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miércoles, 26 de noviembre de 2025

Secretos y Ascensos

Se cumplen cuatro décadas del secuestro, tortura y asesinato de Mikel Zabalza a manos de esbirros del régimen español, una de las heridas abierta que ha dejado el terrorismo de estado en suelo vasco.

A Pedro Sánchez le ha tocado responder los cuestionamientos al respecto por parte de los representantes de los partidos políticos vascos con presencia en el congreso de la metrópoli y Noticias de Navarra nos narra lo ocurrido:


40 años sin respuestas: el Gobierno sigue bloqueando la desclasificación del caso Zabalza

El PNV recalca a Sánchez que la memoria histórica no es "sólo hablar de Franco": "¿A qué tienen miedo? Pero sobre todo, ¿a qué están esperando?" / EH Bildu reprocha el ascenso a general de Arturo Espejo, implicado en el caso, y el presidente se escuda en la reforma pendiente de la Ley de Secretos

La portavoz del PNV en el Congreso, Maribel Bakero, ha recalcado este miércoles al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que "la memoria democrática no debería servir sólo para hablar de Franco" y le ha exigido que, en aras de la "verdad, la justicia y la reparación" para con las víctimas que propugna el Ejecutivo proceda a desclasificar documentos aún secretos del franquismo, la Transición y años posteriores, en especial, los relativos al asesinato de Mikel Zabalza. 

Se lo ha dicho en el Pleno del Congreso justo el día en que se cumplen 40 años de la detención de Zabalza, un conductor de autobús y militante del sindicato ELA que fue arrestado en San Sebastián en el marco de una operación antiterrorista y llevado al cuartel de la Guardia Civil en Intxaurrondo. Pasados veinte días su cuerpo apareció en el río Bidasoa.

Las otras cinco personas que fueron detenidas junto a él y que quedaron en libertad sin cargos denunciaron torturas, como ha recordado Bakero, incidiendo en que nadie se creyó la versión oficial de que había muerto ahogado en su huida.

"Y mucho menos se sostiene tras conocer los audios entre Perote y García Nieto", ha añadido. Perote era coronel del CESID (antecesor del Centro Nacional de Inteligencia) y García Nieto, teniente de la Benemérita. En esos audios, difundidos en 2021, el agente reconocía que se les "fue la mano" con Zabalza "en el interrogatorio".

En este contexto, Bakero ha afeado al Gobierno que, pasadas cuatro décadas, el Gobierno se cierre en banda a "esclarecer" estos hechos. "Hablan de verdad, justicia y reparación, pero se lo niegan a la familia Zabalza", ha denunciado.  

"No hace falta una nueva ley"

La portavoz del PNV considera que con la vigente Ley de Secretos Oficiales, el Ejecutivo puede ya desclasificar los documentos relativos al fallecimiento de Zabalza y ha instado a Sánchez a dejarse de "excusas" y a hacerlo. 

Sánchez ha mostrado su respeto por la "memoria" de Mikel Zabalza y la "solidaridad" con su familia. "Entendemos que, en efecto, ningún poder del Estado debe estar excluido de la rendición de cuentas ni tampoco de la fiscalización de sus actos, y más aún cuando estamos hablando de las consecuencias tan trágicas", ha dicho.

Pero ha insistido en que para poder desclasificar documentos se tiene que aprobar una ley que sustituya a la vigente norma franquista. El Gobierno ya ha remitido al proyecto de ley de Información Clasificada, pero aún no ha iniciado su tramitación y, además es una de las leyes que Junts ya ha anunciado que bloqueará.   

Una de las más importantes de la legislatura

Por eso Sánchez ha aprovechado la ocasión para volver a pedir el apoyo del Congreso para poder tramitarla pues, a su juicio, se trata de "una de las leyes más importantes de la legislatura". "Creemos en la transparencia y en el derecho de la ciudadanía a conocer su historia y, por tanto, a tener una ley moderna que, por fin, establezca la desclasificación automática transcurridos ciertos plazos", ha defendido Sánchez.

Pero, como en ocasiones anteriores, el presidente no ha convencido al PNV. "No nos han servido hasta ahora las excusas que han dado para la no desclasificación", ha recalcado Bakero, recriminando a Sánchez que ya en 2022 se comprometió a una reforma rápida y aún están esperando.

"Han pasado tres años y todo sigue igual. Y tienen donde elegir, porque hay dos proyectos en esta Cámara, dos", ha destacado, recordando que desde hace varias legislaturas el PNV registra su propia proposición para reformar la Ley de Secretos Oficiales y no se tramita.

Según Vaquero, en este "Estado que se dice democrático y derecho, la verdad, la justicia y la reparación son, sobre el papel, grandes principios", pero tienen un "contenido incierto cuando se trata de conocer lo que ocurrió" en la "mal llamada Transición, en los años posteriores y durante la dictadura".   

No se queden en simples "escenificaciones"

"Está en sus manos que los actos de memoria democrática no se queden en simples escenificaciones. La memoria democrática, presidente, no debería servir solo para hablar de Franco, ni ser de parte. El Estado tiene aún muchas zonas oscuras y usted la oportunidad de verter luz sobre ellas. Solo le falta cumplir su palabra. ¿A qué tienen miedo? Pero sobre todo, ¿a qué están esperando?", ha concluido la portavoz del PNV.

El presidente ha contestado que no tiene "miedo a nada" pero ha insistido en que la desclasificación no depende de él, sino la aprobación de la nueva ley para lo que ha apelado a la "responsabilidad" de todos los grupos. "El objetivo compartido que tenemos ambos grupos parlamentarios es el de consolidar una memoria democrática que en efecto afecte y arroje luz sobre todas aquellas cuestiones que se están planteando", ha agregado el presidente.

En la misma sesión, el portavoz de Justicia del Bildu, Jon Iñarritu, ha tenido un debate similar con el ministro del ramo y responsable también de Presidencia, Félix Bolaños. "Un Gobierno que aboga por la profundización democrática, por la memoria histórica y por apoyar a las víctimas, no debería mantener bajo llave documentos que podrían esclarecer qué ocurrió", le ha soltado el diputado.   

"Y encima ascienden al responsable"

Tras denunciar que hubo "torturas hasta la muerte, encubrimientos, coartadas falsas y humillaciones a las víctimas", ha clamado sobre todo contra la "impunidad" y ha recriminado al Gobierno que, en vez de hacer como los Ejecutivos vasco y navarro y reconocer a Zabalza como "víctima de violencia policial", su única actuación haya sido ascender a general a Arturo Espejo.

Iñarritu se ha referido a Espejo, que era teniente en Intxaurrondo cuando detuvieron a Zabalza, como "responsable policial" de los hechos. "¿No le parece incongruente y un sinsentido?", ha preguntado a Bolaños, que no ha entrado al trapo. 

Aunque ha mostrado su apoyo a una nueva ley sobre información clasificada, el diputado ha pedido al ministro que no lo "fíen todo" a esa reforma y procedan ya a la desclasificación que reclama la familia Zabalza. "Si quieren, puede, no es una cuestión jurídica, sino de voluntad política", ha dicho.

Bolaños ha reiterado el compromiso del Gobierno "con el esclarecimiento de la verdad" y ha pedido también apoyo para la reforma que promueve. Según ha recordado, esa ley, además de prohibir la clasificación de comportamientos que supongan violación de Derechos Humanos", "establece el derecho de todas las personas con interés legítimo a recurrir" la clasificación, lo que abriría la puerta a que la familia Zabalza lo hiciera.

Además, ha defendido el procedimiento que viene aplicando el Consejo de Ministros para la desclasificación de documentación reservada. "El Gobierno tiene un criterio claro: Si lo solicita un tribunal o bien una comisión de investigación en esta Cámara, el Gobierno, salvo que afecte a la Seguridad Nacional, lo concede. Es un criterio absolutamente democrático, en línea con lo que hacen otros Gobiernos de nuestro entorno", ha indicado.  

 

 

 

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viernes, 10 de enero de 2025

Entrevista a Joseba Azkarraga

En vísperas de la movilización anual de enero en favor de los presos políticos vascos les compartimos esta entrevista que Joseba Azkarraga ha proporcionado a Naiz:


«Ya está bien, los presos ya han cumplido bastante y hay que sellar este conflicto»

Joseba Azkarraga | Portavoz de Sare | La satisfacción de Sare por las puertas que se van abriendo se combina con una exigencia creciente en el discurso de Joseba Azkarraga, porque «ya está bien», repite en varios momentos. En 2025 ya basta de vulneraciones de derechos y leyes excepcionales, remarcarán este sábado en Bilbo.

Ramon Sola

Empecemos por hacer balance del año. ¿Qué destaca positiva y negativamente?

Sin duda hemos avanzado mucho en los dos o tres últimos años. Parece un tiempo lejano ya cuando dejamos atrás la política de alejamiento con el alto coste humano que ha tenido, o las crueles celdas de aislamiento, o el cumplimiento en primer grado hasta el último día de las condenas. Pero vamos más lentos de lo que se debería.

La supresión del doble cómputo es la gran novedad de los últimos meses, ¿qué valor tiene?

