Un blog desde la diáspora y para la diáspora
Mostrando las entradas con la etiqueta Montenegro. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Montenegro. Mostrar todas las entradas

sábado, 28 de septiembre de 2013

La UE Chantajea a Catalunya

Los mandamases de la UE, esos que tanto lanzaron fanfarrias al aire con los procesos de autodeterminación -inducidos en muchos casos- en la Europa del este ahora cierran filas para impedir procesos similares -y auténticos, podemos añadir sin temor a dudas- en el oeste.

Lean lo que nos han hecho llegar por correo electrónico:

El BCE diseña un demoledor informe para ‘asustar’ a Cataluña: si declara la independencia, sus bancos no recibirán billetes de euro y no podrán acudir a las subastas de liquidez

Después de las advertencias lanzadas ya por la Comisión Europea, el Banco Central Europeo también va a responder al desafío independentista de Artur Mas. Elabora un informe en el que avisará a los máximos responsables de la Generalitat de Cataluña de las graves consecuencias económicas de la independencia y de abandonar el euro.

La Comisión Europea ha sugerido ya que si Cataluña se independiza y sale de la UE podría usar el euro como moneda pero no participaría en las instituciones -como el Eurogrupo, el Banco Central Europeo (BCE) o el fondo de rescate (MEDE)- y por tanto no tendría ningún poder de decisión, tal y como ocurre ahora con Mónaco, Vaticano, San Marino, Andorra, Kosovo y Montenegro.

Este pronunciamiento desde Bruselas se produjo tan solo horas después de que el presidente de la Generalitat, Artur Mas, asegurara que a pesar de que Cataluña rompiera con España, seguiría utilizando el euro como moneda.

Se interrumpirá la distribución de billetes

Pues bien. Según ha sabido El Confidencial Digital de fuentes comunitarias, el BCE responderá también a Cataluña en las próximas semanas, a través de un contundente informe, sobre el escenario económico demoledor que conllevaría una eventual declaración de independencia en Cataluña.

Las consecuencias desde el punto de vista jurídico que tendría para Cataluña abandonar la UE pasarían en primer lugar por su salida del euro, por lo que tendría que crear una moneda nueva con la correspondiente devaluación que traería consigo.

Además, según las fuentes consultadas, los bancos con sede en Cataluña perderían el acceso a los mecanismos de distribución de billetes, por lo que se quedarían sin efectivo y abocados con toda probabilidad a declarar un corralito para evitar un colapso total del sistema financiero.

Sin acceso a las subastas de liquidez

Por otro lado, los bancos catalanes también se quedarían sin acceso a la financiación del Banco Central Europeo (BCE), lo que dificultaría la labor de las entidades financieras de la región, al no poder acceder a las subastas de liquidez.

Como alternativa, si podrían acudir al mercado interbancario a pedir crédito, pero en unas condiciones muy desfavorables y a unos costes de financiación muy altos.



Bueno, los catalanes ya están advertidos acerca de las sucias estratagemas que se pueden usar en contra de ellos así que no queda otra mas que trabajar arduamente en medidas preventivas que les permitan consolidar su soberanía en los primeros meses de asedio económico y financiero por parte de los socios de Madrí.





°

lunes, 23 de enero de 2012

Reluce el Cobre




La injerencia por parte del régimen borbónico-franquista en asuntos que competen al derecho de los pueblos a su autodeterminación es ampliamente conocida, baste tener en cuenta lo que Javier Solana tramó en su momento para privar a los habitantes de Montenegro de su derecho a separarse de Serbia. Y es que los españolazos están conscientes de que una vez que ciertas naciones - como Escocia - recuperen su soberanía el reloj de arena para que Nabarra, Catalunya, Galiza y Las Canarias obtengan su independencia estará viendo caer los últimos guijarros.

Es por eso que no nos cae de sorpresa lo que les vamos a compartir, y si lo hacemos es para denunciar (una vez más) la vocación regresiva de los adalides de la España Una Bajo Dios. Esta nota ha sido publicada en Gara:

La diplomacia española es presentada por el diario «The Independent» como un obstáculo más en las aspiraciones de Escocia de alcanzar la independencia si así lo decide su ciudadanía en un referéndum que podría celebrarse en un par de años. Fuentes del Foreign Office -el Ministerio británico de Exteriores- han informado de que las autoridades españolas han comunicado a las británicas que se opondrían a una Escocia independiente dentro de la Unión Europea.
«España podría ejercer el veto sobre la pertenencia de Escocia a la UE». Este era el titular con el que el diario británico «The Independent» abría una información -que anoche llegó a ser la más comentada en su edición digital, con cerca de 500 opiniones- en la que aseguraba que fuentes de Whitehall -sede del Gobierno británico- han confirmado que «las autoridades españolas han hecho llegar su malestar a sus homólogos del Reino Unido por el plan del Gobierno escocés para la independencia».
Para el citado diario, el motivo que justificaría el malestar español es su temor a que la independencia de Escocia «podría envalentonar a los separatistas» de Catalunya y Euskal Herria.
Citando las mismas fuentes, el autor del artículo, Brian Brady, añadía que «España ha indicado que podría bloquear el ingreso de una Escocia independiente en la Unión Europea». Y recogía textualmente las siguientes palabras de un portavoz no oficial del Foreign Office: «España se niega a hablar públicamente sobre Escocia en esta etapa. Pero durante años han dejado claro que están preocupados por la posibilidad de que Escocia alcance la independencia. El debate actual sobre el referéndum ha activado todo de nuevo».
En estos momentos, Londres y Edimburgo se encuentran inmersos en un tira y afloja sobre cómo llevar a cabo el referéndum, pero el Gobierno británico ha asumido que será la ciudadanía escocesa la que decida qué grado de soberanía desea. Y todo apunta a que esa decisión se tomará en un plazo de tiempo muy corto.
El Gobierno presidido por Alex Salmond -líder del Partido Nacional Escocés (SNP)- ya había anunciado que desea celebrar esa consulta en 2014 y que estudia la posibilidad de que haya tres opciones, para que la ciudadanía elija entre el actual estatus, un mayor autogobierno o la independencia. Por su parte, el premier británico, David Cameron, ha intentado frenar ese plan planteando que el referéndum se haga en 2013 y que sólo se pueda elegir entre el «sí» y el «no» a la independencia.
La normalidad con la que se está llevando a cabo este debate tanto en Escocia como en Inglaterra queda reflejada, por ejemplo, en el editorial publicado por «The Guardian», otro rotativo londinense, el pasado día 15 -que ayer recogía GARA en sus páginas de Iritzia-, en el que indicaba que «ha llegado el momento, por lo tanto, de que mandato y autoridad sean alineados para que los votantes escoceses hagan su elección y decidan en una dirección u otra».
Integrada desde hace 40 años
«The Independent» recuerda que el rechazo de Madrid a cualquier movimiento «separatista» en Europa ya le ha llevado a no reconocer a Kosovo como país independiente tras su desanexión de Serbia, lo que supone un gran obstáculo para su ingreso en la UE. No obstante, en el caso escocés esa cuestión no centra el debate en Edimburgo ni en Londres, ni parece preocupar en exceso a la ciudadanía escocesa.
Quizás eso suceda porque , como argumenta el SNP, pensar que una Escocia independiente podría quedar fuera de la UE es, simplemente, «absurdo». «Escocia ha sido parte integrante de la UE durante casi 40 años» y, por tanto, «una Escocia independiente sería un estado sucesorio, no un nuevo estado que se adhiere, y no hay ninguna disposición que permita expulsar de la UE a sus ciudadanos», puntualizó un portavoz del SNP.


La pregunta es sencilla, Inglaterra nunca se ha pronunciado acerca del diferendo político entre el pueblo vasco y el estado español... ¿Por qué entonces Madrid si se posiciona con respecto a Escocia?

¿Entienden en La Zarzuela que los escoceses no son ciudadanos del estado español y que por lo tanto no pueden pisotear lo que decidan en las urnas como lo han hecho en Euskal Herria para casos como el de Batasuna, ANV, EHAK, Sortu, etc.?



