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jueves, 12 de febrero de 2026

Entrevista a Gabriel Rufián

Gabriel Rufián, como buen independentista catalán, siempre ha sido solidario con el pueblo vasco y con la lucha de otros pueblos en el mundo, como el palestino... o incluso el español.

Solo por eso, merece el beneficio de la duda con respecto al planteamiento que ha presentado para hacer frente al crecimiento de la derecha nostálgica del franquismo.

Es por ello que compartimos con ustedes esta entrevista concedida a El País:


Gabriel Rufián: “Soy independentista, pero tengo miedo como demócrata”

El portavoz de ERC en el Congreso promete hacer “todo lo posible” para frenar a la derecha. Y asume los riesgos políticos: “Si me cuesta el cargo, peores trabajos he tenido”

Sergio C. Fanjul | Xosé Hermida

Gabriel Rufián (Santa Coloma de Gramenet, 44 años) asegura que no pretende saltar a la política nacional ni encabezar una confluencia de todas las izquierdas del Estado. Pero el portavoz de ERC en el Congreso se dice con miedo ante un futuro gobierno de toda la derecha y por eso quiere hacer “todo lo posible” para que las formaciones soberanistas promuevan esa iniciativa. Sin arredrarse por los riesgos que corre: “Si me cuesta el cargo, peores trabajos he tenido”, dice.

Pregunta. ¿Qué es exactamente lo que propone?

Respuesta. Lo vengo diciendo desde el verano: si las fuerzas soberanistas, independentistas, desde Bildu a BNG, Compromís, Adelante Andalucía, ERC, podemos inventarnos algo para no dejar huérfana a la gente progresista del resto del Estado que no quiere votar al PSOE, me parece que es nuestra responsabilidad y casi negligente no hacerlo. ¿Y por qué? Porque lo que viene no es lo de siempre. Vienen ilegalizaciones, encarcelamientos, cierres de medios de comunicación, imputaciones a periodistas que no sean de la cuerda… Cosas muy chungas, como estamos viendo en otros sitios. Sé que esto probablemente me quemará, que en Cataluña van a escribir que esto es porque tengo miedo, me van a echar, que no voy a repetir… Pero en la calle se creen lo que digo, porque soy uno de los que tiene miedo. Y quien crea que lo que quiero es hacer de [Íñigo] Errejón o de Yolanda Díaz o no me conoce o me quiere vender como algo que no soy.

P. ¿Hay más gente detrás de esto o es solo una reflexión personal?

R. En los partidos lo habitual es decir “no, hombre, esto se tiene que hablar dentro”. Pero cuando tú hablas de algo fuera, casi siempre primero se habla adentro. Y los partidos muchas veces se mueven en base al ruido que hay afuera. Yo noto cierta lentitud o miopía hacia lo que está pasando. En Cataluña mucha gente no es consciente del peligro que hay. 

P. ¿No es sorprendente que un independentista haya ganado su popularidad en toda España?

R Para mí la clase trabajadora de Cornellá y de Vallecas es la misma. Y si puedo llegar a representar a esa gente, como lo he hecho estos seis años, es un orgullo y no me hace menos independentista. He dicho que nadie debe renunciar a lo que es, ni a sus siglas, ni a su proyecto. Soy catalán, independentista, pero tengo miedo como demócrata. Y voy a intentar hacer todo lo posible para frenar lo que viene. Ha habido un discurso independentista que en un momento dado quizá era excluyente, incluso ofensivo para con el resto. Se aprendió de eso y gente como yo estamos diciendo cosas más positivas.

P. Parece difícil llevar esto a la práctica.

R. Respeto a la gente de Sumar, creo que Pablo Iglesias es el mejor de nuestra generación, que Irene Montero es maravillosa… Pero esto tiene que ser ideado por formaciones soberanistas, no desde un despacho de una universidad de Madrid. Porque siempre ha pasado lo mismo y no funciona. Nosotros ya tenemos firmado un acuerdo de coordinación con BNG y Bildu y nos presentamos a las europeas de forma conjunta. Se trata de intentar avanzar en algo que ya existe. Y cuanto más se hable del cómo o del quién, menos se hablará del qué. O lo hacemos o nos pasan por encima. 

P. ¿Es verosímil en Cataluña una lista conjunta de ERC y Comunes?

R. Joan Tardà [exportavoz de ERC en el Congreso] lo ha verbalizado abiertamente: en Cataluña también tiene que haber una confluencia de fuerzas políticas de izquierdas. El cómo se lo dejo a las cúpulas de los partidos.

P. No parece que ni la dirección de ERC, ni Bildu, ni BNG estén por la labor.

R. A veces la dirección de ERC responde a titulares. En el congreso nacional una facción liderada por [Joan] Tardà presentó enmiendas que se votaron. Y Oriol Junqueras votó a favor. Es exactamente lo que estoy diciendo ahora.

P. No ganó.

R. Pero se votó y lo votó el presidente. Es falso eso de que yo estoy solo. ERC siempre ha tenido esta pulsión. Ya hace 90 años ayudó a otras formaciones de izquierdas del Estado.

P. ¿El reclamo independentista ha perdido fuerza? ¿Necesitan buscar otras banderas?

R. Sería renunciar a lo que somos. Tenemos que seguir defendiendo la autodeterminación de nuestros pueblos, pero entender también que la gente come cada día. Y contrarrestar cierto relato mágico que dice que con la independencia todo se arreglará. Pues depende. Evidentemente, si Cataluña tiene todos los recursos irá mejor. Pero si gobierna un partido de derecha o de ultraderecha y se recorta…

P. Hay quien interpreta que quiere dar el salto a la política estatal y encabezar esa confluencia.

R. Cuanto más diga que no, más se va a decir que sí. Humildemente, creo que he verbalizado lo que está en la calle. Y si me voy a mi casa, ya he hecho mucho más en política de lo que pensaba. Lo que no quiero es irme a casa pensando: “Te dedicaste a leer el argumentario que te pasaban”. Aquí estamos para pensar, aunque nos cueste el cargo. Si me cuesta el cargo esto, peores trabajos he tenido.

P. Una parte del independentismo no lo considera pata negra.

R. La pureza es para el aceite de oliva. Hay un independentismo de derecha, reaccionario, incluso fascista, que reparte carnets de catalán, igual que aquí reparten carnets de español. La diferencia entre Nogueras [Míriam, portavoz de Junts en el Congreso] y Ayuso es la bandera. Pero defienden las mismas políticas reaccionarias. 

P. En Instagram se encuentran todo el rato vídeos suyos, es uno de los grandes oradores ahí ahora mismo. ¿Qué importancia le da a eso?

R. La gente no se lo cree, pero no entro nunca en Instagram. El Twitter sí que lo manejo yo y en TikTok tengo un amigo que me cuelga los vídeos. Para mí el poder digital es el más importante actualmente y el que decanta la balanza, para bien y para mal. Es mucho más poderoso que cualquier otro: mediático, policial, judicial, político. El ejemplo paradigmático es, aparte de toda la mierda que vende la ultraderecha, el nuevo alcalde de Nueva York [Zohran Mamdani], que se declara abiertamente socialista y musulmán, y que gracias al poder digital y tres cosas muy sencillas —transportes públicos y comida y vivienda para todos— ganó las elecciones.

P. Ha destacado como orador, y buena parte de su discurso llega gracias a fragmentos en las redes. ¿Piensa en eso a la hora de escribir un discurso?

R. Yo nunca he hecho un curso de oratoria, ni de teatro. Pero soy obsesivo y pienso constantemente en mi trabajo y en mis discursos, que escribo yo. Me encantaría encontrar a alguien que escribiera como yo, porque me ahorraría mucho trabajo. Durante una época fui comercial y tenía un minuto para explicarme. Igual me viene de ahí. Marc Giró me dijo una cosa maravillosa: “¿Sabes por qué los hombres blancos, heteros y normativos hablan tan lento? Porque nadie nunca os interrumpe”. Yo intento no dar chapas. 

P. Pero le gusta leer grandes discursos de otras épocas.

R. Siempre. Soy un enfermo de la oratoria y he leído toda mi vida discursos de grandes oradores y oradoras. Salvador Seguí, Azaña, en su momento Rubalcaba… y otros de ahora. Me fijo mucho, aunque no esté del todo de acuerdo con las ideas. 

P. ¿Está la política demasiado teatralizada?

R. Creo que siempre ha existido una violencia verbal, mediática, política. A Suárez un poco más y le echan a pedradas de La Moncloa, y a Zapatero. Casi siempre sucede cuando gobierna la izquierda, que es cuando se dice eso de que “nunca hemos estado tan mal”. ¿La teatralización? Tenemos que intentar ser publicistas de lo que decimos, en el mejor sentido. ¿Por qué la derecha puede hablar de “la España que madruga”? Eso lo entiende todo el mundo. Pero nosotros no podemos decir “una familia, una casa”. Vamos a intentar competir en eso, para que se nos entienda. La gente no está para pensar en el fetichismo de la mercancía [de Marx] o para leer los Cuadernos de la cárcel de Gramsci, sobre todo si tiene a El Xocas diciendo que los impuestos son un robo.

P. ¿Está habiendo una derechización del sentido común que deja poco margen a decir cosas de izquierdas?

R. Estoy de acuerdo con eso, pero creo que hay que ir más allá. La ventana se ha movido. Pero yo creo que está de moda ser un chungo, ser mala gente.

P. El malismo.

R. El hijoputismo. Es lo que está de moda. Y están pasando cosas terribles: la deshumanización que ha generado ver cómo se destripaba a niños en Gaza con bombas… y la gente presumía de ello. Eso se vota. Cuando [Isabel Díaz] Ayuso habla de “plataforma de frustrados” hablando de familiares de las víctimas de las residencias de Madrid, eso se vota. Lo de Trump… Ser mala gente te da votos. Ahora, también es responsabilidad nuestra: es un mal negocio decir a la gente que es idiota o que es fascista. Yo me niego a eso. La izquierda ha sido incapaz de darle un horizonte de futuro a la gente y la gente cuando no vota futuro, vota pasado, aunque sea un pasado inventado.

