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jueves, 3 de octubre de 2019

‘Maitasunaren Apologia’

Hatortxu Rock se prepara para su edición 23 y ya se van sumando grupos musicales.

Esta vez, los organizadores han decidido hacer hincapié en el ruido de sables generado por los ongi etorriak.

Aquí lo que nos informa Naiz:


Oi! The Arrase, Huntza, Iheskide, Gatibu, Su Ta Gar, Los Zopilotes Txirriaos, Skabidean & The Black Birds, Rotten XIII, Tremenda Jauría, ETS, Suaia eta Ama Rebel, Bad Sound System, Onki Xin, Koban, Nogen, Xabi Bandini, Nerabe y DJ Reimy se subirán al escenario de Hatortxu Rock, el 28 de diciembre, en Atarrabia. El festival solidario ha escogido el lema ‘Maitasunaren apología’, reivindicando el derecho a las muestras de afecto a represaliados y familiares.

Hatortxu Rock organizará el 28 de diciembre su 23ª edición, una vez más, en Atarrabia. El lema escogido para este año es ‘Maitasunaren apologia’. El festival recuerda que, a día de hoy, 249 presos políticos vascos siguen en prisión y tan solo cuatro de ellos están en Euskal Herria. «En este 2019, cuando Euskal Herria debería dar pasos hacia la solución del conflicto político, la situación esta muy alejada de la que este pueblo necesita», apunta.

«La solución debería ser sinónimo del presente y futuro, pero nos quieren encerrar en el pasado y, en lugar de avanzar en la solución, atacan los derechos de las personas presas, refugiadas o deportadas y sus familiares. La última muestra de ello es que nos quieren arrebatar cualquier derecho a mostrar el amor que sentimos a nuestras amigas o familiares. Quieren prohibir cualquier gesto de aprecio hacia las personas represaliadas», añade la organización del festival.

Frente a ello, apuesta porque la cita de este año sea «una gran apología de todo ese amor». Para ello, ha reunido a 18 grupos. Oi! The Arrase, Huntza, Iheskide, Gatibu, Su Ta Gar, Los Zopilotes Txirriaos, Skabidean & The Black Birds, Rotten XIII, Tremenda Jauría, ETS, Suaia eta Ama Rebel, Bad Sound System, Onki Xin, Koban, Nogen, Xabi Bandini, Nerabe y DJ Reimy.

Tal y como anunciaron en la entrevista concedida a NAIZ, Iheskide regresa tras estar alejado de los escenarios casi cuatro años. También vuelven a coger los instrumentos los mallorquines de Oi! The Arrase, con un parón de 10 años. La organización ha querido agradecer «el esfuerzo» de todas las bandas para hacer posible Hatortxu Rock, y en ese sentido ha tenido un mensaje especial para los navarros de Rotten XIII, que a principios de año perdieron a un componente en un accidente laboral.

Entradas a la venta

Además de dar a conocer los grupos que tocarán, la organización ha informado de cambios en el formato del festival, que crecerá para dar cabida a todos los grupos. «Si en ediciones precedentes se había instalado el formato de dos escenarios, este año pasan a ser tres, con un nuevo espacio. Para que todo este preparado nos comprometemos a trabajar con todo el amor posible. ¿Y vosotros? ¿Haremos entre todas una enorme demostración de amor?», han señalado.

Las entradas se han puesto a la venta hoy mismo. Por el momento, se podrán lograr a través de internet, a través de la página web del festival solidario. Pronto también se podrán adquirir en los puntos habituales de venta. El precio de venta anticipada será de 20 euros, mientras que en taquilla, en caso de que todavía hubiese entradas, el precio será de 25.







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domingo, 13 de agosto de 2017

Entrevista a Maite y Peru

En Gara se ha publicado esta entrevista de Ramón Sola a Maite Sánchez, compañera de Kepa del Hoyo, así como a Peru, su hijo:


Maite Sánchez y Peru del Hoyo, compañera e hijo de Kepa del Hoyo | Las emociones siguen a flor de piel cuando solo han pasado once días desde que perdieran a Kepa del Hoyo, y eso da aún más valor a su decisión de aceptar esta entrevista y de cargarla de razones. Un testimonio humano y a la vez político, tan emotivo como constructivo.

Ramón Sola

La vida cambia en un momento. En una maldita mañana de un lunes 31 de julio. Peru volvía de Hatortxu y llamó a su ama, Maite, para que le ayudara con las maletas. «Vente a casa», fue la respuesta. Al llegar allí se topó con un montón de amigos y conocidos, se preparó para lo peor. Peru no puede recordar a su aita en libertad, solo tenía mes y medio cuando lo encarcelaron, y tampoco lo verá ya volver a casa libre. Para Maite, tras 28 años de relación, casi siempre acotada a cinco miserables minutos de teléfono al día, Kepa sigue vivo en muchas cosas, incluido en Peru: «Son iguales». Para ambos es y será una inspiración; y su muerte, un acicate para acabar con la crueldad carcelaria.

Ante un shock así, ¿hay algo que consuele?

Peru DEL HOYO: Sí, el apoyo que hemos notado ha sido muy heavy. Cuando te pasa algo así, necesitas apoyo, está claro. Y hemos recibido ayuda de amigos de toda la vida y de conocidos, pero también de desconocidos, de gente que viene y te dice «yo conocía a tu aita de toda la vida» y tú no lo sabías... Yo lo he agradecido un montón. Pero la semana ha sido muy dura y noto que aún no he tenido mi momento para digerir esto. Luego fue Bolueta, Galdakao... no he tenido tiempo para reflexionar. Ha pasado una semana y pico, pero cuando hablo de mi aita aún me sale hablar en presente, no lo he asumido, no me lo creo. Con todo, mi ama es fuerte, creo que somos fuertes. Quizás sea porque estamos acostumbrados a esto, a sufrir, porque siempre lo hemos tenido a 750 kilómetros. La semana ha sido demoledora, pero igual estamos aquí porque todo esto anterior nos ha hecho fuertes, duros.

Maite SÁNCHEZ: Estaba sola en casa cuando me dieron la noticia, y enseguida empezaron las llamadas de amigos, los mensajes... Quiero agradecer de corazón a todas las personas que nos han arropado, no solo ahora, sino en estos 19 años. Y también a los que no han querido molestarme pero he notado su apoyo, sé que se han acordado de nosotros. Siento que he contestado algunos mensajes aunque fuera sin palabras, pero los he contestado. Mensajes de gente que estaba de vacaciones, en Kenia, Ibiza, Tailandia, Argentina, Venezuela... Mil gracias a Mikel e Igor, que estaban con él en Badajoz, y al resto de presos y familiares que sé que lo han sentido mucho, no olvido a ninguno de ellos. También a los voluntarios de Mirentxin, un abrazo, son muchos años de viaje cuando podíamos ir en furgoneta a Badajoz o Alcalá. A los médicos y sicólogos, que no han dado mucha ayuda. A quienes ayudaron a Kepa con sus estudios, muchísimo. He repartido más abrazos y besos que nunca, y sí, nos hemos sentido reconfortados. Como dijo su amigo Roberto en el tanatorio, Kepa vive en nuestros corazones. Y como decía él, beti aurrera!

P.D.H: No he leído mucho lo que se ha publicado, pero sé que también ha habido críticas y quiero decirlo aquí. Mi aita está muerto y veo muy fuerte que en el siglo XXI haya quien le critique en ese momento. No me parece normal. ¿Y nosotros? Nosotros no hemos hecho nada, somos totalmente inocentes. No sé de qué tengo que ser culpable, ¿de haber nacido?

En la comparecencia de Sare se explicó que sumando el tiempo que pasaste con tu aita, salen solo 19 días en 19 años. Un dato tremendo...

P.D.H: Sí, pero tengo que decir que no fueron 19 días, fue menos. Yo en verano no iba a ver a mi aita, en verano Badajoz es un infierno literalmente. Algunas visitas fueron muy cortas. Luego, un año entero tuvimos el parón de los vises por los cacheos. Y cuando era pequeño, ese tiempo contaría seguramente para mi aita, pero no para mí, yo era demasiado pequeño. Así que el dato está guay, pero creo que 19 días son demasiado para lo que he estado con él.

