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domingo, 28 de diciembre de 2025

Egaña | El Año que se Va

Se acerca el 31 de diciembre de 2025 y con ello, según el calendario, se cierra este año.

En ese tenor, nuestro amigo Iñaki Egaña nos comparte este texto con el que desmenuza los avatares que han caracterizado a los últimos doce meses.

Adelante con la lectura:


El año que se va

Iñaki Egaña

No ha podido ser más sintomático. Naciones Unidas había señalado a 2025 como el de la Paz y la Confianza. Justo lo contrario. El hombre es un lobo para el hombre, señaló ya hace casi cuatrocientos años Thomas Hobbes en su “El Leviatán”, y la frase sigue en vigencia. Thomas More, siglo y medio antes de Hobbes, había ilustrado esa isla posible llamada Utopía. Lezo Urreztieta intentó comprar la isla Gudalupe, en el Pacífico mexicano, para establecer a toda la diáspora política vasca que había huido aterrada de Euskal Herria tras el bombardeo de Gernika, y establecer en ella una comunidad solidaria y en libertad.

En esta globalidad planetaria, la modernidad nos acerca hoy a los rincones más insospechados del planeta y nos enseña las frivolidades dramáticas que nos deja el presente, cuando, dicen, nuestra generación es la más preparada académicamente de la historia, la más avanzada técnicamente de siempre. El de la estirpe Borbón se iba a abatir elefantes a Botsuana mientras que otras elites más refinadas se dedicaban a cazar civiles en Sarajevo por el módico precio de cien mil euros. Este pasado verano, soldados sionistas hacían tiro al blanco con niños gazatíes por una cantidad más modesta, en esta ocasión haciendo valer una leyenda de hace nada menos que tres mil años. El supremacismo, la hipermasculinización, el cuento de las razas, el fanatismo religioso, siguen tan en boga que parece mentira que la física cuántica, la teoría de cuerdas y la Inteligencia Artificial naveguen en las mismas aguas que la de algunos sátrapas que continúan dirigiendo el planeta con códigos milenarios.

La reflexión anterior, sin embargo, no debería esconder esa pugna histórica entre feudales y siervos, burguesía y proletariado, amos y esclavos. Cambian las circunstancias, se renuevan las elites económicas, pero en el fondo continúa el eco primigénico. Los nuevos especuladores de la vida se rigen por los viejos axiomas emotivos, sustentados en fábulas, mitos religiosos, narrativas sin soporte objetivo y un supuesto derecho natural creado para avalar sus expolios económicos y territoriales. Hoy, los fakenews, el control de los medios, las redes, alimentan la trayectoria supremacista. Han desaparecido todas las reglas del mundo unipolar y ante la constancia de uno nuevo, multinodal, surgen los monstruos, como adelantó Gramsci. La izquierda también tiene su parte de culpa. El caudillismo y el populismo han generado desiertos posteriores con la desaparición de los líderes, originando luchas fratricidas por la herencia y alentando la llegada de las corrientes ultra conservadoras. La fortaleza revolucionaria se debería exhibir desde los cimientos y no desde el tejado.
Y así, han dejado de existir esas zonas templadas que algunos aún reivindican en casa, como si la marmota viviera en un sueño interminable. A pesar de nuestra masa crítica insignificante en el mapa global, cada vez sufrimos más las consecuencias de ese viejo mundo que se muere y ese nuevo que tarda en aparecer (de nuevo Gramsci). Ya lo adelantaba Telesforo Monzon: “La causa nacional vasca no es una causa solitaria y extraña. No se trata de un problema singular, de naturaleza desconocida. El caso es mucho menos original y mucho más universal que todo eso”. Añadan los destrozos sociales de la modernidad -personalmente lo hago sin nostalgia por el pasado- y la frase adquirirá una dimensión presente. Con el añadido de que los monstruos que vaticinaba Gramsci se han multiplicado exponencialmente.

En esa línea, nos han llegado las últimas apuestas de exterminio político, lanzadas sin recato, para avanzar que ese viejo mundo se aferra al clásico de “morir matando”. La experiencia nos demuestra recientemente que, ante los cambios que se avecinan, ante el declive de los imperios, ante el surgimiento de nuevas alternativas, los que desaparecen han intentado en todas las ocasiones agitar su propio avispero y neutralizar el que llega: la llamada Transición española, los prolegómenos de la caída del imperio británico... La otra apuesta es la de bajar la testuz, por complicidad histórica (Ursula Von der Leyen), por inercia a la sumisión (los del Espíritu del Arriaga) o por simple desgana, como si el mundo planeara sin vientos que agiten su equilibrio. Otros han hecho lecturas, y en consecuencia respuestas en 2025, como si los tiempos en que vivimos fueran un calco del inicio de la revolución industrial o del franquismo tardío.

La publicación del Informe de Seguridad Nacional por Washington ha sido una señal más de ese vuelco en las relaciones internacionales que identifica el fin del hegemón y notifica un nuevo puzle multinodal (en este caso tripolar). Europa, en cuyo flanco sur estamos ubicados, sale malparada, confirma su decadencia y anuncia su intrascendencia para un futuro cercano. Circunstancia que ya nos está afectando, a pesar de mantener un narrativa que no se ajusta a la realidad. Esa huida hacia adelante dejará daños colaterales de gran magnitud. ¿Qué hacer? “Libres son quienes crean, no quienes copian, y libres son quienes piensan, no quienes obedecen”, escribía Eduardo Galeano. En nuestro caso, la exigencia pasa por efectividad y reforzamiento de la comunidad.

El año que se va ha mostrado las contraseñas de los movimientos de unos y otros. Gaza, la prolongación inhumana del conflicto bélico Rusia-OTAN, el cierre de fronteras a la migración en Europa y EEUU, la recuperación de la doctrina Monroe (con los ataques en el Pacífico y Caribe para desestabilizar Colombia, Venezuela y por extensión Cuba, a la espera del gran plato, Brasil, cofundador de los BRICS)… Mientras que en nuestro territorio la marmota, a pesar de los cambios nominales, se ha atascado en la autorreferencia, cuando hoy más que nunca, las alianzas son necesarias para enfrentar a lo que viene con una velocidad que inquieta. Con la percepción de que 2026 ya no será un año de transición, sino el de ese nuevo escenario que hará estallar el vigente desde el fin de la Segunda Guerra mundial. Escenario complicado, donde se abrirán nuevas oportunidades, pero también fracasos rotundos si no acertamos en el diagnóstico.

 

 

 

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martes, 11 de noviembre de 2025

‘Safaris Humanos’ en Sarajevo

Conocida la fría bestialidad con la que operaban los fascistas italianos de la Red Gladio, siempre tomando en cuenta su participación en los actos de terrorismo paramilitar en contra del independentismo vasco, no es de extrañar que lo que se publica en El País acerca del conflicto Serbo-Bosnio sea cierto.

O que también haya estado sucediendo los últimos dos años en Gaza.

Lean ustedes:


La Fiscalía de Milán investiga ‘safaris humanos’ en Sarajevo: viajes a la guerra en los noventa pagando por disparar a personas

Una denuncia de un escritor apunta a italianos fanáticos de las armas y de extrema derecha que iban a Bosnia para ser francotiradores de fin de semana

Íñigo Domínguez

La Fiscalía de Milán ha abierto una investigación sobre un caso escalofriante, que hace regresar a la tristemente famosa avenida de los francotiradores de Sarajevo, la ciudad sitiada desde 1992 a 1996 por las milicias serbobosnias durante la guerra en Bosnia. Desde las colinas, disparaban a los transeúntes que no tenían más remedio que pasar por esa calle y exponerse a ser abatidos. Se estima que fueron asesinados de este modo más de 11.000 civiles.

La tesis de esta investigación, revelada por medios italianos y que indaga un presunto delito de homicidio voluntario con la agravante de crueldad y motivos abyectos, es que hubo italianos que pagaban por ir a Sarajevo de fin de semana y poder disparar a personas, como en una cacería.

Ciudadanos corrientes, próximos a círculos de extrema derecha y apasionados de las armas, que contrataban este servicio como un safari humano en la ciudad asediada. Según la denuncia, iban con vuelo de Trieste a Belgrado de la compañía serbia Aviogenex, que en esa época operaba desde el aeropuerto italiano. Para ser francotiradores de fin de semana pagaban el equivalente a entre 80.000 y 100.000 euros, según las primeras hipótesis de la investigación. Por disparar a niños se pagaba más. En la información que ha trascendido, se habla de un empresario milanés dueño de una clínica estética privada, y ciudadanos de Turín y Trieste.

La denuncia, documentada en 17 páginas, ha llegado del escritor y periodista Ezio Gavazzeni, respaldado por el reputado exmagistrado Guido Salvini y la exalcaldesa de Sarajevo de 2021 a 2024, Benjamina Karic, que ha ido recogiendo información sobre algo que se ha rumoreado durante años y que cristalizó en 2023 en Sarajevo Safari, un documental del esloveno Miran Zupanic. Este filme recogía testimonios y daba pistas sobre la posibilidad de que millonarios extranjeros pagaran por viajar a la ciudad bosnia para poder disparar ellos mismos a seres humanos.

