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domingo, 15 de febrero de 2026

Voluntad Política

Les compartimos la editorial que Naiz ha dedicado al tema del reconocimiento oficial por parte de los gobiernos de Madrid, Gasteiz e Iruñea de los casos de tortura, método de terrorismo de estado utilizado sistemáticamente por el régimen español en contra del pueblo vasco:


Si torturar fue una decisión política, reconocer y revertir la impunidad exige una voluntad a la par 

En el origen, hubo una decisión política para que los cuerpos policiales torturaran durante décadas y de forma sistemática a las personas detenidas en Euskal Herria. No hay otra explicación veraz. No fue, quizás, en una reunión con orden del día, o de manera explícita y documentada, pero sí una decisión consensuada por todos los estamentos implicados. Lo explican los informes criminológicos, y así lo denunció de nuevo ayer la Red de Personas Torturadas de Euskal Herria.

Esa agenda torturadora se implementó en los cuarteles, se premió en el escalafón policial, se justificó en el debate público, se amparó en los juzgados y se tapó en los medios de comunicación. Esa decisión compartida caducó parcialmente en 2014, con el último caso documentado de torturas a ciudadanos vascos en el contexto del conflicto político. Sin embargo, no ha habido una decisión equivalente en sentido contrario: contra la impunidad, en favor de los derechos humanos y el reconocimiento de las víctimas.

No revertir lo sucedido tiene consecuencias. En primer lugar, para las personas torturadas, que exigen reconocimiento y un trato justo. En segundo lugar, para la sociedad vasca y su cultura democrática, que sigue lastrada por una memoria parcial que avala la irresponsabilidad. Por supuesto, la impunidad beneficia a todos los responsables de la tortura.

Hasta cierto punto, institucionalmente se ha asumido lo que todo el pueblo sabía: que se ha torturado a un número ingente de personas, que se ha hecho de manera salvaje y con total impunidad. Pero esa asunción es parcial y rebaja la gravedad de lo sucedido.

No haber aceptado la justicia transicional como marco general para la resolución se puede volver contra la parte más impune de un conflicto. Con dos agravantes: la violencia ilegítima ejercida por los Estados es siempre más grave; y la tortura no prescribe. Los lobbies españoles de la venganza, que responden a la misma disciplina contrainsurgente que hizo de la tortura estrategia, podrían revisar su impulso cruel.

Números que reflejan personas y vivencias

En su primer año de existencia, la Red de Personas Torturadas ha implicado a más de mil personas. Es una quinta parte de los casos certificados por vía forense o criminológica. Es impresionante y, a la vez, debe crecer hasta dar una imagen lo más real posible del fenómeno de la tortura en Euskal Herria.

El tiempo es un factor importante, porque muchas de las víctimas son mayores, o han muerto. Retrasar medidas y reconocimiento afecta a sus derechos. Asimismo, el apartado de la violencia sexista, que se ejerció especialmente contra las mujeres, es crucial para conocer la dimensión de la tortura.

Hasta el momento, se han reconocido oficialmente 71 casos en Nafarroa y 260 en la CAV; un total de 331 en el conjunto de Euskal Herria, en torno al 6% de los certificados. No avanza como debería, es evidente.

Lo que demandan es positivo y de justicia

La Red de Personas Torturadas exige al Gobierno de Lakua que reforme la norma para el registro de las víctimas del Estado, que amplíe el periodo y promueva que se garantice «un mecanismo integral de reconocimiento y reparación». Al Ejecutivo de Iruñea le pide que vaya más allá del franquismo y la transición.

Insisten en que «es tiempo de reconocimiento». «Si queremos construir en Euskal Herria un futuro basado en la verdad, la justicia, la reparación, las garantías de no repetición y una memoria completa, es el momento de esclarecer por qué nos torturaron, quién autorizó esta práctica y cómo se permitió», sentenciaron ayer en la asamblea de Eibar.

Mientras llega el reconocimiento oficial, este colectivo se ha ganado el respeto social por su altura de miras y su voluntad de construir un país mejor.

 

 

 

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viernes, 16 de enero de 2026

No al Racismo en Nafarroa

Damos seguimiento al sintomático caso que involucra a Cristina Ibarrola y Carlos García Adanero con este artículo publicado por Naiz.

Y le llamamos sintomático porque las declaraciones de este par de personajes dejan en claro la deriva por parte de la derecha navarra atrincherada en UPN y PP hacia posiciones sumamente peligrosas para la sociedad así como una amenaza constante para las personas migrantes.

Aquí la información:


El Pleno de Iruñea pide la dimisión de Ibarrola y Adanero por «incitar al racismo»

El Pleno del Ayuntamiento de Iruñea ha probado una declaración en la que pide la dimisión de los portavoces de UPN y PP, Cristina Ibarrola y Carlos García Adanero, por «incitar al racismo» y criminalizar a los migrantes tras la agresión sexual en el entorno de la carpa universitaria.

El pleno del Ayuntamiento de Iruñea ha aprobado este jueves una declaración institucional en la que se solicita la dimisión de la portavoz de UPN, Cristina Ibarrola, y el portavoz del PP, Carlos García Adanero, por «incitar al racismo» tras la denuncia de agresión sexual en el entorno de la carpa universitaria en octubre pasado.

EH Bildu, PSN, Geroa Bai y Contigo-Zurekin han votado a favor y UPN y PP se han opuesto, en un tenso debate en el que se ha rechazado también una declaración presentada por UPN en la que se denunciaba «el incumplimiento del protocolo de actuación frente a agresiones sexistas y la ocultación de información por parte del equipo de Gobierno».

La declaración aprobada rechaza la estrategia de utilizar informaciones falaces para criminalizar a una parte de la población, en este caso, a las personas migrantes. Además, exige la dimisión de los portavoces de UPN y PP por ​haber «inducido, sustentado y mantenido conductas, mensajes y posicionamientos que legitiman el discurso racista de la extrema derecha y su marco distorsionado en el tratamiento y denuncia pública de agresiones machistas».

El texto añade la petición del compromiso de los grupos para «actuar con prudencia, recabar datos reales y no usar filtraciones o informaciones no contrastadas para hacer discurso partidista». Al mismo tiempo, «rechaza este tipo de comportamientos que tratan de transmitir con fines meramente electoralistas, una imagen irreal y negativa de la ciudad». 

El concejal de EH Bildu Joxe Abaurrea ha alertado de la peligrosidad de los discursos xenófobos y ha acusado a UPN y PP de fomentar estrategias de confrontación con falsas informaciones.

Txema Mauleón, representante de Contigo-Zurekin, ha acusado a la presidenta de UPN de llevar una deriva hacia la ultraderecha. «Han tirado de manual, vinculando delincuencia y emigración y usar bulos» ha señalado.

Desde Geroa Bai, Mikel Armendariz ha indicado que «el daño ya está hecho e Ibarrola habló de una violación grupal. Lo ocurrido no fue un error verbal».

Marina Curiel, del PSN, ha acusado a los portavoces de UPN y PP de airear el caso pese a los deseos de la víctima y de utilizar la violación para un interés partidista.

Por su parte, Ibarrola ha señalado que fue la Policía Municipal la que detuvo a cuatro migrantes y que fue la jueza quien los envió a prisión –luego quedaron en libertad–, antes de defender que no ha hecho ningún «discurso xenófobo, porque hubieran traído literales y hubieran denunciado ante la Fiscalía».

Además, ha criticado que el equipo de Gobierno no hubiera levantado el campamento en el que vivían estas personas «porque se podía haber evitado las detenciones». Ha culpado al alcalde, Joseba Asiron, de que en la zona en la que ocurrieron los hechos hubiera personas viviendo en la calle.

Por su parte, Carlos García Adanero ha señalado que la intención del equipo de Gobierno es que «desaparezca la oposición» y ha criticado que se le «señale». «Esto hace veinte años hubiera supuesto el asesinato de Ibarrola y mío», ha llegado a decir, recordado el atentado mortal contra Tomás Caballero a manos de ETA. «Primero los señalaban y luego los asesinaban y no han cambiado porque siguen siendo los mismos». 

El proceso judicial por esta denuncia se ha archivado provisionalmente, a falta de autor conocido, sin perjuicio de seguir investigando la autoría.




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lunes, 12 de enero de 2026

Curar el Sufrimiento

Desde Gara traemos a ustedes la traducción de este reportaje centrado en un colectivo muy particular que año con año participa en la movilización anual de enero por la calles de Bilbo en solidaridad con los presos políticos vascos; sus hijas e hijos, a su vez represaliados políticos y víctimas de las políticas penitenciarias de excepción que se han aplicado a sus madres y a sus padres como parte de una estrategia diseñada por el estado español para infligir el mayo daño posible a la sociedad vasca.

Recuerden, esos jóvenes vivieron sus infancias sometidos a las inclemencias causadas por medidas como la dispersión, el aislamiento, la ampliación de las penas y la negativa a la concesión de segundo y tercer grado, etcétera.

Vaya, hasta la prohibición de hablar euskera durante sus visitas a los centros penitenciarios.

Adelante con la lectura:


Volver a casa para cerrar el ciclo del sufrimiento, la demanda de los más jóvenes

Los jóvenes nacidos en torno al año 2000 siguen sufriendo las consecuencias del conflicto y las siguientes generaciones se movilizaron ayer en Bilbao para no sufrirlas. “No se puede alargar más”, lo tienen claro, y para ello consideran necesario acabar con la legislación de excepción, que todos vuelvan a casa y que ellos mismos cuenten lo ocurrido.