P. ¿Qué ofrecer a tantos jóvenes varones que optan por la ultraderecha?

R. La vivienda es clave, creo que muchos chavales que viven en una habitación que les cuesta lo mismo que a su padre el piso hace 10 años se van a poner a ver al youtuber de turno que les va a decir que la culpa la tiene su vecino, no su casero. El hecho de que la izquierda no solo no haya puesto fin, sino que haya fomentado esta especulación salvaje, explica muchas cosas. Mamdami ha ganado las elecciones con tres cosas muy sencillas. Hay que ir a la raíz del problema: que se deje especular con la vivienda y con la comida. 

P. Ha decidido tratar al agitador Vito Quiles con ironía, conversando por la calle… ¿Es el modo de enfrentarse a la ultraderecha mediática?

R. Es mera supervivencia. Quizás sea la persona que más les tiene encima. Si no les sale el primer vídeo bien, te siguen persiguiendo. Yo hice la reflexión y me puse en el lugar de mis compañeros del cole, progres, que no tienen ni pajolera idea de quién es Javier Negre, Bertrand Ndongo, ni Vito Quiles… Mal negocio sería tirarle el micro, agredirle o insultarle. Me dirían que por qué trato mal a ese chaval. Es justo lo que buscan. La gente no tiene tiempo de tener la información que nosotros tenemos. He tratado con mucho fascista en mi vida, así que entendí que la ironía y el sarcasmo era lo que les jodía. Como decía la Pantoja: “Dientes, dientes”.

P. Se le ha acusado de ser muy duro en las comisiones de investigación.

R. La primera vez que interrogué a Aznar, en 2017, un periodista, con el que ahora tengo buena relación, dijo: “Tiene la mirada de los asesinos del ISIS justo antes de degollar a un occidental en el desierto”. Ahí ya entendí de qué iba esto. Yo había estado frente a corruptos, ladrones, pero nunca había estado frente a alguien por cuya irresponsabilidad había muerto gente, como [Carlos]Mazón. En esa comisión yo venía de estar con mucha carga emocional, por haber estado hablando con familiares de las víctimas, y le tenía que decir lo que era: un negligente y un psicópata. Entonces, ¿soy duro? Pues muchísima más dura es la realidad. Y conozco el coste: artículos diciendo que soy tarado, hablando del decoro parlamentario…

P. ¿Qué es hoy ser de izquierdas y qué tendría que hacer la izquierda para salir adelante frente a la ola reaccionaria?

R. Me dijeron el otro día una frase maravillosa: ser de izquierdas es que la gente crea que si se cae por la calle, tú le vas a coger. Si piensas en Abascal, en Feijóo o en Ayuso… es que te van a pisar. Al final ser de izquierdas, tampoco hace falta filosofar mucho, es pensar en el otro. Igual que ser patriota: pensar en el otro. El otro es la patria.

P. ¿En términos políticos?

R. Si tú no garantizas unas mínimas condiciones vitales, de qué te sirven los grandes datos macroeconómicos. Si quieres comprar una vivienda que no sea para vivir, que te frían a impuestos para quitarte esas ganas de hacerte el rico con un derecho. Si usted se quiere hacer rico, compre otra cosa, no compre una vivienda. Frenar también los precios a según qué alimentos. Deberíamos haber legislado sobre eso. Y si no lo hacemos, pues nos iremos al carajo.

P. ¿Se puede parar esa ola reaccionaria?

R. Soy pesimista, que al final es una forma de realismo. Sería extraterrestre por mi parte decir que no están a las puertas y que es posible frenar a una perspectiva de voto de 200 y pico diputados. Pero mi responsabilidad es intentarlo. También me da la sensación de que hay mucha gente que quiere que sus proyectos políticos crezcan en base al sufrimiento que conllevará la entrada a esa gente. Yo me niego. Por ejemplo, al independentismo le iría mejor con un gobierno de PP y Vox. Sí, pero yo me niego a crecer en base al sufrimiento de la gente. Y ese “cuanto peor, mejor” no es solo patrimonio del independentismo. 

 

 

 

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lunes, 9 de febrero de 2026

Segundo Grado para Garikoitz Aspiazu

Los españoles están un tanto cuanto sorprendidos de que el preso político vasco Garikoitz Aspiazu haya recurrido a la legislación española como parte de su reinserción a la sociedad.

Tanto él como decenas más podían haber accedido a dichas medidas contempladas por el andamiaje jurídico español de no ser porque contra ellos se han aplicado medidas de excepción, mismas que, paradójicamente, son los que los califican como presos políticos y no como presos comunes.

El caso es que dichas medidas les fueron negadas sistemáticamente, o han sido recurridas por las instancias del régimen tras haber sido concedidas. Lo anterior en detrimento del componente de Reinserción que forma parte del proceso de DDR de ETA.

Así que, establecido lo anterior, les compartimos la información provista por El País:


Txeroki sale de prisión en régimen de semilibertad tras el permiso concedido por el Gobierno vasco

El exjefe de ETA podrá salir de lunes a viernes, pero tendrá que volver a la cárcel para pasar las noches

El exjefe de ETA Garikoitz Aspiazu Rubina, alias Txeroki, ha salido este lunes, poco antes de las ocho de la mañana, de la prisión de Martutene, en San Sebastián, según ha informado Europa Press. Su salida tiene lugar después de que el Gobierno del País Vasco le concediera un permiso para estar de lunes a viernes fuera de la cárcel, aunque con la obligación de dormir en el centro penitenciario.

La autorización se produce a propuesta de la junta de tratamiento de la cárcel donostiarra, que planteó la aplicación a Txeroki del artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario. Esta medida de semilibertad no supone alcanzar el tercer grado, sino que se trata de una fórmula intermedia de la que se han beneficiado otros condenados por terrorismo.

Las fuentes consultadas por EL PAÍS precisan que es una modalidad del segundo grado que se contempla para que los reclusos puedan preparar su incorporación a la sociedad a través de un trabajo en una empresa o de actividades de voluntariado.

Aunque el exjefe de ETA ya disfruta del permiso autorizado por el Gobierno vasco, la Fiscalía de la Audiencia Nacional tendrá que emitir un informe no vinculante sobre la medida. Finalmente, será el Juzgado Central de Vigilancia Penitenciaria de dicho tribunal el que deberá determinar si puede disfrutar o no del mencionado permiso. Si lo deniega, quedará sin efecto.

La medida de semilibertad tiene lugar después de que Txeroki fuera trasladado en 2024 desde la prisión francesa de Lannemezan al centro de reclusión de Martutene. En 2011, fue condenado a 377 años de prisión por la Audiencia Nacional; en Francia cumplía varias penas que suman más de 30 años.

En 2015 fue condenado por la Audiencia Nacional a nueve años de prisión por ordenar un atentado con coche bomba perpetrado el 26 de agosto de 2007 en Oropesa (Castellón). Tres años después, volvió a ser condenado en España a 18 años de prisión por intentar matar con un paquete bomba en enero de 2002 a la delegada de Antena 3 en el País Vasco María Luisa Guerrero.

El Gobierno vasco ha concedido 111 terceros grados a presos de ETA desde que en octubre de 2021 asumió la competencia de la gestión de las tres cárceles vascas, según una respuesta parlamentaria de la consejera de Justicia y Derechos Humanos, la socialista María Jesús San José, a una pregunta de la única representante de Vox en la Cámara autonómica, Amaia Martínez. Según el recuento realizado en octubre pasado, en las prisiones vascas había 119 reclusos de la banda terrorista (104 hombres y 15 mujeres). El centro penitenciario acogía a 53 presos, la de Martutene 44 y la de Basauri (Bizkaia) 22.

 

 

 

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Otegi Responde a Rufián

Gabriel Rufián es un político con muchas tablas y mucho temple, catalanista de una sola pieza.

Por su parte, Arnaldo Otegi es un hombre fraguado en las trincheras de la resistencia vasca en contra de la brutal represión españolista.

Coinciden en su defensa de los derechos de las clases trabajadoras de los pueblos del estado español.

Pero difieren en otros puntos.

De eso nos habla esta nota publicada en Noticias de Gipuzkoa:


Otegi responde a la alianza conjunta de izquierdas que sopesa Rufián

El portavoz de ERC abre la puerta a una confluencia electoral de las izquierdas del Estado español

El secretario general de EH Bildu, Arnaldo Otegi, ha afirmado este lunes que no cree que la propuesta del portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, para aunar a los partidos a la izquierda del PSOE sea factible, y ha reiterado la oferta de una lista conjunta de cara a unas futuras elecciones generales "con un programa de mínimos" y con el objetivo de "hablar como pueblo".

En una entrevista concedida a Euskadi Irratia, Otegi ha señalado que las elecciones autonómicas en Aragón han mostrado que la apuesta del PP "ha salido mal porque ha bajado", Vox ha tenido "un incremento evidente" y el resultado de la Chunta Aragonesista ha sido "destacable, porque evidencia la tendencia al alza de las fuerzas progresistas de kilometro 0".

"Obvio" incremento de la derecha

El secretario general de EH Bildu ha lamentado que, frente al "obvio" incremento de las derechas, "en el Estado español no son capaces de entender lo que en Euskal Herria aprendimos hace tiempo, y es que, en este momento histórico en el que el autoritarismo crece, lo que se debe hacer es una articulación social y popular lo más amplia posible".

En este sentido, ha considerado que "no" es factible la propuesta de Rufián, ya que, "aunque no lo digo por este caso, a veces parece que los objetivos individuales se ponen por encima de los colectivos". Además, ha asegurado que en EH Bildu "nunca hemos hablado con ERC, ni con Gabriel Rufián, ni en el Congreso, ni en las relaciones oficiales que tenemos, y ya tenemos establecida nuestra posición ante unas elecciones generales".