¿Cómo ha sido la relación entre los tres en estos 19 años? ¿Cabe una vida familiar en estas circunstancias? ¿Os imagináis cómo habría sido de otro modo?

P.D.H: Me resulta díficil imaginarlo siquiera. Mi ama siempre me dicho que yo soy como él pero en pequeño (ríen ambos), ¡y eso que ahora yo ya era más alto! Está claro que nuestra relación no ha sido la de un hijo y un aita normales y corrientes, aunque cuando me ha tenido que echar la bronca. Sobre todo con los estudios, me ha echado la bronca ¿eh? Vamos, unas broncas hasta quedarme llorando y todo. Pero tengo claro que él quería sobre todo que los dos estuviéramos felices.

M.S: Kepa se implicaba para todo, para todo, y también para con la familia. Incluso a nivel económico, siempre estaba diciendo que a ver si podía hacer algo... Era todo mi apoyo y siempre estaba pendiente de nosotros. Y luego, los genes son los genes, Peru es como él, aunque algo más calmado. Es algo muy curioso; pensaban los dos igual y entonces, pese a lo que poco que han vivido juntos, yo a veces le pedía a Kepa que me ayudara con Peru, a saber qué está pensando, a ver por qué hace esto y lo otro... Igual esto a él le causaba cierta impotencia ahí dentro, impotencia de quererme ayudar más y no poder.

En la cárcel también sabían que la forma de hacerle daño era meterse con nosotros, con una foto, con unas palabras... siempre nos utilizaban. Pero éramos una pareja y éramos felices. Los pocos momentos que podíamos tener los intentábamos utilizar, las llamadas de cinco minutos...

P.D.H: La última vez que hablé con él fue mediante llamada. Y fue de las mejores que hemos tenido. Yo había tenido conciertos y le dieron un cartel en la última visita y me dijo que estaba muy orgulloso de mí. Eso sí que ha sido la ostia para mí, lo recuerdo como algo guay.

M.S: Son cinco minutos, pero a Kepa también le ayudaban a sobrellevar el día, igual que los vises o las visitas.

Tras vuestra experiencia, ¿qué creéis que buscan con el alejamiento? ¿Y qué consiguen?

P.D.H: Lo único que buscan es alimentar el círculo del odio, nada más. Aunque con nosotros no lo han conseguido. Si lo único que buscan es joder, ¿cómo voy a pensar algo positivo de ellos? Tampoco les deseo nada malo, pero no puedo decir nada positivo sobre ellos...

Maite, el día después pudiste estar en la cárcel Badajoz con Igor Sola y Mikel Orbegozo, ¿cómo fue el momento?

M.S: Para mí fue muy importante, muy reconfortante. Tanto a nivel político como a nivel personal habían compartido mucho con él. La sensación que tuve con Mikel, y que tengo con tantos otros, es que queda algo que mantiene vivo a Kepa. No sé cuándo empezaré a sentir su falta, pero veo un trocito de él en cada una de esas personas. Con lo bueno y lo malo que tenía, noto que está vivo y que están vivos los objetivos que él tenía, y me gusta hablar de eso con sus amigos y con sus familiares. Percibo que ha dejado su huella.

Me cuesta encontrar las palabras para decir esto. Pero, por ejemplo, en el tanatorio vino una amiga de Kepa que me dijo una cosa que se me quedó dentro. Es una de muchas personas que han ido a visitarle estos años, a veces quizás un poco por compromiso, y siempre era él quien terminaba animándoles (ríe). «He tenido que hacer de sicólogo», me contaba luego. Bueno, pues a esa amiga le conté en el tanatorio lo que me dijo el forense: «Ha tenido una rotura de corazón». Y ella me dijo: «No me extraña, hain handia zuen!».

P.D.H: Me he quedado impresionado de ver que a los actos que ha habido estos días la gente no ha ido porque fuera un preso y hay que apoyar a los presos, sino porque le ha apenado la muerte de mi aita, porque realmente lo ha sentido. Nadie está obligado a llorar, quien llora es porque realmente lo siente.

En vuestro discurso hay dolor pero también serenidad. En las concentraciones de estos días se ha palpado lo mismo. Pero ahí adentro tiene que haber otros sentimientos: rabia, indignación, impotencia...

P.D.H: No. Es solo pena, mucha pena. En mi caso, quizás por la vida que he tenido, siento que he desarrollado empatía. He pasado por sicólogos, junto a otros niños y niñas que han tenido su padre o madre en la cárcel. Y recuerdo que había un niño cuyo aita había muerto en la cárcel. Yo en aquel momento sentía su dolor al escucharle, y me doy cuenta ahora de que siento exactamente lo mismo de entonces, es el mismo dolor. Fíjate, pensaba: «Jo, este tío es un crack por seguir adelante», y ahora estoy yo pasando por eso... No sé, igual hace falta sufrir para empatizar en la vida, igual algunos de ellos no han sufrido en la vida y por eso siguen con la dispersión y les da igual... No siento rabia, de verdad, siento tristeza. A estas alturas, todo me parece muy triste.

Quiero decir otra cosa. Igual mi aita y otros han hecho cosas que yo no apoyo, pero han actuado por amor; amor a su pueblo, a sus familiares, a nuestra identidad... Sin embargo, ellos lo único que han aplicado es el odio, el odio a lo que somos, el odio a lo que queremos... Creo que ahí hay una diferencia.

¿Hay algo que os pudiera consolar a futuro, alguna opción de sacar algo positivo de este drama? Habéis dicho «ojalá Kepa sea el último», pero también eso se ha dicho otras veces antes y no ha sido el último...

M.S: Yo sí que lo pienso y que lo espero. Que aunque Kepa ya no pueda verlo, esto sirva para algo. Porque además él era muy conocido, tenía muchos amigos en el espacio político y en el no-político, y quizás mucha gente ahora se dé cuenta de qué es la dispersión y simplemente no se haya puesto a pensarlo antes. Porque la dispersión no sirve de nada. Quizá algunos piensen que es un método que sirve para algo, y no es así. En nuestros caso, siempre conseguíamos superarla, siempre decíamos: «No nos robarán nuestros sueños». Hay algo que nunca nos van a quitar: esa sonrisa, ese sueño, ese momento en el que lo he podido tener solo para mí...

P.D.H: ¿Si esto va a cambiar algo? Yo espero que sí, por lo menos voy a darlo todo para que así sea, para que la gente piense. Mira, yo escribo rap y el miércoles tuve un concierto en Astrabudua y canté la letra que leí en el acto de Galdakao. Y me vino una chica y me dijo: «mira, yo no entendía cuando decíais ‘euskal presoak etxera’, al fin y al cabo pensaba ‘han hecho algo y están cumpliendo condena’, pero ahora me he dado cuenta del dolor que os causa tener que hacer tantos kilómetros, hasta Badajoz». Para mí, que una persona que antes no pensaba así me dijese eso... le pegué un abrazo y me sentí la persona más afortunada del mundo porque he ayudado a cambiar la forma de pensar de una persona. Ojo, yo no quiero que la gente piense como yo, pero sí quiero que piense con la cabeza. Aunque sea a través del dolor...

Si tuviérais delante a quienes pueden acabar con la dispersión, ¿les diríais algo?

P.D.H: Sí, les diría que hablen con nosotros, o por lo menos que nos escuchen. Porque yo estoy seguro de que si alguien se sienta conmigo a escucharme, que es lo que se supone que tienen que hacer los políticos (ya que nos obligan a ser parte del Gobierno de Madrid, por lo menos que nos escuchen), estoy seguro de que esa persona, sea de la ideología que sea, sea un sinsangre o sea alguien lleno de empatía, por lo menos tiene que dudar de si merece la pena seguir con la dispersión. Si algún político escucha esto –sea de izquierdas, sea de derechas o de centro, me da igual–, me gustaría que contactase con nosotros para hablar el tiempo que haga falta, y luego que valore si merece la pena seguir con la dispersión. Y si realmente mi aita es el último en morir, me sentiría afortunado. Al menos habrá servido para cambiar las cosas, habrá servido para algo, no habrá sido en vano.

Peru: «Para mí Badajoz era un infierno»

¿Cómo va minando la dispersión? ¿Llega un momento en que uno se harta de viajar tan lejos, piensa en tirar la toalla, tiene miedo...?

