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lunes, 15 de mayo de 2017

Por la Oficialidad del Surf Vasco

Por conducto de El Independiente nos llega este reportaje acerca de la iniciativa por parte de los surfistas de Euskal Herria de obtener la oficialidad para poder competir como tal en las justas internacionales.

Lean ustedes:


Mikel Segovia

El escaparate es perfecto. Deporte, estética fresca y gente guapa en el corazón de Biarritz observando las proezas de los mejores surfistas del planeta al surcar el mar en busca de la ola perfecta. Ver y dejarse ver. En una semana la elegante localidad francesa acogerá el Campeonato Mundial de Surf en el que participarán selecciones de todo el mundo. También la española. En Euskadi hace años que sueñan con poder presentar su propia selección a un certamen internacional, pero por ahora tendrán que conformarse con mirar desde la playa. Al menos podrán observar los no pocos surfistas vascos que competirán defendiendo al combinado nacional, a ‘larojasurf’.

Hace casi cuatro décadas que Biarritz no celebraba este evento del surf. Lejos queda aquel 1980 cuando el equivalente a los World Surfing Games atrajeron hasta sus playas a miles de aficionados, muchos de ellos de la cercana costa vasca, la meca del surf en nuestro país. Esta vez volverá a hacerlo. A lo largo de los ochos días en los que se prolongará la cita surfera (del 20 al 28 de este mes) los aficionados de Mundaka, Zarauz, Sopelana o Bakio viajarán hasta la cercana Biarritz.

Y no será por no disponer de surfista de élite. El equipo femenino lo integran tres mujeres vascas y entre la selección masculina otro de sus miembros también es de Euskadi. Por el momento, la Federación Vasca se tendrá que conformar con el nuevo aliento que ha recibido esta semana del Parlamento Vasco mostrado su respaldo a que reclame la oficialidad internacional para disputar como una selección más campeonatos como el que acogerá Biarritz la próxima semana.

Para ello el Gobierno de Iñigo Urkullu está dispuesto a poner medios económicos, asesoramiento y argumentario para defender la candidatura de la selección vasca para igualarse al combinado de España, en el que por ahora se integran los y las surfistas vascas. La Cámara vasca ha aprobado ser “su compañero de viaje” en la carrera de despachos que le espera y con la que ansía lograr su oficialidad internacional.

Federaciones ‘privadas’

La reivindicación se encuentra a medio camino de la reclamación deportiva y la aspiración soberanista. PNV y PSE defienden dar este paso hacia la oficialidad, no sólo en la selección de surf sino en el conjunto de ellas. También lo hacen EH Bildu y Podemos. El PP es la única formación en el País Vasco que se queda al margen de una reclamación así. En el documento que socialistas y jeltzales suscribieron para cerrar su gobierno de coalición en Euskadi no ocultan que el deporte contribuye a proyectar “una imagen positiva de Euskadi y su cultura en el ámbito internacional” y por tanto es una vía a profundizar.

Definida la aspiración y el camino, faltaba el argumento. El Ejecutivo de Iñigo Urkullu lo elaboró la pasada legislatura tras encargar un informe jurídico al respecto y sobre el cual construye su reclamación. En sus conclusiones, el informe señala que las federaciones internacionales son organismos privados, no dependientes de los Estados, y por tanto no se rigen por el derecho internacional público. Por tanto, aceptar o no a una federación “sin Estado” sería una cuestión de voluntad, ya que es ella la que fija propias normas de admisión. Los casos de Gales o Escocia, selecciones habituales en certámenes de carácter internacional, son ejemplo de ello.

En el caso de la federación vasca de Surf se da la paradoja de que existe mucho antes de que se constituyera la federación española. La primera federación de este deporte en nuestro país fue la vizcaína, que tras fusionarse con la guipuzcoana dio origen, en noviembre de 1989, a la Federación Vasca de Surf. Durante doce años los y las surfistas vascas compitieron por todo el mundo bajo su paraguas “haciendo sonar el nombre de Euskal Herria por todo el mundo”, asegura la Federación de Euskadi.

Todo cambió en 2001 con la creación de la Federación Española, que tras presionar a la europea logró que la federación vasca fuera expulsada del organismo y con ello se le impidiera volver al circuito internacional. La próxima semana la mitad del combinado español que compite en Biarritz estará integrado por surfistas vascos (Garazi Sánchez, Ariane Ochoa, Nadia Erostarbe e Imanol Yeregui).

