser española.

A partir de entonces, hasta nuestros días, la palabra Euskal Herria y sus límites siguen apareciendo con nitidez, unas veces refiriéndose al territorio donde se habla la lengua vasca, (Etxeberri, 1712; Pierre d'Urte, 1715) pero otras veces con claro sentido geopolítico: en 1745 Larramendi reclama el derecho a la libertad de las siete provincias; Humboldt dice algo similar en 1800 y Garat en 1806. Este último, al estilo francés, cita los cuatro cantones vasco-españoles y los tres cantones vascofranceses. Pero siguen siendo siete los territorios, mientras que la etérea España abarcaba el Paraguay, Chile, Florida, California…

En 1845, Richard Ford insiste: "Los vascos se llaman a sí mismos Euscaldunac, a su país Euscalería y a su lenguaje Euscara". De Navarra dice que es la antigua Vasconia y cita a Irunia, o sea "la buena ciudad", como su capital. Algo similar repetía, en 1862, el francés Davillier. En 1851, Von Radhen editó en alemán el primer mapa de las siete provincias. En 1863, el Príncipe Bonaparte mejoraba el mapa en francés, y Jules Vinson lo hizo en 1882. Euskal Herria seguía idéntica, perfectamente delimitada, mientras España se esforzaba por mantener, como "parte inseparable e irrenunciable del territorio nacional", a las islas Palaos, las Marianas, las Carolinas, las Filipinas y las Antillas.

A principios de siglo XX se edita la gran Enciclopedia Espasa-Calpe. Según la prestigiosa obra, Euskal Herria es el "nombre tradicional y típico con el que el vasco designa en su idioma a su país" y sus territorios seguían siendo los mismos que había definido Axular tres siglos antes. Mientras, en la misma Enciclopedia, se hablaba de las españolísimas provincias del Rif, Guinea Ecuatorial, Ifni o Sahara. Más que una nación, España parecía un recortable.

Digámoslo en voz alta una vez más: prácticamente todos los escritores, músicos y artistas navarros, toda la prensa, las diputaciones forales, los políticos de todos los colores, los viajeros, las enciclopedias españolas y extranjeras, en fin, todo el que ha mirado a este país sin las gafas pintadas de la reciente Transición Española, han reconocido la existencia de Euskal Herria y la pertenencia, determinante y orgullosa, de Navarra a la misma. Todavía el 7 de febrero de 1982, escribía Ollarra en Diario de Navarra : "Euskalerria es una realidad y puede ser una comunidad de etnia y de lengua".

El empeño del PSOE, UPN e IU en Berriozar de quitar el nombre de Euskal Herria de su callejero, es algo mucho más grave que una demostración de papanatismo cultural. Es la actualización de la antigua política colonial española, de negar la identidad de los pueblos conquistados para su mejor sometimiento. Eso se llamaba, y se llama, genocidio cultural.
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sábado, 14 de febrero de 2009

Saldise | Memoria, Querella, Legitimidad y Derecho

La lectura de este escrito publicado por Iñigo Saldise en su blog Soberanía de Navarra es primordial para entender lo que está en juego en estos momentos:

Memoria, querella, legitimidad y derecho

Iñigo Saldise Alda

Ante la inminente llegada del 5º centenario de la conquista, invasión y ocupación del Reino de Navarra, los nacionalistas españoles han comenzado a preparar, los actos conmemorativos de su victoria, de su conquista. Ante la acción previsible, encontrada y antitética a la memoria de la realidad histórica del Estado de Navarra, se creo por parte de los ciudadanos y ciudadanas de Navarra, la plataforma, 1512-2012 Nafarroa Bizirik!, siendo su primer acto ante la sociedad navarra, el realizado el pasado año (2008) en la antigua capital del Estado vascón.

Dicha plataforma todavía se encuentra en periodo de crecimiento, pero desde el pasado año ya ha comenzado su trabajo, el cual está encaminado en recordar los hechos que rodearon la invasión y ocupación de 1512, sin dejar aún lado, invasiones y ocupaciones anteriores, en definitiva, conquistas de territorio perteneciente al Reino de Pamplona primero, Navarra después, realizas vía manu militari por el reino de Castilla-León, el reino de Aragón tras la ingerencia realizada por parte del condado de Barcelona, posteriormente unidos como reino de España y por supuesto, sin olvidarnos del reino de Francia.

El repaso de todos los hechos históricos que llevaron a la pérdida de la soberanía del Estado Pirenaico, es un acto imprescindible para que la sociedad actual se reconozca como tal, es decir como navarros y navarras, olvidando planteamientos políticos posteriores, los cuales estaban enmarcados en un contexto histórico diferente, cuando los vascos y las vascas ya sufrían la imposición política de unos estados ajenos al nuestro, además de estar basados en imaginario ajeno a nuestra realidad histórica, en el punto más importante, que no es otro que en el Estado propio.

Esta tarea de recuperar la memoria histórica de nuestro Estado, no es algo nuevo, ya que a lo largo de la historia han sido numerosas las personas y grupos que nos sirven como referentes, formados a lo largo de nuestra historia; ahora mismo me vienen a la cabeza la Asociación Euskara de Navarra de finales del siglo XIX y hoy en día Nabarralde, siendo este último, todo hay que decirlo, no el único existente en la actualidad, algo que podemos comprobar al navegar por Internet o incluso, simplemente estando atentos y atentas a diferentes publicaciones y actos de otros colectivos que poseen el mismo interés o inquietud, por conocer y sacar a la luz nuestra historia, algo que pretenden ocultar aquellos que quieren celebrar sus conquistas militares.

Este ejercicio con el cual conocemos realmente los hechos que llevaron a que actualmente, los vascos y vascas de esta parte de Europa, no tengamos un Estado propio, son imprescindibles para denunciar la situación actual que vivimos, al estar nuestro Estado sometido por los imperios español y francés, siendo meramente una colonia de dichos estados, de la que sacar, principalmente en la actualidad, recursos económicos. Claro ejemplo de ello es el cupo al que están viéndose sometidos los habitantes de la Navarra reducida o residual.

El conocimiento de la presencia histórica del Estado político de Baskonia nos da una legitimidad ante los estados existente actualmente en el mundo, ya que al denunciar los hechos pasados, que supusieron la desaparición de los mapas políticos del Reino de Navarra, estructura política que poseía nuestro Estado en aquella época, nos sirve a la vez, para exigir el mismo derecho que actualmente ellos poseen, es decir el poder decidir por nosotras y nosotros mismos, sin tener que soportar la decisiones políticas, culturares, económicas y de cualquier tipo, ajenas al pueblo vasco.

 



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miércoles, 4 de febrero de 2009

Diez Saberes

Esta información nos llega de parte de nuestros compañeros de SUBO:

LOS 10 SABIAS EN LA MENTE DE CUALQUIER PERSONA BASKONA:

1) ¿Sabías que Baskonia, Nabarra ó Euskal Herria son nombres que sirven para referirse al mismo país y que se pueden y deben utilizar indistintamente? Nabarra y EuskalHerria son como las dos caras de una misma moneda, que en sí misma es Baskonia.

2) ¿Sabías que Baskonia se independizó totalmente en el siglo VIII, y que la fecha 15 de agosto de 778 es la fecha de la victoria de Orreaga, que marcó la ruta de independencia? Unas pocas decadas más tarde surgió el Reino ó Estado de Nabarra, geo-política-económica- socialmente organizado.

