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sábado, 7 de marzo de 2020

El Manifiesto de San Mamés

Euskal Herria ha dado al mundo extraordinarios deportistas a lo largo de la historia lo mismo en disciplinas como el futbol, el rugby y el baloncesto como en el ciclismo, el atletismo y el montañismo.

Claro, sin olvidar nuestros herri kirolak en el que destaca la pelota por su proyección a nivel mundial como muestra visible de la sokatira, los harrijasotzailes, los aizkolaris y las traineras.

Que tantos atletas no puedan competir representando al terruño con el que se identifican a sí mismos es la gran muestra de que tanto españoles como franceses viven atados a esquemas mentales de hace 500 años.

Por lo anterior, nos alegra compartir con ustedes este artículo de Naiz:


La iniciativa Gu ere bai! presenta un manifiesto suscrito por 750 deportistas. Llaman a mostrar «nuestros símbolos y mensajes» en favor de la participación oficial de Euskal Selekzioa en eventos internacionales como la próxima Eurocopa y han organizado una jornada festiva y reivindicativa para el 6 de junio, entre otras actividades.

Manex Altuna

Futbolistas, corredores, pelotaris, remeros, jugadores de rugby, atletas, boxeadores... alrededor de 750 deportistas vascos profesionales y amateurs de todo tipo de disciplinas han suscrito el manifiesto presentado por la iniciativa Gu Ere Bai! reclamando poder participar en competiciones internacionales de forma oficial con las selecciones vascas.

En el manifiesto presentado en San Mamés explican que la participación oficial de las selecciones vascas en las competiciones internacionales «sería la mejor manera de mostrarnos ante el mundo, algo que permitiría el desarrollo formativo, competitivo y profesional de nuestras deportistas. No queremos ir contra nadie, simplemente buscamos cuidar y reclamar lo nuestro, el reconocimiento internacional de las selecciones vascas para que puedan competir de forma oficial y así poder animar a nuestros combinados contra deportistas y selecciones del resto del mundo».

Por destacar algunos de los nombres de los firmantes están la capitana del Athletic Ainhoa Tirapu, Oier Sanjurjo de Osasuna, Illarramendi de la Real, Anaitz Arbilla del Eibar y Manu García del Alavés. También apoyan el manifiesto San José, Villalibre, Balenziaga y Andrea Sierra del Athletic, Aritz Elustondo y Zurutuza de la Real, Martín Agirregabiria y Einar Galilea del Alavés, Jon Moncayola y Unai García de Osasuna al igual que ex jugadores como Koikili, Aranburu y Sanzol. También ha suscrito el manifiesto el internacional palestino Yaser Hamed Mayor, que es de Leioa, y se ha ofrecido para organizar un partido ante la selección vasca.

Muchos de los jugadores que suscriben el manifiesto acudieron a la Asamblea celebrada en Durango en diciembre de 2018 en la que la Federación Vasca de Fútbol aprobó solicitar en instancias internacionales el reconocimiento internacional. Sin embargo, ese paso causó desavenencias internas y la iniciativa está paralizada a expensas de las próximas elecciones.

Más adhesiones

Del mundo del remo suscriben el texto Nerea Orena de Hibaika, Leire Garate de Orio, Elorri Arin de Lapurdi, Asier Zurinaga patrón de Santurtzi, Jon Elortegi de Urdaibai o César Blanco de Zumaia.

Ex ciclistas como Igor Antón, Amets Txurruka y Mikel Astarloza o otros que se encuentran en activo como Pello Bilbao, los boxeadores Kerman Lejarraga e Ibon Larrinaga o pelotaris como Patri Espinar, Oinatz Bengoetxea, Unai Laso o Bixintxo Bilbao también apoyan el documento. El manifiesto ha sido colgado en la web y esperan seguir recabando más adhesiones en los próximos meses.

En este sentido, se recuerda que en los últimos años Euskal Herria se ha convertido en un escenario habitual de grandes eventos deportivos como el Mundial de Baloncesto de 2014, las finales de Rugby en 2018, los campeonatos de saltos o las etapas de la Vuelta y el Tour, o la próxima Eurocopa que se celebrará en junio. Sin embargo, se señala que «siempre contamos con una notable ausencia, la de Euskal Selekzioa».

«En el camino hacia la oficialidad de las diferentes disciplinas deportivas, debemos de seguir profundizando, sin descanso, en el trabajo deportivo, jurídico y diplomático. Además, en el marco de las diferentes competiciones internacionales que se realizan en nuestro país, como es el caso de la Eurocopa, queremos mostrar nuestros símbolos y mensajes en favor de la participación oficial de Euskal Selekzioa», aseguran en el comunicado.

En este sentido, informaban de que van a organizar una jornada festiva y reivindicativa para el 6 de junio en Bilbo. Asimismo, el fin de semana del 24 y 25 de abril llaman a promover iniciativas en los pueblos y en mayo plantean conmemorar el 40 aniversario de la ascensión al Everest de Martín Zabaleta con subidas a montes de Euskal Herria.






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martes, 15 de octubre de 2019

Los Orio Speed Masters

Las regatas de traineras son un deporte que levanta pasiones en Euskal Herria.

Pues bien, por medio de Noticias de Gipuzkoa traemos a ustedes las andanzas de una trainera muy particular.

Lean ustedes:


Un grupo de veteranos remeros británicos ha causado sensación en la isla a bordo de la ‘Basque Country' y con la denominación de Orio Speed Masters

Iker Andonegi

La trainera que ha triunfado en Gran Bretaña ya está en casa. La Basque Country regresó ayer a tierras vascas tras haber batido varias marcas desde el Lago Ness de Escocia hasta el Canal de La Mancha. Y es que un grupo de remeros británicos veteranos, bajo el nombre de Orio Speed Masters, había tomado prestada esta embarcación para llevar a cabo tres retos durante los últimos meses. Su éxito, además, ha despertado el interés por las traineras en un país donde el remo goza de una gran popularidad.

Algunos de los miembros de la tripulación británica, encabezados por Jock Wishart, estuvieron ayer en Arraun Etxea, en Orio, para devolver la trainera. Les acompañaron, la alcaldesa de la localidad, Anuska Esnal; el entrenador del primer equipo oriotarra, Jon Salsamendi; Jon Lasa, de Tknika; el remero Jon Carazo y otros miembros del club oriotarra.

El curioso viaje de la Basque Country a Gran Bretaña arrancó en 2017. Orio ganó la Bandera de La Concha aquel año, y una oriotarra residente en Inglaterra no se perdió la regata. Su pareja vio la prueba y las traineras le llamaron la atención, y enseguida compartió su hallazgo con el alma máter de este equipo, Jock Wishart. Este remero y navegante escocés, que ahora tiene 68 años, es una celebridad en Gran Bretaña por haber formado parte de la organización de numerosos eventos deportivos -como la Copa del Mundo de Rugby de 1991- y, sobre todo, por haber llevado a cabo varias aventuras, principalmente en la mar. Entre otras hazañas, en 1997 completó una travesía a remo por el océano Atlántico entre las Islas Canarias y las Barbados, en 1998 circunnavegó el globo en 74 días, en 2011 formó parte de una expedición al Polo Norte Magnético, y también ha realizado varias travesías a remo por este lugar, donde organizó el partido de rugby que se ha jugado más al norte del planeta con fines benéficos.

Jon Salsamendi, el entrenador de Orio, relata que cuando Wishart vio la Bandera de La Concha “se enamoró de las traineras y dijo que quería ganar la regata The Great River Race con un bote de esos”. El remero escocés se puso en contacto con el club oriotarra y, finalmente, dos años después, solicitó su ayuda para llevar a cabo sus planes.

La tripulación británica se llevó prestada la trainera Basque Country, realizada por Tknika, un centro dependiente del Gobierno Vasco para desarrollar la Formación Profesional que realiza diferentes proyectos de innovación. Esta embarcación es ligeramente distinta de las que se utilizan para la competición, y tiene, por ejemplo, más estabilidad en mar abierto. Orio Arraunketa Elkartea les cedió los remos.

Wishart se quedó fascinado por la forma en la que la localidad oriotarra vivía el remo, y quiso bautizar su proyecto como Orio Speed Masters.

Del Lago Ness al Támesis

La tripulación británica se planteó realizar tres retos con la trainera. En primer lugar, el pasado mes de junio, la Basque Country batió el récord de la travesía del Lago Ness, en Escocia. La embarcación vasca completó unos 33 kilómetros en dos horas, 26 minutos y 57 segundos, y consiguió rebajar en un minuto y doce segundos la plusmarca anterior. En agosto, realizaron un recorrido de 24 millas por el Canal de La Mancha. Ante las dificultades puestas desde la orilla francesa para cruzar el estrecho, la Basque Country salió de Dover, bordeó una boya situada en el lado británico y regresó al puerto de salida. Por último, el mes pasado, Orio Speed Masters participó en la regata The Great River Race, sobre el río Támesis, una multitudinaria competición de 21,6 millas que reúne a más de 300 botes y que está considerado como el campeonato de embarcaciones tradicionales del Reino Unido. La Basque Country, con una bandera amarilla de Orio Arraunketa Elkartea en su popa, fue el bote más rápido, y completó el recorrido en 2 horas 2 minutos y 51 segundos.