Ha permitido restablecer la normalidad vulnerada por las Cortes Generales, pero por el camino se han cometido muchas injusticias. ¿Quién compensa a más de quince personas que cumplieron condena durante estos diez últimos años [desde 2014] por encima de los límites de cumplimiento debidos? Y a día de hoy 52 de estos presos y presas se encuentran en la cárcel en fases iniciales de cumplimiento, sin derecho a permisos o al tercer grado, porque las condenas impuestas en Francia no se han contabilizado, cuando muchos de ellos llevan en prisión de manera ininterrumpida desde los primeros años de este siglo.

La reforma se intentó sabotear en el último momento y ahí el PSOE se vio abocado a reconocer que se trataba de una excepcionalidad flagrante...

Es que es así, se ha recompuesto una normativa europea. Y hay que subrayar aquí que con esta modificación a los presos no se les regala nada. No se les reducen las condenas. Solo se hace algo tan lógico como evitar que cumplan privación de libertad por encima del límite marcado en el artículo 76 del Código Penal sobre criterios de acumulación.

Pidieron agilidad en la aplicación de esta reforma. ¿Estamos en plazo o hay que empezar a preocuparse?

Con la Audiencia Nacional siempre hay que preocuparse. La aplicación corresponde a diferentes secciones de la Sala de lo Penal. Pedimos que no se retrase arteramente la aplicación, porque la ley de 2014 generó daños y perjuicios que no se deben repetir y porque cada día que pasa sin que se enmiende aquel error es un día en que el daño se prorroga. Desgraciadamente, parece que hay que recordar continuamente a determinados órganos judiciales y a ciertos sectores de la judicatura que las leyes aprobadas en los parlamentos son de obligado cumplimiento. Este es un motivo más para llenar las calles de Bilbo el día 11, llenarlas de esperanza y de reivindicación. Estamos hablando de derechos, de derechos humanos.

También Lakua tiene deberes con esta reforma…

Sí. Estos 52 presos y presas van a ver su posición jurídico-penitenciaria claramente mejorada, muchos de ellos se situarán en niveles de cumplimiento que les permitan acceder al tercer grado o incluso la libertad condicional. Lo que harán en realidad es recuperar la situación que les hubiera correspondido hace diez años y que se les hurtó con aquella enmienda del PP en el Senado contra la directiva europea. En ese contexto la Administración penitenciaria vasca, en sus diferentes niveles, de Juntas de Tratamiento a Viceconsejería de Justicia, debe entender que la trayectoria penitenciaria hacia la libertad estaba retrasada de modo adulterado. Toca tomar decisiones claras y urgentes. Se frenó su camino hacia la vuelta a casa y ahora, una vez corregida la injusticia, toca acelerarlo.

¿Este logro debería abrir paso al debate sobre la principal ley de excepción, la 7/2003?

Tiene que ser un objetivo, porque además son ya muchos años de aplicación. Es una aberración que se mantengan leyes de excepción aprobadas en momentos que nada tienen que ver con los que hace años vive la sociedad vasca. Esta ley de 2003 obliga a cumplir condenas durante 40 años, supone una cadena perpetua encubierta y causa estragos en la salud física y síquica de la persona que lo padece. Los especialistas médicos están alertando de ello: una privación de libertad por encima de 20 años es irreversible en términos de salud.

El Departamento de Justicia de Lakua, y con ello la gestión penitenciaria, ha cambiado de manos también este año, del PNV al PSE. El nuevo discurso pone más énfasis en el arrepentimiento, ¿en la práctica también hay cambios?

Desde que el PSE administra las cárceles de la CAV se han aprobado once progresiones a tercer grado. Ninguna ha sido recurrida por la Fiscalía. Salvo que se considere que la Fiscalía y el Juzgado Central de Vigilancia Penitenciaria están traicionando a las víctimas, a la unidad de España o cualquier otra mandanga por el estilo, este hecho refuerza la idea de que son decisiones conforme a Derecho. Y de paso descalifica las posiciones intransigentes.

En general, a los nuevos responsables les pedimos que tengan como norte el Modelo Penitenciario Vasco, un modelo aprobado por el Parlamento de Gasteiz, que apuesta por cumplir las penas de prisión en régimen de semilibertad y en consecuencia por facilitar la resocialización. Esta forma de cumplimiento no solo es beneficiosa para las personas presas sino para el conjunto de la sociedad.

En el último balance que hicieron en verano, destacaron los avances en progresiones pero constataron que era aún un porcentaje pequeño porque cerca de un centenar debería estar pisando la calle de uno o otro modo. ¿Cuál es la fotografía actual, tienen datos?

Sí. A día de hoy 39 presos y presas (37 en la CAV y dos en Nafarroa) estarían en condiciones de ser propuestos para progresión a tercer grado por haber cumplido la mitad de condena. Si le sumamos los que se verán afectados positivamente por la modificación de la ley 7/2014 [doble cómputo] serían 10 más. O sea, 49 en total. De ellos, además, 25 han cumplido dos tercios o tres cuartos de condena, por lo que les correspondería la libertad condicional. Insisto por tanto en que la Administración penitenciaria vasca tiene asignaturas pendientes importantes que tienen que ver con el Modelo Penitenciario Vasco. Si actúan de esta forma, apoyaremos esa gestión. Si no lo hacen, lo denunciaremos.

La cuestión de las víctimas siempre ha estado en la filosofía de las movilizaciones de Sare, algunas de ellas participan en las manifestaciones. Al resto, a los colectivos contrarios, les dijeron en agosto que «no puede haber satisfacción para las víctimas fuera del Derecho»…

Es que la aplicación de las leyes no puede condicionarse a circunstancias externas: ni a estas presiones, ni a las de medios de comunicación, ni a intereses partidistas… ¿En qué se traduce esto? En que si la ley dice que los permisos son posibles desde un cuarto de la condena cumplida, no es de recibo que se atrasen casi hasta el final. No es de recibo posponer el acceso a tercer grado, que cabe con la mitad de condena cumplida. O la libertad condicional, con tres cuartos. Exigir cumplimientos mayores a los previstos por la ley es contrario a cualquier principio legal básico y lesiona derechos de las personas presas.

Dicho esto, nuestro apoyo y respeto a todas las víctimas de todas las violencias vividas en este país es total. Para todas. No tiene por qué ser más doloroso para una madre la muerte de un hijo víctima de ETA que para otra la muerte de un hijo víctima del GAL o de la Guardia Civil. Sigue habiendo varas de medir diferentes en ello. Autocrítica, toda la haga falta. Pero todos. Si no, estaremos cerrando en falso un capítulo terrible de nuestra Historia.

¿Desde Sare tienen algo que decirles a las personas presas?

No, desde 2011 han dado más pasos en favor de la paz y la convivencia que la derecha política y la judicatura española juntas. Es verdad que a veces se plantea la exigencia de arrepentimiento para acceder a progresiones, pero desde Sare lo tenemos que decir con mucha claridad: eso no está recogido en las leyes y por tanto exigirlo quebranta el principio de legalidad. Y otra cosa: esos agentes contrarios no están legitimados para dudar de la sinceridad o veracidad de la voluntad manifestada por los presos de dar pasos a favor de la convivencia. ¿Es que tienen algún título universitario de evaluadores de conciencias ajenas? El Derecho no hizo para salvar almas, sino para ordenar la convivencia.

El hecho de que el número de presos vaya bajando y algunas situaciones se encarrilen, ¿diluye inevitablemente el ánimo movilizador? ¿Qué les dice a quienes piensen que igual este año no ven tan importante acudir a Bilbo?

Les recordaría que estamos hablando de la libertad de las personas. De hombres y mujeres que llevan muchos años privados de ella. Como decía recientemente el magistrado emérito Martín Pallín, «ya está bien, han cumplido suficiente». La edad media de estos presos está en unos 50 años. La inmensa mayoría lleva cumplidos más de 20, algunos han pasado de 30… Por tanto, a muchos se les pueden aplicar otros modelos de cumplimiento de penas, ¿a qué están esperando? ¿Por qué seguir dilatando esto?

‘Behin betiko’ es el lema. ¿Qué acogida ha tenido? ¿Engancha con un deseo general de solucionar esta cuestión?

Sí. Es que ya está bien, ya han cumplido lo suficiente, hay que cerrar este conflicto, hay que sellar sus consecuencias: la situación de los presos y la situación de las víctimas. Es necesario poner fin a una vulneración de derechos, la mayoría llevan más de 20 años de privación de libertad y hoy no tendrían por qué estar cumpliendo la condena dentro de una celda sino que podrían hacerlo con otros modelos de cumplimiento. Y esto es bueno no solo para los presos y sus familias, sino también para la propia sociedad vasca.

Lasterbidean o Hatortxu cierran sus ciclos. Sare acaba de cumplir diez años, ¿con qué ánimo y voluntad?

Es cierto que se han cumplido capítulos finales en vulneraciones de derechos, pero hasta que no salga el último preso tendremos este conflicto abierto y se perjudicará la convivencia ciudadana. Ojalá todo esto tuviera fecha de caducidad cercana, nos encantaría que fuera en 2025, pero para seguir avanzando la única receta es insistir. Y los avances dependerán de la capacidad de movilización, que siempre genera cosas.





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sábado, 30 de julio de 2022

45 Núcleos Solidarios

A más de una década del inicio del DDR de ETA tanto París como Madrid se niegan a desbloquear el tercer componente, el que está en sus manos y al que están obligados por ser signantes de diferentes convenios de la ONU en la materia; hablamos de la reintegración.