3) ¿Sabías que Nabarra junto con Italia estuvieron a la vanguardia de la Edad Moderna? El acervo cultural nabarro en época de la reina Margarita de Valois ó Margot era de los más abundantes de la Europa moderna, y dió orígen al Renacentismo incluso hasta bien entrado el siglo XVII. Esta lehendakari nuestra fue nuestro último vestigio de independencia histórica y defensora acérrima de nuestra institucionalidad basada en el concepto de Reino Pirenaico en los enclaves de la Baskonia tradicional. Ella fue precisamente la que arrancó de William Shakespeare aquella frase que dice: "Navarre shall be the Wonder of the World", ó bien "Nabarra será la Maravilla del Mundo".

4) ¿Sabías que muchos de los libertadores y luchadores por la independencia de no pocos países americanos fueron baskones amantes de la justicia y el derecho de autodeterminación? Existen varios ejemplos en norte, centro y sur de América. Y eso es prueba fehaciente de que provenían de un país en el cual habían vivido libre e independientemente, al menos por un período bastante amplio de su historia. Por aquello de que nadie puede dar lo que no tiene, ellos si pudieron, porque lo tuvieron.

5) ¿Sabías que Baskonia nunca antes desde su independencia, había tenido una extensión territorial tan reducida como la actual? 20,000 km2 repartidos entre Francia y España.

6) ¿Sabías que EuskalHerria nunca antes desde su independencia, había perdido tantas zonas euskaldunes ó baskoparlantes como en el momento actual? Alrededor de unos 750,000 en todo el mundo, pero menos de 600,000 en el país.

7) ¿Sabías que Nabarra a lo largo de su historia ha ejercido el "Derecho a Rebelión" en docenas de ocasiones? Desde las sublevaciones de los calagurritanos contra el Imperio Romano hasta las reacciones de movimientos armados de la era franquista y años sucesivos, mediante el llamado Derecho de Gentes. Teniendo en cuenta el principio de que la ley no hace el Derecho, sino que sobre el Derecho (mejor aún sobre el Derecho Natural), debe hacerse la Ley.

8) ¿Sabías que hoy por hoy, con las reglas del juego político existente, "el voto abertzale ó independentista" es un mito, una mentira, un cuento político, ya sea en "Iparralde" ó en "Hegoalde" por igual? No porque no haya una cantidad significativa de personas inclinadas a esa opción, sino porque aunque el 110% de los votantes vascos votaran exactamente por el mismo objetivo, no serían más que una escandalosa e insignificante minoría (entre 5% y 10% en ambos casos) con relación al total de Francia y España. Eso ha sido ya fríamente calculado con la más que debida antelación por los especialistas de esos dos Estados más un segmento enorme del Pays Basque, País Vasco y Navarra (la provincia, no el paìs). Hoy en día, uno de los objetivos primordiales de muchos políticos, es el de prolongar el conflicto político vasco hasta el infinito de ser posible, evitando el acceso del pueblo a su soberanía, ya que una de las mayores fuentes de trabajo en las cinco entidades mencionadas es todo lo relacionado con la política baskona actual. Si se termina el conflicto, habría un número muy significativo de "personas" sin empleo.

9) ¿Sabías que poco antes de la invasión violenta por parte de los castellanos, había proyectos de la creación del Estado Pirenaico? Dicho Estado ó confederación de Estados comprendería toda Baskonia, Gasconia, Occitania y Catalonia, constituyendo de esa manera uno de los países más prósperos e influyentes de toda Europa y del mundo.

10) ¿Sabías que ése es precisamente el objetivo de SUBO? La recuperación de nuestra soberanía es posible, ya sea en forma confederada con los que en alguna ocasión la compartieron con nosotros, ó solos por nuestra cuenta, aunque tan sólo fuera mediante las actuales "Zazpiak Bat". Dependiendo de la intensidad que se quisiera aplicar, teniendo en cuenta que a mayor unión de fuerzas las posibilades de éxito aumentarían enormemente.

COROLARIO:

Si tus respuestas afirmativas han sido siete ó más, ó no lo sabías, pero su lectura te ha hecho sentir motivado a solicitar tu ingreso como persona colaboradora de SUBO, entra en el enlace siguiente:

http://groups.google.com/group/subo-baskonia

Si tus respuestas afirmativas han sido seis ó menos, ó no lo sabías, pero su lectura te ha hecho sentir motivado a participar de SUBO, entra en el enlace siguiente:

http://groups.yahoo.com/group/subo-baskonia

Para ser persona colaboradora de SUBO, es indispensable estar subscrito a ambos foros ó grupos.

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lunes, 2 de febrero de 2009

Ayer en Amaiur

Este texto ha sido compartido en el foro de SUBO:


Fue un acto sencillo, emotivo y discriminatorio

J. Rezio Luke

Amairrurrean 2009ko otsailaren 1ean.


Ayer acudimos a la cita por primera vez, en recuerdo de aquellos gudaris navarros, que murieron por la defensa de la independencia del Estado-Reino de Nabarra. Ya conocíamos este homenaje y resultaba obligatorio tarde o temprano el saborearlo. La historia heroica de aquellos 200 hombres y el significado político que tiene Amaiur como resistencia, nos forzaba a tener que dirigirnos hacia ese bellísimo paraje Nabarro.

Conocíamos quienes eran los convocantes y la razón del homenaje pero nos marchamos de allí, sin entender muy bien al final ,que es lo que se celebró ayer en Amaiur.

Nosotros fuimos llamados por la historia y por el símbolo político de Estado que representó esa heroicidad y que acarreo la perdida de nuestra independencia. Pero parece ser que todos no íbamos por lo mismo.

Algunos fueron a trabajar, tuvieron que montar los controles, tomas datos, infiltrarse de patriotas Nabarros y vigilar quien entraba o quien salía de Amaiur. Lo típico de un estado ocupado y el típico trabajo de las fuerzas de los ocupantes. Nada nuevo

Otros acudieron a la llamada de la plataforma Nafarroa Bizirik, para realizar su homenaje y secundar los actos que culminarán en el 2012.

Acudieron también miembros de la plataforma Nabarralde, gente de mucho peso a la hora de defender a los que murieron por el Estado-Reino de Nabarra y su significado.

Los representantes de Ayuntamientos que se han adherido al manifiesto 1512-2012 también hicieron acto de presencia en el escenario.

La izquierda Abertzale también estuvo presente además de miembros de Aralar y Eusko Alkartasuna. Además de ciudadanos anónimos sin ningún tipo de interés, que también secundaron la llamada de Amaiur.

En una plaza tan pequeña y apiñados frente a un monolito simbólico de piedra, se dibujo perfectamente el mapa político social del pueblo Vasco.

Estábamos todos juntos y para mi eso fue ayer lo más importante, pero me veo obligado por mis convicciones a tener que estar en desacuerdo con muchas de las cosas que pasaron ayer en Amaiur.

Ayer se fue a homenajear a la última resistencia Nabarra del Estado de Navarra. A los muertos de Amaiur. No era un homenaje a ningún político del PNV muerto o a ningún militante o gudari muerto. Fuimos a homenajear a los últimos defensores del Estado Nabarro.

Homenajear a Nabarra o reivindicar su estado, no tiene nada que ver con el modelo y la línea de actuación que llevan a cabo todos los partidos llamados Abertzales o Nacionalistas. Todos ello parten de la base, para nosotros equivocada e ineficaz del Paradigma Bizkaino o Aranista que son las 7 provincias y la Ikurriña como símbolo.