“Nos lo hemos pasado muy bien”

Wishart se mostró encantado con sus experiencia con la Basque Country: “Nos lo hemos pasado muy bien. Es un barco muy curioso. En Inglaterra estamos acostumbrados a ver botes de remo olímpico, y creo que, ya que el deporte olímpico busca innovación, estaría muy bien que estuviera en los Juegos”.

El escocés aseguró que la trainera había causado expectación en los aficionados británicos: “La gente está muy interesada, porque es un barco muy visual y llama mucho la atención. A los que han remado dentro les ha gustado mucho”.

Wishart eligió esta embarcación para llevar a cabo sus retos porque consideró que “era lo suficientemente rápida para hacer el récord y, a la vez, era apta para el mar. Un ocho no te permite remar en el mar. La trainera te da velocidad y es un barco apto para el mar”.

El navegante y sus compañeros no descartan regresar a tierras vascas y volver a remar en una trainera: “Nos estamos planteando venir a alguna regata de veteranos, porque hemos creado un vínculo con Jon Salsamendi y con Jon Lasa, y no queremos perderlo. Además, queremos ver qué rápidos somos en comparación con los de aquí”.






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domingo, 2 de junio de 2019

La Revelación de Attwood

Y para la etiqueta Kurlansky traemos a ustedes este interesante reportaje de Deia:


William Attwood corroboró en un artículo en ‘The New York Herald Tribune’ la “eficaz” existencia en Euskadi del equipo clandestino que negó la policía de Franco en 1947

Iban Gorriti

Aquel hombre que escribía discursos al malogrado presidente estadounidense John Fitzgerald Kennedy también publicó artículos sobre la resistencia y el Gobierno vasco durante el franquismo. Uno de ellos brotó en el famoso tabloide The New York Herald Tribune en febrero de 1947. Años más tarde, William Attwood, como se llamaba, acabaría designado embajador de EE.UU. en Guinea y Kenia.

Attwood, nacido en París y educado en la Universidad de Princetown, fue paracaidista en la Segunda Guerra Mundial. Después publicó sus crónicas en el diario desde la edición internacional de la capital regada por el río Sena. Su cercanía a la frontera con Euskadi le posibilitó abundar en el rol y diatribas del totalitarista Franco y entrevistarse con el Movimiento de Resistencia Vasca.

El informador gritó al mundo que el movimiento clandestino vasco era “eficiente, aunque lo menosprecie la policía de Franco”. Lo tecleaba en febrero de 1947. El asesor de JFK se mostraba sorprendido por las cualidades, identidad y actuación del que cita como Consejo de Resistencia que “recibe órdenes de los exiliados en París, y trabaja para sostener la moral del pueblo”.

Constataba que el franquismo seguía mintiendo y negando que existiese una clandestinidad vasca. Su tesón lo llevó a cotejar esas (des)informaciones. Se citó con portavoces de la desobediencia política vasca. “¡La precaución fue extrema en mi reunión con los líderes del Movimiento de Resistencia!”, admiraba.

Desde París trasladó a Nueva York que, antes de su primera reunión con los representantes del Movimiento de Resistencia Vasca, se citó con el entonces jefe de la Policía de Donostia, Félix Andrade Orejuela: “Entre otros de sus deberes, tiene el de suprimir las actividades subversivas”.

Calificó a Andrade de “caballero afable” que trató de restar importancia al sentimiento nacionalista vasco. Así, justifico que “el rumor que circula con respecto al movimiento de resistencia no es más que propaganda de París”. A la reunión se unió la hija del agente. “No debe creer toda la propaganda que circula”, le espetó. “Los españoles que creemos en el general Franco no necesitamos hacer propaganda. Queremos que los americanos nos comprendan mejor”.

A partir de ahí, negar la mayor. Con una carcajada rechazó la difusión de periódicos clandestinos. “Los pocos fanáticos nacionalistas vascos que existen no son más que rojos que se cuelan desde Francia y nadie los toma en serio”, menospreció. Agregó con un esbozo a lápiz que el lauburu, “emblema nacionalista vasco, se asemeja a la esvástica nazi. ¿Ve usted? Son todos nazis”.

Attwood se llena de ingenio en ese momento y presenta al progenitor de Andrade. “Su padre, que ya no luce la condecoración que le otorgaron los nazis durante la guerra, volvió con una pequeña bandera de madera que tenía los colores, rojo, blanco y verde, de los vascos. Aquí está un recuerdo que tengo para usted”, le entregó.

Al recién llegado se le escapó que “los rojos exiliados en Francia hicieron flotar banderas como esta sobre las aguas de la bahía de la Concha”, por lo que el activismo estaba como las ikurriñas, a flote. Sabedor de que había metido la pata, volvió al ataque: “El cuento sobre la existencia de periódicos clandestinos no es más que eso, un cuento”, y le enseñó fotos de monjas al parecer mutiladas por los republicanos durante la guerra.

Días después conoció al artífice que se las había arreglado para hacer que “cien ikurriñas” flotaran sobre las aguas de la bahía de Easo, durante las regatas de septiembre. “Estos hombres ni son comunistas ni exiliados”, contraponía el policía. Esa persona de la que no desvela su identidad pudo ser el gudari Joseba Elosegi porque narra que en las regatas de traineras acontecidas el 18 de julio, “aniversario de la rebelión del Generalísimo Franco contra el Gobierno español”, la bandera “patriota” vasca ondeó sobre el pararrayos de la iglesia donostiarra del Buen Pastor.

Se mantuvo en aquella altura a la vista de la población todo el día hasta que Franco ordenó a los bomberos descolgarla. “Cada semana del último verano, la policía de Franco se tuvo que dedicar a borrar las expresiones gráficas de la resistencia vasca en pueblos y villas de esta provincia de Gipuzkoa”, remachaba.

Santo y seña 

La mayor parte de estas manifestaciones estaban organizadas por el Consejo Nacional de Resistencia Vasca, “una organización formada de acuerdo con los planes trazados por el Gobierno vasco en el exilio”. El Consejo le relató el alcance de sus actividades, en una reunión que “tuvo que prepararse como lo hacen conspiradores en una película de ese género y que parece increíble tenga que ser así en un país europeo, tras la caída de Hitler”, se sorprendía. Una escueta llamada de teléfono a su hotel le permitió conocer a una mujer que le trajo “un pedacito de papel en el que aparecía el santo y seña”.

En el “oscuro” sitio convenido, halló a unos hombres que le llevaron a un apartamento “bien amueblado”. “Allí hablé con prominentes profesionales y hombres de negocios de la ciudad, que son los jefes del movimiento de resistencia en esta parte de la península. Estas aparentemente melodramáticas precauciones están plenamente justificadas en el San Sebastián de hoy”, relata.

A su juicio, Franco ya no fusilaba, sino que directamente torturaba a sus prisioneros “al estilo nazi, cada día”. Los juicios eran pospuestos “indefinidamente” y no existía autoridad alguna ante la que pudiera reclamar la familia del detenido.

La policía secreta, organizada y entrenada por Heinrich Himmler “cuando visitó España en 1937, conoce todos los trucos del oficio”. Attwood se sorprendió al observar que cohabitaban en el movimiento miembros nacionalistas y quienes no se significaban como tales. “¡Cinco partidos políticos!”, enfatizaba, y citaba cuatro: “El prominente es nacionalista y, por orden, el republicano, el socialista y el comunista. Ya que la mayoría de los vascos son católicos devotos, el PNV, católico en su mayoría, es la facción que ejerce el control general”.

El movimiento, a su parecer, era “eficiente”, y le extrañaba “cómo había podido este pueblo sobrevivir físicamente”. Gracias a la solidaridad. “Unen sus recursos y se ayudan los unos a los otros”. Hasta 1947, las actividades clandestinas se limitaron a mantener la moral del pueblo vasco mediante manifestaciones perennes. “No pasa una semana sin que algún pueblo vasco sea animado con banderas nacionalistas o inundado con periódicos clandestinos”. Con querencia antifranquista vaticina: “La libertad no se halla muy lejana”.






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lunes, 21 de enero de 2019

Navegar a Biscayarhalvøya

Cuando les compartíamos la información acerca de la Bóveda de Semillas en el Hielo nunca imaginábamos que hubiese una conexión entre el archipiélago de Svalbard y Euskal Herria.

Pues bien, EiTB trae un interesante artículo que desafía la mismísima etiqueta Kurlansky Arzalluz con nuevos datos acerca de los balleneros vascos de la Edad Media y sus hazañas marítimas hoy casi perdidas para la historia oficial (¿oficialista?):


Álvaro Arbina nos habla de los balleneros vascos que viajaban hasta Islandia, pasando por el archipiélago de Svalbard, a escasos 10 grados del Polo Norte, y por Terranova.

