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domingo, 9 de marzo de 2025

Washington y los Lehendakaris 3/7

Desde las páginas de El Diario traemos a ustedes este reportaje acerca de las visitas que los diferentes lehendakaris han hecho a tierras estadounidenses.

Nosotros queremos destacar el que no haya sido de beneficio alguno para la causa vasca la cercanía de Paul Laxalt a Donald Reagan o que Francisco López haya tenido un vínculo tan pobre con la gente que supuestamente representaba que un hito histórico único en la historia de Europa le haya tomado completamente fuera de base.

Aquí la información:


Lehendakaris en Estados Unidos: de la reunión con Reagan de Ardanza al viaje de Pradales al nuevo país de Trump

En aquel país Aguirre puso el espionaje vasco al servicio de la CIA y del FBI, López conoció el final de ETA y anunció el 'fracking' y Urkullu tuvo un incidente con quien luego resultó ser un actor pornográfico

Iker Rioja Andueza

El lehendakari, Imanol Pradales, realizará esta semana un viaje institucional a Estados Unidos con paradas en Washington D.C. y en Nueva York. No es su primer desplazamiento desde que accedió al cargo —ha estado en Bruselas en dos ocasiones, por ejemplo— pero esta misión sí será la más larga y relevante para un Pradales que quiere mimar la política exterior y, con el destino elegido, conocer “de primera mano” el convulso contexto abierto tras el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca. Aquel país y particularmente Nueva York han sido siempre objeto de deseo de los lehendakaris vascos desde que el primero, José Antonio de Aguirre, tuviera allí uno de sus refugios en el exilio de la Guerra Civil e iniciara una colaboración con la CIA (entonces OSS) o con el FBI que acabó con episodios aún oscuros como la desaparición de Jesús de Galíndez, delegado del Ejecutivo vasco allí.

Los viajes de los lehendakaris a Estados Unidos han tenido de todo. En 1988, también en marzo, Ronald Reagan recibió a José Antonio Ardanza (lehendakari desde 1984 hasta 1999) y a su entonces consejero Joseba Arregi. Fueron unos ocho minutos de cortesía. La delegación vasca le regaló una 'makila', un artefacto que Reagan pensó que era un “arma”. “Jauna, eskerrik asko. Ohore handia da niretzat eta euskaldunentzat”, dijo Ardanza en euskera. La traductora de castellano al inglés fue sustituida momentáneamente por un cargo estadounidense de origen vasco, Pete Cenarrusa, que trasladó al presidente republicano las palabras de Ardanza. Otro vascoamericano, Paul Laxalt, participó en el encuentro y medió para que se produjera. Luego Ardanza ya pasó al castellano. Comentó con Reagan el problema del terrorismo y le invitó a realizar una visita a Euskadi, algo que nunca se produjo. Esta reunión generó malestar en el Gobierno de España, entonces liderado por Felipe González. El equipo de Reagan lo grabó todo.

Juan José Ibarretxe (lehendakari de 1999 a 2009) también realizó varias visitas en Estados Unidos. Sacramento, San Francisco, Chicago o Nueva York fueron algunas de sus paradas. En tiempos de su propuesta de crear un “estado libre asociado” se inspiró precisamente en Puerto Rico, que tiene esa condición en Estados Unidos. Después de dejar el cargo desarrolló trabajó académico en aquel país.

El único lehendakari que no ha sido del PNV, Patxi López (en el cargo de 2009 y 2012), tiene en Estados Unidos algunos de los momentos más recordados de su corto mandato. En 2011, desde Texas, con un casco de obra, gafas protectoras y una bata, anunció que Euskadi se sumaba al 'fracking', una controvertida técnica para la extracción de gas del subsuelo que recibió una fuerte contestación social y que acabó prohibida. Unos días después, se conoció el final de ETA. Es recordado cómo la noticia fue recibida por el lehendakari en un tren entre Washington DC y Nueva York. Su primera reacción se produjo en Penn Station, al tomar tierra. De aquel viaje también salió un acuerdo con la “CIA”, según anunció el Ejecutivo. Pero no era policial o de espionaje, sino gastronómico. Era un convenio entre el Basque Culinary Center y el Culinary Institute of America. 

Iñigo Urkullu (en Ajuria Enea de 2012 a 2024) giró varias visitas a Estados Unidos. Colocó, por ejemplo, un ejemplar descendiente del árbol de Gernika en la 'zona cero' de los atentados del 11S de 2001 en el bajo Manhattan. También en Nueva York anunció en 2013 que para 2020 Euskadi habría ejercido el derecho a decidir y celebrado un referéndum. Sin embargo, el asunto más controvertido que se recuerda de sus misiones ocurrió en la 'euskal etxea' —técnicamente 'eusko etxea'— de esa misma ciudad. Su presidente, Aitzol Azurtza, irritó al lehendakari al romper el protocolo y permitir un vídeo del entonces alcalde de Donostia, Juan Karlos Izagirre, de lo que entonces se conocía como Bildu y ahora es EH Bildu. Luego trascendió que Azurtza era actor de películas pornográficas con un seudónimo. La responsable de protocolo de la Presidencia vasca acabó saliendo del equipo y Azurtza dimitiendo.

La agenda de Pradales en este 2025 es comprimida. Estará en Estados Unidos de lunes a jueves. Primero pasará dos días en Washington DC. No están previstos contactos con la Administración de Trump pero el lehendakari sí quiere “conocer de primera mano” la situación abierta en el país tras la salida de Joe Biden y la segunda etapa 'trumpista'. Se reunirá con senadores y miembros de la Cámara de Representantes -de ambos partidos-, hará 'lobby' vasco y también participará en una mesa redonda en la George Washington University.

En Nueva York se le sumará Elixabete Etxanobe, diputada general de Bizkaia y antigua jefa de Pradales hasta que se convirtió en lehendakari. El motivio es mantener un encuentro con la fundación Guggenheim. El museo en Bilbao vive días de relevo con la llegada Miren Arzalluz en lugar de Juan Ignacio Vidarte, su único director desde la apertura en 1997. Además, sigue en el aire el proyecto de la nueva sede en Urdaibai, que ha recibido mucha contestación social. Visitará igualmente la sede de la empresa IBM.

No es el primer viaje institucional para Pradales a Estados Unidos. Siendo diputado foral de Bizkaia estuvo allí en 2016. Formó parte de una amplísima delegación vasca encabezada por la consejera Arantxa Tapia, los tres diputados generales, Unai Rementeria, Ramiro González y Markel Olano, y el presidente del PNV, Andoni Ortuzar. El festival de folclore Smithsonian de Washington D.C. se centró en la cultura vasca y ése fue el motivo del desplazamiento. Pradales participó desde la capital de Estados Unidos en la primera reunión virtual de la Diputación vizcaína. 

Euskadi tiene una delegación en Estados Unidos. La tiene desde que Aguirre se estableció allí. Ya no es un centro de espionaje como lo fue en su momento. Más bien tiene un carácter económico y de apoyo a las empresas vascas implantadas en esa zona. Ander Caballero, actual responsable de Acción Exterior de Pradales, fue delegado en Nueva York. El actual 'embajador' es Unai Telleria. El PNV también ha tenido una gran querencia como partido hacia ese país. Se suele jactar que es el único partido de España en ser invitado a las convenciones demócratas, como ocurrió en la reciente en la que se consumó el relevo de Joe Biden por Kamala Harris. 

 

 

 

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domingo, 24 de julio de 2022

Egaña | Desde el País de las Berzas

Ha llegado el momento de que Iñaki Egaña meta su cuchara en la sopa del mercado internacional de energías... tan aderezada con especias rusas.

Lean ustedes:


Desde el País de las Berzas

Iñaki Egaña

No he terminado de comprender aquella frase que convertimos en mítica del desaparecido Xabier Arzallus, que llegó a compararnos con cavernícolas a quienes hicimos una apuesta por una Euskal Herria libre de centrales nucleares. Lo de “sin la central nuclear de Lemoiz comeremos berzas iluminados con velas”, no se cumplió. Y no la comprendo por eso de la mala fama de las berzas. Sustituidas por comida basura del otro extremo del mundo, seguimos en esa implacable carrera por poner en manos de las multinacionales nuestro tejido alimentario, energético, industrial e incluso territorial.

La incomprensión de las berzas es, evidentemente, una ironía. ¿Por qué lo que viene de fuera tiene que ser más atractivo que lo que llevamos plantando en casa durante siglos? Hay una tendencia generalizada a valorar lo foráneo como si ello le diera el label de calidad. En tiempos de Lemoiz era el reactor que provenía del otro lado del Atlántico. En las cercanías de Harrisburg, Pensilvania, el núcleo del reactor se fusionó parcialmente. La catástrofe se volvió a repetir en Chernóbil y en Fukushima, advirtiéndonos de las graves consecuencias que puede acarrear la fusión nuclear. Rusia, con su invasión de Ucrania, ya puso sobre la mesa la eventualidad de un holocausto nuclear.

