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viernes, 30 de enero de 2026

Festival Musical por Palestina

Hace unas semanas, durante su concierto del 9 de enero de 2026 en el Estadio Nacional de Santiago, Chile, Bad Bunny rindió un emotivo homenaje al cantautor y activista Víctor Jara, interpretando con mandolina su himno “El derecho de vivir en paz”. El gesto ocurrió precisamente en el histórico recinto, utilizado como centro de detención durante el golpe de estado de Pinochet y su posterior dictadura.

Pues bien, pareciera ser que los máximos representantes del estilo musical caracterizado por su frivolidad de pronto, están tomando consciencia de lo que ocurre en las sociedades de las cuáles surgieron y a las cuáles les dieron la espalda en su obsesiva búsqueda de fama y dinero.

¿Por qué lo mencionamos?

Porque ahora ha sido Rosalía quien, dejando de lado su papel protagónico en la embestida mediática en contra de los derechos sociales, políticos, sexuales y reproductivos de las mujeres, se ha subido al escenario a cantar en solidaridad con el pueblo palestino. En ello, Rosalía se ha colocado por encima del mismísmo Joan Manuel Serrat, rábido defensor del sionismo junto a Joaquín Sabina.

Hablamos de un escenario en el que se ha contado con la presencia del internacionalista vasco Fermin Muguruza.

Lean ustedes la reseña provista por Naiz:


Muguruza, Rosalía, Guardiola, Amaia, Llach... en un gran festival por Palestina en Barcelona

La cultura catalana se ha reunido este jueves en el Palau Sant Jordi de Barcelona para reclamar el fin del genocidio y la libertad de Palestina en el concierto Manifest x Palestina, un acto protagonizado por figuras como Rosalía, Pep Guardiola, Bad Gyal, Amaia, Fermin Muguruza o Eduard Fernández.

La iniciativa Manifest x Palestina ha dado un nuevo aldabonazo internacional en favor de Palestina este jueves noche desde Barcelona con un gran festival que ha reunido a 20.000 personas y ha tenido participación vasca. Desde una plaza cualquiera del Mediterráneo escenificada en el pabellón de Montjuic, el actor Eduard Fernández ha abierto la velada con una conversación con el 'fixer' gazatí Kayed Hammad, quien se ha dedicado a relatar las condiciones penosas que hoy viven sus paisanos mientras se terminaba de llenar el lugar.

En cuanto han dado las 20:00 horas, Pep Guardiola ha tomado la palabra: «Las bombas quieren provocar silencios, que miremos a otro lado, que no demos un paso adelante. Es por eso que nos tenemos que implicar», ha exclamado el entrenador del Manchester City, antes de sentenciar que «todo esto va solo de humanidad, que es lo que está faltando hoy en Palestina».

Las primeras notas musicales han llegado en la voz de la cantante palestina Lina Makoul, quien ha insistido en que solo la creación lleva a la felicidad, justo antes de unirse a la chilena Ana Tijoux, en un giro del pop dulce y reivindicativo al rap sureño 'Somos Sur', repleto de demanda y rebeldía.

«Palestina está viva en cada padre, en cada madre y en cada niño; en cada canción y en cada grito de solidaridad. Por eso pido que sigáis clamando por Palestina», ha rogado a su vez Natalia Ahmad Abu-Sharar, parte de la comunidad Palestina de Catalunya, antes de que se materializara la conexión entre Euskadi, Cataluña y Palestina con Fermin Muguruza, 'Yalah Yalah, Ramallah' y la demanda de «Boicot a Israel».

Un prólogo, dos actos y un epílogo

Tras esto, el blues desértico de Tinariwen, atrapado entre turbantes y envuelto en puesta de sol, ha servido para dar visibilidad a los distintos conflictos en los que está inmerso hoy el pueblo tuareg, mientras que una performance de La fura Dels Baus ha servido como cierre de este prólogo.

El silencio del inicio del primer acto ha quedado roto por el violín de la madrileña Laura Pacios, acompañado por un ensamble a caballo entre el jazz y el flamenco, para que luego la navarra Amaia Romero, sola con su piano en el centro de la plaza mediterránea, dejara caer un velo de ternura en un pabellón salpicado de las estrellas que han formado los miles de linternas de los miles de teléfonos móviles de los miles de asistentes al son de 'Nadie podría hacerlo' y 'Tengo un pensamiento'.

Por su parte, las voces del catalán Xavi Sarrià y de la activista de origen sirio Salma Alhakim se han unido en 'HAYAT / VIDA / حياة', un grito a la vida y la libertad del pueblo palestino; igual que han hecho las de Guillem Gisbert, líder de Manel, y Mushkaa, hoy en silla de ruedas tras lesionarse la rodilla, en '1 CUMBIA AMB EL GUILLEM (1v1)', antes de cerrar el primer acto con un «Puta Israel».

La convicción pop de la palestino-jordana Zeyne ha abierto el segundo acto y ha arrancado uno de los «Free Palestine» más sonoros de la velada, al que ha seguido la dulce 'La symphonie des éclairs' de la francesa Zaho de Sagazan y la balada por el fin de la guerra de la noruega Aurora Aksnes.

Rosalía canta 'La perla' por sorpresa

En medio de la reivindicación ha llegado la sorpresa, cuando las pantallas del Sant Jordi han anunciado a Rosalía, lo que ha desatado que cientos de los sentados en las sillas dispuestas en la pista del pabellón se abalanzaran contra la primera fila.

La catalana, que había recibido críticas estos meses por no posicionarse sobre el genocidio, ha aparecido secundada por cinco músicos, entre guitarras y palmas, para cantar 'La perla' y agradecer a la organización del Manifest x Palestina la invitación al acto.

La irrupción de Rosalía ha servido como antesala al momento urbano de la velada, inaugurado por el 'Primark' de La Zowi y sublimado por Bad Gyal, que primero en solitario ha puesto en pie el Sant Jordi con su 'Fiebre', y luego, acompañada de Morad, ha tirado por 'Así soy'.

Por su parte, el cantante de La Florida, siempre identificado con la causa palestina, ha pedido al público ondear sus banderas entre los versos de ‘Soñar’, a la vez que reclamaba la libertad de la región.

Clamor por la libertad de Palestina

La calma, agradecida en la solemnidad de esta clase de actos, ha regresado con Clara Peya, quien, sentada al piano, ha guiado a Elisabet Casanovas, Laia Manzanares y Miki Esparbé mientras denunciaban los abusos sistemáticos de Israel, un discurso que ha dado entrada a Arab Barghouti, hijo de Marwan Barghouti, encarcelado desde hace 24 años.

Si hay un ejemplo en Cataluña de resistencia cultural, ese es sin duda la Nova Cançó, y Lluís Llach, uno de sus mayores exponentes, quien acompañado de Gemma Humet y Alguer Miquel ha entonado su combativa 'Abril 74'.

El epílogo que ha cerrado las más de tres horas y media de Manifest x Palestina ha comenzado con Oques Grasses sentados en un banco susurrando su preciosa 'La gent que estimo', en uno de los últimos actos en que se espera se pueda ver a la banda de Osona antes de su retiro.

Tras esto, y a demanda del activista (y colaborador de ‘7K’’ David Fernàndez, los cientos de miles de asistentes al Palau Sant Jordi han alzado las cartulinas que reposaban en sus asientos, creando así una bandera Palestina gigante, antes de que Anna Andreu con la 'Canción de Jinete' de Paco Ibáñez y el Ovidi Gran Cor con 'Diguem no' de Raimon pusieran punto y final a la velada cerca de la medianoche.

Todos los beneficios del concierto se destinarán a impulsar y reconstruir proyectos culturales en Gaza y Cisjordania, canalizados a través del PPAN (Palestinian Performing Arts Network) y centros culturales independientes como el Lajee Center (Camp de Refugiados de Aida) y el Dar Qandeel (Tulkarem).




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domingo, 18 de enero de 2026

Exposición ‘Odisea 1937’

Desde las páginas de Deia traemos a ustedes información adicional acerca de 'La Roseraie', esa hazaña construida por el pueblo vasco mientras luchaba a muerte en contra del españolismo fascista.

Lean ustedes:


Una exposición para la memoria: ‘La Roseraie’

A raíz de la Guerra Civil, miles de hombres y mujeres de toda edad y condición se vieron abocados a una verdadera odisea que se prolongó durante años. Gracias a los fondos fotográficos y documentales de varias familias ha sido posible rescatar su memoria del olvido colectivo y recogerla en la exposición ‘Odisea 1937’

Aitor Miñambres y Mauro Saravia 

El golpe de estado del 18 de julio de 1936, llevado a cabo por militares y civiles contra el Gobierno de la República y que derivó en un conflicto bélico, irrumpió en la vida vasca de manera contundente y despiadada. En Nafarroa y Araba la sublevación tuvo éxito, mientras que en Gipuzkoa fue sofocada y en Bizkaia no llegó a producirse. En todo el territorio gubernamental hombres y mujeres se movilizaron para hacer frente a la insurgencia, bien en el frente de guerra o bien en el servicio de retaguardia. Durante ese verano Gipuzkoa caía en poder de los rebeldes que amenazaban con apoderarse también de Bizkaia. 

Con la creación del Gobierno de Euzkadi, el 7 de octubre de 1936, bajo la presidencia de José Antonio Aguirre, la organización de la defensa del territorio vasco experimentó un fuerte impulso: se militarizaron las milicias de voluntarios y se llamó a filas a los jóvenes aptos para la guerra; se dotó, dentro de una gran escasez, de armas y pertrechos a los gudaris y milicianos de los batallones vascos; y se decidió levantar un cinturón fortificado en torno a Bilbao para su defensa.

Por otra parte y a fin de atender a los heridos en combate, el Gobierno Vasco, a través de la Sanidad Militar, creó una efectiva red hospitalaria, consiguiendo salvar la vida de la mayoría de ellos.