La reclamación para volver a surfear la oficialidad de la selección vasca se retoma en un ciclo relevante para este deporte. En 2020 el surf será deporte olímpico en Tokio. Aún restan tres años y los defensores de la presencia de Euskadi en el panorama deportivo internacional sueñan con que Euskadi tenga alguna selección más que la de Soka-Tira reconocida mundialmente, y que ya ha cpompetido en certámenes internacionales como Selección de Basque Country. El siguiente consuelo es el Montañismo, otro de los puntos sólidos del deporte vasco. Su federación está reconocida como miembro de la federación internacional de Montañismo y Escalda pero sólo con voz, no con voto.

Más allá de ello, por el momento el conjunto de federaciones vascas en Euskadi no muestra gran entusiasmo e implicación por logra la oficialidad. La aspiración se potencia más desde los ámbitos políticos que deportivos, donde las resistencias en muchos casos responden al temor de posibles consecuencias federativas.

Las 50 “naciones sin estado”

En el PNV reiteran que Euskadi tiene derecho, por ser “una nación sin Estado”, a ser reconocida en el panorama deportivo internacional y a hacerlo con normalidad. Insisten en que ya existen medio centenar de naciones sin Estado que compiten con sus selecciones en el mundo. El sueño de poder competir contra el combinado español y de otros países viene de lejos. El nacionalismo vasco hace años que libra esa batalla en el fútbol, sin avances por el momento y con un desgaste importante en el nivel de respaldo social.

Pero el Gobierno de Urkullu se ha propuesto que la voz se escuche en los organismos internacionales. Para ellos contempla poner en marcha esta legislatura acciones que contribuyan a que la oficialidad no sea un deseo incumplido. En la izquierda abertzale tienen a uno de sus grandes aliados. La portavoz de EH Bildu, Rebeka Ubera aseguraba esta semana que pedir una selección vasca de surf con derecho a competir en eventos como el de la próxima semana en Biarritz deberían ser factibles, “no en vano somos una nación”.

En el PNV confían en que la presión finalmente contribuya a quitar el “corsé” que supone la imposición de las federaciones españolas en las distintas disciplinas. Para ello prometen apoyo “técnico, jurídico y económico”. En Podemos apelan a la necesidad de construir una gran “pacto” que aúne a federaciones, partidos e instituciones vascas para avanzar en este camino. Desde la bancada del PP prefieren limitarse a recordar que el amparo de las federaciones españolas sigue siendo el soporte para competir con garantías en el circuito internacional.






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jueves, 29 de diciembre de 2016

La Reivindicación de la Oficialidad

Con el buen sabor de boca que nos ha dejado la noticia del Top Ten del equipo femenil del Athletic de Bilbao y sonrisas socarronas en los rostros por el "escándalo" generado por la entonación de Sarri Sarri de Kortatu por parte de un conjunto de jugadores, volvemos al tema del futbol y les compartimos este reportaje publicado en El Independiente:


Mikel Segovia

Ningún político se resiste. Es la imagen más poderosa que ansían vincular a sus postulados, los que proclaman en los parlamentos y los que prometen a voz en grito en los mítines. Es ahí, en los grandes estadios y eventos deportivos donde el pueblo aplaude y reconoce los valores del esfuerzo, el trabajo y el éxito, capaces de convertirse en la mejor campaña de imagen y propaganda. Política y deporte hace tiempo que se dan la mano. Esta semana volverán a hacerlo para defender, como cada Navidad, la identidad, la nación y el país… vasco y catalán. Esta tarde será en Girona (en el estadio Montilivi) y el viernes en San Mamés. Euskadi y Cataluña volverán a recurrir a sus “selecciones nacionales” de fútbol como escaparate reivindicativo de sus señas de identidad y como altavoz de sus reclamaciones soberanistas. Misma reclamación y mismo rival, Túnez.

El resultado será lo de menos, lo relevante pasará por reactivar al son de ikurriñas y esteladas un discurso que aflora periódicamente y que se ha convertido en un pilar más del movimiento nacionalista. El mismo que estos días se aviva en Cataluña entre llamadas a consultas vinculantes y procesamientos a políticos. Durante la presentación del partido, la consellera de Presidencia, Neus Munté, apeló a secundar el partido de esta tarde para “reivindicarse ante el mundo”. Una carrera identitaria que también en el País Vasco comenzará a tomar carrerilla esta legislatura en busca de un nuevo encaje del País Vasco en España.