Hoy, los riesgos de un desastre de magnitud desmesurada han aumentado con respecto a aquellos años del “No a la Costa Vasca nuclear”. No tanto por un acontecimiento puntual, que puede llegar en cualquier momento, sino por acumulación. El calentamiento global, que no sólo afecta a la subida de los océanos o los cánceres de piel, sino a todos los aspectos puntuales de la vida en nuestro planeta, necesita de una serie de medidas para paliar ese viaje hacia el precipicio. El decrecimiento en los combustibles fósiles como fuentes energéticas es probablemente la más urgente.

Sin embargo, los lobbies de la energía y una élite política que actúa por inercia en el mejor de los casos y siguiendo las directrices de las multinacionales en el peor, continúan ajenos a la ruina que se avecina. Esas elites cada vez se contraen más y asimismo obtienen mayores beneficios. Hasta la derrota final.

La historia se repite, la primera como tragedia, la segunda como farsa, según el filósofo alemán, y en esas andamos cuando nuevamente llegan los enroques sobre la energía. El primero, con relación a la conversión en “energía verde” a la nuclear y al gas. ¿Se puede ser más hipócrita? ¿O es que el concepto “verde” ha perdido todo su sentido original, aquel que llevó a la creación de partidos y movimientos de gran implosión social en el último tercio del siglo XX?

Como es sabido, la votación en el Parlamento europeo para considerar limpias de contaminación a la nuclear y al gas, contó con una mayoría relativa. Entre los partidarios, una buena parte de la derecha europea, la extrema derecha al unísono, y el PNV. ¿Pleonasmo? Lo cierto es que a pesar de la postura jeltzale con respecto a la central de Garoña y esa exposición del Museo de Bellas Artes de Bilbo con el mural “Lemoiz gelditu” que contó con la fotografía de cualificados militantes en la inauguración, como si ellos hubieran sido los protagonistas de la paralización, la apuesta contaminante del PNV ha sido permanente. Cuando no fachada. Como aquellas decenas de millones de euros públicos desviados al coche vasco “verde”, Hiriko y Epsilon.

Hay que traer al presente, asimismo, la constante incidencia en el gas. Sabin Etxea recogió el testigo del fraking de la mano de Patxi López. Y a pesar de la movilización popular y el rechazo a la extracción del gas de esquisto, la consejera Arantxa Tapia, y por extensión su partido, no ha arrojado la toalla. Una y otra vez acude a los medios para defender la fractura hidráulica, proponiendo esos mismos métodos que han llevado a la devastación de grandes terrenos en EEUU. Desde Bilbao, haciendo gestión en Araba para elites foráneas.

La llamada central térmica de ciclo combinado de Boroa, en Zornotza, trabaja con combustión de gas. No hay tanta basura para quemar, pero hay que mantener la central en movimiento para hacer frente a los contratos de compra del gas. Por cierto, la de Boroa en manos de una empresa norteamericana y un fondo de inversión suizo, con un contrato de suministro, desconozco si renovado, con Shell, de matriz inglesa.

Nos cuentan hace unos días que España ha comprado en junio más gas ruso que nunca. Que la causa está en un incendio de uno de los proveedores de Texas y en las malas relaciones con Argelia. Mientras, Iñigo Ansola, director del EVE (Ente Vasco de la Energía) afirma que la crisis energética nos va afectar exclusivamente en el aumento de precios. Que no habrá desabastecimiento. En cambio, El País del pasado domingo, abría portada con un titular apocalíptico: “Europa se prepara ante el abismo energético”. Y José Ignacio Hormaeche, director del Clúster Vasco de la Energía, pone la guinda: “Ha sido un error abandonar las posibilidades de obtener gas en el País Vasco”. En Vocento, por supuesto.

Nos encontramos nuevamente en una encrucijada. Las apuestas a medio y largo plazo por las que supuestamente pactaron instituciones locales y planetarias, se han esfumado en un abrir y cerrar de ojos. Nos cuentan que las nucleares y el gas son verdes y de lo que hay que decrecer es del carbón. Esa es la directriz de Washington cuyo principal enemigo económico es China, mayor productor mundial de carbón. Nos dicen que los precios del gas se han disparado por la guerra en Ucrania. Pero antes del conflicto la especulación ya había elevado las cuentas. Son empresas privadas las que compran y venden el gas, no los gobiernos, al menos en el Estado español.

Y mientras el escenario se complica, vuelven los viejos y cansinos oráculos a repetirnos aquello de que la culpa es nuestra, que fue un “error abandonar el gas de esquisto” y que volveremos a comer berzas, a la sombra de las velas. Pues a ver si va a resultar que es la mejor opción.

Nota del Autor: Harrisburg, Chernobil y Fukusyma son de fisión nuclear, no fusión como he escrito.

 

 

 

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domingo, 16 de enero de 2022

Elkoro | Aquellos Municipios Forales

El PNV entreguista y colaboracionista es artífice junto a los sociatas de un embate sin precedentes en contra del municipalismo vasco.

Lean al respecto en este artículo de opinión publicado en Naiz:


Aquellos municipios forales

Jose Luis Elkoro Unamuno | Exalcalde de Bergara y miembro del Grupo de Alcaldes

El 21 de julio de 1976 recibí el encargo de leer el Manifiesto de Ayuntamientos Vascos en el día del centenario de la Abolición de los Fueros. El lugar fue el Salón de Plenos del Ayuntamiento de Bergara, en el que era alcalde. Y en aquel día en el exterior de la plaza y calles céntricas de Bergara se reunieron miles de personas, venidos de todos los lugares de Euskal Herria.

No era fácil en este día ejercer la representatividad del pueblo vasco para declarar su propia personalidad como pueblo y como nación. Pero 68 municipios, con sus respectivos representantes, sintieron el compromiso de reivindicar sus derechos históricos. Aquel día afirmamos la legitimidad de nuestros derechos forales durante siglos, arrebatados en contra de la voluntad mayoritaria del pueblo vasco.

En el Régimen Foral los municipios fueron los verdaderos representantes del pueblo, que gestionaban los asuntos públicos propios de la sociedad tradicional. Y las Juntas Generales, como órgano supremo en cada territorio vasco, estaba constituido por los representantes de las villas y pueblos para adoptar los acuerdos correspondientes.

Si el clamor de aquel día es ya un manifiesto histórico, por celebrarse con Franco recién fallecido y el franquismo viviente, el momento presente nos obliga a una llamada. Aquel no solo fue un día de recuerdo, sino un compromiso para la acción.

Seguimos en la lucha para defender que el pueblo vasco es una nación, y como tal debe ser considerado y respetado. Porque los pueblos tienen derecho a darse a sí mismos su propia organización dentro de la solidaridad internacional. La convivencia en Euskal Herria no será posible si no se admite que hay un problema político de fondo, que ha conllevado a una lucha frontal con mucho sufrimiento. Y ello exigirá el diálogo y respeto a la voluntad libremente expresada de la ciudadanía vasca, que es el derecho de autodeterminación.

Esta lucha deberá asentarse en los municipios, ya que ellos son el sustento de la autonomía y la democracia. Ellos son los más cercanos, en sus iniciativas y proyectos, a la ciudadanía, que es la base de una democracia. No obstante, seguimos viviendo el sometimiento de los gobiernos español y francés a los municipios vascos. Y esta situación con esos estados permanente e histórica, se agudiza hoy con las últimas decisiones e intenciones del Gobierno autonómico vasco.

En estos tiempos se están tomando decisiones que afectan gravemente a la autonomía de los municipios. Y son los partidos de gobierno (PNV y PSE), los que desde nuestro territorio invaden las competencias municipales. Una vez más, y desde dentro, los derechos forales municipales son conculcados y sometidos.

El actual poder autonómico intenta imponer por ley los denominados «proyectos de interés público superior», de manera unilateral y sin consultar a los municipios. Y lo peor es que muchos de los representantes de la mayoría de partidos políticos vascos hacen dejadez de sus competencias. Ya está aprobada la ley de Administración Ambiental, que va a incrementar los desastres medioambientales (TAV, incineradoras, fracking...). Será un complemento el anteproyecto de Ley de Transición Energética y Cambio Climático. Y ambas podrán ser promovidas indistintamente por la iniciativa pública y/o privada. Seguirá la Ley de Ordenación del Territorio, que reducirá las importantes competencias municipales de Urbanismo.

En definitiva, se está rompiendo el equilibrio institucional reduciendo las competencias municipales. Y es el momento de reivindicar de nuevo los derechos forales de los municipios, no tanto como una historia del pasado, sino porque es una herencia soberana y democrática de la autonomía municipal.




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lunes, 10 de febrero de 2020

Cronopiando | "Los de Siempre"

Inspirado en los hechos del vertedero de Zabalza nuestro amigo Koldo Campos nos comparte este texto:

“Los de siempre”

Koldo Campos Sagaseta | Cronopiando

Para los bienpensantes hombres de provecho, de misa y chiquiteo, “los de siempre” eran la piedra en el zapato. Y es que se oponían a todo. Eran “los de siempre” cuatro idiotas que, hoy todavía, se creen todo lo que oyen, a los que llenan la cabeza de tonterías y con los que no se puede ni hablar -los sigo oyendo- porque, si fuera por ellos, todavía estaríamos en las cavernas calentándonos alrededor del fuego.