"Creemos que las elecciones da una oportunidad a Hego Euskal Herria (Euskadi y Navarra) para hablar como pueblo. Desgraciadamente, la tendencia es hablar como partido, y por eso planteamos la propuesta de una lista única, con un programa simple, para que luego cada uno haga su tarea en el Congreso, y, gane la extrema derecha o el PSOE y la izquierda, este país le diga con una sola voz qué es lo que quiere", ha explicado.

Candidatura conjunta

Así, Otegi ha lamentado que, "con todo el respeto", los argumentos utilizados hasta el momento por el presidente del EBB del PNV, Aitor Esteban, para rechazar la propuesta de EH Bildu de una lista conjunta son "muy débiles".

"Por un lado, dice que en su momento hicimos un vídeo en el que les llamábamos fascistas, y yo ya pedí perdón personalmente, por lo que ese argumento no sirve. Por otro lado, dice que después no estaríamos de acuerdo en políticas fiscales, industriales, económicas o sociales; vale, tenemos diferencias, pero también las tienen con el PSE y llevan 40 años gobernando juntos", ha explicado. 

Por todo ello, el secretario general de EH Bildu ha insistido en que, "si vamos al Bernabéu, queremos ir con la selección vasca, no cada uno a jugar su partido", y por eso ha reiterado que los argumentos del PNV para rechazar su oferta son "bastante débiles".

"En este país siempre estamos hablando del derecho a decidir. Pues el Estado español nos va a poner urnas en Tudela y en Hondarribia, y tenemos dos opciones: ir como partido o ir como país. Nosotros somos favorables a ir como país", ha insistido. 

 

 

 

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ETA Anticristiana

A falta de ases desde la derecha españolista se ha optado por usar el comodín de ETA a cada oportunidad que se presente.

Ya lo hizo Feijóo en contra de Oskar Matute con la DANA de Valencia como marco.

Ahora lo hace Mayor Oreja en su defensa de los "valores cristianos".

Aquí lo que nos informa Naiz al respecto:


Jaime Mayor Oreja dice que «ETA se creó para terminar con las ideas cristianas»

Jaime Mayor Oreja afirmó la pasada semana en Mallorca que «ETA se creó para terminar con las ideas cristianas», a lo que añadió que «cuando nació ETA la represión franquista era muy leve y no se perseguía a los nacionalistas como nos han hecho creer».

Iñaki Iriondo

Durante años se extendió la teoría de que «ETA nació en un seminario», enmarcada bien en el libro amarillo de Álvaro Baeza que lo vendía como «el gran secreto». Pero incluso años antes de este sacacuartos, desde la derecha española siempre se apuntó al clero vasco como concomitante con la organización armada. La personificación más habitual de este tipo acusaciones fue el obispo José María Setién, fallecido ya en 2018.

Y ahora resulta que hay que revisar toda esta teoría porque Jaime Mayor Oreja, al que desde la prensa mallorquina se le ha nombrado «experto en ETA», acaba de hacer público que «ETA se creó para terminar con las ideas cristianas». Esta no la habíamos visto venir.

Jaime Mayor Oreja es en la actualidad presidente de la Fundación Neos, que se define a sí misma como «un movimiento de la sociedad civil que defiende la alternativa cultural basada en los fundamentos del humanismo cristiano como solución para una sociedad que ha perdido el rumbo». Explica que su nombre «surge de las iniciales de los cuatro puntos cardinales» y añade que «nuestro símbolo es una brújula».

Presentación en Mallorca

Y para presentar esta fundación, el Círculo Mallorquín –fundado en 1851– invitó la semana pasada a Palma de Mallorca a Jaime Mayor Oreja, que dijo cosas que nunca se le escucharon mientras fue ministro de Interior. Ante decenas de personas, que según las crónicas locales llenaron la sala donde se celebró el acto, afirmó que ETA no se creó para hacer frente al franquismo. «Era un movimiento político y cultural que se creó para terminar con las ideas cristinas. Cuando nació ETA la represión franquista era muy leve y no se perseguían a los nacionalistas como nos han hecho creer», aseguró.

El presidente de Neos mostró «la convicción que tenemos de que la crisis que sufrimos no es política, económica, ni social. La crisis está en los fundamentos de la sociedad». Cuenta ‘Diario de Mallorca’ que Jaime Mayor Oreja destacó que «cuando el nacionalismo abraza a la sociedad, esta termina siendo de izquierda o de extrema izquierda» y como ejemplo de esta transformación se refirió a Catalunya y Euskal Herria. «El problema de Euskadi es la falta de fe. ETA fue un proyecto político que pretendía terminar con los principios cristianos», llegó a decir.

«ETA no ha desaparecido»

Según la crónica del acto, en el que Jaime Mayor Oreja estuvo acompañado de un exconcejal de Vox, comparó los movimientos políticos independentistas que han nacido en el Euskal Herria y en Catalunya, asegurando que «son lo mismo. Mientras unos sacuden el árbol los otros recogen las nueces».

En opinión de Jaime Mayor Oreja ETA no ha desaparecido. Acepta que han dejado la lucha armada, pero anuncia que los herederos de la organización terrorista en breve se harán con el poder en Nafarroa.

Ante un público que el periodista define como «entregado a sus ideas», habló de la violencia y recordó los actos que a su juicio cambiaron el rumbo de la historia del Estado español: el atentado contra Carrero Blanco y el 11-M. Refiriéndose a este último atentado, aseguró que a partir de él, que llevó al PSOE a recuperar el poder político, «Zapatero se abrazó a ETA y a partir de ese momento la mentira sustituyó al crimen».

Abismo, clima y fe

En la fundación Neos, Mayor Oreja está acompañado de María San Gil, que es su vicepresidenta. Ambos estuvieron recientemente en Bilbo presentado el informe ‘España en el Abismo’, que fue conducido por Rafael Carriegas, responsable de Neos en Bilbo.

Y para dentro de unas semanas se anuncia que se celebrará, también en Bilbo, el acto ‘Cambio climático y fe política: cuando discrepar se convierte en herejía’. En su presentación, la fundación afirma que «a lo largo del encuentro se abordará cómo el debate sobre el cambio climático ha ido adquiriendo rasgos propios de una ortodoxia política y cultural, en la que la discrepancia es frecuentemente descalificada o excluida del espacio público».

Jaime Mayor Oreja fue ministro de Interior hasta 2001, cuando el PP lo devolvió a la CAV para que, en tándem con el PSE de Nicolás Redondo Terreros, lograra asaltar Ajuria Enea. No lo consiguió.

Aguantó en el Parlamento de Gasteiz hasta 2004, cuando fue elegido diputado en el Congreso y a los pocos meses encabezó la candidatura del PP al Parlamento europeo. En la actualidad es presidente de la Red Europea de Ideas, el think tank creado por el grupo popular en el Parlamento Europeo para «encauzar el pensamiento del centro-derecha europeo».

 

 

 

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viernes, 9 de enero de 2026

Entrevista a Joseba Azkarraga

Con el contexto de lo recientemente ocurrido en el caso del Sumario 13/13 y en vísperas de la manifestación anual de enero en Bilbo, les compartimos esta entrevista a Joseba Azkarraga de la plataforma Sare, misma que ha sido publicada por Naiz:


«Estos presos y presas tienen derecho a una aplicación de la ley sin excepciones»

La «luz al final del túnel» asoma aún lejos en la mirada de largo alcance de Azkarraga, implicado a tope en Sare desde su inicio tras muchos años de responsabilidades políticas e institucionales. Sigue siendo un túnel, apuntalado con trabas de Madrid y recorrido por Lakua con el freno echado.

Ramon Sola

Este 2025 no ha habido mucha información sobre el desarrollo de la vía legal. ¿En qué punto estamos?

Desde Sare nos gustaría poder decir que estamos en la recta final y que se ve la luz al final del túnel. Pero es aún una recta muy larga, donde encontraremos muchos obstaculos y que deberemos ir salvando con el apoyo de una parte importante de la sociedad vasca. Venimos de una situación muy dificil y vulneradora de muchos de los derechos que deberían asistir a los presos y presas vascos. Desde 2017 se ha trabajado desde el consenso de la mayoría política y sindical vasca y a ello se unió el cambio político en el Estado, con la llegada del PSOE al Gobierno, posibilitando avances.

Hay que tener claro, eso sí, que con carácter general los gobiernos no se mueven; hay que moverlos. En Euskal Herria la movilización social ha sido clave para transmitir que no estamos ante una reivindicación partidista, sino que es la reivindicación democrática de una gran parte de la sociedad vasca. Hablamos de derechos humanos y de su vulneración.

¿Se perciben esos avances en la calle o hay un punto de desconocimiento?

Es cierto que parece que fue hace años cuando se puso fin al alejamiento, a las celdas de castigo o a los cumplimientos de la totalidad de la condena en primer grado penitenciario. Y no, no hace mucho: 2022-2023 fueron los años más importantes para romper el nudo que nos ataba al inmovilismo. Se puso fin a la política de alejamiento tras más de 34 años de sufrimiento, se puso fin a un intento de los diferentes gobiernos de doblegar las voluntades no solo de los presos y presas, sino también de sus familiares. No lo consiguieron, aunque si de lo que se trataba era de causar dolor, lo consiguieron. Nunca hay que olvidar que en los accidentes de tráfico en el tránsito de los familiares a las cárceles hubo 16 personas muertas o que más de 30 presos han dejado su vida en cárceles alejadas de sus casas…..

¿Qué importancia tuvo la transferencia penitenciaria y cómo se está materializando? ¿Lo ve adecuado Sare?

