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viernes, 29 de marzo de 2019

Errazkin | El Fenómeno Zelig

Desde su muro de Facebook traemos a ustedes este texto de Iñaki Errazkin, lo van a disfrutar:

El fenómeno Zelig

Iñaki Errazkin

Ayer vi por enésima vez la película “Zelig”, con Woody Allen como director, guionista y protagonista. Se trata de una comedia de 1983 que, en formato de falso documental, narra la historia imaginaria de Leonard Zelig, un individuo que padece una patología que le lleva a adoptar la personalidad y el aspecto físico de quienes le rodean, logrando confundirse con el entorno como si de un camaleón se tratase. El personaje que interpreta el señor Allen es capaz de segregar melanina a la velocidad de la luz para no destacar entre los negros, engordar en segundos para integrarse en un grupo de obesos o cambiar sus facciones en un instante para pasar desapercibido en cualquier Chinatown.

Sin llegar a estos extremos, he conocido a muchos Zelig en mi vida, de derechas, de izquierdas y mediopensionistas. Me refiero a esas gentes sin personalidad, de opiniones prestadas, que repiten y defienden como propios los argumentos que han oído o leído en este o aquel medio de comunicación. Lo hacen sin pretenderlo, estimulados inconscientemente por su necesidad de sentirse parte del rebaño. Es un síndrome humano, demasiado humano, que diría Nietzsche.

Cierto es que el que se exhibe se expone. Así, quienes tenemos la suerte de poder acceder a foros en los que compartir públicamente nuestros pensamientos contrarios al injusto orden establecido, somos objetivo preferente de los papagayos adoctrinados por el Cuarto Poder. Son los tontos útiles del Sistema, los que instalados en la más absoluta inopia intelectual niegan la vigencia de la lucha de clases porque así han sido aleccionados por los reptiles que venden a buen precio su palabrería en las tertulias. No importa si ellos mismos son parias de la tierra, pues, en su indefensión, han aceptado la tabla de valores impuesta por los amos de sus vidas y haciendas. Para ellos, quienes preconizamos la necesidad de luchar para transformar este planeta en un mundo más amable, justo y solidario, somos unos indeseables, subversivos y filoterroristas que ponemos en peligro no sé qué quimérica paz social.

En la otra ala del espectro político, los Zelig izquierdistas reproducen los mismos esquemas que sus adversarios. El miedo a desafinar les hace osados, llevándolos a justificar falazmente sus posturas sectarias con argumentos ad hóminem con los que intentan lesionar a los pensadores libres. La libertad incomoda a los esclavos.






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miércoles, 20 de febrero de 2019

Corazones Escuálidos y Sangrantes

Una vez más el cosmopaletismo se apodera de la escena internacional y los pacifistas a ultranza de siempre han convocado a un enésimo concierto por la paz, la reconciliación, en contra del hambre y quien sabe cuantas cosas más.

Lo que iniciara el chévere filantrocapitalista de alcurnia Bob Geldof ahora se reeditará en Cúcuta y no han faltado los artistas desclasados que se han apresurado a sumarse al elenco del mismo. Venezuela Live Aid es el nombre del mismo y su promotor es otro filántropo de estirpe, el muy emprendedor inglés Richard Branson. Afortundamente, Roger Waters, fiel a su compromiso con el internacionalismo, ha salido a defender a Venezuela una vez más.

Pues bien, aquí el comentario dado a conocer por Resumen Latinoamericano:


Joseba Pérez

¿Pero en verdad tienen el “corazón partido” quienes intervendrán en el concierto del 22 de Febrero en la ciudad de Cúcuta en espacio fronterizo, con el lema de “libertad para Venezuela” y por la “ayuda humanitaria” a ese país? ¿O en realidad, de forma reiterada, su “corazón entero” ya está decantado y ganado para un enfoque de su causa “altruista”?. Y  esta causa no es otra que el anti-chavismo y surfear en la cresta de la ola mediática así esto les lleve a ubicarse como compañeros de viaje de la ultraderecha mundial, concentrada en una operación de acoso y derribo por todos los medios del gobierno venezolano. Si se les presume de cierta cultura general sería ingenuo no considerar que esa actividad musical, por las formas y el contexto inmediato, constituye un eslabón importante de ese objetivo. El espacio y el momento elegidos se advierten como una manera de acumular “fuerza de choque” para tensar las fibras con el vecino país. ¿Recaudar fondos cuando a buen seguro el concierto en aras al objetivo de masificarlo al extremo, será gratuito?¿ Y si destinaran una parte de sus millonarias cuentas a esta “noble” causa en vez de ser varios de los protagonistas, motivo de titulares por sus contenciosos con varias inspectorías de hacienda, con cuentas en paraísos fiscales?