°

miércoles, 24 de octubre de 2007

El Derecho a Ser

Este análisis de Ánjel Ordoñez de los diferentes movimientos de autodeterminación mismos que toman lugar alrededor del mundo nos llega gracias a Txabi, aquí lo tienen:

El derecho a decidir en el contexto internacional

Un mundo de consultas para solucionar conflictos

«Todos los pueblos tienen el derecho de libre determinación. En virtud de este derecho establecen libremente su condición política y proveen asimismo a su desarrollo económico, social y cultural». Así está recogido el derecho de autodeterminación en el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos adoptado por la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU) el 16 de diciembre de 1966. GARA presenta a sus lectores algunos de los casos en los que, generalmente a través del correspondiente referéndum, distintas naciones sin estado han ejercido ese derecho o se preparan para hacerlo en un futuro próximo.

Estos ejemplos ponen de relieve que la libre determinación de los pueblos no es una cuestión del pasado, sino que actualmente marca la agenda política internacional, incluso dentro de la Unión Europea.

«¿Está usted de acuerdo o en desacuerdo con que el Gobierno negocie con (...) una fórmula que resulte en la independencia de (...)?». Ésta no es una pregunta hipotética; es la que -rellenando los huecos con «Londres» y «Escocia»- se va a trasladar a la ciudadanía escocesa.

Anjel ORDOÑEZ

ESCOCIA Trescientos años son demasiados

En enero se cumplieron tres siglos de unión entre Escocia e Inglaterra, 300 largos años desde que en 1707 los parlamentos de los reinos de Inglaterra y Escocia firmaran el tratado de la Unión. Las crónicas de la época hablan de que una combinación de severa crisis económica en Escocia, división entre las fuerzas opositoras a la unificación y soborno a parlamentarios escoceses favorecía entonces el
nacimiento de la Gran Gretaña.

Precisamente, coincidiendo con ese aniversario, por primera vez en la historia Escocia ha elegido como jefe del Gobierno autonómico a un líder del partido indepen- dentista, el SNP (Scottish National Party), que fuera del país ha adquirido notoriedad por el apoyo del actor Sean Connery.

En la campaña previa a las comicios, celebrados en mayo, Alex Salmond ponía a la cabeza de sus promesas electorales la convocatoria de un referéndum en 2010 para que los escoceses puedan decidir si quieren seguir siendo parte de la Unión o regresar a su estatus inicial de nación independiente, aunque bajo la Corona de Isabel II.

En el mismo día en el que el Parlamento lo confirmaba como máxima autoridad del Ejecutivo escocés -con competencias en materia de educación, sanidad, transporte, desarrollo económico y justicia, principalmente- , Salmond declaraba con solemnidad que su gestión estará dirigida «exclusivamente a defender el interés de la nación escocesa» mientras aseguraba que «queremos la independencia y la igualdad para Escocia».

Las pretensiones del SNP se topan, por una parte, con la oposición mayoritaria de laboristas (desalojados del poder tras cincuenta años) y conservadores en el Parlamento escocés, pero también con la del Ejecutivo de Londres, que no ha dudado en alertar del «peligro de balcanización que sufre el Reino Unido», en palabras del propio primer ministro, Gordon Brown, de origen escocés y que siempre ha defendido que «cuando contemplamos los lazos familiares, las relaciones económicas, los valores que compartimos y la historia que nos ha unido durante 300 años, el pueblo decidirá que somos más fuertes juntos que separados».

Y si antes Blair y ahora Brown han movido fichas para evitar el ascenso de los nacionalistas y, por ende, la pérdida de su mayoría parlamentaria en Westminster, estos movimientos siempre se han desarrollado en el terreno político -abonando la tesis de que la independencia sería un desastre económico para Escocia- y se hace impensable cualquier amenaza de prohibición para detener una consulta al pueblo escocés.

Una consulta que, a pesar de las muchas dificultades, ya tiene una pregunta definida de forma muy clara: «¿Está usted de acuerdo o en desacuerdo con que el Gobierno negocie con Londres una fórmula que resulte en la independencia de Escocia?».

QUÉBEC Cuando la claridad es lo importante

La redacción de la pregunta que se traslada a la ciudadanía en los procesos que implican un referéndum no es, ni mucho menos, una cuestión baladí. De hecho, resulta ser la piedra angular del caso de Québec, que el próximo año cumplirá 400 años desde la fundación de su capital.

Territorialmente, Québec es la mayor de las provincias de Canadá y la única con mayoría francófona en Norteamérica. El francés no sólo es oficial (cooficial junto al inglés en el conjunto de Canadá), sino que goza de una protección especial que llega a extremos como la existencia de inspectores lingüísticos para velar por su uso en los establecimientos comerciales públicos.

A pesar de que hasta el momento no han dado los frutos deseados por sus impulsores, Québec cuenta con una profusa experiencia en materia de referendos con la soberanía como objetivo. En mayo de 1980, los postulados soberanistas alcanzaron el 40,5% de los sufragios y en octubre de 1995 se quedaron a menos de un punto porcentual de alcanzar la mayoría, al llegar al 49.42%.

Esta «tradición» de consultas se ha desarrollado, a pesar de la disputa entre partidarios de uno y otro signo, sin mayores sobresaltos y ha desembocado incluso en un pronunciamiento del Tribunal Constitucional de Canadá recogido en la Ley de Claridad. Lo único que se exige a los quebequenses es claridad. Claridad en la voluntad mayoritaria de separarse de Canadá y claridad a la hora de plantear la pregunta que definirá el referéndum. Pero la ley no sólo se dirige a Québec, también obliga al Gobierno federal a negociar y llegar a acuerdos con el Ejecutivo francófono para definir la consulta.

MONTENEGRO Dos primaveras de soberanía

Montenegro es hoy un Estado europeo independiente. Lo es desde la primavera del pasado año, cuando los montenegrinos decidían en referéndum y por mayoría (55,5% de los votos, con una participación del 86,5%) avalar las tesis independentistas lideradas por Milo Djukanovic y, por tanto, la definitiva secesión de Serbia. De esta manera se hacía oficial lo que era una separación de hecho entre serbios y montenegrinos, y el nacimiento de un nuevo ente político de tan sólo 13.182 kilómetros cuadrados y apenas 670.000 habitantes.

El proceso, marcado por la traumática historia reciente de los Balcanes -la del desmembramiento de la antigua Yugoslavia, la guerra de Kosovo y los antecedentes en Croacia y Bosnia-ha estado tutelado y protegido efectivamente por la Unión Europea, a pesar de que no pocos de sus Estados miembros veían en la evolución de los acontecimientos una amenaza para sus intereses particulares, contrarios a procesos similares en el interior de sus propios territorios. Esta postura llevaba a imponer la cota del 55%, porcentaje que no exigen, por ejemplo, para aprobar la Constitución Europea.

Bruselas se veía obligada a avalar una transformación pacífica, a través del camino de la consulta popular, frente al fantasma de una intervención del Ejército serbio. Y era precisamente la actitud de Serbia, en demasiadas ocasiones enfrentada a la Unión Europea, la que facilitaba un mensaje europeísta de los soberanistas montenegrinos que ha tenido, a la postre, resultados definitivos.

«Como presidente democrático de una República democrática reconozco la expresión de la libre voluntad de los ciudadanos montenegrinos» . Con estas palabras, el presidente serbio, Boris Tadic, reconocía en mayo de 2006 el resultado del referéndum, aceptaba la legitimidad de la independencia de Montenegro y enterraba el ente federal denominado Unión de Serbia y Montenegro.

El 6 de junio, Montenegro proclamaba su independencia e izaba en el Parlamento la bandera nacional, mientras miles de ciudadanos entonaban bajo una copiosa lluvia el himno de la República.

KOSOVO La excepción mundial de la ONU

En 1999, 16.000 soldados de la OTAN ocupaban el territorio de Kosovo tras los bombardeos contra la entonces Yugoslavia liderados por Estados Unidos y sin el consenso de la ONU. Desde entonces, Kosovo es una suerte de protectorado dependiente administrativamente de la ONU y bajo la supervisión militar de la propia OTAN, a pesar de seguir perteneciendo formalmente a Serbia.