La Fiscalía bosnia archivó una investigación, por la dificultad de indagar sobre el caso en un país aún muy dividido y roto por la guerra, ha relatado este martes Gavazzeni al diario La Repubblica. En cuanto a la justicia serbia, asegura que para los tribunales de este país este asunto es “una leyenda metropolitana”. Por eso, él ha intentado abrir el caso en Italia. “Hablamos de gente con dinero, con reputación, empresarios, que durante el asedio de Sarajevo pagaban por poder matar a civiles desarmados. Salían de Trieste para una caza del hombre y luego volvían y seguían con su vida de siempre, respetable a los ojos de todos”, sostiene. 

El fiscal Alessandro Gobbis tiene una lista de varias personas que pueden aportar a su testimonio y van a ser llamados a declarar. Según el escritor, estos sanguinarios turistas de la guerra pueden ser un centenar. “Espero que puedan localizar al menos a uno o a dos, quizá diez”, avanza.

Entre los testigos, afirma Gavazzeni, está un agente de inteligencia bosnio con iniciales E. S. que conoció los hechos y asegura que los servicios secretos italianos, que tenían personal en Sarajevo, tuvieron información sobre ello en 1993 y existirían archivos clasificados al respecto. “Me ha dicho que la inteligencia bosnia advirtió de la presencia de al menos cinco italianos, que estaban en las colinas alrededor de Sarajevo, acompañados para disparar a civiles”, ha asegurado.

Esta persona tuvo conocimiento por primera vez del fenómeno a través de documentos del servicio de seguridad militar bosnio. En ellos, asegura, aparecía el contenido de un interrogatorio a un voluntario serbio capturado por los bosnios que hacía mención a esta práctica. Se había unido a las milicias serbobosnias, y en el viaje de Belgrado a Bosnia-Herzegovina fue acompañado por al menos cinco extranjeros, tres de los cuales eran italianos, y uno dijo que era de Milán.

El confidente contactado por el escritor también ha señalado a un oficial serbio, Jovica Stanisic, condenado por crímenes de guerra por el Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia, como una de las personas que participaba en la organización de estos viajes. Los trayectos se hacían pasar por excursiones de caza al extranjero, una cobertura para justificar los vuelos de grupos a Belgrado.

Gavazzeni también cita a un funcionario de los servicios secretos eslovenos, algunas víctimas y un exbombero estadounidense, John Jordan, voluntario en Sarajevo, que ya en el proceso contra el líder serbio Slobodan Milosevic en La Haya habló de “tiradores turísticos” con vestimenta y armas distintas que llamaban la atención entre los soldados serbios. En su declaración de entonces, citada en la denuncia, según refieren medios italianos, relató lo siguiente: “Vi en más de una ocasión a personas que no me parecían del lugar por su ropa, por las armas y por el modo en que eran tratados, guiados por personas locales (...) Cuando un tipo se presenta con un arma que parece más indicada para la caza del jabalí en la Selva Negra que para la guerra urbana en los Balcanes... Cuando lo veías moverse, se veía que era un novato”.

El cónsul bosnio en Milán, Dag Dumrukcic, ha garantizado la “total colaboración” del Gobierno de su país. “Estamos impacientes de descubrir la verdad de un asunto tan cruel y cerrar las cuentas con el pasado. Conozco algunas informaciones que aportaré a la investigación”, ha declarado.

En el pasado, también fueron conocidas y muy controvertidas las imágenes del escritor ruso Eduard Limonov en las colinas de Sarajevo, junto al líder serbo-bosnio Radovan Karadzic. En ellas, le mostraban cómo los francotiradores disparaban a la gente, y él mismo se colocaba en la ametralladora y disparaba unos tiros.

 

 

 

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lunes, 20 de febrero de 2023

Más de 1,700 Víctimas en Pico Reja

Siguiendo la estela de muerte dejada por el españolismo pasamos de Nafarroa a Andalucía, en específico a Sevilla en donde se dan por terminados los trabajos en la fosa común de Pico Reja, trabajos que han arrojado una cifra de víctimas simplemente espeluznante; 1,700.

1,700 víctimas del nacionalismo español solo en Sevilla, en una de las tantas fosas. Ese nacionalismo del cual nunca hablaron ni Carlos Monsiváis ni su homónimo de apellido Fuentes. Ese españolismo que añora las glorias del pasado y tiene a su casta divina anclada en el siglo XV. Casta proclive a la violencia para imponer su intolerante visión de lo que es ser español. Esos 1,700 de esa fosa eran 'españoles fallidos' según quienes les asesinaron y que a la fecha son quienes ordenan y mandan en el estado español. Ese españolismo al que incluso hoy le cantan alabanzas lo mismo Fernando Savater que Mario Vargas Llosa o Arturo Pérez Reverte.

Aquí lo que nos informa Público:


Sevilla recupera los restos de más de 1.700 víctimas del franquismo en una de las mayores fosas de Europa

El Ayuntamiento de la capital andaluza pone fin a los trabajos de exhumación de Pico Reja después de tres años de excavaciones.

Raúl Bocanegra

Sevilla ha completado la exhumación de la fosa de Pico Reja, que comenzó a excavarse hace tres años y de la que se han extraído más de 1.700 cadáveres de represaliados tras el golpe de Estado del 18 de julio de 1936. Así lo recoge el último trabajo hecho público por Aranzadi, la sociedad que se ocupa de los trabajos técnicos, que fueron impulsados por el Ayuntamiento de Sevilla y apoyados por el Gobierno de España, la Junta de Andalucía y la Diputación de Sevilla.

El Ayuntamiento organiza este martes un acto con el que rematar las tareas, que culminan así un trabajo concienzudo y que supone, según Aranzadi, "la mayor fosa común abierta en Europa occidental desde Srebrenica (Bosnia y Herzegovina)". "No queda ni un hueso de víctima. Las familias en un acto simbólico cerrarán con una pala el último espacio que queda", aseguran a Público los responsables de la excavación. El 28 de marzo está previsto que se haga un entierro.

"Se libera la mayor parte del terreno de la fosa en un 99,56%, salvo una zona con restos quemados de víctimas, espacio que permanecerá hábil hasta los primeros días de febrero, momento en el que se completará la exhumación de la última víctima", se recoge en el último informe –aún provisional– de principios de mes. Este trabajo ya se ha culminado.

En ese informe, se explican los últimos pasos que se han dado en estos días en la fosa: recuperar los últimos cuerpos, con indicios de que fueron quemados. "Se alcanza el piso de la fosa en todas las partes del espacio de intervención salvo en los dos o tres metros cuadrados donde quedan los últimos restos de víctimas. Aparecen diversos cuerpos afectados por el fuego, sin que el sedimento se muestre torrefactado, de modo que cabe deducir que estos cuerpos, en algunos casos con daños al nivel del hueso, sufrieron esta exposición a altas temperaturas en algún otro emplazamiento", prosigue.

"Tanto las últimas evidencias de víctimas exhumadas en este mes como la revisión de materiales aportan claras pruebas criminales", se lee en el trabajo. Los expertos aportan fotografías de orificios de entrada y de salida de proyectiles en cráneos, de roturas antes de muerte de hueso –un fémur izquierdo por impacto de proyectil–, además de fracturas de húmero "por el impacto de un proyectil a alta velocidad" y de alambres de cordada de presos. Este tipo de pruebas –y otras registradas mes a mes en los demás informes– permiten a Aranzadi afirmar que hay "evidencias de represaliados" en 1.786 cuerpos.

La exhumación superó ampliamente las cifras esperadas y el Ayuntamiento tuvo que poner más dinero para completar los trabajos en el verano de 2022. Así lo explican los científicos: "Se culmina la exhumación de todas las evidencias vinculadas a la actividad funeraria, cuya presencia ha provocado una importante distorsión en el planeamiento de los trabajos desde el primer día. A falta de flecos mínimos casi puede decirse lo mismo de las víctimas". La expectativa era hallar en torno a 850 víctimas del franquismo –han sido 1.786– y otros 250 restos propios de enterramientos "legales".

Finalmente, en total, de la fosa se habían intervenido a finales de enero 10.075 "sujetos" de los que, además de los asesinados tras el golpe, 4.781 eran personas "en ataúdes" –de las que se han descontado 60 víctimas–, 3.343 "restos en desconexión anatómica" y la "actividad funeraria", es decir, en osarios, y otros 165 restos aislados extraídos en las prospecciones de los primeros meses.

Sobre los trabajos en la fosa, Remedios Málvarez y Arturo Andújar han elaborado el documental Pico Reja, la verdad que la tierra esconde.

"Ha sido una tarea muy dificultosa. Sevilla fue una de las provincias donde más se mató. En torno a las 13.000 personas [unas 3.300 en Sevilla]. De ahí viene la fama de Queipo. Los estudios que se han hecho han ido sacando lentamente, muy lentamente las cifras, que son estimaciones. El franquismo tuvo 40 años, en los que fueron destruyendo documentos. Falta documentación, hay una carencia documental", asegura a Público el historiador Francisco Espinosa, autor, entre otros trabajos, de La Justicia de Queipo.