Iraitz Mateo Gogorza

Conocen bien la calle Autonomía de Bilbao Eztizen Artola Iturrate, Amaiur Iragi Viso y Peru Del Hoyo Sánchez. Recuerdan a la gente, el frío, los aplausos, las pegatinas, los familiares, los ojos mojados y los rayos de luz. No recuerdan cuándo acudieron por primera vez a la movilización de enero en favor de los presos y exiliados vascos, pero saben que fue «muy niño». Cuando empezó el año pasado le preguntaba a su madre, nerviosa: «¿ Vendrá la gente? ¿Cuántos autobuses vendrán ?». La propia movilización se ha sentido “compañera de viaje”, ya que el calor de la gente ha sido grande todos los años. Artola también tiene recogidas entre sus recuerdos de infancia las concentraciones de Etxerat que celebraban todos los martes en el Arriaga, y Del Hoyo también tiene solidaridad y apoyo desde la infancia, ya que su padre ingresó en prisión cuando él tenía mes y medio.

Desde niños han sido niños con mochila y conocen bien los achaques provocados por la legislación de excepción, las prisiones, los viajes y el nerviosismo y la fuerza que les ha dado la cita anual en Bilbao. “No se puede alargar más”. Ese ha sido el lema y la exigencia de este año, los tres jóvenes se suman totalmente al clamor. Están convencidos de que su generación debe ser la última en sufrir estas consecuencias. Porque ya se ha alargado demasiado, y no, no se puede alargar más. Pero, a la verdad, les cuesta mucho imaginar la “solución”, dibujar el día en que puede existir una verdadera paz, aunque enumeran los pasos a seguir inexorablemente.

“Los niños con mochila hemos sufrido en carne y hueso el hambre de venganza de los estados español y francés desde el momento en que nacimos y sabemos para qué son capaces. Cuando hablamos de solución, además, yo no hablo sólo de una Euskal Herria sin presos, exiliados y deportados políticos, yo hablo de una Euskal Herria libre ", ha explicado Artola. Y Iragi añade que algunos de los que están actualmente en prisión están siendo abuelos, “está sumando otra nueva generación, algunos de los que fueron niños con mochila están siendo madres, es el caso de un compañero que iba conmigo a las visitas, y el padre todavía está en prisión”. No obstante, Iragi destaca que en los últimos años se ha “avanzado mucho” y considera que dar continuidad al camino recorrido debe ser responsabilidad de todos.

Quince años después del fin de la lucha armada de ETA, el hecho de que la gente no tenga derecho a volver a casa "no tiene sentido" para Del Hoyo: "Yo siempre he pensado que la cárcel no sirve para nada, menos cuando se pone de rabia, no son un instrumento de reinserción, aunque algunos así lo venden, las cárceles son una venganza. Y hoy en día, mantenerlo en la cárcel por motivos políticos no tiene sentido. Si se quiere acabar con la violencia, lo que está claro es que una de las partes ha terminado, y la otra lo sigue haciendo ". Para Artola, a pesar de que las condiciones penitenciarias han mejorado, “la cárcel sigue siendo una prisión”: “Acabada la lucha armada hace quince años, ¿cómo puede entender que los niños que hoy tienen siete años van a mantener a su padre o a su madre en la cárcel?”.

La ignorancia, tan grave como natural

Para el niño de siete años la situación puede ser incomprensible, el joven de diecisiete años, igual no conoce esa realidad o se le queda lejos, así lo cree Del Hoyo: «Es natural, la gente que no ha sufrido no ve el sufrimiento, y a lo mejor lo estamos olvidando. La juventud en general no sabe lo que ha pasado, los padres no se lo han contado, en la ikastola tampoco, si no tienen algún compañero muy politizado o víctima, no se habla de eso. Eso me da pena, ¿en qué película aparece nuestra vida ?». Y al mismo tiempo le parece «natural»: «Cuando murió mi padre, pensando en mi salud, me aparté un poco, no directamente, pero sí un poco. Y ahí entendí lo fácil que es no mirar, o no ver, y seguir haciendo tu vida».

A Artola le preocupa ese desconocimiento, «no tanto el desconocimiento de lo que hemos vivido los niños con mochila, sino el hecho de no cuestionar el relato de ‘delincuentes y víctimas 'que se ha construido sobre el conflicto. Muchos de mis mayores han visto ‘Patria ',‘ La Infiltrada', ‘La línea invisible '... y cosas así de principio a fin. Y al terminar, ¿qué habrán pensado? ¿Habrán buscado algún otro relato? ¿Cuántos de ellos han visto ‘Inviernos Cercanos ',‘ Canción de cuna de cebolla', ‘Carpetas Azules ',‘ Nuestras Palabras', por ejemplo? ¿Cuántos han leído ‘Gurpilak 'o‘ Sorginak, putak, terroristak' de Olatz Dañobeitia ?». Cuando acude a los institutos a presentar la novela ‘Gurpilak 'que publicó el año pasado con Txalaparta, cuenta que la mayoría le mira “atónita”, “les cuesta entender que se haya alargado hasta la actualidad, y quién sabe cuándo se puede alargar. Precisamente por eso debemos seguir contando lo que está sucediendo, completando el relato, profundizando en la historia reciente de este país expresando nuestras verdades y nuestros dolores ”. La misma preocupación tiene Iragi, que dice que “en el momento en que se interrumpe la transmisión también se interrumpe la lucha” y advierte: “Yo, como familiar, como reconozco y entiendo los dolores de los demás, no podemos permitir que nuestro relato quede fuera, todos tienen que estar encima de la mesa”.

Relatos plurares

Los tres consideran que todos los relatos deben ser escritos y difundidos, y lo sitúan entre las prioridades en la lista de tareas, pero al hacerlo consideran imprescindible acabar con la legislación de excepción y «volver todos a casa». Forman parte de la generación politizada en el nuevo ciclo político y necesitan acabar con las consecuencias de la anterior para seguir adelante, para esa Euskal Herria libre antes citada. Artola lo tiene claro: "La vuelta a casa es el paso básico para empezar a curar el sufrimiento, son los cambios reales los que abrirán nuevos caminos".

En ese camino, el reconocimiento para cerrar el ciclo del sufrimiento juega un papel importante. Pero no el reconocimiento vano, Artola no lo quiere, pero "el reconocimiento, la reparación y las garantías de no repetición, hacen suyas esas exigencias".

Tras confesar que lo de la confesión le produce «pereza», Del Hoyo habla desde dentro: «A mí el perdón no me sirve de nada, un perdón no devolverá a mi padre. Pero me gustaría al menos pasar a la historia y que la gente supiera que España ha torturado; que la dispersión no ha tenido sentido, o que si lo ha tenido, no han sido motivos éticos, y que España ha asesinado». Cuenta cómo para un documental le preguntaron si sabía lo que había hecho su padre, contestó honestamente: «Pues no, porque no he tenido la oportunidad de mantener una conversación con mi padre los dos solos y sin que haya nadie, y yo no quiero saber lo que dice ‘El Correo 'sobre mi padre, yo quería hablar con él».

Su padre murió en la cárcel de Badajoz en julio de 2017, o como él mismo ha dirigido, «fue asesinado por la cárcel», sin embargo no tiene hambre de venganza, «la venganza o el odio acaba haciendo más daño a uno mismo. El odio beneficia a los responsables de estas políticas de excepción y penitenciarias, a los que instrumentalizan ese odio para ganar más votos». En consonancia con el lema de que no se puede alargar más, cree que el odio tampoco puede pasar de generación en generación, "quizá algunos ya tenemos ese odio y no podemos hacer nada, pero transmitirlo no traerá nada bueno".

Convencido de que estamos en el camino y en la época del desalojo de las cárceles, el golpe ha sido la sentencia confirmada esta semana por el Tribunal Supremo contra los abogados del caso 13/13. Iragi no entiende que ahora que se están vaciando las cárceles se vuelva a encarcelar a esos miembros. “En 2026 ingresarán en prisión cuatro abogados, Arantza [Zulueta], nuestra vecina durante siete años y medio. Es inaceptable, nos hablan de paz mientras las cárceles se llenan ", dice Artola con dolor.

De qué y de dónde salen los jóvenes

En la de ayer pasó la cita anual en el álbum de su memoria desde pequeños, volvieron a sentir la Autonomía llena de solidaridad, escucharon los aplausos y dieron los abrazos. Con la esperanza de que sea la última generación que sufra ligada al conflicto de muchos años y a la resolución de sus consecuencias, y con el compromiso de seguir luchando, han hecho un llamamiento al nuevo año. Iragi: «Cada uno en la medida de lo posible, tanto joven como adulto y anciano, debemos avanzar todos juntos. Y creo que pronto tendremos que volver a ver esa colectividad, porque está claro que no vienen tiempos tiernos».

Considerando que existe un abismo entre la resolución de las consecuencias del conflicto armado y las generaciones más jóvenes, Eztizen Artola tiene clara la función de los jóvenes: tomar las calles. «Me parece que es responsabilidad de los jóvenes poner las calles patas arriba cuando van a seguir llenando las cárceles [se refiere al asunto 13/13]. Nos toca organizarnos y luchar para que todo esto acabe de una vez».

El galdakoztarra también ha hecho un llamamiento a la lucha: "Cada uno sabrá cuál es su lucha, pero nos toca seguir luchando y tenemos que unirnos, la lucha personal está bien, pero colectivamente tenemos más fuerza. Y hay que elegir bien contra quién o contra qué luchar». Del Hoyo ha concluido con el mismo clamor adoptado ayer por las calles de Bilbao para seguir adelante con los procesos y proclamas del nuevo ciclo político: «Denak etxera».




jueves, 8 de enero de 2026

Martínez | La Doctrina Fran Rivera

Desde las páginas de Público traemos a ustedes este texto en el que Jonathan Martínez hace cera y pabilo de todos los que se han ufanado por el secuestro de el mandatario venezolano Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, así como el bombardeo a diferentes puntos de Venezuela incluyendo barrios residenciales de Caracas.