P.D.H: Para mí Badajoz era horrible, y en verano un infierno. Ese calor, no había agua, llegaba y estaba deseando volver... A veces tenía que elegir entre mis conciertos y la visita. En junio no pude ir porque me puse enfermo, con paperas; eso no fue culpa de la dispersión, pero si hubiese estado en Basauri claro que hubiera ido a verle, tardas diez minutos desde casa. No hay forma de justificar que tengas que ir a Badajoz a ver a tu padre. Para lo único que sirve es para joder. Hay veces que he tenido que faltar a mi propia fiesta de cumpleaños, porque yo el 12 de diciembre lo celebraba con mi aita, no con mis amigos.

Quizás solo sea una anécdota pero, ¿cómo tomáis que el Ministerio de Interior y dirigentes del PP hayan remarcado que Kepa nació en Almendralejo (Badajoz)?

P.D.H: Si es una broma, me parece muy pesada. Mi aita ya casi solo tiene allí a su amama.

M.S: Es absurdo. Si la lógica fuera que ha nacido allí, lo primero que tendrían que hacer entonces es que los nacidos en Euskal Herria estén en Euskal Herria, ¿no? En fin... Kepa estaba allí como castigo, y ya eran quince años. Y todo iba a peor. Cada vez me costaba más pedir los vises porque cada vez los separan más, no podía haber más de dos o tres visitas de presos políticos a la vez cuando luego veías habitaciones libres... no hay razón para ello, pero es que además no consiguen nada. Cada vez nos quitaban más cosas, estábamos peor a nivel de condiciones, cada vez era más difícil pensar en una fecha y con quién podría ir porque no tenemos coche... Pero insisto, los sueños no nos los quitaban.






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lunes, 31 de julio de 2017

Culmina el Hatortxu Rock 2017

Gara nos trae la crónica de la jornada de cierre de la edición 2017 del Hatortxu Rock, el festival de música dedicado a visibilizar la necesidad de traer a los presos políticos vascos de regreso a casa:


Esta edición histórica del que ya era el mayor festival solidario de Euskal Herria tocó ayer a su fin. En su último día, se celebró un acto político al que se sumaron miles de jóvenes y en el que se animó a trabajar sin descanso por el fin del alejamiento. Han sido 20 festivales en 18 años, pero la organización recordó que la dispersión lleva 28 en vigor.

Aritz Intxusta

Empezaron «cuatro gatos en un frontón», recordó ayer Endika Alonso, uno de los promotores del festival desde sus inicios. Pero ayer, sobre la enorme explanada del área Beriain, bajo el monte del mismo nombre, miles de jóvenes aguantaban bajo un sol que caía como plomo fundido para renovar su compromiso con los presos vascos tras tres días y tres noches de música casi ininterrumpida. Junto a ellos, pero en la sombra de las carpas y con piscinas hinchables, amas y aitas con sus pequeños se sumaban al acto. Y mezclados entre todos, expresos y cientos de personas que han trabajado en el colosal auzolan que ha hecho posible que la vigésima edición del Hatortxu Rock –y la más ambiciosa de todas– pudiera hacerse realidad.

El discurso de Alonso, en euskara, apeló a la emoción. «Han sido 20 ediciones. Se dice pronto: 20. Pero muchos de vosotros lleváis más tiempo aún en la carretera, porque hace 28 años que los Estados francés y español pusieron en marcha la dispersión», recordó. «Aquí estamos, pero no queremos tener que estar aquí», subrayó el portavoz de la organización, que puso al festival como paradigma de lucha. Así, Alonso subrayó que el Hatortxu se sustenta en tres pilares: auzolan, ilusión y compromiso. Y que solo bajo ese esquema «podremos traerlos a casa».

Pronto la organización dio paso a dos rostros reales del sufrimiento que deja la dispersión. Fermina Villanueva explicó qué ha supuesto para ella tantos años de viaje en carretera para ver a su hijo. Su relato se entrecruzó con el de la joven Malen Urionaetxeberria que, desde niña, ha crecido haciendo maletas para las visitas en la cárcel.

La bolsa, la guitarra y la carta

Las miles de personas que se habían reunido frente al escenario (atraídas hasta el centro por Txuma Flamarike, que tocó un aurresku con una guitarra con la forma del mapa de Euskal Herria y dos flechas plateadas) escuchaban el relato de estas dos mujeres mientras seguían lo que ocurría sobre las tablas a través de pantallas gigantes. Allí, ambas comenzaron a llenar con ropas una gran bolsa de plástico a cuadros, icono del drama cotidiano que supone tener un ser querido entre rejas. Esta representación, poco a poco, se fue desdibujando hasta convertirse en un espectáculo a cargo de Kukai Dantza Taldea.

Después tomó la palabra Yamal Kasem, miembro del Consejo Nacional Palestino y del Comité Central del FDLP. Kasem recordó a otros presos de los conflictos irlandés, colombiano, palestino «y los de todos los pueblos que luchan por la independencia». El luchador palestino cerró su discurso con una promesa: «¡Venceremos!».

La concatenación de discursos se interrumpió un momento cuando desde la organización se pidió un instante de silencio y que todo el mundo mirara hacia el cielo. Allí, una enorme águila, algo intimidada por tanta gente, fue volando de torre en torre con un mensaje entre sus patas.

Era una carta del EPPK. Mertxe Txibite se encargó después de ponerle voz. La expresa expuso las conclusiones a las que ha llegado el colectivo tras el decisivo debate interno. Txibite subrayó que los miembros del colectivo se suman a remar como uno más en favor de la consecución de la independencia, sin protagonismos.

Tras un parón para que Ken Zazpi interpretara Askatasun oihua, retomó el micrófono Alonso, que volvió a lamentar el drama que mantiene vivo el festival. En las pantallas apareció una portada de GARA en la que se leía el titular: “Hatortxu Rock desaparece tras la salida del último preso”. Alonso finalizó entonces su discurso con un grito: «Nahikoa da, denak etxera!».






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La Energía del Hatortxu Rock 20

Les compartimos la editorial de Gara con respecto a la culminación del Hatortxu Rock en su vigésima edición:


La edición número veinte de Hatortxu, a falta de que concluya el acto por la liberación de los presos políticos que tendrá lugar hoy en Lakuntza y de un balance más pausado, ha mostrado muchas de las facetas por las que el movimiento revolucionario vasco llegó a ser referencia en Europa. Los objetivos políticos declarados, que tienen un amplio respaldo social y que son parte de la agenda política del país; la conjugación de ese leitmotiv político con la cultura y la creación artística vasca –siendo capaces además de vincular al sector, en este caso de la música–; una calidad profesional basada paradójicamente en un voluntariado espartano e intergeneracional; y la capacidad para conectar con amplios sectores de la sociedad y proyectar esa fuerza comunitaria, entre otros elementos, son ingredientes de una fórmula que ofrece resultados espectaculares.

Hatortxu no deja de ser un festival de música, pero es uno bueno y es también algo más, algo muy diferente dentro de esa especie. Para empezar, porque si bien los festivales como tal dan visos de agotamiento desde hace tiempo y conllevan riesgos importantes que hay que contemplar, las nuevas generaciones exigen nuevas formas de politización, y ahí Hatortxu ofrece una vía interesante y que trasciende. Destaca la juventud de los participantes, un segmento que todo proyecto liberador debe ser capaz de vincular y articular.

La experiencia y las lecciones de este evento dejan un poso sociopolítico que debe ser analizado y capitalizado. Empezando por la causa del mismo, la lucha por los derechos de los presos y presas vascas, por la nueva fase que en este terreno ha abierto el debate dado por EPPK, que ahora entra en fase de implementación. Frente a opciones ventajistas y a voluntades crueles, la visión de un país sin presos políticos y sin políticas excepcionales y de venganza es una vía ganadora. Esa estrategia requiere de una dinámica sostenida y variada, tanto en formas como en actores, pero también necesita actos, campañas, objetivos a plazos más cortos, iniciativas con principio y final. Tal y como recuerdan permanentemente los organizadores, este es un festival con voluntad de desaparecer, lo más pronto posible, en cuanto se logre el objetivo de llevar el número de presos políticos a cero.