¿Dónde está Blas Infante, considerado padre de la Patria Andaluza, fusilado en agosto de 1936? "Vete a saber dónde. Ese es un terreno que es muy difícil penetrar en él. Es un ejercicio muy difícil de saber y más en una ciudad como Sevilla donde se mató tanto y durante tanto tiempo", reflexiona Espinosa.

Entre las víctimas enterradas en la fosa de Pico Reja, se ha especulado con que, además de Infante, podría estar el último alcalde republicano de Sevilla, Horacio Hermoso, y se ha escrito que acogería los restos de varios miembros de la columna minera de Riotinto.

Para Espinosa es muy relevante haber terminado la exhumación: "Para los familiares es muy importante identificar, pero en muchos casos, eso es imposible", afirma. Después, añade que también deben completarse las investigaciones y "explicar por qué están ahí los muertos: Que se cuente lo que sucedió".

El golpe en Sevilla

De la lectura de los trabajos de los historiadores se puede elaborar un relato de cómo se vivió en Sevilla el golpe del 18 de julio de 1936 y la represión posterior. Así describe Hugh Thomas en La Guerra Civil Española la toma del control de Sevilla por Queipo de Llano: "No tenía relación con la ciudad […] había llegado allí el 17 de julio en su coche oficial (un Hispano Suiza) […] Se instaló durante la mañana del 18 de julio en un despacho del cuartel general que había sido abandonado por el calor. […] Luego cruzó el pasillo y fue a ver al general Fernández Villa-Abrile, […] jefe de Andalucía".

Al ver que este no se decidía a apoyarlo, Queipo lo arrestó y tomó el control del regimiento, que era "una fuerza muy pequeña para apoderarse" de una ciudad del tamaño de Sevilla. Pero el comandante del cuartel de Artillería y sus oficiales apoyaron el golpe. Prosigue Thomas: "Se llevaron cañones de grueso calibre a la plaza de San Fernando y se cercó el gobierno civil. […] Una bomba alcanzó el gobierno y el gobernador civil telefoneó a Queipo y se rindió. […] Entonces la guardia civil de Sevilla se sumó a la sublevación. A última hora de la mañana, el centro de la ciudad estaba en manos de Queipo". "Luego, Queipo se apoderó de la emisora de radio. A las ocho de la tarde transmitió la primera de su famosa serie de arengas".

Antes de que sucumbiera al golpe, Radio Sevilla, según Thomas, había hecho "un llamamiento a la huelga general y pidió a los campesinos de los pueblos vecinos que acudieran a recibir armas". Pero el número de armas era "muy reducido". "Durante la tarde, los obreros construyeron barricadas en los suburbios", escribe Thomas.

Aquí, su relato entronca con la escalofriante investigación que hizo el historiador José María García Márquez, publicada en la web Todos los nombres,  sobre la represión militar en El Cerro del Águila y Amate, dos barrios obreros –los "suburbios" de Thomas– de Sevilla. Los datos del padrón de 1935 arrojan 6.179 habitantes en Amate y 5.915 en El Cerro, con tasas de analfabetismo del 67,8 en El Cerro y del 35,7 en Amate.

Escribe García Márquez: "Los vecinos […] se enteraron muy pronto. Muchos vecinos que en esos momentos salían de trabajar llevaron a sus barrios de primera mano las noticias de los tiroteos que se estaban produciendo en el centro de la ciudad […] Incluso se pudieron escuchar en la lejanía […] los disparos que la artillería hizo para forzar la rendición del Gobierno Civil".

"Los militantes –prosigue García Márquez– más jóvenes y destacados de las organizaciones políticas y sindicales de la izquierda sevillana en ambos barrios, empezaron a reunirse y agruparse. […] La primera decisión que tomaron fue la búsqueda de armas. Solamente algunos tenían pistolas y en algún caso escopetas de caza. Y aunque sobraban brazos para empuñarlas, la falta de armas se convirtió en la tarea más urgente. […] Para evitar que las fuerzas del ejército cruzaran con facilidad el Tamarguillo, cortaron árboles a modo de barricadas. […] El número total de hombres que se consiguió armar en los dos barrios no pasó en ningún momento de unos cuarenta componentes aproximadamente, y la mayoría de ellos con escopetas, algunas inservibles y otras obsoletas".

Al principio, los golpistas se ocuparon de tomar otras zonas de Sevilla, pero al cabo de unos días, "quedaría claro que los deseos de defensa de El Cerro y Amate […] iban a resultar irrealizables ante las fuerzas del ejército". "Salvo una pequeña resistencia […], todo terminaría muy pronto. En la mañana del 23 de julio las fuerzas [golpistas] entraron en el barrio sin resistencia alguna y se empezaron a practicar numerosas detenciones. […] No conocemos detalles de la forma en que se llevó a cabo la ocupación de ambos barrios. Algún testimonio oral indicaba que en Amate se prendió fuego", escribe García Márquez.

Oleada de detenciones

Una vez que la ciudad y sus barrios quedaron en poder de los golpistas "se desató una enorme oleada de detenciones de hombres y mujeres, para lo que bastó una simple sospecha de izquierdista, un carnet de afiliado a un sindicato o una delación oportuna de un vecino. […] El terror que producían estas detenciones, sobretodo de madrugada, se extendió con rapidez a medida que iban llegando noticias por doquier de la desaparición de numerosos vecinos y el asesinato de varios de ellos que se fueron conociendo por sus familias", escribe García Márquez.

El primer caso fue el de Juan Mancebo Almendro, factor ferroviario que trabajaba en la estación de Camas y que vivía en El Cerro con su mujer Eugenia y tres hijos en la calle Julio Verne. "Su cadáver apareció el 24 de julio de 1936 en las tapias de la piscina de Los Remedios, según le dijeron dos testigos a su mujer. Unos días después, el día 1 de agosto, se conoció la muerte de Antonio Camacho López, conocido en el barrio por Camacho y poco después, la de Joaquín González Nuevo, que tenía una imprenta. […] No sabemos si Antonio Muñoz Codina, sepulturero en el cementerio de Sevilla, llevaría noticias al barrio de lo que allí estaba ocurriendo, pero dos compañeros suyos de trabajo, Sebastián Tejido Holgado, portero del cementerio, y Antonio Molina Merchán, sepulturero como él, informaron de su muerte en agosto de 1936, después de haber sido detenido", escribe García Márquez.

La fosa de Pico Reja fue abierta en 1925 y, según el Ayuntamiento de Sevilla, "estaba en uso el 18 de julio de 1936". Fue allí "donde se empezaron a depositar las primeras víctimas de la represión y de los combates en el centro de la ciudad. El 6 de agosto el administrador del Cementerio informó que estaba a punto de llenarse, suponiendo que se colmataría a finales de ese mes". Una vez colmatada, ante la falta de espacio se abrieron otras dos fosas en el costado contrario, conocidas como Antigua y Monumento y años después en el lateral derecho de nuevo otras dos –una reutilizada-, Antigua 1940, Rotonda de los Fusilados 1942.

Este periodo de represión duró varios meses, en los que se sucedieron los asesinatos. "Las detenciones prosiguieron sin cesar y con ellas las desapariciones", escribe García Márquez, que va desgranando en su escrito nombre tras nombre. Por fin, en noviembre de 1936 "parecía que la represión disminuía y cada vez eran más esporádicos los registros y detenciones de madrugada".

Espinosa explica que hubo dos fases en la represión, una primera basada en los bandos de guerra, que, en resumen, "permitía acabar con la vida de cualquiera en el momento que se quisiera: ese al paredón". "Esa primera fase es durísima. Hacen lo que les da la gana, avanzan y van matando gente. En esa etapa cae la mayor parte de la gente y no quedan huellas, vamos sacando cifras y cantidades, pero son todas aproximadas siempre. El mapa de las fosas comunes coincide con la violencia y terror de esos primeros meses", asegura Espinosa.

Después, en noviembre, como identifica García Márquez, le sucede una segunda fase en la represión, que arranca en noviembre del 36. "Ya se habían consolidado, ya tenían ayuda de Alemania y de Italia, deciden meterse en una estructura represiva judicial-militar, y organizar consejos de guerra. Se monta entre noviembre del 36 y febrero del 37 y se consolida después. Para saber lo que fue la represión, la segunda fase ofrece más información, a la mayor parte los inscriben en los registros civiles. Esta fase dura hasta el 45. El terror aminora hacia los años 50. Sevilla en el proyecto de los golpistas era el punto de llegada del ejército de África, tenían que tomarlo. Era un punto estratégico".

Así, "cuando muchos creían que la represión ya había pasado, se pusieron en marcha los consejos de guerra sumarísimos". Uno de sus víctimas fue Antonio Pérez Gutiérrez, de 28 años, casado y también vecino de Amate, donde se dedicaba al cuidado de una piara de cabras que tenía. "Había sido –escribe García Márquez– secretario de la sociedad de Cabreros y Vaqueros adherida a la CNT. Su detención se llevó a cabo el 29 de agosto de 1936 y pasó en comisaría y en prisión los terribles meses del verano y otoño, librándose de las numerosas sacas que se produjeron […]".