Dentro de esta Euskadi o Euskal Herria o detrás de nuestra amada Ikurriña, donde caben los Nabarros de La Rioja, o Miranda de Ebro o el Bear o Gaskuña o Foix o Aragón?

Ayer en un lugar sagrado para los Vascones, donde se luchó por la defensa, la dignidad y la unidad de todo el Reino de Navarra, los herederos de los Navarros y apoyados por ese paradigma Aranista, celebraron un acto de exclusión, para con miles de ciudadanos Nabarros que no pertenecen a esta estructura política diseñada por Arana.

Ayer acudieron a Amaiur, representantes de partidos políticos que no representan ni defienden ese espíritu del Estado Nabarro. Sus tesis y actuaciones discriminan diariamente a gran parte de lo que fuè el estado de los Vascos.

¿Por qué nadie grito Gora Nafar Erresuma?

¿Que querían decir los gritos de Independentzia? ¿ que independencia?

¿Qué lucha es la necesaria para conseguir la salida?

En el espíritu de los muertos de Amaiur no estaba, la Euskadi Autonomista, ni la Navarra Foralista, ni la Euskadi Socialista ni Euskadi por la Libertad, en Amaiur se luchó por defender la Gran Nabarra, Nafarroa OSOA, y hoy en el siglo XXI esa lucha sigue vigente puesto que reivindicamos la INDEPENDENCIA DE TODA NABARRA

Los más importante repito, fue que 500 años después estábamos allí en Amaiur los invasores y los invadidos.

Ha llegado el momento de reflexionar y convencernos de una vez por todas, de que primero, tenemos que aparcar a un lado nuestros proyectos políticos, demostradamente fracasados para la consecución de la Independencia y centrarnos exclusivamente en un solo objetivo, reinstaurar el Estado de Nabarra. Un estado integrador desde sus inicios, donde recojamos las fuerzas de todos nuestros hermanos de los diferentes pueblos vascones en la UNIDAD por un ESTADO DE NABARRA.

El Estado de Nabarra es el único camino que nos queda para conseguir nuestra independencia y supervivencia como pueblo, todos los demás intentos han fracasado y el presente así lo demuestra y tenemos que se honestos y reconocerlo (el que suscribe el primero).

No existe al día de hoy en el espectro político vasco-navarro-frances-español, ninguna posibilidad ni opción para que podamos alcanzar la independencia, ninguno de los caminos emprendidos nos han acercado ni tan siquiera a acariciarla (excepto el Gobierno Vasco del 36)

Es el momento de cambiar y buscar un nuevo camino.

Los muertos de Amaiur nos lo están indicando. ESTADO DE NABARRA, el único estado que hemos tenido los pueblos Vascones.

Gracias por darnos vuestras vidas.


NABARRA ESTATUA

EL ESTADO DE NABARRA
El único camino y el más corto hacia la INDEPENDENCIA


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martes, 30 de septiembre de 2008

Historia y Pueblos Vascos II

Con gusto les presentamos la segunda parte del ensayo histórico de Aitzol Altuna dedicado a los pueblos vascos:

LOS PUEBLO VASCOS AL ENTRAR EN LA HISTORIA

Aitzol Altuna


Los poblamientos en la Edad de los metales


Respecto a la estructura de los poblados de los karietas o karistios al que pertenecerían, por ejemplo, los primeros galdakoztarras de Artxanda o de Aspuru en la sierra del monte Ganguren a la llegada de los romanos, así como de otras gentes, tribus, clanes o mejor pueblos vascos del “saltus vasconum” o zona boscosa de la costa, poco a poco vamos sabiendo más detalles.

Todas las poblaciones estaban situadas en altos estratégicos que controlan la totalidad del valle. Eran poblaciones amuralladas y dentro de las murallas existían lujosas casas sobre suelo labrado, hechas de madera y tierra y en algún caso incluso con vigas de piedra introducidas en el suelo, para recubrir después la casa con plantas y cuernos; contaban con sus hornos de pan y almacenes para el grano, incluso dentro del poblado amurallado se practicaba la agricultura y la ganadería.

En los siglos VI al IV antes de nuestra Era, se introduce la construcción de viviendas de base rectangular que aprovechan mejor el espacio, frente a las redondas anteriores.

Las murallas aparecen al contacto con las invasiones indoeuropeas, como los celtas, que traerían la necesidad de una defensa conjunta del territorio, lo que conllevaría a la estratificación social y a la creación de una clase de guerreros frente a otra agrícola y por tanto de familias dominantes que se constituirán ahora y que perdurarán siglos. Quizás sea el origen de los diferentes pueblos vascos que observaron los romanos.

Además de estas “ciudades” amuralladas o castros, existirían pequeñas comunidades dispersas e incluso se habitarían las cuevas hasta la segunda Edad de Hierro (siglo III a.C.), para pasar entonces a usarse los mismos como grandes almacenes.

Un estudio de Xabier Peñalver, revela la existencia de castros vascos amurallados y prestos para la defensa del territorio siguiendo los grandes ejes de los valles fluviales, en sitios elevados y con el terreno previamente preparado para acoger la posterior edificación.

Estos castros estarían relacionados entre sí (están en altos con una vista natural los unos de los otros), autónomos en recursos naturales, pastoriles (guardaban el ganado dentro de las murallas) y agrícolas (se han hallado todo tipo de cereales propios de la época, dentro y fuera de la muralla), todos ellos en las actuales provincias occidentales de Bizkaia, Gipuzkoa y norte de Alaba, pero también en el norte de Lapurdi, Baja Nabarra y Zuberoa, iguales que los que hacían sus vecinos celtas, astures y cántabros.

Han aparecido de momento 2 de estos castros en el norte de Alaba, 8 en Bizkaia, 8 en Gipuzkoa, 10 en el norte de Lapurdi, 28 en el centro y norte de Baja Navarra y 17 en Zuberoa, éstos en plenos montes Pirineos (aquitanos).

Ya en el interior, en la baskona Alta Navarra, se han hallado 109 ubicaciones, casi siempre próximas a los grandes ríos: el Arga, Aragón, Ebro y Ega.

De la Edad de los Metales, existen en la "recóndita" Gipuzkoa de “gens” o pueblo bardulo (entre el río Deba y el Urumea, por el sur hasta Uda-Trebiño), que se hayan encontrado hasta hoy, 8 castros o ciudades amuralladas. La más antigua de estas ciudades amurallada es la de Buruntza (Andoain), de hace 3.000 años, y la más reciente la de Intxurre (Albiztur-Tolosa), de hace 2.030 y con 1 km de muralla, justo a comienzos de la ocupación romana.

Son castros de entre 1 y 5 ha. de extensión, salvo el de Intxurre que es con mucho el más grande con 17 ha. y donde no hay rastro de celtas, son por tanto vascos nativos con un mantenimiento de la población que venía de antiguo como lo demuestra los extractos de cerámicas encontradas que se remontan al neolítico (5.000 a.C.).

Estos castros tienen muros de dos metros y medio de grosor compuesto de tierra, adobe y piedras y encima un añadido de madera (la técnica se fue perfeccionando), con sus fosos de hasta 2 metros y trincheras.