El texto se lo dedicamos a uno de los individuos mencionados en este, el infumable jeltzale Iñaki Anasagasti:


La Doctrina Fran Rivera

Jonathan Martínez

El otro día, tras el ataque estadounidense contra Caracas, una buena parte de la prensa patria se entregó a los más insólitos malabarismos verbales. No me gustaría verme en su papel. Tras haber agotado los epítetos contra Vladimir Putin, los plumillas de obediencia atlantista se tentaban la ropa para relativizar el despotismo de Donald Trump e invertir la carga de la prueba. Por lo visto, Venezuela llevaba la falda muy corta. El ABC, un periódico que en su día glorificaba a Hitler y a Franco, celebró modestamente el bombardeo llamando "dictador" a Nicolás Maduro. Todo muy festivo y entrañable.

Supongo que el diario de Julián Quirós está afligido porque el Consejo Nacional Electoral de Venezuela no desglosó las actas que dieron la victoria a Maduro en los comicios de 2024. Loable preocupación. El problema es que el ABC ya llamaba "dictador" a Hugo Chávez cuando había ganado nueve citas electorales bajo la supervisión de organismos independientes. "Extraño dictador", decía Eduardo Galeano. Lo más llamativo, sin embargo, es que las quejas proceden de un periódico monárquico como el ABC y de un país como España, que lleva noventa años sin elegir en las urnas a su jefe de Estado.

Aquellos que llaman a Israel "la única democracia de Oriente Medio", sostienen que Venezuela es una dictadura y piden una "transición democrática". Es la misma retórica de Donald Trump, que se propone gobernar el país hasta que llegue "una transición pacífica". La típica transición urdida en los despachos del Pentágono. Leamos, por ejemplo, el telegrama remitido por el Departamento de Estado a la embajada en España en 1975: "Es esencial que el Rey, mediante sus actos, se consolide lo antes posible como el líder indiscutido de España. Es útil que el Rey disponga de la prensa más favorable posible. El Rey sabe bien que cuenta con nuestro apoyo".

Hablando de injerencias, Iñaki Anasagasti ha celebrado la operación trumpista con uno de los argumentos más débiles que se han escuchado estos días. Dice el ex senador que todos habríamos aplaudido una intervención estadounidense en España contra Francisco Franco. Como ejercicio de ciencia ficción, tal vez merezca los laureles de un Premio Planeta. Lo que ocurre es que EEUU, para sorpresa de nadie, hizo exactamente lo contrario: traicionó al Gobierno vasco en el exilio, sacó del ostracismo al Caudillo y legitimó la dictadura ante los organismos internacionales a cambio de unas bases militares.

Pero volvamos a Venezuela. Y es que el régimen de Trump no solo ha convertido a Maduro en una especie de rockstar antiimperialista sino que además ha dejado en ridículo a María Corina Machado y a sus seguidores, que se apresuraron a jalear la agresión y ahora ven cómo se aleja el sueño de acceder al poder por la vía de las armas. Tras la caída del guindo, Machado ha propuesto compartir el Nobel con Trump. Campeona mundial de arrastre. No es la primera vez que la oposición venezolana apuesta por el secuestro presidencial bajo el padrinazgo de la Casa Blanca. En 2002, los partidos opositores recurrieron a militares desleales para apresar a Chávez y poner como presidente al jefe de la patronal.

Nos dicen que Venezuela no tiene un gobierno democrático pero no quieren que preguntemos si Venezuela tiene una oposición democrática. ¿Es democrática María Corina Machado, que respaldó a Netanyahu durante el genocidio en Gaza y celebró el bombardeo de su propio país prometiendo privatizar sus recursos naturales? ¿Es democrático Juan Guaidó, que se autoproclamó presidente retorciendo la Constitución y desafiando al Tribunal Supremo de Justicia? ¿Son democráticos Leopoldo López y Henrique Capriles, que participaron en el golpe de 2002 deteniendo ilegalmente al ministro Ramón Rodríguez Chacín? ¿Son democráticos los guarimberos que incendiaban las calles de Venezuela recurriendo a eso que en España llaman terrorismo callejero y se castiga con hasta trece años de cárcel?

Aceptemos por un instante que el ABC está en lo cierto y Maduro es un cruel dictador. ¿Quiere eso decir que una empresa de renombre español como Repsol hace negocios millonarios con una dictadura? ¿Que la niña bonita de la marca España hace caja con la sangre de los opositores? ¿Que Josu Jon Imaz bebe los vientos por una dinastía de sátrapas? ¿Que los políticos del PP y el PSOE que franquearon las puertas giratorias de la petrolera nunca tuvieron el mínimo escrúpulo moral? Los periódicos más feroces contra Maduro no le piden cuentas a Repsol, entre otras cosas porque la compañía se anuncia en sus páginas. De pronto, el dinero generado en una dictadura ya no resulta inconveniente.

En cualquier caso, ha llegado con fuerza el tiempo de los eufemismos. Pedro Sánchez, sin ir más lejos, llamaba "escalada" a algo que si ocurriera en Madrid sería llamado atentado terrorista. Otros hablan de "extracción", "detención" o "captura" para mencionar algo que en cualquier otra circunstancia se llamaría "secuestro". No hay más que ver las varas dobles y los circunloquios de las élites europeas, dirigentes pusilánimes que siempre actuaron como una sucursal de Washington y que llevan camino de padecer en Groenlandia las dulces mieles del intervencionismo yanqui. Roma no paga traidores.

Quien diga que Estados Unidos va a llevar la libertad o la democracia a algún país del mundo, o no ha leído un libro de historia en su vida o lo ha leído y nos trata como si fuéramos imbéciles. Recordad los miles de muertos en Haití a manos de los Duvalier. Recordad el genocidio maya con doscientos mil cadáveres en Guatemala. Recordad el genocidio de los militantes de la Unión Patriótica en Colombia. Recordad los miles de torturados y desaparecidos en Chile con Pinochet. Recordad el terrorismo de Estado con Videla en Argentina. Recordad las víctimas de la contra en Nicaragua. Recordad los muertos en el Caracazo en nombre del Consenso de Washington.

He visto un vídeo en el que el ex torero Fran Rivera celebra el secuestro de Maduro y pide a Estados Unidos que haga lo propio en España. Dicen los analistas que Trump pretende apropiarse del continente americano invocando la Doctrina James Monroe. Desde estas líneas sospechamos que en realidad Trump está invocando la Doctrina Fran Rivera: se trata de aprovechar que el mundo se ha llenado de mileis, bukeles, machados y abascales de andar por casa, mentecatos y vendepatrias dispuestos a lamer la bota que más fuerte los pise. Día tras día, algoritmos made in USA nos bombardean con sus sandeces y nos imponen sus exabruptos. Eso sí que es una dictadura y de las gordas.

 

 

 

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lunes, 29 de diciembre de 2025

Martínez | Salvar la Papeleta

Les recomendamos la lectura de este artículo de opinión publicado en Naiz, mismo en el que su autor, Jonathan Martínez, le deja claro a los jeltzales que ya no engañan a nadie.

Adelante con la lectura:


Salvar la papeleta

Jonathan Martínez

Cada momento político tiene sus eventos, sus síntomas, sus muescas. Hubo una época, por ejemplo, de tardías redadas e ilegalizaciones. La policía irrumpía en la sede de LAB y Baltasar Garzón desmembraba Bateragune. Patxi López gobernaba abrazado a Antonio Basagoiti. Yolanda Barcina se aferraba a Roberto Jiménez. Poco a poco fue asomando un nuevo paisaje marcado por el fin de ETA, la legalización de Bildu, la era Urkullu, el mandato de Rajoy y el ascenso fugaz de Podemos. Aquello terminó. Los años recientes, con Sánchez en la Moncloa, han ido dejando un panorama inédito: la erosión del PNV y la consolidación de EH Bildu nos han instalado en una suerte de bipartidismo vasco.

Al principio saltaron todas las alarmas. Los despachos conservadores, en un alarde de creatividad, decidieron inundar el discurso público con apelaciones póstumas a ETA. Los titulares se llenaron de fórmulas arrojadizas que nunca significaron nada: suelo ético, mochila, recorrido, cachorros, condena, relato, perdón. La estrategia ha conseguido un efecto contrario al deseado. En medio del chaparrón, EH Bildu cosechaba sus mejores resultados electorales. Hay quien insiste en exprimir hasta la náusea el mismo truco del almendruco. Ya se sabe, lo del tonto y la linde.

Últimamente, la ofensiva ha venido aderezada con ingredientes insólitos. Aquellos que siempre azuzaron el fantasma de ETA, azuzan también ahora el fantasma de las pintadas, el activismo juvenil y las escisiones. La operación es tan grosera que ha dejado al aire todas las costuras. Así, las mismas cabeceras que parecen escribir al dictado de la patronal han empezado a dedicar minuciosos reportajes a la revolución proletaria. Algunos comentaristas repiten como autómatas que EH Bildu ha perdido el apoyo juvenil. Una mirada rápida a las encuestas lo desmiente. Según el CIS, Otxandiano se impone holgadamente como preferencia entre los menores de 24 años.

Todo sería más fácil si los portavoces de EH Bildu hicieran una oposición ceñuda y arrasadora. Movilizarían a los convencidos, eso es inevitable, pero al menos no rascarían un solo voto entre esa masa de gente que acude a las urnas entre la indecisión y la prudencia. Tras los comicios autonómicos de 2024, el Euzkadi Buru Batzar admitía que sus fieles se estaban yendo a la abstención. Sin embargo, el CIS ofrecía una posibilidad aún más aterradora: un buen pico de sus viejos votantes miraban ya a EH Bildu. Aunque todo ha tomado el cariz de un cambio sociológico, la tendencia no es forzosamente irreversible. De hecho, nadie es inmune al riesgo del desgaste.