En 'Boulevard Maginez' Álvaro Arbina nos acerca la historia de la masacre de los balleneros vascos en los fiordos de Islandia. Aquel remoto y trágico suceso de 1615, la mayor masacre de la historia de Islandia, 32 balleneros que sufrieron un naufragio y quedaron varados en una bahía inhóspita, sin ropa ni víveres ni medios para protegerse del largo invierno ártico que estaba a punto de llegar. El rey danés Cristian IV promulgó una ley que permitía matar vascos en los Fiordos Occidentales de Islandia y se la hizo cumplir al jefe de la región, para que persiguieran a los naufragados vascos por toda la isla, los mataran y exhibieran sus cadáveres antes de arrojarlos al mar.

Lo más curioso de este suceso histórico, es que nadie se acordó de derogar la ley de Cristian IV hasta hace tan solo tres años. El 22 de abril de 2015 se celebró una ceremonia de reconciliación en el pueblo de Hólmavik, a orillas del fiordo en el que se hundieron los tres galeones vascos. Colocaron una placa en una roca volcánica, las autoridades islandesas y guipuzcoanas dieron sus discursos, un descendiente de los asesinos y otro de los asesinados se abrazaron, luego leyeron poemas, escucharon música, visitaron un yacimiento arqueológico. Animado por el buen ambiente, el señor Jónas Gudmundsson, presidente actual del distrito de los Fiordos Occidentales, anunció la buena noticia: queda derogada la ley que permitía asesinar vascos. Luego aclaró que era una broma. Vamos, que antes tampoco se podía, que en Islandia tienen leyes que prohíben asesinar a personas en general, vascos en particular. Pero que la orden de 1615 estaba ahí.

Hay cientos de testimonios de esta actividad que extendió sus tentáculos por el mundo. Se sabe de presencia vasca en las costas de Red Bay, en Terranova, donde hoy en día se dice que las txalupas vascas eran los coches de carreras del siglo XVI. O en las islas francesas de Sant Pierre de Miquelon, donde el frances que se habla es idéntico al de Iparralde. O incluso en los mares más sureños de Brasil, donde los marinos vascos desempeñaron un papel crucial en su industria ballenera de periodos colonial.

No es tan conocido, sin embargo, los límites de latitud de la exploración ballenera vasca, que fue mucho más allá de Islandia y Terranova, llegando más al norte incluso que las primeras costas de Groenlandia, casi hasta el punto más ártico del planeta, unas islas remotas, de dominio noruego, con el nombre de el archipiélago de Svalbard.

Se sitúan en la confluencia del océano Ártico, el mar de Barents y el mar de Groenlandia. Si se observa la posición geográfica de estas islas, que están a escasos 10 grados del Polo Norte, descubrirá indicaciones toponímicas muy sorprendentes: Biscayarfonna, Biscayarhalvøya, Biscayarhuken.

La razón de todo esto, más allá de la fama de grandes marinos que teníamos, tuvo como nombre a Jens Munk, el navegante y explorador noruego-danés al servicio de Christian IV de Dinamarca. Así que volvemos a este monarca hacedor de leyes mortales para vascos, que por un lado ordenaba masacres, y por el otro permitía el contrato de nuestros antepasados balleneros para explotar regiones como la de Svalbard, donde había numerosos avistamientos de ballenas. Así que Jens Munk, con el asentimiento del monarca y viendo el potencial económico que podría suponer la industria ballenera, contrató a navíos vascos, con tripulaciones vascas, para la caza de la ballena en el archipiélago de Svalbard. Para aclararnos, estamos en la primavera de 1617, dos años después de la masacre islandesa.

La tradición y la necesidad impulsaron a los vascos de las poblaciones marineras a fijarse en unos grandes seres que, desde la antigüedad, se acercaban periódicamente a la costa: las ballenas. Y, en concreto, a la que se conoció como la ballena vasca o ballena franca, en Euskadi conocida como 'ballena sarda'. Entre noviembre y marzo hacían su aparición, época de sus partos. Y en cuanto a su caza, la ballena vasca gozaba de varias ventajas: se aproximaba mucho a la costa, era lenta en sus desplazamientos y al morir arponeada flotaba, por su alto contenido en grasa que, tras la carne, era el principal aprovechamiento de la ballena. Desde atalayas situadas junto a la costa los vascos oteaban el mar, y cuando distinguían los chorros de vapor de las ballenas, encendían grandes hogueras como señal, a cuyo reclamo los marineros echaban al mar las chalupas para comenzar la persecución. Había prisas: aunque partían las chalupas de varios puertos, los primeros en arponear al cetáceo tenían prioridad para el reparto, así como una prima para los vigías.

La primera cita 'oficial' de vascos en Terranova se refiere a 1531, pero por diversas vagas menciones y restos arqueológicos se sospecha que ya andaban por ahí en los años 1375 y 1412, unos cuantos años antes, por tanto, del descubrimiento oficial de América por Cristóbal Colón. Incluso se aventura que los vascos ya cazaban ballenas en las costas de la isla de Terranova y de la península del Labrador unos cien años antes. El motivo de ese 'secretismo' es muy claro: los exploradores necesitan hacer públicos sus descubrimientos de cara a reclamar derechos de posesión de las tierras descubiertas. Los pescadores, por el contrario, son muy reacios a contar dónde encuentran sus mejores presas, por aquello de evitar competencia.

La presencia de los vascos en Terranova y la península del Labrador está confirmada por restos arqueológicos de varios asentamientos permanentes en la costa, donde los arrantzales procesaban las ballenas capturadas y cocían en grandes hornos la grasa para extraer el saín, que a su vez guardaban en barriles para su transporte. El saín se usaba sobre todo para las lámparas, debido a que no producían humo ni mal olor. De las ballenas se aprovechaba todo. Cuando se cazaban en las costas del Cantábrico la carne era muy valorada, aunque en las lejanas factorías de Terranova no valía más que para el consumo local de los pescadores o para intercambio con los indios. La lengua, muy apreciada, si se podía se salaba para que aguantase más tiempo. Las barbas, con las que las ballenas filtran el plancton o los pescados pequeños de que se alimentan, eran utilizadas para corsés, vestidos o abanicos. Y los largos huesos de las mandíbulas se aprovechaban para hacer jambas, para las puertas.

Si cerca de los puertos la persecución se hacía con txalupas o traineras, siempre a la vista de la costa, la travesía del Atlántico era toda una aventura. Se calcula que partían a Terranova de 15 a 20 barcos cada verano, y que volvían ya en otoño cargados con barriles llenos de saín en sus bodegas, en total unos 9.000 barriles del preciado aceite. Asimismo se calcula una cifra aproximada de entre 25.000 y 40.000 ballenas tan solo entre los años de 1530 y 1610.






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lunes, 6 de agosto de 2018

Entrevista a Alberto Santana

Controversial por decir lo menos, así se puede describir al historiador Alberto Santana quien en su afán de mostrar una historia de Euskal Herria desprovista de visiones místicas a veces a rayado en las posturas revisionistas -por no decir ultraespañolistas- de individuos tan poco objetivos como Jon Juaristi.

Dicho lo anterior, les compartimos esta entrevista que ha concedido a Deia:


‘Una historia de Vasconia’ es una inmersión audiovisual en todo lo que ha acontecido en Euskal Herria a lo largo de los siglos. Es la segunda temporada en los dos canales de ETB

Rosana Lakunza

Alberto Santana está al frente de este programa que pone fecha y lugar a lo que ha acontecido. Resalta todo hecho comprobado, pero ¿qué ocurre con los mitos que tanto abundan en Euskal Herria? ¿Se puede historiar a la Mari y al resto de lamias que pueblan el imaginario popular? ¿Existió realmente Olentzero? El historiador vasco ríe ante unos temas que le están haciendo perder amistades por ponerlos en solfa y no dejarnos engañar por ilusiones.

¿En qué se diferencia esta temporada de ‘Una historia de Vasconia’ frente a la primera?

-No hay muchas diferencias. Está pensada para poder intercalarse con la anterior entrega y mantener una continuidad. La serie está pensada para que todas las temporadas encajen entre sí, no solo entre las dos primeras, también con la tercera, es la que estoy escribiendo ahora.

¿Cuál es su objetivo?

-Crear una gran enciclopedia audiovisual de la historia de Euskal Herria. Cambian los temas, eso por supuesto, pero todos están interrelacionados. Hemos escogido un tema del neolítico; sobre la época de la romanización, hemos escogido la asentación romana costera, los puertos, el origen de la navegación costera vasca… También hablamos de la tradición de la euskomitología y su relación con las religiones. De época medieval hablamos sobre la situación de una minoría muy relevante, los judíos. En algunos sitios representaban el 20% de la población vasca.

Un pueblo que no fue muy querido en Euskal Herria.

-No, desde luego. Muchos piensan que no existieron los judíos en nuestra tierra. Hay muchos temas por abordar y por mostrar a los espectadores. Uno de mis objetivos es sorprender al espectador. Tiene el mismo sentido que la anterior, aunque pienso que también es más madura.