Por desgracia no existe un estudio tan profundo y completo para Bizkaia, aunque en la necrópolis de Berreaga, entre Mungia-Gamiz-Fika-Zamudio, se han hallado 149 estelas prerromanas completas o fragmentos, todas ellas decoradas con temas geométricos y astrales y con formas trapezoidales (el 90%) o discoideas (el 10% restante).

Esto nos hace pensar en el mayor poblamiento bizkaino prerromano y origen del posterior poder político que surgió del mismo, junto con las poblaciones costeras de la ría de Urdaibai o Gernika, donde serían desplazados por los romanos los habitantes de Berreaga (salida natural del valle hacia la costa, con el cabo Matxitxako, Bermeo, como referencia).

Esta necrópolis y poblado de Berreaga (del 350 a.C. al año 100), es el más importante de los hallados en territorio bizkaino de la Edad de Hierro y de los pocos de Bizkaia, junto a los más pequeños del Poblado de Marueleza (Nabarniz, restos del siglo I a.C.), Santuario de Kosnoaga y Gastiburu (los dos en Gernika-Luno, siglo I a.C.), Cueva de Kobeaga (Ispaster, siglo VII a.C.), Castro de Arrola (Arratzu, habitado desde el siglo III a.C. hasta época romana) y Cueva de Santimamiñe (Kortezubi, siglo VII a.C.): todos ellos en la ría de Gernika.

En Momotio, Garai (cerca de Durango), existe una necrópolis del siglo IV a.C. con tumbas parecidas a las alto medievales reubicadas en Argiñeta (Elorrio).

También serían importantes las cuencas Ibaizabal-Nervión y río Deba, potenciadas en época romana, de donde surgiría Bizkaia en la Alta Edad Media.

"Nos hallamos ante obras realizadas por gentes bien organizadas que han contado con la participación de especialistas y que han elaborado un proyecto de defensa muy definido al que han dado gran importancia y dedicado enorme esfuerzo colectivo para su ejecución. El hallazgo de estas grandes construcciones defensivas, unido al de los restos conservados en el interior de los recintos que delimitan, apunta a que no estamos ante refugios temporales sino más bien, al igual que estaba sucediendo en estas fechas en amplias zonas del continente, ante poblados estables, defendidos con impresionantes medios, y que requerirán de una continuo trabajo de mantenimiento." Xabier Peñalver, "Orígenes".

Los hallazgos de estas ciudades amuralladas preparadas para la defensa del territorio hacen necesario repasar de nuevo todos los libros de historia: a la llegada de los romanos los vascos contábamos con una estructura política consistente en pequeñas ciudades amuralladas en su parte occidental hasta el valle de Leizaran, que permitía una sólida defensa del territorio, comerciábamos con otros pueblos, poseíamos tecnología tan avanzada como en otras partes de Europa.

Es difícil de creer que estas ciudades amuralladas que vivieron libres durante siglos o milenios y que se defendieron de invasiones indoeuropeas anteriores, no ofrecieran resistencia al imperialismo romano.

La economía vasca prerromana

En la Edad de Hierro (500 a.C.), aparecen nuevos progresos como el uso de este metal, el hierro, que desplaza al bronce (ahora usado para hacer adornos), aparece la rueda maciza para el carro con bueyes o comienza el uso del torno para la alfarería.

Estos avances se producen no por la invasión de nuevas gentes (de lo que no hay rastro alguno), sino porque el comercio, que era una actividad muy extendida (se comercializaban los excedentes), daba lugar a contactos con otros pueblos de quienes y, como en la actualidad, se copiaban sus avances tecnológicos.

Así, se han encontrado molinos en forma de barcos, balanzas para el comercio, joyas de vidrio o cerámica para conservar los cereales. Incluso en Intxurre (Tolosa, Gipuzkoa), se ha encontrado un trozo de pulsera y partes de un collar que sólo se elaboraba en Centro-Europa, lo que nos da idea de un comercio trans-fronterizo importante. El comercio con el exterior es también evidente en un brazalete fabricado en Marsella y hallado en Basagain.

Los restos se disparan a partir de la segunda Edad de Hierro y la tecnología metalúrgica demuestra un gran avance.

En cuanto al tipo de economía y explotación del territorio, hay que resaltar que muchos de los pueblos vascos (baskones, autrigones, bardulos y karietas claramente) ocupaban tierras donde se combinaba un fuerte contraste de climas y orografía: todos tenían salida al mar, zona boscosa y grandes llanuras actas para el cultivo del cereal u otros, éstas últimas fueron también zonas de caza donde en verano pastaban grandes manadas de herbívoros, como Trebiño. Por tanto, esta estructura se basa en un comercio interno importante dentro del pueblo, entre los clanes o ciudades amuralladas.

Quizás ésta combinación era la que hacía la economía pastoril de la costa vasca viable, al combinarse con una dependencia del agro del sur, sin olvidar que eran zonas de paso obligatorio para el comercio exterior entre la Península Ibérica y el resto de Europa, tal y como hemos visto.

Los romanos hablan de embarcaciones autóctonas muy precarias que sólo servirían para ríos y para navegar por la costa que completaría la dieta alimenticia.

Por tanto, parecen estructuras económicas y políticas cerradas y completas, no dependientes de otras con las que comerciarían.

Estos hallazgos desmontan por completo las teorías de que los vascos a la llegada de los romanos no practicaran una agricultura intensiva y eran simples pastores trashumantes, pues la agricultura y el comercio entre los vascos se daban hasta en las regiones menos propicias para ello como es Gipuzkoa.

ESTRUCTURACIÓN POLÍTICA DE LA COSTA VASCA

Los pueblos vascos Occidentales

Según Urbano Espinosa, era una “población con niveles de recursos de lotes de aprovechamiento agrícola-ganadero iguales en un territorio de propiedad comunal. Por lo que sabemos, la organización familiar, la estratificación social, el gobierno de grupo, tiene mucho que ver con las comunidades vecinales que han llegado en el campo de la ciencia jurídica hasta la actualidad”.

Eran poblados de pocas hectáreas pero muchos, cercanos y visualmente comunicados (mediante señales de humo, ruido de cuernos o de otros instrumentos etc.), lo que hace suponer que eran unidades sociológicamente completas, poblados estrechamente relacionados entre sí, por cultura e intereses económicos y políticos, que se concretarían en reuniones conjuntas en determinados lugares y fechas, podríamos ver en ellos clanes vascos de hasta segundo grado de parentesco unidos a su vez en pueblos que comparten bosques, pastos y sus frutos.

Hasta hace poco, parte de la idiosincrasia vasca era el Auzolan, es decir el “trabajo vecinal”, por el cual los vecinos se ayudaban a la hora de labrar la tierra o arreglar algún caserío por ejemplo.

Los caudillos, revestidos de “autoridad”, no son reyes que transmitan su poder a sus hijos, sino que son elegidos por una asamblea de ancianos (gerontocracia) en época de guerra, atendiendo a los linajes guerreros más importantes y reunidos bajo robles, tejos o encinas con el beneplácito de la élite “aristocrática”. Zaharren biltzarra: bil+zaharra o batzarra: batu+zaharrak, al estilo de la “gerusia” en la Esparta griega.

La actividad militar será función de una clase social en tiempos de paz, poniendo en pie de guerra a toda la población mediante el llamamiento al apellido en torno a los linajes, igual a los bandos o “banderizos” de la Edad Media.