El impulso emancipador, comunitario y creativo de esta iniciativa también es muy relevante. Recoge lo mejor de las tradiciones militantes vascas y es capaz de articular esa energía de un modo particular. Activar ese voluntariado, vincular a los artistas, ofrecer ese nivel organizativo, llegar a otros sectores… es un reto bestial hoy en día.

No todo es perfecto, evidentemente. El sobreesfuerzo humano, el balance entre costes y resultados, los cambios culturales que afectan a estas iniciativas, algunos desequilibrios estructurales, las dificultades para desarrollar discurso y lograr otros compromisos… incluso pequeños detalles que siempre se pueden mejorar, obligan a tomar un tiempo y reflexionar. Pero, visto con una mínima distancia, Hatortxu XX ha marcado una referencia de la que se deben extraer lecciones y una energía emancipadora que se puede proyectar a futuro.

También sirve para experimentar

Hatortxu ha ofrecido a GARA la oportunidad de experimentar. Los actos organizados en el NAIZ Gune han ofrecido debates muy interesantes en formatos distintos; la cobertura tanto en papel –con una edición diaria especial para el festival además de la del periódico– como a través de las redes ha permitido probar cosas nuevas; las campañas destinadas a ampliar y consolidar la comunidad nos enseñan qué interesa a diferente gente, qué funciona y qué no, cómo dar mejor servicio y cómo se puede mejorar un medio de comunicación en un sector complicado e inmerso en múltiples crisis.

Junto con recuperar lo mejor de las tradiciones de lucha, una de las claves de la nueva fase política que vive Euskal Herria es precisamente la necesidad de experimentar, de transformarse, adaptarse y mejorar. Que un festival de música ofrezca un marco para eso es, de por sí, reseñable.






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sábado, 29 de julio de 2017

Hatortxu Rock 2017

Les presentamos la crónica que Naiz ha publicado acerca del arranque del festival Hatortxu Rock en su edición actual:


A la mañana fue la marea juvenil la que inundó Lakuntza, procedente de todos los pueblos de Euskal Herria y más allá, mientras que a la tarde Kalera Martxa trajo el relevo por la liberación de los y las presas políticas. Esto es un festival, tal y como lo demuestra una programación musical frenética y diversa y una organización muy profesional. Pero también es mucho más que un festival, como se ve en su discurso, en la importancia del voluntariado y hasta en los detalles más pequeños.

Empezando por la mitad, o por lo más importante

El acto oficial de inicio del Hatortxu, a media tarde, sirvió para recordar su sentido: desaparecer en la medida en que se logre borrar el número maldito que adorna la cabecera de esta edición especia: 329. Todos se comprometieron a trabajar hasta que esa cifra se convierta en cero, hasta que no quede ni un preso o presa política en prisión.

Xochitl Karasatorre, familiar de un preso y como tal víctima del alejamiento, recordó que además de los presos son muchas las personas que siguen en el exilio. «Esta edición ha de ser un punto de inflexión para solucionar este tema, pero una cosa está clara, seguiremos trabajando hasta que todos estén en casa», indicó. 

Patxi Xabier Razkin, alcalde de Lakuntza, agradeció en nombre de la Corporación el trabajo de todas las personas que se han esforzado en los preparativos de este Hatortxu Rock, especialmente sus convecinos, y pidió a los asistentes que «para que este fin de semana sea inolvidable, para que todo salga bien, os pedimos que seáis respetuosos con el pueblo y sus habitantes. Lo que Lakuntza ha dado, que también lo reciba».

Razkin subrayó que «no es no» y que en su pueblo «no se toleran las agresiones sexistas. No sois bienvenidos, nos tendréis enfrente». Finalmente, tuvo un recuerdo para quienes no podrán asistir a los conciertos porque estarán de viaje camino de alguna cárcel.

El último en tomar la palabra fue Aitor Agirrezabal, uno de los miembros de la organización del festival. Se han partido el lomo durante meses, y especialmente durante las últimas semanas, particularmente intensas, ya en Lakuntza preparando todo para estos cuatro días. Por eso expresó ante todo el agradecimiento de la organización al pueblo de Lakuntza, que «nos ha abierto sus puertas y lo ha dado todo en el montaje».

Agirrezabal espera que el festival sea inolvidable, pero que sobre todo no se olviden los motivos por los que se organiza desde hace 18 años. «Es suficiente. No queremos seguir con esto. Queremos a todos en casa, libres y vivos», reclamó.

Relevo de lujo

Coincidiendo con el final de las intervenciones entraban en la plaza los marchistas de Kalera, que desde el pasado jueves han recorrido a pie buena parte de la geografía vasca para reivindicar la libertad de los presos y presas. La llegada de la columna contagió a los asistentes de la energía que traía la marcha. Ohiana Garmendia y Mikel Urdangarin resumieron la vivencia de esos ocho días, en una iniciativa ha ido cogiendo fuerzas con el transcurrir de las jornadas.

También pusieron en valor el debate celebrado por EPPK, destacaron otros actos de apoyo como el ayuno que tuvo lugar en Hiriberri y llamaron a acudir al acto que tendrá lugar el domingo en Lakuntza como colofón al festival.

Por supuesto, agradecieron la labor que realiza Hatortxu y llamaron a disfrutar del festival.

De par de mañana

Antes, durante toda la mañana, miles de jóvenes llegaron a Lakuntza con la voluntad precisamente de disfrutar desde el primer momento este largo fin de semana de música y reivindicación. Hordas de jóvenes, pertrechados con todo tipo de avituallamiento y los modos de transporte más diversos –desde las tradicionales txingas con dos neveras hasta maletas rodantes rudimentarias– se dirigieron hasta la zona de camping, haciendo etapa en muchos casos primero en el pueblo y luego en el NAIZ gune.

Ese primer golpe de cadetes dificultó en algún momento el poder instalarse. Pasado el primer sofoco y con la pertinente queja –somos vascos ¿o qué?–, la gente comenzó a seguir el estricto plan que traía de casa: beber, comer, amar… o jugar a cartas. Se podía ver a grandes grupos de chicas y chicos hablando en circulo. Si se acercaba la oreja la temática era de lo más variada: desde política, hasta música, pasando por conversaciones de sexo. Por poner un ejemplo, en el pueblo una de esas charlas arrancaba con un joven que le espetaba a su colega «¿tú te acostarías con un tío?». Le siguió una conversación sincera, tiernamente inocente, pero honesta y constructiva.

Para muchas de esas personas este festival es una experiencia nueva, una vivencia única. Una primera experiencia política y vital de primer orden.

También se ven galápagos que fueron al primer Topagune de Etxarri y siguen aquí, a apenas 6 kilómetros y más de veinte años después.

David Fernández mandó camisetas

El año pasado el líder independentista catalán levantó el ánimo de los participantes antes de los conciertos. Hizo un discurso emocionante y honesto, como es él. Este año no ha podido acudir, pero su espíritu estaba ayer las calles de Lakuntza. David es conocido, además de por ese carisma, por su calidad dialéctica y por esa honestidad, por llevar una camiseta reivindicativa para cada ocasión. Incluso le hicieron una web con una antología de sus «samarretes» (http://www.vilaweb.cat/noticies/totes-les-samarretes-de-david-fernandez-en-menys-de-dos-minuts/).

Ayer parecía que hubiese mandado toda su colección. Las había, muchas, en solidaridad con los jóvenes de Altsasu que serán juzgados en Madrid, contra la tortura, de todos los grupos imaginables del Rock Radical Vasco, a favor de la independencia, de Gure Esku Dago… y cómo no, de NAIZ, que obsequió a todo asistente que activase su suscripción a nuestro medio con una camiseta. No olvidar: hoy a las cinco Facu Díaz visita este akelarre.

Además de su fondo de armario, los catalanes han enviado una bonita representación. No solo euskara, castellano y francés, en la Sakana ayer se podía escuchar catalán. Que se carguen las pilas en su estancia en Euskal Herria, que a la vuelta tienen trabajo. Una revolución democrática no se hace todos los días, y los catalanes están en ello, con la vista puesta en el 1 de octubre, en el referéndum. Benvinguts!

Lo cierto es que este festival rompe bastantes fronteras, y gentes de diferentes pueblos del Estado se han acercado hasta Lakuntza. Un placer tenerlos aquí.