Un repaso al panel inicial de protagonistas del evento no dice mucho precisamente de su inclinación y predisposición a la defensa de causas nobles y altruistas. Su silencio ha sido y es sepulcral ante cuestiones como (abriendo el catálogo con el entorno más cercano): los cientos de líderes sociales desaparecidos en el país anfitrión- Colombia, bajo el gobierno de Iván Duque, promotor del acto; los 43 desaparecidos de Ayotzinapa en México, ambos fenómenos como puntas de iceberg de escándalos de gran amplitud; las caravanas del hambre de Centroamérica con el golpe en Honduras de telón de fondo; la intención de Trump de construir el muro con México y su política migratoria; el cruel bloqueo a la isla de Cuba;  más alejado también el inhumano trato al pueblo palestino; finalmente puestos a defender “ayudas humanitarias” el casi literal colapso de Haití con sus macro-penurias por el que estos artífices solidarios pasan de lado olímpicamente. Son por desgracia hechos que deliberadamente no generan grandes titulares mediáticos, en el afán de esconder las miserias del sistema global.

¿A qué viene ese inusitado y discriminatorio interés hacia Venezuela por parte de este elitesco grupo de supuestos artistas musicales?.  En la República Bolivariana de Venezuela existe instaurada una práctica en los medios (quizás también en otros países) conocida por la “payola”. Consiste esto en tener que aportar cierta cantidad de dinero para tener presencia en los medios como radios emitiendo canciones, tv, prensa y artículos. De otro modo “no existes” cuestión que limita el desarrollo y circulación de los artistas emergentes. Opinar y ubicarse “correctamente” con el tema Venezuela granjea favores, titulares y tratos exquisitos en las cadenas monopolistas del entretenimiento (MTV, Sony, HBO, 40 Pincipales…). De otro modo es condenarse a ser ignorado. Venezuela es sinónimo de riqueza petrolera y mercado musical potencial. Esta “super-payola” de Cúcuta es el tributo a rendir. Comenzando por el insigne Alejandro Sanz participante que dio a conocer la canción de este titular. Un evento muy alejado de la épica antibelicista contra la guerra de Vietnam del Festival de Woodstock en 1969 y otros muchos que se sucedieron. Por el contrario este acto de Cúcuta está marcado por el preludio a una intervención de inciertas y lamentables consecuencias. En su “humanitarismo” mediático estos bufones (figura de la Edad Media que entretenía y animaba las tardes y veladas de los señores feudales) del siglo presente ni se plantean la opción del intercambio de petróleo por alimentos y medicinas. Complacientes mientras afilan cuchillos y calientan motores. Para finalizar, valga un reconocimiento a Roger Waters como emblema de Pink Floyd  en representación de otr@s much@s artistas ha fijado ante esta cuestión una posición de dignidad a contracorriente.


Aquí el video de Roger Waters criticando la convocatoria de Branson:

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sábado, 21 de enero de 2017

Egaña | Cosmopaletos

Suenan los ecos de los tambores en Donostia y a ese ritmo les compartimos este texto publicado por Iñaki Egaña en su cuenta de Feis:


Iñaki Egaña

Hay un hashtag en twiter con el enunciado "cosmopaletismo". Refiere a expresiones deslizadas en inglés cuando para las mismas hay vocablo en castizo. Comenzar este artículo poniendo hashtag en lugar de etiqueta ha sido, según quienes han creado la entrada de twiter, un acto de cosmopaletismo. Mi humilde aportación al concepto. Nadie se libra de ser abducido.