Casi es una enfermedad, un tic nervioso, pero cada vez que los bienpensantes hombres de provecho avistan algún divino proyecto que reparta empleo y bonanza a manos llenas entre este pueblo desagradecido, ahí aparecen de nuevo los mismos cuatro idiotas a decir que no, que no quieren centrales nucleares, ni hacer de Belagua la mayor estación de esquí del Pirineo, que no quieren el fracking ni la minería a cielo abierto, que no quieren la pesca de captura, que no quieren la incineradora, ni que siga en Itoiz temblando la tierra, ni los cazas de guerra volando y disparando en las Bardenas, ni trenes de alta voracidad en los que emigrar en menos tiempo, ni contaminación, ni maltratos animales, ni deforestación, ni cambio climático…

Son otra vez los mismos, los de siempre, aquellos cuatro idiotas a los que no escuchaba nadie, que decían que el amianto es un peligro, que el amianto mata.

(Preso politikoak aske)





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domingo, 26 de mayo de 2019

Aragón en Europa

Estamos acercándonos al cierre de las urnas en el estado español y desde Ara Info traemos este artículo que deja en claro que las preocupaciones de Madrid - y de Bruselas para ese caso- ya no se reducen únicamente a Euskal Herria y a Catalunya:


"Durante cinco años hemos llevado la voz de Aragón en Europa, con los principales temas que nos afectan y que ningún partido estatal llevaría: patrimonio lingüístico, macroproyectos, fracking, agricultura sostenible… Apoya con tu ilusión a Agora Republicas – Puyalón. El Aragón Rebelde". Así se han expresado desde la candidatura soberanista aragonesa en el cierre de campaña de las europeas.

“Vamos a ir a Europa. Vamos a ir contra esta Europa. Vamos a defender la Europa de los pueblos, de las trabajadoras, de los estudiantes, de las clases populares… vamos a construirla desde la base. Y vamos a hacerlo trabajando hombro con hombro con otras fuerzas rupturistas y soberanistas. Por supuesto con las más cercanas, con las que compartimos la mayor parte de los opresores”, añaden Puyalón que para estos comicios europeos del domingo comparte coalición con EH Bildu (Euskal Herria), ERC (Catalunya), BNG (Galiza), Andecha Astur (Asturie) y Ahora Canarias.

Para Puyalón – Ahora Repúblicas una de las razones de querer estar en Estrasburgo es “poder hacer frente común, lucha unitaria y visiones compartidas con otras fuerzas de características sociopolíticas similares radicadas en el resto del continente” y “junto a ellas alzar la voz y el puño en contra de la Europa de los mercados y los mercaderes, del Banco Central Europeo, la Comisión Europea y el Fondo Monetario Internacional, caras más visibles de un sistema que, a nivel mundial expolia y saquea a los pueblos en pos del beneficio de unas élites insultantemente minoritarias”.

En este sentido, Diego Marín y Asun Gulina, candidatos aragoneses de Ahora Repúblicas recuerdan que “cuando esta última crisis golpeó en Aragón, no fue más que lluvia cayendo en un suelo mojado. Por supuesto que sufrimos los recortes y las políticas de austeridad, al menos al mismo nivel que otros pueblos de la periferia europea. Nuestros pueblos mueren sin escuela, médico y otros servicios. Nuestros montes sufren la desertificación más atroz. Nuestra juventud nutre las filas del paro, de la emigración, de la sitiada educación pública, de la desesperación de toda una generación cuyo futuro está ya hipotecado”.

“Aragón sufre una de las precarizaciones más altas del continente, sólo superada por las de otros pueblos encuadrados en el Estado español. Nuestro país padece, en una escala similar a la de los pueblos que nos rodean, un insoportable número de desahucios, incontables ataques a nuestro medio ambiente, urbanización enloquecida y una más que preocupante corrupción, entre otros desmanes, fruto de esta etapa del capitalismo”, añaden.

“Esta generación, día tras día, toma consciencia de que sólo decidiendo libremente podrán asegurar un futuro. Las nuevas formas de comunicación hacen más visible que nunca que ya no es Zaragoza, ni siquiera Madrid, la que toma las decisiones que nos llevan a lo que es una situación de emergencia social”, continúan.

“Ya lo podemos decir alto y claro: un nuevo agente político y social ha nacido. Ha nacido de las estudiantes, de los trabajadores, de las vecinas, de los militantes en defensa de la tierra, de la ternura vestida de solidaridad… Y no ha venido solo a quedarse, ha venido a vencer. Ha venido a aportar lo mejor que tiene en pos de una lucha común, la lucha porque esta tierra inmemorial vea la sonrisa sincera y tranquila de nuestras hijas”, sostienen desde Puyalón.

“Queremos poder decidir sobre unas políticas de austeridad que no son nuestras. Queremos decidir una política monetaria al servicio de las clases populares. Queremos decidir si las empresas estratégicas –energéticas, ferroviarias, telecomunicaciones y agua como ejemplo- vuelven a ser propiedad de todas. Puyalón de Cuchas quiere que entre todos decidamos defender nuestro medio, nuestras lenguas y nuestra identidad y personalidad con uñas y dientes. Así como defenderemos el derecho de las mujeres a decidir”, aseveran.

“Porque decidir es empoderarse. Porque las calles ya han decidido que no quieren ni oír hablar de la Troika. Porque Aragón ha decidido no seguir pagando la fiesta a los caciques de ayer y hoy, de aquí y de fuera. Ahora Repúblicas, porque sabemos que la unión es la clave de la fuerza. Que son los pueblos luchando al unísono los que van a derrotar a esa bestia que devora personas, tierra y pueblos. Porque aprendemos y nos enriquecemos del contacto con otros pueblos. Y creemos, como aquel, que es mejor ser buenos vecinos que malos súbditos, el futuro de aragoneses y aragonesas no debe construirse desde Estrasburgo ni Madrid”, concluyen.

Por su parte, el número 1 de la lista de Ahora Repúblicas, Oriol Junqueras (ERC) ha afirmado desde prisión tras conocer la noticia de la suspensión de su cargo por la Mesa del Congreso: “Nos han suspendido en España pero no lo podrán hacer a Europa. Un preso político entrando en el Parlamento Europeo es la mejor manera de denunciar la represión de la Estado español, es poner en jaque al Estado ante toda Europa”.

El número 2 de la lista, Pernando Barrena (EH Bildu), afirmaba en una entrevista con el diario vasco Deia, que “el voto de izquierda es fundamental para una UE que atienda el interés de la ciudadanía”. En este sentido, se mostraba optimista en conseguir cambios en la UE que recuperen la esencia social de Europa y den encaje a las naciones sin Estado.

La candidatura Agora Republicas recoge una serie de medidas que consideran de especial urgencia e interés y que se pueden leer en la web de Puyalón.







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jueves, 1 de febrero de 2018

El TC Españistaní y el Fracking

La iniciativa Gure Esku Dago se encuentra en la búsqueda de 2019 razones para sustentar el derecho a decidir del pueblo vasco.

Pues bien, desde el Tribunal Constitucional de la monarquía españistaní nos han provisto de una muy buena razón para desconectar con respecto a la túrpida metrópoli: el derecho a vivir sin el peligro medioambiental que representa la práctica del fracking.

Y es que una vez más el régimen sacrifica al Espíritu de Montesquieu en el altar del autoritarismo, imponiendo a nuestro pueblo sus delirantes designios, siempre acordes a la más completa sumisión con respecto a una orientación económico-social de corte descaradamente neoliberal.

Por vía de Gara nos llega información acerca de la más reciente intromisión por parte del régimen en la CAV:


Los jueces han anulado parte del articulado de la ley contra el fracking aprobada en 2015 en el Parlamento de Gasteiz. Han declarado inconstitucional parte del artículo 2 y la totalidad del artículo 3, en el que se recoge que «en los terrenos clasificados como suelo no urbanizable no está permitida la tecnología de la fractura hidráulica, cuando pueda tener efectos negativos sobre las características geológicas, ambientales, paisajísticas o socioeconómicas de la zona».

Ion Salgado

El Tribunal Constitucional ha estimado parcialmente el recurso del Gobierno español contra la ley contra el fracking de la CAV, y ha anulado parte de su articulado. La sentencia recoge que, aunque la normativa autonómica no prohibe el fracking de forma «absoluta e incondicionada», sí contiene mandatos que «reducen, dificultan o impiden la eficacia» de la legislación básica estatal, lo que las hace incompatibles entre sí.