En ese sentido, compartimos con ustedes esta nota publicada por Naiz:


Movilizaciones en 45 localidades contra el mantenimiento de la excepcionalidad penitenciaria

Como cada último viernes de mes, el de ayer acogió movilizaciones a favor de los derechos de los presos vascos y para exigir el fin de la excepcionalidad penitenciaria.

El último viernes de julio ha vuelto a reunir en decenas de pueblos y barrios de Euskal Herria a miles de personas concentradas para reclamar el final de la excepcionalidad penitenciaria que se aplica a los presos políticos vascos. Sare y Etxerat, en una nota conjunta, remarcaron que «el mantenimiento de la excepcionalidad penitenciaria por parte de los estados en el caso de las y los presos vascos motiva que volvamos a estar viviendo un verano protagonizado por la movilización en la calle».

En ese sentido, han recordado la interrupción de las comunicaciones por carretera en Ipar Euskal Herria del pasado día 23, que «respondió, precisamente, al bloqueo político y judicial que ha impuesto el Estado francés al proceso de resolución y, más concretamente, en estos momentos, a la postura extrema de la fiscalía antiterrorista que recurre las libertades condicionales de Ion Parot y Jakes Esnal, presos ya septuagenarios, que cumplen 32 años en la cárcel».

Tampoco se han olvidado de la marcha de bicicletas que bajo el lema ‘Etxera bidea gertu!’ ha recorrido recientemente carreteras de Hego Euskal Herria, el Hatortxu Rock que se está llevando a cabo este fin de semana en Atarrabia y, en concreto, las movilizaciones del último viernes que se desarrollaron este viernes. «Son iniciativas que también responden a esa voluntad de continuar movilizándonos porque tenemos muy claro que la activación popular y el impulso ciudadano son elementos imprescindibles para llevar a cabo el camino emprendido».

Así, han apuntado que todavía el castigo extra que supone el alejamiento no ha sido solucionado: «Familiares y allegados de 65 presos y presas vascas deben seguir recorriendo muchos kilómetros fuera de Euskal Herria para visitas de 40 minutos. En este contexto, reiteramos nuestra disposición a seguir trabajando para seguir avanzando hacia el fin de la excepcionalidad penitenciaria», remarcan.

Etxerat y Sare han subrayado que «mo cabe duda que el fin de la presencia de presos vascos en las prisiones más lejanas, la progresión de grado y el fin del aislamiento han abierto una nueva oportunidad en nuestro país». Sin embargo, entienden que «esto no ha acabado» y han anunciado que seguirán movilizándose en agosto.

El próximo día 7, Etxerat llevará la situación real de las y los presos vascos a un total de 15 playas de Euskal Herria. Además, los días 3, 20 y 26 en Gasteiz, Donostia y Bilbo, por iniciativa de Sare y también bajo el lema ‘Etxea bidea gertu!’ se celebrarán movilizaciones en clave festiva y reivindicativa, en las que proclamarán que «estamos dispuestos a hacer el camino a casa y que el camino a casa está cada vez más cerca».




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jueves, 4 de febrero de 2021

Condena a Zelaia y Barbado

Lo han vuelto a hacer porque les es fácil, porque en realidad nunca les ha importado la paz y la convivencia, desde siempre su apuesta ha sido la violencia y la represión.

Les es fácil porque Europa entera juega a los tres monos del no veo, no escucho, no me pronuncio.

Esta vez, como es costumbre, han decidido triturar la vida de dos jóvenes, como antes lo hicieron con los de Altsasu, la marca de la casa, utilizar a la juventud vasca como cabezas de turco.

Lean lo que nos informa Gara:


La Audiencia Nacional vuelve a condenar a dos jóvenes vascos

La Audiencia Nacional condenó a cuatro años de prisión a los jóvenes alaveses Aitor Zelaia y Galder Barbado. La sentencia se sustenta en unas huellas y un «kit de kale borroka», que consiste en una mochila de Zelaia con cinta americana, bridas, guantes o un walkie-talkie. Las defensas tienen cinco días para presentar un recurso de apelación.

Aitor Agirrezabal

La Audiencia Nacional española condenó a los jóvenes alaveses Galder Barbado y Aitor Zelaia a cuatro años de prisión. Tras el juicio celebrado hace 10 días, el tribunal ha considerado probado «un delito de depósito de elementos para la confección de aparatos explosivos e incendiarios» en base a unas huellas halladas en bolsas de plástico y un mochila con bridas, cinta americana, un walkie-talkie y unos guantes. La Fiscalía pedía ocho años de prisión para cada uno de ellos, mientras que las defensas reclamaron la absolución.

En la sentencia, que se envió antes a la prensa que a los implicados, la Sección Cuarta de la Sala de lo Penal, presidida por la jueza Ángela Murillo, condenó a Barbado y Zelaia como autores de un delito de «depósito de armas y municiones» y otro de «depósito y tráfico de sustancias y aparatos explosivos y de sus componentes con finalidad terrorista».

El texto recoge las declaraciones de los dos jóvenes alaveses en la vista celebrada en Madrid el 20 y 21 de enero, en las que manifestaron que se enmarcaban ideológicamente en la izquierda abertzale y mostraron su apuesta por las vías exclusivamente pacíficas.

«No se descara su relación»

Sin embargo, la Audiencia Nacional considera que «a pesar de esas manifestaciones, los hallazgos en el zulo, en cuya ocultación participaron los acusados, no responden a lo que preconizan dadas las características de los elementos detectados para la confección de explosivos empleados comúnmente en la violencia callejera». De hecho, señala que en el interior de un bidón encontrado en Durana en 2018 había «objetos para la confección de artefactos explosivos mixtos e incendiarios». Incluso la sentencia se aventura a dar por probado el destino de estos objetos: «Ser colocados en la vía pública causando con su explosión el correspondiente temor a la población».

El atestado de la Ertzaintza en 2018 vinculó los materiales encontrados con actos de sabotaje contra Kutxabank registrados en Abetxuko, Agurain e Igorre cuatro años antes, pero, durante el juicio, el instructor reconoció no tener ninguna prueba de ello, más allá de la sospecha de los agentes. «Era una línea de investigación prometedora, pero luego no se sustentó», añadió. A pesar de ello, la Audiencia Nacional considera que lo hallado en el zulo es «suficiente» para atribuirles el contenido de los mismos, sin tener en cuenta que quien encontró el bidón hace tres años aseguró, en un primer momento, que el material podía llevar allí 25 años. «No se ha dado una explicación que descarte la relación de ambos con el bidón y su contenido», zanja la Sala.

«Kit de kale borroka»

El instructor de la Ertzaintza también reconoció que no había ninguna evidencia de que el bidón hallado en Durana tuviera relación alguna con ETA ni «con otros grupos afines al MLNV y a la kale borroka» más allá de que «es un material típico» de estos grupos. «No digo que esto sea de un comando de ETA ni de la kale borroka», señaló posteriormente a preguntas de la defensa de los acusados.

La sentencia, asimismo, hace referencia a una mochila incautada a Zelaia en el registro de su domicilio. El agente de la Ertzaintza que redactó el atestado y declaró en el juicio la presentó como «una mochila de kale borroka» y la Sala da por buena esa declaración. Sin embargo, según relató el propio encausado, aquella bolsa contenía material que se empleó en un turno de seguridad del Hatortxu Rock de diciembre de 2018. Se trataba de bridas para atar las vallas con las que se cierra el recinto, guantes, walkie-talkie para comunicarse, teléfonos móviles o cinta americana.

Opción de recurrir

Zelaia explicó que se llevó ese material a Gasteiz desde Iruñerria para entregárselo a un responsable del festival que vive también en la capital alavesa. Este extremo fue corroborado por el responsable de organizar los turnos de Araba.

Según el agente de la Ertzaintza, sin embargo, el hecho de que aparezca todo este material de manera conjunta «hace sospechar que pueda ser un kit», sin aportar prueba alguna que acredite tal acusación.

Las defensas de Barbado y Zelaia pueden recurrir la sentencia ante la Sala de Apelación de la Audiencia Nacional en un plazo de cinco días.

«Montaje policial»

La coalición soberanista EH Bildu emitió un comunicado en el que trasladó su solidaridad a los dos condenados. «Las pruebas con las que se les ha condenado se construyeron en base a un montaje policial, en el que la Ertzaintza tuvo una participación directa», apuntó.

También entiende EH Bildu que la sentencia «en nada ayuda» a «la tarea de la construcción de la paz y de la convivencia» en la que «está inmersa la inmensa mayoría de la sociedad vasca».

Vías pacíficas

Zelaia y Barbado remarcaron durante el juicio su apuesta exclusiva por las vías pacíficas. Sin embargo, la Audiencia Nacional afirma que «no responden a las pruebas».




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viernes, 22 de enero de 2021

El Eterno Pasado

Les recomendamos este comentario editorial acerca del panorama actual en Euskal Herria con respecto a la continuidad que Madrid ha dado a su estrategia represiva en contra de la juventud vasca, mismo que traemos a ustedes desde Naiz:


Cosas de un pasado que no termina

Cada vez que veo un juicio en la Audiencia Nacional española confirmo que se trata de un tribunal que corresponde al pasado, como la dispersión.

Martxelo Diaz | Aktualitateko erredaktorea / Redactor de actualidad

Lo hemos escrito un montón de veces. Y me temo que tendremos que seguir escribiéndolas otras tantas. Cada vez que veo un juicio en la Audiencia Nacional española confirmo que se trata de un tribunal que corresponde al pasado. Es como la dispersión, algo de un pasado que debería haber quedado atrás hace tiempo pero que sigue estando ahí, condicionando la vida de muchos ciudadanos vascos, de demasiados.