La guerra arreció con más fuerza a partir del 31 de marzo de 1937, con la ofensiva enemiga sobre Bizkaia. Las tres semanas previstas por los franquistas para tomar Bilbao se convertirían en tres meses, culminando el 19 de junio de ese año. Para entonces, habían sido movilizados los hombres de 19 a 35 años, resultando heridos miles de ellos. Tal fue el caso del galdakaotarra Manuel Arrumbarrena, de 21 años, miembro del Batallón 9 Fulgencio Mateos y herido en Otxandio el 31 de marzo. Manuel fue trasladado al hospital de sangre habilitado en el edificio de la Sociedad El Sitio de Bilbao, donde la amputaron la parte inferior de la pierna izquierda y después, en mayo, fue enviado al Hospital de Valdecilla, en Santander, para continuar su tratamiento. Suerte parecida sufrió semanas más tarde el erandiotarra Federico González, también de 20 años, miembro del Batallón 48 Jean Jaures y herido en Artxanda el 15 de junio. Federico fue trasladado al Hospital de Basurto y, ante la caída inminente de Bilbao, fue evacuado al hospital habilitado en el Hotel Rhin de Santander para ser atendido del balazo que le había recorrido todo el antebrazo izquierdo. Para ellos, la odisea había comenzado.

Por su parte, las enfermeras de la Sanidad Militar vasca también lo daban todo en su puesto. La bilbaína Gotzone Aranzibia, recién titulada, tenía 18 años cuando comenzó a prestar servicio en el hospital de convalecencia Mentxaka de Leioa. Su odisea comenzó pocos días antes de la caída de Bilbao, cuando los heridos, sanitarios e instrumental fueron evacuados a Cantabria. Igual destino tuvo la enfermera bermeana Jone Bustinza, de 22 años y adscrita al hospital de convalecencia Lekumberri de Arrigorriaga, al ser evacuada con el resto del personal y pacientes a Carranza, primero, y al Hospital de Limpias después.

Mientras tanto, la guerra continuaba y la caída del frente norte se avecinaba inminente. Santander resistió solamente 12 días el embate del ejército franquista, cayendo el 26 de agosto. Previamente consiguieron dejar tierras cántabras las enfermeras vascas con 400 heridos, entre ellos Manuel Arrumbarrena, a bordo del mercante británico Bobi, que trasladó a estos refugiados hasta Francia. Por su parte, Federico González fue trasladado al hospital habilitado en la fábrica azucarera de Villaviciosa, Asturias. Con la liquidación del frente norte, Federico hubo de abandonar Gijón precariamente, en una pequeña lancha, siendo rescatados los tripulantes por un pesquero francés que les remolcó hasta Arcachon. El 13 de octubre de 1937 fue operado de su brazo herido en el barco hospital Habana, atracado en las cercanías de Burdeos. 

El 28 de junio de 1937 el Gobierno de Euzkadi en el exilio había alquilado el hotel La Roseraie de Bidarte para destinarlo a hospital y residencia para mutilados de guerra, bajo la dirección del doctor Gonzalo Aranguren. El centro disponía de la plantilla y medios necesarios para su cometido: 70 profesionales, 150 habitaciones, consultas, quirófanos y comedores. Dispuso de todas las especialidades médicas, desde cirugía general a odontología. Por sus instalaciones pasarían cerca de 800 soldados vascos, así como 850 civiles, hombres y mujeres. El centro también ofrecía cursos de formación profesional, desde ebanistería hasta electricidad, y de materias académicas como matemáticas y dibujo. Los pacientes internos tuvieron, así mismo, la posibilidad de ejercitar deportes como natación o pelota, a pesar de sus mutilaciones, ya que el centro disponía de piscina y frontón. También se formó una coral bajo la dirección de Gregorio Urbieta con 75 miembros. Así, a lo largo de los meses sucesivos, nuestros protagonistas permanecieron en La Roseraie: Gotzone y Jone como enfermeras, y Manuel y Federico como pacientes mutilados de guerra, pero no tardarían mucho en retomar su amargo periplo.

Con el final de la Guerra Civil, en abril de 1939, el Gobierno vasco dejó de tener entidad para regir La Roseraie, lo que llevó a tener que licenciar a numerosos heridos y hacerse cargo del centro la Liga Internacional de Amigos de los Vascos. Con el comienzo de la Segunda Guerra Mundial, cinco meses después, muchos de estos hombres pasaron a trabajar para los franceses en las fábricas de armamento cercanas. Finalmente, con la derrota de Francia a manos de la Alemania nazi, en junio de 1940, estos hombres y mujeres exiliadas debieron tomar la decisión de qué camino seguir: los cuatro escogieron, como menor de los males, entregarse a la España franquista antes que arriesgarse a un futuro muy incierto. Manuel y Federico pasaron la muga por Irún y fueron internados en el campo de concentración de Miranda de Ebro, para ser puestos en libertad vigilada en julio de ese año. Por su parte, Gotzone y Jone retornaron a sus domicilios sin sufrir persecución física, pero sin poder ejercer su profesión de enfermeras por no ser personas afectas a la dictadura franquista. Tendría que pasar la larga noche del franquismo para, cuarenta años después, ver reconocidos sus derechos laborales ellas o su estatus de mutilados de guerra ellos. Esta larga peregrinación de dolor marcó para siempre la vida de nuestros cuatro protagonistas y de tantos miles como ellos.

La exposición

Odisea 1937 es una exposición fotográfica que propone un recorrido visual y documental en torno al Hospital de La Roseraie y a la experiencia de miles de heridos, mutilados y refugiados vascos que, procedentes de Euskadi peninsular, llegaron a Iparralde para ser atendidos y poder recuperarse de sus heridas.

El recorrido de la muestra se inicia a partir de la donación de fotografías y documentación al Museo Memorial del Cinturón de Hierro de Berango, realizada por el hijo del combatiente Federico González Santiago. Una vez ordenado el material, este mostraba el periplo de Federico como si se tratase de una odisea, de ahí el nombre de la exposición, en alusión a La Odisea de Homero y a sus 24 cantos. Así, se procede a mostrar 24 fotografías acompañadas de información que contextualiza los hechos.

Odisea 1937 cuenta con dos comisarios –los autores de este reportaje–, cuyos roles se dividen en dos ámbitos. Por un lado, el contexto histórico, que desglosa antecedentes, datos y acontecimientos que marcaron la época y, por otro lado, la edición y presentación de las imágenes fotográficas, planteadas de forma específica para hacer coincidir los hechos históricos a través de un recorrido visual prescindiendo de juicios de valor y siendo un testimonio fiel de lo ocurrido.

Categorización, tratamiento documental y construcción

En primer lugar, toda la documentación recopilada debe ser escaneada para poder apreciar sus detalles y leer correctamente su contenido, respondiendo a diversas tipologías: libros de familia, retratos individuales y familiares, fotografías de residentes heridos, cartas médicas y personales, certificados oficiales e imágenes del personal sanitario, tratándose en todos los casos de documentación original con un valor histórico incuestionable. 

Examinado el conjunto, se procede a su categorización, proceso en el que surgen diversas dificultades técnicas y documentales: tamaños dispares, postales de origen pictórico, reducidas dimensiones y formatos fotográficos de 6 × 10 cm que, junto al paso del tiempo y al deterioro del soporte, dificultan la lectura y reproducción.

La exposición vio la luz, por primera vez, el 22 de octubre de 2024 en el Photomuseum de Zarautz con un único fondo documental. Posteriormente itineró por Erandio y Lemoa, donde comenzaron a aparecer familiares vinculados al hospital que cedieron nuevas imágenes. Gracias a ello, Odisea 1937 adoptó su estructura final, expuesta en la sede de las Juntas Generales de Bizkaia el 4 de septiembre de 2025, organizada en tres fondos documentales diferenciados: Federico González, combatiente del Ejército vasco; Manuel Arrumbarrena, también combatiente; y Gotzone Arancibia, enfermera del Hospital de La Roseraie. Recientemente se ha incorporado el fondo de Jone Bustinza, también enfermera del mismo centro.

La muestra, además de las fotografías de sus protagonistas, se acompaña de diversos recursos visuales y documentales. Entre ellos destaca una línea de tiempo articulada mediante fotografías acompañadas de textos, donde cada imagen se vincula a un texto explicativo que contextualiza un suceso concreto dentro del panorama histórico europeo del momento. 

Los autores

Aitor Miñambres Amezaga (Bilbao, 1969) es Licenciado en Máquinas Navales y director del Museo Memorial del Cinturón de Hierro de Berango. Ha investigado y publicado numerosos trabajos sobre la Guerra Civil en Euskadi. Asimismo, ha impartido numerosas conferencias sobre la misma temática en varias localidades y jornadas.
    
Mauro Saravia (Viña del Mar, Chile, 1982) es periodista, fotógrafo y profesor del Centro de Fotografía Contemporánea de Bilbao. Es especialista en memoria histórica y derechos humanos. Ha realizado diversas exposiciones a nivel estatal e internacional y su trabajo ha sido reconocido en numerosas ocasiones, siendo recientemente galardonado con el Fotopress, 44º Salón de Fotoperiodismo de Chile.

 

 

 

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sábado, 17 de enero de 2026

El Legado de Juan Crisóstomo Arriaga

Asier Robles ha llevado a cabo un muy interesante ejercicio de rescate histórico en la figura de Juan Crisóstomo Arriaga, el músico vasco en honor de quien el Teatro Arriaga toma su nombre.

Pues bien, según nos informa Robles, dicho teatro no es el único homenaje al talento musical de Arriaga.

Aquí les dejamos con la información al respecto:


El eco de Arriaga en las calles de Bilbo, 200 años después de su prematura muerte

Hace 200 años moría en París Juan Crisóstomo de Arriaga, un prodigio bilbaino al que una temprana muerte privó de una fulgurante carrera. Un teatro, una plaza, un conservatorio y diferentes esculturas mantienen hoy viva la memoria del joven genio.