Hay, sin embargo, una aceptación más generalizada que liga el cosmopaletismo a los aldeanos, políticos para más señas, nada que ver con situaciones geográficas, que se las dan de universales y al intentarlo no hacen sino ahondar en su zafiedad. Algo así le entendí hace poco a Imanol Intziarte cuando describía el proceso para la elección del tambor de oro en Donostia. Un proceso que concluyó en bufonada. Para demostrar cuánto se hace por la ciudad, hace falta ser extraño, extranjero mejor, y a ser posible con raíces profundas en la naturaleza hispana. Ocho apellidos vascos elevado a la categoría de dogma. Por tanto estupidez. Para que se me entienda poniendo las denominaciones de origen al ejemplo: Ernesto Gasco sería, en este caso, el paradigma del cosmopaletismo.

Son los padrinos del saber, de la comunicación, de las ondas, de los canales televisivos. Una ristra de paletos que nos llaman catetos a quienes nos enorgullece nuestro pequeño espacio natural, nuestro abecedario con tx, tz y ts, y cada vez que abren la boca para citar a Tom Wolfe o Martin Hidegger parecen hacerlo en nombre de Chiquito de la Calzada. Ellos serían…, cómo decirlo, los cosmopaletos. Aunque venden sus andanzas como las de los más cosmopolitas del mundo.

El proceso para la elección del tambor de oro es la excusa para explicar mis reflexiones sobre esa comunidad de iluminados, por hacerme eco de las investigaciones literarias de Umberto Eco, que arropados por medios afines, se marcan una saeta (canto religioso hispano propio de Semana Santa) y la revisten como si se tratara de la tercera sinfonía de Malher. Y nos tratan al resto de trogloditas, incultos reincidentes, negados para la comprensión de los verdaderos y únicos valores de la humanidad.

Hay una tendencia acentuada en los responsables culturales y turísticos de diputación guipuzcoana y ayuntamiento donostiarra que opinan sobre las razones que para el resto nos deben permanecer ocultas. Refiero al territorio guipuzcoano, pero no tendría reparo en ampliar la cita a los vecinos, tanto en Ipar Euskal Herria como al sur de la muga. Los complejos de algunos son tan evidentes como extendidos.

Una tendencia que apelando a las clásicas del consumo cultural, ya de Hollywood, ya de Trafalgar Square, superan nuestro “provincianismo” militante, al parecer excluyente. Lo que les da el “derecho” a la castañuela como alternativa, a la pandereta, al gallo, y, si me apuran, a exhibir en un magno escenario como el flamante Victoria Eugenia, a la cabra de la Legión. Eso sí. Con tal de que la cabra bale en inglés (presente de subjuntivo), se vista con Jean Paul Gaultier y se perfume las pezuñas con Armani (una fragancia floral de color verde), el resto no tiene importancia. ¡Viva la vida!

Porque, señores y señoras que se desayunan cada mañana con la preocupación de cómo hacernos más españoles a través de esas triquiñuelas, el fondo de la universalidad reside en esa estafa. ¿Universales? Una careta. Los Ernesto Gasco, Fernando Savater, Denis Itxaso, Mario Vargas Llosa, Patxi López, Juan Luis Cebrián y una larga lista de furibundos nacionalistas ridiculizan a eso que Ernest Schumacher definió como la escala natural, la humana (lo pequeño es hermoso), para ensalzar su patria en nombre de una grandeza militar, lingüística e incluso racial. Nunca lo dirán de manera explícita. Únicamente cuando las notas de los subordinados suban de tono. Entonces acudirán a su “deber supremo”, a la defensa de esa entelequia llamada España, incluido su ramal sureño, Perejil. A ellos les corresponde el apelativo de cosmopaletos.

No exagero. En mi cercanía, la ofensiva del cosmopaletismo es notoria. Aquello que sea producto del país es relegado al folklore, al ridículo (cuánta culpa tiene ETB en este desaguisado), como si los vascos únicamente supiéramos bailar el aurresku, copular una vez al año, beber como cosacos, provocar hilaridad en los vecinos por nuestras supuestas costumbres autistas. Nos encasilló el sistema en la naturaleza de Pello Kirten o Txomin del Regato, y ahí nos tienen, arrinconados con sus sucesores encarnados por Oscar Terol and company. No tenemos derecho a mostrar nuestra universalidad porque la misma es la hispana o francesa. Ellos, los cosmopaletos, son los héroes de la modernidad, los trasmisores de la cultura con mayúsculas. Tienen la exclusiva.

