Un blog desde la diáspora y para la diáspora
Mostrando las entradas con la etiqueta MSF. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta MSF. Mostrar todas las entradas

sábado, 12 de octubre de 2019

«Sin Más Amistad que las Montañas»

Ara Info trae a nosotros este reportaje con el que damos seguimiento a los operativos militares emprendidos en Rojava por el genocida turco Recip Erdogan quien cuenta con la bendición de Donald Trump y la complicidad de la comunidad internacional.

Lean ustedes:


El viejo proverbio kurdo se vuelve a cumplir. "Sin más amistad que las montañas", así están en Rojava las cerca de cinco millones de personas que aguantan desde el miércoles la ofensiva de Turquía, bautizada por el gobierno de Erdogan como operación "Fuente de Paz", unas perversas palabras para esconder el verdadero objetivo: el exterminio del pueblo kurdo y las minorías étnicas.

Las fuerzas turcas han continuado este viernes por tercer día consecutivo con bombardeos y fuego de artillería sobre las ciudades de Tal Abiad y Ras al Ain, mientras varios comandos turcos apoyados por mercenarios sirios combaten sobre el terreno.

Las autoridades turcas aseguran que sus tropas han ocupado ya once localidades de Rojava en los alrededores de Tal Abiad y Ras al Ain, dentro de su plan de penetrar 30 kilómetros más allá de sus fronteras y expulsar de ella a las milicias kurdosirias que Ankara define como terroristas por sus vínculos con la guerrilla kurda que opera en Turquía.

No obstante, Rojava Information Centre desmiente las noticias dadas por Ankara: «Las FDS (Fuerzas Democráticas Sirias) recuperaron todas las aldeas tomadas por las tropas turcas al este de Tel Abyad, pero las fuerzas de poder turcas todavía mantienen dos aldeas en el oeste de la ciudad».

Antes este panorama, el Consejo de Seguridad de la ONU se reunió este jueves, dos días después del comienzo de la ofensiva turca sobre Rojava, donde viven casi cinco millones de habitantes -la mayoría kurdas, pero también importantes comunidades árabes, asirias y minoritarias como la armenia-. Sin embargo, la ONU se ha limitado a mostrar su «preocupación» pero no ha condenado la invasión.

Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que retiró a sus tropas de la zona dando luz verde a Turquía, plantea ahora la posibilidad de mediar «entre Turquía y los kurdos». Washington asegura que Ankara conoce bien las «líneas rojas» que le ha establecido en su intervención.

Así, el gobierno de EEUU ha advertido a Turquía de «consecuencias» si lleva a cabo una intervención «inhumana» pero el secretario de Estado, Mike Pompeo, ha rehusado concretar cuáles son las «líneas rojas» que EEUU ha establecido a Turquía.

En el Estado español, el gobierno de Pedro Sánchez mantiene el silencio. Un silencio cómplice sellado con contratos armamentísticos, que convierten a Turquía en el segundo mayor comprador de armas españolas.

Sólo Noruega, Finlandia y Países Bajos han tomado alguna medida, como la suspensión de la venta de armas a Turquía. El gobierno francés ha hablado de imponer sanciones, pero sin precisar nada.

Ante estas posturas débiles de la comunidad internacional, el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, amenazaba este jueves con «abrir las puertas» y enviar millones de personas refugiadas hacia Europa si la Unión Europea critica la ofensiva de Ankara contra las milicias kurdosirias y califica el ataque de «invasión».

El propio Erdogan se jactaba de que sus tropas han matado, herido o capturado a 277 integrantes de las milicias kurdas. La cifra que se conocía hasta el momento, facilitada por las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), era de ocho personas fallecidas, cinco civiles, entre ellos un bebé.

El Centro de Coordinación y Operaciones Militares de las FDS –coalición de la que forman parte milicias kurdas de Rojava– ha denunciado que los bombardeos turcos están siendo intensos y están atacando «casas de civiles».

Las FSD alertan de huidas y motines en los campos de detención de yihadistas

El diario francés L’important publicaba este jueves que tropas turcas habían liberado a prisioneros del Daesh (Estado Islámico) de campos de las Fuerzas Democráticas Sirias para que luchen contra las milicias kurdas.

Un extremo confirmado por las propias FDS que han alertado de motines y huidas en campos de detención de yihadistas en el norte de Siria, consecuencia de la ofensiva turca, que las milicias kurdas vinculan también a un atentado del Daesh producido este viernes en la ciudad de Qamishlo, en el que al menos cuatro personas han sido asesinadas.

Las autoridades kurdas han advertido de que la ofensiva que lleva adelante Turquía en el norte del país sobre un territorio controlado hoy por las FDS les obliga a disminuir los recursos que emplean en la lucha contra las células del Daesh y los centros de detención, en los que afirman tener a 12.000 yihadistas.

Precisamente, solo el peligro de huida de los yihadistas detenidos por las FDS es el principal motivo de preocupación de varios países europeos que han instado a Ankara a detener su ofensiva.

Los países occidentales rehúsan repatriar a sus ciudadanos detenidos por las milicias kurdas, cerca de 12.000 de hasta 40 países distintos se encuentran en el campo de Al-Hol.

75.000 personas desplazadas en Rojava

Mientras la comunidad internacional sigue sin reaccionar a un acto claramente ilegal de Turquía, más de 75.000 personas han huido de sus hogares por miedo a las operaciones turcas en la frontera siria en las últimas 48 horas, mientras continúan los ataques contra las milicias kurdas.

Ciudades como Darbasiya y Ras al Ain, han quedado casi vacías. Las personas forzadas al desplazamiento huyen hacia diferentes áreas del norte de Siria, una de ellas la ciudad de Al Raqa, una de las más importantes bajo control kurdo.

El portavoz de las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), Mustafa Bali, escribía en su cuenta de Twitter: «El ejército turco está llevando a cabo un intenso ataque de artillería contra Kobanî desde el Eufrates a Tel Abyad. Una nueva ola de crisis humanitaria está en marcha a menos que se detenga».

El coordinador de emergencias de Médicos Sin Fronteras (MSF) para Siria, Robert Onus, ha subrayado que la ofensiva turca «sólo puede agravar el trauma que el pueblo de Siria lleva sufriendo durante años de guerra viviendo en condiciones precarias».

«El hospital Tal Abyad, que recibía apoyo de MSF, está completamente cerrado ya que la mayoría del personal médico ha tenido que huir con sus familias. Los equipos de MSF se han reubicado para responder a las necesidades en otras partes de la región. El hospital Tal Abyad era el único público en la zona y como tal resultaba fundamental para atender a los habitantes de la ciudad y sus alrededores. Nuestro personal ha sido testigo de cómo la ciudad, que una vez estuvo llena de vida, ha quedado desierta», ha lamentado.

Movilizaciones contra la invasión y agresión militar turca

Tras los ataques realizados por el ejército turco en Rojava, ya se han convocado diferentes actos de repulsa en numerosas ciudades. En Aragón, se ha hecho un llamamiento para movilizarse en Teruel el martes 15 de octubre, a las 20.00 horas, en la plaza del Torico; y en Chaca, el miércoles 16, a las 19.00 horas en la calle Mayor 24. Este viernes, en plenas fiestas del Pilar, una multitudinaria protesta frente al Consulado turco en Zaragoza ha servido para mostrar la solidaridad aragonesa con el pueblo kurdo.







°

jueves, 22 de agosto de 2019

Madrid Amenaza a Open Arms

¿Eres un español guay tipo votante de Podemos?

¿Te indignaste por el arresto de Carola Rakete

¿Te parece inhumano que Europa esté cerrando sus fronteras a los migrantes de África que cruzan el Mediterráneo en su desesperación por huir de la devastación causada por los conflictos políticos y armados de la zona?