El juicio contra Galder Barbado y Aitor Zelaia me ha recordado al de los jóvenes de Altsasu. No entra en cabeza humana cómo una cuestión de este tipo acaba siendo juzgada en el tribunal especial. La doctrina del «todo es ETA» sigue vigente en los despachos de una audiencia que intenta justificar su utilidad para seguir existiendo. En la vista de ayer se contó que Zelaia tenía 17 años cuando ETA dejó las armas. Alguno de los enjuiciados de Altsasu era todavía bastante menor. Pero es igual. Si eres vasco eres sospechoso. Y si eres cercano a la izquierda abertzale, ya tienes redactada media sentencia. En contra, por supuesto.

Y no es solo algo que pasa en Madrid. sino que es una concepción que también está arraigada  en Euskal Herria. De otra manera no se puede entender que un agente de la Ertzaintza únicamente baraje la posibilidad de que unos guantes, unas bridas y unos walkie-talkies en una mochila sirvan para la kale borroka. Y más si encima tienen papeles relacionados con la izquierda abertzale, a pesar de que sea una fuerza política legítima. Total, que era material del Hatortxu Rock y había una explicación lógica para que estuviera todo juntito en una mochila. Pero es que eso del Hatortxu también es algo de presos, lo que mantiene la sospecha.

La cosa sería de risa, pero hay dos jóvenes alaveses que se enfrentan a peticiones fiscales de hasta ocho años de cárcel. Es algo serio, demasiado serio. Y, sé que soy cenizo pero no tengo motivos para no serlo, cuando el tema llega a la Audiencia Nacional no tiene buena solución. Esperemos que tenga al menos la solución menos mala.




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jueves, 3 de octubre de 2019

‘Maitasunaren Apologia’

Hatortxu Rock se prepara para su edición 23 y ya se van sumando grupos musicales.

Esta vez, los organizadores han decidido hacer hincapié en el ruido de sables generado por los ongi etorriak.

Aquí lo que nos informa Naiz:


Oi! The Arrase, Huntza, Iheskide, Gatibu, Su Ta Gar, Los Zopilotes Txirriaos, Skabidean & The Black Birds, Rotten XIII, Tremenda Jauría, ETS, Suaia eta Ama Rebel, Bad Sound System, Onki Xin, Koban, Nogen, Xabi Bandini, Nerabe y DJ Reimy se subirán al escenario de Hatortxu Rock, el 28 de diciembre, en Atarrabia. El festival solidario ha escogido el lema ‘Maitasunaren apología’, reivindicando el derecho a las muestras de afecto a represaliados y familiares.

Hatortxu Rock organizará el 28 de diciembre su 23ª edición, una vez más, en Atarrabia. El lema escogido para este año es ‘Maitasunaren apologia’. El festival recuerda que, a día de hoy, 249 presos políticos vascos siguen en prisión y tan solo cuatro de ellos están en Euskal Herria. «En este 2019, cuando Euskal Herria debería dar pasos hacia la solución del conflicto político, la situación esta muy alejada de la que este pueblo necesita», apunta.

«La solución debería ser sinónimo del presente y futuro, pero nos quieren encerrar en el pasado y, en lugar de avanzar en la solución, atacan los derechos de las personas presas, refugiadas o deportadas y sus familiares. La última muestra de ello es que nos quieren arrebatar cualquier derecho a mostrar el amor que sentimos a nuestras amigas o familiares. Quieren prohibir cualquier gesto de aprecio hacia las personas represaliadas», añade la organización del festival.

Frente a ello, apuesta porque la cita de este año sea «una gran apología de todo ese amor». Para ello, ha reunido a 18 grupos. Oi! The Arrase, Huntza, Iheskide, Gatibu, Su Ta Gar, Los Zopilotes Txirriaos, Skabidean & The Black Birds, Rotten XIII, Tremenda Jauría, ETS, Suaia eta Ama Rebel, Bad Sound System, Onki Xin, Koban, Nogen, Xabi Bandini, Nerabe y DJ Reimy.

Tal y como anunciaron en la entrevista concedida a NAIZ, Iheskide regresa tras estar alejado de los escenarios casi cuatro años. También vuelven a coger los instrumentos los mallorquines de Oi! The Arrase, con un parón de 10 años. La organización ha querido agradecer «el esfuerzo» de todas las bandas para hacer posible Hatortxu Rock, y en ese sentido ha tenido un mensaje especial para los navarros de Rotten XIII, que a principios de año perdieron a un componente en un accidente laboral.

Entradas a la venta

Además de dar a conocer los grupos que tocarán, la organización ha informado de cambios en el formato del festival, que crecerá para dar cabida a todos los grupos. «Si en ediciones precedentes se había instalado el formato de dos escenarios, este año pasan a ser tres, con un nuevo espacio. Para que todo este preparado nos comprometemos a trabajar con todo el amor posible. ¿Y vosotros? ¿Haremos entre todas una enorme demostración de amor?», han señalado.

Las entradas se han puesto a la venta hoy mismo. Por el momento, se podrán lograr a través de internet, a través de la página web del festival solidario. Pronto también se podrán adquirir en los puntos habituales de venta. El precio de venta anticipada será de 20 euros, mientras que en taquilla, en caso de que todavía hubiese entradas, el precio será de 25.







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domingo, 13 de agosto de 2017

Entrevista a Maite y Peru

En Gara se ha publicado esta entrevista de Ramón Sola a Maite Sánchez, compañera de Kepa del Hoyo, así como a Peru, su hijo:


Maite Sánchez y Peru del Hoyo, compañera e hijo de Kepa del Hoyo | Las emociones siguen a flor de piel cuando solo han pasado once días desde que perdieran a Kepa del Hoyo, y eso da aún más valor a su decisión de aceptar esta entrevista y de cargarla de razones. Un testimonio humano y a la vez político, tan emotivo como constructivo.

Ramón Sola

La vida cambia en un momento. En una maldita mañana de un lunes 31 de julio. Peru volvía de Hatortxu y llamó a su ama, Maite, para que le ayudara con las maletas. «Vente a casa», fue la respuesta. Al llegar allí se topó con un montón de amigos y conocidos, se preparó para lo peor. Peru no puede recordar a su aita en libertad, solo tenía mes y medio cuando lo encarcelaron, y tampoco lo verá ya volver a casa libre. Para Maite, tras 28 años de relación, casi siempre acotada a cinco miserables minutos de teléfono al día, Kepa sigue vivo en muchas cosas, incluido en Peru: «Son iguales». Para ambos es y será una inspiración; y su muerte, un acicate para acabar con la crueldad carcelaria.

Ante un shock así, ¿hay algo que consuele?

Peru DEL HOYO: Sí, el apoyo que hemos notado ha sido muy heavy. Cuando te pasa algo así, necesitas apoyo, está claro. Y hemos recibido ayuda de amigos de toda la vida y de conocidos, pero también de desconocidos, de gente que viene y te dice «yo conocía a tu aita de toda la vida» y tú no lo sabías... Yo lo he agradecido un montón. Pero la semana ha sido muy dura y noto que aún no he tenido mi momento para digerir esto. Luego fue Bolueta, Galdakao... no he tenido tiempo para reflexionar. Ha pasado una semana y pico, pero cuando hablo de mi aita aún me sale hablar en presente, no lo he asumido, no me lo creo. Con todo, mi ama es fuerte, creo que somos fuertes. Quizás sea porque estamos acostumbrados a esto, a sufrir, porque siempre lo hemos tenido a 750 kilómetros. La semana ha sido demoledora, pero igual estamos aquí porque todo esto anterior nos ha hecho fuertes, duros.

Maite SÁNCHEZ: Estaba sola en casa cuando me dieron la noticia, y enseguida empezaron las llamadas de amigos, los mensajes... Quiero agradecer de corazón a todas las personas que nos han arropado, no solo ahora, sino en estos 19 años. Y también a los que no han querido molestarme pero he notado su apoyo, sé que se han acordado de nosotros. Siento que he contestado algunos mensajes aunque fuera sin palabras, pero los he contestado. Mensajes de gente que estaba de vacaciones, en Kenia, Ibiza, Tailandia, Argentina, Venezuela... Mil gracias a Mikel e Igor, que estaban con él en Badajoz, y al resto de presos y familiares que sé que lo han sentido mucho, no olvido a ninguno de ellos. También a los voluntarios de Mirentxin, un abrazo, son muchos años de viaje cuando podíamos ir en furgoneta a Badajoz o Alcalá. A los médicos y sicólogos, que no han dado mucha ayuda. A quienes ayudaron a Kepa con sus estudios, muchísimo. He repartido más abrazos y besos que nunca, y sí, nos hemos sentido reconfortados. Como dijo su amigo Roberto en el tanatorio, Kepa vive en nuestros corazones. Y como decía él, beti aurrera!

P.D.H: No he leído mucho lo que se ha publicado, pero sé que también ha habido críticas y quiero decirlo aquí. Mi aita está muerto y veo muy fuerte que en el siglo XXI haya quien le critique en ese momento. No me parece normal. ¿Y nosotros? Nosotros no hemos hecho nada, somos totalmente inocentes. No sé de qué tengo que ser culpable, ¿de haber nacido?