Y ya saben aquella máxima. Uno no es tal y cómo ejerce, sino cómo lo describen. Ya podemos hacer permanentes esfuerzos de reconocimiento, de amplitud, de mirar al exterior con esa carta de presentación (txapela buruan ibili munduan) que nos seguirán catalogando como nacionalistas, reduccionistas… Ya lo siento, pero mi percepción, puedo estar equivocado, es justamente la contraria. Nos decían que nuestros catarros “localistas” se curaban viajando y, en lo que me atañe al menos, esa función es la que me asienta con firmeza entre los míos.

Sigo en la cercanía. Verano de 2012. Diario decano de la capital guipuzcoana. El lobby por excelencia: “La duquesa de Alba aclamada por bañistas en San Sebastián”. Mikel Ubarrechena, presidente de los hosteleros de Gipuzkoa, vicepresidente de la Real Sociedad de fútbol (mantengo la "ch" de su apellido respetando su firma). Entregando la camiseta txuri-urdiñ a la Cayetana. Detrás Ernesto Gasco, donando la de la capitalidad cultural. Esperpento. Como en 2008 Fernando García Macua y Mariano Rajoy compartiendo camiseta del Athletic, con la firma de todos los jugadores. ¿Síndrome de Estocolmo?

Porque, ya me dirán, señores y señoras que se desayunan cada mañana con la preocupación de cómo hacernos más españoles a través de esas triquiñuelas, dónde está esa maravillosa cita con el destino universal e intelectual que nos proponen. Patxi López, cuando fue nombrado lehendakari, posó para la portada de Vanity Fair, escuchando, por unos auriculares, música de su i-pod: Sigur Ross, Yeah Yeah Yeah, Fleet Foxes o los españoles Love of Lesbian, Facto Delafé, Russian Red o Manos de Topo. ¿A qué impresiona la lista? Moderno como el que más. El año pasado, siguiendo esa modernidad moderna, se instaló, como presidente efímero del Parlamento español, en un palacete madrileño de mil metros, gimnasio y sauna. La buena vida. La universalidad intelectual.

Maestros los tiene. Cómo no recordar a Felipe González, el truhán que se llamó socialista, que cargaba sus pilas de modernidad con sus edictos en La Bodeguilla, la de abajo. Sus citas de Marguerite Yourcenar, la escritora francesa, nacida en Bélgica y nacionalziada estadounidense, en la metáfora de la diversidad. A toda una serie de personajes que se convirtieron de un plumazo en beautiful people y fueron ungidos por la gracia del conocimiento cósmico. Más cosmopaletos.

¿Cómo compaginar esa imagen de las autoridades hispanas y autonómicas del siglo XXI en la inauguración del cuartel benemérito de Fitero con las proclamas universales? Se me hace complicado entenderlo, a pesar de los esfuerzos. Tal y como se nos hace complejo comprender la verdadera dimensión de aquella inauguración encabestrada por Hansel Cereza. El mismo que nos llamó paletos a los donostiarras. No lo habíamos entendido. Aquella capitalidad cultural europea, que afortunadamente ya se fue, inaugurada precisamente por Cereza ¡Cuántas formas hay para disfrazar a la cabra!






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martes, 1 de diciembre de 2015

No Nacionalismo Cosmopaleto Vasco

Hace un par de días les compartíamos una entrevista donde Karra Elekalde dejaba bien claro a que punto es un vasquito colonizado.

Pues bien, en La Haine se ha publicado un texto que precisamente aprovecha esa entrevista para denunciar el cosmopaletismo vasco en general y el de Karra Elejalde en particular:


Borroka garaia da!

El rey español generalmente cuando viene a Euskal Herria hace una lista de estómagos. Esos estómagos luego acaban agradecidos. Se les suele invitar a comilonas en palacetes o sitios de alto standing donde lleva a sus buenos vascos vasallos y la cuenta la paga todo el mundo menos el rey y sus invitados.