Lo que nos interesa aquí es entender cómo se recolocan las viejas siglas ante el corrimiento del terreno. Hasta ahora, el PNV había brindado una imagen de transversalidad, de partido atrapatodo refugiado bajo el significante vacío de la marca Euskadi. En términos discursivos, lo mismo fruncía el morro a los sindicatos que levantaba el puño en Ezkerraldea para reclamar el voto obrero. La plasmación de dos polos vascos con un peso equivalente ha empezado a entorpecer esa tarea. En la medida en que EH Bildu se percibe en términos progresistas, el PNV queda más nítidamente alojado en el hemisferio conservador.

Si uno presta atención a la retórica jeltzale, percibirá cierta urgencia por corregir esa percepción. El mes pasado, en plena negociación presupuestaria, Joseba Díez Antxustegi decía que el PNV es un caso excepcional en Europa porque pacta indistintamente con la izquierda o con la derecha. «A mí estos vetos cruzados que se tienen el PP y EH Bildu me cansan». Así es como se construye el mito de la centralidad: basta oponer dos contrarios y establecer entre ellos una falsa simetría. Otros dirigentes jeltzales han abundado en esta idea. En la Diputación de Gipuzkoa, sin ir más lejos, Eider Mendoza ató los presupuestos de 2025 con el PP y los de 2026 con Podemos. Nos da igual que nos da lo mismo.

La cantinela es vieja y huele a armario clausurado. «Los extremos se atraen», decía Andoni Ortuzar en las elecciones europeas de 2014. Se refería al PP y a EH Bildu. «Parece que los extremos se tocan», decía en 2019 Iñigo Urkullu queriendo despejar las críticas sobre el caso De Miguel. El año pasado, Imanol Pradales reivindicaba el Estatuto del 79 y establecía un paralelismo entre la derecha posfranquista y la izquierda abertzale: «ambos extremos se quedaron fuera». En el último Alderdi Eguna, Aitor Esteban advertía que EH Bildu lo sitúa en la derecha y el PP en la izquierda. «No somos equidistantes, somos el centro de gravedad». Excusatio non petita.

La normalización del fascismo viene que ni pintada para forzar las equivalencias. Ni fascistas ni antifascistas. «No queremos ultras de allí ni de aquí», decía Ortuzar en 2019. Unos años después, el expresidente del EBB abrió la misma puerta giratoria de PwC que ya abrieron otros dirigentes del PP como Luis de Guindos. La semana pasada, por un asunto de incompatibilidades, Ortuzar abandonó PwC para fichar por Movistar Plus+ en la estela de otros dirigentes del PP como Rodrigo Rato o Eduardo Zaplana. En los burós de las grandes corporaciones, lo que se tocan no son precisamente los extremos.

Nadie sabe hasta qué punto puede el PNV estirar el pretexto de la ecuanimidad, pero nadie cree que Pedro Sánchez vaya a hospedarse para siempre en la Moncloa. Tarde o temprano, habrá que entenderse con Génova como en los buenos tiempos de Rajoy. Por ahora, basta preparar el terreno y demostrar virtudes ambidiestras, cerrar investiduras forales y locales con el PP, amarrar presupuestos con el PP, pactar el Ararteko con el PP mientras Javier de Andrés pronosticaba el exterminio de sus adversarios. Unos verán al partido de Aitor Esteban como un paradigma de centralidad. Otros, en cambio, lo verán como un partido veleta que arrima el ascua a cualquier sardina y que pactaría con el mismísimo diablo con tal de salvar la papeleta.

 

 

 

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domingo, 28 de diciembre de 2025

Estévez | Las Matxinadas en Euskal Herria

Desde las páginas de Deia traemos a ustedes este texto de Xosé Estévez que abunda en un tema que ya se ha tocado anteriormente en este blog, el de las insurrecciones conocidas como Matxinadas. Pero el tema no queda ahí, Estévez lo extrapola a la situación que se vive actualmente en el mundo.

Aquí la información:


Las Matxinadas en Euskal Herria

Xosé Estévez

Me he decidido resumir esta obra editada por Txalaparta para hacerla divulgativamente asequible, con sabor de actualidad.

La sociedad vasca de la Edad Moderna presentaba paralelismos con otras sociedades del entorno, pero también ofrecía singularidades no sólo en virtud de la estructura económica, de su configuración social, de su evolución demográfica y de su trayectoria histórica, sino especialmente debido a su peculiaridad político-administrativa-institucional, la foralidad, de su cultura original, principalmente la lengua euskerica, de la persistencia del derecho pirenaico, de la resistencia a conquistas y dominaciones y de su situación dependiente de dos Estados. 

No convendría tampoco olvidar que esa sociedad vasca, aparentemente estable, mostraba una situación engañosa. Bajo el manto falazmente igualitario de la hidalguía universal se escondían desigualdades sociales. Es indubitable la existencia de campesinos con escasos predios o ninguno, sirvientes, morroi e incluso collazos. En la propia familia se podían producir diferencias entre el ostentador/a del mayorazgo y el resto de los hermanos, obligados a elegir la clerecía, la burocracia, el ejercicio de las armas, la emigración o la supeditación al jauntxo. Por otra parte, no cabe negar la existencia de una oligarquía dirigente, progresivamente detentadora del poder. Es interesante mencionar también los fuertes lazos de solidaridad comunal existentes en las poblaciones vascas. Y no deberíamos ignorar la lucha por el poder entre grupos oligárquicos en determinadas zonas.

Cualquier sociedad, por el hecho de serlo y estar conformada por seres vivos, incluye siempre una tensión latente. Si está veteada por una gran desigualdad y las posibilidades de superación de esa situación o de ascenso están bloqueadas o no existen canales neutrales para encauzar las disparidades, injusticias y reivindicaciones por las vías pacíficas (pleitos, concordias, acuerdos), los conflictos aparecen ineludiblemente. A veces los enfrentamientos se dirimían en los tribunales, pero no era lo habitual. Para que estallase un conflicto solapado en violencia abierta era preciso no solo un caldo estructural de cultivo, sino que, además, emergiesen precipitantes coyunturales y algún detonante, a veces anecdótico, para la eclosión final. Si añadimos que Euskal Herria estaba constreñida y dividida entre dos Estados, aún contando con la foralidad, que la dotaba de un margen notable de autogobierno, muchas tensiones derivaban o se originaban en motivaciones políticas. Por ello, los conflictos en Euskal Herria son muy complejos.

Sería pertinente establecer una triple gradación, tanto en la conceptuación como en la terminología. Las revueltas, motines, algaradas, levantamientos etc. formarían parte de un primer estadio, “de baja intensidad”, caracterizado por ser estallidos sociales, momentáneos, espontáneos, breves, que protestan contra un hecho concreto (impuesto, carestía, subida de precios....). La rebelión o la sedición supondría un levantamiento más persistente, dirigido contra las autoridades con el fin de dar un giro parcial al sistema de gobernar o sustituir algún cargo malquerido. Por último, la revolución conllevaría el intento consciente de transformar radicalmente el sistema social y de gobierno.

También sería necesario advertir que la explosión violenta de un conflicto precisa de un triple proceso secuencial. En primer lugar, unos condicionamientos estructurales de avasallamiento persistente. A ello habría que añadir algún fenómeno acosador coyuntural: malas cosechas, epidemias, precios altos de las subsistencias básicas etc., que actúan como engendradores e incrementadores del cabreo generalizado. Finalmente, un incidente azuza como catalizador y detonante del estallido violento. 

No es despreciable analizar el rumor y el pasquín como potencia histórica, puesto que actuaba como amplificador y difusor del conflicto, con fake news incluidas, como las actuales.

Nadie se lanza al ruedo de la disputa por espíritu de aventura, por afán de protagonismo o por avidez de esparcimiento. Cuando alguien inicia el camino de la contienda, es porque se halla impelido por ineludibles condicionamientos y por poderosísimas razones de toda índole.

En mi larga trayectoria como docente siempre apliqué a la hora de analizar cualquier acontecimiento histórico una metodología sencilla y lógica. Influyó en mi la metodología derivada de la escuela marxista heterodoxa inglesa y la integral de la Escuela Francesa. El procedimiento analítico adquirido integraba tres elementos a examinar: contexto o causas, desarrollo y consecuencias. Las primeras incluían las precondiciones estructurales de largo alcance, los factores coyunturales de medio e inmediato plazo y el detonante. El segundo paso contenía el desarrollo del conflicto que implicaba estudiar sus fases, objetivos, protagonistas, papel de los líderes, reivindicaciones, rumores etc. El último elemento a considerar eran las consecuencias: demográficas, económicas, sociales, políticas, ideológicas, logros, cambios, represión, damnificados, beneficiados etc.

En Euskal Herria durante los siglos XVI y XVII los conflictos en general se mantuvieron dentro de unos límites soportables en gran parte debido a lo que el historiador Thompson ha denominado “la economía moral de la multitud”, es decir, la existencia de una norma no escrita tradicional, según la cual los precios de los productos de primera necesidad, especialmente los cereales, debían ser justos y razonables.

En el siglo XVIII, sin embargo, se produjeron cambios notables que alteraron la situación. Entre ellos los siguientes:

La oligarquización creciente de los ayuntamientos y Diputaciones.

La venta y privatización de los bienes comunales concejiles, de los que disfrutaban libremente los vecinos mediante roturaciones, pastizaje, leña y carbón.

La liberalización de los precios de los cereales en 1765, que benefició a los especuladores y perjudicó a las clases más menesterosas.