Con la transferencia de la gestión penitenciaria a la CAV, desde 2021 se va poniendo fin a los cumplimientos de penas en primer grado penitenciario hasta el último día de la condena y se comienza a ir aplicando la legislación penitenciaria, aunque no sin muchas trabas, parones, cálculos electorales sobre si la aplicación de la legislación penitenciaria podría suponer una merma de votos al partido o partidos que gestionaban la política penitenciaria. Creo que se ha mirado mucho el que dirán la derecha y sus medios de comunicación afines y se ha tenido miedo a ser audaces en la gestión penitenciaria.

Algunos ejemplos de lo que digo. En el ámbito político a nivel del Estado no se han derogado las leyes de excepción, absolutamente obsoletas. Y en el caso de la CAV, las autoridades penitenciarias, en las oportunidades que han tenido para reinterpretar estas legislaciones de excepción, no siempre han elegido la opción que, siendo perfectamente legal, era la más adecuada y justa para los presos. Se han quedado con la interpretación más restrictiva. Y otra cosa: la construcción de las rutas de vuelta a casa de las presas y presos vascos no se está haciendo con la filosofía que el Modelo Penitenciario Vasco implica.

La juez Inés Soria, que pilota este modelo desde Lakua, alegaba en estas páginas que se trata de delitos específicos y no veía que las condiciones especiales de progresión que se ponen a estos presos perjudique el objetivo de reinserción...

El problema está en lo que he apuntado: hay leyes de excepción que, aunque no sean derogadas, permiten una interpretación más flexible, acorde al Modelo Penitenciario Vasco que apuesta por el régimen abierto. Si cree que esas leyes pueden ser compatibles con el modelo, pues eso es lo que pedimos, que se hagan compatibles. Porque no ocurre en todos los casos...

Concretando, ¿todos estos presos deberían estar pisando la calle de uno y otro modo, con la ley en la mano?

Hoy deberíamos haber podido cerrar esta situación, porque la inmensa mayoría de los presos y presas de motivación política, por el tiempo de cumplimiento efectivo de sus penas, deberían estar en régimen abierto y en tercer grado penitenciario. Y no lo están porque se les continúa aplicando una política penitenciaria de carácter excepcional. En el ámbito legislativo, con la ley 7/2003 y el cumplimiento efectivo de las penas de hasta 40 años. En el ámbito judicial, con recursos de Fiscalía que, en menor medida que hace unos meses, aún siguen contra las decisiones de los profesionales de los centros penitenciarios cuando proponen la progresión a tercer grado. Y junto todo a ello, el mantenimiento de un Juzgado Central de Vigilancia Penitenciaria que depende de un tribunal de excepción como es la Audiencia Nacional. 

Algunos colectivos insisten en presentar todo esto como «beneficios» o trato de favor...

A los presos y presas vascos, cuando se les progresa de grado o alcanzan la libertad condicional o la aplicación del art. 100 –que les permite salir durante el día a trabajar–, no se les está regalando nada, ni se está incumpliendo ninguna ley. No. Se les está aplicando una ley que fue aprobada en las Cortes Generales, como es la LOGP.

Hay que decir aquí algo muy importante. Estos presos y presas en libertad no suponen ningún peligro para la sociedad. No hay ni un caso de reincidencia. Debería ser un argumento importante para que esos miedos inventados dieran paso a una gestión más ágil de una política penitenciaria humanista. A partir de ahí, no se les puede exigir a estos presos algo que no esté recogido en la legislación.

Hay otro elemento que nos parece necesario trasladar. La Administración Penitenciaria vasca debe homogeneizar el tratamiento que sus Juntas aplican a estos presos y presas. No es de recibo que haya alguna cárcel que, incumpliendo la normativa penitenciaria, no aplique salidas programadas o permisos penitenciarios hasta muy avanzado el cumplimiento de la condena. Otras sí lo hacen, como corresponde, desde el cumplimiento de la cuarta parte de la condena.

¿Cómo cree que se posiciona la sociedad en general ante todo esto? ¿Percibe el problema?

Una sociedad que aspira a ser verdaderamente democrática y madura no puede dar la espalda a los derechos de aquellas personas que buscan rehacer sus vidas y hoy o están en la cárcel, en el exilio o deportadas. Tienen derecho a volver a sus casas. Tienen derecho a normalizar sus vidas y tienen derecho a una aplicación de la ley sin excepciones. Son aún 22 los presos y presas, que con más de 25 años de cumplimiento de las penas, no se les han aplicado todavía ni permisos penitenciarios, ni salidas programadas, y mucho menos progresiones de grado. Y de los 44 presos que hoy están en segundo grado, el 50%, por el tiempo cumplido, deberían estar en tercer grado y régimen abierto.

¿La posición de ciertos grupos de víctimas de ETA es el mayor obstáculo de fondo para una solución definitiva?

Desde Sare nunca entraremos en debate y confrontación con las víctimas de la violencia. Tampoco con algunas asociaciones a las que se podría responder ante el cúmulo de falsedades que trasladan. No lo haremos, porque nos merecen todas ellas un respeto. Son muchos años de una convivencia quebrada y es hora de poder construir una convivencia normalizada, basada en el respeto a los derechos humanos. Debemos ser capaces de poder construir el futuro juntos, respetando al otro y sin obligar a nadie a olvidar lo que ha vivido. El dolor de las víctimas merece nuestro respeto. Y si en algún momento han podido sentir falta de sensibilidad hacia su dolor, por nuestra parte, lo sentimos, porque nunca ha sido esa nuestra intención.

Por ello, lo que sí hemos hecho siempre en Sare es denunciar la instrumentalización política que desde algunos ámbitos se hace de su dolor. Y citar a las víctimas olvidadas injustamente, porque el reconocimiento del dolor debe abarcar a todas, no pueden quedar fuera las que sufrieron torturas, persecuciones injustas, terrorismo de Estado... No podemos permanecer impasibles ante quienes defienden diferentes categorías de víctimas, de primera o de segunda depende de quién haya sido el causante de ese sufrimiento. ¿Quién es capaz de marcar diferencias entre el dolor de una madre de una víctima de ETA o el dolor de otra madre cuyo hijo o hija ha sido víctima del GAL, de la tortura o de la dispersión?

Siguen marcándose ‘suelos éticos’ diferentes...

El ‘suelo ético’ o es una exigencia que se realiza al conjunto de las fuerzas políticas o es un brindis al tendido. Esta exigencia debe ser también para quienes desde el ámbito político permitieron la tortura o el terrorismo de Estado y para quienes desde el ámbito judicial lo ampararon. De lo contrario, no servirá de nada, más que lavarse las manos de sus propias responsabilidades. Resulta un sarcasmo, por ejemplo, cómo desde algunas instituciones se montan festejos de exaltación de la Guardia Civil, intentando ocultar que es un cuerpo represivo que torturó sistemáticamente, incluso hasta la muerte.  

Convivencia es un concepto que Sare remarca mucho, también lo hicieron en las jornadas de octubre en el Euskalduna...

La convivencia en Euskal Herria no será fruto del olvido, sino de la voluntad compartida que tengamos de avanzar, porque convivir es aprender a mirarnos sin resentimientos ni ánimo de venganza. Desde Sare defendemos una sociedad donde las presas y presos de motivación política alcancen la libertad, vuelvan a sus casas, y en paralelo una sociedad donde el respeto, ayuda y reconocimiento se transmita a las víctimas de las diferentes violencias. Sin estas dos premisas, será muy difícil que cerremos tantas décadas de confrontación y sufrimiento.

Los vientos soplan en sentido contrario. ¿Hay un riesgo de retroceso en todos los avances que ha citado si PP y Vox toman el Gobierno español?

Sinceramente creo que no. Hay un riesgo en el ámbito global de libertades y avances sociales de estos años, pero en este ámbito no. Primero, porque la competencia la tiene la Administración penitenciaria vasca. Segundo, porque los jueces y fiscales que hay en la Audiencia Nacional serán los mismos, con o sin cambio de Gobierno. Podría influir en una tercera cosa, más a futuro; dificultar más las demandas recurrentes para que estos casos pasen a los juzgados naturales vascos y dejen de estar centralizados en el Juzgado Central de Vigilancia Penitenciaria de la Audiencia Nacional.

Llega la manifestación anual. ¿Qué le diría a quien piense que las cosas ya van rodando y no vea imprescindible movilizarse en Bilbo?

Es posible que así ocurra, que existan esas impresiones porque ven a personas presas que están saliendo con permisos, o durante el día con el 100.2... Por eso lo que intentamos hacer ver desde Sare o desde Etxerat es que queda todavía un camino por recorrer; que el marco final tiene que ser que no haya un preso o presa de motivación política en las cárceles; y que ese marco quedará inconcluso si no logramos un tratamiento de respeto y reconocimiento al dolor de todas las víctimas, incluidas las ‘desaparecidas’.

 

 

 

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miércoles, 24 de diciembre de 2025

Tendencia Ascendente de EH Bildu

Como ya es sabido, en Extremadura se ha acudido recientemente a las urnas y los resultados no han podido ser más alarmantes. Los extremeños han decidido comportarse a la altura de los argentinos que votan mayoritariamente a Milei una y otra vez, o como los chilenos que han aupado al poder al troglodita José Antonio Kast.

Pues bien, mostrando una vez más el "diferencial vasco", en Hego Euskal Herria la formación política a la alza es la izquierda abertzale.

Aquí el análisis publicado al respecto por Naiz:


EH Bildu ganaría en la CAV y subiría en Nafarroa, según un sondeo de Aztiker

Una encuesta de Aztiker encargada por EH Bildu, a la que ha tenido acceso GARA, muestra que la fuerza soberanista aumentaría su representación tanto en el Parlamento de Nafarroa como en el de Gasteiz, donde, además, lograría romper el empate a 27 e imponerse al PNV al sumar un escaño más por Araba.