Ésta siempre se ha negado a reconocer la soberanía de Kosovo -que, de facto, ya existe- porque la considera centro espiritual de su nación, y la comunidad internacional defendía inicialmente el criterio de no apoyar la secesión sin el consentimiento de Serbia. Sin embargo, la ONU ha evolucionado a posiciones favorables a la independencia, aunque planteándola como una excepción mundial y dejando claro que la receta para Kosovo no puede aplicarse en ningún otro lugar.

Así, en enero de este año, Martti Ahtisaari, enviado especial de la ONU para la zona, daba a conocer una propuesta para un estatus definitivo de Kosovo al margen de Serbia. Aunque no hablaba directamente de independencia, el borrador abría un amplio camino con propuestas como la potestad de Kosovo para ingresar en organismos internacionales. La iniciativa fue bloqueada entonces por Rusia, tradicional aliado de Serbia, en la ONU. En la Comunidad Europea, las sensibilidades siguen siendo dispares y son el Estado español, Grecia y Chipre quienes lideran la oposición a la independencia.

Llegado el verano, el primer ministro de Kosovo, Agim Çeku, hablaba ya abiertamente de que debería declararse la independencia antes de que finalizase el año. Como respuesta, el presidente serbio, Boris Tadic, advertía al mundo: «En caso de reconocimiento unilateral de la independencia de Kosovo, el orden legal internacional nunca volvería a ser el mismo, ya que muchos movimientos separatistas en todo el mundo usarían el nuevo precedente».

Finalmente, representantes de Serbia y de los albano-kosovares iniciaban hace unas semanas en Nueva York las primeras conversaciones, con mediadores internacionales. La historia se escribe en estos días.

ERITREA Una solución envenenada

Etiopía es hoy el único estado en el mundo que tiene institucionalizado el derecho de secesión para cualquiera de sus territorios -antes lo tuvo la ya disuelta Serbia-Montenegro- . Así lo recoge en su Constitución, en una reforma introducida como consecuencia de la independencia de Eritrea, que dejaba al país sin salida al mar.

La historia de Eritrea se remonta 2.400 años atrás, cuando pueblos nómadas semitas provenientes de Arabia se asentaron en el Cuerno de África. Su devenir más reciente se enmarca en el colonialismo del siglo XIX y en su ingreso, en 1952, en una federación con Etiopía. Pero en 1962 el Gobierno de Adís Abeba la declaró una mera provincia.

Después de décadas de lucha del Frente Popular para la Liberación de Eritrea y una cruenta guerra abierta en 1983, el conflicto culminó con un referéndum convocado unilateralmente por el Gobierno Provisional de Eritrea y supervisado por la ONU. Se celebró en 1993, con el 99,8 % de los votos favorables a la independencia. Al mes siguiente nacía oficialmente el nuevo Estado de Eritrea.

Paradójicamente, Etiopía, que entendía la soberanía de Eritrea como un peligroso antecedente para el «desmembramiento» territorial, dio una solución «envenenada» al problema incluyendo el derecho de secesión en su constitución pero estableciendo tal cantidad de condiciones que, en la práctica, resulta imposible su ejercicio.

BOUGAINVILLE Autodeterminación en el pacífico

Bougainville es una diminuta isla del archipiélago de Salomón, en el Océano Pacífico, con apenas 10.000 kilómetros cuadrados y 100.000 habitantes. Su historia es la de la búsqueda de la independencia después de más un siglo de colonización: colonia alemana desde finales del XIX, ocupada por los australianos en 1915 y por los japoneses en 1942, e incorporada a Papua Nueva Guinea en 1949.

El 1 de septiembre de 1975, las autoridades provinciales de la isla Bougainville proclamaron la independencia con el nombre de República de Salomón del Norte, con una bandera nacional elegida en un concurso. Sin embargo, ese mismo año Papúa Nueva Guinea consiguió su independencia e incluyó a la República de Salomón del Norte. La historia se repetía.

En 1977, y fruto de un acuerdo político, la república se disolvió y pasó a funcionar como un virtual Estado federal, con asambleas provinciales. Las ansias de independencia de Bougainville no se calmaron con este nuevo estatus, y en mayo de 1990 se produjo una segunda secesión, proclamándose la República de Bougainville. Esto provocó un enfrentamiento violento abierto con Papúa Nueva Guinea, que se prolongaría durante largos años.

Una de las principales causas del conflicto fue precisamente la explotación masiva de las minas de la isla por las empresas transnacionales con el consentimiento de Papúa Nueva Guinea, que produjo miles de millones de toneladas de desechos contaminantes y nocivos para la salud.

En 1996 se iniciaron conversaciones entre ambas partes y el 23 de enero de 1998 se llegó a una tregua que llevó a un acuerdo de paz en 2001, avalado por la comunidad internacional, y un estatuto de autonomía provisional el 27 de marzo del 2002. Tras tres años de negociaciones, se celebraron elecciones y se estableció un definitivo estatuto de amplia autonomía para la isla, que entró en vigor en 2005 y que tiene una importante particularidad: reconoce a la isla el derecho a la autodeterminació n a través de un referéndum, que deberá celebrarse antes del fin de esta década.

TIMOR ORIENTAL La primera nación nacida en el siglo XXI

Timor Oriental accedió a la independencia en 2002, lo que le confiere el honor de ser el primer pueblo en alcanzar su soberanía en el siglo XXI. La isla había sido invadida por Indonesia en 1975 y desde entonces, hasta septiembre de 1999, se registró en el territorio el mayor genocidio proporcional a la población de un país jamás verificado: 220.000 muertos, en una población que en 1975 se calculaba en 650.000 habitantes.

El 30 de agosto de 1999, una gran mayoría de la población del país (98%), superando el terror sembrado por el Ejército indonesio y los paramilitares contrarios a la independencia, se acercaba a las urnas para decidir su futuro en un referéndum supervisado por la ONU. Cuatro de cada cinco timorenses votaron a favor de la separación de Indonesia.

Las milicias protegidas por el Ejército indonesio desencadenaron una violencia indescriptible antes de la proclamación de los resultados. Hombres armados mataban en las calles a las personas sospechosas de haber votado por la independencia y millares de personas fueron separadas de sus familias. Finalmente, la ONU desplegó fuerzas militares en un país que encontraron totalmente devastado.

En abril de 2002, los timoreses acudieron por segunda vez a las urnas, en esta ocasión para elegir a su presidente, Xanana Gusmão. Un mes más tarde se proclamaba la independencia definitiva.

SAHARA Quince años de demora intencionada

El Frente Polisario comenzó hace tres décadas la batalla por la independencia del Sahara, territorio codiciado durante todo el siglo XX por los recursos naturales que atesora: fosfatos, petróleo, gas y un importante banco pesquero. Tras la retirada del Estado español en 1976 y la firma de la paz con la derrotada Mauritania en 1979, Marruecos y el Frente Polisario acordaron un alto el fuego auspiciado por la ONU en 1991, que estableció la Misión de Naciones Unidas para el referendo en el Sahara Occidental, que debería haberse celebrado en febrero de 1992. Han pasado quince años.

En este tiempo, el Frente Polisario ha acusado a Marruecos de ir aplazando la convocatoria del referéndum mediante apelaciones para que la población no saharaui instalada por el Gobierno marroquí en la zona durante los últimos años (que ya es mayoría) tenga derecho a voto. En la última década, y con la intervención de la ONU, han ido fracasando diferentes propuestas de alcanzar un acuerdo resolutivo.

Aunque más de 70 países apoyan el derecho de este pueblo a decidir su independencia y reconocen a la República Democrática Árabe Saharaui, con el paso del tiempo la ONU ha ido alejándose de la opción de la consulta y países como Estados Unidos, Francia, Reino Unido y Estado español parecen apostar por convertir al Sahara en una región autónoma del Reino de Marruecos.

SUDÁN Tensa calma mirando a 2010

Sudán es el estado más extenso de África. Pobre de solemnidad, de hambrunas frecuentes, en el que la esperanza de vida ronda los 55 años y donde uno de cada dos adultos es analfabeto. En su vasto territorio se distinguen dos comunidades claramente diferenciadas: el Norte es de raza árabe y religión musulmana; el Sur, de raza negra y principios cristianos. Éste es el origen remoto del conflicto.