Es usted es un ‘destroyer’ de nuestra mitología. En la primera temporada mató a las brujas de Zugarramurdi y ahora la historia de las traineras no es tampoco la que nos han contado.

-La misión de la historia no es cantar las alabanzas de los reyes, príncipes, Papas y grandes héroes del pasado.

Pues la épica histórica siempre ha estado de moda y te permite soñar.

-La misión de la historia es detectar problemas, agujeros negros o contradicciones en nuestra narración. Y una vez afrontados esos problemas, aportamos las evidencias históricas comprobables que nos permitan someter a control la historia.

No quedan testigos directos de aquella época que lo confirmen y a lo mejor lo que no nos es posible contrastar queda como mito.

-Bueno, es una forma de verlo. Pero ¿de verdad creemos en las brujas de Zugarramurdi?

A pies juntillas seguro que no, pero resulta bonito, casi romántico.

-Claro que son importantísimas las regatas en nuestra vida en Euskal Herria, pero ¿podemos historiar las regatas? Al hacerlo, nos damos cuenta que los mitos tienen orígenes políticos. ¿Podemos historiar a las brujas? ¿Podemos historiar a Mari?

No me diga que también nos va a quitar a Mari.

-No es lo mismo describir a la Mari con las palabras de los informantes de Barandiaran que historiarla. Si haces historia, estás obligado a poner fecha y lugares. Decían los antiguos griegos que la cronología y la geografía son los ojos de la historia. La misión del historiador es poner lugar y fecha a lo ocurrido en el pasado.

Repito, quita romanticismo a muchos acontecimientos.

-Acontecimientos no comprobados por fecha y lugar. Lo que pasa es que gusta más la narración mitificada, la que no requiere ese rigor que deben aplicar los historiadores. Una historia Vasconia trata de ubicar los hechos en el tiempo y en el espacio.

Un programa que parecía que iba a enganchar a espectadores de más edad, sin embargo, tiene su atractivo para el público joven.

-Es curioso. Creo que en ETB están contentos porque estamos enganchando a públicos que habían desertado la cadena. Se han sumado espectadores urbanos, es un programa que ven muchas más mujeres que hombres y ahora se están enganchando jóvenes. Es interesante porque les habíamos abandonado en cierta forma. Los jóvenes que veían cuando eran niños los marrazki bizidunak (dibujos animados) no tenían continuidad, no tenían programas de calidad cultural, tenían programas de entretenimiento barato y ahora ven programas como Una historia de Vasconia.

Fue junto con Iñaki Pangua ‘alma mater’ de ‘La mirada mágica’. ¿En que pueden coincidir los dos programas?

-De entrada, en mí mismo, fui el autor de los contenidos de La mirada mágica, se veía lo que yo proponía. Era un recorrido por el aire. En Una historia de Vasconia entremos en tierra y bajo tierra, son niveles de profundidad entre uno y otro. Pero tienen mucho que ver. La mirada mágica era un retrato y Una historia de Vasconia es una interpretación de nuestra identidad.

¿Irían destinados a un mismo público?

-En principio parecería que sí, pero eso nunca se sabe a ciencia cierta, creo que hay muchos espectadores de La mirada mágica que nos siguen en lo que contamos sobre Vasconia, Era un programa con elementos humanos que han construido el paisaje: geología, botánica… Ahora intentamos interpretarlos a través de su formación histórica, ver cómo se han construido por capas. Tienen que ver los dos programas con algunas de las imágenes que emitimos ahora.

Volvamos a la mitología, muchos no le van a perdonar que dijera que Olentzero no ha existido nunca.

-Ahí resumes muchas de las contradicciones y de las críticas que está teniendo el programa.

¿Qué le parecen las críticas?

-Que todo es opinable. Estoy perdiendo amigos con este programa. Hay gente que prefiere vivir en una perpetua adolescencia y seguir pensando que Olentzero es nuestro Papá Noel vasco y que vive en las montañas, que nos trae regalos. Lo que cuento es cómo creamos nosotros a Olentzero, al margen de que nos mientan en algunos momentos de nuestra vida y nos hayan hecho creer que existe y que él trae nuestros regalos. Es una noble mentira y lo hacen en casa porque nos quieren, nos engañan por amor.

¿Nos han explicado mal la historia de Euska Herria?

-Nos la han explicado poco. Nos han ofrecido una narración destinada a reforzar nuestra identidad, pero una narración ausente de preguntas. Pero desde que tenemos universidad propia y hay decenas y decenas de científicos e investigadores, se dedican a plantear preguntas a la historia. Casi nadie nos ha querido engañar con la historia de Vasconia, simplemente se han creado narraciones y relatos desde la conveniencia del país.

¿Por qué relatos de conveniencia?

-Para justificar invasiones, ideologías y relatos del presente.

Eso sería manipulación histórica.

-En cierta forma sí. La historia sirve para entender el presente pero no para justificarlo. En Una historia de Vasconia queremos interpretar la historia en sí misma, desde el pasado y no sometiéndola a nuestros deseos. La historia no se puede cambiar.

Dicen que todo es subjetivo de cambio.

-Podemos cambiar las interpretaciones, pero no podemos modificar el pasado. Podemos escoger la manera de interpretar lo más correctamente posible lo que ocurrió, nada más. Cuántas más evidencias acumulemos, aunque sean contradictorias entre sí, mejor entenderemos nuestra historia, mejor entenderemos nuestro pasado.

¿Nunca creyó en Olentzero?

-Yo sí. Me pilló un poco mayor; por edad, éramos de la generación de los Reyes Magos. Siempre me ha gustado mucho, es un personaje por el que tengo una auténtica devoción personal. Le he seguido por los montes, le he cantado por las plazas, por los bosques… le sigo cantando. En los últimos quince años acompaño siempre a Olentzero de Zerain (Gipuzkoa), es de los que más me gusta.






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miércoles, 13 de septiembre de 2017

«Kalera, Bakea eta Askatasuna Irabaztera»

Por medio de Naiz les compartimos esta nota en la que se da a conocer la nueva iniciativa por parte de Kalera Kalera:


La dinámica de la izquierda abertzale Kalera Kalera ha convocado para el domingo, a las 13.30, una manifestación en Portugalete para promover la resolución del conflicto con la vuelta a casa de presos y huidos. La marcha, que coincide con la tradicional jornada de regatas en la villa jarrillera, pretende aportar para que «todos los represaliados caminen por libres por las calles de Euskal Herria».

@goikodeustu

Un grupo de expresas y expresos ha comparecido hoy en el paseo de La Canilla, en Portugalete, para dar a conocer una nueva iniciativa de la dinámica Kalera Kalera. Se trata de la convocatoria de una manifestación bajo el lema «Kalera, bakea eta askatasuna irabaztera», que partirá el domingo día 17, a las 13.30, desde la plaza del Solar.

Se persigue, así lo han subrayado Irati Tobar y Kepa Zubizarreta en la rueda de prensa, de volver a mostrar el compromiso de la izquerda abertzale con el retorno a casa de presos, exiliados y deportados. «No pararemos hasta que todos y todas las represaliadas caminen libres por las calles de Euskal Herria», han advertido.

Los integrantes de Kalera Kalera han añadido que «mientras sigan existiendo represaliados políticos, este pueblo no conocerá ni la convivencia ni la libertad». Por ello, han incidido es que es precisa «una solución integral en la que los agentes vascos alcancen y actúen con responsabilidad».

«No podemos condenar a nuestro pueblo al sufrimiento, eso es lo que nos ofrecen desde Madrid. El esquema cruel de vencedores y vencidos solo sirve para desfigurar el conflicto políticos y condicionar el futuro de este pueblo». han denunciado.

Tobar y Zubizarreta han recordado que en Euskal Herria hay una mayoría social, sindical y política que desea superar el ciclo de confrontación y avanzar en la fase resolutiva. De ahí que hayan hecho un llamamiento a todos los agentes para acordar entre todos una «hoja de ruta». «Debemos actuar y elaborar un plan integral partiendo del consenso y el acuerdo, para conseguir la puesta en libertad de los presos y presas gravemente enfermas, para acabar con la dispersión y, en definitiva para liberar a todos y todas las presas políticas«.






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viernes, 7 de abril de 2017

20 Korrika en Bilbo

Korrika en su vigésima edición sigue haciendo camino a favor del euskera desde Otxandio hasta Iruñea, pasando gracias a la diáspora vasca por Sidney, Londres y Nueva York.