Durante tu vida adulta de español activista pero pacifista... ¿te posicionaste en contra de la independencia de Euskal Herria por la violencia generada por uno de los dos lados en el conflicto? 

¿Qué se siente enterarse que por su actitud amenazante en contra de la ONG catalana Open Arms de hecho Madrid está condenando a muerte a cientos de personas en el Mediterráneo?

¿Quiénes son ahora los violentos?

¿O lo fueron siempre y tú no lo supiste ver?

Te invitamos a leer este reportaje de Gara para que reflexiones:


El Gobierno español en funciones amenazó ayer a la ONG catalana Proactiva Open Arms con imponerle una sanción de hasta 901.000 euros por realizar rescates sin permiso en el Mediterráneo. Madrid advirtió a la organización de que nadie está «a salvo» de la ley, tampoco su barco, al que puede multar con hasta 901.000 euros por haber efectuado rescates pese a tener una licencia que solo le permite transportar ayuda humanitaria.

Después de haber evitado la multa de hasta un millón de euros con la que el ministro italiano de Interior, el ultraderechista Matteo Salvini, había amenazado a Proactiva Open Arms, la ONG catalana se enfrenta a una sanción astronómica similar –de hasta 901.000 euros– por parte del Gobierno en funciones de Pedro Sánchez por no disponer de autorización para realizar operaciones de rescate ante las costas libias.

Mientras, un día después de pisar tierra en Lampedusa, tras veinte días de espera, las 87 personas rescatadas por el Open Arms siguen esperando su reubicación en los cinco países de la Unión Europea que se han mostrado dispuestos a acogerlos. Anoche seguían sin saber a dónde serán trasladados.

La vicepresidenta del Ejecutivo de Madrid, Carmen Calvo, señaló ayer que las personas rescatadas en el Mediterráneo que desembarcaron el martes por la noche en Lampedusa fueron socorridas por un barco que solo dispone de «licencia para ayuda humanitaria, para transporte de víveres» a las islas griegas de Samos y Lesbos.

«Las instituciones, los poderes y los ciudadanos, todos estamos sometidos a las leyes, y todo el mundo sabe lo que puede hacer y lo que no y nadie está a salvo de esto, incluido un barco como éste», sentenció Calvo, quien indicó que Marina Mercante, dependiente del Ministerio de Fomento, avisó al capitán del buque, de bandera española, de que podría ser multado con entre 300.000 y 901.000 euros si retomaba las tareas de rescate e, incluso podría conllevar la «suspensión del título profesional español».

Lo hizo, según Calvo, en una carta que el director general de este organismo, Benito Núñez Quintanilla, remitió al capitán del Open Arms el 27 de junio –un día después de que el barco saliera de Nápoles con destino a las aguas del Mediterráneo central– para advertirle de las consecuencias de mantener su «pretensión de retomar los rescates» y alertarle de que no podía realizar operaciones de búsqueda y salvamento sin autorización.

«Salvini es el ventrílocuo»

Las palabras de Calvo fueron contestadas por el fundador de la ONG catalana, Óscar Camps, con el siguiente mensaje en Twitter: «A menudo no sé si habla ella de verdad o Salvini es el ventrílocuo».

«Si tengo que pagar con prisión o una multa salvar la vida de algunas personas, lo haré», había dicho Camps cuando dirigirse al Mediterráneo central pese a la amenaza de sanciones.

El barco, mientras, permanecerá al menos dos meses en el puerto del sur de Sicilia, requisado por la Justicia italiana como prueba pericial para la causa abierta contra Salvini por haber impedido el desembarco de sus ocupantes hasta que el fiscal de Agrigento lo ordenó tras visitar la embarcación.

En plena polémica, la embarcación vasca Aita Mari, de la ONG Salvamento Marítimo Humanitario (SMH), reiteró su deseo de poder zarpar el próximo 27 de agosto del puerto de Pasaia rumbo al Mediterráneo con el permiso de poder efectuar labores de rescate.

El Ocean Viking sigue esperando un puerto seguro

Tras el desembarco del Open Arms en Lampedusa, ahora es el Ocean Viking el que continúa a la espera de un puerto seguro para llevar a los 365 migrantes y refugiados, incluidos 103 menores, rescatados por entre el 9 y el 12 de agosto en el Mediterráneo y que se encuentran visiblemente traumatizados, según Médicos Sin Fronteras (MSF), que opera el barco junto con SOS Mediterranée. Por undécimo día consecutivo, el Ocean Viking se encuentra prácticamente detenido en el canal de Sicilia, entre Malta y Lampedusa.

Tras recuperarse de la deshidratación, mareos, hipotermia y quemaduras que presentaban en el momento del rescate, los migrantes están siendo tratados de infecciones cutáneas y respiratorias y de heridas de guerra. Pero MSF afirma que la emergencia más importante ahora es la sicológica, debido al trauma de su paso por Libia y porque no entienden lo que está ocurriendo, un «bloque inhumano y vergonzoso», subraya el médico Luca Pigozzi.






°

martes, 13 de noviembre de 2018

Robles y la Amenaza Saudí

La semana pasada Facebook se llenó de memes y videos con respecto a la muerte de Amal Hussein, la niña que se ha convertido en ícono del genocidio por hambre que Arabia Saudí -aliada estratégica de Israel y Estados Unidos- ha implementado en contra de Yemen.

Pocos días antes el mundo occidental se desgarraba las vestiduras por el brutal asesinato del periodista Jamal Khashoggi en un consulado saudí en Turquía.

Hace apenas unas horas, nos enterábamos que Riyadh se posicionaba claramente al lado del genocida régimen sionista al prohibir el acceso de palestinos a La Meca.

Dicho lo anterior, les compartimos esta actualización acerca de la saga del bombero Ignacio Robles por medio de esta publicación en La Vanguardia:


Ignacio Robles se negó a colaborar en un envío de armas a Arabia Saudí y 'pagó' por ello. Su caso fue "un aviso a navegantes". Una advertencia a cualquiera que trabaja alrededor de estos cargamentos

Ángel Martínez

Ignacio Robles siempre ha sostenido que su caso fue "un aviso a navegantes". Una advertencia a cualquiera que trabaja alrededor de los envíos de armamento a Arabia Saudí. Este cabo de bomberos se negó a dirigir en marzo de 2017 un retén de seguridad durante el embarque en el puerto de Bilbao de un cargamento con "bombas y proyectiles de mortero" con destino al país árabe. Alegó objeción de conciencia, al entender que aquellas 720 toneladas de armas podían ser utilizadas en la guerra de Yemen, donde Arabia Saudí lidera desde 2015 una intervención militar e impone un bloqueo que ha acabado creando la peor catástrofe humanitaria de la actualidad.

La acción de Robles provocó un retraso de 14 minutos en el embarque de aquellas bombas y un expediente disciplinario por falta muy grave que pudo costarle entre dos y cuatro años de empleo y sueldo. Al expediente, abierto por la Diputación de Vizcaya, se añadieron después nuevas acusaciones, como "poner en peligro a la población", lo que suponía entre tres y seis años sin trabajo ni salario. Ningún jefe del servicio de bomberos se comunicó con Robles, quien conoció las acusaciones por la prensa.

"Hubo presiones, llamadas del puerto al Servicio de Bomberos para forzar la situación. Para el puerto de Bilbao, la naviera Bahri [la naviera nacional de Arabia Saudí] es un cliente muy bueno y no querían perderlo", asegura Robles a El Confidencial. Precisamente con Bahri se han producido "faltas muy graves de ordenación marítima", sostiene el cabo de bomberos.