Así, al principio, el problema del petróleo estuvo ausente. Las razones del conflicto eran, estrictamente, políticas y religiosas, pero a partir de 1983 el oro negro se convirtió en el motor de la guerra, y no del desarrollo. La batalla por los recursos se convirtía en una pugna sobre la secesión del Sur.

Finalmente, y tras dos décadas de cruenta guerra civil entre ambos territorios, el país vive en la actualidad una tensa calma propiciada por el alto el fuego firmado en 2005 y mira a 2010, fecha en la que se celebrará un referéndum para decidir si el Sur se convierte en una nación independiente. Ésta aparece hoy como la opción más probable.

No obstante, el delicado equilibrio de la zona se ha vuelto a desestabilizar. En la región de Darfur -musulmana, pero no árabe- surgió un nuevo conflicto armado propiciado por las reivindicaciones de beneficios similares a los conseguidos por el Sur. Ya han muerto miles de personas.


~ ~ ~

miércoles, 3 de octubre de 2007

La Alternativa Soberanista

Este texto ha sido publicado en Gara:

Txema Landa y Patxi Azparren | Miembros de Euskaria Fundazioa

Por una confrontación democrática, por la alternativa soberanista

El pasado 28 de setiembre pudimos aclarar alguna de las incógnitas que estaban por descubrirse en el debate político de la parte occidental de Euskal Herria. El lehendakari de esas tres provincias ha presentado su hoja de ruta. Más en concreto, ha presentado la hoja de ruta nacida del acuerdo de las dos sensibilidades que conviven en el PNV y del fracaso del proceso de paz.

Echamos en falta en el discurso de Ibarretxe referencias a los territorios de Lapurdi, Nafarroa y Zuberoa y alguna alusión a la capacidad de intervención en estas decisiones de nuestros compatriotas de la diáspora, muchos de ellos implicados directa y activamente en la lucha de este pueblo.

El proceso soberanista que se perfiló en 1998 (Lizarra-Garazi) tensionó tanto el debate político que obligó al PNV a redactar una propuesta de nuevo marco jurídico-político, que quiere darse por finiquitado o, como es más habitual, por (eternamente) aplazado.

A la actual situación han contribuido tanto el PNV como ETA. El primero porque estaba incómodo en una línea que le llevaba a una confrontación democrática con Madrid, en la que debía perder tal cantidad de michelines que el adelgazamiento le amenazaba con perder demasiados «fondos de inversión». La segunda, por su crónica desconfianza en la capacidad de resistencia y construcción de nuestra sociedad civil.

Ambos agentes, que están ensayando un esquema de solución al conflicto en base a negociar con el PSOE, han dejado a esta organización nacionalista española el control de la agenda y los contenidos. Lo hizo ETA cuando declaró una tregua ofreciéndosela al Gobierno Zapatero y cuando la rompió proponiéndole una dialéctica de fuerza y violencia, correspondida gustosamente desde Madrid. Lo ha hecho el PNV en las negociaciones de saldo que ofreció al PSOE y lo hace ahora dando un nuevo plazo de un año a Zapatero para que llegue a un nuevo y milagroso acuerdo.

La Alianza soberanista como alternativa. Nosotros somos más que escépticos en lo referente a las políticas de transversalidad. Los límites de esa acción quedaron patentes en el fracasado proceso de paz. El límite en ETA estaba relacionado con su equivocada percepción de la realidad de la sociedad y con la idea también equivocada de que la izquierda abertzale sociológica y política tiene más poder fáctico con lucha armada que sin ella. El límite en el PNV ha quedado claro también: cualquier acuerdo que ponga en peligro su hegemonía en la parte occidental del país es boicoteable, y el PSOE ha demostrado la ya famosa frase que reza que lo más parecido a un español de derechas es un español que se dice de izquierdas.

La «transversalidad» como método ya fracasó en las últimas elecciones municipales y forales en Navarra de forma estrepitosa, al negarse el nacionalismo español del PSN-PSOE a cualquier acuerdo de gobierno con Nafarroa Bai entregando el poder a la derecha fascistoide CDN-PP-UPN.

No hay acuerdo posible de contenidos con el grupo de políticos profesionales del PSOE. El único acuerdo posible y absolutamente urgente es que el enfrentamiento cruento multigeneracioal y multilateral que enfrenta a estos dos nacionalismos sea definitivamente regulado por vías pacíficas y democráticas.

Nosotros confiamos en que el proyecto nac ional vasco que debe presentar el movimiento abertzale en su conjunto es lo suficientemente atractivo como para hacerse ganar el respaldo de la mayor parte de la población vasca, y ese proyecto debe presentarse a una confrontación democrática directa en referéndum tal como lo han hecho en Montenegro, lo van a hacer en Escocia y probablemente en Flandes.

Existen alternativas a la lucha armada y al pactismo con el nacionalismo español, cuyo objetivo secular es acabar con las diferencias nacionales y culturales que existen muy a su pesar en la Península Ibérica.

La alternativa soberanista es viable numéricamente y conceptualmente, y es además de carácter nacional aplicable a todo el territorio una vez que asumamos que la diferencia de velocidades y de marcos de decisión son compatibles con un proyecto nacional común de velocidad constante.

Presentada la hoja de ruta de Ibarretxe, podemos pensar que mientras dure tal proceso, siempre inconcluso, no cabe sino esperar para no caer en el voluntarismo. Sin embargo, tal irrespon- sable actitud sólo contribuirá a que el tensionamiento producido por la ruptura conceptual de 1998 quede domesticada quizás definitivamente.

La política es relación de fuerzas, eso sí, y lucha de intereses. Pero por desgracia en Euskal Herria no acaba de activarse una de las fuerzas sociopolíticas más intensas y extendidas del país, el independentismo por vías civiles que desequilibraría totalmente la situación actual.

No es tiempo de negociación con el nacionalismo español, no es tiempo de la lucha armada. Es el momento histórico de confrontarse democráticamente en consultas populares directas con el modelo francés y español y poner en marcha un modelo vasco propio soberano, en el que se garanticen todos los derechos y en el que por fin los vascos y vascas dejemos de ser ciudadanos y ciudadanas de segunda en Europa, sin derecho a decidir, sin nacionalidad, sin derechos lingüísticos reales, sin tierra y sin patria.


.... ... .

martes, 23 de enero de 2007

100 Días

Hay varios partidos vascos que no tienen claro de que se trata esto de la autodeterminación, los derechos históricos, civiles y políticos de los pueblos o cómo se debe ser firme cuando a la mesa de negociación acude quien de hecho busca entorpecer el diálogo. A los miembros y militantes de dichos partidos les dedicamos esta nota publicada en Deia:

Escocia, a 100 días de la verdad

Xavier Solano i Bello

En poco más de 100 días Escocia celebra las elecciones parlamentarias más emocionantes desde la reinstauración de su parlamento el año 1999. Esta cita electoral coincide con el 300 aniversario de la unión entre Escocia e Inglaterra y, según todas las encuestas, el partido independentista Scotish National Party (SNP) sube y el Laborista baja.

Hace pocos días dos encuestas encargadas por un canal de televisión británico y por el periódico ingles y conservador "The Times" colocaban al SNP a 2 puntos por delante del partido laborista en el voto por circunscripciones y a 5 en el regional. En la conversión a escaños esto significaría 45 diputados para el SNP ante los 42 para la escocesa del partido de Tony Blair de un total de 129.

Aun teniendo en cuenta que la diferencia es mínima es importante recordar que, en estos momentos, el SNP sólo dispone de la mitad de escaños que los laboristas en Escocia, 25 y 50, respectivamente.

Escocia tiene la oportunidad de convertirse en el centro de atención no sólo del Reino Unido y Europa sino del mundo entero. Una victoria del SNP y la formación de un gobierno liderado por el histórico Alex Salmond llevarían al nuevo gobierno a introducir una proposición de ley para un referéndum de independencia que se celebraría antes de acabar la misma legislatura. Desde el SNP tenemos muy claro que tenemos retos muy difíciles delante: el primero, convencer a los escoceses no sólo que estamos preparados para gobernar sino que también lo estamos para llevar a cabo nuestro ambicioso proyecto para Escocia.