Muestra de la relevancia que a este tipo de eventos se concede por los Gobiernos de Euskadi y Cataluña es el número de ocasiones en las que ambas formaciones se han enfrentado y han aunado sus reclamaciones nacionales a través del fútbol. Los combinados vasco y catalán se han enfrentado hasta en una docena de ocasiones. La primera de ellas se remonta a hace más de un siglo, en 1915. Sin duda una de las más agitadas y apoyadas fue la celebrada en 28 de diciembre de 2014 en San Mamés, cuando con un estadio abarrotado, Artur Mas e Iñigo Urkullu escenificaron su unión apenas mes y medio después de la consulta celebrada el 9 de noviembre de aquel año en Cataluña. Imágenes que recordaron a otro encuentro similar en 2006 presidido por Pascual Maragall y Juan José Ibarretxe en el Camp Nou en otro Euskadi-Cataluña.

La oficialidad de las selecciones, parte de la ‘Agenda vasca’

En el caso de Euskadi, el Ejecutivo de Iñigo Urkullu y su partido, el PNV, han reforzado los últimos años su reclamación para exigir al Gobierno del Estado que acceda a facilitar la oficialidad de las selecciones vascas en todas las modalidades deportivas. Los dirigentes nacionalistas aspiran a que Euskadi sea reconocida como nación no sólo institucionalmente sino también en lo deportivo. La oficialidad de las selecciones vascas es un punto más dentro de la llamada agenda vasca con la que el PNV aspira a negociar con el PP si los populares quieren a contar con su apoyo. Recuerda que hacerlo sería compatible con la condición de “estado plurinacional que la Constitución proclama”.

El Ejecutivo autonómico tiene elaborado un informe jurídico en el que concluye que no existen impedimentos legales para no autorizar que las federaciones vascas puedan competir con selecciones propias en torneos de carácter internacional. Un documento que facilita a las federaciones a modo de argumentario para solicitar su reconocimiento en los organismos internacionales.

El PNV se ha propuesto recurrir al deporte como plataforma de “proyección exterior” y de consolidación de la “identidad cultural vasca”. Para ello contempla medidas para forzar al Estado a reconocer las “selecciones nacionales deportivas vascas como instrumento de respeto y de proyección internacional de Euskadi”. Los actuales responsables del área de Deporte y Juventud del Ejecutivo defienden que sólo es una cuestión de “voluntad política” ya que no existen impedimentos legales para poder autorizar la existencia de selecciones propias de las “naciones vasca y catalana” que junto a la “nación española” podrían convivir y competir entre si integrándose en las diferentes federaciones internacionales.

Gales, Escocia e Inglaterra, los referentes

El Ejecutivo se ha comprometido a impulsar un plan para salir de lo que considera que es una situación de bloqueo que impide este reconocimiento deportivo de Euskadi. Contempla abrir una fase de debate internacional para presionar en este sentido y sortear la falta de respuesta en España. El Ejecutivo de Urkullu se ha mostrado partidario de acudir a las instituciones como el Parlamento Europeo, el Tribunal de Luxemburgo o incluso llegar hasta el Tribunal Arbitral del Deporte (TAS) si fuera necesario para abrir la puerta a que las federaciones vascas, y las del resto de nacionalidades sin Estado, puedan solicitar su adscripción a las federaciones internacionales correspondientes. Actualmente cerca de medio centenar de naciones sin Estado cuentan con más de una selección reconocida.

El actual director de Deportes del Gobierno vasco, Jon Redondo, recuerda que las federaciones deportivas internacionales no están integradas por Estados y por tanto no se rigen por el derecho internacional público. Por esta razón, “tienen capacidad para establecer sus normas de admisión de nuevos miembros”. Un marco de autoregulación que cuenta con numerosos ejemplos que serían “aplicables” al caso de Euskadi y Cataluña, como el reconocimiento de las selecciones de Gales, Escocia e Inglaterra, al margen del Reino Unido o casos similares en Bélgica: “¿Por qué lo que en otros Estados se da no se puede reflejar en el Estado español?”, se pregunta Redondo. Como muestra de la voluntad política que rige en esta cuestión el responsable de Deportes del Ejecutivo vasco detalla el caso de la Federación Vasca de Surf, anterior a la española y que era miembro de pleno derecho de la Federación Europea pero que perdió ese reconocimiento cuando en 2000 España constituyó su propia federación en esta disciplina: “Es evidente que si la Federación y el Gobierno español hubieran solicitado que se mantuvieran como miembro la Federación vasca hoy ambas estarían en la europea”.