Asier Robles

Su apellido da nombre al principal teatro de la villa pero, pese a ello, no es una persona demasiado conocida en Bilbo. Este sábado se cumplen 200 años del fallecimiento en París de Juan Crisóstomo de Arriaga y Balzola, un genio musical a quien una prematura muerte privó de desarrollar una carrera que muchos auguraban extraordinaria.

Para conmemorar su figura, este 17 de enero el Teatro Arriaga acoge el concierto de La Ritirata ‘Arriaga y el eco de su tiempo’. Y siguiendo ese mismo eco, con ayuda del libro ‘Paseos sonoros. Las huellas de la música clásica en Bilbao’ de Mercedes Albaina, en este reportaje recorremos las calles de la capital vizcaina en busca del rastro del joven músico.

Los orígenes de su apellido se remontan al caserío Arriaga en Errigoiti, de donde provenía su padre Juan Simón de Arriaga (1766-1836). Este se casó con la gernikarra María Rosa Catalina de Balzola (1767-1818) y se trasladaron juntos a Bilbo. Juan Crisóstomo fue el octavo de los nueve hijos que tuvieron y nació en pleno corazón de la villa.

En el número 12 de la calle Somera (o Goienkale) encontramos hasta tres placas que conmemoran su nacimiento el 27 de enero de 1806. La más antigua es una inscripción en piedra situada justo sobre el dintel del portal; las otras dos, de factura más reciente, fueron colocadas por el Ayuntamiento a un lado de la puerta. A pocos metros de allí, en la iglesia de los Santos Juanes, fue bautizado ese mismo día. Unos años más tarde, la familia se trasladó a otra casa en la calle Ronda.

Su amor por la música le vino desde muy pequeño, muy probablemente favorecido por el entorno familiar. Su padre, aunque comerciante, había sido organista en la Iglesia de Berriatua y uno de sus hermanos, Ramón Prudencio, era guitarrista y violinista. Diversos investigadores señalan, además, que el pequeño Arriaga fue alumno de Fausto Sanz, violinista de la Catedral de Santiago.

En los salones bilbainos

‘Juanito’, como era conocido, comenzó pronto a frecuentar tertulias y reuniones filarmónicas en salones privados, donde se daban cita algunos de los músicos más eruditos de la época. De hecho, en noviembre de 1817, con tan solo once años, plasma en un dibujo dedicado a la pianista Luisa de Torres y Urquijo una sesión musical en uno de esos salones. Albaina, en su libro, comenta que el salón dibujado podría ser la casa de Juana de Mazarredo y Moyua, en la que en aquella época se realizaban tertulias musicales y sociales, y que estaba situada en la actual calle Viuda de Epalza.

De ese mismo año es la primera obra conocida de Arriaga, ‘Nada y mucho’. Se trata de una composición pensada para ser interpretada en los salones donde el joven músico comenzó a darse a conocer.

En 1818 compuso su ‘Obertura op.1’, al año siguiente la ‘Marcha Militar para banda, op. 2’, junto a dos ‘Himnos Patrióticos, op. 3 y op. 4’, y una delicada ‘Romanza para pianoforte’. Pero la ambición de Arriaga iba más allá: entre 1819 y 1821 se lanzó a componer una ópera completa, ‘Los esclavos felices’, basada en un libreto de Luciano Francisco Comella. De esta última solo ha llegado a nuestros días la obertura y algunos números.

Viaje a París

Su talento musical era innegable, y Bilbo se le quedaba pequeño. Así, en septiembre de 1821, su padre decidió enviarlo a París para que continuase su formación. Ingresó en el École Royale de Musique et de Déclamation, más tarde llamada Conservatorio, donde tuvo como maestros a músicos de la talla de Pierre Baillot, François-Joseph Fétis y Luigi Cherubini, quienes quedaron impresionados por la precocidad y madurez de su talento. Durante sus últimos meses en Bilbo y los primeros en París compuso otra de sus mejores obras, esta vez de temática religiosa: ‘Stabat mater’.

En 1824, Arriaga fue nombrado profesor repetiteur de contrapunto y fuga de Fétis, siendo altamente valorado por alumnos y maestros. Entre sus obras de esta etapa parisina destacan: el arreglo para cuarteto de cuerda de las Variaciones sobre el tema de ‘La Húngara’, la Obertura Pastourelle (versión revisada de Los esclavos felices), los ‘Tres Estudios para Pianoforte’, los ‘Tres Cuartetos de Cuerda’ dedicados a su padre y la ‘Sinfonía para Gran Orquesta’ (1824-25).

La carrera de Arriaga ascendía meteóricamente, pero el 17 de enero de 1826, apenas diez días antes de cumplir 20 años de edad, la vida del joven compositor se apagó a causa de una dolencia pulmonar. Fue enterrado en una fosa común del Cimetière du Nord en Montmartre y 150 años más tarde se colocó una placa conmemorativa en el número 314 de la rue Saint-Honoré de la capital francesa, casa donde vivió.

Tras su muerte, un baúl con su violín y algunos manuscritos fue enviado a la casa de su padre en Bilbo y abandonado en un desván, olvidado durante décadas, hasta que en 1869 su sobrino-nieto Emiliano de Arriaga lo rescató y comenzó a recuperar su memoria.

Arriaga en la memoria colectiva

Fue a partir de ahí, medio siglo después de su fallecimiento, cuando Juan Crisóstomo comenzó a ser reconocido y a entrar con fuerza en la nomenclatura de su villa natal. En 1887 se creó la ‘Comisión Permanente de las obras del maestro Arriaga’ y en 1889 se colocó la placa con la inscripción ‘Plaza del Maestro Arriaga’ en el lugar donde se estaba reconstruyendo el Teatro de la Villa, bajo la dirección del arquitecto Joaquín de Rucoba. El edificio fue inaugurado en 31 de mayo de 1890 bajo el nombre oficial de ‘Nuevo Teatro de Bilbao’, aunque pronto se consolidó popularmente como Teatro Arriaga, en referencia a la plaza que lo acogía. Pocos años después, los gestores del teatro comenzaron a utilizar oficialmente el apellido del insigne compositor.

Hoy, en lo alto de la escalera principal, se exhibe un busto de Juan Crisóstomo Arriaga, obra de Tomás Fiat realizada en 1885.

En 1906, con motivo del primer centenario de su nacimiento, Bilbo organizó una gran celebración en honor al compositor. Como parte de los actos conmemorativos, se impulsó un proyecto para erigir un monumento en su memoria, aunque su inauguración no llegaría hasta 1933.

El monumento es una obra del escultor Franciasco Durrio (1868-1940), que optó por representar a Euterpe, la musa griega de la música, desnuda, suspendida casi en equilibrio sobre la punta de los pies y con el rostro alzado hacia el cielo, mientras de la lira que sostiene brota un hilo de agua que evoca las lágrimas por la temprana muerte de Arriaga.

En un primer momento, el monumento se erigió en el Parque de Doña Casilda, en la zona de la Pérgola, pero más tarde se decidió trasladarlo detrás del Museo de Bellas Artes.

Con la llegada del franquismo y la imposición de su moral conservadora, el monumento comenzó a ser cuestionado. En 1948, desde el diario ‘La Gaceta del Norte’ se promovió una campaña contra el monumento, al considerar que la desnudez de la musa «avivaba bajas pasiones». El Ayuntamiento terminó cediendo y la escultura de Euterpe fue retirada de su emplazamiento y trasladada a los almacenes del cercano museo. Para sustituirla, se encargó a Enrique Barros (1905-1990) la realización de una figura en similar actitud, sujetando también una lira, pero esta vez vestida.

Pero en 1975 la obra de Durrio fue restituida. Hasta hace unos años ha estado visible en el patio de una de las entradas del Museo de Bellas Artes, pero con la reciente remodelación del museo, ahora se encuentra semidesmontada en su interior como parte de una exposición. La pieza volverá a su estado original, pero no exenta de polémica, ya que se preve que se recoloque dentro de la pinacoteca, lo que algunos consideran una privatización del monumento. Este domingo se realizará una concentración a las 12.00 frente al museo.

Respecto a la obra que realizó Barros, actualmente puede verse en una fuente del Paseo Uribitarte, cerca del Puente Zubizuri. Y es conocida por algunos bajo el nombre de Fuente de Melpómene, musa de la tragedia en la mitología griega.

El Conservatorio de Música de Bilbo, fundado en 1920, adoptó oficialmente el nombre de Juan Crisóstomo de Arriaga en 1956, coincidiendo con el 150 aniversario del nacimiento del compositor. Con este gesto, la ciudad reforzaba el vínculo entre su principal institución de enseñanza musical y la figura del joven genio bilbaino, cuya memoria sigue ligada a la vida cultural de la villa. En 2007 inauguró en el barrio de Ibarrekolanda su nueva sede, en la fachada de la cual se puede leer ‘Conservatorio de Música Juan Crisóstomo de Arriaga’ y dentro hay un busto del ilustre compositor.


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miércoles, 31 de diciembre de 2025

24.Korrika Inicia el 19 de Marzo

La edición 24 de Korrika, la carrera que une a todo Euskal Herria en favor del euskera, ya tiene fecha de inicio.

Esa información y más en el portal de Euskal Kultura:



Entramos en 2026 y en poco más de dos meses llega uno de los eventos más participativos y de mayor proyección y apoyo a la lengua vasca, la Korrika, en su edición número 24, con un itinerario que arrancará el 19 de marzo en Atharratze (Zuberoa) y finalizará en Bilbao (Bizkaia) el 29 del mismo mes. A lo largo de once días –y sus noches–, miles de euskaltzales recorrerán más de 2.000 kilómetros corriendo, testigo en mano, uniendo los siete territorios de Euskal Herria, bajo el mensaje de ‘Euskara gara’ (Somos euskera).