Ane Alava

Un sondeo sobre intención de voto realizado por Aztiker entre los meses de noviembre y diciembre por encargo de EH Bildu muestra un fortalecimiento de la coalición soberanista tanto en la Cámara de Gasteiz como en la de Iruñea, en las que sumaría sendos representantes. Para esta encuesta, a la que GARA ha tenido acceso, se ha entrevistado a 993 personas en Nafarroa y a otras 2.990 en el conjunto de Araba, Bizkaia y Gipuzkoa.

En el Parlamento que engloba a esos tres últimos herrialdes, la formación soberanista lograría romper el actual empate a 27 parlamentarios con el PNV y, por tanto, ganaría los comicios al conseguir un escaño más en Araba (9) en detrimento de Sumar, que perdería su único representante en la Cámara al caer casi un punto. El resto de partidos mantendrían los asientos obtenidos en este herrialde en los pasados comicios (7 para el PNV, 4 para PSE y PP y otro para Vox).

Otro asiento cambiaría de dueño en Bizkaia, puesto que Vox mejoraría sensiblemente sus resultados en este territorio, arrebatando un representante al PSE, que se quedaría con 3. El resto volvería a repetir los resultados de 2024 (PNV, 11; EH Bildu, 8; PP, 2).

En Gipuzkoa, el reparto sería igual al de las últimas elecciones (EH Bildu, 11; PNV, 9; PSE, 4; y PP, 1). Sin embargo, en este caso se consolidaría el liderazgo de la formación independentista, que acumula el 40% de la intención de voto, frente al 30,1% del PNV.

Contraste con Lehendekaritza

Existe una diferencia sustancial entre este sondeo y la encuesta semestral de Lehendakaritza, publicada el pasado 1 de diciembre. En aquella, se otorgaba la victoria a los jeltzales con 29 escaños, dos más de los que tiene en la actualidad y dos más de los que daba a EH Bildu, que mantendría su representación en la Cámara.

De acuerdo a los resultados de ese estudio, la ciudadanía de la CAV premiaría la acción del Gobierno de Imanol Pradales y el liderazgo de Aitor Esteban al frente del PNV. Los jeltzales lograrían aumentar su representación a costa PSE y PP, que perderían sendos escaños y quedarían con 11 y 6, respectivamente. Vox y Sumar mantendrían su respectivo escaño, aunque la extrema derecha pasaría a ser el quinto partido del Parlamento, ya que superaría en dos décimas a la formación progresista que a nivel estatal lidera Yolanda Díaz.

De esta manera, el sondeo encargado por Lehendakaritza no solo plantea un escenario diferente entre las dos fuerzas vascas más votadas, sino que tampoco contempla el refuerzo de la extrema derecha española ni que eso se traduzca en una mayor representación. Tampoco augura que esto pueda afectar al PP ni vaticina un desgaste en el PSE, socio en Lakua.

A nadie se le escapa que, en ambas encuestas, el resultado favorece a quien la encarga.

Nafarroa consolida el gobierno

Según la encuesta encargada por EH Bildu, UPN perdería dos escaños en el Parlamento navarro al quedarse con 13 y, de nuevo, tendría casi imposible formar Gobierno, pese a ganar las elecciones. También se reducirían las distancias respecto a PSN y EH Bildu. La fuerza independentista sería la única de las tres en subir en porcentaje de voto (+1,7%) y obtendría un representante más, consolidando su relevancia con 10 parlamentarios. El PSN mantendría sus 11 escaños pese a bajar en intención de voto y los socios del Gobierno foral, Geroa Bai y Contigo-Zurekin, perderían sendos escaños, logrando 6 y 2 representantes, respectivamente.

Por su parte, la derecha española seguiría ganando territorio. Tanto PP como Vox aumentarían su representación. Los 3,4 puntos porcentuales que perdería UPN los capitalizaría en su totalidad el partido de Santiago Abascal, que duplicaría su representación actual hasta los 4 asientos. Finalmente, el PP mantendría sus datos, pero se vería favorecido en el reparto de escaños.

EH Bildu, en una tendencia ascendente

El avance de EH Bildu que plantea esta nueva encuesta consolida una tendencia ya observada en sondeos anteriores, y no solo en lo que refiere a los comicios autonómicos. Según la encuesta de EITB Focus, elaborada por Gizaker entre el 15 y el 23 de septiembre a partir de 1.600 entrevistas telefónicas, EH Bildu ganaría en Hego Euskal Herria y se situaría como primera fuerza en voto directo en los cuatro herrialdes.

 

 

 

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Vascófobos de la Semana | TSJPV

El PNV y el PSOE de la CAV pactaron con el PP para nombrar a un Ararteko no euskaldun.

Más recientemente han pactado entre ellos para restarle gravedad a las declaraciones del pepero Javier de Andrés.

Hoy, se rasgan las vestiduras porque el PP y Vox en contubernio con CCOO y el TSJPV ponen en peligro al euskera en el ámbito laboral y de la prestación de servicios.

Esto es lo que nos informa Noticias de Gipuzkoa:


El Gobierno vasco alerta de que la consulta al TC sobre el euskera es “muy grave”

El Tribunal Superior de Justicia del País Vasco dice que asignar un perfil “no es inocuo” porque se activará en algún momento

Míriam Vázquez

Las peores previsiones del Gobierno de Imanol Pradales se han confirmado, y el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco ha dejado a los pies de los caballos el sistema de perfiles de euskera que se exigen para garantizar la atención bilingüe en la administración pública. En concreto, ha pedido al Tribunal Constitucional que examine el artículo 187.5 de la Ley de Empleo Público sobre los perfiles lingüísticos. Las fuentes consultadas en el departamento de Cultura y Política Lingüística que dirige la vicelehendakari jeltzale Ibone Bengoetxea aseguran que esta decisión es “muy grave”, y se reafirman en la defensa de “la legalidad vigente y el derecho de la ciudadanía a un sector público bilingüe”. No realizarán más valoraciones hasta que haya novedades sobre este contencioso.

El Gobierno vasco sigue pensando que esta decisión pone en cuestión todo el sistema de normalización que se ha articulado durante cuatro décadas. El detonante de esta situación lo han sido los recursos que presentaron PP y Vox al decreto 19/2024 de uso del euskera en marzo de 2025, una queja que el tribunal ha aprovechado para poner en solfa la exigencia misma de perfiles. El Ejecutivo de Pradales había tratado de hacer pedagogía para aclarar que no se debe confundir la exigencia de un perfil lingüístico en todos los puestos con su fecha de preceptividad real. Es decir, que se exija un perfil no significa que pase a ser obligatorio de manera automática, sino que solo será así a partir de la fecha de preceptividad que se establezca y, hasta entonces, contará únicamente como mérito. Hay plazas que llevan décadas sin esa obligación. Pero el TSJPV le niega la mayor. Según ha decidido este tribunal en un auto que no puede ser recurrido, asignar un perfil “no es inocuo” porque la intención de la administración es activarlo en algún momento, y “no es necesario esperar a que se determine una fecha de preceptividad por cuanto que ese momento va a llegar, aunque se ignore cuándo”. “El hecho de contar todos los puestos con perfil lingüístico asignado y no solo aquellos que en virtud del principio de proporcionalidad lo puedan exigir supone un elemento objetivamente disuasorio para quienes aspiran a acceder al empleo público y son castellanohablantes”, sostiene. 

 Y, si el Gobierno vasco había dicho que la Ley de Normalización del uso del euskera de 1982 y la Ley de Función Pública de 1989 ya fueron avaladas por el TC, el superior vasco le responde que la exigencia de perfiles no ha sido tratada de “forma específica” hasta el momento por el TC. Según dice, el artículo 23 de la Constitución española establece que, para que haya proporcionalidad, no podrá exigirse el conocimiento de la lengua cooficial respecto de todos los puestos. 

Voto particular

Pero este auto del superior vasco cuenta con un voto particular de uno de los tres magistrados , que cree que la ley vasca “no ocasiona desequilibrio alguno respecto al castellano”, que este precepto de los perfiles lleva implantado “muchos años y ya fue validado por el Tribunal Constitucional respecto a la normativa catalana, aún más exigente respecto al conocimiento de la lengua cooficial”. Por otro lado, desde EH Bildu, Josu Aztiria llamó a participar en el acto de Kontseilua de este sábado en Bilbao para convertir la ofensiva judicial en un movimiento social a favor del euskera, y solicitó “una nueva política lingüística” y un nuevo estatus jurídico político que la sustente. 

 

 

 

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sábado, 20 de diciembre de 2025

Un Espejo para Ekain Rico

Damos seguimiento al candoroso desliz freudiano de Javier de Andrés, quien expresó abiertamente lo que muchos dirigentes y militantes del PP, Vox y el mismo PSOE piensan calladamente; que el rango y fila de EH Bildu debe ser exterminado.

Pero antes de que pasen a la lectura del artículo de Naiz dedicado al tema, le sugerimos al disonante cognitivo Ekain Rico eche una rápida miradita al espejo llamado GAL.

Dicho lo dicho:


EH Bildu denuncia el punto de inflexión de De Andrés y hasta el PP ve una «palabra no acertada»

EH Bildu ha vuelto a denunciar este sábado «el punto de inflexión» de De Andrés en el Parlamento de Gasteiz al amenazar con «el exterminio político» a la formación soberanista, una expresión que hasta el PP considera que «quizá no fue la palabra más acertada».

Hasta el PP ha considerado que «quizá no fue la palabra más acertada» que su presidente en la CAV, Javier de Andrés, llegara a amenazar en el Parlamento de Gasteiz con el exterminio político de EH Bildu, formación que ha denunciado «el punto de inflexión» que supone lo que dijo el líder popular.

En estos términos se han expresado este sábado los portavoces de estos partidos en el programa ‘Parlamento en las Ondas’, de Radio Euskadi, en el que Eraitz Sáez de Egilaz, por EH Bildu, ha señalado que «no se puede hablar en estos términos.

Es increíble que hayamos escuchado unas palabras que no son normales y aquí nadie dice nada y que incluso se burlen de lo que estamos diciendo».