Los enfrentamientos internos entre los diferentes grupos oligárquicos, principalmente la burguesía mercantil e industrial costera y los jauntxos rurales.

El paulatino endeudamiento y aumento de la presión fiscal por parte de los Ayuntamientos para realizar pagos extraordinarios, sobre todo los provocados por las guerras.

El intervencionismo centralista de las dos Coronas borbónicas, la española particularmente.

El control del contrabando, una importante fuente de ingresos para los habitantes de los territorios vascos, por parte de las Hacienda Real.

La eclosión revolucionaria de 1789 que penetró con mal pie en Euskal Herria en la Guerra de la Convención (1793-95). Los revolucionarios galos entraron a sangre y fuego en Iparralde. Invadieron por las armas gran parte de Hego Euskal Herria alardeando de ser ciudadanos libres e iguales. De la sorpresa se pasó a la confrontación.

Euskal Herria ha hecho gala, tanto en su fina epidermis como en el núcleo duro de su dilatado proceso histórico, de una afilada sensibilidad frente a injusticias, y agravios. Se ha dotado de una contumaz rebeldía ante cualquier intento de conculcación de sus derechos y ha hecho frente a las tentativas de dominación, conquista e imposición.

Este libro puede suponer un aviso a navegantes actuales, pues la historia suministra claves para entender el presente y encauzar el futuro. El caldo de cultivo de una algarada, revuelta o revolución es un mar en calma aparente. Pero, si bajo la superficie deambulan acechantes estos cuatro tiburones: desigualdad, opresión, pobreza e injusticia, y la coyuntura es idónea, cualquier detonante provoca la violenta respuesta. De todas maneras, en las democracias actuales, con unas clases medias enojadas e inermes ante los retos actuales y con un humor social exasperado, las alteraciones son mucho más complejas y más difíciles de analizar en su etiología, sintomatología, morfología. El fascismo contamina tanto que hasta los pobres quieren ser fascistas. Hay algo peor que vivir explotado y es votar por el explotador. Ciertamente el ascenso de neofascismos excluyentes, de liderazgos infamantes, de izquierdismos desorientados, de imperialismos agresivos, de colonialismos expoliadores, de neoliberalismos depredadores, de pseudodemocracias autocráticas, de teocracias solapadas, de nacionalismos subestatales ninguneados, de diferencias sociales crecientes y de democracias debilitadas existe un caldo de cultivo preocupante. El trumpismo es el nuevo covid infeccioso, de tal manera que la combinación de intimidación legal y extralegal, la subversión de la legitimidad, la exclusión institucional, el incremento del militarismo y el culto a la personalidad configuran un ecosistema donde la información crítica es tratada como sedición. Semeja que en el mundo actual hay dos modelos: o avanzar para atrás o retroceder para adelante.

 

 

 

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martes, 23 de diciembre de 2025

Pedido de Dimisión

Ese estilo fanfarrón que la derecha utiliza como método - ahí tenemos como claros ejemplos a Trump y a Milei - causaría risa y burla de no ser porque a menudo causa daño.

Y de eso se trata esta información que les compartimos, del daño que la fanfarronería de una representante de UPN y uno de PP han causado a una víctima de agresión sexual.

Lean ustedes lo que informa Naiz:


El equipo de gobierno de Iruñea pide la dimisión de Ibarrola y Adanero por «difundir bulos»

EH Bildu, Geroa Bai y Contigo-Zurekin, los grupos que forman el equipo de gobierno del Ayuntamiento de Iruñea, pedirán la dimisión de Cristina Ibarrola y Carlos García Adanero, portavoces de UPN y PP, por «difundir bulos racistas» tras la violación registrada en octubre.

Martxelo Díaz

Los tres grupos que forman el equipo de gobierno del Ayuntamiento de Iruñea (EH Bildu, Geroa Bai y Contigo-Zurekin) han pedido la dimisión de los portavoces de UPN, Cristina Ibarrola, y PP, Carlos García Adanero, a quienes han acusado de actuar «irresponsablemente» por «amplificar bulos racistas» tras la violación de una mujer en las inmediaciones de la Carpa Universitaria el 23 de octubre. Cuatro hombres fueron detenidos acusados de esa violación, pero tras realizarles pruebas de ADN fueron puestas en libertad por la titular del Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 1 de Iruñea. Esta petición de dimisión se realizará a través de una moción que presentarán en el Pleno de enero.

En una inusual comparecencia en la que el alcalde, Joseba Asiron, ha estado acompañado de los portavoces de los tres grupos (Zaloa Basabe –que además es responsable del Área de Igualdad–, Mikel Armendariz y Txema Mauleón), han destacado que «ambos portavoces actuaron utilizando informaciones no contrastadas para armar discursos xenófobos y de odio con los que atacar al equipo de gobierno criminalizando, además, a una parte del colectivo de personas migradas».

Revictimización

Todos ellos han subrayado que los portavoces de UPN y PP no hicieron caso al deseo expreso de la víctima de que no transcendieran datos. Se trata de una premisa del movimiento feminista, la de priorizar los deseos de la víctimas, que Ibarrola y García Adanero no respetaron. «La prioridad absoluta del equipo de gobierno era respetar el deseo de la víctima, que no transcendiera ningún dato», ha subrayado Asiron.

En este sentido, Mauleón ha revelado que en una Junta de Portavoces trasladaron a los representantes de UPN y PP los deseos de la víctima, pero ambos hicieron caso omiso y acudieron a varias televisiones y radios para difundir el mensaje racista, que además difundieron en redes sociales. «Fue una reiteración constante», ha subrayado.

Asiron ha destacado que «la irresponsabilidad» de Ibarrola y García Adanero criminalizó a personas migrantes, revictimizó a la mujer que sufrió la violación, atacó al movimiento feminista y les llevó a pedir la dimisión del concejal responsable de Seguridad, Endika Alonso, y a acusar al equipo de gobierno de «ocultar información». El alcalde de Iruñea ha destacado que los representantes políticos deben actuar con «rigor y contraste» y ha lamentado que los de UPN y PP se basaran en «la mentira y la falsedad».

«Escalada de ruido, especulación y daño irreparable»

Asiron ha explicado que el equipo de gobierno ha guardado silencio hasta el momento por «responsabilidad institucional» y para «no contribuir a una escalada de ruido, especulación y daño irreparable».

«Las barbaridades que estos dos responsables políticos pronunciaron aquellos días son declaraciones sin rigor, sin verificación y alineadas con discursos xenófobos que buscan criminalizar a las personas migradas en un contexto especialmente grave, en el que los delitos y los discursos no dejan de crecer», ha añadido el alcalde de Iruñea.

Armendariz ha pedido que «nunca más se vuelva a condenar socialmente a nadie sin pruebas» y Mauleón ha subrayado que «los delitos no los cometen las nacionalidades sino las personas» y ha lamentado que «el racismo termina condenando a personas inocentes».

Ibarrola: «No se puede caer más bajo que Asiron»

«No se puede caer más bajo en política que Asiron», ha respondido Ibarrola a la petición de dimisión, en declaraciones a los medios en una comparecencia convocada previamente para otra cuestión.

La presidenta de UPN ha acusado a Asiron de «no asegurar la seguridad de miles de jóvenes en la Carpa», añadiendo que «no se preocupó por conocer el dispositivo policial y se salta el protocolo de agresiones sexuales».

García Adanero: «Es miserable»

«Asiron y su equipo no están en condiciones de pedir la dimisión de nadie siendo quienes son», ha señalado García Adanero.

«Resulta inaceptable que el equipo de gobierno haya manejado información relevante mientras se la ocultaba deliberadamente a la oposición. Utilizar información privilegiada en un caso de extrema sensibilidad y ocultarla al resto de grupos municipales es una práctica políticamente miserable», ha afirmado.

El PSN apoya la petición de dimisión

El PSN ha anunciado que en el Pleno de enero votará a favor de solicitar la dimisión de Ibarrola y García Adanero.

«En un caso tan grave, la prioridad absoluta debe ser proteger a la víctima y encontrar al agresor, todo los demás es ruido político que no ayuda ni a la justicia ni a la convivencia», ha señalado su portavoz, Marina Curiel, en una nota.

«La prioridad debe ser siempre la protección de la víctima, el rigor informativo y el respeto institucional, y no no la búsqueda del rédito político interesado», ha añadido Curiel.

 

 

 

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domingo, 5 de octubre de 2025

Españolización Temprana de los Vascones

Lo de la Mano de Irulegi se le atraganta al españolismo, sobre todo ese que defiende que Yahvé creó a España el sexto día y contento con su creación, descansó el séptimo día.

En el caso que nos ocupa, la editorial Desperta Ferro ha querido recurrir a una artimaña barata, como la del personaje de la portentosa erección en el pelaje del camello de la marca de cigarros Camel... colocando la palabra 'España' escrita sobre la mencionada Mano de Irulegi, vaya, por aquello de la 'vasconización tardía'.

Pero alguien se ha dado cuenta de tan poco sutil intento de españolización temprana de Europa y entonces los de la editorial han tenido que montar todo un teatro, defenestración de la ilustradora incluida.

Aquí lo que nos informa Noticias de Gipuzkoa al respecto:


Una revista retira un número por "falta de rigor": la palabra "España" inscrita en la Mano de Irulegi

La editorial asegura que la autora de la portada "ha tergiversado de forma deliberada la documentación" y pide disculpas: "Va completamente en contra de lo que representamos"

Jesús Morales

La editorial Desperta Ferro ha anunciado la retirada del número 63 de la revista de divulgación 'Arqueología e Historia', que en esta ocasión estaba dedicada a los vascones. Este 'secuestro', anunciado a través del perfil oficial de Desperta Ferro en X, tiene como causa una "falta de rigor y sensibilidad histórica": en la ilustración de la portada se ve un objeto inspirado en la Mano de Irulegi con la palabra "España" inscrita.