Y si bien la Korrika principal se lleva a cabo dentro de los límites geográficos de Euskal Herria, la invitación a sumarse a la iniciativa supera con creces esos límites. Euskal etxeas de todo el mundo, instituciones vascas e ikasles e irakasles de los lectorados en universidades de diferentes continentes, y euskaldunes y euskaltzales de a pie tendrán también en esta edición una participación destacada. Korrika txikiak, actividades culturales, topaketas… En muchos lugares ya se han ofrecido, han pedido material y están programando de qué manera adherirse.

Estás a tiempo. Si quieres sumarte a la Korrika desde fuera de Euskal Herria —seas una euskal etxea, una clase de euskera, un lectorado o un grupo de amigos— solo tienes que ponerte en contacto con AEK a través de la dirección korrika-munduan@korrika.eus. Se hará llegar información o materiales de difusión a quienes así lo soliciten. Facilita su labor contactando cuanto antes. La organización informa de que, además de en Euskal Herria, la última Korrika contó con actividades de apoyo y adhesión en al menos 45 ciudades de los cinco continentes.

‘Xiberutikan Mendebaldera’, canción de la Korrika

Pello Reparaz, líder del grupo ‘Zetak’, tras haber vivido un año excelente con la presentación de Mitoaroak y haber llegado en sus actuaciones hasta la Diáspora a través de su participación en la Semana Nacional Vasca Argentina de Tandill, ha sido el encargado de componer la canción de esta Korrika 24. El músico navarro ha realizado también el videoclip, en el que aparece acompañado por Maixux Zugarramurdi y Erramun Martikorena. La canción lleva por título ‘Xiberutikan Mendebaldera’ y hace referencia a diversos lugares, tópicos y referentes culturales de Euskal Herria. 

Este es el video:

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Euskera en el Festival Hogmanay

Euskal Herria y Escocia están hermanadas por el ejercicio del derecho a la autodeterminación.

Y según nos hemos enterado por medio de este artículo en Deia, también por su música:


Edimburgo recibirá 2026 con música en euskera

Mikel Urdangarin, Maren y Olaia Intziarte ofrecerán un concierto el día 1 en una iglesia de la ciudad escocesa, en el marco del festival Hogmanay

Andrés Portero 

La música vasca será protagonista en el arranque de 2026 en Escocia, concretamente en el marco del festival Hogmanay de Edimburgo, que contará con invitados internacionales por primera vez. Es el caso de Euskadi, que ha trasladado allí a Mikel Urdangarin, Maren y Olaia Inziarte para actuar el 1 de enero en la capital escocesa dentro del programa First Footin, siendo embajadores de la cultura vasca. “Es un inesperado y maravilloso regalo de la vida regresar a tocar a Escocia”, explica Urdangarin a DEIA. 

Edimburgo celebrará al año nuevo cantando en euskera. Las famosas celebraciones de año nuevo de Edimburgo contarán por primera vez con invitados internacionales; y serán procedentes de Euskadi. La iniciativa parte de la colaboración de la Fundación Fair Saturday con Unique Events, organizadores de las celebraciones de Hogmanay y el apoyo del gobierno escocés y la ciudad de Edimburgo.

Entre las 14 y las 18 de la tarde del 1 de enero, los tres representantes musicales vascos ofrecerán sus respectivos conciertos en la icónica iglesia de Greyfriars, con la colaboración de artistas escoceses, entre ellos Valtos, un combo que mezcla las raíces celtas con los ritmos electrónicos. Los asistentes a los conciertos disfrutaran de una selección de los mejores temas de su repertorio. Desde el bello minimalismo de Maren en acústico hasta la revisionismo tradicional dark pop de Olaia Inziarte, pasando por el folk en renovación constante de Mikel Urdangarin.
Lazos compartidos

Alan Thomson, responsable de Unique Events, explica que esta colaboración “celebra los lazos entre Escocia y Euskadi, dos territorios con fuerte identidad cultural propia y profundas tradiciones musicales”. La relación comenzó este pasado otoño en el espectáculo Ura Bere Bidean, que contó con los escoceses Valtos como artistas invitados, quienes recrearon un particular ceidlih o tradicional evento musical escocés. Martyn Macdonald, cantante del grupo, asegura que “estamos encantados de poder actuar con nuestros amigos vascos y deseamos que Edimburgo celebre una buena fiesta alrededor de la musica vasca”.

Los conciertos de año nuevo darán continuidad a todas las celebraciones del día 31, con los espectaculares fuegos artificiales desde el Castillo de Edimburgo y la prevista asistencia de más de 100.000 personas. En palabras de Jane Meagher, portavoz del Ayuntamiento de la capital escocesa, “Edimburgo es una ciudad que siempre ha sabido celebrar y Hogmanay es una buena oportunidad de demostrarlo; desde la ciudad estamos realmente contentos de dar la bienvenida a los cantantes vascos”, indica. 

Ilusión especial

Urdangarin, el más veterano de la embajada vasca y ya en tierra escocesa, nos asegura que ha viajado con “una ilusión especial” por volver a cantar en Edimburgo. “Es una ciudad que guardo en el corazón desde hace mucho tiempo. Es aquí donde a finales del siglo pasado compuse el disco Badira hiru aste y ahora regreso casi treinta años después a tocar acompañado de mi querida banda en uno de los festivales más importantes de Escocia; es un inesperado y maravilloso regalo de la vida”, explica el cantautor que editó Mundua eder el año pasado.

“Antes ya había tocado en Aberdeen y en los estudios de la BBC en Glasgow junto a Bingen Mendizabal y el violinista Jon Bews, pero nunca imaginé que regresaría al lugar que me acogió por vez primera para tocar en un templo icónico como Greyfriars Kirk un uno de enero y la primera vez que se abre las puertas a una cultura no escocesa”, indica a DEIA el músico zornotzarra, que destaca también el trabajo de la Fundación Fair Saturday en esta colaboración.

Por su parte, Maren destaca que “estoy realmente emocionada con la oportunidad de viajar y actuar en Edimburgo por primera vez”. En opinión de la cantante vizcaina, “es realmente importante conectar culturas a través de la música y por supuesto compartir escenario con Mikel y Olaia. Estoy segura que será una experiencia inolvidable”, añade.

En el caso de Inziarte, ha expresado “su ilusión por empezar el 2026 tocando en Edimburgo, y además en un contexto tan especial como Hogmanay; llevar mi música y compartir escenario con artistas escoceses me motiva un montón, me encanta la idea de mezclar culturas y formas diferentes de entender la música”, explica la cantante euskaldun. “Ojalá sea una celebración bonita y un concierto para recordar, tanto para el público como para nosotras”, apostilla. 

 

 

 

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domingo, 28 de diciembre de 2025

Lanzan el Festival Aske

Desde las páginas de Naiz traemos a ustedes la reseña del primer festival de música Aske, mismo que toma el testigo del festival solidario Hatortxu Rock.

Lean ustedes:


El primer festival Aske pone la banda sonora a una Euskal Herria libre

El festival Aske, que cubre el hueco dejado por Hatortxu, ha arrancado este sábado en Atarrabia gracias a un enorme auzolan solidario. Por sus tres escenarios pasarán quince grupos a lo largo de la tarde, la noche y la madrugada. Miles de jóvenes se han acercado desde primera hora hasta las carpas.

Aritz Intxusta

Largas colas esperaban turno para recoger su pulsera y entrar al recinto desde que se han abierto las puertas de Aske en Atarrabia a las 16.00 horas. El festival ocupa el espacio, también físicamente, que dejó Hatortxu después de que el veterano jaialdi solidario cerrara su ciclo en julio pasado. 

Por los tres escenarios han comenzado a darse el relevo quince grupos que harán que la música no cese hasta las 6.30 del domingo. En la declaración de intenciones de Aske ya avanzaban que pretenden «crear la banda sonora de una Euskal Herria libre: euskaldun, feminista, anticapitalista, solidaria… Nuestro pueblo y nuestra gente han sido duramente golpeadas durante décadas. Ahora es el momento de construir ese pueblo y esa sociedad». 

Los artistas que toman parte del festival son Merina Gris, Neomak, Hazas & Jagoba, Bisaiak Streetwise, Sustrai Berriak, Dodosound, The Clayton, Chulería, Joder!, Gozategi, Janus Lester, Marte Lasarte, Juantxo Skalari & La rude band, Kaparrak y Nafarroa 1512.

Los tres escenarios están distribuidos en dos carpas gigantes, donde se han incluido también un txoko morea de prevención y denuncia de la violencia machista, barras y espacios de venta de camisetas y merchandising tanto del propio Aske como de las bandas que participan en él. Además, hay una cantina en la que se prepara comida para los asistentes. 

Todo ello sale de nuevo adelante gracias a un gigantesco auzolan en el que han participado, según indica la organización, más de 400 personas cubriendo turnos en barra, seguridad, cocinas. A los que hay que sumar a toda la organización, en la que se han implicado más de 230 personas. 

A primera hora, el perfil de los asistentes era muy joven y evidenciaba cierto relevo generacional. Maddi, de 16 años, cubría el espacio antipánico del escenario principal. Con su talkie y un peto morado, ha explicado a NAIZ que el último Hatortxu, para ella, fue también el primero. 

«Hatortxu me impresionó. Cuando supe que se celebraba Aske tuve claro que quería venir y que quería colaborar. Nos hemos apuntado seis amigas, que tenemos turno desde las cuatro hasta las diez», explica esta estudiante del instituto Eunate. 

C., demasiado tímida para que aparezca su nombre, estaba a esa hora en las cocinas. «Hemos venido toda la familia», ha comentado mientras señalaba al resto de compañeros que preparaban bocadillos en las planchas.

No se libra nadie, hasta uno de los músicos de Nafarroa 1512 se ha apuntado al auzolan y lo han asignado al backstage para atender al resto de artistas que llegan. 