En este reportaje publicado en Deia nos dan a cononcer detalles de su paso por Bilbo:


Una marea de euskaltzales se une a la carrera a favor del euskera en una capital que dio su perfil más popular y genuino.  Mientras la ciudad dormía, Bizkaia veló porque el testigo no perdiera comba

Idoia Alonso

Solo el Athletic de las grandes finales y Marijaia son capaces de transfigurar el estado de ánimo de este Bilbao cosmopolita y conectar la ciudad con su lado más genuino y popular. Pero ayer Korrika obró la misma magia entre las miles de personas que se unieron a la estela multicolor en favor del euskera a pie de carretera o dejándose las manos y las cuerdas vocales desde las aceras. Korrika 20 no falló y Bilbao se rindió a su magnetismo. La carrera entró con el testigo por Zorrotza sobre las 16.50 y salió por Elorrieta casi tres horas después en un cóctel de nervios, emoción y alegría. Un éxito, lo previsto.

Pero, rebobinemos. Cuando la ciudad de titanio aún dormía, el Bilbao Metropolitano se agitaba en la misma coctelera de sentimientos. Pero en vez de con hielo, se mezclaba a fuego lento y a paso ligero. Tipi-tapa, tipi-tapa... Primero todo Uribe Kosta y después Eskuinaldea. Miles de euskaltzales alargaron su jornada laboral o hicieron directamente gaupasa para tomar parte en una carrera que este año celebra la riqueza del euskera y de las lenguas en pie de igualdad. Plentzia, Barrika, Sopela, Getxo... Uno de los momentos con mayor carga simbólica del largo día de ayer fue el momento en el que dos traineras y varios paddle surf se dieron el relevo del testigo para unir ambas márgenes de la ría a la altura de Erandio. Eran cerca de las cinco de la madrugada.

La oscuridad reinante solo se vio rota por la luz de las bengalas y antorchas que desde Barakaldo guiaban el testigo rumbo a Ezkerraldea. Tras una singladura sin percances, Korrika arribó al embarcadero del gasolino en la localidad fabril sobre las 4.55 y fue recibida por decenas de barakaldarras a quienes se les despegaron las legañas de la emoción. Una emoción que fue creciendo a medida que a esa decena de personas de ese primer kilómetro lila (adquirido por la asociación de mujeres Argitan y Berri Otxoak) se le unió un kilómetro más tarde un centenar de personas en la Herriko Plaza. Y a ellas otro centenar en el barrio de Bagatza. De repente, en medio de la madrugada comenzaron a brotar grupos de gente enfundada en mallas y zapatillas en cada esquina, rotonda y plaza de un recorrido que duró una hora y veinte minutos antes de salir hacia Sestao.

Desde la furgoneta, la voluntaria de Korrika no paraba de gritar: “Egun on, Barakaldo!”. Era un eufemismo, sin duda, porque allí sobraba entusiasmo y aún faltaban varias horas para el amanecer. En lo que sí tenía razón era en que Barakaldo estaba muy, pero que muy despierto, a unas horas de lo más canalla en las que ni los kioscos habían subido la persiana. Y es que, en momentos, la caravana festiva llegó a las mil personas unidas por un mismo mensaje: “Barakaldon ere euskararen alde!”. Di que sí, a romper tópicos.

Lo vivido ayer en Barakaldo, como lo vivido en otras muchas localidades de Euskal Herria grandes o pequeñas, es la muestra palpable de que lo de Korrika no tiene truco. Siempre hay un par de manos dispuestas a que el testigo no pare un sólo segundo durante diez días y once noches a lo largo de 2.500 kilómetros para que el mensaje que guarda en su interior pueda llegar a destino. En este caso, a Iruñea el domingo.

Llegados a este punto, el gran Obelix diría aquello de que “están locos estos romanos”. Pero no digan que no es alucinante pensar que estos días hay miles de locos y locas a cualquier hora del día gastando zapatilla a favor del euskera. En definitiva, corriendo a favor de la cultura. Y no solo en Euskal Herria sino también en lugares tan lejanos como Sidney, Polonia, Nicaragua, Nueva York, Londres o París.

Tras dar dos vueltas a Barakaldo, Korrika enfiló hacia Sestao donde fue recibida con el mismo calor e intensidad. Con las primeras luces del día, la carrera llegó a Portugalete y de ahí a Santurtzi para regresar de nuevo a la villa jarrillera para entrar en Mea-tzaldea por Trapagaran. Ezkerralea y Meatzaldea se volcaron con Korrika, quizá porque la Margen Izquierda y la Zona Minera son dos de las comarcas donde vivir y hablar en euskera continúa siendo una lucha diaria, así como un compromiso personal y familiar. Por activismo, por tradición, por amor al euskera, por sentido de pertenencia, por simpatía o incluso por simple folcore, son muchas las razones para participar en Korrika, tantas como formas de sentir y sentirse respecto al euskera.

En el espíritu de los promotores de la carrera (desde aquella primera Korrika Oñati-Bilbao de 1980) siempre ha estado reivindicar la necesidad de apoyar y acercar el euskera a toda la ciudadanía. Treinta y siete años después, AEK ha recuperado y reforzado ese objetivo. No en vano, el lema elegido para esta edición BatZuk -bat (uno/a) y zuk (tú)- pretende ser una invitación a todas aquellas personas que aún desconocen el idioma. Así lo ha hecho ya mucha gente de la comarca de Enkarterri, que fue la última meta volante de la mañana antes de que Korrika entrase a Bilbao y antes de que su coincidencia con una etapa de la Vuelta al País Vasco colapsase el centro de la villa.

Y a media tarde la columna euskaltzale entró a la capital vizcaina por el barrio de Zorrotza, tras su periplo por Zalla, Sodupe, Balmaseda o Artziniaga. Ambientazo, con gran presencia de escolares. Ambientazo también en el tramo del Ayuntamiento a San Nicolás, donde el alcalde, Juan Mari Aburto, y representantes en el Consistorio bilbaino se relevaron en la cabeza de una marcha que a esas alturas ya era multitudinaria. La situación entró en modo clímax en el Casco Viejo, cuyas paredes amplificaban el clamor de una ciudad entregada a la causa del euskera.

También fue una fiesta multicolor y multicultural el paso de Korrika por San Francisco o los barrios de Otxarkoaga y Txurdinaga. Miles de jóvenes, txikis e incluso algún guiri animadete tomaron las calles del centro de Bilbao y el entorno del Guggenheim. A las 20.35 -con un retraso acumulado de 35 minutos- el pelotón de la marcha desembocó en la gran explanada del campo de San Mamés, cuyo luminoso exterior hacía brillar aún más el lema de esta edición. Y de ahí a Autonomía, donde Kike Hermosilla y Alberto Otamendi portaron el testigo del kilómetro de DEIA. Poco a poco, Korrika 20 se adentró en territorio tomatero, Deusto. Y de ahí a San Ignacio que arropó el testigo hasta su despedida de Bilbao por Elorrieta. Próxima gran cita, el domingo en Iruñea. Tipi-tapa, tipi-tapa...

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martes, 25 de octubre de 2016

Tyrion y los Vascos Indómitos

En este artículo publicado en Deia la autora nos relata las viscicitudes, generadas por los fanáticos de la serie, que están viviendo los integrantes de la producción de Game of Thrones al filmar en las diferentes locaciones de Euskal Herria:

Los remeros de Zumaiako Telmo Deun se suman al elenco de "Juego de Tronos"

Los remeros de la Zumaiako Telmo Deun harán mañana una participación especial tras haber ensayado la semana pasada
Marta Esnaola
La playa de Itzurun cierra sus accesos esta semana, ya que el popular rincón del Geoparque ha sido invadido por miembros de las familias Stark, Lannister y Targaryen. Ayer comenzó el rodaje de la serie de HBO Juego de Tronos en la localidad guipuzcoana y la filmación se prolongará hasta el sábado. Tras las experiencias de Barrika y San Juan de Gaztelugatxe, en donde se filtraron imágenes reveladoras, en Zumaia se aumentó la seguridad pero aun así se pudo descubrir que Jon Snow y Tyrion Lannister participan en el rodaje del enclave guipuzcoano.

A primera hora de la mañana, la terraza de la Talasoterapia Zelai, próxima a la playa, estaba abierta y la gente podía contemplar el despliegue que había para la grabación, pero cuando los curiosos comenzaron a amontonarse, miembros de seguridad evitaron que siguieran allí. Asimismo, cortaron todos los accesos a la playa y pusieron encargados de seguridad en cada lugar que pudiera permitir que alguien accediera a las inmediaciones. Tampoco tuvieron suerte quienes trataron de acercarse a alguna montaña cercana, puesto que todo el perímetro estaba acordonado. Desde Talaimendi, difícilmente se llegaba a ver la playa y solo se podía vislumbrar un grupo de gente en el arenal, pero una cinta y un par de trabajadores impedían el paso . Aun así, el lugar se intuía como muy adecuado, ya que un equipo de escaladores tenían preparadas unas cuerdas, “porque tienen previsto colocar aquí una cámara para tomar algunos planos, y toda seguridad es poca”.