Ni estamos de acuerdo con la guerra en Irak ni con la renovación de Trident, el sistema de submarinos nucleares británicos. El SNP no cree en armas de destrucción masiva. Nosotros creemos es en una Escocia más competitiva, más próspera, con una mejor educación para todos, una Escocia más ecológica, sin centrales nucleares y socialmente más justa.

El segundo reto será enfrentarnos en campaña electoral a unos adversarios de dimensiones británicas (Labour, Tories y los Liberal Demócratas), mucho mejor financiados y con mayor influencia sobre la sociedad. Nosotros creemos que nuestro trabajo bien hecho a lo largo de estos años nos traerá buenos frutos.

Hace unas semanas un entrevistador de la BBC le comentaba al primer ministro escocés que hace cuatro años era el SNP quien tenía que justificar el apoyo a un proyecto independentista, pero que sin embargo esta vez parecía que la situación era a la inversa. Ahora es el partido laborista quien parece que tendría que justificar una defensa de la unión con Inglaterra.

Obviamente la respuesta laborista ha sido, una vez más, intentar asustar a los escoceses con argumentos tan pobres como que con la independencia se dejará de emitir "Eastenders" (serie televisiva muy popular), que las abuelas escocesas necesitarán pasaporte para visitar a los nietos en Inglaterra y, la más grave de todas, que una Escocia independiente con un gobierno nacionalista sería incapaz de defenderse ante retos como el medio ambiente, el crimen internacional, el terrorismo y la inmigración masiva.

Todos estos argumentos no han conseguido evitar que la idea de independencia continúe extendiéndose entre la población. ¿La clave? La soberanía se está empezando a entender como un paso necesario para un futuro mejor.

Ocho años de parlamento regional han sido suficientes para que mucha gente crea que si se tiene un parlamento, más vale que este sea completo y con todos los poderes, porque si no vamos a perder todos.

Incluso el líder conservador británico, David Cameron, reconocía el domingo 14 que no había ninguna razón para creer que Escocia no pudiese convertirse en un país con una economía exitosa comparable a la de algunos de los mejores pequeños estados europeos.

Son varias las personalidades que se han manifestado públicamente a favor de la independencia y a favor del candidato a primer ministro Alex Salmond. Entre ellos tenemos al famoso actor y simpatizante del SNP, Sir Sean Connery; el escritor Irving Welsh; el máximo representante de la Iglesia católica en Escocia, el cardenal Keith O’Brian; el ex- director de la agencia gubernamental de promoción económica de Escocia, el Sr. Crawford Beveridge, incluso el mismísimo historiador de la reina, el profesor Christopher Smout. Además de académicos, miembros históricos de los conservadores y los partidos políticos Greens, Socialists y Solidarity, que apoyan explícitamente el movimiento independentista.

Vale la pena que Euskadi y Catalunya tomen nota y aprendan cuanto más mejor. Escocia no es Montenegro, con Escocia no hay excusa. Escocia es una nación de la Unión Europea, occidental y democrática como las nuestras. Sus habitantes decidirán en mayo si empiezan a caminar hacia su soberanía. Yo estoy convencido que así será.

Xavier Solano i Bello es analista Político del Scotish National Party (SNP)


Señores del PNV, sean más congruentes con el significado de las siglas de su partido... a los demás (EA, Aralar, NaBai), simplemente sean congruentes.

.... ... .

viernes, 29 de diciembre de 2006

Cuando el Entusiasmo Languidece

Este escrito apareció el día de hoy en Gara:

Leandro Etchichury | Antropólogo de la Universidad de Buenos Aires

El posentusiasmo del 22-M
Luego de aquel entusiasmo del 22 de marzo, el proceso (para quienes lo miramos a la distancia) pareció ir perdiendo su dinamismo para llegar a una instancia en la que todos los actores parecen retroceder varios casilleros en una peculiar carrera por la paz y la normalización política.
¿Puede permitirse la sociedad vasca un nuevo fracaso de este tipo? Entiendo que los intereses de algunos actores políticos no pueden seguir primando por sobre los del conjunto social, más cuando se trata de decidir si este diferendo va a continuar definiéndose a los tiros (como les gusta a algunos) o por un camino democrático y participativo (como les gustaría a otros). Claro que también están aquellos que no quieren ni una cosa ni la otra, zigzagueando, entonces, por un mar de incertidumbres.
Me ha llamado poderosamente la atención escuchar, desde hace tiempo, insistentes declaraciones que aseguran y requeteaseguran que lo que sucede en Euskal Herria no tiene nada que ver con lo que sucede en Irlanda, en Quebec, en Montenegro, etc, etc. Se trata, por cierto, de una media verdad que sirve más para obstruir una solución al diferendo que para ayudar a su resolución.
Si la Unión Europea, por caso, decidió destinar algunos de sus recursos económicos para que el Mercosur estudie el desarrollo y funcionamiento del Parlamento Europeo, imagino que no ha sido con el burdo objeto de trasladar a tierras americanas un producto fabricado en Europa, sobre la base de la experiencia y las particulares necesidades sociales y políticas del continente. Asimismo, me consta que los responsables del bloque sudamericano en ningún momento pretendieron reproducir miméticamente dicha experiencia; el objetivo fue estudiar una referencia ineludible para dar forma a un diseño institucional a la medida de los países de la región. Lo que quiero decir, vaya descubrimiento, es que de las experiencias ajenas también se aprende, si se tiene la voluntad.
De este rápido y breve análisis, y teniendo en mente las últimas décadas de historia de los principales actores políticos españoles y vascos, debo concluir que la dificultad para avanzar hacia la paz está precisamente en ellos. Tal vez vaya siendo necesario un mayor compromiso de la sociedad, de modo que los fuerce a tomar decisiones que trasciendan sus inmediatos intereses de grupo. Y este reclamo trasciende a la sociedad vasca, requiriendo de aquellos españoles que lejos del autoritarismo franquista, desean desarrollarse en paz, en una sociedad con abierta mentalidad democrática.
Si algo nos han enseñado la seguidilla de brutales conflictos del siglo XX es que los procesos de paz van más allá de los planes por poner fin a las acciones de violencia. Los mismos significan un apoyo a los valores democráticos y por tanto deben estar abiertos a la participación social, lo que refuerza la legitimidad de los acuerdos y le otorga un marco al desarrollo de las negociaciones políticas.
Si desde el campo abertzale y democrático se está peleando por el derecho a decidir, tal vez haya llegado el momento de que quienes deban decidir comiencen a hacerse presentes, de lo contrario una vez más sólo serán espectadores de un juego que juegan otros, pero cuyo resultado caerá indefectiblemente sobre sus espaldas.






~ ~ ~

viernes, 3 de noviembre de 2006

El Parlamento de la CAV y la Autodeterminación

Esta nota ha sido publicada en Gara:

La Cámara de Gasteiz defiende el derecho a la autodeterminación

El Parlamento de Gasteiz ha aprobado una iniciativa en la que se defiende el derecho de la sociedad vasca a decidir su futuro con los votos de PNV, EA, EB, Aralar y Ezker Abertzalea, y el rechazo del PP y PSE.

GASTEIZ-. En la iniciativa presentada por EA y EB se defiende el derecho de autodeterminación de la ciudadanía vasca y se apuesta por el diálogo sin exclusiones para acordar aspectos básicos para la normalización política.

La parlamentaria del grupo Ezker Abertzalea Nekane Erauskin ha asegurado que "la autodeterminación no es el problema, es la solución", por lo que ha advertido de que para solucionar "el conflicto" en Euskal Herria, será necesario abordar el asunto.

Aralar ha lamentado la ausencia de "nuevos argumentos" en torno a este debate y ha considerado que en la postura del PSE "no hay nada nuevo" que permita vislumbrar una salida al problema.

Por su parte, el secretario general del PSE-EE, Patxi López, se ha mostrado dispuesto a "profundizar y avanzar en el derecho a decidir" pero siempre que éste se adecúe "a la legalidad y a la legitimidad".

El parlamentario del PNV José Antonio Rubalkaba ha hecho hincapié en la necesidad de decidir del pueblo vasco porque se trata de una demanda de la "mayoría" de la sociedad.

