jueves, 17 de enero de 2019

Economía Circular en la CAV

Y mientras los seis jóvenes que intentaron cimentar un proyecto integral de repoblamiento de una zona rural abandonada son condenados a celdas de castigo por el régimen borbónico franquista, supuestamente la UE apuesta por lo que llaman economía circular para tratar de ralentizar el impacto ambiental que nos ha traído la economía que ellos llaman lineal.

La CAV no ha perdido tiempo en crear políticas para implementar este "nuevo" paradigma del capitalismo.

Al respecto, este artículo en Deia:


Julen Rekondo

Si el consumo continúa aumentando como en los últimos años, en 2050 la población del planeta necesitaría tres veces más cantidad de materiales y un 70% más de alimentos. Solo en los próximos veinte años la necesidad de agua y energía será un 40% mayor. Esta carrera impactará de lleno sobre una industria europea en la que el 40% de sus costes totales se deben a las materias primas -frente a un 20% de los laborales- y en un mercado de commodities en el que se ha producido un incremento anual en los precios del 6% desde el año 2000. Pero no son solamente el petróleo o el gas los recursos considerados críticos, también otros que son suministrados a la industria europea, como antimonio, galio, germanio, talio o platino, y que presentan graves riesgos.

La Unión Europea ha puesto en marcha distintas iniciativas para afrontar de forma integrada algunos de los grandes retos derivados de los problemas ambientales y de competitividad de la industria europea. La Hoja de Ruta hacia una Europa Eficiente en el Uso de Recursos, enmarcada en la Estrategia Europa 2020 de la Comisión Europea, establece acciones para la estimulación del mercado de materiales secundarios y la demanda de materiales reciclados ofreciendo incentivos económicos y desarrollando criterios para determinar cuándo un residuo deja de serlo.

Por otro lado, el Séptimo Programa General de Acción de la Unión en materia de Medio Ambiente 2013-2020 establece como segundo objetivo prioritario convertir a la Unión en una economía hipocarbónica, eficiente en el uso de los recursos, ecológica y competitiva. La otra gran iniciativa europea se denomina Una política industrial integrada para la era de la globalización y establece seis líneas prioritarias de actuación entre las que destaca una Política industrial sostenible, construcción y materias primas, que impulsa, entre otros, el “desarrollo de mercados del reciclaje estables y regímenes en materia de responsabilidad ampliada de los productores, como medio para avanzar hacia una economía circular”.

Hasta ahora, la economía lineal -“fabricar, usar y desechar”- ha sido reflejo de una época en que los recursos y la energía se creían ilimitados y eran fáciles de obtener y en la que no había conciencia de las graves consecuencias medioambientales. Ahora, la economía circular propone un cambio de paradigma en el modo de utilizar los recursos naturales y, por tanto, de relacionarnos con el medio ambiente. En este sentido, el valor de los productos y materiales se mantiene durante el mayor tiempo posible;los residuos se reducen al mínimo;y los recursos se reintroducen repetidamente en el ciclo productivo creando valor cuando los bienes llegan al final de su vida útil. Supone pasar del producir, usar y tirar al reducir, reutilizar y reciclar.

En Euskadi se va abriendo paso la economía circular. Convendría decir que nuestra comunidad ha sido la primera región en toda Europa en calcular sus indicadores de economía circular como punto de partida para desarrollar una estrategia propia: el sector industrial vasco necesita para funcionar 46,5 millones de toneladas de materias primas, la gran mayoría importadas (77%), que suponen el 61% de los costes de producción. La economía circular en el País Vasco representa el 1,12% del PIB, con unos ingresos brutos anuales de 764 millones de euros y 18.463 empleos, lo que representa el 2,08% del total de empleo en la Comunidad Autónoma del País Vasco, situando a Euskadi por encima de España (2%) y de Alemania (1,71%). Se la incluye en el Plan de Ciencia, Tecnología e Innovación -PCTI- Euskadi 2020.

Además, se ha elaborado por parte del Departamento de Medio Ambiente, Planificación Territorial y Vivienda del Gobierno vasco un diagnóstico titulado Diagnóstico Economía Circular en la Industria del País Vasco que ha mostrado los avances y las carencias en materia circular con que cuenta el sistema productivo del País Vasco. Ambos informes están sirviendo de base para la elaboración de la Estrategia de Economía Circular 2030, para la cual el primer encuentro dirigido a todos los agentes económicos, sociales y ambientales del País Vasco se celebrará mañana, día 16. En él se presentará el proceso de elaboración seguido para definir la citada estrategia por el Gobierno vasco y en su transcurso las personas asistentes podrán participar en diferentes mesas de trabajo en las que se recogerán aportaciones que posteriormente se incorporarán al texto definitivo de la Estrategia de Economía Circular de Euskadi,

El citado diagnóstico ha revelado que la industria vasca ahorraría un 6% en el consumo de materias primas con la implantación de prácticas de economía circular, lo que se traduciría en unos ahorros de costes de 2.000 millones de euros.

En este contexto, la clave para implementar con éxito una estrategia de economía circular, pasa por la colaboración público-privada, con la participación de las empresas vascas en el tránsito hacia la economía circular. Y así se viene haciendo. Desde hace ya tres décadas, la administración pública vasca trabaja con los distintos agentes económicos y sociales en la implementación de sucesivos programas ambientales, lo que nos ha permitido alcanzar los niveles de excelencia ambiental de los que disfrutamos en la actualidad.

Un dato enormemente positivo es que, gracias a los programas impulsados por el Departamento de Medio Ambiente del Gobierno vasco más de 150 empresas industriales de Euskadi están ya aplicando prácticas o modelos circulares y hay cinco líneas prioritarias en economía circular para la industria en Euskadi: el ecodiseño, la remanufactura y reparación avanzada, la servitización y el reciclado de residuos conteniendo metales clave y plásticos.

Concretamente, las principales industrias que están adoptando estrategias circulares son los sectores de automoción, equipos de transporte, equipos eléctricos y electrónicos, máquina-herramienta, metal, químico, mobiliario, edificación y subsector de servicios ambientales.

Por otra parte, hay que constatar que Euskadi ha acumulado en los últimos años un alto conocimiento de soluciones innovadoras en economía circular lo que le convierte en región referente en la materia y dispone de una combinación de instrumentos públicos que relaciona el impulso de la demanda de productos más circulares con la disponibilidad de una oferta competitiva, así como una red de agentes especialistas y una cultura de colaboración público-privada asentada.

Romper con décadas de inercia relacionadas con la práctica de “fabricar, usar y tirar”, reflejo de una época en que los recursos, la energía y el crédito se creían ilimitados y eran fáciles de obtener y no había conciencia de las graves consecuencias medioambientales, no es fácil y llevará un tiempo. Pero estamos en el camino correcto.






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