En la comparecencia de Sare se explicó que sumando el tiempo que pasaste con tu aita, salen solo 19 días en 19 años. Un dato tremendo...

P.D.H: Sí, pero tengo que decir que no fueron 19 días, fue menos. Yo en verano no iba a ver a mi aita, en verano Badajoz es un infierno literalmente. Algunas visitas fueron muy cortas. Luego, un año entero tuvimos el parón de los vises por los cacheos. Y cuando era pequeño, ese tiempo contaría seguramente para mi aita, pero no para mí, yo era demasiado pequeño. Así que el dato está guay, pero creo que 19 días son demasiado para lo que he estado con él.

¿Cómo ha sido la relación entre los tres en estos 19 años? ¿Cabe una vida familiar en estas circunstancias? ¿Os imagináis cómo habría sido de otro modo?

P.D.H: Me resulta díficil imaginarlo siquiera. Mi ama siempre me dicho que yo soy como él pero en pequeño (ríen ambos), ¡y eso que ahora yo ya era más alto! Está claro que nuestra relación no ha sido la de un hijo y un aita normales y corrientes, aunque cuando me ha tenido que echar la bronca. Sobre todo con los estudios, me ha echado la bronca ¿eh? Vamos, unas broncas hasta quedarme llorando y todo. Pero tengo claro que él quería sobre todo que los dos estuviéramos felices.

M.S: Kepa se implicaba para todo, para todo, y también para con la familia. Incluso a nivel económico, siempre estaba diciendo que a ver si podía hacer algo... Era todo mi apoyo y siempre estaba pendiente de nosotros. Y luego, los genes son los genes, Peru es como él, aunque algo más calmado. Es algo muy curioso; pensaban los dos igual y entonces, pese a lo que poco que han vivido juntos, yo a veces le pedía a Kepa que me ayudara con Peru, a saber qué está pensando, a ver por qué hace esto y lo otro... Igual esto a él le causaba cierta impotencia ahí dentro, impotencia de quererme ayudar más y no poder.

En la cárcel también sabían que la forma de hacerle daño era meterse con nosotros, con una foto, con unas palabras... siempre nos utilizaban. Pero éramos una pareja y éramos felices. Los pocos momentos que podíamos tener los intentábamos utilizar, las llamadas de cinco minutos...

P.D.H: La última vez que hablé con él fue mediante llamada. Y fue de las mejores que hemos tenido. Yo había tenido conciertos y le dieron un cartel en la última visita y me dijo que estaba muy orgulloso de mí. Eso sí que ha sido la ostia para mí, lo recuerdo como algo guay.

M.S: Son cinco minutos, pero a Kepa también le ayudaban a sobrellevar el día, igual que los vises o las visitas.

Tras vuestra experiencia, ¿qué creéis que buscan con el alejamiento? ¿Y qué consiguen?

P.D.H: Lo único que buscan es alimentar el círculo del odio, nada más. Aunque con nosotros no lo han conseguido. Si lo único que buscan es joder, ¿cómo voy a pensar algo positivo de ellos? Tampoco les deseo nada malo, pero no puedo decir nada positivo sobre ellos...

Maite, el día después pudiste estar en la cárcel Badajoz con Igor Sola y Mikel Orbegozo, ¿cómo fue el momento?

M.S: Para mí fue muy importante, muy reconfortante. Tanto a nivel político como a nivel personal habían compartido mucho con él. La sensación que tuve con Mikel, y que tengo con tantos otros, es que queda algo que mantiene vivo a Kepa. No sé cuándo empezaré a sentir su falta, pero veo un trocito de él en cada una de esas personas. Con lo bueno y lo malo que tenía, noto que está vivo y que están vivos los objetivos que él tenía, y me gusta hablar de eso con sus amigos y con sus familiares. Percibo que ha dejado su huella.

Me cuesta encontrar las palabras para decir esto. Pero, por ejemplo, en el tanatorio vino una amiga de Kepa que me dijo una cosa que se me quedó dentro. Es una de muchas personas que han ido a visitarle estos años, a veces quizás un poco por compromiso, y siempre era él quien terminaba animándoles (ríe). «He tenido que hacer de sicólogo», me contaba luego. Bueno, pues a esa amiga le conté en el tanatorio lo que me dijo el forense: «Ha tenido una rotura de corazón». Y ella me dijo: «No me extraña, hain handia zuen!».

P.D.H: Me he quedado impresionado de ver que a los actos que ha habido estos días la gente no ha ido porque fuera un preso y hay que apoyar a los presos, sino porque le ha apenado la muerte de mi aita, porque realmente lo ha sentido. Nadie está obligado a llorar, quien llora es porque realmente lo siente.

En vuestro discurso hay dolor pero también serenidad. En las concentraciones de estos días se ha palpado lo mismo. Pero ahí adentro tiene que haber otros sentimientos: rabia, indignación, impotencia...

P.D.H: No. Es solo pena, mucha pena. En mi caso, quizás por la vida que he tenido, siento que he desarrollado empatía. He pasado por sicólogos, junto a otros niños y niñas que han tenido su padre o madre en la cárcel. Y recuerdo que había un niño cuyo aita había muerto en la cárcel. Yo en aquel momento sentía su dolor al escucharle, y me doy cuenta ahora de que siento exactamente lo mismo de entonces, es el mismo dolor. Fíjate, pensaba: «Jo, este tío es un crack por seguir adelante», y ahora estoy yo pasando por eso... No sé, igual hace falta sufrir para empatizar en la vida, igual algunos de ellos no han sufrido en la vida y por eso siguen con la dispersión y les da igual... No siento rabia, de verdad, siento tristeza. A estas alturas, todo me parece muy triste.

Quiero decir otra cosa. Igual mi aita y otros han hecho cosas que yo no apoyo, pero han actuado por amor; amor a su pueblo, a sus familiares, a nuestra identidad... Sin embargo, ellos lo único que han aplicado es el odio, el odio a lo que somos, el odio a lo que queremos... Creo que ahí hay una diferencia.

¿Hay algo que os pudiera consolar a futuro, alguna opción de sacar algo positivo de este drama? Habéis dicho «ojalá Kepa sea el último», pero también eso se ha dicho otras veces antes y no ha sido el último...

M.S: Yo sí que lo pienso y que lo espero. Que aunque Kepa ya no pueda verlo, esto sirva para algo. Porque además él era muy conocido, tenía muchos amigos en el espacio político y en el no-político, y quizás mucha gente ahora se dé cuenta de qué es la dispersión y simplemente no se haya puesto a pensarlo antes. Porque la dispersión no sirve de nada. Quizá algunos piensen que es un método que sirve para algo, y no es así. En nuestros caso, siempre conseguíamos superarla, siempre decíamos: «No nos robarán nuestros sueños». Hay algo que nunca nos van a quitar: esa sonrisa, ese sueño, ese momento en el que lo he podido tener solo para mí...

P.D.H: ¿Si esto va a cambiar algo? Yo espero que sí, por lo menos voy a darlo todo para que así sea, para que la gente piense. Mira, yo escribo rap y el miércoles tuve un concierto en Astrabudua y canté la letra que leí en el acto de Galdakao. Y me vino una chica y me dijo: «mira, yo no entendía cuando decíais ‘euskal presoak etxera’, al fin y al cabo pensaba ‘han hecho algo y están cumpliendo condena’, pero ahora me he dado cuenta del dolor que os causa tener que hacer tantos kilómetros, hasta Badajoz». Para mí, que una persona que antes no pensaba así me dijese eso... le pegué un abrazo y me sentí la persona más afortunada del mundo porque he ayudado a cambiar la forma de pensar de una persona. Ojo, yo no quiero que la gente piense como yo, pero sí quiero que piense con la cabeza. Aunque sea a través del dolor...

Si tuviérais delante a quienes pueden acabar con la dispersión, ¿les diríais algo?

P.D.H: Sí, les diría que hablen con nosotros, o por lo menos que nos escuchen. Porque yo estoy seguro de que si alguien se sienta conmigo a escucharme, que es lo que se supone que tienen que hacer los políticos (ya que nos obligan a ser parte del Gobierno de Madrid, por lo menos que nos escuchen), estoy seguro de que esa persona, sea de la ideología que sea, sea un sinsangre o sea alguien lleno de empatía, por lo menos tiene que dudar de si merece la pena seguir con la dispersión. Si algún político escucha esto –sea de izquierdas, sea de derechas o de centro, me da igual–, me gustaría que contactase con nosotros para hablar el tiempo que haga falta, y luego que valore si merece la pena seguir con la dispersión. Y si realmente mi aita es el último en morir, me sentiría afortunado. Al menos habrá servido para cambiar las cosas, habrá servido para algo, no habrá sido en vano.

Peru: «Para mí Badajoz era un infierno»

¿Cómo va minando la dispersión? ¿Llega un momento en que uno se harta de viajar tan lejos, piensa en tirar la toalla, tiene miedo...?

P.D.H: Para mí Badajoz era horrible, y en verano un infierno. Ese calor, no había agua, llegaba y estaba deseando volver... A veces tenía que elegir entre mis conciertos y la visita. En junio no pude ir porque me puse enfermo, con paperas; eso no fue culpa de la dispersión, pero si hubiese estado en Basauri claro que hubiera ido a verle, tardas diez minutos desde casa. No hay forma de justificar que tengas que ir a Badajoz a ver a tu padre. Para lo único que sirve es para joder. Hay veces que he tenido que faltar a mi propia fiesta de cumpleaños, porque yo el 12 de diciembre lo celebraba con mi aita, no con mis amigos.