Un estreno y una despedida de gira

En lo puramente musical, hay que subrayar dos elementos importantes. Para Neomak su presencia en Aske se convierte en el primer concierto de su nuevo disco, el segundo de su carrera, ‘Lazturak Orbain’. 

En el otro extremo se encuentra Marte Lasarte, cuya presencia en Aske supondrá el punto final de su gira. 

«Todo ha empezado realmente bien, gracias también al tiempo. Nos ha llovido durante el montaje, pero ahora nos ha dado un respiro», explica Garazi Castaño, del equipo de comunicación de Aske. 

«Estamos viendo mucha gente joven por aquí y esto responde también a nuestro objetivo. Aske mira a la realidad actual y quiere conectar también a las nuevas generaciones con el conflicto nacional. Sabemos que, a partir de ahora, llegan generaciones que nunca pisaron un Hatortxu y para las que Aske será el referente», ha asegurado Castaño.

«¡Queremos que vengan y queremos que hagan también su txanda, eh!», ha remarcado esta portavoz de la organización. 

Un festival comprometido con las sanciones a Israel

Uno de los retos más complejos del festival ha sido cumplir con los compromisos del boicot a Israel. Ningún otro festival del panorama estatal ha llegado tan lejos. NAIZ ha logrado atrapar a Maider, responsable de barras, mientras corría por detrás de la carpa con su pinganillo. 

«Piénsalo bien, decir que cumplimos con el BDZ [siglas en euskara de la campaña de Boicot, Desinversiones y Sanciones a Israel] es una afirmación muy seria. No lo podíamos proclamar a la ligera», comenta Maider. 

«Tuvimos que estudiar bien cómo se podía lograr un boicot total en barras. Debíamos buscar alternativas para todo, tanto para las bebidas como para los proveedores. Obviamente, ni Cocacola ni Pepsi, que copan casi todo, podían estar. Y nosotros somos un festival grande, complejo de abastecer», asegura la responsable. 

Finalmente, lo han logrado. «Los refrescos, al final, se resolvieron pronto. Con los alcoholes había que mirarlos uno por uno. En las ginebras, por ejemplo, Seagrams tiene vínculos sionistas pero Tanqueray no. Así hemos ido, uno por uno, escogiendo», afirma Maider.

«Con el patxaran lo hemos tenido más fácil», confiesa.

Despliegue contra las agresiones sexistas

Además de incluir un espacio específico para apoyar a cualquier víctima de agresión machista y la distribución de voluntarios con peto morado en distintos lugares del recinto, el festival tiene un protocolo y ha difundido en su material de propaganda pautas de actuación junto a los teléfonos de referencia, incluido uno interno 660 344 692 y el del equipo de Atención Integral del Gobierno 848 463 850, que está activo las 24 horas del día. Se ha enviado un correo con esta información a todas las personas que compraron la entrada. 

La pauta de actuación difundida pasa, en primer lugar, por respetar la decisión de la persona sobre si quiere o no pedir ayuda. Esto también afecta a las personas que ven una situación de este tipo, tienen que respetar la decisión de la víctima. 

En la información facilitada a todos los asistentes, además, se recuerdan otros comportamientos machistas como el de «ocupar todo el espacio» o «justificar el comportamiento de tu amigo». 

Un festival para un pueblo libre

«Libertad es una palabra que durante décadas ha tenido la centralidad de la lucha de nuestro pueblo», han asegurado en el acto político central. Así, han recordado y se han reivindicado como herederos de luchas históricas como la del movimiento euskaltzale, la ocupación de la Iglesia de San Francisco en Zaramaga, o la pelea para conseguir verdad y justicia para la muerte de Mikel Zabalza.

Los responsables del festival han reivindicado que «este es un pueblo regido por valores transformadores y hoy, en esta carpa se puede ver todo eso: Aske es alegre, rebelde, euskaldun, anticapitalista y feminista. Refugio de quienes queremos ser libres».

El futuro que prevén es complicado, pero no resulta inevitable. «Nos han nublado la posibilidad de soñar y creer en un futuro, como si viviéramos en un presente sin esperanza. Queremos anticiparnos a la embestida del fascismo, porque si Euskal Herria va a ser libre, es porque es antifascista».

Quienes han tomado el relevo con Aske han recordado «a todos los miembros que durante años han estado organizando Hatortxu Rock: ¡Gracias de corazón, emprendemos el futuro con fuerza!».

Aske ha recordado además que, aunque la dispersión terminó, la realidad es que han surgido nuevas necesidades por lo que el compromiso no ha acabado. Y han emplazado a los asistentes a tomar parte el día 10 de enero en la manifestación de Bilbo.

En ese acto han participado los bertsolaris Ekhiñe Zapiain y Xabat Illarregi. Este último, nuevo txapeldun de Nafarroa.

La lectura ha corrido a cargo de Nerea Eugi y Oihan Ekiza, miembros de la organización. Entre gritos de «Independentzia» y gritos obvaciones del público ha finalizado el acto. A continuación, el grupo Merina Gris ha tomado el relevo sobre el escenario.




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domingo, 21 de diciembre de 2025

Disco Tributo a Fermin Balentzia

En Euskal Herria, a menudo el arte significa reivindicación.

Tal es el caso de la obra del trovador Fermin Balentzia.

En ese contexto, les compartimos esta información publicada por Naiz:


Diez bandas navarras rinden homenaje al trovador Fermin Balentzia con un disco tributo

Diez bandas navarras rinden homenaje al trovador Fermin Balentzia con un disco tributo en el que han hecho suyas las canciones del cantautor para difundir su legado y su figura a las nuevas generaciones. Está a la venta en Txalaparta por 15 euros.

Pello Guerra

Rendir homenaje al trovador Fermin Balentzia con un disco tributo a través del cual difundir su legado y su figura a las nuevas generaciones. Ese ha sido el motivo que ha llevado al estudio de grabación a diez bandas navarras de estilos variopintos, pero unidas por la influencia del veterano cantautor.

Así lo explica para NAIZ Amaiur Esparza, del grupo Rotten XIII, una de la decena de bandas que han participado en el proyecto y en el que cada una ha realizado su versión de alguno de los icónicos temas del trovador.

En concreto, el disco tributo está integrado por las versiones de ‘Elotzaga’, de Naxker; ‘La Pastora’, de Rotten XIII; ‘Hilarria’, de Skabidean; ‘Amparo Arangoari’, de Abian; ‘Yankis’, de Patxigarro & Los Beratxas; ‘La Pastora’, de Zaunka; ‘Txantxangorria’, de Streetwise; ‘Amparo Arangoari’, de Burutik; ‘Tengo tres balas’, de Diraki; y ‘Euskal neska mutilak’, de Galtzagorriak.

Según detalla Esparza, la idea de grabar este álbum tan especial surgió «hace ya tres años, cuando un grupo de jóvenes músicos de Nafarroa comenzó a pensar que la figura de Fermin Balentzia estaba quedando un poco olvidada entre la nueva generación».

Difundir su legado

En este sentido, recuerda que «nosotros hemos recibido sus canciones a través de nuestros padres y siempre ha sido una gran influencia dentro del campo de la música popular. Sin embargo, veíamos que su legado no era tan conocido por parte de la juventud que venía en la nueva escena de Nafarroa».

Además, se daba la circunstancia de que «fuera de Nafarroa, también veíamos que había un desconocimiento de su figura. Colegas nuestros nos preguntaban por su discografía, que no era posible escuchar en internet hasta hace poco. Solamente los discos de nuestros mayores y el libro/disco que publicó Txalaparta hace unos años han sido la referencia para conocerle a él y a su obra».

Con el objetivo de llenar ese vacío se puso en marcha un proyecto del que el propio Balentzia «ha estado al tanto desde el principio. Y ahora que ha escuchado sus canciones versioneadas en varios estilos distintos ya grabadas en estudio, nos ha transmitido su alegría por el proyecto. Le ha gustado mucho cómo ha quedado».

Han sido diez las bandas navarras que han decidido participar en un trabajo que «ha sido un poco entre amigos y conocidos que nos hacía ilusión hacer un disco homenaje al trovador. No ha habido un proceso de selección como tal, ni nada parecido. También ha habido grupos que no les ha interesado, quizás por que no han recibido su influencia. La premisa ha sido que fuéramos grupos de musica jóvenes de Nafarroa activos en la escena actual», detalla el miembro de Rotten XIII.

Una vez definido el elenco, ya se trataba de que cada grupo decidiera el tema en concreto que iba a versionear «dependiendo de sus gustos y sus estilos. Hay alguna canción que se ha repetido y aunque a priori pudiera parecer que es algo negativo, ha sido un ejercicio en el cual una misma canción ha sido llevada a muy distintos terrenos musicales. Es el caso de ‘La Pastora de Ibardin’, por ejemplo, que ha sido versioneada por dos grupos tan diferentes como Rotten XIII y Zaunka».

Referente de la canción protesta

Y de esta manera, cada banda, con su propio sello, ha puesto en evidencia que «Fermin ha sido una gran influencia para los participantes en este homenaje, pero no solo a nivel musical. Fermin ha sido un referente en la canción protesta de Euskal Herria, ha cantado a la memoria histórica, a las luchas sociales y al paisanaje».

«La música popular de autor en Nafarroa no se puede entender sin él en los últimos 50 años. Quién no ha imaginado una historia detrás de una de sus melodiosas letras o cantado una canción suya en una sobremesa», destaca Esparza.

Una huella que ha dejado su impronta en los propios participantes en el álbum, unas bandas para las que «es un honor tener este pequeño homenaje en nuestra discografía. Cuando compones, nunca partes de cero. Siempre estás impregnado de influencias y eso se nota más o menos casi siempre».

«Sin embargo, hay veces que te apetece hacer una declaración de intenciones directa como esta y hacer tuya una canción que te gusta o de alguien que admiras. Y si además contribuimos a darle un poco de visibilidad al legado de Fermin, mejor que mejor», explica.