La ‘nación sin Estado’ número 50

El partido de fútbol que este viernes jugará la selección de Euskadi se financiará en parte con fondos públicos. Las 47 federaciones vascas perciben anualmente alrededor de 2,8 millones de euros, fondos que también sirven para sufragar -con entre 500.000 y 600.000 euros al año- el mantenimiento de la Unión de Federaciones Deportivas Vascas. Este organismo tiene como uno de sus objetivos dar “apoyo y cobertura” para que las federaciones vascas puedan participar con selecciones de Euskadi en competiciones nacionales e internacionales.

Redondo cree que existen presiones por parte del propio Gobierno español o de las federaciones españolas para evitar este tipo de reconocimientos. Afirma que “si no pusieran ningún impedimento” en muchos casos ya se habría reconocido a estas selecciones, “no habría inconveniente por parte de las federaciones internacionales”.

Por ahora el balance de esos esfuerzos por el reconocimiento de la nación vasca a través del deporte ha dado frutos discretos y limitados a ámbitos muy vinculados al deporte y a la tradición vasca. Así, el respaldo del Gobierno sí dio resultado en el caso de la Federación de Deportes Rurales o Herri Kirolak. A través de un informe redactado y que se remitió a la Federación Internacional de Soka-Tira la mayoría de sus miembros accedió a aceptar a Euskadi como “la nación sin estado número 50” y que llegó a participar como tal en el campeonato del mundo de Wisconsin de 2015. En un caso parecido se encuentra la Federación Vasca de Montaña, que es miembro “con voz pero sin voto” de la Federación Internacional de Montañismo y Escalada (UIAA). También en el ámbito de la pelota a mano la Federación vasca está reconocida como miembro de pleno derecho en dos organismos internacionales, el Consejo Mundial de la Pelota Vasca y la Confederación Internacional de Pelota Mano.

Las otras 14 selecciones autonómicas

La utilización del deporte para reforzar las reivindicaciones nacionalistas no es nueva. El 5 de diciembre de 1976 un derby entre el Athletic Club y la Real Sociedad sirvió para exigir la legalización de la ikurriña. La imagen de José Ángel Iribar y el jugador de la Real, Inaxio Kortabarria saliendo al campo de Atotxa portando la ikurriña, aún proscrita, aflora a menudo como referente de la utilización de los grandes eventos deportivos como soporte reivindicativo. Incluso en tiempo conflicto bélico el nacionalismo vasco recurrió al fútbol para hacerse oír. El primer lehendakari del Gobierno vasco, José Antonio Agirre, ex jugador del Athletic, organizó la selección de “Euzkadi” con la que hacer ‘bolos’ internacionales que permitieran recaudar fondos para financiar los gastos de la lucha de los gudaris contra las tropas franquistas.

Sin duda, las selecciones de fútbol de Euskadi y Cataluña son las más conocidas pero no las únicas. En España casi todas las comunidades autónomas han tenido o siguen teniendo selecciones propias. La mayoría se fundaron a comienzos del siglo XX, entre 1915 y 1922, al calor de la llamada Copa de Regiones, aunque en la mayoría de los casos desaparecieron. Poco después fueron resucitadas, sin mucha continuidad en la mayoría de los casos, a finales del siglo pasado. Así, comunidades autónomas como Andalucía, Aragón o Asturias cuentan con selecciones propias. También Canarias, Valencia, Castilla y León, Castilla La Mancha, Extremadura, Murcia, Madrid o Galicia.






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viernes, 16 de septiembre de 2016

Oro en Sokatira

La oficialidad de los equipos deportivos vacos mantiene su pie metido en la puerta gracias a la Sokatira.

Por ello nos complace compartirles este artículo en Deia:

Euskadi hace cumbre en el mundial de sokatira

La selección vasca logró su primera medalla de oro desde 2014, cuando empezó a competir de forma oficial en un deporte cada vez más global

Roberto Calvo
La selección de Euskadi de sokatira logró el pasado fin de semana en Malmoe el mejor resultado de su historia. Antes ya había logrado otros títulos, como aquel primero de 1992, pero cuando su presencia internacional no tenía carácter oficial. El oro logrado por el equipo masculino en la categoría de 580 kilos en la ciudad sueca es el primero para los representantes vascos, con la denominación de Basque Country, desde que en 2014 pueden competir como selección oficial con todas las bendiciones de la TWIF, la federación internacional de sokatira.