El pueblo artesano, pastor, pescador, comerciante o agricultor, se unirían al caudillo elegido, soberano en su territorio, para la defensa común en una guerra de guerrillas o con ejércitos bien armados. Como debió de ocurrir en Padura (Arrigorriaga) contra los asturianos, en Gizaburuaga contra los francos y en Orreaga-Roncesvalles contra Carlomagno o contra su hijo Ludovico Pío con Eneko Aritza muchos siglos después para crear el Estado vasco de Navarra.

Los pueblos vascos Orientales, al Este del río Urumea

De una estructura política más potente nos habla la cultura que entre el valle de Leitzaran (frontera baskones y bardulos) y Andorra se creó a los dos lados del Pirineo (baskones y aliados jaccetanos, cerretanos e ilerguetes), donde se han encontrado alrededor de 1.104 crónlech, que por su tipología (círculos de 3 a 6 metros de diámetro, a veces de forma radial) y cronología (1000 a.C. al año 1) no se parecen a ningún otro crónlech del mundo. Se hayan en 413 conjuntos, de los cuales 291 están en Euskal Herria, sobre todo en Alta Navarra y más aún en Baja Navarra en proporción a su territorio.

Además de las consabidas batallas entre romanos y celtas, donde los primeros contaron con la ayuda de los baskones, a la llegada de los romanos en el siglo II a.C., sus cronistas cuentan que en el sur aquitano, en los Pirineos, gobernaba el rey Pisón, citado por Julio César como nieto de un rey aquitano aliado de Roma (Bello Gallico III, 12,4) y que murió luchando junto a Julio César contra los germanos (B.G. IV 12).

La batalla definitiva entre romanos y vascos tuvo lugar en Sos de Albert en el 56 a. C., en la cual Craso (que es el que narra toda la guerra), a la sazón lugarteniente de Julio César, con 6.000 hombres de infantería y una fuerza de caballería importante, fue el vencedor frente al jefe aquitano Adietuanus que se rindió con sus mejores 600 hombres. Existen monedas aquitanas con el nombre "Rex Adietuanus", con una loba en el reverso, símbolo de la conquista romana (la loba que amamantó a Rómulo y Remo, fundadores de Roma). En la batalla Julio César dice que los aquitanos tuvieron la ayuda de los "cántabros", en este caso, se refiere sin duda a otros pueblos vascos del sur de los Pirineos.

Los Estados en un sentido puro (un gobierno permanente y estructurado frente un pueblo que obedece), nacieron probablemente en Asia, allí surgieron los Estados despóticos de Babilonia o el faraónico de Egipto por ejemplo, creados en el neolítico con la agricultura intensiva y grandes poblaciones, se extendieron definitivamente por Europa mucho después, con las polis griegas y Roma.

Pero no fueron el romano o el griego los primeros Estados europeos. Del mismo modo que las grandes pirámides de Egipto nos hablan de grandes civilizaciones y por tanto de Estados (pues sin Estados no hay civilizaciones), los círculos de piedras que conforman Stonehenge o los monumentos de Carnac (Morbihan, Bretaña), nos estarían hablando de estructuras sociales desarrolladas, de clases sociales, religiones con una casta sacerdotal, constructores y beneficiados de esos trabajos, es decir, de los primeros Estados europeos, al igual que estos crónlechs pirenaicos. Clases sociales que darían lugar a crónlech de diferentes tamaños y en lugares considerados mejores o peores, por tanto de sociedades “divididas” en jerarquías.

Con Roma se extendió la escritura a toda Europa y con ella el conocimiento escrito de la historia, así se dejó atrás definitivamente la prehistoria.

En el País Vasco existían sacerdotes y, sobre todo, sacerdotisas, cuyos ritos llegan al siglo XVI con enterramientos en crónlech, siglo en el cual serán perseguidos por la Inquisición hasta su total aniquilación y la desaparición de toda aquella cultura religiosa.

Conclusión

La sociedad vasca prerrománica de la costa hasta el Urumea y hasta el valle de Leizaran, parece constituida al modo de la ibérica del nordeste: ciudades coaligadas, amuralladas en colinas (castros), que forman una red de defensa del territorio junto a otras poblaciones más pequeñas pero algunas también amuralladas, con sus trulli, "kapanagas" o toscas bordas para el día a día (antecedentes del baserri o caserío vasco), con sus torres y atalayas para el control de posibles invasiones.

Al Oeste de Leizaran existía una estructura militar, política y religiosa más potente, tanto al sur de los Pirineos como en la Baskonia continental, llamada por Roma Novempopulania, 9 pueblos (luego 12), que nos idea de esa coalición de ciudades amuralladas o castros, pero sobre todo, con un poder central.

Quizás podamos estar hablando de los primeros Estados vascos.


Este texto ha sido publicado en Osoa, este es el enlace a la primera parte.

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sábado, 10 de mayo de 2008

Irujo y Europa

Este texto ha sido publicado en el Diario Vasco:

El genio europeo de Irujo

José Manuel Bujanda Arizmendi


«Euskadi es el producto de la concepción filosófica, del acto de voluntad de los vascos de construir su nación sobre las bases de su pueblo, su lengua, sus instituciones, y su peculiar genio civil». Manuel de Irujo


Se acaba de celebrar un 9 de mayo más el llamado Día de Europa. El día también del proclamado en 1974 como el Amigo de Europa, una buena oportunidad ciertamente para acordarse de un europeísta de pro, de un navarro, y nacionalista vasco, una magnífica ocasión para rememorar a don Manuel de Irujo y Ollo, el león navarro. Un hombre caracterizado por su genio europeo. Un precursor del nacionalismo vasco democrático, cívico, moderno y europeo. Habría que (re)leerlo más.

Manuel de Irujo nació en Estella un 25 de septiembre de 1891. Su padre era profesor de la Universidad de Deusto y abogado de Sabino Arana. Irujo, niño, no contaba más de 7 años cuando conoció al fundador del PNV, que por aquellos días, se encontraba en la cárcel de Larrinaga. Un 20 de julio de 1908 el joven Irujo ingresó en el Partido Nacionalista Vasco, concretamente en las Juventudes Vascas, EGI, de Bilbao liderada entonces por Eli Gallastegi. El estudiante Irujo actuó como propagandista en la Universidad en unos años en que precisamente la supremacía en dicha institución correspondía a los monárquicos. Al finalizar sus estudios, regresó a Estella donde fundó el Centro Vasco, y donde compaginó su actividad política con la de abogado. Con la llegada de la República el 14 de abril de 1931, Manuel de Irujo se entregó en cuerpo y alma desde el primer momento a la lucha por el Estatuto de Autonomía. No fue pues casualidad que la más importante de las asambleas estatutarias, la de 1932, se celebrase en su Lizarra-Estella natal.

Pero los primeros intentos fracasaron y el Estatuto de Autonomía para la Euskadi peninsular, sin Navarra, no se logró hasta octubre de 1936, en plena guerra civil. Una guerra que sorprendió a Irujo en Gipuzkoa y donde participó decisivamente en la consecución de la rendición de los militares sublevados que se encontraban atrincherados en el Hotel María Cristina y en los cuarteles de Loyola. En los primeros días de guerra el Gobierno del Frente Popular le ofreció un puesto de ministro. Irujo lo rechazó en tanto Euskadi no contara con su Estatuto de Autonomía. Este se aprobó el 1 de octubre de 1936 e Irujo se convirtió así en ministro del Gabinete republicano.