"Con los envíos a Arabia Saudí se han falseado los registros, se han cambiado banderas [en los buques mercantes] o los cargueros han entrado en el puerto sin localizador", denuncia este bombero de Vizcaya. Consultadas por este diario, fuentes de la Autoridad Portuaria del Puerto de Bilbao aseguran que "todo buque y mercancía se gestionan cumpliendo la legalidad vigente" y añaden que "el buque (de la naviera Bahri) no atraca ya en Bilbao. Hace escala en Santander".

Tras mucho dinero invertido en abogados y muchas noches sin dormir, este bombero de Vizcaya 'ganó' la batalla legal: su caso se resolvió en febrero de 2018 y el expediente se quedó en una falta leve. "He gastado demasiado, por eso decidí no recurrir", dice.

La catástrofe que Robles intentó evitar

Debido a su cercanía a algunas de las mayores fábricas de armamento de España, el puerto de Bilbao es el principal punto de salida de armas para la exportación. Una actividad que el asesinato del periodista Jamal Khashoggi en el consulado saudí en Estambul ha puesto de nuevo sobre la mesa al activar un debate que reaparece, como un alma en pena, cada cierto tiempo.

Tras más de 57.000 muertos, según cifras de Acled (Armed Conflict Location and Event Data), dos millones de desplazados y una epidemia de cólera sin precedentes, la situación en Yemen empeora. En una guerra que se ceba con los civiles —casi un tercio de los ataques aéreos realizados desde marzo de 2015 no iba dirigido contra emplazamientos militares—, las ONG advierten del grave deterioro de las condiciones de vida de la población. Y una de las causas del agravamiento de la situación es la ofensiva de las fuerzas gubernamentales —respaldadas por Arabia Saudí— en la región de Al Hudeida, un puerto clave para la entrada de alimentos y otros productos básicos.

La tropas yemeníes apoyadas por milicias aliadas relanzaron la semana pasada la ofensiva sobre Al Hudeida, que había sido suspendida en junio para intentar entablar consultas de paz entre los bandos con mediación de la ONU, que finalmente no se produjeron. El Gobierno del presidente Abdo Rabu Mansur Hadi, apoyado por la coalición árabe, intenta recuperar el control de esta urbe estratégica, dominada por los hutíes desde finales de 2014, a través de que llegan al Yemen el 70% de los suministros básicos y la ayuda humanitaria.

La que ya es la peor catástrofe humanitaria de la actualidad se enfrenta ahora a una “enorme hambruna inminente”, según la ONU. Hasta 14 millones de personas, la mitad de la población de Yemen, pronto dependerán por completo de la ayuda humanitaria para sobrevivir, advierte el Consejo de Seguridad el jefe humanitario de Naciones Unidas, que asegura que dicha hambruna será mucho más grave de lo que ninguna organización humanitaria "haya visto nunca". Unicef cifra en 400.000 los niños yemeníes que ya sufren de malnutrición severa aguda.

No obstante, Médicos Sin Fronteras (MSF), que alerta del grave deterioro de las condiciones de vida de la población después de tres años de guerra, asegura que los datos recopilados en los centros de salud que apoya en las gobernaciones de Hajja, Ibb, Taiz, Amran y Saada “no indican focos de hambruna ni una hambruna inminente”. Eso no quiere decir que las tasas de desnutrición aguda severa no estén aumentando. Muchas áreas del país son inaccesibles por los ataques aéreos y los combates, por ello, MSF sostiene que no hay datos creíbles para declarar que la hambruna es inminente, al igual que tampoco se conoce el número real de víctimas mortales.



El asunto para Robles ha quedado en falta leve tras un largo y costoso proceso legal... ahora comparen eso con la suerte que ha corrido el Lobo Solitario de Terrassa.







°

miércoles, 7 de junio de 2017

Humanizar una Crisis «Deshumanizada»

Si usted está preocupado por el tema de los refugiados y migrantes que chocan un día sí y otro también con los muros de la fortaleza europea, le recomendamos altamente que lea este reportaje publicado en las páginas de Gara:


Como socorrista voluntario, José Pastor se enfrenta a situaciones dramáticas en aguas de Libia; Inma Vázquez, de MSF, denuncia los atestados centros de detención en el país africano; y desde Euskal Herria, el activista Mikel Zuluaga subraya que «todos nos colaríamos en el banquete si pasáramos hambre».

Ainara Lertxundi

José Pastor, Inma Vázquez y Mikel Zuluaga prestaron su voz en estas jornadas de GUE-NGL para retratar una desgarradora situación: la de quienes huyen de la guerra, del hambre, de sequías extremas... Otros testimonios se unieron a este taller coral que quiso poner el acento en qué se puede hacer desde las instituciones europeas y, sobre todo, las sociedades para acabar con tantas muertes en el mar, mutilados por las concertinas en Ceuta y Melilla... y humanizar una crisis «deshumanizada».

«Los guardacostas libios les disparan y esta es una realidad que no se ve» | José Pastor, Socorrista voluntario

José Pastor es bombero de profesión. Pero en sus vacaciones y tiempo libre, se sube a bordo del barco Iuventa de la ONG alemana Jugend Rettet con el propósito de salvar vidas en aguas libias. Operativo en la zona desde el 24 de julio de 2016, el Iuventa, con una tripulación de 15 personas, ha participado en siete misiones, logrando rescatar con vida a 6.526 personas. José Pastor puso ayer sobre la mesa estas dramáticas situaciones que se viven a diario en el mar. En Túnez, «no hay día en que los pescadores no atrapen en sus redes algún cadáver, ya sea de mujeres, algunas embarazadas, niños, hombres... Ya nadie quiere salir a pescar». «Solo se ven los cadáveres que flotan. Los números son desbordantes, las cifras oficiales nada tienen que ver con la realidad», subrayó.

Quienes se aventuran a subir a esas barcazas llevan como única pertenencia un trozo de papel con el número de teléfono de su padre y de su madre. Descalzos y sin ropa de abrigo, «ni siquiera recuerdan el último día que comieron algo. Nosotros intentamos garantizarles alimento, arroz blanco, y agua. Suelen estar mareados, el barco se mueve mucho, y se pasan los dos días vomitando, uno encima del otro. Nos vemos desbordados y el día a día es muy complejo».

Pese a ello, el martes volverá a Libia en una misión de 21 días. «Yo soy bombero. Esto debería ser un trabajo institucional, no nuestro», lamenta. Denunció también la carta blanca que se da desde Europa a los guardacostas libios, que «usan armas de fuego y disparan. Eso es real al 100%. Queremos que Europa lo vea».

«Hay que hacer valer lo que no nos cuentan, otro tipo de narrativa» | Inma Vázquez, MSF LIBIA-UE

Médicos Sin Fronteras (MSF) gastó entre 2015 y 2016 87 millones de euros en Europa, un dato que Inma Vázquez, representante de la ONG para Libia, quiso destacar al inicio de su intervención. «Esto no tendría que ser así. Los estados europeos no han sabido cubrir esos vacíos. Es increíble e histórico que hayamos tenido que montar campamentos de refugiados en Francia y Grecia».

Tildó de «intolerable» la situación en Libia, donde los migrantes son encerrados en centros de detención. «Cuando mantenemos reuniones con técnicos e instituciones europeas, nos repiten una y otra vez que la situación de Libia no es algo nuevo».

«Las autoridades de Trípoli han interpretado la Declaración de Malta como una carta blanca para detener a los migrantes; así te lo dicen directamente a la cara, con su parte cínica también». MSF tiene clínicas móviles en siete centros de detención dependientes del Gobierno de Trípoli. «Estos centros son una pequeña parte del problema. Nos dieron permiso para entrar porque la situación se les ha ido de las manos. Pero,nosotros no tenemos un mandato de protección de esas personas. Somos una ONG médica», manifestó. Cuando personal de MSF llegó a uno de esos centros de detención, «ni siquiera se podían tumbar en el suelo por falta de espacio. Les dimos a cada uno un bote pequeño blanco para su higiene. Cuando regresamos vimos que los habían utilizado para defecar. El frío que hace en esos lugares es espantoso y no tienen ropa. Es imposible conocer cuál es la dinámica de esos centros. Vamos cada semana y a veces faltan cien personas y nadie te informa de qué ha sido de ellas».