Quizás solo sea una anécdota pero, ¿cómo tomáis que el Ministerio de Interior y dirigentes del PP hayan remarcado que Kepa nació en Almendralejo (Badajoz)?

P.D.H: Si es una broma, me parece muy pesada. Mi aita ya casi solo tiene allí a su amama.

M.S: Es absurdo. Si la lógica fuera que ha nacido allí, lo primero que tendrían que hacer entonces es que los nacidos en Euskal Herria estén en Euskal Herria, ¿no? En fin... Kepa estaba allí como castigo, y ya eran quince años. Y todo iba a peor. Cada vez me costaba más pedir los vises porque cada vez los separan más, no podía haber más de dos o tres visitas de presos políticos a la vez cuando luego veías habitaciones libres... no hay razón para ello, pero es que además no consiguen nada. Cada vez nos quitaban más cosas, estábamos peor a nivel de condiciones, cada vez era más difícil pensar en una fecha y con quién podría ir porque no tenemos coche... Pero insisto, los sueños no nos los quitaban.






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lunes, 31 de julio de 2017

Culmina el Hatortxu Rock 2017

Gara nos trae la crónica de la jornada de cierre de la edición 2017 del Hatortxu Rock, el festival de música dedicado a visibilizar la necesidad de traer a los presos políticos vascos de regreso a casa:


Esta edición histórica del que ya era el mayor festival solidario de Euskal Herria tocó ayer a su fin. En su último día, se celebró un acto político al que se sumaron miles de jóvenes y en el que se animó a trabajar sin descanso por el fin del alejamiento. Han sido 20 festivales en 18 años, pero la organización recordó que la dispersión lleva 28 en vigor.

Aritz Intxusta

Empezaron «cuatro gatos en un frontón», recordó ayer Endika Alonso, uno de los promotores del festival desde sus inicios. Pero ayer, sobre la enorme explanada del área Beriain, bajo el monte del mismo nombre, miles de jóvenes aguantaban bajo un sol que caía como plomo fundido para renovar su compromiso con los presos vascos tras tres días y tres noches de música casi ininterrumpida. Junto a ellos, pero en la sombra de las carpas y con piscinas hinchables, amas y aitas con sus pequeños se sumaban al acto. Y mezclados entre todos, expresos y cientos de personas que han trabajado en el colosal auzolan que ha hecho posible que la vigésima edición del Hatortxu Rock –y la más ambiciosa de todas– pudiera hacerse realidad.

El discurso de Alonso, en euskara, apeló a la emoción. «Han sido 20 ediciones. Se dice pronto: 20. Pero muchos de vosotros lleváis más tiempo aún en la carretera, porque hace 28 años que los Estados francés y español pusieron en marcha la dispersión», recordó. «Aquí estamos, pero no queremos tener que estar aquí», subrayó el portavoz de la organización, que puso al festival como paradigma de lucha. Así, Alonso subrayó que el Hatortxu se sustenta en tres pilares: auzolan, ilusión y compromiso. Y que solo bajo ese esquema «podremos traerlos a casa».

Pronto la organización dio paso a dos rostros reales del sufrimiento que deja la dispersión. Fermina Villanueva explicó qué ha supuesto para ella tantos años de viaje en carretera para ver a su hijo. Su relato se entrecruzó con el de la joven Malen Urionaetxeberria que, desde niña, ha crecido haciendo maletas para las visitas en la cárcel.

La bolsa, la guitarra y la carta

Las miles de personas que se habían reunido frente al escenario (atraídas hasta el centro por Txuma Flamarike, que tocó un aurresku con una guitarra con la forma del mapa de Euskal Herria y dos flechas plateadas) escuchaban el relato de estas dos mujeres mientras seguían lo que ocurría sobre las tablas a través de pantallas gigantes. Allí, ambas comenzaron a llenar con ropas una gran bolsa de plástico a cuadros, icono del drama cotidiano que supone tener un ser querido entre rejas. Esta representación, poco a poco, se fue desdibujando hasta convertirse en un espectáculo a cargo de Kukai Dantza Taldea.

Después tomó la palabra Yamal Kasem, miembro del Consejo Nacional Palestino y del Comité Central del FDLP. Kasem recordó a otros presos de los conflictos irlandés, colombiano, palestino «y los de todos los pueblos que luchan por la independencia». El luchador palestino cerró su discurso con una promesa: «¡Venceremos!».

La concatenación de discursos se interrumpió un momento cuando desde la organización se pidió un instante de silencio y que todo el mundo mirara hacia el cielo. Allí, una enorme águila, algo intimidada por tanta gente, fue volando de torre en torre con un mensaje entre sus patas.

Era una carta del EPPK. Mertxe Txibite se encargó después de ponerle voz. La expresa expuso las conclusiones a las que ha llegado el colectivo tras el decisivo debate interno. Txibite subrayó que los miembros del colectivo se suman a remar como uno más en favor de la consecución de la independencia, sin protagonismos.

Tras un parón para que Ken Zazpi interpretara Askatasun oihua, retomó el micrófono Alonso, que volvió a lamentar el drama que mantiene vivo el festival. En las pantallas apareció una portada de GARA en la que se leía el titular: “Hatortxu Rock desaparece tras la salida del último preso”. Alonso finalizó entonces su discurso con un grito: «Nahikoa da, denak etxera!».






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La Energía del Hatortxu Rock 20

Les compartimos la editorial de Gara con respecto a la culminación del Hatortxu Rock en su vigésima edición:


La edición número veinte de Hatortxu, a falta de que concluya el acto por la liberación de los presos políticos que tendrá lugar hoy en Lakuntza y de un balance más pausado, ha mostrado muchas de las facetas por las que el movimiento revolucionario vasco llegó a ser referencia en Europa. Los objetivos políticos declarados, que tienen un amplio respaldo social y que son parte de la agenda política del país; la conjugación de ese leitmotiv político con la cultura y la creación artística vasca –siendo capaces además de vincular al sector, en este caso de la música–; una calidad profesional basada paradójicamente en un voluntariado espartano e intergeneracional; y la capacidad para conectar con amplios sectores de la sociedad y proyectar esa fuerza comunitaria, entre otros elementos, son ingredientes de una fórmula que ofrece resultados espectaculares.

Hatortxu no deja de ser un festival de música, pero es uno bueno y es también algo más, algo muy diferente dentro de esa especie. Para empezar, porque si bien los festivales como tal dan visos de agotamiento desde hace tiempo y conllevan riesgos importantes que hay que contemplar, las nuevas generaciones exigen nuevas formas de politización, y ahí Hatortxu ofrece una vía interesante y que trasciende. Destaca la juventud de los participantes, un segmento que todo proyecto liberador debe ser capaz de vincular y articular.

La experiencia y las lecciones de este evento dejan un poso sociopolítico que debe ser analizado y capitalizado. Empezando por la causa del mismo, la lucha por los derechos de los presos y presas vascas, por la nueva fase que en este terreno ha abierto el debate dado por EPPK, que ahora entra en fase de implementación. Frente a opciones ventajistas y a voluntades crueles, la visión de un país sin presos políticos y sin políticas excepcionales y de venganza es una vía ganadora. Esa estrategia requiere de una dinámica sostenida y variada, tanto en formas como en actores, pero también necesita actos, campañas, objetivos a plazos más cortos, iniciativas con principio y final. Tal y como recuerdan permanentemente los organizadores, este es un festival con voluntad de desaparecer, lo más pronto posible, en cuanto se logre el objetivo de llevar el número de presos políticos a cero.

El impulso emancipador, comunitario y creativo de esta iniciativa también es muy relevante. Recoge lo mejor de las tradiciones militantes vascas y es capaz de articular esa energía de un modo particular. Activar ese voluntariado, vincular a los artistas, ofrecer ese nivel organizativo, llegar a otros sectores… es un reto bestial hoy en día.

No todo es perfecto, evidentemente. El sobreesfuerzo humano, el balance entre costes y resultados, los cambios culturales que afectan a estas iniciativas, algunos desequilibrios estructurales, las dificultades para desarrollar discurso y lograr otros compromisos… incluso pequeños detalles que siempre se pueden mejorar, obligan a tomar un tiempo y reflexionar. Pero, visto con una mínima distancia, Hatortxu XX ha marcado una referencia de la que se deben extraer lecciones y una energía emancipadora que se puede proyectar a futuro.

También sirve para experimentar

Hatortxu ha ofrecido a GARA la oportunidad de experimentar. Los actos organizados en el NAIZ Gune han ofrecido debates muy interesantes en formatos distintos; la cobertura tanto en papel –con una edición diaria especial para el festival además de la del periódico– como a través de las redes ha permitido probar cosas nuevas; las campañas destinadas a ampliar y consolidar la comunidad nos enseñan qué interesa a diferente gente, qué funciona y qué no, cómo dar mejor servicio y cómo se puede mejorar un medio de comunicación en un sector complicado e inmerso en múltiples crisis.

Junto con recuperar lo mejor de las tradiciones de lucha, una de las claves de la nueva fase política que vive Euskal Herria es precisamente la necesidad de experimentar, de transformarse, adaptarse y mejorar. Que un festival de música ofrezca un marco para eso es, de por sí, reseñable.