Irujo abandonó la península por El Perthus, junto a Lluis Companys, presidente de la Generalitat de Catalunya y el lehendakari José Antonio Agirre. Tras una breve estancia en Francia, fijó su residencia en Londres, fundó la Euzko Etxea y colaboró en la Delegación del Gobierno Vasco. Tras la invasión nazi de Francia, y encontrándose la mayor parte de los consejeros del Gobierno en territorio ocupado y el presidente Agirre en paradero desconocido, vio la necesidad de llenar el vacío de representatividad en que se encontraban los vascos. Así, en colaboración con las delegaciones del Gobierno en Londres, Nueva York, Venezuela, México y Argentina y junto al único consejero que se encontraba en país libre, Aldasoro, fundó el Consejo Nacional Vasco.

Como presidente del mismo, desarrolló una intensa actividad política creando una brigada de las Fuerzas Francesas Libres y participó en la elaboración de un memorando proponiendo la organización de una Federación Europea. Nada nuevo en él, ya en un artículo de prensa aparecido en 1933 aseguraba que, en su opinión, el Pueblo Vasco, pedía «un puesto como nación, en el banquete de los pueblos libres de Europa». El Consejo Nacional Vasco se disolvió en 1941 al conocerse la buena nueva de la aparición con vida del lehendakari Agirre en América, después de múltiples peripecias en su huida de la Alemania nazi. No corrían buenos tiempos para la libertad y la democracia. A los perdedores de la Guerra Civil española les esperaba una auténtica travesía del desierto, una auténtica prueba de fe y de perseverancia en los valores por los cuales se batieron y perdieron.

Irujo fue un partidario decidido del federalismo político, tanto a nivel peninsular, Galeuzka, como a nivel europeo. En enero de 1943 intervino en la reunión en la que se fundó la Unión Cultural Europea y en diciembre de 1944 en la recién creada Comisión Pro-Comunidad Ibérica de Naciones. Paralelamente, y en representación de los vascos, participó en diferentes reuniones de la Unión Europea. Tras la guerra, colaboró en la creación del Movimiento Federalista Vasco, entidad admitida en la Unión Europea de Federalistas, cuyo presidente de honor fue el lehendakari Agirre pero el presidente efectivo fue el propio Irujo. Así, desde finales de los cuarenta formó parte de la delegación asistente a los congresos de Comunidades y Regiones europeas, y siendo el responsable de las relaciones internacionales del Gobierno Vasco contribuyó a la creación de la Democracia Cristiana.

Irujo se dedicó en cuerpo y alma al Movimiento Europeo, llegando a ocupar la presidencia del Consejo Federal Español del mismo en sustitución de Salvador de Madariaga. Estuvo presente en la reunión del 1 de febrero de 1951 en París donde se creó el Consejo Vasco origen del contemporáneo Eurobask, del cual fue, hasta su fallecimiento, miembro de su Junta Directiva. Irujo concibió, con una indudable visión de futuro a Europa federal como una estructura de «coexistencias de soberanías, en cuya formulación jurídica estarían garantizadas las diversas naciones que integran Europa», solía afirmar que «la Nación es lo que prevalece» y que «el Estado es una simple formación jurídica y política». Por su labor en la construcción europea, en 1972, fue nombrado presidente de honor del Consejo Federal Peninsular del Movimiento Europeo. Fue presidente del Consejo Federal Español del Movimiento Europeo, desde 1973 a 1976. En 1974 fue nombrado Amigo de Europa. Cuatro años más tarde tras trasladarse el CFEME al Estado español, fue distinguido por su trayectoria histórica y nombrado su presidente de honor. En 1977, y en avioneta, regresó del exilio a su querida 'Nabarra', precisamente al aeropuerto de Noaín. El 15 de junio de ese año fue elegido senador por Navarra, ocupando la presidencia de la Asamblea de Parlamentarios Vascos. El 1 de marzo de 1979 fue elegido parlamentario foral de Navarra por el PNV, cargo que ostentaba el 1 de enero de 1981 cuando le sorprendió la muerte. Irujo incorporó a sus planteamientos políticos nacionalistas vascos democráticos una línea de pensamiento federalista y europeísta, fue autor de textos doctrinales, trabajos de análisis y firme impulsor de las organizaciones que con tal enfoque se fueron creando. Acabo con otra cita suya: «Declaro y afirmo que soy navarro de nacimiento y de corazón, y, por lo tanto vasco, como los gipuzkoanos, los alaveses, bizkainos, laburdinos y zuberoanos. Que mi patria chica es Nabarra, llamada antiguamente Vasconia, uno de los Estados libres del País Vasco o Euskadi, y ésta es la verdadera y única patria de todos los vascos. Que asimismo como vasco progresista de Nabarra, aspiro a que mi patria se adhiera a la unión de Estados confederados de Europa».


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miércoles, 30 de abril de 2008

Historia y Pueblos Vascos

Este interesante ensayo histórico acerca de los pueblos vascos ha sido publicado en Osoa:

LOS PUEBLOS VASCOS AL ENTRAR EN LA HISTORIA

Aitzol Altuna



El hombre es un animal social. Por mucho que retrodevanemos el ovillo del tiempo siempre topamos con grupos, pero nunca con individuos aislados y solitarios. Bandas, linajes, clanes, tribus, castas, ciudades, estamentos, reinos, territorios feudales, imperios, iglesias, repúblicas, ligas o federaciones, clases, naciones, estados....., agrupaciones sociales con otra denominación y estructura, comunidades o asociaciones, en definitiva, pueblos, -solos o coaligados- unidades sociales básicas, agentes efectivos de organización social y cultura, de cuanto positivo y negativo para la humanidad ha acaecido en el tiempo.

Se trata indefectiblemente de conjuntos humanos organizados, inmediatamente conscientes de su identidad, nómadas o sedentarios pero, en cualquier caso, adscritos a un territorio (estable o coyuntural) que consideran de uso exclusivo y que satisfacen sus deseos o necesidades mediante el empleo de recursos y energías que controlan directa o indirectamente.

Joseba Ariznabarreta
Pueblo y Poder. Cuadernos para la reconstrucción de la razón, 2007


Los pueblos vascos o las distintas unidades políticas vascas que citan esos autores son (grupos humanos con una dinámica política y cultural diferenciada aunque con el mismo substrato vasco):

Aquitanos o Akitanos: a su vez se dividían en numerosos clanes o pueblos, doce según Julio César. De ellos han llegado hasta nuestros días la de los Beárneses, zuberotarras, salacencos, araneses (Lleida) o ronkaleses. Vivirían en las tierras de Akitania o Gascuña actual, incluido parte de Iparralde: la Baskonia continental. En Akitania residiría la mayoría de la población vasca por ser la más apropiada para ello.

"Aquitania" probablemente viene del pueblo principal de la zona "Ausco" o “Ausko” (la “c” latina se lee como una “k”), de ahí ausko+itano. “Ausci” o “Auski” (de Auch) es el plural de “Auscus”.

Uno de los pueblos akitanos importantes de esta época fue la de los tarbelli, al norte de Baiona, de la que Estrabón decía tenían minas de oro de gran riqueza de la que se extraían hojas tan finas que apenas necesitaban ser refinadas. La mina, sin embargo, parece que estuvo cerca de Baigorri (Baja Navarra).

