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jueves, 12 de febrero de 2026

Entrevista a Gabriel Rufián

Gabriel Rufián, como buen independentista catalán, siempre ha sido solidario con el pueblo vasco y con la lucha de otros pueblos en el mundo, como el palestino... o incluso el español.

Solo por eso, merece el beneficio de la duda con respecto al planteamiento que ha presentado para hacer frente al crecimiento de la derecha nostálgica del franquismo.

Es por ello que compartimos con ustedes esta entrevista concedida a El País:


Gabriel Rufián: “Soy independentista, pero tengo miedo como demócrata”

El portavoz de ERC en el Congreso promete hacer “todo lo posible” para frenar a la derecha. Y asume los riesgos políticos: “Si me cuesta el cargo, peores trabajos he tenido”

Sergio C. Fanjul | Xosé Hermida

Gabriel Rufián (Santa Coloma de Gramenet, 44 años) asegura que no pretende saltar a la política nacional ni encabezar una confluencia de todas las izquierdas del Estado. Pero el portavoz de ERC en el Congreso se dice con miedo ante un futuro gobierno de toda la derecha y por eso quiere hacer “todo lo posible” para que las formaciones soberanistas promuevan esa iniciativa. Sin arredrarse por los riesgos que corre: “Si me cuesta el cargo, peores trabajos he tenido”, dice.

Pregunta. ¿Qué es exactamente lo que propone?

Respuesta. Lo vengo diciendo desde el verano: si las fuerzas soberanistas, independentistas, desde Bildu a BNG, Compromís, Adelante Andalucía, ERC, podemos inventarnos algo para no dejar huérfana a la gente progresista del resto del Estado que no quiere votar al PSOE, me parece que es nuestra responsabilidad y casi negligente no hacerlo. ¿Y por qué? Porque lo que viene no es lo de siempre. Vienen ilegalizaciones, encarcelamientos, cierres de medios de comunicación, imputaciones a periodistas que no sean de la cuerda… Cosas muy chungas, como estamos viendo en otros sitios. Sé que esto probablemente me quemará, que en Cataluña van a escribir que esto es porque tengo miedo, me van a echar, que no voy a repetir… Pero en la calle se creen lo que digo, porque soy uno de los que tiene miedo. Y quien crea que lo que quiero es hacer de [Íñigo] Errejón o de Yolanda Díaz o no me conoce o me quiere vender como algo que no soy.

P. ¿Hay más gente detrás de esto o es solo una reflexión personal?

R. En los partidos lo habitual es decir “no, hombre, esto se tiene que hablar dentro”. Pero cuando tú hablas de algo fuera, casi siempre primero se habla adentro. Y los partidos muchas veces se mueven en base al ruido que hay afuera. Yo noto cierta lentitud o miopía hacia lo que está pasando. En Cataluña mucha gente no es consciente del peligro que hay. 

P. ¿No es sorprendente que un independentista haya ganado su popularidad en toda España?

R Para mí la clase trabajadora de Cornellá y de Vallecas es la misma. Y si puedo llegar a representar a esa gente, como lo he hecho estos seis años, es un orgullo y no me hace menos independentista. He dicho que nadie debe renunciar a lo que es, ni a sus siglas, ni a su proyecto. Soy catalán, independentista, pero tengo miedo como demócrata. Y voy a intentar hacer todo lo posible para frenar lo que viene. Ha habido un discurso independentista que en un momento dado quizá era excluyente, incluso ofensivo para con el resto. Se aprendió de eso y gente como yo estamos diciendo cosas más positivas.

P. Parece difícil llevar esto a la práctica.

R. Respeto a la gente de Sumar, creo que Pablo Iglesias es el mejor de nuestra generación, que Irene Montero es maravillosa… Pero esto tiene que ser ideado por formaciones soberanistas, no desde un despacho de una universidad de Madrid. Porque siempre ha pasado lo mismo y no funciona. Nosotros ya tenemos firmado un acuerdo de coordinación con BNG y Bildu y nos presentamos a las europeas de forma conjunta. Se trata de intentar avanzar en algo que ya existe. Y cuanto más se hable del cómo o del quién, menos se hablará del qué. O lo hacemos o nos pasan por encima. 

P. ¿Es verosímil en Cataluña una lista conjunta de ERC y Comunes?

R. Joan Tardà [exportavoz de ERC en el Congreso] lo ha verbalizado abiertamente: en Cataluña también tiene que haber una confluencia de fuerzas políticas de izquierdas. El cómo se lo dejo a las cúpulas de los partidos.

P. No parece que ni la dirección de ERC, ni Bildu, ni BNG estén por la labor.

R. A veces la dirección de ERC responde a titulares. En el congreso nacional una facción liderada por [Joan] Tardà presentó enmiendas que se votaron. Y Oriol Junqueras votó a favor. Es exactamente lo que estoy diciendo ahora.

P. No ganó.

R. Pero se votó y lo votó el presidente. Es falso eso de que yo estoy solo. ERC siempre ha tenido esta pulsión. Ya hace 90 años ayudó a otras formaciones de izquierdas del Estado.

P. ¿El reclamo independentista ha perdido fuerza? ¿Necesitan buscar otras banderas?

R. Sería renunciar a lo que somos. Tenemos que seguir defendiendo la autodeterminación de nuestros pueblos, pero entender también que la gente come cada día. Y contrarrestar cierto relato mágico que dice que con la independencia todo se arreglará. Pues depende. Evidentemente, si Cataluña tiene todos los recursos irá mejor. Pero si gobierna un partido de derecha o de ultraderecha y se recorta…

P. Hay quien interpreta que quiere dar el salto a la política estatal y encabezar esa confluencia.

R. Cuanto más diga que no, más se va a decir que sí. Humildemente, creo que he verbalizado lo que está en la calle. Y si me voy a mi casa, ya he hecho mucho más en política de lo que pensaba. Lo que no quiero es irme a casa pensando: “Te dedicaste a leer el argumentario que te pasaban”. Aquí estamos para pensar, aunque nos cueste el cargo. Si me cuesta el cargo esto, peores trabajos he tenido.

P. Una parte del independentismo no lo considera pata negra.

R. La pureza es para el aceite de oliva. Hay un independentismo de derecha, reaccionario, incluso fascista, que reparte carnets de catalán, igual que aquí reparten carnets de español. La diferencia entre Nogueras [Míriam, portavoz de Junts en el Congreso] y Ayuso es la bandera. Pero defienden las mismas políticas reaccionarias. 

P. En Instagram se encuentran todo el rato vídeos suyos, es uno de los grandes oradores ahí ahora mismo. ¿Qué importancia le da a eso?

R. La gente no se lo cree, pero no entro nunca en Instagram. El Twitter sí que lo manejo yo y en TikTok tengo un amigo que me cuelga los vídeos. Para mí el poder digital es el más importante actualmente y el que decanta la balanza, para bien y para mal. Es mucho más poderoso que cualquier otro: mediático, policial, judicial, político. El ejemplo paradigmático es, aparte de toda la mierda que vende la ultraderecha, el nuevo alcalde de Nueva York [Zohran Mamdani], que se declara abiertamente socialista y musulmán, y que gracias al poder digital y tres cosas muy sencillas —transportes públicos y comida y vivienda para todos— ganó las elecciones.

P. Ha destacado como orador, y buena parte de su discurso llega gracias a fragmentos en las redes. ¿Piensa en eso a la hora de escribir un discurso?

R. Yo nunca he hecho un curso de oratoria, ni de teatro. Pero soy obsesivo y pienso constantemente en mi trabajo y en mis discursos, que escribo yo. Me encantaría encontrar a alguien que escribiera como yo, porque me ahorraría mucho trabajo. Durante una época fui comercial y tenía un minuto para explicarme. Igual me viene de ahí. Marc Giró me dijo una cosa maravillosa: “¿Sabes por qué los hombres blancos, heteros y normativos hablan tan lento? Porque nadie nunca os interrumpe”. Yo intento no dar chapas. 

P. Pero le gusta leer grandes discursos de otras épocas.

R. Siempre. Soy un enfermo de la oratoria y he leído toda mi vida discursos de grandes oradores y oradoras. Salvador Seguí, Azaña, en su momento Rubalcaba… y otros de ahora. Me fijo mucho, aunque no esté del todo de acuerdo con las ideas. 

P. ¿Está la política demasiado teatralizada?

R. Creo que siempre ha existido una violencia verbal, mediática, política. A Suárez un poco más y le echan a pedradas de La Moncloa, y a Zapatero. Casi siempre sucede cuando gobierna la izquierda, que es cuando se dice eso de que “nunca hemos estado tan mal”. ¿La teatralización? Tenemos que intentar ser publicistas de lo que decimos, en el mejor sentido. ¿Por qué la derecha puede hablar de “la España que madruga”? Eso lo entiende todo el mundo. Pero nosotros no podemos decir “una familia, una casa”. Vamos a intentar competir en eso, para que se nos entienda. La gente no está para pensar en el fetichismo de la mercancía [de Marx] o para leer los Cuadernos de la cárcel de Gramsci, sobre todo si tiene a El Xocas diciendo que los impuestos son un robo.

P. ¿Está habiendo una derechización del sentido común que deja poco margen a decir cosas de izquierdas?

R. Estoy de acuerdo con eso, pero creo que hay que ir más allá. La ventana se ha movido. Pero yo creo que está de moda ser un chungo, ser mala gente.

P. El malismo.

R. El hijoputismo. Es lo que está de moda. Y están pasando cosas terribles: la deshumanización que ha generado ver cómo se destripaba a niños en Gaza con bombas… y la gente presumía de ello. Eso se vota. Cuando [Isabel Díaz] Ayuso habla de “plataforma de frustrados” hablando de familiares de las víctimas de las residencias de Madrid, eso se vota. Lo de Trump… Ser mala gente te da votos. Ahora, también es responsabilidad nuestra: es un mal negocio decir a la gente que es idiota o que es fascista. Yo me niego a eso. La izquierda ha sido incapaz de darle un horizonte de futuro a la gente y la gente cuando no vota futuro, vota pasado, aunque sea un pasado inventado.