Una vez nos enteramos donde iban a dar la comilona, no porque nos mandaran invitación, sino porque nos habían llenado el barrio de calaña policial y militar, y siguiendo las miguitas de pulgarcito pues ahí nos plantamos en las afueras los colegas, a comer pipas mientras veíamos el dantesco espectáculo tras el perímetro de seguridad, que supongo que sería para los transeúntes como nosotros ante el peligro de cabezazos de los invitados a la gala. Y es que pocas veces me he reído tanto como viendo esas inclinaciones de cerviz de los comensales en posturas imposibles que desafían a la ley de la gravedad según iban entrando, por no hablar de sus atuendos bien emperifollados. Si esas reverencias se las hacían al pobre conserje de la puerta, no quiero pensar lo que harían dentro.

De eso me he acordado cuando he leído “hubo una época no muy lejana en que era más o menos un apestado, un vulgar fumeta, y ahora me ofrecen hasta dar las uvas en Nochevieja.” en una entrevista al famoso Karra Elejalde , aunque a mi me suena más Rafaela Karra y nunca le he leído tantas chorradas juntas por milímetro cuadrado. Cosas de la promoción.

El bueno de Karra Elejalde nos dice que “el nacionalismo se cura viajando”, lo que no entiendo es como no le han dado el premio a la originalidad en vez del Goya. Son los misterios inescrutables del no nacionalismo, que básicamente es una ideología que se piensa que los demás nos chupamos el dedo. ¿Qué es lo que hace ser a una persona nacionalista o no nacionalista? ¿Defender la unidad por la gracia de dios del estado español es no nacionalismo? ¿Prohibir llevar a cabo un referéndum de autodeterminación es no nacionalismo? ¿identificarte como español es no nacionalismo? ¿Defender la independencia de españa es no nacionalismo y defender la de Euskal Herria nacionalismo? ¿Qué diablos es el no nacionalismo a parte de una campaña del ppsoe y de sus estómagos agradecidos?

Añade que lo dice bien claro “yo voy con la Selección, soy vasco aunque no nacionalista y para mí la Selección es lo primero”. En cuanto al Athletic nos da una lección de historia y filosofía al afirmar que “ahora van a ser vascos hasta los riojanos y los de Toledo, no digamos los navarros. Y en cuanto hay un francés con apellido vasco, o cualquiera de cualquier país remoto que lo tenga, ¡hala, a por él!”. Supongo que todavía estará mosqueado de porqué le mandaron ir a Navarra a grabar 8 apellidos vascos. Es curioso que el no nacionalismo con tanta energía identitaria se dedique a decir qué es qué y quién es quién. Claro que teniendo todas las leyes y la violencia de estado detrás cualquiera puede.

El tema es que en el Athletic nunca ha estado estipulado que haga falta declarar nacionalidad vasca para jugar ya que según dicen sus estatutos «pueden jugar en sus filas los jugadores que se han hecho en la propia cantera y los formados en clubes de Euskal Herria, que engloba a las siguientes demarcaciones territoriales: Bizkaia, Gipuzkoa, Araba, Nafarroa, Lapurdi, Zuberoa y Nafarroa Behera, así como, por supuesto, los jugadores y jugadoras que hayan nacido en alguna de ellas» . Cosa que no ocurre en su querida selección española donde es obligatorio tener nacionalidad española. La cual es negada a menudo a emigrantes cuando no “se ahogan” a sus puertas. La selección nacional vasca es la que los no nacionalistas niegan e impiden participar en competiciones internacionales.

El caso es que al final se pregunta ¿a qué cojones vamos a Cataluña ahora? a filmar. “En fin, son directrices que no sé de dónde vienen.”

Pues mira Karra, eso te lo voy a decir yo, (búscate a otra persona que te explique lo de Navarra, incluido en ello el asedio a Gasteiz durante 9 meses y de porqué se hablaba euskera en la Rioja).

A Catalunya vais, como lo hicisteis en Euskal Herria para seguir con la “inocua” defensa de la ley franquista de la unidad de españa. En estos tiempos de crisis económica y de que el régimen del 78 está en cuestión, hacer películas en apariencia banales, pero que como todo producto cultural retrata una ideología concreta, se hace para legitimar la “indisoluble unidad de España”. Y para ello sirven tanto los fascistas de toda la vida como iconoclastas graciosos. Es por ello que cuando te pasas por Gasteiz, vas de la mano del ex-alcalde Maroto, otro “no nacionalista” que se ha destacado por su odio a lo vasco y su xenofobia a todo pueblo no supuestamente español. Ellos te necesitan, y tu supongo que necesitarás promoción y pasta.