"Desde nuestros inicios la ilustración ha sido uno de los pilares fundamentales de Desperta Ferro", comienza el comunicado de la editorial, que reafirma su "rigor" y "respeto absoluto por la documentación histórica, sean fuentes escritas o arqueológicas". "Y en este caso, os hemos defraudado", lamenta.

En la portada del número dedicado a los vascones aparecen dos personajes con un notable parecido a los actores Dani Rovira y Clara Lago, que en 2014 protagonizaron la película '8 apellidos vascos', a modo de toque de humor. Sin embargo, el hombre lleva al cuello un colgante inspirado en la Mano de Irulegi con una inscripción que reza "España", lo que la editorial ha considerado una "deformación" causada por la ilustradora, que "ha tergiversado de forma deliberada la documentación".

Desperta Ferro ha lamentado que, para su "consternación", no han detectado el error hasta que un lector "nos ha llamado la atención sobre ello". "Una alteración de este calado, sea cual sea, va completamente en contra de lo que representamos", ha asegurado, para después calificar el fallo como "inadmisible". 

Por último, la editorial ha destacado el "excelente trabajo y exquisito rigor de los autores, cartógrafos e ilustradores" que han trabajado en la edición retirada y ha pedido disculpas por la "falta de rigor y sensibilidad histórica". Además, ha anunciado que ha cesado "terminantemente" su relación profesional con la autora de la ilustración de la portada. 

 

 

 

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martes, 30 de septiembre de 2025

«Ayuso Entzun, Pim, Pam, Pum»

La tibieza de Imanol Pradales ante el más reciente dislate por parte de Isabel Díaz Ayuso retrata a la perfección el colaboracionismo jeltzale para con el españolismo más cavernícola.

Le acusa de «manipular» cuando es obvio que el tema va más allá.

Pero el desatino no queda ahí, Pradales se victimiza hablando de lo mucho que se sufrió en Euskadi y queda claro de lo que está hablando, o sea, Pradales le reserva su encono a los tirios pero nunca de los nuncas a los troyanos.

Y es que encima no acaba de entender lo que es más que obvio, que Madrid, como Roma... no paga a traidores.

Aquí la cobertura de Naiz al respecto:


Lakua estudiará denunciar a Ayuso por «manipular» las palabras de Pradales en euskara

Lakua estudia si presentará una denuncia contra la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, que acusó al lehendakari Imanol Pradales de amenazarle diciendo «Ayuso, entzun, pim, pam, pum». Pello Otxandiano ha denunciado la «política euskarófoba española».

El lehendakari Imanol Pradales ve «manipulación» de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, por relacionar con ETA unas declaraciones suyas en euskara dirigidas a la mandataria española. En este sentido, ha dicho que Lakua «analizará» si presentan una denuncia.

Lo ha dicho en una entrevista para la emisora de radio catalana RAC1, recogida por Europa Press, después de que Ayuso asegurara que Pradales había dicho «Ayuso entzun, pim, pam, pum» el pasado domingo durante el Alderdi Eguna.

El lehendakari en realidad había dicho «Ayuso entzun, Euskadi euskaldun» en referencia al momento en el que en la Conferencia de Presidentes la madrileña abandonó la sala cuando Pradales tomó la palabra en euskara.

«Es algo que me indigna profundamente cómo se ha hecho una burda manipulación de mis palabras por parte de la señora Ayuso, cómo se banaliza el uso de la violencia, lo que ha significado ETA en este país, en Euskadi, y cómo incluso se intenta mostrar una amenaza por mi parte. Esto es obviamente lamentable, inaceptable e indignante», ha expresado.

Ha subrayado que lo que le preocupa de las declaraciones de Ayuso no es tanto lo que dice sobre su persona, sino lo que está, a su juicio, detrás: «Es la tercera ocasión en los últimos meses en los que muestra una falta absoluta de respeto al euskara. Un desprecio por la lengua vasca, por la identidad vasca, y además arremete contra la lengua».

Ha apuntado que la banalización de la violencia en el discurso político de miembros del PP «es una constante que aparece y desaparece como el Guadiana en función de intereses», ha defendido «desterrar definitivamente» a ETA de la cuestión del debate político, textualmente, y ha lamentado que nadie del PP le haya llamado para disculparse por las palabras de Ayuso.

«Política euskarófoba española»

Por su parte, después de las declaraciones de Ayuso, el líder de EH Bildu en el Parlamento de Gasteiz, Pello Otxandiano, ha realizado un llamamiento a «activar mayorías» en la Cámara para hacer frente a la política «populista y euskarófoba española» en torno a su proposición de Ley para «modificar la Ley de Empleo Público Vasco» con el objetivo de «blindar» el euskara, que irá a pleno el próximo jueves para su toma en consideración.

«A la política populista y euskarófoba española que no queremos importar a Euskal Herria hay que contraponerle la mayoría democrática del Parlamento Vasco. En lugar de entrar en dialéctica con la dinámica tóxica de Madrid, es mejor aprovechar las condiciones de las que disponemos en esta parte del país y activar las mayorías», ha señalado.

En este sentido, ha recordado que el próximo jueves se dará «la oportunidad de responder con una amplia mayoría a la ofensiva política, judicial y mediática contra el euskera», ha señalado en referencia al pleno en el que el Parlamento de Gasteiz decidirá si se tramitan sendas proposiciones de leyes de EH Bildu y del PNV para «blindar» la lengua vasca.

«Para defender de verdad el euskera y trabajar a su favor, tenemos la posibilidad de modificar la Ley de Empleo Público Vasco», ha defendido en alusión concreta a la iniciativa de EH Bildu. «No podemos seguir dando vueltas en la rotonda ni perder más tiempo. Aprovechemos las oportunidades», ha afirmado.




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sábado, 6 de septiembre de 2025

Al Cantamañanas Castaño

El video en el que se comparan las declaraciones de un tal Juanma Castaño, las primeras con respecto a la expulsión de Rusia de todos los eventos internacionales derivado de su intervención militar en Rusia para contener la masacre de civiles que durante más de un lustro había estado llevando a cabo el filofascista régimen ucraniano, las segundas con respecto a las muestras de solidaridad en favor del pueblo palestino, mismas que alcanzaron la cúspide al paso de la Vuelta a España por las herrialdes de Nafarroa y Bizkaia, se hizo presente en redes sociales nada más terminar de verter estas últimas.

Entendamos que a ellos les obsesiona hablar de manuales precisamente porque cada una de sus declaraciones y cada una de sus omisiones provienen precisamente, de un manual.

Ahora bien, desde este blog editado desde la diáspora y para la diáspora queremos agregar algo a lo establecido por Spanish Revolution en su misiva; nunca hubo manifestaciones masivas ni celebraciones a favor del asesinato de guardias civiles, concejales, policías y militares.

Al contrario, lo que hubo en Hego Euskal Herria fueron protestas en contra de lo que señala Castaño. ¿O acaso ya olvido todas las garantías con la que contaban para manifestarse los de Basta Ya? 

Ahora bien, sí que se puede hablar de manifestaciones y celebraciones masivas en Euskal Herria, como las realizadas en favor del colectivo de presos políticos vascos, víctimas de estrategias represivas que incluyeron a lo largo de décadas la tortura, la dispersión, el aislamiento, el doble computo, la negativa a la obtención de régimen de segundo o tercer grado, la Doctrina Parot y un largo etcétera. Cada enero, precisamente en Bilbo, decenas de miles de personas han marchado unidas por esa causa.

Otro gran festejo es Korrika, iniciativa en la que de nuevo, miles y miles de vascos se unen en favor del fortalecimiento y la normalización del euskera.

Dentro del contexto de estas dos últimas manifestaciones populares es que se gestaron las muestras de internacionalismo con el pueblo palestino y su martirio a manos del ente israelí que, utilizando el hambre como arma de guerra, ha enviado un pelotón ciclista a una operación de blanqueamiento mediático.

Y eso es lo que está tratando de criminalizar el tal Juanma Castaño, la capacidad del pueblo vasco para organizarse, primero, y para manifestarse, después.

Dicho lo anterior, los dejamos con la misiva:



Señor Castaño, lo suyo no es una opinión aislada. Es la traducción radiofónica del mismo veneno que alimenta la ultraderecha: mezclar sin pruebas, sembrar sospechas y criminalizar a quienes protestan contra un genocidio equiparándolos con terroristas.

Lo escuchamos en El Partidazo: “Algunos de esos que llevaban banderas de Palestina seguro que hasta no hace mucho celebraban el asesinato de guardias civiles, de concejales, de policías o de militares”. Y lo dijo sin pestañear, como si la irresponsabilidad de acusar colectivamente a manifestantes de ser cómplices de ETA fuera un detalle menor. Pero no lo es. Es una calumnia masiva y un insulto a la inteligencia.

Usted, que hace años aplaudía la exclusión de Rusia del deporte internacional “porque la paz es lo primero”, ahora se permite insinuar que pedir la salida del equipo Israel de La Vuelta es “extorsión”. ¿En qué quedamos? ¿La paz era lo primero o solo cuando convenía? ¿La seguridad de los ciclistas le preocupa más que la seguridad de miles de niños y niñas masacrados en Gaza?

Porque no se equivoque: la protesta en Bilbao no iba contra la bicicleta, sino contra la normalización de un Estado que bombardea hospitales, arrasa escuelas y viola el derecho internacional a diario. Que un equipo con el nombre de Israel compita como si nada ocurre es parte de la maquinaria propagandística de un gobierno genocida. Y que usted llame a quienes denuncian eso “extorsionadores” es ponerse de su lado.