Al lado izquierdo de la playa la situación no era mejor, pues todo el paseo por la costa tenía una cinta policial que impedía el paso a cualquier lugar desde el que se pudiese ver la playa. Una de las únicas formas de ver algo era tomar una senda cerca del cementerio y seguir hacia arriba hasta un lugar desde donde se podía ver la playa a bastante distancia. Así, se pudo descubrir que ayer Kit Harington y Peter Dinklage rodaron acompañados por Sir Davos (Liam Cunningham), Missandei (Nathalie Emmanuel) y un grupo de dothrakis de Daenerys Targaryen (Emilia Clarke), ausente la jornada de ayer. El equipo de la serie, compuesto por unas 400 personas, estuvo trabajando en unas escenas en las que se puede ver que Jon Snow llega a tierra firme junto con Sir Davos y es recibido por Tyrion. La situación del mar no les puso las cosas fáciles para rodar con la pequeña embarcación, ya que había un fuerte oleaje y hubo pleamar pasado el mediodía, por lo que solo tuvieron sitio durante unas cuantas horas.

Los aficionados de la serie, que trataron de descubrir qué escenas grabarían en la localidad, hicieron sus conjeturas con la poca información de la que disponían. “Viendo los personajes que han aparecido por este lugar, creo que lo más probable sería que Zumaia fuera Rocadragón, el hogar de la casa Targaryen, y que se diera el encuentro entre Jon Nieve y la Khaleesi”, dijo Claudia Labe, una aficionada de la serie desde su comienzo que se acercó desde Hendaia expresamente para tratar de ver algo nuevo sobre Juego de Tronos.

Hoy tendrá lugar la segunda jornada de rodaje en Itzurun, donde pretenden rodar tanto en la playa, como en el mar y en las cuevas del flysch. Lo que sí ha podido confirmar este periódico es que mañana los remeros de Zumaiako Telmo Deun harán una participación especial después de haber ensayado la semana pasada, pero el club no pudo adelantar nada más debido al contrato de confidencialidad.



Esperando a ver esa escena en que se reune a la Mano de la Reina con el Rey en el Norte... y el flysch de Zumaia como escenario.





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viernes, 22 de mayo de 2015

Olarra | Elegir Ola

A como están las cosas es imprescindible distribuir en redes sociales textos como este dado a conocer por Gara:


Joxemari Olarra | Militante de la izquierda abertzale

No es cosa fácil de patronear una trainera sobre dos corrientes que derivan hacia balizas distintas. Los patrones experimentados aprovechan mientras pueden el empuje lo mismo de una que de otra y mantienen la proa fija. Sin embargo, siempre acaba llegando el momento en el que ya no se puede bogar sobre ambas y hay que elegir porque sus metas son radicalmente divergentes.

El PNV es la histórica formación vasca que de manera más magistral y durante, digamos, un siglo ha sido capaz de mantener su embarcación a flote conjugando el objetivo fundacional teórico de la defensa de la nación vasca y la soberanía con una práctica de aquiescencia y contemporización con España, cuando no de colaboración con la ocupación a través de la docilidad autonómica y el uncir del independentismo.

El partido jelkide ha demostrado de sobra su capacidad de patroneo lucrativo aprovechándose de la habilidad para tomar empopadas de ambas corrientes sin dejarse dominar en exceso por ninguna. Y los resultados les han sido tan favorables como partido durante tanto tiempo que ahora que Euskal Herria está en el camino a la recuperación de su soberanía se muestran temerosos en exceso ante el porvenir que se nos abre como pueblo.

El planteamiento de la Vía Vasca-Euskal Bidea es agrupar todas las energías de nuestro país para hacer posible el tránsito hacia la soberanía nacional y la integridad territorial. Es el momento de nuestra historia en el que tenemos que unirnos y acelerar para reconstruir el Estado de Euskal Herria.

Lo mismo Catalunya que Euskal Herria, estamos en una fase crucial de nuestra lucha de liberación nacional. Nunca había habido mejores condiciones objetivas y jamás habíamos estado mejor situados para alcanzar la meta como pueblos.

Esto, que es tan evidente y que por ello ha encendido todas las alarmas en el Estado español, resulta que, aunque parezca sorprendente, en el PNV ha provocado un retroceso en sus aspiraciones nacionales, lo mismo en las declaraciones que en los hechos de su práctica diaria.

Nos encontramos, así, con la paradoja de que cuando podemos acceder a la llave para la reconstrucción de nuestro Estado porque ese es el camino que apunta la mayoría de la ciudadanía vasca, resulta que a la dirección del PNV parece aterrarle esa feliz perspectiva de futuro para nuestra nación, y se repliega y reacciona en sentido contrario a lo que debería ser la defensa de su ideología nacionalista vasca.

Los dirigentes del PNV ven cómo en sus propios batzokis va germinando la ilusión por las posibilidades abiertas para ser los dueños de nuestro propio futuro. No creo que pueda existir hoy en día nadie que se considere en cualquier modo abertzale que no sienta en su interior las ansias poderosas por hacer realidad una marea nacional por la libertad de Euskal Herria incapaz de ser detenida por España.

Lamentablemente, esa ilusión compartida por todos para conformar una gran mayoría social que transite por la Euskal Bidea hacía la soberanía, lejos de incentivar a los burukides para implicarse a fondo en ello, está haciendo que maniobren en contra.

Quienes mandan en el PNV no se muestran por la labor de que aquí las cosas vayan como en Catalunya. El ejemplo de aquel pueblo mediterráneo, los burukides lo interpretan en otro sentido, precisamente en uno que no identifican como favorable a sus intereses de élite política. La nomenclatura jelkide no quiere llegar a la tesitura de tener que tomar postura, como ha hecho allá el nacionalismo tradicional catalán y todo lo que le rodea. Están demasiado habituados a llevar el negocio entre un cara al público pretendidamente nacionalista y una realidad que en nada es abertzale.

Quienes conducen ese partido son plenamente conscientes de que el desarrollo de la izquierda abertzale y su apuesta por la soberanía de Euskal Herria van en contra de cualquier intención de mantener nuestro país bajo el dominio de España.

Y es que los abertzales de izquierda lo vamos a dar todo desde cualquier plataforma, institución o donde nos encontremos, por compactar una gran mayoría social que nos permita tomar nuestro propio camino fuera de España y conformar nuestro Estado de Euskal Herria.

Esto, que es nuestro pacto insobornable con el pueblo al que pertenecemos, no va en la línea que pretende el núcleo dirigente del PNV. Es más, ellos consideran que va en contra de sus intereses particulares y partidarios, de ahí que en lugar de agrupar fuerzas, que es lo deseable por todos, se revuelvan contra la izquierda abertzale.

Todo parece indicar que la pretensión de los burukides es poder presentarse en España como la única herramienta capaz de detener el crecimiento de la izquierda abertzale, y con ello el avance hacia la soberanía nacional y la independencia de Euskal Herria.

Convertido en barricada nativa contra el secesionismo y única garantía para la estabilidad política en el sentido que lo entiende la metrópoli.

Tenemos cerca unas elecciones municipales y forales y allá para otoño las del Parlamento y Senado español. En unos y otros comicios el PNV se va a presentar como el único voto útil, el único capaz de ofrecer la debida centralidad para evitar sobresaltos, bien por el triunfo de EH Bildu, bien por cualquier otro tipo de avance de las antiguas o nuevas formaciones españolas.

Acostumbrado a navegar sobre dos aguas y salir siempre a flote, el PNV se ve ahora entre la pujanza de EH Bildu, que representa el soberanismo hacia la independencia y las posibles maniobras de españolistas o sucursalistas, que podrían tender hacia una recentralización del Estado, lo que tampoco interesa a los jelkides, evidentemente.

Los burukides parecen optar hacia la hostilidad con la izquierda abertzale para captar la confianza de Madrid y conjurar el miedo a que los intereses de España frustren su idea de seguir siendo el plácido gestor para la buena marcha del negocio. Que todo siga igual pero dentro de un envase actualizado.

El PNV deberá elegir sobre qué ola va a seguir navegando. O una u otra. Cada corriente lleva a una meta diferente. Habrá que incentivar al nacionalismo tradicional para que tome la vía más digna para Euskal Herria. La mejor forma es potenciando la Vía Vasca-Euskal Bidea y ser más y más mayoritarios para que, si duda o titubea, no le quede más remedio que unirse a ella. Si no es por convicción, que lo sea por supervivencia como partido o por exigencia insoslayable de sus bases.

Que EH Bildu tenga una fuerza difícilmente eludible en ayuntamientos y diputaciones será una forma muy práctica y directa de hacer que los burukides rectifiquen y no les quede más opción que tomar la ola de la soberanía hacia la independencia.






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lunes, 2 de septiembre de 2013

Ur Harresia en Donostia

Traemos a ustedes la editorial de Gara inspirada en la actividad reivindicativa en favor de la resolución del conflicto llevada a cabo en Donostia:


El curso político que ha arrancado, entre otros muchos factores, presenta elementos de preocupación como el hecho de que decenas de militantes abertzales vayan a ser juzgados en macrojuicios simultáneos. El impacto de ver a casi cuarenta exdirigentes de Batasuna, EH y HB junto con otros tantos jóvenes independentistas va a ser grande, y el desgaste que supondrá, además de en los encausados y sus allegados, en la dinámica política global no puede pasarse por alto. El PP busca hacer del nuevo curso el año de los juicios sin fin, al objeto de proyectar una imagen de fortaleza implacable que le permita diluir su debilidad política y falta de credibilidad estructural y, si puede, situar las prioridades y los desafíos del independentismo vasco en un esquema de respuesta, en una cancha política en la que, si no se abre el juego y se vislumbran otros horizontes, sabe que juega con una ventaja competitiva neta.