No obstante, estas visitas han tenido «un pequeño impacto» en la reducción de casos de abusos y torturas, de los que son testigos. Otro problema añadido es que, paradójicamente, «no hay seguridad» fuera de esos centros de detención ni registros de cuántas personas están bloqueadas en el país africano.

«Ya no sabemos qué hacer. La base de cualquier acuerdo con Libia debería ser el acceso libre de las agencias a Libia, pero esto, lamentablemente, no ha estado sobre la mesa de ningún organismo» de la UE.

La pregunta que Vázquez se hace es «cómo podemos tener una narrativa diferente. Hay que hacer valer lo que no nos cuentan. A mí siempre me invitan los mismos a las conferencias», lamentó.

«Debemos impedir que toda esa xenofobia que está dormida despierte» | Mikel Ziluaga, Ongi Etorri Errefuxiatuak

El activista de la plataforma Mikel Zuluaga fue detenido en Grecia junto a Begoña Huarte en diciembre del año pasado, cuando trataban de trasladar a Euskal Herria a varios refugiados en una acción de desobediencia civil. Ayer puso énfasis en tres aspectos que consideró prioritarios: responder a la situación de emergencia actual, analizar las causas –«una de ellas nuestra glotonería y modelo de vida capitalista»– y erradicar la xenofobia, creando solidaridad a largo plazo, «y en eso la izquierda debe estar en la vanguardia. Tenemos que combatir diferentes estadios de desprecio para que la xenofobia dormida no despierte».

Zuluaga propuso a los presentes en el taller un sencillo ejercicio: «Pensemos que estamos en la panadería del barrio y que delante nuestro hay un negro comprando el pan. ¿Cuántos de quienes están en la panadería no pensarán ‘ese es el que se lleva las ayudas sociales’?». «Por eso, tenemos que crear el espacio social para que esa xenofobia no despierte» y para que quienes llegan a territorio europeo se sientan verdaderamente integrados y no surjan «bolsas de frustración e insatisfacción».

«¿Por qué no impulsar un Parlamento para las personas refugiadas?» | Cornelia Ernst, Eurodiputada de Die Linke

La eurodiputada de Die Linke Cornelia Ernst contó cómo a raíz de una visita que varios eurodiputados, entre ellos Josu Juaristi y la propia Ernst, realizaron a un centro de detención en el norte de Turquía lograron restablecer el contacto entre una mujer detenida junto a sus hijos y su marido, refugiado en Alemania. «A ella le habían quitado el teléfono móvil y no le permitían el contacto con el exterior. Gracias a una fotografía, logramos dar con el paradero de su marido, y todo indica que podrá quedarse en Alemania y llevar a su familia con él. Debemos prestar ayuda específica y esperamos que haya más casos como este».

Propuso la creación con apoyo de Bruselas de un Parlamento para los Refugiados, «una idea tal vez sea un poco loca, pero que permitiría a los refugiados reunirse y organizarse ellos mismos». Y antes de finalizar lanzó una pregunta al aire: «¿Dónde podemos tener mayor impacto como eurodiputados?»






°

lunes, 18 de julio de 2016

Crear Estrategias contra la Ablación

Cualquier iniciativa que se ponga en marcha para prevenir y combatir la ablación, una de las prácticas más brutales creadas por el patriarcado en contra de las mujeres, es bienvenida. 

Dicho lo anterior, les presentamos este reportaje publicado en Deia:

Euskadi actúa preventivamente contra la mutilación genital femenina

La eficacia de las medidas contra la ablación se pone a prueba con los viajes de las menores a sus países de origen

Beatriz Sotillo
Informar, educar y concienciar son acciones más efectivas que amenazar y castigar. Gracias a la formación y a la información hay niñas de origen africano que viven en Euskadi, y también muchas que están en sus países, que no sufrirán la mutilación genital femenina, una práctica tradicional en muchos países y etnias de África que se ha hecho presente en nuestra sociedad con la llegada de inmigrantes procedentes de esas zonas. Algunas de esas niñas podrán viajar a sus países de origen libres del riesgo de “ser cortadas”, porque sus padres y madres ahora ya saben que esa acción daña a sus hijas y tiene consecuencias. Además, algunos padres se habrán comprometido por escrito a no permitir que las niñas sean mutiladas.

La labor preventiva contra la mutilación genital femenina (MGF) que desde hace años desarrollan instituciones y organizaciones de Euskadi es un trabajo constante y a lo largo del tiempo, pero se pone a prueba durante los meses de verano, cuando las niñas en edad escolar tienen vacaciones y muchas viajan con sus familias a los países de origen, donde se mantiene la práctica de la ablación.

Según las estimaciones de los departamentos del Gobierno vasco que han trabajado en el protocolo contra la MGF y de la ONG Médicos del Mundo, en Euskadi residen unas mil niñas menores de 14 años procedentes de países en los que la ablación genital es una tradición aún vigente. Evidentemente no todas esas niñas, que estadísticamente están consideradas en riesgo de sufrir MGF, viajarán a sus países o se verán sometidas a la presión familiar y de la comunidad, pero el riesgo existe. Iratze Pérez, voluntaria del Grupo MGF de Médicos del Mundo de Euskadi, recuerda que “ahora es cuando las niñas y niños tienen vacaciones y también los padres que están trabajando. Durante el verano aumenta el movimiento entre países y muchos inmigrantes aprovechan para viajar a su país. El hecho de que muchas niñas se vayan de vacaciones durante estos meses hace que aumente el riesgo, aunque solo sea por la presión familiar y social que siente la niña y por su mera presencia en un país donde se practica la MGF. Viajar no implica que necesariamente sean mutiladas, pero el riesgo aumenta exponencialmente”.

Tras asumir la realidad de que en Euskadi residen mujeres que han sido mutiladas, el objetivo de instituciones y asociaciones es evitar que sus hijas pasen por lo mismo que ellas, hacer que las que ya están ablacionadas conozcan las consecuencias para su salud y que sepan que ni lo impone la religión, ni es un requisito para pertenecer a la comunidad. Aunque se presenta arropada o justificada por la tradición y la costumbre, y por algunos mitos sobre la fertilidad, la fidelidad o el rol social, la mutilación genital femenina es un acto de violencia contra las mujeres.

El trabajo de información y concienciación dentro del colectivo de personas de origen africano ha demostrado ser la mejor manera de evitar la mutilación y los matrimonios forzosos.

Cuatro hermanas

Hace un año la sociedad vasca se vio conmocionada por la noticia de que cuatro hermanas originarias de Malí y residentes en Araba habían sido sometidas a la mutilación genital durante un viaje de vacaciones a su país. Este caso, que no es el único detectado por la Fiscalía de Menores en Euskadi, se había producido unos años antes y está en manos de la Justicia. Como ellas, otras menores procedentes de Nigeria, Somalia, Malí, Mauritania, Guinea, Senegal u otros países con mayor o menor prevalencia de la MGF y residentes en el País Vasco, corren el riesgo de ser mutiladas -como por lo general lo han sido sus madres- si sus progenitores no son conscientes de las consecuencias físicas y psicológicas de la ablación o de sus repercusiones legales.