Los magistrados han utilizado la doctrina establecida en sentencias anteriores, entre las que figura el fallo contra la ley antifracking de Nafarroa –anulada en diciembre de 2014–, para declarar nulo parte del artículo 2 y el artículo 3. Este último establece que «en los terrenos clasificados como suelo no urbanizable no está permitida la tecnología de la fractura hidráulica, cuando pueda tener efectos negativos sobre las características geológicas, ambientales, paisajísticas o socioeconómicas de la zona, o en relación con otros ámbitos competenciales, en función de lo que establezcan los instrumentos de ordenación territorial, urbanística y/o ambiental».

En opinión del TC, este precepto «desborda la competencia que tienen las comunidades autónomas para establecer normas adicionales de protección del medio ambiente». Y advierte de que las competencias autonómicas para fijar normas adicionales no incluyen la «prohibición absoluta e incondicionada» del fracking, algo que chocaría «de manera insalvable» con la ley estatal de hidrocarburos, que es la que autoriza el empleo de la fracturación hidráulica en la extracción del gas no convencional. Asimismo, hace hincapié en que dichas normas deberán ser «razonables y proporcionadas al fin propuesto» y no podrán alterar el ordenamiento básico en materia de régimen minero y energético.

No obstante, tres jueces discrepan de estos argumentos, y han redactado un voto particular en el que explican que el fallo no tiene en cuenta que el articulo 3 de la ley remite «a lo que establezcan los instrumentos de ordenación territorial». A su juico, esta circunstancia exigía enfocar el análisis desde la competencia sobre protección del medio ambiente, lo que habría conducido a la desestimación del recurso en este punto.

En cuanto al artículo 2, el tribunal ha declarado inconstitucional un inciso del mismo, que considera recursos de gas no convencional los hidratos de metano enterrados en el mar. Afirma que, «aplicado junto con otros preceptos no impugnados de la norma, este artículo de la ley permitiría a la CAV extender el ejercicio de su competencia al mar territorial y al suelo marítimo», lo que vulneraría el principio de territorialidad.

Lamenta pero acata

Tras conocer la sentencia, fuentes del Gobierno de Lakua lamentaron que el TC «haya optado por la decisión más drástica, la anulación, dando la razón al Gobierno español». «No estamos de acuerdo con la interpretación tal y como expusimos ante el TC. De hecho, no ha sido una decisión unánime, ha habido voto particular al que se han adherido varios magistrados», añadieron desde el Ejecutivo autonómico, que acata el fallo pese a no compartirlo.

Por su parte, el parlamentario de EH Bildu Mikel Otero publicó un mensaje en las redes sociales que evidencia el escaso margen legal de las administraciones vascas: «El Constitucional tumba artículos de la ley vasca antifracking. Y recuerda que no tenemos competencias para prohibir el fracking ‘cuando pueda tener efectos negativos sobre las características geológicas, ambientales etc’. ¡Toma autogobierno!».

Desde el PSE subrayaron que «la decisión adoptada del TC no es incompatible, en todo caso, con el compromiso de los Socialistas Vascos con el amplio consenso social contrario al fracking, que tuvo su reflejo con la posición del conjunto de los grupos representados en el Parlamento vasco». Parece que no recuerdan que el PNV, su socio de gobierno en las principales instituciones, se abstuvo en la votación de la ley.






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jueves, 29 de septiembre de 2016

La Pesadilla Vasca de Gramsci

Ya están todos enterados de los resultados de la jornada del 25S en la CAV, así que aquí les compartimos este análisis publicado en El Diario:

Gora Euskadi Askatuta, Salvador Sostres

La incontestable victoria de Urkullu se ha fraguado en la incapacidad de la izquierda vasca para presentar una alternativa creíble al modelo social y económico del PNV

Iker Armentia
La pasada semana Iñigo Urkullu fue entrevistado (homenajeado en una entrevista, para ser exactos) por Carlos Herrera en la COPE y el tertuliano Salvador Sostres fue presentado como "un gran seguidor" del lehendakari. La admiración no era irónica y, de hecho, Sostres preguntó a Urkullu cómo podía ser que con lo bien que se vive en Euskadi hubiera gente que votara a Podemos. Urkullu –bautizado por Herrera como ‘El Ciclón de Alonsotegi’– salió bendecido y a la COPE sólo le faltó declararlo Español De Bien Del Año. 

Unos días después en Sabin Etxea, las bases del PNV celebraban entre gritos de "independentzia" la arrolladora victoria en las elecciones, tras una campaña en la que los discursos de los mítines jeltzales se habían cerrado con el clásico "Gora Euskadi Askatuta! (¡Viva el País Vasco libre!)".

Las elecciones las había ganado un candidato capaz de cautivar a la derecha mediática española y a quienes quieren más autogobierno para Euskadi ("no seré yo quien se lo impida", le llegó a decir Carlos Herrera a Urkullu). Obviamente los halagos de la Corte a Urkullu son el modo de afirmar que los independentistas catalanes son una jauría de comeniños, pero también expresaban en cierta manera esa teoría de que el PNV es el amo de la transversalidad.

Y es así. El PNV es el partido de la inspiración socialdemócrata del sistema de protección social vasco, pero también es el partido de Kutxabank que desahucia. El PNV es el partido que rechaza la reforma laboral de Rajoy pero permite la reforma laboral de Zapatero. Es el partido que tiene a un consejero de ‘izquierdas’ como Ángel Toña pero que despide a los trabajadores precarios del Guggenheim por montar una huelga. El partido que rechaza el fracking mientras lo promueve. Es el partido al que han votado vascos que se sienten sólo vascos y vascos que se sienten también españoles. El partido al que han votado desde consejeros de eléctricas a obreros de barrios populares. Es el partido con un discurso que ofrece asas a sensibilidades antagónicas pero sin que eso suponga sufrir molestas consecuencias.

El PNV es el partido interclasista de la transversalidad ideológica. La hegemonía gramsciana. Fukuyama podría escribir una preciosa versión vasca de ‘El Fin de la Historia’.

Esta semana los analistas han subrayado la esencia de este PNV victorioso: la transversalidad, la centralidad, la moderación y la estabilidad, en especial, frente al sindiós que se vive en la política española. Y, sí, es una parte importante de la explicación pero no toda, porque la incontestable victoria de Urkullu también se ha fraguado en la incapacidad de la izquierda vasca –EH Bildu, Podemos o PSE, según gusten ustedes– para presentar una alternativa creíble al modelo social y económico del PNV.

EH Bildu apostó por sumarse al juego de la centralidad ofreciendo acuerdos de país al PNV y obtuvo buenos resultados –en la medida en que alejó el sorpasso de Podemos y salió del KO en el que estaba sumido– pero malos resultados porque no tiene capacidad para condicionar al Gobierno Vasco. Podemos evitó el enfrentamiento con el PNV y se limitó a decir que tiene que entrar "aire fresco" en las instituciones y obtuvo unos resultados estimables –11 escaños y por delante de PSE y PP–, pero malos resultados porque quedó muy lejos de las expectativas creadas. Y el PSE no pudo evitar ser visto como muleta del PNV (a pesar del aderezo de ese vídeo vergonzoso contra el euskera) y obtuvo malos resultados y malos resultados, aunque puede que le permitan gobernar con el PNV.

La campaña vasca fue la del hipererrejonismo en el tono pero que terminó por impregnar también lo que no es el tono. La campaña vasca no fue una campaña electoral al uso: fue un capítulo de los Osos Amorosos. Todos los partidos –y en especial los de izquierdas– asumieron resignados las reglas de juego del PNV. Nadie arriesgó a confrontar con el partido en el Gobierno por miedo al voto reactivo de experiencias anteriores. Se ofrecieron como acompañantes, renunciaron a deslegitimar al poder establecido y el PNV arrasó.

Y todo el mundo parece darse por satisfecho: EH Bildu ha salido de la UVI, Podemos confía en acumular experiencia institucional hasta el siguiente asalto y el PSE en seguir gobernando junto al PNV.

Ahora quedan por delante cuatro años en los que el PNV usará su inteligencia para intentar desactivar la posibilidad de que germinen discursos alternativos porque, aunque su escenario sea inmejorable, un rodillo simplista de mayoría absoluta junto al PSE podría atrincherar a EH Bildu y Podemos en posiciones que tampoco interesan al PNV. Pase lo que pase, los partidos de izquierda vascos tienen una tarea pendiente: construir una alternativa.





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miércoles, 6 de enero de 2016

Urkullu, los Sociatas y el Fracking

Haciendo honor a su designación de Partido del Neoliberalismo Vascongado, durante 2015 el mojado Iñigo Urkullu ha maniobrado para evitar que se pusiera fin al método de extracción de hidrocarburos conocido como fractura hidráulica.

Y es que mientras haya pasta de por medio y la oportunidad de forrarse las talegas, mientras no haya una ley que impida las puertas giratorias.