Texto completo en: https://www.lahaine.org/eV4S






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miércoles, 30 de julio de 2014

Sádaba | Simplemente Decidir

Desde Gara traemos a ustedes este demoledor escrito en favor del derechos a la autodeterminación de los pueblos, en este caso en específico, el catalán.

Lean ustedes:


Javier Sádaba | Filósofo

Han aparecido dos textos sobre Catalunya y la intención de muchos catalanes de someter a referéndum el futuro político que deseen. Uno y otro se presentan con el aura de ser firmados por intelectuales. Ya la palabra intelectual, a secas, produce, salvo casos muy especiales, cierto rubor. Y si se leen los nombres de muchos de los que firman ambos manifiestos, de la vergüenza ajena se pasa a la risa. El primero de tales manifiestos podría tacharse de duro, opuesto a cualquier diálogo y rezumando españolismo. Solo le falta la pandereta, unas castañuelas o la voz en off de Esperanza Aguirre. El segundo quiere ser más moderado y saca de la chistera un conejo: el federalismo. Pero a los dos les atraviesa la misma idea que, a lo que parece, les tortura. Y no es otra sino evitar, sea como sea, el reférendum y una hipotética independencia. El horror a una decisión popular les duele en lo más profundo de su corazón.

El primero es directo, descarado, y no reniega de su olor a naftalina reaccionaria. El segundo es vergonzante, bienpensante y con el cinismo de los que juegan al columpio que los deje en la orilla que, según las circunstancias, convenga. Puestos a escoger, y si a uno le obligaran a ello, mejor dar media vuelta y meter las manos en los bolsillos. El primero nos devuelve a la España casposa. El segundo es propio de seudoprogresistas, enchufados, bien relacionados con las subvenciones y enemigos de decir sí o no. La afirmacion o la negación solo la recorren cuando hay pista y la agenda estatal lo permite.

A un conocido filósofo australiano, por cierto, han debido invitarle para hablar de algo que le es tan lejano como a nosotros los canguros. Como es inteligente, no se detiene en la abundante doctrina positiva a favor de la autodeterminación ni en la base moral para que uno decida según sus intereses, sino que recurre a ejemplos que nada ejemplifican y a un supuesto sentido común. La confusa conclusión que saca tiende a defender al Estado español frente a Catalunya. Si de sentido común se trata, y sin olvidar el derecho o la moral, habría que recordar que la autodeterminación tiene su última raíz en la libertad de los individuos y no hay por qué entenderla de modo traumático. En ningún sitio está escrito o se dice que uno se marcha sin pactar antes las condiciones o dar lo que corresponda a cada una de las partes. Más aún, el ideal es que después de la separación las dos comunidades logren una relación más amistosa que la anteriormente existente. Como en una pareja que se separa y continúa con amistad y hasta con afecto. Pero para eso, que cada uno pueda escoger entre continuar unido o marcharse.

A los dos textos, en suma, les atraviesa el miedo a la decisión de Jordi, Juan o Aitor. Y disimulan ese miedo con especulaciones sobre el derecho que ellos dicen conocer, los males que se nos vienen encima, la rotura y el desgarro de España, la supremacía de la Constitución que, soberana, cobijaría toda soberanía, la importancia de un Estado de Derecho que o no saben lo que quiere decir o lo usan como un comodín que se sacan, cuando quieren, de la manga. Podríamos continuar, pero baste un botón. Al final, que no se decida, que la casa en la que habitan no se modifique mucho, no sea que peligren sus puestos y que su sana y clerical doctrina ampare a los españoles. A los que quieren serlo y a los que, aunque no lo quieran, hay que imponerles que quieran ser.