"Cuando parecía que su calvario había terminado fue procesado. El informe de la Guardia Civil que se envió al juez militar decía que asaltaba los trabajos de los cortijos próximos a esta capital y con sus cabras causaba toda clase de daños en las fincas. Estas canalladas escritas por el benemérito cuerpo de la Guardia Civil, sin pruebas de ninguna clase, eran suficientes para condenar a un hombre", remacha el historiador. Pidió clemencia al auditor de guerra Bohórquez –sacado de la Basílica de la Macarena, donde estaba enterrado, junto con Queipo hace unos meses–, pero, según García Márquez, "evidentemente Antonio Pérez desconocía qué clase de sujeto era".

 

 

 

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viernes, 17 de junio de 2022

La Barbarie en Pico Reja

¿Qué es lo que buscan ocultar los dirigentes del PP, Vox y Ciudadanos cuando tratan de dinamitar cualquier iniciativa encaminada a la memoria?

Lean esta reseña de Naiz y les quedará más que claro:


‘Pico Reja’, la barbarie franquista que se tradujo en su mayor fosa común

La fosa común Pico Reja, ubicada en el cementerio de San Fernando de Sevilla, es la mayor de la guerra del 36 y refleja la brutalidad con la que se empleó el general franquista Queipo de Llano en Andalucía. El documental ‘Pico Reja’ aborda este ejercicio de memoria histórica.

Koldo Landaluze

El documental ‘Pico Reja’, que podrá ser visionado en salas a partir de este 17 de junio, aborda la brutalidad que empleó en Sevilla el general franquista Queipo de Llano en los primeros compases de la Guerra del 36.

El subtítulo de este proyecto dirigido por Remedios Malvárez y Arturo Andújar –‘La verdad que la tierra esconde’– hace alusión a la fosa común en la que están enterrados restos de más de un millar de represaliados.

El filme documenta los trabajos de excavación que se realizaron en la fosa común de Pico Reja, localizada en el cementerio municipal de San Fernando de Sevilla, y que por su extensión y por el número de víctimas que alberga, pasa por ser la mayor del Estado español.

Dicha fosa, de forma triangular, cuenta con una longitud de 700 metros cuadrados y se suponía inicialmente que en ella se encontraban los restos de casi 900 represaliados. No obstante, ya han sido localizadas cerca de 1.200 y se sospecha que en el transcurso de los trabajos de exhumación que se están llevando a cabo, la cifra de víctimas podría superar los 2.000.

Un necesario ejercicio de memoria histórica

Una de las autoras del documental, Remedios Málvarez, afirmó que «los trabajos de exhumación que se están llevando a cabo en Pico Reja son los más rigurosos, desde el punto de vista técnico, que se han efectuado en una fosa de este tipo. El filme también recuerda los campos de concentración franquista que agruparon a los presos republicanos empleados como mano de obra en proyectos como la construcción de un canal».

Por su parte, el otro autor de ‘Pico Reja’, Arturo Andújar, añadió que «para nosotros fue muy emotivo estrenar la película en el centro cultural construido junto a la antigua cárcel provincial de Sevilla, conocida popularmente como ‘Ranilla’, por haber sido ese lugar –escenario de algunas secuencias de la película– un importante centro de la represión durante la guerra y la posguerra».

Málvarez y Andújar también coincidieron al señalar que tienen la impresión de haber efectuado con esta película «un trabajo que era necesario, por lo desconocidas que son las dimensiones de la represión franquista».

‘Pico Reja’ recuerda que en Andalucía hubo más de 50.000 fusilamientos, un tercio de los que se ejecutaron a nivel estatal, y que la fosa del cementerio de San Fernando de Sevilla es la mayor abierta en Europa occidental desde Srebrenica, en Bosnia Herzegovina.

La película captó la apertura de la fosa y revela nuevos hechos no documentados. Su relato, enraizado en el presente, también recrea el encuentro entre la cantaora Rocío Márquez y el poeta Antonio Manuel Rodríguez para crear un cante al respecto.

Cabe recordar que el pasado mes de febrero y en las XX jornadas de arqueología organizadas por la Sociedad de Ciencias Aranzadi, el Museo San Telmo acogió la conferencia ‘Pico Roca, el triángulo de la muerte’ en la que participaron como ponentes Juan Manuel Guijo y Jesús Román.

Adicionalmente, les compartimos este material que traemos a ustedes desde el canal Carne Cruda de YouTube:

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Video | Pico Reja: la fosa que prueba el exterminio franquista (CARNE CRUDA #1071)



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domingo, 12 de diciembre de 2021

Y Ahora... la República Srpska

Nuevo dolor de cabeza para Madrid y París con epicentro en la antigua - y desmembrada - Yugoslavia. Y es que, después del despropósito escenificado en Kosovo, ya cualquier cosa puede pasar.

Para mayor información acerca de el tema en cuestión, aquí este artículo de Naiz:


Los serbios de Bosnia aprueban iniciar la secesión de las instituciones comunes

La República Srpska ha dado inicio a su secesión del Estado intercomunitario de Bosnia-Herzegovina. Su líder y miembro de la presidencia colegiada tripartita de la república, Milorad Dodik, exige como primer paso las competencias en Defensa, Justicia e Impuestos.

Dabid Lazkanoiturburu

El Parlamento de la República Srpska (la entidad serbia de Bosnia-Herzegovina) aprobó ayer viernes iniciar el proceso de retirada de las instituciones comunes con la transferencia de competencias a nivel estatal, en una medida que amenaza con avivar el conflicto balcánico.

El líder panserbio, Milorad Dodik, presentó una moción que fue aprobada por el Parlamento de Banja Luka tras horas de debate. Logró 49 votos a favor y tres en contra, ya que en la sala solo estaban presentes 52 diputados debido que la oposición abandonó el hemiciclo.

Así, tras un tenso cruce de acusaciones, la cámara respaldó una serie de «conclusiones» que dan seis meses de plazo al gobierno federal para que renuncie a las competencias sobre el Ejército común, la justicia y el sistema impositivo, a pesar de la advertencia de la llamada comunidad internacional.

Dodik  aseguró que «estamos ante el momento de conquistar la libertad para la República Srpska» y justificó la decisión porque el país que él codirige como miembro de la presidencia colegiada tripartita «es inviable».

El Ejército común como línea roja

El líder serbio de Bosnia anunció que tras ese plazo iniciará una legislación para reorganizar las zonas sobre las que el Estado central ya no tendría jurisdicción. Sin embargo, no concretó si continuará con los planes de crear un Ejército propio para la República Srpska.

EEUU ha advertido de que sería una línea roja y Dodic se ha mostrado dispuesto a aceptar una reducción en un 50% del Ejército federal.

Las Fuerzas Armadas bosnias datan de 2005,  cuando las milicias de las comunidades bosnia, croata y serbia se integraron en un solo Ejército en virtud de los acuerdos de Dayton que pusieron fin a la guerra en el país balcánico (100.000 muertos) y crearon un gobierno «tripartito» con una presidencia colegiada de las comunidades bosnia, croata y serbia.

Bosnia atraviesa su peor crisis desde 1995, asunto que ha estado encima de la mesa en la cumbre de este semana de los titulares de Exteriores de la OTAN. El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, recalcó el apoyo de la Alianza Atlántica a la soberanía e integridad territorial de Bosnia y Herzegovina, reivindicando su presencia desde finales de la década de los 90 en los Balcanes y su colaboración con la UE «para garantizar la estabilidad del país».

Bloqueo institucional

En los últimos meses las graves divisiones comunitarias han provocado un bloqueo institucional, que amenaza con la desintegración del país. La parálisis responde a la disputa sobre la tipificación de genocidio a los crímenes de guerra cometidos y la glorificación de criminales de guerra condenados, una práctica al alza en los últimos años por parte de dirigentes serbios de Bosnia.

Los miembros bosnio y croata de la presidencia colegiada, Sefik Dzaferovic y Zeljko Komsic, han instado a los tribunales a «proteger el orden constitucional y a perseguir a los responsables».

«Atacar al Estado y al orden constitucional es atacar a la paz», ha sentenciado el líder bosnio.




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domingo, 22 de diciembre de 2019

El Verdadero Zozulya

Dedicado al campo de los tontos útiles que insisten en que no se debe mezclar el deporte con la ideología traemos a ustedes este muy completo reportaje acerca del jugador de futbol y fascista ucraniano de nombre Roman Zozulya, a quien le incomoda que le digan nazi y quien la prensa borbónico franquista no se ha cansado de defender.