Euskadi dejó por debajo en el podio de los 580 kilos a Inglaterra y Suiza. El momento de recibir los trofeos y ver el izado de las banderas y escuchar el himno por vez primera rodeados por las más de 1.000 personas que acudieron acreditadas al campeonato a Malmoe fue “impresionante y emocionante”, en palabras de Jone Zarraga, responsable de sokatira en la Federación Vasca de Herri Kirolak. “Siempre hay margen de mejora, pero los resultados que hemos conseguido han sido magníficos”, comenta respecto a las cuatro medallas como selección de seis pruebas disputadas (platas en 640 kilos masculinos, 600 kilos mixtos y 500 kilos femeninos) y las dos por clubes (bronces vizcainos de Gaztedi en 580 masculinos y de Goiherri en 500 femeninos) que lograron los tiradores vascos en este Mundial.

Al margen de esa representación oficial como Basque Country, “a la que tampoco queremos dar demasiada importancia porque no nos consideramos más listos que nadie”, este medalla de oro “es la culminación a muchos esfuerzos, pero también debe ser un paso más”, indica Zarraga, hacia la consolidación de Euskadi como potencia mundial de la sokatira.

La cita celebrada en Suecia reunió a equipos de 27 países de los cinco continentes, entre los cuales el hegemónico en este deporte es Suiza y “Basque Country ha estado detrás de ella”. Pero para poder mantener este nivel es necesario que haya un relevo generacional. “No hemos podido presentar equipos junior y sub-23 y eso es bastante significativo. Son nuestros puntos débiles, tanto en hombres como en mujeres”, lamenta Zarraga.

El complicado reto de 2020

En 2020 el Mundial de sokatira sobre tierra se disputará en Getxo y Jone Zarraga reconoce que “es difícil estar en la cresta de la ola durante cuatro años”. “Tendríamos que estar ahora pudiendo competir en esas categorías para llegar en las mejores condiciones en 2020 con selecciones que mezclen experiencia y juventud”, explica la directiva de la Federación Vasca, que se conforma con que “de aquí a cuatro años podamos seguir manteniendo los tres clubes que tenemos en la modalidad de tierra: Gaztedi, Mutrikuko y Goiherri. Son clubes fuertes, que mueven mucha gente, pero solo son tres”.






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domingo, 22 de marzo de 2015

ESAIT Baja la Cortina

Consideramos que esto que da a conocer El Mundo es una mala noticia para el deporte vasco.

Lean ustedes:


Justifica su disolución por los cambios que se han producido en al política vasca

El colectivo en favor de la oficialidad de las selecciones deportivas vascas Esait ha anunciado hoy su disolución tras casi veinte años por considerar que en la sociedad vasca "casi nadie pone en duda" el "derecho" a que haya selecciones vascas que compitan a nivel internacional de forma oficial.

En una nota, Esait se declara "completamente satisfecha" de la labor que ha realizado y agradece el apoyo de la sociedad y, especialmente, de los deportistas vascos.

Pese a su disolución, este colectivo llama a seguir "luchando y reivindicando la oficialidad de la selección vasca", algo que hasta ahora sólo se ha conseguido internacionalmente en el caso de la soka-tira.

Esait justifica su disolución por los cambios que se han producido en al política vasca en los últimos años, que abren la posibilidad del trabajo conjunto de los partidos nacionalistas por la oficialidad de las selecciones.






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domingo, 25 de enero de 2015

La Merecida Oficialidad

Les compartimos esta entrevista publicada en Noticia de Álava:


“Para quien se siente vasco poder competir como Euskal Herria es algo muy grande”

Probablemente nada más simbólico que el tira y afloja, la paciencia y la fortaleza que exige la soka-tira para la obtención de la oficialidad, extraordinario hito deportivo que ha logrado el premio SAF.

César Ortuzar

“Orgulloso y feliz” por el premio que la Sabino Arana Fundazioa otorgará hoy a la Federación Vasca de Herri Kirolak por la consecución de la oficialidad por parte de la Federación de soka-tira, Bernardo Ureta, Urpe, máximo dirigente de la vasca, asume que el premio es para “todos los que durante cuarenta años han luchado sin descanso con la idea de que Euskal Herria sea reconocida internacionalmente y pueda competir de igual a igual”.

¿Qué supone la oficialidad para ustedes?