El integrante de Rotten XIII destaca que «la gran mayoría del público de las bandas del homenaje son muy jóvenes, por lo que si logramos que escuchen las canciones originales de Balentzia, nuestro objetivo podría darse por cumplido».

Por el momento, «estamos muy contentos de haberlo sacado a la luz, ya que detrás hay un trabajo de coordinación de varios años y solo con haberlo hecho estamos felices». Por ello y como uno de los impulsores del proyecto, agradece «el compromiso de los grupos a la hora de dedicar su tiempo y sus recursos en los arreglos o grabación en el estudio de las canciones».

En la pasada Azoka de Durango, el disco tributo ha tenido una buena acogida y Esparza espera que, «con el tiempo, se vaya valorando más». En estos momentos y por el precio de 15 euros, se puede adquirir en la tienda de Txalaparta en Iruñea este homenaje musical a «gure trobalaria» Fermin Balentzia, quien ha visto cómo alguien ha tomado su voz y ha cantado sus versos «para hacerme revivir entre mis amigos nuevos».





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miércoles, 3 de diciembre de 2025

Zetak en 'La Revuelta'

La agrupación Zetak sigue echando abajo el "telón de las txapelas" y para ello se ha presentado en el programa televisivo La Revuelta justo en el que se conmemora el Día Internacional del Euskera y su vocero, Peio Reparaz, ha aprovechado para hablar en favor del derechos a hablar en el idioma propio de su tierra.

Aquí lo que se ha publicado en el portal de RTVE:


Zetak celebra el Día del Euskera en La Revuelta con "Aralarko Dama": descubre el mito vasco del que habla la canción

El artista navarro Pello Reparaz va camino de agotar su segunda fecha en el Estadio de San Mamés

Carlos Villanueva

La Revuelta ha vuelto a sorprender a la audiencia con la actuación de Zetak, una formación de pop electrónico en euskera liderada por Pello Reparaz. Con un estadio de San Mamés agotado y otra fecha en proceso para un total de casi 90.000 entradas en dos conciertos, el artista navarro reflexionaba junto a David Broncano sobre los motivos del éxito que está alcanzando su nuevo proyecto: “Puedes pensar que eres el puto amo y no, no van por ahí los tiros. Te pones a rascar y te das cuenta de que no queda otra: es por el euskera y la defensa de las lenguas no hegemónicas”. En su opinión, su música conecta con “gente que habla otras lenguas no hegemónicas, y también con gente que no las habla pero tiene esa sensibilidad y ese interés”.

Un mensaje idóneo para celebrar el Día del Euskera y de Navarra y recordar que, pese a la dificultad del idioma, “no es imposible aprenderlo, hay vías para hacerlo y también es divertido”. De hecho, Pello Reparaz asegura que “como pueblo, tenemos algo muy guay: si te aprendes cuatro palabras en euskera y las sueltas, ya nos tienes ganados”. Como ejemplo, ha enseñado a Broncano una sencilla frase que sirve como lema: “Guk euskaraz, zuk zergatik ez”, que se traduce al castellano por “Nosotros hablamos euskera, ¿tú por qué no?”.

Zetak convierte La Revuelta en un mito vasco

La Revuelta ha ofrecido en más de una ocasión su escenario a artistas que cantan sus canciones en las diferentes lenguas oficiales, como el “Xorieri” de Izaro, en euskera, o el “Mont vetlatori” de La Maria, que homenajeó en valenciano a las víctimas de la DANA. En esta ocasión ha sido el turno de Zetak, el nuevo proyecto de Pello Reparaz (Arbizu, 1990) tras la disolución de su grupo anterior, Vendetta. En esta nueva andadura, el artista navarro ha pasado del punk y el ska al pop electrónico con una formación compuesta por Leire Colmo (percusión), Iban Larreburu (batería) y Gorka Pastor (sintetizador), que ha llenado el teatro de iconografía de la mitología vasca con la canción “Aralarko Dama” (“La Dama de Aralar”), de su disco Aaztiyen (2023).

La Dama de Aralar es la representación de Mari, la “diosa madre” vasca en su aparición en la sierra de Aralar, entre Navarra y Guipúzcoa. Según la leyenda, se trata de la personificación femenina de la Tierra, la reina de la Naturaleza y sus componentes, y habita en cuevas y bosques. La letra de la canción trata de una “época de cambio y caos” cuando los diferentes personajes mitológicos se enteran del nacimiento de una nueva religión. Entre ellos se encuentran las “lamias”, mitad mujer mitad animal, los “etxejaun”, duendes bienhechores y señores de la casa, o el “zezengorri”, un toro rojo, guardián de las cuevas en las que hay tesoros. Y son precisamente las lamias, según explica el propio autor, las que cantan en el estribillo proclamando en medio de ese caos que, “Si cae la Dama de Aralar, será en tierras navarras”

Promesa cumplida: concierto gratuito en Madrid

Es habitual que el público de La Revuelta reclame a los invitados que regalen entradas para sus conciertos, películas, obras de teatro y cualquier tipo de espectáculos. Aunque algunos rechazan frontalmente la idea, como Berto Romero, hay muchos que sí ceden ante la presión. Y luego están quienes, como Pello Reparaz, ofrecen una reflexión y una alternativa: "Me da palo regalarlas cuando hay decenas de miles de personas que las han pagado", reconocía el artista navarro, pero se le ocurrió que "podríamos buscar una sala que esté libre esta noche en Madrid y os invitamos a todos. Y cualquiera que se ponga en la cola entra también". Dicho y hecho. El manager de Zetak se marchó inmediatamente a gestionarlo y la banda ofreció un concierto gratuito en la emblemática Sala Villanos de Madrid.

Letra de “Aralarko Dama”, en euskera

Aralarko dama eroriko bada
Nafar lurretan izango da
Ihintzak busti du basoa

AMAZEYE

Etxejaunak ihesi ilargi argitan

AMAZEYE

Adarraren deia ta lamien kantuak
debekatuta Nafarroan
haren izenean
Baseliza bat eraiki dute Egiarretan

Ahaztuko badira kantuak
arbasoen kontakizunak
Aralarko dama eroriko bada
Nafar lurretan izango da
Urederra gorriz tindatu da

AMAZEYE

Zezengorriaren zauri emaria

AMAZEYE

Basurdekumeak dira noraezean
Orbaizetako karriketan
ta xoxoak hegan
Kanpaiak ozen entzuten dira Amezketan

Ahaztuko badira kantuak
arbasoen kontakizunak
Aralarko dama eroriko bada
Nafar lurretan izango da
Iruzki-sartzien galtzen den itzela

Hortan biyurtuaa
mendetan ta mendetan
siñistetu duun guzia

Ahaztuko badira kantuak
arbasoen kontakizunak
Aralarko dama eroriko bada
Nafar lurretan izango da


Letra de “Aralarlo Dama”, en castellano

Si cae la Dama de Aralar
será en tierras navarras.
El rocío ha humedecido el bosque

AMAZEYE

Los "Etxejaun" huyen a la luz de la luna

AMAZEYE

La llamada de un cuerno y el canto de las "lamias"
prohibidos en Navarra
en nombre de "aquel"

Han construido una ermita en Egiarreta
Si caen en el olvido los cantos,
las historias de los ancestros
Si cae la Dama de Aralar
será en tierras navarras.

Urederra se tiñe de rojo

AMAZEYE

Caudal de la herida del "Zezengorri"

AMAZEYE

Crías de jabalí a la deriva
por las calles de Orbaizeta
y los mirlos salen volando
Resuenan fuerte las campanas en Amezketa

Si caen en el olvido los cantos,
las historias de los ancestros
Si cae la Dama de Aralar
será en tierras navarras.

La sombra que se pierde cuando entra el sol
En eso se ha convertido
todo aquello en lo que hemos creído
siglo tras siglo

Si caen en el olvido los cantos,
las historias de los ancestros
Si cae la Dama de Aralar
será en tierras navarras.





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martes, 18 de noviembre de 2025

Boicot Vasco a Spotity

La solidaridad del pueblo vasco para con el pueblo palestino no se ha restringido a la grama del San Mamés.

Noticias de Navarra nos informa que ha trascendido al ámbito de la música.

El BDS en suelo vasco ha alcanzado a Spotify y así nos lo reportan:


Más de 162 grupos de Euskal Herria eliminan su música de Spotify por el apoyo de la plataforma a la industria armamentística

Varias bandas y músicas/os navarras/os se unen, a través de esta iniciativa, al movimiento Musikariak Palestinarekin

Ana Oliveira Lizarribar

Más de 162 grupos de música de Euskal Herria han decidido eliminar su música de Spotify, por los intereses de la plataforma en la industria armamentística, y unirse, así, a la iniciativa Musikariak Palestinarekin.

"Han pasado más de dos años desde que el estado sionista de Israel intensificó violentamente la ocupación que hace tiempo lleva a cabo sobre el pueblo palestino. Esto, que se ha convertido en ruido de fondo, es nada menos que un genocidio. En este contexto, el pasado junio tuvimos noticia de algo que para muchas fue la gota que colmó el vaso: el dueño de Spotify, Daniel Ek, había hecho una inversión de casi 700 millones de euros en Helsing Defense, una empresa armamentística que desarrolla drones militares.". Así lo han expresado desde Musikariak Palestinarekin en una rueda de prensa celebrada en la librería Katakrak de Pamplona.

Más de 650 miembros

Este colectivo se creó a principios de agosto, de la mano de miembros de un par de grupos de música. En septiembre crearon el grupo motor y comenzaron a diseñar un plan de acción. "Empezando con amigas, acercándose a conocidas y llegando a conocidas de conocidas, las/os miembros del grupo notor se han reunido con gente muy diversa a través de correos electrónicos, llamadas de teléfono o un café", comentan.