P. ¿Qué ofrecer a tantos jóvenes varones que optan por la ultraderecha?

R. La vivienda es clave, creo que muchos chavales que viven en una habitación que les cuesta lo mismo que a su padre el piso hace 10 años se van a poner a ver al youtuber de turno que les va a decir que la culpa la tiene su vecino, no su casero. El hecho de que la izquierda no solo no haya puesto fin, sino que haya fomentado esta especulación salvaje, explica muchas cosas. Mamdami ha ganado las elecciones con tres cosas muy sencillas. Hay que ir a la raíz del problema: que se deje especular con la vivienda y con la comida. 

P. Ha decidido tratar al agitador Vito Quiles con ironía, conversando por la calle… ¿Es el modo de enfrentarse a la ultraderecha mediática?

R. Es mera supervivencia. Quizás sea la persona que más les tiene encima. Si no les sale el primer vídeo bien, te siguen persiguiendo. Yo hice la reflexión y me puse en el lugar de mis compañeros del cole, progres, que no tienen ni pajolera idea de quién es Javier Negre, Bertrand Ndongo, ni Vito Quiles… Mal negocio sería tirarle el micro, agredirle o insultarle. Me dirían que por qué trato mal a ese chaval. Es justo lo que buscan. La gente no tiene tiempo de tener la información que nosotros tenemos. He tratado con mucho fascista en mi vida, así que entendí que la ironía y el sarcasmo era lo que les jodía. Como decía la Pantoja: “Dientes, dientes”.

P. Se le ha acusado de ser muy duro en las comisiones de investigación.

R. La primera vez que interrogué a Aznar, en 2017, un periodista, con el que ahora tengo buena relación, dijo: “Tiene la mirada de los asesinos del ISIS justo antes de degollar a un occidental en el desierto”. Ahí ya entendí de qué iba esto. Yo había estado frente a corruptos, ladrones, pero nunca había estado frente a alguien por cuya irresponsabilidad había muerto gente, como [Carlos]Mazón. En esa comisión yo venía de estar con mucha carga emocional, por haber estado hablando con familiares de las víctimas, y le tenía que decir lo que era: un negligente y un psicópata. Entonces, ¿soy duro? Pues muchísima más dura es la realidad. Y conozco el coste: artículos diciendo que soy tarado, hablando del decoro parlamentario…

P. ¿Qué es hoy ser de izquierdas y qué tendría que hacer la izquierda para salir adelante frente a la ola reaccionaria?

R. Me dijeron el otro día una frase maravillosa: ser de izquierdas es que la gente crea que si se cae por la calle, tú le vas a coger. Si piensas en Abascal, en Feijóo o en Ayuso… es que te van a pisar. Al final ser de izquierdas, tampoco hace falta filosofar mucho, es pensar en el otro. Igual que ser patriota: pensar en el otro. El otro es la patria.

P. ¿En términos políticos?

R. Si tú no garantizas unas mínimas condiciones vitales, de qué te sirven los grandes datos macroeconómicos. Si quieres comprar una vivienda que no sea para vivir, que te frían a impuestos para quitarte esas ganas de hacerte el rico con un derecho. Si usted se quiere hacer rico, compre otra cosa, no compre una vivienda. Frenar también los precios a según qué alimentos. Deberíamos haber legislado sobre eso. Y si no lo hacemos, pues nos iremos al carajo.

P. ¿Se puede parar esa ola reaccionaria?

R. Soy pesimista, que al final es una forma de realismo. Sería extraterrestre por mi parte decir que no están a las puertas y que es posible frenar a una perspectiva de voto de 200 y pico diputados. Pero mi responsabilidad es intentarlo. También me da la sensación de que hay mucha gente que quiere que sus proyectos políticos crezcan en base al sufrimiento que conllevará la entrada a esa gente. Yo me niego. Por ejemplo, al independentismo le iría mejor con un gobierno de PP y Vox. Sí, pero yo me niego a crecer en base al sufrimiento de la gente. Y ese “cuanto peor, mejor” no es solo patrimonio del independentismo. 

 

 

 

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sábado, 7 de febrero de 2026

Desmantelar la Educación Pública

Las cosas no van bien ni para la educación pública ni para la integración social en el oasis vasco.

Les invitamos esto que denuncian desde las páginas de El Salto:


El desmantelamiento silencioso de la escuela pública vasca

El Departamento de Educación, liderado por Begoña Pedrosa, ha puesto en marcha una maquinaria de cierres que afecta, de forma casi exclusiva para este curso, a la escuela pública. 

Iñigo Basaguren-Duarte

La planificación educativa en la CAV ha entrado en una fase crítica que amenaza con alterar irreversiblemente el ADN de nuestra red pública. Bajo términos amables y técnicamente asépticos como “integración”, “reordenación” o “fusión de proyectos”, el Departamento de Educación, liderado por Begoña Pedrosa, ha puesto en marcha una maquinaria de cierres que afecta, de forma casi exclusiva para este curso, a la escuela pública.

El reciente anuncio de que doce centros de Bizkaia —en Bilbao, Basauri, Getxo y Leioa— se convertirán en tan solo seis escuelas el próximo curso no es un ajuste técnico; es una declaración de intenciones política que prioriza el ahorro presupuestario y la supervivencia de la red concertada sobre la calidad y la cercanía de lo público.

Proceso unilateral “en la sombra”

La unilateralidad ha sido la marca de la casa en este proceso. Según explican desde ELA, el sindicato no tuvo confirmación de estas fusiones hasta que las decisiones ya estaban tomadas y publicadas. La desconfianza es total: “En la comisión de planificación de finales de octubre preguntamos por los rumores; nos dijeron que en Araba iba a haber dos fusiones, pero nos ocultaron las de Bizkaia y Gipuzkoa”, denuncian. Para la central sindical, este oscurantismo responde al miedo del Departamento a quedar en evidencia ante la opinión pública.

Por su parte, STEILAS coincide en este diagnóstico de falta de democracia interna, señalando que el Departamento ha actuado unilateralmente y sin compartir la información, presentándose en los centros con la decisión ya tomada: “No ha habido reuniones reales, solo decisiones unilaterales; en los casos donde ha habido choque con los centros, no se ha dialogado, se ha impuesto”.

Esta política de hechos consumados es una quiebra de la confianza institucional. La transparencia no es publicar una nota de prensa cuando la decisión ya está tomada y es irrevocable; la transparencia es compartir los datos de planificación y las alternativas antes de que el decreto esté sellado. Lo que el Gobierno llama “cocina” educativa es, para las comunidades afectadas, un aviso de desahucio sin posibilidad de recurso. Esta falta de transparencia es el síntoma de una administración que gestiona la educación de espaldas a quienes la sostienen día a día.
La falacia de la rentabilidad para medir derechos en hojas de cálculo

El argumento central del Gobierno Vasco es la supuesta falta de eficiencia ante el descenso demográfico. Sin embargo, aplicar criterios de economía de escala a la educación es un error conceptual de base. La educación no es una empresa logística donde se optimizan almacenes; es un pilar de la cohesión social. Desde STEILAS son tajantes: “La educación es un servicio público y la rentabilidad debería quedar fuera de la ecuación”.

Denuncian que el Departamento de Educación aplica una política privatizadora que trata de “igualar” lo público y lo concertado en una misma “bolsa”, cuando sus naturalezas son opuestas. “Lo que el Departamento llama 'integraciones', nosotros lo llamamos cierres”, sentencian, advirtiendo de que la verdadera estrategia es blindar la red concertada frente al descenso demográfico.

En este sentido, ELA coincide en que el argumento de la segregación es una “excusa” que no se sostiene. Para el sindicato, el problema es de inversión: “No quieren invertir, y la verdadera forma de combatir la segregación es bajar los ratios, no cerrar escuelas”. Advierten, además, de que el descenso de la natalidad debería ser visto como una “oportunidad única para fortalecer la red pública” y acercar la inversión educativa de la CAV a los estándares europeos, en lugar de utilizarlo como coartada para recortes.

En Algorta, blindan la concertada a costa de lo público

Uno de los puntos más sangrantes es el agravio comparativo entre redes. Es aquí donde la retórica oficial sobre la “equidad” se desmorona frente a los datos. Si hay un ejemplo que resume la denuncia sindical es el de Algorta. Mientras el Departamento justifica la fusión de Larrañazubi y San Inazio por falta de “rentabilidad”, se da la paradoja de que la red concertada cercana sigue expandiéndose. Mientras en Algorta fusionan dos escuelas públicas se amplía la ikastola San Nikolas, que es concertada. El objetivo real es la supervivencia de la concertada a costa de lo público.

Esta dinámica no solo debilita la red pública, sino que perpetúa las desigualdades. Para STEILAS, la segregación tiene hoy una base legal: “La segregación es legal en Euskadi, tiene una base jurídica que permite que estas desigualdades estructurales se perpetúen”.

El cierre de centros públicos no hace sino agravar este problema, empujando a las familias hacia un modelo de competencia que desvirtúa la escuela de cercanía. Es una forma de “desahuciar” lo público para que lo privado crezca sobre sus cenizas. Esta estrategia de “tierra quemada” no hace sino alimentar la segregación estructural: al cerrar escuelas públicas de barrio, se empuja a las familias hacia una red concertada que a menudo utiliza mecanismos de selección encubierta.

La desertificación escolar es la muerte del barrio

Más allá de los datos, hay una dimensión sociológica que el discurso institucional ignora: la escuela como corazón del barrio. La escuela pública de proximidad es, a menudo, el último espacio de encuentro común en sociedades cada vez más atomizadas. Al convertir las escuelas en “macro-centros” alejados de las viviendas, se despersonaliza la educación.