-De primeras, para la Federación vasca como tal, se trata de un reconocimiento a algo que llevábamos buscando durante más de cuarenta años. Hemos estado cuarenta años de despacho en despacho persiguiendo este sueño. Hemos insistido, insistido e insistido. El trabajo ha sido duro y muy largo para conseguir la oficialidad. No estamos hablando de dos o tres años buscando esto, hablamos de una historia larguísima. Hasta ahora, la Federación de Soka-tira siempre que había ido a campeonatos de la TWIF (Federación Internacional de Soka-tira), que es una asociación de soka-tira a nivel mundial, siempre fue bajo la denominación de Spain. Aunque siempre empleamos simbología vasca en los uniformes. Ahora, por fin, hemos conseguido cerrar un libro, pero aquí no acaba la historia. Empezamos un nuevo capítulo: ser miembro de pleno derecho no solo en las competiciones internacionales sino también en los lugares donde se toman las decisiones.

¿Entiende que la oficialidad, en cualquier caso, va más allá del ámbito meramente deportivo?

-Sí, no solo se trata de poder competir. Somos la primera selección vasca oficial que tiene el reconocimiento internacional de pleno derecho. A parte de competir con la selección vasca, con su nombre, bajo la ikurriña, nosotros tenemos asiento, voz y voto en la TWIF y eso es lo más importante. Somos uno más. Ahora podemos acudir a las diferentes reuniones o asambleas de la TWIF siendo uno más. A la misma altura de los demás. Gracias a la oficialidad podemos competir bajo la denominación de Euskal Herria-Basque Country, en la distintas especialidades, tanto en tierra como en goma, y además estar en el lugar donde se toman las decisiones, siendo partícipes de ello. Eso es un gran triunfo.

¿Es un sueño hecho realidad?

-Pues sí, para el que se siente vasco poder competir como Euskal Herria es algo muy grande. No es ir en contra de nada, en plan No soy español. Se trata de que queremos que se nos reconozca internacionalmente y eso es lo que hemos conseguido.

¿Es la oficialidad la gran victoria del deporte vasco?

-Yo creo que sí. Lo que hay que dejar claro y, en eso los medios de comunicación tenéis que hacer un gran trabajo, es que cuando hablamos de federaciones internacionales, estas no existen. La FIFA (Federación Internacional de Fútbol) no es una federación y el COI (Comité Olímpico Internacional) tampoco lo es. Se tratan de empresas privadas con sus propios estatutos y normas de competición y sus normativas disciplinarias. Dentro de sus estatutos dicen cómo hay que competir. Se trata de adaptarse a lo que dicen ellos, a sus normas. Ellos ponen las reglas y si cumples, puedes competir. Estar dentro o no, lo deciden esas empresas, no lo hacen ni los Estados ni las constituciones, aunque evidentemente existen presiones. Para nosotros es un orgullo que una organización internacional, una empresa privada, nos acepte y que se pueda abrir el camino en el futuro para otras selecciones. Para el tema de fútbol, por ejemplo no hay que hablar con Madrid, hay que hablar con Blatter, con la FIFA, porque son ellos los que al final deciden quién entra y quién no.

¿Después de tantos reveses, de cuarenta años de lucha, esperaban ser aceptados?

-Sinceramente, no. Porque cuando de por medio existe política y dinero siempre hay trabas de distintas instituciones, organismos... Incluso del Gobierno español para qué vamos a engañarnos. Se ha estado mareando la perdiz, pasándose la pelota de unos a otros. La ley del deporte de 2012 daba la opción: si una disciplina que estaba representada en un ámbito territorial pero no estaba representada en el ámbito estatal podía ser representada a sí misma en competiciones internacionales. En 2012 llegó la ley del deporte vasco y pudimos alegar que la ley nos ampara. A pesar de ello, fue la TWIF, después de varias consultas a otros organismos, la que decidió en una votación interna dar luz a nuestro ingreso. No ha sido tan fácil. La última palabra era de la TWIF. Temíamos otro rechazo. El permiso lo tiene que dar la TWIF.

¿De dónde sacaron las fuerzas para insistir una y otra vez?