"Compartiendo dudas y miedos, en el camino también se han encontrado con ilusión y agradecimiento", agregan. Tejer redes también ha sido lo que "ha dado sentido al boicot". Hace tres meses eran 7, hoy son más de 650. De todos modos, "tenemos muy claro que todavía no somos tantos como quisiéramos, tenemos muchas capas que atravesar. De esta forma, queremos aprovechar estas líneas para decir a todo el que quisiera meterse en la organización que tiene las puertas totalmente abiertas", indican. 

Además, quieren dejar claro que la iniciativa Musikariak Palestinarekin "no ha nacido para hablar desde la moral", mucho menos para señalar a compañeras/os del gremio; pues "somos conscientes de que las prioridades y la casuística de las músicas de Euskal Herria son diferentes en cada caso". 

Eso sí, "sabiendo que para Spotify no somos nadie, queremos fomentar esa misma premisa en la dirección contraria: que Spotify no sea nada para nosotras/os". "Somos conscientes de que las/os músicas/os de Euskal Herria no tenemos apenas capacidad de afectar económicamente a una plataforma de esa dimensión"; sin embargo, "creemos en que la mayor aportación que podemos hacer es el boicot colectivo y el mensaje que transmitimos a través de él".

 

 

 

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sábado, 15 de noviembre de 2025

Futbol, Hermanamiento y Libertad

Traemos a ustedes la crónica de Ane Urkiri del partido de futbol amistoso, solidario e internacionalista que han protagonizado las selecciones de Euskal Herria y Palestina en el mítico estado de San Mámés.

Adelante con la información:


San Mamés retumba por la libertad de los pueblos vasco y palestino

90 minutos de pura pasión, más allá del 3-0. Así se puede resumir el partido entre Euskal Selekzioa y Palestina. El minuto de silencio inicial o la actuación de Eñaut Elorrieta, Izaro Andrés y Sol Band ha paralizado a la grada, que con el fútbol como nexo, fue puro espectáculo de solidaridad.

Ane Urkiri

«Desde entre los escombros, nos levantaremos, nuestras voces resonarán. Gritamos: ¡El derecho de mi patria reside en nosotros, jamás morirá, jamás morirá, jamás morirá!», viene a decir la canción “Palestinians” que interpreta el grupo gazatí Sol Band y que este sábado ha resonado sobremanera en San Mamés, acompañados por Eñaut Elorrieta e Izaro Andrés. Un «Gernika, Free Gaza», tan sentido hasta emocionar. El estruendo de las sirenas ha paralizado a 51.396 almas que se han dado cita en San Mamés –al final no ha habido récord de asistencia– para dar cuenta de que el partido entre Euskal Selekzioa y Palestina iba a ser algo más que un partido fútbol.

Euskal Herria siempre ha sido un país solidario y hoy no ha fallado a la gran cita. Nunca antes la selección vasca había reunido a tanta gente en un estadio, y que el rival fuera Palestina tiene mucha culpa en ello. El partido ha llegado en un momento idóneo en cuanto a lo social: por una parte, estamos asistiendo a un genocidio en directo durante más de dos años, con el inmovilismo de la élite política, y por otra parte, la oficialidad conseguida por la Federación Vasca de Pelota –homenajeada hoy en el descanso con hasta 28 puntistas, también de renombre, en el verde– llamaba a reaccionar también en el fútbol. Y a una se le encoge el corazón al ver a familias enteras, kuadrillas, de todas las edades, de cada rincón de Euskal Herria, cantar el ‘Eusko Gudariak’ o ‘Txikia’ en las calles de Bilbo y en el metro de camino a San Mamés. Y es que la consigna de ayer era clara: reivindicar la libertad de los pueblos vasco y palestino.

El fútbol, como herramienta social, mueve montañas; el deporte, tal y como vemos en dirección contraria con el sportwashing, puede ser clave para la diplomacia de un país, para darse a conocer, para denunciar las injusticias; en resumen, el fútbol –el deporte– puede llegar a ser maravilloso a la hora de encontrar la identidad. Una identidad que al pueblo vasco se le rechaza y al pueblo palestino se le oprime. Y ya sabemos algo de la unión de pueblos oprimidos.

Este sábado, en San Mamés, a partir del enfrentamiento de dos selecciones, hemos sido testigos también de otro momento histórico: nunca antes –o muy pocas veces– se habían celebrado los goles o sus intentonas de las escuadras enfrentadas con el mismo enfásis, con la misma emoción. Porque el significado de las ofensivas con el balón de hoy trasciende lo deportivo: son ataques o goles marcados a los Estados israelí, español y francés; a los actores que rechazan las naciones palestina y vasca. Siempre desde la óptica simbólica, ya me entendéis: el fútbol es la cosa más importante de las cosas menos importantes.

Emoción en los jugadores

Los aplausos y gritos que resonaron en San Mamés han sido de los que retumban, de los que dejan poso, un fuelle para la lucha. También el minuto de silencio por los fallecidos a consecuencia del genocidio, porque algunos silencios pueden llegar a decir más que las palabras. Y si no, que se lo digan a Ameed Sawafta, jugador palestino que no ha podido contener su emoción al sentir tal cantidad de solidaridad en su primer partido en Europa.  

«Palestina askatu», «español el que no bote» y «sionista el que no bote» se han entrelazado en unas gradas entregadísimas a la causa. Tampoco ha faltado el ya tradicional himno futbolero ‘Txoriak txori’ o el ‘Ikusi mendizaleak’ mientras el ambiente iba caldeando. Por cierto, ya con la selección vasca por delante en el marcador, obra de Unai Elgezabal en el minuto 5. El ‘Ez gaitu inork geldituko’ que ha sonado en la celebración tampoco ha parecido ser casualidad, sino el preludio de lo que iba a ser el ambiente del graderío: 90 minutos de pura pasión con el fútbol como nexo, con una selección vasca repleta de debutantes pero que si la Federación tiene iniciativa y da continuidad a la causa de la oficialidad pueden llegar a marcar época –junto al binomio Arrasate-Labaka, si ellos quieren– y convertirse en referentes, como pasara con Iribar y Kortabarria al inicio o con Aduriz, Etxeberria, Aranburu, Iraizoz, Riesgo, Iraola, Rekarte y compañía hace una década.

Ruiz de Galarreta, que ha saltado al verde en la segunda mitad, hablaba de «cumplir un sueño» con la llamada de la selección vasca, unas declaraciones que no son baladí, al igual que tampoco son las de Aihen Muñoz –titular hoy, muy incisivo por la banda izquierda– cuando subrayaba en la previa lo mucho que significa para él jugar con la Euskal Selekzioa para reclamar su oficialidad. Ni qué decir de la celebración de Gorka Guruzeta en el 2-0 marcado por penalti, llevando la mano al pecho, al escudo de la Federación, para seguidamente dirigirse a la grada.

Remover conciencias

Son gestos, símbolos, que fuera de contexto pueden perder su fuerza o incluso puede llegar a cuestionarse de si sirve de algo un partido de fútbol. Eso sería darle la razón a aquellos que defienden que no se debe mezclar deporte y política pero en los países oprimidos como Euskal Herria y Palestina bien sabemos que el Israel Premier Tech ha cambiado su nombre, precisamente, por toda esa gente que mezcló deporte con política en esa etapa de La Vuelta en Bilbo. El «Thank you Basque Country» que han portado los jugadores de Palestina al final del encuentro –o la celebración conjunta al son de ‘Txoriak txori’– da buena cuenta de ello.

El partido, más allá de la victoria de la Euskal Selekzioa por 3-0 –Izeta hizo el definitivo–, también trascenderá fronteras y retumbará en esos despachos inmovilistas. Por lo menos, que este partido sirva para remover conciencias.

 






 

 

 

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domingo, 13 de julio de 2025

Entrevista a Kneecap

Cuando se acuña un término para definir a un grupo de personas este no siempre resulta apegado a la historia, a la lingüística o siquiera a la lógica.

Baste como ejemplo la denominación que los estadounidenses anglosajones aplicaron a los migrantes de países como México, Puerto Rico, Cuba, Guatemala o El Salvador. Les llamaron hispanics, traducido, hispanos. Parece ser que la razón detrás de esto reside en que esos países fueron invadidos y colonizados por España. No les importó que esos migrantes y sus descendientes tuvieran fenotipo amerindio, mestizo, mulato, subsahariano o incluso, europeo. Vienen de un país en su momento colonizados por España, entonces son hispanos.

Pero no queda ahí, otros les llamaron latins, o latinos. Porque hablaban castellano (o español) y ese idioma deriva del latín. Poco les importó que el francés sea una lengua romance al igual que el castellano y que en América estén localizados países de habla francesa como Haití o Guyana... vaya, incluso Quebec en Canadá. Pero sí incluyeron a los brasileños por hablar portugués.

Y bueno, para desmayo de españoles y portugueses, sus comunidades también terminaron agrupadas en esa designación, no así los italianos, sobra enunciar la paradoja en ello.

¿Por qué tanto desaseo en ambas designaciones?

Porque parten de la ignorancia y la xenofobia.

Lo mismo ocurrió con el término antisemitismo, acuñado por el periodista alemán Wilhelm Marr, a quien le importó poco que semítico se refiriera a todos los pueblo de habla y cultura semítica, distribuidos por el Magreb y la Península arábiga. Así, el término judeofobia, mucho más apropiado por referirse específicamente al odio irracional dirigido a las personas que practican el judaísmo, paso a segundo plano y después al olvido. 

Lo anterior ha llevado a una descarnada ironía, hoy, posicionarse a favor de palestinos, libaneses y yemeníes, todos pueblos semitas, ante la campaña de limpieza étnica practicada por los sionistas, en su mayoría europeos, le lleva a uno a ser calificado de antisemita. Recordemos que muchos de los sionistas europeos aprendieron el hebreo como segunda lengua.