El mismo, ha sido publicado en El Diario, aquí lo tienen:


Antonio Maestre

La suspensión del partido entre el Rayo Vallecano y el Albacete la semana pasada por llamar nazi a Román Zozulya ha servido para medir la profundidad de la aceptación de la ultraderecha en la mayoría de la prensa deportiva, y no solo deportiva, de este país. El cierre de filas con la decisión comenzó con una discutible, pero comprensible, argumentación sobre la necesidad de parar los insultos en los campos de fútbol. Pero con el paso de las horas de tertulias y programas se comenzó a blanquear, justificar y negar la ideología neonazi del jugador para intentar transmitir que los peligrosos no son los que profesan esa ideología, sino quienes se ponen enfrente de quien cree que hay que exterminar a gitanos, negros, judíos, socialistas u homosexuales. José Ramón de la Morena expresó la que sería la aproximación general de los medios deportivos a la polémica: "Posiblemente tiene simpatías con grupos ultras nazis… es militar, lo considera una misión patriótica y ha sido condecorado por defender a su país del separatismo… ahora, de ahí a ser un nazi es otra cosa".

Arno Gruen en el libro "El extraño que llevamos dentro", sobre el origen del odio y la violencia en las sociedades, explica de forma precisa lo que ocurre cuando aparece una ideología totalitaria en una sociedad y los pasos que se tienen que seguir para que triunfe. Gruen explica que la falta de identidad en muchas de las personas hace posible que una proporción pequeña de convencidos pueda arrastrar a la multitud y que esta ideología acabe venciendo por la pasividad y la connivencia de los no convencidos. Arno Gruen cita un estudio de Henry V. Dicks sobre una muestra de 1.000 prisioneros de guerra alemanes en 1942. El estudio afirmaba que solo un 11% eran nazis radicales convencidos, un 25% creían en el nazismo pero con reticencias, un 40% se declaraban apolíticos, un 15% se consideraban patriotas, y solo un 9% eran antinazis. Para que una ideología como el nazismo triunfe solo es necesaria una minoría de convencidos con la suficiente fuerza para arrastrar a los que se consideran apolíticos y la connivencia del resto de la población. Un ejemplo de lo que hemos vivido estos días con la tolerancia hacia la ideología de Román Zozulya.

Roman Zozulya y sus filias filonazis

Roman Zozulya es nazi. Maticemos. Para que los puristas y académicos se contenten podemos decir que es un fascista nacionalista ucraniano y que llamarle nazi es reduccionista por la compleja realidad que tiene cualquier fascismo en la Europa del Este en su relación con el nacional socialismo alemán. Podemos comprender que Zozulya no se considere nazi a sí mismo porque eran alemanes y él por encima de todo es un nacionalista ucraniano, aunque comparta todos los posicionamientos ideológicos. Por eso no tiene ningún problema en fotografiarse orgulloso con una simbología que significa "Heil Hitler". Aunque no es nazi.

Ha sido muy romántico ver artículos diciendo que Román Zozulya no es filonazi porque ha habido algunas fotografías difundidas en redes sociales que por sí solas no significan nada o que ciertamente eran erróneas en la interpretación. Eso es completamente cierto, ha habido interpretaciones falsas. El ABC de Sevilla confundió el escudo de Ucrania con la de un grupo neonazi. El problema es hacer cherry picking con los errores sin incidir en lo que sí muestra de forma inequívoca la ideología de Román Zozulya. Existen multitud de imágenes, actitudes, declaraciones y símbolos que permiten aseverar de forma factual que el jugador del Albacete es de ideología fascista. Obviamente con las peculiaridades, concreciones y especificaciones propias del nacionalismo ucraniano más radical. Que tiene sus puntos en común y sus diferencias con el nazismo alemán. Como ocurre con cualquier movimiento neofascista de cada país.

La imagen que no admite ningún espacio para la interpretación es la compartida por Román Zozulya en su perfil de Twitter en la que un amigo difundía una foto del jugador con la camiseta número 18 señalando el marcador de una cancha de baloncesto con los números 14-88. Los movimientos neonazis utilizan los números de forma habitual para mostrar su ideología sustituyendo el tradicional saludo, perseguido en algunos países penalmente, y sancionado socialmente en la mayoría, por otra gestualidad que permita identificarse entre ellos sin incumplir la ley o salir perjudicados profesionalmente. En España, la Comisión Estatal Contra la Violencia, el Racismo, la Xenofobia y la Intolerancia en el Deporte creó un Manual de simbología para que los clubes supieran identificar los símbolos susceptibles de ser ideología de odio. En las primeras páginas incluyen los números y acrónimos utilizados por los movimientos neonazis entre los que se incluye el 18, el 14 y el 88. Las explicaciones dadas por Roman Zozulya al respecto de esa imagen rozan el insulto a la inteligencia. El jugador explicó que se hizo esa fotografía porque el marcador le pareció curioso y que solo se enteró del significado de esos números cuando llegó a España, el jugador añadió: "¿Si tenemos un coche con la matrícula 1488 lo quemamos?, Si hay un cambio del número 14 por el número 88 es el árbitro nazi?".

Algunos medios y periodistas han intentado desvincular a Román Zozulya del batallón Azov, un comando paramilitar neonazi ucraniano, porque la foto que algunos perfiles han utilizado para vincularlo es una imagen errónea de la aerotransportada ucraniana. Eso es cierto. Pero en esa misma imagen aparece en la parte superior derecha la bandera de la Organización Nacional de Ucrania, el partido de Stepán Bandera. Sin que ninguno de los que ha corrido a justificar al futbolista hayan intentado explicar ese punto.

Ninguno de los medios que se ha dedicado a intentar desmontar los posibles errores anónimos en redes ha hablado de otros elementos que sirven para comprender la ideología de Zozulya ni su relación con grupos neonazis de Ucrania en general y con el Batallón Azov en particular.

Uno de esos elementos de análisis que ha pasado desapercibido para todos esos medios es una fotografía que Román Zozulya compartió en sus redes el 23 de febrero de 2015. En la imagen que el entonces jugador del Dnipro subió a sus redes no incluía texto, lo que habrá impedido buscar información en su perfil y por eso ningún periodista en España la identificó. En la imagen aparece Román Zozulya con una camiseta del miembro del Batallón Azov Alexander "Daring" Ruzak, en homenaje al ultra del grupo "White Boys" del Dnipro que participó como voluntario en el grupo neonazi paramilitar y que murió en combate el 23 de agosto de 2014. El jugador no solo salió junto con el resto de compañeros del Dnipro homenajeando al miembro del batallón Azov, sino que después compartió en redes la fotografía para mostrar su homenaje de forma personal y no solo colectiva.



También se ha obviado que el órgano oficial del Batallón Azov agradeció el apoyo público de Roman Zozulya. Un batallón nutrido con miembros del grupo ultra "White Boys". Al respecto de la fotografía en la que el jugador aparece con una pegatina de dicha organización argumentó que es una imagen con los colores de la ciudad y que los ultras del club "no son racistas" porque hasta los ha entrenado "Juande Ramos". El hecho de que se llamen chicos blancos por ideología supremacista y que el símbolo que Zozulya tenía en las manos incluía multitud de Totenkopfs, el símbolo de la unidad de combate de las Waffen SS, no lo explicó. Tampoco contó su estrecha relación con los "Dnepr White Boys" con los que incluso acude a ver partidos con la camiseta identificativa que los ultras llevan en muchos de sus encuentros y acciones políticas.

En su comparecencia, Roman Zozulya también explicó que las donaciones de su organización benéfica a estos grupos paramilitares neonazis se dedican exclusivamente a medicamentos, alimentos y equipamientos destinados al salvamento de vidas. Otra mentira fácilmente comprobable en sus redes sociales ya que aparecen también donaciones de drones del tipo Lelaka, que han sido usados por el Batallón Dnipro-1 para precisar de forma eficiente los disparos de la artillería.

Existe otra fotografía que tampoco ha sido identificada hasta este momento. En dicha imagen aparece Roman Zozulya con una camiseta del grupo стольный град (Stolnyi Grad) haciendo el saludo de los tres dedos. Si bien es un gesto que tiene muchas interpretaciones depende del país y el contexto, en Ucrania es utilizado por los ultras del país por su simbolismo con el Tryzub del escudo de Ucrania. El grupo de "White Rap" es uno de los grupos de rap nazi más famosos de Ucrania entre los neonazis y recomendado en páginas como Stormfront. Una de sus canciones en la que abogan por el asesinato de drogadictos, borrachos y aquellos que trapichean con drogas dice "coge el hacha, purga tu distrito". A pesar de eso, Zozulya aseveró que rechaza cualquier ideología racista y violenta.
Zozulya y sus relaciones con la ultraderecha política ucraniana

"Es un patriota", dijo el representante del jugador, para exonerar a Román Zozulya de cualquier vinculación filonazi, como si para ser patriota solo se pudiera uno acercar a movimientos paramilitares y a la extrema derecha. El ejemplo vivo de que un futbolista puede entrar en política y ser un patriota sin abrazar ideologías criminales es el mejor jugador que ha dado Ucrania: Andryi Shevchenko. El mito del fútbol ucraniano entró en política en el partido Ukraine-Forward!, una escisión del bloque de Yulia Timoschenko liderado por Natalia Korolevska que también se oponía al gobierno de Viktor Yanukovich. El partido de Shevchenko es del ámbito socioliberal y no tiene relaciones conocidas con grupos paramilitares de extrema derecha. Sí, se puede ser patriota en Ucrania, hacer política, y no ser neonazi.