Una escuela que cierra es una plaza pública que se vacía. El miedo de las familias, como reconoce incluso la dirección del centro Tomás Camacho de Bilbao, es el miedo a perder una comunidad pequeña donde sus hijos se sienten seguros. La “distribución artificial” de la que habla la consejera Pedrosa se combate generando confianza en lo público a través de la excelencia y la cercanía, no convirtiendo el mapa escolar en un tablero de ajedrez donde las piezas se mueven por ahorro logístico.
El impacto en el empleo y el conflicto laboral

Por último, el conflicto laboral es el reflejo de esta gestión deficiente. Aunque el Departamento asegura que no habrá pérdida de puestos de trabajo, los sindicatos aportan datos que contradicen esa versión. STEILAS pone el foco en la experiencia reciente: “En el centro unificado tras la fusión de Padre Orbiso y Umandi en Gasteiz ya han desaparecido cuatro puestos de trabajo”. Esta realidad genera incertidumbre para los trabajadores interinos que, según ELA, “corren un riesgo de perder su empleo” con la reducción de líneas.

ELA advierte además que la administración solo parece reaccionar bajo presión: «Solo negocian en ciclos de huelga; sin movilización, la unilateralidad es la norma».
Ratios frente a recortes como última trinchera de lo público

Este proceso de fusión de centros públicos al que estamos asistiendo deja una reflexión de fondo: la CAV está perdiendo la oportunidad de oro que brinda la demografía para transformar su sistema educativo. Donde el Departamento de Educación de Begoña Pedrosa ve “falta de rentabilidad”, las comunidades educativas ven la posibilidad de tener aulas con menos alumnos y más recursos.

La solución no es “parchear” escuelas abandonadas a su suerte tras años de falta de inversión. La solución es apostar por la Escuela Pública como eje vertebrador, eliminando la competencia con la concertada y priorizando la equidad. Mientras el Departamento de Educación siga cocinando planes de espaldas a la comunidad educativa, la escuela pública seguirá siendo la víctima de una gestión que prioriza los números frente al alumnado.




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domingo, 1 de febrero de 2026

Entrevista a Harrera

¿Les suena aquello de reinserción en un proceso de Desarme, Desmovilización y Reinserción como el que ha atravesado ETA?

Pues bien, el colectivo Harrera se ha dado a la tarea de enfocar sus esfuerzos precisamente en ese componente.

Porque si bien en el pasado lo importante era hacer acompañamiento al colectivo de presos y presas así como a sus familias víctimas de la dispersión y del aislamiento, hoy, lo crucial, es la de llevar ese mismo acompañamiento al retorno al tejido social del cual fueron arrancados durante tantísimos años.

A la luz de lo anterior, les compartimos esta entrevista publicada en Naiz:


«Ahora la solidaridad no es ir lejos, es acompañar a quien ha vuelto»

Maitane Sagastume y Egoitz Koto | Portavoces de Harrera | Harrera celebró este sábado en Durango su asamblea anual, cerca del objetivo de los 5.000 socios pero con la necesidad de seguir avanzando porque la necesidad asistencial «se multiplica». Detallan la situación, miran a largo plazo con propuestas y explican qué hacer «para no dejar solo a nadie».

Ramón Sola

¿Qué balance se hace del último ejercicio? Por resumirlo en términos de contabilidad, ¿han crecido más los ‘ingresos’, las nuevas aportaciones, o los ‘gastos’, las nuevas necesidades?

MAITE SAGASTUME: El balance es muy positivo. El año ha sido intenso y se ha intentado y creo que conseguido los objetivos que nos habíamos marcado en 2024. Básicamente para 2025 teníamos dos principales: uno, que la sociedad conociese el trabajo que realiza Harrera y a la vez tejer una red con las entidades sociopolíticas del país, y dos, reforzar todo el trabajo asistencial, que es la misión de Harrera. El refuerzo asistencial se ha concretado en llegar a más personas y ello ha incrementado los gastos. Pero podemos decir que haber dado visibilidad al trabajo que realiza Harrera ha hecho también incrementar los ingresos.

EGOITZ KOTO: Sí, en este momento se están dando muchos movimientos en las prisiones y a Harrera le está tocando buscar trabajos, voluntariados… Y lo teníamos claro, nadie se iba a quedar dentro por no tener una oferta de trabajo o lo que se requiera para salir. Eso ha supuesto mucho trabajo.

Antes, los presos y presas cumplían la condena y salían, ahora se puede empezar a salir antes de terminar la condena pero esas salidas están vinculadas a estudios, trabajos, voluntariados… y es Harrera quien ayuda a encontrar y gestionar todo esto. Así que el volumen de trabajo de Harrera se ha multiplicado, también sus gastos y sus ingresos.

Identifiquemos primero las necesidades: ¿cuántas personas están saliendo de prisión actualmente a la calle cada día y cuántas de ellas necesitan asistencia?

M.S: A día de hoy son 105 presos y presas las que enumera Etxerat. Es importante saber que aunque haya muchos y muchas pisando calle, siguen estando presas. Nos encontramos con amigos y amigas fuera y pensamos, ‘ostras, ya está, askatu dute!’, pero no...

Desde que se les aplica la legislación penitenciaria ordinaria existe una transición antes de llegar a la total libertad, que pasa por el llamado 100.2, que es básicamente que el o la presa sale diariamente por unas cuantas horas a trabajar, estudiar o a hacer un voluntariado. En esta situación hay 20 presos y presas. El tercer grado, un paso más, ya supone poder dormir en el domicilio de jueves a lunes. En esta situación a día de hoy hay 8 presos y presas. Luego tenemos a quienes están con la pulsera, que ya no tienen que volver a prisión; en esta situación hay 37 presos y presas.

A todos y todas ellas está ayudando Harrera. Y a tantos otros que, aun habiendo dejado atrás la cárcel, el exilio o la deportación, siguen necesitando ayuda.

Mencionan que cada una necesita su ‘traje a medida’, pero ¿encontrar vivienda y trabajo sigue siendo lo más difícil, visto el contexto general?

E.K: Para nosotras es básica la idea del traje a medida. Cada persona tiene una situación y unas necesidades particulares y Harrera pone todo su empeño en ayudar a cubrirlas. Las necesidades de la vivienda normalmente están resueltas por las propias familias, pero cuando no es así, el problema suele ser importante. Aun y todo, solemos darle solución apelando a la comunidad.

En cuanto al trabajo, es tan necesario como difícil de conseguir para quien ha pasado más de 20 años en prisión. Intentamos encontrar propuestas de trabajo adecuadas a las particularidades de cada uno.

Harrera dispone hace tiempo de un piso en Donostia y planteaban conseguir alguno más…

M.S: En este momento son tres pisos asistenciales gracias a la generosidad de toda nuestra red. Gracias a esto, quienes salen durante unas horas al día o su residencia familiar está en otro herrialde disponen de un lugar tranquilo donde comer, ducharse o simplemente descansar. Tenemos que darnos cuenta de que no todos los presos y presas que por ejemplo están en Martutene son de Donostia. Estos pisos hacen más llevadero este salir y volver a prisión.

Han comentado varias veces que las pensiones son el gran problema mirando a futuro, al tratarse personas que apenas han cotizado. ¿Aparece alguna solución nueva a la vista?

E.K: Una de las líneas de trabajo que la Asamblea ha dado por buena para 2026 es la de empezar a mirar a largo plazo. Me explico, se trata de un primer estudio para contabilizar a  todas las personas que hayan estado más de 5 años en el exilio o en prisión, y cuál es su situación de vulnerabilidad teniendo en cuenta dos vectores: la vivienda y la renta.

Hay mucha gente que por edad no va a poder cotizar los 15 años que se exigen como mínimo y que por eso no puedan cobrar una pensión. También hay quienes han cotizado 15 años pero la pensión contributiva es tan pequeña que no les permite subsistir. Por eso, Harrera necesita disponer de datos certeros que nos permitan saber cuántas personas y en qué cuantía necesitarán ayuda en un futuro.

Por otra parte, tenemos una propuesta por medio de la modificación de la ley de RGI  que permitiría a muchos y muchas tener derecho a recibir esta ayuda. Esta propuesta ha sido trasladada a todos los agentes políticos y sindicales en el marco de relaciones que hemos mantenido en 2025.

¿Tiene Harrera algún tipo de colaboración con el Departamento de Justicia de Lakua? ¿Ven sensibilidad hacia esta problemática tras el cambio de manos desde el PNV al PSE?

M.S: Como acabamos de decir, uno de los objetivos del año pasado era el de entablar relación con los partidos, sindicatos… de este país. Esto se ha realizado, es más, han sido invitados a la asamblea general. A todos con los que nos hemos reunido se les ha entregado un dossier en que identificamos dificultades de leyes y posibles modificaciones de decretos. Veremos qué frutos da. Por el momento la acogida y la relación son fluidas. 

¿Programas oficiales como Aukerak están funcionando?

M.S: La creación de Aukerak nos parece positiva. Otra cosa es si puede cumplir los objetivos para los que fue creada. A los presos y presas se les exige un contrato de trabajo para acceder al tercer grado. En principio, Aukerak debiera estar en condiciones de posibilitar esos contratos pero, a día de hoy, no tiene esa capacidad. 

‘5.000 baietz’ es el objetivo marcado en número de socios, ¿está lejos todavía? 

E.K: Se empezó el año con 3.200 y al día de la asamblea hemos llegado a los 4.820 bazkides. ¡A ver si con esta entrevista llegamos a los 5.000! [sonríe]. Es importante que la gente sepa que este colectivo va a seguir necesitando de Harrera durante décadas. Y eso supone que nuestra comunidad, nuestro pueblo, tiene que seguir practicando la solidaridad. Nos tenemos que ayudar y seguir ayudando. Las bazkidetzas se han multiplicado gracias a las presentaciones de Harrera en más de 80 pueblos y barrios a lo largo de 2025.

¿Qué tipo de aportaciones extras reciben? Al principio de Harrera se conocieron algunas donaciones, más recientemente han citado casos de personas que han dado a la asociación la indemnización recibida como víctimas de violencia estatal…

M.S: Este pueblo es solidario, eso se ve en las donaciones, lo estamos palpando. Este 2025 un particular ha donado parte de la venta de una vivienda y nos han dejado otras 3 en herencia. Una de las líneas de trabajo de 2026 será animar e impulsar el tema de las herencias. Hubo una carta en GARA el verano pasado de José Mari Esparza sobre la solidaridad después de una vida de lucha, creo que fue maravillosa y por ello vamos a trabajar en ello, para que aquellas personas que así lo deseen puedan seguir aportando aunque nos dejen.