Dice usted que “ya hemos dicho que hay que respetar las pancartas, los gritos, las protestas”. Y en la misma frase lanza la sombra del terrorismo sobre quienes portaban banderas palestinas. Eso no es respeto, es la estrategia del miedo. La misma que usaron durante décadas para desacreditar huelgas, encierros, piquetes y movilizaciones: asociar toda protesta con violencia.

El problema, señor Castaño, es que usted no es un opinador cualquiera en una barra de bar. Usted habla en una emisora nacional, con decenas de miles de oyentes, y su palabra amplifica prejuicios, fabrica titulares y legitima a quienes criminalizan la solidaridad con Palestina. Su discurso es munición para los que ya persiguen a activistas, para los que sueñan con ilegalizar la protesta, para los que confunden la crítica política con delito.

Lo suyo no es periodismo deportivo. Es propaganda blanqueada con la excusa del ciclismo. Y con ello no solo desinforma: degrada la profesión y se alinea con el poder que más daño hace hoy al derecho internacional.

Sepa algo, señor Castaño: los manifestantes de Bilbao no son terroristas, son la conciencia viva de un país donde demasiados periodistas ya han elegido mirar hacia otro lado. Lo suyo no fue una metedura de pata. Fue una toma de partido. Y no precisamente del lado de la verdad ni de la justicia.

 

 

 

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jueves, 4 de septiembre de 2025

Boomerang Antisionista

Muchos medios de comunicación españoles han insistido en decir que la onceava etapa de la Vuelta a España se ha declarado sin ganador. Lo mismo han repetido los medios informativos de diferentes latitudes de nuestro globalizado planeta.

El hecho es que sí hubo un ganador y ese fue el pueblo palestino.

Y también hubo un perdedor, y de ese perdedor nos habla este texto publicado por Naiz:


Israel Premier-Tech, cuando el lavado de cara te explota en las manos

Aitor Agirrezabal

El deporte de élite nunca ha sido únicamente competición. Desde el nacimiento del Tour en 1903 a raíz del "caso Dreyfus", las luchas flamenco-valonas en el Tour de Flandes o las gestas antifascistas de Gino Bartali, es un escenario de contienda política. El equipo Israel–Premier Tech (IPT) se ha convertido en uno de los casos más recientes y controvertidos (no el único) de este fenómeno conocido como sportwashing, pero en la edición 2025 de la Vuelta, esta estrategia propagandística ha rebotado contra sus impulsores.

Desde su creación en 2015, el primer equipo profesional israelí ha sido sostenido por el multimillonario canadiense-israelí Sylvan Adams, quien ha dejado claro que uno de sus objetivos es mejorar la imagen del Israel de Benjamin Netanyahu mediante el deporte. Su implicación ha trascendido el ciclismo: desde llevar etapas del Giro de Italia o Eurovision a Israel, hasta apoyar eventos culturales de alto perfil.

Una práctica habitual a la que Adams, junto al Gobierno sionista, ha sacado provecho durante décadas.

La Vuelta 2025 como punto de inflexión

Sin embargo, en la Vuelta de este año su propio proyecto se le ha vuelto en contra. La carrera se ha visto marcada por una ola de protestas crecientes coordinadas desde el inicio. Desde el corte al equipo israelí en la crono por equipos de Figueres, hasta la suspensión de la etapa de este miércoles en Bilbo.

Al inicio de la etapa vizcaina eran varios los equipos los que ya habían solicitado que el Premier Tech abandonase la prueba. Probablemente, este jueves, ya en Asturias, serán más los que aboguen por esa solución. El director técnico de la Vuelta, Kiko García, también señaló en Bilbo que solo ve una salida, invitando al equipo abandonar porque «estando aquí no facilita la seguridad de todos los demás».

Y es que ese es el fin de las protestas, mover fichas enrocadas que en otras situaciones jamás se hubiesen posicionado. Y de eso no hay duda alguna: se ha logrado.

A pesar de que tanto el equipo israelí, señalando que crearían un «peligroso precedente» y el mayor organismo en el ciclismo, la UCI, aludiendo a la «neutralidad política» han rechazado tomar cualquier medida, lo cierto es que a la ronda española todavía le quedan 10 días y lo regado durante la primera mitad seguirá creciendo allá donde vaya la prueba con el equipo israelí.

Probablemente, también más allá de la Vuelta. A la temporada todavía le queda un mes y hay carreras de primer nivel en Bélgica o Canadá, en las que está inscrita la escuadra israelí y en los que, muy probablemente, se reproducirán las protestas.

Tampoco les será sencillo continuar en la élite. De los 32 ciclistas con los que arrancaron 2025, a día de hoy, solo cuentan con 18 para el año que viene. La estrella, Derek Gee, esgrimió «razones legítimas» para abandonar el equipo, Jakob Fuglsang se mostró aliviado por no vestir más el logo de Israel y la joven perla Matthew Riccitello tampoco renovará su contrato. El exciclista Alessandro de Marchi también señaló que ahora no podría correr para este equipo. Y las protestas de la Vuelta no harán sencillo para ningún ciclista fichar por el Israel.

¿Un boomerang mediático?

Así, lo que comenzó como una estrategia de soft power se ha convertido en una bomba de relojería para los impulsores del equipo. El aparente intento de separar marca deportiva de Estado no ha funcionado: el nombre mismo del equipo, la simbología, los orígenes de la financiación, y el contexto internacional han hecho imposible evitar el cruce entre deporte y geopolítica. Y lo que debía servir para blanquear la imagen de un estado que está cometiendo un genocidio, ha servido para llevar la solidaridad con Palestina a un evento deportivo con repercusión mundial. De hecho, casi la totalidad de los grandes medios internacionales se hicieron eco de lo sucedido en la etapa de Bilbo.

Lo que debía ser una ventana de promoción para Israel mediante el ciclismo, ha terminado siendo un foco de protesta global, donde el silencio del equipo y sus impulsores se ha convertido en combustible para la solidaridad.

Israel–Premier Tech ha aprendido que el sportswashing puede explotar en tus manos, y esta edición de la Vuelta se ha convertido en un espejo donde el deporte no puede ya desvincularse de la política, especialmente cuando la justicia y los derechos humanos están en juego.

 

 

 

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El Apologista Aburto

Cuando estás completamente disociado con respecto a la realidad tangible que te rodea, llevas a cabo declaraciones tan poco afortunadas como las de Juan Mari Aburto, el mismo que se puso tan puritano en 2017 en contra de la decoración de la txosna de Hontzak.

Porque de no estar disociado, entonces se acaba de declara apologista del genocidio que se perpetra en contra del pueblo palestino al posicionarse en contra de quienes, en Bilbao, dijeron no al blanqueamiento deportivo del entre sionista.

Lean lo que nos informa Naiz:


Aburto arremete contra los manifestantes «incívicos» y «quienes se felicitan por lo ocurrido»

Juan Mari Aburto arremete contra los manifestantes «intolerables» que dejaron sin final a la etapa de La Vuelta de Bilbo. «Perjudicaron la imagen de esta villa y llevaron su protesta lícita a comportamientos ilícitos y reprobables», manifiesta el alcalde, quien critica a la oposición por su postura.

Agustin Goikoetxea

El alcalde de Bilbo ha esperado a este jueves para valorar lo sucedido la víspera en el final de la etapa de La Vuelta, donde en una decisión inédita la dirección de la carrera ciclista acordó que no terminara en Gran Vía ante la masiva protesta contra la presencia del equipo Israel-Premier Tech. Ha sido una respuesta medida, en la que Juan Mari Aburto se ha solidarizado con Palestina y ha criticado la violencia de Israel en Gaza para después considerar que «un grupo de incívicos e intolerantes» perjudicó la imagen de la villa a escala internacional, aunque ha reconocido que la protesta era «lícita».

Las declaraciones del primer edil han ido en sintonía con las del lehendakari Imanol Pradales, quien en una entrevista en RNE ha calificado de «incívicas y poco pacíficas» las protestas contra el genocidio que tuvieron lugar el miércoles en la capital vizcaina.

En su valoración, que ha concitado el interés de numerosos medios, Aburto ha tratado de nadar y guardar la ropa. «Estamos contra el genocidio que está sufriendo el pueblo palestino, sobre todo, en Gaza», ha comenzado, asegurando que se solidarizan con Palestina, al tiempo que critican la violencia por parte de Israel y condenan «los asesinatos de Hamas contra el pueblo israelí», con referencia también a Ucrania.

«Bilbao es un municipio sin mordazas, sin medias tintas y como siempre hemos condenado todo tipo de violencia, empezando por aquellas que nos han tocado sufrir aquí mismo, sin ir más lejos», ha añadido el primer edil, que ha aclarado que era una valoración del Gobierno municipal PNV-PSE.

«Ayer tuvimos la oportunidad de dar al menos en Europa una imagen de un pueblo solidario y humano, pacifista, contrario a todas las violencias, reivindicativo, pero respetuoso y de ciudad acogedora y organizadora de grandes eventos por el bien y beneficio de esta villa», ha señalado.

«Un grupito»

A partir de ahí, ha arremetido contra «un grupito que no nos representa en ningún sentido». «Reclamar, protestar, reivindicar, por supuesto que sí. En eso nos podemos encontrar y nos vamos a encontrar, pero usar la violencia poniendo en riesgo la seguridad, la salud y hasta la vida de los ciclistas, no, no, no», ha insistido.

Aburto ha dicho que muchos aficionados al ciclismo le trasladaron «su pesar y su enfado por esos incidentes que dejaron a Bilbao sin fin de etapa». «Incluso personas que estaban en la protesta me trasladaron que se marcharon al ver el cariz violento que estaban tomando», ha asegurado.