En ese tenor, les compartimos esta nota publicada en El Diario:

El año en que Euskadi no se despidió del fracking

Un posible recurso anticonstitucional contra la Ley antifracking aprobada por el Parlamento vasco además del anuncio del Gobierno de Iñigo Urkullu de no renunciar a los permisos de exploración acrecientan la incertidumbre sobre el futuro uso de la controvertida técnica de la factura hidráulica en tierras vascas
Natalia González de Uriarte
El 2015 ha sido el año en que el rechazo de la ciudadanía vasca a la polémica técnica de la fractura hidráulica para obtener gas no convencional del subsuelo ha quedado más que acreditada. Las más de 100.000 firmas que respaldaban la Iniciativa legislativa popular recogidas por la plataforma Fracking Ez Araba han desembocado en verano de este año en la a probación por parte del Parlamento vasco de la Ley que pone trabas al uso de esta técnica extractiva. Se elevan los requisitos medioambientales de tal manera que prácticamente la fractura hidráulica se hace inviable en tierras vascas. Estas dificultades, junto a las modificaciones introducidas por el PSE en la negociación presupuestaria para impedir que los Presupuestos se utilicen para financiar proyectos que requieran del fracking para la exploración o explotación de gas del subsuelo, son dos grandes avances pero, para algunos, no garantizan la prohibición total. Lejos de lo que parecen, no dan el portazo definitivo al fracking en Euskadi.

La incertidumbre se ha instalado entre los agentes sociales y políticos que han impulsado esta oposición a la técnica. Por un lado miran de reojo hacia Madrid, ante la posibilidad de que el próximo Gobierno que se forme, decida recurrir la ley aprobada por el Parlamento vasco ante el Tribunal Constitucional, una medida que dejaría de inmediato la norma en suspenso cautelar automático, si es que el alto tribunal la admite a trámite. “Estamos muy pendientes. No podemos bajar la guardia porque esa posibilidad está ahí. Así que hemos de mantener viva nuestra posición y activismo contra esta técnica”, ha explicado Mikel Otero, portavoz de la plataforma antifracking.

Y por otra parte, pese a la Ley aprobada es te año, recelan ante la posible tentación del Gobierno vasco a saltarse la normativa que sacó adelante la Cámara vasca sin el respaldo del PNV. ¿Por qué estas sospechas? Porque el Ejecutivo de Urkullu no confirma de forma tajante que el 'fracking' se vaya a detener en Euskadi. No se han despedido de las controvertidas perforaciones para siempre. Parece más un hasta pronto.

De hecho el Gobierno ha reconocido en una respuesta parlamentaria difundida recientemente que no va a renunciar a los permisos de investigación. Dicen que Shesa, la sociedad pública responsable de buena parte de los sondeos para la extracción de gas convencional y no convencional que se desarrollan en Euskadi, prevé realizar a lo largo de 2016 “todos aquellos trámites necesarios para no perder la titularidad de los permisos” en relación a Enara, Usoa, Mirura, Usapal y Angosto.

Y ese empeño - según Otero- implica una mínima inversión, que este caso, vendría de las arcas públicas. “El PSE tiene complicado dar una explicación convincente sobre esto. Queda en entredicho cuánta presión y cómo son de condicionantes esas modificaciones introducidas en los presupuestos. Está claro que el Gobierno y su consejera de Desarrollo Económico, Arantza Tapia, insisten en la cabezonería de seguir explorando pese a que se van a encontrar con el muro legal de la normativa aprobada por la Cámara vasca y ese acuerdo presupuestario que les impiden aportar cero euros al ‘’fracking”, explica Otero.

EH Bildu comparte esa lectura. Consideran que el Gobierno vasco no solo mantiene su apuesta por el fracking y sino que además lo ha admitido en esa respuesta parlamentaria. “Dejan en evidencia la pantomima del PSE, que se ha vanagloriado de haber parado al fracking", declaró Dani Maeztu, parlamentario de la coalición abertzale al conocer el contenido de la respuesta ofrecida por Tapia. "El Gobierno Vasco ha dejado claro que no citar los permisos Angosto y Enara en los presupuestos no tiene consecuencias prácticas y ha desnudado el discurso del PSE. Han querido hacer creer a la gente que el fracking era historia y la han engañado". Maeztu sostiene que solo la renuncia a los citados permisos y la disolución de la sociedad pública Shesa son las “únicas garantías contra el fracking".

A esto se une el hecho de que el PNV, al igual que PP, CiU y UPyD, no incluyó el veto a esta técnica en su programa en las pasadas elecciones generales, lo que acrecienta más la desconfianza y dudas sobre cuál es su verdadero posicionamiento hacia la fractura hidráulica de cara al 2016.

Es cierto que la consejera Tapia ha repetido por activa y por pasiva, en varias intervenciones en el Parlamento vasco, tras ser interpelada por la oposición, que todas las actuaciones de Shesa están "en su fase exploratoria y por lo tanto es “rotundamente falso que exista ninguna licencia de explotación de fracking" en Euskadi. Pero no es menos cierto que Shesa cuenta con varios objetivos de investigación y tres de ellos "inicialmente planteados como no convencionales", que en caso de prosperar sí supondrían el uso de esta técnica. Solo uno de ellos es competencia del Gobierno vasco porque el resto se localizan en dos o más comunidades y dependen por tanto de la Administración General del Estado. El permiso limitado a Euskadi es de "Lore, Lurra, Landarre y Sustraia", que se ha solicitado ya, pero está en fase de otorgamiento.

La duda es cómo actuará el Gobierno en caso de obtener el permiso pendientes cuando siempre ha remarcado, por encima de otros argumentos, el "carácter estratégico" de los hidrocarburos para Euskadi y que el Gobierno vasco no puede "renunciar al conocimiento de los recursos energéticos y minerales propios" porque lo contrario "implicaría la omisión de un deber". ¿Desistirá cuando la mera investigación implique el uso de esta técnica?. Es otro de los temores que apunta Otero, aunque la reacción del Gobierno en este sentido le preocupa menos que el recurso de inconstitucionalidad. “ A día de hoy una operación masiva, a gran escala en Euskadi es inviable, es una ensoñación, pero eso no significa que no vayan a intentarlo, nos significa que no vayan a hacer todas las piruetas posibles para explorar en unos primeros pozos. Espero que el panorama desolador del fracking y el petróleo en EEUU les desanime. No obstante, lo más inquietante ese esa amenaza del recursos de inconstitucionalidad”, insiste Otero.

Con todo, el 2015 ha sido el año en que Euskadi no ha logrado despedirse del ‘fracking’.





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sábado, 21 de noviembre de 2015

Piden a Lakua detener el Fracking

Mucha COP21 en París, pero la lucha hay que llevarla a cabo localmente, entrelazando con colectivos e individuos interesados en la preservación del medio ambiente.

Les compartimos esta nota publicada en la página de 20 Minutos:


La Asamblea anti-fracking de Las Merindades y Norte de Burgos, formada por colectivos sociales cántabros, vascos y burgaleses, han pedido este sábado al Gobierno vasco la paralización de toda actividad de exploración y explotación de gas no convencional mediante la técnica del fracking por parte de la Sociedad de Hidrocarburos de Euskadi (SHESA), dependiente del Ente Vasco de la Energía.

La Asamblea anti-fracking de Las Merindades y Norte de Burgos, formada por colectivos sociales cántabros, vascos y burgaleses, han pedido este sábado al Gobierno vasco la paralización de toda actividad de exploración y explotación de gas no convencional mediante la técnica del fracking por parte de la Sociedad de Hidrocarburos de Euskadi (SHESA), dependiente del Ente Vasco de la Energía.
Miembros de la asamblea se han concentrado en Bilbao, donde han leído un comunicado en el que han advertido a la consejera de Desarrollo Económico y Competitividad, Arantza Tapia, de las consecuencias que "para la salud y el medio ambiente de Castilla y León, Euskadi, Cantabria y otras regiones, así como para el suministro de agua potable al Valle de Mena, las Encartaciones y a todo el Gran Bilbao pueden tener las perforaciones proyectadas en la localidad burgalesa de Merindad de Montija".
"El pozo Angosto A, en la localidad de Loma de Montija, además de afectar seriamente y de forma negativa la forma de vida de esta zona, eminentemente agrícola, ganadera y turística, también pone en peligro el agua de ríos y acuíferos", han alertado.
En este sentido, han incidido en que esta actividad afectará a las dos vertientes de aguas de esta zona, el agua del Pantano de Ordunte y el río Cadagua.
"También es necesario recordar que los permisos solicitados por SHESA en las áreas de explotación Enara 1 y 2 afectarán directamente al espacio Red Natura 2000 del río Zadorra y, además, al acuífero de calizas de Subijana, principal reserva de agua subterránea de Euskadi", han alertado.
Por otro lado, han incidido en que existe otro peligro adicional como es la proximidad a estos permisos de la central nuclear de Garoña. "Las Merindades han sufrido movimientos sísmicos en más de una ocasión y se han registrado terremotos de intensidad nada despreciable y atribuidos al fracking en áreas en que con anterioridad a la aplicación de esta técnica se desconocían por completo", ha añadido.
Por todo ello, han exigido al Gobierno vasco el cese total e inmediato de toda actividad relacionada con la exploración y explotación del fracking, sea dentro de Euskadi o en otros territorios.