Han abierto una línea de trabajo con Coiste, ¿por qué y para qué?

M.S: Partimos de situaciones y momentos históricos diferentes. Por tanto, no se trata de equiparar ni de copiar modelos. Dicho esto, Coiste es en Irlanda el equivalente a Harrera en Euskal Herria. Para nosotras es importante compartir experiencias y explorar posibilidades junto a Coiste, redoblar esfuerzos para gestionar mejor la problemática de los presos y presas tras la vuelta a casa. 

En la asamblea se ha tratado también una iniciativa conjunta con GEBehatokia ante Naciones Unidas. ¿De qué se trata?

E.K: Basándose en datos aportados por Harrera, GEBehatokia informó a Naciones Unidas sobre las dificultades que deben enfrentar las personas liberadas tras cumplir largas condenas en condiciones extremadamente duras. Se aportó un resumen de las dificultades a las que deben enfrentarse los presos y presas vascas una vez alcanzan la libertad, y el escaso apoyo institucional que pueda facilitar su vida con unos mínimos parámetros de calidad una vez cumplidas condenas, que en muchas ocasiones superan los 20 años. 

Tal y como viene a concluirse en el informe de Naciones Unidas, este trabajo debe ser impulsado y promocionado por las administraciones públicas, para poder dar así respuesta a las numerosas y diferentes necesidades de las personas una vez alcanzan su libertad. El hecho de ser mencionados en un informe de tan alto nivel supone un gran espaldarazo al trabajo que realiza Harrera.

¿Con qué argumento animarían a sumarse a Harrera a alguien que tenga posibilidades de ayuda y esté dudando entre varias causas diferentes?

M.S: Durante décadas este pueblo solidario cruzaba los muros cada semana: se han compartido miles de kilómetros, cansancio y dinero para no dejar solo a nadie. Este pueblo solidario ha arrimado el hombro para costear viajes interminables de hijas, amatxus, amigos... que llegaban a las visitas exhaustos pero felices. Ahora la solidaridad no es ir tan lejos, es quedarse cerca. Es acompañar a quien ha vuelto de la cárcel, el exilio o la deportación para reconstruir una vida digna.  

E.K: Quienes vuelven de la cárcel, el exilio o la deportación tienen necesidades concretas y este pueblo solidario tampoco les va a dejar solos ahora. Harrera canaliza esa ayuda pero es la gente, la buena gente, la que lo hace posible. Algunos apoyan cediendo viviendas, otras haciéndose bazkides. La cuota mínima son 60 euros anuales, es decir, 5 al mes. Hacerte socia es fácil, rápido y desgrava. Les planteamos que entren en harreraelkartea.eus y desde ahí se hagan bazkides.

 

 

 

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sábado, 31 de enero de 2026

GKS Moviliza contra el Fascismo

La prensa (tanto la vasca como la española) así como las plataformas antisistema han estado compartiendo esta actividad convocada por GKS y llevada a cabo simultáneamente en Bilbo y en Iruñea.

Lean ustedes:


Miles de jóvenes secundan en Bilbao y Pamplona el llamamiento de GKS a “crear un muro de contención contra el fascismo”

GKS considera “importante” que exista “un frente de clase que combata las reformas autoritarias y militaristas” que se llevan a cabo en la actualidad, por lo que ha animado “a todos aquellos que quieran de verdad hacer una aportación” a crear “un muro de contención de la clase trabajadora contra el fascismo”

Gazte Koordinadora Sozialista (GKS) -Coordinadora juvenil socialista- ha congregado este sábado en Bilbao y Pamplona a miles de personas, la mayoría jóvenes, que se han manifestado por las calles de la capital vizcaína para llamar a “crear un muro de contención contra el fascismo”. 

En Bilbao, la marcha ha dado inicio pasadas las 18.15 horas de la tarde, desde la plaza del Sagrado Corazón de la capital vizcaína, presidida por una pancarta en la que podía leerse el lema “Faxismoaren eta estatuen autoritarismoaren aurka gazte langileok borrokara!” (Contra el fascismo y el autoritarismo de los estados, jóvenes trabajadores a la lucha). Durante el trayecto, los manifestantes han coreado eslóganes asegurando que “la lucha es el único camino”, así como animando a “combatir el fascismo”, y han alzado la voz para animar a “la lucha comunista”. Además, han portado banderas de Palestina, así como enseñas comunistas y símbolos representativos de la lucha obrera, y han encendido bengalas.

Antes de comenzar la protesta, la integrante de GKS Aroa Arrizubieta ha asegurado que la organización juvenil ha “tomado las calles” este sábado en Bilbao y Pamplona “para demostrar que ante el autoritarismo de los estados” hay una juventud que “de verdad, tiene un compromiso real para hacer frente al fascismo”.

Según ha defendido, “ante la ofensiva política de la oligarquía y el nuevo fascismo que se está articulando”, resulta “imprescindible” que haya “grandes organizaciones comunistas” que le hagan frente. GKS considera “importante” que exista “un frente de clase que combata las reformas autoritarias y militaristas” que se llevan a cabo en la actualidad. Por ello ha animado “a todos aquellos que quieran de verdad hacer una aportación” a crear “un muro de contención contra el fascismo”. “Un muro de contención de la clase trabajadora”, ha precisado, a la vez que ha invitado, “a toda la juventud trabajadora” a “la lucha y a la organización”.

La marcha ha atravesado la Gran Vía bilbaína hasta la Plaza Circular, a la que se han ido sumando, durante el recorrido, cientos de personas, especialmente jóvenes. Una vez llegada a la Plaza Circular, la manifestación ha proseguido por la calle Buenos Aires hasta llegar al Ayuntamiento, donde ha finalizado. Cuando los manifestantes han llegado a la explanada del Consistorio, el puente del Ayuntamiento se encontraba totalmente ocupado por los participantes. 

Por su parte, en Pamplona, la movilización ha salido, sobre las 19.00 horas desde la Plaza de la Libertad, donde se ubica el Monumento a los Caídos. Precisamente, este viernes dos miembros de GKS se colgaron de este edificio para exigir su derribo y llamar a participar en la manifestación de hoy. Encabezaba la marcha una pancarta con el lema 'Faxismoaren eta estatuen autoritarismoaren aurka gazte langileok borrokara!' (Contra el fascismo y el autoritarismo de los estados, jóvenes trabajadores a la lucha).

La manifestación ha recorrido la Avenida Carlos III hasta Merindades, para continuar por la Avenida Baja Navarra, Plaza Príncipe de Viana, Yangüas y Miranda, calle Padre Moret, calle José Alonso, calle Taconera para finalizar en el Bosquecillo, donde se había instalado un escenario. A lo largo del recorrido se han ido desplegando otras pancartas con críticas a Donald Trump, Von der Leyen, Nettanyahu, Vito Quiles e Isabel Día Ayuso. Además, se han coreado consignas como 'Contra el fascismo, organización', 'No a la guerra de los capitalistas' o 'Los Caídos demolición'.

En declaraciones previas a los medios de comunicación, Joanes Velázquez, miembro de GKS, ha destacado que “miles de jóvenes de toda Euskal Herria hemos tomado las calles contra el fascismo y el autoritarismo de los estados, demostrando que existe una generación joven dispuesta a plantarles cara”. Ha manifestado que “ante la ofensiva política de la oligarquía y el nuevo fascismo que están intentando imponer, hay que crear grandes partidos comunistas”. En este sentido, ha defendido que “debemos unir un frente de clase compuesto por organizaciones proletarias y movimientos populares para hacer frente a las reformas autoritarias y militaristas de los estados”. Así, desde GKS han tendido la mano “a individuos y colectivos a formar parte del grupo de contención contra el fascismo” y han llamado a “la organización y a la lucha a la juventud trabajadora”.




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viernes, 23 de enero de 2026

«Una Memoria Propia»

Naiz publica esta nota en la cual se da a conocer el Centro Zabaltzen, iniciativa de LAB para la preservación de la memoria desde la propia experiencia del pueblo vasco.

Adelante con la información:


LAB pone en marcha el Centro Zabaltzen para «mantener la memoria de la clase trabajadora»

LAB ha aprovechado la presentación de los actos convocados con motivo del 3 de Marzo para anunciar la puesta en marcha del Centro de Documentación Zabaltzen, una herramienta diseñada hace dos años que tiene por objeto «mantener una memoria propia como clase trabajadora».

Ion Salgado

LAB ha puesto en marcha el Centro de Documentación Zabaltzen, una iniciativa surgida hace dos años, con motivo del 50 aniversario del sindicato, que tiene por objeto «mantener una memoria propia como clase trabajadora y como sindicalismo de transformación». En el mismo se pueden encontrar textos, carteles e imágenes, tanto de la central abertzale como de las luchas en las que ha participado. 

En una comparecencia pública organizada para presentar los actos del 3 de Marzo, Igor Arroyo ha manifestado que «es importante ese trabajo de divulgación, y también queremos hacer un reconocimiento a aquellas personas, a aquellos militantes, que han mantenido viva la memoria de la masacre de Gasteiz».

«Porque ahora vemos que, afortunadamente, hay reconocimiento social, político e institucional, pero durante mucho tiempo ha sido la gente trabajadora, los militantes sindicales, muchos de ellos militantes del sindicato LAB, los que han mantenido la memoria de esos sucesos», ha apuntado antes de anunciar la celebración de un acto nacional el día 3 de marzo, a las 10.00, en el Palacio Europa. 

«Queremos hacer un reconocimiento a la gente que ha mantenido con ese trabajo de hormiga, que ha mantenido viva la memoria», ha señalado, y ha incidido en que «es necesario preservar la ambición que tenían los trabajadores y las trabajadoras hace 50 años, que es la ambición de crear una sociedad sin explotación de ningún tipo».