Pues bien, acusaciones de antisemitismo han sido arrojadas irresponsablemente en contra de los integrantes de la agrupación norirlandesa Kneecap por posicionarse en favor de los habitantes de Gaza, sujetos a una bestial campaña de exterminio desde octubre de 2023.

O sea, quienes conducen los bombardeos indiscriminados en contra de la población de Gaza son las víctimas y, quienes osen posicionarse a favor de los gazatíes deben ser estigmatizados recurriendo para ello al término antisemita.

Dicho lo anterior, les dejamos con esta entrevista que Kneecap ha concedido a El Diario en su reciente visita a Euskal Herria:


Kneecap, los raperos censurados por defender a Palestina: “Cuando asistes a un genocidio televisado, hay que alzar la voz”

Norirlandeses que cantan en gaélico, traen sus mensajes políticos al BBK Live de Bilbao y piden a líderes mundiales como el primer ministro Starmer que no metan sus “narices” en la libertad de expresión

Andrés Toro

Aunque la lluvia ha condicionado la segunda jornada del BBK Live de 2025, con suspensiones incluidas de algunas actuaciones, como la de Amaia, nada ha frenado al grupo de rap en gaélico Kneecap aunque en otros festivales en el Reino Unido hayan sido criticados. Los norirlandeses son actualmente una de las voces más fuertes por los derechos del pueblo de Palestina en el mundo cultural. “Cuando está ocurriendo a un genocidio televisado, hay que alzar la voz”, sostienen sobre la situación en Gaza. 

Han exportado desde Belfast, en Irlanda del Norte, a todo el mundo sus proclamas, sin importar a cuántas autoridades se enfrentan por el camino. Con el pasamontañas de la bandera irlandesa característico de DJ Próvaí, y la energía en el escenario de Mo Chara y Móglai Bap, han hecho voltear las cabezas a todo tipo de medios de comunicación y dirigentes políticos. La actual lideresa ‘tory’ en el Reino Unido, Kemi Badenoch, les negó una subvención al arte cuando era ministra. Mo Chara, en noviembre del año pasado en una presentación en el O2 Forum de Londres, fue grabado sosteniendo una bandera del grupo terrorista Hezbollah que le fue lanzada desde el público. Así las cosas, su última actuación en Glastonbury no fue televisada en vivo por la BBC y el primer ministro británico, su primer ministro, el laborista Keir Starmer, dijo que sus contenidos “no eran apropiados”. Y esta misma semana no pudieron actuar en un festival en Glasgow porque el ministro principal de Escocia, John Swinney, del partido nacionalista SNP, opinaba lo mismo. Tuvieron que buscar un escenario alternativo y agotaron las entradas en apenas un minuto y 20 segundos. 

A pesar de las controversias que han surgido a su alrededor, el grupo norirlandés no ha bajado el tono de voz. Muy al contrario, ha mantenido su posición firme. Piden a la clase política que no meta sus “narices” en la libertad de expresión. Aunque también critican duramente a los medios de comunicación por silenciarles, Kneecap ha recibido a elDiario.es/Euskadi en el ‘backstage’ del BBK Live, a cuyo cartel se sumaron a última hora. Durante unos pocos minutos de entrevista en Kobetamendi, en Bilbao, el grupo explica quiénes son y qué hacen. Después, han salido al escenario con guiños en euskera a Euskal Herria -ya lo habían hecho antes en X e Instagram- y han tributado un homenaje a un grupo de palestinos, que han podido cantar en árabe con ellos.

“En el Bilbao BBK Live siempre habrá espacio para las voces que incomodan, que cuestionan y que se niegan a callar. La presencia de Kneecap en Kobetamendi es un acto de resistencia cultural, una celebración de la libertad de expresión y de quienes, como ellos, no temen alzar la voz ante la injusticia”, ha argumentado el director del certamen, Alfonso Santiago. [La entrevista se ha realizado en inglés y ha sido traducida al castellano] 

Su obra está cargada con mensajes políticos. Sin embargo, sus líricas también están llenas de sátira y humor. ¿Ustedes piensan que su público debería enfocarse más en ese lado político o en disfrutar de su música y en conectar con ustedes?

Mo Chara: Se puede hacer ambas cosas. Venimos de un lugar [Irlanda del Norte] con una historia violenta y allí la gente ha sentido que no puede hablar de ello. Ahora ha pasado el suficiente tiempo como para que podamos hacer nuestra música y dentro de ella incluir temas políticos. Lo presentamos de manera cómica. Por eso digo que podemos hacer ambas cosas.

Móglaí Bap: Hay quienes vienen y disfrutan de la música sin meterse en la política, pero esperamos que con la exposición que tenemos podamos hacer que las personas hablen de estos temas, por ejemplo de Palestina.

Hay otros artistas con un cierto nivel de exposición que no se pronuncian, sea cual sea su motivo. ¿Ustedes piensan que en ciertos temas, cuando se puede hacer uso de esa fama, se debería alzar la voz?

Mo Chara: No se tiene que alzar la voz para cada problema. Pero cuando existe un genocidio televisado, entonces hay que alzar la voz sí o sí. No importa si tienes una cierta exposición o no. Cuando se tiene un escándalo pasando en frente de ti, en mi opinión, es completamente desagradable no hablar de ello. Todos ven lo que está pasando, todos tenemos un móvil. Espero que sea algo que el mundo recuerde, genuinamente.

Móglaí Bap: Habrá un día en el que serán más juzgadas las personas que no dijeron nada en su momento.

Cuando escuchan la palabra “Palestina”, ¿qué les viene a la mente?


DJ Provaí: Venimos de un lugar que ha sufrido bajo el yugo del imperialismo durante 800 años. Fuimos el primer paso de Inglaterra en sus ambiciones coloniales. Por eso sentimos que sabemos qué se siente al ser oprimido. Solo recientemente el gaélico ha revivido. Y eso es lo que sucede en Palestina, están tratando de eliminar su cultura, de eliminarlos como raza.

Mo Chara: El hecho de que hayamos sobrevivido 'por los pelos' como nación, que sigamos teniendo cultura, deporte y lengua propios, nos hace saber que aún hay esperanza. Lo he dicho en otras presentaciones, entiendo que nos miren y piensen que solo hablamos de estos temas porque es una 'herramienta' para nosotros. Pero no voy a perder una sola oportunidad de hablar de esto en el escenario. Si podemos convencer a alguien que aún no esté seguro, obviamente vamos a continuar haciéndolo. Ver a 40.000 personas en Glastonbury con banderas de Palestina gritando 'Free Palestine!' te da un poco de esperanza.

Moglaí Bap: Es un poco por solidaridad. Cuando sufrimos de una hambruna en Irlanda, los Choctaw, un pueblo indígena de América, donaron dinero a los irlandeses que morían de hambre. Pienso que esta solidaridad ayudó a que las personas se sintiesen escuchadas. A Palestina mucha gente la ha desdeñado, y si podemos hacer que eso cambie lo haremos. En el transcurso de la historia, ha habido casos donde los grandes sistemas de poder han caído, por ejemplo en Sudáfrica. Hay a quienes les gusta decir que nuestros esfuerzos son fútiles y que el apoyo a Palestina es pequeño, pero pensamos que es mucho más grande

Sobre su actuación en Glastonbury, el primer ministro Keir Starmer la calificó como “no apropiada”, y la BBC decidió no transmitirla en vivo. ¿Qué opinan al respecto?

Mo Chara: Por supuesto que no es apropiado para Starmer. Es lo último que Starmer piensa que es apropiado, y eso dice mucho. Ver a tres personas sobre un escenario, hablando con 40.000 ciudadanos del país que representa y que concuerdan con lo que él activamente rechaza, eso es claramente lo que él dice que no es apropiado.

DJ Provaí: El líder de un país no debería tener influencia sobre quién se presenta en un festival. No debería meter sus narices en eso. Tienen cosas más importantes que afrontar, como por ejemplo un genocidio en Palestina. Por eso, que presionen a los festivales es ridículo.

Móglaí Bap: Él está tratando de desviar la atención y poner presión sobre las personas que en verdad hablan del problema. Por eso ataca a quienes alzan su voz en festivales. Solo quiere que la percepción sea que el problema es ese. 

Han publicado en su cuenta de X una cita de Fred Hampton que dice: “Puedes matar al revolucionario pero no a la revolución”. ¿Se ven representados en esa frase?

Mo Chara: No, no nos podemos comparar con Fred Hampton. Solo somos músicos. Sí pensamos que, por ejemplo en Glastonbury, representamos a la cultura popular. Los medios de comunicación no quieren que el movimiento de apoyo a Palestina sea parte de esa cultura. Por eso no nos transmiten.

Móglaí Bap: Los medios tradicionales han intentado no mostrarnos, pero no pueden pararnos a través de redes sociales. Nuestros fans a veces transmiten nuestras presentaciones en TikTok y han llegado hasta un millón de espectadores. Por eso pienso que por medios alternativos pueden conocer mejor a Kneecap.

¿Qué mensaje querrían dejarle a quienes les siguen en Euskadi?

DJ Provaí: Que se adueñen de su cultura y de su lengua e intenten impulsarlo. Intenten que más jóvenes hablen el idioma [vasco]. En esta sociedad monolingüista y capitalista no se protegen los intereses de la humanidad. Crear una comunidad a través del lenguaje propio es una forma de protegerse los unos a los otros en vistas al futuro. 

Mo Chara: Siento que en Irlanda y tal vez en Euskal Herria a veces hablamos mucho de lo dura que ha sido nuestra historia, pero pienso que también es importante que disfrutemos de nuestra cultura. Nos merecemos disfrutar y poder salir y que se respete nuestra cultura sin importar de dónde somos. Pero hay esperanza de que en el futuro será mejor. Puede que tengamos una historia triste, eso no significa que no pueda mejorar. Por eso tenemos esperanza, ¿no?




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