Otros pueblos akitanos eran las de los mencionados tarbelli, iluronenses (Olorón), bigerriones (Bigorre), convenes, consoranni, elusates (Eauze), aturenses, lactorates o lactorati (al norte hasta el Garona), bernani (Beárn), vasates y la dominante de los ausci.

Autrigones: toda la llamada Castilla Vetula o Vieja, desde Santoña o el río Ansón (que desemboca en Laredo), donde harían frontera con los cántabros (que a su vez por occidente irían hasta el río Sella y bajando por el Cea hasta el norte de Tierra de Campos), serían autrigones los habitantes de la Bureba burgalesa y bajarían por los montes de Oca (a 15 Km. al norte de Burgos capital) y más al sur hasta la parte occidental de La Rioja, Sierra de la Demanda. Los habitantes de este último territorio luego serían conocidos como ruccones (montes de Oca, Sierra de San Lorenzo y de La Demanda o Arandio, otros sitúan a los rucones en el Ronkal), y formarían un frente de resistencia contra visigodos y suevos.

Sería también tierras autrigonas las Enkartaciones bizkaínas hasta el río Ibaizabal-Nervión.

En Alaba la frontera estaría en la Valdegobia autrigona (Valle de Gaubea o Gaubia). Es una de los pueblos vascos más extensos e importantes. La última mención histórica de este nombre es del Cronógrafo del año 354. Estrabón llama a estas gentes "al(l)otrigues" y Floro "Autrigonas".

Caristios o Carietes: El pueblo vasco llamado por los romanos como Karistio o Karieta dominaba toda la comarca de habla bizkaína actual: desde el río Nervión hasta el río Deba en Gipuzkoa y el norte de Alaba hasta Trebiño, con ciudades como Veleia (Iruña de Alaba), Zuazo y Armentia (Suesation), además de otras en la costa.

Las recientes excavaciones en Busturia (en la costa bizkaína), demuestran que ya en el solutrense (hace 19.000 años), los habitantes de esas tierras se desplazaban en verano hasta Trebiño a acechar las manadas de herbívoros que se reunían en aquellos verdes prados, ya que se han encontrado piezas de silex de Trebiño en esas excavaciones de Busturia.

Dice Julio Caro Baroja “la clara distintión dialectal del alavés con relación al navarro o al guipuzkoano, es decir que el alavés (…) era un habla que se parecía más al vizcaíno”. Pero no así en su parte Oriental. Lo mismo hacían los caristios de Labeko koba en Arrasate-Mondragón (Gipuzkoa, Alto Deba). Algunos iban hasta Orduña (actualmente enclave bizkaino en Alaba).

Hay quien cree indoeuropeos prerromanos los nombres de los ríos Deba o Nervión. En realidad Ptolomeo escribe “Nerua” o “Nerva”, emperador romano del s.I que construyó el foro a la diosa romana de la sabiduría y de la guerra, “Minerva”, en Roma. Es más creíble que sean nombres traídos por los romanos, pues no se ha encontrado resto alguno de asentamiento indoeuropeo a cientos de kilómetros a la redonda (habría que irse hasta el Ebro), ni existen restos de luchas que desplacen a la población autóctona que lo justifiquen hasta los asentamientos romanos en la costa y desembocaduras de ríos.

Del mismo modo, nombres como Lezama, Beizama, Zegama, Aldama, Ulzama etc., tendrían que ser revisados (se consideran también indoeuropeos), ya que son topónimos totalmente aislados frente a los masivos vascos que los rodean. Algunos podrían ser una forma de dar nombres de lugar a un “fundi” mediante un término vasco con un sufijo equivalente al latín ”-anus” (mencionado por Julio Baroja), trasformando “-ana” en “-ama”, pues existen sus equivalentes Lezana, Bezana o Aldana entre los pueblos vascos occidentales. Pero puede que sean simplemente topónimos vascos: “Leza=vallado” “ama”=principal o “inicio” (J.Dueso) y así cabe una traducción vasca en todos ellos: Ulzama=presa en el desfiladero, Beizama=prado de vacas, Aldama=ladera pedregosa etc. (N.Nabarte Iraola “Diccionario de apellidos vascos”).

La falta de asentimientos o restos no autóctonos en todo Bizkaia, Gipuzkoa y Lapurdi, pese a todas las catas arqueológicas, no se puede obviar en cualquier teoría prehistórica, pues los restos arqueológicos son datos irrefutables, tanto como la falta de ellos.

Várdulos o bardulos o bardieta (bardyeta): zona de habla gipuzkoana actual, del río Deba al Oria y el valle de Leitzaran, tal y como aparece en los mapas de la época, con un alargamiento por la actual Alaba hasta Trebiño con ciudades como Alegría-Dulantzi (Tulonia) o Alba (Albeniz? Cerca de Salvatierra). Algunos autores romanos hablan de “Varduli” (Mella) y de “Vardulli” (Plinio). En ella Caro Baroja observa la palabra vasca “uri” o “uli” con sus variantes (ciudad).

La última vez que aparecen escritos es en el 456 nombrados por Idacio (después todos serán baskos o baskones). La frontera con los baskones sería el río Urederra y el río Ega a su paso por Lizarra (luego Estella, ya en la Baja Edad Media). Donde Araceli era baskona.

La Burunda y la Tierra de Aranatz, el valle de Lana y el alto valle Ega (Marañón y Aguilar de Codés) serían también bardulas (hoy Alta Navarra). Su primera diócesis fue la de Auca del siglo III, conquistada después por los musulmanes.

Berones: La Rioja centro y oriental, parte de Alaba al sur y norte de Soria, éstos vascos tendrían al parecer influencia celta, pero hoy están desmotadas estas teorías que hay que situarlas en su justa medida: los celtas se asentaron en todo lo que sería después el “Ager Vasconum” pero su huella no es tan profunda como se quiere hacer pensar.

Como hipótesis, pudiera ser que “Berona” fuera una palabra deformada de “Barona”, donde nos encontrarnos con la voz “Barona” o “comarca fronteriza” (“bar” es “fronterizo” en los topónimos vascos y gascones y “-ona” comarca).

Eduardo Aznar Martínez, sin embargo, propone estas interpretaciones: “Y es que dentro del vocabulario vasco existe un término con las variantes «Beruña / Beroin /Beruin», que literalmente significa “vendimia”, y por extensión “mosto, vino”. Como esta palabra no parece tener en principio ninguna etimología posible a través de las raíces de la lengua, es muy razonable pensar que tal vez no sea otra cosa que la derivación de un viejo término latino *Beronia (e incluso tal vez *Berunia, por el conocido paso fonético O > U que se produce desde antiguo), aplicado al antiguo país de los «berones» -tribu que habitó la mayor parte de La Rioja-. Tiempo después, las gentes de habla vasca habrían ido asociando esta palabra con la cultura del vino riojano, hasta el punto de olvidarse completamente de su significado original.

Sin duda a partir de expresiones creadas por jornaleros que se trasladaban a vendimiar a La Rioja, como por ejemplo *Beruñara noa = “me voy a Beronia”, se asociaron como conceptos indisociables el de “país berón” y el de “vino” y “vendimia”, hasta el punto de perderse definitivamente el sentido geográfico original, para adquirir uno de actividad laboral: la expresión *Beruñara noa se interpretó como “me voy a la vendimia”. Todo un ejemplo de la profunda ligazón que siempre ha existido entre el euskera y la historia de La Rioja.