Huelga del 17 de marzo

Ha destacado que «en Europa y en el Estado español el sindicalismo se limita a realizar su labor dentro del espacio que le dejan a nivel institucional. Pero aquí no. Aquí tenemos un sindicalismo de contrapoder, un sindicalismo sociopolítico». «En Euskal Herria el sindicalismo tiene la voluntad y la capacidad de impulsar cambios políticos y sociales. Y eso es lo que vamos a plantear precisamente en la huelga general del 17 de marzo», ha añadido.

«En la huelga general del 17 de marzo vamos a plantear que no nos conformamos con negociar convenios a nivel de empresa o a nivel de sectores, sino que queremos cambios generales a favor del conjunto de la clase trabajadora. Y así como en el 3 de marzo el reparto de la riqueza estaba en la base de las huelgas y las movilizaciones, ahora también planteamos en el centro del debate la necesidad de repartir la riqueza», ha subrayado.

«En un momento en el que se está demostrando que los recursos del planeta son finitos, en un momento en el que las élites están intentando imponer una salida autoritaria a la crisis sistémica, en este momento decimos alto y claro que en Euskal Herria hay necesidad y posibilidad de hacer otro camino, de avanzar hacia una sociedad más justa, hacia la transición ecosocial, hacia el reparto del empleo, de los cuidados y la riqueza», ha sentenciado.




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domingo, 18 de enero de 2026

Parafernalia Obrera de los '70

Desde las páginas de Naiz traemos a ustedes este reportaje acerca de una etapa muy particular para la clase obrera en Nafarroa.

Adelante con la lectura:


La memoria gráfica de la ORT, reflejo del momento de la izquierda en los 70

La memoria gráfica de la Organización Revolucionaria de Trabajadores se puede conocer de primera mano en la exposición que, hasta el 25 de enero y organizada por la UPNA, acoge la Sala Pinaquy, en el antiguo edificio de las Salesas de Iruñea. Es el reflejo del momento de la izquierda en los años 70.

Pello Guerra

Hasta el 25 de enero, la Sala Pinaquy, en el antiguo edificio de las Salesas de Iruñea, acoge una exposición que muestra la memoria gráfica de la Organización Revolucionaria de Trabajadores, preservada por Fortunato Díaz Elcano, diseñador de carteles de la ORT, que la donó al Archivo de la UPNA. Es una muestra que ofrece al público en general el reflejo del momento de la izquierda en los años 70.

El destino ha querido que la antigua iglesia del convento iruindarra acoja una exposición en la que la estrella roja, la hoz y el martillo están omnipresentes. Ese era el símbolo de la ORT, un partido de orientación marxista-leninista y seguidor del Pensamiento Mao Zedong.

Por ese motivo, también se puede ver en el desacralizado templo imágenes en principio tan fuera de ese lugar en otra época como calendarios con el retrato de Marx, Engels, Lenin, Stalin y el propio Mao.

Son los nuevos tiempos de una iglesia reconvertida en salón de actos que actualmente muestra de una manera muy gráfica el reflejo del momento histórico que vivió la izquierda en Hego Euskal Herria en los años 70, en los que la ORT alcanzó un notable arraigo, especialmente en Nafarroa.

La ORT surgió a partir de Acción Sindical de Trabajadores, que trabajó esos años dentro de las áreas de influencia de los movimientos apostólicos católicos. Pero la irrupción de Mayo del 68 y el crecimiento de la lucha antifranquista hicieron que la AST evolucionara hacia el maoísmo y acabara transformándose en un partido político revolucionario.

Con una presencia significativa en Iruñea, la ORT impulsó las primeras Comisiones Obreras y dirigió las movilizaciones obreras al contar con militantes en las fábricas más importantes del cinturón industrial de la capital navarra.

Esa circunstancia le permitió dirigir movilizaciones sociales de amplia repercusión, como la huelga de Eaton de comienzos de 1971, la huelga general en apoyo de Motor Ibérica en junio de 1973 o el encierro de la mina de Potasas de enero de 1975 y las movilizaciones que la rodearon. En 1976, decidió abandonar CCOO para fundar su propia central, el Sindicato Unitario.

Las pegatinas y los carteles que integran la exposición permiten ir conociendo la evolución que llevó la ORT en esos decisivos años y en los que destaca 1977, cuando alcanzó su mayor nivel de militancia.

«El voto útil para el pueblo»

En las primeras elecciones tras la dictadura, la ORT no fue legalizada y se vio obligada a concurrir como Agrupación Electoral de Trabajadores. Su campaña fue intensa y llegó a llenar la plaza de toros de Iruñea con un mitin de 20.000 asistentes.

En la exposición aparecen los carteles con los candidatos de esa agrupación por Araba, Bizkaia, Gipuzkoa y Nafarroa, bajo el lema ‘El voto útil para el pueblo. La candidatura de la clase obrera que defiende los intereses de todo el pueblo’, con un fondo rojo, como no podía ser de otra forma.

Los resultados fueron notables, pero la AET no consiguió representación parlamentaria y a partir de ese momento, comenzó un retroceso del movimiento obrero tras los Pactos de la Moncloa. Además, empezó a tener la competencia de formaciones políticas nacionalistas vascas que le disputaron con éxito la influencia que tenía entre los trabajadores.

En esa época y como se recoge en los carteles, la ORT abogó por un Estatuto de Autonomía vasco en el que estuvieran integrados los cuatro herrialdes, pero también se posicionó a favor de la Constitución española de 1978, una decisión controvertida.

Sobre esta cuestión, en la exposición figura un cartel en castellano y euskara con el interrogante central «¿Por qué y para qué la Constitución?», acompañado de las respuestas «Derechos de los trabajadores, de huelga, de sindicación...», además de «Estatuto, Policía Autónoma, castigo a los culpables...».

Otra decisión que generó polémica fueron sus vínculos con UNAI, la Unión Navarra de Izquierdas. Bajo esas siglas se quería crear una candidatura unitaria que «recogiera a todo el espectro rupturista» del momento, según señalan los historiadores Imanol Satrustegi e Iñigo Pérez Ochoa en un trabajo sobre esta iniciativa. Pero solo llegaron a un acuerdo EMK y el grupo de concejales sociales vinculados a la HOAC.

En las elecciones de 1977, la candidatura de esta formación estuvo encabezada por Javier Erice, exalcalde de Iruñea, y que se quedó fuera del Parlamento a solo 500 votos de obtener escaño.

En 1978 se incorporaron la OIC y la ORT, que en diciembre de ese año, «legalizó unilateralmente las siglas de UNAI provocando la ruptura de la coalición, que ya por aquel entonces, llevaba arrastrando desencuentros en su seno».

«Todos unidos frente a la derecha» con UNAI

De esa coalición se pueden ver en la exposición varios carteles en los que se instaba a votar a UNAI «en el Parlamento Foral y Ayuntamientos, todos unidos frente a la derecha». Incluso se organizó una fiesta popular en la Ciudad Deportiva Amaya de Iruñea bajo el lema «Navarra unida en una democracia en paz», con actuación, entre otros, de «Fermín Valencia, Voces Navarras, Lagunak (teatro), Batasuna», junto a joteros, canción popular vasca y un gran baile con la orquesta Lema.

Pero los malos resultados obtenidos en los comicios de 1979 llevaron a la ORT a iniciar un rápido proceso de fusión con otro partido maoísta, el Partido del Trabajo de España (PTE), del que surgió el Partido de los Trabajadores, que fue promocionado en un cartel bajo el eslogan «Nuestra unión hace la fuerza». Sin embargo, aquel proyecto finalmente fracasó y apenas hubo actividad. Y de esta manera se llegó a la última octavilla del partido, que se repartió el 1 de mayo de 1981.

Así finaliza un recorrido gráfico por la algo más de una década de historia de la ORT, que se completa con un par de vitrinas en las que se muestra el variado ‘merchandising’ de la citada organización, con llaveros, mecheros, carteras, pins y calendarios. También figuran carnets de la ORT y del Sindicato Unitario, junto a fotografías en las que se puede ver a Fermin Balentzia con su inseparable guitarra en plena actuación.

En otra vitrina aparecen elementos de la multicopista llamada popularmente ‘vietnamita’, ademas de ejemplares de los periódicos ‘En Lucha’ y ‘Abenduak 11’.

Un conjunto de piezas que integran este particular viaje gráfico, que se puede conocer de primera mano visitando la exposición de la Sala Pinaquy, en la calle San Francisco, 5, de Iruñea, en horario de martes a viernes, de 18 a 20.30 horas; el sábado, de 11 a 13.30 y de 18 a 20.30 horas, y el domingo, de 11 a 13.30 horas.




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viernes, 9 de enero de 2026

Juan Manuel Iglesias Sánchez

El mundo entero - y no pocos españoles - se lamentan por el asesinato a sangre fría de Renee Nicole Good a manos de un agente de ICE, el cuerpo paramilitar con el que el déspota Donald Trump se ha dedicado a hostigar a los migrantes en general y la comunidad hispana/latina en particular, con el resultado final de encarcelamientos y deportaciones.

A Renee la asesinaron a los ojos de muchos pero, principalmente, ante las cámaras de personas que se encontraban presentes en el bloqueo montado por los agentes de ICE. Las imágenes ya han sido vistas por millones de personas.

El joven vasco Juan Manuel Iglesias Sánchez no contó con toda esa cobertura mediática. El españolismo lo asesinó y luego ocultó su crimen.

Pero el pueblo vasco es un pueblo con memoria y desde Facebook traemos a ustedes este texto que recuerda los hechos:


Juan Manuel Iglesias Sánchez

Imanol Nieto Casanueva

Tal día como hoy hace 49 años, muere de un infarto en Sestao el joven de 15 años Juan Manuel Iglesias Sánchez, mientras era perseguido y golpeado por la Policía.

El 9 de enero de 1977 partió desde una iglesia local una manifestación que reunió a 3.000 personas a favor de la amnistía total para los presos políticos y en solidaridad con los empleados despedidos de Tarabusi, una empresa en la que trabajaban muchos vecinos de Sestao. La noche anterior 110 personas la pasaron en el interior de la iglesia.