Ha insistido en que «no es normal hablar en estos términos en el Parlamento a la segunda fuerza de la Cámara» y ha planteado «qué pasaría si estas palabras las hubiera dicho otra formación».

Ha calificado lo afirmado por De Andrés como «un punto de inflexión en el debate parlamentario» y que no se puede asegurar que el «Parlamento es un lugar seguro».

Otros portavoces que han participado en el programa han reconocido que el presidente del PP en la CAV no estuvo correcto en la Cámara, incluso su propio partido, aunque con matices.

Así, Santiago López ha señalado que el término exterminio «quizá no fue la palabra más acertada», pero acto seguido ha añadido que «Bildu representa una anomalía política dentro del conjunto de España y de Europa».

En esa línea, el representante del PP ha asegurado que «EH Bildu no es un partido normal, con unas juventudes que han hecho ataques graves a partidos y medios que no comparten sus ideas» y ha pedido que «el suelo ético que se tenía hace años con esta formación hay que recuperarlo».

«Se pasó de frenada»

Por el PSE, Ekain Rico ha reconocido que «De Andrés se pasó de frenada con una expresión que no es para nada acertada, para nada democrática y equivocada. Exterminio es una expresión que no aporta nada».

Ha indicado que «estamos viviendo que este tipo de expresiones formen parte del debate parlamentario. Esto está ya en el Parlamento vasco y nos debe de preocupar y ocupar».

Pero, como en el caso del PP, también ha matizado sus comentarios señalando que «exterminio eran los hechos de la banda terrorista ETA. Lo que dijo De Andrés no es aceptable y hemos creado una ponencia para hablar de calidad democrática, pero lo primero es mirarse al espejo».

Ha insistido en que «EH Bildu tiene un problema y una oportunidad. Tiene que condenar sin matices cualquier actuación que no sea democrática, como las de sus juventudes».

La «equidistancia de PNV y PSE»

Sobre esta cuestión también ha hecho este sábado unas declaraciones la secretaria de Programa de EH Bildu y parlamentaria, Nerea Kortajarena, quien cree que es «tan llamativa la amenaza» del PP de «exterminarle» políticamente, como «la equidistancia» de PNV y PSE. Además, ha reprochado que en la CAV se cierren acuerdos con «el bloque reaccionario» y ha asegurado que ellos «no se confunden de enemigo».

Kortajarena, que ha realizado declaraciones ante los medios de comunicación en Donostia, ha señalado que existen «diferentes formas de hacer política y la de EH Bildu es muy reconocible, mucho trabajo y poco ruido».

«Esta semana hemos visto que hay quien utiliza la política de la amenaza. Hemos escuchado al PP decir que quiere exterminar a EH Bildu. En términos democráticos, son unas declaraciones muy graves y, por eso, resulta tan llamativo que, ante eso, haya quien ha optado por la política del silencio y de la equidistancia», ha afirmado en alusión al PNV y al PSE.

Según ha subrayado, «ni la política de las amenazas ni la política de la equidistancia y el silencio representan a la ciudadanía vasca». También ha lamentado que haya quien «sigue representando la política del amiguismo, del enchufismo y las puertas giratorias», en referencia a la formación jeltzale. «Esa forma de hacer política tampoco representa a la ciudadanía vasca», ha remarcado.

La dirigente de EH Bildu ha vuelto a mostrar su satisfacción por que se haya paralizado el proyecto de ampliación del Museo Guggenheim a Urdaibai, y ha criticado «el modelo de gobernanza en el que los proyectos tienen que hacerse sí o sí, sin escuchar a la ciudadanía». En ese sentido, ha felicitado a la ciudadanía de Busturialdea por conseguir «dar una lección a ese modelo de gobernanza agotado».

Nerea Kortajarena ha dicho que, «frente al ruido, al barro, al desprecio, hay quien está interesado en hacer una política de soluciones que es lo que nos pide la ciudadanía vasca». En esta línea, ha defendido que su formación «representa un modelo de hacer política ejemplar».

«Tenemos cero casos de corrupción, tenemos un modelo de hacer política en la que los deseos de la ciudadanía se ponen por delante de las siglas, y eso nos lleva a conseguir acuerdos entre diferentes para mejorar las condiciones de vida», ha añadido.

Según ha destacado, EH Bildu tiene «clara la amenaza que supone para Euskal Herria el bloque reaccionario compuesto por PP y Vox, que son exactamente lo mismo». «Ni nos confundimos de enemigo ni alcanzamos pactos con la derecha reaccionaria españolista. Este no es un problema entre EH Bildu y PP, es un problema en términos democráticos. Entendemos que en este país existen condiciones para hacer política de otra manera y hacer frente al bloque reaccionario, y mejorar las condiciones de la ciudadanía vasca», ha manifestado.

 

 

 

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martes, 9 de diciembre de 2025

Garantizar el Plurilingüismo

Aquí una de las razones por las que se debe tener presencia en las instituciones de la metrópoli, nos guste o no nos guste.

Generar y garantizar espacios para el euskera y las demás lenguas que se se hablan en las naciones históricas ya es en sí una muy buena razón.

Aquí lo que nos reporta Naiz:


La mayoría de la investidura de Sánchez apoya garantizar el plurilingüismo en el Estado español

Los grupos políticos que lograron la investidura de Pedro Sánchez han apoyado que se tramite la proposición de Ley Orgánica que garantiza el plurilingüismo de la ciudadanía ante las instituciones del Estado español. El PSOE, a quien se han dirigido los proponentes, ha votado a favor: 174 a 170.

Agustin Goikoetxea

Catalán, euskara, gallego, asturiano y aragonés se han escuchado este martes a la tarde en el Congreso de los Diputados en el debate de la toma en consideración de la proposición de Ley Orgánica de garantía del plurilingüismo de la ciudadanía ante las instituciones del Estado español que han promovido EH Bildu, PNV, ERC, BNG, Compromís e integrantes de Sumar como los Comuns y Més per Mallorca, todos ellos socios de investidura del Gobierno de Pedro Sánchez, que con el apoyo del PSOE la han sacado adelante. La votación ha sido 174 a favor y 170 en contra.

La presentación de la iniciativa ha corrido a cargo de Francesc-Marc Álvaro, de ERC, que ha calificado el proyecto de ley de «histórico» y que supone la reforma de hasta quince normas estatales, con lo que se pretende «eliminar los desajustes provocados por la simetría del modelo lingüístico español y por la escasa presencia y promoción de la diversidad linguística en el ámbito estatal».

El republicano catalán ha incidido en que se trata de que la ciudadanía disfrute de unos derechos lingüísticos efectivos y no solo declarativos. Álvaro ha recordado al PSOE que fue un «compromiso» que asumió en el momento de arrancar la presente legislatura, «al igual que el de promover la institucionalización del catalán en la Unión Europea, que todavía está pendiente». «No valen excusas», ha dicho dirigiéndose al partido de Pedro Sánchez.

«Llega tarde»

«Sabemos que esta normalización llega tarde. Como en tantas cosas, la democracia española tiene muchos deberes pendientes, desgraciadamente», ha lamentado. «Existe una inercia y una obstrucción de determinados partidos y sectores que son los mismos que quieren una España centralista, monolingüe y monocultural», ha añadido.

La respuesta furibunda ha llegado primero desde Vox, por boca del diputado mallorquín Jorge Campos, y en el cierre del debate por parte de Marta González, del PP. El resto de intervenciones han sido a favor. La votación final 174 votos a favor y 170 en contra.

Aizpurua (EH Bildu) ante «la ofensiva política y judicial»

Desde EH Bildu, su portavoz, Mertxe Aizpurua, ha resaltado la importancia de la iniciativa. «Lo es porque ante la ofensiva generalizada politica y judicial que está sufriendo nuestra lengua anulando el euskara de los criterios de contrataciones públicas, es totalmente necesario aumentar la protección jurídica de nuestra lengua», ha explicado.

«Es tremendo que cada vez que hablemos de la cuestión de la lengua debamos recurrir a cuestiones básicas una y otra vez. Tan básicas como que el servicio público y el conocimiento de las lenguas oficiales es una obligación esencial en todo el mundo», ha remarcado.

Aizpurua ha comentado que en vez de proteger el derecho de las personas hablantes a poder hablar en su lengua oficial con la Administración, «lo que está ocurriendo es que quienes no quieren conocer la lengua propia de ese territorio resulta que tienen derecho a que quienes quieren hablarla, quienes quieran trabajar, soñar, vivir en esa lengua no tengan derecho a hacerlo. Este es el resumen. El derecho al no derecho de los demás».

Con su proposición, ha dicho, buscan «un refugio necesario y adecuado para el euskara, «y establecer unas medidas que contribuyan a equilibrar la asimetría estructural que hoy en día existe entre el castellano y el euskara».

En otro momento de su intervención, la portavoz de EH Bildu se ha fijado en la situación judicial del euskara, «porque me parece determinante, las medidas que la sociolinguística y la comunidad científica plantean para garantizar la supervivencia de las lenguas minorizadas como es el euskara son incompatibles con la interpretación y lectura que hacen los tribunales españoles sobre lo que pueden o no pueden hacer las instituciones vascas en este terreno».

Ha insistido en la persecución judicial «muy acusada, muy evidente», hacia el euskara, que entiende que busca erosionar la base de los derechos lingüísticos.

Ha lamentado las «posiciones tibias cuando no totalmente contrarias a los derechos lingüísticos de la ciudadanía», citando expresamente al PSOE, «que desde aquí y en el plano enunciativo se muestran favorables al euskara, pero en la realidad, allí en Euskal Herria, socavan las bases mínimas que deberían respetar con posicionamientos claramente contrarios al respeto y protección del euskara».