EA cree que, al igual que en Montenegro, "a través de la negociación y la consulta, es posible resolver viejos problemas de integración".

EB también ha destacado la relevancia del referéndum de Montenegro por haber demostrado la posibilidad de hallar "un método democrático que contempla las diferentes versiones sobre el ejercicio del derecho a decidir, porque es capaz de aunar a detractores y a defensores de la secesión".

Por último, el portavoz parlamentario del PP Leopoldo Barreda ha recordado que el derecho a la autodeterminación "no nos corresponde", ya que "los vascos se autodeterminan con el resto de España".

La Cámara de Gasteiz ha debatido y aprobado en varias ocasiones resoluciones en las que demanda el derecho de autodeterminación para la sociedad de Euskal Herria, la última en 2002.

Es curioso, el personaje que más se opuso al referéndum autodeterminativo en Montenegro fue nada más y nada menos que el funesto Javier Solana de Madariaga, miembro de uno de las mafias políticas, perdón, partidos políticos que votaron en contra de la iniciativa.

.... ... .

domingo, 28 de mayo de 2006

Montenegro, el PNV y el Bla Bla Bla...

El Partido Nacionalista Vasco a llevado el mucho hablar y poco actuar a niveles estratosféricos, y parece ser que lo sucedido en Montenegro no es suficiente para sacar de su letargo a Ibarretxe, Imaz y compañia.

He aquí la última por parte de los señores del PNV:

PNV: «No es negociable la autodeterminación»
BILBO

La Asamblea Nacional, máximo órgano entre congresos, del PNV emitió ayer una declaración en la que saluda el referéndum celebrado el domingo en Montenegro y que finalizó con victoria de los independentistas. Aprovecha la ocasión para exigir que «se reconozca al Pueblo Vasco su derecho a la libre determinación, tal y como lo recogen la Carta de Naciones Unidas y el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos de la ONU».

El texto fue emitido tras la reunión celebrada al efecto de analizar lo ocurrido en Montenegro. La Asamblea Nacional del PNV expresa en él su satisfacción por que el derecho de autodeterminación haya sido ejercido «dentro de Europa». Y añade que esto sirve para constatar que es derecho «no es negociable y su negación implica negar la propia existencia de los pueblos, en general, y del Pueblo Vasco, en particular».

Más adelante, recalca que «la normalización de nuestro pueblo pasa inexorablemente por el reconocimiento de la existencia del Pueblo Vasco y de su derecho a la libre determinación, así como por el ejercicio pactado de dicho derecho».

Concluye que el referéndum celebrado con normalidad total en Montenegro «confirma que el derecho a la libre determinación y su ejercicio es un instrumento válido, democrático y pacífico para resolver problemas de índole política, como es el vasco».

.... ... .

martes, 23 de mayo de 2006

La Autodeterminación Como Derecho Inalienable

Este análisis nos ha llegado por parte de Prensa Vasca:

EL DERECHO DE AUTODETERMINACIÓN EXISTE

Triunfo de la opción independentista en Montenegro

La Comisión Electoral confirma la victoria de la opción independentista

La Comisión Electoral Estatal ha confirmado la victoria de la opción independentista en el referéndum celebrado ayer en Montenegro, con el 55,4% de los votos. Miles de partidarios de la independencia han salido a la calle a celebrar el resultado.

El derecho de autodeterminación existe. La democracia que reconoce ese derecho es posible. El presidente español José Rodríguez ya no puede seguir jugando a las escondidas con fines electorales. Por eso la semana pasada se adelantó a informar que comenzaba la negociación con ETA en junio. La realización del referendum en Montenegro y el probable triunfo independentista lo descolocaría. Ahora, se cayó el argumento del derecho de autodeterminación como exclusivo para casos de descolonización.

La pregunta de Ibarretxe

El presidente de la CAV preguntó al presidente español si va a respetar lo que decidan los vascos. Lo hizo en un reportaje que le realizó el diario GARA. Juan José Ibarretxe afirmó que ha llegado el momento de alcanzar los acuerdos políticos necesarios para ello. Considera que «la normalización pasa necesariamente por un acuerdo sobre cómo ejercer el derecho a decidir» y emplaza al PSOE a «aclarar si aceptará o no lo que decida la sociedad vasca».

Como es habitual, las frases de Ibarretxe tienen un significado "inminente". Parece que, en cualquier momento, van a cobrar significado. Pero sólo eso. Respondió a una de las preguntas diciendo «El protagonista del futuro es el pueblo vasco, pero lo ha sido también del pasado ­afirma­, y la sociedad vasca hará imposible una vuelta atrás en el ámbito de la violencia y también nos va a exigir que aprovechemos esta oportunidad para alcanzar acuerdos políticos». El pueblo vasco tiene que ver sólo con el pasado o con el futuro, pero no con el presente. Esto es lo que ha dicho. El protagonismo del presente es para las negociaciones entre partidos, mejor dicho, entre burocracias que resuelven los asuntos más importantes de espaldas a sus mandantes.

En el reportaje, se asume como "motor" del proceso, para separar otra vez a Nafarroa. «La principal garantía que tenemos es que las decisiones las vamos a tomar "aquí" y, a su vez, a nadie se le va a imponer nada. Navarra hará lo que quieran los navarros». A este desmembramiento territorial a la hora de decidir, los sostiene con que «No tenemos que plantearnos las cosas en términos cerrados». Repite, con habilidad dialéctica, la versión cargada de soberbia que anunció un alto exponente del PNV de Argentina: «Recuperaremos Euskadi, luego iremos a por Navarra, y después, a revasquizar Iparralde».

Ibarretxe volvió a reivindicar la actuación represiva de la Ertzaintza al servicio de la Audiencia Nacional. «Estamos ante actuaciones que tienen que ver con decisiones judiciales. Haríamos mal y vosotros también haríais mal trasladando a la ciudadanía que ante determinadas peticiones judiciales la policía puede actuar de forma discrecional», afirmó. El pasado viernes, la Ertzaintza actuó violentamente contra tres concentraciones convocadas por Segi en pro de la indepedendencia. A las cargas y los golpes habidos en Donostia, Bilbo y Gasteiz, hubo que sumar las once detenciones realizadas por los agentes en esta última localidad. La dignidad, tan perdida como aquel «Se acata pero no se cumple», cambiado por la expresión del propio Ibarretxe por «Cumpliremos la legalidad (española) como es debido».

La respuesta de Rodríguez

El presidente del Gobierno español le respondió -en el acto del PSE en el BEC de Barakaldo- que «los ciudadanos de Euskadi decidirán su futuro, dentro de las leyes». Las leyes, claro, las impone Madrid, y las vascos deben acatar. La "democracia monárquica" española es un régimen donde el derecho de imposición español está por sobre el derecho de autodeterminación.

En ese mismo acto, Rodríguez, anunció que en junio comunicará a las fuerzas políticas el inicio de un diálogo con ETA «para alcanzar el fin de la violencia». Rodríguez aludió también a Btasuna, diciendo que todas las ideas políticas y sentimientos de identidad son defendibles, siempre por medios políticos, y preconizó el diálogo con todos los partidos para alcanzar «un gran acuerdo de convivencia para Euskadi y de Euskadi en España».

Insuficiente

La declaración, que se oficializará en el Congreso de los Diputados, es importante porque, junto con el alto el fuego permanente decretado por la organización armada vasca, abre uno de los caminos por los que debe transitar el proceso de paz y de normalización democrática. Pero en medios abertzales, se considera insuficiente este paso, puesto que el conflicto es de Euskal Herria con el estado español, no ETA con el Gobierno de Madrid.

En su editorial de hoy, GARA dice que hay «soluciones que deben ser abordadas en Euskal Herria por el conjunto de agentes políticos de este país». Y este es un asunto urgente, por la situación de apartheid, de ilegalización, de criminalización, que mantiene parias políticos, impropio de un sistema democrático.

Salvo el Partido Popular, la casi totalidad de fuerzas políticas y sociales está de acuerdo en sentarse alrededor de una mesa a negociar la solución, que ha de basarse en el respeto de los derechos que, como pueblo, le corresponden a Euskal Herria.