Tras la manifestación, y cuando se iba a leer el comunicado en euskera al final de la movilización en la Plaza del Kasko, cargaron la Guardia Civil y la Policía Armada. Según muchos testigos, el suceso fue de lo más duro que se vivió en Sestao. A esa hora Juan Manuel se encontraba en un salón de juego hasta que la policía entró en el local. Los policías comenzaron a golpear a los que estaban dentro y Juan Manuel se marchó y entró en un portal contiguo. La policía también entró en ese portal y según algunos testigos, le propinaron golpes. Desde el descansillo del primer piso salto por un ventanuco a un patio interior. Después volvió a saltar de nuevo a un patio contiguo, más abajo, con una caída de 3 metros. Allí fue donde se desplomó.

Los vecinos de la casa se percataron más tarde de que había un muchacho tirado en el suelo. Lo recogieron y lo sacaron a la calle Villar y Villate por el portal número 2, donde fue atendido por un médico que, aunque le practicó los primeros auxilios, un masaje cardíaco y el boca a boca, no pudo salvarle la vida. Aquella tarde el Gobernador Civil emitió un comunicado en el que afirmaba que la policía no había actuado por la zona aunque todo el pueblo fue testigo de que las cargas fueron constantes por todo el centro, dejando a varios vecinos hospitalizados.

Cuando sus padres, Mari Carmen y Juan Manuel, llegaron al hospital su hijo se encontraba en el depósito de cadáveres. Allí les recibió un Brigada de la Guardia Civil que tuvo que oír a Juan Manuel. "Le grité asesino, me daba igual si era él o sus amigos o compañeros, ellos habían matado a mi hijo". Desde allí fue conducido al frigorífico, donde desde un pequeño nicho sacaron la mitad del cuerpo de su hijo. Estaba amortajado, solo se le veía la cara, lo indispensable para poder identificarlo.

Juan Manuel padre tiene muy vivo el recuerdo de su hijo y se queja de que sólo pudiese verle la cara. "Actuaron como si le hubiesen pegado. Está claro que no pude ver si tenía golpes, marcas de porrazos, de pelotazos o un tiro, porque aquellos disparaban muy fácilmente. Mi hijo murió de insuficiencia cardio-vascular, que es de lo que acabamos muriéndonos todos. Y si hubiese sido así... ¿Qué hizo que un chico de 15 años recién cumplidos muriese de un ataque fulminante al corazón?"

La mayoría de los agentes políticos vascos emitieron comunicados individuales y conjuntos en memoria de Juan Manuel y contra las cargas policiales.

Al día siguiente se organizaron paros en casi todas las empresas de la Margen Izquierda (Altos Hornos, General Eléctrica, La Naval, Aurrera, Astilleros de Olabeaga, Lemoniz, Mecánica Lapeña y Petronor, entre otras) para denunciar la muerte de Juan Manuel. Los trabajadores de la empresa Babcock & Wilcox, compañía en la que trabajaba su padre, presentaron un manifiesto el 11 de enero para hacer una huelga general. Representantes de las principales empresas vizcaínas se sumaron al manifiesto. También se incorporaron agentes políticos de izquierdas vascos como el Comité Central Socialista de Euskadi, EKA, Eusko Sozialistak, las organizaciones de coordinación KAS, LCR-ETA, EMK, ORT, EPK, PT, UGT, USO y Comisiones Obreras.

Al mediodía 25.000 personas se dieron cita en el funeral en la plaza de España de Sestao (actual plaza del Kasko). El féretro se colocó en el centro del quiosco de la plaza y a sus lados dos grandes fotografías del joven.

Tanto el funeral y como las huelgas en protesta por su muerte, fueron nuevamente reprimidos por una policía que actuaba con total impunidad. Hubo 4 heridos graves trasladados a centros hospitalarios, entre ellos la niña de 6 años Cristina Aizpurua, que perdió la visión de uno de sus ojos al estallar una pelota de goma contra los cristales de su casa mientras cenaba con su abuelo, que también resultó herido.

 

 

 

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sábado, 3 de enero de 2026

Egaña | El Año que Ingresa

Con Nuestra América despertando con la terrible noticia del ataque estadounidense y reportes no confirmados del secuestro de Nicolás Maduro y su esposa, les presentamos este texto que nuestro amigo Iñaki Egaña ha publicado en su perfil de Facebook:


El año que ingresa

Iñaki Egaña

Los malos augurios se ciernen sobre el planeta, las perspectivas del desvanecimiento de los valores y de la empatía que nos hizo evolucionar como humanidad son tan dominantes que nos hacen recordar otros periodos similares de la historia que concluyeron en tragedia. Los más optimistas aducen, sin embargo, que el planeta jamás ha sido un lugar mejor que ahora: progreso sin precedentes en alimentación, educación, alfabetismo, salud, conflictos, renta per cápita y esperanza de vida. Es cierto y quizás un consuelo. Los realistas apuntan a que esta tendencia ahonda, en cambio, en desigualdades, que el autoritarismo, nazismo y racismo se están reproduciendo velozmente y que hay zonas del planeta en claro retroceso, que el mundo es finito, que el nivel de vida del Norte Global lo acabará ahogando y que valores éticos y derechos humanos se han caído de la escala de medición cuando parecían asentados. La primera línea de los más pesimistas, con el apoyo de algunos realistas, es única: el hongo nuclear. Una razón que no tiene letra pequeña. El avance técnico y la extraordinaria proliferación atómica rasgará en algún momento los límites de la disuasión, superando el umbral, y nos abocará a un invierno nuclear. Volver a empezar. Con los escasos supervivientes pugnando espacio con las cucarachas.

El pasado 2025 había concluido con una noticia desapercibida para la mayoría. Lejos de nuestro entorno, en Cananea (Sonora, México), concluía una huelga de mineros que se había prolongado durante 18 años. Probablemente la más longeva de todos los tiempos. Convenio con acuerdo que restauraba seguridad social, pensiones, indemnizaciones y rehabilitación de los derechos laborales anteriores a 2007 a 650 mineros y 53 viudas de los que se quedaron por el camino. Fue un acuerdo político con el Gobierno mexicano y no con la empresa dirigida por la segunda fortuna del país, Germán Larrea, que mantuvo abierta la mina de cobre con migrantes llevados de Centroamérica al estilo de aquella de Bandas de Etxebarri, el conflicto laboral más largo del franquismo. Noticia para la esperanza, en un medio internacional desmovilizado, con varias lecciones, entre ellas la de la intervención pro activa gubernamental en la dinámica de las elites económicas, la de la eficacia de la paciencia revolucionaria y la de la necesidad de unir fuerzas alternativas en momentos de debacle general.

La convocatoria de un nuevo año en realidad es un invento humano, en esa medición que impuso la fecha aproximada del nacimiento de un mesías apropiado por culturas dominantes. Representa nuestra organización y clasificación colectiva, pero no un borrón y cuenta nueva. Por ello, es más propicio citar ciclos y tendencias más que saltos temporales. Y las inclinaciones ahí siguen, acentuadas por el avance estacional. Los acontecimientos internacionales e inmediatos de 2026 tienen que ver por los mismos que cerraron el año anterior. ¿Habrá suspensión de pagos en EEUU (también en Japón) o por el contario acudirá China, el único estado posible en hacerlo, a comprar bonos del tesoro y de esa manera evitar el tsunami del default norteamericano? ¿El conflicto bélico por delegación que desarrolla la OTAN en Ucrania contra la Federación de Rusia se convertirá en una guerra directa de Bruselas contra Moscú ante el desgaste humano de Kiev? ¿Se abrirá definitivamente el melón de la sustracción de activos de más países que no se alineen con el hegemón de las últimas décadas como ya se ha hecho en estos años? ¿Atacará Tel Aviv de nuevo y con mayor intensidad a Líbano e Irán para desestabilizar sus gobiernos y proseguir la extensión de su proyecto supremacista por el conjunto de Oriente Medio? ¿Venezuela, Taiwan, frentes de guerra? ¿Desaparecerá definitivamente el acuerdo de Bretton Woods y con ello la tiranía del dólar?... Preguntas a decenas. Algunos analistas hablan de paradigmas, otros de “momento peligroso”, término que lo citó ya en 2022 Josep Borrell, entonces Alto Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad. Momento peligroso “desde el fin de la Guerra Fría” para el Norte Global, que había celebrado el “fin de la historia” declarado por Francis Fukuyama.

Con estas cuestiones en ciernes, haciendo visual el efecto mariposa (el aleteo de un insecto en Hong Kong puede provocar un huracán en Nueva York), la acción vecina condicionará nuestro futuro. Las veleidades bélicas de Macron, Starmer y Merz -salvar sus economías a través de la industria militar- y sus debilidades (¿quién puede asegurar que no serán sustituidos en 2026?), marcarán el calendario. Las elecciones municipales de marzo en el Estado francés serán un buen termómetro para medir la tendencia ascendente de apoyo electoral al proyecto soberanista abertzale. Las autonómicas en el Estado español en el primer semestre de 2026 (Aragón, Castilla y Andalucía), el lawfare contra el Gobierno central, la constatación de que el PSOE sigue siendo un partido del Régimen del 78 y el fuego amigo ¿contribuirán a la caída del Ejecutivo de Sánchez sin agotar la legislatura y a la llegada de una nueva gerencia de exterminio (incluido el euskara y con la identificación de antifascista con terrorista) en la Moncloa? Cada vez parece más cerca.

En casa, el control del relato, prioridad también mundial, tendrá sus derivadas y se anuncia un choque de narrativas, las contrarias avaladas por “la mentira no es ilegal” (Miguel Ángel Rodríguez) y el cierre de filas de las grandes corporaciones mediáticas manteniendo la impunidad. En 2026 temas como la desaparición de Pertur, las matanzas en Jurramendi y Gasteiz o las torturas a Amparo Arangoa (con secuestro incluido de las imágenes), cumplen medio siglo, lo que provocará un relato “oficial” falsificado o negacionista frente a la objetividad deseada. La práctica de las izquierdas vecinas, enredadas en detalles secundarios y obviando lo principal, debería servir también de experiencia de qué caminos no tomar. ¿Está preparado nuestro proyecto soberanista para semejantes retos, cambios y alternativas?