¿Necesitamos un tercer Manifiesto? No estará de más, aunque es difícil saber cuántos se apuntarían a él o lo espeso del silencio que lo rodearía. Porque, eso sí, los muy demócratas son expertos en cegar espacios de libertad. O quizás convendría dar la espalda a tanta palabra, huir de las tribus y ayudar, de hecho, a aquellos que están dispuestos a cometer el pecado de decidir. Y si de decir alguna palabra se trata, podría reducirse a esto: simplemente, que decidan. En un sentido o en otro. Solo una pregunta para acabar: ¿por qué hablamos de Catalunya y no de Euskal Herria? Me gustaría que alguien me respondiera, pero me temo que el único eco será el del silencio.






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domingo, 23 de marzo de 2008

El Fraudulento Dalai Lama

Es curioso como la comunidad internacional, principalmente los miembros de la farándula devenidos en "líderes de opinión" no mueven un dedo en lo que respecta a los movimientos de liberación nacional en Nabarra, Breizh, Corsica o Gales. Muy pocos de ellos se solidarizan con los kurdos. Pero todos eso sí apoyan abiertamente al Tibet, sobre todo ahora que la CIA ha organizado otra "revuelta pacífica".

Esto es lo que opina Fede de los Ríos al respecto en un texto publicado en Gara:

Fede de los Ríos

Que el Dalai me la Lama

Mucho se habla en estos días del Tíbet y de la revuelta de los monjes naranjitos, pareciera que todo el mundo se ha vuelto experto analista de política internacional. Hasta Penélope Cruz, el epiléptico de los Mecano y Richard Gere, budistas profundos tras de leer «Tintín en el Tíbet», alzan su voz en la defensa del paraíso perdido del Himalaya. Denuncian violaciones de los derechos humanos por parte de las autoridades chinas así como el genocidio de su ancestral cultura. El Dalai Lama, XIV reencarnación de una emanación de Buda, Nobel de la Paz y medalla de Oro de Bush, que desde 1959 vive exiliado en la India, va dando conferencias por el mundo pidiendo solidaridad para con su pueblo.

Vaya pues mi solidaridad hacia los tibetanos que soportan un gobierno chino defensor de un capitalismo salvaje, si es que hay alguno que no lo sea. Pero con relación a la parroquia del Dalai, no me solidarizo en absoluto y eso que en mi familia somos muy solidarios. Mi padre ya lo hizo con el Ejército Rojo chino que en 1951 abolió el sistema social de servidumbre en el Tíbet y lo volvió a hacer cuando el mismo ejército aplastó en 1959 una revuelta armada promovida por el actual Dalai y EEUU para volver al anterior sistema.

La espiritualidad de su ancestral cultura del Tíbet estaba basada en una sociedad formada por unos pocos terratenientes, dueños de las tierras, de hombres y de mujeres. Los monjes pasaban el tiempo rascándose las pelotas, tocando la flauta y explicando a los siervos que ahora les toca sufrir sin protestar pero en la próxima reencarnación se lo iban a pasar de miedo. Y entre tarea y tarea se lo pensaban haciendo «ommmh». La gran mayoría de la población eran los siervos, su vida transcurría trabajando obligatoriamente para el señor sin cobrar nada a cambio, para sí y para pagar los onerosos diezmos a los del «ommmh» y al estado. Se contabilizaban más de doscientos tipos de impuestos. Los castigos por no hacerlo, o por intentar escaparse, eran pedagógicos: latigazos, mutilación de ojos, piernas y manos... Buen karma.

Ahora dice el Dalai que se han vuelto demócratas. Ummh... no sé, cuando me aclare de qué vive usted y su séquito, por qué la invasión de Irak puede ser positiva, era malo juzgar a Pinochet y su amistad con Bush, entonces me podré solidarizar con ustedes. De momento mi tercer ojo permanecerá cerrado, por si acaso.



La realidad es, si por suerte eres un pueblo demandando tu autodeterminación frente a un estado enemigo del "Occidente", tus oportunidades de obtener la solidaridad de los borregos aumenta. Eso es lo que vimos en Kosovo y estamos viendo en Tibet. No se trata de ayudarlos a ellos, se trata de importunar a Serbia y a China, dos estados que no se ciñen a las reglas impuestas por los amos del planeta quienes acallan por un lado y promueven por el otro de acuerdo a su estrategia geopolítica sin importar los derechos humanos, civiles y políticos de pueblos enteros. Hipocresía a escala mundial pues.




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