Pero Zozulya ha elegido apoyar a otros partidos, a otros movimientos, a otra ideología. De manera libre, convencida, constante y comprometida. Entre sus relaciones destaca la que mantiene de forma cercana con Yury Bereza junto con el que fundó el club de fútbol Dnipro-1, un antiguo club histórico soviético desaparecido al que dieron un nuevo armazón ideológico. En un mensaje de Facebook en sus redes sociales el jugador del Albacete realizó el anuncio agradeciendo a Bereza el esfuerzo.

Bereza es ahora miembro del Parlamento en Ucrania con el partido Frente Popular, una formación de extrema derecha. Esta formación cuenta entre sus miembros más prominentes con el presidente de la Rada Suprema, Andry Parubiy, que tuvo entre sus antiguas ocupaciones ser el líder de la formación paramilitar de los neonazis de Patriotas de Ucrania, una rama del Partido Social Nacional de Ucrania (SNPU) que fue el precursor de Svoboda. La formación de Parubiy tenía como lema el Wolfsangel nazi. El partido Frente Popular tiene en su organigrama un consejo militar formado por Yuri Bereza como comandante del batallón Dnipro-1 y Andriy Biletsky, comandante del Batallón Azov.

El Dnipro-1 del que toma nombre el club cofundado por Roman Zozulya fue un batallón de voluntarios comandado por Yury Bereza que estuvo implicado en crimenes de guerra denunciados por organizaciones internacionales. Un informe de la OSCE sobre crímenes de guerra de las fuerzas armadas y las fuerzas de seguridad de Ucrania recoge el testimonio de Alexander Tkachenko, que narra cómo miembros del batallón Dnipro-1 le retuvieron en una zona industrial y tras golpearle con tubos de hierro y culatas de rifle le aplicaron corrientes eléctricas y le cortaron con un cuchillo mientras amenazaban a su familia. El informe detalla otros numerosos casos de torturas por parte del batallón que da nombre al club confundado por Zozulya.

Yuri Bereza, llamado Nicolaevich de nacimiento, fue además comandante regional en Dnipropetrovsk del Congreso de los Nacionalistas Ucranianos. Un partido neonazi continuador de la Organización de Nacionalistas Ucranianos (OUN) y fundado por Slava Stetsok, la esposa de Yaroslav Stetsok, el lugarteniente de Stepan Bandera. Para comprender el espectro ideológico de Yaroslav Stetsok en el libro Borrados de Omer Bartov se incluye una cita del líder del OUN: "Considero que el marxismo es un producto de la mente judía… Moscú y los judíos son los mayores enemigos de Ucrania y los portadores de las ideas internacionales y malvadas de los bolcheviques. Si bien considero que es Moscú, y no los judíos, el enemigo principal y decisivo, puedo entender en toda su extensión el innegable rol dañino y hostil de los judíos, que están ayudando a Moscú a esclavizar Ucrania. Por tanto, apoyo la aniquilación de los judíos y la conveniencia de utilizar en Ucrania los métodos alemanes de exterminación de los judíos, prohibiendo su asimilación y prácticas similares".
No es nazi, solo un héroe nacional

Una de las justificaciones más peregrinas que se han dado sobre la ideología de Zozulya tiene que ver por su admiración hacia el nacionalista ucranio Stepán Bandera. Las justificaciones sobre esas imágenes dadas por la prensa deportiva han pasado por decir que era una broma, a aseverar que es solo un héroe nacional sobre el que se profesa admiración en Ucrania fruto del conflicto bélico que se vive en ese país con Rusia desde el año 2014. Como si ser un fascista y genocida no fuera considerado un motivo para ser un héroe en muchos países por multitud de fascistas. Ante Pavelic es considerado un héroe nacional por los nacionalistas croatas del HDZ que consideran, desde que Franjo Tudman se lo propuso, el régimen nazi de los Ustacha como unos patriotas que defendieron Croacia de potencias extranjeras. También Ratko Mlàdic es un héroe para los serbobosnios, se pueden encontrar memoriales en Nova Sarajevo en la República Srpska a escasos kilómetros de Srebrenica donde el general serbio asesinó a más de 10.000 bosníacos. En España se considera digna de admiración por los patriotas españoles a los componentes de la División 250 del ejército nazi que luchó contra los soviéticos, la División Azul. Para los fascistas, sus fascistas siempre son héroes nacionales.

El jugador del Albacete aparece en varias fotografías mostrando su admiración hacia el líder nacionalista. Sobre la foto con Stepán Bandera argumentó que la publicó no por su admiración hacia el líder nacionalista, sino porque se parece a él ya que tienen las mismas entradas. Lo cierto es que no solo existe esa fotografía con Bandera, y hay otros mensajes en los ya no puede argumentar que su admiración se debe a parecerse.

Si bien es un tanto reduccionista calificarle de nazi en el contexto de la II Guerra Mundial no puede dejar de calificársele como un fascista que participó de manera activa en el Holocausto. Bandera colaboró con los nazis en la primera fase de la guerra de manera utilitarista porque consideraba a los nazis un aliado en contra de los soviéticos para liberar Ucrania. Cuando Bandera y Stetsok proclamaron la independencia de Ucrania en 1941 fueron detenidos y enviados al campo de concentración de Sachsenhausen. Sin embargo, la colaboración de su organización con los nazis fue fructífera hasta esa fecha, durante su cautiverio, y también tras su liberación en 1944 para combatir a los soviéticos. Uno de los episodios más terribles en los que participó la Organización de Nacionalistas Ucranianos (OUN) de Stepan Bandera fue en los pogromos de Lviv (Ucrania). El 30 de junio de 1941 los hombres de Bandera, junto a los miembros de la Werhmacht y población local participaron en el exterminio de más de 4.000 judíos dejando incluso imágenes en vídeo de las masacres. En Volinia, los miembros de la OUN acabaron con la vida de entre cuarenta mil y sesenta mil civiles polacos que fueron asesinados en 1943, y otros veinticinco mil en Galitzia en 1944.

La adoración de los nacionalistas ucranianos por Stepàn Bandera y el OUN tiene una explicación para Omer Bartov: "La memoria de la OUN y del UPA es un componente esencial en la creación de una identidad ucraniana, así como de su gloria y heroísmo, una identidad que fue reprimida violentamente bajo el régimen comunista (al igual que la memoria de las víctimas judías). Pero ahora que estas organizaciones nacionalistas han vuelto a ocupar su lugar de honor en la historia, ya no es posible asociarlas con la colaboración en el asesinato de los judíos. Además, al adoptar a la OUN y al UPA como símbolos nacionales de Galitzia, también es necesario adoptar, hasta cierto punto, lo que estas organizaciones proclamaban: Ucrania para los ucranianos y limpiar la tierra de «elementos foráneos», como los judíos y los polacos. Desde esta perspectiva, es «natural» colocar una estatua de Bandera donde se encontraba el gueto de Drogóbich, ya que su legado terminó venciendo y los soviéticos, los polacos, los alemanes y los judíos se han ido para siempre".

Los símbolos de los nacionalistas ucranianos que han conformado su identidad nacional están basados en esa herencia neonazi del OUN. Hasta el saludo recuperado por los de Bandera durante la II Guerra Mundial, el Слава Україні (Gloria a Ucrania), que ha sido incluido dentro de los símbolos nacionales actuales, y que Zozulya también hace suyo.

Ese orgullo sobre el heroísmo y patriotismo de Bandera en la conformación del pensamiento nacionalista ucranio es indisoluble de los partidos y formaciones neonazis con los que Zozulya simpatiza y cualquier visión crítica sobre la figura es ferozmente atacada por esos partidos y la propaganda nacionalista ucraniana. El historiador alemán de origen polaco Grzegorz Rossoliński-Liebe escribió una de las mejores obras sobra el líder fascista ucraniano: Stepan Bandera: The Life and Afterlife of a Ukrainian Nationalist. Fascism, Genocide, and Cult. En el año 2012 el historiador fue invitado a Ucrania a realizar una serie de conferencias sobre Bandera en Lviv, Dnipropetrovsk y Kiev que tuvieran que ser canceladas por el hostigamiento del partido neonazi Svoboda ya que consideraban que la figura de Bandera no podía ser cuestionada por un "liberal alemán" al que consideraban un "bisnieto de Goebbels". La única conferencia que pudo dar el historiador fue en la embajada alemana en Kiev con una manifestación de los neonazis de Sbovoda en las puertas.

En definitiva, existen pruebas suficientes para afirmar la ascendencia ideológica de Román Zozulya sin necesidad de que el propio jugador lo reconozca, sin que tenga tatuada una esvástica en la frente o un lebensrune en la pantorrilla. Es posible que algunos necesiten a pesar de todo una sentencia judicial para reconocer el pensamiento fascista de un neonazi o que salga a quemar judíos en una Sinagoga. Alguna explicación encontrarían para excusarle. Para Eduard Dolinsky, Director General del Comité Judío de Ucrania, y tras ser consultado para este artículo por su opinión al respecto de la ideología de Roman Zozulya, no cabe lugar a dudas: "Simpatiza con el nacionalismo y el radicalismo de derechas. Puedes ver esto en su imagen donde señala los números 1488 o posa con la imagen de Bandera". Dolinsky ya dejó escrito en un artículo en The New York Times su preocupación por el blanqueo del pasado nazi de los nacionalistas ucranianos adorados por Zozulya. El mismo proceso legitimador del pensamiento fascista que ocurre en España, abanderado por las grandes firmas del periodismo deportivo, por todos aquellos que lo justifican y niegan su ideología fascista aunque las pruebas sean abrumadoras. Por tibios, conniventes y cómplices de una ideología criminal.