Todo ello no es, sin embargo, impedimento alguno para no articular dinámicas populares que, administradas con inteligencia, vayan dando forma a nuevas e imaginativas formas de desobediencia que, ocupando el espacio público, rompan la espiral del silencio que pretenden imponer sobre los macrojuicios y fortalezcan la voluntad colectiva de hacerles frente. La dinámica «Libre» impulsada por los propios encausados camina en esa dirección. Ayer, coincidiendo con las regata, una multitud naranja tomó el puerto de Donostia y simbolizó que aun teniendo la marea represiva en contra, sumando compromisos y adhesiones, gota a gota, tienen un mar de ciudadanos vascos a su favor.

El PP, empeñado en llenar las cárceles de vascos y en que este país no alcance la atmósfera social y la madurez política necesaria para un nuevo punto de partida, se equivoca doblemente si cree que con la noria represiva van a marear a los abertzales de izquierda y hacerles perder el norte de su apuesta. Como ayer quedó patente en Donostia, y se verá en las próximas citas por los derechos políticos y sociales, no faltará imaginación para arropar a los encausados, ni iniciativa global para hacer que esos macrojuicios sean parte del pasado.






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jueves, 21 de junio de 2012

Remos por la Solución

Les compartimos esta nota publicada en Noticias de Gipuzkoa:


Una tripulación integrada por vascos e irlandeses participará en julio en una travesía marítima en la que dos traineras, réplicas de embarcaciones vascas del siglo XIX, recorrerán la distancia que separa Gernika (Bizkaia) de Donostia para aportar "en el proceso de paz que vive Euskadi".
El presidente de la asociación Albaola, Xabier Agote, ha presentado hoy en una rueda de prensa en Pasaia esta navegación, denominada "Arraunean Konponbidean" (Remando hacia la solución), que busca, por una parte, conmemorar el 75 aniversario de los bombardeos de Gernika y, por otra, "reivindicar la paz". En total serán 25 personas las que viajarán en ambas traineras, que navegan a vela y remo según las condiciones meteorológicas, y que saldrán el día 3 de julio de Gernika con el objetivo de alcanzar, dos días después, tras hacer escala, el puerto de Donostia para dirigirse a la Casa de la Paz del Palacio de Aiete.
Agote ha explicado que irlandeses y vascos, hombres y mujeres de todas las condiciones físicas, se mezclarán en las dos embarcaciones en las que "la colaboración de toda la tripulación será fundamental" para hacer realidad el viaje.
La travesía se adapta a la "metáfora" recurrente "en política" sobre la necesidad de "remar todos juntos en la misma dirección", ha recalcado Agote, convencido de que "el esperanzador proceso" que, a su juicio, vive Euskadi no sólo incumbe a los políticos sino que los ciudadanos pude sumarse al mismo desde "dinámicas apolíticas, con la intención sincera de reivindicar la paz".
En este contexto enmarca Agote esta iniciativa, que es continuación de otra expedición, celebrada en 2003, cuando la asociación Albaola fue invitada por otra entidad similar irlandesa a participar en una travesía en la que una tripulación, integrada por católicos y protestantes, rodeó Irlanda en seis semanas.
La asociación Albaola, dedicada a promocionar el patrimonio marítimo vasco a través de la construcción de réplicas de embarcaciones tradicionales, participó como observadora en la expedición a bordo de una de las dos traineras que viajará en esta ocasión de Gernika a Donostia.
Agote ha dicho que la experiencia fue "modélica y enriquecedora" y han decidido trasladarla de alguna manera a Euskadi y devolver la invitación al grupo irlandés, que ya visitó la comunidad autónoma vasca en 2005, cuando plantó un tejo irlandés en Gernika, que espera visitar en julio en su nuevo viaje.
Entre las 25 personas que protagonizarán esta travesía, de las cuales 10 procederán de Irlanda, figuran los bertsolaris Andoni Egaña y Ametz Arzalluz, que serán los encargados de relatar con sus versos las experiencias vividas.



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miércoles, 12 de noviembre de 2008

Herri Kirolak

Este texto ha sido publicado en Café Babel:

El deporte vasco: del campo a sus propios Juegos Olímpicos

ANÁLISIS

Por Aspe-Montoya Isabel , Vitoria/Gasteiz

Una rica tradición deportiva única, casi tanto como su lengua, enriquece la cultura vasca. Entre el pasado y el futuro, el nacionalismo y la globalización, estos deportes parecen tener asegurada su supervivencia. Una mirada irónica de sí mismos, a través del deporte, hecho por una vasca

Hace unos meses, el lingüista George Steiner declaró sobre el vasco “ese idioma tan misterioso es muy raro, muy poderoso. Quizá por eso a alguna de esa gente le resulta tan imposible aceptar el mundo exterior”. Steiner y su lenguaje provocador desataron las iras de los hablantes de las lenguas minoritarias de España al afirmar que “las lenguas ‘raras’ generan hablantes y poblaciones obtusas, raras y sin arreglo”. La verdad es que en una época de uniformización, homogeneización ficticia y asimilación ¡vivan los raros sin arreglo! Pero viva sobre todo, el respeto a la diversidad lingüística y cultural europea –sin olvidar el deporte-, aunque produzca europeos obtusos.

¿Somos de verdad tan raros?

G. Steiner nos dedicó todos esos piropos sin conocer el deporte rural vasco llamado en euskera herri kirolak (deportes populares), que se caracterizan por la fuerza, destreza y habilidad necesarias en todas sus modalidades. Su origen se encuentra en la mayoría de los casos en los trabajos desarrollados en el medio rural, siendo quizá los más conocidos los aizkolaris o cortadores de troncos, los harrijosatzailes o levantadores de piedras, las idi-probak o arrastre de piedras por bueyes y los segalariak o segadores. Existen otros más extendidos a nivel internacional, como la soka tira, tirar de la cuerda por equipos enfrentados, deporte que cuenta incluso con federación internacional y que participó en la primera olimpiada moderna.

Los herri kirolak han despertado siempre una sonrisita maliciosa y han ofrecido una imagen de los vascos como un poco brutos, todo hay que decirlo. Pero seamos positivos. Convertir el trabajo rural en una forma de deporte no solo es muestra del carácter trabajador y laborioso de los vascos, sino de su espíritu práctico. ¿Cómo compaginar deporte y trabajo sin patrocinadores que te mantengan? Es imposible. Añadamos a ello las dificultades para hacer deporte en épocas donde ni siquiera existía el concepto del ocio, considerado entonces mera vagancia. Entonces, si hay que trabajar, mejor entrenarse uno mismo en las horas de trabajo para luego lucirse en las romerías y fiestas del pueblo. Y es que los herri kirolak son en la mayoría de las casos cosa de hombres, que por algo presumimos los vascos, y en especial las vascas, de ser casi un matriarcado. Les engañábamos diciendo que es un deporte y nos dejaban el prado segado todos los domingos. Un chollo, vamos.

La pelota, el más internacional

Pero sin duda alguna, el deporte vasco más vistoso, internacional y que más entusiasmo despierta, es la pelota (vasca, claro), que se ha exhibido en varias olimpiadas y cuenta con una Federación mundialmente conocida. Su origen se remonta a tiempos inmemoriales y existen leyendas de personajes mitológicos jugando con pelotas de piedra. En todos los pueblos vascos, por pequeños que sean, hay un frontón para la práctica de este deporte. Existen varias especialidades: pelota a mano, lanzando la pelota directamente a la pared con la mano, mencionada en varias crónicas medievales; la pala, aquí ya se utiliza la bendita pala, generalmente de madera, para lanzar la pelota a la pared, lo que evita un gran sufrimiento, y la espectacular cesta punta, en la que la pelota se recoge por un guante terminado en una cesta para luego lanzarla a con gran fuerza y velocidad contra la pared. Esta última modalidad se practica también en Francia, Méjico, Filipinas y EE UU, existiendo en Miami una gran afición y varios frontones que se suelen llamar jai alai (juego alegre).

Las traineras, emoción sobre las olas

El País Vasco es pequeño y sus habitantes han sido siempre excelentes marineros, de lo que da fe numerosos hechos históricos como la primera vuelta al mundo de Juan Sebastián Elcano o la llegada a Terranova de marinos vascos desde 1540. Las estropadak o traineras son embarcaciones a remos utilizadas para la pesca, que posteriormente evolucionaron hacia su vertiente deportiva. Si bien en su origen la participación en las regatas se limitaba a los pescadores, actualmente este deporte se ha profesionalizado. La competición más importante y más antigua es la Bandera de la Concha, que comenzó en 1879. Las regatas cuentan con una gran afición no solo en el País Vasco, sino en toda la costa cantábrica.