Desde el pasado mes de febrero Euskadi cuenta con un protocolo preventivo de la MGF que se irá extendiendo y ampliando poco a poco y que se fundamenta sobre los servicios de Osakidetza. Esta guía de actuación está dirigida al sector sanitario pero prevé actuaciones coordinadas con los ámbitos educativos y sociales, así como una formación específica de los profesionales sanitarios. Entre las actuaciones contempladas figura la posibilidad de suscribir un “compromiso preventivo” dirigido a los padres de las niñas en riesgo de sufrir mutilación. Se trata de un documento que los tutores de las menores deben firmar antes de viajar con ellas a sus países de origen y en el que se comprometen a que no se les practique la MGF.

Goizane Mota, técnico de inmigración del Ayuntamiento de Bilbao, lleva ya varios años trabajando en la realidad de la mutilación genital y realizando labores preventivas en el colectivo africano afincado en la capital vizcaina. La labor principal es de información y de formación, pero tras lograr que las mujeres conozcan los daños derivados de la mutilación, también se les proporcionan herramientas para que puedan oponerse a que se les realice a sus hijas, hermanas o sobrinas. “El compromiso preventivo, -explica Goizane Mota- es una herramienta para ellas, no es un instrumento penal para perseguir a esas familias; nosotros lo usamos como una herramienta para que ellas puedan enseñar el documento a la familia y así sepan que ‘si pasa esto con mi hija voy a ir a la cárcel, no voy a enviar remesas, no voy a poder volver, ni tener recursos económicos...”

Itziar Urtasun, concejala de Igualdad, Cooperación, Convivencia y Fiestas de Bilbao, señala que “desde el Ayuntamiento siempre hemos trabajado sobre la desigualdad de la mujer, y si una mujer, solo por serlo, sufre desigualdades estructurales, en el caso de las inmigrantes el riesgo de discriminación y desigualdad es mayor. Así, sacamos una guía sobre Mujer, salud y violencia, que se edita en 8 idiomas, y para muchas mujeres ha supuesto una apertura a la salud sexual y reproductiva. Luego, en 2012, a raíz de dos casos de mujeres ablacionadas detectados en el Hospital de Basurto se empieza a hablar del tema y vemos que Bilbao es una de las ciudades que tiene más casos de mujeres que han sido mutiladas, son mujeres inmigrantes de Guinea, Nigeria... y la preocupación empieza a crecer”.

La labor de formación y de “conversión” en agentes contra la MGF de las mujeres inmigrantes que asisten a los cursos que imparte el Ayuntamiento de Bilbao ha dado un gran paso con la incorporación de hombres de la comunidad africana que reside en la capital vizcaina. “Sabemos que desde su punto de vista, esto de la mutilación es un tema de mujeres, pero también sabemos que en sus culturas la opinión de los hombres cuenta. Los hombres no suelen estar en la práctica, porque la ablación la practican generalmente otras mujeres, y ellos creen que eso facilita los partos... Hemos hecho una experiencia piloto con un grupo de 8 hombres de Guinea Bissau, Guinea Conakry, Malí y Nigeria y cuando les hemos explicado en qué consiste la mutilación y cuáles son las verdaderas consecuencias se han quedado asombrados. Les hemos hecho ver que ellos pueden ser responsables de las consecuencias que pueda tener esa ablación porque ellos son padres de las chicas que son mutiladas. También son sus hijas. Hasta ahora no eran conscientes de eso”, indica Itziar Urtasun.

Informar a los hombres

“Un 65% de los hombres que han participado en este primer grupo eran padres de niñas -añade Goizane Mota-. Todos conocían la práctica y la consideraban algo natural”. Sobre la reacción de las personas que asisten a las charlas informativas sobre la MGF, Mota indica que “las mujeres se sorprenden mucho al saber que podían haber perdido la vida, o haber contraído una gran cantidad de enfermedades y es que hasta que no se lo cuentas ellas no son conscientes de que con una misma cuchilla igual cortan a 15 niñas”. Una vez informadas, estas mujeres africanas que han sufrido la MGF en su propio cuerpo, se convierten en “activistas” contra la ablación y convencen a otras mujeres para que no sometan a sus hijas a la práctica.

Goizane Mota destaca que muchas de estas mujeres que actúan como “agentes” contra la MGF han enviado a sus pueblos y a sus comunidades la guía sobre Mujer y salud y el compromiso preventivo. “Muchas nos dicen -apunta la técnica municipal- que han discutido con sus madres y que poco a poco están cambiando las cosas, por eso decimos que desde aquí estamos generando una experiencia de codesarrollo, pues en la que medida en que estamos interviniendo aquí hay repercusiones en otros países”.

En ese sentido, Iratze Perez, de Médicos del Mundo de Euskadi, opina que “hay muchos países en los que se practica la MGF y en ellos hay asociaciones que trabajan contra la práctica, por lo que reforzar y conocer el trabajo de esas asociaciones es lo más básico y lo mejor que se puede hacer para erradicarla. El hecho de que mujeres de esos países lleguen aquí y se trabaje con ellas, está bien, pero la existencia de millones de niñas en los países donde se practica la mutilación nos hace pensar que es importante trabajar allí para evitar que esas niñas pasen por eso. Una vez que están aquí es importantísimo que existan redes de apoyo y prevención, que exista una legislación, pero la base de todo siempre tiene que ser la información porque si una familia hace algo mal por desconocimiento resulta muy duro aplicarle la ley”.





°

domingo, 10 de julio de 2016

El Pequeño "Error" de Bush, Blair y Aznar

A los administradores del dolor de las víctimas españolas les dedicamos este reportaje publicado en La Marea en el cual se retoma el asunto del Informe Chilcot. Recuerden, uno de los responsables directos de lo relatado en el texto es nadie más y nadie menos que José María Aznar, el gran adalid de la lucha en contra del "terrorismo etarra".

Aquí lo tienen:

Desplazados, enfermedades y muerte: la realidad iraquí que confirma el informe Chilcot

Médicos Sin Fronteras alerta de la crisis humanitaria que vive Iraq, una situación que ratifica, una vez más, que la invasion fue un “error”.

Olivia Carballar
Hamid Khalaf Ahmed tiene 64 años. Es agricultor y padre de diez hijos. Cuando el Estado Islámico tomó el control de Ramadi, su ciudad natal, huyó con su familia a Al Malaab, una localidad cercana al norte de Bagdad (Iraq). Él dejó su pedacito de tierra y su mujer, la tienda que regentaba. Se instalaron en una casa que un primo acondicionó para ellos y vivieron allí durante unos meses. Cuando el Estado Islámico tomó Al Malaab, Hamid y los suyos tuvieron que huir de nuevo, esta vez en dirección a Abu Ghraib, al oeste de Bagdad. La única hija que decidió quedarse, Afaq, perdió a su marido y a otros ocho familiares en un ataque aéreo. Hamid y su familia siguen adelante en Abu Ghraib ayudados por los vecinos y organizaciones benéficas locales. Está traumatizado por la violencia de la que fue testigo y espera regresar a su casa y recuperar su tierra en Ramadi. “No tenemos lazos aquí en Bagdad. ¿Por qué debería quedarme? Allí tengo parientes, amigos y mi hermana. Yo preferiría volver a Ramadi”, cuenta a Médicos Sin Fronteras (MSF).

Más de 3,3 millones de iraquíes viven desplazados por todo el país y las tensiones en las comunidades de acogida, que ya se encuentran en situación precaria, van en aumento. Además, el Kurdistán iraquí acoge a otros 250.000 refugiados que huyen de Siria. Es la realidad que vive Iraq, una crisis humanitaria, alimentada por el conflicto en el país vecino, que está arrasando sobre lo arrasado lo poco que queda tras años de violencia. Es la realidad que confirma la principal conclusión del informe Chilcot: la invasión fue un “error”.