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miércoles, 6 de noviembre de 2019

Víctimas Otánicas de la OTAN

Desde la página de inSurGente traemos a ustedes este reporte acerca de los 'efectos colaterales' causados por la brutal agresión imperialista de finales del siglo pasado en contra de Serbia.

Lean ustedes:


La semana pasada un tribunal francés condenó al Estado a indemnizar a un gendarme, Henri Friconneau, que contrajo cáncer cuando en 1999 le enviaron a Kosovo con el pretexto de investigar los crímenes que estaban cometiendo los serbios.

Como consecuencia de los bombardeos de la OTAN con munición de uranio, el gendarme contrajo cáncer, lo que le llevó a la tumba. Le enviaron a investigar unos crímenes pero se encontró con otros: los que estaban cometiendo los imperialistas contra los serbios.

La historia convierte a los victimarios en su contrario, por más que el mundo se empeñe en mirar hacia otro lado. El propio gendarme, que formaba parte de la expedición de castigo imperialista contra Serbia, pasó a victimario a víctima.

Lo mató la OTAN y su viuda será indemnizada, pero ¿quién indemnizará a los serbios? Incluso, ¿quién indemnizará a los kosovares que fueron a salvar y también son víctimas de su propio rescate?

Dentro de poco, los medios callarán este mismo tipo de noticias referidas a Siria y nadie se acordará entonces, como tampoco nadie se acurda ahora de Kosovo, de los farsantes y los tramposos que calificaron a Bashar Al-Assad y su gobierno de “carniceros” y aplaudieron y justificaron los crímenes imperialistas en Oriente Medio.

Durante los 78 días que duró la Operación Ángel de la Caridad, la OTAN lanzó 15 toneladas de uranio empobrecido en siete lugares del sur de Serbia, principalmente en los alrededores de Vranje y Bujanovac, y casi 20 toneladas en 105 lugares de Kosovo, en particular en los alrededores de Prizren y Pec.

Recientemente los expertos han anunciado que para el año que viene hay que esperar una explosión de enfermedades malignas entre los ciudadanos de Serbia y Kosovo Metohija, como resultado del uso de municiones con uranio en 1999.

Las bombas de uranio también se han utilizado en Somalia y el Golfo Pérsico. Incluso en Bosnia-Herzegovina hay localidades, como Hadzic, que siete años después de los bombardeos de la OTAN ya habían perdido casi la totalidad de su población, a causa de la proliferación de enfermedades cancerosas.

En Serbia las estadísticas médicas van mostrando un aumento de la mortalidad por carcinomas y alteraciones congénitas, tanto en las personas como en los animales. En determinados países los crímenes de la OTAN no se han podido tapar porque “afortunadamente” la radiación también alcanzó a las tropas de países como Alemania o Italia.

Las bombas que llaman “de uranio empobrecido” proceden del reciclaje de los residuos radiactivos de las centrales nucleares, cuyo almacenamiento causa un problema de muy difícil resolución. Los países del mundo que acumulan mayor cantidad de residuos son los más nuclearizados, sobre todo Estados Unidos. Como el coste de mantenimiento de dichos residuos es gigantesco, lo que hace el Pentágono es deshacerse de una parte de ellos, lanzándolos a terceros países en forma de bombas.





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miércoles, 27 de marzo de 2019

Ofrecer Disculpas no es Español

El tema sigue dando de sí y desde el Diario de Colima les traemos esta nota que pone en evidencia las carencias de la Corona Española frente a otros estados con pasado y con presente imperialista que sí han sabido poner coto a sus demonios procediendo a ofrecer disculpas por las acciones llevadas a cabo en el pasado en detrimento de otras naciones y pueblos.

O sea, la furibunda reacción española está haciendo ver bien a países tan retrógradas como Estados Unidos o Inglaterra.

Lean ustedes:


El inicio de semana se tornó controvertido después de que el presidente Andrés Manuel López Obrador confirmara que pidió a España una disculpa pública por los abusos cometidos en la conquista

Las críticas no se hicieron esperar y hasta el escritor Arturo Pérez-Reverte llamó imbécil al mandatario y calificó como una “hazaña impresionante la Conquista”.

Lo cierto es que México no es el primer país en el mundo que pide una disculpa por hechos acontecidos en el pasado y hay naciones, que cayendo en cuenta de que sus antepasados cometieron algún tipo de abuso, las ofrecen.

Estas son algunas de las naciones que han ofrecido disculpas públicas por abusos cometidos en el pasado:

En septiembre de 2018 el presidente de Francia, Emmanuel Macron, admitió la responsabilidad del Estado en crímenes cometidos en Argelia, como tortura y desaparición, durante el movimiento armado de su independencia.

La primera ministra Theresa May pidió perdón, de la misma manera, en 2018, a países caribeños por el trato a sus ciudadanos que emigraron a Reino Unido.

Uno de los casos más sonados fue el de Canadá, en donde el mandatario Justin Trudeau ofreció una disculpa pública por el rechazo que sufrieron en su nación los judíos que huían de los nazis.

En diciembre de 2011, Japón, la gran nación asiática, se disculpó por el maltrato del que fueron víctimas algunos prisioneros canadienses durante la Segunda Guerra Mundial.

En 2017, después de que una Corte declarara a Holanda culpable por daños y muertes en Srebrenica, la nación pidió una disculpa.

Italia, Alemania, Australia, Indonesia y hasta Estados Unidos han ofrecido perdón, disculpas y pagado reparaciones a otras naciones. En algunos casos los casos tenían que ver por abusos a pueblos originarios o indígenas.






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domingo, 6 de enero de 2019

Milošević y los Borbónico Franquistas

Recordemos que el asunto derivó en una agresión abierta por parte de la OTAN en contra de un estado otrora socialista, proceso que culminó con la creación de un estado tan artificial e innecesario como Israel: Kosovo

Esclarecido lo anterior, volvemos al tema de la vía eslovena con este texto dado a conocer por Naiz:

Carlos Taibo | Profesor de Ciencia Política en la UAM


El fenómeno se reveló por vez primera al calor de la declaración de independencia de Kosova, a principios de 2008. Muchos de quienes, entre nosotros, y en las dos décadas anteriores, se habían entregado a la demonización más burda de las políticas desplegadas en Serbia por Slobodan Milošević pasaron a ver en este el afortunado defensor de la Yugoslavia unida. No se trata, hablando en propiedad, de que defendiesen las políticas de Milošević. Para defenderlas, como para criticarlas, era preciso conocerlas, y esto no parecía al alcance de las entendederas, y de la voluntad, de estos nacionalistas españoles, expertos sobrevenidos en asuntos balcánicos.

La farsa ha reaparecido estos días al amparo de la supuesta «vía eslovena» enunciada por el señor Torra. Llamativo ha resultado que las discusiones sobre la legalidad del referendo esloveno de 1990, inequívocamente complejas, rara vez se hayan hecho acompañar, entre dirigentes políticos y todólogos, de consideración alguna en lo que hace a lo que ocurrió, fundamentalmente en Serbia, en los años anteriores. Desde la Serbia de Milošević se articuló una agresión en toda regla contra un Estado federal frágil y maltrecho. Asumió formas varias: despliegue franco de discursos demonizadores de unos u otros grupos étnicos, asentamiento de un nacionalismo de inocultada base étnica, apuesta por una progresiva «serbianización» del ejército popular yugoslavo, abolición de la condición de provincias autónomas de la que disfrutaban, dentro de Serbia, la Vojvodina y Kosova, establecimiento de un régimen de apartheid en este último territorio, adulteración de los equilibrios más elementales en la presidencia colectiva del Estado federal, apoyo a la creación, en Croacia y en Bosnia, de regiones autónomas serbias y, en fin, y al cabo, un obsceno uso de la fuerza.

Describir a Milošević, un genuino anti-Tito, como el garante de la unidad yugoslava es olvidar que el dirigente serbio fue, antes bien, y en colaboración estrecha, poco después, con el presidente croata Franjo Tuđman, el dinamitador mayor de esa unidad. A Milošević, dicho sea de paso, la independencia de Eslovenia, en donde apenas había serbios, le trajo siempre al pairo, como en realidad, pero esto es harina de otro costal, y bien que con reglas diferentes, sucedió con la de Croacia. El referendo de autodeterminación y la declaración de independencia eslovenos, legales o no –¿cuáles eran las credenciales, por cierto, de quienes se atribuían el derecho a decidir al respecto?– , no surgieron, en cualquier caso, de la nada. Y la política de Alemania, la de la UE, la de EEUU o la del FMI en nada rebajan la responsabilidad de las elites dirigentes en Serbia y en Croacia.