En conclusión podemos decir que durante siglos los vascos hemos convertido el trabajo en deporte y en el siglo XXI hacemos justo lo contrario: el deporte pasa a ser un trabajo. Es la rueda que siempre gira, y que nunca podemos saber hacia dónde. Un seguro para todos estos deportes es la iniciativa del Gobierno Vasco para organizar unas olimpiadas de Herri Kirolak. Decía el poeta colombiano Gabriel García Márquez que el coronel no tiene quien le escriba, ni nosotras las vascas quien nos siegue ahora la hierba, ya que los chicos modernos prefieren dedicarse al fútbol, ski, baloncesto o al más chic golf. Pero poco importa, tampoco tenemos jardín. Efectos de la crisis inmobiliaria.

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jueves, 9 de agosto de 2007

Peregrinación a Remo


Orio
Originally uploaded by Iker.
Esto nos llega vía Vascos México:

Remeros de Orio peregrinan por mar a Santiago en trainera desde Irun

Remeros de Orio llegaron hoy a la Catedral de Santiago de Compostela después de peregrinar por mar en trainera durante trece días desde Irun.

Efe Santiago de Compostela

Los 22 remeros que se embarcaron en esta aventura salieron del puerto de Santiago, en Irun, y navegaron hasta Noia, desde donde seis de ellos continuaron el Camino a pié con los remos a la espalda mientras el resto se trasladó hasta el Monte do Gozo, a las puertas de Compostela, para entrar caminando en la ciudad todos juntos, según informó el remero Ángel Martínez de la Hidalga.

La trainera, de doce metros de eslora, tiene capacidad para trece remeros y su patrón, que en este caso era la única mujer de la tripulación, una profesora que considera que esta "ha sido una experiencia única" pero "muy dura y muy peligrosa", por eso no cree que la repitan.

Estos remeros de Orio, localidad "donde el remo es casi una religión", dijo Martínez de la Hidalga, llevan nueve meses entrenando para poder resistir las siete horas de navegación a remo por etapa, explicó.

La tripulación de la trainera tuvo que enfrentarse a etapas muy duras tras atravesar la costa asturiana, debido al mal estado de la mar, con olas de cuatro metros que les pusieron en situaciones "limite", aunque ninguno de ellos se lesionó, a no ser por las numerosas ampollas en manos y nalgas.

Además de la trainera, la tripulación contó con una embarcación de apoyo desde la que se hacían los cambios para que los remeros pudiesen hacer turnos de unos noventa minutos cada uno según el Concejal de Deportes de Orio, Eugenio Cotado, que también participó en la expedición.

Esta iniciativa, añadió, fue patrocinada por pequeñas empresas y por los propios participantes, que durante el año han ido haciendo pequeñas aportaciones.


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viernes, 13 de julio de 2007

Remo Vasco

Gracias a Jaione de Vascos México por orientarnos hacia la página de Arraunikasi donde podemos encontrar la historia del remo en Euskal Herria, aquí lo tienen:


Primeramente, es conveniente aclarar la distinción de dos conceptos en torno al remo vasco, que, evidentemente, se relacionan estrechamente: historia y prehistoria. El primero de ellos, el concepto de historia, se referirá al origen y a la evolución del deporte del remo, mientras que la idea de prehistoria tendrá como eje el analísis de sus precedentes, las actividades realizadas por los vascos que dieron origen al remo como competición.

Prehistoria: origen del remo

Al analizar el surgimiento del deporte del remo en Euskal Herria, es necesario fijarse en labores que, tal y como ocurría en otras culturas, el hombre desarrollaba como método se subsistencia. Por una parte, uno de los precedentes de la competición remera fue la actividad de la pesca. Los pescadores vascos pugnaban por arribar al puerto en primer lugar con el fin de vender al mejor precio el pescado capturado, lo cual dio lugar a disputas entre las cuadrillas conformadas por aquellos.

Juntamente con la actividad de la pesca, sin embargo, existía otro quehacer diario que es considerado también como precedente de la competición remera: el atoaje. En puertos de difícil acceso, como los de Bilbo o Pasaia, los grandes veleros eran remolcados hasta su interior por hombres que utilizaban traineras. Tras avistarse desde la atalaya los barcos que se dirigían al puerto, las traineras recorrían grandes trayectos en dura lucha, con el fin de hacerse con el excelente salario pagado por aquel trabajo. Del mismo modo que ocurriera con la actividad pesquera, el atoaje dio origen a desafíos de traineras.

Historia: regatas organizadas

Paralelamente a estas disputas surgidas tanto entre los hombres dedicados a la pesca como entre los que practicaban el atoaje, se producían desafíos, que evolucionaron en la organización de las primeras competiciones. La primera de estas de la que se tiene noticia, sin embargo, no fue, de ninguna manera, una mera apuesta. Traineras de los pueblos de Mundala y Bermeo se enfrentaron nada menos que para decidir la propiedad de la isla de Izaro, cercana a ambas pueblos, y que, finalmente, acabó en manos bermeotarras. Por otra parte, en Pasaia, a mediados del siglo XIX había tres traineras que se dedicaban a la actividad del atoaje, dos de San Juan y una de San Pedro, y en 1854, con motivo de las Fiestas de Donibane se celebró una regata, siendo vencedora la trainera sanpedrotarra.

Las Regatas de La Concha de Donostia. Además de los enfrentamientos citados, se disputaron más regatas en nuestras aguas, pero hubo una que se convertiría con el tiempo uno de los pilares del deporte del remo: la Regata de La Concha. En 1871 las traineras de Hondarribia y Pasaia protagonizaron un desafío cuyo eco traspasó las fronteras de ambas villas, y que dió origen, años más tarde, a la que sería la regata más famosa y de mayor prestigio: la Bandera de La Concha.

La expectación que suscitó el enfrentamiento entre hondarribitarras y pasaitarras perduró en el tiempo, y en 1879 se celebró en Donostia, ya entonces importante ciudad turística, una regata con los mismos participantes del mítico desafio. Se organizaba así, pues, la primera edición de la cita donostiarra, donde la victoria fue para los pasaitarras, tal y como sucediera siete años antes. En adelante, la Bandera de La Concha tuvo una continuidad casi anual, lo que, entre otras razones, la convirtieron en referente excepcional en el mundo del remo vasco.

Tres épocas. Las Regatas de La Concha, desde su inicio en 1879 hasta la edición 125 de 2004, ha tenido interrupciones, cambios y una lógica evolución. La regata donostiarra, y, por extensión, el remo vasco, ha tenido tres épocas bien diferenciadas que se pueden señalar de la siguiente manera:

1. Los pescadores y, en general, los hombres de mar, eran ya remeros por su misma actividad, y casi no necesitaban un entrenamiento específico para tomar parte en las regatas. Esta época abarca desde los años de las primeras regatas, hasta, aproximadamente, finales de la década de 1920.

2. A partir de la citada década, se prodigó la utilización de embarcaciones con motor de vapor, tanto para la pesca como para otros transportes. Ello trajo consigo, paulatinamente, el que las tripulaciones realizaran una preparación específica de cara a las regatas, lo cual constituye el rasgo distintivo de ésta época.

3. La llamada Era Moderna del remo vasco fue iniciada, concretamente en el año 1970, por el entonces recién fundado CRO de Orio. Aquel año, los llamados aguiluchos revolucionaron el remo vasco al aplicar a la trainera lo aprendido en la modalidad olímpica, que pocos años antes habían comenzado a practicar. Conceptos como preparación física planificada y controles médicos, junto con una revisión de la técnica empleada en el remo de banco fijo, fueron adoptados por el resto de los clubes vascos, vistos los extraordinarios resultados obtenidos por los oriotarras.

Remo vasco y olímpico, unidos. Aunque la influencia de la modalidad olímpica en las traineras ocurrió con la citada irrupción de los oriotarras en 1970, el remo olímpico tenía antecedentes en nuestras aguas. Ya a principios de siglo en el País vasco-francés, en Iparralde, existían clubes que practicaban el remo olímpico, sobre todo en la localidad lapurdina de Baiona. En Euskadi sur, y de alguna como predecesor del CRO (Club de Remo Olímpico) de Orio, el Ur-Kirolak donostiarra practicó el remo moderno desde la década de 1940. En un principio se limitó a la modalidad de la Yola, con asiento móvil, aunque sin chumaceras, elemento característico del remo olímpico. No obstante, a partir de los años cincuenta se iniciaron en el remo olímpico, logrando erigirse en pocos años en el primer club del Estado español.

Orio fue el primer club que compaginó con éxito las dos modalidades, pero, en adelante, otros clubes como el Itsasoko Ama de Santurtzi, el Kaiku de Sestao o el Koxtape sanjuandarra compitieron al más alto nivel tanto en traineras como en la modalidad olímpica.


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