 

 

 

 

miércoles, 10 de diciembre de 2025

Vascófobos de la Semana | CCOO y el TSJPV

El sindicalismo españolista, siempre dispuesto a ser cómplice de la estrategia conculcadora de derechos culturales y sociales del pueblo vasco.

En este caso específico, CCCOO contra el euskera.

Lean lo que se nos reporta desde Naiz:


El TSJPV anula criterios de uso de lenguas oficiales en la Administración de la CAV

A instancias de CCOO, que ve «necesario garantizar que los trabajadores que opten por el castellano como lengua vehicular puedan desarrollar su trabajo en condiciones de igualdad», el TSJPV ha anulado puntos de los criterios de Lakua de uso de las lenguas oficiales en la Administración de la CAV.

Iñaki Iriondo

En una sentencia fechada el 26 de noviembre, la Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, ha anulado varios puntos del acuerdo por el que se aprueban los criterios de uso de las lenguas oficiales en la Administración General de la Comunidad Autónoma de Euskadi y en el resto de entidades que conforman el sector público adscrito a la misma, que el Consejo de Gobierno adoptó el 6 de junio de 2023.

El recurso contra el acto del Gobierno lo presentó CCOO de Euskadi, y entre otros aspectos recoge «los datos estadísticos de 2021 sobre el porcentaje de población en Euskadi que hablan euskera (afirma que es un 17.8% quienes entienden y un 13,14% quien lo usa como lengua habitual de comunicación)». El sindicato sostiene que «es necesario garantizar que los trabajadores que opten por el castellano como lengua vehicular puedan desarrollar su trabajo en condiciones de igualdad respecto a los que hablan euskera».

CCOO afirma en su escrito ante el TSJPV que «las cláusulas recurridas producen una discriminación de los trabajadores de las contratas o de los trabajadores del sector privado que opten por utilizar el castellano o que a fecha de hoy carezcan de la destreza lingüística necesaria para desarrollar el trabajo en esta lengua, provocando situaciones discriminatorias de pérdida de empleos y haciendo peligrar las garantías de estabilidad».

Puntos anulados

Con el objetivo de «garantizar los derechos lingüísticos de la ciudadanía vasca y lograr la igualdad lingüística efectiva en las comunicaciones que ésta mantenga con el Sector Público de la CAE» el Gobierno de Lakua adoptó un acuerdo en junio de 2023.

En ese acuerdo se recoge que «en los contratos suscritos por el Sector Público de la CAE se incluirán las cláusulas que en cada caso sean necesarias para garantizar a la ciudadanía el acceso a las actividades o servicios objeto del contrato en las mismas condiciones lingüísticas que se exigen a las entidades, así como el cumplimiento de la regulación de la oficialidad lingüística del euskera y del castellano».

El TSJPV anula varios de ellos, como que la empresas contratada «deberá acreditar que puede prestar la prestación en las mismas condiciones exigibles a la administración titular de la prestación»; y también que «deberá de emitir el resultado de la prestación en ambas lenguas oficiales, si así consta en la documentación contractual».

La sentencia elimina que «la persona que presta el servicio en la empresa contratista iniciará la entrevista (conversación con la ciudadanía) en euskera». Y también el punto que determina que «el incumplimiento de las condiciones lingüísticas dará lugar a la aplicación de la normativa por incumplimiento contractual».

El TSJPV suprime igualmente del acuerdo que «el Sector Público de la CAE podrá decidir que los estudios, proyectos y trabajos similares que soliciten a terceros estén redactados, al menos, en euskera, salvo que, por su objeto, deban redactarse necesariamente en castellano. Este requisito deberá constar en los pliegos de condiciones de los contratos administrativos que se aprueben».

Además anula que el personal con perfil acreditado C1 y C2 recibirá los cursos de formación en euskara y que no se le traducirán los documentos de trabajo que originalmente estén en esta lengua.

Antecedentes

Para justificar su sentencia, el TSJPV recurre a la jurisprudencia que ha ido creando en este tipo de casos. De hecho, podría considerarse que algunos de los ahora recurridos ya estaban de hecho anulados y, además, hay un decreto posterior que establece unos criterios diferentes. Pero se anulan de todas formas, porque de momento están vigentes.

Resulta llamativo que CCOO recurra la orden de publicación del acuerdo en el BOPV, pero el tribunal decida que en realidad quería impugnar el acuerdo en sí mismo.

 

 

 

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martes, 18 de noviembre de 2025

La Saña del Franquismo

Les recomendamos ampliamente la lectura de este reportaje acerca de los desmanes del españolismo en su vertiente franquista, mismo que ha sido redactado con un tono poco usual para el medio de comunicación en el que se ha publicado. 
 
Nos referimos a Deia.

Lean ustedes:


Euskadi, castigada con saña por Franco desde el golpe militar al fin de sus días

Desde el bombardeo de Gernika hasta los fusilamientos de Txiki y Otaegi, el tirano actuó sin piedad contra el pueblo vasco

Joseba Fonseca

La célebre frase de “España, antes roja que rota” se le atribuye a José Calvo Sotelo. El por entonces líder de Renovación Española, partido que defendía una monarquía autoritaria, la pronunció el 5 de diciembre de 1935, durante en una sesión parlamentaria, en la que expresaba su temor por el auge de nacionalismos como el vasco y el catalán. Unos meses después, el 13 de julio de 1936, el dirigente derechista fue asesinado por un militante socialista llamado Luis Cuenca. Aquel suceso hizo que Francisco Franco, reacio inicialmente a sumarse a la rebelión militar que desde hacía tiempo se fraguaba para acabar con la República, decidiera sumarse a ella, desencadenando los acontecimientos que culminaron con la sublevación del 18 de julio que dio inicio a la Guerra Civil. Y pese a que esta fue concebida como una cruzada contra los rojos, a Franco, al igual que a su paisano, el también gallego Calvo Sotelo, le inquietaba más el avance de lo que él daba en llamar los “separatismos”, cuyo “fomento libre” situaba entre las causas que desembocaron en el levantamiento armado. Por ello, desde el primer momento, castigó duramente a Euskadi, donde a la acción del pujante movimiento obrero se sumaban las aspiraciones de un nacionalismo con gran implantación social e institucional. Una inquina que se prolongó hasta el final de sus días.

Ya desde la Guerra Civil se pudo comprobar la saña con la que Franco castigó a la resistencia vasca. El máximo exponente de ello es, sin duda, el bombardeo de Gernika. La villa carecía de relevancia estratégica en el plano militar en aquel momento, más allá de la presencia de soldados que se retiraban ante el avance franquista para preparar la defensa de Bilbao. Por tanto, su elección como escenario de la masacre que Picasso inmortalizaría en su monumental cuadro respondía exclusivamente a su fuerte componente simbólico como cuna de las libertades vascas, representadas por el Árbol de Gernika. 

Dos días antes de aquel fatídico 26 de abril de 1937, el bando sublevado advertía en un comunicado emitido por radio: “Franco se dispone a propinar un fuerte golpe contra el que es inútil cualquier resistencia. ¡Vascos! Rendíos ahora y se os perdonará la vida”. Lo que nadie podía imaginarse es que un infierno de fuego caería precisamente sobre la villa foral en un lunes de mercado, día en el que acogía a numerosas personas procedentes de los pueblos cercanos. Y es que Gernika fue también el escenario escogido por la Legión Cóndor alemana que apoyaba a Franco para el primer ensayo de guerra total. Fue la primera ciudad destruida sistemáticamente, un precedente de lo que luego ocurriría en la Segunda Guerra Mundial. Se utilizaron más de 30 toneladas de bombas, las primeras de ellas rompedoras, para destruir los edificios. Después cayeron otras incendiarias, para asegurarse de que la devastación fuera total. Como remate a tal muestra de sadismo, los cazas se lanzaron a un vuelo casi a ras de suelo para ametrallar a todo superviviente que intentar huir.

Por si no fuera suficiente, en un alarde más de bajeza moral, el bando franquista proclamó que el incendio de Gernika fue provocado por las fuerzas republicanas. Pero la verdad imperó gracias, en buena parte, al testimonio de George Steer. La crónica que el corresponsal británico realizó para The Times y New York Times permitió que el mundo conociera lo que realmente lo que allí sucedió, desmontando la falacia de los golpistas.

Hubo en la Guerra Civil otros importantes bombardeos sobre objetivos civiles, como el de Durango, perpetrado unas semanas antes –el 31 de marzo de 1937–y que causó también en torno a 250 muertes, o del Otxandio, cometido el 22 de julio de ese mismo año, pocos días después de que cayera Bilbao ante las tropas insurgentes, en el que fallecieron algo más de 80 personas, entre civiles y militares. Acciones también sangrientas e indiscriminadas, pero que nunca alcanzaron la repercusión que, por su simbolismo, adquirió la destrucción de la villa de Gernika.

El pueblo de las viudas 

Bizkaia, al ser el último territorio en ceder ante el empuje del ejército de Franco, pagó un alto precio por ello. Pero no fue el único. Todos los herrialdes sufrieron el azote de los sublevados, incluso los que cayeron rápidamente, como es el caso de Nafarroa. Allí, la represión contra todo aquel que apoyara a la República fue brutal y tiene como emblema lo ocurrido en Sartaguda. Allí, en la localidad ubicada en la Merindad de Estella, fueron asesinados 84 hombres, de los cuales estaban casados 65, dejando huérfanos de padre a 135 criaturas. Por ello, se le dio a conocer como el pueblo de las viudas. Por aquel entonces, Sartaguda contaba con una población de en torno a 1.200 habitantes. Las primeras detenciones se produjeron a los dos días de estallar la Guerra Civil y las ejecuciones extrajudiciales realizadas por escuadrones de falangistas y requetés se extendieron hasta bien entrado el otoño. La tasa de 67’6 asesinados por cada 1.000 habitantes la convirtió de largo en la población navarra con un mayor índice de represaliados.