Generación Hatortxu

Hatortxu también rompe barreras generacionales. En los turnos se pueden ver hasta tres generaciones trabajando como voluntarios. En principio, cada cual según sus posibilidades. En realidad, la mayoría incluso por encima de ellas. La gente aquí sabe hacer más cosas de las que uno se pueda imaginar.

Hatortxu vincula sentimientos, emociones, intereses, deseos, ideas… de una manera particular. Su edición número veinte va a ser especial tanto por su dimensión como por el esfuerzo colectivo que supone. Con la solidaridad como eje de todo lo que se ha hecho para llegar aquí y de lo que se hará en estos cuatro días, esto no ha hecho más que empezar. Todo eso sin haber mencionado su apellido: Rock.






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viernes, 28 de julio de 2017

Entrevista a Juanra Rodríguez

Dentro del marco del Hatortxu Rock 2017, les compartimos esta entrevista por parte de Naiz a Juanra Rodríguez, integrante de KOP, una de las bandas que estará presente en el escenario:


Juanra Rodríguez, Cantante de KOP | Juanra KOP, que ha vivido Hatortxu desde el escenario y desde detrás de las rejas, resalta que iniciativas así son «una inyección de energía extra» para los presos. Pone en valor la labor de toda esa gente que ayuda a sacar adelante el festival.

Koldo Otamendi

Una nueva edición del Hatortxu, con el deseo de que, esta vez sí, sea la última. Y KOP ahí, siempre ahí...

Pues sí, y esta será la cuarta vez. En el año 2009 ya dijimos que esperábamos sinceramente que ojalá fuera aquella la última edición, que ojalá se les acabe el tiempo a los que nos niegan la libertad y la siguiente cita sirva para ofrecer la bienvenida a todos y a todas que llevan tanto tiempo fuera. ¡Porque queremos que vuelvan libres, a una Euskal Herria libre!

Más de 80 bandas en directo. Una buena muestra de que la música es algo más que cuatro acordes.

La buena noticia que nos trae el Hatortxu es la cantidad de voluntarios y voluntarias que están dispuestas a hacer turnos para que este festival pueda realizarse. Nosotros llegamos, nos sentimos súper queridos, nos subimos al escenario y miles de personas cantan con nosotros. Tengo la suerte de vivir algo que pagaría por vivir. Poco se habla de la gente que se mueve desde Zumaia, Leitza o Hendaia para hacer un turno, o de los que están limpiando. Se tiene costumbre de hablar sobre los grupos, o de lo que ha sido el concierto, pero yo quiero destacar que este país sigue teniendo una alta cultura solidaria y de compromiso, altísima, y que en el Hatortxu 20 vuelve a quedar patente.

Ha vivido Hatortxus desde el escenario pero también desde detrás de las rejas. ¿Cuáles son los sentimientos que se tienen cuando uno está dentro y sabe de estos festivales?

Es algo realmente muy especial, ya que es entonces cuando tienes consciencia de lo que ocurre fuera; constatas que toda la gente sigue ahí, luchando, porque hablar es muy fácil, pero lo que importa son los hechos, y ver tanto movimiento es muy importante cuando estás en módulos de aislamiento, tan lejos de casa y continuamente amenazado. Pero te das cuenta de que hay quien sigue peleando por defender los derechos de los presos políticos, y es entonces cuando ver el Hatortxu o la manifestación nacional de enero se convierte en una inyección de energía extra.

Traen bajo el brazo “Radikal”: un artefacto sonoro, esta vez doble, y en formato libro.

En tiempos de inmediatismo, mp3 y plataformas digitales, nosotros seguimos como siempre, a contracorriente. En la discográfica nos dijeron: «Algo suavecito, digerible, seis o siete canciones para colgarlas en Spotify y Youtube». Pero para su desesperación, aparecimos con un CD doble y un libro [se ríe]. Hay gente que dice que nuestro discurso se ha quedado obsoleto. ¿De verdad? Mirad alrededor y decidme, ¿qué veis? Yo al menos lo que veo es que voy a seguir dando todo para conseguir que los nuestros y las nuestras vuelvan a casa.





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miércoles, 26 de julio de 2017

Hatortxu Rompe Paradigmas Musicales

Por medio de Gara les traemos este reportaje acerca de las "caras nuevas" en el escenario de Hatortxu Rock 2017:


Un buen festival necesita nombres claros, directos y de pegada, pero quedaría indefenso si entre los aclamados no hubiese propuestas por descurbrir. Esas con las que el aficionado se lleva una sorpresa y que de inmediato se apunta en su agenda. Sugerencias que permiten sentarse o tumbarse bajo la carpa de sus sonidos. También las que sin aglomeraciones te invitan a bailar con todo el espacio para el inquieto. Descubramos otro de los posibles «Hatortxus».

Iosu Ganuza

Flamarike define su estilo como «camaleónico», ya que les gustan todo tipo de estilos y no se cierran en banda a ninguno de ellos. Esta enriquecedora fusión de estilos se debe a que, a lo largo de su carrera, han trabajado «con mucha gente, artistas de todos los estilos». La innovación será también lo que lleven a Hatortxu Rock 20. Y es que Txuma Flamarike confía en que la propuesta que llevaremos los Zaratamakers a Lakuntza llegue a la juventud. «Creo que a los jóvenes también les gusta el rock más allá de la era del ‘MeGusta’, ‘MiraMiVideo’ y demás basura musical que se nos cuela por todos lados», afirma.

Los Zaramakers sí, pero Txuma Flamarike no es nuevo en Hatortxu Rock. Fue miembro de Tximeleta, que, cómo no, también estará en el festival solidario. De aquellos años en los que integraba la banda, de su paso por el festival recuerda «una organización impecable, difícil de mejorar» en comparación con otros festivales con gran fama «que tienen peor organización y eso que se supone que son profesionales».

A Flamarike le impresiona «la solidaridad mostrada en el festival –«no tiene rival» –dice–, así como «el número de personas implicadas en la organización. Pero, en sentido opuesto, le entristece el hecho de tener que «organizar este tipo de actos, porque los presos estén fuera de Euskal Herria». Txuma Flamarike presenta su tercer proyecto, esta vez con The Zaratamakers, dando un giro desde el jazz-fussion hacia el rock americano.

De una forma más poética, y enunciando a Fidel Castro, el grupo El Diluvi, desde Alcoy, Valencia, define la solidaridad de Hatortxu Rock de esta forma: «Quien no sea capaz de luchar por otros, no será nunca suficientemente capaz de luchar por sí mismo. Actuar en este festival es una forma de demostrar que creemos en la solidaridad entre personas y pueblos y dan su apoyo a quienes creemos que lo necesitan».

El Diluvi apuesta por la fusión: cumbia, reggae, rumba, folk y música tradicional valenciana.

Lejos de casa, la recepción que han tenido siempre ha sido muy buena. «Quizá se deba a que somos un grupo que intenta transmitir sencillez, buen humor, y dosis de alegría».

Nunca dejan de lado su «mensaje político», pero siempre tratando de dar «un toque alegre a las noches». Guardan un gran recuerdo de Euskal Herria: «Hemos estado en Bilbao y Leitza y de los dos sitios guardamos grandes recuerdos, especialmente del último». El Diluvi afirma que es más que un placer poder pisar el escenario y «mostrar nuestro apoyo al festival, a los familiares y a las personas que siguen en estos momentos dispersadas, presas...».

Nunca falla la electrónica

Desmontando el mito de que la música en Euskal Herria no evoluciona, se presentan Chit Chat Sex Band. El grupo iruindarra surge de un proyecto de Iñaki Kreator, quien cambió el hardcore punk de Karkoma por lo electrónico, de la mano de su colega Txema, que fue quien lo introdujo en los sonidos electrónicos. «Al inicio de los 90 viajábamos a Londres a comprar vinilos, era el comienzo de la escena electrónica en Euskal Herria. En esa época fue –recuerda Kreator– el boom de raves, garitos, salas y afters; locales sumergidos en el tecno».

Kreator inició entonces su andadura como DJ en el recordado Club Scream de la vieja Iruñea, después entraría en Más y Más. Ahí adquirió el nombre artístico de Chit Chat. Sampler, estadounidense afincado en Euskal Herria, se unió al proyecto en 2004, cuando «unos amigos nos presentaron y ahora soy cocreador del sonido e imagen de la banda».