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jueves, 27 de agosto de 2015

México Contra el Fracking

Desde la página del Observatorio Petrolero Sur traemos a ustedes este excelente reportaje acerca del movimiento social en contra de la práctica del fracking en México:


Aroa de la Fuente López | Miembro de Fundar, Centro de Análisis e Investigación y la Alianza Mexicana contra el Fracking

La situación por la que atraviesa México es alarmante. Las más de 23 mil personas desaparecidas en el país entre 2007-2014, según cifras oficiales, nos hablan de un contexto de violencia e impunidad excepcional en el que el caso de los 43 normalistas de Ayotzinapa, con lo indignante y doloroso que es, sólo representa la punta del iceberg. Rara vez se va a la raíz del problema, se señala al crimen organizado como el causante de las muertes, las desapariciones y los ataques. En este sentido, es necesario resaltar que la violencia que vive el país tiene raíces mucho más profundas en las cuales el Estado tiene una gran responsabilidad. Entre otras razones, por instrumentar políticas que priorizan los intereses privados y empresariales sobre los públicos, por la falta de espacios de participación, por la debilidad institucional inducida, y por la pobreza y la marginación en las que subsiste una gran parte de la población, en especial la indígena.

Las reformas estructurales aprobadas en 2013 y 2014 por el gobierno del Presidente Enrique Peña Nieto vienen a sumarse a estas políticas y vaticinan que las causas profundas del malestar social existente se profundizarán y expandirán. Con ello se prevé un aumento de la conflictividad y la violencia, en particular de aquella ejercida por el Estado, ya sea a través de su propio actuar o por decidir mirar hacia otro lado cuando otros la ejercen.

Territorios en disputa

Una de las más importantes fuentes de la conflictividad que se vive en el país es la imposición de proyectos de desarrollo ante los cuales la población se declara en resistencia. El gobierno ha reaccionado haciendo oídos sordos a estas legítimas demandas sociales o, directamente, mediante acciones de criminalización, hostigamiento y represión que llega a esconder tras la cortina de la lucha contra el crimen organizado. Casos que reflejan esta situación se presentan a lo largo y ancho de México en todo tipo de proyectos: mineros, petroleros, turísticos, eólicos, de infraestructura hídrica, etc. Ejemplos de ello son las comunidades en lucha en el Istmo de Tehuantepec, del estado de Oaxaca, en contra de mega parques eólicos; la organización de frentes regionales en contra del uso de la fracturación hidráulica en Veracruz, San Luís Potosí, Puebla e Hidalgo (AAVV, 21/06/2015); y la resistencia a la construcción de un acueducto que afectará a cuatro estados del país y llevará agua para hacer posible la explotación de hidrocarburos de lutitas en Nuevo León.

Estos movimientos y frentes de resistencia han sido atacados repetidamente por las empresas y por el gobierno federal, así como por las autoridades estatales y municipales. Los casos más recientes son los ocurridos el 7 de junio, enmarcados en el contexto de elecciones de autoridades locales. La consigna abanderada por el Estado sobre el derecho al voto ha sido utilizada como justificación para reprimir a diversos colectivos, en un nuevo intento de hacerse con el control de los territorios. El primero de ellos fue el ataque con armas de fuego, por parte de grupos vinculados al presidente municipal de Juchitán, a integrantes de la Asamblea General Comunitaria de Álvaro Obregón (Oaxaca) -organización que forma parte del frente en defensa del territorio contra los proyectos eólicos del Itsmo. El segundo, la agresión a estudiantes de la Universidad Veracruzana que integran movimientos en defensa de la tierra, el territorio y los recursos naturales, y apoyan estrategias en contra del desarrollo de la fractura hidráulica (Centro Prodh, 05/06/2015). Por último, la brutal acción de la Policía Federal contra la población de Tlapa de Comonfort, en Guerrero, que dejó un muerto y varios heridos, en un acto de represión contra los trabajadores de la educación que reclaman el esclarecimiento del paradero de los 42 normalistas que siguen desaparecidos, así como la aplicación de justicia por los asesinatos cometidos (Tlachinollan, 08/06/2015).

Un marco para la fractura

Es en este contexto que se inserta la Reforma Energética de diciembre de 2013, que supuso la modificación de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos para permitir la participación del sector privado en la industria de hidrocarburos. Esto implicó un cambio muy profundo a la operación de dicho sector, que desde 1938 estaba reservada al Estado a través de Petróleos Mexicanos (Pemex). El principal argumento esgrimido por el gobierno para impulsar esta modificación fue la necesidad de revertir la caída en la producción de petróleo observada desde 2004, que pasó de 3.5 millones de barriles diarios (mmbd) a 2.5 mmbd en 2013 (Pemex, 2015 a). Igualmente, la reforma buscaba aumentar la extracción de gas para así reducir las importaciones, que en 2013 se situaron en 1.289 millones de pies cúbicos diarios (mmpcd) (Pemex, 2015 b). Para ello, sería necesario explotar los hidrocarburos no convencionales, especialmente aquellos que se encuentran en yacimientos de lutitas y requieren el uso de la fracturación hidráulica. Y, siempre según la opinión del gobierno, esto no podría hacerse sin el apoyo de las empresas petroleras privadas que cuentan con la experiencia, la tecnología y los recursos financieros. Por lo tanto, la reforma no sólo privatiza la industria, si no que profundiza un modelo energético insostenible, basado en combustibles fósiles, con la utilización de técnicas que suponen impactos sociales, ambientales y económicos negativos muy superiores a los ya graves causados por proyectos convencionales.
A la reforma constitucional se sumó, en agosto de 2014, la aprobación de legislación energética que vino a sentar las bases bajo las cuales operará este nuevo modelo de industria. La sanción de nueve leyes y la modificación de doce existentes supusieron la creación de un marco regulatorio que favorece, facilita y acelera el desarrollo de los proyectos hidrocarburos y el uso de la fracturación hidráulica. Su simple aprobación supone violaciones graves a los derechos humanos y a las obligaciones del Estado de garantizarlos, establecidas en los tratados internacionales subscritos por México y en su propia constitución, que se verán agravadas con la implementación de la reforma.

La nueva Ley de Hidrocarburos da preferencia sobre el acceso y el uso del territorio a los proyectos de explotación de petróleo y gas. De manera contradictoria, a la vez que se privatiza la industria de hidrocarburos, ésta es declarada de utilidad pública, lo que implica que el Estado podrá obligar a los propietarios a rentar sus tierras a las empresas. Esta medida se puede aplicar, incluso, cuando se trate de proyectos que afecten a los pueblos indígenas, lo que vulnera sus derechos a la autodeterminación y al territorio, entre otros. Por lo tanto, existe una desprotección de los habitantes de las tierras ya que se les pretende forzar a permitir la actividad petrolera, sin importar las afectaciones que pueda suponerles a su vida y a las actividades que realizan. Por otro lado, la Ley indica que los gobiernos locales deben contribuir al desarrollo de los proyectos de exploración y extracción de hidrocarburos, entre otros, para lo que tienen que garantizar y agilizar la entrega de las autorizaciones y permisos bajo su competencia. Es decir, también las autoridades estatales y municipales tienen la obligación de permitir los proyectos, sin importar qué consecuencias tengan para sus territorios ni las políticas de desarrollo que se encuentren implementando en los mismos.

La Ley de los Órganos Reguladores en Materia Energética, en tanto, señala que los actos de los mismos sólo serán impugnables mediante amparo y no serán sujetos de suspensión, lo que tiene el objetivo de dar seguridad a las inversiones. Dado que son los órganos encargados de otorgar los permisos y contratos para la explotación de los hidrocarburos, la inclusión de esta disposición quiere decir que los proyectos no podrán ser detenidos hasta que haya una resolución judicial -lo que puede tardar años-, aunque conlleven violaciones a derechos humanos y degradación ambiental.

Otra de las disposiciones para asegurar el desarrollo de la actividad es la incluida en la Ley de Ingresos sobre Hidrocarburos, con la creación del impuesto por la actividad de exploración y extracción de hidrocarburos que alimenta un fondo estatal y municipal. El problema recae en el hecho de que las empresas estarán exentas de su pago cuando, por razones ajenas a su voluntad, no puedan operar en las áreas determinadas. De esta manera, se motiva a los gobiernos locales a que pongan en marcha medidas para que las compañías operen, lo que puede hacerse a costa de aquellas personas y comunidades que se oponen a los proyectos en defensa de sus derechos. Para ello, contarán con un mecanismo adicional: la Gendarmería, cuya creación se realizó tan sólo once días después de la aprobación de la legislación complementaria de la reforma energética (Fundar, 21/10/2014). Este cuerpo policial de élite, con más de 5 mil efectivos, tiene entre sus principales funciones actuar frente a quienes atenten contra los ciclos productivos y las fuentes de ingresos, es decir, las inversiones. De hecho, el mismo Secretario de Hacienda declaró a finales de 2014, en reuniones anuales convocadas por el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, que la Gendarmería será utilizada para proteger los proyectos energéticos. Incluso, se plantea crear una división especial dentro de este cuerpo para el sector minero (El Financiero, 14/04/2015).