-En esta historia hay mucho de cabezonería. Lo típico: le dices a un vasco que hay un muro grueso y que es incapaz de tirarlo y va de cabeza. Además de insistir, hay que ser paciente en este tipo de cosas. Si te dicen que no, tienes que seguir y encontrar los resquicios legales. Luego había un caldo de cultivo que era que los equipos de soka-tira competían a nivel internacional desde hacía mucho tiempo. Además siempre ha habido sabía nueva, gente con ganas de hacer cosas y sacar esto adelante. Eso también ha sido muy importante. Pero esta lucha tan dura también ha dejado a clubes fuera. No todos han tenido la misma paciencia para esperar esta oportunidad. En algunos pueblos se echaba en cara a los equipos que competían bajo el nombre Spain, si bien nunca se ha llevado ropa o simbología. Lo que me fastidia es que esos mismos no decían nada a los futbolistas que competían internacionalmente y que como no pueden hacerlo con Euskal Herria, lo hacen con España. Creemos que competir a nivel internacional como Euskal Herria puede ser un estímulo para que surjan nuevos equipos y resurja la soka-tira. Antes se competía bajo la denominación Spain sí o sí y en algunos pueblos que tenían equipos eso no gustaba y la gente lo fue dejando. La política lo ha enturbiado todo. La cuestión era que si querías competir a nivel internacional, (jueves y viernes se compite por equipos, por clubes, como si se tratara de la Champions League, y el fin de semana por selecciones) que para los deportistas es uno de los mayores estímulos, lo tenías que hacer bajo el rótulo de Spain y eso suponía negar el origen de uno.

¿Qué sintió al recibir la noticia de que ya eran una selección a todos los efectos?

-Un escalofrío. Tuve que leer la noticia tres o cuatro veces en Internet para creerlo. No me lo creía. Ahora, con los pies en el suelo, varios meses después de que se nos aceptara como miembros de pleno derecho, es el día que siento mucha alegría como vasco, pero también me da mucha vergüenza porque ningún partido político ha sido capaz de mandar un escrito a la Federación Vasca felicitándonos por lo conseguido. Ningún movimiento de los que existen en Euskal Herria en favor de las selecciones vascas ha mandado ningún escrito a la Federación vasca en señal de agradecimiento. Esto ha sido un trabajo de muchas personas durante cuarenta años. Personas que han pasado por aquí, que se han quemado, que lo han intentado todo y se merecen un reconocimiento. Se han hecho infinidad de reuniones para sacar esto adelante y las personas que han acudido a los distintos organismos lo han pagado de sus bolsillos, quitándose días de sus vacaciones, también los deportistas. Competir no es gratis. Por ejemplo, la gente que va al Tour tiene que pagar una pasta para competir. En todas las competiciones hay que pagar para competir. Esto no es gratis.

¿Los triunfos saben mejor cuando uno compite con los colores que desea?

-Sí, claro. Pero a la vez ha habido mucho nerviosismo. Nos esperábamos mejores resultados, aunque tampoco nos podemos quejar. Llega un momento en el que estás tirando a tope, con la adrenalina por las nubes, y de repente te giras y ves la ikurriña y es que no te lo crees. Te tienes que pellizcar porque no parece real.

¿Es un plus a la hora de competir hacerlo defendiendo la camiseta que uno quiere?

-Yo creo que sí. Y espero que sea un estímulo para que resurjan los equipos que se han quedado por el camino, que resurjan de sus cenizas como el ave fénix. Para la gente que ha seguido compitiendo durante estos años hacerlo como Euskal Herria es un aliciente.

¿Cuenta el sentimiento a la hora de tirar?

-Pienso que no es lo mismo competir bajo una bandera u otra. Hacerlo como Basque Country es un plus, no hay duda.

¿Cree que son el principio de un cambio más profundo?

-Creo que sí. Diferentes federaciones que podían pensar en tirar la toalla pueden ver que el cambio es posible. Da igual que lo hayamos conseguido nosotros en soka-tira, eso es lo de menos, somos los primeros, pero eso no significa que seamos los mejores. Esto puede servir de acicate para que otros también lo consigan y sigan perseverando en la idea. También es cierto que hay que tener la cabeza y los pies en el suelo por mucho que el corazón vuele. Hay que hacer las cosas bien, con paciencia. No se trata de hacer más o menos manifestaciones sino de hablar con quien haya que hablar. La clave es convencer a los organismos internacionales, que no dejan de ser empresas privadas, para poder ser aceptado. Por ejemplo, la FIFA reconoce a Galés, Escocia e Irlanda, además de Inglaterra para sus competiciones. Para la FIFA, Gran Bretaña puede ir desglosada a la hora de competir porque así lo dicen sus normas. Sin embargo, un galés que quiera participar en unos Juegos Olímpicos tiene que ir bajo el pabellón de Gran Bretaña porque el COI tiene otros estatutos. Si ese galés al que acepta la FIFA quisiera competir en los Juegos Olímpicos tendría que convencer al COI porque se trata de otra organización. A ellos no les vale que se les diga: Es que la FIFA nos deja. La FIFA y el COI son distintos.