De hecho parece también muy posible que el nombre tribal «berones» no sea otra cosa que un antiguo gentilicio utilizado en principio para denominar a personas que vivían en la desembocadura del Iregua, dentro del territorio del actual Logroño.

En efecto, en documentos medievales se le suele denominar «Bero» al río Iregua, y posiblemente fuera éste su primer nombre, derivado tal vez del término euskérico «bero» = “caliente”. De tal manera, «berones» querría decir simplemente “los del río Bero”.

Govantes en su Diccionario Geográfico Histórico de La Rioja, cita "Briones conserva el
nombre de los antiguos Berones, pueblo celta que poseía este país cuando los Romanos conquistaron España". Pero tuvo pobladores más antiguos según restos de la Edad de Bronce, encontrados por la ermita de los Mártires.

El poblado de La Hoya, cerca de Laguardia (Rioja alabesa), se han encontrado asentamientos desde el megalítico que no pueden ser más que de vascos y posteriores con influencia celtíbera, nos podemos hallar, quizás, ante los mencionados berones o familiares cercanos.

La onomástica estudiada descarta que la celtización de la Rioja fuera total y confirma la pervivencia de elementos preindoeuropeos (vascos), tanto en su parte Oriental, central y qué decir de la Occidental de la Sierra de la Demanda o de Arandio, Tierra de Cameros, Ojacastro o comarca de Valdezcaray (todas al sur del Camino francés de Santiago), contrariamente a lo que han venido manteniendo muchos autores que han extrapolado el testimonio de Estrabón sin más pruebas, cuando es sabido errores o excesos de apreciación en otros muchos casos”.

Pudieran ser, con mucha probabilidad, vascos mezclados con celtíberos o vascos con influencia celtíbera, al menos en algunas ciudades, no así en el campo que serían completamente vascos. Se sabe por las crónicas romanas que estuvieron luchando con Pompeyo con los baskones y luego con César Casio Longino en el 48 a.C. La actual Logroño, La Guardia (de Navarra poblado de la Hoya), Biana (Alta Navarra, quizás Vareia/Varea, excavaciones de La Custodia las más importantes de la zona) o Tricio (Tritium Magallum) serían Beronas, estando la frontera en la cuenca del Ega, donde Dulantzi-Los Arcos sería ya baskón y fronterizo.

Baskones: el pueblo vasco más poderoso a este lado de los Pirineos y que terminará dando nombre a todos ellos, ya en la Alta Edad Media. Van de los ríos Oria al Bidasoa en Gipuzkoa hacia el norte por los Pirineos todo Lapurdi hasta Baiona cuando menos y la provincia de Navarra actual ampliada por los extremos hacía Aragón, incluyendo los suesetanos de las “Cinco Villas” (Ejea de los Caballeros, Uncastillo, Sos, Tauste y Sádaba, en la comarca también está Navardún, cuya etimología denota su pasado navarro), llegando hasta la misma Zaragoza, entonces llamada con el nombre vasco de Salduba hasta Alagón; por el Oeste, ciudades como la riojana Calahorra (antigua “Ilurcis”) se consideran baskonas al igual que Cascante y otras al sur del Ebro. La hoy Rioja alabesa según Caro Baroja pudiera ser también Baskonia y Rioja Baja. Los baskones bajan por el río Gallego, el río Aragón y Arba hasta los montes de Castejón, por el noreste, todo el Canal del Berdún, hasta Jaca.

El dialecto vasco-ronkalés (probablemente también el salacenco y quizás el de Aezkoa), emparentado con los que se hablaban en Akitania, hace pensar que este valle no era baskón y sería su frontera por los Pirineos.

En Botarrita, la antigua Contrebia Belaisca, cerca de Zaragoza, se hallaba la frontera triple o trifinium entre los baskones, íberos sedetanos de Zaragoza o Salduba y los íberos de Botarrita donde se ha hallado un bronce con antropónimos vascos.

La palabra “baskón” es el plural de “vascus” según recoge Caro Baroja.

Vescetanos: provincias de Huesca y Zaragoza actuales. Capital Osca, Ptolomeo señala: "Oscensis Regionis Vescitanie". Los clásicos consideran también a los vescetanos emparentados con los baskones.

Los Jaccetanos: serían una subpueblo de Baskones alrededor de la ciudad de Jaca (Jacca, de donde tomarían el nombre).

Ilerdenses: Lleida, de ahí el gentilicio. A veces aparecen los vescetanos como ilerdenses.

Los ilerdenses son parte de los pueblos akitanos al sur pirenaico según algunos autores y basándose en la inscripción en lápidas comunes a ilerdenses y akitanos.

Cerretanos: al Este de los ilerdenses. Zona de Andorra, según Silio Itálico están emparentados con los baskones, valles de Sobrarbe, Ribagorza, Pallars, Urgel y la Cerdaña.

En los siglos VIII-IX, también seguían prestando servicios militares a los baskones, ya dentro del reino de Pamplona.

Julio Caro Baroja en su libro “Sobre la lengua vasca”, tras el estudio de distintas inscripciones en monedas, plomos y vasijas llega a la conclusión que: “aquitano, el vasco actual y el idioma de los antiguos ilergetes, cerretanos y hasta mediterráneos de más al sur parecen tener cierto parentesco que no se puede explicar por influencias célticas”, por tanto éstos también serían pueblos vascos a la llegada de los romanos, pero ya interiores..

Por otro lado no está claro el origen o la influencia de lo vasco entre:

Turmódigos o Turmogi: actual Burgos capital hasta el río Arlanza cuando menos y el norte de la hoy provincia de Soria (donde vivían los Pelendoneses, que también ocuparían el sur de la actual provincia de La Rioja) (según R. Menéndez Pidal). Aunque su origen podría ser celta según algún autor, de la actual Bélgica, mezclados quizás con vascos pues la toponimia vasca es muy clara.

Vacceos o Vaccaei: al Oeste de los anteriores, Tierra de Campos (según R. Menéndez Pidal). Los vacceos y turmogos fueron sometidos en una serie de campañas entre los años 73 y 56, algunas dirigidas por Pompeyo y Quinto Metelo.

Todavía en la época de las guerras civiles entre Pompeyo y César y después durante la guerra de los hijos de Pompeyo y Octavio, sigue habiendo conflictos con los vacceos, que no acaban definitivamente hasta la guerra del 29 contra los cántabros, astures, autrigones, vacceos y turmódigos, así que puede decirse que los vacceos fueron el pueblo que más tiempo resistió a la dominación romana, junto con los akitanos.

J.J. B. Merino Urrutia en su libro “El vascuence hablado en Rioja y Burgos”, señala: “el vascuence se habló tardíamente, por lo menos en toda la Rioja alta, la Bureba y cercanías de Burgos (Comarca de Juarros, nombre que proviene de la deformación de la palabra vasca “zugarro”, olmo, que marcaba la frontera entre Navarra y Castilla en Ibeas de Juarros), corriéndose también por la montaña de Valdelaguna, del partido judicial de Salas de los Infantes (…) como ya sostuvo el ilustre D. Ramón Menéndez Pidal en su conferencia del III Congreso de Estudios Vascos en el año 1923, quien aseguraba que también pasó hasta los Vacceos, de Tierra de Campos”.

Hay más pueblos periféricos, pero éstos parecen ser los pueblos vascos más importantes antes de la llegada de los invasores romanos.


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