Quienes en estas horas prefieren jugar al olvido o, más aún, exaltan una figura tan lamentable como la de Milošević nos están trasladando un mensaje inquietante. No les preocupa la condición de dirigentes y políticas siempre y cuando unos y otras apunten –o al menos eso parezca– a preservar la unidad patria. Tanto que hasta Milošević les parece una opción razonable y respetable. La conclusión parece servida: el uso de la fuerza en modo alguno les resulta desdeñable, al amparo de lo que algún lanzado bien podría llamar –en franco olvido de los muchos serbios que pelearon por la convivencia y plantaron cara al capitalismo mafioso y a las razzias étnicas asestadas por Milošević– la «vía serbia». Qué ilustrativo resulta que en un proyecto como ese se den la mano muchos de los nacionalistas de Estado, el naufragio de nuestra izquierda zorrocotroca y la patética y connivente censura que ejercen muchos de los medios de incomunicación españoles.

©SinPermiso







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jueves, 27 de diciembre de 2018

No Es Ninguna Broma

Con respecto a las recientes menciones a la vía eslovena en lo que respecta al conflicto catalán, traemos a ustedes este esclarecedor texto dado a conocer en la página de Nabarralde:


Imma Tubella

En estas últimas semanas se ha hablado de la vía escocesa, un fracaso por cierto, y de momento imposible en un Estado que se niega a dialogar y a reconocer que en plena Unión Europea y con un gobierno socialista tiene presos políticos, entre ellos una expresidenta de un Parlamento, presos en huelga de hambre y exiliados. También se ha hablado de la vía eslovena, ante la indignación de los unionistas porque fue cruenta. Indignación de los mismos a los que no les importa tener aún cunetas plenas de cadáveres de la Guerra Civil. Sí, la vía eslovena fue “cruenta”, aunque la manipulación de la información hace que se haya presentado esta vía con opiniones muy sesgadas y obviando detalles muy importantes, como por ejemplo que la guerra le fue impuesta porque el ejército yugoslavo atacó al país al día siguiente de la proclamación de la independencia. La guerra duró diez días y provocó unos setenta muertos, la mayoría del ejército invasor. ¿Algún diario español ha entrevistado a Milan Kucan, expresidente esloveno, que asegura y demuestra que la vía eslovena fue extremadamente pacífica? ¿Por qué los mismos que se llenan la boca criticando la vía eslovena no hablan de la vía serbia? Porque hubo una, totalmente planificada, que desgraciadamente tiene muchos puntos en común con la vía española.

Me explico. En plena guerra de los Balcanes un periodista bosnio muy conocido en su país, en aquellos momentos en el exilio, me dijo que la guerra había comenzado en los medios de comunicación y debería terminar en los medios de comunicación. Hasta el momento en que estalló la República Socialista de Yugoslavia, serbios, croatas y bosnios vivían en paz, con buena vecindad y sin ningún problema. En Sarajevo se escuchaban y utilizaban todas las lenguas y era una sociedad modélica por su multiculturalidad y tolerancia. Pero los medios de comunicación serbios comenzaron a hablar de una ciudad y de unos pueblos casi en pie de guerra, imposible de vivir, con ataques constantes de los bosnios contra los serbios. Todo falso. Uno de los argumentos contra Milosevic en el Tribunal Internacional de La Haya fue el uso de los medios de comunicación como parte de una estrategia de conquista, “para crear una atmósfera de miedo y de odio entre los serbios ortodoxos, divulgando mensajes falsos y exagerados sobre agresiones étnicas por parte de los bosnios musulmanes y los croatas católicos contra la población serbia”. Cito textualmente.

Los serbios tenían una percepción de lo que pasaba en Bosnia o en Croacia que no tenía nada que ver con la realidad. Hay a cientos de falsas noticias que provocaron baños de sangre y todas tenían un objetivo único, romper la convivencia y doblegar la voluntad de los “otros”. Afirmaciones como “Croacia desea la guerra”, “a Bosnia le convienen muertos”, “los croatas son supremacistas”, etc… eran el pan de cada día. ¿Les suena familiar? En plena guerra, todo sea dicho, todos hicieron circular propaganda a su favor creando una guerra paralela, pero las falsas noticias por parte de los medios de comunicación serbios desencadenaron el conflicto y las masacres. Y como ya he dicho, así lo confirmó en su sentencia el Tribunal de La Haya.

En estos últimos tiempos he tenido muy presente este trágico período en los Balcanes, que seguí de cerca, y desgraciadamente, cuando leo según qué declaraciones o informaciones que solemos asumir con ironía y chistes, me desespero. La desinformación y las falsas noticias no tienen ninguna gracia y tienen consecuencias. Cuando los parientes andaluces o murcianos de inmigrantes a Cataluña les preguntan angustiados cómo están, la situación es grave. Cuando desde el PP o desde Ciudadanos se tacha al presidente de supremacista, es grave. Cuando los líderes unionistas hablan de una situación insostenible en las calles de pueblos y ciudades de Cataluña, es grave. Cuando las portadas de los diarios de Madrid hablan de la persecución del castellano en Cataluña, es grave. Cuando se relaciona los atentados de Barcelona con el independentismo, es una irresponsabilidad imperdonable, y ya no hablemos de cuando se destruyen con noticias falsas de corrupciones inventadas carreras políticas como la del presidente Mas o la del alcalde Trias. Y aún es más grave cuando lo olvidamos.

Una última aclaración. No sólo los medios de comunicación unionistas divulgan noticias falsas para crear odio, también el gobierno español lo ha hecho en el pasado, como la de los 431 policías heridos el 1-O, que luego resultaron ser 111 contusionados y, de estos, 10 que requirieron asistencia médica. Y sólo es un ejemplo. El “A por ellos” es otro claro y trágico. Quizás no podemos o no queremos tener ejército pero necesitamos urgentemente una potente política de comunicación que desmonte falsedades y que muestre al mundo, pero muy especialmente en España, cuál es la realidad que vivimos cada día. La vía serbia no es ninguna broma.






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domingo, 18 de noviembre de 2018

CAV y la Protección de Niños Migrantes

Así como irrumpió en los medios de comunicación el tema de los refugiados de Siria se ha casi que esfumado.

Por eso mismo hemos recurrido a esta nota en Deia para resaltar la necesidad de seguir atentos al tema:


Una delegación vasca finalizó ayer una visita a los programas para refugiados en la península mediterránea

Una delegación compuesta por representantes de la oficina de Save the Children en Euskadi, la directora de Derechos Humanos del Gobierno vasco, Monika Hernando, y miembros del intergrupo Por la defensa de los derechos de las personas migrantes y refugiadas del Parlamento Vasco visitó recientemente en Serbia el proyecto Protección de niños y niñas migrantes en los Balcanes, financiado por el Ejecutivo vasco y ejecutado por Save the Children.

Según informó la ONG, el viaje se desarrolló entre el pasado lunes y ayer, y tuvo a Belgrado, Bogovadja (Serbia) y Bihac (Bosnia y Herzegovina) como principales puntos de visita. Save the Children explicó que su misión es “impulsar avances significativos en la manera en la que el mundo trata a los niños y niñas, con el fin de generar cambios, inmediatos y duraderos en sus vidas”.

“Huyen por necesidad”

“Los niños refugiados no huyen de sus países de origen por capricho. Lo hacen por necesidad escapando de la miseria, la pobreza y la violencia que subyace de una guerra como la de Siria, pero también de otros conflictos”, señaló la directora de Save the Children en Euskadi, Eva Silván.

La ruta de los Balcanes está sujeta a cambios, dependiendo de las condiciones, pero involucra a varios países como Grecia, la antigua república yugoslava de Macedonia, Serbia, Croacia, Hungría, así como Bulgaria, Rumanía, Albania o Kosovo. Silvan indicó que la mayoría de los niños refugiados que realizan está ruta “son invisibles, y con frecuencia evitan los sistemas oficiales de apoyo”, de forma que “permanecen ajenos al sistema y corren mayor riesgo de caer en manos de contrabandistas y traficantes, pero incluso pueden sufrir vulneraciones bajo tutela estatal, ya que en muchos casos son sistemas débiles y poco especializados”.

Por ello, el Gobierno vasco, a través de su Secretaría de Paz y Convivencia, financia el proyecto Protección de niños y niñas migrantes en los Balcanes a través del cual se busca garantizar que los niños refugiados y sus familias ejerzan “su derecho a la dignidad, la protección y la asistencia humanitaria”. En ocho meses, el proyecto pretende llegar a 1.500 niños, de los cuales 750 son menores no acompañados y 100 adultos. “Los flujos migratorios que tienen su inicio en oriente medio y atraviesan los Balcanes, tienen su influencia en Euskadi, tal y como hemos podido comprobar especialmente este verano con la llegada de un mayor número de personas migrantes y refugiadas a nuestras capitales. Las instituciones tenemos que dar respuesta a esta situación”, apuntó Monika Hernando.






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