Esa actitud la ha extendido a «los sindicatos estatalistas, sindicatos muy progresistas en ciertas materias pero terriblemente reaccionarios en cuanto hablamos del euskara». «Sindicatos –ha proseguido– que promueven el hostigamiento a los derechos lingüísticos parapetados tras el aparato judicial, ese mismo aparato judicial al que tanto critican en ciertas cuestiones, pero al que recurren sistemáticamente para cercenar los derechos lingüísticos de vascos y vascas».

Aizpurua ha denunciado la ofensiva contra el euskara sustentada en sentencias judiciales que, «gota a gota, van eliminando la lengua de los requisitos en ofertas públicas de empleo, pero en su base, además de una euskarafobia galopante, también hay una concepción tan errónea como extendida de lo que es la función pública».

Agirretxea (PNV): «El Estado tiene que dar la vuelta»

Por su parte, el jeltzale Joseba Agirretxea ha sostenido que el Estado español tiene que «dar la vuelta» a la situación que viven otras lenguas oficiales distintas al castellano.

«Esta demanda es lingüistica, es sociológica y es cultural, pero, en cambio, el no, la negativa es política. Los derechos lingüísticos son derechos de los ciudadanos. No respetar estos derechos es, por tanto, discriminar», ha denunciado.

Agirretxea se ha preguntado si los diferentes poderes del Estado aceptarán el cambio que proponen. «Si la negativa se produce en nombre de España y del castellano, España tiene un gran problema», ha enfatizado el diputado del PNV.

 

 

 

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sábado, 6 de diciembre de 2025

Egaña | Ascendencia Delictiva

Iñaki Egaña nos provee esta magnífica fotografía de una policía que, en el papel, se supone fue creada para evitar los excesos represivos que caracterizaban los operativos por parte de los cuerpos policíacos y militares españoles

Era, en el papel, una policía "de cercanía", vecinos cuidando y  atendiendo a vecinos, vascos resolviendo sus asuntos entre ellos sin intromisión de los españoles, tan dados a los exabruptos y a los episodios de violencia.

La realidad es que la Ertzaintza actúa con más saña que cualquier otro cuerpo policíaco español por una simple y sencilla razón, porque es un cuerpo policíaco español, guardias civiles con origen en distintos puntos de la geografía del estado español que cambiaron el verde por el negro y rojo, al punto que hoy son un peligro para la estabilidad del gobierno del cual supuestamente emana su autoridad.

Lean ustedes:


Ascendencia delictiva

Iñaki Egaña

Al poco tiempo de que en la Ertzaintza surgió el sindicato ERNE, que durante esos primeros años le pugnó la hegemonía sindical a ELA, Endika Etxeandia, su secretario general, realizó unas declaraciones que al entonces consejero de Interior, Luis Mari Retolaza, le sentaron a cuerno quemado. Para ERNE, por boca de Etxeandia, la Ertzaintza era “militarista, autoritaria y centralista”. En la entrevista, que salió publicada en el semanario Argia en euskara, aparecieron reflexiones del secretario de ERNE del estilo: “Cuando los filósofos o sociólogos mencionen el ambiente esquizofrénico de Euskadi, tengan en cuenta que el punto álgido de esa disociación es una actuación de los ertzainas. El ertzaina es a menudo una persona poco formada, poco reflexiva y a veces se producen cortocircuitos graves”.

Desde entonces hasta ahora, la entrevista fue en octubre de 1987, los hechos han ido confirmando aquella primera impresión. ELA, que tuvo la escisión de ESAN en 2006, alentada por los sectores jeltzales que en todas sus zonas de influencia abandonaban los retos soberanistas, fue superada por ERNE hasta convertirse en la actualidad en una sombra de los que fue. La conversión de la Policía Autonómica en Policía integral le llevó a torturar (más de 300 casos según el IVAC), a matar en cargas (Iñigo Cabacas en Bilbo, Rosa Zarra en Donostia), a detenidos fallecidos en comisaría con signos de violencia (Juan Calvo en Arkaute), a que agentes fueran condenados por narcotráfico, sancionados por saltarse el confinamiento durante la pandemia mientras multaban por cientos a ciudadanos vascos, a aplicar la Ley Mordaza con una severidad extraordinaria a pesar de la decisión contraria del Parlamento de la CAV… Una deriva que ha homologado precisamente a la Ertzaintza con los cuerpos policiales a los que, según su Plan Estratégico, habría de aventajar con su “modelo que emana de la sociedad vasca, fiel a su idiosincrasia, cultura, idioma”. Un fracaso.
En los últimos años, al negacionismo de su actividad represiva al margen de las leyes vigentes y de las normas internas (ERNE sin asumir la tortura, ESAN rechazando responsabilidad en el caso de Rosa Zarra, entre otros), se ha sumado una tendencia manifiesta también en las policías hispanas, un escoramiento masivo hacía posiciones ultras: Ertzainas en lucha, Aserfavite, Mila esker… acercándose a quienes orbitan en el entorno de Vox, como la asociación Jusapol y sus sindicatos Jupol y Jucil. Ya fue notorio que el clan de Deustu impuso su posición a la Consejería de Interior en el caso Cabacas, y que Estefanía Beltrán de Heredia y Josu Erkoreka no tuvieron atribución efectiva sobre el cuerpo, convertido en un poder fáctico que actúa en consecuencia.

La actividad de la Policía Autónoma en los hechos recientes confirma que tampoco Bingen Zupiria tiene mando sobre la tropa. Sino más bien al contrario, sus declaraciones no hacen sino refrendar lo que ya le viene dado. En Gasteiz justificando el apaleamiento a los antifascistas y el sustento a los falangistas, negando el uso de balas de foam, incluso falseando un video para exculparse (que la Real Sociedad de futbol salió a negar su procedencia tal y como lo había señalado la Ertzaintza) y en estas semanas, aplaudida por Vox, apuntando la procedencia de sus detenidos -que no juzgados y declarados culpables de delito-, creando un precedente inédito en la Unión Europea.

Esta última cuestión tiene también unas extrañas ramificaciones, al hacer una diferenciación muy sui generis. Un cuerpo autonómico, vasco para más señas, que salvo su participación en el CCPA de Hendaia, en Lapurdi, junto a Guardia Civil y Policía Nacional, no puede operar fuera de su comunidad, con excepciones de mandato judicial, describe a sus detenidos, entre otros, como “españoles”. ¿Por qué no vascos, también? Son sintomáticas las referencias: latinos, magrebíes, europeos que no pertenecen a la UE. ¿Por qué no publificar otro tipo de circunstancias? La respuesta tiene otras preguntas. Si a Sarkozy le dieran permiso para acceder a San Mamés en el mundial de 2030 y fuera detenido nuevamente por algún altercado, ¿sería señalado por su origen aristócrata húngaro? Y Netanyahu, polaco? ¿Por qué no sabemos la vecindad del ertzaina juzgado estos días por transportar 800 kilogramos de coca junto a un empresario y un “cómplice argelino”?

El drama político de esta cuestión reside en la complicidad de Interior, y por extensión en el PNV, en estos procederes. Es notorio y a las declaraciones de Aitor Esteban me remito, que el partido jeltzale ha entrado en campaña, con tiempo por si se agota la legislatura, haciendo los deberes si se adelanta. Y como es una constante en la derecha planetaria, con dos ejes centrales: migración y delincuencia. Todo unido. No hay excepciones en la derecha. La reciente campaña en Chile en la primera vuelta de las elecciones lo confirman. Seguridad y migración temas centrales cuando Chile es uno de los estados americanos con menor delincuencia y migración. Qué decir de los once meses de legislatura de Donald Trump o las últimas medidas al respecto de Keir Starmer en el Reino Unido. Como si las elites financieras estuvieran al margen de fechorías. La particularidad vasca y la experiencia, añaden un tercer factor muy al uso por los dos socios del Gobierno de la CAV, el suelo ético. El comodín.

El diario El País señalaba recientemente una idea singular, a la vez que criticaba la fijación del origen de los detenidos por la Ertzaintza por un interés de unir delincuencia con migración. La percepción de que las señalizaciones por origen de detenidos por una Ertzaintza notoriamente derechizada forman parte de un movimiento más en el intento de crear una Aliança Catalana de corte vasco, entraba en la ecuación del articulista. Una posibilidad bien real que de seguro el PNV conoce desde dentro. Por ello, es muy probable que su inclinación tenga que ver con su posicionamiento tanto ante esa eventualidad, como por la verosímil llegada de un nuevo Gobierno neofascista a Madrid y su adecuación a la circunstancia. Al tiempo.

 

 

 

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viernes, 5 de diciembre de 2025

Entrevista a Sophie Baby

En su reciente visita a Gernika, en donde ha quedado claro que es persona non grata, Felipe Borbón y Grecia pudo haber hecho algo muy decente, pedir perdón por todo el daño y dolor causados por el españolismo en contra del pueblo vasco.

Y ya entrados en gastos, pudo haber hecho algo todavía más decente... abdicar.

No hizo ni lo uno ni lo otro y prefirió su papel de invitado incómodo durante la visita que el presidente alemán Frank-Walter Steinmeier llevó a cabo para refrendar el ofrecimiento de disculpas por parte del estado alemán hacia las víctimas y sobrevivientes del brutal bombardeo a Gernika, mismo que si bien fue ejecutado por las aviaciones alemana e italiana, fue ordenado por los sublevados españolistas con un claro objetivo, romper el espíritu del pueblo vasco al destruir el símbolo de sus libertades.

Así que dicho crimen, como mucho otros del franquismo, continúa constituyendo una afrenta en contra de quienes solo desean coexistir desde su propia identidad dentro del entramado de naciones europeas.

Esclarecido lo anterior, les compartimos esta interesante entrevista publicada por Naiz:


«Para las víctimas del franquismo, el muro de impunidad continúa intacto»

Sophie Baby | Autora de '¿Juzgar a Franco? Impunidad, reconciliación, memoria' | Sophie Baby es profesora en la Universidad de Bourgogne Europe, donde dirige el Departamento de Historia. Miembro de honor del Instituto Universitario de Francia, Sophie Baby reflexiona sobre los retos transnacionales que plantean la violencia masiva y su memoria en las sociedades contemporáneas.