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sábado, 29 de julio de 2017

Hatortxu Rock 2017

Les presentamos la crónica que Naiz ha publicado acerca del arranque del festival Hatortxu Rock en su edición actual:


A la mañana fue la marea juvenil la que inundó Lakuntza, procedente de todos los pueblos de Euskal Herria y más allá, mientras que a la tarde Kalera Martxa trajo el relevo por la liberación de los y las presas políticas. Esto es un festival, tal y como lo demuestra una programación musical frenética y diversa y una organización muy profesional. Pero también es mucho más que un festival, como se ve en su discurso, en la importancia del voluntariado y hasta en los detalles más pequeños.

Empezando por la mitad, o por lo más importante

El acto oficial de inicio del Hatortxu, a media tarde, sirvió para recordar su sentido: desaparecer en la medida en que se logre borrar el número maldito que adorna la cabecera de esta edición especia: 329. Todos se comprometieron a trabajar hasta que esa cifra se convierta en cero, hasta que no quede ni un preso o presa política en prisión.

Xochitl Karasatorre, familiar de un preso y como tal víctima del alejamiento, recordó que además de los presos son muchas las personas que siguen en el exilio. «Esta edición ha de ser un punto de inflexión para solucionar este tema, pero una cosa está clara, seguiremos trabajando hasta que todos estén en casa», indicó. 

Patxi Xabier Razkin, alcalde de Lakuntza, agradeció en nombre de la Corporación el trabajo de todas las personas que se han esforzado en los preparativos de este Hatortxu Rock, especialmente sus convecinos, y pidió a los asistentes que «para que este fin de semana sea inolvidable, para que todo salga bien, os pedimos que seáis respetuosos con el pueblo y sus habitantes. Lo que Lakuntza ha dado, que también lo reciba».

Razkin subrayó que «no es no» y que en su pueblo «no se toleran las agresiones sexistas. No sois bienvenidos, nos tendréis enfrente». Finalmente, tuvo un recuerdo para quienes no podrán asistir a los conciertos porque estarán de viaje camino de alguna cárcel.

El último en tomar la palabra fue Aitor Agirrezabal, uno de los miembros de la organización del festival. Se han partido el lomo durante meses, y especialmente durante las últimas semanas, particularmente intensas, ya en Lakuntza preparando todo para estos cuatro días. Por eso expresó ante todo el agradecimiento de la organización al pueblo de Lakuntza, que «nos ha abierto sus puertas y lo ha dado todo en el montaje».

Agirrezabal espera que el festival sea inolvidable, pero que sobre todo no se olviden los motivos por los que se organiza desde hace 18 años. «Es suficiente. No queremos seguir con esto. Queremos a todos en casa, libres y vivos», reclamó.

Relevo de lujo

Coincidiendo con el final de las intervenciones entraban en la plaza los marchistas de Kalera, que desde el pasado jueves han recorrido a pie buena parte de la geografía vasca para reivindicar la libertad de los presos y presas. La llegada de la columna contagió a los asistentes de la energía que traía la marcha. Ohiana Garmendia y Mikel Urdangarin resumieron la vivencia de esos ocho días, en una iniciativa ha ido cogiendo fuerzas con el transcurrir de las jornadas.

También pusieron en valor el debate celebrado por EPPK, destacaron otros actos de apoyo como el ayuno que tuvo lugar en Hiriberri y llamaron a acudir al acto que tendrá lugar el domingo en Lakuntza como colofón al festival.

Por supuesto, agradecieron la labor que realiza Hatortxu y llamaron a disfrutar del festival.

De par de mañana

Antes, durante toda la mañana, miles de jóvenes llegaron a Lakuntza con la voluntad precisamente de disfrutar desde el primer momento este largo fin de semana de música y reivindicación. Hordas de jóvenes, pertrechados con todo tipo de avituallamiento y los modos de transporte más diversos –desde las tradicionales txingas con dos neveras hasta maletas rodantes rudimentarias– se dirigieron hasta la zona de camping, haciendo etapa en muchos casos primero en el pueblo y luego en el NAIZ gune.

Ese primer golpe de cadetes dificultó en algún momento el poder instalarse. Pasado el primer sofoco y con la pertinente queja –somos vascos ¿o qué?–, la gente comenzó a seguir el estricto plan que traía de casa: beber, comer, amar… o jugar a cartas. Se podía ver a grandes grupos de chicas y chicos hablando en circulo. Si se acercaba la oreja la temática era de lo más variada: desde política, hasta música, pasando por conversaciones de sexo. Por poner un ejemplo, en el pueblo una de esas charlas arrancaba con un joven que le espetaba a su colega «¿tú te acostarías con un tío?». Le siguió una conversación sincera, tiernamente inocente, pero honesta y constructiva.

Para muchas de esas personas este festival es una experiencia nueva, una vivencia única. Una primera experiencia política y vital de primer orden.

También se ven galápagos que fueron al primer Topagune de Etxarri y siguen aquí, a apenas 6 kilómetros y más de veinte años después.

David Fernández mandó camisetas

El año pasado el líder independentista catalán levantó el ánimo de los participantes antes de los conciertos. Hizo un discurso emocionante y honesto, como es él. Este año no ha podido acudir, pero su espíritu estaba ayer las calles de Lakuntza. David es conocido, además de por ese carisma, por su calidad dialéctica y por esa honestidad, por llevar una camiseta reivindicativa para cada ocasión. Incluso le hicieron una web con una antología de sus «samarretes» (http://www.vilaweb.cat/noticies/totes-les-samarretes-de-david-fernandez-en-menys-de-dos-minuts/).

Ayer parecía que hubiese mandado toda su colección. Las había, muchas, en solidaridad con los jóvenes de Altsasu que serán juzgados en Madrid, contra la tortura, de todos los grupos imaginables del Rock Radical Vasco, a favor de la independencia, de Gure Esku Dago… y cómo no, de NAIZ, que obsequió a todo asistente que activase su suscripción a nuestro medio con una camiseta. No olvidar: hoy a las cinco Facu Díaz visita este akelarre.

Además de su fondo de armario, los catalanes han enviado una bonita representación. No solo euskara, castellano y francés, en la Sakana ayer se podía escuchar catalán. Que se carguen las pilas en su estancia en Euskal Herria, que a la vuelta tienen trabajo. Una revolución democrática no se hace todos los días, y los catalanes están en ello, con la vista puesta en el 1 de octubre, en el referéndum. Benvinguts!

Lo cierto es que este festival rompe bastantes fronteras, y gentes de diferentes pueblos del Estado se han acercado hasta Lakuntza. Un placer tenerlos aquí.

Generación Hatortxu

Hatortxu también rompe barreras generacionales. En los turnos se pueden ver hasta tres generaciones trabajando como voluntarios. En principio, cada cual según sus posibilidades. En realidad, la mayoría incluso por encima de ellas. La gente aquí sabe hacer más cosas de las que uno se pueda imaginar.

Hatortxu vincula sentimientos, emociones, intereses, deseos, ideas… de una manera particular. Su edición número veinte va a ser especial tanto por su dimensión como por el esfuerzo colectivo que supone. Con la solidaridad como eje de todo lo que se ha hecho para llegar aquí y de lo que se hará en estos cuatro días, esto no ha hecho más que empezar. Todo eso sin haber mencionado su apellido: Rock.






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viernes, 28 de julio de 2017

Entrevista a Juanra Rodríguez

Dentro del marco del Hatortxu Rock 2017, les compartimos esta entrevista por parte de Naiz a Juanra Rodríguez, integrante de KOP, una de las bandas que estará presente en el escenario:


Juanra Rodríguez, Cantante de KOP | Juanra KOP, que ha vivido Hatortxu desde el escenario y desde detrás de las rejas, resalta que iniciativas así son «una inyección de energía extra» para los presos. Pone en valor la labor de toda esa gente que ayuda a sacar adelante el festival.

Koldo Otamendi

Una nueva edición del Hatortxu, con el deseo de que, esta vez sí, sea la última. Y KOP ahí, siempre ahí...

Pues sí, y esta será la cuarta vez. En el año 2009 ya dijimos que esperábamos sinceramente que ojalá fuera aquella la última edición, que ojalá se les acabe el tiempo a los que nos niegan la libertad y la siguiente cita sirva para ofrecer la bienvenida a todos y a todas que llevan tanto tiempo fuera. ¡Porque queremos que vuelvan libres, a una Euskal Herria libre!

Más de 80 bandas en directo. Una buena muestra de que la música es algo más que cuatro acordes.

La buena noticia que nos trae el Hatortxu es la cantidad de voluntarios y voluntarias que están dispuestas a hacer turnos para que este festival pueda realizarse. Nosotros llegamos, nos sentimos súper queridos, nos subimos al escenario y miles de personas cantan con nosotros. Tengo la suerte de vivir algo que pagaría por vivir. Poco se habla de la gente que se mueve desde Zumaia, Leitza o Hendaia para hacer un turno, o de los que están limpiando. Se tiene costumbre de hablar sobre los grupos, o de lo que ha sido el concierto, pero yo quiero destacar que este país sigue teniendo una alta cultura solidaria y de compromiso, altísima, y que en el Hatortxu 20 vuelve a quedar patente.

Ha vivido Hatortxus desde el escenario pero también desde detrás de las rejas. ¿Cuáles son los sentimientos que se tienen cuando uno está dentro y sabe de estos festivales?