A partir de ahí, ha mandado distintos mensajes. El primero al trabajo de los equipos de las diferentes áreas municipales que han trabajado 7 meses para hacer posible el operativo de La Vuelta. «Tendremos más eventos y más oportunidades de demostrar al mundo que somos una ciudad con una excelente capacidad organizativa», ha prometido.

Además, ha compartido la decisión adoptada por la dirección de la carrera. «Fue la mejor por el bien de la seguridad de los corredores», ha apuntado.

Luego se ha dirigido a los miles de aficionados al ciclismo que disfrutaron de la etapa, «que sufrieron la frustración de no poder ver el desarrollo final». «Hemos sido siempre un ejemplo de afición a nivel mundial, la marea naranja», ha dicho, añadiendo que espera que lo que sucedió no empañe su apoyo al deporte de la bicicleta.

No ha faltado el respaldo a Ertzaintza y Policía Municipal «por tratar bien a quienes se comportan bien y por cuidarnos al resto de quienes se comportan mal».

A la oposición en el Consistorio les ha dicho que espera y desea que esta misma mañana «se abran a condenar y reprobar la actitud incívica e irresponsable de las personas que rompieron vallas, lanzaron octavillas y pusieron en peligro la seguridad con banderas con palos largos». «Perjudicaron la imagen de esta villa y llevaron su protesta lícita a comportamientos ilícitos y reprobables», ha enfatizado.

El alcalde se ha dirigido en especial «a aquellos que siempre callan en estas situaciones, que culpan a las policías o a este gobierno municipal, los que nos han acostumbrado a ver cómo tiran la piedra y esconden la mano y encima se felicitan por lo ocurrido».

¿Referentes de qué?

Aburto les ha advertido que si no lo hacen, «señalaremos a esos representantes municipales que se ponen al lado de quienes insultan al alcalde», impiden un evento en nuestra ciudad e incluso se mofan de nosotros diciendo que lo de ayer demuestra que somos un referente». «¿Referente de qué? Vergüenza ajena me dan esas palabras y esas exaltaciones en redes sociales por lo conseguido ayer, recuerdan a otros tiempos no tan lejanos», ha afirmado.

El alcalde también ha tenido de nuevo palabras para las personas que se manifestaron «pacífica y cívicamente en contra del genocidio de Israel en tierras palestinas», a quienes han expresado su «reconocimiento más sincero».

Por contra, ha cuestionado a los «incívicos e imprudentes causantes de la decisión final de la etapa» si «de verdad el objetivo era solidarizarse con Palestina y denunciar la participación del equipo que lleva el nombre de Israel».

Tras expresar sus dudas de que fuera así, ha opinado que «no consiguieron ese objetivo, ya que hoy son reconocidos mundialmente por ser un grupo de incívicos e intolerantes, que serán recordados como los grandes héroes de cargarse la buena imagen de Bilbao, de Euskadi y de la afición al ciclismo en un evento de esta ciudad, y además por privar al resto de la ciudadanía de un evento deportivo».

«Ayer vimos cómo algunas personas que supuestamente clamaban en contra de la muerte de tantas vidas humanas palestinas parecía no importarles poner en riesgo la seguridad, la salud y hasta la vida de unos ciclistas cuya única defensa es un casco de carrera. Y esperan que la sociedad bilbaina permanezca callada ante esas actitudes violentas e irrespetuosas. Pues este alcalde, este equipo de gobierno, no. Acepto las protestas cívicas, pero no las conductas incívicas, violentas y peligrosas. No en nombre de Bilbao», ha concluido.

Para Etxanobe, «lamentable»

Por su parte, la diputada general de Bizkaia, Elixabete Etxanobe, ha calificado de «lamentable» lo sucedido en el fin de La Vuelta en Bilbo. Ha asegurado que se solidarizan con lo que está pasando en Gaza y condenan «enérgicamente la barbarie que está perpetrando el gobierno de Israel», «aun así» estima que estas reivindicaciones «tienen su espacio y no deben, en este caso, perjudicar a otro tipo de eventos que nada tiene que ver con la misma».

Etxanobe ha incidido en que lo acontecido «daña la imagen del territorio y Euskadi» y «echa por tierra» el trabajo de las instituciones en la promoción de Bizkaia para atraer eventos culturales y deportivos de nivel.




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martes, 2 de septiembre de 2025

Ciclismo y Solidaridad con Palestina

Desde Naiz traemos a ustedes el recuento de lo ocurrido cuando los ciclistas que participan en la Vuelta a España han comenzado a pedalear por carreteras de Euskal Herria, encontrándose con numerosas muestras de solidaridad con el pueblo palestino, muestras de solidaridad a las que ha dado aliento la negativa de la UCI de dejar fuera al equipo que representa al ente genocida sionista.

Aquí la información:


El apoyo a Palestina se multiplica al paso de la Vuelta por Euskal Herria

Un pasillo de banderas palestinas y también ikurriñas ha acompañado a la primera etapa de la Vuelta a España por Euskal Herria, al paso por las localidades que cruza el pelotón camino a Belagua. El dispositivo policial se ha visto impotente por momentos frente a la dimensión de la protesta.

Esta edición de la Vuelta a España se está viendo jalonada de denuncias del genocidio palestino, dada la presencia en el pelotón del equipo Israel-Premier Tech, y la protesta ha crecido al paso por Euskal Herria este martes. La etapa ha partido del parque de Senda Viva, en Erribera, y a medida que se acerca a la meta de Belagua las banderas palestinas se suceden en cada localidad. También las ikurriñas, atendiendo al llamamiento de Gure Esku para reivindicar la nación vasca.

Un ejemplo muy patente ha sido el de Irunberri, donde cientos de personas han expresado su apoyo al pueblo palestino al paso por el casco urbano. Ahí se han producido algunos momentos de tensión con la Guardia Civil y la Policía Foral, que han corrido de un lado a otro para impedir que algunas personas saltaran a la carretera para interrumpir la carrera. 

En algunos momentos se han producido situaciones de claro riesgo para los ciclistas, e incluso alguno ha caído al suelo, tras lo que un policía foral ha golpeado con la porra a una de las manifestantes. Este cuerpo policial ha identificado a dos personas.

Desde el día anterior la presencia policial en toda esa parte final del recorrido ha sido importante, con controles de la Guardia Civil y un helicóptero sobrevolando la zona de la meta. En Belagua se ha puesto también protección policial al autocar del equipo Israel, que curiosamente ha estacionado junto a una gran pintada en la carretera de ’Stop genocide’.

En Erronkari e Izaba las protestas por la masacre en Gaza han sido también muy reseñables. En la subida final a Belagua las ikurriñas y banderas de Nafarroa se han hecho ver tanto como las banderas palestinas, y ha habido incluso quien ha portado en una mano la enseña vasca y en la otra la palestina.

Chivite: «Israel pretende un blanqueamiento»

Fuerzas políticas como EH Bildu, Podemos y Sumar han mostrado su rechazo a la participación de Israel, estimando que con ella en esta Vuelta se «blanquea» el genocidio en Gaza.

En la salida desde Senda Viva, la lehendakari navarra María Chivite, por su parte, ha corregido un tanto las declaraciones de hace unos días, en que vino a poner la competición deportiva por encima de la denuncia política. Ha señalado a los medios de comunicación que comparte las reivindicaciones de esta jornada, porque «lo que está ocurriendo en Gaza es un auténtico genocidio» y no sabe «si la respuesta europea está siendo a la altura de lo que está sucediendo».

Por tanto, ha agregado, respeta «absolutamente» estas reivindicaciones, aunque ha pedido a los aficionados «que lo hagan con respeto y que dejen también a la Vuelta que circule con normalidad».

Sobre la participación en la Vuelta del equipo Israel-Premier Tech, ha apuntado que «lo que se está viendo en el ámbito deportivo es que Israel pretende como gobierno un blanqueamiento a través del deporte. Y creo que eso es algo que debemos denunciar», ha dicho.

El eco televisivo de las protestas de este martes ha acelerado el debate en redes sobre el equipo Israel y la práctica del sportwashing en general. Los equipos y selecciones israelíes siguen compitiendo de modo oficial en todos los deportes pese a casi dos años de genocidio.

La situación volverá a denunciarse este miércoles en la etapa que parte de Bilbo (San Mamés, 13.30) y concluye en la misma ciudad (Gran Vía, 17.30). Hay concentraciones de apoyo a Palestina convocadas antes del paso de los ciclistas por Bermeo, Mungia, Mundaka, Munitibar, Larrabetzu, Lezama, Sondika...

Declaración del Ayuntamiento de Galdakao

El Ayuntamiento de Galdakao, una de las localidades por donde pasarán los ciclistas, ha aprobado por unanimidad una declaración institucional de apoyo a Palestina, con el apoyo de EH Bildu, UH, Auzoak, PNV y PSE, en la que «reprueba firmemente las acciones militares llevadas a cabo por el Estado de Israel en Palestina, ya que constituyen una violación manifiesta del derecho internacional y ataques indiscriminados contra la población civil».

El texto destaca que que el deporte «debe ser un espacio de encuentro y de valores humanos, y, por lo tanto, mientras perdure esta situación, denuncia la participación de grupos y selecciones israelíes en competiciones internacionales, que se utilizan para blanquear la imagen de una potencia que viola sistemáticamente los derechos humanos del pueblo palestino».

Por todo ello, Galdakao ratifica su «compromiso histórico de ser un municipio solidario, defensor de la paz y de los pueblos oprimidos» y anuncia que colocará la bandera de Palestina en el balcón de la casa consistorial «como gesto de solidaridad con el pueblo palestino» y hará llegar su declaración al director de la Vuelta.

 

 

 

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