En 2012 editan su primera referencia “War Cry”. En 2014 fichan al polifacético Pablo, formado en conservatorio, quien se encarga de pianos, teclados y «otros sonidos analógicos», lo que añade calidad al proyecto.

«El estilo lo marca que a diferencia de la mayoría de artistas que tocan música electrónica en directo, nosotros no usamos ordenador y no hay nada presecuenciado», subrayan los promotores del proyecto. «Un directo que nunca suena dos veces igual». La improvisación sobre sus temas, y autoversiones, logran que el grupo se adapte al público y al ambiente. Sintetizan estilos electrónicos europeos y americanos, «incorporando elementos del electro, tecno, EBM, punk e incluso pop y soul», subrayan.

Adelantan que en Hatortxu Rock «caerán versiones variopintas de bandas como Front 242 (nuestros padrinos EBM), Radiohead, Madonna, Marvin Gaye, o David Bowie.

Acostumbrados a actuar en pequeños garitos, el saltar al escenario de Lakuntza supone un reto y «tenemos muchas ganas de dar lo mejor de nosotros»

Occhi di Farfalla

También de un dúo (Miren Aranguren, voz, y Hodei Esteban, guitarra de recursos desde Zarautz) surge el ahora cuarteto Occhi di Farfalla. Comenzó su andadura en 2013 como proyecto acústico, y tras «una gira por Europa nos entraron ganas de seguir con ello».

El paso a cuarteto surge a partir de la segunda gira y la grabación del segundo disco: «Es bonito ver crecer a la familia». Con un fuerte apoyo entre el público aficionado al rock minimalista, quizá no sea uno de esos pequeños grupos desconocidos, pero sí uno de esos proyectos que mucha gente tiene pendiente descubrir.

«Para todo grupo es enriquecedor salir de casa y para nosotros, muchos lugares ya son nuestra casa». En este aspecto apuntan que «en otros países, hay una actitud más abierta y protectora hacia la música innovadora y desconocida».

«Nosotros intentamos estar abiertos a todo lo que surge, más aún si es desde nosotros mismos y no nos cerramos en un estilo». Y es que han pasado «de un sonido acústico, a un tono rock y electrónico» y, añaden riendo, «por qué no a algo más sinfónico o reguetón».

Respecto al festival afirman que «todos venimos del movimiento popular y al ser un festival de solidaridad nos sentimos cómodos». Opinan que artísticamente Hatortxu ha dado pasos cualitativos importantes «para mejorar, más allá de las carencias que podíamos detectar».

«Sobre el escenario habrá más mujeres que nunca», destacan orgullosos, «y esto es algo a tener en cuenta en festivales que nacen del pueblo.

El año pasado editaron “Lerroetatik ihes”, en formato cedé y vinilo, su segunda referencia.

Un resto

Un resto que no es un resto, sino lo que queda en la mente por inhabitual tres un recorrido por el cartel.

De hecho, navegar por el plan de Hatortxu Rock es reparar que un festival es de los “grandes” y de los “pequeños”, complementarios y necesarios.

Dakidarria es una veterana banda de pontevedra de ska punk y reggae, presenta “De Cuncas e de Mar”. Reencontrarse con el sonido de Lurra, la banda de Iñigo Muguruza, supone romper esquemas comunes y plantearse el buen gusto por el rock, por la canción.

Se cuenta con la rapera argentina Sara Hebe, sin inconveniente en añadir cumbia, reggae dancehall, funk a su repertorio, ya de tres discos; con los valencianos Auxili y su apuesta reggae; el country-folk de Jo & Swiss Knife; más Dremen: colectivo madrileño formado por dos productores, seis MCs y dos DJs. Se suman Skontra, sexteto desde Asturies con su punk-folk; Strombers, de Barcelona, con su reggae, cumbias, rumbas country...; Bultz (Elorrio-Abadiño), presentando su primer disco, punk-rock con gente de Iheskide y Kruders.






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lunes, 24 de julio de 2017

Que lxs Represaliadxs Vuelvan a Casa

Les compartimos esta crónica que Gara ha publicado de la Kalera Martxa tras su llegada a Ondarroa, con la mira puesta en su destino final en Lakuntza:


Paso a paso Kalera Martxa arribó ayer a la tarde a Ondarroa donde, al igual que la víspera en Lekeitio, recibió el apoyo de cientos de vecinos comprometidos en la lucha porque presos, huidos y deportados puedan retornar a casa. Al mediodía, en los jardines del palacio Abaroa, desde esta dinámica se pidió una implicación real para alcanzar tal meta.

Agustín Goikoetxea

Tras dos jornadas por las carreteras de Busturialdea, con cruce en embarcación del estuario de Urdaibai incluido, los participantes en Kalera Martxa emplearon la mañana de ayer para recobrar fuerzas en Lekeitio, de donde partieron a primera hora de la tarde con destino Ondarroa. Los marchistas no ocultan que está resultando toda una experiencia y se emocionan al recordar las muestras de apoyo que recaban en cada paso que dan. Sucedió también en su localidad de destino, donde cientos de vecinos les esperaban a las 19.00.

Costó arrancar, después de una segunda jornada que, en opinión de varios marchistas, fue «dura», especialmente el tramo Ea-Lekeitio, recompensado con el recibimiento posterior. Ayer, la primera cita fue en los jardines del palacio Abaroa, allí se reunieron decenas de los que partieron el jueves del mercado de Gernika y nuevas incorporaciones, como las hubo la víspera en Bermeo.

Con mimo, sobre una silueta del país, fueron plantando distintos tiestos de begonias en ella hasta completar la figura, que luego se encargaron de regar, con la pretensión de representar la esperanza en un futuro a construir conjuntamente. Leire Urrutia, de la dinámica Kalera Kalera, apuntó al simbolismo del sencillo acto. «Hay que plantar la semilla para seguir en la lucha hasta lograr la libertad de todos los represaliados», defendió la ex presa de Bilbo Zaharra, quien no perdió la oportunidad de agradecer el apoyo que les habían brindado por las localidades por donde habían pasado. «La gente se está volcando y mucho para hacer posible que Kalera Martxa sea una realidad», enfatizó.

Mientras se ultimaba la plantación, el jarrillero Joseba Martínez Allende aguardaba el inicio de un breve acto, comentando que «el ambiente había ido in crescendo» tras una primera jornada de irse conociendo, aunque muchos fueron compañeros en la cárcel o el exilio y fue momento del reencuentro tras décadas de castigo para muchos de ellos y sus familiares y amigos. «La llegada ayer a Lekeitio fue un subidón», insistió.

No todos los que participan en Kalera Martxa son vascos. En la primera etapa hubo un grupo de flamencos, uno de los cuales ayer continuaba, y también se habían sumado un irlandés afincado en Euskal Herria y una mexicana. El portugalujo reconoció que había sido «una experiencia». «Mi idea es llegar a Lakuntza. No sé si aguantaré. El cuerpo que tenemos no es el de hace 20 años, pero lo intentaremos», prometió.

Hasta Ibarra irá el tolosarra Aritz López, satisfecho por la experiencia y por la respuesta cosechada por esta iniciativa de la izquierda abertzale. «Se ve que la problemática de los presos tiene fuerza y moviliza», señaló.

En una breve comparecencia ante los medios, Oier Lorente subrayó que «en Euskal Herria no habrá normalización política mientras presos, huidos y deportados no regresen a casa». El ex preso donostiarra reclamó para ello «la implicación y el acuerdo» entre instituciones, agentes y la propia ciudadanía. «El debate de EPPK ha puesto sobre la mesa las claves para que los presos puedan salir a la calle», añadió Lorente, quien llamó a acudir al acto político que tendrá lugar el 30 de julio en HatortxuRock, en Lakuntza.

Solidaridad con Hiriburu

Para finalizar, los marchistas, provistos de sus chalecos reflectantes, botella de agua en la mano, posaron para los fotógrafos y mandaron su solidaridad hacia la huelga de hambre que habían mantenido hasta ayer varios jóvenes en Hiriburu por los presos y la resolución.

«Es importante activar la cuestión de los presos, sacarla a la calle, activar la reivindicación que recoge Kalera Kalera», señaló el ex preso de Altza Adur Fernández, que se incorporó el viernes a la noche.