MSF pone más ejemplos de ese “error” del que el expresidente español José María Aznar asegura no tener ni idea. Mohamed Ahmed Wasmy tiene 13 años. Después de que el ISIS tomará el control de Mosul, huyó a Abu Ghraib. Allí no puede ir al colegio porque carece de identificación. La perdió en la huida. Mohamed padece una rara enfermedad que provoca niveles elevados de zinc en su sangre e impide que lleve una vida normal como cualquier otro niño de su edad. Regularmente, visita la clínica de MSF para recibir el tratamiento necesario sin el cual su salud se deterioraría. Su sueño es regresar a la escuela para aprender a leer, escribir y “a crecer”, como él mismo relata a la organización. Pero teme que volver a Mosul le impida acceder a los medicamentos necesarios para tratar su enfermedad.

“Se trata de familias que vivían en ciudades y pueblos y que lo perdieron todo. Muchos viven en edificios sin terminar, en escuelas, mezquitas o asentamientos improvisados, a menudo en condiciones precarias. Sobre todo en Abu Ghraib, vemos a personas que carecen de acceso a agua potable por unas instalaciones sanitarias deficientes y el hacinamiento en las viviendas. Estas condiciones se agravan por un verano terrible cuando las temperaturas alcanzan los 50 grados”, describe el coordinador de proyecto de MSF en Abu Ghraib, Robert Onus, que destaca la escasez de actores humanitarios en la zona.

Según MSF, las necesidades humanitarias son más urgentes en las zonas que quedan fuera del Kurdistán iraquí, pero la respuesta internacional en estas áreas se ve obstaculizada por una situación de seguridad muy volátil en la que, además, los actores estatales se han centrado principalmente en la realización de intervenciones militares, en lugar de humanitarias, “lo que ha provocado que aún más civiles deban desplazarse desde zonas densamente pobladas”.

La organización denuncia que en estas zonas retomadas por las fuerzas iraquíes, los desplazados están siendo alentados a regresar a sus hogares. Sin embargo, advierte MSF, la mayoría de las ciudades y pueblos han sufrido altos niveles de destrucción durante el conflicto y los servicios básicos están cubiertos solo parcialmente. La reconstrucción no ha empezado: “Para los desplazados que viven en zonas inestables, a menudo cerca de la línea de frente, el acceso a la asistencia sanitaria resulta cada vez más complicado. Viajar a través de áreas altamente militarizadas requiere un permiso y los hospitales de las áreas controladas por el Gobierno están cobrando a los pacientes para acceder a sus servicios. El resultado es que la atención queda fuera del alcance de personas que han perdido sus medios de vida, no pueden encontrar trabajo y han gastado sus ahorros”.

Las familias que viven en los campos representan sólo el 15% de la población desplazada en general, según los datos de MSF. La mayoría de las personas viven en comunidades de acogida, ya sea con familiares o en casas sin terminar, en su mayoría de baja calidad. Estas comunidades también están siendo afectadas por la larga duración del conflicto: “Es el caso de Abu Ghraib, que ya tenía servicios de baja calidad antes de la reciente crisis y que hoy en día hace frente a un aumento masivo de la población tras la llegada de miles de familias de desplazados internos. Los equipos de MSF están viendo cada vez más residentes locales en las clínicas que no pueden permitirse el acceso a la atención médica desde que se ha introducido el cobro de la consulta en los hospitales“.

La falta de higiene y una dieta deficiente están afectando a personas que ya sufren patologías que, en condiciones normales, serían poco frecuentes y evitables, como las infecciones urinarias y de pecho, enfermedades cutáneas y anemia, informan desde el terreno los equipos médicos de MSF. “También vemos a pacientes que sufren de enfermedades crónicas como hipertensión, diabetes y enfermedades del corazón que no pueden ir a consulta con su médico general o conseguir sus medicamentos -añade Onus-. En un contexto normal, atenderían sus patologías en el sistema nacional de salud, pero el conflicto no sólo ha forzado a la gente a huir de sus hogares, sino que también ha dejado varias instalaciones médicas dañadas o totalmente destruidas, o con escasez de personal”. También han aumentado las necesidades en salud mental ante las pérdidas, experiencias traumáticas, el hacinamiento, la inseguridad y la falta de futuro.

“Bagdad está siendo gravemente golpeada por el conflicto. Las explosiones y tiroteos se suceden a diario y, de alguna manera, después de tanto tiempo la gente se ha vuelto insensible a la violencia. Por otro lado, a pesar de la tragedia que les rodea, la población mantiene su fe en la ciudad y se aferra a sus esperanzas para el futuro. Hay una gran capacidad de resiliencia, de sobreponerse a situaciones adversas, en esta ciudad. Es difícil imaginar las miles, millones de historias trágicas que las personas desplazadas podrían contar. Una gran parte de nuestro personal ha tenido que abandonar sus hogares”, concluye Onus.

.
.





°

viernes, 22 de abril de 2016

Solidaridad Vasca en Grecia

La crisis generada por la actitud asumida por los estados europeos ante la migración masiva desde los países del norte de África y del Levante ha hecho necesaria la solidaridad por parte de quienes entienden las dimensiones humanas de lo que acontece.

En ese sentido, les compartimos esta nota publicada por Deia:


Voluntarios vascos reparten comida en los tres campamentos de refugiados no controlados de Grecia, el campo de Idomeni y dos asentamientos "satélite" recientemente formados en surtidores de gasolineras.

El grupo de cinco voluntarios que partió de Bilbao al país heleno en un camión y una furgoneta hace quince días, transportó cuatro mil kilos de alimentos, que reparten entre los refugiados asentados en esta zona.

Álvaro Saiz, fundador de la Asociación Humanitaria de Voluntarios de Galdakao (GBGE) e integrante del grupo, ha relatado a EFE su experiencia en la frontera grecomacedonia.

Según ha indicado, estas dos estaciones de servicio no cuentan con presencia fija establecida desde que se fue Médicos Sin Fronteras (MSF) y albergan a alrededor de 2.000 personas, quienes, sin infraestructura alguna, "comen latas o lo que pueden".

Pese a la "eternidad" con la que discurre el tiempo, la actividad es "nueva" cada día y el ritmo "frenético", ha afirmado.

El cooperante inicia su jornada de repartición y logística a las seis de la mañana, e incapaz de concretar a qué hora finaliza, precisa para ilustrarlo que "consume dos depósitos de gasolina diarios".

Tras "dos semanas que parecen tres meses", y ante "la dureza" del panorama, se ha manifestado "agotado". "Todo el mundo lo está", ha apostillado.

"No es fácil mantener el optimismo, ha llegado a haber hasta 15.000 personas en un mismo sitio, con mucha desesperación, con autobuses y gente que viene y va, a otros campamentos o de vuelta a sus países de origen".

Respecto al campo de Idomeni, es "una bomba de relojería", donde conviven actualmente, "con mucha tensión", alrededor de 9.000 personas, calcula Saiz, entre sirios, kurdos, paquistaníes o iraquíes, cuyas "diferencias étnicas, idiomáticas y motivos migratorios son causa de "muchos roces" entre ellos mismos, "que prefieren, sin embargo, para estar entre su gente, los campos militares, separados por países y etnias".

Pese a que el calor puede llegar a ser "sofocante" por el día, "solo hay cuatro puntos de agua", que si bien pueden incluir 10 chorros, son "muy pocos" para la cantidad de personas que acampan, ha valorado.

"Pero claro, nadie quiere estar aquí, los migrantes ven esto como un paso, y nadie quiere que haya vestigio alguno de permanencia, ni siquiera el gobierno", ha opinado.