En un país en el que la inseguridad crece cada día y donde hay miles de desaparecidos y asesinados, resulta aún más flagrante que se destinen recursos públicos a la protección de las empresas y no de la población. Además, dado el contexto de criminalización y represión de la protesta social y de los defensores de derechos humanos, del territorio y del medio ambiente, la Gendarmería se configura como un instrumento más para la imposición de proyectos.

Muchos mundos

Lo expuesto hasta aquí, junto con otros cambios introducidos en la reforma tales como el debilitamiento de la regulación ambiental y la inclusión de la consulta previa como un mero trámite al no asegurar el derecho al consentimiento, plantea un panorama que se oscurece aún más ante la inminente intensificación del uso del fracking. Antes de la reforma, la fracturación hidráulica fue utilizada en, al menos, 20 campos en yacimientos de lutitas. En todos los casos, esta actividad se realizó sin que la población fuera informada ni consultada al respecto. Con los cambios introducidos en la legislación en 2013 y 2014, las amenazas son aún mayores. La llegada de los gigantes petroleros, como Chevron, que tendrán a su favor una legislación para hacer y deshacer a su antojo, y un Estado a su servicio, plantea serios retos para la defensa del territorio en estados como Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, Chihuahua, Veracruz, Puebla, Hidalgo, San Luís Potosí y Oaxaca.

Sin embargo, la reforma viene acompañada de voces que se alzan cada vez más fuertes en contra del fracking, y de la multiplicación de poblaciones en lucha, que no sólo buscan detener esta actividad sino también plantear alternativas sustentables de vida comunitaria. No hay que olvidar que México es un país de resistencias, de construcción de alternativas y de luchas por una realidad diferente, que sigue en pie por un mundo en que quepan muchos mundos.








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miércoles, 15 de julio de 2015

Inicia la Frackanpada

Euskal Herria está en movimiento en contra del fracking y en ese sentido compartimos con ustedes esta nota de Naiz:


La plataforma contra el fracking ‘Fracking Ez’ ha dado el pistoletazo de salida a la frackanpada en Subillana-Gasteiz. Las jornadas se alargarán hasta el próximo domingo y en el acto inaugural han querido homenajear el «poder del pueblo», reflejado en las más de 100.000 firmas recogidas contra el fracking.

La frackanpada se ha puesto en marcha esta mañana con un acto inaugural, que ha querido reconocer el «poder del pueblo» como motor y vehículo que ha hecho posible que la lucha antifracking «haya podido avanzar y confrontar con el lobby extractivista», tal y como han apuntado desde la organización.

«Podemos decir con orgullo que somos poderosas y poderosos, que tenemos poder porque tenemos el pueblo de nuestro lado», ha apuntado Mikel Otero, portavoz de Fracking Ez. Asimismo, un vecino de Subillana-Gasteiz ha recibido el reconocimiento representando la adhesión popular a la causa antifracking y en defensa del territorio.

Las jornadas tienen lugar después de que el Parlamento de Gasteiz haya aprobado una ley que dificulta mucho el uso de esta técnica en la CAV, tras una fuerte presión social, que se visualizó con las 103.589 firmas que pidieron su prohibición a través de la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) que se presentó en setiembre de 2014.

Tal y como han recordado, la acampada internacional se ha puesto en marcha con la colaboración de unos 100 voluntarios, la mayoría de Euskal Herria, pero también llegados desde distintos puntos del Estado español y otros países europeos.

Como representación internacional Rachel Thompson, activista antifracking de Manchester, ha participado en el acto naugural: «Sabemos que la siguiente etapa de la lucha será aún más difícil, pero trabajar juntos nos ayudará a construir un movimiento lo suficientemente fuerte como para mantener el fracking fuera de nuestras comunidades», ha apuntado.

El programa incluye 65 actividades de muy diverso tipo. Desde charlas, hasta talleres, proyecciones, teatro o conciertos. Se calcula que más de 100 personas oficiarán como ponentes, dentro de un foro sin precedentes a la hora de centrar la mirada en la reflexión sobre el fracking y las políticas extractivistas.

La actividad principal de hoy es una mesa redonda moderada por Juantxo Estebaranz, en la que tomarán la palabra Josu Torre Altonaga (Lemoizen aurkako Mungiako Plataforma), Gotzone Sestorain (Lurraldea Koordinakundea), Julio Villanueva (Itoitzekin Elkartasuna), Christine Maynard (Baxe-Nafarroako LEIA Mugimendua) y Mila Elorza (AHT Gelditu! Elkarlana).







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miércoles, 8 de julio de 2015

Valencia | En Defensa de Ama Lur

Les presentamos este texto publicado por Gara y que su autor a dedicado a la lucha contra el fracking en Euskal Herria:


Jesús Valencia | Educador Social

Desde hace años, una nueva amenaza planea sobre Euskal Herria: el fracking. Obsesión por arrancarle a la tierra los gases combustibles no convencionales que guarda. Aunque, para conseguirlo, haya que penetrarla con profundos taladros y reventar sus milenarias cavidades inyectando en ellas sustancias altamente contaminantes. Bastaba conocer nuestra idiosincrasia para intuir que tan descabellado propósito provocaría un nuevo zafarrancho. No nos hemos equivocado.

Nuestro pueblo –como todos los pueblos originarios– mantiene un vínculo ancestral con la tierra en la que se asienta y a la que se debe. Ama Lur, como su nombre lo indica, es «la madre» que nos ha ido alimentando al ritmo pausado y cíclico de equinocios y solsticios. En ella hemos encontrado las materias que necesitábamos para subsistir pero nuestro nexo umbilical con ella es más profundo. Es la matriz en la que se han ido gestando nuestra cultura, nuestras costumbres, nuestra toponimia, nuestra lengua. «Un país, decía la mapuche Moira Millán, nace del útero de la tierra».

Nada tiene de extraño que nuestro pueblo haya hecho de la defensa de Ama Lur uno de sus objetivos prioritarios. Lejos quedan aquellas remotas insurgencias autóctonas para ahuyentar a potenciales usurpadores foráneos; cualquier desfiladero era terreno propicio para emboscadas disuasorias y contundentes. Con parecidas preocupaciones amaneció el siglo XX, plagado de conflictos comunaleros; lo que era de todos no podía quedar en manos de adinerados que intentaban apropiarse de los terrenos comunales. En estos últimos sesenta años, el capitalismo ha intensificado sus dentelladas y los conflictos en defensa del medio también se han multiplicado. Episodios muchas veces cruentos y dolorosos han quedado incorporados a nuestra historia reciente: el rechazo a las cuatro centrales nucleares proyectadas en Euskal Herria, el agresivo trazado inicial de la autovía de Leizarán, la lucha tenaz contra Garoña y contra el demoledor TAV, el corte de blondines en Itoiz, el repudio al superpuerto de Pasaia y a la incineradora… Los impulsores del capitalismo tildan a quienes defienden la tierra como gentes obstruccionistas, contrarias al progreso y cerriles. ¡Ignorantes, ellos sí que son cavernarios! Su obsesión mercantilista los convierte en embrutecidos depredadores. Quienes se oponen a sus destrozos irreparables, son patriotas que anteponen la defensa del comunal a los egoistas intereses financieros.

En el actual movimiento anti fracking aprecio el espíritu de parecidas experiencias anteriores. Como aquellas, está contribuyendo a elevar el nivel de conciencia y movilización ciudadana; en cualquier farola, pared o taberna se puede encontrar el “Fracking ez” que alguna mano anónima y sensible se ha encargado de colocar. Incrementa el nivel de organización; desde que en diciembre de 2011 naciera la plataforma Fracking Ez Araba, se ha tejido una red de organismos similares que promueven la misma reivindicación en sus respectivos territorios. Ha creado cauces imaginativos de participación popular; en enero de 2013 la plataforma registró una Iniciativa Legislativa Popular que le comprometía a recoger 30.000 firmas; las firmas recogidas y festivamente entregas veinte meses más tarde sumaban 103.000.

Con criterio confluyente, la campaña ha trasladado el debate tanto a la calle como a las instituciones. Muchas de ellas han plantado cara al extractivismo salvaje; en febrero de 2013 se oyeron voces críticas en Bizkaia; en octubre del mismo año el fracking fue repudiado por el Parlamento navarro; posteriormente, las Juntas Generales de Gipuzkoa y de Alava también se mojaron. A nivel local, son numerosos los ayuntamientos que rechazan la «fracturación»: Sopela, la Ribera navarra, la Llanada y la Rioja Alavesa, el Valle de Aiara –por citar algunos– se han declarado libres de fracking. Algunos de ellos han decidido incluir el membrete anti extractivo en los impresos municipales.