Àlex Romaguera

Franco murió en la cama, no fue juzgado y nunca lo será. Pero parte de su legado, sobre todo el correspondiente a la última etapa de la dictadura, está presente en Adolfo Martín Villa y otras figuras pertenecientes a la magistratura y la cúpula policial. Sobre esa herencia trata el último libro de Sophie Baby, '¿Juzgar a Franco? Impunidad, reconciliación, memoria' (Akal). En un exhaustivo análisis del pasado, la hispanista francesa repasa cómo el Estado español ha sido paradójicamente un referente de iniciativas en defensa de la justicia universal y, a la vez, un ejemplo flagrante de impunidad. Con este ensayo, la profesora de Historia Contemporánea en la Universidad de Borgoña explora la genealogía de las responsabilidades del franquismo y las dificultades de sus víctimas para enjuiciarlo tras una Transición marcada por la violencia y el pacto de olvido.

El 20 de noviembre se conmemoraron 50 años de la muerte de Franco. ¿Qué lectura hace de las reacciones?

Era lógico que agudizara el debate en torno a su figura, y más coincidiendo con estudios donde una parte de jóvenes considera que la dictadura fue un buen régimen. Si algo destacaría, es la voluntad del Estado de situar el foco en la lucha ciudadana por la libertad. Si durante décadas se había alabado la Transición como una obra de las élites, ahora se empieza a revertir este relato para remarcar que fue el pueblo, con los movimientos sociales a la cabeza, quien impulsó el cambio. Poner el acento en ello es relevante, ya que, pese a la polarización que ha generado la eclosión de la extrema derecha, orienta los poderes a profundizar en las políticas de memoria.

¿No cree que entre la clase dirigente aún prevalece una opinión cándida respecto a lo acontecido en la Transición? 

Solo una parte de la izquierda cuestiona el modelo de reconciliación; mientras que el gobierno, en general, mantiene una visión positiva. Aun así, ya nadie sostiene que la Transición fue pacífica, lo que obliga a hablar de sus víctimas y a admitir que las estructuras represivas de la dictadura no murieron con Franco, sino que se perpetuaron hasta que, bien entrada la democracia, el orden público quedó al servicio de la ciudadanía.

A menudo se apela a que el miedo a una involución propició que se mantuvieran inalterables los estamentos judiciales y policiales del franquismo. ¿Este fue el verdadero motivo?

No hubo ninguna depuración, es evidente. Pero medio siglo después, las personas ya no son las mismas, lo que refleja la actualización permanente que experimentan todos los sistemas democráticos. De ahí que, en lugar de recrearse en la perpetuidad del anterior régimen y culpar a la Transición de la ausencia de depuración, considero más útil analizar los déficits actuales y, en lo posible, actuar para subsanarlos.

También hay que referirse a las empresas que se enriquecieron con el régimen y que, desde entonces, protagonizan una economía de base extractivista al servicio de las grandes fortunas. ¿No cree?

De acuerdo, pero si continuaron enriqueciéndose fue porque no hubo una revolución, sino un proceso de adecuación al nuevo escenario político. Más allá de señalar esta realidad, optaría por recordar que se lucraron mediante la esclavitud y la incautación de los bienes de los vencidos. Igual que, en aras de terminar con ese marco de impunidad, sería necesario prohibir cualquier exaltación del franquismo. Todo ello está pendiente y se puede hacer hoy mismo.

En Italia y Alemania el fascismo fue derrotado, pero en el Estado español salió victorioso y el dictador «murió en la cama». ¿Eso dificulta perseguir a quien lo reivindica?

Estamos en otros parámetros, pues la exaltación del fascismo de los años 30 únicamente la hace una minoría nostálgica. Lo vimos este pasado 20-N con las manifestaciones ultras. El verdadero peligro es la ofensiva reaccionaria global, cuya estrategia es emplear las instituciones para cargarse desde dentro las bases del sistema democrático. Insisto: hay que analizar los fenómenos según el contexto en qué se producen, y entender que el actual difiere mucho del pasado.

¿Esto explicaría que haya quien valore positivamente la Ley de Amnistía de 1977?

No podemos olvidar que supuso el punto de partida para las políticas de reparación y que, lejos de lo que predican algunos, no fue pensada como una ley de impunidad o punto final; la prueba es que fue la derecha quien más se opuso a ella. Y eso complica derogarla, ciertamente, porque si bien exonera a los criminales franquistas, parte de la clase política la percibe como un hito simbólico y democrático.

¿Pese a las peticiones de la ONU y los memorialistas, por qué no hay coraje en el legislativo para asumir el reto?

Un factor puede ser el consenso que obtuvo cuando se aprobó y la presión que ejerce la derecha para mantenerla. Pero también por el inconveniente de que los crímenes que amnistió no son de lesa humanidad, calificativo que el Estado español acabó incorporando más tarde, concretamente en el Código Penal de 2003. Solo aceptando el principio de retroactividad de dicha ley se podrían abordar como hechos no prescritos. Pero de momento no hay voluntad para ello.

Esto ha provocado que víctimas recurran a la justicia argentina para que se ocupe de sus casos.

Así lo han hecho las hermanas Puig Antich o los familiares de los obreros asesinados el 3 de marzo de 1976 en Vitoria. Y a esta anomalía hay que añadir la Ley de secretos oficiales de 1968, que, a diferencia de otros países de la UE, pone numerosos impedimentos para desclasificar y acceder a los archivos, incluso a historiadores.

¿Así pues, cómo podría dirimirse y reparar los crímenes del franquismo?

Hubo una época en que se planteó una Comisión de la Verdad, que hoy los afectados proponen reanudar viendo que la única respuesta del Estado se limita a expedir certificados de reconocimiento del Estatuto de Víctimas, ya que tampoco contempla ningún tipo de compensación económica. Y eso no obvia que la Ley de Memoria Democrática de 2022 supone un salto cuantitativo y cualitativo respecto a la Ley de Memoria Histórica que el PSOE de Rodríguez Zapatero aprobó en 2007.

¿En qué implica una mejora?

No solo deja de inscribirse en el marco de la reconciliación y hace una condena explícita al franquismo; también consuma lo que vienen a llamarse «inversión de legitimidades». Es decir: afirma la superioridad de la legitimidad democrática por encima de la legitimidad de la dictadura, prohibiendo expresamente su apología. De ahí la reacción airada de la extrema derecha, que ve como se revierte la equivalencia de relato y, de forma solemne, coge preeminencia el derecho internacional humanitario. El avance, pues, es indiscutible, aunque el hecho de que no se pueda enjuiciar el franquismo por la vía penal supone para las víctimas que el muro de impunidad continua intacto.

¿Respecto al relato, en qué medida el Estado le ha costado asumir su papel en el contexto mundial?

No lo hizo hasta entrados los años 90. Hasta entonces no había abordado la ayuda que los sublevados fascistas tuvieron de los aviones de Hitler y las tropas de Mussolini durante la Guerra Civil, ni tampoco cómo luego, en la Segunda Guerra Mundial, no fue neutral. Solo cuando lo reconoció, empezó a rememorar el papel de los Brigadistas Internacionales y de los resistentes que participaron en la liberación de Europa. Dos episodios, básicos para fundamentar una memoria de calidad democrática, que incorporó en la Ley de 1995, la cual sanciona la apología y el negacionismo de los genocidios y que, junto a la firma de los convenios de derechos humanos, le han permitido homologarse como un buen alumno dentro de la UE.

¿Esa homologación ha facilitado que las entidades memorialistas pongan al descubierto las carencias que España arrastra en materia de justicia y reparación?

Les ha proporcionado una ventana más. Ya que, si antes se limitaban a colaborar con los colectivos de víctimas o de deportados que hay en varios países, ese deber de memoria les da mayor espacio para difundir sus reivindicaciones y que las instituciones comunitarias tomen nota de ellas.

¿Qué efectos ha tenido hasta ahora?

De entrada parecía que colapsarían la agenda europea de reclamaciones y eso llevaría a qué competieran con otras. Sucedió al contrario. Como demuestra el escritor estadounidense Michael Rothberg, autor de la teoría de la Memoria multidireccional, como más causas hay acumuladas en Europa, más resultados tienen cada una de ellas, pues ninguna contrarresta a las otras, al revés: se retroalimentan en una dinámica mimética.

La irrupción de la extrema derecha en el Estado ha evidenciado algo que ya se presumía, como es la existencia de dos relatos enfrentados: una derecha para la cual «no hay que abrir heridas» contra una izquierda que insiste en que «las heridas están abiertas». ¿Estamos en esa tesitura?

Se ha puesto de manifiesto de manera radical. No tanto sobre las fosas u otros asuntos, respecto a los cuales hay un aparente consenso entre las grandes fuerzas políticas, sino en la narrativa del pasado. Lo vemos con el intento del PP y de Vox de substituir la Ley de Memoria Democrática por una Ley de Concordia que pretende reescribir la historia equiparando las víctimas de la dictadura con las que supuestamente habría cometido la República.

¿Esta batalla puede entorpecer la lucha para lograr un verdadero proceso de justicia transicional en España?

Lo complica muchísimo, aunque la justicia transicional, consistente en garantizar la verdad, la justicia, la reparación y la garantía de no repetición, debe implementarse trabajando yendo de la mano de las comunidades locales y teniendo en cuenta lo que expresen las víctimas, que en cada país puede ser distinto. Dicho esto: el momento actual es muy delicado por la actitud de la derecha, que no solo quiere evitar que se continúe avanzando en hacer justicia y reparar a las víctimas. Mediante la Ley de Concordia, alineada con el relato cultural que la extrema derecha propaga a nivel internacional, busca que deje de aplicarse lo que ya se ha logrado y que las víctimas queden aún más indefensas.




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