Más compromisos

El portavoz abertzale Arnaldo Otegi reiteró el sábado que «ya ha llegado el momento de construir la mesa de diálogo multilateral», apuntando a la misma como «la mejor garantía que necesitará el proceso». Anunció que la semana próxima adoptarán «nuevos compromisos» en esa línea, con el fin de buscar desde el compromiso propio el del resto de los agentes. También reclamó a los estados español y francés «que cesen todas las agresiones contra este pueblo».

El portavoz independentista insistió una vez más en que «no hay ninguna duda de que nos encontramos frente a una oportunidad histórica», a la vez que lamentó que también hay quien desde el inicio de este proceso «ha intentado no sólo sabotearlo, sino hablar de esta oportunidad histórica en términos de manipulación ideológica y de intoxicación».

Batasuna también aprovechó la cita de ayer para dar a conocer su propuesta «Euskal Herria ezkerretik eraiki» («Construir Euskal Herria desde la izquierda»), cuya presentación pública estaba prevista hace ya varios meses, si bien la ilegalización motivó que no fuera así.

La formación concretó dicha estrategia a través del proceso Bide Eginez y, tal y como indicó Marije Fullaondo, se trata de «una herramienta». «Batasuna tiene su proyecto político propio, que es el de una Euskal Herria independiente, socialista y euskaldun. Pero ese proyecto sólo se conseguirá por la vía de la lucha».

De todos modos, la portavoz independentista también explicó, ante más de medio millar de personas, que para poder llevar a cabo la lucha a la que apelan «necesitamos nuestra propia línea de trabajo, una alternativa política integral. Y eso es ‘Euskal Herria ezkerretik eraiki’, una alternativa política integral para una estrategia popular global», puntualizó.

Batasuna cree necesario «un estado propio» para «conseguir la transformación social, y para transformar el modelo social no nos queda otra que acabar de cuajo con el sistema capitalista», indicó. Y es que, según agregó, «queremos construir un nuevo orden social y económico que reniegue de cualquier tipo de explotación». También para ello la formación tiene su propia alternativa: «La democracia socialista vasca. La alternativa que, incluyendo los valores universales del socialismo, se adapte a la personalidad y características del pueblo vasco».

Lo que viene

Hay intensas gestiones por la Mesa multipartita. Hay tiras y aflojes con respecto a las condiciones. La izquierda abertzale ha puesto a disposición de esta iniciativa paciencia y capacidad de concesión. Las especulaciones de Madrid y Lakua giran más en torno al tema electoral que en dirección a los objetivos declarados públicamente. ¿Tiene opciones esta etapa del proceso, que no sea seguir avanzando hacia la mesa de negociaciones? Batasuna advirtió que la situación es delicada y que todo es «reversible». Aún así, los costos políticos ya son muy elevados como para asumir la responsabilidad de un fracaso.

Lo ocurrido en Montenegro, al fin de cuentas, cobra mayor relevancia frente a las referencias de siempre, de Irlanda y Catalunya. Da un notorio envión. Hay mucho, muchísimo camino por recorrer, pero cada vez está más claro para todos hacia adónde se dirige este tren.

.... ... .

lunes, 22 de mayo de 2006

Montenegro Libre

Pese a las incongruentes y abusivas condiciones impuestas por la Unión Europea, manipulada a conveniencia por el español Javier Solana, los montenegrinos han votado por su independencia.

Javier Solana, obsesionado por obstruir el derecho de los montenegrinos a su autodeterminación pues el eventual triunfo pudiera facilitar el camino a las otras naciones europeas hoy cautivas dentro de meganaciones que poco interés tienen en hacer válidos los derechos de aquellos a los que sojuzgan, demandó que por lo menos el 50% de los montenegrinos salieron a votar, en respuesta, 87% de los montenegrinos hicieron valer su derecho a decidir su futuro.

Esa no sería la única derrota para el defensor de los pasados colonialistas ilustres de países como España, Francia e Inglaterra, no no, Solana se llevaría el día de ayer otro tortazo al rostro cuando los montenegrinos también superaron la ilegal demanda por parte del español de que se alcanzará el 55% de votos a favor de la independencia para hacerla válida.

Los montenegrinos le propinaron un 55.5 %.

Los muy idiotas como el mismo Javier Solana pensaran que los independentistas ganaron por un .5 % lo cual es una mentira, ganaron por un 4.5%, pues sólo se necesita un 51% para decidir una elección.

Una lástima que Milosevic no haya estado vivo para ver como los montenegrinos lograban su libertad, esperemos que José María Aznar sí llegue a presenciar la independencia de Euskal Herria.

Va pues, una felicitación al pueblo de Montenegro por su valerosa y contundente victoria.

Aquí tiene ustedes la nota al respecto que apareció el día de hoy en La Jornada:


El anuncio de Milo Djukanovic detona una ola de festejos en las calles de la capital
El primer ministro de Montenegro, Milo Djukanovic, anunció en las primeras horas del lunes la victoria de los independentistas en el referéndum celebrado el domingo para la separación de esta república.
"Permítanme decirles que por decisión del pueblo un Montenegro independiente ha sido restablecido", indicó Djukanovic a sus seguidores, en referencia a periodos anteriores en la historia, en los que esta región gozó de autodeterminación.
El primer ministro señaló que 55.5 por ciento de electores que votaron el domingo en una histórica consulta apoyaron el restablecimiento del Estado independiente de Montenegro.
Esos resultados corresponden a 99 por ciento de las papeletas escrutadas, por lo que la victoria ya no puede ser puesta en duda, indicó el jefe de gobierno.
"Montenegro es un nuevo Estado independiente, un nuevo miembro de la Organización de Naciones Unidas, que pretende convertirse lo antes posible en integrante de la comunidad de los pueblos europeos", insistió.
La noche del domingo las organizaciones no gubernamentales Centro para Elecciones Libres y Democracia y el Centro de Monitoreo señalaron, de acuerdo con sus proyecciones, que los montenegrinos decidieron su independencia de la unión con Serbia con 53 por ciento de los votos en el referendo.
Pero aunque hasta el momento el resultado no es definitivo, en tanto no sea confirmado por la comisión electoral, una ola de festejos y fuegos artificiales resonaron en la capital Podgorica momentos después del anuncio.
Como el resultado no es oficial, el líder de la campaña por el no, Predrag Bulatovic, se negó a aceptar la derrota.
Con base en un criterio acordado con la Unión Europea, más de 55 por ciento de votantes debe decir para que el triunfo de la independencia no pueda cuestionarse.
De hecho, el requisito de participación de 50 por ciento se alcanzó en las primeras horas de la jornada, toda vez que la asistencia a las urnas fue de 86.1 por ciento, informaron encargados de la consulta.
Los habitantes hicieron filas desde temprano en los centros de votación en todo el país, para llenar papeletas que contenían la pregunta "¿Desea que Montenegro sea un Estado independiente? Responda sí o no?
"Este es un gran día para Montenegro", sostuvo anoche el defensor de la independencia y primer ministro montenegrino, quien señaló que eso abrirá las puertas a la integración euro-atlántica de Montenegro.
La independencia de Montenegro entraña la aparición de un nuevo Estado en los Balcanes y sella el fin de la ex Yugoslavia, cuyas otras repúblicas -Eslovenia, Croacia, Bosnia y Macedonia- se separaron durante las guerras de los años 90 en los Balcanes.
Sobre las ruinas de la dividida Yugoslavia, Montenegro -donde viven 650 mil personas- creó con Serbia -cuya población es de unos 7.5 millones de habitantes- una unión en 2003, en la que Podgorica ha tenido una autonomía prácticamente total.
De esta forma, el régimen montenegrino dispone ya de gobierno, Parlamento, sistema aduanero y moneda (el euro) propios, pese a compartir historia, cultura, religión y hasta idioma (el serbio) con Serbia.
Serbia y Montenegro se creó con la mediación de la UE, que temía una mayor fragmentación en los Balcanes. Antes de eso, ambos vecinos fueron parte de dos monarquías, la Yugoslavia de Josip Broz Tito y la federación yugoslava del fallecido líder serbio Slobodan Milosevic.