Es algo realmente muy especial, ya que es entonces cuando tienes consciencia de lo que ocurre fuera; constatas que toda la gente sigue ahí, luchando, porque hablar es muy fácil, pero lo que importa son los hechos, y ver tanto movimiento es muy importante cuando estás en módulos de aislamiento, tan lejos de casa y continuamente amenazado. Pero te das cuenta de que hay quien sigue peleando por defender los derechos de los presos políticos, y es entonces cuando ver el Hatortxu o la manifestación nacional de enero se convierte en una inyección de energía extra.

Traen bajo el brazo “Radikal”: un artefacto sonoro, esta vez doble, y en formato libro.

En tiempos de inmediatismo, mp3 y plataformas digitales, nosotros seguimos como siempre, a contracorriente. En la discográfica nos dijeron: «Algo suavecito, digerible, seis o siete canciones para colgarlas en Spotify y Youtube». Pero para su desesperación, aparecimos con un CD doble y un libro [se ríe]. Hay gente que dice que nuestro discurso se ha quedado obsoleto. ¿De verdad? Mirad alrededor y decidme, ¿qué veis? Yo al menos lo que veo es que voy a seguir dando todo para conseguir que los nuestros y las nuestras vuelvan a casa.





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miércoles, 26 de julio de 2017

Hatortxu Rompe Paradigmas Musicales

Por medio de Gara les traemos este reportaje acerca de las "caras nuevas" en el escenario de Hatortxu Rock 2017:


Un buen festival necesita nombres claros, directos y de pegada, pero quedaría indefenso si entre los aclamados no hubiese propuestas por descurbrir. Esas con las que el aficionado se lleva una sorpresa y que de inmediato se apunta en su agenda. Sugerencias que permiten sentarse o tumbarse bajo la carpa de sus sonidos. También las que sin aglomeraciones te invitan a bailar con todo el espacio para el inquieto. Descubramos otro de los posibles «Hatortxus».

Iosu Ganuza

Flamarike define su estilo como «camaleónico», ya que les gustan todo tipo de estilos y no se cierran en banda a ninguno de ellos. Esta enriquecedora fusión de estilos se debe a que, a lo largo de su carrera, han trabajado «con mucha gente, artistas de todos los estilos». La innovación será también lo que lleven a Hatortxu Rock 20. Y es que Txuma Flamarike confía en que la propuesta que llevaremos los Zaratamakers a Lakuntza llegue a la juventud. «Creo que a los jóvenes también les gusta el rock más allá de la era del ‘MeGusta’, ‘MiraMiVideo’ y demás basura musical que se nos cuela por todos lados», afirma.

Los Zaramakers sí, pero Txuma Flamarike no es nuevo en Hatortxu Rock. Fue miembro de Tximeleta, que, cómo no, también estará en el festival solidario. De aquellos años en los que integraba la banda, de su paso por el festival recuerda «una organización impecable, difícil de mejorar» en comparación con otros festivales con gran fama «que tienen peor organización y eso que se supone que son profesionales».

A Flamarike le impresiona «la solidaridad mostrada en el festival –«no tiene rival» –dice–, así como «el número de personas implicadas en la organización. Pero, en sentido opuesto, le entristece el hecho de tener que «organizar este tipo de actos, porque los presos estén fuera de Euskal Herria». Txuma Flamarike presenta su tercer proyecto, esta vez con The Zaratamakers, dando un giro desde el jazz-fussion hacia el rock americano.

De una forma más poética, y enunciando a Fidel Castro, el grupo El Diluvi, desde Alcoy, Valencia, define la solidaridad de Hatortxu Rock de esta forma: «Quien no sea capaz de luchar por otros, no será nunca suficientemente capaz de luchar por sí mismo. Actuar en este festival es una forma de demostrar que creemos en la solidaridad entre personas y pueblos y dan su apoyo a quienes creemos que lo necesitan».

El Diluvi apuesta por la fusión: cumbia, reggae, rumba, folk y música tradicional valenciana.

Lejos de casa, la recepción que han tenido siempre ha sido muy buena. «Quizá se deba a que somos un grupo que intenta transmitir sencillez, buen humor, y dosis de alegría».

Nunca dejan de lado su «mensaje político», pero siempre tratando de dar «un toque alegre a las noches». Guardan un gran recuerdo de Euskal Herria: «Hemos estado en Bilbao y Leitza y de los dos sitios guardamos grandes recuerdos, especialmente del último». El Diluvi afirma que es más que un placer poder pisar el escenario y «mostrar nuestro apoyo al festival, a los familiares y a las personas que siguen en estos momentos dispersadas, presas...».

Nunca falla la electrónica

Desmontando el mito de que la música en Euskal Herria no evoluciona, se presentan Chit Chat Sex Band. El grupo iruindarra surge de un proyecto de Iñaki Kreator, quien cambió el hardcore punk de Karkoma por lo electrónico, de la mano de su colega Txema, que fue quien lo introdujo en los sonidos electrónicos. «Al inicio de los 90 viajábamos a Londres a comprar vinilos, era el comienzo de la escena electrónica en Euskal Herria. En esa época fue –recuerda Kreator– el boom de raves, garitos, salas y afters; locales sumergidos en el tecno».

Kreator inició entonces su andadura como DJ en el recordado Club Scream de la vieja Iruñea, después entraría en Más y Más. Ahí adquirió el nombre artístico de Chit Chat. Sampler, estadounidense afincado en Euskal Herria, se unió al proyecto en 2004, cuando «unos amigos nos presentaron y ahora soy cocreador del sonido e imagen de la banda».

En 2012 editan su primera referencia “War Cry”. En 2014 fichan al polifacético Pablo, formado en conservatorio, quien se encarga de pianos, teclados y «otros sonidos analógicos», lo que añade calidad al proyecto.

«El estilo lo marca que a diferencia de la mayoría de artistas que tocan música electrónica en directo, nosotros no usamos ordenador y no hay nada presecuenciado», subrayan los promotores del proyecto. «Un directo que nunca suena dos veces igual». La improvisación sobre sus temas, y autoversiones, logran que el grupo se adapte al público y al ambiente. Sintetizan estilos electrónicos europeos y americanos, «incorporando elementos del electro, tecno, EBM, punk e incluso pop y soul», subrayan.

Adelantan que en Hatortxu Rock «caerán versiones variopintas de bandas como Front 242 (nuestros padrinos EBM), Radiohead, Madonna, Marvin Gaye, o David Bowie.

Acostumbrados a actuar en pequeños garitos, el saltar al escenario de Lakuntza supone un reto y «tenemos muchas ganas de dar lo mejor de nosotros»

Occhi di Farfalla

También de un dúo (Miren Aranguren, voz, y Hodei Esteban, guitarra de recursos desde Zarautz) surge el ahora cuarteto Occhi di Farfalla. Comenzó su andadura en 2013 como proyecto acústico, y tras «una gira por Europa nos entraron ganas de seguir con ello».

El paso a cuarteto surge a partir de la segunda gira y la grabación del segundo disco: «Es bonito ver crecer a la familia». Con un fuerte apoyo entre el público aficionado al rock minimalista, quizá no sea uno de esos pequeños grupos desconocidos, pero sí uno de esos proyectos que mucha gente tiene pendiente descubrir.

«Para todo grupo es enriquecedor salir de casa y para nosotros, muchos lugares ya son nuestra casa». En este aspecto apuntan que «en otros países, hay una actitud más abierta y protectora hacia la música innovadora y desconocida».

«Nosotros intentamos estar abiertos a todo lo que surge, más aún si es desde nosotros mismos y no nos cerramos en un estilo». Y es que han pasado «de un sonido acústico, a un tono rock y electrónico» y, añaden riendo, «por qué no a algo más sinfónico o reguetón».

Respecto al festival afirman que «todos venimos del movimiento popular y al ser un festival de solidaridad nos sentimos cómodos». Opinan que artísticamente Hatortxu ha dado pasos cualitativos importantes «para mejorar, más allá de las carencias que podíamos detectar».

«Sobre el escenario habrá más mujeres que nunca», destacan orgullosos, «y esto es algo a tener en cuenta en festivales que nacen del pueblo.

El año pasado editaron “Lerroetatik ihes”, en formato cedé y vinilo, su segunda referencia.

Un resto

Un resto que no es un resto, sino lo que queda en la mente por inhabitual tres un recorrido por el cartel.

De hecho, navegar por el plan de Hatortxu Rock es reparar que un festival es de los “grandes” y de los “pequeños”, complementarios y necesarios.

Dakidarria es una veterana banda de pontevedra de ska punk y reggae, presenta “De Cuncas e de Mar”. Reencontrarse con el sonido de Lurra, la banda de Iñigo Muguruza, supone romper esquemas comunes y plantearse el buen gusto por el rock, por la canción.

Se cuenta con la rapera argentina Sara Hebe, sin inconveniente en añadir cumbia, reggae dancehall, funk a su repertorio, ya de tres discos; con los valencianos Auxili y su apuesta reggae; el country-folk de Jo & Swiss Knife; más Dremen: colectivo madrileño formado por dos productores, seis MCs y dos DJs. Se suman Skontra, sexteto desde Asturies con su punk-folk; Strombers, de Barcelona, con su reggae, cumbias, rumbas country...; Bultz (Elorrio-Abadiño), presentando su primer disco, punk-rock con gente de Iheskide y Kruders.






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