Además de las pérdida de vidas humanas, del encarcelamiento que durante años padecieron muchos luchadores del bando republicano y del exilio al que se vieron condenadas miles de personas, entre ellas los célebres niños de la Guerra que se criaron en países como Bélgica, Reino Unido o la Unión Soviética, Euskadi también fue víctima de un castigo político una vez Franco se alzó con el poder. El dictador estableció diferencias y reprendió la resistencia exhibida en Bizkaia y Gipuzkoa, declarándolas como “provincias traidoras” y privándolas de su régimen foral y del Concierto Económico. En cambio, se mantuvieron en Araba y Nafarroa como premio a su rápido alineamiento con los golpistas.

A partir de ahí, vendrían cuatro décadas en los que Euskal Herria sufriría una férrea y constante represión en todos los ámbitos. Se sucedieron los estados de excepción, muchos vinculados a protestas convocadas por los movimientos obreros. Bizkaia fue escenario de la primera gran huelga general del franquismo en mayo de 1947, centrada fundamental en la siderurgia de la Margen Izquierda. Con los años, las movilizaciones fueron ganando en frecuencia e intensidad, alcanzando uno de sus puntos álgidos con la Huelga de bandas, la más larga de la dictadura. Aquel conflicto laboral en la fábrica Laminación de Bandas en Frío de Etxebarri duró 163 días, de noviembre de 1966 a mayo del 67 y levantó una ola de solidaridad, con paros en otras empresas como La Naval y Euskalduna y manifestaciones duramente reprimidas por la Policía Armada.

Proceso de Burgos

El franquismo se encaminaba a su final, pero no estaba dispuesto a aflojar la presión. La actividad armada de ETA llevó a que la endureciera, abriendo en 1970 un Consejo de Guerra a 16 activistas, seis de los cuales fueron condenados a muerte. Entre ellos estaban figuras que, finalizada la dictadura, tendrían un papel destacado en la política vasca, como Mario Onaindia, Teo Uriarte o Jokin Gorostidi. Lejos de ser una muestra de fortaleza del régimen, el Proceso de Burgos marcó el principio de su fin. Aquel juicio despertó una inusitada reacción popular que derivó en una presión internacional, con marchas de protesta contra la España franquista en muchos países europeos. Ello obligó al dictador a conmutar las penas capitales por prisión.

Por aquel entonces Franco ya sufría de forma evidente los efectos del Parkinson, pero ni siquiera en los últimos días de vida aparcó su crueldad. Gravemente enfermo y apenas dos meses antes de su fallecimiento, firmó sus últimas sentencias de muerte. Entre los cinco ejecutados se encontraban dos militantes vascos de ETApm, Juan Paredes Manot Txiki y Ángel Otaegi, fusilados el 27 de septiembre de 1975. Aquellas muertes, que tanta indignación popular provocaron, avanzaron la propia defunción de un régimen que, de principio a fin, tuvo a Euskadi como objetivo prioritario de su brutal represión. 

 

 

 

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jueves, 6 de noviembre de 2025

Ararteko no Euskaldun

Nos dice el Diccionario Panhispánico del Español Jurídico que el Ararteko es el alto comisionado del Parlamento vasco para la defensa de los derechos de las personas en relación con las actuaciones y políticas públicas de las administraciones públicas de la Comunidad Autónoma del País Vasco (Gobierno vasco, diputaciones forales, ayuntamientos u organismos públicos dependientes de alguna de esas administraciones).

Imaginen entonces pactar con el PP de Ayuso para la designación de dicho cargo, que es exactamente lo que han hecho el PNV y el PSOE.

De eso y más nos habla este artículo de Naiz enfocado en las declaraciones que Arnaldo Otegi ha hecho al respecto:


Otegi: «‘Ayuso entzun, Euskadi euskaldun’, pero el nuevo Ararteko no es euskaldun»

El secretario general de EH Bildu, Arnaldo Otegi, no ve en el PNV voluntad de acuerdo con ellos y ha puesto el ejemplo de la elección del nuevo Ararteko que saldrá con el apoyo del PP. Ha afirmado que «decir ‘Ayuso entzun, Euskadi euskaldun’, muy bonito, pero el nuevo Ararteko no es euskaldun».

Iñaki Iriondo

Ahora que comienza el periodo de negociación de los presupuestos en distintas instituciones, el secretario general de EH Bildu, Arnaldo Otegi, ha recordado que en Nafarroa se ha alcanzado un acuerdo que «entre otras cosas asegura una pensión mínima de 1.100 euros». Sin embargo, no ve tantas posibilidades en la CAV donde, por ejemplo, el Gobierno de Lakua, que ha reconocido que tiene mayoría absoluta y no necesita más, presenta ya unas cuentas cerradas en las que más que acuerdo se busca una «adhesión».

Y aunque hay otras instituciones como la Diputación de Araba donde PNV y PSE no tienen mayoría absoluta y el año pasado alcanzaron un acuerdo para que EH Bildu permitiera la aprobación de las cuentas, Otegi ha señalado que sería posible reeditarlo pero ha deslizado que no ve que «haya mucho interés en a EH Bildu en la ecuación». Ha recordado algunos debates que se sobreexponen en los medios de comunicación y ha concluido que «tu no puedes decir que EH Bildu es lo peor de lo peor de lo peor y luego decir ahora queremos presupuestos».

Entrevistado en Radio Euskadi, Arnaldo Otegi ha afirmado que «aunque no lo vemos como un drama, nos preocupa que se diga que tenemos unos presupuestos que se pueden aprobar con el PP o con EH Bildu». No le parece comprensible.

Dejar fuera a EH Bildu

Pero más allá, ha señalado que «creemos que hay una tentación de dejar a EH Bildu fuera, como ha pasado con la elección del Ararteko» donde PNV y PSE han logrado el apoyo del PP. Lo ha considerado «legítimo» aunque ha definido como «llamativo» que  se deje fuera a la segunda fuerza política del Parlamento empatado a 27 escaño con los jeltzales.

Arnaldo Otegi ha recordado que en el Pleno de Política General el lehendakari advirtió de que «pueden venir tiempos oscuros, tiempos difíciles que pongan en peligro nuestro autogobierno, nuestra identidad nacional y nuestra lengua. Esos tiempos oscuros vienen de la mano del PP. Y ahora pactan el Ararteko con ellos. ¿Hay alguien al volante?».

Cinco alternativas a Mancisidor

El secretario general de EH Bildu ha desvelado que hicieron la apelación de que sería mejor una mujer que un hombre para Ararteko y «a ser posible que sepa euskara. Porque lo de ‘Ayuso entzun, Euskadi euskaldun’ muy bonito, pero el nuevo Ararteko no es euskaldun». Además ha recordado que esta persona ha expresado opiniones contrarias a su formación en artículos publicados en ‘Deia’, por lo que «en términos de neutralidad política no nos parece la persona más adecuada». Otegi ha asegurado que propusieron cinco nombres como alternativa a Mancisidor, que ninguno de ellos era de EH Bildu y que con algunos el PSE estaba de acuerdo.

En cuanto a los presupuestos, Arnaldo Otegi ha mantenido que hemos hecho una propuesta para intentar decidir sobre qué hacer con los ingresos que tenemos en las cuatro grandes instituciones del país. Nos han dicho que esto no tiene sentido. Hemos propuesto crear un fondo para vivienda e intentar ponerle solución a este problema en 10 años, aunque ha vaticinado que el Gobierno no lo tome ahora en consideración.

Debate sobre EHU

Sobre el debate surgido sobre el presupuesto de EHU, el secretario general de EH Bildu ha abogado por financiar «suficientemente» a la institución y ha realizado un llamamiento al equipo rectoral de la universidad pública y al Gobierno de Lakua a sentarse para abordar los problemas «de manera constructiva».

Otegi ha recordado que ofrece datos «sangrantes», como que hay profesores que hasta los 40 años cobran 8.000 euros menos al año que un profesor de instituto. Ha añadido que «hay gente que está en la universidad pública investigando, que incluso parece que necesita a veces acudir a los servicios sociales para poder vivir dignamente».

Ha dicho no creer que haya una cuestión política detrás de la disputa, porque «el problema de la financiación no es un problema que viene de ahora» con el actual equipo rectoral. De hecho, ha recordado que «no es un problema que llega ahora. El consejero, cuando era rector, decía que él no iba a gestionar la miseria».

«La crítica obliga a mejorar»

En esta materia, como en otras, ha afirmado que «sacar a la luz los problemas nos hace mejores, nos obliga a mejorar». Y, por ejemplo, ha apuntado que decir que la Ertzaintza lo hace todo bien no le hace ningún bien a este cuerpo, porque le da a entender que puede actuar con impunidad. Y ha recordado la declaración judicial del mando que ordenó cargar en Anoeta en marzo de 2024 ante el partido con el PSG que llegó a decir que la herida que acabó en la UCI lo fue por una pedrada y que no hubo ninguna patada que se ve claramente en un vídeo.

En la entrevista, ha criticado que se puedan abrir informativos con una pintada. Arnaldo Otegi ha apuntado detalles que le hacen ver que sus autores no son de su sector político y ha preguntado si se sabe algo de cómo van las investigaciones sobre su autoría que anunció la Ertzaintza. Se ha preguntado si alguien cree que EH Bildu, que lleva diez años subiendo elección a elección y también encuesta a encuesta, se va a dedicar a hacer estas pintadas.

Nuevo Estatus

En cuanto a las negociaciones sobre el Nuevo Estatus, Arnaldo Otegi ha afirmado que «nosotros seguimos trabajando sin sacar mucho ruido». Sí que ha apuntado que EH Bildu siente una cierta contradicción porque entiende que este tema «tiene que ser un tema también objeto de debate popular, de participación de organizaciones sindicales», pero para avanzar debe haber discreción.

Ha declarado Otegi que «estamos en esa fase, pero en cualquier caso seguimos trabajando. Yo quiero ser optimista. Creo que el país necesita dar un salto en términos nacionales y de tener recursos, no sólo financieros sino políticos para hacer frente a los graves problemas que tiene el país».




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