También lo hizo Josemi Etxeandia, que participó en la etapa. «Está siendo muy emotivo encontrarme con gente que no había visto hace tiempo, con otros que he coincidido en la cárcel», explicó el larrabetzuarra, liberado tras cumplir toda la condena a pesar de padecer una grave enfermedad.






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sábado, 22 de julio de 2017

Inicia la Marcha por la Libertad

Gara nos comparte esta crónica acerca del inicio de la gran marcha por la libertad de los presos políticos convocada y organizada por la iniciativa Kalera Kalera:


Durante ocho días la marcha promovida por la dinámica Kalera Kalera recorrerá municipios de Bizkaia, Gipuzkoa y Navarra. Concluirá el 27 de julio en Lakuntza, el mismo día que comienza el festival Hatortxu Rock.

Ane Urkiri Ansola

Desde ayer hasta el 27 de julio una marcha, promovida por la dinámica Kalera Kalera de la izquierda abertzale, recorrerá a pie pueblos de Bizkaia, Gipuzkoa y Nafarroa para reivindicar la libertad de los presos, refugiados y deportados políticos. Ayer se presentó esta iniciativa en Gernika-Lumo, dentro de la movilización que comenzó en este mismo municipio el 17 de abril, día internacional de los presos políticos. Recordaron que además del acto simbólico celebrado en Gernika, en mayo se desplazaron a cárceles de los estados español y francés como muestra de apoyo a los presos, «y esta nueva marcha es parte de esa campaña que comenzó hace tres meses a favor de la paz y la libertad», explicó Lur Albizu, miembro de Ernai.

La hora prevista para el inicio de la marcha eran las 11.00, pero para las 10.15 algunos participantes cogieron su sitio en el mercado de Gernika, y una hora después los voluntarios seguían confirmando las inscripciones. Mientras, otros voluntarios continuaron vendiendo camisetas y otros ayudaron a llenar la furgoneta con la carga y las mochilas de los participantes, para así allanar el camino. Albizu remarcó que la marcha terminará en Lakuntza, el mismo día que comienza Hatortxu Rock: «Concluiremos justo en la mitad de la fiesta y y queremos que los presos, refugiados y deportados sientan el calor, como también queremos que sientan el calor de las playas y que no quede ni una sola toalla vacía».

Escaparate reivindicativo

Un bertso inicial inauguró la marcha, donde se remarcaba la necesidad de avanzar, de dar pasos adelante, «porque cada paso que no se da, es un retroceso». «Para que Euskal Herria logré la paz y la libertad, es imprescindible que los presos políticos, refugiados y deportados vascos estén en la calle», remarcó Albizu. Por otra parte, mostró su apoyo a las conclusiones de las reflexiones del Colectivo de los Presos Políticos Vascos (EPPK). «Han diseñado una hoja de ruta y queremos subrayar que para conseguir la libertad de los presos es necesario el trabajo de la sociedad, de agentes civiles y de las instituciones».

Un grupo de alrededor de cien personas inició la marcha mostrando la solidaridad y después de escuchar algunas indicaciones necesarias para la seguridad como, por ejemplo, caminar de dos en dos. Durante los primeros cien metros una furgoneta ambientó con música las calles de Gernika y la marcha tomó forma de manifestación. Partió al son de “Bihotzetatik zintzilik”, canción que recuerda a los presos y le siguieron gritos como “Euskal presoak, etxera”. Entre ellos estaba Mikel Egiluz, un expreso que recalcó la necesidad de salir a la calle para reivindicar: «Hay que moverse, hay que salir, esto es un escaparate para luchar por los derechos de nuestros compañeros». Egiluz participará hasta el sábado, día en el que la marcha llega hasta Ondarroa. El domingo pisarán Gipuzkoa desde Mutriku y el día 27 —último día de la movilización– llegarán a Navarra.

Onintza Enbeita, por su parte, aclaró que no participará en ‘Udako Kalera Martxa’ pero quiso estar en el acto inaugural. «Gernika siempre ha tenido una gran simbología, porque ha demostrado muchas verdades silenciadas». Expresó que aún no se ha explicado «nuestra verdad» y que los represaliados deben estar en la calle. Asimismo, dio importancia a la participación activa de los presos en esta marcha reivindicativa.

Desde Gernika partieron hacia Busturia, allí cogieron fuerzas para después seguir en dirección a Bermeo donde concluyó la primera etapa con un campeonato de mus. En la etapa de hoy recorrerán Bermeo, Mundaka, Laida, Ea y concluirá en Lekeitio.

EH Bildu se queja de los obstáculos de las políticas carcelarias para visitar a Ibon Iparragirre

Desde EH Bildu critican las políticas carcelarias españolas y remarcan que Ibon Iparragirre –preso gravemente enfermo– ha vuelto a ser víctima de «esas medidas crueles». Según informan, Instituciones Penitenciarias trata de obstaculizar que una delegación del Parlamento de Gasteiz acuda a visitar a Iparragirre. «Se niegan a que reciba una visita especial y condiciona a que las y los parlamentarios acudan como amigos del propio Iparragirre, dentro del cupo máximo de 10 amistades que pueden visitar a cada presa y preso vasco a lo largo de seis meses, explican.

Indican que la Comisión de Derechos Humanos, preocupado por el grave estado de Ibon Iparragirre, pidió visitarle con carácter oficial pero desde Instituciones Penitenciarias les informaron que la solicitud debía cursarla el mismo preso. «Así lo hizo Iparragirre y ahora se impide una visita especial que la normativa permite y se nos pone como condición que vayamos en el cupo de amistades, la respuesta es una tomadura de pelo», critica EH Bildu.

De esta forma, la parlamentaria de la coalición Larraitz Ugarte considera que la respuesta de Instituciones Penitenciarias es un ejemplo más de la crueldad de la política que se aplica a los presos y presas vascas, «y es humillante para el Parlamento de Gasteiz».

A su vez, anuncian que propondrán en la Mesa del Parlamento que la Cámara haga llegar su protesta a Instituciones Penitenciarias y que le reitere la solicitud de visitar a Ibon Iparragirre. Ante los obstáculos del Estado español, Ugarte avisa que insistirán.






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sábado, 1 de julio de 2017

La Hoja de Ruta del EPPK

En Gara se ha dado a conocer un reportaje en el que se desgrana el acuerdo al que ha llegado el EPPK con miras al componente de desmovilización y eventualmente el de reinserción dentro del proceso de DDR emprendido por ETA hace ya seis años, mismo que idealmente abre un panorama diferente en la relación entre Euskal Herria y los estados ocupantes.

Lean ustedes:


El crucial debate interno de EPPK ha deparado un resultado nítido tanto en participación (87,2%) como en apoyo al documento de base que establece una hoja de ruta para lograr acercamientos y excarcelaciones (solo 14,2% de No). A la espera de completar el texto y elegir la nueva dirección, se abre otra etapa que insiste en recorrer «con el pueblo».

Euskal Preso Politikoen Kolektiboa ha aprobado con gran participación y cinco veces más Síes que Noes (221 frente a 42) el documento base de su debate interno, que abre puertas a opciones inéditas hasta ahora con el objetivo de ir solucionando punto por punto el problema carcelario con el retorno a casa como horizonte final. Con ello se da por superada, según explicaba la propia ponencia, la «fase de resistencia».

EPPK da cuenta de ello en un comunicado remitido a GARA y que se reproduce en las dos siguientes páginas, que incluye todo el detalle de los resultados en un ejercicio de transparencia también novedoso. Recuerda que la dispersión hace inviable el logro de un consenso total entre los presos y presas, por lo que el sistema empleado ha sido de presentación de aportaciones y votación final sobre ese texto de base. Destaca tanto el gran porcentaje de participación (87,2%) como el nivel de apoyo a la propuesta formulada por la dirección (73,4% de Síes, 14% de Noes, casi 6% de votos en blanco y un 6,6% restante que ha preferido no decantarse).




El Colectivo concluye que la propuesta «ha obtenido una amplia adhesión». Destaca la presentación de 91 aportaciones, bien individuales o colectivas, cuyo encaje en el documento se abordará a partir de ahora para dar pie al texto final a lo largo del verano. Otra fase a desarrollar es la elección de las ocho personas presas que compondrán la dirección del Colectivo en lo sucesivo, y para las que se aceptan 43 propuestas (las más reiteradas).