.... ... .

domingo, 21 de mayo de 2006

De Lenin a Zapatero

Daniel C. Bilbao nos deleita con un excelente ensayo aparecido hoy en inSurGente:

Una lección de democracia

Carta de Lenin a Rodríguez Zapatero

Daniel C. Bilbao

¿Por qué defender el progreso social con el pasado –con el perimido jacobinismo de las burguesías que perdieron ya su contenido revolucionario–, si podemos defenderlo con el futuro, con el derecho de los pueblos a decidir en libertad, y con la democracia de las clases que llevan en sí el germen de la sociedad futura?

Estoy casi seguro de que en el otoño de 1913, cuando Lenin escribió sus «Notas críticas a la cuestión nacional», estaba pensando en el actual Gobierno español. No puede ser tanta la casualidad. Se refiere a las inconsecuencias y los desvíos ideológicos de muchos liberales rusos que quieren imponer un centralismo que va a contrapelo de la democracia obrera. La comparación entre la filosofía de aquella «dictadura del proletariado» y el actual paraíso democrático español puede llegar a asombranos.

Al hacer la crítica de algunos artículos periodísticos de la época, dice Lenin -refiriéndose a uno de ellos- que «la hostilidad al idioma ruso en nuestro país 'se debe exclusivamente' a su implantación 'artificial' (debería haber dicho -el artículo-, por la fuerza)». Una situación similar a la que enfrentan las lenguas oprimidas dentro del estado español, ante el castellano como idioma de imposición.

El revolucionario ruso pone de ejemplo a Suiza: «La pequeña Suiza no sale perdiendo, sino que gana, por el hecho de que en ella, en vez de un idioma único para todo el país, existan nada menos que tres idiomas: el alemán, el francés y el italiano». Ninguno de estos idiomas resulta hostil a los demás «porque es un idioma que ninguna repugnante medida policíaca impone», escribe Lenin. Esta postura democrática de una "dictadura", provoca el anatema de los "demócratas" españoles de todos los tiempos. «El libro negro del euskera», de José María Torrealdai es un compendio de las barbaridades de los centralistas opresores de izquierda y de derecha.

Sostiene Lenin que los pueblos saben ponerse de acuerdo para comunicarse, y que ese acuerdo será tanto más rápido «cuanto más consecuente sea la democracia». Y es contundente a la hora de describir a los "liberales", que hoy, sin pruritos, se autodenominan "demócratas": «Los liberales abordan la cuestión de los idiomas, lo mismo que todas las cuestiones políticas, como mercachifles hipócritas, tendiendo una mano (abiertamente) a la democracia y la otra (por la espalda) a los feudales y los policías».

Democracia obrera

Lenin también describe el programa nacional de la democracia obrera. Atención, señor Rodríguez Zapatero. «Ningún privilegio para cualquier nación o idioma; solución absolutamente libre y democrática del problema de la autodeterminación política de las naciones, es decir, de su separación como estado; promulgación de una ley general para todo el país, declarando ilegal y sin efecto toda medida que establezca cualquier privilegio para una de las naciones y menoscabe la igualdad de derechos de las naciones o los derechos de una minoría nacional; cualquier ciudadano tiene derecho a exigir la revocación de tal medida por anticonstitucional y que se castigue como delincuentes a cuantos traten de llevarla a la práctica».

Cuestiona la "cultura nacional" en tanto es cultura dominante, expresión del proyecto liberal-burgués y acierta también al señalar que la «autonomía cultural-nacional» acerca a los obreros de una nación a "su" burguesía, al poner en manos de la cultura dominante la programación de la educación y la cultura local.

La autodeterminación como necesidad

Los derechos de la lengua y la cultura de una nación oprimida están en consonancia directa con el derecho de autodeterminación. Las opiniones de Lenin -contempladas en su tiempo histórico-, se refieren a la formación de los estados nacionales y al papel que le competía a la burguesía. «es necesario que la burguesía conquiste el mercado interior, es necesario que territorios con población de un solo idioma adquieran cohesión estatal, eliminándose cuantos obstáculos se opongan al desarrollo de ese idioma y a su consolidación en la literatura. El idioma es el medio principal de comunicación entre los hombres; la unidad de idioma y el libre desarrollo del mismo es una de las condiciones más importantes de una circulación mecantil realmente libre y amplia, correspondiente al capitalismo moderno, de una agrupación libre y amplia de la población en cada una de las diversas clases; es, por último, la condición de un estrecho nexo del mercado con todo propietario, grande o pequeño, con todo vendedor y comprador».

De esta observación y de los hechos históricos, es posible suponer que el movimiento aranista, la encendida defensa del euskera y la cultura vasca, tienen que ver con la necesidad de la burguesía de afirmarse en un proceso constructivo de su propio poder dentro de un estado. Hoy vemos como una realidad a la burguesía vizcaína, un poder dentro de un estado autonómico. Pero, de acuerdo con la visión leninista, le falta aún la conformación del estado independiente. En su opúsculo, Lenin define: «por autodeterminación de las naciones se entiende su separación estatal de las colectividades de otra nación, se entiende la formación de un Estado nacional independiente». Esta ha sido la debilidad e inconsecuencia de esta burguesía vasca.

De la polémica del líder ruso con Rosa Luxemburgo -expuesta en el artículo que comentamos- se pone de actualidad la equivocada afirmación de la inolvidable y combativa Rosa: «¿Puede acaso hablarse en serio de la "autodeterminación" de los montenegrinos, búlgaros, rumanos, servios, griegos, y, en parte, incluso, de los suizos, pueblos todos que gozan de independencia formal, producto ésta de la lucha política y del juego diplomático del "concierto europeo"?». Y Rosa arriesga aún más: declarando "utopía" la independencia de Polonia exclama con ironía: «¿por qué no exigir la independencia de Irlanda?».

Sobre Irlanda: "He tratado por todos los medios de promover en los obreros ingleses una manifestación de simpatía por la lucha de los fenianos... Antes creía imposible la separación de Irlanda de Inglaterra. Ahora la creo inevitable, aunque después de la separación se pueda llegar a una federación". Así escribió Marx a Engels en una carta del 2 de noviembre de 1867.

El paso del tiempo, y precisamente en este domingo de referendum en Montenegro, vuelve a ratificar la certeza de Lenin. No cabe duda de qué lado hubiera estado Rodríguez Zapatero en esta polémica.

Unidad de los trabajadores

En definitiva, esa «dictadura» del proletariado que encabezó Lenin, defendía el derecho de los pueblos oprimidos, a mantener su lengua y a formar su propio estado, cosa que niega la "democracia" española. Convoca a las clases trabajadoras del estado opresor y de la nación oprimida, a tener un programa común de lucha contra el nacionalismo burgués de ambas naciones, advirtiendo que «el espíritu reaccionario» de esas burguesías «engendrará (e intensificará) a las vez, tendencias "separatistas" en unas u otras naciones oprimidas». Y recomienda «luchar contra todo nacionalismo y, en primer término, contra el nacionalismo ruso; reconocer no sólo la completa igualdad de derechos de todas las naciones en general, sino también la igualdad de derechos respecto a la edificación estatal, es decir, el derecho de las naciones a la autodeterminación, a la separación».

Esta es la visión marxista-leninista del problema de la autodeterminación de los pueblos, de hace menos de un siglo. Pero, claro, se le hace incomprensible a Rodríguez Zapatero, representación de un partido que escenificó la apostasía en un pomposo congreso en el que renunciaron a la ideología. La cabeza de los "socialistas", vacía de ideas, fue llenada inmediatamente por la corrupta socialdemocracia europea, por los estertores del franquismo y por el decadente capitalismo de la globalización.

¿Por qué defender el progreso social con el pasado –con el perimido jacobinismo de las burguesías que perdieron ya su contenido revolucionario–, si podemos defenderlo con el futuro, con el derecho de los pueblos a decidir en libertad y con la democracia de las clases que llevan en sí el germen de la sociedad futura?

El derecho de autodeterminación de los pueblos es hoy, revolucionario, esencial a la democracia, y ninguna nación que oprima a otra y no reconozca este derecho, puede ser considerada "democrática".

.... ... .