Aunque el campo está "cada vez está más organizado, sigue siendo un desastre", ha sostenido.
Saiz cuenta que el desvanecimiento de un hombre dentro del propio campamento anteayer, al que atropellaron accidentadamente, forzó la intervención de la policía griega, cuyo desempeño, junto con el de los militares, "desbordados, excediéndose en su trabajo y muy quemados", el cooperante alaba.

"El gobierno griego bastante hace, el resto de gobiernos están desaparecidos, y el problema es de todos", ha sentenciado.

El voluntario ha subrayado que, si bien hay "inmigrantes económicos que intentan aprovechar el flujo migratorio", la motivación de la mayoría no es esa, son "gente normal, muchos empresarios o arquitectos, muy capaces de hacer las cosas, y que han tenido el dinero suficiente para poder huir de las guerras que asuelan sus respectivos países". "He podido ver hasta buenos relojes", ha confesado.

Mientras existe "mucho hartazgo y prejuicios" entre la población por la situación, los ánimos de los griegos "se sostienen de alguna manera", pues ciertos sectores de su economía como la hostelería y la actividad portuaria del Pireo y Tesalónica "se han reactivado", ha apuntado.

Saiz insiste en que prima la necesidad de dinero para poder continuar la labor y beneficiar también la economía local, cuyas empresas de cáterin, por ejemplo, surten de comida a MSF.

De donar ropa, se necesita sobre todo "lo que te llevarías en verano a un campin en Benidorm (anti-mosquitos, gorras, mudas féminas o chancletas), empieza a hacer calor y esto se va a convertir en un infierno", ha considerado.






°

miércoles, 23 de marzo de 2016

El Filantrocapitalismo al Descubierto

Les recomendamos ampliamente leer este texto publicado en Gara:

«Stop War». ¿De verdad?

Juan Etxenike Ameida | Miembro de la plataforma contra la guerra en Gipuzkoa, durante las guerras contra Afganistán e Irak
Si tienes mi edad, tal vez recordarás aquel gran concierto a escala planetaria que un joven cantante irlandés, Bob Geldof, logró organizar en Londres y Filadelfia simultáneamente, en los que actuaron Queen, Elton John, Bob Dylan, Phil Collins y otros cientos de artistas. Todo un evento global para recoger fondos que se destinarían a combatir la hambruna en África.

Los Boomtown Rats eran un grupo en su decadencia con escaso futuro musical, pese a que la música pop pasaba de la contraculturalidad a la hegemonía, y sus artistas constituían una jet set. Mientras tanto, en el Reino Unido, Margaret Thatcher imponía su propia doctrina de choque, contra los derechos laborales y a golpe de privatización. Para Geldof, Thatcher era una punk que agitaba el viejo sistema (sindicatos incluidos) para Thatcher Geldof era un emprendedor, la sintonía ideológica era ideal.

Geldof reorientó su carrera hacia una forma de humanitarismo conocido hoy en día como el filantrocapitalismo, y junto con Bono (U2) y la fundación Bill Gates, buscan y encuentran causas. La lógica es sencilla, ellos cantan, nosotros pagamos. Hoy día Geldof tiene una riqueza estimada en 32 millones de libras, y junto a artistas que buscan paraísos fiscales para declarar sus ingresos o viajan a sus conciertos en aviones separados porque no se soportan (One Direction) nos piden regularmente al resto de los mortales que nos aflojemos el bolsillo para sus causas. Sin adentrarse nunca en las «causas de las causas».

En el año 2005, ignorando la protestas contra la cumbre del G8, en Escocia Bono y Geldof se entrevistaron con Tony Blair y con George W. Bush, para luego organizar un concierto benéfico en Londres, lejos de donde estaban las movilizaciones.

Más adelante Geldof recibió una mención honoris causa por la universidad Ben Gurion, en Tel Aviv, y tampoco habló entonces de los territorios ocupados ni de las operaciones militares sobre Gaza.

Pero más grave es lo que denunció la revista “Spin” en el año 1986. Etiopía sufría de una hambruna, pero esta había sido provocada tras el bombardeo con Napalm en Eritrea por parte de los aviones Etíopes para luchar contra la insurgencia. Y la ayuda de cien millones de dólares fue entregada al Gobierno Etíope, que adquirió material militar.

Médicos Sin Fronteras, que había sido recientemente expulsada de Etiopía por denunciar las violaciones de los Derechos Humanos en aquel país, ya había desaconsejado repartir el dinero habiendo una guerra civil y sin infraestructura para su reparto. Durante aquella guerra 100.000 personas murieron al ser obligadas a reubicarse.

Con la reedición del hit “Do they know it’s chrismass” para luchar contra el ébola en 2014, la cantante Adele fue señalada públicamente por no haber querido participar, pese a que había realizado un donativo a la organización caritativa Oxfam.

La filosofía del filantrocapitalismo juega con los sentimientos de la gente y nos aleja de las lógicas que producen desigualdad, crean una cortina de humo presentada en forma de chantaje emocional.

No critico el asistencialismo, y respeto a quienes a pie de calle dedican toda su vida a los que necesitan soluciones aquí y ahora y no pueden esperar a que se solucionen los problemas de fondo. Lo que trato de explicar es que me queda una severa duda sobre si la solución al hambre, las pandemias y las guerras es que un grupo de multimillonarios que evaden impuestos en sus países utilizen su notoriedad y capacidad de influencia para marcar la agenda por sí solos, sin contar con organizaciones sociales y sin agenda política clara.

Es por ello que no me merece ninguna credibilidad la presencia de Geldof en Donostia en un festival llamado «Stop War festibala». Constato que la organización del evento ha sido muy cuidadosa desde el mismo nombre, combinando un nombre en inglés (aspiración de globalidad y de fácil encaje como concepto de marketing y en las redes sociales) y festibala (referencia a lo local y a la vez entendible en euskara y castellano), y si además añadimos riadas de gente por las calles de Donostia y proyectamos el evento a los cinco continentes del planeta la imagen de Donostia sale reforzada, miel sobre hojuelas y todo el mundo contento.

Y todo sobre algo en lo que todos nos podemos poner de acuerdo: acabar con «la guerra». El triunfo absoluto del significante vacío. Lo siento, pero aún y todo no cuela.






°

domingo, 20 de marzo de 2016

Bruselas Premia a Erdogan

Le ha salido bien la jugada a Recep Erdogan, su papel de gamberro violento perfectamente puntualizado con el derribo del Su 24 ruso y los ataques terroristas de sus servicios secretos en contra de la población civil e incluso en contra de turistas alemanes, le ha servido para ser premiado por la Unión Europea que, xenófoba, está dispuesta a convertir a la Turquía que exhibe los cuerpos desnudos de las combatientes kurdas, en el campo de concentración más grande del mundo.

Aquí el reportaje al respecto publicado en Gara:

La UE comenzará mañana a expulsar refugiados a Turquía

La Unión Europea comenzará a expulsar desde mañana a los refugiados que lleguen a las islas griegas desde Turquía, mientras se compromete a reinstalar a un solicitante de asilo sirio por cada deportado. El acuerdo alcanzado con la UE fija un límite de 72.000 personas para este plan y deja aún muchas dudas sobre su aplicación.
«No es un muy buen acuerdo, pero estamos obligados. Nadie esta orgulloso, pero no hay alternativa», resumía un diplomático europeo a AFP el acuerdo para deportar a Turquía los refugiados y migrantes que lleguen a Europa. «Era la única opción, no había alternativa. A los que nos critican, que ofrezcan algo mejor. No lo hay», afirmó en el mismo sentido, el primer ministro turco, Ahmet Davutoglu, en una rueda de prensa acompañado por Donald Tusk, y por el jefe de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker.