¿Opina que las instituciones pueden hacer más en favor de la oficialidad de las selecciones vascas?

-Creo que sí. Al fin y al cabo, si no tienes el apoyo de la instituciones... Imagine que los vecinos de un bloque quieren un jardín para el barrio, pero el barrio lo componen cincuenta edificios, pues necesitas la unión de todos los bloques. Y si en el ayuntamiento de turno no existe un concejal que apoye ese proyecto, alguien que lo impulse, pues al final acabarás haciendo una manifestación: mucho ruido y pocas nueces. Para conseguir grandes cosas hay que olvidarse de la política y tocar las puertas que hay que tocar. Si mezclamos política y deporte, apaga y vámonos.

Las claves

“No es cuestión de hacer manifestaciones sino de tener los pies en el suelo, hacer las cosas bien y hablar con quien haya que hablar”

“Esto puede servir de acicate para que otras federaciones que podían pensar en arrojar la toalla sigan perseverando en la idea de la oficialidad”

“No es ir en contra de nadie, se trata de que queremos que se nos reconozca internacionalmente y eso es lo que hemos conseguido”




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viernes, 4 de julio de 2014

Sokatira: Oficialidad

El estado español se ha empeñado en negar la oficialidad para los equipos vascos en competencias a nivel internacional. Hace unos años fue vergonzozo como cabilderon a México para que este país negara la oficialidad a los vascos en el deporte que es la quinta esencia de la identidad de nuestro pueblo, la pelota.

Hoy somos portadores de buenas noticias, se ha conseguido la oficialidad para el equipo de Sokatira en la Tug of War International Federation, lean esta nota publicada en El Mundo:


La selección vasca de sokatira podrá competir en campeonatos oficiales internacionales después de que la Federación Vasca de Herri Kirolak (deportes rurales) haya sido reconocida como miembro de pleno derecho de la Federación Internacional de Sokatira (TWIF).

La selección de Euskadi de esta modalidad podrá competir bajo el nombre de Basque country en el próximo Campeonato del Mundo sobre tierra que tendrá lugar en Wisconsin (Estados Unidos), del 28 al 31 de agosto.

Hasta ahora, el combinado vasco de sokatira -deporte rural en el que dos equipos miden su fuerza tirando cada uno de un lado de una cuerda- competía bajo la denominación Spain, aunque con símbolos y distintivos vascos en sus prendas.

El director de Juventud y Deportes del Gobierno vasco, Jon Redondo, ha informado hoy de la oficialidad de la Federación Vasca de Herri Kirolak en un acto celebrado en Bilbao, en el que también han participado el presidente de esta entidad, Bernardo Ureta, y su responsable de Sokatira, Jone Zarraga.

"Estamos todos muy contentos de que una selección vasca haya obtenido la oficialidad. Hemos conseguido, quizá en un espacio bastante breve de tiempo, lo que ansiábamos, que era que una de nuestra federaciones y de nuestras selecciones consiguiera la oficialidad internacional", ha afirmado Redondo.

Zarraga se ha felicitado también de que Euskadi pueda competir con entidad propia y de "ver la ikurriña izada al mismo nivel que otros países".

"Somos un pueblo pequeño, pero en sokatira podemos decir que somos un gran pueblo. Por fin, tenemos la posibilidad de ver nuestra ikurriña izada al mismo nivel que otros países", ha dicho la dirigente federativa.

La incorporación de Euskadi a la TWIF, de la que forman parte unos 60 países de los cinco continentes, entró en vigor el pasado día 1.

En el acto de hoy, también ha estado presente el catedrático de Derecho Internacional Privado de la UPV/EHU Juanjo Álvarez, para el que la oficialidad de la selección vasca de sokatira puede representar un primer paso para extender el reconocimiento a otras federaciones.

"El valor del precedente es el valor más importante por lo simbólico de lo que representa esta primera decisión. Rompe un tabú, rompe un tótem, y revela que no esto no es ir absolutamente contra nadie, sino reconocer que hay una salida jurídica perfectamente viable y compatible", ha argumentado.


Y algún día, en lugar de Basque Country, la denominación será Euskal Herria o Nabarra. Los españoles no lo podrán evitar.




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