La campaña está dejando al descubierto dos realidades destacables. La primera (lo mismo que ocurriera en los conflictos corraliceros), la ambiguedad de algunos políticos que dicen defender la tierra pero evidencian su servidumbre al capital. El jelkide Urtaran tuvo que dar un tirón de orejas a su formación: «El PNV debe mostrar su rechazo. El fracking es incompatible con la conservación del medio ambiente». La otra evidencia es nuestra condición de pueblo sometido. Las decisiones que adoptan nuestras legítimas instituciones en contra de la fracturación valen un puñetero carajo ya que la Metrópoli se encarga de invalidarlas. Pese a todo, la creciente presión popular está forzando la blandenguería de algunos políticos y consolida la defensa de nuestro subsuelo. En la defensa de Ama Lur y, al menos por el momento, Euskal Herria va ganando.

Uno de los rasgos más destacables del ecologismo vasco ha sido y sigue siendo su dimensión internacionalista; siempre ha establecido vínculos solidarios con gentes de otras latitudes que se veían envueltas en parecidos desafíos. Hasta los comunaleros de hace cien años hicieron buenas migas con jornaleros de Aragón y de la Rioja que soportaban iguales penurias e inquietudes. La actual campaña “Fracking Ez” no es una excepción. Muchas de sus iniciativas han confluido con activistas de otras nacionalidades. Todo hace suponer que las jornadas del 13 al 19 de julio van a compaginar ambos ingredientes: defensa apasionada de nuestra tierra y acogida amistosa a quienes, a lo largo del mundo, también se oponen al fracking.






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sábado, 4 de julio de 2015

Gladys por Siempre

El pueblo vasco preserva una relación muy especial con el espacio geográfico en el que se encuentra.

Es su Ama Lur. 

La joven vasca Gladys del Estal lo entendía así y eso la convirtió en enemiga del régimen español que recién había cambiado de piel.

En la página del Periódico Diagonal se ha publicado esta remembranza de Gladys:


El movimiento antinuclear vasco se vio sacudido por el brutal asesinato de la joven Gladys del Estal a manos de un guardia civil en 1979.

Martin Anso

El 3 de junio se cumplieron 36 años desde que el guardia civil José Martínez Salas mató de un disparo en la cabeza a la ecologista donostiarra Gladys del Estal. El hecho tuvo lugar en Tudela, a donde la joven había acudido para participar en la Jornada Internacional contra la Energía Nuclear.

No es un aniversario redondo, de los que acaban en cero o cinco, pero no por ello la organización Eguzki, surgida en 1987, fruto de la confluencia de los Comités Antinucleares de Euskadi con otros grupos, ha permitido que la fecha pase desapercibida, y, para ello, ha organizado un año más un acto de recuerdo en Donos­tia. Tampoco en Tudela ha faltado un homenaje, coincidiendo con una nueva edición de la marcha contra el polígono de las Bardenas.

Sabino Ormazabal, veterano mili­tante de los Comités Antinu­cleares, recuerda bien el contexto en el que se produjo la muerte de Gladys: “En marzo de 1979 había tenido lugar el accidente de la central de Harris­burg, uno de esos accidentes, con fusión parcial del núcleo incluida, que la industria insistía en calificar como imposibles, y que luego se han repetido con efectos devastadores en Chernobil y Fukushima. Ante la gravedad de los hechos, organizaciones de todo el mundo se reunieron en Suiza y decidieron declarar el Día del Medio Ambiente de ese año como Jornada Internacional contra la Energía Nuclear, tanto en su faceta civil como militar”.

Este último matiz es importante, porque es el que explica que Gladys se encontrara aquel día en Tudela. Y es que los Comités Antinucleares habían decidido centralizar aquella jornada en la capital de la Ribera, ya que, por una parte, estaba afectada por uno de los cuatro proyectos de centrales que amenazaban entonces el país (los otros eran los de Lemoiz, Deba e Ispaster, todos en la costa) y, por otra, por el campo de tiro militar de las Bardenas.

Aquel 3 de junio, miles de personas se concentraron en Tudela dispuestas a participar en una jornada festivo-reivindicativa, que contaba con autorización gubernativa. Una de aquellas personas era Gladys, de 23 años. Había llegado desde el donostiarra barrio de Egia en uno de los autobuses que ella misma había organizado. Porque Gladys era miembro del Grupo Ecologista de Egia. Sus amigas la recuerdan siempre activa: trabajaba como programadora informática, estu­diaba Quí­mi­cas, impartía educación ambiental a un grupo de chavales... “En fin, no paraba”.

Sin que a día de hoy se sepa exactamente por orden de quién o por qué, aquella jornada se tornó en tragedia. Los concentrados se hallaban junto al Ebro, disfrutando todavía de la comida al aire libre, cuando un mando de la Policía Armada les dio tres minutos para disolverse. Inmediatamente comenzaron los pelotazos y los botes de humo. La gente empezó a replegarse hacia el lugar donde habían aparcado los autobuses. En medio del caos provocado por la intervención policial, algunas personas, entre ellas Gladys, se sentaron en la calzada. “Un grupo de guardias civiles llegó abriéndose paso a culatazos –recuerda Fito Rodríguez, testigo de los hechos–. Uno de ellos, armado con una metralleta, se acercó a Gladys por detrás y sonó un disparo. Mientras les gritaba ‘¡estáis locos!, ¡estáis locos!’, la cogí entre los brazos. La sangre manaba a borbotones. En medio del caos y los golpes, una mujer que iba en coche paró. Metimos dentro a Gladys, como pudimos, y la llevamos al centro de salud. Pero ya era demasiado tarde”.

La versión oficial afirmaba que Gladys había forcejeado con el guardia para arrebatarle el arma y ésta se había disparado fortuitamente. Insistía también en la nacionalidad venezolana de la víctima. “No es más que un detalle de aquella tragedia –concede Rosa Estela, amiga de Gladys–, pero todavía me enerva recordarlo. Sus padres, Enrique y Eugeni, eran donostiarras que, como consecuencia de la guerra, habían terminado en Venezuela (Enrique había sido miliciano del batallón Meabe de las Juventudes Socialistas). Allí nació Gladys y, siendo aún una niña, la familia había regresado a Donostia. Pero los medios del régimen insis­tían en que era venezolana, como si quisieran dar a entender que era una ‘infiltrada’ pagada por el oro de Moscú o vaya usted a saber qué”.

La ola de repulsa por la muerte de Gladys fue inmensa, y la represión, feroz. Fue por aquellos días cuando, en el marco de una asamblea popular en Egia, se decidió rebautizar con el nombre de Gladys Enea el parque del barrio. El Ayuntamiento nunca ha aceptado oficialmente el cambio, pero, en atención a aquella decisión asamblearia, son muchos los donostiarras que hoy día denominan al parque Gladys Enea, y el primer acto de los homenajes en memoria de Gladys suele consistir precisamente en cambiar, siquiera simbólicamente, el nombre del parque.

Condenas menores

Tras aquellas trágicas jornadas de junio de 1979, vino un juicio que se saldó con una condena de 18 meses de prisión menor, por imprudencia, para el guardia José Martínez Salas, que, en la práctica, no llegó a pisar la cárcel. El episodio ni siquiera debió de empañar demasiado su hoja de servicios, pues unos años después fue condecorado en un acto que tuvo lugar precisamente en las Bardenas. Fito Rodríguez lo tiene claro: “¿Im­punidad? Toda. ¿Que si hay víctimas de primera y de segunda? Y de tercera y de cuarta y hasta de ínfima categoría, como Gladys”.

Desde aquel día de junio de 1979, los ojos del puente sobre el Ebro que fueron testigos de la muerte de Gladys han visto pasar mucha agua río abajo. El país ha cambiado y, con él, aquel pujante movimiento antinuclear que marcó una época. Pero no por ello las cuestiones que genéricamente cabe calificar como ambientales han dejado de estar en primerísima línea de la actualidad política y social vasca. Tras la paralización de Lemoiz, llegaron luchas tan notorias como la de la autovía del Leitzaran o el pantano de Itoiz, arropadas por un sinfín de iniciativas que no por haber alcanzado menor eco han dejado de ser fundamentales en la evolución del movimiento ecologista vasco, y en las que la memoria de Gladys no ha estado nunca del todo ausente. Al respecto, Arantza de Ocio, miembro de Eguzki, advierte: “Nosotros no rendimos culto a Gladys como si de una santa laica se tratase. Lo que hacemos es recordarla porque fue una de nosotros y nosotras y porque no debemos permitir que algo así se olvide. Pero sobre todo la recordamos porque las razones que la llevaron a Tudela aquel fatídico día siguen vigentes en las luchas actuales, ya sea contra la reapertura de Garoña, contra el TAV o contra el fracking. Nuestro recuerdo de Gladys no está anclado en el pasado, sino en el presente y, sobre todo, en el futuro, pues, como solemos repetir, no en vano la mataron por defender el agua, el sol y la libertad. ¿Y quién puede poner en duda que son valores de futuro que debemos preservar?”.







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