Davutoglu celebró el acuerdo como un «día histórico» en el acercamiento entre la UE y su país, del que dijo que dará todas las garantías y apoyo a los refugiados. Según el acuerdo, todos los migrantes que lleguen a las islas griegas desde mañana serán reenviados a Turquía y los Veintiocho se comprometen a «reinstalar» en la UE a un sirio desde Turquía por cada uno que expulsen. Pero este plan se limitará a 72.000 personas y, si se excede ese techo, el sistema «uno por uno» será «suspendido». Además, si se observa que el flujo de refugiados desde Turquía no disminuye, el sistema dejará de aplicarse.

3.000 interceptados

Turquía ya ha comenzado a ejercer el rol de policía fronterizo para Europa que le deja este plan y, ayer mismo, su Guardia Costera interceptó a unas 3.000 personas que intentaban llegar a bordo de pateras a la isla griega de Lesbos y las autoridades confirmaron la detención de cientos de solicitantes de asilo.

El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, explicó que, a cambio, la UE acepta acelerar la liberalización de visados para los residentes turcos antes del fin de junio. Aun así, persisten las dudas sobre la concreción de esta medida, ya que esa fecha es más un objetivo que una promesa y está vinculada al cumplimiento de 72 criterios por parte de Ankara.

También se acuerda relanzar las negociaciones de adhesión de Turquía a la UE, abriendo un nuevo capítulo (sobre finanzas y presupuesto) antes del 30 de junio, pero, ante la oposición de Chipre, no se llega a cumplir con las aspiraciones turcas iniciales de activar cinco capítulos.

Igualmente se duplican los 3.000 millones prometidos a Turquía para mejorar la atención a los 2,7 millones de sirios que ya son refugiados en suelo turco. La UE aportaría los otros 3.000 millones siempre que se agote de manera efectiva la cantidad aportada inicialmente.

Bruselas asegura un examen individualizado para cada demandante de asilo y que no habrá ni «expulsiones colectivas», ni «devoluciones en caliente».

Sin embargo, la ONU advirtió del «riesgo de expulsiones colectivas y arbitrarias». «Construir muros, discriminar a las personas o reenviarlas no es una respuesta al problema», insistió el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon.

«Como Dachau»

Pese a la unanimidad presentada por Tusk, algunos líderes europeos utilizaron la política del Gobierno turco hacia la libertad de expresión o hacia la comunidad kurda para justificar sus reticencias. «No está en cuestión vender nuestros valores», afirmó el primer ministro belga, Charles Michel. «Para nosotros, la cuestión de los refugiados no es una cuestión de regateo, sino una cuestión de valores humanitarios, así como de valores europeos», replicó Davutoglu.

Desde comienzos de año, más de 143.000 personas han llegado a Grecia hacia Turquía. Pero el cierre de la ruta de los Balcanes ha dejado bloqueados a 46.000 de ellas en condiciones miserables en suelo heleno. «Es como un Dachau de los tiempos modernos, el resultado de la lógica de fronteras cerradas», lamentó el ministro griego del Interior, Panagoitis Kouroublis, al visitar Idomeni, el puesto fronterizo donde miles de personas esperan aún, viviendo sobre el barro y los charcos, que se abra el paso a Macedonia.

Algunos no han aguantado más y han aceptado trasladarse a Atenas pero muchos prometen que no se moverán. «No queremos que nadie decida a qué país iremos, qué haremos y cómo nos moveremos», afirmaba Bahjat Saris, un sirio de 21 años natural de Damasco.

«No les importamos. No tengo nada que perder y me quedaré aquí sin importar el tiempo que pase», criticaba Gienat al- Halil, una viuda de Alepo, que espera poder reunirse con sus dos hijos, de 14 y 20 años, en Alemania. «El acuerdo es muy negativo para nosotros, pero no tengo elección. Me quedaré aquí», coincidía Hussam, de 39 años, procedente de Homs.

El pacto alcanzado ayer no aclara la situación de estos miles de refugiados que se encuentran en territorio heleno. El primer ministro griego, Alexis Tsipras, les pidió que lo abandonen y acepten el traslado a los centros de recepción. Además, reclamó aplicar «lo antes posible» el acuerdo y que los estados miembros le envíen 2.300 expertos para ayudarle a gestionar todo el proceso.

«Nos espera un trabajo hercúleo, especialmente a Grecia», admitió Juncker, que prevé que serán necesarios 4.000 efectivos que para llevar a cabo el plan.

Amnistía Internacional calificó el acuerdo como un «golpe histórico» contra los derechos humanos e Intermon Oxfam opinó que los Veintiocho han acordado «seguir adelante con su estrategia de mercadeo» de personas a cambio de concesiones políticas. También Médicos Sin Fronteras lo consideró «cruel» y «cínico».

Libia puede convertirse en otra puerta de entrada

Miles de migrantes procedentes de Libia han sido rescatados desde el martes en el sur del Mediterráneo, lo que hace temer un nuevo frente en la crisis migratoria. Italia, que había visto desembarcar 170.999 personas en 2014 y 153.000 en 2015, podría convertirse en otra puerta de entrada a Europa tras el acuerdo con Turquía. Dirigentes de seis países europeos advirtieron ayer en Bruselas de la preocupante situación política y de seguridad en Libia y el presidente francés, François Hollande, afirmó el jueves que existen «riesgos muy serios de este país caiga en el caos y se produzcan nuevos movimientos de población pasando por Malta, Italia y, mañana, de nuevo países como Alemania y Francia». Después de varias semanas de relativa calma, más de 3.600 migrantes han sido rescatados desde el martes y conducidos hasta Italia, además de recuperar cuatro cadáveres. Según una carta de la responsable de la diplomacia europea, Federica Mogherini a los miembros de la UE, en Libia hay más de 450.000 personas desplazadas y refugiadas que podrían ser candidatos potenciales a la migración hacia Europa. Mussie Zerai, un sacerdote eritreo referencia para los migrantes, estima que hay varias decenas de miles de personas que esperan hacerse a la mar, pero «son menos que el año pasado porque la gente ha oído hablar del caos de Libia, la persecución del Estado Islámico contra los cristianos y las amenazas de intervención militar, y tienen miedo». También el presidente egipcio, Abdel Fattah al-Sissi, alertó del «riesgo de una ola de refugiados dos o tres veces mayor que la actual», y el ministro francés de Defensa, Jean-Yves Le Drian, señaló el peligro de que el Estado Islámico organice el paso de migrantes hacia Lampedusa.

Erdogan aprovecha para exigir a Europa que persiga a los kurdos

El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, eligió el momento de la negociación del acuerdo sobre refugiados de su país con la Unión Europea para aumentar la presión sobre los países europeos y acusarlos de complacencia con los rebeldes kurdos y no apoyar lo suficiente la persecución contra organizaciones y militantes kurdos. «No hay razón para que la bomba que explotó en Ankara no explote un día en otra ciudad en Europa. Pese a esta realidad, los países europeos no prestan atención, como si bailaran en un campo de minas», criticó Erdogan, que afirmó que partidarios del PKK fueron autorizados a ondear sus banderas cerca de edificios de la Comisión Europea. Ankara vincula al PKK a cualquier organización favorable a la autonomía de Kurdistán. Pese a que la UE considera al PKK organización «terrorista» y de que los estados europeos apenas han reaccionado a las matanzas llevadas a cabo por el Ejército y la Policía en ciudades kurdas, Erdogan insistió en que «han capitulado frente al terror». La canciller alemana, Angela Merkel, principal impulsora del acuerdo sobre refugiados con Turquía, afirmó que tiene derecho a una respuesta armada «proporcionada» al PKK, pero mostró su «preocupación» por el trato a los kurdos. Ankara ha extendido a zonas urbanas la guerra contra la guerrilla kurda y ha ampliado la represión a los que estima «cómplices»: periodistas, abogados, académicos o diputados






°