jueves, 2 de agosto de 2018

La Semántica Perversa de la ONU

Hemos celebrado la salida de prisión de Ahed Tamimi sí, sin dejar de mencionar que ingresó en las mazmorras sionistas siendo menor de edad y que en esas mismas mazmorras aún se encuentran 400 menores de edad, entre los que se incluyen infantes.

Establecido lo anterior, les compartimos esta información dada a conocer en la página de Palestina, información que nos muestra que la ONU como las da de cal las da de arena.

Lean y juzguen:


El juego de palabras, se hace evidente en un comunicado de prensa de la ONU, donde sólo se ha logrado eliminar el contexto de la violencia colonial, permitiendo a Israel parámetros más amplios para seguir violando los derechos y los cuerpos de los niños palestinos.

Altos cargos de diferentes órganos de la ONU que trabajan en el Territorio Palestino Ocupado, publicaron ayer una declaración en conjunto, en la que solicitan la protección de los derechos del niño. Como es habitual, la ONU ha expresado su supuesta y perpetúa "profunda preocupación" por la violación de los derechos de los niños y ha exigido que "se tomen medidas concretas e inmediatas para permitir que los niños vivan libres de temor y para hacer realidad todos sus derechos".

El lector no debería tardar en darse cuenta de que la declaración se basa sobre discrepancias. Si bien supone que la ONU se preocupa principalmente por la pérdida de los derechos de los niños en Gaza, el párrafo introductorio instala a los niños palestinos e israelíes a la par con respecto a la violación de sus derechos, sin tomar en consideración que el colonialismo israelí es el culpable. El uso de niños como premisa para el comunicado de prensa permite a la ONU no hacer diferencia entre los hijos de colonos ilegales que han optado por colonizar tierras palestinas y los niños de la población colonizada y asediada. Si los niños de los colonos están "expuestos a temores, traumas y lesiones graves", entonces el comunicado de prensa debe clarificar que tanto sus padres como el Estado de Israel comparten culpabilidad, situando la responsabilidad para la protección sobre los mismos actores políticos. No hacerlo es otorgarle a la entidad colonial del apartheid la perpetua impunidad.

Otra omisión es el objetivo y el contexto de las protestas de la Gran Marcha del Retorno, que el comunicado de prensa describe simplemente como "manifestaciones contra las condiciones de vida en Gaza". El objetivo de las protestas siempre ha sido inequívoco: los refugiados palestinos (que constituyen la mayoría de la población de Gaza) están protestando por su derecho legítimo de regresar a la tierra de la cual ellos y sus antepasados ​​han sido étnicamente depurados desde 1948. Tenemos el derecho a preguntar: ¿Por qué las instituciones de la ONU se niegan a reconocer la Resolución 194? La respuesta se puede encontrar en la redacción de la misma resolución; la falta de autoridad, a pesar de que el retorno es un derecho legítimo, ha torcido ese retorno a un compromiso a pesar del uso de la palabra "derecho". Desde la resolución a la retórica, la ONU ha manipulado los derechos de los palestinos hasta el punto de que puede dar un contexto parcial a la Marcha del Retorno y salirse con la suya, en lugar de ser responsabilizados por omitir el derecho al retorno.

Como los derechos de los niños son el punto de partida para este comunicado de prensa, los párrafos finales "deploran el uso excesivamente cínico de los niños en la retórica política y la propaganda de ambos lados". Entregan, como ejemplo, la decisión de los organizadores de la Gran marcha del Retorno la semana pasada de usar el lema "el viernes de nuestros niños mártires" que se considera explotador. En un contexto desprovisto de colonialismo, no habría necesidad de tal lema. Los francotiradores israelíes han convertido a los niños palestinos muertos en una realidad para muchas familias; ellos y sus balas no han discriminado según la edad. El recuerdo ha perdido sus confines y se ha convertido en un acto político necesario para la lucha palestina.

El comunicado de prensa está en lo cierto al declarar que "los niños nunca deben ser objeto de violencia y no deben correr el riesgo de ser violentados ni alentados a participar en actos de violencia". Sin embargo, la redacción también expone la dinámica de las Naciones Unidas trabajando a distancia, dentro de su espacio enclaustrado donde realiza una serie declaraciones para los medios. Si la institución internacional fuera capaz de algún sentido de humanidad, ¿cuál sería su recomendación? Si quiere evitar a los niños mártires, ¿por qué no obligar a Israel a dejar de asesinar a niños palestinos? ¿Por qué la ONU separa a los niños palestinos y su derecho legítimo a no verse expuestos a la violencia por su igualmente derecho legítimo al retorno?

En aras de la precisión, este comunicado de prensa debería haber responsabilizado a Israel por cada violación de los derechos del niño debido a su presencia colonial en Palestina. Para impartir humanidad, debería haber habido una admisión de que la colonización aparentemente permanente de Israel es incompatible con los derechos humanos, seguida de un esfuerzo colectivo para trabajar hacia la descolonización. El juego de palabras, como es evidente en este comunicado de prensa, solo ha logrado eliminar el contexto de la violencia colonial, permitiendo a Israel parámetros más amplios para seguir violando los derechos y los cuerpos de los niños palestinos.






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