Únicamente 40 miembros del Colectivo han declinado participar en el debate interno. EPPK matiza que las razones son diversas: estar cerca del final del cautiverio, enfermedad, imposibilidad técnica, libre decisión de no participar, situarse fuera del Colectivo… También son variadas las razones de quienes han mostrado su discrepancia, entre las que se destacan tres: «Que consideran errónea la línea planteada, que advierten imposibilidad de desarrollarla y que consideran que dificultaría o haría imposible mantener la unidad del Colectivo». Por encima de ello, pone en valor que tanto quienes han votado Sí como No comparten una misma «inquietud por cómo fortalecer la vía más correcta para ser partícipes en el proceso de liberación de Euskal Herria».

A la batalla legal

Los efectos de esta decisión anuncian una etapa absolutamente nueva, al apostarse rotundamente por la vía legal para ir logrando excarcelaciones, entendida como un «espacio de confrontación» que debe abordarse con unidad, solidaridad y unión con el pueblo. Así, en lo sucesivo, según establece el documento ya aprobado, «será cada preso quien decida aprovechar o no las posibilidades que ofrezca la línea jurídica, será cada preso quien decida utilizar o no las diferentes solicitudes o cauces legales (redenciones, destinos, cambios de grado, permisos, acercamiento a Euskal Herria, libertad condicional, etc.), y, dado que la línea ha sido aprobada de manera colectiva, contará en todo momento con el apoyo y la ayuda del Colectivo».

En este camino, recuerda el texto que habrá que actuar «con enorme flexibilidad» dada la actitud de los estados. Y se reiteran las dos líneas rojas definidas por EPPK hace ya tiempo: «Arrepentimiento y delación».

La transparencia continuará en lo sucesivo, detalla este comunicado. «Sería demasiado complejo explicar aquí cuándo logrará la libertad cada uno (...) Pero, en esta línea que mira al futuro, tenemos intención de compartir con la ciudadanía el informe jurídico y penal de cada uno, para que todos seamos conscientes de a qué nos enfrentamos y podamos dar esos pasos con el respaldo popular».

43 nombres para la dirección

En cuanto a la futura dirección de EPPK, el comunicado revela los 43 nombres más propuestos y que se someterán a votación. Se escogerán dos presos en el Estado español, de estos 21: Lorenzo Ayestaran, Fernando Alonso, Iñaki Arakama, Josetxo Arizkuren, Josu Arkauz, Joseba Arregi, Julen Atxurra, Iñaki Beaumont, Joseba Enbeita, Aitor Esnaola, Unai Fano, Harriet Iragi, Alberto Lopez de Lacalle, Jon Olarra, Asier Ormazabal, Andoni Otegi, Gorka Palacios, Igor Portu, Mikel San Argimiro, Balbino Saenz y Jon Igor Solana. Dos presas en el mismo Estado, entre 6: Lierni Armendariz, Oihane Bakedano, Anabel Egues, Idoia Martinez, Ainhoa Mujika y Maite Pedrosa. Dos encarceladas en el Estado francés, entre este cuarteto: Marixol Iparragirre, Izaskun Lesaka, Iratxe Sorzabal e Itxaso Zaldua. Y dos presos también en el Estado francés, con 12 candidatos: Mikel Albisu, Jon Bienzobas, Iñaki Esparza, Ibon Fernández Iradi, Zigor Garro, Mikel Irastorza, Mikel Karrera, Zigor Merodio, Mikel Orbegozo, David Pla, Iñaki Reta e Igor Suberviola.

El comunicado incluye otras menciones de actualidad, como los siete accidentes provocados por el alejamiento este año («no ha muerto nadie, pero podía haber ocurrido, puede pasar») o la situación de los presos enfermos. EPPK da las gracias a todos los que posibilitan desarrollar ese debate y anima a acudir tanto a la Marcha por la Libertad como a la 20. edición de Hatortxurock, ambas en este mes entrante. Y anuncia apoyo concreto a la iniciativa de los artesanos en París el 9 de diciembre.


Aquí enlaces a mayor información:






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jueves, 29 de junio de 2017

Ahötsa | HatortxuRock

Desde Ahötsa informan acerca del lanzamiento de su documental acerca del festival musical HatortxuRock.

Aquí la información en Ara Info:


'HTXrock, hiltzeko jaiotako jaialdia' ('HTXrock, un festival nacido para morir') es un trabajo audivisual de Ahotsa.info de unos 40 minutos en el que participan organizadores y voluntarios del festival Hatortxu Rock, una familiar de un preso, músicas que participarán en HTX20 y en el que se podrá conocer cómo se está organizando este gran acto solidario que se llevará a cabo a finales de julio en Lakuntza

Ahotsa.info ha estrenado el reportaje documental especial sobre el Hatortxu Rock justo un mes antes del inicio del mayor festival solidario de la historia de Euskal Herria. Su título, ‘HTXrock, hiltzeko jaiotako jaialdia’ (‘HTXrock, un festival nacido para morir’), hace referencia a que Hatortxu Rock “aspira históricamente a celebrar su última edición, puesto que ello supondría que la dispersión de los y las presas vascas se habría terminado”, afirman desde Ahotsa.

En el reportaje documental han participado algunas de las personas que trabajan o colaboran en la organización del HTX20, y uno de sus objetivos es mostrar el grado de implicación que se requiere para llevar adelante un proyecto como este. También se recogen las opiniones de algunas de las músicas que subirán al escenario del HTX, como Zuriñe Hidalgo (Hesian), Sorkun y Francis (Doctor Deseo).

La realidad de la política penitenciaria se recoge en los testimonios de Edurne Irazu, pareja del preso vasco Santi Aragón, y de Ibon Esteban, expreso y colaborador en el Hatortxu Rock. Ambos, cada uno a un lado del muro, relatan sus experiencias durante un viaje a prisión.

“Hatortxu Rock supondrá un gran esfuerzo colectivo solidario con los y las presas vascas y sus familiares, y Ahotsa.info ha querido recoger en este trabajo cinematográfico qué hay detrás de este festival, que como dice el título del reportaje documental, ‘ha nacido para morir”, concluyen.

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lunes, 3 de junio de 2013

En la Dirección Correcta

Les compartimos esta editorial de Gara en la que se describen diferentes iniciativas en favor del colectivo de represaliados políticos vascos:


Atarrabia y Oiartzun han acogido este fin de semana sendas iniciativas populares que, siendo tan distintas en la forma, tenían un objetivo compartido: solidarizarse con los presos y presas vascas y exigir que se respeten sus derechos, sistemáticamente vulnerados. La música, por un lado, y el deporte, por otro, han sido en este caso los hilos conductores del sentir de la mayoría social de este país respecto a un tema que permanece dolorosamente enquistado por voluntad de los estados español y francés.

Ha querido la secuencia de los acontecimientos que Hatortxu Rock y Lasterbidean coincidieran en el tiempo con la exposición pública de la valoración que los interlocutores del Colectivo de Preso Políticos Vascos (EPPK) han hecho de las doce recomendaciones del Foro Social celebrado en marzo en Bilbo e Iruñea. Por boca del grupo de mediadores, los presos y presas expresaron su compromiso de estudiar tales recomendaciones, y lo hicieron apelando expresamente a su responsabildad como colectivo para impulsar el proceso. Y precisamente, responsabilidad es lo que mostraron las miles de personas que se calzaron las zapatillas para recorrer las calles oiartzuarras o quienes se apiñaron bajo una carpa en Iruñerria. Responsabilidad y compromiso es lo que demuestran todas aquellas personas que cada viernes ocupan su txoko en las plazas de los pueblos y barrios de Euskal Herria, y la que asumieron los 115.000 ciudadanos y ciudadanas que en enero desafiaron a un auténtico temporal para protagonizar la mayor manifestación de la historia de este pueblo.

Que en la primavera de 2013 actividades tan habituales como correr o bailar se hayan convertido en ejercicios de solidaridad y de responsabilidad política dice mucho del tiempo que nos ha tocado vivir como pueblo, pero también del carácter de las personas que lo forman. La fotografía con la que hoy abrimos este periódico sería inexplicable en cualquier otro contexto, en cualquier otro país de nuestro entorno. Sin embargo, quienes aparecen en ella lo hacen con la naturalidad de quien sabe que avanza en la dirección correcta.






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